ESCUELA PROFESIONAL: DERECHO

ASIGNATURA: LENGUA Y COMUNICACIÓN I

SEPARATA Nº 14:CORRECCIÓN MORFOSINTÁCTICA DEL ADVERBIO

Mgtr. Doris Moscol M.

2017

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EL ADVERBIO

Teoría gramatical

Los adverbios son palabras que modifican al verbo, al adjetivo o a otro adverbio
o a toda una oración. Ej. Vive lejos de la universidad. Es bien educado. Llegó
muy tarde. Quizá no se ha enterado del suceso. Seguramente no le han dicho la
verdad.
Son invariables en cuanto al género y al número. Lo mismo ocurre con las frases
adverbiales, dos o más palabras que tienen el mismo valor de un adverbio, a
saber: a menudo, en secreto, de golpe, de puro, etc.
Clases semánticas de los adverbios
Desde el punto de vista semántico, los adverbios se clasifican así:
de lugar: aquí, allí, ahí, allá, acá, arriba, encima, abajo, debajo, delante, adelante,
detrás, atrás, enfrente, dentro, adentro, fuera, afuera, dónde, adónde, donde,
adonde, alrededor… Se debe evitar las redundancias, como: *Salir afuera o
*Entrar adentro en vez de Salir o Entrar.
de tiempo o de aspecto: ahora, luego, después, antes, hoy, mañana, entretanto
(entre tanto), ayer, anoche, anteayer, pronto, tarde, temprano, aún, todavía,
siempre mientras, nunca, jamás, ya, enseguida (en seguida), inmediatamente,
anteriormente, posteriormente, cuándo, cuando, simultáneamente, recién,
recientemente, constantemente, instantáneamente, frecuentemente, asiduamente,
inicialmente, finalmente, primeramente, ocasionalmente, momentáneamente,
modernamente, antiguamente, contemporáneamente, eternamente,
constantemente, inmediatamente, puntualmente, normalmente…
El adverbio recién se emplea con participios: recién nacido, recién llegado,
recién casado, recién muerto, etc. Debe evitarse su uso ante sustantivos: *el
recién vencedor por el reciente vencedor…
Las combinaciones ya mismo y desde ya son coloquiales en el español de
América. En España, son sustituidas por ahora mismo y desde ahora.
Las locuciones ‘de una vez por todas´, ‘de una buena vez’ son construcciones
galicadas, propias del francés. Debe preferirse de una vez para siempre.

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de modo: así, bien, mal, regular, aprisa (o a prisa) mejor, peor, cómo, como, igual,
despacio, mal, tal, contrariamente, francamente… Añádanse los acabados en –
mente con valor calificativo: estupendamente, sinceramente, horriblemente,
mayormente; este último era censurado antes, pero ahora es de uso coloquial. En su
caso, se prefieren los adverbios principalmente o especialmente.
Cuando se coordinan dos o más adverbios seguidos acabados en –mente, es
aconsejable poner el sufijo –mente solo en el último adverbio. Ej. Actuó amable,
sincera y cortésmente. Lo haré lenta, pero correctamente. Según la situación, me
comportaré fría o cariñosamente. Conducía tan rápida como prudentemente.
de cantidad: mucho, poco, demasiado, bastante, algo, nada, casi, más, menos, más
o menos, apenas, tan, tanto, un tanto,cuán, qué, cuánto, tal cuanto, todo, muy,
sobremanera, harto, bien, justamente, justo, medio, sobre todo, ante todo,
totalmente, completamente, absolutamente, infinitamente, sumamente,
excesivamente, enormemente, relativamente, sensiblemente, radicalmente, etc.
El adverbio medio con el significado de “no del todo”, “así enteramente” no debe
concordar con la palabra a la que modifica. Como adverbio, debe permanecer
invariable. *Estaba media dormida en vez de Estaba medio dormida.
En el español estándar, no es normal anteponer el adverbio más a las palabras
nada, nadie, nunca (*más nada, más nadie, más nunca). Lo general es
posponerlo: nada más, nadie más, nunca más.
de duda, posibilidad y probabilidad: quizá(s), tal vez, posiblemente,
probablemente, seguramente, igual, acaso. Con sentido de duda, no debe
emplearse la frase adverbial de tiempo de repente. *De repente está enfermo por
Quizá esté enfermo.
de negación: no, nunca, jamás, tampoco, nada. El adverbio no se emplea delante
del verbo en las oraciones enunciativas negativas: No pude hacer lo que me
recomendaste. Pero no en las oraciones interrogativas: *¿No tendrá un
engrapador? Debe ser: ¿Tiene un engrapador? O ¿Tendrá un engrapador?
El adverbio no precede necesariamente al verbo cuando este va seguido de
adverbios o pronombres de sentido negativo: No llamas nunca (pero Nunca
llamas); No lo haré jamás (pero Jamás lo haré); No quiero nada (pero Nada
quiero); No lo sabe ninguno (pero Ninguno lo sabe).
de afirmación: sí, efectivamente, indudablemente, claro, seguro,
indiscutiblemente, evidentemente, naturalmente, verdaderamente, realmente, por
supuesto, cómo no.
de deseo: ojalá.

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de exclusión, inclusión y adición: solo, únicamente, solamente, aun, incluso,
inclusive, además, encima, únicamente, exclusivamente, siquiera.
de identidad y precisión: mismo, exactamente¸ cabalmente, propiamente,
precisamente, concretamente, especialmente.
De reciprocidad: viceversa, recíprocamente, inversamente, mutuamente.
de distribución: respectivamente. Este adverbio se aplica con valor distributivo.
Ej. Las palabras geógrafo, multitud y libro son esdrújula, aguda y llana,
respectivamente.
de orden: sucesivamente, primeramente, finalmente, seguidamente, a
continuación, primariamente, principalmente, fundamentalmente,
secundariamente, indefinidamente, primordialmente.
1. Se debe evitar el uso de primero como adverbio en lugar de antes.
*Primero de todo, quiero comunicarles … en vez de Antes de nada (o en
primer lugar o ante todo), quiero comunicarles…

Funciones del adverbio
a) La mayoría de los adverbios complementan a los verbos, como
complementos circunstanciales. De ahí la denominación de adverbio
(“junto al verbo”). Ej. Llegué pronto a casa. Iremos allí. Hazlo despacio.
Corre más.
b) Los adverbios llamados cuantificadores pueden complementar a adjetivos
y a otros adverbios, intensificándolos:
- más listo/ más lejos
- muy simpática/muy tarde
- demasiado atento/ demasiado temprano
- tan agradable/ tan mal
- algo torpe/ algo lejos
- nada probable/ nada mal
Horriblemente feo/ horriblemente mal
c) Los adverbios más y menos pueden complementar además de a verbos (Te
quiere más), adjetivos(Es menos listo), y adverbios (Vive más lejos de lo
imaginado), a sustantivos: más pastillas, menos gente, más alegría, menos
dinero, tres días más, dos libros menos, etc. En este caso, dichos adverbios
funcionan como adjetivos.

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d) Algunos adverbios funcionan como término de preposición en algunos
contextos: por ahí, desde ahora, en donde, para acá, hasta entonces, etc.
e) Otros adverbios pueden funcionar como elementos extraoracionales,
como:
- atributo oracional: Desgraciadamente, hay gente que lo está pasando
mal;
- tópicos (aportan la noción sobre lo que se va a hablar en la oración):
Técnicamente, es el jugador mejor del equipo (en cuanto a técnica);
- como complementos de la enunciación (se desenvuelven en la órbita
del hablante o del acto de comunicación):Sinceramente, creo que tienes
razón.
f) Algunos adverbios como: sí, ojalá, también, tampoco pueden acompañar a
oraciones aportando su significado modal de afirmación, deseo, adición,
negación. También pueden sustituir a enunciados enteros o a predicados:
-¿Vas a venir con nosotros? –Sí iré con ustedes. –Sí.
–No. –Ojalá
-Yo te quiero mucho. –Y yo también.
-Yo no lo necesito. –Ni yo tampoco.
g) Algunos adverbios pueden funcionar como conectores entre enunciados,
periodos, párrafos. Ej. Mario es tímido; además, carece de facilidad de
palabra. En estas fiestas, he comido mucho; consecuentemente, estoy
más gordo.
h) Otros adverbios presentan comportamientos funcionales especiales. Así:
casi puede complementar a un verbo o a un predicado (casi me caigo;
casi me da el balón en la cabeza) o a pronombres indefinidos nada o
nadie (casi nadie, casi nada) o al cuantificador todo-a-os-as (casi todo,
casi todas). Por su parte, adverbios como no, solo pueden complementar
a elementos concretos de una oración: No todos lo sabían; Solo tú puedes
hacerlo; Quisiera no hacerlo; Puede no ser así.
i) Unos pocos adverbios poseen un rasgo propio de los sustantivos: pueden
ir complementados por nombres o grupos nominales o adverbiales
precedidos por la preposición de: cerca de Luis, de ti, de mi casa; lejos de
la ciudad, de Piura, de allí; delante de ustedes, del auto, de la gente.
Generalmente, son los adverbios de lugar y algunos de tiempo (antes,
después) y de adición (además).

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Algunos adverbios admiten cuantificación con el sufijo –ísimo: tardísimo,
prontísimo, tempranísimo, poquísimo, cerquísima, lejísimos, malísimamente,
muchísimo.

Otros adverbios admiten el sufijo apreciativo –ito-a: ahorita, cerquita, lejitos,
despacito, poquito, prontito, tempranito, todito.

Ciertos adverbios admiten grado comparativo, así como el cuantificador muy:
-(a)dentro (más, menos, tan, muy)
- abajo (más, menos, tan, muy)
- acá (más, tan, muy)
- cerca (más, menos, tan muy)
- allá (más, tan, muy)
- arriba (más, menos, tan, muy)
- tarde (más, menos, tan, muy).

Existen en la lengua algunos vocablos que presentan la misma grafía, pero cumplen
funciones diferentes dentro de la oración. Los vocablos mejor, peor, así como los
cuantificadores: mucho, poco, nada, algo, demasiado funcionan como adjetivos,
pronombres y adverbios. Como adverbios, modifican a un adjetivo o al verbo y son
invariables al género y al número. Así: Estos alumnos son los mejor dotados de la
escuela. Las chicas están demasiado cansadas. Los mineros trabajan mucho y en
malas condiciones. Estos niños duermen poco. Como adjetivos, sufren cambio de
género y número. Ej. Los vinos franceses son mejores que los españoles. Gastó
demasiadas tizas. Trajeron pocas máquinas. Aparecieron muchos insectos en el
campus. Como pronombres, sustituyen al sustantivo mencionado anteriormente:
¿Cuántos libros trajeron? Muchos.

1.Ejercicio

En las oraciones siguientes, se han cometido errores en el uso del adverbio o
frase adverbial; corríjalos y fundamente su respuesta.

1. Los colores están medios gastados.
2. De puras ingenuas cayeron en la trampa.
3. Pasamos varias noches demasiadas frías.
4. En el ómnibus, íbamos medias dormidas.
5. Esas casonas se caen de puras viejas.
6. En el país, los jubilados son los peores pagados.
7. En esta empresa petrolera, los perforadores son los obreros mejores pagados.
8. Después de realizar ese trabajo, me acosté media rendida.

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9. Estuvo demasiada enferma, que a todos nos preocupó.
10. Nunca jamás cometeré semejante imprudencia.

2. Ejercicio

Intercale en las siguientes oraciones los adverbios y frases adverbiales:
convenientemente de memoria sobre todo medio
de vez en cuando demasiado después de menos
suficientemente mucho más nunca más tan
en realidad bastante a menudo encima
de repente a gatas más rápidamente

1. Yo suelo venir.......................a este café.
2. He puesto la mesa cerca de la ventana y he colocado...
los cuadros.
3. .................,todo se reduce a corregir lo escrito.
4. He comido.................; siento pesadez de estómago.
5. No lo haré...................-dijo el niño arrepentido.
6. Pude entrar.................por la estrecha abertura.
7. ............................se oyó un enorme estampido.
8. No soy un parroquiano asiduo. Solo vengo...............
9. ..................tenga cuidado con las emanaciones de
los gases.
10. Aprendió..........................la extensa poesía.
11. Ya me parece que he hecho.....................por ti.
12....................comer, hace siesta todos los días.
13. Luis vino..............................del colegio.
14. He conseguido un color......................bonito.
15. Cuelgue la campana con una cuerda......................
fuerte para que no se caiga.
16. Ruiz salió de la prueba...............airoso que López.
17. El alumno expuso.............rápido como pudo su tesis.
18. Sea en su conversación........................discreto.
19. El tren llegó..................temprano que el ómnibus.
20. Mi amiga y yo estábamos..............confundidas.

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3. Ejercicio

En las oraciones siguientes, falta alguno de estos adverbios o frases
adverbiales.
Insuficientemente agradablemente a la postre escasamente
maravillosamente cómodamente
pobremente fastuosamente pronto
de vez en cuando despacio de hecho
excelentemente a escondidas adrede
por fin detrás

1. En todo su discurso, el orador combinó...............
las palabras.
2. Es un gran técnico, resolvió.........................
el problema de los transportes.
3. .....................los asesinos pagan sus maldades.
4. Te portaste mal: tiraste.................la puerta.
5. ..................fue un gusto superior a lo previsto.
6. Se arregló................el problema del asalto a la
embajada.
7. Vaya usted...................;aquí hay mucho tráfico.
8. Dormitaba.....................arrellanado en el sofá.
9. Vive.............del edificio del Banco de la Nación.
10.La visita fue recibida...............................
11.Se está haciendo tarde; tendremos que regresar.......
12.El falso mendigo pedía limosna...............vestido.
13.Pasear es bueno para la salud;.......................
debemos hacer este ejercicio.
14.Yo creo que como....................;está muy delgado.
15.Vive...................porque tiene inmensas riquezas.
16.Se comieron..................las manzanas que robaron.
17.Los que estaban en la calle llegaban..................
a dos decenas.

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Teoría gramatical

Las frases adverbiales, dos o más palabras que funcionan igual que un adverbio,
son también invariables en cuanto al género y al número. Ej. a menudo, de
golpe, al revés, de vez en cuando, de repente, etc. Generalmente, se
forman con una preposición más un sustantivo, un adjetivo o un adverbio.

4. Ejercicio

Sustituya las frases adverbiales por adverbios.

1. En secreto.................11. Sin advertirlo..........
2. Sin cesar..................12. A golpes................
3. Con arte...................13. En gran cantidad........
4. En este momento............14. Sin duda alguna.........
5. Con tino...................15. En todo tiempo..........
6. En ningún tiempo...........16. A duras penas...........
7. De mala manera.............17. En la parte interna.....
8. En voz baja................18. En cantidad suficiente..
9. Con lentitud...............19. En primer lugar.........
10.En aquel sitio.............20. Después de la hora......

Teoría gramatical

Los adverbios de lugar: aquí, ahí, allí, allá, acá a menudo suelen confundirse.

Aquí designa el lugar donde estoy yo. Equivale al demostrativo “este”. Señala un
lugar preciso, por eso, no necesita cuantificadores. Ej. Aquí se dictó la conferencia.

Ahí designa el lugar próximo a la segunda persona “tú”. Equivale al demostrativo
“ese”. Es decir, señala el lugar donde estás “tú”. No necesita cuantificadores. Con la
preposición “de”, forma la frase de valor consecutivo “de ahí”.

Allí designa un lugar lejos de ti y de mí. Equivale “en aquel lugar”. Puede ir
precedido de diversas preposiciones que denotan movimiento o aproximación: de
allí, desde allí, hacia allí, por allí, hasta allí.

Allá indica lugar alejado del que habla, pero menos determinado y preciso que el
que se denota con allí. Sintácticamente, allá se presta a ir acompañado de
modificadores cuantitativos: más, muy. Ej. Eso está más allá, muy allá. En
cambio, allí no admite ningún cuantificador.

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Acá significa “en lugar cercano a la persona que habla”, “en el sitio donde estoy
yo”. Puede ir precedido de diversas preposiciones que denotan movimiento o
aproximación: de acá, desde acá, hacia acá, hasta acá, para acá. Se diferencia del
adverbio de lugar aquí, que también designa el lugar donde estoy yo, en que éste
lo hace con más precisión. Ej. Ven aquí significa “ven a este mismo punto donde
yo estoy". Ven acá significa “ven a esta parte, aproxímate”. Por esto, el adverbio
acá puede llevar modificadores cuantitativos. Ej. Ven más acá.

5. Ejercicio

Corrija el incorrecto uso de los adverbios contenidos en las oraciones siguientes:

1. Jacinta, ¿tú eres de acá?, ¿de Chiclayo?
2. Tienes que venir acá, a mi lado porque te he reservado un sitio.
3. Allí lejos, en Siberia, se reunieron los asesinos.
4. Allí te envío las cartas que recibimos hace una semana.
5. Siéntate ahí, cerca del algarrobo recién podado.
6. Retírate más allí porque te caerán gotas de lluvia.
7. ¿Qué llevas allí en tu bolso?, me preguntó Eloísa.
8. Ven más aquí para que veas bien el espectáculo.
9. Le pidieron que estacionara el auto más allí.
10.Quédate allí sentado en tu mismo sitio hasta que regrese.
11. Ahí, en el teatro, lo vi la última vez.

Teoría gramatical

Se prestan al mal uso los adverbios de lugar: atrás, detrás, delante, adelante,
donde, adonde, abajo y debajo.
Atrás. Adverbio de lugar significa “hacia la parte posterior”. Se construye con
verbos de movimiento, explícito o implícito. Por ej. Echó la cabeza atrás. Se ha
quedado atrás. Puede ir precedido de las preposiciones de, desde, hacia, para,
por, menos de la preposición a, que ya está incluida en la forma del este adverbio.
También puede emplearse para indicar estado o situación con el significado de
‘en la parte que queda detrás’: Atrás no se oye bien; Él hizo de copiloto y ella se
sentó atrás. En estos casos, es sustituible por el adverbio detrás. Cuando se
combina con algún adverbio como tan, más, muy, etc., solo es posible el uso de
atrás: No te sientes tan atrás; Ponte más atrás.

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Además, se utiliza como adverbio de tiempo con el significado de “antes”, “hace
tiempo”. Ej. Estos actos vienen de muy atrás. Puede emplearse con
preposiciones: hacia atrás, etc.
[...] hizo de copiloto y ella [...] se sentó atrás» (Clarín [Arg.] 8.1.97). En estos
casos, es sustituible por el adverbio detrás. Cuando se combina con algún
adverbio como tan, más, muy, etc., solo es posible el uso de atrás: No te sientes
tan atrás; Ponte más atrás.

Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos:
atrás mío, atrás suyo, etc. (debe decirse detrás de mí, detrás de él, etc.).

Como ocurre con otros adverbios, en el español de algunas zonas de América se
usa a veces con sufijo diminutivo, dando lugar a la forma atrasito: Más atrasito
venía otra carreta.

Detrás significa “en la parte posterior”. Se emplea para indicar mera situación.
Se emplea con verbo de reposo. Se emplea normalmente seguido de un
complemento con de que expresa el lugar de referencia: Está detrás de la puerta.
La luna desapareció detrás de las nubes.
Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos:
detrás mío, detrás suyo, etc. (debe decirse detrás de mí, detrás de él, etc.). En
el habla popular de la zona andina (el Perú, Bolivia y el Ecuador) se usa con
posesivos antepuestos, en construcciones precedidas de la preposición en (más
raramente por): Se colocó en su detrás. Se recomienda evitar esta construcción
en el habla esmerada. Corrección: Se colocó detrás de él, de ella, de ellos, de
ellas.

Adelante significa ‘hacia delante, más allá’. Se emplea con verbos de
movimiento, real o figurado. Ej. Ponte adelante. La gente camina hacia
adelante. Pero sigamos adelante hasta encontrar un claro. Para reforzar la
idea de movimiento, se usa a veces precedido de las preposiciones hacia o para:
Se inclinó vehementemente hacia adelante. Este adverbio es compatible con
cuantificadores: muy adelante, más adelante, tan adelante, bastante adelante, etc.

En el español de América, en registros coloquiales o populares, no es infrecuente
que adelante vaya seguido de un complemento con de: «La mujer se puso
adelante del auto para evitar que avanzara» (Clarín [Arg.] 30.1.97). Pero, en
general, es uso rechazado por los hablantes cultos y se recomienda evitarlo en el
habla esmerada; en esos casos debe emplearse delante.

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Por su condición de adverbio, no se considera correcto su empleo con posesivos:
adelante mío, adelante suyo, etc. (debe decirse delante de mí, delante de él,
etc.).

Delante indica mera situación. Significa con prioridad de lugar, en la parte
anterior o en presencia de alguien. Se emplea con verbos estáticos o de reposo y.
Ej. Se sentó delante de la casa. Delante del jefe, no se atrevió a renegar.
Estando delante de mí, no se atrevió a decir ninguna tontería. Los jugadores
están delante de ti.
Se usa normalmente seguido de un complemento con de que expresa el término
de referencia: Se paró delante del espejo para preguntarse si estaba contenta
con su conducta. No digas malas palabras delante de una dama.

Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos:
delante mío, delante suyo, etc. (debe decirse delante de mí, delante de él, etc.).
En el habla popular de la zona andina (el Perú, Bolivia y el Ecuador) se usa con
posesivos antepuestos, en construcciones precedidas de la preposición en (más
raramente por): Riñó al niño en mi delante. Se recomienda evitar esta
construcción en el habla esmerada. Corrección: Riñó al niño delante de mí.

Donde es un adverbio relativo que introduce oraciones subordinadas con
antecedente o sin él. Ej. En esas tierras donde se sembró marihuana, ahora se
siembra cacao. (antecedente tierras). Allí donde no hay leyes impera el desorden.
(sin antecedente). Se usa con verbo estático o de reposo.

Puede ir precedido de las preposiciones a, de, desde, en, hacia, hasta,
para y por, con las que se indican distintas relaciones de lugar (destino, origen,
situación, dirección, tránsito): Vamos a donde tú quieras; Yo podría olvidar los
lugares de donde vengo; En una esquina hay una cantina desde donde se oye la
algarabía de los clientes; No vas a poder cazar en donde ya sabes; Corrimos
hacia donde yacía, ya muerto, el ciervo colorado; El escritor va hasta donde se
encuentra la televisión; Su decisión entreabrió una puerta por donde cabía el
mundo entero. La preposición a puede soldarse a este adverbio, dando lugar a la
forma adonde.

En el habla coloquial se usa a veces como preposición, con el sentido de ‘junto a’
o ‘a casa de’: «Luego fue donde Freddy y se lo contó todo; Violeta fue donde
Marcelina a preguntarle qué pasaba; Voy donde el abuelo.

Adonde, a donde se emplean con verbo de movimiento. Se escribe la
preposición a soldada al adverbio donde cuando está expreso el antecedente. Ej.

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Aquel es el monte adonde nos dirigimos. En cambio, se escribe separada la
preposición del adverbio cuando no se encuentra el antecedente, en su reemplazo
se deja espacio donde debería ir el antecedente omitido. Ej. Iremos a donde nos
indique el jefe.

Dónde

Es un adverbio interrogativo o exclamativo de lugar. Suele utilizarse sin
preposición con verbos de reposo. ¿Dónde vives? Con preposición, se usa con
verbos de movimiento. ¿De dónde vienes?, ¿Por dónde pasamos? Pero también,
en algunos casos, con verbos de reposo. No sé por dónde vives. Dime en dónde lo
has dejado.

Introduce enunciados interrogativos o exclamativos directos, y oraciones
subordinadas interrogativas o exclamativas indirectas: ¡Estás muy moreno!
¿Dónde has estado?; Yo he pasado luego noches mucho mejores que aquellos
días. ¡Dónde va a parar!; ¡Y mira dónde he ido a parar! Puede constituir por sí
solo un enunciado: —¿Quieres ponerte allí? —¿Dónde?, o quedar al final como
único elemento de la oración subordinada: Me gustaría irme de vacaciones,
pero no sé dónde.

Puede ir precedido de las preposiciones a, de, desde, en, hacia, hasta,
para y por, con las que se indican distintas relaciones de lugar (destino, origen,
situación, dirección, tránsito): ¿A dónde me llevas?; ¿De dónde vienen?; ¿Desde
dónde han llamado?; ¿En dónde vive?; ¿Hacia dónde se dirige?; ¿Hasta dónde
piensa llegar?; ¿Para dónde vas?; ¿Por dónde se ha ido?

Cuando aparece precedido de la preposición según, o del verbo depender o el
adverbio independientemente seguidos de la preposición de, se recomienda
escribirlo con tilde, ya que en estos casos suele ser tónico y se interpreta
normalmente como interrogativo: Otros acostumbran a emplear distinto lenguaje
según dónde se encuentren; Todo depende de dónde te pongas; Todos los cuerpos
tienen masa, independientemente de dónde se encuentren. No obstante, en estos
casos el adverbio puede tener también valor relativo, por lo que no se considera
incorrecto escribirlo sin tilde: Según dónde se encuentre... [= según en qué lugar
se encuentre] o Según donde se encuentre... [= según el lugar en que se
encuentre].

Adónde. Es un adverbio interrogativo o exclamativo que significa ‘a qué lugar’.
Se emplea solamente con verbos de movimiento para indicar destino. ¿Adónde me
llevas?, ¿Adónde vas? Debe evitarse hoy el uso de a dónde (o adónde) para

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indicar estado o situación: ¿A dónde está el director? Debe decirse: ¿Dónde
está el director?

Introduce enunciados interrogativos o exclamativos directos y subordinadas
interrogativas o exclamativas indirectas: ¿Y adónde llegaremos?; ¡Adónde vamos
a ir a parar, señores!; No sé adónde ir; ¡Mira adónde nos ha llevado tu
intransigencia! No hay razones para censurar la escritura de este adverbio en dos
palabras, documentada desde siempre en todo tipo de textos; así pues, son
igualmente aceptables las grafías adónde y a dónde: Esas seducciones, ¿qué
significaban, a dónde conducían?; No sé a dónde queréis llegar los dos.

Arriba. Adverbio de lugar que, con verbos de movimiento explícito o implícito,
significa ‘hacia lugar o parte superior’: Vamos arriba, Juanita; Una noche miré
arriba y descubrí las estrellas. También puede usarse sin idea de movimiento,
con el significado de ‘en lugar o parte superior’: Me esperaba arriba, en la
sección de electrodomésticos; El mayordomo dormía arriba, en el ático.
Frecuentemente aparece precedido de las preposiciones de, desde, hacia, para o
por, nunca de la preposición a, ya incluida en la forma de este adverbio: Lo
miró de abajo a arriba (correcto: de abajo arriba).

En el español de América, en registros coloquiales o populares, no es infrecuente
que arriba vaya seguido de un complemento con de: Le dejó unas revistas del
corazón arriba de la cama. Pero, en general, ese uso es rechazado por los
hablantes cultos y se recomienda evitarlo en el habla esmerada; en esos casos
debe emplearse encima.

Por su condición de adverbio, no se considera correcto su empleo con posesivos:
arriba mío, arriba suyo, etc. (debe decirse encima de mí, encima de él, etc.).

Asimismo, son redundantes y, por tanto, evitables las combinaciones: *Subir para
arriba. Bajar hacia, para abajo en vez de Subir o bajar.
Abajo se emplea con verbo de movimiento. Ej. Vaya usted abajo y abra la
puerta.
En algunos casos, puede utilizarse también debajo. En estos casos, abajo tiene un
sentido más abstracto y absoluto, y debajo, un sentido más concreto y relativo.
Ej. Mi oficina está abajo (en la parte baja) o debajo (en lugar más o menos
inmediatamente inferior a alguien o algo. Por eso, debajo necesita un
complemento especificador. Ej. Mi oficina está debajo de esta.
Debajo se emplea con verbos que significan situación, reposo. Lleva siempre un
complemento especificador. Ej. Halló el anillo debajo de la mesa.

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Dentro. Adverbio de lugar que significa ‘en la parte interior’. Lleva siempre un
complemento con de, explícito o implícito, que expresa el lugar de referencia: Se
oye su voz rota por las dos balas que lleva dentro; Algo se desmoronó dentro DE
su cabeza. Aunque dentro se usa normalmente con verbos que indican estado o
situación, también se utiliza con frecuencia con verbos de movimiento y puede ir
precedido de las preposiciones de, desde, hacia, hasta, para o por: No venía los
ruidos de dentro de la casa, sino por la parte del jardín; Suelta el perro y corre
hacia dentro de la casa.

Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos:
dentro mío, dentro suyo, etc. (debe decirse dentro de mí, dentro de él, etc.).

Seguido de la preposición de y un sustantivo de significado temporal, forma una
locución preposicional que expresa el tiempo que falta para que algo suceda o
tenga lugar: Dentro de diez minutos estoy allí. El uso en estos casos de la
preposición en está influido por el inglés y, a pesar de su extensión, debe ser
evitado: Si Raúl no aparece en cinco minutos, me largo. Debe decirse: Si Raúl
no aparece dentro de cinco minutos, me largo.

Adentro. Adverbio de lugar que, con verbos de movimiento explícito o
implícito, significa ‘hacia la parte interior’: Enseguida la condujo adentro; Lo
he empujado allí adentro. Puede combinarse con las preposiciones de, desde,
hacia, hasta, para o por, nunca con la preposición a, ya incluida en la forma de
este adverbio: Nos fuimos a adentro. Correcto: Nos fuimos adentro.

Por su condición de adverbio, no se considera correcto su empleo con posesivos:
adentro mío, adentro suyo, etc. (lo correcto es dentro de mí, dentro de él, etc.).

Fuera. Adverbio de lugar que significa ‘a o en la parte exterior del sitio en que se
está o de que se habla’. Se construye con un complemento con de, explícito o
implícito, que expresa el lugar de referencia. Se usa tanto con verbos de
movimiento como de estado, y más en España que en América, donde, cuando va
sin complemento explícito, se prefiere en general el uso de afuera: El único que
estaba fuera era Mulay; ¿Voy a poder salir fuera de este infierno? Cuando el
complemento con de está explícito, en el habla coloquial o popular americana, se
emplea indebidamente el adverbio afuera en lugar de fuera. Puede ir precedido
de las preposiciones de, desde, hacia, hasta, para o por; pero nunca de a, ya que
en ese caso se emplea el adverbio simple afuera: Vamos a fuera. Debe decirse:
Vamos afuera).

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Afuera. Adverbio de lugar que, con verbos de movimiento explícito o implícito,
significa ‘hacia el exterior del sitio en que se está o de que se habla’: No, primero
acompáñame afuera; Lucas vuelve a mirar afuera.
Puede ir precedido de las preposiciones de, desde, hacia, hasta, para o por, nunca
de la preposición a, ya incluida en la forma de este adverbio: de dentro a
afuera. Debe decirse: de dentro afuera.

En el español de América, en registros coloquiales o populares, no es infrecuente
que afuera vaya seguido de un complemento con de: Sacó el balón afuera del
campo de juego. Pero, en general, es uso rechazado por los hablantes cultos y se
recomienda evitarlo en el habla esmerada; en esos casos debe emplearse fuera:
Sacó el balón fuera del campo.

Medio, media. Adjetivo que, antepuesto al sustantivo, significa ‘igual a la
mitad’: Se comió media sandía; Mide medio metro. Se usa también con valor
enfático, con el significado de ‘gran parte’: Se enteró medio mundo. Pospuesto
al sustantivo significa ‘situado entre dos extremos’: Nació en el seno de una
familia de clase media; Realizó estudios medios en su ciudad natal; o ‘que
corresponde a los caracteres más generales de su grupo’: El español medio no
suele ir a la ópera. Mantiene la concordancia con el sustantivo al que se
refiere.

Medio. Adverbio que significa ‘no enteramente, no del todo’: Almudena ardía
y estaba medio dormida; La cama estaba a medio hacer. También se emplea
irónicamente ante ciertos adjetivos de significado peyorativo, con intención
enfática: La empleada, que es medio tonta, no sabía qué ofrecerle. El adverbio
es siempre invariable, por lo que no es correcta la concordancia con el género
del adjetivo al que modifica: Está media loca. Debe decirse: Está medio loca.

Más. El adverbio más únicamente se emplea ante adjetivos en grado positivo,
siempre que denoten propiedades graduables (más alto, más fuerte, más grave,
etc.; pero no más caduco, más inmortal, más fundamental, que no son
adjetivos graduables, sino adjetivos que denotan grado extremo de la cualidad.
No debe usarse, pues, ante adjetivos en grado superlativo: Josefa dice que
estudiar es lo más importantísimo de todo. Tampoco es correcto el empleo de
más delante de adjetivos que ya son comparativos de por sí, como peor, mejor,
menor, etc.: Empiecen a podar más mejor. Debe decirse: Empiecen a podar
mejor.

Cuando más acompaña a nada, nadie, ninguno y nunca, lo normal en el español
general es la posposición de más: No hay nadie más en la habitación; «No me
voy a levantar nunca más; Nadie me preguntó nada más.

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6. Ejercicio

Corrija los adverbios mal usados en las oraciones siguientes:

1. Se transparenta lo que hay atrás de la puerta.
2. Encontrarás la pelota atrás del arco.
3. Viven atrás de la oficina de correo.
4. Ve atrás: verás mejor la película.
5. ¡Marcha delante de tus compañeros!
6. Están parados adelante de la municipalidad.
7. Los encontramos sentados adelante de la casa.
8.Siéntate adelante del público para que puedas preguntar.
9.El hospital donde vamos está muy bien equipado.
10. Fui caminando adonde me enviaste.
11. Los papeles están abajo de los libros.
12. Debajo del árbol, están los policías rodeando el edificio.
13. ¿Adónde estarás este fin de semana?
14. ¿Dónde viajaremos por vacaciones?
15. Fueron hasta la casa adonde él se alojaba.

7. Ejercicio

Diga si los siguientes enunciados son correctos o no. Si son incorrectos, corríjalos y
justifique la respuesta.
1. Esteban metió dentro del garaje el coche.
2. Salgan del aula.
3. Lleva la camisa fuera del pantalón.
4. Dejó las llaves en la casa donde viven sus padres.
5. ¿A dónde tiene el dinero?
6. ¿Dónde está tu hija?
7. ¿Adónde van tan rápido?
8. Se dirigió a donde le habían indicado.
9. Le salió una mancha arriba del ojo.
10. Se dirigió a arriba.
11. Lo miró de arriba a abajo.

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12. Estaba ubicado delante mío.
13. El auto estaba encima mío.
14. No lo quiero al lado mío.
15. Puso una pileta delante de la casa.
16. Adelante se ve mejor el desfile.
17. Lo llevaba de atrás hacia adelante.
18. Vamos más adelante.
19. Se puso adelante de la casa.
20. Quedó media muerta.
21. La mecánica de partículas es el área más fundamental de la ciencia física.
22. Estaban medios dormidos.

Teoría gramatical

Con frecuencia, se suele confundir los adverbios mucho, poco, cuanto, tanto
con los pronombres indefinidos mucho, -a; poco, -a; cuanto, -a; tanto, -a.

Estos vocablos funcionan como adverbios, es decir, son invariables cuando
preceden a mayor, menor, mejor, peor.
Ej. Después pidió mucho menor cantidad de papel.

En cambio, funcionan como indefinidos, es decir, en concordancia con el
sustantivo al que se refieren, cuando van delante de más o menos.

Ej. Comprará mucha más comida para los damnificados.
Ej. Ahora esa emisora radial tiene mucha menos audiencia.

8. Ejercicios

Coloque los vocablos mucho (a), poco (a), cuanto (a), tanto (a) donde
convengan.

1. Les dio...............menos leche de lo solicitado.
2. Pensábamos que habría.................más lluvias.

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3. El profesor es..................menor de lo imaginado.
4. Ahora Piura tendrá..............menos problemas para soportar fuertes lluvias y
tempestades.
5. ...............menos libertad tenga, ocasionará más problemas.
6. ...............mayor sea el delito, mayor será la pena.
7. La conferencista era un.....................mayor.
8. Entregó después unas................. computadoras nuevas.
9. Puso................menos seguridad a las puertas laterales.
10..................más diversión, menos estudio.

Teoría gramatical
Los adverbios terminados en “mente” deben usarse una sola vez dentro de la
oración o el párrafo. Sin embargo, a veces, se abusa de ellos lo cual resulta
desagradable al oído, como en el párrafo siguiente:
La lluvia caía fuertemente. El viento azotaba las ventanas furiosamente y el perro
ladraba incansablemente.
El joven obró noblemente, sabiamente y prudentemente.
Las formas correctas y más elegantes serían:

La lluvia caía con fuerza sobre la casa. El viento azotaba las ventanas
furiosamente y el perro no se cansaba de ladrar.
El joven obró noble, sabia y prudentemente.

Del mismo modo, deben evitarse las rimas internas en la prosa porque producen
cacofonía. Por ejemplo: La misión del campeón era ganar la competición.

Para ello, nos podemos valer de sinónimos o construir la frase de otra manera.
Así: El fin que se proponía el campeón era ganar el torneo.

9. Ejercicios

Las siguientes oraciones resultan inelegantes y suenan mal al oído. Redáctelas de
nuevo de forma más apropiada.

1. Todo el pueblo desfiló silenciosamente, tristemente, ordenadamente ante los
invasores.
2. Uno de los defectos más graves en la elaboración de una redacción es la
repetición de cualquier palabra o expresión.

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3. Resultan insuficientes las medidas prudentes que han tomado los
gobernantes contra los indigentes.
4. El niño leía pausadamente. El maestro lo observaba pacientemente, y el
resto de los estudiantes hacía sus deberes concienzudamente.
5. Para que no cometas ese error, es mucho mejor que consultes de vez en
cuando tu reloj.
6. Es esencial para ser original, huir de lo vulgar y refugiarse en lo personal.
7. Todos los chicos se comportaron atentamente, naturalmente y
respetuosamente con las chicas.
8. Como es muy natural, resultaría muy perjudicial para la ciudad que el
alcalde actual actuara en contra de ese grupo social.

Teoría gramatical

Los adverbios generalmente gozan de libertad de posición, sin que el contenido
expresado se modifique. Ej. Ayer hizo calor. Hizo ayer calor. Hizo calor ayer.

Esto se debe a que el adverbio ayer indica una circunstancia externa al propio
significado del verbo.

En cambio, algunos adverbios tienen una relación estrecha con el verbo, es decir,
denotan aspectos internos de la significación del verbo. De ahí, que exigen una
posición pospuesta al verbo. Ej. Escribió bien, Escribió mal, Escribió despacio.

La libertad de posición de algunos adverbios afecta al sentido de la oración, vale
decir, que una oración adquiere diferente significación según donde se ubique el
adverbio. Así, Solamente hay quince hombres dispuestos a realizar ese arduo
trabajo (alude a la cantidad de hombres). Hay quince hombres dispuestos a
realizar solamente ese arduo trabajo (se refiere al trabajo).
Por ello, se recomienda colocar los adverbios, las frases adverbiales y cualquier
otro modificativo junto a la palabra que se quiere modificar.

10.Ejercicio

En las siguientes oraciones, señale el sitio que debe ocupar el adverbio o frase
adverbial que se indica entre paréntesis.

1. (enseguida) Mi hijo, por efecto de la droga que el médico le había
administrado, recuperó la tranquilidad que había perdido.
2. (con frecuencia) El capitán del escuadrón nos dicta conferencias sobre la
importancia de la convivencia dentro del escuadrón que él comanda.

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3. (a ciegas) Actuar sin un propósito definido es perder el tiempo; o bien es
llegar a resultados paupérrimos.
4. (sin preocuparse) El anciano dormía tranquilamente mientras los niños
jugaban a su alrededor.
5. (en forma organizada) Toda esta información está disponible para usted, en
cada uno de los servicios del Instituto de Investigaciones Eléctricas.
6. (entonces) Cuando el juez dictó la sentencia, el acusado comprendió su
situación.
7. (amigablemente) Los dos hombres se estrecharon las manos.
8. (prácticamente) El niño se quedó sin habla al recibir la sorpresa de sus
padres.
9. (después de comer) Mi padre tenía que dormir la siesta; pues de lo contrario
se sentía incómodo.
10. (solamente) Mi padre quiere imponer su voluntad, sin importarle las
opiniones de los demás.

MAL USO DE ADVERBIOS Y LOCUCIONES ADVERBIALES

1. Mayormente.- Debe sustituirse por ‘principalmente’, ‘especialmente’,
‘generalmente’. Ej. *Asistirán a la conferencia mayormente los directivos.
Ej. Asistirán a la conferencia principalmente los directivos.

2. Recién.- Debe usarse al lado de participios. Ej. Recién casado, recién
nacido. Ej. * Recién llega a la oficina.
Ej. Acaba de llegar a la oficina.

3. A diestra y siniestra.- Lo correcto es: a diestro y siniestro. Ej. Se pusieron a
dar golpes a diestro y siniestro.

4. Al momento.- Es incorrecto decir: *Al momento de votar, saludó al público.
Debe decirse: En el momento de votar, saludó al público.

5. De repente.- Es uso incorrecto con el significado de duda, ‘quizá’.
Ej. *De repente, se olvidó de apuntar la dirección. Debe decirse:
Quizá(tal vez, a lo mejor) se olvidó de apuntar la
dirección.
De repente significa ‘de pronto’, ‘inesperadamente’.
Ej. De repente, entró gritando desesperadamente.

6. A profundidad.- Debe utilizarse con la preposición “en”.
Estudiaremos el caso en profundidad.

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7. En un momento.- *Regresamos en un momento.
Debe usarse: Regresamos dentro de un momento.

8. Media muerta.- No debe variar el adverbio medio.
Debe ser: Llegó medio muerta.
9. Más nada, más nadie, más nunca.- El adverbio más no debe usarse
antepuesto. Ej. *No le dijo más nada.
El adverbio más debe usarse pospuesto. Ej. No le dijo nada más.

10. Tan: Como adverbio, reducido no va seguido de verbo. Ej. *Tan es así que
se lo advertimos. Como adverbio, se reduce a tan cuando le sigue un
adjetivo u otro adverbio. Así: tan bueno, tan discretamente se lo dijo,
que no nos dimos cuenta.
Ej. Tanto es así que se lo advertimos.
Ej. Tan así es que se lo advertimos.

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