Rosas y la historiografía

El tema a abordar es complejo, arduo y hasta conflictivo. Quizá no exista en la
historiografía moderna un problema tan discutido, tan utilizado con fines diversos
y, por lo mismo, tan vigente. Nos proponemos señalar las tendencias
historiográficas referidas al estudio de rosas, su época, su gobierno, sus acciones,
y sus seguidores.

Los testigos

Entre los años 1829 y 1852 la vida fue violenta para proliferaran obras
historiográficas las opiniones pueden extraerse del periodismo y de publicaciones
diversas de marcada intención política esas expresiones escritas llevan la
impronta de un partidismo apasionado, que divide a las habitantes en réprobos y
elegidos según sean correligionarios o adversarios del escritor.

A pesar de las restricciones por la bonaerense del 9 de mayo de 1928, dictada
bajo la administración lo acontecimientos ocurridos desde el levantamiento de
Lavalle hasta el segundo de Rosas dieron pie a la proliferación del periodismo de
combate. Durante su primer gobierno, Rosas mediante un decreto del 1° de
Febrero del 1830 que suprimió la libertad de prensa, originando la suspensión de
varios periódicos y la reglamentación de las imprentas.

Durante el gobierno de Balcarce volvió a producirse una época de panfletismo
desorbitado.

En 1833 se publicaron en Buenos Aires 48 hojas periodísticas, y prácticamente
todas estaban destinadas a la difamación y al escándalo. Tras la Revolución de
los restauradores tuvieron que cerrarse 28 de esos periódicos, y desde que Rosa
asumió el poder, en 1835, la prensa porteña tuvo que se oficialista por las buenas

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BELMAR y MARMIER. El periodismo opositor entraba de contrabando. Chile y de Bolivia Entre los opositores de Rosas. PARISH. desde las páginas de la publicación que Rosas le había confiado. que llego al País en 1826 traído por Bernardino Rivadavia. Los partidarios de Rosas no se ocuparon en buscar fundamentos históricos para defender su posición. sino lo que será por medio del conocimiento de lo que ha sido”. colmaba los periódicos. La tarea erudita fue confiada por Rosas al napolitano Pedro De Angelis. aunque no siempre objetivo. y le tenía sin cuidado averiguar si esa lógica se adecuaba a la realidad histórica. En verdad. toda la Guerra de impresos estuvo orientada por el pensamiento Echeverriano. DARWIN. nunca puesta al servicio del análisis de la realidad histórica. y las formas de vidas 2 . Los enemigos de Rosas no perdonaron jamás las expresiones mordaces y fulminantes con que rebatían a los panfletistas de Montevideo en materia política. económica y filosófica. no necesitaban hacerlo. la sociedad. sino en cuanto a la economía. De Angelis era hombre de muchas lecturas y clara inteligencia. cabe señalara a: d’ORBGNY. Ninguna de estas producciones tiene el valor historiográfico positivo. por vía histórica. MAC CANN. BROSSARD. Por eso reemplazaban el aparato heurístico con una retórica brillante elaborada sobre una base de subjetividad. La literatura Restauradora. y provenía principalmente de Montevideo. Sus inquietudes quedaban satisfechas con la lógica elaborada subjetivamente. Todos ellos asentaron impresiones valiosas y comentarios interesantes no solo respecto de la política y sus alternativas. una definida posición política. Echeverría ha declarado que no le importa “Buscar lo que ha sido.o por la malas. pues el gobernador de Buenos Aires se ocupaba de todo. tenían la intención de justificar. en tanto no se interesaban sus autores en fundamentales sobre bases testimoniales sólidas. Varios extranjeros han materiales ricos en cuanto a información.

llegando las aberraciones hasta el extremo anatematizar nuestra propia raza y la civilización que le dio existencia. y se dieron a la tarea de trazar esquemas gratuitos sobre la detestable herencia hispánica que Rosas había tenido por modelo nombrando por director del Archivo Nacional. en donde los compromisos obligaron a adoptar actitudes a menudo condenables cuando se observan fríamente al cabo de los años. atribuyéndoles. completadas depuradas a través de un minucioso y severo análisis crítico. Beruti. tan fácil 3 . Nicola Avellaneda. pero todos susceptibles.Argentina durante esos años. Los liberales En materia historiográfica solo el minucioso Ricardo Trelles mostro ponderables inquietudes. bastaría para justificar las falsas apreciaciones que se han hecho y se hacen sobre los sucesos. También diversos partidarios y opositores de Rosas. Ferré. ser la causa de males que provienen de muy diferentes y muy variadas circunstancias. y algunos más. Guido. Iriarte. y entonces los antiguos proscriptos. La Madrid. La batalla de Pavón represento la victoria del liberalismo a ultranza. exclusivamente. se alarmó seriamente por esa explosión seudo-historigrafica. Ese medio. volvieron para denigrar a Rosas en la misma línea pragmática y supuestamente progresista que habían adoptado. Estas producciones procuran justificar los comportamientos de los respectivos autores. pero se ocupó de asuntos muy ajenos a Rosas y su gobierno en el Registro estadístico que inicio en 1857. en nota de fecha 10 de diciembre de 1867: “La necesidad urgente de estudio de nuestra historia (aun) cuando no fuese reconocida por todos los hombres ilustrados. como Paz. y expreso al ministro de gobierno. claro está de ser rectificadas. testigos de una época compleja. han dejado memorias de indudable humor heurístico. ahora triunfantes y dispuestos a europeizar el país en todos los órdenes. ásperas y llena de eventos muchas veces dramáticos.

La queja de Trelles iba dirigida contra las vacías pero rimbombantes lecciones q dictaba José Manuel Estrada en la Escuela Norma desde el año anterior.como injusto. se formularon pautas sociológicas y psicológicas de presunta raíz histórica. cuya obra historiográfica de calidad jamás incluyo un estudio sistemático de la llamada época de Rosas porque sus métodos de trabajo lo llevarían a conclusiones ingratas y hasta muy inconvenientes para su acción política. Sarmiento y Vicente Fidel López fueron los precursores de ese festín hermenéutico basado sobre intuiciones tan fáciles como flojas. el resultado del estudio de una historia. La generación del 80 La generación del 80 tomo como moneda de buena ley el conjunto de afirmaciones caprichosas que había formulado en sus días la asociación de mayo precisamente cuando Sarmiento y Alberdi reconocían los abusos y exageraciones en que habían incurrido respecto de Rosas: “No todo era terror. En este periodo debe señalarse la prudencia de Bartolomé Mitre. Rosas fue execrado entonces hasta lo inconcebible. de explicar efectos por causas que no han podido producirlos. o no han tenido el valor de dedicarse a hacerlo en sus verdaderas paginas”. Rosas no es tan criminal como los hechos lo representan”. y con él todo cuanto se suponía propio del Rosismo. Pero el liberalismo de la época dictaminó el definitivo juicio de la historia que condenaba irremisiblemente a Rosas y aprobaba la calificación de barbarie para todo cuando estuviera referido a los 4 . ciertamente. cuando los viejos y los jóvenes por perspectivas de progreso. no es. La influencia del pensamiento historiográfico sistematizado por Esteban Echeverría llego a su culminación en la década de 1880. sino la expresión. desesperada de quienes no han podido estudiarla. sus palabras son de una época en que se armaba la historia caprichosamente para satisfacer los interese políticos del momento.

Las modernas dictaduras. Los historiógrafos ajustados a las corrientes liberales de nuestros días han cambiado la perspectiva. tiranía y organización nacional. Y de el para exaltar las virtudes patrióticas del paisanaje. que daban rienda suelta a sus más feroces instintos. Y por eso cada día se creyó menos en lo que se contaba de Rosas y su época. Los manuales tuvieron que adecuarse a ese criterio y presentar al tirano Rosas como un monstruo y a los caudillos como monstruitos menores ignorantes y primitivos. solo puede lograrse cuando se cuenta con un apoyo positivo por parte de la multitud.caudillos que apoyaron al gobernador de Buenos Aires. si advertir que la exageración y la mentira son los peores ingrediente para lograr esos mismos objetivos. Fernández se consagro oficialmente el uso de manuales aprobados por la autoridad educativa pertinente. anarquía. El único caudillo que se salvó del anatema fue Güemes. La gente advirtió que el proselitismo opositor sabe ingeniárselas para magnificar la violencia y el despotismo hasta extremos. es señal del cambio producido. Con el reordenamiento de la enseñanza llevado a cabo en 1.930. Y entonces el juicio de la historia formulado por la retórica liberal fue impuesto en todas las escalas de la enseñanza. con gran indignación de muchos liberales que veían en ellos “un grave peligro para la formación moral y patriótica del educando”. la acción oficial empecinado en la tarea de justificar el ejercicio del poder indiscriminado para el logro de algunos objetivos calificados como esenciales en la formación de una conciencia colectiva. La historia Argentina fue priodizada según pautas: independencia. No fue ajena a esto.903 por Juan R. con todos sus abusos y sus arbitrariedades. La comparación de los manuales que circulan en nuestros días con los de aquella época de oro de la historiografía liberal. Ahora el antirracismo se esfuerza por dar relevancia a 5 . transformando a Güemes al arquetipo del gaucho heroico que había logrado la independencia nacional. En la década iniciada en 1. quizás por que había muerto antes de poder apoyar o combatir a Rosas.

que ponen de manifiesto los peligros a que queda expuesto el país y la ciudadanía con la ruptura de un régimen parlamentario capaz de controlar los poderes del ejecutivo. y culminado con SaldÍas. su libro considerado como iniciador de las corrientes revisionistas. que hay en los hechos correspondientes a la colectividad en estudio. Droysen y luego Diltbey mostraron que la historia tenía por objeto comprender la realidad con todas sus implicaciones y matices. En la última década del siglo XIX se produjo una saludable aunque incompleta reacción contra el positivismo en cuanto a la manera de enfocar el estudio histórico. La historiografía había iniciado en todas partes un vuelco significativo. pero ha cambiado el enfoque. y sujetaban su investigación a principios metodológicos gratos a esa ideología. La manera de pensar y actuar sigue igual. su decisión unilateral de envolver al país todo en tres guerras consecutivas.las cordiales relaciones de Rosas y los Ingleses. su falta de sensibilidad hacia la revolución de mayo. 6 . sus fracaso en la gestión respecto de la Malvinas. estos autores seguían aferrados a una ideología básicamente liberal. y de otros argumentos más ingeniosos y parcialmente verdadero. se habían iniciado con Bilbao. Ahora la historiografía liberal denigra a Rosas apuntado a defender el régimen político establecido en la constitución nacional. a través de un análisis minucioso de los vínculos de significación orientados a fines comunes. las intenciones de estudiar con moderación y sin odios previos el periodo en que Rosas ejerció su gobierno dictatorial. el uso de su mujer y de su hija como pantalla para facilitar el logro de sus planes políticos. Los revisionistas En 1.898 publico Ernesto Quesada su ensayo titulado “La época de Rosa”. resucitando las intencionalidades sustentadoras de los hechos mediante la aprehensión intimas de estas.

originariamente solo de investigación y polémica. transformando esa labor. las dos se denominan nacionalistas. En los últimos veinte años. dentro del revisionismo. 7 . se vio forzado a tomar una agresiva posición de lucha. sino por representar un cambio metodológico en la historiografía argentina. Las circunstancias de que estas corrientes seguían siendo excluidas en la enseñanza oficial. En general durante las cuatro primeras décadas del siglo en curso el revisionismo. pero no tuvieron ni tiempo ni oportunidad para llevar adelante esos proyectos. con ansias de copar la administración educativa para imponer igual que los liberales. pero se distinguen por la especificación de derecha y de izquierda. su verdad histórica con carácter definitivo y obligatorio. y combatidas por los principales órganos periodísticos. La obra de Quesada no vale por lo que informa. se advierten dos tendencias que coinciden sólo en el propósito de exaltar a Rosas. cayendo a veces en el panfletismo. En algún momento lo lograron parcialmente. en historiografía partidista y exaltadora de Rosas y los regímenes totalitarios.