Principios generales del derecho

Los principios generales del derecho son los enunciados normativos más generales que, a pesar de
no haber sido integrados formalmente en los ordenamientos jurídicos particulares, o bien recogen
de manera abstracta el contenido de un grupo de ellos. Son conceptos o proposiciones de
naturaleza axiológica o técnica que informan la estructura, la forma de operación y el contenido
mismo de las normas, grupos normativos, conjuntos normativos y del propio derecho como
totalidad.1

Estos principios son utilizados por los jueces, los legisladores, los creadores de doctrina y por los
juristas en general, sea para integrar derechos legales o para interpretar normas jurídicas cuya
aplicación resulta dudosa.

Características[editar]

Los principios generales del derecho son enunciados normativos que expresan un juicio
deontológico acerca de la conducta a seguir en cierta situación o sobre otras normas del
ordenamiento jurídico. Cada uno de estos principios, es un criterio que expresa un deber de
conducta para los individuos, el principio o un estándar para el resto de las normas. El hacer
cumplir los deberes del individuo es su prioridad.

Además se aplica en defecto de la ley y de la costumbre.

Naturaleza y fundamento[editar]

Respecto a los principios generales del derecho se ha desarrollado una polémica acerca de si ellos
son extraños o externos al derecho positivo, o si son una parte de él.

Según la posición de la escuela del derecho natural racionalista, hoy ya superada, los principios
generales, serían principios de un derecho natural entendido como orden jurídico separado del
derecho positivo.

Según la doctrina positivista, también ya superada, o al menos en vías de superación en la mayoría
de los países, los principios mencionados serían una parte del derecho positivo. Sin embargo,
nunca podrían imponer una obligación que no fuera sancionada por el mismo ordenamiento
positivo por lo que se entiende que cada ordenamiento positivo tiene sus particulares principios
generales y que no existen principios jurídicos de carácter universal.

debe inspirarse en los principios para que el derecho se convierta en un sistema hermético. Para colmar una laguna legal es necesario interpretar el derecho ya existente según los principios. para garantizar una cabal interpretación. es obra de la voluntad. Funciones de los principios[editar] Los principios generales del derecho tienen tres funciones que tienen incidencia importante en las normas del ordenamiento. por ello. y la prudencia se entiende como un hábito de la inteligencia. es una nueva creación. conjunto de criterios. Otra posición indica que el derecho. su efectivo cumplimiento. el legislador debe conocer los principios para inspirarse en ellos y poder positivizarlos. el comportarse los hombres de acuerdo a los criterios jurídicos. por último. La función creativa establece que antes de promulgar la norma jurídica. Estas funciones no actúan independientemente. lo que garantiza una seguridad jurídica sólida frente a la positivización del derecho. La función integradora significa que quien va a colmar un vacío legal. el operador debe inspirarse en los principios. producto típicamente humano. de lo justo. el derecho también es llamado jurisprudencia.La posición racionalista escinde el derecho en dos órdenes jurídicos específicos y distintos: el natural y el positivo –el primero conforme a la razón. estas son: la función creativa. desarrolla y combina criterios que enuncian un comportamiento entendido como justo. basada en los principios. es decir son normas que emanan de la naturaleza y son de carácter axiólogico. sino que en la aplicación del derecho operan auxiliándose una a otra. y la función integradora. . así cada interpretación de una norma. es obra de la inteligencia. producto de la voluntad del sistema político. Si bien el derecho. La función interpretativa implica que al interpretar las normas. las lagunas legales en el derecho positivo no existen debido a la posibilidad que tienen los miembros judiciales para interpretar una norma ya creada y adaptarla según los principios generales. la función interpretativa. y el segundo. es decir. es una obra de la inteligencia humana: ella es la que descubre.