DIVORCIO Y RECASAMIENTO

Escrito por: Pr. Ricardo Claure Peñaloza
Martes, 6 de diciembre de 2011 a Hrs. 16:13

He podido predicar y enseñar respecto de este asunto que es muy álgido y en todos los casos es
necesario verificar la fecha en que la persona en cuestión conoció a Cristo Jesús como su Señor y
Salvador, constatando que verdaderamente se haya producido un nuevo nacimiento al haber
escuchado con fe la predicación del Evangelio de arrepentimiento y el perdón de pecados en el
Nombre de Jesús, quien fue muerto en la cruz y resucitó al tercer día.
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no
puede entrar en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. (Juan 3: 3, 6)
46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los
muertos al tercer día;
47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las
naciones, comenzando desde Jerusalén. (Lucas 24: 46, 47)
Una vez constatada la fecha (al menos en forma aproximada) en que se produjo el nuevo
nacimiento, se debe asumir –ipso facto– que todos los pecados que pudo cometer antes de la
fecha de su conversión han sido perdonados y verdaderamente limpiados por la sangre de Cristo.
16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a
Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí
todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5: 16, 17)
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida
juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola
de en medio y clavándola en la cruz,
15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre
ellos en la cruz. (Colosenses 2: 13-15)
El matrimonio instituido y aceptado por Dios debe ser monógamo y heterosexual (Génesis 2: 24;
Mateo 19: 4-6) y libres de consanguineidad familiar (libres de incesto y entre parientes cercanos –
Levítico caps. 18 y 20).
En base a esto, se debe dar por hecho que todos los divorcios que se han cometido antes de
conocer a Cristo Jesús, están anulados, perdonados y limpiados por la sangre de Cristo. Esto se
aplica en los casos más sencillos hasta los casos más extremos, en que la persona en cuestión
haya tenido.
a) uno o varios cónyuges en matrimonio monógamo –siempre heterosexual– con divorcios legales
de por medio
b) unión o uniones en concubinato
c) matrimonios oficiados por algún ministro de cualquier religión o creencia nativa.
Y hago énfasis, como fueron cometidos antes de conocer a Cristo Jesús, fueron anulados y
perdonados juntamente con los otros pecados que les fueron perdonados en el momento del
nuevo nacimiento.
Al mismo tiempo, se debe determinar el estado conyugal o civil en que se encuentra el creyente en
cuestión, para que se determine en base a la Palabra de Dios qué se puede hacer, porque debe
procurar permanecer en el estado en que fue llamado.
20 Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede. (1 Corintios 7: 20)
Esto para evitar, que teniendo matrimonios anteriores, el creyente casado –sea varón o mujer–
quiera divorciarse y volver a casarse con su anterior cónyuge o con el primero (si hubo dos o más
matrimonios de por medio). Sé de algunos pastores que obligan a sus ovejas a divorciarse del
último cónyuge para que vuelvan a casarse con el primer cónyuge, lo cual es inaudito, porque así

16 Porque ¿qué sabes tú. 11 y si se separa. Una creyente mujer que conoció a Cristo estando casada con un varón –sea creyente o incrédulo– no puede repudiarlo bajo ningún motivo. 32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer. en que los varones han perdonado –hasta llorando de misericordia– adulterios de sus esposas arrepentidas y he podido oficiar inclusive ceremonias cristianas de renovación de votos. no será adúltera. lo cual –considero personalmente y porque creo que tengo el Espíritu de Dios– le da la opción de rehacer su vida y volverse a casar. 12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro. si el Señor se lo concede y obra en su corazón. pero si su marido muriere. sino que a paz nos llamó Dios. será llamada adúltera. No se puede ir más allá de lo que el Señor Jesús enseñó. no yo. 10 Pero a los que están unidos en matrimonio. a no ser por causa de fornicación. no lo abandone. ni aun por motivos de fornicación. salvo que fuese por motivos de fornicación. y la mujer incrédula en el marido. ella queda libre de la ley del marido. queda libre para casarse con quien escogiere pero que sea creyente. . es libre de esa ley. con tal que sea en el Señor. comete adulterio. Si el anterior conyugue se casó ya. no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente. y que el marido no abandone a su mujer. En otras palabras debe permanecer en el estado en que fue llamado (si es soltero la situación cambia. puede perdonarla y aceptarla como esposa. ni divorcio ni re-casamiento bajo ninguna otra causal. de tal manera que si se uniere a otro marido. pero no se puede aplicar para mujeres casadas. O por consejo de Pablo –quien hablaba por el Espíritu de Dios que moraba en él– a lo mucho. sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido. si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú. oh marido. 14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer. pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos. pueden separarse para tener un poco de paz y poder orar y clamar por la conversión del cónyuge inconverso. Solamente podrá ser libre para poder casarse si el marido muriere. 15 Pero si el incrédulo se separa. o reconcíliese con su marido. (Romanos 7: 2. si el creyente conoció a Cristo estando divorciado y su anterior cónyuge no se casó con nadie.es desconocer arbitrariamente el perdón de pecados y la sangre que los limpia en el único sacrificio consumado en la cruz del calvario por el mismo Señor Jesús. 13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente. si quizá harás salva a tu mujer? (1 Corintios 7: 10-16). Un creyente varón que conoció a Cristo estando casado con una mujer –sea creyente o incrédula– no puede repudiarla bajo ningún motivo. pero si el marido muere. Por este anterior verso sabemos que en el caso de fornicación un marido creyente sí puede repudiar a su mujer. con tal que sea en el Señor. y el que se casa con la repudiada. pero ahora no es el caso de análisis). (Marcos 10: 11). quédese sin casar. porque cometen adulterio. este verso se aplica solo para varones casados que tienen la opción de repudiar. tal como es el caso del profeta Oseas. hace que ella adultere. (Mateo 5: 32) La Palabra de Dios es clara. comete adulterio. mientras que ahora son santos. puede empezar a orar para que éste se convierta a Cristo y así pueda volver a casarse. A causa de las fornicaciones y si no hay donde continencia . mando. comete adulterio contra ella. 12 Y a los demás yo digo.3) No puede haber repudio. pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso. Este último aspecto lo he visto varias veces en la vida ministerial pastoral. 2 Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive. sean varones o mujeres casadas. 3 Así que. y él consiente en vivir con ella. si en vida del marido se uniere a otro varón. sepárese. El creyente debe permanecer casado con e l último cónyuge que tuvo en el momento de conocer a Cristo. no la abandone. y ella consiente en vivir con él. 11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra. oh mujer. O también.

Ricardo Claure Peñaloza . Y yo os recibiré. 14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos. (2 Corintios 6: 14-18) Estoy seguro que hay otros casos muy particulares que hay que analizar en base a la Palabra de Dios. dice el Señor Todopoderoso. dice el Señor.Para evitar divorcios y re-casamientos. Y seré su Dios. 17 Por lo cual. porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15¿Y qué concordia Cristo el incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente. se debe predicar con toda autoridad que un creyente soltero –sea varón o mujer– pueden casarse sola y únicamente con creyentes. del sexo contrario y nunca con inconversos (as). Y vosotros me seréis hijos e hijas. 18 Y seré para vosotros por Padre. Y no toquéis lo inmundo. y apartaos. como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos. Pr. Salid de en medio de ellos. Y ellos serán mi pueblo.