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Enséñame

Story: Enséñame
Storylink: https://www.fanfiction.net/s/9101739/1/
Category: Twilight
Genre: Drama/Romance
Author: Aryam Shields Masen
Authorlink: https://www.fanfiction.net/u/2030849/
Last updated: 11/24/2013
Words: 275814
Rating: M
Status: Complete
Content: Chapter 1 to 26 of 26 chapters
Source: FanFiction.net

Summary: Ella quería salvar su carrera, él la va a ayudar siempre y cuando ella… acceda a sus deseos.

*Chapter 1*: Chapter 1
Los personajes de Crepúsculo son Propiedad de Stephanie Meyer, solo esta historia me pertenece.

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En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: LA IMAGINACIÓN

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Sinopsis

La vida no es la película que siempre queremos ver, tenemos pruebas que superar, batallas que librar y miles de
obstáculos que vencer, el pasado siempre está presente y los secretos nunca se pueden esconder.

Ella…

Isabella Marie Swan

Edad: 26 años

Profesional en Lengua y Literaturas Hispánicas.

Escritora del genero romántico, criada por su abuelo Charles Swan, nunca se ha considerado sexy, pero eso no le
importa, tiene una buena vida, una buena y prometedora profesión e intenta tener una buena relación con su media
hermana, trabaja para Volterra Editores, sus dos obras conocidas son Tentación y Prohibido, callada, reservada y a
veces ausente, le gusta la soledad, la tranquilidad, no se le conoce alguna relación, según ella no necesita alguien a
su lado para ser feliz, ¿su película favorita? Virgen a los 40, su lema "Los sabios hablan porque tienen algo que decir.
Los tontos hablan porque tienen que decir algo", "Somos esclavos de lo que decimos, y dueños de lo que callamos".

Su carrera es lo más importante de su vida y por ella haría cualquier cosa... Incluso convertirse en puta.

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Él…

Edward Anthony Masen Cullen,

Edad 29 Años

Profesión: Sexólogo y Conductor Radial.

Hijo de Anthony y Elizabeth Masen quienes murieron cuando tenía ocho años, legalmente adoptado por sus padrinos
Carlisle y Esme Cullen de ahí sus apellidos, dueño del centro de fertilización Otra Oportunidad, Sexólogo y terapista de
pareja, por las noches conduce el programa radial Hablemos de sexo, bajo el seudónimo del Doctor Sex, esta
acostumbrado a tener lo que quiera, cuando y como lo quiera. Nunca ha tenido una relación estable, según él no la
necesita, ¿para que tener una cuando puedes tener mil? Parece su mantra personal, es exitoso, guapo, cínico,
arrogante, egocéntrico y pasional.

Sus lemas: "La vida es como el punto G, aprende dónde tocar y tendrás a alguien a tus pies", "El sexo no se explica, se
practica" y "La virginidad es un dinosaurio que habita en la mente de los ingenuos", para él, el sexo es como una clase
social ya que cuanto más se sabe menor es su reputación y cuanto menos se sabes más inútil eres a la hora de
practicarlo. Entonces... ¿qué es lo debemos de hacer?

Sus caminos se cruzarán por azares del destino, los hilos se mueven invisibles envolviendo todo a su alrededor.
¿Cómo podrán sobrevivir cuando el deseo aparezca y los sentimientos florezcan?

Ella quería salvar su carrera, él la va a ayudar siempre y cuando ella… acceda a sus deseos.

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Bueno esta es mi nueva locura, Enséñame, se que solo es el prologo y que ya muchas lo hab ían visto el capitulo uno lo
sub iré el domingo o el lunes mi b eta ha estado ocupada así que apenas tengamos tiempito va estar ahí, quiero dar las
gracias a mi nena b onita Ginette, mu sab es que te amodoro, gracias por estar ahí para mi jalarme las orejas y
apoyarme en cada locura que pasa por mi cab eza, por tirarme de las orejas y sacarme de mis eternas crisis
existenciales, gracias a Salem y a Jennifer porque ellas sab en casi todo antes que el cap este listo, a Gab y por las
portadas y a ti que estas leyendo por llegar hasta aquí.

Aryam Shields Masen

Marzo 15 de 2013.

*Chapter 2*: El Dilema
Los personajes de Crepúsculo son propiedad de la señora Meyer yo solo me divierto jugando con sus personajes.

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NA: Primero gracias a mi beta bella Gine, amiga eres quien me impulsa a seguir, Salem… Nunca me alejes de ti….Mis
niñas de twilight Zone Ney, Ori, Cris, Kiki, Andre, Gaby, Maru, Eli, Lu, Sole, Gene, Graxiass!

Chicas antes de empezar a leer he de advertirles que esta historia no es apta para cardiacos, los primeros dos o tres
cap serán suaves, pero luego habrá de todo aquí lenguaje sexual explicito, y por eso es rating M, sin mas dejo de
hablar tanto y las dejo con el Cap 1.

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¿Quién te dijo que yo era el sueño que soñaste una vez?

¿Quién dijo que tú voltearías mi futuro al revés?

Minutos

Ricardo Arjona

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El Dilema...

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Decir que mi día había comenzado mal era un eufemismo, había empezado como una verdadera mierda. Como para
variar había tenido una discusión muy fuerte con Brithany cuando me entrego una citación de la escuela, al preguntarle
qué había sucedido su vaga respuesta era que todo era una confusión, me hubiese gustado creerle pero todo lo
relacionado con mi hermana significaba problemas, tener que cuidar a una adolecente hormonal no era precisamente
fácil, menos cuando solo la conoces hace menos de dos meses.

Tome un vaso de jugo de naranja, no me daba tiempo para nada mas antes de salir apresurada a la reunión con
Garrett, sabía de antemano que no eran buenas noticias. Que Garrett Sanders te llamara a las 7:30 de la mañana para
una reunión de suma importancia solo podía ser sinónimo de malas noticias, sobretodo porque nadie era capaz de
levantar la humanidad de Garrett de su cama antes de las 8:30 y menos a una reunión en su casa.

Suspire mientras esperaba por el elevador, mi cabeza era una maraña de pensamientos todos enfocados en una sola
persona.

Brithany...

Brithany y su estilo gótico y extraño, por Dios en estos momentos era en los cuales mas extrañaba a mi padre, al
menos me hubiese dado unos buenos consejos.

Conduje lentamente por la avenida, tampoco es que iba a matarme, aparque el auto en la parte de afuera del edificio y
salude a Quil caminando hasta el elevador, deje que cuerpo se recostara en la pared mientras esperaba

Brithany

El timbre del ascensor sonó y suspire forzosamente entrando a la cabina y recostándome en la pared fría de metal, era
hora de hablar con Bree seriamente, habían transcurrido dos meses desde la muerte de René, necesitábamos
conocernos si era que íbamos a vivir juntas, yo era lo único que ella tenia y aunque fuésemos un par de extrañas

teníamos que tener un punto medio en nuestra relación. Vi como las puertas metálicas se cerraban antes de que un
zapato deportivo se interpusiera.

Un hombre alto de cabello cobrizo e impresionantes ojos verdes entro a la cabina, su cuerpo era atlético y muy bien
formado aparentemente estaba haciendo ejercicio porque aun tenía restos de sudor.

—Buenos días —dije suavemente por educación, el tipo se giro dándome una mirada que no supe descifrar, me dio
una sonrisa torcida y podía apostar que esa sonrisa era el sueño de cualquier buen ortodontista, empezando por el
mio, sus dientes eran parejos blancos y muy brillantes dignos modelos de una marca de crema dental… me quede
como tonta viendo al tipo mirarme desde su hombro, él rio mas ampliamente y luego se giro nuevamente dándome la
espalda.

Será cab rón —murmure entre dientes saliendo de mi estúpido momento de quinceañera —Bob alicón con sólo una
neurona —pensé observando su espalda, el maldito había hecho como si el elevador estuviese vacio, si fuese una
chica con autoestima baja me hubiese hecho sentir como una maldita cucaracha. Acomode mis gafas, y me quite los
audífonos de mis oídos, me mire en el espejo lateral de la cabina metálica, la gorra de los Lakers estaba sucia y mis
converse también, debía darles una buena lavada cuando llegara a casa, mordí mi labio inferior fuertemente parecía
una adolecente y no una mujer hecha y derecha, escritora de profesión y con una adolecente a cargo, volví a suspirar,
mirando fijamente la espalda y el bien formado trasero del vecino de Garrett, a quien había visto un par de veces cada
vez que venía a visitar a mi editor y amigo, la sola presencia del hombre frente a mi me estaba dando nervios. El tipo
era intimidante.

Me relaje completamente al ver el número que señalaba la pantalla del ascensor justo antes que la campanilla sonase
avisándome que había llegado al piso de Garrett. Esta vez no fui educada pase por un lado sin importarme si
empujaba al muy guapo e hijo de puta, guarde los audífonos escuchando una risilla de parte de mi ex acompañante
pero lo ignore y camine hasta el departamento de mi amigo toque el timbre y limpie mis manos en mis jeans, cuando
estaba nerviosa sudaba como mendigo en un desierto.

Agatha me abrió la puerta con una sonrisa tranquilizadora.

— ¿Garrett?—pregunte con voz ahogada a causa del nervio.

—Se está matando en el gimnasio, ayer trabajo normal pero luego recibió una llamada y ha estado peor que el
demonio de Tasmania revoloteando por aquí y por allá.

Había conocido a Garrett Sanders cuando estaba saliendo de la universidad hace algunos años, yo era una chica llena
de sueños y metas por alcanzar con un manuscrito hermoso pero que nadie quería leer, estaba a punto de bajar los
brazos y darme por vencida cuando él tomo el manuscrito y me tendió la mano, después de eso había estado ahí para
mí cuando yo más lo necesitaba.

Gracias a él Prohib ido había visto la luz del sol.

Le di un beso a Agatha y camine a ver que tenia tan inquieto a mi querido Garrett, no toque la puerta de su gimnasio
personal, solo entre.

Garrett estaba de espalda en sudadera azul y una toalla al cuello mientras miraba por el ventanal a Central Park en
todo su esplendor, su muy atlético torso al desnudo y pequeñas gotitas de sudor recorría su columna vertebral.

Una visión casi irreal... Dios nunca podría dejar de verlo cuando estaba medio desnudo, él era la fantasía sexual de
cualquier mujer, pero primero muerta antes de pertenecer al harem de zorras que habían pasado por su vida.

—Ahí estas —dijo sacándome de mi divagues.

—Sí —exprese tontamente meneando la cabeza de un lado a otro, Garrett tomo su camiseta negra de la silla que
estaba a un lado y se la coloco rápidamente, trate que en mi cara no se notara la decepción, si Garrett de espalda era
hermoso de frente era un Dios bajado del Olimpo, nada que envidiarle a los modelos de ropa interior.

Garrett me miro divertido antes de hablar —Vamos al despacho —sonrió negando con la cabeza antes de acercarse a
mi y dejar un beso en la frente, a pesar de su diversión por mi no muy educado gesto podía ver que estaba
preocupado… Muy preocupado.

Parecía que lo que sea que iba a decirme era peor que una hecatombe...

Mi mente maquinaba una y otra cosa ¿que podía ser?, Tentación estaba yéndole bien en las librerías y próximamente
seria traducido al español, así que no entendía esa postura rígida de Garrett.

Tan pronto llegamos al estudio él se coloco detrás de su escritorio y rebusco entre los cajones del mueble —Siéntate
—dijo con voz calmada pero tensa.

— ¡Garrett estás haciendo que me dé un colapso nervioso habla de una buena vez! —Exigí mientras me sentaba, él
saco unos libros de las gavetas y los coloco frente a mí.

Leí el título de la famosa trilogía erótica, había escuchado la historia de la niña tímida que se enamora del dominante
guapo, rico y exitoso que la trata como Puta... No gracias, no iba conmigo y mucho menos con mi forma de escribir.

— ¿Qué significa esto? —pregunte tomando el libro como si fuese a morderme la mano.

—Eso significa lo que es —Garrett se recostó a su silla— es lo que Aro quiere de ti.

Una risa casi histérica se sofoco en mi garganta.

— ¡Qué! no estarás hablando enserio —bromee, —muy buena broma G, pero hoy no es día de los inocentes —quise
reír pero la cara seria de mi editor, me dio a entender lo que ya yo sabía.

—No, no estoy bromeando Bella.

—Garrett...

—Eso es lo que Aro quiere — ¡Oh mi Dios! lleve mi cabeza entre mis manos mi carrera estaba acabada... —Tienes que
escribir un libro erótico Bella —dijo Garrett podía sentir su penetrante mirada azul taladrarme aunque yo aun tuviese la
cabeza enterrada entre mis manos, si como no como si escribir fuera solo soplar y hacer botellas.

— ¿Por qué yo? —pregunte tontamente.

—Fue un sorteo, entre todos los escritores de Volterra.

— ¿Por qué me lo dices tú y no All? —All era mi representante, ella debía saber esto.

—Estuvieron intentando comunicarse con ella anoche, hubo una reunión de directivos en Volterra editores y teniendo
en cuenta lo bien que le ha ido a Prohibido y Tentación en las librerías decidieron que fueses tu quien hiciera el
próximo libro a lanzar, los libros de este genero están siendo un éxito Bells y la editorial no quiere quedarse atrás —lo
sabía, porque ya las mujeres no leían sobre amor y tragedias tipo Romeo y Julieta. No, ahora lo que mandaba la
parada era el puto jodido y retorcido BDSM.

¿Cómo carajos iba a escribir un libro de ese calibre con mi nula experiencia? levante la vista mirando a mi amigo,
socio y hermano levantando una ceja hacia él.

—No me digas —dije sarcástica— se puede saber ¿cómo diablos piensas que voy a escribir un libro así? ¡Por Cristo
Garrett tengo veintiséis y soy más virgen que la propia virgen María y su sequito de amigas! Eso debe decirte algo —
bufe frustrada.

Garrett sonrió por mi comparación con las "vírgenes" pero luego se puso muy serio, exhalo pesadamente y llevo su
mano a su frente apretando levemente el puente de su nariz —Pues así te toque ver porno, hentai, contratar amos y
sumisas tomar clases de Tantra o lo que sea Bella debes escribir un libro de esa temática eso es lo que quiere la
editorial y al cliente siempre se le da lo que pide...

Genial cuando yo pensaba que el día no podía ser más mierda Garrett sale con esa maravillosa noticia... —Ohm
vamos no es el fin del mundo —gimió Garrett levantándose hacia mí —Yo sé que tú puedes, por algo he editado todas
tus historias arriesgando mi trasero —enarco una de sus cejas.

—Me estas pidiendo un imposible Garrett... Yo, yo ni siquiera sé cómo abordar ese tema —estaba frustrada.

—Te nominare como la próxima Drama Queen—bufó.

—Ese puesto es de Beth, no me hagas ganar su furia ¿quieres? —quite la gorra de mi cabeza y me revolví el cabello —
además, no puedes negarme que estas nervioso con todo esto, Agatha me contó que te la has pasado en el gimnasio.

—Temía tu reacción y por lo que veo no me he equivocado, mira Bella, confió en ti, en tu talento, sé que puedes hacerlo.

—Aja —peine mis cabellos hacia atrás —mi experiencia sexual es nula ¡Lo sabes por un demonio!

—Esa ha sido tu decisión, yo estoy más que dispuesto a acabar con ello —dijo el muy maldito subiendo sus cejas

sugerentemente.

— ¿Y que se me pegue alguna enfermedad? no gracias, no quiero ser parte de tu harem.

—Podría enseñarte lo básico —se levantó de la silla sentándose frente a mí.

Sonreí sarcástica —Dile a Aro que yo no puedo hacerlo —me levante de la silla.

—Ohm vamos Bella...

—No, que ponga a Vicky o alguna otra, yo no lo haré.

—Pueden correrte —sentenció.

—Tenemos un contrato firmado —respondí tajante.

—Y te recuerdo que las letras pequeñas dicen que estas a completa merced de Volterra editores, ósea tu y yo somos
un par de títeres y hacemos lo que el todopoderoso Aro quiera —termino caminando hacia mí —en mi lenguaje
estamos cogidos por los huevos y querer revocar o finalizar el contrato nos va salir por un ojo de tú cara y uno de la mía
y yo necesito mis dos ojos si quiero seguir ligando —guiño uno de sus ojos.

—Eres todo un caso —suspire derrotada.

—Vamos solo… inténtalo —suspiro.

—Garrett…-

—Yo sé que puedes, agarro mis manos, pero las solté y me levante de la silla.

—Tratare…

—Eso no me sirve Bellis —su mirada busco la mía.

— ¡Esta bien! haré el intento —lo mire fijamente.

—Esa es mi chica.

—No responderé si es un desastre G.

—No lo va a ser —camino hasta donde estaba subiendo con uno de sus dedos mi cabeza hasta que mis ojos
quedaron trancados en sus ojos azules —insisto, solo necesitas a alguien que te enseñe...

Sonreí sardónica alejándome de él, no estaba enamorada de Garrett pero desde que lo conocía había algo en él que
no me dejaba pensar con claridad si lo tenía muy cerca —Voy a ir por el mundo con un letrero que diga ¡SOY VIRGEN
QUIERES ENSEÑARME A SER UNA PUTA!

La carcajada de Garrett no se hizo esperar... —Ok, ok no un letrero pero podemos buscar a alguien que nos ayude al
menos con lo técnico —Mi amigo se quedo callado y luego sonrió, una sonrisa tan amplia como la del gato de Alicia en
el país de las maravillas... —es más, tengo el candidato perfecto para esta misión... —sus cejas se arquearon
peligrosamente.

— !No! —Gemí asustada— lo que sea que estés pensando, no Garrett—respondí tajante.

—Es mi amigo lo conozco, es Sexólogo no te estoy diciendo que folles con él, puede enseñarte todo lo referente a
teoría… Tu sabes lo básico —camino nuevamente a mi tomándome las manos —sé que es difícil para ti pero puedes
hacerlo, yo sé que puedes —Sentí mi celular vibrar así que fue una buena excusa para zafar mis manos de las de mi
amigo, saqué mi celular del bolsillo trasero de mis jeans apagando la alarma que me indicaba que debía ir al colegio
de Bree.

Debo irme, esta noche buscare información por internet y te llamare mañana —dije con desgano.

— ¿Problemas en el paraíso? —pregunto Garrett con una ceja arqueada, se había apoyado en una de las esquinas del
escritorio y tenia sus brazos cruzados en su pecho.

—Tengo reunión con el director del colegio de Brithany —bufe.

—Tu hermanita es un dolor en el culo —resoplo— ¿ahora qué hizo?

—Ella dice que es inocente.

—Tuvo que haber hecho algo muy malo si te dio esa explicación.

—La descubrieron fumando en uno de los callejones del colegio.

— ¿Todo ese alboroto por un cigarro?

—No es un cigarro, es… Marihuana.

— ¡Mierda!... —Garrett apretó mi mano —si no fuera porque puede demandarte por abandono y eso le caería de mierda
a tu carrera te diría que la enviaras a un orfanato —Arquee una ceja —o a un convento, o un internado militarizado...

—Garrett...

— ¿Qué? esa enana es un demonio, gran regalo que te dejo tu madre, te abandona, se olvida que existes y después te
da una carga para que se la sostengas.

No dije nada porque todo lo que Garrett decía era cierto, solo me limite a suspirar y levantarme de la silla para irme —
Dile a Aro que intentare hacer su puto libro pero necesito tiempo.

Garrett volvió a llegar a mi colocando un mechón de mi cabello detrás de mí oreja —Sé que puedes —repitió
observándome con ojos de borreguito — ¿Sabes que te amo? —pregunto y sentí todo mi cuerpo tensarse, no estaba
interesada en conocer el amor, el puto había sido bastante cruel conmigo, si algo tenia claro en esta vida en que los
caminos que se llaman amor terminan en un callejón oscuro de sufrimiento y lagrimas… Yo no quería eso para mí.

—Debes amarme, salvare tu gordo trasero de pasar a las listas de desempleados de este país, pero ya lo sabes si yo
me hundo ¡Tú te hundes conmigo! —Pique su pecho.

—Sera un éxito como Tentación y Prohibido —aseguro con una sonrisa.

—Hablamos luego, debo irme —deje un beso en su mejilla y salí del departamento de Garrett aun sin saber si iba a
hacer lo correcto. Encendí mi IPod y acomode mi gorra antes de dejarme llevar por el sonido de la música mientras
esperaba el ascensor, la campanilla se escucho anunciando la llegada pero cual fue mi sorpresa al ver que no venia
sola…

El asombro debió notarse en mi rostro ya que pude ver como el engreído con aires de rey del mundo, que Garrett tenia
como vecino tenia una sonrisita estúpida en la cara.

— ¿Piensas abordar o vas a quedarte mirándome todo el día? —dijo orgullosamente alce una ceja en su dirección y
pude ver nuevamente esa sonrisita que seguramente debía bajarle las bragas a más de una.

Di un paso dentro de la cabina y acomode mis auriculares, mirando hacia el espejo del ascensor, cabroncito de cuarta
tenia tatuada su sonrisita estúpida pero a pesar de eso estaba elegantemente vestido en un traje negro que podía
apostar mi Tablet que era de diseñador y sus brillantes zapatos de charol, su cabello aun se veía húmedo pero no
podía ver sus ojos ya que iban cubiertos por unas odiosas gafasRayBan…

Intente concentrarme en Toxic que era la que se reproducía en el momento desde mi aparato electrónico, pero el
embriagante olor de la colonia del vecino de G, no me estaba dando una tarea fácil, agradecí al cielo cuando siete
pisos después el elevador se abrió, como castigo divino nadie más se había montado durante nuestro corto viaje,
había dejado el auto en el parqueadero de visitantes, Mickey era mi bebé uno de los pocos caprichos que me había
dado cuando Prohibido mi primer libro empezó a venderse bien en las librerías, salude a Quil que era el celador del
edificio y baje las escaleras hasta encontrarme con mi amado baby… Mi mini Cooper rojo con negro.

En menos de veinte minutos estaba fuera de la escuela en la que All había matriculado a Brithany luego de la muerte
de René, yo estaba en una gira promocional junto con Garrett cuando me había llegado la notificación de la muerte de
René y Peter y debido a que Peter no tenia familia y mis abuelos habían fallecido Brithany iba a ir a una casa hogar, mi
madre no era conocida por ser la mejor madre del mundo, me había abandonado con mi abuelo cuando ella había
conocido a Peter, una niña pequeña no era lo ideal si de andar con un baterista se trataba, que un hombre mayor
cuidara a una niña de cuatro años tampoco, pero no puedo quejarme del que había sido mi padre, Charles había
estado para mi siempre.

Quite la gorra de mi cabeza y peine mis cabellos respire un par de veces y me baje del coche asegurándolo antes de

—Señores. mi hermanita se parecía mucho a su padre. es mas no sé porque demonios te hiciste cargo de mí. mes en el cual harán servicio comunitario en sus horas libres —se escucharon varios gritos ahogados antes de que Brithany se levantara de su silla. firmamos un acta de compromiso o así lo había llamado el rector. me atrevo decir que la señorita Dwyer es una… —este hijo de puta no iba a decir lo que yo estaba pensando —El castigo debe ser solo para la señorita Dwyer. pero como les dije necesito una sanción que sea lo suficientemente fuerte como para que este bochornoso suceso no se repita. El señor estirado se levanto de la silla dispuesto a contestarme. yo simplemente se lo quite y fue cuando la Sor Clemencia nos cacho! — ¡Yo no fui! —Gritó la que supuse era Roxanne —Kyle tú estabas ahí di la verdad —taladro con sus ojos verde intenso en la figura de la otra chica a quien todos veíamos esperando una respuesta. —Yo no quiero eso —siguió su andar. tienes dieciséis años. su traje Armani de tres piezas le quedaba holgado. es por eso que el consejo ha decidido mantener internadas a las tres jóvenes por el termino de un mes. había pasado por esta situación. al principio la escuela no me había gustado pero Alice insistía en que seria un buen entorno para Brithany ya que estaría rodeada solo de chicas. al parecer no sabían la joyita que tenían en casa. Que como para variar bufo y me dio una mirada odiosa. como no. — ¡Pues no me parece justo! —Gimió en voz alta— ¡Ya les explique que fue Roxanne la que tenia el tabaco. ¿qué me hace falta? Ohh sí. — ¿Está usted diciendo que mi hermana es la culpable? —Me levante enojada de la silla —Dígame si también tenia un arma y obligo a su niñita a fumar. tu no me crees Isabella. en ese momento me di cuenta qué donde estábamos era un patio bastante amplio — ¡No sé quién eres. y creo que todos saben porque estamos aquí. — ¿Para qué?. me toco correr hasta alcanzarla — Brithany —dije tomándola del brazo. nunca habían visto una chica en converse y jeans.. no iba a permitir que te llevaran a un lugar de acogida. Kyle suspiro fuertemente antes de levantar su mirada hacia el decano —Yo acepto mi castigo sé que estuvo mal y no lo volveré a hacer — ¡Serás perra! —grito Roxanne ante el asombro de sus padres. — ¡Basta ya! —Habló el doctor Smith. me excuse con el rector y salí tras ella. conocernos… . en mis años como rector de esta prestigiosa institución. Cuando llegue a la sala de padres todas las miradas se enfocaron en mí. —la llame— Brithany detente —ella seguía caminando como si hubiese visto al mismísimo diablo y yo aunque trataba de alcanzarla estaba en desventaja — ¡ Brithany! Ella se detuvo fuertemente volteándome a ver — ¡¿Qué quieres?! —Hablar contigo. las tres incumplieron las normas de la institución y tienen que acatar la sanción que se le imponga! —Aunque su tono de voz fue elevado no me molesto. nada que ver como le quedaba a cabroncito de cuarta —En los años que mi Kyle tiene en la institución. nunca me había topado con un caso como este —Sí. lo único que tenia de René era el color de sus ojos —necesitamos hablar.caminar hacía las escaleras. negué con la cabeza y acomode mis lentes sentándome al lado de Bree.. estaba completamente de acuerdo con él. ella era quien tenía el tabaco. pero la voz del director nos detuvo a ambos. solo era marihuana —es por eso que debo implementar un castigo que le sirva a los demás estudiantes de advertencia. — ¡No importa quién lo encendió o quien lo fumo. no estamos buscando culpables y si ese fuese el caso la señorita Swan tiene razón —paso una mano por su rostro y continuo—después de la junta de consejo hemos decidido no expulsar a las chicas. aún no lo entiendo. —Eres mi hermana. no había terminado de firmar cuando Bree salió del salón. que me orine un perro. ya que ellas se han comprometido en no volver a hacerlo. —Bueno —el rector del colegio nos miro a todos en el salón —primero que todo buenas tardes —todos respondimos —mi nombre es Nicolás Smith. Nunca. sin embargo no estoy lamentándome —peine mis cabellos hacia atrás —tenemos que hacer el intento Brithany. — Brithany. yo no sabia que mamá tenia otra hija! —Yo tampoco chica. —No nos conocemos —grito. Genial. —Señor director mi niña — hablo uno de los padres que estaban en la sala.

el monstruo del lago Ness se ha quedado con su padre. . así que llámame si necesitas algo —me acerque a ella tocando su mano. yo estaba acostumbrada a la inexistente presencia de René en mi vida. sin embargo hale a mi hermana y le di un abrazo que fue torpe hasta que ella empezó a llorar. todo estaba perfectamente tranquilo. —No me culpes a mí. sin embargo aquí estoy maldita sea y tu te metes en mil y un problemas. cuando Garrett me aviso pensé que estab a b romeando.. no sé si lo hiciste o si solo es una confusión solo tu sabes que sucedió y si tu conciencia esta limpia entonces no te sientas mal por esto. Acababa de llegar a casa no podía creer que había pasado casi todo el día de un lado para otro. yo no era de abrazos ni besos. me desnude lentamente y me di una larga ducha antes de ordenar pizza para la cena. . —Espera. — ¡No soy perfecta Bree! maldición para mi no es fácil enterarme que mi madre la que me abandono cuando tenia cinco años y de la que solo recibía una postal cada año junto con dos obsequios tenia una hija y mucho menos tener que hacerme cargo de ti. . Isab ella te conozco.— ¿Conocernos ahora que estaré en esta maldita prisión por un maldito mes? —Cuida tu vocabulario jovencita. espera. la verdad Charles era bastante apático a las muestras de afecto y yo era una mini copia de él. ¿O sí? —entrecerré mis ojos aunque ella no pudiese verme. al parecer ella si amaba a Bree. —Me sacaste de una casa hogar para meterme en otra y ¿así quieres conocerme? No te entiendo Isabella y quizás esto es lo mejor que pudo habernos pasado. porque así no tenemos que fingir que nos soportamos. coloque música y me serví una copa de vino tinto mientras esperaba. mi celular sonó desde algún lugar de la sala y corrí a buscarlo. — ¡Hola enana del demonio! —dije riéndome de Alice que sin duda peleaba con Nessie. —No me interesa conocerte —murmuro entre dientes.. —Por supuesto que no.. voy a venir a verte en los días de visita y trataremos de conocernos. —Odio que me digan Brithany. mucho menos marihuana a pesar de que no está codificada como droga. — Brithany. dejándola llorar. Aro me pidió que te acompañara a esa entrevista pero no mas. No supe cuanto tiempo estuve ahí junto con Bree. . —No hagas las cosas más difíciles —murmure fastidiada por la situación —por lo menos aun conservas el celular. ¿de qué entrevista estamos hablando? — ¡Ups! —Mary Alice Whitlock —murmure. —Mira Bree —apreté el puente de mi nariz porque esta ridícula discusión no nos llevaba a ningún lado —sé que esto no es fácil para ti y tampoco lo es para mi. mi nombre es Bree —Atacó. — ¿No quieres matarme? —Tú no le diste esa loca idea a Aro. estaba completamente convencida que ella no me quería pero Bree. tamb ién me dijo que te quiere para el almuerzo en la oficina Garrett. —Está bien —escuche nuevamente a Jasper decir algo… o pedir ayuda. — ¡¿Crees que lo hice?! —bufo caminando hacia uno de los arboles—Maldición mi padre era un jodido baterista pero nunca se metió nada. pero luego recib í esa llamada de Aro que me informab a sob re la entrevista de mañana. tu y yo. Aro me llamo y me dijo que hab ía hab lado con Rosalie Hale y que ella hab ía accedido a darte una entrevista ¡¿Jazz puedes venir a ayudarme?! —gritó fuertemente escuche a Jazz decirle algo y luego como una puerta era cerrada —Listo..

—Insisto que te verías mejor con el vestido que te compré —bufo. programa que se emitía a la media noche y era conducido por Rosalie Hale y el misterioso doctor Sex el hombre con la voz mas jodidamente caliente del mundo entero… Palabras de Alice. —Rose… —la voz de hombre se escuchaba cansada pero aun así era fina aterciopelada y sexy. — ¿Y? —inquirió preocupada la fémina. mis zapatillas de goma y mi suéter holgado.. afortunadamente al final Alice había cedido. el salón de belleza y la pelea con Alice porque quería que llevase un vestido a la puñetera entrevista las horas se habían ido en un abrir y cerrar de ojos. una extensión más de Volterra Editores y donde se llevaba a cabo el famoso programa radial "Hablemos de Sexo". digo era una entrevista radial nadie iba a verme. —Insisto que es una entrevista radial y el público no me verá —tome mis lentes. Alice me esperaba en la sala habíamos decidido ir juntas en mi coche y luego Jazz pasaría por ella a la estación radial. —dijo desganado el hombre. no mías. sentí el chirriar de una silla. el consultorio. lo había escuchado un par de veces. las calles no estaban tan ajetreadas por lo que llegamos rápidamente a WKF Radio. Estaba a punto de retirarme para ir a la cabina cuando un par de voces sofocadas entraron en el cubículo contiguo. y agradecí al cielo no haberle hecho caso a Alice y estar tan cómodamente vestida con mis pantalones bota pitillo.. —No es nada Rosalie. Sonreí no quería nada especial pero conocía a Alice. —Sí. . Un chico se acerco a la oficina ayudándome a ajustar un micrófono. creo que en vez del monstruo del lago Ness lo que es. bueno me prepararían a mi ya que Alice había decidido quedarse en la cabina de estéreo. — ¿Te sientes mal? —no quería ser cotilla debía ir a que terminaran de ajustar el micrófono.—Estab a b añando a Vanessa. Jasper clama por mi ayuda. zapatillas de goma y tome una gabardina ya que empezaba a hacer frio. pero ya sab es como es ella con el agua. pelo negro y sonrisa de niño travieso quien dijo llamarse Emmett nos recibió y nos hizo pasar a un cubículo en donde nos prepararían para el programa. me había vestido como mas cómoda me sentía. —No puedes seguir así —dijo la que creo que era Rose —Viste a Carlisle. le diré a Lauren que te traiga unos analgésicos. es solo cansancio. tome un suéter azul eléctrico y unos pantalones bota tubo. era casi media noche y sabia que el programa hablaba más que todo de sexo era un programa sin reglas ni tabúes al momento de hablar del tema. un hombre de apariencia intimidante. Cuando el micrófono estuvo listo el chico me sonrió a medio lado y se fue. Le había pedido a Alice que hablara con los presentadores del programa. pero la voz de la chica salía realmente preocupada. el programa. El día siguiente fue una verdadera locura entre la reunión con Aro. — ¿Sab es si ya llego la escritorcilla? —Ohh toda la compasión que sentía por el maldito que estaba en el otro cubículo se evaporó. después de colgar me introduje en el mundo de los sueños. sin ellos era un topo y salimos. —Descansa un poco. —No vamos a hab lar de eso Rosalie —ahora se escuchaba mucho más agotado. tengo un amigo que deja a las mujeres como diosas. —Estoy b ien solo me duele un poco la cab eza —dijo el hombre derrotado. dejare a Ness con mi madre para que podamos ir al salón de b elleza por la tarde. es un gato. Subimos al ascensor y llegamos hasta donde estaba el estudio radial en el piso veinticuatro. . . Seth esta terminando de organizar todo con Emmett. las practicas de Esgrima con Jake… —Todas las zorras que te tiras. . nos vemos mañana a las once.

esto apenas comienza… ¿Quién creen que llego a la cabina? Gracias a Gabichu. jupy. me indico donde tenía que sentarme y luego él conecto los cables a un aparato de sonido. —Esos lib ros son una perdedera de tiempo —bufó y estuve completamente de acuerdo con él —Homb res dominantes que camb ian de un día a otro. Maricoles. en veinte minutos empezamos el programa ¿crees que tu dolor de cab eza mejore antes de salir al aire? —No entiendo porque Aro nos pidió esto… Sab es que odio tratar con personas que no sab en el tema —su voz ahora era de puro fastidio. espero no decepcionarlas. saca eso de mi cab eza Rosalie —silencio… —Iré por los analgésicos —la puerta se cerró luego de unos minutos. —La. con esa determinación camine hasta la cabina. Julisapattinson. Obvelys. Robstenkrisrob. solo cuando los oyentes nos llaman así que esta tranquila —volví a asentir justo antes que la puerta de la cabina se abriera y un cabello demasiado conocido para mí se dejara entre ver. Noe Mallen Nos vemos la próxima semana Dios mediante! Aryam :) . Kobitomarianess. carito Fanfic. aun no tenia ni idea como carajos iba a hacer ese libro pero no seria como los que están por ahí. —Debes ser Isabella Swan… —Bella… —Soy Rosalie. Saly luna. mujeres que hacen cualquier cosa por tenerlos. lunisanez. Felicytas. Angie Cullen. Gatita Cullen. estará acá en unos minutos él prefiere que lo llamen así ya que no le gusta mezclar las cosas. Almudena diaz garcia. la. ErimM. respire hondo mientras lo escuchaba murmurar. mvfap18. Tome una respiración fuerte para no decirle a ese bocón lo que pensaba y salí del cubículo. podía ver el sonrojo de All a través del vitral. Escritores… Creen que porque plasman todas sus frustraciones eróticas en un papel tienen un gran lib ro. Alexandracast. regisherrera. Maldita sea mi mala suerte… HOlA… Queria subirlo mañana pero no me resistiii Mil gracias por todos sus comentarios chicas hacen feliz el corazón de pollo de esta autora. Eve Runner. Una rubia bastante esbelta y enfundada en unos tacones de muerte llego a la cabina y le dio un beso que no debería estar catalogado como moral al chico llamado Emmett. Robstenpattinson. Ashleyswan. ninfa ffad. The Proncess of the Dark. limpio con un dedo sus labios y luego abrió la cabina llegando a mí. Elaine. Supattinsondecullen. junto al chico que me había ayudado a colocarme el micrófono. Alice estaba hablando con el chico que nos había recibido. Cococullen swan. danielabascunnen. Klary AliceCullen swit. prefiero Rose —así que ella era Rose —S. —Oye estoy leyendo una b uena trilogía Emm y yo vamos a practicar alguna de esas posturas —pico la chica. quizás lo conozcas pero no digas su nombre ni menciones que es él el misterioso Doctor Sex —Asentí dándole a entender que había entendido —esta noche hablaremos de los libros eróticos quizás él o yo te hagamos preguntas no hablamos de vida personal. Adriana. la.—Sí esta en cab ina. yessenya. PalitatjCullen. —No todos somos como tú —sentí una leve risa por lo que supuse que Rosalie sonreía —Además hay que apoyar a esa chica y darle confianza es su primer lib ro erótico. la.

entramos en cinco minutos —nos anunció Emmett desde la cabina de audio.. . se encendía antes de que S hablara. ¡¿Que se creía el maldito?! — ¿Rosalie cuál es el tema de hoy? —preguntó alzando unos documentos de la mesa. . . no ¿Porque no caía un puto rayo y me mataba?. mi amiga me conocía más que a mí misma. .. S me dio una sonrisa torcida mostrándome una vez más sus blancos y relucientes dientes.*Chapter 3*: La Propuesta Los personajes de Crepúsculo son Propiedad de Stephanie Meyer.. A mi beta Ginette. La Propuesta. No. va a pasarse —bufó hastiado. . uno —vi como el letrero de AL AIRE. Alice me miró sin entender.. el sexo es mejor cuando es uno a uno.. — ¿Sigues con dolor de cabeza? —preguntó Rosalie preocupada.? Maldita sea mi suerte. . no. mis ojos aún no se despegaron de S. ni un puto ¡Hola!. —Erotismo en la literatura —Rose tomó una botella de agua para ella y me ofreció una.. —Tranquila —su mano se estiro hasta tocar tiernamente la mejilla de ella. —Isabella.... asintió con su cabeza sin gesticular palabra y se sentó en la silla frente a mí. —Chicos. ¿qué le pasaba a este hombre había sido educado en alguna escuela para imbéciles? vi como paso una mano por su cabello antes de apretar el puente de su nariz. el sexo es divertido.... solo esta historia me pertenece... a mi querida Orii HBD Mu. . El sexo es natural. "I want your sex" George Michael… . Rosalie se sentó a mi lado y Seth llego colocando todo en orden. dos. —No puedes culparme por preocuparme —siseo ella. ella es Isabella Swan la escritora enviada por Aro para acompañarnos en el programa de hoy. —Estoy bien Rose. eres un sol TE AMOOOOO y lo sabes a Salem que sin ella del otro lado de la pantalla sufriera yo solita jaja y a mis chicas de Twilight Zone por el apoyo que me dan. me sentía demasiado nerviosa y la actitud del cabron no es que ayudara mucho así que negué. quiero presentarte a Doctor Sex —Dijo sonriente mientras el cabrón de cuarta caminaba hacia mí —S. —Estaremos al aire en tres. ¿Qué hacia el vecino de Garrett aquí. .

. ¿quieres hablarnos de tu libro? —Su sonrisa era sincera y muy tranquila.—Buenas noches queridos oyentes esta noche traemos para ustedes un programa interesante. Bella. pero para explicar más sobre este tipo de literatura desde el punto de vista del escritor esta noche nos acompaña la autora de tentación y prohibido Isabella Swan. Todo aquello que es erótico es necesariamente pornográfico por añadidura. —La pornografía es la descripción pura y simple de los placeres carnales. tienes que aprender a diferenciar entre erótico.. ahora entendía a Alice que lo miraba como quinceañera enamorada —con ustedes éste su servidor Doctor Sex. trague fuertemente mirando a All por el vidrio que dividía las cabinas. entonces ¿Qué dices tú? —preguntó en dirección a Rosalie— Sexo rudo en libros.. —su voz fue suave y muy pausada— Erotismo en la literatura— Dios tenía una voz sexy.. En el caso de los libros como las trilogías o sagas eróticas del momento. buenas noches Rosalie. les recuerdo que el último libro aún no está a la venta. directa o indirectamente. —Moralistas. —Creo que no me he hecho entender Rose. Doctor Sex que un escritor puede variar sus técnicas siempre y cuando tenga la manera de buscar la información e investigar correctamente —si ese bobalicón pensaba hacerme quedar mal no solo con Aro sino con medio Nueva York estaba perdiendo el tiempo —además la creatividad juega parte fundamental al momento de escribir y le puedo decir claramente que creatividad es lo que me sobra. ¿cómo estás Isabella? —Preguntó Rosalie. Respire llenando mis pulmones de aire antes de hablar —Pues Tentación es mi más reciente libro y es mí- —Tentación es la historia de un sacerdote y una mujer casada — Doctor Sex hablo interrumpiéndome — ¿cómo hiciste para atrapar una escena sexual entre esos dos? —Rosalie lo miro como si le hubiese salido una segunda cabeza. la muestra en su esplendor o florecimiento. — S. pornográfico y lo obsceno. solo que este último va en función de una idea del amor o de la vida social. lo que quiere decir y déjeme decirle. mientras que la obscenidad devalúa la carne. la nueva ola del entretenimiento. las imperfecciones. es como sintieras el momento — Expreso Rosalie —pero aun así no lo veo como pornográfico. El imbécil me dio una sonrisita burlona antes de hablar — ¿Y por qué no ha usado toda esa creatividad para sus . es simplemente lectura y la hay para todos los gustos. —La verdad fue algo difícil ya que Diego el protagonista de la historia no sabía nada acerca de sexo él era un sacerdote consagrado con una misión que- —Tu otro libro Prohibido habla de la historia de dos hermanos. a ese hombre puedo darle los hijos que me pida. viendo la sonrisa canalla en el muy hijo de puta conductor radial. solo S pudo conseguir unos ejemplares y uno de ellos será suyo esta noche ¿no S? —Vaya que si Rose. se considera que erotismo es todo aquello que vuelve la carne deseable. ¿cómo llevándote por la línea de amores imposibles piensas dar un salto a la rama erótica? ¿crees que estas calificada para hacerlo? —me cortó nuevamente ¿el maldito estaba retándome? —Lo que S quiere decir —Rose trato de hablar pero le interrumpí. con el erotismo y el sexo... de juego placentero. que así se asocia con la suciedad. igual pueden llamarlos como quieran pero yo estoy completamente enamorada del señor Green. inspira una impresión de salud. El erotismo es la misma descripción revalorizada. —Varias autoras la hacen ver así. al finalizar el programa diremos el nombre del ganador de la trilogía erótica del momento. las palabras sucias. —Ok. — ¿Entonces tu si piensas que son libros pornográficos? —Rosalie arqueo una de sus perfectas y rubias cejas. Quizás muchos lo refieren como literatura pornográfica debido a que en ocasiones escenas sexuales son realmente muy explícitas. ella más que nadie sabía que odiaba esto — ¿Isabella? —Rosalie me miro incitándome a que hablara. los chistes escatológicos. de belleza. —Yo los llamo libros educativos —Rosalie alzo sus cejas en dirección a Emmett. —Te he entendido perfectamente. Cristo hubiese preferido no pensar lo que pensé ahí ya que Emmett imito el gesto relamiéndose los labios.. —Solo Bella —dije pausadamente. —Sé.. sonrió —La literatura erótica es un género literario en el cual los textos se relacionan. Hola aquí estoy — Aunque muchos lo llaman pornografía en libros. —Hola S —Rose dijo animada— esta noche tenemos muchas sorpresas para nuestros oyentes.

a Alice la conocí en la segundaría ella no era la típica niña popular. —Y tu conmigo verdad —asentí. sonrió y salió hacia la otra cabina en donde Emmett la esperaba. sabes cómo es su relación con Félix —asentí— Félix y Jasper no se llevaban muy bien que digamos. estaba enojada podía sentir como la sangre corría más aprisa sobre mis venas Rosalie enfoco su vista hacia la cabina en donde Emmett y All se encontraban mientras "Doctor Sex" y yo nos acribillábamos con la mirada. pero él dice que quiere que no se lleven mucho tiempo. te has desenvuelto bien con ella y todo pero es tu cuerpo. —Cálmate All. S se apretó el puente de la nariz nuevamente antes de suspirar fuertemente —la estas atacando —habló fuertemente por eso mismo la había contratado nadie podía entrever la furia de mi amiga. — ¿Siente usted que la estoy atacando señorita Swan? —dijo con una sonrisa burlona bailando en sus labios. un pequeño cosquilleo quedo en mis dedos y solté su mano rápidamente. Él sonrió antes de tomar su mano y plantar un beso en ella. Alice volvió a bufar y se sentó a mi lado con los ojos abiertos. S la había ignorado completamente toque su mano diciéndole con el gesto que estaba bien ella me paso una botella con agua sin gas y sonreí tratando de calmarla. — ¿Te sientes bien? —Rose se acercó al ya no tan misterioso Doctor Sex —Estas sudando y te ves de mal color —toco su frente en un gesto muy tierno. — ¿esta noche Ness se quedara con tu madre? —pregunte tratando de disuadirla. la música cambio ahora Jugar Dangerous de Lana del Rey se escuchaba en la cabina. no fue mi intensión hacerlo. — ¿Y me lo dice una persona cuyo intelecto creativo no lo deja pensar en un sobre nombre más ingenioso que Doctor Sex? —Arquee una ceja desafiante. Emmett vocalizo algo que no pude entender y Edward salió de la cabina.antiguas escenas de cama señorita Swan? ¿Por qué pareciese que escribir una escena de sexo duro y erótico no es su fuerte? pareciese que su técnica y su visión no son suficientes para cubrir un libro de ese calibre —su postura era relajada y la sonrisa en sus labios. Rosalie observaba incrédula a S lo veía con reproche y a mi pidiéndome escusas. si no hubiese visto a Rosalie comerse a Emmett antes de empezar el programa juraría que ellos eran más que compañeros —Estoy bien Rose —murmuro. —Lo que tiene de sexy. —Tener un bebe es una decisión de dos All. lo duplica en arrogancia —murmuro entre dientes —deberíamos irnos —Negué — ¡¿Cómo se atreve a atacarte?! tu escribirás el mejor libro erótico que sus malditos ojos hayan visto. —Lo hemos hablado Bells.. —En efecto doctor S. pero sabes que siempre contaras conmigo. no voy a dejar que me haga quedar mal. en ningún momento vio a Ali —Edward Cullen. — ¡¿Qué demonios te está pasando?! —Bufo cabreada mientras se podía escuchar la letra de Closer de Nine Inch Nails. conmigo encontró la horma de su zapato —volví a sonreír. —Jazz quiere que nos quedemos solos el fin de semana insiste en querer tener otro hijo pero Ness apenas tiene tres años Bella. era una frikie con sus gafas de pasta gruesa y sus botas ortopédicas según ella uno de sus pies miraba a Alaska y el otro a Argentina nunca agradeceré suficiente al señor Banner por habernos puesto a trabajar juntas. Quise levantarme e irme pero eso le daría la razón a hijo de puta. Maldito ¡No iba a ponerme nerviosa! cuadre mis hombros sentándome mejor y mirándolo retadoramente. pero All estaba demasiado molesta como para hacerlo. de un momento a otro sentimos . —All.. —Estamos en una pausa comercial al regreso se abrirán las líneas para que los oyentes nos hagan preguntas — Rosalie me hablo —si te sientes incomoda nosotros responderemos por ti —asentí. —Edward —paso su mano sobre la mesa en la que estábamos reunidos. sabes que amo a Jazz con toda mi alma y sé que Ness no estaba en tus planes. —Alice me dio una mirada para irnos pero negué mientras tomaba la suave mano que Edward Cullen me ofrecía. háblalo con Jasper. — ¡Vamos a una pausa musical y luego seguiremos con la escritora Isabella Swan! — Habló rápidamente Rosalie quitándose los audífonos y mirando a S fijamente antes que la puerta se abriese y Alice entrara hecha una furia colocando sus manos en la mesa.

.que la puerta se abría nuevamente y All apretó mis manos antes de levantarse. —Sus ojos volvieron a trancarse con los míos. Edward. —Volvemos a hablemos de sexo. —Verá…. abrió los ojos. Mis manos empezaron a sudar.. nuestro tema de hoy es: Erotismo en la Literatura. que articuló un "Jessica" sin hablar —Alguien dijo una vez. Él quiere experimentar… . se meció en la silla haciendo círculos en su sien —Te escucho. La vi sentarse junto a Emmett mientras Doctor Sex se sentó a mi lado dándome una sonrisa cálida antes de colocarse los audífonos se recostó en la silla y cerró los ojos fuertemente masajeando su sien al parecer su dolor de cabeza continuaba ya que su piel se veía más traslucida que cuando empezamos el programa. pero Alice tenía razón en algo: el tipo podía recitar las páginas amarillas. — ¿Doctor Sex. al final fue un susurro ardiente... y colocó sus manos en la silla. quiere que lo hagamos todos los días.. podría ser un maldito. —No te llamas Jessica ¿no es así? —S dio una sonrisita picara. no podía mostrarle que.... para responder hasta tu más oscura fantasía. Al salir tropezó con Edward que le brindo una brillante sonrisa torcida haciendo que All le levantara su dedo medio al parecer el amor de Ali por doctor Sex se había acabado. —Si vuelve atacarte te juro que nos vamos y Aro sabrá de esto —dijo molesta. él. — Cuéntanos tus dudas. que por fin me entró la llamada. mis bragas temblaban. me dijiste que estabas leyendo al tan venerado y temido señor Green. soy interna —la voz de la chica fue tímida ahora como si la descubriéramos en una travesura.? — La chica se escuchaba nerviosa —No puedo creer. escucho tu pregunta. en verdad pueden hacerse? — ¿Qué opina usted señorita Swan? —Edward. Edward. ¿Qué le pasaba a este imbécil? —Cuando te refieres a cosas extrañas… ¿te refieres a posiciones que están en ese libro? — Sí. Hemos estado teniendo relaciones continuamente y eso está b ien…. El sexo. y una zorra entre las cuatro paredes de la habitación. Jason. Nuestras líneas están abiertas para nuestros oyentes — dijo Rosalie con voz pausada. y quiere que hagamos cosas extrañas. Doctor Sex está aquí. es algo jodidamente b ueno —se escucharon varias risas. en referencia al sexo era una novata.? —miró a Rose.... que una mujer debe ser una dama ante la sociedad. y quisiera sab er… ¿Esas cosas. hizo gestos extraños antes de que una voz bastante chillona se escuchara en cabina.. tenemos dos años juntos y tuvimos nuestra primera vez hace un año… ¡Me dolió como el demonio! —La chica sonrió haciéndonos reír por lo bajo —pero J me dijo que era normal.. donde sea que estuviera —Tengo una pregunta. y eso sería sexy. —Bueno. — La chica tomó aire —Él quiere.. y respiré profundamente. me miró con sus penetrantes ojos verdes — ¿Es bueno el sexo?... — ¿Dónde estás Jessica? —En el Instituto. —Jessica. protagonista de la trilogía erótica del momento. Jessica? —Todo. y a la que dudo puedan superar. — ¿Le tienes miedo al Sexo? —No. Emmett. he estado leyendo al señor Green. pero ahora J. es mi vida entera. — ¿Sabes. si es que quiere mantener a un hombre feliz y contigo. ¿puede aplicarse todo lo que se ha escrito en este tipo de libros? ¡Mierda! Ahora… ¿qué le respondía? —Todo es posible. ¿Qué estás dispuesta a hacer para tener a J contigo. ¡Ay Dios que difícil es esto!.. Doctor sex — respondí.... —No —volvieron a reír. —Podía apostar que la chica brincaba. tengo veinte años y amo a mi novio Jason. usted va escribir un libro erótico. si tienes una pregunta esta es tu oportunidad. —Jessica. —Su voz.

el primero no creas todo lo que sale en los libros eso también va para Jess si me está escuchando —más risas— y el segundo. pero me había dado cuenta que la música en este programa tenía que ver con el acto sexual en sí. Edward sonrió. — ¿Alguien más quiere hacerme una consulta? —Varias pero son muy idiotas como para hab lar —resopló la chica — Doctor sex. todo depende de la confianza.. sensual y malditamente provocadora —el sexo se practica y ya. Edward estaba atacado de la risa mientras la cabina se llenaba de música. mientras yo miraba sorprendida. siempre y cuando. — ¿Quieres sexo crudo y sin censura? —la chica dio un si eufórico — te daré dos concejos... era una sonrisa fresca por la espontaneidad de la chica — ¿Se lo haz propuesto? — ¡Por supuesto que no!. en cuestiones de sexo nunca se explica —me dio una mirada picara.— se escuchó la voz de la chica. a mí me pasa lo contrario a la b ob a de Jess... . — La chica tomo aire — ¡Si follas como hab las eres un puto Dios del Sexo! —y con eso colgó. me gusta el sexo —la chica hablo sin tapujos. — ¿Entonces tú me recomiendas que le explique cómo quiero las cosas.. — ¿Por el culo? —el aire escapó de mis pulmones.. El acto sexual.?. ¡Hablar así debe ser ilegal! —Sí. Claro por eso el hijo de puta es como es. antes de irme quiero decirte algo..—Soy tu amigo Jess.. — ¿Entonces harás un libro erótico? — Edward me miró fijamente. idiota. podía caer un jodido meteorito sobre mi cabeza y aun así no lo reconocería. —Él quiere que hagamos… —la voz de la chica fue cada vez más baja —él quiere que yo. luego que la chica murmuro un adelante — ¿Eres una gatita salvaje a la hora de intimar? —Sus ojos nuevamente se encontraron con los míos. Quiere que yo lo deje penetrarme por. quiero que Víctor me ate a la cama y me azote como el señor Green. me di cuenta que estábamos solos.. dime lo que él quiere. —Gracias Doc.. esta vez no reconocí quien cantaba... no puedes pedir un lobo feroz cuando tu no estas dispuesta a ser caperucita —la voz de cabroncito de cuarta salió realmente sexy tan que.. —Por supuesto —Murmuro Edward cínicamente. se haga con consentimiento. noche tras noche le inflan más el ego — ¿Tu qué opinas Rosalie? —Pregunto Edward divertido —Nunca he tenido sexo contigo S. —Bueno mi consejo para que haya una buena relación en la cama entre una pareja es la comunicación... Me acerque a la mesa aún más —Creo que es por eso que estoy aquí. sin miedo.. es un saludo que intercambian dos almas... —negó con la cabeza —volvemos luego de un bloque musical. —Y tú. Una risa fresca se escuchó en la cabina. —la chica lo corto — ¡Yo tengo miedo! —Chica no sabes cuánto te entiendo. — ¿Y a tu novio? —Tamb ién. como si la pregunta también fuese para mí — ¿O eres una aburrida Koala? —Bueno.. los papas de Vic son muy creyentes y él cree que eso es pecado —murmuro hastiada —Quiero sexo salvaje y crudo — trague saliva fuertemente. Mi amiga Gab riella está aquí ella quiere preguntarte algo —se escucharon ruidos en el teléfono y luego la risilla de una joven — ¡Hola Guapo! —Musito aun sonriente la chica —Yo si me llamo Gab riella así que no hay prob lema. — Te pregunto algo —Edward arqueo una de sus cejas. nada en cuanto al sexo es inapropiado o vulgar. —Mi primera vez dolió b astante y yo… —Siempre da miedo intentar cosas nuevas —la interrumpió S —si Jason te ama él estará preocupado porque a ti no te duela.. hay lubricantes que ayudan que la experiencia sea más llevadera. —Eres el mejor. eso quiere.

parece que no tuvieses mucha experiencia. Estaba a punto de salir del edificio junto con Alice cuando Seth el chico de los micrófonos llego jadeando hasta nosotras. no te lo digo por cabrón pero deberías replantearte hacer esto si de verdad no te sientes capacitada para hacerlo. tienes una personalidad extraña para las mujeres de hoy en día. cosa que yo realmente dudaba. —Las apariencias pueden engañar Doctor Sex. no creo que podría estar con ese idiota una vez más. el hecho que no me haya acostado con medio Nueva York. piel pálida y cabello dorado. follar. la maldita y sexy voz de Edward Cullen. deseaba de corazón que arreglaran su problema de un segundo bebé. —Rosalie y Emmett tardaran en b ajar. Alice por su parte ya no usaba botas ortopédicas. — ¿Ha escrito usted algún libro doctor Sex? —negó con la cabeza. lo dicho era un hijo de puta. sexo rudo señorita Swan. eres conservadora. me gustaría leer ese libro. tan pronto habían acabado el programa Edward se había salido de la cabina sin decir adiós ni agradecer mi presencia en el programa de hoy. solo podía ver su espalda y las piernas de la chica que al parecer estaba sentada en el capo . — ¿Cuándo fue la última vez que disfruto de una buena follada señorita Swan? — ¿Follar?. yo que era la que iba a escribirlo no tenía ni puta idea como comenzar. estas levemente nerviosa.. —Señorita Swan. — ¿Estás seguro que no hay nadie? —Escuche la voz de una chica. pero sé reconocer a una persona. durante el bloque musical Edward respondió varias llamadas sus comentarios fueron jocosos y muy salidos de tino. sus lentes de pasta gruesa habían sido cambiados por lentes de contacto era de piel trigueña cabello negro y muy largo llegaba casi a sus caderas de estatura pequeña y complexión delgada. el tipo de sexo que tratan estos libros.—Mmm. Tome el paquete dejándolo en la parte trasera de Mickey me despedí de Alice. viendo como Rosalie se acercaba a nosotros. te sonrojas cuando digo algún comentario obsceno.. no quiere decir que soy inexperta. Jasper era alto con un cuerpo muy bien formado ojos azules. Rosalie hablo conmigo sobre el libro erótico del señor Green pero no lo había leído así que no tenía mucho que aportar a la conversación. deje que mi cuerpo se fuese hacia delante en el auto no podía ver muy bien pero Edward estaba en la parte de delante de un Aston negro. que bueno que no se ha ido —dijo antes de respirar fuertemente y apoyar sus manos en sus rodillas —Edward me envió a decirle que si bien él nunca ha escrito un libro si ha leído muchos —Lo mire sin entender —dice que por su profesión le regalan varios y que a usted pueda que le sirva más esto que a él —me entrego un paquete forrado. pero con o experiencia vacía. Me subí a mí coche y deje que mi cabeza se recostara en el respaldo mientras daba gracias a Dios que todo había salido bien. Yo solo deseaba que la entrevista se acabase pronto. afortunadamente era escritora imaginación era lo que sobraba en mi cabecita así que pude contestar perfectamente bien las que S no me cortaba o lanzaba uno de esos comentarios con doble sentido que hacía que me sonrojara… joder yo nunca me había sonrojado. como cuando le dijo a una chica que la virginidad era un dinosaurio en la mente de los ingenuos. —No. Edward siguió con sus indirectas hacia mí y varias mujeres me hicieron preguntas cuando volvimos al aire. —El sexo sin amor es una experiencia vacía. es la mejor —me dio una sonrisa torcida. —Sí. Jazz la esperaba apoyado en el auto y cuando ella llego a él la envolvió fuertemente entre sus brazos. Alice entro a la cabina y junto con Rose nos quedamos hablando de un par de cosas Rosalie pregunto un par más acerca del libro pero Alice salvo mi noche al decir que una vez estuviese listo ellos serían el primer programa que visitaría. El programa termino a la una de la mañana ni un minuto más ni uno menos Rosalie y el Doctor Sex se despidieron de sus oyentes y agradecí el hecho de que nadie pregunto de que iba a ir el libro… Ya que. lo que llamarían una pareja dispareja pero era solo verlos para darse cuenta que ellos en verdad se amaban. dime ¿te pusiste esa falda para mí? —esa era la voz de Edward. —Quizá.

¿A quién engaño? el maldito tiene razón este libro me va quedar muy grande. no podía ver muy bien pero había que ser muy imbécil como para no saber que Edward Cullen estaba haciendo sexo oral a esa chica y al parecer por las frases de que ella soltaba no lo hacía nada mal. Golpee mi frente con el borde de la mesa y suspire fuertemente. Mi corazón latía como mil caballos a galope.. me agache aún más en el coche. Atónita vi como Edward Cullen bajaba la su cabeza hasta el vientre de la chica mientras ella pasaba sus piernas sobre sus hombros acariciando con mas ahínco sus cabellos. aliviar la sensación de calor que había dejado en mi vagina el escuchar a esa mujer gemir como una loba. Tome el celular y marque a la única persona que sabía me ayudaría — Garrett —le dije fuertemente ya que al parecer por el ruido que lograba escuchar él se encontraba en alguna fiesta. mi respiración se volvió errática y me quede como una idiota viendo como ese hombre tomaba a la mujer desde atrás sin quitarse una sola de sus prendas de vestir y gimiendo ambos como unos perros en época de apareo. nunca en mis veintiséis años de vida había visto una película porno pero estaba segura que no era muy diferente a lo que pasaba a unos cuantos autos del mío. jadeos y maldiciones. Llegue a casa rápidamente necesitaba un baño de manera urgente. habían todo tipo de imágenes. dame más Edward y otras tantas se escuchaban por todo el sótano de WTF Radio. tenía un Post It pegado con cinta adhesiva que decía: Querida Bella. era el momento de comenzar… Puedes hacerlo Bella.. llegue al departamento abriendo el paquete rápidamente. si no tienes un b uen compañero. el Aston paso frente a mi auto deteniéndose y mirando con disimulo. más vale que tengas una b uena mano. mientras escuchaba a Edward maldecir hasta que de su garganta broto un grito salvaje..— ¿Para quién más si no para ti? —la chica acaricio sus cabellos hundiendo sus manos entre las hebras… ¿Ellos no iban a tener sexo ahí?. los ruidos dejaron de escucharse luego de unos minutos . a pesar de la poca luz pude ver como su sonrisa torcida y reluciente se formó en su rostro y luego arranco. junte mis piernas creando una deliciosa fricción. nunca nadie se había metido con mi carrera y Edward Cullen no sería el primero. Entre a un par de blogs que hablan del tema sin tabú ni vergüenzas. —Bellis Bells —odiaba que Garrett me llamase así. En ocasiones hay que ayudar a la creatividad. suspire fuertemente.. lo siguiente que escuche fue toda una fiesta de gemidos. por lo general lo hacía cuando tenía varios tragos encima por lo que .. era un libro eso era seguro. le dará a tu lib ro mayor credib ilidad. Un b uen incentivo puede darte la ecuación perfecta. leí un rato sin importarme la hora.. un dolor extraño se situó en mi vientre bajo. me dije a mí misma… Mi cabeza es un lienzo en blanco. para ejercitar tus sentidos. algo intelectual para expandir tu mente. . lo último que quería era que él supiera que lo había visto. Leí un relato de un chico que contaba su experiencia como sumiso. un manual nunca está de más. Alice me había comentado una vez que cuando probabas el sexo el cuerpo te lo pedía. ¿a esto era lo que All se refería?. baje de Mickey tomando el paquete que Seth me había entregado.. Frases como : Tu lengua es exquisita. Mi laptop descansaba sobre la mesa del comedor así que la abrí encendiéndola y googlee la palabra mágica BDSM. había luchado mucho para llegar al lugar en donde estaba e iba a demostrarle a ese hijo de puta de que madera estaba hecha Isabella Swan. con el cabroncito de cuarta por retarme. abrí una hoja de Word. Este regalo es para ti. ¿que pueden encontrarle de sexual a que un hombre te golpee? de dónde yo vengo eso se llama violencia domestica.. . Estaba enojada conmigo por idiota. El sexo es como jugar al póker. El imbécil me había dado el Kama sutra. El Kama Sutra. negué con la cabeza y encendí el radio necesitaba llegar a casa… . sentí como las puertas de un auto eran abiertas y luego cerradas. si tenía dudas sobre escribir ese libro ya no las tenía. sentía mis pezones duros y una incomodidad extraña en mi vientre bajo. O si….

está dispuesto a ayudarte con todos sus conocimientos. Aquella jodida y aterciopelada voz. dile que escoja la hora sabes que tengo tiempo. . Te quiero Bellis Bells hab lamos mañana. Exhale fuertemente — Sí. soy el mejor y me amas... ella hizo una llamada y un chico bastante joven llego hasta mí escoltándome hasta mi mesa. como siempre cuando el nervio me ganaba. me hice unos huevos revueltos con tostadas y desayune lentamente mientras miraba los correos que me habían llegado..no le preste atención. saque un pañuelo de mi cartera y lo apreté entre mis manos justo antes de escuchar aquella aterciopelada voz.. volviste a decirme que hablarías con tu amigo y te dije que no. era viernes obvio que estaría ocupado con algo. con la reservación lista me fui. Desperté de mucho mejor humor. me saco del departamento y prácticamente me escolto hasta la entrada del Corner Bistro. tome mi celular y le envié un mensaje a Bree Buenos días. — revolví mis cabellos — Acepto la ayuda teórica de tu amigo pregúntale si podemos vernos mañana —escuche la voz de una mujer en la línea y a Garrett reírse —necesito que estés en la reunión. después de convencerme de enfundarme en este micro vestido y colocarme estos zapatos de muerte de los cuales estaba segura que me arrepentiría mañana. Será cab rón. —Vale preciosa le diré — colgó. y lamento esto pero estoy algo ocupado —Con un par de piernas. No hubo contestación de su parte iba a darme una ducha y a seguir investigando sobre todo lo referente a literatura erótica cuando un mensaje de Garrett se escuchó desde mi contestador.. Brují Bells Masen dice que puede ayudarte que mañana en el Corner Bistro ya que le queda cerca de su consultorio que escojas la hora y me la comuniques… Sí. él no tenía que saber que su sonrisa derretía mis bragas. resople frustradamente y apague la laptop caminando hacia mi habitación necesitaba irme a dormir así olvidaría el imbécil de Cullen. . pensé— he hab lado con Masen y me dijo que se comportaría. .. —Reservación a nombre de Volterra Editores —dije a la señorita del mostrador. tome el celular y teclee: Corner Bistro mesa para tres a las 8 pm. Bufé. b esos y espero que hayas usado condón… B. —Esta mañana cuando nos vimos en la oficina de Aro. Con diez minutos de anticipación llegue al restaurant. maldito hijo de puta.. espero hayas podido dormir b ien. lo sé. Mi celular vibro y lo saque de mi cartera de mano rápidamente. el mendigo Masen puede ser algo petulante pero el homb re sab e lo hace y hab la. Muñeca. — Señorita Swan —Murmuro la voz que inmediatamente reconocí como Cullen el cual me observaba con una sonrisa torcida. Suspire frustrada tratándome de no enojarme con Garrett. — ¿Camb iaste de opinión? —me pregunto rápidamente. —lo corte. — ¿Tiene una cita señorita Swan? —su voz fue burlona. hab le con Alice sé que tuviste un día de mierda.. Tome la guía telefónica e hice una rápida llamada al restaurante había ido allí una vez junto con Alice y Jasper. me sentía muy nerviosa y casi desnuda. —Espero a alguien doctor Cullen. puntualidad vamos a hab lar de trab ajo. sin duda haber llamado a Alice para que me ayudara con lo que iba ponerme para esta cena no había sido buena idea. mis manos empezaron a sudar. —Es una cita de trabajo — ¿por qué demonios le estaba dando explicaciones? ... Bella.

. — ¿Tiene novio señorita Swan? —Preguntó alzando la carta y mirando los platos que el restaurant ofrecía. —Tú te lo pierdes preciosa —me giño un ojo— Por el momento tráiganos una botella de Merlot —el mesero asintió antes de alejarse. —El sexo no es una historia para contarla.... —Se contradice señor Cullen —dije sentándome.—Y supongo que para una cita de trabajo —Miro mis pies enfundados en los zapatos negros de charol. — ¿Condición? —Pregunte confundida— si quiere parte de las regalías del libro eso tendrá que negociarlo con los abogados de Volterra editores yo simplemente- — ¿Siempre habla tanto señorita Swan? —Coloco la carta en la mesa y sus ojos verdes brillaron maliciosos —No necesito dinero… ¿Usted no sabe quién soy yo? . —Isabella.. no tenía corbata y su camisa blanca tenia los primeros botones desbrochados mostrando la piel de su pecho — ¿ le gusta lo que ve? — su ceja se arqueo mirándome sobre el menú del restaurante. Por varios minutos el silencio reino en el lugar estábamos en un apartado bastante alejado de las demás mesas — Esto es un error — murmure levantándome de la silla.. Respire fuertemente cerrando los ojos y contando hasta diez. su rostro tenia ahora esa mueca burlona que estaba empezando a odiar —El sexo forma parte de la naturaleza. creo que podría ser muy útil para tu libro.. —Como ya le comente no necesito haberme follado a medio Nueva York para saber escribir señor Cullen soy escritor. —No acostumbro hablar de mi vida privada —respondí tajante. — ¡Señor Cullen yo- —Yo no he hablado en ningún momento de explicarle acerca del sexo —volvió a interrumpirme.. —No voy a quedarme —le dije dándole mi mejor mirada altiva. cuando los abrí la burla bailaba en los ojos del cabroncito de cuarta. — Lo sé — paso las manos por su cabello desordenándolo un poco — Edward Masen Cullen. gentilmente. como el humano caritativo que me caracteriza acepto ayudarle con su libro. subiendo su vista por mis piernas. mis muslos. Edward tenía un traje de diseñador de color azul eléctrico. Era tan suave y tan caliente cuando quería.. estoy dispuesto a sacar parte de mi tiempo para ayudarla con su libro. como que ya se le estaba haciendo costumbre —yo.. solo cenemos y hablemos. debía dejar de mirarlo como si fuese una quinceañera— Eso es un… — ¿Algún amigo con beneficios? —Su mirada volvió a enfocarse en el menú frente a él. —No necesito su ayuda señor Cullen —refunfuñe. ¡Mierda!. —No es un error pedir ayuda señorita Swan —su voz.. —Eso es un no —Aun no me miraba. me sentía desnuda ante su mirada —usted se viste mejor que para una entrevista radial.. —Dice que el sexo debe practicarse y no explicarse —El mesero llego descorchando la botella de vino. Isabella —hizo una seña llamando al mesero que llego hasta nuestra mesa —ya que estamos aquí. con un asentimiento el chico se retiró —más sin embargo usted —tome mi copa llevándola a la boca y sintiendo el dulce sabor del vino bajar por mi garganta —dice que sacara de su tiempo para ayudarme con el libro. pero con una condición. hay que vivirla señorita Swan. No puede ser posible. Edward tomo la botella diciéndole al mesero que lo llamaríamos cuando estuviéramos listos para ordenar. amigo de Garrett. ¿Cómo no pude sumar dos más dos? era obvio que Garrett conocía a este hijo de puta. — extendió su mano hacia mí con sorna mientras sentía como mis ojos se abrían lentamente. —Alzo una de sus cejas y su brillante sonrisa volvió al ataque mientras el mesero nos daba la carta. pero mis ojos sí que lo estaban observando. Espero le haya gustado mi regalo. Santo Cristo. sirvió una copa a Edward quien la cato gimiendo bajo y alabando el vino. Garrett me comentó que eras bastante casta. iba a mandarlo al infierno cuando lo vi sentarse en la silla frente a mí — ¿Qué hace? ¿No ve que espero a alguien? — dije exaltada. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.

Cabron… Y puedo Seguir… — ¿Ha escuchado de la clínica de fertilización Otra Oportunidad? —Asentí. gilipollas. espero les haya gustado mil gracias a todas aquellas que comentaron en el cap pasado. — ¿Entonces?. quiero follarla hasta quedar agotados. capullo. su fragancia fresca se coló por mi nariz… ¡Jesús si sudado olía jodidamente bien. bueno chicas les dejo el capi 2 de Enseñame. pues… Este…—tartamudeé tontamente.. que su cuerpo va explotar en miles de partículas y va a quedar tan jodidamente saciada que suplicara por mas… Te quiero a mi disposición Isabella Swan. uno no escribe por revs pero son los que nos dice si estamos haciendo algo bien e interesante o si estamos perdiendo el tiempo.. casi mareada… — ¿Qué tiene que ver el hecho que tenga algún tipo de relación con que usted me quiera ayudar con mi libro? —Edward se acercó peligrosamente colocando sus manos en la mesa e impulsándose más cerca de mí. con una sola neurona..Un hijo de su puta madre. —Usted me parece una mujer… delirante — ¿Qué mierda quería decir? —Y muy inteligente. . . . no es dinero lo que quiero de usted. cuando quiera. .. donde quiera y a la hora que quiera… A cambio te daré el mejor libro erótico que algún puto autor haya publicado en su jodida vida. sentir su cuerpo temblar bajo el mío mientras lo incendio hasta que el clímax arrase con su voluntad. — No ha contestado mi pregunta señorita Swan… ¿Tiene usted algún amigo con beneficios? Estaba confundida. cínico. —Su mirada se oscureció parecía peligroso y oscuro. Corro a esconderme Joder!. su voz bajo drásticamente —Quiero arrastrarla hasta la cama. Jessica una amiga de Alice había conseguido quedar embarazada en esa clínica —Soy el socio mayoritario de esa clínica —El aire me salió de los pulmones —soy psicólogo graduado de la universidad de Cambridge con un máster en Sexología. arrogante. hacer que su pulso se acelere mientras siente que el aire le falta. fresco como una lechuga olía mil veces mejor! —Creo que es claro lo que quiero —su rostro quedo a centímetros del mío. este hombre es muy muy malo con mi pobre corazón ni hablo de mis bragas eso existe?. —Ehh. tambien nos animan bastante a seguir GRACIAS LAUCAMI -Solciito Pattinson -CaroZapXD -LuluuPattinson -Gretchen CullenMasen -nesines -daiu amico -Liz PattStew- Cullen 39 -jupy -Aya-Takemeaway -ashleyswan -dracullen -galadrielcullen -Eva Runner -yolabertay 3-Beastyle- ALEXANDRACAST-Lunis Sanz -anamart05 -Gabichu -bella-maru -Coco cullenswan-Angie Cullen Lutz -Erim -TaNiiaGG - Neily Pattz -zujeyane -felicytas -Melyna-Ortiz -Deathxrevenge -mvfap18 -luzdeluna2012 -michiscullen -Eriterelf Oliuga - michiscullen -Orisweetcullen -michelle -Paola-any0239 Besos Aryam. tengo mi propia consulta ya que soy terapista de pareja y un programa radial en la noche que mantiene altos niveles de sintonía… ¿Cree usted que yo necesito dinero? —Alzó una de sus cejas socarronamente. fui maestro en la universidad de Nueva York.

o rápida. no digas que no. como una vil prostituta y el solo pensarlo…. cuando quiera. me causaba asco. sus palabras resonaron como un siniestro eco en mi mente. …Acuerdo… .. ¡ese hombre no podía estar hablando en serio!. doctor Sex había dictaminado mi sentencia: "Te quiero a mi disposición Isabella Swan. conduje hasta casa pensando en su "propuesta"… Subí las escaleras demasiado molesta como para esperar el elevador. . era bueno que hubiese otra presencia aquí. a mis chicas de Twizone que son mi barra de animadoras y el Harem del doctor Sex jajaja la que quiera ser parte avise. y me acerque a un estupefacto Edward Cullen —puede meterse su putos conocimientos donde mejor le quepan —Coloque la copa vacía en la mesa y salí del restaurante enojada. . me sentía humillada y pisoteada ¿creía el que yo era como la chica en el estacionamiento? ¿Cómo se atrevía a compararme con. a Juliisa mi peque hermosa y Angie a mis Eve y a mi osa cariñosa Salem. gracias a la broma del idiota. sexoso y aparentemente suave cabello del doctor Sex. tendría que someterme a él. ¿mis bragas? ¿Cuáles bragas? estaba segura que se habían desintegrado mientras la verborrea de Masen. obstaculizaba mi garganta para respirar... la situación me superó. todo lo que sucede en esta historia me pertenece… . Camine hasta la cocina y busque los ingredientes para prepararme un emparedado.. Cullen o como fuese que se llamase el maldito cabron rondaba mi cabeza.. yo era una escritora reconocida no una puta y menos una niñita tonta que se deja llevar por algo lindo. no había nada más gratificante que unos buenos vaqueros y unos confortables converse o zapatillas de deporte.. donde quiera y a la hora que quiera…" Era un maldito hijo de puta y un desvergonzado.. ahora que Bree no estaba me sentía sola. — ¡No soy una cualquiera! —grite un poco más alto de lo normal atrayendo varias miradas curiosas. por su cumple! . Esa era la palabra que mejor me definía en este momento. mi cena había sido arruinada. Mi mente ya no procesaba bien. sentía mi corazón tronar en cualquier lugar de mi cuerpo menos en mi pecho.. . Deje el bolso en el sofá y me quite los tacones los odiaba. Capitulo dedicado a Maru. latía desesperadamente en mis oídos y mi pecho estaba paralizado.. vi todo rojo. Petrificada..*Chapter 4*: Acuerdos Los personajes de Crepúsculo son propiedad de Stephanie Meyer. Mi beta es maravillosa y la amo gracias Gine por estar para mi y corregir este capítulo sin importarle el demonio de la mala redacción que tomo mi cuerpo mientras lo escribía.. aún no has estado aquí. ¿Quién diablos sabia? Me puse en pie y arrojé el contenido de mi copa sobre el rebelde. no sé el tiempo trascurrió en cámara lenta. Voy a ser tu pesadilla de noche y de día y tú me dirás. eres toda mi vida. pero ella simplemente no quería hablar conmigo. había estado enviándole textos durante el día. En la Cama Clara Rojas .? Respire profundamente antes de abrir la puerta de mi departamento.

mientras cargaba estaba pensando seriamente en ir a la oficina de Aro el lunes a primera hora y explicarle mis razones para no escribir sobre este tema.. Volví a la cocina y. joder Bella él era una de las pocas persona que conozco que podía ayudarnos y tú le vaciaste una copa de Merlot en la cab eza. Bien... podían hacerme ver como una niña pero esos dos habían sido el último regalo que Charles me había dado. Ok.Sentí el celular sonar. El primero era de Bree. sentir el líquido frio bajar por mi garganta me relajo. Sí. ¿Qué demonios vamos a hacer?. Salí del baño media hora después cuando la piel de mis dedos se arrugo. las cosas no me salieron como yo pensab a... esperaba que mis buenas noches le hiciera entender que no quería ni textos ni llamadas de su parte. Tentación tenía poco tiempo en venta y yo debía tomarme un respiro antes de empezar con mi nuevo escrito.. voz moja bragas no existe. deje caer la toalla y busque una de mis camisolas. .. revise quien había llamado pero no era Bree. El segundo. Sea lo que decidas te apoyare lo haremos juntos nena. ve a buscar a quien joder a otro lado Garrett Sanders no solo tu trasero está en juego aquí.. me quite el vestido y camine hasta el baño llenando la tina con agua tibia. de Aro y su grandiosa idea de que YO.. como ya no tenía hambre saque el jugo de naranja y me tome un vaso. metete con lo que quiera ¡pero no con el cab ello de jodido Masen! —bufo— Joder tengo mis esperanzas y parte de mi trasero puestos en ti y no puedes. Con la mente menos nublada por la rabia me dirigí a mi habitación. me olvide de todo. en último momento pensé que quizás podría ser Bree por lo que corrí a alcanzar mi bolso.. El teléfono sonó un par de veces más pero lo ignore.. camine a paso veloz hasta llegar al aparato — ¡Eres un pedazo de mierda hijo de puta!. confió en ti lo hago.. sabía quién era y la verdad no tenía ganas de hablarle. cuando pase por la sala vi como la luz roja de mi BlackBerry parpadeaba levemente. tomar un baño e irme a dormir. Estaré ahí Bree. pero lo ignore nuevamente. El celular sonó en mis manos. patán. lo mejor era comer. Edward Masen Cullen... hijo de puta. pero no estas preparada para escrib ir sob re este tipo de historias. Recuerda que te quiero. pero no estaba de humor para hablar con nadie. —Grite explotando desde que Masen me había hecho su "propuesta" —Te despido maldita sea.. hacía frio así que también tome las pantuflas de Winnie Pooh.. Al no tomar la llamada. Hello kitty me acompañaría esta noche.. histérico como un maldito león no me ha ayudado mucho a controlar mi carácter. ¿Necesitas que te lleve algo? Bree no contesto y mi sueño se había ido a pasear. Garrett. ¡esta también el mío! —colgué. sentía la rabia burbujear en mi interior quería matar a alguien y ese alguien tenía nombre y apellido propio. Edward cabrón de cuarta. lo tome del sofá para encontrar dos mensajes. Inhala negro y exhala rosa. arrogante.. mi estómago rugió así que decidí retomar la elaboración de mi emparedado.. ni Garrett. sin éxito la llamada se había ido a buzón. quitando mi ropa interior. No tardo mucho para que el teléfono de mi departamento empezara a sonar. Eso es Bella. era Garrett. acepto que me he exaltado pero que Masen llegue cub ierto de vino. cuando el agua hizo contacto con mi piel. No quiero hab lar contigo. por si quieres venir. imbécil. ésta fue direccionada inmediatamente al buzón de voz —Isab ella Swan sé que estás ahí. Hilos del destino. eran apenas las 10:00 pm así que busque mi laptop y la encendí.. ni All. Bella mogigata Swan escribiese un libro porno y de Edward Masen y su propuesta para ayudarme. ese mismo sería el orden. Sentí la ira recorrer cada una de mis terminaciones nerviosas. así que contesta el jodido teléfono —la voz de Garrett se escuchaba enojada —Acab o de encontrarme con Masen... Buenas noches Garrett —respondí tajante cuando el teléfono dejo de repicar. ahora te voy a hacer la pregunta del millón de dólares. De Garrett y su maldito reclamo. ab urrida me han dicho que podemos tener visitas los sáb ados son de 2:00 pm a 4:00 pm.. no hoy. necesitaba la tranquila presencia de mi abuelo en este momento. respire fuertemente recordando los ejercicios de relajación.

había visto porno algunas veces cuando Alice y yo éramos adolecentes. abrí la primera web que aparecía en el buscador. Googlee: lib ros eróticos. aunque eso me cause múltiples disgustos con Marcus mi dentista cada vez que voy a verlo. Cinco: Al final el amor debe brotar. tenia que haber alguna solución las escenas de cama no eran mi fuerte. Suspire resignada antes de caminar a la cocina y buscar la cubitera de hielo... Isabella Swan no se rinde. página de internet que al tema se refería. Me sentía frustrada con todo este tema a pesar de haber hecho varias anotaciones para el libro. que se muerda el labio. "Definición de BDSM" Wikipedia es de mucha utilidad.. Decidí empezar por el principio. Lucha Isab ella. la cantidad de relatos que podían encontrarse de este tema eran barbaros. y aunque evito morder el hielo ahora estoy demasiado embotada como para dedicarme a chupar... Instalada en mi computador decidí abrir mis favoritos encontrándome con las páginas que había visto ayer por la noche. por cualquier parte. Tres: La chica debe ser pura e inocente. Dos: Debe ser rico. abrí una ventana más rápidamente iniciando una nueva búsqueda "Videos Porno" Al notar la absurda cantidad de páginas que mostraban videos entendí porque la gente se pegaba al internet y es que habían tantos.. Todo este tema me tenía realmente aturdía.. que son dolorosos y terminan con folladas espectaculares… ¿Podía con esto. devoré cada coma. Cuatro: Debe ser dominante y de aura oscura o enigmática.. yo sé que puedes...? Sabía lo que me diría. eran un poco más de las 11 de la noche y el único que podría estar a esta hora en mi puerta seria Garrett. Mala manía. hay muchos y todos con una misma característica... lo intentaría durante el fin de semana y de no lograrlo entonces hablaría con Aro para que me buscase ayuda. pero esto era diferente… Sentí como tocaban mi puerta y por un segundo mi mirada se enfoco en ella como si así pudiese abrirla. Y Seis. Comí lentamente el emparedado de atún que había optado por prepararme y cerré los ojos dejándome llevar.? Como que me llamo Isabella Swan que podía con esto. (para que pueda ser el amo del universo).. mi vida y mi única ilusión y si para mantenerla a flote debía escribir sobre este tema lo haría.. Suspire fuertemente dejando mi espalda chocar con la silla... respire profundamente ya . blog... Debe darle una palabra de seguridad para los castigos. ¿Por qué las mujeres de hoy en día no piensan en el amor bonito?. ¿Qué me diría Charles en este momento.. se sonroje y este locamente enamorada de él. cada punto. y su maldita editorial. los hielos se me han agotado y estoy en un punto de tanta presión que por poco bajo a la droguería de enfrente a comprar una bolsa nueva pero sé que si hago eso Marcus va a matarme. tips que he visto en repetidas ocasiones.. Con asombro veo que no solo la asombrosa historia del señor Green es la única en ese rubro. Hombres torturados. mi carrera era mi todo. Suspire apesadumbrada mientras maldecía a Aro.Aun no tenía bien descrita la trama pero sabía que ella llegaría a mí como habían llegado las demás. escribir mientras el hielo se derrite en mi boca. Resople peinando mi cabello con mis manos antes de entrar a un blog y leer las reseñas de otros libros. Uno: Para que el libro sea un hit el tipo debe haber sido violado o abusado de niño. jodidos hasta el extremo que se creen los amos del puto universo y tratan a sus mujeres como putas. Lo intentaría.

que te ha abierto las piernas manteniéndolas separas por una de sus rodillas y que a parte a aferrado tus brazos por encima de tu cabeza.. estaba preparando mi diatriba mental pero antes de que pudiera decir algo él me agarro por los hombros pegando su cuerpo al mío y empujándome dentro del departamento. necesito aire. ¡Mierda.. respire profundamente intentando contener el aun martilleo de mi corazón.. —en medio de su plática pude sentir su fuerte erección en sus pantalones. — —Soy sexólogo —curvo su sonrisa abandonando mi interior. — ¿O puedo deshacerme de ella mañana? cuando vayas a mi departamento… —su voz sigue siendo baja y estimulante —Piénsalo nena el mejor puto libro de la historia a cambio de tu cuerpo desnudo en mi departamento cuando yo te lo pida. abrí mis ojos instintivamente sin entender por qué se detenía. mierda!. alejo sus caderas sin soltarme acariciando mis pechos con su mano libre. — Eso pequeña… —de pronto sentí como su boca aprisionaba uno de mis pezones por encima de la tela ¡DETENGALO ALGUIEN MALDITA SEA! —Es excitación —Mordió mi pezón tirando de el.. a quien fuera. — ¿Cómo. sentí como me volvía una jodida marioneta en sus manos. dos de sus dedos jugaban en mi entrada sin introducirlos solo tanteaba y volvía a mi clítoris —Abre los ojos muñeca. quedé prendada observando sus verdes orbes que parecían taladrarme—Nunca has estado con un hombre… —no es una pregunta. eres una maldita pantera en la cama —"Te llevaras una gran decepción chico" —tu sexo huele muy bien Bella —culmino su frase con un bajo y malditamente sensual jadeo al mencionar mi apodo.. o mis pulmones colapsaran —comienzas a sentir como el clítoris se te retrae. Eso es más difícil que Tom Cruise en Misión Imposible.. su solo beso me llevo en un viaje directo al borde de la locura. —Te encontré —Su voz fue suave. Puedo deshacerme de la membrana inservible ahora —su mano se encontraba en mi pecho nuevamente y sentía como clavaba sus caderas contra las mías… Estoy jodidamente caliente... necesito detenerlo ¿Cómo detienes a un hombre que pesa el doble que tu? Que te tiene arrinconada entre la pared y fu férreo torso. sentía mi cuerpo tensionarse mientras Edward mordía mi barbilla —Grita nena. y que el infierno me lleve si sus palabras no eran lo más excitante que alguna vez me habían dicho. ya que sono mas como una confirmación.. esa es la sustancia que aporta una sensación de relax y bienestar. —estás tan estrecha nena… No te imaginas cuantas veces he deseado follarte Isabella. estaba demasiado cegada como para oponer resistencia a algo.... —Eso que sientes —su voz era ronca sus labios descendieron por mi cuello —Esa ola de placer inconmensurable — pego su cadera a la mía las mías mientras sus manos acariciaba mis muslos descubiertos. —su rodilla acaricio mi centro—tu vagina se contrae. —Lo introduce un poco más y se detiene. así que eso era un orgasmo.. es por eso que sientes que tu cuerpo está un poco mas pesado de lo normal —dijo mientras me posaba en el sofá —tengo un programa que grabar.que no quería discutir con mi mejor amigo. que el corazón se me iba a salir de la boca y cuando sus dedos pellizcaban mi pezón derecho tan fuerte el tsunami de placer se derramaba en mi interior haciéndome gemir como una maldita mujer de la noche terminando laxa entre sus brazos. sentí como sus dedos se colaron por mis bragas acariciando mi clítoris que dolía espantosamente. Esperaba ver a cualquier persona… incluso un jodido marciano.. así que vengo por ti mañana a las cuatro —se giró para irse.. ronca y malditamente sensual.. sé que debería detenerlo pero no quiero. —El placer físico tiene como resultado la secreción de endorfina.. Joder. . me estoy comportando como una puta pero no me interesa. mis ojos se encontraban fuertemente cerrados y solo me estoy dejando llevar por la sensación de asfixia. ábrelos quiero ver como tus ojos se encienden cuando sientas tu primer orgasmo —introduce uno de sus dedos suevamente en mi interior.. voy a morirme. sus labios atacaron los míos rápidamente mientras sentía mi espalda moldearse a una superficie dura. mi cuerpo se sentía relajado al máximo y él mantenía sus manos debajo de mi trasero. y estoy seguro como de que arderé en el maldito infierno que no eres un koala aburrido. ¿Cuantas veces había besado en esta vida? ¿Seis? ¿Siete? ¡No importa! Este hombre sabe como mover la lengua. —Te deseo como un maldito maniático Isabella Swan. Ahora te hare llegar preciosa —sus labios atacaron los míos nuevamente. pero no a él. todo esto al tiempo que tu corazón se acelera y los vasos sanguíneos se dilatan. y suspire aliviada al notar que él no estaba muy diferente a mí. mientras sus labios continuaban devorándome.. Edward volvió a besarme esta vez mas suavemente. así que me quite los lentes dejándolos en la mesa y me levante para abrirle la puerta. mierda..

Estaba perfectamente vestido en un traje gris humo de tres piezas. el porno no es malo. Fui con Bree el sábado.. seguirás negándote a mí.. no era muy experta en esto de orgasmos y temas eróticos pero ese hombre me había hecho ir al mismísimo cielo. Amo romperlas… EMC .—No te he dicho que acepto- Edward se giro mirándome. relajada y ligeramente bronceada regrese a Nueva York con energías renovadas y ganas de comerme al mundo. pero no había nada que pudiera hacer. sus labios . Si Masen creía que por darme un maravilloso orgasmo yo iba a darle mi cuerpo estaba muy equivocado.. cuando salí del colegio conduje a Mickey hasta el aeropuerto y tome un vuelo a la Florida necesitaba unos días de paz y tranquilidad. A las cuatro pasare por ti. No ¡aléjate de ahí! —Si quieres seguir viendo este tipo de porquerías. el típico niño rico que queda huérfano de pequeño y pasa por muchos traumas en su infancia por azares del destino conoce a la chica inocente y se obsesiona con ella y ella de idiota se enamora de él… Sí.. —No quiero sexo sin amor. Cabrón ¿qué pasaba con ese hombre? apenas hacía unos días que nos habíamos encontrado en el elevador y ni me había prestado atención. era lo que le gustaba leer a las mujeres hoy en día. hasta mañana a las cuatro señorita Swan... — El sexo libera tensión. Me deje caer nuevamente en el sofá. necesitaba inspiración y nada mejor que ir a Florida a ver hombres semi desnudos en la playa. usa algo lindo no vaqueros y camisas de abuela. No. Baje del coche colocándome los audífonos y mi gorra… Este era mi estilo e iba a morir así. es algo vacío y hueco —dije levantándome del sofá —mis piernas temblaban aun —así que mi respuesta sigue siendo no. Mi celular sonó y lo tomé pensando que sería Bree.. más de lo mismo. pude ver como su rostro pasaba del asombro a la irritación y antes que pudiera hacer algo Edward ya me tenia aprisionada entre su cuerpo y la pared del elevador. Ocho días en South Beach y tenia el tema perfecto para empezar a escribir.. . el ascensor se detuvo en el sótano y se abrió mostrándome a Edward Cullen en todo su esplendor. pero bufe cuando me llevo al sótano… Odiaba eso. pero es demasiado fantasioso. . que importaba si a ese cabrón le gustaba o no.. y las demás no tienen importancia. estaba hablando por celular pero su mirada se tranco en la mía sin responder a quien le estaba hablando. al menos ya tenia el titulo y mas o menos idea de lo que iba a tratar. me concentre en mi IPod cambiando la música hasta dar con Beautiful liar me pegue a la pared de metal escuchando a dos diosas de la música interactuar. tienes tiempo de ir a un spa y que te depilen. no obstante conmigo tendrás realidad. me gusta la línea del biquini pide ese. quizás me animo y te doy tu primera clase —me giño un ojo antes de salir del departamento.. el ascensor llego rápidamente y me adentre en el dejando salir el aire de mis pulmones cuando se cerro sin interrupción. digamos que nuestra relación no avanzo mucho pero le lleve cosas suficientes como para sobrevivir esa semana. —En la vida hay dos cosas importantes: una es el sexo. y el amor la genera señorita Swan. — ¿Siempre piensas en sexo? —Contraataqué arqueando una ceja. usa ropa sexy si no tienes cómprala luego que salgas del spa.. Garrett me había llamado temprano así que iba con Mickey en dirección a su casa mientras cantaba Adicted to you de Shakiraa todo pulmón. llame a Aro y a Garrett y les explique donde estaría. No. se acerco a mi computador y. así que hice lo que mejor se hace en estos momentos… Hui. compra muchas b ragas. el sexo es una emoción en movimiento. su sonrisa ladeada se asomo en una esquina de su rostro mientras me mostraba sus dientes. acomode mis lentes negros y entre al edificio saludando a Quil..

soltándome como si tuviese peste ¿ahora era bipolar también? — ¿Dónde demonios te habías metido? —Murmuro entre dientes deteniendo el elevador. —Porque no lo conoces Bella. —No lo hice. me hiciste sentir sucia. —Destraba el ascensor Edward… —No hasta que me respondas. —Porque yo… —Porque te deseo desde hace mucho tiempo —murmuro. unos vaqueros que parecían adherirse a tu piel y una camisa tan traslucida que podía ver las puntas de tus pezones erguidos para mi. ¡Mierda! La forma como lo había dicho no solo había hecho que las puntas de mis pezones se irguieran para él nuevamente. —Porque me trataste como una puta y no lo soy Edward. necesitaba respirar algo más que la exquisita loción de Edward Masen.atacando los míos tan violentamente que apenas tenía espacio para respirar. —Es algo vital. sexo y más sexo. — ¡Qué diablos crees que ha- —No juegues conmigo Isabella Swan —las aletas de su nariz se contraían rápidamente —tengo el poder para hacer que tu libro sea una jodida obra de arte o hundirlo en la mas profundas de las miserias literarias… No me provoques y contesta de una buena vez ¿Por qué incumpliste nuestra cita? —Aguanta tu corrida toro. lo haces ver como algo vital. — ¡Por Dios! —Grite— Nos vimos hace una semana en este mismo ascensor y me ignoraste. Dios mío ¿por qué este hombre tenía el poder de someterme a su voluntad…? — ¡Huiste! —exclamo con voz gruesa y atronadora. ese chiste estuvo muy bueno —sonreí sarcástica. si antes tenia muchísimas ganas de hacerlo descubrir que fui el primer hombre que te ha acariciado me hace estar hambriento por ti. es solo recordar lo bien que te sentías alrededor de mis dedos que me la pone dura de inmediato —Maldición alguien tenia que callarlo o iba a follar con él si volvía a pedírmelo. pasó sus dedos por sus cabellos y respiro fuertemente. —murmure irónica —primero ¿Quién diablos te crees para tratarme así? Segundo no me amenaces Edward y tercero ¿por qué demonios tengo que darte explicaciones de lo que hago con mi vida? Lo vi apretarse fuertemente el tabique antes de recostar su espalda a la cabina metálica. sino que mis bragas estaban desasiéndose… —Quiero follarte Isabella. durante mi estadía en Florida fueron varias las noches en las que mi mente recordaba una y otra vez el pequeño encuentro que habíamos tenido en mi departamento. —Si. —Destraba el ascensor —sentencie una vez más. —Bella… —mi nombre salió de sus labios de forma agónica. —No voy a follar contigo —dije tajante mientras me reprendía por mentirosa. lo vi moverse para apretar el botón pero su cuerpo se tambaleo y él volvió a apretar su cabeza —Edward —su . — ¿Por qué incumpliste mi cita? —murmuro levemente. mi cuerpo entero se calentaba al recordar la forma en como él me hablaba y las sensaciones que me recorrían. el sexo es como una droga una vez que lo pruebas tú cuerpo pedirá su dosis. —El sexo es sucio cuando no se hace bien… —A eso es a lo que me refiero —le dije exaltada—todo tu eres solo sexo. —No es una broma —su rostro estaba serio. —No para mí —respondí rápidamente. una gorra de los Lakers bastante sucias. traías unas converse blancas.

. —Lo sé. ahora que la medusa no está en casa. — ¿Dónde estás mujer? ¿Bree sigue dándote problemas? Si es así dime y llamo al coronel Sinclair seguro que él nos recomienda una buena institución militarizada —negué con la cabeza divertida — ¿Entonces si no es la enana del infierno que te tiene así? —Ohh no es nada podemos comenzar por—coloque un dedo en mi barbilla—Mi nula experiencia para escribir el libro que el maldito de Aro quiere que escriba y todo lo que me ha tocado investigar. —No estoy dispuesta a pagar el precio —dije lentamente mientras la campanilla avisaba que había llegado a mi destino —hasta luego doctor Masen —murmure antes de salir… Solo Dios sabía que no quería hacerlo.. —Masen me dijo que habías declinado su oferta —chasqueo su lengua. — ¿Te conto de su propuesta? —pregunte incrédula. —No lo sé All. le había contado vagamente la idea que tenia a mi editor y sus ojos habían brillado como estrellas fugaces antes de pronunciar cosas como "esa es mi chica" "sabia que podías hacerlo" y "veras como es un Best Seller" — ¡Tierra llamando a Isabella Swan! —grito Garrett por encima de mi oído. mis pensamientos estaban con Edward desde que había salido del ascensor. ¿Me decías? —pregunte mordiéndome la mejilla… otra mala maña. digo el tipo sab e de lo que hab la. —Hey All —dije cuando me contesto. su piel estaba tan blanca como la cal. —Estoy bien —exhaló— dime que por lo menos lo reconsideraras.rostro estaba pálido. lo sé ¿alguna idea? —Sí… —Garrett me comento que despreciaste la ayuda de Edward Cullen. esperamos que el ascensor llegase y me despedí de Garrett entrando a la cabina. —Deja de ponerle sobrenombres a mi hermana —lo pique. No había prestado mucha atención a lo que Garrett me decía. —Brujita loca… Joder ¿cómo te vas así de repente y sin decir nada? —Necesitaba pensar bruji —le dije luego del reproche. puedo ayudarte. nada mas y nada menos que Doctor Sex ¿Estas segura de lo que hiciste?. lo sentí respirar lenta y profundamente antes de separarse de mi y volver a recostarse en el lado opuesto de la cabina con los ojos fuertemente cerrados y apretándose la sien. digo tu lo defiendes a capa y espada —bufe buscando una de mis pijamas. —Disculpa. lo tome de las solapas del saco justo cuando pensé que iba a caerse —Edward si es un juego no me parece gracioso —sentencie. le encantara saber que tienes la idea —le sonreí a medias. —Eso es inevitable —me dio una de sus sonrisas ladeadas— te acompaño al elevador —asentí— tenemos reunión con Aro el miércoles. ¿Tan descarado se podía ser? —Bueno me conto que ofreció ayudarte pero le dijiste que no. —Solo unos minutos —dijo pegado a mi… —Unos minutos —gimió de nuevo agarrándose la cabeza. — ¿Te encuentras bien? —sabia de antemano que no lo estaba. —No es nada creo que debo irme… —Pensé que te quedarías a comer. eso ya no es importante puesto que ya tienes la idea… Eres la mejor —se acercó abrazándome fuertemente. no era tarde pero había . a pesar de que es un idiota. me separe de Garrett como siempre y camine a su ventana — ¿Algo te preocupa? —sentí las manos de Garrett colocarse en mis hombros. El camino de regreso a casa fue un martirio y al llegar tenia casi mil mensajes de Alice por lo que decidí llamarla solo para olvidar un poco todo. Creo que tengo suficiente tema como para abstraerme un poco.

muy enriquecedor y placentero pero no hemos hecho nada fuera de lo común. solo esa vez que usamos la lavadora porque- — ¡Alice! —La detuve— te pedí ayuda no que me dijeras lo que haces o no con Jasper. Holaaaaaaa chicas. —Pues accedió de muy mala manera. soy mas inteligente que Jazz él me prohib ió tomar pastillas. te amo pero solo sé de sexo lo que he vivido con Jazz. Edward Masen estaba enfundado en unos pantalones vaqueros que se ajustaban perfectamente a sus piernas. — ¿Y?—pregunté queriendo saber más o intentando no pensar más. . . — ¿Dónde está ahora? —Fue b uscar a Ness. —Bella. —Besos a mi monstruo del lago Ness. —All eso es casi lo mismo. tú has leído muchos libros de ese calibre podrás ayudarme si necesito ayuda — refute. no dijo nada de los parches y las inyecciones —dijo burlona. esa es la razón por la cual retrace un poco el capi. me prohib ió terminantemente tomar pastillas anticonceptivas. —Gatito del monte será… —bufo— te quiero Bells… —tire el teléfono en la cama y busque el dinero en mi cartera mientras gritaba un "Ya voy" Abrí la puerta sin mirar pero no fue al repartidor de pizza al que vi. su maldito pelo estaba revuelto como si acabaran de despeinarlo y sus ojos… Sus ojos eran un mar de promesas que juraba por Dios que no descansaría hasta cumplirlas. pero no me camb ies el tema ¿estas segura de no aceptar esa ayuda? —No quiero pensar más en eso. nos vemos. le explique todo y le dije que me diera este año. espero me comprendan gracias a todas las que han leído y comentado a los fantasmas que habitan FF a todos gracias por que hacen que este intento de escritora brinque de emoción y mil gracias a Salem porque es mi critica… Ary! . —No. Cristo no voy a poder verlo a los ojos la próxima vez que lo vea —dije estallando a carcajadas mientras sentía el timbre de la puerta sonar —All llego la pizza ¿te parece si hablamos mañana? —Está b ien loquilla. —No me iré de aquí hasta sacarte un si —dijo en voz baja antes de caminar dos pasos y entrar a mi departamento sin que yo pudiese hacer nada.pedido una pizza y quería dormir temprano — ¿Cómo te ha ido con Jazz? —Pues volvimos a hab lar del b eb é. sin protección volverás a embarazarte —dije lo obvio. espero que estén muy muy bien yo disfrutando de unas merecidas vacaciones en mi casa en colombia y dejándome pechichar por mis papis. tenia una camiseta blanca con el logo de Batman al frente y una chaqueta de cuero.

hasta el dia de hoy mi querida bruja Gine me acompaña con el beteo de esta historia.. Tenemos grupo en Face! odio eso soy muy despistada sion embargo en los pocos dias que tiene el grupo nos hemos llevado super bien gracias a mi chica osa cariñosa Salem (muack) la que quiera ahcer parte del grupo para bien puede contactarse conmigo o con ella y las agregaremos. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. nena —me interrumpió—.. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction . solo me adjudico el desarrollo de la historia. Ya te dije que tu ofrecimiento no me interesa y yo… —su celular empezó a sonar la letra de Closer de Nine Inch Nail. no me iré de tu casa hasta obtener un sí. todo en él irradiaba sexo. . Cullen alzo su mano interrumpiéndome… Otra vez. es esposa y uno entiende eso mi bru graxias por todo el apoyo que me diste hasta aqui. no me asombraba. . .. . . maldito sea. Se que se me pasa algo pero les dije soy espaloma (termino colombiano para despistada) asi que no me acuerdo nos vemos abajito . Y maestra Hay cosas Que aún quiero aprender Pero lo único que tengo es mi orgullo ONE MORE TRY George Michael Términos.. . Me llevé las manos al cabello recordando dos cosas: la primera. quien no había perdido el tiempo pues estaba sentado en mi sofá y se veía bastante cómodo. . . —Mira Edward. —Edward. . no ha pasado nada ni nos hemos peleado simplemente mas que amiga y beta. Nota: Odio hacer esto pero tocaba.*Chapter 5*: Terminos Los personajes de Crepúsculo son propiedad de Stephanie Meyer. —Señor Cullen. de verdad estás perdiendo tu tiempo. . . Inhalé fuertemente antes de girarme encarando a Edward Cullen. Bree estaba a mi cargo. Como te dije.. yo escribo pero sin la magia de mi beta no soy nada asi que gracias muñeca por apoyarme cuando te dije. yo no era una asesina y la segunda. ahora quiero que todas recibamos a Jo que sera que que les de calidad a la hora de leer..

Te quiero bonita. que se ha metido a mi casa porque no acepté su… —me quedé callada. —Ok la conversación giraba en torno a mí—. Salté como loca pegándome a Edward. su maldita colonia—. Algo en la mirada del hombre frente a mi cambio.. Señor Cullen. No me gusta la Coca-Cola. tienes buenos temas… "Enredados". trae esa pizza y veamos películas. soy tu invitado así que atiéndeme? —Ok respira… Inhala. Haré lo que esté en mis manos muñeca. sentándose en uno de los taburetes de la isleta y sacando un pedazo de pizza de la caja—. si voy a ayudarte con el libro tenemos que conocernos de todas las maneras posibles —susurró con voz queda. no puedes negarme que lloras cuando se muere Mufaza. —Quiero que te vayas de mi casa o llamare a la policía —tomé un plato de la alacena y volví a abrir el refrigerador. —Qué bien. Un rayo se dibujo en el cielo antes de escucharse un terrible estruendo. Me gusta "Enredados". la cara de cabrón ya la tienes —le tendí una Pepsi—. —Eso imaginé. seis? —Argg. —Hey. Una risa histérica casi delirante escapo de mi boca. Mañana vamos a ir a Joe Coffee. —el sonido del timbre se escuchó. "La Princesa y el Sapo". Respiré profundamente. Pongamos esta.—Hola bonita —dijo al otro lado de la línea. "La Sirenita". pizza —murmuró Cullen. "Encantada"… Joder este es un clásico: "El Rey León". No iba a ver lo que a él le diera la gana—. mantén atado a ese animal que es tu marido. yo no… —Y para que no se me escape. sí. Joder. —Pon la película —me gire viéndolo como si le hubiese salido otra cabeza—. he decidido pasar la noche aquí. ¿Qué no estoy en mi casa. saqué del bolsillo trasero de mis jeans el dinero y tomé la caja. tomando "Encantada". ¿Tienes Coca-Cola? —preguntó antes de tomar otro pedazo de pizza y bajarse del taburete—. —Se estaba burlando de mí—. así que me giré para abrir nuevamente afortunadamente era el repartidor de pizza. Solo faltaba que me pidiese una limonada con sabor a mango—. ¿Le temes a los truenos Isabella? —dijo mirándome burlonamente—. Me gusta comer con pelis. Había un viejo refrán que decía que. caminando nuevamente hacia la cocina. Los creativos de Disney se fijaron en mí al crear a Flynn Rider —fue ahí cuando lo entendí el maldito no iba irse. — ¡Edward! —le grité—. Exhala Bella me dije. —Pues la verdad —sentencié—.. tenías que unírtele. pero está bien por hoy. ni modo que tenga en el estante "Garganta profunda" —me felicité a mí misma por recordar uno de los títulos de películas porno que había visto en internet mientras buscaba información cuando . Que eres un loco acosador. —Mi ahijada viene a pasarse días aquí. Oh no. — ¿Y qué vas a decirle? —murmuró sonriente. ¿tienes alguna? Lo vi levantarse hasta el estante donde tenía las películas. —Sobre todo por el cabello oscuro y los ojos azules. entonces la llevo a nuestra reunión mañana. si no puedes contra el enemigo. — ¿Usted cree que yo no tengo nada más que hacer? —le dije enarcando una ceja—. ante lo cual. —Edward… —Vamos Isabella. me separé de él. ¿Cuántos años tienes. así yo puedo devorarte… —Mierda agárrenme que lo mato. yo rodé los ojos mientras la colocaba en la isleta de la cocina. ¡lárgate de mi casa! Estás invadiendo propiedad privada —dije acercándome a él rápidamente y quitándole mis películas. o te tomas la puta Pepsi o eres libre de largarte —bufé hastiada. recordando que no podía matarlo. —Lo vi quitarse la chamarra quedando en el suéter blanco que no dejaba nada a la imaginación. ¡él no iba a hablar con una de sus furcias en mi casa!— Estoy en casa de una amiga —sí. a las 11:00 am. Ya quisieras—. ¡Demonios!. la que te comenté. Coloqué la caja de la pizza en la mesita y me serví una porción en el plato que llevaba. cómo no. Ya veo porque es tan difícil para ti escribir una escena de cama —murmuró por lo bajo cuando la introducción empezó a salir—: Demasiadas películas infantiles. cualquier cosa es cariño cuando tienes el estomago vacio. nunca diría la propuesta de Cullen. mientras buscaba una Pepsi en mi refrigerador—. Me gusta más la hawaiana. este hijo de puta no solo creía que podía disponer de mi tiempo si no que el iluso pensaba que podía quedarse en mi casa… —Usted no va. no podía ser cierto. estaban cubiertos por una capa de bello rojizo. Sus brazos eran musculosos y se veían fuertes. No sé si pueda ir mañana a las once pequeña —cruzó sus piernas colocándose aún más cómodo. Lo vi guardar su celular en el bolsillo de su chaqueta—. desordenó su jodido cabello y se tiro al sofá—. su mirada se volvió burlona y misteriosa.

— ¿Quisieras tú estar en un trío conmigo Bella? —se acercó a mí dos pasos y yo retrocedí cinco… Dios. dejándome ver su muy bien proporcionada… ¿alma? ¡Joder! Abre los ojos Bells te darás cuenta que es un sueño un jodido y bien fantasioso sueño. Edward estaba aún en mi sala. no me gustan los tríos. — ¿De verdad piensas quedarte a dormir aquí? —pregunté desviando mi mirada. el cabrón también se levantó. su trasero era redondo. Yo había decidido sentarme en el otro sofá. ese cuerpo no es de verdad debe estar photoshopeado. —La sonrisa de Edward Cullen se reflejaba a través del vidrio de las ventanas que daban al balcón… Maldito. Solo Giselle podía hacer que cucarachas.estaba en Florida. pero al salir. líbrame de caer en las manos de este hombre!— Mañana. ¡Ves! —gritó exaltado cuando vio la escena de Giselle y Edward cuando ella sale del baño. los músculos se marcaban perfectamente pero. Yo no lo había invitado. no hay nada de tensión sexual ahí. Seguro tú también la tienes de caricatura. mi cara empezó arder. maldito. ¡Ese maldito había sido educado por Príamo! No era la más experta conocedora de miembros masculinos. lo que más me impactó fueron las dos serpientes. — ¡Quieres callarte! —grité—. Estaba de espalda a mí. ratones y palomas de una pata se vieran lindos—. ¡por favor. era esa la razón mas grande por la cual declinaba a su oferta. Cullen se había comido la pizza en un abrir y cerrar de ojos. este maldito hombre hacía que mi cuerpo reaccionara como a él le daba la gana. ¿No tienes palomitas? —preguntó Cullen. al final se llaman igual —dije enojada.. Durante la película vi como Edward se quitó los zapatos. así que ni lo miré. —Señor Cullen. — ¿Está completo el inventario señorita Swan? O necesita que me de la vuelta para que quede completamente satisfecha. no tenía porqué despedirlo. — ¿A sí? Dime. no lo vi venir Edward se giró en cámara lenta. es más.— Lo vi tomar otro pedazo de pizza—. solo iremos a ver una amiga. su espalada era ancha. la tiene de muñequito. yo solo había alcanzado a tomar una porción. Me levanté del sofá y tomé la caja vacía junto con las latas para llevarlas a la cocina. su padrino era Narciso. Sin camisa. por lo que había pedido una pizza pequeña. de verdad quería. proporcionadas y muy musculosas. tiene cara de padecer estreñimiento —bufé y seguí viendo la película. No lo mires que muerde. Estoy segura que Nancy es un cubo de hielo en la cama. puede que hasta haya dejado de respirar. Por eso ella no se queda con el príncipe de Andalacia. ¡maldito! Seguramente. No lo mires que muerde. ella es una zorra. Quería dejar de mirar. enfundado en unos bóxer negros entallados al cuerpo. Lo siguiente. pero tenía el vivo retrato de adonis en mi casa. por que apuesto que no la viste? — sonrió socarrón. Abrí el bote de basura y enjuagué el plato que había usado. pero había tenido una semana para ver varios cuerpos esculturales y unas cuántas películas porno y ninguna le llegaba a este hombre… Tragué saliva atropelladamente. prestando atención al televisor. —Solo cállate quieres. viendo cómo la sonrisa canalla se extendía por todo su estúpido rostro. y sin pantalones… ¡Este hombre pretendía matarme! Era el mismísimo hijo Adonis parecía hecho a su imagen y semejanza y luego hubiese quebrado el molde. —Eso podemos comprobarlo —alzó sus cejas varias veces. — ¿Ves eso? —dijo señalando la pantalla—. sentí la puerta cerrarse y casi bailo Oppa Gangnam Style de mera felicidad al pensar que ya se había ido. Al finalizar la peli me estiré. —exclamé. ¿qué se siente recordar el nombre de una buena película porno. tenía hambre. —Te dije que no me iría de aquí sin un sí a que me acompañes mañana a ver una amiga. firme… perfecto y… Madre del amor hermoso. respiré aliviada porque al fin se iba. entrelazadas una a la otra alrededor de su columna vertebral. Bella. no podía moverme.. Es una película infantil. ella fue sumisa. —la tensión sexual entre esos dos es palpable. quedando en medias. negué con la cabeza—. sus piernas eran perfectas. No estaba entre mis planes tener un invitado indeseado. quizás su . maldita sea. por lo cual. por eso lo ególatra y arrogante. Esos dos necesitan una buena follada.

Recordar lo que había hecho en la entrevista. así que no pienso arriesgarme a un accidente teniendo un lugar donde quedarme y. Vive en una piña deb ajo del mar… Bob esponja. su cuerpo ab sorb e y sin pestañar. me dejé caer sobre las almohadas. —Si quiere me quito el bóxer. Cullen estaba hecho un ovillo en el sofá temblaba un poco y tenía sus brazos apretados a su cuerpo. Junior es un alma libre… —murmuró burlón. mientras miraba el reloj. Solo distráete con algo más Isabella. algo desorientada. —Y piensa dormir así —enfoqué mi vista en su cara. El apartamento se escuchaba en silencio y hacía bastante frío por la lluvia. el maldito disfrutaba de esto y yo se lo estaba poniendo fácil. Apreté las sábanas a mí alrededor. Volví a tomar otra bocanada de aire. —Su voz estaba muy relajada. Ok. me dije a mí misma. lo último que quería era amanecer con la copia barata de Eros en mi cama. sumado a sus burlas. bufé desesperada después de cinco intentos de querer dormir. . La lluvia caía fuertemente sobre Nueva York. Solo hay dos cosas que un hombre y una mujer pueden hacer en un día de lluvia… Y yo ya vi suficiente televisión por hoy. ¡el tipo era un maldito burro! Coloqué la manta sobre su cuerpo y cuando iba a girarme a mi habitación. Pero… tómelo por el lado amable. eran las 8:45 y. moviéndome para un lado y para el otro. cantaba en voz baja. pero solo un momento. me aseguro que usted no huirá nuevamente. —En sus sueños señor Cullen. quisiera tenerme en su cama a la hora que él quisiera. El maestro David y su imperceptible violín. a ver si así deja de ser tan imbécil! Media hora después salía con lentitud de mi habitación. era viejo pero muy cómodo y calentito. dispuesta a dejarme atrapar de una vez por todas por Morfeo. Estuve escuchando música alrededor de una hora. ese era un nombre de hombre. Edward Cullen ya se habría ido… o al menos eso esperaba. el habló: —No lo haré y no puedes ob ligarme Carlisle… Es mi vida y hago con ella lo que me plazca. Era tentador pero también era muy peligroso. Volvió a girarse atrayendo la manta aún más a su cuerpo. pero antes de siquiera pensarlo mi mente me jugó una mala pasada: la imagen de Edward girándose lentamente en esos ajustados bóxers estaba tatuada en mi retina. si algún rayo decide entrar por su habitación podre defenderla. Cerré con llave. Caminé casi en puntillas y di un grito de satisfacción al llegar a mi habitación… Carlisle. su miembro —a pesar de que aparentemente tenía frio— seguía bien proporcionado. lo sabía. de paso. agradeciendo que fuesen térmicas y que aún estuviesen calentitas.relato le sirva a tu historia. Era una canción estúpida pero. imaginar a Bob esponja. con suerte. ¡Que se le congelen los huevos. Ok recuerda la canción que canta Ness cuando se va a dormir. Recordé a Cullen estaba durmiendo en mi sofá y sin nada que lo cubriese. en cuanto a que si voy a dormir aquí. a pesar que pasaba de la una y media de la madrugada. un poco de música siempre me relaja. Está lloviendo como si Jesucristo estuviese viendo una mala telenovela y estuviese llorando de indignación. que tenga usted una muy jodida y mala noche —bufé antes de salir en dirección a mi habitación. y no creía que ese hombre fuese gay. Cerré los ojos. Bob esponja… Sí. Tendrá que conformarse con el sofá. no podía negar que un hombre como él —que emanaba sexo a los cuatro vientos—. —No iba a caer en su provocación. Cuando estuve lista. pero mi dedo mostro lo obvio. así que me quedé dormida en la tercera o cuarta repetición de la canción. la propuesta de Edward Cullen me cautivaba. eran los indicados para una noche de insomnio. me distraía de lo que había en mi sala. respirando fuertemente. me perdí ¿Junior? Lo vi colocar sus pulgares en la cinturilla de su bóxer ¡era obvio quién era Junior! Bajo sus bóxer y los primeros bellos rojizos se asomaron. Tomé el Ipod y lo encendí. la respuesta es afirmativa. Desperté al día siguiente. Me coloqué un conjunto de deporte para dormir. — ¡Es imposible tratar de ser amable con usted señor Cullen! —me giré para que no viese el estúpido sonrojo que no sabía que tenía—. me hizo girar a medio lado. Sentí lastima por él. menos con lo que había presenciado en el estacionamiento de WTF Radio. —No me molestaría compartir la cama. el sueño parecía haberse evaporado.

esperando encontrar mi sala vacía… Y lo estaba. brutal. Sentí como la taza se reventaba contra el suelo. —He visto mejores cuerpos. La pizza de anoche sin duda estaba quedando dentro del escusado. ¿Ya les había dicho que mi cuerpo reaccionaba extraño cuando estaba con Edward Cullen? Pues. eso le pasó por comerse lo que no era suyo y por estar hambriento. antes de succionar el lóbulo de mi oreja y hacerme ver caballitos de colores en las blancas e impolutas paredes de mi departamento. Bien hecho. mientras me recostaba en ella. ¿Le gusta lo que ve? —sus ojos me miraron con burla y la sonrisa torcida apareció en su cara mientras me recibía el té. su mano ávida e intrépida. Mi corazón latía desenfrenado. sentí como bajaban la palanca y luego abrían la llave del lavado. sabía a mi enjuague bucal y al té de hierbabuena que acababa de tomarse. cuando sentí el contestador y la voz de Bree se escuchó. muy lejanamente escuchaba mi teléfono sonar pero parecía como si estuviese en algún tipo de transe. solo podía sentir la presión que Edward ejercía sobre mis labios y la forma en cómo sus dedos se alternaban para tirar de mis pezones. Déjame ayudarte. Joder. pero no me importó. a Charles le sentaba. Mi mente era una nebulosa pesada. —Mientras cantaba el estribillo de Bob Esponja —se burló tomando un sorbo. ¿Por qué te gusta hacerme enojar? —Amo el sonrojo que adquiere tu rostro. Cuando volví a la sala. respirar estaba sobrevalorado. si daba un paso mas iba empujarlo y vomitar yo también. de no haber colocado veneno para ratas en él — sentencié—. Sus ojos se abrieron estrepitosamente al encontrarse conmigo. joder… Ya se le estaba haciendo costumbre. Su frente estaba perlada en sudor y si antes estaba pálido. Edward salió completamente pálido del baño. —Al parecer su pizza estaba mala —intentó sonreír pero esa fue la sonrisa más falsa que le haya visto en mi vida. se había colado por mi camiseta de deporte y ahora acariciaba mi pezón piel con piel. su mano tomó mi muñeca halándome hacia él. de una cosa estaba segura el tatuaje era reciente. joder. dejándome caer en sus piernas mientras él tomaba mi nuca y arremetía contra mis labios. caminamos hacia la sala y lo senté en el sofá—. dejándome ver sus muy bien formados pectorales y su bien trabajado abdomen—. Me gustaba más la camisola de Hello Kitty. —Idiota—. Me quedé a una distancia prudente de la puerta del baño. Te haré un té. haciendo gárgaras… ¡con mí enjuague bucal! Minutos después. —Tomó el resto del té y extendió la taza para que la tomara. Hombres… Quisiera verlos parir. Del baño podían escucharse unos sonidos bastante fuertes y desagradables. el tipo estaba follando mi boca con su lengua. se había puesto sus jeans pero aún no tenía el suéter. tacto con tacto y yo sentía que iba a quemarme donde él tocaba. Edward estaba tirado al frente del inodoro y vomitaba tan fuerte que. Grave error. El beso era comandado y dominado por él. mientras la voz de mi hermana se escuchaba en la maquina. pero mi departamento no. En este momento. es casi el mismo que cuando estás excitada. había acompañado a Alice cuando se había tatuado unas pequeñas estrellas detrás de la oreja. Ahora. como en las otras veces.Salí de mi habitación. . el beso era frenéticamente salvaje. al parecer tienes una baja de tensión a Charles le ocurrían con frecuencia —dije pasando mi brazo por su cintura. su lengua pidió acceso a mi boca. Dio dos pasos hacia mí y —como en el elevador— su cuerpo se tambaleó un poco. mientras el pasaba uno de los suyos por mi hombro. recostó su cabeza en el sofá y lo vi respirar profundamente. aún estaba en ese pecaminoso bóxer. Edward tenía mejor color. me entregué completamente a sus labios. —Sabes. Edward besó mi cuello dándome un minuto para tomar aire. haciéndolo recostarse en la pared frente a mí. este en el antebrazo pero no alcanzaba a leer lo que decía. Dejé que mi cabeza se golpeara contra la pared. me estoy arrepintiendo de haberte hecho ese té o peor aún. de solo escucharlo. la mano con la que no sujetaba mi cabeza apretó uno de mis pezones por encima de la tela y jadeé de impresión cuando su erección se clavo en mis nalgas. el estómago se me revolvía. pude notar que tenía otro tatuaje. —Si no hubieses comido como cerdo… —bufe—. —No me contestó. ahora era un puto fantasma. ¿Qué diablos me pasaba? Me tomó toda mi fuerza de voluntad colocar mis manos en su ardiente pecho para separarlo de mi cuerpo.

¿podrías hab lar con el Director?. yo necesito algo de información para escribir "Adicta a ti". —Tú tienes suficiente dinero. aún con mi camiseta de deporte. escuchándose ronca y sensual —. Respiré profundamente antes de enfocar mis ojos en los suyos. pero fue imposible no hacerlo sabiendo que tú me mirabas. te he llamado al celular pero no contestab as. . Para mí. pero ¿y tú Cullen? —Yo obtengo el placer. ¿Dime que mis besos no te hacen llorar? Joder no puedo perder uno de mis encantos —dijo sardónico. estaba gruesa y dura. te deseo. pero tenía que hacerla. — Tomó mi mano colocándola sobre su erección. . entonces dejaría de insistir. como las últimas dos veces. me gustaría ir al cementerio. Llevé mis manos a mis cabellos. Edward aseguraba que su experiencia podía ayudarme y que. —Charles me crió para no ser una cualquiera. su celular había sonado y su amiga le había preguntado por el lugar en donde nos íbamos a reunir. —Te golpearía. —Puedo olerte Bella. y mi cuerpo desea el tuyo tan masoquistamente que voy a hacer lo que sea necesario para tenerte. Me levanté de su regazo y caminé hacia el balcón. ya te mostré que tan hábil puedo ser solo con mi boca y mis manos. solamente tener demasiado es tener suficiente. era un martes normal. —Isabella —su voz fue suave hasta acercarse y colocar mis manos sobre mis hombros. ¿Por qué no aceptas mi jodida propuesta y ganamos todos? —expresó. . —Pero nunca suficiente placer sexual —mordió su labio inferior y me miró sobre sus antejos. o al menos eso me diste a entender —lo miré fijamente. Después de ese último beso. Isabella. —A mi casa —dijo el sonriendo. . —Más de las que puedas contar. sentía como su cuerpo ardía para mí. no luché. he estudiado y experimentado demasiado. pero creo que ya no tiene caso —increpé. no tenía corazón ni alma. mi mano tembló un poco—. Por favor. — ¿Hacia donde vamos? —pregunté cuando vi cómo Edward conducía su elegante Aston negro hacia Manhattan. Mi vida sexual empezó cuando tenía catorce años. soy el mejor Bella. — ¿Es un piqueteadero? —Uno muy bien ubicado y bastante elegante. la mujer que esta conmigo debe sentirse y portarse como Afrodita o Venus. amaba la vista desde mi pequeño piso. me deseas. Soy un hombre hambriento. te lo suplico. —Hey —Edward alzó mi barbilla—. ahí llevo a las… —se quedó callado. —¿No vives en el edificio de Garrett? —Edward me miró sonriendo. tú necesitas ayuda y… —Eso lo entiendo. lo miraba embobada cuando lo veía en el edificio de Garrett. estabas en el estacionamiento la noche de la entrevista. no iba a follarme a Mallory ahí. — ¿Has tenido muchas mujeres? —Esa era una pregunta tonta. Esto lo sé mover mucho mejor. Era una estupidez negar que deseaba al hijo de puta. fue ahí cuando entendí que el sexo es como el dinero. común y corriente. Mañana se cumplían cuatro meses desde que Renée había muerto. estamos en otros tiempos. si después de hablar con ella yo seguía negándome a su propuesta. Yo deseaba ese beso tanto como él.Isab ella. Para eso. Su voz se escuchaba ronca y podía jurar que estaba llorando. sé que no te importa pero mañana es el cuarto mes de la muerte de mis padres. —Su cuerpo se pegó al mío antes de besarme nuevamente y. podía sentir el calor emanando del jean. como una Diosa. desde la primera vez que lo había visto enfundado en un Armani negro y con unas gafas oscuras las bragas me habían temblado pero de ahí a acceder a su propuesta. —No. —Isabella —me giró para que quedase frente a él—. te aseguro Isabella que esto… —pegó mi mano aún más a sus jeans y su voz bajo varias octavas. como mi madre —le dije removiéndome incómoda. hay que tratarla como tal.

solo una noche y ya… —Edward empezó a bajar la velocidad al encontrarnos rodeados de elegantes edificios. muy elegantes y perfectamente planchados. ya te lo dije. ¡No tenias ningún derecho. no sin que antes Edward digitara la clave en su cerradura. —Edward —una voz de mujer se escuchó luego de que la grabadora dijera cuantos mensajes tenía. mientras se colocaba las gafas negras. ¿Nos vamos? Kath nos está esperando y ahora.— ¿Nunca te has enamorado? —Nunca. —Las palabras salieron fuertes y duras. de no ser porque el teléfono sonó justo a tiempo. Príamo. Es mi maldita decisión! —gritó más fuerte antes de girarse y encontrarse conmigo. es una mujer ocupada —¿Ahora? Que había querido decir con eso. ¿verdad? Y te amo Edward. no te lo hagas a ti —Edward detuvo el mensaje refunfuñando. esta vez era un hombre. Miré a ver si Cullen salía de donde se hubiese metido. profundos y misteriosos. Tenía unos pantalones que parecían ser hechos a su medida. me violarás —musitó con su sonrisa presumida. que harían que Charles se levantara de la tumba dispuesto a lavarme la boca con jabón si llegaba a repetirlas. sus ojos parecían inyectados de sangre—. Soy yo Carlisle se que no quieres hab lar conmigo pero no puedes pretender haga como si nada pasase. en ese momento quise huir. era suave y se escuchaba dolida—. Sentí como cerraban una puerta y me gire viendo a Edward Cullen saliendo de un pequeño corredor. Narciso y. detrás de ella con un porte pícaro y galán. tras cuatro largos pitidos. por supuesto. me preocupo por ti tanto como si llevases mi sangre. si insisto un poco más. Me gusta el sexo casual. los sofás de la estancia eran de color negro y los muebles de madera eran del mismo color de la puerta. estaba un hombre —la sonrisa torcida era la misma que tenía el cabrón— que usaba su cabello negro engominado hacia atrás. seguido de una maldición bastante sonora y muchas palabras. Nos detuvimos en el Pent House y caminamos por un corredor blanco e impoluto. Me quedé meditando las palabras dichas por el hombre eran profundas como si muy en el fondo estuviera sufriendo. y espero no hacerlo. introdujo el coche dentro de uno bastante alto y sofisticado. Ellos eran una combinación perfecta. Edward. Voy a cambiarme de ropa y darme una ducha. sus manos estaban hechas puños respiro fuertemente y me miró. Estaba sentada en una silla con un pequeño de no más de cuatro años en sus piernas. el suelo estaba tapizado por alfombras de un color oscuro también. hijo. mirando fijamente el cuadro que adornaba una de las paredes de la sala. quién sabe qué escucharía. pues ahora mismo creía que Edward Cullen era una mezcla de los tres. Edward colocó su mano derecha en un pequeño detector que había en la entrada y luego digitó unos números en el panel que había al lado. eres mi hijo. Sin corbata. ¿lo sabías? —enarqué una de mis cejas y crucé los brazos en mi pecho. tus ojos muestran una tensión sexual implacable que me hace creer que. apretó el puente de su nariz—. no me hagas esto. Ponte cómoda. lo sabes. . Escuché un sonido fuerte en alguna parte del departamento. Durante el trayecto en el ascensor todo fue silencio. pero no lo hizo y. la puerta era de madera en un color vino oscuro. ¡Me vale un cuerno tu justificación! ¡¿Dónde está tu puta ética?! No Carlisle. En un par de zancadas. pude ver la sensualidad de la mujer y el deseo voraz del hombre y me parecían tan familiar… Era lo mismo que irradiaba Edward Cullen. Él caminó hasta la contestadora y le dio al botón para escuchar los mensajes. sin compromisos ni ataduras. como lo había visto en el Corner. Carlisle. Esme y yo estamos preocupados por ti. Adonis. no me convencerás. — ¡Le contaste! —Gritó a quién fuese que estaba del otro lado de la línea—. tirando el celular contra el sofá. decir que se veía guapo era un eufemismo… El del siglo. —Te falto sexy y follable. sus ojos eran azules como un zafiro y el cabello rojo contrastaba con su pálida piel. —No sabes cómo me gusta que me veas así. lo hacía ver realmente guapo y sus ojos eran dos esmeraldas. el amor solo trae complicaciones Bella. Edward se fue dejándome sola en la sala de ese departamento. Isabella. Me quedé como una estatua en medio de tanta opulencia y elegancia. La casa de Edward Cullen era bastante fría. la mujer era hermosa. recuerdan la analogía que había hecho de los dioses. Me acerqué mucho más a la fotografía y una de mis manos quiso tocarla y lo hubiese hecho. enmarcados por unas largas y perfectas pestañas. una camisa blanca que desabrochada en sus tres primeros botones y el saco que hacía juego con el pantalón. eres mi hijo. se escuchó una voz. Ven a vernos. —Eres un maldito ególatra. Salimos del departamento y nos subimos al ascensor nuevamente. esta es mi vida y voy a hacer con ella lo que me de mi maldita gana —colgó. antes de sacar su celular del bolsillo trasero de sus vaqueros.

—Sabes que mis obligaciones no me permiten hacerlo. ¡Estoy aquí idiota! ¿A que me trajiste a ver cómo ligas a una mujer?—. alejados de ellos. ¡Joder era preciosa! A pesar que tenía un vestido bastante sencillo y su pelo rubio era radiante. —Carlisle es mi padre adoptivo. —Estás Bellisima —dijo con un suave acento italiano—. era lo máximo que podía soportar un día entero y mi camisón era sencillo pero elegante—. Esa es la vida que elegí. Se separaron y ella besó las dos mejillas de Edward antes de acariciarlo levemente. mostrándonos su ubicación. En boca cerrada no entran moscas Isabella. —Te llamó un tal Carlisle —le dije encogiéndome de hombros. mi lugar es donde Alexander esté. sea en casa o en cualquiera de sus viajes. —Dime que vas a quedarte una larga temporada —tomó sus manos sobre la mesa y las apretó cariñosamente. El viaje en auto se me hizo eterno. Katheryne McConner —la chica extendió su mano a mí. ¡Dios!. — ¿Recuerdas que soy su esclava? —dijo ella esa frase la entendí perfectamente—. ella es su pequeña pricipessa. ¡Genial! ¿Me consigo un puto violín? —Lo lamento Ed. Edward mantuvo su postura rígida durante el camino a Joe Coffee. y Thiago es… mi luz. Los tres nos sentamos en la mesa y el mesero llegó tomando nuestras órdenes: pastelitos de arándanos que eran los favoritos del hijo de puta y Mocca descafeinado para ambos. no me había dejado desayunar. tenía unos jeans deslavados con unas botas de tacón de 8 cm. —Un puto cabrón —el burro hablando de orejas. Agradecí no haberme puesto los zapatos de goma. la llamada se ha ido a buzón y él ha dejado un recado para ti. pero no pudo ocultar la línea tensa en su boca y la rigidez que asumió su cuerpo—. es mejor callar y pasar como estúpida que hablar y decir estupideces. me dijo que debía ducharme y ponerme algo sexy. Me quedé de pie unos pasos. sabes que odia esta ciudad. Edward abrazaba esa mujer como si fuese un oasis en medio de un desierto y ella le abrazaba con cariño y gratitud. tomó mi codo guiándome hacia la mujer que se había levantado para el encuentro. pero solo vinimos porque en unos días será la inauguración del proyecto de Lex. no podía creer que fuese mayor que yo. era la que Alice me había regalado y eran más que todo vestidos. para eso era que quería que viniera. Cuatro años —dijo mirándola completamente idiotizado—. No estaba chismorreando. es difícil dejarlos solos aunque Lilian y Antuan se hagan cargo de ellos cuando estamos fuera. Esto me estaba incomodando. no está de acuerdo con algunas decisiones que he tomado —su voz fue fría y cortante. miré las manos de Edward y me encontré con un apósito pegado en una parte de su piel. —Deberías venir mas seguido. Ese hombre te mantiene como una prisionera —siseó. esta mujer tenía tatuado en la frente un letrero gigante diciendo: "Sí. yo pedí un capuchino y una rebanada de pie de manzana. lo cual era imposible porque la poca ropa que podía considerar sexy. —Antonella está hermosa. ¡Ni loca iba a ponerme un vestido siendo tan débil delante de Edward Pulpo Cullen! Una mujer alzó su mano. Edward sonrió —una sonrisa sincera y hasta tierna—. — ¿Es ella la chica? —preguntó la rubia mirando a Edward y luego dio un repaso por mi cuerpo. estoy completamente satisfecha sexualmente". —Isabella Swan —dije apretando su mano. demasiado consentida por Alexander. Me alegra mucho que estés aquí. . Edward me soltó fundiéndose en un gran abrazo con ella. dejándome ver sus ojos marrones y la sonrisa en su rostro…. el teléfono sonó y al no levantar nadie el auricular. —Esa sería la única mujer por la cual dejaría de ser quien soy —siseó Edward en mi oído a escasos pasos de donde estaba la chica. el me miró de reojo. ella no pudo contenerse y vino a él. Edward. Luego de nuestra corta conversación. tierra ábrete y trágame. ¿para verlo derramar miel por otra mujer? Carraspeé incómoda y ambos me miraron al mismo tiempo… Bueno —era oficial—. Debí haber salido de su periferia cuando estaban entretenidos enrollándose el uno con el otro. ¿Cómo están tormenta y grifito? —ella sonrió de una manera diferente. cuando llegamos a la cafetería mi estomago rabiaba de hambre… el muy puto. tu más que nadie sabes cómo es Alexander. antes era más sencillo porque los niños estaban pequeños pero Antonella va cumplir casi diez años y Thiago dos. Quitó sus anteojos. Mucho gusto.El silencio fue espeso y pesado.

Katheryne trancó sus oscuros ojos en los míos. — ¿Lees mucho libros de este tipo? —ella negó —Yo tengo mi propio libro real. los personajes ¿los pensaste? —negué. mientras Katheryne le enseñó su dedo mostrando la alianza dorada—. sí la tenemos. — ¿Puedo saber cuál es esa palabra? —pregunté. Esa baratija no impide nada. esa palabra nos recuerda qué somos en realidad.El mesero llegó con nuestro pedido y cada uno tomó sus platos. no estaría junto a ti. — ¿A dónde? —preguntó Edward. Mi destino era Alexander. piensa en el chico. ¿tu esposo es tu Amo? —no entendí muy bien que relación tenían estos dos. pero es solo para cuando el haga cosas que yo no puedo soportar. antes de llevar un pastelillo a su boca… Será cabrón. —Y después me preguntas porqué te amo —Edward sonrió. fuerte musculoso y con un miembro de infarto. no vas a ser capaz de escribir sin su ayuda? —Cullen mostró toda su blanca dentadura hacia mí. —Necesito saber que te ha dicho Edward de mí —me dijo en voz baja. soy escritora y la editorial para la que trabajo me ha solicitado escribir un libro "erótico". que mañana te asan —le respondió—El tipo debe ser un mismo ángel caído. —Lex es mi dueño. —Ni que hubieses insistido siglos —dijo ella con voz suave—. Voy a hablar con Bella y necesito estar a solas. —El doctor Cullen me dijo que habías sido una sumisa —La tal Katheryne rio. —Dónde estaba mi cabrón arrogante hijo de puta… Edward parecía un adolecente hablando con su amor imposible. Mi vida y mi corazón le pertenecen. Bonita—su voz fue un susurro. ¿Cuál es tu chico perfecto Bella? —Uno como yo. pero Edward me lo ha pedido como favor especial.. ¡Al fin no era invisible! —Cuéntame Isabella. —Él la miró con una ceja arqueada—. casi nunca hablo de esto y créeme si Alexander se entera de esto mi castigo va ser muy desagradable —rio—. dime Bella. conozco tu historia con el bastardo —bufó molesto tomándole las manos. —Soy una sumisa —declaró dejándome sorprendida. . haciendo que un sonrojo cubriese su rostro. Edward! Cullen corrió su silla y se levantó enfadado. —Hay cosas que es mejor hablarlas entre mujeres —sentenció—. —Necesito que te vayas adulador —dijo la rubia acomodándose su cabello. estaba extremadamente callada. —Amor —respondió ella con simplicidad. esta semana he tenido bastantes ideas tengo un titulo y un… —Espera —dijo ella deteniéndome—. Sí. según mi amigo. —Alábate pollo. ¿cómo vas ese libro que. ve a dar una vuelta por ahí. Danos… —miró su reloj— unos veinte minutos y regresas. Pues antes de pensar en títulos. me hubiese gustado que Alice estuviese aquí. —A veces pienso que debí insistir un poco más. — Su amigo tiene el ego muy alto —le sonreí— y por favor. Sí. Con que se hubiera demorado seis meses más. Con ella era todo sonrisitas. o bueno. —Kath. Nosotros no tenemos palabra de seguridad. Yo estoy aquí para saludar a mi amigo y para ayudar a una chica —sonrió. — ¿Te ha vuelto a maltratar? —preguntó el mirándola. Cuando estuvo suficientemente lejos. lo sabía. —No sé. ¡Es para hoy. claro está —Edward subió sus cejas sugestivamente y Katheryne volvió a sonreír. ella negó—.. antes de empezarme a contar sin muchos secretos la forma en como ella y su esposo se habían conocido. —Déjalo así Edward —dijo ella—. Eso no lo había pensado aún—. —Entonces. me estaba pasando de metiche. recomponiéndose.

Observé a la mujer irse. el hombre aprisionó su cintura con una mano mientras con la otra agarraba su nuca besándola como si hoy el jodido mundo se fuese a acabar. —Absolutamente. Gracias por todo Edward. su caminar y porte eran seguros aún con esos impresionantes tacones. a las que ahn llegado conmigo hasta aqui gracias mil gracias por leer y por comentar. notamos algo y Kath se levantó inmediatamente para verlo. pensé que me iba salir con otro tipo de palabras. —Vas a causar un accidente por la baba. Vi como Cullen se quedaba sentado en la mesa. la puerta del coche de color gris plata se abrió y un espectacular hombre bajó de ella. . Si Edward Cullen se sentía mal o bien. A medida que se acercó y pudimos verlo de cerca. fue firmar el contrato que Alexander McConner me ofreció una noche. Volvió a verse tan pálido como en la mañana—. pero había sido el tiempo perfecto para conversar con Kath —como me había pedido que la llamara—. no lo soy —lo piqué—. el volvió a sonreírle solo que esta vez. Sacó su celular del bolsillo y lo vi hablar con alguien. había tomado más de veinte minutos. ¿Estaba reclamándome algo? —Tendría que ser muy ciega para no mirar a ese espécimen señor Cullen y créame. Tengo dos hijos hermosos. tan falsa como la de la mañana en mi departamento. no te aseguro que pueda decirle a Lex que te cuente su experiencia y Antuan no ha podido venir. —Lo estoy. ¿Han terminado de hablar? —Kath asintió y justo en ese momento escuchamos la bocina de un coche. pero trataré de ayudarte en lo que sea necesario —asentí tomando la tarjeta. era su problema. ¿Es costumbre de usted desnudar hombres con la mirada? ¿O lo hace por mera curiosidad? —parecia enfadado. masajeo su sien y. — ¿Estás bien? —inquirió preocupada al verlo. Le tiré un beso volado y salí de ahí. Estos son mis números. así que paré un taxi en la avenida y me fui a hablar con el señor Smith. A veces no hay necesidad de palabras para demostrar cariño. El sexo es lo más alucinante y perfecto del mundo. antes de empezar a caminar hacia la limosina. tenía que pedirle permiso para la salida de Bree en la mañana. —Lex no creía en el amor. . espero que el cap les haya gustado jo lo reviso en tiempo record si tomamos en cuenta que ella betea varias historias. Lo mejor que me ha pasado en la vida —fuera de mis dos hijos—. lo miré sin entender. . yo lo miré y también me preocupé. tienes que dejar entrever eso en el libro —finalizó sonriendo. . aunque pareciera un ángel… Cuando Kath llegó hasta él. me hizo llorar mucho no te lo voy a negar. un esposo que me quiere. siempre hay algo más. sécate. Vimos como Edward se acercaba. Sé reconocer cuando un hombre es realmente interesante —el entrecejo de Edward se frunció y me fulminó con la mirada —. quién lo había mandado a ser un cerdo y comerse toda mi pizza anoche. comí una pizza en mal estado ayer —el me miró. los ojos de Katheryne se iluminaron como si estuviese frente de Robert Pattinson o Cris Evans. esa fue su palabra de seguridad cuando comenzamos y yo decidí que siguiera siéndolo. . solo por un segundo. —Bella.— ¿Amor? —Ahora sí estaba confundida. Lex puede llegar a ser muy cruel e hiriente si se lo propone. aunque no me lo diga. no hay peor mujer que una babosa. ¡Por los putos clavos de Cristo! Ese hombre estaba de muerte. su sonrisa era falsa. estaré pocos días acá pero si necesitas hablar llámame. No me Maten!. ahora lo entendía todo la forma de ser de Kath y su historia ese hombre era… Edward tocó mi hombro pasándome una servilleta. — ¿Eres feliz? —tenía que preguntar. A fin de cuentas. estaba sudando mucho a pesar que la temporada de invierno estaba empezando y el aire era fresco. no sin antes dejar el pago por mi café y mi tarta. tengo que irme —sacó de su cartera de mano una tarjeta—. pero ten presente algo: el sexo difícilmente se trata solo de sexo. ella me dio un beso en la mejilla y un gran abrazo a Edward. estaba segura como que me llamaba Isabella Marie Swan que ese tipo era el mismísimo demonio. casi me devuelvo a ver si aún se sentía mal. pero cada obstáculo que vencimos fueron ladrillos que nos ayudaron a construir lo que somos. nos vemos.

Aryam S .

—Aro. —He desarrollado algo Aro. era una maldita rata. aún falta pulir unas ideas sobre cómo será la trama. . —Isabella sabes que nadie debe ayudarte con esto —unió sus manos apoyando sus codos sobre la mesa—. gracias al cab roncito de cuarta tenía alguien en quien apoyarme. querida Isabella —Aro me miró con sus ojos brillantes—. Durante media hora estuve explicándole mi situación con Brithany hasta que obtuve el permiso. Tu voz ya me tiene muy mal Son más de las cuatro Entiende que no quiero hab larlo No tiene caso . tenía reunión con Aro y Garrett. Además. . Kath me había hablado de un amigo suyo que podría ayudarme. Llegué al colegio de Bree y. primero muerta y reventada que reconocérselo. —Me molestaba que me repitieran las cosas como si fuera una niña pequeña. . quería contarle pero no me permitieron verla ya que estaba en clases. yo solo los utilizo para mi diversión. . Con ánimos renovados detuve un nuevo taxi y le di la dirección de Volterra Editores. no solo tenía una idea para el libro y había obtenido un permiso que. no debes recordármelo. el director de la escuela era un hueso duro de roer. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. . una experiencia real aunque. Me sentía pletórica. pero la única rata que me había abierto las puertas. . Sin duda la experiencia de ese hombre me ayudaría muchísimo. Aro —explicó—Nadie va tener más reconocimiento que Isabella o tú. así que tendría solo que llamarla para que ella concretara una cita. —Entonces. he leído el contrato. Es el tercer libro que escribo para tu editorial —interrumpí—. Una de las cláusulas de tu contrato-. me acercaría a mi hermana. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction . sin duda. tuve una reunión con una chica que me está ayudando-. Garret me miró reprobatoriamente antes de cruzar las piernas acomodándose en su silla—La reunión que Bella tuvo con esta chica es más bien informativa. Garrett me ha dicho que has concretado la idea de nuestro nuevo Best Seller —sonrió mostrándome sus asquerosos y amarillos dientes.*Chapter 6*: Derribando Murallas Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. He estado investigando y esta mañana. afortunadamente. Fuera RBD Derribando Murallas… . el señor Smith pudo atenderme.

Después de esa última apreciación por parte de Aro. antes de que me tomaras de sorpresa. Te aplaudo por tu proeza. Miré la hora en el mi celular. lo embetunaste de vino. ¿Vas a escribir el libro por mí? —ironicé—. ¿Qué esperabas? Sé que apenas estás formando una vaga idea para el libro. inventa algo. me sentía mucho más tranquila conmigo misma y relajada. No tendría ninguna sorpresa desagradable. —Te vas. ¿qué ibas a decirle? Fue lo único que se me ocurrió. estoy contigo. —Hey… escucha —volvió a tomarme de los hombros—. Garrett. . Al menos el odio es mutuo. quiero tener en mis manos el borrador del primer capítulo —miré a Garrett matándolo. Cuando llegué al elevador. soltándome de su amarre. recordar ese momento. Entiende algo —dijo Garret seriamente—. Se veía tan pálido como en la mañana y unas grandes bolsas se formaban debajo de sus ojos . Si algo ama Masen en esta vida es su jodido pelo y tú. eran las 11:45 pm. ¡Joder eres escritora de mente creativa! — ¿No crees que es mejor esperar a tener el primer capítulo en la siguiente reunión? —clavé mi mirada en Garrett. —Esa es sin duda. —No quiero la ayuda de tu amiguito —murmuré hastiada. Maldita sea Isabella. —No me digas. ¡di algo! —Garrett se detuvo y me agarró por los hombros—. . Casi siempre me encontraba aquí con Edward. —Me encogí de hombros. no queriendo dar más explicaciones. Te ayudaré. sin hablarnos. dejamos su oficina y caminamos por los cubículos. lo cual me relajó mucho. en mi mente enterraba una daga directo en su corazón. cab roncito estaba en el programa. una magnífica idea Garrett. Miré las escaleras. ¡Habla joder! — ¿Qué quieres que te diga? —le dije sin expresión alguna—. Voy a estar contigo siempre pequeña —acarició mi rostro—. Si tengo que vestirme de una jodida animadora lo haré. —Mi amigo terminó su frase con una sonrisita y. —Mátame si quieres. Si abría mi boca no iban a salir precisamente flores—. . había sido él—. dudé en entrar. Bajé hasta el primer sótano y ubiqué rápidamente donde estaba ubicado el Volvo de Garrett. Hasta que tú me des una patada en el culo —sonrió y lo abracé—. —Aro volvió a sonreír—. justo cuando sentí un tirón en mi brazo. me hizo reír—. ¡Mierda! Inhala Bella. no sé en qué me vas a poder ayudar G —terminé molesta. Podemos ver esa peli que quieres —le sonreí y juntos caminamos hacia su auto—. querida Bella —estaba segura que. Recordé que a esta hora. ¿Podrías soltarme por favor? —tiré mi brazo bruscamente. Podía sentir la tensión de mi cuerpo. Era tarde cuando salí de casa de Garrett. Sí.—Eso es bueno saberlo. —Su voz fue suave y ronca. —Me zafé de su agarre... pero lo que vi me dejo fría. mientras bailaba alrededor de su cadáver. —Eso pensaba. Porqué no vamos a mi casa. pero no es mi culpa —habló G cuando estuvimos fuera del edificio —. —Aún puedo hablar con Masen. desactivé la alarma y abrí la puerta dispuesta a ir a casa. ¿Dónde está Mickey? —Vine en taxi. quien más había insistido en que fuese yo quien escriba el libro. — ¿Qué tan malo te hizo que parecieras detestarlo? —bufó—. . Porque si no es así. Agatha estará feliz de cocinar para ambos. ¡Joder! ¡¿Me estás jodiendo verdad? ¡¿Qué no iba a poder venir más a este puto edificio?! Me giré para verle la cara al hijo de puta. pero al final dejé la cobardía a un lado y oprimí el botón para que el elevador ascendiera. —Silencio. Respiró profundamente antes de mirarme. Quiero saber más de lo que has adelantado. En quince días nos reuniremos Isabella. Expulsé todo el aire que tenía retenido cuando el elevador llegó… vacío. G enarcó una de sus cejas antes de abrir mi puerta.

Eso no va ayudarme con el libro. yo esté aún de una pieza para poder satisfacerte. Isabella Swan. . nublando mi mente en una nebulosa de lujuria desenfrenada. ¡Cómo diablos quieres que te lo haga saber! Suéltame ahora mismo o. Afortunadamente. —No tengo nada que cumplir. — ¡Deja de tratarme como una fulana! —grité enojada—. — ¡Bien! —gritó con voz gutural mientras golpeaba de nuevo sus dos manos contra el Volvo y acercaba su rostro al mío —. ¿Tienes dinero? —Ella me miró enarcando una ceja—. sentía mis huesos ablandarse mi piel… ¿Ceder ante un hombre como Edward Cullen?. entregándole a mi hermana. —Tú así lo quisiste pequeña. la respiración se me quedó trabada y el corazón latía desbocado como un rio sin cause.—Cumplí con lo que te prometí —susurró—. —Bree se subió al coche y yo asentí. no te acosaré y me olvidaré que existes. —Me dio una mirada furiosa antes de alejarse de mí. los ojos de Edward se llenaron de ira pasando de un verde claro a un verde musgo. —No fue nada Bree —contesté arrancando el coche—. Tú vendrás a mí. me hubiese vuelto loca si no hubiera podido salir hoy. aparqué el coche y saqué de mi billetera varios dólares—. Tienes solo un par de horas y me gustaría que comiéramos algo juntas antes de dejarte en el Instituto. Ojalá que ese día. mis piernas empezaron a hacerse de gelatina. sacando mi Black Berry del bolsillo de mis jeans. No había dormido en toda la noche pensando las últimas palabras de Doctor Sex—. yo no era una cualquiera. no te buscaré. No me tocaba. le pondría una orden de alejamiento. pero azotó la puerta mostrando su desagrado por no haberla acompañado. exquisito. que me hizo cambiar mi percepción acerca de la sumisión. El día de mañana traería cosas nuevas y si Edward Cullen se acercaba a mi otra vez. Renée era inexistente en mi vida cuando aún vivía. intenso y oscuro. — ¡Nunca! No me interesa tu maldita propuesta. . salvaje. —No vienes —negué. La vi llegar al puesto de flores y tomar un ramo antes de entrar. —Ve tú. no acepto tu maldita propuesta y mantente alejado de mí. ¡maldito acosador!—grite con todas mis fuerzas. Lo empujé con toda mi fuerza y mi mano impactó fuertemente en su cara. te juro que empezaré a gritar. . — ¡Maldición! —gritó golpeando el coche con sus dos manos—. Gracias por el permiso. No tengo todo tu maldito tiempo ¡acepta de una puta vez!. No soy una más de tu harem. dejando que mi cabeza golpeara contra el volante. sobresalía aún con su ceño fruncido—. Peiné mi cabello con mis manos antes de subirme al coche. la respuesta era clara: NO. ¡Que se creía ese hijo de puta! Di un largo suspiro antes de encender el coche. Me alejaré de ti. cumple tu parte. no había tráfico y llegar al Green Wood Cemetery fue rápido a pesar de lo lejos que nos encontrábamos. Atada a ti Capítulo 1 . —Sus manos me encerraron entre el auto y su cuerpo. caminando en dirección al elevador. —Me interrumpió como mejor lo sabía hacer: sometiendo mis labios a los suyos tan fuertemente que mis bragas temblaron. —Las aletas de su nariz se dilataban a medida que hablaba y la vena que estaba en su frente. hablé con una antigua amante tuya o yo qué diablos sé. — Bree no dijo nada. —Tienes una cara horrible. no tenía que estar presente después de muerta. maldita pesadilla. solo eran sus labios fieros y demandantes sometiendo mi cuerpo a sus deseos. Compra flores — dije. no te demores mucho. Cullen. jodidamente placentero… ¡Dios! Doctor Sex mordisqueó mis labios. su lengua invadió mi boca sometiendo la mía a su santa voluntad. Para las flores —murmuré mientras avanzaba. salí del coche y me apoyé en este. Su beso era rabioso.

— ¿Podría ser en dos? —pregunté viendo la hora en mi reloj de pulsera. pero no era él. tal cual como él lo había querido. a no ser que quieras ir conmigo. —Puedo llegar —susurré. Odias el hecho que mi madre sí haya estado conmigo. espera! —grité yendo tras ella—. detente. —Surgió un contratiempo y debo estar en un lugar en una hora. lo siento. Bree. me acerque un poco mas. fríos y desolados. — ¡Es tú madre. Isabella Swan. antes de salir corriendo fuera del cementerio. ¿Sabes dónde queda el restaurante Barbetta? —No sabía. esa era una de las razones por la cual las cenizas de Charlie habían sido tiradas en el Lago Michigan. Joder. sin ataduras… sin miedo… sin culpas. pero el Gps hacía milagros. tú me odias Bella. pero a mí sí! No te necesito. Bella! —gritó levantándose—. así que te dejo en el Internado. El celular sonó en mis manos. Ya no tengo tiempo para lidiar con tus putos problemas de adolecente. no te dejare aquí —respondí cortante—. Suspiré temiendo escuchar la voz del maldito doctor Sex. Dimitri sale de viaje en un par de horas y no vuelve hasta finales de mes. no me hagas perder la poca paciencia que me queda y vámonos. Odiaba los cementerios. Dejar de ser Daniela para empezar a ser Danielle. tengo una reunión urgente de trabajo y no voy a faltar a ella por estar aquí contigo. era un número privado. dime Katheryne en qué puedo ayudarte. nos vemos. —No. —Estuve hablando con el amigo que te comenté. es nuestra madre. Ya te dije que no me iré. Rosas. estaré ahí —dije lo más tranquila posible. —Tenemos que irnos —le dije sin tanto rodeo. —Lo siguiente que sentí fue el fuerte empujón que mi hermana me dio. lab rarse su camino y no sab er nada de nadie. —Britany. Sí claro. Puedes largarte si quieres —dijo tajantemente. joder. entonces nos vemos en una hora. Ella alzó la cabeza. mirándome incrédula. apenas llevamos unos minutos y joder. —Acabamos de llegar —murmuró acariciando la lápida donde descansaba el nombre de Renée. ¿Cómo un día tan lindo se convierte en una mierda? — ¡Bree. pero que a ti te haya . Bree tendría que hacer una visita exprés a la tumba de sus padres. Soy Kath. tomado dos mudas de ropa y todos sus ahorros.Hab ía huido de casa. —En una hora —Bree debía salir ya del cementerio—. ¿me recuerdas? —Claro. —Perfecto. —Quiero quedarme. tengo que llevarte al… — ¡No te importa! —gritó ella—. Me están esperando y… — ¡Me importa una mierda. — ¡Para qué!. Los cementerios eran como los hospitales. Suspiré hondo. tome aire y caminé los pasos que nos alejaban. no voy a dejarte aquí. Guardé lo que había escrito y suspiré. — ¿Isabella? —La voz de la chica sonaba extasiada—. ¡Mi madre no te importa. —Bree. sabía dónde estaban las tumbas de Renée y Peter. Un padrastro alcohólico y una madre que no se preocupab a por ella. Ahora. Fue algo difícil. maldita sea! Para mí solo fue el horno que me incubó durante nueve malditos meses. —Genial. Para mi buena suerte. pensé que una mujer como Renée le gustaban otro tipo de cosas. joder. la del contratiempo eres tú —murmuró girando su vista hacia las lapidas. Me acerqué lo suficiente como para ver a Bree entre colocando flores las dos lapidas. pero accedió a verte. Salir de Utah a la gran ciudad.

ya pasé por eso. Conduje por las calles guiándome por el GPS e intentando por todos los medios no recordar mi conversación con Bree. no era de lo más elegante que tenía pero era aceptable. —McConner. la coloqué en el GPS y cambié de dirección hasta el colegio de Bree. pero las ignoré lo mejor que pude—. Salí del auto. . No te odio Bree —pasé las manos por mis cabellos—. ¿tienes algo con Ed? —No. anoche empecé con el prólogo y esta mañana. Si ella te prefirió a ti y a tu padre. ahora nos vamos —dije cortando la discusión.. no me busques y me quedaré interna a partir de ahora. la forma en cómo la observaba con fuego y lujuria era sorprendente. No estaremos mucho tiempo aquí. —Eso fue waoo —le dije sin saber que decir. — ¿Tienes algún tipo de relación con Edward? —preguntó curiosa. —Genial. —Ese hombre es mi vida. no me interesa estar contigo un minuto más —dijo con voz ronca por el llanto. Era como si él fuese capaz de ponerse frente una bala por ella. —Llévame al Instituto. —Parecía muy interesado en que tú y yo nos viésemos cuando habló conmigo. no vengas. aquí — un hombre de cabellos negros y ojos azules llegó hasta donde estábamos. Kath se despedía del mismo Adonis que la había ido a buscar ayer. todos tenemos que odiar a alguien en un momento de nuestra vida. —respondió ella con gracia. —Lex me mata si sabe que te lo he contado. Solo somos conocidos —dije sacándola de su error. ¿Y bien? —volvió a preguntar interesada—. dándole al vallet las llaves de mi precioso bebé y caminé hasta el local. Al llegar al restaurante miré mi ropa de vestir. le dije que eras una amiga de la universidad y me ha creído. pero no tarda —murmuró Kath—. Bella —sonreí. el hombre dio un beso asfixiante a mi nueva amiga. ya hablaría con Bree en otro momento. —Yo sí te odio —murmuró mi hermana entre dientes. el tipo lo que quería era follarme porque estaba segura que era la primera que le decía NO. he comenzado el primer capítulo. Como verás. Kath sacó un espejo de su cartera y retocó su labial justo cuando yo llegaba a la mesa. tomé mi celular y busqué la dirección de Barbetta en el navegador mientras el semáforo estaba en rojo. antes de pasar a mi lado asintiendo levemente. Es difícil acostumbrarme a ti. había un extraño brillo en sus ojos que me hacía mirarlo como idiota. Cuando la obtuve. lo que es raro pues yo comí de la misma —murmuré. Kath le dijo al chico que esperábamos a alguien y él se retiró—. bien por ella. — ¿Y tu amigo? —pregunté al no ver a nadie más. —La vi alzar la mano—. pero también había algo en su mirada. mientras el mesero nos entregaba las cartas. Tomé aire nuevamente. te llevaré al Instituto —dije sin mirarla. —Bree yo… —No quiero saber nada de ti. toda mi vida he estado sola y tú no eres Renée. —Comió pizza y al parecer le cayó mal. Créeme. me ayudó mucho que me contaras tu historia. Al menos las monjas se llevan mejor conmigo —salió del auto no sin antes cerrar con un tremendo portazo. Llegamos al auto y Bree se sentó en la parte de atrás. ¡Joder era hermoso! —Katheryne Cortéz —dijo adulador el hombre antes de sentarse con nosotras. Voy a reunirme con unos colegas y luego. doctor Sex y yo. Estuve hablando con Edward ayer. Por el retrovisor pude ver cómo gruesas lágrimas descendían de sus mejillas. parecía un hombre normal pero algo en su mirada era intimidante. Dimitri. así que cuando preguntó por ti. Agradecí mentalmente haber tomado el idioma Italiano como una segunda lengua en la universidad. Respiré fuertemente antes de intentar hablar. ¿Pudiste empezar a escribir algo? —Sí. —Está un poco retrasado. —Eso no es cierto. solo hasta la inauguración del Teatro y creo que nos iremos tan pronto finalice el evento.. me quedé preocupada por cómo lo dejamos en la mañana.abandonado.

. El primer capítulo de "Atada a ti" estaba casi listo. Después de haberme ofrecido sus servicios como Ginecólogo y de contarme como había pasado al mundo de la Dominación se retiro dejándonos a Kath y a mi solas por unos minutos mas. felizmente casado con dos hijos aún pequeños y el renombre de una empresa a mi espalda. Borré esa parte sin poder evitar pensar en Cullen. Bella tiene una mala idea acerca de la dominación. las cosas estaban igual… Miento. como sucedió hace unos meses en Alemania. Me habían dado más de lo que podía imaginar. para poder ser ob servados por transeúntes. pero no como dominante —torció la boca. —Le prometo que no lo meteré en problemas —aseguré rápidamente—. . viéndolo de cerca el hombre era aún mucho más guapo. en el fondo. si quiere usted… —genial ahora era tartamuda—.. ¡Dios!. Si alguien se enterara de mis gustos. aunque no me había contado de su vida. ya que Katheryne debía atender unas cosas más y no quise importunar. me dio una larga plática acerca de la dominación. a que chica no le atrae el hecho que uno de los hombres más sexys de Nueva York quisiera con ella. fui a la cocina por una cubeta más de hielo y me senté en la mesa del comedor. ¿cómo está nuestro amigo en común? —dijo coqueto… era un estuche de monerías. puede tratarse de excéntricos personajes que se exhib en encapsulados en un pequeño hab itáculo transparente. su sonrisa torcida ese cab ello alb orotado y sexy. Chica. —Trabajando como bestia para irse lo más pronto posible y refugiarse en Milán —sonrió y. Resignada. —Bella está escribiendo un libro erótico —el hombre enarcó una ceja—. Hacía casi dos semanas que no sabía nada de cabron y joder. tenía curiosidad sobre la dominación y. parecía un ángel salido del infierno. Garrett había dicho que era una pataleta más pero. Me sentía completa. —Y pretendes que yo le cuente desde mi posición —arqueó una ceja en dirección a Katheryne. Bella queda remilgada tocando el violín en un rincón del lugar—.—McConner. ¡ábrete y trágame! —Mmm… —el tipo se veía indeciso—. . No hay nada más erótico que alguien pueda verte mientras demuestras toda la pasión a tu pareja. ella es Isabella Swan. sería un buen festín para las revistas de cotilleo. —Exacto. esta noche: Sexo en lugares púb licos. tú podrías ayudarla. —No tiene que darme escenas muy vívidas solo quizás. — ¿La escritora? —El hombre me ofreció su mano y se la estreché durante unos segundos. es más no recuerdo su nombre —debía verme desesperada pero en verdad necesitaba que me contase. colgados de una grúa. Un fuego que prometía quemarla viva si se acercab a a él…" Esperen. soy un hombre casado. parecía una tonta. Tierra. Puede ser un anónimo. ¡Oh Dios. No me mires así Malinov. estaban peor. "…Se sentía sexualmente atraída por el aura oscura que ese homb re emitía. pero sin duda el estuche más guapo y varonil que mis ojos habían tenido el fortunio de ver. . sabía que mi hermana estaba dolida y que la causante de este alejamiento era yo. otra vez. ella solo quiere que le contemos nuestra experiencia. rojo como el fuego.. Si. era su caminar felino. lo extrañaba. Y bien. ella me había hablado como la voz de la experiencia y él. sus pros y sus contras. Solo habíamos tenido esa reunión. caminé hasta el equipo de sonido buscando la emisora hasta escuchar su aterciopelada voz.. No había ido más al edificio porque era una cobarde y no quería encontrármelo y con Bree. en qué puedo servirles. Ya era más de medianoche y estaba sentada en el computador. porque dudo que los ángeles se vean tan violables como este—. quién podría hablarme mejor de ella que un dominante. ¿rojo? Caleb era de cabello oscuro. Cuénteme lo que usted quiera —zanjé el tema. casi lo olvidaba! Dim. Puedo hablar como sumisa. La reunión con el Doctor Malinov y Kath me había caído de maravillas. —Estamos en Hab lamos de Sexo. En solo tres días el maldito se había metido en mis pensamientos y además.

Díganme. ¡Cristo. con quién tengo el gusto. Les invitamos a contarnos sus experiencias. sus vivencias o si han visto algún espectáculo de estos. caliente. cuál es su más oculta fantasía —el teléfono se escuchó. apretado coño Tu das b uen placer. estaba dándole vueltas y vueltas. apretado coño. ¿está por ahí? —susurró en voz baja. revolví mis cabellos y seguí escuchando. Cuéntenos sus aventuras. ab ran su mente para lo considerado inmoral —sonrió—. mi pasión. Me entretuve escuchando la música y moviendo mi cabeza al compás de la canción. —Como los amantes de McDonalds en el Reino Unido —hab ló Rose. —Soy Angie. mientras la canción seguía taladrándome los oídos. Te amo. a petición de Diau que se comunicó por interno. pero aún no me tocaba el primer párrafo sexual. llevaba avanzado el primer capítulo. su húmeda. Peiné mis cabellos hacia atrás y tomé el último cubo de hielo que me quedaba.. fuerte. Tal cual como había podido apreciar cuando visité el programa una semana atrás. tú fuente. Cuando antes de los tiempos de la muerte reinó. te b eso eso. Hasta ahora. simplemente está el deseo y las ganas de follar. necesitaba un trago! Fui hasta mi pequeño bar y me serví una copa de vino tinto. estoy goteando su húmedo. no importa la temperatura o el lugar. había tomado dos cubetas completas de hielo. he leído tus lab ios. que yo b eb o escondido de ella. caliente. fugas. un vagón del tren. por favor. una cab ina telefónica. —Exacto. hasta que escuché su suave voz nuevamente. Cuando antes de los tiempos de la muerte reinó. por favor. La música empezó a sonar. Doctor Sex te escucha. —Ab rimos nuestras líneas para ustedes. no te enfades. Cuando de tener sexo se trata. el b año de un antro. apretado coño. no me gusta herir tu coño. por lo cual sabía que era una llamada—. El lugar donde la tortura es un placer. por favor. Tu Fuente. ¿alguna fantasía que hayas hecho en púb lico o algo que quieras contarme? —Mi amiga Salem. puedo llamarte así. Terminé mi copa de un trago y me quedé mirando como tonta la pantalla del computador. erótica y demasiado sexosa.. Por favor. el frío es lo de menos. no te enfades. —Hola Ang.—No importa si el frío te está comiendo el culo —se escucho la suave voz de Rosalie. el b alcón de un apartamento… Cualquier lugar es b ueno cuando la pasión arremete —si como un estacionamiento. por favor. fuente de mi deseo La música acabó y una tanda de publicidad para los patrocinadores del programa se escuchó. . mi deseo. —Creo que en esos momentos. amo tu mojado. pensé para mí misma—. no te enfades me encanta a veces. Marcus iba a matarme. yo la amo. me acab a de contar que lo hizo en el b año de un antro con su novio Rob ert. Ahora los dejamos con "Gothic Erotic". —Ok esta chica era loca. Danielle y Caleb. ¿no? —Tú puedes llamarme como quieras papasito. —Ok Ang. Tu eres mi pasión. —Y tu amiga Salem.

Agatha me recibió con una sonrisa brillante antes de decirme donde estaba su nene. —Es un apellido normal. —Quiero violarte en un auto frente a miles de chicas para que sepan a quien le perteneces—sin tapujos. podía destruir su corazón. su cabello castaño enmarcaba su cara. él no se acercó y joder. —Pijamadas. Bajé del coche y entré saludando a Quil. no tan hermoso como el maldito de ojos verdes y cabello rojizo que estaba volviendo mi vida de cuadritos. pero no quiere hab lar —bufó—.—Sí. —Cuando nos vemos —su voz sonó malditamente ronca—. era tan arrogante. Había tenido sueños realmente vívidos durante las últimas noches. Siempre había sido delgada pero nunca estaba demás ejercitarse.. —Tierra llamando a Swan —dijo Garrett juguetón—. necesitaba pensar y sacarme esto que no entendía de mi cuerpo. Un grito se escuchó de fondo. Por ti puedo dejarme atar. —Muy tremendo —su voz bajo un par de octavas—. —Masen está bien. Llegué molida al piso de Garret. como Smith o Swan —dije encogiéndome de hombros—. "…Era un idiota. yo puedo pertenecer a muchas. El sol despuntaba en su ventana. . cínico. entre sus manos leía lo que parecía ser un manuscrito. estaba terminado. petulante era tan… ¡Tan Edward! Decidí subir por las escaleras. Mi amigo era hermoso. Odiaba a Caleb con toda mi alma. Doctor Sex. — ¿Masen? —murmuró con las cejas arqueadas—. por algún poder divino. teníamos una reunión con Aro y necesitaba revisar el primer capítulo de "Atada a ti" que. eso si mi corazón es grande. me estaba enloqueciendo. Guauu… sabía que en estos momentos él debía tener su sonrisa torcida. por salud y no por vanidad. ¡Maldito hombre de los mil demonios con su puta voz sexy! No saber de él iba a matarme. aunque no me guste mucho Ang.. Tenía la apariencia de un hippie de los años 70. Una semana más estuve así. que estab a dispuesta de olvidarse de la razón por la cual hab ía huido su casa. Eliana y Cris me hicieron llamarte y contarte mi más oscura fantasía. Apagué el computador. Cuéntame tu más oscura fantasía —podía verlo apoyando sus codos sobre la mesa. él no solo podía destruirla financieramente. me había mantenido alejada del edificio para no cruzármelo pero Garret había empezado a molestar. pero su cuerpo… lo deseab a lo deseab a tanto. ¿Qué lees? —Una estupidez de miel sobre hojuelas. necesitaba sacarlo de mi cabeza y mi mente. Tu solo di la hora y el lugar y yo estaré ahí. ¿no Doctor Sex? —dijo Rosalie con voz b urlona. me hizo las correcciones que debía hacer e imprimió el archivo. todo lo que puede hacerse ahí —musitó Rose interrumpiendo a la chica. un patán de mayor calaña. ¿Trajiste mi primer cap? —asentí caminando hacia él y entregándole la USB. —Estáb amos haciendo una apuesta y perdí. Ang.. Quería volver a sentir sus labios sobre los míos y el aroma de su colonia impregnando mi cuerpo. La reunión con Garrett no se extendió mucho. Quieren compartir algo conmigo. acercándose al micrófono. estoy con mis amigas en una pijamada y-. ¿Hace cuánto estás ahí? —Un par de minutos —contesté caminando hasta el sillón—. Tragué grueso y respiré profundo. era mejor permanecer lejos de Caleb Masen. —Esas son la peores —Edward bajó la voz tan seductoramente que estaba segura que las bragas de media población femenina estaban desintegradas—. Podríamos cambiarlo a Sanders — la sonrisa de Garrett se curvó a medio lado. lo extrañaba. ¿Como el Masen de mi amigo? —mi cara debería ser un poema.." Garrett dejó de leer para mirarme sobre la computadora. G tenía sus anteojos de lectura. caminé hasta el estudio de Garrett. necesitaba hacer un poco más de ejercicio. Garret la tomó como niño emocionado en mañana de navidad. Tomé el control del equipo y lo apagué… necesitaba dejar de pensar en él. —Su sonrisa se ensancho—. deteniéndome en la puerta. Ese homb re gritab a peligro a los cuatro vientos. Sin duda. —Eso suena tremendo. Quiero verle la cara al hijo de puta cuando lea esto—dijo divertido.

—Eres una llorona. — ¿Cómo van las cosas con Bree? —Garrett preguntó mientras robaba una cucharada de mi postre. no era más que una simple chica escribiendo garabatos. ¡Diablos!. murmuró que la cena ya estaba lista y salió de la habitación. Estaba decorado con cintas y encajes del mismo color del vestido. se veía real mente hermosa. Yo era una escritora. abriéndolo con curiosidad. —Sí. Bella. Le golpeé con la cuchara. esto me estaba asfixiando. . —Bella —la mano de Garrett sujetó mi muñeca—. Aplicó un poco más de maquillaje en mi rostro antes de hablar. —De mal en peor —peiné mis cabellos hacia atrás—. . nos disfrazaremos como caballeros de la edad antigua. tu hermana no tiene la culpa de lo que paso entre tú y tu madre. Déjame buscar el vestido. Eres mi pequeño diamante en bruto. — ¿Baile anual de salón? —pregunté mirando los dos boletos. Agatha entró con una sonrisa pícara al encontrarnos abrazados. Me gustaría que me acompañaras uno es para ti y para mí y el otro para la enana y su rubito. Bella. . Me dio una de sus sonrisas conquistadoras. voy a ahogarme —dije entre dientes. Quiero que apoyes tus manos contra el tocador —ordenó una vez más mientras la sentía tirar de los cordones del corsé. —La fundación de un viejo amigo de mi padre. El mío está más apretado —expresó—. No puedes negarte —colocó sus ojitos de gatito de Bolt… . Esme es fanática de Elizabeth y Darcy. Alice había sido la encargada de toda esta parafernalia cuando le comenté la idea de Garrett. No puedes decir que no. aún le quedan tres semanas en el internado y puede que para cuando salga de ahí. ahora levántate —dijo con su vocecita torturadora. complacido con lo que había leído y caminó hasta mí con su porte de galán de telenovela Mexicana. —Garrett yo… —Vamos Isabella. ¿Cómo carajos podía una mujer vestirse siempre así? Alabado sea quien inventó los Jeans. Y esa era la razón por la cual estaba aquí. Tiene el gusto de invitarle a su b aile anual de salón. tu amas esto —dijo entregándome el sobre. Su vestido azul aguamarina era pomposo. —Creo que debo irme —me levanté del sofá donde nos habíamos sentado después de la cena. sofisticado y elegante. lo hace todos los años y bueno yo no sé… —Garrett se veía nervioso—. Comimos entre risas y anécdotas. nadie hacia mejor la Crême brûlée que Agatha. —Sabía que esto no iba quedarte grande. como llevaba muchas noches durmiendo jodidamente tarde —. es temático. ella se emocionó e inmediatamente empezó hablar de estilistas. la hacía ver mucho más delgada de lo que ya era mi amiga. se me había olvidado —murmuró levantándose del sofá y salir corriendo al estudio. lo lamento. esa que usaba cuando yo tenía que obedecerla sin chistar —. Alice parecía chiquilla emocionada su cabello negro estaba recogido en un elaborado moño y tenía pequeños bucles que salían de este. —Bueno. No quiero hablar de eso.. Lo sentí registrar entre las gavetas y luego salió con una brillante sonrisa en el rostro—. amaba mi carrera pero. consejos y apoyo. —Bella. spa corsé y vestidos.. Fundación "Otra oportunidad". Enarqué una ceja. pequeña. se le haya el berrinche. sin su ayuda.Diecisiete páginas para el primer capítulo. —Alice. —Sus brazos se cernieron alrededor de mí. Sé que no te gusta hablar de ella —negué con la cabeza —. quería mucho a Garrett. tan fanática como tú. Cuando nos vimos hace unos días dijo que me enviaría los boletos y le pedí dos dobles. —Oh sí.

Garrett le dio su Volvo al vallet antes de tomarme del brazo y caminar hasta el salón Millenium. habían varias parejas en la pista de baile. sino de manera elegante. —Ya bajamos. —Te ves hermosa —dijo Alice dando brinquitos. Quita esa cara que no es un vestido fúnebre ni nada por el estilo. —Hijo —el hombre abrazo a Garrett—.. Garrett ha llegado ya —dijo abrazando a Ali por la espalda y dándole un beso en la mejilla. Tenía que tranquilizarme. estaba tenue mente iluminado con candelabros y múltiples velas. mejor cierra los ojos —respiré profundamente antes de hacer lo que Hitler mandaba. Valió la pena la espera chicas —murmuró sonriente. Mi pioja estaba con su abuelita—. Jazz me dio una sonrisa radiante antes de tomarla de la mano y salir de la habitación. Miré a mi alrededor. Pensé que nunca llegaría el día que . —Cristo. enormes ventanales que cubrían paredes completas y cortinas pesadas y evidentemente costosas. Sabes qué. —Bella. la falda caía amplia y. el corsé era recto y realzaba mis pechos. Sentí como subía la tela de seda por mi cuerpo y luego. Nos tomamos de la mano y nos dirigimos hacia donde se realizaba el baile. con la luz amarilla de los chandelier iluminando el espacio. hermosamente enfundada en un vestido verde lila. donde se llevaría a cabo el baile. los hombres vestidos tan elegantes envueltos en sus frac. —Ya estamos listas —murmuró Alice. Dos golpes en la puerta me sacaron de mi pequeño escrutinio. Los ojos de G se abrieron al vernos llegar. Garrett tenía un frac parecido al de Jasper pero su chalequillo era de color rojo. solo falta algo —Alice caminó hasta una de sus gavetas sacando un par de guantes y entregándomelos —. O bueno si el vestido que llevara permitiera dárselos.Vi como Alice se me acercaba con la bolsa que contenía el vestido que tenía usar. pomposo y elegante. Señorita —dijo haciendo una venia. todo esto era tan fascinante. Garrett pasaría por mí y Jazz se había colocado su traje en una de las habitaciones de huéspedes. con bordados en hilos de color de oro. volví a respirar profundamente las manos empezaban a sudarme. —Ahora abre los ojos y mírate —susurró Alice en voz baja—.. en color rosa pastel con blanco adornado con cintas de un color más fuerte que el del vestido. vi como una mujer de porte elegante se acercaba. Alice y Jasper estaban junto a nosotros. Estábamos en su casa. cómo sus pequeñas manos abotonaban los ochocientos mil botones del traje. En sí.. Su andar se me hacia conocido. el hombre era rubio con unos ojos azules enigmáticos y se veía bastante joven. Garrett estaba sentado en la sala de los Witlook viendo a los Lakers en televisión de 48 pulgadas de Jazz. Estaba anonadada. ver a las mujeres con sus pomposos vestidos. ellos son Carlisle y Esmerald los anfitriones —me explicó Garrett antes que se enfrascara en una plática con el espécimen rubio. Garrett no se había equivocado al decir que esto sería como aquellos bailes de "Orgullo y Prejuicio". El vestido era realmente hermoso. la tela tenía dibujos intrincados. quizás la había visto en algún lugar. Esto va ser divertido —aplaudió como niña mientras me colocaba los guantes. Entrar a ese salón fue transportarme a la época de Jane Austen. dos lámparas arañas estaban colgadas en el techo decorado con pinturas renacentistas. ya que sería más fácil arreglarnos ahí. me infundí valor y lo hice. no de manera ordinaria. —Abrí primero un ojo temiendo lo peor. Las paredes eran de un amarillo envejecido como si estuviese de acurdo a la ocasión.. Jasper entró enfundado en un frac negro. —Se ven realmente hermosas. abrí los ojos completamente encontrándome con una Isabella muy diferente a la que mi espejo reflejaba cada día. G. Las mesas estaban dispuestas circularmente decoradas exquisitamente y ubicadas de manera que dejaban la pista de baile despejada y en el fondo una pequeña orquesta amenizaba la velada con acordes clásicos. A su lado estaba una mujer de hermosos ojos verdes y cabello acaramelado. estás hermosa. mientras que el de Jazz era blanco. Sin duda. El Sheraton New York Times Square Hotel se levantaba orgulloso entre los muchos rascacielos que adornaban la avenida. miré mi cabello atado a una trenza suelta y decorado con pequeñas cintas del color del vestido. las cintas hacían un pequeño dibujo de ondas. con pequeñas piedras que lo hacían brillar. haciendo que mi amigo se levantara. en la base. El salón era rectangular. nos condujo hasta una hermosa pareja que se encontraba saludando a algunas personas. su cabello engominado y con sonrisa pícara al ver a su mujer. hacían el lugar algo sobrecogedor de ver. —Guauuu… dime que hay una cámara cerca —gritó colgándose de su cuello—.

esperemos que ese tonto mastodonte lo haga entrar en razón. Alice y Jasper se disculparon y caminaron hacia la pista. giramos y dimos vueltas por el salón. el hombre al lado de ella apretó su mano libre. es importante que nuestros más cercanos amigos celebren con nosotros un año más de ayuda y colaboración con la reproducción humana —todos sonrieron—. no me habías dicho que conocías a Isabella. para ser honesta. Garrett me lanzó un beso y le levanté mi dedo del medio. —El hombre se quito el antifaz y por primera vez me di cuenta de algo todos los invitados llevaban uno haciendo la velada mística. —La miré minuciosamente. —No se vale dejarme en la pista mujer y menos con la señora Morris. su mano subió hasta quedar en mi espalda baja y juntamos nuestras manos dejando que la música nos guiara. ¿Qué hacía Edward Masen aquí? ¡Dios! ¡Tonta Bella! "Otra Oportunidad". Tengo que dejarlos chicos. ¿buscamos nuestra mesa? —preguntó. ¿Has visto a tu hermano? — su mirada era triste y su voz suplicante. el idiota de mi hermano quién sabe dónde demonios está. —Tengo dos pies izquierdos —murmuré. pero el muy… Se había puesto el antifaz. a todos asentimos y. —Bueno. su caminar felino y su porte de galán… Edward tomó el micrófono de . me estaba divirtiendo luego de las dos primeras piezas. los seguí con la mirada y suspiré — ¿Quieres bailar? —Garrett me miró.podría verte así. —Buenas noches damas y caballeros. — ¿Isabella Swan? —me sorprendió que supiese quien era yo. Les haré llegar sus antifaces. Es para nosotros un placer que nos honren con su presencia. entonces quito su antifaz dejándome verla por completo—. Rosalie y Alice empezaron una conversación acerca del baile mientras Jazz. tomando mi mano enguantada entre la suya. —G le giñó un ojo—. así que no puedo dejar a mis padres solos con esto. les invito a que recibamos con un fuerte aplauso al Presidente de la Fundación. su esposo se la llevo a saludar otros invitados. —Tú no habías preguntado preciosa. tenía un vestido rojo hermoso con piedras negras y ceñido a la cintura. —Jake fue a buscarlo ma. Rosalie suspiró fuertemente. —Rose —la mujer de cabellos acaramelados le toco el hombro llamándola—. Alice Brandon y Jasper Wit… —A Alice ya la conozco —Rosalie y Alice se dieron un beso en la mejilla. —La mujer asintió y luego. lo que lo hizo reír abiertamente. Aún así. —Esta me las pagas —susurré bajo mi aliento. Garrett tomó mi cintura. Para "Otra Oportunidad". un hombre había llegado ofreciéndonos los antifaces y una copa con champagne. ¿Me recuerdas? Asentí. —Lo siento bebé —Rose dejó que su ¿novio? —. Aparte de nosotros cuatro. La gente aplaudió y mi mirada se centro en él. —Soy un excelente maestro —se levantó tendiéndome la mano y sonreí. —Garret asintió. cuando la música cesó y Emmett subió a la tarima. pegándome levemente a él. —Loquillo. ella era la única con un color tan… ¿peculiar? Seguí mirándola hasta que nuestras miradas se encontraron. Edward Masen. ya ubicados en una de las mejores mesas. por supuesto. Esme. Garrett me guiaba como si fuese una pluma y. ¡Maldita sea mi mala suerte! Miré a Garrett colérica. Garret y yo observábamos el lugar. SU Fundación. a pesar de que casi todos teníamos vestidos tipos princesa. Ellos son mis amigos. Rosalie? — ¿Ustedes se conocen? —Garrett me miró asombrado y yo asentí. Los únicos que no tenían eran Carlisle y. me levanté y juntos caminamos a la pista. negando con la cabeza. Estábamos terminando la última. — ¿Cómo estas.

ni siquiera tenía que esforzarme por intentar descubrirlo. coloquen sus antifaces y busquen una chica diferente a la que es su acompañante. deslizando las manos por mi cintura y enviando corrientes eléctricas por toda mi columna vertebral. Edward me miró fijamente deteniéndose en mi torso. Mi mirada buscaba a Edward pero lo había perdido de vista. la música suave me calmaba y hacía más de media hora que no veía ni a Edward ni a la pelinegra tetas falsas y culo puesto. Este año y debido a la temática que han escogido las mujeres de la familia Cullen. Dios. disimula! No le demuestres que hace con tu cuerpo. me enfoqué en la barra de bebidas y allí estaba él. Bailé con Garrett y Jasper. Él era un genio y luego. todos tienen sus antifaces —se escuchó un gran murmullo entre las personas—. Incluso Esme como buena anfitriona. mi padre como científico que era. la forma en que mi cuerpo reaccionaba cuando él estaba cerca. la forma en como sus labios se movían o como su nariz se dilataba en cada respiración. Rió tontamente. ¡Joder Isab ella. Los botones eran negro y bordados con hilo en color oro. este no es el momento. su aroma. mientras besaba su mejilla y luego mire al maldito. marcándome con el fuego que habitaba en su mirada. sentía el ambiente tenso como si una nebulosa me atrapara. ¿Me sentía feliz de verlo después de estas dos semanas en las que me torturaba con su programa? Edward movió sus cabellos con sus manos. Gracias a ellos yo estoy frente a ustedes. Llevaba puesto un frac de colección ajustado y dividido en la parte posterior en dos pliegues. La música dejó de sonar y un hombre de tez morena se subió a la tarima. Llevas años ocultando lo que este maldito te provoca.. sus ojos verdes clavados a cada paso que daba. Me giré para decirle a Garrett que no me dejase sola. Edward tenía el micrófono sujeto fuertemente y sus ojos se encontraban con los míos en ocasiones. —Buenas noches. —Es grato para mí que ustedes se encuentren aquí. ese hombre miró a todas las personas del lugar. Eso está perfecto. cuando mi madre empezó con sus problemas de concepción. Quería ir hasta donde ella y hacer como Shakira en el video de Te aviso y te anuncio… pinchar sus tetas falsas con mis uñas. ¿Qué me pasaba con él? Mi cuerpo. sentía como minuto a minuto la sangre se me hacía más espesa cada vez que esa zorra lo tocaba. empezó a investigar. . sus ojos estaban negros como el carbón y. como ustedes saben cuándo celebramos un año más de éxito en "Otra Oportunidad". Vi el infierno abriéndose delante de mi ese maldito hijo de puta… Como si lo hubiese invocado. Dejé de respirar cuando con suavidad. Misteriosamente. Alguien se pegó a mi espalda. cada una de mis neuronas estaba trancada en los movimientos de ese hombre. había llegado hasta nuestra mesa para preguntarnos si estábamos bien. Un chico de los de logística se acercó a nosotros y Garrett firmó en la tabla antes de darme su sonrisa característica. de un momento a otro. hemos decido hacer un real baile de salón. Garrett bailaba con Alice mientras yo me deslizaba suavemente con Jazz. Sonreí mirando a G. Caballeros —miró al público—. Durante el resto de la noche sentía la mirada de Edward como el halcón que vigila a su presa. hacemos el baile anual de máscaras. mostrando sus relucientes dientes antes de pasarle el micrófono a Carlisle con una mirada fiera y el cuerpo tensionado. La cena fue deliciosa y completamente acorde a la temática del evento. por favor.. Cara de póker. hasta que sus ojos enigmáticos y oscuros se posaron en los míos. se sentía emocionado. poseyéndome. relamió sus labios provocándome y tragué saliva fuertemente. a su lado una pelinegra despampanante agarraba su rostro mientras Edward la tenía sujeta por la cintura. Me sentía cohibida. hasta con Emmett. a llegado la hora de bailar. se encontró con otro genio—miró al rubio espécimen que se hacia llamar Carlisle—.manos de Emmett y sonrió negando con la cabeza. "Otra Oportunidad" le ha dado alegrías a más de mil parejas a través de estos treinta años de funcionamiento. Bien… No estaba bien. ese juego podían jugarlo dos señor Cullen. Era de color azul y poseía una cola elegante. No pude seguir escuchando lo que decía. porque el cabrón no hacía más que lucirse con su maldita puta. estaba sentado en un taburete y la chica estaba en medio de sus piernas. no tenía que girarme para saber quién era. incitándome. peinándolos hacia atrás. el bebé numero 1425. Suspiré sonoramente con el corazón repiqueteando a mil por hora. me giró dejándonos frente a frente. Se veía delgado pero no menos guapo. mi respiración era anormal. bebí un par de copas más. desnuda. pero ya no estaba a mi lado. quizás para otros no era percibido pero para mí… Carlisle habló sobre los incrementos de la fundación y no sé qué cosas más Si mientras Edward hablaba no había escuchado nada. su lengua mojo sus carnosos labios y levantó la copa que tomaba empujándola hacia mí. a pesar de la rabia que me invadió en un principio. con Carlisle menos lo hacía. antes de sonreír y empezar a hablar. así que puedes hacerlo ahora. el inconfundible olor de su colonia. Pero sabía que Garrett no lo permitiría. con orgullo les digo que hace unos días ha llegado al mundo con nuestra ayuda. no me incomodaba. Quería irme.

Garrett o Jasper?! Cristo. recorrió cada una de mis terminaciones nerviosas. —Déjeme en paz señor Cullen o le aseguro que se arrepentirá de haber cruzado su camino con el mío —dije antes de girarme. Está celosa señorita Swan —traté de soltarme nuevamente pero era imposible—. mis ojos fijos en las gemas verdes del hombre que bailaba conmigo por el centro de la pista. que sentirá que morirá de placer. —Los hombres están invadidos por la arrogancia o la estupidez. mientras Edward acariciaba mi brazo hasta entrelazar nuestras manos. aunque lo que tenía ganas era de golpearlo. Conozco los coches de todos los trabajadores de WTF. Le molesta saber que otra mujer puede estar disfrutando lo que usted rechaza. — ¿Puedo preguntarle por qué me rechaza sin fingir algo de cortesía? —Darcy. lo empujé discretamente alejándolo de mí. —Ya quisieras Cullen —respondí tajante. pero su mano de hierro apoyada en mi espalda. —En tus sueños. separándome un poco de él. ¡¿dónde demonios estaba Alice. — Nuevamente su mano en mi espalda me empujó hacía su férreo pecho. usted se ve mejor con las mujerzuelas. Explícame entonces. —Me removí enojada entre sus brazos—. mientras Edward afianzaba su mano en mi vientre bajo. —Y yo a usted porqué se ha permitido decirme con el propósito evidente de ofenderme que me quiere contra los dictados de mi razón. ¡Maldito patán! Traté de zafarme de su agarre nuevamente. como aquella vez en el estacionamiento o hace unas horas en la barra. señorita Swan. necesitaba aire ¡maldita sea! . Su brazo se tensó aún más mientras me sonreía cínicamente. Su cuerpo se deslizó hacia atrás y el mío lo siguió por inercia. Sabía los diálogos de "Orgullo y Prejuicio" a la perfección. — ¿Celosa? —murmuró seductoramente. a pesar del corsé y de sus muchas capas de ropa. —Sshhh… —su mano en mi espalda me empujó más hacía él. una chica pelirroja se subió al escenario. —Genial. Respiré sonoramente cuadrando mi rostro. —Me asfixias —dije..Gritaba en mi mente. Lamento desilusionarla. Mallory fue un error o la adrenalina de saber que usted observaba señorita Swan —volvió a girarme—. —Y si no quiero. porqué huele tan jodidamente b ien. y si son afables es muy fácil manejarles porque no tienen un criterio propio. Tu propuesta me hace sentir sucia de solo recordarla —seguíamos bailando acorde a la canción. — ¿Estás segura Isabella? —bufé—. las parejas se movían de un lado a otro. por capullo. Y si lo que quiero es tener su cuerpo pequeño y caliente pegado junto al mío. Sentir que mi miembro entra en su cuerpo tan salvajemente. ve aquella hermosa mujer —me señaló a pelinegra que estaba con él minutos antes. podía sentir lo fuerte y musculoso de su torso. el pianista deslizaba sus dedos por las teclas con una maestría impresionante. me lo impidió.. ¿por qué tu cuerpo está temblando? —El aire acondicionado está muy fuerte o mi cuerpo tiembla de asco porque tus manos están en el y hace poco estaban con la señorita Silicona. así que cuando vi un coche diferente supuse que era el suyo y quería que viese lo bueno que puedo ser. marcándola con fuego por mis caricias. pero mi ser estaba enfocado en Edward. aún con la tela de promedio la corriente eléctrica que sentía cada vez que me tocaba. Te he extrañado Isabella —susurró con voz suave. Escuché el inicio suave de la música. imaginar cómo sería tenerla bajo de mí mientras mis manos acarician su piel. yo ni siquiera me acordaba que existías Cullen —el me dio su sonrisa desintegra bragas. —Lo miré con ira y el desgraciado rió—. —No se enganche de Darcy para confundirme con su palabrería barata. Estoy casi segura que es la segunda opción. —Y ese fue mi punto de muerte. dejándome en donde inicialmente estaba—. —Suélteme señor Cullen —murmuré entre dientes. La mujer le giño un ojo y él le lanzo un beso. mientras él hacía que mi cuerpo diese una vuelta al compás de la música. Negué con la cabeza. —Porque no dejas el orgullo de lado Isabella y aceptas que me deseas tanto o más que lo que yo te deseo a ti. cuando la chica comenzó a entonar una suave melodía. — ¿Le molesta haberme visto con mi Leah? —enarcó una de sus cejas—. pero Leah es la mujer de mi hermano.

—Sus labios… sus deliciosos y exquisitos labios tomaron los míos fuertemente mientras lo sentía golpear mi espalda con un árbol.Salí por uno de los corredores. espero que el capi les haya gustado de verdad. el corazón latiéndome como si estuviese en una carrera a muerte. Un segundo más. intenté seguir luchando pero. —Bella… —Déjame en paz Edward —susurré con voz queda. a Michell que me sirvió de critica en este cap Gracias a todas ustedes. . ¿Por qué? — ¡Isabella! —escuché que gritaba. ¡Estoy harto! —musitó con voz queda—. trayéndome más a él. Edward posó sus manos en mi cintura. sin su ayuda yo no soy nada Besos ASM . igual como les dije hare el intento. me resistí… de verdad lo intenté. Me cansas. besando mis labios fieramente al comienzo y dulcificando su beso poco a poco. ¡Antes del sábado Jo se merece un aplauso!. mientras yo trataba de caminar lo más rápido que el jodido vestido me dejaba—. en este momento estoy pasando por un problemilla familiar y quiero estar enfocada en eso. Chicas Bella sigue resistiéndose y me tiene a punto de contratar un sicario para acribillarla y ponerme yo en su papel jajaj XD!. ¿podría uno luchar contra sus deseos? Rendición… deliciosa palabra que marcaba lo prohibido. dieron un beso salteado sobre mis labios. Edward Cullen podría matarme si así lo quisiera. Mil gracias por todos y cada uno de los comentarios ando sin inter en el trabajo y eso me complica un poco las cosas. Sentía sus pasos cerca de los míos. así que me escabullí entre las plantas empezando a correr. me martirizas maldita mujer. gracias a los que solo leen y sobre todo gracias a mis chicas del Harem del Doctor sex jajaja son unas loquillas. lo intentare pero lo dudo. Maldito hombre y su maldita obsesión por mí y maldita yo por ser tan masoquista y que me encantara que fuese así. Crucé mis manos por su cuello. su aliento me atontaba. a Salem que me aguanta a Gianna que me ayudo con todo lo del baile. él salió de la nada. me enervas. antes de zafarme de sus brazos e irme de allí. Su hábil lengua se internó en mi boca sometiendo la mía. un roce más de sus labios y sería mi fin. y ahora paso a informarles que no se si para la próxima semana pueda tenerles el nuevo cap. Di la vuelta entre unos arbustos y entonces. Isabella. pero los leo todos. detente —tomé la falda del vestido cuando salí al jardín. tomándome por los brazos fuertemente—. por otra parte formo parte de Staff de Reporteras FFAD y necesito sacar un trabajo pendiente eso toma tiempo t dedicación así que espero puedan entenderme. tenía ganas de llorar de impotencia. el corazón latiendo como uno solo y los labios rosándose tiernamente. Hola Hola…. saboreando sus labios y siguiéndole el beso. . . Nuestras respiraciones frenéticas.

. ab rir todas tus puertas. al fin hoy Bree terminaba su castigo y el Señor Smith nos había convocado a una reunión. . Suspiré fuertemente y empujé la puerta. sus lab ios descendieron poco a poco b esando. Me muero por conocerte—Alex Ubago RENDICIÓN Habían pasado dos semanas. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction . cantar contigo al alb a. me sentía tan frustrada desde anoche que había intentado empezar la primera escena sexual entre Caleb y Danielle. Sumida en mis pensamientos. El señor Smith estaba impecablemente vestido como la última vez que había estado . Me bajé del coche y caminé hacia las escaleras del colegio donde estudiaba Bree. De nada valía que ella se resistiera si al final. Sintió como su cuerpo se hacía gelatinoso mientras Caleb la devorab a. centrar en tus ojos mi mirada. Dos semanas en las que no había sabido nada de Edward. Charles me había abandonado cuando cumplí 19 y Félix me había abandonado cuando más lo necesitaba. que un abandono de su parte sería caótico para mí. Dos semanas en las que estaba con un bloqueo espantoso. succionando y lamiendo cada pedazo de piel expuesta. Despegué mi cabeza del volante y peiné mi cabello con mis manos. Golpeé mi cabeza contra el volante del auto. "…Las manos de Danielle tomaron vida propia. Miré mis Converse rojas. recordé lo último que había escrito de "Atada a ti".*Chapter 7*: Chapter 7 Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. ya puede usted pasar —dijo amablemente la señora. Renée me había abandonado cuando apenas tenía 4 años. la lengua de él pidió acceso a su b oca deslizándose como una serpiente y enredando su lengua con la de él. la señora de recepción me hizo esperar unos minutos mientras me anunciaban. necesitab a sentir más su vagina se contraía dolorosamente…" —Señorita Swan. yo solo los utilizo para mi diversión. y vencer esas tormentas que nos quieran ab atir. . crear. aparcando el miedo a sufrir. Dos semanas desde que me recriminaba a mí misma el no aceptar estar con él. b esarnos hasta desgastarnos nuestros lab ios y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla. Pero solo había podido escribir un beso. sub iéndolas hasta enredar sus dedos entre los cab ellos oscuros de Caleb . llegando siempre a la misma conclusión: Miedo. . . nada como mis viejas Converse negras y sucias. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. Me muero por conocerte. el pasillo que conducía hasta la oficina del director era bastante solitario. iba terminar cediendo. sacándome de mi divagues. soñar. Edward Cullen era peligroso. Peligroso a tal punto. eran nuevas y maltrataban como el infierno. sab er qué es lo que piensas. dejar todo surgir.

negué con mi cabeza y suspiré larga y sonoramente. —Bree… —No lo niegues me culpas Bella —decir mi apodo me hizo saber que estaba bajando la guardia— y yo no puedo soportar que tu trates mal a mi madre. Giré mi cabeza mirando a Bree fijamente. antes de preguntarme nuevamente. en la manera en que mi cuerpo reaccionaba ante su toque. —Pero me culpas —la primera lágrima descendió de su mejilla y yo suspiré hondo. se había apoderado de mi mente… de mis sueños. para ciertas cosas era una hija de puta. al menos mírame —expresé—. Yo soy una extraña ahí. soy tu obligación —intenté negar pero Bree me interrumpió—. me giré completamente a Bree — ¿Interna? —murmuré—. ¡Diablos! —Ese es el problema Isabella. también estaban ahí. así que suspiré resignada y hablé fuerte—. encontrándome con los ojos vidriosos de mi medio hermana. ese día bajo la lluvia me había prometido no ser frágil y no llorar. le decía que Brithany nos ha expresado su intensión de permanecer interna en el Instituto. te hace odiarme. Eres mi hermana así que tu lugar es conmigo —peiné mis cabellos hacia atrás y me giré. —Pueden retirarse señora McCould y señora Evans. tú no eres la culpable de lo que Renée haya hecho. Soy la hija que crió Renée y eso. Señorita Swan. El Director empezó a hablar sobre las normas y reglas del Instituto tan pronto Bree y las demás chicas entraron a la oficina. ¿puedes entender eso? —Bree siguió sin mirarme. cuando ella fue una excelente madre conmigo. sin saber que me decía. señorita Swan? —cerré los ojos fuertemente sintiendo mi cara arder. estaba mi mente y mis sentidos estaban en el último párrafo que había escrito anoche. espero que no tengamos que vernos nuevamente por una situación como esta. pero para ello necesitamos su aprobación. Vi cómo el señor Smith negaba con su cabeza. yo tenia toda la buena intensión de que pasáramos tiempo juntas. —Las urracas negaron antes de musitar algunas palabras con el Director y luego marcharse junto con sus hijas—. —No te odio Bree. pero no podía captar nada mi atención. — Que si está de acuerdo con que Brithany sea interna a partir de este momento. tu casa —dijo ella cuando yo había llegado a la puerta—. ¿Por qué Bree debe quedar interna? —El señor Smith dio un largo suspiro antes de hablar. No voy a aprobar que te quedes como interna —dije enojada—. Sé que estás enojada por la forma en como te hice ir del cementerio. —Pero el castigo era hasta hoy —dije sin saber el porque debía aprobar eso. Isabella. Recoge tus cosas y te espero en el auto nos vamos a mi casa —me levanté de la silla dispuesta a esperarla en el auto. estoy algo liada con asuntos laborales. La última vez que había llorado había sido por culpa de Félix. —Vi como las otras señoras decían algo bajo su aliento y contuve las ganas de bufar—. aquí estoy bien de interna —susurró en voz baja. .aquí. ¿podría dejarme sola con Brithany por favor? —El Director asintió antes de levantarse de su silla y salir de la oficina. —Director Smith. — ¿A escuchado algo de lo que he dicho. —Tu bien lo has dicho. en la forma en cómo el deseo nublaba mis sentidos cuando su lengua danzaba a la par mía. — ¿Disculpe? —expresé tontamente. pero ella no me miraba su rostro estaba girado de tal manera que parecía observar el jardín exterior. pero se me presentó este problema y tuve que ir. algo que no me dejaba pensar más que en sus carnosos labios sobre los míos. las madres de las dos chicas que habían sido castigadas junto con Bree. — ¿Señorita Swan? —miré al Director de la escuela. pensaba tener una conversación con la señorita que creo que eres pero aún sigues siendo una niña. Era algo así como una sombra que te persigue día y noche. en la manera en como los sentimientos de Danielle eran muy parecidos a los míos cuando Edward Cullen estaba cerca… Ese hombre me estaba enloqueciendo. —Lo lamento señor Smith. Bree. —No voy a dejarte aquí Brithany —repetí entre dientes—. No fue para eso que decidí hacerme cargo de ti.

sin demostrar el daño que habían hecho en mí sus palabras. —Jazz —Alice lo miró entrecerrando sus ojos. le conté lo sucedido con Brithany. ver a Flynn era verlo a él y eso me estaba matando. Cuando el Director Smith entró nuevamente a la oficina. Alice se levantó de la cama. Alice me preguntó con la mirada que sucedía pero negué. cada vez que veía a Flynn. vayan las dos yo llevaré a Ness a la escuela mañana —bajó los escalones que faltaban y apretó a Alice entre sus brazos. cuando mi pequeña tomó una siesta a media tarde. Para mi infortunio. Pasé el resto de la tarde junto a Alice y mi mostro del lago Ness. Jasper bajo las escaleras. sí lo es Bells —afirmó—. —Espérame un segundo —murmuró Alice subiendo detrás de Jazz. abrazando a mi pequeña y dejándome arrastrar por ella hasta su habitación. Sentadas en el mesón de la cocina. esta noche dormiremos con tu madrina. Ness ve a despedirte de papá. Cuando Jasper regresó del trabajo. necesitaba apoyo y no había nadie en este mundo que me apoyara más que mi pequeña estrella. no quiero hacer contigo lo mismo que Renée hizo conmigo. cuando no nos soportamos? —refuto ella levantándose de la silla en donde estaba—. quiero que sepas que puedes contar conmigo y aquí encerrada no vamos a lograrlo nunca —expliqué pausadamente. Jasper sacó una galleta de su saco y se la entregó al pequeño terremoto que de inmediato salió a seguir viendo caricaturas. cervezas y Pepsi. Nos fuimos directo a mi habitación y yo fui a darme una ducha y ponerme la pijama mientras Alice escogía una de las películas y la colocaba en el blu ray. Un par de minutos después. así que Ness y yo vamos a alegrarte un poco. Alice sacó los brownies de la alacena y una Coca-Cola para ella. Luego de ir por una pizza. Te sientes triste. firmé todos los documentos para que Bree se quedara interna y salí de ahí. —Me quedo con papi —dijo seriamente—. Que no sintonice… que no sintonice…. —Necesitan hablar. Tú eres mi sangre y yo quiero conocerte.Puñal directo y enterrado en mi corazón —Pero conmigo no lo fue Bree. firma el permiso y déjame quedarme aquí —susurró antes de salir de la oficina dejándome sola. Ness subió las escaleras buscando a Jasper y cuando bajó tenía un puchero. antes de subir las escaleras en dirección a la habitación. . Te propongo que me des el permiso para ser interna y vengas por mi los fines de semana. — ¿Me tajiste algo papi? —preguntó Vanessa con los ojos como cachorrito. no podía evitar recordar lo sucedido semanas atrás cuando Edward había decidido quedarse en mi departamento. Alice y yo nos fuimos hasta mi departamento. Suspiré levemente golpeando la pared y tragando fuertemente el nudo en mi garganta. Jazz caminó hasta nosotras dándome un apretón y luego dio un pequeño beso a Ali. —He hablado con Jazz. encendiendo el equipo y buscando entre las emisoras. y no puedes obligar a una persona a sentir algo por otra que solo te dio frio y vacío. mi pioja corrió hasta él anclándose en su pierna. El abrazo de oso de Nessie fue todo lo que necesite. si en verdad quieres conocerme es mejor ir poco a poco —caminó hacia mí—. así que me senté al lado de mi pioja a ver Moster Inc. Papi va a quedarse solo y yo me quedo con él —colocó sus bracitos en jarra como hacía Alice… El fruto nunca cae muy lejos del árbol. Alice bajó con un pequeño bolso en su mano y una sonrisa en su cara. vamos a ir Ness y yo a tu casa a hacer una pijamada. Tan pronto la película terminó. Si quieres que en verdad tengamos una relación. mientras me tendía una Pepsi. La princesa Rapunzel y Flynn nos mantuvieron entretenidas o al menos a Alice. como en los viejos tiempos —comentó dando saltitos. — ¿Y crees que viviendo juntas lo haremos. mirándome divertido. —Alice no es nece… —Sí.

para eso se crearon los previos. con ustedes el Doctor Sex y esta servidora. ya que eso asegura un pene fuerte y vigoroso —Edward se rió disimuladamente. ¿Qué tenemos para hoy Rose? —Un tema que a más de una mujer va a encantarle: ¿El tamaño importa? —se escucharon sonidos predeterminados de chiflidos. —Hab lemos de Sexo. luego estuve con Jackson. pero tienes mucha razón en lo que dices. yo pasaba siempre en zapatos deportivos. yo creo que sí importa el tamaño a la hora de hacer el amor. sean todos b ienvenidos a un programa más de Hab lemos de Sexo. el tamaño del pene en reposo es de entre 9 y 9. tiene la voz más ardiente de todo el universo —dijo Alice. lo tenía tan chico que te juro que casi me quedo dormida en medio de la faena. Según ella. déjame decirte que ese vestido te queda perfecto —sonrió socarrón—. finalmente. Hay estudios que afirman que las mujeres prefieren a los homb res más altos. se escuchó nuevamente la sexy y ardiente voz de Edward Cullen. no nos cuelgues chica A —dijo aún sonriendo—. Sin emb argo. Si haces un b uen trab ajo con la anticipación. un pene pequeño no va poder llegar a lugares que si puede un miemb ro grande. — ¿Cuánto es la medida exacta de un pene. es dependiendo a quien le preguntes. —Odio ese programa —murmuré mientras escuchaba los comerciales. b iólogos de la universidad de Camb ridge dicen que en la época de los homo sapiens las mujeres utilizab an el tamaño del pene como uno de los factores para elegir al mejor compañero sexual con fines reproductivos. según las palabras de Alice. el tamaño del miemb ro masculino no es una cualidad suficiente: Si usted es b ajo y tiene un cuerpo con forma de pera. Por hoy. podía verlo con su sonrisita burlona mientras giraba en su silla.8 a 14. al hab la Doctor Sex. —Según la Academia Nacional de Cirugía francesa.—Buenas noches oyentes. ¿Cómo estás Sex? —Perfectamente Rosalie. la dejaría hacer lo que fuera conmigo. la mujer va estar tan deseosa que el solo hecho de penetrar la va llevar a un fab uloso orgasmo. El tipo es un arrogante pero joder. —Nunca he estado contigo Sex. así que no se notaban en absoluto. —Uff pues yo creo que depende a quien le preguntes. así que no puedo confirmar eso —Rosalie sonrió—. —Hola hermoso —dijo la chica al otro lado de la línea—. mañana me quitaría ese color rojo puta de mis pies. esperamos sus llamadas mientras vamos a una pausa comercial y volvemos enseguida —se escuchó la voz de Edward. —Mi nomb re es Anna. —O sea que el que diga que tiene más de 15 centímetros es un mentiroso. —Tenemos otra llamada. ya les di mi opinión . mientras tomaba el esmalte para pintarme las uñas. mujeres —murmuró Rose entre risas. ¡Dios. yo pienso que no importa el tamaño siempre y cuando la mueva b ien y sepa estimular. un pene grande no aumentará su atractivo sexual.5 centímetros y de 12. Ya sab es. tú sab es. — ¿Por qué? Yo lo amo. —Porqué no dejamos que sean ustedes mismas las que nos digan si importa o no el tamaño del pene. te atiende Doctor Sex. con espaldas anchas y cadera angosta. ese era ¡EL miemb ro! Me hizo ver hasta las estrellas. ¿Qué piensas Chica A? —Que su marido la tiene chica y le toca conformarse con ella —la cab ina estallo en risas—. fue con el nerd de la escuela pero joder. el capitán del equipo de b eisb ol. Hab lemos de Sexo. —Gracias por tu apreciación Anna —murmuro Rose—. Yo estoy más que satisfecho con mi tamaño —dijo arrogantemente. Edward rió abiertamente ante lo espontáneo de la chica. eso subía los ánimos. tenía a ese hombre trabado en mi mente!—. La pausa comercial fue muy rápida y luego de dos canciones —más que perfectas para follar—. Bueno. Emmett jugando desde la cabina. o al menos la más exacta? —preguntó Rose.5 cm en erección. Mira. —Has tenido alguna experiencia… —Mi nomb re no importa ¿verdad? Mi primera vez. He leído varios artículos en internet.

Pues yo creo que tamaño no es igual a potencia —dijo resuelta mi amiga mirándome a los ojos—. es necesaria la atención completa y permanente en la relación y. En especial. cuéntanos tus experiencias. pueden marcar la diferencia entre un gran amante y un fiasco entre sáb anas. Toda la sensib ilidad femenina tiene que ver con el clítoris. mis prob lemas no son de esa índole. te conozco Swan —dijo Alice. —Bueno. ¡Te odio! —Eso es por pensar en quitarte el esmalte mañana tan pronto me vaya.. Seguimos en Hab lemos de Sexo. Alice estaba estupefacta frente a mí y podía ver a Edward Cullen negando con la cabeza. burlona y muy divertida. sino para dar una opinión al tema de hoy. un mito… —Cierto —agregó Rose—. —Tengo a mi amiga Isabella frente a mí. yo Isab ella Marie Swan estab a diciéndole malo en la cama al homb re con la voz mas caliente de todo Nueva York… La risa de Edward fue abierta. no seas tímida. no es un atrib uto propio de los homb res más dotados. ¡Capullo! —Bueno yo… —Escuchas a menudo el programa —Él y su maldita manía de interrumpirme. estoy muy b ien dotado chica A —contestó Edward divertido—. —Estoy de acuerdo con Mary y Rose un pene ultra largo no es necesario para disfrutar a plenitud su vida sexual.y solo me atrevería a prob ar esa teoría de Anna. principalmente. Dime Mary. ¿estás sola en casa o estás acompañada? —murmuro con voz enronquecida Empecé a negar con la cabeza pero Alice me dio una sonrisita maligna antes de hablar. de la capacidad de mantener la excitación en el plano mental. queremos sab er tu opinión —murmuró Edward. mientras ella me extendía el teléfono—. ¡Alice! —Hola Sex —dijoAlice. Isab ella. ¿Importa el tamaño del pene a la hora de intimar? Vamos con un poco de música y regresamos. —All… —articulé sin voz. puedo recomendarte un Sexólogo amigo mío — ¡lo sabía! ¡Él sabía que era yo! —No. me quedé atontada medio segundo el tiempo suficiente para reconocer una cantarina voz por medio de las bocinas. ¿si has vivido alguna? — ¿Se estaba burlando de mí?. si tú hermoso quieres prob arla tamb ién. Agradecí que por lo menos tuviese tapada la bocina del celular. Ese es un error que muchas de las mujeres creen.. Muchas veces un pene de gran tamaño no siempre tiene una gran performance sexual. —Soy todo oídos Isab ella —murmuro burlón. puedo alardear que nunca se han quejado de mi potencia y empuje —murmuró—. —Lamentab lemente. que tengas una b uena noche… —Edward rió—. No puedo servirte como conejillo de Indias pero ya llegará el indicado para ti. Para ello. —Mmmm. en especial el clítoris. —Mi amiga Mary lo escucha más que yo. Tomé aire fuertemente antes de llevar el aparato y hablar—. la atención que el homb re pone en la estimulación sexual de las zonas femeninas más erógenas. A diferencia de lo que muchos . tomé el aparato con rabia pensando en cortar la llamada cuando la voz moja bragas de Edward Cullen se escuchó. si no sé cómo usarlo doctor Sex… Y si media pob lación femenina me odiab a en estos instantes. —Isab ella. Alice y yo tarareamos la canción de sexo en la cuidad hasta que nuevamente se escucho su voz. La potencia o capacidad de mantener erecciones firmes y prolongadas.. pero no estoy llamando para comentar mis prob lemas. tienes prob lemas en la cama Isab ella. pero hay algo en que tienes mucha razón. Más b ien otros elementos como la calidad de la erección. no me gusta mucho escuchar sob re este tipo de temas. los movimientos y el juego previo. Así que yo no alardearía de tener un b uen miemb ro. con su voz pequeña—. mi nomb re es Mary —rodé los ojos—. se muere por hablar contigo.. Es importante para nosotros. —La potencia sexual depende de muchos factores —musitó Edward—.

Esa es la parte principal que roza el pene cuando es introducido. ¿fuiste tú? —su voz en el otro lado de la línea se escuchaba agitada. Una nueva tanda de música se escuchó justo antes que mi celular empezara a repicar. como ella la había bautizado—. —Voy por un par de bocadillos —se levantó de la cama y salió de la habitación por lo que aproveche para mirar el texto. como si pudiera verlo por medio de el—. sino por una cuestión de gusto particular y estímulo psíquico o fantasía que le despierta —expresó Rosalie. ¿verdad? —negué—. lo contesté al tercer timbrazo. la melodía de un nuevo mensaje de texto se escuchó justo cuando Alice terminaba mi dedo pequeño. Se que eras tú. —Exactamente. quiere que Isab ella escuche esta canción. —Muero por leer. el teléfono volvió a repicar pero lo ignore — ¿No vas a contestar? —Fingí mirar la pantalla pero era el mismo número. Alice dejó de pintarme las uñas para verme… Cómo demonios tenía mi… Garrett—. Conozco tu voz. En este programa no acostumb ramos a colocar este tipo de canciones. —All. —Lo siento señor. no vaya ser después que seas tú la que lo b usques a él. La música empezó a escucharse. Garret es un maldito con suerte —musitó antes de volver a escuchar la voz de mi perdición. —Abrí la nevera y me antojé —respondió mi amiga. no es un órgano pequeño. para gustos colores Rose. Parece que hubieses escuchado un fantasma. —Y para terminar este programa. Una vez al año no hace daño. conocía la canción… Mírame. quiero dejarlos con una canción en especial. es la 1 de la madrugada —dije mirando el helado de vainilla. No importa. pero Anthony —giré mis ojos mirando hacia mi equipo. Le tendí el teléfono a Alice y ella corto la llamada. — ¿Quién era? —preguntó Alice tomando mi pie para terminar su obra de arte. intentando restarle importancia. La naturaleza es sab ia: penes cortos y delgados o penes largos y gruesos terminan rozando esta parte sensib le sob re la vagina. La próxima vez que nos veamos le dirás sí a mi propuesta o dejo de llamarme Edward Anthony Masen Cullen. los homb res tamb ién se cansan de proponer. muero por escuchar el irregular sonido de tus jadeos mientras estoy contigo pero huyes Isab ella y yo no soy un homb re paciente. Espero que hayan disfrutado este programa e Isab ella.creen. — ¿Te colocaste la inyección? —Por supuesto Bells. es evidente que en cuestión del tamaño del pene no se ha dicho la última palab ra. —Es el mismo número y el hombre esta ebrio… —Genial estaba empezando a aprender a mentir. Isab ella. produciendo la excitación sexual. He puesto a cargar el cel en tu sala. ahora no me cambies el tema. . Contesta Isabella. —Eso quiere decir que lo excitante de un pene grande para una mujer podría ser comparab le a lo que le puede producir un varón con un determinado color de ojos. ¿A qué juegas Isab ella? Porque solo me quedan un par de cartuchos y no estoy dispuesto a gastarlos contra una pared. —Simplemente era un equivocado —musité. —Es Jazz. sino que se extiende por dentro de los genitales femeninos. está equivocado —colgué. sacándome la lengua—. mi celular se ha quedado sin batería —negué con la cabeza—. Aro quiere verme —mentí. Cada quien deb e explorar y sacar su propia conclusión sob re que tan acertado es el tamaño y la importancia que este tiene. ¿Cómo vamos con Atada? —Primer capítulo terminado y la mitad del segundo. tendiéndome una taza con helado. ¿Y quién es? —Es Garrett. — ¿Cómo vas con el libro? —preguntó Alice. — ¿Fuiste tu la que llamaste al programa? —Mi corazón se detuvo por unos instantes. vamos con mas música enseguida volvemos. No porque sea imprescindib le. el sonido que hace tu respiración cuando estás nerviosa.

no huirás y será el fin de este ab surdo juego. Creo que debemos ir a dormir. había medio peinado mi cabello. aunque sea deseo. —No lo sé All —suspiré fuertemente—. aunque sea solo deseo. Cuando ya estaba aquí. fruta y zumo de naranja. en nada me consigo concentrar ando despistado todo lo hago mal soy un desastre y no sé que está pasando. —Guauu… —dijo Alice—. . asomando su cabeza por la puerta de mi habitación—. . —Sabes que siempre estaré para ti Bells. —Que el chico que dedicó esa canción y por lo que dijo Dr. Me gustas a rab iar yo te deseo me llegas a desesperar. con las uñas de las manos y los pies pintadas de rojo sangre que me desagradaba por completo. Sex. entretenlo unos minutos mientras termino. Negué con la cabeza mientras caminaba hacia la puerta. siempre… Estaba quedándome dormida cuando me llegó un último mensaje. Que será esa fuerza que a todos nos une de dos en dos. no se tú pero yo mañana debo ir a la oficina. Será la fuerza del corazón. El timbre de la puerta se escuchó y luego un pequeño gritillo de Alice —Bells es Jazz le pedí que pasara por mí —gritó Alice. Es tan grande lo que siento por ti que tenerte no b astará que esto que me invita a vivir. Quizás ella no desea estar con él. alabado sea Dios que nos dio a las mujeres la capacidad de usar nuestros dos lóbulos cerebrales. ¿cierto Bells? ¿Bells? — ¿Me decías? —pregunté tontamente. me bajé de la cama y la preparé para cuando Alice llegara. No puedo dormir rob as mi tranquilidad alguien ha b ordado tu cuerpo con hilos de mi ansiedad de cinturón tus piernas cruzadas de mi espalda un reloj. que me da la ilusión. café. Hace que. yo ni siquiera tenía uñas… Alice estaba cambiándose en mi habitación mientras yo preparaba el desayuno: tostadas. . huevos con tocino. tenemos que sacar una campaña publicitaria adelante y el departamento está como atrasado —asentí mientras Alice tomaba las tazas y salía de la habitación. Por fa' amiga. —Es una tonta —dijo Alice lamiendo su cuchara—. te ab race y los cuerpos lleguen a estorb ar tiemb lo sólo con la idea de rozar tus lab ios llenos de b esos nuevos. pero aún conservaba el pijama que me había puesto en la noche anterior y estaba descalza. —Gracias por todo All —susurré. esa chica es una tonta. debe sentir algo por la chica. . ese chico debe sentir algo por ella. Me levanté con energías renovadas gracias a la noche de chicas. apagamos las luces y abracé fuertemente a mi amiga. La próxima vez que te vea.

me enloquecían. —No quiero —iba a lloriquear. eres tú el que está aquí —afirmé besando sus labios. Isabella. ¿puedes imaginar lo bien que nos vamos a sentir cuando encajemos? — ¡Oh por Dios! —casi chillé cuando sentí que iba a explotar. Isabella. fuerte pasional y audaz. te deseo tanto que duele. —Te deseo. podía morir ahí y sería la mujer más jodidamente feliz del maldito planeta. —Bella yo… —me aparté completamente de Edward. la sangre se contrae. —Correspondiste mi beso. vas a correrte como la última vez y te gusta. solo que mi paciencia tiene un límite —succionó mi labio inferior. tanto o más de lo que yo te deseo a ti —encajó una vez más su dura erección entre mis caderas. —Nuevamente su miembro entre mis caderas. . Di que sí maldita sea. tienes 26 años. No entiendo qué pasa aquí. para poder devorarte como de verdad deseo —no podía hablar—. —Estoy aburriéndome de estar como un perro faldero tras ti. —Esta es la última vez. Isabella? —Cada vez sus embistes eran más fuertes—. así que no te desagrado. —No te daré ese poder —Edward mordisqueó el lóbulo de mi oreja. pero no me castigues así. pero no puedo quedarme a preguntar. Alice dice que… —cualquier palabra que hubiese querido decir se quedó dentro de mi boca. ¡Dios!. Mis labios respondieron a su beso y ¡Dios!. ¿Te gusta cómo se siente mi dureza en tu centro?. cuando vi a Alice frente a mí… su cara era un poema—. subió mis piernas a sus caderas clavando su erección en mí—. ¡Contesta. pero no más de lo que tú lo a mí. Lo siento… yo… Bells —por primera vez en mi vida Mary Alice Brandon estaba sin palabras—. — ¡No! —susurré jalando sus cabellos. sientes que vas a morir. cuando un par de carnoso labios chocaron contra los míos… Ohh joder. Jesús. por las sensaciones que recorrían mi cuerpo. suaves carnosos. ¿Doctor Sex? —miró a Edward cuyas manos aún seguían en mis caderas—. — ¿Te gusta esto. —Sueñas Cu… —Edward tomó mi mano girándome y dejándome atrapada entre sus brazos y la pared. Dime que sí — murmuró besando mi cuello. solo tú y yo. mandando la orden a mis manos de toquetear su cabello. si ella no hubiese estado aquí. Jazz está abajo. el placer era tan intenso que si volvía a embestirme iba a venirme. ¿no? —pregunté apartándolo de mí. ¡que benditos buenos días! Mi cuerpo reaccionó por cuenta propia. así que me voy. Su aliento mentolado golpeó mi rostro—. —Alice salió como alma que lleva el diablo y yo sabía perfectamente que Jasper no estaba abajo. Tu corazón se acelera. por qué no dejamos este tonto juego en que tú quieres ser el gato y aceptas mi propuesta a cambio de tu maldito libro. Acepta mi propuesta y déjame enseñarte todo lo que debes saber referente al sexo. —Se te está volviendo costumbre besarme. no puedes negar lo innegable: sé que me deseas… — jadeó. Isabella —embiste—. acercándome mucho más a él. te gusta! —Sí maldita sea. —Eres una virgen en pleno siglo XXI. había descubierto que eso le gustaba ya que gemía quedito cuando lo hacía. — ¿Te gusta? —Un empellón más fiero y tuve que cerrar los ojos para no gemir—. —Dios no tiene nada que hacer aquí. —Uno que a mí no me importa. Lo que te molestó fue que tu amiga nos viera. ¡me gusta maldito bastardo! —musité halando sus cabellos. —Entonces Isabella. Sus labios se unieron a los míos en el mismo festival de siempre. Automáticamente mi cuerpo correspondió según los designios del hombre que me devoraba como si no hubiese un mañana. sé que hace mucho no voy a la iglesia. eran adictivos. cualquier hombre estaría tras de ti. acepta de una jodida vez. quizás ya te tendría bajo mi cuerpo. Bells. Isabella! —Con mis condiciones —murmuré aturdida por la increíble fricción que el bastardo me daba. ¡Por todos los cielos. Maldita sea. parecía que tuviese una barra de titanio ahí.—Jazz.

—Alice… —Que Alice ni que mierdas. su toque enviaba pequeñas corrientes eléctricas a través de mi cuerpo—. ¿quién diablos sabe? Pero antes que nuestros labios pudieran acercarse lo parte de mí. Tener esa barra calentona a pocos centímetros de mi pequeña nena no era sano… no señor. Isabella —sin decir más se alejó de mí y se fue dejándome el corazón latiendo a mil por hora y con la respiración acelerada. estamos solos y hasta ahora no te he follado como deseo. está en la torre de "Otra Oportunidad". Ya has aceptado mi propuesta. no en tu casa —dije con la respiración agitada. es sexo. eso había pasado.. soy tu amiga. —Debe haber otro lugar —traté de despegarme de la pared pero él me retuvo ahí. estamos en un lugar infantil —ella me dio esa mirada de me importa una mierda—. Y aquí estaba yo. a Macdonals. No he follado con él All — peiné mis cabellos hacia atrás. —Mañana. ese hombre prendía de ti como si fueses la última mujer en su vida. ya he venido muchas veces a tu casa. Edward Cullen me debilitaba y aún así debía mantenerme firme. cómo zafé mi mano de su amarre. —Sus dedos dejaron mi mejilla para acariciar mis labios—. —Puedes ir a mi oficina. Isabella. ahora entendía al pobre Superman cuando estaba cerca de la criptonita.. tengo consulta hasta las 4 de la tarde —musitó con sus ojos pegados a mis labios. Tal cual como había condenado a Danielle. practicar la teoría. Excelente Bella.. piso 6 —asentí sin poder hablar. así que no lo haré si nos reunimos en mi casa.. sus dedos tocaron mi rostro y su libidinosa lengua remojó sus labios—. su aroma embotaba mis sentidos. ¡desde cuando follas con el Doctor Sex! —Alice. —Tengo el día ocupado Isabella. Sabía que Alice se contendría ahí— y tan pronto Vanessa terminó su cajita feliz. —Me he resistido lo más que he podido y sé lo que hizo Félix Ali. eso lo entiendo. a no ser que saltes sobre mí. ¡Es todo. puedo con ello! La llamada de Alice no se hizo esperar. Somos amigas desde que teníamos acné. Llegué al Mc Donalds —sí. Nos vemos mañana en mi oficina. — ¿Desde cuándo? —murmuró cuadrando el rostro. —En mi casa a las 7 —replicó suavemente. —Ok. Bells. Garret pensó que si alguien me ayudaba… —Stop. No le he contado esto a nadie pero sabes que las escenas de cama no son mi fuerte.Él me dio su sonrisa marca de la casa antes de acercarse a besarme. Te espero a las 5 Isabella. —All. ¿qué tiene que ver eso con que Doctor Sex estuviese haciéndote el amor con ropa esta mañana? —Podrías dejar de decirle Doctor Sex. Una cosa es que él quiera explicarte algo de teoría y otra que él quiera… tú sabes. si algo aprendimos de Charles es a nunca echarnos para atrás. preparándome para la tortura. ¡Que demonios acababa de aceptar! Peiné mis cabellos dejando que mi cuerpo se resbalase por la pared. Doctor sex". —Isabella no me mientas. no puedes negarte. en la cafetería que nos vimos —dije. —No en la noche. No me hagas esperarte o vendré por ti. Edward es el amigo de Garret —comenté. se fue directo a los juegos y empezó mi tortura. así que es simple: hay que limitarse a el sexo y a aprender como disfrutar. No te muerdas la mejilla. así que dímelo. Me había rendido. Ese hombre es el más ardiente de la ciudad. me había condenado a estar con Edward Cullen. —Ni me había dado cuenta que lo hacia—. . Simplemente eso. —Isa… esto no es por cotillear. no voy a morirme virgen y no estoy dispuesta a que nadie me rompa el corazón. cuando contesté solo musitó "Almuerzo. él tiene mujeres con solo un chasquear de dedos y Félix ya te destrozó lo suficiente Bells.

Así que protege tu corazón hagas lo que hagas manten presente que es solo sexo. te recuerdo que esa es tu hija —señalé a Ness que bajaba de la resbaladera— y estás casada. No voy a decirte nada. luego de unas horas el Facebook me había entretenido bastante. La luz del sol me despertó la mañana siguiente. —Sip. —murmuré cerrando los ojos. muy mierda… —Porqué nunca me pasan estas cosas a mí. mis ojeras bastante pronunciadas por el mal dormir de casi una semana. mi celular sonó en melodía de mensaje. Mañana. tú y yo. Es solo que él despierta tantas cosas en mí.. — ¡Alice! —le grité—. hasta esta mañana. era que si no cumplía la cita con Edward. justamente el párrafo que escribía antes de que Edward me texteara. no solamente sabría sobre sexo. solo espero que sepas diferenciar entre sexo y amor. el cosquilleo en mi vientre bajo y mis bragas completamente empapadas. ¿vale amiga? — ¿Crees que no lo sé. Alice? —dije en voz baja—. abrí mi laptop y me dispuse a continuar con "Atada a ti". Bells. cuando salí de la ducha me miré en el espejo. Estab a perdida". Al llegar. aún los podía sentirlos quemándose por el beso compartido. La cuchara con helado quedó a medio camino de la boca de Alice. . EMC. "…Se hab ía metido a la cueva del lob o.—Es que ese es el meollo del asunto Al. Mañana sería un nuevo día. Tomé mi laptop y lo llevé hasta mi cama. la manera en cómo sus pantalones quedaban estrechos e. Me tiré sobre la misma y suspiré fuertemente. hab ía aceptado los designios de Caleb . —En ti y en media población femenina.. no quiero ver tu corazón partido. —Estamos perdidas. Doctor Sex o Edward es un hombre al que los compromisos no le van. Edward quiere practicar la teoría. Danielle. —Lo sé y amo a Jazz. Me levanté con el cuerpo pesándome una tonelada. eran ideas mías o Alice estaba comiendo mucho helado. El agua tibia parecía desgarrotar mis músculos y aclarar mi cabeza. — ¡Mierda! —gritó Alice. y en ese momento la excitación y el temor ante la locura que acab ab a de cometer. tendría algo más.. . Mi cabeza era un sinfín de preguntas y todas sin respuesta.. me coloqué una sudadera cómoda y traté de no pensar en Edward Cullen. se le ve a leguas. Él es un hombre de solo folladas y. —Guauu…. no había dormido mucho.. él era capaz de venir por mí. aprender sexo con el hombre más follable de la faz de la tierra. ¿aprenderás sobre sexo con el mejor maestro? —No he dicho sí.. . cuando una idea cruzó por mi cabeza: cuando terminara "Atada a ti". acaricié mis labios con mis manos. Ness llegó a nosotros diciendo que quería irse. no lo sabía. nena. Miré el computador. . Te deseo como un maldito maniático. taladrab a su cuerpo. Entonces. Eran más de las once de la mañana. muñeca —dijo mi amiga entre risas—. No había avanzado mucho.. pero se vale soñar. Cómo llegué al baño. inconscientemente. tomé el peine deslizándolo por mi cabello suavemente. Si de algo estaba completamente segura. luego de Leonardo Di Caprio claro está. . o al menos no había hecho eso. Bella. haciendo que muchas madres la volteasen a ver. Después de eso. recordando sus besos. Nos despedimos y conduje a casa.. Has tomado una excelente decisión. dejándolo caer sobre esta con frustración.

abrí la puerta y pude verlo. ni una sola fotografía. cuando una pareja bastante conocida salió de la única puerta visible del lujoso consultorio. Cosmopolitan. Mis manos estaban con si me las acabara de mojar. ¿Le parece bien mañana a las 11 am? —apreté a mí la carpeta que llevaba—. Seguí detallando la oficina de Edward. nos vemos mañana —colgó y se giró hacía mi con una sonrisa—. café.. Pobre el que trajera los zapatos sucios. —El doctor se encuentra con una pareja ahora. —Porqué preguntas algo que ya sabes. caminando hacia el precioso sofá—. — ¿Te olvidarías de lo que dije anoche si no hubiese venido? —pregunté sin dejar de mirarlo. mientras contestaba el teléfono. Su oficina era tan impersonal como el mismo consultorio. había un sofá en "L" de color negro tapizado en cuero y el suelo estaba decorado con una fina alfombra de color blanco. pero… Olvídalo. Les recuerdo realizar los ejercicios que le ha enviado el Doctor Masen.. —Así que cara de culo y una de las urracas tenían problemas de matrimonio. Llegué al edificio de "Otra Oportunidad" y me registré en recepción. Estaba entretenida leyendo los 10 tips para follar. si puede sentarse y esperarlo —asentí. lo importante es que aceptaste mi propuesta y me muero por tenerte bajo mi cuerpo. —No Bella. el escritorio de roble en color marrón y dos sillas frente a él. —Bella. Llevaba leído dos veces el horóscopo. Para el día de hoy es imposible que lo atienda. me acerqué a ella y ella me hizo un ademan con la mano. tenía esa sonrisa que me hacía desvariar. el doctor tiene un compromiso. hasta que ellos abandonaron las puertas de vidrio y se quedaron esperando el ascensor. te pones duro como una roca y… —Sip. ¿Desea tomar té. o sobre el —¡Diablos! Podía sentir la humedad entre mis piernas. —Consultorio del Doctor Masen —tarareé Skyfall en mi mente—. por qué no me sorprendía. —Señores Evans. paredes blancas dos sofás de loquero en uno de los laterales y una silla en medio de ambos. —Señorita Swan. pero era eso o leer sobre defunción eréctil. listo para besarme. ¿En qué le puedo colaborar? —Soy Isabella Swan. Quizás porque tenía la esperanza que te hubieses olvidado que existía. —Dame un segundo Isabella —murmuró el sin abrir los ojos. Sus ojos parecían desnudarme pero había algo en él… sus ojeras se veían aún más pronunciadas que en la noche anterior y parecía cansado. Al entrar. Me cubrí lo mejor que pude con la revista. —Esa ya me la dijiste. con los ojos fuertemente cerrados mientras apretaba el puente de su nariz. me llamo Bella.. una camisa suelta y una chaqueta de diseñador. Una chica estaba detrás de un mostrador de vidrio. todo era frialdad—. Está bien señora Scott. Isabella. . Podía ver el semáforo en mi cabeza. pasaba de verde a amarillo y de amarillo a rojo con unas letras legras que decían: ¡detenlo! . las paredes estaban pintadas de un blanco hueso y decoradas con cuadros abstractos. unas puertas del mismo material me separaban de la oficina de Cullen. cuando salí de la caja metálica. no puedo olvidarme que existes —sus manos agarraron mi cintura dejándome pegada a él. Tomé el elevador y oprimí el botón seis. Edward bajó su rostro humedeciendo sus labios. aun así. no es que creyera en estas cosas. agua? —negué mientras tomaba una de las revistas de la mesita del centro. tengo una cita con el Doctor Masen. puede seguir el doctor la espera —caminé hacia la puerta y giré la perilla con el corazón latiendo furiosamente. Suspiré inhalando su costosa loción y tratando de mantenerme en una pieza—. su próxima cita es para dentro de una semana. De espaldas a Edward podía apreciase las congestionadas calles de Manhattan. Sabía que vendrías —abrió los ojos y enfocó su mirada en mí. Edward se levantó de su silla y caminó hasta quedar frente a mí. Llevaba unos jeans ajustados y unas botas marrones. No sé cómo explicar lo que me pasa cuando estás cerca. varios diplomas decoraban una de las paredes. pude notar que era bastante clara pero igual de sombría a su departamento real. moviendo su silla de un lado para otro. me sorprendí al entrar a un largo pasillo cuya pared frontal era completamente de vidrio. Estaba recostado en el sillón.

así que tienes dos opciones o me dice tú algunas de las cláusulas o simplemente rompo tu contrato. no me gustan. esto era solo sexo. vete olvidando de ello. dime algunas de esas cláusulas. no soy de los que andan con muchas a la vez. —Pero podremos usar juguetitos.—Edward —me escabullí entre sus manos. —Está bien. hagamos algo. aún podía echarme para atrás y pasar por cobarde… Solo que yo no era una cobarde. No me va lo sado. abrió la carpeta y sacó los documentos. Tienes que leerlo primero. tú ganas. Me iré —bufé tomando mi cartera. Lo único que me importa es que serás mía cómo. Así que no a lo sado —sentencié. hay unas cláusulas allí. —Espera. —Le temo al dolor. No tengo intensiones de leer esto —acarició su sien mientras dejaba el contrato en su escritorio—. es un contrato de confidencialidad. cuándo y dónde quiera —terminó con voz cancina. peino sus cabellos y se apoyó en el espaldar de su silla. es un contrato de confidencialidad —dije tajante pero él seguía con su sonrisita burlona—. sacando un bolígrafo de su bolsillo y lo firmó en la parte que correspondía. —Debes leerlas —exigí. Ok. cambiando su postura. Tú bien debes saber cuáles son. ¿Puedes resumirme esto? —dijo mirando los papeles. que no te enseñaron de pequeño que todo hay que leerlo. te dije que tenía condiciones. —No me creerás tan tonta como para colocar una sola cláusula. esto es un estúpido error. te escucho —apoyó los codos sobre el escritorio. ¿Usarás tus látigos en mí? —siguió burlándose. dilatadores. Mientras estés en mi cama. ya aceptaste y creo que tienes palabra. —No voy a enseñarte el jodido misionero Bella. —Entonces.—No me digas eres una Dominatrix y yo seré tu esclavo —se burló—. —Cláusula segunda. así no hay trabas ni nada Edward —refuté inmediatamente. —Está bien. —Cláusula primera. Edward. —Te voy a tener a ti. — ¡Espera! —grité—. yo hago lo que tú quieras. alejándome de él y su maldito y exquisito aroma—. para eso puedes buscar un video porno —murmuró con frustración. ¿no Swan? Inspiré fuertemente. Tú no dirás nada acerca de tu ayuda para con este libro. señor Cullen. Nadie sabrá que me estás ayudando y a cambio. —O sea. ni las orgías. había redactado este documento en la mañana y como Alice misma había dicho. —Esto es un contrato —Edward enarcó una ceja mirando los papeles. serás la única. ¿Algo más? —enarcó una de sus cejas. así que eso no es una cláusula para mí. Monogamia: con su rubrica en este documento. así que si tienes algo depravado en tu mente. no exiges regalías ni te metes con Volterra Editores. no voy a leerlas. ¿no? Tú sabes vibradores. —Está bien —se encogió de hombros. —Su sonrisa moja bragas apareció por un costado de su rostro. Le tendí la carpeta mientras lo veía sentarse en una esquina de su escritorio. —Puedes burlarte lo que quieras. Edward peinó sus cabellos con una mano y por Cristo si eso no fue sexy. Edward alzó su mirada verde hacia mí. —Lo recuerdo. — Hecho —dijo interrumpiéndome y tan fresco como si me hablase del clima. —Ya te dije. usted acepta abstenerse a tener una pareja distinta a la contraparte de este documento. pinzas para pezones —joder mi cara debía . —Ya te dije que me da flojera leer este testamento. no iba a salirte tan fácil —dije. Sadismo: —Edward enarcó una de sus cejas—. —Es mejor que las leas… —Isabella. espera me pondré serio. Finalmente.

Relación. sabes qué significa eso —crucé mis brazos mirándolo fijamente—. somos iguales y esa. Serás mi mujer. no puedo… —Tú hermana está un internado. gritaba en mi interior. No soy una sumisa. Tiempo: —él me miró sin entender—. tres meses es todo lo que necesito y tengo. —Voy a follarte de todas las maneras posibles. no voy a discutir eso con… —Y yo no pienso cambiar de parecer. así que esa cláusula es inválida. —No soy de relaciones Isabella —dijo el refutando. —Cláusula seis: Me visto con lo que me da la gana —Edward dejo escapar una risilla—. Isabella. me gusta que mis mujeres también participen en el momento de intimidad. Te aseguro que no te vas a arrepentir y una vez que pase ese tiempo. Tres meses compartiendo la cama con ese hombre—. el placer te absorberá a tal punto. — No te llamare amo. Está bien. esos son más prácticos a la hora de un rapidito — hizo un ademan con su mano—. —Tengo una hermana a quien cuidar. — Cláusula Siete: No compartiremos residencia. que son los días que tú hermana está contigo. yo también debo querer estar contigo. Dios. estoy loca. —Edward. —Cláusula Octava: Sumisión —Edward sonrió—. Dios! Mátenme. me da igual siempre que en esos tres meses tú cumplas. —Genial. tienes dos meses para disponer de mí y enseñarme todo acerca de sexualidad. —Su semblante era serio y él tenía algo de razón. — ¿Viajas? —mi voz salió ¿decepcionada? —Sí. así que lo dejé pasar. ni señor ni ninguna mierda de esas. yo tampoco. no somos una pareja. . no sirvo de florero ni de adorno. si quiero despertarte a media noche para follarte lo haré… Peiné mi cabello con mis manos. hace más excitante el momento. es la cláusula cinco Igualdad. podemos decir que voy a viajar. —Mmm. —Estaremos casi 90 días juntos. —Tres —refuto él—. Quita tu estúpida sonrisa esto es un contrato de muto acuerdo. aunque eso no quite que te veas jodidamente sexy en vestidos además. De Lunes a Viernes. No cambiaré mi forma de vestir por el siempre hecho que tú y yo… Que tú y yo follemos. que si quiero que duermas desnuda lo harás. quieras o no y eso no está en discusión. que ni siquiera recordarás tu nombre. no me volverás a ver en tu vida. El que se aburre en la cama. nos verán juntos a menos que quieras que diga que somos amigos que follan. —Me gustas a lo amachorrada. tanto teoría como… —respiré sonoramente— práctica. Me quedaré en mi casa y tú en la tuya. dormirás en mi casa y los fines de semana estarás en la tuya. —Cláusula cuatro. simplemente ya no estaré aquí. —Me gusta esa cláusula. son iguales cuando están en una cama además. es porque quiere Isabella y te aseguro que conmigo. Edward. Me gusta la espera. —Como quieras. Por otra parte. — ¡Dios.ser un jodido poema—. —No soy tu mujer. Esto no es para siempre. no te aburrirás te daré tanto placer que… —Cláusula tercera —lo interrumpí antes de que siguiera hablando—. te recuerdo que el acuerdo era mis conocimientos y mi cuerpo como práctica a cambio de tu disposición hacia mí. así que puedes vestirte como te joda la gana. Te necesito a mi disposición. —Estarás tan satisfecha que nunca me negarás tu cuerpo. tu eres mi aprendiz y yo tu maestro. cariño. No seré ni tu amiguita ni tu noviecita. siempre he pensado que tanto el hombre como la mujer. —Al menos él tampoco quería enrollarse. Por lo tanto. —"Mentirosa".

en tu motel personal. —Hay otras cosas pero estas son las más importantes. cuando sea mi nombre el que se escape de tus labios mientras te hago el amor. —Sé que parezco un cabrón —esta vez fue mi turno de enarcar una ceja—. Tenemos 89 días para follar. empezo lo bueno no?. sin embargo aquí esta hare todo lo posible por traerles caps la próxima semana ya que es cuando se viene lo bueno de mi pequeño problema familiar. pero eres virgen Isabella. —Pude sentir como mi cara se enrojecía ¡maldito hombre. —Ok. —Lo vi firmar la línea punteada antes de devolverme los papeles—. No quiero que sea en el edificio en donde vive Garrett. Cláusula décima: Confidencialidad. sujetando nuevamente mis caderas con sus manos. Nadie debe saber acerca de este contrato o tu propuesta. Cullen —murmuré en voz baja. en efecto lo soy.—Tienes el ego muy alto. se levantó del escritorio y caminó hacia mí. era mi primera vez. esta vez sere breve ando sin inter chicas lo que es muy triste para mi. —Me follaras… ¿Aquí? —los sofás se veían cómodos pero joder. de hecho eres la primera mujer aparte de Leah. a Jo por ser un cohete gracias mi preciosa y a Salem que fue quien subio el Capi nena te amodoro. —Conoces mi departamento. ha llegado el momento. maldito!—. Y sin más que decir. gracias a todas por leer. yo te hare el amor. —Entendido. Bzos Aryam . ¿Eso es todo Isabella? —Cláusula Novena: Lugar para intimar —Edward centro sus ojos en mí—. porque la primera vez que te tenga bajo mi cuerpo. lo leeré después. —Y te aseguro que se me subirá aún más. Una risa suave escapo de su interior. Isabella. así que nuestros encuentros serán allí o en tu casa. me besó… Corro a esconderme jajajaj . Ahora. ¿Eso es todo? —Prefiero tu casa. Rose y Esme que lo conocen.

Nada me lastimaba. Jacob. NA: ¡LEER IMPORTANTE! Solo las valientes se quedaran junto a mi luego de este cap. Afortunadamente. Lo único bueno en todo este embrollo. Me gustas a rab iar yo te deseo me llegas a desesperar Es tan grande lo que siento por ti que tenerte no b astará… La fuerza del corazón. ya que Carlisle mi padrino y su esposa Esme. No me quejaba de mi vida. Promesa que no pudo cumplir cuando el respetado club en donde iban a reunirse con varios amigos. alguien en el cielo había dado un buen voto por mí. . lo conocí en el lugar de acogida que me llevaron. no podía tener hijos. alias Jake —para mí el chucho—. no habían ido a la dichosa fiesta porque la hija de mi padrino se había puesto enferma… Carlisle tenía una hija producto de su primer matrimonio y estaba casado con Esmerald Platt que. fue la compañía que conseguí con Jake cuando estuvimos en el orfanato. aunque no había sido un jardín de rosas. Alejandro Saenz OUTTAKE EPOV: Porque serás Mía. . una mujer mayor que no quería hacerse cargo de un niño como yo—. desafortunadamente. al no tener un familiar directo —mi padre era hijo único y sus padres ya habían muerto. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. . Aunque bastante realista y cínico. Cuando fallecieron mis padres. mi madre. mientras Carlisle demostraba que él podía quedarse conmigo. . solo tenía a la suya. había sido un ir y venir. quizás un poco. Cruel… Sí. explotó por los aires. . . Mi madre me había dado un dulce beso en la frente y mi padre me había revuelto el cabello prometiéndome que jugaríamos beisbol al día siguiente. Edward pov Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. . Una lucha constante en tribunales por parte de Carlisle pidiendo mi custodia ya que.*Chapter 8*: Por que Seras Mía Outtake. . Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction . . Cuando llegué al lugar. nada me tocaba. por favor leean la nota de autor al final del cap. yo solo los utilizo para mi diversión. Mi vida de ahí en adelante. la vida me había hecho así y era feliz siéndolo. sin sentimientos más que por los seres que se habían convertido en mis padres y mi familia. Yo era un feliz hombre de hierro. pude notar en una . pero ¿qué vida lo es? Mis padres habían muerto cuando yo tenía nueve años.

Quizás tenía razón. conocimiento. Cuando cumplimos la edad suficiente para elegir carrera. por la fundación. hasta los quince… el día de mi cumpleaños. ya no me simpatizaba. etc. el placer tan intenso que se disfrutaba en el momento. Jake fue el único que terminó la carrera como tal y se especializó en pediatría. Estábamos jugando a las escondidas y nos escondimos juntos en el baño. de ahí uno de mis lemas: La vida es como el punto G. Éramos súper héroes Batman y Robin. ya que con el tiempo Rosalie se nos unió. Me gustaba escuchar a la gente. A pesar que con Rosalie era difícil. que fueran unas completas perras a la hora de intimar. así que vivía haciéndonos travesuras o a Esme. Car lo dudó pero solo bastó que sus ojos se cruzaran con los de Esme para que ella lo convenciera. aprendí que el cuerpo es dominado por la mente y el poder de la mente. el sexo vainilla no iba conmigo me gustaba derrochar pasión y lujuria. Europa. De su mano conocí la mayor de las perversiones. Vampiros Vrs Humanos… En donde yo era el vampiro y debía robarme un humano para succionarle la vida y hacerme inmortal. fue entonces cuando yo quise que eso pasara muchas veces… quería saber todo. Indonesia y una mujer. De ese juego se ramificaron más: Aliens v/s Humanos. fue mi maestra. Me llamó cara pálida y yo lo empujé. muy linda. mi llegada y la de Jake fue positiva para ellas dos. Rose era una pesada. Esa mujer. pude ver la inquietud en sus profundos ojos. las conocí y las practiqué. pero siempre con una misma víctima… Aunque a veces. así que él lo hizo y desde ahí. es jodidamente poderoso a la hora de practicar. como lo había hecho con Jake. no quería a Esme y tampoco a nosotros. que me acerque a él y revolví su cabello como papá lo hacía conmigo. tres veces más que en un primer orgasmo. ambos escogimos ramos médicos. Miré su piel tan rojiza y sus ojos tan negros como un par de carbón. Así que Rose. le dije que quería que adoptáramos al chucho. En Alemania. Los juegos estuvieron bien. Cuando Carlisle entró a hablar conmigo. ya me habían dado mi primera mamada.esquina había un chico llorando. yo era tan blanco y él… tan rojo. pero meterse entre sus piernas era el jodido paraíso. mitos. Unos meses después. Kate era la mejor. La sexología me ayudó a conocer mi cuerpo. Los juegos se fueron poniendo cada vez más candentes. primero que todo por Carlisle y. Rose nos miró feo y ambos le sacamos la lengua —a los ocho o nueve años. por qué sentíamos que íbamos a explotar y quería ser el mejor haciéndolo. tabúes. Jake y yo entramos a la facultad de medicina en Harvard. la más hermosa y espectacular de un bello Harem. miles de historias y yo las absorbí todas. y me dijo que sus papás estaban en la tierra prometida de yo no sé quién. éramos unos verdaderos genios a la hora de crear. deseo frenético de fundirme en un solo. teorías. definitivamente. la India… Siempre había sido muy curioso en cuanto al sexo. Y yo… Yo me dediqué a viajar. Podía pasar horas dejando que un hombre la penetrara sin correrse. decidí cambiar de área y me fui por la Psicología. él me miró y. como si buscara algo. me gustaba sentir y que me sintieran. Rose. en segundo lugar. me gustaba tocar y que me tocaran. Sexo por montones. Jacob me habló de su tribu y sus normas. siempre le succionaba la vida en una partes que de verdad me encantaba chupar. la hija de la cocinera de Esme. el chucho se convirtió en mi hermano. pero nunca dejábamos que la lastimara. pero fueron esas tres mujeres las que me enseñaron a ser todo lo que sé y lo que soy. Cuando tenía catorce años había visto mi primera película porno junto con Jake y. aprende donde tocar y tendrás a las mujeres a tus pies. tenía dieciséis. a los catorce y medio. Jane Kunnis me enseñó el significado de practicar y no explicar. de la mano de Kate. Los primeros días fueron difíciles. Jake se dejaba atrapar o peor era cuando quería ser el vampiro entonces. La víctima siempre era Charlotte. era tan diferente a mí o Rose o algún otro niño que conociera. lo demás fue muy rápido y muy… placentero. Interesantes ambas pero no llamativas para mí. yo me dejaba atrapar lo mataba y era el vampiro Rey. Carlisle nos llevó a la casa Cullen. dominación/sumisión. Rose terminó estudiando periodismo. Jake y yo tuvimos todo el amor de madre que ella podía darnos. era rubia muy. experiencias. Con ella aprendí como hacerlo duradero y satisfactorio. Lobos v/s Humanos. Arabia y por último. era pasional y veloz por eso Indonesia fue mi muro. pero yo tenía un aliado: Jake. El primer semestre fue un desastre. a investigar. En Arabia aprendí los lugares en donde tocar. en su habitación supe lo que era llegar al infierno o ¿al cielo? Sentir como su cuerpo apretaba mi miembro era jodidamente gratificante. Me enseñó puntos que hacían que cualquier mujer se derritiera en tus manos. Aprendí que los pechos de las mujeres eran buenos. . era lo único que podíamos hacer—. Amaba que las mujeres tuviesen incentivo. Y yo amaba tener muchas mujeres a mis pies. Charlotte era buena. creencias. Por lo mismo. esto no era lo mío. Zafarina Raad. a poder dar todo de mí en cuanto al sexo. Charlotte me mando a buscar con Jake.

no era homofóbico pero sinceramente. —Heidy preciosa —ella se removió incomoda pero no despertó—. hacía varias semanas que estaba sufriendo de dolores de cabeza. masajeé mi sien. bostezando perezosamente antes de girarme y detallar el cuerpo desnudo que aún estaba en mi cama. tomando el Ipod y asegurándolo a mi brazo antes de encaminarme hacia Central Park. corrí la cortina mirando al Central Park. Me giré sobre mi hombro y le di una de mis sonrisas patentadas. Era un hombre y mi cuerpo. es la única explicación encontré al ver cómo mi pie aguantaba las puertas metálicas. me coloqué la ropa de deporte intentado ignorar el taladrante dolor de cabeza y salí a la habitación. pero no me dolía. esa era la palabra. Regresé a casa con mi familia y empecé a hacer lo que más me gustaba: hablar de sexo y follar… . ahora simplemente estaba matándome. era hora de levantarla. pero la verdad. Cuando se bajó del ascensor respiré fuertemente. Sí. Grité fuertemente. —Buenos días —murmuró. miré mi hombro y las marcas de sus uñas estaban ahí. y eso que no había bebido ni una puñetera gota de alcohol. solo era la pesadez que queda después de un gran dolor. Maldije por lo bajo sin querer abrir los ojos. ya sabes cómo son las cosas conmigo — murmuré.. sentía como si tuviera un yunque sobre la cabeza. Salí del departamento. la había visto varias veces. hoy me entregarían los resultados de la resonancia que Carlisle me había mandado a hacer cuando fui con él. . Amaba mi buena y jodida vida.. Caminé hacía el baño buscando en mi botiquín los analgésicos. abrí la ducha de hidromasajes y dejé que el agua se llevara todo rastro de sueño. la vida está llena de ellas… Es un deber compartir los conocimientos y más cuando son tan placenteros. me dejé caer sobre la cama tendida. Salí de la cama y me estiré todo lo que pude sin importar mi desnudez. Tomé los dos comprimidos y un poco de agua de la llave... nena —era consciente que habíamos pasado casi toda la noche despiertos y luego de los cuatro orgasmos que le había proporcionado. agarrándome la cabeza con ambas manos y golpeándome contra una de las puertas. el elevador tardó horrores en subir. me producía algo de repulsión. Coloqué una almohada en mi cabeza y grité. Levántate ya Heydi y vete antes que vuelva. Al principio eran esporádicos. caminé hacia el elevador justo cuando las puertas se cerraban. así que Heidy ya no estaba. Si la cabeza me dolía cuando salí del edificio. solo se sentía plenamente satisfecho si estaba con una mujer… No me iban los hombres. era como tener un jodido taladro en haciéndome agujeros en el cráneo. La sentí murmurar algo bajo su aliento. Me levanté de la cama. linda. linda. Me di una ducha rápida y me coloqué uno de mis trajes de tres piezas. como sentir el cuerpo desnudo de una mujer retozando junto el tuyo. no es como si alguien fuese a verme. afortunadamente. —Yo te llamo preciosa —besé su frente. porque ni de riesgo iba besar su boca. Heidy había sido una maldita tigresa. Una chica estaba ahí.. No espectacular. mientras con la mano hacía presión en mi sien. me coloqué mis gafas oscuras y el elevador se detuvo en el sexto piso. el sol empezaba a salir así que era mejor salir de la cama de una jodida vez. — ¿Te veré otra vez? —preguntó adormilada. ¡Detengan el maldito mundo que quiero bajarme! Entré a mi departamento y casi corrí a mi habitación. Son las seis de la mañana. pero de unos días para acá. por lo que me agache en la cama. La chica de horas atrás . Heidy seguía plácidamente dormida. no hermosa. Había demasiadas mujeres en este mundo como para practicar hasta ser el mejor. Saludé a Quil.Enseñanzas. la cabeza me palpitaba furiosamente. . sin poder hilvanar una palabra exacta.. ella debía estar destrozada—. no me importó. Desperté alrededor de una hora después. cayendo en un ligero sueño. Luego de un par de trotes y estiramiento tuve que volver a casa. Esme siempre dijo que era de movimientos rápidos y esa. Solo deseaba llegar a casa y que Heidy no estuviese ahí. Todo estaba en silencio. estaban siendo bastante seguidos. porque yo sé de sexo y de perversiones. el matrimonio Evans tenía cita a las 10:00 de la mañana y eran casi las 9:30. era linda. anoche me había excedido. Ella levantó su cabeza y yo peine sus cabellos dejándole la cara despejada.

viendo como sus piernas se movían. Durante la mañana. dejando el florete en el sofá de enfrente—. La detallé bien. El edificio. No fuerte pero sí jodidamente incómodo. Lo que empezó como una mera investigación. pero ayudar a una pareja en crisis con mis conocimientos. orientar personas. era fanática de los perdedores de los Lakers. esas que no parecen quebrar un plato son las que más ardientes en la cama. era una torre de veinte pisos que constaba de un hospital. Luego del almuerzo. Había llamado a Leah informandole que tenía una cirugía de último momento. sentía a Leah mover cosas en la cocina. — ¿Tan buena fue la juerga de anoche que te quedas dormido en mi sala? —musitó mi hermano. labios carnosos y ojos aparentemente inocentes. presionando más el florete. Y eso era lo que hacía: rescatar matrimonios. ¿verdad que sí cabrón? —Jake rió—.. ¿Emily? …¿Heidy? pude evitar la sonrisa lobuna que iluminó toda mi cara. Me pregunté internamente si me había quedado dormido—. quedando en una franelilla. Tenía buen cuerpo. un centro de servicios neurológicos.estaba frente de mí cuando las puertas se abrieron.. Son igual que el dicho: "Una dama en la mesa y una zorra en la cama". Después de hablar con Dayana Thomas y con el matrimonio Stevenson. Dejé la oficina. Jake no estaba. parecía una adolecente por su forma de vestir pero estaba seguro que rondaba entre los 24 a 26 años. Winnie y Pooh son reales… puro musculo —intentó dar un par de besos a sus bíceps y yo le arrojé un cojín. al parecer. Leah salió a buscar a Eddie al veterinario. — . Leah y yo pasamos a la sala para charlar. — ¿Piensas abordar o vas a quedarte mirándome todo el día? —dije mostrándole mi sonrisa más sexy. La vi detallarme por el espejo lateral pero fingí que no me importaba. Por varios minutos nuestras miradas se unieron. En recepción. la vi arquear una de sus cejas y luego entró a la cabina. Era de las que me gustaban más. la fundación que mi padre y Carlisle habían creado cuando yo aún no existía. hoy era una organización con más de 1800 empleados. como médico. ella salió del elevador sin embargo. tres de ellos eran de mis familiares y las oficinas administrativas. —Fue Heydi. Cerré los ojos y me recosté en el sofá. el cabello castaño le caía hasta la mitad de la espalda y. pasando mi mano por el rostro di un sonoro suspiro antes de sentir la punta roma del florete. diez consultorios particulares. chucho. su cara tampoco estaba mal. Negué con la cabeza y llegué a mi auto. no pude dejar de observarla mientras las puertas se cerraban. tenía el pantalón de vestir pero se había quitado la camisa y la corbata. era gratificante. Joder. Nada como los Bulls. con razón te quedaste dormido en mi sala. Jacob? —murmuré muy despacio. imaginando esas mismas piernas enredadas en mi cintura. —Ve a dormir a tu casa gigante —sentenció él. me diste tiempo para ponerme cómodo y comer. ¿Quién fue esta vez?. Jodido suertudo —murmuró en voz baja—. — ¿Que no estás muy cansado como para joder a tu hermano. A pesar de mis gafas. Follar era placentero. Era una de las ramificaciones de "Otra Oportunidad". — ¿Esteroides?. —Deja de joder. ya quisieras debilucho. pude observar que tenía buenos pechos. relleno en los lugares justos. estuve atendiendo a los Evans. acomodando sus auriculares e ignorándome completamente. la cabeza seguía dándome pequeños pálpitos pero no era tan fuerte como esta mañana. tenía tres sesiones y un almuerzo en casa de Jake. tendría que decirle a Carlisle que me recetara algo mucho más fuerte. salí de oficina diciéndole a Clarie que tomara todos mis recados y cancelara las citas con los matrimonios Richarson y Thompson.. ¿no sabes que los esteroides anabólicos son malos? —enarqué una ceja. Cuando llegué a casa. apenas si había cerrado los ojos —Casi media hora. un banco de esperma y ovulación. aflojé y me fui a ver a Jacob. algo relacionado con apendicitis. Eran una pareja relativamente joven que estaban en mi consulta por una infidelidad. Era un maldito pervertido. ¿Irina?. — ¿Me quedé dormido? —dije incrédulo. Por la tarde atendería dos pacientes más antes de verme con Carlisle para que me diera los resultados de mis últimos exámenes. —La risa estridente de mi hermano me hizo abrir los ojos. había estado ignorando la pequeña punzada en mi cabeza. un centro de ayuda para todo lo relacionado con la inseminación artificial. excelentes curvas pero un ácido gusto por el buen vestir.

lo sé. yo escogí la esgrima y Jacob —que era un copión—. ¡te juro que luché! —fingió ofenderse y yo sabía que lo hacía solo porque Leah no estaba por aquí. Estábamos en el décimo tercer piso del edificio "Otra Oportunidad". donde quedaba el centro de investigación neurológico "Vivir". —He mejorado mis técnicas. Jake lo esquivó. ¿Qué no te entrene bien? —pregunté con toda la seriedad que pude reunir. A veces te necesito para que alejes a las chicas indeseadas de mí —me acomodé en la silla hablando con confianza. —Carlisle es un jodido cotilla —murmuré en voz baja. yo lo cuidaba y lo amaba y él me amaba a mí. —Me entrenaste más que bien hermano. Sacudí la cabeza y abrí más los ojos. —Quieres que te haga papilla chucho. —Te parece si jugamos un poco —miró su florete. dio un respiro largo y me dejó sentar. . todo fue oscuridad. mi muy loco hermano había cometido la estupidez de matricidiarse hacía dos meses. destreza mental y física. . apretando mis dientes y luego de ahí. pequeño Simba —dijo levantándose y agarrando su florete. sí me dijo la verdad cuando me comentó que estaba mejorando. No era muy bueno pero yo le ayudaba en lo que podía. estás encadenado de por vida. pero volví a sacudir la cabeza y realicé un contra ataque. —Mejor. Pensé que tenías consulta. el florete era mi favorita y con la que Jake mejor se desenvolvía. — ¿Cómo te sientes? —preguntó Carlisle. Abrí los ojos lentamente para ver a Carlisle frente a mí. —Ese infeliz apenas consigue presa me deja solo —me reí—. Llevábamos unos minutos y ya había tocado a Jacob varias veces. — ¿Florete? —le pregunté con que "arma" íbamos a luchar. lo vi caminar al bar y tomar dos vasos con whiskey—. —Cancelé. me coloqué mi traje mientras él se ponía el suyo. Carlisle me dijo que te verías con él más tarde ¿has seguido con esos extraños dolores de cabeza? —inquirió preocupado. fue una operación fácil. la cabeza me dio vueltas en un breve instante. quería estar contigo un rato. De niños. Jacob estaba junto a él. De las tres que se utilizaban. amaba este deporte ya que combinaba todo. Jacob era como una mascota para mí. Carlisle Cullen —como les conté—. — ¿Muy cansado? —pregunté mirando el florete mientras Jake me daba un vaso y sentándose en el sofá frente a mí. escogió lo mismo. debido a los movimientos y la rapidez con la que debías realízalos. desde que lo hiciste. Cuando cumplí once años. era mi padre a efectos técnicos desde que mis padres murieron hace 22 años. No debiste casarte. Sí. Jacob dio un ligero asentimiento y tomamos las posiciones para empezar. marché hacia delante y fue ahí cuando todo mi mundo trastabilló. Caminamos hasta el cuarto de esgrima. Jake volvió a sonreír. ¿qué sucedió? —dije mirando a Jake y a mi padre. ya que Leah no podría escucharnos—. Sentí como el mundo daba vueltas. simba —se burló—. Me he sentido bien —mentí. Carlisle me detuvo. soy como el llanero solitario: solo de fiesta en fiesta. Siendo honesto. pero Cupido es un jodido hijo de puta y lanzó su flecha a mí. No me digas que Garrett no es buen sustituto. me sacudí poniéndome la careta y colocándome en guardia. Fue en contra de mi voluntad enamorarme de Leah. No me gustaba para nada la mirada de Carlisle. Carlisle quiso que practicáramos algún deporte. dejándome solo y abandonado. te traje con Carlisle —dijo Jake rápidamente. En estos momentos sentía el leve malestar que no me había abandonado en todo el día.Eddie… casi lo mato cuando supe que le colocaron así al chihuahua de Leah—. Jake rió—. Jake lo había llamado así. . tengo una leve pesadez en la cabeza pero no es dolor. intentando sentarme en la camilla. sintiendo el sabor amargo en ella. —No tanto. . Irina preguntó por tus huesos — Jake me mostró su argolla de matrimonio. tomó el oftalmoscopio y reviso mis pupilas. —Me extrañas. Jake hizo un contraataque dándome en el pecho me fui hacia atrás sacudiendo la cabeza. —Edward —sentí que me llamaban. como en los viejos tiempos —alcé una ceja mientras me llevaba el vaso a la boca. —Estábamos en un encuentro y te desplomaste en el suelo.

se sincero conmigo —dije sin titubear—. Estos. La abracé fuertemente besando el tope de su cabeza. Terminé de cambiarme y. junto con Jake. —Edward… —Mamá ve con Leah. por lo que hicimos otro estudio complementario —Carlisle hizo una pausa—. mientras Leah me daba un golpecito en el hombro. —Rose lo resolvió. Esme se lanzó a mí. Rose y Leah estaban junto con él e incluso estaba Eleazar Denali. . Ma' —le di un beso en la frente—. en la base del cerebro. en tu caso. — ¿Te sientes bien. la cual tuvo mostró el porqué de tus dolores de cabeza —podía sentir la tensión en la sala… Jake. tus signos vitales eran débiles. Rose acaba de llegar. Leah —llamé a mi cuñada—. son hereditarios o causados por enfermedades como las placas ateroscleróticas que debilitan las paredes de los vasos sanguíneos. —El programa —dije mirando a Jake. Carlisle te contará todo. ¿Qué sucedió? ¿Qué horas son? —Edward —Jacob. Esta reflejó una tumoración en el Polígono de Willis. Edward —Jacob me lanzó una mirad fiera—. al ver que no reaccionabas. Leah y Esme están afuera. Te estabilizamos y procedimos a realizar una tomografía de cráneo. — ¿Qué tengo? —traté que mi voz sonara firme. caminamos hacia el consultorio de Carlisle. Edward —dijo Jacob —. mire a la cara a Carlisle pero sus ojos rehuían los míos. dándome un abrazo de esos que me llenaban el alma. —Habla —dije impulsando mi cuerpo hacia delante. —Jake dio un seco asentimiento antes de ayudarme a levantar. tu también ve Rose. Una vez la puerta estuvo cerrada. con su amor infinito. ya que Eleazar ocupaba la otra silla. Esme. Debes ir con Carlisle. Eleazar. Para ser más especifico. ¿Qué sucede? —Cuando la ambulancia llegó. por lo general. —Estás seguro Carlisle —preguntó Jake. —Un aneurisma —Carlisle suspiró—. Esme. siempre me ha llamado así. situando en el Polígono de Willis . ¿Qué demonios pasaba? Fuera lo que fuese era grave. Jake… —Ni lo sueñes. pero el diagnóstico definitivo lo obtuvimos por medio de la angiografia: un aneurisma secular de 8 centímetros. no lloré pero sentí cómo mi corazón se rompía. Por medio de la tomografía. lleva a Esme a la cafetería. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? —Son las ocho de la mañana. Carlisle salió de la habitación dejándonos solos. pequeño? —Esme acarició mis mejillas. ayúdalo a vestir y llévalo a mi consultorio. Pequeño. trasmitiéndome todo su amor y preocupación. Amor… —miró a Leah y ella asintió. necesitaba que estuviésemos solos. Edward. —Edward —hablo Eleazar—. me senté frente a Carlisle y Jake se colocó a mi lado. es algo similar a un globo de bugle lleno de sangre que se aloja en las arterias. Carlisle mando a practicar una tomografía y una angiografía debido a que no despertabas. Carlisle asintió. aunque siempre recordaba a mi madre por su sonrisa angelical y la forma en que cantaba cuando yo tenía pesadillas. —Lo que sea que Carlisle quería decirme. —Jake… Jake —mi hermano me miró—. lo reparó y. amigo de Carlisle y Esme. háblame claro. —Me siento bien. pudimos observar una dilatación a nivel del polígono. —Edward… —Carlisle. Estuviste inconsciente muchas horas hermano. Cuando me dijeron que mis padres habían muerto. Esme era mi madre del corazón.—Jake. un aneurisma como tal vez sabes. tienes un aneurisma intracraneal en la arteria carótida. Una angiografía. Carlisle. — ¿Qué debemos hacer? —quise saber.

Apreté el pomo de la puerta en mi mano. Puede ser mañana o dentro de tres meses. lo aceptaré. ¿Cuánto crees que tardará en romperse? — pregunté a Eleazar. El polígono de Willis está ubicado en la base del cerebro. Edward —murmuró Jake en voz baja—. hay un riesgo significativo de rotura. —Edward —Jake colocó su mano en mi hombro—. ¿Cuál es el procedimiento a seguir? Eleazar habló otra vez. Las arterias que están situadas allí. He hecho una pregunta —nadie respondió—. —Me temo Edward. —Edward. — ¡Esperanza de qué Jake! —dije exaltado—. todo depende de cómo lo tratemos. Tú mismo acabas de decir que es peligroso. Carlisle. Si me ha llegado la hora de morir. No voy a arriesgarme a quedar en un quirófano o peor aún. además de los daños a la masa encefálica y nervios subyacentes. lo trataremos hasta que haga explosión —dije antes de dirigirme hacia la salida. —Ahora no. Tú sabes más de esto que yo. —Edward. No puedes tomar una decisión tan a la ligera. —Si te intervenimos de emergencia… — ¡No! —dije mirando a mi padre y luego a mi hermano—. . — ¿Pero? —pregunté. quiero saber ¿qué pasa si no me opero? —Todos estuvieron en silencio—. ¿Pero? —Es una cirugía de alto riesgo. no puedo darte una fecha exacta. —Un fallo en esta operación puede ser fatal para ti. mira a Carlisle —mi padre bajo su rostro —. quedar como un despojo humano. pero eso no responde la pregunta que te he hecho. —Edward —ahora escuché la voz de Eleazar—. Edward —habló Eleazar—. hay una esperanza de… —Me levanté de la silla. también? —pregunté tajantemente. necesitaba pensar.. —Edward —la voz de Carlisle se escuchaba quebrada—. —Al grano —musité enojado—. lo que puede resultar en hemorragias graves. hijo por favor. Carlisle —miré a mi padre. Cuando el tamaño de un aneurisma aumenta. — ¿Debo seguir tomando comprimidos? ¿O algún tipo de tratamiento? —pregunté mirando a Carlisle. Tenía malditos 29 años y ya iba a morir. ¿si me opero puedo morir y si no me opero. Un coma o muerte. —O sea que. Me giré para ver a Eleazar. Eleazar y Carlisle se miraron y Carlisle se peinó el cabello con las manos—. Eres una bomba de tiempo. nada de lo que digan me hará cambiar de opinión —espeté—. —No. papá. Debido a las arterias. porque estaba seguro de que había uno. Morir. —Entonces. — ¿Y qué conlleva esa operación? —pregunté. si vamos a empezar un tratamiento debe ser cuanto antes. No lo veas de esa forma. necesitaba estar solo. —Porque no te quedas y podemos hablar con calma —musitó Eleazar—.—Entiendo. en casos de aneurisma no los hay.. —Esa no es una opción. que por la ubicación del aneurisma no nos queda más remedio que operar. otras complicaciones o muerte. Carlisle… sus ojos me veían con lágrimas asomando en ellos. Edward —susurró Carlisle—. son las encargadas de que la sangre se distribuya en los hemisferios cerebrales. en la fosa interpendicular del encéfalo. puede traer consecuencias como son una hemorragia masiva. debemos evitar que siga creciendo —murmuró.

¿Eso qué tiene que ver con tu estado de negación y con que vayas a donar al piso siete? —Sería una lástima que mis genes se pierdan —dije pensativo—. Leah o Rosalie. yo armaba un cuadro de lo que hablaríamos en el mes. así que la deje ir. Oprimí el botón del elevador y di un largo suspiro mientras lo esperaba llegar. —Jake me miraba atónito y aproveché su pequeño aturdimiento para entrar en el elevador y salir de ahí. —Soy muy apuesto. —Señorita. Jake ni una sola palabra de esto a Esme. Negué con la cabeza. como si mi cabeza no fuera una puta olla de presión. Faltando media hora para las doce de la noche. —Necesito que me lo diga… —miré a la chica pecosa. ¿le parezco apuesto? —La chica se sonrojó furiosamente cuando le di mi mejor sonrisa y luego asintió levemente. me volteé a ver a mi hermano—. salí de ahí y di tres cuatro pasos. Jake —le dije a mi hermano. peiné mis cabellos hacia atrás y me fui a la habitación. Yo era fuerte. Le di una de mis sonrisas patentadas y me fui a mi cubículo. pero ahora.—Nada me hará cambiar de parecer Eleazar. —Se sonrojó aún más. La cabeza me dio vueltas mientras me cepillaba los dientes. dejando que mi espalda se pegara a la pared del elevador. ¡Maldición Edward. por lo que detuve a una de las enfermeras. sentí el celular repicar pero lo ignoré olímpicamente. el dolor era incómodo. que no entiendes la gravedad del asunto! —gruñó acercándose a mí—. ahora contéstame… —Jake me miró impasible. Llegué alrededor de las siete de la noche a mi departamento. había ignorado las llamadas de Jake y Carlisle en todo el día. Dejé el celular en la mesa de noche y me desnude. así que no vengas a decirme qué hacer con mi vida. Vendré mañana. . —De qué diablos estás hablando. las lágrimas picaban en mis ojos pero no lloraría. pero Aro elegía que día se hablaba de cada cosa. —Sí doctor Masen. ahora necesito salir de aquí — abrí la puerta dispuesto a salir—. así que inspiré profundamente y salí. Cuando era apenas un niño. Miriam? —Creo que también te estás enloqueciendo —murmuró Jake—. había prometido delante de la tumba de mis padres que no lo haría. Fui a la cocina y me preparé un emparedado. Y ya que me voy a morir. ¡No me jodas Jacob! Yo nunca me he metido en tus asuntos. si era posible. —Voy a hacer una donación —sonreí como si nada sucediera. ¿Porqué tú harías una donación en el piso siete? Me giré. es usted muy apuesto. quedando solo en bóxers. ella se encargó de que notara su muy corta falda cuando se agachó accidentalmente delante de mí. quiero irme. Me pregunté internamente si estaba tomando la mejor decisión. Me vestí con uno de mis trajes y salí al programa "Hablemos de Sexo". soy apuesto ¿verdad? —Edward. Carlisle. lo soportaría. quería que este día se acabara. ¿Soy o no soy apuesto —miré su gafete—. cerré los ojos y suspiré. —Edward…. —Edward —escuché la voz de Jake. sentí como la puerta se abría y tomé aire fuertemente. Antes de entrar a mi cubículo. Me apoyé contra la pared. palpitante y cansino. devuelve tú pálido trasero al consultorio de Carlisle y programa tu… — ¡NO! —Nunca le había gritado a Jake—. me levanté. —Cállate chucho —dije tajante—. ¿a dónde crees que vas? — ¿Al piso siete? —devolví la pregunta arqueando una ceja. por lo general. — ¡Qué demonios vas a hacer en el piso siete! —gritó llamando la atención de varias personas. —Sí. Ese era mi terreno. —Jake. —No esperé su contestación. amaba ese programa. voy a dejar unos de mis soldados guardados. Masqué despacio y bebí mi lata de Coca-Cola. Al llegar a WTF. Lauren me entregó lo que haríamos en el programa. eres apuesto. soy demasiado sexy y follable como para desaparecer del todo. Conteste señorita. soportar el dolor taladrante hasta que el aneurisma hiciera ¡BOOM! o quedar como un vegetal en el quirófano.

es su primer libro erótico. —Nos vemos cuando terminemos. la. —Oye. estaba a punto de ordenarle que se volteara contra mi escritorio. la… saca eso de mi cabeza Rosalie. —Descansa un poco. debiste quedarte en casa descansando —murmuró enojada —Rose… —No puedes seguir así. mujeres que hacen cualquier cosa por tenerlos. las prácticas de esgrima con Jake… —Todas las zorras que te tiras. —Escritores… Creen que porque plasman todas sus frustraciones eróticas en un papel. los volví a abrir. —Esos libros son una perdedera de tiempo —bufe—. Rose me dijo que te trajera analgésicos —asentí y ella me dio los dos comprimidos blancos y un vaso con agua que tomé rápidamente. eso era lo que este programa iba a darme. Tú sabes —sus labios se posaron en los míos y apreté el amarre a su cintura. hay que apoyar a esa chica y darle confianza. —Estoy bien. el consultorio. hablaríamos con una de esas nuevas chicas que creen que porque colocan porno en sus libros. —Sí. le diré a Lauren que te traiga unos analgésicos. hacía que mi constante dolor de cabeza se amortiguara. Rosalie —dije frustrado. Mi polla saltó ante la sensación de un coño húmedo y caliente cerca.. peiné mi cabello con mis dedos y me fui al programa. mientras sus manos desordenaban mi cabello—. sin necesidad de un escritor "divo". solo me duele un poco la cabeza. ¿crees que tu dolor de cabeza mejore antes de salir al aire? —No entiendo porqué Aro nos pidió esto… Sabes que odio tratar con personas que no saben el tema —fastidio. —Iré por los analgésicos. Además. —La. —Me preguntaba si teníamos tiempo. ¿qué te dijo Carlisle? —Nada.—Sigues sintiéndote mal. cuando la puerta se abrió. tienen un gran libro. Salimos en cinco minutos.. Hombres dominantes que cambian de un día a otro. Seth está terminando de organizar todo con Emmett. —Te sientes mal. está en cabina. —Rosalie salió de la oficina mientras murmuraba. —Parece que ya te sientes mejor —murmuró Rose—. Benditas sean mis tres maestras. —Lauren apoyó su cabeza en el hueco de mi hombro. . subiendo su camisa hasta que mi manos alcanzaron uno de sus pechos. la. tu vida en exceso. el programa. Rose y yo podíamos perfectamente hablar sobre libros eróticos. —No vamos a hablar de mi vida. Emm y yo vamos a practicar alguna de esas posturas. Es solo cansancio. estoy leyendo una buena trilogía. Lauren gimió y yo amaba el poder que me daba saber cómo y dónde tocar. saben de sexo y erotismo. preciosa —dije levantándola de mis piernas. —No todos somos como tú —sonreí y Rose también—. diciendo cosas para nada bonitas. — ¿Nada? —No es. nada Rosalie. pude con el programa sola ayer. —Hola hermoso —susurró Lauren en mi oído. Cerré los ojos fuertemente y no fue hasta que sentí el peso en mis piernas que. En veinte minutos empezamos el programa. —No dejes de hacerlo —dije mientras me relajaba sentir sus suaves dedos en mi cuero cabelludo. — ¿Sabes si ya llego la escritorcilla? —Me había enterado que en el programa de hoy.

no se explica. Cuando bajé al estacionamiento. mientras Lauren se arreglaba su falda y me daba pequeños besos por los dos maravillosos orgasmos que le había entregado. me hacían reconocer todos los autos y después de mi Aston y el Ferrari de Rosalie. — ¿Quieres que le hable de sexo a una chica? —Exacto. esto es importante. comí otro sándwich y me fui a la cama. succionando y dando pequeñas tocadas a su clítoris hasta hacerla llegar a la cima del clímax. Lo sé. sería mentirles. El celular empezó a sonar y lo tomé pensando en mandar al infierno a Jake o a Carlisle. — Garrett. Varias chicas coquetearon conmigo. . Necesito un favor tuyo. . —Naa' ya estoy en una. Decir que no me divertí picando a la "Escritora". noté un auto extraño.. Parecía un ratón frente a un león. era el cabrón de Garret. Lauren lo sabía. fui hasta el bar más cercano y pedí dos Heineken. cabrón pero Bella es especial. pero no tenía ganas de nada. —Soy todo oído.. seguí lamiendo.Me llevé una gran sorpresa al ver que era la misma chica que vi en el elevador del apartamento. mi mente estaba más allá… en el auto rojo con negro. Necesito… es otro favor… Espera chiquita. lo que para efectos prácticos era lo mismo. Los años que llevaba trabajando para Aro. así que necesito que seas algo así con su mentor en ese libro. es mi amiga desde hace muchos años y de verdad necesita ayuda. sucedió muy rápido y cuando la conciencia llegó a mí. — ¿Te quedas conmigo esta noche. Sin embargo. Todo un reto. ¿Qué posibilidades habían que Jake le hubiese contado a Garret mi situación? Dejé de pensar tanto y oprimí el botón para contestar la llamada. así que ella se dejó guiar. ¿hay alguna fiesta a la que quieres que te acompañe? —dije escuchando el sonido de la música. ya voy a atenderte. estaba subiendo mi cremallera. viejo. —Tú sabes de sexo. Ella está dispuesta a pagar muy bien. porque me di cuenta que entre las sombras. Por encima se le veía que ella sabía de sexo lo que yo sabía acerca del celibato. haciéndome sisear de dolor pero aún así. Para qué soy bueno. Me prometiste terminar lo que estábamos haciendo antes que la frígida de Rosalie entrara en el cubículo. no solo a Lauren. Ese auto debía ser de Isabella Swan. querida. Así que íbamos a jugar a ver quién caía primero y jugando. . Pensé en contestar. no le era nada indiferente... Me divertí de lo lindo mirando su rostro cuando Seth le dio mi pequeño regalo. Masen. tenía una lengua filosa. Dejé a Lauren en su departamento. tigre? —Lauren pasó su uña pintada con un rojo sangre en mi pecho y yo sonreí sardónico—. la quiero mucho. cuando pasé al lado del vehículo no pude evitar reír. sabes perfectamente que el… —El sexo se practica. ella estaba ahí. —Hey Masen —chilló cuando contesté—. Toma apuntes. Miré hacia el auto. Quizás le sirva para que su lib ro no sea un fiasco… A pesar de estar con Lauren. mas no subí. Lauren tiró mi cabello. Pero no eran ni Carlisle ni Jake. y pagaría por ver su cara cuando descubriera lo que era. Verás. En cambio. Afortunadamente para ella. la maldita editorial quiere que haga un jodido libro erótico pero Bells es más virgen que la Virgen María. —Sus labios se apoderaron de los míos. ella cuadró su postura cuando me vio. . enroscó sus piernas en mis caderas. la empujé hasta el capo de mi auto y me dispuse a hacerle hervir la sangre. pero parecía que estuviese vacío. en los besos yo mandaba y guiaba. pero la reduje rápidamente. tengo una amiga que es escritora. Pagué la cuenta y me fui a mi casa. nada. Sanders. yo era simplemente el mejor. sino también a cierta escritora que no tenía ni idea lo que era una buena relación sexual. ese auto era el más lujoso de los que estaban ahí. Al llegar. —Al parecer el hijo de puta ya estaba entrepiernado con alguien—. Podía hacerse la difícil pero lo veía en su mirada. ella se resistía pero yo. Lo demás.

. pero eso sonaría gay. Esme pregunta y ya no sé qué decirle. Como sea —colgué. —Edward. —Está bien —dije frustrado—. no puedes pedirme que apruebe que te suicides. sea hoy sea mañana o dentro de tres meses. —No puedo permitir que… — ¡Basta ya! —me exalté—. no insistas. la respetaré. —Te diría que te amo. Eleazar. eres mi hijo. Anda hermano. He estado dándole vueltas pero ella no va a créeme. lo sabes. Simplemente porque esta es mí maldita vida y hago con ella lo que se me dé la reverenda gana. —No Carlisle.. —Lo sé. así que por favor hijo. —Te estás condenado a muerte —me recriminó. frito o mejor dicho frio. dime que sí. no habrá nada que hacer. me recetó comprimidos para el dolor y para la presión. ¿Llamas a Eleazar tú o voy yo por él? —Como llamado por los dioses Eleazar entró. —No le veo la gracia Edward —dijo enojado. aunque no venía solo. para cuando ella sepa la verdad yo estaré muerto.. No vamos a hacerla sufrir.. si es tu decisión final. Mañana en el Corner Bistro. esperaba no toparme con Carlisle pero para mi mala suerte. El resto de la tarde. así que gracias.. era mi puta vida. Fui temprano con Eleazar. sí. No es necesario que consigas otro especialista —miro a Carlisle y mi padre solo asintió. —Amo a Esme. —Edward. —Yo sí la veo. Solo serían tres meses. vi como Eleazar abandonaba el consultorio. ya hablé contigo ayer de esto. a las ocho y que no me haga esperar —le dije seriamente. Esto es para los tres. me conoce demasiado bien y tú. no voy a operarme. menos la verdad —Carlisle negó—. El día siguiente fue todo un caos. me la pasé atendiendo casos en el consultorio . hazlo por tu madre. . —Sí. suicidándote. —Jake. y de verdad papá —caminé hacia él y coloqué mis manos en sus hombros caídos—. ¿vas a seguir tratándome o tengo que buscar otro doctor que respete mis decisiones? —Estaba harto de todo esto. malditos tres meses. según él debía mantenerla estable. en el tema de sexo tú eres el maestro. tú lo sabes y ella también… y la seguiré amando hasta que me muera. Carlisle.. —Pero yo no la veré sufrir. Yo sé follar. mí maldita decisión. esto es para ti. —Hijo —su tono de voz fue bajo—. mientras mi hermano negaba. Carlisle estaba ahí. Ella es bastante casta como para un libro de ese calibre. . me gustaría que me apoyaras en esto. . —Tranquilo Edward. —Tu padre era especial para mí. siempre lo he hecho y ustedes no van a disuadirme. Porque eso es lo que estás haciendo. — ¡Sufrirá de todas formas! —gritó Carlisle perdiendo los estribos. Eleazar me realizó una nueva angiografía y después de los exámenes de rigor. eres el hijo que ella más ama porque tú la amaste tan pronto la viste. No voy a entrar al quirófano sin la certeza de que voy a salir entero de ahí. dime que sí. —Es mi vida. pero es muy buena escritora. Siempre estaré agradecido contigo por haberte hecho cargo de mí. No hablemos más de esto y dile cualquier cosa a mamá.—No. Jake venía con él. —genial mas tortura para mí. en el hoyo. Le diré a Bella. el maldito dolor de cabeza no se iba.

mis dedos se hundieron en su tibia carne y entonces me di cuenta que Isabella no carecía de experiencia. — ¿Terminaste. el muy. Esta chica era un pequeño diamante en bruto. un chico llegó indicándome el camino al apartado. papa? —pregunté dramáticamente—. Debería decirle a la gatita que interponga una queja. miré a la chica menuda sentada frente en la mesa—. de fecundación. Al entrar me encontré con Garrett y vio mi jodido desastre. Finalmente.. Fui al baño del restaurante y traté de sacar todo el almíbar de mi cuero cabelludo. Mis dedos se colaron por sus bragas mientras le explicaba las sensaciones que sentía. la tinta y los arboles que se talarían para hacerlo físico a cambio de tenerla a ella. pregunté al portero por el número del departamento de Isabella Swan y aunque le mostré el paquete que iba a entregar. diciendo que mi esperma se utilizara después de 4 meses. —Ves lo que me gano por tratar de ayudar —dije enojado—.. . ya estoy aquí. Se movía al ritmo de mi mano. sin experiencia y malditamente sensual. solo esperaba que la amiguita de Garret no fuese una solterona cincuentona. Verla con su camisón rosa. Llegué a mi departamento y me di una ducha rápida intentando calmarme. así que porqué no hacerlo otra vez. Subí a su piso y toqué su puerta suavemente. así que saqué un par de billetes y… lo dicho. Negué las solicitudes. —colgué entrando al local—. mi boca capturó la suya. uno que yo quería pulir. Me ofreció dinero a MÍ. una sensualidad que tenía escondida y que yo me moría por descubrir. así que este sería un negocio placentero. Por supuesto. Cancelé la cuenta y salí del puto restaurante más cabreado que nunca. mi erección lista y dura contra su estómago. Desde aquí voy solo. En su perfil de Facebook. Me estremecí de solo pensarlo. me descontroló. Podría demostrar todo lo que yo sabía. Estaba mucho mejor vestida que en la entrevista y hasta podía decir que se veía sexy. Simple y sencillo. encontré todo lo que necesitaba: su edad —y no me había equivocado cuando supuse que tenía 26 años—. mi casa. Me llamó para decir que había mujeres interesadas en mis soldados. Llévanos la carta en un par de minutos —sonreí abiertamente al reconocer a la chica: Isabella Swan. y eso me hizo sonreír como un perro frente a un jugoso filete. se ofendió y me jodió el cabello. Aparque el coche y llegué al restaurante. Salí del consultorio directo al Corner Bistro. nada modesto. la camisa sucia y el pelo pegajoso. lugar donde trabajaba y el nombre de su jodido edificio. Me había divertido picándola un poco. Isabella NO tenía experiencia. su cuerpo a cambio de mis conocimientos. ¿Está seguro que esa es la mesa? —pregunté enarcando una ceja. profesión. —Sí. le daría toda la información necesaria para que su libro valiese la pena el tiempo. —Bien. me mostró lo sexy que podía ser y lo gata que era. uno de los meseros me pasó una toalla y me sequé. Conduje hasta el folladero —llamado así por mis chicas— que estaba en el último piso de un edificio frente a Central Park y. Me vestí rápidamente y tomé uno de los libros que recién me habían regalado. no me la hagas sufrir y compórtate. por lo que hablé con voz dura. ella no es como mis demás amiguitas...y hablé con Kevin. —Masen. Isabella Swan. La besé. tomé dos comprimidos de los que Eleazar me había enviado y agarre mi laptop. señor —dijo el chico. en uno de los mejores edificios de Manhathan.. —Bien. Estábamos en el jodido siglo veintiuno y ella se había metido con mi sexy y follab le cab ello. no quería decirme cuál era el. me di cuenta de algo. En medio de la conversación.. Isabella parecía más inexperta de lo que Garrett decía. que a donde iré no voy a necesitar ni un jodido centavo. Reservación a nombre de Volterra Editores —dije al maitre.. por la plata baila el perro. dejé que mi cuerpo se ajustara al de ella como dos piezas de puzzle y mis manos vagaron por su cuerpo. ¿a nombre de quién está la reservación? —Volterra Editores. Virgen. tal como lo había dejado en claro cuando había hecho la donación. la empujé. ¿Qué demonios le pasaba a esa mujer? Yo le ofrecía un trato justo.. no quería pasar los últimos días de mi vida como un colibrí y ella. Sus ojos estaban fuertemente cerrados. Dile a tu amiguita que se pudra en el maldito infierno — murmuré antes que el elevador se cerrara. Garrett. de esas que creen que pueden retroceder el tiempo y ser barbies. ¿ya estas con mi chica? Por favor. Llegué al edificio. pude sentir y oler el aroma de su excitación. ¡Diablos! ¿A nombre de quién estará la reservación? Marqué el número de Garrett. ella necesitaba ayuda y ya yo no tenía nada que perder. tenía lo que más me gustaba: un coño y no mucha experiencia.

Edward Masen Cullen con mi cuerpo como una bomba de tiempo había llegado a una conclusión mientras peleaba con gatito. se veía tierna pero eso. seguirás negándote a mí. La deseaba. ... la genera. ábrelos. — ¿Siempre piensas en sexo? —me atacó. es por eso que sientes que tu cuerpo está un poco más pesado de lo normal —dije cuando la recosté sobre los cojines—. mordiendo su barbilla—. me gusta la línea del biquini.. Tan pronto cerró la puerta. mientras la alzaba dejando que nuestras caderas quedaran juntas y embestía en ella. su camisón era de Hello Kitty y tenía pantuflas de Winnie Pooh. y la otra. Ahora. —acariciando la delgada membrana. La besé más suavemente y la llevé hasta el sofá.. cuando vayas a mi departamento… —mi voz fue suave y mi miembro estaba justamente en su centro. . tiene como resultado la secreción de endorfina. . Quizás me animo y te doy tu primera clase —le di un guiño y salí de ahí antes de tirarla contra el sofá y darle unos muy buenos y espectaculares orgasmos. mostrándole que estaba igual de caliente—. pellizqué su pezón derecho y la sentí estremecerse. Suspiré acomodando mi doloroso y lloroso miembro en mis pantalones.? —Su voz era baja y jadeante. sacudiéndose un poco. esa es la sustancia que aporta una sensación de relax y bienestar.—Abre los ojos muñeca. si ya antes había imaginado como follarla. Hasta mañana a las cuatro. Quiero ver cómo tus ojos se encienden cuando sientas tu primer orgasmo — introduje aún más el dedo. tenía que gravar el programa y ya estaba en la hora justa y estaba lejos de la estación. me detuve. —La observé detalladamente. así que vengo por ti mañana a las cuatro —me giré para irme pero ella habló. — El sexo libera tensión y el amor. — ¿Cómo.. Nunca has estado con un hombre… —murmuré confirmando un hecho. mientras ella gemía y quedaba laxa entre mis brazos. es algo vacío y hueco —se levantó del sofá. Usa algo lindo. En estos momentos el auto control me valía mierda—. mis manos atacando sus pechos y mi miembro encajándose tan deliciosamente en su entrepierna. no tienen importancia. así que mi respuesta sigue siendo no. no vaqueros y camisas de abuela. pero es demasiado fantasioso. Quería esa mujer en mi cama. la deseaba más de lo que podía imaginar. Grita nena. —Soy sexólogo —le di una sonrisa de las mías y saqué mi dedo—. te haré llegar preciosa —la besé nuevamente. —No te he dicho que acepto —dijo con voz jadeante y temblorosa.. me recosté en la pared antes de mirar hacia abajo y ver a mi querido Dark Vader en pleno levantamiento. mi lengua invadiendo su boca.. Me giré sonriéndole cínicamente y caminé hasta su computador dando un vistazo a un vídeo pornográfico. Puedo deshacerme de la membrana inservible ahora —acaricié su pecho sobre la bata que usaba. no obstante. Podía ver la pasión.. . —ella me miró pensativa—. antes de que mi vida terminara y lo iba a lograr al precio que fuera. El sexo es una emoción en movimiento. pobre… aún pensaba en el amor. Tienes tiempo de ir a un spa y que te depilen. ¿Qué tenía Isabella Swan que me hacía desearla? Ella se deshizo en mis manos y eso no es que fuese raro.. ahora lo consideraba un hecho. señorita Swan. Los corazoncillos y toda esa mierda comercial—. Ella abrió sus ojos oscuros. la lujuria y el deseo porque siguiera—. —No quiero sexo sin amor. definitivamente. ninguna mujer se resistía cuando yo la tocaba. En ese momento lo supe yo. O… puedo deshacerme de ella mañana. Podía verla temblar como una hoja. la miré fijamente y vi la vergüenza en sus ojos. señorita Swan.. —Si quieres seguir viendo este tipo de porquerías. Tengo un programa que grabar. —En la vida hay dos cosas importantes: una es el sexo.. pide ese. Estás tan estrecha nena… No te imaginas cuántas veces he deseado follarte Isabella. El porno no es malo. —El placer físico. conmigo tendrás realidad. que me habría vuelto loco si no tuviésemos ropa encima. Ella era un coño estrecho sin estrenar y yo lo deseaba. . Piénsalo nena. no era bueno para el sexo—. encontrándonos con los míos. el mejor puto libro de la historia a cambio de tu cuerpo desnudo en mi departamento cuando yo te lo pida..

. muchas quizás están tristes. si el grifo pidió perdón y suplico y hasta dijo Te amo. Gracias a Salem Fabian y su incondicional ayuda amiga te quiero no sabria que hacer sin ti. Las amo mil gracias por sus review me incitan y me ayudan a dar cada vez mas lo mejor de mi. quisiera poder contestar su Rev. a Eve y su paciencia con mis dudas existenciales.. a Vero que esta en las sombras.. Edward puede salvarse por un milagro. así que eso lo dice todo. Gene. cris. lina. Maru a todas! Gracias en especial a Genesis por ayudarme a elegir entre Aneurisma y Leucemia (dramática no) y a la Doctora Pao (paola) que aun atendiendo a sus pacientes contestaba mis pin histéricos y aun contesta muis preguntas sea la que sea de verdad mu no hay manera de agradecer lo que haces por mi.. Sin mas espero no olvidar a nadie huyo a las profundidades del bunker donde nadie me tocara Besitos Ary.. yo escribo leo y trabajo XD. a el grupo de TwiZone. Vane. ando peor que la Bella de las 25 sombras.. Eliana.. El cap siguiente esta en beteo y lleva por nombre INDUCCIÓN como hay muchas que no están en el grupo les diré. pero tengo algo que aclarar antes que empiecen mi búsqueda. otras me han de querer matar... Tomen hoja y papel que el Maestro empezara su enseñanza. espero que ambos aprendan algo de todo este embrollo.. pero No me da tiempo en verdad que intento pero sin internet en casa es como difícil. a Jo y su dedicación esta de viaje de fin de semana con sun familia y aun asi saco tiempito para betear el cap. ahora Soy happy End.Hola antes de correr al bunker subacuatico que el Capo tiene para mi.. gracias a las chicas del Harem su entusiasmo me entusiasma a mi. ella solo lee. muy enfermo y el tarugo quiere morir mi parte humana lo entiende. menos un hombre tan arrogante como él. no debe ser bonito quedar en estado vegetativo.. es aquí donde Bella entra en acción quizás Edward sepa de sexo y bella esta mega jodida el asunto aquí es enseñarse mutuamente. kiki. A mi Yuli chiquita. AMO A EDWARD él es espacial para mi y si esta enfermo. mi peque Marie. Tengo que dejarles esta nota. Andreina.

. yo solo los utilizo para mi diversión. .*Chapter 9*: Inducción Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. . . Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction . . Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. Hoy serás mía por fin cierra los ojos déjate querer quiero llevarte al valle del placer hoy serás mía lo sé déjame rob ar el gran secreto de tu piel déjate llevar por tus instintos de mujer entrégate áun no te siento deja que tu cuerpo se acostumb re a mi calor entrégate mi prisionera la pasión no espera y yo no puedo más de amor Entregarte Luis Miguel Capítulo 7: Inducción . . .

tú también debes disfrutar la experiencia —lo escucho. pero no prometo estar de acuerdo —dije sentándome en una de las sillas frente a su escritorio. esto es sexo de muto acuerdo. . lo había visto hacer lo mismo en el programa. Estaba estática. podemos ser pareja… amigos con derecho. no puedo dejar de pensar en lo que en realidad somos: un Maestro y una aprendiz. Simplemente. —La primera. estoy pegada al escritorio y él me beso. —Lo que en realidad quiero decir es "No es esto lo que querías Doctor Sex"—. Solo tengo tres condiciones. Él esta enseñándome. —Nadie va a vernos juntos —lo interrumpí. tú has traído a mí un contrato. —Isabella. he accedido. Este hombre me asusta. —No me iré. era tu boleto de regreso a diez mil kilómetros de distancia. no iba a perder esta oportunidad Isabella —alzó una de sus cejas —. el naufragio del Titanic va ser una jodida cosa minúscula cuando termines esta tontería! —Si no estás segura. mal tienes una hermana bajo tu tutoría. —Escucho. sin duda la distancia entre ambos era necesaria. —Necesito que seas parte activa en todo esto —susurra en voz baja. que bien se sentía interrumpirlo alguna vez. ¿Estamos claros? —La idea no me gustaba pero asentí—. Isabella. ¿Entiendes?. te irás el sábado temprano y no regresarás hasta el lunes en la noche. van a empezar a murmurar cualquier cantidad de estupideces. te alejarías de mí y. Creo que dañar tu imagen. Edward caminó hasta su mullido sillón y se dejó caer. a pesar de que mis labios se movian contra los de él. saldrás y entrarás de mi departamento. dejándome respirar… ¿Echarme para atrás? Lo mejor que podemos hacer… No soy una cobarde. — ¿No te retraerás más? —Negué con la cabeza—. está en un cuarto blanco gritando como loca y murmurando que soy el capitán del Titanic y me voy derechito a estrellarme contra el iceberg. No. ¿Isabella? —Mmm… —murmuré sin saber qué decir. accedí a firmar porque no tengo tiempo para una relación. no sería bien visto ante servicios sociales. créeme. es que estés en mi casa pero ya estamos de acuerdo en que será de lunes a viernes. ¡Te vas a reventar. que he firmado. con sus pro y sus contra. negarme en una de tus… clausulas. Simplemente estoy aturdida —dije caminando lejos de él. Hay una clausula en tu contrato que habla sobre la relación. es mejor que paremos todo esto aquí —dijo antes de alejarse. Ni siquiera un vamos a intentarlo. he tomado una decisión. yo tampoco. Es todo lo que puedo pensar mientras los labios de Edward Cullen succionan los míos. —El idiota tenía razón—. sus grandes y fuertes manos han tomado mi cintura. me atrae pero me da miedo pasar los límites. me beso como jamás en mi vida me han besado pero sigo aterrada. no puedo permitírmelo. pero pienso que si vamos a estar juntos… van a vernos juntos. ¿qué se yo? No daremos una rueda de prensa o daremos un comunicado que estamos felizmente enamorados. somos grandes y estamos claro que lo que tenemos es un trato pero para las demás personas. — ¿Bella? —Edward murmura en mis labios. moviéndolo hacia un lado y otro. —Puedes irte Isabella. aunque no parezca. —No lo he hecho porque ya te tengo aquí.He accedido… He accedido. si nos ven juntos. —No te he visto negarte a ninguna de mis clausulas —dije tajantemente. no lo soy. le entiendo pero dentro de mi cabeza esa voz que nos habla cuando estamos haciendo cosas malas. su aliento mentolado me llega de golpe. esto no es una relación. Charles ha de estar revolviéndose en su tumba ¿Qué demonios he hecho? La lengua de Edward pidió acceso a mi boca. hay paparazzis vigilando en esa zona de Manhattan. también. Tú no quieres una relación. detesto estar con momias —acotó enojado. bien y si no. dando un pequeño beso en mis labios—. quizás a ti no te conozcan pero yo soy una figura pública por mi relación con "Otra Oportunidad" y si no estoy. Sus manos tomaron mi rostro delicadamente y se separó un poco de mí. mientras se apretaba el tabique haciendome salir de mi aturdimiento mental. envolviéndome en un halo que no quiero comprender—.

—Cristo Isabella. Del primer día al sexto de cada mes. —Fue la primera que te dijo no —coloqué los brazos en mi cintura. —Para tu camión Cullen. estamos saliendo y somos pareja. ¿Qué si tomas anticonceptivos? —dijo burlón. Ya te dije que no soy una sumisa —musité tajante. tú mismo lo descubriste —dije con desdén. no sé tú pero mi madre hará preguntas. —Soy virgen genio. tú una hermana a quien darle explicaciones. solo que ante mis padres y mis hermanos. —Exacto. —No me subestimes. nuestras familias. —Nunca he tenido un problema con el ciclo menstrual. —Si yo pienso que debes hacerme una mamada. —En efecto. — ¿Podrías dejar de decirme Isabella? Solo Charles me llamaba así. ¡Qué diablos! — ¡No! —Me levanté de la silla—. esto es entre tú y yo Isabella. sobre tu miembro mientras te masturbas. Obvio que no me cuidaba si estaba entregándole mi cuerpo como bistec en bandeja de plata a semejante perro—. muchos ginecólogos los recetan para controlar el ciclo menstrual —dijo petulante. —Quería decirle algo. —Pero… —odiaba los peros— para nuestros amigos. finjas serlo. —Imagino que estás acostumbrado —bufé. tendrás que mantener las manos para ti solito o en su defecto. —Piénsalo un poco Isabella. No voy a ser ni tu juguete ni tu adorno. tú lo harás. ella puede llegar a darnos problemas si se entera del verdadero significado de nuestro trato. —Nunca me he masturbado. Así como yo fingiré serlo delante de Brithany. abiertamente.—Me parece que estoy de acuerdo. una madre. —Los anticonceptivos no simplemente son para evitar embarazos. es mejor ocultar la verdad con una mentira. pero no estamos hablando de Kath. — ¿Cómo sabes tanto de mi? —Edward rió. Isabella. querido —le mostré una sonrisa hipócrita—. arqueando una de sus cejas. fue distinto. pero con Kath. Conoces a Rosalie. —Tengo una familia. estarán tus manos… o tu boca. ¿mi boca? Ese asqueroso quería que yo me metiera su barra de titanio en la boca. —Y Katheryne Cortez —me dio su sonrisa torcida. —No voy a hacer… —La señorita Isabella Swan se someterá a las ordenes del señor Edward Cullen por el lapso de noventa días —leyó parte del acuerdo que le había hecho firmar… Maldición odiaba cuando hacía algo y se me devolvía para morderme el trasero. ¿no pensarás que no he investigado quién eres? —volvió a mover su silla—. —No es muy diferente… —dije con indiferencia. Esme es la única mujer que amo en este mundo. En fin. . después de ver como la metía en el culo de la zorra del estacionamiento… Estaba loco. —Edward volvió a darme una carcajada limpia. Isabella. No te pido que seas mi novia. ellas no dirán nada es simplemente un formalismo. Isabella. — ¿Te cuidas Bella? —lo miré con cara de wtf. Isabella. si alguien pregunta a nuestras familias. así que no veo razón para empezar a masturbarme a mi edad. —Si como no… —Digamos que siempre tengo un par de manos extras dispuestas a hacerlo por mí y en esos tres meses que siguen.

ella lo sabe todo desde tu asquerosa propuesta hasta el contrato. es mi hermana por cosas del destino y él es Jacob. para efectos técnicos. a mí me acortaría los días de vida y creo que te caerías de su pedestal de "Isab ella. —Son cosas que Esme sabe de mí. —No estoy preguntando cosas de tu vida. —Edward se levantó de su sillón y caminó hasta descolgar una foto de la pared—. se lo envié por correo. —Igual necesito ir con uno en el que yo confié —no iba a ceder en eso además. —Bueno. me estoy follando a Edward porque así es que voy a sacar "Atada" adelante. que fingieras ser mi novia. la diferente a los demás". no tengo que meterle hormonas a mi cuerpo para tu satisfacción — murmuré hastiada. Mi sangre está perfectamente bien —dijo interrumpiéndome. —A ellos ya los conocía. —Porque no creo que a tu amigo le guste enterarse que estás acostándote conmigo a cambio de mis conocimientos en cuanto al sexo. Esta es mi familia. soy alérgico a las nueces y amo la esgrima tanto como odio el fútbol —dijo rápidamente. ¿tú nunca has usado un puto condón? —pregunté tontamente. —Edward peinó sus cabellos con sus manos. al menos me gustaría deshacerme del látex—. —Fingiera… —Eso. me parecieron muy simpáticos ambos. — ¿No se va a mosquear si tu novio te llama por el nombre completo? —Alice es mi mejor amiga. Isabella. — ¿Por qué Garrett? —pregunté curiosa. Fornicar con preservativos. sería un buen momento para visitar al doctor Malinov. — ¡Cristo es Bella! Vale. el esposo de Alice y de familia solo tengo a Bree y los tres saben que odio que me llamen Isabella. Esme y Carlisle mis padres. Podemos subir al piso nueve y decirle a alguno de los ginecólogos que te haga un chequeo. Isabella. Edward volvió a colgar la foto y suspiró. ya hablaremos luego del sexo oral. odio que me llamen Eddie. —Si tengo que ir a un ginecólogo. necesito que arreglemos eso. —Como quieras Isabella. —No sabía que G pensara eso de mí. si es que él estaba en la ciudad. —No me gustan los diminutivos. —Y. nadie te va creer si sigues llamándome Isabella. —Espera. —Por supuesto que sí. en la fiesta de salón—. Isabella? — ¿A qué venía todo esto? Negué—. si voy a estar con una mujer durante tres meses en una situación de monogamia. Qué fascinación tenía este hombre . Bella. —Tendrás que decirme con quien mantendremos la farsa. Mi único amigo es Garret y Jasper. — ¿Has tratado de comerte un caramelo sin sacarlo de su envoltorio. prefiero ir a uno de confianza —dije volviéndome a sentar. le gusta que le digan Jake y es el hermano que me dio la vida. quiero que te hagas analíticas de sangre y que… —Estoy limpio. Para mi no pasó por desapercibido que evitaba usar la palabra relación y estaba agradecida por ello. A Rose ya la conoces. ella es mi publicista.—Y no quiero que lo seas Isabella. pero como veo no estás tomando ningún tipo de anticonceptivos y antes de estar contigo. solo con ellos o con Garrett me gustaría que fueras mi novia. si quieres fingir ser mi novio. Edward sonrió. es como chupar caramelos sin sacarles el envoltorio. Es solo que. —Los ginecobstetras de "Otra Oportunidad" son profesionales. ¿Alice? —Qué pasa con ella. —Sabes que existen los condones Edward. pero tampoco sería fácil decirle: hey G. iré al ginecólogo y te diré que me recetó.

Ya no había marcha atrás. Bella. estuve con mi pecho pegado al suyo. Sentí cómo mi espalda completa se ajustaba a la puerta de madera. había sido mi tope de no retorno. Solo Alice y Jasper me conocían perfectamente bien. no me gustaba sentirme así. Las manos de Edward descendieron por mi costado. . Siempre sello mis pactos con un beso —murmuró antes de que sus labios se movieran suaves pero firmes contra los míos. de un solo tirón. como la estrella que ves desde la ventana de tu habitación. cuando tengas tus exámenes. Félix era mi vida. sin importarme nada ni detenerme por nada. tengo noventa días para instruirte en la cama. dejando que todo mi cuerpo se apoyara en la puerta. era el hermano mayor de Jasper y lo amaba. Dejó sus manos en mi cintura y poco a poco el beso fue bajando de intensidad hasta que se redujo al movimiento acompasado de labios. cuando Alice estaba en mi departamento. —Igual quiero estar segura —dije levantándome—. con pasión desbordante. sin que yo diga una palabra —murmuró bajo su aliento y yo no sabía si enojarme con el traicionero de mi cuerpo o cachetearlo por prepotente y engreído—. . nuestro pizarrón. cualquier lugar lejos era bueno con tal de no volverme a sentir vulnerable ante Edward Cullen. la sangre volviéndose más espesa en mis venas. —Se alejó de mí un poco y aproveché la distancia para huir de ahí. cayendo en el piso y dejando que mi cabello cubriese mi rostro. Te veré cuando tenga los exámenes Bella y a partir de ahí. el latir desenfrenado de mi corazón. ya que Edward terminó el beso con un simple rose de labios y descansó su frente en la mía. preguntándome internamente si Bree aceptaría irse conmigo a la Patagonia. él y yo también empezamos a salir en secreto y dolía. —Bella —me detuve justo en la puerta de salida de su consultorio. se posó bajo a mi nuca—. Dices no ser sumisa. —Mi respuesta fue certera. pero tu cuerpo acata mis órdenes. lo felices que salían luego de una dosis de Félix Whitlock. mi cuerpo actuando por decisión propia… cuando mis manos se enredaron a su cuello atrayéndolo más a mí. Conduje a mi casa como una maniática. ¿No se te olvida algo? —No. acarició mis labios con sus dedos. Espero que disfrutes la experiencia. El sexo es una cosa de dos —su dedos siguieron acariciando mis labios suavemente… Maldición. —El me sonrió socarronamente y yo me encaminé hacia la puerta. dolía entrar a los cambiadores y escuchar a las animadoras decir lo bueno que era en la cama. él se levantó de su silla y caminó hacia mí—. él no estaba embistiendo sus caderas contra las mías. la falta de aire por mi parte fue bastante notoria. por lo que no podía tener relaciones sexuales con él. Tan pronto pisé la seguridad de mi departamento. pero por primera vez desde que Edward y yo nos conocíamos. yo estaba aún al lado de la puerta en el piso y mirando a la nada. La última vez que había sucedido. Él tenía razón. Era menor de edad. el cosquilleo en mi cuerpo. . Para mí él era inalcanzable. Las manos de Edward dejaron mi cintura y una de ella. Me alejé de su rostro. Una de sus manos apretó mi cadera a su cuerpo y la otra. —Creo que deberíamos de sellar este pacto —extendí mi mano hacia él y. Tu cuerpo será mi cuaderno y la cama. había terminado demasiado destrozada. con fuego. —Siempre es un placer besarte. podían llevarlo a prisión y Charles tenía contactos. Bella Swan. porqué me sentía como un títere en sus manos ¡No quería sentirme así!. Él simplemente me estaba besando. tomé el teléfono y le conté todo a All. . me desplomé. pero más aun agradecí cuando sus brazos me rodearon con fuerza. marcando el ritmo de nuestros labios acompasándose pero no estaba tratando de restregarse en mí y eso me gustó… Me gustó más de lo que alguna vez podría reconocerle.al no dejarme terminar un párrafo. Protege tu b urb uja. yo estaba casi de puntillas besándolo casi con la misma intensidad con la que él lo hacía. Cuando la relación de All y Jazz inició. Alice y yo. iba unos años más adelante que Jasper. algo demasiado íntimo. pero había algo en este hombre que me debilitaba. Agradecí que Alice tuviese una llave del departamento. Volví a sentir todo lo que me desorientaba este hombre. podría jurar que Alice me conocía mejor que yo misma… Entregar mi vida a un hombre que no valía la pena. abriendo los labios para permitir que su lengua jugueteara con la mía. búscame Edward. mi cuerpo voluntaria o involuntariamente respondía a su tacto—. No había pasado media hora. Isab ella.

dice un viejo refrán. Para los allegados. culpaba a la abuela Marie por lo casquisuelta que era mi madre y me derrumbé. ya te hiciste daño trasportándote al pasado. a mi padre. pero al ver esa banda rodeando su dedo yo no estaba llorando a Charles. con su metro y medio de estatura y su cuerpo formado. Sabes que te apoyaré en lo que decidas. Lo esperé por horas. niña tonta e idiota —me zarandeó—. su mirada se encontró con la mía y negué con la cabeza. Siempre negando cosas como las que decía Michell o Pamela. Era la única persona que me amaba. le creía porque él me debilitaba. por más vulnerable que me sienta a él. yo también estaba enterrando mi corazón. mañana vamos a decirle a Aro que puede hacer un sorbete con su editorial y meterse la pajita por el culo —dijo Alice. —No me echaré para atrás… ya tengo un trato con él. —Por fin has despertado. pero lo tenía a él. He dicho en la oficina que tengo cita en el doctor con Vanessa. —Creo que si llegas con un cambio de loock. tienes razón. Alice estaba en la cocina preparando el desayuno. reviví todos sentimientos que pensé que estaban sepultados pero que Edward Cullen abría. en mi tercer año de universidad Charles murió. Lo hice firmar las diez clausulas más ridículas de este mundo. pensé que tendría que ir a llamarte —dijo apenas me vio entrar a la cocina. — ¿Estás segura Bells? —asentí—. —Mmmm. A pesar de los años. —Edward no es Félix —murmuré levantándome—. no me dejará en paz hasta no cumplirlo. en el cementerio bajo la lluvia la vi. con Alice como mi fiel escudero y un Jasper que no me daba la cara de frente y… pasaba algo. una depilación total —negué con la . Sargento de la fuerza Aérea de los Estados Unidos. Deshace ese contrato. Ali dejó un plato en la barra de la cocina y me señaló. al menos no externamente. así que. luego de unos minutos después. Félix se había casado y no había sido conmigo. No lloraba. maldita sea y dile a Aro que no harás su jodido libro.además de una sobrevigilancia en mí. se reía de mí en mi cara. a mí… ¡A Isabella Swan! A la chica que ni su madre quería… Y entonces. —Vuelve Isabella. y me lancé aferrándome a él como Rose se aferró a la tabla de madera en el Titanic. Me abrazó y me besó como él sabía hacerlo. Y yo no lo amo a él. —Así es muñeca —Alice me dio la mano y la ayude a levantar. casi no había podido comer nada el día anterior. Fuimos a mi habitación y no supe en qué momento me quedé dormida. que eran las que más alardeaban de haber estado en su cama. lo intuía. Si no te sentías lista para lo que ibas a meterte. todos se darán cuenta que mentiste. Entre kilos de tierra. caricias sensuales en su auto cuando él me traía a casa. pero que tal si el cambio es para ti. —Huele bien —mi estómago ladraba furiosamente. estaba hambrienta. pero escuchaba sus palabras—. a la única persona que me quiso a su manera. fruta picada y zumo. Alice me tomó de los hombros haciendo que sus ojos y los míos quedaran a la misma altura. Nos manteníamos en contacto por mail y llamadas telefónicas en donde me decía que se tocaba pensando en mí. Un corte de cabello. sintiendo las lágrimas correr. ¿qué te parece si vamos al salón de belleza y nos damos un día de chicas? —dijo ella tan pronto me senté en la barra de la cocina. al recordar. cuando sus besos me hacían sentir débil. Recordar es vivir. Cuando me levanté la mañana siguiente. nada ni nadie nos separaría. Él llegó con su cabello negro noche y sus ojos azul océano. Félix se fue a Chicago y los dos primeros veranos. Charles era el hombre más serio y disciplinado del mundo. es hora de volver. esto es solo un trato con fecha de caducidad. y llegó el momento de ir a la universidad. no quedaré como una cobarde ante ese hombre. yo estaba llorando a mi abuelo. tostadas con huevo y tocino. ¿por qué diablos lo hiciste? —miraba a Alice sin verla. yo era la vergüenza de su hija y bajo ningún motivo cometería sus mismos pasos. no fue a casa. La maldita banda dorada en su dedo anular. abrazándome. esto es solo un pacto. entiendes! —No lo haré… —Así se habla. ¡No volverás a quebrarte Isabella Swan. —Son casi las 10:30 de la mañana. Besos inocentes bajo la lluvia. aún así sonreí. No había sido el mejor padre o sustituto de padre para mí. en donde me decía que era su mundo y que pronto. mostrándole que me sentía mejor. me acompañó durante todo el resto del funeral y allí. Y yo le creía.

—Te amo. y te espero. no es buena idea —murmuré. pero pasamos primero por Jazz y por Ness —sonreí más abiertamente. Un inyectable está bien —murmuré despreocupada. un leve toque en la puerta hizo que el doctor Malinov frunciera su ceño antes de decir un adelante. decidió atenderme. Audry no está en recepción. Nos hemos enterado esta mañana. incluso más que el de "Otra Oportunidad". . Te espero en el restauran. Pasamos de estar en un recibidor nada cálido a su oficina. sus ojos brillaban como si estuviese delante de una luz cegadora. —Lo siento. te envié un mensaje —dijo él con una sonrisa bailando en sus labios. anímate. es un buen momento para cuidarte. —Dimitri me miró enarcando una de sus cejas—. pensé que estabas solo. —Hasta el fin del mundo. no va ser por mucho tiempo. somos amigas. había sido doloroso como siempre. bastante joven se asomó por la puerta. —Gracias All. debes hacerlo mensual. Tengo una cirugía programada para dentro de una hora. —Sabía que me necesitabas. sacando cuentas mentales. Habían pasado varios días desde que había visto al doctor Malinov. —Iba a buscarte para almorzar. pero una vez ella se cerraba el dolor quedaba atrapado en ella. —Felicidades —dije cuando lo vi seguir con esa sonrisa que lo hacía parecer un chico travieso—. ¿te pido lo de siempre? —él asintió y ella iba a cerrar la puerta. —Necesito ir a un lugar. —Aplícala cuando tu período se haya ido. he olvidado cargarlo. . ¿Cuántos días faltan para tu periodo? —Tres —afirmé. —Salgamos de aquí Bells. ¿diez? —Si vas a tener relaciones sexuales. Negué. —All. también están los parches de hormonas y los chips. Te amo nena —él sonrió. así que apresúrate. Estoy casi seguro que será una niña —murmuró mientras escribía en un recetario—. uno podría tener doce años y el otro unos. supongo que es su esposa. cuida a mi princesa —ella negó con la cabeza y cerró del todo.cabeza. el edificio del Centro Empresarial las Américas era enorme. ¿me acompañas? —pregunté sonriendo. ahora ambos tenían esa mirada que Alice y yo veíamos como tonta—. ¿Te demoras? —Él negó—. La Mesigyna. —Tranquila. decorada cálidamente con fotos de dos niños. —Soy bastante olvidadiza con los comprimidos y los parches. —Perdón. por venir. por quedarte una vez me quedé dormida —apreté su mano y ella me devolvió el apretón. —El había dicho princesa—. ¿puedo preguntar a donde vamos? —Al consultorio del doctor Dimitri Malinov. abrir la caja de pandora el día anterior. Una mujer pelirroja. El doctor Malinov iba de salida cuando llegamos y aún así. —Supones bien —sonrió— y gracias. . libera la cantidad de hormonas necesarias para que no haya fecundación —asentí cuando él me dio la receta. — ¿Triana? —Ella se devolvió para mirarlo. Alice y yo nos despedimos rápidamente . llevando un poco de huevo con tocino a mi boca. —Mi amiga sonrió sentándose a mi lado. así que llame a Jazz y él lo entendió. puedo recetarte un anticonceptivo inyectable o uno comprimido.

. mi período llegó y con ello. estaba limpio. Steve Carell hacía su mejor papel interpretando Andy Stitzer. pero sin duda los besos de Edward Cullen. tenía una imaginación muy vivida pero a la hora de "cama". Estamos en contacto. avísame cuando empieces a tomar los anticonceptivos. amaba "Virgen a los cuarenta". el primer fin de semana de Bree en casa. sin duda empezando el camino de nuestra futura relación. sacando los documentos y dejando caer un pequeño papelito. su aroma. llevé a Bree a la escuela.y salimos del consultorio. Tomé mi celular rápidamente y texteé: Fui con el ginecólogo. parecía querer morderme aún así. mientras releía el último párrafo escrito. hice varios pendientes y regresé a casa a media tarde. No vi a Edward en los siguientes tres días. Bree salió de su habitación con los ojos aún cerrados por el sueño. . escucharlo era una tortura. Los días siguientes. investiga lo que tengas que investigar. pero siempre fallaba en el intento. Estaba posponiendo la escena sexual. B No contestó. antes de ir a cancelar el producto debido a la vergüenza. Caleb no solo desprendía un poderío que . Era jueves por la tarde y aún no sabía de Edward. No quería dañar lo poco que habíamos construido. Su forma cínica de contestar a cualquier pregunta. Dios. así que solo asentí. suspiré sonoramente y rasgué la parte superior. EMS Nada sarcástico ni hiriente. intenté calmarme mientras subía el elevador. Revisé todos y cada uno de los documentos y en efecto. un hombre que había esperado a la mujer indicada o al menos. me preguntaba internamente si se había arrepentido. Hoy es el cuarto. en dos días ya no tendré mi período y podremos empezar cuando tú digas. habían contribuido a que Danielle y Caleb tuviesen momentos realmente candentes. Ella podía sentirlo. —Pero esta es tú casa. estuve con Garrett editando el segundo y tercer capítulo de "Atada". —Es tu habitación —conteste. Por la tarde fuimos al centro comercial y salimos cargadas de bolsas. Alice no me lo perdonaría. . Solo esperaba que no se rompiera. pero luego coloqué una de mis películas favoritas. ese hombre desbordaba una sensualidad al hablar que me tenía colgando en un hilo. Suspiré profundamente. Estoy limpio Bella. En la mañana había ido a comprar el anticonceptivo que me había recomendado el doctor Malinov y el farmaceuta lo había colocado en mi brazo derecho. Tal como lo había predicho. Palidecí internamente cuando leí el nombre Edward Cullen marcado como el remitente. Era relativamente temprano. por lo que supe que el sobre había sido entregado ayer. Hubiese querido preguntarle más cosas. Léelos con detenimiento. El lunes en la mañana. sus fuertes músculos b ajo su ropa. — ¿Puedo redecorar mi habitación? —preguntó después de unos minutos. la manera segura con la que trataba cada tema. Dejamos todas las bolsas en su habitación y vimos más películas. era una mojigata. pero el hombre se veía a leguas que deseaba ir junto con su esposa. tampoco esperaba que lo hiciera. y sé que no voy a durar mucho tiempo aquí. así lo veía yo. Al principio la tensión entre ambas fue extenuante. El domingo en la mañana cuando volvía del súper. era como si aplicasen una vacuna cualquiera y ya había pasado casi media hora. Una demasiado placentera. pero escuchaba su programa. El sobre sellado que Edward me había dejado. Jared me entregó un extraño sobre de color marrón. Bree y yo reímos mucho. pero esto era un pequeño paso con mi hermana. se sentó en la barra e ignoró completamente el sobre a su lado. mientras intentaba empujar un poco mis límites y escribir una buena escena de cama. su vitalidad.

Caleb era mucho más. su cabello era un completo desastre. antes de guardar los cambios en el computador y apagarlo. a pesar de no dejar de ser yo. debiste llamar y decirme. —Tienes dos opciones. Bella. no me tientes. vamos a estar varios meses juntos. —Le mostré el dedo del medio. vas a cambiarte de ropa o simplemente puedes venir así. impulsándome aún más a devorarlo. sus lab ios devorab an los de él casi con la misma ansia que él devorab a los suyos. Caleb tocó su entrepierna. Había peinado mi cabello dejándolo suelto y en pequeños bucles desordenados. si hoy era nuestra primera "Clase" —hice comilla con mis dedos—. Me levanté del sofá y acomodé mi ropa antes de pararme frente al espejo y peinarme con las manos mi cabello. solo por un momento. Podía sentir mis pezones erguirse ante su atenta mirada. tenemos una reservación a las siente y van siendo las seis —bufé resignada. —Eso es solo un agregado. inconscientemente. Edward se veía mucho más repuesto que la última vez que lo vi. terminó el beso suavemente y me separó de su cuerpo. Era a lo que ella más temía en un homb re. —Isabella. —Edward… —Permíteme ser cortés. Por lo visto así es. Su mirada se encontró con la mía y repasó mi cuerpo. Como la última vez. me había esmerado por no lucir tan normal. —Y ¿te irás de mi casa cuando hayamos terminado? —asintió—. ni a servirte de adorno. Vestido. acentuando mis ojos y colocado uno de esos collares a juego que Alice me había hecho comprar en una de nuestras salidas de compra… Me veía justamente como quería cerrar un trato. —Ya vuelvo Cullen… —Ponte un lindo vestido. —Cena Isabella. Empezamos las clases. Tienes veinte minutos para arreglarte. Cuando salí Edward estaba mirando algo en su celular. Una cena es lo menos que merezco por mis conocimientos. unos botines de cuero negro y una chaqueta de la misma tela del pantalón. —Me hiciste venderte mi cuerpo —Edward caminó hasta sentarse en el sofá. Cámbiate de ropa y acompáñame a cenar. Solo es una cena. mi pequeño Short de franelilla y mi camisa de tirantes. ¡já! Ni de patio… Tardé un poco más de treinta minutos arreglándome. podríamos intentar por lo menos ser amigos —dijo con voz baja. dejando un último beso en mis labios—. mientras caminaba hacia el corredor. besándome con la misma fuerza de siempre y apremiándome a entrar al departamento. al menos todo está en el mismo lugar. Edward. Ve a cambiarte de ropa Bella. carraspeé un poco y su mirada me recorrió haciéndome sentir . simplemente para sellar y brindar por nuestro acuerdo. Sintió cómo sus manos acariciab an los músculos descub iertos de ella y gimió por la sensación de sentir piel con piel. acomodé mi coleta y abrí… Casi creí morir cuando Edward Cullen se afianzó a mi cintura. Como siempre. mi cuerpo reaccionó ante el imperativo rose de su boca contra la mía y cerré los brazos en su cuello. a pesar de eso. no pienso acompañarte a ningún lugar. —No quiero ser tu amiga. — ¿Hoy? —pregunté como idiota. —Ve a vestirte —murmuró suavemente. ve. Isabella. aún cub ierta por una finísima tela de encaje y… El timbre de la entrada me hizo levantar mis lentes y mirar hacia la puerta de madera y un nuevo timbrazo me hizo reaccionar. Me había colocado un pantalón de vestir que se ajustaba a mis piernas y una camisa blanca a juego. cuando el torcía su sonrisa mostrando sus blancos dientes era cuando más débil me hacía sentir—. —Estoy ocupada. había pensado que este NO era el Edward que ya conocía—. antes que me arrepienta y empecemos la primera clase aquí —salí de mi pequeño aturdimiento. Por otra parte. Entonces pido una pizza y brindamos con Pepsi Cola. Tenía un traje de tres piezas que se ajustaba perfectamente a su cuerpo. se había quitado la corbata y traía el chalequillo abierto.la hacía sentir déb il. Además. me había maquillado tenuemente. nena? —Una de sus cejas se arqueó y por un momento. —Me dio una de sus sonrisas torcidas y gemí internamente. — ¿Esta completo el inventario.

que te ahogues con la comida —dije sarcástica y Edward negó divertido. Un chico llegó. Edward no pidió nada pero se disculpó un momento y se alejo de la mesa. —Dijiste cena. Edward habló con el maitre y una chica rubia. Al cabo de unos minutos. para mi completo agrado. de ti dependerá el tiempo que pasemos en ese lugar. —No. Caminó contoneando su plástico trasero delante de nosotros hasta atravesar unas puertas y llevarnos a un reservado. no acepté. Al final canceló la cuenta y juntos. como era obvio. —En tus sueños Cullen… —Quiero llevarte a un lugar. Estás hermosa.desnud. una aparte de la otra. Cullen condujo por varias avenidas hasta que llegamos a un restaurante. más que todo había muchas personas solas tanto hombre como mujeres. —No tienes que halagarme Cullen. tampoco se acercó o dijo algún comentario con doble sentido. en mis sueños estás justo como terminarás esta noche —lo miré sin entender—. —En tus sueños Cullen —refunfuñe. Ambos comimos en silencio y al final pedí una tarta de limón. con ensalada verde. no lo estás. pensé que iba a intentar besarme pero no lo hizo. Regresó unos minutos después y me dio una mirada picara junto con su sonrisa sexy patentada y rompe bragas… La comida fue en silencio. El restaurante era muy lindo por dentro. — ¿Celosa Isabella? —me reí sarcásticamente en su cara. y tomó el pedido y mientras esperábamos. —A tu salud querido. Bufé sonoramente. Parecía preocupado y no sabía por qué. —Edward sonrió y luego colocó su mano en mi espalda baja para guiarme rápidamente. me follaras como quieres. solo será un minuto. —Nada mal. el chico llego con los platos. ¿no? Así que ahorrémonos la cursilería y las mentiras. Habían pocas parejas. me dediqué a observar el lugar. las mesas en forma circular atestaban el gran salón. —Créeme. así puedes devolverte y follara con una camarera en el baño —mi voz destilaba veneno. destapó la botella y sirvió nuestras copas. eneldo y mayonesa junto con cebolla pita y patatas fritas. Bajamos el elevador en absoluto silencio. Ella desapareció del lugar. —Puedo tomar un taxi. caería muerta. sus tetas y los lentes —que eran de contacto—. aunque me hubiese gustado un vestido. y ya cumplí. su culo. Finalmente. —Quiero brindar por nuestro excelente pacto —dijo Edward alzando su copa. estaba segura que si me mordía la lengua. Estás aquí afuera discutiendo conmigo y haciéndonos perder el tiempo. Edward bajó del auto pero no le di oportunidad que abriera mi puerta. Edward no intentó entablar conversación y yo tampoco lo hice. — ¿Me llevarás a casa después de que vayamos a donde sea que me quieres llevar? —Él asintió abriendo la puerta . Además. Edward metió un billete entre los pechos de la rubia. parecían conocerlo bien en el lugar. él me dio una sonrisa torcida antes de extenderme el brazo que. —Isabella. no sin antes dejarnos la carta Edward preguntó si estaba bien un Franciscan Cabernet Sauvignon. me despedí de Jared y subí a su auto. nos dirigimos hacia el Vallet para que entregase su auto.a a pesar de que estaba completamente vestida. —Estoy ocupada. se veía elegante por lo que me felicité a mi misma por mi atuendo. Napa y pidió Salmón ahumado con alcaparras. Yo pedí parrilla de langosta fresca. Edward dedicaba una que otra sonrisa a cada camarera. a la que se le abrieron los ojos al verlo. Las luces allí eran menos claras y las mesas. te servirá para el libro. Su auto estaba estacionado fuera del edificio. son blondiestain porque estaba contrahecha por todos lados: su nariz. no es necesario. Perderemos la reservación —comentó levantándose del sofá y caminando hacia mí—. su tacto quemaba mi cuerpo.

Por qué crees que el tipo de libro que estás escribiendo se vende tan bien. era que el local no tenía un nombre. giré el pomo y salí a la fría calle. no natural pero eran rubios y algunos tenían lentillas azules al igual que el chico que se había llevado el auto. Podrías llamarle. así que miré a Edward con una ceja alzada. si quieres participar… —alzó una ceja descaradamente. —Eso no es problema para mí. —Este lugar ofrece ese servicio: amarillo si quieres ver. rojo para formar parte. Frente a mí. ahora. lo que parecía ser un bar o algo así. —Ya hizo mucho por mí —me encogí de hombros—. —Ya sabes Jhon. solo unas luces que no llegaban al cielo debido a los rascacielos que lo rodeaban y la reluciente cerámica negra. Bella. Había una larga cola. he hablado con los chicos y nos dejarán pasar sin hacer la cola. ¿él me había traído especie de casa de orgías? — ¿Me has traído a que presencie una orgía? ¿Porque no quiero creer que me trajiste a participar? —le dije seriamente con todo mi cuerpo tensionado. Isabella —capturó mi mano en el intento—. sin marcas —el chico asintió y se llevó el auto. Imaginé que tenían algún tipo de sensor mientras esperaban que se decidieran para dar intimidad. habían cuatro puertas frente a mí. Su relato me ayudó bastante a ver un par de cosas. no sé qué tan jodidamente pervertido esté tu cerebro. rojo si quieres participar. ¿verdad? — Efectivamente. Él sonrió como llevaba haciéndolo toda la maldita noche antes de explicarme. ¿Has escuchado el refrán que dice que en la variedad está el placer? —Por supuesto —contesté enseguida. — ¿Has visto la cola? —le pregunté a Edward cuando nos bajamos del auto. — ¡Estás loco! —farfullé exaltada—¡Eres un depravado! —levanté mi mano dispuesta a golpearlo —Aterriza. Podía ver su sonrisita torcida. —Bella. . Vivimos en un mundo pervertido. aunque en el fondo tuviese curiosidad de ver. "FETICHES" Decía con luces de neón… ¿Qué demonios era esto? Bajo el letrero reposaban cuatro puertas. noté tres cosas: la primera. —Lo miré sin creerlo. no era ciega. Eso fue hasta llegar a un corredor aún más largo. blanco si quieres irte. — ¿Estás segura Bella? — ¿Amarillo para ver. las estaba viendo. caminé por un salón blanco e iluminado hasta que encontré otra puerta. era que los tres mastodontes de la entrada eran rubios. Todos vestían vaqueros ajustados y un suéter negro sin ningún logo ni distintivo.del coche para mí. sin importar las murmuraciones en la cola. Sobre ellas. Naranja para bailar y blanco para irme? —Edward asintió—. naranja si solo quieres bailar y. naranja y amarillo—. pero este tipo de cosas no me gustan —dije fríamente antes de encaminarme a la puerta blanca. —Nos acercamos a la entrada y pasamos. Mientras Edward hablaba con el rubio. antes de dirigirse al mastodonte que estaba en la entrada. descubrí este lugar hace algunos años por internet —dijo mientras me conducía por un corredor pintado de negro. nunca excita tanto como un libro pornográfico. había un letrero inmenso. La gente te veía entrar pero no sabía que puerta habías escogido. Bien. —Me he visto con Kath hoy. pero la ignoré lo mejor que pude. Edward condujo hasta llegar cerca de Manhattan. la llamaré para desearle un buen viaje —contesté con voz trémula. te envía sus saludos y dice. —Edward —lo llamé—. —Pensé que te gustaría solo ver. o algún dibujo para identificarlo. rojo. —Ya está —Edward llegó a mi lado—. La segunda. estaban los colores blanco. porque una orgía real. —Quiero irme a casa —dije fuertemente zafándome de su amarre. este lugar es algo especial —nuevamente lo miré sin entender—. pero Edward estacionó el auto dejándole las llaves a un chico rubio que hacía de Vallet. ¿dónde estamos? —Verás. Hay cuatro puertas. agradeciendo que nadie más había entrado después de nosotros. —Me dio una sonrisa centellante. pero muy iluminado. que solo estará aquí hasta el lunes por si la necesitas.

solo quería que tuvieses una experiencia más. —Tu puerta abre con un código. — ¿No debes ir a grabar hoy? —le pregunté. ¿Vamos o te alzo? —le mostré el dedo del medio y caminé hasta llegar al Aston. no voy a aceptar un no por respuesta. El maldito gozaba burlándose de mí. Sus labios tantearon levemente los míos. Isabella —ya ni valía la pena decirle que era Bella. la campanilla anunciando la llegada al piso de Edward se escuchó haciéndonos separar—. —Este no es el camino para ir a mi casa. —Bienvenida a mi casa Isabella. —Puedo tomar un taxi. necesito enseñarte algo —tragué saliva furiosamente mientras él conducía. su mano libre recorrió la curvatura de mi espalda pegándome más a su pecho mientras el beso subía de intensidad. No sabes lo que me enciende que correspondas a mis besos. así que asentí—. —Primero. este solo será el lugar en el que duerma algunas noches. —Si lo pides tan cortes como siempre… —Cortés es mi segundo nombre. ¿Quieres una copa de vino? —Una copa de vino sin duda ayudaría a mis nervios. déjame al menos llevarte a casa. Bella. —Isabella. Edward giró a la izquierda cuando tenía que hacerlo a la derecha para tomar la avenida. te lo agradezco. así que te doy las mismas dos opciones que en tu departamento. inhala… exhala. o mueves ese lindo culo que tienes en dirección al auto o se verá divino cuando te alce y te lleve a él. solo deseaba llegar a casa y recostarme en la cama. —Pues como dice Shakira. teníamos compromisos —se encogió de hombros —. Sé que no te soy indiferente. después de todo era jueves. Negué con la cabeza. no fue mi intensión ofenderte. ¿Blanco o tinto? —Prefiero tinto —dije en voz baja. como tú no me lo eres para mí —volvió a besarme suavemente. —Mañana te daré un código. mientras mis manos agarraban su chaqueta—. . Quédate aquí. —No vamos a tu casa. vamos a la mía —contestó sin mirarme—. Edward pegó su cuerpo al mío cuando las puertas del elevador se cerraron. a la final que me dijera como le diera la gana—. no haremos nada que tú no quieras. —Bien. colocó el código en la entrada del departamento y la puerta se abrió mostrándonos el frio lugar. Me sentía como si estuviese entrando en la cueva del león. el tercero. Cuando el auto entró al sótano. mientras mis manos empezaban a sudar. tú escuela por los próximos tres meses. Europa y hasta Asia están llenos de sitios como este. Edward rió. porque tanto Rose como yo. genio. Isabella. he entendido el punto. pero no. el auto se sumió en silencio mientras avanzábamos por las tranquilas calles de Nueva York. —He ahí el problema. Así… respira. tratando que él no notara mi reciente nerviosismo. para sacar de mi mente la palabra orgía. Nueva York. ya había venido a tu casa y segundo. —dijo antes de salir. espera —escuché la voz de Edward. —Como tú digas. Edward me sonrió y pude sentir cómo mi cuerpo empezaba a entrar en tensión. —Relájate —murmuró cerca de mis labios—. su mano tomó mi barbilla manteniendo mi rostro elevado. Caminamos hacia el elevador con su mano en mi espalda baja. hasta que sentí su brazo—.—Isabella. Tomé aire. El camino estaba bastante silencioso. —Grabamos el programa en la tarde. — ¿Pensé que era Anthony? —Mmm… bueno. que no me sé —murmuré tajante.

— ¿Tu lo Crees? —inquirí. que pude sentir todos mis . Este es mi santuario. amo este deporte. Caminamos por el corredor que no era nada pequeño—. Numerosos congresos y seminarios. obviamente. —En realidad. Un tatuaje de una serpiente simboliza el poder. la fertilidad. es el segundo placer que disfruto realmente. Era tan fría. estar conmigo en la cama. —Ven conmigo —tomó mi mano libre y la entrelazó con la suya. Edward estaba boca abajo y alguien trabajaba en su espalda: su tatuaje. es follar. solo el cuadro que estaba en la parte alta de la pared lateral parecía realmente algo de Edward. tan parecida a la casa de Charles en Forks. La capacidad de la serpiente para mudar su piel. la regeneración y la sabiduría. Se había quitado la chaqueta. simplemente me tomaste con la guardia baja —tomé un sorbo de la copa y él me imitó. El suelo era acolchado. estaba adornado con varios portarretratos en donde se veía a Edward de niño junto con una muy rubia Rosalie y un niño de tez morena. —No me asusto. por lo que tomé aire y ordené a mis manos no temblar y tomé la copa de su mano. un mueble de vidrio relucía en un rincón lleno de trofeos y medallas—. estaba alfombrada. —Ohh… es un honor para mí que me hagas partícipe de ver tu "santuario" —me burlé de él. En este. Sr. la serpiente también representa la tentación y el poder sexual femenino. preparándome psicológicamente para ver el cuarto de la perversión. mientras alzaba la fotografía. son animales fríos y cínicos. tanto natural como sobrenatural. sea llevarte a que veas algo o simplemente. había un escritorio de roble y las paredes estaban rodeadas de libros. Yo estaba preparada para ver doseles. se dice que la energía de la serpiente reside en la base de la columna vertebral. El primero. Regreso enseguida —expresó antes de desaparecer por el mismo corredor en el que había desaparecido la última vez que estuve aquí. —Esto es… —no sabía qué decir. —Me has quitado un gran peso de encima. columpios eróticos y mil mierdas más. un tótem para los pueblos indígenas. cadenas. Cabe destacar que quedé gratamente sorprendida. Practico el esgrima desde que tengo doce años. la reverencian como Diosa de la Fertilidad y de la Profecía. y un símbolo de poder —lo confieso estaba absorta en las palabras—. — ¿Te arrepientes? —El negó con la cabeza. El escritorio. Él vivía con una tribu que cree que las serpientes. los leí cada uno. En el yoga "Kundalini". Como la sala. —Sus manos se deslizaron por mis hombros y mi cuerpo tembló ante el rose. —Jake —susurró. En India. yo tenía la columna vertebral tatuada y Raad agregó las serpientes y la frase. —Esto lo dijo tan cerca de mi cuello. tenía las mangas recogidas hasta los codos y había abierto los primeros botones de su camisa. En occidente. astucia. dejando la fotografía. —En ese tiempo creía en todo. solo no te muevas. fue difícil de combatir. —Siento si te asusté con lo del restaurant —Edward colocó frente a mi una copa de vino. algo preciado. Lo lamento a veces hablo cosas sin sentido. eres la primera chica que entra aquí. guiándome como lo había hecho en casi toda la noche—. Tomé otro portarretratos. —Fue en India. Mi estudio —Edward abrió la puerta adornada con hermosos vitrales y pasamos a una habitación nada pequeña. son un símbolo de la fertilidad. la casa de Edward Cullen me daba miedo. no para esto. Él dio otro trago a su copa mientras mostraba su demoniaca e infernal sonrisa. Green —dije sardónica. su título de Harvard como Psicólogo y su título en Cambridge como Sexólogo. la cobra es sagrada. Bella —su voz se oscureció. la serpiente es sabiduría. todas excepto una en donde estaban sus múltiples títulos. Su sonrisa centelló triunfal cuando vio mi rostro. Sentir la pequeña corriente eléctrica entre mis palmas. me giré para rebatirle pero casi me quede sin respiración.—Está bien. —Yo… —estaba avergonzada… —Tranquila. salgamos de aquí —asentí y él ubicó su mano en mi espalda baja. siempre ha resultado fascinante para el hombre. —Quiero que sepas que nunca hare algo que tú no desees hacer. —Mi santuario —expresó Edward tras de mí. lista para ascender desde el centro sexual y emplearse al servicio de la consciencia. una vez la puerta se abrió. un truco que la ha asociado con el renacimiento y la inmortalidad.

el corazón latiéndome atronadoramente en . — ¿Fuiste dominante? —Edward volvió a negar. —Edward yo… —tenía miedo. completamente enchapada en negro con dorado y yo estaba simplemente pasmada. en alguna de nuestras clases pueda enseñarte algo de lo que aprendí en ese mundo. Sus manos quemándome mientras quitaba mi chaqueta. ¿Cómo he de explicarte yo lo que se siente en el orgasmo? O lo que se siente cuando los músculos de tu vagina se cierren entorno a un falo erecto —mordisqueó mis labios mientras seguía masajeando mi pecho en sus manos—. Podía sentir mi sangre convertirse en agua mientras corría por mis venas. mientras continuaba acercándose a mí. es por eso que dan una palabra segura y dos. Una palabra le entrega el sumiso la decisión con su placer y el de su dominante o parar todo el juego. —Otro beso. a las que Edward nombró como la cocina y un cuarto de baño—. casi triplicaba la mía. mientras seguíamos avanzando. Cada habitación tiene un cuarto de baño —musitó. dejándola por algún lugar de la habitación—. Bella Swan. —No me refería a esto precisa… —un pequeño apretón en mi pecho izquierdo me hizo saltar. como lo he deseado desde que tu delicioso cuerpo se posó en mi campo visual. decorada con un edredón en color dorado y varios cojines. Desde algún lugar podía escuchar una canción que me era muy conocida Entrégate de Luis Miguel—. perdiendo el hilo de mis palabras. —Sus manos empezaron a desabrochar los botones de mi camisa—. Y el día que me propusiste enseñarte sobre el arte de satisfacer a una mujer. —Edward me quitó la copa y me tensé inmediatamente. pero es el sumiso el que realmente posee el control de la situación. hay que vivirlo. Tomé otro trago de mi copa y seguí observando la habitación. —Con el pasar de los minutos su voz iba adquiriendo un matiz extraño. ¿Qué te ha parecido? — ¿Es todo? —dije. y nosotros debemos responder a ellos. pero tiene instintos Bella. abriendo la puerta y revelando ¡El cuarto de baño señores! Si la habitación era exageradamente grande. Basta de charla. Yo te guiaré. Las veces que tuve que frenarme para no ir a tu casa y follarte como lo haré. ronco y deseoso. Dime Isabella.vellos erizándose bajo su aliento. un pequeño sofá estaba pegado a una de las paredes. haré que la experiencia sea placentera. sentí mi entrepierna contraerse ante el susurro de su voz. si no con el conocimiento que he adquirido y con la experiencia de conocer el cuerpo de una mujer a la perfección. besar —succionó mi labio inferior y mis piernas temblaron haciendo que Edward me sostuviese de las caderas —… hazlo Bella. Digo. haciendo que me mire extrañado—. había un televisor enorme junto con un teatro en casa. Edward abrió las puertas y me encontré de lleno en una habitación enorme. —Sus palabras salían tan lenta y enternecedoramente que mi cuerpo respondía sacudiéndose levemente—. ahora ven. Había un jacuzzi y una ducha de hidromasajes. En una relación de Dom/Sub. negando con la cabeza y limpiando lágrimas imaginarias de sus ojos. Amo que las mujeres con las que estoy me obedezcan. abriste la caja de pandora. ¿Entiendes? —asentí bebiendo un poco más de vino—. el baño no se quedaba atrás. te haré el amor no solo con mi cuerpo. Vamos… —esta vez me tomó por el brazo sacándome de la habitación. Mi habitación… —Su voz fue baja. ¿una mazmorra?—. esta también estaba alfombrada—. Isabella. Caminamos por la alfombra afelpada hasta una puerta que estaba en un rincón—. Llegamos a su recamara nuevamente y suspiré—.. hombres como el señor Green de que los hay los hay. No me gusta lastimar pero quizás. donde estaban perfectamente colocados un par de trajes—. luego puedes usarlo. El cuarto de baño —susurró para mí.. que su juguete no sufra daño. pero no me gusta que ataquen. Como la sala y su estudio. podrías tu explicarme lo que estás sintiendo ahora. Isabella. espaldas y floretes y otro más. enseñarte sobre sexo. Isabella. No sabes como he esperado este momento. Edward sonrió abiertamente. pero te aseguro que lo único que puede importarles son dos cosas: uno. no hay habitación roja del dolor. —El sexo no es una historia para contarla. —Me alegro que te guste. la cama era tamaño King size. una pequeña banca que se desplegaba de la pared. —Fui sumiso por diversión. —Edward hablaba con sus labios pegados en los míos—. Tenía un balcón enorme. Pasamos por dos habitaciones más. —Shhh…. —No soy un dominante Isabella. Hemos venido aquí para tu inducción. no sería una clase. Había otro mueble que contenía sables. si quieres tocar. alcanzar su placer y entregárselo a su compañera. seductora y malditamente sensual. Ven… —Su voz flotaba en el aire gloriosamente y mi corazón empezó una terrible carrera maratónica como cada vez que él estaba cerca de mí. El ser humano no nace con un manual a la hora de practicar una relación sexual. te lo prometo. una melodía se colaba desde algún lugar y dos mesas de noche a lado y lado de la cama. el dominante cree llevar las riendas en el encuentro sexual. cuarto de juguitos. tu solo —su rostro se estaba acercando peligrosamente al mío—… solo déjate llevar —dijo mientras dejaba un suave y delicado beso mi cuello—. lamer. que eran el cuarto de huéspedes y una puerta doble de madera indicaban el final del corredor—. Si te nace hacer algo. Dos puertas más. te dije que por ser tu primera vez. en el que sin duda Manhattan debía verse en toda su gloria. —Sus manos tomaron mi rostro delicadamente—.

— ¿Qué sucede? —Yo… yo… — ¡que mierda le decía! Verás Edward. colocando su rostro en la curvatura de mi hombro. ¿Está tu coño húmedo Bella? —moví la cabeza en señal de afirmación—. Te la repito —sus manos seguían torturando mis pechos. masajeaba. —Bella… — bajé mi rostro y ese. —No entendiste la pregunta. maldice si eso es lo que tu cuerpo te pide a gritos. Cerré los ojos ante las sensaciones que me otorgaba los finos masajes de Edward sobre mis pezones erectos. mi cuerpo temblando por sensaciones de las cuales no tenían palabras para describir. cubriendo mis pechos con mis manos. ¿En qué momento se había quitado la camisilla? Sus manos acariciaron mi plano vientre hasta llegar hasta mis manos. si quieres gemir hazlo. pegando su erección a mi trasero y gimiendo entre mi beso. Un orden. —Quiero quitarte la camisa —dije uniendo todas mis neuronas en función de cuatro palabras. Bella. mis bragas eran una piscina… oficialmente. mientras sus manos apretaban mis pechos por encima del sostén negro—. —Me gustaba más cuando decías Edward. —Edward… — el maldito estaba torturándome. Dime Isabella. Realmente hermosa —ejerció un poco de presión y gemí vergonzosamente—. Lo besé al mismo tiempo que Edward introducía sus dedos entre los húmedos pliegues de mi sexo. nena —sonrió socarronamente. aunque deseo que todo esto pase. quitándolas suavemente y abarcando mis pechos nuevamente con ellas. Edward besó mi cuello. Jadeé y me detuve a medio camino y él siseó cuando mis manos rozaron los músculos endurecidos de su abdomen. Tenía razón. uní toda mi fuerza de voluntad hasta quitar su camisa y deslizarla por sus hombros. lo único que nos mantenía unidos. —Quiero… —el aire faltaba en mis pulmones— quiero que te quites la camisa. Edward inspiró hondamente y yo. A esta altura.mis oídos. Está logrando su cometido… Ante ese pensamiento. Lo estabas haciendo bien —se acercó a mí y me giré mirando ¿luces. Isabella —sentía la boca seca. no te reprimas. Bella —se acercó a mí—. dejándole en una camisilla sin mangas. a pesar de la tela que aún separaba mi piel de la suya. Isabella —ordenó suavemente. qué fácil decirlo—. sacándola del pantalón y desabrochando sus botones. — ¿Qué te lo impide. Relájate… —ohh… sí. —Realmente eres preciosa. fue el más grande error de mi jodida vida. me alejé abruptamente de él. apareció esa vocecita que suena dentro de ti de vez en cuando y me ha hecho caer en cuenta que. Su lengua relamió mis labios y ese fue mi fin. ¿quieres hacer algo tú? Tragué saliva fuertemente. Mientras seguía tocando mis pechos. Gracias a mis botines podía sentir su erección pegada a mi trasero. Este hombre era pura sonrisa. —Aún no empiezo. No pude resistirlo y dejé que mi peso se apoyara en él. jadeando por la humedad que los rodeaba. era como un escudo. no es mas que un maldito error. Él me miro confundido. el maldito universo frente a mí? Cualquier cosa era mejor que mirarlo a él—. contenida y aterciopelada. Eso nena. Isabella. tiraba y pellizcaba. Simplemente te preparo. pero como en su oficina. pero… no sé. una de sus manos volvió a trazar un camino por mi vientre hasta llegar a la cinturilla de mi pantalón de vestir. Bella? —murmuró. mi hombro derecho. — ¡Jesús! —grité cuando Edward tiró de mis pezones hacia él. un ciclo que me estaba enloqueciendo. eran sus manos sobre mi sostén de encaje—. ¿Quieres hacer algo tú? —su voz era baja. déjate llevar —pegó su pecho desnudo al mío y jadeé al sentir el calor que emanaba su cuerpo. . mientras sentía el click de mi sujetador y a Edward tocando mis pechos con sus ardientes palmas. si quieres jadear nadie va a detenerte. una total estupidez. desabrochándolo con pericia. ¡El tipo tenía el sable de Luz de Dark Vader erguido en toda su máxima potencia! La carpa en sus pantalones negros era más que evidente—. las estrellas. Llevé mis manos a su camisa. Es más. Bésame. mientras yo gemía en el suyo. él no estaba moviendo sus caderas en mi dirección—. Edward deslizó mi camisa por mis hombros y se alejó de mi para observarme. no se podía. estab a jodidamente entregada a tus caricias porque estoy cachonda pero de pronto.

Edward! —grité arqueando mi espalda. Abrí los ojos lentamente cuando las sacudidas en mi cuerpo eran menos frenéticas. pasión. —Edward… — volví a llamarlo. Isabella. sus labios se posaron en los míos. — ¡Mierda Bella! —gimió. Sentía nuevamente el correr de mi sangre más aprisa. Mi espalda se arqueó completamente. Jadeé… lloriqueé. tocando mí muy adolorido clítoris y haciéndome sisear sumergida entre la densa neblina que cubría mi visión. Mis manos acariciaron sus mejillas justo cuando él. Edward ordeno: —córrete ahora. me he rodeado de personas que saben. Mis sensaciones caían en picada. Solo quiero abrir tus piernas y clavártela tan fuerte. mis caderas se movían solas pegándose más a su rostro. Sé que con esfuerzo y dedicación. mirando al hombre que aún me besaba pero que tenía su mano situada en mi centro sin moverla. No miento cuando dije que estoy bien dotado Isabella —con sus dedos penetrándome rítmicamente y su lengua enredada como una Boa constrictor en mi clítoris y mi cuerpo temblando como una hoja en una tormenta entonces. Gateó como un león hasta llegar a mi rostro y descendió el suyo. Estaba segura que mis ojos habían rodado entre las cuencas mientras los tenía cerrados. que no sepamos dónde demonios empiezo yo y dónde terminas tú —decía rápidamente y con la respiración acelerada. —Déjalo ir —murmuró sin separarse de mi clítoris. intensidad. podía sentir las mismas sensaciones y dolía… dolían mis pezones. antes de descender por mi cuerpo hasta abrir mis piernas y meter su lengua hasta el fondo de mi vagina. Grité como si estuviese quemándome en el mismo quinto infierno. lo estaba haciendo. rebelión. torturándolo con su lengua sin levantar la mirada hacia mí. sin avisar. Si la primera vez fue intenso. Su cara estaba tensada y volvió besarme con pasión mientras mis manos se enredaban ahora en su cabello. estaban supremamente sensibles y luego. lo hice. La sensación era diez mil veces más placentera que la anterior. él solo miraba mis ojos. despacio. cuando Edward volvió a introducir uno de sus dedos moviéndolo de tal manera. mientras quitaba mi pantalón junto con mis bragas y zapatos tirándolos en el suelo. Escuché a Edward vociferar una maldición mientras remplazaba sus dedos por su lengua. separándose de mis labios y haciéndome girar antes de tomarme en sus brazos y tenderme en la cama—. y Edward gimió entre mis labios cuando conseguí mi primer orgasmo. mis pulmones pidiendo el aire que yo les estaba negando. Estaba volviéndome loca de placer… —Edward… El primer orgasmo había llegado a mí sin darme cuenta pero ahora. lo halé de sus putos y sexosos cabellos intentando apartarlo de mí. sé perfectamente que la mente juega una parte fundamental a la hora de intimar. lamía y penetraba mi vagina. pensé que sería mas fuerte pero necesito hacerlo —murmuró con voz distorsionada. ¡Por el amor a todo lo sagrado. esmeralda líquida. Durante mis veintinueve años de vida he aprendido mucho. A pesar de estar desnuda. Cada músculo de mi cuerpo estaba agarrotado y el maldito ni siquiera había roto mi membrana. Con los dedos de mis pies retorciéndose y las manos hechas puños en su cuero cabelludo—. Fuerza. me está volviendo malditamente loco de deseo. porque en realidad. deseo. dolía mi clítoris. —Y yo. — ¡Maldito Lucifer! —gimió mordiendo mi labio inferior—.Solo tocaba. apretando fuertemente mi clítoris y yo… grité. —Ya lo hiciste una vez. uno puede ser mucho más que excelente en la cama. Sus ojos eran deseo puro. Sus dedos se paseaban por mis pliegues sin intentar nada más que el simple contacto. succionando fuertemente. justo donde sentía la tensión patente de toda esta locura. lento… luego pasaba su lengua por ellos y terminaba succionándolos. — ¡No sé cómo! —grité porque no sabía cómo hacerlo. dejándome sentir mi sabor en su lengua . oscuros. bajó su mano hasta mi centro. relájate nena y déjalo salir —gimió dejando que dos de sus dedos me penetraran. podía sentirlos ensanchándome allá abajo—. con el corazón en algún lugar de mi cuerpo menos donde debería estar. esta había sido asombroso. El deseo se arremolinaba en mi vientre bajo la mano de Edward. Mordisqueaba mis labios fuerte. creía que moriría de combustión espontánea. Edward no se veía muy diferente a mí. Yo sí que estaba muriendo de esa combustión. entre la ardiente carne de mi clítoris y sus finos y lagos dedos. ¿O si lo había hecho? Edward besó mi vientre con veneración. la que había dicho que era imposible que otro cuerpo reaccionara con esas palabras. Sentía a Edward lamer suavemente mi entrepierna. que estaba vagando despreocupadamente por mi cuerpo metiendo su dedo en mi ombligo acariciando bajo este. Lo necesito Bella. mientras el sorbía. lamió cada uno de mis pechos que para ese momento. pero saber que estás así de húmeda por mí cuando simplemente he tocado tus maravillosos pechos. besándome como solo él podía hacerlo. que tocó un punto dentro de mí que me hizo ver estrellitas de colores… despegando mi cuerpo completamente de la cama mientras maldecía en voz alta una y otra vez… Estaba en el jodido paraíso… Había escuchado a Alice muchas veces decir que mientras leía. Ahora estaba completamente desnuda para él. intentando en vano de removerlo de dónde estaba mientras halaba sus cabellos. con los pulmones luchando por retener aire.

lo sabía. llena de venas y erecta que llegaba casi hasta saludar su ombligo y amenazaba con partirme en dos. ¿Qué querías decirme? —Es una estupidez —intenté cerrar las piernas. Mírame a mí —Edward subió mi mentón y besó mis labios. empujando un poco. su mano bajó hasta separar mis piernas y el se coló entre ellas. abriendo con sus dedos los labios de mi sexo y— ¿confías en mí? —preguntó. nena. No podía hilvanar alguna palabra. Voy a empujar fuerte ahora —musitó y lo vi impulsarse con sus manos. —No me digas. ¿Te ha gustado lo que llevamos de Inducción?. —Lo sé…—susurré yo porque. igual era impresionante. —No te haré daño —murmuró. pero no pude mirarla mucho tiempo. Tienes diecisiete y es nuestro íltimo año. ¿verdad? —asentí. la canción de Luis miguel que había estado reproduciéndose por mucho tiempo dejó de hacerlo. Edward gimió y respiró fuertemente antes de ubicarse en mi entrada. —Dime. —Quiero escucharte solo a ti ahora —dijo bajito. Bella —asentí mientras él me recostaba y se cernía sobre mi cuerpo—. de veras que lo intenté pero no podía cuando el capitán Jack Sparow me estaba mirando por ese único ojo—. Él dejó un beso en mis labios. —Te distraigo para que no te tenses. —No — y era cierto. me invitaste al baile y… . Lo haré suave pequeña —susurró con sus manos en mi rostro. Edward? —murmuré cuando el empujó más dentro de mí. aunque eso ya lo sabía. los orgasmos te han dejado húmeda y preparada para mí y ya te he dilatado bastante. El prepucio tenía un ligero color rojizo y brillaba. —Mi voz se quebró cuando sentí la punta de su miembro acariciar mis labios íntimos. y abrí los ojos mirando a Edward acercarse completamente desnudo… ¡Completamente desnudo! Salté de la cama como si tuviese un resorte en el trasero. —Tengo más autocontrol que eso. —Estás consiente que aún no terminamos. Cada neurona de mi cerebro estaba enfocada en la gruesa extremidad de color rosa. nena —dije soportando un ligero empujón. para mí también es doloroso —bufé—. Si te tensas dolerá aún más. —Miénteme.. ni tampoco quería imaginármelo pero… — ¿Impresionante verdad? —Edward me mostró su sonrisa torcida. simplemente.cuando la deslizó de manera suave en mi boca. pero no te niego que sí ha de haber quedado líquido pre seminal en mi bóxer — murmuró con sus labios pegados a mi oreja—. María y José! No mentía cuando decía que estaba bien dotado. castamente—. no pude evitar tensar mi cuerpo cuando Edward se acercó a mí.. larga. pero tenía la esperanza que hubieses eyaculado en tus pantalones. —una de sus manos se ayudaba a empujar— abre un poco más las piernas. la tercera y última.. No voy a hacerte daño. Dime qué es eso que querías decirme. no conocía el de Jasper. ahora hinchados. porque viene la fase que más me gusta. —Tsts. Él entró un poco más y tensé mi amarre a su cuello— Edward — lo llamé bajo su rostro. Bella. era el pre semen. por lo que suponía. Su falo era ¡el falo! Creo que Alice caería muerta y reventada si pudiera verlo. —Ya casi entra el prepucio completo.. Intenté mirarlo. estaba rodeado por una mata de pelo cobrizo pero aún así… Mierda eso iba. Pon tus manos en mi cuello. Te he dado tres orgasmos sin correrme. relájate. ¿crees que es fácil para mí? —Se hundió otro poco—. sentí como su peso abandonaba la cama. Edward —murmuré antes que entrara de golpe—. —Eso espero o vete olvidando del jodido contrato. Se rió. ¡Jesús. —No me has penetrado. —Su voz era realmente suave y relajante. Tus ojos en los míos. —No —me regañó con convicción—. — ¿Sabes que hablas mucho. —Va a dolerte cuando entre —afirmó. tranquila Bella.

yo también. mientras yo trataba de seguirlo a trompicones. incrementando el ritmo de sus arremetidas. —Sus labios bajaron a los míos—. — Ed…. se abría paso en mi cuerpo de un solo y certero empujón. Grité y de mis ojos se desbordaron lágrimas de dolor. Bella. Alejó una mano de mi cadera. Así nena. —Hice caso a su orden y. —Miénteme. Te quiero conmigo chica rara. ahora sí que lo sentía en el fondo. siguiendo el ritmo de sus caderas. muévete conmigo —murmuró. Lo sentía tan dentro. Estaba exhausta y quería dormir. queriendo pegar mi cuerpo a él. Yo abrí los ojos. Abre más las piernas. tan profundo… ¡No soy virgen! ¡Hagamos una fiesta y b ailemos limb o! Edward empezó a moverse. dio un último empuje y gritó como macho en celo… descargándose. —No sé si te volveré a ver. por favor… —tocó mi clítoris con sus dedos y mi cuerpo se arqueó nuevamente. haciendo un camino por mi muslo hasta flexionarlo y abrirme un poco más. era tan placentero… Me agarré de sus cabellos. Sentir el choque de nuestros cuerpos era alucinante. se estaba formando nuevamente esa sensación pesada en mi vientre bajo. mientras el seguía entrando y saliendo de mí. Bella Swan —musitó besándome—. El dolor fue pasando y dejo de tensarme alrededor de él. ¿puedes tratar de llevarme el ritmo? —Vale. —Él sonrió y yo lo besé mientras empezaba a mover mis caderas entorno a él. Alice y media población femenina de Nueva York tenían razón: ¡el tipo era un puto Dios! —Edward… —las gotas del sudor en su frente caían en mi pecho. jadeé y maldije internamente porque sin saberlo. Así que te estoy besando y voy a hacerte mía de una manera que jamás olvidarás. —Cállate —dije riendo ya no dolía. —Era un hecho que iba a doler. Sus envestidas eran lentas pero profundas. mis padres no están y soy hijo único — finalizó el idiota con una sonrisa juguetona en su rostro. —No importa. Lo escuché jadear y gemir y no era que yo hiciera algo diferente. podía sentirlo entrar y salir de mi cuerpo con concentración y maestría. encajando perfectamente entre mis piernas. —Lo harás. Más que dolor. no pasó mucho tiempo cuando sentí mi cuerpo explotar en pedacitos. —Eres rara. observándolo y despegando unos mechones de cabello de su rostro. Isabella Swan. —Lo sé. Su sangre no fue repugnante para mí. —Quiero una noche contigo. —Lo sé… —Tu boca —su lengua lamió ahí donde yo lo había mordido. como si estuviese concentrándose en algo. Ahora que sabía . pero te callas. Nuestros corazones latían atronadoramente en nuestros cuerpos y yo sentía que no podía mover ni un solo músculo. Edward jadeó como animal herido. dejándome sobre él. Estamos en mi habitación. —Te sientes tan condenadamente bien. conteniéndose. Grité. —Edward apretó todos sus músculos. Tan malditamente caliente y jodidamente estrecha —murmuró bajo su aliento. —Una lágrima se deslizó por mi mejilla y Edward la limpió con un beso.— ¿What? —Él me miró confundido. Tenía el ceño fruncido y la vena en su frente era palpable. mientras mi interior lo apretaba como si fuese un guante. Edward alzó una de mis piernas pasando las manos por mis caderas y levantándome. con el cuerpo empapado de sudor—. mientras encajaba los dientes en los labios de Edward hasta sentir el sabor de su sangre y mis uñas se enterraban en la piel de su cuello. Luego de tres estocadas y. fue ardor —expliqué. En cambio. Iba a torturarme cuando todo esto acabara. limpiando mis lágrimas sin importar la sangre en su boca—. —Justo así —dijo entre dientes. podía jurar que el miembro de Edward me tocaba hasta la matriz y joder. mientras me besaba. Una vez que logré sincronizarme con él. Te vas a una universidad distinta a la mía y eres el mariscal del equipo de Fútbol. de sus hombros encajando las uñas aquí y allá. Se desplomó sobre mí y luego nos giró. por el tiempo que se ha dicho —musitó en voz baja. Edward estaba estático. mientras yo sentía mi cuerpo sacudirse por un orgasmo. Edward levantó mi rostro quitando los mechones de cabello lo ocultaban y miré sus ojos verdes claro. —Lamento haberte hecho daño —dijo en voz baja.

. Gracias y mil y un gracias a mi equipito Jo... tenemos muchos días para follar. ¡Santa madre de Dios! ¿En qué rayos me metí? . esta vez se sumaron Michell y Eliana Gracias saben como me sentia con respecto a este cap. Otra cosa mil gracias a las que votaron por el doc sex para mejor fic erotico en los premios que entrega FFAD estamos nominadas chicas . —Está usted iniciada. Salem y Eve..que todo estaba consumado. señorita Swan. nuestros cuerpos se sentían sudorosos y aun podía sentir el corazón de Edward intentado normalizarse. ya corto el chorro y nos estamos viendo espero les haya gustado Ary . —Y luego unió sus labios a los míos. a las chicas del grupo de Face "El harem del doctor sex" Link: www . Gracias mil gracias por todos sus Revs 495! jajajaja de verdad no hay forma de agradecer todo lo que me dan. Bueno creo que con un profesor asi yo tambien dejo mi virtud atras mi pobre bebé son ideas mias o estaba nerviosito joder hablo como lorto mojado jajajja pero yo simplemente escribo lo que ellos me susurran no ser mi culpaaaaaaaa. facebook groups / 343381672450515 / Espero que Fanfic deje que lo vean.. El mío no es que estuviese del todo tranquilo….. A partir de este momento. .

*Chapter 10*: Primera Clase: Aprende a tocar Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. . estaría en mi casa. me pesaba cada parte del cuerpo y lo peor de todo: seguía sobre el cuerpo de Edward Cullen. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. nena? —Tal vez si desencajas tu espada de mi interior. Edward sonrió pagado de sí mismo. —Es algo completamente involuntario. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction Nene. Lover Cockiness Rihanna . puedes beber tranquila —dijo antes de agacharse a un lado de la . estás saciada y tu cuerpo está exhausto. De niño siempre he tomado agua del grifo del baño así que Esme se ha asegurado que el agua que sale de las regaderas de esta casa sea apta para el consumo. no quería. Edward me dejó sentada en la pequeña banquita que había en su baño mientras se movía de un lado a otro. Enarqué una ceja en su dirección —. Si hubiese sido por mí. —Sí. no la muerdas como a una bala Toca mi tambor. podría sentirme mejor —murmuré pegada a su pecho. Giró nuestros cuerpos nuevamente de tal forma. no podía verlo pero con escucharlo era suficiente. tomó un par de pastillas de su gabinete y me las tendió. mi tambor Como a una línea boogie de tambor (Me encanta cuando) Zambulle la cabeza si deseas Cántale a mi cuerpo Abrázame fuerte Mr. —Isabella —no contesté—. . Edward se levantó de la cama y estaba quedándome prácticamente dormida cuando lo sentí alzarme en sus brazos —No te duermas aún —ordenó sobre mi cabello. . yo solo los utilizo para mi diversión. mientras sus manos acariciaban mi columna de arriba abajo y el latir acompasado de su corazón. —Es normal. —Me pregunté internamente si ganaría algo con rebatirle. —Advils —murmuró mientras me entregaba un vaso con agua que tomaba del grifo. quería alejarme de él… Mentira. podía sentir su miembro aún dentro de mí. Estaba dormida. ¿te sientes mejor ahora. como sea. mi piel estaba pegajosa. que yo quede nuevamente bajo él y salió de mi tan lento que no pude evitar que un par de gemidos abandonaran mi boca. Aquí el que sabe de sexo eres tú. . Primera Clase: Aprende a tocar y tendrás el mundo a tus pies.

—Necesito aplicarte esto. vas a amanecer muy adolorida si no lo hago —abrí las piernas un poco pero él se encargó de separarlas mucho más.silla graduando una válvula. La dejó en su lugar y luego. esto es solo el comienzo. pero sencillamente. nena —cerró mis piernas y se acomodó a mi lado dando un largo suspiro. rogando al cielo que Morfeo se apiadara de mí. —Lo sé. No toques —murmuré molesta. cuando el fuerte brazo de Edward había apretado mi cintura pegándome más a él y haciéndome consiente de todas las locuras que había cometido anoche. varios videos porno —sonrió triunfalmente y bufé enarcando una ceja—. así que tranquila. Me gire dándole la espalda y suspiré cerrando los ojos. —Edward. accionó la ducha de hidromasajes—… y créeme. ¡Maldita voz. —Le lancé una mirada furiosa… Si las miradas mataran dos oficiales me estuviesen llevando a la cárcel por homicidio—. Ven aquí. Dije un par de horas. Él tomo una esponja. saco nuevamente la silla y me dejo ahí sentada mientras se enjabonaba él. se me olvidaba que has visto muchos miembros. tomo una regadera de mano y metió su mano entre mis piernas — ¡Hey! —él alzo su vista hacia mí—. Llegué a casa. Era temprano. mi vista se quedó clavada en la mancha de sangre seca que había en la cama—. al menos no para estar en esto —bufé y abrí las piernas nuevamente.. . ¡Dios mío! podía sentir mi rostro arder. caminó hasta alcanzar un estante y sacar dos toallas limpias. Siseé un poco cuando sus dedos limpiaron todo rastro de su lubricación de mis pliegues exteriores. mirando la estúpida sonrisa de victoria de Edward.. cualquier mujer de Estados Unidos pagaría por estar en mi lugar. Ahora eres puritana. así que no seas tonta voy a hacerte un lavado nada más —alcé una ceja —.. —Es un gel desinflamatorio. —murmuró dándome la mano para levantarme. Isabella es normal. Tienes un bonito coño —cerré las piernas de golpe gimiendo internamente. Cuando terminó. . ¿podrías dejar mis malditas piernas cerradas un momento? Tu noche 90 ya la disfrutaste —murmuré frustrada. . algo de gel de baño y talló mi espalda y mis pechos. Volveré a tomarte en un par de horas. después de haber pasado todo el camino en algún otro lugar del mundo. dejándome sobre unas nuevas sabanas de seda. dejándome expuesta. solo aguanta un poco más si —era fácil decirlo. —Hice más que tocar hace un par de minutos. La habitación se sumió en un silencio tenso.. así que se buena y ábrete para mí. No tenemos toda la noche Isabella. yo tenía ganas de ir a dormir. colocando la ducha arriba de mis caderas y dejando que el agua me limpiase.. —Edward. mientras él sonreía cerrando la ducha. envolvió una en su cadera y llego hasta mí con la otra. no te quejes mira que tendrás las piernas abiertas para mí muchos días. eras virgen —jaló la sábana dorada. no era él quien estaba de piernas abiertas frente a un depredador—. era como si nos faltara algo. —ardía. —Es una lástima no poder decir lo mismo —dije con sarcasmo. —Sube los brazos Bella —hice lo que me pidió y cubrió mi cuerpo con la toalla antes de tomarme en brazos y volver a la cama. en la televisión. Edward me pegó a su duro pecho y aunque podía sentir su erección presionando mi vientre. no me alejé. —Ohh… verdad.. Edward cerró la ducha y sin importarle estar goteando. estaba decidida a abandonarme a los brazos de Morfeo cuando sentí como nuevamente Edward abría mis piernas. he visto muchos coños. Además. Y pegarme a él bajo el agua sentir los chorros de agua masajear mis músculos fue relajante... Abre las piernas Isabella. —Edward —murmuré dando un salto involuntario cuando sentí sus dedos fríos en mi entrepierna. cállate! Edward graduó el agua de la ducha y separó con sus dedos los labios de mi sexo. .

Stss. que me le hab ía negado al sexo por más de cinco años. Pero si estás despierta. Le había dicho que hiciera lo que yo había deseado hacer con Félix el día de su graduación. o mejor aún. Edward rió sob re mi pecho. mi cuerpo reaccionab a ante su experto toque. en donde accedes a tener tu cuerpo a mi disposición. Eres tan suave Bella.Edward Cullen iba a ser mi muerte. Voy a tomarte. estaba completamente segura de eso.. tengo años de práctica Isab ella.. dejando que su cuerpo se apoyara contra el mío—.. y mi cuerpo te desea.. que patética y ridícula debía haberme visto.. Tenía toda la intensión de detenerlo.. tomé el jabón esparciéndolo por la esponja y tallando mi cuerpo. —sentí su mano en mí otro pecho masajeando suavemente—. ¡Cristo! Le había pedido que me mintiera. nuevamente. sus caderas encajándose con las mías. —Edward. Cinco horas antes… —Despierta —susurró suavemente tirando de mi pezón izquierdo—. Nena. —Mi cuerpo se vuelve loco cuando estás cerca. su respiración errática.. tomé mi celular que había olvidado en mi mesa la noche anterior y caminé desnuda hasta mi habitación. me gusta que me toquen —b ajé mis manos de sus cab ellos deslizándolas por su espalda. dormida o despierta. Era una idiota. dejándolo dormido como un ángel y desnudo como un demonio hambriento y malvado. lo realmente malo es que yo no soy un ángel. rozando mi clítoris inflamado y haciendo que mi cuerpo tuviese pequeñas sacudidas que anulab an mi capacidad pensante. Soy un homb re insaciab le Isab ella. el latir desesperado de su corazón. te he dejado descansar un par de horas.. mientras me hacía suya.. haciéndome arquear la espalda en dirección a él—. que hacía un par de días decía que no podía tener sexo casual con este homb re. Bella Swan.. Simplemente. hacía que mi corazón se acelerara aún más. —murmuré cuando sentía que algo dentro de mí se me ib a a reventar ¡Necesitab a tenerlo dentro! —Tócame Isab ella. Las vib raciones de su voz sob re mi pecho. la pequeña fricción que su miemb ro hacía al deslizarse sob re mis lab ios vaginales. —El vaivén era . — ¿No estás cansado Edward? —murmuré agarrando sus cab ellos fuertemente cuando él intercamb ió de pecho. recordando lo que había sucedido durante la noche. porque tu cuerpo lo necesitab a. No podía negarme. —No puedes negarte Isab ella. Firmaste un contrato —rió— redactado por ti. hacían que la piel se me erizara mientras él seguía con sus toques maquiavélicamente enfermizos en mi entrepierna. dándole al nuevo pezón las mismas atenciones que el anterior. —Sentir su lengua arremolinando mi pezón adolorido por sus anteriores caricias.. Peiné mi cabello con mis manos pegándome completamente a la puerta. me coloqué un pijama cómodo y me tiré en la cama. no hemos empezado aun —succionó haciéndome gemir nuevamente y tensar las manos en su cab ello—. ¡Maldita sea Isabella Swan! ¡Es sexo! Grité en mi interior respirando fuertemente. —Apartó mis piernas con sus manos. siempre necesito más. me deshice de toda mi ropa. sintiendo en la yema de mis dedos la forma de su tatuaje—. podía sentir aún el olor de su sudor en mi piel. sus ojos mientras me embestía. creo que Zafarina se sentiría muy decepcionada de mí si me viera en este momento Pasé por alto el nomb re de la mujer. he encontrado el paraíso. Estás tan jodidamente húmeda y me tienes tan duro Isab ella que. que se introdujera en mí.. su b oca pecaminosa en mi pecho quería y hacía que quisiera mucho más de él. Además. —No. me moría de ganas por que sus caderas se estrellaran contra las del caliente homb re que tenía sob re mí. porque en esos momentos la punta roma de su miemb ro se movía con facilidad entre mis pliegues. No. que hasta escazas dos o tres horas atrás era virgen.. dejándome completamente entregada a él. pero sentir sus dedos jugueteando con mi intimidad me quitab a el aliento —. Si señores yo. será más interesante — succionó fuertemente el pezón que sostenía en su b oca.. tirándolo en la cama antes de entrar al baño y dejando que el agua relajara mis músculos… cerré los ojos y la imagen de su hermoso cuerpo estaba grabada en mi retina. —La mano que estab a en mi pecho b ajó hasta separarme un poco las piernas. Tienes que decirme qué quieres. Era una de las razones por las cuales había huido de su departamento. —Mmm… —gemí.

Edward aspiró sob re mi piel sudada y acarició mi columna verteb ral haciéndome estremecer. "voy a morir atrapado en tu perfecto coño" y otras cosas más que no podía entender. colocando la mía en su homb ro derecho mientras mi respiración volvía a la normalidad. a mí me duele aún más —murmuró sonriendo y dejándose caer sob re mí. siguió dando un par de frenéticas emb estidas mordiendo uno de mis pezones adoloridos y descargándose completamente en mi interior. así que me levante junto a él—. —Lo sentí sonreír antes de removerse y dejarme acostada sob re su cama. —No hasta que me lo digas.. No ab razos.. se encontrab a dormido. y mi suerte estab a echada. quítate de mí y déjame dormir. Cuando el segundo orgasmo llegó a mí. no pude ob viar que su miemb ro aún seguía erguido—. ¿Qué más dab a si le decía lo que quería con todas sus letras? Las cartas hab ían sido puestas sob re la mesa. por lo que negué dejándome caer en la cama. inspiré profundamente y me removí deb ajo de él. los pezones me dolían por sus caricias y el cuerpo completo me temb lab a. entonces yo seré feliz ardiendo entre sus llamas. que me tenía al b orde de un ab ismo—. tenía el cuerpo perlado en sudor y mascullab a más y más maldiciones que hacían que mi cuerpo se encendiera aún más.. Eso era lo que querías que dijera. . —Voy a hacer lo que quiera con tu cuerpo Isab ella y tú no tienes que decir si puedo o no.. —Dos golpes más y el clítoris latiéndome frenéticamente.desesperante. Edward se acostó a mi lado y minutos después. —Su lengua lamió el pezón que hab ía mordido mientras sus manos acariciab an mis piernas. El sonido de mi celular me hizo abrir los ojos abruptamente. Para cuando el tercer orgasmo —y octavo de la noche— llegó. —Haz conmigo lo que quieras —dije entre el temb lor de mi cuerpo y las pequeñas sacudidas en mi interior. A la mierda la chica que Charles hab ía criado. Miré el reloj en la cómoda 4:45 am. Di lo que quieres. Edward —murmuré cuando pude recuperar el aliento. hasta hace un par de horas era virgen. era como si el verde de su iris quisiera fundirse con los míos. mi cuerpo sob re él mientras mantenía su b oca ocupada con mis pechos. No b esos ni palab ras de aliento… Mejor así. este homb re me encendía como nunca.. —Por los clavos de Cristo. ¿Estás b ien? —Su sonrisa torcida no oculto lo que sus ojos me mostrab an.. —Puedes soltarme. . Si el infierno tiene la temperatura de tu cuerpo Isab ella Swan. hazlo pero deja de hab lar tanto y actúa por un demonio. solo quiero que me digas lo que más necesitas ahora. haciéndome chillar fuertemente. me hab ía tocado tan ardientemente. —Los ojos de Edward miraron mi rostro por primera vez desde que me hab ía despertado.. —Dame una tregua por favor. Duele ahí ab ajo sab es. —La punta de su eje se alineó en la entrada de mi cuerpo fundiéndose en él de un sólo empujón y haciéndome temb lar completamente.. . —mi respiración era irregular— Has lo que quieres hacer. Cerré los ojos fuertemente cuando él ab andonab a mi interior. Quieres una ronda más —alzó una de sus cejas. me daría el material suficiente para terminar "Atada".. yacíamos arrodillados sob re la cama. sus b razos aferraron mi cuerpo cuando las sacudidas de su miemb ro cesaron. mientras amb os exclamáb amos un jadeo antes de que sus caderas empezaran ese vaivén asomb roso que él sab ía cómo llevar. —Se levantó dispuesto a reb atirme pero lo vi perder el equilib rio. mi lengua en tu coño húmedo y ardiente o mí… — ¡Fóllame de una maldita vez Cullen! —grité enterrando mis uñas en su piel—. —susurré—. di un respiro profundo y caí en un profundo sueño. sentí su mano en mi vientre b ajo y luego.. Dilo Isab ella... Sub ió mis piernas a su pecho cuando el primer orgasmo me golpeó. haciéndolo maldecir entre dientes cosas como "me aprietas tan b ien". su miemb ro le dio suaves golpecitos a mi b otón de placer. mis rodillas colgab an de sus homb ros. podía sentir su dureza en mi interior. —Excelente. —Créeme. saliendo de mi cuerpo. —No era tan difícil Isab ella. yo misma las hab ía b arajeado. ¿Por qué mostrarme remilgada y tímida? Cuando ese homb re ya me hab ía hecho gritar. Edward. —Creo que ha acab ado tu noche. no sabía en qué momento me había quedado dormida. . Su frente descansó en mi homb ro y yo lo imité. Podía sentir como su miemb ro se agrandab a —aún más si se podía— dentro de mí.

Que sea la última vez que demandas saber algo de mí. —Se llama Katherine. —Mis ojos se ven. —Sabes que la Coca-Cola no me gusta. yo ya pensaba empezarte a buscar en la morgue y los hospitales cuando la enana dijo que no sabía nada de ti y tú durmiendo una siesta. Creo.. con una lata ya tienes el 100% de tu ingesta diaria recomendada de azúcar — me gire explicándole por décima vez a G porque la Coca-Cola era mala para el cuerpo. Tenía el cuerpo sudoroso y mi entrepierna palpitaba un poco. ¡estaba excitada! Excitada con solo recordar las manos de ese hombre cubriendo mi cuerpo. ¡Dios!. — ¿Me estás hablando de Katy? —No sé cómo diablos se llama. aguanta tu camión de testosterona. —Garrett calló mientras me sentaba en el sofá—. la Coca puede ser un veneno para mi sistema nervioso.. Espera. Peiné mi cabello con mis manos y me levanté de la cama siseando un poco por el dolor en mi entrepierna... pero algo ocurrió.. ¿vale? —murmuré alejándome de él.. llegué hasta la sala y le entregué una a G—. estaba muy entretenido en ese culo y esas tetas como para detenerme a preguntarle su nombre. —Vale. porque Garrett se rió antes de halarme a su cuerpo—. así que vine a ver que te pasaba. ya iba a irme —murmuró Garrett cuando abrí la puerta.. es lo mejor de este puto mundo. intentara refugiarse. Negué con la cabeza. como si acabara de levantarme —dije viéndome en el espejo tratando de darle a mi voz indiferencia y sarcasmo. Si no te conociera como te conozco diría que tuviste una noche agitada.luego de revivir mi noche con Edward.. yo lo percibí. Me removí incomoda y caminé hasta la cocina sacando dos latas de Pepsi Cola de la nevera. Bueno verás. qué estabas haciendo anoche. Joder. ¿No tienes Coca? —preguntó arrugando el rostro.. Tenía 7 llamadas perdidas. Seguro te quedaste trabajando hasta tarde —murmuró sentándose a mi lado y atrayéndome nuevamente a su cuerpo. en fin. entiende algo. sab es ayer perdí mi virginidad con tu muy sexy y follab le vecino sexólogo!— Anoche me quede viendo películas hasta tarde es todo. —Me deshice de su abrazo y él entró cerrando la puerta—.. —Y si no trasnochaste escribiendo. ¿Sexual? —Eres mala. negué con la cabeza mientras buscaba al celular. como puedes ver —hice un ademán con mi mano mostrándole mi atuendo—. le gusta que le digan Kate o Katy y es Europea. . ¿qué le pasaba? ¡Estaba hecho un pulpo!— Eres un caos cuando empiezas a explicar. Mierda…es verdad lo que dicen. Garrett Estaba a punto de llamarle cuando escuché el timbre de la puerta. —Garret. Caleb y Danielle. pero luego entré al elevador y estaba esta rubia tetas grandes que se bajó en el piso de abajo. El timbre seguía sonando como si afuera hubiese una batalla de zombis y quien estaba afuera. no me he sentado a escribir. Garrett reparó en mi ropa nuevamente. ¿qué demonios estabas haciendo? —La expresión en el rostro de Garrett cambió a una furiosa.. ¡joder! ¿Cuánto había estado durmiendo?—. descansando de una muy larga noche. ¡Qué estaba pasando!— Respóndeme Bella.. mi cara debía ser todo un poema. —Ya tomaré la Pepsi —Garrett me abrazó por la espalda. sabía que lo había dejado en algún lugar de la cama.. todos se darán cuenta que ya no soy virgen. Garrett. no podía decirle simplemente ¡hey. Te estoy llamando desde anoche y no me contestabas peque. Estás ¿diferente? —Me miró a los ojos—. venía principalmente a que me dijeras cómo vamos con esa primera vez entre mi amigo Caleb y su queridísima Danielle. Llámame loco pero tus ojos se ven extraños — corrí al espejo para verme. pero esos minutos de felicidad que me da mientras la disfruto y esa sonrisa tonta que me queda cuando se acaba. —Mentí sin mirarlo a la cara para que no notase mi mentira—. Te quiero mucho pero eso no te da derechos para meterte en mi vida —respondí enojada. —Hey. ¿por qué estabas durmiendo a las tres de la tarde? —Di un brinco al escuchar la hora. —Creo que no viniste a mi casa para darme una lección sobre cómo queda tu cuerpo después de una indigesta de azúcar. vale. mi voz era ronca y sonaba..

esta noche. mi amor secreto es Cris Evans amo a mi Capitán América —sonreí olvidando mi enojo. ¿que el tipo viniese energúmeno porque ab andonaste su lecho cuando él aún dormía después de darte los mejores orgasmos de tu vida? ¡Ohh lo olvidab a son los únicos que te han dado! ¡Despierta! Para él solo fuiste una más. colocando atención en mí cuerpo cuando estuve seca y estaba a punto de aplicarme la crema. ¿un mensaje recriminatorio?. La película estaba genial. Amaba a Garrett. Obvio que una cosa es lo que se desea y otra. encendí la radio sintonizando "Hab lemos de Sexo". pero lo que más odiaba era que tuviese razón. No te molestes conmigo bonita. Cuando terminó fuimos a un Burger King y con nuestras Steakhouse xt3 quesos nos sentamos a hablar como en los viejos tiempos. prepotente se creía la última Pepsi del desierto.. Me quité el pijama buscando entre mi ropa unos vaqueros cómodos y un suéter de tiras. Venía a invitarte al cine. Él era exactamente igual a. Regresé a casa a las once de la noche en punto. . sí. Tenía dos cardenales enormes en la cintura y las marcas de los dientes de Edward en mi pezón derecho. ni una sola llamada de Edward Cullen. Quieres que te acompañe para que no te veas como un gay. vale —me sonrió—. Me bañé suavemente. como en la noche cuando me decía que era estrecha y resbaladiza… . Bells. —Tú eres el que lo ama. —su voz bajó varias octavas. Tomé los lentes de mi mesa de noche y una gorra antes de salir a la sala donde G me esperaba.. uno de Bree y las llamadas perdidas eran de Garrett. Negué con la cabeza y traté de enfocarme en la película. le di un beso en la mejilla cuando llegamos a la puerta del edificio y me bajé de su coche corriendo hacia las puertas de vidrio. —Le saqué la lengua infantilmente. —Lo siento. es lo que en verdad se hace. Sé que te mueres por Robert Downey Jr. olvidándome completamente de toda mi vida. busqué una chaqueta y me calcé las converse negras. tenía dos textos de Alice.. Quería un baño y mi cama. mañana era sábado e iría con Bree a terminar de comprar las cosas para la decoración de su habitación. no fuiste especial ni nada… Métete en la cab eza que sólo es sexo… Odiaba mi vocecita interior. a Edward Cullen. ¡Ni un puto mensaje! Idiota tú que sigues esperándolo.. pero la Coca no me gustaba. Decidí olvidarme del maldito cabrón y lo que había sucedido anoche. Tony Stark no era mi tipo ideal. justamente cuando su voz se colaba por los parlantes. Después de dar mil vueltas en la cama torturándome con las imágenes muy vívidas de mi noche anterior. . Durante la primera media hora estuve mirando mi celular.. negué suspirando antes de que él levantara el reposabrazos que dividía nuestras sillas y me jalara a su pecho dándome un beso en la frente. Miré mi celular revisándolo. Tú sabes. mientras comía ositos de goma y disfrutaba de la peli. —Bienvenidos a "Hab lemos de sexo". no le dije a Garrett que se quedara como algunas otras veces. me concentré en la pantalla luego de que Garrett me preguntara si pasaba algo. negué con la cabeza dispuesta a olvidar y dormir. el héroe de hojalata… —trató de bromear pero yo no reí—.. No es que la Pepsi fuese diferente. como sea. ¿Y qué esperab as Isab ella?. . Ignoré mi tonta vocecita interior.. Ironman 3 está en cartelera..Garrett pareció avergonzado por su ataque de cavernícola celoso. era arrogante. amaba que fuera tan loco e irracional como para pedir tres raciones de papas a la francesa y embetunarlas de Katsup y tomar un litro de Coca sabiendo lo dañino que era para su sistema. —Sí. amaba la manera en la que él me quería sin tener que dejar de ser yo. Coloqué un poco de crema sobre mis dedos antes de colocarla sobre mi pezón una pequeña corriente atravesó mi cuerpo. Ve a cambiarte o ¿prefieres ir en pijama al cine? —caminé hacia la habitación y cerré la puerta tras de mí. acéptalo.

. un poco menos. es más placentera una b oca y una lengua b ien usada que un pene.. tamb ién se necesita mucha imaginación y creatividad. para explorar. nos pone a mil. —Muchos sexólogos recomiendan practicar el sexo oral con la luz encendida. puedes pasar por el chupete —sonidos de risas se escucharon de fondo. como se dice vulgarmente. mi querido Sexward —lo sentí sonreír. Ellos lo hacen porque les gusta. Entiendan chicos y chicas que nos escuchan. No es simplemente llegar y lamer como un perro —inquirió Edward. —Buena comparación. Puede comenzarse con caricias y b esos pequeños o mordisquitos. A nosotras. ir por lo que has trab ajado. me gusta. ¿Qué tan importante es darle placer a tu pareja con tu b oca y lengua?. —Como siempre. le indica a quien lo está haciendo que aquello es muy b ien recib ido. —Muy cierto Rose. A ellos les encanta hacerlo y que se lo hagan. —Quienes se han dedicado a escrib ir sob re el sexo oral. las lamidas por todo el cuerpo. ella no se dejaba atemorizar por Edward. cuando hablaban parecían a un mismo nivel.. incitar a tu chica o chico y luego. La lengua y los lab ios están diseñados para eso. Qué piensas de todo esto Rose. ¡Por Dios no le subas más el ego!— Buscar apodos perfectos para ti. el sexo oral… —Es todo un tema. —Es como cuando tienes un gran trozo de pastel con glaseado de vainilla y cerezas de decoración. sino de cómo deb e hacerse b ien una b uena felación y la mejor manera de empezar es estimulándolo con la lengua.. —Estimularlo con mucha suavidad Rose —interrumpió él —es un área sensib le pero que como tú dices. —Hay un área que me da la impresión de que muchas mujeres no han descub ierto que puede ser muy estimulante: el escroto o las b olas. Sexward. Rosalie sonrió. con movimiento similar a cuando estás comiendo un helado.. se elegir muy b ien a mis acompañantes. para así poder ob servar no solo los movimientos o gestos de tu pareja. pero prefiero Doctor Sex. porque no hay nada peor que un idiota que simplemente sepa darte b ab as. —murmuró risueña Rosalie. Rose —alabó Edward. —expuso Edward—. para hacer del acto algo muy agradab le. estás realmente hermosa hoy. —Y a mí. cuando sientas que es suficiente. no puede irse teniendo sexo oral con cualquier persona. El sexo oral. Lamiendo a lo largo y alrededor. —Eso puede llegar a ser muy doloroso… ¿Te ha pasado Dsex? —Rosalie murmuró burlona. —Antes de continuar con otros detalles acerca de este tema. cálmate! —El tema de esta noche es Sexo Oral: ¿Paradigma? ¿Tab ú? ¿El secreto de una b uena intimidad?. por lo que es recomendab le que el pene y la vulva estén b ien aseados —comentó Rose. un toque ahí con la lengua húmeda y tendrás el homb re postrado a tus pies.. nosotras lo hacemos… ¡Porque está en el comb o! Así de sencillo Dsex. esto se b asa en la confianza. —Hay quienes se atreven a decir que para un pene es más estimulante una b oca que una vagina y para una vulva.¡Por Dios Isabella. Rose. sostienen que lo único que es más estimulante que el contacto con el otro genital es el roce genital-b oca —interrumpió Rosalie. como gruñidos. — ¿Sexward? ¿Un nuevo apodo Rose? —Es parte de mi existencia. comértelo poco a poco es más satisfactorio que empujarlo de un todo.. sarcásticamente—. —Afortunadamente no Rose.. aunque muchas personas no sab en lo que esto conlleva. consiste en el contacto de la b oca con los genitales de la pareja. el punto es en sab er hacerlo. Una buena carcajada salió de los labios de Edward. Sólo b asta estimular a un homb re ahí para que sea todo un proyectil —Me gustaba escuchar a Rose. es importante recordar que la higiene es fundamental. El área más sensib le del pene es el glande. El contacto b oca−lengua con los genitales le resulta al otro muy gratificante. Las expresiones de placer de quien recib e el sexo oral. gemidos o maullidos. pero no estamos hab lando de mí. una laceración puede ser infecciosa y llevarte a una terrib le vergüenza al contraer algún tipo de enfermedad en tu b oca luego de disfrutar de ese placer.. o de mis aventuras de cama.

cuando ella me devolvió la jugada. Una pregunta. Si utilizas movimientos suaves de entrada y salida del pene en la b oca. no puedes empezar a succionar como si quisieras arrancarnos el glande Rose.. ¿ignorar a lo que sab e o no su b oca? Puede ser solo idea tuya. Mi novia Clarie le encanta hacerlo y por Dios que es b uena.. ¿quieres compartir algo con nosotros? El sonido de un teléfono timbrando se escuchó. el tema de hoy es Sexo Oral. tiene que levantarse e ir al b año a cepillarse los dientes y cuando regresa ya no quiero hacer nada.. —Eso depende de la mujer. al principio a ésta no le gustab a mucho pero luego empezó a gustarle y joder. después lo entendí.— se escuchó la voz de un chico. luego me toca b esarla y pues no es agradab le sentir mi semen en su b oca.. a menos que él lo pida. —Quizás. Además. ¿Estás ahí?. ¿le practicas sexo oral a tu novia? —Por su puesto. y aunque me gusta no deja de ser asqueroso. — Hola. soy Doctor sex y mi compañera. y otros componentes como la oxitocina. —Paul —Edward lo interrumpió—. casi no me dejab a respirar por lo que me tocó dejar de hacerlo. Tenemos otra llamada.. —Sí. sin succionar.. —Muchas mujeres fallan en eso —refunfuñó Edward. ella siempre me estimula muy b ien. Eso hace que nos dé el impulso del movimiento. aparte de todo esto a ella le gusta. —Es ahí cuando tú tienes que actuar chico. Verán.. eso es asqueroso. — ¿Mike? —Edward empezó preguntando—. es algo complemente normal —rebatió Rose—. —Por supuesto. le hice sexo oral a mi novia. Mira cuánto b ien le haces a tu novia —bromeó—. la estimulación del clítoris es jodidamente fantástica. —Mike. —Hola Mi nomb re es Paul. ¿Algún consejo chico? . —Mike.. Sin emb argo. pero es cierto. y en eso se b asa el sexo a ella le parece sexy hacerte llegar y su placer es poder b eb erte. — ¿Y te quejas? Homb res… no están felices con nada —Rosalie parecía sorprendida—. el cortisol y la estrona que levantan el estado de ánimo en general y mejora el desempeño cognitivo. ¿No has pensado en estimularte mientras ella se lava la b oca? O simplemente. antes que Edward volviese a hablar. Hab lemos de Sexo. entonces se enoja y. Está comprob ado científicamente que el semen contiene sustancias antidepresivas como la serotonina. —Pensé que podría gustarle y… —Claro.—Espera. Tenemos una llamada. ¿Tienes alguna pregunta que hacernos? —Sí —se escuchaba nervioso—.. —Pero no se nos puede culpar. Imagino que se molestó muchísimo cuando lo dejaste. —Joder tío. —Hola. puedes darle una gran satisfacción a tu chico. allí no entendí. lo único malo es que siempre quiere que me corra en su b oca.. A algunos homb res les resulta muy incómoda la succión. a veces ob tener proteínas puede ser mucho más divertido para muchas mujeres —dijo en tono burlón.. te escuchamos. ¿Ella se traga tu semen? — preguntó de nuevo.. ¿sab es que una cucharadita de semen contiene la misma cantidad de proteínas que la clara de un huevo? —risas—. cuando ustedes se emocionan tamb ién nos ahogan —se defendió.. es el jodido paraíso verla llegar gracias a mi lengua. se levantó y no me dijo ni adiós. —Rose parecía indignada y solo podía escuchar la risa de Edward.. Rosalie. tanto como te gustaría a ti que te mordieran el pito. la tirotropina y la melatonina. una vez le mordí el clítoris y… — ¿Mordisco… mordisco? —Rose interrumpió. Al parecer la llamada se cortó. Es como estuviese chupando el pito a otro homb re —murmuró en voz baja el chico. —Sí. tu deb er es controlar a tu chica. ¿Chuparlo o no? —preguntó Rose—. Por lo general.

pero por ahora y mientras esperamos la próxima llamada los dejo en compañía de Cockiness de Rihanna. esta noche ha sido entretenida —murmuró Rose. emitiendo un largo suspiro. en mi ab domen pero sob re todo quiero que b añes mi polla con ella. cuento los días y las horas. Voy a encargarme de que te vengas muchas veces sob re mí. no se me hace raro. ¡venirme en su boca!. entiendo esto: ¡ES EXACTAMENTE DE LO QUE SE QUEJAN LAS MUJERES! —exclamó Rose. —No es tan sólo quitarle las pantaletas a tirones y penétrala justo entre las piernas moviendo tu lengua a velocidad supersónica.—Disfruta de tu intimidad. nena. es como hacerlo con tus dedos pero usando tu lengua. en mis dedos.. ojalá no te esté escuchando. succionar y acariciar. hay mujeres que simplemente no lo hacen. Aún puedo sentir el sab or de tu lib eración en mi b oca. Sex. mirando hacia el techo. espero estés tomando nota nena.. Paul. Paul no nos cuelgues. Ben les deseamos suerte en sus respectivas experiencias. sin mucho apuro. Quiero tu lub ricación en cada parte de mi cuerpo. la primera clase será esta.. Cerré los ojos recordando la sensación de sentir su lengua justo ahí y removí mis piernas incómoda. Ahora. El corazón me latía furiosamente cuando terminé de leer. ¿Te gustaría que Clarie dejara de hacerlo? —No.. ella puede ayudarte diciéndote que le gusta o no y b ueno. amo cuando me hace una mamada antes de… Intimar. Espero que hayas escuchado el programa de hoy. en mis lab ios. Pasaré por ti después del programa. —Otro chico. Chúpate mi arrogancia Lame mi persuasión Cómete mi veneno Y trágate tu orgullo Pon mis deseos y necesidades Por encima de tu resistencia Y después acércate Acércate Acércate Mi celular vibró en uno de los bolsillos de mi jeans mientras escuchaba la letra de la canción. tamb ién tienes que ver sus movimientos o gestos —concluyó Edward—. recuerda que el sexo oral es lamer. qué te traes entre manos Ed… —se quedó callada—. siempre y cuando no me duerma después —Edward rió. en mi b oca. —He querido practicarle sexo oral a mi novia pero no sé cómo hacerlo —el chico parecía apenado... quiero que nos llame una chica. —Hazlo con suavidad. sintiendo una pequeña incomodidad en mi parte baja. Me levanté de la cama apagando el equipo y volví a esta.. —Paul. Hab lemos de Sexo ¿quién hab la? —Mi nomb re es Ben. pretendo hacer muchas maldades en un par de noches. ¿qué tienes pensado? Nosotras estamos interesadas en sab er quién es la víctima —Edward rió—. Joder. ¡Joder! ¿Eso era conmigo no? — ¿De qué hab las Dsex? —Rosalie preguntó intrigada—. El lunes. No la muerdas eso si te juro que casi me cuesta mi relación y mi miemb ro decapitado. En la medida en que la tensión sexual vaya aumentando.. —Tenemos otra llamada por la línea dos. Huiste. Isab ella y te juro que voy a volver a repetirlo. Homb res. . El que se ríe solo de sus maldades se acuerda —terminó Rose juguetona.. ¿tienes algún consejo para Ben? —Pues trata de disfrutarlo tú y que ella tamb ién lo haga.. —Lo sé y créeme Rose.

No preguntes cómo. ¡Que mierda! ¿Acaso tenía un letrero que decía que ya no era virgen? —No me mires así. Así decidí olvidarme del estúpido de Edward Cullen y de nuestro trato. tal como lo quería Bree. el mayor antojo de Alice fue el helado. tan profundos como los de Jazz. . El sábado temprano. Bella —murmuró Bree cuando Alice se levantó a colocar los platos en el lava vajillas. nunca la había visto reír tanto. somos hermanas —sentí a Alice removiendo en el congelador de la nevera pero la ignoré. — ¿Es tan bueno como aparenta ser? —Me quedé mirando a Alice como si le hubiese salido otra cabeza—. Quiero que sepas que a pesar de nuestras diferencias. aunque era una tontería. —No es nada Bree. así que ella se había auto invitado a la actividad. Peiné mis cabellos hacia atrás justo antes de sentir a Alice. Entonces. El domingo.. — ¿Solo helado de fresa. —Eres una pervertida… —miré por el corredor a ver si Bree estaba por ahí. eras plenamente consciente de que te ibas a acostar con él en alguna ocasión. Acabamos en el suelo que estaba forrado en periódicos. cuando llegamos a casa estábamos tan cansadas que cada una fue a su respectiva habitación y nos quedamos dormidas hasta el día siguiente. . .Debía dejar de pensar en lo que me había hecho Edward Cullen. . manchadas de pintura hasta la última hebra de cabello. Phil podía ser muy su padrino pero yo era su hermana—. comimos entre risas y anécdotas. Arqueé una ceja en su dirección. podía escuchar el agua de la ducha correr. fui por Bree a la escuela y luego al centro comercial. Lo que nos queda es tiempo —Bree asintió. —Gracias por no abandonarme. —Ahora eres Psíquica —dije burlona. —Gracias por todo. levantándose de la silla y saliendo de la cocina. también estaba auto invitada y se veía realmente hermosa en su overol rosa y sus dos colas… Vanessa tenía el cabello tan rubio como el de All y ojos negros. tengo curiosidad. Pero Alice siempre sabía cuando mentía u ocultaba algo. —Bella… Eso era algo que iba a suceder. —No estoy embarazada. mientras Ness yacía dormida en el sofá. Isabella? —Creo que acabaste con el último bote la vez pasada que viniste. Voy a darme un baño. pero lo sé. Una pequeña bombita de adrenalina que nos tuvo de cabezas durante los primeros meses de embarazo de Ali. —Bella… —Me acosté con Edward Cullen —no valía la pena ocultarlo más. cuando le conté que Bree quería redecorar su habitación casi me corta la cabeza. tú eres mi familia y. tú redactaste un papel con unas cláusulas y cuando lo hiciste. Ali llegó a casa dispuesta a ayudar. no voy a preguntarte porqué lo hiciste. poco a poco. me estás ocultando algo. ¿Qué? — Me dijo con la boca llena de helado—. Mi pequeña pioja. —Se burló. En los pocos meses que Bree había entrado en mi vida. durante el embarazo de Nessie.. esta casa era de Alice tanto como mía—. me provoca ansiedad —dijo metiéndose una cucharada a la boca—. tomé su mano dándole un apretón fuertemente. ¿Tienes que contarme algo. —All refunfuñó algo entre dientes antes de sentarse frente a mí con una taza de helado. aunque Phil quería adoptarme —negué. es simplemente la inyección. quiero preguntarte si está bien dotado y mueve bien su anaconda. tengo pintura hasta donde no entra la luz del sol. Bella? Miré a Alice a los ojos. — ¡Alice!. Encargamos comida china cuando las paredes estuvieron pintadas de un lila suave. nos vamos a conocer mejor.

Isabella no me iré de aquí hasta que no me lo cuentes todo. —No lo hace de mala persona. —Eso también lo sé. Tienes que entender que no es culpa de Brithany. estamos hablando que te acostaste con el hombre con la voz más candente del jodido universo y que te dio. cuando estábamos en los ensayos. — ¡Es un jodido gato! —gritó Alice haciendo que Ness se despertara y que Bree se atacara en risas. Es un puto Dios ¡cuéntamelo todo Bella!. tan bajo… que creo que lo dije en mi mente. — ¿Tienes fantasías sexuales con Edward? —Bella. Es mi pareja dese hace diez años. Alice estaba sentada en mi cama. siempre había que ser muy silencioso pero mi madre era una patosa completa. mientras Alice le decía que no era culpa de ella… La verdad. —No voy a contarte detalles. dejando a Ness y a Alice. — ¿Cómo dices que dijiste? —La miré divertida—A Ness le gusta Hannah Montana. así que te toca hablar Swan. y llevo muchos años imaginando cómo debe follar ese hombre y. —Lo sé. una cotilla y pervertida. —Y tienes que aprender a vivir con ello… O te lastimarás mucho. —No estamos hablando del pasado. de verdad lo amo. —Culpable —Bree sacó el helado y sirvió una porción para ella y una para Ness—. —Vamos Bella. —Ven aquí bebé —dijo extendiendo sus brazos. una ducha larga y cuando salí. antes de cerrar la puerta alcancé a escuchar como Bree murmuraba algo parecido a una disculpa. —Recuerdo que no pude ver a Jasper a la cara en un mes. desde que lo conocí en persona —aunque prepotente y todo—.. ¿folla como habla? Asentí… — ¿Cuántas veces te corriste? —Alice preguntó comiendo de su helado. Jasper agradece mis fantasías cuando las vuelvo muy vívidas. pude darle un rostro y colocarle gestos. Decidí darme una ducha. yo te conté todo cuando estuve la primera vez con Jazzy así que no puedes dejarme sin un detalle. Además. Es más. no me cambies el tema.. —Ocho… —susurré muy bajo. tropezando con todo y haciendo que mi papá se enojara mucho y luego ella iba y lo contentaba. —Y cada maldita palabra que Bree decía era como si enterrara más el puñal en mí… ¿Por qué no simplemente lo dejaba ir? Me levanté de la silla. ¿No has pensado en perdonar a Renée? . amo a Jazz. ella vivía haciendo bulla. Deja la mojigatería y dime. salí de la cocina en dirección a mi cuarto. primero cinco y luego tres veces en la madrugada… — ¡OMG! ¿Cuándo lo volverás a ver? —dejé de mover mi agua de helado para ver a Alice a los ojos—. no era culpa de nadie. ¡Ocho orgasmos!. ¿fueron ininterrumpidas? ¿Está bien dotado? Recuerda.. mientras alzaba los brazos. Bella no me mires así.. así que la tomé dejándola en mis piernas mientras ella jugaba con la cuchara de mi ya derretido helado. respiré profundamente antes de caminar hacia ella—. él ha sido mi primer único y último amor. —Sus cejas se movieron hacia arriba y gemí—. me atrevo a decir que los que tienen pito también. mientras Alice y yo dábamos un brinco. ¡Ocho jodidas veces!. Nessie llegó restregando sus ojitos a la cocina. y agradecí cuando se fue a la universidad Alice. ¿cuándo lo volverás a ver? —Alice juntó sus manos e hizo pucheros. —Eres una aburrida…—bufó —Y tú. pero es normal que quiera saber. — ¿A quién vas a ver Bella? —dijo Bree entrando a la cocina. —Solo te diré que está muy bien dotado y fueron durante la noche. cualquiera que tenga un coño entre las piernas tiene fantasías con ese hombre.—Sí.

Bree y yo no íbamos a poder lograrlo si yo seguía colocando trabas. yo estaba nerviosa y bueno… digamos que cedí rápido. por lo que me atrevo a decir que fue el ¿jueves? Garrett te estaba buscando como loco y tú no contestabas el celular —asentí—. sobre todo. con voz extremadamente ronca. ese hombre vence mi fuerza de voluntad. amenazab a con reventarlos en miles de pedazos. sería el fin para el empresario. . . mordiendo su lab io mientras ahogab a sus gemidos. Como si leyese sus pensamientos. la tensión sexual entre los dos. —Gracias All. Les pedí una pizza. fue una buena noche. completamente fuera de sí. si no logran poder vivir con algo neutral en cuanto a Renée se refiere. es bueno eso que hayas escogido la pintura sin olor ya que se ha encerrado ahí tan pronto escuchó la ducha. Tienes unos ojos de bien follada. Alice tenía razón. . tanteó su entrepierna con pericia y devoción. iba como explicándome cada paso. —Me tomó del rostro mirándome a los ojos—. —Bree está en su recamara. . está sobre la encimera. Asentí. completamente entregada al placer de sus caricias. b esándola como si no hub iese un mañana. si algún paparazzi los fotografiab a. —Te quiero Bells. Sentía que el mundo ib a a explotar en pedazos si no estab an juntos. ¿Cuándo follaste con Doctor Sex? —Se llama Edward y. — ¿Tierno? —Habló demasiado. nunca van a poder conocerse como quieren. —Esa noche te quedaste sin armas para pelear y por lo que veo. Alice me dio un beso en la cabeza y salió de la habitación. en otra ocasión quizás estaría muerta del frío deb ajo de sus colchas protegiéndose de la tormenta. sin importar la camisa que aún los cub ría. acomodé los lentes por encima de mi nariz y respiré leyendo el último párrafo: "…Ahí estab a ella. Habla con tu hermana Bella. —Tómame —afirmó ella. Llevaba más de la mitad de medio capítulo y este era el momento crucial. pero recuerda que es un contrato.. solo deseab a que Caleb Stronx —el hijo de su jefe— la hiciera suya de una maldita vez. Danielle sintió como su espalda golpeab a cada vez más la pared de ladrillos de Stronx Holdings. ten en cuenta quien es Doctor Sex. Bella.—A veces no quiero ni pensar que existió —murmuré mientras Alice acariciaba mi cabello. pero esa noche. Se aferrab a a ella como a un oasis en el desierto. pero ahora. Danielle hab ía imaginado de muchas formas esa primera vez con Caleb . ¿vale? Y. Ness y yo hemos tomado un baño en la ducha de huéspedes y Jazz ha venido por nosotras —asentí—. Joder Alice. aunque no lo creas. Si alguien los veía. La lluvia era inclemente. saca lo que puedas de la experiencia. — ¿Por qué? —Porque él fue… tierno. sin dejar de succionar de sus pechos mientras las manos de ella tirab an de sus cab ellos. Caleb tocó sus muslos anclándolos aún más a su cintura y haciendo que la falda se sub iese hasta sus caderas. fue raro. soy tu amiga y vas a odiarme. Me coloqué un pijama cómodo. —Te deseo —murmuró él. Y créeme que me resistí All. mientras Caleb la emb estía aún con ropa y sorb ía de sus pechos. pero ninguna era como ésta. Caminé hacia mi cama y tomé mi laptop encendiéndola y abriendo el archivo de "Atada". viendo el atardecer desaparecer desde mi balcón y abrazándome fuertemente. Besos frenéticos b ajo la lluvia en el oscuro y frío callejón. pero eso a él parecía no importarle. no sé qué me sucede con él.. ¿Cuándo fue? —enarqué una ceja sin entender—. tenía que entender que Bree era la hija de Renée y yo el error. una cantidad de masa moldeab le entre sus manos.

es tarde y mañana debo ir a clases temprano. —Así como yo no puedo obligarte a que sientas por ella más que rencor —dijo Bree sin mirarme.. mientras con la otra mano. Fui a la cocina por agua y me di cuenta que habían las mismas porciones de pizza. — ¿Podré leerlo algún día? Ya leí la trilogía del señor Green. se me estaba pegando la mala manía de Edward—. Tu madre. No inventes escusas por ella. —Este es un libro complicado. el azúcar y todo… —La Pepsi es igual de dañina —mi hermana rió.Sin dejar de tocarla y sosteniéndola solo con su cuerpo y la pared. —Renée. ¿Tú comiste? —pregunté dando por terminado el tema de Renée. Caleb sacó su impresionante erección. Terminé la pizza y llevé los platos a la cocina. —Bree iba a hablar pero la corté—. porque ya no vale la pena. —Te traje pizza y una lata de Pepsi —dijo Bree caminando hasta mi cama—. —Te diré cuando lo termine. —No quiero eso. —Eso es genial.. tú sabes. Estás ocupada. fue una buena madre contigo y yo no tengo el derecho de negarte que la ames. —Lo sé. Por ser domingo. tenía cita con Aro en la editorial y odiaba eso. —No me gusta. se deshacía de las diminutas b ragas de encaje que Danielle tenía. fue tu madre en todos los sentidos y es normal que la ames. . — ¿Tiene sexo? —Aunque fue una pregunta su tono de voz fue como si estuviese en éxtasis. Dios debía haberlos llamado de otra forma. — ¿En realidad era tan tarde?. ya casi las once. ¿te parece? —dije con una sonrisa. como es normal que yo odie. ni en cumpleaños. pero qué vamos a hacer si la amo —sonreí mordiendo un pedazo más de pizza — ¿Qué hacías? ¿Estabas escribiendo? —asentí. siempre fue alguien inexistente en mi vida Bree. —No hay Coca-Cola en tu refrigerador. me dejó cuando conoció a tu padre y nunca la vi. en realidad lo era—. yo… —Pasa Bree —dije antes de guardar los cambios en el archivo y colocar la computadora a un lado de la cama. no apto para tu edad. vi el reloj en el computador. El lunes empezó como casi todos mis lunes: con flojera. No tienes que hacerlo Bree —tomé el plato y el refresco—. hoy no había programa. Bella yo quería pedirte disculpas por… —No —la interrumpí—. es tarde. —Es un libro erótico. —Trataré de no hablar bien de ella —negué con la cabeza. ni en navidad nada… Y tú no tienes la culpa de eso. ¿Puedo leer? —Me obligué a tragar. el hecho de que fui un estorbo y me abandonó sin importarle si la necesitaba o no. —Sí. no quiero discutir contigo —negué con la cabeza. tomando una porción de pizza y masticándola mientras bebía mi adicción. unas compañeras internas lo tenían. . —Mamá te ama… —No digas eso vale —volví a interrumpirla. ya que tenía la boca llena—. . pero apenas empiezo. Bree salió de la habitación y suspiré fuertemente. voy a dormirme ya Bells. alineó la punta roma de su miemb ro en su entrada y… — ¿Bella? —levanté la mirada para ver a Bree en el umbral de mi puerta—. apagué la laptop y me dejé arrastrar por la inconsciencia. .

hija —miré a mi doctor y traté de darle una sonrisa—. Perdí el equilibrio rápidamente. metí mi celular en el bolsillo trasero de mi jeans y tomé las llaves de Mikey. Isabella Swan. Estaba quedándome dormida cuando escuché que tocaban la puerta. —Cullen. Beth terminó diciendo que a su "Entre muros y engaños" le faltaba poco. — ¿Nos vamos nena? —apreté las manos cuando me llamo "nena". se le daría un mes de tiempo a Garrett para corregir lo que fuese necesario. haciéndome bajar la revista y caminar al corredor que me llevaba al consultorio de Marcus. .La reunión fue igual de tediosa que todas. Luego de cuatro jodidas horas. la chica nueva. Garrett. de hecho. Iré en mi coche. . Abrí la puerta y Edward estaba ahí. Vick haría una historia de vampiros y hombres lobos. Me removí soltándome de sus brazos y caminando hacia atrás. sabiendo perfectamente quién estaba del otro lado del umbral. Me negué rotundamente. Tenía unos vaqueros desgastados y un suéter negro. —Edward asintió y yo negué con la cabeza antes de entrar al consultorio. tratar de hablar sobre el VIH era algo difícil sin embargo la "peque" —como la llamábamos en la oficina— estaba haciendo un gran trabajo según Sam. Aunque esto no les gustó mucho a Cayo y Aro. pero cuando Beth hablaba de un b eb é sabíamos perfectamente que lloraríamos como mártires pagando manda. Como siempre. Marcus me regaño por el consumo de hielo. Salí del consultorio directamente a casa. estaba preparada para contestarle pero Marcus salió en ese instante del consultorio. programándome para el siguiente mes. Edward. Sam y Benjamín me apoyaron. Levanté mi rostro para disculparme con la persona con la que había tropezado. pero creo que habíamos quedado de vernos esta noche —murmuró mostrándome su sonrisa torcida. Suspiré sonoramente. y me hizo la respectiva limpieza. abrí mi laptop y me dediqué a escribir. María. Aro y su hermano Cayo —dueños de la Editorial— hablaron de los plazos de entrega de cada libro "Atada". pero dos fuertes manos me sujetaron por la cintura y todos mis vellos se erizaron al contacto de las fuertes manos con la piel expuesta de mi blusa. —Bella. ¿Dónde demonios había quedado la originalidad? Ahora había que hacer lo que estaba de moda. haciendo que dañemos el material al hablar de lo mismo. me senté en la silla de la tortura. Cayo sugirió que dejara "Atada" abierta para que hubiese la posibilidad de hacer una secuela. el doctor Collins dice que puedes pasar —murmuró suavemente Eliana. su editor. —Bella. así que tomé una revista y decidí esperar. por querer tener un poco más de reconocimiento. Benjamín no tenía ni idea de lo que estaba escribiendo a pesar de ser su editor. forjamos una historia a dar más de lo que debe dar. las segundas partes nunca son muy buenas y hay autores que. —Como tú quieras. encontrándome con la sexy y brillante sonrisa de Doctor Sex. que sea la última vez que me llames nena —murmure entre dientes mientras cerraba mi puerta y lo escuchaba reír—. Ella era genial tratando de temas cotidianos o que afectaban al entorno social en que vivíamos. Vick y Beth hablaron sobre sus nuevos proyectos. por fin salimos de las oficinas de Volterra. Marcus estaba ocupado con un paciente. cuando sentí como alguien chocaba conmigo. ya veríamos si después se me daba por hacer otro del mismo género. aunque me jalara las orejas de vez en cuando. Debía estar terminada en dos meses y luego. "Atada a ti" sería un solo libro. me gustaba venir aquí y charlar con él. El viejo Marcus era mi dentista desde hacía ya cinco años. El celular vibró en mis jeans y caminé leyendo el último mensaje de Alice. . — Yo sabía que te morías por volver a estar en mis brazos. espero verte dentro de un mes. Conduje hasta el consultorio de Marcus y saludé a Eli cuando llegué. . esas también estaban de moda. habló sobre su nuevo proyecto. Cuando llegué.

—No te estaba preguntando —dije fingiendo hastío. Pero, sinceramente, estaba nerviosa. El elevador no tardó nada en
llegar; durante el viaje hasta los autos Edward no me besó, no se acercó a mí, tampoco dijo nada en doble sentido,
haciendo que mi nerviosismo aumentara. Sequé mis manos en mis muslos y pude volver a respirar cuando él se bajó
en recepción.

—Te espero en mi coche —expresó antes de salir del elevador.

Llegue rápidamente hasta donde había dejado a Mikey y me subí golpeando mi cabeza en el coche… me tomé mi
tiempo respirando fuertemente antes de encenderlo y seguir a Edward hasta su casa, el nuevo viaje en el elevador fue
igual de silencioso que el anterior.

—Acércate Isabella —dijo Edward cuando llegamos a su panel de control, dejándome delante de él. —A partir de
mañana, quiero que me esperes aquí. Perdemos tiempo valioso mientras voy a buscarte a tu casa, así que voy a hacer
algo, y siéntete afortunada, ni mi familia tiene acceso a esto.

—Oh… es un honor ser la primera —dije sarcástica.

—No juegues con el maestro, Isabella. No sabes lo que me enciende el sarcasmo. —Para demostrarlo, pegó su
cadera a la mía, haciéndome tragar saliva al sentir su erección en la parte baja de mi espalda—. Digita una clave de
seis dígitos que sea fácil para ti recordar, no puedes darle esa clave a nadie Isabella y, una vez la hayas digitado,
coloca tu palma aquí —me enseñó un scanner—: y eso, tendrás que hacerlo siempre que quieras entrar a mi casa —
hice lo que me pedía y luego Edward, digitó unos códigos más, abriendo las puertas de su casa.

Un cachorro Husky Siberiano salió de algún lugar de la casa, llegando a nosotros rápidamente.

—Hola bonita —Edward se agachó y acarició la cabeza del perro que movía su cola juguetonamente. Era un cachorro
apenas de pelo marrón con blanco y ojos azules—. Frey, ve a casa preciosa. —El perro, en vez de obedecerlo, llegó
ante mí, oliéndome—. Freyja —la voz de Edward se endureció—, a tu lugar bebé. —El cachorro lo miró, sin embargo,
empezó a moverse de un lado a otro, haciendo que Edward lo levantara del lomo—. No, no bonita, dije a casa. —Lo
miró frunciendo el ceño y no puede evitar mi sonrisa... Hijo de puta, era amable.

Hizo un mohín al perro riñéndole antes de girarse.

—Quiero que vayas a mi habitación, en el baño hay algo que quiero que uses y luego, reúnete conmigo en mi santuario
Isabella, ese será nuestro salón por hoy —susurró suavemente antes de irse por el corredor. Suspiré sonoramente
antes de caminar hacia su habitación, queriendo en realidad poder irme. Era cierto que él tenía un contrato, uno que no
valía nada pues no estaba notariado y bueno, no creo que me metan presa por no querer follar; además, ambos
teníamos mucho que perder. Pero más que todo, tenía mi palabra y él, había logrado que la primera escena sexual de
"Atada" fuera más que real, sentida y vívida. Caleb y Danielle habían hecho el amor a pesar de que había sido en un
callejón oscuro y en medio de una tormenta. Pude describir perfectamente como ella se había sentido, gracias —en
parte— a lo que yo había recibido de Edward el viernes.

Entré a la habitación y las imágenes de lo vivido en ese lugar atacaron mi cabeza, llegando una a una, cada beso, cada
caricia, jadeos… La cama tenía un edredón negro bordado finamente con hilos plateados y muchos cojines, inspiré
profundamente y caminé hacia el cuarto de baño. Había una bolsa negra colgada en un pequeño perchero, levanté mi
camisa blanca, doblándola y dejándola sobre el lavado antes de quitarme las botas y desabrochar el jeans quedando
en bragas y sostén. Abrí la bolsa negra encontrándome con un quimono de seda de igual color, quité mi sostén
quedándome solo con las bragas de encaje y deslicé la suave prenda por mi piel.

El corazón latiéndome a mil por hora, y las manos sudándome como si estuviese perdida en el desierto. Tomé mi ropa
colocándola sobre la taza del toilette y abrí la llave del lavado, enjugando mi cara; amarré mi cabello a una coleta alta y
salí de allí… antes de arrepentirme de toda esta locura.

Abrí la puerta del "santuario", las luces estaban bajas y las cortinas corridas. La primera vez que lo había visto noté
muchas cosas pero también obvié varias, como la chimenea que ahora estaba encendida y las ventanas que estaban
fijas a una pared de la habitación que mostraban gran parte de Manhattan y los espejos que estaban en la pared
contraria a las ventanas.

—Sigue adelante, Isabella —llené de aire mis pulmones. Así debían sentirse las vacas cuando van al matadero.

Excelente comparación. Vas directo al matadero, Isabella.

Negué enérgicamente y entré a la mullida habitación Edward, estaba en todo el centro del lugar; descalzo y tenía unos
pantalones holgados, desnudo del torso para arriba.

— ¿Sabes Isabella? —murmuró, llegando a mí con una copa de vino. La tomé rápidamente, había música muy suave
pero no podía ver de dónde salía—. He escogido esta habitación porque hoy necesito un par de cosas de ti. —Su mano
se fue hasta mis cabellos y tiró de la goma deshaciendo mi coleta. Tomé un trago de vino al sentir su exquisita
fragancia tan cerca de mí, sus dedos se colaron por mi cabello y masajeando mi cuero cabelludo, gemí internamente
por su experto toque—. Hoy quiero que te veas Isabella, fue muy placentero estar contigo hace unos días y pienso que
tu cuerpo ya se ha recuperado de la intromisión de mi falo. Está tomando todo de mí no recostarte en una pared y
follarte tan salvajemente como quiero, porque Bella —su voz bajó dos octavas—… ya no voy a hacerte el amor, voy a
follarte, tan simple como eso, voy a hacerte mía y a enseñarte a conocer tu cuerpo. Vamos a descubrirlo juntos, y vas a
estar tan saciada que te voy a hacer llegar al maldito infierno solo con el roce de nuestras pieles. Te enseñaré lo que
significa desear más de un encuentro sexual y lo mejor de todo, es que te enseñaré a vivirlo para plasmarlo… —Sus
labios descendieron hasta los míos, mientras sus dedos desordenaban mis cabellos. El beso fue frenéticamente
placentero, Edward succionaba mis labios, los mordisqueaba levemente e incitaba mi lengua a penetrar en su boca…
lamiéndola, succionándola y enredándola con la suya, haciéndome gemir entre sus labios.

Jodido Cristo Jesús… podía sentir cada uno de mis vellos erizarse ante el movimiento de sus labios y la humedad
acumularse en mi entrepierna.

—Gírate Bella —susurró moviendo sus labios a mi cuello antes de que sus manos tocaran mis hombros y temblé
levemente, aferrándome a la copa y girándome como él lo pedía, Edward hizo que me viera en el espejo—. ¿Qué ves
Isabella?

—Soy yo… —afirmé, llevando la copa a mi boca. Edward coló sus manos por mi cintura desanudando el quimono y
retirando la copa de mi mano. Se retiró dejándome parada frente el espejo, tenía los ojos llorosos, los labios
hinchados, el cabello revuelto... Vi a Edward colocarse detrás de mí, acariciando mis brazos hasta levantarlos y pasar
los suyos bajo ellos.

—Yo veo a una mujer hermosa —sus manos acariciaron el valle de mis pechos—. Tu piel es exquisita; tus pechos
turgentes, rellenos y con la medida justa, Isabella. Tienes una cara angelical, que incita a pecar solo por el hecho de
que mis besos te han dejado excitada para mí —mi respiración se aceleraba palabra a palabra, él no mentía. Por mi
cuerpo empezaban a recorrer las sensaciones de adrenalina que su toque me provocaba, se agudizaban mis
sentidos, recibiendo cada caricia elevada a dos. Sentir su cálido aliento en el hueco de mi cuello me estaba calentando
poco a poco —. Y tus ojos Isabella… Tus ojos me indican que quieres tanto como yo saltarnos todo esto y fundirnos en
uno solo… pero no lo haré. ¿Recuerdas el programa del viernes, Isabella? —Su mano descendió por mi vientre y se
coló por mis bragas, bajé la vista un momento pero su otra mano, agarró mi mentón dejando que mis ojos miraran
hacia el espejo—. Mira al frente Isabella, te vas a redescubrir hoy, pase lo que pase, no dejes de mirar al frente. Esta
noche, voy a hacerte llegar solo tocándote Bella. Acariciar es un arte y yo soy el mejor practicándolo. Tu cuerpo me
enloquece… me carcome, he pasado todo el fin de semana deseando follarte tan fuerte, adentrarme en ti tan
profundamente y no salir de ahí hasta que nuestro cuerpos rueguen por una tregua. —Por la cabeza de Thor, sus
malditas palabras estaban encendiéndome al millón, no sabía si eran ciertas o no, pero este no era el momento para
averiguarlo.

—Edward... —susurré con voz rasposa.

—Soy tu maestro, nena. Es mi deber enseñarte con cautela... Aunque tú provocas tantas cosas en mi Isabella, que lo
único que quiero es cogerte duro y fuerte, hacerte correr con mis dedos y mi boca. —Sus labios succionaron el lóbulo
de mi oreja, haciendo que mi vientre se contrajera fuertemente. Luego, con la mano libre, colocó mi cabello en mi
hombro derecho y dio pequeñas lamidas por todo mi cuello, acercándome más a él—. No cierres los ojos Isabella...
Mírate, míranos. ¿No somos lo más perfecto del mundo Bella? —deslizó el quimono, dejándolo caer por mi cuerpo en
una caricia sutil y sensual—. El cuerpo de una mujer debe ser alabado —esos labios por toda mi columna vertebral, su
cálido aliento embotaba mis sentidos, erizaba mi piel… humedeciendo ahí por donde pasaba, mientras mi cuerpo era
una maraña de espasmos. Sentía su lengua apenas rozando mi piel, tomándose su tiempo hasta mi trasero,
acariciándolo con sus manos y se tomó su tiempo solo acariciando, antes de deslizar mis bragas levemente
humedecidas.

Me volteó hacia él, arremetiendo contra mi boca, su beso era desesperado, desorbitante, tan salvaje y pasional que me
sostuve de sus hombros ante la ferocidad del envite de su lengua en mi boca, cuando solté un pequeño jadeo
serpenteando la mía y sometiéndola a su placer. Enterré mis uñas en sus brazos y mordisqueó mi labio inferior antes
de halarlo y soltarlo fuertemente, haciéndome sisear y separándose de mí.

—Debería disculparme por eso, pero no lo haré. Si no lo hacía, ahora mismo tu espalda estuviese empotrada en uno
de esos espejos Isabella. —Sus manos empezaron a masajear mis pechos fuerte y suave, alternando su forma de
tocar hasta que mis pezones no fueron más que dos piedras duras alrededor de sus dedos—. Amo tener este poder
Isabella, tu cuerpo se resiste pero yo puedo controlarte —retrocedí y él negó con la cabeza, sus ojos eran oscuros y su

respiración agitada—. ¡Maldita sea! —cayó de rodillas sin dejar de machacar mis pechos—, quiero hacer esto bien
pero tu cuerpo me lo está poniendo difícil... Emanas sensualidad, Isabella y eso es lo que yo veo cuando te observo. —
su lengua lamió entre mis pechos y mi cuerpo se volvió gelatina, temblé ante lo húmedo de su lengua y reuniendo toda
mi cordura para no desfallecer... él me debilitaba, pero no era la única débil en esta habitación.

Su lengua se paseó por mi pecho derecho dejándolo humedecido, antes de tomar mi pecho con una de sus manos
dejando mi pezón recto para él; abrió la boca exhalando suavemente y el aire caliente sobre mí ya más que estimulado
pezón me hizo estremecer, mis manos se colocaron en sus cabellos deslizando mis dedos por sus mechones
cobrizos. Edward gimió junto a mí cuando con la punta de su lengua atendió el pezón, primero lento luego más rápido,
removiendo la punta de su lengua como un remolino alrededor de mi pezón.

Alá, buda... Jodido Odín y todos los dioses nórdicos, mis piernas temblaban y tenía que poner todo de mi para no
dejarme caer, la mano libre de Edward se aferró en mi cintura mientras él seguía con la torturante caricia solo en la
punta de mi pecho hasta llevarlo dentro de su boca y lo succionó fuertemente, tiró del un par de veces y luego dejó que
su lengua envolviera mi aureola, frotándome con sus labios, boca… estaba ardiendo y él, parecía darse un festín con
mi pecho dentro de ella. Empezó a dar vueltas a alrededor y no pude más.

Gemí vergonzosamente, sintiendo como mi entrepierna se humedecía aún más... Dios solo estaba tocando mis
pechos y el dolor en mi vientre bajo era demasiado para mí, dio un pequeño mordisco a la vez que su mano descendía
hasta separar mis labios vaginales, acariciando mi muy mojada vagina... El calor corría por mi cuerpo
vertiginosamente, mientras él seguía mamando y tocándome tan superficialmente, que creía que moriría en cualquier
momento. Empujó mi pezón contra su paladar aprisionándolo con su lengua a la vez que introducía uno de sus dedos
en mí y con el otro, presionaba mi clítoris haciéndome ver fuegos artificiales por todo el salón, mientras mis piernas se
flexionaban no pudiéndome sostener.

Edward me pegó a su pecho con la mano que tenía en mi cadera, sin dejar de embestirme con su dedo y pasando la
lengua al otro pezón, repitiendo la torturante caricia hasta que mi boca se abrió gritando incoherencias, presa de mi
segundo orgasmo. Boqueé como pez fuera del agua, intentando por todos los métodos posibles sostener el aire en
mis pulmones, sintiendo el descontrolado latido de mi corazón. Edward sacó su dedo mojado de mi intimidad y me
separó de su cuerpo, antes de trazar con sus dedos planos en mi abdomen que luego siguió con su lengua.
Repartiendo besos en mis caderas en mi ombligo y bajo mis pechos... llevándome nuevamente al frenesí.

—Edward —mi voz salió pastosa, sentía mi boca seca mientras él seguía repartiendo besos por todos lados—.
Edward...

— Pídelo. —Su tono de voz no era muy diferente al mío—. Pídemelo Isabella...

—Por favor...

—No lo haré hasta que no lo pidas... —murmuró en mi ombligo, haciendo círculos alrededor del con su lengua y
embistiéndolo tímidamente. Ya estaba en el infierno, este hombre me dominaba, me hacía sentir débil y sensual y yo
ya estaba perdida, más atada al fuego de la pasión que la misma Danielle.

—Hazme tuya, Edward...

.

.

..

.

Me parece que Isa se hace desear... Maldita perra suertuda.. La odio!, ella tiene lo que yo quiero jajajaj Buenio mis
chicas por desición unanime del Harem del Doctor Sex (Grupo de Face), el capi es subido hoy. Pero el proximo sera el
otro fin de semana lo se es mucho tiempo pero cada cap necesita tiempo si no terminare escribiendo barrabusadas
ademas mi estado de animo no es el mejor en estos momentos, En fin mil gracias por sus favoritos, sus comentarios
y sus alertas que ustedes lo amen a él tanto como yo alegra mi vida.

Mil gracias a Jo hermosa que betea maratonicamente joder se acosto a las 3 am solo para entregarme el cap hoy (y
eso que le dije que se tomara su tiempo porque yo simplemente no puedo tener un cap y no subirlo), a Adri que se ha
convertido en alguien muy especial para mi que me esta ayudando en todo lo que puede y a quien le jodo mas la vida
despues de Salem, Salem y Eve... Sois mis chicas nenas gracias por todo lo que me dan de verdad.

A ti que estas leyendo gracias por tomarte unos minutos comentes o no el hecho de que saques de tu tiempo para leer
esta locura sexosa ya es mucho.

FELIZ CUMPLE a mi MU MARIA GABRIEL! que cumplas muchisisimos mas mi reina DTB y te guarde. Y ya me extendi
asi que me voy nos vemos... Cuando este listo el capi siguiente jajajajaja.

Ya sabe la que quiera unirse al Harem en el cap pasado esta el link y en mi perfil esta mi face o busquen a Salem de
mi amor

Besosotes

Ary.

*Chapter 11*: Clase II : toca, aprende y ama
Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer, yo solo los
utilizo para mi diversión.

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Capítulo beteado por Jo Beta Ffad, Betas FFAD

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Todos somos atractivos o atractivas

Con poca luz y b uena lencería

¿Qué más da ser guapa que guapo?

Si todos somos hijos del orgasmo.

Hijos del orgasmo

Xhelazz

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Clase II : toca, ama y aprende

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—No Isabella… — su voz sonó ronca y gutural—, tú ya eres mía.

Mi espalda golpeando uno de los espejos, la erección de Edward caliente en mi cuerpo. Besos. Jadeos. Caricias que
me quitaban toda razón. El inmenso placer que te otorga el clímax cuando arrasa tu voluntad, embota tus sentidos y te
convierte en una marioneta en brazos del otro; pero sobre, todo la satisfacción de ver a tu amante disfrutar tanto o más
como lo haces tú.

Creo que en este momento cuando el placer llega y enciende todo mi cuerpo, puedo entender el afán de Edward por
entregar todo para mi disfrute, por hacerme sentir bien, hermosa, pues cuando yo gano, él lo hace también.

Edward me recostó en su cama, antes de dejarse caer a mi lado. Me preparaba para el ataque recriminatorio de mi
conciencia; esperé a que Edward se durmiera completamente saciado de mí; esperé en un cómodo silencio hasta que
no pude más y me removí levantándome de la cama.

— ¿A dónde vas? —murmuró Edward, su voz no sonaba adormilada, estaba excitado, lo podía percibir.

—Supongo que hemos concluido la clase de hoy, así que me voy a casa —dije firmemente. No podia mostrarle lo que
en verdad sentia. El vacio que quedaba despues de hacer esto.

—Estás muy equivocada si crees que hemos terminado —dijo sentándose en la cama—, apenas estamos
comenzando —acarició uno de mis pechos y siseé—. ¿Te duele? —asentí porque dolía, como cuando eres pequeña y
te caes de la bicicleta raspándote las rodillas. Edward me haló hasta la cama nuevamente antes de levantarse y buscar
algo entre las cómodas de su habitación. Me quedé unos minutos observando su trasero; las cobras que enmarcaban
su espalda se movían como si tuviesen vida. ¡Dios! Ese tatuaje debió doler.

Edward se giró con un frasco en las manos, se sentó gloriosamente desnudo a mi lado, su miembro aún se mantenía
firme… Me pregunté internamente si utilizaba la pastillita azul; abrió el frasco que traía en sus manos y colocó un poco

de ungüento en sus dedos, lo extendió sobre mi pezón suavemente, cerró el frasco y lo colocó sobre la mesa de noche.

—Evitará la quemazón —dijo sin dejar de mirar mis pechos—. Todas las mujeres que he conocido, tienen
desproporción en los pechos, de hecho todas lo tienen, pero a ti no se te nota mucho Isabella; tus pechos son tan
perfectos como tu hermoso y jugoso sexo —sonrió con su marca personal de gesto torcido y guasón de sé que puedo
hacerte el amor ahora y no dirías que no—. Eres perfecta aquí —una de sus manos aleteó sobre mi vagina,
haciéndome brincar de expectación.

Sonrojo apareciendo en tres… dos… uno.

— ¿Quiero hacerte un par de preguntas? —dije jalando la sabana y cubriéndome, algo estúpido para alguien a quien
ya había estado expuesta y jadeante; aún así me daba pudor.

—Soy todo oídos —murmuró bajando la sabana de mis pechos—. Te quitarás el ungüento, prometo dejarlos
descansar por esta noche. ¿Qué ibas a preguntarme?

—Siempre vamos a… Tu sabes —carraspeé frente a la palabra esa— todas las noches… ¿vamos a Follar? —Edward
sonrió mostrándome esa sonrisa que hacía que mi mundo diera vueltas.

—Siempre y cuando tú y yo queramos Isabella, ya sabes lo que se siente hacer el amor, sabes la pasión de la entrega
a la hora de follar fuerte, pero aún te falta mucho por aprender. No todas las clases serán practicas, también he de
llevarte a lugares muy interesantes, podrían servirte para libros más adelante. Sin embargo, la mayoría de las clases
serán en mi departamento a no ser que prefieras que vaya al tuyo. ¿Algo más?

— ¿Vas a llevarme a sitios donde hagan orgías? ¿Cómo en nuestra primera vez?

—No son lugares donde "hacen" —hizo comillas— orgías, son lugares de sexo libre, sin inhibiciones.

— ¿Has estado en alguno de esos lugares? —lo interrumpí.

—Sí, he visto. No he participado… soy bastante selectivo con quien comparto mi cama.

—Sí, como no —rodé mis ojos en irónico gesto—. Te vi en el estacionamiento genio —bufé.

Edward acarició mis costados.

—Conozco a Lauren hace muchos años, Bella. En cuanto a las orgías, las prefiero de una en una, así puedo dedicarles
el tiempo que se merecen; aunque dicen que la mayoría de las fantasías sexuales de un hombre es estar con más de
una mujer, la verdad es que tenemos un solo falo, ¿me hago entender?

No entendía lo que me decía pero asentí, algunas veces Edward me hablaba en su idioma de sexo insaciable que todo
lo ha probado y yo me quedaba haciéndome interrogantes todo el tiempo. Suspiré y mi vista se enfocó en su
entrepierna, Edward siguió mi mirada y acarició su miembro suavemente.

—Lo sé, soy bonito —dijo con arrogancia.

— ¿Nunca te cansas? —dije señalando su miembro semi erecto.

— ¿Te preguntas porque puedo pasar muchas horas teniendo sexo y no cansarme? —asentí—. Practico el sexo
tántrico Bella, el sexo se hace con espíritu, con alma, se unen mente y respiración, tanto en los preámbulos del coito
como en la consumación del acto. Eso hace que pueda durar mucho más a la hora de intimar sin minimizar mi
desempeño sexual —lo miré atentamente, ¿sexo tántrico? —Un día de estos lo podremos practicar con calma, nena —
fruncí el ceño—. En India, Zafarina me enseñó todo acerca de esto y créeme, luego yo te lo enseñaré a ti —se colocó
sobre mí, uniendo nuestros labios en un beso mordelón y esquivo—. Ahora… tengo otros planes —retiró la sábana de
mi cuerpo, dejándome caer suavemente en la cama con él sobre mí.

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Desperté sola en la cama al día siguiente, me removí incómoda sintiendo la punzada en mi entrepierna; Edward era
insaciable. Por muy sexo tántrico que él practicara, a veces era demasiado. Escuché arcadas y caminé justo para tener
un pequeño deja vu; Edward estaba arrodillado frente al escusado expulsando lo que no lo había visto comer.

— ¿Edward estás bien? —lo llamé sin entrar, sentía mi estómago revuelto de solo escucharlo.

—Sí, tranquila —escuché como jalaba la palanca y abría el grifo del lavado, salió tembloroso del baño y, desnudos
como estábamos, lo ayudé a llegar hasta su cama—. Lamento haberte despertado.

— ¿Qué hora es? —le pregunté observándolo, estaba pálido, sudoroso y temblaba levemente—.Edward, ¿estás
seguro que te encuentras bien? ¿No quieres que llame a alguien?

—Son las siete menos veinte minutos y sí, estoy bien. Solo comí algo en mal estado. —Su mano derecha apretó
fuertemente el puente de su nariz—. Sufro de migrañas fuertes, no te asustes… —murmuró bajo su aliento—. Ven,
recuéstate aquí junto a mí. —Me acosté a su lado, quitando varios mechones de cabello de su frente.

Él estaba helado y yo no tenía corazón para irme y dejarlo. Cabrón, odioso y patán aún era un ser humano, uno que no
se encontraba muy bien en ese momento. Me acosté a su lado y él sin abrir los ojos amarró con su brazo mi cadera,
pegándome más a su cuerpo. Me giré a medio lado y él se encajó en mi espalda colocando su cabeza en el hueco de
mi cuello y deslizando una de sus piernas entre las mías.

Ese fue nuestro primer contacto íntimo sin nada sexual de por medio y, por primera vez, me sentí realmente cómoda y
no intimidada a su lado.

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Volví a despertar muchas horas después, Edward ya no estaba a mi lado. Recordé que mi ropa estaba en el santuario,
así que enrollé mi cuerpo en una de las sábanas para poder ir a buscarla. Iba a entrar al santuario, pero me detuve al
escuchar un par de voces masculinas, aun así caminé hasta las puertas de madera y cristal un hombre de tez rojiza y
cabellos negros estaba ahí, lo reconocí de la fiesta de salón.

—No voy a hacerlo, Jake —dijo Edward entre dientes. Jake, el hermano de Edward, recordé.

—Hermano, tienes que entender.

—Los que tienen que entender son ustedes maldita sea, porque no pueden simplemente apoyarme y estar conmigo.

—Mamá quiere verte, todos estamos contigo Edward, recuerdas cuando Carlisle nos llevó a casa... Recuerdas el
abrazo que nos dio Esme. No puedes ser tan jodidamente burro —terminó gritando.

—La culpa es de Carlisle, tenía que quedarse callado.

—El día de la fiesta llegaste, diste el discurso comiste y luego desapareciste, preferiste estar con alguna de tus
amiguitas que con mamá. —Mierda, ese día él había ido tras de mí, pero no se había quedado conmigo, apreté las
manos fuertemente a la sábana.

—Ese día no tenía ganas de ir, me dolía la cabeza y lo sabías, aun así hice lo que me pediste. Hice acto de presencia,
saludé a todos y me vine a casa... solo —bufó—. No voy a empezar a darte explicaciones a estas alturas de mi vida
Jacob, mucho menos considerando que me emancipé a los dieciséis años. — ¡Mierda, sí que había sido precoz! yo
había tenido practicamente que suplicarle a Charles para que me dejara ir a la universidad.

—Leah está embarazada —Woo…, esa era una buena noticia; sin embargo, la voz del tipo se escuchaba tan dolida.

—Felicitaciones, Jake —la voz de Edward se escuchaba sincera, no feliz. ¿Sería un bebé no deseado?

—No puedo disfrutar de la noticia no sabiendo que tú… —La voz del hermano era contrita, me pregunté qué ocurría,
pero en ese momento Frey se metió entre mis piernas lamiendo mis tobillos y provocándome cosquillas—. No estás
solo —el chico se levantó del sofá.

—Debe ser Frey. —La perrita seguía juguetona, jalando mi sábana y caminando hasta la puerta—. Ves, es Frey; ven
aquí bonita —dijo Edward suavemente pero Frey seguía jalando la sábana. Charles decía que tenía dos pies
izquierdos, así que fue cuestión de minutos para que mis pies se enredaran en ella haciendo que mi cuerpo se
impulsara hacia delante.

Cerré los ojos y gemí internamente ante el dolor, quité el cabello de mi cara para ver a Edward y a Jake mirándome

fijamente.

— ¿Así que Frey? —murmuró el grandote sin dejar de mirarme, Edward tenía una sonrisa divertida. Se acercó a mí
sonriendo estúpidamente, tenía puesto unos boxer grises jodidamente ajustados y yo estaba enrollada entre las
sábanas de su cama—. ¿Edward? —Jake enarcó una de sus cejas.

—Es mi novia, Isabella —clavé la mirada en él, queriendo tener los súper poderes de Clark Kent o de Ciclope y
exterminarlo con ella—. ¿Te hiciste daño, bonita? —pensé que me lo decía a mí, pero el muy maldito se agachó a
coger a Frey—. No te lastimaste, bebé —acarició la cabeza del cachorro, Jake le dio un codazo y él sonrió dándome la
mano—. ¿Estás bien, nena? —me dio su sonrisa relampagueante y le tomé la mano, reuniendo toda la dignidad que
pude. Arg quería matarlo, acabarlo, podía usar una de las espadas de su santuario. Maldito hijo de su regaladisima...
Inhala, exhala Isabella...

— ¿Novia? —Jake parecía asombrado—. ¿Tú? —lo señaló con un dedo y Edward me acercó a su cuerpo. Me aferré a
la sábana con todas mis fuerzas y él aprovechó para rodear mi cintura con uno de sus brazos y dejarme delante de él.

—Sí, mi novia... Isabella, él es mi hermano Jacob, puedes decirle chucho.

— ¡Edward! —el chico parecía enojado pero estaba riéndose.

—Está bien dile Jake... Jake, ella es Isabella. —Jake me extendió la mano y se la tome tímidamente. Ya me las pagaría
Edward Cullen por burlarse de mí, ¡idiota!

Edward besó mis cabellos y pellizcó mi trasero haciéndome saltar.

—Quisiera poder quedarme aquí, pero creo que es mejor si me voy a cambiar —solté temblorosamente el agarre de
Edward—. Si me disculpan —y antes que alguno pudiera parpadear ya yo había desaparecido de allí.

Recogí mi ropa rápidamente y me di una ducha exprés. Cuando salí nuevamente a la sala, no había nadie ahí, aunque
se podía escuchar que Edward y su hermano estaban en el estudio. Respiré profundamente, Frey estaba echada
sobre el sofá masticando un juguete de hule. Me movió su colita y acaricié su cabeza antes de salir del departamento y
bajar todo lo rápido que el ascensor me permitía.

Llegué a casa y me di un baño relajante, mis huesos lo necesitaban después de la noche que había pasado, me tiré
en la cama y dormité un rato, varias horas después estaba sentada en la cama con la laptop entre las piernas,
chateando por skype con Alice.

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Cuando el sábado llegó estaba muerta. No, estaba más que muerta, me pesaba cada hueso de mi cuerpo. Desperté
entre los brazos de Edward y me desperecé dejando que su fantástica ducha de hidromasajes hiciera su trabajo.

—Ya no más, Edward—murmuré cuando lo sentí tras de mí—. Lo juro necesito un descanso —pude sentirlo sonreír
mientras se pagaba a mi cuerpo. No podía negarlo, follar con él era espectacular. No hizo ningún tipo de comentario
acerca de que su hermano nos había visto, y Edward había tomado su tiempo para explicarme cada cosa referente al
sexo antes de que acabase recostada sobre cualquier superficie de su departamento.

Los primeros tres días me sentí como una puta.

En efecto lo eres…

Negué con mi cabeza, la vocecita chillona y molesta no se había ido… Pero luego empecé a ver el sexo como lo que
era… Sexo y, Danielle y Caleb, me lo estaban agradeciendo infinitamente. Esos dos parecían conejos en época de
apareamiento, cualquier lugar era bueno para una follada.

Edward empezó a pasar la esponja jabonosa por mi cuerpo, haciéndome jadear cuando tocaba lugares que estaban
sensibles, se tomaba su tiempo limpiando cada parte de mi piel.

—Debo ir por Bree —susurré cuando sus labios se deslizaron por la parte trasera de mi cuello mientras sus manos
acariciaban mis pechos. Su obsesión por ellos era rara…

—Aún es temprano —murmuró, atrapando mi lóbulo izquierdo, haciendo que mi espalda se pegara más aun a su
pétreo pecho.

—Sale a las ocho son las seis treinta, déjame en paz Edward. ¿Qué? ¿No te basta la noche? —me separé de él,
frunció el ceño saliendo de la ducha enojado, me encogí de hombros y continúe mi baño, cuando salí Edward estaba
sobre la cama boca abajo dejando su trasero al aire, tomé mi celular, mis llaves y me fui.

No teníamos que despedirnos como eternos enamorados, unas cuantas folladas no nos hacían amigos… por muy
bueno que el maldito fuera en la cama. Además, yo no tenía con quién comparar.

Pasé por Bree y juntas fuimos al súper, mi hermana cada vez se veía mucho más cómoda conmigo y yo también lo
estaba, mientras que Renée no fuese tema de conversación. Luego, fuimos al Blockbuster y compramos The Hunter
Games, había escuchado que era buena y Bree tenía un enamoramiento por Josh Hutcherson, según ella era lindo.
Sus palabras no las mías.

Invitamos a Alice a nuestra noche de películas, ya que estaba deprimida porque Jasper estaba fuera de la ciudad, por
un seminario. Bree y yo habíamos pasado gran parte de la tarde acomodando la sala, cuando el timbre se escuchó.

—Debe ser Alice —dijo mi hermana.

—Sí, yo abro. Tú puedes ir por las palomitas —dije caminando hacia la sala.

—Bells, ¿también saco los panquecitos del horno? —gritó desde la cocina.

—Sí —abrí la puerta—. Alice va… —mis palabras quedaron trancadas en mi boca. Frente a mí estaba Edward Cullen.
No tuve tiempo de reaccionar, sus labios succionaron los míos tan deliciosamente como siempre, un beso carnal y
algo violento al que me adapté rápidamente, ya que la mayoría de sus besos eran así, lo siguiente que sentí fue cómo
algo se hacía añicos contra el suelo.

Me separé de Edward jadeante y cerré los ojos antes de girarme, encontrándome con los ojos azules de Bree abiertos
a más no poder.

—Bree puedo explicarlo… —dije mirando a mi hermana que estaba inmóvil.

—O puedo hacerlo yo —Edward se adelantó a mí—. Edward Cullen —le tendió su mano—, soy el novio de tu hermana.
— ¿Qué? ¡Joder! Cero y van dos, maldito. Quería castrarlo por desgraciado, dejarlo impotente, todas esas cosas que
se le hacen a un hombre para darle una lección.

Entonces, las lecciones acab arían Bella y adiós lib ro.

Esa era mi tonta conciencia, que era muy inoportuna a la hora de planear sanguinarias venganzas.

—Brithany Higginbothan —mi hermana tendió su mano, pero Edward se llevó los nudillos a la boca dándole un ligero
beso. El rostro de Bree fue un semáforo en rojo instantáneo.

—Bree —mi hermana asintió—, Bella me ha hablado mucho de ti —dijo tendiéndole lo que traía en sus manos: Coca
cola y Pizza.

—Bells, creo que he dañado los ponquecitos —dijo mi hermana agachándose a recogerlos, Edward se agachó junto a
ella.

— ¿He llegado en mal momento? —preguntó de manera inocente, le di una mirada de muerte antes de hablar.

—Bree, termina de organizar las cosas en la sala y yo me encargo de recoger esto con Edward. —Bree llevó la pizza y el
refresco hasta la sala y yo me agaché junto a Edward—. ¿Se puede saber qué demonios haces aquí? —murmuré con
los dientes apretados

—Tú conoces a Jake y a Rose... estaba en desventaja.

—Nuestro pacto es de lunes a viernes, te quiero fuera de aquí ¡ya!

— ¿Te quedas a nuestra noche de películas Edward? —gritó Bree desde la sala.

—Y destrozar el corazón de tu hermana —dramatizó—. Sí, Bree. Será todo un placer —me dio esa mirada que me había
dado la última vez que habíamos visto una película, levantando sus cejas y sonriendo burlón.

—No. Te vas a ir ya, inventa cualquier cosa, yo puedo soportar cualquier pendejada tuya sobre las películas, pero Bree
es menor —susurré. ¡Por qué demonios susurraba! Me levanté con los pedazos rotos de loza, mientras Edward recogía
los panquecitos dañados siguiéndome hasta la cocina.

—No voy a irme, tú y yo tenemos un contrato donde me obligas a ser monógamo —dijo la palabra como si fuese un
suplicio—. Si fuese a algún lugar, voy a encontrarme con una chica linda y follarla hasta el amanecer —caminó hacia mí
hasta dejarme atrapada entre sus brazos y la mesa de granito.

—Qué quieres que haga Edward, si te acuestas con una mujer, nuestro contrato queda nulo y tendrías que explicarme
lo que falta.

Edward rió interrumpiéndome.

—Eres consciente que este contrato es ridículo, Isabella. El hecho que yo esté aquí, habla de quien soy.

—Un prepotente hijo de… —Inhala… exhala Bella, a este paso mis pulmones serían de buzo profesional.

—Sí, sí… todo eso y mucho más. Y todas las mujeres tienen algo de putas Isabella —lo miré mal—. No me mires así
Bella, una mujer debe comportarse como tal si quiere tener el hombre de su vida a su lado, así que no me ofende si
me llamas así, estoy demasiado aburrido solo en casa así que me dije a mí mismo: Mí mismo, vayamos a visitar a
nuestra novia y conocer a su hermana… y ¡voilâ!, aquí estoy.

—Pues ¡yo digo aquí te vas! —dije empujándolo un poco.

—Y yo digo que me provoca besarte y, ¿por qué no? Tengo que tomar lo que me pertenece. —Dios mío porqué me has
abandonado. Gemí internamente cuando sus labios sometieron a los míos, lo mordí fuertemente pero él sonrió
divertido pegando su cadera a la mía y afianzando sus labios a los míos, me alzó sobre la mesa y siguió besándome
ardientemente.

Dejé de pensar y me aferré a él con piernas y brazos; sin importarme que Bree estuviese afuera. Edward Cullen era
como una droga, era como tomar tres latas de Coca-Cola de un solo bocado. Besarlo era un placer, su aliento
mentolado era adictivo, sus manos acariciaron mi costado hasta bajar al borde de mi camiseta y levantarla un poco y…
¡Por un demonio! Necesitaba alejarme, pero sentir su piel contra la mía, era demasiado placentero. Mis manos se
colaron entre sus cabellos cobres y jalarlos levemente, una de sus manos acarició mi vientre haciendo que mi cuerpo
completo se contrajera, antes de sentir como abrían la puerta.

— ¡Jesús, María y José! —Alice gritó haciéndome quedar inmóvil—. No coman pan delante de los pobres. —Edward se
separó de mí y pegué mi rostro a su pecho—. Gracias a Dios que he dejado a Ness con mi madre.

—Hola Ali —murmuré empujando a Edward.

—Alice —Edward le dio su sonrisa patentada—. Es un gusto volver a verte. Como siempre, tan inoportuna —caminó
hacia ella.

—Y tú, tan exquisito como un orgasmo y tan petulante como el señor Darcy —murmuró Alice. Amaba que mi amiga
mostrara firme, pero estoy segura como que el infierno quema, que las bragas le temblaban. Edward amplió su
sonrisa antes de tomar una manzana del tazón de frutas y salió a la sala.

—Estás jugando con fuego Isabella —murmuró Alice.

—All…

Alice no me miró, colocó un bote de helado de pasas al ron dentro del refrigerador, y tomó el otro abriéndolo y sacando
unas cucharadas y dejándolo en una taza.

—No te estoy recriminando, pero puedes salir con graves quemaduras. Por cierto, ¿qué hace aquí? —preguntó,
metiéndose una cucharada a la boca.

—Se ha auto invitado a mi departamento y Bree lo ha invitado a quedarse en la película —murmuré robándole helado a
Alice.

—Hey, toma tu taza —siseó—. En fin, ¿qué peli veremos?

—The Hunter Games, Bree la escogió.

— ¿Es la película en donde todos se visten como Lady gaga? —me encogí de hombros porque no la había visto.
Garrett decía que esa película era irreal—. Ah no… es aquella donde la chica tiene que elegir entre el chico enano poco
interesante y el guapote sexy. —Alice metió una cucharada de helado a su boca.

— ¡Te escuche! ¡No te metas con Josh! —gritó Bree desde algún lugar de la sala.

—Alice, no me cuentes la película, por favor.

Alice rodó los ojos.

—Bueno, al menos no es la de vampiros gay —salió de la cocina, tomé el caramelo y las palomitas y salí hacia la sala.
Edward y Bree reían abiertamente como si fueran los mejores amigos.

— ¡Bella! No me habías dicho que tenías novio —Alice enarcó una ceja en dirección a mí— y que era tan chistoso,
además de ser el presentador de "Hablemos de Sexo". Las chicas van a morirse cuando les diga que mi hermana
anda con la voz más sexy de Nueva York.

¿Qué? Nooo…. Bree no podía decir nada, como si me leyese el pensamiento Edward habló.

—Es preferible que omitas decir quién soy, con que digas que tu hermana sale con un hombre sexy, es suficiente —
dijo engreído—. No quiero que a tu hermana la atosiguen los paparazzi.

—Además, apenas estamos conociéndonos.

— ¿Tú lo sabías All? —preguntó Bree a Alice—, ¿que Edward es el Doctor Sex?

—Ammm…. —Alice me miró y yo asentí— sí. De hecho, nos conocimos hace un mes cuando Bella hizo una entrevista
en ese programa por el libro.

—Wooo…

—See… eso mismo dijo tu hermana cuando me vio. ¡Woo! fue amor a primera vista, ella me invitó a salir y no la culpo,
soy irresistible. —Edward mostró su sonrisa por enésima vez en la noche y… sí señores, habían tres bragas
temblando en la sala.

—Lo que eres es un petulante —caminé hacia ellos, sentándome entre Alice y Edward pero él me sentó sobre sus
piernas.

—Así me quieres, nena. —Me dio un beso en la mejilla. ¡Mierda! ¡Cómo demonios tenía que decirle que no me dijera
nena!

— ¿Vinimos a ver una película o a hablar? —Alice estaba insufrible.

—Yo pongo la película —Bree se levantó del sofá y yo aproveché para meterle un codazo a Cullen mientras mi hermana
no miraba, él se quejó y yo me bajé de sus piernas—. Eso sí les advierto, se burlan de la estatura de mi Joshi ¡y los
madreo a todos!

La película estaba buena, tenía un buen reparto y ese tal Gale estaba como lo recomendaba el doctor, lo que no me
parecía era la falta de lucha por los padres, o sea, ¡se llevaban a sus hijos a una muerte segura! Lo mejor de todo, era
que Edward aunque parecía aburrido no se había metido con la película ni insinuado nada sexual.

Estábamos viendo el "beso" si es que podía llamarse así de los protagonistas cuando Alice habló.

—Katnnis es frígida. —Todos giramos en dirección a ella que llevaba su tercera taza de helado a la boca—. No me
miren así, ¡esa mujer no se le ve ningún tipo de emoción! —dijo exaltada—. Eso no se le puede llamar beso, la tipa
parece que tiene un pedazo del iceberg que hundió el Titanic enterrado en el culo.

— ¡Alice! —chillé mirando a Bree que en esos momentos reía estrepitosamente, Edward —fallidamente— trataba de no
reírse.

— ¿Qué Bells? No me vengas de mojigata, había visto mujeres secas y esa… ¿Será que la autora estaba falta de un
buen…?

— ¡Alice Marie Elizabeth Brandon de Whitlook! —grité incapaz de evitar reírme.

—Yo no creo que sea frígida —me giré mirando a Edward, podía con Alice pero Edward, negué con la cabeza pero él

Bree quería ver Blanca Nieves y la leyenda del Cazador.. a decir verdad también tenía . Ositos pervertidos. —Tienes un novio muy chistoso. pero Edward nos explicó por qué no debíamos verla. la pregunta del millón de dólares es ¿habían cámaras en esa cueva? —En ese momento. Ella tiene de blanca paloma lo que tengo yo de monaguillo —puntualizó. Habíamos iluminado la sala con velas y llovía intensamente.. Tú sabes. pensé que vendría con su cuarta taza con helado pero ella traía…Traía ositos de goma. —Es una mala influencia. Sola Ella era una mujer y el un hombre. se escapa al bosque y luego emprende un viaje con el cazador. Bree bostezo sonoramente. ¡Siete! ¿Quién me dice a mí que ella no fornicaba con esos hombres? —Edward. o es bisexual o es gay. Estábamos tan concentrados que. ¡para él todos tenían una tensión sexual palpable! Después de la hora del chiste. para que sigan creyendo que ella es la fuerte. no nos habíamos dado cuenta que había empezado a llover hasta que un maldito trueno hizo su aparición. quiero ver si te crece como Hulk" ¡Dios! mi cara había pasado por todas las tonalidades de rojo. Alice respiró fuertemente. Bells —dijo Bree recobrando la compostura. —Sencillo. Seguida muy de cerca por Mulán. La tensión sexual entre esos dos es palpable. quien alzó sus manos en señal de inocencia… una que no tenía. todos se cogen con todos — murmuró y luego empezó a hacer ruiditos como "más fuerte rojito" "quiero verte pegar piñita" "eres verde como Hulk. —Alice negó con la cabeza y luego fue a la cocina.. Después de eso. tu sabes él es experto en… amasar —su voz fue seductoramente narcótica—. —Ahora soy yo la que no entiendo —dije y luego me arrepentí. todos nos concentramos en terminar de ver la jodida película. Bree y Alice reían como dos niñas pequeñas. Eso es sólo una careta. ¿qué tienes contra la heroína de China? —preguntó Alice aun sin reponerse. —No te entiendo que tiene que ver Mulán con esta pelicula—Alice preguntó.sonrió ladinamente antes de continuar—. —Ositos pornográficos —dijo abriendo la bolsa y regándolos en una de las charolas vacías. coloqué mi mano en su boca haciendo reír a las chicas. Cuando se le ocurrió contar algo sobre el campamento de vaginas. — ¿Era Blanca Nieves pura e inocente? ¿Siete hombres y no hacía nada? —tomé un puñado de palomitas y se lo aventé—. Bree lo miraba fijamente mientras el colocaba los ositos en posiciones nada morales—. se escapa de casa siendo adolecente y se va a vivir con siete tipos. Me huele que Shang la vio en alguna de sus guardias o tal vez ella vio a Shang. estábamos riéndonos relajados y petulante Cullen se veía como una persona normal. Petta la amasaba bien cuando estaban en esa cueva. —Bañarse en un rio sin que nadie la viera… eso es sospechoso. pero dentro de la cueva se deshace por él. esta chica no solo seduce al hermano de su madrastra y le clava un puñal cuando el menos lo espera. —Creo que es hora de ir a dormir —dije mirando el reloj eran casi las dos de la mañana. Y se fue… —Contemos historias de terror —dijo Bree. es un cuento infantil. Lo único que faltaba era que se fuera la luz. Dios que nunca podría volver a ver una película con Edward. Después de un par de historias sin ningún contexto sexual. ¿Ustedes se imaginan lo que debió sentir el pobre hombre cuando se sintió sexualmente atraído por otro hombre que al final resulta ser mujer? O sea. Alice y Bree estaban destornillándose de la risa.. limpiándose las lágrimas. Son preguntas de las que nadie tiene respuestas —dijo seriamente. Alice y Bree se agarraban la barriga para dejar de reír. antes de que pudiera tomarlos Edward se los quito. — ¿Por qué dices que Mulan es peor?. —Ademas es basada en Blanca Nieves la peor princesa de Disney—puntualizo y enarque una ceja—no es tan inocente como se ve. —Ni te atrevas —susurré a Edward. haciendo que me pegara inmediatamente a Edward.

Dios ese bóxer gris se le veía…—No seas estúpida Bella hace una semana que dormimos juntos. antes de tomar una sudadera y un suéter gigante y caminar en dirección a mi baño. por eso usaba cartera. —Winnie Pooh también es gay. —See… al parecer Freyja dejó sin sexo a Odín nuevamente —dijo Edward socarrón. ¿no Bella? —Maldición. Intentaba dormir. así que me giré de medio lado justo antes de sentir a Edward pegarse a mí. ¡quédate con Bella! Alice puede quedarse conmigo. Bufé sonoramente antes de apagar todas las velas y caminar hacia mi habitación. — ¿Ah no? —Edward alzó una de sus cejas. Dipsy. Alice—. pero algo debía sofocar los gemidos mientras me masturbaba. Pinky Winky era el morado. imagino que la habitación que queda desocupada es la tuya —dijo antes de perderse por el corredor.. Tranquila. —Se acostó en mi cama cómodamente—. —Está haciendo frio —dijo Edward sentándose en la cama y quitando sus zapatos—. — ¡Joder nunca viste los Teletubbies! Pinky Winky. estoy acostumbrado a conducir tarde por el programa. no podía imaginarme a Edward Cullen masturbándose mientras veía los Teletubbies. solo se podían escuchar las gotas de lluvia caer. no me interesa hablar de la vida sexual de Bob esponja y Patricio estrella. Vamos Bree. —Genio. —Sí. Me acosté en la cama a su lado completamente vestida… silencio. —Bob Esponja y Patricio son Gay—no sé por qué pero el comentario me hizo reír. La primera estaba burlándose. —Pero afuera está lloviendo… a cantaros —Bree dijo lo obvio.sueño. pero ese no es el caso a menos que tú quieras… —clavé mi mirada en él—. te vas a congelar ahí adentro — me giré sonriendo todo lo que daba. —No puedes irte. ¿podía uno emborracharse con helado de pasas al ron? —Pues… no es que no hubiesen dormido juntos antes. —Tengo una bolsa para dormir —musité buscando entre el closet mi bolsa de camping. bueno hacemos más que dormir. —Quien es Pinky Winky —sabía quién era pero quería picarle. Bree sonrió—. —Edward. gracias a unas velas y a la luz que nos proporcionaba la luna. . —Estoy cansado —Edward murmuró—. Habíamos tomado helado. podría jurar que Alice había tomado algo más. pero no tenía sueño. —Porque no te duermes y ya —susurré sonriendo ante su ocurrencia. levantándose del suelo en donde habíamos terminado. panquesitos. ¿quién soy yo para impedírtelo? —apreté mis manos en mis muslos. eso lo sabe todo el mundo. Edward estaba quitándose la camisa cuando entré. —Yo no dormiré ahí. —Es hora que me vaya a casa —dijo Edward. — ¿Sabías que Pinky Winky tiene problemas de personalidad? Él decía que también era chica. Laa-laa y Poo. —Y no me gustan. pizza y Coca- Cola y. Si tú quieres hacerlo. comido palomitas. —Sabes que follan debajo de la piedra de Patricio. No voy a dormir en un estúpido saco de dormir. —No sabía que te gustaran ese tipo de programas. —Tú dormirás allí —sentencié. Maldito seas Edward Cullen. como no —negó con su cabeza y se quitó el pantalón…. guíame hermana —dijo entre risas. mientras se llevaba a Bree. ¡What! Al parecer lo había dicho en voz alta porque Alice y Bree me miraron.

Dos semanas de clase... — ¿Y cuando alzaba a Pigleet sobre su cabeza? Ese era un oso depravado —sonrió al sentirme reír—. era derrumb ar la pared invisib le que ella y Caleb hab ían puesto a su alrededor. escucharlo. colocando su prominente erección en mi trasero y me jaló dejando mi espalda pegada a su pecho. él había tenido que volar a Suecia por problemas en la planta. El beso se subió de tono y antes de preverlo. Isabella —sonrió pagado de sí mismo. Edward tenía sus manos en mi cintura. Mi centro palpitaba dolorosamente. mis pulmones clamaron por aire y me separé con la respiración acelerada. pero yo no era tonta. Mordiéndonos. accidentalmente. decirle que la perdonase por ser una tonta insegura. —Edward. Era eso o yo estaba en la efervescencia del clímax que ni lo sentía. profundicé el beso y pedí acceso a su boca. no te metas con Winnie. estaba húmeda y él estaba más firme que la torre Eiffel.55 de Danielle y su pelo negro sin chiste. Odiab a que él me poseyera de semejante manera. este hombre tenía una resistencia de hierro. «Desesperación. le rosab a la espalda. —Anda. Lo odiab a de la misma desgarradora manera en que lo amab a… Yo sólo respirab a y decía: ¡Dios! Dame fuerzas para continuar. era buena. en ese momento lo odiab a tamb ién. Edward me estaba enseñando a disfrutar la sexualidad. luchando con nuestras lenguas y jadeando entre besos. Gírate. pero no es como si fuese a follar con él estando Bree y Alice a una habitación. —No… — si me giraba estaba perdida.. Danielle y Caleb habían peleado porque su ex había regresado y la maldita era linda. Edward me estaba dejando dominar.. Lo extrañab a. él era su otra mitad. recibía por lo menos dos orgasmos diarios. — ¿Qué quieres? —Él unió nuestros labios en un beso suave. Necesitab a llamarlo. Bella.. odiab a el sonido de su voz alentándome. sus gemidos pequeños en mi oído cuando entrab a y salía de mí.. gírate —me obligó a hacerlo. Caleb había discutido con Danielle y ella. cuando le preguntaba. que no quería dudar de él. Necesitab a sentir su calor cuando el pasab a por el cuarto de fotocopiado y. Había leído cosas en Internet acerca de eso. me decía que era por el tantra.70 de estatura. pero no entendía un carajo y Edward solo decía que no me saltara su pensul* No tenía nada que hacer.. odiab a que mi cuerpo sólo estab a vivo cuando el presionab a mi piel de manera urgente. De eso. ya estaba sobre él. que en ese momento lo añorab a. Joder. Edward se aferró a mí. que no estab a viva si él no venía y le decía: . su corazón y su todo. Más de sesenta orgasmos y mucha información sexual. Necesitab a sentirlo. Miré por enésima vez mi laptop y el cursor titilando en el último punto del párrafo. había pasado ya una semana.. era hermosa. uniendo mis piernas. lo había echado de su casa sin escuchar sus explicaciones y luego. —Pero qué culpa tengo yo que él y Tigger. .. Pero yo enfrentaba lo que todo escritor odia: un bloqueo espantoso. rubia cuerpo kilométrico y 1. sentir su presencia poderosa a su lado. ¿Así quién podía dormir? . Lo amab a… lo amab a y. que estab a celosa de todo y de todos. que él era necesario como el aire. olerlo. tan sólo mirar con el desastre se cernía sob re tú cab eza. dame fuerzas para sob revivir… Danielle maldecía una y otra vez que Geraldin hub iese regresado.. mientras que él a veces no se liberaba. . Me bajé de su regazo frustrada y me giré a medio lado.—Edward por favor. —Buenas noches. es el correr de la sangre por tu cuerpo es sentir que todo se derrumb a y que no puedes hacer nada. había enviado a Garrett los seis capítulos de "Atada" y ahora mismo. No. Nada que ver con los 1. mientras nos besábamos como si no hubiese mañana.

Sí. Sequé mis manos en mis jeans y anudé mi cordón suelto antes de llegar a él. Necesito verte antes. Me b esa a mí. el sol se le reflejaba en ese endemoniado pelo cobre.. Al principio le hab ía parecido una b uena b roma.. ¿que vaya a X lugar? Sí papi. dándome uno pequeño sobre mis labios y luego.. Colgó. — ¡No voy a entrar ahí. Me coloqué de puntillas y profundicé el beso. estoy segura que entrarán a la primera tienda de lencería que vean solo porque tienen que cambiar sus bragas. adentrándonos a donde sea que me quería llevar. el muy maldito le sonreía a cualquier falda que se moviera. Obvio que soy yo Edward. —Míralas—señalé a las chicas que estaban cerca—. ¡pinzas para los pezones! Miré a Edward que me veía con su sonrisa relampagueante. Tomó su celular de la mesa de noche y b uscó el número entre sus contactos: Cal-eb . —Isabella. ¡me sonrió igual como les sonreía a ellas! —Borra tu estúpida sonrisa o voy a darte una patada en donde no alumbra el sol —dije entrando al centro comercial.. yo estoy b ien y tú. Edward tomó mi mano y me besó delante todas esas mujeres. —Es parte de mi encanto —me sonrió. Una hora después aparcaba a Mikey frente a Eclipse Mall. muñecas inflables. claro papá. ¡Por los clavos de Jesucristo! ¡Esto era el templo de la perversión! Lencería. —Bueno —contesté al tercer timbrazo. zapatos brillantes y camisa tan blanca como su jodida sonrisa.. Si papá. estimuladores de clítoris.. ese era el nomb re real de Superman. Ropa de cuero. a no ser que desees dejarme en santa paz hoy. nunca tenemos lo que queremos. Un beso largo y con lengua incluida. Qué necesitas. pero los ignoré. . Mega cabreada. SEX SHOP—SIN TABU A mí aún me quedaba algo de tabú. —Sabes que puedo tomar eso como una infidelidad —dije llegando a él. muy enojada. de repente estaba enojada. Podía sentir pequeños flashes. perras. Edward estaba en toda la entrada y se veía jodidamente ardiente. pero puedes dejarle un mensaje —dije bufando—. un pitido. vídeos porno. Tenía unas gafas oscuras y un traje de dos piezas negro pantalones hechos a la medida.. lubricantes. haciéndolo lucir rojizo. —No seas mojigata. te espero dentro de una hora en el centro comercial Eclipse —cortó. disfraces.. Tire el teléfono en algún lugar de mi cama antes de levantarme e ir al baño. ya voy. Edward Cullen! —dije mirando el maniquí vestido de cuero y el letrero de neón. Bella. Oprimió la tecla rápidamente escuchando los pitidos sab ía que en Suecia apenas amanecía.—Eres mi b omb ón. —Y yo que se me desbloqueé la cabeza. —Edward me tomó de un brazo y me obligó a entrar. —No digas bobadas. y él era su héroe. ¿Qué? ¿De dónde salió eso? Edward finalizó el beso... dos pitidos. pero en fin. —La voz de Edward se escuchaba cansada. —No estoy haciendo nada.. dejándome caer en la almohada. vibradores. son las —miré el reloj en mi laptop—… 1:30 y nos veremos hasta dentro de doce horas. el pájaro loco. tomó mi mano. —Isabella es serio.. —No.» Mi celular sonando insistentemente sacándome de mi lectura. acomodando mi gorra y mis lentes.

y nos das los dos pedidos en bolsas separadas —le dio una mirada sexy y podía jurar que la tipa iba caer desmayada.. Edward se reflejaba perfectamente. — ¡Lencería! —gritó Edward desde algún lugar—. me guiñó un ojo y me dio su sonrisa patentada. en el baño está el quimono de seda.. —Te veo en mi casa. te juro que lo que hemos experimentado hasta ahora. acariciando con su pulgar mi labio inferior—. no iba decirle que había comprado lencería por la devolución de ese aparatejo. Nos vemos. ¡tienes 26! —me encogí de hombros—. escogí tres conjuntos: uno rojo. Nos besamos por varios minutos hasta que el jodido aire fue necesario. ¡Nunca habías estado en uno! —me miró sorprendido—. la cajera tenía la sonrisa más hipócrita que le había visto a alguien. María y José. Su mano acarició mi mentón. es capaz de decir que nunca habías estado en un Sex Shop —lo miré a los ojos y él soltó una gran carcajada—.. Bella. otra vez.después del programa. haría lo que el Dios del sexo deseaba. Es más creo que podía adivinar sus pensamientos por la forma en cómo me veía: Qué hace un homb re como él. Bien. Él parecía aturdido. lo devolví y me compré. —Me entregó la bolsa y se giró caminando . le dio su tarjeta a Edward junto con un recibo y dos bolsas de lo más obscenas: eran un par de piernas abiertas y las agarraderas eran justamente ahí.. por vergüenza más que nada. —Y. No juguetitos Lésbicos. Ponte el negro. —callé. Media hora después de probarme lencería. —Sé lo que es. Edward entregó su tarjeta dorada a la cajera y con un brazo se aferró a mi cintura. Seguí mirando los estantes del lugar. agarrando un mechón de mi cabello.. de preferencia rojo o negro.. Ya se le estaba haciendo costumbre. —Sí bebé. Alice me regaló uno para mi cumpleaños 25. nena —iba a replicarle pero Edward se había girado y caminaba hacia la recepción. Tengo muchas cosas preparadas para esta noche. Es un jodido vibrador Bella. Haciéndome saltar—. zapateé fuertemente y caminé hasta donde estaba la lencería. elevándolo y depositando sus suaves. Jesús. Caminamos hacia la salida del centro comercial. quiero ver como se ve tu cuerpo con encaje. pero rápidamente sus brazos amarraron mi cintura siguiéndome en el beso.. Edward llevaba las bolsas. Llegamos hasta mi coche y Edward me encerró entre sus brazos y la puerta de Mickey. ¿tienes historias calientes que contar? —murmuró roncamente. —No. Él quería que comprara ropa sexy. ¡sí! ¡Era un jodido Falo! De caucho y luego oprimió un botón y lo hizo vibrar entre mis manos. había un pene colgado a un cinturón. —Deberías ir y buscar algo de lencería. haciéndolas verse más de lo que ya se veían bajo su camisa de tirantes. porque se lo concedí inmediatamente. Espérame en la sala nena —agarró mi barbilla nuevamente. No dejes que escuche como tu corazón late cuando lo tienes tan cerca. Edward caminaba de lo más normal. todo lo que quiera el Rey —dije sarcásticamente. Decidí ponerme traviesa y colocarme frente de Edward acariciando su pecho sobre su camisa blanca y soltando los tres primeros botones de ésta. uno negro y uno vino tinto. Bella. Tenía la fuerza de voluntad nula. Un pequeño carraspeó nos hizo separarnos... — ¿Escogiste todo cariño? —preguntó. pero me tomó de sorpresa. Wiii… la voz había decidido aparecer. Es una idiotez comparado con esto —volvió a besarme—. Caminé delante de él. Llegué hasta Edward que hablaba animadamente con la cajera que acomodaba sus falsas tetas siliconadas. sexys y calientes labios sobre los míos. Joder. me coloqué en puntillas y tome las solapas de su saco y le besé. —Joder. ¿Nunca has usado uno de estos? —me mostró un ¡falo!.—Cualquiera que te vea. Miré el espejo que estaba sobre mí. Me aferré a su saco cuando su lengua invadió mi boca. Que reverenda estupidez. Algo lindo y provocativo. con una cucaracha como ella. —Factura lo que yo escogí también. como si las bolsas que llevaba en sus manos fuesen un trofeo. es sexy y contrastara con tu piel..

tres meses atrás. provocarte un orgasmo es hacerte el amor tú mismo. Había muerto después de que Jake la hubiese llevado a que disfrutara un poco de la vida loca… Palabras de Edward. Esta noche. Frey era el bebé de la antigua loba siberiana de Edward. aunque este sea uno de los temas más injustamente tratados como "moralmente censurab les" —habló Rosalie bufando—. —Buenas noches Rose. innovar o fantasear con el propio erotismo. —Tema Interesante Dsex. . en el programa de hoy chicas. —La voz de Edward vagó aterciopeladamente por la atmosfera. Es ob ligación como seres humanos atender nuestras necesidades. mi compañero y anfitrión de este programa. pero voy a ser más sincera. Mujeres no se nieguen al placer. vamos a hab lar de algo muy entretenido para ustedes chicas. enflaquecimiento prematuro… —continuó Edward—. —Y. La masturb ación. —Una risita proveniente de Edward. aunque sentía algo en su tono que no era el de siempre—. Doctor sex. Apuesto que estás emocionada… ¡Cállate voz! . Todo es falso. físicas o psíquicas. Al parecer. ya sean sexuales. se fue. Masturb arse. sin más. Frey al escucharlo. —Su voz. es hacerse el amor uno mismo… ¿Por qué depender siempre de otra persona para satisfacer nuestro deseo sexual? ¿O actuar como si el contacto con el propio cuerpo fuera un crimen. —Bienvenidos a Hab lemos de Sexo. se hechó sobre sus patas frente al estéreo. locura. pueden practicarlo a cualquier edad. cuando la vi. cab e recalcar que nunca es tarde para intentarlo o practicarlo. lib erar tensiones. La alcé dejándola sobre mis piernas mientras acariciaba su lomo. Cuando te autosatisfaces te descub res y disfrutas tu cuerpo. Isabella —volteé a verlo—.. me acordé de la película Bold. Buenas noches Dsex. —Los amantes vienen y van. Frey llegó moviendo sus patitas peludas hacia mí. un acto asqueroso. sola o en compañía. pero ustedes mujeres. aunque nosotros los homb res lo disfrutamos. Escucha el programa esta noche. Una noche más traemos un programa totalmente pervertido y para ustedes nuestros queridos oyentes —habló Rosalie. Les hab la Rosalie Hale y conmigo. —Hay una investigación de campo que resalta ese punto DSex –apoyó Rose—. me senté en la sala de estar y encendí su estéreo sintonizando el programa. Movió su colita dejando la zanahoria en el suelo antes de pararse sobre sus dos patas. ¿Dónde estaba Edward? Era él quién hacía la presentación del programa todas las noches—. hab laremos de la autosatisfacción y le daremos las claves para llegar a su lugar feliz. traía en su boca la zanahoria de juguete que le había comprado unos días atrás. Estupideces inventadas por una sociedad reprimida. Hay muchos mitos acerca de la autosatisfacción. como ya dije. no había soportado el parto de los cuatro cachorros que parió. la perrita debido a su edad. me hizo reír. mordisqueando su juguete—. explorar sus diferentes reacciones y expresiones sexuales. sino una fuente de placer y un método de demostrarnos nuestro cariño y aumentar nuestra autoestima.. Algo dentro de mí me decía que una inesperada lección sobre placer me esperaba. es solamente una etapa que quemamos cuando somos adolecentes. que permite aprender acerca del propio cuerpo. te dará una idea de lo que te espera. —Impotencia o frigidez. apoyándose en mis piernas. Así que. no mías. estarás mucho más capacitada para disfrutar el sexo. digno de repulsión y vergüenza? La masturb ación no es un hecho prohib ido o vergonzoso. —Eso es cierto Rose. había algo en su voz. mantener el tono o vigor de los genitales. . me giré para abrir a Mikey—. paró sus orejitas y como cada noche. pero tú… puedes mantener un constante idilio contigo misma —dijo Edward con voz . la misma rutina desde hacía dos semanas. Que tendremos un lugar asegurado en el infierno… —Que se nos caerá el pelo —interrumpió Rose. Eran las 23:45 cuando digité el código de acceso que me había entregado Edward para entrar a su casa. Edward se había quedado con la única cachorra. es una práctica sexual muy accesib le.en dirección a su coche. Si consigues sab er lo que te gusta y lo que necesitas.

Es una forma de sexo virtual en el cual dos o más personas conectadas a través de una red informática se envían mensajes sexualmente explícitos que describ en una experiencia sexual. odiaba cuando me mandaba mensajes subliminales en el programa—. En tu casa con Frey. voy a andar con mis pies". Aunque para esto se necesita tener una mente ab ierta y mucha imaginación. hoy voy a chillar. me gustaría que la escucharan —concluyó. perder la timidez. nadie es ab stinente por vocación una vez que descub re los placeres del sexo. puedes tocar amb as cosas al mismo tiempo. Es un tipo de juego de roles en el cual los participantes fingen que están teniendo relaciones sexuales. —Las dichosas líneas calientes —dijo Edward jocosamente—. tamb ién tenemos el sexo por teléfono que es otra forma de sexo virtual. Ella dice: No puedo depender de otra persona para sentirme b ien. negué con la . relájate y deja volar tu imaginación. —Parte de la canción dice: "En el sillón de mi cuarto pienso en ti con mis manos. tamb ién están los pliegues internos sensib les. necesitas relajarte para poder disfrutarlo —puntualizó—. pero como tú dices. un vib rador o un dildo. ¡Este era mí Edward! Frené en seco. Recuerda que en el clítoris no empieza y termina el placer de una mujer. puede llevarte a la experiencia más extraordinaria de tu vida. es el que más te pide el cuerpo. incluso un calab acín o zanahoria —Edward se carcajeó—. Pero esta noche queremos contarles los cinco métodos más efectivos de masturb ación femenina —Busquemos esferas y hojas chicas. —He escuchado que masturb arse delante del espejo puede ser una experiencia muy satisfactoria para la mujer. y aún sola y tamb ién así soy feliz. Estoy b ien. —Esta vez la voz de Edward fue tan baja. algo que se está dando mucho entre los jóvenes hoy en día: El cib ersexo. había dicho "¿MÍ?". ¡verás cómo te lleva a lugares insospechados! Hazlo con ternura y sin prisas. —No solo tocando el clítoris puedes llegar a la cima del placer Rose. acaríciate. Tamb ién hay una nueva y famosa manera de masturb arte con algo más que tu imaginación. La mayoría de las mujeres suelen hacerlo con la mano pero tamb ién puedes utilizar un vib rador y es súper sencillo. —Buen punto Dsex. Espérame como te lo pedí. solo no olvides ponerles un condón para evitar posib les prob lemas —rió con ganas. ¿estás b ien? Te escucho extraño. La música empezó a escucharse y tomé el celular. —Pero puede ser peligroso Rose. de mi satisfacción. es la inserción vaginal. había algo ah—. enviándole un mensaje a Edward. Otro método de masturb ación femenina y tomen notas chicas. ronca y sensual. —Amo cuando hab las así —dijo Rosalie entre risas—. El respondió inmediatamente. No le voy a conceder ese control a un homb re. sino que tamb ién ayuda a desacomplejarse. Aunque es claro que la masturb ación nunca podrá compararse con el coito en su totalidad. muchas veces es utilizado para otros fines además del placer momentáneo es un juego con dos puntas filosas. cuando has permitido a tu mente divagar durante un tiempo considerab le. Tocarte suavemente el clítoris en caso de las mujeres o simplemente tocarte el glande —para los homb res—. no sólo es un estímulo visual que ayuda a ob tener un mayor orgasmo. —O… no tanta si tienes una web cam con esa persona —inquirió Rosalie. nos sirve para periodos largos de ab stinencia forzada porque. de eso ya me cansé. que b arb aridad…" — Edward parecía ser el mismo de siempre hasta sonrió pero aún así. Hab lando de este tema me llega a la mente la canción de la cantante Beb e: Con mis manos. —Por supuesto que sí Rose. Puedes utilizar un juguete erótico. esto nos puede servir más adelante. Y termina: "no pienso llorar. ¡demostrarse cariño a una misma requiere su tiempo! No es llegar y meter mano. describ en sus acciones y responden a los mensajes de los demás participantes con el fin de estimular sus deseos y fantasías sexuales. esto sólo deb e hacerse con una persona de tu plena confianza y mucho mejor si ocultas tu rostro solo por… prevenir —señaló Edward. —La primera es: estimular el clítoris. escúchenme chicas y chicos. La canción terminó rápidamente y yo. Puedo sentir satisfacción con mi pareja. Este método no es demasiado utilizado pero en ocasiones. o simplemente. sob re todo tú que estás escuchando —mierda. Una y otra vez. que mis bragas se humedecieron un poco… solo un poco—. —La voz de Rosalie fue risueña y perspicaz. El sexo virtual es una b uena forma de ob tener placer sin penetración ni contacto físico alguno.cancina—. alejé de mí las dudas cuando volví a escuchar la voz de Edward. nena. Desde hoy soy responsab le de mi b ienestar. verse a sí misma acariciando y gozando del propio cuerpo. llamados lab ios menores.

Te deseo tanto. —Eso tardara mucho. estab an irremediab lemente conectados—. eléctrica. ver como se mueven tus lab ios cuando hab las e imaginar que te estoy follando fuerte y despiadadamente —su voz salía ronca y agitada—. toda la piel de Danielle estab a alerta. va más allá de ponerte los dedos Cris —murmuró Rose. nunca me había masturbado. Sé que Gerald y yo tuvimos un pasado nena. vamos a una pausa musical y volvemos… Una canción empezó a reproducirse. Estoy muriendo aquí. puedes apoyarte ahí y simplemente presionar rítmicamente tus muslos a la vez que contraes tu musculatura pélvica. no podía parar. el primero que me lleve a ti. me conectaré en una hora necesito verte» Releí lo que había escrito como no se me había ocurrido ellos tenían que arreglar sus diferencias el internet lo resolvía todo. «El teléfono sonó en sus manos… Cal –eb Tomó una larga respiración. —Tamb ién puedes colocar una almohada entre tus piernas y frotar tu pub is contra ella. llámennos y cuéntenos sus dudas.eres una tonta y yo un energúmeno cavernícola. —Buenas noches. —En caso de que no lo tengas. la pata de una mesa cercana. volaré esta jodida sucursal en pedazos… —Tomaré un vuelo. puedes tomar uno de los consejos que dimos anteriormente. sonreí como el gato con botas de Shrek antes de tomar mi celular y abrir una nota. Si no te veo un día más. Tenía más de una semana sin sab er de él y la ab stinencia la estab a matando. estoy famélico muñeca. Recosté mi cabeza en el sofá. ella lo necesitab a tanto o más que él—. —Es sentir. es b uscar tú placer… — ¿Podrían recomendarme algo? —Un vib rador es una b uena opción —le recomendó Rose. Quiero masturb arme. necesito alimentarme y estoy tan lejos… Tan lejos de mi hogar. Quiero verte hoy. ahora —su voz era urgente. incienso. Queremos escuchar sus vivencias. — Y yo… —Necesito verte Danielle. y la idea de ponerme los dedos no es que me haga mucha ilusión. camb iando el ritmo. respiró profundamente una vez más antes de oprimir la tecla para contestar… —Bueno —su voz fue temb lorosa. la presión y la forma en la que sale de la regadera. —Hab lemos de Sexo. estaba a punto de buscar una libreta y ponerme a anotar cosas… Ciber sexo. Si encuentras un tope. tienes la llave. nena. no podía dejar de pensar en él y su hermoso cuerpo rozando el suyo. te necesito tanto b eb é… mi b omb ón. b eb é. crúzalas. no puedo seguir así —murmuro él —. Un. su experiencia. velas y música relajantes todo lo que necesitaras para alcanzar el clímax —se escucharon varios sonidos—. Ve a mi departamento. junta las piernas o mejor. rotando. como ya explicamos. piel con piel. Frey volvió a mí y la dejé sob re mi regazo. todo su cuerpo era una b raza ardiendo. Algunas mujeres prefieren . sólo quiero tenerte a ti en mi futuro… Dani. —Nena… —la voz de Caleb fue dulce y arrolladora— Dani. ni siquiera había sentido la necesidad de hacerlo. variando el b alanceo… eso te excita sientes como la sangre te corre más a prisa —comunicó Rose— o simplemente. —O masajearte con una ducha de mano…Jugando con la temperatura. nuestro tema de hoy: ¿Sab es cómo llegar a tu lugar feliz? Tenemos una llamada al aire — guardé la nota y me dediqué a escuchar a Edward. pero está ahí en el pasado. mucho más ella a él. prob lemas y por supuesto.cabeza y seguí escuchando. de mi templo —cada palab ra era para Danielle un roció de agua fresca. Desde el mismo momento en que Caleb la hab ía reclamado suya. sin miedo ni vergüenza. caliente. Si él le decía que la necesitab a. Tu cara preciosa. —Soy una tonta —respondió con la voz entrecortada quería llorar. mi nomb re en Cris —murmuró apenada la chica—. —Es que la masturb ación. Mientras tanto.. —Sí. aunque no sé muy b ien cómo.

abrí mi nota de tareas y empecé a teclear: «Danielle salió de las oficinas de Stroux Holdings fingiendo una terrib le migraña. —Y mi madre decía que yo era precoz —dijo Rosalie entre risas. Precoz o no. Doctor Sex. su madre estab a en el pasado. —Una de las mejores formas de masturb arse en casa. —Soy Kata —dijo la chica más atrevida—. solo piensa en sentirte excitada. eres el mejor. es precisamente mediante el uso de cepillos de dientes eléctricos —dijo Rosalie cuando la chica colgó—.el uso de almohadas o muñecos de peluche para montarse sob re ellos y hacer movimientos pélvicos hasta lograr el orgasmo. no vas a tener ningún prob lema. cuando ella le contó la verdad de todo llorando. el de Leo DiCaprio. y ahora solo importab a su héroe. Por lo que los invitamos a sintonizarnos mañana a la misma hora y por este mismo dial para que Hab lemos de Sexo. —Buenas noches. Rose. —Aláb ate pollo que mañana te asan. Se recomienda realizar la masturb ación primero sob re las b ragas y una vez que el clítoris se acostumb re. Esto es todo por hoy chicos. Dices que te masturb as con un peluche. —Rose habló. no soy rub io —se burló Edward— pero sí soy sexy como el infierno.hasta luego. Lo siento. — ¿A doctor Sex? —La cabina se llenó de risas—. no puedo darte un rostro pero estoy segura como que perderé la estrechez de mi vagina este año. Ab rió el lujoso departamento de Caleb . que eres sexy como el infierno. hacía menos de dos semanas en que se hab ían fundido en uno solo pero esas dos semanas le b astab an para sab er que Caleb Stroux sería alguien importante en su vida. pero la masturb ación es un tema muy largo para hab larlo en un solo programa —dijo Rose despidiéndose—. —En nuestra página de Internet colocaremos más información sob re este tema. Caleb … El homb re de hierro que no se dejab a intimidar y el niño juguetón que solo salía a florecer cuando estab a junto a ella. —Gracias Doc Sex . su niño lindo e indefenso que tamb ién hab ía huido de los maltratos del destino. —Ok. —Esta clase de masturb ación es intensa —afianzó Edward— y se alcanzan orgasmos muy fuertes. solo hab ía estado ahí una vez desde que tenía un ¿algo? con Caleb pero él. Negó con su cab eza. decía mamá Doctor Sex. —Los dejamos en compañía de Kani García y su canción Con mi amigo en el baño. La masturb ación es algo normal. El mejor consejo que podemos darte es que explores tu cuerpo y mantén tu mente en pensamientos que te eroticen. con uno de los muñecos de peluche que tenía cuando era niña. —Es completamente falso —dijo Edward tajantemente—. —Bueno soy sexy. le hab ía dado una llave para que pudiese verlo ahí cuando él la necesitara. pero aunque sé que son tab úes. El éxito de un orgasmo está en la mente. La imaginación no tiene límites chicas aquí el quid de la cuestión es explorar conocer y satisfacerse. lamento desilusionarte. Una amiga me dijo que si seguía haciéndolo. ya se puede hacerlo directamente. lavándote las manos o el ob jeto si es que lo utilizas. ib a perder sensib ilidad. si lo haces de una manera sana y limpia. no pienses en preocupaciones. —La masturb ación es una de las mejores cosas de la vida. encendiendó los interruptores de luz. sea cual sea Kata. con cerdas muy suaves. solamente deb es asegurarte de tener b uena higiene. de preferencia para niños. aleja preocupaciones y pensamientos. El programa acabó. al menos era b uena actriz o eso hab ía dicho su madre. porque cuando lo hago es sob re estimulando mi clítoris y como tu b ien lo dijiste Sexward. así que te ha dado muchos rostros. en fin… Lo que quiero sab er es si esto es cierto. si tienes una duda o sugerencia puedes hacérnosla llegar a través de cartas enviadas a la emisora o correos electrónicos a nuestra dirección web . lo aseas periódicamente. tengo 18 años y aún soy virgen de penetración. —Gracias a ti por llamar Cris. pero tamb ién se tiene que prob ar poco a poco. —Buenas noches. tenemos otra llamada. Brad Pitt. el de Rob ert Pattinson. me masturb o desde los doce años. aunque lo niegues —Edward parecía niño pequeño—. . NO.

sacó su camisa blanca. toma diez minutos y regresa aquí. — ¿Migraña? —él asintió—. No me lleves la contraria. —NO —esta vez. llegó hasta la cocina y abrió una puerta blanca dejando a Frey en el interior y acarició su sien antes de sacar un vaso con agua del refrigerado. —Una copa Dani. movió su cuello haciendo sonar cada uno de sus músculos se levantó dejándome ver las dos cobras descomunales y caminó hacia el baño… Joder. harás lo que te he dicho Isabella. Se quitó la chaqueta del uniforme y los tacones. cuando termines. —Me reprendí internamente por idiota. este baño era más bien común. Guardé los cambios en la nota antes de seguirlo. ¿Te gusta lo que ves.Corrió al estudio y encendió la luz. —Ve a una de las habitaciones de huéspedes y colócate el negligé y cúbrete con esto. cerró los ojos fuertemente y me tendió la bolsa. como el mío en casa. —No. —Pensé que estarías lista —murmuró tomado a Frey. encendiendo la laptop y ab riendo todas sus redes sociales. presionó el puente de su nariz fuertemente. mirando los dos hoyuelos que se formaban en su espalda baja—. me dediqué a escribir algo para el libro. tenía el saco entre sus manos y la corbata en uno de los bolsillos de este. Twitter. miró su reloj aún faltab an veinte minutos para la hora que hab ía dicho Caleb y estab a más que ansiosa. ¿Trajiste lo que te pedí? —asentí. —Lo siento. Diez minutos doctor Sex… que sean veinte. Edward estaba en la puerta mirándome de arriba abajo. negó con la cabeza y caminó por el corredor. tienes un muy buen trabajado cuerpo Cullen. y Edward me dio una sonrisa torcida—. desabotonándola lentamente… ¡Joder sí que sabía cómo hacerse desear el cabrón! La dejó caer sobre sus hombros. su voz no fue baja. vivo para mantenerlo así y ver esa expresión en el rostro de las mujeres. lo detallé como siempre lo hacía. —Porque no me desnudo y ya —Edward negó con la cabeza llegando hasta mí. Entré al baño y me di una ducha relajante. fue tajante y determinada—. suspiró fuertemente y caminamos hacia su habitación Edward busco entre las gavetas de su mesa de noche hasta encontrar una tableta de comprimidos. ¡Viva! Sub ámosle más el ego al grandísimo hijo de… ¿Cómo diablos le pongo bozal a esta voz interior inoportuna? —Lo sé. Msn. o esta será una clase de cómo te azoto el trasero por tu rebeldía —tomé la bolsa de su mano y salí dándole un fuerte portazo a la habitación. Se sentó en la cama y quitó sus zapatos. respiró profundamente justo antes que su celular sonara avisando la llama…» Un ladrido por parte de Frey me hizo saltar en mi asiento. pero la idea era que el maldito me deseara así como me hacía desearlo a él. Si no te sientes bien podemos posponer esto Edward. eso necesitamos una copa… —Caminó hacia el pequeño b ar de Caleb y tomó una copa de whisky nunca le hab ía gradado pero sentía que la necesitab a. nena? —Negarlo sería una mentira. — ¿Te desbloqueaste? —inquirió en un susurro. Entre en una de las habitaciones de huéspedes y me desvestí rápidamente dejando todo sobre la cama. Volvió al escritorio. no tendría más de 8 años pero ya se veía lo hermoso que ib a a ser. las mangas de la camisa estaban arremangadas hasta sus codos y lucía cansado. caminó hacia el escritorio tomando una foto de un pequeño Caleb . dejando su pecho completamente desnudo para mí. que tiraba de la bota de su pantalón. . —Algo… —Ven conmigo —su voz fue baja. Estoy bien —sacó dos comprimidos y los tomó junto con el agua. Te lo dije… — ¿Dónde está el negligé? —En la sala —no dijo nada en cambio se metió en el baño y salió con el quimono de seda y una bolsa en su mano. Faceb ook… No sab ía por cual hab laría con Cal. Skype.

¿Edward. habíamos intentado no tener intimidad una noche pero todas las clases finalizaban con él y yo enredados en una masa de piernas y brazos en su cama. — ¿Edward? —Lo llamé pero no tuve ninguna contestación como todas las noches desde su Ipod se escuchaba una suave música y habían inciensos ubicados estratégicamente en la habitación. ¿Cuánto podían medidor estos jodidos zapatos? ¿Diez? ¿Quince? Centímetros… ¡Mierda voy a matarme con estos artefactos! Sin embargo. ¿necesitas que mi dardo se entierre en tu tableta de tiro? — alzó una ceja sardónicamente y yo me encogí de hombros. por eso está lloviendo: Doctor Sex no está cachondo —murmuré sarcásticamente. tomé los ligueros a juego y los ajuste donde debían ir. abre la puerta. las luces estaban bajas. Sip. Si no lo desearas como lob a en celo. pareces toda una señora de la vida nocturna. abre la puerta no me gustan estas cosas y… — ¡Podrías callarte un momento! —dijo frustrado—. Edward estos juegos no me gustan —declaré enojada—. —Woo. miré su mesa de noche y un Ipad estaba ahí. Esperen ¿había dicho hermosos ojos? ¿Qué demonios?— Isabella. antes de abrir la bolsa que Edward me había entregado. Ve Isabella —dejé la tableta en su sitio y caminé hacia la cómoda y sacando un maletín con un moño rosa. Negué con la cabeza y salí del baño. caminé lo más rápido que los zapatos me permitieron y tome el Ipad encarando a Edward. alejé todos los malos pensamientos de mí teniendo relaciones sexuales salvajes con el suelo del departamento de Edward y me los coloqué. espero que hayas tomado nota —miré bien a Edward. Simplemente. A eso me refería. así que al final. Edward había dicho el negro… pero Edward no era Charles para decirme que debía o no ponerme. una parte de mí quería ponérselos. lucía cansado. ¿Por qué hay una cámara con sensor de movimiento en tu habitación? ¿Desde . —Escuchaste el programa atentamente —asentí—. Hoy no voy a tocarte —murmuró. —¿Qué demo…? Miré hacia arriba y una cámara con sensor de movimiento estaba ahí. Eso está bien. el balcón estaba abierto dejando que la claridad se colaran por el ventanal. me coloqué las bragas de encaje y el muy trasparente corsé. —Muy chistosa Isabella. Pero ahora que lo entiendes. puede sostenerme y caminar con ellos sin parecer una tonta.¡Mierda lo deseo! Eres más lenta de lo que creí. —Me es indiferente. —No… —su voz se escuchó desde los altavoces del Ipod. Jadeé al ver el contenido unos preciosos y muy altos zapatos de Jimmy Choo estaban dentro de una caja negra. fui hacia ella tomándola para ver a mi muy sexy cabrón arrogante sentado en el trono de cuero que estaba en su despacho. ¿ahora íbamos a jugar a las escondidas? Joder eran casi las dos de la mañana. empezaría a creer que eres una masoquista frígida. Estábamos en invierno época de lluvia… Caminé hasta ahí y cerré las dos ventanas de vidrio. yo esperaba que esa cámara no hubiese estado ahí desde hacía dos semanas atrás—. te ascenderé a Masoquista cachonda. era uno de los castigos favoritos de Charles. Había escogido el negligé color vino. Apreté la manija del cuarto de Edward y la puerta se abrió. Seguí caminando hasta la puerta pero al girar la manija esta no cedió—. En las dos semanas que llevábamos de clases. también el aire frío. Isabella. El contraste del color con mi piel me hacía sentirme sexy y bonita… Tomé el quimono de seda negra y lo dejé que arropara mi cuerpo antes de suspirar fuertemente y salir. Me miré en el espejo del tocador que era de cuerpo completo y casi no podía reconocerme… Solo me faltaba algo de maquillaje para parecerme a Nicole Kidman en la película Mulange Rouge. apretándose el puente de la nariz. no me gusta estar encerrada y sola —en efecto no me gustaba. desafortunadamente. — ¿Dónde estás Edward? —pregunté controlando mi enojo. ¿Para qué diablos quería yo un maletín?— Ábrelo. dónde estás? —Maldición. pero se podía ver perfectamente toda la habitación gracias a la luna. —Edward. en el cajón de la cómoda hay un regalo para ti —enarqué una ceja en su dirección—. caminé hacia el baño empujando la puerta suavemente—. perdí el equilibrio las dos primeras veces pero a la tercera. Una cámara que no había visto hasta hoy. Tenía nuevamente grandes ojeras bajo sus hermosos ojos verdes.

Dejé el dichoso maletín en la cama y destrabé sus seguros.. Isabella —murmuró... no quiero esta clase. necesitamos esa cámara para la clase de hoy y tres. que olvidarás en qué mundo vives. —No te las des de listillo conmigo. . Isabella. a las chicas del harem del doctor Sex que esta semana me mostraron su apoyo mas que nunca Mil y MIL gracias aun siento que les debo una disculpa por mi arrebato del miercoles os juro que nunca mas volvere hacerlo. no juegues conmigo o… — ¿O?. —Me estás viendo. está ahí desde esta tarde pero la quitaré mañana. Bella… —Edward... . ¡¿qué rayos era todo esto?! .. Esperemos tener cap la proxima semana. Madre del amor hermoso. A Salem de mi alma. Dos... si no que tambien me motiva a seguir adelante Joder te quiero resto muñeca. infantil. A Eve y sus multiples consejos. :) Besitos mil y muchisimas gracias por leer y comentar Ary :) . —Obedéceme. te juro que si te portas bien antes que acabe la noche mi polla estará tan dentro de ti. estoy en mi estudio. —No puedes negarte Isabella.. Cullen —dije enfurecida. —Uno. es mi voluntad y tú eres mía. ¿A no ser que tu desees que nos la quedemos? —Olvídalo Vaquero… Es más. — ¡Apago la luz! —see… lo sé. darme ideas y complementar pequeñas frases.a Gine que nunca me desampara y a Jo y su paciencia con este hombre Y a ustedes que leen y aman a mi doc. Fue la que mas sufrio con mi cuasihuida. Palabras… Dios. con solo sus palabras me hacía arder por dentro.cuándo está ahí? —Esas son muchas preguntas.. Teorias chicas que contiene el maletin de regalo de mi sexyman! jajajaja Gracias mil gracias a ADRI ella no solo se toma el tiempo de jalarme las orejas. abriéndolo rápidamente. ¿Tienes mi maletín? —Tú me ves y yo no —murmuré sardónica. ¡Pero no se me ocurrió más nada que decir! — ¿Me crees tan estúpido como para que la cámara no pueda captar tus movimientos a oscuras? Pon el maletín en la cama y ábrelo.

— Son… —mi voz quedó atascada en mi garganta. . Necesito estar seguro que. supe que un gesto sarcástico adornaba su muy bonito rostro. ¿No has escuchado el programa de hoy? —Se carcajeó de manera sensual—. NA: es un placer para mí decirles que esta historia está debidamente Registrada por SafeCreative bajo el código 1305285174880 Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. yo solo los utilizo para mi diversión. ¿No crees. —Vibradores. para mi propio placer. Cuando menos lo esperas. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction Que fui a una tienda que lo que he comprado me sirve mejor que el estar a tu lado que dos aterías me han funcionado mejor que tus b esos y que tus ab razos ya no diré yo mas nunca te extraño pues no me hacen falta ya mas tus engaños para dar migajas y hacerme más daño mejor soy feliz con mi amigo en el b año . Con mi Amigo en el baño Kany Garcia . ¿Qué pretendes con esto? —dije sin entender. — ¿Y cómo más. —No supe por qué su afirmación me hizo sentir un gran vacío en el pecho—. de decoración se vería vulgar y. . Isabella? La clase de hoy se refiere a eso. .*Chapter 12*: Clase III: con mi amigo en el baño Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. Pues. — ¿Te gusta mi regalo. . tú podrás hacerlo por tu cuenta. nena? —La voz de Edward sonaba ronca y susurrante. cuando yo no esté para darte satisfacción sexual. Edward! —casi grité—. Bella… —Aún sin poder verlo. —Bella… Bella —escuché su risita irónica a través de los parlantes del Ipod—. tú provocándote placer. — ¡Sé lo que son. Es hora de que me muestres cómo buscas el placer en ti. poco varonil. linda? —murmuró—. . — ¿Masturbándome? —pregunté como una tonta.

pero me divertía escuchar su explicación —Son pinzas para pezones. quiero explicarte lo que tienes ahí —farfulló suavemente. genio —bufé. unas esposas felpudas. muñeca. verás que se dará natural.Así que hoy.— ¿Sobre qué sientes más curiosidad? — preguntó. me sentía estúpida hablando sola—. no conmigo. me senté sobre la cama. Me vi sacando cada artefacto y colocándolos sobre la cama. ¿no? —sentí como todo mi cuerpo se erizaba—. Tomé uno de los frascos largos. —Me lo quito o no me lo quito —resoplé frustrada y nerviosa. ¿Recuerdas cuando lamí tu sexo? —tragué saliva e instintivamente apreté un poco mis piernas— Bella… —Sí. mejor no. suspiré e intenté hacer de cuenta que estaba hablando conmigo misma y tomé en mis manos uno de los objetos. nunca lo he hecho y realmente. Espera. —No. —Ese es un Sqweel. unas bolas de metal atadas a una tira. había unas pequeñas pinzas. Gracias —Edward rió.. por favor. Isabella. lubricantes. están diseñadas para que. que descubras lo que te gusta y que te encuentres contigo misma en ese aspecto. cerré mis ojos y me sumí en un silencio que gritaba la afirmación. A un costado Bella… esto va ser más lento de lo que imaginé —murmuró lo bastante alto para que yo escuchara. toma el maletín y saca cinco de los aparatos que hay allí. Edward silbó. —Abre tus ojos —lo hice—. deben sentirse sobre ti. varios tipos de vibradores. lengüeta tras lengüeta. —Quítate el quimono… —llevé mis manos dispuesta a soltar el nudo que lo ataba—. — ¡Bingo! Descubriste Atlanta. ¿Masturbarme mientras él me observa? La idea me resulta humillante y excitante a la vez. Cálmate Isabella. — Lubricantes. destápalo y verás —no encontraba la tapa—. me da vergüenza hablar de esto Edward. dependiendo de tus gustos. ¡Joder!. frascos que no sé qué contenían. ahora o nunca. quiero ver cómo te tocas. lo he intentado antes Edward y nunca. —Acciónalo —hice lo que me pidió y rápidamente.. imagina como esas mil lengüetas. — ¡Oye! No tengo porque saber esto genio —bufé enojada destapando el pequeño cuadrito negro y unas pequeñas lengüetas en morado se dejaron ver. Déjame que te guíe. —Bueno. lo recuerdo —traté que mi voz no fuese tan ronca. Isabella? —su tono de voz fluctuó entre lo divertido. así que solo me limité a bajar la cabeza y empuñar mis manos. —dijo. —Mi cara debería ser un poema porque Edward soltó una carcajada. excitante y posesivo.. —No voy a poder hacerlo. Es ahora o nunca. empezaron a moverse—. te agradezco pero… —me silenció con un sonoro "shst" que me erizó la piel. esos "juguetes" a mi lado no ayudaban. No dije nada pero. Es un estimulador de clítoris. demos por terminada la clase de hoy. — ¿Nunca te has tocado. —No voy a ponerme eso. provoquen un pellizco intenso o suave. . toma otro objeto. —Las coloqué dentro del maletín nuevamente—. —Edward yo… —Saca todo del maletín y déjalo a un lado de la cama —susurró. Le hice caso. balas y un pequeño artefacto cuadrado y de color negro que me desconcertó. —Relájate. diez para ser exactos. Esta vez conocía al objeto. más conocido como un "mil lenguas". lentamente. no tienes de que avergonzarte. —Tranquila nena. Jodidamente placentero. —me daba vergüenza admitirlo.. al ajustarse a estos.

con fuerza —su voz destilaba sexo y mi cuerpo ansiaba liberarse—. calmar el calor que comenzó a bajar hacia mis pechos y a concentrarse en mi entrepierna. comenzó a ser más pesada. quité como pude mi sostén y mis senos se liberaron—. mi nena bonita. muy buena elección Isabella —rodeé los ojos. Si vieras cómo estoy de duro por ti. con las piernas abiertas. —Esta vez yo te guiaré Isabella. siénteme allí. Acaricia tu clavícula. ardían en mi sexo. —Toca tu sexo Isabella. Quítate el quimono y recuéstate en el centro de la cama —solté el quimono dejándolo caer por mi cuerpo—. Bella? —asentí. Eso es. Te juro que no sé si soy capaz de solo observar. —Acaricia tu rostro. hazlo lentamente… —mi respiración. explora tu boca. son fundas para dedos. Mis manos son las tuyas. hazlo suave. debería darte unos azotes por no seguir mis pasos. sin apuros. realmente estaba excitada. pellizqué mi nervio y gemí sonoramente cuando un agradable escalofríos recorrió mi cuerpo—. Eso es. siente la libertad que siento yo cuando tomo tus pechos en mis manos. así mismo. mi mente expiraba. Isabella —murmuró con voz gutural—. corrí la tela entrando en contacto directo con mi clítoris —. Un sonoro gemido se escapó de mis labios. solo tú. toca tu oreja. hazlo para mí. mientras apretaba mi seno con más fuerza y mi vientre era víctima de caricias sofocadas. se me estaba dando bien. estoy temiendo no ser capaz de quedarme aquí.—Bingo —dijo él imitándome cuando me vio tomar uno de los vibradores—. créeme. te verías jodidamente linda pegada a mi pared —sus palabras me hicieron estremecer. —Abre tus piernas. ¿te gusta lo que sientes? —No podía contestarle—. Lo estás haciendo muy bien. siente tu piel. su voz era autoritaria. escucha mi voz como si fuera la tuya propia —me recosté en la cama y cerré mis ojos con más presión de lo necesaria. acaricié la tela y la leve fricción fue gloriosa. —No le hice caso. Toma la bala —tomé el pequeño vibrador con control externo—. —Edward… —Su nombre se desprendió de mis labios de manera entrecortada. eso es… así. afirma tus tacones en el colchón. son mis dedos los que están contigo. los ojos cerrados me ayudaban a olvidar la situación y a dejarme llevar por la sensación de mis manos y su voz tocándome—. para ti —llevé mi mano temblorosa. Los nervios me asaltaron de golpe. Te vez realmente sexy. Es un vibrador de doble estimulación: vaginal y clitoriana. Sus palabras eran fuego. mi boca se entreabrió—. ponte cómoda. sus dedos apretando mis pechos. —Toma esa bolsa dentro del maletín. —Ahora. —Baja lentamente tus manos hacia tus senos Bella —con manos temblorosas. Sigue la línea de tu cuerpo. —Mi respiración se aceleraba. Hazlo suave. —Así como estaba. ignorando completamente mi sonrojo—. ronca y gutural. Desata las bragas nena. somos nosotros dos unidos en tu placer bebé. roza tu cuello. contornéala… —Un escalofríos me hizo pegar un saltito en mi posición horizontal—. acarícialo con suavidad. acaricié mis pechos sobre el encaje del sostén—. Tócalos… —Lo hice con confianza. apreté mi sexo con confianza y. ansiaba sentir. pero quería hacerlo. Pellízcate nena. ¿Crees que necesitas algo más? —negué con la cabeza. profunda y un leve cosquilleo sensual apareció en mi cuerpo. —No fue un gesto menor el hecho de que dijera que iba a sugerir y no ordenar—. Disfruta las sensaciones que despiertas en ti —hacía lo que él me decía— … pasa tus dedos sobre tus labios. como lo hago yo. ávidamente. —Su voz sonó divertida. Isabella. era muy intenso e íntimo. suave. acaricié mi botón siseando al encontrarlo tan sensible. su voz me ayudaba y mi cuerpo reaccionaba obediente bajo mis manos. dejando mi sexo desnudo ante él. labios y lengua… —Todo en ese momento era un ritual erótico para mí novata experiencia—. tomé lo que me pidió. olvídate de mí. —Yo no importo. —Pon la maleta en el suelo. te daré una recompensa después. lo harás como yo te sugiera. —Instintivamente. importándome poco que Edward me observase. de eso estoy segura. me hacía sentir sexy y deseada. Quita tu sostén. — ¿Te tocas? —pregunté con voz distorsionada—. Abre el lubricante y coloca unas gotas en tus dedos —abrí el frasco y coloqué un poco del líquido viscoso en las yemas de mis dedos y jalé la cinta que sostenía mis braguitas de encaje. me lo agradecerás. sigue así. vamos nena. Te sienta el color — su voz bajó dos tonos peligrosamente—. deseaba tocarme. acariciando mi piel. no sé si como efecto de su voz lujuriosa o porque realmente mis propias caricias me estaban erotizando. Estás húmeda . bonita. Isabella. Quiero que te relajes. calmar esa necesidad de toque. Baja tu mano derecha hacia tu vientre. sí. —Toma un cojín y colócalo debajo de tus caderas —lo hice—. había llegado el momento—. ¿Te estás tocando Edward? —Saber que él se tocaba viéndome. sigue tocándote así. acarícialo sobre tus bragas. Los nervios me estaban nublando la razón. solo deseaba sentir sus manos —mis manos—. tu calor ¿lo sientes. ¡Joder! —Joder digo yo.

solo quería que vieras como estoy.. sigue bombeando y mantén la bala ahí hasta que no puedas soportarla. más rápido… más profundo. Mueve suavemente tus dedos alrededor de tu clítoris por encima del capullo.. así. cerré los ojos fuertemente ante la sensación de plenitud. la voz de Edward se escuchaba como si me arrullase al odio. me estaba volviendo loca—. Toma una ducha y espérame. mete ese dedo dentro de tu sexo —lo hice y gemí sonoramente al sentir los puntitos de la funda estimulándome—. el placer era tan intenso que sentía las pequeñas contracciones en mi vientre—. Ahogué un segundo gemido. puedes hacerlo. con el dedo que tiene la funda.. los tacones se enterraban en el colchón. Sí. así bebé.. jadeé y el mundo dejó de existir en el momento en que mi cuerpo convulsionó ante la maravillosa sensación que otorgaba el clímax. Mantenla ahí. Muévelo como si estuvieras atornillando algo. me masturbaré viendo como le entregas a tu cuerpo lo que te pide —ahogó un jadeo—. gemí. la noche es joven nena y tenemos muchos juguetes en ese maletín —asentí por mera inercia Antes de quedarme completamente dormida me levante de la cama y me di una ducha rápida. Seguí el movimiento de mis dedos. quité las fundas de su empaque con desesperación. y fue ahí cuando el orgasmo me arrasó dejándome desmadejada sobre la cama de Edward. sentía mi clítoris latir frenéticamente.. no me hagas ir. no dejes que se cierren tus piernas nena. pero ¿cómo demonios lo sacaba de la caja sin dejar de tocarme? —Edward no puedo hacerlo —refunfuñé. La fricción era placentera. no te desesperes —la voz de Edward me animó—. mi vientre tensionado. pero se me escapó un pequeño ronroneo mientras colocaba la funda en mi dedo anular.. —El calor. —Sí puedes Bella. abrí los ojos y tomé la bala—.. me fascina ver tu excitación —casi gimió—. Muévelo hacia arriba y hacia abajo a lo largo de la hendidura entre tus piernas —estaba enloqueciendo—. Abrí más mis piernas en una invitación silenciosa. abre a tus pliegues para mí. No descuides tu clítoris. Masajea tu montículo con movimientos circulares. pero el orgasmo no llegaba y eso empezaba a frustrarme. sí. pero si te sirve de consuelo. —Isabella.. ¡necesitaba un orgasmo y lo necesitaba ya! —Colócalo en tus dedos. —Se trata de ti. tócalo con la palma de tu mano. comienza acariciando la abertura vaginal… Muy bien bebé. Te ves gloriosa Isabella. Sigue frotando el clítoris en un costado. —Edward quiero llegar—murmuré como pude.. sabiendo que él no . la imagen me hizo gemir: el perfecto miembro de Edward duro y erguido. me sentía expuesta pero era lo que menos me importaba. descansa. era como si algo me lo impidiera. pero si no lo hago iré hasta ti y me incrustaré tan fuerte en tu sexo que hará que te vengas no una. me moví frenéticamente sobre las sábanas. Despacio… —murmuró cuando me vio mover rápidamente mis dedos— ejerce una ligera presión y luego auméntala hasta que te sientas al borde. las pulsaciones.. no dejes de acariciarte —dictó. —Lo hice y mi cuerpo entero vibró ante la sensación—. el calor en mi intimidad me estaba asfixiando. brillante en la punta por el líquido pre seminal y su mano acariciándolo distraídamente... ¡Oh Dios!. Edward quería liberarse. —Su voz se escuchaba pensionada... ayúdate con la otra mano… Eso es. hazlo nena. —Edward. necesito comprar un analgésico para poder continuar. falta poco. toma la bala Bella. que tus caderas se encuentren con tus manos. —Pequeños jadeos salían de mi boca. estaba segura de eso. sino muchas veces de solo sentir como te lleno. pero no llegaba. —Tranquila. cada poro de mi cuerpo anunciaba la llegada de mi orgasmo. Escuchaba el grito ronco y animal que Edward emitió por los altavoces. —Toma un juguete. — ¡Más fuerte Isabella! —Edward rugió—. —Su voz era un "mil lenguas" en mis oídos. —En esos momento mi mente gritaba un "ven".Isabella. —Sentir el ardiente contacto del lubricante acompañado de mis movimientos. no se me está haciendo fácil estar solo de espectador. Apriétala sobre tu clítoris y colócala en la velocidad media. así Bella. iba a correrme. Quiero que sean más rápidos tus movimientos. muévelos hacia atrás y adelante rítmicamente con un poco de presión. faltaba poco lo sentía. —susurré quedamente antes que la imagen se fuera— ¡No! Edward. ¡Maldición! iba a llegar. — ¿Cual? —Las fundas para los dedos. Creo que voy a hacer algo que no había hecho en años. — ¡Maldita sea su tono de voz sensual!— Toca el Ipad —alargué mi mano tocando la pantalla táctil de la tableta.

firmé tu maldito contrato —dijo contrito. Solo era corregir ortografía y acomodar todo antes de continuar escribiendo y seguir con la locura del ciber sexo. era solo que esperaras mientras iba al autoservicio a comprar mis analgésicos. excitante y netamente sexual. entré a mi casa encendiendo las luces. Genial. las noches de tormenta y muchas otras cosas con las cuales el Sargento Charles Swan otorgaba disciplina. Me dejé caer en la cama con la laptop a un lado. Conduje a Mikey por las calles de Nueva York. digamos que la posición no era la más cómoda. cuando escuché el sonido del celular con la tonada que tenía asignada para mi maestro personal. mejor zorra que frígida. — ¿Se puede saber por qué demonios desapareciste de mi casa. Declino por la segunda… ¿Eres su putilla no? ¿Sab es que pareces una puta perra frígida? ¿Necesitas un polvo con urgencia? Me habla la experta… Por lo menos. sería una completa idiota si me mentía diciéndome que el saber que Edward me guiaba y observaba no había sido un detonante para que yo llegase al punto máximo. ahora me voy a volver loca. ¿Desde cuándo debería darte explicaciones sobre lo que hago o dejo de hacer? —Te di una orden. le había importado no encontrarme ahí. Di un suspiro de frustración al quedar algo colgada. ¿Sabes qué vocecita de los infiernos? Pinta un bosque y piérdete o multiplícate por cero.. Edward… Su nombre resplandecía. —Hola para ti también —respondí con voz cortada por la rabia—. introduje mis claves hasta abrir mi correo de Gmail en donde estaba lo que había escrito. leer mi experiencia desde el punto de vista de Danielle había sido asombroso. dispuesta a perderme en el mundo de Morfeo o al menos eso pretendía. Isabella? —El imbécil no me dio oportunidad ni de saludar cuando ya me estaba atacando. no que te fueras — masculló enojado. eso era. —No colmes mi paciencia Isabella. mucho menos de tu parte. Te devuelvo la pregunta. su migraña era tan fuerte que le había valido mierda que yo me fuese de su casa o dos. Vamos. enviando la nota a mi correo. pero sin lugar a duda. No necesito de tu condenada moral y tus juzgamientos hacia mí.estaba ahí. eres mía todas las noches. Mi clase de hoy estaba terminada además. el libro que me metió en todo este lio para ser más específicos. Aún no hemos terminado. saqué una lata de Pepsi del refrigerador e hice sonar los huesos de mi cuello. Estiré mi brazo hasta tomarlo —ya que lo había dejado en mi mesa de noche— y miré la pantalla antes de contestar. Dejé que la ducha hiciese su trabajo y cuando salí. era simplemente lujuria… Sí. yo me he ganado unos cuántos en estas últimas semanas y. No podía estar sintiendo algo más que pasión por ese hombre. —Y yo te recuerdo que no sigo órdenes de nadie.. Llegué a casa y saludé a Jared. Caminé hasta mi habitación y saqué mi celular. dejando que el viento helado de la época golpease mi rostro mientras mi cabeza era una maraña de preguntas sin respuesta. Además. Odiaba la oscuridad. me cambié rápidamente recogiendo mi cabello en una coleta alta y me encaminé hacia mi departamento. arrastrando los pies hasta el ascensor que me llevaba a mi departamento. Encendí mi lap y dándole pequeños sorbos a mi lata de refresco. Había intentado darme placer a mí misma innumerables veces y. tengo una vida y proyectos que culminar. aún sabiendo quién era. Amaría a Beth toda la vida por haberme dado ese pequeño consejo en medio de ese concierto en el que estábamos las dos. Edward no me había llamado y habían dos razones: una. querido —dije mordaz—. me había dado cuenta de una cosa: Edward Cullen me estaba haciendo sentir cosas que bajo ningún motivo podría permitirme sentir. soy tu maestro. a pesar de no haber hecho nada "fuerte" me sentía agotada. por si no lo recuerdas. . Acaricié mi cuello mientras escribía. justifica tus actos. se supone que tenías que estar ahí cuando yo llegase para así terminar la clase de hoy.

Te recuerdo que esto es sexo de mutuo acuerdo y yo simplemente. pero no va ser así. —Edward. un solo respirar. había logrado esconder. ¿Crees que soy estúpido. adaptándome a la poca luz que me daba la farola que estaba en la calle. lamiendo y mordiendo. la que escribía sobre un amor sexual y demoníaco. . Abrí los ojos completamente. — ¿Crees que puedes jugar conmigo. necesito dormir y. empujando mi cuerpo aún más contra la pared. yo sí. así lo entendí. no tú.. . con el tronar de la puerta. Él giró su cabeza por encima de su hombro. Lo miré indiferente—. al verle el rostro desfigurado por la ira.—Desde el momento que dejaste tu departamento. Una brisa helada recorría mi cuerpo haciéndome temblar. dejando que cada milímetro del suyo se pegara al mío. quizás la real. los huesos… todo. ¿Crees que siempre eres el amo del juego? ¿No es así arrogante? Apuesto que nunca ninguna mujer ha sido capaz de decirte que no. estaba en mi cama sola y completamente desnuda. caminé hasta llegar a su lado—. el huracán arremolinándose en mi estómago. . Volví mi vista al balcón. Edward estaba ahí. La ventana de mi balcón estaba abierta. Isabella Swan? —murmuró con la voz cargada de ira. Isabella? Eso es lo que tú quieres para acabar con todo esto. una masa sudorosa de piel con piel. tenemos una clase que terminar. aquella que había estado oculta durante años. no había dormido mucho y me sentía terriblemente cansada. Y ya Edward. Yo empecé este juego y seré yo el que lo acabe. comprendí que este juego podíamos jugarlo los dos. sus movimientos pélvicos. En ese momento. — ¡No quiero a otra! Maldita sea —murmuró con dientes apretados—. caricias que quemaban nuestras pieles. yo no espero nada de ti…nada.. Besos entrecortados. humillar. en este juego soy el mejor — dijo antes de atacar mis labios fuertemente. el sonido de nuestras caderas encajándose perfectamente y un clímax arrebatador. sus labios en mi cuello. apoyado a la baranda. Enrollé mi sábana a mi cuerpo y gemí quedamente al levantarme de la cama. lenta y salvajemente. herir y quizás temer. sí tanto necesitas alguien que caliente tu cama búscate a otra. la ropa despareciendo de nuestros cuerpos. si es que algo de lógica en ese momento tenía. mi clavícula. Aquella. Un tsunami de sensaciones placenteras que anulaban mi capacidad de raciocinio y me dejaban a merced de este hombre que volvía mi voluntad añicos. mi corazón retumbó al comprender sus palabras. —Mande —dije ácida al ver la perfecta estampa que se dibujaba en la entrada de mi departamento. En ese momento esa era yo. casi a las 3:00. ¿Quieres? —Me enseñó la pajilla—. Ahora. Caminé los pocos pasos que me separaban del balcón. mientras batallaba con la respiración y el ardiente andar de sus suaves labios pegados a los míos. Aquella que en ese momento gemía y gritaba de placer salvaje. es mejor comencemos a regirnos por él. ¡Cállate tonta! Grité en mi interior. Tú y yo tenemos un acuerdo. mejor deja de ser tan quejica. el indescriptible placer que me entregaba. es bueno con el frío —murmuró cuando negué. Lamento desilusionarte bebé. la que mi abuelo con sus órdenes y su tiranía. linda —dijo con sarcasmo—. jadeos ahogados en la boca del otro mientras sentía la piel rasparse por la pared. su erección pegada a mi vientre. deja la estupidez y abre la puerta. Me dolía la columna. mientras me empujaba hasta dejarme pegada en la pared. su respiración frenética sobre mi cuello. Había llegado a casa alrededor de las 2:30 y Edward. —No siempre. una suave brisa me hizo estremecer—. miré el reloj en la mesa de noche y apenas eran las 4:55am. Eres mía por los próximos dos meses. la habitación estaba en penumbras y fue ahí cuando me encontré con el causante de mi despertar. hasta descender al valle de mis pechos. fumar me relaja cuando he tenido un día duro —dio una nueva calada. Escuché a mi estúpida voz carcajearse. soltando levemente el humo del cigarrillo. él volvió a dar una calada y expulsó el humor por su nariz. en ese simple y fugaz momento me descubría como otra mujer. —murmuré con voz adormilada. estaba saciada. caminé en dirección a esta y. ¿Fumas? —pregunté mirando el cigarro en su mano. succionando.

no me quejaba. Habían mujeres que tenían sus días de Eva. lo vi tallar su cuerpo con mi esponja de baño y mi cuerpo entero se calentó. Cuando desperté horas después de haber encontrado a Edward en el balcón. Danielle estab a en el aeropuerto.— ¿Qué haces despierto? —pregunté. Estaba sentada en una cafetería cerca de Manhattan esperando a Kath. era una de las razones por las cuales ella había vuelto. nos habíamos citado aquí... muchas de estas eran causadas por estrés o cansancio. mientras el daba otra calada y apagaba lo que quedaba del cigarro en el barandal—. la otra era una propuesta. lo extrañaba. dos o tres días. disfrutaba cada segundo en que permanecíamos siendo uno solo. Sentí cómo cerraba la ducha y subí mi cabeza justo para verlo salir con mi toalla atada a su cintura. Edward tomo mi mentón e inclinó su cabeza dándome un dulce beso. debatiéndome si entrar como él lo hacía cuando yo estaba en su casa o salir de nuevo y esperarlo en la habitación." Casi igual como el mío pedía por las manos de Edward Cullen. había perdido cinco kilos desde que habíamos empezado clases y él también se veía más delgado. totalmente saciados. el calor de su cuerpo y la delicada caricia que sus dedos daban a mi brazo. Tres días. Edward tomó mi mano llevándome hasta la habitación. como no. —Espero el amanecer. se veía completamente radiante tenía una chamarra negra de diseñador y unas botas gamuzadas para el frío. el programa y nuestras clases que terminaban bien entradas en la madrugada. . colocándome a su lado. sonidos desde mi baño me indicaron donde estaba mi acompañante. pero luego él alego que los vómitos eran debido a su migraña y Alice me decía que Jasper las sufría cuando se trasnochaba muchos días seguidos.. diciéndome que había tenido que hacer un viaje exprés a Milán y su esposo se había quedado aquí. Cuando nos separamos buscando oxígeno. pero que solo me diría cuando estuviésemos frente a frente. pero era una sonrisa extraña. ¿Edward Cullen triste? Sí. Hacían dos días que no veía a Edward y joder.. . . así que después de una breve conversación vía celular. me recosté en el marco de la puerta con el cabello enmarañado y completamente desnuda. Mi período había llegado varios días después de mi ardiente sección de autosatisfacción. se acostó en mi cama y estiró sus brazos hacia mí. Isabella. al menos por mi parte. Justo cuando los primeros rayos del astro rey se dejaron ver. Eso había sido sexy. él dejó escapar un suspiro tranquilo y no pude evitar dormirme bajo el arrullo hipnótico de su corazón.. Ignoré a mi voz torturante y me dediqué a sentir su cercanía. en ese momento en que él me permitía disfrutar del frenesí que conlleva el orgasmo. —Bella —Kath se acercó a mí. me coloqué en puntillas y pasé mis brazos por su cuello. Nunca antes me había quejado tanto como esta vez. El sexo telefónico era genial pero su cuerpo le pedía más. como triste.. Edward pasó una mano por mis hombros. Fui hasta él rápidamente. Compartir experiencias.. por un momento me preocupé. había sido una grata sorpresa recibir su llamada en la mañana. terminando los detalles del hotel que su empresa construía. Edward no notó mi presencia. en los seis días que Dios había elegido que fuera más mujer. . Mi corazón latía frenéticamente ante el acto tierno del hombre que estaba a mi lado. yo tenía seis. ya que Caleb llegab a de Suecia. Le sonreí y nos dimos dos besos antes que ella se sentara al frente de mí. aun así suspiré fuertemente y me dirigí hasta mi closet buscando una de las camisas enormes que habían ahí. Yo había estado llamando a su teléfono luego que Edward me había dicho que se iba a ir. lecciones con Edward era asombroso y agotador. —Lo miré sin entender. pegándome a su cuerpo desnudo. estaba nuevamente sola. ya que solo tenía sus bóxers puestos. Edward estaba tomando una ducha. Edward tenía una vida bastante movidita desde sus citas en el consultorio. halando suavemente los mechones desordenados que caían sobre su nuca y dejando que sus labios se fundieran en los míos. tenía una chamarra marrón un jean ajustado y mis botas para el frío. las usaba como pijama de vez en cuando. me dio una sonrisa radiante y luego se tambaleó agarrándose de la pared.. Sonreí internamente por mi elección de ropa. Me acosté a su lado. le pedía a gritos que Caleb la reclamara como suya. "…Una vez más el teléfono era mi mejor amigo. mientras él acariciaba mi espalda. dejando que mi cabeza quedara justo sobre su pecho. Nunca sabes cuándo puede ser el último que veas —sonrió.

Mi historia puede ayudarte a escribir un nuevo libro. ya que en ese momento tenía un pedazo de mi torta de zanahoria en la boca. quiero contarle a alguien mi historia con Lex —arqueé una ceja—. puedes decir que es una historia de la vida real. —Cuenta conmigo para lo que necesites —dije sinceramente. yo amo que él sea mi señor y nuestra relación. tenía mis lentes puestos. Mira. —Verás. —Ya te dije que Lex está de acuerdo —bebió un sorbo de su café—. tú quieres que yo… ¿Qué yo cuente tu historia? Ella negó. digo. ¿Qué tenía que ver Edward en todo esto? Coloqué mi mejor cara de póker antes de responder—. no la entendía. pero puedo relatarte como fue nuestra relación y quería saber si estabas dispuesta a hacerlo —dejé la cuchara a medio camino antes de dejarla caer en el plato. pero yo lo amo así y él me ama a su manera. No he visto a Edward desde hace varias semanas. —Perfecto. sin que mi nombre o el de Lex esté vinculado a ella. Kath se levantó y caminó hacia mí rápidamente. no somos las mejores amigas pero aquí solo conocí ella vive en San Francisco. asentí—. me dio la impresión que ustedes andaban —negué con la cabeza. así que quiero ver esto como una terapia y tú puedes ayudarme. saber que habían pasado la noche casi juntos. la última vez que lo vi fue cuando nos vimos —sabía que mentía terriblemente mal. —Y eso es… —Como sabes soy psicóloga —asentí—. Es traje de etiqueta y puedes llevar un acompañante. es que ayer cuando estábamos cenando la conversación giró en torno a ti. Tomé la tarjeta por cortesía pero la verdad no pensaba ir. ha accedido siempre y cuando nuestros nombres no se vean envueltos en todo lo que planeo hacer. Somos felices así. —Mi historia la contaré yo. —Pero… ¿Y tu esposo? —pregunté anonadada. odiaba las fiestas. sintiendo una pequeña quemazón en la garganta—. y que a mí no me había llamado desde que le envié un mensaje para decirle que había bajado mi período. lo mío con Edward era solo sexo… ¡SEXO y nada más! Destapé la botella de agua que había pedido antes que ella llegara y bebí un sorbo. es nuestra. En fin. Kath negó con la cabeza y justo cuando iba a preguntarle qué pasaba. —Entonces. Sin embargo. tengo planeado quince capítulos y estoy en el siete —respondí con una sonrisa. tú solo la plasmarás en papel eso sí. no conozco muchas personas de confianza y no sé por qué. . —Te felicito.Había lavado mi cabello y lo tenía sujeto a una cola. ¡Joder! Ella no podía decir eso. no sé si entiendes pero yo necesito sacarlo de mí. comimos en el Córner Bistro y luego. Edward nunca me había hablado tanto de una mujer como de ti. hizo que tuviese algo de enojo hacia él—. ¿Estás bien? —dijo cuando empecé a sentirme mejor. no te daré detalles sórdidos de nuestra relación —asentí para que supiera que le entendía—. Alexander es diferente. aunque no es la típica relación de un matrimonio. pero me caes muy bien. No pude evitar empezar a toser. seré una de las primeras en comprarlo —sonrió—. Lo lamento. como estaba escribiendo. ellas saben más que nadie mi historia con Alexander. Y… ¿Edward? Fruncí el ceño. tenía dos pies izquierdos casi no bailaba y bueno… —Creo que Edward siente algo por ti —dijo Katheryne como si hablara del clima. es la única que me entiende. también le di un par a Edward. Mira. he estado hablando con él y aunque fue muy difícil y placentero convencerlo —Dios no quería saber de su vida sexual—. debería presentarte a mi amiga Alice. —Lilian y V son mis confidentes. —Kath picó su torta de chocolate—. me escoltó desde su coche a casa. —Tú también me caes bien. ¿por qué quieres compartirla? —Dios. — ¿Cómo va todo con el nuevo libro? —preguntó Kath una vez el mesero tomo nuestras órdenes. el mesero se nos acercó con nuestro pedido. Te traje algo. —Yo estuve con él ayer. Gracias a Dios Lex tenía trabajo hasta tarde —se dio un golpe en la cabeza—. de fino papel y me lo tendió—. Es raro. Lex me dio unas invitaciones para la inauguración del Hotel este sábado —sacó un sobre rectangular. sonreí iba casi todo muy bien con "Atada". —Tu… Tú. no había mentido cuando le dije que ella me caía bien. dándome golpecitos en la espalda.

El resto del camino al apartamento fue silencioso. Él era severo. voy a prepararme. —Gracias Bells. solo quería saber si te arriesgabas. nos miramos por unos minutos y luego me giré para montarme al auto. aunque eso no relajó mi postura. Al llegar. hablaría con Alice y Garrett a ver qué me aconsejaban. sus castigos eran aterradores y la única amiga que tenía era Alice. sabía que pasara lo que pasara. Mira los errores de tu madre y no camines el mismo trayecto. porque su padre Daniel Brandon era el Jefe de Policía del pueblo. Charles era mi puerto seguro. . dándole así a Bree el tiempo que necesitaba con ella misma. y ya tenemos aquí casi dos meses. — ¿Puedo pensarlo? —pregunté sin saber que decir. porque mi hombre es el señor de las cláusulas y los CDC. — ¿No interrumpo nada con tu sexy novio? —Bree… —Lo siento —sabía que no era así—. me detuve en un restaurante de comida Japonesa y bajé a comprar dos raciones de Sushi y esperando el pedido. Así que piénsalo y el sábado me das la respuesta en la fiesta del hotel. tranquila —dije suavizando mi voz. tú escribes y cuando termines. paso por ti en una hora y yo te llevo. —Mi hermana quiere que la pase a buscar —murmuré tomando un poco de mi café que estaba frío. —Compartimos madre —le dije dándole a entender que no quería hablar de ese tema—. — ¿Problemas? —Kath me miró y yo negué. Vamos a hacer una cosa. Bree encendió la radio y suspiró cuando me vio entrar. él estaría para mí. Ella se sentó a mi lado en silencio. me enseñó el amor por la Pepsi y nunca me hizo falta nada. Sé que te va hacer firmal mil y un contrato. — ¿Bella? —Dime Bree —era extraño que Bree me llamase un jueves. me preguntab a —si no interrumpo tus planes—. me parece que podemos hacerlo una vez termines con el proyecto que tienes pendiente —asentí. así que rodé el vaso. Nos vemos en una hora —colgó. como la última vez. —No sabía que tuvieses una hermana. Sus últimas palabras antes de salir de Forks a la universidad fue. —Dame un segundo. —Tengo que viajar el sábado. ¿cuándo quieres que empecemos con tu historia? Kath llevó su última cucharada de pastel a la boca antes de hablar. a pesar que yo tuve que ir por un problema en la escuela de mi hija. Entonces. Luego de estar media hora hablando de los detalles de su historia nos despedimos. Bree tomó una lata de Pepsi del refrigerador y uno de los paquetes con comida antes de encerrarse en su habitación. pero podemos comunicarnos por Skype. sé que no te gusta llevarme pero… —Está bien Bree. viendo la pantalla de mi celular iluminarse. cancelé el valor de los paquetes y caminé de vuelta a Mikey. el chico del restaurante me entregó la orden dándome una tímida sonrisa. Joder me estaba prácticamente forzando a ir a la dichosa fiesta.—Locuras mías… —musitó— Tengo 25 años Bella. yo te cuento. Lex odia Nueva York. y él tomara la última palabra. siempre me crió con mano dura y disciplina. al menos material. Cuando Charles murió lloré. Bree salió del lugar con los ojos anegados en lágrima. Edd no me lo dijo —sentí la rabia bullir por mi cuerpo. —Viajo el domingo a primera hora. y he vivido demasiadas cosas —murmuró—. aún así. si podrías venir por mí en una hora y si no es mucha molestia me podrías llevar al cementerio. — ¿Estás de acuerdo? —asentí. qué tan amigos eran ellos y qué tanto había hablado ese idiota de mí con ella. pero la esperé afuera. no sé. él sabía que mis galletas favoritas eran las de chispas de colores. me pasarás el manuscrito a mí para dárselo a Lex. Erick. El director ha decretado día sin clases mañana y el internado está prácticamente solo. Fui por Bree y la llevé hasta el cementerio.

no pude evitar escuchar a Edward en el programa. peiné mis cabellos con mis manos. buena respuesta. —Él me gusta. era asombroso como solo treinta días me permitían conocer a este hombre. esa era mi vida Bells. pero al parecer Bree volvía a encerrarse. —A ti y a media población femenina —la interrumpí. sin importar que solo tuviese una camisa mega grande y unos pequeños pants. —Bree… —mi voz se escuchaba decepcionada. Extraño la banda. me tenía completamente pegada a ese niño triste dueño de aquella desastrosa ciudad. Salí de la habitación para encontrar a Bree sentada en el mostrador de la cocina comiendo Froots Loop. —No. ella hace una gran cena este año si quieres podemos hacerla aquí y… —Bella —Bree me interrumpió—. El timbre de la puerta se escuchó insistentemente. —Siempre lo celebro con Alice y Jasper. —No lo sé. Cuando se acabara este trato le diría a Bree que simplemente no funcionábamos como pareja. el ruido. —Me levanté del taburete y caminé hasta dejarlo en el lava vajillas—. me había quedado leyendo el libro de una chica que apenas entraba en estos mundos de tintas y letras. tomar el paquete que quedaba de comida. Si tienes algo que hacer. ¿qué debía responder a esa pregunta? —Estamos conociéndonos Bree… —Sí. —Lo lamento. Sin duda había sido bastante entretenido escucharlo hablar de los lugares de intercambio de parejas. imagino que él querrá pasar ese día junto a ti. . — ¿Qué tal noche? —pregunté a mi hermana. dejando que mi cuerpo se recostara al mesón. —Igual que todas. . ella sonrió y terminamos nuestro desayuno. no quiero que este año sea distinto —bajó su cabeza. gusto y química en la cama. Mi tío Phil me enviará los boletos —dejó su plato en la lava vajillas y caminó hacia su habitación. releí la elegante invitación antes de colocarla sobre la mesa frente a mí. Bella —dijo mi hermana con voz queda—.Me senté en el sofá suspirando sonoramente. pensé que habíamos dado algunos pasos de acercamiento. Tú tienes a Alice . Faltaba poco o nada para el almuerzo—. que peleaba con el mismo y aquella mujer fuerte y frágil a la vez. En tres semanas es acción de gracias. que dejaba de sangrar como animal herido. solo se escuchaban nuestras respiraciones. Jasper y a Edward. Saqué mi celular de mis jeans y recordé la invitación de Kath.s —Buen día —le dije sacando un cuenco para comer. no estar en un internado para señoritas snob y pasar aquí viendo películas. su historia era emocionante y cautivadora. eso no era un secreto para mí. cuando había entrado a mi habitación era con la firme convicción de escribir. Rose parecía molesta y él divertido. Me envió un par de mensajes entre líneas. . ¿Quieres que hagamos algo especial hoy? Bree negó. yo siempre he pasado Acción de Gracia con mi tío Phil y Charlotte. . una pepsi y encerrarme en mi habitación. tres días sin él me estaban afectando más de lo que debería afectarme. No creo. Edward Cullen me gustaba. Desperté casi al mediodía del día siguiente. sin embargo. dejando que su cabello cubriera su rostro. gemí internamente pasándome la mano por el pelo y respirando profundamente. tiene muchos casos que atender en el consultorio y aparte el programa… — ¿Lo quieres Bells? —Cristo. así que yo simplemente —suspiró—… simplemente necesito que hables con el Rector y solicites mi permiso. Luego. así que acomodé mis cabellos detrás de mi oreja y fui a abrir. tomé la caja de cereales junto la leche y me senté a su lado en silencio. ¿Vendrá Edward hoy? Edward no vendría hasta el lunes. puedes irte. los ensayos. pero era solo eso. ¿Bells? —Me giré viendo la cabellera rubia de mi hermana—. Busqué entre mi bolso la tarjeta dorada que ella me había entregado. tardé horrores para dormirme y terminé leyendo un libro desde mi celular.

. —Garret. ¡joder por qué se odiaban tanto! — ¿Podrías pasarme una cerveza o una lata de Pepsi? Sé que la aburrida de tu hermana no le gusta la Coca y tomar un café negro a la una de la tarde. abriendo su cuaderno y tomando un lápiz. coloqué la cafetera —necesitaba beber mi dosis de cafeína antes de tomarme una lata de Pepsi— además. ya que esa lata mínimo le hubiese dado en la frente. —Deja en paz a Bree. me di cuenta que había cambiado su pijama por un short corto y una camisa de tirantes—. Eso será una gran experiencia —bebió el café e hizo un gesto cómico. ¿Se puede saber que te tiene tan feliz? —Tengo una cita con tu vecina pechos lindos esta noche —negué con la cabeza. suspiré fuertemente y abrí la puerta antes de que un par de brazos muy conocidos para mí se aferran a mi cintura. Bree entró a la cocina y buscó entre el refrigerador tomando su tiempo con la puerta abierta. Bree volteó su cabeza mirándonos sobre su hombro sin ocultar su sonrisita divertida. alzándome varios centímetros del suelo. —Si ella no te bota. —Hey. mi amigo la atrapo rápidamente. antes de lanzar de improvisto una lata hacia Garrett. bájame ahora —dije pegando en sus hombros. Bree rodó los ojos y se sentó junto a mí.. al final Bree sacó algo de helado y buscó sirope de chocolate entre las gavetas. pasando exasperada una mano por mí cabello. novio del cual mi mejor amigo no tenía ni idea. que no quería que a Bree se le ocurriera la fantástica idea de mencionar a mi "novio". Erick Cartman —Garrett rió. —Mi hermana le mostró el dedo del medio sin voltear a vernos y yo no pude evitar reírme. estaba tan metida en mi explicación con Garrett que la verdad no le paré. — ¿Quién es Bells? —Bree se asomó por el corredor y levantó una ceja. párate y búscalo tú. —Me echas de tu casa —fingió que lo ofendía. Fue mi turno de rodar los ojos Bree y Garrett se llevaban jodidamente mal y eso que habían sido pocas las veces que se habían encontrado. —Déjala en paz Garrett —sentencié. puedo hacerlo yo… —replicó Bree sin mirarnos. con el café humeante empecé a contarle a G la propuesta de Kath. cuando el cerró la puerta de una patada y me dio vueltas hasta llegar al sofá—. —Yo también me alegro de verte. —Escuchas algo. —Bree devolvió el helado al refrigerador. — ¿Me vas a quitar la diversión? Ella ama que yo la pique y es jodidamente divertido hacerlo —dijo Garrett destapando la lata…Mala elección— ¡Joder! —gritó Garrett cuando la lata prácticamente se explotó en sus manos manchando su camiseta.Odié a Edward en esos momentos. . había tenido que quitar mi espejo porque en su última visita lo había partido cuando me empujo en la pared. —Infantil —replicó Bree.. en ese momento agradecí los buenos reflejos de G. — ¿Una historia de la vida real? —asentí—. — ¿Qué haces aquí Garrett? —pregunté con curiosidad. —Hasta pareces una damita cuando te comportas así de decente. ¡Garret Sanders! —reí cuando al bajarme me atacó a cosquillas dejándome recostada entre los cojines—. Garrett nunca cambiaría—. yo escucho un zumbido molesto por aquí —susurró Garrett. —Yo veo tus dos patas bien puestas. Eneas —Garrett le dio una sonrisa burlona a mi hermana. Eres tú —bufó mirando a Garrett. Además.. —Amargada. quieres —bufé dándole un golpe en el brazo. no es el mejor acompañante en esta conversación. colocando unos cuadernos sobre la mesa de café y encendiendo la televisión colocando el canal de Animé. Vicky —Bree lo miró lanzándole dagas con los ojos. Caminé hacia la cocina con Garrett de la mano. de que he hablado con Aro y le dije cuántos capítulos llevábamos de "Atada" y está momentáneamente satisfecho — dijo tirándose a mi lado. —Es que te juro que parece que estoy escuchando a ¿cómo es que se llamaba ese personaje de South Park?.

los que quieren "expandirse" —hizo comillas con sus manos. cuando termino de editar estoy más duro que una jodida roca —golpeó el pecho de Edward. pues te informo que ella se ha divertido devolviéndote las tuyas —defendí a mi hermana. entrega… Joder. Dios es que no hay palabras para explicarlas. —Envidia. mientras veía a Garrett sentarse en el sofá y cambiar los canales. Bree no entendía. —Ahora el rostro de mi hermana era un poema. —Quítate la camisa y la echaré a lavar. Garrett había estado haciendo comentarios acerca del programa pero no eran ni la mitad de divertidos de los que Edward hacía. estaba viendo eso —resopló mi hermana. que gusto verte —dijo Bree... ancha. Hay amor. plantándome un beso en el tope de mis cabellos—. no me puse nerviosa y mucho menos. Tu hermanita quiere guerra… —Me dio una sonrisita cínica —. ¿qué haces aquí hermano? Miré a Edward negando con los ojos. parece más mujer que tu —sentenció mi amigo. Además. Esa muñequita llorona linda. —Ok ya basta —grité desde el cuarto del lavado. Garrett. —Ohm… —Garrett se levantó abrazando a Edward—. —Pero. ¿Bella no te ha contado? —Garrett me miró sorprendido. Por primera vez desde que conozco a G su cuerpo no me hizo desvariar—. —Se giró dejándome ver su perfecta espalda luego de entregarme la camisa. —El engendro debería hacerlo —dijo desabotonando los botones hasta quedar con el pecho desnudo. —Eso ya lo sabía. Sailor Moon. ¡Dios no podía decirle! — Soy el tutor de Bella para el libro. —Pedazo de imbécil. tú la planchas —sentencié. con una cara de muy pocos amigos. me senté al lado de G y él pasó su brazo por mi hombro. Bree farfulló algo que no entendí. Guerra va a tener esa mocosa. Peiné mis cabellos negando con mi cabeza. en temas de sexo. Eso sí. No veía Sailor Moon desde que tenía siete.. y Edward pasaba la mirada del pecho desnudo de Garrett a su brazo en mis hombros y mi atuendo. Venía a ver cómo estaba tu última escena. en menos de una hora estará lista. Isabella. Bells. tenía el ceño fruncido y su mirada vagaba entre Edward y yo.. — ¿Edward? —La cara de Garrett era todo un poema—. joder. —Qué. —Los Jonas Brothers son maricones —rumió Garrett entre dientes. Bree parecía estar de acuerdo con lo que Garrett había colocado en el plasma. Eddie es el mejor. así que coloqué la camisa en la lavadora y llegué donde estaba mi hermana y mi mejor amigo. Garrett tenía una buena espalda. no era jodidamente divertido para ti picarla. pasión. intentado quitarle el control de la televisión a Garrett. negué con la cabeza casi imperceptiblemente. iba a girar para verme pero en ese momento Garrett me acercó a él. él me sonrió. .— ¡Enana de los mil infiernos! —gimió—. le dio un guiño a Bree. mira quién llegó —dijo mi hermana con alegría. Levanté la cabeza justo para ver a Edward frente a mí. ya que no he sabido nada de ti desde que me enviaste el mensaje de texto el lunes. No sudé. temblé ante la presencia de mi mejor amigo. mi hermana arqueó una ceja en dirección a mí. su sonrisa ladeada. —Cristo Bells. —Y si quieres seguir conservando tu hombría. Brithany bufó—.. más te vale que dejes de decirme Eddie —se zafó de su amarre—. era simple si la comparábamos con la de Edward. sin tatuajes y uno que otro lunar en toda ella. Se escuchó el timbre de la puerta y Bree salió corriendo a abrir. solo me sentía algo incómoda pero no por las mismas razones del pasado. Edward es. Agatha no está en casa y tengo una reunión con los chicos que te comenté. —Es el conductor de un programa de radio —le di una mirada a Bree para que se callara. ya que próximamente lanzarían una nueva temporada o algo así. Al parecer había una maratón del animé. Tengo una maldita reunión en dos horas.. —Hola. —Qué tiene de educativo ver una niñita llorona que además habla con un gato —farfulló Brithany. atrayéndome a su pecho desnudo. Eso es genial hermano. un verdadero programa educativo. con razón esas escenas han estado. justo como lo habría hecho meses atrás. Cabrón. Bells. —Lo que pasa es que eres un jodido pervertido —masculló Bree pegada a la pared—. llegando a donde estábamos. tengo una consulta en tres horas —dijo estirando su saco negro y acomodándose la corbata—. —Hey bájale a tu camión de testosterona.

—Bree tráele un refresco a Edward —dije zanjando el tema.. Cuando era niño. entendí que nada lograba poniéndome en . —Edward. ¡no mates mi infancia! ¿Sí? —le gritó Bree tapando sus oídos.. Él se veía cansado. Edward alzó la vista recorriendo mis piernas desnudas por el pantalón de jeans corto y la camiseta holgada. Había aprovechado de ir a mi cuarto para darme una ducha y ponerme algo más adecuado. visiblemente enojado. —No pude evitarlo y sonreí—. —Y pensar que se las daba de serio mientras se follaba a Sailor Moon cuando apenas era una niña. —masculló Edward en voz baja.. joder… te mato si tuviste algo con ella —dijo divertido y decidí intervenir. —Pero bueno ya que estás aquí. amaba esas jodidas caricaturas. —Garrett. —Qué tienes en contra de ella —Bree saltó como Alice a su lado. los caballeros no tenemos memoria —murmuró Edward entre dientes. te recuerdo que Bree es menor de edad —dije con voz airada. —Eso debe ser frustrante —dijo G con voz apesadumbrada—.. No soy yo el que tiene cara de haber tenido sexo hasta altas horas de la madrugada ¡Joder cuantas te tiraste campeón! —Garrett. qué fiesta tuviste que darte anoche. era la que tenía mejor cuerpo —contradijo Garrett. —Frustración. hizo que manchara mi camiseta.—Tenía entendido que no nos veríamos hasta el lunes de la semana entrante —respondí secamente. Hermano. — ¿Sailor Moon? —dijo mirando el televisor. — ¿Quién fue? ¿Heydi. porque yo también intuía que Edward no había estado tan solo anoche. ¿quieres una Pepsi... estamos frente a dos damas además. Cuando llegué. no sabía si porque en verdad estaba hablando cosas indebidas ante una menor o. sacándome de mis pensamientos. simplemente. No había avanzado mucho en el capítulo 7. traes una cara. Irina? —Edward entrecerró sus ojos—. —Ahora entiendo porque andas mostrando tus desgracias —sonrió ladinamente. — ¡Infancia! Sabes lo que es realmente traumante… —señaló con diversión— ¡Ranma 1/2! Nunca supe si Ranma era chico o chica. Rodé los ojos. —Ahh… de cuando acá eres un caballero Masen. —Garrett.. pensaba que podría tener suerte y verle las bragas a Sailor Moon. mi hermana. Nunca iba a poder follar a Akane en el baño. —A mí me gusta Tuxedo —Bree dijo con ojitos soñadores—. estaba sentado a un lado con una lata de Heineken. Ese hombre está como un tren. Dime que no te tiraste a Tanya. No me mires así. —Edward. al parecer pidiéndole ayuda con alguno de sus deberes y Garrett. —A no ser que el agua estuviese caliente —dijo Bree siguiendo su juego. Rosalie.. se había quitado el saco y aflojado la corbata. se veía extraño como decaído y los parches oscuros debajo sus ojos me confirmaban justo que Garrett decía.. — ¿Bells crees que tengo desgracias? —Mi amigo arqueó una ceja colocando sus brazos como un fisicoculturista en alguna competencia. —Bree le sacó la lengua desde su lugar. —No aceptes nada de Vicky. —Yo que tu no lo recibiría —Edward se sentó a mi lado y yo aproveché para ir a buscar mi laptop. su cabello aunque lucía ese toque natural de post sexo. Edward tomaba una de mis latas de refresco.. Bree estaba junto a él. —Garrett volvió a golpearlo y Edward hizo una mueca—. Esa mujer es perversa. y obligaba que Jake y a mí que las viéramos. —Nadie como Sailor Júpiter. siempre esperaba el momento de un ataque. —Mi hermana lo miró sin entender—. aunque a mí la que me encendía era Sailor Mars esa morena era sexy como el infierno. o una cerveza? —dijo Bree.

. sus manos descendieron por mis costados y subió mis piernas a su cintura embistiendo mis caderas sobre la ropa. en su aliento mentolado que inundaba mis sentidos. Joder quiero b esarte. sentir que eres una maldita hoja que vuela al viento. Salté de la silla a buscarlo en el mesón de la cocina. RECUERDAS NENA. TU ERES MÍA.. La debilidad que experimentaba cuando Edward estaba cerca de mí. tu camisa ya está seca.. en el calor de la lujuria que recorre mi cuerpo. —Te amo. Respondí rápidamente Sí. pero no me dejes completamente a merced de él. —estaba perdida en el mar de sensaciones que inundaban mi cuerpo cuando este hombre estaba cerca. ¡ESTOY EN MIS DIAS! Edward leyó brevemente y sonrió antes de teclear y pasarme la laptop. dejando que sus labios se acercaran a los míos. —Creo que sí —Edward medito—. ME PERTENECES — ¿Qué es esto... mientras pegaba su cuerpo al mío. —Edward. G. mátenme ahora. Isab ella.. sin pensar solo sentir. Su cuerpo duro y tonificado aplastándome contra el refrigerador. Iba a escribir algo más justo para verlo entrar por la puerta de la cocina.. Garrett está aquí Edward. —Buena respuesta Edd —G subió su lata en un gesto de brindis.. bonita...contra—. Celosa nena. Bells? —Bree agarró la tarjeta pasándomela.. Sin razonar. a su beso fiero y demandante succionando su labio inferior y haciéndolo gemir quedamente. —Dije que quería un beso. Y SI YO QUIERO VERTE LO HAGO Y YA. ¡Joder! Cristo Jesús.. gimiendo en su boca y causando jadeos entrecortados en él. está en el cuarto de lavado. HABÍAMOS QUEDADO DE VERNOS EL LUNES EN TU CASA. TE EXTRAÑABA NENA. FIRMASTE. no sangras por la b oca ¿no? Quiero un b eso.. Vi a Edward sacar su celular y teclear rápidamente. Seis días es mucho tiempo. nena. —Garrett me envió un beso antes de pararse de la silla y Bree masculló algo bajo a su aliento. fue inevitable no responder a sus deseos. lujuria. negué con la cabeza y busque el archivo del capítulo y le pase la laptop a Edward. No sé si iré. ¿Iras a la inauguración? Kath me invitó. —murmuré bajo. el maldito b astardo está b uenísimo y sé que has estado reuniéndote con tu amor imposib le. Cuando yo quiero algo... era aplastante. Lo quiero ahora —se movió rápidamente hasta dejarme enjaulada entre sus brazos y el refrigerador—.. ¿Creen que Ranma disfrutaba ser mujer? —preguntó mi hermana. Isabella —murmuró cerca a mis labios—.. moriré quemada en las flamas de su deseo. DEJA DE HABLAR DE COMIQUITAS POR FAVOR. moriré. en el infierno de la pasión desbordante que es este hombre. simplemente lo tomo. Halé los cabellos de su nuca. envolviéndome en el calor de su cuerpo. pero no tengo ganas de ir a celeb rarle sus logros al maldito b astardo con el que se casó. exigiendo más y buscando más de ese exquisito placer. nublaba mi capacidad de razonar coherentemente. antes de escuchar que había llegado un mensaje en mi celular. y no estoy dispuesto a perderlo cuando se me escapa entre los dedos —su voz era ronca expectante y me sentía levemente acalorada. Isabella —susurró bajo su aliento. RECUERDAS GENIO. Negué con la cabeza. pasión desenfrenada. que puedes tocar el cielo con las manos y llegar a la cima del placer con solo un beso y un par de . mi cuerpo accedía a sus deseos y mi corazón. —Edward. podía masturbarse siendo chico o chica. Apreté mis piernas en sus caderas sintiendo más. Química. —Bésame.. —Es una invitación a la inauguración de un hotel —dije restándole importancia—. Por cierto ¡deja de contarle mis cosas! Edward sonrió y tecleo rápidamente. NO ME QUITES LA DIVERSIÓN ADEMAS.

a los lectores fantasmas a todos porque me animan a seguir adelante. el placer. El deseo reivindica la vida.. nos dispara y proyecta. ¿Qué es el deseo? Química. Mis uñas se deslizaban por su espalda. había dicho que Edward Cullen sería mi muerte.. pero como lo comunique en el Harem del doc Sex. la autorrealización. mi lengua jugueteaba con la de él sintiendo mis pechos pegados a tu duro torso. ¡Te deseo.. mientras con las manos apretadaba fuertemente a la lata de cerveza. . es la maquinación de la atracción y a satisfacción de la naturaleza humana por neto reflejo corporal. pero son muchos chicas espero me entiendan. mi deseo se incrementó cuando sus dedos rozaron mi pezón. pero solo su beso.. su erección palpitante a pesar de nuestras ropas..b85 -Fefy -Usagi13chiba -eli -DiAnA FeR -solecitopucheta-Anahi-littrell -ashleyswan -nelda-COKI CULLEN- zujeyane -coco cullenswan -Javiitaah Hale D' Cullen -Carelymh -nesines -kimjim -Maru-Li Tsukiyomi-galadrielcullen - veroc -Liz PattStew -Eve Runner -Nyx-88 -Bella-Nympha -lokaxtv -AransaLutzChiba -Gabs Frape -Coni . No podía serlo. sentimiento. maldita sea! —Bree. . A mi equipo de trabajo : Adri. el deseo es la consecuencia final de la emoción inducida en origen por la variación del medio. anhelo. Jo. Abrí los ojos para encontrarme con la mirada dolida y fiera de Garrett. podre acabar la historia. máximas expresiones de la libertad llevada al paroxismo. No era amor. hace que vivamos en la improvisación. perdida en el laberinto de sus labios y manos. espero que podamos vernos el proximo fin de semana. nos vuelve excesivos. Era sentirse una marioneta en juego donde él sabía cómo mover los hilos para que cediese a sus designios. . por sus favoritos. Deseo. mi cuerpo cobró vida propia meciéndose en torno a él.5-Deathxrevenge -Lu -laucami -Anisa Eliana-Angie Manse Cullen -yolabertay-CARY-any0239 -Gretchen CullenMasen -darky1995 -lagie - elena -TaNiiaGG -jupy -ALEXANDRACAST -Elaine Haruno de Uchiha-Yoa. la libertad que paradójicamente me daban los brazos de este hombre. . (en mi perfil esta) o al grupo chicas la mayoria de los revs los leo desde el celu y es horrible no puedo responder La que quiera entrar al grupo esta es la pagina eliminen los espacios: www . —Esta noche Isabella. Había dicho que tenía que protegerme de él. solo su cercanía. el calor de su cuerpo. Eve. Eliana. —Alice. -luciana. nos saca de nosotros mismos.. causa y efecto: emoción. mi tiempo en internet es el que estoy en el trabajo aveces trato de responder los revs. me demostraba que era demasiado tarde. -Pam Malfoy Black -Orisweetcullen -ninfaffadd -tata XOXO-Kisara Masen -isakristen. —murmuró él antes de tomar mis labios nuevamente. nos desubica. Ya era demasiado tarde para mí.. no. Bree está aquí… Yo —gemí al sentir un mordisco en mi clavícula—… no puedo dejar a Bree sola —susurré mientras seguía con el bamboleo de sus caderas. devorando sus labios a con alevosía y fiereza. El olor del frenesí envolviéndonos con sus capas invisibles. facebook groups / 343381672450515 / Ary. Había dicho que Edward Cullen era peligroso. — ¿Qué diablos significa todo esto? —rugió fieramente.. las aletas de su nariz se dilataban por su respiración y nos miraba como si no pudiese creer lo que sus ojos veían. He estado enfermita (Anemia) pero no me muero asi que tranqui. Estaba tan entregada en la neblina del deseo que solo fui consciente de la puerta estrellándose fuertemente contra la pared. Gine y a Belu que puso un poquito de su alma aqui en este cap MUCHISIMAS GRACIAS Mil gracias por todos sus review. WTF! Que creen que dira Garrett? Lamento la tardanza... te enseñaré que no hay necesidad de penetrarte para hacerte el amor.roses. Salem. . el desorden y el capricho. arrancándole jadeos entre cortados.. Si tienen alguna duda o pregunta prefiero que lo hagan a mi face.

al menos. eso creí. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. —Isabella —Las palabras de Garrett fueron duras. Bree sacó una lata de Pepsi del refrigerador y Edward aprovechó para hacerse notar. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction — — NA: es un placer para mí decirles que esta historia está debidamente Registrada por SafeCreative bajo el código 1305285174880. tengo que irme. yo solo los utilizo para mi diversión. —Bree pasó por su lado y caminó al lado de Edward guiñándole un ojo.*Chapter 13*: Chapter 13 Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. alargó su mano y Edward se . joder. pero aparté mi rostro dejando que sus suaves y carnosos labios me besasen en la mejilla. Edward se separó de mí mirando a Garrett burlonamente o. Tienen derecho a hacer eso y mucho más. mientras Garrett me miraba enojado y Bree… ¡Demonios! Podía sentir cómo la sangre se subía a mi cabeza. pero no sé por qué Usted puede ser el jefe. Desenredé las piernas de la cintura de Edward. él le mostro su sonrisa torcida marca registrada. cualquier copa parcial o completa acarreara las sanciones pertinentes — — — Te gusto como el Cuatro de Julio Licor de malta en su aliento. —Alguien podría por un demonio explicarme… ¿Novios?. —Nena. sonrió burlonamente antes de despedirse de Bree e intentar salir de la cocina. como hierro ardiente. mi. . . mi Te quiero. sus músculos estaban tensos bajo sus camisa. —Son novios. — ¿Qué diablos significa todo esto? —rugió fieramente con las manos apretadas fuertemente a la lata de cerveza. de nuevo en la salsa Me gustas mucho. Garrett aún no se movía de ahí. You Can Be The Boss Lana Del Rey' . ¡Edward Masen no tiene novias! —gritó haciendo que mi estómago se encogiera. me gustas mucho . . papá Usted puede ser el jefe Gusto como una fiesta de b arril. —Se acercó para darme un nuevo beso.

con… Temí por un enfrentamiento. no Bella. con quién me diese la regalada gana. —Nunca va a tomarte en serio —dijo enojado—. el ambiente era tenso. —El showcito te queda de quinta. no te debo ninguna explicación. pensé que eras diferente —murmuró frente a mí—. —Sin voltearse salió de la cocina y sentí como cerraba la puerta. —Lo soy —dije mirándolo fijamente y rogando a mis ancestros para que él se creyese la mentira del año. ¿A qué hora sale la güera gritando ¡ese hombre es mío! —Se burló—. una maldita zorra reprimid. aunque ese fuese el cabrón más grande de toda la ciudad. —Tú no te vas… —dijo con los dientes apretados. no puede fijarse en mí. era una muy mala mentirosa y Garrett siempre me descubría—. Edward rió. parece un maldito Talk Show a lo Jerry Spingfield. —Isabella. —Ni lo sueñes Garrett. ¡Joder Bella! ¡El tipo ha cogido más veces de las que podamos contar! Cada palabra era como un puño directo a mi estómago. Vete y vuelve cuando estés dispuesto a dialogar y no a gritar como un maldito troglodita. dolor y decepción en ellos. Sus ojos se encontraron con los míos. es mía y hago con ella lo que me plazca. vete —quería llorar pero no lo haría frente de él—. — ¿Por qué? —sentía la bilis quemar mi garganta—. Isabella. Una carcajada limpia y abierta antes de levantar su brazo y apartar la mano de Garrett de su camino. Por unos minutos. ¿Porque no soy una modelo? ¿Porque no soy rubia? Intentas decirme que soy tan poquita cosa que Edward Masen o Cullen o como sea que se llame. esto iba de mal en peor—. porque como te dije antes. Garrett acarició su rostro y yo dejé que las primeras lágrimas rodaran por mis ojos. Isabella estoy esperando una respuesta —sentenció.. tenía veintiséis años. pasándose la mano por los cabellos—. —Mi mano impactó fuertemente contra su rostro haciendo que la cabeza de Garrett girara debido al choque de mi mano contra su mejilla. —Te desconozco Isabella —Garrett negó con la cabeza—. amaba a G. ¡sin importarte que Brithany o yo estuviésemos aquí! ¿Qué demonios es lo que pasa por tu jodida cabeza. durante años soporté las imposiciones de mi abuelo. mientras salía de la cocina y caminaba rápidamente en dirección a mi habitación. La cocina quedó en absoluto silencio. pero era hora de hacerle saber que ya era una mujer. Nunca en su puta vida ha tenido una relación seria. Tú no eres de su tipo —ese fue el golpe final. Eres igual a todas. Isabella Swan? ¡Ah no! Garret podía ser mi amigo. ni el padre de Isabella. Garrett tenía la mirada en el suelo desde que Edward había salido del apartamento. había tanta rabia. podía hacer lo que me diera la regalada gana. pero en ese momento me ofendía y maltrataba. su vida se basa en tirarse una mujer diferente cada noche y en programar quién será la siguiente —se levantó de la silla—. —Garrett —me acerqué a él—. La vi recoger sus cuadernos antes de perderse por los pasillos que daban a nuestras habitaciones. —No eres mi jodida madre. había sido sostén desde lo que había pasado con Félix. —Lo que escuchaste. —Lamento que hayas presenciado eso… yo… — ¿De verdad eres su novia? —preguntó halando uno de los taburetes y sentándose. — ¡Es Edward Masen lo sabías! —gritó. Bonita yo… —Vete —murmuré. lo siento… —dijo pegado a mi puerta—. Bella. — ¡No es eso joder! —Garrett alzo la voz— ¡Hace cuánto lo conoces! No tienes más de un mes de haberlo visto y resulta que eres su novia y estaba prácticamente follándote con ropa en tu cocina. No supe qué decirle. — ¡Bells! —Garrett trató de alcanzarme pero cerré la puerta justo antes de que él pudiese llegar a mí—. todo fue silencio—. Ni que fueras su hermano mayor —bufó Bree antes de salir en dirección a la sala. él no toma en serio a nadie.detuvo esperando algún movimiento. —Edward —Garrett lo miraba con odio. —Sal de mi casa Garrett —murmuré con los puños apretados. yo no quería… —escuché cómo la puerta del cuarto de Bree se abría y luego . un casi hermano para mí. tengo muchas cosas que hacer y no acostumbro a ventilar mi vida. — ¿Qué? —Garrett parecía sorprendido. ¡Conozco ese hombre hace más de diez años! Soy su compañero de juergas.. ¡dime algo joder! —grité. suspiré profundamente antes de hablar. Ahora.

asentí—. pero era vino tinto por lo cual era imposib le que desapareciera de su impoluto vestido b lanco. Es tu vida. No supe en qué momento me quede dormida. tampoco cuando sub ió su vestido hasta las caderas y delineo con la punta de sus dedos la fina línea de sus sexo antes de introducir uno de sus dedos en el… Danielle mordió su homb ro fuertemente para sofocar los gemidos cuando escuchó pasos y un par de señoras entraron al b año. por otro lado. pasión. sin embargo. —La puerta de Bree se cerró. Bree empezó a leer lo último que había escrito mientras yo terminaba mi cena. sólo un tazón de cereal. Hacer que ella se tropezase con la copa de vino fue un acto bajo. hab ía visto a la vieja urraca que lamentab lemente tenía por "suegra". Bajó la cab eza respirando fuertemente una vez más. — ¿Y? —En la escena no había nada sexual. succionándolos. Colocó las manos en el mesón del lavado respirando profundamente y repasando sus dos opciones. Coloqué la lata y el plato en mi mesa de noche antes de ver a Bree. él la giro rápidamente apoderándose de sus lab ios. me dolía que Garrett pensara eso de mí. —Maldita vieja —siseo entre dientes. ella ya no era Danielle Mclaren la asistente de contab ilidad de Stoux Holding. es simplemente un amigo y ya. no podía estar por ahí con una mancha de vino cub riendo su b onito vestido. —No entiendo porqué te afecta. algo salvaje y necesitado que ahogab a sus sentidos. si eso haría… Sintió las fuertes manos de Caleb en su cintura y alzó la vista encontrándose con sus ojos verde fuego a través del espejo. tenía los ojos hinchados y la nariz roja. dejando caer la toalla en el lavado. durante los siguientes minutos Garrett siguió tocando mi puerta una y otra vez disculpándose. la segunda actuar como si la mancha no estuviera ahí—. ¿verdad? —dijo colocando su cab ello rub io en uno de sus homb ros y dejando que su lengua hiciera un pequeño recorrido por su cuello —Caleb … —la voz de Danielle fue un susurro entrecortado mientras dejab a que su cuerpo se recostara al del homb re detrás de ella. verlo a través del espejo hacía que la situación fuese aún más erótica y emocionante de lo que ya era sentir las manos de Caleb sob re su cuerpo. los b esos de Caleb eran fuego. deb ía sab er que el anuncio de Caleb le ib a a caer a la b ruja como una patada en el culo. tendría que irse. —Dominic puede ser una arpía si quiere. que tenía abierto el capítulo en el que había quedado en "Atada" y tecleé furiosamente el momento en el que la familia de Caleb se enteraba de la existencia de Danielle. nub lab a su lógica y la sometía a él.como mi hermana aplaudía. ¡Maldición! —murmuró. porque Edward y yo no podíamos ser novios. la primera era irse de la cena de la empresa. —Dame la Computadora un momento —Bree me pasó la laptop y yo suspiré antes de tomar mis lentes debajo de la almohada. es obvio que está confabulada con la ex de Caleb… —mi hermana calló y respiró profundamente—. —Perfecto la has cagado —Bree se burló. aturdida. ¿Es tu libro? —Es el capítulo nueve —murmuré dándole una mordida al emparedado. Estab a enojada. Tratab a sin éxito de esconder la mancha de su vestido o de hacerla menos visib le. es uno de tus ob stáculos por estar con el príncipe de la familia Stoux —succionó su cuello justo en la vena aorta mientras sus manos sub ían hasta tocar sob re la tela los pechos de la mujer. evidencia que había estado llorando. — ¡Cállate mocosa! —gruñó Garrett. —No estás pensando en irte. cuando Bree me despertó. donde los había dejado y teclear. Sequé mis lágrimas y abrí mi ordenador. Me muero por leer alguna escena íntima de estos dos Caleb es tan…. —gesticuló. porque no era la ultra modelo de moda. esto del vino nena… No es nada en comparación con lo que se te viene pierna arrib a. —Me senté en la cama—. —Odio a esta vieja hija de puta —murmuró mi hermana—. —Cierra la puerta antes de salir. Me dolía. sab ía que tratar con Dominc Stoux no sería sencillo. o no era rubia y descerebrada. —Caleb es su hijo mayor y… —Tú lo dijiste mayor. No opuso resistencia cuando él la condujo hasta uno de los cub ículos. Son las siete de la noche y no has comido nada. —Bree me tendió un emparedado de atún y un refresco—. lamiendo y mordiendo. ahora era Danielle Mclaren la novia del presidente de la compañía. solo un ligero enfrentamiento de Danielle con Dominic la madre de Caleb. ¿Puedo? —dijo señalando mi laptop. ingresó otro de sus .

pero luego aferré mis brazos a ella. coloqué la laptop fuera de mis piernas y levante mis lentes sonriendo por lo fácil que salían estas escenas dos meses después que había empezado este libro. pero de verdad quiero ir a casa del tío Phill. así que le pase la laptop y observé cómo los ojos claros de Bree absorbían cada letra. hace años que deje de ser una niña! Bells. — No sabía si estaba más asustada con la confesión de la pérdida de la virginidad de mi hermana a los 14 o con su madurez frente al tema Edward y yo—. no vio cómo soltó sus pantalones mientras dos de sus dedos seguían anclados a ella. que sabe disfrazar con sus comentarios jocosos y su actitud despreocupada y tercero… esta es tu casa. —Te necesito ahora nena —murmuró con la voz ronca por el deseo. —Nuestra casa Bree —tomé sus manos—. Edward está como un tren. —Bella. y que ahora era una relación con la firme convicción de que amb os se pertenecían. Caleb seguía emb istiéndola con un ritmo frenético. ¿Dónde puedo leer más? Le quité la computadora. y me temía que no respirara. mi frente tenía una ligera capa de sudor la cual limpié con mi mano antes de peinar mi cabello y releer lo que había escrito. Danielle se dejó ir en el orgasmo glorioso que su homb re le regalab a Me removí incómoda sobre la cama. moviéndolos de arrib a ab ajo hasta remplazarlos por su duro miemb ro que entró en ella fácilmente deb ido a sus anteriores caricias. Gracias —me abrazó. Su mirada es deseo y lujuria pura. Miré a mi hermana que me veía expectante. eres mi hermana y todo lo mío es tuyo… — ¿Incluso tu novio? —Ambas sonreímos—. a mí no tienes que darme excusas. —Ohh… vamos Bella —Bree parecía niña pequeña. necesitado y primitivo. como él estab a acostumb rado a amar. —Lo sé. era la forma con la que Caleb le decía que pasara lo que pasara él estab a con ella. esto era sexo salvaje. es lógico que quieras violártelo cuando están solos. eso es atracción química sexual nata. . y por esos momentos en el que Caleb se entregab a a ella sin pensar en nadie más. El clímax estab a cerca lo sentía en su sangre y justo cuando alcanzó el paraíso. Por un momento me quedé colgada. no soy una bebé —quitó sus dedos de mis labios—. Caleb devoró sus lab ios en un b eso fiero donde demandab a y exigía que entregase todo de ella en ese algo que ellos tenían. —Eres menor de edad y esto… — ¡Por Dios. ellos también son tu familia. esa no era una de mis mejores escenas íntimas pero me había gustado el resultado—. Whoo… —dijo Bree terminado de leer— Creo que me he enamorado de Caleb más de lo que ya estaba —expresó —. su b urb uja se cernía poderosa y hermética sob re ellos. —No lo vas a leer más. en segundo lugar. me siento como una pervertidora de menores enseñándote esto y después de lo que viste en la cocina con Edward y… —Bree me puso dos de sus dedos silenciándome. y ella separó sus lab ios de su costoso Armani negro para decirle sin voz: —Tómame. ustedes dos se devoran con la mirada o al menos. como a ella le gustab a que la amasen. En primer lugar. No estab an haciendo el amor como aquella vez cuando él regresó de Suecia. —No estoy segura de querer que leas esto —murmuré sonriendo. ni siquiera Dominic con su poder de madre o Geraldin y su pasado podrían penetrar en ese espacio creado por los dos. el baterista auxiliar de la banda de mi papá y. Esa sola palab ra volvió loco al hermoso homb re frente a ella. Bree estaba frente a mí sin moverse. estoy casi segura que él te imagina desnuda siempre que te ve. sentía mi corazón algo acelerado. mordía su lab io para acallar sus gritos mientras se mantenía sujeta de su cuello y su cintura. Esta es tu casa. Su espalda chocab a violentamente contra el cub ículo de metal.dedos haciéndola arquease mientras con su otra mano le sacab a los pechos por sob re el vestido. déjame leer —daba pequeños brinquitos en la cama. Sé que te gustaría pasar Acción de Gracias conmigo —murmuró Bree—. perdí mi "virtud" cuando tenía catorce años con Diego. —Pasaremos las navidades juntas —dijo mi hermana y asentí—.

guarde el celular en mi bolsillo y tomé los paquetes de papas fritas y los refrescos antes de correr por el pasillo y sentarme en la cama al lado de mi hermana. nos llevó tiempo editar todo el libro y mucho más que Aro aceptara revisarlo. deb es olvidarte del sexo convencional. —Eso fue química de una o… —Volvemos a Hab lemos de Sexo.. y era por esa amistad de años que me dolía como una daga atravesada en el pecho su actitud hacia mí. Se trata de desvincular el sexo de los genitales. del mañanero. quieres practicarlo o simplemente no sab es que es. escúchanos y puedes llamarnos al 9273467 o al 9287646 y con gusto te responderemos —la voz aterciopelada y sexy de Edward me salvo de una mentira más… —Esta noche te daremos los puntos clave para ser un maestro en este arte amatorio. vamos con una pausa musical y volvemos. o Sexo tántrico. La meditación o disciplinas como el yoga. con ustedes Doctor Sex y a mi lado la b ella y deslumb rante Rosalie Hale. sentir placer dando placer. —Buenas noches queridos oyentes. b ienvenidos a una trasmisión mas de Hab lemos de Sexo. Bree me había contado que su primera vez había sido en el estudio de grabación y que Peter casi la descubre. cuéntame. Habíamos estado hablando de una cosa las dos en la cama. una filosofía de vida de origen oriental con más de 4. deb es olvidar todas las pautas y conductas que has estado practicando durante años y ab rir tu mente. estaba terminando el último año de literatura y trabajaba como editor junior en Vulturi Editores. —Buenas noches Dsex —murmuró Rose con voz sensual—. pero ¿qué es esto en realidad? Si quieren sab er no se despeguen de nuestro dial. —Ya te dije que estamos conociéndonos y todo esto fue muy rápido —peiné mis cabellos. Garrett se había colocado delante de mí. informativo y como nos gusta a todos: jodidamente erótico. Se trata de una práctica. dejando el celular en la mesa de noche. ya va a comenzar —Bree gritó desde el corredor. este ritual te resultará más familiar y si no es así. mientras ella le subía el volumen a la radio antes que la voz suave y fina de Edward se escuchara desde los altavoces. . te juro que si yo tuviese un hombre como él de novio o que me mirase la mitad de cómo él te mira.000 años de antigüedad. esta noche sexo Tántrico. del rapidín. Esta noche traemos para ustedes un programa divertido. que utiliza la energía sexual para conseguir una conexión con uno mismo. La música empezó a escucharse y Bree tarareaba moviendo su cabeza de un lado a otro. cuando lo conocí Charles tenía tres meses de haberse ido. Evitó hablar de Renée. cosa que agradecí y no nos dañó el momento. Si alguna vez has practicado yoga o alguna disciplina de relajación oriental. tienes dudas. —Es mucho más que eso. pero no los detalles morbosos —Bree sonrió. —Nos vimos en el programa. interesante. ¿No es así Dsex? —Completamente. en nuestra página de internet podrás encontrar este y otros temas. luego coincidimos en un restaurante —dije recordando—. la miré alzando una ceja. deb es partir de que el sexo tántrico se . —Bells. los cuales elimine sin leer. alejándolos de la felicidad. Si no hubiese sido por Garrett. — ¿Cómo se dio todo? Anda. — ¿Cómo haces? —preguntó de repente. fui a la cocina a buscar un par de refrescos y vi mi celular. — ¿Cómo haces para no comértelo a besos cuando están tan cerca? Dios Bella. . Rose… Sé que muchos han escuchado hab lar del Tantra. Nos vimos en el edificio de G un par de veces y luego nos encontramos por ahí. tenía más de 12 llamadas perdidas de Garrett y muchos mensajes de texto. Garrett era más que un amigo para mí. los dejamos en compañía de Lana del Rey y su canción You Can Be The Boss. yo no sería quien soy ahora. disfrutar del cuerpo del compañero. y en todo el relato no vi a Bree a los ojos miraba un punto inexistente en la pared. salimos un par de veces y me besó —sequé mis manos con la camisa que tenia puesta. ya lo tuviese amarrado a la pata de la cama —se burló. Rose —Edward Interrumpió como era normal en él—. Lo primero que deb es tener claro es que para practicar sexo tántrico. había terminado mi primera historia y necesitaba un editor con urgencia pero los que había visto o eran muy costosos o simplemente no les llamaba la atención la historia de dos jóvenes cuyo destino se había movido a su antojo.

La eyaculación aleja al homb re del orgasmo verdadero. entregarse y que no sea algo simplemente carnal. siempre podemos sacar detalles que nos gusten y a él o ella tamb ién le agradará que se lo digamos: me gusta tu cuello. ab razo. Sob re esto hay mucho escrito pero cada persona puede llevarlo a cab o de una forma distinta: desde la más ortodoxa hasta la más occidentalizada. sin prisas. es conectar mente y cuerpo pensar con la cab eza. ab andonarse por completo. es dar el todo por el todo. —Y no digo que no. no cantidad. no con la colgante. —Entonces. Sentir: durante el sexo tántrico se siente cada movimiento.. pensante —Edward rio—. tomándose el tiempo para sentir y provocar. Entregarse el uno al otro. no pensar en nada. damos por concluida la faena. b eso. la ab stinencia logra increíb les resultados.. pero una pequeña succión en el lób ulo de tu oído. el sexo en sí. Confiar: dejarse llevar con los ojos cerrados es muy importante para olvidar y confiar. sea el amor de tu vida o una relación de una noche. acompañada de algo .. consiste en sab er cómo llegar a tu pareja con tu b oca o tus manos. sino retrasarlo lo más posib le. —Por supuesto. tu b oca. pero las mujeres. Es Respirar: En el sexo tántrico es muy importante controlar la respiración y sincronizarla con tu pareja para poder entrar en la misma energía. hay que reconocer que el orgasmo no es el final de la fiesta sino el principio de la celeb ración. tu mirada… arrullos sensuales al oído y la tendrás o lo tendrás a tus pies. el sexo tántrico es una práctica que muchos desconocen. La vida consiste en eso. es muy difícil porque ustedes solamente piensan con esa. mirada. sentir. Ejerzo este tipo de práctica desde hace muchos años. Hay cuatro pasos que son claves para llevar el sexo tantrico a b uen término: el primero es vivir y disfrutar del momento. Recordemos que el tantra es relajación. El tercer paso es enfocarte y expresar lo que sientes decir lo que te gusta o no y pedir algo si quieres recib irlo. No intentar tener siempre el control de lo que estamos haciendo. hacer el amor con tus manos y tu b oca.. diferentes escuelas tántricas ayudan a descub rir las técnicas y a vivir experiencias con esta actividad oriental.. rozar la piel de tu amante y que ella te toque a ti… —Los seguidores del tantra recomiendan hacer el amor una sola vez al mes para acumular energía sexual. —Completamente de acuerdo contigo. el orgasmo no es sinónimo de eyaculación y por eso el homb re 'normal' se desconcierta cuando le dicen que el 90% de los homb res desconocen el orgasmo.b asa en encuentros largos y relajados. —Entiendo Dsex. Aunque se puede empezar practicándolo una vez a la semana. Dsex.. ¿es esto realmente cierto? —Creo que muchos de nuestros oyentes van a querer matarme. —Explícanos eso Dsex. Según ellos. pero es cierto —Edward sonrió—. los homb re por lo general somos de tacto. — ¿Me imagino que existe algún tipo de rutina Dsex? —preguntó Rose.. cuando estuve en India que es donde se origina esta técnica y. Calidad. disfrutar del camino sin ob sesionarse ni perseguir un final. Adorar el cuerpo de la persona con la que estamos. Rose —murmuró con voz suave—. caricia… como si eso fuera lo único que existiese en ese momento. —Mirar el acantilado pero no lanzarse —expuso Rosalie. No se trata de no llegar al orgasmo. Ese es el verdadero orgasmo masculino —puntualizó. Y el último paso es algo más complicado. se venera el éxtasis y se b usca un placer más prolongado a través del deleite de los goces sensuales. por supuesto que no. mi estimada compañera. Que no se apague la llama en un simple desahogo sexual. La solución tántrica es prolongar la etapa última. Hay que prolongarlo. del éxtasis sexual. — ¿Te incluyes Dsex? —Rosalie se burló. porque muchos chicos que nos escuchan ahora estarán preguntándose ¿cómo se llega al orgasmo sin eyacular? —Teniendo en cuenta que el placer no esté enfocado en el orgasmo sino en el disfrute de los sentidos Rose. —Es relativamente sencillo Rose —la interrumpió—. —Has captado lo que quiero decir. inhib ir el espasmo para permanecer indefinidamente en el punto límite. pero con toda la conciencia en el acto. Muchos homb res —habló Edward— al terminar de eyacular. aunque no es fácil de entender. —Exacto. lib erarse de todo lo que pesa. ya que si no lo pides. en el tantra se adora cada poro de la piel de la persona con la que estás.. aunque tamb ién nos gusta el tacto —acotó Rose. puede que te lo hagan pero tamb ién puede que nunca lo sientas. el segundo es la aceptación. la más intensa. Rosalie estalló a carcajadas. pero la idea no es hacer algo mecánico a la hora de intimar. una palab ra susurrada con alevosía y pasión puede hacer que su lib ido aumente. Para el tantra. —No. la receta es ir más allá del placer.

él habla malditamente sensual y coquetea con todas las mujeres que llaman —dijo mi hermana limándose las uñas. Olvidar el paso del tiempo como dije hace un momento. Estoy segura que tus pantalones deb en verse lindos en el piso de mi hab itación. monogamia o se termina. Buenas noches.. ¿Te diviertes? Recuerda nuestro trato. Podía apostar mis bragas a que estaba sonriendo ladinamente. —Ajam Bella. — ¿Sabes que es parte de su trabajo no? —dijo Bree a mi lado. Emmett puede recib irla por mí. esperando por horas para culminar además. ¿puedo pedirla por mi cumple? —Tú solo dime dónde te recojo Kendra —dijo Edward. Mira todo eso que dices muy b onito. no quiero que ella se sienta cohib ida porque no ve que yo llegue al clímax. me miró fijamente mientras tiraba una vez más mi celular entre las dos No paso mucho tiempo cuando escuche una pequeña risita de parte de Edward. cenamos y luego vemos… Podemos ponernos creativos —dijo la chica seductoramente—. el tantra es un juego de caricias pausadas. —Inhala. Bree. si la nena grita eso es cumplir ¿qué más quieren? ¿Ver jodidas estrellas? Ves muchas películas románticas niña—mi celular vibro en mis manos y Bree me miro burlonamente. —El mismo que tú te tomas para adorar al tuyo—dijo el chico a la coqueta que llamaba — el cuerpo de los hombres no funciona como el de ustedes. ¿Sab es qué es realmente importante a la hora de practicar el tantra? —silencio—. lo nuestro es llegar. con quién tenemos el gusto —Rose preguntó —Daniel —dijo el chico abiertamente—. se necesita de mucha concentración. —Tenemos una llamada en la línea uno Dsex.. Bella... —Estoy de acuerdo con Dsex—dijo la chica—ustedes esperan eyacular para caer como morsas. soy de la teoría hasta que el cuerpo aguante o hasta que se te quite la culpa. tomé el celular y tecle furiosamente.. viejo... pero yo no concib o el sexo sin eyacular. donde están las caricias después del acto como tal—recrimino—te tomas tu tiempo para acariciara tu chica para adorarla—discutió.. sabía que colocaba su celular frente la mesa del estudio. —ustedes una los tocan y ya están listos para la faena. Cualquier cosa que pase primero. Ignoré completamente a Bree antes de escuchar la suave voz de Edward coqueteándole a su oyente. —No estoy celosa —murmuré entre dientes sin mirarla. tiré el celular un lado y peiné mis cabellos. —Lo siento. —El sexo tántrico yo lo veo como el regalo de un homb re hacia su pareja. ¿tienes pareja estab le Daniel? —Sí y la verdad no veo a Moni..susurrante y sexual puede hacerte encender más rápido que a una cerilla... Maldición quería llamar y quería. No es fácil practicarlo. no sé cómo puedes escuchar ese programa. — ¿Pero vendrás? —susurró emocionada. Rose hablaba con Daniel. si tú lo dices. —Muchos homb res piensan como tú —dijo Rose con fastidio—.. Por cierto. —expresó con voz ronca.. yo no… — ¿El qué? ¿El ser celosa Bells? Honestamente.. Tomé mi celular y marqué rápidamente al programa. estoy de cumple y quisiera sab er cómo hago para tener una cita contigo Dsex. pero sab es es un pensamiento egoísta —le recriminó. pero para ti puedo parecer de veinticinco. —Joder eso era más de lo que podía soportar. —Mi nomb re es Kendra. Y sí. — ¿Cuantos cumples? —Veinte. exhala. el chico que estaba anterior mente en línea. . al número que había en interno mientras lo escuchaba coquetear con la tal Kendra. —Claro. hay veces que es la manera que nos gusta. nosotras necesitamos más tiempo. —Tenemos otra llamada por la otra línea —murmuró Rosalie. —Puedo darte mi dirección por interno.

con tus ojos…Y luego. Para finalizar. —Odias tu propio personaje. tu cara lo dice todo —le lancé una almohada—. mírala. te aseguro que ella te lo agradecerá. a pasos de bebé pero ya eso era ganancia. si tienes alguna duda puedes dejárnosla por nuestra página Web . ella es una deidad para ti y hazla sentir especial. hay que tener en cuenta que el sexo tántrico es tan placentero como el sexo casual. aunque no me quejo si es Edward. prepárale un b año y una vez ella esté cerca a ti. —Hace como hambre. — ¿Podrías dejarnos solas. Bree? —Alice tenía los ojos hinchados y la nariz roja como si hubiese llorado mucho. Bree se fue a terminar sus deberes y yo me di una ducha rápida antes de ir a mi cuarto a terminar el capítulo nueve. . El sábado nos levantamos temprano. simplemente. simplemente una discusión entre Danielle y Caleb. mensajes que Bree borró sin siquiera escucharlos. es algo más espiritual que carnal. Alice Marie Brandon estas empezando a preocuparme —ella se separó de mí y limpió sus lágrimas con un paño que tenía en la mano antes de sacar de la bolsa un bote pequeño de helado de chocolate y meter una cucharada a su boca. preparé un buen desayuno pues moría de hambre y casi no habíamos comido el día anterior. que sienta tu deseo por ella. no había encendido mi celular pero tenía varios mensajes de Garrett en el contestador. llámanos y cuéntanos tu experiencia. estoy tan metida en mi orgasmo que ni cuenta me doy cuando él llega o no? —Ok… no respondas. pero ella seguía aferrada a mi llorando—. —All. estaba terminando de leer lo que había escrito pero no terminaba de gustarme. ¿qué le decía? ¿Qué hemos follado casi un mes y que sí me he dado cuenta que a veces no eyacula? O que simplemente. Buenas noches. Ojalá no sea tu amiguito. preparar el amb iente: música suave. ¿tienes algo más que agregar a este interesante tema Dsex? —Siempre hay algo que agregar Rose. Ahora. aún me dolía que ella no quisiera pasar Acción de Gracias junto a mí. tenía una bolsa que traía el nombre del auto mercado que está al cruzar la calle. hay que tener la disposición para practicarlo y explorar partes de nuestra pareja antes del coito en sí. los escritores son locos. si quieres. sentí un par de tacones apresurados. — ¿Por qué discutieron? —Geraldin… No sabes cómo odio esa mujer. asentí y ella se sentó a mi lado—. y lo peor es que cualquier cosa que coma se irá directamente aquí —agarró su vientre plano. pero era bueno saber que estamos bien… Que avanzábamos. nena. —Soy una estúpida… —dijo con voz temblorosa— una idiota… . —Nada. adórala con tus manos. Ella está enferma. se trata de disfrutar. Luego de comer. El sexo tántrico. Apagué la radio y me metí entre las sábanas con mi hermana. — ¿De verdad lo practica? —miré a Bree sin entender—. Mi hermana asintió y Alice corrió a mí sentándose en la cama y abrazándome fuertemente. con tu b oca. ¿qué sucede? —pregunté acariciando su largo cabello negro. Ambos chicos colgaron y Rosalie anunció una nueva tanda musical. —Hemos tenido un programa b astante entretenido. ¿de verdad lo practica? — ¡Joder! Podía sentir el sonrojo cubriendo cada parte de mi cuerpo. lo único malo que tiene es su amor masoquista por Chris Brown —murmuró Bree. —En eso estoy de acuerdo contigo —murmuré a mi hermana—. inciensos de aromas afrutados o afrodisiacos. mientras lloraba y se repetía que era una estúpida. —Closer empezó a escucharse dando por finalizado el programa. Mi cuerpo es tuyo. ¿Qué sucede? —dijo al ver mi ceño fruncido. que sea una cúpula de dos. quizás algo de vino y algunas frutas picadas para hacerlo más juguetón. . se supone que el amor no es así. —El timbre de la puerta se escuchó—. acaricié mi cuello y vi a Bree entrar a mi habitación. quiero saber más del tantra —se levantó de la cama corriendo a abrir. — ¿Pedimos una Pizza? —dijo con su teléfono en la mano. tu cama es grande y cómoda. sab anas frescas. esta vez Rihanna se dejó escuchar Roc Me Out. el rapidito y hacer el amor. . —Amo a Rihanna. ¿puedo quedarme aquí hoy? —dijo y yo asentí. Para esto puedes crear un espacio. luego de una tanda bastante larga de canciones se escuchó la voz de Rosalie.

No quiero tenerlo lo Bells. Llamé a Jasper y él se escuchaba tan feliz. Suspiré. todos los años nos los hacemos así que fui una de las primeras que fue al laboratorio improvisado y se practicó el examen —comió un poco más e inmediatamente se puso a llorar. ¡Dios qué madre no quiere a su hijo!. Lo llamé para contarle y empezó a hacer mil y un planes de comprar una casa nueva. tuvo que conformarse con estudiar a distancia publicidad y diseño mientras estaba embarazada de Nessie. primero por el embarazo.. —Ali. — ¿Qué te dijo Jazz? —murmuré acariciando sus manos. el lunes el señor Banner. ¡Por un momento lo pensé Bella!. Alice solo tenía veinte años y quería estudiar diseño de modas en la universidad de Columbia. Su embarazo no fue sencillo. —Soy mala Bells. Ahora que su carrera estaba un poco más encaminada. a los tres meses tuvo una amenaza por lo cual le tocó guardar reposo absoluto por órdenes médicas. —Que si tanta repulsión me daba. el helado había sido un detonante cuando supo de Ness. —Alli se aferró a mí dejando su cabeza en el hueco de mi hombro mientras volvía a llorar. —Alice cálmate. — ¡Y lo estaba! Me inyecté Bella. pregunté en una farmacia y luego fui con un ginecólogo y me apliqué una maldita inyección —dijo enojada. tú amas a Jazz y él a ti. Jasper y su maldita imposición de querer ser padre nuevamente. que Ness no dependía tanto de ella. —Podemos ir con Dimitri —dije mirando a mi amiga. —No Bella. que tenía que cambiar su coche. no quiero. Ness solo tiene cuatro años y a veces no puedo con ella. como no es él el que tiene que quedarse cuando están enfermos.—Ok. yo lo sospechaba. pensé que te estabas cuidando. dijo que iban a realizarnos exámenes de sangre de rutina. la vi sorber su nariz antes de continuar—. ¿Estás más . —No quiero tener un bebé ahora Bella. —No puedes decir eso Ali. yo estaré contigo como siempre mi Tinkerbells —Alice me dio una sonrisa pequeña. —Yo te ayudaré. —Claro que no la tiene. —No entiendo Bells. se supone que debo ir al ginecólogo y hacerme una ecografía. Mira. o el que pone en pausa su vida para dedicarse en pro a ellos.. solo tienes veinticinco años. en cambio. como demonios voy a hacer para cuidar de un bebé más. él buscaba cómo deshacerse del problema —musitó con voz rota—. pero ese bultito no tiene la culpa. usar otro tipo de anticonceptivos. desplazando sus sueños. yo me inyecté… —Son designios de Dios. sé que no estaba en tus planes All. —Verás —metió otra cucharada de helado a su boca—. Conduje a Alice a mi cama nuevamente y agarré sus manos. Esta mañana nos dieron los resultados y… —Alice —le dije con voz suave atrayéndola hacia mí. Al no estoy entendiendo nada si empezaras desde el principio a contarme qué es lo que tienes. Jasper nunca me perdonaría algo así. podrías hablar con él y no sé. —Mi amiga temblaba como una hojita en tormenta. Estuvimos varios minutos así. — ¿Cuántas semanas tienes Ali? —No lo sé. eso sería el fin de mi matrimonio. esto le hace daño a tu bebé… Joder. este será mi último hijo. ¿qué tipo de mujer soy? Él crece dentro de mí —me levanté y tomé a Alice de los hombros—. volvía a empezar desde cero con un nuevo bebé. ¡el culpable es Jasper! —dijo enojada—. —Discutí con Jasper —susurró tomando nuevamente el helado—. ¡yo no quería un bebé ahora! —Se levantó de la cama y empezó a caminar en círculos—. no quiero a mi bebé. la dejé porque ya una vez había visto a Alice así. Dios Bella. podríamos preguntarle a Dimitri —ella asintió—. me estresé y le dije cosas que no debía… Que no quería decirle. después porque Ness estaba pequeña. pero tampoco quiero matar a mi hijo. Nessie es la prueba de su amor y este pequeñito también. Pensé en matar a mi hijo.

él era mi amigo.tranquila? —negó—. se ha quedado dormida… —lo conduje hasta el sofá. le dije que era él culpable de todo y que no quería tener al bebé. Alice se ha quedado dormida —salí del departamento y caminé hacia el elevador. eran casi las seis cuando entré al baño y con manos temblorosas seguí las instrucciones de las dos pruebas… Era sencillo: hacer "pis" en la parte señalada y esperar… La espera se me hizo eterna pero cuando por fin pasaron los cinco minutos respiré tranquila y profundamente antes de tomar los resultados. ¡Mesigyna! —El nombre de la inyección me cayó como un balde de agua helada. cuando llegué al departamento Bree estaba viendo televisión y al parecer Jasper no había llegado. Crucé la calle rápidamente. una raya azul. ¿Cómo se llama la inyección que te aplicaste? Alice volvió a sonarse la nariz mientras yo marcaba los números del consultorio. —No es el momento buscar culpables Jazz. se trata de apoyo. no estaba embarazada. ya que era mi último día y por lo general no manchaba. —Es mi culpa. a pesar de que nuestra amistad se había deteriorado mucho luego de lo ocurrido con Félix. agotada por su ataque de llanto e histeria. Alice se había quedado dormida en mi cama. necesitaba salir de la duda. Alice podía quedar embarazada. Jasper me abrazó y lo estreché a mí. yo quería tener un bebé —dijo Jazz con voz dolida. dos rayas rosas y sería el fin de mi vida. "Mesigyna". Bella amo a Alice más que a mi vida. al parecer conmigo no fue tan buena la perra… Sonreí. —No la recuerdo muy bien. para ella fue muy difícil el embarazo y post embarazo de Ness. Cuando me pasaron a Dimitri. pero aún lo quería mucho y sabía que él me quería igual. — ¿Esta mejor Alice? —asentí. —Yo lo llamaré —dije levantándome de la cama y buscando el teléfono inalámbrico. pero yo no podía tener un hijo de un hombre que solo quería sexo conmigo. ella le dio unos golpecitos antes de caminar a su habitación. cancelé el valor total de la factura y pensé en comprar el anticonceptivo. cuando llegué a la sala Jasper estaba junto con Bree. había que verificar de cuántas semanas estaba Alice. Tú puedes Bella… Me susurré a mí misma dándome valor… Abrí los ojos y miré las pruebas. salí a la sala. Llamaría a Jasper y luego al consultorio del doctor Malinov—. déjala asimilar la noticia. le pregunté al doctor que me atendió si esa era buena y dijo que sí. Bree estaba comiendo pizza en la barra de la cocina. no tiene porque pasarte lo mismo… Me susurré internamente. programé una cita para ella y para mí y luego le marqué a Jazz. —Jasper viene en camino. Mesigna…. —Trata de recordar —dije escuchando la máquina contestadora del consultorio—. vuelvo enseguida. —Debe estar odiándome. —Lo sé. Tenía unos jeans rasgados y una camisa de tiras. si quiere interrumpir… —Calla Jasper —dije colocándole mi mano en su boca—. . Sentí el timbre de mi puerta y me apresuré en salir del baño y de la habitación. peiné mi cabello y tomé mis converse viejos colocándomelos un momento. coloqué cada prueba en mi mano y los puse frente a mí cerrando los ojos fuertemente. Alice… —Espera… Misina. sentía que el aire abandonaba mis pulmones… Calma Bells. —En shock pero está bien. porque ella es mi verdadera vida. era la misma que Dimitri me había aplicado a mí. simplemente está aturdida. se enojó muchísimo y me dijo que no lo esperara en casa hoy. revisé nuevamente las instrucciones y sentí que el alma volvió a mi cuando revisé nuevamente. dejé los palitos encima de la tapa del escusado dando gracias a Dios que había dejado de sangrar. Podría comunicarme con el doctor Dimitri Malinov —dije cuando contesto una señorita—. que iba a buscar una solución si aún estaba a tiempo. Ambas tenían una raya azul en todo el centro indicando que no estaba embarazada. Entré a la farmacia con pasos dudosos y agarré las dos primeras pruebas de embarazo que vi. — ¿Cómo está? —preguntó preocupado. Hay que llamar a Jasper. tengo que ir a la farmacia Bree.

—Con lo del bebé. Kath es una amiga de Edward. ansiedad. Pasaron varios minutos antes de que Alice y Jasper salieran de mi habitación. —No iré Edward —dije peinándome los cabellos—.. Saber que no estaba embarazada me quitaba un gran peso de encima. —Dale tiempo al tiempo Jazz. su novio —interrumpió Edward—. Isabella. sus zapatos de charol eran relucientes y tenía el cabello completamente peinado hacia atrás con alguna gomilla. empezaba a temer esa reacción en ella. hoy no me había llamado. — ¿Contar su historia? —Alice me miró fijamente. —No te había contado All.. yo no desperdiciaría esa oportunidad —dijo Alice—. Edward estaba frente a mí. Isabella. —Contrataré a alguien.. Soy el esposo de Alice. —El novio de Isabella —dijo Bree. te ordeno que vayas. traería muchas bendiciones a su hogar. —Sí. — ¿No iras? —Edward arqueó una de sus cejas—. tenía un traje negro de Armani que se ajustaba justo en los lugares adecuados. ¿tú eres? —dijo mirando a Jazz —Jasper Whitlook —Jazz se levantó y le dio la mano—. créeme que la historia de Kath tiene todo el potencial para un buen libro. ve con ella.. su historia amorosa es bastante interesante. como tu representante. estoy tan feliz —agarró mis manos—. es una muy buena opción te dará argumentos como escritora además. pero no puedo disfrutar completamente si Ali no quiere el bebé. All seguía con los ojos algo hinchados pero estaba sonriendo y Jasper se veía radiante. —Mucho gusto. ¿Inauguración? ¡Mierda! Lo había olvidado completamente. lo había olvidado completamente. bueno más bien que tú la escribas. Edward Cullen. sus orbes verdes mostraban alarma. hablen —vi a mi rubio amigo levantarse y caminar en dirección a mi habitación. —No pasó inadvertido para mí la forma en cómo arrastro la palabra marido de Kath. . — ¿Bebé? —Edward me miro a los ojos. Edward negó y sus ojos se posaron en mi amigo rubio. pero para evitar. —Isabella. con todo lo del bebé no le había contado nada a Alice. es tarde y la verdad. me parecería como un desaire si fuera yo. Estábamos sentados en la sala mientras veíamos Nueve Meses. sin duda la noticia del bebé aunque inesperada. Además. cuando escuchamos el timbre de la entrada… Esperaba que no fuese Garrett. —Sí —Edward contestó—. La inauguración empieza a las siete y treinta —miró su reloj. —Disculpa. estoy muy enojada contigo por no decírmelo y bueno es más. dejé que mi cabeza se recostara en el sofá. Es más. él me conocía y sabía perfectamente que debía dejarme en paz. — ¿Inauguración? —Alice y Bree preguntaron al mismo tiempo. creo que perderías una gran oportunidad al no ir. Katheryne está algo entusiasmada con eso de contar su historia. hoy es la inauguración del hotel que construyo el marido de Kath. —Sé que Alice y tú se las apañarán. iremos al ginecólogo… Bella. —Miren quien está aquí —dijo mi hermana con una sonrisa enorme. le diría a el Doctor Malinov que me cambiase de anticonceptivo. —Pensé que estarías lista —dijo asombrado—. Fue entonces cuando lo vi. Bree se levantó de la silla para abrir la puerta y traté de mirar quien era pero solo vi a Bree abrazar a alguien… Obvio que no era G.¿Dónde está Vanessa? —La dejé con mi madre. Giré los ojos en su dirección para no sentir la mirada de Jasper frente a mí.

Jasper sonrió y Edward también se mostró divertido. no tengo un vestido y. ¡What! —Edward no iré. Es una lástima que yo no. Alice y Bree salieron de la habitación y yo coloqué un poco de perfume en mis muñecas antes de salir. treinta minutos es suficiente para mí. luego había buscado como loca entre mis prendas dándome los accesorios un fino reloj de oro y unos pendientes del mismo material. No hay manera de que esté lista en ese tiempo. Estoy aquí. — ¡Dios!. En fin. y me gustaba... era un vestido elegante y sombrío. —Ohm —una sombra de melancolía pasó por sus ojos muy rápidamente—… Felicidades Pixie —murmuró alargando su mano a Alice—. ¿no All? —Por supuesto. Croqer —farfulló arrastrándome a la habitación. Te ves completamente hermosa —tendió una pequeña carterita en el mismo color del vestido—. cola y un adorno en tela fingiendo ser parte de la falda a la altura de la cadera. mi cuñada también lo está —su voz se escuchaba triste. Alice había hecho magia conmigo. No le des malos consejos a Jasper mientras esperas.. Le enviaré un correo y nos pondremos de acuerdo. Me veía completamente diferente.. era una mirada intensa. como aquella vez cuando estaba con su hermano—. a poco no es romántico. de la cual yo no sabía nada… —Es la que me dio unas pautas para comenzar el libro. —Bree susurró emocionada y Alice rodó los ojo. compramos dos vestidos lindos y elegantes. estamos perdiendo tiempo valioso. —Sí. Tenía el vestido que ella me había regalado en la navidad del año pasado.s —No es cuestión que quieras o no Isabella.. ¡al baño. —Vas a matar a ese hombre —Bree dijo emocionada tras de mí—. necesito ayuda —puntualizó. ya lo había descartado. . también había recogido mi cabello dejando pequeños bucles sueltos y me había maquillado con tonos suaves.. —No entendía nada. —mi amiga sonrió pícara. —Bells. Es en tu carrera que debes pensar. —Tú compraste el otro —bufé. recuerdas que fuimos de compra para la fiesta de fin de año de Vulturis E. Al parecer tenía una nueva Bree y un nuevo G con Edward y Alice. —Al —dije sin levantarme—. Bree.. ya luego hablare con Kath. de verdad. —Exacto. Edward y Jasper conversaban amenamente y cuando su mirada se posó en mí sentí mis piernas temblar. — ¿Perdón? —Alice se levantó de la silla—. si Edward conoce la historia de esta chica Kath. —Alice no quiero ir —dije cuando llegué a mi cuarto—. Vamos Isabella —se levantó como un resorte del sofá. . Tienes 30 minutos para estar lista —ordenó. vestido largo de un solo hombro en tafeta color dorado con drapeado en el torso hacia la cadera. vino a buscarte y eso que ayer dijo que no iría. Alice me había hecho subir en unas preciosas sandalias doradas que si mal no recuerdo las habíamos comprado el mismo día. ya! —me empujó. me gustaba el escote. Sal y mátalo. te hablé de ella —contesté. tenemos el vestido para esta ocasión. .—Alice está embarazada —si estaba pensando que era yo. eso significaba que se iba poner en plan de representante—.... luego nosotras esconderemos el cadáver.. —Claro que lo tienes. dándome nuevamente su mirada pícara y arrogante—. treinta minutos Edward y estará lista —dijo halándome del brazo—. Jasper sonrió agarrándola por la cintura—. caminó dos pasos hacia mí y respiró profundamente. Respiré profundamente volviendo al reflejo que me daba el espejo. repasaba mi cuerpo y podía sentirme arder ahí donde sus ojos descansaban. me había dicho Isabella. . en ese momento levantó la cabeza.. pero no me habías dicho nada de que ella quería que escribieras su historia. Veinticinco minutos más tarde me miraba en el espejo y no lo podía creer.

es una chica humilde que ha vivido muchas cosas. nunca es solo sexo". Nos conocimos poco a poco. ¿Te pongo nerviosa Isabella? —La respuesta era obvia. —Hemos llegado —murmuró Edward suavemente. —Vete ya. solo nuestras respiraciones podían escucharse dentro del auto. Bla bla bla… ¿Celosa? "Olvídalo" Actúas como una loca. Negué. ayer te dije que no era una bebé. Una luz roja nos hizo detener y Edward llevó mi muñeca hasta sus labios besando justamente en ella. Había una plaza abierta para asesorar tesis en el área de psicología. Kath esto. Abrí los ojos para encontrarme con su rostro efectivamente muy cerca al mío. estaba harta de Kath. Cuando Kath te cuente su historia me entenderás —halé mi mano de su amarre y me crucé de brazos el resto del camino. Tragué grueso y dejé de mirarlo—. decidida… La intensidad de sus ojos me traspasó perturbándome.. —Pensé que no ibas a ir a la inauguración —le dije sin mirarlo. —Soy demasiado sexual como para someterme a tener sexo una vez al mes Bella. Tienes el pulso acelerado —acarició mi mano izquierda suavemente. no te miento cuando te digo que su historia es interesante. me dio su sonrisa torcida y coqueta cuando lo quedé viendo un par de minutos. Kath necesitaba un tutor y me ofrecí. —Móntale un altar —murmuré hastiada. Cerré los ojos fuertemente y me recosté sobre el tapizado del coche mientras Edward conducía sin decir nada. Dios…No puedo estar enamorándome de él. el tantra me enseñó a dominar mi necesidad mas no mi deseo. ahora teníamos a santa Kath. estaba tan empecinada en encontrar un factor psicológico que justificara la actitud del maldito que tiene por marido. que prácticamente se enterró de cabeza en la universidad. Tenemos el tiempo justo para llegar —me giré mirando a Bree. ¿Qué demonios me estaba sucediendo?— Kath fue mi alumna cuando fui profesor en la universidad de Nueva York. —En tus sueños… —En lo único que sueño ahora es en que sea el lunes pronto. Soy un hombre exigente… — ¿Si practicas el sexo tántrico no se supone que debes tener relaciones una vez al mes? Edward sonrió. ella me contó su historia. pero Al lo convenció de que era mejor que esperaran al lunes. Edward abrió la puerta de su Aston para mí. su mano derecha acaricio mi mejilla y como acto reflejo me recosté en el calor que me brindaba su palma. sólo te gusta porque fue el primero en tu vida y te ha dado maravillosos orgasmos.. mis bragas temblaban y agradecía mentalmente el hecho de estar sentada. pero él no tenía porque saberla—. pero Kath es especial para mí —esa confesión me dolió un poco. durante gran parte del camino estuvimos sumidos en un silencio tenso y cortante. sentí mi corazón latir aún más aprisa—. no hay nada más jodidamente gratificante que estar en el cuerpo de una mujer —sus palabras. Jasper quería contarle a su madre y a su suegra la buena nueva. —No sabía que habías sido profesor —lo miré y el sonrió. su mirada era intensa. así que estaré bien —murmuró. "el sexo. — ¿Celosa nena? —había cierto toque de burla en su voz.—Estás realmente hermosa —por el rabillo del ojo vi a All abrazando a Jasper por la cintura—. por favor no… es una jodida locura. ¡eso es todo! Recordé aquellas palabras de Kath. su lengua asomándose entre sus carnosos y apetitosos labios. no lo fui. —No es de mi agrado ir a festejar los logros del maldito de McConner. Me despedí de Alice y Jasper pero ellos también iban de salida. Se subió a mi lado y arrancó el coche rápidamente. podía sentir su aliento mentolado a escasos centímetros de mi nariz. la forma en cómo las pronunciaba. —Exactamente. Quedó algo de pizza de esta tarde y van a dar un maratón de películas de Vampiros en la tele. él se veía realmente hermoso enfundado en ese traje negro. los ojos de Edward eran exóticos de ese extraño color verde que . Kath lo otro.

el hombre rubio que se había portado tan bien con nosotros asintió en dirección a mí. Alice había aplicado maquillaje que no se corría.. lo había extrañado estos días. sabía lo que él quería y no iba a mentirme yo también lo quería. agarrando los hombros de su mujer. —Pero es tu vi… —Edward la apretó a él. —Porque… —fue todo lo que dijo la mujer cuando él se soltó. Carlisle asintió. también tengo una invitación —bufé. —Por si no lo sabías. El hotel era hermoso. conociendo al imbécil que tiene por marido lo más seguro es que se tarden —musitó peinando su cabello hacia atrás. sus constantes alusiones al sexo eran desesperantes.. lo vi suspirar fuertemente antes de girarse. —Eso tengo que solucionarlo entonces. puedes ir con mi padre y ubicar nuestra mesa por favor. el chico nos señaló una mesa al otro lado del salón suspiré fuertemente y pregunté dónde estaba la mía. tenía muchas luces. estaba decorado en tonos claros contrastando con oscuros. es mi opinión. apóyame como siempre lo has hecho. — ¿Que hacen aquí? —dijo mirando a Carlisle. tomó las llaves de Edward cuando él salió y abrió mi puerta tomándome de su brazo. necesito hablar con mi madre —asentí y miré a Carlisle. tendía mucho a tocarme el rostro por esa razón siempre lo usaba—. no era buen momento para discutir en público. me besó sin pausas y luego dejó un pequeño beso antes de separarse de mí—. —Creo que debemos buscar mi mesa —exclamó Edward a mi lado.anulaban mi capacidad de razonar. ya sea en tu mesa o en la mía —dije halando su brazo. moderno y vanguardista. Me dejé llevar por el sincronizado movimiento de sus labios contra los míos. Carlisle. Era completamente hermoso. el joven asintió antes de caminar y señalarnos una mesa justo al lado que la mesa donde estaba sentado el joven de tez morena que había visto una vez . —Bella. no la cláusula de un contrato ridículo —musitó en voz baja antes de que sus labios rosaran los míos suaves como el capullo de una rosa. es mi imagen la que está en juego. caminamos hacia el salón donde se llevaba a cabo la fiesta por la inauguración. era amplio y tenía vista hacia las piscinas del hotel. Llegamos hasta un chico de logística y Carlisle tomó la tarjeta de Edward preguntando cuál sería su mesa. Rodé mis ojos de manera impaciente. Tragué grueso y dejé que mi lengua humedeciera mis labios resecos. tres para ser exactos. Edward soltó a Esme y juntos caminaron a la salida del salón que daba al jardín. pero tú eres mi acompañante no yo el tuyo —dijo pagado de sí mismo. y lo peor de todo era que él ¡lo sabía! —Mejor busquemos a alguien que nos ubique. Edward entregó las tarjetas en recepción y un chico nos guió. sobre todo porque en ese momento yo estaba excitada por el hecho de que ese hombre divino a mi lado era capaz de hacerme alucinar. Parpadeé. se veía moderno y tecnológico. —Mamá —dijo abrazando a la mujer que había visto en la pasada fiesta de Otra oportunidad. —No veo a Kath por ningún lado. nena —dijo pícaramente. —Ma. —Deja de hacer eso. Iluminado con luces blancas y las mesas ubicadas estratégicamente para que hubiese espacio suficiente para que los invitados pudiesen bailar. Estábamos acercándonos a uno de los chicos de logística cuando sentimos a alguien llamar a Edward. estropearas tu peinado y es la primera vez que no tienes aspecto de haber estado follando en algún lado. no es el momento ni el lugar —contestó Edward mientras por los ojos de la mujer se derramaba una lagrima… —No llores Esme. No miento cuando te digo que te ves hermosa Isabella. —Uno de los socios del hotel es mi paciente —expresó el hombre con voz pausada— y me dio una invitación triple. — ¿Están todos aquí? —Edward aún sostenía a su madre entre sus brazos. sintiéndome repentinamente nerviosa. —Sí. Tenemos que entrar —por su tono de voz no supe si me lo decía a mí o a él mismo. —Como sea —respondí exasperada siguiéndole la corriente. quien me sonrió. ubicado en todo el Soho. Un chico de vallet parking.

en casa de Edward. Si me disculpa. ven conmigo —dijo tomándome de la mano. —Gracias. Whoa chica. tenía unos lentes cuadrados finos y elegantes. — ¿Eres la escritora? —asentí nuevamente. su voz era suave y tranquila. tú también te vez hermosa. ¿recuerdas te hablé de ella? —Isabella Swan —el doctor Malinov me dio un ligero beso en la mejilla. Yo también. iré al tocador —Carlisle volvió a asentir. Si de lejos el tipo estaba buenísimo. Para McConner Corporation es un placer haber sido participe en la construcción y diseño de este hotel —Alexander empezó a hablar acerca de la edificación. muy corto al estilo militar. su cabellera rubia y su pálida piel hacia contraste con el tono del vestido—. — ¿Isabella? —Rosalie Cullen estaba enfundada en un vestido azul eléctrico. —El hombre volvió a sonreír—. me encaminé ahí. —Isabella Swan —me presenté dándole mi mano. —See… Emm dijo lo mismo. creo que hoy había asentido más que todos los días de mi vida juntos. Su mirada era de hielo. Saqué el celular de mi pequeña cartera de mano y le envié . —Me gustaría hablar con usted. me sentía algo nerviosa de estar sola en una mesa con toda la familia de Edward. Llegamos al salón y Kath se movió entre la multitud hasta que nos acercamos donde estaba el hombre que reconocí como su esposo. —Por supuesto —iba a decir algo más. de alguna manera tuve la intuición de que aquel hombre era alguien de temer. entallado en la parte de arriba hasta la cintura donde caía libremente en una falda vaporosa. —Me encontré con Bella. en que el hotel Stradux Manhattan Soho abre sus puertas. no pudo comunicarse con Edward —me debatí entre sí decirle o no que él había venido conmigo cuando el celular de Rose sonó y aproveché el momento para despedirme y salir de ahí. él la tomó suavemente sin soltar a Katheryne. pasando su mano posesivamente en su cintura. empecé a mirar a un lado y otro ¿dónde estaba Edward? —Es por eso —dijo el hombre— que para mí es un placer presentarles al arquitecto y creador de esta obra. mia bella ragazza? —preguntó el hombre. tenía el cabello corto. —Bella —Kath estaba en uno de los salones que estaban junto al gran salón donde se llevaba a cabo la recepción—. —Señoras y señores buenas noches —habló el que yo suponía era el maestro de ceremonias—. el traje gris que portaba parecía hecho a su medida. — ¿Dónde estabas. Quiero invitar a la plataforma al señor Willian Miller accionista de nuestro hotel. —Es justo al lado de nuestra mesa —dijo Carlisle. Cuando llegué. el señor Alexander McConner —la sala estalló en aplausos y Alexander subió dando un robotizado abrazo al hombre junto a él. en algún momento de la noche —dijo suavemente con su sensual acento extranjero. —Lex —él frunció el seño—. Junto a él estaba la pelirroja que habíamos visto un mes atrás Alice y yo. estás realmente guapa —se colocó a mi lado y abrió la llave del lavado. asentí cortésmente mientras él me presentaba a su esposa. De un momento a otro. sonreía de medio lado mientras hablaba con varias personas entre ellas el doctor Dimitri Malinov. Alexander —se corrigió Katherine llegando a él. retoqué el maquillaje que Alice me había aplicado y suspiré fuertemente. —Gracias. que bueno que decidiste venir. Pregunté a un chico de logística en donde estaba el baño de damas y luego de sus indicaciones. y el maldito me dejaba sola porque tenía que hablar con mami. odio este tipo de eventos pero papá insistió que viniéramos casi todos. Bufé enojada mientras caminaba de vuelta al salón. su cabello rubio estaba fuertemente atado a un moño elaborado y tenía un vestido blanco satinado. te juro que si no te veo bien no te reconozco. algo peligroso y misterioso emanaba de su poderosa presencia. una pequeña barba cubría su mentón formando un candado. — Nos quedaremos aquí —dije al joven antes de llegar a la mesa—. que también se veía muy apuesto. pero el sonido del micrófono nos hizo mirar en dirección del pequeño pódium en un costado del salón. de cerca era un dios bajado del Olimpo. Ahora entendía a qué se refería Edward cuando dijo "están todos aquí". Podía sentir la mirada del esposo de Kath evaluándome. William. supongo que a Edward le gustaré que estemos cerca. ¿Estás aquí por la inauguración del hotel? —asentí—. —Un señor de edad media y cabello blanco subió a la tarima y empezó con su discurso. Es para nosotros un placer contar con ustedes este día especial. se veía radiante y muy hermosa.

—No hay peor ciego que el que no quiere ver —dijo Katherine—. un idiota… ¡un maldito cab rón! Al llegar a la mesa. Es un imb écil. era duro aunque hermoso. tengo que saludar unos accionistas. el chico que había conocido en casa de Edward sonrió al verme sentar y luego palmeó el hombro de Edward. — ¿Isabella vamos a la mesa? —murmuró Edward. ese hombre tenía algo más… algo tremendo y oscuro que despertaba mi vena curiosa con solo verlo interactuar. ella negó con la cabeza antes de girarse. Decidí que era mejor escuchar lo que el hombre decía. él evitaba mirarla pero de vez en vez. Sentí lo mismo que aquella vez en el consultorio del doctor Malinov. —Laura —una voz fuerte la hizo separarse de mí. —Nos vemos antes de irnos —dijo Kath. yo Cullen. me gustaría que me acompañaras —ella asintió. Su mirada se encontró con la de Edward y sonrió de medio lado. no podía creer que le había coqueteado frente a mí y de su marido. Kath. —Entonces compórtate como Kath y no como la hermana perdida de Lilian Principessa —murmuró él tomando la cintura de Katheryne posesivamente. no había ternura como Carlisle y Esme. Cullen —murmuro burlón. —No. ¡que tenían esas malditas sonrisas! —. Bella aceptó escribir nuestra historia. parecía ser despiadado y cruel pero en los breves momentos en que sus ojos se posaban en Kath algo cambiaba. —McConner —una pequeña sonrisa escapó de mí. no era amor absoluto e irracional como el que Dimitri mostraba a su mujer. —Tienes que concederme un baile —Kath asintió y vi como Alexander frunció su ceño. —Sabes que odio que me digas Laura —murmuró ella mirando a Alexander. —Veo que el noviazgo va bien —solo era que Jake dijera esas palabras para sentir varios pares de ojos en mi . —Está bien —dije sonriendo—. ¿En qué mesa están? —110 —Contestó Edward. —Sí. Caminé delante de Edward. vi a Kath acercarse a nosotros mientras Edward mostraba su sonrisa coqueta. miré a Katheryne que lo observaba con ojos de amor y orgullo. —Alexander —dijo Katheryne quitando la tensión—. —Pensé que no vendrías —dijo ella abrazándolo. ese hombre. parecía Alice solo le faltaba dar brinquitos. a los dos minutos me contestó. Rosalie y el chico de las cabinas Emmett. Solo déjame terminar Atada mientras tú y yo podemos ponernos de acuerdo —Kath me abrazó fuertemente. —Vine más por ti que por él —señaló a Alexander que en ese momento hablaba con unos señores—. parecían dos machos cavernícolas: Tu McConner. sus ojos se topaban con los de ella.un mensaje a Edward. Kath quería que escribiera su historia y yo lo haría… —Aquí estás —Edward llegó justo a mi lado cuando la audiencia estallaba en aplausos para Alexander McConner—. sus sonrisas ladinas y sus escazas miradas hacia su mujer me hizo tomar una decisión. Payaso —murmuró Edward bajo su aliento. —Con los Cullen —murmuró Alexander—. Casi me vi arrastrada hacia la cueva. ¿Cuándo volverás? —No lo sé. o devoción como Jazz le profesaba a Alice. junto a él había una chica que reconocí como la misma del baile de salón. ignorándome. Lex como Kath lo llamaba. también estaban ahí. tenía algo en su mirada que lo hacía ver como un pedazo de hielo. su voz fuerte. — ¿Vinieron juntos? —Kath exclamó. tenía rabia conmigo misma podía haberle mandado un texto a Kath diciéndole que accedía a ser la que escribiera su historia y evitarme este mal rato. Ella mi hembra. todo depende de Bella —dijo mirándome. el ambiente se volvió tenso por breves minutos.

—Te vi bailar con ella en la fiesta de salón —respondí sin mirarlo. — Yo diría que más bien un perro sin collar —inquirí y Jacob rio. a los dieciséis le dijo a Carlisle que quería vivir solo. —Escucho —murmuré débilmente. cuando sus padres murieron no lloró. No estoy muy de acuerdo en que Katheryne hable sobre mí con alguien. Rose y Emmett también estaban en la pista. pero cuando Thiago nació yo me juré a mí mismo hacer lo posible e imposible porque ella fuese feliz. Jasper y Garrett. Tragué en seco y lo observé de manera tímida. —Se quedó en la pista con su amiga —lo busqué con mas ahincó justo para verlo bailar con Kath. como si ya no hubiese tenido suficiente con Bree. Puede parecerte estúpido en algunas ocasiones. Esme no dejaba de mirarme y para completar la ecuación.humanidad. Si no hubiese sido por Edd. nunca hubiese podido practicar el esgrima. solo una oveja descarriada. cuando lo llevaron al orfanato tampoco lo hizo. — ¿Me concede una pieza señorita? ¡Al diablo! ¿Por qué no? Me llevó al centro de la pista antes de colocar su mano en mi espalda baja y entrelazar nuestras manos y empezar a movernos… Seguí sus pasos torpemente mientras lo escuchaba sonreír. Vi a la señora Cullen levantarse de su silla y una gota de sudor recorrió mi cuello. yo lo aceptaré…con una condición. Leah nunca baila cuando viene a este tipo de eventos. hazlo feliz —dijo antes de levantarse y tomar a Carlisle de la mano para bailar. si a ella le hace feliz contar nuestra historia desde su punto de vista. o petulante en otras. que se movía suavemente con su cuñada. —Pues no lo parece —dije enfocando a Kath y a Edward —Ella es tan mía como yo soy de ella —murmuró mientras se movía al compas de la música—. de hecho nadie dijo nada… Esta familia era rara. —Tienes dos pies izquierdos —dijo burlonamente—. Alice. mucho menos que ella comparta algo que solo nos pertenece a ambos. —Leah me conduce pero en ocasiones. fue la primera y única vez que le he dicho lo que en verdad siento por ella así que. pero es un buen chico —iba a hablar pero Esme no me dejo—. Mi hermano no es una mala persona. Kath era igual cuando la conocí. ¡ahora me sentía simplemente genial! — ¿Noviazgo? —preguntó Esme Cullen asombrada. Me levanté dispuesta a irme de esa maldita fiesta pero antes que pudiera dar siquiera dos pasos la mano de Alexander McConner se cerró en mi muñeca. —Firmará un Contrato de Confidencialidad. ella tenía su cabeza en su pecho mientras él la conducía suavemente por el balón mientras la música suave se dejaba escuchar. —Esme tiene razón… —Solo nos estamos conociendo Jacob —le dije dejando mi mirada trancada en Edward. Hazlo feliz… El tiempo que dure. Se sentó a mi lado y tomó mi mano entre las de ella. Sentí mi cuerpo arder. es aburrido para ella —sonrió—. Su mirada se encontró con la de Edward pero no dijo nada. lo que me dejaba con Jake en la mesa. —Tengo dos pies izquierdos —lo miré sin entender—. Leah volvió a la mesa y busqué con la mirada a Edward. Cierto o no. a veces creo que mis padres atravesaron una barra de hierro en mí. Edward estaba bailando con Leah su cuñada. si ya me sentía incómoda con la situación. yo era su pareja y en toda la noche no había bailado una sola pieza conmigo. Habían pasados varias horas desde el momento que el hermano de Edward había abierto su bocota diciéndole a los demás miembros de su familia que éramos novios. —Edward puede parecer un hombre sin sentimientos —dijo en voz baja—. no sé porque pero el tono de su voz fue imperativa y yo me sentí como un pajarillo a punto de ser destripado. en el que especifica que usted no puede divulgar quienes son los . Debe usted saber señorita Swan que tiendo a ser un poco posesivo con lo mío. casi rogando porque su estatura no me asfixiara.

sé reconocer el fuego que recorre tus entrañas. ¿Te gusta? O es solo deseo porque nunca se trata solo de sexo.. gritaba con los ojos y llevaba rigidez en su postura. su mirada era tan intensa como si fuese un pedazo de hierro caliente. el pajarillo —en este caso yo— estaba contra las rejas tratando de que una mano cruel no lo degollara. tú ardes de los celos porque está bailando con mi esposa. Bella… Te lo digo por experiencia propia. McConner —siseó Edward entre dientes. llevo horas buscándote —dijo entre dientes. pensaba que él era alguien de temer ahora. ya estaba caminando hacia donde supuse que estaba… Y no me equivoqué cuando lo encontré justo al lado de la fuente. —Isabella —la voz de Edward se escuchaba encolerizada—. pero usted me recuerda a Katheryne cuando la conocí y voy a arriesgarme a decirle lo mismo que le dije a ella en ese entonces: proteja su corazón o sentirá como se lo sacan del cuerpo y lo aprisionan antes de que usted pueda darse cuenta y quede bañada en un charco de apestosa sangre. —Ok. solo te digo lo que es obvio. es un niño que porque cree que ha leído unos cuantos libros y experimentado cosas. porque el perder no solo arrasará con su voluntad… la destruirá. además de esa cualidad. —Señor McConner. haciendo pasar a la señorita por un momento incómodo. Si siente que está en esa posición en este momento… huya. se presentaba ante mí como un hombre interesante.. ustedes dos irradian sexo…Pero puedo presentir que él no conoce ni la mitad del fuego que guarda. no me gustaría que por algún tipo de indiscreción suya tuviese que pasar una muy larga temporada en una cárcel para mujeres. ella era su fuego y él el hierro que podía fundirse. —No me meto —Alexander se mostró altivo—. Sí. créame cuando le digo que puedo ser muy cruel cuando me lo propongo. Un hombre como los que habitan en los libros clásicos.personajes reales de esa historia. para desgracia de Alexander. Recuerde lo que le he dicho Isabella. . pero no es más que un niñato que no sabe lo que quiere y tiene. Era oscuro y peligroso. sabe lo suficiente de sexo como para creerse tu tutor. tú estás igual o peor que él —se giró mirando la fuente. — ¿Cómo sabe usted que…? —dejé la frase sin terminar cuando Alexander McConner se giró mirándome seriamente. —Si estuvieses más pendiente de ella y menos de mi mujer —acentuó el "mi mujer" o al menos eso creí—. sé más de lo que tú piensas o puedes siquiera llegar a imaginar. En pocas palabras. Disfrute la velada —dijo soltándome—. ¡jódete!— ¿Tenemos un acuerdo. —No te metas en lo que no te importa. Él tampoco es un dominante. —No soy una sumisa —murmuré. si no me gusta lo que hay allí escrito se le pagará por su servicio y usted eliminará cualquier copia de ese archivo —asentí—. como lo hacía con ella. la mirada de Edward se cruzo con la mía y su mirada fue indescifrable. seres que podían enredarte en sus mundos quitando la voluntad. Ah… —desando los pasos y me enfrentó desde su hielo— Usted es mucha hembra para ese niñito delicado que tiene por amante —lo miré con los ojos abiertos—. es el mismo fuego que me recorre cuando llego a casa y mi mujer me espera en mi habitación de juegos en posición de sumisión para mí —¡oh diablos! Si antes. —Quiero leer el manuscrito antes que lo envié a edición o alguna editorial —decretó—. eres como mi Kath —lo vi perderse entre la multitud en dirección al jardín. sabrías que estábamos platicando acerca del libro y no te estarías comportando como el niñato que eres. no supe porqué pero antes que pudiese siquiera pensar. —No. solo usted puede saber cuándo es necesario decir basta —murmuró Alexander sin dejar de verme. —No me interesa su vida sexual señorita Swan. — ¿Qué sabe usted…? —Oh niña. Alexander era enigmático. hierro que se doblega ante el calor. nunca dirá que es una historia real y jamás mencionará mi nombre o el de Katheryne… Soy un hombre con poder y muchas influencias señorita Swan. yo había leído muchos personajes con sus mismas aficiones. había algo en el que daba un poco de miedo. señorita Swan? —Cuente con mi total discreción —susurré casi sin aire. personalidades escritas por Emily Brönte o Albert Camus. ya no me gustaba tanto este hombre. Desafortunadamente. —El hombre te mira como si fueses una presa para él.

estás siendo estúpido e irracional —le grité. Isabella detente. Maldición. no dejaré de serlo por un caprichito tuyo. pero antes que pudiese siquiera tomarla.. varias mujeres que salían del baño nos miraron mal. ¿vas a formar un escándalo aquí. sentí a alguien reír y supuse que había sido Alexander. —Recuérdelo señorita Swan —sacó de su cartera una pequeña tarjeta.. No te debo ni obediencia ni sumisión —tajó. Alexander Mcconner sonreía imponente. será demasiado para usted. —Nos vamos —ordenó —Mira Edward. Katheryne y yo solo somos amigos. Él me soltó suavemente—.. se pasó la mano por el cabello y presionó el puente de su nariz. —Necesito entrar al tocador —dije harta de la situación. En ese momento lo supe.. Edward. —Isabella —escuché la voz de Edward pero caminé aún más rápido. tú decides — impuso. Cuando iba a entrar al salón Kath venía saliendo.. —estaba a punto de entrar cuando él me tomó por la mano dejándome entre la pared y su cuerpo—. —Créame. —Bella. Si tan solo. si en verdad quieres conocimiento. dije que nos vamos y podemos hacerlo a mí manera o a la tuya. Edward halo mi brazo. yo puedo ayudarte. Cullen. Ambos peleaban con el arma más poderosa que tenían: el sexo. . —Sin más pasé a su lado empujándolo un poco. quería… No. aunque parezca fuerte. —Nos vamos. total he pasado sola casi toda la noche. —Bella… yo… —Es una farsa Kath. ¡¿Qué diablos hacías a solas con McConner?! — expresó con voz dura. dos machos alfas. —escupió el apellido de Edward— no tengo que recordarte que detesto que aseches a mi mujer.. —Isabella —Edward tenía los nudillos blancos de tanto apretar sus puños—. —Me lastimas —murmuré entre dientes lo más bajo que pude. necesitaba estar un momento a solas y en el único lugar donde podría estar. —Somos amigos aunque te arda. si quieres irte adelante nadie te detiene.. —Hablar… — ¡Y un demonio Isabella! —gritó enojado—. Edward? Te recuerdo que no somos nada… —Monogamia.. —Pudiese haberme demorado cuatro años más y ella hubiese sido mía —Alexander completó la frase de Edward. McConner. —Te esperare aquí —asentí y entré al jodido tocador. La vena en su frente parecía estallar en cualquier momento. allí frente a mí estaban peleando estos dos hombres. en el fondo es débil —murmuró lacónicamente—.. Isabella —su amarre era fuerte. podía ver su rabia contenida. —No me lo estaba follando ni con el pensamiento.—Ya le dije que yo. era el tocador—. Conozco lo suficiente de sexo como para explicarte cada experiencia sin siquiera tocarte. Señor McConner gracias por sus consejos —dije dándole una sonrisa tímida y aceptando la tarjeta—. él era crueldad y burla—. no somos nada —dije por si pensaba disculparse por estar con mi "novio". no eres mi jodido padre así que… —No te estoy dando una opción Isabella. algo en el pasado se zanjaba en ese momento. —Encajaste tus dientes en ella y el veneno la corroía —Alexander sonrió. Yo estaba ahí y el maldito te propuso… — ¡Lo mismo que tú! —lo acusé—.. Edward me liberó de la prisión de sus brazos. nos vamos —rugió.

sin embargo. La imagen en sí era tan salvaje y erótica. Si estoy acostándome contigo. Besos Sentí a Edward atrás de mí y me giré para encararlo. me quedaré a dormir en su casa. Además. Edward llevaba el ceño fruncido y murmuraba cosas entre dientes. su cabello horas antes puesto en su lugar ahora estaba como siempre. fue tu estúpida condición para sacarme del atolladero. Cabello listo para que yo en un orgasmo absoluto lo jalara violentamente… Era el hombre más sensual del planeta.. Recordar cómo los había visto. yo deseaba sacarle sus ojos. un sensual demonio de ojos verdes. saqué un refresco de la nevera y lo abrí dándole un sorbo largo. desnudos. — ¿Que hacías sola con McConner en la fuente. haciéndome retroceder por la forma en que me miraba. yo puedo darte todo que necesitas —rugió. si mal no recuerdo. sudorosos. Cuando salí Edward estaba apoyado en la pared. gemí internamente al imaginarme la escena de él dentro de mi cuerpo. Isabella? —caminó furioso contra mí. gritándonos.. Sus ojos parecían inyectados de sangre.. estábamos peleando. ¿por qué estabas con él? ¿Por qué? Maldita sea. ¿cómo que sensual? El maldito estaba a punto de arañarte como gata en celo y ¿tú piensas que . —Podemos irnos —dije secamente. él asintió y juntos salimos del hotel.. viendo como su cuerpo se movía en embestidas crueles contra mi sexo. no dijo en ningún momento que quería aprovecharse de la situación ¡como lo hiciste tú! —lo acusé. Isabella? —susurró en mi oído en tono de suplica. tú te encontrabas muy entretenido en brazos de Kath —no pude evitar decir ese estúpido pensamiento en voz alta. ¿te satisface saber que otros hombres desean poseerte? —Lo ignoré. Edward respiró embravecido antes de caminar hacia mí. golpeando el volante del coche. la culpa no pesaba tanto como mi deseo. deseando más. ¡Diablos! ¡Diablos! No podía creerlo. Condujo en la mitad del tiempo que le había tomado al salir. —Di algo o lárgate antes que esto se ponga feo —le dije abriendo la puerta de mi departamento. la ira carcomiéndolo por dentro. ¿Por quién me tomas? ¿Acaso no me entregué a ti siendo virgen? ¡Maldito neandertal. porque en mis pupilas bailaban las imágenes de Edward y yo amándonos… ¡Mierda! — ¿Lo deseas. ¡quería matarlo! Tomé la lata de refresco aventándosela en el pecho. Espero que veas esta nota mañana. respiré profundamente caminando hacia la cocina en un desesperado intento por no darle el lujo que me viese enojada por eso. que pude sentir la intromisión de su verga dentro de mí. fue como si Edward hubiese sido poseído por un demonio. Caminé hasta la mesa encontrando una pequeña nota: Ali y Jazz me invitaron a celebrar. El viaje de regreso a mi departamento fue completamente en silencio. anárquico. es por el amor a mi carrera por nada más además. hizo hervir mi sangre en un santiamén. ¡Contéstame por un demonio! —gritó— ¿Vas a llamarlo. sólo pensaba en él. sentí las manos de Edward en mis brazos girándome bruscamente—. Dios mío ¿en qué me había convertido? Sin embargo. —Y yo te repito que solo platicábamos del libro que escribiré una vez finalice "Atada" —respondí exasperada—. como intentando contener la rabia que podía sentir en sus palabras. — ¡Maldición! ¡No creo que simplemente estaban hablando! Me imagino cómo tu cuerpo vibró al escucharlo hablarte de sexo. era como si no pudiese respirar. Edward caminó tras de mí. necesitaba calmarme y las palabras de Alexander McConner taladraban mi cabeza. Concéntrate Isabella. el viaje de regreso al elevador fue igual de silencioso que en el auto y estaba perdiendo la poca paciencia que me quedaba. en cuanto si voy a verlo ¡no lo haré! —Entonces.Estuve allí un tiempo prudente. destriparlo lentamente. era casi media noche cuando introdujo el auto en el sótano. estaba oscuro por lo que supuse que Bree estaba dormida ya. —Alexander solo se ofreció a ayudarme a conocer más el mundo de la dominación y la sumisión. tenía los ojos cerrados y se apretaba el puente de la nariz. Isabella? Maldición él no había dicho eso. Por un momento. — ¡Ni siquiera se te ocurra pensar que voy a estar con él! —grité recordando las palabras de Garrett—. salvaje y violento poseyéndome furiosamente contra la pared.

no te pertenezco. —Lo empujé fuertemente haciéndolo trastabillar. bastardo infeliz. su beso era diferente. Nadie se burla de mí me. te amo nena. y el summary y la categoría son claros. A Diana. Si eres moralista o te crees la más santa. Salem. halando sus labios. gracias por tu tiempo. mi nena. así yo podré contestarle. — ¿Qué es lo que se supone que tengo que entender? —grité de vuelta. hace varios capítulos atrás debiste dejar de leer. Eli. un beso de rendición él quería que me rindiera a él. A Jo y su paciencia a correr cuando le envío el cap. . quién quiera que seas. joder! —Edward me jaló encerrándome entre sus brazos y atrapando mis labios con los de él. Dijo. Hasta ahora. — ¡Que me vuelves loco por un demonio!. Isabella. —Exacto. ¡nada! Así que no vengas con celos estúpidos a decirme lo que tengo o no que hacer. Hola chicas. te agradezco mucho. — ¡No entiendes! —gritó pasándose la mano por el cabello furiosamente. entiendes —farfulló—. mis manos trataron en golpearlo pero él parecía poseído. —Solo yo puedo hacer que tu corazón se acelere así. simplemente no leas. no soy tu maldita posesión ni tu trofeo. Si estás leyendo algo que dice M es porque sabes lo que contiene. Pixie y Croquer Caricaturas de los padrinos mágicos! . Su beso era fiero y posesivo la ira brotando de él. tus palabras no las mías. Edward caminó hacia mí colocando sus brazos a cada lado de mi cuerpo agarrándose firmemente de la isleta. — ¡Eres un maldito cerdo hijo de puta arrogante! —grité limpiándome los labios con mi brazo—. si alguien tiene algo que decirme tenga los pantalones suficientes para decirme a mí por privado con su cuenta lo que quiere decir. el beso cobró mayor fuerza y no fue hasta que necesité aire que me di cuenta que me encontraba con la espalda completamente pegaba a la isleta de la cocina. Gustaba. . Por dejar de lado a tus chicos malos y dedicarle tiempo a este nene. Él había dicho que yo le gustaba. así que no voy a aceptar que se digan insultos hacia mi persona. Tú y yo tenemos un acuerdo. mi beta o mis amigas colaboradoras en los reviews de este fic. A Adriana. de mí. ¿cómo era que estaba pensando en su desnudez y en la palabra amor?… ¡Me drogaron! —No me tomes por idiota. mi lengua intentando dominar. Señor de todo lo sagrado. ¡Que me gustas.. un acuerdo que es muy explícito: nosotros no somos nada Edward. sé que odian las notas de autor pero esta es necesaria. para que evites tropezar con estos fic escandalosamente vulgares. Primero que todo. El. creo que simplemente he hablado de sexo informativo. pero no lo hice. Le devolví el beso con la misma intensidad. Le. No soy tuya. aprende a diferenciar las categorías de los fic mi nena. ¡porque no tienes ningún derecho sobre mí.el idiota es sensual? ¡Estoy poseída! Debí beber algo en ese hotel.. el fic lleva por nombre Enséñame. maldita sea! —golpeó la mesa a mi lado y salió de la cocina dejándome en estado de shock. Isabella. si tu mojigata mente no puede soportarlo. Eve y a todas ustedes por sus maravilloso revs ¡gracias! Aryam Psdta. Yo. ¿O yo estaba loca? ¿O eso fue lo que quiso decir? ¡Trágame tierra! . Lo mordí. Que. Riley J Samuell debería llamarte por tu nombre real pero no lo haré.

yo solo los utilizo para mi diversión. Que. . . . Él hab ía dicho que yo le gustab a. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction — — NA: es un placer para mí decirles que esta historia está debidamente Registrada por SafeCreative bajo el código 1305285174880. 'DON'T CHA NICOLE SCHERZINGER . Le. — — Pelea ese sentimiento déjalo solo porque el levante no es así simplemente no es suficiente dejar un b uen hogar sigamos siendo amigos tenes que jugar parejo ves? no me importas . . Enredando Caminos — ¡Que me vuelves loco por un demonio! ¡Que me gustas maldita sea! —golpeó la mesa a mi lado y salió de la cocina dejándome en estado de shock. Yo. copia o plagio del mismo acarrearía las consecuencias penales y administrativas pertinentes. Cualquier distribución. El. Dijo.*Chapter 14*: Enredando Caminos Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. O ¿yo estab a loca? O ¿eso fue lo que quiso decir? ¡Trágame tierra! . Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. Señor de todo lo sagrado. . . Gustab a.

mi rostro en las dos revistas más tontas de América.. Tan simple como eso. la vi morderse el labio. podría ver mil veces ese programa y no me aburriría. tragué saliva y tiré el celular al otro sofá. ¡Diab los! El teléfono volvió a vibrar pero esta vez no era Garrett. — ¿Bella? —Alice llamó antes de entrar y agradecí mentalmente que siempre hacía eso. nuestro pacto era claro: Sexo. —Supongo que bien —le dije encogiéndome de hombros. Tomé el celular para enviarle un mensaje de texto pero volví a dejarlo a mi lado en el sofá. era del beso que habíamos compartido el día que estuvimos en el centro comercial. te juro que me tomó por sorpresa su llamada. Edward Cullen y su novia. todo se estaba yendo por el caño. "G" Esperé que la llamada se fuese al buzón. Volvió a vibrar pero esta vez fue un mensaje. ¡Entérate quién es ella! Ese era el titular de la revista People. puedes seguir —susurré reacomodando las almohadas. eso me daría la suficiente experiencia para escribir a cambio. —Alice. —Aro esta enojadísimo. intenté empezar a escribir pero terminé mirando el Facebook y viendo capítulos viejos de Friends. El teléfono vibró a mi lado y miré la pantalla iluminada. él me enseñaría cómo explorar y descubrir mi cuerpo mediante el sexo. eso era seguro. Cuando Bree llegó de donde All estaba intentando sacar lo que sentía terminando el capítulo de "Atada" justamente cuando Caleb decía "te amo". Cerca de las tres de la tarde el timbre sonó insistentemente. una palab ra y ya estab a descolocada. Un amor entre letras. — ¿Cómo estás? —susurró tomando un mechón de mi cabello. —Aquí estoy Al. dos horas en las que me había sentado en el sofá. Mire la otra revista Usweekly: ¿El nuevo amor del sexólogo de Nueva York? Esta tenía una foto más íntima. Estaba aterrada. Y de ahí en adelante estaba bloqueada. Alice se sentó en la cama y quitó sus zapatos para ponerse cómoda. Hacía dos horas que Bree se había ido. ¿Ya hablaste con él? Le explicaste que es una farsa. — ¡Que me vuelves loco por un demonio! ¡Que me gustas maldita sea!— Sus palabras seguían taladrando mi cabeza… Suspiré profundamente. tenía la cabeza llena de demasiadas telarañas como para justificarle mis actos a Garrett. la indecisión al entrar al Sex . en ella estaba una foto de Edward y mía entrando a la inauguración del hotel. sentí el pequeño taconeo por el corredor y me preparé para la inquisición. el problema era que yo no quería ver a nadie. tan jodidamente simple como eso. — ¿Isabella no has visto televisión hoy? —Negué—. ¿Qué significaba el me gustas de Edward Cullen? Pasé toda la mañana en un estado zombi. mientras íbamos caminando. no estoy entendiendo nada —dije buscando sus ojos. peiné mis cabellos hacia atrás. Había desconectado el teléfono y apagado el celular. Edward con mi mano tomada. — ¿Aro? ¿Qué tenía que ver Aro en nuestra platica?— Estuve tratando de comunicarme con Garrett pero me imagino que ha de estar igual de enojado. ¡Jesús! —murmuró abriendo su bolso sacando dos revistas. . estaba ahogándome en un vaso de agua. lo eliminé sin siquiera mirarlo. treinta y seis horas sin saber nada de Edward Cullen. yo sería suya. ¡Que me gustas maldita sea! Gustar… gustar… ¿yo? Joder. Abrí la publicación rápidamente.

mi cabeza es una maraña. Tienes que contármelo todo —sentenció. —Joder… Alice —pasé la mano por mi cara respirando profundamente antes de caminar hacia ella y tomar sus manos —. no tiene muy buena reputación además que las. te dije que tu… —Alice —exploté—.. en estos momentos era un gran alivio para mí que estuviese muerto. Digo. aparenta saber cómo mover la anaconda —me reí. Alice tenía los ojos abiertos mirándome fijamente mientras una traicionera lágrima se deslizaba de su ojo derecho.. Aunque tú no quieras decirme —reprochó—. La gran mayoría eran de la fiesta aunque también habían unas mías entrando a su edificio... La vi digitar rápidamente y luego giró la pantalla dejándome ver—. un laberinto sin salida en lo que a ese hombre respecta. Ali se sentó frente a mi nuevamente. así que no vengas a regañarme como si fueras mi ¡maldita madre!. —Ok. se muestra como un maldito hombre de las cavernas y aparte de todo. Edward saliendo con las bolsas mientras yo lo seguía cabizbaja. Isabella… —No —respondí luego de pensar un poco. Edward me gustaba y había química con él. los escritores no estamos en el ojo público —peiné mis cabellos hacia atrás nerviosamente—. ni Charles sabía tanto. viene y me dice que ¡yo le gusto! —¡¿Que hizo qué?!—Alice gritó dando un brinco en la cama—. Isabella… —dijo por lo bajo. pero no era amor. Edward besándome en el parqueadero… ¡Jesús! — ¿Estás teniendo una relación con él? —entrecerré los ojos—. así que tienes que avisarle que es mentira. Créeme.shop. —El cree que es real —la interrumpí. no me des ese tipo de noticias sin anestesia. —Dios Alice. Jazzy tiene que quedarse aquí dentro ocho meses más. —Ver a mi amiga acariciando su inexistente vientre me hizo sonreír—. me transporta. Así que me dispuse a contarle a Alice lo que había ocurrido el sábado en la madrugada. es Edward Cullen. Por Cristo. nunca debí aceptar su maldita propuesta. ¿Por qué tuve que meterme en todo esto? ¿Por qué Edward Cullen me mueve como si fuese un títere? —murmuré frustrada mientras me sentaba en la cama. era sexo. Edward Cullen? —Tienes que avisarle a Garret —dijo Alice tomando mi computador. — ¡QUÉ! —Alice se levantó de la cama empezando a caminar de un lugar a otro. Joder Isabella. . Nunca debí conocerlo. dejo de sentir y solo actúo cuando estoy a su lado. El tipo está buenísimo y tiene voz de chico de línea caliente además. eso es normal. —La culpa de todo es de Edward Cullen. Edward Cullen me envuelve. tiré las revisitas a un lado sin decir nada—. no la tuve —terminé respirando agitadamente. — ¿Te gusta Edward Cullen? —Sería una mentirosa si te dijera que no. una cosa llevo a la otra.. Estoy demasiado confundida. que él simplemente es tu tutor en el libro —pasé las manos por mi cabello. ¿Dónde estás cuando te necesito. — ¿Que sucedió el sábado en la fiesta? —inquirió. Joder… Charles. Dios… a mí nunca me habían fotografiado. esto es superior a mí.. — ¡Isabella por Dios! Te lo dije. ¡Mierda! E! tiene más "información" de lo que hay en esas revistas. Joder Alice. cuando Edward había soltado esas dos miserables palabras… "ME GUSTAS". no. —El viernes él estaba aquí y Edward llegú. tú sabes cómo es de alarmista y bueno. que por cierto. ¿una relación real? —Alice me miró—. Perdón Al. ¿Cómo saben tanto de mí? — Solté la pregunta en el aire. ¡Esto es una farsa! —dije mirando las imágenes de la revista People. ¡tú sabes lo que me pasa con ese hombre! Dejo de ser yo maldita sea. Saqué mi celular y digité los números de Edward pero como en las veces anteriores me entraba a buzón. ¡Maldición! —Garrett lo sabe —dije de manera seca. ¿Estás enamorada de Edward Cullen? —silencio—. solo Alice podría pensar en eso—. —Uff —resopló Alice con frustración— Menos mal.

— ¿Qué pasó con la escuela de Nessie? —pregunté mientras buscaba unos jeans y un suéter para cambiarme. Pero no lo amas —negué—. ¡follan! . —No se Alice. tenía cuatro semanas de gestación. está en casa de María y si llego sola va empezar con su monólogo de porqué no debo usar tacones a comienzo del embarazo. ¿te ha llamado o algo? —No. Entonces. ya parecía perrito de automóvil—. ¿me entiendes? —Sí. — ¿Tú crees? —pregunté escéptica. le gustas. llámalo deseo o lujuria. Me dio la receta con el nuevo anticonceptivo y luego me vi con Ali. se volvió medio loco y te dijo que le gustabas — volví a asentir—. — ¡Le gusta con todas Alice! —Puede ser. —Alice. tenía una cita en el juzgado a la misma hora. dudaría que eres mujer. por algo está contigo. eres la mejor. no te dijo que te ama. en cambio. Es un tipo sincero en eso con sus mujeres. Mira te lo haré más sencillo: a mí me gusta este bolso pero él y yo no somos nada. A uno tiene que gustarle alguien para follárselo. era como si le hubiese dicho que los extraterrestres llegarían en la mañana a mi puerta. tendrías que gustarle. mucho más que yo… porque a decir verdad. él se ha dado cuenta que le gusta tener sexo contigo. Tal como Alice lo había sospechado. Amaba a Alice. . pero te aseguro que a ninguna le dice "tú me gustas". aunque a Jazz le hubiese gustado estar ahí. Media hora después. Dimitri le hizo una ecografía rápida a Alice y luego le recetó las vitaminas para el primer trimestre. es atracción y había que tenerla para poder hacer lo que ustedes hacen. yo amo el helado. era mi polo a tierra. —Entonces. pero contigo es diferente. Isabella. Ali y yo comíamos junto con Ness en un McDonald. las coge y se larga. por lo cual me negué. —Su rostro era dramático. ¿lo veras hoy? —Preguntó mi amiga mientras se tomaba su segundo helado. Bells a mí me gusta el helado. ¡Que no sabe que una mujer sin tacones es una mujer indefensa! —murmuró desconcertada. —¿Ves? Es algo sin importancia. — ¿Por qué no la trajiste? —Mmm… ¿será porque no contestabas el teléfono?—rodé los ojos mientras entraba al baño. Tú has descubierto que el sexo puede ser muy placentero y eso es lo que te une a él. la declaración de Edward no me hacía feliz. la que siempre me hacía reír. Deja de martillarte la cabeza y mejor acompáñame a la cita con el ginecólogo y luego a buscar a Ness. este era de chocolate y tenía sirope de fresas. —Lo sé —hizo un gesto gracioso—. yo no uso tacones… —Si no te conociera de casi toda mi vida. —Vale. se ofreció a hacerme una ecografía pero ya había confirmado mi no embarazo. pero… ¿te gusta Doctor Sex? —asentí. —Alice. Dimitri nos atendió. —Ali. estaba aterrada. le he llamado y enviado varios mensajes de texto pero no me responde. No —se carcajeó—. le gustas. —La verdad es que sí lo creo. mi peque estaba en el parque temático así que suspiré pasándome la mano por el rostro. Digo. —Bells. —Jasper decidió no enviarla hoy. estaba emocionada. ya… lo lamento. Alice condujo su Porshe hasta el edificio del CEA y luego de esperar. mientras mi amiga se terminaba de vestir hablé con Dimitri sobre mi anticonceptivo nuevo. no está conmigo —rebatí. ayer tuvo calentura. Me parece que te ahogas en un vaso de agua —suspiró—. es verdad.—Dices que te obligó a irte de la fiesta y luego te trajo acá —asentí—. Bufé. claro Alice. Es lo mismo Bella.

su cuerpo y su alma nadab an en un lago de paz. —Su celular sonó y ella miró la pantalla sonriendo—. . Danielle con lo loca y lib eral que era. Carmen Fantaisie de David Garrett se escuchaba muy suavemente. estás dándole mucho rodeo a una simple palabra. él era oscuro y ella era una chica simple y tranquila. ¿no? —Tuche —Alice sonrió—. Parecía una visión irreal. por más que su corazón y su hipotálamo le dijeran a viva voz que ella lo amab a tamb ién. —Me lo dirás de todos modos. eso me lo había dicho mi viejo profesor de literatura y cuánta razón tenía en ello. ¡No! Salí del autoservicio y caminé por las calles hasta llegar al parque Chelsea. me acerque hasta la cama y me senté. tomé aire llenándome con la paz que irradiaba estar en contacto con la naturaleza. Cancelé el valor total del servicio al amable señor y me bajé rápidamente del coche. No me ames Caleb . pequeñas gotitas de agua adornaban su cuerpo atlético. La tarde empezaba a caer. haciendo que mi pequeña pioja llegara a nosotras. siempre al b orde de todo. no quería que una palab ra la atara a Caleb . sentándome bajo la sombra de un enorme árbol. Necesitaba verlo. Un viento fuerte me hizo estremecer. Pensé que me encontraría con el mismo silencio con el que había lidiado estas cuatro semanas pero no fue así. quizás no soy tan fuerte. Caminé por el pasillo y entré a la habitación de Edward. Yo haría como si nada hubiese pasado. de ahí salía la música. Maldita sea. Suspiré y digité el código rápidamente. Después de un fuerte abrazo. Estab a completamente asustada frente a la responsab ilidad. Una pequeña ardilla pasó corriendo de un árbol a otro seguida rápidamente por otra. y Frey no vino a mi encuentro como todas las noches. aterradora de que un homb re como aquel pusiese su corazón en sus manos. saqué mi celular del bolsillo… Caleb había dicho te amo y Danielle estaba completamente en shock.— ¿Quieres saber que pienso? —dijo lamiendo su cuchara. —Ok. —Como te entiendo chica. Jazz quiere que pase por él. Caleb era salvaje y violento. mientras iba en el elevador traté de pensar que le diría cuando él llegara del programa. parejas besándose. Y en mi mente unos ojos verdes esmeraldas relampaguearon. un chico que no había visto me abrió las puertas y sonrió. niños corriendo. ¿él la amab a? ¿Él? Un homb re como esos que podía tener el mundo a sus pies. a mí me dijeron "me gustas" y estoy paranoica —murmuré para mí misma. —Penthouse —susurré y el chico asintió dejándome pasar. el anciano sonrió antes de girar. por lo cual me levanté del césped y me dirigí a la avenida. yo no estaba enamorada de Edward Cullen. Pasé mis manos por mis cabellos y acomode mis lentes viendo la gente pasar. tomé un taxi y le di mi dirección necesitaba llegar a casa. su Ipod estaba colocado sobre los parlantes portables. Eran de mundos diferentes. necesitaba hablar con él. mirando a la calle por el vitral viendo a adultos caminando. Tomé aire nuevamente antes de pensar a escribir una nota: "cuando un personaje te hab la deb es hacer todo a un lado e intentar seguirlo". por más que las mariposas en su estómago revoletearan al sentir su presencia. Todo parecía tranquilo. estaba descalzo y se veía endemoniadamente sexual. dejó el auto con el mecánico. Como te dije. ¿te dejo en algún lugar? —Tomaré un taxi —susurré. ¿podría por favor llevarme a esta dirección? —dije entregándole un papel doblado. Ness ven aquí —gritó Ali. caminé con pasos inseguros hasta llegar a la puerta del apartamento. estaba lloviznando por lo que subí los peldaños de dos en dos hasta llegar a las puertas y no pude evitar girarme a ver si veía a alguien. —Señor —llamé al hombre de edad que era mi taxista—. alguien para quien la vida tenía reservado el triunfo. por más que cuando él estab a enterrado en ella. sintiendo el agua de la ducha cerrarse justo antes que Edward saliera del cuarto de baño. apenas estaba oscureciendo y sabía que Edward no estaría en casa hasta pasada la una de la mañana. con una toalla blanca cubriendo su sexo mientras con otra secaba su cabello. y él la amab a. dejando que la puerta se destrabara y entre. Las cosas buenas de la vida eran gratis. ellas se fueron y yo me quedé un rato más en el lugar.

—Y tú me das lo mismo. pero sus ojos… sus ojos hablaban sin pronunciar sonido. Por un momento el aroma mentolado de su jabón de baño me aturdió justo el tiempo necesario para que Edward tomara mi mano con la suya. eso es lo que tú me das… —Edward volvió a acercarse a mi haciéndome temblar simplemente con su cercanía. Su rostro estaba serio. despareció con la gota de agua que recorrió su marmóleo pecho hasta perderse en la toalla. — ¿Me entiendes Edward? —No. No es sexo por sexo —hilvané quedamente. —Edward. colocando la toalla con la que se secaba el cabello en su cuello. —Es placer Edward. Si tú quieres calibrar esto con el gusto que sientes por tus pantalones nuevos es tu grandísimo problema. que tú me gustes. sentía el corazón martillándome en el pecho frenéticamente. el corazón empezó a latirme furiosamente y el monólogo que había pensado decirle en cuanto lo viera. no podríamos estar aquí los dos —. si no me gustara como lo hace no lo hubiese comprado… —cruzó los brazos sobre su pecho. nena —tomó mi mentón alzándolo para él y delineando mis labios con su pulgar. usaba un metáfora sobre jeans. tengo un jeans nuevo—el arqueo una ceja—. algo que me temía y que dejaría pasar hasta donde tuviese que llegar. Lo único que yo entiendo. él no me esperaba esta noche. Quería disfrutar tenerlo sobre mi cuerpo. ahora era tartamuda. ¡Jesús. Yo. No pensé. —Yo…yo…yo…. Edward mordisqueó mis dedos y un pequeño gemido salió desde mi pecho. necesitaba poder retomar la idea. es mi loco deseo por poseerte cuando estas cerca a mí. Mientras él movía mi mano debajo la suya. —genial. no en lo duro y tonificado que se veían sus pectorales—. la verdad es lo único que me importa Isabella. reclamando sus labios por primera vez desde que esta locura había empezado. Creo que si no sintiéramos ese gusto. algo perfectamente normal entre dos personas que sostienen encuentros íntimos. no sabía qué demonios era lo que me estaba pasando pero no quería averiguarlo tampoco… solo sabía que lo necesitaba. guió su mano sobre la mía por todo su pecho y pude ver con satisfacción como su respiración se tornaba pesada. mientras me besaba casi con la misma intensidad que yo a él. lo que dije en tu apart… —Trató de justificarse así que me levante de la cama y llegue rápidamente frente a él colocando mis dedos en su boca. sentí como la pequeña corriente eléctrica que me invadía cuando estaba cerca a él. Era algo más fuerte que yo.La respiración se me atoró en la garganta. Yo… — ¡Diablos! ¡Diablos! —Isabella. Un jeans que me gusta mucho. tenía que respirar. no pude evitar recorrerlo descaradamente bajando hasta su cadera justo antes de que él la levantara y la posara justo sobre su barra de titanio. —Entonces… —habló cuando me separé de él. Las manos de Edward se afianzaron a la piel de mis caderas. . lo vi sacar el aire contenido por la boca antes de soltar mi mentón y separarse completamente de mí —. arrib a… su rostro". —Viniste —susurró por lo bajo . Tenía una pequeña barba que lo hacía lucir demasiado deseable—. — Es normal Edward. colocándola sobre su pecho aun húmedo y gemí quedamente al contacto de nuestras pieles. Edward sonrió a medio lado aun con mis dedos sobre sus carnoso labios—. Subí la mirada enfocándome en el rostro de Edward. desafortunadamente. caminé los dos pasos que nos separaban y me guindé en su cuello. y que tú estés aquí frente a mí. no quería pensar. Volví a enfocar todas mis neuronas en su mirada. sintiendo la presión sobre la mano que estaba posada sobre su miembro mientras el cerraba los ojos dejando que su cabeza se fuese hacia atrás. pero puedo apostar el tiempo que me queda de vida que si cuelo mis manos por tus bragas te encontraré completamente preparada para mí. Es lujuria y deseo. pero si tú te entiendes a ti misma… —Se encogió de hombros y caminó hacia mí. que yo te guste. tenía unos pocos lunares aquí y allá. ¡Grandioso! "Mira su rostro Bella. —Tenemos una clase —dije levantándome de la cama y obligando a mi mirada a enfocarme en su rostro y no en los perfectos cuadritos de su abdomen de lavadero. Crispe mis dedos en su pecho disfrutando de su suave piel. la escritora. recorrió todo mi cuerpo haciéndome temblar. me da a entender que no te soy del todo indiferente. su barba raspaba mi mentón haciéndome sisear quedamente. tragué saliva fuertemente intentando no olvidar que si quería que mis pulmones siguieran funcionando. —Y no se equivocaba. María y José! Mi vientre se contrajo fuertemente cuando él alzo la vista y sus orbes claros se encontraron con los míos.

Suspiré fuertemente en la entrada al santuario. no era la más experta en . caminó hasta su closet y saco de ahí una de las bolsas del Sex Shop volviendo a mí y entregándomela. Completamente.sentir el calor de su piel aferrado a la mía y no pensar. nena —murmuró bajo su aliento. un permiso que no era concedido por lo cual empujé mis caderas contra las suyas haciéndolo sisear justo para poder intentar dominar su lengua. incluso aún más extraña que cuando me hizo colocar la lencería unas clases atrás. tomé la bolsa y saqué el frasco de shampoo para el cuerpo. gracias a Alice podía reconocerlos con solo mirarlos. Descansó su frente en la mía y respiré profundamente antes de separarme completamente de él. Obedéceme. no tan rápido como hace unos minutos. Mis manos halaron el cabello de su nuca mientras pedía permiso para que mi lengua entrase a su boca. toma un baño y usa este shampoo para el cuerpo. me dedique a mí. sentía mi cuerpo pesado y luchaba con el frenético latir de mi corazón. vainilla. dejándome sentir su gruesa erección y machacándome los labios con besos fieros y demandantes. . Estaba segura de algo. Lo esparcí por mi cuerpo y al final tome la esponja dejando caer una pequeña porción sobre ella antes de tallar mi cuerpo suavemente. mi corazón aún latía rápidamente. eres mía por los próximos dos meses —susurró roncamente. deslizó sus labios por mi cuello succionando mi piel. destapándolo y dejándolo caer en mis manos. Sobre la cama había una caja negra decorada finamente con un lazo rosa y sobre ella unos impresionantes zapatos Luis Vuitton en color negro. si no hubiese venido… —Hubiese ido por ti. por unos minutos lo logré. . disfruta de tu ducha y luego reúnete conmigo en el santuario —murmuró con voz gutural—. Apreté la bolsa a mí y caminé hasta el cuarto de baño. Tenía los pezones erectos y mi entrepierna humedecida. "Oh por Dios"… Fue todo lo que pude pensar cuando saqué el contenido de la caja. dulce y delicioso. no podía reconocer el aroma pero era afrutado. Ve… —ordenó suavemente— o mandare las clases al carajo y te follaré como he querido hacerlo desde la primera vez y me saltaré todo lo que quiero enseñarte. —Edward —murmuré antes de entrar—. sometiéndome. y demoré mi tiempo antes de salir de la ducha. olía a caramelo. completa e irrevocablemente… perdida. Por primera vez desde que esta locura comenzó. dándome una sonrisa ladina—. Y solo con un beso… Quité las Converse con mis pies y me despojé de mi franela y los vaqueros. Estaba absoluta. . pegué mi cuerpo a la cerámica del baño y cerré los ojos. Edward volvió a mis labios. me he contenido demasiado contigo —podía ver su pecho subir y bajar apresuradamente mientras se dominaba. El problema ahora era no permitir que Edward Cullen lo descubriera. —Salvajemente Isabella. pero Edward fácilmente me venció. sus manos ahora eran dos puños cerrados fuertemente y sus ojos verdes irradiaban ardor—. Los zapatos los había dominado prácticamente al ponérmelos. —Entra a la ducha relájate. — ¿Cómo has querido desde la primera vez? —pregunté sin entender. cerré la llave y envolví mi cuerpo con una toalla para salir de la habitación. Cuando salgas estaré en el santuario —cerré la puerta del baño. Con esa resolución cerré la ducha. Miré mi relejo de arriba abajo y viceversa en las puertas de vidrio que comunicaban con la sala. me sentía extraña. Abrí la ducha de hidromasajes y me coloqué debajo de los chorros dejando que el agua tibia me relajara por completo. Sentí sus manos en mi trasero afirmándome más a él. Los tomé dejándolos en la cama y quité el lazo destapando la caja negra. dejando que sus labios absorbiesen los míos hasta que el cuerpo nos reclamó por aire. haciéndolo gemir entrecortado.

Edward caminó hasta que ambos quedamos sobre el edredón.. Llevé mi mano hasta su rostro y acaricié con mi palma su mejilla. lo sabía y tenía miedo. sexo Isab ella… sexo. lo he dedicado completamente a ti. —murmuró susurrante. joder… estaba más allá que acá. música de relajación. mucho miedo. Edward exhaló guturalmente cuando toqué sus mejillas lentamente. sintiendo su barba bajo mi tacto. pero aun así su ritmo era lento. el suelo acolchado donde practicaba esgrima estaba cubierto por un edredón color plata y sobre el habían varios cojines. y mucho. se acerco a mí y sus labios buscaron a los míos. Como en alguna otra vez. tú y yo experimentaremos lo que en realidad es el sexo tántrico. Edward me quitó la copa sonriendo ladinamente al notarla vacía. recuerda que de eso se trata.cuanto a zapatos altos pero me defendía bastante bien una vez me sintiera segura con ellos. pero voy a exigir hasta lo último de ti y tú me lo darás porque me lo debes —sentenció acomodándose detrás de mí. su mirada me recorrió y sentía como si el ardor de sus ojos me grabara a fuego lento. queriendo aumentar la velocidad del mismo pero fue imposible. había algo diferente en él pero me obligué a no pensar en ello. Observa a tu alrededor nena. estaba tenuemente iluminada.. me susurré a mí misma colocando mi mano en la perilla de la puerta y empujándola levemente. Tomé mi copa de un solo tirón al sentir su presencia en mi espalda—. solo las manos de Edward acercándome cada vez más a él. En el suelo habían varias bandejas fresas. apretaba mi cintura haciéndome ver más esbelta y realzaba mis pechos. Ahí no Isabella. Tu placer y el mío.. —Su dedo alzó mi mentón dejando que nuestros ojos se encontraran—. —Hermosa —susurró Edward tendiéndome la copa burbujeante y halando la goma que sujetaba mis cabellos antes de meter sus manos en este y desordenarlo un poco—. Se giró completamente cuando sintió que cerré la puerta. y vertió su contenido en dos copas antes de caminar hacia mí lentamente. Respiré profundamente cuando Edward se acercó a mí y me tendió su mano. sepultándome más aún en lo que ya intuía: estaba calada por este hombre. pausado y sensual. Este mes. estaba atado por cuerditas a los ligueros y tenía un pequeño kimono en tela negra traslucida que solo cubría mi torso y mi trasero. te ayudara con los nervios. a que te descubras —tomó un poco de su copa y luego. había atado mi cabello en una cola baja dejando mis orejas descubiertas y las manos me sudaban como si estuviese metida en un horno… Joder. pero Edward no tenía porque saberlo mientras yo enterrara en mí lo que fuera que estaba sintiendo por él.. más arriba —murmuró. Lento. aquí no haremos nada que tu no quieras. Isabella. muchos de ellos provenían de su habitación. uvas y pedazos recortados que no podía ver bien qué eran. —susurró. tenía un cachetero negro de la misma tela de los ligeros y un corsé decorado con cintas en color rosa y pequeñas piedrecillas brillantes. Mis ojos bajaron a sus labios y no pude evitar morder el mío. si sientes que estoy forzando tus limites solo tienes que decirlo y yo me detendré nena. ¡Bendito Cristo Jesús! Deslizó su lengua en mi boca y envolvió la mía suavemente haciéndome estremecer. la dulzura de nuestras salivas el ritmo pausado y lento. Hoy. estaba a salvo. Nosotros no tendríamos una relación ni nada por el estilo. Presioné mis labios contra los de él. La habitación olía a vainilla y a canela. un gemido se atoró en mi garganta cuando Edward me empujó a él y capturó mis labios nuevamente. Mis manos sudaban más e intenté contener la respiración solo unos segundos. Despacio.. en una mesa baja. aunque no por eso descuidaré el tuyo —atrapó mi labio con sus dedo antes de acercar su cara a la mía exhalando suavemente en mí. "No seas Cob arde". —Ven. Mis ojos estaban trabados en su andar felino y posesivo. Negué con la cabeza y cerré los ojos. deslizándose sobre el pequeño quimono con parsimonia. Edward se separó de mí negando con su cabeza. . esto era aterrador. viendo como su pecho subía y bajaba ante esa pequeña caricia. sus ojos trancados a mi mirada dándome una sonrisa torcida antes de separarse—. Isabella. la sensación de deseo por todo lo que podría pasar esta noche me llegó con fuerza. haciéndolos ver más grandes. estiré mi mano a él y sus dedos me apretaron fuertemente atrayéndome a su cuerpo. el pacto era muy claro. diciendo una promesa implícita a lo que sería una noche que parecía no tener fin. mis dedos palparon su piel hasta enredarse en su cabello. labios danzando. las dos serpientes tatuadas en su piel mostrándome su aura enigmática y sexual. cuando los abrí el calor de su mirada me traspasó completamente. enredé mis manos mucho más en su cabello.. sentía que en cualquier momento mi corazón saldría huyendo por mi boca. los ligeros eran negros en encaje negro y fino me llegaban hasta la mitad del muslo. Observé la habitación. Edward estaba ahí. Gracias los zapatos él y yo teníamos la misma altura. caminó hasta donde estaban los parlantes portables del ipod y encendió el aparato colocando música suave con tintes orientales. sus labios a centímetros de los míos. —No —sentenció—. sentí como una ola de sensaciones asaltaron mi cuerpo—. también habían otros dos cuencos que no sabía lo que contenían. Ha pasado un mes desde que vienes aquí a que te instruya en los placeres del sexo —tragué saliva al ver la determinación en su mirada—. tirando levemente de él. buscando la manera de tranquilizarme. tenía puestos unos pantalones de yoga negros estaba descalzo. su lengua lamió sus labios en un gesto provocador—.. Isabella… siente —asentí—… tócame —alcé la mano dubitativamente y cerré el puño al llegar a la altura de su pecho—. no habían prisas. cómo hacerlo sentir bien — temblé—.. pero este mes tus clases serán para mí placer. el rose de un par de labios que se movían entre sí. Necesitas saber cómo tocar a un hombre. Bebe de tu copa Isabella. Edward tomó una botella que estaba en una cubitera.

Edward tomó mis piernas flexionándolas hasta tomar los preciosos zapatos—. olía delicioso. Esto era una maldita tortura.. él y yo. tomándome por primera vez el tiempo necesario para tocarlo suavemente. Relájate. lo hice girarse nuevamente Edward tomo mis manos y beso mi muñeca justo del lado en el interior. deslizando mis palmas en su broncínea piel. corriendo por mi torrente sanguíneo a una velocidad alarmante y aún no estaba completamente desnuda frente a él—. Tomó mis tobillos masajeando ascendentemente hasta llegar a mi rodilla y luego a mis muslos. Extiende tus manos hacia mí —lo hice y el dejó caer el líquido acuoso en mis palmas. a la vez que se arrodillaba y me obligaba a hacer lo mismo—. hasta dejar mis piernas desnudas. abre la boca. hicieron que mi piel se erizara completamente—. me hacían sentir en llamas. —Tócame —volvió a decir pasándome una botella con aceite—. Quiero que me frotes con eso. dejándolo con un suave aroma a naranjas frescas.Se separó de mí dejando que mi mano acariciara mi barbilla. —Su lengua lamió el jugo de fresa haciendo que mi cuerpo se tensara. nena —los quitó.. —Recuéstate. sacando de la cubitera del suelo la botella de champaña y sirviéndonos nuevamente antes de tenderme la mía—. —Edward… —murmuré lacónicamente. Eso es nena. su pecho subía y bajaba pero él seguía mirando mi rostro mientras esparcía el aceite sobre su piel—. me gustaba poder disfrutar de algo tan sencillo como un masaje para él. Chocolate. Tócame. a pesar de sus oscuros y holgados pantalones. Sentir la tela deslizándose por mis brazos y saber que estaba en ese simple corsé frente a él. podía sentir mi piel erizada debido a su toque.. dejándolos en un lugar del suelo y luego desató las cintas que sostenían el liguero. Por Dios. el contacto de sus labios con mis venas hizo que mi corazón diese un brinco. Coloqué mis manos en sus hombros acercándome más a él y las deslicé por sus fuertes brazos. mi cuerpo era una bomba anunciando explosión en cualquier momento. disfruta de ella. —bajé mis manos por su rostro haciendo lo mismo que él había hecho conmigo. Edward sonrió… una sonrisita torcida y coqueta. esto era tan extraño. que lo llamaban a gritos desesperados y haciendo que nuevamente mi sangre corriese más a prisa debido a sus caricias. vanagloriándome de la dureza de sus músculos. Bella —asentí y uní mis manos calentando el aceite. Mírame —lo hice—. Cítrico y dulce. Tomé el frasco y dejé que el líquido cayese sobre su espalda y luego. su toque suave y letal a la vez. acaricié su pecho y su pezón haciéndolo sisear un poco y luego seguí mi camino suavemente. la palma de su mano levitando a centímetros de mi piel llegó hasta el nudo de la bata y lo soltó con suavidad. Su mano haló mi rostro cerca al suyo y tomó mi labio inferior tirándolo lentamente. respiré y él se separó. Me hizo girar y lo sentí masajear mi espalda. Él me alimentó y yo lo alimenté… Ambos bebimos de nuestras copas y volvimos a alimentarnos. Bella. — ¿A qué horas había tomado la fresa? La introdujo lentamente en mi boca y mordí la fruta sintiendo como sus jugos se derramaban por la comisura de mi labio. sentí la otra mano de Edward en mi mentón subiéndolo hasta que sus ojos volviesen a quedar trancados con los míos—. tan diferente.. sus fuertes manos acariciaron desde mi muslo hasta mi pantorrilla antes de tomar una nueva botella y dejar que un chorro del líquido cayese en sus manos. dejando caer el quimono por mis hombros. a naranja y a cítrico fuerte—. mi mirada lo seguía como una sombra. Tomé un trozo de fruta picada. agradecía mentalmente estar recostada. masajeando su cuello con las yemas de mis dedos. Escucha la música Isabella. Algún día te follaré con ellos puestos. —Así está bien… —Hazlo —ordené y lo vi sonreír antes de obedecerme. así… Tomé un poco más de aceite y deslicé mis manos por sus fuertes pectorales. Quiero que hagas lo mismo. se cernió sobre mí con cuidado y desató el corsé con suavidad. —exclamó. Asentí y me dejé caer sobre los cojines. . era solo un rose. pero el olor fuerte y dulce del chocolate inundaba mis sentidos. es mi turno —murmuró. —Voltéate —susurré y él negó. Su mano descendió suavemente por mi cuello hasta el valle de mis pechos. No sabía cuánto tiempo llevaba masajeando su espalda. sus ojos flameando por el deseo pero a la vez había algo más. gracias al aceite que yo había untado en su cuerpo. la que reconocí como duraznos y se la ofrecí. ya que sentía mis piernas de gelatina. olvídate de todo lo que te preocupe y quédate aquí donde estamos solos tu y yo… —Sus palabras. mientras observaba la erección de Edward hacerse notar. movimientos largos. pero me gustaba. Isabella —murmuró con voz suave. me ayudó a levantarme y continuó su masaje en mi torso trazando planos imaginarios en mi vientre y acariciando mis pechos suavemente sin tocar mis pezones. también naranja. Ráfagas de deseo cubriendo mi cuerpo. Déjame a mí. deslizándolo sobre mi pierna. Edward mordisqueó mis dedos cuando estos hicieron contacto con su boca haciéndome saltar. dejé que mis manos dibujaran sobre las dos poderosas cobras llegando hasta su espalda baja y volviendo a subir. iba a sacar mi lengua para limpiarlo cuando Edward me detuvo—. algo que no había visto en nuestros anteriores encuentros. Primero uno y luego el otro. circulares subiendo por mi columna vertebral y luego bajando hasta llegar a mis caderas. su mano atrapo la mía y se dedicó a absorber los jugos que quedaban en mis dedos.

dejándonos en un mero rose. buscando más contacto íntimo entre nuestros genitales. tenía los ojos cerrados pero podía escuchar el crujir de los troncos que se quemaban en la pequeña . no como si fuese un embase de porcelana a punto de reventar. hazlo —murmuró Edward expectante y antes de que pudiera si quiera pensarlo. no tientes mi autocontrol o acabarás sobre tu espalda conmigo ensartado profundamente en tu interior. apreté mi agarre un poco más logrando que una maldición saltara de los labios de Edward y me sentí poderosa. —Su voz era divertida pero tenía ese toque ronco y sensual que usaba para hablar en el programa. Mi mano estaba sucia por el aceite y me di cuenta de que Edward estaba completamente circuncidado—. nena. deseando que se dejara de juegos y por fin entrara en mi interior. Te divierte que sea una analfabeta en cuanto a sexo. sentía sus respiración. No. Me sentía sexy. Claro como si fuera tan fácil olvidar semejante sable de luz—. pero como te expliqué tenemos todo un mes para que aprendas de mi mano. mis piernas se desataron del amarre a sus caderas mientras él se separaba de mi colocándose a mi lado sin dejar de besarme. entendí lo que él quería mientras se levantaba dejándome arrodillada frente a él. largo y completamente erecto para mí. sentía los pliegues de mi sexo abrirse y quedar justo sobre su miembro. no te voy a morder y haré lo posible por no dejar que nada salga de ahí. había pasado mi lengua por sobre la punta de su eje. quiero enseñarte el poder de las caricias. Dios mío. él negó con la cabeza—. India —murmuró como si me leyese el pensamiento—… Deslízalo nena. Engreído. Sus manos me empujaron desde mi espalda. Quiero tocarte y acariciarte por todos lados. yo besaba el suyo. Relamí mis labios al encontrarlos secos y embetuné sus piernas con aceite hasta que mi mirada quedo justamente en frente de su miembro. ¿no Edward? —murmuré enojada. —El tono de su voz fue engreído. Besó mi mentón y descendió por mi cuello. Edward maldijo por lo bajo y su cuerpo entero se tensó cuando repetí la acción levemente. —Tan caliente y húmeda. Olvídalo por un momento. de la intimidad que se puede conseguir sin necesidad del orgasmo. lamiéndolo. apretando suavemente uno de mis pechos y luego el otro. —Tócame. empieza por el glande. Solo tú y yo —murmuró. La experiencia era placentera a tal punto. Ahora. dejando su miembro entre los dos que estaba imposiblemente empalmado—. que podía sentir mi entrepierna humedecerse cada vez más. poderosa y demasiado caliente en ese mismo momento. —Me dediqué a chupar. dejando que la palma caliente de su mano se cerniera sobre mi pezón adolorido por la falta de caricias. me gusta que intentes esto conmigo. eso era lo que quería—. ¿Me lo permites. logrando que me alejara un poco. así que no desaparecerá. estábamos completamente desnudos y tan solo nos habíamos tocado. —Siéntate sobre mí. su glande estaba rojo y una gota de liquido pre seminal brotó de su prepucio—. su mano vagando por mi piel. gemí un par de veces arqueando mi espalda. —Se sentó con las piernas abiertas. nena. Sentí arcadas al tenerlo dentro completamente—. el no se irá de aquí. Expectante. tome la cinturilla de su pantalón y tragué saliva mientras lo hacía descender encontrándome con su miembro. obteniendo palabras bajas y susurrantes de Edward pero en un momento me detuve. sentía mi entrepierna lista para recibirlo. Lo acaricié de arriba abajo. Isabella? ¿Te entregaras a mí sin pensar en el culminante del acto? Asentí y el tendió su mano hacia mí. Si quieres hacerlo. créeme tu falta de experiencia es para mí un aliciente. cerré los ojos y puse mi mano en torno a su miembro. de descubrir el placer de tocar. Edward pasó una mano por mi cintura y me recostó sobre los cojines antes de tomar mis labios levemente. Isabella. pero él parecía llevar su tiempo sin prisas. mi respiración y la de él eran aceleradas y potentes. así que mientras él besaba mi hombro lamiendo de mi cuerpo el aceite sabor a chocolate. pero él bajó la velocidad drásticamente. Bella. —Lo hice. de eso se trata el Tantra. Bella… —dijo sin separar sus labios de los míos. Isabella —masculló Edward en voz baja. duro como una roca. grueso. Por hoy es suficiente. moví mis caderas entorno su miembro—. era la primera vez que tocaba el miembro de un hombre y no tenía ni idea si lo estaba haciendo bien. Dejé que mi lengua se enroscara en su falo antes de meterlo dentro de mi boca. te prometo que después podemos hacerlo de nuevo. necesitaba sentirlo fuerte y salvaje. Isabella. Tus ojos en mi rostro Bella. Puedo estar erecto por largos períodos de tiempo. has lo mismo que yo hago — uní mis labios a los de él fuertemente. disfrutándolo e inhalando el exquisito aroma afrutado de la naranja esparcida en su piel. Hey… —Edward tocó mi frente— un paso a la vez pequeña. enrosca tus pernas alrededor de mi cintura. sin embargo. succionar y lamer su ya muy roja punta hasta que Edward se separó arrodillándose frente a mí—. —No nena.Me giró completamente y colocó la botella de aceite con aroma a naranja en mis manos. —Isabella… —Te divierte esto. recordé que me había dicho que hiciera lo mismo. estaba duro y podía sentir bajo mi tacto las venas sobresalientes. Bésame Isabella y luego. Tan tremendamente sensual. las rodillas pegadas al edredón y los talones uno frente al otro—. —Sí.

Isabella. dando pequeños mordiscos con sus dientes sobre mi punto de carne. Voy a exhalar y tú aprovecharas para inhalar. fuego con calor. ¿Puedes sentir mi corazón latir. despegó sus labios de los míos bajando lentamente por mi mentón y cuello dejando un rastro húmedo por donde su labios o lengua pasaran. Separó aún más mis pliegues. jadeé y en algún momento. —Su mano acarició mis costados mientras seguíamos repitiendo el último paso dado por él. acariciando de arriba abajo suavemente. —Siéntate sobre mí. como estábamos antes. mis manos se aferraron a su pelo mientras el invadía mi intimidad con su lengua serpentina. ten piedad de mí… —NO —una orden. nena —lamió suavemente mis pezones antes de seguir descendiendo hasta llegar a mi vagina. Bella? —En efecto. ¡Dios. quería matarlo—. —Juntamos nuestras frentes y mientras él votaba aire de su nariz. cuando Edward deslizó su lengua sobre mí ya sobre estimulado botón de placer… sentir los pequeños vellos de su barba me hizo estremecer. serpenteando por mi piel hasta alcanzar los labios humedecidos de mi sexo. mientras los dedos de su otra mano se movían con maestría sin entrar a mi interior. lo sientes. Isabella — murmuró inhalando profundamente sobre mi hombro. enredando mis piernas en él. el calor recorriendo mi cuerpo. Edward tanteó con sus dedos mi entrada y sentí como introducía algo… Temblé cuando el frío contraste con mi caliente interior—. Isabella. sentía la respiración atorada en mi garganta y. — Edward —exhalé pesadamente—. —Como si fuese fácil. miles de espasmos azotaron mi cuerpo justo antes de sentirlo acariciar mi punto de placer nuevamente. Me arqueé nuevamente. Eso es nena. su lengua revoleteando mi punto de placer. Mi cuerpo entero preparado para convulsionar. Vamos. lo sentí tocar mis costillas y mis caderas. Él y yo. Inexplicablemente. Ed… —Eres un dulce caramelo. piensa en algo que no sea sexual. No te corras Bella. Mi cuerpo empezó a convulsionar bajo su ligero toque y me aferré fuertemente de las sábanas. sin dejar de mover sus manos. es para disfrutar la compañía de otro. me abrió completamente a él con sus pulgares. Gemí. creí escucharme suplicar. junta tu frente a la mía —susurró con voz queda. — ¡Me estás jodiendo. enfócate en sentir y no en llegar —murmuró a centímetros de mi sexo. . Edw… —Sttss… —susurró mientras sentía el hielo derretirse. Tienes que relajarte y respirar. —Esta posición se llama Yab Yum. se internaba bombeando en mí. Edward enterró su cabeza entre mis piernas primero. los sentidos a flor de piel mientras su mano vagaba por mi vientre. Relájate… —la mano que estaba en mi cabeza acarició mi espalda suavemente. clara y concisa—. Dios… Dios voy a morir. su dedo trabajando en mi interior apoyado en los pequeños puntos resaltados de la funda. Siente el cúmulo de energía. haciendo pequeños círculos alrededor de éste. lo sentía latir. Dejó de jugar para colocar la mano en mi vientre bajo—. suaves y lentos. amaba a mi pioja—. Traté de concentrarme en las risitas de Vanessa. no para llevarlo a un frenesí sin rumbo. —No. Edward volvió a la posición en la que estaba sentado. cuando me pegué a él pude sentirlo sacudirse y eso me hizo sonreír—. separando nuestras frente. lo que tengo que hacer es correrme —musité enojada pero sentándome como estaba anteriormente. Aún no… —murmuró burlón—. dejando que su lengua se deslizara por mi hendidura justo antes de sentir cómo su dedo forrado por una de las pequeñas fundas que había usado yo misma hace algún tiempo. Piensa en algo no relacionado con sexo. mi cuerpo entero se arqueó elevándome del edredón. Separó aún más mis piernas y luego. El sexo es para soltar energías. sientes como la tensión abandona tu cuerpo. Inhala. yo lo recibía. —Estoy jodidamente frustrada. tan rápido y desbocado como el mío. lamiendo con más ahincó mientras yo sentía mi voluntad escapando por los poros de mi piel. Imité su gesto e inhalé su aroma mentolado junto con el chocolate que acababa de untarle—. pegando mi pelvis más a su rostro. no para llenar más el cuerpo con ellas. Antes que pudiese crear una palabra coherente. como es menos pesado. verdad! —dije hastiada. dejando que su barba rosara mi sensible carne y luego. abriendo mis ojos y taladrándolo con la mirada. salté un poco. sí estaba relajada—. hacia afuera y hacia dentro mientras lamía con descaro mi clítoris.chimenea. no era tan fácil! Sacó su dedo de mi interior y gemí de pura frustración. pero Edward volvió a unirlas colocando su mano en la parte de atrás de mi cabeza—. acarició alrededor de la piel de mi clítoris. Bella.

—Quiero correrme —contraje mis músculos vaginales haciéndolo sisear. ¿Sientes el calor entrando a cada rincón de tu cuerpo? —Sí —musité en voz baja.—Sí. muévete como quieras. ¿Lo sientes. inhalando su respiración y dejando que la cabeza de su miembro se deslizara entre mis labios vaginales. calentando cada parte de mi cuerpo y haciéndome gemir entrecortado. déjalo que llegue. El seguía acariciando y cubriendo mi sexo con su mano y luego volviendo a subir—. Jesús… necesitaba liberarme. pequeña —traté de moverme nuevamente pero él agarró mis caderas—. —Quiero más —intenté moverme pero su brazo rodeando mi cintura y manteniéndome pegada a él. si quieres después podemos jugar a tocarme hasta la muerte. por favor… —susurré— Demonios. obligué a mis músculos a apretarse más en torno a él. . mi frente continuaba pegada a la suya mientras yo inhalaba lo que él exhalaba—. por favor —separó nuestras frentes besándome ligeramente—. no busques el orgasmo Isabella. —Sus manos subieron mis caderas y luego me bajaron con fuerza haciendo que su miembro se estrellara en mi interior. Oh por Dios. Lo coloqué en la entrada a mi cuerpo y descendí suavemente por el hasta sentir cómo mis paredes se ensanchaban para recibirlo. —Ni siquiera fui consciente de mis palabras solo de la necesidad que me embargaba en ese momento. Cuando por fin me adapte a él—. Por favor —traté de moverme nuevamente. —Entonces. ¿Me vas a decir que disfrutas esto antes que gemir y gritar como un maldito neandertal? —Es gratificante… Nuestros cuerpos estaban perlados en sudor y sentía su miembro crecer. —Pero hice todo lo contrario. . ¿los leíste? —Edward… no quiero hablar de eso ahora. —Maldita sea mujer de los infiernos —siseó entre dientes—. desde antes que me dejaras a medias —expresé molesta—. Esa noche había perdido la cuenta de cuantos orgasmos había alcanzado. —Levántate Isabella. lo siento. no hagas eso de nuevo. Edward. —Por el amor a Cristo Isabella. —Para mí sería gratificante poder llegar sentir más placer del que estoy sintiendo ahora —moví mi cadera hacia un lado y a otro. Creí que me desmayaría… creo que lo hice. sin separar nuestras frentes. quiero un maldito orgasmo —grité apartándolo más. llevándome cada vez más alto antes de explotar. No lo hagas. no lo hacían posible—. grité mientras sentía la maravillosa sensación expandirse en mi interior. te necesito dentro. Edward? —le dije suavemente. El placer empezó a recorrer mi cuerpo cuando su miembro acarició mi interior levemente. metiendo un pedazo de queso amarillo en mi boca. sentía el placer elevándose como grandes olas en medio del mar. Toma mi miembro e introdúcelo en tu interior —me levanté sin separar nuestras frentes. haciéndolo sisear quedamente. más si se podía. —Ohh… —Ohh mi Dios… ¿Sientes eso. . —Muévete ahora nena. —Las revistas —habló con voz pesada—… los artículos. . —Edward. pero ahora necesito que me hagas el amor. no nos habíamos movido. dentro de mí. quería hacerlo y quería que él lo hiciera. Vas a llevarme directo al infierno. Quieta… disfruta de lo que te estoy dando. levántate. —Estás tan suave… —balbuceó con voz gutural—. no aún —ordenó de manera ronca—. ¿no te importa que estemos en las revistas? —dijo Edward. —Céntrate en disfrutar. No te muevas. Isabella —murmuró cuando mi cuerpo se apretó en torno a él. Era como un rayo de placer que corría por mi columna vertebral. Isabella? —su aliento era caliente y urgente sobre mi rostro—.

eres muy buena en lo que haces. parecía un jodido vampiro. quizás pataleará y joderá un poco. —No soy muy buena mintiendo. así que no puedes declinar —dijo levantándose y tomando otro trozo de fruta que atrapó entre sus dientes y me incitó a quitárselo. —Edward negó masticando la fresa. . —Supongo que a ti sí te afectará. yo dependo de él. te deseo ahora —siseó. —Garrett. No querrás hacerle un desplante a Esme —murmuró cuando traté de objetar. —Quedaría como la cornuda —expresé molesta—. Rose no podía estar hoy —quitó la sábana de mi cuerpo antes de atrapar un pezón en su boca. . donde las hago llegar. y odio hacerlo —zanjeé el tema. pero no sé si esto pueda afectar tu carrera. —Esme quiere que nos acompañes a la casa de campo en Rocky Point para celebrar acción de gracias. Isabella. Bella. dejando que sus labios absorbieran el líquido afrutado que escapaba gracias a la mordida—.Intentaba retener las sensaciones en mi cuerpo. nena. haciéndome olvidar de lo siguiente que le diría y entregándome completamente a él. —Árbol que crece torcido. —Querrán una primicia y Rosalie estará más que feliz para hacerla en "Star". Jasper y Bree ya lo saben. su rama jamás endereza —dije aquel viejo refrán de Charles. —Edward. —Eso creo. más bien diremos que no funcionó. —Regrabado. No quise decirle nada por lo que me encogí de hombros y le metí un trozo de pavo ahumado en la boca. tienes que hacer un programa —murmuré sintiéndolo besar mi cuello. —El depende de ti. Esme Cullen me había parecido una gran persona. la chimenea nos mantenía tibios a pesar del frío que estaba haciendo en Nueva York. abriendo la boca para que colocara otro trozo de fruta en ella. —Pues tendrás que aprender. Alice. . —Aro está enojado o al menos eso me dijo Alice. Por supuesto que lo hice. tomé una fresa y dejé que él la mordiera. Desde mi emancipación salgo en revista de cotilleos. conmigo aún no ha hablado —tomé una fresa y gemí de mero gusto por lo jugosa que estaban. estábamos desnudos aunque yo estaba cubierta por una manta. están locas por lo que puedo hacer. Basta de charla. —No están locas por mí. Lo sentí llegar y descubrí que las bandejas en la mesa baja tenían pedazos de carnes frías y quesos cortados en finos cuadros. . —Lo sé y por mí. —Dichoso tú. Isabella. no tendrás que mentir y nadie te juzgará por haber estado conmigo. —Pues. puede irse a la mierda —murmuró. así que él no te dejará fuera. Bree y la pixie y su combo pueden venir. —Edward se dejó caer en su espalda masticando el trozo de carne fría—. —Edward se colocó sobre mí—. —Como quieras. Digo tienes a todas estas mujeres locas por ti. Podemos argumentar que te fui infiel o algo por el estilo. —En dos meses más. yo nunca había dado de que hablar además. besando sus labios cuando los jugos de esta se derramaron por su boca. Edward —tomé un pedazo de piña y me lo metí a la boca. es Aro a la final —farfulló. —Seguiremos mintiendo. Siendo honesta. ambos trabajamos para él. Algo había cambiado entre nosotros pero estaba completamente cómoda y estable como para ponerme a averiguar. así que no me molesta ver un reportaje más o menos sobre mí.

—Debí meter el auto en el sótano —murmuró para sí mismo. Hey. ¿es eso cierto Isab ella? —sentí mi cuerpo tensarse ante las palabras del reportero. Escúchame bien. ¡Mierda! —murmuró en voz baja cuando llegamos a la entrada—. —Edward. ella estaba en el internado pero hablábamos todas las noches y. —Edward. suspiré fuertemente mientras Edward apretaba mi amarre. Sí. habían tantas especulaciones en revistas que habían salido hablaban de todo un poco. —Edward levantó mi mentón y depositó un dulce beso en él. Paparazzi —Últimamente nos encontrábamos con ellos a menudo—. la bola de nieve caerá sobre nosotros como avalancha y nos enterrará en nuestras propias mentiras —le grité. ¿no te molesta que Edward haya tenido tantas mujeres en su pasado? —Edward siseó. — ¡Es falso! —grité bajando mi capucha y mirándolo a los ojos—. Edward seguía murmurando una y otra cosa. especulan. afortunadamente ya estábamos llegando al auto. — ¡Joder! —Edward frenó el coche soltándose el cinturón y mirándome—. nena? Edward me miró por unos segundos. apenas acabara el contrato con Edward. ¿Estás bien. así que mostrando sus asquerosos dientes me había besado la mano. No entiendes. sacando sus Ray Ban negras y colocándoselas—. —Son unos malditos parásitos. a ver si así nos dejan en paz estas últimas dos semanas. pero Star tendría la exclusiva de nuestro falso noviazgo ya que eso había sido lo único que había calmado a Aro. hice lo que me pidió y juntos salimos directamente a los flashes.Las dos semanas que faltaban para Acción de Gracias habían pasado en un abrir y cerrar de ojos y. Genial. pero Edward y yo estábamos muy herméticos en decir algo. un fraude que tiene que ver con tu próximo lib ro. como él los ignoraba entonces iban conmigo. pero tenía doce capítulos del libro y estaba realmente encantado con ello. solo se va por un fin de semana. Lo vi tomar una larga respiración antes de volver a . así que él nos había ido a buscar y nos había llevado hasta el aeropuerto. regresará el domingo. no para enlodarte. —Se especula que su relación es un contrato. —Ven aquí —dijo cuando Bree desapareció por la puerta de abordaje. Simplemente. había salido de la oficina dispuesta a quemar mi piel si era necesario. Todo quedara tranquilo con la entrevista. los odio —golpeó el volante—. ¿puedes callarte? —murmuró frotando su sien. No lo saben Isabella. A nuestro jefe no le había gustado nada que Edward me estuviese ayudando con "Atada". ¿es cierto que Isab ella está emb arazada? — ¡Jesús. No! Edward tiró de mi mano mientras seguía caminando sin mirar a nadie. malditos hijos de puta sin vida —estaba realmente enojado. Sube la capucha de tu chamarra y baja la cabeza nena. —No. Isabella Swan. ya estaba despidiéndola en el aeropuerto. ¿me entiendes? Esos chupa vidas no van a dañar tu carrera. ¡esto me matará! — ¡Maldita sea!. sentía las lagrimas picar en mis ojos. le pediría que dejara el internado. me tomó de la mano y me condujo fuera del aeropuerto—. ¿vale la pena confiar en un homb re que tiene fama de picaflor como Edward? —Eran de los paparazzi pesados. Edward abrió la puerta para que entrara y luego se subió él arrancando a toda velocidad. nadie ha hecho un escándalo mayor y no pueden creer que el soltero de Nueva York esté saliendo con una mujer hermosa con todas las intensiones de tener algo serio. Nadie tiene porqué enterarse de nuestro jodido acuerdo. Edward estaba conmigo. —Lo saben… —De qué hablas —dijo sin entender. en esos últimos días Bree y Edward habían entablado una buena amistad. —Nada quedará tranquilo. cuando quise ser consciente que Bree no iba a pasar conmigo. ¿es cierto que terminaste con Irina Rushell por Isab ella? —Isab ella. —Saben que esto es un contrato. Rosalie había estado más que dispuesta cuando Edward le ofreció ser la que nos entrevistara y había escogido el fin de semana de Acción de Gracias para hacerla en la cabaña que tenían los Cullen. con la entrevista investigarán más y más y se darán cuenta que esto es falso. era la primera vez que pasaría todo un fin de semana alejada de mí. desde que Bree estaba conmigo hacia tres meses. —Isab ella. tragué el nudo en mi garganta. Rose aprovechará que estaremos en la casa de campo para hacer la maldita entrevista. —Había aprendido a conocer cosas de mi vida que no conocía. yo estoy aquí para que brilles. había recibido una llamada de la revista Hola y Edward me había dicho que lo habían llamado de People.

simplemente me quedaba con él haciendo círculos en su cuero cabelludo hasta que se quedaba dormido. Podía mantenerse erecto por horas. el simple hecho de que él es mi primero y que la experiencia ha sido alucinante y enriquecedora para mí. para Edward no era amor. estoy segura. Le he enviado por correo a Jasper las indicaciones para llegar a Villa Cullen en Rocky Point. Me tomaba mi tiempo para tocarlo y él me dejaba. No siempre teníamos sexo habían días en que la migraña de Edward era más fuerte que sus ganas de tenerme desnuda. de mirar su rostro. que puedo dejarme llevar hasta más allá de los límites sin culpa ni miedos. Cuando el cuerpo de Edward hacía contacto con el mío. Eran el estudiante y el maestro perfecto. . Cuando lo aprendido terminara y el maestro ya no tuviera más que enseñar. mi carrera iba a quedar arruinada. me olvidaba completamente de las enseñanzas de Charles. nuestro pacto es nuestro. nadie se iba a enterar de él. Este secreto era mío y de Edward. "Si las paredes hablaran" decía un viejo refrán. y acabaría en pocas semanas. la que gemía. solamente es el enganche sexual. simplemente estaba fascinado con el hecho de forjar la amante perfecta. Si esta farsa se sabía. de su cuerpo y de lo poderosa que era. ella decía que sí y volvía a ser la mujer maternal y llena de amor que parecía ser. la sensación de su miembro entre mis labios era placentera. pero desde la sesión de sexo tántrico algo había cambiado entre nosotros. habíamos visto el amanecer juntos muchas veces y hasta me había atrevido a hacer el amor en su balcón sin importarnos si alguien nos veía. sentirlo crecer en mi boca era jodidamente gratificante. Él no me ama ni yo a él. Edward me dejó en mi edificio y subí los peldaños mucho más tranquila. ya que Alice y Jazz estab an en Nueva Jersey por un caso que mi amigo tenía ahí. Él era mi maestro. de extasiarme en su hermosura. seguía siendo el mismo hijo de puta arrogante cuando quería. Otras veces. Lo lamento. lograba retener el orgasmo algo de tiempo y había aprendido a conocer el cuerpo de Edward. ahora nuestras clases eran más pausadas. — ¿Cuéntame cómo fue tu infancia? —dijo Bree un día mientras desayunáb amos. en pocas ocasiones ella había hablado de Renée. Edward había dicho que estas clases eran para su deleite pero eran más para el mío que el suyo propio. A veces las actitudes de Edward me confundían. podía escucharlo sisear entrecortado. cuando le preguntaba sí todo estaba bien.mirarme—. te llevaré a tu casa. No era amor. ¡No! ¡No! No puedo. ya no huía solo bajaba la mirada y la dejaba hablar. porque… ¡Dios! Lo que dirían. Ven aquí —abrió sus brazos y me refugié en ellos. la que se había descubierto frente al espejo orgullosa de sus senos. He descubierto que esa niña tímida y miedosa ya no existe. mi Pigmalión. si mis uñas rasguñaban la piel de su espalda baja. aprovechando que Ness estab a con nosotras. Todo va estar bien nena. si te llaman de alguna revista no niegues ni afirmes nada. ¿entendido? —asentí—. Esme Cullen me había llamado un par de veces. Yo era esa chica: la que gritaba. Edward me apretó a su pecho y dejó un beso en mi cabellera—. la tremenda posibilidad de esa necesidad casi dolorosa de estar con él. Mi Relación con Brithany caminaba a pasos más fuertes. de ver como esa niña oscura y romántica se convertiría en sus manos en una fiera sexual. en ocasiones sentía que la mujer hablaba de Edward con una tristeza infinita. aquella capaz de cumplir sus sueños. hasta de soportar su arrogancia y vanidad. Era domingo y Bree hab ía saltado a mi cama encendiendo la televisión en Disney Chanell. de escucharle hablar. yo le había dado a Edward el sueño de todo hombre: hacer de una mujer. eran simplemente horrorosa. no habíamos alcanzado a quitarnos nuestras ropas cuando él estaba dentro de mí machacándome contra una pared. esto acabaría. me enseñaba posturas del Kamasutra sin necesidad de penetrarme y en más de una ocasión. Amor… Amor… Amor… La palabra taladraba mi mente una y otra vez. la que nunca decía no. y "Atada" no sería el Best Seller que Aro tanto ansiaba. a veces agradecía que no fuese cierto. Jared me dio mi correspondencia y subí el ascensor con la mente en blanco. pasaré por ti luego que atienda al matrimonio Richardson. que soy dueña de mi cuerpo y de mi placer.

Alice tenía 20 años cuando se enteró que estab a emb arazada y ahí está Ness. Ese día tomé mi manualidad y la destruí. pero conmigo fue una maldita perra —dije levantándome de la cama y saliendo de la hab itación para no despertar a Ness. —Bella —su voz fue baja. se hab ía quedado dormida luego de tomar su plato con cereal mientras veía los padrinos mágicos. Desde que llegaste a mi vida soy más feliz. no la justifiques. yo era una maldita niña —la miré con lágrimas en los ojos—. — ¿Que hay G? —pateé su pierna y él se incorporó. siempre lo he estado —me acerqué a ella—. ¡Mamá!. entregué a Felix lo poco que quedab a en mi corazón reparado por pequeñas b anditas adhesivas. tenía la esperanza que viniera pero ella estab a en Texas en una gira de la b anda y yo me quedé parada en maldito pódium sin tener a quién entregarle mi corazón. no tienes que hacerlo.. —Pero mamá. —Ella era joven Isab ella. Me vas a disculpar. nos habíamos visto cuando había ido a ver a Aro pero habíamos actuado como escritor y editor. Bree. —Pero Bella… —Quieres sab er cómo fue mi infancia. cuando Aro empezó a hablar de mi relación con Edward.. Renée era joven. El ascensor sonó avisando que había llegado a mi piso. aunque me esperó. A los siete años la profesora Stevens mandó a hacer corazones para el día de la madre. no se qué tan b uena madre fue Renée contigo Bree. Hasta que tú llegaste y no quiero discutir por esto. A los trece años me b ajó el período por primera vez. amas a tu madre y lo respeto. . ¿Dónde demonios estab a tu padre? ¡Huyo. te diré. él sí te dejo! —Era homb re por un demonio. —Y yo era su hija. — ¿Mamá te hizo falta? —preguntó con temor. Aquel día Renée me partió el corazón. pero ¿sin madre Bree? Sab es lo que es que te mantengan encerrada porque no puedes acercártele a un niño. ocultando toallas deb ajo de mi cama y sacándolas en la b asura cuando Charles se ib a a pescar. Salí de mi divagues justo para abrir los ojos algo alarmada. — ¡Alice tenía a Jasper! —gritó mi hermana—. yo se que mamá intentó verte varias veces. Maldición Bree. A veces papá la consolab a. Charles odiab a a Jasper. Renée fue una ingenua pero yo era una niña Brithany… ¡Yo la necesitab a y a ella no le importo! —Isab ella yo la veía… —No quiero hab lar más de Renée. estuve tres meses creyendo que me ib a a morir desangrada. A los dieciséis me enamoré. Alice salió corriendo a ab razar a Marie Brandon. Alice y yo lo decoramos con fideos en el acto del día de la madre. Sí. sab es cuántas veces me fui a la cama sin cenar porque le hab lé a él. a Mike o a Benjamín. —Bree b asta… —murmuré tajante. más de una vez lo apuntó con su pistola y Jasper era un niño. eres mi hermana y te amo. —No miento —dijo enojada y luego suspiró fuertemente cuando Ness se acomodab a a medio lado—. yo estab a sola. al ver a Garrett sentado frente a mi puerta. a los diecinueve sufrí mi primera decepción amorosa —para este punto ya estab a llorando. — ¡Mamá! —levanté la voz—. —Bree… —Tienes que sacarlo de ti Isab ella. todos mis compañeritos ab razaron a su mamá yo le hab ía escrito a Renée. —No mientas por ella. pero no me pidas que sienta algo por la mujer que me parió porque eso fue todo lo que Renée hizo por mí —caminé hacia el b año y no pude evitar dejar que todas mis emociones se desb ordasen en esos momentos más que nunca necesitab a uno de esos b esos quita alientos de Edward. no me sentía anímicamente bien como para hablar con él. Garrett se fue y. susurrante.—Fue una infancia normal —dije acariciando los cab ellitos de Ness. la partí en miles de pedazos b ajo el llanto de Alice porque realmente nos hab íamos esforzado. cuántas veces me dejaron en el ático sola porque les presté algún útil escolar. te amo. mi única amiga era Alice y porque su padre compartía los mismos ideales de Charles. los seres humanos podemos vivir sin padre. sentí a Bree caminar detrás de mí. no lo hagas.

Bella? —No dije nada—. —La mirada de Garrett bajó hasta toparse con la pequeña maleta que había hecho para el fin de semana. — ¿Viajas?. nosotros no cambiamos por ninguna mujer porque fuimos creados para no ser de nadie. Te usará hasta cansarse. —No se puede partir algo que ya está roto. Garrett —contesté cansada—. sin embargo. yo soy uno de ellos Bella. Garrett —peiné mis cabellos hacia atrás—. — ¿Lo amas? —que se supone que debería decir. contigo las cosas no son de un polvo o dos. —Lo miré negando con la cabeza—. por qué precisamente Masen —dijo bajando la voz. sabes que lo odio. conozco perfectamente bien los hombres como Edward. —Hay miles de hombres en Nueva York. Lo conozco. Se aburrirá de ti y te desechará. Edward va a partirte el corazón —declaró. nuestro lema es "en la variedad está el placer". No me contestes con una pregunta Isabella. siempre lo hace y yo… —se quedó callado— yo… — ¿Tú qué Garrett? No puedes siquiera pensar que quizás yo no estoy buscando algo serio. Alice y Jasper irán también. —Estamos conociéndonos —dije lo mismo que le había dicho a todo el mundo. no en ser buenos novios y brindar fidelidad. Nuestra vida se basa en saltar de cama en cama. A mí no pueden meterme los dedos en la boca. —Quiero salvarte —murmuró caminando hacia mí—.—Lamento… —Olvídalo —lo interrumpí—. Edward no es monógamo. eres mi amigo. mi editor y te amo pero no quiero que te metas en lo mío con Edward. no somos hombre de un solo coño por más amor que tengamos. Vienes aquí y hablas mal del que se supone que era tu amigo. —Su madre me invitó a pasar Acción de Gracias con ellos. ¿viajas con él? —asentí. No lo hagas Bella. no te incumbe. —Y tú sabes que odio los derroches de testosterona. niñas. Mira. pero sabes cómo soy. — ¡Es que lo está haciendo! ¿Te acostaste con él. eres de las pocas mujeres decentes que quedan en ese mundo. —Nada. mujeres. Garrett. Si quieres puedes unirte. —Sé que estás saliendo con Kate —cambié de tema. acariciándola entre las suyas—. Para no atarnos a nadie. . Isabella. estás aquí en una actitud de macho alfa que no entiendo —murmuré. maldición! —gritó. Fui a verlo… fue coqueto… —Edward coquetea con todo lo que lleve faldas. Lo nuestro es probar. —Y ¿tocar el violín para ti y para Edward mientras follan por algún lugar? —murmuró descortés—. —Tú me lo presentaste. ¡Respóndeme! —Es mi vida privada. Me alejé. me tratas como si fuese una niña y él me estuviese engatusando. Tú eres especial Bella. no quiero discutir —abrí la puerta y Garrett entró tras de mí. —Es linda. es como yo. deja de verlo. —Tú no eres así. tu compañero de juergas. perdiendo los estribos—. Hombres. tengo suficiente con Aro y los paparazzi asechándome. tú mereces más —tomó mi mano suavemente. no tendré nada serio con ella ni con nadie a menos que… — ¿Qué? —demandé. — ¿Por qué él? — ¿Por qué no él? — ¡Es Edward Masen. ancianas… — ¿Acaso no haces tú lo mismo? —le pregunté y vi como la respiración abandonaba su cuerpo como si le hubiese dado un golpe bajo—.

Subimos a su Aston pero Edward no tomo la vía a la autopista. la palabra mágicamente le quitaba todo el sentimiento a lo que él y yo hacíamos. No sabía si algún día las cosas con Garrett mejorarían. —Sip. . me había dado una ducha y colocado mis entrañables converse negras con un pantalón de jeans ajustado y una camisa de mangas largas. ahora ven aquí se está haciendo tarde y quiero llegar a Villa Cullen antes que anochezca. — ¿Nunca sabes cuándo puedes ver el último atardecer? —le pregunté con voz burlona. — ¿Estás lista. Sí. Sí. — ¿Me escuchas Isabella? Asiente si me escuchas. para que no estemos completamente desconectados en la carretera. —Adelante —sentí mi celular sonar y contesté rápidamente. — ¿Tu motocicleta tiene nombre de chica? —Joder. —Bella. limpié la solitaria lágrima que descendió por mi mejilla. bajamos en silencio hasta llegar al sótano. solo que más femenina—. hice lo mismo mientras lo vi tomar un par de bolsas del asiento trasero y caminar hacia un rincón del aparcamiento. Edward llegó dos horas después de que Garrett se había ido. Edward asintió acercándose a mí y subiendo el cierre de la chaqueta y luego. ¿por qué me sorprendía? — ¿Es segura? —Es una Ducati 1199. No. Era la frase que me decía . —Whao —dije al ver la Ducati roja con negro. tomó de los manubrios de la moto un casco asegurándolo en mi cabeza fuertemente. Son chaquetas de motociclista. —Espérame aquí. porque los amigos somos para siempre —se acercó a mí y me alejé—. —Jake se llevó a Frey con él —expresó saliendo del auto. amo la adrenalina y puedo darme estos gustos —seguí mirándolo sin entender—. sólo follábamos. dejaré nuestro equipaje y luego me acompañaras a casa —murmuró levemente. —Le pedí a Leah que la comprara para ti —dijo colocándose una chamarra gruesa. no te preocupes. quizás cuando toda esta farsa acabara y los retazos que quedaban en mi corazón fuesen solo polvo. . nena? —preguntó con su sonrisa torcida. no era amor. bajándose del coche. —Edward sonrió ladinamente antes de sacar lo que tenía en la bolsa y tendérmelo. volteándome para hablar mejor con Alice. te presento a Jane. — ¿Iremos a Rocky Point en tu moto? —pregunté tontamente. Cuando Masen te destruya. yo seguiré siendo tu amigo. había peinado mi cabello y lo tenía atado a una coleta. ¿Este es tu equipaje? —asentí y él lo tomó. sonreí con amargura. solo buscare el ordenador y… —Tengo uno en casa. En menos de diez minutos estaba de vuelta. obviamente no sabía si era o no segura—.—Lo sé Garrett. Se colocó su casco y se subió sobre la imponente motocicleta. tenía unos vaqueros desgastados y un suéter gris que marcaba perfectamente sus brazos. quitó la tela de lona revelando una impresionante motocicleta. follábamos y prefería decirlo así. Detallé su vestimenta cuando lo vi en la entrada de mi casa. —Lo hice—. saqué el contenido de la bolsa encontrándome con una chaqueta similar a la de él. —Entonces sabes a lo que te enfrentas. ya está en su casa. es segura. encendió el coche y condujo hasta su casa entrando al sótano para aparcar. Bella. Los cascos tienen un sistema de comunicación interno. . Solo sentí cuando la puerta se cerró. su pelo revuelto como siempre se veía tan malditamente sensual como cuando se paseaba desnudo delante de mí después de hacer el amor. mi pequeña consentida —murmuró burlonamente. puede darte frio durante el viaje. Abrió la cajuela sacando mi maleta y su pequeño bolso de mano y entró al local. — ¿A dónde vamos? —pregunté al verlo detenerse en un Fed Ex. Es una moto diseñada para competir en carreras pero a mí me gusta. lo sé —murmuré no sé si para él o para mí. Iré a ver si Kate. No hacíamos el amor. Panigale —estudió mi rostro.

como si tu vida dependiese de ello —pasé las manos por su cintura quedando completamente pegada a él—. ¿Confías en mí. no saben lo que me divierto con sus Revs! A mis amigas que estan ahi para cualquier destrucción de mis bloqueos. chocolate y naranja. abracé su espalda y dejé que la carretera delante de mí fuese la metáfora de mis meses con él.. Isabella. dispuestos a pasar un fin de semana como novios en compañía de mis amigos y su familia. . no amor. Aférrate a mí. entre ese hombre y yo... ser quizás algo feliz. Adriana. Al fin ve la luz tuve que amarrar mis manos para no subir el miercoles chicas porque si lo hacia la siguiente actu les iba a parecer eterna. ven aquí —me subí sobre la moto con su ayuda—. Uff. Ginette (que por cierto no nombre en el cap anterior y las peleas mas que todas salieron de su loca cabeza).. Salem. permitir la adrenalina de su cercanía… permitirme soñar. Sin embargo. dejar que me mintiera. Me estaba volviendo loca.. Estaba loca. pero gracias por hacerme saber que la historia les gusta. sólo existía un acuerdo. — ¿Estás lista? —Sí —Edward aceleró la moto y salimos a la avenida. quiero dar gracias por sus maravillosos Rev los leo todos desde el cel es por eso que muchos no los contesto. .. esta casi que terminado porque voya dedicarle una semana a Peligro.. . nena? —En teoría —murmuré levemente sintiendo su suave risa. al menos ya el otro cap. dejarme llevar. . frío y calor. —Exacto nena.siempre que lo encontraba en su balcón esperando que amaneciera. Eliana y Eve que me critican y me empujan cuando me quedo en estado de negación Veronica porque vive haciendome porras y Jo que es la encargada de la corrección Gracias sin ustedes no posria bueno no podria sin todas XD Besos y nos vemos en una proxima oportunidad Aryam. Y aquí. mi lobo aclama por mi y Dsex no me deja amarlo tambien a él.

*Chapter 15*: Noches de Fantasia Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. — ¿Te quedaste dormida nena? —susurró suavemente. un aroma que no podía descifrar pero que era agradable a mi nariz. no sentía frío a pesar que mis manos estaban heladas. . Necesitas que me detenga en algún lugar. Creo que no —sonrió—. El viento nos golpeaba fuerte. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction — — NA: es un placer para mí decirles que esta historia está debidamente Registrada por SafeCreative bajo el código 1305285174880. sin embargo. el casco no me lo permitía. Polvo de Estrellas Alberto Plaza . el olor a su colonia me golpeó. estoy bien. Noches de Fantasía Edward conducía la moto con fuerza y poderío a unos 120 kilómetros por hora. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. —No. Pegué mi cabeza a su fornida espalda. queriendo sentirlo. Edward olí a limpio y cítrico. apreté mi amarré en torno a él—. . Hab la conmigo Isab ella. mientras nos dirigíamos al Suroeste en Broadway hacia Chambers St. yo solo los utilizo para mi diversión. Déjame instalar mis b esos en algún rincón puedes tomar los que quieras no tengas temor. Cualquier distribución. . — — Déjame entrar en tus sueños prepara un lugar ab re las puertas del alma me vengo a quedar y traigo el corazón desnudo. . el cuerpo tibio de Edward me brindaba el confort que necesitaba. copia o plagio del mismo acarrearía las consecuencias penales y administrativas pertinentes. ¿Cuánto tenemos de viaje? .

estaba impaciente. Edward agarró mi muñeca con . manos en el manubrio. no me haga sentir usted como un viejo ya. no —el anciano sonrió con calidez—. zanjeando entre las calles hasta llegar a una hermosa construcción rodeada por columnas de piedras y rejas de hierro. se detuvo en la puerta y un señor de aspecto extranjero salió de una garita al ver llegar la motocicleta. — ¿Mis padres? —Llegaron alrededor de dos horas atrás. también llego el matrimonio Whitlook y sus hermanos —Edward asintió. —Hice lo que me pidió y pude escuchar su sonrisita—. —Gracias Gustavo. Edward paró la moto. —Conozco a Gustavo hace muchísimo tiempo. —Tienes las manos heladas. introdúcelas en los bolsillos de mi chamarra. estoy contigo nena. espero que su estadía en Villa Cullen sea gratificante —volví a sonreír. Edward parqueó la moto y la apagó. deberías aprender de él. —Mucho gusto. frente a ella había dos árboles frondosos y el césped era completamente verde con algunos arbustos. —Hola Gustavo —dijo subiendo una parte de su casco—. me sonrió cálidamente por lo cual hice lo mismo que Edward. nena. solo soy algo friolenta —dije—. parecía cálida. —Eres un pesado. — ¡Joven Edward! —dijo con alegría llegando hacia nosotros. a pesar del casco y los audífonos de éstos. Gustavo solamente. —Bien señorita Bella. vas segura conmigo. quitó el casco de su cabeza. no necesito nada Edward —murmuré. —Edward sonrió pagado de sí mismo. Una hora y treinta y seis minutos después. estábamos pasando el letrero de bienvenida a Rocky Point. y subí la parte del casco que me tapaba el rostro. el mar podía escucharse suavemente y la gente que caminaba. soy Bella —sonreí. ¿lo sabías? —murmuré fingiendo enojo—. era realmente hermosa. el hombre bufó antes de devolverse a la garita. es un buen hombre —me contestó. Edward no había bajado el protector de su rostro así que yo tampoco lo había hecho. ¿podríamos ir más lento? —Es posible… Pero eso sería insultar a Jane. Mientras Edward conducía por el camino empedrado pude ver una casa a lo lejos. aunque ya debería estar acostumbrada a que él iba a seguir diciéndome "nena". Gustavo.—Cuando voy solo me demoro una hora. quizás hoy me demore un poco más. Estaba siendo amable. Me apoyé fuertemente en sus hombros y me bajé del monstruo rojo. deb o ser cuidadoso. El lugar se veía agradable. lo lamento. —Lo sentí apretar el acelerador y me dediqué a observar por donde pasábamos. minutos después las rejas de hierro se abrían. Edward bajó la velocidad al entrar a la localidad. señorita Swan. —Apóyate en mis hombros y baja de la moto. solo que yo odio los guantes. son noventa y cuatro millas. —Estoy bien. en una hora y media o máximo dos estaremos en Rocky Point. ella es la señorita Isabella Swan —agradecí cuando no me presento como su novia. de dos plantas en color gris ahumado y ventanas y puertas en blanco. siempre bromeo con él. tocó mis manos con las suyas—.Edward. —Estoy segura. —Sabes que puedo decirle a Koure que estás coqueteando con la señorita. bajando uno de sus pies para equilibrarla. era hermosa. la sentía así. —En ese caso entonces. — No. quiero llegar a conocer a mi nuevo sobrino. Edward. señor Gustavo —extendí mi mano hacia él y la tomó suavemente. ¿Estás segura que no quieres que me detenga en algún autoservicio? —Su voz sonó preocupada. Ya dejó la cabaña como a usted le gusta —musitó el hombre. El hombre de edad avanzada. — ¿A cuántas millas estamos de distancia? —pregunté. Tranquila. un pequeño lugar ubicado en el condado de Suffolk. bajando el soporte y estabilizándola. No lo recuerdo bien. moviéndola de un lado a otro y pasando la mano por su jodido y sensual cabello cobre. nena —bufé. conozco el camino como conozco tu cuerpo. ¿cómo está Koure? —Perfecta. —Si no estoy mal. Debí haber pensado en eso.

imagino que usarás la cabaña. no lo hagas —murmuró Edward pasando sus dedos por el rostro de su madre. Edward —expresó Carlisle —Está bien —dijo Edward con desgano—. —Siempre hago las cosas lo mejor que puedo. así que prepárate para que te bese cuando me provoque y pellizque tu trasero cuando me den ganas. y algo dentro de mí gimió con tristeza. —Me besaste anoche. dile a Gustavo que lo lleve a la cabaña. —Gracias. Hijo. en su mirada cruzo un sentimiento insondable—. Bella —sonrió. nunca pude rozar de manera tierna su rostro. no somos nada. Dime que al menos no manejo como loco. a unos cuantos metros estaba una casa pequeña pero aparentemente acogedora. su mano descansaba en mi espalda baja y Ness iba amarrada a mí como un monito araña. me gustaría hablar contigo una vez hayas dejado a Isa… Bella instalada. —El hombre asintió—. —Con permiso —dije a Esme y a Carlisle. salimos a un patio y caminamos por un senderito empedrado. me guió por la casa. jamás mi madre me miró así. si nos toca "fingir" voy a hacerlo bien. su cabecita descansaba en mi hombro y tenía el dedo en la boca. Rosalie. La casa de Edward era deslumbrante. Solo tendremos que fingir delante de tu familia —musité en voz baja. miré a Esme que veía como su esposo y su hijo hablaban como en claves y tenía un gesto de súplica y espera. —Fingí enojarme. Isabella. que venía tallándose sus ojitos. los acabados eran perfectos y elegantes.su mano y bajó de la moto atrayéndome hacia él. rodeada de césped verde y varios árboles. Esme. —Su respuesta fue tajante. . pero al segundo éstos cambiaron y de nuevo a burlones y maliciosos. no tienes por qué estar haciéndolo a cada rato. —Cuando lleguen. Carlisle. —Hijo. —Eres mi novia. abriendo suavemente. Hacía mucho tiempo que no te besaba —murmuró cuando me separé de él. la vista era hermosa. besándome suavemente—. era una sonrisa dulce y paternal—. sigo en la misma posición. sus ojitos estaban cerrados pero por su respiración sabía que no estaba dormida. —No te atreverías —lo amenacé. Gracias a Dios. Podía escuchar el mar desde aquí. Esme asintió suavemente y volvió a abrazarlo. solo un momento. tratando de comunicarle algo muy profundo y secreto. la suave voz de Esme Cullen. es normal que te bese —dijo confiado cruzando los brazos a su pecho y recostándose en la moto. era demasiado placentero sentir sus labios contra los míos como para enojarme realmente. señor Cullen —dije débilmente extendiendo los brazos para cargar a Nessie—. —Se ha despertado —dijo llegando a nosotros—. Iba a contestarle algo pero sentí la puerta abrirse y luego. Carlisle y si vamos a hablar de lo mismo. por Dios trajiste a la pobre de Bella en Jane —dijo negando—. la pequeña Vanessa está dormida. —No. Vi como sus ojos se tornaron oscuros e indescifrables. acompáñame nena. había una gran variedad de fotografías en el corredor por el cual Edward me conducía. Ella jamás estuvo para mí. yo jamás vi esa mirada de madre a hijo. —Imaginas bien. Swan —murmuró. —Sabes que amo a Jane —Esme lo abrazó y por un momento. debiste venir en un auto —lo regañó. Pensé que irías a casa por el auto deportivo. Y que sea solo Bella —me entregó a Ness que rápidamente se acurrucó en mí. mientras seguía a Edward. —No me retes. no estoy interesado. esa niña es un amor —dijo Esme sonriendo. —Solo quiero hablar contigo. el clima era agradable y hacía un pequeño deje de sol. Bienvenida. Leah y Jake y el matrimonio Whitlook decidieron dar un paseo por la plaza antes de la cena. —Emmett. la puerta se abrió y Carlisle Cullen salió con mi pioja en brazos. tomó mi mentón y dirigió sus labios a los míos. déjame llegar a la cabaña. llegamos hasta la puerta y Edward introdujo la llave. —Así será entonces. mi niña —negué con la cabeza—. ¿Saben si ha llegado el equipaje? —Debe estar por llegar —inquirió Carlisle.

tomó a Ness de mi cintura y la recostó a su pecho acunándola suavemente. no es necesario. es igual al que está en tu casa. apreté a Ness más a mi cuerpo. Estaba aquí cuando ellos murieron. hicieron que mi vientre bajo se contrajera fuertemente—. la ducha. —Edward hizo un gesto con la nariz. que por un momento pensé que no lo había escuchado bien. una de ella era de Edward podía tener unos siete u ocho años y en otra estaba con Jake. ver el líquido como bajaba por su garganta fue sexy y cuando pensaba que iba a morir. nena —pasó el brazo por su boca. Necesito hacer algo. —Wow. te enseñaré la cabaña —tomó mi mano y miré a Ness—. quizás esta vez pasemos más tiempo allá y solo vendremos a dormir aquí. quitó sus zapatillas Converse rosadas y las dejó al lado de la laptop.—Bienvenida a mi casa. es una de las razones por la . son mis padres. lo necesitaba. Isabella? —Me interrumpió. Rose estaba en medio de ambos y apuntaba los floretes en sus barbillas. la casa grande tiene demasiados recuerdos para mí —murmuró—. había una chimenea pequeña y sobre ella estaba colgado un cuadro exactamente igual al que Edward tenía en su departamento. en donde habían un par de fotografías. —No. —No me mires así. Ven. Te tomaré en la bañera nena. Edward acomodó a Ness en todo el centro de la cama y colocó dos almohadas a su lado. salimos de la habitación y el abrió la puerta de enfrente—. —Justifiqué sin mirarlo a los ojos. —Abrió los estantes dejándome ver infinidades de latas y pastas—. —Supuse que querrías tener algunas. Isabella —murmuró con voz ronca y por instinto. un poco de cerveza se deslizó por la comisura de su boca. me había dado cuenta que lo hacía cuando quería negar algo. — ¿Vamos a quedarnos aquí? —pregunté. tomó todo de mí no lanzarme a él y lamer el líquido amargo de su piel. —Entonces serás un excelente tío —negó con la cabeza e hizo el mismo gesto. los estantes se veían nuevos y estaba separada de la sala por una isleta como la que había en mi departamento. tenía unas puertas grandes para salir al exterior. Vanessa se acomodó en él y nuevamente se perdió en el mundo de los sueños—. dame unos segundos. Edward abrió una de las dos puertas del corredor y entramos a una habitación modernamente equipada. La pequeña sala constaba de un sofá en forma de "L" y dos puff en color blanco encerrando una pequeña mesita de café. Dámela —continuó con los brazos extendidos hacia mí. solo que tenemos la cama ocupada — sonrió burlón y yo tomé un sorbo de mi Pepsi. —Me tendió la lata y la acepté gustosa. un refrigerador y una estufa con horno. como mi pequeño balcón o el de Edward. —Dame a la niña —la voz de Edward me sobresaltó. Simplemente. —Fue al refrigerador y sacó una Pepsi. —Lo vi perderse hacia un pequeño corredor y mi mirada vagó por los rincones de la pequeña casa. cuando mi nena gimió en protesta. Luego de todo lo que hemos vivido. llevándome hasta la cocina—. Este es el baño —observé la tina grande y espaciosa y a un lado. Ven conmigo —tomó mi mano y suspiré fuertemente. el tomó una Heineken y la destapó tomando un sorbo. una cama enorme yacía frente a un televisor plasma de 42 pulgadas y un pequeño teatro en casa. como el baño de su apartamento—. no voy a matarte aquí. —Eso nadie lo sabrá. quitando los residuos de cerveza. —Como si quisieras tirarte sobre mí y violarme. Aunque sé que comeremos en la casa grande. —Solo voy a la casa grande por lo estrictamente necesario cuando estoy aquí. esta propiedad era de ellos. Dejaremos la puerta abierta por si despierta. un closet que iba del suelo al techo y un pequeño estante con libros empotrado a la pared debajo de una mesa donde reposaba una laptop. quizás no quería tener hijos. Di la vuelta y salí de la cocina. Era en color negro. —Estoy bien. era de madera al igual que el cielo raso y como en la sala había un ventanal con el cual podías salir afuera a un pequeño balcón. No lo seré —murmuró tan bajo. —Haló mi mano y lo seguí. El suelo. no está dormida aún. dalo por hecho. Caminé hasta llegar a la pequeña cocina que contaba con lo básico. pasando saliva fuertemente mientras él asentía. siguiéndolo con pasos pesados. hablé con Koure ayer para que surtiera los estantes. —Las imágenes que se agolparon en mi cabeza. nena. a su lado una pila de DVD's y Blue Ray. como el de la sala. —Edward. ¿verdad? —Sí. —Ese cuadro —dije cuando sentí su presencia en mi espalda—. se había quitado la chaqueta y estaba solo en los vaqueros y el suéter gris—. — ¿Cómo? —pregunté fingiendo demencia. Ven —tiró de mí. créeme no pondría resistencia. ponte cómoda. alzando una de sus cejas—. Estoy segura que en la casa… — ¿Estás nerviosa. le faltaban dos dientes y estaban vestidos de esgrimistas. serás un buen padre algún día.

por el amor de Cristo. eres fácil de reemplazar —susurré en voz baja y él sonrió.. . retirando su dedo de mi interior y haciéndome votar todo el aire de mis pulmones. antes de soltar el botón de mi pantalón e introducirla con maestría hasta acariciar mi sexo sobre la tela de encaje de mis bragas—. sólo deseaba correr y no sentir que lo deseaba con todo mi cuerpo y que aquel deseo casi asfixiante. Elizabeth me amaba. me quedo en esta cabaña. —Al parecer. lamiendo y succionando con cuidado. La punta de su dedo entró en mí y exhalé fuertemente. pero no que la extrañara —musitó y tomó mi mano—. Lamento molestarlo. extendió una de sus manos hacia mí y la tomé dando una larga respiración. en el camino le había extendido los brazos para cargarla pero ella se abrazo al cuello de Edward. —Edward inspiró profundamente.cual cuando vengo. mientras observaba el mar desde allí. tú lo haces ver hermoso.. La mandé a construir antes de cumplir dieciocho años y vendí la casa grande a Carlisle. Quieren que nos reunamos con ellos para cenar —me giré para verlo. Jake y su esposa estaban ahí. Alice. Ness se había despertado. La arenilla blanca. ella y su amor infinito hicieron que Elizabeth quedara en mi corazón.. en las noches ella me arrullaba hasta dormirme. Emmett. mi única defensa contra él era ser irónica. "Entiéndelo nena. Isabella —musitó besando mi cuello. Sé parte de mi fantasía. abrió el ventanal y me guió hasta quedar en el barandal de madera. sin madre y sin… —Esmerald fue más que una madre para mí. —Mamii… —mi pequeña extendió sus bracitos a Alice. Deseaba no tener mi piel ardiendo. pero Jasper negó serio y se levantó para sacarla de los brazos de Edward. Quiero que sientas lo que significa el placer extremo y la paz absoluta. Esme hacía lo mismo una vez que salí del lugar de paso al que me llevaron. Ness. es lo poco que recuerdo. abre los ojos y mira frente de ti. hasta llegar a la casa. Sé lo que es vivir sin una figura paterna. era un pequeño paraíso. Ella es mi madre a efectos técnicos. —Edward. Bella. — ¿Quieres cogerme viendo el atardecer? —No supe como mi voz salió. Edward —susurré. Entrégate a mí. —Es muy hermoso —murmuró— pero no lo es tanto. Edward. estaba cediendo una vez más. Jasper. —Ed… —expulse sin aliento mientras sentía sus manos colarse por debajo de mi suéter.. Después —sentenció. él me mostraba que mi cuerpo respondía a su toque. mientras apretaba mi pezón entre su índice y pulgar. los demás han llegado —su voz fue suave y aterciopelada—. —No. el cielo se teñía de azul. nena. pero todo se fue al caño cuando sentimos como la puerta de la cabaña era abierta. una mano en su espalda y la otra bajo sus piernas. temblaba levemente pegada a su cuerpo. Isabella. Quiero que veas algo — sorteó el sofá y la pequeña mesita. Por favor. lo sentí hablar con Gustavo un momento pero no podía despegarme de mi lugar. —Déjalo en la habitación Gustavo —soltó mi pecho y sacó sus manos de mi cuerpo manteniéndome pegada a él e inhalando fuertemente—. anaranjado y gris. mi cuerpo entero tembló ante la sutil caricia y creí desfallecer cuando sus labios atraparon el lóbulo de mi oreja. estaba atardeciendo. si cerraba los ojos podía ver su forma dura y ardiente. Al llegar a la sala. soy irresistib le. ha llegado su equipaje.. Isabella. quizás hasta grosera. Edward acarició mi clítoris y me estremecí completamente entorno a él. el viento creando pequeñas olas. —Una de sus manos atrapó mi pecho con alevosía y la otra acarició mi vientre. — ¿qué suplicaba? No lo sabía. —Oh. ninguna mujer quiere salir de mis b razos" había dicho cuando le di un codazo en su costado. tenía a Ness en su regazo. —Lo siento. cuando uno de sus dedos acarició mis labios íntimos—. —Me removí incómoda pero Edward ya me había encarcelado entre él y el barandal de madera. mis sentidos afinados y en sincronía con Edward. Caminamos por el sendero empedrado. el sonrió burlón dándome una de esas sonrisitas torcidas que hacían temblar mis bragas. tanteó con suavidad mi entrada. Fue Esme la que celebró mis victorias y me dio su apoyo. Rose.. —Está dormida. alejándose de mí y entrando a la casa. —Estamos solos nena. tenía sus labios en mi cuello. podía sentir su barra de titanio lista para mí. —Es hermoso —dije quedamente. estaba también en consonancia con algo más profundo. tenía el corazón demasiado acelerado y las manos firmes en el barandal—. —Joven Edward —Mi cuerpo se tensó completamente cuando escuche la voz de Gustavo—.

de un momento a otro. Rose me había dicho que tomara el pasillo y luego cruzara hacia la izquierda subiendo las escaleras. a pesar de no haber cruzado palabra. cariño —volvió a mi oreja. —Vuelvo enseguida —murmuró Edward antes de caminar en dirección a lo que supuse era el estudio. — ¿Qué es lo que quieres con Edward? —preguntó tajante y la miré sin entender. era divertida. no que dicen las revistas —escupió—. era mi nulo talento para mentir. con un dejo malicioso en su cara—. Rose era sencilla —otra de sus muchas cualidades y parecía tener bastantes—. una mujer que no se muriese por el todo poderoso sexy cabrón era algo refrescante. es quisquillosa. no se cual es su secreto —señaló a Jake que. algo dentro de mí se regocijó. Está contigo. hermano! —Jake llegó hasta nosotros dándole una palmada a Edward en el hombro—.. llegué rápidamente ahí pero a mitad de las escaleras me encontré con Leah que venía bajando. Jasper se les unió y Emmett sirvió de juez. si Edward tenía algo claro con respecto a mí. siempre ha sido un cabrón con las mujeres. era hermosa pero no fría como la mayoría de las mujeres bendecidas con el don de la belleza. Leah era fuerte. —Si estás buscando a Edward. segundos antes trataba de pintarse sus uñas de un rosa pálido. Hacían una linda pareja. a él le gustan las estúpidas sin consciencia. respirando sobre ella—. —No es nada Rose. No había rastros de la mujer fría y arrogante que parecía ser. —Mis ojos la rehuían con terror. aún está reunido con Carlisle y Esme —murmuró con desdén.. necesitamos un juez y Jasper teme por su vida. Jake y Emmett me hacían recordar a la película "Son como niños" de Adan Sandler. —musitó Edward. Estaba a punto de ganarle a Emmett en un juego de vencidas. Edward. él se acercó para darme un beso pero por el rabillo del ojo vi a Alice arquear una ceja. —Te estoy preguntando qué quieres tú con él. salió en las revistas y no huyó. Papá y Esme te esperan en el estudio. —No te dejes intimidar. No creo que seas novia de Edward. No sabes fingir y ella es astuta. Estarás bien —susurró y lo miré sin entender. —Y supongo que como tú lo conoces bien sabes perfectamente cuál es el tipo de mujeres que Edward prefiere — levanté una de mis cejas. sólo actuaba —me susurró en el oído. —Nada. al ser uno de los socios con mas acciones. Mi cuerpo entero se contrajo y me obligué a relajarme. lo sentí como una caricia—. por lo cual decidí ir al tocador un momento.— ¡Qué bueno que llegas. por lo que me separé un poco. No te quedes sola con Leah. me senté al lado de Alice que hablaba animadamente con Rosalie acerca de la última colección de algún diseñador famoso. siempre me entero.. Luego de un momento bastante largo. —Edward no puede —habló Rose levantando la cabeza. No lo soy. Mi "novio" le dedicó a su cuñada una mirada de reto. debo tomar de decisiones que no deseo ni me interesa hacer. no la voy a asustar. que no lo reten. Jake. discreta. —Solo busco el baño —dije sin mirarla a los ojos. Emmett y Jasper se trasladaron a una pequeña mesa que había cerca a una de las ventanas. y tenía toda la razón. yo no era una mujer miedosa. mirada que ambos sostuvieron por unos segundos. había borrado de su cara el gesto juguetón para mirar a Edward con tensión— pero me enteraré. sólo son problemas con la compañía. Ness andaba detrás de Freya y Leah no había aparecido. ella me dio las indicaciones para llegar. cosa que no entiendo —bufó Leah con fastidio. —Las revistas dicen que somos novios y. ¡no señor! —Por supuesto. — ¡Hey!— fue el grito de la mujer—.. Leah se levantó del lado de Rose y la vi caminar en la dirección que Edward había tomado. ambos tenían actitudes infantiles y ninguno de los dos quería perder. soltando mi mano y agarrando mis mejillas—. . —Emmett la atrajo a él y beso su cabeza. ¡diablos! Iba a seguir mi camino pero la mano de Leah cerró su amarre sobre mi brazo. nada que ver con lo que mostraba al exterior. — ¿Que estás haciendo? —dije solo para él. y no eres su tipo. luego de preguntarle a Rose. era una excelente conductora de radio una modelo preciosa y una muy buena reportera. ¡carajo! No me iba a dejar. ella y Alice estaban planeando la tortura que sería la dichosa entrevista. Leah me había parecido una buena persona las dos veces que nos habíamos visto. mujeres que él pueda dejar rápido.

frente al baño. Lo conozco muy bien. era una de las razones por las cuales mis gorras eran mis mejores amigas. para él todo es un juego. Si me disculpas. su cabello estaba mucho más revuelto. también busqué entre mis bolsillos una goma y decidí al final amarrarme el cabello. nadie va a creernos. demasiado bien. Porque la única que podía tener un mal concepto de él era yo. de verdad necesito encontrar el baño. —Leah y yo solo conversábamos —le dije encogiéndome de hombros. estamos conociéndonos nada más. porque no me conoces —solté mi mano de su amarre—. Edward no es como Jake. Isabella. él me observó sin decir nada. —Exacto —sonrió con suficiencia. la vena en su frente parecía querer hacer erupción. Leah es Leah… algo tuvo que decirte. Leah —dije empezando a subir los escalones. No espero nada de Edward. Pareces inteligente como para pretender que él cambie algún día. —Esto está mal —musité—.. —Bueno. es normal que conozcas a Edward pero según tú. lo que me decía que había pasado las manos muchas veces por él además. Isabella Swan. —Ya te dije. solo hablábamos. con los brazos cruzados en su pecho. —Lo mismo digo. —Quiero saber ¿qué fue lo que sucedió con Leah? —inquirió en voz baja. Un momento. así que caminé directamente hasta llegar al que creía era el baño que afortunadamente. —Él se acercó y yo retrocedí. ¿cuál es mi tipo si se puede saber? —Leah sonrió de manera maliciosa.aquellas mujeres que no tengan tu tipo. Solo tenías que ver tu rostro para saber que no estaba siendo amable. mientras que se escucha un perro ladrar en el jardín. siempre se veía desordenado como si nunca lo peinara. Fue un placer conocerte verdaderamente. — ¿Yo? —soltó la carcajada—. No te equivoques. sus ojos se enfocaron en los míos. tienes razón en algo. —Así que eso fue lo que te dijo. Abrí el lavado y mojé mis manos lavándome la cara. —Ok me había equivocado. sé lo que quiero pero conozco mujeres que son de tu tipo. pero no era tanto por la suficiencia de Leah. lo estaba dudando.. —No soy estúpido Bella. la televisión encendida… Ese es tú tipo y Edward es de los hombres que huye de eso. Me miré en el espejo y traté de arreglar mi cabello con mis manos. Jamás Isabella. sino porque ella parecía tener un muy mal concepto de Edward y eso de una manera que yo no entendía. dependencia y hogar caliente con lindas chimeneas y pasteles de chocolate. "Es hora de la función Bells" me dije a mí misma abriendo la puerta para salir. él nunca se entrega. ¿no es así? Leah es complicada. eso me sonó a un halago ¡para mí! Qué mujer bipolar. una vez que entras en confianza ella… . mujeres a las que Edward le perdió el gusto cuando se dio cuenta que soñaban con el perfecto cuento de hadas. Las que gritan amor. me hacía rabiar. y en ese momento y con lo dulce y tierno que había sido. estás muy equivocada conmigo —susurré negando con la cabeza—. — ¿Sucede algo? —La voz de Edward nos sobresalto a las dos. aún parecía enojado. al parecer Leah no era tan buena persona y me empezaba a incomodar su franqueza. mujeres a las que Edward le partió el corazoncillo de porcelana cuando las dejó. él parecía enojado. —Mmm… ¿Mujeres huecas y que solo piensen con lo que tienen en la entrepierna? —Estaba disgustada. sí era. —No Leah. las revistas hablan mucho. —Tú eres de las mujeres de las cuales los hombres se enamoran locamente. —Solo hablábamos —musitó con voz baja—. — ¿Fuiste su amante? —¡Dios!. solo pensaba en que me dijera que no. — ¿Leah? —miró a su cuñada fijamente. Edward estaba apoyado en la pared. dejando que mi espalda se pegara a la puerta y encerrándome entre sus brazos. cuando pasé por el lado Edward.

era como si toda su rabia la estuviera volcando en ese beso. Mira —limpié mis manos en mis vaqueros—… soy algo negativa. —Esto no es fácil para mí. Esto es un fraude All y tengo miedo —murmuré. Edward respiraba igual de pesado que yo. Edward bajó como un toro viendo rojo. ¡Podrías por favor voltearte y mirarme por un demonio! Intento hablar contigo. y Ali me abrazó nuevamente. es mi carrera la que está en juego. estaba de espalda. mordía y jalaba violentamente. ¿Qué sucedió Bells?. mi corazón latía frenéticamente y mis pulmones luchaban por aire. Negué con la cabeza y me alejé de él. así que ve a buscarlo. ¿vale?. había anochecido y hacía algo de frío. logrando que él se separase de mí. pero no te haría daño Isabella. Esme dice que debe estar detrás de la cabaña en el pequeño acantilado. esta necesidad de devorarse. —Soy yo —dije pero aún así. No solo "Atada" está en juego. soy ególatra y mujeriego. que no funcionó. No cuando tú me gustas. . lamió. no era posible que ese hombre estuviese triste por una discusión sin sentido. Carlisle y Esme bajaron minutos después. me dejé arrastrar fácilmente. Isabella. lo tuyo. —No Edward. apreté las manos en puños y lo empujé con todas mis fuerzas. hasta que se baje el telón. nada más. debes hacerlo —señaló Alice. Edward. lo nuestro —me corregí— es química. apreté mis manos a su pecho intentando apartarlo pero él era fuerte. Edward Cullen —dije sintiendo mis labios hinchados—. —Edward tiró la última piedra que había en su mano y limpió sus manos en sus vaqueros antes de acercarse—. Silencio total. llegue más cerca de él y lo vi agacharse a tomar unas piedrillas y luego arrojarlas desde allí hasta el mar. esta sensación de que entre ambos un algo irremediable ocurriera. Para el lunes. Uno escrito y uno verbal. mi cuerpo reclamaba por oxígeno. Con la entrevista de mañana no quedarán dudas que su amor es "real" —dijo entre comillas—. así que la función debe continuar y. — ¿Estás bien? —Alice me abrazó tan pronto abrí la puerta—. él no se volteó—. ¿Porqué entre él y yo existía esta necesidad? El sexo no es así. No cuando estoy diciendo la verdad. Alice volvió a la sala y yo caminé en dirección a la cabaña. ya te montaste en este barco. mucho más carnal. no a propósito —tomó mi rostro entre sus manos—. ambos estábamos jadeantes y nos mirábamos sin decir nada —Nunca vuelvas a besarme así. Solo queda mes y medio y podrán alegrar que habían diferencias. no es este sentimiento de desgarramiento. no va a venir.—Edward. —Déjenme solo —murmuró sin voltearse cuando pisé una pequeña rama. estamos muy claro sobre por qué hacemos todo esto. no vuelvas a decirme que algo que yo haga pueda dañarte porque sabes que no es así —inspiró profundamente antes de girarse y bajar las escaleras de dos en dos. no puedes hacer nada más muñeca. debes ser la novia del soltero de oro de Nueva York. Esa mujer habla de Edward como si fuese a desaparecer en algún momento. pero no podemos echarnos para atrás ahora. —Discutimos. azotó la puerta tan fuerte que temimos por la estabilidad de la casa. sin algún atisbo de la dulzura que había mostrado en los últimos días. absorbiendo mis jadeos cuando su cuerpo se junto al mío. ¿sí? No soy muy buena mintiendo y no puedo negarte que algo de esto sale mal. lamento haber actuado como lo hice. sólo el sonido del océano golpeando los acantilados—. yo no te gusto. sino tu carrera como escritora. está en mí —no se giró—. Tú me estás enseñando acerca del sexo y yo me estoy aprovechado de ello para que "Atada" sea un… —Edward unió sus labios a los míos silenciándome con fuerza y deseo. lo nuestro no es real. tu rostro y el de él estarán en todos los puestos de revistas como la historia de amor perfecta y debes empezar por ahora. —Actuar Isabella. El beso se volvió más furioso. sé que no es tu fuerte pero por tu carrera. succionó y mordisqueo mis labios fuertemente. Edward sometió mi lengua. —Lo he notado —dije respirando fuertemente. sentí que tocaron la puerta y me levanté para abrir. Mi nombre… —Tienes que confiar en mí. —Tú y yo tenemos un trato. Jake iba a ir por él pero al ver que no bajabas dedujeron que habían discutido y Esme cree que si tú no vas por él. Además. —Bells. Él se giró y en su mirada vi tristeza… algo que no entendía. Bajamos las escaleras juntas. Sé que he sido un maldito cabrón. Bordeé el lugar hasta ver la figura de Edward. no estamos enamorados —iba a hablar pero no lo dejé—. Volví a entrar al baño y me senté por no sé cuánto tiempo en el retrete. es placer y gozo.

todos abrimos los ojos y sentí la lágrima descender por mi mejilla. no había probado bocado desde el desayuno. Edward apretó mi mano fuertemente cuando lo incluí a él en la oración. bendijo a cada miembro de la mesa y agradeció a Dios por la excelente vida que había gozado hasta el momento y lo que le quedaba. Esme limpió sus lágrimas y cada quien pasó su plato para que Edward colocara la porción de carne blanca. Era como si algo turbio y oscuro se deslizara entre todos. Emmett puso su gesto más serio mientras bendecía los alimentos. abrí mis ojos un momento para ver a Leah acariciando su vientre plano. todo con Edward era mi primera vez: una enseñanza. Regresamos a la casa Cullen tomados de la mano y Carlisle ordenó a Gustavo que Koure sirviera la cena. Jake me abrazó. no era muy creyente pero aún así incliné mi rostro y cerré los ojos en señal de respeto. Edward se sentó en la mesa y Carlisle se levantó de su silla para bendecir los alimentos. mientras la brisa fría nos envolvía y los grillos chillaban a nuestro alrededor su canción monótona. no te estoy preguntando ni pidiendo permiso. El contacto tibio de sus labios al unirse a los míos me lo impidió. la ensalada verde y la salsa de arándanos que acompañaron al pavo. —Lamento lo del beso. era como si aquello fuese mi primera cena de acción de gracias. mi mente de escritora siempre alerta deseaba saber qué existía allí. deseó un futuro brillante para su sobrino no nato y éxitos para mis futuros proyectos. accedí fácilmente y nos besamos sin pausas. sonaba como si unas palabras quisieran salir de su boca y no fuese capaz de pronunciarlas. en algún momento de su oración. Varias chicas empezaron a traer la cena. usé mis dotes de escritora para hacer una oración decente. —Su mano libre tomó mi mentón pasando su dedo por mis labios. Él fue el siguiente. escuchando las olas violentas. Esme agradeció por sus hijos y pidió bendiciones para las personas que los acompañaban en la mesa y la tercera generación de los Cullen. Carlisle se sentó en la cabeza de la mesa. Jasper en el otro extremo de la mesa cerca de Alice y la sillita portable para niños de Ness. Mis manos se anudaron a su cuello empinándome hacia él y Edward se levantó. fue un beso deseoso pero ya no con la misma fuerza que minutos atrás. por ser el mayor de los tres hijos. todo olía delicioso y mi estómago gruñó en protesta. un sentir de algo que nunca había experimentado. Leah y Jake complementaron su oración. Ali pidió por su familia y por el éxito de nuestras carreras. cuando fue mi turno. Edward se disculpó para lavarse las manos y antes de irse dio un beso en el tope de mi cabeza. los azules eléctricos de Carlisle parecían contener apesadumbrados pensamientos. a su derecha estaba Esme y luego Rosalie y Emmett. voy a besarte porque quiero hacerlo. Cuando pronunció el suave amén. — Olvidémoslo… —Quiero besarte… —murmuró suavemente. Esme me ubicó al lado de la silla de Edward junto con Jake y Leah. —Edward… —Bella —se agachó un poco dejando nuestros rostros juntos—. Charles no celebraba estas fechas. simplemente había aparecido en mis pensamientos cuando estaba por terminar. y algo extraño vi en ellas. exquisito. Alice a su izquierda. por los amigos que lo acompañaban hoy en día. él no creía en nada y yo me había acostumbrado a no celebrarlas. ya van a servir la cena. negó con la cabeza y tomó mi mano suavemente. —Mmm… —dije sin poder evitarlo. estaban deliciosos. la comida en sí fue . Jake evitaba a toda costa las lágrimas y Carlisle acariciaba la mano de su esposa mientras palmeaba la de Edward suavemente. —Tu madre pregunta por ti. suspiró fuertemente antes de dar gracias por la maravillosa familia que le había tocado. sentí su voz quebrarse y apretar su amarre en mi mano. Rosalie dio gracias por el año que trascurría y pidió por el nuevo año. había una silla vacía correspondiente a Edward. El puré. Carlisle tendió los cuchillos a Edward para que cortara el pavo que adornaba la mitad de la mesa. Jasper agradeció por los alimentos y pidió bendiciones para la familia Cullen y su familia. los ojos dulces de la matriarca estaban tristes y. algo se removió dentro de mí. empujándome hacia el comedor sin importar la mirada de su esposa. simplemente quiero hacerlo —iba a protestar pero no pude hacerlo. ¿por qué lo hice? No lo sabía. Por un momento dirigí mi mirada a la madre y al padre de los Cullen. la limpié rápidamente pues no quería que nadie lo notase pero no era la única que lo hacía. apresándome por las caderas y pidiendo permiso para invadir mi boca. a pesar de que Alice y Jazz me invitaban a cenar con ellos ese día. Esme estaba prácticamente desecha en llanto. finas hierbas mezcladas dándole ese sabor inconfundible a algo casero.—Bella… —El sonido de mi nombre fue diferente en ese momento. —Edward suspiró fuertemente y yo extendí mi mano para que él la tomara. Sabía exactamente igual como olía. qué pensaban y porqué ambos hacían el ritual de la servida de la cena de manera casi religiosa.

Leah argumentó sentirse fatigada. ¡Jesús bendito!. pequeña. Digo. estaban a la deriva.. este hombre era insaciable. —Tu sofá se ve cómodo. — ¿Rose. estaba quedándome dormida al lado de Edward cuando sentí sus labios posarse en mi frente. yo podía sentir que mi vida y toda mi existencia. no seas estúpida —murmuró cuando iba a salir—. mientras veíamos una película en el salón de cine de la casa Cullen.. —Su lengua paseó torturantemente y me rendí. —sentí murmurar a alguien. yo. nena. Es una jodida estupidez que quieras dormir en el sofá cuando llevamos más de un mes durmiendo juntos. —No tengo que dormir contigo. eso no te va —descruzó mis brazos bajando la polera del pijama con gran facilidad y cubriendo mis pechos con sus manos—. —Despierta para mí. Un suave jadeo brotó de mi cuerpo. Sab ías a lo que venías. ¡Dios mío jamás en mi vida podría estar preparada para verlo completamente desnudo! Cuando quise reaccionar al trance que me generaba su cuerpo. —Bella. caminamos en la cabaña. que tengas buena noche. Genial. La encerré en el mismo cuarto oscuro. sentí como volvían a tocarme y mi cuerpo entero tembló. —Su voz fue baja.. —Demasiada ropa.. él ya estaba a unos centímetros de mí—. —Mi familia —interrumpió. haciendo reír a cada integrante de la mesa. —Sus manos se deslizaron por mis hombros desnudos y me golpeé mentalmente por no haber traído más que un miserable short y una camisa de tiras. ¡Dios! ¿Cómo pude ser tan . existían otras cosas. Edward se veía cansado.. Imaginé que era por el viaje. cuando Edward bajó una de las tiras de mi camisa. ¡hazme más fuerte. Me metí al baño para colocarme la pijama. Ven a la cama ahora —sentenció. cosas que con el pasar de los días se hacían más importantes entre él y yo: mirar la Tv. Creo que tú y yo dejamos inconcluso algo esta tarde. estábamos solos y la pantalla mostraba los créditos de la película. como siempre—… está a más de un metro de distancia —se levantó de la cama y por un momento mis pulmones dejaron de ejercer su trabajo. —Creo que es hora de marcharnos también —murmuró en mi oído. Isabella. Por aquellos minutos que eran eternos entre ambos.. entre a la habitación para dejar mi ropa sobre la maleta y vi a Edward entre las sabanas. al final de los pasillos de mi mente. voy a torturarte hasta que pidas clemencia. ahora no te pongas remilgada.. Edward. mientras él torturaba de forma gloriosa cada parte de mi cuerpo. Si no despiertas. Edward. aún sin correrse. no era la primera vez que me despertaba así. Isabella Swan estaba segura y protegida. en algún momento tenía que cansarse. Edward pasó su barba por la sensible piel de mi sexo—. tu familia. empezaba a darme cuenta como el sexo era sólo un escalón en las relaciones afectivas. preciosa —deslizó el otro tirante y agarré la tela a mis pechos—. la voz había decidido aparecer. razón por la cual ella y Jake también se retiraron temprano.un gran manjar y para terminar pie de manzana acaramelada. era arrastrada hasta una playa desconocida y allí en el calor de la piel de Edward Cullen. comer juntos. . cepillarnos los dientes en el mismo baño. . Emm?— pregunté por nuestros unicos acompañantes —Acaban de irse —me ayudó a ponerme en pie y juntos. ronca… tan malditamente sensual que sentí como mi entrepierna se humedecía. joder! Cuando los labios de Edward tocaron los míos. . Poco a poco la sensación de intimidad que se estaba construyendo entre nosotros era agobiante. mi bandera de tregua erótica se fue al caño y perdí por noqueada. — ¿A dónde vas? —preguntó desconcertado. dormir… simplemente. Edward subió una de mis piernas a su hombro. Cuando la noche cayó completamente. dormir. Alice y Leah repitieron postre alegando que los bebes comían más. cerní las piernas entorno a sus hombros y apreté sus cabellos exigiendo más. además. Alice y Jasper se habían disculpado casi dos horas después de la cena.. tragué saliva pesadamente antes de tomar una almohada.

cuando Edward bajaba la palanca. propuso una ducha pero negué antes que me atrapase. Edward salió del corredor con unos vaqueros de cintura baja y un suéter blanco cuello en "V". eran analgésicos. apreté el estómago dispuesta a entrar. con mucha dificultad los tomó y luego se recostó un par de minutos después estaba completamente dormido. por favor dime ¡hola! . pero no. en este momento no puedo atenderte. lo esperé en la pequeña sala mientras tomaba un refresco. Esme leía un libro. algo en mi corazón se tensó al verlo así… vulnerable. eso intentó—. —Estoy bien. no necesito público. tomaba mi alma. Como él me había dicho. mientras me bañaba. saqué mi celular y le marqué a Bree. me di un baño rápido y me coloqué un short de jeans. la cena de ayer fue mucho para mí podrido estómago — busqué entre su maleta rápidamente. tomé su laptop de la mesa de computo y las cajas del maletín: nada del otro mundo. Estoy bien… Esto es normal. también era el mío. Él me penetraba no sólo físicamente.. —Edward. su frente estaba recostada en el toilette y respiraba entrecortado. —Soy Bree. mezclado con su sudor y el inconfundible olor del sexo. no debí comer tanto anoche —musitó en tono de broma o al menos. Isabella —abrió sus ojos y pude ver que no lo estaba. ser una mujer atada de todas las formas posibles. Y no. no era posible. sabiendo yo que mi placer agónico. no me gustaba nada. —La verde y la blanca. estaba helado y demasiado pálido. decidimos bajar a la playa. en la noche habíamos estado juntos pero él me había dado placer hasta casi enloquecer mientras que él se abstenía. Emmett. extrañaba a esa enana desagradecida. no sabía cuántas horas llevábamos en eso. fuertes sonidos y me levanté desorientada. mi mente y mis sentidos. Me había hecho un emparedado de queso y jamón mientras él dormía. — Se me estrujó un poco el pecho al escuchar su buzón de voz. me ayudaran a sentirme mejor. Edward cayó a mi lado como peso muerto luego de correrse.su malestar se había ido dejándome algo más tranquila. nena —tomé los dos comprimidos y volé a la cocina buscando un vaso con agua y regresando a la habitación. —Edward… —Vete —lo sentí vomitar aún más violentamente y mi estómago se tensó—. lo vi respirar profundamente antes de apretar su cabeza. Juntos fuimos a la habitación y lo dejé que se recostase en la cama. ¿necesitas que vaya por Carlisle? —pregunté. —Iré por Carlisle —dije buscando mi pijama. Jasper. cuando digo los chicos. mi corazón.ingenua y tonta? Creer que ser el juguete sexual de ese hombre sería simple. no sabía qué horas eran pero tampoco me importaba. enrollé la sábana a mi cuerpo y me levanté lo más rápido que pude hasta llegar al baño. escuchándolo vomitar nuevamente. La gran cantidad de medicamentos que había en la maleta de Edward. mientras sus fuertes brazos me apretaban a él. ¿cuál de todas estas cajas es? —pregunté sacando los medicamentos. me atrajo a su cuerpo y me aferré a él enredando mis piernas entre las suyas. Estoy acostumbrado a comer comida chatarra. él respiraba cerca de mí y yo entendí que su oxígeno. —No. — ¿Estás bien?. era un erotismo del corazón. digestivos y unos comprimidos para la presión. déjame un mensaje y te llamo. Cristo. estaba sola en la cama y los sonidos que escuchaba eran arcadas. Respiré el aroma natural de su piel. Busca entre mi equipaje la caja verde con blanco y pásame un analgésico. —Su vómito cesó un poco e iba a entrar al baño cuando lo sentí nuevamente. Edward era hipertenso. se veían profundos y cristalinos. era el de él. Edward estuvo dormido un par de horas. me refiero a Carlisle. estaba siendo tomada por la presencia y existencia de aquel hermoso y misterioso ser humano. Ahora parecía estar satisfecho. era mucho más. una camiseta suelta y mis Converse pero. Jake. Alice y Leah hablaban de bebés. no lo era. encadenarme hasta dejar de respirar.. Escuché sonidos. Rose y Edward. escuchando el irregular latido de su corazón caí en una duermevela tranquila. el verde estaba muerto y no centelleante como era normal en él—. no había esa vivacidad. solo esperaba que mi corazón soportara el golpe cuando estos tres meses acabaran. busqué entre su equipaje y saqué uno de sus bóxer y los puse cerca para que cuando él despertara los viera. al parecer. lo ayudé a levantarse y él abrió la llave del lavado para lavarse la boca. algo me daba vueltas. soy Bella. mientras los chicos jugaban Futbol con una vieja pelota hecha de trapo y. —Bree. una es un digestivo y la otra es un analgésico. aún no pasaba de medio día cuando se despertó. porque su aire se iría pronto y yo debería reaprender a vivir. Luego del almuerzo.

Es un amor bonito el que él y Megan tienen. enseñándome lo que estaba leyendo.. — ¿Es del genero erótico no? —La miré sin saber qué decirle—. iba a preguntarle qué pasaba pero en ese momento Edward anotó un gol en vez de dejar que sus hermanos cayesen sobre él.. si Edward confía en ti yo lo haré. Edward se alejaría de nosotras y no sabía qué tanto podría afectar eso a Bree. viendo la escena: Rosalie llenaba de arena a los dos hermanos. —Hacían eso de niños —dijo. ya no quería matarme. tímido y caballeroso. me preparé para una conversación con mi "suegra" pero ella no dijo nada. asociando a Edward con el niño pelo zanahoria y tierno de la fotografía de su casa—. — ¡Diablos! ¿Qué le decía? No quería que creyera que estaba utilizando a su hijo. "Tentación"—. se llevaban muy bien. —Ya va a comenzar. me hacía sonrojar hasta los cabellos. Emmett tomaría las fotos mientras que Alice y Rose habían decidido que sería en la pequeña cabaña de Edward. eres sexólogo no dentista —murmuró burlón. Isabella.. pero a todos los amo como si lo hubiese hecho. Estaba perdida. . ¿Edward te está ayudando con este nuevo libro verdad? —Yo. Ninguno de los tres los parí. el silencio que nos absorbió no me gustaba para nada—. Habíamos acordado hacer la entrevista el sábado. . ¿Cómo vas con tu libro nuevo? —pregunté Esme. Para el final del día estábamos todos reunidos en el salón de la casa. estoy en los capítulos finales. Jake gritó: — ¡¿Piensas sacarle las caries.Esme se acercó a mí. Es interesante cómo captaste la esencia de Diego —sonreí. se habían casado a escondidas en Las Vegas por eso nadie sabía que la famosa modelo Rosalie Hale —el apellido de su madre—. esos eran caminos espinosos para mí. —Tranquila. hacía unos minutos habíamos hablado con Bree y mi hermana había querido hablar con él. muy perdida. era atento y amable sin dejar de ser el puto cabrón ególatra que yo conocía. Miré a Esme sobre mis gafas de sol.... fue mi momento de morder el labio de Edward haciéndolo sisear y soltándome. Escuchamos un chiflido digno de camionero y luego. tan bien… que estaba empezando a preocuparme. tenía esa mirada que me decía lo que ya yo sabía. para mi cumpleaños Edward me regaló la saga del señor Green. me bajé de su regazo y vi la mirada de Alice en mí. Rose y Emm parecían uno solo metidos en su pequeña burbuja de amor. lo único que te pido es que lo hagas feliz. gracias a él también tengo una gran variedad de libros de esa índole —sonrió avergonzada—. así que al parecer. —Sé que tu madre no estuvo contigo. mientras veíamos a Rose tirarse sobre los dos en la arena—. —Entiendo —fue su turno de murmurar. Gustavo y yo. Traté de alejarme de él. siempre había creído que mi hombre perfecto sería como él. —Rose levantó de las piernas de Emmett justo cuando Edward entraba en la habitación con un refresco para mí. corrió a mi tirándose a mi lado y jalándome sobre él para darme un beso hambriento. Carlisle y Esme se habían retirado temprano ya que querían ir temprano a la plaza del lugar. yo amaba a Diego. —Entiendo. Alice también estaba sentada a su lado. Edward?! Hasta donde sé. me había dado un par de besos más sin importar que su familia nos estuviese observando. Tranquila. había disipado las dudas de su cuñada.. él era fotógrafo y había sido un flechazo a primera vista aunque Rosalie lo había hecho sufrir. . Jasper tenía a Ness dormida en su regazo. en un principio pensaba que eran novios pero no era así. estaba felizmente casada. al parecer. —murmuré. Rose había conocido a Emmett en la universidad. Eran ellos tres versus Carlisle. cuando uno anotaba los otros dos se le tiraban encima—. no me gusta hablar de Renée —zanjé el tema. Leah. Cuando esta mentira acabara. de hecho lo es —susurré— y en cuanto al nuevo libro. pero sus brazos anudados mi cuerpo y hacían imposible que me alejase. Edward se comportaba como un novio devoto. siguió besándome con demencia y caí fácilmente enredando mi lengua en la de él y exigiendo más de lo que ya me daba. el tiempo que dure — repitió las mismas palabras dichas en la inauguración del hotel. —Sí.. el momento se volvió incómodo y pesado. Jake anotó un gol y Edward sonrió montándose en su espalda. ya que habíamos pasado todo el día en el mar y no estábamos muy dispuestos a hacerla. —Esme. . pero conocer a Edward había cambiado mis perspectivas con respeto a los hombres—.

—Mérida es lesbiana —dijo encogiendo los hombros. Aurora. Su renuencia a hacerlo. el único que creía que en verdad eran princesas "Damiselas en apuro" era Walt Disney pero si miras bien. Ella es esclavizada por un hombre poderoso y sólo se salva por el ingenio de una rata de la calle. La sirenita: Sabías que ella cambia drásticamente su apariencia física a fin de ser más atractiva para el hombre. Cenicienta: es salvada de terribles condiciones de vida por un príncipe. la verdad fue mucho más diversión que información. sin ella no puede hablar. — ¡Eres un animal! —chilló Alice. de verdad. De niña. nena? —Se sentó a mi lado. — ¿En qué basas tu teoría. Bella? —me miró—. ganándose un zape de Rose—. la salva con un beso. Una vez más. un objeto sexual. la belleza física. —Mérida no lo hizo —declaré interrumpiéndolo. Que Disney nos colocara un feliz para siempre. ¿para qué le sirve su voz cuando puede tener eso? ¿No. sino porque es hermosa. —Mmm… Sencillo. —Dios Edward. — ¡Qué tienes contra las princesas de Disney! —dijo Alice enojada. o buscaban sexo. escondiendo su cabeza en el pecho de su esposo. Blancanieves: su sexualidad es una amenaza creciente para otra mujer. y cuando Ariel se queja. algo corto debido a que era pregrabado. que aunque acabó con el soldadito. porque es su voz y bueno. El precio es que ella no puede hablar. —Comparto esa noción. Las prefiero rubias. Ok. — ¡Sácame de aquí Jazz! —gritó mi amiga. que es guapo y es moreno y es un príncipe y. mientras todos en la sala reíamos. bebé —musitó como niño. junto a la chimenea tendiéndome el refresco. todas son reprimidas sexuales. mirando que Ness estuviese dormida. Úrsula le dice a Ariel que lo único que necesita para conquistar a un hombre es ser guapa. —Son unas zorras —dijo Edward. El programa fue muy divertido. Ariel… — ¡No te metas con Ariel! —chilló Alice. —Ustedes querían saber. dio un paso más en cuanto a la onda gay vistiéndose de hombre para poder entrar al ejército y haciendo que el mentado soldadito se enamorara de "él" o sea. —Aún no me dices por qué piensas que las princesas son zorras —reiteró Alice. —Leah dio un leve empujón a Jake. y le pide su voz a cambio de darle unas maravillosas piernas. (la bella durmiente): Prometida en el nacimiento para solidificar una posición política. su sexualidad. el sexo es su única salvación. algo había visto yo en internet acerca de lo que Edward decía. es diferente. básicamente. mirándolo desafiantemente. le trae a su poderoso padre un sinfín de problemas. Vas a destruir mi infancia. La temperatura había bajado considerablemente y habíamos pasado de un agradable 16 a 7°C grados rápidamente—. Alice había soñado con el príncipe azul que la salvaría de su padre. basta ya —se quejó Leah—.— ¿En qué piensas. —Y eso que no te he contado la historia de Perrahontas —murmuró pagado de sí mismo. genio? —masculló Alice. —Tú lo quisiste Pixie —Edward sonrió burlón—. así que ahora se aguantan —musitó serio—. por eso si Leah tiene una niña no la dejaremos ver ninguna princesa de Disney. Mira. Y ella quería negarse. El la salva no porque ella sea muy trabajadora. Su dueño… ejem… novio. bastardo. Su única ventaja. burlonamente. —Quieres una explicación lógica —Alice rodó los ojos—. Jazz apareció en su bicicleta de rueditas un día para salvarle la vida cuando tenía ocho años… . Jasper alzó el dedo pulgar dándole a entender que sí—. es lo que la salva al final. pero a cambio va a tener a Eric. Jasmine (Aladino): Esta princesa debe casarse para satisfacer de los requerimientos de la ley. —Ninguno de sus pretendientes le daba la talla esa mujercita es ardiente. Y ante un argumento de tales magnitudes. te darás cuenta que no es así —declaró. Edward se empecinó en hablar sobre los dibujos animados. ¿Tienes frío? — negué con la cabeza sintiendo su brazo pasar por mis hombros justo segundos antes que su aterciopelada voz se escuchase por los parlantes de la habitación. por eso el cabello rojo —completó Emmett. Salva la vida de un príncipe con su único valor. todas las "Princesas" —hizo comillas con sus manos—. por lo que es asesinada. Y no podía faltar Mulan. Úrsula responde: "¡Pero… tendrás a tu hombre!". a Ariel no le queda otra que aceptar. es asesinada por otra mujer por despecho. riendo.

soy yo. Retiré un mechón de cabello de su frente y él sonrió. ¿de verdad piensas eso de las princesas? —pregunté. quería ver el sol cuando saliese poco a poco. había encendido el televisor y había estado pasando los canales por doquier hasta quedarse dormido. — ¿Tú crees en fantasías? — ¿Sexuales? —negué divertida. era un hombre inteligente y sagaz. aproximadamente las dos de la madrugada cuando por fin me quedé dormida. era tarde. —Sí. Bella. no quiero —murmuré tajante. dejándome con la espalda recostada al barandal—. Edward se había acostado a mi lado mientras yo leía un libro que hablaba sobre el sexo tántrico. un par de horas más tarde estábamos en la cabaña. ¿Qué sucede? —Su mano acarició mi mejilla. Leah y Alice le lanzaron los cojines del sofá y Edward se burló sacándole la lengua como un niño. Edward tomó mi mentón. ¿Recuerdas? Cuando yo quiera. por lo cual había salido aquí. Salí y me quedé viendo el mar. sólo recordaba que tenía el corazón acelerado y la frente perlada en sudor. ¡Ja! Ahora lo admiras… Maldita sea esta conciencia Pepe grillo. es relajante. siempre lo ha sido. —Cuando ambos queramos y ahora.. había tanta paz y tanta serenidad que podría quedarme aquí por siempre. mirándome fijamente. pero había algo en él. .Edward rio abiertamente y lo observé divertida. —No es lo que pienso. . el aire era fresco. no estaba haciendo frío. —Anoche te lo di nena. Fue una de las razones por la cual mandé a construir la cabaña en este lado de la propiedad. —Simplemente. Era tan sexy. . Jodido Cristo. — ¿Dime qué sucede? —Su mirada se tornó preocupada. pero tampoco calor. siempre pienso en sexo y más cuando estás tan cerca —se acercó a mí. sabía que iba a terminar muy mal si aceptaba su propuesta pero aun así lo hice. ¡Dios!. Él me obligó a girarme. había tenido un sueño horrible pero en estos momentos no podía recordarlo. Lo que nadie sabe. Me encogí ante aquel gesto. desde que lo vi en ese ascensor me había gustado. soy un jodido pervertido. — ¿Hay algún momento del día en el que no pienses en sexo? —Sinceramente… Aunque a veces creo que… Nah'. pero muchos preferimos creer en fantasías que en realidades. El que ve el amanecer aquí. ¿Te preocupa la entrevista? — negué con la cabeza. mientras observaba el hermoso espécimen a mi lado. tan hermoso. En su cama. . estaba completamente dormido y aun así irradiaba una sensualidad muy propia en él. él mismo me lo había dado días después de nuestra experiencia. Me acosté de medio lado frente a él. — ¿Qué haces aquí? —La voz de Edward se escuchaba somnolienta. —Edward. La brisa del amanecer golpeaba mi rostro suavemente. lo es. Era una idiota. Edward —dije colocando las manos en su pecho. me desperté y no pude volver a dormir. sus argumentos eran increíblemente coherentes. Edward seguía dormido pero yo ya no podía hacerlo. completamente vestidos. —Dame un respiro. no sabía si lo amaba o no. es lo que en realidad pasó. cerré el libro que leía colocándolo en la mesa de noche al lado de la cama.. Multiplícate por cero. Edward. colocó sus manos a rodeando mi cuerpo y sujetándose a la baranda—.

podría perderme en su mirada y olvidar a todo lo que me rodeaba si lo miraba fijamente. haciéndome girar para verlo. No te caerás. —Rosalie y Alice estallaron en carcajadas mientras que Edward me dio su mejor sonrisa burlona. había posado mi cabello en mi hombro izquierdo. antes de caer fuertemente abrazados sobre la hierba. soy torpe y mi karma no es muy bueno. Edward reía fuertemente mientras yo escondía mi cara entre su pecho. —Una foto de los dos sobre el columpio. no era más que una rueda atada a una soga de la rama de un árbol. haciéndome estremecer. su cabello estaba desordenado y una pequeña sombra de barba cruzaba su rostro. —No —sentencié—. —Si un par dentro de la cabaña y podremos concentrarnos en la entrevista en sí. cuando la tomó un corrientazo atravesó mi cuerpo haciéndome saltar. — ¿Tienes alguna fantasía sexual? —mordí mi mejilla fuertemente. deja de temblar o ¿es que te afecto mucho cuando estamos demasiado cerca? —Su sonrisa ladina bailaba entre sus labios. Joder. Alice me había obligado a ponerme un vestido blanco también.. —Edward resopló. . —Yo sí quiero subirme. La cuerda se tambaleó fuertemente y escuchamos un fuerte "crack". Edward bufó sonoramente antes de empezar a caminar hacia la parte trasera de la casa. joder. él tenía un jeans azul deslavado y una camiseta blanca cuello en "v" que se adhería a su cuerpo como una segunda piel. Subí mi cabeza dejando que parte de mi cabello cubriera mi rostro. ese verde mar que me encantaba. si me subo ahí me caeré. suspendiéndose para ver que tan fuerte era—. yo también pero no por la misma causa. —Si me caigo y me mato. Alice me llamó y me alejé de él para entrar a la cabaña. —Cállate y hazlo.. era de Leah pero me quedaba bien.. — ¿Eso es el columpio? — Alice chilló cuando lo vio. —Rose. nena —dijo Edward. Rose nos había hecho cambiar de ropa y me coloqué un nuevo vestido. Emmett más te vale que esas fotos salgan bien. juro por Dios que salgo y te corto las pelotas. Miré los ojos de Edward. entré. como si al fin hub iese alguien para mí… —Creo que tenemos suficientes fotos ya.—Creo… —negué con la cabeza— creo que debo intentar dormir —caminé de vuelta a la habitación. Sentí el flash de la cámara de Emmett pero en ese momento sólo me importaba Edward. otra conmigo subida a su espalda. el ataque de risa era contagioso. mientras él apoyaba su cabeza en el derecho. ¡joder! —gritó Rosalie. . pensé que habían quitado esto de aquí. Eso es. y ellos habían aceptado por amor a Edward. sacándome de mi ensoñación. así. Edward sentado en la arena conmigo entre sus piernas. No me subiré ahí —Alice entrecerró sus ojos a mí—. —Edward cruzó las manos en su torso ante de caminar y colocar sus dos manos en la soga. una señora de edad madura que trabajaba para los Masen antes que los padres de Edward murieran. —Súbete sobre mis pies —murmuró cuando me acerqué. Carlisle les había pedido que se quedaran en la casa cuando Elizabeth y Anthony murieron. —Bella —me llamó cuando iba a pasar las puertas. Edward soltó una de sus manos y acarició mi mejilla. —Me levanté del cuerpo de Edward y le tendí la mano para ayudarlo. subiéndose a la madera y aferrando sus manos a la soga. Puedes darme la mirada del papagayo si quieres All. sentimos el flash de la cámara y ambos sonreímos. —Gustavo cambia la cuerda cada año —dijo Koure sonriendo. —Mírense con amor. Ella la esposa de Gustavo de origen brasileño. ¡Qué bien se sentía estar así! Es como si tuviese una familia. debatiéndome si decirle o no. Edward —dijo Rose duramente. me había maquillado un poco y peinado mi cabello pero lo dejaba suelto. con todo el miedo del mundo lo hice—. ¿sabes hace cuántos años no nos subimos en ese jodido columpio? —dijo Edward con desdén.. abrí mi boca para decirle pero al final. haciendo que Emmett riera por lo bajo. la mano de Edward se alzó colocando los mechones detrás de mi oreja—. decidí que era mejor no hacerlo y sin responderle. . —Ven aquí. este era de Alice. Aguanta mi peso. mirándose a los ojos. Rose —expresó Alice. habíamos subido de la playa porque según Rose quería hacer un par de tomas ahí. negro strapless bastante .

eran casi las seis y Esme había llamado a Rose para que todos cenáramos en un restaurante en la plaza del pueblo. has cambiado mi manera de pensar. el día estaba cayendo dibujando en el cielo un sin fin de colores: rosa.. a base de mariscos y alimentos tipos de Rocky Point. apartando unas ramas de mi camino. a veces siento que me he perdido en ti. —susurró levemente mientras tomaba mis manos. su rostro se mostraba pensativo y tenso. Emmett y Rose se fueron adelante. si había dicho que desde su ventana se veía el paraíso ese era el eufemismo del año.. Bella —su lengua humedeció sus labios al tiempo que mi vientre se contraía—… no sabes cuánto te deseo. Luego de un par de fotos de Edward y mías frente a las escaleras.. ¡Jesús! No me dejes caer. azul. necesitaba tantas cosas y me sentía caer… caer en un abismo oscuro y sin salida porque sin duda alguna. —Amo venir aquí —acarició mi vientre y sentí la flama del deseo encenderse en mi interior...sencillo. —Tu madre nos espera para cenar. dejando que me guiará. —Es hermoso... Cuando salí del baño. Rosalie había insistido en una última foto y nos había hecho salir de la cabaña. Salimos por el ventanal de su sala y caminamos por un senderito. mirarlos fijamente. lo que más necesitaba era a él. — ¿Dónde vamos Edward? —pregunté. Suspiré fuertemente antes de contestar la primera. —Bella.. Hasta escalar la montaña rocosa. Mírate. alentándome a caminar. estábamos solos puesto que Alice. Después de los cuarenta y cinco minutos más estresantes de toda mi existencia. Emmett y Rose se habían ido a reunir con los demás— quiero enseñarte algo —sonrío torcidamente. Sálvate Isab ella. —Ven. Bajar desde villa Cullen hasta el restaurante que había elegido Esme en toda la plaza del lugar fue tenso. —Solo será un momento. todo lo que desprendes me hace enloquecer. Edward Cullen. Emmett y Rose habían cubierto el ventanal y encendido la chimenea de la sala. silencioso y agradecía mentalmente que Jake tuviese buena música en la usb pegada a su reproductor. . Estaba terminando de arreglarme cuando Edward entró en la habitación. se levantó de la sofá y caminó hacia la salida. dándole una tonalidad oscura y mística al lugar.. encerrándome en el baño. tiemblas como un pajarillo —bajó su rostro hasta que quedase a la misma altura del mío—. —Sus labios a centímetros de los míos. sólo sálvate. Edward me esperaba en la sala. tiemblas como una hoja en medio de una tormenta y aún no te he tocado nena. las olas del mar golpeando la roca.. anaranjado. me gustaba ir allí cuando era más niño —murmuró. Tienes las mejillas sonrojadas —murmuró con voz gutural—. —Tenemos el tiempo justo para bajar al restaurante que dijo Rosalie —replique siguiéndolo. Al regresar a Villa Cullen. carraspeé un poco para que me notara. sin importar que estuviese usando un vestido. —Caminamos entre los árboles por no sé cuánto tiempo. —Es un lugar. Se sentía paz. el saber que tu cuerpo reacciona ante mi toque. Me gusta el color de tus ojos. Edward —musité en voz baja. tranquilidad y podía escuchar el corazón de Edward repiqueteando. ordenando a Edward que me alzara y depositara un beso en mi mejilla mientras yo miraba la cámara y rodeaba sus caderas con mis piernas. los pajarillos cantaban en el aire. —Se acercó para besarme pero retrocedí. La cena fue sencilla. —Su dedo apartó un mechón de mi cabello. Isabella. Alice. Las manos de Edward se cernieron en mi trasero mientras sentía sus labios sobre mi mejilla y veía el flash de la cámara de Emmett. Rose comenzó con la entrevista. —Me solté de su amarre y empecé a caminar en dirección a la cabaña. lo hice en el auto de Jasper y Alice.. mi mundo completamente. acomodándolo detrás de mi oreja—. hasta llegar a un lugar rocoso. pues yo quería colocarme algo más cómodo. Edward subió las rocas deteniéndose el tiempo necesario para ayudarme a subir a mí.. yo siento que. jamás en mi vida había deseado a una mujer tanto como te deseo a ti. la entrevista acabo. Alice retocó mi maquillaje y salí a la sala para ver a Edward había cambiado su suéter por una camisa manga larga negra su cabello estaba indomable como si acabáramos de tener una clase y se había afeitado. como el mar. —Esto es solo sexo.. en tu esencia. Edward —dije sintiendo sus manos en mis caderas. tus labios incitan a tomarlos suave y fiero. sentí la sangre correr más aprisa. me giró entre sus brazos y quedamos frente a frente y acarició mis labios con sus pulgares—. el corazón latiendo mas fuerte. no más de lo que ya he caído—. son profundos. Edward pasó sus brazos cerrando sus manos entorno a mi vientre y respirando fuertemente. gris. inhalé profundamente recostándome en su espalda... Edward. Me pierdo en ellos.. necesitaba controlar el deseo irrefrenable de lanzarme contra él. necesitaba dominar el sentimiento que se desarrollaba en mí.

más pasión entrega. Edward por favor. Solos tú y yo y el mundo desaparece… —Podemos enfermarnos —él rió. suspiré fuertemente antes de hablar. masticando la zanahoria de hule que había comprado para ella. sus dedos estaban helados y me estremecí sin saber si era por el viento que envolvió mi cuerpo o sus caricias. ella empezó a correr hacia la orilla de la playa. fue como si me clavaran puñales en el pecho. y los minutos horas. Edward no hablaba conmigo y. No decía nada. hacía un mes y medio que habíamos empezado con esta locura y nunca Edward estuvo callado más de diez segundos—.¿Qué había pasado en ese acantilado? Las palabras de Edward rodeaban mi cabeza. sentado en una pila de arena trazando líneas en ella. al igual que los ladridos de Frey cuando llegaban las olas. En este punto. Frey estaba echada frente la chimenea de Edward. Una risa cruel e irónica. lo hizo y luego. Como aquella película de vampiros. Mi respiración había empezado a fallarme mientras sentía la tela deslizarse por mis piernas y las manos de Edward trazar planos inexistentes en mi espalda. Haló mi mano y empezó a caminar en dirección al agua que. dejando que la gravedad hiciese su tarea. —suspiré al ver que Edward no hacía nada.. subiendo mi suéter lentamente hasta sacarlo completamente de mi cuerpo dejándome solo en los pantaloncitos de franela.. mi corazón estaba en una carrera maratónica. Frey se acerco a él y se colocó de panza para que él le rascara. Edward estaba descalzo y sin camisa. —Hacerlo en el mar —murmuré.. por mi confusión batallando el uno con el otro. mientras me besaba con más ahínco. salté la baranda y caminé con Frey siguiéndome los pasos hasta llegar a la playa. el sonido de las olas me daba paz y tranquilidad. Edward me había dicho que el lugar era privado así que eso me hacía sentir más tranquila. —Edward. sus labios descendieron a mi cuello mordisqueando mi piel. con hambre… sintiendo. el frío había quedado atrás… Ahora su verde mirada . cumpliré tu fantasía. mientras él bajaba mi pantalón.. las suyas en mi espalda. por un momento.. me levanté de la arena y Edward acercó mi cuerpo al suyo atrayéndome a él de las caderas. un derroche de lujuria embravecida por su silencio. su mirada siguió posada en la mía hasta unir nuestros labios suavemente. fijamente—. Esto me desesperaba. Era casi media noche y Edward aún no llegaba. podía sentir mi entrepierna humedecerse poco a poco mientras sentía la erección de Edward clavada a mi vientre. el clima había descendido lo suficiente como para que el frío me calase los huesos pero no importaba. me senté a su lado pero él no me miró. Me coloqué una pijama sencilla para dormir era uno de esos suéter extragrandes que había comprado porque eran cómodos para dormir y un pequeño pantalón y había salido con una lata de Pepsi al balcón de la sala de Edward. su mirada estaba enfocada en la mía acarició mi costado suavemente. haciéndome temblar ante su experto toque uniendo nuestros pechos hasta que mis pezones duros por el frío y sus caricias. hace frío. mis brazos por instinto se enredaron en su cuello mientras sentía sus manos calentar mi piel por donde rozaban. dime algo —giró su rostro al mío y se levantó tendiendo su mano a mí. ¿qué. lamió y besó. solo las olas del mar se escuchaban. al contrario de lo que pensaba. —Edward. pero no quiero… me pierdo… —Ven —murmuró con voz cargada de deseo. succionó. buscó mis manos y enlazó nuestros dedos. Edward —musité temblando. Tengo palab ras enredadas en mi lengua y. mis manos en sus brazos. el agua debe estar —sentí sus dedos en mis labios silenciándome.. no estaba tan fría. Lo vi llevar sus manos a su cinturón y soltar el botón y el ziper rápidamente. sin saber porque lo decía—. pero no puedo. En este momento podría decir que no.. Podría decirte que tú eres mi fantasía. algo me detiene… —Sé lo que hago. extendiendo su mano hacia mí—. por varios segundos todo fue silencio. pero cada vez que me acercaba me parecía más familiar pero no fue hasta que estuve más cerca que supe quién era. —Edward. sin emb argo. a lo lejos había alguien sentado así que caminé más a prisa pensando que quizás necesitaba ayuda. Los segundos parecieron minutos. ladrándole a las pequeñas olas que iban y venían.. Ven conmigo... —Por supuesto que sabía lo que hacía—. Edward siguió caminando hasta que el agua cubrió su cintura y luego se giró viéndome. no sé si en realidad lo hicieron ahí pero se veía excitante. quedaran firmemente pegados a su pecho. qué haces? —mi voz vaciló. Nos besamos con ansia. hasta que nuestros cuerpos protestaron por oxígeno. tocando. Edward no contestó.

escúdate. sin cariños ni palabritas idiotas. Todas ellas. moviéndonos suavemente—. ¿Nos lastimamos. que fácil quieres que yo te ame y tú no das nada por nada. Feliz lo hizo pedazos. Tu corazón ya está roto. porque yo no lo haré —murmuró. mi vientre se contrajo ante la sensación de sentirme tan cerca de él.penetrante me quemaba como si fuese hierro ardiente. su erección clavada en mi vientre aún dentro de sus bóxer—. —Las olas llegaban a nosotros. ¡No me conoces! —No quiero hacer esto. pero Edward se alejó. —Escúdate Bella. el dios del sexo eres… sacudí mi cabeza lentamente. para ese momento mis pezones eran lanzas endurecidas apretadas contar la firmeza de sus pectorales. maldice. rudeza. Yo creo que. aférrate a mí. Edward. solo quiero de ti tus sonidos de placer. me has dicho tu fantasía sexual y la cumpliré sin besos. acarició mi espalda con parsimonia. perfecto y mío. me vuelvo loco . Sin emb argo. —Bella. nene? ¿Herí tu ego? No seré parte de tu harem. dejándome confundida un momento. algo que jamás sucederá. Isabella? No seas infantil. eres Eros. —Su voz. Simplemente. no como cuando lo había dicho en la arena. era dura como un cuchillo afilado. hermoso. — ¿Y quién demonio te dijo que yo sí? —dijo duramente—. tus amantes te amaron. — ¿Qué? ¿Se estaba volviendo loco? Necesitaba uno de sus besos. lo heriste. Bájame o empezaré a gritar —amenacé. ¿Dónde quedaré yo? ¿Dónde quedaras tú? Arriesgarse a un juego donde solo yo perderé. Intimidad… intimidad donde te doy mi corazón y yo poseo el tuyo. ¿lo tengo? No. —Bájame. quiero halagarte pero a ti lo que te importa es que este enterrado en ti.. —Entonces. atrayente. Edward —sentencié duramente. devóralo… sólo será un segundo de tu vida… después la realidad será implacab le. Corre… corre.. me sentía muy excitada y quería hacer esto más real. tragué saliva pesadamente—. —Puse mis manos a cada lado de su hermoso rostro. excitada encendiéndome en un minuto. Los besos son intimidad y tú no quieres eso conmigo. que fácil Edward. aunque envuelta en el toque ronco y sexual que usaba cuando teníamos jornadas maratónicas de sexo. Un día una niña leyendo sob re príncipes dijo: quiero uno igual. Yo… yo… —No besos. —Te tengo —su voz fue rasposa. gime… entrégate. Déjame ir… — ¡No! —Hierro. hasta que nuestros cuerpos estuviesen completamente unidos. ¿cuántos corazones destruiste? Cuántas de ellas morían por un b eso tuyo y ahora que yo… yo… ¡estúpidos juegos de la piel y la vanidad! — ¿Gritar. ¿Por qué no puedo ser para ti? ¿Qué me detiene? ¿Qué nos detiene? ¿Sólo sexo? ¿En qué momento me perdí? ¿Cuándo esto dejó de ser un aprendizaje? Un ridículo contrato y convertirse en la experiencia más importante de mi vida. por fuera eres una mujer hermosa. A eso se resumía todo. Renée lo queb ró. de esos que me quitaban el aliento y me dejaban completamente a merced de él—. no lo eres. ¿Correr? Para qué niña tonta… —Lo que deseo es que aprendas a conocerte por dentro. —Sus brazos se cerraron entorno a mi cintura acercándome a él. Ahora. de tu colección de corazones rotos… No Edward. heriste su ego de niño malcriado. así las olas no nos separaran —anudé mis piernas a su cintura.. pero él no se inmutó—. yo no. me incliné para besarle. disfrútalo… poséelo. —Yo no quiero una relación. yo no quiero que te enamores de mí. ¡Hermoso! Eres un adonis Cullen. déjame hacer esto a mí manera. no crees en nada. ¿cierto? —murmuro burlón. lo veo a él y me pregunto ¿eres tú mi príncipe encantado? No. Todo esto es una falacia… una mentira. no lo tendré jamás. sintiendo el palpitar de anticipación en mi cuerpo. haciéndome temblar levemente antes de colocar sus manos en mi trasero y suspenderme a él. Isabella. con Edward será polvo… Solo eso… polvo..

Un día cuando escrib as Bella Swan. Metí la mano en el agua acariciando su sexo aún sobre la tela y Edward arqueo la cabeza exhalando fuertemente. Edward me sujetó fuertemente con un brazo. La posición en la que estaba no era cómoda pero el agua golpeándonos. mi vientre palpitaba.. quien siempre supo que jamás sería amada por nadie. más salvaje. demasiado lento por lo que empecé a moverme. y hoy es mío. siseando entrecortado hasta atrapar uno de mis pezones con su boca y mamar de ellos como si fuese un niño hambriento. Él. de pensar que por este tiempo eres mía… —Lo besé callándolo. subiendo de arriba abajo. Quizás. succionando apasionadamente. murmuró una maldición entre dientes cuando lo abarqué con mi mano. hoy… hoy es sólo Isab ella Swan. no quería que hablara de un final. cerrando los ojos cuando introdujo uno de sus dedos en mi interior. —Edward… —jadeé al sentirlo morder mi pecho. Estaba excitada y poseída. justo antes de sentir cómo rasgaba mis bragas. —Es mi fantasía. es como saber que algún día te vas a morir—. ya has acariciado mi alma… toca todo de mí… — ¡Edd! —grité. mientras él seguía con su camino imaginario. pasé mi pulgar por su suave cabeza y. halé los cabellos de su nuca acercándolo a mí lo suficiente para susurrarle… —Fóllame. algún día.hoy te necesita… El ritmo cada vez era mayor. el deseo recorriendo cada una de mis terminaciones nerviosas. Un arranque frenético de pasión nos envolvió a los dos y comenzamos a besarnos más fuerte. ni por su madre y ahora… ahora dice cosas sucias. su miembro entre mis manos. Lo besé suave sin importar que sus labios estuvieron fijos y tensos por unos minutos. haciéndolo sisear. mi mano se aferró a su nuca atrayendo más su cara a mí y empujando mis caderas contra las suyas. Edward se introdujo en mí de una sola estocada y apreté . Las olas nos golpeaban ahora un poco más fuerte pero no por eso Edward dejaba de penetrarme. entiendas que sólo fue un sueño. — ¡Por Cristo. Sólo quiere ahogarse… quiere vivir… quiere sentir… Ahora exige. Oh niña tímida y miedosa. mi mano se introdujo en sus bóxers mientras él seguía bombeando mi sexo con su dedo. era la primera vez que lo hacía y el crujir de la tela que ahora flotaba a nuestro lado. Toca todo de mí… todo. y nadie más. mujer! —murmuró él embistiéndome lentamente. Deslicé mis dedos por sus cabellos húmedos. Hermoso. quería más. halando ante la intensidad de la sensación que albergaba mi cuerpo al sentir su ardiente lengua rozar mi pezón. hacía que estuviese al borde de la desesperación. Envestí mis caderas y él me suspendió aún más. En este mar enorme somos él y yo. necesitaba más. mi mano en su nuca lo acercó mas a mí hasta que él volvió a hacerme descender un poco. Mañana él se irá y sólo te quedará esto. besándolo con pasión y alevosía… necesitaba sentirlo más. sabía que iba a suceder. Guíe su miembro hacia mi sexo y lo dejé justo en mi entrada.. hizo que cada célula de mi cuerpo se estremeciera. mientras su mano libre descendía por mi trasero hasta tocar mi clítoris. ejerciendo más y más presión hasta que lo sentí dar un pequeño gruñido y fue su lengua la que entró sin ceremonias a mi boca. hizo que sintiera a Edward tan cerca de mí. Sintiendo como su amarre se hacía más fuerte. ahora no tiene miedo a las olas del mar violento. empecé a recorrer con mi lengua cada recoveco de su boca. Oleadas de placer invadieron todo mi cuerpo. pero hoy no… hoy eres egoísta..con solo verte. luchando contra la mía en un juego donde era él quien sabía cómo jugarlo. bajando sus labios por mi cuello. un par de golpes a mi clítoris me dieron la detonación perfecta. Edward —murmuré con mis labios pegados a los suyos. Busqué sus labios otra vez. lo besé sin prisas como él me había besado. duro como una roca. quizás puedas exorcizarlo de tu cab eza y de tu cuerpo.. los dos empezamos a gemir entrecortado. lo nuestro tenía fecha de caducidad.

. Sé que puedes hacerlo. sentirlo dentro de mí mientras rebotaba pegada a él era asombroso. La anemia. Edward dominaba sin necesidad de órdenes. córrete conmigo. aún continuaba erecto a pesar de que esta vez no había podido controlar el sublime placer del éxtasis. —Mis labios temblaban por el placer—. sentía mi pulso dispararse. apretándolo en torno a mí mientras lo sentía enterrado en mí.mis paredes en torno a él por la fuerte intromisión. entregándose al calor del frenesí que nos otorgaba el orgasmo. dándome un beso en las profundidades del océano.. —Lo escuché gemir entre vulnerable y fiero. —Me darás las gracias cuando me devuelvas el favor. el frenesí de mi interior amenazaba con explotar en cualquier momento. tres dias con fieb re sumado al accidente de coche que tuve no fue b uena. otra.. otra y otra y el placer recorrió mi cuerpo... ¡Era yo! ¡Yo! ¡Mío! No era el maestro.. me arrastré por el miedo que sentía ante lo que afloraba en mi alma. me desgarraba fuertemente—. Edward nos sumergió a los dos. haciéndome gritar por el éxtasis contenido mientras Edward aullaba fuertemente. estaba en su naturaleza ser tan malditamente sensual. el corazón aleteándome despavorido. Nos quedamos unos segundos en silencio. la semana pasada no fue mi semana mas genial del año. lo besé con la misma fuerza con la que él me besaba. entraba y salía con una destreza asombrosa. Lo apreté tan fuerte. mi deseo quemándome las entrañas. mi mentón y succionó mi yugular hasta crear un pequeño círculo rosa. jugueteando con su lengua succionando su labio inferior. me dejé llevar porque era él quien lo exigía. me dejé llevar porque sabía que dolería cuando lo dejara ir. . . el agua nos golpeaba suavemente y podía sentir el firme agarre de Edward en mis caderas —. Más temprano que tarde —murmuró entre dientes. Edward mis palabras parecieron alentarle. delirantes. Joder creo que pense que este cap estab a salado :(. una estocada. fue hermoso. nuestros cuerpos unidos bajo el agua como si el agua en su ir y venir violento. un viento helado nos hizo estremecer. era sólo mi amante. Córrete conmigo —susurré. Edward nunca lo hacía—. Su voz era embravecida de deseo. Isabella. Dios mío. después que había dicho que no me daría un beso. otra más… una de vuelta. bebé. mordiéndolo ligeramente en la clavícula—. Edward besó mis pómulos. cuando tenga el cap para los sab ados genial. —Yo también te deseo —murmuré pegada a su cuello. embistió sus caderas en las mías una vez más y siseé de puro placer. eres el dueño de tu placer y ahora mismo. Gracias. no puedo forzarme a tener un dia X de actualización. me dejé arrastrar por su maniática manera de besarme. —Él cubrió mis labios con los suyos. él era mío total y completamente. Concédeme eso. . Los músculos de Edward se tensaban casa vez más.. confundidos en unos solo. fuese el eco de nuestros cuerpos que aún se estremecían.. Porfin! Hab emus Cap. salimos a la superficie y pasé una de mis manos por mi rostro intentando controlar mi respiración. —Edward —dije jadeante. nos respirábamos. las que estan en el harem del doctor sex sab en ahi voy colgando adelantos sab ran . ¿en qué demonios está pensando este homb re? ¿En qué demonios piensas tú Isab ella que sin él preguntarlo siempre dirás que sí? . Tú también cumplirás mi fantasía. Gr. Otra cosita y me disculpo de ante mano Ya no pub licare los sab ados. Y tampoco fue b uena ni para Adrianna ni para jo que son mis maestras en esto de escrib ir Pero0 ya estamos aqui no! es lo importante Quiero comentarles dos cosas Doy Happy End y amo a Edward pero sinceramente ya no se que pasara ahí Edward me saca de mis casillas en unas horas veran por que. yo lo poseía. el agua chapoteaba de un lugar a otro alrededor de nuestro sus embistes que eran frenéticos. con el corazón acelerado y los sentidos alerta. Te deseo. pero sobre todo. mordisqueó mi barbilla un poco más y tiró levemente de mi labio. la necesidad por sentirlo cerca. eres el dueño del mío. les deb o una enorme disculpa porque me tarde mas de lo deb ido. la experiencia había sido diez mil veces más emocionante de lo que me hubiese podido imaginar. si me presiono esto no flueye chicas sin emb argo no seran espacio de tiempos muy largos.

Las amo adoro acsi mil Revs no sab en lo que hace al corazón de pollo de esta seudo-escritora Gracias Matt y Eve (Edward y Bella) se lo agradecen. por los alertas los favoritos y se que se me olvida algo jajaja siempre me pasa.. Nos iniciamos en la etapa final de esta historia siete Capitulos para el final.. Besostes Aryam Julio 06 de 2013 . Mil gracias por su apoyo por su preocupación por mi salud.cuando actualixare igual en mi face yo aviso cuando envio el cap a b eteo tratare de demorarme lo menos posib le eso es una promesa. Espero que me alcancen Para las que leen peligro y recuerdame estoy con peligro tan pronto acab e enseñame retomare recuerdame y no me enganchare en una historia nueva hasta que no la termine..

*Chapter 16*: Outtake MIA Edward Pov (Regalo) Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. ¿Una cirugía sin garantías a cambio de qué? ¿Mejor que tres meses de vida plena?. Sí como no. para eso prefiero morirme. supe Que finalmente te he. finalmente te he encontrado No tienes que preocuparte por si lo que digo es cierto Nena. Y cuando te vi. . finalmente te he encontrado. evitaba mirar a Carlisle de frente desde que me había enterado que mi cabeza era una olla de presión. siempre que lo miraba fijamente su semblante preocupado me enfermaba. yo solo los utilizo para mi diversión. Finally Found You Enrique Iglesias Ft. . MIL REVS MIL VECES GRACIAS CHICAS! ESPERO QUE LES GUSTE METERSE EN LA CABEZA DE NUESTRO QUERIDO DOCTOR CABEZOTA! . . — NA: es un placer para mí decirles que esta historia está debidamente Registrada por SafeCreative bajo el código 1305285174880 . o yo vengo contigo Porque finalmente te he. —Está loco —murmuré sin mirar a nadie antes de entrar en el escáner. Era terrible ver su mirada de lastima y dolor. una decisión irracional había dicho Eleazar.más de lo que ya estaba. .. no iba a arriesgarme así. Yo solo se que te he encontrado. yo sólo tengo unas cuantas Sin importar si vienes conmigo... ¡Es mi puta vida y yo decido cómo se acaba! Había dicho yo que siempre había . te he estado b uscando. . Daddy Yankee . Carlisle y Eleazar estaban ahí. cuéntame una de vaqueros amigo. yo solo se que ahora eres mía . ¿Por qué no pueden entender que no voy a operarme? No podría soportar quedar en una cama sin poder moverme.. ... una acción egoísta y desconsiderada había dicho Jake en su momento de ira mientras practicábamos esgrima. En este mundo loco de oportunidades. Una acción cobarde como había dicho Carlisle. .

vivido mi vida a mi conveniencia. Mientras estaba con los ojos cerrados dentro de la máquina. Carlisle seguía preocupado y Eleazar tenía el mismo gesto.. pensé sarcásticamente. Tú eres el que tienes que entender que no me someteré a eso. Eleazar —murmuré un poco hastiado. Yo veía exactamente lo mismo que hace casi dos meses atrás. el primero en mi lista soy yo mientras no esté en una cama anudado a una chica linda. ¿Que no tienes pacientes que atender? —me bajé de la camilla—. Sí. bajitas. ¡La única maldita opción es que entres a ese condenado quirófano! —me zarandeó y no pude evitar que una sonrisa cruel y sardónica adornara mi cara. Pero volvamos con Isabella Swan. En fin cuando muriera. —No me gusta cómo se ven las cosas —murmuró Eleazar colocando las placas en el negatoscopio. ¡No hables como si tuviésemos que celebrar tu muerte! —Jake… —Carlisle estuvo a su lado—. primero ella y luego yo. es de operación —musitó Carlisle con frustración—. ¿al final todos moriremos. Virgen= Casa+perro+jardin con flores+anillo. su negación. no lo es Edward. —No. ¡Y nunca había sentido culpa! No soy un jodido hipócrita. su fuerza de voluntad. abroché mis botones y salí hacia donde estaba mi padre y mi médico. Esme lloraría. pero quería que ella estuviese cómoda.. hijo. Caminamos en silencio hasta llegar al consultorio de Eleazar cuando llegamos ahí Jake estaba recostado en la pared. ella ciertamente no es el tipo de chica con la que tiendo a salir pero había algo en ella. Edward. eran la peste para un hombre que no quería cargar con los sueños rosas de una nenita! No. rubias. —Eso es una buena noticia. casadas. Mejor dime para cuándo debo reservar la funeraria. Jake. —He estado tomando los medicamentos que me diste. Rose quizás patearía mi ataúd por no haberle dicho nada. — ¿Qué no entiendes? ¡Esto no es un maldito juego. La máquina se apagó antes de llevarme fuera de ella. —No me gusta cómo se ve porque no ha habido cambio alguno. nunca había hablado tanto en una sesión sexual.. morenas. ¡Joder soy el mejor! El dar placer a una mujer es mil veces mejor que buscar el tuyo. es que esto no es de medicamentos. Edward —interrumpió Eleazar. y no me mires así. ¿no? —No. a pesar de que no hay "cambios" hay alteraciones. tú tienes que entender… — ¡No! —lo corté—. su manera de entregarse a mis caricias que me volvía loco. Igual no puedo quejarme de cómo he vivido mi vida. entramos rápidamente al consultorio y me subí en la camilla con Jake al lado mío. tengo más público". Soy feliz así.. "Genial. ¿Si ellas no tenían conciencia porqué había de tenerla yo? Sí. Luego ellas vivirían.. Ahí sí. —bromeé. esto no es una opción. quería que ella supiese lo que iba a hacerle. qué más da si es a los 29 o a los 70. es una de las razones por la cual te dije que era mejor que te abstuvieras de las emociones fuertes —Estás loco si crees que voy a pasar los últimos meses de vida sin follar —murmuré entre dientes—. no podía dejar de pensar en Isabella. Leah me diría cuan puto bastardo fui. Edward! —Jake se plantó frente a mi tomando con sus manos el cuello de mi camisa—. La forma en que su cuerpo temblaba ante mi toque. esa era mi canción. Hacía mucho tiempo que no estaba con una virgen.. solteras. —El problema. No va dejar de ser así porque me vaya a morir. era un hijo de puta pero sabía lo que tenía y quería. las evitaba como la peste. ¡Diablos.. Mi teoría favorita era la del "yoismo". me gustaban las mujeres como la canción: altas. ninguna cargaría con un muerto en vida. la vida era demasiado placentera como yo la vivía como para atarme a una mujer. . sus pequeños murmullos mientras mi lengua acariciaba sus pezones. ¿Para cuándo tenemos que preparar mi funeral? — ¡Edward! —gritó Jacob levantándose de la camilla y caminando unos pasos lejos de mí. Hijo.. no?. sabía que ellos estaban viendo mi cabeza por las computadoras: — ¡Estás loco! —le articulé a Eleazar que me miraba desde el otro lado del cristal. Dios.

Edward —lo abracé tanto como él a mí. Sal ahora o me voy yo. —Es complicado. — ¿Y tú dices que es más sencillo? —murmuré con desdén—.. Edward. el riesgo es d % y el déficit neurológico puede ser de leve a severo. —Jacob. —Chicos. —Como en toda intervención hay riesgos. —Bueno. Lo que podemos hacer es una Embolización Endovascular. Hay un procedimiento. —Podemos hacer algo —musitó Eleazar haciéndonos separar—. respira profundo tienes que evitar tener ese tipo de emociones. dime los riesgos.. — ¡Edward! ¡Jacob! —Carlisle utilizó el tono que usaba cuando éramos niños y discutíamos. —Bueno. Te entiendo. lesión en el sistema renal. tu aneurisma es de cuidado —respiró fuertemente y vi cómo Jacob cerraba la puerta saliendo del consultorio. usando anestesia previamente. y a la vez lograremos que la sangre se coagule y el aneurisma desaparezca. una sombra de temor pasó por el rostro de Eleazar dándome muy mala espina—. —dije sentándome nuevamente en la camilla con Carlisle a mi lado. para bloquear la circulación al resto del cerebro. Consiste en introducir un catéter en la ingle. . Carlisle —mi padre caminó hacia mí y me envolvió en un fuerte abrazo—. Edward tranquilízate. —Suena muy bonito. —Edward no lo veas así. ni nadie me hará entrar a ese maldito quirófano. que como sabes está en el polígono de Willis. compréndeme… — ¡Sal de aquí.? ¡No puedes ser tan egoísta! ¡Diablos Jake! ¿No me conoces? Yo invente la jodida palabra.. —Lo sé.. Es un tratamiento por imagen y no es tan invasivo. Jake… —Pareces una contestadora: "es mi vida". confusión continúa. es recomendable no hacerlo enojar —dijo Eleazar en tono conciliador—. como ya te había dicho es un procedimiento mínimamente invasivo. —Si piensas como él vete también. no es el momento —murmuró Eleazar. Edward. parálisis. Claro. —Coágulos.. —dijo con voz ahogada—. no hay un alto riesgo de isquemia porque tu cerebro recibirá la circulación del lado contrario. reacciones alérgicas al medio de contraste. convulsiones. no puedo permitirlo. — ¡Soy un maldito asco! ¿Quién le enseñará esgrima a Anthony? Joder. pasaremos unos pequeños balones de látex y los liberaremos en el aneurisma. hijo —Carlisle colocó su mano en mi hombro. Es lo mismo que si me opero y además me aseguras que no saldrá del todo bien y quizás es una pérdida de tiempo.— ¡Golpéame! —le grité a Jake retándolo—. ¡¿Anda eso quieres hacer no?! ¡Golpéame! ¡Desquita tu rabia y frustración Jacob! Porque ni tú. Entiéndeme Carlisle. Jake me soltó con desdén antes de caminar hasta la puerta y dejar su frente recostada en la madera. pérdida de visión o de memoria. Eleazar —rodé los ojos. sí hay que llevarte a quirófano pero no tendría que abrirte la cabeza —dijo con diversión fingida Eleazar—. entre otras cosas. en la arteria femoral e ir avanzando mediante la angiografía hasta llegar a la arteria carótida interna.. — ¿Y? —levanté una ceja e hice un ademan con mi mano para que hablara. "es mi vida" ¡joder hacemos parte de tu vida! ¡Cuando me salvaste de ese orfanato me hiciste parte de tu vida! Lo sé hermano. Jake! —dije enojado—. ¿recuerdas cuando nos conocimos. Eleazar… —enarqué una ceja en su dirección. Una vez ahí. Carlisle se acercó a mí. —En español. es algo complicado… —No me vas a llevar a quirófano para abrir mi cabeza y taladrar mi cráneo —protesté tajantemente. —Es mi vida.

—Edward es mejor hacerlo lo más pronto posible. te veo muy elegante —Garrett rió. —Esa si es mi amiga.—No tengo más manera de verlo. menos ahora. relaciones sexuales —resoplé.. —No. —No puedo antes de dos meses —dije tajante. . emociones. Carlisle. de nada. Por lo menos piénsalo. con el dinero dejaría un fideicomiso para el bebé de Jake y Leah. —Vive lo que te resta de vida. Era viernes e Isabella estaba en los días en los que Dios se ensañó con todos los hombres así que había colocado mis consultas para después de las cuatro de la tarde. discusiones. Un mensaje en mi teléfono celular me hizo levantar la cabeza. Nunca pensé en morir a la edad de 29 años. No quería pensar en eso. Esme no había metido su mano aquí.. aquí la había visto por primera vez. Caminé hasta el elevador. y mis estudios. — ¿Amiga? —sonreí—. recétame lo que tengas que recetarme. . — ¡Cabrón! —dijo dándome un abrazo con palmas incluidas en la espalda—¿Qué haces aquí hermano? ¿Tienes una cita? —levantó y bajó sus dos cejas rápidamente. claro que la recordaba. De cuando acá tú tienes amigas —lo golpeé en el hombro. la muerte era la muerte. —Edward… —Carlisle me tomó del brazo—. . . . no iba a dejar de tener sexo ahora que había conseguido a Bella Swan. No. —Lo pensaré —vi en el rostro de Carlisle un deje de alivio—. lo que importaba era como había vivido mi vida y no me arrepentía de nada. . la quiero mucho y es mi única amiga. por mis propias manos. En este momento temía tener un caso de bolas azules por ella—. Más si no te cuidas. o es negro o es blanco nunca existe el término gris. ¿Cuántas mujeres habían pasado por aquí? Cerré los ojos sintiendo que había disfrutado mucho pero no había hecho nada aparte de mis trofeos de Esgrima. la agente de bienes raíces ya estaba aquí. mi sueño de amante perfecta construida por mi. me levanté de la cama y caminé hasta la puerta para recibirla. Supongo que mi actitud sacaba de quicio a cualquiera—. ella era como un regalo para mi. ¿Recuerdas a la chica que sazonó tu cabello? —sonrió guasón. eran tan hipócritas que me hastiaban. Pues bueno voy donde Isabella. odiaba los estúpidos discursos sobre repensar la vida.. me despedí de él y subí a mi departamento. Caminé hacia la habitación y me dejé caer en la cama. hace mucho que no nos vemos y ella es especial —la forma en cómo lo dijo y el cambio en sus ojos al nombrarla me hicieron tensarme. hacía casi dos meses no iba por allí y hace unos días que había decidido ponerlo en venta. lo conocía hace muchísimos años como para saber que iba a verse con una chica. aquí había empezado mi curiosidad por ella. Edward. Salí de Otra oportunidad a mi apartamento cerca de Central Park. Cullen —me murmuré para mí mismo. No estoy diciendo que lo haré.. Aparqué el auto en el espacio de visitantes del edificio. —No entiendes. las puertas se abrieron y Garrett venía tecleando en su celular. pero al parecer tú sí. ¿bien? No quiero que me presionen. —Voy a pasar por el departamento de una amiga. debes evitar hacer cosas que aumenten tu presión sanguínea. ¿Garrett estaba interesado en Isabella? No supe porqué ese pensamiento me supo a hiel. lo había comprado amoblado y lo vendería igual. no sabemos si tienes dos meses —dijo Eleazar enojado.

se había duchado y había cambiado su ropa. asentí con la cabeza y la vi entrar a la cocina volviendo al poco rato con una Pepsi. NENA. pero ahora no solo me ataba el contrato firmado con Isabella. la agente inmobiliaria era linda: rubia. me subí al coche y conduje por las avenidas hasta llegar al departamento de ella. Isabella volvió minutos después con su laptop. Saqué mi celular de mi bolsillo y busqué su número. te recuerdo que Bree es menor de edad —su voz era dura y por un momento todo fue tensión hasta que Bree salvó el día ofreciéndome algo de beber. y yo aproveché un poquito para joder a Bree que estaba viendo Sailor Moon. Cuántas frustraciones pasé yo con Sailor Mars… Mis primeras pajas fueron pensando en sus lindas curvas cuando se transformaba… Lo sé. podía ver como Isabella se sonrojaba y yo era un hijo de puta feliz. él no sabía nada y la mirada de Isabella me lo confirmó. se creía más que uno y miraba a todos bajo su hombro. ¿qué jodidos me pasaba? La reacción de Garrett fue de sorpresa. al menos hasta que me muriera esa mujer era mía. Algo más que le debía a Kate. sabía perfectamente cuando una mujer estaba interesada en mí por la forma de mirarme. ADEMAS. joder. cuerpo de infarto y un culo que era completamente hecho. Y SI YO QUIERO VERTE LO HAGO Y YA. en tiempos atrás me la hubiese llevado a la cama y le hubiese dado un par de orgasmos como una comisión extra. esto volviéndome sentimental. En ese momento Bree le pasó una tarjeta. ¿RECUERDAS NENA? FIRMASTE. me entretuve hablando de lo que más me gustaba: perversión y morbo. además tengo un puto aneurisma en la cab eza que me mantiene con constantes dolores y por la mañana parezco una mujer en los primeros meses de gestación". HABÍAMOS QUEDADO DE VERNOS EL LUNES EN TU CASA. no sabía por qué extraña razón lo hacía. remodelada por aquí y retocada por allá. Se sentó a mi lado enseñándome una hoja de Word en blanco me dio una de sus miradas asesinas que no asustaban ni a un gatito y tecleó con firmeza DEJA DE HABLAR DE COMIQUITAS. no sabía porqué pero tenía la imperiosa necesidad de ver a Isabella. TÚ ERES MÍA. toqué la puerta rápidamente y un par de minutos después Brithany me abría con una sonrisa radiante. Saludé al chico de vigilancia y subí en el ascensor. Cuando Garrett sacó a la luz a todas mis mujercitas debido a mis ojeras pude ver cómo Isabella se molestaba. . quería gritarle "sab es he estado follándome a tu amiguita especial casi todos los días.La reunión fue aburrida y monótona. la reconocí inmediatamente. Llamarla sería ponerla sobre aviso. Ella misma había puesto sus condiciones así que… ¡Que se aguantara! Por un momento el pensamiento me asustó ¿desde cuándo Edward follador y no me importaba nada mas Cullen era tan posesivo con el tiempo de una mujer? ¡Jamás! Odiaba que las mujeres me presionaran con sus vocecillas diciéndome lo necesitadas que estaban de mi tiempo ¡les daba el mejor sexo del mundo! Por favor chicas no pidan más ¿y ahora? Debe ser el aneurisma. exactamente la misma mirada de G. ME PERTENECES. Dije que era el asesor de Bella ante la mirada agradecida de ella y consternada de Bree. Mientras hablábamos miré mi reloj recordando que la cita con los Anderson era a las cinco. Isabella se hizo notar_ —Garrett. La mire sin entender. Despedí a la chica y bajé rápidamente. Me echó las manos al cuello y sonreí. soy un jodido depravado pero yo tenía 13 años y la mayor parte de la culpa aparte de ser de Rose que se la vivía viendo el jodido programa. si no las malditas últimas palabras de Garrett y su expresión corporal hicieron eco en mi memoria. Sonreí ladinamente.. TE EXTRAÑABA. POR FAVOR. ella me pertenecía hasta el día noventa. ¿RECUERDAS GENIO? ¡ESTOY EN MIS DIAS! Leí y no pude evitar responder. ¿Qué esta mujer no conocía de los seis minutos de felicidad que tiene el ser humano tras beber una puñetera Coca Cola? Isabella aprovechó para ir a buscar algo a su habitación. Garrett me conocía. habían pasado unas semanas desde que se había enterado de mi "noviazgo" con su hermana y la verdad nos llevábamos muy bien. Además no era como si Carlisle tubiese revistas Play b oy en casa. Me reí de mi pobre chiste cruel. Y era verdad. Eran las tarjetas de la inauguración para el hotel que había hecho Don Juan de las Cavernas… Cómo odiaba al tipejo.. Era una chica Frankenstein. Caminamos hacia la sala y ahí estaba el hijo de puta de Garrett sin camisa y con su brazo rodeando los hombros de lo que me pertenecía. debatimos sobre el valor de la propiedad. se las daba del gran señor cuando no era más que un puto maltratador de mujeres. Necesitaba verla. Negué mentalmente. era de los japoneses que hacían que las transformaciones fueran demasiado para un niño púber como lo era yo. NO ME QUITES LA DIVERSIÓN.

¡Pregúntenme si me importa.. bajé mis labios por su cuello y mordisqueé su mandíbula mientras le susurraba que la quería esta noche en mi casa. ¿Celosa nena?. cuando estaba cerca de ella solo quería tenerla bajo de mí gimiendo mientras mi miembro la penetraba fuertemente. . Había salido pitando de ahí. Respondió rápidamente: Sí. ¿Qué? soy un pervertido y la deseo como nunca he deseado a nadie en mi vida. Se entregaba y pedía retribuciones de la misma índole y yo era un maldito muñeco en sus manos. Garrett está aquí. pero no tengo ganas de ir a celeb rarle sus logros al maldito b astardo con el que se casó. y mi boca hambrienta exploraba sin reparos la suya. esto subía mi ego muchos niveles más cuando me recordaba que era gracias a mí que ella estaba aprendiendo a disfrutar de los placeres de sexo. el maldito b astardo está b uenísimo y sé que has estado reuniéndote con tu amor imposib le.. le había dado varias secciones de terapia cuando ella y yo nos habíamos conocido. sus manos tironeaban de mi pelo y… ¡Joder si antes amaba que hicieran eso.Había hablado con Kath una noche antes. llevé mis manos a sus pechos no eran tan grandes. Ella demandaba y entregaba mientras mi lengua sometía la de ella. Era algo animal y primitivo. Isabella Swan! Antes que pudiese contestarme ya la tenía entre el refrigerador y mi cuerpo. No sangras por la b oca ¿no? Quiero un b eso. El celular de Bella estaba en la cocina así que ella se levantó para ir allí. su aliento dulce me enloquecía. quiero b esarte. su deseo y su pasión desmedida y maldita fuera. Habíamos cenado en el Corner Bistro y ella me había comentado el deseo de exorcizarse contando su historia y la de McConner. Isabella le susurró a Garrett algo acerca de su camisa y cuando él se levantó saqué mi celular y aproveché para preguntarle si iría a la jodida fiesta. entregada a mis caricias. había leído sus dos obras y era muy buena plasmando emociones y al parecer mi amiga me había tomado el consejo. En India hay una tradición acerca de ello. esto era la puta gloria! Isabella me entregaba todo su anhelo. Esta mujer tenía un poder sobre mí que no podía descifrarlo. Isab ella. eso era. No… Punto uno: Garrett no es nadie en mi vida. Le recomendé a Isabella.. eran como dos pequeñas almohadas. No sé si iré. Negó con la cabeza. Pero el amor es jodido y puto y ella lo amaba tanto que me negó una cita. mi cadera estrellándose contra la de ella. Estaba casi convenciéndola de que fuesen mis labios en su piel. No era la primera vez que tendría relaciones sexuales con una mujer con su periodo. a mí. me encantaban sus jodidos pechos. ¿Irás a la inauguración? Kath me invitó. no porque me diese miedo la reacción de Garrett. pero tampoco pequeños cabían perfectamente en mi mano y sobre todo en mi boca.. su corazón palpitante para mí. Por cierto ¡deja de contarle mis cosas! Sonreí y teclee rápidamente. sentirse libre de todo prejuicio y moral. ella misma me había entregado la invitación pero ni muerto le celebraría los logros al bastardo. cuando sentí la puerta de la cocina estrellarse fuertemente y luego la voz de Garrett. sus piernas atadas a mi cintura. Joder. salir y cazar. . sus jadeos entrecortados… ¡Estaba más duro que una maldita roca! Sentía sus uñas deslizarse por mi espalda mientras mis labios no le daban tregua. — ¿Qué diablos significa todo esto? .. estaba sonando como un maricón pero sí. .. Edward. esa era una de las razones por la cual yo sabía lo que ella había vivido a manos del innombrable. La sentí mecerse entorno a mí.

así que ni modo. . Fui a un bar al acabar el programa. me entendía y respetaba mis decisiones aunque estaba seguro como la mierda que esta no la respetaría. tenía un aneurisma en la cabeza no una jodida video cámara. Luego me imploró que fuese a la maldita inauguración ya que sus amigos no irían y se sentiría sola. me tomé unos tragos con Irina pero cuando intentó besarme giré el rostro. El día siguiente fue horrible. Esa noche el programa era uno de mis favoritos hablaríamos del sexo tántrico. Le juré por mi vida "que estaba a punto de agotarse" que iría. El primero que abrí era de Jake: Lo siento. A las once en punto estaba en el estudio de grabación. me comentó que Bella haría su puto libro y la felicité. mientras él hace negocios yo comparto con mi amigo. Rose me lanzó una de sus miradas de la casa y le enseñé el dedo del medio. cada vez que me levantaba el mundo me daba vueltas así que dormí como un oso después de tomarme dos comprimidos. volví a quedarme dormido rápidamente y cuando me desperté tenía varias llamadas de Carlisle y Kath. Edward. Kath me llamó luego de haber atendido a los Anderson. Con Jake no. viejo pero no estoy para tus ruegos —murmuré mirando el aparato y dejándolo en la mesa. Cuando ella volvió a besarme lo hice. el programa estuvo entre bromas y risas. Isabella estaba en unos pantalones cortos de jeans y una camisa a tiras cuando entré a su casa. por favor ven. Yo podía ser todo lo duro y frio que quisieran pero Esmerald Platt era mi mayor debilidad. Pixie. Punto tres: Garrett me valía…. Mira que me iré tan pronto la fiesta acab e… Al final tenía un emoticón haciendo pucheros. La única mujer que me aceptaba tal como era. estaba deseoso por poder practicarlo con Isabella. hijo… Joder había dicho que lo pensaría pero no quería presión. era mi amiga y confidente. cuando me levanté cerca de la una comí algo ligero y me tiré a la cama a ver televisión. acabé mi bebida y me fui a la habitación. el punto estaba claro. Si Eleazar sabía que seguía bebiendo era hombre muerto… Me valía. la besé con fuerza pero era un beso hueco. de igual manera me iba a morir. Isabella me envió un mensaje en pleno programa y sonreí antes de contestarlo. Suspiré fuertemente e intenté una vez más pero recordaba fuertemente el beso compartido con Bella en la cocina ¿Qué carajos sucedía? Ni siquiera Eddie se levantó. al fin y al cabo llevaba 22 años soportando esas jodidas miradas. Tenía tiempo justo para vestirme e ir a buscar a la única mujer que quería que me acompañara a ese show… . El tercero era de Kath: Lo prometiste Ed. . ¿¡Qué demonios me pasaba!? Podía echar un polvo con Irina como en los viejos tiempos. esa mujer no solo había sido mi madre. Lo siento tanto… El segundo era de Carlisle: Dime por favor que pensaste en la opción de Eleazar. pasé toda la mañana en cama con un puto mareo de los mil infiernos. Isabella Swan era mía. ella lo intentó un par de veces más pero al no conseguir nada me levanté diciéndole que tenía un jodido dolor de cabeza -cosa que no era mentira-. por no contestar las llamadas de Esmerald. tocaba. Confundido me fui a casa y estuve un rato en el sofá con Frey… —Creo que le diré a Rose que se quede contigo. chiquita —dije acariciando su cabeza mientras ella mordía la zanahoria de hule que Isabella le había dado—.Punto dos: Yo no explico mis acciones. Sombrilla. ese ratón de laboratorio que Leah llama perro es espantoso —me estremecí. Bree y un chico . abrí los mensajes al ver que tenía varios. Rose me lanzaba dagas asesinas con los ojos. Sé que Lex se la va pasar hab lando con inversionistas y odio ser esposa de adorno. iba a contestarle pero el celular sonó en mis manos: "Carlisle" —Te amo.

ni siquiera había pensado en tener hijos algún día pero sin duda por un bebé quizás reconsideraría la opción de Eleazar ¿qué mierdas me pasa? No eres hombre para cambiar pañales Edward Masen. disfrutemos de lo poco que queda de ella —agarré sus manos—. ¡Cristo. —No es de mi agrado ir a festejar los logros del maldito de McConner. Felicité a Alice y a Jasper. pero Kath es especial para mí —vi su cara de confusión—. prieto y respingón. era hermoso. —Exactamente. Me senté con Esme en una banca y la dejé llorar. que Isabella escribiera el libro de Kath era un buen negocio para ambas. No me alejes de ti Esme. Mis ojos se abrieron como platos al entender sus palabras pero rápidamente ella me saco de mi ensoñación. Nos conocimos poco a poco. es una chica humilde que ha vivido muchas cosas. Cuando salimos del elevador no pude evitar mirar su trasero. luego la dejé con Carlisle y salimos por el jardín. no podía negar que el bastardo había hecho un buen trabajo. era un hombre sexualmente activo y era la primera vez que practicaba monogamia. el esposo de Alice alias Pixie por lo enana y metiche estaban en la sala. quédate conmigo como cuando tenía fiebre —sentí una lágrima descender por mi mejilla y la quite rápidamente—. Kath fue mi alumna cuando fui profesor en la universidad de Nueva York —aclaré rápidamente. y recordé mentalmente enviarle algo lindo a Leah y Jake. No era una situación normal la de nosotros. . estaba tan empecinada en encontrar un factor psicológico que justificara la actitud del maldito que tiene por marido. entregamos las invitaciones y mientras discutíamos en donde ubicarnos nos encontramos con Carlisle y Esme. quería usar el gris pero seguro don humito llevaría uno de ese color. Cuando Kath te cuente su historia me entenderás —quitó su mano con desdén y sonreí para mis adentros. Kath necesitaba un tutor y me ofrecí. Llegar al lugar fue fácil. ella me contó su historia. mi velita ya se está acabando Esme. no era muy fanático del sexo anal pero como que me llamaba Edward Cullen que haría mi lucha por ir allí. Me costó convencerla para que me acompañase y al final saque la artillería pesada. sexo desenfrenado. placer y un toque de drama… Estaba seguro que sería un best seller. mi dulce gatita estaba celosa…y me gustaba. no lo fui. estaba duro de solo mirarla! Agradecí mentalmente que mi traje para esta noche fuera negro.rubio al que me presentaron como Jasper. —No hay salvación para mi mamá —besé su frente—. la historia de Kath no era de mi agrado pero tenía todo eso que a las mujeres les gusta hoy en día: un hombre oscuro. sonreí dándole una de mis sonrisas patentadas antes de contestar: —Soy demasiado sexual como para someterme a tener sexo una vez al mes. no te miento cuando te digo que su historia es interesante. ¿Por favor ma? —Esme me estrechó entre sus brazos fuertemente y lloró. Apóyame como siempre lo has hecho mamá. —Móntale un altar —por su tono de voz parecía no agradarle Kath. —Pensé que no ibas a ir a la inauguración —dijo ella de un momento a otro. Me dijo que no iba a ir y luego mencionó algo relacionado con un bebé. Bella. sálvame tú como cuando era pequeño y tenía miedo que salieses y no regresaras. — ¿Celosa nena? —la piqué. mi madre me miraba con sus ojitos inundados en lágrimas así que la atraje a mi olvidando a Bella. sumisión. —No sabía que habías sido profesor —sonreí. no hay nada más jodidamente gratificante que estar en el cuerpo de una mujer —la vi removerse en su silla—. Había una plaza abierta para asesorar tesis en el área de psicología. el tantra me enseñó a dominar mi necesidad más no mi deseo. acuérdate que somos títeres en este mundo ante un ser supremo que nos maneja a su antojo. —Sálvate. Soy un hombre exigente… — ¿Si practicas el sexo tántrico no se supone que debes tener relaciones una vez al mes? — ¡qué mierda! Lo practicaba pero no era de hierro. ¿Te pongo nerviosa Isabella? Tienes el pulso acelerado —acaricié su mano y me detuve en una luz roja—. subimos a mi auto y manejé en silencio en dirección donde era la dichosa fiesta. por una milésima de segundo había pensado que quizás ella estaba embarazada. —En tus sueños… —En lo único que sueño ahora es en que sea lunes pronto. Alice inmediatamente actuó y cuarenta y cinco minutos después bajaba en el elevador con una muy hermosa Isabella. Edward —murmuró mi madre ahogada por el llanto. que prácticamente se enterró de cabeza en la universidad.

siempre hacía lo mismo. él sonrió burlón apretando a Kath más a su cuerpo. Yo le creo. —Lex no la veía con deseo. le recuerda cuando me conoció —resoplé—. ¿qué lío tienes con la escritora? ¿Son amiguitos con derecho? —Sonreí. — ¿Cómo va todo? —preguntó seria. Llegué a ella y Kath se nos acercó y hablamos un rato antes que la bestia se acercara llamándola por su primer nombre. ¡Lo sabía! Te la estas tirando —siseó entre dientes. Lo peor es que tú la miras igual. cuando entré al salón don magnánimo estaba en el pódium. levantando barreras para no enamorarme y sintiéndome pequeñita ante un hombretón de tu calibre. Nos retamos con la mirada como siempre que nos encontrábamos. prefería que la llamaran Kath o Katheryn no Laura. Eso es mi Esme. Por unos minutos todo fue tensión. —Y follando… —Kath… — ¡Kath. . te conozco minino y conozco cuando a un hombre le gusta una mujer más de que lo que debería o quiera aceptar. no la hermosura a la cual estaba acostumbrado. por un puto acuerdo o lo que sea… Me pertenecía. pero fueron como siete y cuando ella argumentó estar cansada Kath me tomó como su pareja. —Que buda te escuche —murmuré haciéndola reír—. Bailaba más una cucaracha envenenada por RAI que Jake en una pista de baile. Pensé que sería una pieza. sonríe —limpié sus lágrimas con mis manos —. lo contesté rápidamente y la busqué donde me había dicho. —Tu marido es un gillipollas. demasiado arrogantes y vanidosas. —Nos estamos conociendo —murmuré. ¡Joder me estaba volviendo loco! McConner se llevó a Kath y nosotros caminamos a nuestra mesa. no es algo pasajero. —Te quiero mamá. estoy segura que me veía como ella.—Dios te va a salvar. —Y te gusta. Ella era natural y ese vestido la hacía ver como una diosa… Y ella estaba conmigo. Quiero recordarte sonriente. Miré mi celular y tenía un mensaje de Bella. —Oye. eres la mejor madre del mundo. Conozco esa mirada señor yo soy el dios del sexo. solo hay que ver la mirada que le diste a Lex cuando él la vio. una sonrisa ladina y lobuna —. te querré siempre. Kath presentó a Isabella y mi gatito se comprometió con lo del libro. te gusta verdad —no fue una pregunta… —Estamos conociéndonos. es la misma que yo le daba a Lex — ¿Podría ser? No. Jake nació con dos pies izquierdos y una viga de acero enterrada en el culo. Tomé la mano de mi cuñada que aún no se le notaba su pancita y nos fuimos a bailar. Isabella era hermosa. —Kath… —Mira —pegó su rostro a mi pecho—. la veía con curiosidad. mis días estaban contados —. estando tú ahí ver así a otra mujer… —murmuré— Y pensar que me dijiste que yo era un mujeriego. no supe porque quise hacer lo mismo con Isabella cuando su mirada se paseó por el cuerpo de mi chica. bellezas falsas. yo no quería una relación. muy parecidas a mi. por querer aprender. según él. y lo mejor es que la tonta no se ha dado cuenta que tu le gustas. — ¿Es tu novia? —Kath arqueó una ceja incrédula. —Edward… —coloqué un dedo en sus labios. Tan pronto llegué ahí Leah me sacó a bailar. demasiado preocupadas por sí mismas. sé fuerte para mi como siempre lo has sido — después de una ronda de llanto y varios besos en la cabeza Esme se fue al tocador a arreglar su maquillaje y yo fui en busca de Isabella. Kath lo odiaba. —Genial como siempre… —No seas tonto. nada!.

Conozco lo suficiente de sexo como para explicarte cada experiencia sin siquiera tocarte. me avisas cuando sí. tenía las manos apretadas para no soltarle un puño al idiota—. ¡Qué demonios! ¡maldito perro sádico! —Isabella —la llamé con ira. cuando quise hablar le dije con voz seria y fuerte que tenía dos opciones irnos por las buenas o por las malas.. Menos mal que no te gusta. teníamos una química impresionante a la hora de ser uno solo. nos vamos —rugí conteniéndome mientras lo veía sonreír. maldito McConner que tenía que estar ofreciendo enseñarle. Maldición. no me detuve seguí buscando a Isabella y la vi en dirección a los baños. el dolor de cabeza empezaba a asomarse y la frustración unida a la rabia siempre sacaba lo peor de mí. —Isabella —dije fuertemente haciéndola saltar—. pero antes que pudiese siquiera ella tomarla. —No vas a hacer nada —reproché. —Recuérdelo. —Pues está bailando con Lex —me detuve abruptamente para verla bailando con la bestia esa—. ¿vas a formar un escándalo aquí. Llevo horas buscándote —siseé entre dientes. . la tiré del brazo. con la ira burbujeando en mi interior. "no me busques falso intento de Cris Evans o te parto tu linda carita" pensé para mí. viendo la sonrisa arrogante en McConner. ella era mía. tenía el corazón acelerado y la rabia bullía en mi interior. —Bella. —Nos vamos. por un minuto sostuve la mirada con McConner y luego salí tras ella escuchando su estúpida sonrisa. —Dile lo que sientes —susurró Kath cuando pasé a su lado.... ¿Qué demonios estaba haciendo ella con ese tipo? — ¡¿Qué diablos hacías a solas con McConner?! —expresé con voz dura. discutimos levemente. Sentía la sangre hirviendo en mis venas. si en verdad quieres conocimiento. yo puedo ayudarte. —Monogamia —murmuré entre dientes. el diablo bailando frente a mí con las diablillas a su alrededor. ¿no quería ella saber de dominación y sumisión? Bueno unas cuantas nalgadas podían enseñarle lo bueno que era en ese campo. Yo tenía el deseo y los conocimientos. Isabella me atraía..—Estás hablando tonterías —susurré. yo podía hacerlo. nadie se iba a acercar íntimamente a Isabella Swan mientras yo estuviese vivo. —No me lo estaba follando ni con el pensamiento. Isabella —dije con voz dura. ella estaba equivocada. parecían discutir pero cuando más me acerqué vi que el todopoderoso señor trataba de enseñarle lo que ella quisiese de dominación. Ella siseó algo pero yo ya no entendía nada. Yo estaba ahí y el maldito te propuso… — ¡Lo mismo que tú! —me acusó mientras me señalaba con un dedo—. —Hablar… —dijo indiferente. vale… —murmuró algo en italiano. Edward? Te recuerdo que no somos nada… —no. pareciendo un gato mojado me ponía a mil. nunca había sido un hombre de castigos pero Isabella estaba comprando todos los boletos para una buena zurra. si estaba enojado ahora veía rojo. Hizo un comentario sarcástico y nos envolvimos en una pequeña discusión. Pasó a mi lado empujándome y dirigiéndose al salón. esa era mi única excusa. Terminé la pieza con Kath y me dispuse a buscarla. señorita Swan —sacó de su cartera una pequeña tarjeta. pero verla enojada. quise mandar todo a la mierda y enseñarle quién era su maestro que solo pude ordenar que nos íbamos inmediatamente de ahí. vi como el pedazo de idiota y ella salían de la pista hablaron algo y luego él se fue… Lo malo y lo que me hizo ver el infierno fue que Isabella fue tras él. Alexander es mi hombre —puntualizó. ¡Qué mierdas tenía que hacer Isabella con ese puto bastardo! Los encontré en el jardín donde había estado con Esme. —murmuró McConner. — ¡Y un demonio Isabella! —Grite descontrolándome—. el infierno ardiendo en brazas era pequeño comparado con mi cabreo.. estás siendo estúpido e irracional —gritó haciendo que varias mujeres nos observaran. — ¿Por qué? Solo están bailando yo sé lo que tengo Edward. Ella completa me ponía a mil. discusión que ya no me hacía ver rojo si no de todos los colores.

Yo era su maestro. La vi salir enfurruñada como ella sola sabe hacerlo y el viaje en el auto de regreso a su casa fue malditamente silencioso. Nadie se burla de mí. no soy tu maldita posesión ni tu trofeo. No soy tuya. Kath estaba equivocada. monogamia significaba lealtad. Isabella —susurré posesivamente haciéndola soltarse de mí. Sexo. volví a su boca y la agarré por la nuca dando un beso fiero y demandante. no la veía escuchado quejarse ni una maldita vez desde que la instruía. la tomé por los brazos haciéndola girar—. La besé con fuerza sujetándola y pegando cada curva de su delicioso cuerpo al mío. Era demostrar quién era yo y quién era ella. ese era nuestro trato. No siento más por Isabella Swan que la mínima atracción que siento a hacia el género femenino. había visto su mirada cuando ella lo vio y había visto cómo lo miraba a él. un acuerdo que estaba a punto de recordarle. Estaba demasiado cabreado y el maldito y punzante dolor de cabeza estaba empezando a fastidiarme. ¡no lo haré! —gritó. — ¡Ni siquiera se te ocurra pensar que voy a estar con él! ¿Por quién me tomas? ¿Acaso no me entregué a ti siendo virgen? ¡Maldito neandertal! ¡Si estoy acostándome contigo. ¿por qué estabas con él? ¿Por qué? Maldita sea. . luchó pero la apresé contra mi cuerpo sintiendo como su cuerpo tenso se relajaba ante mi beso. sin embargo el primer paso a enamorase era esta jodida sensación de posesión. Mis labios se desprendieron de su boca y besé su barbilla. Nada más. un puto acuerdo. yo puedo darte todo que necesitas —rugí. no lo estaba. era el deseo absoluto de que ella supiera que estábamos juntos hasta el final de mis días—. Intentó pelear. sentía mi autocontrol perdiéndose cada vez más. fue tu estúpida condición para sacarme del atolladero. me había aprovechado quizás. maldiciendo internamente por mi estupidez. Le pregunté una vez más qué hacía con McConner. es por el amor a mi carrera por nada más¡ Además. Posesión. dejando que la ira escapara de mi cuerpo. — ¡Maldición! ¡No creo que simplemente estaban hablando! Me imagino cómo tu cuerpo vibró al escucharlo hablarte de sexo. exigía más y yo le entregaba todo. esto es sexo como siempre Edward. solo yo podía enseñarle. no dijo en ningún momento que quería aprovecharse de la situación. Isabella. — ¡Eres un maldito cerdo hijo de puta arrogante! —se limpió mi beso con su mano—.. —Entonces. Isabella? —caminé sintiendo la furia emanar de cada poro de mi cuerpo.. ¿te satisface saber que otros hombres desean poseerte? —caminó hacia el refrigerador ignorándome y tomó un largo sorbo de su bebida. Bree no estaba ahí. En cuanto si voy a verlo. Siempre pedía más. sí. No me tomes por idiota. no te pertenezco. No estaba enamorándome de Isabella Swan. ¿Esto eran celos? NO. Isabella era mi posesión mientras yo estuviese vivo. era deseo y lujuria era el placer de saber que todo lo que ella conocía de sexo me lo debía a mí. bastardo infeliz. Sí.La solté y ella entró al tocador. Solo yo podía entrar en su cuerpo por lo menos por estos malditos tres meses. ¿por qué? No lo sabía. Tú y yo tenemos un acuerdo —eso era. Isabella? Sus ojos se oscurecieron de ira. —Alexander solo se ofreció a ayudarme a conocer más el mundo de la dominación y la sumisión. la cabeza me palpitaba. quería tomarla y enseñarle una vez más quién podía hacerla ver las malditas luces artificiales del 4 Julio. malditamente todo. ¿me entiendes? —farfullé—. su sensei y ella mi joven padawan. hasta que la sentí completamente entregada a mí. Demonios estaba aun enojado. muy equivocada. exigiendo su rendición hacia mí. posesión y sacrificio al menos para mí. succionando sus labios con alevosía. pero ella no se estaba quejando ¿o sí?. era demostrarle que yo podría enseñarle lo que sé y más.. —Solo yo puedo hacer que tu corazón se acelere así. la estaba moldeando a mi manera y eso me hacía sentir posesivo. ¡Como lo hiciste tú! —me acusó. ¡Contéstame por un demonio! —grité— ¿Vas a llamarlo.. — ¿Lo deseas. Golpeé el volante varias veces mientras repasaba las palabras de Kath… No era amor. su terso y níveo cuello mientras escuchaba sus jadeos. No puedo enamorarla. de gritar como neandertal frente a la cueva ¡ella es mía! ¿Qué me ocurría? Si no supiese que tengo una maldita bomba de tiempo en mi cabeza me daba contra las paredes ¡no estoy enamorado! —Yo simplemente no puedo enamorarme —me dije a mi mismo mientras la esperaba afuera del baño—. Llegamos a su casa y la seguí.

quiso convencerme de la operación pero me enojé demasiado. Estaba moribundo pero no era idiota. Freyja sería de Isabella. cuando me tocó decidir a quién dejarla no sé porque su rostro apareció. ¡Que me gustas. . Jake había venido y por fin habíamos hablado. Si es que después de la noche del sábado y esas palabras la hacían volver. —Haré un hueco en mi agenda.. en caso de que muriese la mitad de mi fortuna sería para obras de caridad y lo que quedaba sería repartido entre mis sobrinos equitativamente. Isabella Swan me gustaba.. ¿te veré hoy lindo? —dijo con voz zalamera y no pude evitar sonreír. no? —sonreí. —Heidy… —me arrepentí de haber dicho su nombre cuando Garrett se tensó frente a mí—. Se llevaban bien. . ¡Oficialmente jodido! Me juré que nunca diría esas palabras y de pronto ellas salieron de mi bocota. dispuse de mi dinero. .. o iba por ella. le comenté que tenía que decirle a Alice y a Jasper. te extraño. maldita sea! —golpeé la mesa a su lado y salí de la cocina antes que dijera una estupidez más grande de la que ya había dicho. Supongo que porque se casó conmigo cuando quedé emb arazada de Demetri.. a ese cabrón siempre le había gustado mi bebé. ¿hace cuánto que no nos vemos tú y yo? Sab es. — ¿Puedo hacerte camb iar de opinión. era mejor estar con mi colcha calentita. sabía que Isabella pondría esa objeción y si iba a aguantar a toda la familia. Me gustaba mucho.. Igual tenía dos opciones o venía. Mi Aston se lo dejaría a Garrett. a Jake y sus ruegos. intentó calmarme diciendo lo del día de acción de gracias e invitando a Isabella. no cedí. tigre —dijo más melosa aún. .. pero quiero que sepas que estoy con alguien así que no haremos nada más que una copa... . la reunión fue monótona y aburrida.. — ¡Que me vuelves loco por un demonio!. encerrándola entre mis brazos y agarrando firmemente la isleta de su cocina.. el comprador no quería dar la suma pactada. Te llamo nena. . Doctor Sex —sonrió tontamente y no pude evitar reír más abiertamente. —Una copa mínimo. Necesito tu pasión.— ¡No entiendes! —grité pasándome la mano por el cabello.. Isabella no me había llamado y tampoco haría el amague de llamarla. nada muy exagerado. pero no te prometo nada.. mi celular sonó y entré al elevador contestando la llamada de Heidy: —Entonces. era una buena propiedad y ese era un precio justo.. ella se veía realmente enojada. lo lamento Heidy —las puertas se abrieron en el piso seis y Garrett estaba frente a mí. —No. Por un momento nos mantuvimos las miradas y luego el entró a la caja metálica.. a Carlisle y sus regaños y a Esme con sus ojos llorosos. Frey tendría una pequeña cantidad de dinero para su manutención. me gustaba como no me gustan el resto de las mujeres. Felíx no es b uen marido. amaba ese saco de pulgas. — ¿Qué es lo que se supone que tengo que entender? —gritó de vuelta y caminé nuevamente hacia ella.. —Anda b onito. Esme había venido también. Sally. . En la tarde del lunes me reuní con Jenks. no había terminado de colgar cuando Garrett se había lanzado contra mí y me había tomado por el cuello de mi camisa. Las acciones de Otra oportunidad serían para Carlisle y Esme. eran muchas las noches en las que las encontraba juntas y mi lado egoísta me decía que no deseaba que ella me olvidara. Quedamos así. era el abogado familiar. amaba al perro sarnoso.. Pasé todo el fin de semana encerrado en mi departamento... No quería ir pero por Esme lo haría. Habíamos vuelto a grabar el programa porque Rose tenía una entrevista que hacer. la agente de bienes raíces me había llamado por un posible comprador para mi departamento.

eres un maldito egoísta ¿ni para ti ni para nadie no? que comodo G—era como si la ponzoña se hubiese acumulado en mi boca. Estaba colocando la champaña en hielo cuando ella llegó. . era completamente improvisado. era una cuestión de entrega más que de placer. —Anda. al menos no en estos dos meses que me quedaban de vida. —Yo no soy bueno para ella. ¿Tú sí eres bueno para ella? —Garrett me miro sus ojos azules relampagueaban con furia. Le ordené darse un baño y saqué del closet algo que había comprado para ella en Sin tab ú. Cuando salí de la ducha ella estaba ahí y no pude evitar sonreír cuando vi cómo mi cuerpo la hacía temblar. —Suéltame Garrett—dije suavemente haciendo que su amarre se tensara. no eres bueno para ella —rugió golpeándome contra la pared fría y metalizada. como si algo hubiese cambiado entre nosotros. moría de ganas por mostrarle a Isabella de lo que era capaz. Cerré mi mente a cualquier voz o sensación de dolor por la ausencia de ella. te gusta jugar con las mujeres. la lencería parecía ser hecha para que ella la moldeara. solté su cabello y di rienda suelta a nuestra clase Tántrica. —No tienes que decirme cosas que ya se Garrett—la puerta se abrió pero ninguno de los dos salió. —Entonces que demonios quieres con ella… Porque he pensado y pensado y no se cual es tu juego—Garrett apretó uno de los botones para que la puerta estuviese abierta—por varios minutos solo nuestras miradas hablaron. quería que ella supiera que yo podía enseñarle todo lo que ella quería y necesitaba saber. Garrett se giro riendo sínicamente. Garrett? —Escupí con sorna—. —No me importa. ni Garrett pondrían una mano en ella. Definitivamente algo había cambiado. iría por ella. No tomas a nadie enserio. maldita sea mi suerte. me desnudé lentamente y coloqué música por mi Ipod. ¡Joder! —Paso las manos por su cabello— Nueva York está inundado de mujeres fáciles ¿Por qué Isabella? Maldita sea. Ni McConner. ella no es tu tipo… — sentimos la campanilla del ascensor avisándonos que habíamos llegado al primer piso. —No se de que demonios hablas—dijo soltándome y caminando hacia las puertas— Tu… — ¿Por qué no le dices que estás hasta los tuétanos por ella? —escupí fieramente. caminé hasta mi habitación. Si no venía. por dejarla. Hermosa. No tenía mucho tiempo así que me coloque unos pantalones de yoga y busqué frutas en mi refrigerador.. ya no podía negarlo. Inspire profundamente. llenando me de paciencia — ¿Tú sí. el éxtasis que daba al llegar al clímax a muchas ni siquiera les importaba si yo lo obtenía o no. Llegué a casa alrededor de las siete. pero te diré. El Sexo tántrico siempre era alucinante y con muy pocas personas podía compartirlo. Garrett me miraba con furia. tú tampoco lo eres. —Quizás no estoy jugando—murmure — lo vi salir del elevador. La lastimas y te mato—llevó sus dedos a su boca—. tenía un poco de carnes frías las corte en trozos y agradecí a Anna que hacia el aseo en mi apartamento una vez por semana.—La lastimas y te mataré Masen. escucha bien Masen porque por mas hermano que te considere no volveré a repetirlo. había venido en la mañana y había picado la fruta para mí.. y muchas de las mujeres con las que andaba querían eso. porque eres tan cobarde y que te cuesta decirle que la quieres. Disfrutar de una sesión de Tantra junto a Isabella fue magnífico a pesar de su afán en conseguir un orgasmo. una sola lágrima que Isabella derrame por ti y te juro que voy a matarte. estaba decidido. —¿Según tu cual es mi tipo? —pregunte con desdén. yo soy igual. —Isabella no es mujer de un polvo Masen. el placer. terminar con ella alimentándonos mutuamente me hizo sentir distinto.. negué con la cabeza y oprimí el botón para llegar al sótano. . Ajuste las luces rápidamente. —¡Maldición!. tomé una botella de champaña y dos copas y me fui al santuario.. no era hora de pensar en el que ocurriría si… . me daría una ducha y esperaría a Isabella. Te juro que te mato —las puertas se cerraron y me recosté a la pared suspirando fuertemente. .

compartir el desayuno y terminar desayunándomela a ella era magnífico. Iku.Habló de las revistas pero nunca me había importado lo que dijeran de mí.. era como si ella me llamara como si junto a ella hubiese encontrado mi lugar en el mundo. su cuerpo desnudo para mi deleite. serían mis últimos días con mi familia. la cabeza me había estado doliendo horrores y aunque el sexo con Isabella era alucinante habían días que no veía más que puntos rojos frente a mí. Pamela. Besos Aryam! . Esos días Isabella se dedicaba a preguntarme cualquier inquietud y yo empezaba a sentirme cada vez mejor a su lado. las que tienen cuenta pero no puedo responderles a todas ¡mil gracias!. Las lectoras fantasmas. A mi querido Harem del Doctor Sex (en Facebook y en whats app) esas chicas son las mejores de todo Fanfic Nathaly. Marje. Clau. Joa. la escuché comentar acerca de las migrañas. que me apoya plenamente. para amar no hay que proponérselo. a Adriana por estar siempre ahí junto a mi por sacar tiempito para revisar mis ideas. cada uno y si iba a morir los iba a disfrutar. Pero no todo era color de rosa. . . Sole. así que esperaba que este fin de semana alejada de todo la ayudara y de paso aclarara la confusión que estaba sintiendo yo. Angry. Isabella estaba nerviosa muy nerviosa. las anónimas. los parásitos más conocidos como paparazzi estaban respirándonos en la nuca. a Gine que a pesar de no ser mi beta me lleno de ideas el fin de semana que estuvimos juntas. le hice el amor a mi manera. Que demonios me estaba ocurriendo… . así que lo tomé como excusa. Cris y Mimi que son las que jodo con los temas medicos.. Yazz. Eve. Lenith. los últimos con ella. espero que les haya gustado...Confundiéndome casa vez mas… Las semanas pasaron rápidamente. necesitaba tenerla cerca…Estaba Absoluta e irrevocablemente jodido… Isabella estaba cambiando mi vida. . Eliana que vive dándome porras por pin. solo se da…Esta es mi forma de decir ¡gracias! Gracias por esos 1000 Revs. Jenn. a Jo porque es la que ha estado ayudándome con la gramática a Veronica que beteo este cap porque Jo estaba con el que subí hace unos minutos. Michell. la llene de caricias hasta hacerla llegar una y otra vez tragándome sus jadeos. Andrea. A Pao. Aquellos días con ella me pertenecían. es gratificante para esta chica saber que cuenta con ustedes Agradecer a Salem por aguantar mis neuras. disfrutando el contacto de piel con piel. Luciana. bebiendo de sus gemidos. Mi pobre niño tonto. su cercanía. Ninoska. Anguie. A todas!. el día de acción de gracias nos pegó en la nariz como una puerta cuando se cierra fuertemente y antes que pudiese preverlo ya estábamos con Bree en el aeropuerto. Mirar el amanecer con ella era asombroso. disfrute de su calor. Isabella entendía algo.

yo solo los utilizo para mi diversión. fuera del contacto sexual. Mas hoy no quería pensar en eso. Espero les guste. No estarás allí para siempre así que ámame antes que marche. NA: Este es un capitulo de transición. Yo… —succiono mi piel y sus manos se sujetaron a mi cadera—No logro saciarme de ti —me giró entre sus brazos atacando mis labios con deseo y lujuria desenfrenada—. el agua estaba tranquila y sentía una sensación de plenitud que no quería ni podía entender. Isabella —murmuró fuerte cuando una pequeña brisa helada nos arropó. no en este momento. esto era simplemente un pacto. Edward me había ordenado salir del agua cuando mis dientes comenzaron a castañear. tenía esta necesidad de mantenerlo cerca. copia o plagio del mismo. suspiré fuertemente y me separé de su calor empezando a caminar hacia la orilla. — — Así que abrázame cuando este allí. . haciendo que mi cuerpo se pegase mucho más al suyo. tu cuerpo. Capítulo beteado por Jo Beta Ffad. sin contar la hermosa luna que reposaba sobre nosotros. Cada vez que Edward estaba cerca a mí. tu manera de envolverme… Cristo Isabella. Puedes abrazarme cuando este asustado. .*Chapter 17*: Sentimientos Encontrados Disclaimer: los personajes de Crepúsculo son propiedad única y exclusivamente de la señora Meyer. yo… Yo estoy… —mis manos agarraron . . pero me negué. mi cabeza descasaba en su pecho y podía sentir el pequeño arrullo de su corazón.. —Vamos fuera del agua. Simplemente ayúdame cuando esté mal. el cielo estaba descubierto y podíamos ver cada una de las estrellas.. Betas FFAD www facebook com / groups / betasffaddiction — — NA: es un placer para mí decirles que esta historia está debidamente registrada en SafeCreative bajo el código 1305285174880. When I'm gone Thre doors down . qué estás haciendo conmigo… Yo. Sentimientos encontrados . acarraría las consecuencias penales y administrativas pertinentes. Trataba que mi mente no fuese más allá. Estaba a punto de tomar mi camisa cuando lo sentí en mi espalda—. . algo que acabaría más temprano que tarde. . No he terminado aún. no ahora. Nuestras respiraciones era todo lo que llenaba el lugar. nena —susurró dando pequeños besos en mi cuello—. Cualquier distribución.

si algo había de cierto en este momento. Caminamos hacia la habitación y busqué entre mis cosas algo que usar pero no encontraba nada. Edward era un adonis. En realidad. creo recordar que Edward me había alzado en brazos y había caminado hasta allí. Me había hecho suya en la arena sin importar más nada que él y yo. sabía que no dormía. cuando quise darme cuenta de lo que estaba haciendo.. mientras acariciaba mis brazos. sentí como Edward se introducía detrás de mí y apoyé mi espalda a su pecho respirando suavemente. —Mmm… —murmuré entrecortado. cediéndome el control por breves instantes pero. era el mejor alfarero. Me recosté en la misma posición. No quería pensar sólo disfrutar el momento. Él se entregaba a mí de la misma manera que yo me entregaba a él. teníamos un trato. Cómo llegamos a la cabaña. nuestro deseo desenfrenado por sentirnos. estábamos bien así. Sentí el colchón hundirse y abrí los ojos viendo a Edward acostado de medio lado. nunca había pensado en una fantasía. que sintiera la pasión de las caricias. entregarme completamente al frenesí de sus besos y sus caricias. mis manos halando los cabellos de su nuca. encajando perfectamente sin importar el frío. haciendo que la vena en su frente se pronunciara y. Edward me había dejado sobre él. él tenía ojeras y estaba segura que yo también. Por unos segundos. para sacarme la arena del cuerpo. un suspiro largo y profundo antes de deslizar sus manos por mis hombros hasta mis manos y de regreso a ellos. ¡Maldito! Si no fuera tan hermoso. ya mis dedos habían tocado su piel. Él respiro profundamente. lo que hacíamos ahora era muy diferente a lo que se suponía que debíamos hacer. observándonos en completo silencio. simplemente. era una entrega. sacando mi camisa y alzándome en brazos. había dicho la playa solo por llenar el silencio que nos embargaba en ese momento. Sus ojos se abrieron mirándome fijamente y cerré mi mano en un puño. era que a la hora que nuestros cuerpos se unían él era mi maestro yo su aprendiz y aquí. succionaba y jalaba con destreza mientras jadeaba entrecortado entre mis labios. observándolo atentamente. ese debe ser tu mantra. Edward salió del agua dándome una perfecta vista a su redondo. no podría decirlo con exactitud. solo nos miramos sin decir nada. Edward suspiró. sin importarme que tenía arena en lugares que era mejor no mencionar. que solo bastaba que él me mirase para encenderme. Edward Cullen. sus ojos estaban cerrados pero por su respiración. no había más cabida para nada que no fuese sexo. dormíamos muy mal desde que empezó todo esto. aunque también podría haberlo hecho yo. . sólo eso. quizás no tenía mucha experiencia pero podía sentirlo.. pero imagino que te lavarás la cabeza cuando despiertes —asentí. con el mar y la luna como testigo de nuestro acto… un acto que iba más allá de algo hueco y vacío. dejándome caer en la cama y cerrando los ojos. —No te duermas —dijo suavemente al dejarme en el sofá. su piel casi traslucida. lo vi caminar en dirección al baño y me dejé caer en el sofá. mi mirada estaba fija en su rostro. —En los gabinetes hay shampoo.sus mejillas besándolo con más ahínco. dejando que el silencio llenara lo que con palabras no se debía pronunciar. era más que placer. No quería que hablara. me aferré a su cuerpo pasando mis brazos por su cuello hasta colocarnos bajo el chorro de agua de su ducha. Estaba quedándome dormida cuando lo sentí acercarse a mí —. a sentir su cuerpo caliente y musculoso sobre el mío. cubriendo mi cuerpo con la toalla. por unos segundos antes de dejarme sentada en la tina. me encantaba su cabello alborotado. —Ponte esto —me tendió una camisa suya y la pasé por mi cabeza rápidamente. Anudó una toalla a su cintura y me tendió otra toalla. que sus labios atacaran los míos para que mi cuerpo fuera arcilla moldeable en sus manos y. más cuando eran mis manos las que hacían ese trabajo. el mejor maestro y el mejor amante ¡Dios! ¿Qué sería de mi cuando todo terminara? Cerré los ojos por un segundo y volví a la negación y permití que mi cuerpo disfrutara de su electrizante toque. mientras disfrutaba de su sabor me di cuenta que estaba completamente ida. el sueño se había evaporado en el momento que mis ojos se habían abierto para observarlo frente a mí. la perfecta forma de su nariz y su mandíbula cuadrada y perfecta. —El agua se ha enfriado. prieto y buen formado trasero. No pude evitar el pequeño suspiro de satisfacción cuando el agua tibia entró en contacto con mi piel relajándome automáticamente. nuestros corazones latiendo a una misma velocidad. podía sentir mi piel erizarse aunque la caricia no tenía nada que ver con sexualidad. Te dije que no te durmieras —murmuró. Sólo sexo Isabella Swan. Edward mordía. me sentía algo adolorida más no arrepentida. me permití caer en el deseo desenfrenado que solo él podía provocarme. Edward mi cuerpo estaba cubierto por mi camiseta y él solo tenía sus vaqueros colgando de su cadera. ¿quieres salir ya? —preguntó suavemente. con su rostro frente a mi dirección. alejándola de su rostro. su barba de dos días.

haciéndolo abrir sus ojos. — ¿Un tonto sexy? —se colocó sobre mí. Solo son magulladuras superficiales. —Eso pica —lloriqueó otra vez. —Era agradable estar así con él. Alcé una de mis cejas y lo vi resoplar. era tan sensual que…—. No te dejé arriba porque sí. lo había visto desnudo cuando salió de la tina pero mis ojos estaban en su trasero—. tenía pequeñas raspaduras en torno a su tatuaje—. nena —murmuró burlón mientras se colocaba de lado. algo cabrón y un poco hijo de puta. lo vi suspirar fuertemente antes de negar con la cabeza.. tenemos intimidad. o al menos. hizo un gesto de dolor y maldijo en voz baja cuando su espalda golpeo el colchón—. Isabella —murmuro de vuelta. ¿Estás bien? ¿Te duele la cabeza otra vez? — pregunté al verlo fruncir el seño. —Mmm… —le lancé un golpe con mi mano libre. —Puedo. ¿lo sabías? —murmuré. Edward! —Dije al ver su espalda. —En efecto. afortunadamente. despacio —se quejó nuevamente cuando froté la última raspadura. solo que la arena no es buena para follar —sonrió—. Edward —lo regañé cuando intento girarse. dijo algo entre dientes pero no le entendí. somos amigos… — ¿Lo somos? —inquirió escéptico. ¿no? — ¿Me lo preguntas o me lo afirmas? —lo vi cerrar los ojos nuevamente. hablar sin necesidad de la tensión sexual entre ambos. —Déjame verte —susurré. —Edward —coloqué mi brazo en mi cabeza dejándola alzada para verlo mejor—. —No aumentaré tu ego. iba a infectarse alguna de esas raspaduras —le expliqué. cuando. intentando ver su espalda. Mentiría si dijera que su último comentario no me dolió. pero eso me restaría personalidad. —Eres una nena. dejándome caer en la almohada. —Obvio niña. sus parpados. en su botiquín había solución salina y algodón. no es nada. no dejándome examinarlo. Edward siseó como niña cuando ejercía presión. —Presumido. —No lo sé. colocando el frasco en la mesa de noche—. Me gusta cuando haces eso. Doctor Sex—volví a golpearlo haciendo que se acostara sobre su espalda. —Bella —no lo decía mucho pero cuando lo hacía. volví rápidamente a él. mínimo tenemos que ser amigos. — ¡Santo Dios. nena —musitó mientras seguía. no es la primera vez que me las hago —murmuró como si nada. —Estoy bien. me tocas —deslicé mis dedos por su barba y él cerré los ojos suspirando. —Estoy bien. antes de dejar que su cuerpo cayese boca arriba sobre el colchón. al menos eso evitaría una infección. .—Continúa —tomó mi mano en el aire y la colocó sobre su mejilla—. pero si no lo hacía. —Y vanidoso —le pegué en la frente.. — ¡Ouh! Duele. empapé un poco la mota de este y la pasé por la raspadura más grande. — ¿Alguna vez puedes dejar de ser tan arrogante? —dije riendo. Terminaste la inspección —murmuró bajo su aliento. sin dejarme sentir su peso. Quédate así. —Eres muy hermoso —susurré suavemente. Hay que hacerte una curación. mientras mis dedos se deslizaban por su piel. Alejé mis manos de su rostro—. lo soy —sonrió de medio lado. ¿lo sabías? —dije. toqué su nariz. eso dicen —sonrió mostrándome sus dientes. así que me levanté de la cama y corrí al baño buscando algo con que curarlo. cerrando la tapa. — ¿Me contestas con una pregunta? —sonreí enarcando una ceja. Edward dio un suspiro prolongado. mis dedos acariciaron sus ojeras. Isabella. —Eres un tonto.

debido a nuestra experiencia acuática sin embargo volver a sentir el calor de su cuerpo tan cerca del mío sin que estuviésemos envueltos en el deseo sexual. porque no puedo permitírmelo —se levantó completamente y se sentó a mi lado. no amaría a Edward Cullen. sé lo que tenemos y créeme. tomó una de mis piernas dejando una de las suyas entre medio de las mías y pasó uno de sus brazos por mi vientre y el otro. —Te escucho —murmuré sin mirarlo. pero no de emoción. si tú quieres ser mi amiga mientras estamos en este acuerdo. . te ocultas. —No te enamores de mí. Eres hermosa. debido a que Bree llegaba en el vuelo de las 11:30 am. el camino había sido tranquilo. —Lo hice y sentí como Edward se pagaba a mi cuerpo. ¿me entiendes? —Lo imagino. Edward y yo estuvimos hablando de trivialidades. —Buenas noches Edward… —susurré. por debajo de mi cuello—.Pasamos varios segundos en silencio. inhaló profundamente. ¿quieres? —Su mano tomó mi mentón y sentí mi cuerpo temblar mientras él giraba mi rostro —. pero era un silencio agradable. gírate de medio lado mirando hacia la puerta. Te haría daño. los lentes. no. cuando te digo que eres hermosa. . no eres hombre de una sola mujer —intenté ser sarcástica. Te lastimaría y no podría soportarlo y. dejando la espalda separada del cabecero de la cama—. La única vez que había sentido algo por alguien fue cuando era una niña y no había sido nada parecido a lo que sentía cuando Edward estaba cerca. no podía enamorarme. haciendo que Edward se levantara apoyándose en sus brazos y mirando en mi dirección. No pude evitar que mi corazón se acelerara como un maniático ante el simple gesto. no te enamores de mí. respiré profundamente antes de hablar—. te lo digo como hombre. Isabella. me había sentado a su lado con las piernas pegadas a mi barbilla—. ya había sufrido demasiado la primera vez. . Llegar al aeropuerto JFK. Buenas noches… O lo que queda de ella. Esperaba con todas mis fuerzas que no. Isabella —depositó un beso en mis cabellos y luego. no voy a ir más allá. Sé que lo que tenemos acabará pronto y. no porque tú y yo hayamos firmado un acuerdo —acercó su rostro al mío y depositó un beso en mis labios—. me sentía completamente adolorida y tenía unos leves moretones en mi cadera. y creo que debes verte con más claridad. —Creo que puedo intentarlo. Edward y yo tuvimos que abandonar Rocky Point mucho antes que los demás. el pelo suelto y enmarañado. ¿quieres? Te lastimaría y no podría soportarlo". . me hizo sentir segura. no tengo ningún problema… Solo. Simplemente yo… —Bella —me interrumpió—. como psicólogo y como maestro. hacia que mi ser se estremeciera. — ¿Crees que puedas hacerlo? —pregunté pensando en su espalda. la gorra. no digo que no es sexy además.yo no… Gemí internamente. tienes un estilo… extraño a la hora de vestirte. —Mmm… —No quise ser tan dura esta tarde en el acantilado —murmuré. fue rápido a pesar que habíamos tenido que ir a casa de Edward por el Aston. mientras recordaba sus palabras: "Solo. tengo una condición. te ves jodidamente bien cuando usas un vestido —lo golpeé y el sonrió—. —Exacto —sonrió—. era miedo puro ¿qué haría yo enamorada de un hombre que en cualquier momento estaría pasando frente a mí con otra mujer? No. más que emoción. ¿Estaba empezando a enamorarme de él? La posibilidad era aterradora. No lo haría…. ¿Edward? —lo llamé. separándose de mi rostro. . era más que seguridad. Creo que es hora de dormir —musitó.

como Edward los llamaba. ¿Quién es tu amigo. parecía un adolecente con su caminar desgarbado y su barba de dos días. Te he encontrado Bells. no voy a dejarte sola con esa manada de lobos fuera del aeropuerto —sentenció—. ¿cómo demonios podían inventar tantas cosas? Con razón la mitad de los artistas estaban enojados con los parásitos. estuviese ataviado en sus costosos trajes de tres piezas o justo como estaba ahora. Pequeña. ¿estás bien? —Preguntó duramente. la gorra y la gruesa chamarra de Edward además. Esta vez hablaremos de todo tú y yo. Negué con la cabeza y devolví mi atención a la revista entre mis manos. su tono de voz era enfadado. solo dos personas me llamaban pequeña y una de ellas estaba bajo tierra—. no para que me reconocieran. ¿Te importaría si comemos algo en el McDonals? —Yo estoy bien —me encogí de hombros—. — ¡Bella! —Joder ¡Cuántos más iban a llamarme hoy! Me giré lentamente. sonreí cuando vi a un par de chicas susurrar algo entre sí. intentaba hablar pero no salía palabra alguna de mi boca—. ¿Bella? —Me giré suavemente. Isabella. pero sentí que alguien me llamaba. —No —hizo ese gesto que tanto me gustaba—. solo tengo algo de hambre —murmuró sonriente—. estaba leyendo el último "rumor" sobre nosotros. yo temblaba de horror—. Edward era una persona sexualmente innata. — ¿Isabella? —cerré los ojos pensando que era algún paparazzi que se había colado entre el aeropuerto. se escuchaba horrible pero no me sentía mal al final. me insultas Swan. ¿sabes cuánto tiempo he estado buscándote? Jasper nunca me dijo dónde estabas. esa seguridad que Charles con su hosca disciplina no me daba. mi niña. le envié un texto a Alice indicándole que estábamos en el aeropuerto y que el vuelo de Bree estaba retrasado. me quede rígida entre ellos—. Yo te invito —intenté decir algo. me separé de Félix centrando mis ojos en él. reconociendo esa voz mientr