SULTANAS EMERGENTES: VISUALIZACIONES DE LA

MUJER MUSULMANA EN LAS FUENTES CRISTIANAS

RosER SALICRÚ I LwcH
Institución Mila i Fontanals
CSIC (Barcelona)'

A la muyt alta princessa La Horra On Malfath, [muller del muyt alto
Abulhageg, rey de Granada, quondam, relicta, nuestra muyt cara e muyt amada
amiga], de nós, dona María, por la gracia de Dios reyna d'Aragón e de Sicilia, etc.
Vuestra letra hemos recebido (... ) la quallegida e entendida, e oydo ciertas
cosas ( ...) de vuestra parr a nós (. .. ) vos respondemos que havemos ovido grant
plazer como a nuestro senyor Dios, todo poderoso, es estado plazient de mostrar
su potencia en executar justicia, dreyto e equidat, yo es, en delliurar de prisón el
muyt alto rey Abu Abdalla, vuestro fillo, e tornar e restituir aquéll en el ceptro e
regimento de su regno e tierras, e abolir e castigar sus enamigos e tirane.sl.

Institución Mila i Fontanals, CSIC, Barcelona. Este trabajo se inscribe en el marco del
proyecto de investigación aprobado y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación titulado
"La Corona de Aragón en el Mediterráneo bajomedieval. Interculturalidad, mediación, integración y
transferencias culturales" (HAR20 10-16361).
SALICRÚ 1 LLUCH, R.: Documents pera la histOria de Granada del regnat d'A!fons el Magnhnim
(1416-1458), Barcelooa, IMF- CSIC, 1999, doc. 151.

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Política de Jaime JI y Alfonso IV en Egipto. 176. 151 (1427. de la vida política interna de los estados islámicos. viuda de Yusufiii de Granada y madre de Muhammad VIII el Pequeño. 177 y 178). 186-224. junio. jaume Il· Aragó.: La Corona ele Aragón y Granada. esposa de Alfonso el Magnánimo. Barcelona. en definitiva.: Intercambio de embajadas entre Abu Sa'id 'Utman !JI de Marruecos y Fernando 1 de Aragón. pp. M. 176. 153 y 157). doc. 177 y 178 (1428. ARRIBAS PALAU. doc. Tetuán. R. 8. M. MASIÁ DE Ros. para que interceda sobre su hijo). carta de María a al-Hurra Umm al-llath complacida porque le ha notificado la liberación y recuperación del poder por parte de su hijo Muhammad VIII). R. 157 (1427. septiembre. y IV (1907- 1908). Publicaciones de las Escudas de Estudios Atabes de Madrid y Granada. en actora de la vida política interna granadina3 • Pese a los centenares y centenares de cartas conservadas de la corresponden- cia diplomática de la Corona de Aragón con la Granada nazarí y con los poderes islámicos del norte de África a lo largo de la Baja Edad Media'. Valencia.: Los documentos árabes diplomáticos del Archivo de la Corona de Aragón. como actoras e interlocutoras váli- das de la política internacional y.: La Corona de Aragón y los estados del norte ele Africa. 101-34. problemas en Lorca por unos regalos de embajada que Muhammad VIII y al-Hurra Umm al-Fath enviaban a Alfonso el Magnánimo y a la reina María). 1989. por consiguiente. 153 (1427. Madrid. 149 (1427. 405-76. Siete son las ocasiones en las que he podido documentar. 29.. de algún modo. 295-324. "Boletín de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona'. ponen de manifiesto que. diciembre. Cuando se la interpela directamente (docs. al- Hurra Umm al-Fath es referida como madre y viuda. 1940. Valencia. Tetuán. Barcelona. Á. agosto.Imprenta de Estanislao Maestre. GARCÍA DE LINARES. la "reina madre" nazarí se erigió en interlocutora válida de la política internacional del sultanato y. EADEM. 18. por consiguiente. A. Instituto Español de Estudios Mediterráneos. pero en las referencias indirectas se la designa siempre como reina (docs. 478 . Editora Marroquí. 149.ARCÓN y SANTÓN. agosto. directa o indirectamente. 8. Murviedro. Granada i Jvfarroc. Valencia: Jacob Israel mensajero "del rey e de la reyna de Granada" enviado a María). III (1905-1906). en 1427. CSIC. Ar. docs. 200-25.: Documents. son muy pocas las ocasiones en que las sultanas se visualizan e irrumpen como destinatarias o como remitentes de correspondencia y.EsTUDIOS DE FRONTERA. Pueden verse múltiples muestras publicadas en trabajos y monografías como GIMÉNEZ SOLER. tras la liberación de su hijo y la recuperación del trono. 333-65. Valencia. 1956.Editora Marroquí. 151. a una carta que le había mandado poco antes la sultana al-Hurra Umm al-Fath. doc. 1951.A. Centro de Estudios Marroquíes. doc. 342-75. petición de la reina María a al-Hurra U mm al-Fath para que interce- da para que su hijo libere unos cautivos valencianos). Ifriquía y Tremecén. 1956. 485-96.271-98. petición de justicia en favor de un mercader valenciano por parte de María a al-Hurra Umm al-Fath. 8. PP· 49-91' 146-80. IDEM. 8 Estas palabras de respuesta de la reina María. a la viu- da de Yusufiii y madre de Muhammad VIII el Pequeño: SALICRÚ. Las treguas entre Castilla y Granada firmadas por Fernando I de Aragón.

en Actas del 1 Congreso de Historia de Andalucía. Sabido es que las mujeres de las dinastías islámicas reinantes raramente apare- cen en las crónicas históricas árabo-islámicas. Diciembre de 1976. en Homenaje al Prof Darío Cabanelas Rodrlguez. M. Cuando se desvelan. Y si._ _ _ _ _ ____cSc". 359-390. al igual que a menudo ocurre con los monarcas menores de edad. sea cuál sea su papel en esos contactos diplomáticos internacionales.): La mujer en Al-Andalus. ignoramos si son ellas mismas quienes han adquirido suficiente influencia y poder en los círculos cortesanos como para emerger en el escenario público. actúan siguiendo las directrices de los círculos de poder más allegados.: Una vida de mujer: Subh. J. 1978. suele quedar fulminada por el descrédito del empleo de sus "malas artes" femeninas y de las intrigas de alcoba en el entorno palaciego para conseguir sus propósitos. Granada. 105). la cuestión es que. 479 . 437. Aunque se conozcan los nombres de todas las madres de los emires o califas omeyas (lviARÍN.EM. hijas o hermanas. de: Algo mds sobre la sultana madre de Boabdi!. vol.: Las mujeres de las clases sociales superiores. con motivo de su LXX aniversario. ''Al-Andalus" 12/2 (1947). Reflejos históricos de su activi- dad y categorias sociales. p. las fuentes cristianas las hacen emerger puntualmente y. en el fondo. Córdoba. Al-Andalus. vol. CSIC. es decir. O. muchas veces. confinadas al espacio privado. II. quedan excluidas. concubinas. SANTIAGO SrMÓN. lviARÍN. (ed. en Biograflas y género biográfico en el occidente islá- mico. requisito indispensable para pasar a formar parte de la memoria dinástica5 • De este modo. Universidad. hay alguna mujer que traspasa la infranqueable barrera de la intimidad (y. Actas de las V jornadas de Investigación lnterdisciplinaria. por lo menos a primera vista. excepcionalmente. pp. E. los de la mayoría de madres y/o esposas de los sultanes nazaríes (un ejemplo patente en ALBARRACÍN NAVARRO. Pero. p..: Un documento granadino sobre los bienes de la mujer de Boabdil en Mondújar. 1989. 1987. de vez en cuando. Madrid. y otro en las vacilaciones historiográficas acerca del nombre de la madre del mismo Boabdil (¿Fatima o Aisa?): SEco DE LuCEN A. cuya política y correspondencia se supone completamente mediatizada por su entorno más inmediato. desconocemos. esposas. o bien si. apenas si llegamos a saber. esfera de la que las mujeres. I. suele ser simple y únicamente por sus vínculos con los soberanos de quienes son madres. tanto si son ellas las verdaderas responsables de sus propias acciones como si son títeres movidos y a la merced del entorno. 339-348. 1997. en VIGUERA.]. Seminario de Estudios de la Mujer. en cambio. algo más que sus nombres'. 491-496). Madrid . pp. La finalidad de estas crónicas es refe- rir los actos de los monarcas y de su entorno de poder. consiguen dar la impresión de que son ellas las que controlan la situación. Andalucía Medieval.Sevilla. pues. desde la conquista hasta finales del califato de Córdoba. Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. M. Ediciones de la Universidad Autónoma. M.: La sultana madre de Boabdil. pp.Editoriales Andaluzas Unidas.S CRISTIANAS Desde luego.l"'ciLTANAS EMERGENTES: VISUALIZACIONES DE LA MUJER MUSULMANA EN LAS FUENTF. L. de la moralidad).

Madrid. una vez más. M. Si. la reina María con al-Hurra Umm al-Fath. SEco.: Granada en el siglo XV: las pos- trimerías nttzaríes a la luz de la probanza de los infantes don Fernando y don Juan de Granada. por supuesto. cristianas e incluso sefardíes se entremezclan) 9 . en CoLLINS. en Actas del I Congreso. de: Algo mds sobre la sultana.): Las tomas: antropología histórica de la ocupación territorial del reino de Granada. pues. E. Pero que. M. L. 1988. Matyam. GoonMAN. Nueva York. E. estas emergencias de sultanas en las fuentes documen- tales cristianas nos permiten. I. Córdoba. "Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino" 6 (1992). Studíes in Honour of Angus MacKay. por ejemplo. J. en algunos casos. o ÍDEM: The Making of Isabel de Solis. vislumbrar y documentar. Aunque parcas.: Reflejos cronísticos de mujeres andalusíes y magrebíes. J. M. M. :MARÍN. a me- nudo en favor de sus hijos7 • Y que se plasman a la perfección tanto en la imagen de Subh 8 como. en otros.EsTumos DE FRONTERA.: Los Infántes de Granada. 1236-1492. M. 2000. 8 Unos propósitos que no suelen ser otros que la avidez de fortuna y de poder. E. MARÍN.. Culture. 599-641. A. BARRIOS AGUILERA. p. o de lvlALPICA CuELLO. Véase. 840. 835-837. serían completamente invisibles. Documentos drabes romanceados.. en Andalucía entre Oriente y Occidente. de LóPEZ DE CocA CASTAÑER. pp. Actas del V Coloquio Internacional de Historia Medieval de Andalucía. J. C. "ni siquiera el protagonismo negativo ocupa mucho espacio". A. pp.: Una vida. SANTIAGO. en GoNZÁLEZALcANTUD. Véanse. 543-563. a su hijo tras la muerte de Yusufi. y como ejemplifica el análisis de la vida de Subh que realizó M. Al igual que hiciera. 2000. especialmente pp. los documentos árabes ro- manceados y las crónicas y fuentes archivísticas cristianas pueden combinarse para arrojar alguna luz sobre esos perfiles femeninos difusos 10 . en el "duelo dinástico" entre Zoraya. ni sabríamos de su existencia ni conoceríamos su nombre si no fuera por su visualización en las fuentes cristianas. 331. p. Y. ''Anaquel de Estudios Árabes" 12 (2001). Aunque. al respecto.: Doña Isabel de Solís. Palgrave Macmillan. a algunas mujeres que. en interlocutora válida y mediadora VIGUERA MouNS. en 1430 y 1431 fue Alfonso el Magnánimo quien convirtió la primera esposa de Muhammad IX de Granada. 361-422. 1 ° Caso. Diputación Provincial. parecen haber dominado los resortes del poder. LóPEZ DE CocA CASTAÑER. ocasional- mente.Isabel de Solís y "la sultana madre de Boabdil" (en cuyo caso las crónicas árabo-islámicas. las fuentes árabo-islámicas. como señala VrGUERA. Diputación.. TRILLO SAN JosÉ. 480 .: Mujeres en Al-Andalus. Granada. pp. CS!C. sin embargo. M. 434 y ss. Marín (lvL\RÍN.). 225-241.: Una vida. como en el de al-Hurra U mm al-Fath. (eds. o la imaginación historiogrdj/ca. J. en 1427. Zahr al-Riyad. 590. R. and Coexistence. por lo menos. J.: Jbidem. Conjlict.): Medieval Spain. A. pp. MoRENO KocH. de otro modo. Sobre el apoyo de la madre de Ismail II.: La conquista de Granada y la expulsión de Sefarad según las crónicas hispano-hebreas. p. M. pp.: La sultana. 2002. vol. (eds.

Valencia.. Muhammad IX.: Documents.: La política de alianzas matrimoniales en el Reino Nazarí: el caso de Zahr al-Riyad (s. Y la elección no parece accidental. "Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos. En el primer caso. A. Lérida. por el contrario. 217 (1430. XY). sino completamente deliberada. octubre. sólo. a la Corona de Aragón 12 • Pero si. toma la iniciativa para intentar que éste sea reconocido y apoyado desde el ex- terior. el rey de Granada. 205-223. como destinataria de su correspondencia. 12 SALICRÚ. En el primer caso se hace referencia al marido. puesto que. La sultana y/o sus círculos más inmediatos son conscientes de que el monarca. pp. si Alfonso el Magnánimo interpela directamente Zahr al-Riyad es por las dificultades que en- cuentra para establecer un contacto directo con el destronado Muhammad IX (aunque. tenga que ser consciente de que Zahr al-Riyad dispone de un mínimo margen de autoridad y de autonomía. En este segundo caso. que no dejan de ser los pro- pios. en el segundo caso es Alfonso el Magnánimo quien convierte Zahr al-Riyad en protagonista. Alfonso el Magnánimo agradece a Zahr al- Riyad la carta que ésta le ha enviado). en interlocutora equiparable a cualquier soberana cristiana. de otro modo.Riyad aparece directamente como reina de Granada. 481 . marzo. 16. parece claro que la emergencia femenina se produ- ce por mera necesidad sustitutoria de la figura masculina. protegerse tras la condición femenina de la 11 Véanse. además de la documentación aquí mencionada. destinataria de las embajadas procedentes de tierras cristianas catalano- aragonesas. parece claramente que es al-Hurra Umm al-Fath quien. Sección Árabe-Islam" 56 (2007). 17. las referencias al pliego particional de su herencia (SEco DE LucENA PAREDES. Alfonso el Magt1ánimo comunica a Zahr al-Riyad que envía un mensajero a su marido. sin embargo. sino que también las envió. que también va a hablar con ella) y doc. 379-399) y el artículo que le dedicó PELÁEZ RovrRA. Zahr al-Riyad no fue. carecería de sentido que Alfonso el Magnánimo se pusiera en contacto con ella).- de sus contactos con el monarca nazarí mientras éste tenía problemas a raíz del alzamiento en su contra de Yusuf IV ibn al-Mawl". R. rey de Granada. al no tener a su alcance a su presunto interlocutor natural. para ello. respecto a ella. SULTANAS EMERGENTES: VISUALIZACIONES DE LA MUJER MUSULMANA EN LAS FUENTES CRISTIANAS . ella misma. al-Hurra Umm al-Fath le evita y opta por dirigirse a María. sin que haya im- pedimento alguno.. en el primer caso.. es decir. lo cierto es que es ella misma quien elige a la reina María. Y. sino fruto de la necesi- dad de buscar alianzas para intentar garantizar la supervivencia en el poder de la pro- pia estirpe. Alfonso el Magnánimo. intencionada y cargada de voluntad. está aliado de su mujer. L. en defensa de los intereses al trono de su hijo. y no a Alfonso el Magnánimo. doc. en el segundo Zahr al. Lo que hace la sultana es. aunque la irrupción en el escenario público de la sultana al-Hurra Umm al-Fath pueda no ser deliberada. escudarse. .: La familia de MuhammadX el Cojo. ''Al-Andalus" XI (1946).Además. pues. 231 (1431. pp.

M. R. al no considerar apropiado un contacto directo. la reina María. 807-830). acaso. inconcebible para una sultana islámica. Busca su complicidad de género aunque. debe de tenerse en cuenta que. cuando busca intercesión para que se le haga justicia por una deuda contraída con ella por parte de un mudéjar valenciano 14 Es digno de destacar. recurre a la soberana cristiana. en ToRo CF. el rey. las sultanas o mujeres del entorno cortesano nazarí intentaron tejer con sus congéneres cristianas. las discordancias entre Ibn Asim y las fuentes castellanas que todavía señalaba M.: Documents. Valencia. constantemente. y más sumariamente recogido también en lviARÍN. la reina María comu- nica a 1-<atima de Almería que ha recibido su carta y que ya ha ordenado que se le haga justicia por una deuda). Barcelona. de sensibilidades de género~ se ve reafirmada unos años más tarde. La intervención. 323-334. inapropiada. es también de forma deliberada que Farima al-Hurra (o Fatima de Almería. rei de Granada. Dipmación Provincial. durante el alzamiento de Yusuf ibn al-Mawl.: El sultanat de Granada i la Corona d'Aragó. del22 al 25 de noviembre de 1995. este juego de complicidades que. Pero esto no es óbice para que. Cierto es que. en 1444.: La intervención de ltl mujer en la vida política granadina durante la primera mitad del siglo xv. J. pp. RooRÍGUEZ MoLINA. para no desvelarse por completo. Alcalá la Realy e! Arcipreste de Hita. Alfonso el Magnánimo. 361. septiembre. Por lo tanto. . 1998. !'infant Coix de les crOniques castellanes?. 1410-1458. cuando comprobamos de nuevo que. y no a su esposo. Jaén. espera que María actúe como intermediaria con su marido.: Fou YúsufV ibn Ahmad. 1996.): EStudios de Frontera. 14 SAuCRÚ. R. en sus puntuales etnergencias. han desaparecido por completo). partiendo la iniciativa de los contactos de la parte fetnenina islátnica. 482 . pues. El recurso a María no deja de ser una maniobra de aproximación a Alfonso. de acuerdo con la crónica de El Halconero y su Refundición). en nuestras fuentes documentales cristianas). reina de Aragón. M. IMF-CSIC 1 Publicacions de l'Abadia de Montserrat. F. porque una interpelación directa a un monarca cristiano y masculino habría sido demasiado osada. R. CHAROUITI.EsTUDIOS DE FRoNTE!{A.BALLOS. El testimonio ofrecido por Ibn Asim en su Yunnat al-Rida (apud CHAROUITI HASNAOUI.. en realidad. Congreso Internacional celebrado en Alcald la Real. ''Anuario de Estudios Medievales" 24 (1994). y por 13 Estrechamente vinculada a su hermano Muhammad IX. p. 22.: Mujeres.. sobrino e hijo respectivo (apud SALICRÚ 1 Lwcr-r. reciba y vaya despa- chando correspondencia nazarí y todo tipo de asuntos relacionados con Granada. (coords. doc. La verosimilitud de este juego de complicidades -y. p. en 1432. madre de YusufV el Cojo y hermana de Muhammad IX 13 . 343 (1444. tras la identificación de Yusuf V ibn Ahmad con el infante Cojo (tpud SALICRÚ T LLUCH. pp. 590) revela por ex- tenso la gran influencia que Fatima tuvo en los acontecimientos que rodearon el distanciamiento de Muhammad IX y de su sobrino y el alzamiento de éste en contra de su tío. Alfonso el Magnánimo se encuentra ya instala- do en Nápoles. entonces. Fatima al-Hurra ya le había acompañado en su huida de la Alhambra juma con Yusufibn Ahmad el Cojo. lo más adecuado vuelve a ser la búsqueda del amparo protector de una interlocución femenina..

cuando no dispusieron de un interlocutor alternativo. 121 v- 122r (1415. (ed. Woodbridgc. pp. a través de PmRcE. por ahora. Hampshire. SULTANAS EMERGENTES: VISUALIZACIONES DE LA MUJElt MUSULMANA EN LAS FUENTES CRISTIANAS .): Queens and Queenship in Medieval Europe. Para contribuir al conocimiento de mujeres hasta ahora anó- nimas. 29. 1993. hermana de ese mismo sultán meriní 18 . para determinar el papel. para intentar colmar posibles vacíos de las fuentes árabo-islámicas acerca de su identidad y. 16 Contra5te que puede apreciarse perfectamente en EARENFIGHT. octubre. 200S. Valencia). Nueva York~ Oxford. ff. que estaban acostumbrados a unas soberanas cristianas que no sólo tenían visualización política sino también. habría que continuar indagando 15 • En cambio. por extensión. Monrblanc). véase también DuGGAN. con los monarcas hombres y cristianos. y entre Nurbanu y Catalina de Medici. julio. 18 ACA. por lo tanto. 483 . reg. quizás secundario pero pese a todo existente. no fue exclusivo de estas sultanas bajo medievales. sólo unos primeros ejemplos de la emergencia de las sultanas o. que jugaron algunas de ellas en la vida política y en los círculos de poder de los estados islámicos occidentales en el período bajomedieval. y f. 219-228. Cancillería (C). Oxford University Press. o el de Proma. madre del sultán Abu Said Utman III de Fez 17 . Women and Sovereígnty in the Ottoman Empire. T (ed. 15 No puedo sino agradecer aquí las amables y pertinentes observaciones y sugerencias de Manuela Marín. de la visualización de la mujer musulmana en las fuentes documentales cristianas. mayo. Podemos apuntar otros. 30. A. Zahr al-Riyad o Fatima al-Hurra constituyen. f 9r-v (1414. Al-Hurra Umm al-Fath. pues. las sultanas islámicas bajomedievales sí fueron consideradas varias veces interlocutoras directas y válidas por los monarcas masculinos y cristianos. L. sobre todo. Y en lo que. 130 r-v (1415. Los monarcas cristianos. al parecer. 2005. 2389. desde la riqueza de estas fuentes. a menudo. como el de Mauleti o Maulei Gauhar. The Boydell Press. que. recurrieron directamente y sin complejos a ellas cuando lo consideraron necesario. Valencia).. me han remi- tido a la correspondencia "congénere" mantenida también entre Safiya e Isabel I de Inglaterra. Ashgatc. J.- propia iniciativa.): Queenship and Political Power in Medieval and bftr/y Modern Spain.: The Imperial Harem. No hay duda de que.) 2387. Es algo que. registro (reg. 17 Archivo de la Corona de Aragón (ACA). o cuando supusieron que la intercesión o intervención directa de las mujeres podía sedes más beneficiosa que no el recurso directo al elemento mascu- lino de las familias reinantes islámicas. un poder completamente desinhibido y desvelado''. hay todavía mucho catnino por recorrer. que también asotnan fácilmente en las fuentes archivísticas catalana-aragonesas. 23. C.