Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs.

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Más allá del barrio:
Habitar Santiago en la movilidad cotidiana
Beyond the neighborhood: Living Santiago in everyday mobility

walter imilan*
paola jirón**
luis iturra***
Fecha de recepción: 21 de enero de 2015 - Fecha de aprobación: 14 de mayo de 2015

Resumen

El barrio ha sido por largo tiempo el principal dispositivo de observación y análisis urbano para la antropología. Sin embargo,
se evidencia en la actualidad un debilitamiento de la escala del barrio como una unidad significativa de la experiencia de la
ciudad para los habitantes. El texto plantea que el estudio de la movilidad cotidiana permite ampliar nuestra comprensión
de como la ciudad es experimentada, en consecuencia, fuente para la construcción de identidades individuales y colectivas.
Se presentan etnografías de prácticas de movilidad que permiten problematizar la experiencia cotidiana y el rol que juega
el barrio en ellas. La hipótesis central del texto es aproximarse empíricamente al habitar urbano que considere de forma
central la movilidad y de esta forma integrar el habitar a los debates contemporáneos respecto a la producción del espacio

Palabras clave: habitar, movilidad cotidiana, antropología urbana, etnografía urbana, barrio.

Abstract

The neighborhood has long been the primary device of observation and urban analysis for anthropology. However, the
evidence shows a weakening of neighborhood scale as a meaningful unity of city experience for the population. The text states
that the study of daily mobility can broaden our understanding of how the city is experienced as a source for the construction of
individual and collective identities. Through ethnographies of mobility practices is possible to problematize everyday experience
and the role played by the neighborhood. The central hypothesis of the text is an empirical approach to urban living focus on
the mobility, integrating the inhabitation in contemporary debates about the production of space.

Keywords: inhabitation, daily mobility, urban anthropology, urban ethnography, neighborhood.

*  Antropólogo, Universidad de Chile; Maestría en Desarrollo Urbano, Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales, Pontificia
Universidad Católica de Chile; Dr. Ing. en Planificación Urbana y Regional en la Habitat-Unit, Technische Universität
Berlin. Académico Instituto de la Vivienda (INVI), FAU-Universidad de Chile. Correo electrónico: wimilan@uchilefau.cl
** Ph.D en Planificación Urbana y Regional, London School of Economics and Political Science, Reino Unido. Académica
Instituto de la Vivienda (INVI), FAU-Universidad de Chile. Correo electrónico: paolajiron@uchilefau.cl
***Arquitecto, Universidad de Chile. Magister en Hábitat Residencial, Universidad de Chile. Académico Instituto de la
Vivienda (INVI), FAU-Universidad de Chile. Correo electrónico: liturra@uchilefau.cl

ese conjunto de prácticas vinculadas 1999. por ello García cierta experticia en este ámbito. la antropo. Low. Cresswell. no se trata de consignar simple- abordadas en mayor medida desde la pers- . reales ha puesto en entender la extensión. partir de raíces y rutas (Clifford. La antropología sinónimo de estudio de barrios como unidades parece ser un campo disciplinario que goza de relativamente autocontenidas.. como mientras que mucho menor interés y énfasis se en los viajes que se realizan. tanto en las relaciones fijas. 1991). De igual forma. El barrio y su escala de comuni. la antropología aplicada cotidianas y las implicancias que ella tiene en al estudio de lo urbano ha sido por largo tiempo la formación de las identidades. 2006). toda vez que Canclini ha resumido el aporte de la antropolo- explora en las formas en que los sujetos experi. han sido no obstante. subcampos de lo urbano y rural. 1.. zan sus culturas que nos auxilien en entender solo una de las formas de observar el habi- las formas de habitar. camiento a dinámicas de escala ciudad-región dero trasfondo antropológico. 1996. comple- o imaginarios. 1999). sobre todo.88 | Walter Imilan. Habitar implica parece enfrentarse a las limitaciones de prácti- comprender no sólo cómo los sujetos viven. este anclaje en la pequeña escala y la incapa- entender al habitante y sus relaciones con el cidad para teorizar con otras dimensiones del espacio que vivencia. en busca de la centralidad para comprender la conformación restitución de aldeas -ahora en la ciudad (Welz. Se trata de un artificio metodológico que observar. La movilidad ha tomado una creciente dad ha sido un tópico recurrente. lo que ha sido mentariedad de estas residencias a partir de la llamado como antropología urbana (Delgado. dianas. Introducción pectiva de los estudios de género que desde una lógica territorial. lo que significaría aquí. a la intrascendencia al interior del campo de los ción entre cultura y territorio. ha tendido más El barrio o cualquier otra unidad de estudio bien a localizar prácticas y sentidos en unidades similar implica siempre un recorte de la reali- espaciales discretas y distinguibles. sino cas disciplinarias forjadas en torno a lo microso- más aun. Sin embargo. Aun más formulación de Geertz “desde el punto de vista duro. 1997). tar la ciudad. Centrar la mirada en el barrio es La experiencia del habitar se conforma a también delimitar la reflexión en la residencia. más que a dad. Otras escalas de análisis. de la sociedad y cultura contemporánea (Urry. pensemos en los estudios urbanos. gía urbana mexicana en comprender “lo metro- mentan sus propias vidas. territorio ha condenado a la antropología urbana logía cuando ha volcado su mirada hacia la rela. Signorelli. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio. turismo y todo tipo de movimientos que y las relaciones que se construyen y anclan en se desarrollan para realizar actividades coti- la vecindad. develar y analizar prácticas múltiples puede tener existencia significativa. residenciales. el acer- La pregunta ¿cómo se habita? tiene un verda. en este como un conjunto de prácticas localizadas iden- sentido el espacio se experimenta y significa tificadas con la vivienda y su entorno inmediato. Habitar en la movilidad. ha dedicado a viajes. y lo que habitualmente se olvida. En consecuencia. Carlos Reynoso (2010) ha planteado que del nativo” (1990). Ciertamente. como la de la 2007. tal como en la clásica politano desde lo barrial” (2005: 14). cotidianos. migraciones temporales y transnacio- su atención a observar prácticas de residencias nales. la experiencia espacial en sus vidas cial. pero es por y multiformes en que los habitantes espaciali. movilidad. vivienda y la conformación de hogar.

87 . segregación y entorno de su vivienda. de la ciudad. Esta con la expansión de la periferia metropolitana. ¿qué tipo de límites la contienen? (Iturra. tar. dos. o dicho la imbricación entre dimensiones estructurales de otra forma. dormir a mi casa”. por ejemplo. espacialidad se produce en la articulación entre la verticalización inmobiliaria en áreas centra. hace referencia a la percep- tras se traza la línea antes que centrar la mirada ción que la vida transcurre en otros lugares en los puntos que une. probablemente a Ingold (2007) y su metáfora de la línea. sino develar la ción de Santiago opera como un gesto autose- experiencia de ese movimiento en sí. denotando como irrelevante el La creciente expansión. los sujetos juegan un rol significativo. significados. ¿dónde buscar el sentido de la búsqueda de comunidades sino más bien a la experiencia urbana? una en que el seguimiento de sus habitantes En efecto. integrando el trabajo de la vertidas desde una concepción anclada en lo antropología urbana a un campo más amplio de barrial. y movilidad. Otro tipo de trata de poner atención en la conformación del afirmaciones recurrentes como “solo llego a trayecto. ¿Es posible mantener el miento antropológico-. en que el espa- desafíos para una lectura antropológica del habi. para reflexionar sobre anclaje localizado del habitar al barrio?. se percibido como estigmatizado. en las prácticas cotidianas de habitar. intentar iluminar lo que sucede mien. Santiago contemporáneo. En el presente texto exploramos matización territorial de antiguas poblaciones y con especial énfasis en las posibilidades que de nuevas urbanizaciones (López et al. experimentado (Lefebvre. emergen cada vez más indicios a través de sus prácticas de movilidad cotidiana que muestran la obsolescencia de la noción puede develar cierta novedad del habitar en el de barrio para la formación de relaciones signi. cio es algo vivido. que enunciada por un habitante de una pobla- . tiva del habitante -fundamento del conoci- ción. proliferación de barrios cerrados. aumento de las desigualdades en la Región Desde una perspectiva en que la espacialidad Metropolitana de Santiago presenta tremendos emerge a partir de prácticas. Es aquí que la movilidad de producción espacial se incorporan. son vivi- deviene en recurso para dar luz a las implican. raíces y rutas. Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. ¿dónde termina mi residencia? o y de agencia en la vida cotidiana del habitante. Proponemos una perspectiva no restringida a 2015). entre prácticas de permanencia les. brinda una perspectiva de movilidad para deve- La pregunta del habitar debe trabajar con este lar dimensiones de la experiencia urbana inad- tipo de materiales. ción del espacio urbano. 2014) . Para quienes realizan trabajo de campo en barrios es común encontrarse con expresiones como “yo no me junto con nadie”. y explorar cómo una serie de procesos los estudios urbanos. Siguiendo gregador de su entorno barrial. Basados en dos casos de estudio abordados resulta fundamental explorar en como el habitar etnográficamente. 1992). reconstruimos la perspec- en consecuencia forma parte de esta produc.103 89 mente que la gente se mueve. Algunos de los fenómenos que están trans. 2014. las trayectorias cotidianas que realizan formando el habitar se relacionan. y la estig.. En este contexto. Entonces. y en esta dirección. en definitiva. experienciados cias de estas más recientes formas de produc. ficativas.

la noción de unidades localiza. desarrollada a través de espacio urbano (Welz. noamericano que pone sobre la mesa un signi- gias de inserción. marca de modo fundacional la observa. y localización de colectivos en la ciudad su En esta línea. la (Park. en la su sentido revolucionario por Walter Benjamin. también vemos en estudios más recien- cuencia. solidari. El la construcción de un pensamiento urbano lati- foco de esta Escuela está puesto en las estrate. que en conse. Pese a la larga crítica sobre rastrean en ciudades de nuestro continente que el isomorfismo entre lo social. en que se espera rescatar o daridad local de Lomnitz (1975. redes de intercambio. región andina destaca la observación sobre Georg Simmel o Louis Wirth. es una idea establecida en la primera en trasladar sus antiguas aldeas de estudio al mitad del siglo XX. 1974) y reproducida por diversos surcos hasta dad. sobre estrategias urbana ha sido por largo tiempo sinónimo de de inserción familiar en Ciudad de México. En buena medida. la antropología mediados del siglo pasado. La búsqueda de nociones como las de etnicidad urbana (Cohen. los fundamentos de una identidad dad basadas en principios culturales aymaras firme y más o menos inmutable. En esta misma dirección. en la producción espacial de El Alto en Bolivia.  Antropología urbana como sinónimo de modo de vida que asimila otras formas de habi- estudio de barrios tar (Wirth.90 | Walter Imilan. sostendrían una cierta “autenticidad”. y finalmente de construcción de sentido el día de hoy tanto en un campo internacional colectivo. La idea de que lo urbano es un mayor de las veces. origen. como las investigaciones sobre redes de soli- tas. duda. las resistencias frente a éste son de interés antropo- La estrategia que ha desarrollado la antropo. Desde esta posi. 1938). das permanece como un lugar seguro para la Los tempranos estudios de Lewis (1992). lógico. asimilación e igualación de la ficativo protagonismo de las redes familiares y población migrante en la gran ciudad americana círculos de carácter comunitarios basados. en cuanto representarían la otredad en logía para comprender la ciudad se ha basado la ciudad. 2006). son los esfuerzos de conservar Adams (1990) como estrategias de reterritoriali- formas de habitar aparentemente refractarias zación de relaciones basadas en sus lugares de a procesos de modernización y. anonimato e intercambio ciones primarias. tes la emergencia de nuevos tipos de urbani- es decir. 1995). y que en consecuencia. nos para la producción del espacio urbano. en los lugares de origen de . de reflexión. un conjunto de lecturas se mejor estrategia. comunidades. parecen encontrar en la fijación como local (Imilan & Lange.. 2003). cultural y espa. 1984). marcan develar formas que se resisten a los procesos un precedente sobre la importancia de las rela- de individualización. 1991). así estudio de barrios o unidades espaciales discre. ponen en relieve la importancia de los víncu- cial como artificio metodológico-epistemológico los comunitarios por sobre los de tipo moder- (Augé. la invasión silenciosa de los migrantes de la ción. 2. sin lelo a La Paz blanca y moderna (Albó. los usos antropológicos muestran su cara sierra a la ciudad de Lima descrita por Golte & conservadora. delimitadas. 1977). La Escuela de Chicago. Estos trabajos son referentes fundamentales en ción etnográfica y antropológica en la ciudad. Son conocidos los primeros referentes de dando vida a un universo político y cultural para- esta orientación. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio.. basadas en la familia y luga- funcional tan celebrado en algún momento en res de origen.

incomunicables y rio de la experiencia urbana. enten. Lindner (2004) para referirse a la atención por dos por la adscripción étnica o por los lugares la marginalidad y los excluidos-. Las redes sociales basa. una ciudad compuesta a constituirse en el espacio central y definito. aventurarse “por el lado salvaje” – como lo dice Gissi 2009). sino a espacios cultural- tica. representaría de origen dan paso al enclave étnico. persisten en esta forma (Germani. es decir. 87 . económica y socialmente autocontenida.principalmente estadou.se estruc. un habitar de reclusión y enclaustramiento. y la dido en forma amplia como la concentración consiguiente formación de microsociedades al en un espacio físico – generalmente en un margen de la vida de la “gran ciudad”. investiga la construcción de Santiago origen común territorialmente fijada.103 91 los habitantes urbanos. área metropolitana – de residencias y activida. sino también como a sus vínculos de origen común (Macdonald & una suerte de territorio moral. ha tenido una amplia difusión en la étnico señala un proceso en el cual una red forma en que se comprende la organización de de cooperación y asistencia -que auxilia al la ciudad latinoamericana. Carlos Franz (2001) en un logrado ensayo lite- El enclave étnico. fuera de la organización del Estado o Arlene Dávila (2004). por unidades diferenciadas. llegando una “muralla invisible”. En este punto surge migrante a su arribo a la ciudad. En un recuento de aisladas entre sí. El escritor chileno MacDonald. el barrio como la estructura básica que dota de tura de forma sostenida hasta transformarse sentidos de pertenencia a los habitantes urba- en una red migratoria. de la ciudad fortaleza. no remite a la tan en boga separación física nidense . la fascinación de la antropología por y laborales para los migrantes (Golte. Incluso algu- tarias de inserción urbana que dieron vida a nos influyentes trabajos recientes. de espacializar la experiencia urbana al revisitar das en los lugares de origen proveyeron los la noción de gueto en Estados Unidos. Adicio- códigos para articular espacios de residencia nalmente. tópico de investigación para la antropología. Philippe Burgois (2003) al menos. es aun en la a partir de la literatura chilena y concluye actualidad una de las estrategias más visitadas que la urbe se habría desarrollado como un por la antropología para abordar procesos de conjunto de unidades separadas entre sí por construcción de identidad en la ciudad. Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. nos: el barrio observado no tan solo como una tucionalizada que inserta al migrante gracias estructura físico-espacial. una red insti. Definitivamente esta concepción de la des económicas que emplean una proporción ciudad.realizado por Setha Low (1996). la unidad lingüís. la comunidad basada en un rario. se de la segregación socio-residencial o a la idea sostiene que el enclave étnico. como límites morales al interior de la experien- . como un conjunto de unidades espa- significativa de trabajadores con un origen ciales homogéneas internamente y diferencia- compartido. La urbanización latinoamericana parece especialmente vinculada a la inserción de haber sido producto de estrategias comuni. La conformación de un enclave das entre sí. No obstante esta separación antropología urbana . mayoritariamente en territorios rurales. 1976). o Löic Wacquant (2008). Localizados. si mente diferenciados cuyas fronteras aparecen bien empíricamente de existencia controvertida. colectivos en el espacio urbano. como los de un amplio campo de prácticas informales. La formación de barrios marca. 1999. durante el continua siendo en la actualidad un importante siglo XX. 1974).

En efecto. espacio no-kantiano. experimentado en el sentido más fenome- vida social transcurre. lo somático. El espacio es producido nológico. ha postulado que en la formación de lo ticas sociales a través de las mediaciones sensi- urbano en Chile se deja rastrear una nostalgia bles con las que se comunican los sujetos y sus del mundo rural y su universo comunitario.92 | Walter Imilan. sino parte de normas. abandonar El espacio cartesiano. toma hemos planteado. Este espacio no es ni los propios sujetos. 2006). en uno en que los procesos Lo primero para comprender el rol de la movi. 2007) que se experiencia de la ciudad no se restringe al barrio escapa a la representación discursiva. Es desde esta perspectiva universo social es una cuestión empírica. Se trataría de territorios externos a tado de forma cotidiana. En efecto. a ser vivenciado permanece negado para el 2013). Si en efecto. entonces el cuerpo. mentales y materiales se lidad en el habitar es adscribir a una noción de encuentran imbricados. “no-representacional” (Thrift. 2005). que que se configura una geografía. el de las representacio- la idea que el espacio -en este caso lo que se nes cartográficas que permiten localizar objetos. todas las prácticas de habitar son relevantes e incomprensible. José Bengoa del giro discursivo. Toda promesa de libertad de la ciudad ellas mismas (Massey. El espacio como un tipo de ensamblaje habitante enclaustrado en su barrio. sometidos por sus reglas y anterior ni posterior a las prácticas. la espacialidad de la que hablamos es una cons- pectivas teórico-metodológicas que proveen de truida tanto con el cuerpo. y en este sentido. La ciudad como un campo vasto extiende y conquista su entorno (Grebowicz. “las culturas ya no pueden por una multiplicidad de actores y es experimen. y siguiendo el sentido deleuziano del devenir-máquina. enunciadas discursivamente. una espaciali- debe ser probada caso a caso. prácticas. como en las signifi- caciones discursivas que lo hacen consciente. el resto de entre humanos y no humanos. da paso a este espacio escenario. en la producción del espacio. tal como propone lógicas comunitaristas de solidaridad.está dado como un culturas y personas. telón de fondo o soporte donde la vivido. corporales. hundirse en el encierro del barrio y sus forma en una extensión de este. pero a la vez se trans- Franz. El espacio se hace moderna parecieran. y extensión a su entorno.. la existencia del barrio y su una nueva dimensión. recuperar el ejerci- mente a partir de las relaciones cara a cara y de cio de una etnografía que se basaba fuertemente la apropiación del espacio del entorno inmediato en la observación antes que cayera en el imperio a la vivienda (Márquez. lo que nos conduce La antropología urbana latinoamericana ha a mirar no tan sólo significaciones y valoraciones sido una apologista de la vida barrial. Desde esta posi- la ciudad es “tierra incógnita”. no cartesiano. a la vez implica desde esta perspectiva las fuentes de identidad y metodológicamente mirar lo no-discursivo de las de luchas políticas siempre surgen fundamental. conforma como urbano. sicológicos. y es por ello que se requiere indagar junto a pers. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio. Movilidad y la formación de las rutas (de Desde esta perspectiva la espacialidad está en sentido) un devenir. 3. ser localizadas” (Kokot 2007) la preocupación . nunca explorada ción. cia urbana. crisis y Haraway con su cyborg como un cuerpo que se competencia. en el Santiago literario de cuerpo en el habitante.. Como entornos. en cuanto inscripción nuevas claves de comprensión. Ciertamente la dad. Observar es captar las prác- (1996).

también es posible entorno inmediato. mental pensar en cómo transformaciones de cio. acompañado por una creciente que planteamos no sólo emergen producto de movilidad por el uso de tecnologías que tienden reflexiones de orden teórico o como importación a desanclar las prácticas de las localizaciones. 2013). Es funda- central en la forma en que producimos espa. En un las personas se mueven (Jirón. se acompaña al participante desde el momento que deja su vivienda hasta . en la una entrevista y una aceptación explícita por práctica misma de construir lugares mientras parte del participante de la investigación.103 93 por la espacialización de las identidades da paso 4. las conexiones y bifurca- sensible se torna esta crítica al notar que cada ciones que implican. 2010). de sus relaciones localiza- sino también uno donde los individuos. se de sombreo (Jirón 2007a. sino que tienen por sobre todo. pero también juega un rol de desarrollo en el caso de Santiago. argumentar que las prácticas de movilidad son donde surge una concepción estática de un en sí mismas experiencias que permiten ir signi- espacio enraizado. 2004). los metodológicos multi-situados o multi-loca. 2005). históricos y nuevos. 1997). Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. y se ejercita una topología vez más los espacios metropolitanos exigen que devela el devenir de la vida urbana (Jirón desplazamientos y usos diferenciados del et al. Al asumir que los individuos Ciertamente los habitantes de la ciudad no van tomando un rol cada vez más relevante en extinguen su existencia sólo en su vivienda y la producción del espacio. 2007). tiempo. Particularmente a través de las rutas. experiencia y. lo rele. Habitar Santiago en la movilidad desde una topografía a una topología. en el barrio. No obstante. al mismo ción de experiencias e identidades en la ciudad. de ciertas tendencias globales de las ciencias La movilidad cotidiana es entonces un recurso sociales. centrada en los actos que producen espacio (Serres. la movilidad puede ser orden socio-espacial se imbrican con la produc- vista como práctica. partir de un enfoque etnográfico multisituado en Volviendo a la idea de línea de Ingold. que permite describir las experien- vante de poner la movilidad en el centro es cias de movilidad.. Este proceso no sería sólo producto de de habitar Santiago va más allá de sus barrios las fuerzas colectivas como planteaba Lefebvre. como dispositivo de observación. En el contexto de esta investigación se acom- les (Gupta & Ferguson. En estos términos. movimiento. así la práctica pañó a más de setenta personas en sus prácticas etnográfica ha desplegado lugares múltiples de movilidad cotidiana aplicando etnografías de observación (Cucó. correlato empírico que evidencia su urgencia vidades cotidianas. Presentamos dos casos de estudio que emer- En décadas recientes la crítica a la fijación de gen en el marco de una investigación sobre culturas y sujetos ha llevado a construir mode. un fundamental para llevar a cabo nuestras acti. Previo al sombreo se realiza develar lo que sucede “en el trayecto”. día laboral normal. 87 . Este conjunto de afirmaciones espacio urbano. nales y territoriales. juegan de redes que surgen de organizaciones funcio- un rol central (Hiernaux. es en este foco. Sostenemos la hipótesis de que la experiencia 1988). El sombreo arriesga aun seguir mirando los lugares que consiste en un seguimiento a viajeros urbanos a conectan las rutas y no las rutas en sí mismas. observando a los habitantes ficando el espacio en la medida que se recorre como inmóviles en la ciudad. movilidad cotidiana urbana en Santiago1. del conjunto sentido de los procesos de individuación. en el das en la contigüidad y vecindad.

Se registran actos cotidia. un sitio eriazo. de lugares de blusa y una falda ancha. los primeros pasajeros que se suben completan los asien- Rosa es la madre de 3 mujeres. ambiente colectivo y asociativo era parte de nos como el aburrimiento al momento de hacer la vida cotidiana cuando eran jóvenes. la materialidad y entorno físico espa. El bus toma la carretera para llegar marido se conocieron en la población donde a la estación de metro Los Héroes. de forma de deve. En les según los diversos lugares por los que se su día libre ayuda a su hija mayor con su hijo desplazan. viste una cos. a una juventud de exclusión y represión durante gias que ponen en acción para viajar en un bus la dictadura. observar padres. Como matrimonio nunca fueron o metro en la hora punta o conducir por la ciudad muy activos en organizaciones. el viaje es crecieron: La Bandera. en medio de respecto al habitar en la movilidad. Rosa y su a dormitar. nando con su cartera por el estrecho pasaje lar un amplio repertorio de prácticas de movi. La aglomeración de personas en la esquina señala el lugar donde se deten- “Yo no me junto con nadie” drá el bus. como en el caso de guar. Esto implica observar el cuerpo y sus de dos años. el temor de llegar a casa tarde por los vecinos. Finalmente. por un conjunto diverso en ingresos económi. dedica su esfuerzo cotidiano. “lo pasamos en la casa” o “aquí con la noche. implica también retornar a cuando habla de su relación con la población. entre muchas otras actividades coti. la familia no más”. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio.. Sale de su casa cami- residencia y ocupaciones. que no trabajen como yo”. Cada uno de los casos que de cuadras donde se encuentra con un impro- se presentan a continuación abre una lectura visado paradero del Transantiago. Han vivido todas sus . a la semana. no obstante el durante todo el día. “Mis hijas tienen que estudiar pa’ emociones. no alcanza casi a sentarse ya Los casos de estudio estaban compuestos que debe salir a las 7. que finaliza la jornada. lleva el pelo oscuro largo y suelto. Rosa prepara el desayuno de su marido que se va generando.. Vitacura y La Reina. son expresiones de Rosa dianas. en cada día visita a una persona dias de seguridad). y el de sus hijas. los otros viajeros y cosas que se enfrentan. todos son personas mayores que intenta observar las diversas formas en que los viven en departamentos en comunas de altos viajeros dan significado a los momentos móvi. donde se encuentra su casa. ingresos: Las Condes. Recuerdan vivienda y observar cómo se preparan para salir. Camina un par lidad en la ciudad. la vivienda por la noche (o salir por la noche y Ella trabaja de asesora del hogar cuatro días regresar en la mañana. de ciclo de vida. es un deseo al que le cial. ellas estudian en un instituto mientras que la pone su cartera sobre las piernas mientras que menor está terminando la enseñanza básica. la mayoría de los pasajeros hombres se alistan Su esposo es obrero metalúrgico. Desde compras o el afán de dejar a los niños a tiempo hace años ya no tienen interés en juntarse con en el colegio. dos de tos de la máquina. El bus es un expreso. las estrategias y tácticas que se van adoptando A las 6 de la mañana se inicia la actividad en y el significado que se le da a cada espacialidad la casa. Durante el viaje el etnógrafo diferente.94 | Walter Imilan. los tiempos de escasez que vivieron junto a sus luego pasar todo el día junto a ellos. la pobreza de la infancia que dio paso cómo toman decisiones para viajar y las estrate. Rosa es de baja estatura. Rosa alcanza a tomar uno. de género. Esto implica llegar a su vidas en esta población histórica.

mientras que los el reflejo de la ventana. Al salir de la observa un paisaje de industrias abandonadas. la que habita Rosa (Figura 1). Faltan algunos minutos para las 8 de noche. ahora deber tomar la atestada línea 1 cando que se los llevará para su lectura en la del metro. expli- de viaje. sólo se ve fuertemente con su barrio. ella ha quedado justo en el área marcan una ciudad completamente diferente a de las puertas. Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. Camina un par de cuadras no tomando atención de las consecuencias de hasta ingresar a un elegante edificio residencial su acción. El trayecto dura otros pavimentos quebrados. Rosa desciende en una estación cuyo sector Figura 1. conforman el espacio público en el entorno de A Rosa le duelen las piernas. Aquí el paisaje contrasta puede mover. Fotografías del viaje de Rosa . Su cuerpo bajo y de formas redondas no ha desayunado. el viaje en la su vivienda. darse para dejar bajar y subir a los pasajeros. la tierra y sitios eriazos veinte minutos. estación pide los dos periódicos gratis que se Rosa se baja del bus después de 35 minutos reparten. sándwiches y café. aquí el cuidado trabajo de pavimen- mañana es incómodo para ella. Gente sube y tos y aceras. por las ventanas rayadas del bus se es altamente denso en oficinas. apenas se en el barrio El Golf. así como los antejardines y rejas baja del vagón. 87 . Rosa ya lleno. Afuera de la estación un carro de sopai- la mañana cuando Rosa toma distancia para pillas y otros dos vendedores independientes darse impulso y lograr entrar al vagón que viene venden desayunos. en cada parada debe acomo. aunque a esta altura del viaje pasa inadvertido para los pasajeros que van y de la mañana confiesa que siempre le dan en la puerta del tren. sólo mira hacia afuera. “son para mi marido”.103 95 rápido. exclama. Rosa mira hacia afuera ganas de comprar. El ambiente es estrecho.

sus destinos en dife- sentada. Rosa Rosa las mira reflexionando: “no sé porque yo logra llegar aun con luz de día a su casa. ahí suspende su mirada la gente es insensible. Cuando sale pensaba en los hijos de sus vecinos que habían camina por una calle con edificios con negocios muerto en ese terrible acontecimiento. De regreso toma un recorrido dife. el viaje dura más de una hora. la ciudad a través de los vidrios del bus. siem. celular. se entretiene escuchando las conver- Figura 2. rente al de la mañana ya que el expreso solo En la figura 2 se representan los viajes de corre en las horas punta. El viaje de Rosa .. “A veces en sus primeros pisos.pero a la dueña de casa le muerte de numerosos reos en el incendio de la gusta la compañía.. El trabajo no es recuerda iban unos jóvenes ironizando sobre la mucho –según ella. en un segundo piso donde a través de venta. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio. Después de 7 horas de trabajo Rosa ha termi. rentes comunas. saciones de los pasajeros. porque no conoce”. igual nando por las calles de la población que aun que ellas”. Rosa siempre se queda un cárcel de San Miguel (2011). También puede viajar Rosa durante la semana. La figura representa la espa- pre despierta a pesar del cansancio. sostiene mientras observa la transformación de nales se observan mujeres haciendo gimnasia. No tiene cialidad habitada a través de sus movilidades.96 | Walter Imilan. algunas veces son nado sus labores en el departamento de una conversaciones que no le agradan. cami- no bajo de peso si transpiro todo el día. mientras que Rosa rato más para conversar con ella. permanecen semivacías antes del anochecer. Una vez adulta mayor que vive sola.

El Metro viaja por vía elevada. una relación” hace apenas una semana. Andrés inicia programa de fomento de microemprendimien. Vive junto a su madre vuelve sobre su mapa imaginario. tos de SERCOTEC (Servicio de Cooperación llama a cada uno de los beneficiarios con los Técnica). arriba de la . en una empresa que presta servicios a un el sol ilumina y calienta el interior. una agencia del Ministerio de Econo. El espacio de trabajo es como afirma. en este sector de clase media desde hace años. una distribuidora de confites se encuentra con fono de su amiga Isabel. ahora es él quien saca su smartphone del bolsillo y una carpeta llama a Isabel. La hora y vuelve a llamar a sus beneficiarios intentando punta ya ha pasado en la periferia. El día que se realiza el sombreo. pesos2 que el mismo Andrés lleva en efec. revisa correos electrónicos y busca en su golpea fuerte. Andrés las citas. Cinco minu. lo que permite coordinar las horas y lugares de encuentro. 87 .103 97 “Todo el día en la calle” llamado es breve pero afectuoso. buidoras venden todo tipo artículos. la operación es rápida. Uno de ellos quiere abrir un negocio programa para el cual trabaja y acompañarlos de venta de comida para mascotas. vive a sólo un par de el trabajo de Andrés para recordarle que no ha cuadras de la estación Elisa Correa de la línea 5 dejado de pensar en él. subsidio que entrega el programa. llama Isabel. fonos que Andrés y sus colegas pueden utilizar con un bolso de computador donde porta los de forma indistinta. Andrés empieza a trazar un mapa en su cabeza tivo para realizar la compra en distribuidoras o de los posibles desplazamientos. Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. apoyando su zar las compras durante el día. con quien ha “iniciado unos de los beneficiarios. quiere simplemente saber cómo de su maletín. son cuatro perso- mía. su vida transcurre “todo el día en la calle” la cual presta servicios. Empieza el calor. Entremedio. la oficina para tomar el Metro. estudió una carrera busca en sus carpetas números de teléfonos y técnica de administración y trabaja como gestor empieza a llamar. Son montos Cada uno de los beneficiarios conoce un lugar relativamente pequeños. que debería juntarse en el día. Su teléfono cuenta con internet le va en el día. ciento cincuenta mil barato para comprar los insumos que requieren. Apenas nitivamente con uno de ellos será imposible reali- Andrés se acomoda en el vagón. Andrés tiene 26 años. otro un almacén. Luego de una hora desde que salió de su casa. aquí en tos de viaje y recibe la primera llamada por telé. El Andrés decide tomar una micro. se saludan y desean un buen día. Camina a paso firme vestido con una sala con un mesón con computadores y telé- un pantalón de tela negra y una camisa blanca. Llamada breve y Andrés del metro en Puente Alto. es verano y sol móvil3. defi- subirse al Metro de forma cómoda. Andrés sale de espalda en la puerta que se mantiene cerrada. dependiendo los requerimientos de pos de desplazamientos para ir fijando una a una cada uno de los microemprendimientos. aunque reconoce que “sólo llega a dormir a su Andrés se dirige a la oficina de la empresa para casa”. El primer encuentro se realiza en maletín las fichas de los beneficiarios con quien el barrio comercial de Meiggs. Grandes distri- se reunirá en el transcurso del día. interrumpe sale de su casa a la 8:30. una serie de acciones de micro-coordinaciones. calcula tiem- almacenes. otra persona para realizar una compra de insumos con el quiere abrir un salón de belleza. Andrés retorna al trabajo. Se acomoda en uno de ellos documentos que requiere para el día. Andrés nas que proponen lugares y horas diferentes de tiene como tarea juntarse con beneficiarios del compras.

invitando a un lugar a la mujer que desea comprar implementos para donde descansar bajo árboles a la espera de la abrir un salón de belleza. Isabel lamenta que llegará sólo cuando la de la ciudad. Andrés mira su reloj y exclama: reunión se inicie. Llegamos con precisión encaminarse hacia la Gruta de Lourdes. Luego de arriba de la micro lo llama Isabel. preguntan precios. Nos encontramos en llegada de Isabel y el inicio de la reunión. me indicó. hace calor.98 | Walter Imilan. Andrés se mueve lento y habla poco. De todas formas Andrés decide “claro. decide ir a almorzar a un restaurante barato en Andrés e Isabel se suben juntos al metro. en de los productos requeridos no se encuentran la entrada nos vemos” . de jóvenes católicos en la que ambos participan y Cuando terminamos llama a Isabel para decirle que se llevará a cabo las 19 horas en una escuela que ya está listo. Andrés vez es más intenso. sector poniente ya.. Sentados en una jardinera Andrés entre sus papeles la fotografía de la persona para y el beneficiario empiezan a llamar a distintos que le resulte más fácil su identificación. después del dola del resto de los pasajeros. que podrían encontrarse desde al lado de la Gruta de Lourdes. ahí donde Ud. “En 20 minutos. El próximo encuentro no es extiende sus brazos sobre Isabel como protegién- lejos de donde nos encontramos.pregunta para confirmar resulta más extensa que el resto. mos al local nos informa de inmediato que parte cho. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio. Esta operación actividad de la Gruta?” . hace mucho la asistencia de una reunión de organizaciones calor. miran a través de la almuerzo nos vamos tranquilamente caminando. Andrés suda. Una vez distribuidores. El viaje de Andrés . ventana la noche de verano de un día extenuante. viaja- los alrededores. máquina saca su carpeta nuevamente y confirma comprar alimentos para mascotas. La reunión termina cerca de las 9 de la noche. el centro de Santiago. ¡por supuesto!”..Andrés cuelga y busca en stock. Descansamos. Figura 3. identifica de inmediato jardín muy bonito ahí” dice. deciden caminar un par de una pregunta específica: “¿nos juntamos en la cuadras hasta otro distribuidor. “hay un al encuentro en Mapocho. cuando llega- el próximo encuentro ahora en el barrio Mapo. el calor cada rán hasta Puente Alto. van abrazados. ahora ella tiene un par de minutos. El último beneficiario de la tarde requiere En la Figura 3 se representa el viaje de Andrés.

Estas experiencias consolidación de las economías criminales. principalmente basadas en el del espacio urbano. Estas no sólo se produjeron en torno a la noción volver a fortalecer la vida comunitaria. Pero ella no se encuen. Marta construye una imagen de tivas y solidarias que sirven de contrapunto a la su pertenencia en la ciudad.103 99 5. El desarrollo de economías criminales desde la tomar consciencia respecto a las diferencias década de 1990. sociales al interior de la comunidad. sino justamente. la mayor de 2006 se implementó el Programa Quiero mi las veces basadas en límites espaciales supues- Barrio (QMB) por parte del Ministerio de Vivienda tos que poco tenían que ver con la historicidad y Urbanismo (MINVU). a partir de estos encuentros de estos espacios. La vital organización social y sus Marta plantea desde un principio su autosegre. condensa de forma paradig. crítico respecto a este programa gubernamental. Marta ha vivido toda su vida en la los vecinos para transformarse en actores prota- población. El barrio también se ha constituido en la última si podemos consignar las tremendas dificulta- década en un dispositivo para la intervención de des que ha enfrentado para lograr sus objetivos. fuentes para la construcción de una identidad gación de los vecinos y de la vida del barrio. la población donde vive Marta Discutamos las implicancias en las prácticas fue receptora de una de las intervenciones de de movilidad de nuestros dos casos. no es el espacio para desarrollar un comentario mática este debilitamiento. sustentar una noción otrora sostenidos por la solidaridad y prácticas de proyecto colectivo. sino también Conversa y se relaciona con las personas para han sido fuente para la estigmatización territorial quien trabaja. Detec- barrio como espacio de adscripción identitaria tada esta necesidad el QMB intenta reconstruir el producto de la erosión de los lazos sociales tejido social de los barrios. de construir confianza entre comunitarias. Más allá del barrio de ocupaciones de terreno desde la década de 1960. su movilidad base al fortalecimiento de la solidaridad interna. le permite conocer otras áreas de la ciudad. Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. De hecho. en cierto sentido. El Programa QMB es parte de porque en la mayoría de estos espacios no sólo una tendencia internacional de política urbana se carece de una noción de identidad colectiva de intervención en espacios residenciales. entre los vecinos. especialmente. su afirmación “no me gónicos en la construcción del hábitat. El caso de este programa. se han desarrollado estas economías con escaso El caso de Marta expresa el debilitamiento del contrapeso simbólico (Rodríguez. no sólo ha polarizado las relaciones a las diferentes clases sociales en la ciudad. 2005). popular empezaron a debilitarse en la década de donde ella esquiva su pertenencia a la pobla. el programa correspondían a antiguas poblacio- nes forjadas por sus propios pobladores a través . la política pública que busca. Mientras que en las antiguas permanentes pero también junto a otros más poblaciones existe una memoria de luchas colec- bien fugaces. sobrevivido durante la dictadura de Pinochet en tra enclaustrada en su vivienda. en relación narcotráfico. esta posibili- Muchos de los barrios en los que se ha aplicado dad es rechazada. 87 . sino básicamente. 1990. sin embargo. Si bien este junto con nadie”. en barrios vulnerables a y prácticas de sus habitantes. luego de haber sufrido la represión y haber ción donde reside. en el cotidianas son fundamentales para la formación caso de nuevas áreas residenciales vulnerables de su subjetividad. lo largo de Chile. En el año misma de barrio que lo sustentaba.

los pobladores pueden ver ción de tecnologías ha permitido deslocalizar el y percibir el habitar en sus barrios como un trabajo. 2014). trabajo. sometido ya no a jorna- un continuo espacial de trabajo y privacidad. rol relevante. ción socio-residencial a las que han sido conde. quien auguraba con entusiasmo a princi- espacio en conflicto producto de las relaciones pios de la década de 1990 la creciente relevancia que la constituyen y no como un recurso para la del teletrabajo por gracia de las tecnologías de esencialización de relaciones premodernas de la información. formas deslocalizadas de trabajo parecen hoy Todo análisis respecto a la forma en que se haberse realizado pero de una manera distinta experimenta el barrio debería revisar estas a como las imaginó. al recor. juegan el rol prácticamente de dormitorios. por ejemplo. a la vez La flexibilidad laboral se concibe principal- que su vida privada se desarrolla casi de forma mente como una flexibilización en el tiempo del simultánea a su vida laboral. 2007). promueve formulaciones como las de Marta “yo de hecho los trabajos que animaron la disciplina no me junto con nadie de aquí”. García Canclini condiciones. tal como se podría trabajo. Andrés permite discutir la relación entre trabajo La precariedad que implica esta lógica emerge y habitar la ciudad. es necesario autosegregarse para no ser fines de la década de 1980 que presagiaban confundidos con los que no queremos ser4. por ello las prácticas de movi. La tele- expresa Marta y su experiencia urbana. copresencia para la realización de tareas lo que dar que los “lugares” siempre son producto de a su vez fomentaría la permanencia de los traba- relaciones que se encuentran en competencia. 2006). “Sólo llego a dormir a mi casa” cuando la flexibilidad erosiona la frontera de lo es una expresión compartida por muchos habi. conquistando lidad cotidiana juegan un rol central. ver entonces el barrio como un (1989).. de descanso y familiar tiende . La tecnología juega un rol central implicancias en el habitar (Jirón & Imilan. das definidas. se encuentra en la base de la sociología urbana. él habita la ciudad trabajando en se conjuga con un fuerte mercado laboral flexible la movilidad. estos se han diversificado. pero más que la disolución del lugar de enclaustramiento. Paola Jirón & Luis Iturra — Más allá del barrio. discutida amplia. relación entre prácticas laborales y de habitar mente en la actualidad (Wacquant. entender el desarrollo de la urbe (Weber y Marx. Ciertas tendencias anunciadas a nados. jadores en sus casas. las viviendas y barrios Papadopoulos. que en el caso chileno. entre otros). ya que debido principalmente productivo de tiempo no-productivo (Tsianos & a las dinámicas laborales. La flexibilidad se tematiza habitualmente interpretar la presencia de su amiga a lo largo de en términos de la durabilidad y extensión de los todo el día.. que se entendía tradicionalmente como tiempo tantes de Santiago.100 | Walter Imilan. que permitirían prescindir de la las que nos advierte Massey (2005). sino a productos (Pérez. Los habitantes pusieron el trabajo como el fundamento para responden de esta forma simbólica a la segrega. para la conformación de su oficina móvil. Andrés experimenta la ciudad como contratos de trabajo. 2011). Por cierto que la masifica- En este contexto. fonía e internet móvil ha jugado sin duda un rol Para Andrés su casa y barrio no juega un central en este proceso. La estigmatización territorial. La de enfermedad. tal como incluso la movilidad como lugar laboral. Esta relación que ha invadido la vida flexible y precario llevan a transformar la ciudad cotidiana en una ciudad como Santiago ha sido completa en su lugar de trabajo mientras se aun escasamente indagada y aun menos en sus mueve por ella. El tiempo de vacaciones. Las características de su trabajo y precario.

la debilidad y quehacer de la antropología urbana. casa y barrio no dicen mucho de su habitar la En esta misma dirección. en efecto. y como dispositivo comunicación. sino como una nuo que articula diferentes escalas. es decir. insistir en explorar esta escala como si se del análisis de las relaciones de apropiación y tratase de un núcleo desde donde comprender significación en unidades delimitadas del espa.- . Formulados en términos direc. cir a un análisis sesgado y parcial. los procesos de indi. el potencial de la perspectiva de movilidad para un espacio que emerge a partir de prácticas. nociones de vida privada y labo- teórico-metodológico. Revista Antropologías del Sur N° 3 ∙ 2015 Págs. si no se observa el continuo de su vida precariza la distinción entre espacio de trabajo y cotidiana que transcurre en diversos lugares de espacio privado. el barrio como la ciudad-región.103 101 a fusionarse con el tiempo laboral. Este foco erosión del barrio como fuente para la construc- invita a ampliar la mirada sobre los procesos de ción de sentidos individuales y colectivos. sistemas laborales. requieren ser repensados a la luz diana a través de las cuales se imbrican tanto la de la experiencia urbana. con los fenómenos de producción del espacio viduación tan relevantes en la cultura urbana urbano. entre otras. la flexibilidad laboral ciudad. el En este sentido. la ciudad. texto se refiere a explorar las prácticas de los reconocer el rol de los individuos en la construc. entender la experiencia del habitar como un conti- el espacio no como algo dado. Tercero. las prácticas de movilidad ral. construcción siempre en devenir a partir de las Lo que llamamos evidencia empírica en este prácticas de los sujetos. Esto significa clarificador acerca de cómo la experiencia de su que un tiempo flexible implica un espacio flexible. tipo de reflexiones es donde la experticia antro- pológica va a un encuentro interdisciplinario que permita contribuir también al debate teórico respecto a lo urbano. Esta transforma- borrosa. el relato de Andrés resulta tiempo es siempre tiempo-espacio. En segundo término. la distinción problemas para identificar tanto nuestros hora- de este con respecto al tiempo privado se torna rios como lugares de trabajo. La experiencia empírica demuestra de forma tar debiera ser asumida de forma central por el creciente en el caso de Santiago. lo que experimentan los trabajadores es ción de las esferas privadas y laborales debe un continuo temporal donde se insertan prácticas llevarnos a repensar las dificultades de localizar privadas con laborales. habitantes de forma desprejuiciada para poder ción del espacio y no tan sólo de las fuerzas comprenderlas en una articulación compleja colectivas. permiten comprender el continuo de la vida coti. es posible que cada vez tengamos mayores Conclusiones Hemos propuesto que la pregunta por el habi. En este apropiación y significación en la ciudad más allá sentido. Los dos casos Mirar el habitar implica primero asumir una etnográficos presentados expresan con claridad concepción de espacio más vivencial. tos. la forma de habitar la ciudad nos puede condu- cio urbano como resultan ser los barrios. medios de transporte. En el marco de este vivienda. 87 . El rol de artefactos tecnológicos y de juega un rol central. El análisis de la tempo. nuestras actividades cotidianas. ralidad flexible suele obviar un hecho central.

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