Suma: Se interpone Recurso de Apelación.

SR. JUEZ LETRADO DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE 2do
TURNO.

Marisa Arizeta y Marcelo Pereira, en nombre y en representación del

Ministerio del Interior, en autos caratulados: “PETIT, JUAN C/ MINISTERIO DEL

INTERIOR- AMPARO” IUE 2-23319/2017 AL SR. JUEZ DIGO:

Que vengo a INTERPONER recurso de apelación contra la sentencia No

50/2017, dictada el 26 de junio de 2017, en base a las siguientes consideraciones

de hechos y fundamentos de derecho que paso a exponer.

I- AGRAVIOS.

1-El objeto del proceso se fijó ...”Determinar si corresponde condenar al

Ministerio del Interior a que, respecto a los reclusos comprendidos en el

accionamiento, se diseñe y efectivice un “programa de Tratamiento Individual”

basando en información obtenida sobre necesidades, capacidades e inclinaciones

particulares considerando las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el

Tratamiento de Reclusos (Regla 94) en los términos indicados en la demanda.

Determinar asimismo si corresponde disponer, con relación a los reclusos

abarcados en la acción una evaluación Integral del estado de salud de los mismos,

se diseñe, ejecute y monitorice el cumplimiento de un plan nutricional adecuado,

tratamiento médico para la afecciones que se advierten y reciban atención

sicológica, siquiatría y terapéutica para adicciones...Es objeto también la
fundabilidad de la controversia que deduce la demandada en audiencia, en

particular el cuestionamiento relativo al incumplimiento de los presupuestos que

habilitan la promoción del amparo, sin perjuicio que se alega la ausencia de objeto

de la misma”..

2- En el fallo se ampara parcialmente la demanda y en su merito, condena al

Ministerio del Interior a que, respecto de los reclusos comprendidos en el

accionamiento, diseñe y efectivice un “programa de tratamiento individual” de

acuerdo con lo previsto por la Regla 94 sobre reglas mínimas de las Naciones

Unidas para el tratamiento de reclusos (Reglas Mandela) teniendo en cuenta lo

expresado en el considerando Quinto. Ello en el termino de 30 días, debiendo

elevar informe al comisionado parlamentario penitenciario con los resultados

obtenidos en el plazo de 90 días (Art. 9 Literal B de la Ley 16.011) , ello agravia a

éste Ministerio en virtud de la errónea aplicación de lo dispuesto en los Arts. 1, 2 y

9 de la ley 16.011, por cuanto no se dan los supuestos que se requiere para

amparar una acción de amparo.

3-a- En tal sentido y en virtud de la residualidad de la presente acción, no

existen los fundamentos para su aplicación en el caso de autos, lo que agravia a mi

representada.-

b- Ello significa desnaturalizar la acción de amparo, cosa que el accionante

pretende desconocer, compartiendo y siendo trasladable al caso de autos lo

sostenido por el TAC 6º, en reiterados fallos: “la acción de amparo es un

instituto de carácter excepcional residual o heroico, como lo señala la doctrina,

reservado para las delicadas y extremas situaciones en las que, por falta de otros

medios legales, peligrar la salvaguarda de derechos fundamentales. Se entiende
que éste es admisible ante la inoperancia de todos los demás trámites procesales

ya legislados, para atender idóneamente el problema planteado ya que el amparo

supone desamparo. De ahí que el empleo de esta especialísima acción requiere

una madurez particular en jueces, letrados y todos aquellos que se involucran”

(negrita y subrayado nos pertenecen) (Ver la LJU C. 11.399).-

c- Nada dice la sentencia con respecto a las competencias que tiene el

Magistrado que entiende en la causa de cada uno de los reclusos que aquí se

mencionan, conforme al detalle normativo analizado por nuestra parte en la

demanda.

4- No se comparte con el a-quo y agravia a éste Ministerio, ya que no existe

ningún derecho vulnerado, en virtud que este Ministerio ha venido desarrollando

una inmejorable política carcelaria, cuyas mejoras surgen de la documentación

aportada al proceso como lo cita parcialmente la Sede, y que luce a fs. 247 y que

no fueron valoradas conforme a la sana critica .-

a.- Por el contrario a lo que se afirma en la sentencia la Regla 94, se está

cumpliendo, debiendo entenderse ella en el contexto carcelario y socieconómico

de nuestro país. Se acreditó en estas actuaciones que existe un plan para estos

reclusos y el mismo se viene desarrollando; resultaría injusto y contrario al

principio de igualdad, pedir para 7 personas una tratamiento absolutamente

diferente del que se proporciona al resto de los privados de libertad. El sistema

carcelario los está atendiendo y les proporciona los recursos con los que cuenta, lo

que les asegura la vida, la salud, el acceso a planes de educación dentro de las

posibilidades de cada uno y la misma recreación a la que acceden otros reclusos

en igual situación.
b.- No hay derechos actualmente vulnerados ni existe un riesgo inminente

de que ello ocurra.

5-a- Agravia a éste Ministerio la forma que se valora la prueba y la

naturaleza de la prueba agregada por el accionante: a. Informes del propio

accionante. b. Fotografías que no dan certeza de lugar, momento y autoría.-

b- Es inconcebible que la sede a-quo se base en informes del propio

accionante, como lo hace la Sede “COMISIONADO PARLAMENTARIO SOBRE EL

SISTEMA PENITENCIARIO CON FECHA 1-6-2017 L DIRECTOR de SAI-PPL” por

lo tanto no se está aplicando correctamente el Art 140 del C. G. P. Agraviando a

éste Ministerio.-

c- La prueba fotográfica aludida ”En tal sentido véase documentos

fotográficos de Fs. 9-15” no pueden ser considerados como documentos por el a-

quo, las fotografías no aportan en qué momento, lugar, circunstancias y autoría

para ser considerados “documentos fotográficos”, tampoco se conoce quienes son

las personas involucradas en las mismas.-

Dicha prueba no arroja veracidad ni indicio alguno de lo afirmado por el a-quo,

son de dudable veracidad y no hacen prueba alguna, por lo tanto la parte

accionante no probó, ni existe ninguna ilegitimidad manifiesta.-

d- “Cabe señalar que cada elemento de prueba se apoya en mayor o en

menor grado en los demás y su conjunto dará la prueba sintética y definitiva sobre

la cual se efectuará la reconstrucción de los hechos. De los vínculos entre las

pruebas nacerá la conclusión. Cuando las pruebas se hallan en desacuerdo, por

más buenas que resulten aisladamente, nada se ha avanzado. Cuando las
pruebas no concuerdan entre sí debe buscarse la razón de la discrepancia,

resolviendo la contradicción, y si no fuese posible deberá elegirse entre los datos

contrarios (cfr. La Salvia, E., "Los procesos lógicos en la valoración de las

pruebas", Revista Jurídica Argentina La Ley, E, 1998, p. 119), no pudiendo la sede

basarse solo en los propios informes del accionante y en las fotografías que nada

prueban.-

e- Más aún, se observa que las resultancias de las historias clínicas, no

verifican los presupuestos de tales fotografías -cuyas condiciones para la toma

desconocemos y se pudieron realizar con el diafragma contraído y sin ningún

control por esta parte-. Las médicas indicaron en sus declaraciones que el bajo

peso se diagnostica cuando el índice de masa corporal se ubica por debajo de 20;

a continuación analizaremos el IMC de cada uno de los reclusos en el momento

cero (primer dato disponible) y en los sucesivos controles, así como el resultado de

los exámenes clínicos, conforme a lo que surge de las Historias Clínicas

agregadas por ASSE:

1) Schaumann: IMC 18,47 7/6: 52,100kg 14/6: 60,4 kg. 21/6: 57 kg Exam.: s/p

Obsérvese que este recluso había sido visto el 3/5 por el médico y no se detectó

ninguna anomalía, no había bajo peso ni tampoco le manifestó nada a los

técnicos.

2) Pelaez: IMC 17,6 7/6: 56,500 kg 14/6: 59,8 kg 21/6: 63,100 Exam. s/p

Este recluso había sido por el médico el 3/5 sin que se le detectara ninguna

patología, ni informara ninguna situación irregular.

3) Bondiuk: IMC 20,6 7/6: 69 kg 14/6: 71,5 kg 21/6: 70kg Exam. s/p

Presenta numerosas consultas médicas en los meses previos (se alcanza a leer
marzo y abril, algunas de las hojas no tienen fecha); fue incluso trasladado al

Hptal. Vilardebó en distintas oportunidades.

4) Alvarez: IMC 16,85 7/6: 55,1KG 14/6: 57,8 21/6: 59Kg Exam. s/p

5) Moraes: IMC 17 7/6: 52,5Kg 14/6: 56,4 21/6: 57kg Exam. s/p

Si concurre al médico durante el mes de mayo y en forma periódica en los

períodos anteriores. Estuvo internado en el Hptal. Vilardebó en más de una

ocasión, con una historia clínica profusa en cuanto a trastornos psiquiátricos y

consumo de drogas.

6) Rodríguez: IMC 16,3 7/6: 47,3 kg 14/6: 49,5kg 21/6: 54,2kg Exam. s/p

Este recluso fue llevado al servicio médico por un operador del módulo, al

momento de observarse su adelgazamiento. Había sido revisado en cárcel central

el 17/03/17.

7) Luis Sosa: analizada su historia clínica se observa que su situación es con

referencia a privación de alimentos y violencia sufrida dentro de la celda por parte

de otros compañeros; la situación fue advertida por personal policial el 5/05/17, se

lo atendió en policlínica y se lo derivó al Hptal. Maciel en donde estuvo

internado hasta el 27/5. A su retorno al COMCAR se le cambió de celda,

asegurando su situación, siendo trasladado luego al Módulo IV.

De lo que viene de exponerse se concluye: a) que el período de privación o baja

ingesta de alimentos, fue muy escaso, porque todos tuvieron controles médicos en

períodos anteriores de muy poca significación; b) que no hay prueba determinante

de porque se produjo la baja de peso (salvo en el caso de la persona sometida a

apremios físicos), porque únicamente se cuenta con la declaración de los reclusos

el día de la constatación; c) que por lo menos 4 de los involucrados, tuvieron
oportunidad de hacerle saber al personal médico sobre la situación que afirman

haber vivido en los 15 días previos y no lo hicieron; d) que ninguno de ellos

enfermó producto de este adelgazamiento, tal como lo indican los exámenes

médicos incorporados a estas actuaciones y fuera consignado en las historias

clínicas; e) que todos los reclusos se encuentran recuperando peso.

6- En el caso de autos no se configura ilegitimidad manifiesta ni un riesgo

inminente para que prospere una acción de amparo.-

Como bien lo señala el Dr. Ochs en su libro “La Acción de Amparo “ pag 86

“Doctrina y jurisprudencialmente se ha expuesto que el carácter manifiesto de la

ilegitimidad del comportamiento activo, fáctico u omisivo del reo, significa que debe

ser “irrefutable (Rivas, Adolfo El Amparo, P. 36) “clara y manifiesta” (Decisión de la

Corte Suprema de la Nación Argentina en el señero caso “Kot”) “clara, evidente,

inequívoca, grosera, que prácticamente se probará de inmediata

incontinenti”(Viera, Luis. Ob.cit. P. 22) “no debe requerir investigaciones, se ha de

encontrar al margen de toda controversia seriamente fundada, la situación debe

ser nítida, categórica, evidente, por encima de toda duda razonable “(LJU Casos

10573, 10482, 10939 y 12.320). Por lo tanto en el caso de autos no quedó probada

en forma incontinenti la supuesta “ilegitimidad” pretendida.-

7-Es claro que no existe y no se configura una ilegitimidad manifiesta como

lo pretende el actor, es más, no existe ningún elemento probatorio que avalen la

posición del accionante.-

Prueba contundente es la que surge de las historias clínicas, a vía de

ejemplo el recluso Victor Shauman cuando se encontraba en el Módulo 8, recibía

asistencia médica según lo que surge del documento identificado con letra A,
documento B historia clínica de Walter Pelaez , también de la Historia Clínica de

Cristian Bondiuk documento identificado con letra C, donde según surge del

informe del Area Psico Social fs. 101 , es ilustrativo de la conducta general de los

reclusos se transcribe de cuya historia clínica, surge con total claridad el

tratamiento por consumo de sustancias traslados al HOSPITAL Vilardebó,

Documento identificado con letra D, Nicolas Alvarez , documento E historia clínica

de Gustavo Moraes (Fs 167) a fs. 169 surge “desde el punto de vista psiquiátrico

no posee en el momento actual criterios que determinen su permanencia en este

Hospital, por lo cual se otorga el Alta Psiquiátrica, debiendo cumplir un tratamiento

estricto crónico, una vez otorgada el alta, con el objetivo de disminuir el nivel de

impulsividad o tendencia a la autoagresiones como manipulaciones del entorno”,

por lo tanto no puede el a-quo imponer a éste Ministerio el cumplimiento de la regla

94, cuando ésta Administración cumple desde hace mucho tiempo, por lo tanto no

estamos ante una ilegitimidad manifiesta.-

b.- Tampoco hay riesgo inminente de que ello ocurra cuando el sistema

carcelario, ya avanzó en relación a ellos, los tiene plenamente identificados y viene

desarrollando medidas. Claro está que la testigo, medica de ASSE, Dra.

Fernández, no está en condiciones de saber las medidas que adopta mi mandante

pero aún así ha verificado la situación de los sujetos y esta es favorable, a la vez

que están incluidos en un plan especial de seguimiento y fueron trasladados de

Módulo. Entonces bien ¿cuán es el derecho actualmente vulnerado o en riesgo

inminente de serlo a que se refiere el sentenciante?

8- a- Sin perjuicio de lo expresado precedentemente no se puede
desconocer el cargo y la investidura que tiene el accionante dentro de la

Administración, y por lo tanto conoce perfectamente que existen otros medios

administrativos tan o más eficaces que una acción de amparo, el Art. 2 de la ley

16.011 establece: ”La acción de amparo solo procederá cuando no existan otros

medios judiciales o administrativos que permitan obtener el mismo resultado”,

entonces en el caso de autos no se da tal requisito, como bien lo señala el autor

antes mencionado.-

b- Es claro que, en el caso, la prueba de la «ilegitimidad manifiesta» es

carga de la accionante, porque no se trata , simplemente , de discutir la legitimidad

del acto y poner de cargo de la administración la incorporación de las actuaciones

correspondientes, sino de acreditar su existencia. Consecuentemente con lo

expuesto, de acuerdo a los elementos convictivos disponibles actualmente, no

puede calificarse la conducta de la accionada como manifiestamente ilegítima lo

que, como se anticipara, conducirá a desestimar la demanda” TAC 4 Sentencia

6/2009 RUDP 1-2/2010 Pág. 254.

Más aún, ni siquiera hay elementos de convicción suficientea que permitan

determinar las causas del adelgazamiento; los elementos incorporados al proceso

dejan a la vista que en ningún caso estamos frente a procesos de larga duración,

que estos no fueron denunciados por los reclusos ni al personal penitenciario ni al

personal de ASSE y que cuando se constató la situación se actuó de inmediato. No

fue la actuación del Comisionado, fue la actuación del propio centro.

c- “Si la eficacia a la que refiere el art. 2 de la ley 16.011 estuviera

relacionada únicamente con la demora en la protección de los derechos, siempre

sería el amparo la vía más eficaz, dejando absolutamente de lado el principio de
que se trata de un remedio extraordinario. De carácter excepcional y restrictivo. En

puridad, la eficacia está relacionada, no sólo con la demora en la protección de los

derechos violados o amenazados, sino, también, con la posibilidad de obtener el

mismo resultado por otras vías, las que el orden jurídico establece como normales

u ordinarias, aunque impliquen una mayor demora. Solo cuando existe una clara

urgencia en la protección de los derechos, es que la eficacia debe relacionarse con

la demora, pero ello ocurre en supuestos completamente ajenos al de autos, en el

cual no se advierte que el tránsito por las vías ordinarias correspondientes implique

ningún desmedro o grave daño para el amparista. Discrepando con la opinión de

Daniel OCHS sobre el punto ( La acción de Amparo FCU Pág. 76/77) se estima

que no toda lesión, alteración restricción de un derecho libertad constitucional a

través de una conducta manifiestamente antijurídica –aspecto que ni siquiera es

considerado en este pronunciamiento- es siempre cuestión urgentísima, cuya

reactivación no admite dilaciones. Es cierto que la eficacia del proceso se vincula

estrechamente con su celeridad, pero si el único elemento a tener en cuenta fuera

la prontitud, todas las pretensiones dirigidas a proteger derechos fundamentales

deberían canalizarse por la `vía del amparo.... En definitiva el Tribunal considera

que, en el caso, existen otras vías eficaces que permiten obtener el mismo

resultado, razón por la cual considera que la acción es manifiestamente

improcedente y que se justifica holgadamente su rechazo liminar, tal como lo

resolvió el Sr. A-quo “ TAC 6 Sentenc 335/2011 RUDP 1/2012 Pág. 347.-

d- En la especie, surge de las propias afirmaciones del asesor del Sr.

Comisionado, que las autoridades carcelarias siempre han sido receptivas a los

pedidos y que se trabaja en un buen clima, por ende, recurrir a esta vía resulta un
recurso más mediático que jurídico, toda vez que lo que había que hacer ya se

estaba haciendo y el funcionario público cuenta con los mecanismos legales para

su contralor. Si nuestro mandante se hubiera negado a proporcionarle la

información o a permitirle el seguimiento, recién ahí se habría abierto la puerta

para esta accción heroica. Estamos recorriendo un camino innecesario.

9-Agravia a éste Ministerio que el A-quo afirme “En lo que dice relación al

sector de pretensión que solicita la condena a que se diseñe y efectivice un

“Programa de Tratamiento individual” basado en la información obtenida sobre las

necesidades, capacidades e inclinación particulares de los reclusos comprendidos

en el accionamiento, fundo ello en la Regla 94 de las REGLAS MINIMAS DE LAS

NACIONES UNIDAS PARA EL TRATAMIENTO DE RECLUSOS (REGLAS

MANDELA) la demanda es de recibo. Y ello por cuanto, si bien las situaciones de

emergencia sanitaria ya no es actual, si existe un riesgo inminente” hechos que no

se ajustan a lo probado e invaden la esfera de actuación de otro Poder del Estado.-

Obsérvese que si bien un Poder del Estado puede examinar la regularidad,

legalidad o constitucionalidad del ejercicio de las competencias de otros poderes o

entidades Públicas, ningún Sistema Orgánico puede inmiscuirse en las funciones y

controles de otros sistemas orgánicos o inmiscuirse en los procedimientos

administrativos internos, como lo hace el a-quo en la condena a éste Ministerio, por

lo tanto corresponde se revoque en todos sus términos la sentencia de primera

instancia y se desestime la demanda.-

Lo contraria es tanto como querer administrar desde el Poder Judicial al

sistema carcelario.
II-DERECHO

Fundo el derecho de mi representada en la ley 16.011, Arts. 253 y siguientes

del C. G. P. y demás normas, doctrina y jurisprudencia citadas en el cuerpo del

presente escrito.-

III-PETITORIO

En virtud de lo expuesto al Señor Juez Solicito:

1. Se me tenga por interpuesto el recurso de apelación en tiempo y

forma contra la sentencia Nro 50/2017.-

2. Previo traslado a la contraria, se franqueé el recurso interpuesto para

ante el Tribunal y en definitiva se revoque la sentencia recurrida en todos sus

términos desestimando la demanda.-