El aura humana.

Cuando nos permitimos desarrollar nuevas sensibilidades empezamos a ver un mundo totalmente
distinto. Comenzamos a prestar más atención a aspectos de la ex periencia que antes pudieron
antojársenos periféricos. Descubrimos que estamos utilizando un nuevo lenguaje para comunicar
nuestras recién estrenadas experiencias. Expresiones como «malas vibraciones» o «la energía fue
enorme» se van convirtiendo en locuciones coloquiales. Empezamos a advertir y a conceder más
credibilidad a experiencias tales como conocer a alguien que instantáneamente nos cae bien o mal.
Nos gustan sus «vibraciones». Podemos decir cuándo nos está mirando alguien y levantar la vista
para ver quién es. Podemos tener la sensación de que algo va a pasar, y ocurre realmente.

Empezamos a prestar oídos a nuestra intuición. «Sabemos» cosas, aunque
no siempre percibirnos el modo en el que llegamos a hacerlo.

El doctor Victor Inyushin

Basándose en los resultados de sus experimentos sugiere la existencia de
un campo energético «bioplásmico» compuesto de iones, protones libres y
electrones libres. Como quiera que se trata de un estado distinto de los
cuatro conocidos de la materia (sólidos, líquidos, gases y plasma), Inyushin
apunta que el campo de energía bioplasmática es un quinto estado de
aquélla. Sus observaciones han demostrado que las partículas
bioplasmáticas son renovadas constantemente por procesos químicos en
las células y que su movimiento es continuo. Parece haber un equilibrio de
partículas positivas y negativas relativamente estable dentro del bioplasma.
Si se produce un desequilibrio grave, la salud del organismo sufre. A pesar
de la estabilidad normal del bioplasma, Inyushin ha descubierto que una
cantidad importante de esta energía se irradia al espacio. En consecuencia,
es posible medir las nubes de partículas bioplasmáticas que se mueven por
el aire tras desprenderse del organismo.

El hombre occidental lo desconoció o rechazó durante algún tiempo, aquel
en el que los científicos se concentraron en el conocimiento de nuestro
mundo físico. A medida que se ha desarro- llado este conocimiento y la
física newtoniana ha cedido su puesto a las teorías de la relatividad, la
electro- magnética y las partículas, cada vez somos más capaces de
comprender la relación existente entre las descripciones objetivas científicas
de nuestro mundo y el otro, el de la experiencia humana subjetiva.

Mismos modelos científicos utilizados por la física para describir el universo
material.

Es importante recordar que una de las bases del método científico

Definimos la mayoría de nuestra experiencia en términos de espacio tridimensional y tiempo lineal. . más profunda. Sentimos nuestros cuerpos de modo mecánico. Se pensaba que estos átomos newtonianos. Notamos la presencia de otras personas en una habitación sin oírlas ni verlas (interacción de campos). estaban formados por objetos sólidos: un núcleo de protones y neutrones. con una serie de reglas bien definidas que regulan su funcionamiento. Estamos empezando a admitir que nosotros mismos estamos formados por campos. sólidos. Los necesitamos para seguir con nuestras vidas tal como las hemos estructurado: de forma esencialmente lineal. es fácil considerarnos a nosotros mismos como elementos mecánicos e ignorar la experiencia humana interna. Todo ello se puede explicar en los términos fijados por la teoría de campos. a su vez. la sostuvieron principalmente Isaac Newton y sus colegas a finales del siglo XVII y principios del XVIII. hablamos de buenas o malas vibraciones. esforzándonos por llegar «a tiempo». Mientras nos apresuramos en nuestras vidas cotidianas.occidental consiste en hallar la concordancia entre las pruebas matemáticas y experimentales.  Todos hemos pasado por la experiencia de descolgar el teléfono que suena y saber quién está al otro lado del hilo antes de que empiece a hablar. En los últimos quince o veinte años la mayoría de nosotros ha empezado a utilizar tales conceptos para describir las interacciones personales. nuestros hogares siguen siendo en gran medida newtonianos. Las madres suelen saber cuándo tienen problemas sus hijos. Todos tenemos relojes. excepto por lo que se refiere a los sistemas eléctricos. La perspectiva newtoniana resulta reconfortante para quienes prefieren considerar el mundo como algo sólido y en gran medida inmutable. La teoría del campo. Cabe señalar que. con los electrones girando en torno a dicho núcleo en forma muy parecida al desplazamiento de la Tierra alrededor del Sol. La definición del universo como algo formado por objetos sólidos. La física newtoniana se extendió al siglo XIX para describir un universo compuesto fundamentalmente por bloques denominados átomos. dondequiera que estén. La física newtoniana  a nuestra insistencia en considerarnos objetos.

El tiempo es relativo. el «espacio-tiempo». La masa no es más que una forma de energía. si nos llevaremos bien con esa persona o si chocaremos con ella. y viceversa. Según la teoría de la relatividad. Ello significa que dos observadores ordenarán los acontecimientos en el tiempo de forma distinta si se mueven con velocidades diferentes en relación con los acontecimientos observados. es decir. La relatividad. Todo depende del observador. el espacio no es tridimensional y el tiempo tampoco es una entidad aparte. La materia es simplemente energía que ha perdido velocidad o se ha cristalizado. Sabemos inmediatamente si nos gusta o nos disgusta alguien. accidentes automovilístico o terminales.de enviar energía a otros o de leer los pensamientos de terceros. Regresión a vidas pasadas experiencias que suceden en el pasado como si fuesen del presente. todas las mediciones que impliquen espacio y tiempo pierden su importancia absoluta. Nuestros cuerpos son energía. Además. Este «saber» se puede explicar por la presencia o la ausencia de armonía en nuestras interacciones de campos. no existe flujo universal de tiempo. sino que ambos están íntimamente conectados y forman un continuo tetradimensional. Albert Einstein. Por tanto. Por tanto. nunca podemos hablar de espacio sin tiempo. Más allá del dualismo: el holograma    . el tiempo no es lineal ni absoluto.