P SICOA NALISIS

PO R

MANUEL GUEVARA OROPESA

TES I S
QUE PR!;SENTA PA R A S U EX AMEN GEN ER AL
DE MEDICINA , CIRUGIA y O B STETRICI A

MEXICO
IMPRENTA VICTORIA, S . A . -4t VIOTORIA , 92

1923
E S costumbre
do, rendir
al presmtar esta pm,ba escrita al H . 'lura
homenaje a las personas
1In nos
C01: quiCtlts
liga la gratitud y anticipar .mas cuantas palabras m d,s-
cargo por su dejiciencia. De esta última nada podría decir
para que resaltase 1IIel10S ante el docto juicio a que s01llelo
mi ¡l",ni/de trabajo, que si merece aprobación" será el coro-
namiento de seis largos años de lucha, durante los cuales he
tmido que sobrellevar duras pruebas. Por ser repruentante
de mis esfuerzos y "O por lo que valga, debo dedicar/a a
aquel/os que con su tar":"11o, co" su apoyo JI co" su sabiduría
SuPieron dirigirme JI sostelltr11lt ell los momeu.tos difíciles.
Mi mente evoca a mi jinado padre don Manuel Uuo"a-
ra Prado, a mi qtterida madre d01ia Laura Orop •• a Vda_
de Gnovllrll, y a mi cariiiosa tía doña Soledud OropeslI_
Muc/tas SO" las personas COIt quiettes estoy obligado por
la ayuda que de ellas recibi: primeramEnte mi paternal
amigo el Dr. do1t Gregorio Mendizábal; ti Dr. do1t }'.. -
lll\nllo ()curunzn, que me tllsefzó JI me aconsejó COmO Mocs·
tro y me ayudó C011l0 amigo; el Dr. L .... o d. la Vega y tf
Dr. Heladio GUliérrez, mi sabio y q.urido Maestro do"
José Mesa y Outiérl'ez. que 1IIe Ila gttiado nI los estudio9'
a que se rejiere este trabajo y que Iza Imido para 1Ilí las
ji1tezas que "O puedo creer que merezco. A todos ellos v~
dedicado, como símbolo de mi labor como estttdia,lie y del
éxito , que será para "ú solemlle tlt mi existencia, si de es/Jo
prueba jiual logro a!callzarlo.
Esto es Id que eltderra mi tesis. A It ell juzgare CO'1 lo.r
ojos de severa crítica, dire la sentencia latillv: «Fui quid
pot'lú,jaciant majora pottntes ~ .
Mé:<ico,febrero de 1923.
Ma",u¡ Gttevara Oropesa.
el T AS
INTRODUCCION
Las eitas en el texto corresponden a. las siguientes obra

1 Jsoet.-V Automatisme Psychologique. El estudio d e las n eurosis y de las enfermedades mentales ha
2 Janet.-Les Nevroses. sufrido en la actualidad una transformación muy grande. Siendo
3 Jung.- Analitical PsychologYI fsaS enfermedades muy difíciles de comprender, se' han expuesto
4 Freud ._Tbe Interpreta.tioD of Dreams. innumerables teorías desde el principio d e la Medicina para expli-
ti Freud._A General L1troduc~ioD to Pychoanalysis. carlas y avanzar en su conocimiento. Teniendo muy en cuenta las
6 Brill.-Psychoanalysis. dific ul tades de su curación, se han ensayado uno tras otro muchos •
7 Janet.---Journa.l de Pysichologie normal et patologique. XI ieme, proced imientos tel'apéuiticos, sin obtener resultado satisfactorio.
année n Q 1. -Janvier.-Fevrier.-1914. Parece aho ra que el adelanto hecho en esta materia ha sido consi-
8 Jilng.-The Tbeory of Psycboanalysis.
derable y de gran interés, tanto para el médico general como para
9 Freud.-Selected papers 00 Histeria.
el especialista, en atención a que las n eurosis son de las enfermeda-
10 Bousfield.-Tbe Ele ments of Practical Psychoanalysis.
des más comunes, pero a las cuales se desprecia por la incapacidad
11 .ranes.-Paperos 00 Psycho analysis .
en que se cree uno encontr ar frente a ellas, y no es sólo el vulgo
12 Bulletin General de Therapeutique. -Sept-embl'e.-Octubre._1922.
el que, al encontrar a los desgraciados enfermos que padecen estos
males, dice encogiéndose de hombros: " cs nervioso," como si esto
fuera ya lo hastante para no hacer easo del sufrimiento real del pa-
ci~nte, considerando que todo lo que acusa es imaginario y que
no tiene el derecho de encontr ar un alivio en J iencía médica.
Por otr8 parte, el estudio de estas enfermedades 81'á al conoci-
miento cada vez más amplio, d el funcionamiento d e l;:l mcntC', ha-
ciendo adelantar la psicología, que sin la ayuda de la patología
menta l no podría Ilegm· a la adquisición de las noci one~ que ser-
·..,irán para establecer el p or qué y el cómo de la conducta d el in-
dividuo en su estado normal. aisladamente y en sus )'elaciones -con
la soeicda d: d e las causas que 10 apartan del estado normal para
e,'itarl •• pl'ofilácticamente o suprimirlas en easo de enfermedad
y de conocer cuándo el individuo ha obrado con pleno conocjmiento
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y con ejercicio de su voluntad, discirníendo los casos en que C"be' de las funciones mucho más que la consideración de los órganos,
responsabilidad o irresponsabilidad en él. porque en realidad son las funcíones las que se nos pide restablecer.
Atraído por estos estudios, he creído interesante bacer estl' Esto es, sobre todo, importante cuando se trata de perturbaciones
trabajo, dando una exposición sintética y, hasta donde me sea po- neuropáticas que están siempre en las funciones; sobre' sistemas de
sible, crítica de los conceptos modernos de psicopatología, compa- operaeiones y no aisladamente sobre un órgano." (2) Jung dice
rando las diversas escuelas y dando por aceptado lo que lógica- también que la psiquíatria ha tenido en cuenta hasta ahora el ins-
mente he creído que está de acuerdo con la realidad. rada original trumento más que la función; que se ha adelantado en anatomía
puedo añadir, pues en asuntos tan obscuros, es necesaria una obsel'- cerebral, pero se conoce muy poco el pensamiento, y se ha condu-
vación de largos años para decir una palabra propia. Sólo he queri- cido como el hombre q ne quísiera descifrar el significado y la im-
do di.cuUr los casos que presentan los distintos autores conside- portancia de un monumento por la investigación mineralógica de
raelos elesde diversos puntos de vista y aplicarles una e~plicación sus piedras. (3) Es el criterio psicológico el que ha orientado los
general, apartándome hasta donde es posible, de las exageraciones estudios modernos sobre las neurosis y para alcanzar este fin, di-
producidas por los entnsiasmos de ésta o de la otra escuela. versoS caminos se han seguido. on principalmente dos escuelas las
que frente a frente, han buscado el problema y puede decirse que
••• mbas han llegado a los mismos resultados, con algunas salvédades.
"Es preciso admitil' para lo moral, diee el Profesor P. Janet. La escuela francesa, representada por el Prof. Pierre Janet,
este gran principio uní,ersalmente admitido para lo fí ico desde omenzó sus estudios después de las investigaciones de Charcot y
Claudio Bernard, a saber: que las leyes de la enfermedad son la. ¡guió por UD método de análisis y de observación de numerosos
mismas que las de la salud y que no hay en aquélla más que la exa- nfermos, llegando al conocimiento de las disociaciones dc la caD-
geración o la disminución de ciertos fenómenos que se encontraban iencia en sistemas que van de lo más complicado a lo más simple
ya en ésta." (1) Así, pues, la enfermedad mental debe considerarse al de su funcionamiento automático sin intervención de la volun-
como una alteración funcional del psiquísmo y cada síntoma debe ad ni del conocimiento del individuo. Esta disociación condujo al
ser interpretado como una reacción del aparato mental Para llegar oncepto capital de la actividad subconsciente; pero no da a la
a. conocer la significación de estos síntomas, es menester desmem- ubconeiencia un

alor muy grande y hasta ha dicho Pierre Janet
brar las funciones psíquicas y comprender en qué forma se alteran ne en su concepto, la subconciencia es una manera de explicar las
frente a los estímulos exteriores o interiores que causan la enferme- mms J une facon de parlero A la disociación agrega también el es-
dael. Como las alter.ciones más elementales constituyendo estados r~chamieJ]to del campo de la conciencia para explicar los fenóme-
patolóf!'icos se encuentran rn las neurosis, sobre éstas se hiln hecho las os histéricos por la incapacidad de tener al mismo tiempo en la
primoras investigaciones. ro se ba tratado ya de explicar el cuadro onciencia el conjunto de sistemas que forman la síntesis mental en
anatomo-patológico como lo más importante y definitivo, sino la stado normal. Por otra parte, ha estudiado el estado mental, que
perturbación psicológica intima que es causa de esas manlle taciones. ·lama psicasténico, caracterizado por una baja en la tensión psico-
Dice tnmbién Janet: "Como lo obser"an desde hace algún tiempo ógica. Tal apreciación es muy propia de la escuela de Janet, quien
varios autores y en particular M. Grasset, estamos demasiado hip- onsidera que los procesos mentales tienen como función más ele-
notizados desde hace un siglo por la anatomía patológica y pensa- ental la sintetización de nna idea con lID conjunto de percepcio-
mos demasiado anatómicamente. Es preciso, en 1tfedicina, pensar es anteriores. que produce la certeza del conocimiento; y cuando
fisiológicamente y tener presente en el espíritu la consideración • tensión está disminuida, el sentimiento de lo real no existe en el
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individuo y se produce un conjunto de dudas y de obsesiones que ·adas de la conciencia, y para las cuales Jung creó la palahra que
constituyen el estado psicasténico. ~e ha hecho clásica de complejo (Der Komplex). Freud publicó
La otra escuela que ha abordado la interpretación psicológica en 1900 una ohra: "Traumdeutung," traducida al inglés por A.
de las neurosis, ha ido mucho más lejos, con exceso de confianza A. Brill: "The Interpretation of Dreams " (1910), en la cual ex-
e, sus generalizaciones, y ha merecido muchas críticas por la orien- pone el mecanismo de los sueños y las teorías psicol~gicas que Be
taci6n actual que ha tomado. E s la escuela alemana, creadora del deducen de ellos, aplicables eDteramente a las neurosIS. Al busc~r
psicoanálisis, fundada por el Prof. Sigismud Freud, de Viena se- las causas de éstas, se llegó a. encontrar que el elemento que serVIR
guida brillantemente por el Dr. Ca.rl Jung, de Zurich; por futnk, de base a la neurosis era en muchos casos una experiencia sexual y
Adler, J ones, BrW y otros. Brener y Freud publicaron con el títu- de ahí fue generalizada la idea del origen sexual como pUDtO de
lo de " Studien uber Histerie," en 1895, algunos casos de enfermos partida, no sólo de las neurosis sino también de los sueños y ~un
que presentaban síntomas histéricos, explicando el origen de de los hechos de la vida diaria. De la interpretacióD se pas6 al sIm-
síntomas por un choque emotivo e in terpretando su bolismo y por medio de éste, se explicó todo lo que se presentaba,
como el resultado de la acción indirecta de un conjunto de dándole un carácter sexual, que aun cuando no fuera aparente se
mentos psicológicos disociados de la conciencia. En resumen debía teDer la seguridad de que estaba oculto en la subconcieDcia.
teoría era igual a la presentada por Janet, según el ' El concepto de la subconciencia es de alta importancia eD el psico-
de las ideas fijas; pero haciendo menos reservas que Janet análisis y puede decirse que es fundamental, pues se considera que
ralizó su concepto hasta encontrar eD todas la accióD i",'lir,ect<f todos los actos de ]a "ida tienen sn origen en ]a subconciencia y,
de esos sistemas que obran fuera de la cODciencia. El proc,ed¡im.ie.ltq aunque el individuo 10 ignore, lID pensamiento o una acción que para
que ha seguido y que caracterizó al psicoanálisis, fue el ele deja él tienen determinado significado son la manifestación de una ela-
al enfermo que dijera las asociaciones libres que vinieran boración subconciente totalmente distinta y muchas veces opues-
mente en relación con el síntoma presentado y seguir llor ese ta y dODde seguramente sc encontrará algo sexual. Para comple-
hasta encontrar el suceso que olvidado para la cODcieDcia tar el simbolismo de la sexualidad se ha dicho que ésta sublimiza,
quedado hundido en la subcoDeieDcia, provocando los sm'ltomasl es decir, se manifiesta por formas elevadas y enmascaradas que la
Como no todos los casos se presentaron claramente, se vino a hacen aparecer ya como la virtud, ya como el arte, etc. A esa ener-
cer que había procedimientos psicológicos que desfigun baD el gía omDipoteDte eD el psiqtlismo le ha dado Freud el Dombre de
ceso y lo hacían irreconocible, debiendo tenerse en cuenta Libido.
desfiguración para hacer la iDterpretación cor,·ecta. Aplicando Tales teorías. llevadas n ese extremo, no son aceptadas por to-
método lle¡r6 a concluír Freud que los sueños, como los s·iíntomla~ dos los ps.ico-unalistas, Y a rcsen'a de discutir ampliament e qué hay
histéricos, tienen una significación y que en ellos los mismos de cir.rto y todo lo que hay de erróneo en dicho concepto cuando
cedimieDtos de desfi guración haceD que sea imposible trate yo de la patogénesis de las neurosis, voy a señalAr sohl1nente
su significado r ea l y que por el análisis se llega a saber el las opiniones ele otros psico-analistas que han seguido el mismo
oculto bajo el sueño, que es siempre alguno reprimido en la suIDc(m~ camino, sin dejarse llevar demasiado lejos. Jnng. por ejemplo. dice
ciencia y cuya realización consciente no era aceptable por el yo, que para él, la líbido es la energía psíquica sin ninguna diferencia-
por lo menos, no había sido satisfecho durante la vi¡rilia. Como ción y que solamente más tarde una parte de esa líbido se trans-
]os neurópatas, los deseos reprimidos venían a ser la causa de forma en Il libido sexualis." Por otra parte, dice también que la
enfermedad, era de importancia conocer sus sueños pal'a i·, ,ternre~ forma mística que se atribuye a la subconciencia es la proyec-
tarlos y llegar má s fácilme.n te al cODjunto de ideas emotivas ción sobre los psico-análi')is de la mala comprensión de ese con-
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cepto. "Para nosotros, dice, la subconciencia no es una entidaA, se concibe cómo el práctico que cada día t.Jul:;cl'~a y controla la et io-
sino un término útil acerca de cuya entidad metafísica no nos per- logia infecciosa, endocrínica, emotiva de las neuros~s y de. l~s
mitimos forma rnos ninguna idea. Aquí DOS encontramos en oposi- psicosis, podría, haciendo caso omiso dc las comprobaclOnes obJetl-
ción con aquellos psicólogos que pretenden resolver los problemas vas, uo ver ya en las perturbaciones nerviosas más que el producto
del pensamiento arrellenados en su butaca, y se creen tan exacta- de una sexualidad desenfrenada. El psico-análisis se parece a la
mente informados acerca de la loca lización del pensamiento en el Christian Scicnce y otros sistemas médico-religiosos, a los cuales
cerebro, como de la correlación psicológica de los procesos men- sus adictos se adhieren, no por ]a lóg ica sino por la fe, y merece
tales. " así por su carácter extracientífico el nombre que ]e ha dado Kra-
J UD~ ha fundado un método de investigación más preciso, que pelin de "lfetapsiquiatria."
e$ el de las reacciones de asociación, que consiste en presentar al Estas opiniones son no poco apasionadas, ya que para juzgar
individuo una lista de palabras, haciendo que conteste a cada una de una rOSA es preciso estudiarla desde todos los puntos de vista ,
con la primera palabra o imagen que venga a su mente, y se toma y no desecharla totalmente cuando encierra siquiera una pequeña
el tiempo de reacción observando la relación que puede haber entre parte buena. . •
la palabJ'R estímulo y la palabra de reacción, teniendo en cuenta El psico-nnáli!;is ha comenzado por observar los slntomas de las
determinadas reglas. Así puede conocerse qué complejos se encuen- neurosis, al igual que el análisis psicológico, como titula M" Janet
tran hundidos, reprimidos en la subconciencia e iniciar un camino sus estudios; ha ob!':cryado la relación entre esos síntomas y los he-
para el análisis posterior. chos encerrados en la experiencia anterior de] paciente, llegando
La escuela francesa ha hecho muy serias objeciones al psico- al mismo resultado que J anet al conocer los sistemas subconcientes.
análjsis, siendo mu~v notable la memoria presentada al XVII Con- Ha elahorado despllé!': nna hipótesis para apHcar]a a esos casos
greso Internacional de lIfedicina de Londres, por Pierre Janet y • y a los casos nuevos, de modo que pudieran explicarse t odos d e una
la cua.! haré refereneia muy a menudo por estar muy bien defini. ;llancra general. Ha en contr ado que la, misma. hipótesis podía apli-
das en él la opinión y la actitud de la psiquiatría francesa que con carse para conocer el mecanismo del psiquismo en actos normales
todo ,igor se h. opuesto" las teorías freudistas . No han faltado loo como los errores de la "ida diaria y los sueños, y que tales hipótesis
ataqnes apasionados. hnciendo Yel' que el psico-análisis es una cues- e,tún d e acuerdo con los hechos_ Solamente que después de haber
tión de cl'cencia , algo mís tico, sin carácter científico ni ut ilidad llegado hasta aquí por la deducción Y la inducción. se el1(!3ruina
práctiea. En el número de la "Presse Médicale" del 4 de febrero po;' el amplio sendero del simbolismo; desde ese momento_ toda la
de 1922 encontré ID'a nota bibliográfica que se refiere a la tradue- signifi(!ación del proceso mental que se había encontrado. pierde
ción ha ncesa del libro de Freud, anteriormente tradueido al inglés su ,"alor: todo se reduce 8 encontrar algo sexual tras de cada mani-
por G_ Stan ley Hall: "A general Introduction to Psycoanalysis," festación psicológica, Y para lograrlo se sigue el camino in ,*cl'so,
en la cualllf_ P. Hartenberg dice que el psico-análisis es cosa juzga- buscando la semejanza tan remota, que a ycces paTece risible. para
da ya en Francia desde la obra de Hesnard y Régis: "La. Payea- hacer aceptable el simbolismo . Como dice Janet en el artículo de
nalyse et les nevroses," y que su impresión personal es que esta obra r eferencia: "Un síntoma siendo dado, se busca de qué manera po-
no 10 convierte como ninguna de sus anteriores j que encuentra en dría ser construído si se tomase como base una perturbación sexual
ella demasiadas proposiciones que chocan con el buen sentido psi- transfo rmándola por transferencia Y r epresión. Si esta const rucción
coló[!ico, la evidencia clínica y el espíritu científico todo entero. llega a darnos al~o que parezca análogo al síntoma considerado,
"El papel atribuído a la sexualidad, por su enormidad y su extra- diremos que este síntoma ha tenido realmente por origen la pertur-
Ya !!.~m('ia , hace pensar irresistiblemente en un deliri.o erótico. No bación sexual transformada." Así, el pensar o soñar en subir uua
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escaJera, es siempre el símbolo de un acto sexual ¡una estncj()ll de It • • • • • • Si preguntáis, por ejemplo, ,qué es una lágrima. ?, el

ferroc&rril representa también el acto de la copulación, por el vaivén psico-anális.is, poniendo 8. vuestra disposición un microscopio de mi-
qua hay en ella y tadm·ía más, hay discípulos de Freud que en una llares de diámetros, os hará ver en esa gota de transparente inocen-
psico-patología haccn el estudi o de dementes precoces catatórucos cia para el ojo desnudo, el inquietante mundo de las" pasiones su-
qne están cruzados de brazos y con la cabeza inclinada o en cu- primidas." Ya habréis descifrado la causa del interés mujeril por
clillas, y concluyen ipso tacto que esto representa el deseo subcon- ese procedimiento revelador de secretos y aun habréis sospechado
ciente del enfermo de volyor al claustro uterino de donde salió! en esa curiosidad cierto factor morboso. En efecto, un doctor psico-
Qué justa es la opinión de 1.1r. l. H. Coriat cuando dice: "No analista diagn<,sticaría en , ese mismo interés un ti complejo;" un
es preciso llevar el análisis hasta el punto en que la lógica y la ra- grupo de ideas emocioDal cs en estado de represión. En la mayoría
zón son reemplazadas por la imaginación del que analiza." Se com- de los casos, es una curiosidad idéntica a la de los colegiales que
prende qc.e con una poca de imaginación y con el snficiente des- buscan en el diccionario las palabras proscritas, por desnudas, del
plante para tratar de asuntos sex uales, todo el mundo puede hacer lenguaje usual, O leen con pretexto científico, los textos de Medi-
psico-análisis y que en tal fomHI , el T"ulgo lo encontrará fácil y cina Legal." Anota -8 continuación alguno de los escándalos socia-
propio para satisfacer su concupiscencia; sólo basta creer en ]a les de Nueva York causado por una de las "vampiros del amor."
verdad de esos simbolismos y aplicarlos a la vida diaria. Clnram ente se comprende que ideas de este género son, con jus-
En los Estados Unidos, donde las ideas nuevas prenden con faci- ta rnzóo, censuradas y constituyen un peligro, porque es muy
lidad, el psieo-análisis ha heebo éxito y ha realizado exactamente lo fá cil que tomen el cariz de una religión, de una de esas sectas que
que señ.alaba yo más arriba, siendo notable el perjuicio mora] que ha fá cilm ente se extienden y dan la vuclta al mundo, recogidas por
pl'Oc1UClrlO. No puedo menos que extractar aquí un razonable artículo cCl'ebl'os mal equilibrados, aceptándolas sin ningún criticismo y re-
de José Juan Tablada, publicado en un número de marzo de ]922 ,-istiéndolas del tono dogmático, que implica inevitablemente la
de "Rxeelsior, " y que dice: "Así de la millonaria a la actriz de fe en el maestro y la nceptación a priori de 10 que no puede ser
cine, de la culta poetiza a la homicida obscura, hay actualmente lógicamente deducido. En una traducción española de la "Psycho-
en la Unión Americana una multitud de mujeres apasionadas por p.t ologie des Alltagslebens" (Psico-patología de la Vida Cotidiana),
esa flama~te ciencia y que usan como cosn corriente su especial leí un prólogo en el que el traductor hace reverencias profundas an-
vocabulaTlo: una nomenclatura médico-analítica con relentes de la- t. la nueva fe que ha de reformar al mlmdo I
boratorio y de clínica. Aun en las conversaciones mundanas se es- Ya que he señalado el peligro que constituye el psico-análisis,
cuchan esas palabrlls desconcertantes para el profano: catarsis debo indicar cuáles son la s ,'an tajas que ofrece y el partido que
u.bidn. ext"rm'c rsióll , pero que para los iniciados tienen signiliea~ puede sacarse de él. Como ya decía, el principio de la teoría es
Clonos profnndas y operan misteriosos sondeos en las conciencias lógico y bien fundado, mientras se aplica a la interpretación psico-
aje,n~~ . .. . .. TJ.R pasión CJue estas mujeres manifiestan por el psico- lógica sin un fin preconcebido. Cons.ideremos un síntoma histérico ;
anW¡SlS se explica. Calculad que su base es el estudio de la subcons- por el análisis llevado sobre el paciente vemos que está ligado a una
ciencia, el misterio casi tan/?ible y penetrable y Que el núcleo de serie de experiencias pasadas que llevan al conocimiento de algún
ese misterio es la potencialidad amorosa que aunque disimulada deseo oculto. de algún complejo reprimido y que se manifiesta de
por las conven iencias sociales, eolora indefectiblemente los act08 de un modo indirecto E'U la conciencia , de modo que su presencia sea
cada quien, todos los a('t08, aun los que parecen más ajenos 8 esa desconocida para el yo; el origen del síntoma quedará lógicamente
causa! explicado por ese deseo, pero debemos resignarnos a encontrarlo
-u-
en cualquiera de las manifestaciones de a ctividad mental y no ha-
cerlo forzosamente sexual.
.Ahora bien , la generalización del proceso psicológico, mea
diante el cual el deseo ha pasado a Ser complejo subconcien-
te y origina dar del síntoma, puede hacerse, puest o que se en-
cuentra en todos los casos observados, t eniendo modificaciones
según las circunstancias y puede esquematizarse mediante esa
hipótesis que es semejante a las que se emplean en la quími- 1
ca para explicar las modificaciones moleculares de los cuer-
pos. Por cjemplo, a un cuerpo, el azul d e metileno se le da determi-
nada fórmula; se sabe que en este cuerpo el cambio d e posición de CONCIENCIA Y SUBCONCIENCIA
un radical da lugar a la formación de un cuerpo incoloro ; se ha
comparado muy expr esivamente a un switch eléctrico, que enciende El método que se h a seguido en los estudios de Psic~logI,,: b
'o apaga una luz. Pues bien, esa hipótesis no podemos verla clara- ·sido principalmente el de la introspección, .~or el cual el mdlVIduo
mente confirmada ante nuestra vista, p ero ex plica bien los hechos es a la vez observador y sujeto de observaclOn.
.y podemos manejarla para p rever los f enómenos nu evos o para ori- Con tal procedimiento no se llega a saber otr~ cosa.. que l~ ~ue
ginarlos. D e la misma man era ]a hipótesis que emplea el psieo. ve dentro de sí cada individuo; una especie de pSlcolo~l~ subJetiva
análisis nos sirve para tener ]a r epr esenta ción de los f en ómenos que no puede aplicarse completamente al estado patologlco, porque
psicológicos y a pHcándola p odemos compen etrarnos del significado los sujetos que padecen enfermeda des mentales se~uram~nte q~e
de las n eurosis y de alg-un as ' psicosis, así como también de algunO!J no se prestan a h acerse introspección en la f orma debl.da, DI podrIa-
hechos de la vida diaria , que quedan habitualm ente i~n orados, des- de los datos que ellos n os dieran, las relaCIOnes que hay
deñados o incomprensibles, como son los error es, los olvidos, los
mos sacar 1" A' es es
ent e la fun ción normal y la alteración pato oglCa. SI pU. , .
sueños.
n ec:sario estudiar la p sicología de los individuos, el funclOn a-
Aceptando así la teoría psico-analítica, n o corremos el riesgo miento de la mente, fuera d e nuestro yo, com~ SI tratáramos de aso-
de que se D OS tache de místicos, pues nos conf ormaremos con ex- marn os en la mente de los d emás. Ahora bIen, sabemos q~e t oda
plicar los h echos por su observación, deteniéndonos donde la lógi- manifestación psíquica en un individuo se traduce ~l ~x~erIOr por
ca nos lo indique; siendo más cautos, como quiere serlo el análisis nn movimjcnto, es de"c ir, por una reacción. Si a un lDdJv:~uo se le-
ps~coJógjco, según cxpresjón del Prof. Pierre Janet. Colocándome pone ante Jos ojos un foco eléctrico, tendrá la p~rcepClo~ de la
desde este punto d e vist a, me atrevo a dar mi bum.iIde opinión de luz, pero nosotros no lo sabemos sj no es porque el nos ~c~ una
Que, dando amplia cabida en el análisis psic')lógico a la hipótesis pal~bra que signifique que la ha p ercibido, o por sus mOVIIDlentos
psico-analítica y aplicando a l psieo-aná lisis las reservas juiciosas 1 cab eza, SI. la luz es intensa', por su parpad eo) etc.; es,b en suma,
(e . .. .
y ser enas del análisis psicológico, es p osibl e encon tra r un justo llDa reacción motriz la que aparece .siempre a nuestra o ser:ac.lO~
medio que pueda abrirse' paso en el conocimiento de las neurosis como la manifestación del funcion amiento psíquic~ en los )ndi~l­
y queda,. establecido que tal estudio será fecundo a la luz de las dnos. Para conocer, pues, la p sicología de un sU3eto, es preCISO
enseñanz¿]s de dos escuelas que aunque distanciadas por los de- atender a las reaccion es que presenta ante los estllDulos que pue-
rrot eros que han seguido, tienen el mérito de haber fundado la dan venir del exterior o ele su int ~rior mismo.
psicología moderna a plicada a la clínica.
El conjunto d e estas reaccionesj que c-onstituyen la conducta ,.
-16- -17-
no Cl:i sino la adaptación constante a las circunstancias y necesita .. mente y será, tal vez, lo único que le haga darse cuenta de que
mos estudiar las relaciones entre éstas y la conducta para deducir estaba mirando el periódico del vecino, etc.
los procesos mentales que han tenido lugar. Con este ejemplo, naturalmente teórico, pues en cada caso
Al adaptarse el individuo a estas circunstancias no lo hace de una intervienen innumerables factores, he querido mostrar que una
moncra completamcntc plástica sino que las aprovecha para dirigirse multitud de circunstancias se asocian, se encad~nan f~ertemente
a un fin determinado, orientando su vida hacia un objeto, reaccionan.. cua.ndo llevan el mismo sentido; constituyen un sIstema ln.tegrante
do a muchos estímulos en tal forma, que la resultante va a agregarse de la conciencia, que tiene más facilidad para e~trar en Juego en
siempre a otras resultantes anteriores en el mismo sentido para el momento en que un estímulo llega, aunque es.te .sea muy ~~~
constituir la tendencia directriz. Para explicar, tomemos un caso - o o aunque esté muy alejado del asunto prIncIpal, del eJe,
q ueo , b·' t .
ideal simplificándolo como un esquema. Supongamos que se trata udiera decirse de ese sistema. Así se forman tam len o ros SlS ·
p ' . ' ' O tener
de un médico: cuando comienza su carrera el número de conoci- temas que pueden irse alejando del pnmero ma~ Y mas o n
mientos que tiene es sumamente pequeño j vagamente se da cuenta . !!lÍn. conexión con él. En el ejemplo del mediCO, podemos Stl-
nUlo • . al d d d
de lo que abarca la ciencia que va 8 estudiar, un gran número de poner que tenga un gusto especial .por los v~aJes, Y re e oro e
asuntos que están relncionados con la ?l.Iedicin8, pasan por su men- esto, agruparse nuevas ideas relaCIOnadas SIempre. con ello, etc.
te sin llamar su atención j pero en cambio, en aquellos casos en que Podemos lleaar así a suponer que todo lo que constituye un grupo
el asunto que se trata delante de él toca el concepto que él tiene ·d
de leas fu:rtemente ligadas por una afectividad. c.omún, sed en- .
de la 1tledicina, sí reacciona como quien va a ser médico. Poco.a cuentra en la mente dispuesto & funcionar como Slstema, e~ eClr,
poco el caudal de su saber aumenta y la posibilidad de reaccionar que dado un estímulo que toque uno de sus elementos, traera la ae-
de una manera médica ha crecido, extendiéndose a muchos estímulos tiddad oe todos los restantes de ese sistema. .
que pasaban antes inadvertidos, y todavía más, su personalidad va La conciencia tiene noticia solamente de una parte de esos SIS-
haciéndose médica, es decir, que aun sin darse cuenta, piensa como temas, pues en un momento dado sólo podcmos tener prese~tes
médico; el dia en que sabe que un amigo está enfermo, 10 primero algunos de sus elementos, los cuales se suceden como en ~~ corrl~n .
que le ocurre es la posibilidad .de diagnosticar qué enfermedad te y van tirando unos de otros j pero, a veces, se manifle8tan ~olo
padece, o qué tratamiento convendría instituirle. Todo aquello que por reaceiones sin que la conciencia vea los elementos del SISte-
se relaciona con la 1\ledicina presenta para él un lllterés muy par- ma que las provoca: Una vez acompañaba yo a un maestro a hae~r
ticular y se sií'nte atraído por los sucesos, las noticias, las conver- compras en una tienda. Estábamos frente al mostrador Y, habla
saeiones que en algo tocan asuntos de Medicina. Si se da el caso dc ahí una pequeña báscula. Mientras esperábamos las mercanOlas pe-
un crimen o de un atentado, el juicio médico será el primero en for- didas y platica~ .. conmigo de asuntos banales, el profesor tom? con
marse en tal individuo y todo lo verá a través del criterio médico. cada mano un tornillo de los qUe nivelaban la báscula, querIen~o
Si una calamidad pública azota a la humanidad, se representará en darle los movimient.()S que se dan a los de las balanzas d~ preOlslOn
su mente las maneras cómo podría intervenir desempeñando un en los laboratorios. El es un ínvestigador de laboratorIO; el acto
papel médico para contribuir a remediarlas. Basta que al pasar por que realizaba sin sentir, diríamos de una maner~ babi~ual, no ~~a
un paseo oiga llorar a un niño, para que un tren de ideas venga a sino la puesta en juego de un pequeño sistema SIn la. Intervencl~n
su imaginación haciéndole I'eflexionar en el estado de salud de esa Je la conciencia. Si tomáramos ejemplos más complicados, verla-
criatura. Yendo en un tranyía yerá con indiferencia el periódico mos que de la misma manera que ese pequeño, tre.D de i,deas ha
que lee su vecino ; pero si hay eu él UDa noticia, por ejemplo, de (!Ueu3t!0 extráconciente, puede~ haber grupoS pSlqUICOS mas volu-
1111 3 nsociaei6n médica a la cual él pertenece, la verá inmediata- minoRo s, capaces de estar en la misma forma.
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'U n hecho que muestra cómo puede haber grupos de ideas fuera estames r, etc., y ell a contesta escribiendo sobre el papel sin d ejar
d e la conciencia, es el bien sabido de los conocimientos que se mues- de hablar de otras cosas. Este hecho es conocido como escritu.ra
tran como ideas autóctonas, que de repente brotan en la conciencia automática y es de común observación en las medium. Con el mis-
sin que sepamos de dónde provienen, y es que penetraron a nuestra mo sujeto r ealiza otra nu eYa ex periencia : mientras habla con una
mente sin pasar por aquélla. Estos conocimientos así adqltiridos sue- persona y sin que ella se dé cuenta, le d ice que su interlocutor tic.:
lcn manifestarse en los sueños. Relata Freud a este propósito un caso nc una chaqueta del color ycrde más ridículo. A.l pronto no parece
referido por Delbreuf, quien dice haber t enido un sueño en el que saber narla; su con" ersación prosigue j pero de repente exclama :
veía dos lagartijas en el patio de su casa, medio mue1'tas de frío entre "0, mon Dicu, comment vous ctes-vous habillé ainsi, et elire que jc
la nieve ¡ las r ecogió y las colocó en un muro, sobre un helecho cuyo
nombre botánico le vino claramente: Aspleuium ruta muraJis. Des-
ne ID 'en éta is pas encore aper cue!" ° bien, le dice que tiene un
bombón ~n la boca y comienza a no poder hablar y se pregunt.o
pués d e esto aparecieron otras lagar tijas y cl sueño continuó. Al cómo so le ha podido meter semejante dulce cu la boca. Por su- .
despertar se dió cuenta de que nunca había conocido el nombre de pncsto que no sabe que ~L Jan et le ha hablado.
esos helechos, ni mucho meDOS la clasificación botánica que con L/as sugestiones post-hipn t~ ti c3S tien en también el carácter d e
toda precisión había sabido en el sueño ; consultó algún tratado y quedar fuel'a de la concien cia y de dar lugar a actos cuya inicia-
"ió que efectivamente, el nombre de la planta cra Asplenium ruta ción y elaboración se nan hecho sin el conocimiento d el yo. A Lu-
muraria. Esto ocurrió en 1862, y aunque vivamente impresionado cía, otr o sujeto de ~r. Janct, le ll ace la sugestión de escribir una
por el hecho, DUDca pudo explicárselo sino clieciséis años más tarde, carta rn f'U presencia cuando haya despe rtado. Una vez despi erta
cuando encontró en la casa de un amigo un álbum de plantas se- y mientras habbba de muchas otras cosas y con varias personas,
cas que acostumbran regalar en Suiza a ]os viajeros y en el her- escr ibió sin saberlo: "l\l ndame, je ne puis venir dimanche, comme
bario halló el asplenium con un rótuJo escrito con su propia mano. i1 Hn it en tendn; je vous prie de m 'excuser. Je ferais un grand
Recordó entónce. que había encontrado a una hermana de su ami- p~ a i s ir de venir ave e yous. mais je ne pllis accepter ponr ce jour.
go en viaje de bodas en Suiza en 1860 y que bajo el dictado de un Votre amie Lucie.-P. S. Bien d es choses aux enfants, s. v. p."
botánico le había estado escribiendo los nombres de las plantas. Ca da uno dc los hechos que he r efcrido puede considerarse co-
No quiero hacer notar aqui más que el hecho de cómo llegó a so mo un tipo de los mnchos que pueden observarse por doquiera . Exis-
conciencia un nombre enteramente inadvertido j basta para fijar ten (lsÍ muchos casos en los que vemos la realización de actos ~}e
que hay procesos que se verifican fuera de la concieñcia y que en la. vida normal en los cua les ní nuestra voluntad ni nuestro cono":
ciertas circunstancias vienen a ser conscientes. cimiento han intervenido y en ('1 estado patológico se presentan
En estado patológico encontramos hechos de est~ género tod8- infinidad dc bechos ,cmejant es a los qu e he elcscrito y en todos 10R
via más notables. Refiere Janet las experiencias siguientes reali- cuales se encuentra ele característico ese fenómeno de estar fuer:1
zadas con uno de sus sujetos, Leouia. Le da a ésta in..trucciones para dp. la ('onciencia. Quiere oecil' esto que en la mente hay una actiyi-
que levante un brazo cuando él suene diez golpes con sus manos. dad que ela.bora , a pesar de nuestro yo, procesos psíquicos, es decir:»
Pone a la enferma a conversar con otras personas y hace las seña- que se pu ed e cons id era.r la acth-idad mental d.ividida en dos gran_
les convenidas j al dar el décimo golpe, Leonia levanta el brazo sin des categorías: la acti"idad con Rcicnte y la actividad subconciente.
haberse dado cuenta de las señales y sin saber siquiera que ha le- Los fenómenos d e la subconciencia se revelan solamente por SUR".
vantado el brazo. En otra ocasión, pone en sus manos un lápiz Y .. rectos y aparecen en la conciencia sin que se vea su origen j eh1-
mientras está distraída con las personas que le platican, le haee que' podanlOR a primera. ,·jsta, explicar su causa y los atribuímo!=O:
preguntas como éBtas: , cuántos años tiene usted f ¡ en qué ciudad fácilment e a la easualid.,d, a dist"acciones, etc. La subconciene.ia
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es el gran almacén en dOI1ue queda todo el material que no DOS es con experiencias pasadas hasta llegar a un punto en que sc muestran
útil o que nos es doloroso. Es mu y común observar Que los he- en conflicto, en que ha habido motivo para ese proceder de la menl.ll.
ohos que nos han desagra.dado se nos olvidan, queda n confusos unas 11n am igo mío fue en cierta ocasión a una casa cn donde ~speraba.~el"
Yeces, o pasan por ciertos disfraces basta que apareceD en forma a una joven a quien pretendía , pero sucedió que aquella Joven salio y
me nos dolorosa. El olvido, que al p arece r es algo pasi,'o y natural, no pudo verla. Allí mismo estuvo hoj eando un libro que llevaba con-
es U11 proceso activo, es el resultado de un conflicto ent l"e las ten- siO"o y cuya lectura era sumamente interesante; a pesar de e~o
dencias, entre los sistemas aceptados por nuestro yo, orientadores lO° dejó olvidado y no se acordó de él hasta que est~ba ya en .1
de nuestra conducta y experiencias que chocan con ellos, que las tram 'la y lejos de la casa, d e modo que le era preeiSo volver a.l
cont radicen, que no pueden ex istir al mismo tiempo que los otr08 día sjO'uiellte a recogerlo. Claram ente se ve que aunque est e ol-
y de ("~ta desarmonía del tono afectiyo entre los dos, resulta una vido e~'a completamente inyoluntario, pues hasta por ~jertas 1:a-
I~ c ha y en defensa In mente expulsa de la conciencia lo que es zones no hubiera querido expon er ese libro a que sufriera algml
iloloroso . Tratándose de un confl icto plenan1ente consciente, en percance, le satisfacía perfectamente como pretexto. para ~olYer a
una mente normal, alcanzando cierta intensidad , no se puede hacer tener otra oportunidad de ver a la persona por qUien t ema tanto
esa el iminnción con facilidad ni con rapidez j así en personas nor- interés. Actuj vemos un sist ema de ideas; a) por una parte: ~! que
males los gorandes dolores de la ,-ida son cruelmente suf ridos j pero se refier e al deseo de volver a la casa para t.e~ er otra ocaSlQll d e
ltOCO a. poco se bace una adaptación y esa adaptación no es más encontrar a la joven, deseo que no quería satlsfacer por razones
q ue la elimina ción de la concienc ia de ese estado doloroso_ sociales y que habla sielo rechazaelo de entre los proyectos de actos
En l(ls casos en (Ine 1mB experie ncia encuentra alguna tenden ... eonscientes; b) por otra parte, el deseo de seguir l.. y~ndo el libro
llia que choque con ella de tal modo Clue produce conflicto. puede intt!l"esante y de DO abandonarlo, lo euol e r a una d eclslon plenamen-
pasa!' de~Rp('rcjbida, annque la LÍltima no sea plenamente cf)nsciente te consciente; pero a pesar de eso, este último proceso menta l fue
y el individuo no se d é Cllenta de que está ahí para impedir que la int.erferido por el otro, de tal manera que una vez vuelto a la. ~ on­
otra llegue hasta la conci encia; podríamos así dec ir. metafórica- ciencia el conjun to b) qucdaría obligado el individuo a modificar
ment('. que el olvido es el resultado de lB fUl!ocitosis de ciertos sis- su conducta para realizar el acto ya dec idido, pero satisfaciendo al
tcm A~ por otro~ má s fuertes. miRIDo tiempo el deseo a) ; es decir, que el olvido vino a ser ~~ for-
. H ay " cees que la experiencia que se presenta rn un momento ma de rcalizar las tendencias que no queríamos ver , suprlmlendo
dado, es aceptada por la conciencia, sc confi esa uno a ~í mismo que una que hablamos aceptado, pero que desechada temporalmente
oestfi d e acuerdo con aq ucllo y. sin embargo. lo olvida. porque en podía dtlr lugar a la resolución del conflicto.
I'calidad ha habido otras intenciones que eran las que I'calmente Relata Freud cl caso d e u n individuo que estaba en "mal en-
'lOS" eran satisfactorias j a éstas DO (Iucríamos " erlas ~; a pesar de tendu" con su señora v ésta. en alguna ocasión, le dió un libro para
,eso se han opuesto a aquella que crcíamos babel' aceptado . Olvidos que lo leyera. Cogió ci marido el ta l libro y lo puso en su esc.r itorio
·d e este; géncl'o los vemos a cada pa o. "Quién no podrá reco rdar la para leerlo a otra hora; pero sucedió que cuando trató de leer , ~o
'buena voluntad con que se promete un libro a un amigó :r el com ... hall ó el libro por ninguna parte y no pudo saber dónde lo habl.a
'V1 eto y r epetido olvido de traerlo' Sin cmbargo, no hay qué creer puesto. P oco tiempo dcspués enfermó la señora y él t uvo necesl·
.que todo se puede deseubrir tan fáeihnente. dad de impartirle cuidados y de pasar d es."elos que aea~aron por
Los casos en que ll ega uno a conocet' la causa de "los olvmos y de traer una reconciliación. En esos mismos días no hIZO mas que Ue-
los -erróres de la vida diariu se encuentran anaHzand-o ias ·circullStan· O"ar a su escritor io y al abrir un ca jón vió encima de todo el fam o~o
íJ'ias'611 que se han presentado, in" éstiga ndo las "Conexiones que tienen íibro. J.luestra Fr;ud con esto cómo el disgnst o que sen tia este
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individuo por las cosas de su esposa bastó para interferir el deseo ciencia. Por otra parte, hemos visto que en la subconciencia quedan
de l:er el libro de modo que produjo el olvido del sitio en que lo almacenados los elementos, los sistemas de ideas, que no pueden
hab,a puesto, y UDa vez que la ca usa desapareció, que el elemento estar en la conciencia porque darían lugar a conflictos; ahora, d e
'lf1terferente d ejó de existir, el oh'ido cesó también y el deseo pudo esto se deduee que hay en la mente un mecanismo por el cual un
ser libremente realizado. Maeder (citado por Jones) relata el ca80 sistema que era consciente pasa a ser subconciente y a éste se le ha
de un interno de un hospital quien tenía una cita par~ un importan- da do el nombre de represión.
t e negocio en la ciudad; pero que 110 podía d ejar el hospital hasta La represión s umerge en la subconciencia conjuntos de
ql1e Sil jefe, que había salido toda la ta rde, regresara. Decidió ideas que de acuerdo con JUDg, llama remos complejos, es d e·
deJar su puesto y al ,"olver más tarde, quedó sorprendido de encon- cir, constelacion es de ideas cuyo t ono afectivo se conserva, pues-
t ra r que hab~a d ejad? la luz encendida en su cuarto, una cosa que to que todavía son activas, :r que ('sa misma afectividad l e~
nt1nC:l le habla sucedido durante sus dos añ os d e servi cio. D e proD4 si rve d e cemento '1ue las une Íntimamente para hacerlas f un -
10 comprendió la razón de su omisión: su j efe siempre pasaba por cionar rn conjunto en un momento dado. P or lo mismo que
J.... ventana de su cuarto al ir a su casa, entonces ,"cría la luz y con- IH afect ividad del complejo no se d(' ~trllye puede dar reacci o-
cluiría que el médico esta ba a hí. Una vez pusn da la causa de la n es en la conducta del sujeto, sólo que la conciencia ha perdido d c
inhibición, el sujeto la apl'eciaba correctamente. yi ta las ideas que p oseen esa afecti vidad. Cuando en lugar de d e·
De la misma manel'S ex plica Frend la ca usa de otros errores cir una palabra se dice otra, parece que no tienen ninguna coneXIón
como los laps~ lingue, los lapsus c.aJ.ami, el conflllld il' a. una p ers~ f'n tre sr; pero las asociaciones d el sujeto hacen que se ll egue a esas
.
na que se esta oyendo hablar con otra que no está presente , o una
persona qu e está ausen te con otra qu e ni siqu iera tenn'a parecido
ideas que muestran tener una rela ción, si no actual, })or 10 menos
C11 épocas pasadas, con otros h echos quc son antagon istas: estún
con ella, etc. Sería largo dar ejemplos d e cada uua d: estas fol'--- en conflicto . I gual cosa ~ucede en los ohidos, en donde el complejo
Itl3S de errOres de la v ida d ia ria; Frcud h a h echo un tibro especial reprimido impide la presencia de otra s jacas porque su afecth'i-
~e este estudio. En t odos los casos encont ¡":1mos una co rriente de dad es activa y entra cn conflicto con la de dichAS ideas, aun cuan-
}fleas que van a det ermi nado fin y una substitución inesperada do la con ciencia no sepa cl contenido del complejo.
o('ntro de esa corriente. de unas ideas por otras que forman parte En cada uno de 19S casos d e errores que sc h all estudiado h a
ete otro tren de ideas interferentcs y qu e no esta ba n en la conciencia l=\ido posihle encontrar el origen del fenómeno por un procedimien-
del individuo. Si entonces el sujeto med ita acerca de csas ideas in .. to sencillo que consiste en pedir al sujeto las memorias o asocia-
tCl'fcrcntes y ya enca dcná ndolas con otl'a8 y ot}"f! 8 que vienen a su cion es qnc vinieran a su mente en relación con el asunto de que
nI Pute en relación con expericncias pasadus, llega un m'lmento en se trnta . Frend dice en su " Introducción General al Psico-análisis,"
~lI C ¡;;¡e d escubre el verdadero núcl eo d e ese tren de ideas interfe.. que si se le pregunta directamente a cada individuo por qué se lla
rp.n tcs y se ve .q~ie no es más que algú n d eseo o alg ún suceso que por equivocado, unos r esponden inmediatamente por tal cosa o por
C~hll: en OpOS ICIOD con las tendencias admitidas por la conciencia t al motiyo ; otros tratarán de buscar en su mente y diráp varias
ha sldo rlesechado, a n ojado, rechazado por el yo; pero que en UD cosas sin saber cuál es la causa, y otros dirán simplemente que no
lll~ment o dado ha podido manilestarse a pesa r de la voluntad del saben por qué" En el primel" caso ha sido algo muy próximo a la
' u,cto. conciencia 10 que interfirió las ideas, podría decirse que no estaba
Las conclusiones que pod emos sa ca r de los hechos de observa. l"ea lmente subconciente, sino que esas ideas se encontraban a un
ció~ ~nu mc ,"ados son Y8r ia s. En primer lUg'ur, hemos conocido una lado de la conciencia; en el segundo caso es preciso a:""lJdar al
actl vldarl mental que está fu era de la conciencia: es la subeon. sujeto instándole a que recuerde más, a que busque más p"orun-
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damente y a menudo en forma desviada; por ejemplo: él recuer-
da ciertos hechos ; pero cree que no están en conexión con el asun-
to ; se le figura que no tienen importancia , si se hace que los diga
y luego se hace fijar su atención sobr e ellos para que nos diga si
ahí está la causa del error, es posible que esto baste y confiese que
efectivamente ha habido tal o cual experiencia que le era penosa.
Como ejemplo puedo citar el siguiente de Freud: un amigo lo invita
n
a tomar un vino muy r ecom endado en Italia , y al llegar al r estau-
LA DlSOClACION DE LA MENTE
rant se le olvida el nombre del vino. Le interroga qué le r ecuerda
ese vino y al pronto le vienen algunos hechos sin importancia; pero d n los fe-
después d e esos hechos llega a acordarse de un amigo con quien . d ' t intas actividades que pro uce
H emos estudiado las IS t armónicamente cons-
'había t enido un disgusto hacía algún tiempo, se acuerda d el nom- ~ . siderand o la men e
nómenos psicologlCOs, con " a perm a.n ece la misma, re-
bre de] amigo H . ... y en este momento le viene el r ecuerdo del . ' ando la conclencl b
tittúd a, es deCIr , cn t concientes pero siempre so re-
n omhre del vino H . . .. . mu y semejante al nombre del amigo. . de procesos ex ra- , .
En el caso en que el individuo no puede alcanzar nada de lo g istrando una . "
ser Ie .
ramos ahora a \ el com
. . ; o puede d esmtegrarse,
. ' f
un f ondo ldcntlCO, Y '\ . . .d a el dando así naclmlen to a e-
que se r efiere 8 su error, podemos consider a l' quc las ideas interfe-
perdiendo su con ti nuidad. o su un1 t e~tudiados entre otros el d el
r entes están profundamente en la subconciencia; de man era que ' do d lversamen e . , la
nómen os que b nn S I . . de aquellos en que
yernos grados distin tos en los elementos que f orman el material 1 1o pelo 'sonahdad, que es
desdoblamiento (e . l'~ entre sus el elU ento~
extr8-conriente. Unos no están presentes en la conciencia en un ] ' 1 de t ener uno l o a 11
men t e se disocia (cJa ul o d d f uncionan algu nos de e os
momento dado j pero pueden venir fácilm ente, es decir, están como u momento a o, . t
de tal modo, que en u " CIne ni en un est ado DI en o rO
quien dice, a la entrada de la conciencia, constituyen lo (Inc han . n los dcmas sm . ' ; . in-
\.' en otro f unCI0TIH ' . ' . A est e propoSlto son
llamado los psico-analistas, la prc· conciencia j ot ros están entera- .J leto de lo an tCl101 . . ' "
lHlya el recuerdo comp 1 " r\ " ' omatismo PSicológiCO,
mente fuera, no llegan a estar en la conciencia j son los que r eal- . d" d J anet en e _ . . 1
tere. antes l os estu lOS e . . "0'" est ados en los cua es
mente constituyen la sllbconciencia . Los elementos de la p re-con- -1 t presental '\ an .~ ,.
donde vemos a sus SUJC os d' tes a cada uno de ellos ')
ciencia entran en juego a ca da momento, añad iéndose a las percep- staciones corre~p on len . e
ciones reales y hacen el t r abajo de la ima gin ación, mientras que 10 a.parecen manife
'll1e nO apar ecen sino en ellos. f . a de ~L Azam . méd ico de
snbconciente se manifiesta sólo de un mod o desd ado, obrand o por l ' d 1 <aso de h en el m "
E s muy S3)1 o e . ~. 1 Socieda d de Cirugía Y en
la afectividad que hace activos a los complejos, sin que lns id eas
Burdeos, que prC!sent? .su hIS~~1'1;8~ : n la que dió el nombre de
que éstos contienen pasen a la con ciencia. Est a es, pues, el r esultado
In Academia de 1>Icdle mu dese ~ ' f lll edad en la pubertad Y
de un conjunto d e procesos psicológ icos presentad os solamente en · t Coroenzo su en er 1
Félida a su paclen e. . . t ' do De repente, so )!'e-
parte, es decir, que la conciencia, según el concep to de Frend, · lancóhco t1'lste, re r al . .
su car ácte r se hiZO me .' . 1 1. cual perdía el conCCI-
no sería más que el órgano dc percepci ón interno que r egistra el · ] stado smeopa , en e
yenla una espeCIe (e e . da sin nineruDa de sus p::.' ###BOT_TEXT###quot;-
r esultado d e la elaboración ext ra-conciente y que solamente influ- t ba aleerre Y aDlma , . e t
miento Y se (1esper a e ' t ' s d olor es t emblor es, e e..
ye en la actividad men tal modificando par cialmente dichos pro- ' .es da de R _ .a, '. . 1
turbaciones anterlol , n a d t do 10 que había ,IIVldo en e
cesos psicológicos.
P ero se acor d ab a per
fectamente e o, "a otra vez en e1 e~ t 11(10
hor as d espues cal
perlodo anterior ; pocas .
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sincopal y al voh"er en sÍ, recordaba todas sus miserias, olvidando l1ath-amente en otros casos; pero aquí el volumen total de esa co-
por completo cuanto hahía sucedido en el estado precedente, Poco rriente es decir de la conciencia, parece detenido_
a poco, el estado segundo se fue h aciendo más largo, al grado de pa- V:amos aho'ra otros easos, M, Rayrnond y:tl!. Janet publica ron el
sar temporadas enteras en él y llegó a hacerse embarazada por un caso de un indíviduo debilitado por fiebres intermitentes y exceso de
:indil"iduo con quien debía casarse; al pasar al estado J, se ex- t rabajo, que tUYO grandes dh;gustos de familia j su padre, injustamen-
trañó del crecimiento de su vientre, y no encontrando ninguna ex- t t", le acusaba de asuntos deshollrosos; pero como la acusación no er~
plicación, fue a consultar a su médico, Al poco tiempo volvió al forma l nadie en su casa la tomó en serio j sin embargo, se preocllpo
estado n y entonces fue a decir al médico que era una tonta con delUasi~do Y un día, el 3 de febrero de 18, _ encontrándose solo eu
haberlo con.ultado, pues sabía p erfectamente que llevaba una pre- Nancy, pues su mujer babía salido por a l ~tm os días; después d e
ií('z. Estos estados fueron altCl'nando toda su vida y ya en la vejez, nu trahajo muy fa tigoso, fue al café, tomó dos vasos de cerveza
el estado 11 quedó casi a pcnnanenci;¡, pues sólo a ratos volvía a y quedó invitado por un a migo para ir a comer a su casa, ~ con las
su tristeza y a su mal carácter, ~~ entonces la vida se le ha cía im- mejores intenciones se dil'i~ió más tarde a la casa d el amIgo, pet~O
posible, pues perd ía el recuerdo de todo lo que comprendía el estado al pasar por un puente, sintió como si le dieran un g-olpc en el OCCI-
TI ,!-T UD podía saber ni explicarse cuanto estaba a su ah'cdcdol', pucio y no supo lo que era de él hasta que d espertó en medio d el
E, interesante también la historia de Mary Rlrmolds
, , escrita ca mpo, tendido sobre la ni eve; se levantó y caminó hast~i la vía
por W eir Mitchell, y conocida en F,'ancia por la Dame de Mae ff rrea que pasaba por ahí y siguiéndola ll egó a una estacIOll que
"

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is11. Se trata de una joyen que a los dieciocho años suf"¡ó i~ual­ p,'a la del Mediodía eu Brusel as, Vió en uu calen dario y leyó: 12
mente de un síncope y que cuando yo}yió en sí estaba ciega 'J~ sor- ele fehrero; nada podía explicarle el sitio en que .. hallaba ni eómo
da; el sentido del ordo yoh"¡ó de un golpe, recuperando poco a poco había transcurrido ese ti empo_ rrclcgrafió pidiendo recursos y fue
la vista; a l poco tiempo "ino otro síncope, del cual despertó sin t,'" nsladado a París e internado en 13 Salpetriere, donde fue estu-
aCOl'dnrse de nada de su "ida anterior, sólo podía pronunciar unas (lin do,
('uantas pal ab ras como un niiío. Se le educó, aprendjó a leer y a u na cnrtn que con!\en-aba en el bolsillo fue la base para eneOll-
rszribir nuevamí'ntc. adqui riendo una escritura defectuosa y tor- t1'a1' sus rec uerdos pel-didos _ Era nna carta de recomendación para
pe. Su carácter había cambiado: era alegre, jUg'ueton3, no se asu~ lIna institución de beneficcncia (Ine un9 persona C81'1tati,-a le había
tnba de Dada, habiendo perdido pOI' completo su antIgua t imidez. dado en Brusel as_ P oco n poco se le pudo ir llevando en su recuerdos,
Algún tiempo más tarde, sobrevino otro síncope y despertó en el hast.a saber que cuando iba por el puent e en Kancy, sus preocupa-
estado 1, olvidando todo lo que 1]a bía sucedído en el estado n, y ciones le aumentaron; pensando en su culpabilidad huyó de Nanc~
f!.sí fueron alternándose los estados 1 y II toda su nda j pero sin \- no encontrando trabajo en Bruselas y agotados sus I'ecurs o~, qUl-
ten Cl' ningú n r ecuerdo elel estflc10 1 en el II, ni de éste en el l. ~o ellf'1'ancharse c')mo soldado para ir a las islas Neerlandesas, pero
F...stos hechos nos muestran que la conciencia puede alterarse en no r;c admitido. y ex tenuado por tanta fatiga , tl'atando de ir a
nna forma que po(lría compararse de esta manel'a_ Si suponemos la otra parte se había acostado en la nieve en medio del campo, cuan-
yida mental como una película cinematográfica que se desarroll a ante do despertó . Al llegar este en fermo a la Salpetriere conservaba per-
nuestra vista, las perturbaciones descritas corresponderían a la su- fectam ente todos sus l'ecuerdos hasta el momento en que pasaba por
presión brusca d e esa película y a la proyección de 011'3 díferente_ el puente en Nancy _Desde ese instsute no sabía ya más, es decir, ha-
O de otro modo, la corriente de ]a conciellcia ~e ha detenido y en bía una amnesia, una laguna en su ,-ida mental, que correspondJa a
~u hlgar ha venido otra distin ta qne la continúa , estando en unos Hn pf' l"íodo durante el cun l ejecutó actos más o menos compli ca do~
>ca~os sin relación nin gu na las d os corrientes, o mezclándose alter· Cl) n claro conoc! m.iento del fin ~- guiado siempre por la necesidad
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de l!bral'se de un sufrimiento: por huir de la culpabil idad que se le tas escenas lúgubres con tallta p erfccciÓn. La jo,"cn, en efecto, tenía
habla Imputado ; conservaba, pues, nociones adquhidas en Su vida la singular costumbre de represcntar todo cntero, en todos sus deta-
anteri.or; supo bien qué debía hacer para marchar a Bruselas y su ll .., el episodio que había tenido lugar en el momento. de .la muerte de
capacIdad de predsión le hacía buscar trabajo, etc. Todos estos ac- su madre; unas veces contándolo, otras con alucmaclOues que se
tos reclaman una cantidad de recuerdos de ex periencias pasadas deducían por los gestos que correspondían a lo que ella presen-
para poder rea lizarse. Esto no sucedía en los casos señalados antes. c iaba Y en ocasiones ejecutando ella misma t od os los actos, Cuando
en que el individuo despertó a su nuevo estado completamente ig. en su drama la .escena de la mucrte había t erminado. cont inuaba
norDnte de 10 que había adquirid o en su vida anterior. En el ejem- la misma serie de ideas preparando su suicidio. Lo discutía en alta
p lo presente "emos también que con ciertas asociaciones de idea.;;. YOZ, tenía el aspecto de conversar con su madre y de rec ibir sus con-
fue~ posible. hacer )'CCO b1'81' a ]a conciencia todo ese material que pa- sejos, imaginándose después que se dejaba machacar por una lo-
rcela perdIdo ; peJ'o que sólo se había disgregado de ella. La CR- comotora. E ste detalle estaba en relación, por otTa parto, con ot ro
lidad de dü!ho. material parece hetero génea; pero si se ana liza, se suceso real de su vida. el'eía esta r sobre la vía y se tendia a lo lar-
ve que todo g lJ'a alrededor de UD sentimiento de culpabilidad que 0'0 en el piso de la sala, ima ginándose sobre los I'ieles, Esperaba
pr~vocaba un conflicto en el á nim o del pac iente y que todo lo re- ~nn impacicncia y con espanto. 1.'enÍa. " poses" y expresiones admi-
]~tlVO ti ese sentimiento se disoció en su mentc p ara desarro]]arse rables qu e gua rdaba "arios minutos. El tren n egaba ante sus ojos
aJsI~dame~ t~ , En casos más senc illos se pl'esenta un solo hecho fijo di latados por el terror ; daba un gran grit o y quedaba inmóvil,
y ~Jcn definido como desmembT'<lClo de ]a mente ~. funcionando solo. como muerta. Poco después se levantaba y comenz8-b a la comedia
rruentras cl tota l de la conciencia p, reee perd ido. Tomo de Janet en una de sus fases precedentes. Lue~n, como si se agotara. una.1;J
estos ejempl os : \,('ces bnl~eamente y otras gradl131mentp. el sueño se borraba Y ~e­
"F na 'Joven, 11 amada I rene, ue 20 a úos de edad, que se enfer- cupcl'aba su estado de concicncia nOl'ln al sin preocuparse en 10,abso-
me> a consecucncia de la desesperación causada p Ol' la muerte de su luto de lo que acababa d c pasar. Cuando sc le preguntaba por su
~adrc . H:Ly que decir que la muerte de esta mujer fue r ea lmente madre, cont estaba con indiferencia, n o sabía lo que habia stlce-
~mpJ'esionante y mu~r dra mática. La pobre mujel' en el último (lid o con ella y sólo pudo recobrar sus recuerdos después de iina
grado de la ti~is, había quedado soJa con su hija c,n ' cuarto misera- educac ión especial. " (Janet).
b l ~ de ob,'eT'a. La muerte ,"ino poco a poco, con so focaciones, vó- Ott'O caso muv curioso es el de UDa cnferma que se quejaba ' d e
mJtos ele" sangl'e y todo su cortejo angoustioso dc síntomas, La jo- yprtigos d e una f¿l'ma muy rara. Era una sensación de caída cómo
ven lucho desespel"adr mente contra lo impo~ibJe; quedó sesenta no- si la empuja ran hacia adelante, Penetrando en sus enso.ñaci~nes,
ch~~ cerca de su madJ'c, sin acoshlT'sc, traba jando eu la máquina dice Janet , se lleO'ó
o a saber que tal sensación era lo único consc)~nte
.
de cos~r pa,'a ~anal' alg-unos céntimos en los instantes en que la de todo t111 estado en el 'cual se desarrollaba una escena qué h'abía
mOl'ubmc1a l ~ d ejaba libre. Tra tó de haeer )'evivil' el cadáver, d(> ocurrido con anterioridad. En cierta ocasión tuvo un disgusto éon
nace)'lo I'cspn'¡)1' y en estos esfuerzos hizo caer e] cucrpo fuera d e sus padres y después de UD altercado violento, le vino tina ~i'isis
la cama, y tUYO unll pena infinjta e n

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olverlo a subil'. Fue toda una ele 'ilel'vios, Pensó t erminar con todo de manera novelesca arroján-
escena mHcabra qu e apenas se podrá imagina)'. dose al Sena y en el momento de echarse al agua, se iba a tir·a f por
Algún tiempo d (' spu~s de l entierro, comenzaron en Irene acciden- lIna '" ent ana; pero la detuderon, La escena se repetía y al echarse
t~s muy curiosos y vcnladeramente impresionantes. Era un sonambn- al río en su ima ginación, se arrojaba realmente para adelante, qué
hsmo que s(> prolongaba por hora s enteras, present ando un admirabl p era lo que ella sentía e interpretaba como vértigo. . .
especHicll]O dramático, pOl'que uinguna actriz podJ'ía representar es-
-30- -81-

Los ejemplos anteriores nos hacen ver que en un momento pero sentía ]a necesidad de ha cerlo y cuando se le interrogó cuál
dado se manifiestan y desarrollan sistemas sin que el resto de la era el motivo de tales actos, después de esforzarse mucho, llegó a
conciencia intervenga. La mente ha sufrido una disociación como contar que al casarse había sufrido hondamente por encontrar que
si un sistema de id e~ s estuviera desmembrado y en un momento su marido era impotente y que temerosa de que la servidumbre se
dado, entrara en juego automáticam ente, y parece que estos siste- burlara de ella, había echado tinta roja en la ba cinica ; todo esta-
mas tienen una gran tendencia a desarrollarse cuando no son de- ba Íntimamente relacionado con aquel acto que era también la
tenidos u obstruídos por algún otro poder. (2) Se podría decir que manifestación indirecta de un complejo que había sido desechado
hay Ilna supresión momentánea de la conciencia para dejar en liber- de la conciencia. En otro caso un joven, después de babel' luchado
tad un complejo de ideas que había sido expulsado o r eprimido y mucho consigo mismo decidió ir a un prostíbulo y al regresar sen-
que surg e en ese momento p':ll'il realiza r toda su actiddarl hasta tía muy grandes rcmordim ¡entos j pasó entonces por una impren-
que, vn elta la conci encia a S11 estado nOl'mal, dichas idcDS pasan a ta y se grabó en su mente el ruido monótono y especial de las má-
su estado subconci cnt e sin ser pe rcibidas por el resto de la con- quin as impresoras, pero poco a poco aquel ruido fue tomando una
ciencia. significación para este joven hasta que llegó a OIT palabras of ensi-
Hay otros casos en los cuales una acción se ll cY8 a cabo siendo vas que le decían: I I Eres un tal, eres un tal. .. . " repetidas veces
percibida por la conciencia, pero asiste como simple espectador a y con la misma monotonía, persiguiéndolo por todas partes. Esas
tal acto: se verifica a su pesar, se impone de alguna manera y tiene f rases no eran sino una acusación, es decir, UDa censura por S11
generalmente el earácl.er de ser dolorosa. Tales son las obsesiones conducta, una manifestación de sus remordimientos, con los cual e~ •
que se presentan algunas veces en los individuos. Una pacientp estaba luchando y que se habían disgregado de su mente: habían
sentía la necesidad de ver el número de los coches que pasaban a 811 sido proyectados a] exterior. De esta manera se forman ciertas de-
lado y aun a pesar de qu e se resistía a hacerlo no lograba detener- lusiones, principalmente de persecución que llevan a la paranoia y
se y forzosam ente tenia que cumplir ese acto. No sabía realmente en las que se ve la proyección al ·exterior de los complejos del in-
lo que significaba, pero investiga.ndo en su ,,--:ida pasada, llegó a dividuo, el cual los considera como eosa extraña y censurable.
encontrarse que tal "mania" databa de un viaje que hizo en el Estos compl ejos así disgregados de ]a mente del paranoico son
eunl He encontró a un caballero con quien trabó amistad y de quien impermeables para la lógica. El sujeto es capaz de razonar corree·
tuvo esperanzas de que negara a ser su novio. Esta señorita estaba tamente, eonser"a su facultad lógica, pero en todo lo que se re-
ya en edad difícil de encontrar partidos y se sentía vivamente inte- fiere a esos complejos, sus razonamientos se tuercen, raciona}jzn
,·esada por saber a dónde iría a parar aquel caballero. En la esta- y todo lo que pudiera destruir Sil delusión se tamiza de tal modo,
ción t.omó él un coche y ella tuvo ]a precaución de ver qué número que sirve precisamente para aumentarla.
llevaba ese coche. Después no supo más del individuo y había ol- En resumen, hemos conocido estados me"tales particulares
vidado todo ese episodio, pero se había desarrolhido esa enfermedad en los cuales bay, ·al lado del funcionami ento de la conciencia nor-
en que se ve que la obsesión de ver los números de los coches es la mal, otros pTocesos .cuyo origen no está en la conciencia sino en ]a
manifestación indirecta de una experiencia que ya no estaba en ]0 subconciencia; pero que rompen su unidad, es decir, que disocian
conciencia (Mesa Gutiérrez). Freud cuenta el caso de una enferma la mente (splitt of conciousness) , en diversos sentidos. Unas veces
que inval'Íablemente se veía obligada a hacer toda una serie de desarrollando la vida de un sistema, mientras todo lo demás desapa-
actos que consistían en sentarse en su escritorio a determinarla rece; otras desarrollalldo el sistema o complejo de una manera par·
bora, llamar a su sirviente, decirle"que se retirara y verter la tin";'I cial e indir~cta dentro de la misma conciencia; pero sin que ésta
roja sobre su meso. Ella se daba cuenta exacta de cuanto bacía; Se dé cuenta de su origen. Otras ocasioncs, en fin, el complejo se
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de ella hasta recordar toda su aventura; ni es otra cosa, tal vez, la
manifjesta paralelamente a la conciencia, pero aislado de ella, educación especial que bizo M, Janet en el caso de Irene, , ,
siendo percibido como extraño, proyectado al exterio r. Adquirimos también otra noción importante Y es que la actIVI-
No es sino aparentemente como estos elementos se encuentran dad subeonciente influye constantemente para. producir fenómenos
disgregados de la mente, ' pues en todos los casos descritos se ha en la conciencia en estado normal y en alglIDos casos. los. procesos
'podido llegar a hacer recuperar al enfermo el recuerdo de su expe- subconcientes llegan a interrumpir el curso de la conClenc.1a; se ba-
rieucia manifestada en esa forma anormal. En el caso de la fuga en independientes o se manifiestan indirectamente mediante una
histérica del indi'¡-iduo de Nancy, tma carta le hizo recobrar sus re· ~isociación de la mente, En los casos de sonambulismos, de doble
cuerdos; en el de Irene, con una educación espec ial , logró M. Jaoet personalidad, etc., aparecen completos, tal como s~n; pero en otr.os
,'eintegrar la memoria de los acontecimientos de la muerte de 8U se muestran solamcnte en parte como en las obseslones Y se ~u~e­
madre en su conciencia norma l ; en el caso de la obsesión por ver el ra decir que estando smnergido el complejo en la SU~CO~Cl~nCla,
número de los coches, se llegó también a su origen por el encape- busca una manera de mostrarse encontrando sólo una. VIa mdrrecta
namiento de las ideas de la pa ciente con experiencias anteriores, ue <leja pasar solamente una parte deformada o disfrazada que
hasta que encontró el suceso citado. Igual cosa aconteció a la en- ~o permite ser reconocida y oculta su origen. Pe~o ~ebemos abora
ferma de Freud, En todos se encuentra el complejo subconciente r rnos por qué mecanismo estos elementos disoClados llegan a
exp!Ca uf 'd h eer
reunido a la conciencia por asociaciones de id eas que se refieren a tomar esa ex-presión y qué modificaciones han s rl o par~ a .
experiencias más o menos aparentemente conectadas con él, que se irreconocibles Y por otra parte, cuál ha sido el mecanl.smo.. de
en gran parte se ban perdido, y sólo con esfuerzo o con medios ' "
su eli m1naClOn d e la conciencia
. . Para esto hay que. estudIar' nna
indirectos pueden conocerse, pero que conducen a ese complejo. actividad psicológica normal , pero que pone de r eheve l?s feno-
En los casos de paranoia, el complejo está de tal mantra separado meDOS subconcientes Y ne la cual vamos a tratar en segwda. Esa
del resto de la mente ,Y el mismo individuo le opone tan grande activ idad constituye los sueños,
resistencia, que- sólo conociendo l a vida del enfermo se puede s'aber
cuál e. ese complejo, pues la barrera que le enquista le impide
reintegrarse.
Cuando 1:. Bernheim hipnotizaba a sus enfermos, les preg'nn-
taba al despertar qué era lo que habían beebo y ellos no podían
decir nada, no sabían nada; todo cuanto habían hecho había sid/j
subconeiente y su memoria no reproducía nada. Entonces les man·
daba reconcentrarse en sí mismos y procurar acordarse de lo que
'habían hecho, y el recuerdo de todos los experimentos efectuados
volvfa a su conciencia . 'Presencjando estos hechos, el Prof. Sigis'mnd
Frend concibió la idea de que los fenómenos subconcientes en ge-
neral, podrían descubrirse de la misma manera, es decir, haciendo
que el sujeto, concentr'ándose en sí mismo, siguiera las cadenas de
asociadones de que hablaba anteriormente y se condujera así a los
.fenómenos sribconcientes disgrega dos de la conciencia. En realidad
no es otro el procedimiento seguido por el eufórmo de Nancy .1
.-encontrar su carta y metlitar muy profundamente sobre el or'i gen
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lógico d e dormir, y que son total o parcia~ente recordados al d~s­
pertar. En nuestro idioma, la palabra sueno se emplea en el mlS-
roO sentido que ensueño. Algunas veces se trata de diferenCIar la
primera para el estado fisiológico exclusivamente y la segunda pa~8
los fenómenos psíquicos; pero es de observar que en el l enguaJe
común se encuentra siempre la palabra sueño significando lo úl·
timo, sobre todo, cuando se dice en plural. En otros idiomas hay
m dos palabras distintas: someil y reve, sleep y dream, schlaf y
traum. Limitaré la connotación de sueño al f enómeno psíquico
LOS SUE&OS
equivaliendo a reve, dream, tr3um.
El sueño aparece como una serie de alucinaciones, principal..
La Historia nos enseña que desde la más remota antigüedad mente visuales; pero que pueden acompañarse de auditivas, mo-
el sueño ha sido un objeto de la atención de la Humanidad y ve- trices o de otro género. Se muestran como en un escenario en el
mos a través de los tiempos a los individuos aterrorizarse ante BUB cual unas veces el que sueña ent ra también en la escena y otras
ensueños, obedecer ciegamente los mandatos que creen ver en ellos; s610 presencia como espectador. Se caracterizan los sueños por ser
perder después poco a poco su valor, no quedándoles sino un re- absurdos, incoherentes Y porque en ellos se encuentran mezclados
siduo de superstición y por último, en Duestra época, despojarlos asuntos muy diversos, figuras muy dislmbolas reunidas de una ma-
de todo valor y considerarlos como un proceso psicológico no ex- nera que parece totalmente extraña. Otras figuras son irreales,
plicable e inútil. Tal e~ la opinión cient.ífica vulgar que corre ac- fantást icas, productos de imal!inación, que no han existido nunca
tualmente j pero DO es as,í como han pensado todos los autores que y que no pueden existir. Se realizan en el sueño actos de audacia in-
se han ocupado dc este asunto y los r esultados a los que llegó la verosímiles y otros que son del todo irrealizables. Todo lo que apa-
escuela psico-analítica muestran que lejos de ]a opinión vu lgar, 108 rece ('n el sueño se nos representa como vago y confuso, desprovistO'
sueños tienen también un objeto. Por otra parte, la utilidad que ele razón y de significado. Sin embargo, se ha observado siempre
le dan los analistas es muy grande, porque los consideran indispen- que hay sueños que dan pTovecbo Y que muchos individuos han
sables para el tratamiento de las neurosis, pues dicen que el sueño encontrado en sueños la solución de problemas que muy arduamen-
es la vía regia para llegar a la sub con ciencia. te buscaban en vano durante la vigilia.
El sueño, como decía, ha sido considerado por algunos autores Generalmente se encuentra entre los elementos que constituyen
como una actividad psicológica desordenada y absurda, debida a el sueño, algún asunto rela cionado con alguna experiencia re-
la disminución de la actividad normal. Otros han creído ver en el riente con frecuencia del mismo día en que ocurre o de los días
sueño una descarga de la mente de todos los fenómenos psicológicos ;mteri~res y desde luego se le atribuye 8 dicha experiencia el p::l-
qne representarían un sobrante. pel de cansante del sueño. La presencia de tal hecho es cierta en
Prescindiendo de discutir éstas y otras teorías acerca del sue- todos o la ma voría de los casos, aunque sU causalidad no pued.a ser
ño y que se encuentran perfectamente criticadas PQr Freud (4), ,erdadera sin'o en al!!'unos. Observando los sueños de los niños, se
voy a tratar de explicar en qué consiste el mecanismo que el psico- ha encontl'ado (Iue e~ ellos l o~ f enómenos son más sencillos, están
análisis ha descubi erto en él. Antes debo advertir, para evitar con- . implificados y pueden servir como de puerta d e entrada para dcs-
fu siones, que la pa labra sueño la emplearé siempre en el significado rifrar los sueños de los adultos. Un Diño de cerca de dos años, 118-
dc los fenómenos dc conciencia que ocurren durante el estado fjsio- mad n Herman, recibió como regal o de cumpleaños una canasta
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llena de cerezas. Quería comérselas, pero los padres se lo impidieron lito es€:: -Préstame tus alas un momentito, ahorita te las dev.~elvo,
y lo hicieron que convidara a sus hermanos j al día siguiente des- -Bueno me contestó, y se las empezó a safárselas y me las dJO. En
pertó contando: Rerman se comió todas las cerezas .. Otr8 niña más ton ces y~ me las puse y empecé a volar y luego me vino la idea de
grand e. contrariada porque se lc había impedido continuar un pa- ir a yer lo que bacía Dios Pudre, y empecé a volar al r:dedor de
seo en barca en un lago, se había retirado llorando y muy disgus- la Santísima Trinidad haciendo vvvvvvvvvv Y un rmdazo que
t.a da; la acostaron a dormir y al despertar contó que toda la noche metí, y en esa vuelta más aumentaba la f uerza, hasta que en ~a
había estado nayegando en el lago (5). De estos ejemplos se en- de esas coleadas me salí de la muralla del cielo y por ,más. que b?-
cuentran muchos en los niños, y aun en adultos se producen a veces cía yo para engarrotarme, me fue imposible, pues empece baJa y baJa
sueños que tienen esa gran simplicidad y en los que se ye clara- hasta que lle!(ué a la tierra y ahí fue donde me cortaron las alas
mente que un estímulo de ]a vigil ia ha senTido para realizar un y el angelito se qued6 esper ando sus alas." _ .
.conjUhto de fenómenos que constituyen el sueño. Es común que 'los De estas observaciones se ha concluído que el sueno satIsface
individuos largamente sujetos a privaciones sueñen con platillos ' un deseo que qued6 pendiente durante la vigilia, viene a completar
exquisitos, con los cuales creen satisfacer su hambre terrible j pri- lo que nos hacía falta cuando estábamos despiertos y r ealiza ~o .q.ne
sionct'os que sueñan que recobran su libertad, etc. j pero como de- realizan también las ensoñaciones que tenemos durante la V1gIlia j
cía antes, se ha observado que los Diños son los que presentan con cuando nos encontramos algo distraíd os; cuando sin caer en el s~e­
más frecuencia esta clase de sueños, tanto más simples cuanto menor 'ño dejamos correr nuestra imaginaci6n Y se ~esarrollan ante ~u ~s­
es la edad del sujeto. Esta r elación depende prillcipallDentc de la tra conciencia todos los sucesos que desean amos que ocurrIeran
menor cantidad de experiencias reprimidas en los niños y de su para satisfaeel' nuestros deseos. Nos sentimos ricos, poderosos;. o
actividad psicológica más simple. Un curioso sueño f111 P. mn estra bien, a~asajados y llenos de honores o recibiendlo f~vores de d]s-
también que los sueños de los niños no tienen disfraz, es el siguiente tintas clases; ya realizando proezas con las eua es mteresam~s ,3
r elatado por un niño de 9 años: "Una vez fuimos a Chapultepec talo eual persona. Pues bien, estos sueños de día o sueño~ de la Vl-
papá~ mamá, mis hermanos y yo, y subimos a un aeroplano que era giBa son muy semejantes a los que soñamos cua~d o donru~~s y en-
.de la guerra de Francia contra Alemania, y al ir a FI'ancia, que nos contramos desde lucO'o de común en ellos que SIrven tamblen para
apuntan con un cañón de aeroplanos j cuando lo v iÓ""ooEl aviador, realizar nuestros lle;eos. Ahora bien, en los sueños de los niños,
arrancó a correr para arriba y empezamos a subir y a subir, cuando como en los ejemplos cita dos, se muestra claramente la realizaci6n
de r epente, pasó la luna, luego el Rol, luego las constelaciones y de un deseo. En los nUlos, el deseo no satisf echo exige un cum-
más constelaciones, hasta que por fi n llegué al cielo. El cielo era plim,iento inmediato. no pueden pasars~ sin su capricho y las con-
por fuera con muchas nubes y una barda de piedra j pero muy bo- . tr31'icdades no existen todavía para ellos; si una cosa que anhelan
nita j la puerta era una reja de oro muy brillante. Bueno, pues como no la han obtenido, se imaginan tenerla, Y por diferentes medios
ví la puerta algo entreabierta y no estaba San Pedro, me metí logren sentir como si en realidad hubiesen alcanzado su objeto. El
y vi a un angelito a qujen le pregunté que por qué no estaba San sn~ño viene a ser uno de esos medios y sin ningún disfraz enCOll-
Pedro en la p uerta, y me contestó: ¡ qué no ves que es día de su tramoR In r ealización del deseo. Esta clase de sueños la considera
Manto y le están dando S il cuelga! Y en efecto, Dios P adre le estaba Freud como muy rora y constituiría los sueños puros. Conforme se
dundo quiélJ sabe qué cosa y eché una mirada por el cielo y ví 8 va avanzando en edad los sueños pierden su simplicidad Y se ha-
lns santos que estaban sentados en unas nub ~s con las manos me- cen más complicados, sin que se uescubra en ellos el objeto verda-
tidas debajo de las piemos y viendo lo que Dios Padre le estaba dero que se propon en realiza r. F rend asienta que ~sf como en. los . de
,dando a San Pedro. Entonces yo me entusiasmé y le dije al ange- los niños, en los sueños de los adultos bay tamblén la realizaCl6n
-38- -39-

de un deseo. La generalización de este concepto se basa en que si que en esa circunstancia especial C obraba como A y como B. En
a 'primera vista no hay tal expresión del deseo en el sueño, puede otros casos la condensación se observa en las palabras y se crean
~llcontrarse mediante el análisis, es decir, mediante la investiga- de esta manera neologismos en cuya formaci6n entran elementos
ción por asociaciones libres de los sucesos que están en conexión de otras palabras que se funden para dar una expresión única que
cpn los elementos del sueño y después de tal investigación se hp viene a ser la resultante de lo que se hubiera querido expresar con
Qneontrado que en todos los casos analizados había un propósitp las otras. Hay veces que estas palabras que entran como ele-
encerrado en el sueño y que la finalidad era satisfacer un deseo mentos en la formación de los neologismos no tienen el signifi-
IUás o menos desechado de la conciencia. 1 oado literal que poseen en el lenguaje, sino que representan sim-
Se ha designado con el nombre de contenido manifiesto del sue- bólicamente otros conceptos dados de una manera especial por la
ño el conjunto de percepciones, ideas y afectos que se presentan mmte del que sueña, debido a la conexión que existe entre ellas. y
a la conciencia como el recuerdo simple del sueño, sin ningún otro las experiencias propias del sujeto, que se revelan por la aSOCIa-
agregado; se pudiera decir que es el sueño en bruto. Está compuesto ción particular que en él despiertan dichas palabras y de este modo
por una serie de elementos en los que se revela siempre algo en queda más disfrazado el pensamiento latente del sueño.
relaci6n con experiencias pasadas. Cada una de las figuras que se Otro proceso importante en la elaboración de los sueños es la
present.an tiene su origen en algo que ha penetrado a la concien- desviación del afecto, es decir, la aparición en el contenido mani-
cia con anterioridad yen algunos casos el recuerdo consciente de la fiesto del sueño, como fuertemente afectiva una situaci6n que Dor·
percepción está totalmente borrado, como en el sueño de Delbreuf malmente nos sería indiferente o al contrario, sentimos completa
que relaté en las primeras páginas, referente al nombre botánico indiferencia, o bien regocijo ante una experiencia que' por sí so~a.
de una planta. Así, en cada elemento se llega hasta un hecho de. la o por nuestra manera de reaccionar en la vigilia, debiera prodUCIr-
fida pasada y en su conjunto vienen a dar una síntesis que descu- nos alguna emoción o poner en juego intensamente nuestra afecti-
bre un significado, e. decir, lo que Freud llama el pensamiento vidad en otra forma. Por ejemplo, una señorita sueña con la muerte
latente del sueño. Cada uno de los hechos que están en conexión de su sobrino a quien quiere mucho y siente gusto al encontrarse en
con los elementos del sueño viene a formar parte de la expresión esa situación ante la cámara mortuOria en que ve al niño tendido
.del pensamiento latente j pero para comprender éste es necesario v con las velas encendidas. La asociación particular que esta per-
saber de qué manera son puestos en relación estos hechos que en ~ona tiene respecto de este becho, muestra que en otra ocasión se-
apariencia son aislados y que pueden ser tomados a épocas muy dis- mejante fl la que sueña , cuando otro sobrinito, a quien quería
tintas de la vida. Para esto se ha buscado"" manera como se enla- profundamente, murió, estaba inconsolable y mientras velaban el
zan los elementos del sueño y se ha descubierto cierto número de cuerpo, un amigo de la casa se mostró sumamente afectuoso con ella.
procesoR. al grado de impresionarla mucho. No había tenido la oportunidad
.. El proceso de condensación, por el cual en una expresión del de "erlo después y como conservaba la esperanza de que la ilusión
co:ntenido manifiesto, se encuentran varios pensamientos o ideas que se había formado llegara a realizarse, en su sueño se presen-
.(tue se sintetizan, se condensan para formar uno solo indicando taba otra oportunidad semejante en la cual sentía placer, no por
~ ¡m atributo común a todos; por ejemplo: Be ve- a una persona que la .muerte del niño, sino por el encuentro con la persona que le m-
tiene la barba y el pelo de A, pero que habla como B y que se ter.es~ba, suponiendo que en las mismas circunstancias llegaría ese
. p.T.esenta en una s.ituación en la que recuerda uno haber visto en individuo a re¡,}izar lo que tanto esperaba (4). En tal caso, la afec-
~ierta ocasión a C. Esto quiere decir que A, B Y C, poseen caraete- tividad dci moment.o no correspondía a la que "erdaderamente lru-
res comunes; que las cualidades ·de A y de B se le atribuyen a c·o .hiera tenido en la situación .de lo manifestado en el sueño, sino ·'Ja
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que estaba de acuerdo con lo encerrado en él. Este desalojamiento una experiencia reciente entra en juego nuevamente, aun sin ser
o desviación de la afectividad es muy importante porque casi siem. rdado por el sujeto. Una señora sueña con la muerte de una
reco ár' d 1 -
pre e. ahí donde radica la clave del sueño y cuando se dirige la hijita suya que tiene quince años j al hacer el nn lSIS .e sueno
atención hacia ese pasaje, las asociaciones que vienen a la mente SE" encuentra que cuando la señora estaba embarazada, e Iba a te-
muestran cuál es su verdadero significado. niña tuvo el deseo de abortar por ciertas razones (4).
n ear esa
· , .o b .
Al despertar se recuerda con todos sus detalles el sueño' . El Sr. F. me relató el siguiente sueño: se encontraba en una fa rICa
bien pronto se da uno cuenta de que faltan algunos ' de papel haciendo funcionar ·una máquina catala,na qu~ daba todo
y estos huecos se ###BOT_TEXT###quot;nn l1enando de tal modo, que aparece en el el rendimiento deseado. El análisis mostró que el habla estado al
tenido manifiesto del sueño UDa serie de asuntos que no son frente de una fábrica de papel durante varios- años j pero ya hace
piamcnte los soñados, sino que han sido añadidos, tomando el'!!Íl.,n- dos que dejó esa fábdc8. Había una máqui~~ c::ltn lan~ que n~n~~
tos de lo que estaba más cerca de la conciencia . A este da pudo fllncionar bi en, y que era su preocupaclOn. Al, qmtar la fabl ..l-
FI'cue1 el nombre de elaboración secundaria y 10 compara Jones al ca, quedó en los almacenes de sn padre y l~ .'",LSpera se habla
proceso de racionalización, es decir, que modifica los conceptos de tratado de la venta de esa mÍlquina y de la pOSibilidad de que

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manera de hacerlos más aceptables por la conciencia y con más "iera él a manejar una fábrica de papel. Aquí se ve un deseo que
relación r especto a otros procesos ya aceptados. ya DO era actual, y que había sido olvi~ado, ~~es ya no era neces.a-
~odos estos mecanismos desfiguran el sueño de tal modo, que rio, surgir consecutivamente a. una estlmulaClon Y buscar su satis-
el sUJe~o n? se ela cuenta de lo que su sueño significa, y esto tiene facción en el sueño,
como fm dISfrazar ciertos deseos que no serían admitidos en la con- La complejidad de los sueños depende preci:,a men~e d?, la mul-
ciencia si no fuera por este artificio. En ciertos casos, dentro del titud de deseos o conflictos que han quedado Slll realizaclOn o sin
mismo contenido manifiesto del sueño aparecen ciertos afilmtos ve- solución durante toda la vida anterior del sujeto; de aquí que apa-
lados, ininteligibles, como en el sueño que relata Freud de una r ezcan como realizados actualmente deseos muy remotos y que
enfermera que se ve enmedio de unos soldados y los oye hablar cuando se hacen estadísticas de interpretación de sueños, se e.n.
pero sólo percibe un murmullo que DO entiende, tratando de hacer: cuentre en mayor número deseos de la niñez que no f~leron satis-
le proposiciones deshonestas que ella piensa que debe aceptar como fechos. Estudiando los deseos y los conflictos d e esa epoca de l a
obligación patriótica (5). Parece como .i hubiera una r evisión del vidH se encuentra un mate rial muy especial formado en gran parte
material conforme a la cual no se dejara pasar sino 10 que no choca por asuntos sexuales que, debido a nuestra educnc~ón Y a la civi-
demasiado con la manera de ser del inclividuo y que reprime o dis- lización aetua l de la humanidad, no pudieron reabzarse y fueron
fraza lo que es inconveniente. Este papel .re- cenSOr lo atribuye hundidos en la subeonciencia por ese proceso eliminador que Fl'eud
Frcud 3 un mecanismo mental que recibe el n ombre de censura y llama Tepresión Y que tiene por objeto descartar, sin discusión, un
que no es más que el resultado del conflicto de los procesos sub- asunto quc no conviene a la con ciencia. .
concientes en contraposición con las tendencias aceptadas por la Pero no son solamente los conflictos sexuales los que cl omlDa~
conciencia, las cuales detienen la entrada de aquéllos en ésta. la vida pSlql1iea de la niñez y este es el gran error de la gener~h­
Investigando el pensamiento latente de los sueños, se ha e~con. zación de Freud, que encuentra absolutamente en todos ]os. sue.~?s
trado, como decía al principio, Ull deseo oculto o más bien, un con- elementos sexuales tl'an~formados. Al hacer esta generah zaclOn.
flicto no resuelto que aparece realizado en el sueño. El origen cstablece Freud que por en con t rar en el pensamiento de los sueños
¡:lel deseo puede remontarse a mucho tiempo atrás y hasta puede cinrtos complejos sexuales .en relación con objetos det~r~linados, que
erl la actualidad haber sido ya olvidado; pero que con motivo de aparecen en el contenido manifiesto, la simpl e aparlCI6n de estos
-42- --'3-
en cualquier individuo significara forzosamente una experiencia b de color rojo y muy ch ina, Esto no lo había notado antes _ en
sexual: es el simbolismo de los sueños, Así, por ejemplo, asegura c a, , había estado proyectando la VIS pera,
esa preparación" Re~o~do que ' unas foto~rafías a colores de
Frend que soñar con instrumentos puntiagudos y alargados o que preparaciones hlstologlCas YI desplzueds d los Artistas; por último,
lesionen el cuerpo, expresan una relación con el órgano masculino, It ec en que se ve a ca a a e ..
etc, (5), lo cual es una contradicción con el principio fundamental Chapu ep , , "Z 'ss" v como en esos dlas se
se acordó de su proyectoscOplO.. el ~do ~ uardar en los sótanos,
del psico-análisis de que todo concepto que aparece en el conte-
cateaban todas las casas, lo hh
abla
q~lert el gpensamiento latente del
nido manifiesto del sueño no tiene valor por lo que significa en sí, h b' b'do Se ve a ora cua es ,
ni por el valor general que se le dé en todos los individuos, sino per~ nOEI\~~Ocaas~ei~do a la preparación microscópica no e; mas
que es una expresión eventual y transitoria dada por las circuns- sueno. '.. d 1 ro 'ectoscopio y el sueño resuelve e con·
que la representaclOn e P l, l ' ']' , 1 toro entra al
tancias del momento y por las asociaciones personajes y exclWli- h b' edado en pIe durante a vlgl .a, e
va~ del sujeto, flieto, que a la qu 1 d decir el aparato puede ser es-
.. a no puede ser azn o, es ,
Voy a ilustrar estas teorías con algunos ejemplos, El Dr, Mesa sotano
' d'd y así no caera en po CT e V'lIa
Y Y ' d d 1
o Zapata, Nótese la des-
Gutiérrez me relató el siguiente sueño, analizado por él: se encon- con ,1, o , f t ' 'dad en el interés que siente por el toro, que
traba en Chapultepec en la calzada de los Artistas en los momentos VlaClOn de la a ec¡,vI t nido manifiesto del sueño (torol , sino al
corresponde, no a con e to de royección). La condensación se
en que el sol se p~nía, dando todos sus destellos hacia esa calzada, pensamiento latente (apara PI t 'b tos de Villa y de Za-
Entonces apareció un toro de color rojo quemado y de cabeza muy 1 ' que posee os a rl u
china, con unos cuernos muy levantados y muy arrogante. De re- muestra en e persolna¡e" e cualquiera de ellos podría intentar,
pata, refiriénd~se a a aCCl~~óq:n sueño en esta forma, y se lo ana-
pente apareció tras el toro un individuo montado en un caballo Un companero me r e "'d t o'
muy hermoso, La fisonouúa y el cuerpo eran los de Villa; pero el ' , " dar · 1 día anterior se Iba a SUICI ar o r ,
!icé : un di. se Iba a smc' h y el despedían Y lo anunciaban a
traje era de charro, con chaqueta muy lujosa y lm águila bordada do Antes de acer o, se
en la espalda, como la que traía Zapata cuando entró a México_ pero no pu t: f 'ón El suicidio consistía en meterse a una can-
todos con sa 1S acCl _. . El por más que comía, no se
Entonces sintió UDa angustia muy grande, porque trataba de lazar , comer hasta morIrse. . ,
al toro y todo su apuro era salvarlo, De pronto cambió la escena y tma y co~er Y .. . muchachos que lo veían y se sen·
Podía morIr; se senlta rodeado de , 1 llevó a
vió que el toro se metía en un sótano de una casa y desapareció, de d' al Salió a la calle y un amIgo o
t.ía molesto por que al ID . una mesa para que se acabara de
modo quc ya no pudo ser lazado por Villa,
otra parte dODd~ se seDtas~o:s;:viera ante un jurado. Después, se
Análisis: este sueño fue en la época en que entraban aquí 108
suicidar, y sentIa como 1 b ras donde había muchos pro-
villistas y los zapotistas, El no había sentido nunca afición por o
encontraba en unas grutas m:ito hS:;ía cuadros y tIDO de los pro-
los toros y en cierta ocasión fue perseguido por un toro, Le extr~­
fesores de la escuela, En lo é 1 adro de Fulano' este es el
ñaba que precisamente delante de ese toro no experimentara nin- [eso res se los iba enseñando: ste es e cu ,
gún otro sentimiento más que el de solicitud hacia él y su apuro
porque fuera lazado, Haciendo abstracción completamente del mUD- cuadro de Zutano, ' h b' estado plat.icando de su tesis
Análisis: la noche anterIOr a la , 1, se había hablado de
do exterior, esperó que viniera a su mente UDa asociación entera- o d d del examen prof eSlona ,

mente libre y recorCló en ese momento una preparación micr,osQ6- y de la proxlml a d'rse de la vida de estudiante, Y al
organizar una cena y despe 1 . n de Clínica. Había tra.
pica de ojo, en que aparecía un corte del órgano con ,el nervio óp- d - . ' t debía pl'ese,ntarse a exame b
tico y notó que el aspecto de la coroides y de la retina en semi- la slgwen e , . d b "1 al' punto escogido se en contra a
bajaclo en su tesIS; pero ~ "lO 'di or fin sobre lo que iba ,a
círcu'o Unidas al nervio daban exactamente, a la simple vista, p"ra , t do y no POdlH (eCl rse P
·muy desorlen a t 1 cordaban al DI', MeSH ,Gu-
un ojo pro,fano, la impresión de una cabecita de toro muy bie.n he- hacer. ,Los profesores de 'las ~ru as e re
O" dón representaban los órganos gen it.nles y en ese momento se ope-
. 0 .,
tiérre1., y que no hacía mucho había asistido en su consultorio a una 'aba un fenómeno que ella deseaba mucho: la fEicundaclOD.
conferencia de arte uelga que dió el pintor Michel con proyeccio- 1 Mucho habría quc hahlar todavía acerca de las teorías de Freud
nes, y después le mostraron ahí mismo algunos cuadros de este soure los sueños; pero la amplitud y la indole de este trabajo me impi-
pintor. El resultado del sueño se ve claramente, que es mostrar den tratar con más extensión este punto, que sólo he querido explicar
su descontento por no haber decidido el punto de su t esis y la ma- porque es fundamental para comprender el concepto psico-analí-
nera de resolverlo, haciendo que el Dr. Mesa Gutiérrez le muestre t íeo oe las neurosis. Bastará, pues, con lo anterlOr para fIjar que
los puntos con más claridad y lo guíe en su trabajo. Surgen aquí, la actividad mental durante el sueño es regida por ciertos procesos
como en el sueño anterior, experiencias pasadas, a las cuales el su- que transforman Y disfrazan su sentido verdadero, j que t.iene un
jeto da un valor simbólico enteramente particular, como son las propósito que se relaciona con un deseo o un conflIcto que ha que·
proyecciones y la vista de los cuadros identificadas con una gru- dado en pie durante la vigilia ya sea en época próxima o remota,
ta, con algo obscuro, mjsterioso que representa su estado de. ánimo (¡U C estos conflictos o deseos pueden haber sido desechados de la
respecto de su tesis perfectamente. El feeling de exámenes tr8Osla- conciencia por el mecanismo Que Llamamos represión y que entonces
dado a la comida en la cantina revela inmediatamente cuál es el sólo se manifiestan por el sueño y en forma incomprensible j por
pensamiento latente del sueño. último, que existe un mecanismo que impide la ll eg~d~, a la con-
Estos sueños nos hacen conocer cuál puede ser el significado cirDcia del material SUbcollciente que está en contrad.lCClOn con las
que encierra y el propósito que tiene, en general, todo sueño y por tendencias admitidaR y que llamamos censura. La censura la com-
ellos se ve que en tales interpretaciones no se encuentra nada de para Freud en un símil, a 1m portero que está en el dintel de una
sexual, y así sucede en muchos otros, sin que por esto deje de haber puerta introduciendo a las personas de la antesala, que es la sub-
realmente sueños, aún muy desfigurados, que encierran la realiza- conciencia, al salón, que es In conciencia, y ahí e'n el salón, unas po·
ción ile un deseo sexual o la resolución de un conflicto de orden cas pasan a estar frente al personaje, que es la conciencia clara y
sexual. .tenta y las demás quedan sentadas alredcdor sin ser vistas sino
Una señora soñó que estaba en un invernadero contemplando vaO'smente , formando la preconciencia.
~

unas camelias j tenían éstas unos botones rojos cubiertos como de al-
godoncitos. Esto le extr~ñaba mucho. De r epente se cubrió el suelo
de ratoncitos chiquitos y sintió una sensación muy agra.dable.
Análisis: esta señora, casada, no hauía podido tener hijos y
creyéndose enferma de sus órganos genita les había consultado a
muchos médicos especialistas y no especia listas, hasta que alguno
le hizo ver que su esterilidad tal vez no dependía de ella, y para
e"pUcarle mejor el fenómeno de la fecundación y darle a entender
qué era 10 que faltaba, le enseñó al microscopio una preparación
de espermatozoides. Ella, al verlos, exclamó : i Pa.recen ratoncitos!
TJos ratones le dan mucho miedo.
Se nota, pues, cómo la afectividad de tono tan agradable con
qne recibió la invasión de ratoncitos no correspondía a los ratones
sino" los espermatozoides. Los botones de' camelia cubiertos de 81-
números de los coches, se ve el sistema así disgregado manifestarse
en una forma absurda, tiisfrazada e incomprensible para ]H con-
cienciA; la afectividad enteramente inadecuada para lo que la
aplicaba la enferma conscientemente, correspondía a 10 que sim-
bolizaba el síntoma en relación con los e:lementos subconcientes, es
decir, eon las experiencias anteriores dolorosas que habían sido des-
alojadas de la conciencia. El individuo de Nancy, ul fugarse y pro-
IV
ducir toda su aventura morbosa, hacía algo que no era más que la
LAS NEUROSIS defensa de su mente en contra de lo doloroso que para él resultaba
la acusación de su padre y el síntoma sería en este caso el produc-
,to de represión de ese complejo. El drama de Irene no sería tam-
Los síntomas de las neurosis se presentan en tal forma, que re- bién más que esa defensa por 10 doloroso de su e~pericncia; pero
cuerdan bastante los sueños. Como lo hace notar Jones (U), tienen en estos casos no podríamos interpretar completamente el meca-
lOR síntomas y los sueños analogías características, como son su in- nismo de formación de los síntomas por no encontIJlTse descritos
congruensia, sus contrariedades, sus aparentes puerilidades, etc.; y por sn autor más que desde el punto de vista qne señalé, de la
la analogía del sueño y la locura. ha sido notada por algunos autores disociaeión mental. Sin embargo, se puede suponer algo en rela-
antes de los psico-an.listas (4) . Radestoek dice: "La locura, un fe- ción con lo que br asentado anteriormente, si se considera cada uno
nómeno anormal de enfermedad, debe ser considerado como una de los síntomas menciona dos. Así, el de Irene, aunque en su pr'Ímera
amplificación de lo que ocurre' periódicamente en los estados de parte es r eprodueción de un hecho real, termina con el suicidio de
sueño normales." Así es que si aplicamos a los síntomas de las neu- la enferma , cuyo intento consciente nunca se lle"vó a cabo, a juzgar
rosis, 11') que dijimos en el capítulo anterior respecto a los sueños, por el re'lafo de su autor j pero en cambio, estaba basado en expe-
concluiremos que también tienen un significado oculto bajo el dis- riencias anteriores real es, de modo que cabría la in terpretación de
fraz que han tomado, merce'd a los mismos procesos de construcción que la reunión de todas esas experiencias productoras del síntoma,
que los sueños. bcscaban la realización de un deseo, el suicid'Ío, como medio de re-
Históricamente se han venido baciendo las deducciones con- solver el conflicto provocado por la muerte de la madre y a la cual
trarias, es decir, en el desarrollo de estas teorías primero se encon- no babía podido adaptarse. En aquella enferma que se quejaba de
tró el significado de los síntomus y al cabo de muchos estudios ,'értigos y que en sus ensoñaciones subconcientes se arrojaba al
de enfermos, generalizó Freud e] psico-análisis a los sueños. Para Sena, se puede hacer una interpretación enteramente semejante a
mayor cluridad, es preferible pasar de la explicación del fenómeno- la que se refiere a Irene. .
normal a la del patológico i y tomando ahora los síntomas vamos a Veamos ahora los casos como los presentan los psico-analistas.
considerar cuáles encierran un significado y por qué 10 ocultan. Brill refiere la hjgtoria de una enferma que se casó y fue atacada
Mostré en el capítulo TI una serie de síntomas que poseen la de frigidez, lo· que trajo muchos trastornos conyugales. Una no-
particularidad de disociarse de la conciencia formando a un lado cbe su marido notó que se masturbaba; trató de despertarla y "ió
de ella un grupo O sistema que se desarrolla aisladamente. Pero que no podía volver en sí. Refirió el hecho a su cuñada y ésta con-
considerando desde el punto de vista de su significación tales sín- venció a la paciente de ]0 que ignoraba y se resistía a creer, y fue
tomas, aparecen, tanto como los sueños, encaminados a realizar ntcndida con bromuros, etc. Al poco tiempo se le dijo que una CI'ia-
un fin . En el caso de la enferma que tenía la obsesión por ver 108 da a quien ella protegía mucho y con quien estaba muy encariñada,
-4.8-
-4.9-
tenia relaciones ilícitas con su esposo. Se negó a dar crédito a esto
y no quiso despedir a la criada. Era smnamente celosa; pero su pesar de estar disfrazado, su afectividad es la misma y encuentra
orgullo le impedía intervenir en el asunto. Otro dia, después de los mismos obstáculos con los tendencias antagonistas, lo cual hace
un disgusto por otros motivos con su marido, éste la sacudió del que sea penoso.
brazo derecho y comenzó a sentir dolores intensos y snfrió la pa- Así pues, se encuentran determinando los síntomas, los com-
rálisi. de ese brazo. Como era ella quien manejaba el estableci- plejos reprimidos y su desfiguración subconciente que los lleva
miento que tenian, tuvo que cerrarse y la criada fue despedida. a una realización índirecta. Pero para explicar el motivo que hace
Según Brill, el síntoma resulta de un compromiso entre dos ten- estallar el síntoma en un momento uado, se supuso que en ese mo-
dencias, una pretcndiendo realizar un impulso sexual y la otra mento el suceso era de ta l manera emotivo que constituía un ver-
tratando de reprimirlo, porque ella había reprimido sus deseos se- dade ro traumatismo moral.
xuales hasta el grado de llegar a la frigidez, y por otra parte, sub- El trauma afectivo se encuentra en cierto número de casos;
concientemente, daba satisfacción a esos deseos mediante esa f or- pero no en todos y no corresponde en muchos a la intensidad de
ma de masturbación. Cuando esto fue consciente, trató de enmen- la emoción que despierta y a l a magnitud de la reacción que se
darse y no lo consiguió i con el suceso de la criada fue herida en su manifiesta por la enfermedad mental. Así, Freud no ha querido de-
orgullo y para no sentir esa herida, se rehusó a creer lo que ella tenerse en el primer suceso traumático que encuentra, sino que
misma estaba mirando y en el momento cn que el conflicto tomó se remonta hasta la niñez y ha de encontrar allí el origen de la
una forma representativa con el acto de que su marido la sacudiera neurosis. Lo que encuentra es siempre sexua l porque considera
del brazo derecho, que era con el que se masturbaba, el síntoma r e- que la vida psíquica del indi###BOT_TEXT###quot;iduo está regida en su totalidad por
solvió el conflicto realizando varios propósitos: quedó sin mo###BOT_TEXT###quot;i- los impulsos sexuales y que la enfermedad depende de' la orienta-
miento ese brazo. dejando dE'! masturbarse, pues con el izquierdo ción normal O anormal que se dé a esa sexua lidad. Freud no en-
nunca 10 hacía; sufría un castigo que ella sentía que merecía por su tiende por sexual solamente 10 que está directamente en relación
eondueta y por último, echó a la criada que tanto la había hecho con la reproducción, sino todos los actos que produzcan una satis-
sufrir (4) . facción, un goce carnal, aunque no sea para la reproducción, y
Estos ejemplos enseñan que el síntoma surge en el momento como esto lo encuentra en todos los actos del hombre. yiene a dar
en que el individuo tiene UDa experiencia culminante que provoca una extensión a ese impulso, que ha denominado la libido, que abar-
el desencadenamiento de la enferm edad, como si con ésta se defen- ca todo 10 qne es interés, 10 que es dcseo de acción. Esto es posible
diera de seguir sufriendo, según la expresiva f rase de Freud. Pa- mediante la transformación de 1. líbido en fenómenos más elevados
rece que así es en efecto, y que los síntomas dan realización a todos que al llegar a sublimizarse constituyen virtude . Supone Freud
esos procesos que han sido arrojados de la conciencia y que pro- que la líbido existe en el niño aun antes que el instinto de con ser-
hibida toda manifestación con eicnte de ellos, pasan a ser comple- ,"ación y que todos sus actos van a ser orientados por ella. De esta
jO" que no han perdido su afectividad y que tienden a manifes- manera encuentra el niño en su madre el primer objeto de amOr y
tarse j pero en '"ez de hacerlo como 10 hacen en estado normal al- se entrega a ese amor de una manel'a sexual inconsciente, después
gunos complejos, mediante el sueño o hechos de la vida diaria sim- los sexos comienzan a diferenciarse y el niño, según su sexo, se
plemente. llay aquí una disociación de la mente y puesta en juego dedica a querer al padre del sexo opuesto. Además, en esa edad la
de los mecanismos que desfiguran el complejo, para que éste entre líbido no se ha fijado principahnente en los órganos genitales.
ele ll eno a dcslllegal' su actividad; pero no en armonía con el resto sino que anda por todas partes del cuerpo y forma 10 que llama
de la mente sino como un parásito, molesto y extraño, puesto que a Frend, las zonas erógenas y en (ste período de la vida sexua.l, eL
niño encuentra goce en defecar: en orinar, en chuparse un dedo ~
- 60- -ó1-

etc. Después viene un perlodo en que la educación, la civilización, t ades de Freud llenas de vicios y el temperamento eminentemente
la restricción moral del hogar. d e la escuela, en fin , delmeilio, hace gc_nel'¿llizador de los teutones son el origen del psico·análisis.
que el niño r eprima en su subcon cienc.ia todas las tendencias de su Pierre Janet discute las teorías f reudistas en una memoria ya
líbido y quede en un período que Freud llama de latencia en el citada (7 ), considerando que el r ecuerdo traumático (trauma afee·
cual no hay vida sexual consciente, todo está reprimido. L~ego se tivo) como det erminante d e la neurosis, fue conocido y hechj)
presenta la adolescencia y con ella los primer os fenómenos de t u. not ar prin cipalmente por Charcot y así ] 0 asienta el mismo lf'reud
mescencia, de deseo sexual orientado hacia el sexo opuesto, etc... (5), y 10 dice también J'illg (8). El recuerdo traumático interviene
entonces surgen sólo las tendencias sub con cien tes que están dp para Ja net de (listintns maneraR. En un caso, obrando por sí solo
acuerdo con los actos de la reproducci6n normal; pero si éstos no y disociand o ]a mente. P odemos recordar a este propósito el caso
se verifican como en estado normal, o bien el sujeto D O ha sub1imi- de Trene. rolatado en el Ca p. II. P ero para Janet no hay más que
zada debidamente todas sus antiguas t endencias, surgirá la neu- la disociación mental sin uingun3. interpretación post erior; el sÍn-
rosis. En el p rimer caso vendrán las n eurosjs ansiosas y la neuras- toma no tiene un significado d e d efensa si n o es otro que cl de
tenia y en el segundo la bisteria y la neurosis compulsiva (Brill). disg'Tegarse d e la conciencia, e-la borarse apart e y presentarse como
Se compara la libido a un líquido encer rado en un reeipiente recuerdo ajslado, d e mnnera qu e hay un dique entre la aiectivj-
que tienc va r ios d esagües, de los cuales unos son de derivación y dad del recuerdo traumático y la corriente del resto de la con-
otr os son canales de d esecho. Si la llave de ést os se cierra y está ciencia que queda intacto.
libre la salida de los otros, la líbido sale por los canales de deriva- En otros casos, el r ecu erdo tra umático no obra por sí solo,
ción, es decir, sublimizada , en forma d e abnegación, arte, interés pero viene otro trauma afectiyo y entonces el primero sc desarrolla
científico, virtud es, ctc. Si los ca n ales de d esecho quedan abiertos, produciendo una neurosis. E sta ex plicación de Janet es men os clara
toda la líbido se escapa por ahí en sus fonnas bajas, de perver. y parcce refe rirse precisamente a la :lcción de un trauma a.fectivo
siones sexual es, impulsos amorales. ex,h ibicion ismo, etc. Si, por lleva ndo la r egresión de 1:1 vida mental hasta un punto en que en-
llltimo, ambas llaves fun cionan mal, la líbido busca un camino anor- cuentra un escollo m :1 ~10 r que es el quc o J'j ~ina la nelU"osis.
mal, se desparrama: produce ]a neurosis. Supone Freud que en ese Po,· lÍltimo considera J anet que intervienen los recuerdos trau-
período de sexualidad infantil hay una fijación d e una de las máticos peq ueños, FllmánrIose unos a otros y llegando a constitUÍJ"
modalid ades d e satisfacción de la ltoido, y que al llegar a la pu- la cllfE'rmedad mediante una predisposirión Que es dada por la he-
bel"tad o a la edad aclnIta, ]a líbido r eg"e!'i a a sus form as infantiles, rencia J ]a educación, el ~urmena~ ~. ]ns il1toxicaciones a uto y hete-
más fá ciles, y se estaciona ahí dond e hubo la fi jación. rógenns que abaten la tensjón psicn]ór!'ica y pueden así formar el
terreno en que se desarrolle la neurosiR.
E sta somera exposición d e las teorías de Frend puede !':ervir-
Es indudable qu e el t"auma afectivo nG ba sta por sí solo
nos para tener una noción d e 10 que constituye para los f"eudistas
e] psico-análisis y poder juzgarlo. para llevar a la n eurosis y esto se fu e mirando en el pl'ogl'e.'"iO
del psi co-an álisis hasta abandonar pOlO completo esta teoría. Dis-
Laumonier pret ende e11 un artículo interesante (12) analizar cutienrlo E'ste punto, r elata JUDg- el caso de una joven que al ir en
la ps icología persona l de Freud para concluir d e su ';'anera de un coche sr "ir. pre'cisada a arrojarse al suelo porque se desbocaron
ser propia , el origen de todas estas t eorías. En este punto, que es los caball os. Fue recogida en un hotel cercano donde tuvo una
el más origina] de Lau monier, adolece dcl sentimiento patriótico crisis ne rviosa y en su agitación llizo una declaración amorosa a
f rancés de estH época y nf) me d eter. r1.,.~ a exponerla. Trata de de- un j oven. A consecuencia de esta emoc ión desa rroll ó Ulla ll PllI·osis.
mostrar que el medio vie,n és, esencialmente prost ituído, las amis- P ero ('sta joven est uvo en P eh'ogrado en los d,ías terribles de
-ó2- -b3-

hambre, de asesinatos y de guerra y estuvo expuesta a muchos pe... .puede darse el papel causal a ese elemento patogénico. Por esto
ligros, sin que éstos constituyeran un trauma afectivo en el sentido' se han buscado nuevas teorías. Para Jung se trata de una desadap-
patogénico de la expresión. Por otra parte, el mismo aeontecimien. taeión a la realidad que hace que el sujeto realice' imaginariamente
to deja impasibles a unos mientras asombra a otros o los conmueve lo que se siente impotcnte para realizar en el mundo exterior por
-intensamente. Es porque interviene el fa ctor de reacción individual, no estar en condiciones de luchar con el medio. Considera la IJhido
de resist<mcia al cstímulo, y en esto hay grados. La emoción lle- desde un punto de vista distinto del de Freud , y es interesaute
... ada al límitc de resistencia del individuo le produce la disociación conocerlo, Aquí la libido viene a ser sinónimo de energía psicol6·
mental, aun cuando sea perfectamente normal. Vemos a un individuo gica en todas sus formas y manife"staeiones. Cuando el individno
atacado de intensa cólera perder su control, hacer actos automá- nace, esa energía psicológica o libido, no se encuentra diferen-
ticos j perder, en fin, su facultad de síntesis mental. La cólera se ciada y sólo más tarde se convierte una parte en IJbido sexualis.
calma y el individuo vuelve a su estado anterior. Pero en aque- Al irRe desarrollando ésta, es decir, al transformarse la líbido de.
llos en quienes se desarrolla la neurosis, la emoción parece en IDn· nnt.rición en líbido sexual, debe haber una adaptación en todas las
chos casos menos intensa para la generalidad d e los individuos y formas de la actividad mental; pero si sobreviene aquí una fija-
notablemente se encuentra menos intensa con relación a la rencti- ción, es decir, la detención de una porción de' esa líbido en el ca-
vidad que ellos mismos han presentado en otras circunstancias; lo mino de su desarrollo, éste se hace de una manera designal puesto
cual pnede explicarse de dos maneras. O bien el sujeto tiene una que todas las actividades psicológicas han venido adaptándose a
menor resistencia para la emoción en ese momento únicamente, las circunstancias nuevas mientras qne aquélla que' ftued6 fijada,
o bien la calidad d el suce"so emocional es reforzada por la mente del no se ha adaptado, está desarmoni7.ada con el resto de la mente
snjeto en una forma que aunque parezca sencilla O poco intensa, y por lo tanto, produce su disociación presentándose el conflicto
' adquiera en la mente del individuo un potencial afect-ivo mucho entre esa 4I::rndencia retrasada Y el resto que marcha en condj-
mayor por colocarlo en circunstancias desconcertantes para él, ciones normales. En tal estado llega el individuo a cierta edad y
debidas a sus correlaciones subconcientes. encuentra un suceso traumático o que para él 10 es, que viene a
En el caso en que los pequeños traumas son sumados hasta poner de manifiesto el conflicto y entonces se desarrolla la neu-
("rear la neurosis, parece más lógico suponer que 10 fund amental sea rosis. Cree Jung que los sucesos de la niñez no t.ienen la signifi-
el terreno, la predisposición, y tal como lo asienta Janet, se puede MClón que les da Frend , pues él ha encontrado que en muchos casos
admitir que sea una baja de la tensión psicológica , es decir, una son simples fantasías de laR pacientes, que en lugar de reprodu-
incapacidad de realizar los procesos psicológicos más elevados, que cir hechos verdaderos, en su imaginación crean aquellos que les
consisten en la sintetización dc las percepciones con todo el mate- conviene mejor para realizar su adaptaci6n, La b'Oido en su tran-
riRl anterior y la apropiación a ln personalidad de todos los fenó- sición de líbido de nutrición a líbido sexual d e'ja ciertos caminos
menos psicológicos. Así. ~eguramcnte, que cada trauma va aba- que se consideran como posibilidades ele aetividad; que no son
tiendl') más esa ten sión psicológica y conduciendo poco a poco a a<.'tividades reales sino que pueden venir a serlo si tiene lugar 1ma
tma neurosis. regresión en la vida mental. En esas posibilidades de actividad
Estas tres man eras de obrar del trauma afectivo son, ciel'ta- que quedan en la niñez, entran los fenómenos que los psico-ana-
mente, aplicables a los casos en que se ha observado UD trauma- listas en general ven como más import~ntes y son los complej08
tismo O varios, o bien una ¡;¡erie de pequeños tl'aumas. Pero aún paternales. Al explicar la teoría de Fr<md, d ecía que él considera
.hay casos en que de'Spués de una minuciosa investigación en la la aetividad psieológica del niño como una actividad sexual (la
yida del paciente, no se encucntra ninguno y es e,iclente que no líbido dc Freud), y que esa líbido se orientaba hacia el padre o ha-
-54- --b5-
• ia la madre, según los sexos, y producía ciertas tend cncias inces-¡ . .
primldas; t.raen un co níticto', vienen a ser subconcientes. y enton-
tuosas que Se reprimen en la subconciencia y reciben el nombre de e ~ muestr'un su actividad provocando una neur osIs .
complejo E dipo, por analogía con la tragedia griega. Jung consi_ c ' El 't sextia l de (!stos fenQmenos, tan exagerado por
dera que esas r elaciones del niño con l os padres no tienen ese ' ca- F , l ,. aceptado aunque con ciertas reservas por J uno,
carac el' "choca .. des-
rácter sex ual que les da FI'cud y que cuando surge el confHcto ~leUl ,; , . .
d I p.1ro pOI'que parece un crlteno estrecho j porque n
O podna uno
.
en la DiIlez, no tiene los carncteres que as umiría en la eda d adul- :p,'¡'; :rse que los fenómenos de reproducci6n f~e,'an anterlOre~ y
ta, sino que Se presenta en una forma semeja nte a todas las r eac- e. 1 s de subsistir. La l'eprOdUcClon no ocupa SinO
sohrepasaran a o f t pre-
ciones infan tiles. Así, el niño quisiera ten er para sí todos los CUÍ4 a parte de la vida de los seres y tiene que er orzosamen e , ,
dados de la madre y que no se ocuparan de nadie más que de ét un" d compañada por la fun ción de nutri ción, En ~os meeam~­
Es un peq ueñ o tirano, o como dice Jung, un peque"fío hombre mos psicológ icos encontramos p or Ot 1.a p a rte' .
pa I a a y a otras series 1de fdeno-la
primitivo, para quien matar es una so lución fácil de sus conflictos udiera darse tanta importanCIa como a os e
y, "de aquí que en sus accesos de celos con el padre o Con sus her- menos1'd a los
d
quesí p por eJemplo
, B ' S 'd ' da al miedo un papel
orlS 1 18
SrXUi.l.J a
manos sus fantasías le lleven ¡¡ darles muerte', El psico-análisis ha ' , y a,
el exualismo f'1 eu d'18 t a, y J anet pensaría en
.,

descubierto en la niñez todas esas fantasías, tanto respecto de ]08 tnn, deCISIYO, como . . 1 tendencia de supri-
cooear en el mJS1D ' o g,'ado de lDlportancJa
. ., a
padres como de los hermanos, para los cuales tiene el niño deseo8 mir la depresión y de buscar la eXCItaCIon,
de muerte o incestuosos. A110ra bien, todo el mundo exterior está E n la vida de los neurópatas se encuentran realmente avent~ ­
reducido en el nUlo a su fami lia, a lo que le rodea más pr6ximamente s:xuales con mucha frecuencia (4/5 de lo~ enfermos, segun
y de ahí, afirma Jung, que t odas sus fantasías se refieran a estas ras, )- en tod o. puede admitirse que ex,stan y sobre todo,
perso nas 'Y se constituya as í Al com plejo Eclipo que en la edad Janet j pero no .. " n en los individuos normales, de tal
adulta será una de las posibilidades de acti.-idad que encuen tre el qll e pueden enc~~:;:ras:e!~:a~~ee que el hecho sexual anormal por sí
indi viduo al tropeza r con el conflicto de que antes hablábamos y m~do,., que no Xe prod uci; el estado patológico, Para Janet, l~~
per-
regresar así hasta las formas infantiles de afectividad, dando
lugar a la neurosis. ;~r~:;i::~sa7~exuale's
. . .
de los neurópatas son tunaa
. lógI'cas. .y se enCllen r n
mena.nifel~:!aCpl~;q::
sus insufiCienCias pSlCO 1 •

Es algo difícil comprender todo el significado de lo que quie- ~ll esas experiencias es en donde se ha cen mas patentes, '1

ren decir los analistas y difícil también expresarlo, 10 cua l ha mo-
' 'd ' hora que la neurosis es una desadaptaClon
tivado que se diga que la s fanta sías están en lo Que eUos dicen; S! se conSI era a . t par ecen afirmarlo
pero considerando detenidamente sus ase rc.iones, encontramos algo "Po la mente a las circunstancIas preSen es, como , 'ás
ae verdad y a l~o que se reSiste uno a creCr. Es notable la obser·va ..
d. d Jun" v J anet se comprende que las circunstanCias m
e aener o o ~ I • • .lales
" para esa d esa d ap t amo "n sean .las experIenCIas . sex t ,
ción que ban hecho de los procesos psicológicos de la niñ ez, y bien proplCJas
o mAl in te rpretarlos constituyen un ca mino amplio y fecundo para t ue (por nnes t ra educ"c' u
,o'n , nuestra civiliz8etón, etc .. es ,la
pues ,o q d t mlÍs difícil de realizar, la que choca con mas
la psicolog-Ía . Las ideas de Jung. menos sexualistas y más reser- forma
t O 'e de os vla lacon ucocasl
CIU C a 'ona m'Ís ( conflictos, precisamente a la edad
vadas, inrlinan a meditar en todos esos fen ómenos. Seguramente r plue7. se •ven aparecer las neurOSIS,
que existen esas fantasías con que el niño Hena su vida mental, y en •
es d CC. .II., en la pubert .ad, cuan-._
q, t ' d d de las tendencias sexuales se encuent! a fuerte
Que mÍls ta rde son ta n manifiestas en el adolescente, de cllas ha- do la ,mpe uos, a P dice Fl' Lvman
bla Payot en su "Educación de la Voluntad, " seJÍaJándoIas como mcnte detenida por los preceptos morales" ,~r e~~n basta~te' difi-
nn p<,lig-l'o para la juventud ; estas fantasías tienen siempre el mis- W ells' La vid n sexual es, en nuestra CIVl zacI .
(1 , ,.
cil y ' ,:iene a ser _una de l as piedras de toque de la nd.ptaclOlJ men-
nlÓ ca rácter: r ealizan nuestros deseos. Pero esas fantasías son re-
-56- -67-
tal." (Critique of Impure Reason. Journal of Abnormal Psycho- pues dice que en esos momentos se hacen asociaciones poderosas en-
logy, June 1912). tre los distintos sistemas de funciones y que esto es bastante para
Claramente se puede deducir de estas consideraciones que el explicar la aparición de esos sintomas histéricos.
p.apel de la sexualidad es importante como factor causal; pero En otro grupo se encuentra la psicastenia que tiene como base
SIn llevarlo a la exageración psico-analitica y reservándose a en- una detención en el desarrollo de las funciones psicológicas que
contrarlo donde realmente esté, sin prejuzgar de si lo habrá o no J anet considera como las más elevadas, sin las cuales sería imposi-
y evitando esa interpretación a outrance de los freudistas. ble el conocimiento ni la acción. Son la función de lo real y la
La sexualidad no pudo resolver de manera general el problema adaptación al momento presente teniendo en cuenta la tensión
de las neurosis. Las teorías de Jung, aunque juzgan la libido desde psicológica. La función de lo real hace que cualquier percepc~~n
otro punto de vista no pueden desprenderse de sus características sea apropiada por el yo y se tenga la certidumbre de esa relaclOD
sexuales, y por consiguiente, son también parciales. Por último consi- entre el objeto estimulante y el fenómeno subjetivo resultado de la
deremos las teorías de JaDet, que aunque no son psico-an~lític88 estimulación. En cualquier proceso psicológico, la base es la reali-
tratan de explicar las neurosis y parece qu~ podrían estar más d~ oad y la creencia, para lo cual se exige una tensión psicológica más
acuerno con las ideas de Jung. grande que para ningún otro, son fenómenos que considera Janet
Desde este nuevo punto de vista, las neurosis son conside- como de alta tensión, y cuando ésta s<l abate y se pierden esas fun-
r~d.as como un~. detención en el d esarrollo de' las funciones psico- ciones de realidad, el espíritu sufre una serie de oscilaciones que le
logICas; detenclOn que se debe a la herencia y a la degeneración provocan fobias, obsesiones, agitaciones motrices, trastornos emo-
m.ental y a todas las causas generales que se' aceptan en la etiolo- tivos y "iscerales.
gla de las enfermedades mentales. Considera Janet dos gl"andes Las teorías de Janet se esfuerzan en explicar todos los síntoma.c;
divisiones d~ la.s nel~rosis: la histeria y la psicastenia. En la pri- de las neurosis tomando cada uno en particular, pues así es como
mera hay dlSm.lDUCIOn de' la síntesis mental; la mente tiene una los ha estudiado, n:rientras que los psico-analistas no se preocupan
tendencia part.icular a d.isociarse y las funciones psicológicas se por aplicar a uno por uno de los síntomas que se ven en los en-
separan del resto de la mente con todos sus elementos. Existen fun- fermos la explicación demasiado general qu~ ellos dan. Pero le
ciones que van de lo más simple a lo más complicado y que no tie- falta a Janet llegar más allá en su explicación, porque si es cierto
n.en su topogra~ía especial en el cerebro; así por ejemplo, las fun- que la disociación mental es fundamental y que las insuficiencias
ClOnes de los mIembros inferiores que perdida, o más bien disO're- psicológicas rigen el terreno de In psicastenia, ambas condiciones
gada de la conciencia, provocarla la paraplegia histérica. Las hln- son insuficientes, como él mismo lo expresa (7), y en determinados
ciones de los lados del cuerpo correspondiendo también a la hcmi- casos pup.de encontrarse una relación entre lo subconciente y lo
plegia histérica. Las funciones visuales que darían todos los sín- consciente que muestra el mecanismo de defensa mental que ha
tomas observados en los histéricos. Por otra parte, se cree que es originado la neurosis, necesitando como factores predisponentes
fundamental c.aractcrística de éstos el estrechamiento del campo esas eondiciones de que él habla, una tendencia exagerada a la
de la conCIencIa, por lo cual no podrían tener la totalidad de sus disociación mental, como lo hace notar t.ambién liortan Princc, y
recuerdos en la conciencia y explicaría así la incapacidad perma- una detención en el desarrollo dc las funciones fIue no serían sino
nente de obtener el control de todas sus funciones. Janet admite el lo que Jung hace ver como origen del conflicto que se acentúa
papel patógeno del trauma afectivo en restringidos casos y admite cn la pubertad y que provoca In primera manifestación de la neu-
que las emociones muy intensas traDsformen los elementos psico- 1'osis. Así pnes, es probable que ambas teorías estén de acuerdo en
lógicos en síntomas físicos sin interpretaciones de ninguna clllK, ciertos puntos y se completen una a la otra, aceptando las interpre-
-58- -59-

taoione, de los síntomas fuera del prejuicio sexualista y aceptan- t iene una minuciosa ohservación de una u rna a este respecto. (Ex-
do también las perturbaciones del desarrollo de las funciones de la periencias concernientes a la vida psíquica del niño. Anal. Psych.)
mente como las establecen los estudios de Pierre Janet_ Esto influyc, naturalmente, sobre la manera de educar y la educa-
Hay que hacer una distinción entre el psieo-análisis que expuse ción viene a ser, después de estos conocimientos, una fuente pro-
como iutcl'pretati###BOT_TEXT###quot;o de- los fenómenos psicológicos, explÍcando los fil[\ctica eficaz en contra de las n eurosis; pues si se conocen en la
sueños y los síntomas, sin prejuicios y como hipótesis del funcio- infaucia las tendencias que llevan al niño a más difícil adaptación
namiento del aparato mental y la teoría psico-analitica con todo v al desarrollo de sus fantasías, es posible adaptarlo a la realidad,
su sexualismo. El primero se puede llevar a cabo sin ideas precon- ~ desarrolla r tod<1s sus funciones armónicamente y hacer de su
cebidas y si no es posible encontrar una solución, d ejar el camino mente un espíritu Bpto para r ecibir más tarde las imprcsiones des-
:v esperar que nuevas observaciones Ycngan a orientar de manera ol'g¿¡nizadoras que sobrevengan; sin peligro para su equilibl'io es-
mns lógica la forma en que se han de interpretar los fenómenos. No pirituaL
creo que se necesite saber de antemano lo que se va a encontrar para
poder hocer una interpretaeión, pues la interpretación trata de
usar de la hipótesis para llegar a lo desconocido.
La otra parte del psico-análisis lleva previsto un fin a donde
quier~ llegar por el camino que sea y como el pelig ro de la inter-
pretación es que muy fácilmente se extravía, se puede forztrr
ésta :v hacer que resulten las cosas tan erróneas como los razona-
mientos de los paranoicos, que no concluyen de sus premisas, sino
que. onoa una conclusión buscan qué premisas Jos llevarían ' alH,
existan éstas o no. Y esta manera de obrar es precisamente uno de
lo, ])1'oce,os que ha descubierto el psico-análisis y a la que Jones
l1ama racionalización, porque t rata de dar aparien'cia lógica a
nuestros actos para que nos parezcan muy aceptables. cuando en
realidad no son sino actos censurables o que chocan con nuestras
tcndeucias y que Yi~tos a la luz de la " erdadera lógica se verían
desechados y no cabría razonamiento que les diese excusa.
IJ8s ventHjas de ]a sexualidad fl'eudista han consistido en dar
más importancia a la psicología de la niñez y fijar la atención
en a lgunos proc eso~ que por nuestra censura eran dcsconocidos y
no podían ser ,~isto~. pues es indudable que en los niños es de g-ran
importancia la vig-ilan cia de su vida sexuaL El despel'tnl' de la
curiosidad sexual infantil tratuudo de explicarse el uso de los 6r-
ganos genitales y particularmente el fenómeno de la reproducción,
es fuente de interminables conjetu ras que ocupan la imall'inaci6n
de los chiqu illos mucho más de lo que se supone generalmente y
que pueden dejar huellas en la vida mental de los sujetos. Jung
-61-

C100 mental avanzada, como se ve en muchos histéricos en ~uie~eB
va un complejo sumergido el causante de la neuroSIS ~mo
::a~)~rdida de la aptitud de sintetizaeión mental, es m:poslble
hacer nada en este sentido para curarlos, pues de CUalq~ler. ma-
nera quedarían fuera de su conciencia numerosos compleJOS mea-
paces de reintegrarse al resto. Además, hay otros, ca~os en los qu:
el auálisis r esulta infructuoso Y SOD los d e las pSICOSIS Y otro gr a
número de enfermedades meUtalqs. Es 'Preci~o, pues~ ex~mma;
v detenidamente al sujeto y no pretender curacIOnes del , pSlco-ana-
. ' donde de antemano se podría predee," que habrla un fra -
PRACTICA DEL PSICO-ANALlSIS l ISIS, . d ' t' ., a-8
easo . De todos modos, serviría como mediO e mves 19aclOn p r
comprend er mejor el caso de que se trata . _
Al lado de las miras que guian al psico-análisis hacia la inves- Las restricciones del tratamiento han sj~o ya, e~~n?:adas por
tigación como las he venido señalando en el curso de este trabajo, los analistas. Jellife, en Sll " Técnica del PSlCo-analisls, clasifica
tiene como fin establecer una terapéu tica patogénica de las neurosis sus contraindicaciones de esta man era:
que ha venido evolucionando al mismo tiempo que las teorías. En
l . -El psico-análisis es imposible:
un principio, cuando la teoría traumática era aceptada, la tera-
péutica se basaba en el descubrimiento del trauma y su reintegra-
a) Siempre_
ción a la conciencia, lo cual se verificaba por un mecanismo que
b) Temporalmeute-
n . -El psico-análisis es inconveniente:
hacía al paciente tener nuevamente toda la emoción del suceso;
a) Si ningún resu 1ta d d se pued e obtener , DI bueno, ni
tal método r e·cibió el nombre de catarsis. Cuando el individuo no
malo j siempre, O sólo de momento.
experimentaba la emoción, el resultado no er8 satisfactorio y mien-
b) Hay menos ventajas que desventajas, para
tras más se conocía el papel del trauma afectivo y sus restricciones,
1. el paciente.
más evolucionaba el procedimiento, hasta que en sus exageraciones
2. la sociedad.
sexuales, el psico-análisis llevaba como fin descubrir las formas
3. el analista .
anormales de la sexualidad d el paciente y hacer que las corrigiera,
e) El psico-análisis daúa:
asentando Frend como UD aforismo que en una vita. sexualis nor-
1. al pacientc.
mal, ninguna neurosis eS posible (9 ) .
2. a la sociedad.
Si los principios son erróneos, los l'esultados no lp pueden ser
3_ al analista .
menos y de aquí que lo obtenido con semejante "terapia omni
sexualis" no dé los efectos que se esperD.D. Pero de acuerdo con lo .
m pSleo-a na'l
. 'sl
l ' s es im posible
· en todas aquellas
. enfermedades
' d'
que he discutido en los capítulos anteriores, se puede creer que el mental(:'g en que se ha insta18clo un estado demenCln~ ~ en los tn. 1-
descubrimiento del material subconeiente del individuo y la vuelta y iduos cuva mentalidad es muy reducida, como los l~hotas, los un-
a su conciencia de los complejos morbosos de cualquier cla:~e que bécil es, lo~ individuos que ticnen un debilitamie~to m te~ectual p~r
sean, sin esforzarse en encontrarlos solamente sexuales, tengan lesiones orgánicas cercbra les, como la pore~eefaha, la bJdroeefaha ,
un efe'cto cura tivo, pues hacen manifiesto el conflicto, señalan al . .-. " jf' l'l'
mc nm~'Ptls cronlcas S Il leas, e .
te Dice J cllffe
-- .que en los casos
. en
paciente las vías rectas para resolverlo y puede entonces adaptarse que ~e encuentra una de estas l esiones susceptibles de tratamICnto
mejor a. esas circullstancias. Pero si se trata de un caso de disocia-
~2- -63-
médico o qU1l'urgico, se haga alguno ue éstos y en seguida, como principal.¡nente cuando se trata de mujeres jóvenes. Es hien sabido
complemento, se pod"ía hacer el psico-análisis para adaptar la q~e sin necesidad de analizarlas, las histéricas encuentran motivos
mente a su funcionamiento normal. Serían 1 pues, estos casos en los p ara acusar a su médico de violas imaginarios, de atentados al pu-
que el psico-análisis está contraindicado temporalmente. Los ca- dor, seducciones, etc., que no son más que la manifestación de esa
sos de psicosis maníaco-depresivas son también inabordables duran- transferencia , -3 la que tienen una t endencia exagerada. Los psi-
te .su estado agudo; pero de' estos estados se pueden obtener ense- castén icos encu entran también un punto de apoyo en su médico
ñanzas que se aprovecharán para hacer el análisis cuanilo el pa- v usan d e él como de una muleta sin la cual no pueden dar ni un
ciente esté en est ado normal y hacerle comprender los elementos ~aso en la vida. El análisis los une estrechamente con el médico y
subconcientes que manifiesta en su psicosis y volver a su con- nO se deciden a hacer el esfuerzo mental necesario para continuar
cien cia todos esos complejos. el anúlisis y quedan en ese estado. En a lgunos de estos casos se
En el segundo g rupo se encuentran los individuos que han re- tl'ata, como lo exponen los analistas, d e tendencias homosexuales
snclto con su neurosis la manera de vivir; no tienen de qué ocupar- qne se transfi eren fll analista y encuentran esa manera subeoncicnte
se, no pueden prescindir de su enfermedad, porque no bien ven de rea]ü':81'SC, lo cual impide ll eva rlos hasta la curación, sobre
quP podrian mejorar cuando se van con otro médico y ensa~' an otro todo. por analistas principiantes. En otros de estos casos, al con-
tratamiento. Viven ca nsando la compasión de alguna p ersona cu- tra rio, la censura de esas tendencias hace que la in clinación d el
yos favores, principalmente dinero, adquieren por su enfermedad pa ciente hacia el rmaliRta se convierta en una crítica dura e insuI-
y este parasitismo subconciente les impide llegar hasta el fin en tativa que irá contando a uno p or uno d e sus amigos y de sus
el an~lisis y no quieren hacer njngún esfuerzo mental para to- nUffVOS médicos.
marlo en serio. Hay individuos que entran en el grupo b) y que Existe el peligro de h acer el análjsis en tal forma , que dp al
son los que ensayan todos los tratamientos, queriendo encontrar paciente como l·emedio de su neurosis, una solu ción que eonsi'5 ta
en enos la autorización de cumplir sus deseos. Se ven en los sana- en una conducta inmoral que, o daña a la sociedad y constituye lill
torios de n erviosos, gentes que van a ellos como a un casino, que delito, o proyor..a en el paciente un conflicto mayor que lo ponrlrá
no pueden prescindir de tomar tres o cuatro clases d e medicina8 en peores condiciones. A eRto ha dado Freud el expresivo nombre
al dja y de recibir su inyección j al conocer el psico-análisis van 8 de Wilde Psychoanalyse (salvaje psico-análisis) , al relata r el caso
ver <Iué les puede interesar de él para pode,' hablar también de de una señora tratada por un médico flue encontró como origen
ese n.uevo tratamiento. Es muy difícil determinar con precisión en de su neurosis los deseos sexuales de la señora, exacerbados por la
qué grupo se podría colocar cada paciente, teniendo en cuenta Hsencia d e su marido y le dió como solu ción uno de estos tres
que los mismos que presf'ntan d esvcntajas para sí por el tratamien- caminos : reunirse con sn esposo, lo que era imposible por las cir-
to, pueden presentarlas para la sociedad o el analista; puesto que cunstan cias en que estaban; masturbarse O tomar un amante ! (9).
son esos parásitos los que pregona n más tarde el infructuoso re- En estos casos no es propiamente el p sico-análisis el que dañ,a
sultado de l método ; el charlatanismo del Dr. X .. . .. , etc. sino el analista.
E! psico-análisis rlaña principalmente p or lo que han llamado Hay, en fin, una cat egoría de individuos señalado~ P OI" J eEffe,
los analistas la transferencia. Esto quiere decir que el p acient e en- que tratan de conocer cómQ es el procedimiento y explotarlo des-
cuentra en su médico UD sujeto apropiado para poner en él sus pués, ya con el afán de s~be r algo de sí mismos y con cierta serie-
complejos, es decir, que los d e.'5cOS y las fantasías subconcientes dad, o bien para salir del consultorio del médico anunciándof::e
que tenía las tran slada a su médico. y dando por aceptado que en :mflll~tfl~ v ffll·manclo pendpnt con C81'tomRn cia n as y quiroprácticos
muchos casos son sex ual es, I'esulta un compromiso para el médico. O explota~do las miserias bllmanas en beneficio personal. Afortu·
n
.-64.- -~-

nada mento, esto último no es tan fácil y los que pretendieran sacar ¿ltendió y que bondadosamente se sirvió indicÍlrmelas, como de lo
del psico-análisis una fórmula para adueñarse de la voluntad del relatado por sus familiares. Escogí como base para el análisis una
prójimo, sufrirían una decepción al encontrar lo difícil que es, y carta escrita durante su permanencia en un sanatorio.
principalmente en nuestro medio, someter a un análisis sincero a un En la primera entrevista se presenta algo cortado, muy atento
individuo que entre sus complejos fundam entales tendrá siempre ~. ofreci éndome prestarse con toda su voluntad a la investigación,
]a tendencia al engaño. habla poco y se muestra muy cortés. Le digo que me cuente su
Lo primero que debe hacerse para abrir el análisis es captarse enfermedad y comienza diciéndome que hace tiempo tuvo una in-
toda la confianza del paciente, de manera que pueda comprender fección de la sangre (sífilis), que empezó a atenderse luego y que
que se le toma en serio y que así 10 crea, para que pueda decir lo de pués empezó a tener ideas raras; que entonces le puso el doc-
que dicen siempre en esos casos tales enfermos: que al fin han en... tor unas inyecciones en la espina (intra-raquídeas), y que se alivió.
contrado un médico que los comprende. En seguida hay que explo. Una vez se iba para Los Angeles y al llegar a San Antonio, se puso
1'arlos para darse cuenta de su estado patológico somático y hacer más malo porque le vinieron ideas muy extrañas: se yolvió escru-
algunas pruebas de la inteligencia, como las de Binet Simand y puloso y veía anuncios y letreros que se le figuraba que eran
explorar su atención, su memoria, su apercepción y su capacidad para él. -Le pregunto: ! recuerda usted qué decían esos anuncios'
de previsión por las pruebas de Ivory Franz u otras por el estilo. -Pues no i eran cosas de mi cabeza que ya estaba mal. -Insisto,
De esta manera se puede saber si se trata de UDa persona de inteli- ¡ qué creía usted que decían ! -Pues que me perseguían por re-
gencia desarrollada y capaz de" comprender el método o si pertenece yolucionario. Figúrese, yo nunca he pensado en eso. Lo regresaron
a alguna de las categorías señaladas en las contraindicaciones. Es n :México y siguió dando guerra en su casa, dando molestias, Hasta
preciso, ante todo, contar con la buena 'v oluntad del sujeto para que lo mandaron al sanatorio. - ¡Recuerda usted todo lo qne pasó
que se porte con sinceridad y se le explica entonces que debe dar en el sanatorio! -Sí, lo recuerdo perfectamente. No hacía yo nada.
las asociaciones enteramente libres que vengan a su mente cuan- De cuando en cuando leía yo una novela y platicaba con los asi-
do s::" le hagan las preguntas y que diga todos sus pensamientos, Indos; nada más. - ¡ Qué ideas le venían a la cabeza entonces' -Mu-
lean cuales fueren, sin poner ningún criticismo ni censura en lo que chas raras, porqne todavía estaba yo agotado del cerebro. -¡Qué
le venga a su imaginación, ya sea UDa palabra , UDa idea o 1IDB es lo que más recuerda ' -Oía yo voces que me hablaban, pero no
imagc'n. Dehe estar muy tranquilo, de manera que no se distraiga po dí~l yo reconocerlas, aunque me eran conocidas. - ! Qué le de-

su atención en nada y que se abandone a sus pensamientos sin tra~ cían ! -Recuerdo que una vez me decían que había habido una catás-
tal' de orientarlos en ningún sentido. En casi todos los casos es trofe con un aeroplano en que venían María N., 1Jola mi hermana, En-
indispensable gastar mucho tiemJlO para llegar a encontrar muy rique y mi papá, y que los habían curado con agua esterilizada y
poco, y esto debe llacerse ver también al paci ente, indicándole que ambrina. No recuerdo otra C088.
dt>be tener mucha paciencia y muc}la constancia. En todos los es- En la segunda entrevista, le expliqué que me diera las imá-
critos de los analistas se encont.rará la excusa de no dar a conocer genes, ideas o palabras que vinieran a su mente, al decirle yo los
un análisis por ser t.an largo, que por sí solo ocuparía un volumen, asuntos de que íbamos a tratar, y le dije que tenía en mi poder
y realmente es así j pero tratando de dar una idea de cómo se lleva 11na carta suya que apro\echaríamos. Los fragmentos interesantes
a la práctica este método, voy a relatar el análisis que hice a un de esa carta son los siguientes:
joven enfermo que presentó un acceso de psicosis maniaco-depre- " ....... te diré lo que me dicen: que B. E., mi gentil muíie-
siva, del cual mejoró y estando ya en estado normal fue analizado quita de ojos verdes, me hizo de chivo los tamales y está para
aprovechándome tBJlto de las observaciones del médico que lo <:asarse ¡ Será cierto! Otros dicen que abandonó este mundo por
-66- -87-

el Dles de mayo y que al levantar el vuelo hasta el confín de lo en la primera ent revista fue el suceso del aeroplano en ]a misma
'lawconocido, lo único que le alcanzó a decir fue: " El último re- fo rma en que lo rela ta en su carta. Así pues, comencé a mteJ.·,rO:
cuerdo que me llevo es el de mi peloncito J ...... como quien dice, garIo acerca de ese hech o.
lo mismo que dijo cste bolcheviki cuando por puro sport lo senta- - -Deme usted asociac!ollcs del aeroplano.
ron en la silla eléctrica allá por cl mes de diciembre del año pasa- - ·l na ex plosión en los aires. Un ti ro como lo vÍ en el saD..'ltorio.
do y todo • por qué ? pues por nada, porque se me ocurrió deci .. Yeo los pedazos del aeroplano; ca ras d e sombras de 10 que ¡ban ..
que había estado recontento a 152.000,000 dc kilómetros, y que Una amiga Lola , Tere, Enrique y mi papá, aunque no lo ven j pero
Napolr.ón resultaba un preparatoriano junto a mi "estrategia y me decía n que ahí estaba.
más estrategia." Se rumora en círeulos oficiales la muerte de Lola -¡ Qué más!
N., Tere y Chole F. Esto sí me pone a parir porque tú comprendes -Que había guerra entre E stados Cnidos y ~réxico y (j"u o se
que muriendo 'l'el'e y dos de mis mejores amigas, H .... no se liqui- hahía declarado. Que uno d . los asilados ha bia calculado la pa,'á-.
da porque el uso de los revólvcres cstá prohibido en el estableci- bola. Un montecito como . ' '' ter de d onde sa le el golpe y los pa-
miento; pero tengo UDa ansiedad horrible pOI' saber lo que hay sa jeros caen dentro.
00 cierto en tan desoladora noticia. - Algo más.
"Que la única que vive es Lola, la qu e resultó horriblemente -Un féretro del aviador porque l·l sí se mató. :'liaría N. insul-
quemada en la explosión de un tanque de n afta a bordo de un aero- ta a los que la s abatie ron y Lola mi hermana dice que las han nmo-
plano que surcó los aires hará dos meses. La salvaron con inyeecio· lado. 1###BOT_TEXT### ten ~o más.
ne8 de agua esterilizada y con ambr;na. Que a bordo del aparat!> Después d e un rato de silel1cio le pregunto qué ha pemi¡U1o y
motor iba mi Señor padre, Enrique, Lola y Tere y el pájaro gi- rf' contesta que yo lo llamo al eon ~u lto rio y me pregunta que 6i
gante fue abatido por manejos traidores y homicidas. Sea cual Jlllede seguir estudiando.
fuere la verdad d e los hechos y el móvil de ese viaje n ecesito tll Contin ué así el análisis con l o~ di. tiutos pasajes de la c:lTta,
ayuda para su esclarecimiento. Mi protesta será a udaz y en caso d1lrante va rias sesiones, procurand() llevarlo a las ideas w bc.on·
de ser huérfano por un atentado cuyo salvajismo es de una reali- f!!enf cs que estaban encE'rradas en ('~e delirio i pero la resisten cia .
dad .aterradora. Caigan las iras de los Dioses y las Blasfemias de qne oponía era marcada y principalmente, llabía la dificultad ,(Je I

101 muertos sobre las cabezas calculadoras de la parábola traidora que t rataba de bu cm· lSR respnestas lógica.s a ca da asunto que .
y mueran como perros aquellos sobre quienes pesa el estigma de yo le proponía, y es esta dificul t ad la qu e be encontrado en todos '
la falta de nobleza y del bellaco capricho de abatir un pájaro de los individuos que he tratado de cuullil..ar con cualquier motivo
acero segando vidas inocentes! y que CR preciso sobrepasar haciendo

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"Esta es mi protesta, de tí, necesito la verdad y la espero eon 10 que se pide sino el prim er pensamiento que viene a la mente:.
tOda clase de detalles. En la Escuela Nacional d e Aviación sabrin Cuando lo::rré hacer entender esto al paciente 8 que me ref¡ero·,
toda la verdad de los hechos y creo que ahí sabrán mover SUB m- no t'; qne sus respuestns, aunque no t enta D una coordinación lógica:
f1olmcias ...... .. pero deliro, nadie mejor que Dios sabrá damO!' tardnhn D mucho; lo cual e ra, sin duda, d ebido a una ·f alta (J ~
Du~stro merecido y como morir en el lecho d e pulmonía, se muere Rmeericlad por no quererme decir lo qne rea lmente pensaba. H~y
hov brillantemente surcando los espacioo ... easos en qne espera uno mu cho tie.mpo n ql!e cJ individuo tCll)!a
. En esta carta se revela una gran parte de los elementos sub. una asociación y obtiene uno COulO l' e~puesta que nada han podido -
aoncientes que presenta · este sujeto, y es de llamar la atención peusar. Esto he encontrado tarnhi,'ln Cfltl fl'ecnencia en muchos Cjl1_
qne. lo que mllo r ecnerda de su enfermedad o 10 que pudo d ecirme dh1iduos. Cuando los snjeto!-i se ,:l eos umb ran al método, pu~n .oh ....
-68- -69-
serrar que sí piensan, pero que eso que les "iene a la imaginación dice realmente lo primero que tiene en su imaginaci6n cuando ~e
lo desechan porque ellos creen que no tiene importancia. le presenta la palabra, puede creerse que la censura es subconc iCllle
El suceso a que me he referido del aeropl~ no tenía su origen y entonces por asociaciones libres de esa palabra puede Ileg. ....
('n experiencias reales de la vida anterior del paciente, 10 cual a conocer el complejo. Tomemos nuevamente el caso de mi enfermo.
muestra la analogía de e te síntoma con los sueños como lo descri- Después de haber hecho el análisis que mostré, conocía yo algunos
hí anteriormente. Al pedirle asociaciones d e la Escuela de Avia- de los puntos en que podría encontrar complejos y por esto hice una
ción, me dijo que sus hermanas y las amigas que citaba habían lista de palabras en relación con sus experiencias. Yo creo que es
llecho realmente un vuelo en aeroplano, que había snbido un ca- preferible hacerlo así y no empl ear una lista "standard ," 1como lo
de\c quc había sido arrestado por haber permanecido más tiem po aconseja Jung, pues es muy duícil con cien palabras explorar t oda
,¡el que le habían ordenado. Que se acordaba d e sus hermanas por la subconciencia d e un slljeto. Además, las palabras que él ha en-
trl(\O lo que las hahía hecho sufrir du.rante su enfermedad. De Lola, contrado como más adecuadas, han sido determinadas por el ln c-
fI !:te era a la que más quería y no se explicaba nunca cómo había dio de sus observaciones, por }a.q costumbres de sus sujetos y p'or
pfidido suponer ese atentado o cómo 10 había sabido. Las asocia- cl mismo lenguaje ; por 10 tanto, no creo que tal lista pueda da .. ro·
(-iones que tuvo al decirle de sus hermanas, fueron: -Hemos ido a sultado en países que poseen otro idioma, ni aun en los que ba br~1D
remar. Llamaron a una enfermera (una pausa muy larga) . Tenía el inglés, como lo pretende Jones y otros que se limitan a tradnci ..
la obs~sión de que me estaba exa minando y que no acababa nunca. <liehas palabras. La lista que presenté a mi enfermo es la siguiente
, eía los za patos del doctor. Que me iban a dar la alternati,'a de y está anotada a continuación d e cada palabra la respuesta del 'Sll-
tQrcl.'o. jeto y su tiempo de reacción; luego su segunda respuesta y sn co-
Como se ve. sería interminable dar la relación entera df'l aná- rrespondjente tiempo de reacción. señalando con una R las -pala bJ'a
li..qis i pero he querido mostrar prácticam ente cómo hc hecho e~e que ha repetido antes de contestarlas :
~aná.lisis. Después hice la prueba de asociación <le Jung, que con-
siste en poner u.na lista de palabras al sujeto y tomar su.s tie mpo. aire gas 2.5 - agua gaseosa 6
de "eacción en qu intos de segu.ndo. Se le dice que conteste tam- mesa libro 3 - de operaciones 4.2
bién con la primera palabra que le yiene a la mente ~" despu~s I:;p llanto pañuelo 4 - viuda 4
'l"et'ite la serie de palabras, anotando las contestaciones nUHa. bomba agua 4 - d e dinamita 6
«p,e da y las que r esponde con la misma palabra . Según el tipo de azul verde 5 R - cielo 5
1ndividuos se ha enconhaclo que un os tratan de dar una respuesta palo escoba 5.2 R - oyamel 7.4 R
' ~"e "" la definición d e la palabra que se les dice. Otros re pon den cartón caja 5 - caricatura 6.3
flor asociacioncs que vienen pOI' consonancia r otros, en fin, por las 1'101) sangre 10 R - puñetazo 4.1
ideas particulares que "yoca en ellos dicha palabra. A este tipo parábola aeroplano 4.3 - Osear Wilde ;;
'llnma tTtm g el tipo cCcomplejo' y Sl' encuentra en los individuos que arroz china 8.1 - Blasco Ibáñez 4.3
lladecen una neurosis y hasta en los individuos normales se puede madre hermanos 12.3 - de la caridad 12.3
lobseí'val' este modo de reaecionsl' a palabra que tienen determi- rojo muleta 5.1 - Pancholin 4.3
macla emotividad para ellos. Además. el tiempo de re.cción que debe estrella cielo 7 R - Venus 4
SN' de 6 a 12 quintos de segundo se alarga considerablemente cuan- muñ eca novia 5.1 - un periódico que así se ll ama ;;
<lo la palabra ha herido al<rún complejo del. ujeto pa ... el cual tiene cuerda reloj 3.5 R - ahorcado 5
p:Hticular cenSUl'a. )"a sea consciente o subconcientc. Si el sujeto plaza pegasos 4 - Antonio 4
-70- -71-
. c()m.er huevo frito 3 - Prendes 4 buscarse asociaciones libres de las polabras que mostraron un tiem-
·",111.. un látigo 10.3 - Beristain 6 po de reacción más largo porque ahí debe encontrarse algún com-
.roSa maceta con flores 8.3 - mi prima 4 plejo censurado. En tal virtud, le pedí asociaciones de las palabr811
¡pecar sacerdote 6.2 - hurto 6.2 R s iguientes: lfadre; las asociaciones que vinieron fueron muy pocas
trapo saeudíaor 4.2 - reír 3.3 y la que siguió fue la de "madre de la caridad," a lo que se acordó
.,..o·c ésión cuervo 3.3 - feria 4 ele la enfermera que lo cuidaba mientras estaba enfermo; después
el .. ro luna 4.3 R - tragaluz 7.3 de insistir largo rato no encontró más que decirme y pasé a otra
t!lHrlero veintiuno 3.4 - once 3 palabra. De riña no pudo decirme más ideas que las que le vinie-
"eTmano Luis 5 - hermano Diego 3.2 ron al darle las palabras.
fU"!';O sol 11.2 - la lIIenicheli 5 Después traté de investigar en las palabras que se me figuraba
,~""do Arbuckle 5 - mi tío 5 que le despertarían mayores asociaciones, por lo que ya sabía yo
tll,il"r la calle doce 9.1 - Tere Mor. 7.2 de él y que llevo relatado. De Lola me dijo que le había regalado
tragedia Ramlet 3 - Otelo 7 un sweter y que 10 había recibido en el sanatorio, que la quería.
~gn,. Xochimileo 11 - la escasez 4.4 mucho y no pudo decirme más. De besar tu###BOT_TEXT###quot;o las ideas más intere-
""rque Twix 5 - España 4.2 santes y nótese que su t iempo de reacción fue menor que el de las
·"'oler· trigo 6.1 - fado 6.2 otras palabras analizadas. Recordó que Norma Talmadge había
, I<eroplano una vista que ví ayer tomada a bordo de uno 6.2 di!do determinadas opiniones acerca del beso. Una amiga de sm~
Rojllll 9 hcrmanas que lo encontraban en la Plaza de Orizaba cua-ndo él era
kttbo bomba de inflar 5.3 R - tubo de goma 8 muy niño y qne lo besaban por molerlo, pues a él no le gustaba .
antorcha una mina 6.1 R - morrongo 3 NI hijo de una criada de su casa que le explic6 éómo venían al mUD-
gritar ]5 de septiembre 3.2 - cayo 15 R do los niños y cuál era. el uso de los órganos genjta l~. L~ abrió
coito las "endedoras de amor que van a expatriar 7 - fran- los ojos. Entonces se explicó muchas cosas. Como a los 12 años apren-
cesas 4.2 dió a mastru·barse. Iban al río algunos amiguitos suyos y él y veían
!:melo parqué 4.2 - alfombra 7 a un muchacho que lo hacía y ellos le daban caña porque 10 hiciera
cantar Fleta 3.4 - la ópera 6 y después le enseñaron a que lo biciera él también. Después 10 si-
pan p,n de Viena 4.4 - panadería 5 gui6 haciendo: pero no muy a menudo, Como a los 13 años lo lle-
[,ola remar 6.4 - sweter 3.3 ya ron unos amigos con una mujer y efectuó el primer coito. Sus
l" e~ar esos carros regadores grandes 7 - Silveti 5 experiencias sexuales con diversas el'iadRs. Que unas se r.esistían
toilo char ada 5 - ecUpse 5 y otras no. Durante su enfermedad trató de violar a la e·nferme-
h ~sar artista de cine 6.] - Norma Talmad~e
o
5 1"3 que lo cuidaba. Una noche le desabrochó la blusa y trató de to-

\~uelo agachona 4.2 - garza 10.4· carla , pero ella se dió cuenta y 10 amarró. Sus hermanas se dieron
cuenta y lo regañaron. Otra noche lo cuidaba una criada de m.ucha
E n la lista precedente se nota que hay r espuestas que sin dnda oonfianza en la casa y trató de hacer lo mismo; pero grit6 y l~ego
se deben a las asociacion es particulares del sujeto respecto de esas Sie fue. Ninguna otra experiencia de ese orden.
'. tla'abra!;¡, de modo que sCg'iín .T un~, se clasificada a este sujeto Muestra todo lo anterior que ese estímulo encerrado en 1"
en!re los de tipo "complejo." De acuerdo con su método debenau palabra besar trajo a su mente todos los actos sexuales de su vida
• El tiempo está. ma.rcado en segllndos y quint,n~ de segundo. a pesar de que no parecía haberla censurado mucho. Pu~ bien, tro
-72- -73-

relación con los hechos ocunidos en su vida anterior y sobre todo, no pueden observarse sino al cabo de algún tie"mpo, y en indiyiduos :
durante su enfermedad, se encuentran ahí cOlllplejos cujdadosa- como el enfermo a quien me he referido, se tropieza con dificulta-·
mente ocultos por él. des casi insuperables por su falta de sinceridad, como lo demuestra
En las demás palabras que se referían al contenido de su caria, e) retardo de sus contestaciones hasta en la 1ista de palabras, en
como aeroplano, parábola, etc., no pude avanzar gran cosa con esta las (Iue se ve un tiempo de reacción mayor que el promedio normal,
prueba. para todns las r espuestas.
Recomienda la técnica del psico·análisis hacer uso de los sue- Como r esultados obtenidos quiero relatar dos casos de enfermos
ños del paciente para investigar su subconciencia, siendo dichos estud indos y analizados en la forma descrita por el Prof. Mesa Gu-
sueños de gran importancia, sobre todo, una ve'z que se ha discu~ tié1'l'cz.
tido ya con el sujeto acerca de sus experiencias. Pedí a mi enfer- Un ind.ividuo se quejaba de dolorcs muy intensos en el vientre,
mo que me relatase cuanto llegara a soñar y solamente en dos ocupando una zona en el mesogastrio y dolor de cabeza que le ve-
ocasiones me contó lo que había soñado y no pudo encontrar nin- nían en forma de accesos. Tenía un temor exagerado por volverse
guna asociación de los elementos de sus sueños aun cuando yo po-- loco y creía haber cont.raído la sífilis, a lo cual atribuía su enfer-
di. vcr por lo que ya sabía, algo del pensamiento latente que en- medad. Se le hizo un reconocimiento minucioso y no se encontró·
cerraban; pero no podría yo hacerlo pasar s ino como hipótesis de ningúu síntoma qne fundara sus sospechas y no podía apoyarse el
interpretación y no como resultado cierto del análisis en la forma diagnóstico de tabes o ele parálisis ¡reneral, pues cl líquido céfalo-
absolutamente imparcial en que me propuse llevar el de este enfer- raquídeo no dió datos patológicos j In reacción de Vvassel'mann fue
mo. Así continué discuti endo con él todas sus experiencias, sien· negativa i se le aplicó Hna inyección de neosalvarsán para reactivar
do principalmente sexuales, porque a enas me llevaba de prefe- su supuesta infección y tampoco se encontró positiva la reacción
rencia en sus pláticas. de Wasserm.ann. Por psico-análisis se encontró que en conexión
IJos datos que me fueron proporcionados por su médico, me ha- con este estado ,dno a su mente la memOl'ia de que babía tenido
bían hecho conocer que había contraído un cbancro sifiHtico hacía bacía algún tiempo una amante con quien había "i"ido en cierta
dos años y que después de algúu tiempo había presentado pertur- época y quien en una ocasión en que sc sentía indigesto y con
baciones mentale-s que tenían apariencia de parálisis genera] con dolor de cabeza le había suministrado llna tisana que él no
algunas manifestaciones de de1usión de grandeza y ciertas ideas supo lo que era , y lc había aplicado li enzos húmedos en el'
como la de que debían bautizarse nuevamente todas las gentes para vientr e y en la cabeza . Después ele que recordó este hecho que
llegar a ser todos hermanos y contraer uniones entre hermanos. había sido complet.mentc olvidado, se ex plicó el sign ificado qu e
·Las investigaciones bechas en el líquido céfalo-raquídeo habían podía tener en lUf; manifestaciones de su enfermedad actual, siendo
dado datos en favor dc ese diagnóstico y después de instituído el de notar 10 que él ya había dicho, que sus molestias se exageraban
tratanúento de Swift Ellis desa parccieron todas esas manifestacio- cuando sentía impulsos sexuales que tenía flue l'epl'ilnir y que
Des sin que hayan vuelto a reaparece!'. Las perturbaciones mentales constituían para él un conf1icto. Reconoció que tenía remord.imicu-
que presentó más tard e y que son a las que he hecho referencia, no tos por su conducta desordenada de otras épocas y se le explicó-
pueden atribuirse a su infección sifilitic. y tomaron la forma de el mecanismo por el cual había l1 egado a estar enfermo. En corto
ODa agitación maníaca. Durante ese estado intentó lo que él mismo tiempo-una semana aproximadamente--deSflpUl'cciel'on sus moles-
me dijo y conserva el completo recuerdo de ello. tias y no han vuelto a pre!':enhJ1·~c .
Este relato, ya demasiado largo, me ha parecido importante En el otro caso, que ocurrió hace éllgún ti emP9. se tl'utabn dc~
para dar a conocer lA manera de hacer un análisis. Los resultados un alsaciano de origen fran cés, que se hallaba en 'México cuando'
-7!- -75-
est a lió la guerra mundial, y fu e llamado por el Gobiem o Alemm rugio para libra rse del conflict o. El análisis lo pon e de manífiesto
para ingresar en el ejército. P oco tiempo después comenzó a sentir con toda su desnudez y entonées la reacci6n violenta descubre la
impotencia funcional d e los miembros inferiores, h as ta serIe im- Jleeesidad de la enfermedad pa ra perman ecer tra nquilo; pero como
posible andar. Algún médico le diagnosticó mielitis crónica y se le se ha destruído la g uarida d e ese complejo, el síntoma desaparece
ba bía instalado una seri e de apa ratos pa ra que desarrollara los ")' post eriormente el indiyiduo en cuent ra el camin o adecuado pa t'a
mÍlsculos d e las piernas. En t al estado babía durado seis meses. Al !'(,50h -er su situaci6n .
:;cr explorado se encontró que t odos los movimientos de los miem-
hr08 inferiores eran posibles, pero al ponerse en pie se caía y 8610
en su cama podía h ace r esos movimientos. Se estableció el dial·
nóstico de astasia abasia . Como surgieron discusiones desde luego
.con el médico que lo ha bía visto, se hizo un simulacro de incendio
¿l media noche en el sana torio en que esta ba, d e modo que él ptl-

( Iiera ver Hamas por su ven ta na y se g ritó : -fuego! estando todOl
los d emás advert idos. El enfeL'mo a mena zado de perecer, salió eo-
ITiendo. A pesa r de esto su ~Illtig ua astasia a bas ia se estableeió
de nuevo y entonces por procedimientos de psico~a nális is encontró
que t enía el conflicto en t re u' a Alemania y comba tir contra Fr....
<:ia, s.Íntiéndose francés: o fa lta r a sus compromisos d e honor da--
obedec iendo una ord en dp l Gobierno Alemá n. P a ra salvar esa si·
tuación, buyó a la enfermeda d y cuando se le e xplicó este confiieto
s u rea cción f ue muy violC11ta, pero ya se le había puesto en la COD-
ciencia el verdad ero or igen de sus síntomas y d espués de poco tiem-
po de ese trat amiento recobró totalmente su fac ultad de andar,
co mo lo hacía a nteriormente. No sufrió en adela nte ningún trBII-
torno.
En el primcr enfermo se d escnterró un complejo que babía
quedado por mucho tiempo olvidado y que en esta época, bastante
-posterior a aquel suceso, volvía a mani festarse como símbolo del
conflict o que entonces experimentaba; pero al mismo tiempo se
p resentaba n en el enfermo otras insuficiencias psicológicas que
p ueden ex plicar la reactivación d e ese conflicto. La curación le
de bió al conocimiento d el origen del síntoma y a los consejos JI&-
cesaríos para remediar el conflict o.
En cI segundo caso se tra ta d e un conflicto actual que se ba-
hía Hrroja do de la con cienc ia por la inca pacidad d e resolverlo, O
,nás hien . pOl" la fa lta de ###BOT_TEXT###quot;alor para ello. 1m en fcr medad es un re-
-77- '

puede Yel' por C '8 descripción que DO se trata en r ealidad de un
método nuevo, quc sus reglas son muy val'iables y sujetas a am-
plias lllodifieaciones, según los casos y que además, presenta n\llUC-
l'osas contraindicaciones como las que señala Jeliffe y otras mu-
e has que derivan de la personalidad misma del que analiza y de la
sinceridad y buena voluntad dcl cnfermo. P or otra parte, los re-
1'u lta dos t erapéuticos son más restringidos alm y es pl'eciso valo-
1'C"ll'los cuidadosa.mente.
El análisis 1leva a la concienc ia un material subconciente que
CONCLUSION estaba ignorado 11 olvidado y que provocaba un conflicto j pero esto
110 basta, puede conocerse la interpretación de l síntoma con toda
Por 10 que h e discutido en el curso de este trabajo, creo ha h"1" sn significación y sin embargo, seguirse manifestando, aunque en
mostrado la aDalogía que hay entre el psico·análisis y la escuch estas circunstancias sea consciente. Es porque además del conoci-
no-psico-anaHtica, y al mismo tiempo la s divergencias que hay cn- miento del proceso subcon ciente es n ecesario saber orientar la con-
tre ambas y aun entre los mismos anaJistas. ducta en tal sentido que el conflicto quede r esuelto . Cuando dicha
La concordancia en el resultado de la investigación de ,'ariaJ:l l'csolueión es encontrarla por el paciente mismo, la curación es in-
escuelas, unida a la posibilidad de verificación exp erimental, no~ mediata, si se decide a efectuRI' 1m esfuerzo con su voluntad j por-
encamina a concluir en la verdad de dicho resultado. Tal ha sid .. que si no, hay que mostrarle el camino que debe seguir, haciendo
la adqu.isición de la noción de la subconciencia. Hay también acuer- YCl'dadel'as voliciones, es deeÍl', actos en que tenga que abandonal'
do por ] 0 que se refiere a los sistemas o complejos integrantes de (lcte rm inada senda y seguir por otra y esto no se consigue teniendo
la mente. "implemente a la vista los escollos con que se ha tropezado, que es
He mostrado también cómo por la hipótesis d el f un cionamiento 10 qne hace el psi ca-análisis : es preciso sonearlos,
mental, dada por el psico-análisis, se puede interpretar el signi- En clínica, si rve para completsr la exploración mental ·sin
ficado de los síntomas. Esta hipótesis no pucde t encl' confirma- desechar todos los demás medios j exactamente como las r eacciones
ción experimental ni se puede admitir como Ulla verdad rigurosa; (le laboratorio no han desvirtuado las demás exploraciones clini-
pero se basa en la observación de los hechos desd e determinado pun- caso La e..xageración que n evó a c reer que el laboratorio resuel ve
to de vista y habrá que concluir, como ya lo enunciaba anterior- el problema diagnóstico, conduce a hacer del psico-análisis la in-
mente, que es fitil como hipótesis. Aun como tal, es susceptible de Y csti~a cióll exclusiva: no puede aspirar a alcan za r tanto.
sufrir ataques, sobre todo, de parte de quienes se colocan en un Dcbe considerarne como absurda la teoría pansexualista d e
pnnto de vista diametralmente opuesto, y hay que' recorda r que FI'Clld. pues DO conduce a una hipótesis que pueda ser lógica mente
f"sa snerte corren todas las hipótesis cnando se comete la falta de (!cnel'rJ 1izada en psjcolof!ía , por lo unilateral de su concepto.
I!cner'ulizarlas demasiado, como lo vcmos también en la actuali- Cl'eo. pues, habe r Llegado a la conclusjón de que el psico-aná-
dnd con la coloidoclasia y otras, pues no ha y que olvidarse que lisis no es una ciencia nueva, ni 1ma psicología r cvolucionaria , ni
mientras más se analizan y se desmenuzan los f enómenos de la ,·ida, lUHl pa nHce3 en las enfermedades mentales. Es, simplemente, Ull
más eompliea da se nos presen ta y n o puede cxpliearse con una t~ m ~ t o(l o de observación y de interpreta ci6n que abre un cam ino nue-
ría que sólo observa el proceso en uno de sus aspectos. ,.() en una ciencia en la que la verificación de la verdad es muy
Descdbí, por último, el método para ponerlo en práctica y se <Iifícil : la p sicología , y puede colocar al médico en mejores cond i-
-78-

ciones para realizar, por los medios ad ecuados en cada caso, In
o"ientación de l. conducta del paciente.
Al terminar estas conclusiones d ebo decir lo que ya expresa-
ba en ]a Introducción y es que muy larga observación se necesita
para deeir con justicia una pala~l'a propia en asuntos tan esca bro-
sos. De la meditación acerca de lo que dicen los autores y de la
comparaeión de diferentes casos clínicos interpretados en diversos
!': cnticlos he deducido las aserciones anteriores, y he creído de mi
deber exponerlas, puesto que constituyen el cJ'i tm"io que personal-
mente me he formado de esta materia.
P ero mis afirmaciones no entrañan njnguna pretensión j por el INDICE
contrario, espero que haya trabajos más concienzudos y más auto-
rizados acerca de este asunto que pueda n hucel' adelantar los estndio~
de patología mental y decir alguna sent encia c1efiniti###BOT_TEXT###quot;a sobre la suer- bTa.ODUCCION. • • • •. • • • ••• 5
t e del psioo-análisis. l._CONCIENCIA y StHICONCIENCIA •••• • • • • • • • • • • . • • • • • • . • 15
JI . -LA DISOCIACION DE LA MiNTE •• • • ••• • • • • •••••••••••••
Méx ico, febrero de 1923.
JIJ. -Los sUERos •• ••• , • • •• , ••••• ' , .•• ••• •••••• • • •••••

IV.-LAS NEUa.OSI!, •• , • • • • • • . • • • , • . • •••• •••••••• •••••

V.-P"ACTICA DEL P~ICOANALUI! . •••. , • ••• •• •• •••••• , • , ••

V I._CONCLVIION' •••• . .• . • , • •• • • • • . . • • . • • .•••••• , • ••

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alor muy grande y hasta ha dicho Pierre Janet
brar las funciones psíquicas y comprender en qué forma se alteran ne en su concepto, la subconciencia es una manera de explicar las
frente a los estímulos exteriores o interiores que causan la enferme- mms J une facon de parlero A la disociación agrega también el es-
dael. Como las alter.ciones más elementales constituyendo estados r~chamieJ]to del campo de la conciencia para explicar los fenóme-
patolóf!'icos se encuentran rn las neurosis, sobre éstas se hiln hecho las os histéricos por la incapacidad de tener al mismo tiempo en la
primoras investigaciones. ro se ba tratado ya de explicar el cuadro onciencia el conjunto de sistemas que forman la síntesis mental en
anatomo-patológico como lo más importante y definitivo, sino la stado normal. Por otra parte, ha estudiado el estado mental, que
perturbación psicológica intima que es causa de esas manlle taciones. ·lama psicasténico, caracterizado por una baja en la tensión psico-
Dice tnmbién Janet: "Como lo obser"an desde hace algún tiempo ógica. Tal apreciación es muy propia de la escuela de Janet, quien
varios autores y en particular M. Grasset, estamos demasiado hip- onsidera que los procesos mentales tienen como función más ele-
notizados desde hace un siglo por la anatomía patológica y pensa- ental la sintetización de nna idea con lID conjunto de percepcio-
mos demasiado anatómicamente. Es preciso, en 1tfedicina, pensar es anteriores. que produce la certeza del conocimiento; y cuando
fisiológicamente y tener presente en el espíritu la consideración • tensión está disminuida, el sentimiento de lo real no existe en el
-8- -9-
individuo y se produce un conjunto de dudas y de obsesiones que ·adas de la conciencia, y para las cuales Jung creó la palahra que
constituyen el estado psicasténico. ~e ha hecho clásica de complejo (Der Komplex). Freud publicó
La otra escuela que ha abordado la interpretación psicológica en 1900 una ohra: "Traumdeutung," traducida al inglés por A.
de las neurosis, ha ido mucho más lejos, con exceso de confianza A. Brill: "The Interpretation of Dreams " (1910), en la cual ex-
e, sus generalizaciones, y ha merecido muchas críticas por la orien- pone el mecanismo de los sueños y las teorías psicol~gicas que Be
taci6n actual que ha tomado. E s la escuela alemana, creadora del deducen de ellos, aplicables eDteramente a las neurosIS. Al busc~r
psicoanálisis, fundada por el Prof. Sigismud Freud, de Viena se- las causas de éstas, se llegó a. encontrar que el elemento que serVIR
guida brillantemente por el Dr. Ca.rl Jung, de Zurich; por futnk, de base a la neurosis era en muchos casos una experiencia sexual y
Adler, J ones, BrW y otros. Brener y Freud publicaron con el títu- de ahí fue generalizada la idea del origen sexual como pUDtO de
lo de " Studien uber Histerie," en 1895, algunos casos de enfermos partida, no sólo de las neurosis sino también de los sueños y ~un
que presentaban síntomas histéricos, explicando el origen de de los hechos de la vida diaria. De la interpretacióD se pas6 al sIm-
síntomas por un choque emotivo e in terpretando su bolismo y por medio de éste, se explicó todo lo que se presentaba,
como el resultado de la acción indirecta de un conjunto de dándole un carácter sexual, que aun cuando no fuera aparente se
mentos psicológicos disociados de la conciencia. En resumen debía teDer la seguridad de que estaba oculto en la subconcieDcia.
teoría era igual a la presentada por Janet, según el ' El concepto de la subconciencia es de alta importancia eD el psico-
de las ideas fijas; pero haciendo menos reservas que Janet análisis y puede decirse que es fundamental, pues se considera que
ralizó su concepto hasta encontrar eD todas la accióD i",'lir,ect<f todos los actos de ]a "ida tienen sn origen en ]a subconciencia y,
de esos sistemas que obran fuera de la cODciencia. El proc,ed¡im.ie.ltq aunque el individuo 10 ignore, lID pensamiento o una acción que para
que ha seguido y que caracterizó al psicoanálisis, fue el ele deja él tienen determinado significado son la manifestación de una ela-
al enfermo que dijera las asociaciones libres que vinieran boración subconciente totalmente distinta y muchas veces opues-
mente en relación con el síntoma presentado y seguir llor ese ta y dODde seguramente sc encontrará algo sexual. Para comple-
hasta encontrar el suceso que olvidado para la cODcieDcia tar el simbolismo de la sexualidad se ha dicho que ésta sublimiza,
quedado hundido en la subcoDeieDcia, provocando los sm'ltomasl es decir, se manifiesta por formas elevadas y enmascaradas que la
Como no todos los casos se presentaron claramente, se vino a hacen aparecer ya como la virtud, ya como el arte, etc. A esa ener-
cer que había procedimientos psicológicos que desfigun baD el gía omDipoteDte eD el psiqtlismo le ha dado Freud el Dombre de
ceso y lo hacían irreconocible, debiendo tenerse en cuenta Libido.
desfiguración para hacer la iDterpretación cor,·ecta. Aplicando Tales teorías. llevadas n ese extremo, no son aceptadas por to-
método lle¡r6 a concluír Freud que los sueños, como los s·iíntomla~ dos los ps.ico-unalistas, Y a rcsen'a de discutir ampliament e qué hay
histéricos, tienen una significación y que en ellos los mismos de cir.rto y todo lo que hay de erróneo en dicho concepto cuando
cedimieDtos de desfi guración haceD que sea imposible trate yo de la patogénesis de las neurosis, voy a señalAr sohl1nente
su significado r ea l y que por el análisis se llega a saber el las opiniones ele otros psico-analistas que han seguido el mismo
oculto bajo el sueño, que es siempre alguno reprimido en la suIDc(m~ camino, sin dejarse llevar demasiado lejos. Jnng. por ejemplo. dice
ciencia y cuya realización consciente no era aceptable por el yo, que para él, la líbido es la energía psíquica sin ninguna diferencia-
por lo menos, no había sido satisfecho durante la vi¡rilia. Como ción y que solamente más tarde una parte de esa líbido se trans-
]os neurópatas, los deseos reprimidos venían a ser la causa de forma en Il libido sexualis." Por otra parte, dice también que la
enfermedad, era de importancia conocer sus sueños pal'a i·, ,ternre~ forma mística que se atribuye a la subconciencia es la proyec-
tarlos y llegar má s fácilme.n te al cODjunto de ideas emotivas ción sobre los psico-análi')is de la mala comprensión de ese con-
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cepto. "Para nosotros, dice, la subconciencia no es una entidaA, se concibe cómo el práctico que cada día t.Jul:;cl'~a y controla la et io-
sino un término útil acerca de cuya entidad metafísica no nos per- logia infecciosa, endocrínica, emotiva de las neuros~s y de. l~s
mitimos forma rnos ninguna idea. Aquí DOS encontramos en oposi- psicosis, podría, haciendo caso omiso dc las comprobaclOnes obJetl-
ción con aquellos psicólogos que pretenden resolver los problemas vas, uo ver ya en las perturbaciones nerviosas más que el producto
del pensamiento arrellenados en su butaca, y se creen tan exacta- de una sexualidad desenfrenada. El psico-análisis se parece a la
mente informados acerca de la loca lización del pensamiento en el Christian Scicnce y otros sistemas médico-religiosos, a los cuales
cerebro, como de la correlación psicológica de los procesos men- sus adictos se adhieren, no por ]a lóg ica sino por la fe, y merece
tales. " así por su carácter extracientífico el nombre que ]e ha dado Kra-
J UD~ ha fundado un método de investigación más preciso, que pelin de "lfetapsiquiatria."
e$ el de las reacciones de asociación, que consiste en presentar al Estas opiniones son no poco apasionadas, ya que para juzgar
individuo una lista de palabras, haciendo que conteste a cada una de una rOSA es preciso estudiarla desde todos los puntos de vista ,
con la primera palabra o imagen que venga a su mente, y se toma y no desecharla totalmente cuando encierra siquiera una pequeña
el tiempo de reacción observando la relación que puede haber entre parte buena. . •
la palabJ'R estímulo y la palabra de reacción, teniendo en cuenta El psico-nnáli!;is ha comenzado por observar los slntomas de las
determinadas reglas. Así puede conocerse qué complejos se encuen- neurosis, al igual que el análisis psicológico, como titula M" Janet
tran hundidos, reprimidos en la subconciencia e iniciar un camino sus estudios; ha ob!':cryado la relación entre esos síntomas y los he-
para el análisis posterior. chos encerrados en la experiencia anterior de] paciente, llegando
La escuela francesa ha hecho muy serias objeciones al psico- al mismo resultado que J anet al conocer los sistemas subconcientes.
análjsis, siendo mu~v notable la memoria presentada al XVII Con- Ha elahorado despllé!': nna hipótesis para apHcar]a a esos casos
greso Internacional de lIfedicina de Londres, por Pierre Janet y • y a los casos nuevos, de modo que pudieran explicarse t odos d e una
la cua.! haré refereneia muy a menudo por estar muy bien defini. ;llancra general. Ha en contr ado que la, misma. hipótesis podía apli-
das en él la opinión y la actitud de la psiquiatría francesa que con carse para conocer el mecanismo del psiquismo en actos normales
todo ,igor se h. opuesto" las teorías freudistas . No han faltado loo como los errores de la "ida diaria y los sueños, y que tales hipótesis
ataqnes apasionados. hnciendo Yel' que el psico-análisis es una cues- e,tún d e acuerdo con los hechos_ Solamente que después de haber
tión de cl'cencia , algo mís tico, sin carácter científico ni ut ilidad llegado hasta aquí por la deducción Y la inducción. se el1(!3ruina
práctiea. En el número de la "Presse Médicale" del 4 de febrero po;' el amplio sendero del simbolismo; desde ese momento_ toda la
de 1922 encontré ID'a nota bibliográfica que se refiere a la tradue- signifi(!ación del proceso mental que se había encontrado. pierde
ción ha ncesa del libro de Freud, anteriormente tradueido al inglés su ,"alor: todo se reduce 8 encontrar algo sexual tras de cada mani-
por G_ Stan ley Hall: "A general Introduction to Psycoanalysis," festación psicológica, Y para lograrlo se sigue el camino in ,*cl'so,
en la cualllf_ P. Hartenberg dice que el psico-análisis es cosa juzga- buscando la semejanza tan remota, que a ycces paTece risible. para
da ya en Francia desde la obra de Hesnard y Régis: "La. Payea- hacer aceptable el simbolismo . Como dice Janet en el artículo de
nalyse et les nevroses," y que su impresión personal es que esta obra r eferencia: "Un síntoma siendo dado, se busca de qué manera po-
no 10 convierte como ninguna de sus anteriores j que encuentra en dría ser construído si se tomase como base una perturbación sexual
ella demasiadas proposiciones que chocan con el buen sentido psi- transfo rmándola por transferencia Y r epresión. Si esta const rucción
coló[!ico, la evidencia clínica y el espíritu científico todo entero. llega a darnos al~o que parezca análogo al síntoma considerado,
"El papel atribuído a la sexualidad, por su enormidad y su extra- diremos que este síntoma ha tenido realmente por origen la pertur-
Ya !!.~m('ia , hace pensar irresistiblemente en un deliri.o erótico. No bación sexual transformada." Así, el pensar o soñar en subir uua
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escaJera, es siempre el símbolo de un acto sexual ¡una estncj()ll de It • • • • • • Si preguntáis, por ejemplo, ,qué es una lágrima. ?, el

ferroc&rril representa también el acto de la copulación, por el vaivén psico-anális.is, poniendo 8. vuestra disposición un microscopio de mi-
qua hay en ella y tadm·ía más, hay discípulos de Freud que en una llares de diámetros, os hará ver en esa gota de transparente inocen-
psico-patología haccn el estudi o de dementes precoces catatórucos cia para el ojo desnudo, el inquietante mundo de las" pasiones su-
qne están cruzados de brazos y con la cabeza inclinada o en cu- primidas." Ya habréis descifrado la causa del interés mujeril por
clillas, y concluyen ipso tacto que esto representa el deseo subcon- ese procedimiento revelador de secretos y aun habréis sospechado
ciente del enfermo de volyor al claustro uterino de donde salió! en esa curiosidad cierto factor morboso. En efecto, un doctor psico-
Qué justa es la opinión de 1.1r. l. H. Coriat cuando dice: "No analista diagn<,sticaría en , ese mismo interés un ti complejo;" un
es preciso llevar el análisis hasta el punto en que la lógica y la ra- grupo de ideas emocioDal cs en estado de represión. En la mayoría
zón son reemplazadas por la imaginación del que analiza." Se com- de los casos, es una curiosidad idéntica a la de los colegiales que
prende qc.e con una poca de imaginación y con el snficiente des- buscan en el diccionario las palabras proscritas, por desnudas, del
plante para tratar de asuntos sex uales, todo el mundo puede hacer lenguaje usual, O leen con pretexto científico, los textos de Medi-
psico-análisis y que en tal fomHI , el T"ulgo lo encontrará fácil y cina Legal." Anota -8 continuación alguno de los escándalos socia-
propio para satisfacer su concupiscencia; sólo basta creer en ]a les de Nueva York causado por una de las "vampiros del amor."
verdad de esos simbolismos y aplicarlos a la vida diaria. Clnram ente se comprende que ideas de este género son, con jus-
En los Estados Unidos, donde las ideas nuevas prenden con faci- ta rnzóo, censuradas y constituyen un peligro, porque es muy
lidad, el psieo-análisis ha heebo éxito y ha realizado exactamente lo fá cil que tomen el cariz de una religión, de una de esas sectas que
que señ.alaba yo más arriba, siendo notable el perjuicio mora] que ha fá cilm ente se extienden y dan la vuclta al mundo, recogidas por
pl'Oc1UClrlO. No puedo menos que extractar aquí un razonable artículo cCl'ebl'os mal equilibrados, aceptándolas sin ningún criticismo y re-
de José Juan Tablada, publicado en un número de marzo de ]922 ,-istiéndolas del tono dogmático, que implica inevitablemente la
de "Rxeelsior, " y que dice: "Así de la millonaria a la actriz de fe en el maestro y la nceptación a priori de 10 que no puede ser
cine, de la culta poetiza a la homicida obscura, hay actualmente lógicamente deducido. En una traducción española de la "Psycho-
en la Unión Americana una multitud de mujeres apasionadas por p.t ologie des Alltagslebens" (Psico-patología de la Vida Cotidiana),
esa flama~te ciencia y que usan como cosn corriente su especial leí un prólogo en el que el traductor hace reverencias profundas an-
vocabulaTlo: una nomenclatura médico-analítica con relentes de la- t. la nueva fe que ha de reformar al mlmdo I
boratorio y de clínica. Aun en las conversaciones mundanas se es- Ya que he señalado el peligro que constituye el psico-análisis,
cuchan esas palabrlls desconcertantes para el profano: catarsis debo indicar cuáles son la s ,'an tajas que ofrece y el partido que
u.bidn. ext"rm'c rsióll , pero que para los iniciados tienen signiliea~ puede sacarse de él. Como ya decía, el principio de la teoría es
Clonos profnndas y operan misteriosos sondeos en las conciencias lógico y bien fundado, mientras se aplica a la interpretación psico-
aje,n~~ . .. . .. TJ.R pasión CJue estas mujeres manifiestan por el psico- lógica sin un fin preconcebido. Cons.ideremos un síntoma histérico ;
anW¡SlS se explica. Calculad que su base es el estudio de la subcons- por el análisis llevado sobre el paciente vemos que está ligado a una
ciencia, el misterio casi tan/?ible y penetrable y Que el núcleo de serie de experiencias pasadas que llevan al conocimiento de algún
ese misterio es la potencialidad amorosa que aunque disimulada deseo oculto. de algún complejo reprimido y que se manifiesta de
por las conven iencias sociales, eolora indefectiblemente los act08 de un modo indirecto E'U la conciencia , de modo que su presencia sea
cada quien, todos los a('t08, aun los que parecen más ajenos 8 esa desconocida para el yo; el origen del síntoma quedará lógicamente
causa! explicado por ese deseo, pero debemos resignarnos a encontrarlo
-u-
en cualquiera de las manifestaciones de a ctividad mental y no ha-
cerlo forzosamente sexual.
.Ahora bien , la generalización del proceso psicológico, mea
diante el cual el deseo ha pasado a Ser complejo subconcien-
te y origina dar del síntoma, puede hacerse, puest o que se en-
cuentra en todos los casos observados, t eniendo modificaciones
según las circunstancias y puede esquematizarse mediante esa
hipótesis que es semejante a las que se emplean en la quími- 1
ca para explicar las modificaciones moleculares de los cuer-
pos. Por cjemplo, a un cuerpo, el azul d e metileno se le da determi-
nada fórmula; se sabe que en este cuerpo el cambio d e posición de CONCIENCIA Y SUBCONCIENCIA
un radical da lugar a la formación de un cuerpo incoloro ; se ha
comparado muy expr esivamente a un switch eléctrico, que enciende El método que se h a seguido en los estudios de Psic~logI,,: b
'o apaga una luz. Pues bien, esa hipótesis no podemos verla clara- ·sido principalmente el de la introspección, .~or el cual el mdlVIduo
mente confirmada ante nuestra vista, p ero ex plica bien los hechos es a la vez observador y sujeto de observaclOn.
.y podemos manejarla para p rever los f enómenos nu evos o para ori- Con tal procedimiento no se llega a saber otr~ cosa.. que l~ ~ue
ginarlos. D e la misma man era ]a hipótesis que emplea el psieo. ve dentro de sí cada individuo; una especie de pSlcolo~l~ subJetiva
análisis nos sirve para tener ]a r epr esenta ción de los f en ómenos que no puede aplicarse completamente al estado patologlco, porque
psicológicos y a pHcándola p odemos compen etrarnos del significado los sujetos que padecen enfermeda des mentales se~uram~nte q~e
de las n eurosis y de alg-un as ' psicosis, así como también de algunO!J no se prestan a h acerse introspección en la f orma debl.da, DI podrIa-
hechos de la vida diaria , que quedan habitualm ente i~n orados, des- de los datos que ellos n os dieran, las relaCIOnes que hay
deñados o incomprensibles, como son los error es, los olvidos, los
mos sacar 1" A' es es
ent e la fun ción normal y la alteración pato oglCa. SI pU. , .
sueños.
n ec:sario estudiar la p sicología de los individuos, el funclOn a-
Aceptando así la teoría psico-analítica, n o corremos el riesgo miento de la mente, fuera d e nuestro yo, com~ SI tratáramos de aso-
de que se D OS tache de místicos, pues nos conf ormaremos con ex- marn os en la mente de los d emás. Ahora bIen, sabemos q~e t oda
plicar los h echos por su observación, deteniéndonos donde la lógi- manifestación psíquica en un individuo se traduce ~l ~x~erIOr por
ca nos lo indique; siendo más cautos, como quiere serlo el análisis nn movimjcnto, es de"c ir, por una reacción. Si a un lDdJv:~uo se le-
ps~coJógjco, según cxpresjón del Prof. Pierre Janet. Colocándome pone ante Jos ojos un foco eléctrico, tendrá la p~rcepClo~ de la
desde este punto d e vist a, me atrevo a dar mi bum.iIde opinión de luz, pero nosotros no lo sabemos sj no es porque el nos ~c~ una
Que, dando amplia cabida en el análisis psic')lógico a la hipótesis pal~bra que signifique que la ha p ercibido, o por sus mOVIIDlentos
psico-analítica y aplicando a l psieo-aná lisis las reservas juiciosas 1 cab eza, SI. la luz es intensa', por su parpad eo) etc.; es,b en suma,
(e . .. .
y ser enas del análisis psicológico, es p osibl e encon tra r un justo llDa reacción motriz la que aparece .siempre a nuestra o ser:ac.lO~
medio que pueda abrirse' paso en el conocimiento de las neurosis como la manifestación del funcion amiento psíquic~ en los )ndi~l­
y queda,. establecido que tal estudio será fecundo a la luz de las dnos. Para conocer, pues, la p sicología de un sU3eto, es preCISO
enseñanz¿]s de dos escuelas que aunque distanciadas por los de- atender a las reaccion es que presenta ante los estllDulos que pue-
rrot eros que han seguido, tienen el mérito de haber fundado la dan venir del exterior o ele su int ~rior mismo.
psicología moderna a plicada a la clínica.
El conjunto d e estas reaccionesj que c-onstituyen la conducta ,.
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no Cl:i sino la adaptación constante a las circunstancias y necesita .. mente y será, tal vez, lo único que le haga darse cuenta de que
mos estudiar las relaciones entre éstas y la conducta para deducir estaba mirando el periódico del vecino, etc.
los procesos mentales que han tenido lugar. Con este ejemplo, naturalmente teórico, pues en cada caso
Al adaptarse el individuo a estas circunstancias no lo hace de una intervienen innumerables factores, he querido mostrar que una
moncra completamcntc plástica sino que las aprovecha para dirigirse multitud de circunstancias se asocian, se encad~nan f~ertemente
a un fin determinado, orientando su vida hacia un objeto, reaccionan.. cua.ndo llevan el mismo sentido; constituyen un sIstema ln.tegrante
do a muchos estímulos en tal forma, que la resultante va a agregarse de la conciencia, que tiene más facilidad para e~trar en Juego en
siempre a otras resultantes anteriores en el mismo sentido para el momento en que un estímulo llega, aunque es.te .sea muy ~~~
constituir la tendencia directriz. Para explicar, tomemos un caso - o o aunque esté muy alejado del asunto prIncIpal, del eJe,
q ueo , b·' t .
ideal simplificándolo como un esquema. Supongamos que se trata udiera decirse de ese sistema. Así se forman tam len o ros SlS ·
p ' . ' ' O tener
de un médico: cuando comienza su carrera el número de conoci- temas que pueden irse alejando del pnmero ma~ Y mas o n
mientos que tiene es sumamente pequeño j vagamente se da cuenta . !!lÍn. conexión con él. En el ejemplo del mediCO, podemos Stl-
nUlo • . al d d d
de lo que abarca la ciencia que va 8 estudiar, un gran número de poner que tenga un gusto especial .por los v~aJes, Y re e oro e
asuntos que están relncionados con la ?l.Iedicin8, pasan por su men- esto, agruparse nuevas ideas relaCIOnadas SIempre. con ello, etc.
te sin llamar su atención j pero en cambio, en aquellos casos en que Podemos lleaar así a suponer que todo lo que constituye un grupo
el asunto que se trata delante de él toca el concepto que él tiene ·d
de leas fu:rtemente ligadas por una afectividad. c.omún, sed en- .
de la 1tledicina, sí reacciona como quien va a ser médico. Poco.a cuentra en la mente dispuesto & funcionar como Slstema, e~ eClr,
poco el caudal de su saber aumenta y la posibilidad de reaccionar que dado un estímulo que toque uno de sus elementos, traera la ae-
de una manera médica ha crecido, extendiéndose a muchos estímulos tiddad oe todos los restantes de ese sistema. .
que pasaban antes inadvertidos, y todavía más, su personalidad va La conciencia tiene noticia solamente de una parte de esos SIS-
haciéndose médica, es decir, que aun sin darse cuenta, piensa como temas, pues en un momento dado sólo podcmos tener prese~tes
médico; el dia en que sabe que un amigo está enfermo, 10 primero algunos de sus elementos, los cuales se suceden como en ~~ corrl~n .
que le ocurre es la posibilidad .de diagnosticar qué enfermedad te y van tirando unos de otros j pero, a veces, se manifle8tan ~olo
padece, o qué tratamiento convendría instituirle. Todo aquello que por reaceiones sin que la conciencia vea los elementos del SISte-
se relaciona con la 1\ledicina presenta para él un lllterés muy par- ma que las provoca: Una vez acompañaba yo a un maestro a hae~r
ticular y se sií'nte atraído por los sucesos, las noticias, las conver- compras en una tienda. Estábamos frente al mostrador Y, habla
saeiones que en algo tocan asuntos de Medicina. Si se da el caso dc ahí una pequeña báscula. Mientras esperábamos las mercanOlas pe-
un crimen o de un atentado, el juicio médico será el primero en for- didas y platica~ .. conmigo de asuntos banales, el profesor tom? con
marse en tal individuo y todo lo verá a través del criterio médico. cada mano un tornillo de los qUe nivelaban la báscula, querIen~o
Si una calamidad pública azota a la humanidad, se representará en darle los movimient.()S que se dan a los de las balanzas d~ preOlslOn
su mente las maneras cómo podría intervenir desempeñando un en los laboratorios. El es un ínvestigador de laboratorIO; el acto
papel médico para contribuir a remediarlas. Basta que al pasar por que realizaba sin sentir, diríamos de una maner~ babi~ual, no ~~a
un paseo oiga llorar a un niño, para que un tren de ideas venga a sino la puesta en juego de un pequeño sistema SIn la. Intervencl~n
su imaginación haciéndole I'eflexionar en el estado de salud de esa Je la conciencia. Si tomáramos ejemplos más complicados, verla-
criatura. Yendo en un tranyía yerá con indiferencia el periódico mos que de la misma manera que ese pequeño, tre.D de i,deas ha
que lee su vecino ; pero si hay eu él UDa noticia, por ejemplo, de (!Ueu3t!0 extráconciente, puede~ haber grupoS pSlqUICOS mas volu-
1111 3 nsociaei6n médica a la cual él pertenece, la verá inmediata- minoRo s, capaces de estar en la misma forma.
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'U n hecho que muestra cómo puede haber grupos de ideas fuera estames r, etc., y ell a contesta escribiendo sobre el papel sin d ejar
d e la conciencia, es el bien sabido de los conocimientos que se mues- de hablar de otras cosas. Este hecho es conocido como escritu.ra
tran como ideas autóctonas, que de repente brotan en la conciencia automática y es de común observación en las medium. Con el mis-
sin que sepamos de dónde provienen, y es que penetraron a nuestra mo sujeto r ealiza otra nu eYa ex periencia : mientras habla con una
mente sin pasar por aquélla. Estos conocimientos así adqltiridos sue- persona y sin que ella se dé cuenta, le d ice que su interlocutor tic.:
lcn manifestarse en los sueños. Relata Freud a este propósito un caso nc una chaqueta del color ycrde más ridículo. A.l pronto no parece
referido por Delbreuf, quien dice haber t enido un sueño en el que saber narla; su con" ersación prosigue j pero de repente exclama :
veía dos lagartijas en el patio de su casa, medio mue1'tas de frío entre "0, mon Dicu, comment vous ctes-vous habillé ainsi, et elire que jc
la nieve ¡ las r ecogió y las colocó en un muro, sobre un helecho cuyo
nombre botánico le vino claramente: Aspleuium ruta muraJis. Des-
ne ID 'en éta is pas encore aper cue!" ° bien, le dice que tiene un
bombón ~n la boca y comienza a no poder hablar y se pregunt.o
pués d e esto aparecieron otras lagar tijas y cl sueño continuó. Al cómo so le ha podido meter semejante dulce cu la boca. Por su- .
despertar se dió cuenta de que nunca había conocido el nombre de pncsto que no sabe que ~L Jan et le ha hablado.
esos helechos, ni mucho meDOS la clasificación botánica que con L/as sugestiones post-hipn t~ ti c3S tien en también el carácter d e
toda precisión había sabido en el sueño ; consultó algún tratado y quedar fuel'a de la concien cia y de dar lugar a actos cuya inicia-
"ió que efectivamente, el nombre de la planta cra Asplenium ruta ción y elaboración se nan hecho sin el conocimiento d el yo. A Lu-
muraria. Esto ocurrió en 1862, y aunque vivamente impresionado cía, otr o sujeto de ~r. Janct, le ll ace la sugestión de escribir una
por el hecho, DUDca pudo explicárselo sino clieciséis años más tarde, carta rn f'U presencia cuando haya despe rtado. Una vez despi erta
cuando encontró en la casa de un amigo un álbum de plantas se- y mientras habbba de muchas otras cosas y con varias personas,
cas que acostumbran regalar en Suiza a ]os viajeros y en el her- escr ibió sin saberlo: "l\l ndame, je ne puis venir dimanche, comme
bario halló el asplenium con un rótuJo escrito con su propia mano. i1 Hn it en tendn; je vous prie de m 'excuser. Je ferais un grand
Recordó entónce. que había encontrado a una hermana de su ami- p~ a i s ir de venir ave e yous. mais je ne pllis accepter ponr ce jour.
go en viaje de bodas en Suiza en 1860 y que bajo el dictado de un Votre amie Lucie.-P. S. Bien d es choses aux enfants, s. v. p."
botánico le había estado escribiendo los nombres de las plantas. Ca da uno dc los hechos que he r efcrido puede considerarse co-
No quiero hacer notar aqui más que el hecho de cómo llegó a so mo un tipo de los mnchos que pueden observarse por doquiera . Exis-
conciencia un nombre enteramente inadvertido j basta para fijar ten (lsÍ muchos casos en los que vemos la realización de actos ~}e
que hay procesos que se verifican fuera de la concieñcia y que en la. vida normal en los cua les ní nuestra voluntad ni nuestro cono":
ciertas circunstancias vienen a ser conscientes. cimiento han intervenido y en ('1 estado patológico se presentan
En estado patológico encontramos hechos de est~ género tod8- infinidad dc bechos ,cmejant es a los qu e he elcscrito y en todos 10R
via más notables. Refiere Janet las experiencias siguientes reali- cuales se encuentra ele característico ese fenómeno de estar fuer:1
zadas con uno de sus sujetos, Leouia. Le da a ésta in..trucciones para dp. la ('onciencia. Quiere oecil' esto que en la mente hay una actiyi-
que levante un brazo cuando él suene diez golpes con sus manos. dad que ela.bora , a pesar de nuestro yo, procesos psíquicos, es decir:»
Pone a la enferma a conversar con otras personas y hace las seña- que se pu ed e cons id era.r la acth-idad mental d.ividida en dos gran_
les convenidas j al dar el décimo golpe, Leonia levanta el brazo sin des categorías: la acti"idad con Rcicnte y la actividad subconciente.
haberse dado cuenta de las señales y sin saber siquiera que ha le- Los fenómenos d e la subconciencia se revelan solamente por SUR".
vantado el brazo. En otra ocasión, pone en sus manos un lápiz Y .. rectos y aparecen en la conciencia sin que se vea su origen j eh1-
mientras está distraída con las personas que le platican, le haee que' podanlOR a primera. ,·jsta, explicar su causa y los atribuímo!=O:
preguntas como éBtas: , cuántos años tiene usted f ¡ en qué ciudad fácilment e a la easualid.,d, a dist"acciones, etc. La subconciene.ia
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es el gran almacén en dOI1ue queda todo el material que no DOS es con experiencias pasadas hasta llegar a un punto en que sc muestran
útil o que nos es doloroso. Es mu y común observar Que los he- en conflicto, en que ha habido motivo para ese proceder de la menl.ll.
ohos que nos han desagra.dado se nos olvidan, queda n confusos unas 11n am igo mío fue en cierta ocasión a una casa cn donde ~speraba.~el"
Yeces, o pasan por ciertos disfraces basta que apareceD en forma a una joven a quien pretendía , pero sucedió que aquella Joven salio y
me nos dolorosa. El olvido, que al p arece r es algo pasi,'o y natural, no pudo verla. Allí mismo estuvo hoj eando un libro que llevaba con-
es U11 proceso activo, es el resultado de un conflicto ent l"e las ten- siO"o y cuya lectura era sumamente interesante; a pesar de e~o
dencias, entre los sistemas aceptados por nuestro yo, orientadores lO° dejó olvidado y no se acordó de él hasta que est~ba ya en .1
de nuestra conducta y experiencias que chocan con ellos, que las tram 'la y lejos de la casa, d e modo que le era preeiSo volver a.l
cont radicen, que no pueden ex istir al mismo tiempo que los otr08 día sjO'uiellte a recogerlo. Claram ente se ve que aunque est e ol-
y de ("~ta desarmonía del tono afectiyo entre los dos, resulta una vido e~'a completamente inyoluntario, pues hasta por ~jertas 1:a-
I~ c ha y en defensa In mente expulsa de la conciencia lo que es zones no hubiera querido expon er ese libro a que sufriera algml
iloloroso . Tratándose de un confl icto plenan1ente consciente, en percance, le satisfacía perfectamente como pretexto. para ~olYer a
una mente normal, alcanzando cierta intensidad , no se puede hacer tener otra oportunidad de ver a la persona por qUien t ema tanto
esa el iminnción con facilidad ni con rapidez j así en personas nor- interés. Actuj vemos un sist ema de ideas; a) por una parte: ~! que
males los gorandes dolores de la ,-ida son cruelmente suf ridos j pero se refier e al deseo de volver a la casa para t.e~ er otra ocaSlQll d e
ltOCO a. poco se bace una adaptación y esa adaptación no es más encontrar a la joven, deseo que no quería satlsfacer por razones
q ue la elimina ción de la concienc ia de ese estado doloroso_ sociales y que habla sielo rechazaelo de entre los proyectos de actos
En l(ls casos en (Ine 1mB experie ncia encuentra alguna tenden ... eonscientes; b) por otra parte, el deseo de seguir l.. y~ndo el libro
llia que choque con ella de tal modo Clue produce conflicto. puede intt!l"esante y de DO abandonarlo, lo euol e r a una d eclslon plenamen-
pasa!' de~Rp('rcjbida, annque la LÍltima no sea plenamente cf)nsciente te consciente; pero a pesar de eso, este último proceso menta l fue
y el individuo no se d é Cllenta de que está ahí para impedir que la int.erferido por el otro, de tal manera que una vez vuelto a la. ~ on­
otra llegue hasta la conci encia; podríamos así dec ir. metafórica- ciencia el conjun to b) qucdaría obligado el individuo a modificar
ment('. que el olvido es el resultado de lB fUl!ocitosis de ciertos sis- su conducta para realizar el acto ya dec idido, pero satisfaciendo al
tcm A~ por otro~ má s fuertes. miRIDo tiempo el deseo a) ; es decir, que el olvido vino a ser ~~ for-
. H ay " cees que la experiencia que se presenta rn un momento ma de rcalizar las tendencias que no queríamos ver , suprlmlendo
dado, es aceptada por la conciencia, sc confi esa uno a ~í mismo que una que hablamos aceptado, pero que desechada temporalmente
oestfi d e acuerdo con aq ucllo y. sin embargo. lo olvida. porque en podía dtlr lugar a la resolución del conflicto.
I'calidad ha habido otras intenciones que eran las que I'calmente Relata Freud cl caso d e u n individuo que estaba en "mal en-
'lOS" eran satisfactorias j a éstas DO (Iucríamos " erlas ~; a pesar de tendu" con su señora v ésta. en alguna ocasión, le dió un libro para
,eso se han opuesto a aquella que crcíamos babel' aceptado . Olvidos que lo leyera. Cogió ci marido el ta l libro y lo puso en su esc.r itorio
·d e este; géncl'o los vemos a cada pa o. "Quién no podrá reco rdar la para leerlo a otra hora; pero sucedió que cuando trató de leer , ~o
'buena voluntad con que se promete un libro a un amigó :r el com ... hall ó el libro por ninguna parte y no pudo saber dónde lo habl.a
'V1 eto y r epetido olvido de traerlo' Sin cmbargo, no hay qué creer puesto. P oco tiempo dcspués enfermó la señora y él t uvo necesl·
.que todo se puede deseubrir tan fáeihnente. dad de impartirle cuidados y de pasar d es."elos que aea~aron por
Los casos en que ll ega uno a conocet' la causa de "los olvmos y de traer una reconciliación. En esos mismos días no hIZO mas que Ue-
los -erróres de la vida diariu se encuentran anaHzand-o ias ·circullStan· O"ar a su escritor io y al abrir un ca jón vió encima de todo el fam o~o
íJ'ias'611 que se han presentado, in" éstiga ndo las "Conexiones que tienen íibro. J.luestra Fr;ud con esto cómo el disgnst o que sen tia este
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individuo por las cosas de su esposa bastó para interferir el deseo ciencia. Por otra parte, hemos visto que en la subconciencia quedan
de l:er el libro de modo que produjo el olvido del sitio en que lo almacenados los elementos, los sistemas de ideas, que no pueden
hab,a puesto, y UDa vez que la ca usa desapareció, que el elemento estar en la conciencia porque darían lugar a conflictos; ahora, d e
'lf1terferente d ejó de existir, el oh'ido cesó también y el deseo pudo esto se deduee que hay en la mente un mecanismo por el cual un
ser libremente realizado. Maeder (citado por Jones) relata el ca80 sistema que era consciente pasa a ser subconciente y a éste se le ha
de un interno de un hospital quien tenía una cita par~ un importan- da do el nombre de represión.
t e negocio en la ciudad; pero que 110 podía d ejar el hospital hasta La represión s umerge en la subconciencia conjuntos de
ql1e Sil jefe, que había salido toda la ta rde, regresara. Decidió ideas que de acuerdo con JUDg, llama remos complejos, es d e·
deJar su puesto y al ,"olver más tarde, quedó sorprendido de encon- cir, constelacion es de ideas cuyo t ono afectivo se conserva, pues-
t ra r que hab~a d ejad? la luz encendida en su cuarto, una cosa que to que todavía son activas, :r que ('sa misma afectividad l e~
nt1nC:l le habla sucedido durante sus dos añ os d e servi cio. D e proD4 si rve d e cemento '1ue las une Íntimamente para hacerlas f un -
10 comprendió la razón de su omisión: su j efe siempre pasaba por cionar rn conjunto en un momento dado. P or lo mismo que
J.... ventana de su cuarto al ir a su casa, entonces ,"cría la luz y con- IH afect ividad del complejo no se d(' ~trllye puede dar reacci o-
cluiría que el médico esta ba a hí. Una vez pusn da la causa de la n es en la conducta del sujeto, sólo que la conciencia ha perdido d c
inhibición, el sujeto la apl'eciaba correctamente. yi ta las ideas que p oseen esa afecti vidad. Cuando en lugar de d e·
De la misma manel'S ex plica Frend la ca usa de otros errores cir una palabra se dice otra, parece que no tienen ninguna coneXIón
como los laps~ lingue, los lapsus c.aJ.ami, el conflllld il' a. una p ers~ f'n tre sr; pero las asociaciones d el sujeto hacen que se ll egue a esas
.
na que se esta oyendo hablar con otra que no está presente , o una
persona qu e está ausen te con otra qu e ni siqu iera tenn'a parecido
ideas que muestran tener una rela ción, si no actual, })or 10 menos
C11 épocas pasadas, con otros h echos quc son antagon istas: estún
con ella, etc. Sería largo dar ejemplos d e cada uua d: estas fol'--- en conflicto . I gual cosa ~ucede en los ohidos, en donde el complejo
Itl3S de errOres de la v ida d ia ria; Frcud h a h echo un tibro especial reprimido impide la presencia de otra s jacas porque su afecth'i-
~e este estudio. En t odos los casos encont ¡":1mos una co rriente de dad es activa y entra cn conflicto con la de dichAS ideas, aun cuan-
}fleas que van a det ermi nado fin y una substitución inesperada do la con ciencia no sepa cl contenido del complejo.
o('ntro de esa corriente. de unas ideas por otras que forman parte En cada uno de 19S casos d e errores que sc h all estudiado h a
ete otro tren de ideas interferentcs y qu e no esta ba n en la conciencia l=\ido posihle encontrar el origen del fenómeno por un procedimien-
del individuo. Si entonces el sujeto med ita acerca de csas ideas in .. to sencillo que consiste en pedir al sujeto las memorias o asocia-
tCl'fcrcntes y ya enca dcná ndolas con otl'a8 y ot}"f! 8 que vienen a su cion es qnc vinieran a su mente en relación con el asunto de que
nI Pute en relación con expericncias pasadus, llega un m'lmento en se trnta . Frend dice en su " Introducción General al Psico-análisis,"
~lI C ¡;;¡e d escubre el verdadero núcl eo d e ese tren de ideas interfe.. que si se le pregunta directamente a cada individuo por qué se lla
rp.n tcs y se ve .q~ie no es más que algú n d eseo o alg ún suceso que por equivocado, unos r esponden inmediatamente por tal cosa o por
C~hll: en OpOS ICIOD con las tendencias admitidas por la conciencia t al motiyo ; otros tratarán de buscar en su mente y diráp varias
ha sldo rlesechado, a n ojado, rechazado por el yo; pero que en UD cosas sin saber cuál es la causa, y otros dirán simplemente que no
lll~ment o dado ha podido manilestarse a pesa r de la voluntad del saben por qué" En el primel" caso ha sido algo muy próximo a la
' u,cto. conciencia 10 que interfirió las ideas, podría decirse que no estaba
Las conclusiones que pod emos sa ca r de los hechos de observa. l"ea lmente subconciente, sino que esas ideas se encontraban a un
ció~ ~nu mc ,"ados son Y8r ia s. En primer lUg'ur, hemos conocido una lado de la conciencia; en el segundo caso es preciso a:""lJdar al
actl vldarl mental que está fu era de la conciencia: es la subeon. sujeto instándole a que recuerde más, a que busque más p"orun-
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damente y a menudo en forma desviada; por ejemplo: él recuer-
da ciertos hechos ; pero cree que no están en conexión con el asun-
to ; se le figura que no tienen importancia , si se hace que los diga
y luego se hace fijar su atención sobr e ellos para que nos diga si
ahí está la causa del error, es posible que esto baste y confiese que
efectivamente ha habido tal o cual experiencia que le era penosa.
Como ejemplo puedo citar el siguiente de Freud: un amigo lo invita
n
a tomar un vino muy r ecom endado en Italia , y al llegar al r estau-
LA DlSOClACION DE LA MENTE
rant se le olvida el nombre del vino. Le interroga qué le r ecuerda
ese vino y al pronto le vienen algunos hechos sin importancia; pero d n los fe-
después d e esos hechos llega a acordarse de un amigo con quien . d ' t intas actividades que pro uce
H emos estudiado las IS t armónicamente cons-
'había t enido un disgusto hacía algún tiempo, se acuerda d el nom- ~ . siderand o la men e
nómenos psicologlCOs, con " a perm a.n ece la misma, re-
bre de] amigo H . ... y en este momento le viene el r ecuerdo del . ' ando la conclencl b
tittúd a, es deCIr , cn t concientes pero siempre so re-
n omhre del vino H . . .. . mu y semejante al nombre del amigo. . de procesos ex ra- , .
En el caso en que el individuo no puede alcanzar nada de lo g istrando una . "
ser Ie .
ramos ahora a \ el com
. . ; o puede d esmtegrarse,
. ' f
un f ondo ldcntlCO, Y '\ . . .d a el dando así naclmlen to a e-
que se r efiere 8 su error, podemos consider a l' quc las ideas interfe-
perdiendo su con ti nuidad. o su un1 t e~tudiados entre otros el d el
r entes están profundamente en la subconciencia; de man era que ' do d lversamen e . , la
nómen os que b nn S I . . de aquellos en que
yernos grados distin tos en los elementos que f orman el material 1 1o pelo 'sonahdad, que es
desdoblamiento (e . l'~ entre sus el elU ento~
extr8-conriente. Unos no están presentes en la conciencia en un ] ' 1 de t ener uno l o a 11
men t e se disocia (cJa ul o d d f uncionan algu nos de e os
momento dado j pero pueden venir fácilm ente, es decir, están como u momento a o, . t
de tal modo, que en u " CIne ni en un est ado DI en o rO
quien dice, a la entrada de la conciencia, constituyen lo (Inc han . n los dcmas sm . ' ; . in-
\.' en otro f unCI0TIH ' . ' . A est e propoSlto son
llamado los psico-analistas, la prc· conciencia j ot ros están entera- .J leto de lo an tCl101 . . ' "
lHlya el recuerdo comp 1 " r\ " ' omatismo PSicológiCO,
mente fuera, no llegan a estar en la conciencia j son los que r eal- . d" d J anet en e _ . . 1
tere. antes l os estu lOS e . . "0'" est ados en los cua es
mente constituyen la sllbconciencia . Los elementos de la p re-con- -1 t presental '\ an .~ ,.
donde vemos a sus SUJC os d' tes a cada uno de ellos ')
ciencia entran en juego a ca da momento, añad iéndose a las percep- staciones corre~p on len . e
ciones reales y hacen el t r abajo de la ima gin ación, mientras que 10 a.parecen manife
'll1e nO apar ecen sino en ellos. f . a de ~L Azam . méd ico de
snbconciente se manifiesta sólo de un mod o desd ado, obrand o por l ' d 1 <aso de h en el m "
E s muy S3)1 o e . ~. 1 Socieda d de Cirugía Y en
la afectividad que hace activos a los complejos, sin que lns id eas
Burdeos, que prC!sent? .su hIS~~1'1;8~ : n la que dió el nombre de
que éstos contienen pasen a la con ciencia. Est a es, pues, el r esultado
In Academia de 1>Icdle mu dese ~ ' f lll edad en la pubertad Y
de un conjunto d e procesos psicológ icos presentad os solamente en · t Coroenzo su en er 1
Félida a su paclen e. . . t ' do De repente, so )!'e-
parte, es decir, que la conciencia, según el concep to de Frend, · lancóhco t1'lste, re r al . .
su car ácte r se hiZO me .' . 1 1. cual perdía el conCCI-
no sería más que el órgano dc percepci ón interno que r egistra el · ] stado smeopa , en e
yenla una espeCIe (e e . da sin nineruDa de sus p::.' ###BOT_TEXT###quot;-
r esultado d e la elaboración ext ra-conciente y que solamente influ- t ba aleerre Y aDlma , . e t
miento Y se (1esper a e ' t ' s d olor es t emblor es, e e..
ye en la actividad men tal modificando par cialmente dichos pro- ' .es da de R _ .a, '. . 1
turbaciones anterlol , n a d t do 10 que había ,IIVldo en e
cesos psicológicos.
P ero se acor d ab a per
fectamente e o, "a otra vez en e1 e~ t 11(10
hor as d espues cal
perlodo anterior ; pocas .
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sincopal y al voh"er en sÍ, recordaba todas sus miserias, olvidando l1ath-amente en otros casos; pero aquí el volumen total de esa co-
por completo cuanto hahía sucedido en el estado precedente, Poco rriente es decir de la conciencia, parece detenido_
a poco, el estado segundo se fue h aciendo más largo, al grado de pa- V:amos aho'ra otros easos, M, Rayrnond y:tl!. Janet publica ron el
sar temporadas enteras en él y llegó a hacerse embarazada por un caso de un indíviduo debilitado por fiebres intermitentes y exceso de
:indil"iduo con quien debía casarse; al pasar al estado J, se ex- t rabajo, que tUYO grandes dh;gustos de familia j su padre, injustamen-
trañó del crecimiento de su vientre, y no encontrando ninguna ex- t t", le acusaba de asuntos deshollrosos; pero como la acusación no er~
plicación, fue a consultar a su médico, Al poco tiempo volvió al forma l nadie en su casa la tomó en serio j sin embargo, se preocllpo
estado n y entonces fue a decir al médico que era una tonta con delUasi~do Y un día, el 3 de febrero de 18, _ encontrándose solo eu
haberlo con.ultado, pues sabía p erfectamente que llevaba una pre- Nancy, pues su mujer babía salido por a l ~tm os días; después d e
ií('z. Estos estados fueron altCl'nando toda su vida y ya en la vejez, nu trahajo muy fa tigoso, fue al café, tomó dos vasos de cerveza
el estado 11 quedó casi a pcnnanenci;¡, pues sólo a ratos volvía a y quedó invitado por un a migo para ir a comer a su casa, ~ con las
su tristeza y a su mal carácter, ~~ entonces la vida se le ha cía im- mejores intenciones se dil'i~ió más tarde a la casa d el amIgo, pet~O
posible, pues perd ía el recuerdo de todo lo que comprendía el estado al pasar por un puente, sintió como si le dieran un g-olpc en el OCCI-
TI ,!-T UD podía saber ni explicarse cuanto estaba a su ah'cdcdol', pucio y no supo lo que era de él hasta que d espertó en medio d el
E, interesante también la historia de Mary Rlrmolds
, , escrita ca mpo, tendido sobre la ni eve; se levantó y caminó hast~i la vía
por W eir Mitchell, y conocida en F,'ancia por la Dame de Mae ff rrea que pasaba por ahí y siguiéndola ll egó a una estacIOll que
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is11. Se trata de una joyen que a los dieciocho años suf"¡ó i~ual­ p,'a la del Mediodía eu Brusel as, Vió en uu calen dario y leyó: 12
mente de un síncope y que cuando yo}yió en sí estaba ciega 'J~ sor- ele fehrero; nada podía explicarle el sitio en que .. hallaba ni eómo
da; el sentido del ordo yoh"¡ó de un golpe, recuperando poco a poco había transcurrido ese ti empo_ rrclcgrafió pidiendo recursos y fue
la vista; a l poco tiempo "ino otro síncope, del cual despertó sin t,'" nsladado a París e internado en 13 Salpetriere, donde fue estu-
aCOl'dnrse de nada de su "ida anterior, sólo podía pronunciar unas (lin do,
('uantas pal ab ras como un niiío. Se le educó, aprendjó a leer y a u na cnrtn que con!\en-aba en el bolsillo fue la base para eneOll-
rszribir nuevamí'ntc. adqui riendo una escritura defectuosa y tor- t1'a1' sus rec uerdos pel-didos _ Era nna carta de recomendación para
pe. Su carácter había cambiado: era alegre, jUg'ueton3, no se asu~ lIna institución de beneficcncia (Ine un9 persona C81'1tati,-a le había
tnba de Dada, habiendo perdido pOI' completo su antIgua t imidez. dado en Brusel as_ P oco n poco se le pudo ir llevando en su recuerdos,
Algún tiempo más tarde, sobrevino otro síncope y despertó en el hast.a saber que cuando iba por el puent e en Kancy, sus preocupa-
estado 1, olvidando todo lo que 1]a bía sucedído en el estado n, y ciones le aumentaron; pensando en su culpabilidad huyó de Nanc~
f!.sí fueron alternándose los estados 1 y II toda su nda j pero sin \- no encontrando trabajo en Bruselas y agotados sus I'ecurs o~, qUl-
ten Cl' ningú n r ecuerdo elel estflc10 1 en el II, ni de éste en el l. ~o ellf'1'ancharse c')mo soldado para ir a las islas Neerlandesas, pero
F...stos hechos nos muestran que la conciencia puede alterarse en no r;c admitido. y ex tenuado por tanta fatiga , tl'atando de ir a
nna forma que po(lría compararse de esta manel'a_ Si suponemos la otra parte se había acostado en la nieve en medio del campo, cuan-
yida mental como una película cinematográfica que se desarroll a ante do despertó . Al llegar este en fermo a la Salpetriere conservaba per-
nuestra vista, las perturbaciones descritas corresponderían a la su- fectam ente todos sus l'ecuerdos hasta el momento en que pasaba por
presión brusca d e esa película y a la proyección de 011'3 díferente_ el puente en Nancy _Desde ese instsute no sabía ya más, es decir, ha-
O de otro modo, la corriente de ]a conciellcia ~e ha detenido y en bía una amnesia, una laguna en su ,-ida mental, que correspondJa a
~u hlgar ha venido otra distin ta qne la continúa , estando en unos Hn pf' l"íodo durante el cun l ejecutó actos más o menos compli ca do~
>ca~os sin relación nin gu na las d os corrientes, o mezclándose alter· Cl) n claro conoc! m.iento del fin ~- guiado siempre por la necesidad
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de l!bral'se de un sufrimiento: por huir de la culpabil idad que se le tas escenas lúgubres con tallta p erfccciÓn. La jo,"cn, en efecto, tenía
habla Imputado ; conservaba, pues, nociones adquhidas en Su vida la singular costumbre de represcntar todo cntero, en todos sus deta-
anteri.or; supo bien qué debía hacer para marchar a Bruselas y su ll .., el episodio que había tenido lugar en el momento. de .la muerte de
capacIdad de predsión le hacía buscar trabajo, etc. Todos estos ac- su madre; unas veces contándolo, otras con alucmaclOues que se
tos reclaman una cantidad de recuerdos de ex periencias pasadas deducían por los gestos que correspondían a lo que ella presen-
para poder rea lizarse. Esto no sucedía en los casos señalados antes. c iaba Y en ocasiones ejecutando ella misma t od os los actos, Cuando
en que el individuo despertó a su nuevo estado completamente ig. en su drama la .escena de la mucrte había t erminado. cont inuaba
norDnte de 10 que había adquirid o en su vida anterior. En el ejem- la misma serie de ideas preparando su suicidio. Lo discutía en alta
p lo presente "emos también que con ciertas asociaciones de idea.;;. YOZ, tenía el aspecto de conversar con su madre y de rec ibir sus con-
fue~ posible. hacer )'CCO b1'81' a ]a conciencia todo ese material que pa- sejos, imaginándose después que se dejaba machacar por una lo-
rcela perdIdo ; peJ'o que sólo se había disgregado de ella. La CR- comotora. E ste detalle estaba en relación, por otTa parto, con ot ro
lidad de dü!ho. material parece hetero génea; pero si se ana liza, se suceso real de su vida. el'eía esta r sobre la vía y se tendia a lo lar-
ve que todo g lJ'a alrededor de UD sentimiento de culpabilidad que 0'0 en el piso de la sala, ima ginándose sobre los I'ieles, Esperaba
pr~vocaba un conflicto en el á nim o del pac iente y que todo lo re- ~nn impacicncia y con espanto. 1.'enÍa. " poses" y expresiones admi-
]~tlVO ti ese sentimiento se disoció en su mentc p ara desarro]]arse rables qu e gua rdaba "arios minutos. El tren n egaba ante sus ojos
aJsI~dame~ t~ , En casos más senc illos se pl'esenta un solo hecho fijo di latados por el terror ; daba un gran grit o y quedaba inmóvil,
y ~Jcn definido como desmembT'<lClo de ]a mente ~. funcionando solo. como muerta. Poco después se levantaba y comenz8-b a la comedia
rruentras cl tota l de la conciencia p, reee perd ido. Tomo de Janet en una de sus fases precedentes. Lue~n, como si se agotara. una.1;J
estos ejempl os : \,('ces bnl~eamente y otras gradl131mentp. el sueño se borraba Y ~e­
"F na 'Joven, 11 amada I rene, ue 20 a úos de edad, que se enfer- cupcl'aba su estado de concicncia nOl'ln al sin preocuparse en 10,abso-
me> a consecucncia de la desesperación causada p Ol' la muerte de su luto de lo que acababa d c pasar. Cuando sc le preguntaba por su
~adrc . H:Ly que decir que la muerte de esta mujer fue r ea lmente madre, cont estaba con indiferencia, n o sabía lo que habia stlce-
~mpJ'esionante y mu~r dra mática. La pobre mujel' en el último (lid o con ella y sólo pudo recobrar sus recuerdos después de iina
grado de la ti~is, había quedado soJa con su hija c,n ' cuarto misera- educac ión especial. " (Janet).
b l ~ de ob,'eT'a. La muerte ,"ino poco a poco, con so focaciones, vó- Ott'O caso muv curioso es el de UDa cnferma que se quejaba ' d e
mJtos ele" sangl'e y todo su cortejo angoustioso dc síntomas, La jo- yprtigos d e una f¿l'ma muy rara. Era una sensación de caída cómo
ven lucho desespel"adr mente contra lo impo~ibJe; quedó sesenta no- si la empuja ran hacia adelante, Penetrando en sus enso.ñaci~nes,
ch~~ cerca de su madJ'c, sin acoshlT'sc, traba jando eu la máquina dice Janet , se lleO'ó
o a saber que tal sensación era lo único consc)~nte
.
de cos~r pa,'a ~anal' alg-unos céntimos en los instantes en que la de todo t111 estado en el 'cual se desarrollaba una escena qué h'abía
mOl'ubmc1a l ~ d ejaba libre. Tra tó de haeer )'evivil' el cadáver, d(> ocurrido con anterioridad. En cierta ocasión tuvo un disgusto éon
nace)'lo I'cspn'¡)1' y en estos esfuerzos hizo caer e] cucrpo fuera d e sus padres y después de UD altercado violento, le vino tina ~i'isis
la cama, y tUYO unll pena infinjta e n 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