GEOPOLÍTICA, MARXISMO e IZQUIERDA

NACIONAL
Por Roberto A. Ferrero

La Izquierda Nacional, el gran movimiento de ideas, a veces expresado
organizativamente en partido, ha animado durante más de medio siglo -y aún
seguirá animando- la escena cultural y política del país. En ese lapso, ha
aportado una nueva visión sobre la estructura económico-social de la
Argentina y de Latinoamérica, sobre el carácter enajenado de su cultura, el rol
contradictorio de sus Fuerzas Armadas, la naturaleza reaccionaria de sus
“izquierdas”, el papel retardatario de la ideología ecologista extrema, y la
revisión de la historia liberal-mitrista, lanzando la consigna estratégica de la
unidad de América Latina. Pero aparte de estos aportes clásicos, llamémoslos
así, que son los más notorios de nuestra corriente, han existido otros menos
conocidos, como el abordaje de la disciplina “maldita”: la Geopolítica,
realizado por el publicista, historiador y notable ensayista riocuartense Alfredo
Terzaga (1920-1974), cuya biografía hemos publicado en una ocasión anterior
(“Alfredo Terzaga. Biografía mínima”, Ediciones del CEPEN, Córdoba
2010).

1. Una disciplina maldita

Marx explica en el “Manifiesto Comunista” que “la historia de todas las
sociedades es la historia de la lucha de clases”. Engels aclaró cuarenta años
después que se refería a la “historia escrita”, coincidente con la aparición de
estos específicos tipos de agrupamiento social: las clases. Sin embargo, la
aclaración engelsiana es insuficiente a un nivel que no sea nacional o regional.
El conflicto de clases explica la historia interna -y parte de la externa- de una
determinada formación histórico-social (o “sociedad”) tomada como una
unidad de análisis, pero no alcanza por sí solo para dar cuenta de la historia
mundial -o siquiera europea, asiática o americana- en la medida en que, por ser
más vasto el escenario, las entidades en pugna ya no son las clases, sino
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unidades mayores (Ciudades-estado, naciones, imperios…) en las que las
clases sociales quedan subsumidas y sus enfrentamientos amortiguados, ya que
no suprimidos. En este sentido, es más exacta la afirmación de Guillermo
Federico Hegel de que la Historia universal es la historia de las luchas de las
naciones. Y esto es más cierto en la medida en que surgen en la Edad
Moderna las actuales naciones burguesas con el espíritu agresivo que les da el
expansionismo propio del modo de producción capitalista, y en el siglo XX los
esfuerzos de las naciones periféricas por liberarse del yugo de las potencias
metropolitanas. En la concepción hegeliana, por tanto, se encuentra ya en
germen la posibilidad de la geopolítica.
La Geopolítica, como disciplina que estudia las relaciones entre el
medio geográfico y las formaciones sociales y/o la política de sus respectivos
Estados, difícilmente pueda ser rechazada.
Ninguna sociedad, obviamente, se desarrolla en el vacío, sino en un
espacio geográfico determinado, que a su vez tiene relaciones también
determinadas con otras áreas geográficas, sean éstas terrestres o marítimas,
fluviales o montañosas y semejantes. Si la lucha de clases actúa como el motor
de la evolución de un país específico, los resultados de ese dinamismo no
serán los mismos si chocan contra un vecino poderoso que si colisionan con
uno de menor envergadura: la URSS pudo resistir el expansionismo yanqui,
pero no Grenada o Panamá; tampoco será el mismo el resultado de aquella
lucha en una sociedad establecida en un medio pletórico de riquezas naturales
que en uno pobre de recursos: en el primer caso, el conflicto social -como en
los Estados Unidos del Siglo XIX- tiene posibilidades de ser amortiguado por
la vía de la distribución/consumo y la dilatación de la Frontera, mientras que
en otros casos -como en los pueblos cazadores o pastores del Neolítico o del
África anterior a la conquista europea- , al ser vital para la propia subsistencia
de cada uno de ellos el control total de un territorio, la contienda será más
encarnizada y sólo terminará con el exterminio o la emigración de uno de los
grupos competidores.
Este tipo de influencia del medio sobre la política de los Estados y, en
un sentido más amplio, sobre el desarrollo de una comunidad humana
(nacional o regional), es de tal obviedad que sólo por el exagerado
determinismo fatalista de Ratzel o por los usos partidistas y utilitariamente
agresivos hechos por los geopolíticos nazis como Haushofer o Hennig &
Körholz, han podido los científicos sociales marxistas o liberales despreciar a
la Geopolítica como una “pseudociencia”. Por ese motivo, el “Breve
Diccionario de Sociología Marxista” de Roger Bartra, el “Diccionario Teórico-
ideológico” de los maoístas italianos (M. Sabatini et al), el “Léxico de
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Economía” de Eugenio Gastiazoro, teórico del PCR argentino y el popular
“Diccionario Rioduero de Sociología” ni siquiera la mencionan. Por su parte,
el viejo “Diccionario Filosófico” de los soviéticos Rosental y Iudin transmite
fielmente la opinión generalizada entre los marxistas acerca de esta disciplina,
de la que dice dogmáticamente que es la “Teoría que pretende justificar con
referencias a los datos de la geografía económica, distintas formas de
expansión imperialista. Desde el punto de vista teórico -añade- constituye una
de las variedades modernas del fetichismo burgués” (1). Entre nosotros, el
reconocido geógrafo Federico Daus consideraba que “los estudios y
lucubraciones de Geopolítica” constituían “una especialidad altamente
tendenciosa de la investigaciones geográficas” y advertía que “no deben
confundirse con los de geografía política” (2), que era una rama respetable de
la materia. En cambio, el novísimo “Primer Diccionario Altermundista” pone
las cosas en su lugar: en la Voz “Geopolítica” define a ésta como “el estudio
de las relaciones entre las condiciones geográficas y la política de los
Estados”, reconociendo que “la visión clásica subestima la relación entre
geopolítica e historia” (3). Tal definición sigue casi a la letra la formulada por
Rudolf Kjellèn (1864-1922), creador de esta disciplina, quien la presenta
como la ciencia que estudia “la influencia de los factores geográficos, en la
más amplia acepción de la palabra, sobre el desarrollo político en la vida de los
pueblos y Estados” (4).
En realidad, la Geopolítica, como disciplina, es neutra, y puede ser
utilizada para el bien o para el mal -según la óptica de cada comunidad y de
sus cultores-, como el bisturí, que puede matar a un hombre pero también
salvarle la vida. Despojada de sus excrecencias militaristas, superdeterministas
y anticientíficas, la Geopolítica es indispensable para enriquecer y afinar
cualquier análisis social y político de la arena internacional (el imperialismo,
la diplomacia, la guerra…) o de la dialéctica de grandes unidades territoriales
dentro de un conjunto nacional (el Interior versus Buenos Aires, por ejemplo,
o el Oriente boliviano versus el Altiplano histórico) porque brinda el marco y
los condicionamientos de la acción social y estatal y fija sus límites. También
explica ciertas incitaciones para una política estatal: la ubicación de las costas
de Rusia sobre aguas heladas impulsó siempre al Estado -primero zarista,
luego soviético-, a buscar puertos de aguas templadas, capaces de relacionarlo
normalmente con el resto del mundo civilizado, independiente del poder de
clase existente en el país; al contrario, el clima tropical del Brasil, país deseoso
de atraer la inmigración europea, lo incitó tanto bajo los Braganza como
durante la república a extenderse hacia el sur ribereño en busca de climas
benignos más a propósito para sus objetivos demográficos, tal como lo advirtió
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“La geografía -sintetiza Jorge Abelardo Ramos. a los que les daba un carácter metafísico y fatalista. pudo desarrollar los medios y los instrumentos capaces de dominar ese ambiente natural.desaparece el determinismo absoluto (9) que informaba las iniciales concepciones de la Geografía humana y los primeros esbozos geopolíticos. luego de la degradación con que la sumió el nazismo. como se sabe. aún no había experimentado la influencia transformadora que sobre él ejerce el hombre.. Aceptando entonces que el esfuerzo humano puede limitar. “igual que otros animales. medio que. reñido con la esencia misma de la ciencia social en cuanto creación humana. tenía que adaptarse al medio en la lucha por la existencia” (6).se transformaron en su contrario.Alberdi. después. estaba sometido totalmente a las influencias del medio geográfico que lo rodeaba. a su vez. “La geografía determina fuertemente la política” (5). y aun superar. en un principio. las vastas. pudo ser aceptada en 1951 nada menos que por un reformista social tan avanzado como Josué de Castro. sujeto a avances y retrocesos. Con aquel perfil. primero. vale decir. los caminos y la aviación superaron ese condicionamiento del espacio interno. Pero a medida que el hombre perfeccionaba su conocimiento de la naturaleza. el gran especialista brasilero de la FAO. El ser humano.pudo jugar un papel preponderante en los períodos históricos en que la humanidad vivía en la infancia de su técnica. dice Plejanov. Pero es en Holanda donde la potencia del hombre se muestra en toda su magnitud sometiendo al medio que hasta entonces lo había dominado a él. el condicionamiento impuesto por el medio geográfico -esfuerzo que es siempre de naturaleza social e histórica. reconocería recientemente el analista Olivier Zajec. el telégrafo. En Australia y América. hasta el más vasto y aparentemente irreductible: los mares y océanos –sobre todo. hasta que el ferrocarril. pero que con la aparición de la navegación moderna -desde el siglo XV en adelante. fueron abiertas a la colonización y puestas en producción por las grandes e increíbles obras de ingeniería hidráulica de los holandeses (7). centenares de miles de hectáreas que estaban vedadas al poblamiento humano y al cultivo dado que se hallaban cubiertas por las aguas del Mar del Norte. quien escribió que “la 4 . que durante milenios separaron a los hombres y los países y le impusieron el carácter terrestre o fluvial a sus intercambios. desde el más modesto como los bosques nativos talados para abrir el paso a la agricultura. desoladas e impracticables distancias demoraron por siglos la constitución de un efectivo mercado interno. pero a partir de los siglos XVII-XVIII la geografía ha tenido en el desarrollo histórico de cada país un papel cada vez menos importante” (8). en un ámbito de comunicaciones y comercio. porque. entonces.

con fines completamente opuestos. hasta constituirse realmente recién a fines de siglo con los trabajos del geógrafo inglés Halford Mackinder.geopolítica continúa manteniendo su jerarquía científica y necesita ser rehabilitada en su sentido real” (10). como dijimos. En una época en que las Ciencias Sociales recién empezaban a constituirse. sino en el sentido de una utilización científica del análisis y la visión estratégico-geopolítica para la obtención de los magnos objetivos inherentes a todo gran proyecto histórico. pero no en el sentido militarista que adquiere en la pluma de algunos de sus cultores. como el Contralmirante francés Pierre Celerier (v. Entre nosotros. sobre todo de los que provienen del medio castrense. como explicó en el Prefacio. exponen 5 . quien reivindicó la cientificidad de la Geopolítica e hizo un gran uso instrumental y explicativo de ella. dicho no en el sentido de creación arbitraria de una teoría ad usum Delphini. Sin embargo. en el cruce entre la historia. la antropología y la geografía. hay una utilización muy eficaz de conceptos que no pueden sino calificarse como “pre-geopolíticos” o geopolíticos en sentido lato. a fines de la segunda mitad del siglo XIX. los creadores del marxismo. 2. la Geopolítica -aunque no se denominaba aún así. sino como denominación de un proyecto político y social de magnitud histórica. Por sostener esa convicción. cada época y cada proceso social y político tiene su propia Geopolítica. Así. por lo que no hay en los autores del “Manifiesto Comunista” ni una crítica ni una teorización sistemática sobre esta disciplina menos que incipiente.en América Latina aparece una Geopolítica de la Liberación. como una “geo-estrategia”. se animó a titular su libro más famoso -“Geopolítica del Hambre”.con ese “título tan peligroso”. el gran historiador y ensayista de la Izquierda Nacional. Por otra parte. Embriones de una Geopolítica Marxista La concepción de una Geopolítica marxista no se encuentra en los Fundadores del marxismo. Cuando Carlos Marx y Federico Engels habían ya desarrollado totalmente su propia doctrina social. su libro “Geopolítica y Geoestrategia”) (11).recién daba sus primeros y confusos pasos de la mano del gran geógrafo alemán Friedich Ratzel y del francés Eliseo Reclus (12). si Haushofer puso la Geopolítica al servicio de los intereses expansivos del nazismo. Es ésta una segunda acepción del vocablo. fue AlfredoTerzaga (1920-1974). aunque ni Marx ni Engels los llamaran tampoco de este modo. así -dice Terzaga.

explica Engels a Carlos Marx. como aquella de Engels del 18 de mayo de 1853 cuando explica a Marx que el desarrollo independiente de las tribus semitas de Israel como judíos diferenciados del resto de los semitas árabes se debió a “la circunstancia de que del lado árabe Palestina está rodeada únicamente por el desierto. que cambian al cambiar las estaciones del año y que regulan la distribución” de las funciones laborales en la familia campesina “en los umbrales históricos de todos los pueblos civilizados” (15). especialmente con las grandes extensiones del desierto que parte del Sahara y cruza Arabia. o a “las condiciones naturales” (raza. por ejemplo.principalmente al clima. sino la zona templada” (16). La cuna del capitalismo no es el clima tropical. al explicar que “en las colonias tropicales y subtropicales el clima impide al europeo el trabajo de los campos” e impulsa a los grandes terratenientes a cultivarlos mediante esclavos o siervos(19). y a “las condiciones del trabajo.) de las que depende “la productividad del trabajo” (14). por decir así. En el mismo texto. Años más tarde el mismo Engels. por imposición natural a desenvolver sus facultades. pero primera en el tiempo de aparición de su objeto. junto con la naturaleza del suelo. Persia. Por otra parte. en una acepción del vocablo que es tercera en esta nota. Tales.También su célebre aseveración de que “Una naturaleza demasiado pródiga lleva al hombre de la mano como a niño en andaderas.puntos de vista que corresponden a una “pre-geopolítica” o “geopolítica generatriz”. 6 . señalaba que por ello “en Australia y Nueva Zelandia fueron vanas todas las tentativas del gobierno inglés para establecer artificialmente una aristocracia fundiaria” (20): también en los mares del Sur que transitara el capitán James Cook la geografía imponía sus condicionamientos. los que sostiene Marx en el Tomo I de “El Capital” al referirse a la variedad y riqueza de recursos como “la base natural de la división del trabajo” (13). daría un ejemplo de la influencia directa del clima en la constitución del modo esclavista de producción. India o Tartaria” (18). por las tierras beduinas…”(17) . No lo obliga. riqueza natural. en su “Anti-Duhring”. señalemos que en los “Grundrisse” de 1857 Marx analiza agudamente la relación medio/hombre al considerar la estructura y el funcionamiento de las comunidades precapitalistas más antiguas. Finalmente. la correspondencia entre ambos amigos está plagada de perspicaces observaciones y explicaciones geopolíticas de este orden genético. haciendo referencia al hecho de que la abundancia de tierra libre hace imposible el establecimiento de condiciones de producción feudales. con su vegetación exuberante. o aquella otra en que hace jugar también al desierto un papel decisivo en la explicación de porqué en Oriente no se llegó a establecer la propiedad territorial: “Creo que esto se debe. etc.

cuya Parte VI está enteramente dedicada al tema y donde incluso cita aprobadoramente un par de veces al propio Ratzel. la “pre-geopolítica” de Marx-Engels y de Plejanov se adelanta a una faceta de la Geografía humana como la concibiera Vidal de la Blanche (1845-1918) en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX. de 1882. haciendo mención a sus trabajos “Anthropogeographie”. esta rama de la Geografía se presenta como la disciplina que describe y explica las modificaciones que el hombre ha impuesto al medio natural terrestre. también tuvo muy en cuenta -hasta en exceso. Por su parte. en cambio. En efecto: modernamente. en polémica con el marxista italiano Antonio Labriola. como se le ha reprochado. la influencia directa del medio natural en el arte y el temperamento de los pueblos (23). ya sea por su mera presencia como masa demográfica o “por todo lo que él ha añadido al paisaje de la Tierra” 7 . una influencia directa del medio ambiente en la formación inicial del Estado ruso y en la “marcha extraordinariamente lenta del desarrollo económico”. Desde este punto de vista. en “La Concepción marxista de la historia”. sin embargo. el primer capítulo de cada una de ambas obras de Trotsky es una aplicación magistral de una pre-geopolítica histórica entrelazada con el elemento dinámico de la formación y lucha de clases al interior del gigantesco imperio zarista. donde además precisaban que “unidad del hombre con la naturaleza existió con un semblante diferente en cada una de las épocas gracias a un mayor o menor nivel de desarrollo industrial” (21). aún se sigue librando hoy en día” (25). abiertas a los vientos inclementes del Oriente” […] La lucha con los vientos que arrastran en invierno los hielos y en verano la sequía. como le llamaban Marx y Engels en su célebre manuscrito sobre “La Ideología Alemana” de 1844. Rechazó. Son todos casos específicos de un más genérico “problema de las relaciones del hombre con la naturaleza”.la influencia del “medio geográfico” en la determinación de las fuerzas productivas. en una observación típicamente de “geopolítica generatriz”. especialmente en su libro “Las Cuestiones fundamentales del marxismo”. el primer gran marxista ruso (l850-1918) que ya citamos. De hecho. eran “consecuencia de las condiciones desfavorables que les creaba la naturaleza del país” (24). Sí hubo. según afirmaba León Trotsky en su libro “1905”.eran “aquellas estepas gigantescas. y “Völkerkunde” de 1887 (22). A ellos debemos agregar todavía el frío extremo del país y la ausencia de barreras orográficos capaces de frenar a los pueblos nómades y guerreros que invadían regularmente desde los confines de Oriente. Jorge Plejanov. Los elementos obstaculizantes de esa naturaleza hostil -precisa en la “Historia de la Revolución Rusa”. que.

no hay determinismo alguno. toscos. minería. debe señalarse que en Marx y Engels también hay conceptos geopolíticos propiamente dichos. Marx mismo. como en este geógrafo. Pero si las opiniones citadas arriba no pudieran ser considerados. como una moneda. en un purismo ortodoxo. impotentes ante la fuerzas de la naturaleza” (28). en la 1º versión de su famosa carta a Vera Zasulich. O los que Marx utiliza para 8 . producido históricamente” por sobre el condicionamiento del medio geográfico (29). como indicó Carlos Marx. como los que emplea el último en su folleto “El Rin y el Po”. esta ciencia presenta al observador: la faz activa del hombre social. hasta que con el advenimiento del capitalismo prevalecerá “el elemento social. Pero como ha indicado Pierre George. Francia encontraba su “frontera natural” en el Rin. da un claro ejemplo de cómo entendían los Fundadores esta dialéctica a propósito del aislamiento de Moscovia y su territorio: afirma que él se debe. Sin embargo. etc.(ganadería. cuando “el hombre no ha cortado todavía el cordón umbilical del vínculo natural de la especie” (27). como decimos. de orden geopolítico estrictu sensu porque se refieren a una instancia pre-política de las comunidades humanas. “a la vasta extensión del territorio ruso”. cuando aun sus semejantes son “en parte semianimales. si nos atenemos a la terminología de Ratzel) como en la Geopolítica de igual signo. (En dicho conflicto.“era analizar. sino una dialéctica permanente hombre-naturaleza. Pero. pero también la faz pasiva de sumisión a la Naturaleza. tema geopolítico por excelencia si los hay. Esta última es la que está presente en los juicios de los marxistas fundadores que citamos al principio y en la explicaciones de León Trotsky acerca de la constitución de su país. en todos ellos. en principio. a la luz del conflicto planteado la teoría de las fronteras naturales” (31). la escuela geográfica francesa vidalblancheana se había dado como objeto “el estudio de las diferentes formas de sumisión o dominación de los hombres en relación al medio natural que ocupan y controlan” (26). y los alemanes en el río Po. aparecido con motivo del enfrentamiento franco-germano de 1859 y cuya finalidad -informa Mayer. esta sumisión sólo es completa en las primerísimas etapas de la humanidad. esta específica relación entre el ser humano y su ámbito terrestre no es más que una de las dos facetas que. Después. pero que “fue consolidado en gran parte por el destino político que Rusia tuvo que sufrir con la invasión mongola” (30). Vale decir: la faz activa de dominación del hombre. a costa de Italia).) como se ha dicho algo poéticamente. sistemas ferroviarios. el desarrollo y crecimiento de las fuerzas productivas le permitirán medirse con su contexto ecológico-natural cada vez más victoriosamente. Tanto en la “pre-geopolítica” marxista (o “Antropogeografìa”.

al que Engels señala que “donde hay que contar con la fiebre.explicar las relaciones entre Rusia. especialmente en los textos de carácter histórico-político (“El 18 de Brumario de Luis Bonaparte”. en toda la obra de Marx y Engels. Y a decir verdad. Como se sabe. Otro caso extremo de determinación geográfica impediente como éste lo constituyó el análisis polémico de la teoría de la renta del economista norteamericano Henry Carey. la relativización de la pregonada inexpugnabilidad de un país montañoso frente a una invasión extranjera. Ya en “La Ideología Alemana” recién citada. en el artículo “Afganistán”. Engels señala que la Alemania unificada geográfica y políticamente por Bismarck impondrá a Prusia -su núcleo unificador. Turquía e Inglaterra en “La Vida de Lord Palmerston”. que impedirán la alianza con el imperio zarista (carta a Marx del 15 de agosto de 1870) (32). por lo demás. Marx y Engels habían explicado cómo la conquista de Fenicia por parte del Estado macedónico imperial de Alejandro Magno causó la decadencia de este país y el olvido de su tecnología “por mucho tiempo” (33). la economía deja de regir” (34). y sobre todo con la fiebre tropical. porque permanentemente se interesaba en los grandes conflictos armados del siglo. el amigo de Marx era llamado por su compañeros “El General”. por haber combatido personalmente en la Revolución de 1848 y por sus concienzudos estudios castrenses. “Revolución y Contrarrevolución en Alemania” y otros). el amigo de Marx explicaba que “la importancia política de este país en los asuntos del Asia central” derivaba de “los rasgos característicos de su pueblo” tanto como de “su posición geográfica” en la zona (35). “La Guerra Civil en Francia”. aparecido en la “New American Cyclopaedia” estadounidense. Especialmente importantes son los que escribió Engels sobre temas militares en distintas épocas de su larga existencia. además de la perspectiva estrictamente técnica. cuyo capítulo VII es todo él un brillante análisis diplomático y geopolítico que no dice su nombre. Igualmente en muchos de sus artículos. Tal los artículos donde se analizaba el rol geopolítico de algunos estados sureños en relación a las vías fluviales y los ferrocarriles en la Guerra Civil del Norte contra el Sur en Estados Unidos. ejemplificada por las peripecias de 9 .“los deberes nacionales”. Más adelante. “Las Guerras Campesinas en Alemania”. analizando la estrategia de los contendientes con una mirada que. En 1858. separado de ésta por un ancho canal” (36). Observaciones de parecida naturaleza se encuentran dispersas. no dejaba de hacer honor a su mote. mientras que el autor de “El Capital” observaba en esta obra magistral que “Irlanda no es más que un distrito agrícola de Inglaterra. tendía a ligarse íntimamente con la influencia de los factores geográficos que eran teatros de la acción o condicionaban a ésta de algún modo.

cierto desarrollo de una Geopolítica propiamente dicha que aún no dice su nombre. Francia y Suiza (…) es necesario crear posiciones fortificadas proletarias alrededor de las fronteras alemanas para la lucha contra el fascismo” (38). confirmada por la invasión nazi de 1940. en cuanto trata de determinar en qué grado la influencia del factor geográfico y la ubicación espacial influyen en la política de algunos Estados europeos o extraeuropeos. a realizar juicios y proponer estrategias que. como condición previa y necesaria de existencia de ellos para una posterior actuación -ahora sí. Pero en los demás casos primeramente mencionados estamos en presencia de una “pre-geopolítica” o. un pueblo o un Estado. Holanda. primero. y otros (37). durante la Primera Guerra Mundial. Polonia. cuando analizaba la desastrosa derrota del proletariado alemán a manos Hitler. 10 . el fundado escepticismo en que Bélgica pudiera ver respetada su neutralidad y su ámbito geográfico propio en cualquier gran guerra europea. de hecho. Un par de botones para muestra: uno. sino en la formación misma de una raza. Por lo demás. la guerra civil soviética y los años posteriores de ascenso del Fascismo en Europa. ya que se estudia una influencia geográfica no sobre la política estatal en sí. era preciso defender “las posiciones proletarias en los países estrechamente ligados a Alemania o situados cerca de su territorio: en Austria. Checoeslovaquia. geopolíticas. y luego. tanto Trotsky como Lenin o la dirección del Partido Comunista (Bolchevique) se vieron obligados. el avance del Ejército Rojo de Tujachevsky sobre la Polonia de Pilsudsky en agosto de 1920 tenía en cuenta no solo la posibilidad de un alzamiento revolucionario de los obreros polacos -que nunca se produjo. de una “geopolítica generatriz”. Escandinavia.sino también consideraciones de orden geopolítico como la necesidad de frenar las ambiciones territoriales del Estado polaco sobre las fronteras de Lituania y la Ucrania soviética. y otro: En 1933. Bélgica. los países bálticos. algunos embriones. bajo las cuales subyace una concepción específica de las relaciones existentes entre el espacio geográfico y la conducta política: precisamente una concepción geopolítica. junto a la situación económica y la lucha política. Hay apreciaciones científicas de determinados casos concretos.de la geopolítica propiamente tal. Como se aprecia. se encontraban imbuidos de consideraciones que eran. hay en los clásicos del marxismo. en todo caso. repetimos.la derrota de Suiza frente a Napoleón I. Trotsky escribía muy geopolíticamente que mientras la clase obrera preparaba su contraofensiva.

la existencia de los grandes ríos del Litoral (que abiertos a la libre circulación podrían llevar el comercio y el progreso a las provincias). tecnológico y cultural”. Si quisiera expresarse. forma parte de su constitución política. quiero decir su conformación geográfica. estrechado entre el océano y la cordillera. porque de ella depende en gran manera su independencia. Entre los factores naturales que condicionaban el desarrollo o el estancamiento del país Alberdi enumeraba el Desierto (que dominado por las tribus guerreras impedía la implantación de la ganadería y la agricultura). nuestro país tuvo los suyos en las personas de Juan Bautista Alberdi y Arturo Jauretche. etc. Mayer. la Distancia y la Soledad (que aislaba a las poblaciones y dificultaba las comunicaciones y la interacción social). del progreso y del bienestar de las poblaciones desperdigadas en los desiertos infinitos del Virreynato” (39). De mismo modo que la Geopolítica europea tuvo sus precursores en Montesquieu.…” (40) para reiterar en 1878: “la constitución geográfica del país es la primera y más fundamental de las leyes fundamentales…” (41). empujado -decía. que le permitía controlar todas las formas de exportación e importación en su propio beneficio. y el posicionamiento espacial de Buenos Aires como única salida al mercado mundial. la quintaesencia de una Geopolítica marxista (sea en su sentido lato o en estrictu sensu).y del este: Argentina. mientras que Brasil. 3. dentro de un marco característico que condicionaba los proyectos de reorganización institucional. Frederick Ratzel y Eliseo Reclus. tendía a avanzar territorialmente en perjuicio de sus vecinos del norte -Bolivia y Perú. el tucumano veía como Chile. En relación a los países vecinos. en Karl Ritter.de haber expuesto con bastante anticipación y claridad el mecanismo del desenvolvimiento de la civilización en América. Alberdi (1815-1888) “tiene el mérito –como dice Jorge M. nuestro Clima europeo (que asegura un corriente de inmigración del Viejo Continente). habría que decir que ella es tal cuando se la considera siempre en relación al nivel de la técnica y de las fuerzas productivas y en su historicidad específica.“por las necesidades geográficas de su 11 . Alberdi y Jauretche: la Geopolítica de los precursores. Él afirmó sagazmente que “la geografía de un país. su seguridad. entonces. Su ley más general no sería otra que ésta: “El condicionamiento de la sociedad y de su política estatal por el medio geográfico natural está en proporción inversa al nivel de las fuerzas productivas y el desarrollo científico.

alejadas de las costas atlánticas. imprescindibles ambos para la salida al mar de gran parte de su producción. todavía ejemplarmente actual”. libertad de los ríos interiores para permitir la salida de la producción argentina y el impreso del progreso y la modernidad de Europa. Por el contrario: la prosperidad y el progreso de una parte del país -la plataforma atlántica 12 . Sus folletos de 1866 y 1867 sobre la Guerra contra el Paraguay “forman el mejor y más realista estudio de la geopolítica sudamericana. Mayer. que en nuestro caso específico operaría en cuanto “se deje que el pueblo. Todas sus recomendaciones geoestratégicas fueron puestas en práctica por los gobiernos de la Generación del Ochenta. Esa acción constructora que por interpòsita persona debían encarar las elites dirigentes de la Argentina de entonces. sobreentendida. escribía que “hay países que por su posición geográfica son la llave de los destinos de sus vecinos” (43). y frenar la expansión brasilera sobre el Paraguay. el capital y el trabajo europeo hagan producir al suelo de Sudamérica toda la riqueza de que es capaz”(48). la concentraba Alberdi en un programa geopolítico nacional de cuatro puntos: Nacionalización del puerto y la aduana de Buenos Aires para hacer a todas las provincias partícipes de sus ingresos. cuyos límites están marcados por la totalidad de su pensamiento político. el Uruguay y la Mesopotamia argentina.para poblar el Desierto y ponerlo en producción. En ocasiones. llevaba al Imperio de los Braganzas a destruir o anexarse el Paraguay que controlaba el río homónimo y el Paraná. Estos y otros análisis de igual agudeza llevan a decir a este biógrafo que “la doctrina geopolítica estaba allí claramente expuesta antes que se hiciera famosa en los círculos universitarios europeos” (45). (44). es luchar contra la geografía física. que hace de esos países los rivales invencibles de Buenos Aires” (47). fomento de la inmigración europea -especialmente de los pueblos del norte del Viejo Continente. exagerando las virtualidades del medio. aunque sus resultados no fueron tan halagüeños como el autor de las “Bases” creía. éstos no son más que conceptos sueltos. como cuando aseguraba para el Brasil un destino de disensiones internas y subordinación a una potencia europea porque “ese destino está escrito en su suelo” (46). bajo el que subyace -tácita. parecía caer Alberdi en un cierto determinismo geográfico. Corrientes. Del mismo modo. afirma Jorge M. o como cuando escribía: “Luchar contra el poder progresista de Entre Ríos. Santa Fe. el aislamiento mediterráneo de sus provincias interiores.Sin embargo. Pensando en la situación del Paraguay y de Buenos Aires.su confianza en la acción transformadora del hombre.situación intertropical” (42) se expandía al sur en busca de climas más benignos para asentar su creciente población de inmigrantes europeos y desarrollar su riqueza agropecuaria.

la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay. En cuanto a Arturo Jauretche (1911-1974). Alfredo Terzaga le escribiría en 1958 a Jorge Enea Spilimbergo que se proponía escribir para la revista “Política”. que -decía. trató explicar las coyunturas neurálgicas de la historia y la política nacional: la naturaleza de la Revolución de la Independencia.se pagó con la miseria de las provincias interiores. el General Juan Enrique Guglialmeli. precursor de la Geopolítica”. La Patria Grande y La Patria Chica.planteó desde una fecha tan temprana como 1937 los esbozos de una geopolítica nacional” (52). apareció después (1958) bajo el título Ejército y Política. militar democrático y ligado al Desarrollismo. contra la Ciudad-puerto. ya bastante atemperado el cerril liberalismo de las “Bases”. “Jauretche -escribe el autor y ensayista de la Izquierda Nacional.litoral. En sus años maduros. Reconociendo la progenitura del tucumano en la materia. creemos. Gustavo Cangiano en su libro “El Pensamiento vivo de Arturo Jauretche”. el tucumano superó científicamente la estéril dialéctica sarmientina. que éste y Ramos editaban. y las guerras civiles que devoraron los primeros setenta años de nuestra vida independiente como resultado del enfrentamiento entre dos entidades geopolíticas: las Provincias necesitadas de protección aduanera para desarrollar o al menos mantener su aparato productivo. el surgimiento del caudillismo. Las vigas maestras de la concepción geopolítica de don 13 . diría en una de sus notas)(49). uno de los máximos estudiosos de la Geopolítica nacional. sustituyéndola por un esquema en el que se combinaban conceptos de naturaleza geopolítica con la dinámica de los factores económicos (“los hombres y los pueblos se gobiernan por los intereses que sirven a su existencia. que completó en su edad madura con el libro que cita el General Guglialmeli. es quien lo rescata como importante cultor de esta disciplina: refiriéndose al linqueño. quizá su mejor obra. Con estas herramientas. Quien mejor ha expuesto la geopolítica jauretcheana ha sido. pero que no tendrán más remedio que tragarse”. escribe que su “principal trabajo en la materia. un articulo precisamente titulado “Alberdi. la supremacía y perdurabilidad del poder de Rosas. no por las idea: las ideas cubren intereses casi siempre”. que explicaba el desarrollo histórico del país por la lucha de dos entidades abstractas como la “Civilización” y la “Barbarie”. empeñada en el librecambio que la beneficiaba con exclusividad por el control del puerto único (50). la sujeción económica al extranjero y la enajenación cultural.“no les hará gracia a los geopolíticos maniqueos de Azul y Blanco. como suplemento de la revista QUE y escrito por el estímulo y el apoyo del entonces director del semanario” (51).

No hay rastros de ratzelismo o de Kjellèn en sus reflexiones: hay buenas razones. con la geopolítica argentina. lógicamente. sin otra comunicación práctica que la marítima entre sus distintas bases. Italia…). errática y alternándose constantemente entre las imposiciones de la “Patria Chica” y la hegemonía. y tercera. la economía nacional autocentrada y una política exterior de soberanía e independencia. la íntima coherencia que debe existir entre la presencia concreta del pueblo en la Democracia. sino luchas “por el dominio material del mundo”. de fundación puntiforme como Brasil. al General Roca. una geopolítica nacional. “para dudar de los determinismos como leyes fatales del desarrollo de las naciones. siempre provisoria. El análisis de Jauretche se centra fundamentalmente en el ámbito de la geografía brasilera y rioplatense. sino dos concepciones de la política argentina. el estuario del Plata. persiguiendo primero el avance de sus fronteras exteriores y luego la conquista de su espacio interior. es decir.Arturo son tres: primera. que se identifica geopolíticamente con la idea político- estratégica leninista de países opresores y países oprimidos. a las que somos ajenos y frente a las cuales sólo cabe el neutralismo como política internacional. escribe. Traza un ajustado paralelismo entre la geopolítica brasilera. de la “Patria Grande” o “Política Nacional”. siempre coherente a través del tiempo. En el libro ponderado por el General Guglialmelli. la ubicación territorial del Paraguay. Todas ellas se asentaban en la antítesis de la “Geopolítica de Patria Chica” (propia de Sarmiento y su odio a la “extensión”. la constatación -para los años’40. la ausencia de la “costa de enfrente” y otros- siempre el factor dominante en la dialéctica naturaleza-hombre es la actividad social y política de las masas y de las clases dirigentes de nuestros países. que considera históricamente y con gran realismo. del mitrismo y de la oligarquía bonaerense). como él llama a la estrategia geopolítica que privilegia el crecimiento interior y exterior de la nación. La inteligencia de una Política Nacional continuada los supera. que no son enfrentamientos ideológicos.“algunas proposiciones para una geopolítica nuestra” (53). a Yrigoyen y a Perón). el creador de FORJA intentó -como él mismo diría posteriormente. Aunque se atiene. el antagonismo básico entre el bloque imperialista informal del Hemisferio Norte y los países coloniales y semicoloniales del Hemisferio Sur. y la “Geopolítica de la Patria Grande” (que atribuye a don Juan Manuel de Rosas. como creía el zonzaje pequeñoburgués. las cadenas montañosas. Solo así se podrá explicar que un país costero. a los datos del medio geográfico -los grandes ríos del Litoral. segunda. Francia…) e “imperialismo insatisfechos” (Alemania. 14 .de un conflicto intrahemisfèrico en el Norte entre los que llama “imperialismos realizados” (Inglaterra. y que no son dos espacios geográficos distintos.

cuando en cambio avanza opiniones sobre geopolítica mundial. los sedicentes marxistas criollos han hipertrofiado a tal extremo el carácter explicativo de la lucha de clases que reducen a ella todos los fenómenos sociales más complejos.. por propia conveniencia. la historia y la población misma” (54). saltando el obstáculo separativo de las montañas que lo apretaban contra la costa. que juzgaba inexistente. destruye “las condiciones favorables al avance soviético”(55). en su libro “Historia de Roca”. con exclusión de los factores geopolíticos que completan armoniosamente el análisis clasista. Brillante en este nivel de las relaciones y las estrategias territoriales y políticas del Cono sur. al desarrollo de “las naciones subdesarrolladas”. apenas si condicionante. Alfredo Terzaga: la Geopolítica de la Izquierda Nacional. Sin mucho exagerar. 4. Por aplicarla consecuentemente al engrandecimiento de su país. dada su renuncia a reconstituir la heredad del antiguo Virreinato del Rio de La Plata y su renuncia a las Islas Malvinas ocupadas por los ingleses. y desbordando hacia un hinterland desmesurado. Jauretche se muestra como tributario de las concepciones internacionales erradas de Rogelio Frigerio -en cuya revista “QUE” colaboraba-. aun temiendo al Brasil como rival. el hombre de Lincoln admira a la clase dirigente brasilera y recomienda -infructuosamente. Estamos ya 15 .haya logrado su unidad a lo largo de la franja litoral. Y agregaba a continuación: “…la existencia de una Política Nacional es más importante para la vida de las naciones que la geografía. porque este proceso. Entre nosotros. Idea en verdad ingenua: para que se realizara. podría decirse que la de Jauretche es una especie de “anti-geopolítica”. al anular el atraso y la miseria de la periferia. el imperialismo debería dejar de ser imperialismo por propia decisión… Alfredo Terzaga consideraba. pensando que Estados Unidos sería capaz de construir “las condiciones de unidad del mundo” abandonando su categoría de “mundo imperial” y no trabando -o quizá incluso ayudando. por lo que se ha visto. donde se le oponía una naturaleza aparentemente irreductible”. equivocada la tesis de Jauretche respecto a la presunta política de “Patria Grande” de Rosas. y se presenta más como una serie encadenada de desafíos a vencer que como cerrojos o impedimentos insalvables al accionar de una “Política Nacional”.su tesón y patriotismo a su similar argentina. porque el escenario natural no es determinista en modo alguno.

A Nicaragua no le fue dado gozar de esta ventaja. Dentro de esta corriente. después del triunfo. lo hizo en sus trabajos sobre 16 . la Izquierda Nacional argentina supo utilizar creadoramente el instrumental teórico brindado por la Geopolítica. sino resorte de la intelligentzia proveniente de la pequeñoburguesía y aun de la pequeño nobleza desclasada . Su más decidido cultor.a las puertas de los Estados Unidos: el apoyo fundamental que la Unión Soviética le brindó. para tener un peón avanzado en la complicada geopolítica de la Guerra Fría. También son las razones de orden geopolítico las que explican la larga subsistencia de la Revolución Cubana -de jefatura pequeñoburguesa. la explicación clasista pura ignora totalmente que lo central de la derrota político-electoral -después de la victoria militar. interpretación y explicación de los fenómenos sometidos a examen. la “escuela de Córdoba”. un país”.del sandinismo frente a la oposición burguesa es la insignificancia de ese fragmento de la Patria Latinoamericana balcanizada que es Nicaragua frente a la vecindad y el poderío inagotable del imperialismo yanqui -financiador de las fuerzas de la “contra”-. como señala Lichtheim (56). Alfredo Terzaga. y explicó la historia argentina de los primeros ochenta años de vida independiente por la dialéctica entre la lucha de clases y las tres unidades geopolíticas que integraban el territorio nacional. formulada por Jorge Abelardo Ramos en 1949 en su libro “América Latina. por decir así. se distinguió por haber amalgamado orgánicamente el recurso de la Geopolítica con el análisis sociológico y político en una síntesis que enriqueció la investigación. Aun dejando de lado el hecho de que la jefatura de la insurrección rusa no fue fundamentalmente obrera. porque debió consolidarse cuando la Unión Soviética había iniciado ya su declive histórico frente al imperialismo y había hecho su experiencia de 1962 sobre lo que significaba tensar la cuerda más de lo necesario en la puja inter-sistémica (la llamada “crisis de los misiles”) A diferencia de otros núcleos sedicentemente marxistas. que ninguna “dirección proletaria” podría haber derrotado. tanto que ella y sólo ella desarrolló y teorizó la consigna histórica y estratégica de la Unidad de la Nación Latinoamericana. sino en el aprovechamiento que ellos hicieron de los recursos y el espacio geopolítico del gigantesco y rico territorio ruso para enfrentar a sus adversarios de las naciones capitalistas. así como que el triunfo y la consolidación del poder soviético se basaron no solamente en la enérgica dirección revolucionaria de Lenin y Trotsky. y que la Revolución de Octubre en cambio triunfó en Rusia porque fue dirigida por “el proletariado”.habituados a escuchar de ellos que la Revolución Sandinista debió retroceder por “la limitaciones de clase pequeñoburguesas de su dirección”.

por Kjellen o Mackinder. sobre la Conquista del Desierto (58). formó sus ideas de una Geopolítica marxista nacional en la lectura atenta y responsables de los clásicos del marxismo. Con tales reflexiones. Y en la crítica bibliográfica al libro de Hugo Hassinger “Fundamentos geográficos de la Historia”. dice el autor cordobés. como son. que “obligado por la geografía. entrando así en conflicto con sus vecinos”. por ejemplo. el clima y la esclavitud” -vale decir “rasgos mitad geográficos. Terzaga se atrevió con ella y su concepto. A su vez.Córdoba (57). sin constituirlas en sistema. siempre con resultados brillantes.en las obras de sus precursores. las estructuras económicas. Enrique Lacolla hizo nuevos análisis. él no adhería a la forma clásica de esta disciplina. Alberto Escalona Ramos. las luchas políticas y las modificaciones culturales” (61).en su prestigiosa columna de un periódico de Córdoba. tales como la dinámica de los 17 . nunca de prevalencia absoluta del primer término.buscaba su “expansión sólo en los extremos de su arco costero. En el mencionado capítulo de la “Geografía de Córdoba” dio una síntesis de su concepto de esta disciplina al rechazar “un craso determinismo geográfico. mitad sociales”. “Alberdi se anticipaba –y magistralmente. Juan Bautista Alberdi y Arturo Jauretche. Vidal de la Blanche. insistía pertinentemente: “Si la Geopolítica y las disciplinas conexas desean de verdad escapar del craso determinismo telúrico. Incluso llamó “Geopolítica de Córdoba” al último capítulo -XXV. Él citaba aprobadoramente las observaciones de Alberdi sobre el expansionismo del Estado brasilero. Terzaga (Río Cuarto1920-Córdoba 1974). sobre Latinoamérica y sobre la Historia Argentina en sentido global (59). cuyos libros y correspondencia subrayó con esmero. Rudolf Lutgens. y diez años más tarde tituló “Un cambio Geopolítico” al capitulo 19 de su “Historia de Roca”. tal como había sido pensada por sus cultores alemanes de la primera mitad del siglo XX.de su gran “Geografía” de 1962. en los de Jorge Plejanov. pues la importancia del espacio como estímulo de plasmación política sólo adquiere su verdadero significado cuando se lo relaciona con elementos más mutables. Hugo Hassinger y -entre los autores nacionales. No obstante. Estimaba que la Geopolítica sólo podía ser una unidad sincrética de Naturaleza e Historia. Hace más de medio siglo. sobre todo relativos a las relaciones internacionales -tema especialmente apto para ser examinado a través de la Geopolítica.a la llamada geopolítica de nuestros días (60). han de tomar en cuenta otros elementos de participación esencial. cuando aún Geopolítica era una palabra maldita en todos los sectores de la izquierda y de la democracia política. donde estudiaba algunos aspectos de la Conquista del Desierto.

que Hassinger no haya desenvuelto estos conceptos como categorías generales. Terzaga. la relación del medio natural con los factores históricos que se suceden van variando. y el papel centrípeto o centrífugo que la periferia geográfica juega en relación a los núcleos focales de unificación nacional” (63). ellas pasan a ser el elemento hegemónico de la combinación.” (62). y se lamenta. construcción y comunicación permitieron allanar ese obstáculo orográfico y expandir la ciudad sobre las alturas adyacentes. hasta que la aparición de más modernas técnicas de terraplenado. etc. puede afirmarse que la relación geopolítica entre el factor natural y el crecimiento de la técnica y las fuerzas productivas tiene un sentido histórico unidireccional positivo. Terzaga da un pequeño ejemplo de esta mecánica cuando escribe en la “Geografía”.desarrollaba así en su concepción geopolítica las breves pero geniales indicaciones de la “Ideología Alemana” que señalamos más arriba. que era un marxista creativo e inteligente -aunque no alardeaba con citas a pie de página. en la crítica mencionada arriba. superado cierto umbral de crecimiento de las últimas. la caracterización del mercado. a la visión continental de San Martín y Bolívar o a la “geopolítica de Patria Grande” de Julio A. De un modo general. subordinando cada vez más a lo geográfico. y aunque él mismo nunca alcanzó a hacerlo tampoco.núcleos nacionales. Se refiere al hecho de que Córdoba quedó enclaustrada durante largo tiempo entre las barrancas del río Suquía. refiriéndose a la ciudad capital de su provincia: “Mientras que en los tres primeros siglos el crecimiento de la ciudad obedeció a la topografía. Atribuye Terzaga la mayor importancia a dos aspectos que podemos considerar capitales en la geopolítica histórica nacional: “la caracterización geográfico- histórica y el papel de la Frontera y de los rasgos variables de ésta. Y si en estas conceptualizaciones se aprecia con justeza el carácter relativo de la influencia del factor geográfico. Roca. en el cual. como no lo es en un período del desarrollo tecnológico y productivo que en otro diferente. más avanzado o más retrasado. (Digresión necesaria: Claro está que lo dicho no significa que la actividad humana imponga su sello para 18 . En síntesis: en su devenir. a la del imperialismo yanqui. sí las utilizó magistralmente combinadas con las luchas sociales para explicar el curso tortuoso de la Historia argentina. sea cuando se refiere a la geopolítica de Rosas. como la llama. dando lugar a la aparición de barrios como Alta Córdoba y Nueva Córdoba. la acción de las formas de producción. la naturaleza histórica más estricta que Terzaga le atribuye puede observarse en todos sus trabajos sin excepción. mediciones. después de 1880 la contrarió decididamente” (64). de manera tal que no es la misma en una etapa de la lucha de clases que en otra.

cultura. parcialmente destruidas por los avatares de una zona intensamente ciclónica. En otro análisis. Lo mismo puede decirse de la ciudad de San Juan. tan alejado de la escolástica stalinista como del pseudopurismo “clasista” del extremo opuesto. ya que son posibles -por excepción. las dos primeras 19 . O de las cañadas y bajos de la pampa húmeda argentina. avanzando sobre la urbe.siempre a lo geográfico y lo subordine cada vez en mayor medida. ya incapaz de contrarrestar su avance natural. En relación a nuestro Continente indohispano como lo llamaba con propiedad Augusto César Sandino.) 5. en donde una disminución del ritmo del desarrollo urbano y tecnológico hizo que la selva. su provincia y su país. Terzaga pudo establecer una mirada geopolítica muy fructífera sobre Latinoamérica. Tal puede observarse. la presencia de una “nación subyacente”. ya que el marxismo que él utilizaba sin jactancias era una herramienta para el análisis sereno y sin prejuicios. volvieran por sus fueros. Los tres niveles de la geopolítica terzaguiana Armado de esta concepción científica de la dialéctica entre el marco geográfico y la actividad humana. identificable por “la unidad de idioma. en que la supremacía adquiera un signo contrario al que hasta entonces predominaba. agrega después en plural. o la vieja Santa Fe incapaz de resistir la erosión de la corriente del río Paraná y por ello trasladada varios kilómetros tierra adentro. el hombre de Rio Cuarto explicó en sus análisis geopolíticos la unidad esencial de América Latina. en el primer caso.eventuales retrocesos. y las arenas del desierto en el segundo. para abarcar también la intervención tardía yanqui) (67). tradición histórica e intereses económicos” (65) e impedida de constituirse en un solo Estado por “la debilidad de las condiciones sociales y la oposición de los grupos nativos” (66) asociados a los intereses balcanizadores de Gran Bretaña (“la tarea divisionista encarada por los imperialismos para poder consolidar su influencia”. erigida desafiantemente en una región de sismos y derribada por el terremoto de 1944 o las de New Orleans y Belice (capital ésta del país del mismo nombre). en la ciudades mayas y en las más antiguas ciudades romanas de Arabia Feliz. raza. muestra que “no hay en Indoamérica causas reales de división u hostilidad” (68) e indica cómo de las tres más conocidas guerras fratricidas libradas en Sudamérica. por ejemplo. apropiadas y cultivadas por los agricultores y vueltas a un estado natural de inundaciones con el regreso de las ya olvidadas grandes lluvias.

se había trocado en el siglo XX por otra opuesta. la necesidad de diseñar una “Geopolítica de la Unidad Latinoamericana” como gran proyecto emancipatorio. […]. cuya lucha clasista se activaba en momentos de paz entre las regiones y se amortiguaba cuando estas se enfrentaban entre sí.una “ruta canalera y el otorgamiento de una base naval en el Golfo de Fonseca” (69). estableció que “la política argentina estuvo básicamente determinada por la invariable presencia de tres grandes (y no dos como afirmó Alberdi) y diferenciadas unidades territoriales: Buenos Aires con su provincia.de un puro y fatal determinismo geográfico. porque no estaba aun en la agenda cuando él falleció. No se trataba. sino del juego de los diversos intereses regionales. además. como por los “intereses estratégicos” de obtener en el país de Rubén Darío -aún no se había construido el Canal de Panamá. En aspectos puntuales. ampliando y rectificando a su maestro Alberdi. ese cambio en la geopolítica brasileña fue el que posibilitó el acercamiento a la Argentina y la posterior constitución del MERCOSUR sobre la base del eje entre nuestros dos grandes países. el Litoral y el Interior. dirigiéndose en adelante hacia “la conquista de sus tierras interiores” (70) y dejando de ser una pesadilla para sus vecinos.) asentadas en esos países: la Standard Oil norteamericana en la patria del Mariscal Santa Cruz y la Shell angloholandesa en tierras guaraníes. Así. “merced a la reforma social y política” interna. Respecto al ámbito geográfico e histórico nacional. comprobó con satisfacción latinoamericanista que la secular geopolítica expansiva y agresiva del gran país tropical estigmatizada por Alberdi. y la tercera -la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay en 1932/35. categoría que -como vimos arriba.obedeció a los intereses de “las empresas petrolíferas”(Id. la Ciudad-puerto. Encareció. no tanto por las inversiones económicas subordinantes que el general José Santos Zelaya resistía. todo el marco geopolítico de la vieja Argentina” (71). En esta explicación juega un papel central el concepto de Buenos Aires. 20 . Y aun cuando Terzaga no lo dice. Y posando su ojos en el Brasil de 1956/57. Esas tres unidades determinaron. Obviamente.lamentaba no hubiera desarrollado teóricamente Hugo Hassinger. no es menos aguda la mirada geopolítica de Terzaga. con su juego alternativo de rivalidades y alianzas.(Argentina-Brasil en 1827/28 y la Guerra del Paraguay en 1865/70) se debieron a “la intervención del Imperio Británico”. explica la feroz oposición norteamericana al presidente antiimperialista de Nicaragua a fines del siglo XIX. por cierto -aclara. cada unidad contenía un frente de clases específico. como una periferia geográfica centrifugante y enemiga de la unidad nacional. como corolario de sus análisis.

la expresión del predominio de una de las tres unidades clásicas. pues han contribuido a generarlo otras determinaciones de orden histórico: económicas. de la que derivarían en el tiempo múltiples consecuencias. puso en vigencia una concepción geopolítica fundada en el gran espacio. Terzaga señaló y desarrolló una característica propia de la provincia y su capital. un papel geográfico y político de considerable magnitud en la historia del país”. alteró el viejo juego triangular de las unidades regionales. ensanchó el país. sino de la Nación en su conjunto” (73). La primera abrevaba en la aseveración sarmientina de que “el mal que aqueja a la República Argentina es la extensión” y que puesta en práctica por la oligarquía porteña -solo interesada en las tierras ubérrimas de Buenos Aires. en la crisis de 1852/1861. de las provincias altoperuanas de Bolivia (1825) y del Uruguay (1830) y en la separación durante diez años de la gran Provincia-metrópolis. en la época de Rosas. el autor escribía en 1962: “La posición de Córdoba en el territorio argentino y americano asigna a esta vieja ciudad. “replicó agregando más extensión a la extensión” (72) con la incorporación del Desierto pampeano y la Patagonia. En su biografía del dos veces presidente argentino dedicó un capítulo entero -que tituló precisamente “Un Cambio Geopolítico”. En el capítulo XXV de su “Geografía”. Dice allí nuestro autor que ese cambio consistió en la substitución de la “política de la geografía pequeña” por la “geopolítica de la Patria grande”. constituida en Estado independiente de 1852 a 1861.fructificó en la pérdida del Paraguay (1811). y al estado provincial que se formó a partir de ella. la de “Frontera”. En relación a Córdoba en el país. tan obvia que fue advertida desde la época colonial: su centralidad geopolítica en el mapa de la república. impensables sin esa especificidad. Pero aclara a renglón seguido que ese rol “no ha de verse como resultado de un craso determinismo geográfico”. La geopolítica roquista “agregó al país el doble del espacio del que había poseído. Conforme a esta idea. en las luchas del Ochenta por la capitalización de Buenos Aires y en los años que transcurrían al elaborarse aquel su texto tan importante.para dar cuenta de esta transformación que fue la base material de la Argentina moderna. La otra categoría geopolítica ausente en ese autor. 21 . por el contrario. analiza en las páginas siguientes ese rol de Córdoba en los tiempos de la Colonia . y (…) “así echo las bases para el surgimiento de un nuevo Estado que ya no fuera -como no lo fue. Tales los resultados positivos de la desaparición de la Frontera. personificada sobre todo en Julio Argentino Roca. La segunda. políticas y culturales (74). la utilizó creadoramente Terzaga para explicar el caso concreto de la Conquista del Desierto por el General Roca. las provincias interiores ganaron territorios nuevos”.

la influencia del camino que unía Chile con Buenos Aires. Afortunadamente -y aquí surge la actividad humana nuevamente. tres factores de cuya confluencia surgió la identidad singular de la ciudad meridional. […] “que se mostró así capaz de compensar las tendencias centrífugas de la periferia” y evitar el fraccionamiento provincial (75). (incluido los EE.UU. Tal el uso que le da. porque el mayor peso del localismo no estaba dado por su ubicación geográfica sino por la presencia mayoritaria de una población extranjera similar a la santafesina.el “absurdo” de “convertir a Bolívar en un precursor de la unidad de toda América. a metros de la provincia de Santa Fe. y era casi inexistente en San Francisco. éste era un caso intermedio porque su ubicación -su “relativo aislamiento” escribe Terzaga. el gran biógrafo de Roca advertía tres núcleos centrífugos en la provincia: Traslasierra al Oeste. por ejemplo. cuyos componentes geográficos como determinantes relativos no tenían igual peso en una región que en otra: este componente predominaba sobre todo en Traslasierra. Terzaga utilizó el término “Geopolítica” en una forma más libre. En algunas ocasiones. o como cuando habla de la “geopolítica de la patria chica” sarmientina. dice Jorge Abelardo Ramos. limitándose a conservar celosamente solamente las fértiles praderas de la pampa húmeda de la oligarquía. Uruguay. Y esto es así porque “la noción del espacio geográfico soberano.se hizo presente la acción centralizadora del “Estado cordobés”. aparece cuando se han generado las condiciones de producción capitalista requeridas 22 . como indicamos arriba. Paraguay. en una nota de la serie “Destino y rostros de América”. y su funcionamiento como antemural contra las invasiones indias. RAF) concebida por la geopolítica del Departamento de Estado desde los tiempos lejanos de Monroe…”(76). En cuanto a Río Cuarto. conducta ésta explicable porque esta “no era una clase nacional” ni burguesa. se debe señalar. donde había señalado -en ocasión de la Conferencia de Presidentes americanos de Panamá en 1957. sino designando una política territorial o de expansión o contracción espacial practicada por algún Estado. que “padeció el horror al vacío” y tendía constantemente a desprenderse de grandes fracciones del ex territorio virreinal (Bolivia. sin hacer referencia al concepto estricto que habitualmente él denota. En referencia a la estructura histórico-geopolítica interna de la provincia. en una segunda acepción. Río Cuarto al Sur y San Francisco al Este. determinó el predominio del latifundio ganadero. casi la Patagonia).en un espacio excéntrico a la Capital provincial. incomunicada largamente con el resto de la provincia por el obstáculo natural de las Sierras Grandes y ligada a San Luis y La Rioja.

en si misma. Carlos A. sin enrolarse en la corriente de ideas de Alfredo Terzaga. no está necesariamente ligada a la ideología de la 23 . historiador de las relaciones entre los países latinoamericanos. etc.. el propio Ramos en algunas páginas dispersas de sus grandes obras.él abrió una picada desde la cosmovisión interpretativa de la Izquierda Nacional. En esta triste etapa. titular del CEDECH e infatigable impugnador de la geopolítica de “patria chica” del Estado trasandino. quien en su curso de “Introducción a la Geopolítica” de 2010. De la mano de ellos la Geopolítica ha comenzado a penetrar en los claustros universitarios después de un segundo período de desprestigio. y Néstor M. los contralmirantes Fernando A.) Jorge Atencio. el creador de la Izquierda Nacional uruguaya. le seguirían: el chileno Pedro Godoy. lo hizo desde mucho antes del comienzo de la etapa señalada por Guglialmelli. siempre atento a la geopolítica brasilera de gran potencia regional. Otros. originado en su ligazón con la siniestra teoría militar de la “Seguridad Nacional” en los años Sesenta y Setenta. Milla y Gregorio Portillo. -aclara. con su notable ensayo “De los Habsburgos a Hitler” y otros escritos. quien en su libro “Un solo impulso americano” del 2005 estudia los orígenes del eje geopolítico Argentina-Brasil. Pereyra Mele. especialista reconocido en Geopolítica Sudamericana y titular de la Cátedra Libre del Pensamiento Nacional de la Universidad de la Patagonia. se encuentran cerca de la misma por pertenecer al campo nacional y popular: el Lic. En la época en que esta materia parecía especialidad reservada a los militares -el coronel (R. Enrique Lacolla. a quien ya mencionamos. Terzaga. Gorojovsky. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica de Córdoba. como vimos. ignorar la relaciones entre la geografía y la política” (78).para ese espacio o cuando el interés dinástico anticipa las condiciones políticas de esa soberanía” (77). Y “sin embargo. Julio Fernández Baraibar. Andrés Soliz Rada. autor de “Imperialismo y Geopolítica en el Rio de la Plata. la “geopolítica -como escribe Joseph Comblin. de Bolivia. propone los “elementos básicos de una Geopolítica de la reunificación latinoamericana”. integrantes de esta corriente latu sensu. después de situar históricamente a la geopolítica metropolitana. Edmundo Heredia. el Teniente coronel Julio Sanguinetti.es utilizada por los ideólogos de la Seguridad Nacional” (porque) “ella les proporciona argumentos científicos (o que pretenden serlo)” (79). resulta inadmisible desconocer las recíprocas influencias.la geopolítica. Vivian Trías. El general Juan Enrique Guglialmelli escribía en 1979 que “en el último cuarto del Siglo XX. y el Dr. Jorge Enea Spilimbergo. cuando Terzaga se esforzaba por darle una orientación nacional y democrática a la disciplina. Merecen especial mención dos estudiosos cordobeses que.

desde donde plantea una estrategia geopolítica antiimperialista y nacional. Transversalidad euroasiática. En cuanto a Pereyra Mele. En efecto: ya en la década de los Noventa. en la unión de la partes” (85).preferiría que “a esta forma de concebir el espacio se le diera otro nombre para evitar cualquier confusión con una especulación puesta al servicio de la guerra” (83). como es ostensible en la generalidad de los estudios geopolíticos (…) el énfasis debe estar puesto en la integración. El Dr. Macroespacio latinoamericano. A casi cuarenta años de su muerte prematura.Y luego. así lo recordamos. Conformación longitudinal de América. etc. pero -expresando una vieja desconfianza. asume directamente su tarea de geopolítico en el “Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos” (CEES) y administra el sitio digital “Dossier Geopolítico”. 24 .Seguridad Nacional” (80). menos preocupado por cuestiones de denominación. Córdoba. junto con Trías. Dimensión espacial. y examinan las concepciones de varios geopolíticos latinoamericanos (82). Fragmentación territorial. esbozando una línea de Geopolítica latinoamericana como programa histórico-estratégico a realizar. Biocenidad. 10 de diciembre de 2012. no obstante lo cual años atrás había realizado un balance claramente geopolítico del sistema latinoamericano de naciones en el siglo XIX y había hablado sin reservas del “la estrategia geopolítica sudamericana de Brasil”(84). afirmará acertadamente que “en lugar de plantear una hipótesis de conflicto. Unidad de América Latina. Heredia reconoce el carácter científico de la disciplina. Heredia y su equipo del “Programa de Historia de las Relaciones Interamericanas” de la Universidad Nacional de Córdoba utilizan conceptos de clara raigambre geopolítica: Región (81). Pero Alfredo Terzaga. fue el primero y quien más frecuentó la disciplina geopolítica como instrumento esencial de un análisis totalizador..

pàg. passim. 6) Jorge Plejanov: “La Concepción Materialista de la Historia”. pàg. Editorial Quetzal. explicaba. por ejemplo. 5) Olivier Zajec: “Australia.301. pag.Hennig & L. pág.: “Geografía.11. en “Le Monde Diplomatique” nº 129. Editorial Raigal. pàg. pàg. 25 . 9) Friedrich Ratzel decía que “el medio natural sirve como soporte rígido a los humores y aspiraciones variables de los hombres y regula los destinos de los pueblos con ciega brutalidad” (En Ricardo Figueira. mientras que la segunda tiende a disminuir en dirección al Polo Sur” (En Cnel. Quilmes 1966. ciencia humana”. Buenos Aires 1975. comp. Editorial Pleamar. aunque sus elementos -proporcionados por Karl Ritter. IX. en “Obras Escogidas”. Centro Editor de América Latina. 7) Carlos Marx: “El Capital”. Buenos Aires 1964.27). Buenos Aires 1955. Rosario 1967. Ratzel. 8) Jorge Abelardo Ramos: “De Octubre a Septiembre”.: “Antología Geopolítica”. 2) Federico Daus: “Que es la Geografía”. 11) Pierre Celerier: “Geopolítica y Geoestrategia”. Augusto B. Buenos Aires 1959. En lo que nos concierne. Peña Lillo Editor. Tomo I. Buenos Aires 1981. Friedrich Ratzel y Eliseo Réclus.202. pàg. comp. Editorial Pleamar. Buenos Aires. NOTAS 1) Rosental-Iudin: “Diccionario Filosófico”. marzo de 2010. la potencia discreta”. pàg. Editorial Columba. Buenos Aires 2008. Editorial Cartago. pàg.eran bastante anteriores.58. Rattenbach. pues la primera se extiende a lo ancho de la zona templada. Buenos Aires 1966. pág. Ediciones Universo. pàg. desechando factores históricos contingentes.167. 28. 12) Recién en 1916 el sueco Rudolf Kjellen acuñó el término “Geopolítica”. Editorial Pleamar. 3) Le Monde Diplomatique: “Primer Diccionario Altermundista”. Tomo I. 10) Josué de Castro: “Geopolítica del Hambre”. Buenos Aires 1987.475.124. que “el área templada norteamericana va a ser siempre más poderosa que la correspondiente de Sudamérica.44). Buenos Aires 1979.Korholz: “Introducción a la Geopolítica”. 4) R.

Amorrortu Editores. citado por Jorge Plejanov en “Las Cuestiones Fundamentales del Marxismo”. 24) León Trotsky: “1905”. 17. 27) Carlos Marx. 29) Carlos Marx.408.191.. cit. 16) Ídem. 1999. Los cargos de un cierto determinismo geográfico y de mecanicismo los ha sufrido Plejanov por frases como éstas: “Las relaciones que se han hecho posibles originalmente.115). Buenos Aires 1972. pàg.67. Obras Escogidas cit. 21) Carlos Marx-Federico Engels: “La Ideología alemana”. Buenos Aires 2006. pàg. ídem. Por Umberto Melotti: “Marx y el Tercer Mundo”.409. Cit.83. 23) Jorge Plejanov: “La Concepción Materialista…” cit. pàg. 26) Pierre George: “Sociología y Geografía”. pág. 19) Federico Engels: “El Anti-Dûring”. Tomo I. sólo por las características del ambiente geográfico dejan su impresión sobre la fisonomía de las tribus primitivas. pág.. pàg. 18) Ídem. 26 .. 15) Ídem. 381. s/f edición. óp. Editorial Claridad. 190. Buenos Aires 1970. Editorial Need. pàg. cit. Ediciones del CEIP. 480.80. 17) Carlos Marx y Federico Engels: “Correspondencia”. pág.13. en “Obras Escogidas” cit. 105. pág.13) Carlos Marx. Editorial Fondo de Cultura Popular. en Ricardo Figueira. pág. Editorial Galerna. Cit. pàg. Editorial Problemas. Argentina. pág. pàg. 44. 14) Carlos Marx: óp. pág. Méjico 1958. 150. pàg. pág. pàg. cit..381.I. Los isleños se distinguen marcadamente de aquellos que habitan en los continentes” (Jorge Plejanov: “La concepción monista de la Historia”. en Umberto Melotti: op. 28) Federico Engels: “El Anti-Dühring” cit. 25) León Trotsky: “Historia de la Revolución Rusa”. 64. 22) Jorge Plejanov: “Las Cuestiones Fundamentales del Marxismo”. 20) Ídem. T. Buenos Aires 1947.

”. Buenos Aires 1895/1901. 440. pág. 27 . pág. 41) Juan B. cit. 57.. Editorial Cartago. pág. por Jorge M.169 (Federico Engels: “Afganistán”). 34) Carlos Marx y Federico Engels: “Correspondencia” cit. pág. 47) Ídem. 61. pàg. pàg. pág. 109. Buenos Aires 1886/87. 32) Carlos Marx y Federico Engels: “Correspondencia” cit.I. cit.C. 43) Juan B. 415. Alberdi: “O. Buenos Airea 1964. 31) Gustavo Mayer: “Federico Engels. Mayer en op. Tomo VII. pág. Tomo VI. 61. Buenos Aires 1986. pág. 40) Juan B. 36) Carlos Marx: “El Capital” cit. pàg. 160. Madrid 1979. pág. Alberdi: “Escritos Póstumos”. pág. 484.. Monkes.. T. cit. cit. 37) Federico Engels: “Temas Militares”. passim 38) León Trotsky: El Fascismo”..30) Carta cit. La Tribuna Nacional. 66.. pàg.313. Fondo de Cultura Económica. Capital Federal 1997. Alberdi: “Obras Completas”. 33) Carlos Marx-Federico Engels: “La Ideología alemana” cit. pág.564.55. pag. op. Tomo XI.. pág. PuntoSur Editores. Una biografía”. Mayer. reedición de la Universidad Nacional de Quilmes.448. pag. pàg. pàg. 35) Carlos Marx y Federico Engels: “Sobre el Sistema Colonial del Capitalismo”. cit. 48) Ídem. Tomo I. Imprenta Europea y A. Cit. pág. en la “Selección” de Oscar Terán: “Alberdi Póstumo”. en Jorge M. Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales. 46) Juan B. pàg.62 44) Jorge M. en op. Ediciones Estudio. supra.84. Buenos Aires 1971. 154/56. 42) Juan B. en ídem. 45) Ídem. 39) Jorge M.31.288. precedente. Carlos Pérez Editor. 122. Buenos Aires 1988. Alberdi. Alberdi: “Escritos Póstumos”. Mayer: “La Geopolítica Alberdiana”.103. Mayer: op. Buenos Aires 1974.

De los astrónomos salvajes a la Nación Latinoamericana”. UNRC.. Revista del Banco de Córdoba nº 16. diciembre de 1959. pàg. Ediciones del Corredor Austral.“Claves de la Historia de Córdoba”. 61)Alfredo Terzaga. Alianza Editorial. 284. Madrid l970. pàg. en Enzo Alberto Regali: “Abelardo Ramos. 52) Gustavo Cangiano: “El Pensamiento vivo de Arturo Jauretche”. 62)Alfredo Terzaga: Comentario bibliográfico al libro de Hugo Hassinger: “Fundamentos Geográficos de la Historia”. pág. 59)Alfredo Terzaga: “Claves para la Historia Latinoamericana”. Alción Editora. Córdoba 2010. y "Geografía de Córdoba”. Buenos Aires 1959. y “Notas de Historia Nacional”.293. Córdoba 1963.26. “Azul y Blanco” era un periódico nacionalista que dirigía Marcelo Sánchez Sorondo. pag. 65)Alfredo Terzaga: “Claves de…” cit. El Cid Editor. 60)Alfredo Terzaga. 64)Alfredo Terzaga: “Geografía…” cit. 112. pàg. Córdoba l985. Tanto la fórmula de Sandino. pág.95. pág. Buenos Aires 1979. 57) Alfredo Terzaga... Juan Enrique Guglialmelli: “Geopolítica del Cono Sur”.. como la de Manuel Ugarte (Hispano América o América Latina) dan cuenta de los dos componentes de nuestro continente mestizo: el de los pueblos originarios y el de las 28 . 334. 53. pág. pàg. pàg. Córdoba 1995. Se refiere a Rogelio Frigerio. 58)Alfredo Terzaga:“Historia de Roca”. A. Avellaneda 2008. pág. Ediciones Corregidor.. Córdoba. Buenos Aires 2003. 53) Arturo Jauretche: “Política Nacional y Revisionismo Histórico”.46. “Claves para la Historia Latinoamericana” cit. Ediciones de la Izquierda Nacional. 69.295/296.109. 54) Arturo Jauretche: “Ejército y Política”. pág. pag. Editorial Argos. A. Peña Lillo Editor.49) Ídem. 114. 181. 51) Gral. pág. Buenos Aires 1974. 63)Ídem.. 2 tomos. 55) Ídem. Editorial Assandri. 50) Cit. 56) George Leichtheim: “Breve Historia del socialismo”. “Geografía de Córdoba” cit. Rio Cuarto 1996.19. Peña Lillo Editor.

17. 75)Ídem. Peña Lillo Editor. 232.157. 81)Según la escuela francesa. 70)Ídem. pág.56. trabajos citados de Ricardo Figueira y Federico Daus. 29 . A. Juan Enrique Guglialmelli: op.una Geopolítica nacional y antiimperialista como han hecho el General E..12. 72. o el Coronel Jorge Luis Brito Albuja en el Ecuador.. pàg. Es una fórmula circular..pág. 68)Idem. pàg. 23.35. pàg.. 78)Gral.se conjugan elementos terrestres heterogéneos coexistiendo en el mismo espacio y siendo organizados por la actividad del hombre (V. Buenos Aires 1968. la “Región” (en su sentido “natural”. pàg. pàg... 77)Jorge Abelardo Ramos: “Historia de la Nación Latinoamericana”. en Argentina.168 72)Ídem. 66.En cambio. 80)Ídem.naciones ibéricas: España y Portugal).45. porque ignora el aporte luso-hispano y repite dos veces la mención a lo americano: Indo y América. Mercado Jarrìn en el Perú. pág. 71)Alfredo Terzaga: “Historia de Roca” cit. 66)Idem. Tomo 2.169.. ya que en ella -a diferencia de las ciencias auxiliares sistemáticas que consideran la homogeneidad. 295. passim). que algunos militares patriotas han esbozado -a contramano de la Doctrina de la Seguridad Nacional. pàg.. ídem. pág. 76)Ídem. 293. cit. 74)Alfredo Terzaga: “Geografía cit…”.pàg.. 67) Ídem. 69)Ídem. ya citado.. pág. 79)Joseph Comblin: “El Poder Militar en América Latina”. precisamente. 73)Ídem. la denominación de “Indoamérica” utilizada por Haya de la Torre es incorrecta. Salamanca (España) l978. Ediciones Sigueme. pág.. Tan es así. pàg. el General Juan Enrique Guglialmelli.. no político) es la base conceptual de una geografía humana realmente científica.

80/92. examina “el pensamiento geopolítico” de “tres autores latinoamericanos”: Augusto Pinochet Ugarte (Chile). una de las colaboradoras. que “las diversas geopolíticas pretendidamente nacionales que se redactaron en nuestras tierras son…meras elucubraciones sobre el mejor modo de defender nuestro mutuo aislamiento” (op. cit. pàg. edición de la Universidad Nacional de Córdoba.. 30 . Buenos Aires noviembre de 1986. Golbery de Couto e Silva (Brasil) y Justo Briano (Argentina). en revista “Todo es Historia” nº 234. en el texto) 83)Edmundo Heredia: “Los Escenarios de la Historia” cit. 85)Edmundo Heredia: “América Latina…” cit.82)V. Córdoba l996. Isla o archipiélago”. pág. Delia del Pilar Otero. especialmente Edmundo Heredia et al: “América Latina. 84)Edmundo Heredia: “El Perú y el sistema latinoamericano de naciones en el Siglo XIX”. 12. Edición de la UNC. En este último libro. y Edmundo Heredia et al: “Los Escenarios de la Historia”. págs. como bien indica Néstor M. Edmundo Heredia: “Espacios Regionales y Etnicidad”. debe señalarse. Córdoba 1994. Gorojovsky. A este respecto. Alción Editora.13. Córdoba 1999.