Francia estado de excepción permanente

Revuelta. La reforma laboral de Hollande provocó
protestas sociales y el estado de emergencia. El
movimiento Noche de Pie crece y todos se preguntan qué
hará con su poder creciente.
Maristella Svampa Desde Paris

Desde los sangrientos atentados del 13 de noviembre de 2015, que generaron el repudio
mundial y masivas manifestaciones de solidaridad para con las víctimas, Francia vive bajo
el estado de emergencia. O sea, el estado de excepción. Hace pocos días, el Parlamento
volvió a votar la prolongación del estado de emergencia hasta julio, a raíz de que el país
será la sede de la codiciada Copa Europea de fútbol y se espera una gran afluencia de
turistas. Sin embargo, pese a la imagen de país doblemente golpeado por el terrorismo
yihadista, primero por la masacre de Charly Hebdo, luego por los atentados múltiples de
noviembre, no son éstas las razones por las que se movilizan permanentemente las fuerzas
policiales, sino las multiplicadas protestas sociales que recorren el país desde hace casi dos
meses, sobre todo, en rechazo de la nueva “Ley del Trabajo”. El gobierno de François
Hollande, del Partido Socialista, busca imponer a rajatabla dicha ley, que amplía el
horizonte de la precariedad y flexibilización laboral, forzando su aprobación mediante
dispositivos excepcionales, y saltando por encima de todo consenso social.

En realidad, desde el 31 de marzo del corriente año, Francia vive un estado de movilización
permanente. Ese día no sólo se iniciaron las masivas protestas sociales en contra de la Ley
del Trabajo; nacía también un nuevo movimientos social que se conocería bajo el nombre
de “Noche de Pie” ( Nuit Debout ), una nueva experiencia asamblearia con una gran
capacidad de irradiación social, que estaría llamada a prolongarse y expandirse por todo el
país.

Pero antes de hablar de Noche de Pie, la nueva estrella en el universo de la militancia
altermundialista, sería bueno comenzar por ciertas experiencias previas y fenómenos
sociales que hoy afectan al país galo.

Deslocalización y clase social
Francia vive la crisis y el declive del movimiento obrero desde hace varias décadas. La
sociología francesa ha dado cuenta de manera detallada de esa inflexión, que no es sólo
social, sino también ideológica, a partir del hundimiento del Partido Comunista y el
distanciamiento (de clase) del Partido Socialista, cuyos políticos semejan una oligarquía
políticamente correcta que poco tiene que ver con ese “bajo pueblo”, donde el nacionalismo
muchas veces confluye ásperamente con la xenofobia y el racismo. El controvertido Frente
Nacional, primero con Jean Marie Le Pen y luego con su hija, Marine Le Pen, ha logrado

sin embargo. y la proliferación de sociedades offshore en paraísos fiscales. Su obsesión es. como dice una nota aparecida en el diario Libération . pero sin patrón. del 5. en quien confluye un periodismo comprometido socialmente y un discurso de clase. . ese que emigra ante la primera crisis. que hoy viven el desarraigo y la ausencia de un futuro como clase social. hasta el 12. en base a datos oficiales.1% interinos. lejos de marcharse a sus casas. que es la cantidad de días que resistieron la deslocalización.colonizar vastos sectores populares. y con ese monto. en mayo de 2014 Unilever accedió a pagar 20 millones de euros. acostumbrados al capital golondrina. Un fenómeno que los países del Sur global conocen desde hace tiempo. ligado al “contrato de duración indeterminada”. Según el Observatorio de Desigualdades. y el resto. multiplicando las acciones de lucha. como el de Unilever. sobre todo. de 3 a 18 meses). Sin embargo la tasa de precariedad ha ido en aumento. Asimismo. entre la derecha. la alianza que de facto suele producirse en cada elección. de la preservación de un empleo de calidad. Rebautizaron la marca con el nombre de 1336. como consecuencia de la globalización económica y la consolidación de la unidad europea.2% de los asalariados tenía contratos de duración indeterminada (estables). en el marco de una sociedad donde conviven problemáticamente diversas culturas inmigrantes. “como en 1936 y 1981. los trabajadores montaron una cooperativa sin patrón. Sin embargo. denunciar las traiciones de la izquierda y hacer la articulación entre la pequeña burguesía (que él asume encarnar) con el mundo obrero. es la de François Ruffin. más el de las indemnizaciones. 11. Aunque no se sabe hasta cuándo… No hay que olvidar tampoco la fuerte tradición estatista que Francia conserva y que la distingue históricamente. y se quedaron vigilando sus máquinas día y noche. Triunfo rotundo de una fábrica recuperada que inició una nueva vida. en 2014 el 76.2%. el 12.3% actual. en la segunda vuelta. en los últimos años.9% en el año 2000. los trabajadores de Fraliber. La obra emblemática. más allá de las olas de desempleo. destruyendo así numerosas fuentes de trabajo y devastando la industria nacional. Francia sufre el fenómeno de la deslocalización de sus industrias. que estaba cerca de Marsella. algo que coloca a Francia todavía lejos de otros países europeos –como Inglaterra– que han abrazado el neoliberalismo y la flexibilización laboral como norma. en este sentido. gane en las urnas y en la calle”. que deslocalizó una de sus fábricas. abordar temas como el proteccionismo económico. Las consecuencias de la deslocalización tiene sus casos emblemáticos.3 % eran empleos precarios (principalmente contratos con duración determinada. firmada por Franzt Durupt. el grupo anglo-neerlandés. ha logrado colocar un dique de contención a la marea de extrema derecha que cada siete años amenaza con transformarse en un tsunami. el irreverente fundador de la revista trimestral Fakir . en dirección de construir un movimiento social que. centroderecha e izquierdas de todo tipo. para llevarla a Polonia. Hasta ahora. La deslocalización es un tema retomado también por el periodismo comprometido y el cine documental. las que emigran hacia otros países –Polonia. a través de importantes políticas públicas y.3% en 1982 a 11. que producían té Lypton e infusión Elephant. permitiéndole contener el malestar social. decidieron resistir la deslocalización. que hace pie en el cuestionamiento a los grandes capitalistas y las corporaciones económicas. independientes. por ejemplo– en busca de un menor coste de la mano de obra y de legislaciones menos estrictas en lo laboral y lo ambiental. sin dividendos. 2. recreando además un discurso de clase. Finalmente.

Izquierda radical y nuevas expresiones Difundido por el boca a boca de la gente. el economista Fréderic Lordon. El anuncio del gobierno de impulsar una nueva ley de trabajo que apunta a la flexibilización laboral en sus más diversas formas no hizo más que acentuar el desarraigo respecto de la izquierda gubernamental (su desconocimiento como “izquierda”). se sintieran reflejados en la modalidad de intervención de Ruffin así como en la crítica a la izquierda oficialista y la apuesta por una izquierda radical. sino también logra burlar brillantemente la cláusula de confidencialidad exigida por la empresa a los Klur. y que éste le garantice un trabajo a Serge Klur en Carrefour (el que luego se convierte en un contrato de duración indeterminada). pretendió evadir al fisco francés.En febrero de 2016 Ruffin sacudió a la sociedad francesa con un notable documental titulado Merci Patron (Gracias. algún que otro sindicalista. pero que en 2013. No es casual que los jóvenes que confluirían en la Plaza de la República a partir del 31 de marzo en París y en otras ciudades de Francia. miembros del Partido de Izquierda. que durante toda su vida fueron empleados de la fábrica de ropa Kenzo. y logra no sólo que el grupo comandado por Arnault pague una indemnización de 40 mil euros a la pareja. miembros del colectivo Economistas Aterrados. que abrió una de las primeras “Noches de pie”. un empresario que buscó darse lustre a través de inversiones en obras de arte y productos de lujo (“el arte y el buen gusto”). que reúne con talento y gran ingenio. hasta que en 2007 el empresario francés Bernard Arnault compró el grupo de lujo LVMH y se deshizo de todas las fábricas (a excepción de Dior). impulsando la necesidad de generar nuevas formas de intervención político-social. donde los costos son visiblemente más bajos. A partir de allí. Cuando Ruffin los encuentra. llevándolas a Polonia. Asimismo. el documental despliega la intervención-acción. sin riesgos de tener que responder por eso ante la Justicia. Hay que reconocer que el colectivo que desembarcó inicialmente en plaza de la República (una quincena) habla de militancias fuertes: intermitentes. . y así poder difundir el documental contando la historia del matrimonio. la denuncia y la intervención/acción. Considerado un “ thriller social” por algunos. aparece como uno de sus inspiradores. Serge y Josceline Klur. el documental de Ruffin tuvo un inusitado éxito y recibió críticas muy elogiosas de los medios. que sirve para retratar además a un Arnaud enriquecido –la segunda fortuna de ese país y la tercera en Europa según la revista Forbes . similar al español 15 M (por el 15 de mayo) o al fenómeno de Occupy Walt Street de 2011. un movimiento social que rechaza la representación política y que niega que la política sea un asunto de profesionales (“es un asunto de todos”). utiliza cámaras ocultas. Sin embargo. a la vez. Triple logro. A la manera de las asambleas barriales de la Argentina de fines de 2001 y 2002. Noche de Pie superó rápidamente la expectativas iniciales y se convirtió en un fenómeno social y político amplio e independiente. solicitando la nacionalidad belga y transfiriendo su fortuna a ese país. es. Ruffin coloca en el centro del documental la situación desesperante de una pareja mayor. al tiempo que apunta a la convergencia de las luchas. ni lerdo ni perezoso. patrón). Noche de Pie es una expresión de desobediencia civil frente a un gobierno cada vez más distanciado de la sociedad. la pareja no sólo había perdido dos salarios sino que además corría el riesgo de perder su casa. entre otros. de 2015–.

como me dijo un votante del Partido Socialista. es una de las consignas mayores. un 17% ha estado en partidos políticos y el 22% cotizan en el sindicato. varios jueces se opusieron a la medida y anularon dicha interdicción por atentar contra la libertad de expresión. con amarga indignación… Sin embargo. un porcentaje importante ha participado en otras manifestaciones (sobre todo contra la Ley del Trabajo). Así. el domingo 15 de mayo se realizó una acción global y en París la Plaza de la República se colmó de gente. sino de estigmatización social. que ya ha tocado dos veces ante un público extasiado. frente a las masivas manifestaciones que genera la Ley del Trabajo. a la vez participativa y directa. Pero seguimos con Noche de Pie. en su formato más actual. pero un 16% son obreros. sino sobre todo para criminalizar la protesta social. París vivió una tarde de fiesta bajo un sol insuficiente y un frío que suele tardar demasiado en partir. cuando todos ellos levantan y agitan sus brazos en alto. venidos de diferentes lugares. y la creación favorita de todos los franceses. masivas marchas de la CGT y nuevos enfrentamientos con las fuerzas represivas. con sus diferentes comisiones. a participar de las manifestaciones. y la infiltración de militantes más proclives a la confrontación y la acción directa (los casseurs ) ha generado más de una polémica. La defensa de lo común. ha habido varios enfrentamientos con la policía. El gobierno utiliza el estado de excepción. la Orquesta de Pie. las consecuencias de la deriva de la política de seguridad del gobierno de Hollande no dejan de sorprender. La ocupación del espacio público y la horizontalidad de los lazos reflejan el ethos (conducta. y que en los últimos días han generado piquetes de camioneros en varios puntos del país. no para combatir el terrorismo. Pero el movimiento mantiene su base pacifista y reivindica otra democracia. donde suelen desfilar diferentes intelectuales y militantes críticos. formada por jóvenes músicos voluntarios. Días atrás. En realidad. y en el marco del estado de emergencia. a partir de la creación de Biblio de Pie. frente al regreso de las movilizaciones masivas. el gobierno pretendió prohibir a una veintena de manifestantes (militantes antifascistas y anarquistas y algún periodista) que tuvieron enfrentamientos con la policía. sus conciertos y hasta sus mesas de juego para niños.Para conmemorar el quinto aniversario del 15 M. el 37% viene de fuera de París. ante el riesgo no tanto de deriva. pura clase media con cierto capital cultural). costumbre) militante propio de la época que desde el año 2000 recorre todas las luchas contra la globalización neoliberal. luchas en las cuales . Nada de fiesta apolítica. Ni el gobierno de Nicolas Sarkozy (el ex presidente de derecha) se había atrevido a tanto. por ejemplo. un foro social a pequeña escala. por otro lado. Mientras tanto. o. menos por sus interpretaciones que por el saludable gesto de libertad que la situación trasmite. Radio de Pie. TV de Pie. Pero no todo es armonía en las plazas. Una encuesta publicada hace unos días en el diario Le Monde cuestiona los estereotipos creados en torno a Noche de Pie acerca de que se trate de un público puramente joven y parisimo (o sea. y persiste en el rechazo a la Ley del Trabajo. La cantidad de talleres anunciados en la programación daban cuenta de la búsqueda de acumulación. sobre todo hacia el final. sin duda. Algo que se advierte también en las diferentes comisiones temáticas y en la logística que caracterizan a Noche de Pie. una persona sobre 5 tiene más de 50 años. exhibiendo sus instrumentos musicales… Es cierto que la acción global del 15 de mayo semejó mucho a una fiesta de L’Humanité (la fiesta tradicional del Partido Comunista). es cierto que hay muchos diplomados.

podría desembocar en una experiencia como la de Podemos. en el marco de un individualismo ascendente. como ocurrió con las asambleas barriales en la Argentina. otras expresadas a través del puro malestar– la rebelión y rechazo del estado de excepción. e ilustra. en sus más diversas formas – articuladas algunas. en España.Francia parece haber entrado tardíamente. en el peor. . buscando dejar su propia huella. por ser refuncionalizado por algún viejo partido político. no es posible prever hacia dónde se encamina el movimiento que se prolonga noche tras noche en distintos puntos y plazas del país. Aun así. Noche de Pie es sin duda una bocanada de aire fresco en una sociedad recorrida por un profundo hartazgo político y social. en gran parte. Svampa es socióloga y escritora. Cada movimiento social hace su experiencia. Difícil que pueda suceder. la lucha por la reapropiación de las libertades civiles y la afirmación de los derechos fundamentales. En este sentido. su aprendizaje colectivo. En el mejor de los casos. podría disolverse como ocurrió con las manifestaciones en Nueva York y en Londres. que el nuevo ethos militante termine.