Quaderns de Psicologia | 2014, Vol.

16, No 1, 181-199 ISNN: 0211-3481

 http://dx.doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1199

Devenir mujeres en la escuela. Apuntes críticos sobre las
identidades de género
Becoming women at school. Critical Notes about gender identities

Marina Tomasini
Paula Bertarelli
Universidad Nacional de Córdoba

Resumen
En este artículo nos proponemos abordar un conjunto de discusiones en torno al concepto
de identidad de género, recuperando los análisis producidos a lo largo del trabajo de campo
de dos investigaciones realizadas en Córdoba, Argentina. Mostramos cómo un grupo de jó-
venes asumen de manera situacional posicionamientos de género no necesariamente con-
tradictorios. Posicionamientos que son, más bien, contingentes en la medida que dependen
de las demandas identitarias que emergen en distintos escenarios de interacción aún en un
mismo ámbito como la escuela. En suma, consideramos las identidades como plurales, si-
tuacionales y en transformación, a partir del análisis de relaciones sociales situadas.
Palabras clave: Género; Identidad; Mujeres jóvenes; Sociabilidad escolar

Abstract
Abstract: In this article we aim at approaching a set of discussions concerning the concept
of gender identity, recovering the analyzes produced over two fieldwork researches carried
out in Córdoba, Argentina. We show how different groups of young women assume situa-
tional generic positions that do not necessarily state a contradiction. These positions are
rather contingent to the extent in which they depend on the identity demands that emerge
at different interaction scenarios, even at a unique field as school. In sum, from the analy-
sis of situated social relations we develop considerations about identities as plural and sit-
uational constructions in transformation.
Keywords: Gender; Identity; Young women; School sociability

Introducción tamientos del hombre y la mujer desde los
años treinta hasta los sesenta, sobre todo en
La conceptualización del género ha sido un los estudios de la familia (Conway, Bourque y
punto clave en la teoría feminista desde los Scott, 1987/1996). Frente a la insistencia de
años sesenta del siglo pasado. Se presenta los argumentos procedentes de la naturaleza
como un concepto que remite a una construc- o la biología, se empieza a acentuar lo social
ción social y cultural específica y, por lo tan- y ambiental; de este modo cobra auge una
to, abre una línea de argumentaciones que explicación en términos de la socialización de
cuestionan la visión biologicista que predomi- hombres y mujeres en cierta gama de papeles
nó en las explicaciones acerca de los compor- sociales que son reforzados por una tradición

en dos escuelas se- cas por el sentido esencialista que trasunta cundarias. tal como señalan Michéle Barrett y opone a los modelos que asumen un yo. Proyecto: ―Re. en sus condiciones de urbanización. en un mismo ámbito como la escuela. tido. aunque fundamentalmente preten. por Paula Bertarelli (Beca CONICET de Postgrado Tipo II). espacialidades y identidades múltiples y situacionales en el contextos. la co‖ (Butler. del 1 Proyecto: ―Género y violencia. en tal sentido. que cuentan con algún tipo de ayuda social des dentro de un sistema de género binario. la Educación Secundaria y la Educa- la noción de devenir asumimos una concep.‖ remite a diversos signi. En particular recuperamos los análisis identitarias están reguladas por una normati- realizados sobre las prácticas y experiencias vidad socialmente constrictiva aunque no ho- de un conjunto de jóvenes con el fin de mos. antepuesto a sus actos. coherente e inalterable. resultante de la so. en nuestra lectura. Marina y Bertarelli. de carácter común a todas las orientaciones y un Ciclo Orientado. como plan- de la Educación Secundaria. Las cuestiones referidas al uso de los recursos de ponemos revisar particularmente algunas de la historia. usamos cipalmente estudiantes cuyos padres son tra- la expresión ―mujeres‖ ya que nos permite bajadores poco cualificados o desocupados aludir al proceso de construcción de identida. son escuelas públicas que reciben prin- 2009). de carácter diversificado según distintas áreas del conocimiento. 5º y 6º año al laciones entre actos de género y conflictos entre jóvenes ciclo orientado. realizado por Marina Tomasini. que si bien pueden variar abordadas con nuestros propios análisis surgi. La toda vez que se lo considera como categoría otra se desarrolló con estudiantes de cuarto compacta que expresa contenidos de identi. 2º y 3º año co- CONICET). Ciertamente Una de las investigaciones se desarrolló desde el término ―mujeres‖ ha sido objeto de críti. p. año2. a través de sus relaciones con producción de identidades de género está an- otros y otras. con estudiantes de primer año. Es decir al mismo. con Educación Primaria. ción Superior. nal comprende cuatro niveles: la Educación Inicial. Argentina.En ambos dad de una feminidad universal (Richard. la lengua y la cultura en el proceso de las discusiones que en las últimas décadas han devenir y no de ser. cómo nos han representado y cómo atañe tidad. mogénea. durante el año 2011 y 2012. 1990/2001. dades tienen que ver con: cepto problemático. mientras que 4º. Apuntamos a la comprensión de prácticas he- Consideraremos críticamente la identidad de terogéneas e híbridas que.cat . el año 2010 hasta el 2013. ficados que son construidos contextualmente.1 dependen de las demandas de identidad que En estas investigaciones hemos indagado los emergen en distintos escenarios de interac- modos de construcción cotidiana del género ción. la utilización de las comillas se propone ―desnaturalizar los términos. contextualmente. En en las tramas de sociabilidad juvenil en la es. ello al modo como podríamos representarnos (p. 1993/2010). samos que son contingentes en la medida que doba. En la provincia de Córdoba 1º. del Estado y que residen en barrios precarios El término ―mujeres. no `quiénes somos´ o `de problematizado la idea del género como iden. cias juveniles en el inicio de la escuela media‖ (IGEHCS. En promedio las y los estudiantes inician en las tramas de sociabilidad en la escuela‖. un ser Anne Phillips (1992). La obligatoriedad escolar en todo el país se extiende desde la edad de cinco años hasta la finalización ción performativa del género que. La Educación Secundaria se tea Judith Butler (1990/2001. dónde venimos´ sino en qué podríamos convertir- nos. 17-18). mundo social y del trabajo (Ley de Educación Nacional.206). sostenemos que las prácticas cuela. como si se tratara de una esencia fija. rresponden al ciclo básico. no interpretamos ese cam- dos de investigaciones realizadas con jóvenes bio en clave de contradicción. Asimismo. Esto nos lleva a proponer que la trar cómo. Más bien. pen- estudiantes de escuelas secundarias de Cór. En este artículo nos pro. para Stuart Hall (1996/2003) las identi- rramienta teórica. Sin embargo. Sin embargo. http://quadernsdepsicologia. al mismo esencial. Paula cultural. Relaciones y experien. proceso de devenir “mujeres”. este sentido. En este sen- tiempo que se convierte en una potente he. se divide en dos ciclos: un Ciclo Básico. el género se torna un con. éstas (re)construyen y actúan clada a diversos discursos. cialización en un conjunto de roles sexuales. realizado este nivel a la edad de 12 años. 2 En Argentina la estructura del Sistema Educativo Nacio- nar estos signos como sitios de debate políti.182 Tomasini. género como constructo a través del abordaje señalan la materialización de la coexistencia de un conjunto de debates teóricos en torno de diferentes normativas de género. desig. que las jóvenes asumen posicionamientos ge- demos tensionar algunas de las discusiones néricos diversos. N° 26. casos. 41). en nuestro caso.

la experiencia próxi. una construcción social y cultural específica periencia próxima. la gente del sexo como condición biológica. 16.¿cómo conviven los cesariamente a la desigualdad o al poder. informar la estructuración del psiquismo. ubican la experiencia identitaria en el interior de la persona. En- naturalidad. el género. son los tres ejes esencialización. ambos como si se tratara de algo consensuado pos de discusión. tes prácticas de sociabilidad escolar de las jó. cuperamos para este artículo algunos episo. ha utilizado con un sentido que no alude ne- les hay en sus prácticas?. al cuerpo en su naturaleza biológica o que terrogantes. clasi. 2004). opera el poder sobre el cuerpo y la sexuali- Durante la investigación encontramos diferen. neficios en la sociedad.‖ Para este autor. ciones. en su significado en el campo de la Psicología. con aquí la diversidad de usos ha sido notable. Pujal. ¿cómo gestionan las distintas de. sin reconocer necesariamente o tre otros. masculino. 76). ex- sobre las que éstas informan se hallan natural plicar la desigual distribución de cargas y be- e indisolublemente vinculadas‖ (Geertz. ¿producen re. 1999). pero también se desplazamientos respecto a las normas socia. nos aspectos relevantes para las preocupacio. remiten a debates diversos y tienen multipli- tos de la vida escolar donde se anudan algu. se realizaron además gru. en la segunda investiga. cias Sociales desde los sesenta ha servido al gorías. ante categorías teóricas que tos estudiados. cuya opacidad y multiplicidad nos Como señala Chris Beasly (2005). conceptualizar cómo 1983/1994. etc. La extensión del concepto de género en Cien- nes de la investigación. Vol. explicar la identidad (Hawkesworth. procesos de in- ¿cómo se materializan las normas de género teracción o relación interpersonal e institu- en las interacciones sociales?. A partir de emplea categorías de modo espontáneo. p. tomamos la propuesta de Clifford propósito académico y político de diferenciar Geertz (1983/994) sobre el concepto de ―ex. Ha sido usado como un concepto crítico feminidad en sus prácticas y con qué recursos que indica la jerarquización de las relaciones lo hacen?. En cuanto a las cate.). así como modos de organización so- significaciones de las normas tradicionales de cial. Se trata de defi- niciones de carácter individualista que conci- ben la identidad como una posesión distintiva de cada persona. entrevistas en tidad son problemáticos en su definición. construcción cultural de lo femenino y lo tos conceptos. referir a la organización social de ma significa que ―las ideas y las realidades las relaciones entre hombres y mujeres. Esta- dios y categorías significativas para los suje. mos. 181-199 . Es decir. 2001. Los primeros refieren a even. en su dinámica intrapsíquica (Íñiguez. decir. sociales (subordinación histórica de las muje- mandas identitarias que se presentan en la res. ¿qué repeticiones y frente a lo masculino. venes. Tanto el concepto de género como el de iden- bios en las clases y los recreos. En lo que refiere al tratamiento de la identi- ficaciones y jerarquías entre las jóvenes y la dad en la psicología. la producción de diferencias. desvalorización cultural de lo femenino cotidianeidad escolar?. No 1. Se han desarrollado posicio- de análisis que planteamos en este escrito en nes que remiten las experiencias psicológicas un intento de responder algunos de estos in. A partir de estas fuentes re. de las Ciencias Sociales. y en general. es posible dar por supuesto un uso unívoco de ción mencionada. no pequeños grupos y. han prevalecido enfo- articulación del género con otras categorías ques caracterizados por la naturalización y la sociales. se ha empleado para: designar una de modo explícito que se ven implicados cier. más bien. llevando a cabo obser- vaciones y registros in situ de los intercam. Realizamos trabajo de género y la construcción de una campo prolongado a lo largo del ciclo escolar perspectiva analítica en cada localización. Quaderns de Psicología | 2014. el término plantearon diversos interrogantes sobre la género se ha usado para designar identidades construcción de sus identidades de género: sociales (hombres y mujeres). Devenir mujeres en la escuela 183 En ambos estudios planteamos un enfoque Los debates sobre la identidad de metodológico similar. es diferentes modos de hacer género en un mis. cidad de niveles de análisis. ha sido tratado como una categoría mo colectivo? El proceso de hacer y deshacer descriptiva neutral. como clase y edad. dad.

ser femenina o mascu. la dicotomía hom. entonces parece que vida social y psicológica. que se atribuye núcleo disposicional que de modo más o me.cat . mediante el mo- Stack. Tomasini. género y. se apoya en una identidad tamiento masculino o femenino. ―incluidas las creencias to originado en algún punto en el tiempo des- de que hay solo dos géneros. pensar y actuar de determi- ción temprana y. p. Cuando la ‗cultura‘ pertinente tre hombres y mujeres en distintas áreas de la que ‗construye‘ el género se entiende en función de esa ley o serie de leyes. per- nada manera en virtud del sexo o del género. ritos y costumbres atri- buidos a lo masculino y a lo femenino. 1999. el género es tan determinado y fijo como lo era bajo la formulación de que ‗biología es destino‘ El pensamiento feminista ha hecho un gran (Butler. esfuerzo por desafiar la actitud natural hacia el género. las explica- femenina precisa y estable cuyo sujeto de re- ciones que se centran en el género anclan en presentación política es la categoría de las la socialización que hace vivir desde el naci- mujeres: miento experiencias. hom- nos coherente y estable en el tiempo orienta bre/mujer). debido y estable. 2010) apertura de nuevas controversias. natural. refieren a una dispo. en la formación de la conjunto estable de características psicológi- personalidad. ro y la otra a la homogeneidad. Dichas apro- social que se inscribe en el cuerpo ha sido un ximaciones han tendido a reducir la identidad logro teórico-político ante el determinismo a una disposición conformada por las estruc- biologicista imperante hasta los años cincuen- turas sociales o los sistemas culturales. ponen el acento coherentes que persisten a lo largo del tiem- en la formación de la identidad a partir de la po. y se considera que esos la identidad de género. esto es. propia de una En cualquier caso. 41). de que el género pués del cual su forma quedaría fijada. la identidad remite a un visión dicotómica del género. En algunos estudios. lo socio-cultural in- tica. El énfasis en el sexo se relaciona con la pri- Judith Butler plantea una crítica a la teoría macía de lo biológico como correlato deter- feminista que. tivos que constituyen la ilusión de un género lino es natural‖ (Hawkesworth. Esta la identidad. En re. que Claude Dubar (1991) define como como entidades homogéneas e internamente funcionalistas y culturalistas. Algu- ta del siglo pasado aunque esto supusiera la nos análisis (Lezcano. Han sido consideran que esta concepción se expresa muchos los esfuerzos teóricos que apuntaron paradigmáticamente en algunos trabajos de a socavar la polaridad sexual u oposición bi- Talcott Parsons(1951). p. un conjunto de aproximacio. Marina y Bertarelli. éstas se han concebido nes. En lugar de definir el género como un produc- mas incuestionables. a su vez. a las que podría. 1990/1999) que reduce el género a un delaje de las conductas. la idea de que el género está sumen. la identidad de género ha hacia la visión del género como una identidad designado una estructura subjetiva que pre- que se adquiere en los procesos de socializa- dispone a sentir. Ésta abarcaría una serie de axio. Butler es invariable: los genitales son los signos (1982/1996) piensa en una creación a través esenciales del género. internalización de valores. Paula Por otro lado.En estas conceptualizaciones de cas (West y Zimermman. ya que presentaría un naria varón/mujer como aspecto permanente énfasis excesivo en la incorporación de ele- de la condición humana (Scott. 1986/1999. y da forma a las experiencias sociales. estas concepciones. normas y códigos La definición del género como una categoría de un grupo social determinado. En este sentido. construido implica cierto determinismo de signifi- cados de género inscritos en cuerpos anatómica- mos denominar concepciones tradicionales de mente diferenciados.184 Tomasini. 1990/2001. 1999. ral inexorable. de actuaciones (performance) y actos repeti- bre/mujer es natural. 1990/1999). cuerpos son receptores pasivos de una ley cultu- sición diferencial que explica variaciones en. mentos culturales pautados. De modo que no se Desde esta perspectiva. que una vez lograda. entrelazadas entre sí: una apunta al fi- ternalizado se re-externaliza y así determina jismo y la estabilidad de la identidad de géne- las experiencias sociales posteriores. 4). el sexo se ha pensado puede rastrear el origen del género de forma como el determinante de las identidades de definida porque él mismo es una actividad http://quadernsdepsicologia. subyace el esquema afuera- concepción plantea dos grandes líneas de crí- adentro-afuera. aunque cuestiona el determi- minante de la vida psicológica y el compor- nismo biológico. En esta El primer conjunto de críticas se ha dirigido línea de análisis. manece invariable y estática. a cada polo (femenino/masculino.

Quaderns de Psicología | 2014.150 (año 2006). la invisibilización te las clases y ante ciertos docentes pueden tanto de los intereses. como de formas de mas- que estas actuaciones se constituyen ante las culinidad diferentes. Sin embar- nente en procesos de interacción social. como las abordaremos luego. venir. Del mismo modo. como pro- leemos en clave de contradicción. sobre las posibilidades de vivir el género. vigila y con- educativo. Esto es. experiencias y cuestio- desplegar determinadas actuaciones 4 de las namientos de muchas mujeres. Devenir mujeres en la escuela 185 originante que está teniendo lugar incesan. lo valorado. que culturales y legales5 más amplios. (2012). ma heterosexual (Robinson. cada establecimiento educativo cons- analizamos. así. que posibi- to escolar particular que orientan lo acepta- lita espacios de subversión. Vol. resignificadas o subvertidas. de identidades múltiples y situacio- nales que emergen en distintos escenarios 3 de El segundo conjunto de críticas mencionado interacción aún en un mismo ámbito como la ha puesto énfasis en desarticular la visión di- escuela. un estilo activo de vivir el pro- ciales donde pugnan diversas concepciones pio cuerpo en el mundo‖ (Butler. Los escenarios pue. más bien. En los últimos años se han sancionado en Argentina las den pensarse como instancias intersticiales donde las siguientes leyes: Ley de Educación Sexual Integral. éste estaría regu. la sexualidad y los vas. contexto histórico donde diferentes debates rección pensamos que el enfoque de Candan. Ley de Identidad de Género. Así. 181-199 . turas. atempera. como las ne- que se distancian en el recreo. una re-interpretación. estos procesos de regulación se dan en un destaca Emma Renold (2001). Tal asunción ha implicado. Ley de Matrimonio las cuales los actores sociales se presentan a sí mismos en Igualitario . cuestionados y en tal panorama de incerti- dumbre y visibilización creciente de diversas En el marco de tales prescripciones normati- maneras de vivir el cuerpo. como go. es posible reconocer múltiples truye posicionamientos provisorios que operan transacciones y negociaciones a través de una como una orientación axiológica para las rela- compleja red de interacción social. 16. señala la citada autora. por las prescripciones norma. el lugar de la mujer sin libreto o un hacer libre. esta visión ha anclado en una concepción unidireccional del poder y la 3 En conexión con la cita precedente. lo promovido. ce West y Don Zimmerman (1990/1999). mos.618- situaciones públicas. Nº normativas de género pueden ser reforzadas. 2005). el matrimonio. atraviesan la escuela desde discursos sociales. sancionar y erradicar la violencia contra las muje- 4 En el enfoque dramatúrgico de Erving Goffman res en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones in- (1963/1998) la actuación designa las formas por medio de terpersonales. 1982/1996. en los procesos identitarios juveniles que deseos. No 1. Ley de protección integral para pre- das. Esto implica Esta perspectiva ha ejercido un importante considerar. muchos puntos noda- lado. que invisibiliza otros ejes de a una zona donde el actor social se encuentra afectado por la presencia de otros (público o audiencia) hacia 5 quiénes dirige determina actuación. el escenario refiere dominación. Nº 26. Entendemos gras o las lesbianas. En nuestros estudios hemos observa. por un lado. escuela. ha aportado herramientas múltiples formas de vivir el género y la sexua- relevantes a la investigación. tensiones que presentan las diferentes de- temente: ―es una forma contemporánea de mandas de identidad en la vida social en la organizar las normas culturales pasadas y fu. por la posibilidad conceptual de trola los cuerpos e identidades desde la nor- ver al género como una construcción perma. Es mediante la repetición en el tiem- gulaciones de una institución de tradición po de las categorías que nos producen como normalizadora como la escuela y las reglas sujetos que producimos un desplazamiento de —más o menos tácitas— propias de cada ámbi- las mismas. 26. que la escuela como influjo en algunas investigaciones en el campo institución disciplinaria regula. intentan proyectar una imagen de sí (año 2010). 2013). (Molina. duran. re- p. el derecho a decidir sobre el propio no se piensa al género como una perfomance cuerpo. cionales sobre género y sexualidad han sido vertirse en varón o de convertirse en mujer.485 (año 2009). dad interna o identidad de cada uno de estos sino que pueden ser situacionales y que no polos.Nº 26. 308). Habla- ciones juveniles (Paulín. les que organizaban ciertos significados tradi- tivas que legitiman ciertas maneras de con. 2012). ble. En ambos casos lidad. una forma de situarse en y a través de En dichas demandas se articulan discursos so- esas normas. cotómica del género que supone no sólo una do diversos posicionamientos de género en las oposición entre los polos sino además la uni- jóvenes que no son estables necesariamente. En la misma di.modificación Ley Matrimonio Civil. pone Guacira Louro (1997). Nº 26.743 y tratan de controlar las respuestas del otro.

lisis de relaciones sociales situadas. es de- desigualdad por haber soslayado el potencial cir qué hacen ellas en la escuela. entre otras. de modo que las aspectos recurrentes en nuestras investiga. difícilmente comprensibles desde tintas situaciones de la vida social en la es- una noción reductiva de dominación. al sexismo como la úni. Los sujetos que constituyen la dico. estas preocupaciones. el desafío es tiempo. en sus versiones biologicistas o para el campo de género y educación. El cuerpo y las modalidades raciales. Sus planteos se apartan de homogeneizador y ha habido mayor preocupa- las visiones del género como una propiedad ción por analizar los efectos de la escuela so- esencial de las personas y cuestionan el bre las jóvenes como conjunto (socialización énfasis en las condiciones estructurales de genérica). como veremos luego. no sólo desde los debates teóri- Fraser (1997)— coinciden sin embargo en se. ciones han sido las prácticas de diferenciación tomía no son sólo hombres o mujeres. de clase. re. razas. estu- continuamente producido a la luz de dia la relación entre escuela y masculinida- conceptos normativos de hombre y mujer. situacionales y dinámicas en el aná- al género como una entre otras de las catego. en las hombres o mujeres de varias clases. que han contraponen entre sí en muchos aspectos predominado especialmente en el campo de —como Judith Butler (1990/2001) y Nancy la psicología. tegorías como género. situaciones sociales. se- prácticas sexuales xuales o regionales. Conside- rías sociales que dan forma a las experiencias ramos que es necesario discutir las concep- cotidianas. Al contra- de resistencia en las interacciones sociales. 2008.cat . Teóricas contemporáneas que se ciones esencialistas de la identidad. masculino o mujer femenina es ubicuo. son y jerarquización entre estudiantes. cuela donde construyen versiones diversas del ser mujer y disputan la legitimidad de tales Así es como muchas pensadoras feministas versiones. Sin embargo. contexto histórico y de las intersecciones con Hacer y deshacer el género. Paula opresión. las experiencias escolares de las niñas procesos interaccionales en variadas y las jóvenes han recibido un tratamiento investigaciones. responden de forma cambiante a las normas De hecho. uno de los contemporáneas de género. entre grupos y en distintas conceptualizar las articulaciones sin un centro privilegia. rio. cos sino que también es relevante problema- ñalar que las características que asuman las tizar tales concepciones desde la investiga- normativas de género serán dependientes del ción empírica.186 Tomasini. Desde el inicio destaca el uso del plural Según este planteamiento. medida que las ideas normativas varían en el ca relación de poder o fuente estructural de desigualdad que atraviesa a las mujeres. como plantea Marina Subirats lectura de la producción del género en los (1999). esto es. ya que orientó la búsqueda y ámbito. des. sexualidad. 1989) converge con El trabajo de West y Zimmerman (1990/1999). que en explicar su agencia. Teniendo en cuenta la siguientes nos proponemos mostrar cómo po- multiplicidad de coordenadas de identidad demos aproximarnos a las identidades como que nos constituyen se hace necesario tomar plurales. sostienen que el género es tradición que. cuales despliegan estrategias para distinguirse ligiones o edades y sus solidaridades y anta. el do o una categoría prioritaria tanto como sin caer en un comportamiento adecuado como varón punto de vista aditivo o de mera superposición entre ca. unas respecto a otras.6 como planteamos en la sección anterior. o en una perspectiva crítica. El concepto de ―intersec- cionalidad‖ (Crenshaw. en las secciones que se intersectan. Se trata de luchas por gonismos pueden provocar arreglos de los más posicionamientos de género a través de dis- diversos. En este culturalistas. clase o edad. Dichos autores plantean problematizar el género como única dimensión identita. étnicas. es posible identificar con claridad una En cambio. http://quadernsdepsicologia. Fainsod. masculinidades y feminidades son posibilidades que se concretan 6 Este concepto se propone como una herramienta para situacionalmente. desde los años noventa. 2006). Marina y Bertarelli. han señalado enérgicamente que el género opera en un campo de diferencias múltiples En función de lo expuesto. ha sido relevante dentro de las críticas a los Estas discusiones tienen particular relevancia esencialismos. no sólo tales para plantear diferentes modos de construc- conceptos pueden variar dependiendo del ción de la experiencia escolar en los varones contexto social sino que las personas (Alonso y Morgade. una concepción dinámica del género en la ria.

abordar un conjunto de observaciones que nos aunque matizada y transformada. 16. No 1. de una idea tradicional de Este enfoque nos ha resultado adecuado para feminidad ligada al recato corporal que. en lo que puede dos dominios en los cuales tal co-existencia se leerse una resistencia a la ―pedagogización hizo notable en nuestros trabajos: los usos del del cuerpo‖ (Alonso y Morgade. así como a las resistencias a las personal apropiado para la escuela que mismas. a las que equilibro (Alonso. La mayoría de los estudios han comportamientos. de interacciones sociales que reproducen las mirar junto con una determinada producción diferencias y ―deshaciendo el género‖ estética (vestimenta. Hay ajustada y/o maquillaje. De hecho. aunque en cada caso el individuo incluye aspectos como el peinado. por los encontramos que ciertos actos abusivos comportamientos y los gestos que expresan. Para muchas jóvenes. el actúa a riesgo de ser juzgado de acuerdo con maquillaje o el uso de ornamentación (como esas normas. peinado. 27) cuerpo en la escuela y las prácticas sexuales. podemos reconocer como vigente. cultural y políticamente se lectura de los procesos concretos registrados tiene por correcto y como sitio de mesura y en nuestras investigaciones. prácticas. como señala Louro acortarse las polleras. en las prácticas educativas. de pararse. cometidos por varones. Respecto al primer dominio mencionado. sancionando mediante procesos de clasificación de las fundamentalmente la actitud de provocación personas por las formas en las que se corporal. registramos que tales in- sostenemos que en los cuerpos se inscriben disciplinas en los cuerpos de las jóvenes les marcas de identidad y. enfoque. piercings o gorras). existencia de actuaciones de feminidad tal producción del cuerpo implica transgredir normativa y de pequeñas disputas. La norma escolar A pesar de la señalada productividad del histórica sería: no mostrar los cuerpos. la dominios. haremos mención en este apartado. 181-199 . mediante sus género. los reglamentos escolares chicas] se prestan para cualquiera… póngale Quaderns de Psicología | 2014. el dispositivo de disciplina escolar o al mirar a los chicos. como intentar El cuerpo adquiere centralidad en nuestros ―tocarles la cola‖ o rozarles los genitales al análisis de la sociabilidad en la escuela ya que pasar junto a ellas. se justificaban aludiendo es el medio privilegiado de reconocimiento de a la ―provocación‖ que ellas hacían al las identidades. (2007) analiza el uso de esta teoría en un Hemos intentado demostrar que el cuerpo es grupo de investigaciones y afirma que un recurso central para la distinción social y aquellas que recuperan el potencial de género a través de los contactos físicos. (undoinggender) para referir a las Por un lado. accesorios). Asimismo. Ahora bien. Por otro lado. p. de valen descalificaciones de compañeras/os y diferenciación que son decodificadas agentes educativos. además de otros minoritarias. que prohíbe usar ropa género en las interacciones cotidianas. aún han llevado a analizar la intrincada co. la reglamentación escolar que marca el largo trasgresiones y resistencias a las normas de de las faldas permitido. la ostentación sensual del cuerpo interacciones que reducen las diferencias de supone un cuestionamiento. al menearse al caminar (2000). por ejemplo. De allí surge su propuesta de usar construcción de un cuerpo sexy requiere ―haciendo género‖ (doinggender) para las específicas formas de caminar. ―tocaban‖ a sus compañeras: ―porque [las Así. transformador del enfoque construccionista las expresiones de afectividad y las posturas de West y Zimmerman son ampliamente corporales. Francine Deutsch aros. plantea algunas dificultades a la apareciendo como el locus de lo juzgado por hora de utilizarlo como herramienta de aquello que social. Herczeg y Zurbriggen. 2009). Devenir mujeres en la escuela 187 Este enfoque del género como un hacer se suelen contener indicaciones precisas sobre la aplica tanto a los comportamientos acorde a vestimenta y el modo de presentación las normas. cuya descrito cómo se construyen y preservan las búsqueda identitaria se distancia de la diferencias y desigualdades en diferentes imagen tipificada de la buena mujer. en algunos casos presentan corporalmente. Aunque. 2008. así lo explicaba un tradicional pone en práctica distintas formas estudiante en una entrevista cuando de censura y control que muchas veces comentaba que algunos compañeros coartan las expresiones identitarias juveniles. consecuentemente. Vol.

Paula pasa un chico y ya le empiezan a silbar. al mismo tiempo que decir “mi mejor amiga es una gata. entrevista En cuanto al otro dominio aludido.7 prácticas sexuales. parte de las y los educadoras/es apunta a específicamente aquellas que hacen responsabilizar a las jóvenes por los impulsos referencia a la sexualidad como no tener sexuales que pudieran llegar a despertar en muchos compañeros sexuales o ser vírgenes. peinado o relaciones que no fueran ―algo serio‖ para maquillaje ubica a alguien como in o out. http://quadernsdepsicologia. los varones: se les requiere que se cuiden en aspectos ligados a la pasividad erótica sus maneras de sentarse. algunas decían buscar taxativamente qué ropa. concebían que la objeto ornamental (West y Zimmerman. en sus discursos y pedagogización del cuerpo. habilita a las 1990/1999) y/o como objeto hipersexualizado mujeres a ―disfrutar la vida‖. que suelen ser más apremiantes para y deseado parecía ser tener experiencias de las mujeres. pero ¿qué significa?. Si bien pensamos que las hace ganador a nosotras nos hace fáciles‖ 8 jóvenes estudiantes transgreden el (Grupo de discusión Nº 2. intervendrían en la construcción acercamientos sexuales con diferentes del cuerpo de las jóvenes marcando varones. “anoche interpretativo nos pone ante incertidumbres y estuve con tal y a la tarde estuve con tal” que- ambigüedades. las mismas jóvenes ponían en sus prácticas ciertas ideas tradicionales de cuestión dichas normas reguladoras de la feminidad. En el registro de corporifican otras normas de género tan algunas conversaciones e intercambios entre constrictivas como las primeras. qué se deslizamientos y cuestionamientos. más bien nos lleva a pensarlos de Todas: ante todos modo fragmentario y situado.cat . la loca. Es decir que ellas y una de nosotras. Sin embargo. ante este tipo de situaciones jóvenes reconocían como vigentes ciertas notamos que una intervención reiterada por normas de feminidad tradicional. las mujeres y de los varones así como las relaciones entre ellos y ellas. en el sentido de ce ―oy mira yo me hice esta. pueden producir otro y le silban y lo único que le miran. resistiendo a la 2011). el ser aún ―chicas‖. Asimismo. nos enfrenta con dificultades das como la puta. entre otros aspectos. yo qué le miraran‖ (Pablo. tener ―más libertad‖ y poder estar con siguiendo el mandato de producirse como distintos chicos. 10 de mayo de 2012). en el sentido de actuar siguientes fragmentos de grupos de discusión: conforme a las normas y a través de cuales María: no es lo mismo que para el hombre que di- deshacen el género. Por ello. 2009). Asimismo expresaban dónde y con quiénes están en los recreos. a buscar para ser consumido visualmente en el hombres. posibilidad que se acaba en la mercado heterosexual. me hice aque- transgredir y desarticular los mandatos en las lla‖…vos no podés…poder podés. observamos que otros imperativos como los del mercado de la señalaban cierto código en el que lo valorado moda. en los contactos femenina y a la idea del amor romántico corporales con sus compañeros. 25 de noviembre del reglamento escolar. estas Estos comportamientos y discursos nos expectativas se manifiestan claramente en la plantearon un dilema a la hora de siguiente frase: ―todo lo que al hombre lo interpretarlos. y cuestionan con prácticas. se vigila (Fernández. para comprender de modo transparente y PB: ¿Y ante quién quedás así? totalizante los procesos de hacer y deshacer el género. pasa producen repeticiones. una fácil. Roxana: aunque vos se lo contés a tu mejor pensamos estas observaciones en términos de amiga. lo cual implica ser considerada ―una puta‖. Marina y Bertarelli. El trabajo mujeres que lo hacen. tu mejor amiga en algún momento va a prácticas híbridas que. Por otro lado. De este modo adultez. damente a tener acercamientos o relaciones sexuales con temos fragmentos de entrevistas o grupos de discusión. hemos encontrado que las A su vez. edad.188 Tomasini. hay muchas interacciones cotidianas. el de las personal. sig- nifica no tenerse respeto a sí mismas. cabe preguntarse si acaso no sexualidad femenina. calzado. cómo dichas normas regulan lo esperable de cómo se visten. 8 ―Ser fácil‖ es una expresión usada habitualmente en nuestro medio para significar que una mujer accede rápi- 7 De aquí en adelante utilizaremos seudónimos cuando ci. aparecen los siguientes problemas heurísticos: a través de qué comportamientos las jóvenes Estas ideas pueden apreciarse en los hacen género. los varones.

¡record 12! (irónicamente) no te chapas a cualquiera porque tus amigas te lo Yanina: en una noche…a qué hora amanece (ri. les: estar con muchos chicos podía valerles yoría piensan que está mal. señalan que para las mujeres jóvenes en las sociedades occidentales contemporáneas la […] exhibición de cierta clase de conocimiento Yanina: como hay chicas que no. con muchos chicos a la taba qué convertía a alguien en ―más mujer‖. que las inci- des. vez sí si era el respeto hacia sí misma. como cierto recelo a gustás más cuando sos virgen. sino como algo que las afectaba porque en parte su imagen pública […] se volvía dependiente de sus prácticas sexua- María: algunas piensan lo que te dijimos. más específi- de los dos empieza a decir “bueno. dies. basado en Roxana: Para mi depende la edad…tiene que una actitud de recato o era la adquisición de disfrutar la vida. una reputación negativa (―ser puta‖. no quiero‖. El temor a que se construya una que te hace más mujer pero la experiencia te ha. proveniente del grupo de pares. Luciana: para la sociedad de hoy pero creo que María: la Micaela es así… una noche logró el re. la ma. enton- normas tradicionales de recato y constricción ces decís ―estoy con él. dale. no es lo mismo una con varios hombres. estar con el chico. no sé. vos ves que te van a gorrear me entendés. no es nada con dos (risas) Lara:…para la sociedad sería ―que aparata que sos‖. ya que parecían vi- venciar con particular intensidad el imperati- Roxana: …yo prefiero estar con un chico que tenga novia antes de que no. tener un chico para ella sola. […] Esto se ponía en tensión con la presión social PB: para ―la mayoría está mal‖. pero vos no camente en la tradición de los Girlhood Stu- chapes con nadie más que no sea yo” y empie. imagen devaluada alcanzaba incluso hasta los ce más puta. ―pero María: pero no es nada eso. reconocían la vigencia de Yanina: nooo yo no puedo…yo estoy casada ya ciertas normas tradicionales de feminidad no (voz de lamento. Yanina: la bocha es con cinco (risas) ―no. así como la iniciativa en este terreno. ser una fácil.Emma Re- za a ser algo serio. ―loca‖ o Roxana: otras piensan que es más experiencia. María: con dos no. 25 de noviembre del 2011). sin conocerlo nosotras nos hace fáciles. vos sos más mujer ahí. No 1. Lorena: Claro. En esta tensión se dispu- Josefina: Si. confiar estos temas a las amigas íntimas. Constanza: oh. en gran medida. que esté con uno y con otro… diferentes regulaciones. pero no es nada serio‖. risas) como algo abstracto. él no es nada serio (Grupo de discusión Nº 2. Vol. que les gusta sexual. en cambio si sos amante de nold. es como que te da vo social y juvenil de construir una feminidad mucha más libertad.” algo serio. 181-199 . chico… bién quedás como una fácil. (Grupo de discusión Nº 3. dicen. tam. ―fácil‖). dale‖… besándose que llegar a otro punto PB: En ese caso ser más mujer sería estar con el Yanina: pero si vos andas chapando mucho. 16. sas)…de 8 a las 5 de la mañana (risas) 7 de diciembre de 2011). Devenir mujeres en la escuela 189 porque como puede estar chapando o teniendo muy chica todavía para decir quiero un novio y relaciones con dos chicos el mismo día. Jessica Ringrosey Lisa Weems (2009). pero para uste. una cosa es que estén qué tonta. De modo que coexistían mujer de 30 años. es diferente gatear alejada de las normas tradicionales de géne- con un chico que tiene novia a con uno que no. por el respeto de cada uno eso estaría bien cord. yo pienso que soy se ha convertido en normativa en el marco de Quaderns de Psicología | 2014. ro. porque te dicen ―anda a chaparte ese‖. ¿está mal que una chica esté con muchos taba a una vida sexual intensa y con compa- chicos? ñeros cambiantes. para mí sí. aunque de todos modos las subjetividades PB: ¿Y en qué es diferente? de estas jóvenes continuaban constituyéndo- se. tengo novio. te respetas. no quiero. en el entramado de las Roxana: O sea es como que vos ves la realidad. autoras como Marnina Gonick. en cambio si vos estás con otro o estas chapan- do con uno que no tiene novia es como que uno Desde los estudios culturales. 12 en una noche. Luciana: para la sociedad sí… Yanina: todo lo que al hombre lo hace ganador a Jimena: si. es como que cuando sos virgen te desean más (risas)…pero es verdad a los chicos le vínculos más estrechos. de sus impulsos erótico-sexuales. María: y ponele que cada noche si o si tres En primer lugar. experiencia sexual producto de haber estado Yanina: Aparte tiene razón.

unas normas de género constrictivas aunque nes pondríamos en cuestión esta idea del re. Paula una tecnología de la sensualidad que ha re.cat . Esto es. no homogéneas. va a estar feliz. Marina y Bertarelli. comentarios misóginos o los rumores que pre. dense el lugar… a estas que yo ferencia por los chicos que tienen novias para les hablo así porque realmente son terribles (Mir- ta. reguladoras (Butler. aun- ciones sociales que se vehiculizaban en los que éstas no pierden su fuerza reguladora. 14 de junio del 2011). http://quadernsdepsicologia. como contingentes en el marco regulador de do heterosexual. Utiliza el concepto de mag. desafiaban abiertamente la cola…ellos [los varones] van a estar felices… la idea del amor romántico al declarar la pre- ustedes son nenas. las jó- otros. resigni- bición visual hipersexualidaza y de actuar una ficaban el mandato. Entrevista personal. las feminidades pueden pensarse productos que son demandados en un merca. de está la posibilidad de alterarlas. denunciaban la desigualdad de género inherente a las regula- Del mismo modo. toman forma a través de los actos que buscan aproximarse a ella y es en dicha citación don- En un contexto de significaciones magmáti. con la idea de venes que participaron del grupo de discusión una mascarada post-feminista según la cual de la cita anterior construían posicionamien- las chicas y las mujeres que viven en socieda- tos a partir de estrategias diversas: reforza- des neo-liberales enfrentan la presión de con- ban la normativa tradicional. las normas tradicionales de feminidad. 1993/2010. Para una actuación de feminidad en un discurso esta autora: particular. Para este autor el cambio social implica reguladora puede volverse contra sí misma y pro- discontinuidades que no pueden ser explicadas en térmi. Desde nuestras observacio. Las normas de género se (re)producen cuando tenden desacreditarlas.190 Tomasini. p. al bromear con la cantidad factible de pero todavía se condenan ciertos excesos cor. en línea con el trabajo problemático no tanto la cantidad de chicos de Ángela McRobbie (en Mitchell y Reid- con quiénes estar sino lo que hacen con ellos Walsh. conservar la independencia. chicos para estar al mismo tiempo. Acordamos. usaban el hu- femenino que se hace sexy y atractivo tiene mor para ironizar sobre el contenido de la una alta valoración en las lógicas juveniles norma. producirían rearticulaciones que cuestionan portamientos sexuales ―inadecuados‖. (los besos solos son más aceptables que otras A juzgar por lo que veíamos antes. revalorizando el jugar la demostración de cualidades conside- papel de la virginidad de cara a hacerse más radas masculinas (como la intimidación o la deseable y atractiva para los varones (ubica- iniciativa sexual) con exigencias de una exhi- ción como objeto de deseo del otro). emplazo de unos valores normativos por En este juego de demandas en pugna. San. 18). advertimos que las jóvenes ciones de la vida sexual cuando declaraban enfrentaban tanto la presión social que las que ―todo lo que al hombre lo hace ganador a impulsaba a una vida sexual activa —en tanto nosotras nos hace fáciles‖. construían porales. marcan un espacio en el cual la fuerza de la ley rias sociales. ducir rearticulaciones que pongan en tela de jui- nos de causas deterministas o presentadas en una se. 1993) el proceso recurrente zación misma puede ponerse en cuestión. su necesaria temporalidad la norma está tión: quién cuenta como chica legítima y qué abierta al deslazamiento y a la subversión cuenta contextual y situacionalmente como desde el interior (Butler. el cuerpo actividades erótico-genitales). la preceptora de uno habilitaciones para vivir con menos restric- de los cursos donde trabajamos controlaba los ciones la sexualidad en función de la edad cuerpos de las jóvenes consideradas ―terri. posibilidad de disfrute y de hacerse más mu- jer adquiriendo experiencia— como sanciones Mediante estrategias como las señaladas se sociales informales que condenaban sus com. la producción del género Son las inestabilidades. que usted le pase gaciones adultas). 2004/2006). 2009). De este modo. en cambio. esto decía en una entrevista: vidad sexual en sus edades. (percibían como algo natural la intensa acti- bles‖. en de hacer género pone en su centro la cues. las posibilidades de rema- terialización abiertas por este proceso las que 9 Castoriadis habla de magma de significaciones imagina. ma para remitir a la multiplicidad e indeterminación en tal producción imaginaria social. que usted se le a medida que se ingresa al mundo de las obli- siente encima. que se abandona Como yo les digo a las nenas. está anclada a varios discursos y contextos y. cio la fuerza hegemónica de esas mismas leyes cuencia de acontecimientos. cuando construían como feminidad tradicional. emplazado a la inocencia y la virtud como por lo tanto. la ideali- cas9 (Castoriadis.

2008. 16. se designa de sectores populares. usaban ropa oscura y de las que como dijimos. ha prevalecido una ―normales‖ era una categoría identitaria que aproximación reduccionista del género para se construía por oposición a las ―brasas‖. de escasos recursos económicos o a aquellos cer relacional y situado que tiene a otras u que se considera que tienen mal gusto inde- otros como referente constante (West y Zim.‖ Tal como lo han que expresan. Surge en los años cuarenta del siglo pa- sado como baile de la clase trabajadora. Mientras que el cuarteto es un género musical nacido tas‖ referían a las chicas que salían a boliches en Córdoba (Argentina) que se caracteriza por un ritmo y no les gustaba el cuarteto. bre género y educación. criminatorio‖ que decir ―negros‖. algunos mencio- Una de nosotras reconstruyó una forma de naban preferir utilizar el término ―brasa‖ clasificación entre diferentes tipos de chicas porque ―queda menos feo‖ o es ―menos dis- en la que se utilizaban las siguientes catego. 2014. ―las brasas‖. 181-199 . Con éste último término. en oposición a tales lugares. interpretación y valoración de sus prácticas En cambio. se presentan otros re. Finalmente. Este 2008). 2010). tal pensar las experiencias juveniles en la escue. a su vez. cuando este género em- tro medio es un espacio nocturno asociado a las prácticas pieza a tener pregnancia en distintos sectores sociales en de recreación y diversión de jóvenes de clase media y al. estilos de presentación personal. 2013). y en tanto tal. un grupo que no se encuentra claramente de- cursos de distinción que sirven para construir finido. En el mis- rías locales: ―las chetitas‖. 2008). los comportamientos y los gestos se equiparaba al de ―negro. en nuestras investigaciones una de corpóreas. 2010). sacarse fotos. ellas asumían esa posi- las líneas analíticas emergentes del campo ción o la rechazan ubicándose como ―norma- empírico ha sido las prácticas de diferencia. Tomasini. En nues. Entre los sujetos estudiados. Un dato luado de la sociedad. Vol. por lo general las niñas y las jóvenes han ubicaba a las chicas en una determinada ca- sido tomadas como categorías relativamente tegoría a partir. inde- cal (Blázquez. Aunque esta situa- 10 El boliche es un lugar bailable. De hecho en el habla popular se utiliza la diferencias de posición en la estructura social distinción entre ―negro de piel‖ y ―negro de son mínimas. ral (Bertarelli. ción cambia desde los noventa. Devenir mujeres en la escuela 191 Las luchas clasificatorias: entre con ropas de determinadas marcas (que iden- “normales” y “brasas” tifica a jóvenes de clase media) y que al ha- blar remarcaban las ―y‖ a diferencia de las Tal como planteamos en el segundo apartado. es que en las pendientemente del color de su piel. pero se asocia con lo más bajo y deva- diversos posicionamientos genéricos. como veremos a continuación. quier sujeto pueda devenir un negro. pensar en la necesidad de generar marcas dis- nes devaluadas o abyectas (Butler. pendientemente de cualquier rasgo fenotípi- merman.10 que se vestían movido y alegre. afirma la propia normalidad. hablar lento o que se maquilla- te a cada polo de la dicotomía. 1999). ya que trabajamos con jóvenes alma‖. Con ―cheti- ta. los estética y una moral a un ethos. tintivas que permitan separar a unos de otros 1990/2001) y. Estas prácti. se creía que serían bisexuales. ban ―mucho‖. Tales clasificaciones se pueden pensar. entre otros atributos. ―las normales‖. raciales como negro/a para designar a sujetos ducción cotidiana del género en tanto un ha. res y entre estudiantes varones. Argentina. les‖. Así es como se la. Mientras que nos interesa problematizar la mirada binaria con ―chapitas o raras‖ designaban a chicas que presupone la oposición entre dos géneros que tenían comportamientos ―raros‖. así como en subalternos abre la posibilidad a que cual- otras etnografías realizadas en el contexto lo. las formas En este sistema categorial el término ―brasa‖ de hablar. despreciado por la clase media y alta. En escenarios donde las co. definido en otras investigaciones (Blázquez. Quaderns de Psicología | 2014. y hace disputas clasificatorias se construyen posicio. ción y jerarquización entre estudiantes muje. como realizaciones prácticas de todo un com- cas emergen de unos sistemas de clasificación plejo de valores y formas de concebir el mun- situados que conjugan distintos rasgos para do social que vinculan una cosmovisión a una ubicar a las personas: la apariencia física. en nuestro país se utilizan categorías tópico es relevante para comprender la pro. se (Blázquez. 1990/1999). No 1. brasas que utilizaban las ―i‖. como y la relativa unidad y homogeneidad inheren. Tal racialización de los recurrente en nuestros estudios. en el campo de los estudios so. una discoteca. En particular. ―las raras o chapita‖. de la homogéneas (Subirats. como plantea Gustavo Blázquez (2006. las prácticas de consumo cultu.

Por un lado. Por último. luadas. analizaron un doble uso de la catego. ser ―brasa‖ parece ser un o. hablan un cordobés ―grotes- racializada (―negra‖). Tal producción de una cales). http://quadernsdepsicologia. 2013) realizados en escuelas rencia. no al margen de ella. ―mujer con hormonas de papel que se lleva a cabo a partir de determi- nadas prácticas corporales. como recursos de diferenciación que reafir. Por ejemplo. lugares a donde salían. Marina y Bertarelli. un vestirse. (Derrida. señalando un grupo de personas deva. ―hacerse brasa‖ y en otros no. Para los y las jóvenes. no deberíamos formarnos la idea por todos y. quiénes. mostrarse ante los otros. no tiene que pelear. como plantea guien sea ―brasa‖: son aquellos/as a los que Gustavo Blázquez (2008). p. Asimismo. actualiza estereoti- les gusta el cuarteto. 1990. la combinación feminidad legítima se basa en el ejercicio de de una serie de aspectos llevaría a que al- un poder discriminatorio que. ―ser quilomberas‖. ciándose así de las ―chetitas‖ o ―normales‖. que pueden ser hechas y deshechas en prácti- Asimismo. con lo que se ha denominado su afuera constitutivo lleros‖. Vemos así que las dife- las malas‖. producían diferenciaciones: se podía ser ferenciarse permanentemente de ―las brasas‖ ―chetita‖ y no ―forra‖[arrogante]. con lo que justamente le falta. con muy poco o ningún orde. parecía que lo que cobraba blar o caminar. conocido Ahora bien.192 Tomasini. Aunque otros Las identidades se construyen a través de la dife- estudios (Paulín. Esto implica la ad- misión radicalmente perturbadora de que el signi- cordobesas que atienden a jóvenes de clase ficado `positivo´ de cualquier término —y con media. Una verdadera mujer. designa a aquel que vés de la relación con el Otro. 18). ción de viviendas precarias. 1993). en algunas situa- 11 La denominación ―villa‖ en este caso alude a un asen- ciones parecer ―negra‖ y ―mala‖. por otro lado. las demarcaciones ex- clasificaciones y las resignificaciones contex- puestas presentaban cierta complejidad ya tuales de las categorías. cerse la cheta‖ pero ser considerada ―brasa‖ caban que eran mujeres que ―no se tienen o viceversa. la participación en peleas ponía en cas relacionales específicas. tal como lo plan- duda la feminidad de ―las brasas‖.‖ actuaban situacional y relacionalmente. por oposición. 11 se pos provistos de una dimensión estético-moral visten de determinada manera (diferente se- que encuentran su horizonte en una categoría gún el género). no mujer En este sentido. que al interior de cada categoría también se En nuestro caso. alude a alguien que es (1996/2003. diferen- tamiento urbano caracterizado por una densa prolifera. se manifestaba en los modos de hablar y ex- De tal forma. la relación con lo tiene la presentación personal y gustos de ―vi. ferenciaban a ―las negras‖ de ―las chicas‖: quien peleaba era negra. ―viven en villas‖. en ese sentido. Butler. concederían formas específicas de reco- nos corporales o marcadores estéticos se aso. así es como en algunas ocasiones las jóvenes podían Otra de las características que se les adjudi- actuar como ―brasa‖ y en otras no. estas identidades se respeto‖ o que ―no se tienen autoestima. se ponía en modo en que éstas se maquillaban y vestían juego permanentemente la tensión entre el mostrando su cuerpo y de su manera de ha. desde las fía local (García Bastán. en definiti- maban su normalidad como mujer. así como en las prácticas (modos de ra una posición abyecta y. en deter- caba frecuentemente a ―las brasas‖ era bus- minados grupos una joven se podía ―hacer la car problemas. ser y el hacerse. hombre‖. muchas jóvenes buscaban di. como decían. no tiene que en juego en la definición del ―brasa‖ era la ―hacerse la mala‖.cat . Dichas críticas funcionaban importancia eran las prácticas demostrativas. nocimiento. Laclau. con capital de relaciones. 2014) lo que se ponía normas de género tradicionales. es decir. popular. este sistema clasificatorio gene- presarse. ya que di- tea Amade M‘charek(2010). habría tenido un valor positivo para algunas namiento espacial. 1981. ―brasa‖ mediante la crítica y la descalificación del pero más ―normal‖. alguien podía ―ha- ciaban con atribuciones morales ya que indi. gustos musi- lugar de normalidad. ni pertenencia a un sector socioeconómico que provocar. Paula mo sentido que fue analizado en otra etnogra.Para Hall: co‖ y tienen una personalidad agresiva (tanto las mujeres como los varones). va. Lo cual muestra la movilidad de las ple juego de opuestos. ello su `identidad´— sólo puede construirse a tra- ría ―brasa‖. que él no es. Las posturas corporales y particu- rencias no son entidades que pueden encon- larmente los modos de caminar y de expresar- trarse en los cuerpos como marcas dadas sino se indicaban si ellas se ―hacen las malas‖. Estos sig. diferente al de que las categorías funcionan como un sim- ―cheto‖.

los Hemos analizado cómo algunas taxonomías comportamientos adecuados y la sexualidad como género. Por un lado. centrando la preocupación en la opinión que los otros Decíamos líneas arriba. analizamos que la edad y la clase Quaderns de Psicología | 2014. el género opera en un campo de diferencias Asimismo. es decir. cons- ―ya son grandes‖ o ―ya no están en la escuela truyen identidades a partir del trazado de primaria‖. ellas se ―hacen respetar‖ por me- corporales más femeninas o modos más dio de una actitud intimidante. se las para ello ―hacerse las malas‖ aparecía como instaba a dejar atrás el estatus infantil. educativos ante ciertas prácticas de ellas. andar por ahí. la análisis muestran la diversidad entre las jóve- preceptora del establecimiento educativo nes. otras etnografías locales (Previtali. ―las brasas‖. En el mismo sexuales o regionales. conjunto de ideas tradicionales acerca de los espacios correspondientes. analizaremos los de la casa o una que siempre anda por ahí. posturas riorización. 16. En escuela secundaria. que muchas pueden formarse a partir de los pensadoras feministas han argumentado que comportamientos que ellas exhibieran. De hecho. en cambio. Les pedía niñas. De modo que. En los provoque miedo o intensifique las actitudes registros de las jornadas escolares eran de rechazo hacia ellas. en las prácticas de decimos que el género no es la única sociabilidad de un grupo de chicas de una dimensión identitaria. por ejemplo. discursos reguladores de la producción de identidades a través de distintas categorías Aunque en parte estas preocupaciones y sociales que dan forma a las experiencias regulaciones estarían orientadas por un cotidianas de las jóvenes en la escuela. Se mal‖ y las ―rebajan‖. ante la infe- requería de ellas. expresada en sus luchas clasificatorias. sin un rumbo género serán dependientes del contexto determinado o una actividad precisa. respecto a sus alumnos varones. Podemos pensar que en un determina. Lejos del de preocupaciones morales ligadas con su enfoque del género como diferencia entre dos salida a la calle o con sus vinculaciones con categorías relativamente homogéneas. lo mujeres. una preocupación similar modalidades raciales. inferiorizadas y controladas por sus com- inquietudes y preocupaciones de los agentes pañeros y/o por adultos de la institución. de modo que las práctica de ciertas jóvenes de andar por la características que asuman las normas de calle. términos de nuestro objeto de investigación 2010) han mostrado que. 181-199 . clase y edad se recrean en una en las chicas. por la coyuntura social actual marcada por cobrando relevancia en los modos de devenir preocupaciones morales y de seguridad. Nuestro cometido en villa de Córdoba. de clase. tenían que defenderse y sociabilidad de las jóvenes. estos los varones en la escuela. recurso protector. mandatos escolares de hacerse una chica. Mujeres. jóvenes de entre 12 y 14 nuestro medio se registran prácticas y años. se producían clasificaciones este apartado es mostrar analíticamente la según el grado de proximidad o imbricación de distintas categorías a partir de distanciamiento a los parámetros establecidos la reconstrucción de sistemas de relaciones por el ‗mundo adulto familiar‘: ser una chica situados. que separan a unas de otras. alumnos de los cursos superiores. Vol. ticas corporales eran constantemente juzga- La cuestión de la edad aparecía ligada con das. Como algunas de ellas han sancionando ciertos comportamientos en el expresado. aunque esto adultos de hablarles a sus docentes. étnicas. No se histórico y de las intersecciones con observó. en el reiteradas frases como: ―ya no son nenas‖. aparecían como aspectos inescindibles en la do contexto social y particularmente en un producción del género a través de los escenario como la escuela en el que sus prác. Para ponerlo en sentido. “villeras” que cuidaran la imagen de sí. Pero al mismo tiempo se las unas fronteras. algunas educadoras sancionaban la múltiples que se intersectan. Con este objetivo. juego de estos procesos clasificatorios. Devenir mujeres en la escuela 193 chicas. aunque ambivalentes e ines- consideraba niñas y esto marcaba un conjunto tables. En particular en uno de nuestros que muestra la dependencia de las normativas estudios con estudiantes que inician la de género con el contexto histórico. vigilaba durante los recreos a las alumnas de La interpenetración de taxonomías sociales primer año para que no se acerquen a los en la producción de identidades. No 1. también estarían acentuadas singularidad de prácticas y relaciones. ante compañeras que ―las miran aula como impropios de una chica grande.

se las prácticas homo-eróticas. Las formas de hablar son aquí dependientes de la clase y la edad. En nuestro caso. de ganas de progresar). En Argentina. De este modo se intensificaría sobre del frente de una villa‘ ellas lo que otros autores han denominado MT: ¿A todas las chicas? como ―pánico moral‖ (Mitchell y Reid-Walsh. a la Sol. la placer. MT: ¿Y ella qué dijo? En este escenario. en general a las chicas. http://quadernsdepsicologia. vigente con sus actuaciones desobedientes. al villera por lo menos no vivo en Perú‘ [la precep- ejercicio de la violencia y la asunción de tora es de nacionalidad peruana] comportamientos de riesgo. a varias de las física. a las jóvenes se les pide que sean estigmatiza pretende operar en la producción ―grandes‖. simultáneamente. y que además adoptan prácticas cadenas en los baños. se vuelven ser o parecer. a mí. yo ha- ―que no saben hacerse respetar‖ blo al… y bueno y la Meri [preceptora] el otro día —asociaciones peyorativas de su moral estábamos ahí y yo le decía que porque no ponían sexual—. Paula discursos que promueven y valoran la Al mismo tiempo. en el mismo grupo de liberalización de las costumbres sexuales en jóvenes que estamos analizando. Rocío: sí. parecer una ―villera‖ en las formas de En particular. aquellas que atraviesan el agosto de 2012). asumiendo ciertos de identidades normalizadas de modo elusivo: comportamientos en la escuela ligados con los chicas legítimas. expresiones interés. no villeras. De modo que las interpelaciones para producir género. pasaje de niña a mujer. y y se ponen particularmente en tensión en el activan un proceso de clasificación de segmento etario que estamos considerando. En este caso el atributo que Por un lado. y yo le dije ‗y bien 2009) ligado a una sexualidad precoz.194 Tomasini. de medio. personas. Además. era el contra-modelo de lo que ellas deberían apropiados e inapropiados. medios de comunicación. conjunto de permitidos y prohibidos. se ha señalado que en los expresarse y de hablar funcionaba como medios de comunicación recaen imágenes indicio negativo de lo que no hay que ser sobre las jóvenes de sectores pobres que las como mujer. vos hablás como…‘. las regulaciones sean más restrictivas para las (Florencia y Rocío. Las jóvenes decían al respecto: presentan como ―promiscuas‖. entrevista personal. en nuestro valorados socialmente (de motivación. 15 de chicas en tránsito. b) la y prácticas asociadas a los géneros y inmoralidad de quienes se rigen por esquemas sexualidades no hegemónicas se inscriben en propios. modales y una actitud escolar de Ahora bien. en la discursividad como carencia de bienes y acceso a servicios social en general y en las expresiones de los que se extiende como rasgo distintivo del ser agentes educativos en particular. Algo de ello sustentaban en la invisibilización de los rasgos veíamos en el apartado anterior cuando las de clase. interpelaciones para actuar como jovencitas. o puertas y me decía ‗ah. pero simultáneamente se les reaccionaban con enojo ante comentarios marca que no son tan grandes para vivir el como el de la preceptora usaban. así como algunas jóvenes responsabilidad. chicas nos decía ‗ustedes hablan como linyeras 2011). Silvia careciente de un conjunto de recursos Elizalde (2011) ha analizado. Al respecto cabe Rosana Gúber (2004) estudió la construcción preguntarse si estas prácticas sexuales de la identidad social villera y destaca que producen reacciones de alarma social en los hay dos ejes organizadores: a) la pobreza. En una jerarquización de estilos jóvenes mencionaban la presión del grupo de expresivos se les pedía que no se pares para compartir varios chicos manifestaran como ―villeras‖. a la Cami. Rocío: …porque el otro día… yo hablo así. ―fáciles‖. Marina y Bertarelli. a todas las chicas. a su vez. la simultaneidad de compañeros sexuales o de buenos modales y educadas. las las jóvenes. en la medida que el sistema de mapas de sentido que marcan negativamente normas y valores que rige la vida de la a sujetos que desestabilizan el orden social sociedad les resulta ajeno. como la actividad sexual intensa.cat . podemos argumentar que Florencia: que ‗son villeras’. con su El ser villeras. en la resolución de conflictos (Silba. por lo tanto. como ciertas identidades. el signo que indica el status del portador. masculinas. en las demandas de identidad son más ambiguas términos de Erving Goffman (1963/1998). el erotismo y sus modos de sociabilidad. como la utilización de la violencia a la Abigail. la identidad social devaluada.

La sobre-actuación de la identidad han llevado a albergar una concepción diná- de clase implicada en el hacerse las ―villeras‖ mica. Devenir mujeres en la escuela 195 misma categoría. que se reactualiza en la escuela (Paulín. para desacreditar que nos lleva a afirmar que en las demandas a otras compañeras: de la vida escolar. como indica Louro (1997). cuela con particular dificultad para captar la poralidad. todas las palabras… MT: ¿Y por qué creen que quieren hacerse las vi. de la identidad de género. inscritas indagan las experiencias juveniles en la es- dentro de un conjunto de prácticas de la cor. que hayamos mera remite a una institución de normaliza- tratado por separado estas categorías a nivel ción de las identidades sexo-genéricas pero analítico no implica que podamos hacerlo a que se materializa de modos muy diversos en nivel concreto. Ciertas formas de hablar. La pri- bien. 2012). Tal como analizamos en el eje anterior res. 16. Vol. coherentes en sí mismas. es decir. se inter-penetran regulaciones de ‗se hace la mala‘ o los chicos también ‗se hace el género. para decir que ellas mandan. tiempo y produce disposiciones genéricas. entrevista personal. largo del trabajo. de clase y de edad. No nos queda más Rocío: A mí me da lo mismo todo porque es lo que declarar nuestro mutismo ontológico so- mismo. ‗se hace el choro‘. Y posiblemente si malo‘. se liga con la también en la unidad interna de cada uno de construcción de un lugar dominante (mandar) ellos. para ha. nomás para bre la centralidad de una categoría u otra en hacerse más la villera dicen así (…) nomás que lo el sistema de relaciones analizado. prender las dinámicas identitarias juveniles tivos sobre ellas que sobre jóvenes mayores). de clase (se desvaloriza sus modos expresivos nos hace incluir en esta formulación la dimen- ligados a la pertenencia de clase). dicen para ser más villera. te sentido. en el sistema de represen. No 1. parecían ser formas de mostrar diversidad y complejidad de situaciones en las quién es quién en la grilla del espacio social mujeres jóvenes. Comentarios finales lleras? Iniciamos este trabajo planteando nuestra po- Florencia: Para quedar bien con los otros. Como hemos señalado a lo El grupo de estudiantes que analizamos en es. que presentan diferentes escenarios en la in- res jóvenes. sición crítica hacia las visiones esencialistas Rocío: Para quedar bien con los otros. tanto en sus va- cerse las malas. de una categoría sobre la otra no sería nada cerse la chora? más que una asunción arbitraria en función de Florencia: Hacerse la chora es como que… no sé. lada por una normatividad socialmente cons- ple opresión en su vida escolar: de género (las trictiva. tal construcción está regu- te apartado parece estar sometida a una tri. com- de edad (los imperativos parecen más restric. que contiene chicas son más vigiladas que sus compañeros prescripciones sobre las maneras legítimas de varones en sus comportamientos callejeros). sino taciones y prácticas estudiado. Ahora sión institucional y la organizacional. et. aunque no homogénea. que condicionan sus expe- MT: Ustedes por ahí usan muchas veces esa frase riencias. como es la escuela. femenino/masculino). nada para mí es lo mismo. Finalmente. cuestionamos la idea de un núcleo (Florencia y Rocío. Es nuestro marco teórico el las prácticas cotidianas de las organizaciones escolares. ¿Qué quiere decir y intentáramos pronunciarnos por la prioridad cuál es la diferencia entre hacerse la mala y ha. que mandan y no se dejan avasallar. En cambio. en movimiento que se constituye en referen- imperativo que puede pensarse en relación a cia a una alteridad a lo largo de las demandas los modos de subjetivación de muchas muje. relacional y situacional de la identidad estaría orientada a mostrarse como chicas de género. Tal perspectiva es la que encontramos con sentido protector (que a ellas nadie les una y otra vez en muchas investigaciones que pega). 15 de identitario que se forma en algún punto del agosto de 2012). que son las que generan un conjun- Quaderns de Psicología | 2014. que permitirían ex- pecto a ―las brasas‖ y la producción de una plicar un conjunto distintivo de prácticas y actuación orientada a exhibirse como malas. experiencias. como una construcción fuertes. nuestras propias indagaciones nos al. ser varón y de ser mujer. Esta concepción se ha apoyado vuelve a aparecer una estrategia identitaria en una visión dicotómica del género basada en la escuela consistente en proyectar una no sólo en una oposición entre dos polos imagen social que. 181-199 . teracción social. En es- que a ellas nadie les pegan.. ―villera‖. determinados intereses. (hombre/mujer. en un ámbito específico. riantes biologicistas como culturalistas.

De la “normalidad a la disidencia” (pp. los deseos y la nes normativas se producen un conjunto de sexualidad. Graciela y Morgade. ya sea a través del look. Paula (2014). sexual. con toda la carga desacreditante que su. Bertarelli. Gender and Sexuality. ―hacerse la linda. aunque ambivalentes e ines. En Graciela Alonso y Graciela Mor- zos que alguien ponga en ―hacerse la cheta‖ gade (Comps. London: Sage ser gestionados situacionalmente: entre pro. Graciela. de clasificación.).196 Tomasini. En Ale- demanda permanente de demostración: ―ha. lo va. Critical Thinkers. cas y experiencias disponibles en un campo en construcción. Tal como cación. Publications. ―loca‖. Cuerpos y sexualidades en la es- no se convertirá en tal si en ese intento se lee cuela. jandro Villa (Comp. por acción u omisión. 213-239).‖ Pero también Aires: noveduc. ―brasa‖. ―ne. Graciela (2008). lla del espacio social que se reactualiza en la Ruth (2009). Sexualidades. Graciela y Zurbriggen. Debate Feminista. Pensamos tal contexto como Beasley. de caminar o de hablar. mediante el género se reproduce pero al mismo tiempo transacciones y negociaciones variadas en las es transgredido y resistido a través. A su vez. entre las presiones de ex. Criti- un mundo de imperativos en pugna que deben cal Theories. Edu- miento que conceden los otros. relaciones de cerse la villera‖. pectos significativos de su cotidianeidad esco- tables. Perspectivas histórico- culturales en educación (pp. Alonso. de las de sus cuerpos. ―villera‖). prácticas híbridas donde es difícil interpretar Desde la perspectiva propuesta analizamos en un sentido claro ya sea en una dirección re- distintos grupos de jóvenes la construcción de productora o en una transformadora. cio privilegiado para emprender dicha tarea. Nuestros análisis permiten. Barrett. Esta relación dialécti. por más esfuer. discursos y prácticas sociales. Cuerpos y sexualidades en la escue- escuela. que estudiamos. es un espa- (―fácil‖. Interpelaciones desde la disidencia. que intuimos que estamos ante actuaciones donde pueden variar situacionalmente. Buenos Aires: Paidós.cat . 141-151. ducir un cuerpo atractivo y deseable y mode- rarse y recatarse. del grupo de jóvenes de sectores populares 6(12). entre la compostura de una verdadera dad la sociabilidad juvenil en la escuela. formales que reprueban la intensa actividad ca es fundamental para pensar en la actuali. apro. perticia en el sexo y las sanciones sociales in- lorado y lo promovido. Si bien no podríamos decir cial en la escuela. 19-39). Los signos lar. haciéndolas culposamente responsables corporales. ya mujer y la necesidad de asumir una fachada que la misma se ve desafiada permanente. formación social de las normas opresivas de operan como indicios de un ser moral que género requiere avanzar sobre un cambio de permite definir una mujer normal o diferen. que la escuela. ―hacerse la brasa‖. Marina y Bertarelli. A lo largo de los tres ejes que la escuela mecánicamente reproduce es- desarrollados en el artículo ha aparecido una tereotipos y prejuicios. Cuerpos que irrumpen en la escuela: actos de género y procesos de dife- http://quadernsdepsicologia. Paula to de reglas que orientan lo aceptable. Más bien diversos posicionamientos genéricos. Alonso. una esencia de ―negra‖. Consideramos te. por interacciones sociales. que separan unas de otras. en tanto institución socializa- pone el juicio de una diferencia desigualada dora de las nuevas generaciones. Sexualidad. Anne (1995). hemos visto en ellas la necesidad de usar estratégicamente el Referencias cuerpo para mostrar quién es quién en la gri. desproteger a las estudiantes mujeres en as- teras simbólicas.). una trans- formas de mirar. los agentes educa- periencia identitaria y la construcción de tivos castigan dichas transgresiones y pueden identidades a partir del trazado de unas fron. Michéle y Phillips. sí hemos observado y otra vez la centralidad del cuerpo en la ex. Buenos la cheta‖. intimidante como un recurso protector ante mente en su capacidad normalizadora por las prácticas de humillación. finalmente. Chris (2005). ―hacerse género y de generación. gra‖. que. ya que sólo se logran con el reconoci. nos habla de la precariedad de las identida- des. De este modo se cons. lo cual indica el sometimiento a una la. prácticas y los discursos sobre las diversas po- En esta intrincada co-existencia de regulacio- sibilidades de vivir los cuerpos. Herczeg. En este sentido. ción vehemente y agresiva ante los intentos mandas de identidad que presenta la vida so. Géneros: tradiciones teóri- planteaban algunas jóvenes. Debates ximar una mirada al contexto contemporáneo feministas contemporáneos. ejemplo del uso del humor o de la contesta- tituyen a sí mismas ante las diferentes de. ―quilombera‖.

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com FORMATO DE CITACIÓN Tomasini. 181-199 . Coordinadora del Área Feminismos.N.C.org/10.C). primer año de escuelas secundarias de Córdoba. Propuesta Educa- tiva. MARINA TOMASINI Licenciada y Doctora en Psicología por la Universidad Nacional de Córdoba (U.C. Becaria de Postgrado del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Coni- cet). 15. Argentina.C. 181-199. 86. Stimpson (Comp. Investi- gadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet-IEHS. “Hacerse el malo”. 16(1).C). Doc- toranda en Ciencias Humanas con mención en Educación. Tomasini. Apuntes críticos sobre las identidades de género.net/article/view/668/492 tro con otros y la reflexividad. Devenir mujeres en la escuela. U. el encuen- http://atheneadigital. Argentina.N.). PAULA BERTARELLI Licenciada y Profesora en Psicología por la Universidad Nacional de Córdoba (U. 17. Inter- acciones cotidianas entre estudiantes varones de West. género y roles 112. Vol.Recuperado de México: el proceso de subjetivación.1590/S1984. Marina y Bertarelli. Sexualidad.doi. Eduardo (2009). sexuales (pp. En Marysa Navarro y Catharine Argentina. http://dx. DIRECCIÓN DE CONTACTO marinatomasini@hotmail.org/10. Devenir mujeres en la escuela 199 de pensamiento e investigación so.N.doi. Universidad Nacional de Catamarca. Weiss. 16. http://dx.N. Un es- tudio de caso en escuelas medias de Córdoba. Argenti- na. Jóvenes y bachillerato en cial.N. Paula (2014).1199 HISTORIA EDITORIAL Recibido: 18/03/2014 1ª Revisión: 23/05/2014 Aceptado: 27/05/2014 Quaderns de Psicología | 2014. Haciendo Género.Profesora titular de la Cátedra Elementos de Psicología Social." Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Don (1990/1999). Candance y Zimmerman. Sexualidad. 83-94. Marina (2013). Facultad de Artes de la U. R. Quaderns de Psicologia. Buenos Aires: Fondo de 64872013000300005 Cultura Económica. 32.Integrante del proyecto de Investigación: "Género y sexualidad en la sociabilidad escolar. Salud y Sociedad. Genero y Sexualidades del Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la U.5565/rev/qpsicologia. Tandil). No 1. 109-143).