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TRASTORNOS DE LA ALIMENTACION: BULIMIA Y ANOREXIA (Rebagliati

)

RESUMEN

Es una patología que sufre un problema de bordes, trascendiendo las historias sexuales infatiles
edípicas, pensando en algo que va más allá de las problemáticas clásicas vinculadas al principio del
placer, registrándose nuevas demandas.

En estos casos el analista debe ser promotor y sostén, con los límites propios del encuadre, la
transferencia, y del paciente.

Anorexia: sin apetito. Falta anormal de ganas de comer

Bulimia: Hambre de buey, sensación de hambre insaciable e intensa.

En estas patologías no puede dejarse de lado el enfoque psicosocial, los ideales estéticos en
mensajes culturales y publicitarios y la delgadez como valores preciados que equivalen a la belleza
y al éxito. Esta cuestión psicosocial deben ser considerados, teniendo en cuenta su efecto como
factor desencadenante en la aparición de estas dolencias, que, al actuar como estímulo coercitivo,
favorece la emergencia de lo disposicional ya instaurado en la estructuración de la subjetividad.

DESCRIPCIÓN CLINICA

Definiciones del DSM IV

Anorexia nerviosa: rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo
normal. Miedo intenso a convertirse en obeso. Alteración de la percepción del peso o la silueta.

Anorexia + purga provocada: anorexia compulsiva

Bulimia nerviosa: Presencia de atracones recurrentes, conductas compensatorias inapropiadas
(provocación de vómitos, uso de laxantes, diuréticos, enemas, fármacos, ayuno y ejercicio
excesivo). Si no se recurre regularmente a la purga es bulimia nerviosa no purgativa.

Cuadro clínico

BULIMIA

 Preocupacion constante por la comida
 Atracones, compulsión al comer, esconder la comida
 Miedo a engordar
 Ir al baño después de comer
 Vómitos autoprovocados, abuso de laxantes o diuréticos
 Farmacos para adelgazar
 Dietas rigurosas y estrictas

Signos característicos

tristeza. culpa. irritabilidad. manteniendo el peso por debajo de lo normal  Temor a verse obligado a comer en sociedad  Hiperactividad (exceso de gimnasia y deportes)  Uso de ropa holgada para esconder el cuerpo  Negarse a ropa de baño o algo que se vea el cuerpo  Ocasionalmente atracones y uso de laxantes Signos característicos  Pérdida progresiva de peso en un período breve  Amenorrea  Palidez  Caída del cabello  Sensación de frio  Dedos azulados  Debilidad y mareos  Alteración del carácter. odio a sí mismo.  Modificación del carácter (depresión. ira  Sentimientos depresivos  Inseguridad de las propias capacidades  Sentimientos de culpa y autodesprecio por haber comido o por ayunar  Aislamiento social . sensación de descontrol)  Severa autocritica  Necesidad de aprobación de los demás  Cambios en la autoestima en relación al peso corporal  Inflamación en parótidas  Rupturas vasculares en cara y ojeras  Irritación crónica de garganta  Fatiga y dolores musculares  Pérdida de piezas dentales  Labios partidos  Oscilaciones de peso ANOREXIA Conductas patológicas:  conducta alimentaria restrictiva o dietas severas  Rituales con la comida  Miedo intenso a engordar.

que posicionan al sujeto en la inercia del padecimiento con fijeza y actualidad. Rubén Zukerfeld va a decir que cuando la búsqueda de la delgadez es incesante muestra una condición para “ser”. El poder del Yo ideal se expresa en la paulatina descorporeización representada por la desnutrición. la angustia de castración y las fantasías de felatio. Esta contraindicación puede quedar revertida en la actualidad a partir de las mejoras en el método analítico. morder el pene. es decir que no ser delgada implica “no ser”. y son síntomas en el sentido estricto. estos trastornos expresan conflictos con la identidad sexual. psicosis y patologías narcisistas. de figurabilidad. donde el trauma insiste a través de la escenificación de experiencias sufrientes. Son transacciones que sustituyen a representaciones inconscientes en los que se juega la conflictiva edípica. Son manifestaciones que llenan un vacío producito por un déficit de simbolización. sino un cuerpo ofrecido como reflejo de la pulsión que busca satisfacerse más allá de la integración del Yo y de la vida. dando cuenta del desplazamiento de la genitalidad a la oralidad. Son patologías de marcada intensidad pulsional con severas alteraciones en la estructura del Yo. Estos trastornos están determinados por la compulsión a la repetición. castración del hombre. donde el cuerpo es un deposito de sustancias (comida) y no un cuerpo deseante. . embarazo.Referencias freudianas En 1904 en “Sobre psicoterapia” Freud contraindica el uso del tratamiento psicoanalítico en casos de psicosis y de anorexias histéricas. Estas alteraciones de la alimentación son poco frecuentes en las psicosis. no psicótica. constituyen un núcleo delirante como puede ser en un delirio melancólico o de envenenamiento. En las neurosis. No es un cuerpo enlazado a representaciones. Manifestaciones patológicas transestructurales y su dinamismo La anorexia y la bulimia son manifestaciones patológicas que pueden encontrarse en el marco de las neurosis. Ante estos síntomas es posible el trabajo asociativo. esta última porque se requiere la rápida supresión rápida de los fenómenos amenazadores. y con una gran incapacidad del aparato psíquico de dar respuesta al excesivo monto de excitación. Esto da cuenta de una condición psicopatológica de “vacío” y un predominio del Yo Ideal. formaciones de compromiso entre deseo y defensa. y cuando aparecen es por la percepción deformada del propio cuerpo. y revela la marcada deficiencia de investimentos libidinales y ponen de manifiesto fallas en el vinculo primario con la madre.

sino que estas aparecen invadiendo pulsionalmente. El sentimiento de vacío e inautenticidad son por la constitución deficitaria del Yo.Estas patologías tienen una marcada presencia de pulsión de muerte en el que el cuerpo es escenario donde se despliega el trauma. reproduciendo la vivencia traumática donde el cuerpo es humillado y maltratado. no ha podido aplicar ritmos en su cuidado y constituir una presencia confiable. indefensión. Relación con el propio cuerpo: búsqueda constante de la delgadez 3. La madre no proveyó alimento de manera tranquilizadora. que no pudo cumplir con habilitar al niño en los movimientos para la afirmación del Yo. desolación e inautenticidad. Predominan los sentimientos de desamparo. sin angustia. Heterogeneidad del inconsciente: la diferencia entre las primeras inscripciones de la represión primaria y las reprimidas secundariamente constituyen el inconsciente dinámico o propiamente dicho. No hay articulación con representaciones reprimidas. Prevalece la angustia traumática que desborda al psiquismo (no pueden instrumentar la angustia señal). y la condición de la anorexia es el terror al descontrol. 2. Relación con el objeto alimentario: con vivencia de descontrol b. Modalidades de funcionamiento psíquico: la coexistencia de modos de procesamiento hace pensar en la complejidad del psiquismo. y se encuentran más allá del principio del placer produciendo la compulsión a la repetición. Estructura representacional y no representacional: el descontrol se le atribuye a lo que nunca fue representado que se manifiesta en acto y la descarga motriz que deviene en acto. Para abordar la bulimia y la anorexia se deben considerar 2 ejes: a. quedando condenado a repetir la vivencia traumática en una descarga motriz sin actividad fantasmática. y muestran la ausencia de reconocimiento por parte del Otro constituyente. donde se manifiesta una cristalización narcisista por el déficit en la constitución. 3 puntos a considerar (Zukerfeld): 1. sin atiborrarlo de comida. La manifestación propia de la bulimia es el descontrol. Freud dirá en Más allá del principio del placer en 1920 que las huellas mnémicas reprimidas primordialmente no permanencen en el interior del psiquismo para ligarse. En estas patologías el psiquismo se constituyó con mayor predominio de influencia traumática en la que el Yo no ha podido recibir la señal de peligr para resguardarse. . invalidez.

El descontrol es por la activación de lo nunca representado sin valor comunicacional. Comer es el intento de instaurar un límite a ese otro insaciable. donde ser delgada es condición de la existencia. que los pacientes denominan atracones. frente a una madre que atiborra de comida. controlo mágicamente mi objeto usándolo como quiero y cuando quiero”. y es vehiculo de la construcción de una historia. Tendrá que contrarrestar la pulsionalidad mortífera defusionada. Es un retorno a la forma de equilibrio del niño pequeño sin acceso a la palabra. libidinizando el espacio de tratamiento. El analista responde a la manera de la madre con capacidad de reverie. La imagen corporal esta distorsionada del esquema corporal. y los demás agujeros causando constipación y amenorrea. una madre intrusiva. manifestado en acto como descarga motriz sin vida fantasmática. Hay un intento de mantener el control absoluto de lo que entra o sale del cuerpo. . En la anorexia el terror al descontrol conlleva la abstinencia alimentaria con cierre de todos los agujeros corporales: la boca para hablar y comer. Lacan define la anorexia como el deseo de “nada”. transforma la experiencia pulsional en elementos pensables y simbólicos. Mc Dougall incluye la bulimia en las patologías adictivas y la caracteriza por el “acto síntoma” que intenta descargar lo más rápidamente posible toda la tensión creada por sucesos interiores o exteriores. En la transferencia se producirá la investidura del trauma siempre y cuando el analista ocupe un lugar facilitador del proceso mediante la rectificación de vínculos primarios traumáticos. El descontrol bulímico se presenta en ese raptus que intenta llenar un vacío imposible de llenar. significa escenas y propone un guion simbólico que historiza experiencias traumáticas desorganizantes. Trabajo clínico El analista es implicado y demandado en forma constante. El objeto de la adicción es un ideal narcisista patológico: “puedo hacer todo solo.