DE LA GRAN COMILONA A LA FIESTA DE BABETTE

DE LA GRAN COMILONA A LA
FIESTA DE BABETTE
Por Tomás D. Haas - Publicado en Septiembre 2009

1. La comida como muralla, la comida como puente

Un aporte de la antropología al tema del almuerzo

Dice Mary Douglas, antropóloga norteamericana: “Las mercancías son neutrales, pero
su uso es social; pueden ser utilizadas como murallas o como puentes.”

Se podría definir a la antropología desde dos puntos de vista. El primero, como el
estudio de la diversidad socio-cultural de la humanidad, y el segundo, como el estudio
de la alteridad. Es decir, que ambas definiciones apuntan a comprender y explicar
identidades distintas a las del observador.

¿Porque tomamos para comenzar algunos conceptos de la antropología?

El “comer” en los pacientes que nos convocan es una problemática compleja. Dado que
compartimos con ellos el momento del almuerzo, es además, un acto en el cual estamos
fuertemente implicados.

Decíamos en trabajos anteriores, “que apuntábamos a que el almuerzo fuera un estar con
otros, un poder compartir un momento, una palabra con alguien, una ficción, un efecto
de la cultura y no una necesidad biológica o un acto de supervivencia, donde la relación
con la comida pueda enhebrar un sentido.”

Es por esto que recurro a la palabra antropológica para buscar nuevas respuestas a
nuevos problemas que se nos plantearon, o, por lo menos, para hacernos nuevas
preguntas. Me basaré principalmente en las ideas de dos pensadores: Norbert Elias y
Mary Douglas.

nos aclaran procesos en la evolución de la sociedad. que sanciona y define la conducta de las personas en sociedad. en sus “notas de cocina”. Nos muestran a que grado de usos y comportamientos trataba cada sociedad de acostumbrar a sus miembros en épocas concretas. y de lo que se siente orgullosa: El grado alcanzado por su técnica. La reorganización de las relaciones humanas involucradas en la constitución de los estados absolutos y en la desaparición del feudalismo. como la servilleta e implementos para cocinar e introduce cambios en los modales de la mesa. trata la sociedad occidental de caracterizar aquello que expresa su peculiaridad. entonces. durante el Renacimiento. De esto se desprende. Los libros sobre la compostura en la mesa y las buenas maneras. está relacionado con este cambio de comportamiento. en cada caso. la expresión del gesto y de lo externo como expresión de la interioridad. especialmente del decoro externo del cuerpo. en el acto alimentario. Cabe plantearse la pregunta de sí el avance del límite del pudor y la frontera de la vergüenza y su mayor represión.Hagamos historia. de educación. Al mismo tiempo. Estos escritos son instrumentos directos para la integración del individuo en aquellas formas de comportamiento determinadas por la estructura y la situación de una sociedad. de la actitud corporal y los ademanes. que supone una transformación del comportamiento y de la sensibilidad humanos en una dirección determinada. Erasmo en su obra sobre buenos modales “De Civilitate Morum Puerilium” plantea. entre la Edad Media y el Renacimiento. entre otros. En el siglo XVI. sus modales. cuyo resultado provisional es nuestra forma “civilizada” de comportamiento y de sensibilidad. Aparecieron entonces nuevos modos de control y de coacción social. desde un punto de vista social. . entre las buenas y malas costumbres. a través de lo que reprochan y de lo que alaban. la idea de civilización como un proceso evolutivo y dinámico. entre otras cuestiones “no abalanzarse sobre la comida como un glotón”. Leonardo da Vinci. el desarrollo de sus conocimientos científicos y su concepción del mundo. muestran la distancia que media. aparece el concepto de civilité. de la apariencia de las personas. que comenzaron a escribirse en el siglo XIII y llegan hasta nuestros días. Esto implica el concepto de modales. la vestimenta. plantea algunas invenciones. tuvo una influencia directa en el cambio de las costumbres humanas. Con el término posterior de civilización.

la unidad familiar sigue siendo una entidad con cohesión.Ahora. En resumen. en contraste con “Tenemos carne asada para la cena”. y le está permitido dar expresión a intereses y a necesidades personales como leer el diario o no ser comunicativo. la madre allí. y la organización de las comidas para Mary Douglas es como la organización del lenguaje verbal. sino en momentos prescritos culturalmente: desayuno. Los alimentos son objetos de mediación en el vínculo con otros. La familia junta es como una comunidad que se reúne para reafirmar periódicamente sus sentimientos grupales. se le atribuye menor valor ritual. El desayuno es la comida más atomizada. como hablar. son neutrales. como el hablar. hay un orden y una estructura. es una actividad pautada. y en consecuencia es mucho más individualista. La organización social de una comida es también una ceremonia ritual. lo cual refleja que esa comida tiene una importancia mayor que la del desayuno. Además. y propone una analogía entre las formas lingüísticas y el menú cotidiano. Comer. Esto queda captado en el “¿Que querés vos para el desayuno?. y el lugar que se ocupa en la mesa refleja la jerarquía de status de la familia: el padre se sienta aquí. almuerzo y cena. Durante el desayuno no es tan importante que la distribución en torno de la mesa refleje la jerarquía familiar. pero su uso es social. elige lo que quiere. En el momento de la comida la familia se reúne. Este rito. socialmente organizado y altamente estructurado. es un medio de comunicación. Pocas veces hay desayunos de familia. en el desayuno la mesa es objeto de una menor preparación ritual. Se trata más de una organización de individuos separados que de un todo. los miembros de la familia van y vienen a discreción. Los individuos no comen cuando quieren. La comida es socialmente seleccionada y estructurada. La antropología plantea que el comer. desde la elección de los animales y plantas que comemos hasta el modo en que son preparados y presentados. el desayuno tiene lugar con una organización social mucho menor. los hijos allá. Para comer. está relacionado con el contexto global en el cual tiene lugar. Pueden ser utilizados como murallas o como puentes. Durante la cena. . para esta autora. además. Cada persona llega a la mesa en un momento distinto. a almorzar. Como cualquier otro objeto.

y es importante la ubicación de los utensilios. algunas cosas se comen antes que otras. en gran caso como el lenguaje verbal. El comer y el hablar son actos similares. Ambos están estructurados y transmiten información social. El código elaborado es más flexible y posibilita que el individuo exprese una intención más personal.El almuerzo tiene algo de comida intermedia. Esto es perceptible en la tendencia a desear almorzar con otros. la sintaxis de la comida consiente una mayor libertad individual en la elección de los elementos. pero que reflejarían opiniones individuales y por lo tanto las realidades separadas de los individuos por sobre su pertenencia como miembros del grupo familiar organizado. pero menos que la cena. y en el establecimiento de las proporciones que se consideren correctas. También hay más ritual en la preparación del almuerzo. . En este caso. Un código lingüístico restringido limita el fondo común lexical y los modos en que el individuo puede combinar los alimentos de una comida. Las personas no comen al azar. y su ordenamiento es como la gramática. El almuerzo en un Hospital de Día Acerca de las intervenciones: Nos gustaría continuar describiendo fenomenológica mente ciertas características comunes de los pacientes que nos ocupan y de sus familias dentro de un contexto social determinado. la unidad familiar se reúne formalmente. Pero la comida más ritualista es la cena. Existe a veces la prohibición general de discutir determinados temas que podrían provocar disensiones. Encontramos un código más elaborado cuando la comida está dispuesta sobre la mesa y se permite que las personas se sirvan y elijan lo que quieran y en las proporciones que desean. En ella. Los alimentos singulares son como palabras. Todo esto con el fin de pensar una intervención particular que efectuamos en nuestro dispositivo y sus posteriores efectos. para después pensar el concepto de intervención y su valor como herramienta en nuestra práctica clínica y en la elección de las estrategias adecuadas. Es más ritualista que el desayuno. o en diferentes combinaciones con otras. Cada persona tiene su lugar. 2. en el orden en que se tomen. La manera en que se presenta la comida es un lenguaje en el que participan los individuos. que es aproximadamente lo que ocurre cuando uno elige cuanto de esto y cuanto de aquello se servirá en el plato. Hay orden y estructura.

Cuando intervenimos eficazmente. creando tramas vinculares que terminen constituyéndose en redes. De acuerdo al grupo etario. llegan con un quiebre o fractura en su relación con el medio circundante. encontramos en ellos dificultades para relacionarse satisfactoriamente. desarticulándose de algún modo los modelos vinculares establecidos. . va circulando. donde algo del orden de la narcisización sea posible. el conjunto de la familia cambia de posición en relación a la problemática que motiva la consulta. un alto nivel de movilización de situaciones e intervenciones terapéuticas. Por lo anterior. de crecimiento y de diferenciación. Se genera entonces. que se produce una ruptura y una modificación de las estructuras con las que el paciente y su familia se vinculan con el medio que los rodea. generalmente. El Hospital de Día aparece interviniendo en el sentido de cortar o quebrar aquello que venía en un estado de confusa continuidad. y por esto. Es importante recalcar que siendo éste un modo particular de funcionamiento familiar. comienza a quedar ligado a un nuevo sentido que se va construyendo. y aquello que aparecía como aislado. en líneas generales. podríamos permitirnos una primera generalización al decir que estas familias presentan dificultades en dos de sus funciones básicas: el sostén y el corte. nos referimos a la posibilidad que tiene una familia de amparo y protección para suplir las carencias del niño. gobernando la dinámica familiar. creemos que lo primordial es ayudar a construir nuevamente espacios de ilusión . Con el sostén.Comencemos por una descripción general. parece no ser suficiente una terapia individual y familiar: Además de riesgo clínico. Esto cobra un valor particular cuando. lo que los lleva a un empobrecimiento de los medios con los que cuenta. y con su familia. ya sea en la escuela. Para estos pacientes. lo que permite el pasaje a situaciones de mayor complejidad. sin sentido. En relación a esta crisis y a esta sensación de desilusión. muchas veces es endilgado a la “patología” del adolescente. se encierran cada vez más en ellas mismas. los pacientes mismos logran convencernos de que estos espacios son inaccesibles para ellos. de sin salida. Con el corte. Es porque se nos supone un saber. Son familias aisladas. en el trabajo. Desde lo familiar. que poco a poco se alejan de su medio social. de desamparo afectivo y social que no permiten producir vínculos en los que los afectos y la solidaridad entren en juego. y estimula el intercambio con otras familias. nos referimos a la prohibición del incesto dentro del grupo familiar. con sus grupos de pares. estas familias parecen tener poco recurso a lo simbólico. para algunos de ustedes ya conocida.

Ya que el hospital no proveía la comida.Se trata de un dispositivo que podría aparecer como una mera imposición directiva de horarios y actividades arbitrarias de no fundamentarse en el lugar de favorecer las “Mediaciones” de ficciones que permitan a los pacientes reconocerse y constituirse en relación a sus propios deseos. eran acompañados por el acompañante terapéutico del día. Muy pronto cambiamos la norma. y todos los pacientes comenzaron a almorzar en el hospital. Los pacientes con sus paquetes cerrados parecían representar el control sobre su propia ingesta. y los acompañantes comenzaron a traer también su propia comida para almorzar con los pacientes. cada paciente traía su propia comida que. y a veces permanecía sin ser tocada. “castigado”. dar lugar a la invención. Cierto fenómeno surgió entonces: los pacientes dejaban de comer por completo y observaban comer a los acompañantes. el almuerzo en Hospital de Día. que parecía por momentos más un celador que otra cosa. si eran más de uno. cuanto comían. Nada se compartía en ese momento. a veces hasta de pie. según la mirada del paciente. Dentro de estas invenciones. Empezaron a “hablar” de nosotros en relación a la comida. Era una escena “congelada” que se repetía todos los días: Los terapeutas almorzando y los pacientes con sus paquetes de comida cerrados. como las intervenciones que en relación al mismo efectuamos están en un marco simbólico. etc. El acompañante permanecía observando. esta modalidad se cambió. cuando se incorporó a cada almuerzo. Los pacientes no solo observaban a los terapeutas comer. Es porque tanto el encuadre. solo almorzaban dentro del dispositivo aquellos pacientes con trastornos alimentarios más graves: quedarse a almorzar era ser considerado paciente grave. Esos paquetes cerrados parecían legalizar el . se inscribe. lo que comían. además del acompañante del día a un profesional del equipo. Al tiempo. Esto persistió y se acrecentó. Historia del almuerzo en el Hospital de Día: En un principio. sino que hacían comentarios sobre sus modales. podemos pensar sobre ellos y en algunos casos. esto. a veces comía. Este o estos. no sin dificultad. Estos paquetes se convertían en una muralla más. y por.

ayuno. . y hablan en todos los espacios de esto. A la segunda semana. Con gran sorpresa para pacientes y terapeutas. Comemos todos juntos. sus hijos comienzan a ayudarlos o en la elección del plato o en la elaboración del mismo. Casi sin darnos cuenta. donde uno de los temas principales tratados. y una pura exhibición de su síntoma. surgió un grupo terapéutico de las madres. intercambian recetas. Se reunió entonces a las madres con el coordinador y la terapeuta ocupacional del dispositivo (“pareja terapéutica estable” en la historia del mismo) y se planteó la situación. La comida comienza a circular (así como las ollas y las recetas). de la diversidad de cada familia en relación al como cocinar y comer se hace evidente. Algo teníamos que hacer. Reconocieron también que este estilo de trabajo les significaría un importante ahorro económico (se trata de familias con graves dificultades económicas). la situación de ayuno se incrementa: los pacientes se oponen a esta nueva modalidad. diferente de los demás espacios del dispositivo. En este espacio. La comida que sobra es llevada por la familia que la elaboró a su casa. verbalizando entre otras cosas que ellas sabían que muchos no cobraban. la hora del almuerzo se convirtió para nosotros en una escena que queríamos evitar. Realizamos unas jornadas internas. pero esta tiene algún tipo de transformación: Es la comida del grupo. se prestan elementos culinarios. y algo de la diferencia. etc. Algo de la comida empieza a ser exogámico: alguien más que sus hijos está dispuesto a comer la comida de estas madres. Se normatiza nuevamente el almuerzo: serán los profesionales quienes pongan la mesa y sirvan la comida. destacamos la importancia de este acto de compartir. Ya no se favorece la desmentida: Cada paciente tiene servido ante sí el plato de comida lleno. Cabe remarcar que a partir de estas reuniones para evaluar el proceso de la “comida”. De allí surgió también el tema de la lectura antropológica como posible disparador de alguna invención. y que era una manera de reconocer su trabajo. la comida parece estar ahora no al servicio del aislamiento sino al servicio de la confraternidad. no quieren que sus madres cocinen para todos. fue el tema de los almuerzos. las madres se organizan solas y muy bien. En este “para todos” incluyeron a los terapeutas. Los primeros días. y los pacientes retirarán los platos y los lavarán. En pacientes con tanta dificultad para “entregar”. ya todos están almorzando… A algunas madres. Del mismo grupo de madres surgió la idea de turnarse para cocinar ellas para todos una vez cada una. pues es donde más se juega algo del orden de la “horizontalidad”. para ver quien cocinará y que comida. Algo del “repartir” también se juega en el momento de servir.

También los pacientes y sus familias ven otro aspecto de los terapeutas: Su “hambre”. tal vez tuvo que ver con una puesta en juego de lo sexual y lo escatológico fuertemente unidos. donde se presenta como una cocinera y anfitriona maravillosa. el encierro y lo escatológico de “La Gran Comilona”. todo tenía lugar en un sitio encerrado donde todo ocurría entre ellos. donde un grupo de personas se encerraba a comer hasta morir. digna de Babette. pasamos a intervenir. queda manifiesto que los terapeutas también necesitamos algo de ellos. con un riesgo amenazante de excederse en la imposición. narra la historia de una espléndida chef parisina refugiada en Escandinavia que. . en cambio. a una invitación. Que la mesa esté servida. en un acto que como tal quedó ubicado a posteriori. hasta la muerte. y en exceso. Sus protagonistas se recluían. tras haber enseñado a comer decentemente a un pueblo paupérrimo y culinariamente analfabeto de esa región. en el sentido de no tener efecto. Solo era para mirar y mirarse. La gran comilona fue una película escandalosa. En un acto que no deja de ser una invención. El exceso. quienes estábamos como espectadores. Entonces. los pacientes en el exceso del ayuno y del vómito… todo esto se presentaba como una escena en que la palabra no tenía lugar. Al comer su comida. al igual que en “La Rosa Púrpura del Cairo”. quien dice: “La mesa está servida”. De “comer o no comer hasta morir” pasamos a “quien hizo hoy la comida”. sirve para otra cosa. invita a sus principales habitantes a una cena. su “alegría” ante un plato delicioso. con el dinero obtenido en una rifa que ganó. se pasó del imperativo “a comer”. los acompañantes sintiéndose celadores. Su efecto escandaloso. La fiesta de Babette.