CAPITULO XXV

PAZ DE QUILLEN

Por cédula real de 30 de Marzo de 1638, fué nombrado Gobernador de Chile, por un período de
ocho años, don Francisco López de Zúñiga, caballero del hábito de Santiago y Marqués de Baides.
Llegó a Conoepción el 1 de Marzo de 1639, a Ia cabeza de tres compañías, cuya gente sumaba 326
individuos. En su primera carta al rey, le daba cuenta de que en vez de las 2.000 plazas de
españoles que se consignaban en el situado, sólo existían 1.738, de manera que queda así
establecido que este gobernador iniciaba su gobierno con más de 2,000 soldados españoles. Sin
embargo, la impresión que se formó al estudiar el teatro de guerra y los recursos con que contaba,
fué la de que nada convenía más que buscar el camino para llegar a pactar con los indios una paz
definitiva. Se convenció de que para vencer a los indios, se necesitaba contar con un ejército en el
cual, no se podía ni soñar. Para preparar el terreno, de acuerdo con la Real Audiencia, hizo levantar
una información firmada por diez personas ilustres, con el objeto de probar al rey que los
españoles no estaban en situación de poder continuar la guerra con espectativas de triunfo. Esta
información fué remitida al rey, acompañada de una carta en que, con él, firmaban todos los
regidores, y en ella, entre otras cosas, se decía: "La guerra de este reino y pacificación de estos
rebeldes, en común sentir de soldados prácticos, se halla al presente no menos dificultuosa y
entera que antes, i tanto que al paso i en la forma que hasta aquí se ha tratado, no se debe esperar
prudentemente en largos años su conclusión i fin deseado, antes se reputa por perpetua ... " Como
se ve, es este el reconocimiento más explícito de la impotencia .española, frente a la férrea
resistencia araucana. Aunque decidido Baides a buscar la paz, no había encontrado aún la forma
de llegar a ella y, entre tanto, no pudo desentenderse de la obligación que tenía de ponerse en
campaña, aprovechando el numeroso y aguerrido ejército de que disponía. El 4 de Enero de 1640
se puso, pues, en movimiento, partiendo de las inmediaciones de Nacimiento, a la cabeza de 1,700
españoles. Como siempre, los indios auxiliares deben haber ido en gran cantidad, pero su número
se desconoce. Enarbolando una bandera blanca y haciendo ofrecimientos de paz (según dicen
varios cronistas), entró Baides en el territorio araucano y antes de muchos días se iniciaban ya las
primeras conversaciones sobre ella.· Lincopichón, caudillo de las tribus que habitaban en las faldas
de la cordillera, fué el primero en presentarse al llamado de la paz y fué afectuosamente recibido
por ,el gobernador. Inmediatamente, en el campo espanol se pronunciaron dos corrientes de
opinión: unos que querían y creían en la paz que ofrecía Lincopichón, y otros que la repudiaban
por no juzgarla sincera y porque el caudillo ese, no representaba a todos los araucanos. Baides,
aconsejado por los jesuítas y frailes que lo acompañaban y cediendo a sus propios sentimientos,
despidió amablemente al caudillo indio, después de hacerle muchos regalos y se retiró a la
frontera para preparar allí los términos de la paz. Durante el invierno el gobernador no se movió de
Concepción. Cuidó, además, de prohibir toda incursión hostil contra el territorio araucano,
invitando y agasajando a la vez a los naturales que se le presentaban, con lo cua! iba preparando el
advenimiento de la paz. Puesto ya de acuerdo con los índios, el 6 de Octubre el gobernador lanzó
un auto que se publicó en todas las ciudades de Chile, y en él ordenó a todos los encomenderos,
hallarse en Concepción el 15 de Diciembre, para acompañarlo en el solemne parlamento que se
iba a celebrar con los indios. Saliendo por fracciones de Concepción, y después de concentrarse en
Nacimiento, el 6 de Enero de 1641 se hallaron todos los españoles en los llanos de Quillén, a orillas
del río del mismo nombre, punto de cita para concertar la paz. Principiaron las ceremonias con

ni reducirlos a esclavitud. don Miguel de Ibancos) en el cual se trató de convencer a los indios de que el rey de España no buscaba en esa guerra una mayor extensión de sus dominios. los esfuerzos incesantes. 4) Compromiso de los indios de ser enemigos de los enemigos de los españoles. sin que nadie pudiera molestarlos en su territorio. arrogante en las acciones y iracundo en el obrar. marqués de RegaIfa. Entre estos últimos.Abreu y Bertodorto.. de igual a igual. reyes y príncipes de España. hechos por los pueblos. pero son muy pocos. es digno de figurar -como en el hecho figuró. Esta nación trató. neutralidad. El extranjero fué don Claudia Gay. por ser analfabetos los indios. Tal fué la importancia que España concedió a este tratado. 2) Canje de prisioneros. Queda con esto plenamente comprobado que las relaciones entre España y Arauco fueron únicas en América por el rango de nación que a Arauco se conquistó y por el respeto y consideraciones que España dispensó al único pueblo aborigen.. que ante ella alcanzó derechos de beligerante. Hubo más: mereció. Aunque de este tratado no se pudo dejar constancia por escrito.en la "Gran coleccíón de tratados de paz. CAPITULO XXIX OPINIONES Son muchos los que han admirado el valor de los araucanos y la invencible resistencia que opusieron al poder español. El acuerdo a que se llegó -en términos generales.fué el siguiente: 1) Absoluta independencia de los indios. hadendo un parangón entre los españoles y los araucanos: "¡Qué movimiento! iQué multitud de hechos heroicos y de héroes de una y otra parte!.misas que los españoles ofrecieron a Dios "por el buen suceso de esas paces" y con la muerte de algunas ovejas de la tierra (guanacos). El número de sus guerreros en verqad . sino la conversión y la felicidad de los indios. alianzas.entre los más formales tratados de la historia internacional de España. El padre Rosales describe así a Butapichún: "era de mediana estatura. pues. garantía. moreno de rostro y feroz en su aspecto. Se inició la conferencia con un discurso del gobernador (transmitido a los indios por el intérprete general del reino. 3) Derecho de los misioneros para entrar en el territorio araucano con el objeto de predicar el cristianismo. etc. natural de Angol. por las solemnidades con que se celebró y por la importancía que el rey Felipe IV le concedió. Contestaron varios toquis y caciques indios en conceptuosos discursos. el arrojo y la bizarría de aquellos brillantes Araucanos que en una nación culta hubiesen tenido estatuas y láminas de broncé" 74. "Las causas de la eterna duración de la guerra eran la táctica y el valor de esos hombres invencibles. Y . que emitió los siguientes justicieros conceptos. Es una particularidad de la Historia de Chile. Por un lado el tesón y la perseverancia de los Españoles. un extranjero y un nacional. se le aprobó como tal. ratificando explícitamente las estipulaciones que en él se habían fijado y ordenando que no se fundasen más pueblos en la Araucanía. que por cédula real de 29 de Abril de 1643. los que han sabido apreciar en todo su valer. Entre los concurrentes figuraban Lientur y Butapichún. con la nación araucana. el honor de ser incluído -como cualquier otro tratado de importancia. con los pueblos. por parte de los araucanos. la capacidad militar de ese pueblo y sus características raciales. . mostrándose todos decididos partidarios de la paz. robusto. se destacan dos historiadores. -sus padecimientos y sus grandes desgracias. noble por su ascendencia y estimado por su lanza". Por otro. 5) Destrucción del fuerte español de Angol. reyes y príncipes de Europa y otras partes del mundo" de la cual fué autor don José A. sin parangón en las demás historias ..

"Delante de los nuevos elementos para él totalmente desconocidos. que ei español esgrimió en su lucha. sino contraproducente. ningún ejército lo hubiera hecho. como los griegos fueron dignos de ser cantados por Homero. pues. Sin duda. que en su Histnria de Chile. al hacer la siguiente declaración: 'La raza araucana fué una raza militar de características tales. y otros célebres autores sobre el arte de la guerra". el chileno. en toda la historia de la humanidad. en iguales circunstancias 75". del valor y de la experiencia de los Españoles. exteriorizó la imaginación del mapuche. parece increíble y su táctica. ilustres por hechos asombrosos. inventó nuevas armas e ideó una nueva táctica y una nueva estrategia". repetidamente. Porque. pues. era la de Follard. ninguno de los pueblos guerreros en igual grado de evolución mental que registra la historia. punto menos que imposible. "Si a estas consideraciones añadimos la consideración de no menor importancia. . El historiador nacional es don Francisco Encina.han sido los primeros historiadores que se han dado cuenta cabal de la escasa influencÍa que el valor tuvo en la epopeya araucana Y de que si los araucanos no hubieran contado sino con él. Como se ve. El mismo día en que fundaban una plaza en 74 Gay. encontrar otra que pueda comparársela.ilustres. lindan en lo maravilloso. tomo lI. su sacrificio. rinde tributo al genio militar araucano. sin mezcla alguna de sofisma. ganaban una batalla en Europa y ponían en peligro la capital de la civilización. El valor sin la poderosa imaginación creadora latente en la raza lo habría conducido al sacrifícío estéril. veremos que desde el gran Ciro hasta ellos. no sólo habría sido inútil. fué su cerebro y nó su heroísmo. no ha habido historia militar más fértil en grandes acciones que la de los Araucanos. en su lucha contra el invasor. fueron los araucanos dignos. sus enemigos eran los vencedores de Europa. Gay y Encina -especialmente el último. capitulo XXVIII Chile. Me bastará recordar el siguiente juicio: "Pero lo que permitió al pueblo mapuche sostenerse por tres siglos frente al español y después su descendiente. Tanto. lo repetimos. ¡habría acortado fa duración de la contienda en vez de prolongarla! Al paso que los peruanos y los aztecas nada inventaron. en efecto. que voy en buena compañía. que creo. de ser cantados por Ercilla. la de los mariscales de Luxemburgo y de Villan. Su historia militar es única en el mundo y las hazañas por ella realizadas. "Creó en cuatro años lo que los pueblos bien dotados suelen crear en siglos 76". y lo que los españoles no han podido hacer.