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4 ESTRÉS Y BIENESTAR
El estrés se instala de diferentes maneras, adquiriendo también diferentes
intensidades o magnitudes de expresión. Por tanto, el estrés puede ser fácilmente
reconocido, especialmente cuando su aparición es lenta y progresiva. Los expertos
los clasifican en diferentes niveles.
Aspectos cognitivos, nuestra cognición puede atraparnos en situaciones de
percepción alterada de la realidad y convertirse en un factor desencadenante de
estrés.
Aspectos afectivos, cuando estamos en un estado depresivo, inquietos por algo que
va a ocurrir, estamos en un estado de agitación interna que actúan como
desencadenantes de estrés. Esto nos lleva a insatisfacción personal de malestar, o
no encontramos placer en lo que hacemos.
Aspectos sociales, una característica del ser humano es que somos gregarios, es
decir necesitamos de la presencia de otras personas en nuestras vidas, deseamos
sentirnos queridos. Cuando las relaciones sociales son escasas o nulas, es una
persona retraída, no obtendrá consecuencias positivas al establecer relaciones, se
sentirá aislado, también tendrá una sensación de aislamiento social, lo que le
generará estrés.
Nuestras conductas, cuando estamos estresados, nuestras conductas se alteran,
nos encontramos más activos, reaccionamos más rápidamente e intensamente a
eventos. Si observamos lo músculos del cuerpo, hay una tendencia a tenerlos más
endurecidos cuando se está estresado, nuestra repuesta verbal también se alterará:
hablar más alto.
Funcionamiento corporal, el factor que tenemos que identificar es el propio
funcionamiento del corporal, sus aspectos físicos y fisiológicos. Cuando no estamos
estresados, el funcionamiento de nuestro cuerpo es tranquilo, normal. Pero cuando
ocurre lo contrario, es decir nos estresamos, todo cambia: la frecuencia cardiaca
aumenta, sudamos más de lo normal, el color de nuestra cara cambia.
La reacción de estrés puede ser beneficiosa en algunas ocasiones, si ocurre de
forma crónica puede llegar a hacernos daño y convertirse en perjudicial para nuestra
salud. Se debe tomar en cuenta:
Alimentación, es un indicador si nos encontramos o no en un estado de estrés, ya
que según s personas que varía la cantidad o cualidad de alimentos ingeridos
podrían estar bajo un estado de estrés.
Sueño, la cantidad de horas que dormimos y la calidad de nuestro sueño. Un sueño
con pesadilla, agitado, las dificultades para conciliar el sueño, y para mantenerlo,
las dificultades para levantarse de la cama, son también señales a las que debemos
prestar atención, como posibles indicadores de estrés.

establecer metas que sean realistas y apreciar los éxitos que obtenemos. se recibirá consecuencias positivas por las tareas finalizadas. En cuanto al sueño. va a conseguir más éxito en sus acciones y consecuentemente va a tener un sentimiento interno de mayor realización personal. recibir más atención y apoyo social. reducir el tamaño de los bocados. etc. el cuidado y el afecto de las personas con las que nos relacionamos. procurando tener un ritmo más lento en la velocidad de ingesta. por lo tanto. aprender a utilizar técnicas de autocontrol y manejo de dichas variables perturbadoras. tenemos que intentar conocernos mejor. se puede buscar establecer nuevos contactos sociales. Como consecuencia de un manejo adecuado de tales técnicas. Si poseemos las habilidades necesarias. estableciendo prioridades. Cuando uno es capaz de cambiar los pensamientos irracionales que tiene. incrementar la ingesta de frutas y verduras que contienen más fibras. . aprender nuevas habilidades tales como el asertividad. otro ejercicio es la respiración profunda. En el aspecto social. reglarlos. conseguiremos un equilibrio emocional y vivir en un estado interno de tranquilidad. caminar ya que es un ejercicio sencillo. es imprescindible actuar pronto enfocándonos en: La cognición. dormir solamente en nuestra cama. Lo cual llevaran a una relajación muscular. establecer una regla estricta en los hábitos de dormir. y de este modo poseer un sentimiento de bienestar social que reduce el estrés. rítmica y ejercicios físicos.En cuanto a estrategias para controlar el estrés. meditación. aumentar el número de veces que masticamos. evaluar nuestras habilidades sociales. En el funcionamiento corporal. organizar nuestros horarios de alimentación. evaluar adecuadamente nuestras capacidades. organizándolas. En cuanto a la conducta propia. por ejemplo: no dormir durante el día. planificar las tareas a realizar. Los aspectos afectivos. entre estas técnicas están las de relajación. limites. En la alimentación.