Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos

ABBON DE SAINT-GERMAIN
Y
GUILLERMO DE POITIERS

TESTIMONIOS DEL MUNDO DE LOS VIKINGOS

EDICIONES ORBIS, S.A.

Títulos originales:
Bella Parisiacae Urbis (888-889)
Gesta Guillelmi, ducis Normannorum et regís Anglorum (1073-1074)

Traducción: del primer libro, Anna Papiol y María Ohannesian del segundo, Gloria Torres
Revisión de las traducciones: Jorge Binaghi
Prólogo: Francisco J. Fortuny
Dirección editorial: Virgilio Ortega

© Ediciones Orbis, S.A., 1986
Apartado de Correos 35432, 08080 Barcelona
ISBN: 84-7634-750-2
D. L.: B. 31084-1986
Compuesto, impreso y encuadernado por:
Printer industria gráfica, s.a. c.n. II, cuatro caminos, s/n
08620 sant vicenç dels horts barcelona 1986
Printed in Spain

1

Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos

PRÓLOGO................................................................................................................................................................3
Dos momentos representativos.............................................................................................................................3
Los vikingos: primera etapa y su periodización....................................................................................................3
El ducado vikingo de Normandía..........................................................................................................................5
La Inglaterra de la era vikinga..............................................................................................................................5
La conquista normanda de Inglaterra....................................................................................................................6
Inglaterra y Normandía después del Conquistador...............................................................................................7
El asedio de París en el 885-886...........................................................................................................................8
La «Gesta Guillelmi, ducis Normannorum et regís Anglorum»...........................................................................9
Historiador oficial, cantor épico y moralista.......................................................................................................10
BIBLIOGRAFÍA.....................................................................................................................................................12
EL SITIO DE PARÍS POR LOS NORMANDOS..................................................................................................13
(LIBROS I Y II)......................................................................................................................................................13
Carta original del humilde al querido hermano Gozlin.......................................................................................14
Versos dactílicos al maestro................................................................................................................................15
ASÍ COMIENZA EL LIBRO PRIMERO DE LAS GUERRAS DE LA CIUDAD DE PARÍS...................................................16
ASÍ COMIENZA EL SEGUNDO LIBRO DE LAS GUERRAS DE LA CIUDAD DE PARÍS..................................................26
HISTORIA DE GUILLERMO, DUQUE DE NORMANDÍA Y REY DE INGLATERRA...................................36
PRIMERA PARTE (Falta el principio)...............................................................................................................37
SEGUNDA PARTE.............................................................................................................................................60

2

Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos

PRÓLOGO

Dos momentos representativos

Se recogen en este volumen dos obritas muy dispares que tienen en común el
protagonismo de los vikingos, en el sentido vulgar del término. La primera es un pedante
ejercicio escolar de un ingenuo, pero bien dotado, alumno; la segunda es el fruto maduro de
uno de los mejores historiadores oficiales de una corte feudal. La narración del asedio de París
por los vikingos en el 885-886 es el testimonio, muy sentido, del impacto que causó la fiera
actitud de los hombres del norte sobre el tambaleante imperio carolingio. La biografía de
Guillermo el Conquistador es el canto y la justificación del más sorprendente acontecimiento
protagonizado por unos normandos perfectamente asentados en un país del sur, hasta el punto
de enfrentarse por las armas a sus hermanos del norte y poner la primera piedra de lo que será
la moderna Inglaterra. Los «diabólicos piratas» de Abbón encarnan, en Guillermo de
Normandía, la espléndida figura del princeps ciceroniano por obra de un normando latinista.
Espléndida evolución la de estos vikingos que, para el hombre de la calle, nunca dejaron de
tener la legendaria figura de salvajes gigantes del mar, que nunca fue real.
Estos hombres de leyenda, para el historiador, son un enigma. ¿Por qué iniciaron en el
siglo VIII un poderoso movimiento de expansión que finaliza, sin más, en el siglo XI? ¿Qué
eran predominantemente, piratas o mercaderes? ¿Cómo consiguieron crear un auténtico
duplicado del imperio carolingio en el norte con el rey Knut? ¿Qué fue lo que aportaron y qué
lo recibido?
Por encima de los problemas históricos brilla la extraordinaria capacidad asimiladora
de unos pueblos cuyo saldo final no es la destrucción, sino la muy positiva contribución a la
Europa bajo-medieval. Si no fueron sus protagonistas, por lo menos estuvieron íntimamente
implicados en el nacimiento del feudalismo post-carolingio galo, el de unas modernas
Inglaterra e Irlanda, el de los principales principados rusos, el de la monarquía siciliana y en
las mejores empresas de Bizancio. Ellos fueron el puente comercial entre Occidente y Asia
mientras el Mediterráneo permanecía cerrado por la expansión meramente militar del Islam.
Siguiendo las rutas e imitando el modelo frisio (Países Bajos actuales), los vikingos
propiciaron el sorprendente despegue mercantil de las ciudades del norte de Alemania a partir
del siglo XI. Sus grandes enclaves mercantiles internacionales de Birka (Suecia, 800?-970?),
Skiringssal (Noruega, siglos IX-X) y Hedelby (Dinamarca, 700-1066) constituyen el
precedente de las ciudades hanseáticas.

Los vikingos: primera etapa y su periodización

El término vikingr es un sustantivo masculino con el que se designa a quien toma parte
en una expedición viking. Adam de Brema (1er tercio del siglo XI) escribió: «Ipsi vero
pyratae, quos illi wikingos apellant, nostri ascomanos». Adam da, a la vez, testimonio del
nombre con que se autodesignaban aquellas gentes que, a finales del siglo VIII, aparecían ante
las costas de unos pueblos capaces de escribir su historia, y el juicio peyorativo con que les
veían sus víctimas. Se sabe que tales «piratas» son normannii, que, si bien significa
propiamente «normandos», «noruegos», se generalizaba en «hombres del norte» por parte de
unos cronistas que no distinguían con demasiada claridad las tres nacionalidades de sus
asaltantes. Verdad es que la comunidad de lengua, apenas diferenciada por rasgos dialectales
aún, y su propensión a la mezcla tampoco facilitaron la labor de los cronistas. Hoy resulta
mucho más clara la diferenciación de zonas de influencia, tipos de acción y nacionalidad de
origen y modo de vida de los jefes vikingos y sus hombres.
Los vikingos aparecieron como un fenómeno nuevo y esencialmente guerrero; en
realidad, no eran ni lo uno ni lo otro. Tanto por las vías fluviales rusas en el siglo V, como por

3

robado en primera fase. Los vikingos abordan Irlanda en el 796. el Danegeld. sí es renovadora y vigorosa para amplios territorios. una fase caracterizada por el puro pillaje y devastación. venden su retirada a cambio de un rescate. regularizados por los monarcas autónomos después de la fundación. El valle del Sena sufrió la fase primera desde el 810. 4 . cristiano Robert) el dominio ducal de lo que sería la Normandia del norte. Sólo un poco más tarde se establecerán colonias agrarias y ganaderas (como Islandia. la fama. la riqueza y el influjo y ascenso social se alcanzan en tierras lejanas. En el 816. agostado y despoblado por la segunda. si no es novedosa. En el 800. o Groenlandia. Si la segunda fase vikinga ya representa la entrada en circulación de tesoros acumulados ociosos. Pero con el ducado «normando» de Ruán no sólo se asegura la paz de París. los combates terrestres se tornan razias marítimas. vive la segunda a partir del 845. en calidad de feudatario del rey francés Carlos el Simple y con la obligación de defender la desembocadura del Sena e impedir ulteriores penetraciones vikingas en el río. (C. «Cinco Burgos» (877 a 942) y Estanglia (877 a 917) en Inglaterra. es a finales del siglo VIII cuando la fuerza. Con todo. Normandia. Ruán (911 a 1204) y Nantes (927 a 937). después de ser asaltada por primera vez una ciudad el 841. los daneses se enfrentan militarmente a los francos que acaban de someter Sajonia. que en el país de origen sólo repercuten por la riqueza ostentatoria y la fama de algunos individuos en el seno de unas sociedades patriarcales agrarias o ganaderas. las expediciones preferentemente «privadas» y el deseo de la ganancia inmediata. término quizás equivalente. Alcanza la tercera fase con el tratado de Saint-Clair-sur-Epte el 911. la tercera aporta muy positivamente una reorganización que. junto a sus fronteras. fundada el 860. a los vikingos les habían precedido unos hérulos de idéntico origen y método. para sus vecinos y para las tierras ancestrales de los temerarios navegantes. será el único que perdure. el último gran Danegeld franco es del 926. Con Rollón. con auténtica soberanía y vigor. Con el tratado del 911 se acaba el período trágico que había vivido París. el bajo Sena. hacia el 500 los sajones habían precedido a los escandinavos. los suecos han acabado la exploración de las vías fluviales rusas. una partida de daneses. pese a no predominar el aspecto de función guerrera sino la mercantil en la rama oriental de la expansión escandinava. Hacia el 520. La segunda y la tercera fases vikingas pueden considerarse beneficiosas para el país visitado. ya se produce el primer ataque pirático frustrado de un rey danés —Hugleikr— contra el reino franco. frecuencia e impacto de las campañas justifica el nombre de «era vikinga» para los siglos IX-XI. en el continente y por concesión pactada con la monarquía del país. en Irlanda. surgen ante las murallas de Bizancio y son conocidos en todo el este como «varegos». 795 ó 841. o el Danelaw inglés). En Frisia da comienzo una segunda fase hacia el 810. Tanto en Inglaterra como en Normandía. en el 981) o colonias estables mercantiles en Occidente (por ejemplo. Pese a ello. entra en la tercera: asentamiento de nueva población y explotación directa de las tierras y los hombres. Fue incendiado por los vikingrs el 857. además nace un Estado duradero. de mayor éxito que el esperado por los reyes francos. a partir del 810. en el 574. durante siglos. Inglaterra es atacada por los noruegos entre el 786 y el 796. Siete fueron los Estados de fundación vikinga en la zona danesa de influencia: Rüstringen (826 a 852). asediado otras veces hasta culminar en los años 885-886 con el sitio que canta Abbón. Por él se otorga al vikingo noruego Rollón (noruego Hrolfr. Boyer) al occidental vikingr. York (876 a 954). En los países nórdicos. Expediciones menos «privadas». la tierra se tiene por herencia. con capital en Ruán. «tributo de los daneses». a los que no siempre sonríe la fortuna en estos estadios. al chocar con formaciones estatales más eficaces. el territorio de Walcheren-Dorestad (841 a 885).Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos las marítimas occidentales en el siglo V. sajones y jutos es rechazada en Frisia. A finales del siglo VIII en Occidente ha comenzado la primera fase de la primera «era vikinga». la Galia en el 799. más numerosas y organizadas.

novedades que pesarían definitivamente para proporcionar la victoria de Hasting. un intento de reconquista franca pudo ser rechazado sólo con el auxilio de nuevas tropas escandinavas. en 1066. Murió en Asia Menor en el viajé de retorno de Tierra Santa y dejó una difícil situación sucesoria a su hijo bastardo Guillermo. Se opuso 5 . Ricardo II (996 a 1026) fue el restaurador y reformador de la Iglesia normanda. Pero a partir de su muerte se desencadena una vorágine de reyes daneses. Como Carlomagno y Carlos el Calvo en el continente. El italiano Lanfranco. cuando los pueblos del norte parecen agotados y cesan por dos generaciones en el empeño expansivo (930-980). Inglaterra vio evolucionar de una manera muy diferente sus colonias vikingas. pero. Hacia el año 944. en lo que se denominaría el Danelaw ([territorio] de ley danesa). los exiliados de Normandia por no acatar la férrea disciplina de la paz ducal. el duque obtiene de ello enormes ganancias. Mousset) reinan por doquier. impulsa la reforma eclesiástica y proporciona al duque los cuadros ideológicos y el personal técnico necesario a través de la más brillante schola monacal del momento. el de York. centralizado. Los daneses de York prefirieron. prior y luego abad de Bec. importante. el orden más absoluto reina en el país. eficaz y duradera frente a las campañas viking.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos El ducado vikingo de Normandía Si Normandía perduró. sin autonomías castellanas. Hasta el 1040. cristiano y partidario de la relación cordial con Francia. Por otra parte. cuatro años más tarde ciñó la corona una figura paralela a Rollón de Normandía. aportan una valiosa experiencia militar y política. Con todo. amplia zona en la costa media oriental de la isla. Ricardo I. El resultado final fue la creación de una nueva clase dirigente fiel y de origen emigrante. después del asesinato de su padre. En el 1060. desde España o Bizancio envían fondos y. Guillermo Larga Espada (duque del 932 a 942). a la larga. suecos y noruegos —doce en sesenta años— punteada por efímeras reconquistas inglesas (925-939 y 944-948). Fundado en el 876. un verdadero caos de regencias e insurrecciones turbaron los inicios del gran momento de esplendor del ducado —de 1035 a 1047—. el duque Guillermo el Conquistador. Ruán es ya el lugar de tránsito y negociación de la mayor parte del producto de las campañas vikingas hacia el comercio frisón. combinando la caballería pesada franca con los arqueros típicamente escandinavos y un gran dominio de la técnica de fortificación. Alfredo el Grande de Wessex (871-899) fue el único estadista inglés capaz de una resistencia organizada. Gutherd (880-895). desde el sur de Italia. Alcanzó a tener un reino danés. a la postre. desde el 1040 «la paz de Dios y del Duque» (L. Ricardo II casó a su hermana Emma con el monarca inglés Ethelredo II: esta unión fundamentó los derechos al trono inglés de su nieto. invirtiendo la tendencia disgregadora que tenían en el feudalismo carolingio. por el gobierno indiscutible. habido con Arlette de Falaise en 1027 ó 1028. fruto de la vigorosa personalidad de los antecesores de Roberto. asegurar su actividad mercantil con la aceptación de la soberanía de los reyes de Wessex en el 954. La Inglaterra de la era vikinga Por su parte. no fue sin graves dificultades. y con mayor acierto y continuidad que ellos. El duque Roberto el Magnífico (1027-1035) no estuvo a la altura ni de su padre ni de su hijo. que alcanzan hasta al menor súbdito. instrumento cuya ayuda resultó inapreciable para los futuros duques en el orden técnico e ideológico. Las instituciones son uniformes para todo el territorio. real y eficaz del duque y una curia familiar especializada. El ejército se reorganiza sobre la base de los «feudos de caballero». los francos intentaban aprovechar las dificultades de la minoría de edad del tercer duque. Normandia es un Estado fuertemente organizado. también. y acertó en convertir las instituciones feudales en germen de unidad.

hijo de Godwin. hermano de Harold. Con todo. desde su origen viking. Y el rey Svenon. El duque-rey usó en este caso mercenarios normandos y escandinavos. sino que. con base en su isla. ya no tuvo tanta suerte al enviar a su flota contra Guillermo el Conquistador en 1069. Inglaterra sufrió algunas nuevas razias: la de 980. a los comienzos de la «segunda era vikinga» (980-1030). La clave de su éxito radicaba en la novedad de un intenso entrenamiento en campos militares especiales. Ahora se trataba de una campaña estatal. Knut (conocido en el mundo latino como Canutus. que acabó con un Danegeld de diez mil libras. dominó Dinamarca. creada por Knut. al reino inglés: su poder vaciló con Eduardo el Confesor (1052) y sólo cayó ante el Conquistador (1070). la de 991. Pero. no muy afortunadamente. ante el éxito. Harold Hardraada. La conquista normanda de Inglaterra Los herederos de Knut no están a su altura. como Canuto) tuvo el acierto político de conquistar la simpatía y la colaboración de los ingleses y. y castellanizado. que habían recibido unos ejércitos perfectamente disciplinados: de las razias piratas de la «primera era vikinga». por una parte. como una potente élite directora. una vez más se pliega a las circunstancias y queda junto al nuevo rey. Alfredo inició un renacimiento de las letras latinas y autóctonas que perduró durante el siglo X y tuvo figuras como San Dunstan. poco quedaba ya. la facción anglo-danesa de la aristocracia instaura en el trono a Harold. en 1072 puede ya licenciarlos. arrasó en 1070 cruelmente el Danelaw y acabó con la aristocracia anglo-danesa. En efecto. Guillermo el Conquistador reprime duramente posteriores revueltas normandas y bretonas. Etheredo II y su hijo Eduardo se acogieron al asilo de una Normandía que. en Southampton y el Támesis. Pero el propio ejército anglo-danés quedó malparado. Un quinto competidor. la suave política inicial es pesada mano de hierro. En ella murió el antiguo jefe de la «guardia varega» del emperador bizantino. nieto de Knut el Grande y rey de Dinamarca. Guillermo el Bastardo de Normandía.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos a ellas en la vertiente militar mediante una cadena de burhs (fortificaciones) y una flota importante. alcanzó la victoria de Stamfordbrige. apoyada en una logística tan perfecta que acabó convirtiéndose en modélica para los propios daneses en la etapa imperial que siguió a los años de reposo (930-980). Pero a su muerte sin hijos y. 6 . Svenon Stridsen. lanzó a sus hombres sobre la isla para hacer valer la voluntad de su primo Eduardo. no sólo Guillermo se había recuperado de las pérdidas y asentado. Hijo del rey Svenon. ordenada por Etheredo II de Wessex contra los daneses (1002). Otros pretendientes al trono son el propio Tostig. los ejércitos del rey danés habían alcanzado el dominio total de la isla. la torpe maniobra de la «matanza de San Brice». En el 1014. y el rey noruego Harold Hardraada (el Severo). atrajo la punitiva invasión de Inglaterra por el rey danés Svenon. En el 1042. hijo de Godwin. Nacía un imperio danés. Musset): Derrotó plenamente a Harold y al partido anglo-danés en Hastings el 14 de octubre del 1066. y la nueva aristocracia anglo-danesa. Y. «il eut la chance de ne pas partir le premien (L. Harold. sobre todo. sobrino nieto de Eduardo el Confesor y descendiente de los reyes sajones. Así. el sur de Suecia y Noruega. como el de Trellenborg. sospechosa de complicidad con ella. al retirarse sin combatir la flota danesa. En la vertiente cultural. pese a ello y en contraste con la política de primera hora —la que se teoriza en Guillermo de Poitiers—. y la de 994. Los daneses del Danelaw prefirieron comerciar y sumarse. Eduardo recupera el reino de Wessex y toda Inglaterra. ahora veía con malos ojos la expansión imperial danesa. posiblemente haciendo caso omiso de su explícita voluntad. en tres años. con la toma de Londres. También lo es Edgar el Atheling. mudó su plan punitivo en dominio definitivo. que Knut el Grande llevó a buen término. Del 1070 al 1076. cuando el cuarto pretendiente. como las de Raúl de Gaël y Roger de Hereford. Mientras. yerno del príncipe Yaroslav de Kiev y rey de Noruega.

ingente capacidad de asimilación cultural y artística. A la luz de todo esto. Ambos países. se definen como de gran energía. pero duque hasta el 1204). quedan abiertos los interrogantes que se sugerían al principio y que los historiadores contestan muy diversamente. Muy pocos sajones conservan sus propiedades y los súbditos directos del rey son normandos. como bien conquistado. religiosa y jurídico-mercantil. Enrique I muere el 1135. Si alguna fundación acredita la capacidad de acomodación. Guillermo considera Normandía un bien patrimonial que debe pasar al heredero primogénito. Por aquellos años. finanzas saneadas y cultura. Normandía era ya el último estado vikingo en tierras del sur. el de mayor duración y de máxima influencia en Occidente. ni siquiera según los patrones francos del feudalismo. Inglaterra y Normandía después del Conquistador A su muerte. la organización estatal es la misma: un feudalismo trazado a cordel en el que el real y eficaz centralismo de Guillermo el Conquistador alcanza a cada uno de los habitantes del reino o ducado. Los historiadores rusos reconocen a los «varegos» una serie de aportaciones benéficas. y recompone la unidad política. progresarán en la dirección que les imprimió el Conquistador: paz. en un principio desheredado: Enrique I de Beauclerc. ya rey de Inglaterra. evidente ingenio técnico. compuestos por multitud de feudos. que. en cuestiones marineras especialmente. Landfranco de Bec deviene primado de Inglaterra. Los sheriffs normandos administran los condados en nombre del rey. que todos sus notables le presten personal juramento de fidelidad (Juramento de Salisbury). En ambas orillas del Canal de la Mancha. que sólo le vendieron unos servicios de armas fuera del ducado. es un monarca feudal y no el primero de los señores feudales. y no los señores feudales. Dinamarca y los países escandinavos. a partir de unas sociedades agrícolas y ganaderas patriarcales. Guillermo el Rojo. justicia equitativa y rápida. coronado rey de Inglaterra el año 1066. En cambio. Normandía desaparece como Estado autónomo. inmenso espíritu de empresa y organización. y como un balance. En general. pasa su herencia al tercer hermano viviente. La monarquía anglonormanda no es ya ni carolingia. Mal regida por sus hijos. al morir a su vez en el 1100. con la coronación de Enrique II Plantagenet (duque del 1150 al 1189 y rey desde el 1154). garantizará. comercio y espíritu renovador vikingr es. Por si fuera poco. Ricardo Corazón de León (rey-duque del 1189 al 1199) y Juan Sin Tierra (rey del 1199 al 1217. en Occidente no se admite para ellos un 7 . los grandes barones han recibido extensos «honores». siempre separados entre sí. por atracción cultural. muerto en prisión el 1134). Y en Canterbury repetirá su hazaña normanda: reformará la Iglesia de Inglaterra. su poder es omnipresente y no pulverizado por dudosas vasallidades. con sede en Canterbury y el beneplácito del papa Alejandro II. responsables del servicio de armas de los caballeros agraciados con un «feudo de caballero» dentro de su dominio. Guillermo el Conquistador puede exigir. Los autores escandinavos y R. inglesas y sicilianas. como en su solar de origen. la normanda. Boyer glorifican el período vikingr como una edad de oro desencadenada por unos hombres que. El rey-duque debe poco a sus notables. tanto en las tierras francesas. El gran esfuerzo de la conquista no tiene una base feudal. es heredada por el hijo segundo. planteando una nueva crisis sucesoria y una nueva separación hasta el 1153. absorbida bajo la corona francesa del hábil Felipe II Augusto de Francia. Inglaterra. sino comercial: quienes han costeado la campaña son el tesoro del duque y los empréstitos de los mercaderes flamencos (no en vano Balduino V de Flandes es suegro del Conquistador). en el 1106 destrona al duque normando que retorna de la Cruzada.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos En 1086. pero en modo alguno aceptan su paternidad sobre Rusia. sin ninguna resistencia. Pero Enrique. unidos del 1106 al 1135. sin duda. centralismo. el dominio ideológico del duque de Normandía. formará los cuadros dirigentes del reino. positiva voluntad de creación de pueblos nuevos. en definitiva. Roberto Courteheuse (duque del 1087 al 1106.

ya que su tema no es el asedio. por lo que parece. por otra parte. añadió una glosa a su texto dando las equivalencias de los términos. Del poema importan los dos primeros cánticos. El tercer cántico (115 versos) parece un añadido motivado por cierta mística trinitaria. Los obispos Fulrad de París (pontificado del 921 al 927) y Frotier de Poitiers (pontificado del 905 al 936) le admiraron y protegieron como orador sagrado y propiciaron la publicación de sus sermones (Flores Evangeliorum. a su manera. tres o cuatro años después de vivir la extraordinaria experiencia del asedio con toda la sensibilidad de un joven monje. Abbón narra ciertas victorias de su héroe. Palabras rebuscadísimas. Su Bella Parisiacae Urbis ofrece todas las marcas de un poema de principiante. la poesía virgiliana. El mismo autor. Realizó sus estudios en Saint-Germain de París bajo la dirección del abad Aimón. había desafiado la inteligencia de sus lectores. Se acepta que aportaron un cierto espíritu pragmático y amor a la eficacia realista. Se comprende que el abad Aimón de Saint-Germain no fuera un entusiasta admirador de su discípulo. más bien recibieron y. Abbón representa un paso necesario entre la poesía carolingia de un Teodulfo de Orleans (h. un período de once años: del 24 de noviembre del 885. envuelven momentos de auténtica inspiración. la Eneida le prestan expresiones y aun frases. explícitamente. 8 . fecha de la llegada de los vikingrs ante París. en un lenguaje rebuscado de proclamada finalidad didáctica. hasta el otoño del 896. adaptaron para su uso en el norte mucho de lo hallado en el sur en estos campos. En la parte realmente importante del poema. las Bucólicas. pero con escaso dominio técnico.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos carácter eminentemente comercial y fundador de estados. Debió de ser originario. 34 sermones). las Geórgicas. poco aportaron en el orden político y social. poco sabemos. El asedio de París en el 885-886 Después del breve panorama sobre los vikingos. Con un bagaje cultural clásico —que en muchas ocasiones denota su poca sedimentación en extrañas mezcolanzas de mitología. habían alumbrado nuevamente para el comercio. La narración principal acaba en el verso 491 del libro segundo. y un nuevo asalto viking. y que abrieron o reactivaron fuertemente viejas rutas comerciales que. tanto más sorprendentes cuanto menos abundantes. destinado a enmarcar y valorar el testimonio de dos contemporáneos. incluso de un mero ejercicio escolar de un alumno no mal dotado literariamente. descubriendo los enigmas con que. Se diría que Abbón sólo desea equilibrar las extensiones de los libros primero y segundo (660 y 618 versos). sintaxis embrollada. Abbón debió de escribir su ejercicio entre el 888 y el 889. sino una elemental Summa aforística de consejos morales para clérigos. Quizá por su valor de testimonio de unas vivencias compartidas lo admiró tanto el hermano en religión y conlevita (co-diácono) Gozlin. Del monje Abbón de Saint-Germain. cristianismo. monotonía de descripciones generales reiteradas. Del verso 491 al 618. no de París. unos diez años más tarde. El misterio de los vikingr sigue a la espera de mayores precisiones y aparece. los vikingrs. múltiple y difícilmente comprensible en su totalidad. Pero incluso los dos cánticos primeros no son homogéneos. no eran utilizadas comercialmente por ellos tanto como por sajones y frisios bajo su protección y a expensas de los tesoros medievales que ellos. se dice. que cubren. hoy por hoy. Pero a fin de cuentas. que urgió su publicación y a quien se dedica la obrita. que fluyen suavemente de su pluma. en estilo más de annales que de poema épico. ya es hora que regresemos a ellos. con una gran familiaridad. Ciertamente fueron un gran revulsivo que permitió pasar de una sociedad carolingia a los Estados organizados de la Baja Edad Media. 750-821) o Ermold el Negro (790-838) y la poesía épica o los cantares de gesta posteriores. sino de la Neustria (país entre el Sena y el Loira). El autor conoce. en su redacción última. que no admiraba en exceso sus talentos literarios. Parece que fue más tarde guardián de la hospedería del monasterio y que murió el nueve de marzo de un año desconocido. la vieja abadía parisina. Eudes.

que. alegando ser nieto de Carlos el Calvo (rey 840-877) e hijo de Luis II (rey 877- 882). generadora de un renacimiento jurídico. Pero. su heroísmo y su futura realeza están constantemente presentes en el poema de su devoto Abbón. Cicerón. nominalmente gobernado por un rey elegido por los notables. en el 885. Carlos el Gordo. en aquel momento. es el defensor de la ciudad durante el asedio vikingr del 885. Foreville. desde la muerte de Carlos el Calvo (877). en la que quedaron derrotados unos vikingos. El dominio de una inusual formación jurídica en un cronista medieval quizá se explique en este caso por el ciceronianismo de una escuela de Poitiers. un exilio seguramente voluntario. San Germain y el conde Eudes. en Compiègne el 888. Sus virtudes. Roger de Beaumont y. Pero su conde es el señor más importante de un reino franco occidental que. heredera de la de Chartres. Seguramente pertenecía a una familia noble. De los años de exilio literario le vendría a Guillermo de Poitiers su conocimiento de Tito Livio. dedicado al estudio de la «filosofía» en una exitosa schola fundada por Hildegardus o Augier de Saint-Hilaire en 1024. y de 1045 a 1050 vivió en «exilio» en Poitiers. nada puede. El hermano de Eudes. La escuela de Poitiers imparte una enseñanza más laica. ya que es hermano de una abadesa de Saint-Leger de Préaux —posiblemente Emma. hijo de Luis el Germánico (muerto el 876). exilio de las armas. que se había hecho coronar rey en Reims el 893. Eudes (h. que había recibido de Carlos el Calvo el condado de Anjou y el marquesado de la Neustria. la visión política del autor de las Gesta tiene un trasfondo jurídico y una visión del derecho natural que hay que remontar a Cicerón y a los filósofos paganos. por lo tanto. la obra siguiente que se recoge en este libro tiene mayor interés que la del piadoso Abbón. de la historia de Francia. elegido en Reims por los grandes en rebeldía frente a Carlos el Simple. Guillermo de Poitiers es un normando. Sería el rey Roberto I (hacia 865-923). muy especialmente. ducis Normannorum et regís Anglorum» Tanto en el aspecto testimonial como en el cultural e ideológico. frente a sus súbditos. que ocupó el trono el 29 de junio del 922. salvo reconocerle como dux Francorum. pero desde el 897 ha de compartir la corona y reconocer como sucesor a Carlos el Simple. Quizás a San Agustín y a la cultura carolingia hay que remontar la constante alusión de Guillermo a la «paz» instaurada por el duque normando en sus Estados. bien poco brillante. en realidad. como conde de París. acta de nacimiento de Normandía y origen de la obra siguiente. Halphen y de R. Reina. mucho más que a los Padres de la Iglesia. gramatical y hermenéutica que teológica. En apariencia. Frente a los normandos. obligó a Rollón (Hrolfr) a levantar el sitio de Chartres y a pactar con Carlos el Simple el tratado de Saint-Clair-sur-Epte (911). es la capital de las tierras entre el Sena y el Loira y poco más. nacido en Préaux hacia el 1020. Después del asedio parisino. pese a que Guillermo no ignora a San Agustín de Hipona (De Civitate Dei). a juicio de L. y muerto en el 866 en la batalla de Brissarthe. Estacio. 9 . como él conde de París. muere destronado (en el 887). La «Gesta Guillelmi. y a la enseñanza jurídica de Lanfranco de Bec en la corte ducal de Normandía. cuya presencia es más bien escasa. debía de ser pariente del fundador. Tácito. emperador desde el 881.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos figuras rebuscadas— canta tres protagonistas fundamentales bienamados: la ciudad de París. Eudes. Suetonio y Plutarco. César. además de Virgilio. la más humanista de las medievales. rey alemán desde el 882 y rey de Francia desde el 884. 866-898) es hijo de Roberto el Fuerte. pero que murió el año 923 en un enfrentamiento militar con el rey depuesto. De las armas debió de retirarse nuestro autor hacia el 1040. Eudes es elegido rey de Francia. Salustio. Juvenal y. habrá de comprar su retirada de París. es un rompecabezas de territorios autónomos. la primera abadesa. dato importante para la datación de la obra. emparentada también con Guillermo el Conquistador— y fue militar experto antes que fraile. sin que Carlos el Gordo pueda hacer gran cosa por él. París. como mínimo. Carlos el Gordo ha reconstruido el Imperio carolingio.

y muy dudosa la dirección de la influencia entre nuestro autor y Guillermo de Jumièges {Gesta normannorum ducum: ¿hacia el 1070? ¿con retoques posteriores?) o Dudon de Saint-Quantin (De moribus et actis primorum Normanniae ducum). las instituciones. es muy probable que no asistiera en persona a la batalla de Hastings del 1066. ahora como capellán ducal. los acontecimientos y tiene una información de primera mano. Pero. Son la obra madura de un maestro. éste ha mejorado el clasicismo latino de la fuente y ha envuelto las citas literales con una ampliación personal. Él dispone de fuentes escritas. conserva el gusto por los grandes hechos de armas y por la literatura épica. pese a sobrevivir a su protagonista. En contraste. Su cultura le permite la comparación oportuna con los héroes o la leyenda. Guillermo es testigo presencial de las campañas del Conquistador en el Anjou. Guillermo de Poitiers deja su exilio para retornar al entorno de los duques normandos. propio de quien conoce familiarmente los personajes. buen latinista. sabe apreciar los primeros y verter sobre ellos toda su técnica de letrado para obtener una figura del Conquistador que. Como clérigo e historiador. transcurridos los años de estudio. En efecto. fragua en moldes magnificadores de épica legendaria. sólo las Gesta han llegado a nosotros y. Una cosa es cierta: siempre que se puede sospechar la influencia de un antecesor en Guillermo de Poitiers. avisado historiador. El sucesor de Hugo. lo afirma explícitamente en I. En carácter de tal. tanto por conocimiento ocular como por una tradición oral dinámicamente variopinta y vivencial. por ejemplo. Hugo. los finales. aunque después pasara a la isla recién conquistada. el prototipo del cronista por encargo oficial y del humanista cristiano reformador. Historiador oficial. anecdótico. Sin duda. Con toda evidencia. Se le atribuían poemas elegantes y debió de publicar obras en prosa. Guillermo de Poitiers es un historiador que conoce su oficio. bien de reminiscencias clásicas. el Maine. De todo ello. Es un problema abierto a discusión la posible influencia del Carmen de Hastingae proelio (1066) de Gui de Amiens o el Encomium Emmae Reginae (escrita antes del 1052). aún de actualidad. Sus contemporáneos le tenían por mejor literato que orador y parecen señalar que se ocupó en la docencia de las artes liberales. El autor. siempre. con el título de archidiácono. Guillermo de Poitiers es un historiador oficial y tiene méritos para ello. Sobre todo. incompletas. Guillermo sabe presentar al Conquistador según las más amables directrices del ideal de gobernante forjado por la curia ducal y la Iglesia remozada de Normandía. de militar y cortesano. Guillermo de Poitiers es un cronista oficial. jurista y diplomático con escuela. por causas desconocidas. el autor de la Gesta Guillelmi se esfuerza en separar el dato histórico de la mera leyenda y de la poesía. cantor épico y moralista Las Gesta Guillelmi constituyen un perfecto contraste con el Bella. detallista. le mantuvo en el cargo. también. en Bretaña. Faltan. anónima. y en él murió Guillermo entre el 1087 y el 1101. 20 y no puede dudarse de la incidencia de su escrúpulo. A las Gesta les faltan los capítulos iniciales. cuyas obras ciertamente conoce y usa para la suya. príncipe de la 10 . que debieron de tratar sobre la agitada minoría del Bastardo.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos En efecto. como historiador oficial. a la Crónica anglosajona. El escrito actual no sobrepasa el año 1067. Gilberto Maminot. Guillermo de Poitiers está con el obispo de Lisieux (1050-1077). De su vida laica. con todo. No pierde ocasión de trazar un vigoroso cuadro literario vivo. El duque conquistador es un auténtico «príncipe». sin que conste que fuera alguna vez magistral titular. bien sea a partir de sus propias informaciones vivenciales. Pero los contemporáneos le atribuyen episodios hasta el 1071 que no poseemos. épico consumado. Alude a ellas más o menos crípticamente. dejó la historia incompleta. sin falsear la realidad. Y. Y todo ello en un latín más emparentado con el de César y Salustio que con el de los escritores contemporáneos. además. el tono de elevación épica de ciertos fragmentos. primo del Conquistador.

más bien. más práctico. y usar de él. Señalaría muy agudamente este hecho hasta que pronto pudo llegar la plasticidad y poder asimilador de los vikingrs. Serían. Lo que resulta notable es el cariz de la glorificación y justificación. los esbozos del «príncipe» plasmados en el De ofíiciis. No en vano. de Octavio. a pesar de la evidente discrepancia entre un ideal de príncipes republicanos múltiples y el «príncipe». único y exclusivo. No en vano Cicerón fue el gran clásico de las escuelas retóricas cristianas durante los siglos imperiales de Roma.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos paz. cuyas obras se ven sancionadas por el beneplácito divino en forma de «juicio de Dios». Quizá no se trate propiamente de los rasgos del «príncipe» de la De re publica. individual. «príncipe» en todo instante opuesto a los «tiranos». F. cuyos actos están inspirados únicamente por la equidad y la justicia. sin paliativos. y no implicados en una formación ciudadana tan explícita como el De re publica. Ya Augusto había absorbido la figura del princeps ciceroniano a su favor. Foreville no duda en afirmar que Guillermo de Poitiers proyecta sobre el duque normando los caracteres del «príncipe justo» ciceroniano. de sus próximos familiares una curia y valladar contra el disgregacionismo feudal. pues hasta el siglo XI esta obra del romano permaneció asequible y sólo más tarde vino a perderse totalmente. y Agustín un buen rethor latino. no deja de resultar sugerente una aproximación ideológica del panegirista oficial de la corte normanda al clasicismo ciceroniano. príncipe puesto por Dios al servicio de su Pueblo. J. aunque ello es posible. que Guillermo de Poitiers calca su figura del gobernante ideal de la que se trasluce de los escritos de Cicerón. FORTUNY 11 . Guillermo el Conquistador supo hacer de la Iglesia su ejército ideológico. Y el ideal de «príncipe pacífico» es una idea muy carolingia que se aplica a Carlomagno en la biografía de Eginardo (publicada en esta colección) a través del modelo de la vida de Augusto escrita por Suetonio. Alguien ha podido afirmar. Es difícil que la magnificación cortesana del duque vaya más lejos en aquellas circunstancias. Otro problema es la aquilatación exacta de cuánto pudo absorber Guillermo de Poitiers y su entorno de la tradición ciceroniana sin influencia directa de los escritos del cónsul republicano. Sea como fuere. príncipe piadoso protector de la Iglesia y de sus súbditos más indefensos. La asimilación ciceroniana de San Agustín en De Civitate Dei es patente y copiosísima. que pudo muy bien tener. R.

1968]. 149. 1939): vol. WILSON: The Vikings and their origins (Londres. une catastrophe? (París. — Scriptores: tomo II. Michel (Ruán. 1967. SAWYER: The age of Vikings (Londres. 1966). págs. Le second assaut contre l'Europe chrétienne (VIIe . R. M. Edición de E. READER (Copenhague. OLRIK y H. LEBLOND: L'accession des Normands de Neustrie à la culture occidentale (Xe-XIe siécle) (París. 1893). 1962). 1968). Recueil des Actes des Ducs de Normandie. Estudios históricos generales de la «era vikinga» M. 911-1066 por M. 217-1. ALMGREN y otros: Vikingen (Goteburgo. cols. Gui DE AMIENS: Carmen de Hastingae proelio. de WINTERFELD en Monumenta Germaniae Histórica. 1967). (1899). 1753). FAUROUX (Caen.XIIe siécle). 1961). Edición de Dom TOUSSAINT DUPLESSIS en Nouvelles Annales de París jusqu'au sègne de Hugues Capet (París. Edición de J. TARDIF (Ruán. LAIR (Caen. B. Edición de J. 723-762.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos BIBLIOGRAFÍA Ediciones críticas Abbonis de Santo Germano Bella Parisiacae Urbis. BLOCH: La société féodale(París. 1881). MASERES (Londres. P. GUILLERMO DE JUMIÈGES: Gesta Normannorum Ducum. N. 1836). J. Problémes actuels (París. A. DUDON DE SAINT QUENTIN: De moribus et actis primorum Normanniae ducum. Es la primera con voluntad crítica. MOUSSET: Les invasions. 1956). — Poetae latini aevi carolini. ducis Normannorum. Edición de E. 1970). 1827). B. 1967). Obras contemporáneas de interés: ADAM DE BREMA: Gesta Hammaburgesis Ecclesiae Pontificum. H. 1619). Annales danici medii aevi. págs. tomo IV. contemporáneo scripta. Ídem: Edición de A. G. (París. 1892). Edición de F. A. 1943). Coutumiers de Normandie. La mejor y aquí traducida. 19712). 1968). DU CHESNE en Historiae Normannorum scriptores antiqui (París. 776-805 (1829). 19822]. SKYUM-NIELSEN: Vikimgerne i Paris (Copenhague. 1970). CH. H. 1876). Edición de EARLE y PLUMMER (Oxford. 1865). Edición de F. MARX (Ruán. PRENTOUT: Guilleume le Conquérant. [Traducción: Barcelona. D'HAENENS: Les invasions normandes. comte de París et roí de France (París. LATOUCHE: Les origines de l'economie occidentale (IVe-XIe siécle). 9-94 especialmente. H. Estudios especiales E. [Traducción francesa: París. Edición de B. JORGENSEN (Copenhague. 1955). (París. págs. 1. SAXO GRAMMATICUS: Gesta Danorum. MELVINGER: Les premieres incursions des Vikings en Occident d'aprés les sources árabes (Upsala. Legende et histoire (Caen. cols. D. Ídem: Edición de DOM BOUQUET-L. 132. 1783). PETIT-DUTAILLIS: La monarchie féodale en France et en Angleterre du X e au XIIIe siècle (París. 12 . 1965. PERTZ en Monumenta Germaniae Histórica. Ídem: Edición de G. Ídem: Edición P. 1920). R. I Normanni e la loro espansione in Europa nell'alto medioevo (Spoleto. 1976). Más fiable que la anterior y reproducida en Patrología Latina Migne. Tomo I: Le tres ancien coutumier. FAVRE: Eudes. Crónica Anglosajona. Reproducida en Patrología Latina Migne. L. 72-122. 1931). BOYER (director): Les vikings et leur civilisation. regis Anglorum a Guillelmo Pictavensi Lexoviorum archidiacono. JONES: A history of the Vikings (Oxford. DELISLE (París. SCHMEIDLER en Monumenta Germaniae Historia —In usum scholarum (1917- 19262). Edición de J. 1914). Gesta Guillelmi II. 270. I.

Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos ABBÓN DE SAINT-GERMAIN EL SITIO DE PARÍS POR LOS NORMANDOS (LIBROS I Y II) 13 .

Dos de ellos tratan acerca de las batallas por la ciudad de París. 14 . rara en la Eneida. Aun cuando lo hubiese querido. aunque para algunos he aplicado la cesura bucólica4. es ajeno a esta historia. Ni arranqué a Orco o a otros dioses infernales. y de su rey Eudes. sino también para la satisfacción del mejor amigo del lector 2 para que con la clara reciprocidad de los que la envían tu mano prudente la libre de errores. del T. ella me ayude a cumplir mi tarea. Pues aunque ocupa poco espacio. yo agregué glosas por mi propia mano3. 6 a 15. provee a los clérigos de mucho y agrada a los escolares que glosan en sus composiciones. que la misma causa condujo a ti esta simple página no sólo para que nunca una tal petición fuera frustrada por mi culpa. Pido al lector que con su habilidad e industria les restituya la debida perfección. yo confié a la trinidad estos libros solamente adornados con lo visto y oído. comte de Paris et roi de France. (3) Ahora bien. nacido de nuestro trabajo. de mi benevolente señor Germain. Naturalmente las censuras son pentemímeras o heptemímeras (después del tercer troqueo) y siguiendo el mismo criterio para todos los versos. Eudes. La alegoría reluce en cierta medida para aquellos que disfrutan con estas indagaciones. Así como ha sido presentado por primera vez. las almas desde el sombrío Tártaro según el rito de Orfeo. desconocidos por todos. y principalmente. nunca. o sea de Gozlin. p. Ed. el último de todos los seres creados por Dios e indigno diácono. abraza a su hermano Gozlin con una sincera pasión de amor que supera a todas las de la tierra y conserva en Cristo toda la felicidad de una y otra vida. Ciertamente. y cambiando las páginas como lo haría Febo lo examinarás con tu sagaz arbitrio. es el autor que así expresa sus sentimientos al destinatario. según la usanza de Sileno. en ninguna parte yo he reunido a faunos o fieras bailando al son de mis cantos. Favre. que recuerda no sólo la afición de un máximo talento sino también de un fraterno amor. ni obligué a las rígidas encinas a mover sus copas. desde hace tiempo egregio abate de este sitio. Ni selvas. quiero que no sólo tu benevolente caridad sino también la de los demás lectores sepa que yo no escribí este volumen de versos para ser llamado poeta. Fue conde de París a finales de 882 o principios de 883. el deseo de que quedara un ejemplo para los protectores de otras ciudades. resplandecen con los milagros. Por lo cual yo ni me nombro poeta ni ciertamente son ficciones las que aquí se tratan. (4) Elegí los pies de todos los versos de mi trabajo hasta tal punto que si dejé unos pocos imperfectos fue por ignorancia o más bien por olvido. puesto que aquí no se encontrarán las ficciones que se hallan entre los grandes poetas. así serán las siguientes páginas. era muy joven en el sitio. ni murallas. Sabed. la segunda parte del verso es dos veces más corta que la primera. oh hermanos felices. 2 El mejor amigo del lector. El tercero. De las demás cosas. me han acompañado jamás. (N. ) 4 Frecuente en las Bucólicas. Sea cual fuere mi capacidad. es justo decir también las otras dos que me han hecho comenzar esta obra: la primera fue el deseo de ejercitarme (pues entonces era yo un aprendiz de la disciplina literaria que empezaba a leer las Églogas de Virgilio). me hubiera sido posible lograrlo. cuando conoció el opúsculo. sin embargo. se halla entre el cuarto y el quinto pie. 1 Nacido en el 860. con mis modulaciones. la otra. cediendo a los atractivos de mi dulce canto. No obstante las hemos tenido en cuenta en la traducción. Y puesto que ésta es inseparable de las palabras. Tu ternura fraternal que me es tan preciosa. me ha pedido hace algún tiempo y con frecuencia que le fuera destinado el pequeño escrito que trataba de las guerras de la ciudad de París y del más eminente Eudes 1 príncipe desde el origen del reino hasta ahora. ni aves.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Carta original del humilde al querido hermano Gozlin (1) Abbón. que completa la trinidad. Pues a causa de los muchos trabajos escolares a los que me dediqué en todo lugar nunca tuve el tiempo para rehacerlos. 3 En nuestra edición hemos suprimido las glosas como tales. expuesta la razón de este envío. (2) Finalmente.

oh venerable. Versos dactílicos al maestro Oh santo maestro. besando con su boca tus pies y dedos te ruega que recibas los versos aún verdes recogidos de tu viña. Y así administré mi facultad con la ayuda divina. pero no han sido escuchados. El lector encontrará en la obra cosas útiles. ¿Qué más diré? Todos los versos son catalécticos5. las ha hecho florecer para mí rogándome que te cuente sus batallas para que su victoria vuele conocida por todo el universo llevada por tu boca y su gloria reine brillando en todas partes. Y ahora deseas que brille con otras lluvias y con otros soles. Continuamente siembras y recoges. Como no han sido escuchados por un maestro. del E. venerable entre todas. radiante de méritos y piedad. y cuando llegues al fin de tu vida estés por siempre con Dios. Pues tuyos son las viñas y los racimos. oh dulcísimo hermano. o de la de algún otro experto en la métrica cuando este libro caiga en sus manos. Ciertamente los versos dactílicos colocados en trímetros revelan sus motivos. sílabas habituales en la poesía. Pero que no piense acerca de esto que abuso de tu providencia. tu humilde discípulo Abbón. y podas. Que maduren con tu lluvia y tus rayos. La noble ciudad de París. que lo sean al menos por un hermano. Que tengas tanta alegría y honor como rayos tiene Febo. 5 Verso cataléctico es aquel que se termina bruscamente con un pie o semipié menos. No hay en el poema de Abbón en el sentido en que hoy lo entendemos. digno del honor celestial. Te ruego que le des tu dulce miel. ) 15 . (N.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos No usé frecuentemente la diéresis y episinalefa.

Un nombre bastardo. después del Señor. emperador coronado en Roma en 880. la más bella de las ciudades. 8 Llegaron el 24 de noviembre de 885. lo vi y me pondré libremente a tus pies. No obstante. te gobernaba. ¿Acaso no viste esto mismo con tus ojos? Cuéntalo. concédenos al menos que podamos atravesar esta ciudad. del E. ) 10 Carlos III el Grande. héroe dulcísimo y pastor amable. » Y brillas por tu porte. Es necesario que el reino. en verdad. supresión o transposición de letras o sílabas. el más venerable entre todos. las torres defienden los puentes de allí hasta aquí. En respuesta a estas palabras. A ti ciertamente los crueles te ofrendaron regalos: setecientos extraordinarios navíos. compañera apreciada por el mundo con el nuevo nombre de París. pero ahora llevas el nombre de Isia. ya que el abeto y la encina y el olmo húmedo y el aliso todo lo cubrían. el obispo del Señor dijo con autoridad: «la ciudad nos fue confiada por el rey Carlos 10 bajo cuyo imperio fue gobernado casi todo el mundo. desde el interior hasta el río. salvo en las glosas. si no cedes a mis ruegos. salvada por Dios todopoderoso. De este lado de la ciudad. Jamás la heriremos. Si las murallas te hubiesen estado confiadas como a nosotros. En el segundo día de estar en la ciudad 8. El profundo lecho del Sena estaba tan lleno y sobrepasaba en dos leguas a lo normal. di qué te ofrendaron los daneses 7. del E. (N. compuesto para ti. rey y jefe de los poderosos. Después de la muerte de Carlomagno. ten piedad de ti y de tus tropas. por una forma de metaplasmo 6. (N. con un giro envolvente alrededor de ti. Rey sólo en la palabra. pues. Nada se ve. y pasando el siguiente día la plaga del hambre y así sucederá año tras año. mandaba sin embargo sobre sus aliados9. ¿qué sancionarías?» Y Sigfredo contesta: «En honor de la espada daría mi cabeza a los perros. los francos le estaban agradecidos. vacilando sobre las deprimidas costas. que está situada en el medio de la gran tierra de los griegos. un río. Todo aquel que desea las riquezas de los francos te venera. A tu derecha los puentes habitan las riberas. Era el protector de la ciudad y sería el defensor del reino.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos ASÍ COMIENZA EL LIBRO PRIMERO DE LAS GUERRAS DE LA CIUDAD DE PARÍS Habla con gozo. extiende sus brazos que acarician tus muros. en el tiempo en que Gozlin. Lutecia. Habla. Inglaterra y Francia venían en su mayoría de Dinamarca. Pues recostada en la mitad del Sena y del culto reino de los francos te elevas por encima de todas cantando: «Soy la ciudad que palpita como una reina entre todas las ciudades. pues.» Este último era venerado como conde y futuro rey. nuestros ingenios de guerra suministrarán para ti venenosos dardos. Para no perderte.) 9 Ejercía el mando supremo temporalmente. esto es análogo a Isia y con justicia a ti. «Me admiro —dijo ella— de que nadie pueda contar esto. obispo del Señor. (N. y si realizaras lo que cuentas. te rogamos. (Par Isia). en lugar de sufrir por ella la destrucción. sea salvado por ella y que se mantenga en paz. que te sorprenderías de que por esa gruta pasase el río. sino que nos esforzaremos por conservar todos tus honores y los de Eudes. oh Lutecia. » Yo.» 6 Metaplasmo: alteración material de una palabra por agregado. al venir el día. Las fuerzas se componían de jefes iguales en poder. del E ) 7 Los normandos que se asentaron sobre la Frisia. así le habló al pontífice: «Gozlin. Así eras llamada hace algún tiempo. rey de toda la Germania en 882. además de innumerables pequeñas de aquellas que el vulgo nombra barcas. Abbón los llama daneses. Después de haber inclinado la cabeza. de Italia en 879. Una isla se regocija contigo. puesto que había permitido la reconstrucción del imperio franco. 16 . atiende a nuestras palabras. rey de Alemania en 876. por cuyo puerto venerable destaca entre todas las ciudades y a la que la avidez de Argiva cercaba por el deseo de riquezas. Sigfredo se dirige al palacio del ilustre pastor. amiga de Plutón.

Pero. proyectiles que desgarran y balas se entremezclan. Algunos desean en verdad escalar las murallas con los picos de hierro 12. El soldado murió. Acuden todos a reforzar la defensa de la torre. pero infligieron duros castigos a muchos y finalmente se retiraron llevando consigo una multitud de daneses exánimes. 11 Torre construida en 870 sobre la rive droite del Sena. pero junto a las palabras succidere del texto y ferris de la glosa imponen la idea de picos de hierro. sacudiendo los escudos pintados. Los cristianos luchan preocupándose de resistir el ataque. Y ya también Apolo. uno era el conde. como ya canté más arriba. un joven soldado suyo. Las voces de los nuestros resonaban: «Quemados. pero en la misma noche en que se acababa la batalla. satisfechos de la comida. sobre los tablones que la rodeaban. Un estrépito clamoroso se eleva. a otros los impulsaron a que se arrojaran al fondo del río. a pesar de que había algunos que luchaban intrépidamente despreciando la muerte. A unos. Con los fundamentos estructurados y sólo un poco hacia arriba construidos y las ventanas hechas. los agujeros de los cascos rechinan con las saetas. burlándose de los cuales. y los clarines llaman a todos a socorrer sin demora a la torre que tiembla. Esta mezcla. fue golpeado con una espada. Pero la noche fue su madre. Para muchos cristianos se fueron de este modo los últimos momentos de sus vidas. e infames redoblan la lucha. mataron. ¿quién era el otro? El otro. vigoroso abad. Aquí. reanimaba a los hombres. El aspecto de la torre no era aún del todo resplandeciente.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Estas cosas dijo y después se retiró estrechando a los suyos. y voces desmesuradas llenan el aire precipitándose por aquí y por allí. corred hacia el Sena. fue capaz de atravesar con una flecha a siete hombres. Confortando a los fatigados. Sobresalían la compañía de Eudes y su hermano Robert y también el conde Régnier. Y la torre nocturna gime perforada por los dardos. Nada más se movía entre la tierra y el cielo. Los daneses fueron nuevamente contra la torre por turnos. comenzó la batalla. se mostraba gozosa. mientras que mil veces cuarenta era el número de las fuerzas enemigas. los escudos. el abad. La batalla arroja tremendos prodigios contra los fieles: los dardos vuelan de aquí para allá y la sangre cae por los aires. se lanzaron contra la torre 11 a la que hirieron fuertemente con piedras y cubrieron con dardos. » El valiente Eudes lo repitió innumerables veces. Estos dos fueron los primeros a lo largo y a lo ancho y no hubo ningún otro como ellos. Ebles. El primero era Eudes el victorioso. Ebles. invicto de todas las guerras. Entre todos los guerreros. 17 . La ciudad está aterrada. y. Gruñen las murallas. dos hermanos gemelos se destacaban. los ciudadanos se agitan con ruido. seguido por todo el Olimpo. su camarada y su par. más fuertes que todos. Gimen. y el nieto del pontífice. ardía con fuerza y no sólo quemaba las cabelleras de los daneses. cuyas aguas os devolverán las cabelleras mucho más elegantes. adjuntan una mitad de madera. ¿qué es una simple gota frente a mil llamas? Doscientos fieles y no más constituían toda la fuerza de los cristianos. Los jinetes que regresan con botín se suman al combate. sino que las arrancaba de las cabezas. pues. Disipada la Aurora. les agregan aceite y cera. continuamente purificaba la atalaya. saltando de las barcas. Todos. el obispo fue levemente tocado con un dardo agudo. se dirigía hacia el centro de occidente. allí. los puentes oscilan. matando enemigos. Pero. licuada por el fuego. La ciudad gime. Luego el Sol y los daneses saludan nuevamente a la torre. 12 Musculus designa por lo común un ingenio de protección. los ciudadanos tiemblan. el otro. y el señor se restableció curado por la medicina divina de Dios. Federico. les ordenó presentarse en la cocina. al extremo de Tule y de la región austral. y sirviéndose de la pez.

pero por el 850 comenzaron a usar caballería. Son el terror de los daneses. La noche siguiente se dedicó a arreglar las heridas de la torre. viejos. glotón. hijos del diablo. ¿Acaso no te he ofrendado pan. (N. Marte. (N. ) 18 . 15 Por lo tanto el primer asalto es el 26 de noviembre y el segundo el 27. Jinetes e infantería17 recorren sangrientos montes. Pero el Señor. situado en el límite de su curso.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos acuden contra la torre. desgarrando sus cabellos y llorando. Cien de estos últimos a quienes cien flechas expulsaron del cuerpo la vida con la sangre. los otros? (¡Si merecen el mismo honor!» Así en sus bocas salvajes. Y mientras ellos exhalan su último suspiro. El siervo se convierte en hombre libre. fuerte y furioso. se ocupó de reinar. el dios de la guerra. esclavo. Las aguas libres humedecen lo quemado. llevando cada uno de ellos lanzas y escudos teñidos con azafrán. del E. Aquí muere el vacilante Lemnos. se abre. Mientras el sol esparce sus rayos sobre un cielo dorado. las mujeres danesas. su oscuro nombre. conducidos por las cabelleras. pues ésta aún no tiene altura. una curva da a la torre. mezclando la base con las piedras y la tierra16. Luego. De lo más profundo aparecen los héroes cuyos nombres ya han sido citados. vencido por el gran Neptuno. padres. Van matando a niños. y delante de los ojos del marido provocan mal a la mujer. gracias a la ayuda de Dios. dicen a sus maridos: «¿De dónde vienes? ¿Huyes de un horno? Lo sé. cerca de Saint-Germain-le-Rond. que no es el hermano de Eudes. quien aunque no robe nada de provecho intenta volver al profundo bosque. ) 14 Dios del Infierno. del E. ) 16 Saint-Germain-le-Rond es Saint-Germain-l'Auxerrois. Luego. mueren sólo unos pocos. selvas. campos. He aquí que dos abanderados acuden desde la benigna ciudad. Muchos moribundos intentan llegar a sus barcos antes que atacarla arrojándole piedras. Asesinan al marido delante de los ojos de la mujer. los enemigos retrocedieron sobre sí en una fuga secreta llorando a trescientos de ellos que fueron recibidos exánimes por Caronte14. Delante de los padres y madres eliminan a la descendencia. He aquí que un agujero. Se forma una hoguera horrible y el humo repugnante envuelve con una nube a las tropas y. desean destruir sus fundamentos. Pronto una roca redonda fue lanzada desde la torre contra los daneses. 17 Al principio los Normandos combatían a pie. Entonces en las puertas pusieron fuego —objeto de atención de Vulcano—. Y el esclavo se hace amo. (N. y el amo. en la rive droite. la fortaleza desaparece bajo las negras sombras. unos campamentos. carne de jabalí o vino? Y si es así ¿por qué vuelves tan fácilmente vencido a casa? ¿Acaso no te alegras de que este camino sea dispuesto para ti? ¿Acaso vuelven. llanuras abiertas y ciudades. al cual ninguna victoria vuestra podrá vencer. para con esto aniquilar a los sobrevivientes y destruir la torre. durante una larga hora. Vinicultores y 13 Imposible identificar a este Roberto. mayor que cualquier cosa dicha. jóvenes. y de los del pueblo. ven a todos con cascos y penachos y son vistos por ellos. Ambos escalan la torre. hubiera cedido la última parte del año a diciembre15. compadeciéndose de nosotros ordenó que la ciega niebla se volviera contra el pueblo que la envió. se vuelven a sus barcas. los daneses recorren las riberas del Sena que dependen del bendito Denis y trabajan para instalar en los valles. del E. Ésta rechazó a seis y envió sus almas al Averno. Miran a todos uno a uno y no entran. Estas dos batallas se dieron tres días antes que el noviembre helado. Herido por un doloroso dardo disparado por la cruel gente expira Roberto 13. el hombre libre en siervo. arrastrados por los pies completan el número de los muertos. El terror les impide lo que su audacia les impulsara a hacer. madres e hijos. arrasando como el lobo audaz.

las espaldas oprimidas por los arcos y el hierro tembloroso. rechaza la opaca noche y abate sus ojos sobre la ciudad. Francia sufre. los secretos de su interior. cuando un proyectil que fue enviado con arte —tensos los nervios como un plectro—. Y los puentes juntan las atalayas con fuertes catapultas. fuego. con la más fuerte atacó la fortaleza. ) 19 . lacerantes. funesta falange. Así fueron ellos los primeros en merecer una muerte preparada para nosotros. Mientras el antiguo brillo de Febo remonta ágilmente sobre las feraces cuadrigas. afilan. contra el puente. Utton. todos soportan la cruel dominación de la muerte. abandonada de señores y siervos. robos. Veloces. París se erguía riéndose de los dardos. Ponen a punto los escudos y las armas antiguas se convierten en nuevas. Los valles. Ninguna casa es gobernada por amo vivo. sobre un navío pintado. La noche no admite descanso ni sueño. Conseguían al instante todo lo que querían. conquistarían la torre. y vuelan en forma compacta hacia la ciudad mil balas de plomo fundidas. sobre cada uno un ariete recubierto por un techo. La fortaleza se bambolea. ellos humillan. en su ardor por huir. se acercan con las alas que huelen a canela y tomillo de los árboles o de un campo alegre de flores. Aquí muchos héroes y valientes hombres resistían: El obispo Gozlin era el primero entre todos. que surge por todas partes. A estas tiendas la pluma latina las llama manteletes o enrejado. pero el más noble fue Eudes. sacudió a los dos maestros. Ningún héroe disfruta de ella. Reúnen mil tiendas con excelsos objetos de piel sustraída del cuello y dorso de los jóvenes (éstas eran capaces de contener dos veces a dos o tres hombres). agitando con fuerza los dardos18. siniestra cohorte. quien mató tantos daneses cuantas balas disparó. Una tierra tan opulenta está despojada de sus ricos tesoros. abad favorito de Marte. preparan y forjan las espadas. Erilang. monstruosa multitud. buscan los bosques. 18 Aquí comienza el relato de la tentativa de asalto general: ésta dura tres días. Un desgraciado pueblo ataca. por igual entre matanzas. Ella sufre un asalto. Piensan que si viniesen sobre él. la pareja muere. oh. uno generoso se defiende. Y mortalmente tocada por una delicada nota. ninguno resiste. Con llagas y heridas sangrantes. los daneses construyen monstruos con dos veces ocho (¡admirable de ver!) ruedas. ¡Así los enemigos se llevan la gloria de un bello reino. No otro pueblo funesto es el que se lanza contra la fortaleza. Pues los cerrojos de curva. del E. pero él es muy fuerte. Los hombres armados. Vestidos con ropas como abejas ligeras en su reino. El implacable enemigo armó tres cuñas. Régnier. súbitamente las furibundas fuerzas de Satán irrumpen contra los campamentos. asolan. Se dirigen rápidamente contra la torre. se enfurece y reina soberbio. Todos estos eran condes. los habitantes tiemblan y la voz desmesurada de las trompetas resuena: el miedo penetra a los hombres al mismo tiempo que a las torres. Marte. el Sena con sus escudos. coloreada de rojo. de fuerte roble construidos. devastan. todos huyeron.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos campesinos. ahora huían insignificantes. la riegan las lágrimas. Eudes. imposibles de medir. grupos de a tres. junto con las tierras y las vides. asesinan. y transportan en sus barcos el honor de una célebre tierra! En medio de estas terribles batallas. Entretanto. y también Roberto. Ella gime. y también los Alpes. y con las otras dos. pues se hacían preceder de una visión cruenta. despojan. Cubren los campos con sus espadas. las profundidades de su vientre. Los curvos metales de ninguna iglesia añaden resonando vacuos aires a los afligidos clamores. (N. Siempre conservaron uno en forma bien amplia. antes orgullosos. 1 y 2 de febrero del año 886. el 31 de enero. Acabado el segundo. el tercero fue atravesado. atrapaban a sesenta hombres (así se dice) cubiertos con cascos. No queda nadie. su sobrino Ebles.

quien. arrojan ruidos sangrientos. redobla el combate. aquéllos luchan con un fuerte resonar de armas. Y por la mañana resplandeciente. rabioso. volviéndose a sus criaturas y a los que eran como una parte de sí. origen de la salud del mundo. al que ninguna cabeza de los suyos pudiera traspasar. ellos convierten los tejos rectos en curvos arcos. puesto que no podían juntos alcanzar la torre. ni mirando desde la torre se ve nada bajo los escudos pintados: cubierta por ellos se ocultaba la tierra. abandona a los cautivos. y viendo que son superados por los daneses. golpeándose las piedras y los cascos que penetran el aire. No hay ninguna vía de acceso a la ciudad. Viendo esto. Si te place que yo celebre todavía misas. vencido por las riendas de la muerte. Mirando desde allí arriba. Entonces mueren miserables y muchos que abandonaron el alma son transportados en barcos por los que arrastran las armas. estrella del mar. Aquél. Los escudos se agitan de llanto. Éstos guerrean. otro prueba la comida que aquél se sacó de la boca. se lleva consigo a los dos en secreto. tocado por una flecha. las armas recomienzan la salvaje lucha: llena la tierra de ellas. No hay nadie que nacido de la tierra pueda contemplar a los soldados cubiertos por escudos al mismo tiempo en una formación tan colorida. Los normandos estimulan vanamente el cruel combate. que brillas más clara que todos los astros. Y a través de aberturas circulares dispararon flechas empapadas de veneno penetrante contra los soldados que vigilaban la eximia torre por la noche. traían de aquí viejos toros y hermosas vacas y terneros. Deja libre 19 Se refiere a la Trinidad. con los brazos desnudos y el rostro descubierto. desde donde. Ya Titán se ocupa de enviar mensajeros rápidos por el Océano para que le preparen su reposo. Y así pasaron la noche. pide perdón a la torre. se los llevan ocultos consigo. sólo se distinguen ásperas piedras y dardos terribles que atraviesan el cielo como un enjambre de abejas. otros durmiendo. una flecha que venía volando desde la fortaleza. él llora los héroes y la muerte que fluyen. Éstos habían confeccionado un cielo que preservara sus vidas. el miedo más poderoso. son hincadas en círculo a la cabeza. libre de sangre humana. De repente. ellos a menudo cogían las armas que provocan una horrible muerte. y como el pueblo enemigo. un sentimiento de terror. y el desdichado tiende a sus camaradas su escudo y su pie. Para redondear un número venerable19 viene un tercero. haz que el impío. Y en tanto que éste trata de huir. pero por debajo de éste. Los otros. feroz.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos bajo las múltiples heridas. unos guerreando. y él mismo. bajo los escudos. Nada más se cosecha entre el cielo y la tierra. insufla a los nuestros un ánimo valiente. mieses despojadas de su producción. otros se ocupaban de los fosos que rodean a la fortaleza y rellenaban los surcos. Traían terrones de grutas y de bosques frondosos. vides sin sus retoños. se ocupó de llevar a un normando lo que el obispo Gozlin llorando pedía. Con una cruel espada son perforadas las corazas. Los de la fortaleza observan. Las voces se hacen más fuertes. Mil soldados guerreaban manteniéndose en el combate. otros mil. por último matan a los desdichados que retenían cautivos y los llevan a los surcos profundos y durante todo el día se agitan de pie ante el campo de batalla. 20 Gozlin 20 . y a los otros. tejidas con maderas de la selva y cabelleras de jóvenes. Ya la fiera plebe se lleva de la torre lagrimeante las tiendas que ya expliqué. Muchos luchaban. intentaban combatir en escuadrón. renuevan la batalla con furor. el piadoso obispo20 llama llorando con clara voz a la madre de Nuestro Señor y Salvador: «¡Madre venerable del Redentor. cruel y atroz que mata a los cautivos sea enredado con un lazo de muerte!». el estrépito más elevado. rudos. resplandeciente. inclina tus oídos a mis plegarias y ruegos. El Todopoderoso. Una jabalina es lanzada desde la fortaleza contra una boca abierta.

cogieron rápidamente tres navíos suficientemente altos y los cargaron con frondosas selvas y finalmente les imponen a Vulcano ardiente23. la niebla de una noche serena vuelve. rindamos a ella. Lemnio. » 21 Colinas de Montmartre y de Belleville. hija del Todopoderoso. Bendita madre de Dios. de estos pobrecillos. los que están en la atalaya temen. arrancan el cerebro de la cabeza de esos desdichados y dejan fuera de combate a muchos daneses y más aun escudos. los tronos de los cielos. daban las espaldas desgarrando y revolviendo sus cabelleras por el campo. lanzando a las sombras a las humildes gentes. en el reino de Jesús». La selva arroja llamas. Las tinieblas penetran los reinos del cielo y atraviesan las nubes. los príncipes. digna madre del Señor. exhalando su alma mal nacida. Con estos arrojaban enormes rocas. Saliendo las llamas. Y en vano las desgraciadas falanges se esforzaban en reemplazar los fosos. Ningún escudo estaba libre de roturas. 21 . ten piedad de los que te adoran. los soberanos. los que rodean la fortaleza. Las aguas y piélagos están sedientos. y las naves eran arrastradas con cuerdas por las costas a fin de incendiar el puente o la notable torre. Febo se va. tú que engendraste para este mundo inseguro un Salvador. Éstas golpean con los puños sus pechos desnudos y las otras se desgarran las mejillas humedecidas con las lágrimas. Abundantes guardias vigilan la torre. (N. del E. adoran. víctimas de su espada. son enviadas en todas direcciones. ya insensibles. ) 22 Mangana en latín. ¡Oh. las hacen pedazos en forma truculenta. Que la gloria. La ciudad palpita sagrada en honor de la excelsa María por cuyo auxilio gozamos de vida segura. las potestades. La aurora da vuelta a los cielos. inefables acciones de gracias y cantémosle plácidas canciones. Si tenemos fuerzas. las aguas y el aire se queman. qué río de lágrimas fluye de los ojos santos! Los bellos jóvenes y la blanca vejez llorando exhala lamentos. y elegida. oh madre gloriosa del rey supremo. tú brillas como nuestra madre. Las alturas de Septentrión 21 contemplan a otro sobre las puertas. rellena con su cuerpo los surcos. tú que has sido juzgada digna de liberar al pueblo de Lutecia de las manos crueles y de la espada de los daneses. loan. ningún herido al que hubieran tocado. Que nuestra voz sublime se eleve y pronuncie alabanzas puesto que ella es digna de esto: «Salve. Los habitantes del cielo. ¿a quién puedo compararte? »Tú eres más santa que todos los santos. Ellos. Con dos piedras enormes. y las madres. tú has derramado la luz de un sol mucho más brillante que tú sobre las tierras e iluminándolas te las reservaste y reparaste el error de nuestra raza. veneran. vuelven blandiendo armas mortíferas. reina de los cielos. oh Germain. 23 Les enciende fuego. engendraste al que para nosotros es padre. las virtudes. las murallas lloran. »Por lo tanto. junto a los cautivos. pues. »Luna refulgente. alabanza y honor y ese esplendor que irradias estén siempre en ti. Y puesto que no podían hacerlos avanzar por los campos llanos. ellos confeccionaron unos ingenios que se denominan «manganos»22 en el particular uso del vulgo. se levanta con el pie aplastado. oh reina del cielo. te contemplan. inmune a la muerte. las hierbas verdes mueren bajo el fuego. más potente que Neptuno. ponen uno del lado de Oriente enfrente de la torre. La ciudad se lamenta. Entonces los ciudadanos se agitan y reclaman juntos la concurrencia de Germain: «Ten piedad. Se esforzaban en causar la ruina de la torre con los arietes. Atizan los arietes. La tierra y el campo. tú existes como dominadora del mundo. »Oh feliz madre que encerraste en el tálamo del útero al que ni los cielos ni las tierras ni el vasto mar no lograron contener. tú que pudiste darle la salud a Lutecia. se agita violentamente. la tierra gime. no podían rellenarlos.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos su boca. más feliz que todas las mujeres. Un tercero ocupa su lugar delante de su flanco.

las puertas (de las glosas). no lo ve. » Dijo esto. sucedió en 880 a su hermano mayor Eudes. Y Roberto. 467) a la basílica de Saint-Étienne (II. Y sus gargantas. el desgraciado pueblo con excesiva alegría. A partir de esto. Entonces. vienes a socorrer a tu humilde pueblo y a hacer que las naves inflamadas vayan contra una enorme masa de piedras —tú mismo las agrupaste— de tal modo que ninguna hiera el puente. la cohorte infeliz monta sobre los caballos más ligeros que aves y alcanza las regiones de oriente. La voz se escuchaba en los cielos y el dolor en los aires. Ante esto. cuando los enemigos se llevaron furtivamente bajo la luz los enrejados hacia sus fortificaciones abandonando los arietes llamados por el vulgo carcamusas. su nieto Aleaume. y de los que los nuestros se apoderaron con gozo. golpeaban con fuerza los escudos. el cruel Marte descansó. coged los escudos y las armas y apresurémonos a vengar a mi tío abuelo. puesto que los suyos se lo habían cogido cuando les ordenó vigilar las cuñas de los daneses. 22 . Dijo el soldado a su señor: «Contemplo a los normandos que vienen a la carrera!». fuertes varones. 310). viene burlándose de los ciudadanos y de la muchedumbre del Señor. El tercer día de esta guerra fue la Santa Purificación de la Madre adorada de Cristo. las murallas repiten el nombre de Germain y en cada torre los soldados y los primeros de los hombres exclaman: «Oh. Y la feliz tropa de Dios goza ahora de aquello que antes le llevaba a sufrimientos superiores y grandes dolores. los que quedaron no podían llegar a los barcos. Así sucedieron nuestras cosas. Germain. El último día de enero comenzó un período de tres días de combates a los que puso fin el mes siguiente. los sumerge en las aguas. agita las costas de los ríos y los profundos piélagos de las aguas y azota los tronos aéreos desde los cuales se eleva la estrella de la mañana. 26 Roberto Portecarquois. mata a dos de ellos y muere él mismo en tercer lugar sin ningún socorro. y su cuerpo venerable iluminaba la ciudad. bajo cuya sumisión sólo había un soldado y sólo una casa los retenía. se hinchaban. Después. 24 Sus restos habían sido trasladados al interior de la ciudad (I. la guerra y el día acabaron y la noche salvó a la torre de sus ineptos guardias. y reclaman agradecidos sufragios. atacó la ciudad y luchando cruelmente. las tierras de la triste Francia que aún no habían sido devastadas. salvador de todo el mundo. presta atención a los rezos del santo y tú mismo. que otorgó a nuestro pueblo el gozo del triunfo. ya que el temor les impidió retirarlos. y vencedor. oh Germain. encontrándose con una gran tristeza entremedio de gentes del conde les habla de este modo: «Ea. a los 35 años. al que llaman de sobrenombre Portecarquois26. esa masa sostiene el puente. » Un inmenso ruido que acompaña al eco. del E. Las madres y las jóvenes hijas acuden juntas al sepulcro del santo24. aunque desea coger su escudo. aprende a socorrer a tus servidores. Prohibida la fuga. (N. El rey Sigfrido hace volver a todos los daneses por quienes la torre había temido ver arrancados sus propios ojos25.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Éste ha había sido obispo santísimo de París. Aún el sol no había recogido sus claras cuadrigas. él marcha delante de los enemigos hacia la plaza con la espada desnuda. Y así. Mata a todos los que quedaron abandonados. Y Dios Todopoderoso. Y la ciudad responde como Germain a los que la llaman. Victorioso. llena la ciudad de cadáveres de enemigos. reclama las cabañas de Roberto. rebosantes de sonoro clamor. se apodera de los navíos. Riendo falsamente. por la ayuda de Dios. En seguida el pueblo del Señor desciende hacia los fuegos. los ciudadanos lloraban y los aires se llenaban de un fuerte ruido en nada menos fuerte que su clamor. no sólo los venció sino que asesinó a los impíos normandos. ) 25 Es decir.

La cumbre del sur sostenía el puente y resguardaba la fortaleza que había sido fundada por el santo. entrando en la iglesia. Por la mañana. Libran una gran batalla contra ella con dardos. 27 La Neustria se extendía entre el Sena y el Loira. La mano derecha guarda al ilustre padre de santo linaje. se apresura a abrir el sepulcro. del E. Eudes. tocó los tentáculos del tétrico infierno. A pesar de no quererlo. para que la gran paloma del Santo Padre Todopoderoso y de su Hijo se aposente sobre mi boca. sus restos fueron llevados por los propios siervos hacia la ciudad. lo pierde y con una remota piedad. que llene mi alma y que la orne de hechos sagrados y flores de virtudes. oh piadoso señor. dirige los ojos hacia el vasto mausoleo del santo. Uno de éstos. La muerte. y que esta santa expulse de mi vida defectos y sombras. Seuil. Arnoud. futuro rey. la ciudad tiembla. pero con la primera piedra arrancada atraviesa su pecho. Hervé. Pues el Sena había rodeado sus reinos y cubierto con sus vestidos las llanuras. cuida que mi espíritu jamás afronte tales cosas. Ambos estaban al costado derecho de la ciudad y uno al lado de la otra28. (N. los enemigos se alegran. amodorrado bajo los golpes de la muerte. toda la tierra tiembla al mismo tiempo. las cumbres del techo sagrado —por la intervención de los méritos de Germain— quiebran sus huesos. los daneses se levantan ardientes y suben a los barcos. no pueden socorrer la torre y llevar ayuda a los soldados heridos en la batalla que han luchado con valentía —son doce— y a los que jamás han aterrorizado las espadas temibles de los daneses. 29 Damos sus nombres tal como se encuentran en un grabado en una placa de mármol que fue puesta en 1889 a la 23 . los clarines resuenan. Gui. Él mismo entregaba a los daneses que dejaban huella sobre el campo. no deseando dejarlos allí. El padre es Eleuterio. Subiendo al cual. Los nuestros se lamentan. oh feliz Germain. fatigado por estas causas. El mismo relató que vio caer al danés. cambia el camino por donde subió y vuelve sus pasos hacia la escarpada cima del sagrado templo. la izquierda retiene a la santa madre. cuyos milagros canto. Otro. Este monasterio fue el más noble de todos los que la Neustria nutría en su seno 27. ) 28 Mirando la Cité desde Saint-Germain-des-Prés la rive gauche está a mano derecha. pero los nombres de los que pelearon en ella son: Ermenfroid. que persigue al desgraciado. ¡Oh dolor! En el silencio de la noche el puente se hunde en su mitad cargado de olas agitadas e hinchadas por la ira. Ellos intentan escalar la planicie que se extiende después del áureo palacio del feraz Germain —que ya hemos nombrado abundantemente— y en el cual es cosa sabida que la figura de su sepulcro se ve. señalando con el dedo muestra esto a todo el pueblo que lo rodea. Eusebia. El santo Germain lo une a los carros de la Euménides. mirando la elevada cumbre de una torre pequeña. parado sobre las murallas de la ciudad. Oh bienhechor. La batalla es difícil de describir. viniendo. Jobert. Hervi. Hardre. Un tercero. se encontraba sobre la Neustria.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Tales son las hazañas de Roberto. la madre. Había sido fundada por Childebert al volver de una expedición a España en 542 bajo la invocación de la Santa Cruz y de San Vicente. un cuarto fue arrancado desde lo alto y. los llenan de armas y escudos y atraviesan el Sena rodeando esta miserable torre. una calamidad que cierra su alma sufriente lo aleja de allí. las murallas son regadas por las lágrimas y todo el campo gime y el mar clama. situada sobre la rive gauche. Oh mi sagrado Germain. intenta llegar a los infiernos. Piedras y flechas mezcladas van por los aires. Ouacre. El cruel pierde la cabeza en una locura de rabia. Desde el monasterio. te pido que favorezcas estos milagros y que yo pueda completarlos. Y aunque los ciudadanos lo quieren. la abadía de Saint-Germain-des-Prés. destrozó los vitrales de las ventanas a golpes de ramas de árboles. Los nuestros y también los daneses gritan. Ora. se cayó. para que los soldados que vigilaban la torre situada en su dominio los cogiesen. Herland. Un quinto. Aquí siempre ha yacido su venerable cuerpo. Aimard y Gossouin29.

Entretanto. que come en la urna de Plutón. él se enfurece e intenta soltarse de las manos de los que lo retienen. Del mismo modo que un león a la vista de la sangre. entregaba flechas. escurriéndose de los que la sujetan con los dedos. El pueblo enemigo de Dios. las crueles espadas. pero les faltaban los equipos con los cuales pudieran extraer líquidos que fluyeran. pero puesto que no podía ganar el conflicto. lo consideran un rey. sacudido por un dardo y envía a Caronte sus miembros y su alma. Ésta es abandonada por los soldados. Los crueles arrastran al Sena los cuerpos sin vida de aquellos cuyo nombre y alabanza volará sin cesar por las bocas de los hombres. hasta que Febo da vuelta la cabeza hacia las profundidades del mar. nadie podría exponer nada más verdadero. con las catapultas inmersas durante un tiempo en el fuego atronador. Ellos no tenían más que una pequeña botella. Las maderas de roble redoblan sus llantos oprimidas por el fuego. esperando sus regalos. dolor! Los nuestros creen sus discursos mentirosos. crueles contra los crueles. ¡No negociaré en absoluto mi vida por dinero alguno. Ya que el viento de la hoguera no los mataba con una derrota. No de otro modo el humo oculta la torre. aparece Hervé a los ojos de los paganos. Nadie intente alzarse contra mis palabras acerca de esta guerra. doliente por la muerte de sus custodios. habiendo muerto mis compañeros! ¡Vano es vuestro deseo!» No murió aquel día. Nuevos combates libran aquí. Ya todos deseaban extinguir el fuego. (He aquí mi cabeza!. y los vagabundos lo protegen. nadando. Brillando de hermosura su rostro y su figura. Pronto. como en el campo. se les escapa. Neptuno desarmado muere ante el vacilante Vulcano. Y temían que algún danés fuera a pisar la tierra del confesor a causa de los milagros revelados por los méritos del santo. llamó a los soldados. mirando atentamente a su alrededor. venid a nuestra fe. «Varones.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Y muchos más de los enemigos se les unen en la muerte. Los estúpidos normandos. llenando la cual con agua clara del Sena. no tengáis temor. cuando con una tormenta impetuosa. entrada de la rue du Petit-Pont. ¡Qué palabras. 24 . mi relato concuerda con el de un hombre que intervino personalmente en estos hechos y pudo evadir. quienes se ponen bajo el extremo que queda del puente. y el fuego salta sobre la torre y la tritura toda. poder ser devueltos de un gran sueño. piedras y rápidos dardos. Después derriban la atalaya. qué boca podría proclamar tantas guerras llevadas a cabo por estos valientes en los prados del egregio! ¿Y a cuántos mataron allí los normandos? ¿A cuántos llevaron consigo vivos a la ciudad? Ya ninguno de ellos osaba desembarcar en el ancho prado del santo a causa del terror que les inspiraban los hombres cuyos combates canto. con la intención de coger las armas y vengar el daño causado a los suyos. pues el fuego es más fuerte que la batalla. Febo desaparece del cielo. con las ligaduras y los dejó partir. Además. » ¡Oh. qué lengua. abandonado por sus pares. Una noche profunda se extiende y para nadie es lícito despreciar su casa. junto al recuerdo de sus insignes muertes y batallas. no pudiendo doblegar su coraje. ellos elevaron. esperando en un ruego. puesto que yo lo vi con mis propios ojos. hasta que aprenda el sol a adornar con sus rayos las tinieblas de la noche como así también la luna y las estrellas a componer el día. desnudos. Oh. Al no lograrlo truena con invencible voz a los oídos de los dementes: «¡Matadme!. disponen delante de las puertas de la miserable fortaleza un coche lleno de hierbas secas y lo incendian. —dijo al aire—. cada uno de los doce lanzó a los prisioneros a los suyos. ve que sus amados compañeros son inmolados. la espada de una nación truculenta y en un río de sangre enviaron sus almas al cielo y recibieron la palma del martirio y la corona preciosa. Otra vez no serían cogidos bajo la luz. se vuelve con fuerza hacia todos lados como si estuviera encadenado. sino el siguiente. El portaestandarte de los normandos cae.

apoderándose del botín que esta misma región explicará bajo mis órdenes. puesto que me lo ruega Apolo. ambos bajo las órdenes del conde Uddon. Surge ya. se hubiera apoderado del campo y hubiera expulsado a todas las almas de sus cuerpos. aunque la torre esté capturada. Neustria. se lanzan fuera y ahuyentan a la muchedumbre sin tocarla. alcanza el campamento de los bárbaros. Oh. cuando ya éstos sirven como festín a innumerables gusanos. tú que fuiste la madre de los próceres que dominaban. y abren las bocas. Vienen los guardianes. como carecía de soldados. ni ninguno lo llevó allí. ¡Oh. terneras y cabras de curva nariz. Pero. Si entonces se hubiera presentado sostenido por quinientos hombres tales como él mismo era. Combaten los nuestros. esgrime la lanza y la arroja hacia ella. que llenan la iglesia con su fétido olor. se transforma en establo el templo del obispo Germain. Ningún caballo nos lo devuelve. puesto que son más numerosos que nosotros. esperando que los paganos fueran a él todos juntos. «¡Has leído los pillajes. «Hijos míos. aquéllos lo hacen con más constancia.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Entonces los normandos atraviesan el Sena. pero dejaron allí mil quinientos cadáveres después de una sangrienta y devastadora batalla. » Contemplé estas cosas con mis ojos. repercutían con el denso mugido joven de los toros. el decirme cuántas victorias te arrebataron los daneses. los llevan al Sena y no. se precipita casi solo fuera del alcázar. Purifican la iglesia de bueyes y ya no se mata. y las otras ciudades no cedieron ciertamente con más facilidad. como así también las ubres de cuánto ganado agotaron ellos recorriendo tus comarcas henchidas de ordinario con variadas riquezas. Ebles y sus aliados son considerados héroes por ellos y no osan tocarlo con el hierro. »Un único día quiso jugar así este juego30. torturados por el dolor. Al instante. caballos. «Mis ríos resonaban con el balido de las ovejas. puesto que tú las has querido conocer y escuchar. te lo ruego. sus cuerpos exhalan las dulces almas. del E. con la ayuda de Dios. esforzándose por llevar a los animales a la cocina. apenas más débil en vigor que la otra! Y no salieron los normandos más satisfechos en Mans. las palabras no podrían manifestar cuántos hombres. se lo llena con toros. desde lo alto de los muros de la ciudad. y se había colocado en su sitio una de hierro. y no se podían contar ni abarcar con la mirada. ) 25 . ordena él mismo que allí se presente Vulcano. y llevando un dardo alcanza la fortaleza enemiga. Éstas son las cosas que me han quitado los crueles. El mismo Eudes se opuso con frecuencia a éstos y salió a menudo victorioso. 30 El 16 de febrero de 886. a la cocina. Entonces los sacan fuera. » Y ahora. había perdido su mano derecha en la guerra. sus débiles fuerzas fueron un obstáculo para ellos. (N. y el bosque mugía con el ronco clamor de los ciervos y el gruñido de los jabalíes desgarraba mis bosques. que no te aflija. tenga mi pluma un merecido descanso. reforzado con una poderosa escolta. interrumpe este juego. alegres de pasto. se dirigen al Loira y recorren la patria entre estos dos ríos. abad fortísimo. ciertamente. Sin embargo. ¿quién podría evaluar mis pérdidas? Aun cuando fueran todas aladas. »Los extranjeros causaron innúmeros conflictos a Chartres. Y como prados y campos no podían contener todo. mis prados. ganado o bueyes me han sido arrebatados. Lanzan allí grandes suspiros. de los adversarios. Pero. un rumor demasiado sonoro. la más noble de todas las regiones del universo. Entre tanto Ebles. conoce también mis victorias! Les quedó a los normandos el deseo supremo de apoderarse de todas las ciudades. siendo los jefes Geoffroi y Eudes.

Penetran en las islas en las que se halla la ciudad y cargados con crueles espadas circundan la muralla. —aunque era un descuido —. Los habitantes de la ciudad responden con griterío sin fin. como ya era habitual. Finalmente. no debemos permanecer mucho tiempo aquí. Un muro rodea su excelsa iglesia. Siguiendo su costumbre en la guerra. En el año 884. queda encerrado por todos los lados por sus trincheras. Todos quedan atónitos ante la nobleza de sus hechos. temerosos de tener que seguir expuestos. álzanse todos a una. ) 36 Probable alusión al macareo. (N. La vida ama a los que están a mi derecha y odia a los de la izquierda. obispo de la ciudad31. el sajón Henri. la vida gobierna a los amigos. Habiéndose apropiado de un rico botín. a los feroces enemigos. ) 26 . Entonces. (N. (N. Henri. una vez que Henri marchó hacia su palacio 33. Circundan el prado con su campamento y mi señor. se aleja del campo y sin demora. la guerra se sostiene cuerpo a cuerpo. salta en un vuelo la fosa. la muerte ama a los enemigos. hijo de un conde del país de Fulda.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos ASÍ COMIENZA EL SEGUNDO LIBRO DE LAS GUERRAS DE LA CIUDAD DE PARÍS Surge rápida. sin haber cometido él falta alguna. del E. oh Musa. a pocos ¡ay!32. de los míseros. Viendo Sigfredo que los nuestros son bravos en el combate. cierta noche penetra en el campamento de los daneses y coge muchos caballos de allí. rodead completamente las murallas. (N. Mientras el rey Sigfredo y Eudes parlamentan. Es él quien había hecho llamar a Henri. Desmesurados gritos lanzaban los daneses al morir. comienza a decirles: «¡Ea. el rey ya nombrado acepta de nosotros sesenta libras de clara plata para regresar a su corte en compañía de todos los normandos35. Un fuerte y poderoso varón. A éste le trae víveres. Los guerreros se precipitan para auxiliar a su señor. ) 33 Fin de marzo o comienzos de abril. cargad vuestros hombros con el arco y las fuertes flechas! ¡Que alguien lleve las piedras. Áspera. finalmente. los amigos de la verdad. y el deseo de fuga. Pero no queriendo ellos seguirlo. del E. lejos de la atalaya. Henri había impedido a los normandos invadir la Sajonia. sino que debemos partir!» Luego. quien. la aurora ilumina las regiones orientales. aumenta nuestras provisiones. Los nuestros se lanzan fuera para rodear las torres. mirad los poderosos muros de la ciudad! ¡Valientes varones. ¡ay!. precipitándose con numerosa tropa. enérgico soldado. la muerte. del E. se alza un inmenso y fragoroso clamor. ) 34 Saint-Germain-des-Prés. puesto que nuestros crímenes lo exigían. (N. y de todas partes lance dardos! ¡Yo mismo también intentaré asistir a esta batalla!» Terminada su arenga. Mientras Henri extermina la tropa de carniceros. matan a dos reyes y a muchos otros normandos. ellos desprecian la ribera de Saint-Germain-le-Rond y eligen la del santo del mismo nombre. Los falaces aman la fuga. Él desea comparar a las olas marinas la miel del dulce río y ver cómo la boca del estrecho arrastra consigo la blanca cola del Sena que bate con su aleteo la cabeza del océano 36. el triunfo. con su escudo y su dardo en la mano. daneses. viene en auxilio de Gozlin. a duras fatigas. Apresúrate en aventajar su luminosa marcha. Le envían los enemigos agudos saludos con sus dardos. el sopor vuelve a apoderarse de los habitantes de la ciudad. (N. 31 Gozlin aparece como el verdadero jefe de la defensa. de cuyos beneficios yo disfruto34. Así pues. El sueño abandonó desde ese momento a los nuestros. se dirige a la ciudadela. del E. el héroe se detiene frente al adversario. hiriéndoles primero. Alrededor de la abadía se extendían sobre todo cultivos. caen escudos y espadas. ) 32 Otros autores concuerdan con Abbón acerca del escaso efecto de esta acción. dice a sus aliados: «¡Abandonad esta plaza. los crueles enemigos intentan llevarse consigo a Eudes. del E. ) 35 Sigfredo dirige a todos los normandos. como un ladrón en la cárcel. viñas y praderas. del E. quienes acuden a proteger las murallas. Se abre la puerta ante sus soldados.

a otros por delante. obispo del Señor. 37 El 16 de abril de 886. Se acercaba la solemnidad de su día festivo40. ) 40 El 28 de mayo. se sustrae a las miradas de todos. medid las casas que habitaréis!» Y luego. regando la ciudad. Rogando a los santos Marcel y Cloud. su docto prelado39. arzobispo de Sens desde el 28 de abril de 882. manantiales de lágrimas horadan los ojos de todos y el dolor desgarra los corazones sofocados por el pavor. Una luz renaciente limpia las ruedas de los despojos del campo y da movilidad al eje vacilante. Un normando condenado a ser degollado. más pequeño que un niño. habiéndose transformado en la de un niño. el infeliz condenado es arrojado de allí. Roja sangre baña sus costados y ya no tienen fuerzas para desasirse del eje fijado en la tierra. su figura se redujo. a quien sea. Los daneses conocieron la noticia de su muerte antes que los habitantes de la ciudad. recibe en sus manos un líquido límpido apropiado para las bendiciones. Sus huesos habían huido. El más santo prelado del Señor se le apareció también a cierto habitante que descansaba en la noche sombría. » Pronto. dónde se ocultaban sus venas y sus nervios. y a muchos más. Atónitos quedan al ver el milagro de nuestro Señor: se sueltan los toros. el cielo. se introdujo furtivamente en el templo del Santo y se abrazó a su sepulcro. Él era. (N. guerreros. Quiso llevarse un tapiz de la iglesia para su cubículo. cojos. Sus centinelas cuentan que. al instante. Gozlin. admirado. del E. Aquél. y la iglesia de Sens enviudó de Evrard. aplaudiendo y riendo dice a los que mueren: «¡Ahora. en veneración al lugar. dice. y sin que hubiera nada que reprocharles. al morir. y los habitantes del lugar reprochan a los enemigos que no los celebren. a través del silencio opaco de una noche húmeda. Uno se preguntaba. y son también ellos castigados. Es entonces cuando la alegría de los enemigos alcanza su punto más alto. al mismo tiempo que la médula. y luego a otros. Tenía aproximadamente sesenta y seis años. el mar. pero animando a la ciudad a no perder la esperanza. del E. intencionadamente. una espada de doble filo. los envió al Averno. Luego. Éstos. 38 El 12 de mayo de 886. aguijoneando con sus jabalinas a los bueyes por la espalda. a la vista de todos. quizá la que exhala su perfume sobre la tumba donde sus santos miembros reposan. ¿Quién podría escuchar lo que sigue con el oído atento? Que giman la tierra. «he aquí que ha llegado el momento en que nosotros agradeceremos el haber partido de aquí. dulcísimo héroe. pues absorbiendo a algunos. a través del campo. Proporciona su nombre a este hombre. que brillan como su virtud. Los míseros animales luchan con sus cuerpos y sus cuernos. que allí se celebren las misas y los santos oficios. (N. Por estas cosas los sacerdotes establecen. a los suyos: «Vamos». apoderaos de la ciudad. y su vida huye indignada con un gemido hacia las sombras. del E. en Orleans. y una pequeña cavidad bastó a sus vísceras. El obsequio que habían hecho a su compañero. Por esta época murió también el abate Hugues38. todo el ancho mundo. abandona el Sena. entre nosotros. huyendo. y prohíben. Sigfredo. ¡Oh!. un escudo. ¡Ay de los miserables! Castigan a un suplicante. Sin piedad. vieron la radiante figura del ilustre Germain que recorrió sus dominios llevando una antorcha de brillante luz. Así habrían actuado los otros si hubieran merecido los mismos regalos. que había sido considerado grande entre los grandes. Pero. aparece. Evrard. ) 27 . Sólo uno viola esta ley. como una torre. ) 39 Error. se echan a reír a carcajadas. murió el 1 de febrero de 887. con similar piedad recibieron todos por mérito de Germain: el cielo los abrumó de males por su audacia. una fuerte flecha. la recorre alrededor de sus murallas. Atan a éstos. un carro pesado de hierbas. se detiene el feroz aguijón. cercad las fortificaciones con vallas.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos La profunda corriente del Sena fue nuestra auxiliar. risueño por el regalo recibido. llevarse nada de allí. (N. emigra hacia el Señor37 y alcanza los astros. Los que lo conocían desde hacía tiempo ya no podían reconocerlo. poderoso arco. Ponen en movimiento.

puesto que ésta carecía de armas. Él mismo explica las cosas de las que tuvo conocimiento a través de la visión nocturna. el enfermo se levanta del lecho. mientras el cuerpo del Santo era llevado por su propia milicia alrededor de las murallas. un estrépito se eleva desde el campamento. luego a tres enemigos. Sin detenerse. Cierta vez. sino con la esperanza de interesar a los grandes del reino en la suerte de París.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Hubo en esta ciudad un hombre noble cuya carne se debilitaba. y no pasaba día que no trajese consigo combates entre los habitantes de la ciudad y los violentos ocupantes de los suburbios. gracias al auxilio del Santo nada sufre el monje que había sido agredido. Mientras el agresor huye muriendo a las sombras del Tártaro. (N. (N. del E. (N. acompañado por los habitantes de la ciudad y dirigiendo sus votos a Dios omnipotente con voz canora41. llevaron sus santos pies hasta los egregios 41 Es decir. Cruzan el Sena. en calidad de procer. Entre tanto. Pero no les fue dado a los nuestros contemplar la luz del cuarto día: juntos los dos. dos de los nuestros abaten a nueve con la espada. nada debes temer. presentan a la ciudad los cuerpos de los daneses muertos y al mismo tiempo a los vivos. se dirigen hacia los guardianes del ganado. cae uno de los portadores. Matan a tantos normandos cuantos eran ellos mismos. haciendo esto con frecuencia. la fortaleza fuera tomada por los normandos. aniquilada por la turbulencia de la matanza. por una piedra lanzada por un pagano. para poder así ser creídos. cogen los crueles sus escudos y los nuestros su embarcación. el enfermo se echa a andar. Cierta mañana. Así habló el Santo. como prueba. Entonces. depón tus trémulos temores. y faltándole el aire temía morir y que. No teníamos tierra que pudiese dar sepultura a los miembros de los que morían. ni pasaba ninguno que no condujera consigo a pestíferos muertos por nosotros a los antros del dolor. y ahuyentan a algunos. muertos en plena gloria. con resonante voz. y vuelven al hombre la carne y el aliento. Habla el santo. Entonces se le presentó un clérigo de maravillosa belleza. el ya nombrado emperador de los francos. y yo soy Germain». brillante su rostro sereno: «¿Qué temes? Levántate. del E. el cual. al mismo tiempo. quienes en cruel lucha matan a cuatro. y recorren la planicie plena de diversas armas y con sus ocupantes sumidos en profundo sopor. a fin de que socorriera rápidamente la ciudad42. ahorcan a otros. Tras él sólo permanece en la ciudad. para llevarse el cadáver. abatió a un compañero de aquéllos con el dardo. en el curso de una procesión organizada por los monjes de Saint-Germain-des-Prés refugiados en la ciudad. Los normandos se llevan consigo a nuestro ganado. ) 42 Eudes había salido clandestinamente. al que con frecuencia espiaban mientras pastaba en las riberas de Saint-Denis. y una mortal peste que diezmaba multitud de nobles en su interior. de nombre Jobert. dice «su obispo. pues ahora esta ciudad no será saqueada por las fauces de los criminales». hablando con plácida voz. » Levantándose alegre ve los muros rodeados de jóvenes con sus cascos. éste ordena sólo a seis caballeros que se vistan según la usanza de los daneses. ) 43 Ebles. el futuro rey Eudes se encamina de allí hacia Carlos. según solían. sin duda en la segunda mitad de mayo. a los que dan treinta heridas. Soñó que quería abandonar a los habitantes de la ciudad. desde el exterior. por donde se asientan las murallas de la ciudad. los normandos atacan el recinto. Cierto día. (N. ) 44 Desde que ellos pasaron a la rive gauche. no para ir al encuentro del emperador. el valiente abad 43 cuya memoria reluce con frecuencia en pasajes anteriores. del E. Pero constantemente tenían al abad Ebles haciéndoles frente. al abrigo de las tinieblas nocturnas. En repetidas ocasiones los habitantes. penetran trescientos bárbaros en la isla 44. Habla el bienaventurado y huyen los crueles males. Entonces los daneses abandonaron la ribera. Pronto Ebles envía de la ciudadela a seis caballeros. la ciudad sufre a la vez la espada. Y la voz truena: «Esta ciudad es defendida por sus guardianes. olvida la fuga y mira cuántos hombres hay preparados para la guerra. Salvado por estas palabras de vida. y se lancen a través de los campos. Así pues. ) 28 . Confórtate. cierta vez. más próxima a la isla fortificada que la rive droite. del E.

) 46 El 28 de agosto. ¡Oh dolor! Profundos quejidos y llantos se arrastraban. del E. No había rincón alguno a salvo de la guerra. lloran todos los clérigos. ) 29 . utiliza una tercera con sus cincuenta compañeros. Los pestíferos intentan la fuga: los nuestros. Él no los deja escapar. «¡abandonad todos vuestras comidas!» La ciudad entera y sus habitantes son invadidos por el terror. «es mejor que vayamos contra ellos. He aquí que Henri. vencidos por la espada del conde Aleaume. Guerrean los nuestros. del E. dice a los suyos. Resuenan con fuerza los cuernos. a que ellos vengan aquí junto a nosotros». potente en armas. Entre los primeros se halla Aleaume. las murallas son rodeadas por los mortales enemigos de la ciudad. lo saluda el primero. Gime la vejez cana y la juventud floreciente. a lo largo de más de dos leguas. más extendida. {N. Ninguna otra cosa pasaba entre cielos y campos. Geneviève. las atalayas. del E. conde desde hacía cierto tiempo: «Ea». del cual ya hablé. como así también jabalinas y veloces flechas a los fieros enemigos. Las flechas y los lacerantes proyectiles de las catapultas cubren las torres como la lluvia los campos. enciende el universo. Pero. Helios. vuelan los dardos. al mismo tiempo que los suyos. Probablemente a finales de junio. cuando silba el suave Céfiro a través de los hermosos bosques. los nuestros. El mayor era Segeberto: el más joven. Lucha el mar. el trofeo de la victoria. venía en reconocimiento. Se entrecruzan los proyectiles en el vasto aire. deseando impedirle que se aproxime a las puertas de la torre. que lo ama.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos astros. pero cae con su caballo en una especie de trampa para lobos. pero los enemigos. Resuena el aire con los 45 Imposible precisar la fecha. y así. ya frecuentemente citado. llegado a la mitad de su curso. y orgullosa. apareció en la cima de Montmartre. se superan constantemente y hacen huir a los enemigos alejándolos de los muros. Su nombre era Gerbold. La virgen de Dios. Segeverto. el rey de los daneses. acompañado de cinco compañeros armados. gracias a sus méritos. Estos premios nos daban siempre ellos a nosotros. Va a alcanzar el fondo en donde fija. {N. claman los cuernos. En ninguna ocasión los proyectiles de su catapulta alcanzaron la tierra sin que se vertieran oleadas de sangre. es trasladada al extremo de la ciudad 47. «¡Ea!». a pesar de todo. cabalgando entre los enemigos. Desfallecen fatigados por la lucha los cristianos. Sinric. y agrada más la sombra al ganado. precediendo al emperador. La batalla es aún más aguda en otras partes de la ciudad. victorioso y triunfante. el férreo enemigo los persigue por detrás. Eudes avanza hacia los habitantes de la ciudad. Los habitantes lo miran con profundo amor. él retorna. atraviesan el Sena y bordean las costas con trincheras. Éste había dicho que su campamento tocaría el fondo del Sena allí donde el río nace antes que abandonar el reino de los francos. Finalmente45. y cuando la tierra tiene sed. Cuando los acompañantes de Eudes vuelven sobre sus pasos. naufraga en medio del río. Después de esto. las tiendas para la muerte. (N. antes los obliga a volver al río. protegido por tres formaciones de infantería. es 46 muerto . se alejan los habitantes de sus mesas. Guerrean a la vez los muros. ) 47 Al extremo oriental. y también todos los puentes. aunque pequeño de cuerpo. Y finalmente. bolas de pesado plomo y enormes piedras arrancan gemidos a los escudos. Y así. Lloran los monjes. El conde Henri. antes que los campos. y los campos se cubren con los cuerpos de los daneses. En respuesta envían los nuestros rápidas piedras. El Señor le permitió que cumpliera lo que había declarado. queriendo asediarlos en su reducto. intenta hacerles frente. Llevó a cabo esta hazaña un soldado grande por su fuerza. Resuenan los escudos. Asaltado por los normandos. esforzándose por atravesar el Sena a fin de reunirse con los suyos. se ensoberbece. Eudes. no considerando suficientes dos embarcaciones. La guerra domina más y más. Aleaume es quien dice esto. volando de un lado a otro. escudos y cascos resuenan con golpes estridentes. Ebles le abre las puertas y todos se admiran de este noble hecho. a la hora en que el sol. pero los otros son más fuertes. contra él la tierra. cuyos escudos iluminaba el nuevo sol que acababa de desdeñar el vasto lecho dorado del Océano. la cual por doquier padece la lucha.

por otra parte. 48 Es decir. Y las mujeres. socórrenos ya. «los que están a la derecha» son los francos. desgarrándose desoladas los cabellos. que Childebert había traído de Toledo y confiado a la iglesia de Saint-Vincent-et-Sainte-Croix. superados por los francos. Las llamas rodean las altas cimas de la torre. se oyen clamores. Él obliga a los portaestandartes daneses a alcanzar la muerte. muere por la húmeda espada de Portuno51. los normandos. ¡Oh!. del E. el árido Vulcano. ) 30 . Por el contrario. ) 52 La basílica Saint-Étienne estaba situada al oeste de la catedral. como a Dios. cuando los paganos levantan un enorme fuego ante las puertas de la torre. se extiende derramando amargas lágrimas. comienzan la batalla. los paganos los siguen. que ordenan abrir las puertas. » Doblan. Nadie permanece en el atalaya. de frente.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos llantos. de prisa. puesto que. Todas ruegan con voz lastimosa: «¡Saint Germain. que sostiene hacia las llamas la madera de la cruz de la salud 50. y rebosante de alegría grita el pueblo con alta voz: «A ti. auxilia a los tuyos. Profundamente conmovido su ánimo como el mar por el viento. la defensa de la ciudad. seguramente éste lo habría dicho. Un denso humo había extendido su velo sobre la torre: una vez abiertas las puertas. la torre máxima se alegra. Tristes están los ánimos por el temor de que la ciudad sea tomada por los enemigos. los torvos enemigos buscan una rápida fuga. a entregarse a la fe de estos falaces. Cuando van hacia la corte de su emperador a través de un atajo. La tierra tiembla con estas voces. tristes. Pero. Llevándose consigo muchos cadáveres. no podían luchar todos a la vez. caen. excepto un servidor 49 del santo ya frecuentemente nombrado. otros mil hombres a la expectativa. de lo contrario moriremos ahora! ¡Oh. {N. y ve estas cosas con sus propios ojos y así nos lo cuenta. barren la tierra con sus sueltas cabelleras. Mas he aquí que Germain. que pasa así. siendo tan numerosos. del E. al que llevan a la basílica del también mártir Étienne 52. socórrenos. y todo el bosque también resuenan con su nombre: «Oh sagrado Germain. Había. Ya el sol se marchaba. temerosa de que esto fuera el presagio de su último día. y aglomerándose a sus espaldas. desarmado. responde el río con mugidos. los hombres fatigados recobran sus fuerzas y resisten. y los que están a la izquierda 48 luchan a la vez con las armas y con el fuego. habiendo abandonado el puente y las murallas. 51 Dios de los puertos en la mitología etrusca. te alabamos y te nombramos nuestro señor. Así. y son trasladados a sus naves. alegres con la esperanza de apoderarse de las murallas. buscad por la ciudad un emplazamiento adecuado como para situar nuestras seiscientas tiendas! ¡Tal osan actuar estos ladrones ante mí!» Ellos cumplen lo ordenado. y Marte reposa. te lo rogamos. que debe ser honrado por todo el universo. ) 50 Probablemente la cruz de oro. Los nuestros alcanzan esta victoria gracias a la virtud de la santa cruz y por los méritos del bienaventurado obispo Germain. perecemos!» La tierra y el río repiten el nombre de Germain. se presenta con su propio cuerpo para proporcionar su auxilio allí donde la lucha era mayor. (N. y a muchos otros los repele fuera de la ciudad y del puente. el luto llena la atmósfera. (N. no habiendo demorado en nada las promesas. combatiendo a los insolentes enemigos. y las costas. lanzan ruidosas carcajadas al cielo. Carlos dice a los francos: «¡Daos prisa. Éstos. aunque. del E. las campanas de las iglesias. ) 49 Probablemente Abbón. se golpean los pechos desnudos con sus puños. compadécete de nosotros. recibiéndolo el Océano en el marmóreo palacio de Tetis. que buscan la torre. pío. y con las uñas se arañan los rostros y la triste boca. de la tristeza a la alegría. del E. en cambio. huyen. una muerte gloriosa. La ciudadela es abandonada por los cristianos. realzada con piedras. La ciudad. » Él era el ilustre obispo. Probablemente se refiera aquí a una lluvia violenta que extingue el fuego. como la lluvia del cielo caen a tierra. entretanto. Heridas sus vísceras por diversas armas. mueren. pues prefieren alcanzar. Viendo a su señor ante sus ojos. (N.

¿Quién podría relatar todos los milagros de tal santo? Aunque tuviera mil bocas. Era el tiempo en que el mundo se hallaba entumecido por las heladas de noviembre. Como las tropas de los normandos no querían abandonar el territorio de los francos para dirigirse a sus antros. en quien germinan todas las virtudes. si confía en el auxilio del santo hallará su medicina. él mi catapulta y mi escudo. —cosa admirable—. Sin embargo ellos vuelven56. (N. enfrente de la atalaya54. honran el templo del santo con el mismo respeto que antes. padeciendo fiebres. devuelve a su antiguo uso los miembros muy contraídos de cuatro hombres. al intentar coger el líquido por la fuerza. sino Germain. oh Borgoña perezosa para la guerra55. no podría contar las numerosas gestas de mi padre. Pues sea considerado mi Germain igual a él. No tardaría en morir. Saint-Jacques y Saint-Leufroy. Pero dos de los vencedores. Devolvió la vida a tres cadáveres. oh lector. montan de un salto en sus caballos y se unen a sus compañeros. permítasele descansar a Filomela. a no ser que la Neustria. ordena que se le lleve por la fuerza y en secreto —pues un sacerdote. endereza sus rodillas y repara sus pies. Diremos cómo fue corrompido el frágil tratado. a San Juan Bautista. » Pero. Digno de este honor es el noble e ilustre Ansery. vendía el agua a los enfermos a precios altos—. He aquí que se presenta el príncipe al cual canto. Junto a los pies del santo hay un pozo. ¡Ea. Thierry y Audran. del E. durante tanto tiempo viuda de él. que quería preparar pan con esta agua. sino que. ¿Qué santo. Luego. Cierta mujer danesa. no obtiene sino sangre. puesto el pan en el fuego. aquel que no habiendo querido continuar brillando en el mundo. te diera fácilmente el aviso. él mismo fue mi rey y pastor. rodeado de todo género de armas. ) 55 La Borgoña no había enviado auxilios. mi señor Germain. Luego. pronto toma una forma roja y sangrienta. que cuidaba el templo. A otro. si te place. El probable casamiento entre Eudes y una hija del conde de Troyes hace comprensible la frase siguiente 56 Mayo de 887. (N. como el cielo con sus resplandecientes astros: es el emperador Carlos. primero. que con numerosa comitiva de diversas lenguas.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos Los fugitivos entran en los templos53 vecinos a las murallas. coloca sus tiendas al pie del Montmartre. regresan. Allí. restituyendo a su sitio las almas perdidas. que tenía los ojos apagados. La fama revela que los victoriosos habían tenido por jefes a dos hermanos. dándoles setecientas libras de oro a condición de que en el mes de marzo regresen a sus impíos reinos. aquel que ya desde el seno materno había aprendido a difundir los signos y a conocer la sublime virtud antes que la ley. Tú no conocías aún los nombres de aquellos cuya espada soportaste. por el 53 Se supone que las iglesias más cercanas a las murallas eran Saint-Merry. También se sabe que otra danesa. Colocan su campamento en el mismo prado. Aquel que beba de sus aguas. y otras tantas lenguas que llenaran el aire con sus palabras y el cielo con sus gritos. ya que los bosques resuenan con estas alabanzas. que adorna el lecho nupcial de tus nobles hijas. del E. Luego Carlos se va. la dejan llena de muertos. Pero tú los conoces ahora. realizó jamás tales hazañas? Nómbrame. llevó a cabo para todos maravillosos hechos. Este es Germain. Estos seiscientos hombres unen el Sena con la cima del Montmartre mediante una fila de tres mil enemigos tendidos en la tierra. restituye la energía a sus nervios. Con el movimiento. llega de cierto condado de Bessin. todo mi amor y toda mi virtud? Después del rey de reyes y de su santa madre. también ciega. mi ancho muro y mi arco veloz. Él es mi espada de dos filos. Se le restituye un pastor a la iglesia. Después de la narración de estos milagros. ciudad de París! ¿Por qué príncipes fuiste defendida? «¿Quién podría defenderme. irrumpen en la iglesia. le devuelve la facultad de ver los brillantes rayos del sol. Y se permite a los bárbaros marchar al país de Sens. 54 Charles III probablemente llegó a París el 24 de octubre. atravesando el campamento de los bárbaros sin ser herida gracias a los méritos del santo y recobra la vista. Una mujer. volvamos a nuestro canto. ) 31 . mi fuerte compañero.

Llega la noticia a la ciudad. una muerte entre dos trincheras. mil llantos. como se dice. (N. al entregar los rehenes. abraza triste las entrañas ocultas de la diosa de la Tierra64. en realidad. llega a los oídos de los obispos Ansery y Ebles 57. una caución apoyada por un juramento. ) 58 Es decir. del E. (N. rápidamente. Rompen el pacto. ) 59 Los barcos normandos tenían a cada lado aberturas para que pasaran los remos. es la misma cabeza lo que se pierde. ¡Oh! También llevaron consigo a veinte católicos a las últimas costas de la vida. (N. el lecho. pero no ayuda a resolverlo. Pronto ven una vida sin alimentos en su propio campamento. para alcanzar. sin duda ausente. por si encuentran a alguno. hacen un llamamiento a las armas. del E. quieren esforzarse en cruzar los puentes sobre las cuadrigas de Tetis. Ciertamente. pues también destacó en el estudio de las bellas letras. Los normandos quedan acéfalos y se retiran a la ciudadela. A causa del tratado. Francia se alegra. deseaban remontar el curso del Sena. ) 65 Fue coronado el 29 de febrero de 888. conservando el dinero. A pesar del justo presente que se les había hecho. Ambos se levantan sin preocuparse de sus alimentos. no tocarán otra costa sino la del Sena y que regresarán. muere el 13 de enero de 888. carbones que nada recubren62. del E. ) 64 Abandonado por todos. 62 La glosa indica que hay un enigma. su mano recibe el cetro. Pero. Al punto. los matan a golpes. ¡Enhorabuena!. (N. del E. ) 61 Los primeros navíos toman la dirección de Sens. aunque él fuese de la Neustria 66. hiere al guía en la axila. Los habitantes de la ciudad buscan continuamente a los torvos enemigos. oh Borgoña. abad de Marte. lo que acabamos de decir. y lo mismo que él. puesto que perdiendo a Cristo. tus campos. todo se comparte: una la casa. aun no queriéndolo las murallas. toda alianza perece. cuando hubiera debido matarlos. En estas circunstancias brilló principalmente Ebles. Luego piden la paz y prometen que. dándoles la muerte a golpes de espada y latigazos.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos contrario. El pacto fue respetado en el punto en el cual se establecía que debían marchar al país de Sens. Ebles coge un arco y lanza la flecha. el pan. El horror de los nuestros de que los daneses violaran este seguro era enorme. la bebida. que ellos la dejarían tranquila. ) 60 Un seguro. sería apto para todo. desdeñan el país de Sens. Pero cuando vieron que en virtud del pacto podían alcanzar. acéfalos. que penetrando por una estrecha abertura de la nave59. agradeciéndole mucho el pueblo de los francos. (N. surcan con carros acuáticos el Marne. Debido a la alianza. Ansery deja partir a sus tiendas a unos cuantos. (N. el curso superior del río 61. como antes. En cuanto a la región que fecunda el Marne. del E. 57 Ninguna mención de Eudes. Al punto. Ellos esperaban conservar seguros sus campos. perdido su reino y la vida. su cabeza la corona65. al mediodía. Pronto los salvajes atacan Meaux. Ambos pueblos se admiraban al verse a sí mismos mezclados. pero cuando el último se encuentra más arriba de París. y haciéndolo objeto de su favor. Eudes abraza feliz el nombre de rey y el mandato del reino. Entretanto Carlos. nos habían prometido mediante un seguro60. (N. sufre también la embarcación que debía guiar. recorren las costas y refuerzan los muros. (N. recorren el foro. (N. encuentran quinientos. es decir. del E. los caminos. en sus bocas. Desaparece la paz común. del E. Lo que sigue lo llevaban en el corazón. ) 66 Abbón opone netamente la Francia a la Neustria. El auriga sufre los azares de la muerte y del mar. el ruido de múltiples remos que golpean las profundidades del mar. ) 63 Abbón anticipa un poco los acontecimientos. París exclama que los paganos remontan la corriente hacia el este. mantenía ocultos sus verdaderos deseos. El sitio de Meaux fue en el verano de 888. Suenan mil gritos. del E. gracias a los ruegos de los nuestros. que si no fuera por su excesivo deseo y su lascivia. los lugares. la flota se detiene en el valle del Marne. las plazas. y atrincheran la ciudad63. arrastraron sus embarcaciones a la orilla. cuando estaban a punto de comer (se encontraban ante sus mesas a la hora en que el reloj de Titán golpea por la mitad la faz luminosa del cielo)58. del E. ) 32 .

le dice que se aproximan mil violentos caballeros. que piensan en la fuga. (N. del E. Expongamos ahora los triunfos dignos de Eudes. hijo póstumo de Luis el Tartamudo. Este triunfo se lo proporcionó el día aniversario del nacimiento de Juan. y agitan con todos los tonos. ¡Feliz presagio para el rey Eudes! Finalmente. Entonces. venid todos sin demora. coge su escudo y se lo cuelga del cuello. hermano del obispo Ansery. Al mismo tiempo que recibe el anuncio. precursor de nuestro Señor70. Entonces dice a los suyos: «Es posible que otros sigan a éstos. (N. Un hombre se burla de sus compañeros y mata a no pocos daneses. Él invoca el auxilio celeste y arrebata las entrañas de los enemigos. pero él fue el primero en perecer. » Y agrega: «¡Subiré a lo alto de este monte para inspeccionar. cuyos perros corrían detrás de las liebres a través de los campos frondosos. sólidos o quebrados. abate en acerbo combate a cuatrocientos hombres acéfalos. Sus sinuosos acentos vuelan a través de los astros y los campos. Éste. y he aquí que ve acercarse a paso lento a infantes con sonoras armas. aunque con una pequeña comitiva. El terror que él inspiraba hacía dispersar los cascos y los escudos en forma de media luna retrocedían hasta trescientos estadios bajo la ciudad. La sesión no se prolonga demasiado. la guerra era para él constante. Llaman Montfaucon a un sitio en donde venció a diez mil caballeros y luego a nueve mil hombres de a pie del lugar. Por otra parte. ellos retornan hacia los altos muros de Lutecia. sube al peñasco. Deponen los enemigos los escudos y las armas. que recibió la fuerza por boca de la Virgen. No podría decir a cuántos arrancó él el alma con sus dardos. del E. cerrad las filas. gritando con la tuba en su boca. A la primera voz. que nada os detenga!» Pide su cuerno. y recupera los reinos de los francos. ) 69 Ver nota 63.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos pues ella no podía encontrar entre sus hijos a ninguno similar a Eudes 67. que eran muy seguros. acompañado de una tropa de trescientos hombres. (N. Había enviado a las sombras de Lutecia al primer enemigo que se presentó allí. Sclademaro ahorca a dos normandos. Siempre que él salía de los muros para sembrar la ruina entre la cruel tropa. los aquitanos. Además. donde se encontraban el obispo Sigemond y el conde Teutbert. el poderoso en armas cae. el veloz Eudes marcha contra los astutos aquitanos 68. En una sola ovación se alegran tres reinos. Sclademaro había combatido junto al conde Roberto. Si algún clamor os llega. a lo ancho y a lo largo. según se cuenta. del E. Y puesto que a la Borgoña le faltaba un duque. había llegado como el viento. Así es que los habitantes de la ciudad. por lo tanto. resistía. ) 33 . La ciudad sufre la destrucción. despierta todos los ecos. mataba a un sinnúmero de enemigos. la esperanza del triunfo se frustra. a los que pronto somete a su autoridad. no siendo auxiliado por el príncipe. que gustosos sostenían tres niños para que Eudes descansara. Toman las armas él y sus compañeros y se lanzan a la inesperada batalla. Eudes convoca allí a todos los suyos que viven en los reinos sujetos a su autoridad. 70 El 24 de junio de 888. Se acercan los francos. Aún los daneses rodeaban las murallas de la ciudad de Meaux69. guerrero muy valiente. Ni el sol ni la luna invitaban al descanso a Teutbert. recibió el último. ¡oh dolor!. estaba en todas partes y. llegan los de la Borgoña. Después de todo esto. alegres. el último sobre su propio cuerpo. precipitándose entre las armas mortales. pues se habían alejado de una tropa de mil. llamado Ademara. Son tan numerosos que no se pueden contar. Los demás vuelven las espaldas a las armas reales. Pero. escoltado por mil hombres armados. Todo el bosque responde repitiendo la voz 67 Carlos el Simple. fuerte. ) 68 En la primavera de 889. soberbios y altas sus frentes. cuando una joven. sólo tenía 8 años. coincide con la Neustria en exaltar a su hijo para tan ilustre honor. Dio el primer golpe de espada. El primero cayó sobre los infieles. el noble pastor Ansery. después que su pastor fuera capturado. con su lengua astuta y afilada. siendo fiador Dios que reina en lo alto del cielo. Él llevaba su ruta. llevan abundante botín a las fortificaciones.

le suplica piedad. Eudes pasa sucesivamente por Limoges. El rey Eudes 71 De Poitiers. cuando el sol. le atraviesa el pecho con su lanza. Guillaume. y lanzó su alma del pecho. despreciada la ciudadela del éter. Por tanto. Rotgario y Esteban. marchando al Lemosín y a las campiñas de Auvernia71. su poder. Angoulême y Perigueux. los ataca. los envían al otro lado del mar. Enfurecido. Acepta a los humildes. la esperanza de Carlos contra Eudes. del E. Duerme Eudes. la vida de los soldados de Eudes. que mataron a muchos soldados de Guillaume. mató a millares con su infatigable espada y los siguió hasta echarlos de los territorios de los francos. los encadenan. ¡Oh dolor! Hugues. a Cendebaldo. perdió una cantidad de hombres igual al número menor sustraído del mayor72. la ciudad. Alcanza los castillos y vence a los rebeldes. tomó por sí mismo. y el otro. se alza contra él. En un solo día. derrota a las tropas de Eudes. ) 73 Debe entenderse el norte del reino. hijo del emperador Arnulfo. Éste. pero al instante. y en menos tiempo que el que hubiera sido necesario para hablar. del cual ya he hablado. Pues plugo al rey dar a su hermano Roberto la defensa de Poitiers. Éste. Se desliza sobre sus hombros. El ínclito conde de Clermont. La sombra hace huir a las estrellas. Brillan los astros. con su espada resonante. los ineptos deponen sus almas entre la sangre. se coloca sobre la fluctuante cubierta del mar. Finalmente. puesto que se prefería a Roberto. yo lo digo. Pronto el rey. devastando y saqueando los campos. del E. sin embargo. a su vez. un anuncio golpeó los oídos del rey: la Galia le había mentido. puesto que. lloró a mil cien de sus hombres muertos por Hugues. He aquí que canto con tristes gemidos que una vez más se presentan los crueles extranjeros. Pues allí Guillaume perdió sus honores. Pero como había osado golpear a un ungido del Señor. y el rey se despierta. los montan de un salto y avanzan entre medio de los extranjeros. Éste era el auxilio. antes soberbios por su osadía. su consanguíneo le destroza las armas. dándoselos el rey a Hugues. Nada hay que deba admirarse. nieto del propio Hugues. Pero esta victoria no ayudó a que él pudiera reposar. Crece la lucha. y el príncipe alcanza el trofeo de la victoria. tú sufriste la muerte. Ella estaba bajo el yugo de Carlos. se dan a la fuga. Devastan la tierra. Infames. Con su sola presencia ahuyenta a Carlos y a todos sus secuaces. De no haberlo impedido un río que se interponía entre ellos. su pariente se aleja feliz por la sangre derramada. que tenía por sobrenombre el Tartamudo. los suyos ponen el freno a los caballos. y Ademaro. Al instante. cogido Hugues por la espada de Guillaume. Cantaré por qué pronto él acumula tantas muertes. unido al rey por lazos de sangre. más fuerte que Proserpina. ) 34 . novecientos. asesinan al pueblo. Uno de éstos golpea con su segur vibrante el yelmo que cubría la cabeza del rey. siendo uno conde.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos del rey. 72 Es decir. en donde estaba la mayor parte de los soldados de Carlos. hijo del difunto Luis. recorren a pie las ciudades y las mansiones del rey. el agresor al punto fue abatido por la espada del rey. Cierto día. (N. El temerario Eudes se pone en camino para investigar quién ocupa los reinos germánicos73. El conde de Clermont le responde que ya era tarde para hablar. la Francia propiamente dicha. Esteban. naturalmente. Por esta razón hubo entre los dos condes una terrible lucha. aunque solamente las zonas llanas. (N. prenden a los campesinos. que había sido conde de Berry. como el sol empuja a las tinieblas y Lucina los átomos. Quién podría decir cuántas veces Eudes puso en fuga. se acrecentaba muy poco. es una cabeza real la que produce este clamor. las tropas se habrían enfrentado. un soldado muy audaz. el conde Ademara. pues pronto se entera de que los aquitanos lo abandonarían y que despreciarían su autoridad. Guillaume tuvo la victoria. Nunca Cendebaldo sometió su audacia a aquél. ve ante sí a las fuertes tropas de Guillaume. no había aún señal de quietud para el rey. Así pues. Aunque él se esforzaba por cercar las ciudades contrarias. Entre las tropas de Hugues. había dos hombres muy valientes. cosa que no agradó a Ademaro. Va la trompeta con rápido son atravesando todos los elementos. Entretanto. la virtud.

ciertamente. que tus pies no lleven sino lazos de oro. de estos males. ¡Oh! ¡Qué respuesta criminal! No respondiste así con tu boca: el demonio. del E. (N. ésa es su respuesta. oh lector. Cuando los enemigos. Y él mismo. 74 Eudes murió el 1 de enero de 898. que también han sido profetas de Cristo. exultantes de gozo. te dio la suya. Haces estas cosas. Si no abandonas estos tres vicios. Es a causa de tus tres vicios: tu arrogancia. Una fíbula áurea muerde tu sublime vestido. Sólo quieres que te cubra una clámide dorada. pero me faltan las hazañas del noble Eudes. pueda gozar de las amenas mansiones celestiales.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos escucha y no se preocupa. que una vez vencido el enemigo. A tu alma no le preocupan las ovejas que Cristo te encomendó. aunque las brisas de este mundo aún hoy lo acarician74. ) 35 . ¿Y por qué violentar la naturaleza. Afrodita te domina a tal punto que tú no tienes la fuerza necesaria para apartar de tu lecho a las madres y a las monjas consagradas al Señor. que ningún otro pueblo hace. Las barcas se agitan por todos los ríos de que goza la Galia. eres incapaz de rechazar un vestido. carentes de probidad. cuando tú tienes ya bastantes mujeres? Nosotros nos ocupamos de lo lícito y de lo ilícito. conocieron el propósito de Eudes. atestiguan que todo el mal nace de aquellos tres. No eres de costumbres humildes. cuéntame por qué están ocultas las antiguas fuerzas con las que triunfaste y sojuzgaste reinos mayores que tú. ellos tienen bajo su poder mares y tierras. autor. No me cansa cantar. pidas para que yo. te lo ruego. Francia. quizá. la vergonzosa belleza de Venus y la soberbia de tus preciosos vestidos. Estos males te aniquilaron. y todas estas cosas las soporta el protector. no se preocupe en adelante por tu honor. Francia. se alegraron. Los libros. Haces cálida tu carne con una preciosa púrpura. que un cinturón adornado de piedras sea lo único que ciña tu talle. Huye. perderás las fuerzas y el reino paterno. Te ruego.

DUQUE DE NORMANDÍA Y REY DE INGLATERRA 36 .Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos GUILLERMO DE POITIERS HISTORIA DE GUILLERMO.

al comparar las ingentes fuerzas de aquella tierra hostil con las más bien escasas que había traído consigo. para tu ruina y la de los tuyos. la muerte de Canuto. le ató las manos a la espalda. herirá con su espada vengadora la garganta de Harold. en pleno sueño. Los indignísimos sufrimientos de Alfredo. perdió el reino de Inglaterra. en primer lugar. te alegras de haber llevado a cabo aquello que detestan los ritos y las leyes de las naciones más apartadas del cristianismo. la punta dañó el cerebro. y no habían olvidado en absoluto que la crueldad de los daneses había exterminado a los más nobles de su pueblo. por el temor de que acudieran inmediatamente los daneses para protegerlo o para vengarlo. hijo y nieto de reyes. hija de Ricardo primero. te provocan alegría. de niños y para evitar su muerte. sin lucha. destripándolos de un modo horrible. donde se enfrentó a una enorme multitud de anglos emboscados allí para matarlo. hubiéramos. [Canuto] junto con su vida. después de prepararse con más cuidado que su hermano contra cualquier ataque. el más alabado por su bondad. Eduardo y Alfredo. ante las calamidades de su hermano. fue el primero en correr a su encuentro. lágrimas. mandó que le sacaran los ojos y luego. Tras un lapso de tiempo no muy largo. dándole el beso y su diestra como prueba de fidelidad. a él mismo. De tales cosas. Harold. con los pies atados por debajo del vientre del animal. Lo regocijaba pensar que la vida de su enemigo sería peor que la muerte. incluso la mención resulta siniestra. que se había embarcado en el puerto de Icio. habían huido a refugiarse con sus tíos maternos en Normandía. lo envió al rey Harold. cuyos actos enseñaremos a la edad futura. que. así como a algunos de sus compañeros. su hijo. Sabía que allí contaba con un refugio seguro. generoso y propicio. También él pretendía recuperar el cetro de su padre. a los honestos. a ti. cuyo nombre infame y odioso sobrevive a la muerte. Así pereció el más hermoso de los jóvenes. con el fin de atormentarlo en la isla de Ely mediante el exilio y la miseria. otros han escrito ya suficiente. (2) Cuando supieron. esperaba aterrorizar definitivamente a Eduardo. querido apartarte del malvado crimen que cometiste. a caballo e infamantemente desnudo. Incluso compartió familiarmente con él su mesa y le brindó sus consejos. En efecto. atravesó el mar con cuarenta naves perfectamente equipadas con tropas y desembarcó en Southampton. Pero acerca de la genealogía de estos dos hermanos y la ocupación de su territorio por la invasión de los daneses. en parte los hizo matar cruelmente. infligiéndoles una gran matanza. llegó a Canterbury Alfredo. giró proa hacia Normandía con un magnífico botín. rey de los anglos. Mas. pues. Eduardo. Tú has derramado con tu traición la inocente 37 . tú el más cruel de los homicidas? Planeaste. Y vencido así. lo traicionó valiéndose de una detestable intriga. Hasta entonces. como para honrarlo. ¿Por qué execrable furia fuiste agitado? ¿Cómo pudiste maquinar un crimen tan abominable contra el derecho humano y divino? ¿Por qué cometiste tan pérfida traición. [Eduardo] los venció. Godwin. Al mismo tiempo. ordenó decapitar en su presencia a los mejores de sus seguidores. Pero a la noche siguiente. que había obtenido gracias a la violencia de su padre y a la suya propia. vástago tan parecido a ti por su crueldad y perfidia. el gloriosísimo duque. sometidos de igual modo: a los demás. confiados en la ayuda de Dios. ya que no pudo sobrevivir por mucho tiempo: cuando le sacaron los ojos con un cuchillo.. aprovechando su indefensión y falta de vigor. Si fuera posible. después de haberlo acogido engañosamente. En efecto. el conde Godwin.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos PRIMERA PARTE (Falta el principio) (1). el príncipe Guillermo. este pueblo no quería o no se atrevía (lo cual es más verosímil) a abandonar a Harold. separándolos miserablemente unos de otros. el más ímprobo de los hombres. Pero Guillermo. (3) Pero cuando penetraba en el interior del país. habían permanecido allí exilados en la corte de su pariente. Aquella misma corona y el trono pasaron a poder de Harold. en cierto modo indigno de él por su amor a la tiranía. gozoso al ver a Alfredo encadenado. Su madre fue Emma. no a otros factores. Tras entablar combate allí mismo. (4) Por eso te dirigimos este apóstrofe. que fuera conducido hasta el mar. en parte los arrojó en prisión. y solícitamente le prometió su ayuda. y su padre Edelred..

Su ánimo y valor viril brillaban con magnífico resplandor. gobernador del burgo de Coutances. a Ranulfo. conductor de la facción vengadora. esperada por todos los que deseaban la paz y la justicia. Pero ambicionaba ya el máximo poder. y prometieran cosas aún mejores. y a prohibir sobre todo las matanzas. a proteger las causas de los desvalidos. tenía la mirada puesta más bien en Dios y en la brevedad de la vida humana. Precipitándose [contra ellos]. a Haimon. vizconde de Bayeux. tal como antes señalamos. así también el atuendo guerrero le resultaba singularmente adecuado. este rumor atemorizó a toda Francia. sino su éxito. Lo mejor habría sido guardar este crimen inhumano en completo silencio: pero. no consideramos que hayan de ser omitidos en el relato. Reinaldo. Pero Guillermo. poco a poco el plan de aquel grupo de perjuros prosperó hasta tal punto. Los lugares 38 . más a causa de su inteligencia en las cosas honestas y de la fortaleza de su cuerpo. parecido a su estirpe materna. Sólo les quedó el ánimo necesario para precipitarse a la fuga. empezó a apartar totalmente de su lado a quienes sabía malvados o ineptos y a servirse. cuando en la marcha de la historia. (8) Por consiguiente. rapiñas e incendios. o a los que presumieron les supondrían un mayor obstáculo. Por último. a resistir con fuerza ante los enemigos externos. No disponía la Galia de otro que fuera tan alabado como caballero armado. Seguía el estandarte de la impiedad la mayor parte de Normandía. apodado «el Dentado». nacido de Emma. Así es a veces la ceguera que causa la ambición. a dictar sentencias que en ningún modo se desviaran de la equidad o la temperancia. no sea que nos apartemos demasiado de la materia que nos hemos propuesto. ya la mayor parte de Normandía. Él los fue persiguiendo durante algunas millas. infligiéndoles grandes daños. El que más se distinguió en esta locura fue Guido. hijo del conde de Borgoña. dejemos escribir a otros acerca de su reino o su vida. con la mayor dedicación empezó a patrocinar iglesias de Dios. pasaban por encima de todo lo lícito y no se preocupaban de evitar nada de lo ilícito. al que sucedió su hermano Harthacnut. y a otros poderosos. los hombres de bien ayudaban a su dirigente con agrado. en cambio. verlo moderar el freno ataviado con su espada. a imponer leyes que no resultasen gravosas. según su capricho. madre de Eduardo. a causa de las enfermedades que frecuentemente sufría. quien poseía en donación las fortificadísimas plazas de Brionne y Vernon y se había educado desde su infancia familiarmente con el mismo. que de la madurez de su edad. Además. ni siquiera el sincero afecto del duque ni su inmensa benevolencia. de los consejos de los sabios y capaces. ni deseaba la muerte de Eduardo. agitando con el tumulto todos los territorios circundantes en una gran extensión. no se alarmó en absoluto ante tan gran número de espadas. mientras que algunos preferían. No frenaron la contumacia de aquel hombre inicuo ni la proximidad de la estirpe. Pues demasiada había sido en todas partes la licencia para cometer actos ilícitos. (7) Comoquiera que estos inicios devolvieran a Normandía su esplendor y la tranquilidad de su antiguo estado. Ciertamente. retener lo suyo y saquear lo ajeno. se captó para sus pésimas conspiraciones a Nigell.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos sangre de los normandos: en justa respuesta será derramada la sangre de los tuyos por el hierro de Normandía. Así pues. Asesinaron a muchos inocentes a los que en vano intentaron atraerse. fue armado caballero. con tal de conseguir mayor poder. ni la liberalidad pródiga en tan grandes beneficios. que se congregaron para un ataque frontal contra su señor en Val-des-Dunes. Nuestro duque. Pues del mismo modo que destacaba por su belleza y prestancia cuando lucía las vestiduras propias de un príncipe en tiempo de paz. que había vuelto de Dinamarca. no reinaba con la crueldad de su padre o su hermano. Éste. a exigir con autoridad las prestaciones debidas a los suyos. Era un espectáculo a la vez espléndido y terrible. Por lo demás. por lo que los adversarios perdieron casi todo su valor y sus brazos la fortaleza. Así pues. (6) Al fin resplandeció sin límites la tan gozosa alegría. incluso los sucesos menos dignos inevitablemente suceden. (5) No mucho después murió Harold. siempre que sirvan para disuadir de su imitación. sembró el pavor con la matanza. resplandeciente con su escudo y amenazador con su casco y su lanza.

no se vengó de él con más crudeza. se sometieron a un tiempo a su señor y muchos le dieron rehenes. A Nigell. Veían los franceses lo que la envidia no hubiera querido ver: que el ejército llegado sólo de Normandía era mayor que el real y que todas las tropas que habían conducido o enviado numerosos condes. proporcionando un terrible ejemplo. sembrarlos y no tener que esconderse ante la aparición de soldados. ¿por qué he de esforzarme en aducir más testimonios de su infamia? (10) Los normandos. que lo había seguido con rapidez. condujo un ejército contra él. tan fructífera y digna de ser narrada a los siglos venideros. Participó en esta batalla el rey de Francia. deseándole con todos sus votos larga vida y salud. que pretendían perjudicarlo. Guido volvió por propia voluntad a Borgoña. ) 39 . Enrique. por orden suya. A algunos. que se bifurcaba en aquel punto. en efecto. Consumió más de diez años en sus luchas. derrocó con su victoria muchos castillos y adormeció las guerras intestinas entre nosotros durante mucho tiempo.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos inaccesibles y caminos intransitables acabaron con la mayoría. Los ciudadanos de Rouen tuvieron que rebajar hasta el suelo la insolencia que habían demostrado contra el joven conde75. vil a los ojos de todos. El vencedor. persiguiendo en combate a un pariente tan cercano. andado el tiempo. del todo invadeable. Ciertamente. rodeado por el río Risle. su habilidad y su poder. prefirió condonar a sus aliados la pena capital a que se habían hecho justamente acreedores. derribaron rápida y totalmente las fortificaciones construidas durante la rebelión. Pero. aterrorizándolos con ataques diarios. situando castillos desde uno y otro lado contra el río. Esta batalla de un solo día. si hubiera tenido tanto éxito como obstinación en sus esfuerzos. las súplicas y la miseria del vencido. conde de aquella provincia. muy poderosos. (N. vencidos. a cambio de penas razonables. quebrantó con el hierro las cervices demasiado elevadas y los refugios de los criminales. Le disgustaba vivir entre los normandos. el pueblo ofreció por su parte al rey la más tenaz fidelidad. creo que lo condenó al exilio. (9) Tras haber huido tan vergonzosamente. odioso a muchos. Pues. del T. irritado por las injuriosas palabras de Geoffrey Martel. Todos. elevaban al duque hasta las estrellas con sus alabanzas. el borgoñón empezó a enviar frecuentes mediadores para pedir clemencia. A no pocos se los tragó el río Orne. indistintamente. Después. Movido el duque por el parentesco. hubiera privado de la vida y de sus dominios a su hermano Guillermo. (11) Tras esto. se alegraba el campesino de poder trabajar con tranquilidad los campos. colocó un estrecho asedio. cuando éste le pidió su auxilio contra algunos enemigos suyos. no sólo por la naturaleza del lugar. El rey Enrique. Por último. tanto a los caballeros como a los caballos. mientras corrían por la llanura. a causa de la pesadumbre que le ocasionaba su crimen. Después. en la región de Angers. entre otras. de cualquier condición y orden. mientras yo pasaba mi exilio en Poitiers. A partir de aquel momento se regocijaron las iglesias de poder celebrar en paz el misterio divino. valiéndose de un fuerte contingente de tropas. que ofrece a los que luchan el mismo refugio que una ciudadela. Esta plaza parecía inexpugnable. Y Borgoña lo toleraba a duras penas. se divulgaba la misma fama que nuestros compatriotas atestiguan como propia del conde de Normandía y que adquirió en aquella expedición. y. sino por sus fortificaciones. le concedió poder permanecer en su corte. llamado Mouliherne. porque lo había ofendido gravemente. tiene un recinto de piedra. Se decía que sobresalió entre todos por su inteligencia. ya que. ya que podía ir con seguridad a donde quisiera. Guido se dirigió a Brionne con una gran caballería. que acostumbra construir la necesidad engendrada por la guerra. su propia celeridad les llevó a la ruina y su misma muchedumbre a un choque mortal. anteponiéndolo a 75 Guillermo el Conquistador es designado en esta crónica con los títulos de conde y duque. obsesionado también por la escasez de alimentos. exultaba el comerciante. Una vez recibido el castillo. El rey se complacía enormemente en proponerle temas de consulta y someter a su parecer algunos asuntos de la mayor importancia. los privó completamente de la facultad de salir. sitió y tomó su campamento. auxiliando a la causa vencedora. Asimismo. En Aquitania.

Pero aquellas cosas que el rey tanto le desanconsejaba y censuraba. se veía obligado a apartarse de la amistad de alguno. Guillermo. por razones gravísimas. alterado por la persuasión de pésimos consejeros. Queriendo casi escapar de sus allegados. Después se había alejado de éstos con sólo cuatro y así andaba errante. se le opuso. Se apodera de ellos el más triste temor. (13) Desde aquel momento Geoffrey Martel empezó a decir. al tiempo que arrojaba su lanza. Sólo le reprochaba el que se expusiera demasiado a los peligros y que la mayoría de las veces anduviese buscando el combate. A los demás los persigue hasta cuatro millas. o bien se logra algún otro gran provecho. se preocupaba tanto de servir de honra o ayuda a sus amigos como era capaz y procuraba siempre que éstos le debieran el mayor número de favores. que fueron conocidos por el pueblo con nombres propios. siguen buscando más allá y encuentran tendido a uno de los quince. De repente le salieron al encuentro quince soberbios caballeros armados del bando enemigo. nosotros las atribuimos al ardor y ánimo propios de su edad o a su mismo deber. rescatarlo por la fuerza. por pequeño que fuera. como ejemplificando con su actitud lo que enuncian los filósofos: que el fundamento de la justicia es la fidelidad. Conociendo sus actos desde aquella edad (o mejor. En ocasiones es posible sorprender a malhechores que se guardan bien de los ejércitos armados. al que derribó al suelo con la cadera rota. e incluso los que habitaban lejos de él. los reyes de España buscaban captarse su amistad mediante estos dones. a fin de. 40 . tres centurias que había dejado atrás y que lo habían seguido para investigar (pues desconfiaban de su temeridad). antes que romperla bruscamente. a quien incumbía la defensa de aquel país. Y era la suya una amistad digna de ser deseada y cultivada por los mejores y más poderosos. y verdaderamente podrías hacerlo. señoreaba una sola provincia. (12) He aquí un hecho de quien tiene nuestra disculpa y cuyos admirables inicios en las armas resulta tan agradable recordar con atención. Señores de Vasconia y Auvernia le enviaban o le traían caballos. ante algún municipio. En la medida en que lo permitía la gravedad de la situación. cuando reconocen la tropa de camaradas. prefería dejarla borrarse poco a poco. el alejarse de este modo para explorar. Si. permite hallar datos que no resultan poco útiles. que no había bajo el cielo ningún jinete ni caballero igual al conde normando. Asimismo. tal como pensaba. Con iniquidad se alejó de él el inicuo: el rey Enrique concibió contra él una profunda enemistad. no con sus órdenes. entre otros. pues ardían en deseos de injuriar el honor del rey. que pereciera por hacer ostentación de su valor.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos todos por su lucidez a la hora de dar el mejor consejo. Los toman por enemigos y creen que tienen a su señor prisionero en su poder. vecinos. tales como su inmoderada ostentación de poder. Pero. a sus cuarenta y cinco años. al cual inmovilizaba la fractura de su cadera. con toda seguridad afirmarías. procuraba con empeño no enfrentarse con su ejército estando el rey presente. ven de repente al conde Thibaud con quinientos caballeros. Y como quiera que empezara a injuriar a Normandía de un modo demasiado intolerable. que por su parte jamás fueron violadas las obligaciones propias de las alianzas o la amistad. exhortándose mutuamente. en quien tenía el más firme baluarte y el más espléndido ornamento de su reino. aunque sentía un gran respeto por la vieja amistad y por la dignidad regía. Entretanto. Tras avanzar un poco desde allí. sino casi exclusivamente con sus ruegos. Pues permanecía firme en la palabra dada y en los tratados. En efecto. Esto nos parece conforme con la opinión de los sabios. si se da el caso. él. se había separado del ejército y había cabalgado durante algún tiempo a la cabeza de trescientos caballeros. Anteriormente. se lanzan al ataque. Inmediatamente se abalanzó al galope. Pues había sobrado motivo en él como para hacerse amar por sus familiares. cabalgando a la descubierta con diez hombres o menos. conduciendo a siete caballeros que había capturado. gozosamente les sale al encuentro su señor. cuando estaba en la flor de la adolescencia. Así pues. evidentemente. desde su niñez) hasta la presente. También rogaba a los señores normandos que no se expusieran a entablar un combate. procurando atravesar al más audaz. ahora. A veces. gobernaba reinos. Y con gran esfuerzo contenía a los normandos. temía.

la opulencia y el valor de los turonenses. tanto por su prudencia y la gran probidad de sus costumbres. la plaza de Domfront y. (14) Gracias también a su apoyo y consejo. según la costumbre de los hombres de bien. tras celebrar consejo. con el consenso de sus nobles. (15) Ya se han calmado todos los disturbios internos en nuestro país. se comprenderá más claramente con qué magnanimidad despreciaba las espadas de los franceses y de todos los que habían sido convocados contra él por edicto del rey. vejó a Francia entera rebelándose contra su rey. si el conde normando era quien acudía. henchido de soberbia por el éxito de sus empresas. el enemigo exterior sigue aún activo. como por su antigua cuna. ocupó finalmente el solio paterno. y. Lo cierto es que encerrar su poder dentro de las fronteras del condado de Anjou le parecía limitarse a una miserable y vergonzosa estrechez. después de quebrantar la fortaleza del conde Thibaud. se puso en marcha hacía la región de Anjou con un ejército. Considerándose por ello cautivo. Desde entonces. a la muerte de Harthacnut.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos derrotándolo en combate. el conde de Poitiers y Burdeos y. como si le correspondieran por su propia autoridad. tras arrojarlo a la más indigna prisión. para evitar el ser acometidos por un ejército mayor. Asimismo. mediante una donación formal. meditaba. éste le salió velozmente al encuentro y lo derrotó. tomar Alençon. qué profunda dilección le había demostrado en Normandía el príncipe Guillermo. arzobispo de Kent. invadió y ocupó con gran celo y fuerzas el castillo normando de Alençon. Entre éstos. a la luz de alguno de sus actos. valiéndose no menos de variadas argucias que de su riqueza. fue señor de la ciudad de Tours. Eduardo. de extenderlos más lejos. después de la muerte del conde. en cuanto se enteró por ella misma de que se hallaba gimiente y casi a punto de perecer bajo los duros golpes y el asedio de Martel. a la vez que reivindicaba sus tesoros. no le concedió el derecho de regresar a su patria. al cuarto día después de su liberación. de la corona que gracias a él había adquirido. su desmesurada ambición lo arrastraba con fuerza a los territorios ajenos. Así pues. casi 41 . En efecto. Pero. venció el ingenio. Burdeos y muchas otras regiones y ciudades que seguían sus enseñas? Pues él había capturado en combate a su señor. decidió declararlo heredero. ¿Cómo no aseguraron el triunfo a este hombre tan profundamente experto y hábil en la guerra los ejércitos de Anjou. qué generosa liberalidad. Así pues. antes de haberlo forzado a darle una enorme suma de plata y oro. tanto más unido a él por los beneficios recibidos que por consanguinidad. deseando. se apresuraron a designar de antemano a un emisario que condujera un contingente no demasiado grande de caballeros normandos. con la intención de arrebatar a Geoffrey. dama de elevada nobleza. Había hallado a sus habitantes inclinados a su favor. así como extensísimos territorios y un juramento de alianza. junto con todos sus amplios honores y poderes. perfectamente capaz de defender los derechos de su padre y su abuelo. una vez dilatados sus dominios con los adquiridos. Por último. en justa revancha. Por todo ello. antes que sufrir sus ataques. se casó con la madrastra de éste. En respuesta. En fin. rehenes de una poderosísima familia: al hijo y al nieto del conde Godwin. los anglos. acordaron tomar la decisión más práctica para sus intereses y ceder a las justas demandas de los embajadores del pueblo normando. y acogió así a los hermanos del muerto bajo su tutela. honor del cual era digno. En seguida. por su parte. después. lo aprisionó cargado de cadenas. le envió mediante Roberto. lleno de grato afecto. Pues su valía en la guerra bastante la conocían ya de oídas. llevó a cabo muchos hechos insignes. Más adelante. junto a sus nobles: y no lo soltó mediante un pacto más leve que el que había firmado antes con Guillermo de Poitiers. recompensarlo de la forma más valiosa y grata. Eduardo. y más aún: con cuánto afán lo había ayudado a recuperar su reino desde el exilio. Como se apresurase éste a ir en ayuda de su querida ciudad. Levantaba contra nosotros un brazo con el que se causaría no pequeña herida Geoffrey Martel. Consideraba un espléndido engrandecimiento de su fama el haber conseguido disminuir el poder del señor de Normandía. qué singular honor. (16) Guillermo. En cambio. Tours. mejor aún. por culpa de la traición de uno solo de sus caballeros. que actuaba como mediador de esta delegación.

Señala qué caballo llevará en el combate. con qué recta costumbre uno y otro eran enviados al suplicio y que ninguno de los dos quedaba fácilmente absuelto. El emplazamiento de la fortaleza impedía un ataque rápido. Sin duda el piadosísimo adolescente deseaba acabar con el tirano. tras confiar la continuación del asedio mediante caballeros escogidos. o bien acechando a sus propios forrajeadores. Geoffrey había colocado soldados escogidos para ayudar a los castellanos. Pues al punto acudirá aquel hacia quien se dirige. Por su parte. confió su salvación a la huida. por boca de su heraldo. Envía como exploradores a Roger de Montgomery y a Guillermo. el vestido y las armas. con todo su ejército. De ningún modo querían abandonar a su señor. Cuando se aproximaba a Domfront. que prefería la muerte a la fuga. Ellos. ya que lo escarpado de las rocas impedía incluso el avance de la infantería. Pero sabe que es propio de los prudentes atemperar su propia facultad de venganza. o enviados en embajada. su intención de ir a provocar a la guarnición de Guillermo en Domfront. A través de ellos. a veces iba de caza. su equipo y sus armas. Los demás. Es más. hijo de Osbern. a su vez. a partir de una entrevista con el mismo. A causa de sus perversidades. (19) Y así se le ofrece al duque normando la ocasión de devastar la opulencia del enemigo. más a menudo aún.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos pereció quien no experimentaba ningún temor ante la extensión de la provincia enemiga. cuando lo supo. Enviados a toda prisa trescientos caballeros y setecientos infantes. Geoffrey hace saber. vigilaba por si hallaba algunos [enemigos] llevando provisiones. Pero. y de cuan pocos pensaba hacerse acompañar. más fogoso que todos. pues por esta causa habían quedado seducidos los habitantes de Alençon. así como el escudo. Estas nuevas aumentaron no poco el furor de los normandos. Los sitiados esperan el auxilio de Martel y lo llaman mediante un mensajero. Aquella región abunda en bosques poblados de fieras. Ésta. o con qué fin acudiría. El mismo duque. ordena construir alrededor [del castillo enemigo] cuatro puestos fortificados. atenazado por un súbito terror. ambos jóvenes y valerosos. el senado latino y ateniense la consideraban la más hermosa. lo retuvo en su poder. los atacan de improviso por la espalda. llevado por una enorme audacia. A menudo se deleitaba lanzando halcones y. Pues la plaza. En cuanto a él. el mismo duque apremiaba a los que ya se apresuraban. (17) Más decidido al asedio por estos sucesos. e indicando dónde. No ignoraban cuan odiado era en Normandía el ladrón o el saqueador. Desde allí vuelve rápidamente a Alençon y pone fin a una ardua empresa sin apenas combate. sobre todo. ni la crueldad del invierno u otra adversidad pudieron hacer desistir del asedio a su firme voluntad. derribó al suelo al primero que. Guillermo. haciéndoles frente con intrepidez. le pareció mejor detener su próspero avance. perdido enseguida el ánimo. al amanecer del día siguiente. se refugian en la fortaleza. Geoffrey. (18) Geoffrey condujo en su ayuda una numerosísima tropa de caballería e infantería. para que sea posible hacerse una idea de la seguridad con que se movía en territorio enemigo. causándole una eterna ignominia. se separó con cincuenta caballeros que deseaban aumentar su soldada. responden que no es necesario que se fatigue avanzando más allá. excepto quienes accedieran a ella por dos caminos angostos y difíciles. así como su temperamento. no desistió de la persecución hasta que las puertas de la fortificación acogieron a los fugitivos. sin haber visto aún la tropa enemiga. Su conocimiento del camino les permitió abreviar la distancia. se había lanzado contra él. gavilanes. A veces. Pero uno de los principales nobles normandos lo traicionó denunciando la operación a los del castillo. los normandos los amenazaban con asaltos muy frecuentes y duros. sus recursos y sus 42 . era la primera y más terrible amenaza. Ni la dificultad del lugar. bajo cuya licencia se habían enriquecido con latrocinios. Pero. de destruir el nombre de su adversario. Pero él. A uno que había capturado. cabalgando día y noche o manteniéndose oculto. ya fuera por la fuerza o por la astucia. Así pues. indican el caballo de su señor. avanzó a su encuentro. que se informan detalladamente también de los muy arrogantes planes del enemigo. temían la misma aplicación de la ley. Sin embargo. entre todas las acciones nobles. aunque muy protegida por el mismo lugar.

como otros muchos realizados por él en otros tiempos. fundado tras la coronación de Otón I en el año 962 por el Papa Juan XII en Roma. se entregan igualmente en una rapidísima rendición. marqueses y altos prelados. en la figura del soberano germánico. libres de todo daño. ) 43 . limitando con los teutones y los franceses y sobresaliendo entre todos por su eminente poderío. Dicen los hombres de antigua memoria que ambos castillos fueron fundados por concesión del conde Ricardo. ya desde su primera juventud. (22) Florecía en aquel tiempo. no sea que un texto largo fatigue a algún lector o bien porque no conocemos la materia lo suficiente como para escribir sobre ella. del mismo modo que hacía poco se esforzaban en luchar contra él. (N. En seguida esta noticia sobrecogió a los de Domfront. alcanzando incluso la línea de la nobleza de Constantinopla. vi y vencí». con lo que quedaba restaurada. granjeándose su benevolencia con dones y honores. Nosotros alabaremos con rigor a un duque o a un rey. al paso que difundía más aún en el exterior el amor y a la vez el temor hacia su persona. de hecho fue el honor y la mayor gloria en sus consejos. Después. procedente de un antiguo linaje. el más ilustre también por su nobleza. durante la infancia del rey. Así pues. como debe ser. (20) En esta misma época llevó a cabo este príncipe otros hechos dignos de llenar los volúmenes de unos anales y que. Como amigo y aliado. con cuan frecuentes y graves guerras fatigó la ferocidad de los emperadores. desde los señores morinos. se producen discrepancias. a la tutela. se afanaban por consultar su prudente parecer en la deliberación de los mayores asuntos. al Sacro Imperio Romano Germánico. atribuyó. la tradición imperial. desconfiando de ser liberados por otra espada. de nombre. después de la fuga del famosísimo guerrero Geoffrey Martel. En consecuencia. mejor. duques. sobre todo cuando en una corte numerosa se celebran consultas acerca de asuntos importantes. pero pareció mucho mejor el aproximarse por lazos familiares a quienes ya se hallaban en una proximidad física. actuando como el más moderado de los hombres. con tan rápido éxito cayó en sus manos. marqués de Flandes. la reservamos para narrar lo más importante de todo. les es lícito a los poetas y también magnificar de cualquier modo lo que han conocido vagando por los campos de la ficción. por supuesto. si alguna vez los deberes de su cargo les procuraban la visita de este importante huésped. (21) Después de esto. Pues es por demás conocido. decidieron elegir como señor a su descendencia. Hasta el punto de que. todos los actos que con bien había recibido y llevado a cabo. Incluso los reyes respetaban y temían su grandeza. de la que por entonces tenían sólo esperanzas. y. Se estremecían de admiración ante él condes. preferimos omitir. puesto que es normal que hombres con distintos ingenios y opiniones den consejos divergentes. del T. en los momentos de mayor necesidad. por acuerdo unánime. Crear con la imaginación las guerras que luego harán salir de su pluma. Además. que pudo vanagloriarse con estas palabras: «llegué. de los reyes de la Galia y Germania. gobierno y 76 El autor se refiere. que modernamente se llaman flamencos. por una parte. la poca habilidad literaria que poseemos. tal como aconsejaban muchas razones de peso. su genealogía arrancaba. En efecto. y que habían estado sometidos tanto a los condes que le sucedieron como a él mismo. en quien nunca hubo nada que no fuera rigurosamente perfecto y sin apartarnos ni un paso de los límites de la verdad. Él mismo. manteniéndolos inexpugnados o. esforzándose cada uno en probarle su ahora decidida fidelidad. Baldwin. Reyes de tierras lejanas habrían entregado con agrado a sus muy queridas hijas a un tal marido. casi todos los nobles normandos empezaron a rodearlo de una increíble veneración. uno cerca del otro. consiguiendo al fin una paz en las condiciones dictadas por su mismo arbitrio: sancionó a señores de reyes con alguna parte de las tierras que les había arrebatado en la guerra. la monarquía de Francia. a la que magnificaba con su reciente honor y triunfo. en su humilde prudencia. pasó. próximos a los límites de Normandía. incluso para las naciones más remotas.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos defensores. por otra. que había ostentado antes la dinastía carolingia. vasallo del imperio romano76. al don divino. En cambio protegía con firmeza sus territorios. en cuanto a su matrimonio. cuando ven el regreso al asedio del príncipe normando. Tras su victoria regresó a su patria. Si en verdad fue.

él desarrolló y reafirmó. nuestra queridísima dama. a causa de la prisa en dirigir nuestra pluma a mayores asuntos. otras con engaños. tramaba contra él. como si hubiera visto disminuido su patrimonio con injurias. si es cierto 44 . el duque. y el conde de Arques era hermano de Ricardo III. amenazando con la devastación. hombres. clama que ha de vengarse. fuera de los límites de la justicia y la bondad. él mismo los inició como cabeza principal y fueron muchos los que. sin pedir en absoluto licencia. de niño. este escondrijo. inflamado por un furor de extraordinaria ferocidad. No lo detuvieron estas cosas ni tampoco la ruina de Guido. Lo que en espíritus valerosos debiera haber suscitado acciones también loables. favor y ayuda. hijo de Ricardo II y nieto de Ricardo I. excepto seis. se prepara la más cruel de las rebeliones. donde había recibido la confirmación de la noticia. siéndole infiel y hostil. y el poder. reyes engendró y cuyas alabanzas por su fe en la religión divina y por su buen gobierno el mundo no podrá silenciar. En fin. ya firmes antes. por los dones de su padre. sino desde la parte de Normandía cercana a él. Cobarde y pérfido vástago de una famosa estirpe. no mucho tiempo después. ambos sabían que se contaban entre la descendencia de los condes de Normandía. El castillo se provee de armas.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos administración de este hombre prudentísimo. aunque le había jurado fidelidad y honra. Las violencias. En cuanto se produjo su restitución. ni el admirable valor y la fortuna del gran vencedor por nadie vencido. Pero. Si quieres conocer su ascendencia materna. despreciando todos los deberes que impone el vasallaje. (24) Por causa de estas y otras tantas y tan grandes osadías. Su prudente y santa madre había nutrido en su hija aquello hacia lo que. cayeron todos reventados antes de llegar a Arques. Pues por desgracia. hijo y nieto de reyes. turbulentos y durante largo tiempo fueron sus empeños en favor de su propio interés y contra la grandeza de su señor: a menudo se alzó para rechazar su avance. sepas que el padre de su madre fue el rey francés Roberto. que empleó en todas sus empresas para dolor de su patria. la notoriedad de su preclaro linaje. colocando luego una guarnición. y oponiéndosele a veces con manifiesta temeridad. por sus poderes y títulos. condujo dignamente a su propia hija. El burgundio era nieto de la hija de Ricardo II. mucho más grande. se apresura con tal celeridad. Este marqués. las fortificaciones. nos vemos forzados a no pasar por alto. desde que [el duque]. y que está situada a este lado del río Sena. En efecto. ello mismo elevó su inmoderada audacia hacia límites demasiado altos y causó así la ruina de uno y otro. Muchos. este monumento a su declarado orgullo y demencia. Pues. no sólo desde el castillo de Arques. presionados y seducidos por las promesas de recompensa y por los varios requerimientos que insistentemente llovían sobre ellos. esto es. (23) Aquí. en cuyo refugio más confiaba [el conde de Arques]. a la presencia de sus suegros [de ella] y su yerno [de él mismo] en Ponthieu. debido a la fama de sus hechos. ella misma se sentía más inclinada por naturaleza. Algunas disensiones y otros males que hemos mencionado antes. no contuvieron a Guillermo los frenos de la ley humana ni divina. en el punto más elevado de la montaña de Arques. con cuyo nombre había intentado antes velar su hostilidad. la que lo arrastró tan fácilmente a la iniquidad. No se deja ningún lugar para la paz y el ocio. tomó la elevada plaza. La ciudad de Rouen se entregó gozosa a recibir a una tal esposa. pero sin recortar más sus derechos. de lo que es posible explicar con detalle. víveres y todo lo apropiado para una tal empresa. desde la región de Coutances. Por último. en el mencionado sitio de Domfront. (25) Luego que el duque Guillermo lo supo. Éste. se marchó casi al modo furtivo del desertor. Precisamente. sus infieles guardianes devolvieron la potestad del castillo a su fundador. se hacen más fuertes aún. como la situación lo aconsejaba y dado que sospechaba que intentaría nuevas y mayores traiciones. su consejo. a Guillermo. que los caballos de su séquito. saqueos y rapiñas se recrudecen. quien. conde de Arques. ni su ínclito nombre. fue su desmesurada arrogancia. Surge así en todo el ámbito del territorio vecino una gran miseria. obtenido gracias a ellos. con su ejemplo. empezó a gobernar. él mismo lo había fundado y fortificado con enormes esfuerzos.

Después. Asimismo. él juzgaba. y. Creía oír cómo le llamaban los miserables gemidos del pueblo inexperto en la lucha. para vengar su derrota y la matanza de los suyos. Habían oído por un repentino rumor en la ciudad de Rouen los planes del conde de Arques y con trescientos caballeros se habían encaminado hacia Arques con toda rapidez. la cárcel o cualquier otra represalia que no quitara la vida. se esfuerza en subir hacia lo alto. esperaba vencerlos por hambre. que. y le puso sitio. Y si. incluso quienes habían ido con ellos. tan deprisa como sus espuelas podían forzar a su caballo. las cosechas de los campesinos. asignando a la moderada clemencia. En cambio. se da prisa en prestarle auxilio. se pasaran al bando de Guillermo [de Arques]. de este modo. qué tremendo arbitro observa desde arriba los actos de los poderes terrenos. con razón. casi toda la población del lugar ha pasado a favorecer a su adversario. si bien los eximía de la espada. que marchaba sin precaución. confirmándolos con esta respuesta: «seguramente los rebeldes no osarían nada contra él.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos que él se daba prisa por vengar la injuria sufrida. se marchó ante la urgencia de otros asuntos. Pero cuando se dio cuenta 45 . sino hacia la desconfianza. así. Y he aquí que. en su deseo de que la situación se resolviera sin derramamiento de sangre. los que narraremos. Prefería castigar con el exilio. a la vez. se informaron del camino por donde venían los franceses y se apostaron allí. Se dolía de que los bienes de la Iglesia. dado que temían también. fieles y leales a él. queriendo apoderarse de la fortaleza. el noble Hugo Bardulfo es hecho prisionero. algunos de aquellos que el duque había dejado como guarnición. si lo veían presente». según lo instituido por costumbres y leyes. conde de Poitiers. con lo cual los empuja a todos a retroceder vergonzosamente al interior de la fortaleza. (26) Al oír la noticia del sitio. Por tanto. Es su propia fortaleza quien lo mueve. con un ejército formado por muchas tropas. los demás príncipes dan la muerte a los prisioneros de guerra. al cerrarse en seguida. el rey Enrique. que suelen elevarse en gran medida en época de guerra o rebeliones. tras dejar una guardia. más aún lo incitaban los males de su provincia. mientras que. las puertas no le hubieran resistido. antes del amanecer del día siguiente (así se lo habían aconsejado previamente voces amigas) llenos de desconfianza habían dado la vuelta tan velozmente como les fue posible. Hubiera sido muy difícil tomar por asalto un lugar cuya misma naturaleza era la mejor defensa. Precisamente. al llegar a su destino. lo que le corresponde a cada uno. como al inmoderado rigor y a todo tipo de méritos. inmediatamente partió al galope. los habría perseguido. Con todo. aunque resulten difíciles de creer para la posteridad. Pero en el camino le salieron al encuentro algunos jefes de su ejército. o a los convictos en su patria por crímenes capitales. Enguerrand. tal como lo empujaba a hacer su ánimo irritado y fuerte. Según aquella excelente costumbre suya. la firmeza del duque no se deja arrastrar hacia el miedo. irritado sobremanera. conocido por su nobleza y poderío. cuando supieron que se habían congregado allí enormes tropas. el rey. Y una gran parte [de los franceses]. a fin de librar a Guillermo de aquel trance. Mas. por si podían impedir el transporte de trigo y otras cosas necesarias para hacer frente al asedio. cae en la emboscada. encerró a los que persistían en su rebeldía mediante la construcción de una fortificación erigida al pie del monte y. Son los sucesos tal y como ocurrieron. así como muchas cosas de las que carecían los sitiados. la justicia de su causa le asegura el triunfo. Llevados por la esperanza de realizar un hecho memorable. atacó la guardia con extrema violencia. ordenó reunirse rápidamente al ejército. pierde la vida y con él varios hombres ilustres. Esto es lo que le refieren y le aconsejan que espere al grueso del ejército: su partido ha sufrido más deserciones de lo que se había dicho. si no lo apremiaba la misma violencia de la guerra u otra necesidad grave. y avanzar más con pocos hombres sería demasiado peligroso. llevándole una no pequeña tropa. en cuanto divisa al jefe de la sedición en lo alto del monte. la equidad nos aconseja dejar también memoria de esto: con qué piadosa moderación evitó siempre las matanzas. las ganancias de los negociantes se convirtieran injustamente en botín de los soldados. diezmando a la mayor parte de aquellos desdichados. que había favorecido y colaborado en su locura.

encerrado en un lugar ya de por sí angosto. ) 46 . sin pactar otra condición ventajosa u honorable que la vida. Pero éstos y todos los que. avanzan en insólita procesión. otros guerreros ilustres. y su realidad misma. en otros lugares. pues pensaron que ningún tipo de fuerza o astucia sería eficaz contra él. Se colocó allí una guarnición real. sino que. Finalmente se da cuenta el hijo de Pavía. cuyos cascos apenas podían resonar o levantar polvo. y de la emperatriz romana. a la luz de su angustiosa situación. Guimond. habían alimentado contra el duque de niño aún no la habían depuesto totalmente. algunos de los más poderosos normandos abandonaron al duque y se pasaron al partido del rey. En sus perversos ánimos se agudizaba terriblemente la herida tan odiosa que les acababa de causar la muerte del conde Enguerrand y la de los demás caídos en aquel encuentro. Francia empezó a arder en rivalidades y a ser conmovida por un nuevo tumulto. apenas se sostenían a sí mismos. Guillermo. También se pasó al bando del monarca Guido. en parte. (28) Compadeciéndose también de los infortunios del conde. de hostiles que ya eran al duque normando. (N. Ver cap. (27) Después. tambaleándose. respecto a éstos. lo ruinoso de su realización. De este grupo. los poco antes famosos caballeros franceses. soportaron fácilmente los ataques enemigos). Suplican y consiguen que se acepte su rendición. que habrían debido ser castigados según la ley de tránsfugas. se negó a acudir. pues consideraba la situación muy grave y temía mayores males y humillaciones. El rey. Durante el tiempo que duró el asedio. del mismo modo que si estuviera solazándose con algún alegre descanso. como antes de Guido. Geoffrey. La malevolencia que. del T. Ardientemente los inflamaba la memoria de los franceses del conde de Anjou. al que habían mandado llamar [los sitiados]. la mayoría de ellos transportados por monturas de lomos hundidos y escuálidos. terrible y variado. al paso que algunos. junto con su gracia y algunas posesiones amplias y productoras de muchos réditos. si no hay que considerar como tal el haber aminorado con sus propios recursos las necesidades de aquellos por cuya causa había acudido y haber aumentado el número de sus contingentes. vestidos con grebas y espuelas. 77 Se refiere al que mandó construir Guillermo el Conquistador al pie de la montaña de Arques. que el nombre de la paz es suave y dulce. así como a la guarnición dejada por éste en la plaza. considerando más positivo ver en él al tío paterno. 25. fueron abandonados por los franceses. se reconciliaron con su señor con una sanción leve o nula. se apresuró a retirarse. el duque regresó al asedio y permaneció en armas durante algún tiempo. ya antes se creía que habían sido los cómplices de la rebelión y de todo el complot. bajas sus cabezas no menos por el deshonor que por la inanición. (29) Después de esto.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos de que la empresa sería difícil (puesto que las fortificaciones del castillo 77. ¡Triste espectáculo! ¡Miserable fin! Se apresuraron a salir con los normandos. más cruel y angustiosa que las mismas armas. expulsado recientemente por la espada de Guillermo. más de prisa de lo que sus escasas fuerzas lo permitían. y con él. sin haber conseguido ningún honor. se convirtieron en sus más ardientes enemigos. hermano del conde de Poitiers. alegre y ventajosa. así como el firme valor de los caballeros. la loable clemencia del duque no quiso atormentarlo más expulsándolo o desposeyéndolo afrentosamente. en otro tiempo. de que es un mal consejero el deseo de hacerse con el poder enfrentándose a su señor y que el violar el juramento o la fidelidad es tan inicuo como fuente de peligros. escaparon a los nuestros dándose a la fuga. que estaba al frente de la fortificación llamada Moulins. Igual espectáculo. Mas los normandos. la demencia de sus decisiones. que perseguirlo como a un enemigo. Todos los príncipes con su rey. Condena sobre todo la excesiva audacia de su propio plan. le concedió poder permanecer en su patria. a fin de evitar verse puesto en fuga vergonzosamente y con grandes bajas. al tener noticia de la rendición de la fortaleza de Arques. en parte llevados pesadamente por jumentos famélicos. mediante muchos y suplicantes mensajes. hasta que llegó a encontrarse cerca de vencerlos por la dureza del hambre. Se lamenta de hallarse en armas. la puso en manos del rey. ofreció la desastrosa salida de las tropas ligeras.

un edicto real ordenó emprender la guerra e innumerables tropas fueron enviadas a Normandía. el que la Normandía. Hubieras visto aproximarse a Borgoña. gracias a su admirable constancia. con gran ánimo. en cambio. se apresura. algunos próximos al rey ambicionaban Normandía o parte de ella. Y realmente se atemorizó un tanto nuestro país. procurar de nuevo quebrantar su poder [de Guillermo]. y por fin. o. como las más ardientes antorchas. Otón. cuyo poder o dignidad en toda la tierra no tiene igual. sin sentir ningún miedo. general del ejército romano. no en favor del rey. región que recibe el nombre de Galia belga. el que el conde Guillermo no fuera ni su amigo ni su vasallo. bajo el mando personal del rey. en fin. todos ellos nos invadirían por este lado. si era posible de algún modo. Al rey lo acompañaba. si lo hubiera. de matar o capturar a sus caballeros. como amigo y aliado. Además de tener estos mismos motivos de queja. el duque Guillermo. Además. conde de Poitiers. decidida e incesantemente. (30) A causa de esto. además. de herir con la espada. a las órdenes del hermano del rey. que desde antiguo había estado sometida a los reyes franceses. sus bienes. cuanto más próximas estaban a nosotros. Éstos. así como cualquiera inhábil o incapaz para la guerra. o. la tercera parte de la Galia. nos invadirían los soldados reunidos entre los ríos Rin y Sena. Geoffrey y los demás nobles se sentían indignados por uno en particular: consideraban intolerable el tener que ponerse bajo las enseñas del rey. reciben el nombre genérico de celtigalos). El pueblo de las villas y el campo. se hallan angustiados y temblorosos: tienen miedo por sí mismos. tanto más ardientes enemigos eran. después de la celebración de un infausto consejo. sintiendo hacia un enemigo ya bastante peligroso y temible. a salir al encuentro del rey. reunido entre miles de naciones. Julio César. la más apreciada por la mayoría a causa de la extensión de sus territorios y de la multitud de sus hombres. Las iglesias temen que sean violados los asilos de la santa religión y que sus posesiones sean saqueadas por la avidez de los soldados. o ponerlo en fuga ignominiosamente. cuando la muy floreciente Roma dominaba mil provincias. por otro.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos tal como hemos narrado. un niño. cuya distribución conocía de antemano. inflamaban al rey y a los principales nobles. 47 . sus hijos. el mayor de sus allegados. sino para. según un plan que despertaba grandes esperanzas: cuantos caballeros pudieran reunirse entre los ríos Sena y Garona (estos pueblos. se había atrevido a intentar nada en este sentido. de obtener botín con el saqueo. la esperanza calma sus temores. Aquitania. y de otros muchos reveses y deshonras que les había infligido el valor normando. o alguno más hábil en la guerra. cuyos señores o gobernantes eran aliados militares suyos. el que rigiera muchas y poderosas provincias. así protegidas. Thibaud. a cuántas calamidades funestas para la patria había hecho frente hasta entonces. Dirige parte de sus tropas hacia la orilla opuesta del Sena. el hecho de que [Guillermo el Conquistador] tuviera al emperador romano. con todo. con toda certeza se habría sentido aterrorizado ante la magnitud de este ejército. allí donde se les convocara. ellos mismos combaten mediante la confianza en la protección de sus oraciones. Se había dispuesto de la siguiente manera. terribles por sus armas. Auvernia y Vasconia. un terror mayor del que realmente representa. aunque son muchos. Francia y Bretaña. alimentaran alguna esperanza de aplastar a nuestro duque con tal muchedumbre. que conducía en persona un ejército enorme y ya avanzaba poco a poco hacia Rouen desde la región de Évreux. por sus esposas. sino su enemigo. Y no es de extrañar si la temeridad y la soberbia de los franceses. cuando recuerdan quién es su defensor. y de Reinaud. colocándolas frente al enemigo. El rey soportaba muy mal y consideraba una ofensa que debía ser vengada sin falta. con todo. se hubiera constituido casi en reino: ninguno de los condes anteriores a él. que no con poco empeño había intentado destruir [el rey]. Vamos a explicar las causas de esta enemistad con exactitud y detalles. siendo un adolescente. las fuerzas de un reino tan grande como podrían hallarse en las cuatro partes del mundo juntas. Levantaban las armas contra Guillermo de Normandía. por un lado. gracias a su gran prudencia y extremado valor. aunque hubieran hecho frente a muchas dificultades. de tomar los castillos e incendiar las villas. la confianza sirve de consuelo a su aflicción. Pero. Mas. más bien. aniquilarlo. por allí.

el duque Guillermo. con estas angustiadas quejas: una vez construido el castillo de Ambriéres con los recursos de los normandos. ¡Qué fortaleza de carácter! ¡Qué espíritu noble y audaz el de este hombre! ¡Cuan admirable su valor y cuan difícil ensalzarlo con los elogios apropiados! No se lanzó al ataque del territorio de un cualquiera inexperto en la guerra. (32) Más tarde tuvieron lugar muchas hostilidades por ambas partes. las espadas de Roberto. la mayoría cayó y a los demás los salvó la huida junto a los portaestandartes. renunciaron al ducado y a su defensa y confiaron su salvación a la velocidad de sus monturas. que lleva volando noticias tanto falsas como verdaderas. Guillermo Crépin y otros de los más poderosos nobles de nuestro bando. que no merecían trato más suave.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos de reducir toda nuestra tierra a un horrible yermo. como se dieran cuenta de que su tropa era diezmada con la más terrible crudeza. y de sus fuerzas y astucia apenas ninguno de sus vecinos pudo escapar. Pero. después de fortificar el castillo con hombres y alimentos y de ordenar que. destrucciones y rapiñas enemigas. contando. Guido. El rey. el conde de Ponthieu. con cuarenta días de anticipación le anunció dónde. sino que. que era soberbio y acostumbraba a hablar con arrogancia y en términos grandilocuentes. Martel se dirige hacia Ambriéres. envía con cautela y en plena noche a un mensajero con instrucciones. decidió dejarlas marchar de momento. su propia tierra quedaba a merced de las invasiones. Al instante ordenó en el consejo a los jefes de su ejército que estuvieran dispuestos rápidamente para construir el castillo de Ambriéres dentro del territorio de Martel el Angevino. ordenó a los suyos tocar la señal antes del alba y emprender la fuga con toda rapidez. de Hugo de Gournai. se acordó firmar la paz entre el duque y el rey. con la ayuda de Guillermo. espera la llegada del enemigo con gran firmeza y alegría. si llegas a ver cumplido lo que temes y yo lo tolero. Se cernían sobre sus cabezas. y el mismo día que les fijó a ellos para este proyecto. que. Geoffrey [Martel]. como a señor vil y digno de deshonra. le anunció punto por punto aquella victoria. tras investigar el emplazamiento y las 48 . conde de Bretaña. para que mayor sea tu admiración. la fama. en unos términos que determinaban la devolución de los cautivos al rey en Mortemer. (31) Pero aquella situación tuvo un desenlace completamente distinto. en cuanto reciban un aviso suyo. como lo demostraron los hechos anteriores. le anuncia que Geoffrey Martel hará en breve acto de presencia. y lo que él mismo había conquistado. Atemorizado por esta noticia. mientras construye el castillo con que había amenazado. como suele suceder en un conflicto bélico entre tan grandes enemigos. Otón y Reinaud. ante él. como ante un rayo terrible. Después. Gautier Giffard. Tras conocer lo ocurrido. debido al acuciante deseo de los franceses de poner fin a aquellos enfrentamientos tan funestos para ellos. conde de Eu. con su asentimiento y casi como un don suyo. Hugo de Montfort. Geoffrey de Mayenne acudió rápidamente a su señor. y de Eon. nuestro defensor. En efecto. Por ello. no agredió a este mismo enemigo cuando estaba desprevenido y sin prepararse. sino de un ferocísimo tirano y muy valeroso en el campo militar. los más poderosos condes y duques sintieron miedo. conde de Anjou. desde lo alto de un árbol y cerca del mismo campamento del rey. Finalmente. inmediatamente regresen todos a aquel mismo lugar. Además. se lo anunció a Martel por medio de mensajeros. cuándo y con qué fin acudiría. al paso que. conde de Poitou. fue capturado y con él muchos otros. El tirano Martel. pues pensaba que era imprescindible abandonar los límites de Normandía cuanto antes. Divulgada en seguida la partida de nuestro ejército. notables por su estirpe y hechos. atónito ante el inesperado mensajero. tan grande por su nacimiento como por su valor. cuando ve que tarda más de lo que se esperaba y sus soldados y sus nobles se quejan por igual de la escasez de víveres. su señor. una vez ejecutada la obra. tras un desafortunado combate. a fin de evitar que en el futuro sus tropas estén mal dispuestas. » (33) El día fijado el príncipe de Normandía entró en la región del Maine y. permitían al duque retener a perpetuidad lo que había arrebatado a Geoffrey. demasiado ansioso por vengar a su hermano Enguerrand. le repuso: «No dudes en rechazarme. triste para él. así como de tropas reclutadas de todas partes.

Guillermo. ni les pareció bien volver atrás. de su ruinosa tiranía. para evitar ser rechazados durante su mismo avance por un enemigo que les saliera al encuentro y que ya habían tenido ocasión de conocer. Pero una vez allí. el angevino. a marchas forzadas llegan hasta el río Dives a través del condado de Exmes. La marea alta impedía perseguirlos. si capturaba a un enemigo tan funesto en su propio territorio. pues habrían devastado con el hierro y el fuego las tierras de Guillermo de Normandía hasta la misma orilla del mar. aportando cuantas fuerzas pudo reunir de algún modo. ciertamente. de su perniciosa avidez. Pues. Sin embargo. lo divisan avanzando a caballo. conde de Normandía: sin haber obtenido siquiera una gran venganza contra él. Parte del ejército ya había atravesado el río con el rey. mantuvieron ocultos sus movimientos. Interceptados a este lado del río. devastándolo todo a su paso con desmesurada brutalidad. golpeado éste por el de los castellanos.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos obras de fortificación. del mismo modo en que habían llegado hasta aquel punto. ni se atrevieron a quedarse. Sin duda en la 49 . acaba por romperse. convoca sin la menor demora a su ejército y avanza en su ayuda tan rápidamente como puede. con gran alegría para muchos. estacas de una libra y lanzas les hieren desde arriba. sin haber podido nunca vanagloriarse de una victoria sobre Guillermo. él mismo se les vino encima impetuosamente con una pequeña tropa de hombres a la hora propicia. casi todos cayeron bajo el hierro ante los ojos del rey. tras haber reunido un numeroso ejército. excepto aquellos que prefirieron lanzarse al agua empujados por el pavor. o a los que había atemorizado. creyendo que no cometía un crimen. El vencedor atacó inmediatamente después a Geoffrey de Mayenne. pues una masa infranqueable de agua ocupaba el lecho del Dives. los tres condes antes citados. fracasada su audaz tentativa. deseando vengarse de su deshonra más que de los daños sufridos. a los que había oprimido. salió de los límites de Normandía con toda rapidez. y volver después a Francia incólumes. este hombre valeroso y reputado en la guerra decidió que habría de considerarse demencia atacar de nuevo Normandía. aunque ardía en deseos de vengarse de nosotros. se dispone para el asalto. en las más remotas partes de Normandía. el fundador de la plaza. Su hijo Felipe le sucedió siendo aún un niño y entre él y nuestro príncipe se acordó una paz firme y una serena amistad. Así. aunque menor que el anterior. la mayoría caen muertos. se dispersan con su enorme ejército. sin que nadie se les opusiera ni los persiguiera. Pero cuando sus enemigos. si consiguieran avanzar más allá. Se enardecen. dado que deploraba o temía la matanza o la indecorosa fuga de los suyos. Golpean el muro con un ariete. antes mencionada y en poco tiempo lo redujo de tal modo que. en compañía del tirano de Anjou. al conocer la penosa situación de los suyos. piedras. con los votos y el asentimiento de toda Francia. Y he aquí que el poderoso vengador cayó sobre los retrasados y aplastó a los devastadores. (35) No mucho después siguió el camino de toda carne mortal. Martel. los castellanos resisten. tratándose de una causa tan justificada como la defensa de la patria herida. (34) De nuevo rota la paz. mientras se hallaban detenidos en el vado del Dives. en la medida en que pudieron. los demás son rechazados. compadeciendo y temiendo la matanza de los suyos. acabó por sometérsele y jurarle la fidelidad que un vasallo debe a su señor. no quebrantado aún por tantos siniestros reveses. pero. para no decir con aterrorizada fuga. se arman de audacia y avanzan más cerca y con más fuerza: se lucha de una y otra parte con gran violencia. que había provocado de tal modo la ira de su señor por su queja. marcha nuevamente contra Normandía. La mayor parte del reino. Se preparan para abrir brecha en el muro. Tarde se arrepintió aquel hombre miserable de su excesiva fuerza. Así la naturaleza pone un inevitable fin al poder terreno y a la soberbia humana. el rey. inician otra táctica. se mostraba menos inclinada a atacarnos. Por ello. hasta la orilla opuesta. con una saña del todo justificada. El rey. Proyectiles. se auguraban un amplio renombre. Por esta misma época murió también Geoffrey Martel. no dejó de presentarse. Pues el odio y la rabia de este enemigo apenas se habrían saciado con el profundo aniquilamiento o destrucción del territorio normando. con sorprendente celeridad. En efecto. con ánimo consternado. Entretanto. Pero esta esperanza fracasó como la anterior.

que. su gloria y no menos su rancio abolengo. muchas veces hizo arrancar los viñedos que la rodeaban. a veces por otro tipo de perversidad. aplastar a los que habían osado una tal iniquidad. entre las generaciones posteriores son condenados por la censura de los hombres de bien. temiendo ser completamente destruido por la tiranía de Geoffrey. con aquella acostumbrada moderación suya. del Maine. se propuso temer el reino celeste y hacer el bien a fin de adquirir el honor eterno. mediante la cárcel y la tortura. Pues la región del Mans había estado también en otro tiempo bajo el dominio de los duques de Normandía. Éste. sirviendo de fiador la misma ciudad. sino que debía apoderarse según las leyes de la justicia. Ellos mismos conocían muy bien su poder. se puso bajo su autoridad y recibió de él todas sus posesiones. Mas. sólo habrían de soportar una servidumbre suave. Por ello consideramos que vale la pena narrar lo más verazmente posible cómo el famoso Guillermo (al que perpetuamos con este escrito. y conservar incólume una ciudad tan fortificada. pidió a la hija del duque en matrimonio y le fue concedida. Si lo obedecían por propia voluntad. es más fácil imaginarse que referir cuánta fue su angustia y su temor. Allí.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos hora de su final aprendió lo que antes no quiso pensar: incluso lo que en este mundo se posee con justicia. duque de Normandía. como cabeza y protección de la tierra que tenía en su poder. campos y villas. sirve de ejemplo para invasiones u otro crimen inicuo. el cual deseamos que en nada desagrade a las generaciones presentes o a las futuras. irritado al verse rechazado. la reivindicó para su exclusivo dominio. a fin de establecer unos vínculos más estrechos entre tan gran hombre y él mismo y su descendencia. la mayoría de las veces por envidia. después de expulsar a su legítimo gobernante. hasta que al fin. 50 . podrían atemorizar a cualquiera de sus vecinos. tras haberlo hecho encadenar en pleno coloquio. prefirió abstenerse de derramar sangre. Hubiera podido incendiar inmediatamente toda la ciudad. Efectivamente. preparó las armas. Hugo dejó su heredad a su hijo Herbert y también sus mismos enemigos. pero si eran sometidos por la fuerza. los duques o cualquier otro elevado personaje. instituyéndolo a él como único heredero de todos sus bienes. si no engendraba otro. o arrasarla. acudió a Guillermo. Cuando los habitantes del Mans vieron ocurrir tales cosas. colocaría guarniciones donde fuera necesario. incluso de los más culpables. Dejó al hijo de su hermana como heredero. prudencia. Pero antes de que aquélla llegase a la edad de contraer matrimonio. fortaleza. En tiempos de Hugo. En consecuencia Guillermo. el conde murió de enfermedad: en sus últimos momentos puso por testigos a los suyos y les rogó que no buscasen a otro que aquel a quien él mismo había nombrado señor de todos ellos y heredero suyo. Geoffrey Martel a menudo arrasó con el fuego la villa del Mans. Mediante frecuentes y largas expediciones en el mismo territorio. (37) La dominación de los condes de Anjou sobre los condes del Maine resultaba desde hacía tiempo pesada y casi intolerable. sino que complazca a todos) no sólo se apoderó con fuerte mano del territorio del Maine y del reino de Inglaterra. a aceptar las condiciones que su avaricia había deseado. los afligiría sin cesar con innumerables desastres. a menudo la distribuyó a sus soldados como botín. al paso que los actos malvados. se apoderaría de las fortificaciones circundantes. Además. devastaría viñedos. cuando tenía tantos derechos a suceder a Herbert. para omitir otros muchos sucesos. en la medida que le sobraba ingenio y fuerzas. De forma que decidió este modo de ataque. (36) Que la lengua del hombre está más pronta a alabar el mal que el bien. igual a él por su nombre. pero diferente por su probidad. lo obligó. quizá sería más penosa. cuando no se transmiten con exactitud. Pues incluso los más bellos actos suelen convertirse en lo contrario en virtud de una inicua depravación. Por ello a veces sucede que los actos honorables de los reyes. suplicándole protección. como un vasallo de su señor. por último. lo último que recuerda nuestra memoria es que Foulques de Anjou atrajo a Saintes a Herbert el Viejo. necesariamente habrá de perderse. conde de Mantes. (38) Pero unos hombres perversos cometieron traición y recibieron al invasor Gautier. que de ningún modo habrían de ser imitados. sembraría el miedo en las casas. para exigir con ellas lo que de tal modo le había sido arrebatado. ya lo sabemos. Con él al frente.

Asimismo. En cambio. con grandes gastos asumidos por su propia munificencia y decidió unirla a su hijo. una vez sometidos ya los castillos por todo el condado. (N. como marido de su hermana [de Herbert] y sobrinos. siempre vigilante. basándose en la equivalencia fonética entre el nombre propio y el sustantivo común «margarita». por miedo a perder su propia heredad al defender la que había usurpado. la arrebató a los hombres el hijo de la Virgen. En consecuencia. en lugar seguro y con gran honor hizo guardar a la joven. lloró en gran manera la pérdida por una muerte anticipada de aquella para la que tan afectuosamente hubiera deseado una larga vida. En efecto. Los templos. entregan la ciudad al más poderoso. resuenan con cánticos sagrados. la misericordia. Vencidos finalmente. (40) Cuan lejos se hallaba el voluble Geoffrey de Mayenne de favorecer el partido del duque Guillermo quedó del todo manifiesto cuando se rindió la ciudad de Mans. aventajaba con su gran belleza la de toda flor78. (39) Siempre deseó que también para sus hijos se decidiera lo mejor. Acogió su sepultura el monasterio de Fécamp. No temió su desvergonzada iniquidad violar la fidelidad del juramento. si se atrevía a provocar a un valor invicto. la abstinencia. su señor. este piadoso padre. por cuyo deseo practicaba asiduamente la oración. esperando la llegada de Cristo con «su lámpara encendida». la humildad y muchas otras buenas acciones.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos cuánto desearon quitar de sus cabezas un peso tan gravoso. que. celeste soberano: en cuyo fuego salvador ardía la piadosa doncella. su hijo y sus descendientes poseyeran la herencia de Herbert con un derecho que ninguna controversia pudiera destruir o debilitar. lo acogen suplicantes con grandes muestras de honor. para no ser testigo directo de la gloria y el triunfo de aquél. y sólo descubierto tras su muerte. llamada Margarita. que en latín significa «perla». aunque poderosos. pero nunca se atrevieron a hacerlo. adornados con el mayor cuidado. medianos y pequeños se afanan por aplacar al ofendido. aplausos congratulantes. aclaman a su señor. es decir. resplandecen. Constreñido una y otra vez mediante mensajeros a someterse. vencido. Para el vencedor fue suficiente castigo el que se hubieran sometido a su autoridad y que la ciudadela de la villa estuviese ocupada en adelante por una guarnición suya. del T. para que. su espíritu no dejó de mantenerse en su obstinación. Y a quien habían mantenido alejado con una larga rebelión. al menos a nivel semántico. las órdenes religiosas de todas las iglesias que se encuentran en aquel lugar. no mucho antes del día en que debía unirse a su esposo mortal. había hecho su señor y protector. al verse rechazado. voces alegres. este prudente vencedor. decidió con prudencia 78 El autor hace aquí un juego de palabras intraducible al castellano. Grandes. esposo de vírgenes. el cilicio con que se había propuesto domar su carne. parecía creer que su fama sería eterna —en la medida que sus antecesores. Esta noble doncella. bajo la custodia de varones y damas nobles y prudentes. Su fuga. Por ello hizo venir a la hermana de Herbert del país de los teutones. La derrota infligida por los normandos le hacía concebir temores de otra mayor respecto a los vecinos territorios de Mantes y Chaumont. engrandecido por numerosísimos triunfos. puesto que la edad del niño aún no permitía el matrimonio. se marchó antes. con otras iglesias. Gautier. ya cerca de la edad núbil. ) 51 . en la medida permitida al espíritu religioso. Tras haber hecho venir en seguida a Geoffrey. Nuestra traducción del segundo por «flor» tiene la intención de conservar en lo posible el juego de palabras. había suplicado antes clemencia. No quiso recordar su imprudente audacia de qué modo. Y. como cuando tienen lugar las procesiones. exhalan olor a incienso. Pero. había empezado a honrar las iglesias con reverencia. anhelando con vehemencia abstenerse para siempre de todos los esponsales que no fueran los Suyos. encendiendo el afán de los laicos. al que su líder. nunca gozaron de renombre—. Pues su prudente alma. amenazaron con entablar combate. su astucia y la seguridad de sus fortificaciones le proporcionaban no poca audacia. llevado no menos por malévolo dolor que por su pérfida deslealtad. reveló que su alma vivía consagrada a la eternidad. por medio de ella. Corren a su encuentro. Le salen al encuentro. se prosternan e inclinan ante su dignidad: fingen rostros risueños. Gautier asintió voluntariamente a esta rendición.

cuya hora veía acercarse este hombre que. (41) Hacia la misma época. más importante de lo que había hecho nunca. rey de Inglaterra. por demás moderado y generoso. aquel príncipe. bañado por un río de curso rápido y cauce rocoso (pues está situado en una escarpada roca de un monte a orillas del Mayenne). arrojadas al castillo. Y desde luego fue prudentísima tal medida. Él mismo y sus acompañantes son capturados y aprisionados. poco más o menos. exultantes sus ánimos y lanzando a la vez gritos de alegría. Sin embargo. Y en el territorio de Geoffrey no recibieron con tristeza que hubiera sufrido tal revés. tras colocar nuestro ejército tan cerca como lo permite la hostilidad del lugar. este tan gran hombre habría preferido cambiar este infortunio por un naufragio. E igualmente sucede con el ariete. aseguraban que correspondía sólo a la gloria del conde Guillermo el haberse vengado por muchos de un perjuro y un saqueador. no puede ser atacado por ninguna fuerza. en virtud de un astuto plan de él mismo. Se halla un espléndido botín: caballos de pura raza. pues temen las espadas vencedoras más aún que el fuego. A fin de confirmar su palabra con un juramento. Pero nuestro magnánimo guía. abandonan las puertas y el muro y corren temblorosos para proteger primero sus hogares y sus pertenencias incendiados. por la santidad de su vida. según acostumbra. Y todo ello. muchos se quejan. devastando todo lo que halla a su paso. se apresuran a buscar su propia salvación. prefirió que pasara a poder de los caballeros. Y no mucho tiempo después. como si hubieran vencido a la naturaleza misma. le envió a Harold. proyectiles. Después. antes que al suyo propio. les exhorta. Mientras se dirigía a Normandía por este asunto. se entregaron al día siguiente. En cuanto al otro. No se hacen servir las espadas. Casi todos opinan que son en vano las fatigas de tan gran número de caballeros e infantes. el ejército regresó a su patria con inmensa alegría tras haber obtenido aquel insólito triunfo. atónitos ante la súbita desgracia. El fuego se propaga con enorme rapidez. sin ninguna esperanza que fortalezca sus ánimos: si no es que un asedio de un año o más tiempo los venza por hambre. las llamas. las catapultas u otros instrumentos bélicos. irrumpen con fuerza y se apoderan violentamente de las fortificaciones. refugiándose donde pueden. los martirizan 52 . puesto que su poder y su autoridad eran capaces de frenar las disensiones de todos los ingleses. el más eminente de todos sus súbditos por sus riquezas. que perseguirlo en su huida y añadir con su captura una victoria insignificante a sus insignes títulos. confirma a los vacilantes. He aquí que. armas militares y todo género de utensilios. da órdenes. Capturan a hombres poderosos o ricos: tras arrojarlos en un calabozo. El lugar era completamente desapropiado para las máquinas de guerra. a quien había nombrado ya su heredero y a quien amaba como a un hermano o a un hijo. Pues la astucia originada por la avaricia había enseñado a algunas naciones de la Galia una costumbre execrable. que habían huido a la ciudadela. Estimaba mucho más útil y digno infligirle este castigo. si llegaban a mudar de opinión. logró escapar a los peligros de la travesía y llegó a las costas del Ponthieu. bárbara y alejadísima de toda equidad cristiana. Los normandos corren velozmente. lo reducen a cenizas. al paso que todos se admiran de que el duque se disponga a llevar a cabo una tan ardua empresa con tanta osadía. donde cayó en manos del conde Gui. el castillo de Mayenne. honor y poder: su hermano y su primo habían sido entregados anteriormente como rehenes de aquella misma promesa de sucesión. llevados por aquella pérfida movilidad con la que suelen conducirse. se dispone al asedio. Guillermo. Un flanco de este castillo. no confiando ya en ningún tipo de ingenio y fuerza contra Guillermo. Una vez restaurado aquello que las llamas habían devorado y dispuesta prudentemente una guarnición. dio una garantía a Guillermo.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos arrebatarle su carísimo refugio. con más crueldad que el hierro. Los castellanos. Los guardias y los defensores. lo defienden fortificaciones de piedra y un acceso igualmente muy difícil. ingenio o arte humanos. promete un feliz resultado. así como muchas otras riquezas capturadas en otros lugares. estaba destinado el cielo. ni se espera que puedan usarse. Eduardo. se acaban las dudas. lanzas. Había decidido prevenir la necesidad de su muerte. les apremia en la realización del plan.

Pues no se esperaba que Eduardo. asimismo. Guillermo. empezó a dominar la provincia que había recibido por herencia paterna. mientras viviese. que no temió anunciar de antemano el día en que pensaba invadir el territorio normando. embajador de quien era para él el más querido pariente y amigo: esperaba que Harold fuera el más fiel mediador entre él mismo y los anglos. confirmara su autoridad. sin ser obligado a ello. matar o vender. enfermo. Habían sido los francos quienes habían suplicado este tratado. allí Harold le juró fidelidad según el santo rito cristiano. de las fatigas del camino. con ánimo tanto más soberbio se enfrentaban a ellos. le opuso en el límite de sus respectivos territorios el castillo que se llamó de Saint-Jacques. Y. (42) Reunido el consejo en Bonneville. se liberó de una tutela soportada desde hacía mucho tiempo. y. pues. reforzado bajo su iniciativa y con sus recursos. los dejan libres normalmente con un enorme rescate. que era su señor según un antiguo derecho. con una gran violencia. fue a su encuentro para recibirlo con honor. a él mismo y a los que lo habían acompañado les proporcionó armas y caballos escogidos y los llevó con él a combatir en Bretaña: teniendo a tal huésped y embajador casi como compañero de armas. le proporcionaba una gran audacia la gran 53 . le trajo en persona hasta el castillo de Eu a un hombre que hubiera podido torturar. Por su parte. que entregaría entretanto a una guardia de soldados del mismo duque el castillo de Dover. Aquel. remarcó lo siguiente: que él. Pues toda Bretaña se había atrevido a levantarse en armas contra Normandía. tras capturar a Eon. Así. como de los normandos. A partir de entonces. donde la voluntad del duque ordenara fortificarlos. para que la monarquía inglesa. como alimentos en abundancia para ellos. A este hombre de naturaleza feroz. como sabía que era un hombre fiero y deseoso de conseguir nueva fama. a la muerte de Eduardo. Por ello. ante su demanda. en la corte de su señor. al concederle aquel honor. que se esforzaría con todo su consejo y recursos. en el último artículo del juramento. A Harold lo lleva con los mayores honores hasta la ciudad más importante de su provincia. lo más agradablemente posible. quiso ser enemigo de Normandía. que estuvieron presentes en aquel momento como testigos. Carlos. La temeridad de Conan había crecido de tal modo. el rey de los francos. aunque muchas veces lo intentaron luchando con todas sus fuerzas. prolongase su vida durante mucho tiempo. a su voluntad. después de llevarlos casi al borde de la muerte a fuerza de tantas miserias. que actuó correctamente. antes del juramento le concedió las tierras y todas sus prerrogativas. primer duque de los normandos y antepasado de los posteriores. a base de concederle a su hija Gisèle en matrimonio y la Bretaña como feudo permanente. En cuanto a Gui. renovando la antigua rebelión de su padre. Cuando el duque Guillermo se enteró de lo ocurrido al que le había sido enviado. una vez que lo hubo recibido como vasallo. su tío paterno. Después. los condes bretones nunca fueron capaces de librarse del todo del yugo de la dominación normanda. convertido en su edad adulta en un hombre ferocísimo. Las páginas de los anales son testimonio de ello. sería el representante del duque Guillermo. él mismo. donde las numerosas atenciones de su hospitalidad los hicieran restablecerse. según manifestaron hombres de la mayor veracidad muy notables por su honestidad. en la flor de la edad. (43) El cabecilla de esta audacia era Conan. hijo de Alan. no su vasallo. el rey Eduardo. En efecto. le manifestó un digno agradecimiento y le entregó amplias tierras y muy productivas.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos con afrentas y tormentos. y arrojarlo encadenado a una mazmorra. cuanto más estrecho era su parentesco con los soberanos de Normandía. para evitar el que saqueadores hambrientos causaran daño a las iglesias inermes o al pueblo más cercano [a la frontera bretona] de su propio territorio con incursiones de rapiña. había comprado la paz y la amistad de Rollo. Alan y Conan. se apresuró a enviar sus mensajeros y. por su propia voluntad. pues la espada gala era incapaz de resistir por más tiempo al hacha danesa. El duque. para quienes era el segundo después del rey. entregaría a sus guardias otros castillos situados en diversos lugares de aquella tierra. Rouen. tras conseguir su liberación con ruegos y amenazas. añadiendo además grandes donaciones en dinero. se proponía asegurarse más aún su fidelidad y sumisión. Sin duda se complacía en tan noble huésped.

de un modo que honraba tanto a aquél por cuya orden había emprendido el camino. A él mismo. el defensor del castillo. Entonces se muestra grandemente deseoso de luchar. el duque Guillermo acude en persona a los dominios de Conan. contrario al rebelde. prestando oídos más bien al miedo. que una sola gavilla de trigo habría sido más que suficiente para recompensarle por todos los daños. Si en aquella miserable tierra había quedado algo de lo producido el año anterior. si no hubiera considerado manifiestamente peligroso el conducir un gran ejército a través de regiones extensas. llamándolo. entre burlas. se apresura a huir muy lejos. temiendo su inminente llegada. intenta retener a Conan. presumía que Conan suplicaría en poco tiempo el perdón por su delito y su gracia. Ruallus. Conan. ya escasamente rica. miserablemente aterrorizado. Inmediatamente prohibió a sus soldados tocar las cosechas o el ganado de Ruallus. y demasiado agotada. Cuando no están en guerra. Pero. (45) Sin preocuparse en absoluto de su carácter terrible. en la magnanimidad de su ánimo. la región. se le informa repentinamente que Geoffrey de Anjou se había unido a Conan con un ingente ejército y que ambos acudirían a entablar combate al día siguiente. desconocedores de la ley divina y de la práctica del pudor. Esta orden se cumplió con tal moderación. Ciertamente. pero mínimamente al cultivo de los campos o de las costumbres. en un solo combate. obtendría muchas ventajas de un tal triunfo. en aquellas regiones un solo guerrero puede engendrar cincuenta. ¿Cómo 54 . hieren con furia. el día anunciado por éste para su llegada. (46) Una vez que regresó a sus dominios. Y aquí nos dirigiremos brevemente a ti. Se alimentan en gran medida de leche. Además. El duque le respondía que había de procurar que una partida demasiado precipitada no le acarreara una opinión deshonrosa y le prometió una gran compensación en oro por los daños. pueden llegar a obtener diez esposas o más: los antiguos explican esto de los moros. Abundantes pastos para el ganado son el fruto de sus vastas extensiones. lo habría perseguido de cerca. Pues. asegurándole que podrá obtener un rescate suficiente de él mismo tras esta demora. Se complacen sobremanera en la victoria y la alabanza conseguidos en la lucha y con ello se honran: se complacen en arrebatar los despojos de los muertos. para evitar que fueran saqueados los bienes de la Iglesia. si se detenía a esperar [a Conan]. no cesaba de quejarse. junto con el ganado. a la manera de los bárbaros. le estaría muy agradecido de que lo hubiera librado del ataque enemigo. pues el adversario huyó cada vez más lejos. Harold. quedaría del todo devastada. tras abandonar el asedio de un castillo de Dol. poquísimo de pan. El terrible príncipe. emprende una rapidísima fuga hacia lugares fortificados. si el beneficio no hubiera quedado anulado por un perjuicio. como a aquél cuyo honor había venido a acrecentar. lo dejó partir cargado de dones. sacrílego botín. ceden con dificultad. por respeto hacia su propia persona. rogándole que se quede dos días más. la expulsión de Conan le había garantizado la fama. como si fuera algo honorable y hermoso. poderosos uno y otro. permanecía fiel a la justa causa. cuando trasponía ya los límites de Bretaña. En vano se esperó el combate. no la conservación de sus bienes. se llevó consigo de regreso a uno de los dos rehenes. Además. en su propia región. (44) Precisamente. discordias civiles. mientras luchan. Así pues. Corren al combate con ardiente alegría. bandidaje. mayor de lo que podría imaginarse. casi desconocedoras de las mieses. en cuyo territorio se habían plantado las tiendas. Ruallus. hambrientas e ignotas. si es que hallaban algunos. Este hombre [Conan]. por su parte. a su sobrino.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos amplitud de sus dominios y el enorme número de soldados con que contaba. Más aún. dado que. condujo de vuelta a su ejército. viven o se ejercitan en rapiñas. los campesinos lo habían escondido en lugar seguro. fatigado por la carestía de alimentos ya desde hacía un mes. esta multitud se dedicaba sobre todo a las armas y a los caballos. y tras haber tenido junto a sí a su huésped Harold durante un tiempo. Acostumbrados a llevar ventaja. porque comprende que alcanzará una gran gloria al vencer a dos enemigos. No importaba a los campesinos si se veían arruinados por el ejército normando o bretón hasta el punto de perder el trabajo de todo el año. Pues éste. que había provocado su huida. rápida como un rayo.

Y. a causa de su magnitud. verdaderamente. Pues sosteniendo con las armas guerras externas. justamente obtienen la victoria. habían llevado humildemente su cruz en la frente. que llaman mundanas. formulado por tu propia lengua y mano. llevar la guerra contra él. fueron exterminados de Normandía los ladrones. del pobre. Las villas. (47) Con todo. no podemos narrarlas todas una por una. su reverencia en sus actos. consiguieras atravesarlo y llegar a puerto. fueran condenados al brumoso exilio. son la verdadera carne y la verdadera sangre del Redentor. homicidas. que es capaz de destrozar en un momento a los tiranos demasiado entregados a las dulzuras terrenas. La causa de la viuda. mantenía así con una fe sincera. cuanto mayor fuera la paz que se disfrutara. rapiñas. una vez despojados del honor caduco. lo que enseña la verdadera doctrina: que el pan y el vino que se colocan sobre el altar. después de llevar a cabo las meritorias empresas por las que fue renombrado en su patria. los reyes cristianos de los pueblos romano y griego protegen sus dominios. castillos. (49) Solía escuchar con oídos ávidos y suave talante las palabras de la Sagrada Escritura. ¿Quién dirá que es propio del buen príncipe el soportar a los sediciosos o a los bandidos? Gracias a su celo represor y a sus leyes. que reprimía la injusta avaricia. tenían gracias a él leyes estables y buenas. A él mismo el pueblo lo ensalzaba en alegres vítores y dulces cantilenas. ni siquiera mientras empuñaba las armas. ciudades. lamentarán sus pecados sin obtener perdón. allí se deleitarán con todo placer. apartaba su alma del temor de la sempiterna Majestad. el afán de aquel magnífico príncipe hacia lo divino sobresalió también en gran manera. digno de sus piadosos padres y antepasados. sino que el mismo mundo está destinado a terminar. que un único reino permanece inamovible. En mala hora los vientos favorables hincharon tus negras velas en el camino de vuelta. Con impía clemencia soportó el océano que tú. pero. no sólo los reinos que florecen en el mundo acaban con un breve ocaso. Así. pero que corona con diademas y palacios que resplandecen para siempre con honor inestimable la perseverancia de sus servidores. renombrados por su fama.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos pudiste después de esto arrebatarle la herencia a Guillermo. donde arderán con una llama inextinguible. él mismo las oía con humildad. su amor en el corazón. ningún poderoso o allegado suyo se atrevía o a alterar los límites del campo de un vecino más indefenso o de arrebatarle alguna pertenencia. decidía con toda justicia. reprimiendo sediciones. recibiendo así el alimento de su alma. Con la mayor veneración se observaba en Normandía el juramento de paz llamado tregua. tú mismo perversamente la provocaste. con tu juramento sacrosanto. servía a la patria que honra a Cristo. del huérfano. entre las ocupaciones propias de la guerra y las domésticas. que llevabas el más terrible naufragio a tu patria. vengan las injurias. sin llegar nunca a consumirse. Por el contrario. Siniestramente plácida fue la rada que te recibió a ti. después de las dignidades terrenas y ser convertidos en conciudadanos de los ángeles. Recibía y honraba con la debida reverencia la hostia salvadora. allá en la más gloriosa de las ciudades y patria de la verdad y el bien supremos. aquel varón. deseando deleitarse. a fin de que. qué mísero y poco honorable sería el que. sometiste tu misma persona y tu propio pueblo? Tal violación. Pues sabía que. gobernado por un rey inefable cuyo poder no tiene fin y que rige todas las cosas que ha creado con una providencia tan eterna como Él mismo. gemirán entre sufrimientos sin clemencia. Sin duda no se ignora con 55 . que la desenfrenada iniquidad de otras regiones violaba frecuentemente. depuso las insignias del poder y emprendió un peregrinaje lleno de peligros. nunca podrá decirse que él emprendiera una guerra injustamente. el más traidor de los hombres. actuaba con misericordia. llevado por el deseo de contemplar a aquel Soberano en la celestial Sión. tanto menos se violaran las instituciones sagradas. Solía pensar. grandiosos por su poder. el ínclito duque Roberto. que debiste reprimir. corregirse e instruirse en ellas. a quien tú mismo. Que los Ricardos y sus antecesores. sería dichoso y bello el vestir el manto de la inmortalidad. como hombre de espíritu prudente. la sangre del Señor. (48) Así pues. contemplarán a Dios en toda su gloria y se alegrarán alabándose para toda la eternidad. Gracias a su equidad. malhechores. Sabía también que su padre. saqueos. consagrados por la lengua y la mano del sacerdote según el santo canon.

de un modo digno del santísimo protomártir Esteban. por así decir. (52) Con el clérigo o el monje cuya vida sabía con certeza que no discrepaba de sus creencias. En cambio. o por su estricta observancia de la regla monástica. o se niegan a dotar a las ya construidas y no temen expoliarlas. así como plata. constantemente los exhortaba. a todas dispensaba siempre afección. aunque él lo rechazaba. nuestra patria alaba a su señor en muchas iglesias.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos cuánto celo se preocupó y se esforzó por exterminar en sus tierras toda falsa doctrina que postulase otra cosa. de buen grado concedía un privilegio a quien deseaba hacerles una donación y jamás cometió una injuria contra los santos. engrandecidas con su pronta generosidad. (50) Lamentablemente se destacan algunos que ostentan los mayores poderes terrenos. frecuentando los sagrados misterios con asiduidad cotidiana. del clero. del cual se discutía si merecía más reverencia y renombre por su singular conocimiento de las letras seculares y divinas. imitada y propagada a través de los siglos! El propio príncipe. cuando el privilegio de su sabiduría. ni siquiera consideraba digno de ser mirado con afabilidad a aquel que se infamaba por el desenfreno de su vida. con enorme magnificencia y honor. Él. acusándolos de ser enemigos de la causa divina. en efecto. Más aún. Por el contrario. se preocupó de que sus hijos. a él le otorgó un. Pudo. que lo tenían a él como supremo príncipe a causa de su tenaz protección y constante guía. Devotamente celebraba desde su más tierna edad las solemnidades sagradas. lo frecuentaba con íntima familiaridad. enriqueció este monasterio con muchas posesiones. de los monjes y de los laicos. mantenía entrañables conversaciones y acomodaba toda su voluntad a sus plegarias. severamente los sancionaba. lo amaba como a un hermano o a un hijo. y a cuyo culto había de ser 56 . aunque laico. generalmente en una comunidad religiosa. la vigilante preocupación de tal hombre. Si casualmente llegaba a sus oídos que algún crimen nefando había sido castigado por un obispo o archidiácono con más clemencia de la justificada. Cuantas veces se reunieron los obispos. por mandato y exhortación suya. no menos que el de su santidad le procuraron la máxima autoridad. puesto de observación. no sólo a fin de que su presencia proporcionara más celo a los que ya se afanaban y más cautela a los ya cautos. (51) En aquel tiempo. no menos por su amor a la humildad que por temor de una dignidad más alta. ordenaba que el reo de aquel crimen de lesa majestad divina fuese encarcelado hasta que la causa del Señor fuese juzgada con la equidad debida. cuando precipitan la destrucción de sus propias almas. ¡Qué diligencia. Luego. resplandeció como un ejemplo para los ancianos. lo instituyó abad del monasterio de Caen. pero más intensamente a aquellas a quienes lo aconsejaba una mayor consideración hacia el celo de su vida religiosa. lo temía como a un maestro. sino también para no necesitar informarse mediante un testimonio ajeno de cómo había transcurrido lo que él deseaba que se tratase de un modo totalmente razonable. Ejerciendo una especie de piadosa violencia. y en cuanto al obispo o archidiácono. oro y diversos ornamentos. con cuyas reliquias había de ser enaltecido. A él le encomendó su vida espiritual. acumulando riquezas privadas mediante sacrilegio. mandaba que fuesen llamados a juicio y condenados con una dura sentencia. digna de ser revivida. se instruyeran en la piedad cristiana. arrebatándoles algún bien consagrado a ellos. ordenado y venerable. ofrecer no poca seguridad incluso a la más exigente solicitud. Normandía rivalizaba con la santa tierra de Egipto por sus comunidades de religiosos regulares. honor y cuidados. él mismo había fundado y construido el monasterio a base de grandes gastos personales. no quería faltar como arbitro a estos sínodos. lo veneraba como a un padre. en su juventud. el metropolitano y sus sufragáneos para tratar del estado de la religión. de clérigos o de monjes. al resistir con su avara malignidad la generosa voluntad de los espíritus más rectos: o bien no consienten en ningún modo que se construyan iglesias en su territorio. desde niños. erigidas gracias al benigno favor de su príncipe Guillermo. sutilmente aconsejaba a abades y obispos en favor de la disciplina eclesiástica. En efecto. A un tal Lanfranco. desde el cual pudiera vigilar las órdenes eclesiásticas a través de toda Normandía. Asimismo.

su persona. La iglesia. a él se la denegó. muy especialmente cuando la guerra o alguna otra situación grave así lo urgía. se negó a acudir. con agudeza y severidad. pródigo bajo la apariencia de liberalidad. sumo pontífice en todo el orbe. cuya mención no nos parece apropiada. algunos años después lo puso al frente del monasterio de Saint-Wandrille. a cuyo único primate. consideramos fuera de razón detenernos en la exposición de sus vicios. dando el vicario apostólico y todos los obispos de Normandía su sentencia. depuso a su tío en una sesión pública del santo sínodo. donde se había distinguido en gran manera entre los demás abades. En efecto.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos consagrado. al que había hecho venir de Italia. el príncipe. no fue inhábil. hirió con una injuria no leve a toda la Iglesia. que la piedad de muchos había enriquecido con sus donaciones. por consenso unánime. por entonces relajado. ni su noticia. con mucho. que residía en lo más recóndito de Tebaida. Además. (54) Colocó en la cátedra vacante a Maurilio. a fin de no excitar la ira del supremo juez contra sí mismo. Pero Guillermo. Aquél honraba entre todos los monjes a Juan. en razón de su estirpe. legitimada según los cánones. Muchas veces. como cegados por el amor. puesto que la autoridad del Romano Pontífice. le agradaba ofrecer mesas demasiado guarnecidas. con la idea de restituir el orden. Para comprender los misterios de las Escrituras en su sentido literal. si se hallan al frente de los más elevados cargos. si lo soportaba por más tiempo. igualmente santo y famoso por su conocimiento de toda bondad. propagado por otros crímenes. Así pues. Estos dos. (53) Muchos hombres de bien. perdonan los crímenes de aquellos a quienes están unidos por los lazos de la sangre y. sino su durísimo amo o su saqueador más rapaz. el desagradable olor de su infamia se difundía. Por otra parte. cuando se dirigía a luchar contra los tiranos. aunque hubiera debido aventajar en dignidad a algunos personajes sobresalientes. que en lo más 57 . Éste. demasiado abundantes y comprar la alabanza con regalos. mediante un abad espiritual. sus virtudes y su doctrina. hasta que la sede metropolitana careció casi por completo de ornamento y tesoro. (55) A un personaje semejante al anterior y celoso compañero en la milicia del rigor anacorético. como poco digno de ella. no puso freno a sus larguezas. Nadie habría podido valorar más los oficiamientos de plegarias que son enviadas a lo alto. el arzobispo Mauger. éste a Lanfranco. contra su propio tío paterno. se avergonzaba Normandía entera de tal arzobispo. en cambio a los demás. abusaba de la sagrada dignidad. Mas. y considerado por el desprecio de todos digno de ser degradado. hijo de Ricardo II. no veneró con la obediencia conveniente. cuya totalmente íntegra bondad subrayamos y nos agrada meditar y admirar con gran atención. animaban sobre todo los oráculos y las respuestas del monje Juan. Frecuentemente solicitaba y compraba las oraciones de los siervos de Cristo. a la generosidad siguen rapiñas. que había obtenido el don de la profecía por su obediencia. al cual. me viene a la memoria el dulce recuerdo del emperador Teodosio. prefería continuar por el mismo camino de maldad. dándose cuenta que ya no convenía tratar con advertencias una causa de tal gravedad. Sin embargo. a través de cuyas palabras y actos se manifestaba el espíritu de Dios. útil. un tal Gerbert. era confundido por el testimonio acusador de los más humildes. A menudo amonestado y corregido en privado y en público por la sabia diligencia de su señor. el más digno de todos de ocupar el arzobispado. Ciertamente. era. que. jamás fue distinguido con el palio. que solía enviar esta insignia principal y mística del arzobispo. Cuando explico esto. él la disminuyó con sus expoliaciones: no era digno de ser llamado su esposo o su padre. joven y laico. Con razón se avergonzaba Rouen. ofuscados por el afecto carnal. cuando fue llamado a menudo al concilio de Roma por mandato apostólico. así como de los derechos de su nacimiento. sabía que de ningún modo ha de preferirse el amor paterno al divino y por ello abrazó la causa de Dios tan prudente como justamente. A ellos los juzgan del modo más clemente. se niegan a destituirlos. aunque indignamente. pero no se preocupó de gobernar su propia vida ni la de sus subordinados con la moderación que las mismas prescriben. Pues.

no menos bueno que generoso. pero los votos de los obispos lo querían como colega digno de ser consagrado por ellos. su ayuno. sopesando con prudencia la ordenación de obispos y abades. soportando cautamente su peso. Bayeux y Avranches. fue un erudito en las letras y luego. todavía siendo un laico. a su propio hermano Otón en Bayeux. sus propios alimentos. Veneran y aman los monasterios. aunque fue promovido por el príncipe a la dignidad episcopal siendo joven. más aún. de ningún hombre. buscando los lugares más humildes y menos distinguidos en el exilio de este mundo pasajero. despreciando la asidua práctica de la filosofía mundana. (58) A Hugo. los máximos elogios de los hombres más señalados. próxima a él mismo. a causa de su madurez espiritual hizo gala de una mayor prudencia que los ancianos. no lo elevado de su estirpe. No deseaba honores. al que tratamos con mayor familiaridad. hijo del conde Raúl. que al verlos. no se negaba a acudir a una 58 . En efecto. Estableció en ellas a los más idóneos pontífices: a Hugo en Lisieux. pronto.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos florido de su edad habían especulado sobre la divinidad y la beatitud que ésta procura. tesoros y preciosos ornamentos enriqueció a su sagrada esposa. cuando el arzobispo Mauger fue depuesto. Juan. tan prudente como elocuente. En su elección. cumplía con firme solicitud su grave cargo. representó la voz sonora de la justicia. ya bajo el yugo del monasterio. sea cual sea la orden en que militen. pudiéndose comparar a aquellos diligentes y prudentes padres. que había tomado el estado religioso como un sagrado ministerio. no nos molesta en absoluto dedicarle un poco más de atención que a los demás. con moderación. sin embargo. lucharon. con una agudeza de distinto signo y mucho más penetrante que la de Platón. que no se preocupan tanto de los deseos de sus jóvenes hijos. manifestando así con cuánta agudeza había comprendido en su fuero interno. (57) A Otón. Conducía con vigilante atención las riendas de su propia conducta. a su dignísimo obispo. De ningún modo se le veía orgulloso a causa de la antigüedad de su estirpe ni. precisamente. Éste. pero sobre todo de Lisieux. las riquezas y la nobleza de su ilustre familia y la esperanza de grandes encumbramientos. tan justo como discreto. no como medio de obtener poder u honores. pero la enorme inteligencia y bondad de este hombre por demás liberal y humilde merecen mucho más aún. como se imponía la obligación de permanecer atento apacentando su rebaño. por culpa de su elevado rango o su edad floreciente. Es cantado hasta en las más alejadas regiones por la más extendida fama. Pero en su misma persona ofreció a la iglesia una dote más valiosa que el oro o el ámbar y más espléndida que cualquier piedra o gema. Fidelísimamente cuidó de sus subordinados. favorece y auxilia a los soldados del Rey celestial. siempre vivió con humanidad. con fatigas dignas de rivalizar con las de los Macabeos. de estos hombres lo que influyó en su juicio. dando culto al Rey mismo en la veneración y el amor hacia sus soldados. como de su conveniencia. aunque a menudo éste no fuera a compensarle. ya en la vida eremítica. ensoberbecido u ocupado en lúbricos placeres. Se muestra blando y severo cambiando de uno a otro estado en el momento más conveniente. con sólo su fe se descargaron de la impedimenta que suponen las cosas temporales. a fin de obtener la eterna beatitud y reposo. las curias. ya que no dudamos que el conocerlo será útil a otros. nieto de Ricardo I a través de su hijo Guillermo. se dudaría si es mejor construirlos nuevos o reparar los antiguos. fue la probidad. Felicita. los sínodos. a Juan en Avranches. Así liberados de todo por la victoria de su espíritu. (56) El mismo príncipe elevó a muchas iglesias. conde de Eu. de todo vicio fue clemente perseguidor piadoso enemigo. de modo que siempre ofreció a todo hombre. Sin considerarse en absoluto envilecido por mostrarse alegre o de agradable trato. digno de ser admirado por el clero. lo colocaron en el número de los mejores. Así. Con tierras. permaneciendo constantemente en el partido de Dios y por Dios condenando al hijo de su tío paterno. a Dios. Él mismo. La embelleció también mediante la construcción de templos con tanto afán. con la excusa del cargo sacerdotal. ya desde sus primeros años. a la que anteriormente se habían aplicado con vehemencia. Nunca en un juicio o en un consejo dictó sentencia atendiendo al dinero o al favor. por los rectores del clero. se distinguió en la vida religiosa. así como la dulce sonrisa del suelo natal.

como si se tratara del más famoso monarca. de tal modo entregada al amor de Cristo. Con esto. deseosos de magnificar su reino y su descendencia con tal parentesco. Pero es de la grandeza de este hombre de lo que hablaré a continuación. Pues por entonces aún no había dejado descendencia en edad idónea para gobernar. reyes en España. Con firmeza en las situaciones adversas. 59 . que no ambiciona nada. mientras nos sumimos en la contemplación del gozoso templo que fue su honestísima vida. se deleita sobremanera. por último. Pues incluso entonces. lo hizo su amigo y compañero. digo. con modestia en las favorables. alababa y veneraba sobre los otros reyes la majestad del imperio romano. el más excelente pastor del establo de Dios. la mayoría. pues a muchos admitía y aliviaba. se apoderase más fácilmente del reino que le había sido arrebatado. De ello surgió una encarnizada disputa entre ellos a causa de la joven. sin llegar a saciarse. beneficios. Lo deseaba vivamente como vecino y amigo la noble y extensa Constantinopla. desearon tal ventura para sus territorios! Esta paz. él. Aquel sagrado pectoral. Se cree. Por ello. Con razón su benignidad recibía el nombre de puerto y refugio. ya ninguno de sus vecinos osaba hacer nada. esta dignidad la obtuvo para su patria la virtud de Guillermo. A las lenguas amantes de perjudicar el buen nombre ajeno. a fin de no excedernos más allá del límite justo. justamente la patria derramó por él lágrimas y oraciones. la ferviente celebración del oficio divino. que hubieran podido devolver la vida a un muerto: suplicaban que se retrasara lo más posible la muerte de aquél con cuya desaparición prematura temían que resurgieran de nuevo las turbulencias que antes los atormentaban. que el supremo Árbitro de la piadosa devoción devolvió la salud al valeroso servidor de su majestad. le pidieron encarecidamente a su hija en matrimonio. su infatigable amor por toda obra santa. para recibir consejo. adorna su espíritu interiormente: le hace recordar continuamente la santidad de los padres cuyos nombres estaba prescrito que estuvieran grabados en él. el muy frecuente contacto con la biblioteca sagrada y. una vez destruido todo enemigo: de modo que. Totalmente se habían extinguido las tormentas de las guerras exteriores. que jamás quiso prestarles sus oídos como testimonios de su perversidad. protegiendo su continencia y sus restantes virtudes. el nombre del niño gozaba de gran fama entre las naciones. cuando por un tiempo cayó víctima de una enfermedad de dudoso desenlace. seguro del mantenimiento de su principado. Con el don de su admirable humildad ensalza su propia grandeza. Lo admiraba. hijo del augusto emperador Conrado. Contra Normandía. para honrarse con su solo favor. (59) Dos hermanos. ya que merecía ser aún más enaltecido. y con la mayor propiedad. como de las sediciones. en las que el celeste Paráclito infunde la más suave dulzura: noches en vela dedicadas a la oración. así como todas sus piadosas acciones con este segurísimo y saludable baluarte. Borgoña y de otras provincias aún más alejadas frecuentaban la corte del señor de Normandía: unos. ya desde que era niño. de esto se nutre ávidamente Hugo. consigue las mismas alabanzas. ornamento del pecho de Aarón. ¡Cuántas veces extranjeros que veían que nuestros caballeros iban de un lado a otro sin armas y que todos los caminos ofrecían seguridad a cualquier caminante. de tal modo las consideraba abominables. así como la más tranquila paz. esta muchacha que no había tomado el velo. para poder hacer frente a la enorme potencia de Babilonia con un tal defensor. conviene que volvamos a los hechos del príncipe Guillermo. cuyo gloriosísimo rector en aquel momento. otros. Pero. dominadora de muchos reinos. sino por serlo en gran medida: de tal modo estaba adornada por sus virtudes. Obispos y condes de Francia. A él lo alimentan las delicias con las que desean ser nutridas eternamente las almas hambrientas.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos mesa abundante y suntuosa: pero gustaba de todo en la medida de las necesidades de la naturaleza. no porque no fuera digno vástago de tal padre. Enrique. tras oír hablar de su grandeza. que hubiera podido servir de ejemplo a reinas y monjas.

como si. pudiese conocer de antemano qué debía hacerse o evitarse. hijo de Osbern. el conde de Evreux. obispo de Lucques. a nadie se le daba ocasión de robar nada. podía cabalgar cantando por donde quisiera: aunque viera las tropas de caballeros. Guillermo. que se había visto privado del ministerio del sacerdocio por un anatema. provisiones y otras cosas necesarias para la guerra! De qué modo toda Normandía hervía de actividad sería demasiado largo explicarlo con particularidad. el perjuro ocupó por aclamación el solio de los reyes. cincuenta mil caballeros eran alimentados a sus expensas personales. ya fuera débil o desarmado. El duque pidió el favor apostólico. como señal de la aprobación de San Pedro. sino que en el mismo triste día en que aquel excelente varón fue enterrado. Cualquiera. fue colocado en la primacía. debido a la impetuosa acción conjunta de muchos. conde de Mortain. sin ceder ante nada. hombres. no tendía la trayectoria de su curso más inmutablemente que él lo hacía en su vida. En aquel tiempo. Pues sus palabras eran justas y saludables. no les tenía miedo. decidió vengar la afrenta con las armas. hermano del obispo de Lisieux. mientras los vientos adversos los detuvieron en el puerto del Dives durante todo un mes. «A los piadosos Dios' concedió la sabiduría». si hubiera estado apoyada por estos hombres. sobre cuya vida hablamos antes. la república romana hubiera podido conservarse incólume y no hubiera necesitado doscientos senadores. los más excelentes varones del orden de los laicos. muy lejos de las fuerzas de Normandía. tras comunicarle la empresa que pensaba realizar y recibió de su benignidad su estandarte. (2) Así pues. Por ellas brilló después de Oriente a Occidente. Ricardo. tras celebrar una consulta con los suyos. para que 60 . (3) En aquel tiempo ocupaba la cátedra de San Pedro en Roma el papa Alejandro. el más digno de velar y hacerse obedecer por toda la iglesia. Cuanto ordenó. por más que muchos de sus nobles intentaron ingeniosamente disuadirlo de ello. a los que en parte había atraído la famosísima liberalidad del duque. Pues Guillermo actuaba piadosamente desde su infancia. a no ser en caso de una necesidad insoslayable. por naturaleza. una noticia cierta llegó de improviso: que Inglaterra había quedado privada de su rey Eduardo y que Harold se había ceñido la corona. cuya autoridad sobresalía entonces entre los romanos. Las mieses esperaban. por inspiración divina. Y no con menos prudencia dispuso a quienes debían gobernar y proteger Normandía durante su ausencia. con las armas exigir su herencia.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos SEGUNDA PARTE (1) Efectivamente. todos lo obedecieron. Con su ingenio y esfuerzos. El duque Guillermo. Había merecido esta elección por su santidad y su doctrina. ¡con qué prudente disposición ordenó que se construyeran naves y que se las equipase con armas. dictado por el justo celo apostólico. mientras todo su pueblo le lloraba. en el caso de que tuviera hoy tanto poder como antaño. pacían con toda seguridad por los campos o los yermos. además de obispos y abades. Así fueron su moderación y su prudencia: al proveer en abundancia a caballeros y huéspedes. conde de Eu. dice un profundo conocedor de las cosas sagradas. Aquel anglo insensato no esperó a ver cuál era el resultado de la elección pública. aunque de ningún modo ambicionaba un grado más alto. gracias al favor de algunos inicuos. Acudieron también en su ayuda soldados extranjeros en gran número. a fin de que se erigiera en cabeza y maestro de los obispos de toda la tierra. tuvo Normandía como consejeros. intactas. Los rebaños de los lugareños. Éste. en toda deliberación sabemos que todos cedieron ante la prudencia del príncipe. y con el asentimiento de un numerosísimo concilio. Y el sol. Roberto. Fue ordenado por la sacrílega consagración de Stigand. Hugo. Sin embargo. que en la asamblea constituían la más brillante luz y ornamento: Roberto. ya fueran de vacas u ovejas. Dado que estaba prohibida cualquier rapiña. sin que las destruyeran el orgulloso paso de los caballos ni las devastara el saqueador. a través de la recta verdad: corrigió cualquier iniquidad en cualquier parte del mundo. el vizconde Hugo. Roger de Montgomery. hijo del arzobispo Roberto. como de una empresa demasiado ardua. pero a todos la confianza en la justicia de su causa. Roger de Beaumont. la hoz del segador.

además. cuanto reinstituir el rito auténticamente cristiano en aquellas tierras. pudieran hallarse los remeros. y no por ello consolida su honor. con lo que se ganan las guerras. En cambio. ¿qué otro testimonio lo informaría con más certeza de la que él mismo quisiera. saliendo al paso de las adversidades con la prudencia. no constituirá un problema. una numerosa flota y hombres expertísimos en la navegación. mandando enterrarlos en secreto. estupefactos por la magnitud de su promesa los nobles normandos. exageran las fuerzas de Harold y subestiman las propias. que a menudo se han probado en los peligros y combates marinos. gastando su oro. ni los terribles naufragios. él hace dispendios inútiles. podría esperar que en el tiempo fijado estuvieran terminadas las naves o. No posee el ánimo necesario para poder atreverse a promover ni la mínima parte de lo que me pertenece. Esta confianza básica en nuestra causa. yo prometo y daré. magníficamente equipada. Con palabras que les dictaba la desesperación. Sepan ellos lo que nosotros verificaremos cuando una mejor suerte nos acompañe: que es con el valor. ¿Quién. no permitiría que fracasara una justa causa. que mi propia presencia? Llévale de mi parte este mensaje: que no tema ninguna adversidad de nuestra parte y que viva tranquilo el resto de su vida. nosotros exigimos lo que recibimos por donación. por tierra o mar. al leer las calamidades que provocó. » Pues le constaba a este hombre cristiano y prudente. de la que en breve dispondremos en número suficiente. con más rapidez. Germania acudiría a ayudarle contra cualquier enemigo. y todo ello en el espacio de un año? ¿Quién con esta expedición no temería reducir el afortunadísimo estado de su patria a la completa miseria? ¿Quién afirmaría que las fuerzas de un emperador romano no serían vencidas por aquella dificultad? (5) El duque reforzó la moral de los reticentes con estas palabras: «Es evidente para nosotros la prudencia de Harold: ésta nos inspira terror. de nuevo se unió a la amistad de Enrique. oraciones y votos se confió a la ayuda divina el tan bien confiado príncipe. Además. Incluso el rey danés Svend le prometió fidelidad mediante embajadores. Es más. para emprender la travesía. desde la desembocadura del Dives y los puertos vecinos. según mi criterio. También allí.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos con más confianza y seguridad pudiera invadir al adversario. como verás más adelante. lo que conseguimos por nuestros beneficios. donde había esperado el Noto. [Dicen] que el primero posee en abundancia tesoros con los que puede ganarse a poderosos jefes y reyes. 61 . que la omnipotencia de Dios. hijo del emperador Enrique y nieto del emperador Conrado: en virtud de un edicto suyo. ocultó en la medida que pudo la muerte de los que se habían ahogado. pudieron hacer vacilar. Sin duda superará al enemigo quien es capaz de ser generoso no menos con los bienes del enemigo que con los propios. él luchará para no perder el fruto de su rapiña. Precisamente. (4) Entretanto Harold. que fue capturado e intentó disculpar la causa de su llegada con la excusa de que le había sido ordenado. a quien ni la demora. para que vengáis a escondidas a espiarnos. tanto lo que es ya mío. si lo estaban. el duque le mostró la magnanimidad de su ánimo con estas palabras: «No necesita Harold comprar con oro o plata tu fidelidad y astucia ni las de cualquier otro. si dentro del plazo de un año no me ha visto allí donde espera encontrar un refugio más seguro. Además. según su opinión. disminuyó el hambre. Por otra parte. pero aumenta nuestras esperanzas. pronto a librar combate. si Guillermo se lo pedía. el mayor honor. ni los vientos desfavorables. y. pues. Lo que aquí se decide y se prepara. La flota. navegaba hacia la rada de Saint-Valery. que su propia tierra es superada con mucho por la de él. mediante ruegos. emperador de los romanos. tanto en riquezas como en abundancia de soldados. nos proporcionará el más alegre triunfo. A uno de ellos. ni la cobarde fuga de muchos que habían prometido su fidelidad. » Pero. pero se mostraba fiel amigo de los enemigos de Guillermo. rechazando todo el peligro. mejor que con el número de soldados. cubrió la mayoría de la costa con un enorme ejército y astutamente envió espías en secreto. toda la flota. (6) Por fin. muchos de ellos no ocultan su desconfianza. el más famoso renombre. dado que no puede soportar la iniquidad. consideraba que él mismo no pretendía aumentar tanto sus propios bienes y gloria. como lo que él llama suyo. aumentando cada día los aprovisionamientos.

quiso esta mujer de viril prudencia. lanzara un ejército extranjero contra Harold. que se dirigía lleno de ardor a la victoria. pues también su hermana. hasta que. que. gritan. que los anglos fueran gobernados por Guillermo. como obedeciendo con su propia velocidad el deseo del duque. ha de ser equiparado a Jerjes. tomó una abundante comida. para evitar que el miedo y la angustia turbaran a los que le acompañaban. Y no te admires de que su hermano. mientras tanto prometía que todos acudirían con toda seguridad y contando con la ayuda de Dios. manchado por la lujuria. con la mayor celeridad se abandona la tierra. que sin ser vencido jamás por nadie. No hubiera considerado indigno el Mantuano. se dejan llevar por una tal rapidez. otro a su camarada. y más aun ha de ser antepuesto a él por su fortaleza. a cuya tutela los había confiado. el rey Eduardo. con el mayor afán se emprende un camino dudoso. indica que ninguna otra cosa sino el mar y el cielo se ofrece a su vista. violento. el sonido de la trompeta les dé inmediatamente la señal de emprender su marcha. las voces dan gracias tendiendo las manos al cielo y. Después de que las naves zarparan de noche tras la calma. Precisamente Harold se había quedado en la región de York para luchar contra su hermano Tostig y Harald. le hacía frente con sus votos y consejo. y a la tercera vez. de qué modo glorificó la piedad divina en lo más íntimo de su corazón. vencido y privado de su flota por una fuerza enemiga superior. Con todo. En efecto. hizo regresar a los atemorizados. desembarcó sin tener que trabar ningún combate. adornó su patria con ínclitos trofeos y la enriqueció con los más famosos triunfos. lo más distinta posible de él en cuanto a sus costumbres. 62 . Nosotros no decimos sino la verdad. enemigo de la justicia y el bien. sin faltar el vino especiado.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos mediante exhortaciones diversas. Pero. rey de Noruega. si nota que por alguna causa se demoran algunos. la seguridad en sí mismo y el esfuerzo que requirió esta comida. infundiéndose mutuamente coraje. todos los navíos permanezcan quietos. aunque alguno llame a su escudero. homicida. al que su esposo. o de las cosas necesarias. con una increíble presencia de ánimo. al mismo tiempo. la embarcación que llevaba al duque dejó atrás a las demás con toda rapidez. exclama que son tantas. con una alegría inmejorable. flotando con el ancla echada no lejos del suyo. separadas por el mar. Por su parte. Recuerda la antigua Grecia que el átrida Agamenón marchó con mil naves para vengar el tálamo de su hermano: nosotros damos testimonio de que Agamenón fue a buscar la corona regia con más de mil. como si estuviera en el comedor de su castillo. el duque. si llegan antes del amanecer a la costa a la que se dirigen. (8) Llevado por un viento favorable hasta Pevensey. el intercalar entre las alabanzas de Eneas el troyano. que su enorme densidad ofrece el aspecto de todo un espeso bosque de velas. los increpa y apremia a embarcarse la ardiente vehemencia del duque. tras echar el ancla. al que se le había ordenado vigilar desde lo alto del mástil si alguna otra nave venía detrás. lo dejamos a la conjetura del lector. movido por las injurias [recibidas] y deseoso de [recuperar] el honor que le había sido arrebatado. tras ver una luz encendida en lo alto de su mástil. durante una pequeña parte de la noche. que fue gloria y ancestro de la antigua Roma. a él. Pensamos que Guillermo. príncipe de los poetas. En seguida. Luchó con las armas de la plegaria hasta el punto de hacer sacar de su iglesia el cuerpo del confesor Valery. ordena mediante la voz de su heraldo que. un remero. la mayoría. Se cuenta que Jerjes unió mediante un puente de naves las famosas ciudades de Sestos y Ábidos. sólo piensan y procuran no ser dejados atrás. lleguen a perecer en un puerto hostil y desconocido. cuando lleguen a alta mar. Hasta qué punto la esperanza del duque se transformó en alegría. animó a los que tenían miedo. a fin de que. (7) Cuando más tarde sopló el viento deseado. que Guillermo reunió bajo el único timón de su poder las tierras normandas y anglas. que albergaba toda honestidad en su mente y la practicaba en su vida. sin acordarse de sus ayudantes o compañeros. anuncia que se acercan cuatro naves. ya que no podía hacerlo con las armas. para tratar de conseguir vientos favorables y conjurar los hostiles: en este combate de humildad le acompañó la tropa que había de emprender con él la marcha. Preguntado de nuevo el vigilante. tan grato a Dios. Por la mañana. soberbio por las riquezas que había robado.

En efecto. los normandos ocuparon alegremente Pevensey con una primera fortificación y. con otra. fue una costumbre común entre este pueblo. gracias a mi intervención. Lo que me contaste ayer. Animado con tal éxito. que había llegado un monje con un mensaje de Harold. aunque tuviera sólo diez mil hombres. que el rey Eduardo decretó en primer lugar que tú fueras el heredero del reino de Inglaterra y que yo mismo te confirmé en Normandía la seguridad de esta sucesión. gracias a la fortaleza de los míos. » El mensajero habló así: «Esto te manda el rey Harold. por más que el lector pueda reír también. mientras el duque inspeccionaba la guardia de las naves. sabe que. porque a nadie aprecia más que a mí. casualmente se le anunció. el prudente. expónmelo. Él rápidamente fue a su encuentro y le dirigió estas ingeniosas palabras: «Soy allegado y senescal de Guillermo. rey de los anglos. No tendrás posibilidad de hablarle sino es a través de mí. gustosamente se enterará por mi conducto. No me protegeré escondiéndome tras la empalizada o las fortificaciones sino que me batiré lo antes posible con Harold. acompañado por no más de veinticinco caballeros. Ahora vela por ti. el rey. en sus últimos momentos. hijo de Guimara. de nacionalidad normanda. después de luchar contra su propio hermano y el rey de Noruega. Y al volver a pie. acudirás a su presencia para hablarle. mientras avanzaba junto a las embarcaciones. desde el tiempo en que Agustín. este mismo reino le pertenece. eximios uno y otro. Pero Guillermo. con una legión. le doy las gracias y la siguiente respuesta. guárdate muy bien de precipitarte tú mismo en un peligro del que no puedas salir. el segundo por haber forzado a Mitrídates a envenenarse.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos había adoptado como hijo para que le sucediera: a Guillermo. repítelo ahora en presencia de éstos. puesto que le fue cedido por su señor. sentado entre los principales de los suyos. que tiene fama de ser el más poderoso bajo el cielo. el enviar exploradores. esperaban que estas dos plazas les sirvieran a ellos mismos de refugio y a las naves de calas fortificadas. no ir ellos mismos como tales. que. y la tienen hoy los jefes militares. como es tu deseo. temían ponerse en peligro a sangre fría si se separaban. Al día siguiente. comparables a los sesenta mil que he traído. príncipe de los normandos por la gracia de Dios. del resto de la tropa. Has entrado en sus tierras. Mario y Magno Pompeyo. Aquellos tuvieron por costumbre. aquel santo varón. llegó a estas regiones. Luego. no combatas abiertamente. aunque habría sido más conveniente aconsejarme sin ofenderme. el poderoso. Tienes fama de ser hombre prudente y con prudencia has actuado hasta aquí. una noble mujer. es cierto. llevado por qué audacia. — Llegados a la costa. y más bien para conservar su vida que la seguridad de su ejército. Hastings. en la paz y en la guerra. cuando avanzaban por territorio enemigo conduciendo a todos sus soldados. el primero por haber llevado a Roma a Jugurta encadenado. sin demora ordenó que se hospedase al embajador y que se le atendiese con una obsequiosa consideración. (9) Guerra entre el duque Guillermo y Harold. se dirige hacia ti. Roberto. Recuerda. si la voluntad divina no se opone. entre tanto. pues traía él en su hombro. y no sin reírse de lo ocurrido. que la 63 . por qué temeridad. el justo. y no desconfiaría de poder destrozarlo junto con los suyos. deliberaba consigo mismo y con los suyos qué debía responder al mensaje. junto con la suya. envió a Hastings un mensajero a su señor y pariente con estas palabras: «El rey Harold. Te aconsejo que te quedes dentro de las fortificaciones. liberando así de aquel peso de hierro a Guillermo Fitz-Osbern. de momento. (10) Un rico habitante de aquellos territorios. al frente de una tropa muy numerosa y fuerte: contra él no creo que valgan más los tuyos que otros tantos despreciables canes. él no lo sabe. » Tras oír el mensaje por boca del monje. tan célebre por la fortaleza de su cuerpo como por la de su espíritu. los mató a ambos en el combate y destruyó sus ingentes ejércitos. Él. a causa de la dificultad del camino. la coraza de un compañero. conde de Normandía. » (11) Un día. Él mismo. audazmente exploraba en persona lugares y habitantes. por derecho. lo que tienes que decir. Sin embargo. » El duque respondió al mensajero: «Por el mensaje con el que tu señor ha querido precaverme. merecedores del triunfo. dio materia a serias alabanzas. dijo al sacro mensajero: «Yo soy Guillermo.

que lo posea en paz. como resulta claro para el que esté atento. el duque preguntó al monje si quería conducir hasta Harold a un mensajero de su parte. según la justicia. Mas. escogió. » Pues aquel hombre valeroso y bueno prefería renunciar a algo justo y beneficioso. al rogarle el emisario una y otra vez una respuesta. justicia. Si. salten a la vista de la mayoría mejor que nuestra propia redacción. de acuerdo con la verdad de la justicia. ya sea según las leyes de los normandos o. He aquí que estoy preparado para asegurar con mi cabeza contra la suya. quien poseía una menor fortaleza y ninguna equidad. Me dio como rehenes al hijo y al nieto de Godwin. como por la suya propia. tras la muerte de Eduardo. para que en seguida lo transmitiese a Harold: «No temeraria o injustamente. los normandos o los anglos deciden que es justo que él posea este reino. Pues el rey. del conde Siward. estando yo ausente. te pide justamente que te vayas de sus tierras con los tuyos. por su propia mano me confirmó la seguridad acerca del reino de Inglaterra. Pues. Inmediatamente el duque instruyó de este modo a un monje de Fécamp. no considero justo que mis hombres o los suyos caigan en la lucha. he navegado hasta esta tierra. perecieran por causa de su propia querella. lo que su padre y los demás antes citados me juraron aquí. para su ruina. del conde Léofric. me recibirían como señor y que. dijo: «El Señor decida hoy lo que es justo. Por el rito de las manos se entregó a mí como vasallo. unos probadísimos caballeros. Entonces Harold. palideció de estupor y permaneció mucho tiempo en silencio. furioso. » Le instaba el legado a que respondiese de modo diferente. repitiendo: «El duque normando no desea la destrucción del ejército. del conde Godwin. por medio del monje. » Nuestro deseo es que estas palabras del duque. piedad y fortaleza. de ningún modo intentarían durante su vida poner alguna traba a que yo ocupara esta tierra. sino un combate singular. me envió a Harold mismo a Normandía. sino llevado por el consejo y la equidad. el rey Eduardo. Por el contrario. entre Guillermo y yo. aceleraba su 64 . cuando este mensaje se transmitió a Harold. levantando el rostro al cielo. él me lo jurase de nuevo allí en mi presencia. los anglos. a su propia conciencia como recto juez. que también lo confirmaron. mejor aún. de los anglos. sino por consejo del arzobispo Stigand. garantizando su seguridad. estuvo dispuesto a recibir el juicio que estableciesen los derechos de los pueblos. jurando con sus propias manos que. (13) Así pues. su deseo fue decidir la causa en combate singular. Y esto no lo hizo sin el consenso de sus nobles. romperá la amistad y todos los pactos que él mismo te confirmó en Normandía. destruyó en cambio la razón de Harold. antes que causar la muerte de muchos. Por tanto.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos donación que alguien hacía en su último momento se tuviera como la legítima. puesto que ellos no tienen ninguna culpa de nuestro litigio. a causa de los máximos honores y numerosísimos beneficios que a él. de ella me instituyó como heredero. si rechaza esta propuesta. y olvidado de su propia injusticia a causa de la excitación. Yo estoy dispuesto a llevar mi causa contra él en un juicio como a él le plazca. con peligro de su propia vida. Por último. ya para ayudarlo mientras vivía. » Pues en verdad. que me lo entregue. puesto que de la mayoría queremos procurarle la alabanza y el favor. que se aproximaba. que a mí antes que a él debe pasar por derecho el reino de Inglaterra. Él le prometió velar por la salvaguarda del mensajero. Perfectamente se deducirá de esto que se mostró lleno de prudencia. la abundancia de razones. que no habría sido capaz de refutar ni siquiera Tulio. como mudo. pues confiaba en hacer caer a Harold. cegado por el deseo de gobernar. No quiso que sus enemigos. Por último.» (12) Tras oír la embajada de Harold. a su hermano y también a los suyos les proporcionamos yo y mis mayores. Pero si acuerdan que. mi señor y pariente. enviados por orden del duque para explorar. (14) Entretanto. anuncian que la llegada del enemigo es inminente. de tal modo que era el más capaz. tal y como el mismo Harold manifiesta. ya para gobernar el reino a su muerte. y puesto que me creía el mejor de todos sus familiares. a fin de que. De otra forma. el máximo autor de la elocuencia romana. diligentemente puestas de manifiesto. me ha de ser devuelto. luego: «Avanzamos hacia la victoria. le respondió primero: «Avanzamos sin interrupción». dejando caer sobre ti absolutamente toda la responsabilidad.

Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos

marcha todavía más, porque había oído que los terrenos próximos al campamento normando
habían sido devastados. También planeaba sorprenderlos desprevenidos mediante un ataque
nocturno o repentino. Y, para que no pudieran hallar escape en un refugio, había preparado
una flota armada de setecientas naves para oponérseles en el mar. El duque, rápidamente, a
cuantos se hallan en el campamento (pues la mayoría de sus compañeros había ido a forrajear
aquel día), a todos les ordenó armarse. Él mismo, asistiendo al misterio de la misa con la
mayor devoción, con la comunión en el cuerpo y la sangre del Señor fortaleció y protegió su
propio cuerpo y alma. También colgó humildemente de su cuello las reliquias, de cuyo favor
Harold se había privado a sí mismo, al violar la fe que al jurar sobre ellas había sancionado.
Se hallaban presentes dos pontífices venidos de Normandía: Eudes de Bayeux y Geoffrey de
Coutances; también había un gran número de clérigos y algunos monjes. Esta reunión se
dispone a luchar con sus oraciones. A otro le hubiera aterrorizado el ver que la coraza se dio la
vuelta hacia la izquierda, mientras se vestía. Él se rió de esto como de una casualidad, no se
atemorizó como ante un mal presagio.
(15) Que la arenga, con la que, brevemente a causa del tiempo, aumentó con el mayor
ardor el valor de sus soldados, fue magnífica, no lo dudamos; aunque a nosotros no nos ha
sido relatada en toda su dignidad. Recordó a los normandos, que en muchos y grandes
peligros, sin embargo habían resultado siempre vencedores bajo su propio mando. Les
recordó a todos su patria, la nobleza de sus gestas, la grandeza de su nombre. Ahora debían
probar con sus brazos de qué valor eran capaces, qué espíritu les animaba. Ya no se trata de
quién obtenga el reino, sino de quién salve la vida de un peligro inminente. Si luchan
virilmente, obtendrán la victoria, honor, riqueza. De otro modo, o serán asesinados sin poder
evitarlo, o, una vez prisioneros, servirán de escarnio a los más crueles enemigos. Además,
serán infamados con eterna ignominia. No hay ninguna posibilidad de fuga, puesto que, aquí,
se oponen las armas y un país hostil y desconocido; allí, el mar y armas también. No es propio
de hombres dejarse aterrorizar por la multitud. A menudo los anglos habían caído, vencidos
por el hierro enemigo, la mayoría de veces, derrotados, se habían rendido al enemigo; nunca
habían gozado de gloria militar. Inhábiles en el arte de la guerra, con la fortaleza y el valor de
pocos podían ser contenidos fácilmente. Sobre todo, dado que el auxilio celeste no falta a la
causa justa. Tan sólo deben atreverse y no ceder jamás: rápidamente gozarán del triunfo.
(16) En este acertadísimo orden avanzan, siguiendo el estandarte que el Papa les había
enviado. A los infantes los colocó en primera línea, armados con flechas y ballestas, asimismo
más infantes iban en segunda línea, más seguros y protegidos con coraza; en último lugar
colocó los escuadrones de caballería, en cuyo centro se colocó él mismo, entre la flor y nata
de la tropa, desde donde podía impartir órdenes a todos con la mano y la voz. Si algún autor
antiguo hubiera descrito el ejército de Harold, hubiera dicho que a su paso los ríos se secaban
y los bosques se convertían en lisas llanuras. Pues con él se habían reunido numerosísimas
tropas de anglos, llegadas desde todas las regiones. Parte de ellos luchaba por Harold; pero
todos, por su patria, a la cual, aunque injustamente, querían defender de unos extranjeros.
También Dinamarca, con la que tenían vínculos de sangre, les había enviado numerosos
auxilios. Sin embargo, no atreviéndose a luchar frente a frente contra Guillermo, pues lo
temían más que al rey de Noruega, ocuparon un lugar más elevado, un monte cercano al
bosque a través del que habían llegado. En seguida abandonaron los caballos y todos, a pie,
tomaron posiciones, agrupados muy estrechamente. El duque, con los suyos, sin dejarse
aterrorizar por la dificultad del lugar, empezó a ascender poco a poco la ardua cuesta.
(17) El terrible clamor de las trompetas dio la señal de ataque de uno y otro lado. La
ardiente audacia de los normandos dio comienzo a la lucha. De tal modo, cuando los oradores
se querellan en un juicio sobre un caso de rapiña, es el demandante quien primero toma la
palabra. Por ello los infantes normandos provocan a los anglos, junto con sus proyectiles, les
arrojan heridas y muerte. Ellos, a su vez, resisten, cada uno según sus posibilidades. Lanzan
jabalinas y diversos géneros de armas arrojadizas, algunas de sus crudelísimas hachas y
piedras fijadas a trozos de roca. Por tal ataque, como por una masa mortal, hubieras creído

65

Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos

que los nuestros rápidamente se verían aplastados. Acuden en su ayuda los caballeros y,
quienes habían ocupado la última línea, devienen los primeros. Les repugna luchar de lejos y
osan emprender la lucha cuerpo a cuerpo. El enorme clamor, de una parte normando, de otra
bárbaro, era superado por el chocar de las armas y los gemidos de los moribundos. Así se
lucha de ambos lados con gran violencia durante un cierto tiempo. Los anglos tienen mucha
ventaja debido a lo favorable de su posición en un lugar superior, que pueden mantener sin
necesidad de avances rápidos, y al hecho de hallarse todos agrupados; y también debido a su
propio número y a la potencia de su cantidad; además, gracias a los instrumentos con los que
luchan, qué fácilmente se abren paso entre los escudos u otras protecciones. Así pues, con
toda su fuerza resisten o empujan a los que se atreven a atacarlos de cerca con la espada.
Hieren también a aquellos que desde lejos lanzan sus dardos contra ellos. En consecuencia,
aterrados ante tal ferocidad, retroceden los infantes y los caballeros bretones, así como todas
las tropas auxiliares que formaban el ala izquierda; cede casi toda la tropa del duque, lo cual
sea dicho con la benevolencia del pueblo invicto de los normandos. El ejército de la majestad
romana, luchando contra tropas de reyes, aunque solía vencer por tierra y mar, algunas veces
emprendió la huida, si sabía o creía que su jefe había sido muerto. Creyeron los normandos
que su duque y señor había caído. Por consiguiente, su fuga no fue demasiado vergonzosa;
desde luego, en absoluto dolorosa79, aunque resultara lo más conveniente.
(18) El príncipe, viendo que una gran parte del ejército enemigo se lanzaba a la
persecución de los suyos, salió al encuentro de los que huían y los detuvo, golpeándolos o
amenazándolos con su lanza. Además de esto, se descubrió la cabeza y se quitó el casco,
exclamando: «¡Miradme! Estoy vivo y venceré, con la ayuda de Dios. ¿Qué camino se
ofrecerá a vuestra fuga? Los que vosotros podéis sacrificar como ganado, os rechazan y os
dan muerte. Estáis dejando escapar la victoria y un honor eterno, mientras corréis a la ruina y
al perpetuo oprobio. Si os marcháis, ninguno de vosotros escapará de la muerte. » Con estas
palabras recobraron los ánimos. Él mismo corrió adelante fulminando y destrozando con su
espada las filas enemigas, que, al rebelarse contra él, su auténtico rey, habían merecido la
muerte. Enardecidos, los normandos rodearon a algunos millares que los habían seguido, en
un momento los aplastaron, de modo que no sobrevivió ni siquiera uno.
(19) Así confirmados, con mayor vehemencia hicieron frente al numerosísimo ejército
[enemigo], que, aunque había sufrido un enorme daño, no parecía disminuido. Los anglos
luchaban confiados, con todas sus fuerzas, esforzándose sobre todo en no ofrecer una brecha
abierta a los adversarios que querían abalanzarse contra ellos. A causa de su enorme densidad,
apenas podían caer al suelo los muertos. Sin embargo se abrieron en sus filas algunas brechas
por diversos lugares, gracias al hierro de algunos guerreros valerosísimos. Los siguieron de
cerca las tropas del Maine, franceses, bretones, aquitanos, pero, con el más destacado valor,
los normandos. Un joven normando, Roberto, hijo de Roger de Beaumont, sobrino y heredero
de Hugo, conde de Meulan, por su madre y hermana de éste, Adelina, sostenía aquel día su
primer combate y llevó a cabo lo que debía ser perpetuado entre alabanzas: con el batallón
que él conducía en el ala derecha, atacó y abatió [al enemigo] con gran audacia. No está
dentro de nuestras posibilidades, ni lo permite nuestro objetivo, el narrar según su mérito los
actos valerosos de cada uno. Ni el escritor con una mayor capacidad narrativa, aunque hubiera
contemplado el combate con sus propios ojos, muy difícilmente hubiera podido narrar todos
los hechos en particular. Nosotros en este momento, nos apresuramos a concluir con la
alabanza del conde Guillermo, para escribir la gloria del rey Guillermo.
(20) Advirtiendo los normandos y las tropas aliadas, que, no sin gran perjuicio propio,
podrían vencer a tantos enemigos que resistían de forma compacta, volvieron la espalda,
simulando hábilmente la huida. Recordaron qué ocasión para una victoria les había
proporcionado poco antes su huida. Entre los bárbaros surgió una enorme alegría, así como la
esperanza de la victoria. Exhortándose a sí mismos con risueñas voces, increpaban con
maldiciones a los nuestros y los amenazaban a todos con darles muerte allí mismo. Como
79
Puesto que Guillermo no había muerto en realidad. {N. del T. )

66

Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos

antes, algunos millares se atrevieron, tan rápidos que parecían volar, a presionar a quienes
creían ver huir. De repente los normandos, dando la vuelta a sus caballos, rodeándolos y
encerrándolos por todas partes, los exterminaron sin dejar uno.
(21) Después de usar por dos veces del mismo truco con similar resultado, atacan a los
restantes con la mayor ferocidad: aún era un ejército terrible y dificilísimo de rodear.
Seguidamente se produce un tipo insólito de lucha, en virtud del cual uno de los bandos se
vale de asaltos y diversos movimientos, y el otro los soporta, como clavado en el suelo.
Desfallecen los anglos y, como si confesaran su falta con su misma derrota, sufren la pena.
Los normandos disparan flechas: hieren, atraviesan: parece ser mayor el movimiento de los
cuerpos que caen que el de los mismos vivos. Los que sufren heridas leves no sólo no pueden
huir, sino que la densidad de sus compañeros los hace morir aplastados. Así la fortuna acude a
acelerar el triunfo de Guillermo.
(22) Estuvieron presentes en esta batalla Eustaquio, conde de Boulogne; Guillermo,
hijo de Ricardo, conde de Evreux; Geoffrey, hijo de Rotrou, el conde de Mortagne; Guillermo
Fitz-Osbern; Aimeri, gobernador de Thouars; Gautier Giffard; Hugo de Montfort; Raúl de
Tosny; Hugo de Grandmesnil; Guillermo de Varenne, así como otros muchos, celebradísimos
por la fama de su valor militar y cuyos nombres conviene inscribir en los libros de historia
entre los más belicosos. Pero Guillermo, su jefe, hasta tal punto los aventajaba en fortaleza,
así como en prudencia, que, entre los antiguos generales griegos y romanos, tan alabados por
los libros, a unos podía con todo mérito anteponerse, a otros compararse. Noblemente ejerció
él su mando impidiendo la fuga, dando ánimos, asumiendo con todos el peligro; más a
menudo ordenándoles ir con él, que marchar ellos solos. De donde se deduce claramente que
el valor que a él lo guiaba, igualmente marcó el camino e infundió audacia a sus soldados.
Una parte no pequeña de los enemigos perdió ánimo sin haber sufrido heridas, con sólo ver a
este admirable y terrible caballero. Tres caballos cayeron atravesados bajo él. Por tres veces
saltó de su montura, intrépido, y no quedó sin venganza la muerte de su cabalgadura. Allí
pudo verse su rapidez, allí pudo verse su fortaleza de cuerpo y de espíritu. Escudos, cascos,
corazas, atravesó con su espada airada y sin descanso; con su propio escudo golpeó a algunos.
Admirados de que combatiera a pie, sus caballeros, la mayoría cubiertos de heridas,
recuperaron su presencia de ánimo. Y algunos, a los que la pérdida de sangre ha dejado sin
fuerzas, luchan valerosamente apoyados en sus escudos, algunos con la voz y los gestos,
cuando no pueden valerse de otra cosa, exhortan a sus compañeros a no seguir al duque con
timidez, a no dejar que la victoria se les escape de las manos. Él mismo sirvió a muchos de
auxilio y salvación.
Con Harold, al que los poemas comparan a Héctor o Turno, no menos se hubiera
atrevido Guillermo a enfrentarse en combate singular, que Aquiles contra Héctor o Eneas
contra Turno. Tideo, contra cincuenta adversarios que lo atacaban buscó la ayuda de una roca:
del mismo modo Guillermo, en absoluto inferior, no temió enfrentarse solo a mil. El autor de
la Tebaida o de la Eneida, que en sus mismas obras cantan acerca de los grandes hechos de un
modo que aún más los enaltece, según las normas de la poesía, si hubieran cantado sólo la
verdad de los actos de este hombre, habrían creado una obra igualmente magna, pero más
digna. Ciertamente, si hubieran captado la enorme dignidad de la materia en versos
apropiados, con la belleza propia de su estilo lo hubieran alzado a la altura de los dioses. Pero
nuestra sencilla prosa que con toda humildad se ha propuesto mostrar a los reyes su piedad en
el culto del verdadero Dios, que es el único Dios desde la eternidad hasta el fin de los siglos y
más allá, debe concluir breve y verazmente el combate en el que venció con tanta fuerza como
justicia.
(23) Al caer el día, el ejército anglo comprendió con toda claridad que ya no podrían
resistir más tiempo contra los normandos. Sabían que su número había disminuido por la
destrucción de muchas tropas; que el rey mismo y sus hermanos, así como algunos nobles del
reino, habían caído; que cuantos habían sobrevivido, estaban ya al límite de sus fuerzas; que
ya no quedaba ninguna ayuda que esperar. Veían que los normandos no habían tenido muchas

67

aporte gloria y fama. conocían el rigor del duque. se dieron a la fuga y se alejaron a toda prisa. conminó con resuelta voz al conde Eustaquio. nosotros no te insultamos. los amenazaban con más acritud que al principio. en otra lucha. aunque hubiese estado dirigida contra impíos. a fin de alcanzar la mayor felicidad posible. Los normandos. que había vuelto grupas con cincuenta caballeros y quería tocar la señal de retirada. se lanzó al ataque de los adversarios y los aplastó. pues descendía de la antigua estirpe de los sajones. fue reconocido por algunos signos. aunque dar muerte a un tirano sea hermoso. se quedaron yaciendo en su sangre.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos bajas y. carente de todo honor. aunque desconocedores de la región. quien lo entregó a Guillermo. regresó al campo de batalla y descubrió la matanza. con tal de no 68 . aquel pueblo siempre fue inclinado a las armas por naturaleza. A algunos les dio fuerzas su propio deseo ardiente de salvarse. Pues sabía que no era propio recibir oro por un tal comercio. había ofrecido su peso en oro. al ver que las tropas se reagrupaban de repente. Suelen caer quienes consideran el supremo poder en el mundo como la suprema felicidad. no a su madre. Muchos acabaron por morir en lo más profundo del bosque. quienes. impedidos de mostrar su valor por la dificultad del lugar. furioso. sino que. los más feroces de los hombres. la confianza volvió a los que huían cuando encontraron el lugar idóneo para renovar la lucha. intentan retenerlo por la fuerza de las armas. al yacer caídos por los caminos. los perseguían con avidez. En consecuencia. te compadecemos y te lloramos. de ningún modo por el rostro y llevado al campamento del duque. persuadiéndolo de retirarse y anunciándole una muerte próxima si se quedaba. no desvió su camino ni se detuvo. que en su locura había ocupado antes con sus armas. aunque pensó que un nuevo auxilio había venido en su ayuda [de los enemigos]. En aquel encuentro cayeron algunos de los más nobles normandos. consiguió escapar con la ayuda de sus compañeros. parte por caminos. como si hubieran adquirido nuevas fuerzas en la lucha. Hacía poco que habían vencido con toda facilidad al rey de los noruegos. Él. Tú te empapaste también con la sangre fraterna. Él mismo. sirvieron de obstáculo a los que les seguían. que contempló no sin compasión. al pasarles por encima. así como un grato beneficio. por el cuerpo de su querido hijo. Mientras pronunciaba estas palabras. la mayoría campo a través. Harold. Ciertamente. en broma. y. a que no abandonara el campo. sino que. según tu mérito caíste en tu propia sangre y yaces en un túmulo de piedra. unos con caballos de los que habían apoderado. Eustaquio fue herido entre los hombros por un sonoro golpe. que no descansaría sino con la victoria. una vez arrebatado. junto a tu piadoso vencedor. se inclinó al oído del duque. cuya gravedad demostró en seguida la sangre que salía por su nariz y boca: casi moribundo. Cerca del rey fueron hallados sus dos hermanos. que se apoyaba en un ejército grande y belicoso. el guía de las enseñas vencedoras. Por su parte. de sobrenombre Malet. Estimó también que sería indigno que fuera enterrado según el deseo de su madre aquel por cuyo exceso de ambición innumerables cadáveres quedarían insepultos. a su vez. que. El duque. En cambio. Se dijo. tanto de anglos como de normandos. no fueron capaces de ello. No habrían sido rechazados. (24) Sin embargo. aunque emprendieron la fuga o lo intentaron. para que lo enterrase. Después te precipitaste. con una profunda trinchera y lleno de fosas. En una amplia extensión el suelo se hallaba cubierto por los cuerpos ensangrentados de la flor de la nobleza y la juventud angla. que convenía que se lo colocara como guardián de la costa y el mar. golpeando sus espaldas culpables y dando ya la última mano a aquella empresa que les había procurado la victoria. Los cascos de los caballos remataron a aquellos que yacían entre los muertos. más numerosos todavía fueron los que. serás abominable para las generaciones venideras. arrebatan este poder y. algunos a pie. (25) Así consumada la victoria. A ti. más terrible con sólo parte de su lanza que los que blandían grandes jabalinas. que no perdonaría a ninguno de los que se le opusieran. para evitar que la grandeza de tu hermano disminuyera tu poder. sino apremiados por la más poderosa fuerza. que deploró tu ruina. su fortaleza. despreciando del todo el miedo o el fracaso. Venciste con un éxito digno de ti.

venció a algunas ciudades empleando muchos años en conquistar cada una de ellas. hacer matar a parte de los nobles y condenar a otros al exilio. Las llamas. y la mayoría llegaron al límite de sus fuerzas. el duque Guillermo sometió todas las ciudades de los anglos.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos perder el honor real. El vencedor hubiera podido acudir en seguida al trono real. El rey de los argivos. ni en el gran número de hombres. ante su proximidad. Por eso te ha arrastrado la ola de muerte desencadenada por ti mismo. entregar las riquezas de aquella tierra como botín a sus caballeros. Hubiera sido justo que los cuerpos de los anglos. en un solo día. hablemos del éxito que anunció la misma estrella. al cabo de diez años de asedio. se apresuró a conseguir la salvación sometiéndose. y en este lugar. los escuderos de nuestro ejército le prendieron fuego por el ansia de botín. habían sido atacados por aquella fiera población y dispersados con las mayores pérdidas por ambas partes. Sin embargo. durante ocho días reforzó las fortificaciones que aparecían más debilitadas. terror de los reyes. aunque tuvieras que ayudarte con la destrucción de tu patria. no te sientas en el trono al que orgullosamente ascendiste. la cual. coronarse. se dirigió a Romney. (26) Pero. cuya fuerza creció de tal modo que deseaba ponerse a la cabeza de toda la tierra. habiendo llegado allí por error. y sin mucha ayuda del exterior. Del mismo modo. que brilló poco después de tu elevación. Sin embargo. el brazo y la prudencia de un tal hombre en breve habrían demolido Pérgamo. Pues. El cometa. murieron de disentería. Cuál fue el ingenio de sus soldados. de modo que se alza en forma de muro. no resplandeces con la corona que pérfidamente arrebataste. tenía por costumbre ornar sus triunfos con la temperancia. desde la hora tercia hasta el anochecer. que tenía el auxilio de muchos jefes y reyes. estableció allí su campamento. (28) Los habitantes de Canterbury corren a su encuentro espontáneamente no lejos de Dover. Después de dejar allí mismo también una guarnición y a los enfermos de disentería. Allí. Pero. mientras los castellanos se preparaban para suplicar su rendición. donde había tenido conocimiento de que se había congregado una enorme multitud. Esta plaza está situada en una roca contigua al mar. tras haber consumido carne fresca y agua. Pero le pareció mejor actuar con moderación y dominar más bien con clemencia. le juran fidelidad y le dan rehenes. con las fuerzas de Normandía. Si las hubiesen protegido las murallas de Troya. aterrados. lo destruyeron casi todo. fueran devorados por la voracidad de los buitres y de los lobos y que los campos se vieran sepultados por sus huesos insepultos. Después de todo. Roma. El duque. con gran peligro de su vida. para evitar su destrucción total si oponía alguna resistencia. (27) Una vez enterrados los suyos y dispuesta una guarnición en Hastings al mando de un hombre valeroso. Pero le pareció cruel tal condena. tampoco estas calamidades quebrantaron la fortaleza del duque. Llegando al día siguiente hasta la Torre Quebrada. debido a una gravísima enfermedad que se apoderó de su 69 . desde su juventud. Desde aquí se dirige a Dover. no confían ni en la protección de la naturaleza del lugar ni de las obras de fortificación. si su baja condición y su gran número no los hubiera protegido. Tu final demuestra cuan legítimamente fuiste elevado [al trono] por donación de Eduardo en sus últimos instantes. volando con su ligereza propia. omitidos los cantos fúnebres. pues aquel lugar parecía inexpugnable. ya naturalmente aguda por todas partes. Con toda severidad hubiera ordenado castigar a los autores del incendio. Tembló también de temor la poderosa metrópoli y. a la que castigó a su placer por la muerte de los suyos. marchó a terminar de someter a los que había vencido. Agamenón. muchos caballeros. te había anunciado tu ruina. Con todo. les concedió el precio de la reconstrucción de los edificios y los compensó por otras pérdidas. además está tallada cuidadosamente por herramientas humanas. los anglos. cuál su valor. Una vez recibido el castillo. A los que quisieron recogerlos para enterrarlos. tomó la única ciudad de Príamo valiéndose de una treta y con esfuerzo. no queriendo el daño de aquellos que habían empezado a tratar con él de su rendición. lo atestiguan los poemas. que. que se habían precipitado a sí mismos a la muerte por una injuria tan grande. les concedió la facultad de hacerlo. cortada a pico en una altura de un tiro de flecha por el lado en que la bañan las olas del mar.

mientras él se disponía entre tanto a habitar en las cercanías. y estableció su campamento no lejos de Londres. un muchacho de pocos años de la estirpe del rey Eduardo. Aunque sólo está habitada por burgueses. le entregan completamente la ciudad. (29) Él celebró consejo con los normandos cuya prudencia y fidelidad tenía probadas y les expuso qué era lo que le disuadía sobre todo de satisfacer el deseo de los anglos. el obispo metropolitano. Éste. Enviados allí quinientos caballeros normandos. le juró fidelidad y destituyó a Aetheling. El duque avanzó desde aquí y. cuando empezase a reinar. quien de veras debía dominarlos. el mayor deseo para ellos era no tener un señor que no fuera compatriota suyo. accedió a tantos ruegos y tantas exhortaciones: sobre todo esperaba que. no podía acomodarlos con facilidad. como antes los de Canterbury. se aproximó intrépidamente. hasta el punto de que hubiera podido entregarse con seguridad a la caza y la cetrería. también tenía la mayor influencia entre ellos con sus consejos. a quien había elegido a la ligera. posee una defensa numerosa y renombrada por su valor militar. no más noble por su elocuencia que por su diestra. que le trae desde el puerto de mar ricas mercaderías llegadas desde lejos. Desde luego. que consultaba los ánimos de los caballeros. Además. del mismo modo que sobresalía entre los anglos por su poder y dignidad. no conviene darse demasiada prisa. Pero. En aquel momento habían confluido a ella tal cantidad de defensores que debían alojarse allí. le salieron al encuentro los principales de la ciudad. Pero. puesto que surgían de lo más profundo de una riquísima sabiduría. si Dios le concedía este honor. Entretanto Stigand. Baña esta ciudad el río Támesis. no lo dominaba el ansia de reinar. No hemos de discutir por más tiempo lo que deseamos que suceda cuanto antes. aunque estuvieran dispuestos a aumentar sus propios beneficios y honores mediante la elevación del duque. En fin. los rebeldes se mostrarían menos audaces y más fácilmente podría él dominarlos. si 70 . aunque hubiera sido provechoso a todos y sumamente deseable que el excelente duque hubiera convalecido hasta su restablecimiento. para golpear su soberbia feroz con un perjuicio doble. le traen los rehenes que pidió y en el número que quiso. como deseaba el bien común. amenaza con presentar batalla junto a los hijos de Aelfgar y otros nobles. a fin de que el ejército no sufriera por la escasez de todo lo necesario. Así pues. La situación era aún turbia. hasta donde había oído que tenían lugar la mayoría de sus reuniones. que. arzobispo de Canterbury. reflexionando en su interior todo esto una y otra vez. en cuanto Londres se ofreció a su vista. a la vez los pontífices y los restantes nobles. Todo se llevó a cabo sin ningún contratiempo. Estaba presente en este consejo Aimeri de Aquitania. gobernador de Thouars. quien le rindió homenaje. A su vez.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos cuerpo. mientras se asciende hacia la cúspide. En efecto. dijo: «A una deliberación como ésta los caballeros nunca o raramente fueron convocados. sus allegados lo persuadían de que era el deseo unánime de todo el ejército. quemando cuantos edificios hallaron a este lado del río. admirando y ensalzando cortésmente una modestia tal. comprendía que era sagrado el compromiso del matrimonio y como tal lo respetaba. atravesó el río Támesis por vado y por puente hasta llegar a la ciudad de Wallingford. Habían elegido rey a Edgar Aetheling. A las muchas calamidades añaden el incendio. pues ellos estaban acostumbrados a servir a un rey y deseaban tener un rey por señor. El duque. reconocían que sus razones eran muy loables. oprimió los ánimos de sus próximos con una similar angustia. al paso que daban muerte a los rezagados. y ellos lo sabían. rechazaron a una tropa que había salido a enfrentarse a ellos y la obligaron a refugiarse de nuevo tras las murallas rápidamente. Él mismo. si ante todo no lo hubieran reconocido idóneo. por más que su perímetro era muy amplio. con todo. él deseaba más la paz del reino que la corona. que. no quiso concederse un descanso permaneciendo allí. » Pero aquellos hombres tan prudentes y óptimos de ningún modo hubieran deseado colocarlo a la cabeza de aquella monarquía. Después le rogaron que se ciñera la corona. Al mismo lugar llegó Stigand. quería que su esposa fuera coronada con él. avanzando seguidamente por donde quiso. envió a Londres hombres con la misión de construir una fortificación en la misma ciudad y encargarse de los numerosos preparativos propios de la magnificencia real. para ver si querían que su señor fuera rey. había algunos rebeldes.

los tesoros que el erario del rey Harold encerraba avariciosamente. como un tributo a este emperador. sacó para distribuir largamente. será eternamente celebrada la memoria del rey Guillermo. para su custodia. estos tesoros habían sido reunidos. la hermana de Ricardo II. que tenía tejida la imagen de un hombre armado en oro purísimo: con este botín correspondía en iguales términos al regalo que le había enviado a él mismo la benignidad apostólica. solían aportar una opulencia todavía mayor los comerciantes. a base de la riqueza que importaban. consagró al rey electo el mismo arzobispo. En mil iglesias de Francia.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos hubiera querido. que se honraba con el sepulcro del rey Eduardo. sin la menor vacilación. con el consentimiento de los muchos obispos y abades. Cuántos colegios de siervos de Cristo cantaron entonces himnos de gracia por el vencedor. los puso en manos del papa Alejandro. (30) El día decretado para la coronación. lo mencionamos brevemente. La magnitud de sus beneficios. Y si se pregunta por la razón de la sangre. querido igualmente por la santidad de su vida y por su fama inviolada. su corazón se inclinaba más bien hacia el rey de todos los reyes. Sus hijos y nietos poseerán en justa sucesión la tierra inglesa. los que habían sido dispuestos alrededor del monasterio. También el famoso estandarte de Harold. como si desde el cielo hubieran recibido una sola mente y una sola voz. no empezó a abandonarse en la ejecución de obras loables. en la basílica de San Pedro apóstol. Armórica. una vez que el obispo de Coutances les hubo hablado y preguntado su parecer. de todas partes. sino que se volvió hacia las acciones honestas y extraordinarias con un nuevo y admirable ardor el dignísimo rey: porque este nombre adoptará gustoso nuestro escrito. sin olvidar Auvernia. que sus virtudes resultaban idóneas para el mando real. cuando finalizara su gloria temporal. Enormes por su número. tanto por sucesión hereditaria. sabio. cada una de las ciudades y personajes poderosos ofrecieron a su nuevo señor. Pero. Y no eran las insignias reales menos adecuadas a su persona. así como en otras regiones. género y artificio. sin embargo. Rechazó ser consagrado por Stigand de Canterbury. incendiaron imprudentemente los lugares cercanos a la ciudad. pues había sabido que había sido anatematizado por el justo celo apostólico. Borgoña. En consecuencia. elocuente. de edad ya madura. e hija del primero. más bien por el afán de los principales de este mismo pueblo. ya para ser consumidos por el torpe afán de lujo de los anglos. pensando que se trataba de algo siniestro. al oír aquel enorme estrépito en una [lengua] desconocida. ya para ser guardados por el vano placer de la avaricia. pues precisamente a Él imputaba sus éxitos y sabía que contra Él ningún mortal puede disfrutar largo tiempo del poder o la vida. en el año mil sesenta y seis de la Encarnación. cuya tía. cosa ampliamente deseada en Roma. viviendo para siempre. Manifestaron todos su gozoso asentimiento. al que antes habían ayudado con las armas de sus oraciones. A la iglesia romana de San Pedro le envió dinero en oro y plata. indicaba bellamente su triunfo sobre el tirano. pero la mayor y más preciosa la distribuyó entre los pobres y monasterios de diversas provincias. como suele suceder tras un aumento de honor. Se afanaba con celo en los asuntos seculares y divinos por igual. fue madre de Eduardo. en la sacrosanta solemnidad del nacimiento del Señor. y a la vez. armados y montados. que él mismo posee. gran amante de la justicia. como por derecho de guerra. La voluntad de los anglos fue secundada con toda facilidad por los normandos. Ornamentos que Bizancio consideraría del mayor valor. una parte la cedió con magnificencia a los que lo habían ayudado a terminar la guerra. De ellos. Una vez celebrada la coronación. Así. de Él esperaba una gloria interminable. fértil por su natural fecundidad. ratificada por los juramentos de los anglos. se dirigió a los anglos con las palabras convenientes el arzobispo de York. A este afán de munificencia se añadió el no módico tributo que. no dejará que extinga el 71 . es de sobra conocido qué próxima consanguinidad unía al rey Eduardo y al hijo del duque Roberto. Emma. bondadoso. (31) A esta tierra. le impuso la corona real y lo colocó en el trono. Fue coronado con el consentimiento de los mismos ingleses. preguntándoles si consentían en que él [el duque] fuera coronado como su rey. en mayor cantidad de la que resultaría creíble. ya abandonando el de duque.

gozosa. para someterte a él mismo y a sus hijos. Supo por medio de su embajador el valerosísimo rey Pirro. Sus tropas normandas poseen Apulia. Una cierta luz de insólita serenidad parecía haber surgido súbitamente en la provincia. tras su coronación. cuando cultivan el género histórico. adoptó muchas disposiciones con prudencia. sino a quien fuera injusto perdonar. También tú. que te oprimía con una esclavitud tan desastrosa como innoble. por demás digna del tálamo de un emperador. A los más jóvenes de tus hijos. era terrible. pues. se hubiera alegrado de haber engendrado al que va a gobernarte. quiso aumentar el poder de su padre Godwin y. a fin de que muchos puedan entender estos hechos tan notables con toda nitidez. era dudoso si su patria lo amaba más a él o él a su patria. querría anotarlas para que sirvieran de ejemplo o estímulo a duques y reyes. castillos. Aquella ciudad. que en Roma todos sus habitantes eran prácticamente como él mismo. la mayoría. quedarán a continuación de manifiesto de algún modo y contra tu malevolencia. para beneficio de toda la nación. le resultó mil veces más caro. piadoso padre. mientras carecía de su presencia. puesto que la crueldad del tiempo y el mar. del mismo modo que en otro tiempo era dudoso también acerca de César Augusto y el pueblo romano. Él no sentenció a nadie. acabó con el tirano abominable. por lo menos lo estarás en que quitó de tu cuello el soberbio y cruel yugo de Harold. Es más. monasterios se regocijaban mucho por el vencedor. Ciudades. para provecho y dignidad de la ciudad misma. a sus pies. libras de oro o vasos del mismo metal. dado ahora su mayor poderío. Estas cosas y otras muchas escritas en este libro. Bajo la especie de vengar los crímenes. Había comprendido que era propio de la majestad regia el 72 . Vivirá. No prejuzgues. si no contaras con aquella imprudencia y temeridad tuyas. era ya rey. si esto no te hace estar de acuerdo conmigo. el danés Canuto los hizo matar con excesiva crueldad.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos recuerdo del benefactor. luchan contra Constantinopla. que esperando servirse de él como defensa y honor. que poseen la capacidad de hablar con gran gravedad. Mas los beneficios de la tan positiva dominación. lo habrías amado y tenido en la mayor estima y toda tú te hubieras postrado. por la que te verás exaltada. La belleza de su honestidad te adornará con el más puro brillo. En efecto. Pero el anuncio de su llegada. vivirá durante largo tiempo el rey Guillermo también en nuestras páginas. Espléndidamente habría adornado una basílica metropolitana el menor entre estos dones que alegró algún pequeño cenobio. madre de los reyes del orbe. Normandía. Y esto se considera un mérito grato y preclaro entre todos los pueblos. otras. sí. como él el beneficio o el honor de Normandía. porque los más eximios oradores. máximamente por el rey. entregando al suplicio a un inocente a fin de confiscar las posesiones del condenado. Unas recibieron cruces de oro de enorme tamaño y bellísimamente ornadas con gemas. han derrotado Sicilia. cabeza y señora de la tierra. inspiran miedo a los babilonios. Pero. villas. Precisamente. Promulgó algunas leyes. (33) En Londres. jóvenes y ancianos. algunas. y a cuantos señores tuviste. Ciertamente. así como tenía un espíritu libre de todo otro defecto. a fin de que pudieras discernir con mejor entendimiento qué tipo de hombre era aquel en cuyo poder habías caído. que velaran por las tierras eclesiásticas. el autor de su pacificación. más para que así gozase él de mayor poder. Nadie le pidió en vano un juicio justo. enviados con un apresuramiento dictado por el afecto. gobernada por su sabiduría. justicia y clemencia: algunas. de obedecer a su mando. los más bellos regalos fueron a Normandía de parte de su dulce hijo. no tan gratamente habría recibido cuanto Arabia pudiera dar de bello y suave. algunas. sin embargo se alegraba de su ausencia. ya entrado enero. acaban por usar un estilo sencillo. tal como había sido prometido. entregarle a su hija. palios o cualquier otro objeto precioso. tierra de Inglaterra. Pues tanto deseaba Normandía su realeza. reconoce sin más su dignidad. (32) En verdad. la iniquidad de los reyes esconde la mayoría de las veces su avaricia. de ser defendida por su brazo. aunque se consideraba privada de su padre común. Jamás lució para ella un día más gozoso que cuando supo con certeza que su príncipe. Éste no quiso que Harold muriese. también lo estaba de la ambición. que hemos pretendido escribir en un estilo sobrio. poco los considerarás si los comparas con él. por cuya expectación había estado tensa y ansiosa.

el asesinato y todo tipo de rapiña. fueron del todo positivos los inicios de su reinado. actuando torpemente en el extranjero. Prohibió las sediciones. El rey recibió de buen grado sus juramentos. Pues ante todo se había dado cuenta que era sumamente necesario contener a los habitantes de Londres. según sabemos. no retrasemos más el relato de su memorable regreso. y la lucha. ordenando en todas partes lo que fuera útil para sí mismo y para los habitantes del país. (35) Avanzando desde allí. Ordenó que todos los puertos y caminos estuvieran abiertos a los comerciantes y que no recibieran ninguna injuria. Fue parco en conceder que los caballeros bebiesen en las tabernas. Asimismo. Por donde él pasaba. ya que la ebriedad suele generar lucha. Rechazó dentro de sus límites todo tipo de latrocinios. estuviera al frente del rebaño del Señor y deseara servir a todos con un celo vigilante. si de algún modo se le han opuesto y se entregan a su clemencia a sí mismos y todos sus bienes. pues lo sabía no canónico. a éstas las contuvo con las leyes. Sin duda. y les concedió liberalmente su gracia. Se constituyeron jueces que atemorizaran a la masa de los caballeros y. Pensaba colocar en la sede metropolitana a un hombre santo por su vida. tras la ruina de Harold. que Normandía esperaba ansiosamente. los anglos habían intentado coronar rey. de la conveniencia de mantener relaciones con él y tratarlo honoríficamente. Entre éstos estaba el conde Copsi. agradó al rey y a todos los mayores nobles normandos a causa de su singular fortaleza y probidad. al que. Él los mira a todos con clemencia y más aún al pueblo llano. les impuso un canon que no resultase gravoso. casi los más poderosos entre los anglos por su estirpe y su poder e hijos del famosísimo Aelfgar: suplican su perdón. A menudo asomó a su rostro la misericordia de su espíritu. poderoso por su elocuencia en la palabra divina. del mismo modo que contuvo a los pueblos con las armas. nadie se mantenía en armas. con cuya ayuda podrían vencer. al oír a las madres dirigirle sus ruegos acompañadas de sus hijos. También mostraba a sus nobles lo que era digno de sí y de su gravedad y con diligencia los encaminaba hacia la justicia. Incluso aquellos delitos que ocurren por consenso de las mujeres impúdicas quedaban prohibidos. quien. mientras se concluían unas fortificaciones en la ciudad contra la veleidad de un pueblo numeroso y fiero. iguales a los vencedores en la fe cristiana. en todas partes corren a su encuentro. tuvo muchas veces piedad a la vista de suplicantes o pobres. Pero démonos prisa en hablar de otra cosa. Nos proponen para la imitación a Escipión y a otros antiguos jefes que escribieron acerca de la disciplina militar. reflexionaba acerca del ordenamiento de las otras iglesias. También lo persuadían otras razones. no fuera que con sus injurias incitasen a la rebelión a aquellos a los que justamente habían sometido. A los tributos y a todas las cargas que habían de ser entregadas al fisco real. (34) Tras salir de Londres. Sin duda es fácil tomar del ejército del rey Guillermo ejemplos tan o más laudables. mediante la voz y los gestos. pero creía mejor esperar la sentencia apostólica que precipitarse a deponerlo. Pero a los caballeros de media nobleza y a los hombres de armas los mantuvo a raya con acertadísimos edictos. A Aetheling. Que no era en absoluto conveniente oprimir excesivamente a los vencidos. [Les aconsejaba] que habían de tener siempre en la mente al Emperador eterno. Además era conveniente no infligir deshonor a la tierra en la que había nacido y crecido. se decretaron graves penas contra los delincuentes: y no permitía más libertades a los normandos que a los bretones o a los aquitanos. Sin que nadie le impidiese el paso. que ofreciera un modelo correcto a los obispos sufragáneos. a fin de evitar la infamia. Allí acuden a su encuentro para rendirle homenaje Edwin y Morkere. pues su autoridad era enorme entre los anglos. se detuvo algunos días en la vecina Barking. homicidio. Las mujeres estaban protegidas de la violencia que a menudo les infligen los hombres encendidos por la lujuria. a la vez. querido por su fama. para sometérsele o entrevistarse con él. tal como ellos pidieron. No aprobaba en absoluto el pontificado de Stigand.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos distinguirse por una ilustre munificencia y no recibir nada que desaconsejara la equidad. restituyéndoles todo lo que poseían y tratándolos con gran honor. se dirigió a las diversas regiones del reino. Del mismo modo actúan otros muchos anglos nobles y opulentos. lo enriqueció con amplias tierras y lo contó 73 . ataques y fechorías.

colaboraba en la guerra con su utilísimo consejo. desde la niñez de ambos. cuyo antiguo nombre es Kent y está cerca de la Galia. por encima de sus demás familiares. su hermano. puesto que en este puerto fue donde alcanzó por primera vez la costa inglesa. (36) La ciudad de Winchester es noble y valerosa. el jefe. con esto. donde se trataba del culto a Cristo. a los tres condes. según la costumbre antigua. asimismo. traídos de las Galias. colocó a guerreros valerosos. Su bondad y prudencia las atestigua sobre todo la iglesia de Bayeux. Entre ellos mismos distribuyó opulentos beneficios. hacia la cual se orienta. normandos y bretones. al que justificadamente habían de temer. pariente del rey Eduardo. Las naves aguardaban allí. Puede recibir rápidamente el auxilio de los daneses. Tiene ciudadanos y vecinos ricos. con velas blancas. y ello sin olvidar su mucha devoción sincera hacia el Rey del cielo. (37) El castillo de Dover lo cedió a Eudes. venerar y también amar. Por don de su liberalidad. Tiempo después fue útil a toda Normandía y la llenó de honor. Dista catorce mil pasos del mar que separa a los anglos de los daneses. sin ultrapasar los límites que le imponía su ordenación religiosa. a la que él. obispo de Bayeux. a ningún francés se le dio algo que hubiera sido arrebatado injustamente a cualquier inglés. quedaron complacidos por sus fértiles campos.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos entre sus vasallos más queridos. Al rey. entre todos los normandos. había decidido llevarse consigo principalmente a aquellos. pues si bien era aún joven por su edad. Entre éstos. del que era hermano uterino. También dentro de los muros de esta ciudad hizo construir una fortificación. su población. Sabía que éste era muy querido para los normandos. lo había visto conservar hacia su persona la mayor fidelidad. llevados por el deseo de botín y guerra. en cuya fidelidad confiaba tanto como en su valor y a los que dotó de multitud de infantes y caballeros. jamás las empuñó ni quiso que se empuñaran: sin embargo. que ocupaba el lugar principal de su ejército. acostumbra a comerciar con los belgas. de carácter menos feroz. tras haber confiado de este modo el gobierno del reino. para los ingleses. donde se discutía sobre asuntos del siglo. En liberalidad no tuvo otro igual Francia. (38) El rey. cuyo nombre creemos que ha de ser colocado entre los célebres. con la región del sur. de la mejor manera posible. cuando la necesidad lo exigía. de igual modo resplandecía por su inteligencia que por su elocuencia. a Aetheling. como al más venerado señor. Morkere y Waltheof. infieles y audaces. ordenó y embelleció. por otra parte. Como guarnición de los castillos. De grado le prestaban obediencia. a quienes. lo había amado y ensalzado en Normandía. sin embargo aventajaba a los ancianos por la madurez de su espíritu. A éste. Allí dejó a Guillermo Fitz-Osbern. Se reunieron allí mismo muchos caballeros ingleses. como resultaba lo más apropiado. Y no menos alabanzas mereció por su amor a la equidad. con todos los equipamientos para hacer la travesía: habían sido adornadas. Pues. Sin embargo. objeto del mayor terror. aunque habían hecho la travesía hasta allí. para que entretanto gobernara en su nombre toda la zona norte del reino. le fue exclusiva y constantemente fiel. se dirigió a Pevensey. Edwin. muchos anglos recibieron lo que no habían obtenido de sus padres o anteriores señores. en la medida en que podía hacerlo. Cuentan también antiguas páginas de la historia que esta región marítima la poseyeron en otro tiempo los galos. pues pertenecía a la estirpe de Eduardo y. de cuya fidelidad y poder sospechaba: al arzobispo Stigand. como un padre. para que. al que rodeaba de un amor tan profundo que ni en la guerra quería separarse de él y del que había recibido y esperaba grandes honores. tanto en la paz como en la guerra. En los sínodos. a fin de que su edad juvenil no se lamentara demasiado de no poseer el honor para el que había sido elegido. según convino la opinión pública. Pues habían de regresar llevando el más glorioso triunfo y anunciar la más deseada alegría. A éste. Y no fueron los ingleses tan bárbaros que no comprendieran fácilmente que él era el obispo. con ardiente celo. En cuanto a las armas. ser excelente por su valor y por su consejo en los asuntos internos y militares. Aquel Eudes. o en los debates. y también a otros muchos de la alta nobleza: así pretendía que no pudieran intentar 74 . tenía fama de ser capaz de llevar adelante. tanto asuntos eclesiásticos como seculares. tolerasen con mejor ánimo trabajos y peligros. era temible para los hombres de guerra.

para incendiar y saquear los campos. como rehenes. a base de lanzar contra ella a guerreros expertos en combatir desde los carros. que pasaron con sólo la cabeza fuera del agua. le salieron al encuentro ciudades y municipios suplicando su clemencia: y si se le hubiese antojado ordenarles construir un puente para que sus soldados cruzasen el río. aunque había construido un campamento fortificado a la manera romana. Por último. en la orilla opuesta le esperaban los enemigos en orden de batalla: con grandísima dificultad lo atravesaron por un vado los soldados romanos. que por dos veces hizo la travesía hasta la misma Britania con mil naves (pues el antiguo nombre de Inglaterra es Britania). que fuera digno de las alabanzas a que se hizo acreedor el protagonista de nuestra historia? (40) La caballería y los carros de combate britanos le infligieron no pequeña derrota. con muchos jefes de las ciudades galas. ni se atrevió a avanzar muy lejos desde la costa. aunque sabían que pasaba el invierno en Bélgica con un enorme ejército. cuyo mando cedió de nuevo a éste mismo. César defendió del ataque de Casivelauno a Mandubracio y su ciudad. así como a su población. navegan hacia su tierra natal con viento y marea favorables. aguardaron a Guillermo protegidos por la elevación de un monte. estaban dispuestos a considerarlo una gran prueba de favor y honra. Los britanos atacaron a César muchas veces. La rapidez hizo mucho más admirable el éxito de una empresa. Por tanto. aterrorizados. en parte. inutilizadas para la navegación por haber perdido los aparejos. que con razón es admirada por cuantos la conocen. de la que podían esperar los mayores bienes y no temer ninguna crueldad o injusticia. cuando las naves fueron. dispersó su caballería. La segunda vez transportó soldados romanos de infantería y caballería en número casi de cien mil. tras soltar amarras entre la alegría de todos. después de haber concluido la empresa mejor de lo que pueden narrar nuestros escritos. sin tardanza lo hubieran construido. conservó para sí una tierra que hubiera podido devastar total y rápidamente. destrozadas por la marea y el oleaje del mar y. En cuanto a los caballeros que se repatriaban. por otra parte. cuyo renombre era temible entre todos los pueblos. no llevó tan grandes hechos la primera vez. Guillermo destrozó a los anglos en un sólo día.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos nada aprovechando su marcha. (39) Julio César. Un gran miedo turbó a sus legiones. ellos lo interpretaban como una orden. al llegar a la misma región el duque de Normandía. el día en que la Iglesia celebra la memoria del arcángel Miguel. Así. que dirigía la resistencia contra él. Llegó al fin del estío y volvió poco antes del siguiente equinoccio. dado que preferían vivir en paz que tener por enemigo al pueblo romano. luchando contra él en un lugar llano con la mayor audacia. si él prefería pedir alguna cosa. Cuando este general llegó al río Támesis. Guillermo liberó para siempre a todo el país de la tiranía de Harold y él mismo obtuvo el trono: de modo que gobernó él solo sobre las regiones que antes habían estado 75 . sino que se quitara a aquel pueblo la posibilidad de rebelarse. de cuya fiel ayuda se había servido en tan importantes asuntos. a fin de que se alegrasen todos de haber percibido con él el óptimo fruto de la victoria. excepto dos. principalmente a aquellos cuya autoridad o salvaguarda fuesen del mayor provecho a sus allegados y compatriotas. Esta travesía pacificó el mar durante mucho tiempo. les concedió dones con largueza en el mismo puerto. en parte. en cambio. los ingleses. en cambio. Pero todas. Guillermo. al hacer huir lejos a todos los piratas. dudando del resultado que iba a conseguir. Precisamente. le entregaron rehenes. Algunas ciudades. Además. creía que había de tener cautelosamente en su poder. ni permanecer en ella durante mucho tiempo. al despojarlo de sus cabecillas. se daban cuenta de su humanidad. había partido hacia tierra enemiga. César. a la que Casivelauno impedía extenderse mucho. Y de tal modo habían quedado sometidos. el mes de marzo volvió al seno de su patria. hasta tal punto que nunca más después tuvieron la audacia de enfrentársele. sino que acompañaban a su señor y rey en su séquito personal. dando órdenes pacíficas a los habitantes. como no se los llevaba en calidad de prisioneros. acompañados de sus correspondientes cuerpos de caballería. conduciendo su ejército hasta el territorio de Casivelauno. que cumplían sus mandatos con toda obediencia: pues. ¿qué llevó a cabo él. descuidaron enviar al continente los rehenes que él había ordenado. alrededor de las calendas de octubre.

equipadas con expertos remeros y escogidos timoneles. No obstante. Además. Los romanos capturaron a Cingétorix entre todos los príncipes de Britania. (41) Nunca Italia corrió al encuentro de Tito. Feliz y rápidamente concluyó muchas guerras contra pueblos belicosos y al fin de su vida convirtió en su propio reino. mereció ser llamado «amado del mundo». sino tanto oro y plata como apenas hubiera podido reunirse tras el sometimiento de las tres Galias y que había recibido con toda legitimidad: y pensaba emplearlo donde las más honestas razones lo exigieran. niños. Era invierno. Si él lo hubiera ordenado. con razón se calificará a aquél de temerario y excesivamente confiado en la fortuna. el combatir contra los britanos como contra los galos. ancianos. por la fuerza de las armas. Fue un eximio general. Los habitantes de las poblaciones menores o más remotas confluían a las ciudades u otros lugares donde se les presentara la ocasión de ver al rey. Con cuánta gloria regresó. Competían el clero regular y el secular por ver quién demostraba más complacencia ante la llegada de su amadísimo protector. llevó a buen término su empresa. Y. Por último. que quizá será considerada como una digresión. adornados con velas de púrpura. decoradas además con metales preciosos. a grandes abades de los monasterios del otro lado del mar y a los hijos de los ingleses. como los romanos. Pero a Guillermo le pareció deshonroso y poco útil el desempeñar el papel de general en aquel enfrentamiento en el que derrotó a los anglos. rara vez combatió personalmente. instruido por la lectura en los preceptos militares de los griegos. si 76 . volvió a llevar su ejército a Bélgica en dos penosas travesías. concluiremos ya. hasta el punto de que la ciudad entera parecía aplaudir. que cada año debía pagar Britania al pueblo romano. Ésta fue la costumbre de muchos jefes de la antigüedad: lo atestiguaron los Comentarios. y aquella época en que se observa el rigor de la penitencia cuaresmal. Al entrar en Rouen. aquel mismo pueblo le habría ofrecido naves nuevas en la cantidad y modo que él hubiera querido. mucho más intensamente de lo normal en aquella época. que. Europa y Asia. ni el producto de sus rapiñas. señora a su vez de África. en todas partes reinaba el mismo ambiente que durante la época de las más grandes festividades. A César le era suficiente. del mismo modo que parece merecer el nombre de granero de Ceres por su abundancia de trigo. Guillermo no sufrió en absoluto contratiempos de este tipo. No faltó nada de lo que suele hacerse cuando se pone tanto empeño en honrar (a algún personaje). a base de dirigir la guerra: en efecto. por su ardiente inclinación por la rectitud. dictados por su propia elocuencia. con más alegría que Normandía salió a recibir a su príncipe. dignos de ser llamados reyes. los normandos hubieran hecho prisioneros a mil nobles del mismo país. Recibió no un pequeño tributo. tanto por su estirpe como por la dignidad de sus obras.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos sometidas a muchos reyes. solía luchar en primera línea o entre los primeros con su propia espada. como había acostumbrado a hacer en otras guerras: pues en toda batalla donde estaba presente. el rey Guillermo. a éste. si no jugaba también el papel de soldado. no trayendo consigo. El sol brillaba como en el verano. puesto que las naves habían debido ser reparadas y eran menos de las que él había traído. a Roma. En cuanto a la mención de Julio César. tal como en otro tiempo Roma vibró de gozo aplaudiendo a su querido Pompeyo. de hombre perfectamente prudente. que más bien gracias a su excelente buen sentido que al azar. matronas y todos los ciudadanos avanzaron para verlo: saludaban entre aclamaciones su regreso. si Guillermo lo hubiera querido. para conseguir gloria o provecho. a gentes del pueblo. tras haber recibido la rendición de algunas ciudades y rehenes entregados por Casivelauno. Si se examinan atentamente los hechos de aquel romano y de nuestro príncipe. también habría que llamarla tesoro de Arabia por su riqueza en oro. En abundancia de metal precioso aquella tierra sobrepasa con mucho a la Galia. debido a los daños que la tempestad le había causado. sino teniendo en su séquito y a su servicio al primado de los obispos de toda Britania. que desde su adolescencia sirvió con honor en la milicia romana y que consiguió por su valor el consulado de la ciudad. hijo de Vespasiano. como los normandos en invierno: y es de sobra conocido que el invierno es menos apropiado que el verano para la guerra. Tantos actos llevaron a cabo los romanos en estas tierras durante el verano. así como de fijar algunos tributos. su capital. César.

Pero el rey Guillermo nunca se procuró su bien fundada fama sino con bondad. ordenó llevar entonces diversos presentes. libras de oro y otros valiosos presentes. al que sabía fiel a sus príncipes terrenos y completamente entregado al culto de Cristo. se ponía en práctica también. mientras aumentan también sus delitos ante Dios. En el inmenso comedor se bebía sólo en estas copas o en cuernos de bubalo 80. con la asistencia de venerables obispos y abades. A la iglesia de Caen. aquellas iglesias que no pudo visitar con su propia presencia. para explicarlos de regreso a sus hogares a causa de su novedad. hijo del nobilísimo Onfroi. Sería farragoso enumerarlos uno por uno con sus correspondientes descripciones y nombres. cuyo regresó temían. los comerciantes. que él hizo llegar a Francia a base de dar a cambio de ellos otros objetos por mucho más valor. lo atribuimos principalmente al rey mismo. y la mayoría aumentan con estas mismas su fama en el mundo. (N. no en la gloria que está destinada a desaparecer. Por otra parte. como antes dijimos. Éstos. tras haber dejado la vida militar a su joven hijo. Algunos poderosos son mezquinos en sus donaciones a los santos. dando de lo realmente suyo y dirigiendo su espíritu a la esperanza en la recompensa que no tiene fin. más apropiado por la madurez de su edad para administrar los asuntos internos. Los ilustres visitantes los contemplan con placer. En efecto. los germanos. e incluso aquellos que han admirado los tesoros de las más nobles iglesias. que merecerían ser admirados hasta el fin de los siglos. 80 Especie de antílope de gran tamaño. Pero el hecho de que los pueblos vecinos no se atrevieran a efectuar ninguna incursión. Asimismo. Numerosas iglesias del otro lado del mar le entregaron de buen grado algunos dones. Sirvieron de ayuda a su prudencia los hombres más útiles por su consejo. ) 77 . admiraban los vasos de plata u oro. miraban con curiosidad a los hijos de las regiones del norte y sus largos cabellos: los más hermosos jóvenes de la «Galia de abundante cabellera» hubieran envidiado su belleza. las visitó de nuevo con sus dones. obligó a los caballeros y al pueblo a suspender los entretenimientos y a concurrir al oficio divino. Asimismo. mucho más insigne y memorable que todo esto. entretejidas e incrustadas de oro. Pues en nada cedían a la de las muchachas. propios de la generosidad real. principalmente a causa de la bondad de su pueblo. Se hallaba presente en la corte el padrastro del rey de Francia. junto a los normandos. En fin. Las mujeres inglesas se distinguen en gran medida por sus trabajos con la aguja y los tejidos con hilo de oro. todo lo que habían visto antes les pareció vil. construida de modo admirable por su estructura y su belleza y enteramente financiada por él a la memoria de San Esteban protomártir. Con todo. la halló en el estado que deseaba. solían habitar con ellos. tan preciosos por su materia y su artificio. sabiendo que el territorio estaba casi vacío de defensas. del T. (43) Su patria. los hombres son famosos en toda clase de arte. propio del norte de África.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos llegaban a imaginar alguna nueva (forma de homenaje). Además. decorados con este mismo metal en cada uno de los dos extremos. Jamás conocimos mayor largueza en un rey o emperador en conceder ofrendas. Mas al ver las ropas del rey su séquito. los más hábiles en tales artes. que navegan hacia regiones lejanas. Matilde. Animal semejante al búfalo. experimentaría el mismo agradable sentimiento. tales como colgaduras. advertían muchos detalles de este tipo. aunque todavía no había sido coronada. conocieron la nobleza del propio rey. acerca de cuyo número o belleza podrían explicarse cosas increíbles sin faltar a la verdad. (42) Él mismo recompensó estas pruebas de afecto otorgando allí mismo múltiples riquezas a los altares y siervos de Cristo. les llevan también los productos de hábiles manos. Al estar él presente con humildad entre los religiosos. el poderosísimo conde Raúl y muchos nobles de Francia. sobre cuyo valor en el combate contra Harold. ya comúnmente llamada reina. (44) En el monasterio de la Santa Trinidad de Fécamp celebró la Pascua del Señor. perfectamente la había gobernado nuestra señora. honrando con la mayor reverencia al Redentor en la fiesta de su resurrección. Despojan unas iglesias y con estas mismas rapiñas enriquecen otras. no menos cara para él que para su reino. entre los cuales tenía el lugar de mayor dignidad Roger de Beaumont. Si pasara por allí un huésped griego o árabe. hemos hablado brevemente.

otras. la prudente vigilancia de ambos quedó multiplicada. se quejaba de que hubieran disminuido sus riquezas. Las mieses esperaban. a nadie le daba ocasión de robar nada. para sorprender desprevenidos a los castellanos. el conocimiento del camino y una nave bien dispuesta. ya fueran de vacas u ovejas. Si había que someterse a alguien que no fuera un compatriota. Envían mensajes a los daneses o a otros pueblos. llegaron a un pacto con Eustache. no les tenía miedo. Si alguna vez lo exigía la necesidad. conde de Boulogne. ni mediante los beneficios o el temor podían ser forzados a preferir una paz tranquila a las turbulentas revueltas. contando con su propia ayuda. intactas. si yo expusiera los motivos de su querella. excepto un número muy reducido. fue hecho prisionero. Y no fue 78 . A levantarse en armas abiertamente. Los rebaños de los lugareños. uno y otro de forma admirable: a veces actuaban de acuerdo. Sobre todo fueron los habitantes de Kent quienes le persuadieron de que invadiera el castillo de Dover. Eudes. preferían someterse a alguien conocido y vecino suyo.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos (45) Aquel verano. cuanto menos convenía al escaso número de los castellanos el dispersarse en su persecución. (46) Entretanto. por muchos senderos escondidos. Eustache. Gracias a la voluntad amistosa que sinceramente compartían. Sabían por experiencia que era hábil en el arte de la guerra y afortunado en el combate. Cualquiera. que habían llevado consigo la mayor parte de los caballeros. y Guillermo Fitz-Osbern administraban sus territorios en el reino. el otoño y parte del invierno los pasó a este lado del mar. Pero hallaron una guarnición menos débil de lo que suponían y más preparada para la defensa de lo que temían. se mantenían en una vigilante firmeza. para verse libres de los normandos con su propio destierro. que habían dejado sus caballos. Sucedió que la ocasión les prometió el éxito en la operación que planeaban. Los ingleses. la hoz del segador. los gobernadores subalternos. Así fueron su moderación y prudencia: al proveer en abundancia a los caballeros y huéspedes. Algunos huyen lejos al exilio. si se les presenta la posibilidad de causar algún mal mediante cualquier astucia. tal como el rey les había aconsejado. a título de don. Precisamente. para que aquellos hombres fieros y hostiles se corrigieran y suavizaran. traman perversas conspiraciones. Pero un nobilísimo joven. consagrando todo este tiempo a su querida patria. no se atrevían. Por consiguiente. de modo diverso. dado su odio contra los normandos. tras recibir el aviso de los ingleses. Les posibilitaron la huida la velocidad de un caballo. navegó hacia ellos con los suyos durante la primera parte de la noche. Capitaneaba una flota formada por caballeros escogidos. si el asedio hubiera durado dos días. podría convencer totalmente (a cualquiera) de que fue con toda justicia y razón que perdió el favor del rey. así como los beneficios que. con su puerto marino. Habían cruzado el río Támesis los principales responsables de la plaza. tras haber aumentado sus fuerzas con ayuda extranjera. escaparon tanto más fácilmente. que anteriormente era su mayor enemigo. o bien para volver contra ellos. sobrino de aquél (Eustache). y ella. obispo de Bayeux. Todos los territorios de alrededor se habían alzado en armas y su número se hubiera incrementado más aún con fuerzas procedentes de puntos más alejados. podía cabalgar cantando por donde quisiera: aunque viera las tropas de caballeros. Se profesaban un mutuo afecto e igualmente con respecto al rey. pero en las distintas regiones por separado. En efecto. le había otorgado. el obispo de Bayeux y Hugo de Montfort. en gran medida aumentaría su poderío: y así disminuiría el de los normandos. se oponía al rey. Actuaban con la mayor justicia. si se apoderaba de este lugar tan fortificado. y ecuánimemente estaban de acuerdo con los respectivos pareceres. ardían con un celo similar en deseos de mantener en paz al pueblo cristiano. Con razón este deshonroso fracaso y perjuicio cayeron sobre Eustache. En efecto. con rapidez se ayudaban mutuamente. a pesar de haberle entregado a su hijo como rehén en Normandía antes de la guerra como garantía de fidelidad. (47) En aquellos días Eustache. en las plazas donde habían sido destacados. sin que las destruyera el orgulloso paso de los caballos o las devastara el saqueador. ya fuera débil o desarmado. de los que esperan algún auxilio. Pero los ingleses. pacían con toda seguridad por los campos o los yermos. Del mismo modo. ni por esta estancia ni por la expedición del año anterior.

hicieron surgir entre los hombres de la provincia un malestar para cuya pacificación le fuera necesario abandonar al rey. Pero sus vasallos no estaban de acuerdo con él y eran los peores instigadores y cómplices de las facciones (hostiles). este hombre eximio ratificó con su muerte la legitimidad de la soberanía de su señor. sobre todo Ealdred. un conde tan distinguido. Por ello intentaban apartarlo de su deber. es necesario ponerla por escrito. como por el favor de la nación. según dijimos. Él aprobaba completamente la causa del rey y a éste mismo. pereció víctima de una muerte inmerecida y que conviene difundir. había complacido a los normandos. le hacían frecuentemente tales sugerencias y otras de este tenor. Así. singularmente prudente y del todo honorable. (Falta el resto del texto en el manuscrito) 79 . como él prefería que continuara la malevolencia popular y todas las injurias (que le inferían). le tendieron una emboscada y lo asesinaron.. tan firmemente resuelto. es honrado entre sus más allegados. dictada por consenso entre los ingleses y franceses. por la que fue declarado culpable de alta traición.Abbón de Saint-Germain y Guillermo de Poitiers Tertimonios del mundo de los vikingos equivocada la sentencia. a veces rogándole y conjurándole. Con muy variados y hábiles argumentos. (48) Hacia la misma época. Este inglés. primado de York. Pero pensamos que hay que tener consideración por un personaje tan ilustre. que. el conde Copsi. sobresalía principalmente por su ánimo. que. muy noble a la vez por su linaje y poder. que abandonase el partido de los extranjeros y siguiera la voluntad de los mejores de la nación y los lazos de sangre. a menudo aconsejándole acerca de su honor personal. reconciliado ahora con el rey. mientras crecía su odio día a día. a fin de que su alabanza sobreviva y su ejemplo sirva para hacer surgir la virtud que le caracterizaba en las generaciones venideras. Al fin. como por amistad.. antes que violar su fidelidad. Pero cuando no pudieron hacer vacilar su ánimo. que defendiera la libertad legada por sus antepasados. Así pues. (49) Ciertos pontífices se afanaban con gran celo por servir al rey.