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En torno a los orígenes del peronismo revolucionario.
El Movimiento Revolucionario Peronista. (1964-1966)

Marcelo Raimundo

Las luchas internas entre grupos o fracciones dentro del peronismo, como en
cualquier otro movimiento o partido político, nunca dejaron de estar presentes, pero se
desarrollaron a través de diversos ejes y con distintas expresiones. Este trabajo se propone,
en base a la observación del devenir de las mismas, analizar ciertos cambios producidos en
el movimiento peronista después de 1955, y que están relacionados con el proceso de
formación del peronismo revolucionario, actor político sustancial de la década del ´70 en
Argentina.

El carácter de las luchas en el peronismo (1955-1963).

El golpe que destituye a Perón en septiembre de 1955, produce un desbande de las
fuerzas peronistas. En el posterior y relativamente veloz reagrupamiento, luego de pocos
meses, se manifiestan los primeros enfrentamientos internos, que se dan en torno a la forma
de cómo encarar el camino para el retorno al poder del líder peronista1. “Todos, en todo
lugar, en todo momento, deben hacer la guerra sin cuartel a la dictadura” 2, fue una consigna
lanzada y aceptada en el marco de los primeros tiempos de la Revolución Libertadora,
donde a partir de la asunción de Aramburu, reinaba la total intolerancia a todo tipo de
expresión peronista. Entrada la primera mitad del año 1956, la situación cambia y se abre el
proceso de normalización sindical y de elecciones para nueva representación gremial. En
consonancia con su intransigencia, la CGT Auténtica, formada en la clandestinidad y
conducida por viejos dirigentes sindicales peronistas ahora proscriptos, llama a no asistir.
La orden es desobedecida y se organizan agrupaciones sindicales peronistas, a partir de las
activas comisiones internas fabriles, para enfrentar las intervenciones. Se produce así la
recuperación de numerosos sindicatos, que quedan en manos de nuevos dirigentes, que en
un clima de democracia obrera, mantienen una profunda posición combativa.
Más allá de esto y de que existía una estrecha conexión con los grupos clandestinos,
las diferencias en torno a las tácticas de lucha, se profundizan hacia 1957, donde la mayoría
de la nueva dirigencia toma parte en la Intersindical, que gozaba del reconocimiento del
gobierno, que por entonces planeaba la normalización de la CGT. La elección de formas de
lucha cercanas a lo legal eran el problema: “un movimiento como el nuestro se define por
su intransigencia frente a los sistemas que debe destruir o superar y no maniobrando entre
ellos ... el movimiento peronista debe desentenderse de todos los procesos y vías legales y
profundizar el estado insurreccional dentro de las formas ilegales” 3. La participación en este
organismo era vista por algunos como un abandono de la intransigencia, pero por otros no;
se abría así un debate al interior del peronismo, por el uso o no de medios legales. Frente a
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Nos referiremos a las disputas al interior del peronismo, considerando “interior” al conjunto del activismo peronista que
se reivindica como tal, pero que además pertenece al conjunto por tener la sanción positiva de las autoridades del
movimiento. Por lo tanto quedan afuera: a) los expulsados por “traidores”, por haber abandonado rápidamente al
movimiento después del golpe; b) los neoperonistas, que conservan la identidad peronista, pero plantean un “peronismo
sin Perón”.
2
Perón, “Convocatoria a la Resistencia”, en Correspondencia Perón-Cooke II (1973), p. 375.
3
Informe de Cesar Marcos a Perón, en octubre de 1957, citada en Berrotarán-Pozzi (1994), p. 57.

Esto por supuesto. . y acentuadas por la experiencia peronista: “Los obreros tienen gran tendencia a encaminarse por la lucha desde puestos en los sindicatos.W. En Baschetti (1997). conservándose el horizonte insurreccional.”6 Así. 112. 2 esta impugnación que podríamos llamar “purista”.. “Desde allí se puede actuar con cierta libertad. p. 114. presentes en el movimiento obrero. un instrumento. pero es un hecho. 104. y eso favorece el desarrollo de la organización y la coordinación de muchas fuerzas dispersas”8... 180. Si bien la nueva táctica favorecía la lucha por los objetivos peronistas.. tampoco implica transferir a la legalidad nuestra lucha . cosa que indica toda la historia de nuestro movimiento gremial. perjudicaban directamente a los trabajadores.. en momentos donde las políticas económicas del gobierno libertador. decide reconocer los hechos consumados y bregar por darle una perspectiva propia: “la verdad es que los acontecimientos suelen obligar a decisiones de esta naturaleza. En Baschetti (1997). que combina legalidad y violencia. no menos importante era el papel que los sindicatos adquirían para la lucha económica. la acción de clase.. Junio de 1957”. y me parece infantil actuar como si tuviésemos un ejército de guerrilleros cuando el material humano responde a otras características (. sobre sus previos objetivos políticos.. Es interesante ver cómo este replanteo no tiene origen solamente por un cambio de coyuntura política.Cooke a R. La línea política en consecuencia es de total Intransigencia Peronista.W. hasta los años ´70. es más fácil hacer cumplir directivas que van a favor de la corriente” 4. es 4 “Carta de J. 20/6/57”. podríamos decir. 5 Idem. peso que sus dirigentes perciben y 3) La primacía que van logrando los sindicatos dentro del movimiento peronista. p. Podríamos agregar. pag. la conducción táctica. Esto hacía necesarios dichos ámbitos de lucha legal.. . como portavoces de la clase obrera. En Baschetti (1997). se mantuvo presente en el campo del peronismo combativo. 7 “Carta de J. comienza a ser aceptado un cambio de táctica.) hay ciertas tendencias que no pueden descartarse.Cooke a R.. Frente a la seguridad de que un gran porcentaje de obreros se volcarán a la Intersindical de cualquier manera.”7. Aquí. y avalada por Perón. 113. Lagomarsino. está articulado con: 1) La nueva política de cooptación sindical que ensaya el frondicismo. no como un fin en sí mismo sino como uno de los medios que hacen al objetivo fundamental del movimiento: La vuelta de Juan Perón. que las diferencias provocadas en torno a la asunción de posturas consideradas “voluntaristas”. 20/6/57”. pero no un fin”5. representada por Cooke. 114. La táctica seguida con respecto a la Intersindical significa tratar de lograr un medio de lucha. La misma postura sindical no dejaba margen de duda: “corresponde uniformar la campaña de paulatina recuperación gremial peronista en que nos hallamos empeñados. que emanaba desde varios comandos clandestinos y de los viejos dirigentes. preferimos controlarla . sino que se ancla en el reconocimiento de cuestiones más estructurales.. esto no tiene porque ir en contra de la línea trazada: “Esta táctica no implica salirse de la intransigencia . 9 James (1990).. Además. p. comienza un proceso en el que se acentúa el “defensismo” y el economicismo de los dirigentes sindicales peronistas. Lagomarsino. 6 “Confederación General del Trabajo. Manifiesto al Pueblo Argentino. p. 8 Idem. pag. entonces se orienta primordialmente hacia otras formas. 2) El peso político que empiezan a tener los sindicatos grandes. A partir de aquí se perfila una disidencia interna que será eje de conflictos: los que deciden trabajar dentro del sistema9 y los se que mantienen enfrentados a él: ahora. Nos gustará o no.

3 manifiesto. pero el hecho concreto es que ese levantamiento se produjo sin poner como condición la libertad de los compañeros presos”. b) la represión patronal y el plan Conintes. 180. Estos factores combinados produjeron una erosión en la base de los ‘duros’. pero fundamentalmente por los dirigentes de los grandes y poderosos sindicatos. provocaron una caída de la movilización. 19. En una carta de Cooke a Perón (5/2/59). Vandor y 10 James (1990). la intención de conducir al movimiento peronista por parte de los grupos blandos. donde se hace referencia al cambio de conducción de las 62 Organizaciones a causa de la derrota de la huelga de enero de 1959. 102-104. 14 James (1990). 182 12 Estos intereses divergentes no parecían totalmente incompatibles un tiempo antes. pág 185. en general los “blandos” fueron expulsados del movimiento peronista. En esos momentos Vandor “aparece encabezando el sector más duro”. no fue fácil que aquella se desarrolle como tendencia interna por lo menos por unos años. que no todos los peronistas están contra el régimen. que atacó directamente a la capa más militante. Se hizo autocrítica y una discusión enérgica y serena. . cuando se afirma explícitamente la intención de algunos dirigentes de priorizar la defensa del sindicato. tuvieron un constante retroceso. 144. incluso. Por ejemplo: mientras Cafiero se entrevista con Alsogaray. págs. El reemplazo total de la Mesa Coordinadora fue un acuerdo entre todos”. boicoteando medidas de lucha11. Smulovitz (1988). pág. incluso al precio del ingreso del capital extranjero. p. en relación a la concurrencia electoral en marzo de 1962. Por un lado. En cambio sus oponentes. no sólo en el plano sindical sino también en el peronismo político. por la fuerza de los “duros” y por que todavía había cierta democracia a nivel bases. no implicó que se instaure. que ahora se orienta a la toma de fábrica. Además. 68. Audi y Cardoso (1981). contaban con la posibilidad de marcar en determinados momentos la orientación general del movimiento peronista13. podemos ver los términos del enfrentamiento: “La mesa renunció. 166-174. Esto según el autor. pero todo se desarrolló como ejemplo de buen sentido. Ver en Amaral-Plotkin (comps) (1993). y c) la misma acción de la burocracia gremial. provocará un cambio en la forma de lucha. que además de ser los interlocutores de la clase obrera peronista ante el gobierno. mientras se daba el avance incontenible del “vandorismo”16. pág. y las diferentes políticas adoptadas por los bandos peronistas: ya podemos ver nítidamente una lucha interna por la orientación que debía tenerse. se empieza a notar claramente. la podemos ver en la presión ejercida por los sindicalistas sobre Perón. en pos de consolidar su poder al interior de los sindicatos. luego de las elecciones de marzo. una línea “blanda” frente a una “dura” dentro del movimiento. 99.183. Salas (1994). Por otro. 13 Una muestra de esto. por verse condicionados de actuar expresamente. págs. el enfrentamiento duros/blandos toma consistencia recién entrado el año 1960. p. Estuvo representado por la mayoría del ala política peronista. Pero el sector “blando” y conciliador siguió en progreso. 16 El vandorismo acordaba al igual que los integracionistas en los preceptos del desarrollismo que apuntaba al crecimiento industrial. desde que podemos observar el fenómeno. En Correspondencia Perón-Cooke II (1973). “Se comprendió que había ciertos motivos que podían invocarse valederamente para levantar el paro. y que se expresaba en los organismos de dirección del peronismo: las 62 organizaciones y el Consejo Coordinador y Supervisor del Justicialismo (CCS). 148-149. Pero criticaban a éstos por su actitud más bien pasiva. lo hacían sutilmente. se profundiza por la negativa situación económica que se tradujo en un gran aumento de la desocupación 15 y baja de salarios. Pero sobre esto cabe una aclaración: la aparición de los integracionistas. 11 Salas (1990). pág. p. los “duros”. se negaban a golpear al gobierno. que se precipitó por varios motivos: a) Las sucesivas derrotas de las luchas de 1959 y 196014: este embate sufrido por las bases obreras. hasta hegemonizar la conducción local del movimiento peronista durante la década del ´60. 15 Carri (1967). como observan algunos autores10. pues temían una intervención. y esto aparece como diametralmente opuesto a los objetivos del movimiento peronista12. En el año 1962.

Estas diferencias políticas. porque dentro de ella la honestidad de procedimientos. . surge de la experiencia de lucha que provoca la Resistencia Peronista. es lo fundamental. a los que debían oponerse una serie de virtudes. Citado en Baschetti (1997). donde se enmarca el programa de Huerta Grande. Es indispensable poseer virtudes políticas. donde triunfa Arturo Illia. recurre constantemente a reforzarlos. Al mismo 17 Por ejemplo el “giro a la izquierda”. en ámbitos a los que llegan vía digitación personal de Perón... pero en los círculos directivos que resultan de decisiones locales. y desde el peronismo.. y que les permitió llegar a controlar en 1963 la propia CGT. (. lealtad. dependía de la política adoptada por Perón17. 4 Matera con el embajador estadounidense McClintock. 1963: Momentos de cambio. se ven en una progresiva desaparición de los lugares en común. los duros miran hacia la izquierda primero y luego propugnan la “abstención revolucionaria” o el voto en blanco. recién reorganizada. cuando el CCS buscaba formar un frente electoral con partidos políticos tradicionales. la lealtad. 19 Estos valores son parte de la ‘estructura de sentimiento’ que.. en general fue rescatado como un indicador de la poca legitimidad con que asumió Illia (obtuvo sólo un 24. que fueron las que caracterizaron a la Resistencia: intransigencia. Daniel James ha señalado que entre duros y blandos no había grandes diferencias en relación a las nociones básicas de la doctrina peronista18. que no se pudieran presentar las listas que lo representaban. 273. no eran expresión de controversias de tipo ideológicas. págs. porque es una deformación negativa de la lealtad que nos debemos . El resultado de estos comicios. de la UCRP. En cambio los vandoristas tenían fuerza propia. Ocasionalmente. Los resultados de esta lucha interna. En el mes de julio de 1963. pero también con el afuera. proclamado por Perón a mediados de 1962. págs.) La simulación es sólo patrimonio de las especies inferiores y no puede tener cabida entre nosotros. 18 James (1990). Pero hacia mediados de 1963. Los duros juzgaban a sus oponentes en términos morales: el problema era que éstos adolecían de una serie de vicios. compartidos por ambas tendencias. que darán el tono a la lucha hacia adentro. según James. 253.. (. en los años siguientes. éstos tienen la ineludible obligación de ser leales a la masa. son literalmente barridos. para ser dirigentes políticos no es suficiente poseer prestigio personal.. los duros condenaban las entrevistas con los “factores de poder”.. que enfrentaban a estos sectores.. valor19. La fuerza al interior del movimiento de los sectores duros en esos momentos. luego de idas y vueltas. se producirán grandes cambios en torno a los enfrentamientos internos en el peronismo. Podemos ver que un mensaje titulado “La nueva generación debe continuar la lucha” aparecido el primer número de Nueva Estructura. logran puestos. a partir de la legitimidad que les otorgaba su representación gremial.dentro del movimiento peronista. y donde se podrán observar el surgimiento de elementos novedosos. pero la lealtad a de ser mutua y así como la masa de ser leal a sus dirigentes. se realizaron elecciones presidenciales en el país. y en éstos. 262 y 267.) la fidelidad a los principios y a la lealtad al Movimiento son las condiciones básicas de un dirigente. la fidelidad a la causa que sirve y el desinterés personal. se manifestarán abiertamente tendencias que venían tomando forma y fuerza -aunque en distintos grados. pero no debemos olvidar que también Perón. entre otras cosas dice: “ . Los peronistas más combativos gradualmente son desplazados de los órganos de conducción por los vandoristas.”.9% de los votos). como producto del ‘fraude electoral’ que impidió.

Comisión Interventora del Justicialismo. podemos ver cómo se manifiesta claramente esto último: a) se cuestiona. 3/10/63. el liderazgo de Perón. Este resultado tuvo sus consecuencia dentro del peronismo. Estos últimos los acusan de la derrota por presionar por el voto en blanco: “Perón había dado varias cartas. Aparecen una serie de cruces entre ‘gremialistas’ y ‘políticos’ del movimiento. Esta reorganización tendrá por finalidad la incorporación al seno del Partido Justicialista de todos los partidos nacionales y provinciales que bajo distintas siglas nuclean a los peronistas de todo el país. 25 “El Partido Justicialista será el único que el Movimiento Peronista reconocerá como su expresión política una vez terminada su reestructuración. Por otro. La táctica pasará por reorganizar el partido justicialista.. Extraído de “El peronismo desconoce al gobierno fraudulento”. 6. a esta altura de las cosas. 30/7/63. de sentido diverso..”24 Perón. comunicado de Julio Antún. órgano oficial de la Comisión Interventora Nacional del Justicialismo. de modo que pudieran ser jugadas en Buenos Aires -en un caso extremo. cumpliendo las directivas del Movimiento Peronista".. nro 1. este tipo de opción nunca. 30/10/63. a mantener una actitud política pasiva y en última instancia a repudiar la acción 20 "Todas las campañas de guerra psicológica orquestadas por el gobierno a través de la ‘prensa amarilla’ no logran cubrir el hecho incontestable de las cuatro millones de voluntades argentinas que se abstuvieron de votar o lo hicieron en blanco. pero el proceso se dio a la inversa: la decisión de las 62 obligó a los partidos frentistas.. Fundamentos teóricos de la reestructuración del movimiento. fue una alternativa apoyada por los órganos de conducción ni por el mismo Perón.2%. De otra forma. La carta. al menos en la expresión electoral. se ve cuestionado. subsumir dentro de el nuevo partido a las expresiones neoperonistas que se acercaron a Perón por motivo de las anteriores elecciones25. pág. pág. en todo el período que se inicia en 1955. 288. pág.” En Nueva Estructura.nos indican la conveniencia de adoptar otra estructura más ágil. y b) Las corrientes peronistas partidarias de un ‘peronismo sin Perón’. lanzan a partir de este momento una ofensiva más expresa. que la propia conducción de Juan Domingo Perón es la que está en juego. en Baschetti (1997). el Movimiento puede correr el riesgo de ser instrumento de los sindicatos y su masa ser aprisionada dentro de una estructura inadecuada que la obligará. el fracaso provocó una crisis interna en el justicialismo23. había sido el voto en blanco21. 22 Primera Plana. desacatando la disciplina partidaria y la orden expresa de Perón (. en Compañero nro. en el mejor de los casos. 19. 16/7/63. habla del voto en blanco considerando una abstención previa del Frente . 5 tiempo.de acuerdo con las circunstancias. 21 Si bien la abstención “revolucionaria” fue proclamada por algunos sectores. 27/8/63. "Porque lo cierto es que un sector que tradicionalmente votaba en blanco o al justicialismo lo ha hecho ahora por otro partidos. dinámica y revolucionaria. Pero en realidad. Por un lado. 26 “Partidos de opinión y partidos de masas. se realizó una rápida operacionalización política de la contienda. y fortalecer la expresión política del movimiento por sobre su expresión sindical. integrante del CIN.” 24 Primera Plana. sobre todo las internas al movimiento (vandoristas). Esto desencadenó un doble movimiento: a) Desde Madrid. por tomar la conducción del justicialismo: “todos admiten.) Una cosa resultaba evidente: Perón dejaba de ser considerado como infalible por las bases de su movimiento. y éste alcanzó solamente el 17. pág. 23 Primera Plana. por un lado. por lo demás. Octubre de 1963. pone la reorganización en manos de un “cuadrunvirato”.”. tratando así de frenar el avance de Vandor. . Perón envía la orden de reorganizar el movimiento. con personajes que representan a la línea dura y leal. se había revelado otro hecho: la orden precisa del Consejo Coordinador y Supervisor. Las experiencias de organizaciones indirectas -a través de los sindicatos. 4. advirtiendo la rebelión. a los sindicatos como forma organizativa primordial: “Es necesario también conciliar las limitaciones propias de los sindicatos con la acción política. Comenzaba el derrumbe de los ídolos"22. donde el peronismo aparecía como el ganador20. 4. buscando un triple efecto: restablecer el vínculo con la masa. En un documento de la época26.

”30 Nuevas expresiones en el peronismo. que estuvo rondando en torno a los dirigentes sindicales peronistas. 29 Baschetti (1997).”27. que aunque aparece todavía muy consustanciada con los términos ‘peronistas’ del enfrentamiento. Aquí cabe aclarar lo siguiente: este realineamiento a nivel interno. en Compañero nro. integrándolo con todos los hombres y mujeres de la Patria. en lo concerniente al papel de los trabajadores. 274-275. 30/10/63. desde principios de la década del ‘60. y plantearán con fuerza el recambio de la dirigencia. 30/10/63.. que la ‘táctica organizativa’. (. por ejemplo. . en relación a la dinámica de los siguientes tres años). pero se deja claro que éstos -por lo menos a través de sus organizaciones gremiales. también al interior de este bando y tiene expresión en un sentido que podríamos llamar ideológico. haciendo desaparecer toda distinción entre las diversas clases sociales”28. 31 Compañero nro. no se deja de reconocer que los trabajadores son la ‘columna vertebral’ del movimiento. sin distingos de matices o de clases”29.) la organización de un partido revolucionario debe tener un carácter distinto que la organización sindical. los sectores ‘políticos’ que los ‘duros’ sindicales.. porque tenemos que estar claros en esto: sólo los trabajadores pueden dar solución a sus propios problemas y es inútil esperar 27 Baschetti (1997). págs.para algunos deben pasar a tener un lugar secundario en la dirección del movimiento. en quienes el líder se apoyará para el avance. 30 Baschetti (1997). “organismo vital de la actividad partidaria que serán organizadas por promotores que afiliarán dentro del radio de su actividad. mientras -como mencionamos antes. Pero más importante que esta heterogeneidad según ‘alas’. b) se afirma la naturaleza policlasista del peronismo: “La organización revolucionaria debe tender a nuclear a todos los compañeros que quieren practicar la acción revolucionaría. Cabe aclarar. esto es claro visto retrospectivamente. 28 Baschetti (1997). pág. aparece una tensión.. en poco tiempo provocará nuevos alineamientos de un carácter hasta el momento no presentes en el movimiento peronista. (. produce la coincidencia coyuntural de sectores internos con distintos intereses: no son lo mismo. 275. encontramos otra. para otros: “La tarea es entonces. pág. 19. por una que emerja desde la bases y se coloque “a la vanguardia de la Liberación Nacional”31. Este movimiento desde arriba. 6 política que aparece como si fuera en desmedro de sus reivindicaciones económicas inmediatas. siempre fuimos un Movimiento y le dimos un sentido de unidad total. 274.no serán la punta de lanza contra el régimen: “Los sindicatos son útiles y pueden transformarse en auxiliares valiosos para agitación política y la organización revolucionaria. será la promoción de unidades básicas.. c) con todo esto. 19.”. pág. Veamos: si nos referimos a la primer heterogeneidad.) Podemos afirmar entonces que debemos adaptar la táctica organizativa a las masas y no éstas a los aparatos preexistentes o limitando forzadamente sus posibilidades revolucionarias. dirigido a reforzar el liderazgo de Perón. tampoco la juventud peronista. “Por nuestros objetivos estratégicos nunca quisimos ser un partido político más. la formación de cuadros de elementos de base que puedan tomar la conducción del movimiento en sus manos. Estas posiciones quizás también reflejen un embate sobre la idea de “partido clasista”. Estos se verán así salir del segundo plano en que se encontraban. que tiene como eje la lucha por el liderazgo del movimiento (aunque sólo se exprese parcialmente. entronca con los objetivos de los ‘duros’. 275.

y los ‘civiles’ de la izquierda peronista. el planteo acerca de una renovación ideológica dentro de las corrientes combativas del peronismo.. 39 Gil (1989). encontramos. 40 Idem. 7 que elementos extraños a ellos puedan darles la salida en su lucha contra el régimen”32. sabemos ya que están en la pared de enfrente y contra ellos estamos alertados. los planteos en esta línea. que los ataques a la ‘burocracia’ -nombre con el que se identificará a la dirigencia tanto sindical como política. Se puede ver que en conjunto se alude a los sectores con posiciones más radicales. A partir del conocimiento de un informe interno del justicialismo. 38 Primera Plana. 3) La ‘izquierda tradicional’ del peronismo. 34 Idem. no nace aquí. Pero estos que se dicen nuestros amigos para utilizarnos en su provecho son mucho más peligrosos pues van a buscar la oportunidad de clavarnos un puñal en la espalda. Además. hace jugar un abanico de factores. 33 “Los otros. 17. donde si. y que consiste precisamente en la incorporación del marxismo en el análisis y en el discurso. además. pág.. y CGT Formosa y Salta. 37 Baschetti (1997). en cambio. la improvisación organizativa. por ejemplo. Pág. Podemos ver que. 28. integrada por duros que podríamos llamar ‘tradicionales’. 16/10/63. El proceso por el cual surge en algunos sectores del peronismo una preocupación por una redefinición ideológica. proviene de la contradicción entre los militares peronistas. Los grupos identificados. Pero este tipo de propuestas se mantienen en ámbitos subterráneos o son sólo proclamadas por individuos no abiertamente. Estos factores. todavía está por estudiarse en profundidad. por lo menos hasta mediados de 1963. 2) Los ‘ideólogos de izquierda’. el justicialismo ha ido realizando una política típicamente pendular. ya no son posibles. Idem. éste expresa: “El bartoleo ideológico. pero en razón de que “actúan con mentalidad burguesa”34 y toman por lo tanto “actitudes contrarrevolucionarias. aunque se han ensayado algunas explicaciones. Gillespie. esta posibilidad fue facilitada porque “la distancia y la experiencia insurreccional que adquieren los cuadros de la Resistencia amplía la brecha entre éstos y el discurso de Perón”39. una definición ideológica que exige profundizar la teoría revolucionaria y crear formas organizativas y planear tácticas de lucha correctas”37. cuando toca los puntos de radicalización ideológica.”38. a un ‘grupo de compañeros del movimiento peronista’ en 1962. Son incompatibles con el programa trazado. una publicación política advierte que: “Hasta ahora.”36. en una carta de Cooke. 35 Idem. págs. son captadas como algo nuevo al interior del peronismo. que se niegan a ceder el monopolio de la violencia. aludiendo a grupos de la juventud peronista. que no es un conjunto de medidas solamente sino. 223-224. ya las vemos enunciadas públicamente y también desde algunos ámbitos orgánicos. El ‘análisis dialéctico’. son reconocidos como: 1) Los neo-uturuncos. Luego nombra algunos núcleos independientes: sectores de FOTIA. dentro de éstos se encuentran ubicados los grupos a los que hacemos referencia. 30. siendo un freno para la expresión de la combatividad de las bases”35. nombrando a algunos militantes influidos por el marxismo. son claros: “En 1963 el frente de clases está deteriorado. 4. pág. (. 27/8/63.) Existirían algunas fuerzas que ya no aceptan el vaivén pendular. El programa político del peronismo precisa ser remozado por nuevas ideas y afinado ideológicamente de acuerdo a las realidades del desarrollo histórico. Ciertamente.se lanzan por su condición de ‘traidora’33. Si bien tiene un 32 Idem. Si tomamos en cuenta la segunda heterogeneidad ‘emergente’. Podemos observar también. Tienen un nombre: Traidores.”. nuestros enemigos de siempre. que estas exteriorizaciones. Para Gil. 36 Compañero nro. sumados a un “incipiente análisis dialéctico y el desarrollo de las formas de lucha”40 sentarán las bases para la ‘construcción ideológica’ de la izquierda peronista. según el autor. La ‘traición’ supera de esta forma su condición valorativa. .

a una definición ideológica hacia la izquierda. y afirma que “se habían sacado conclusiones mucho más radicales de la experiencia de Frondizi. por las agrupaciones y gremios combativos. de la creación de una organización política. en la lucha interna para definir la orientación del movimiento. del Movimiento Revolucionario 17 de Octubre. sería un factor necesario para inclinar definitivamente la balanza hacia el sector más ‘duro’. puesto que facilitaba el mantenimiento del nexo esencial entre el líder y su pueblo. Esto iría a contramano del planteo de Gil. 59. especialmente en lo referente al abandono del campo nacionalpopular por parte de los industriales para pasarse al enemigo”41. 275. hasta su eliminación física -desde 1969-. A esto no se llegó sin superar resistencias y altibajos. El Movimiento Revolucionario Peronista. formas de acción y organización. como una de las líneas políticas de las organizaciones armadas peronistas. sobre todo Cooke. que además de ser indispensable para la toma del poder y el retorno del peronismo. también considera la influencia de la revolución cubana. 44 Documento “1958-1962”. lanzan una expresión orgánica pública en agosto de 1964. es la aceptación por parte de varios ‘duros’. tomadas en función de una coyuntura de cuestionamiento del liderazgo de Perón. El marco coyuntural que se presenta en ésta época al interior del peronismo. 64.” Cita de James (1990). cosa que permanecerá hasta los ´70. b) Aunque Perón siguió jugando un importante papel en cuanto a dirimir asuntos internos del peronismo. permitan consolidar en el movimiento peronista ciertas tendencias que hasta el momento permanecían latentes. pero digamos que la lucha antiburocrática todavía no se había planteado como una necesidad perentoria en el seno del movimiento y todo quedaba librado a presiones que ejercían los distintos grupos sobre Juan Perón. al estar planteadas dentro de la nueva política del líder. no eran apoyados por los grupos juveniles. será propicio no sólo por que el guiño favorable de Perón reflota al sector intransigente dándole una ansiada legitimidad. sino también porque el llamado a una reorganización permite establecer relaciones entre grupos y al mismo tiempo da lugar para que se abran paso o se propongan novedosas concepciones. definen claramente a la burocracia del movimiento como enemigo interno. pág. al menos permite instaurarlas en la agenda del movimiento43. a través de los distintos peronistas que tuvieron contacto. Estas. cuando se conforma el Movimiento Revolucionario Peronista (MRP). . los sectores combativos del peronismo. James ha señalado que los duros tenían una ‘manifiesta hostilidad a la simple idea’: “Para los duros. 9. La existencia de grupos ‘en transición’. 42 Gillespie (1987) pág. de la cada vez más fortalecida burocracia sindical. 8 contacto con la posición de Gil -que la deriva de la experiencia particular de lucha-. para que éste resolviera”44. la falta de una estructura formal de partido político constituía una virtud. Sin fecha. 43 Un ejemplo de esto. hace que medidas tácticas. Si bien era Perón quien había puesto en manos de representantes de la línea dura la 41 Gillespie (1987) pág. algunos grupos apuntarán a construir una organización revolucionaria. Prestemos atención a la siguiente declaración: “Por supuesto que todas estas especulaciones de los sectores neos. Las tendencias a que nos referimos. asunto que evolucionará desde la consigna de expulsarlos del movimiento (o por lo menos de los órganos de conducción). Aquí vemos dos aspectos sobre lo que veníamos tratando: a) A partir del año 1963. si bien esto no garantiza su adopción por parte de la masa o el activismo peronista. y añade también los “gestos y declaraciones del propio Perón”42. pag.

realizando de esta forma un test de fuerzas. 8/10/63. promotor de una estrategia legalista para la incorporación del peronismo al sistema político. Tal reorganización estaría destinada a garantizar que el Movimiento cumpliera su rol revolucionario. Ahora bien ¿ qué era para sus fundadores el MRP ? “El MRP debía ser la estructura semiclandestina destinada a garantizar y receptar la reorganización del Movimiento Peronista.” . Lógicamente ésto era totalmente antagónico con los intereses de Vandor. El desenlace fue la dimisión de Sosa y 45 Primera Plana.”47 En verdad todo lo anterior. luego de las dos listas que respondían a Vandor. era algo imposible de acatar. la situación más crítica por la que el movimiento haya atravesado desde el 16 de septiembre de 1955”49. pág. debido a la gran oposición puesta por el sector que respondía a Vandor. argumento con el cual el ex presidente jugó esa carta. 9 reorganización del peronismo. orientada por su actual delegado Hector Villalón. Vandor y su grupo. de a poco. pronto se desvanece. Perón trato de interpretar un texto cuya claridad de todas maneras era indiscutible..”48. listo para operar públicamente hasta que aparezcan condiciones que permitan un lanzamiento hacia la conquista del poder. Esto no hizo otra cosa que agudizar el enfrentamiento interno. El resultado fue negativo: sólo obtuvo el 20% de los votos y un tercer puesto. Sin fecha. éste amenazó a Perón con retirar a la UOM de los órganos representativos del peronismo. 47 Primera Plana.. 5 “Los peronistas comentan que Sosa-Villalón-Valotta habían conseguido convencer a Perón de que la Lista Verde triunfaría ampliamente. pág 3. sólo fue una expresión de deseos: el MRP no pudo superar su condición de ser un instrumento de lucha interna. y que fueran desplazados los elementos que desnaturalizaban sus objetivos. paralelamente a la reorganización partidaria. Incluso se consiguió el aval de Perón a la lista. el fracaso gremial de una orden de Perón creó. Parte I”. Desde la lista verde del gremio se intentó batir a las listas vandoristas. estaba en un segundo plano: “Sin embargo todo indica que en realidad muchos dirigentes de esa tendencia interpretan la reorganización como un paso táctico para estructurar un movimiento con base legal. El inicial impulso tomado por la ‘línea Villalón’. contra Vandor. pág. es la lucha entre una caduca y traidora dirección gremial y otra nueva que surge con los impulsos revolucionarios que exige esta nueva hora de los pueblos. 8 48 Compañero. Las consecuencias fueron desastrosas: “Perón apareció por primera vez como desobedecido por los peronistas de la base gremial en forma directa y concreta. 30/10/63 49 Primera Plana. Luego del fracaso del votoblanquismo. dentro del justicialismo. las elecciones de la Federación de la Carne no son una elección más. La razón principal era que Perón había aceptado promover la ‘línea insurreccional’ del movimiento. lo que luego sería el MRP. 10/12/63. ordenada por Perón en julio de 1963. en septiembre de 1963. En este sentido fueron fundamentales las elecciones en el gremio de la carne en noviembre de 1963. “lo cierto es que muchos sectores oponían una resistencia apenas disimulada a la reorganización ordenada”45. producto de los primeros enfrentamientos con el vandorismo. A este episodio se sumó otro más: después de una crítica de Rubén Sosa. antioligárquico y antiimperialista. es el enfrentamiento del imperialismo con los sectores nacionales. documento del Movimiento Revolucionario 17 de Octubre. Se le dio a estas elecciones gremiales un contenido político: “En ella están en juego. los intereses del imperialismo y sus cipayos nativos. 5 46 “Plan. integrante del cuadrunvirato y perteneciente a la ‘línea Villalón’. 19/11/63. Villalón había comenzado por entonces a organizar. y por otro los sectores que luchan por la revolución nacional . A posteriori de los comicios. pág.”46 ¿ Cómo entroncaba esto con la reorganización ? Esta en realidad. por un lado.

”56. “tomaba sus precauciones para que los grupos extremistas no pudieran operar a través del plan de lucha. así la CGT. Dicha situación. 10 en poco tiempo.”. y lo hicieron en torno a tres cuestiones: 1) promover una política independiente de los trabajadores. Más allá de este fuerte control burocrático. que era un terreno favorable para la oposición a las conducciones. con la complicidad de la burocracia sindical y política del movimiento pretende utilizar el Plan de Lucha como elemento de presión sobre el régimen”57. la consolidación del vandorismo en los organismos de conducción: las 62 organizaciones y el flamante ‘heptunvirato’. Perón “les habría manifestado que la desaparición pública de Villalón y Sosa se debe exclusivamente a razones políticas. 4. que acusan a la dirección cegetista de debilidad”51 y tratará de ser instrumentada para. 58 Compañero. 19/12/63. el clima social y político favorecerá el desarrollo de la actividad de los grupos que venimos mencionando: se anuncia por un lado el retorno de Perón al país ese mismo año y la CGT resuelve llevar adelante la segunda etapa del plan de lucha iniciado el año anterior.”. con ese matiz. 8. los sectores antivandoristas apuntaron a tener presencia. 57 Compañero. pág. 25/2/63.. se procuró darle una perspectiva política al plan de lucha y articularlo con el retorno de Perón: “Frente a la política de hambre impuesta por los explotadores.”. significó que la organización del plan de lucha se hiciera tomando los recaudos correspondientes: mientras se coordinaba los puntos de queja con la CGE y la UIA. . que por todos los medios procura ‘mantener el diálogo’ con los explotadores. 56 Compañero. en Primera Plana. 9 54 Primera Plana. un sentido distinto y opuesto al de las clásicas huelgas ‘contra los patrones’: ahora se trata de una acción. Al parecer esta última medida fue tomada por la burocracia gremial en función a responder a la “presión de los dirigentes de segunda línea. al punto que los dirigentes gremiales respondían a las críticas afirmando: “saben que si nosotros no hubiéramos estado aquí. cuyo método principal sería la toma de fábricas. pág. en Primera Plana. 2/6/64. Por esos momentos se manifestaba en el movimiento obrero un ambiente de tensión. 11/2/64. 11/3/64. 4/3/64. 7 53 Primera Plana. A principios de 1964. para la que se ha requerido el apoyo de los empresarios mismos . 11/2/64. 51 Primera Plana. pág.. que inicie el proceso de Liberación Nacional y que debe tener como punto de partida la vuelta incondicional del General Perón para ponerse al frente de los trabajadores. crecen las posibilidades de los izquierdistas dentro del respectivo gremio. También se puede observar el clima opositor desde la siguiente noticia: “los servicios de seguridad e inteligencia han observado reiteradamente que cada vez que por inoperancia o interferencia del ministerio de Trabajo se exacerba un conflicto gremial . 2) denunciar la estrategia de ‘factor de poder’ del vandorismo: “La camarilla proyanki. logrando en ambos representación mayoritaria50. se impidió hasta la entrada de las agrupaciones consideradas como partidarias de promover la toma violenta del poder”53. 55 “Y el ‘plan de lucha’ de la CGT adquirió. a pesar de algunos errores cometidos. 12/5/64.”58 50 Desde Compañero se trató de amortiguar el golpe: según dirigentes de la FOTIA que habían estado en Madrid. y 3) contra el proclamado ‘sindicalismo puro’ de las conducciones gremiales. criticando la política de entendimiento con los empresarios55: “Lamentablemente esta política del gobierno encuentra aliados en la burocracia conciliadora de la CGT. pero que ambos siguen contando con su confianza. pág. 5. “significativamente. además de presionar al gobierno. 3/3/64. 9 52 Primera Plana.. fortalecerse internamente. y sostenida con la violencia. 31/3/64. pág.. pág. no hay más que una respuesta: la lucha.”54. en este momento habría 70 huelgas”52. en tiempos de creciente desocupación y cierre de fábricas.

“han pretendido convertir al movimiento en un partido político 59 Primera Plana. “El objetivo buscado.y del Partido. dentro de los que estaban inmersos en la lucha interna del momento63. partidarios de Framini”59. el 5 de agosto de 1964. y además creía. intentar responder a posturas que en el fondo retoman concepciones de tono estructural-funcionalista. y que ya han mostrado las limitaciones que ponen al estudio profundo de ciertos fenómenos. que en el marco del retorno de Perón. que es uno de los grandes males del movimiento. negando espacios y ritmos propios de los sujetos. lo original reside en que se enuncian por primera vez desde una estructura orgánica a nivel nacional. En este documento podemos ver tanto continuidades como planteos originales64. Ella fue redactada por el sector que expresaba la mayor evolución ideológica. 4/8/64. 11 El plan de lucha terminó por fortalecer a Vandor y allanó el camino para que a mediados de año derrotara a Framini en las elecciones internas del Partido Justicialista. 274. nos puede llevar a confundir la posibilidad de concreción de la estrategia de un actor. Volvamos al MRP y echemos una mirada sobre la Declaración de Principios. 60 Primera Plana. nuevamente. lo que es peor. era el ligado a Cooke. algunos sectores juveniles comandados por Gustavo Rearte y elementos de la ‘línea Villalón’ ” (pág. Los hechos a nivel local imponían que los actores perjudicados por ellos tomen una iniciativa: Perón reforzó más que nunca la idea de su retorno al país. y al menos. 11/8/64. llegando así a dominar la situación del movimiento peronista local. pág. Ver Ghigliani (1998). Al interior del peronismo. Quizás fueron estos sucesos. que además es también la primera que articula el peronismo combativo. 55) y James (1990) como “desdichada amalgama de duros sindicales. 61 Gillespie (1987) lo definió como una “alianza inorgánica de revolucionarios. los que precipitaron el lanzamiento del MRP. . en Correspondencia Perón-Cooke II (1973)). debilitada peligrosamente en los últimos años”60 y articuló esto con la promoción. para el mismo período. Su traición impidió la continuación de la tarea de liberación nacional iniciada por el gobierno de Perón y actualmente. 4/8/64. con la idea que sólo por su voluntad sea posible llevarla a cabo. no es un todo sino que en esa simplificación se es injusto con muchos dirigentes del sector obrero” (Carta a Perón. exige que se ‘congelen’ las incompatibilidades hasta otra etapa en que habremos de dirimirlas” (Carta a Perón. pág 5. pág 7. Esto nos lleva a la necesidad de teorizar y problematizar la forma en que abordamos el estudio de la génesis y desarrollo de procesos sociales y políticos. centristas y reformistas” (pág. esto no sólo potenció al MRP. por lo menos desde 1963. podemos ver que Ongaro plantea posturas anticapitalistas en el marco de la Cooperativa Gráfica Cogtal. de la ‘línea insurreccional’. la tarea es combatir a la burocracia. a diferencia de otros objetivos a corto y largo plazo. sino que le sumo el apoyo de un grupo heterogéneo de peronistas antivandoristas61. 64 Los planteos a que haremos referencia pueden ser observados desde un tiempo antes. Acerca de este tema. hecho que se tradujo inmediatamente en el desplazamiento de los cargos directivos de las 62 organizaciones -que controlaba la CGT luego de la dimisión de los independientes. Empecemos por los enemigos. y también cómo éstos son enlazados con la tradición política peronista. haremos un comentario: estamos en contra de la opinión de que “la existencia misma de una corriente de ‘izquierda’ claramente definida durante ese período dependió decisivamente del propio Perón y sus necesidades tácticas” 62. 276) 62 James (1990). en este caso Perón. para preservar “su influencia personal en el movimiento. pero éste no participaba directamente en la lucha interna. Es más pensaba que “la ‘burocracia’. hecha pública en el acto de su lanzamiento. Esta imagen de Perón como un "Deus ex machina". 19/9/64. que casi remiten a una visión 'manipuladora'. de “todos los dirigentes extremistas o izquierdistas. 63 Recordemos que otro sector del peronismo que había tomado posiciones ideológicas hacia la izquierda. Además de Cooke. en Correspondencia Perón-Cooke II (1973)).

60. sino también “los nuevos sectores de la burguesía que sirven de instrumento a la penetración del imperialismo yanki”70. nuevamente se caracteriza a los enemigos por su carácter de clase. Lo que sí se ha producido. pág. que si bien estamos en un estadio en el que todavía se considera que todo el peronismo es revolucionario68. que puede introducir en él todos los vicios de los partidos liberales clásicos y ahogar así sus posibilidades revolucionarias. no están en condiciones de asumir la conducción revolucionaria. y socio de la anterior. 320. sería una evidencia de que no se trataba de una postura mayoritaria: “Aunque públicamente no se decía. es decir que la prédica antiburocrática no es idéntica a la que veremos más adelante en los movimientos de democratización sindical. No estamos todavía en el peronismo revolucionario ante una clara postura anticapitalista. 12/8/63. y por otro. lo que pasa es . pág. no se la cuestiona por su falta de democracia. éste deberá “desprenderse de los elementos burgueses y reformistas que lo frenan y superarse”67. pág. a Lenin y a los clásicos del marxismo. 257. la burocracia se define en términos del movimiento peronista. 71 Gillespie (1987). no se cuestiona el policlasismo del peronismo. base esencial del peronismo. pág. Aquí vemos que. es la única capaz de conducir consecuentemente. Estos han demostrado terminantemente que por sus vacilaciones y por su debilidad. 70 Baschetti (1997). Recordemos también que. es interesante ver la concepción de representación de estos grupos peronistas: “debe meditarse mucho antes de incorporar el mecanismo electivo para los cargos de responsabilidad del Movimiento. han aumentado: ahora no sólo son la clásica oligarquía y el imperialismo inglés. pág. Es decir que la burguesía ‘no comprometida’ con el imperialismo es todavía un potencial aliado. En relación con esto. pág. 321. 68 Más adelante habrá un peronismo revolucionario y otro no. 18/10/62. y se propone la limpieza de los traidores. 321. 67 Idem. En cuanto a los enemigos externos. Era muy corriente. 72 Baschetti (1997). El otro traidor de la lista. con Gillespie. Por supuesto que todas estas opiniones son vertidas desde el plano de la necesidad de un organismo de lucha revolucionaria. el proceso revolucionario arrastrando tras de si a los sectores no comprometidos. 322. Citado en Baschetti (1997). Si bien podemos observar que esta ampliación está en hecha en términos de clase. fundamentalmente. el no enunciarlo libremente o públicamente. por un lado. 65 Baschetti (1997).”69: la representación se da automáticamente cuando existe una conducción revolucionaria y combativa. sino fundamentalmente quién conduce la alianza y garantiza de esa manera su carácter revolucionario. pues en ese caso hay una identificación plena con las bases. que “la ‘burguesía nacional’ era vista en aquel momento más como burguesa que como nacional”71. 319. 12 liberal más. término que no tiene nada que ver con las zonceras sobre ‘elección de abajo hacia arriba’ sino que designa una composición de los organismos de conducción donde esté reflejada la índole y la dinámica del movimiento”. que son revolucionarias. es un cambio en la importancia de la clase trabajadora en relación al movimiento peronista: “la clase trabajadora. que además está referida principalmente en clave clasista. sino más bien antimonopólica73. sin vacilaciones y hasta el fin. negando su esencia revolucionaria”65 y lo encauzan “en el fraudulento juego electoralero de la reacción”. 73 Aunque en varios testimonios que recogí. es “la burguesía capituladora ante el imperialismo”66 Para que pueda expresarse el carácter revolucionario del peronismo. 69 Compañero. pág. creemos que es dudoso generalizar. Este forma de representación parece extendida a todo el campo de la izquierda peronista: “Las direcciones deben ser representativas. se manifiesta que en algunos ámbitos se piensa en el “socialismo”. muchos leían a Marx.”72. Se objeta a la burocracia como freno de la lucha de las bases peronistas. hay una tensión con la tradicional prédica de “unidad del movimiento”. en Carta de Cooke a Perón. 66 Idem.

la idea de la organización en células. hacia la concepción de una organización independiente de la clase obrera peronista. idea que evolucionará.) introdujo otra idea de organización. y que tendrá que ver con su caracterización como burgués. Santillan. todos los planteos de crear una organización revolucionaria. de un consejo nacional . 2) los sindicalistas. sin cuestionar la ‘conducción estratégica’ de Perón. se refieren a dicho párrafo como “señalando un momento muy importante en el proceso de utilización y desarrollo del marxismo en las condiciones argentinas. 76 Entrevista a Gonzalo Cháves.. como Valotta. 13 Pero para poder concretar sus objetivos revolucionarios. 319.”76. en distintos grados tamizadas por la doctrina peronista. remodeló la política. en julio de 1964. Creemos que este reemplazo denota un importante cambio. miembro fundador del MRP. La organización revolucionaria tendría además una función de suma importancia: deberá incorporar “los elementos ideológicos que permitan penetrar profundamente en las contradicciones de la sociedad”79. Evidentemente el fracaso en las elecciones internas.”. La necesidad de una organización se justificó en términos de la tradición peronista: “La falta de una estructura revolucionaria nacional que representara el papel de nexo entre Perón y el pueblo. la organización debía ser independiente de la burocracia del peronismo. para los integrantes del proyecto MRP. 77 Baschetti (1997). se proponen para solucionar la ‘conducción táctica’ del peronismo. pág. Al menos por ahora y por unos años. septiembre de 1974. que cumpliera tan extraordinariamente Evita permitió que se produjera el cerco del gobierno popular peronista por la burguesía capituladora ante el imperialismo”77. considerado un ‘dogmático de izquierda’. etc. la clase trabajadora deberá darse “una estructura y una dirección centralizada revolucionaria. es la primera vez que se lo enuncia de esa manera. lo mismo que la conducción de la clase trabajadora sobre los demás sectores no comprometidos de la población”80. de gremios pequeños y del interior: De Luca. vemos cómo lo ideológico se plasma como marca definitoria del peronismo revolucionario: aunque estamos todavía en su etapa formativa. el resultado de las elecciones internas del partido justicialista. Si bien encontramos en Compañero del 4/8/64. . suplemento del Nº 18. (. Desde la perspectiva del peronismo combativo: “una de las cosas que incorpora el MRP es la idea de organización. 74 Idem.. Y no sólo eso. 320.”81 que no era una cosa que se verbalizara. En En Lucha. De este modo. desde el seno del Peronismo. una alusión a aquel como “aparato político de superficie”.era que el partido justicialista era una fachada y el MRP sería la nueva conducción del peronismo. 78 Creemos que esto abre una posibilidad potencial en el peronismo. de la organización de un estado mayor. 79 Idem.” 80 Compañero. al cabo de unos años. las definiciones del tipo ideológicas. 75 Aparentemente. pero todavía estamos lejos del momento en que esto llega a plantearse en relación a Perón. parece haber precipitado la propuesta concreta de crear abiertamente una estructura revolucionaria75. sólo llegó a ser una “suerte de federación más o menos centralizada. septiembre de 1974. que operaban junto a sectores venidos de la Resistencia y la JP La Plata. serán las que de aquí en adelante le darán una visión del mundo y guiarán su accionar. en base a algunos acuerdos. la idea hasta ese momento –por lo menos. En el mismo se citan las tendencias internas: 1) los militantes de la línea dura y sus organizaciones: Rearte (JRP). 81 En Lucha. intentar despersonalizar la relación política.. suplemento del Nº 18. miembro de la JRP (Juventud Revolucionaria Peronista). una costumbre tan cara al peronismo78. 3) Políticos: algunos ‘vagamente izquierdistas’ como Villalón y Luco. Si bien la consigna por una nueva dirección no burocrática venía siendo proclamada desde hace algún tiempo. Aguirre. La tarea ideológica será esencial: “Sólo de este modo podemos evitar las desviaciones y asegurar el cumplimiento de los fines revolucionarios. En los hechos. manteniendo cierta independencia. pág. con líneas internas que actuaban en nombre del MRP. Jaime (JP Salta). altamente representativa de las bases”74. una conducción nacional. 4/8/64.. y otros.. Entrevista a Eduardo Gurrucharri.

”82. 5. 322. Aquí podemos ver cómo se ha evolucionado de una actitud pro-golpista y de dependencia de los ‘militares peronistas’ para concretar el hecho armado. hasta un grado tal que cada hombre se convierta en un militante . en la relación dirigentes/bases que se procura: “El eje de la acción debe ser la movilización total del pueblo. 21/7/64. en la declaración. Delia de Parodi es portadora de otra carta dirigida al MRP. el MRP puso en marcha una organización armada. sobre todo en momentos en que la poca participación popular se torna preocupante en la perspectiva del retorno de Perón85. o porque era una cosa oficialista. Vandor viaja a Madrid.) el pueblo deberá oponer al ejército de ocupación del régimen sus propias fuerzas armadas y las milicias obreras . sobre todo por una de sus formas: “De hoy en adelante sabremos utilizar la lucha armada como método supremo de acción política (. Para llevar a cabo esto. Despojados de la posibilidad de conducir el retorno. El flamante MRP rápidamente sufre un gran golpe: a fines de agosto de 1964. medidas que se hallaban en concordancia con su interpretación de la situación del país: “la reacción. contra ello. las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). y vuelve con la desautorización pública de aquél por parte de Perón. no se desactiva: “En ese mismo viaje de retorno. . pág. sólo se encuentra movilizado el activo militante: “lo principal Ud. 85 Aparentemente en estos momentos. en todos sus terrenos y en todas sus formas”88.. Contra la competencia electoral propugnada por la burocracia.” 88 Compañero. El núcleo que se mantiene empieza a ahondar sus posiciones. pag... una enredada elección similar a la de cualquier partido burgués”. que era promocionada con la consigna “Perón vuelve para la pacificación”. pág. la revolución la harán las masas.. 83 Idem. pág. a la idea de la formación de un ejército popular. después de 1955. aunque pierde parte de sus adherentes. 14 También. se diferenciarán de la burocracia peronista. lo sabe: una reorganización que no conmovió a las bases y se desarrollo huérfana de calor popular. ahí se da una crisis. Del mismo modo. Podemos ver como la línea política del MRP pasaba primero y fundamentalmente por provocar la definición del peronismo en forma revolucionaria: “No nos interesan los planteos de unidad ni las 82 Baschetti (1997). 93. y el pueblo trabajador en guerra con la reacción. posteriores al masivo plan de lucha. 89 Idem.. lo incluye en el grupo de “Los Cinco”86. La organización. en carta de Cooke a Perón. se toma una clara definición por la lucha revolucionaria. En la entrevista. encargado de operacionalizar su retorno para ese mismo año. a priorizar la lucha armada por sobre las demás formas de lucha directas.”89. Ver 1/9/64.”87. en Correspondencia Perón-Cooke II (1973). lo que no podemos concebir es como puede producirse por otro camino que no sea por el de la lucha total. y además de denunciar el saboteo del retorno por la dirigencia. en torno al carácter que debía tener la campaña. 322. que a la vez.. donde Perón nos explica las razones que lo obligaron a tomar esas medidas contra nosotros y nos insta a mantenernos en una posición de Lealtad en rebeldía. se definen tajantemente los métodos de lucha. el MRP continuó enfrentando a la conducción del movimiento. 3/11/64. y bueno le daba otra característica. quién debió recurrir al líder para la desautorización. en Compañero se proclama: “Para nosotros la vuelta de Perón es la vuelta de Perón al gobierno. 323. 87 Chaves-Lewinger (1998). En un momento era más de dirigentes y en otro más de militantes. algunos habían entrado por oportunismo. pág. “como forma de acción política”83. 86 Esto fue interpretado por Primera Plana más como un triunfo de Perón que de Vandor. pero eso produce también una radicalización del MRP. pero por un lado se aleja gente que no estaba realmente dispuesta a participar. hay gente que se aleja. está en guerra con el pueblo trabajador. más de militancia. 84 Idem. y Perón desconoce al diario Compañero y al MRP.”84. Chaves agrega: “Cuando viene la crisis con Perón.

Esto provocó el alejamiento de los que tenían una posición ‘concurrencista’91. los sectores más combativos pusieron en jaque a Alonso en el congreso realizado en Tucumán en Marzo de 1966 y éste debió negociar con sectores ligados a Framini para no perder la conducción de las 62 de Pie. pero sobre todo. Breve conclusión. incluso mucha gente del MRP ignoraba que existían las FAP. integrante de las FAP. Después del golpe de 1966. Ver Primera Plana. al interior del mismo. 95 Si bien se llegaron a estructurar las FAP. 92 Compañero. al que trataron de hegemonizar sin éxito94. 15 responsabilidades de conducción sino dentro de elementales normas de conducta moral revolucionaria que se traduzcan en correctos métodos de acción.”90. éstas no contaron con apoyo necesario del MRP: “nosotros necesitábamos del aparato político. Pero la disputa más encarnizada vendrá cuando aparece la lucha por el liderazgo del movimiento.. por la consecución de los objetivos fijados en la declaración de agosto. Pero no pensaba así el MRP. que fue boicoteado por algunos integrantes del MRP.) El voto en blanco será el arma que comience a destruir el poder del régimen y termine con la dirección local para encauzar al movimiento hacia el triunfo definitivo sobre el enemigo. Luego. las disidencias se plantean entre los que se integran o dialogan con el régimen y los que mantienen una postura intransigente. en vista de la experiencia de 1962: “El régimen burgués no puede ser derrotado a través de sus mecanismos de defensa”92. representados por la burguesía antinacional y cipaya. en el que se resuelve el apoyo al voto en blanco. Los enfrentamientos internos en el peronismo atraviesan distintas etapas después de 1955. porque sino todas las energías se gastaban allí. que será la dominante durante el período 1963-1966. también 90 Idem. La posición de voto en blanco era argumentada. En febrero de ese año se realiza un congreso de bases. pág. y superado esto. 94 Sin embargo. en beneficio exclusivo de los intereses imperialistas. Marzo de 1965. sobre todo en la coyuntura electoral de marzo de 1965. pero también necesitábamos que el aparato político no entrara en una disputa interna. 11. entrevista a Jorge Rulli. y participa activamente de las “62 de Pie junto a Perón”. (.”93 El MRP se revitaliza a fines de 1965. en relación a la implementación concreta de una estrategia armada95. por un lado. Esto fue provocando la emigración de varios integrantes del MRP.. hizo que la ruptura de 1966 por parte del grupo más preocupado por una definición ideológica y que en ese momento se acercaba hacia el foquismo. 93 Idem. no se integrara con los restos de la FAP. que luego resultaron electos diputados.) Nosotros creíamos que teníamos un aparato político de respaldo y al poco andar nos dimos cuenta que ese aparato no solamente nos ignoraba sino que además trabajaba para que no se crearan las condiciones propicias para el lanzamiento que nosotros esperábamos. se tomó porque provocaría las definiciones que necesitaba el peronismo: “sólo la falta de desarrollo de la línea revolucionaria posibilita que la contradicción existente entre la dirección aburguesada del Movimiento y su base revolucionaria aún permanezca sin resolverse. se observan divergencias en torno a las tácticas de lucha: absolutamente ilegales versus incorporación de formas legales. 5/4/66.. un movimiento eminentemente superestructural con poca participación de las bases. 91 Entre ellos Villalba y Romano de la FOTIA. disconformes por la falta de consecuencia del sector que se hizo con la conducción. . Primero..”. encabezados por Vandor. Recordemos que estos conceptos representan a la línea más definida ideológicamente a la izquierda del MRP y es la que va a dar la lucha. se produce una fractura interna donde se retiran los sectores más radicalizados. La lucha entre Perón y los “peronistas sin Perón”. (. Aparentemente la diversidad de intereses de los grupos que formaban el MRP. este nunca se propuso ser el respaldo de las FAP.

D. Ed. Granica. en su caso. desembocará en la propuesta de una ‘alternativa independiente de la clase obrera peronista’. Editorial Sudestada. la búsqueda de una expresión orgánica que lo contenga: una organización de tipo revolucionaria. Bs. As.. (1973). Bs.. As. 96 Recordemos. Buenos Aires. (1998). AMARAL. As. R. Bs.. (1988). Los del 73. que esta fue sólo una de las estrategias elegidas por los peronistas que incorporaron el marxismo. Bs. La resistencia peronista: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre/1-2. SMULOVITZ.COOKE.-PLOTKIN.As. que se expresó en los términos de dicho contexto96. marcará un cambio cualitativo del carácter de las luchas internas: la aparición de lo ‘ideológico’. del exilio al poder. CHAVES. Bs. 16 conserva el carácter ‘político’ de las anteriores. M. JAMES. Bs. esto no debe opacar la exteriorización de otro enfrentamiento... . CEAL. pero al menos creemos que provocaron una fuerte erosión en la idea de conciliación de clases. G. PERON. As. Sindicatos y poder en la Argentina. (1967). Memoria montonera. Bs. De la cooperativa al sindicato: influencias tempranas del peronismo gráfico combativo (1958-1963). Bs. CEAL. La izquierda peronista (1955-1974). y LEWINGER. Los Montoneros. Soldados de Perón. a la vez que formó un grupo de cuadros fortalecidos ideológicamente y preparados para encarar la lucha armada. que si bien está subsumido en la lucha por la conducción del movimiento peronista. Esta novedad también implicará. 1998. (comp. Correspondencia I-II. hayan implicado tempranamente la adopción de posturas plenamente anticapitalistas por parte peronismo proto-revolucionario. J. (1998).(1997): Documentos de la resistencia peronista.W. CARRI. As.. Estudios inconformistas sobre la clase obrera Argentina 1955-1989. Resistencia e integración.. Bs.) (1993): Perón. G. y que necesariamente sea independiente de la ‘burocracia’ del peronismo. R. Ernesto (1990).. S. Bs. BERROTARAN. (1988). . J.As. Oposición y gobierno: los años de Frondizi/1-2. Ed.. BASCHETTI. P. GHIGLIANI. (1990). As. D. Cántaro. C. Ed. Grijalbo. CEAL. Ediciones Letra Buena. Cooke. P. De la campana. R. Sudamericana. trato de mantenerse alejado de la lucha interna de esos años. (1989). que luego de unos años. Si bien alrededor de ese eje se agruparán las fuerzas en oposición.. SALAS. Vemos aquí como se instauran en el peronismo las condiciones de posibilidad para una profunda ruptura posterior. J.-POZZI. As.. GILLESPIE. No podemos afirmar que la incorporación de elementos ideológicos provenientes del marxismo. El peronismo y la clase trabajadora Argentina 1946-1976. (Del peronismo a la crisis). los gérmenes de un tipo de autonomía. GIL. P. Bs. As. Bibliografía Citada. (1994). De la campana. 1955-1970. Ponencia del II Congreso de la CGT. en el plano de lo político.As. aspecto fundamental de la doctrina peronista.

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