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Autobiografía

:
"Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea más que un
accidente como el verano o la lluvia o el frío."

Me crié en el monte chaqueño, en Fortín Lavalle, cerca del Bermejo, cuando la tierra era
plana, la luna se posaba en las copas de los árboles y los cuentos sólo existían alrededor
del fogón del asado o en las ruedas del mate.

Después se inventaron los libros. O tal vez antes, pero yo no lo sabía. Solamente sabía
muchos cuentos, de ésos que después me enteré que se llamaban populares, que iban
pasando de boca en boca y de oreja en oreja. Cuentos del zorro, del tigre, del
quirquincho, de Pedro Urdemales, de pícaros y mentirosos, del lobizón y de la luz mala.
Claro que esos cuentos nunca eran del todo cuentos, habían sucedido por ahí nomás, en
medio del monte, y eran cosas que nadie ponía en duda. Yo tampoco.

Cuando menos lo esperaba me llegó la hora de ir a la escuela y nos fuimos al pueblo. En
los pueblos el tiempo pasa lleno de ocupaciones importantes: se está rodeado de amigos
para jugar a las bolitas, remontar barriletes, hacer bailar trompos, jugar a la pelota, andar
en bicicleta. Todo eso mientras se van secando las bolitas de barro para la honda. ¿Para
la honda? Sí, para la honda. Después el mundo se va agrandando cuando uno conoce los
parques de diversiones, el cine y el circo, cosas que el monte suele no tener. Y un día
uno pasa por la librería Molina, en Sáenz Peña, y encuentra que hay estantes infinitos
llenos de libros, no de ésos de aprender a leer, sino de cuentos y más cuentos y más
cuentos.

Y si don Molina lo deja a uno hurgar los estantes, sacar y poner, leer solapas y
contratapas, ojear y hojear, sentado en el suelo tras el mostrador, uno comienza a
descubrir que por ahí está escondido un mundo más grande y más lleno de maravillas de
lo que nadie podía imaginar. No era todo tan fácil, había cada cosa aburrida que ni te
cuento. Pero con un poco de suerte y bastante de paciencia aparecían aventuras
increíbles, selvas llenas de animales salvajes y mares llenos de piratas, de los buenos y
de los malos, con los que navegué corriendo mil peligros. Por suerte con Simbad o con
Sandokán siempre logramos salvarnos y triunfar. Nosotros estábamos del lado de los
buenos. Gracias, don Molina.

Mi relación con la literatura es continua y amigable. Sobre todo la de lector. Con la
escritura a veces nos peleamos, pero eso también forma parte de las buenas relaciones.
Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea más que un
accidente como el verano o la lluvia o el frío, como eran esos cuentos que relataban los
domadores alrededor del fogón, cuando el fuego siempre estaba unido a la palabra.

Creo que los chicos entienden todo y quieren saber de todo. Desconfiar de su capacidad
es desconfiar de la inteligencia, de la sensibilidad del otro. Y desconfiar de la capacidad
de la palabra es, en última instancia, desconfiar de nosotros mismos. Podemos
desconfiar de nosotros mismos pero, si jugamos en serio, las palabras siempre van a
alcanzar. Sobre todo lo que hay detrás de las palabras.

Una repetida frase dice que antes los chicos eran grandes lectores. Hoy no. Y la culpa la
tiene la televisión. Ojalá fuera así. Habría soluciones mucho más a mano. En este

mundo de mercado y capitalismo salvaje que busca destruir las más elementales formas
de la solidaridad, que pone los modelos más perversos de mezquindad como formas
naturales de la convivencia, la televisión no es sino una herramienta apta para implantar
su ideología. Creo que no debemos enojarnos con las herramientas.

¿Que si el libro va a desaparecer? Obviamente no. Esa idea es un invento de los mismos
que sostienen la muerte de las ideologías.

Entre idas y vueltas, siempre vuelvo a Huckleberry Finn, Sandokán, todo Jack London,
las 1001 noches, La isla del tesoro. Porque esos libros me ayudaron a crecer, a imaginar,
a pelear contra los perversos y contra el miedo, a defender la dignidad, a resistir, a volar.
Porque me dijeron, antes de que aprendiera nada de política, que era posible cambiar el
mundo. Cualquiera que aprenda a volar puede resistir.

Creo que la literatura para chicos es literatura. O debería ser. Los chicos tienen que leer
cualquier cosa que se les cruce en el camino, y decidir por su cuenta si les interesa o no,
y cambiar o pedir más. Cada uno, solo, y a pesar de las ayudas, irá encontrando el
camino de su crecimiento, porque esto también es un problema de soledad. Llevarlos
siempre de la mano puede ser demorar etapas o saltearlas de manera arbitraria.
Acompañarlos, sí, pero dejando abiertas las puertas para experiencias personales,
dejándolas abiertas para ir a jugar.

Gustavo Roldán

Entrevista:
El señor de los animales
por Susana Itzcovich

Gustavo Roldán prefiere utilizar en sus cuentos para niños una serie de animales que
conoció cuando chico en el monte, donde vivió muchos años. Esos animales —muy
argentinos— le permitieron verbalizar ciertos hechos y valores de la sociedad, desde el
accionar de sus protagonistas. Así aparecen sapos, zorros, quirquinchos, tatúes, piojos,
bichos colorados, ñandúes y otros tantos que ficcionalizan historias muchas veces
parecidas a las de los seres humanos.

En una reciene entrevista que realizamos a este escritor, nos contó la génesis de sus
cuentos, su inserción en la literatura para niños, su camino como escritor, como editor y
la necesidad de ofrecerse a sí mismo y a los lectores un cambio de rumbo a partir de su
último libro, Dragón. Más que un reportaje fue una conversación. Prefiero transcribirla
tal como fue, para no perder la peculiaridad de su lengua y el hilván de su testimonio:

—¿Cómo te insertás en la literatura para niños y desde cuándo?

—Llegando a la década de los ochenta, mis hijos —ya grandes— me plantearon por qué
no escribía los cuentos que yo les había contado cuando eran chicos. "Porque no me los
acuerdo", les dije. Me acuerdo la idea, pero no los cuentos. "Nosotros sí nos
acordamos". Y me contaron los cuentos que yo les relaté cuando eran chicos. Se los

—Tampoco la escuela promociona la lectura de poesía. Y me gustó el resultado. tu propia escritura va creciendo con mayor regularidad. Y por otro lado. de una gran limitación y pobreza de pensamiento. Cuando se me acabaron esos que yo conocía desde chico. No creo que me "salga" bien escribir poesía para chicos. salvo algunas excepciones. el panorama editorial me abrió la posibilidad de publicar mis textos y los de los otros. en el Chaco. Un poco carpintero y un poco escritor. En general. En cambio. Son esas cosas del "azar" que a uno le dan un "empujoncito" y ganas de hacer otras cosas más. para dirigir colecciones de libros para chicos y en esto sigo trabajando. En cambio poesía sólo para adultos. Me entusiasmé y seguí escribiendo libros para chicos. . que grandes editoriales que nunca se habían dedicado a la literatura infantil comenzaron a abrir ese nuevo espacio. este circuito de libros para chicos funcionó tanto. —Es decir que al mismo tiempo que dirigís colecciones de libros para niños. —¿Te sentís más cómodo en la narrativa que en la poesía para niños? —Me gustan las dos cosas. Me parecía que era el lugar natural de mi trabajo. se produce un impulso mayor para seguir escribiendo historias. Ya no me interesaba más hacer ese tipo de trabajo. creo que es importantísimo que se escriba buena poesía pra chicos. Circulan juegos de rimas. Aparecieron más escritores. gustó a los chicos y a los grandes. Y me puse a escribirlos. Con la perspectiva de publicar y no escribir para guardar en los cajones. Escribí el primer libro: El monte era una fiesta. los docentes tampoco son muy lectores de poesía. la poesía entra en la escuela a través de las canciones patrias. Había descubierto desde afuera la perversidad de ese mundo donde hasta entonces me había sentido muy cómodo y contento. en Argentina se abre un espectro de posibilidades que no había existido hasta entonces desde el ámbito editorial. En la literatura para adultos el círculo es más cerrado. al mismo tiempo que realizaba mi tarea periodística en revistas para adultos. Con la democracia. Operativamente marchó. No se vende porque no se escribe buena poesía para chicos. había dejado de ser docente. También el "azar" hace que trabaje en la Editorial Colihue —en ese entonces conjuntamente con Laura Devetach—. más ilustradores y más editoriales. les inventé otros. Obra del azar. Sin embargo. que se publicó en 1984. —¿Abandonaste tu tarea de docente? —Al venir a vivir a Buenos Aires. donde yo vivía.había narrado en la década del sesenta. —Sí. No sé a quién se le ocurrió decir alguna vez que la poesía no se vende. sentí que no quería estar más en ese mundo. Eran los cuentos que a mí me habían contado en la rutina cotidiana del monte. Durante y después del "proceso militar". Aparecieron estos trabajos editoriales que me gustaron más. porque son espacios que se crean. es una de las mayores carencias de las editoriales. Es una terrible mentira. y versos tontos. dando clases en la Universidad y en los Institutos de Profesorado en la provincia de Córdoba. Cuando escribo narrativa produzco tanto para adultos como para chicos.

porque igual aparece la censura. Pero esas cosas ocurren todos los días y las ven por televisión. en Argentina y en democracia. Esperemos que entre las propias y las ajenas.. y yo pueda decir lo que tenga ganas. Y ahora los árboles no me parecieron tan altos. el tigre rayado. la policía. Claro. Estos eran mis amigos y nunca terminaré de entender por qué en los cuentos para chicos los animales son otros. agradables y amenos". Me preguntan si escribo poesía. porque la civilización mata a todos los bichos. Había que educar a los chicos para que fueran buenitos y no se enteraran de ciertas cosas que pasaban. —Volviendo a tu escritura literaria. el quirquincho. Yo creo que. el bicho colorado. Pero hace falta decirlas con mucho cuidado. Cuando volví me pareció que ese mundo se había achicado. entre otros. Hace unas semanas volví allí con mi hijo. Los maestros no se animaron. He visto algo muy frecuente en las escuela: la demanda viene por parte de las chicas. pero no nuestros. El "proceso militar" (1976-1983) nos ha dejado una enorme secuela de miedos que todavía persisten. que nos impidieron decir cosas.—Los docentes no colaboran con la lectura de poesías. que los libros deben ser "dulces. Mis animales me servían para contar historias en un mundo lleno de prohibiciones y limitaciones como es el que todavía vivimos hoy. Hemos pasado miedos de "procesos militares" continuos. Pareciera en cambio. los inquisidores siempre fueron un poco estúpidos. Con los animales como protagonistas se logra algún permiso y como los quiero y los conozco. Hay permiso para decir cosas sencillísimas sin que el cielo pueda caerse sobre nuestra cabeza. el zorro. pero no es lo mismo si se tratara de seres humanos. la familia. —¿Por qué los animales? Porque son mis amigos de chico. Los animales me daban algún permiso más en ese mundo coartado. En tu obra hay ciertas temáticas recurrentes: ciertos ámbitos como el monte. donde había vivido. No es casual que después de estos quince años. no son los míos. De todos modos.. Se advierte un interés de tu parte en perpetuar una saga. Podía incorporar alguna irreverencia hacia la autoridad. lo que dice la opinión pública en boca del sapo. Me crié en el monte con la iguana. hasta la que ejercen los docentes. Es una censura que ejercemos todos: desde una propia autocensura que se lleva en la sangre. Creo que hace falta una nueva óptica acerca del género poético. ciertos animales que aparecen siempre como el sapo. las escuchan por radio y las leen en los diarios. con menos pájaros y menos animales. yo tenía medio metro de altura. La piden. Tenemos una de las faunas y floras más ricas del mundo y muchos escritores hablan del lobo. hoy podamos escribir en una pared: "aquí vive un asesino". la censura hubiera empezado a aparecer de manera mucho más apretada. Los lectores están cansados . Si eso hubiera sido dicho por personas. se incentive la escritura y la lectura de poemas. el rinoceronte. aunque ahora. Animales muy lindos. Lo llevé a que conociera el lugar donde yo había nacido. la jirafa.. o yo me había agrandado. La censura existe de forma clara y terminante aún hoy. o hacia el gobierno. afortunadamente. los padres no se animaron.. La norma es el cuento y lo hay en abundancia. inocentes. algunos cuentos fueron seleccionados y otros no. Afortunadamente va a aparecer en la Argentina una editorial italiana dedicada a la poesía. todos los pájaros estaban ahí. se prestan para que las cosas ocurran dentro de ese marco. Pero los docentes no les hacen caso. Yo puedo hacer que el piojo tenga alguna aventurita amorosa. de ese mundo. del piojo o del bicho colorado.

hay escritores que aceptan estas dos condiciones con tal de seguir publicando. Yo me pregunto qué pasa en el mundo de la literatura para chicos. No se nos ocurriría "tocar" a Rulfo. Son editoriales multinacionales. —No tanto. Los argentinos somos más respetuosos. —¿Cómo decidiste cambiar tus bichos por un dragón? ¿Dragón también es parte de tu infancia? . —Es cierto. para que los libros circulen por toda Latinoamérica. Un texto autoral se acepta en bloque o no se acepta. alemanes. ¿Por qué se pretende homogeneizar y neutralizar el discurso de la literatura infantil? —Quizás este pedido de homogeneización de la lengua se vincule con la venta de muchos paquetes accionarios a editoriales extranjeras. Otro pedido editorial es el del "lenguaje neutro": limitar los localismos.. sus riquezas y sus pobrezas. Y allí estuvieron los escritores para escribirlas. Los primeros editores argentinos —aunque fueran extranjeros— amaban el libro. porque se trata de un producto de comercialización masiva. Cada uno sabrá qué concesiones tiene que hacer y si está dispuesto a aceptar esta nueva regla del juego. Mi lengua es mi heramienta de trabajo. Estamos viviendo la desaparición de las editoriales argentinas.. —Creo que ya pasó la etapa de los "finales felices". Pero es mi lengua. Tal vez no hayamos ganado aún el lugar de la literatura ifantil. Esto es muy grave para los escritores argentinos. Ahora lo fundamental es la comerdicalización. Este año hay editoriales que piden a los autores que sus cuentos culminen con un final feliz.de leer cuentos de chicos que si se portan mal la mamá los entiende. —¿Creés que los escritores para chicos también hacen concesiones con sus temáticas. Sin embargo. Cada país tiene su idioma. La unión de libro- editor-autor-lector argentino ya no existe más. El tango sí se ha ganado un lugar. es decir que escriben lo que los chicos piden? —Creo que sí. italianos. Estos años hubo en Argentina una demanda del lector adulto acerca de personajes de la historia argentina. Las palabras desconocidas se aclaran al pie de página o con un glosario. Entiendo que los teleteatros utilicen un idioma neutro. Borges escribía como Borges y Cortázar como Cortázar. Ahora los dueños son ingleses. Nosotros usamos el "voseo" y otros países latinoamericanos no. Pero no lo acepto en el área de la literatura. y los escritores para grandes también. Puedo trabajar con estas herramientas y no con las ajenas. salvo algunas excepciones. porque tenemos un idioma diferente. ¿Es que todavía sigue sin encontrar un espacio? A ningún país se le ocurriría cambiar una letra de tango y sin embargo tiene términos imposibles de entender hasta para un argentino. los perdona y tienen un final feliz. a quienes no les importa el idioma argentino. Creo que para los chicos es un enriquecimiento leer textos de diferentes países que hablan de otra forma que la suya.

las cosas imaginarias también son parte de la realidad. los seres maléficos y benéficos que habitan en la selva son también la realidad. cambia tu estilo de escritura. El paso al dragón es acceder a algo que no había aparecido en mis cuentos. Pero en el monte no Portada de "Dragón" hay una diferencia entre lo cierto y lo imaginario. Y me fui haciendo amigo de los dragones también. quedamos entrampados. Dentro de ese mundo real del monte.. Si se los piensa después. y racionalmente. Son elementos mágicos que te protegen de algún tipo de males. Como todo funcionaba bien. Aparecieron y se produjeron formas distintas. Voy a tomar un nombre de herencia universal: dragón. El riesgo hay que correrlo. de occidente. aún para la gente racional y civilizada. La función del escritor es mover las piezas del tablero y empezar a armarlo de nuevo. como lo son también otros personajes: los desaparecidos en el monte. escritoras que fueron armando un panorama muy fuerte. Yo. las chicas embarazadas por la siesta al meterse en el monte. son bichos de abajo. cristianos. Por supuesto que me costó salir de la . era entrar en la oscuridad total. Hasta ahora. personajes que no son de la realidad y producen efectos de realidad. especialmente de noche. Se produce un empobrecimiento y un retroceso. Creo que son un peligro. Visto desde aquí. Cofiguran la síntesis de toda esa otra mitología que para la gente del monte es realidad. como el dragón. todo es imaginería. Cualquier chaqueño va a decir que el lobizón existe y hasta la mayoría lo ha visto medio de lejos. que toma esa zona de herencia indígena con cruce de herencia europea. escribir algo diferente. alrededor del fogón. no hay diferencias entre una cosa y la otra: la luz mala. cuando alejarse de ese fogón. los bichos colorados. —Pero además de tomar esta "otra realidad". pasás a una ficción más poética y onírica. Los secretos ruidos que se producen en el monte. Yo me hago mi propia crítica. ni loco lo hubiera hecho. De un humor picaresco. Yo comencé a conocer dragones por historias librescas y al ir creciendo seguí viendo dragones de oriente.. Sin duda esa era la manera. Todo eso formó parte de mi primera y fundamental educación. dan miedo. El "caminito marcado" es seguro. dragones chinos. los sapos. Eran las historias que se contaban en la rueda del mate. Conviene a la literatura infantil en general y a cada uno en paticular. Dragón es una síntesis de toda esa otra mitología. muy inteligentes. y sobre todo para un chico. el lobizón. En el medio del monte. Aquí en la ciudad tenemos claro qué es realidad y qué es fantasía. no quedarnos estancados. Pero en esa situación no. puede ser sólo el aleteo de un pájaro o el deslizarse de una iguana. Esos otros. Comenzar a pensar qué hacer con la litertura infantil argentina. una mitología del litoral paraguayo-argentino. configuran una enorme riqueza casi tan importante como los otros de la "realidad". Nos hace falta un salto. Pero diez años después la manera tiene que ser otra. Todos nos sentimos muy racionales y lo hablamos con amigos en un café. Creo que en 1983-1984 hubo en Argentina un salto muy grande en la literatura para chicos. aunque fueran unos veinte o treinta metros. pero andamos con una cinta roja en la muñeca o con un ojo hindú colgado de una cadena. En el monte no había dragones. —Acá está operando otra cosa. Son explicables.—Los piojos. en cantidad y en calidad. Todos empezamos a repetirnos dentro de un esquema ya de éxito. eran animales visibles a los que inclusive podemos visitar en un zoológico. Pero pasaron diez o quince años y las cosas siguieron igual.

pero para mí como lector fue muy importante llegar a Rayuela. tobas. inventaron "sirenos". Los mundos mágicos y de la realidad están intercalados. pero para los aborígenes son suyas. No responder a la misma expectativa. entre otros. Y en vez de hacer los dibujos a color. para que fuera accesible al público argentino. Hago lo mejor que puedo. no es un libro convencional. —¿Te llevó mucho tiempo de escritura? —Fue posiblemente el libro más trabajoso de todos los que escribí. Cortázar logró ese cambio. conseguir permisos. Todos ellos pertenecen también a esa otra realidad de los pueblos. Por eso este libro va a conformar una serie de relatos breves. Él mismo se entusiasmó con el libro y le imprimió una creatividad enorme. . prefirió el blanco y negro que tienen tanta fuerza como el color. El público vuelve a pedir un libro parecido.. forman parte de una cultura. Ahora sigo escribiendo con unicornios. que muchas de ellas pertenecen al mundo occidental y oriental. Cuando estuve en Paraguay descubrí en un pueblito que trabaja en cerámica algo muy curioso: había figuras de sirenas. Dragón creció solo. mi encuentro con el ilustrador —Luis Scafati— fue algo de maravilla. Y si no les gusta a los chicos. Gardel y Casablanca deben seguir en blanco y negro. Es un juego perverso de comodidad para el lector y el autor. centauros. que también está acostumbrado a lo mismo. Por otra parte. Gardel ya no canta tan bien en color. Lo que uno tiene que lograr es eso. donde incluyo la mitología tradicional. mala suerte. Cuando los colorean. Cuando leí a Cortázar me gustó mucho Bestiario. que es diferente. Scafati diseñó y diagramó cada página con toda libertad. Es interesante observar cómo después de quinientos años de convivencia entre los españoles y los indígenas. Hay mezcla de géneros. quiere de nuevo la misma historia con variantes o falsos cambios. las historias universales se cuentan como propias. esa "sorpresa". A mí me sorprendió leer Dragón. es una "poética" nueva. se integran las historias. basiliscos. "sorprender" al lector y darle un libro distinto. con pequeñas historias individuales. con montones de mitos. —Ésa es la palabra que un escritor debería tener siempre como una zanahoria delante del burro: "sorprender".comodidad y meterme en la incomodidad de escribir otras cosas. Intenté no ponerme limitaciones. guaraníes. Al recopilar relatos de los indios matacos. Porque el público. Paraguay está lejos del mar y sin embargo los artesanos modelaban sirenas. porque le dio al libro un vuelo fabuloso y lo convirtió además en un objeto-libro fuera de serie. —¿Y después de Dragón. Para estos pueblos no existe la mitología tal como la entendemos nosotros. la ilustración se integra al texto. sirenas. Pero lo más curioso es que para que se perpetuaran. sin esquematismos. sin fijarse en tiempo de trabajo.. porque me surgieron mis propias dudas. Lo importante era editar un libro de calidad sin grandes costos. Yo no mando ahí. darme permiso. no es lo mismo. Lo que pasa es que Dragón se independizó del libro que estaba escribiendo. que es un bestiario fantástico. Yo sé que no. Se me van saliendo de las manos. que estás escribiendo? —Sigo trabajando en lo que estaba haciendo junto con Dragón. —Es una buena postura.

con autorización de la autora. Susana Itzcovich es Profesora en Letras (Universidad Nacional de La Plata). después de haber jugado. desde expresiones muy argentinas como "¡qué lo tiró!". La literatura y la cultura para niños vista desde el periodismo (Ediciones Colihue). el amor (Piojo chamamecero). matizándola pendularmente con descripciones poético-ambientales. Por eso aparecen todos los animales que conocen los chicos del campo. como hábitat natural. pulgas y piojos también. la no oficial. Donde se detiene con mayor placer es en ese "sapo" imaginero y fabulador. con autorización de la autora. como parte de la vida. Texto extraído. de peleas inverosímiles. dentro de una narrativa lineal. julio-diciembre de 1999. entre otros. de picardías salvadoras y de explicaciones de los seres y las cosas. el coatí. válido dentro y fuera de la escuela. aparece con el distanciamiento del de afuera. de Papeles de Biblioteca. en Buenos Aires. Libros del Quirquincho. Recuperar la oralidad perdida por Susana Itzcovich Gustavo Roldán recupera la oralidad dormida de nuestra tierra. el sapo. no oficial. la paloma y los pequeños bichos colorados. imprimiendo a sus personajes ciertos valores prototípicos de la otra cultura. que tiene la posibilidad de mirar con su óptica y paralelizar críticamente la vida de la ciudad y del monte. "no se achique. editada por Fundalectura-Sección Colombiana de IBBY. Dentro de ese mundo de animales. 1992. en historias sin armaduras exteriores. del monte y algunos de la ciudad: el zorro. como pregona Graciela Montes. docente. Buenos Aires. Como ensayista e investigadora es autora. "un susto de la gran siete". Ese sapo. a través de cuentos con animales. compañero". el monte. inventor de historias de Reyes Magos. "silvestre". . reelabora relatos populares y otros de su propio imaginario. entre diversos artículos teóricos y periodísticos. En su búsqueda de recuperación. seductor y peligroso (El monte era una fiesta). de Revista Latinoamericana de Literatura Infantil y Juvenil N° 10. Legitima un lenguaje oral. incorporándolas dentro del corpus literario para niños. de los libros Cuentos para leer y contar (Librería Huemul) y Veinte años no es nada. crítica literaria y periodista especializada en literatura infantil y juvenil. peleado y amado (Como si el ruido pudiera molestar). Utiliza diálogos escuetos. el tatú. Bogotá. aparecen las temáticas de la sociedad toda: la muerte.Texto extraído.

crítica literaria y periodista especializada en literatura infantil y juvenil. los volcanes lanzan un fuego endemoniado y los huracanes largan una furia que hace pensar que ha llegado el fin del mundo. Entonces un dragón le dice al otro: —¡Qué hermosa montaña! ¡Tiene toda la nieve del universo! Y los dos sobrevuelan en grandes círculos el pico de esa montaña que acaban de descubrir y que ya sobrevolaron mil veces.Susana Itzcovich es Profesora en Letras (Universidad Nacional de La Plata). pero se equivocan. donde las estrellas casi están al alcance de la mano. Y vuelan hasta las montañas más altas. las cosas son diferentes. las estrellas . A todo lo que conocen lo miran con ojos nuevos cada día y. entre diversos artículos teóricos y periodísticos. para amarse sin molestar a nadie. el cielo parece desplomarse con truenos aterradores. de los libros Cuentos para leer y contar (Librería Huemul) y Veinte años no es nada. Entonces caen rayos y centellas. Como ensayista e investigadora es autora. Y los dragones creen que el mundo queda en calma. me parece más hermosa. siempre tienen una mirada llena de asombro. Es parecida a la que estaba ayer en este lugar. Se asombran de las cosas que no conocen y de las cosas que conocen. Pero con los rayos del sol del amanecer ésta es más linda. Amor de Dragón Cuando los dragones se aman se desatan los maremotos. ésta. Entonces se sorprenden de que haya tantas cosas nuevas en el mundo y les parece hermoso conocerlas. con un sol de atardecer. —Sí. pero la que vimos ayer era cuando el sol estaba alto. vuelan hasta el cielo más alto. La literatura y la cultura para niños vista desde el periodismo (Ediciones Colihue). si la mirada es nueva. —¡Qué hermosa flor! —dice el mismo dragón al amanecer del día siguiente. ésas donde las nieves están desde el primer día del mundo. contentos por haber descubierto una flor nueva. Por eso a veces. —Sí —contesta el otro—. docente. Muy parecida a otra que ya vimos. —¡Qué hermosa flor! —dice un dragón negro. Tres textos de "Dragón" Mirada de Dragón Aunque los dragones saben mucho. —¡Muy hermosa! —contesta otro—.

pero cuando llegó al suelo casi choca con un jabalí de inmensos colmillos. la mariposa se convirtió en halcón. Las dicen los que nunca miran bien. dando minuciosas explicaciones de cómo la tierra se coloca entre el sol y la luna o la luna delante del sol y etcétera etcétera. Y la serpiente mordió. pero mordió la cáscara de una tortuga. El dragón no contestó nada. Si mirasen bien verían claramente la figura de dos dragones que se aman y que van tapando la luz de los astros según se acerquen o se alejen. Igual te voy a encontrar. Un jabalí es demasiado para un águila. —Las golondrinas pueden comer una mariposa —dijo la dragona. La tortuga se convirtió en ratón y saltó al suelo. La dragona miró rama por rama. Miró rama por rama. Cuando vio a la serpiente abriendo su enorme boca ya era tarde para escapar. Vanas explicaciones. y voló convertida en una golondrina. . y los tornados enfurecidos se tragan medio mundo. pero allí no había ningún halcón. El halcón se lanzó en una violentísima caída y se metió entre las ramas de un árbol. La golondrina bajó hasta el árbol. —Las golondrinas vuelan más rápido —vdijo la golondrina haciendo un giro en el aire y colocándose encima del halcón para picotearle la cabeza. buscando alguna oruga que pudiese ser el dragón. y cuando la golondrina ya casi mordía el ala de la mariposa. convertido en mariposa. Simplemente voló. Cada vez que alguien piense que está llegando el fin del mundo sólo tiene que abrir los ojos de mirar bien. Los ojos grandes de mirar lejos. Y no creer en tonteras. dragón —dijo la dragona. O la luna o el sol parecen borrarse lentamente en el cielo y todos dicen que hay un eclipse. Golondrina y mariposa subieron y subieron. La serpiente se convirtió en un águila que voló hacia el ratón. El baile de las sombras —Quiero pelear. no para el puma que rugió mientras saltaba. Pero eso no es nada fácil. —Te escondiste.fugaces y los cometas de largas colas luminosas corren de un lado para el otro sembrando el pavor. —Los halcones pueden comerse a una golondrina —dijo el dragón. y no se dio cuenta de que una rama se movía y se acercaba lentamente hacia ella. dragón —dijo la golondrina—.

1997) . con autorización de su autor y sus editores. todo el campo estaba cubierto de flores. Y se juntaron los dragones en el aire y se juntaron las sombras en la tierra. un ala sobre otra ala. mientras metía su larguísima lengua buscando a la hormiga. Editorial Sudamericana. moviéndose muy lentamente. —vDragona. nada mejor que un oso hormiguero —dijo el puma que ya no era puma sino oso hormiguero. Y la encontró. lo hice para dejarte contenta. porque el baile de las sombras sólo se puede bailar cuando el sol está en lo más alto del cielo. —Me ganaste. necesariamente. Subieron y subieron. Y bailaron el baile de las sombras hasta que el sol dejó de alumbrar desde arriba. Y juntaron las cabezas y en la tierra apareció la sombra de una mariposa. No me queda más remedio que invitarte al baile de las sombras. Me cansé de pelear. del libro Dragón (Buenos Aires. tiene que hacer que todo el mundo se llene de flores. hasta que sus sombras en el suelo se veían apenas del tamaño de las sombras de una paloma. dragón —dijo la hormiga convirtiéndose otra vez en dragona—. Nada más que una hormiga que se metía rápidamente en un profundo agujerito del tamaño de una hormiga. Y los dos dragones se elevaron mirando sus sombras. me estás provocando. Bailemos. y ahora me puedo comer a un oso hormiguero que debe ser muy sabroso. Pero el dragón otra vez era dragón. pura amabilidad de mi parte. —Eso me gusta más. —Fue divertido —dijo la dragona—. —Para una hormiga. —¿Sí? —dijo la dragona—.El salto del puma terminó en el aire vacío. Y juntaron ala con ala. dragón. basta —dijo el dragón—. —Bueno. Cuando bajaron. Entonces giraron en el aire y las sombras giraron en la tierra. cola con cola. —Bah. Lo que pasa es que no te gusta perder. y la hormiga salió pegada en la lengua del oso hormiguero. Las sombras eran enormes y llenaban de oscuridad la tierra. bailemos el baile de las sombras. Tal vez porque el baile de una pareja de dragones. Gustavo Roldán Textos extraídos. Te viste en apuros más de una vez. Allí no había nada. y en la tierra fueron apareciendo diferentes figuras de animales conocidos y de animales desconocidos.

Cuento: Como si el ruido pudiera molestar Fue como si el viento hubiera comenzado a traer las penas. Que eso pasaba siempre. pero sin saber qué hacer. cuando llega a su debido tiempo. Es que no había nada que decir. y se quedaron con la boca abierta. Y el viento se quedó quieto. —Pero don sapo —preguntó una corzuela—. para que el sapo les dijera qué era eso de la muerte. y que la muerte. Y un montón de quirquinchos. chicos —dijo el sapo—. dejó de ser viento y fue un murmullo entre las hojas. don tatú. yo les voy a contar. no era una cosa mala. Además. miraban sin entender. si hasta ayer nomás nos contaba todas las cosas que le hizo al tigre. —¿Se acuerda de las veces que lo embromó al zorro? —¿Y de las aventuras que tuvo con don sapo? —¡Y cómo se reía con las mentiras del sapo! Varios quirquinchos. Muchos hijos y muchísimos nietos tatucitos miraban con una tristeza larga en los ojos. Por eso los animales lo rodeaban. corzuelas y monos muy chicos. don sapo! —dijo en voz baja un monito—. cuidándolo. que no habían oído hablar de la muerte. no puede ser! —dijo el piojo—. ¿Qué le pasa a don tatú? ¿Por qué mi papá dice que se va a morir? —Vamos. dejó de ser murmullo y apenas fue una palabra que corrió de boca en boca hasta que se perdió en la distancia. vamos hasta el río. —¡Eh. sin saber qué decir. ¿entonces no vamos a jugar más con don tatú? . Y les contó que todos los animales viven y mueren. —¡Pero. Y de repente todos los animales se enteraron de la noticia. me parece que ya era hora. —Es que no hay nada que hacer —dijo el tatú con una voz que apenas se oía—. Ahora todos lo sabían: el viejo tatú estaba a punto de morir. Las nubes que trajo el viento taparon el sol. Abrieron muy grandes los ojos y la boca. corzuelas y monitos lo sigueron hasta la orilla del río.

—No está triste porque jugó mucho. porque le gustaba divertirse y se divirtió mucho. siempre anduvo enamorado. cerró los ojos. pero ya peleó todo lo que podía. Creo que ya se me acabó la cuerda. Sin hacer ruido. pero era tan chiquita que nadie se dio cuenta.. —¡Él sí que se divertía con sus cuentos. —Un poquito sí. por muchos cuerpos pasó un escalofrío. Nunca lo dejó descansar tranquilo al tigre.. pero. —Claro —dijo el piojo—.. se le cayó una lágrima. También por eso se va contento. —¿Y él no está triste? —Para nada. —la voz le quedó en la garganta y los ojos se le mojaron al sapo —. muchos dientes se apretaron. —Cierto —dijo el piojo—. como si el ruido pudiera molestar. ¡Cómo jugaba! —¡Pero tampoco va a pelear más con el tigre! —No. ¿Y saben por qué? —No. después bajó la cabeza. los animales se fueron alejando. don sapo.—No. —¡Cierto! —dijo el piojo—. no sabemos. Muchos ojos se mojaron.. y por eso se va contento. —¡Como para que no! Si más de una historia la inventamos juntos. ¿Me ayudan a meterme en la cueva? Al piojo. ¡Cómo peleaba! —Y además. Nadie dijo nada. mejor vamos a saludarlo por última vez. No vamos a jugar más. Bueno. También es muy importante querer mucho. Por eso se va contento. El tatú miró para todos lados. porque jugó todos los juegos. ¡Cómo se divertía! —Pero nosotros vamos a quedar tristes. don sapo! —dijo la iguana. don sapo. y murió. . —¿Qué está pasando que hay tanto silencio? —preguntó el tatú con esa voz que apenas se oía—. Todos sintieron que los oprimía una piedra muy grande. que estaba en la cabeza del ñandú.

Colección El Pajarito Remendado. Buenos Aires. Cada cual se divierte como puede. Editorial Kapelusz. Caracas. Buenos Aires. con autorización de su autor y sus editores. Ilustraciones de Raúl Fortín. El viento hizo ruido con las hojas de los árboles y silbó entre los pastos secos. Colección Torre de Papel.El viento sopló y sopló. Ilustraciones de Miguel De Lorenzi. del libro Como si el ruido pudiera molestar (Bogotá. Ediciones Colihue. . Colección El Pajarito Remendado. 1984 Animal de patas largas. El traje del emperador. 1983 El día de las tortugas. España). Ediciones del Malabarista. Buenos Aires. Ediciones Colihue. Serie Torre Roja) Bibliografía Preparada por Susana Itzcovich (hasta el año 2000). y las nubes se abrieron para que el sol se pusiera a pintar las flores. El genio y el pescador. Ediciones del Malabarista. Colección La manzana roja. Buenos Aires. Ediciones Colihue. Ediciones Colihue. y actualizada por Laura Roldán 1982 Sobre lluvias y sapos. Madrid. Versión libre del cuento de Andersen. Ediciones Colihue. Buenos Aires. Sopló y sopló. Buenos Aires. El monte era una fiesta. Colección Libros del Malabarista. Colección Libros del Malabarista. Buentos Aires. Ilustraciones de Leticia Uhalde. y comenzó a llevarse las penas. Versión libre de un cuento de Las Mil y una Noches. —¿Se acuerdan —dijo el sapo— cuando hizo el trato con el zorro para sembar maíz? Gustavo Roldán Extraído. Buenos Aires. 1998. Grupo Editorial Norma. Editorial El Mácaro. Colección El Pajarito Remendado. Ilustraciones de Raúl Fortín. (Editado simultáneamente por Editorial Cincel. Historia de Pajarito Remendado. El monte era una fiesta.

Colección El Pajarito Remendado. Versión libre del cuento de Robert L. Buenos Aires. Ediciones Colihue. Stevenson. Ediciones Colihue. Ilustraciones de Myriam Holgado.Un pájaro de papel. Editorial El Ateneo. Ilustraciones de Luis Pereyra. 1985 Pedro Urdemales y el árbol de plata. Buenos Aires. Colección Pan Flauta. Sapo en Buenos Aires. Ilustraciones de Leticia Uhalde. 1989. Colección Cuentos de mi país. 1987 El diablo en la botella. Ilustraciones de Raúl Fortín. Cuentos del zorro. Ilustraciones de Myriam Holgado. 1989 El trompo de palo santo.) . Ediciones Colihue. Buenos Aires. Buenos Aires. Libros del Quirquincho. Cuentos de Pedro Urdemales. Serie Blanca. Colección El Pajarito Empilchado. Ilustraciones de Myriam Holgado. Ilustraciones de Miguel De Lorenzi. (Reedición: Buenos Aires. Colección Libros del Malabarista. Libros del Quirquincho. 1986 Como si el ruido pudiera molestar. La leyenda del Bicho Colorado. Ilustraciones de Mori Kohakura. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina/Ediciones Culturales Argentinas. Serie Negra. Centro Editor de América Latina/Ediciones Culturales Argentinas. Buenos Aires. El carnaval de los sapos. Buenos Aires. Ilustraciones de Alicia Charré. Ilustraciones de Diego Bianchi. Ediciones Colihue. Ediciones Colihue. Versión libre de cuentos populares. Versión libre de cuentos populares. Colección El Pajarito Remendado. Ediciones Colihue. Colección El Pajarito Remendado. Colección Infantil-Juvenil. Buenos Aires. Buenos Aires. Ilustraciones de Gustavo Roldán (h). Colección El Pajarito Remendado. Buenos Aires. Buenos Aires. Ilustraciones de Alejandro Ravassi. Libros del Quirquincho. Serie Blanca. 1988 Prohibido el elefante. Colección Cuentos de mi país. Zorro y medio. Buenos Aires. Editorial Sudamericana.

Ilustraciones de Juan Manuel Lima. Colección Libros del Bolsillo. Ilustraciones de Huadi.) ¿Quién levanta esta piedra? Versión libre del cuento de Ion Creanga. Cuentos callejeros. Ediciones Colihue. Buenos Aires. Editorial Sudamericana. Colección Libros del Malabarista. Colección Los Fileteados. Córdoba. Buenos Aires. Colección Los Morochitos. Ilustraciones de Raúl Fortín. Colección Los Fileteados. Buenos Aires. Ilustraciones de Ester Nazarian. Ediciones Colihue. Penas de amor y de mar. Colección Cuentos de mi país. Ediciones Colihue. (Reedición: Buenos Aires. Ilustraciones de Oscar Rojas. Colección Libros del Bolsillo.1990 El hombre que pisó su sombra. Ilustraciones de Gustavo Roldán (h). La canción de las pulgas. Poemas. Cuentos callejeros. Cuentos con pájaros. 1993 Balada del aullador (para adultos). Ediciones Colihue. Juego de sombras. Buenos Aires. La venganza de la hormiga. Colección Los Morochitos. Payada sobre sapos y piojos. Ediciones Colihue. 1991 Mi animalito. Buenos Aires. Ediciones Colihue. Buenos Aires. Ilustraciones de Miguel De Lorenzi. Ilustraciones de Raúl Fortín. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina/Ediciones Culturales Argentinas. 1992 El enmascarado no se rinde. Colección El Pajarito Remendado. Colección El Pajarito Remendado. . Buenos Aires. Ilustraciones de Enzo Oliva. Buenos Aires Colihue. Un largo roce de alas. Buenos Aires. Colección Los Morochitos. Ediciones Colihue. Buenos Aires. Ediciones Colihue. Editorial Sudamericana. Editorial Sudamericana. Buenos Aires. Colección Los Morochitos. Editorial Argos. Todos los juegos el juego. 2004. Colección Libros del Bolsillo.

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Serie Ayer y siempre. Ilustraciones Gustavo Roldán (h). Rosario. Cuentos de Pedro Urdemales. Ilustraciones de Juan Lima. Cuentos con plumas y sin plumas. Ediciones Santillana. Colección A la orilla del viento. Serie Azul. Editorial Sudamericana. Argentina. Colección Pan Flauta.) Discografía Si supiera una alegre canción (Poema musicalizado en CD). 2002 Cuentos de mundos lejanos. Ilustraciones de Cristian Turdera. Editorial Sudamericana. Argentina. El viaje más largo del mundo. Ilustraciones de Luis Scafati. Colección Pan Flauta. Colección Cuentamérica. Ilustraciones de Sáulor (Oscar Rojas). Buenos Aires. Colección El Barco de Vapor. Editorial Sudamericana. Buenos Aires. Buenos Aires. Las pulgas no vuelan. Pájaro de nueve colores. Buenos Aires. Serie Blanca.F. Colección Leer es genial. (En prensa. Buenos Aires. El pájaro más pequeño. México. Colección Diente de león. Buenos Aires. Colección Cuentamérica. Ilustraciones de Gustavo Roldán (h). Buenos Aires. Editorial Alfaguara. Grupo Editorial Norma. Santa Fe. Poema de Gustavo Roldán musicalizado por Caio Viale. Animal de patas largas. Editorial Sudamericana. . Serie Naranja. D. 2003 Un largo roce de alas. Ilustraciones de O'Kif . Serie Amarilla. 2000. Colección Próxima Parada Alfaguara.. Ilustraciones de Luis Scafati. Colección Torre de Papel. 2004 El camino de la hormiga. Buenos Aires. Ilustraciones de Mariano Lucano. Fondo de Cultura Económica. El Camote Record. Ediciones Universidad Nacional del Litoral. Ediciones SM. Ilustraciones de Saúl Oscar Rojas.

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