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Comunicación para cosechar paz No.

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Bolet ín informativo de la Corporación Desarrollo Solidario - OPDS - Montes de Marí a
Montes de Marí a - Abril 2017

Marialabaja: El acceso al agua potable,
una vulneración constante del derecho.

Recientemente la comunidad de la vereda Palo Altico del corregimiento de San José del Playón
en el municipio de Marialabaja (Bolívar), protagonizó el cierre de las compuertas del Distrito de
Riego del municipio, el más grande del departamento de Bolívar.
Con esta legítima acción de protesta, llamaron la atención para que a las familias rurales de
esta parte del municipio, les sea garantizado el acceso al agua para el consumo y para el
desarrollo de las actividades agrícolas con las cuales producen sus alimentos y acceden a una
parte importante de sus bienes.
En síntesis, en cuanto al acceso al agua, sus
motivaciones para esta protesta se manifestaron en
cuatro aspectos distintos de una sola problemática:
Contenido
a) En reclamar una infraestructura de servicios PAG 2: EDITORIAL: Agua al Derecho
públicos que garantice el consumo de agua potable a
la comunidad de San José del Playón que, según el PAG 3: Derechos del AGUA
Plan de Ordenamiento Territorial de Marialabaja PAG MARIALABAJA: El acceso al agua potable,
(2001-2009), está conformada por más de 5 mil 4 y 5: una vulneración constante del derecho.
habitantes y que durante años ha carecido de este
PAG 6: I Encuentro de acueductos
recurso vital para la supervivencia humana y para comunitarios de la región Caribe
garantizar la seguridad alimentaria de la población... PAG 7: Comunidades rurales en Movimiento
Ver páginas centrales...
PAG 8: Sopa de Letras: Fuentes hídricas
AGUA AL DERECHO Corporación Desarrollo Solidario
Para nadie es un secreto que las especies vivas de la tierra no pueden
vivir sin el agua. Este reconocimiento hace que el acceso al agua en un
cierto número de condiciones –como potabilidad y cantidad, entre otras-
sea materia de reconocimiento como derecho, en particular, para la
especie humana.
Como lo han establecido las ciencias biológicas y ecológicas, las demás especies vivas también viven
en comunidades que demandan espacios, trayectos, nichos y agua. No es solo condición de la especie
humana el de requerirlos. Por eso, en los últimos tiempos, se ha empezado a hablar con insistencia de
los derechos de los animales y de la naturaleza, en especial, ante la seria amenaza que signican las
prácticas humanas de transformación de los recursos y ecosistemas.

Eso quiere decir que si bien el concepto de derecho es resultado de la forma humana de organizar su
pensamiento, hoy tenemos mayor evidencia de que los derechos humanos deben dar lugar a la
conguración de los derechos de las demás especies. Y ello no es por conmiseración humana, sino
porque simplemente esta especie no podrá sobrevivir en este planeta sin un buen número de las otras
especies. Esta es una razón contundente para que el sentido y signicado del derecho deba ampliarse
y, en muchos casos, replantearse.
Para que esto suceda, se debe empezar por rescatar el signicado de la comunidad para todas las
especies. Por ejemplo, si una comunidad construyó un territorio, es decir, le dio un sentido a partir de
una forma de transformar los recursos allí disponibles –lo que es construir cultura-, no es aceptable
desde el contenido de los derechos que sea despojada del acceso a su cultura, es decir, a la manera como
construyó una forma de transformar los recursos disponibles, entre ellos el agua. Este despojo es
menos aceptable cuando dicha comunidad no solo formó una tradición a lo largo de siglos sino además
cuando hizo acuerdos previos con el Estado colombiano para construir el territorio. Un Estado
democrático no puede violar sus propios acuerdos, so pena de erosionarse.

Marialabaja es un ejemplo de esta situación. Hecho un acuerdo entre el Estado colombiano y las
comunidades campesinas para construir un territorio productivo, que incluía el acceso al agua a
través de sus ciénagas, canales y distrito de riego, vive hoy la situación del despojo de estos bienes
públicos por un determinado modelo que apuntalado en diferentes formas de violencia quiere
quitarle a las comunidades locales el derecho al agua. Es como la situación de un Estado contra las
comunidades.

Hoy día son muchas las comunidades despojadas del acceso a derechos no sólo en su sentido práctico y
administrativo sino cultural. Despojar a alguien del acceso al agua es condenarle como mínimo a
migrar. Despojar a una comunidad de este derecho, es acabar con una cultura y su organización
social. Pero cuando el agua
es connada por
apropiación privada, para
unos usos particulares y
despojada de su particular
virtud en este planeta, cual
es la de dar vida, también
pierde sus derechos.
Estamos entonces ante un
doble despojo, el del derecho
al agua y el de los derechos
del agua, despojo que
violenta la seguridad de los
territorios.
LOS DERECHOS
DEL AGUA

Existen en la web -cifras cambiantes- casi 43 millones de entradas sobre “el derecho AL agua (921 millones
sobre “right TO wáter”) y casi ninguna sobre “los derechos DEL agua”, aunque sí más de 79 millones sobre
los “Derechos de la naturaleza” (“Rights of Nature”).

Existen también complejas discusiones sobre si tiene sentido o no considerar que seres distintos de los
humanos pueden ser sujetos de derechos, a partir de la convicción de quienes se oponen, de que los derechos
son concesiones culturales que los seres humanos nos hemos hecho en favor de nosotros mismos y de que un
derecho solamente existe en la medida en que el conjunto social y el ordenamiento legal los reconoce.
Al agua, sin embargo, no le interesan esas discusiones ni se enreda en ellas. Simplemente, cuando algunos
de sus derechos son violados, el agua sienta su protesta e intenta recuperarlos.
Cuando ocurre algún desastre relacionado con el agua, basta con que nos preguntemos qué derechos
fundamentales le han sido violados, para que encontremos la causa del desastre.
La observación de distintos procesos me ha convencido de que el agua tiene por lo menos estos derechos
fundamentales:
Derecho a existir y a no estar contaminada:
Derecho al cauce:
Si no se les respetan, los seres humanos no
El agua tiene una memoria que persiste mucho podemos ejercer nuestro derecho al agua.
más allá de la memoria humana. Muchas veces,
cuando se produce un desastre, el saber popular lo
explica de manera acertada: El agua vuelve por lo Derecho a uir libremente:
que le han quitad.
http://enosaquiwilches.blogspot.com/2012/01/la-memoria-del-agua.html Si no se le respeta, el agua tarde o temprano
desborda sus cauces naturales o impuestos,
Derecho a expandirse en rompe los tapones que la obstaculizan y genera
temporadas de lluvias intensas: grandes ujos que producen desastres.

Si las orillas de los ríos y humedales han sido Derecho a ser absorbida por el suelo
invadidas para desarrollar en ellas actividades
humanas (incluida la vivienda), y a través de Cuando los suelos son impermeabilizados por
diques se ha intentado privarla de esos espacios procesos como el crecimiento de las costras
“amortiguadores”, el agua intenta romper esos urbanas, el agua no tiene otra opción que correr
diques y recuperar por las malas esos espacios. Si sobre la supercie cubierta de cemento de las
no lo logra genera inundaciones en algún lugar ciudades, supera la capacidad de los sistemas de
aguas abajo. alcantarillado y produce inundaciones que a su
vez generan desastres.

Tomado de Gustavo Wilches Chaux.“Base ambiental para construir la paz. La necesidad de hacerle gestión del riesgo al
paz-conicto”. Proyecto Agenda Común para la Paz,Planeta Paz, Oxfam, Bogotá, 2017.
El acceso al agua potable,
MARIALABAJA: una vulneración constante del derecho. Por: Edwin de los Ríos Jaramillo
Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un derecho Alternativos (ILSA)

Cultivos de palma rodean Distrito de riego
Recientemente la comunidad de la vereda Palo Altico del corregimiento de San José del Playón en el En la Sentencia se reconoció que los derechos colectivos de la comunidad de la Suprema así como
municipio de Marialabaja (Bolívar), protagonizó el cierre de las compuertas del Distrito de Riego del del conjunto de la población del municipio de Marialabaja se encontraban en un estado de
municipio, el más grande del departamento de Bolívar. vulneración; razón por la cual, recordando que es responsabilidad de los municipios la prestación
Con esta legítima acción de protesta, llamaron la atención para que a las familias rurales de esta de los servicios públicos, el tribunal ordenó al municipio de Marialabaja adelantar todas
parte del municipio, les sea garantizado el acceso al agua para el consumo y para el desarrollo de las las acciones administrativas que sean necesarias para garantizarle a la comunidad de
actividades agrícolas de la cuales dependen para producir alimentos tanto para el consumo como la Suprema y al resto de la población del Municipio, el acceso al agua para el consumo
para comercializarlos y obtener una parte importante de sus bienes. en cantidad y calidad suciente, como una forma de garantizar el conjunto de sus
Algunas de sus motivaciones para la protesta se manifestaron en dos temas de signicativa derechos colectivos. Advirtiendo además, que hasta que la administración municipal
importancia: pueda garantizar a la comunidad de la suprema así como al resto de la población del
municipio la prestación oportuna y eciente de los servicios de acueducto y
suministro de agua, es obligación del municipio, adoptar medidas de carácter
a) Reclamar una infraestructura de servicios públicos que garantice el consumo de agua
transitorio (hasta que la infraestructura sea construida) para que el conjunto de la
potable a la comunidad de San José del Playón que, según el Plan de Ordenamiento
población pueda acceder a un agua que sea apta para el consumo humano.
Territorial de Marialabaja (2001-2009), está conformada por más de 5 mil habitantes y
que durante años ha carecido de este recurso vital tanto para la supervivencia humana
como para garantizar la seguridad alimentaria de la población. La expresión de descontento de la comunidad rural de San José del Playón, evidencia el
incumplimiento del fallo por parte de la administración municipal. Y evidencia a su vez que aún
b) En denunciar que a pesar de que la represa de Arroyo Grande se encuentra ubicada en el se mantienen vulnerados los derechos colectivos de la población local a pesar de las órdenes
corregimiento de San José del Playón, desde donde se capta y se embalsa el agua que administrativas que desde el año 2014 fueron emitidas por el Tribunal administrativo de Bolívar.
alimenta el Distrito de Riego y el acueducto de la cabecera municipal de Marialabaja, la La reclamación por el cumplimiento de “la sentencia del agua” en Marialabaja, constituye un
comunidad el corregimiento no cuenta con una infraestructura que garantice el derecho de la importante referente de acción para las comunidades rurales del municipio. Además demanda
población al recurso agua, en calidad y cantidad estrictamente necesarias para el consumo y una exigente administración, cuidado y gerencia del agua que pueda contar con una importante
la preparación de sus alimentos. participación de las propias comunidades rurales (que son las principalmente afectadas con su
contaminación y desigual distribución) en un municipio que tiene como característica principal
que el conjunto de su
Las acciones de exigibilidad del derecho al agua para el consumo tienen un importante antecedente población depende de la
jurídico en el municipio de Marialabaja, representado en la única Sentencia emitida hasta ahora por misma infraestructura
la justicia, para que el derecho al agua del total de población del municipio sea garantizado. pública de la que obtienen
La sentencia, proferida el 29 de enero del año 2014 por el Tribunal Administrativo de Bolívar, el recurso vital que
resolvió la Acción Popular que en el año 2011 fue interpuesta entre la comunidad afrodescendiente requieren tanto para el
del caserío “La Suprema”, y el Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un derecho consumo humano, como
Alternativos (ILSA), organización defensora de derechos humanos que actuó como su representante para garantizar la
legal. La Acción, fue motivada por la vulneración de los derechos colectivos tanto de la comunidad de seguridad alimentaria con
la Suprema, como de los derechos del total de la población del municipio de Marialabaja; razón por la la producción y la
que en ella se demandó a la administración municipal, a la gobernación de Bolívar, e incluso al comercialización de sus
Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial de ese entonces, por no garantizar propios alimentos.
el derecho al agua como servicio público a la comunidad de la Suprema, ni al resto de la población del
municipio.
I ENCUENTRO DE ACUEDUCTOS
COMUNITARIOS DE LA REGIÓN CARIBE

Gloria Batista
Equipo de Comunicación Rural – OPDS Montes de María

El pasado 7 y 8 de abril se llevó a cabo en el corregimiento de Malagana (Mahates – Bolívar) el
I Encuentro de Acueductos Comunitarios de la Región Caribe, allí en la sede comunitaria donde se
encuentra precisamente uno de los tanques de almacenamiento más grandes de la región y que con
250.000 litros garantiza el derecho al agua potable a más de 1.500 hogares. El evento contó con la
participación de representantes de acueductos de los departamentos de Sucre, Guajira, Bolívar y
Magdalena; funcionarios de la gobernación de Bolívar, alcaldía de Mahates y Arjona, y fue organizado
y convocado por la Asociación Red de Acueductos Comunitarios de la Región Caribe.
Este encuentro permitió, además de intercambiar experiencias entre los acueductos comunitarios
presentes, evidenciar el abandono estatal y la falta de garantías que tienen las comunidades que
habitan corregimientos y veredas en el acceso al derecho humano al agua potable.
(Para mayor información ver documental el Campo tiene sed).

“El derecho al agua no se tiene por ser campesinos, negros o indígenas lo
tenemos por ser humanos” dijo en distintas ocasiones uno de los asistentes
al evento, como respuesta a las observaciones u opiniones que daban los
servidores públicos; queriendo expresar que los reclamos que allí se
hacían no obedecían a un favor o a una obra de caridad, sino a un derecho
fundamental que se les está vulnerando.

Por ser los acueductos comunitarios una alternativa viable para garantizar el derecho al agua, en este
encuentro también se socializó el Proyecto de ley que la Red Nacional de Acueductos Comunitarios
está liderando para regular los más de 12.000 acueductos comunitarios que existen en el país y que no
deben estar en al marco de la Ley 142 de 1994, ya que los acueductos comunitarios son una expresión
popular que dista mucho del modelo de privatización del agua que encarna los operadores
especializados y esta legislación (para conocer más esta iniciativa visitar:
www.redacueductoscomunitarios.co)

La Red de Acueductos Comunitarios del Caribe nace en el 2006 como una necesidad de unir esfuerzos,
de constituir un equipo u organización para garantizar de manera eciente y organizada el derecho al
agua a las comunidades rurales. Actualmente está integrada por 11 acueductos rurales de Mahates,
Arjona, San Juan Nepomuceno y El Carmen de Bolívar en el departamento de Bolívar. Algunos con
más de 30 años de asumir la gestión del agua en su comunidad.

De igual manera desde la Red se trabaja por la conservación de las fuentes de agua, debido a que estas
son escasas, pues los acueductos se surten de pozos profundos y represas. “Las fuentes de
abastecimiento se nos agotan cada día más, se debe comenzar a gestionar recursos en mira de la
conservación de nuestras reservas de agua” Expresó Kelly Herrera, directora de la Red.
COMUNIDADES RURALES EN MOVIMIENTO
Durante los meses de Marzo y abril del año en curso las comunidades rurales ubicadas en la zona de
inuencia del Distrito de riego de Marialabaja han protagonizado diferentes movilizaciones en defensa de
sus derechos.
La Parcela estuvo acompañando a dos de las comunidades rurales que estuvieron en movimiento. Sus
habitantes, enfrentaron la violencia, vivieron el desplazamiento y a pesar que hoy son reconocidas como
sujetos de reparación colectiva siguen en la espera de poder contar con lo básico para vivir: agua, vías,

Comunidad Vereda Palo Altico Comunidad 11 Veredas Corregimiento
Marialabaja Santo Domingo Mesa - El Carmen de Bolívar
La vereda Palo Altico hace parte del corregimiento El corregimiento de Santo Domingo Meza cuenta
de San José de Playón en Marialabaja (Bolívar), con 11 veredas habitadas por más de 500 personas
dónde viven más de 4.000 personas y no cuentan con y se encuentra en las ricas tierras de la parte alta
servicio de acueducto, la única forma de acceder a de los Montes de María. Para llegar hasta su
agua potable son los pozos artesanales, ubicados a centro poblado, se toma un carro por Marialabaja
1 y 2 kilometros de la comunidad y hasta donde hasta San José de Playón, luego media hora en
caminan diariamente las mujeres para garantizar chalupa por la represa Arroyo Grande, hasta el
el agua de sus familias. puerto de Mesitas donde se continúa en Jeep por
40 minutos más, en una carretera casi
En su territorio se encuentra la represa Arroyo intransitable.
Grande, con más de 1.200 hectáreas de espejo de
agua. Precisamente a ésta travesía se tienen que
enfrentar diariamente las familias campesinas
El pasado 1 de Marzo cerraron las compuertas del para sacar sus cosechas, o para buscar un centro
Distrito de Riego, bajo la consigna “si no hay agua médico porque no cuentan con uno en su
para la gente, no hay agua para la palma”. comunidad.

Después de tres días de exigir la presencia El 21 de Marzo, colectivamente rmaron una
institucional y al no obtener respuesta, decidieron carta anunciándole a los entes territoriales,
cerrar la vía Marialabaja-San Onofre. especialmente a la Gobernación que la falta de
vías, un centro de salud, de uido eléctrico, de
“La lucha que libramos estas comunidades no agua potable, de centros educativos dignos para
sólo es por el derecho al agua sino también por sus hijos, los llevaría a marchar el 17 de abril con
la energía eléctrica, vías tanto urbanas como sus animales de carga hasta Cartagena.
rurales, infraestructura de planteles
Situación que despertó la preocupación de la
educativos, restaurantes escolares, unidades
Gobernación de Bolívar, que les propuso una
deportivas, en n fundamentales derechos en
reunión para llegar a acuerdos y envió
el mejoramiento de la calidad de vida” reza el
maquinaria para arreglar las vías.
comunicado del comité de Palo Altico del 4 de abril.
El 8 de abril el Gobernador con más de 50
funcionarios llegaron hasta el corregimiento, el
Marialabaja se caracteriza por su riqueza hídrica,
comité de desarrollo de las 11 comunidades,
con tres represas, una ciénaga y diversos arroyos y
presentó sus propuestas y nuevamente se
con una sentencia de la corte que obliga a la alcaldía
establecieron acuerdos para acceder a agua
a garantizar ese derecho a todos los habitantes del
potable, el arreglo de las vías, contar con un
municipio.
servicio de salud e infraestructura para los
centros educativos.
SOPA DE LETRAS
CONSERVACIÓN DE NUESTRAS FUENTES HÍDRICAS
Hicimos una selección de algunas palabras claves en la conservación de las fuentes hídricas de nuestra
región. Encuéntralas y conversa con tus amigos, estudiantes, vecinas, sobre su importancia.
Las palabras se encuentran ocultas horizontal, vertical y diagonalmente

CUENCA
CARACOLÍ
BIODIVERSIDAD
AGROECOLOGÍA
BIJAO
ORDENAMIENTO
POLICULTIVOS
BOSQUE NATIVO
ARROYO
CAÑA GUADUA
MAMÓN DE MICO
JOBO
OJO DE AGUA
POLÍTICAS
PALO DE AGUA
SAMÁN
Una publicación de la Corporación Desarrollo Solidario, OPDS-Montes de María.
Con el apoyo de Fundación Ayuda en Acción Colombia y Hanns Seidel.

Dirección Corporación Desarrollo Solidario: Auristella Moreno Iriarte.
Coordinación editorial: Nyria Ramírez Ortega.
Fotos: Leonardo Montes Pérez, Nyria Ramírez Ortega, Leiber Loré, Colaboración especial: Edwin De Los Ríos- ILSA.
Pedro Carballo Monterrosa, Duvan Caro Tapia, Archivo Corporación Desarrollo Solidario. Diseño y diagramación: Alexandra Ramírez.
Colaboración investigación de textos: Impresión: Darwin Silva
CDS/Carlos Salgado, Gabriel Urbano Canal, Miguel Florez
Equipo de comunicaciones OPDS:
Pedro Carballo Monterrosa, Pedro De La Rosa López, Gloria Batista.
OPDS: Geovaldis Gonzáles, Hernando Gonzáles, Leiber Loré.

Contacto:
(5)6640871 – 3116853906 –
opdsmontesdemaria@gmail.com - direccion@cds.org
comunicacionescds1@gmail.com
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Cartagena-2017

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reejan,
necesariamente los puntos de vista de las agencias que colaboraron con el nanciamiento de la publicación.

Con el apoyo: