FUNDACIONES JESUÍTICAS EN IBEROAMÉRICA

ESTA EDICIÓN, REALIZADA PO R LA FUNDACIÓN IBERDROLA,

CONSTA DE 5.500 EJEMPLARES,

DE LOS CUALES 250 ESTÁN NUMERADOS DEL 1 AL 250

Y 27 VAN IDENTIFICADOS CON LAS LETRAS DEL ABECEDARIO

E J E M P L A R

FUNDACIONES JESUÍTICAS
EN IBEROAMÉRICA

Luisa Elena Alcalá

con contribuciones de

Gauvin Alexander Bailey
Clara Bargellini
Luis Eduardo Wuffarden

L
a presencia de portugueses y españoles en Iberoamérica está desde sus comienzos indisolublemente unida a la acción misionera. En

los principios que alientan el Descubrimiento y en la posterior obra civilizadora de ambas naciones en aquellos continentes hay

un fondo religioso que impregna toda la actividad pública durante muchos siglos. Esta visión cristiana de la vida social ha dejado sus

huellas en múltiples manifestaciones artísticas cuyo recuerdo es importante conservar, no sólo por su belleza visual sino también por su

significado histórico y cultural. IBERDROLA ha querido recuperar la memoria de unos hombres que, en paralelo con su trabajo pasto-

ral, fueron elementos claves en la transmisión del conocimiento y en la defensa ejemplar de unos valores sobre los que se han construi-

do la civilización iberoamericana y todo el cuerpo monumental del Derecho de Gentes. Si la trascendencia del Descubrimiento fue

enorme en el ámbito económico y del poder, fue todavía mayor en el mundo del Derecho como consecuencia de los problemas plantea-

dos por los misioneros en defensa de la población indígena, nuevos súbditos de las dos potencias coloniales. Se ha dicho que la coloni-

zación española fue un hecho generador de Derecho. La experiencia de los duros acontecimientos diarios ocurridos en las colonias y

protagonizados por franciscanos, dominicos, jesuitas y otros religiosos, fue aprovechada por Vitoria, Suárez y los grandes maestros de Sala-

manca para desarrollar una sólida y bien fundada doctrina jurídica sobre la que se pudiera legislar en el futuro ordenando unas relacio-

nes justas entre hombres, pueblos y naciones.

Por todo ello nos ha parecido adecuado editar unos estudios sobre las creaciones artísticas y culturales que sirvieron de soporte

material al desarrollo del espíritu de los habitantes del Nuevo Mundo. Después de haber dedicado un libro a las Catedrales, el ámbito

más representativo de la Iglesia institucional y sede de su autoridad local, y un segundo volumen a los Monasterios, marco de las

órdenes contemplativas y mendicantes, hemos creído que esta visión de la vida de la Fe en el mundo iberoamericano quedaba incom-

pleta sin un estudio que presentara la ingente obra de los Jesuitas en esta geografía.

Estaba todavía muy reciente el Tratado de Tordesillas (1494) que abriría Brasil a Portugal, cuando Ignacio y sus nueve amigos de

París se reúnen en Venecia en enero de 1537 y empiezan, poco a poco, muy reflexivamente, a transformar el grupo de «amigos en el Señor»

en la organización a la que el 27 de septiembre de 1540 el Papa Paulo III daría vida canónica como una orden religiosa denominada

Compañía de Jesús. Para entonces, ya habían decidido que su unión sería siempre permanente e íntegra, cualesquiera que fueran las dis-

tancias geográficas entre ellos. Así escribía Ignacio en 1545 al Obispo de Calahorra: «porque diez solos que somos en la Compañía,

estamos tan repartidos y dispersos, y en parte tanto enlazados».

Fue el rey de Portugal, Juan III, el primero que solicita de Ignacio su apoyo para el trabajo misionero en Indias, consiguiendo que

en 1541 Francisco Javier embarque en Lisboa para las Indias Orientales y que en 1549 los primeros jesuitas pisen suelo americano, estable-

ciéndose en Salvador da Bahía.

A partir de su llegada a América, los jesuitas van desarrollando un amplio instrumental desde el que realizar su acción pastoral y,

al mismo tiempo, formar hombres para ser orientadores de las nuevas sociedades que van surgiendo en las ciudades. El espacio urbano

ve cómo se alzan iglesias, noviciados, colegios y universidades en los que se manifiesta la presencia de los jesuitas y a partir de los cuales

se relacionan intensamente con las colectividades humanas entre las que viven. Los hombres de la Compañía son los primeros reli-

giosos que se adentran por las selvas americanas y en las páginas que siguen está la historia de una buena muestra de las misiones,

haciendas y reducciones que fundaron, dirigidas a encontrarse con el mundo indígena, habitantes de selvas y territorios aislados.

Una de las características de los miembros de la Compañía ha sido la de insertar su acción pastoral en la cultura local, tomando

de éstas todo aquello que en su opinión ayudaba a transmitir e implantar el mensaje del Reino de Dios del que ellos eran portadores.

Fueron paradigmáticos, en Asia, el caso de Matteo Ricci, misionero en China, convertido en Li Mateou y enterrado con toda gloria en

1611 según los ritos chinos, y en América, la república de los Guaranís, que vive de 1610 a 1767, famosa con el nombre de las Reduc-

ciones de Paraguay, y creadora de un modelo de convivencia que perdura todavía en todo horizonte de Utopía.

Esta mezcla de universalidad y localismo que ha caracterizado a la Compañía es, posiblemente, una de las causas de que sea difí-

cil apreciar un «estilo jesuítico» en sus fundaciones, aspecto que señala la autora de este estudio. Quizás sean la unión de calidad y

funcionalidad las dos características principales de las construcciones jesuíticas: las edificaciones se ordenan eficientemente a la con-

secución de su finalidad.

En su momento de mayor esplendor e influencia en América, los jesuitas son expulsados de Portugal (1759) y de España (1767)

y, simultáneamente, deben abandonar los territorios coloniales de estas dos metrópolis. A los pocos años, en 1773, el Papa Clemente XIV

disolvería la Compañía de Jesús. Hasta 1814, en que Pío VII restablece la Orden, pasaron muchos años en que los jesuitas tuvieron que

vivir al margen de sus referencias, sin dirección que los orientara ni casa donde albergarse.

Este libro recoge la historia de las obras de unos hombres que contribuyeron notablemente a construir unos países con los que

IBERDROLA se siente vinculada y a cuyo conocimiento quiere colaborar con la publicación de este libro.

La autora del estudio que tengo el gusto de presentar es doctora en Historia del Arte por el Institute of Fine Arts de Nueva York,

donde hizo su tesis doctoral sobre los Jesuitas en México con el gran hispanista Jonathan Brown. Luisa Elena Alcalá ha realizado un tra-

bajo extraordinario, consiguiendo una magnífica síntesis de un tema extenso y complejo que estoy seguro será del agrado de todos los

lectores.

Iñigo de Oriol Ybarra
PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN IBERDROLA

ÍNDICE

8 FUNDACIONES JESUÍTICAS EN IBEROAMÉRICA 248 M ISIÓN DE S AN F RANCISCO J AVIER , C HIQUITOS , B OLIVIA
Luisa Elena Alcalá
256 I GLESIA DE S AN I GNACIO , B UENOS A IRES , A RGENTINA

262 I GLESIA Y C OLEGIO M ÁXIMO DE LA C OMPAÑÍA , C ÓRDOBA , A RGENTINA
70 I GLESIA DE J ESUS Y C OLEGIO M ÁXIMO , S ALVADOR DA B AHÍA , B RASIL
270 E STANCIA DE S ANTA C ATALINA , C ÓRDOBA , A RGENTINA
86 I GLESIA DE S ÃO F RANCISCO X AVIER Y C OLEGIO DE S ÃO A LEXANDRE ,
276 E STANCIA DE A LTA G RACIA , C ÓRDOBA , A RGENTINA
B ELÉM DO PARÁ , B RASIL
282 I GLESIA DE S ANTA M ARÍA , A CHAO (C HILOÉ ), C HILE
90 I GLESIA Y C OLEGIO M ÁXIMO DE S AN PABLO , L IMA , P ERÚ
292 I GLESIA DE LA C ASA P ROFESA , C IUDAD DE M ÉXICO , M ÉXICO
108 N OVICIADO E I GLESIA DE S AN A NTONIO A BAD , L IMA , P ERÚ
300 I GLESIA Y C OLEGIO DEL E SPÍRITU S ANTO , P UEBLA , M ÉXICO
116 I GLESIA Y C OLEGIO DE LA T RANSFIGURACIÓN , C UZCO , P ERÚ
310 C OLEGIO DE S AN I LDEFONSO , C IUDAD DE M ÉXICO , M ÉXICO
130 I GLESIA DE S AN J UAN B AUTISTA , J ULI , P ERÚ
318 N OVICIADO E I GLESIA DE S AN F RANCISCO J AVIER , T EPOTZOTLÁN ,
140 M ISIÓN DE S AN P EDRO A PÓSTOL , A NDAHUAYLILLAS , P ERÚ
M ÉXICO
148 I GLESIA Y C OLEGIO DE S ANTIAGO , A REQUIPA , P ERÚ
334 I GLESIA Y C OLEGIO DE LA C OMPAÑÍA , O AXACA , M ÉXICO
162 I GLESIA Y C OLEGIO DE LA C OMPAÑÍA , AYACUCHO (H UAMANGA ), P ERÚ
338 I GLESIA Y C OLEGIO DE S AN F RANCISCO J AVIER , M ORELIA , M ÉXICO
172 I GLESIA Y C OLEGIO DE LA C OMPAÑÍA , T RUJILLO , P ERÚ
344 I GLESIA DE LA C OMPAÑÍA , S AN L UIS P OTOSÍ , M ÉXICO
176 I GLESIA Y C OLEGIO DE LA C OMPAÑÍA , P ISCO , P ERÚ
350 I GLESIA DE LA P URÍSIMA C ONCEPCIÓN
182 H ACIENDA DE S AN J OSÉ , N AZCA , P ERÚ Y C OLEGIO DE S AN L UIS G ONZAGA , Z ACATECAS , M ÉXICO

188 I GLESIA DE LA C OMPAÑÍA , Q UITO , E CUADOR 358 I GLESIA DE LA S ANTÍSIMA T RINIDAD , G UANAJUATO , M ÉXICO

204 I GLESIA DE LA C OMPAÑÍA , P OTOSÍ , B OLIVIA 368 M ISIÓN DEL N OMBRE DE J ESÚS , C ARICHI , M ÉXICO

208 I GLESIA Y C OLEGIO DE S AN J UAN B AUTISTA , S UCRE (C HUQUISACA ), 372 M ISIÓN DE S ANTA M ARÍA DE LAS C UEVAS , C HIHUAHUA , M ÉXICO
B OLIVIA
378 M ISIÓN DE N UESTRA S EÑORA DE LA A SUNCIÓN , A RIZPE , M ÉXICO
218 I GLESIA Y C OLEGIO DE S AN I GNACIO , B OGOTÁ , C OLOMBIA
382 M ISIÓN DE S AN F RANCISCO J AVIER , B AJA C ALIFORNIA , M ÉXICO
226 I GLESIA DE LA C OMPAÑÍA , C ARTAGENA , C OLOMBIA

232 M ISIÓN DE T ÓPAGA , C OLOMBIA 391 Bibliografía

238 M ISIÓN DE LA T RINIDAD , PARAGUAY 395 Índice onomástico

244 M ISIÓN DE S ÃO M IGUEL , B RASIL 405 Índice de autores de los estudios de las Fundaciones

Cr istóbal de Villalpando, Glor ificación de San Ignacio —detalle—, par te de la ser ie con episodios de su vida, 1710, Museo
Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, México.

Sólo nue- ve años después llegaban al Nuevo Mundo los primeros jesuitas. talle- res artesanales y grandes bibliotecas. quienes a principios del siglo XVII habían consolidado su presencia en los principales núcleos urbanos y comenzaban a adentrarse en áreas indí- genas poco visitadas por las órdenes mendicantes. Como consecuencia de ello. una nueva orden religiosa compuesta por padres regulares y dirigida por su fundador. mientras la Compañía alcanzaba el cenit de su poderío en Ibero- américa1. tras la expulsión. La calidad del arte jesuítico fue tal que. respectivamente. 9 . la orden era suprimida por el papa Clemente XIV. reducciones. En el siglo XVIII. que se extenderían desde Paraguay y Chile hasta Arizona y la Baja California. noviciados. retablos e imágenes de sus templos se los disputaron iglesias y conventos.FUNDACIONES JESUÍTICAS EN IBEROAMÉRICA LUISA ELENA ALCALÁ El 27 de septiembre de 1540. los órga- nos. empezaba a ser fuertemente cuestionada en Europa. colegios. impartida en los numerosos colegios que fundaron. en 1773. Estas misiones de indios —también llamadas reduccio- nes o doctrinas—. San Ignacio de Loyola. Muchas de sus iglesias fueron de hecho heredadas por el clero secular y las órdenes religiosas. Poco después. lo que ha permitido la conservación parcial del patrimonio artístico jesuita. haciendas. especialmente los orato- rianos y franciscanos. en 1759 y 1767 tuvieron lugar dos de los eventos más singulares y dramáticos de la época moderna: la expulsión de la Compañía de Jesús de todos los territorios portugueses y españoles. consti- tuyeron un capítulo fundamental de su empresa americana junto a la docencia. el papa Pablo III reconocía oficialmente a la Compañía de Jesús. Los jesuitas dejaron atrás en Iberoamérica iglesias. tanto sus magníficos edificios como su mobiliario. púlpitos.

ingenieros. sin duda su mayor legado2. científicos. pintores. matemáticos. La historia cultural y científica de la Iberoamérica colonial está plagada de nombres de jesuitas: José de Acosta. Museo Nacional de Historia. La indeleble huella jesuítica en Iberoamérica responde al carácter polifacético de la Compañía. escultores y músicos capaces de involucrase en todos los estratos sociales y étnicos de la sociedad virreinal. El jesuita Francisco Javier Ale- gre acompañado de la personificación de la Nueva Espa- ña. Bernabé Cobo. Ciudad de México. el anónimo pintor se inspiró en un grabado de Carmona de un retrato de Juan de Iriarte de Maella (1779). arquitectos. El retrato de este ilustre jesuita. Anónimo del siglo XIX . Sánchez Labrador o Eusebio Kino. Rafael Landivar. Y fue precisamente a través de su participación en la sociedad como los jesuitas con- tribuyeron poderosamente a la formación de una identidad americana y criolla. coronado con laureles por una ima- gen de la Nueva España. cronista de la orden en el siglo XVIII . por citar algunos. Francisco Javier Alegre y Francisco Javier Clavijero. entre cuyos miembros figuraron historiadores. denota la impor tancia de los jesuitas en la formación de una identidad propia en el virreinato. Para la composición. 10 .

apenas un año después de su llegada a Salvador da Bahía. I L O S J E S U I TA S E N I B E R O A M É R I C A Los primeros jesuitas llegados al Nuevo Mundo lo hicieron a territorios portugueses en Brasil. São Paulo (1554) y Río de Janeiro (1567). donde los jesuitas llegaron cuando las principales órdenes religiosas estaban ya asentadas en los núcleos urbanos. liderados por el padre Manuel de Nóbrega (1517-70). Brasil). La colonización de Brasil fue tardía porque Iglesia de Nossa Senhora da Graça y colegio de la Compañía (Olinda. la capital. En 1549 arribaron seis a Salvador (Bahía). A diferencia de la América española. en Brasil fueron los primeros en desembarcar. 11 . acompañando al primer gobernador general de la colonia. Olinda fue una de las primeras fundaciones jesuíticas en el Brasil. en 1549. establecida en 1550. don Tomé de Souza. en paralelo a la fundación de las ciudades de Salvador da Bahía.

los colegios jesuitas dependían de las donaciones de bene- factores y de la productividad de sus haciendas y estancias. y acompañaron a las autoridades civiles y al ejército en sus campañas de conquista y coloniza- ción en la zona costera. y diversas construcciones relacionadas con el funcionamiento de la estancia. Aunque estas misiones del XVI fueron problemáticas y se consideraron un fracaso por razones que veremos más adelante. Argentina. Córdoba. la Corona portuguesa no contempló su colonización sistemática hasta mediados del siglo XVI. Estos complejos tenían un núcleo central de edificaciones que incluían la igle- sia. Para su bienestar económico.Estancia jesuita de Jesús María. la residencia de los jesuitas. a partir 12 . En su nueva política. que fundaron su casa y colegio principal en Salvador da Bahía. reduciendo a los indios tupí en poblados llamados aldeias. jugaron un papel fundamental los jesuitas.

su llegada al Nuevo Mundo 13 . Oaxaca y Pátzcuaro. LOS JESUITAS Y LAS ÓRDENES MENDICANTES La llegada de los jesuitas a los virreinatos españoles se benefició del creciente urbanismo hispano- américano de la segunda mitad del siglo XVI. entre otras ciudades. y las regiones amazónicas del estado de Maranhão y Gran-Pará. por ejemplo. El perfil de la Compañía. La situación en Bolivia fue similar. y de hecho. capital del reino de Guatemala. En el virreinato novohispano los jesuitas se extendieron por el centro y el septentrión. En el Cono Sur. desarrollaron su actividad en unas pocas ciudades. y con ayuda del virrey Francisco de Toledo levantaron en pocos años iglesias y colegios en Cuzco y Potosí. su presencia en las demás regiones centroaméricanas fue menor. aunque en el siglo XVIII fundaron numerosas misiones en Chiquitos y Moxos. En materia educativa. Puebla. siendo muy importantes las visitas o misiones circulares. En el Perú se concentraron sobre todo en el sur andino y las tierras altas. El mismo patrón de asentamiento se reprodujo en Nueva España. la presencia de los jesuitas fue fundamental para el asentamiento de la población y su ulterior desarrollo económico. donde en 1572 llegaron quin- ce jesuitas procedentes de Castilla que. y aunque jugaron un importante papel en Santiago de los Caballeros. disfrutaron también de respaldo político. educativo y artístico. especialmente para los españoles. la hacía muy atractiva. y sobre todo en el XVIII. Tanto en Ecuador como en Colombia. en tor- no al río de San Francisco. Las órdenes mendicantes habían centrado sus esfuerzos en zonas rurales y sus escasos conventos en las ciudades no podían satisfacer las necesidades de la cre- ciente población urbana. principalmente en el interior o sertão. Éstas consistían en salidas temporales desde sus iglesias a las poblaciones rurales cir- cundantes para evangelizar y bautizar. La presencia de la Compañía en los territorios españoles se inicia en 1567-1568 con su llegada a Lima para fundar iglesia y colegio. era notable la escasez de escuelas de pri- meras letras. las fundaciones jesuitas en Brasil prosperaron a medida que los misioneros se adentraban en otras regiones.de la segunda mitad del siglo XVII. con la protección del virrey Martín Enríquez de Almansa. Como en Brasil. pudie- ron establecerse en las ciudades de México. con su atención a la misión urbana y a la instrucción de la éli- te.

Los mendicantes habían llegado a la América española poco después de la conquista. los jesuitas empezaron a adentrarse en territorios vírgenes. Los talleres-escue- las de artes y oficios jesuitas tienen su precedente en las afamadas escuelas de los franciscanos flamencos Pedro de Gante en Tlatelolco (México) y Jodoco Ricke en Quito. Tampoco fue innovador su énfasis en las imáge- nes para la predicación. o Sinaloa. Sonora y la Tarahumara en Nueva España. se asientan en Juli (Perú). como reflejan las tempranas fechas de fun- dación de sus reducciones. donde no habían estado o no habían tenido éxito las órdenes mendicantes. se habían repartido los territorios más apetecibles. para establecer doctrinas de indios. La Compañía se ha analizado desde todos los aspectos y con todas las metodologías posibles. sin embargo. misión modelo de las que después realizarán en la zona de Paraguay. estaban dispuestos a participar activamente en él. y pese a algunas reticencias iniciales. es importante discernir hasta qué punto y de qué modo diferían de otras órdenes religiosas. y en 1590 se asientan definitivamente en ella. En 1594 aparecen en Sinaloa. fran- ciscanos. Tras asentarse en las ciudades. Chile y Casanare en el virreinato del Perú. y los principales. El nuevo continente estaba siendo esce- nario en el siglo XVI del más ambicioso proyecto evangelizador de la historia. Aunque este volumen está dedicado a los jesuitas. que escribieron a Felipe II solicitando su presencia para paliar los problemas sociales y educativos de los emergentes núcleos urbanos. si los jesuitas sobresalieron fue por la vitalidad que supieron insu- flar al proceso evangelizador. los jesuitas hubieron de dirigirse a áreas inhóspitas y desconocidas como Paraguay. Consecuentemente. la ciudad más septentrional entonces de Nueva España. aunque de nuevo transcurren algunos años hasta el primer asentamiento. Algunas órdenes 14 . dominicos y agustinos. En muchos aspectos. virreyes y obispos principalmente.se debió en gran parte a peticiones de personajes importantes. estaba en crisis. y en 1576. Ya en 1574 visitan Zacatecas. y aunque los jesuitas llega- ban tarde. Para la mentalidad jesuita era fundamental hacerse un lugar en América como misioneros. Sin embargo. carecemos de estudios comparativos con otras órdenes religiosas. y también fueron continuadores de los mendicantes en su conocimiento de las lenguas nativas3. Los jesuitas llegaron a América cuando la primera fase de evangelización. los jesuitas continuaron las prácticas misionales ya utilizadas por los mendicantes —especialmente los franciscanos— tanto en Europa como en América. de utopía cristiana y apostólica liderada por las órdenes mendicantes.

per tenece a la serie «Procesión del Corpus Frente a los siglos de historia que llevaban Christi». Cuzco. h. Anónimo. En Paraguay. la Compañía era tas contemplan la procesión desde la puer ta de su iglesia. Mientras las autoridades eclesiásti- cas y civiles entraban en conflicto con los men- dicantes. Procesión del Corpus Christi con el Altar del Niño Jesús de Huanca. algu- nos con anteojos ahumados. 15 . ban llenos de idealismo y entusiasmo. La moder- nidad de los jesuitas respecto a las órdenes men- dicantes era evidente en su simplificación de la vida conventual. Este cúmulo de factores externos contribuyó al éxito de los jesuitas. Sustituyeron el con- vento por el colegio. se decidió secu- larizar gran parte de las misiones antes en manos mendicantes. La llegada de los jesuitas coinci- dió además con un significativo cambio en la polí- tica eclesiástica. De igual modo. sobre todo tras la canonización de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier en 1622. Supieron además recoger las semillas sembradas por otros y per- feccionar y flexibilizar los métodos evangelizadores. ganaron la confianza de los guaraníes insertándose en su sistema religioso y haciéndose llamar Karais o chamanes4. en clara alusión a la modernidad de una orden nueva y moderna cuyos miembros esta- la orden. Los padres jesui- a sus espaldas los mendicantes. en Potosí vistieron de indio una imagen del Niño Jesús para celebrar en 1613 la llegada de reli- quias procedentes de Roma5. el del clero secular. los jesuitas gozaban de su apoyo. que no fuera distintivo. Tras el Concilio de Trento y los concilios provinciales celebrados en México y Lima en el último cuarto del siglo XVI. acomodándose cuando era necesario a las culturas —e incluso a las creencias— de las comunidades indígenas.atravesaban problemas internos de autoridad y administración. Perú. 1680. encaminada a una mayor comunicación con el mundo temporal. y eligieron un hábito sencillo. Museo de Ar te Religioso. eliminaron el coro. por ejemplo. el capítulo y la orden tercera.

etc. como Juan Gómez en Puebla. En el siglo XVIII. lo que generó graves contenciosos con algunos obispos. y en este sentido fue fundamental la figura del hermano coadjutor. El papa les permitió bautizar y confesar sin autorización eclesiástica local. no dudando en expulsar a los novicios que no reunían las cualidades necesarias. Como los mendi- cantes. Finalmente. llegaron muchos jesuitas cen- troeuropeos. los jesuitas eran muy eficaces en cuestiones temporales. además de sicilianos. como sucedió con Palafox en Puebla a mediados del siglo XVII. castidad y obediencia. Perú y Paraguay) respondía directamente ante Roma. y cuidando la formación religiosa de los coad- jutores con un noviciado de dos años. Aunque la figura del coadjutor suscitó fuertes críticas entre los enemigos de la Compañía. Además de a factores externos. sucesivas cédulas reales les permitieron reclutar misione- ros en todos los territorios de los Austrias en Europa. los jesuitas constituían el mayor grupo de forasteros en las colonias españolas. la Compañía en Iberoamérica era una asociación mul- tinacional. belgas. el éxito de la Compañía se debió mucho a su eficiencia interna. tenían los votos de pobreza. cuyo trabajo consistía en administrar los bie- nes de cada fundación y ocuparse de sus aspectos materiales. pero además. Nueva España. El res- peto a la jerarquía y la lealtad a la Compañía eran valores supremos reflejados en sus votos. fueron famosos y sus biografías circulaban dentro —y fuera— de la orden como cartas edificantes. Cada iglesia y colegio estaban además sujetos a control externo a través de los informes que semanalmente enviaba cada superior de colegio a su provincial. El otro componente a tener en cuenta en su identidad colectiva es que para el siglo XVIII 16 . milaneses. Como tal. siendo independientes entre sí e independientes de sus corresponsales en la metrópoli6. Algunos coadjutores. De esta manera. checos. para los jesuitas que tomasen las órdenes sagradas existía un cuarto voto de obediencia al papa y otros menores que incluían no aceptar cargos religiosos fuera de la orden. Por otra parte. y éste mensualmente al Gene- ral de la orden en Roma. los jesuitas se encargaron de dignificar este trabajo. La severidad de la Compañía —cuyas connotaciones «militares» son obvias— en la aplicación de estas medidas garantizaba su cumplimiento. Cada una de las cuatro provincias jesuitas en Iberoamérica (Brasil. fomentando el respeto por una labor que era esencial para financiar y construir sus misiones. bávaros y austríacos. lo que permitía a los padres dedicarse únicamen- te a los ministerios religiosos y la enseñanza. la Compañía gozaba de privilegios papales y reales que le daban ventaja sobre los mendicantes. A partir del último cuarto del siglo XVII. donde ningún otro extran- jero podía entrar sin permiso especial7.

lectura. aunque también los hubo de estudios superiores. como San Gregorio en la Ciudad de México. atendieron a todos los estratos sociales y étnicos. escritura y música. esa dualidad tuvo también hondas repercusiones artísticas. Las igle- sias o capillas de indios estaban ligadas a colegios para los hijos de los señores principales o caciques. Existían los básicos para indígenas y otros también bastante elementales para la población española y criolla. donde el colegio máximo de Córdoba (1622) fue elevado a Universidad por la autoridad real. Como veremos a lo largo de este estudio. En muchas iglesias establecieron una capilla de indios anexa a su iglesia principal. Bogotá y Cuzco. y muchos de los músicos disfrutaron de renombre en sus poblados. En realidad. obtuvo su mayor logro en el Cono Sur. la mayor contribución social de los jesuitas en Iberoamérica fue como educadores. siendo la segunda universidad funda- da en Sudamérica después de la de San Marcos de Lima. segregándolos como era costumbre entonces. Aunque se insiste en su elitismo. Además de evangelizadores. y en algún caso construyeron iglesias enteras sólo para indios. algunos de los cuales llegaron a rivalizar incluso con las universidades.muchos de sus miembros eran criollos. la mayoría fueron de este tipo. LAS FUNDACIONES En las ciudades los jesuitas fundaron diversas instituciones teniendo presente el grupo social o étnico al que iban dirigidas y la función que debían desarrollar. Muchos alumnos fueron después útiles para las misiones circulares. La excelencia del sistema educa- tivo jesuita. Aunque no fueron los primeros religiosos en dedicarse a la enseñanza. Los colegios jesuitas eran de varias clases. Los colegios de estudios superiores eran de dos tipos: colegios donde se impartían clases y colegios seminarios que en realidad eran internados aunque 17 . reconocido mundialmente. donde sí hubo criollos pero los extranjeros fueron escasos. a quie- nes se enseñaba doctrina cristiana. siendo famoso el litigio entre la Universidad de San Carlos en México y el colegio máximo de San Pedro y San Pablo8. sí fueron los primeros que la incorporaron sistemáticamente a sus labores. como en Puebla. Esta dualidad —multinacional y criolla— es esencial para com- prender el perfil de los jesuitas en Iberoamérica y los distingue de las demás órdenes mendicantes.

exhibiendo su dominio de la retórica. en cuyo interior se encontraba una capilla. casi siempre negros —esclavos— e indígenas. como la beatificación de un santo o la inauguración de un templo. y de su alumnado surgieron obispos. Los jesuitas ofrecían un tipo de educación completa. A los colegios hay que añadir otras fundaciones como los noviciados. Mientras los primeros eran edificios anexos a las igle- sias y residencias de los padres jesuitas. a través de las que se han conservado y de 18 . hombres de leyes y ciencias.tenían su propio programa de estudios supletorio. La educación jesuítica se regía por la ratio studiorum. También se abrieron casas de ejercicios espirituales. muchas se han perdi- do y otras han pasado a manos de particulares. los jesuitas fomentaron labores piadosas como las visitas a reos y enfermos. más adecuadas para los novi- cios. religiosos de diversas órde- nes. A través de estas congregaciones. también fue- ron focos de actividad evangelizadora dirigida a los propios trabajadores. aunque fueron escasas. en el medio rural el foco de actividad jesuítica fueron los ingenios o fábricas y las haciendas (Nueva Espa- ña). En estos eventos. que todos tenían a imitación de la primera fundada en el colegio romano. fundada en la tercera década del siglo XVIII. el latín y la emblemática. destacaban los concursos literarios y las representaciones tea- trales en ocasiones festivas. código educativo establecido en 1599 que deter- minaba todos los asuntos relacionados con el colegio. Los noviciados se esta- blecieron cerca de los centros urbanos pero en áreas apartadas del bullicio. los segundos —como el de San Ildefonso en la Ciudad de Méxi- co— tenían sus propios edificios. Otro factor aglutinador en los colegios fueron las congregaciones de la Anunciata. Si bien el primer cometido de estas fundaciones era económico. las congre- gaciones marianas y la movilidad de los maestros por las diversas instituciones. siendo la pionera la de Puebla de los Ángeles. desde las horas y días de clase hasta los temarios y actividades escolares. garantizaban la uniformi- dad entre los colegios y un alto nivel de enseñanza tanto religiosa como humanista y social. estudiantes y profesores deslumbraban a la sociedad. ejemplificados por el de San Francisco Javier en Tepotzotlán en México y el de San Antonio Abad en Lima. Sin embargo. Además de las doctrinas o reducciones de indios —a las que volveremos más adelante—. Entre estas últimas. La mayoría de las iglesias de estas fundaciones son poco conocidas. así como la clase potentada. estancias (Cono Sur) o fazendas (Brasil) que cada colegio poseía y que servían para proveer y garantizar su bienestar. La ratio studiorum.

Aunque por obvias razones poseen menor tamaño que las iglesias urbanas. se importaban imágenes de calidad desde las ciudades principales. 19 . emplean un vocabulario arqui- tectónico culto que otorga monumentalidad a sus formas y elementos. y en este sentido habría que destacar en el virreinato del Perú la de San José en Naz- ca y la de Santa Catalina en Córdoba. y aun- que realmente es así. México.los inventarios de la expulsión. pero yo nunca he tenido por demasía lo que es para el culto divino —y aña- de— siendo la Capilla de este ingenio ayuda de parrochia. la visittan los Sres. Fachada de la iglesia de la hacienda de Jalmolonga. Para los templos de los ingenios. Ejemplifica esta tendencia la igle- sia del ingenio de Jalmolonga en México. 1733. y para todas sus iglesias —como veremos enseguida—. cuyo esplendor justificaba así el jesuita encargado de ella algunos años después de su reconstrucción en 1733: «No han faltado algunos que ayan notta- do de demasiadamente curiosa la Capilla. se deduce que los jesuitas levantaron estos templos y ornamen- taron sus interiores con el mismo empeño que sus otras iglesias. muchos tienen fachadas de gran relevancia dentro del contexto del arte iberoa- mericano. Arqui- tectónicamente. Arzobispos y siem- pre se han edificado mucho con el aseo y esme- ro del divino culto en ella»9.

Evidentemente. Se decía que sus haciendas ocupaban un tercio de la Nueva España. cada fundación presentaba un panorama distinto. Con todo. y si éstos faltaban o para comple- mentar sus ingresos. Las residencias donde vivían sólo po- dían mantenerse con limosnas. Ello explica que la Junta de Temporalidades. acusaciones que van desde la pura ficción hasta la mediana realidad. Estas últimas eran autosuficientes en todo lo posible. que ocultaban minas en las reducciones de Paraguay. cómo justificaban estas actividades10. sobre todo. tardase varios años en levantar los inventarios de sus propiedades y más aún en llegar a comprender y valorar el estado material de la Compañía en Iberoamérica. pero los colegios admitían benefactores. ya en el terreno político. una de las grandes sorpresas de los burócratas reales encargados de inventariar sus bienes fue su enorme canti- dad de deudas. podían adquirir propiedades. y en realidad. lo que mayor oposición levantó fue su supuesta actividad comercial. los provinciales solían ser bastante conservadores con las donaciones que recibían —haciendas. La situación financiera de los jesuitas era mucho más complicada de lo que parecía a pri- mera vista. ingenios. tanto en Iberoamérica como en Euro- pa. y pese a las extensas y productivas haciendas e ingenios que poseían en el momento de la expulsión. e incluso.LA POLÉMICA DE LA RIQUEZA Una de las impresiones más extendidas sobre la Compañía de Jesús. que planeaban formar su propio estado en el Cono Sur. Además de la riqueza real o imaginada de la Compañía en cuanto a sus propiedades. Su excesiva participación y preocupación por actividades temporales y comer- ciales fue una de las grandes críticas que recibieron y contribuyó a la expulsión y posterior supresión de la orden. El tema de la riqueza de los jesuitas ha sido objeto de profundos estudios que nos ayudan a comprender con mayor claridad cómo se mane- jaban en este terreno. con qué intenciones y. al ser independientes. responsable de los bienes jesuitas tras la expulsión. casas o solares urbanos—. A la hora de fundar una nueva iglesia o colegio. pero también lo hacían las misiones o reducciones de indios. Se aseguraban que venían sin cargas y gravámenes y que bastarían para sustentar la fundación a largo plazo. pero acudían a la venta de productos para abastecerse de 20 . Muchas veces rechazaban donaciones que no convenían. las haciendas e ingenios vendían sus productos pues para eso existían. terre- nos. fue su extraordinaria riqueza. Cada fundación jesuita era económicamente independiente.

Los jesuitas fueron conscientes de la necesidad de involucrarse socialmente y de la importancia del dinero en tal proceso. Más deli- cado es saber si también compraban objetos —como libros y telas— para revenderlos en Iberoamérica. por ejemplo. sino el vehículo para la adquisición de ventajas sociales.aquello que les faltaba. Este punto fue la raíz de crecientes tensiones entre la Corona y la Compañía. les permitía justificarse en cualquier situación. Satisfacer estos encargos era un doble favor. La venta a terceros estaba prohibida en la Compañía. los procuradores acudían a Roma vía España para reunirse con el General y atender diversos asuntos. La riqueza no era un bien en sí mismo. Igualmente. los superiores insistían a los padres que guardaran la humildad en la decoración de sus celdas y colegios. pues pocos podían realizar el viaje y. la Compañía no debía ser visiblemente ostentosa. los baúles de los jesuitas estaban exentos de impuestos aduaneros. como tampoco dejarían de controlar los mercados rurales si ello proporcionaba holgura económica a sus reducciones y colegios. Fue muy lucrativo. 21 . Estas com- pras incluían ciertos encargos recibidos en sus lugares de origen. Es decir. los jesuitas no veían inconveniente en ello. el pulque en Nueva España y vinos y aguardientes en el Perú. políticas y por supuesto espirituales. aunque no está claro si cobraban comi- sión por ellos. como supuestas provisiones para las misiones. Si era necesario comerciar para ganar influencia. especialmente con sus benefactores y las personas influyentes de la sociedad virreinal. pero el recurrente recordatorio de esa prohibición en la correspondencia y las instrucciones de provinciales y generales delata que no siempre debió respe- tarse. El debate era hasta qué punto el volumen de esa actividad económica rebasaba las necesidades inmediatas de las misiones y hasta qué punto estaban en algunos casos monopolizando la producción y el mercado local. En última instancia. la riqueza era más bien un instrumento de poder. Por otra parte. Otra fuente de críticas fueron las actividades de los procuradores enviados a Europa. su lema Ad maiorem Dei gloriam. Cada tres años aproximadamente. además. Incluso hubo casos en que cuestionaron la edificación de una iglesia por parecerles excesiva en lo material11. entre otros la adquisición del material necesario para las misiones. los encargos a los procuradores se inscriben dentro de las magníficas relaciones públicas que tan bien supieron cultivar los jesuitas. pues aquélla sospechaba que perdía importantes ingresos a causa de estas actividades. en lo posible y oficialmente. la producción y venta de la preciada yer- ba mate en el Paraguay.

arrojan sin embargo un panorama tan heterogéneo que permite negar la existencia de un modo nostro. Algunos planos. tanto de edificios aislados como de áreas geográficas. Son esclarecedoras. Evidentemente existía una gran flexibilidad a la hora de decidir un tipo de iglesia. por ejemplo. La segunda congregación impuso el envío de los planos de las edificaciones proyectadas al General en Roma para su aprobación. se habilitó una oficina en Roma para efectuar este trabajo bajo el consiliarius aedificiorum y en la actualidad los archivos romanos —también la Biblioteca Nacional de París— po- seen una rica colección de planos. basta ho- jear las imágenes de este libro para constatar la diversidad de sus propuestas artísticas y arquitectónicas. y en este caso. y de hecho. II A RT E J E S U I TA Y E L M O D O N O S T R O En el terreno artístico. Recien- tes estudios monográficos. pero sin indicaciones estilísticas o formales. el gran debate de la historiografía del siglo XX fue si los jesuitas tenían un estilo propio. las instrucciones del padre Diego de Torres para la fundación de las primeras misiones en Paraguay a principios del siglo XVII. pero no consta que los jesuitas de cada localidad —espe- cialmente los del Nuevo Mundo— esperaran a que se los comentasen o devolviesen para iniciar la cons- trucción. Las dos primeras congregaciones generales (1558 y 1565) se limitaron a dar pautas sobre las edificaciones velando por su solidez e higiene. no todos. Como consecuencia de ello. Tampoco de las directivas jesuitas puede deducirse un posicionamiento estético12. Esta circunstancia ha hecho pensar que se quería establecer un mode- lo de edificación jesuítica13. la práctica poco tuvo que ver con la teoría. el famoso modo nostro mencionado en algunos documentos. el deseo de complacer a los indios primó sobre el gusto propio. afirmando que «el pueblo se trace al modo de los del Perú o como más gustasen los indios»14. pero como pasa tantas veces. La práctica edilicia jesuítica se percibe más nítidamente a través de la correspondencia. 22 . y si éste se había manifestado median- te la preferencia por un tipo de planta y alzado para sus iglesias y una ornamentación barroca. llegaron a Roma.

el éxito de la planta de cruz latina en Iberoamérica expli- caría su empleo recurrente en iglesias jesuitas. En otras. Con todo. Además. tanto con el plano de Giacomo Baroz- zi da Vignola. lo que explica la adaptación a las tradiciones madereras en el archi- piélago de Chiloé en Chile o Chiquitos y Moxos en Bolivia. adaptaciones e innovaciones. en San Luis Potosí. los jesui- tas fueron los primeros en utilizar el estípite en fachada. su templo fue el primero con bóve- das y cúpula. que abordaban de modo similar iglesias de diversas órdenes. Algunas iglesias iberoamericanas fueron bastante fieles a la planta de Vignola. Con los jesuitas se puede hablar de una intencionalidad propagandística que se percibe sobre todo en la parte más 23 . También los materiales disponibles deter- minaban el aspecto de las construcciones. con su nave única con capillas hornacinas inter- comunicadas y tribuna sobre ellas. los jesuitas recurrían a menudo a arquitectos locales. En Puebla y Guanajuato. Pero en otros muchos casos los modelos roma- nos se obviaron y las iglesias se levantaron siguiendo los imperantes en cada región. como con el alzado de la fachada de Giacomo della Porta (1575). Uno de los elementos que caracteriza la arquitectura de la gran mayoría de las iglesias jesuitas es su afán por diferenciarse de los demás templos de su entorno. es posible encontrar en las igle- sias de la Compañía en Iberoamérica denominadores comunes que delatan su identidad jesuítica más allá de su vinculación con la iglesia del Gesù. del mismo modo que éstas adoptan a menudo un canon achaparrado por ser el más apropiado para combatir los seísmos. pero añadiendo dos torres latera- les en consonancia con los usos arquitectónicos portugueses. Incluso se ha sugerido que. el modelo se siguió parcialmente. siendo obligada la comparación de cada nueva iglesia con la matriz del Gesù en Roma. en Trujillo. las iglesias de la Compañía influyeron poderosamente en la arquitectura local. A su vez. su iglesia fue pionera en la utilización del almohadillado. por ejemplo. y probablemente intro- dujeron la bóveda de cañón en Quito. como en la iglesia de Salvador da Bahía y otras en Brasil. más evidente en Arequipa y Trujillo.LA ARQUITECTURA El debate respecto al modo nostro se ha centrado tradicionalmente en la arquitectura. la Compañía de Quito o San Ignacio en Buenos Aires. (1562). que tomaron el modelo del Gesù en la fachada. sus iglesias fueron impulsoras del llamado estilo «mestizo». Así. con los condicionantes técnicos y materiales que ello llevaba implícito. y pese a sus traslaciones. en el sur andino. como San Pablo —ahora San Pedro— en Lima.

no todos los cole- gios tenían dos pisos. de ahí su preferencia por los espacios diáfanos y unitarios. El elemento central y organizador eran los patios o claustros. En algunas ciudades. Si el exterior es el cartel publicitario de las iglesias jesuitas. El deseo de destacar se constata también en la ubicación de las iglesias. Incluso cuando en alzado y planta se trata de una iglesia tradicional en consonancia con los modelos regionales. colocando en su lugar nichos para altares. encontramos un motivo ornamental singular que acabará convirtiéndose en un elemento distintivo y reconocible en esa localidad: las flores que tornan la fachada en un tapiz-jardín. No se trata del empleo de símbolos. sus traslados provocaron el descontento del cabildo.pública de la iglesia: la fachada. como en muchas otras ciudades. Su deseo de competir con las catedrales explica tam- bién sus frecuentes fachadas con tres puertas. sino de un uso peculiar de las formas para proclamar el esplendor de la Com- pañía en cada localidad. En los colegios. Los jesuitas procuraban colocarlas cerca de la plaza mayor. A veces no lo consiguieron en un primer asentamiento y hubieron de esperar para trasladarse a un solar más próximo al centro urbano. En Santiago de los Caballeros (Antigua. Sin embargo. la Compañía enfatizó la predicación. Ante todo. donde lograron colocar su templo sobre la misma plaza de la catedral. Fachadas como las de Puebla y Quito destacan por una riqueza compositiva y orna- mental que delata un conocimiento de la tratadística. el interior se rige por un claro sentido de la función del espacio y su adecuación a las directrices y prioridades que la Compañía estableció para el culto. como Gua- najuato (México). y cuando se trataba de una planta de tres naves. los espacios estaban distribuidos de acuerdo con sus funciones. encontramos claustros de sólo una planta. antigua capital incaica. como en Cuzco o Córdoba. ni la propia iglesia parroquial tuvo una fachada tan grandiosa y con tantos accesos. Guatemala). El de seglares o de estudio para clases solía estar próximo a la calle y su piso superior cerrado para fomentar el silencio y el trabajo. Caso excepcional fue el de Cuzco. que también los hubo. y especialmente en zonas sísmicas como Trujillo y Arequipa en Perú. Las naves centrales solían ser muy anchas. El claustro de la residencia de los jesuitas estaba en el interior y era el más 24 . En algunas iglesias se eli- minaron incluso las capillas laterales del modelo del Gesù. como en Ayacucho. monogramas y esculturas de san- tos. las residencias y colegios obedecían a criterios más pragmáticos. las late- rales alcanzaban mayor altura para dar sensación de continuidad con la central. Si las iglesias jesuitas se caracterizaron por su lujo. recelo- so de su cercanía a la catedral15.

de Villalpando. pues en ellos se solían establecer talleres artesanales para los indios. pintura o manufactura- ción de órganos y otros instrumentos musicales. fechada en octubre de 1762. En las doctrinas o reducciones. El sentido práctico de los jesuitas para decorar y usar imágenes con fines didácticos y evangélicos ha sido más valorado que el estético en el ámbito iberoamerica- no. En algunos casos. En otra carta se quejaba de la calidad de algunos lienzos de Correa. Castañeda había encargado una serie de 25 . Queda mucha documentación en los archivos relacionada con los encargos de obras de arte que los jesuitas de cada misión o hacienda ha- cían a través de los procuradores en las ciudades principales. si no fuera posible. los padres daban instrucciones muy precisas tanto sobre cuestiones iconográficas como sobre la autoría de las obras. los claustros del colegio cobraban una función adicional. enfermería. Tal fue el caso de los encar- gos que el jesuita Martín de Benavides hizo en 1713 al procurador Cristóbal de Laris en la Ciudad de México para su misión de Santa Teresa. y otros además de sus célebres bibliotecas. cerámica o realización de rosarios— como la escultura. muchas con miles de volúmenes. donde detectaba la mano del taller y no la del maestro17. Estos talleres abarcaban tanto las artes menores —cestería. Benavides solicitó una serie de lienzos de Juan Correa y.sencillo. En torno a los claustros se distribuían estancias para diversos servicios incluyendo lavande- ría. sastrería. FUNCIONALIDAD Y ESTÉTICA La inexistencia de un estilo propio o modo nostro no impide constatar una forma de actuar común en temas artísticos que aunaba criterios prácticos y estéticos16. Especificó además que mostra- rían diversas santas y cómo debían representarse. Incluso aquellos más alejados de los centros artísticos virreinales hicie- ron todo lo posible por importar obras de calidad y dignificar así sus templos. Otro ejemplo inédito de la importancia de la calidad para los jesuitas lo proporciona una carta del padre Pedro José de Castañeda del colegio de Oaxa- ca. estamos convencidos que ambos eran igualmente importantes. caballerías. Sin embargo. para entonces los dos pintores más celebrados del virreinato. La mejor prueba del interés por lo artístico es el empeño que mostraron los jesuitas encargados de la decoración de sus iglesias por conse- guir imágenes y muebles de calidad. Para decorar el claustro del colegio.

se decoraron con imágenes importadas desde Perú19. como los obispos. Cristo crucificado. Uno de los casos más espectaculares para México fue el de una escultura de cuerpo entero de la Dolorosa. completada en 1631. La mayoría de los objetos eran para sus propias casas y misiones y se denominaban «cosas de devoción». pero dada su lentitud y escasa calidad. pinturas sobre cobre y esculturas. estampas y cobres en Roma. Sin embargo. que la vieron en Cádiz. don- de se anhelaba lo europeo y todo lo americano se valoraba siempre en función de su cercanía a lo europeo. en general. por ejemplo. que es lo de menos. Perú. la documentación también revela que los jesuitas regalaban objetos preciados —como crucifijos. Y como mencionamos antes. cristales y espejos en Venecia y Milán. no es fácil referirlo»21. y regalos que esto cuesta. Juan de Mesa. Existen cuadernos enteros con las cuentas y compras que los padres procuradores hacían en Europa. 26 . La llegada de estas obras desde Europa era un acontecimiento en Iberoamérica. iglesia de San Pedro. Lima. el sagrario de plata de la iglesia de Chuqui- saca. la qual es tan primorosa. y la mis- ma situación se encuentra en el virreinato del Perú. miniaturas y cobres— a benefactores. siglo XVII . y esculturas en Nápoles. los retablos de la iglesia del colegio máximo de San Miguel. lo que constituye otro ejemplo de su maestría en las relaciones públicas. procedía de Lima.lienzos de la vida de San Ignacio a pintores locales. «de talla de Nápoles. también en Euro- pa. amigos y. Dado su gran tamaño. que dos artífices. Todo tipo de obras viajaban desde Cuzco y Lima hacia las ciudades más pequeñas y las misiones rurales. en concreto por Juan Patricio Morlete. Uno de los capítulos más interesantes e inexplorados de la presencia del arte europeo en América atañe a la responsabilidad de los procuradores jesuitas en su importación20. El proceder de Castañeda y Benavides son representativos de la mayoría de los jesuitas. de cuando en cuando importaron alguna obra de ar- te por encargo. así como figuras del Niño Jesús. a personas influyentes. y en Santiago de Chile. sobre todo manos y rostros de la Virgen y San José. no se saciaban de mirarla». quiso sustituirlos por otros de la Ciudad de México. Las obras de calidad se buscaban no sólo en los centros artísticos de Iberoamérica. adquiriendo en cada ciudad aquello por lo cual era famosa: vidrios. uno de los mejores pintores del momento18. En sus baúles traían grandes remesas de grabados. El encargo procedía de uno de los más generosos benefactores de la Compañía: Bue- naventura de Medina Picazo. fue muy costoso y complicado traerla y el procurador Uri- be le hacía saber a su patrón «que la fatiga y cuidados y gastos. En el siglo XVII.

27 .

y se consideró modélico como plas- mación de las ideas de la Contrarreforma sobre la función de la imagen religiosa. 28 . muchas. de Gregorio Fernández. Una excepción sería la iglesia de San Pablo de Lima —hoy San Pedro—. publicada pós- tumamente en Amberes en 1593-1594. incluyendo Iberoamérica. como los cobres pintados. adnotationes et meditationes del padre Jerónimo Nadal (1507-1580). incluyendo jesuitas como el padre Jerónimo López (1589-1658). es la Evangelicae historiae imagines. uno de los jesuitas más destacados en los inicios de la Com- pañía. está también estrechamente relacionado con la funcionalidad de las imágenes. La obra jesuítica que mejor ilustra la con- junción de calidad y pragmatismo y que mayor alcance global ha tenido. lo que explica los 153 grabados del libro. la mayo- ría debidos a los hermanos Wierix. para la meditación religiosa tanto privada como pública. Siguiendo los ejemplos desarrollados en Europa. La fuente de jaspe negro del colegio de San Pablo —hoy San Pedro—de Lima se trajo de Génova. y sobre todo en Espa- ña e Italia por algunos predicadores famosos. han desaparecido o su procedencia europea ha pasado inadvertida. La riqueza narrativa de las imágenes lo transformó en uno de los best-sellers del siglo. El interés por la calidad artística no sólo responde al deseo de dotar de magnificencia a las iglesias. los jesuitas alentaban el uso de las imágenes. y de Roma la escultura de San Francisco Javier en la iglesia dedicada al mismo santo en Puebla de los Ángeles. 103) y Bartolomé Román.Muchas de estas obras europeas fueron elogiadas posteriormente en las crónicas y descripciones de los tem- plos por lo cual sabemos de ellas. los mejores grabadores flamencos de la época. La estructura de los grabados de la obra de Nadal se debe relacionar con las prácticas de meditación que propagaron los jesuitas y que había establecido San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales (1533). donde la cantidad de obras europeas hoy identificadas como tales supera la media y convierte al templo en un verdadero museo en el que destacan las esculturas de Juan Martínez Montañés y su discípulo Juan de Mesa. concibió el libro como manual para facilitar la meditación de los novicios en los evangelios. Aunque la cantidad de obras europeas fue elevada. Más que ninguna otra orden. Cada grabado ilustra simul- táneamente varios pasajes de los evangelios identificados por números y letras al pie de la imagen. Para ello se sirvió ampliamente de la capacidad didáctica de la imagen. las pinturas de Juan de Valdés Leal (ver p. siendo muy conscientes los jesui- tas de la relación entre calidad y eficacia didáctica y devocional. y una reja espectacular traída desde Milán. mentales y materiales. Nadal. Ese formato fue utilizado posteriormente en libros y pinturas y sus grabados sirvieron de inspiración a artistas en todo el mundo22.

Lima. solían sacar una calavera a la que hacían hablar sobre sus penas con voz teatral. además de la calavera. algunos jesuitas en misión circular. Pero los mejores predicadores recomendaban utilizar. un lienzo pintado con un Ánima del Purgatorio. como el 29 . los misioneros jesuitas de Iberoamérica utilizaron las imágenes como apoyo visual para sus sermones. Después del sermón. obligatorias en los actos de contricción que tanto fomentaron. Perú. En el momento culminante de las pláticas sobre el Infierno y las Ánimas del Purgatorio. Dos de los arcángeles de la serie del pintor español Bar tolomé Román (1596-1659) enviada al colegio máximo de San Pablo de Lima en el siglo XVII . iglesia de San Pedro.

hay que subrayar que.padre Juan Bauttista Zappa. que había trabajado como escultor para el cardenal Schönborn y 30 . y destacó sobre todo por su trabajo en las reducciones de Paraguay. Fueron muchos los jesuitas. hay que men- cionar a Juan Bitterich (1675. y otros menos conocidos pero eficaces a la hora de levantar. LOS JESUITAS ARTISTAS Otra característica distintiva del arte jesuítico es que. alguna en colaboración con Bianqui. Podemos distinguir tres tipos de jesuitas artistas. Primoli diseñó el cabildo de Buenos Aires y diversas iglesias en la ciudad. la mayoría hermanos coadjutores. En primer lugar están aquellos que tuvieron una formación profesional e incluso practicaron su oficio en Europa antes de entrar en la Compañía o trasladarse al Nuevo Mundo. algunos de gran renombre. la Compañía en Europa siem- pre fomentó la presencia de artistas entre sus miembros. destacaron los milaneses Giovanni Battista Primo- li (1673-1747) y Andrea Bianchi (1676-1740) que llegaron a Buenos Aires en la misma embarcación en 1718. pues aun tratándose de una iconografía y composiciones generalmente muy sencillas. el alcance de las imágenes dependía de su impacto visual y éste de su calidad artística. y expuesta a la vista de todo el Pueblo. que viajaba por pequeños poblados en torno a Puebla y la Ciudad de México en el último cuarto del siglo XVII. estos jesuitas recibían encar- gos tanto dentro como fuera de la Compañía. que insistieron en que los mejores pintores ejecutarán los cuadros de áni- mas. «dexaba por tres. En Argentina. o quatro días colgada a esta pintura en la Yglesia. 1720). decorar y super- visar sus edificaciones. Esta pauta se traslado a Iberoamérica.h. En este contexto. incluso con más motivo dada la escasez de mano de obra especializada en algunas áreas. para los jesuitas. Son muchos los que cabría destacar —sobre todo en el si- glo XVIII— pero mencionamos sólo unos cuantos. servía de un eficaz mudo y continuado sermón. nombrado alarife de la ciudad en 1662. En Quito sobresale el napolitano Marcos Guerra (1600-1668). como el padre José Vidal en México. que causaba en todos maravillosos efectos»23. como Juan Bautista Villalpando o Andrea Pozzo. En Chile. más que otras órdenes. sólo así se garan- tizaba su eficacia24. Como profesionales.

La razón econó- mica era de peso cuando no había una donación importante detrás de una edificación. En segundo lugar. cuan- do la había siempre procuraban conseguir el mejor y más prestigioso pintor. pintores y escultores en Brasil y. También hubo jesuitas arquitectos. en Nueva España. Los jesuitas dentro de esta categoría tenían los suficientes conocimientos como para alzar una iglesia. La Paz. Bolivia. fueron muy numerosos los jesuitas que trabajaron como artistas por necesidad. A ellos y a su dimen- sión práctica aludía probablemente el cronista de la orden en México Pérez de Ribas cuando. a propósito de Pedro de Oyarzábal. San Estanislao de Kostka y San Francisco de Borja. más por necesidad que por vocación. Por contra. Su Virgen con el Niño Jesús y jesui- tas (h. participó en la creación del templo de la Compañía en Bamberg antes de embarcarse a las Indias en 171525.El andaluz Pedro de Vargas traba- jó para la Compañía como her- mano coadjutor entre 1575 y 1596. San Francisco Javier. Museo Casa de Murillo. Contaban además para esta tarea con la ayuda de tratados artís- ticos y libros con grabados constantemente citados en la correspondencia jesuita26. en menor medida. afirmaba que gustaba leer «libros de arte de quienes sacaba fruto»27. un colegio o diseñar un retablo. bien por falta de mano de obra especializada o porque la Compañía deseaba recortar gastos. Así sucedió con el padre 31 . 1595) es una de las repre- sentaciones más tempranas en Iberoamérica de San Ignacio. Algunos jesuitas fueron increíblemente polifacéticos. escultor o arquitecto profe- sional posible.

pues cuando no se ha encontrado documentación sobre los verdaderos maestros de obras y artesanos. Perú. los «directores» han pasado a la historia como los autén- ticos artífices. los jesuitas que en cada fundación encargaban y supervisaban los proyectos. Museo His- tórico Regional. Evidentemente. h. 1583-1585. Podían tener conoci- mientos en la materia e incluso alguno trabajó en colaboración con los maestros de obras. estarían los jesuitas que en rea- lidad no se pueden calificar como artistas y arqui- tectos a pesar de que. pues como hemos vis- to con los padres Benavides y Castañeda. incluyendo varios órganos. Los jesuitas artistas llegaron a América prin- cipalmente en dos períodos. Cuzco. Por otra parte. a menudo. el que no lo sean no resta importancia a su labor. se debe a su insistencia y sentido artístico que tantas edifi- caciones resultaran excelentes en lo material. los documentos así los denominan. El primero coincide Bernardo Bitti. San Sebastián. Este tipo de jesuita artista ha sido el más problemático.Martín Schmid (1694-1772) en las misiones de Chiquitos en Bolivia. gran parte del trabajo realizado por Schmid consistía en dirigir a los indios en estas construcciones. Son los «directores de las obras». Por último. 32 . originalmente del retablo mayor de la primera iglesia jesuita del Cuzco. que construyó tres iglesias siguien- do un mismo modelo y se encargó además de su ornamentación y de la construcción de instrumentos musi- cales.

Bernardo Bitti (1548-1610) es el mejor ejemplo de su gran impacto históri- co-artístico. 1580. por razones evidentes. faltaba mano de obra especializada. cuando la provincia de Perú organizó su primera expedición a Argentina en 1606. h. iglesia de San Pedro. Por ejemplo. incluye- ron al hermano Bernardo Rodríguez dada «la gran penuria y falta que hay en esta provincia y gobernación 33 .Bernardo Bitti. con las fundaciones iniciales en las últimas décadas del siglo XVI cuando. Coronación de la Virgen. Lima. trasladándose a las principales casas de los jesuitas en esa provincia para decorar sus iglesias a medida que se iban fundando. Bitti llegó a Perú en 1575. eran recurrentes los reclamos desde las nuevas fundaciones de hermanos capa- citados para suplir la falta de imágenes. que resultaban fundamentales para la empresa evangelizadora. A finales del siglo XVI y principios del XVII. Pintor y escultor italiano. Perú.

y recurriendo a sus contactos familiares y amplios recursos económicos. la presencia 34 .de imágenes y de quien las haga»28. arquitectos y relojeros. a las afueras de Santiago. jesuita ilustre de familia noble de la Renania superior. los plateros checos y bávaros del XVIII tuvieron un papel fundamental en la temprana implantación de un rococó de corte germánico en Chile a través de los talleres en Calera de Tango. aún en el siglo XVIII. Por su parte. Se procuraban llevar obje- tos desde los centros artísticos peruanos al norte. ebanistas. pero las referencias a la pobreza de los templos —espe- cialmente tras el devastador terremoto de 1647 en Santiago— son recurrentes. Partieron de Europa en diciembre de 1746 y llegaron a Santiago en abril de 1748. cada uno dedicado a una especialidad —herrería. etc. En 1740. escultores. Bitti introdujo a finales del siglo XVI y principios del XVII un estilo italianizante y manierista en la pintura peruana que tuvo muchos seguidores. viajó a Europa como procurador. láminas. y en la fundación de todas las doctrinas y reducciones apa- recen reclamos similares29. presenta- ba grandes carencias en lo relativo a la construcción y decoración de iglesias. platería. Hay que subrayar que. Pese a la presencia masiva de artistas jesuitas en Iberoamérica. papel.—31. si bien este caso se refiere a la época fundacio- nal. esta necesi- dad seguía apremiando. otros con aparejos de imprenta. alentaron auténticas campañas de reclu- tamiento en las que los jesuitas procuradores actuaban como cazatalentos. clavos. etc. repleto de los materiales necesa- rios para establecer sus talleres: veintitrés cajones de herramientas. Chile. no hubo ningún intento de seguir un estilo predefinido. La segunda oleada de artistas jesuitas data del siglo XVIII y fue propiciada por el privilegio real que permitía a la Compañía reclutar jesuitas en todos los territorios de los Austrias en Europa desde finales del siglo XVII. Su distinta procedencia imposibilitaba que así fuera. y durante los siguien- tes años. a medida que los jesuitas se extendían a las zonas más periféricas en su afán misionero. en los confines del Cono Sur y achacada por la dificultad de la conquista de los indios araucanos —o mapuches—. Tan valioso como los jesuitas mismos era su equipaje. reclutó a cuarenta y cinco hermanos artesanos. la mayoría alemanes. pinto- res. Esta apertura. se transformó en un reconocido centro para las artes con sus siete patios. La escuela taller que abrieron en la hacienda de Calera de Tango. impresores. La más espectacular fue la que orquestó Carlos Haimbhaussen (1692-1767) para la provincia de Chile30. Haimbhaussen. relojería. así como el florecimiento de misiones. hierro. entre los que había plateros. En general.

h. Y es que desde esta perspectiva. es interesante que los jesuitas pro- curadores buscaban sus artistas en una u otra par- te de Europa según la especialidad que requerían. Son muchos los temas que valdría la pena analizar con respecto a la presen- cia y el reclutamiento de estos artistas en Europa. catedral de Santiago de Chile. el General en Roma recibía una carta desde Lima solicitando «dos carpinteros de Alemania y un pintor de Ita- lia». Mientras la influencia española ha sido la más privilegiada y la que siempre se ha buscado en conexión con el arte iberoamericano. la identidad multinacional de la Compañía de Jesús obliga a diversificar esa visión. Por ejemplo. 1753.centroeuropea del XVIII. para las primeras misiones de Moxos32. dejó una honda huella que se puede apre- ciar tanto en las artes mencionadas como en la arqui- tectura y la escultura. En 1698. reflejando así un conocimiento de la geografía artís- tica y de sus propios gustos. Pollands. 35 . De nuevo aparece ese afán de la Compañía por sol- ventar un problema en principio práctico sin sacri- ficar la calidad. tanto en el Cono Sur como en Brasil. la estrategia jesuítica de fomentar y albergar tan- tos hermanos artesanos en Iberoamérica es otro ejemplo de cómo supieron aunar preocupaciones prácticas con su implacable gusto por el arte cul- Custodia de plata atribuida a los jesuitas Juan Köhler y Francisco to y refinado.

III IMAGEN E IDENTIDAD Pinturas. Se trata de una iconografía donde el culto a cada santo y cada devoción se fomentó atendiendo a su recepción por un público determinado. aunque a menudo adquiriera perfiles propios en su afán por acomo- darse a la realidad social y misional de los terri- torios americanos. La compañía cultivó en Iberoamérica la mis- Milagro de la Stor ta. cuando la Compañía 36 . buena parte de la producción artística jesuita puede y debe analizarse como manifestaciones de su propia identidad. San Igna- cio logró en 1540 que Pablo III aprobara la Com- pañía y escogió el nombre de Jesús como mono- grama. sobre todo tras la canoniza- ción de San Ignacio en 1622. Tras la aparición. Entre las imágenes que se man- tuvieron inalterables figura la Visión de la Storta. La representación en pinturas y relieves del milagro fundacional de la orden fue muy fre- cuente en el siglo XVII. ma iconografía que en Europa. y puesto que la presencia jesuita en Iberoamérica se prolongó más de dos siglos. Ciudad de México. esculturas. siglo XVIII . relieve en la fachada de la iglesia de la Pro- fesa. que ilustra la aparición de Cristo con la cruz acuestas y la Trinidad a San Ignacio en 1537 en esta localidad a las afueras de Roma. No obs- tante. grabados. retablos…. su iconografía no fue inmóvil y refleja el desarrollo histórico de la orden con sus cambiantes prioridades. Lo que interesaba enfatizar en el siglo XVI no siempre fue prioritario en épocas posteriores. al tiempo que con los años fue- ron incorporándose nuevos santos o beatos al pan- teón de la orden.

ya en el siglo XVIII. y otra de 1609 con ochenta grabados de Jean Baptiste Barbé sobre diseños de Rubens. aun- que la de Rubens ofrecía mayores posibilidades de elección y se utilizó para algunas de las grandes series 37 . 305). donde son muchísi- mas las imágenes que adoptaron este motivo para glorificar la Compañía y su santo fundador33. biógrafo de Loyola. Junto al milagro fundacional. Ambas tuvieron gran acogida. imágenes alegóricas tan impresionantes como los lienzos del coro de la iglesia de la Compañía en Gua- najuato (México) y de la sacristía de Puebla. las empresas pic. de la orden. colegio de San Calixto. a ambos lados del Atlántico fueron los ciclos nos (Santa Rosa de Lima) con reelaboraciones populares de moti- dedicados a la vida del fundador y los demás santos vos europeos (carro de la iglesia). Las representaciones iberoaméricanas son incontables. Bolivia. El éxito posterior alentó una iconografía de San Ignacio triunfalista y apoteósica a la que pertenecen. La apoteosis de tóricas jesuíticas más ambiciosas. Ambos reflejan la especial popularidad que cobró la ico- nografía rubeniana del carro triunfal de la Iglesia en Iberoamérica (ver p. pero mencionaremos como ejemplo las pinturas de las iglesias de Arequipa y Pisco en Perú y el relieve escultórico en la fachada de la Casa Profesa de la Ciudad de México. por su tamaño y San Ignacio dio pie también a alegorías complejas que aunaban devociones típicas jesuitas (Sagrado Corazón). Doble Trinidad con el triunfo de la Compañía de Jesús. Anónimo. La Paz. y cultos america- número. siglo XVIII .buscaba consolidar la iconografía oficial del santo fundador resaltando los episodios relevantes de su vida. Adriaan Collaert y Karel van Mallery bajo indicación de Pedro de Ribadeneira. Dos series grabadas de la vida de San Ignacio proporcionaban a los pintores un magnífico repertorio: una con catorce estampas impresas en Amberes en 1610 por Theodoor y Cornelis Galle.

Tepotzotlán. espacio semipúblico al que tenían acceso los laicos.Miguel Cabrera. México. Museo Nacional del Virreinato. lo que. la de Cristóbal de Villalpando en el noviciado de Tepotzotlán de 1710 (ver pp. delata la intencionalidad propagandística y no sólo didáctica de la Compañía con estos proyectos34. 332-333). perteneciente a una época con gustos más sofisticados. Esta última colgaba en el patio de seglares. pictóricas en Iberoamérica: por ejemplo. 103). y la del pintor andaluz Juan de Valdés Leal para la iglesia de San Pablo de Lima (ver p. es la de Miguel Cabrera de 1757 para la Casa Profesa de la Ciudad de México. como ha señalado Rodríguez de Ceba- llos. Nacimiento de San Ignacio. Otra serie de San Ignacio a destacar. par te de la serie con episodios de su vida. 1756. 38 .

se con- virtió en el modelo para los jesuitas en Iberoaméri- ca. todo de pla- ta. Aunque San Francisco Javier desarrolló su pionera labor misionera en Orien- te —Madras. Denver.»35. cer- ca de Macao en la costa China. h. y fabricado a modo que forman dos rostros encon- trados en un mismo corazón. Su iconografía suele subrayar la virtud y el trabajo del misionero ideal. Además de ciclos pictóricos biográfi- cos.. adorado por Gonzaga y Esta- nislao. La adoración del Sagrado Corazón de Jesús con San sia de la Compañía de Zacatecas. Pero en Iberóamérica fueron las imágenes de San Francisco Javier (1506-1552) las más relevantes por su dimensión misional. sostenido y levantado en un garboso pie. Así sucedía con San Estanislao de Kostka (1550-1568) y San Luis Gonzaga (1568-1591). Malaca. Tanto en Iberoamérica como en Europa. cuyas imágenes se multiplicaron tras su canonización conjunta en 1726 y su designación como patronos de los colegios de la Compañía. A San Francisco 39 . plasmado con toda su carnalidad barroca en un lienzo del pintor mexicano José de Páez. o en el momento de su muerte en la isla de Shangchuan. 1770. No menos impactante debió ser el desaparecido relicario que albergaba el retablo de la Virgen de Loreto en la igle- José de Páez. Japón. etc. modelos para la juventud por su temprana muerte. Colección Jan and Frederick Mayer. cristales se descubre. Goa.—. las vidas de ciertos santos jesuitas tenían un carácter aleccio- nador. «en que por entre Ignacio de Loyola y San Luis Gonzaga. acompañado siem- pre por Antonio. un discípulo chino. sus figuras se incluyeron en composiciones más generales donde aparecían adorando el nombre de Jesús o alguna otra devoción jesuita como el Sagrado Corazón.. Estados Unidos. y lo muestra predicando a imi- tación de San Juan Bautista en el desierto. un Corazón abrazado en un círculo de llamas.

Este sería el caso del complejo lienzo. Muerte de San Francisco Javier. ser- vían para legitimar históricamente la Compañía. y otra donde el tema se adaptó específicamente al medio americano. Pinacoteca de la Profesa. tanto en Europa como en América. finales del siglo Otra imagen muy extendida de la Compañía. 329). conservándose una serie particularmente rica en la iglesia de Ayacucho (ver p. XVII . Gaspar Conrado. 168). Iconografía típica de los jesuitas a ambos lados del Atlántico fueron las series de santos fun- dadores de las principales órdenes religiosas36. conservado en San Pedro de Lima. Ciudad de México. enfatizaba la vocación universal y el carácter misional de los jesui- tas al mostrar a San Ignacio con alegorías de las cua- tro partes del mundo. donde aparecen los 40 . Javier también se dedicaron ciclos pictóricos de los principales episodios de su vida que ofrecen otras escenas. que se presentaba como continuadora de órdenes anteriores en su labor misional. ejemplificada por el grabado de Jesús Zapata en el manual de pláticas y sermones para los indios escrito por el padre Ignacio de Paredes. integrado por nueve lienzos. a quienes se añadía San Ignacio. Con- juntos como el de Tepotzotlán o como el de la sacristía de la iglesia de la Compañía en Guana- juato (México). Merecen también mención el retablo dedicado a Santiago en la igle- sia jesuítica de Arequipa y la serie de lienzos en la sacristía de la iglesia de San Pedro de Lima. a veces sustitui- dos por los escudos de las órdenes como en la capi- lla doméstica de Tepotzotlán (ver p. Esta iconografía se manifestó de dos formas: una afín a los modelos e imágenes pro- movidas en Europa.

surgida del ambiente culto del colegio de San Pablo. una de las preocupaciones de las órdenes presentes 41 . de los incas. Promptuario manual mexicano. encontramos claramen- te diferenciados a los indios cristianizados de Nueva España. y el de la hija de esta pareja. distinción que sería más difícil encontrar en una representación realizada en Europa y que se relaciona con el desarrollo de la representación de América y su población autóctona en su propio territorio. En el siglo XVII.. también se crearon iconografías completamente nue- Biblioteca Nacional. vas atendiendo a la singularidad social de las socie- dades virreinales. los últimos en la fila del lado izquierdo. S.».cuatro continentes flanqueando a Atlas en la parte inferior y. México. Ambos se pintaron para la iglesia de la Compañía de Cuz- co (ver pp. conocido por su magnífica biblioteca. El caso más famoso es el de los cua- dros de los matrimonios de la princesa inca o ñusta Beatriz con un descendiente de San Ignacio de Loyo- la. Otro aspecto de la imagen de la Compañía en Iberoamérica fue su actitud frente a la promo- ción de nuevos beatos y la representación de sus mártires en territorio americano. en el derecho. grabado firmado «Zapata Sc. (un mundo no es suficiente).J. en Ignacio de Paredes. Si este cuadro refleja la adaptación de una ima- Alegoría de los cuatro continentes o «Unus non sufficit Orbis» gen universal de la Compañía al medio americano. con sus túnicas de diseños de tocapus. realizándose diversas copias para otras localidades con una clara intencionalidad por parte de los jesuitas de vincularse con los des- cendientes de los reyes incas37. 128-129). La imagen se completa con diversas inscripciones bíblicas en latín que dan sentido a esta composición. 1759. los santos jesuitas sobre pedestales rodeados de figuras arrodilladas que representan los pueblos del mundo: entre ellos. detrás. Madrid. Ana María Loren- za con un nieto de San Francisco de Borja.

no se consiguió hasta el siglo XIX. entre ellos el criollo mexicano San Felipe de Jesús (1571-1597). la Compañía promovió estos cultos en Iberoamérica mediante el envío de reliquias. precisa de estudio. El fervor por estos mártires primitivos —ajenos para la mayoría de la población virreinal— fue cediendo su lugar al de los tres mártires de Japón. En 1627 fueron beatificados 42 . y concretamente desde Roma. Con todo. y aún cuando la política de beatificación de los jesuitas en Iberoamérica. pintado para la Casa Profesa de México en 1612 y hoy en el Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México. y paralelamente la de su plasmación visual. Numerosos histo- riadores han mostrado su extrañeza por el poco énfasis de la Compañía de Jesús en la beatificación de sus miem- bros en América. lo que le hizo centrar sus esfuerzos en el siglo XVII en la canonización de sus miembros fundadores: San Ignacio y San Fran- cisco Javier en 1622 y San Francisco de Borja en 1671. Nacido en Verdú (cerca de Barcelona) en 1580. Santiago Kisai. fue la de Pedro Claver. los jesuitas recogie- ron limosna para su proceso de canonización desde todas sus fundaciones iberoamericanas. primera santa criolla.en América fue conseguir la beatificación de algún religioso criollo o que hubiera estado en las colonias. La que mayor respaldo recibió. Colombia. Pablo Miqui y Juan Goto habían sido martirizados en Nagasaki junto a veinti- dós franciscanos. La historia de la representación de mártires en las iglesias de la Compañía es muy compleja. lo que supondría un refrendo de la Iglesia a su labor evangelizadora. tampoco puede decirse que no promovieron ninguna beatificación. llegó a Nueva Granada en 1610 y murió en Cartagena. pero como tantos otros de sus miembros. donde a finales del siglo XVII contaba ya con una veintena de mártires y algunos jesuitas más muertos en olor de santidad38. fue muy importante para la Compañía en sus inicios. claramente contrarreformista. cuya llegada al Nuevo Mundo propiciaba grandes celebraciones urbanas. y en 1671 eran canonizados los dos primeros religiosos que había de- sarrollado su labor en América. lo que le valió el título de Patrona de América. como el monu- mental del Martirio de San Apropiano del vizcaíno Baltasar Echave Orio. siendo la promotora de los primeros ciclos pictóricos y grabados que se les dedicaron en Roma39. En 1597. En el siglo XVI y a principios del XVII. el«Apóstol de los negros». como desde América. en 1654. tanto si se analiza desde Europa. Todas las órdenes promovieron la beatifica- ción de sus miembros más virtuosos. en América y en Europa. Hasta la expulsión. Probablemente se debiera a la relativa juventud de la orden. y la dedicación de retablos. ambos dominicos: el español San Luis Beltrán (1526-1591) y Santa Rosa de Lima (1586-1617). concretamente en 1888. El culto a los santos mártires de la iglesia primitiva.

Anónimo, Alegoría de la Com-
pañía de Jesús y su labor mi-
sional en los cuatro continen-
tes, siglo XVIII, iglesia de San
Pedro, Lima, Perú.

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Anónimo, Los mártires jesuitas del
Japón: Juan Goto, Diego Kisai y Pablo
Miki, siglo XVIII, Museo Nacional del
Virreinato, Tepotzotlán, México.

por Urbano VIII, lo que propició una extendidísima iconografía. Los mártires del Japón eran misioneros en
las Indias y representaban el relevo de los primeros santos martirizados por su fe. Fueron ellos —y no los
jesuitas muertos en Iberoamérica, ninguno de los cuales fue beatificado hasta el siglo XIX— los más represen-
tados en las iglesias de la Compañía del Nuevo Mundo. Suelen representarse conjuntamente con las palmas
del martirio y las cruces donde fueron inmolados, y aparecen en los retablos de casi todas las iglesias jesuitas,
incluso en las más remotas como Arizpe, Sonora y Tópaga (Colombia). Por contra, aunque las vidas de los
mártires jesuitas de Iberoamérica circulaban en cartas manuscritas y eran celebrados y conocidos, no se

44

fomentó una tradición pictórica paralela40. Incluso hay indicios de que fue en Europa, más que en Iberoamé-
rica, donde más se conmemoraron sus martirios en pinturas y grabados41.
Fenómeno relacionado pero distinto al de la representación de los mártires y venerables, es la retratís-
tica de los miembros ilustres de la orden. Pese a la ausencia de estudios monográficos, se percibe el delibera-
do interés de la Compañía por efigiar a sus miembros, práctica más extendida en los centros urbanos, donde
existían medios y artistas para ello. Solían realizarse primero como dibujos y grabados y acompañaban las vidas
que circulaban manuscritas de sus miembros, algunas de las cuales llegaron a publicarse. Los retratos de
jesuitas se caracterizan por su afán de individualización y alcance psicológico. En estas imágenes prima tam-
bién su naturaleza documental al incluir cartelas o
inscripciones con material biográfico. Los graba-
Anónimo, Retrato del padre Juan María Salvatierra, siglo XVIII, Museo dos también servían para sacar retratos pintados,
Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, México.
como el de Juan María Salvatierra, corpulento y
potente, con destino a las galerías de retratos que
mencionan algunos de los inventarios de la expul-
sión. En los colegios principales, había además gale-
rías de retratos de los Generales de la Compañía,
algunos importados desde Roma, que a su vez ser-
vían como modelos para sacar copias. Restos de
ambos se pueden apreciar en las colecciones de
Tepotzotlán (México) y en la sacristía de la Com-
pañía —ahora catedral— de Salvador da Bahía42.
Ambos tipos de galerías estaban siempre de puer-
tas adentro en el colegio. Los retratos servían de
modelos para los propios jesuitas más que para nin-
gún otro segmento social, si bien también podían
tener un valor propagandístico al reflejar la abun-
dancia de hombres ilustres de la Compañía.

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LAS DEVO CIONES MARIANAS

Respecto a la mariología, los jesuitas jugaron un papel importante en la introducción de nuevos cultos en
Iberoamérica —como la Virgen de la Luz— que alcanzaron enorme popularidad fuera de sus fundaciones
y más allá de su expulsión. Al mismo tiempo, renovaron e impulsaron devociones tradicionales, como la
de Nuestra Señora de los Dolores, transformando
su culto en uno de los elementos básicos de la reli-
Anónimo, Virgen de la Luz, probablemente de un pintor de la
Ciudad de México, siglo XVIII , iglesia de la reducción de Nuestra
giosidad colonial43. Finalmente, importaron copias
Señora de la Asunción, Arizpe, México. de imágenes milagrosas y acheiropoéticas, «toca-
das» a los iconos originales, conservadas en afa-
mados santuarios europeos, siendo uno de los más
divulgados el de Santa Maria del Popolo o Santa
Maria Maggiore de Roma. Pero hay dos cultos a
los que está íntimamente asociado el paso de los
jesuitas por América: el de la Virgen de Guada-
lupe, ligado a la historia de la formación de la con-
ciencia nacional mexicana, y el de la Virgen de
Loreto, que permite analizar la identidad jesuíti-
ca en su proyección global.
La devoción a Loreto se centra en una ima-
gen o «retrato» milagroso de la Virgen en escul-
tura, supuestamente realizado por San Lucas,
aunque también fue objeto de veneración la Casa
de la Virgen, pequeño recinto de ladrillo rojo
que alberga el altar con la imagen y que se con-
sidera la casa donde vivió la Virgen y pasó su
infancia Jesús en Nazaret. La tradición narra que

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Frontal de altar con la Casa de la Virgen de Loreto, siglo XVIII , Museo Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, México.

tras 1291 los ángeles trasladaron varias veces la casa hasta encontrar un lugar pacífico donde se le vene-
rase con decoro en Loreto (Italia), lo que convirtió esta localidad en un concurrido centro de pere-
grinación desde el siglo XIII . En 1554, el papa encomendó la custodia del santuario a los jesuitas,
quienes llevaron consigo a Iberoamérica imágenes de la Virgen de Loreto junto con reliquias y estam-
pas para propagar la devoción. Uno de los aspectos más interesantes del culto a Loreto fue el modo
como los jesuitas lo integraron en su proyecto misional en el Nuevo Mundo. Diversos textos jesuíti-
cos trazaron paralelos entre el vuelo de la casa y los viajes de los misioneros adentrándose en Iberoa-
mérica44. No sorprende por ello que la primera misión en Baja California establecida por el padre
Juan María Salvatierra, gran impulsor del culto en Nueva España junto con el padre Zappa, se dedi-
case a Loreto y que en Sudamérica, el padre Diego de Torres, primer provincial de las misiones de
Paraguay, obligara a que todas las reducciones de esa provincia tuviesen una capilla dedicada a la Vir-
gen45. En el siglo XVIII la devoción recibió nuevo impulso de los numerosos jesuitas italianos que lle-
gaban. Pero Loreto era más que una devoción italiana; era una devoción común a todos los jesuitas,
y más aún, su principal devoción mariana. Como tal, actuó como aglutinante de la Compañía en

47

Iberoamérica, donde sus miembros procedían de diversas naciones y no se identificaban por ser «espa-
ñoles». Son pocas las capillas y retablos de la Virgen de Loreto conservadas, pero es evidente que fue
una devoción compartida por todos los territorios jesuíticos, pues las noticias documentales señalan
que todos tuvieron al menos una imagen de esta advocación. En algunas iglesias, la devoción dio
lugar a espléndidos conjuntos artísticos, especialmente allí donde se realizaron copias a escala de la
Casa de la Virgen, como en San Luis Potosí (ver p. 347), Tepotzotlán (ver p. 325) o La Habana46.
Otro aspecto desconocido del culto a Loreto en Iberoamérica fue su cambio de color, concretamente
en Nueva España, pues si Loreto era una Virgen «negra» —seguramente por el humo de las velas—, a
finales del siglo XVII varios jesuitas decidieron aclarar el color de las copias de la imagen traídas desde Ita-
lia. Aunque mantuvieron su decisión en secreto, un manuscrito de la época delata su preocupación por
la reacción de la población indígena dadas las connotaciones negativas del color oscuro, muy enraizadas
en las sociedades multiétnicas coloniales47.
La otra devoción históricamente ligada a los jesuitas en América es la Virgen de Guadalupe, culto
mexicano y criollo por excelencia, en cuya promoción jugaron un papel esencial, publicando historias, pre-
dicando sermones y extendiendo su fama tanto por México como en Europa. El momento culminante de
esta fascinante historia, objeto de numerosos estudios y tema que rebasa los cometidos de nuestra intro-
ducción, fue la declaración de Guadalupe como patrona de la Nueva España en 1754 por Benedicto XIV.
Para conseguir el reconocimiento papal viajó a Roma en representación de la iglesia novohispana el pro-
curador jesuita Juan Francisco López. Un pequeño cuadro conmemora ese encuentro y su significado,
ilustrando el momento en que el jesuita presenta al papa una copia de la imagen original realizada por
Miguel Cabrera, el más prestigioso pintor mexicano del momento y muy ligado a la Compañía. En esta
obra, Guadalupe aparece rodeada de otras advocaciones de la Virgen, conformando el panteón mariano
de la Nueva España.
Pero siguiendo nuestro interés por el tema de cómo las devociones marianas son también compo-
nentes de las identidades corporativas, es importante señalar que, para los jesuitas, especialmente para
los de Nueva España, Guadalupe y Loreto llegaron a formar un binomio tanto en los textos de la época
como en los conjuntos artísticos. En la iglesia de Zacatecas, los dos medios puntos sobre las puertas que dan

48

José Padilla, Virgen de Guadalupe con santos de la Compañía, 1759, Museo Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, México.

acceso a la sacristía al fondo de las naves laterales están dedicados uno a cada devoción (ver p. 356), y
Tepotzotlán conserva similares emparejamientos en dos medios puntos. Existen también lienzos que
combinan las dos Vírgenes de manera original, como un pequeño cuadro mexicano de José de Páez en el
Museo de América, donde la Trinidad sostiene el alma de la Virgen de Loreto, convertida en la Virgen

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Anónimo, La proclamación pontificia de la Virgen de Guadalupe sobre José de Páez, Virgen de Loreto con su Casa, coro de santos y el
Nueva España con el jesuita procurador Juan Francisco López, h. 1754, alma de la Virgen como la Virgen de Guadalupe , h. 1770, Museo
Museo Soumaya, Ciudad de México. de América, Madrid.

de Guadalupe. Para los jesuitas, cada Virgen tenía un papel definido y complementario. Guadalupe
representaba la adaptación de los jesuitas a las colonias como criollos de nacimiento o por adopción. Por
otra parte, Loreto representaba los lazos que la Compañía siempre mantendría con Europa. No es ningu-
na casualidad que las tres imágenes que el jesuita Salvatierra se llevó a Baja California cuando fundó la pri-
mera misión fueran Guadalupe, Loreto y San Francisco Javier, el patrón de los misioneros48.

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las misio- nales son las más conocidas y mejor estudiadas. los jesuitas tuvieron que conquistar literalmente el territorio. impresionantes logros artísticos. también llamadas doctrinas o reducciones. bosques y desiertos para asentar sus doctrinas. IV LAS MISIONES DE FRONTERA Si en las ciudades. los centros del poder político y económico. que en poco años se consideró una misión modélica. Ya en 1576 el padre Diego de Torres. la actividad evangelizadora y educativa de la Compañía se confió a iglesias y colegios. en buena medida por el halo romántico que las envuelve. algunas de las cuales cambiaron la visión que se tenía de América. Dada la amplitud y dificultad de la geografía. De todas las fundaciones jesuitas en América. Esta situación también explica el forzoso polifacetismo de muchos jesuitas. la misión se abandonaba y transcurría tiempo hasta que se recuperaba o se hallaba un jesuita disponible para reabrirla. construyendo fortificaciones. sobre todo en la Tarahumara novohispana. Y es que las misiones de indios no sólo encierran una historia de aventura y encuentro con «el otro». Situadas en zonas poco exploradas por las autoridades virrei- nales. y en su empeño levantaron cartas geográficas. abriendo caminos que comunicaran las reducciones entre sí y con los centros de abastecimiento. Las cartas de la época están plagadas de peticiones de más misioneros y de quejas sobre la difi- cultad para mantener algunas doctrinas. con sus más de diez mil 51 . individuos de propor- ciones heroicas que se han transformado incluso en material cinematográfico. Tras cada rebe- lión. tuvieron que trabajar como ingenieros. Los jesuitas fundaron reducciones desde fechas bastante tempranas. posterior promotor de las misiones de Paraguay. Juan María Salvatierra. Igual sucedió en los virreinatos espa- ñoles. y por ejemplo en Brasil. pocos años después de su llegada en 1549. La historia de las misiones está repleta de grandes perso- nalidades —Eusebio Kino. y realizando obras hidráulicas como presas y canales. las prime- ras se establecieron en 1553. también en muchos casos. fundaba en el virrei- nato del Perú la misión de Juli. Hubo además bastantes mártires a manos de indígenas. Navegaron ríos. obligados a ejercer los más variados oficios. Además de como cartógrafos. el número de jesuitas en las misiones fue siempre insuficiente. atravesaron montañas y cruzaron selvas. José de Arce o José Anchieta—. en las zonas periféricas la responsabilidad recayó en las misiones de indios.

las de Nueva España e incluso las de Brasil. una de las ciudades más apartadas en el oriente del virreinato del Perú. todas fueron posible por el énfasis de los jesuitas en aprender lenguas indígenas. demasiado próximas a las villas de colo- nos. De igual modo. cuando los jesuitas pudieron aplicar cuanto habían aprendido sobre los más eficaces métodos evangelizadores. El tercer elemento común fue su aisla- miento. no tuvieron inconveniente en repartirlo con la Compañía. dos o tres jesuitas. toda Sonora y la península de California. de estudio obligatorio en sus noviciados49. requisito imprescindible para que la misión funcionase. En 1609. donde llegarían a fundar cien iglesias. una lección aprendida tras el fracaso de las primeras misiones. aunque dada la dificultad que entrañaba la conquista espiritual del territorio. los jesuitas habían cristianizado el noreste de Nayarit. entre los ríos Tebicuary y Paraná. desde Zacatecas al Paso y Nueva México. los jesuitas entraban en la Tarahumara —actual estado de Chihuahua—. de Brasil en el siglo XVI. En 1587 llegaban los jesuitas a Santa Cruz de la Sierra. donde vivía uno. Aunque sólo suelen ponerse en relación las misiones de Moxos y Chiquitos en Bolivia con las de Paraguay. Cuando llegaron a Nueva España. llamadas aldeias. y establecían las prime- ras misiones de los indios guaraníes en Paraguay. compartían una misma organización basada en misiones «cabeceras». La distribución geográfica de las doctrinas jesuitas fue determinada por la disponibilidad de territorios vírgenes. En primer lugar. pasaron muchos años hasta que pudieron asentar reducciones. dominicos y mercedarios ya radicados en la ciudad de Asun- ción. son muchas sus similitudes también con las restantes del Cono Sur. centrándose los franciscanos en la parte oriental hacia el golfo de México. En segundo lugar. En el momento de la expulsión. cuando los jesuitas llega- ron a Paraguay encontraron a los franciscanos.indios repartidos en diversas parcialidades. desde las que em- prendían «visitas» que les permitían avanzar en nuevas zonas50. lo que les obligó a adentrase en la zona más subdesarrollada. En general. y los jesuitas en la occidental. aunque como en otras áreas remotas. buena parte del estado de Durango. la sierra de Chihua- hua. lo que generó todo tipo de fricciones con el consecuente abandono o fuga de los indios. el norte de Sinaloa. El siglo XVIII fue de consolidación y cristalización. los franciscanos eran quienes se habían adentrado más al norte. Si bien la mayoría de estas misiones se han estudiado de forma aislada. y entraron en contacto con los indios chiriga- nos. el impulso fundacional de las doctrinas se dio en el siglo XVII. un libro como éste permite una aproximación global. Fue un fra- caso subrayado por el gran historiador jesuita José de Acosta en su Historia Natural y Moral de las Indias (1591) 52 .

. con los años y por su propio desarrollo económico y social..al analizar el progreso en la evangelización: «en la Florida. tas seguían las directrices reales del siglo XVI. en cincuenta años. Baja California. en el Brasil. algunas reducciones se transformaron en poblados donde vivían también mestizos y otras castas. muchas veces no fue factible y en ciertas zonas del norte novohispano difícil de alcanzar. con estas normas los jesui- México. la densidad de la población indíge- na y la escasa presencia de otros religiosos. El atractivo de los guaraníes de Paraguay para la Compañía fue precisamente que ahí se con- jugaba el desinterés oficial y político. que recomendaban segregar a los indios recién con- vertidos de los españoles. El elemento común más destacable de las reducciones jesuitas de Iberoamérica fue su combinación de la tarea religiosa con el poder secular en mayor o menor grado. en estas misiones establecieron reglas —ensa- yadas de antemano en Juli— que protegieran su ais- lamiento. un Iglesia de la reducción de Nuestra Señora de Loreto. estaba prohibido el comercio entre españoles e indios y los españo- les sólo podían visitarlas por tiempo limitado.] no se ha hecho tanto efecto. En realidad. como en el Perú y Nueva España en menos de cinco se hizo»51. en los Andes [. Como más tarde en las misiones de Moxos y Chiquitos de Bolivia. par de días. Muchas de estas zonas eran consideradas problemáticas y de imposible 53 . Además. la extensión del territorio. al estar en lugares donde la presencia colonizadora era escasa o nula. Ade- más. aspec- tos que lo transformaban en un sitio idóneo para realizar su proyecto de misión a gran escala. negros y castas para protegerles de cualquier abuso. Si bien el aislamiento fue siem- pre deseado.

Especialmente amenazadas estaban las misiones de los guaraníes. cuando se comprobó que no había riqueza mineral. Lo que determinó que fueran ellos los primeros en establecer misiones en la zona fue su capacidad para finan- ciar la expedición de 1697. Organizaron un ejercito.evangelización por las autoridades virreinales. Así sucedía con el norte novohispano. xiximíes. La posibilidad de defenderse con armas también se 54 . la historia política de estas misiones ofrece episodios sorprendentes para una orden religiosa que ilustran la singularidad de la presencia jesuítica en América. carmelitas y los propios jesuitas. dejando solos a los jesuitas. territorio que se disputaban desde el siglo XVI franciscanos. además de centro de distribución y control de las reducciones que llegarían a fundar en Baja California. no es de extrañar que las autoridades recurrieran a los jesuitas para coloni- zar estas áreas. Aunque algunos eran sedentarios. Gracias a donaciones de impor- tantes benefactores. sufría periódicas incur- siones de bandeirantes y mamelucos de São Paulo para capturar esclavos52. un total de treinta y una. próxima a las fuentes de los ríos Paraná y Uruguay. Esta zona fronteriza con Brasil. derrotaron al enemigo. tepahues. yaquis. organizada por el padre Juan María Salvatierra. incluido el del ejército que las autoridades virreinales les obligaron a llevar. otorgándoles a cambio ciertos privilegios. cuyas ruinas se encuentran en los países modernos de Argentina. tamazulas. la monarquía se desinteresó por su evangelización y colonización. lo que dificultaba aún más su reducción en poblados per- manentes. Dado este panorama. poblado por muchos pequeños grupos de indígenas a menudo enfrentados entre sí como los mayos. Dada esta circunstancia. otros eran cazadores de naturaleza nómada o seminómada. tarahumares. Dado su aislamiento. Fundaron la misión de Loreto. los jesuitas fueron capaces de correr con todos los gas- tos. Paraguay y Brasil. principalmente el de gobernar en lo temporal sobre ellas. en 1641 la Corona permitió a los jesuitas —y con ellos a los indios— que se armaran para protegerse de los portugueses. y pimas. chicoratos. supuestamente para su propia protección. y en 1648 la Corona nombró a este ejército guarnición de frontera. de las que siete se conservan en la actualidad. Además. como Juan de Caballero y Ocio. Mientras en muchas partes del norte novohispano fue habitual alguna presencia militar en torno a las misiones. tepehuanes. tehuecos. que sería la capital de la provincia y sede del gobernador. Tal fue el caso de su asentamiento en Baja California. en las doctrinas fronterizas con Brasil la Corona se sirvió de los jesuitas y los indios reducidos para defender un territorio cuyas fronteras eran disputadas y de difícil acceso.

fabricaron una docena de cañones53. como las del Parral. pero el alzamiento de los indios de- sencadenó la llamada Guerra de los Guaraníes.. ganaderas y agrícolas. Querían usarlos como mano de obra —y en Brasil como esclavos— para sus explotaciones mineras. otro foco de tensión fue la creciente prosperidad económica de las reducciones. bajo la instrucción de jesuitas «polifacéticos». especialmente allí donde había colonos interesados en la explotación de los recur- sos naturales. y su conquista temporal y espiritual hasta el tiempo presente. donde en 1763. el Tratado de Madrid entre España y Portugal estipulaba que los jesuitas debían retirarse de siete misiones del Paraguay. lo que las reducciones impedían. Biblioteca Nacional. Noticia de la California acabaría con la derrota de los indígenas en 1756. Una cédula real de 55 . pero en realidad el problema era económico. Madrid. 1757. Como en las fundaciones urbanas. Los colonos asentados cerca de las doctrinas se que- jaban de que los indios eran salvajes y que las reduc- ciones no mejoraban la situación. A pesar de que las misio- nes jesuitas contribuyeron a colonizar la frontera y frenar la expansión portuguesa y a los cazadores de escla- vos. S. Madrid. los indios. que Mapa de Baja California en Miguel Venegas.J. Y es que si por una parte la presen- cia colonizadora ayudó a impulsar el interés en las misiones. Así sucedió tras el descubrimiento de nuevas y ricas minas en el norte novohispano. Los jesuitas se opusieron e inten- taron una modificación del tratado recurriendo a la propaganda. cuyo territorio pasaba a manos portuguesas. a la postre la capacidad de liderazgo «militar» de la Compañía generó un grave incidente que aceleró su expulsión. por otra fue causa de fuertes conflictos.vivió en otras reducciones españolas amenazadas desde Brasil como las de Moxos. En 1750. que atrajeron población espa- ñola y criolla.

el Provincial estuvo tentado de suspender algunas misiones del norte55. En los centros urbanos. dedicado al rey Felipe V. les acusaron de hacerse con las mejores tierras y explotar grandes extensiones54. a finales del siglo XVII. del padre Samuel Fritz. donde más daño podían hacer a la imagen de la Compañía. éstos les acusaban de hacerse ricos precisamen- te por contar con mano de obra indígena y estar exentos de pagar impuestos. la crisis llegó hasta tal punto que. Los jesui- tas defendieron a los indios frente a ciertas instituciones coloniales —como la encomienda y la mita— y los abusos de los colonos españoles y portugueses. 1687 dictaba que los nuevos cristianos estaban exentos de trabajos forzados los primeros veinte años. 56 . 1707.Mapa del gran río Marañón o Amazonas con la misión de la Compañía de Jesús. permitien- do su retorno sólo si prometían no involucrarse en asuntos de indios56. En Nueva España. Por su parte. lo que les permitía monopoli- zar el comercio local. mientras en Brasil los jesuitas fueron expulsados de varias localidades durante años.

se tradujo en la riqueza de sus iglesias y ornamentos. sino también de la cartografía mediante la publicación de dos tipos de mapas: los que representaban las extensiones de sus provincias. se conocieron mejor gracias a sus expedicio- nes. lo que per- mite trazar una historia del arte de misión jesuita en la que el diálogo entre los cánones europeos. Desde una cima en la costa de Sonora vislumbraron que ambos territorios estaban comunicados por tierra. cartas anuas —algunas publicadas— y vidas de misioneros. y cartas geográficas más generales. cultos y tradicionales. En general. La iglesia de Loreto en Baja California. el medio natural americano con sus propios materiales. que o bien se distribuían sueltos o insertados en sus cróni- cas. EL ARTE EN LAS MISIONES El éxito económico y religioso de muchas misiones. aunque por desgracia ninguna ha conservado su esplendor original. la Amazonia. Kino hizo un mapa de Cali- fornia que envío a Europa y que recorrió el mundo entero. como California. lo que abría la posibilidad al establecimiento de un puerto español en el Pacífico al que se pudiera acceder desde la Ciudad de México por tierra. una pila de tecali —un alabastro de la zona de Puebla—. Pese a estos problemas. sobre todo en la segunda mitad del siglo XVII y el XVIII. la contribución de los jesuitas a la cartografía iberoamericana fue enorme. especialmente en Europa. las misiones fueron motivo de orgullo y satisfacción para la Compañía. se han podido estudiar muchas de estas iglesias. y la mano de obra predominantemente 57 . y en algunos su pre- sentación refleja un deseo de lujo además de propaganda. poseía arcas de China. e imágenes con rostros de marfil seguramente obtenidas a través del galeón de Manila57. Los dos tipos de mapas solían incluir elaboradas dedicatorias al rey o al virrey. hay que subrayar el uso propagandístico que los jesuitas hicieron no sólo de crónicas. Una de las más celebradas fue la de 1701 de los jesuitas Salvatierra y Kino a Baja California y Sono- ra. Pese a las pérdidas. donde las noticias de sus éxitos se transformaban en poderosos argumentos para reclutar novicios deseosos de seguir los pasos de San Francisco Javier y de nuevos hermanos coadju- tores dispuestos a la aventura. Chile y Paraguay. En este contexto. por ejemplo. Basándose en sus observaciones. y ciertas zonas periféricas.

producían abundante pin- tura mural pero poca de caballete. Armario en taracea con incrustaciones de concha-nácar del siglo XVIII. cada zona de misiones tiene su propio perfil artístico. sobre todo en Sudamérica. unas veces importando imágenes y orna- mentos desde lejos. realizado en las misiones de Chiquitos o en las de Moxos. por ejemplo. hoy conocida miento de los talleres artesanales en las reduccio- como San Miguel. y los de taracea con incrustaciones de concha-nácar se vendían en par- te del Alto Perú e incluso en lugares más distan- tes como Buenos Aires. y actualmente per tenece a la cate- dral de Sucre (Bolivia). Producían también mag- níficos objetos de madera. nes de los indios chiquitos. Aun- que no hubo unidad estilística entre las iglesias de las reducciones iberoaméricanas —como tampoco la hubo en las demás fundaciones jesuíticas—. sí encontramos en ellas ese empeño típicamente jesuita por edificar grandes iglesias y decorarlas con dignidad. dio unos resul- tados originales y a menudo sorprendentes. indígena aunque dirigida por jesuitas. moxos y guaraníes se 58 . El funciona- Procede de la iglesia jesuita de San Juan Bautista. en lo que sin duda tuvo mucho que ver la mayor presencia en estas zonas de cualificados artesanos jesuitas. Y es que uno de los fenó- menos asociados a la producción artística de las misiones jesuíticas. que debían importar de Cuzco y Lima. fue su incorporación a los circuitos comerciales. muchos de origen centroeuropeo58. en Sucre. Las de Chiquitos y Moxos en Bolivia. y otras aprovechando las ha- bilidades manuales de los indios. En general.

y tampoco sabemos mucho de los mecanismos de enseñanza artística más allá del uso de grabados. mientras que muchas de las de Sudamérica superaban los mil habitantes. apenas tenía ciento cincuenta indios y unas doscientas personas más de otras etnias. tenemos ejemplos de lo contrario. Se ignora. La historia de la construcción de las iglesias en las misiones está repleta de ejemplos de originalidad e imaginación que muestran cómo los jesuitas supieron adaptar las formas europeas a los materiales locales y la mano de obra indígena. La menor producción artística local se debe en parte a la menor población indí- gena. por ejemplo. practicando artes como el tejido que en su sistema prehispánico pertenecía al mun- do femenino. es importante. en muchos sitios levantaron iglesias que. constructor de iglesias y director de talleres en Moxos. la más monumental. Consta igualmente que entre los indios artesanos siempre había un «alcalde» capacitado para dirigir las obras en ausencia del padre jesuita. Como ha apuntado Thomas Dacosta Kauffman. especialmente si se trataba de una obra encargada por otra fundación jesuita. que las mujeres trabajaban en el hogar en tareas como la fabricación de encajes y algunos tipos de cerámica. Tanto las abun- dantes pinturas de sus iglesias como los retablos llegaban desde la Ciudad de México tras recorrer una enor- me y costosa distancia. Se sabe. confesionarios y otras obras magníficas que ejecutó [el padre Marterer]. Las más famosas en este sentido son las misiones guaraníes de la provincia de Paraguay. por lo que la información sobre los métodos del padre Adalberto Marterer. para las que se han fijado tres fases constructivas. Pero también existe la posibilidad de que la visión que tenemos de las misiones del nor- te novohispano sea aún parcial al ser las menos estudiadas y haber sido ensombrecidas por las de los fran- ciscanos que les sucedieron. Un compañero suyo nos dice del progreso en su territorio que «las iglesias se hallan adornadas de hermosos retablos. si bien son periféricas por su geografía. previa a la expulsión. 59 . siendo la última.conoce sólo parcialmente. sin embargo. Loreto. no lo son artísticamente60. Otra explicación es que hubo más padres y hermanos jesuitas con conocimientos artísticos en las provincias de Paraguay y Perú. si se pagaba a los indios por su trabajo. mientras los hombres acudían a los talleres en la resi- dencia de los jesuitas. la misión más grande en Baja California. Aunque el eurocentrismo historiográfico suele ver en la arquitectura misional rein- terpretaciones populares de prototipos cultos. púlpitos. La producción de arte parece haber sido más escasa en las reducciones novohispanas. ya personalmente o ya dirigiéndolas por medio de pitipiés y dibujos»59.

que las visitó en 1716. la iglesia está hecha con magnificencia y en piedra labrada. que quizás pensaron llenarlas algún día. 60 . Sin embargo. Pese a su estado ruinoso. Su escala refleja por una parte el espíri- tu idealista y utópico de algunos misioneros. Colegio. iglesia y capilla de difuntos compartían una fachada continua y porticada. sin ninguna ostentación. A un costado y contiguo con ella estaba la capilla del miserere o de difuntos y el cementerio.Fue entonces cuando las edificaciones. más alta que las demás edifi- caciones. aun- que sabemos que nunca llegaban los poblados a tener esa población. documentos. la residencia se utilizaba también para la enseñanza de la doctrina cristiana a los niños. que dirigían las obras y habían enseñado a los indios a construir con sillares y alzar bóvedas de ladrillo. Primoli y Kraus. la cual se extendió a las misiones de Chiquitos en Bolivia. con una cruz de atrio en el centro y cuatro más pequeñas en las esquinas. y a la ausencia de cal y piedra. Elemento singular de las misiones guaraníes. La mayoría de las iglesias de Chiquitos tienen mil metros cuadrados y capacidad para cinco mil personas. El lado principal lo ocupaba la iglesia. Además de materiales nobles. como Brassanelli. descripciones de viajeros contemporá- neos corroboran su grandiosidad. como la del pueblo de La Candelaria en De Vita et Moribus sex Sacerdotum Paraguaycorum del padre José Manuel Peramás (Faenza. A veces también tenía dos o cuatro capillas posas. e inventaron un tipo de iglesia que les permitiese no sacrificar su afán de monumentalidad. aunque la mayo- ría quedaron inacabadas por la expulsión. Puesto que apenas había dos o tres jesuitas por reducción. y del otro lado se ubicaba la residencia. 1791). fue su tipología urbanística. hecha por los indios con tal arte que podría ser tenida en honor en cual- quier ciudad europea»61. estas iglesias tenían plantas y alzados cultos debidos a los jesuitas. Conocemos estos trazados urbanísticos por sus ruinas. dependientes de la provincia de Paraguay. Por los otros tres lados. donde los jesuitas se adaptaron al material local. y que las diferencia de las novohispanas y brasileñas. se construyeron de piedra. la plaza estaba cerrada por las viviendas de los indígenas. y alguna planta que se llegó a publicar. la madera. Otro caso interesante es el de las iglesias de Chiquitos62. comen- tó: «La misma casa de los jesuitas es simple. El capuchino francés Florentin de Bourges. Detrás estaba la huerta y nada más. antes de madera y adobe. Aparte de la disponibilidad y habilidad de los indios guaraníes. En el claustro se ubicaban los talleres de artes y oficios. en Paraguay fue fundamental la pre- sencia de jesuitas arquitectos de tipo profesional. El poblado se articulaba en torno a una plaza rectangular de generosas proporciones. y por otra la importan- cia otorgada a la escenificación del culto divino como estrategia misional.

creando un efec- to escénico importante por cuanto la plaza se utilizaba como centro ceremonial. De Vita et Moribus sex Sacer- dotum Paraguaycorum. Biblioteca Nacional. se han buscado modelos y precedentes. Faen- za. Se ha hecho también hincapié en que estas plantas se ajustan a las exigencias Planta de la misión de la Can- delaria o «Descriptio Oppidi Beatae Mariae Virginis e Can- delaria apud Indios Guaranios». Madrid. S .que consistían en barracas alargadas con pórticos corridos subdivididas en estancias unifamiliares. Al considerarlo conjuntamente con el éxito religio- so y social de estas misiones. 1793. J . es más probable que las plan- tas de estos poblados sean el resultado de la experiencia acumulada63. Sin embargo.. Es fundamental recordar que las plantas de las misiones publicadas son posteriores a la expulsión. ha genera- do muchas hipótesis respecto a la intencionalidad de los jesuitas y su posible simbolismo al crear lo que parece un modelo de ciudad utópica o Ciudad de Dios. como Ramón Gutiérrez ha demostrado. Las casas se alineaban en calles rectilíneas. siendo más ancha la avenida que partía frente a la iglesia. cuando las intencionalidades apologéticas de sus autores eran distintas a las que les habían impulsado a construir de una u otra forma en aquellas ya lejanas tierras americanas. Esta traza. desde la Ciudad Ideal de Tomás Moro a la República de Platón. en José Manuel Peramás. con la iglesia como elemento dominante y las casas de los indios en torno suyo. 61 .

el Cristo de la Buena Muerte o de la Contricción. llegándose a sugerir que los misioneros jesuitas querían erigir su propio país. o recorda- torio de la importancia de vivir una buena vida en preparación de la próxima. La escultura figurativa no existía entre los guaraníes antes de la conquista.de las ordenanzas reales de Carlos I y Felipe II sobre nuevos asentamientos cristianos en América. Cada devoción proporcionaba un mensaje complementario: consolación en el caso de la Dolorosa. por ejemplo. se ha sugerido que el ornamento. Suele tratarse de esculturas estilizadas y algo planas. es evidente que a los jesuitas no se les escapaban las analogías entre sus misiones y la iglesia primitiva. estaba cargado de significado para los guaraníes. Así. sino más bien del conocimiento por el misionero de sus necesidades en materia de imágenes. con sus cualidades abstractas. la Virgen de los Dolores. No estamos sugiriendo la existencia de programas iconográficos preconcebidos para la ornamentación de las igle- sias. De nuevo podemos hablar más de modalidades y costumbres de la Compañía que de un modo nostro fijado desde Roma. Si esta cuestión ha cobrado protagonismo histo- riográfico es en parte porque fueron estas misiones las que alentaron mayores críticas y rumores en la época moderna. los Arcángeles y sobre todo San Miguel. Por ello. Dolores y la Buena Muerte. modelo de padre y marido en San José. y algunas otras advocaciones marianas y jesuitas. Habría que investigar hasta qué punto no existía un núcleo central de imágenes a través del cual los jesuitas articulaban su mensaje evangelizador. Muchos retablos corresponderían a las principales congregaciones que se establecían en cada comu- nidad: la de San José. San Francisco Javier. íntimamente ligadas a la naturaleza. más 62 . con presencia recurrente de ondulaciones y agitaciones rítmicas en los pliegues de los ropajes. Uno de los temas menos estudiados sobre el arte de misión es el del uso de las imágenes y la decora- ción de los templos. siendo las principales San José con el Niño Jesús. com- paración recurrente en la literatura religiosa de la época. se ha apuntado que ciertos moti- vos ornamentales y vegetales de la escultura de las misiones guaraníes estarían relacionados con sus creencias y tradiciones prehispánicas. El tema de la eficiencia de las imágenes como instrumento de la evangelización está a su vez ligado a la recepción y percepción de las mismas por las comunidades indígenas. pero el ornamento mediante arte plumario y pintura corporal era esencial en su producción artística y su religiosidad. que aconsejaban un solar para la iglesia donde ésta destacara y fuera visible desde todos los sitios64. Analizando los inventarios de la expulsión se descubren ciertas devociones recurrentes en los retablos de la mayoría de reducciones. Por otra par- te.

una explicación no desvirtúa la otra. En realidad. 63 . Córdoba. esculturas. San José con el Niño Jesús y Señor de la Paciencia. la interpretación tradicional y más europeísta de sus for- mas señala que los jesuitas proporcionaron grabados como modelos y que la traslación de este medio plano expli- caría el aspecto de las esculturas. sobre todo si recordamos la disponibilidad de los jesuitas para acomodarse a las costumbres —a veces incluso a las creencias— locales. siglo XVIII . Por otra parte. Argentina. incluso que el objeto que recubría65. Museo Jesuíti- co Nacional de Jesús María. procedentes de las misiones guaraníes.

Por decreto real. había 678 jesuitas. En algunos casos. se sumaba así a una corriente europea y expulsaba a los 5. Cerrar los templos también significaba privar a la feligresía de sus queridas y devotas imágenes. 11 colegios-seminarios. hubo graves incidentes que terminaron con violentas repre- siones y varios muertos. lo cual causó una gran impresión en la población. la Compañía tenía unos 26 colegios. La pérdida humana para las sociedades virreinales fue incalculable y abarcó no sólo las dos vertientes oficiales de la Compañía. Unos cuantos datos permiten calibrar la magnitud del evento. su trabajo misional y el docente. En un primer momento las iglesias se cerraron. V LA EXPULSIÓN La expulsión de los jesuitas de Iberoamérica ocurrió primero en Brasil por decisión de la Corona portu- guesa en 1759. Existen testimonios conmovedores de la reacción popular. Más común fue el gesto de muchos habitantes acompañando a los padres duran- te varias leguas por los caminos que debían tomar. principalmente los conflictos por el poder económico y religioso que fueron agraván- dose con el tiempo. En la iglesia de San Gregorio. 6 provincias de misiones con 102 cabeceras y unas 27 haciendas66. los jesuitas fueron conminados a abandonar sus casas en pocas horas para dirigirse a los caminos y puertos más cercanos. y después. aunque a lo largo de estas páginas se han apuntando algunas. de los cuales 400 eran criollos. por no recor- dar la de las doctrinas donde eran la única presencia religiosa. Las razones de esta decisión son múltiples y exceden el cometido de este libro. En el momento de la expulsión. comprensible si consideramos lo que habían significado los jesuitas en la vida diaria de las ciudades virreinales.100 jesuitas de sus territorios. que los jesuitas habían fundado para los indios en la Ciudad de México. Un documento de la época —no jesuita— cuen- ta que su «falta llenó los corazones de una profunda tristeza haciéndose receptibles los suspiros del Público. antijesuita y jansenista. La Corona española. la más preciada del virreinato. Aunque la orden fue acatada por los afectados. Sólo en Nueva España. se guar- daba una Virgen de Loreto. sino también aquellas disciplinas en las que habían sobresalido. los habi- tantes de diversas localidades se alzaron contra la decisión real. 64 . en los territorios españoles en 1767. como en San Luis Potosí y en Guanajuato en Nueva España.

Mejor fortuna tuvieron las reducciones que pasaron a manos de los franciscanos en partes del norte novohispano y Chile.. 65 . por lo que nos indica del estatus y dignidad de las iglesias jesuitas. Mientras permanecía cerrada la iglesia. Salvador da Bahía y Arizpe—. Las iglesias en sí se traspasaron principalmente a los padres del oratorio de San Felipe Neri en las ciudades. En cuanto a los colegios. Este ejemplo sirve para percatarnos que los problemas que surgieron tras la expulsión fueron seguramente mayores y diversos de lo que esperaban las autoridades reales. Clara Bargellini y Luis Eduardo Wuffarden. Varias misiones. Las misiones o doctrinas de indios fueron las fundaciones que más sufrieron la expulsión.por su soverana presencia». Aunque el clero secular intentó hacerse cargo de algunas. desaparecieron y los indios volvieron a dispersarse. Es significativo. de cuyo conocimiento de la presencia jesuita en América tanto se ha beneficiado este libro. «a todas horas del día ocurren [las gen- tes] incadas al atrio [. los párrocos eran insuficientes y la mayoría carecía de cono- cimientos en las lenguas autóctonas para mantener el nivel de colaboración con los indígenas alcanzado por los jesuitas. No quisiera terminar sin agradecer la generosa contribución de Gauvin Alexander Bailey. Con el tiempo. como las de Moxos. muchas pasaron a fun- cionar como catedrales provisionales —Santiago de Chile y Trujillo— o incluso permanentes —La Habana. Hubo párrocos que incluso fueron en detrimento de la misión.. como ocurrió en proporciones escandalosas en Chiquitos. las imágenes de mayor devoción fueron repartidas entre conventos e iglesias locales. que cuando hubo necesidad. al dedicarse a vender el patrimonio artístico y explotar el trabajo de los indios. traslaciones que se solían hacer durante la noche para que los habitantes no se alborotaran.] aplicando la vista por las hendeduras de la puerta» para robar algún atisbo de su Vir- gen67. y a los franciscanos o el clero secular en las áreas de doctrinas. Pero la expulsión no pudo borrar la huella jesuita en Iberoamérica y este volumen quiere contribuir a perpetuarla. siguiendo las pautas de las reformas bor- bónicas. muchos se reabrieron como seminarios diocesanos o universidades.

. 1576-1767. caja 5. Martín.. Hacendados jesuitas en México: el Colegio muchos centroeuropeos. S. 4. e En ciertos momentos del siglo XVII. p. p. de la historia evangélica (1593). 1. 61. A.. 16 En un interesante trabajo. pp.. p. exp. (coord. Stan. G. The First America. Archivo General de la Nación (México) (desde ahora AGN). ver Alcalá. 14 36 Ramón Gutiérrez da Costa y Rodrigo Gutiérrez Viñuales en Quere. larizaron posteriormente. Thomas Dacosta Kaufmann (1999) intro. templo de la Compañía de Jesús de Zacatecas. J. L. 1999. pp.. inauguración de la nueva iglesia de la Profesa. 1980. 46. 1998. y D. la Ciudad de México en 1610. Cambridge. A. Sobre esas fiestas. 1963.. Para este tema. Sobre esta disputa.J. 19 lupe. caja 2.500 ejemplares. S. 1540- duce nuevos interrogantes a la idea de la primacía de lo pragmático 1773.. 12 vol. La todo estudiante inscrito con los jesuitas tenía también que estarlo en de la reducción guaraní de La Candelaria poseía 3. Cito por Díaz. A Jesuit Hacienda in Colonial Mexico: Santa Lucía. ver Antonio Bonet Correa. Quetzalcoatl and Guada.. 1965. y tamaño de algunas iglesias ya se había suscitado entre la Corona y por ejemplo en las celebraciones de la beatificación de San Ignacio en las órdenes mendicantes en el siglo XVI. que coincidieron con la 2001. AGN. 35 control sobre los edificios jesuíticos desde Roma en la segunda mitad Diego José Abad. tas constructores desde Europa.J. 28 137. 1920. pp. 470-471. haciendo asimismo hincapié sobre los intereses Prueba de ello son el gran número de iglesias y colegios que recons- truían en los dos segundos tercios del siglo XVIII. 82-83. J.. L. y otro grupo de hermanos artesanos. 20 cago. vol. 21 bridge. cap. G. el colegio de los jesuitas llegó a tener más estudiantes que la universidad. IV-13. de misiones y se encargaban de publicar sermonarios y diccionarios de las Ceballos. sólo recientemente empieza a estudiarse: ver. Madrid. P. tenemos los trabajos de Herman W. y James D. habían llegado al virreinato de Perú en 1724. p. fundada en 1553. escindida de la de Perú en 1607. S. E. los jesuitas se 7 preocuparon de enviar grandes remesas de libros de todo tipo desde Charles F.. Martín. pero en pintura de caballete se popu- tión. 1994. jazu.. et al. ver Alcalá. México.. A.. ed.. 1967. 135. p. The Formation of Mexican National Consciousness 1531-1813. 336. Riley. jazu. Ramón Gutiérrez da Costa y Rodrigo Gutiérrez Viñuales en Quere- jutor Bartolomé Cardeñoso (1596-después de 1656): Bailey. L. 33 1999... 8. ford. exp. AGN. S. L.. procurador y cronista de mediados del siglo XVII. 1976. F. 345. exp. 26 Paraguay. 9-10. pp. G. ciertamente hubo intención de establecer un mayor Rodríguez G. de Ceballos. Para un tratamiento extenso del tema en el virreinato de Nueva Espa- Creole Patriots and the Liberal State 1492-1867. 464-466. p. Brading. 1-14. exp. vol. Aunque todo apunta a que esta tradición existió también en Europa. 286. «Las Imágenes de la Historia Evangélica del padre Jeróni- lenguas autóctonas. 2 210. 1979. 1965. A. la universidad.. Para un resumen de la cues. 1982. Pereira Salas... Alonso de 10 Ovalle. Rodríguez G.). S. y la última Pereira Salas. «The Art of Salvation in Bavaria». S. ver Decorme. ña. 1968.. S. Konrad. 29 de Lima y la Universidad de San Marcos. 320-321. p. 1941. 1976. E. AGN. ed. 88. 6 25 La primera de las provincias fue Brasil. 322r. 1995.. E. A. pp. 46-49. 150-153. J. por ejemplo. Hubo polémicas similares entre el colegio máximo de San Pablo Mesa y Gisbert. 260-262... Foreign Immigrants in Early Bourbon Mexico: 1700- 1760.p. muchos erigidos com. 42-44. Jesuitas. G. pp. R. La empresa de Haimbhaussen tiene diversos precedentes. J. ver Bailey. 590-591. Desde los inicios de su actividad en Iberoamérica. Monasterios Iberoamericanos. 65-68. 1685-1767. 1982. fol. fol.. pp.. por ejemplo.. O’Ma- Decorme. E. Nunn. 23 4 Sobre el tema. 157. La preocupación de las autoridades por el excesivo lujo Alegorías de este tipo se plasmaron con anterioridad en el arte efímero. A. 66. 1991. 1968. pp. Próximo a este tema iconográfico 66 .. 1. J. llevó jesui- Para Nueva España. Jacques Lafaye. 1999.. Ver. M. 25 ss. 1750. Cultures. p. 31 Máximo de San Pedro y San Pablo. Leg. «Breve descripción de la fábrica y adornos del del siglo XVI: Bailey. Jesuitas IV-54. 1965. 3 22 Establecieron imprentas en diversos colegios y también en algunas Sobre Nadal y su influencia en el arte español ver Rodríguez G. 96. 13 34 Aunque temporal. 1988. The Spanish Monarchy. E. 1956-60. 279. En Brasil. 1975. Pereira Salas. Chi. 1090. lley. p. J. 1999. Europa a las misiones. por lo que ésta exigió que incluso las misiones de indios podían estar orgullosos de ellas. p.. de Ceballos. Sciences and the Arts.. J. ver Astrain. A. 5 24 Vargas Ugarte. 1941. (ca. I. 80. 304. de tipo propagandístico. G. I. pp. fol. Los trabajos sobre el criollismo y su relación con los jesuitas son nume- 18 rosísimos. s. P. el jesuita Pedro Dias incluso publicó mo Nadal en el marco del jesuitismo y la contrarreforma». 27 S. en John W.. 1750-54). 13. 538-39. pp. vol. 67. exp. Un ejemplo sería el reclamo desde las misiones de la Tarahumara en 9 1682: Alegre. p. 54. asistiera o no a las clases. Imágenes una Introducción al Idioma de Angola en 1697. G. 1998. 30 vol. Decorne. vol. M. Toronto. Jesuitas. 44. p. pp. Pla. caja 3. 11 32 En las misiones de Paraguay con las construcciones del hermano coad. Barcelona.. 1 para la Compañía. AHH. 17 pletamente en pocos años sin problemas financieros. A. Las bibliotecas 8 jesuitas fueron de las más grandes y afamadas en los virreinatos. The Jesuits. pp.». México.. Venegas. Leg. 1995.. New York and Cam. 3. tomo VI. y caja 3. 101. Jeffrey 15 Chipps-Smith. pp.. pp. J.

1999. vol.J. cap. iglesia de la Magdalena. 1968. Ramón Gutiérrez da Costa y Rodrigo Gutiérrez Viñuales en Quere- ron una extensa iconografía del martirio de sus misioneros. P. 67 . en apóstoles. y Bargellini. 1975.J. M.1941. 2000.. L. Moxos. catálogo de expo. P.. G. p. ver Audiencia de Charcas. vol. Siglos XVII y XVIII. Para un análisis de la cuestión. vol. L. 44 59 Alcalá. G. que desarrolla. Leslie Berthell. pp. 6. 4. México. 1750-1860. Antonio Rubial y María no pertenecían a los jesuitas. p. ver Bailey... Cito por McNaspy. 52 responsables de las primeras misiones del Paraguay.. 56. «Mártires y predicadores. 1999. A.. p. se había fundado para 39 Thomas Buser. Baja California la misión superior era Loreto. guay. 683. venta de su producción fuera del circuito de misiones aumentó tras zalbo Aizpuru. p. 60 p. S. En recientes e interesantes el de Marie Timberlake. Decorme. pp. 1. G. España. Decorme.J. p. pp. de Ceballos. S. 48 62 Venegas. 1941. P. si bien la casa del Pro- nial Image: Jesuit and Andean Fabrication of History in Matrimonio vincial estaba en la Ciudad de México. D. Museo Nacional de Arte. 29:3 (1999). Santa Cruz.. esta cir- fronteras y su representación plástica». «The Painted Colo. En el pasado.J. Como pasó en Paraguay con la producción de escultura y retablos. A. Cambridge.. 23. 52. ver Gon. Por ejemplo. G. 42-43. 1.. «Los jesuitas en el Brasil durante el siglo Modern Studies. 1978. y los portugue- Art Bulletin. misiones de Chiquitos en la gobernación de Santa Cruz de la Sierra. 170. 58 Bailey en este volumen. A. Sobre los talleres de las misiones de Para- 46 Sobre Loreto en La Habana en 1755. G. p. Valladolid. p.. en Journal of Medieval and Early Cito por Lavinia Cavalcanti. 65 similar se siguió en el colegio máximo de San Pablo en Lima. 55r.. 161.J. pp. que buscaban ampliar sus fronteras. pp. la provincia de Paraguay. J. la expulsión. 160-164. 153. 66 tín. 60.. 1941.. vol.. en Congreso Internacional de Historia. ver Pla. la 43 Sobre las devociones marianas jesuíticas en Nueva España. 41 55 Por ejemplo. vol. 1988. Dacosta Kauffman. Sobre la escasa promoción de beatificaciones en Nueva España. Ver Arte Americanista en Castilla y León. C. p. XVI». Gutiérrez. fol. 549. Sudamérica. G. 86-87.. 424-433. y Bailey. 47 61 Alcalá. 63 en el colegio de San Javier en Puebla y superar un examen de len. antes de recibirse. ed. J. p. de los santos fundadores está el de San Ignacio acompañado de los de reducciones o doctrinas había una misión superior. 1986. López Sarrelangue. Roque González. 1984. los llamados Mártires del Río de la Plata. Algunas de estas mismas dificultades se dieron en la fundación de las primer jesuita criollo mártir. pp. pp.. 51 de García de Loyola and ñusta Beatriz». 382-384. 1998. p. 2. el General Lorenzo Ricci ordenó en 1758 que. p. p. ver la ficha de Gauvin Díaz.. La zona estaba también ame- 40 Contrasta poderosamente esta política artística con la de los francis. 54 mente se ha localizado una pintura de un mártir jesuita del norte En realidad. 1994. p. Mar. p. R. G. Eduardo Hoornaert.. 101-102. oriente boliviano y ciertamente la más aislada. jazu. Una política Rodríguez G. la sede del Provincial era el colegio de Cór- 37 Estos cuadros han suscitado diversos estudios. Templos y Conventos. ed. 50 67 Aunque las misiones estaban subordinadas al Provincial. en catálogo de exposición. sino que eran propiedad comunitaria Teresa Suárez Molina. La Compañía de Jesús en 38 Hubo muchos mártires en la Tarahumara novoshipana y también en América: evangelización y justicia. 178-179. Córdoba.. 50. 1999. En Ramón Gutiérrez da Costa y Rodrigo Gutiérrez Viñuales en Que- 45 Bailey. 1998. 1992. sición. 1995. los novicios de la provincia debían pasar seis meses 1995. 23-26. The Cambridge History of Latin America. en las misiones guaraníes las tierras de las reducciones novohispano en una composición narrativa. Única. pero la misión principal de los guaraníes era La Candelaria. cunstancia llevó a disquisiciones sobre el «comunismo misional» De la patria criolla a la nación mexicana. 1993. E. 1963..... 1976. p. rejazu. M. A. 1999. «Jerome Nadal and Early Jesuit Art in Rome» en The contener a dos enemigos... C. pp.. S. 1988. 390. y Bailey. pp. por ejemplo. siendo uno de los más doba. 1999. en Los pinceles de la Historia. 1999. 1990.. I. de la Compañía. Sobre los aspectos históricos y artísticos de estas misiones y las de 49 Para Nueva España. los indios no cristianizados. 53 canos de Propaganda Fide en el norte novohispano. vol.. estudiado para México por Bargellini. 364. 1987 y 1995. nazada por bandeirantes y mamelucos en búsqueda de esclavos. por cada área AGN. G. L. 1754. S. 1941. 410. prácticamente la única ciudad del Decorme. S. 47. ver Pla. ver el magnífico volumen coordinado por Pedro Querejazu. y Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. 93. 1999. 42 57 Sobre la peculiaridad de la serie de Bahía. 145-150. La conquista de las al igual que el trabajo también era compartido. «The Catholic Church in Colonial Brazil». ses. T.. 64 guas autóctonas. hay algunos lienzos de los mártires de Brasil coronados Decorme. A.. 345. I.. 1995. E. 56 por ángeles en Valladolid.

ARIZPE CHIHUAHUA CARICHI S A N F R A N C I S C O J AV I E R MÉXICO G U A N A J U AT O CUBA Z A C AT E C A S REP. DOMINICANA S A N L U I S P OTO S Í C I U DA D D E M É X I C O HAITÍ MORELIA BELIZE T E P OT Z OT L Á N HONDURAS GUATEMALA PUEBLA EL SALVADOR NICARAGUA OAXAC A C A R TA G E N A COSTA RICA VENEZUELA PANAMÁ GUYANA T Ó PA G A SURINAM B O G OT Á GUYANA FRANCESA COLOMBIA Q U I TO B E L É M D O PA R Á ECUADOR TRUJILLO BRASIL PERÚ AYA C U C H O LIMA CUZCO PISCO BOLIVIA S A LV A D O R D A B A H Í A JULI NAZCA S A N F R A N C I S C O J AV I E R A N D A H U AY L I L L A S SUCRE A R E Q U I PA P OTO S Í PARAGUAY CHILE T R I N I DA D SÃO MIGUEL CÓRDOBA URUGUAY BUENOS AIRES ARGENTINA ACHAO .

muy compleja dadas las constantes transformaciones de los edificios a través de los siglos y especial- mente en el siglo XVIII. se ha respetado la inte- gridad de las antiguas misiones guaraníes. advirtiendo de sus nombres modernos en los textos correspondientes. .FUNDACIONES JESUÍTICAS EN IBEROAMÉRICA Este volumen ofrece un recorrido visual. Asimismo. hoy localizadas en Brasil. noviciados. colegios. artístico e histórico de algunas de sus principales fundaciones: iglesias. La cronología sólo se ha respetado en la medida que iniciamos el recorrido en Brasil. Argentina y Paraguay. coincidiendo con el momento de mayor prosperidad de la Compañía. las doctrinas y reducciones de indios se han englobado bajo la apelación de misión. Aun así. una rica variedad tipológica que refleja las múl- tiples vertientes de la actividad jesuítica en el Nuevo Mundo. para pro- seguir con las fundaciones del virreinato del Perú y finalmente las de Nueva España. haciendas o estancias y doctrinas de indios. Respecto a la nomencla- tura. se han recuperado los nombres o advocaciones originales de las fundaciones en la medida de lo posible. Se ha primado una ordenación geográfica sobre la cronológica. primer destino de los jesuitas en América.

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central de los jesuitas en el Brasil y su más importante colegio junto con Tomé de Souza. B R A S I L Los primeros jesuitas del Brasil llegaron a Salvador en 1549. tras la disolución de la Compañía—. La iglesia actual es la sucesora de otras tres jesuitas que va de mano de obra para los colonos portugueses. IGLESIA DE JESUS Y COLEGIO MÁXIMO S A LV A D O R D A B A H Í A . Manoel da Nóbrega (1517-1570) fue el encargado de construir en una situación dominante: se alzaba sobre la plaza princi- una escuela de niños en Salvador. el puerto y el mar. junto a colonia. anterior proyecto del padre Belquior Pires. en 1694. El exterior. edificaciones jesuíticas del Brasil por su sobriedad. un aldeias. dan- se convirtió en el Colegio Máximo. se pintó el techo de la sacristía. el primer gobernador general de la y residencia. allí llamados de Salvador en 1781. Su misión era convertir a los indígenas tupí-guaraní la gigantesca iglesia —tan grande que pasó a ser la Catedral del interior y asentarles en poblados de misión. Aunque con esa política se pretendía liberar a los indios colegio con treinta grandes aulas con vistas al puerto. y dos déca- das después. 71 . que pasaron a ser una útil reser. integrando parte de la fábrica antigua en el nuevo edi- ficio para aminorar el costo. una huerta y una fuente. Basada en un los tres colegios que los jesuitas fundaron en el Brasil. la primera de ellas abierta al culto en 1572. la actual se comenzó en a los de Olinda y Río de Janeiro. casi frente por frente de la iglesia de los franciscanos. Salvador seguiría siendo la casa 1657. El conjunto arquitectónico comprendía. los modos de vida de los indios. La La austera y enorme fachada de piedra de la iglesia combina la ar ticulación clási- iglesia de los jesuitas de Salvador sentó la pauta de las futuras ca del Gesù de Roma con las torres gemelas típicas de la arquitectura de las igle- sias de Por tugal. El jesuita hubo en la ciudad. un viñe- de la esclavitud. Se terminó en 1672. siendo el más antiguo de do la espalda al acantilado. el sistema de aldeias significó la destrucción de do. que a finales del siglo XVII pal.

. En la actualidad es la Catedral de la ciudad.El complejo de Salvador es el más gran- de que construyó la Compañía de Jesús en Brasil y domina la plaza mayor de esta magnífica ciudad colonial.

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en los años ochenta del siglo XVI . rior. encargaron enormes frescos de már tires para sus iglesias de Roma. Aún más impresionante es el rico y dorado artesonado de la bóveda de cañón. que.El retablo de los Már tires de la Virgen procede de la capilla mayor de una iglesia La recargada y dorada ornamentación de los fabulosos retablos de la iglesia de que el gobernador Mem de Sá (1500-1572) construyó anteriormente en el mis. presenta tres niveles de hornacinas que albergan quince relicarios. que es ligeramente posterior. se abre para mostrar un tesoro de relicarios. Los mar tirios fueron un tema recurrente entre los primeros jesuitas. contemporáneo al de los Már tires de la Virgen. Se trata de uno de los altares más destacados del siglo XVI. La par te inferior. El retablo de los Santos Már tires. Jesus en Salvador —derecha— sirve de contrapar tida a la austeridad de su exte- mo lugar para los jesuitas. 74 .

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que ocupa toda la pared de la Capela-Mor. por los jesuitas en muchas de sus iglesias a lo largo y ancho nadas por hornacinas con estatuas marmóreas de San Ignacio. Presenta de Miguel Ángel en Roma (1561). decoración floral y figurativa. 76 . Por lo demás. A su vez. como la Porta Pia El más llamativo de los numerosos retablos de la iglesia de Salvador es el del altar mayor (1665-1670). el interior ofre- cubren alusiones a varias iglesias portuguesas. rrelieve del frontis. coro. llas laterales. sospechar desde fuera. Las capillas laterales albergan no menos de trece San Francisco Javier y San Francisco de Borja. llas laterales y transeptos. Las puertas propiamente dichas apuntan a otros modelos tardorrenacentistas. se ajusta al tipo básico preferido vador son las tres puertas monumentales. de una sola nave con capi- boa (comenzada en 1567). con sus ángeles. vador. e incluso en Por- jesuítica del Gesù de Roma (comenzada en 1568). denota su influencia. pese a la heterogeneidad de sus modelos. conocida a través de graba- columnas pareadas salomónicas. y el orden doble de pilastras colosales con alternancia y el monumental monograma de la Compañía de Jesús. y sobre todo por la extraordinaria plasticidad culos y las volutas recuerdan el Arco dos Flamengos de Lisboa de la bóveda de casetones. donde los muros oriental y occidental de la nave pare- logrado. pero Pires se tugal.basado en modelos del clasicismo tardorrenacentista. ya que las torres parecen pequeñas para la iglesia y aca. cen fachadas de retablo vueltas hacia dentro. siguiendo la tradición portuguesa de las torres gemelas. São Roque de Lis. El resultado es un híbrido no enteramente templo. sirvió de pauta La fachada se basa a grandes rasgos en la de la iglesia madre para muchos templos posteriores en el Brasil. fechables en torno a 1746. la fachada de Sal- saliente respecto al muro. obras más tar- días. acabada en 1698—. motivos vegetales (1609). incluyendo dos. ce un contraste llamativo con el exterior. piedra de sillería gris importada de Lisboa y la ausencia del enca- nas lleva otra decoración que la que aportan elementos arqui. parras. cillas. La planta. no obstante. del mundo. lado que tan a menudo se utilizó en las iglesias brasileñas para dar tectónicos como pilastras y frontones. El punto focal de la fachada de Sal. ya que en los dos ban comprimiendo las volutas que flanquean la calle central de se encuentran las mismas pilastras y volutas planas en bajo- la fachada como cita directa del modelo romano. más alta la central. La severidad del exterior se ve realzada por el empleo de varias filas de bustos de querubines alados. donde la iglesia colegial de los jesuitas de Santarém (1676) apartó del esquema tardorrenacentista al flanquearla con torre. ape. que La misma piedra portuguesa se empleó en el interior del no existía en Italia. los piná. Dominado por las timentación en cuadrícula es la de la catedral de Coimbra —otra líneas barrocas y el oro deslumbrante de la cabecera y las capi- construcción jesuítica. el inte- de frontones curvilíneos y triangulares se encuentra en la casa rior evoca un mundo de fasto y espectáculo que apenas cabría madre de la Compañía de Jesús en Portugal. La densa compar. el frontón. labrados con escaso una agradable bicromía a las fachadas. También se des.

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y como este de San Francisco Javier. escultor y arqui. por el artista. choeira en particular. De regreso a Europa hizo escala en Bahía en 1708 o 1709. y hermanos beatificados. Los dos retablos late- rales principales se encuentran entre los últimos realizados En la iglesia de Salvador hay otros retablos de un estilo barroco más exuberante. motivos zoológicos. Domina la estancia el artesonado y decidió quedarse allí. y también pinturas de miembros de la orden como los transeptos del Gesù con lujosos altares dedicados a San Igna- Domingo Rodrigues y Eusebio de Matos. cio a la izquierda y San Francisco Javier a la derecha. siglo XVIII. es de madera. cuando Andrea Pozzo y otros artistas modernizaron gueros. Sobre donde construyó las residencias jesuíticas de Beijing y Guang. Es muy infrecuente encontrar tantas imágenes de hermanos nave. ejecutado entre 1696 y 1700. de las maravillas del arte colonial del Brasil. pintando techos de iglesia y otras obras del techo. No son sólo santos como Ignacio de Loyola y Francisco Javier sin embargo. el de Belém da Ca. ma en las iglesias de la orden por toda Italia y Europa. rre las paredes con motivos florales en azul. que aún no habían sido elevados a los alta- rojos y azules de la porcelana asiática. él se ve una serie de pinturas de tema bíblico sobre tabla. sino también varios mártires. con veintiún retratos de héroes de la Compañía entre por todo el estado. sólo recuerda los libros de modelos del renaci. se conservan varios espacios impor- pintada. vegetales y grutescos de animado colorido. Este retablo del siglo XVIII es de madera dorada y representan el intento de los jesuitas de actualizar la iconografía presenta columnas salomónicas. éste. El altar mayor. Aunque buena parte del colegio de Salvador quedó destrui- La bóveda de casetones de madera de la capilla mayor fue da por un incendio en 1905. —datan de 1755 y son de un estilo mucho más rococó—. algunos debidos a los de su templo siguiendo las pautas europeas. domina el presbiterio con sus los ejemplos iberoamericanos cabe citar la dieciochesca Com- pares de columnas salomónicas sobre un fondo de arabescos. El pavimento es ville tuvo una historia notable. de losas de piedra y mármol.altares espléndidos de distintas épocas. tantes además de la iglesia. pámpanos y cabezas humanas polícromas. vivió muchos años en China. Algunos de sus techos. un remate en forma de baldaquino y guirnaldas. muestran un estilo muy chinesco. pañía de Quito. Tras el tránsito al artistas jesuitas João Correia. pintada y no canonizados en la iconografía jesuítica. y un alto zócalo de azulejos reco- rador chino Kangxi desde 1698. ellas un Sacrificio de Isaac. tribución de la imaginería jesuítica había venido a ser la nor- meros tiempos de la Compañía en el Brasil. 78 . esa dis- vada concentración de talento artístico que hubo en los pri. verde y blanco. aunque el colorido podría estar inspirado en los ricos de ellos recientes. La sacristía (acabada en 1694) es una tecto jesuita Charles Belleville (1656-1730). Luis Manuel y Domingo Tri. pero hay un modelo generosamente recubierta con pan de oro. El hermano Belle. Misionero en la corte del empe. testimonio de la ele. El techo principal de la res. según los documentos. entre zhou. algunos miento. entre construido entre 1665 y 1670.

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Los relicarios que contienen los dos retablos de los mar tirios en la iglesia constituyen una de las colecciones más destacadas de escultura brasileña del siglo XVI y principios del XVII . El tesoro de relicarios de Salvador aparece mencionado por primera vez en una car ta del padre 80 .

Fer não Cardim de 1585. Los már tires están separados por sexos e incluyen imágenes de algunos tan conocidos como Santa Apolonia y San Jorge. Entonces. 81 . se encontr aban colocados en distintos lugares de la iglesia.

en la sala de recreo del noviciado romano se presentaba al visitante un sin- fín de imágenes de mártires jesuitas. Se adorna con die- ciséis pinturas sobre cobre con escenas de la vida de la Vir- gen. es uno de los mayores tesoros del complejo jesuita de Salvador. en especial los mármoles de colores de los altares laterales y las arcas de madera. profundamente talladas.muy importante para este techo en el noviciado principal de la Compañía en Roma. rodeado de flora y fauna local en la que incluso aparece un jaguar. muchos no canonizados. pintado por Domingo Rodrigues. y en un caso alineados como en una vitrina de trofeos. otros dos altares de la sacristía son de origen portugués. En un ciclo de frescos. Otro elemento impresionante de la sacristía es la doble cajonería monumental. muestra al padre Anchieta. con una monumental pintura ilusionista en el techo atribuida a Antõ- nio Simões Ribeiro. En el centro se alza un altar de mármol de Nuestra Señora de los Dolores venido de Italia. También es notable la biblioteca del colegio. Sant’Andrea al Quirinale. se basaban en un manual de perspectiva impreso La sacristía. obra del hermano Luiz Manoel de Matosinhos. con un artesonado que incluye veintiún retratos de santos y mártires jesuitas. de finales del siglo XVII . El techo de 1694 es impresionante. . el jesuita pionero del Bra- sil. de dieciséis cajones por cada lado. que han sido atribuidas a Eusébio de Matos. pintado entre la década de 1590 y 1611. Esos techos ilusionistas. a los que tan afi- cionados fueron los jesuitas en particular y los brasileños en general. Uno de los retratos de la sacristía de Salvador.

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que recuerda a los romanos. cada una con dieciséis cajones y decoradas con marque- tería de madera incrustada. aparece una figura alegórica de la Sabi- El carpintero jesuita Luiz Manoel de Matosinhos construyó las dos monumenta. ocho pinturas de cobre de la Vida de la Virgen por Eusébio de Matos. alusión a las conquistas marítimas. Andrea Pozzo. En la fila superior de las arcas aparece una serie de un mensajero angélico con alas en los pies como Mercurio. G A B 85 . y quizá también al dramático mar- tirio de cuarenta jesuitas cuyo barco fue atacado y hundido cuando se dirigía al Brasil en 1570. está realzado por un reves. El retablo.El altar lateral de la Inmaculada Concepción en la sacristía está enmarcado por dos en 1693 y 1700 por el pintor y arquitecto jesuita italiano columnas corintias y presenta una decoración monumental inusual en los reta- blos de Brasil. Entre otros símbolos se ve el timón de un barco. En el centro del techo de la biblioteca. duría. que timiento de mármoles por tugueses de brillantes colores. elevada al mundo superior por alegorías del Tiempo y les arcas de la sacristía. simula un cielo abierto.

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87 . y que tenía un retablo dedicado a su patrono. donde en 1652 tovão Domingues para diseñar no sólo la iglesia sino también su capilla mayor. también de estructuras de adobe con cubier- contratiempos políticos y calamidades personales. Al año siguien- de Belém do Pará. se ornó en su interior con retablos de madera que enmarcaban escul- La iglesia de São Francisco Xavier en Belém es muy posterior a la de Salvador. poste. naciente. en la desembocadura del Amazonas. turas y pinturas de artistas flamencos itinerantes. Pese a ello. construido con piedra y argamasa. tal bloque de tres plantas. ta de tejas. Un segundo templo de mayor entidad fue inaugurado por el des coloniales y la Corona portuguesa. te. que corona la iglesia de un modo muy poco habitual en las iglesias de Salvador. sin embargo. su labor misio. La ornamentación de estuco de la fachada es más naïve . Su fachada encalada es una variación más alegre del tema romano que su predece. I G L E S I A D E S Ã O F R A N C I S C O X AV I E R Y COLEGIO DE SÃO ALEXANDRE B E L É M D O PA R Á . se libera de las restricciones del canon nicado a orillas del río Pará y junto al fuerte portugués de Pese- renacentista y crea nuevas soluciones formales que preludian el bre. pero también porque nacimiento de un estilo regional. al igual pués comenzaron las obras de un nuevo colegio. acabada en 1668. más pequeñas y académicas. se trasladaron a un emplazamiento mejor comu- rior a la de Salvador. Francisco Veloso. el monumen- que la prominente voluta doble del frontón. Aunque la Amazonia fue uno les daba mayor presencia en el conjunto urbano de la ciudad de los campos de mayor actividad de los jesuitas. Dos años des- sora de Bahía. debido a residencia en 1643. que contrató al arquitecto Cris- Belém. en la desembocadura del Amazonas. San Francisco Javier. B R A S I L La iglesia de São Francisco Xavier y colegio de São Alexandre edificaron una capillita de adobe con techo de paja. El padre rector João de Souto fundó la nueva iglesia y nera en la vasta región fluvial no comenzó hasta 1653. en parte por ser un lugar más seguro. Todo lo que se sabe de aquella iglesia primitiva es en menos de una década fundaron cuarenta y cinco misiones. su éxito les granjearía la envidia y la enemistad de las autorida. Su primera base estuvo en nuevo rector. Esta segunda iglesia.

Los dos púlpitos de la iglesia de Belém son obras maestras de Johann Xavier Traer y trasladan el rococó suavizado del sur de Alemania y Austria a su escenario sudamericano. la iglesia de Belém da más libertad a las volutas dejando que se expandan en ambas direcciones. 88 . Fue puesto La iglesia de Brito rinde homenaje a la fachada de los jesui- bajo la tutela de San Alejandro. pero en lugar de frontón sus coronamientos se enroscan en curvas parea- das. eliminando casi todo el jambaje de las ven- tanas y decorando los elementos verticales con rombos y capri- chosos motivos florales. ves de estuco. De ese modo la doble voluta curva se constituye en leit- motiv de toda la fachada.que ahora se alza a la izquierda de la iglesia actual. y hasta en las torres se sustituyen las pirámides angulares de Salvador por cúpulas redondeadas. que están tallados en madera dura de la zona y sin pintar. de modo que no sólo envuelven el edículo de remate sino que se superponen a las torres laterales. La tercera y última iglesia levantada en acusada está en el material: en lugar de la adusta piedra lisboe- el solar fue edificada entre aproximadamente 1700 y 1719 por ta de Salvador. Sigue habiendo tres puertas. esta iglesia está encalada y decorada con relie- Manuel de Brito. Aunque la fachada de Belém mantiene la cua- drícula básica de pilastras y entablamentos. dominan el interior de la iglesia. la diferencia más significativa está en la parte superior de la facha- da: donde las torres gemelas de Salvador comprimían las volu- tas romanas en un espacio claustrofóbico a los lados del edícu- lo central. En vez de hornacinas y estatuas de bulto redondo. que por lo demás apenas presenta algún motivo decorativo. Con todo. Los púlpitos. pero es mucho más animada y menos severa este santo que el papa Urbano VIII (1623-1644) había dado a que su predecesora de estilo renacentista. lo hace aplanando las pilastras aún más. el arqui- tecto inserta relieves de árboles frutales en estuco. en honor de una reliquia de tas de Salvador. La diferencia más los jesuitas del Brasil.

con espirales y volutas exageradas.La ventana que traspasaba el edículo en la fachada de Salvador cede su sitio en Belém a tres hornacinas vacías. columnas salomónicas y motivos vegetales y figura. flanqueada la central por columnas salomónicas. por ejemplo las pilastras que acentúan los machones del crucero y que son una cita de la iglesia de los jesuitas de Coimbra —ahora Cate- dral Nueva—. con techo de made- ra y una estructura clásica simplificada de pilastras. G A B 89 . les tallados en la rica madera dura local. A Traer. estos elementos carecen de los colores y dorados de sus homólogos de Salva. entre los artistas jesuitas que trabajaron en Sudamérica. y muy deben los púlpitos. por lo que conserva el pro- barrocos. Hay detalles de la arquitec- tura que recuerdan modelos portugueses anteriores. arcos y enta- blamentos íntegramente encalados. São Francisco se alza sobre planta de cruz latina de una sola nave. se Fueron ejecutados por indios de la región amazónica. Aunque la talla es pro- funda y todas las superficies están decoradas. Otras esculturas son obra del jesuita tirolés Johann de ángeles y aves. Está curvado en la par te delantera y presenta dos columnas salomónicas deco- los altares laterales y los púlpitos. Como tantas iglesias de la Compañía. El retablo de la capilla mayor tiene columnas salomóni. relacionado los estudiosos con el rococó austríaco. La mano indígena se advierte en el aspecto lige. Este enorme retablo de madera ocupa todo el muro posterior de la Capela-Mor. y cuya rica ornamentación han los europeos». fundo color de la madera dura de la zona. éstos con suntosos roleos radas con parras. muchos casos no están trabados entre sí. Los altares laterales están hechos en el esti. que con sus ocho metros de altura se cuen- alabados en su día por ser «de una perfección que admira a tan entre los mejores del Brasil. ramente chato de la decoración y en que sus elementos en dor. con ocho capi- llas laterales profundas comunicadas entre sí por arcos de paso. No está pintado. La única ornamentación se encuentra en el altar mayor. Xavier Traer (1668-1737). sino meramente yux- cas adornadas con un motivo de pámpanos naturalistas al lado tapuestos. ángeles y pájaros. El interior es tan sencillo como el exterior. El aspecto sombrío del interior de São Francis- co Xavier se debe en parte a que la decoración quedó incon- clusa. un centroeuropeo más lo del reinado de Juan V.

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en 1568. Emplaza. San Pedro de Lima adopta la planta basilical de tres naves. gracias a una hábil confluencia de do los lineamientos del Gesú de Roma. que en esta ciudad». en busca siempre de mayor no para que sirviera de modelo en el que había de construirse amplitud y magnificencia para el culto. estrechando el cuerpo principal. El resultado final no se ajustaba del todo al prototipo. arabescos de madera dorada y paños de pintura recu- bren todos los muros. lo que barroco original. En su ejecución intervinieron jesuitas espa- pronto resultó insuficiente. ocupaba los terre. quienes administraron el colegio tras la expul- do a tres manzanas de la plaza mayor de Lima. de la provincia. Al fondo se ve el Cristo de la Buena Muerte de Juan de Mesa. en La Habana y Quito—. De acuerdo con la tradición esta iglesia fue trazada siguien- tro. procedentes del antiguo hospital de clérigos de esa como casa matriz el colegio máximo de San Pablo. Azulejos. terminado en 1574. los jesuitas fueron adquiriendo los sola. padre Nicolás Durán Mastrilli. Al primer templo. en tanto que las capi- Ambas naves laterales —en este caso la de la epístola— conservan el esplendor llas laterales se comunican entre sí por medio de arcos. le sucedió otro de nave gótico. ñoles. edificado entre 1624 nueva. la Compañía de Jesús tuvo oratorianos. nos provistos para ello por el gobernador Lope García de Cas. Esta expansión paulatina fue acompañada por la «trajo él la montea o plano de aquel magnífico templo roma- construcción sucesiva de tres iglesias. y 1638. Andrés Alonso y Nicolás de Villa- gado hasta nosotros el tercero y definitivo. IGLESIA Y COLEGIO MÁXIMO DE S A N PA B L O L I M A . declaraba que res vecinos. por haber sido los A diferencia del Gesú —de una sola gran nave con capillas hor- nacinas—. Ha lle. P E R Ú Desde su llegada al Perú. 91 . advocación. En los años siguientes. El entonces procurador donaciones y limosnas. sión de los jesuitas en 1767. como los hermanos Martín de Aizpitarte —activo antes isabelina con techumbre mudéjar. Es conocido hoy como San Pedro. permitía el desplazamiento interno de cortejos procesionales.

que se prolonga sobre las paredes late- rales. Tal vez la impronta romanista resulte más evidente en el junto con el vasco Diego de Aguirre. Una de las capillas laterales más espectaculares de todo el conjunto es la dedica- Durante el período 1675-1680 se introdujo en Lima el uso da a San Francisco Javier. nes. Aguirre apa- fachada un aire clasicista excepcional en el contexto de la arqui. que en España identificaban rada. junto con los azulejos y paños de pintura. median. toda la rique. situado en la nave del evange- ron deberse a los terremotos de mediados del XVII. vista incompleto—. incorpora el motivo de la cornisa abier ta en arcos típica del barroco perua- al estilo «churrigueresco». de los retablos de San Pedro. Ocho altares de similar estilo ocupan otras tantas capillas la- Ricardo Palma refiere en una de sus tradiciones que. lo que sugiere gos sísmicos. un privilegio reservado a las catedrales. la Compañía obtuvo permiso pontificio para vo de dos cuerpos y tres calles. o alguno de sus seguidores más cercanos. serviría como fuente de inspiración a varias generaciones de tectónica de los jesuitas consistió en dotar a su templo princi. Tímpanos de piedra y desnudas pilastras prestan a la na desde 1665 hasta su muerte. Esta novedad habría llegado al país no. vierte una gran diversidad ornamental. pal de tres puertas. Todos repiten. La monumental fachada de San Pablo destaca aún más dentro del tejido urbano por la aper tura de una plazuela al otro lado de la calle. bajo Están rematados por grandes coronaciones muy salientes que pa- la condición de que la tercera entrada permaneciera cerrada. yendo las dos torres— se hizo principalmente de adobe y yeso. crean un efecto deslumbrante. profundos cambios con respecto al moblaje original. invadiendo el espacio bajo los cupuli- En contraste con la sobriedad de la fachada. Es una versión local del estilo churrigueresco que. el esquema compositi- te argucias legales. Sobre sus fustes curvados dos e imágenes. por la apertura de una pla. recen desafiar la gravedad. rece documentado en 1675 como el primer ensamblador que pro- tectura limeña. el autor ciudad barroca espacios de encuentro social. sobre todo. ensambladores peruanos. En todo caso. activo en la capital perua- exterior. ello. a la vez que rom. por lo menos hasta la década de 1760. Pero la mayor audacia arqui. que Gregorio Fernández envió desde Valladolid hacia 1628. del nuevo estilo por los jesuitas hace presumir que haya sido zuela al otro lado de la calle: esta novedad proporcionaba a la este maestro. se ad- za ornamental se concentra en el interior. típico del pleno barroco limeño. invariablemente. 92 . Sus retablos dora. en la nave del evangelio —derecha—. pero sin duda lio. para evitar los ries- ración del templo en unos cuarenta años. acaecida en 1718. y sólo se utilizó la piedra en las por tadas del cuerpo bajo. recubiertas por arabescos de talla en madera y medallo. junto con la columna salomónica profusamente deco- de columnas torsas o salomónicas. Su imagen titular es obra tardía del taller de Mar tínez Montañés. acoge en su hornacina principal un sobresaliente grupo escultórico —en la la razón de fondo era la irrupción definitiva del estilo barroco. pese a las protestas del cabildo eclesiástico limeño. Ellos pudie. Aun cuando la tipología de sus columnas sea común. el conjunto jesuita pía la rígida cuadrícula urbana. PÁGINAS SIGUIENTES El retablo de la Familia de la Virgen —izquierda—. Este programa decorativo es posterior a la deco. terales. La inmediata adopción la amplitud del atrio y.Toda la edificación —inclu- nes pintados. Su aspecto monumental se vio acentuado por puso este tipo de retablos en el Perú.

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o florecen Las capillas de San Francisco de Borja. determinada por el triunfo de la columna salomónica y del ple- Los dos mejores retablos fueron emplazados al centro de no barroquismo en los talleres peruanos de ensambladura.trepan vides y pámpanos —símbolos eucarísticos—. de Nuestra Señora de la O —antes del Niño de Huanca— y de la Virgen de Loreto ilustran la diversidad de labores decorati- follajes en contraposición a las estrías del tercio inferior. A su vez. jesuitas recientemente cano- En los brazos del crucero hay dos grandes retablos que se diferencian del resto nizados. ambas naves laterales. Se destinaron al culto de San Francis- co Javier y San Francisco de Borja. 96 . cuyas imágenes fueron labradas en el taller sevillano por el empleo de la madera oscura en color natural. En sus intercolumnios se guardan una gran cantidad de reliquias Javier. El de San Ignacio de Loyola se basa en un grabado de Andrea Pozzo y sus gigantes columnas salomónicas anun- de Juan Martínez Montañés hacia 1645. Destaca por su rit. cuyo desborde ornamental se prolonga en dos callecillas adquiridas en Roma. el altar de las Reli- quias —colocado en tiempo de los oratorianos— expresa la transición hacia el mo ascensional y su recargamiento de formas el altar de San neoclasicismo. cian el gusto por un barroquismo más or todoxo. vas desplegadas en las naves laterales.Todos sus retablos responden a una misma tipología básica.

Uno es el de San Ignacio de Loyola. tancia claramente del esquema limeño. Según Harth-Terré fue tan con el resto. flanqueado por sobrevolar lo más alto de la nave. Con su gran un rompimiento de gloria con grupos de ángeles que parecen cuerpo único de proporciones monumentales. dos altares de madera oscura contras. obra del padre Andrea Pozzo. Juan José Salinas el ensamblador limeño encargado de esta 97 . se dis- En los brazos del crucero. pretación local del altar de San Luis Gonzaga en la iglesia roma- rales.adicionales dispuestas en ángulo que invaden los muros late. Para completar el efecto. columnas salomónicas de carácter purista e italianizante. su enorme coronación simula na de San Ignacio. inter.

En 1808 fue concluida la obra. expedido en 1572. Al entrar el siglo XIX. el friso de Roma los procuradores jesuitas gracias a un breve del papa superior y la decoración casetonada de la bóveda de cañón. el presbiterio ha preservado algunos elementos anteriores. Alberga los restos de santos mártires que condujeron des- los elementos estructurales del edificio original. Su clásico esquema com- positivo. El primer retablo. espacioso áti- co y un repertorio decorativo que incluye ánforas. Además del altar mayor —atri- buido al propio Matías Maestro—. Pese a tales cambios. se modificaron entonces las pilastras. así como los remates en forma de ánforas sobre las cornisas. modificaciones más radicales afec- taron la nave central y el presbiterio. pero el reta- blo principal sigue todas sus preceptivas: un solo gran cuer- po sostenido por columnas de orden compuesto. peculiar versión. el altar de las reliquias es pieza de transición al estilo neoclásico. aunque conservando XVIII. basada en los grabados que Pozzo incluyó en das en Milán adornaban el comulgatorio de la segunda iglesia y es probable que su presencia sirviera de inspiración a varias generaciones de plateros limeños. su tratado de arquitectura. bajo la protección del arzobispo González de la Reguera. medallones y guirnaldas. De indudable procedencia jesuítica son 98 . fechable hacia fines del Todo el aspecto de la nave central fue reformado por los oratorianos a princi- pios del siglo XIX para adecuarse al nuevo gusto neoclásico. termina- do en 1661. cuyas labores de pintura y dorado fueron encomendadas a Félix Batlle. Fue entonces cuando el altar mayor barroco cedió paso a otro de gusto neoclásico. No está documentada la intervención directa de Maestro en San Pedro.Desde principios del siglo XVII . Estas labores de «renovación» eran promovidas por el cléri- go y arquitecto vasco Matías Maestro. fue sustituido por el actual cuando los oratoria- nos se hicieron cargo de la iglesia. estas curiosas figuras de leones broncíneos fundi. Simul- táneamente se reformaba el aspecto de toda la nave para adap- tarla al mismo estilo. Gregorio XIII. anuncian el cambio de estilo que dejaría atrás las tradiciones barrocas de la ciudad. A su vez.

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tauración. Juan de Mesa y Velasco realizó el Cristo de la Buena Muerte —derecha—. Pero lo más antiguo que conserva este sector es la reja del comulgatorio. pese a no existir documentación sobre su envío ridades del virreinato asistieran a los oficios religiosos sin ser a Lima. pieza que ya existía en la segunda igle. Se trata de la Familia 100 . no se deshiciera los modelos hasta quedar con otra como ella». y se relaciona con el crucificado del propio Mesa en la Uni- versidad de Sevilla. quien hizo otro par de esculturas sobre el mismo tema para la Profesa de México. Aparte de las imágenes mon- tañesinas ya mencionadas de San Francisco Javier y San Fran- cisco de Borja. sia. Es obra documentada de Juan de Mesa y Velasco.las tribunas doradas que sirvieron para que las más altas auto. Se hizo en Milán por encargo del procurador Alonso Mes. De hecho. dido. Sus piezas importadas reflejan una clara pre- ferencia por los talleres andaluces. San Pedro posee un conjunto sin rival en la ciudad. advertidas. recibe culto en la capilla de San Luis Gonzaga. Pero no toda la escultura del templo pertenece a la vertiente andaluza. En su momento. entre sus piezas más notables figura un gru- po representativo de la escuela de Castilla. en una placa de cobre colocada sobre la cruz. el discípulo más notable de Monta- ñés. en 1622. Al igual que un Ecce Homo de similares características. gobernador enton- ces de aquel estado. En el campo de la imaginería. cabría citar un Cristo de la Buena Muerte hoy situado al fondo de la nave de la epístola. Schenone y Bernales lo adjudican a Pedro de Mena. el cronista Bernabé Cobo alabó esta obra por ser «labrada con mucho artificio». Esta bella Dolorosa de breves dimensiones —abajo— se atribuye con cer teza al maestro granadino Pedro de Mena. desti- nado a presidir la capilla de la congregación limeña de Nuestra Señora de la O. Las cartas anuas aña- den que «pretendió el conde de Fuentes. Tanto la firma como la fecha fueron descubier tas durante la última res- sía en 1604 y conserva seis de sus once leones de bronce fun. Posteriormente llegaron dos piezas de la escue- la granadina que fueron colocadas en la capilla de San Luis Gonzaga: los bustos del Ecce Homo y la Dolorosa.

de la Virgen. antiguas de América. con asistencia del virrey con. autor 101 . Fue pintada por Bartolomé Román. protectores del colegio. salida del taller vallisoletano de Gregorio Fernán. Lienzos de primera importancia eran importados por esa mis- dez. ca entre ellos una serie de ángeles. Desta- se colocaron en noviembre de 1629. Habían sido costeadas por Diego de Porras Sagre. considerada entre las más de de Chinchón. Ana de Sandoval. que ha sido colocada recientemente alre- do y su mujer. dedor del presbiterio. Por noticias del cronista Suardo sabemos que las imágenes ma época con destino a lugares principales de la iglesia.

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103 . Bar tolomé Román. pintada en Madrid por llano Juan de Valdés Leal se halla en la par te más alta de varias capillas laterales. La escena de La aparición de la Virgen es la primera y una de las más calzas Reales. Un espléndido conjunto de lienzos sobre la vida de San Ignacio de Loyola del sevi- San Rafael forma par te de una serie de siete arcángeles. 1665-1667. Según Duncan Kinkead. notables del ciclo. que hoy cuelga alrededor del presbiterio. las pinturas habrían sido encomendadas en el período sonaje del mismo nombre que hizo Román para el convento madrileño de las Des. Es muy similar al per.

y al mismo tiempo servía como lugar de retiro y penitencia para ginalmente estaba cubierta por una bóveda que. ori. domina la sacristía el vasto lienzo namente a difundir el culto angélico propugnado por la orden. Bitti debió de realizar esta gran composición para el segun- la vida de San Ignacio de Loyola. en alguna época. Su sólida construc- Ignacio de Loyola y La muerte del santo. La parte visible de los muros aparece recubierta por colo- rece flanqueado por representaciones de Jesús y María atribuidas al hermano fla- ridos azulejos. otras congregaciones. Se trata de ocho escenas que narran na. San Pedro. el gran lienzo bittesco de la Coronación de la Virgen apa- órdenes. comprende tres naves separadas por Después de la iglesia. una de las De acuerdo con Kinkead. mientras en los vanos o dinteles de las puertas y menco Diego de la Puente. se en torno a 1665-1669 y por tanto su ejecución sería poste. la presencia de Santa Bárbara recuerda a Bárbara Ramí- positivas que desplegó Valdés en su pintura de tema religioso. La presencia de este tipo que. En el muro testero. pilares de planta cruciforme.de otros conjuntos similares para los monasterios madrileños de ventanas hay fragmentos de pintura mural con motivos florales la Encarnación y las Descalzas Reales. corre una serie de ricos Por su abundancia ornamental. concluida en 1659. pudieron decorar toda la estancia. imágenes y pintu- ras. evidencian la factura vibrante y las audacias com. los cuadros de Lima podrían fechar. exenta de todo adorno. tras el terremo. rez de Cartagena. Sobre la sen- cilla cajonería. de cuadros en la casa matriz de los jesuitas contribuyó tempra. La primera de ellas es la Penitenciaría. que fueron colocadas sobre do templo hacia 1580. Aquí también hay profusión de tallas doradas. Son particularmente paralela a la nave de la epístola y tiene acceso tanto desde la notables las telas que representan La aparición de la Virgen a San iglesia como desde la portería del colegio. ción. De acuerdo con ese espíritu. azulejos. de la Coronación de la Virgen de Bernardo Bitti. Obras tes por toda la región surandina. Era sede de la Escuela de Cristo to barroco más importante del conjunto. En la parte inferior del cua- de madurez. En ella se manifiesta el novedoso estilo los arcos de las capillas laterales y no en el claustro interior contrarreformista que el artista difundió en los años siguien- como era costumbre en los conventos limeños de frailes. sus muros laterales pinturas en formato de medio punto con donde un artista limeño anónimo pintó una serie de recuadros mixtilíneos con escenas de la vida de San Ignacio. debió ceder paso al actual techo plano de madera. decoran to de 1746. Desde el muro testero. dro. Dos capillas interiores complementan la riqueza artística de rior a la serie que sobre el mismo tema realizó el propio Val. Terminada en 1654. la sacristía puede considerarse el recin. la sacristía armoniza cabalmente con el resto del marcos dorados que albergan retratos de santos fundadores de templo. principales benefactoras del colegio de San Pablo. 104 . hermano jesui- Otro grupo apreciable de lienzos es obra de Juan de Valdés ta italiano considerado entre los fundadores de la pintura perua- Leal y su taller en Sevilla. esposa de Juan Martínez Rengifo. que corre dés por encargo de los jesuitas de Sevilla.

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dos con escenas de la vida de la Virgen. historiadores y naturalistas jesuitas de la talla de Anello Oliva. Esto distingue a San rónimo Nadal. hoy difundido en todo el mundo católico. 1670-1695. que decoran la capilla de la Penitenciaría. h. en la primera.escenas de la Pasión de Cris. lo que dio fama a duce a la capilla de Nuestra Señora de la O. pio diseño lo aproxima a los nes. todos iguales Desde el presbiterio de la Penitenciaría. Su pequeña sacristía José de Acosta y Bernabé Cobo. Son obras limeñas de la dé. que ocupa el lugar del al. pero además su pro- lienzo de grandes dimensio. inspiradas en tectura del claustro mayor estampas extraídas de la His. Pedro de otros conventos li- tura es la Erección de la cruz. que éstos.Todo Cristo y la mujer adúltera es uno de los lienzos con pasajes de la vida de Cristo el interior fue reformado en el período neoclásico y su retablo principal per te. 107 . espacios de culto. Ya en 1580 dada por laicos de elevada extracción social. adornos. se realizaron durante el rectorado del padre Ignacio de las Roelas. Pero. L E W A manera de una diminuta basílica. congregación fun. entre sí. que probablemente estuvo en el primitivo altar ya. Y en el campo de la oratoria guarda el bello lienzo de la advocación titular encargado al sagrada todavía permanece la huella de Alonso Messía y Bedo- hermano Bitti. Todo el edificio sus muros acogían al impresor turinés Antonio Ricardo. tres horas». despliega en su plan- sición homónima de Pedro ta alta el doble de arcos que Pablo Rubens. pudo estampar por entonces las primeras publicaciones de Amé- posición original en forma de anfiteatro con tribunas altas. una puerta con. la capilla de Nuestra Señora de la O cuenta con una arquería de medio punto que divide la nave central de las laterales. nece al círculo de Matías Maestro. A lo largo del siglo XVII. claustros del Cuzco: al igual tar mayor. Obra de un anónimo maestro limeño. este colegio fue su sobresaliente actividad intelectual. conservando su dis. más allá de su estructura física. alcanzaron notoriedad Sobre el techo plano se sitúa una serie de medallones pinta. rica del Sur. meños. En comparación con los to. aparece austera y carente de toria Evangélica del padre Je. la arqui- cada de 1670. quien instituyó a mediados del seiscientos el «sermón de las principal. De distinta fac. quien fue reformado en el período neoclásico. copia la compo.

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so de Mesa se hacía cargo de sus imágenes. gran primor y hermosura que no hay en todo el reino de este talaron su noviciado en terrenos colindantes con la iglesia parro. riendo un aire decididamente recoleto. tuvo que reconstruirse desde sus cimientos en la forma que ha lle- gado hasta nosotros. Nada de ello pudo resistir el cataclismo que devastó a Lima fices de importancia. los claustros iban adqui- la advocación de San José. cuarteles en donde podía verse. en 1599. En 1758 se iniciaban los trabajos bajo Cristóbal de Vargas se hizo eco en la fachada. género otra que se le iguale». así como una media naran- cios. Entre tanto. Alonso Velásquez labró hacia 1613 el en octubre de 1746. y pasó a llamarse San Anto. limeños más renombrados de su tiempo. uno de los arquitectos neoclasicismo. y Martín Alon- la capital— hasta que. Alonso Bobadilla cedió unas huer. Disponían de una nitiva. completamente arruinada. al donar Antonio Correa una extensa área situada por amplia huerta. NOVICIADO E IGLESIA DE SAN ANTONIO ABAD L I M A . En 1615. alfarje de cinco paños que la cubría. P E R Ú Seguramente en busca de una vida más retirada para sus novi. En la construcción de la primera iglesia participaron artí. el retablo mayor era quial de Santiago del Cercado —reducción indígena contigua a ensamblado por Diego Gutiérrez de Rivera. en 1593 los jesuitas de Lima decidieron separar la «casa de ja de casetones calificada por el padre Cobo como obra de «tan probación» del colegio máximo de San Pablo. Sólo en 1610 halló su ubicación defi. de las nuevas directrices anti-sísmicas. regada por dos acequias que atravesaban sus entonces en los confines de la ciudad. Vargas se encargaba 109 . «cuan- nio Abad en recuerdo de su principal benefactor. según el mismo Cobo. donde la casa continuó funcionando bajo estar alejados del bullicio urbano. Ese mismo año ins. perceptibles en las torreci- llas ciegas y el uso de los materiales ligeros en el segundo cuerpo. cuya severidad anuncia un inminente la dirección de Cristóbal de Vargas. La iglesia. tos géneros de árboles frutales y flores nacen en esta tierra». por tas en el mismo pueblo.

cuando el gobierno de Augusto B. simultáneamente de erigir la parroquia vecina de los Huér. en el interior del noviciado. Inaugurada en 1766.Como acostumbraban. ne su denominación moderna. te sobrevino la expulsión y el antiguo noviciado debió con- fanos. muestra una senci- dieron establecer a finales del siglo XVI su noviciado en una localidad resguarda. Leguía dispuso dedicar la tas en el virreinato peruano. los jesuitas del colegio máximo de San Pablo de Lima deci. en tanto que los claustros de 110 . de donde le vie- de ambos edificios. madera en el piso inferior y una funcional galería abier ta en la par te superior. iglesia a Panteón de los Próceres. lo que explica la notoria semejanza entre las portadas vertirse en Real Convictorio de San Carlos. San Antonio sería una de las últimas construcciones jesui. al año siguien. Un nuevo cambio llegó en 1924. lla arquitectura de tipo vernácula con arcos de medio punto sobre columnas de da del bullicio urbano pero próxima a la ciudad. El llamado «patio de Derecho».

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que tal vez elementos esenciales. Su planta baja posee arcos de medio punto sobre 113 . Su anónimo autor se mues. Marcelo. columnas salomónicas. proceda del edificio anterior. Algunos lien- neoclasicismo. llamado «patio de Derecho» por haber servido muchos años a esa facultad De idéntica sencillez que el «patio de Derecho». Del conjunto de retablos. zos importantes fueron transferidos a la cercana parroquia de San tóbal de Vargas acató las nuevas disposiciones oficiales en pre. rencias decorativas de la orden. noviciado mismo. como lo prueban torrecillas ciegas o ción con santos jesuitas. la portada principal retoma aire cortesano que se aparta de las tradiciones locales predo- algunos motivos tradicionales —como hornacinas o pilastras minantes hasta entonces. De hecho. que ya se encontraba en Lima hacia 1682 según Vargas Ugarte. interesa constatar que Cris. Adicionalmente. El mar- ta —de cruz latina y con brazos de escasa profundidad— no se cado perfil bulboso de estas piezas. les confiere un cierto mera mitad del siglo XVIII. así como los lienzos que deco. tura de un solo gran cuerpo en madera sin dorar. San Carlos conserva todavía sus gua imagen policromada de San Antonio Abad. ción de motivos ornamentales rocaille. el mobiliario litúrgico. las tribunas a ambos lados del presbiterio y el púlpito. A su vez. hoy sólo es posi- y despojada de adornos. y la serie sevillana sobre No hay duda de que el aporte más novedoso consistió en la vida de San Francisco Javier por Matías de Arteaga y Alfaro. como es característico en las fundaciones jesuíticas. Allí se conservan todavía una Inmaculada Concep- visión de daños sísmicos. fami.San Carlos quedaron bajo administración de la Universidad italiano y centroeuropeo. Su hornacina central guarda una anti- A pesar de estas reformas. Sin duda el claustro más antiguo es el principal. pintura murillesca de gran formato el uso alternativo de piedra para el primer cuerpo de portada firmada por el maestro limeño Cristóbal Lozano que colgaba y materiales ligeros para el segundo. la plan. Fue entonces cuando se dispersaron definiti. con modillones— dentro de una composición más «racional» En cuanto a la riqueza pictórica del edificio. sostenida por raban la nave del templo y su sacristía. Bastante menos documentada permanece la historia del tra como un habilísimo maestro de la ensambladura. Aunque sufrió diversas transformaciones liarizado con el refinamiento estilístico del barroco tardío a lo largo del siglo XIX. el claustro del noviciado tiene cerrado el piso superior. tablemente sólo ha subsistido el principal. Toda su concepción arquitectónica res. lamen- de San Marcos. espléndida estruc- vamente los retablos laterales. en los muros de la sacristía desde 1766. sanmarquina. acorde con las más recientes prefe. Del mismo estilo que el altar son ponde a la mejor tradición barroca limeña. la llamada «casona de San Marcos» encierra algunas evidencias valiosas de su pasado jesuita. así como la incorpora- diferencia de los templos «menores» construidos durante la pri. que anuncia la severidad del inminente ble vislumbrarla revisando inventarios de época.

Lo más original del con- junto es la bóveda de corte trilobulado. Entre estos últimos figuraba San Ignacio de Loyola. en su forma actual. lla de Loreto como el resto del complejo —hoy Centro Cultu- Otro claustro acoge la célebre capilla de Loreto. La Asunción de la Virgen y su coronación por la Trinidad es una de las escenas principales representadas en el centro de la bóveda de la antigua capilla de Lore- to en el interior del noviciado. Era un antiguo oratorio tauración integral a cargo del Convenio Perú-España. Toda la nave sencillas columnas de madera. cuya imagen fue significativamente mutilada cuando el recinto se reformó y fue retirado el altar mayor. posterior proba- blemente a 1746. íntegramente pintada con símbolos de las letanías en torno a la Virgen de Loreto y recuadros que representan a los doctores de la Iglesia y a funda- dores de órdenes. ral de la Universidad de San Marcos— son objeto de una res- da en salón de grados de la universidad. tanto la capi- labores de yesería con símbolos religiosos. plasmada a través de los símbolos de la letanía mariana. como los retratos de los fundado- res de las órdenes religiosas y su devoción por esta advocación de la Virgen. interior del noviciado que. mientras que la galería alta sólo desarrolla el motivo de los arcos trilobulados en una sucesión muestra columnas más delgadas con zapatas en lugar de capiteles. debió de cons- truirse después del terremoto de 1746. las enjutas de la arquería baja presentan pequeños retablos secundarios. En la actualidad. encierra un interesante programa iconográfico en el que se aúnan diversos temas típicamente jesuíticos. de hornacinas poco profundas que probablemente albergaban Como único adorno. converti. L E W 114 . La espléndida decoración de la bóveda de la capilla de Loreto.

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tenía una doble importancia simbó. compitiendo en categoría urbana con la vecina Catedral. además de algunas obras en lugar privilegiado de la antigua plaza incaica. ocupados iban poniendo bien atravezados y fijos con madera». Otro liar perfil de las torres de su iglesia. Las obras tropezaron con las dificultades pro- lica. jesuita. española del Cuzco. según el Inca Garci. Hacia 1587 estaban con- PÁGINAS SIGUIENTES Rodeada por el imponente paisaje montañoso de los Andes. la iglesia se levanta cluidos la portería y el campanario. esposa del capitán conquistador el virrey Toledo en 1571. el hermano José Mosquera. se encargaría de construir las cubiertas de madera en 1584-1585. Su entrega a la Compañía de Jesús. En torno a 1578 empezó a levantarse la primera iglesia. pasó a manos del conquistador Hernan. a quien se atribuye la traza del edificio. antes de asentar unas losas de piedra extraídas de la fortaleza de Sacsa- Desde el claustro principal de la antigua Universidad de San Ignacio de Loyola huaman. Aparte de encontrarse en la antigua Aucaypata o plaza pias de un terreno pantanoso que obligó a colocar —en pala- mayor. A partir 117 . Diego de Silva. —hoy parte de la Universidad Nacional San Antonio Abad— se contempla el pecu- maestro carpintero. por entonces por el convento de Santo Domingo y la cate- laso— había sido palacio de Huayna Cápac y. De este modo. respectivamente. IGLESIA Y COLEGIO DE LA TRANSFIGURACIÓN C U Z C O . los jesuitas Durante los años siguientes todavía continuaban algunas emplazaron tres puer tas eclesiásticas en la plaza mayor del Cuzco. Loyola. dispuesta por cinada por Teresa Ordóñez. P E R Ú Amarucancha —«barrio de culebras». los sólidos contrafuer tes que sustentan la nave. este lugar era uno de los más sagrados de la ciudad. así como la enorme cúpula de media naranja encima del crucero. bras del padre Antonio de Vega— «tablones y tapiales que se junto con el Coricancha y el templo de Viracocha. junto con la Universidad del mismo nombre. A la izquierda se ve la capilla de Indios de Nuestra Señora de Loreto y a la derecha la capilla de San Ignacio de complementarias. lo que permitió consagrar la iglesia en 1593. patro- do Pizarro. tras la fundación dral. Estos esfuerzos fueron dirigidos por el padre Juan Ruiz. labores decorativas y la edificación de la residencia.

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Las crónicas jesuitas seña- lan al hermano Juan Bautista Egidiano. con la voluntad expresa de que «fuese mejor nó toda la ciudad el 31 de marzo de 1650. cuyo local se dio por de mil diferencias de madera que hay en los Andes y valles del terminado en 1603. el ejecutor documentado de esta obra. Apenas pudieron sal- que el del colegio de Lima». A la riqueza del altar se sumarían varse algunos relieves y pinturas del altar mayor. Dos años más tarde el adorno interior del Cuzco». Sin embargo. obras que corrieron a cargo del hermano Mosquera. 120 . flamenco de origen. la intervención documentada de arquitectos locales ha inducido a diversos auto- res a relativizar la autoría de Egidiano. En sitio contiguo funcionaba el colegio de la Transfiguración. de acuerdo con una tipología muy arraigada en la arquitectura perua- na del virreinato. Diego Mar tínez de Oviedo. cuya rivalidad con la Universidad de San Antonio Abad daría lugar a tumultuosos enfrentamientos en la segunda mitad del siglo XVII . El cuerpo central de la fachada adopta la forma de un monumental retablo labra- do en piedra. Tan arruinada quedó la estructura que fue necesario derribarla por completo y trazar una nueva planta que superase en todo a la precedente. Lo primero que se construyó fue la capilla de indios o Loreto. terminaría devastado por el terremoto que arrui- Pedro Vargas. aunque al parecer sus cono- cimientos de arquitectura y matemáticas eran apreciables. entusiastamente descrito por sus con- pintura y relieves que hacían los hermanos Bernardo Bitti y temporáneos. quien habría ejercido el papel de sobrestante de la obra. «labrado de mil molduras y lazos del Cuzco y Lima. era uno de los notables ensambladores de la ciudad. En ella intervino La Universidad de San Ignacio de Loyola disponía de un local acorde con las pre- tensiones académicas del establecimiento.de 1600 se cubría la portería del colegio. templo culminaba con el gran retablo conformado por tablas de Este primer templo. hoy en museos el tabernáculo y el púlpito. como autor del proyecto y director de las obras durante el pe- ríodo que va de 1651 a 1658. situada a la izquierda del edificio principal.

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Al momento de erigir la fachada del templo. titular del colegio cuzqueño. entre los que se halla la Transfiguración de Cristo —obra atribuida a Diego de la Puente—. mientras que la parte alta muestra repisas salien- tes y está ornamentada como si fuese una portada en pequeño. la Compañía se había 1664. aquí el exterior del edifi- cio y su interior guardan equilibrada armonía. Su retablo es uno de los pocos ejemplos del estilo rococó de este género que conserva el Cuzco. el tramo inferior aparece libre de toda decoración. otro maestro convertido en uno de los monumentos emblemáticos del Cuz- de importancia. en Al concluirse los trabajos. en el que esta- ba llamada a ejercer una enorme influencia. pilastras entregados […] el dicho padre Fructuoso de Vieira». Su acentuada verticalidad. y debió de colocarse en fecha posterior a la expul- sión de los jesuitas. el retablo mayor —derecha— recibió años más tarde las grandes columnas salomónicas que ar ticulan su cuerpo bajo. aunque por su gran originalidad resultó siendo un modelo insuperable. En los cubos de las torres. y se integra sin dificultades con el resto de la facha- da. en efecto. se diferencia por com- pleto de la serena horizontal establecida por la iglesia mayor y por todos los edificios colindantes.el arquitecto Francisco Domínguez de Chávez y Arellano. 122 . portadas. en 1668. Alterna imágenes de escultura con paños de pintura. dral. a un lado de la cate- iglesia de dicho colegio y las torres de él. fue llamado Diego Martínez de Oviedo. Terminado en 1670. De este modo la iglesia jesui- ta señalaría el inicio del pleno barroco cuzqueño. La gran portada- retablo exterioriza el altar mayor. con el que tiene varios elementos en común. A diferencia de San Pedro de Lima. Por su situación en la plaza mayor. quien fección estén acabadas conforme a los dibujos que les tiene se comprometió en 1652 a levantar basas. hasta que con per. Martínez se obligó a edificar «la portada de la co. y capiteles. parecía establecer con ella un desafiante contrapunto. En el lado de la epístola se encuentra una capilla hornacina dedicada a San Isidro Labrador.

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las bóvedas de crucería se impusieron como res- puesta a los riesgos sísmicos. constructor de la portada y ensamblador de larga trayecto- de buey». que se atribuye al hermano Diego de la Puente. guración titular del colegio cuzqueño. demar- cada por grandes columnas igualmente corintias y cubierta por una proporcionada cúpula con relieves de minuciosa talla. Expresa la transición hacia el pleno barroco al incorporar columnas salomónicas en su cuer- Dispuestos sobre las pechinas de la cúpula. La calle central guarda una antigua imagen maria- mas jesuíticos sostenidos por figuras de angelillos. rodeadas por agudos pináculos. sigue habiendo A partir del arranque de los campanarios. Su disposición. po inferior. con capillas hornacinas separadas por pilas- tras pareadas de capitel corintio. en forma de cruz latina. En consonancia con la portada. El espacio interior se desarrolla con similar coherencia. 124 . razo- bulada sobre el remate de éste. está el cuerpo alto nes de estilo relacionan esta obra con Diego Martínez de Ovie- de las torres. y un lienzo de la Transfi- de la fina cantería que recubre toda la estructura interior. curvándose en una forma trilo. Mientras las crónicas jesuitas mencionan una vez da une las torres con el frontis. con mucho. Es de una sola nave. una gran cornisa vola. contribuyeron de manera decisi- va a definir el típico perfil de los campanarios cuzqueños. de planta cuadrada. Finalmente. cuyos óculos en forma de «ojo do. con emble. Sobre la autoría del altar. ria en la ciudad. varios medallones elípticos. a cual- quier otro templo de la región. más a Juan Bautista Egidiano como responsable de la traza. Toda la construcción es de pie- dra y sus detalles decorativos evidencian que el trabajo de cantería fina que aquí se realizó aventaja. probablemente de fines del XVI. discusión. y las cupulillas octogonales que coronan el conjunto. el retablo mayor —termi- nado en 1670— desarrolla una estructura arquitectónica aná- loga en madera recubierta de oro. apor tan un magnífico ejemplo na. privilegia claramente el área del crucero. Consagrando un arcaísmo iniciado en las catedrales de Lima y el Cuzco.

Dos de las mejores piezas escultóricas se encuentran en la Desde el punto de vista pictórico. De un estilo algo más avanzado. que acentúa ciertos en 1646. Todos muestran columnas ambos en actitud penitencial. Algunos historiadores han relacionado el venerado Cristo de Burgos procedente de la desaparecida igle. la riqueza de la Com- sacristía. cio de Loyola y San Francisco Javier. En otros cabe mencionar el dedicado a San Isidro Labrador. ran entre los mejores del conjunto. entre ellas ginada en la capital. Se trata de un San Jerónimo —lejanamente inspira. Entre los altares que ocupan las capillas hornacinas rasgos de patetismo hasta lindar con lo expresionista. una de las lugares del templo se podrán ver las notables efigies de San Igna- escasas piezas del rococó local. obra del célebre Martín de Torres documentada la escultura local de mediados del XVII. tal vez de escuela limeña. do por el modelo de Torrigiano— y un San Francisco de Asís. ambas en actitud penitencial. quizá el renombrado artí- fice indígena Melchor Huamán Maita. fuertemente influido por la corriente montañesina ori- se pueden ver imágenes locales de buena factura. estas imágenes con el maestro indígena Melchor Huamán Mai- sia de San Agustín. los retablos del crucero figu. manifiestan la tendencia dominante en del Carmen. Sobre el muro Dentro de la actual sacristía se guardan las conocidas efigies policromadas de San Jerónimo y San Francisco de Asís. Del mismo origen es el retablo de la Virgen ta. pañía no es menor y se encuentra a cada paso. En cualquier caso. Pertenecen al mismo anónimo salomónicas de recargada ornamentación y en sus hornacinas autor. Deben su calidad escultórica a alguno de los gran- des maestros cuzqueños de la «era Mollinedo». 125 .

hija del inca Sayri Túpac. el maestro indígena Marcos Zapata compuso esta escena matrimonial siguiendo una tradición iconográfica iniciada por los jesuitas del Cuzco en el siglo anterior. mente promovida por la orden. criollas e indígenas con los nobles linajes de San Ignacio de Loyola y San Fran- cisco Javier.A mediados del siglo XVIII . Representa los enlaces matri. de entrada cuelgan dos grandes lienzos en formato de medio moniales de la ñusta Beatriz. Representan los matrimonios de Martín García de Loyola con la ñusta Beatriz y de Beltrán García de Loyola con Teresa Idiáquez. El lienzo demostraba la firme unión de las élites mes- tizas. en tanto que el segundo 126 . El primero es anónimo y data de la segunda mitad del XVII. y de Juan de Borja con Lorenza de Loyola. Probablemente sea éste —derecha— el primer lienzo de bodas ideado por los teóricos de la Compañía de Jesús hacia fines del XVII. con el capitán conquista- punto que constituyen una invención iconográfica intensa- dor Mar tín de Loyola. bajo la mirada protectora de sus ascendientes Ignacio de Loyola y Francisco de Borja.

La serie tizar la estrecha vinculación entre los jesuitas y las elites indí. estas pinturas buscaban enfa. Cubren todos los entrepa- en Lima. de hecho. ños del muro. tituye. nativa y trabajó para esta iglesia en más de una ocasión. que eran formadas en los «colegios de caciques» admi. el aporte decorativo de mayor aliento que reci- nistrados por la Compañía de Jesús tanto en el Cuzco como bió el edificio durante el siglo XVIII. de pinturas sobre santos jesuitas que realizó Zapata en 1762 cons- genas.fue pintado por Marcos Zapata a mediados del XVIII. 127 . así como los medios puntos en los arcos de la nave. Debajo Marcos Zapata fue precisamente miembro de la aristocracia de su apariencia documental.

128 . Milagros de San Francisco Javier en la India y San Ignacio de Loyola exor- en la parte inferior. Pomacallao. que incluye los Adornan el crucero dos grandes lienzos —derecha— de Basilio de Santa Cruz cuatro continentes (Europa y América a la izquierda. para los jesuitas de Amberes. Este medio punto constituye una compleja alegoría del carácter misional de la Compañía de Jesús. dos de las labores misionales que más promueven y que carac. cizando endemoniados. Asia y África a la derecha) y. ambos basados en las conocidas composiciones de Rubens teriza a la Compañía: la predicación y la confesión.Cubriendo todos los entrepaños del muro se extiende la serie que Marcos Zapa- ta realizó en 1762 sobre los santos jesuítas.

dominada por tonali. Este ciclo pictórico muestra la ausen. Son dos escenas de milagros obrados por con un remate trilobulado que establece cierta unidad con San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier. Inspirado en lo más notable es el vestíbulo abovedado y el claustro mayor. nigos y los grupos ilustrados de la ciudad. Ignacio de Loyola y actualmente alberga al paraninfo de la Uni- En contraste con este tipo de obras. Un motivo recurrente es el almohadilla- lio de Santa Cruz. Basi. rompimientos de gloria que se ajustaban al gusto de los canó- cípulo Cipriano Gutiérrez. La portada está com- el crucero representan la tendencia europeizante que prevale. dos pinturas situadas en versidad Nacional San Antonio de Abad. cia de perspectiva y la vivaz policromía. En su interior protegidos por el obispo Manuel de Mollinedo. puesta a modo de retablo. cía en el siglo anterior. Santa Cruz trazaba que desarrolla en sus dos plantas la típica arquería cuzqueña grandes composiciones barrocas. respecto a la iglesia. que caracterizan el estilo de Marcos Zapata colegio jesuita que sirvió como sede a la Universidad de San y su taller. modelos de Rubens y la escuela flamenca. Zapata fue ayudado por su dis. L E W 129 . Se articula en dos cuerpos y tres calles. Vecina de la iglesia se encuentra la imponente fachada del dades rojas y azules. con multitud de personajes y de raigambre renacentista. uno de los más productivos de la escuela cuzqueña. fue uno de los grandes maestros indígenas do en forma de puntas de diamante truncadas.Debido a la amplitud del encargo. Su autor.

IGLESIA DE S A N J U A N B A U T I S TA

J U L I , P E R Ú

La doctrina de Juli, sobre la meseta del Collao, se originó como
una reducción indígena en medio de la populosa región Aima-
ra, cuyos habitantes se encontraban diseminados por pueblos
y caseríos. Esta situación movilizó los esfuerzos misionales de
la iglesia desde épocas tempranas. Primeramente fueron los
dominicos quienes tuvieron a su cargo la zona, hasta que en
1572 fue entregada a curas seculares y cuatro años más tarde
pasó a manos de la Compañía de Jesús por disposición del virrey
Toledo, quien tuvo que insistir en su pedido ante las reticen-
cias iniciales de los jesuitas.
Con el paso del tiempo, Juli habría de convertirse en un ver-
dadero seminario de lenguas indígenas y en modelo para futu-
ras experiencias misionales, como las del Paraguay. Hacia 1612

Por su indudable protagonismo, la gran por tada-retablo de la fachada lateral es
el principal testimonio de la renovación arquitectónica emprendida por los jesui- Motivos de flora y fauna tropical, como este guacamayo, aparecen con frecuencia
tas en la doctrina de Juli durante el siglo XVIII . De este modo acogían con entu- en la por tada lateral, de acuerdo con el gusto decorativo difundido por los anó-
siasmo la irrupción del estilo «mestizo» en la zona del Collao. nimos canteros aimaras.

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Exteriormente, el templo muestra su
recia estructura de adobe encalado
y su disposición en forma de cruz lati-
na con el tardío añadido del gran cim-
borrio trunco en el crucero. Resulta
elocuente el contraste entre la sen-
cilla por tada mayor, inspirada en mo-
delos renacentistas, y la abigarrada talla
en piedra de la fachada lateral.

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133

Dentro del vasto panorama lacustre a orillas del Titicaca, se levanta la antigua
doctrina de Juli, cuyas cuatro iglesias de grandes proporciones atestiguan la intensa
campaña misional desplegada por los jesuitas en el Altiplano.

ya disponía de imprenta, lo que permitió publicar los vocabula- tiva en el Collao. El primero tuvo lugar en el siglo XVI y se
rios y la gramática del idioma aimara elaborados por Ludovico prolongó hasta principios de la centuria siguiente. Al llegar el
Bertonio. Al mismo tiempo, el pueblo había llegado a ser en uno segundo tercio del XVIII se daría el último y decisivo, con la difu-
de los complejos arquitectónicos más importantes del Altiplano. sión del estilo «mestizo» originado en Arequipa y su inmedia-
Sus cuatro templos —San Juan, Santa Cruz, la Asunción y San ta adaptación a la sensibilidad local. Según Ramón Gutiérrez,
Pedro— reflejan el respeto de los doctrineros por la tradicional se trata de un período de renovación arquitectónica, en el que
cuatripartición de los indígenas en sendas parcialidades o ayllus. las nuevas formas suelen superponerse a las antiguas estructu-
De las iglesias mencionadas, la de San Juan Bautista no sólo ras, añadiendo portadas o modificando plantas.
es la que mejor se conserva sino aquella que expresa con mayor El trazo inicial de San Juan es, con toda probabilidad, anterior
elocuencia los dos grandes momentos de actividad construc- a la presencia de los jesuitas, quienes seguramente se limitaron

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a proseguir su edificación hasta dejarla concluida en 1602. De cero y las hornacinas que albergarían los nuevos altares, así
aquella época conserva su nave alargada, acorde con la tradi- como sendas portadas que comunican el presbiterio con la sacris-
ción gótico-isabelina, y la techumbre mudéjar de par y nudillo. tía y con el baptisterio. Lo más logrado en este género se encuen-
Este aire marcadamente arcaico se reitera en el aspecto gene- tra, sin embargo, en el exterior. Es la gran portada lateral cuyo
ral del exterior, de gruesas paredes encaladas, con su sencilla protagonismo y uso vinieron a desplazar a la antigua, situada
portada mayor renacentista y la maciza torre de adobe cua- en el muro de pies. Tanto por su estructura arquitectónica como
drangular desprovista de adornos. por su repertorio decorativo —que comprende temas de flora
Durante el siglo XVIII, en pleno auge del gusto «mestizo», fue y fauna exóticas—, esta obra se relaciona directamente con el
añadido el crucero y toda la iglesia se enriqueció con finas labo- templo cercano de Santiago de Pomata, de valor paradigmáti-
res de piedra. Fueron labradas entonces las columnas del cru- co dentro de la escuela arquitectónica collavina. Uno de los

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motivos comunes son las columnas, que traducen la forma salo- lienzos de buena factura con pasajes evangélicos en la coro-
mónica al lenguaje del tallado planiforme. nación del retablo. Ya en el siglo siguiente fueron añadidos el
El altar mayor, aunque muy reformado, corresponde al barro- frontal y las gradillas de plata, considerados entre los mejores
co temprano, quizá de mediados del siglo XVII. Su cuerpo bajo ejemplos de la platería dieciochesca regional.
incluye, en las calles laterales, un par de relieves policroma- Ambos brazos del crucero acogen retablos churriguerescos,
dos con escenas de la vida de San Ignacio. También hay tres de un estilo bastante más avanzado con relación a la capilla
mayor. Su minuciosa talla armoniza con las hornacinas de pie-
dra labrada que los enmarcan. Uno de esos altares, en el lado
del evangelio, tiene como elemento principal un grupo escul-
tórico del Descendimiento de la cruz, obra excepcional en su géne-
ro por la cantidad de figuras que lo componen y por el agitado
dramatismo de la escena, seguramente basada en una estampa
europea. Otro retablo cercano reúne varios relieves de santos
y dos pinturas que constituyen un documento valioso acerca
del patronazgo indígena: los retratos de Alejandro Chique, cura-
ca lugareño, y su mujer, Ángela Cachi Catari, en actitud de
donantes.
Sobre los muros de la nave, en lugar de retablos fueron colo-
cadas dos series de lienzos de gran formato, guarnecidos por
marcos dorados de profusa talla. Al lado del evangelio, siete

Una por tada interior de piedra labrada comunica el presbiterio con la contigua
sacristía. Tanto su curioso frontón de volutas como el carácter planiforme de su
decoración indican que fue realizada en el mismo período de la por tada lateral.

Sin duda, el retablo principal es el más antiguo de todo el conjunto, y así sus ele-
mentos arquitectónicos como sus relieves y lienzos evidencian un barroquismo
temprano. No obstante, algunos añadidos en la calle central —incluyendo aplica-
ciones de espejos— se asocian con una sensibilidad popular más bien tardía.

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según composiciones de Rubens. y en ellos se halla repre- tro de la actividad que este artista desarrolló en el Altiplano. L E W 138 . Otros nueve lienzos cuzque- tismo de Cristo pertenece a Bernardo Bitti y es pieza crucial den. marcan un claro siglo XVIII por Tomás Lara. hispanizantes y claroscuristas. La escena del Bau. Lara usó mode. particularmente algunos grabados de Bolswert noso de la emergente escuela surandina. ños corren sobre la pared de la epístola. maestro indígena del Cuzco. sentada la historia de Santa Teresa de Ávila. quien contraste con los trabajos de Lara por su apego a las fórmulas firma el cuadro de La predicación en el desierto.pinturas narran la vida de San Juan Bautista. en oposición al cromatismo lumi- los flamencos. Son pinturas anó- Los demás cuadros fueron realizados en la primera mitad del nimas que. en opinión de Mesa-Gisbert.

dentro de hornacinas cobi- jadas por arcos de medio punto. Uno de los lienzos que decoran los muros de la nave —dentro de enor- mes marcos dorados— es el Bautis- mo de Cristo por Bernardo Bitti. Sus tallas en madera dorada ofrecen cu- riosas similitudes con la decoración pétrea que les sirve como grandioso marco. La cla- ridad narrativa de su composición es un buen ejemplo del estilo contra- manierista que practicaba este pin- tor formado en Roma.En torno al crucero se dispusieron en el siglo XVIII retablos nuevos —iz- quierda—. 139 .

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esta policromía envolvente se complementa sas del Tahuantinsuyo. aunque los datos al respecto siguen siendo imprecisos. Otra característica compartida centraron en el pueblo siete parcialidades indígenas. A partir de 1572 se con. En cambio. incluyendo es la abundante presencia de pinturas murales. negra. tal vez expliquen la rique. Es probable que la iglesia ya estuviera construida para entonces. MISIÓN DE SAN PEDRO APÓSTOL A N D A H U AY L I L L A S . Esta confluencia de etnias diver. A lo largo de su arcaica nave alargada. a manera de galería alta. rizar el culto en días festivos. belina. Pos- ca. bastante modesto. la 141 . cubiertas mudéjares y una sencilla fachada con capi- un asentamiento incaico de antiguo prestigio situado en la actual lla abierta. Al igual que ellas. con un despliegue decorativo que no se deja vislumbrar des- da por la región durante el virreinato. En el caso de a un grupo de mitimaes cañaris. autor del Ritual formulario para adoctrinamiento de los Toda la estructura del edificio obedece a una tipología arcai. tuado modificaciones arquitectónicas menores. za de expresiones artísticas reunidas en su iglesia parroquial. Andahuaylillas. Andahuaylillas tuvo como consecuencia del patronazgo ejercido por las elites nati. así como la prosperidad experimenta. P E R Ú Entre las reducciones indígenas que el virrey Toledo dispuso fines del siglo XVI. los lienzos y altares barrocos apor tados por en cuyo caso los jesuitas sólo habrían ampliado la nave y efec- los doctrineros jesuitas conviven armónicamente con el preexistente ar tesonado de estilo mudéjar y con pinturas murales de épocas diversas. de el exterior. común entre las iglesias rurales cuzqueñas construidas a teriormente la administración parroquial fue entregada a la Com- pañía. entre sus conductores al célebre quechuista Juan Pérez de Boca- vas a lo largo de tres siglos. Inicialmente a cargo de curas seculares. Su actividad está documentada a partir de 1613. tiene planta gótico-isa- en los alrededores del Cuzco se encontraba Andahuaylillas. que servía para exterio- provincia cuzqueña de Quispicanchis. indígenas.

el limeño Riaño trabajó en Andahuaylillas a las órde- dores indígenas. por ejemplo. no fue retirado al colo. terio. con el retrato pintado del doctrinero. aimara y puquina. algunos testimonios del cura Pérez de Boca. da en el muro izquierdo del templo. Es de estilo renacentista No obstante. seguramente en reconocimiento firmado en 1626 por Luis de Riaño. al que se ingresa por un frontis de arquitectura pinta- ticas y los programas iconográficos propios de la orden. Se asocia con el mismo personaje el baptis. guas». y se conoce popularmente como «la portada de las cinco len- negra fueron conservados por los nuevos ocupantes. quechua. Hay varios cuadros suyos 142 . por tener inscripciones con la jaculatoria del bautismo ca. En su interior se encuentra un lienzo del Bautismo de Cristo. la existencia de dos púlpitos: el antiguo. Ello expli. carse otro más moderno.decoración interior evidencia a cada paso las preferencias artís. Medoro. cristiano en latín. Discípulo de Angelino del arraigo que aquel religioso había tenido entre los pobla. nes del cura Pérez de Bocanegra. castellano.

en forma de galería alta con cubier ta más antiguos del conjunto. quizá por Luis de Riaño. y se le atribuyen algunos de los murales La exteriorización del culto. Ambas composiciones fueron ins- piradas por estampas de los hermanos Wierix. testimonia ya la influen- cia del estilo difundido por el hermano Bernardo Bitti en la región. cumplía las funciones de «capilla miserere». A lo largo de la extensa nave. recuerda al templo jesuita de Chuquisaca. Allí mismo. Todo ello bajo el gran artesonado de tres del bautismo aparece traducida a las lenguas nativas. los muros pintados en distin- tas épocas alternan con retablos dorados de un barroco provin. obra cuya policromía ha sido sucesiva- mente retocada de acuerdo con el gusto de los artífices locales. a ambos lados de la puerta principal. independiente. Estos murales representan dos escenas moralizantes claramente contrapuestas: El camino del cielo y El camino del infierno. paños que se complementa con la cubierta de lacería. de clara ciano. frecuente en las parroquias indígenas. y en el calvario de piedra sobre el atrio que. lienzos de grandes marcos labrados e imaginería religiosa filiación renacentista. Sus motivos de grutescos. La fórmula ritual de carácter popular. más anti- gua. han sido pintados por un anónimo muralista. Desde el muro de entrada pueden verse decoraciones pic- tóricas de importancia ejecutadas en la primera mitad del siglo XVII. sobre el presbiterio. 143 . y su ubicación. En el coro alto es posible apreciar parte del friso que reco- rre lo más elevado de la iglesia. que se prolonga a los lados en forma de U. meda- llones y angelillos se relacionan ciertamente con la etapa más temprana.en el presbiterio. Incluso la propia disposición de la bella balaustrada coral. Todos sus elementos arquitectónicos. decora- do con lienzos de pintura que representan al rey David. al parecer. reforzaba seguramente el sentido moralizante y didáctico de tales representaciones. un antiguo órgano de fuelles. se manifiesta aquí en la capilla abier ta sobre la fachada. Una ingeniosa solución decorativa se aprecia en la «por tada de las cinco len- guas» que conduce al baptisterio. Santa Cecilia y grupos de ángeles músicos.

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advocación titular de la doctri. su estructura churri- el edificio. flanqueadas por columnas salomónicas y coro. En cierta forma vinieron a persiste hasta comenzada la república. de la Coronación de la Virgen podría ser un fragmento del retablo lo de Diego Quispe Tito. realizado por un maestro anónimo probablemente del círcu. A su vez. a la derecha. alfombra- do de flores que aluden a los placeres terrenos. Decoran sus tapas bellos lienzos con las imágenes del rey David y Santa Ceci- lia. esta desplazar a los viejos murales. Durante la época del obispo Mollinedo. algunas cresterías y adornos de espejos pare- alta de la nave. A la izquierda se ve el Camino del Infierno. a fines del siglo XVII. El altar mayor fue reformado por completo en la «era Mollinedo». el relieve arcaizante na. PÁGINAS SIGUIENTES Cubriendo todo el muro de entrada. En cuanto a la platería. 145 . cuyo estilo parece ser una derivación popular de las elegantes figuras que pintaba el hermano Bitti. El altar mayor evidencia también la estratificación decorati- los religiosos de la Compañía debieron remozar completamente va imperante en toda la iglesia. celosamente guardadas en la sacristía. huaylillas. En efecto. un anónimo pintor local del siglo XVII representó un par de esce- nas alegóricas con evidente intención didáctica. encantadora hibridación. L E W Siguiendo una modalidad muy difundida en la región. Data de esos años la serie de lienzos barrocos sobre gueresca ha sido reformada en épocas diversas hasta alcanzar una la vida de San Pedro Apóstol. En la parte más alta. el Camino del Cielo se refiere a las renun- cias del alma cristiana como medio para alcanzar el favor divino. superponiéndose a ellos de un capilla mayor sólo exhibe una parte de las joyas litúrgicas de Anda- modo dramático. Estas pinturas recorren toda la parte primitivo. En el coro alto se conserva uno de los órganos más antiguos de toda la región. mientras que los lienzos sobre la vida de San Pedro y San Pablo corresponden a un período anterior. el ar tesonado de la capilla mayor es noto- riamente más alto y de mejor factura que en el res- to de la nave. cen añadidos tardíos. producto de ese barroquismo residual que nadas por el monograma de Jesús.

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ciudad emblemática del sur andino. Para. poniendo a prueba una y otra un vigoroso protagonismo. colegio el 16 de agosto de 1578. se exten- medio de un territorio de gran actividad sísmica. modélicos del estilo regional «mestizo». Se trata de una tamento que. a la Compañía de Jesús unos terrenos. que requiere cortarse en gruesos blo. 149 . dójicamente. Trazada en 1578 por el maestro Gaspar Báez. con la consecuente abundancia el conquistador Diego Hernández Hidalgo disponía en su tes- del sillar. ruinas y hubo que empezar otra nueva. A lo largo dían alrededor de las puertas de entrada. en cuya esquina levantaron un pequeño ora- torio que luego cedería paso al templo. un solar aledaño de otro conquistador. el triunfo del estilo «mestizo» se evidencia en sia no estaba concluida cuando el terremoto de 1582 la dejó en su decoración mural. y así la orden llegó a poseer toda la manzana suroriental de la plaza mayor. a manera de tapices. Poco después fue adquirido sistencia blanda y frágil de este material. inaugurada en 1610. lo que determina una recia volumetría. IGLESIA Y COLEGIO DE SANTIAGO A R E Q U I PA . cuyo empleo no tardó en imponerse. en los que se fundó el ques. Ese año la actividad de sus tres volcanes. hasta convertirse en ejemplares vez las habilidades constructivas de alarifes y canteros. los artífices indige. «para descargo de su conciencia». una de las grandes soluciones fue aportada por La historia del establecimiento se remonta a 1577. se levanta en planas y poco naturalistas que. la iglesia y el colegio de la Compañía asumieron cierto tiempo su casco urbano. que invade toda la superficie con un vigoroso afán decora- tivo de indudable raíz popular. Gracias a la con. Lucas Martínez Vega- nas pudieron labrar externamente abigarradas decoraciones zo. se entregaran piedra blanca y porosa. P E R Ú Arequipa. sucesivos terremotos obligaron a reconstruir cada proceso creador. En el centro de este del virreinato. la primera igle- En la cúpula de la antigua sacristía.

Barrientos proyectó sólo el cuerpo bajo. se superpuso al muro de pies varios años después de terminada la igle- sia. y al cantero Diego de Adrián. cuando fue añadido el tímpano con la imagen la planta del edificio actual. se abre una nueva etapa de gran vita. ya que en 1621 se diseñaba por el arquitecto Simón de Barrientos en 1654. de mayores proporciones que los triunfante de Santiago Matamoros.Dos épocas superpuestas en la por tada lateral. la composición se enriquece en la florida decoración planiforme que se expande por todo el muro y culmina en un ático trilobulado. mo se debe la portada lateral. probable director de la obra. quizá por primera vez. Esta obra aparece fechada en 1698 y. La portada principal es considerada cabeza de serie dentro de aquella corriente surandina que San Cristóbal ha denominado en un estudio reciente «planiforme y textilográfica». que corresponde a una etapa más tardía. las figuras de sirenas que tanta difusión tendrían en la arquitectura altiplánica del siglo siguiente. cuyo esque- ma corresponde todavía a los lineamientos renacentistas tardíos. que se comprometió a levantarla en 1654. trozos de entablamento y cornisas—. mayor impulso a mediados del XVII. Se trata del pro- nunciado tímpano que alberga un relieve de Santiago Mata- moros. se vería reconver tido al estilo «mestizo» hacia fines de siglo. eludiendo así las connotaciones deterministas que pudiera tener el vocablo «mes- tizo». Se atribuye. labrado por un cantero indígena anónimo en pleno auge del nuevo estilo regional. con la intervención de los lidad creativa en la arquitectura surandina. Aun- que su estructura arquitectónica tiene componentes sencillos —columnas pareadas. Pero lo más llamativo se encuentra en el segundo cuer- po. Aquí aparecen. 150 . no sin reservas. al hermano Agustín de Acosta. advocación titular del templo. advocación titular del colegio. terminada en 1692. A este últi- modo de un minucioso tapiz sobre el muro de pies. Las obras avanzaban lentamente y sólo alcanzarían Con la por tada mayor. anteriores. Su decoración tallada en plano —uti- lizando como materia prima la blanca piedra volcánica del lugar— se extiende al arquitectos Juan de Aldana y Simón de Barrientos. trazado Este templo sólo sirvió una década. El clasicista cuerpo bajo. según todo indica.

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Se ha procurado recuperar así el aspec- to original de la decoración interior. recompuesto a par tir de fragmentos de otros retablos barrocos. Un gigantesco altar Rodríguez. Estilísticamente se relaciona con el barroco cuzqueño. está presidi- mayor. El segundo. to —derecha— no posee representaciones figurativas y su tema central son los monogramas de Jesús y María. escultor salmantino activo en Arequipa. por completo el ábside plano de la iglesia.PÁGINAS ANTERIORES Sobre ambos brazos del crucero se admiran los mejores retablos barrocos del En la nave principal. notoriamente disminuida después de la Salvo la imagen de San Francisco Javier. en la coronación del tornavoz. el uso masivo del sillar y el aire clasicista de sus columnas conjunto. ocupa do por el patrón Santiago. Uno contiene el Crucificado que se atribuye a Bernardo de Robles y jónicas adosadas entre los arcos se ven realzados por la potente luminosidad Lorenzana. y un San Sebastián por Diego procedente de los lunetos y de la cúpula sobre el crucero. obra documentada en 1592. 154 . este púlpi- expulsión. similar en estilo.

pintada hacia 1603 durante su segun- da y última estancia en la ciudad. sin embargo. la impresión de solidez domi- na en toda la estructura. se encuentran Lorenzana —o Bernardo Pérez de Robles—. cuyo aire clásico se ve acentuado por grandes columnas jónicas adosadas que marcan sus tramos principales. una escala impensable en el período colonial. sigue de cerca el esquema basilical de San Pedro de Lima u otras iglesias jesuíticas. En la calle central fue colocada la Virgen con el Niño. un acabado ejemplo de cómo los artífices locales lograron adap- tar sus propias técnicas constructivas a la interpretación de un modelo común. obras de estilo montañesino probablemente trabajadas en algún taller limeño. A primera vista. cuya actividad está entre los mejores ejemplos locales de su género. En el presbiterio. una de las obras capitales del hermano Bernardo Bitti. un retablo barroco colocado en años recien- tes procura recuperar el aspecto original del templo. Se trata de una recomposición de fragmentos procedentes de otros alta- res antiguos. Ello explica la presencia de cuatro cuerpos. Sobre todo si se considera que su planta. el interior del templo no ofrece mayores novedades. Los retablos del crucero. En este caso. Constituye. permanecen en semipenumbra. mo opuesto se levanta un retablo igualmente churrigueresco none atribuye al escultor salmantino Bernardo de Robles y dedicado al apóstol Santiago. de tres naves. mientras que las laterales. cubier- tas por cupulines de sillar. patrono del templo. En el extre- de la epístola está presidido por un Cristo crucificado que Sche. efigie que 155 . El altar del lado documentada en Arequipa por la década de 1660. junto con el púlpito. A ambos lados se abren hor- nacinas con dos apreciables imágenes de San Ignacio de Loyo- la y San Francisco de Borja. Una gran cúpula sobre el crucero presta lumi- nosidad a la nave mayor.

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en formato de medio punto. rosos lienzos.La antigua sacristía —hoy conver tida en capilla de San Ignacio— armoniza su fron. Durante su última estancia en Arequipa. Cristo Resucitado. Sobresa- len por su calidad dos escenas de la vida de Cristo. el esbelto canon figurativo y la elegante belleza propios del ar tista ita- liano alcanzan su mayor intensidad. Alrededor de él dosa decoración mural con algunos impor tantes lienzos de Bernardo Bitti y su escuela. y La Candelaria. lo más notable que se halla son nume- En todas. Bernardo Bitti realizó estos lienzos que representan a la Virgen con el Niño. el Éxtasis de San Ignacio atribuido a Diego de la Puente. hacia 1603. en su mayoría de las escuelas surandinas. Se tra- ta de La entrada de Jesús en Jerusalén y La última Cena. que datan de mediados del siglo XVII y han sido atribuidas al círculo de influencia de Diego de la Puente. este último 157 . hay varias imágenes de factura local que representan a santos fundadores de órdenes religiosas. En las capillas laterales. según se dice ocupaba antes la capilla mayor. Al fondo.

tarios de Madrid. Está dividida en recuadros que narran «Retrato verdadero» de la Virgen de la Candelaria venerada en la isla de Teneri.En el siglo XVIII. como este Tránsito de la Virgen. en la nave de la epístola con los sobrepuestos dorados típicos de esa escuela andina. la iglesia se enriqueció con lienzos cuzqueños de importancia. 158 . probable- mente hecha por un anónimo ar tista local. la leyenda de la venerada imagen del Cristo Cautivo en el convento de los trini- fe cuyo culto probablemente llegara a Arequipa a través de un viajero canario. La sacristía actual guarda esta curiosa pintura historiada —derecha—.

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el colegio adyacente debió de recons- —de la Virgen y de varios santos—. también pilares. A fines del a un programa iconográfico de carácter moralizante. Pese a ello. que seguramente obedecía truirse varias veces hasta alcanzar su aspecto actual. das más características del estilo «mestizo». recubierto por una gran cúpula de solo piso. En las demás templo. el claustro que per teneció al colegio de 1600. arcos muestran emblemas de la orden dentro de una profusión En torno de la cúpula. L E W da. Su antigua portada de ingreso. albergan un centro comercial. aves. tes y floridos sobre las jambas. como el cuy y los del barroco temprano que. siglo XVII emprendieron las obras el arquitecto Lorenzo de Pan- Toda la austeridad arquitectónica del templo encuentra un tigoso y el cantero Juan Ordóñez. en conjunto. Sobre este colorido tapiz se recortan las imágenes. mientras que las enjutas de los tribuyen cuadros y esculturas de primer orden. El motivo principal está constituido por tallos ondulan- murales. 160 . unas repisas salientes apoyadas sobre decorativa que permite parangonar estas arquerías con las facha- ménsulas soportan bustos de santos en madera policroma. imágenes escultóricas. mental no tiene par en la ciudad. da en el atrio. En los muros cuelgan dos de las pinturas que Bernardo Bitti realizó para este recinto: el Cristo resucitado —que original- mente hacía pareja con la Virgen del altar mayor— y una Vir- gen de la Candelaria. a diferencia llajes. de los cuatro evangelistas sobre las pechinas y se dis. ayudados por un número impor- sorprendente contrapeso en la antigua sacristía. el esplendor arqui- les. que guardan reliquias probablemente traídas desde Roma. se consideran obra del hermano Diego de la Puente. fruteros y jarrones floridos que. Sus elementos así como los lienzos más antiguos y valiosos del conjunto. desafectados. situa- público por su enorme interés artístico. relieves de piedra de Huamanga. Es un básicos son los mismos de todos los conventos arequipeños: un espacio de planta cuadrada. Su despliegue orna. se halla hoy cegada y los claustros. crean de la sobriedad ornamental común a todos ellos. cuadrada y bóvedas de arista en las cubiertas. hoy abierta al tante de talladores indígenas. Comprende pinturas mura. Pero. la Compañía un equivalente policromo de la eclosión decorativa «mesti. De una etapa más avanzada son las escenas de la —concluido en 1738— contrasta junto a la recia volumetría desnuda del tem- Visión de San Ignacio en la Storta. una cuidada composición plo adyacente. junto con una Presentación en el ajíes dispuestos sobre la mesa del banquete pascual. Todos sus muros aparecen recubiertos por pinturas de fo. con arquerías de medio punto sobre pilares de planta sillar.impregnado de notas iconográficas localistas. pinturas llama la atención el tema predominante de la muerte Al igual que la iglesia. obras que podrían fecharse alrededor Con su florida decoración «mestiza». tectónico de este local se ha mantenido intacto. se distingue por la rica talla planiforme que recubre los arcos y za».

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El retablo mayor —ensamblado entre 1703 y 1705 por el maestro limeño José de Alvarado— ejerció notable influencia en el desarrollo local de este género. en 1539. Detalle del tabernáculo en el altar mayor. un punto defensivo intermedio entre Lima y el Cuzco. Su densa población indí- gena en proceso de cristianizarse atrajo la temprana actividad de diversas órdenes religiosas e impulsó la construcción de un número importante de iglesias. Económicamente beneficiada por su ubicación den- tro de las rutas comerciales que iban desde la capital del virrei- nato hacia Potosí y Buenos Aires. Ya a fines del siglo XVI la Com- pañía tenía una presencia esporádica en la región —a través de misiones procedentes del Cuzco—. hasta que en 1605 esta- bleció colegio e iglesia. P E R Ú San Juan de la Frontera de Huamanga constituyó desde su fun- dación. 163 . Huamanga llegó a erigirse como sede episcopal a partir de 1609. IGLESIA Y COLEGIO DE LA C O M PA Ñ Í A AYA C U C H O ( H U A M A N G A ). decorado con finos relieves e íntegra- mente recubier to por láminas de pan de oro.

En la década de 1690. severo estilo renacentista contrasta con el de la capilla anexa que se abre al lado derecho del atrio. el pondiente a la antigua capilla. Por enton- En el atrio exterior se suceden la por tada del colegio antiguo. simboliza la castidad y la templanza. Este local sir vió en años anteriores como Museo Histórico Regional de Ayacucho. labrada en piedra rojiza. En cambio. fue durante ese período cuando se transfor- mó la planta hasta desaparecer el crucero y se añadieron los cubos de las torres.Una de las mejores por tadas renacentistas que conserva la ciudad es la corres. quien participó en las obras hasta 1649. y al año siguiente se trasladó a esta ciudad el her- mano Nicolás Villanueva. Esta última portada apor- ta una fantasiosa interpretación local de la decoración plate- resca. maestro cantero. cuando se dieron por terminadas. cuyo capilla de Indios bajo la advocación de Nuestra Señora de Loreto. colocado después de la expulsión— y la ces debió de labrarse el cuerpo bajo de la portada principal. templo constaba originalmente de una sola nave algo estre- cha dispuesta en cruz latina con brazos prolongados. Al promediar el siglo XVII se iniciaría una lenta reconver- sión del edificio. las formas ondu- lantes y bulbosas de los campanarios indican que fueron ter- minados en época tardía. al parecer inspirada en bestiarios medievales o en libros de emblemas. criollo huamanguino. De acuerdo con un antiguo plano conservado en París. simultáneamente con otros de la región. facilitaron la terminación 164 . Sobre el muro de pies fueron labradas nue- ve hileras de relieves florales planos que prestan a la fachada un aire decididamente arcaico. Según todos los indicios. A ambos lados del entablamento. la fachada de la iglesia —con el escudo real de España. en este caso. los bienes legados por el padre Fran- cisco de la Maza. Su motivo central es el monograma de María sos- tenido por una figura de elefante que. sendas representaciones de grifos ofician de guardianes. Para ello fue contratado en 1645 el alarife arequipeño Juan Ochoa Cárdenas. quizá poco antes de la expulsión.

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avenerada. que sólo se dio por con- cluida en mayo de 1705. Sus remates en forma de roleos y agudos pináculos recuerdan ciertas obras cuzque- ñas de la «era Mollinedo». data de una época anterior al retablo. alberga una Virgen de Cocharcas. El notable púlpito. tam- bién atribuibles al taller de Alvarado. el monograma de Cristo. Pero lo más singular de esta pieza se encuentra en el respaldo circular y radiante donde campea. De estilo churrigueres- co. junto con otros dos menores a ambos lados del presbiterio. Los magníficos confesionarios de madera —derecha— en color natural podrían ser obra del círculo de ensambladores que trabajó el altar mayor junto con el maes- tro limeño José de Alvarado. Alva- rado caía en prisión por deudas y los jesuitas tuvieron que pagar una fianza para que continuase la obra. del colegio y del templo. 166 . sobre el tornavoz se yergue una imagen de San Francisco Javier en actitud de predicar. De acuerdo con la cos- tumbre jesuita. A fin de culminar su adorno inte- rior. Labrado en la segunda mitad del siglo XVII . está compuesto por dos grandes cuerpos y su hornacina principal. mien- tras que en la parte más alta dos ángeles volantes sostienen el monograma de Jesús emblemático de la orden. una vez más. en madera oscura parcialmente dorada. Es el mismo retablo que existe hoy. el púlpito se hace eco del reper torio decorativo empleado por los entalladores cuzqueños de ese período. en mayo de 1703 se concertó el retablo principal con el ensamblador limeño José de Alvarado. Todos los demás nichos están ocupados por santos jesuitas. Meses más tarde.

Entre las demás pinturas cabe mencionar El sueño de relieves de lacería y sus retablos datan de mediados del siglo XVII. José. de inspiración flamenca. ambientado en un paisaje bucólico característico de la En el lado del evangelio se venera una imagen del Nazareno. la capilla de podría ser la representación pictórica más antigua de esta popu- la epístola tiene como advocación a San Francisco Javier y en lar devoción regional. atribuida por Mesa y Gisbert al hermano Diego de la Puente. pero con toda probabilidad ejecutó esta tela para 167 . ella figura el escudo de los De la Maza. permiten deducir que fueron pintados en alguno de los grandes talleres cuzqueños de fines del siglo XVII. Dos capillas laterales profundas se abren donde estuvo antes la primera iglesia. De Bernardo de Bitti se conserva una Doble Trinidad. junto con una Virgen con el Niño. nota- ble composición considerada entre las más complejas y ambi- ciosas del maestro italiano. Este artista flamenco habría realizado otros lienzos como el denominado Cristo jesuita. y una anónima Virgen de Cocharcas. Ambas fueron cubiertas por sendos cupulines con dida. Situada en el brazo opuesto. No es seguro que Bitti trabajara en Huamanga. rodea- típica de la escultura procesional relacionada con la semana da por autoridades civiles y eclesiásticas de Huamanga. Tanto la composición de estos cuadros como sus gamas cromáticas bri- llantes. cuyo drama- tismo debió adquirir un carácter ejemplarizador en el contex- to de la evangelización andina. la decoración principal consiste en una serie pictórica sobre la vida de San Francisco Javier. Cada uno de ellos presenta algún momento cul- minante en la historia del Apóstol de las Indias. hoy per- el crucero. protectores del cole- gio. escuela cuzqueña. Lo más notable de su altar es una pintura de la muerte del santo. que santa huamanguina. guar- necida por grandes marcos dorados de talla barroca. que en realidad recrea una visión de la beata Marina de Escobar. En los muros laterales.

El sueño de José. Decoran la nave del templo estas tres escenas —izquierda—. La escena religiosa se desarrolla en un paisaje idílico inspirado por los fondos boscosos de la pintu- ra flamenca. un pasaje de su historia relacionado con la Compañía de Jesús. Estando la santa en el colegio jesuita de San Gil de Ávila. de la vida de San Francisco Javier. obra de un anónimo maestro cuz- queño del siglo XVIII . En la capilla de San Javier cuelga esta Visión de Santa Teresa de Ávila —derecha—. lienzo dieciochesco de la escuela cuzqueña. vio un hermoso palio sostenido por ángeles sobre las cabezas de los religiosos en el momento de la comunión. 168 . apóstol de las Indias Orientales.

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Varios retratos de ecle- siásticos —entre ellos el célebre obispo Cristóbal de Castilla y Zamora— dan cuenta de la historia institucional de este plantel. la primera de las cuales desarrolla una sencilla arque- ría de adobe sobre pilares cuadrados. Se ingresa a él desde el atrio. ofrece menos testimonios de su pasado jesuítico. L E W 170 . mientras que el piso alto desarrolla balaustradas de madera en tres de los cuatro ángulos. Es de la misma piedra rojiza que las demás y todos sus elementos —pilastras superpuestas. El colegio. posteriormente convertido en seminario diocesano de San Cristóbal. En el interior subsisten dos de los tres claustros originales. recientemente restaurado. se compone de una sencilla arque- ría rebajada en la planta baja. muy restaurado. a través de una portada que hace ángulo con la iglesia. Como señalan Mesa y Gisber t. ejecutada después de 1600. rosca del arco e incluso el paño de muro adya- cente— se ven cubiertos por un recio almohadillado par- cialmente en forma de punta de diamante. Constan de dos plantas. las figuras de la Virgen y de San José recuerdan las composiciones que Bitti realizó en Chuquisaca. El claustro principal. Esta Sagrada Familia o Doble Trinidad es obra tardía de Bernardo Bitti.

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orden. Toda la ciudad había disfrutado hasta entonces. que sustituyó a la antigua torre. entre 1631 vilegio que ninguna de las órdenes religiosas establecidas en y 1634. portugués ave- cia se debió al tenaz patrocinio ejercido por el obispo Carlos cindado en Trujillo. entre sus bienes. Corne dispuso que se destinaran a su edifi- el norte del Perú. quien figura como «maestro de albañi- Marcelo Corne. La iglesia fue construida con rapidez inusual. sus edificios llegaron a ocu. Poco antes de de las tierras altas. Añadido posterior es la espadaña. que incluía treinta y siete esclavos entrado el siglo XVII. quien desde 1625 había reclamado un plan. lería» en el concierto formalizado ante el provincial de la tel de la Compañía para su diócesis. par una manzana en la esquina oeste de la plaza mayor. para los que trabajó el mismo maestro durante los años frontis de rasgos manieristas estaba concluido en 1634. en 1629. suscrita por Felipe IV. siguientes. que empezó a funcionar ya en el valle de Chicama. 173 . cuyo ced. aun. la obra corrió a cargo de Alonso de las Nieves. nal de importancia activo en la región y su estilo marcaría una fuerte impronta en la arquitectura eclesiástica local. debido al impulso económico de sus patronos. la tipología establecida por la fachada jesuita habría de rei- terarse en los templos trujillanos de San Agustín y la Mer- La sencilla por tada del colegio forma ángulo con la fachada de la iglesia. Nicolás Durán. pri. una rica hacienda azucarera región fue el colegio de Trujillo. P E R Ú Dedicados ante todo a la evangelización del sur andino y que no llegaría a ver el colegio en funciones. Dos años más tarde obtu. Pese a ello. los jesuitas tuvieron escasa presencia en morir. Su establecimiento más importante en esa cación las tierras de Gazñape. Esta preeminen. Así. De las Nieves era el primer profesio- vo la real cédula de fundación. IGLESIA Y COLEGIO DE LA C O M PA Ñ Í A T R U J I L L O .

Algunas de sus imágenes podrían identificarse todavía uso afectaron sobre todo el interior del templo. tínez de Compañón destinó el local jesuita a seminario y cár. tan a los cuatro evangelistas y han sido atribuidas por Mesa- tico se encuentra en la coronación de la fachada: su forma nos Gisbert al jesuita flamenco Diego de la Puente. de campanario —en reemplazo de la torre original— son aña. de ladrillo enlucido. Sobre el entablamento corre un friso curvo orna. Finalmente. 174 . la familiaridad del variante singular: sólo posee capillas laterales en los tres pri- arquitecto con las maneras del alto renacimiento y el manie. meros tramos de la nave mayor. En la década de 1780. Hoy. «el Libertador» Simón Bolívar lo ros resabios clasicistas. Se articula por medio de columnas pa. mite apreciar mejor la solidez del edificio. la portada lateral bóvedas de arista y las capillas laterales con otras vaídas. sustituido por la bóveda de cañón probablemente siglo XVII. se encontraban entre los bienes tintos tipos de bóvedas: las de la nave principal y el crucero del maestro De las Nieves al dictar su testamento en 1644. presente en do con haces de hoja de laurel que. en vista de los daños causados por Del antiguo colegio permanece el claustro principal. En ello se suman los arcos torales que. no turas murales que cubren las pechinas de la cúpula. De otro lado. la iglesia ha sido definitivamente secularizada y cumple do. está compuesto por columnillas funciones de paraninfo universitario. los cambios de mayor. entregó a la Universidad de Trujillo que había fundado en 1824. sólo existen referencias documentales después del terremoto de 1759. La planta basilical. ínte- el sismo en la iglesia mayor. como catedral provisional. adopta en este caso una inspira en modelos palladianos. en efecto. Sin duda. quien habría revela que la cubierta original consistía en un artesonado de habitado el convento trujillano hacia el segundo tercio del tres paños. según Mesa y Gisbert. se otros establecimientos de la orden. el obispo Mar. Represen- perturban la armonía del conjunto. Otro rasgo distintivo es la coexistencia de dis- cinco de estos libros. Se trata del antiguo patio de estudios o «patio de los operarios». cel eclesiástica. sobre las capillas del templo. Primero sirvió en colecciones privadas o en otros templos de la ciudad. asoman cla. llo con el adobe y la quincha. son de cañón corrido. al igual que la iglesia. que combina el ladri- tón partido. En la portada principal. Otro elemento caracterís. aunque más sencilla. mientras que el presbiterio se cubre con Del mismo estilo. en tanto que el segun. bastante más estrecho. la portada del colegio y la espadaña que hace las veces to arcaizante y «gótico» en opinión de García Bryce. en conjunto. que se convierte en única hacia rismo se basaba en el conocimiento de los tratados clásicos: el muro de pies. Lo único que persiste de la decoración interior son las pin- didos posteriores de gusto neoclásico que. gramente restaurado en años recientes. Su falta de mobiliario per- corintias que flanquean la ventana coral y penetran el fron. A también resulta notable por la finura de su friso seiscentista. sin embargo. que fueron diez incluyendo el altar Al producirse el extrañamiento de la orden. readas de orden jónico en el cuerpo bajo. crean un afec- cambio.

han desaparecido para ceder paso a modernas con paredes de adobe. El segun- el gobierno eclesiástico del obispo Martínez de Compañón. Tras la expulsión de la orden. De aspecto austero. de acuerdo con la nomenclatura del plano elaborado durante punto en ladrillo sobre pilares de planta cuadrada. cubiertas de madera y arcos de medio dependencias de la universidad. Su do patio grande y los tres patios menores. como es usual en la arquitectura trujillana. el claustro principal consta de una sola planta. que figuraban en el disposición es típica de los conventos trujillanos: un solo piso plano de 1788. L E W 175 . este edificio albergó al seminario diocesano y actualmente es sede de la Universidad Nacional de Trujillo.

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Gracias a estas actividades. Aunque el claustro del colegio ha desaparecido. Se distingue por el arco trilobulado que enmarca la puer ta y nuevamente se insinúa en el tímpano que sirve de coronación. su casco urbano prosperó rápidamente y ya a comienzos del siglo XVII el cronista indígena Huamán Poma de Ayala elogiaba a los pisqueños como «gente Entre 1704 y 1723. un grupo de maestros y obreros llevados desde Lima levan- taron la iglesia. A través de su puerto se transportaba el azogue extraído de Huancavelica. al sur de Lima. un elemento indispensa- ble para la extracción de la plata en las minas de Potosí. uno de los cuales recibe hasta hoy el nombre de «pisco». su mayor fama derivaba de la producción local de vinos y aguardientes. No obstante. alcanzó gran importancia estratégica desde fines del siglo XVI. 177 . cuyo exterior evoca en muchos detalles la arquitectura religiosa de la capital. P E R Ú Aunque fuese relativamente pequeña. IGLESIA Y COLEGIO DE LA C O M PA Ñ Í A P I S C O . la villa de San Clemente de Pisco. permanece en pie su magnífica por tada.

Se tiene acceso a la cátedra por medio de una esca. copia de Valdés Leal. lienzo de la Aparición de Cristo a San Ignacio. el altar mayor terminó de dorarse en 1727. se alza sobre uno de los De estilo francamente churrigueresco. pilares que marcan el crucero.El púlpito de cedro sin dorar. delicadamente labrado. 178 . En el cuerpo alto se ve el lera con balaustres torneados. Todo indica que su autor procedía de un taller limeño.

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Jiménez donó algunas haciendas productoras de vid. Estos ele- mentos exteriores fueron terminados en 1723. si bien todavía en 1727 se doraban el altar mayor y otros dos retablos laterales. edificada en 1680. aunque carente de torres y portadas. Sin embargo. en escombros tras el terremoto de 1687. Detalle del San Juan Bautista que actualmente se exhibe en la nave del templo. Las obras se inicia- Seguramente atraída por estas circunstancias. grandes servidores de Dios y de la justicia y de su majes. y sólo pudo inaugu- rarse en 1721. En la por- tada. gen. las columnas del segundo cuerpo contradicen Cada una de las capillas hornacinas enmarcan sendos lienzos en formato de medio punto. según las cartas anuas. algunos detalles innovadores evidencian la originalidad de su diseño. la Compañía ron en 1704. que debió a la iniciativa del hermano Diego de la Maza. cuyos beneficios financiaron casi íntegramente la iglesia. ficio. el templo se hizo empleando materiales ligeros —adobe. obra cuzqueña de la primera mitad del XVIII . Nada queda de ese edi- te de paz. bajo el patrocinio de Andrés Jiménez Vilches y decidió establecer un colegio en la villa. Es una imagen limeña influida por el estilo de Mar tínez Montañés. cal y quincha— y técni- cas constructivas antisísmicas que. Esta filiación se ve confirmada por los libros de cuen- tas. entre ellas Caucato. 180 . y tienen iglesias adornadas y policía y cristiandad». Su primera iglesia se Vallés. donde consta la presencia de doce oficiales llevados desde la capital para efectuar la obra. tuvo que ser levantado desde sus cimientos. ya que el actual tad. ladrillo. Pequeño y bien proporcionado. por ejemplo. proceden de la escuela limeña anterior al terremoto de 1746. junto con ciertos rasgos de estilo.noble y buenos caballeros y vecinos moradores y soldados. quien la dejó había sido alumno de los jesuitas en el colegio limeño de San Martín. Se trata en este caso de El éxtasis de San Cayetano. Pero los progresos fueron lentos. comisario del Santo Oficio y cura vicario de Pisco.

maestro José de Castilla. varios de los cuales han desapare- el crucero muestra finas labores de yesería con monogramas de cido en tiempos recientes. en cambio. Son dignos el exterior es el almohadillado de placas: aparece reiterado en de mención un San Juan Bautista. el retablo mayor mar. quien se desempeñaba por entonces Varias de las esculturas religiosas como alarife del cabildo de Lima. Se nimo pintado por Juan de Valdés Leal deja entrever así una acusada persona. Las capillas laterales. copias ingenuas de la Familia de la Virgen. todos pro- Obra marcadamente churrigueresca. así como en los cuerpos altos de las torreci. en forma blo en la iglesia limeña de San Pedro. y la pareja de Santa Ana y San arco trilobulado—. ción de Cristo a San Ignacio camino a como ocurre en casi todas las grandes Roma. copia limeña del cuadro homó- portadas-retablo de Lima y el Cuzco. aquel mis.la tradición limeña que suele colocar principal contiene una imagen de la en su lugar pilastras con modillones. para la casa matriz de Lima. Por otro lado. de cruz latina. de un mismo taller de ensamblado- mentos acreditan la intervención del res. Joaquín. versión local del conoci- la portada lateral y la del colegio —que incluye un hermoso do prototipo montañesino. junto con la ro. grupo escultórico de Gregorio Fernández que preside un reta- da se confirma al entrar en la iglesia. Su nave única. probablemente relacionado con el maestro de obras Juan de Almoguera. Esta sensación de lograda armonía que emana de la facha. —como San Cayetano y San Antonio de Padua—. y el magnífico púlpito parecen obra fecha 1723. célebre llas. La elegante cúpula que cubre formato de medio punto. situados en los brazos del cruce- apellido en lugar visible. L E W 181 . Tanto este lidad en el autor del proyecto. Inmaculada que sigue la iconografía Tampoco aparece la cornisa quebrada montañesina y un lienzo de La apari- en arcos en el centro de la composición. los docu. Su calle siglo XVIII. que recibían culto en los altares se- Uno de los elementos que otorgan unidad estilística a todo cundarios se exhiben hoy a lo largo de la nave. altar principal como los cuatro meno- terioso maestro Ortega que grabó su res. cedían de algún obrador cuzqueño de la primera mitad del ca la pauta decorativa en todo el mobiliario litúrgico. A juzgar por los que subsisten Jesús y María sobre las pechinas y alrededor de los lunetos. no guardaban imágenes de bulto sino lienzos en nacinas dispuestas a ambos lados. posee brazos tan profundos como las capillas hor.

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en 1619 San las columnas salomónicas de barro y yeso que conforman la por tada-retablo. la fachada principal se incluye entre las obras maestras del Nasca y Alonso Rimanan. Arriba un detalle de Juárez el viejo en 1546. P E R Ú A poca distancia de la ciudad de Nazca. Tras cambiar de manos. estas espléndidas edificaciones sirvieron para el adoctrinamiento de la multitud de trabajadores indígenas y negros que cultivaban las tierras. la orden adquirió la diseño posiblemente fue tomado de algún tratadista barroco italiano. Tanto ella como su vecina San Javier encabezaron un complejo sistema de haciendas productoras de azúcar. Su José fue entregada a los jesuitas. El proceso de catequización era considerado apremiante en este rico valle. vinos y aguardientes que los jesuitas administraron con ejemplar efi- ciencia durante más de un siglo. se sitúan los restos de la iglesia rural de San José. sobre la margen dere- cha del río Ingenio. quienes vendieron sus tierras a Pedro barroco en la costa peruana. HACIENDA DE SAN JOSÉ N A Z C A . En 1668. Lamentablemente. En el momento de la conquis- ta eran propietarios de toda la quebrada los curacas Francisco Terminada en 1744. Incorporadas al proyecto misio- nal de la orden. escenario de uno de los desarrollos culturales más antiguos del Perú prehispánico. 183 . sucesivos desastres naturales y el secular abandono han ocasionado su actual estado ruinoso. arruinada por sucesivos terremotos e inundaciones esti- vales.

Presenta fragmentos vecina San Javier junto con otras haciendas cercanas. debido a la cali- dad de su diseño y a la riqueza de su repertorio ornamental. los anónimos maestros de San José emplearon una mixtura de adobes con telares de madera y caña. no es comparable a ninguna otra en el Perú. y no sabemos si antes hubo en su lugar construcciones de importancia.Una pequeña portada lateral se abría en el muro del evangelio. madera y yeso. todo recubierto por grue- sas capas de yeso. San Javier que- daría a cargo de la casa matriz limeña. En efec- to. la arquitectura costeña alcanza un episodio culminante con esta pequeña edificación rural. el uso de columnas salomónicas resulta excepcional en la fachada de una iglesia menor si se considera que sólo dos gran- des templos de Lima —San Agustín y la Merced— llegaron a 184 . y resistiendo todos los embates naturales. El de San José —edifi- cado entre 1740 y 1744— no sólo fue el primero en construirse sino aquel que posee mayor jerarquía artística. Todo ello le confiere un lugar de privilegio en la historia del barro- co sudamericano. A partir de estos materiales ligeros y maleables fue erigida la magnífica portada-retablo que. tante. que con el tiempo se vería reflejada en el esplendor arquitectónico y decorativo de sus iglesias. A diferencia de la robusta cantería desplegada en San Javier. do al colegio de la Transfiguración del Cuzco. la quebrada del Ingenio permaneció dividida: mientras San José había sido donada por Juan Ignacio Arias Maldona- En medio del fér til valle del Ingenio de Nazca. en opinión de Wethey. los templos datan de mediados del siglo XVIII. se alza la estructura del templo construida en barro. Esta circunstancia gene- ró una emulación constante entre las dos comunidades. caña. No obs- de columna con capiteles corintios y una profusa decoración de yesería. tanto en el friso como alrededor de la hornacina. Tal como han llegado hasta nosotros. Aunque suene paradójico.

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ramente proviene de algún taller capitalino. consiste en una sencilla galería a todo lo largo de la fachada. nacinas principales guardaban las imágenes de la Virgen y del Por dentro.incorporar este tipo de soportes en sus portadas de piedra. Destaca por la minucio- frenesí decorativo —una frondosa combinación de follajes. tal vez porque la orden de expulsión lle- de las pilastras con modillones a manera de capiteles. el refinado trazo de las columnas mera mitad del siglo XX. colocado sobre la coronación. la pureza de líneas que enmarca la entrada prin- entre el presbiterio y la sacristía. En planta y proporcio. volu. En contraste con el recargado barroquismo de la facha- arcos fajones de la cubierta y el sotacoro. cedido en 1950 a la iglesia de Nuestra Seño- queda libre de adorno en el muro de pies. colgaban de sus muros. nun. sidad de su talla y por la profusión de cresterías caladas. Habrá que trasladarse a Lima para torsas marca la tónica de toda la composición. 187 . cuyas tas. ésta sólo conserva parcial- nes resulta enteramente similar a San Javier. Ningún espacio ver el altar mayor. desaparecieron por completo en la pri- Como elemento dominante. toda la bóveda de cañón que la cubría. Estos relieves marcan los nas lisas. Ambas torrecillas reiteran. trasladado desde 1950 a la iglesia de la Virgen del Pilar. Sólo perdura un San Miguel Arcán- nave única se halla hoy expuesta a la intemperie tras colapsar gel. Un minucioso almo. El mismo gó antes de que empezara a dorarse. así como los lienzos cuzqueños que ca en barro y yeso. En cuanto a la casa hacienda. el motivo limeño en su color natural. Sus hor- en aquella otra que comunicaba la sacristía con el exterior. compuesta por una danza de arcos de medio punto sobre colum- temporáneamente en el sur andino. Su espléndida talla barroca ha permane- cido sin dorar. de apreciable talla. el estado de la iglesia no es menos ruinoso. así como la puerta da eclesiástica. El principal elemento exterior común son las finas labores de yesería que Mesa y Gisbert con. además. Su santo titular. ra del Pilar de San Isidro. Es de estilo churrigueresco. y segu- hadillado invade los cubos de las torres y se prolonga en los cam. Ha permanecido panarios. hoy perdidas. L E W Vista actual del retablo mayor. arabescos y mascarones— prolifera en la portada lateral y líneas curvas marcan la culminación de ambos cuerpos. en el distrito limeño de San Isidro. El mobiliario litúrgico. Otro elemento mente su disposición original. a los establecimientos rurales de la Compañía. sideran un lejano eco del estilo «mestizo» desarrollado con. cuyo dintel está formado por cipal de esta casa es representativa de la severidad que caracterizó una elegante venera abocinada.

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se pro- longó durante casi dos siglos y testimonia el progresivo esplen- dor de las artes visuales en la región. el aspecto final del edificio parece responder a un concepto uni- tario de arquitectura y decoración. se construyó en dos fases. constituye la expresión más antigua de una tipología arquitectónica que permanecería reservada a los grandes esta- blecimientos de la orden. Su edificación. reinterpretación barroca de la del Gesù. perceptible en el detalle. 189 . y la segunda supervisada por el italiano Venancio Gandolfi. sin embargo. Todo contribuye a crear una La fachada de Quito. IGLESIA DE LA C O M PA Ñ Í A Q U I TO . Iniciada cinco años antes que San Ignacio de Bogotá y diecinueve antes que el templo definitivo de San Pablo de Lima. el caso de la Compañía de Quito ostenta una indiscutible pri- macía histórica. De un modo que sorprende. Sobresale de las demás fachadas de la ciudad por su riqueza ornamen- tal. entre 1760 y 1765. la primera entre 1722 y 1725. bajo la dirección del jesuita alemán Leonar- do Deubler. E C U A D O R Entre todas las derivaciones del Gesù romano en América.

cuya iglesia se vislumbra a la izquierda tras la impo- nente cúpula del templo jesuita. El interior de la iglesia. exhibe una sorprendente unidad ornamental pese a su dilatada cronología. con sus espléndidas columnas salomónicas. Un poderoso mecenazgo oficial y privado favoreció. conde de Villardompardo. gracias en buena medida al recubrimiento casi total de sus muros con yeserías doradas.atmósfera de gran suntuosidad. muy próxima a la pla- za principal de San Francisco. en diver- sos momentos. la construcción del templo y de los edificios adyacentes. una y otra vez. Ejemplo de ello es el retablo mayor. En palabras del prelado. Los padres Piñas. y poco después el cabildo eclesiástico les asignó las ca- sas parroquiales de la antigua iglesia de Santa Bárbara. el plantel alber- gaba a «hijos de conquistadores y de la gente más principal de La Compañía ocupa un lugar privilegiado en la traza urbana. comenzado en 1735 y obra del padre Jorge Vinterer. a fantasiosas interpretaciones sobre supuestas influencias orientales en los repertorios decorativos del virreinato. Ya en 1586. Poste- riormente adquirieron otras casas frente a la universidad. la iniciativa del propio virrey Fernando de Torres y Portugal. cuyo exacerbado barroquismo daría pie. atrajo hacia Quito al primer grupo de jesuitas. PÁGINAS SIGUIENTES La Compañía Quito destaca por la cantidad y calidad de jesuitas arquitectos y ar tistas que contribuyeron a darle forma. . y en 1594 obtuvieron apoyo del obispo Luis López de Solís para fun- dar allí un seminario. de gran vistosidad y barroquismo. González de Holguín e Hinojosa se alojaron a su llegada en el hospital de la ciudad.

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incesante recargamiento ornamental crea una simultaneidad la llegada del hermano Marcos Guerra. dio renovado impul. Un perfecto Fue precisamente por iniciativa del hermano Guerra que rectángulo inscribe en su interior la cruz latina descrita por la na- los jesuitas adquirieron. diese por concluido el crucero. Guerra consiguió unir ambos sectores. los cua. octogonal y sin tambor. serva en la sacristía. Su Madrigal. Dos años más tarde. en 1649. 194 . aunque rar hasta 1634 para que otro maestro jesuita. los muros y bóvedas se hicieron ya en el siglo XVIII. El mismo personaje decla. de Bogotá. cosas de virtud y del servicio de Dios Nuestro Señor. gos comunes era el rico trabajo de yesería con motivos circu- debidamente aprobado por sus superiores». samente trazado. Uno de esos ras- tor Nicolás Durán Mastrilli. badas sus tres naves. Guerra tuvo que enmendar algunas estructuras preexistentes. aunque lo reconvierte —según la costumbre dolas todas en el punto de perfección que hoy tienen». Esta proeza urbanística contribuyó blo mayor. e incluso varios de los elementos decorativos más maestros que los enseñan». que se alza sobre el presbiterio coronando el reta- dencias de la Compañía. Tanto la disposición de su planta como las dimensiones de les han puesto rector en el dicho colegio y religiosos y tienen la misma. el crucero pronunciado y las naves laterales compuestas otro lado de la quebrada que hasta entonces eran propiedad por capillas secundarias comunicadas entre sí. arquitecto y escultor de texturas. modelo vignolesco. por ser como es su instituto inclinado a estas sobrepuestos dorados». luminosidades y efectos cromáticos. americana— a la tipología basilical de tres naves. consolidando el La iglesia está generosamente iluminada por la cúpula sobre el crucero y esta área de una manzana entera que sería ocupada por las resi- otra. Hubo que espe. que ya en 1650 tenía aca- los buenos seminarios de España». En efecto. Aunque el templo lares que adornaba originalmente la bóveda y hoy sólo se con- quedaría abierto al culto en 1613. quien trajo el plano «desde Roma. antiguos revelan el parentesco de este edificio con San Ignacio El terreno para la iglesia fue adquirido en 1605 por el rec. De acuerdo con testimonios contemporáneos. obra del mismo arquitecto jesuita.esta tierra y tan buenos estudiantes que pueden competir con a realzar la ubicación del templo. el hermano Gil de siguiendo una tradición iniciada por el templo bogotano. so a modificar la percepción de un espacio interior tan riguro- so a la fábrica. la disposición del templo se inspira en el célebre «fue corrigiendo las más y levantando de nuevo otras y deján. varios retablos latera- raría haber encargado su conducción «a los religiosos de la Com. les y una cubierta central «ricamente artesonada con lazos y pañía de Jesús. llegando inclu- napolitano que venía de trabajar en Bogotá. Las labores de estuco que recubren todos mente a cargo del hermano Francisco Ayerdi. la capilla mayor. De acuerdo con episcopal. la casa y los terrenos al ve mayor. sus obras avanzaban lenta. Gracias a un admirable trabajo de ingeniería hidráu- lica.

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como el resto de la iglesia a excepción de la fachada. advocación titular de una congregación laica muy Dedicadas a San Ignacio y San Francisco Javier.el uso jesuítico. las capillas del crucero se erigieron en 1743 y estuvieron a cargo del mismo Vinterer. la cúpula del res de dorado al famoso escultor local Bernardo de Legarda. que a su 197 . tura quiteña. de orden gigante y ocho pares de columnas salomónicas. llones de pintura que representan a doce ángeles e igual núme. a su vez. acorde con la corriente del «purismo» barroco rece pintado un sol radiante. Alrededor de la linterna apa. apareci- ra la primera de estas características en la ciudad. probablemente fue. prestan intensa luminosidad a lada con la historia de la Compañía. Todos fue- Ignacio de Loyola. la bóveda de cañón corrido de la nave principal. atributo característico de San que los jesuitas adoptarían ya entrado el siglo XVIII. fieles al modo de los antiguos mártires romanos. esta capilla sigue atrayendo la sido la primera cubierta de este tipo construida en Quito. mientras que las ocho capillas pieza verdaderamente monumental —resaltada por la dramá- laterales reciben luz de otros tantos cupulines ricamente orna. Esta presbiterio carece de tambor. Entre las esculturas exentas que contiene cabe salomónica seguramente obligó a renovar toda la decoración mencionar un Crucificado en la hornacina principal. una balaustrada continua separa los muros de influyente en su tiempo. perforada por lunetos. ade- Apenas terminada la construcción. tica iluminación que le brinda la cúpula— posee dos cuerpos mentados con motivos de yesería. que es mostrada ante los ambos sectores. estrechamente vincu- ro y otra sobre el presbiterio. quien empezó por el altar de los cuatro evangelistas. una sobre el cruce. Uno de los altares churrigueres. El prototipo elegido es el diseño para el altar de con yeserías que combinan aplicaciones florales con lacerías geométricas en los arcos fajones. El retablo mayor y los del crucero muestran una gran uni- ro de ilustres figuras de la orden. pero el triunfo de la columna de la estructura. ambas obras siguen de cer- ca los modelos proporcionados por el arquitecto y pintor jesui- Del siglo XVII . veneración masiva. Por haber sido lugar de enterramien- la gran bóveda de cañón. La primera luce relieves policromados y meda. que habría to de Santa Mariana de Jesús. Las pechinas. el hermano Guerra más de una gran coronación que enfatiza el ritmo ascendente ensambló sus primeros retablos. ra de Loreto. obra de Marcos Guerra. contienen relieves ron obra del padre Jorge Vinterer. dad de estilo. imagen yacente de esta beata quiteña. San Luis Gonzaga en la iglesia romana de San Ignacio. ble factura. de nota- interior al llegar el siglo XVIII. A diferencia de ésta. un recurso iconográfico presente principal hacia 1735 y diez años más tarde encargaba las labo- en otros templos jesuíticos. ta Andrea Pozzo en su Prospettiva dei Pittori e Architteti. que evidencia un momento de auge para la escul- cos más notables del conjunto es el dedicado a Nuestra Seño. Una urna en la mesa del altar muestra la Dos grandes cúpulas de media naranja. En el siglo XVIII se recubrió da en 1700. Como en el caso anterior.

Igualmente apreciable es el púlpito. La decoración pictórica del templo se inició con la activi- dad del hermano Hernando de la Cruz. 198 . alter- nando con columnillas salomónicas e imágenes de santos en madera policromada. que solía presentar al fundador ría se atribuye al propio hermano Marcos Guerra. te. quien llegó a ejecutar «los lienzos que adornan la iglesia.vez inspiró otro retablo en el crucero de San Pablo de Lima. a la entrada de Los pilares de la nave albergan habitualmente una serie de pinturas de profetas del Antiguo Testamento. criollo panameño formado en Lima cuyas obras demuestran que conocía las fór- mulas de los maestros menores sevillanos de principios del XVII. cuya auto- iconográfico italiano o flamenco. se apoya sobre un pedestal. La imagen de San Ignacio responde al patrón en su género. y sobre el tornavoz se yergue una efigie de San Pablo vigorosamente modelada. cuya calidad no tiene rival ces de policromía. frondosas celosías caladas y doradas. Noticias de cronistas contemporáneos dejan entrever la inten- sa labor desplegada por este religioso de biografía legendaria. los ejemplares quiteños lucen dorados y real. atribuidos al afamado pin- tor local Nicolás Javier Gorívar. cerradas por madera oscura—. En la cátedra apa- rece el motivo recurrente de los estípites con angelillos. De toda esa producción sólo han llegado hasta nosotros el cuadro del Infierno. la mayor parte de su ornamentación es de época posterior a la intervención de Guerra. No obstan- de la orden ataviado con ricos ornamentos litúrgicos. El lujo y ornamentación de la iglesia es evidente en el tratamiento interior de la puerta principal y en las parejas de columnas salomónicas doradas que la flanquean. los tránsitos y los aposentos». Como todos los púlpitos barro- cos de la región. En Entre las piezas de talla que acompañan a los retablos cabe contraste con esta última versión —íntegramente ejecutada en mencionar las tribunas del crucero y el presbiterio. actualmente en restauración.

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cuyas columnas entorchadas y seve- ros pináculos indican un barroquismo temprano. canteros locales. que labraron los gelización del continente americano. Obra capital del barroco andino. en su condición también de escultor. probablemente indígenas. Su composición templo. el diseño integra las elementos decorativos del seiscientos. retomando así tradiciones del pensamiento cución de esta monumental portada corrió a cargo de hábiles religioso medieval que la Iglesia consideraba útiles para la evan. junto con algunas pinturas atribuidas en las capi. la eje- cípulos de Cristo. apenas dos años antes de la orden de extrañamiento. a su vez. La tradición adjudica su autoría quedarían interrumpidas hasta 1760. columna salomónica que tiene como fuentes el baldaquino tolado del flamenco Martín de Vos. no sin discusión por tuano Venancio Gandolfi la retomó y la dio por concluida en parte de historiadores recientes. gracias a la irrupción de la serie de grabados de Wierix que a su vez reproducía un Apos. el principal ciclo pictórico está constituido por factores. la calidad 1765. En cambio. detalles ornamentales con gran refinamiento. cuya diversa factura —sin embargo— hace dudar Jesús que también se le atribuye. sobre cada uno de los pilares que separan las naves del ñía se labró íntegramente en piedra andina. como el púlpito. cuyo cubierta que. Su ambiciosa concepción demandó muchos años altar de la sacristía. es obra segura En la fachada. A pesar del obvio euro- la concordancia teológica entre los antiguos profetas y los dis. Deubler. se expresa la última etapa constructiva de su mano el Éxtasis de San Ignacio de Loyola que se ve en el del templo. que sean todas de un mismo autor. Después las obras te a principios del siglo XVIII. De esa misma época data el retablo tana coral y finalmente al enorme frontón curvo que corona labrado por Marcos Guerra. al parecer. peísmo que le imprimieron sus constructores jesuitas. era similar a la que por entonces había impulso ascendente conduce la mirada desde la puerta a la ven- sobre la nave principal. cuando el religioso man- al maestro quiteño Nicolás Javier Goríbar. de San Ignacio por Hernando de la Cruz. como la yesería de la tres puertas. Por este medio se buscaba berninesco y los grabados de Pozzo. la portada de la Compa- ción. quizá rela- Marcos Guerra (1600-1668) fue uno de los jesuitas arquitectos más impor tan- cionado con la ensambladura sevillana en tiempos de Martínez tes en el virreinato del Perú. A él se deben gran par te de la iglesia del siglo XVII y Montañés. de trabajo y cuantiosos gastos. junto con un Niño llas laterales. tanto a la orden como a sus bene- Sin duda. Son figuras de aspecto imponente. inspiradas por la reinterpreta el modelo del Gesù. 200 . Dentro de él se encuentra la ya mencionada pintura par te del mobiliario. de estas piezas parece acorde con la importancia de su ubica. enfatizando claramente la portada principal.la iglesia. quien trabajó en ella hasta 1725. En cualquier caso. Fue iniciada en 1722 por el jesuita alemán Leonardo una serie de dieciséis profetas bíblicos realizada probablemen. Dentro de un La sacristía es la estancia donde mejor se han preservado los concepto de lograda armonía estilística.

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pese a las modernas transformaciones que han reducido su extensión de manera significativa. la pre- defendido por la Compañía. Todo ello logra co Javier. Todos ellos tenían arquerías en la parte baja.el conjunto. Hay alrededor abundantes representaciones de ángeles. cuyo culto era fervorosamente Aunque buena par te de la ornamentación de la iglesia es del siglo XVIII . que inspiraría también las portadas bogotanas del Sagrario y San Agustín. zada por la inclusión de hornacinas con santos jesuitas: en el fica con entusiasmo como «las más espectaculares que se hayan cuerpo inferior figuran San Ignacio de Loyola y San Francis- realizado en portada alguna de Sudamérica». cuando incluso se añadió una tercera planta. A ambos lados de la entrada hay tres columnas evocar la idea de un retablo exterior. En general. sensación que se ve refor- torsas colocadas en planos distintos. Es probable que lo tomase de la traducción española publicada por Patricio Caxés en 1593. Guerra reprodujo un conocido dibujo miguelangelesco procedente de la villa Grimani en Roma. cuyo aspecto conservó la huella del diseño de Marcos Guerra. 202 . mientras que en la parte alta se ve a San Luis Gon- zaga y San Estanislao de Kostka. Pero la gran novedad iconográ- sencia de yeserías del XVII en el techo de la sacristía permite imaginar la aparien. que Ramón Gutiérrez cali. El complejo original comprendía tres claustros: el colegio. fica fue aportada por el simbolismo del Sagrado Corazón de cia del conjunto en esa época. Jesús sobre las portadas laterales. el noviciado y la Universidad de San Gre- gorio. en tanto que los claustros altos sólo disponían de ventanas hacia el patio central. Esta renovación exterior de la iglesia no se daría simultánea- mente en los establecimientos adyacentes de los jesuitas. cuando el padre José María Mau- geri publicó un manual exegético sobre la devoción debida a los corazones de Jesús y de la Virgen María. Esta devoción había empe- zado a difundirse en 1743. En el diseño de la portada del colegio. los pisos altos fueron muy reformados duran- te el siglo XX.

que bien podrían corresponder a época posterior. la difusión de las formas arquitectónicas europeas por toda la recen desnudas como en el modelo romano. conocido como el Real de Lima por el uso que recibió después de la salida de los jesuitas. En cual- cido motivo manierista tiene una apariencia menos esbelta. la presencia de estos edificios marcó el punto También anotan que las figuras tenantes con el monograma inicial del apogeo urbano de Quito y significó un hito en de Jesús —al parecer esculpidas por el propio Guerra— no apa. Obra atribuida al mismo arquitecto napolitano es la por- tada del noviciado. así como los añadidos francamente barrocos del segundo cuer- Mesa y Gisbert observan que la versión quiteña de este cono. po. sino que «fueron región. a su vez. Esta excelente representación de San Jerónimo como Doctor de la Iglesia en detri- mento de la imagen más habitual del santo como penitente refleja el ambiente cul- to y urbano de la Compañía de Quito. púdicamente vestidas por el jesuita. como la arquivolta de la entrada. quien les da el carácter de virtudes o ángeles». Su estilo se relaciona estrechamente con la fachada del colegio y hay motivos que aquí aparecen reiterados. Se distingue. por el alargamiento de las columnas —en contraste con otros diseños de Guerra—. L E W 203 . quier caso. cuyas dovelas también invaden el arquitrabe y el friso.

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En opinión de Mesa y Gisbert. sin duda. el templo jesuita surgió durante una época en la que acaudalados vecinos propiciaron «la reconstrucción monumental de Potosí». las obras tardaron porque hubo necesidad de cam. septiembre de 1613 se consagró la capilla dedicada al funda- tas construyeron en todo el Alto Perú. El céle- Con el grandioso fondo del «Cerro rico» de Potosí —verdadero símbolo de la bre Arzans percibió así aquel momento: «Lo que es muy digno prosperidad minera en el Alto Perú— se yergue el arco triunfal de la torre ecle- siástica como un hito en la historia de esta ciudad. nuevos y un frontal de plata. El adorno de la iglesia conti- se tuvo que volver «la puerta principal a la parte del sur que mira nuó por lo menos hasta 1685. cuando se acabaron los retablos al rico Cerro. ladrillo y adobe cubierta de azulejos cayó desploma. llegado hasta nosotros. ba y San Basilio. dor de la orden. tuvo como principal benefactor a Alonso Messía condujo desde Roma las reliquias de varios san- Antonio Zores de Ulloa. incluyendo los cuerpos enteros de Santa Colom- do ambicioso. Toda la obra anterior sería reemplazada. B O L I V I A Testimonios de cronistas e historiadores señalan a la iglesia da poco después. todavía debió prolongarse en vista de que había resul. de ponderar en lo que toca a obra de adorno de sus iglesias. 205 . Aunque no era un proyecto demasia. tos mártires. En esa ocasión. como la de la iglesia mayor». Su torre XVIII. y ocasionó la muerte a tres sacerdotes. El 29 de de Potosí como la primera y. a principios del siglo tado demasiado corta para las necesidades del culto. El templo original. con diez órdenes de artesones dorados edificación del colegio adyacente. y en ellos esculpidos serafines». edi. Según el relato de Arzans. A punto de ser con. cluida. IGLESIA DE LA C O M PA Ñ Í A P OTO S Í . Un cronista de la época describía este recin- biar la orientación de la nave con el fin de que se adaptase a la to como obra «de bóveda. San Ignacio de Loyola. por la edificación de aspecto grandioso cuyos restos han de piedra. la más rica que los jesui. el padre ficado entre 1580 y 1590.

Sus bolo eucarístico representado por una custodia de forma solar —arriba— coro- labores de talla muestran volumen. Al morir. al estilo «mestizo». iconografía exótica bricar iglesias nue. Coronada por cupulines y mientras que su oficio encontró continuidad en manos de los agudos pináculos. el cuerpo alto. Iniciado en 1700. terminada en 1707. invirtió en la obra 40.000 pesos. L E W Esta espléndida iglesia. lo dieron por concluido siete años más so. los jesuitas emprendieron su templo definiti. Su notorio énfasis ver tical resulta de haber dispuesto la torre y la por tada en un mismo plano. difundida por los vas. Tanto la tancia concedida por la Compañía al culto eucarístico. A su vez. sufrió suce- sivas depredaciones tras la expulsión de la orden. el nombre de este artífice adquirió fama legendaria. 206 . pa todo lo ancho del muro de pies. En medio de aquel afán constructivo teñido de motivacio. se vio corona. Se agrupan de a tres en cada lado del arco de ingre- vo. lidad sólo conserva parte de su arquitectura exterior. tan celebrada en su tiempo. con la columna del centro algo adelantada respecto de las tarde. El sím- da no pertenece. porque todo lo que se obró en tiempo de su primera grande. de retablos.es que haya sido ne. El despliegue de columnas torsas se inicia en el cuerpo bajo nes expiatorias. canteros aimaras. parece recordar las arquitecturas efímeras que cuatro hermanos que le sobrevivieron. como haciéndose eco del triunfo que admira la poca veneración que en aquel tiempo se tenía al alcanzado por este tipo de soporte en el arte de la ensambladura culto divino y la vanidad y gastos de sus humanos regocijos». el más hábil cantero indígena de su tiempo. cias a la singular torre en forma de arco triunfal romano que ocu- en 1714. que es cosa de la columna salomónica. de la portada. nada capaz y con poca decencia. ne pequeñas columnas pareadas y en la coronación del conjunto formar el perfil urbano de Potosí. Se afirma que un solo veci. distancia de la mo- cesario acabarse su dalidad planiforme antigua y opulenta típica del Altiplano. José Quirós. la representación de una custodia en relieve recuerda la impor- no. tie- da por una de las «soberbias torres» que empezaban a trans. y por tanto el resultado se na la par te más alta de la por tada. otras dos. gra- de la Cruz. la fachada principal es lo único que ha subsistido del templo. riqueza para haber Tampoco exhibe la de perfeccionar o fa. Lo más notable en ella es el uso intensivo za fue muy humilde. bastante más estrecho. en sentido estricto. toda de cantería. engalanaban los grandes fastos de la «villa imperial». y en la actua- Obra del legendario cantero indígena Sebastián de la Cruz. La facha. Todo portada como el campanario fueron trabajados por Sebastián el empaque barroco de la portada se prolonga hacia arriba. La solidez de su fábrica.

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Es probable que siglo XVI. la iglesia mayor. Varias donaciones cuantiosas permitieron levantar en poco ta en Chuquisaca sólo llegaría a concretarse al terminar el tiempo «un templo cómodo y colegio anexo». que por entonces acababa de construirse. se dio principio al nuevo edificio. En las 209 .. El retablo mayor es barroco. la fundación de un colegio jesui. había «ensanchado tanto [. pero ha sufrido algunas mutaciones. el año 1612. con capilla mayor y dos laterales.. pudieron concluirse los trabajos ocho años más tarde. actual titular del templo.. B O L I V I A Por muchos años reclamada. como la pre. hacia 1598. simi- año 1589 y en 1593 levantaron una «estrecha casa» que. Bit- tan cómodo [. No obstante. Fue así que. quien se haría cargo de los retablos. como una antorcha reclamando la atención del visitante. Se desconoce sencia en el nicho central de San Miguel.] que hay ahora sitio concluirse el edificio. Debido a lo ambicioso del proyecto. jesuitas treinta y cinco mil ducados para trasladar esta obra hacia ros procedentes de la «villa imperial». A punto de en 1600. ya lar a la del Cuzco. reflejaban la importancia creciente de esta ciudad. el templo y su colegio resultaron insuficien- tes con relación a las necesidades de la orden. el nombre de su arquitecto. y en lugar hermano Bernardo Bitti. cuya densa población cia. Sus primeros religiosos llegaron desde Potosí por el la iglesia tuviera desde esa época una sola nave alargada. fue llamado a Chuquisaca el bastante para iglesia. vivienda y hacienda del colegio. prelados y ricos mine. Tales progresos ti ejecutó ocho pinturas sobre la vida de Cristo para el altar mayor. erigida en considerado en su momento como el mejor de toda la provin- sede episcopal y capital de audiencia..] que no se podía más desear». seguramente escogido entre los PÁGINAS SIGUIENTES mejores de la ciudad. Incluso el propio cabildo catedralicio llegaría a ofrecer a los española se componía de funcionarios. por La iglesia fue edificada entre 1612 y 1620 por un arquitecto desconocido. sólo La única torre de la iglesia se alza esbelta sobre la ciudad. IGLESIA Y COLEGIO DE S A N J U A N B A U T I S TA S U C R E ( C H U Q U I S A C A ).

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que no permite cedro con mucho lazo y curiosidad». En el presbiterio la techumbre es ochavada y de lacería fina. este último llevado desde Lima. el interior —derecha— es uno de los más celebrados de Iberoamérica por su techumbre de carpintería mudéjar. Ambos edificios constan de una sola nave. El altar principal es barroco. De ahí la estrechez de su atrio. y por mucho que se intentó una permu. al igual que te las casas del cabildo. se ha conservado por completo. ta con otros terrenos en la misma plaza. la disposición anterior se asemeja a la del templo de San Francisco. Su portada prin- rior no cesaría hasta mediados de siglo. ventana coral rectangular. los arcos torales del crucero —recubiertos de made- ra labrada con dorados y policromías— refuerzan el efecto sun- tuario de artesonado. Su enriquecimiento inte. Toda la obra es de cantería. Un relieve con la imagen de San Ignacio de Loyola portando la bandera de Cristo corona el arco que da hacia la nave. todo lo cual concede a esta iglesia un lugar de primera importancia en la historia de la carpintería mudé- jar hispanoamericana. de aspecto clasicista. cuando se adquirieron cipal. 212 . cas en el cuerpo bajo y dóricas en el alto. se articula por medio de columnas jóni- la custodia y el sagrario.cartas anuas de 1620 se informa. que «hase aca. la maciza torre única que dominaba en el panorama urbano. Adi- cionalmente. apreciar el exterior con adecuada perspectiva. en el caso de San Juan Bautista. el cambio nunca llega- bado la obra de la capilla mayor y cubierto las del crucero de ría a producirse. el edificio tenía delan. Otro ele- mento común es la cubierta mudéjar de tres paños que. dispuesta en cruz latina. En algunos aspectos. y paralelamente al crucero corren dos capillas laterales de similar profundidad. donde se abre una gran Aunque daba frente a la plaza mayor. efectivamente. pero ha sufrido varias reformas posteriores y una capa de pintura recubre lamentablemente su Aunque la fachada no destaca por la estrechez del atrio y la presencia cercana de las casas del cabildo.

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Por sus dimensiones y su complejidad compositiva.dorado original. y el púlpito. Hay también otra escultura de mayor calidad con el tema del Bautista. Está presidido por una imagen de made- ra policromada que representa el santo precursor. maestro andaluz de conocida actuación en Lima y el Alto Perú. sobre todo el dedicado al Cristo de la Veracruz en el lado del evan- gelio. como un San José con el Niño y varios santos jesuitas. titular de la iglesia. eje- cutada por Gaspar de la Cueva. En el baptisterio se encuentra la capilla de San Juan Bau- tista. en el crucero —izquierda—. A la riqueza de sus columnas labradas y la fina crestería calada que le sirve de coronación se suman algunas imágenes de valor. elemento de pri- mordial impor tancia en las iglesias jesuitas dado el énfasis que concedían a la predicación. 215 . el templo chuquisaqueño conserva todavía un notable conjunto de pintu- ras de Bernardo Bitti. La capilla de Lore- to o de los Indios —posteriormente llamada «de los oidores»— se desarrolla paralelamente a la nave del templo hasta la altura del crucero y posee uno de los mejores retablos del conjunto. Pese a la desaparición de su primitivo altar mayor. actualmente depositado en el museo cate- dralicio. Mayor interés ofrecen los retablos del crucero. así como el excelente púlpito que muestra relieves de los cuatro evangelistas alrededor de la cátedra. lienzo que ocupaba La calidad en la talla de la madera se aprecia en estas dos obras: el retablo del Cristo de la Veracruz. Su altar es de estilo churrigueresco y completamente dorado. des- taca La imposición de la casulla a San Ildefonso.

San Juan. Las ción. Otras obras. Otro claustro. un lugar central en el retablo. el edificio del colegio contiguo punto. Tiene columnas dóricas en la planta baja y jóni- madurez para el artista italiano. Su categoría universitaria requirió efec. tiempos republicanos y actualmente alberga la Casa de la tuar ampliaciones que aún proseguían a fines del siglo XVII. La adoración de los pastores. En él se encuen- bios de uso. esta última con el doble de arcos de medio Al igual que en otros casos. tres del XVIII—. Santiago y Cristo atado cartas anuas de 1701 refieren que el claustro ya estaba concluido a la columna. posee una sola fue sucesivamente transformado para adaptarlo a diversos cam. La iglesia de la Compañía en Sucre es rica en cubier tas mudéjares y retablos. cas en la galería alta. planta con arquería sobre columnas dóricas. Tras funcionar como colegio de San Juan Bautis. son igualmente grandes muestras de una etapa de por entonces. como La Anuncia. al parecer más antiguo. Este sector del antiguo colegio se desconsagró en San Francisco Javier. L E W 216 . bajo Libertad. siendo la capilla del baptisterio un buen ejemplo de la suntuosidad ornamental del conjunto. el gobierno arzobispal de Juan Queipo del Llano y Valdés. La cubierta ochavada del crucero acoge la parte más deli- cada de la afamada techumbre de madera que cubre todo el interior de la iglesia. donde fue proclamada la independencia de Boli- años más tarde se erigió como Real y Pontificia Universidad de via en 1825. fundado por el virrey príncipe de Esquilache en 1621. tra la sala de grados —que ostenta una galería dorada de fines ta.

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sin embargo. arquitecto inicial viajaba el sacerdote italiano Juan Bautista Colluccini. tectura y el urbanismo neogranadinos. Se embarcaron en Desde su traza. la iglesia se levanta en el que al año siguiente marchaba a Tunja. Cartagena de Indias. que apoyaron los esfuerzos de Colluccini como «pasaron trabajos y peligros de mar y tierra hasta que Dios los director de las obras y hábil administrador de las mismas. ba edificando la iglesia de Panamá en 1601. cia jesuita del Nuevo Reino de Granada. Siguiendo una fórmula de origen escurialense. de procurador y viceministro. vallisoletano que había intervenido en la construcción de los oriundo de Lucca. bajos similares. tá. inmerso en el casco antiguo de desde sus inicios. la música e incluso la astro. su colaboración fue breve ya la ciudad. el templo atrajo la presencia de Sevilla a fines de abril de 1604 dentro de la expedición enca. tanto españoles bezada por el padre Diego de Torres y. elegido por su habilidad polifacética que abar. Después pasó a logía. Trasladado a América. Dada su experiencia en este campo. al decir de las crónicas. un núcleo de arquitectos y canteros jesuitas. El consoló con el arribo al término del año 1604». en Santa Fe de Bogo. para ejecutar el proyecto Panorámica del complejo arquitectónico jesuita. C O L O M B I A De acuerdo con el simbolismo apostólico usual en tales casos. al tiempo que dirigía las obras del primer templo. colegios de Logroño y Palencia. en 1610. y hacia 1607 desempeñaba allí los cargos la edificación de la iglesia de San Ignacio. 219 . Alon- so fue llamado a Santa Fe en 1610. sería la de mayor trascendencia para la historia de la arqui- fueron doce los religiosos encargados de fundar la viceprovin. IGLESIA Y COLEGIO DE SAN IGNACIO B O G OT Á . se halla- caba los campos de la arquitectura. como italianos. donde realizaría tra- centro del atrio flanqueada por los claustros que albergaron a la Academia Jave- riana junto con el colegio Real Mayor y seminario de San Bar tolomé. De todas las actividades que emprendió en estas tierras. En ese grupo primero de ellos fue el hermano Andrés Alonso.

cuando fue destinado a dirigir la cons. Mar. la iglesia bogotana muestra en su fachada un italia. Semeja un gran orden. Finalizada hacia 1635. Destaca la entrada principal por el orden gigantesco de Pérez venía de construir los colegios jesuitas de Málaga. arquitecto napolitano. Otras afinidades con su similar quiteña se encuentran en cos Guerra. el hermano Pérez estaba llamado Las tres puertas conducen al nártex. El hermano Guerra había llegado desde Roma y su tuye una reinterpretación del Gesú de acuerdo con las necesi- intervención resultaría decisiva para la configuración exte. Para entonces. año en que se inauguró el templo. dades del medio americano. enviando al hermano Pedro Pérez. Entre 1633 y 1635. si bien parece haberse ceñido a la traza de mentada con finas labores de yesería policromada que. en cier- Colluccini y a las disposiciones generales dadas por éste. Aparece orna- su principal ejecutor. se encargaría de los traba. Claudio Acquaviva. todas las capillas laterales se comuniquen por medio de arcos. templo. desde el cual sólo se tie- a propagar en América las últimas disposiciones constructivas ne acceso a la nave principal. Villalpando. y en particular con las iglesias imágenes de santos. Por ello mismo. Encon. cuyas tres puertas corresponden a las naves del quien a partir de 1612 tendría activa participación en la obra. Allí pudo vincularse directamente con arquitectos Como en el caso de sus prototipos italianos. que también consti- jos finales. fuerte contraste con las antiguas techumbres mudéjares que ba casi concluida y puede considerarse al hermano Pérez como habían cerrado los templos de toda la región. la fachada. la torre única y las bóve. remarcado por la balaustrada recta que corre a todo lo largo tró la obra de Bogotá en cimientos y permaneció en la ciudad por de la cornisa. Es indudable el protagonismo otorgado al cuer- nismo aún más ortodoxo. mera cubierta de su tipo en la Nueva Granada. la por tada principal se inspira en modelos clasicistas origi- nales de Leone Battista Alber ti. San Ignacio esta. las capillas del crucero se distinguen del resto por su actividad en la construcción de la Compañía de Quito. cal. separando el muro de la bóveda. Este sector ha sido claramente generadas por los círculos intelectuales de la Compañía. Varios autores han señalado su paren- po central. Acabada por la misma época que el colegio de San Pablo de Lima. quien posteriormente desplegaría intensa A su vez. así como la cúpula. marcando un trucción de la iglesia de Tunja. Su traza adopta la forma basili- rior del edificio. arco triunfal. Úbeda sus pilastras pareadas que dan lugar a tres hornacinas por lado. y Córdoba. tectónica de Guerra. 220 . Sin duda. el abigarramiento decorativo de Quito. con su gran arco y sus pilastras gigantescas que acogen hornacinas e tesco con modelos albertianos. La ausencia de Alonso fue compensada por el general de la mantuanas de San Andrés y San Sebastián. que empezaba a difundirse por el continente. la planta y las proporciones del edificio. este sector de la y teóricos jesuitas de la talla de Pedro de Sánchez y Juan Bautista fachada culmina en un gran tímpano triangular. Esta fue la pri- lo menos hasta 1633. to modo prefiguran. De ahí que das. deben su aspecto final a la pericia arqui.

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todas ellas. De da de cañón que cierra la nave mayor. Esta tradición sería continuada largamente por otros templos andinos. Ayudado por un grupo de oficiales y aprendices. ció con pinturas de importancia. El altar mayor ensamblado h. mayor anchura y por la luminosidad que les presta la cúpula. los constructores de San Ignacio dispusieron bóvedas mental estructura clasicista de tres cuerpos que se ensancha de arista sobre las capillas laterales y la cabecera del edificio. dotada de un airoso tambor. Fue entonces reconstruirse varias veces a causa de los terremotos. Lusinchi se desempeñaría como supe- rintendente de las obras. hasta cinco calles en el cuerpo central. Lusin- ve de diferenciación espacial. Esta solución también se distancia del modelo romano. la única que subsiste es el altar mayor. chi acometió estas obras en el período que va de 1635 a 1640. destaca por el purismo clásico de su diseño. el púlpito La distribución de las cubiertas constituye un elemento cla. se deba a dor alemán. cuyas Durante la segunda mitad del siglo XVII. inmediatamente posterior a la construcción. cuyo nombre originario era Joseph Loessing— tra- Domingo Petrés. 1635-1640 por el hermano alemán Diego Lusinchi —dere- cha—. una monu- fuertes. Es conocida la vinculación de 222 . incluso después de haber quedado ciego. la iglesia se enrique- capillas menores estaban cerradas por medio de cupulines. En contraste con la gran bóve. las balaustradas de las tribunas. apoyada sobre contra. En uno de los brazos del crucero se aprecia un notable altar barroco —derecha— que contiene un relieve con el Éxtasis de San Igna- cio. y el coro. bajó el retablo mayor. concluido en 1749 por el maestro gadi- tano Pedro Laboria. Refinadas labores de yesería decoran toda la bóveda de cañón que cierra la nave mayor. En la decoración interior del templo hubo una primera eta- Ésta era inicialmente una simple media naranja y tuvo que pa. Es posible cuando el hermano Diego Lusinchi —carpintero y ensambla- que su forma actual.

Para Por entonces fueron colocados los nuevos retablos del cru- el mismo edificio pintaba todavía en 1698 un Calvario y La predi. y once años más tar. el ciudad. de entregaba un San Ignacio de cuerpo destinado a la iglesia. cuyo estilo se hacía eco de la influencia ejercida por 223 . Centurión. hoy en el vecino Museo Colonial. Sobre todo en sus obras finales.la orden con Gregorio Vásquez de Arce. a quien los jesuitas encomendaron varias obras a lo largo artista muestra gran habilidad para recrear los motivos de la pin- de su dilatada carrera. el más famoso pintor de la cación de San Francisco Javier. Vásquez pintó en 1675 el retrato del padre tura murillesca con una impronta marcadamente personal. cero. Nuevos aportes decorativos llegaron con el siglo XVIII .

los diseños del jesuita Andrea Pozzo. Una última intervención. pués de la expulsión. cuente— permanece opacada por la preeminencia arquitec- bién la escultura de San Ignacio en el altar mayor. deriven de modelos andaluces. San Bartolomé. Es probable que se empezara junto con él. La pieza fue labrada en 1749 por el reconstruyó por esa época la cúpula y tal vez intervino en el escultor e imaginero gaditano Pedro Laboria. El antiguo patio de oficinas. con sus tres plantas y sus am- plios atrios exteriores. como el patio de estu- la obra homónima de Gregorio Vásquez. pasó a ser colegio mayor o seminario de bierta por minuciosas labores de estofado. Se un San Francisco Javier moribundo. el Rap- to o Éxtasis de San Ignacio lleva su fir- ma latinizada: «Petrus Laboria in Urbe S. bajo la dirección del propio Colluccini. acadé- cio. cuyos arcos carpaneles en la parte alta del claustro quizá se distingue por el agitado barroquismo y las actitudes dra. colegio aledaño. cuya delicada policromía aparece recu. que configu- ran un conjunto urbanístico de gran aliento. llamada así por el gran relieve policromado que muestra mico de Murcia y arquitecto de la catedral bogotana. lugar hacia 1804 por obra del padre Domingo Petrés. un edificio cuya historia —como es ya fre- lló profusa actividad en el Nuevo Reino. y la de tónica del templo. tendría dío se percibe sobre todo en la capilla del Rapto de San Igna. La iglesia acoge varias esculturas de Pedro Laboria. de carácter neoclásico. De Laboria son tam. L E W 224 . Petrés la mencionada escena. Lucae de Barrameda natus facie- bat Santa Fidei Anno MDCCXLIX ». El estilo de Laboria dios. des- máticas de sus figuras. La más famosa. La escala monumental del templo se ve subrayada por los claustros adya- centes. es San Francisco de Borja en la nave de la epístola. así como decir hacia 1610. quien desarro. Este gusto barroco tar. al parecer inspirado por conserva parte de la edificación original.

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tan Muelle. testimo. antiguo alumno del plantel jesuita de Ébo- las complejas redes del comercio indiano. la edificación había resultado «húmeda y calurosa en nitivo al arquitecto alemán Miguel Schlesinger. molestada 227 . fue elogiado enton- En 1604. de religiosos con el propósito de fundar allí un nuevo colegio. Inicialmente fueron acogidos en casa del comerciante portu- nia la azarosa historia de esta ciudad. extremo. cuando llegó al Nuevo Reino la expedición pio. Poco tiempo bastó. concluido por Alonso hacia 1615. Esta sería la primera obra en América del her- pirada por las fortificaciones cartageneras que afrontaron la ame. arquitecto vallisoletano de dilatada actua- naza constante de piratas y corsarios. En su forma actual. tagena de Indias. Debe su aspecto defi- nández. para descubrir sus incon- venientes. desempeñando que un día tuvo. Años más tarde pasaron a un terreno aledaño a la plaza del el edificio constituye una reinterpretación tardía del Gesú. su mole de pie. combatida de los soles. De acuerdo con el testimonio del padre José Fer- La recia fachada del edificio se dio por concluida en 1766. sin embargo. ligada desde sus inicios a gués Manuel Artiño. Desde dra rojiza. ces por el general de la orden considerando que había «salido nera del padre Diego de Torres. en la actualidad San Pedro Claver. mano Andrés Alonso. templo. angosta y corta. donde construyeron una iglesia en reemplazo de la capi- difundido en América. El notable del antiguo casco urbano. ción en los establecimientos jesuitas de ambos mundos. la iglesia jesuita de Car. se distingue como la presencia monumental más simultáneamente los cargos de procurador y sotoministro. quedó en Cartagena un grupo tan bien y a gusto de los nuestros». C O L O M B I A A través de sus varias reconstrucciones. IGLESIA DE LA C O M PA Ñ Í A C A R TA G E N A . lla originaria. irremediablemente despojada de la riqueza artística 1607 Alonso se hallaba activo en la ciudad. ra. formado en las misiones jesuíticas de Baviera. Aún hoy. pero su solidez constructiva parece ins.

. Su caritativa atención a los esclavos africanos. la saqueó en abril de 1697. Pero las deficiencias persistían y a ellas vendría a sumarse el ataque del pirata francés Jean Bernard Desjeans. Aunque En medio del vasto paisaje por tuario de Car tagena de Indias destaca con nitidez el exterior del templo. Al morir Claver. Al parecer. así como a la multitud de penitentes y enfermos que acudían a él. Abrieron el sagrario y se robaron el copón. dejando al Santí- simo sobre los corporales». le valió rápida fama de santidad. quien celebró allí su primera misa en 1616. arquitecto de origen holandés llegado a Car- tagena hacia 1736. Koninck —rebautizado en Sudamérica como Lorenzo Rey— dirigió los trabajos al menos hasta 1753. Habrá que esperar hasta entrado el siglo XVIII para ver comen- zadas las obras. Los invasores sustrajeron «hasta las cenefas y guarni- ciones de los ornamentos sagrados y los encajes de las albas. En ella desarrolló sus labores apostólicas el sacerdote catalán Pedro Claver. tras poner cerco a la ciudad. en 1654. No esca- paron a esta depredación ni el colegio de la Compañía ni su iglesia. quien. y su cúpula neobarroca enteramente rehe- cha en el siglo XX . Esta circunstancia terminaría por retrasar aún más los planes de los jesuitas para emprender la construcción de su nuevo templo. su cuerpo fue enterrado en la igle- sia y la memoria del venerable siguió convocando a los devo- tos criollos y a la numerosa población esclava.sobre todo por la plaga de mosquitos». en piedra rojiza. el diseño de la planta se debe al padre Lorenzo Koninck.

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así como el robusto perfil de sus torres. de madera dorada. con sus respectivos balcones. El retablo mayor. El templo se dio por ter- minado en 1766. 230 . con el propósito de reemplazar a Koninck en las obras de Cartage- na. nueve vanos rectangulares y circulares. obra del hermano Merani. de origen cen- troeuropeo. que a su vez lo puso a cargo de los frailes juandedianos. así como el segundo piso encima de las capillas late- do templo. La conclusión del edificio correspondió al alemán Miguel Schlesinger. Esta solución. También delineó el remate de la cabecera Interior de la cúpula —izquierda—. Una visita de 1777 da cuenta del mobiliario litúrgico dejado por los jesui- tas. Varios de estos elementos habrían sido inspirados por la igle- sia de Landsberg. hermano jesuita que procedía del noviciado báva- ro de Landsberg. en la que se percibe un barro- quismo contenido. del templo. Fue labrado por el escultor italiano Vittorio Montársolo a fines del XIX . su intervención definió quien desarrolló su admirable vida misionera en la primera iglesia. que incluía ocho altares «con la mayor decencia y aseo». mientras que la iglesia tomó el nombre de San Juan de Dios. el altar mayor perenniza la figura de San Pedro Claver. de quien Schle- singer había sido cercano colaborador. que constituye uno de los tantos apor tes modernos a la decoración del renova. construida en 1921 por el francés Lelarge. rales. contenía diez imágenes. el aspecto general de la nave. Desde allí fue designado misionero en 1754 y se embarcó en Cádiz hacia el Nuevo Reino de Granada. A raíz de su nueva administración. precisamente en vísperas de la orden de expulsión que obligó a entregarlo a la Junta de Temporalida- des.Con su factura marmórea. Su contribución se advierte en el severo trazo de la facha- da con pilastras dóricas desnudas de ornamento. el colegio fue converti- do en hospital bajo la advocación de San Sebastián. ya encontró levantados los cimientos. también se verá en Popayán y en la catedral de Montevideo.

Labra- y piezas de platería. Tan penosa situación per. Su forma se inspira en pito labrado con balaustres los altares de la iglesia de la de ébano. de mármol ñora de la Candelaria que de Carrara. Todo ello do poco después de la cano- se perdió íntegramente en el nización. Este acontecimiento. L E W 231 . La reforma arquitec- acaecido en 1886. más esbel- tió recuperar la maciza estructura arquitectónica original. Gastón Lelarge. en vista de la inminente nos altares laterales. todos de importancia artística menor. altar guarda los restos del ve- tel militar. nal de media naranja por otra de estilo neobarroco. daría al templo su denominación actual y tónica más significativa fue el reemplazo de la cúpula origi- lo devolvería al culto. imágenes y pinturas. es obra del escul- ocupaba la hornacina central. Siguiendo la mortización de numerosos costumbre romana. falco de cristal en la mesa del minaría convertido en cuar.entre ellas la de Nuestra Se. representa la apo- siglo XIX al disponerse la desa. Debido al crecimiento sistió hasta 1883. aunque canonización del beato Pedro Claver. cuando el constante del culto a San obispo Eugenio Biffi recuperó el edificio para su diócesis. solo. que en 1921 diseñó el arquitecto francés la ornamentación interior se tuvo que renovar por completo. El altar mayor. vitrales. que ter. un cata- conventos como éste. lienzos de pintura Anunziata en Génova. Aunque esta restauración tardía permi. teosis del santo. toda ta y ornamentada. tor italiano Vittorio Montar- Se describe también un púl. durante el siglo xx se añadieron todavía algu- restauración se hacía imprescindible. Su Pedro Claver. nerado personaje.

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carpinteros. con poco o ningún aseo. cuya organización material feccionó una iglesia de calicanto. que era nales hacia los llanos de Casanare. tivo de canteros. imagineros y dora- plo de esta apartada reducción —producto de la mano de obra dores. nentemente asociado con este lugar. ocuparon. el párroco dispuso la educación musical de indígena y de los materiales disponibles en la zona— conjuga los pobladores hasta lograr que fuesen cantantes e instrumen- su arquitectura arcaizante con un despliegue ornamental de tistas muy apreciados en su tiempo. ta que en Tópaga había «eminentes cantores y músicos de todos En torno a 1640 se sitúa la llegada a Tópaga del esforzado instrumentos. Toda esa actividad se detuvo intempestivamente hacia 1660. Entretanto. cuando los jesuitas decidieron permutar la misión de Tópaga por la de Pauto. En su historia del Casa. los jesuitas emprendieron intensas campañas misio. y con mucho trabajo. cuyo nombre quedaría perma. a un número significa- tectos europeos e inspiradas en la casa matriz romana. sacó desde sus cimientos y per- encontraron el pueblo de Tópaga. consagrada en 1642 y seguramente sus labores ornamentales rencia de las grandes iglesias urbanas. durante los años siguientes. MISIÓN DE T Ó PA G A C O L O M B I A Después de asentarse en las principales ciudades de la Nue. cambio que La modesta estructura de adobe con techo a dos aguas tiene como único ador- no el dintel de piedra que enmarca el ingreso al templo. nare. que ilustran las mayores fiestas del contorno. Un cronista jesuita comen- indudable originalidad. y la cubrió de teja». construidas por arqui. Rivero recuerda que el padre Ellauri «halló una iglesia va Granada. En esa tierra de frontera grande. en las serranías de Tierradentro. el tem. y con su actividad y desvelo. ensambladores. A dife. y misionero Francisco Ellauri. les permitiría penetrar más en la selva y entablar contacto con 233 . Fue y espiritual fue decisivamente impulsada por la orden. acuden a las de Tunja para su mayor celebridad».

los dos púlpitos son dorados y policro- genas. no obstante su esca. reemplazan a las habituales tribunas de tica parroquia. También es característi. deja ver la mados. espejos y policromías contrastantes. Su actitud indicaba el silencio que debía observarse en lugar sagrado. se descubre una abundancia orna- mental de gran riqueza cromática. sobre todo. Bajo el sencillo ar tesonado de par y nudillo que cubre la nave hay un impresio- nante despliegue de retablos dorados. los interiores jesuitas. dos balcones cerrados de made- todavía en el trazo mismo del pueblo y. blandiendo 234 . desprovista de adornos. seguramente destinados al culto popular. clave se yergue una figura de San Miguel Arcángel. Su estilo correspon- de a mediados del XVII y la calidad de sus detalles prueba la habi- lidad de los artesanos locales para interpretar las pautas deco- rativas barrocas. la Guayana. revestido con similares acabados que el mobiliario. Pero la huella dejada por la Compañía se percibe Hacia el centro de la nave. frontales de piedra. Desde el exterior se reconoce como una edifi. en su rús. parte su color natural. Al ingresar a la nave. se suceden sin pausa varios retablos. columnas labradas a modo de «troncos de palma». ra. ocupando todo el espacio a manera de un reluciente tapiz. Sobre la sa altura. La fachada blanca. Mientras estas piezas dejan ver en gran cación típica de la arquitectura misional en asentamientos indí. con hojas de celosía. Entre sus notas peculiares cuenta con algunos frontales de piedra minuciosamente labrados que muestran emblemas de la orden en medio de frondosos follajes. destacaba en el paisaje aldeano. A la obra de ensambladura se suma la decoración muraria que alter- na espejos con pinturas de santos jesuitas. colocado en el presbiterio. Sus cátedras son de planta hexagonal. cobijándolo de las frecuentes lluvias. Relieve que representa a un ángel con cornucopia. realzada por las labores dora- das. En toda la primera mitad de la nave. El arco toral que separa la nave del presbiterio aparece ca la torre ancha de planta cuadrada que. se apoyan sobre cubierta de madera a dos aguas que se prolonga sobre el atrio.

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su espada flamígera contra el demonio en forma de dragón. Este elemento arqui- tectónico aparece íntegramente cubier to por relie- ves de madera policromada. Además del ropaje ceremonial cinco calles cuyos intercolumnios albergan paños de pintura utilizado por los misioneros. en talleres bogotanos por encargo del recordado párroco. L E W Un gran arco toral —izquierda— separa la capilla mayor del cuerpo de la nave. quien ras servían para inculcar a los niños el comportamiento ade. Su ori- ginalidad deriva de una fascinante interpretación libre de las formas académicas. Según la tradición local. así como candelabros y cruces lugar visible dos curiosas tallas de ángeles haciendo ademán procesionales. el tesoro de Tópaga comprende e imágenes de bulto. El púlpito era un auxiliar indispensable para la prédi- ca misional instituida aquí por el padre Ellauri. A ambos lados del presbiterio ocupan cálices e incensarios de plata. el altar mayor se extiende horizontalmente hasta en adquirido por el padre Ellauri. estas figu. contribuyó así a difundir el brillo del culto en este punto fron- cuado dentro del recinto. 237 . Todas estas piezas seguramente fueron labradas de silencio con los dedos. terizo del reino. En la sacristía se guarda hasta hoy parte del ajuar litúrgico Detrás.

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nes diseminadas a lo largo de los ríos Uruguay y Paraná. MISIÓN DE LA TRINIDAD PA R A G U AY Fundadas en 1609 y pobladas en firme a partir de 1641. se contaron algunos de los escultores más bri- de los tiempos de Voltaire. miembros de la población seminó- del mundo. Entre los artífices indíge- famosas misiones de la Compañía de Jesús en ninguna parte nas que trabajaron en ellas. las ron templos colosales y talleres artísticos prolíficos y creativos reducciones jesuitas del Paraguay fueron probablemente las más que fueron la envidia del Cono Sur. llantes y originales de la historia del arte colonial iberoamericano. alabadas por unos autores y atacadas por otros des. Las primeras iglesias edificadas La misión de la Trinidad poseía una de las iglesias más exquisitas de la región que. en lo cuya obra se encuentra ahora dispersa por los museos de las misio- que hoy es Argentina. las reducciones tuvie. El interior de la iglesia aparecía realzado con una decoración pétrea ricamente tallada. El panel de la par te delantera del altar es un detalle de las Almas ardiendo en el purgatorio adaptado por los escultores guaraníes de una pintura de Rubens. nes y colecciones particulares. 239 . además. La diseñó el arquitecto jesuita italiano Giovanni Battista Primoli con planta de cruz latina y cúpula en el crucero. incluyendo retablos de piedra e imaginería tallada en bajorrelieve. mada guaraní. era la única de una reducción dotada de una bóveda de piedra. Paraguay y Brasil. Formando una red de treinta misio.

los de la Trinidad en el Paraguay y São Miguel en el Brasil. en el mismo barco que su compatriota Andrea Bianchi. 1760 que recorre las capillas del transepto y el ábside. Primoli consagró la mayor parte de sus energías a las reduccio- nes del Paraguay. y a la muerte propio altar. se debió el aspecto final de las iglesias de las reducciones. Dos de los restos más impresionantes. La reducción de la Trinidad se fundó en 1706. tecto jesuita español José Grimau (n. fue habitual en muchas iglesias de las reducciones. en la Trinidad la existencia de yacimientos de cal en las cer- canías permitió hacer también de piedra las bóvedas. pero a dife- rencia de Bianchi. ahora todos los edificios de Primoli yacen en ruinas. llegaban barcos ente- ros cargados de artistas y arquitectos jesuitas. Cabe destacar el elaborado marco con volutas y hojas como moti- del arquitecto. Allí sus iglesias serían construcciones de tres naves con cúpula sobre el crucero y grandes campanarios de pie- dra. cuando de Euro- pa. como espine- y con una sola excepción carecen de fachada. y sobre todo de Centroeuropa e Italia. las obras quedaron en manos del arqui- vos decorativos. tas y trompetas. La vegetación tropical. pero la iglesia Este enorme panel —derecha—que representa las almas en el Purgatorio apare- ció en el muro trasero de la misma capilla. Desdi- Uno de los elementos más exquisitos y alabados de la decoración del interior de la iglesia es un friso de h. 1718). chadamente. las décadas intensas que precedieron a la expulsión de 1767. por los jesuitas en las reducciones eran construcciones senci- llas de tres naves. En el momento de 240 . Las gigantescas ruinas de piedra que vulgarmente se asocian con las reducciones fue- ron producto de una fase posterior de su historia. hechas con madera y adobe y ocasionalmen- te con piedra arenisca. reflejan la actividad del hombre a quien. a menudo con flora y fauna indígena. en 1747. Representa ángeles tocando todo un muestrario de instrumentos. que tiene un panel más pequeño en el de Primoli no se empezó hasta alrededor de 1744. El arquitecto milanés Giovanni Battista Primoli (1673-1747) llegó a América en 1717. fiel reflejo de la impor tancia de la música en las reducciones. semejantes en su trazado a las que se con- servan en la región boliviana de Chiquitos. que se quedó en Buenos Aires y Córdoba. más que a ningún otro.

pórtico. sin que buena par. timonios de la pericia de los canteros guaraníes. cantes. tras a las columnas. las adustas figuras de San Pedro y San Pablo y un espléndido 241 . pero opta por el orden corintio. pido con volutas. por ejemplo quismo que en los de Bianchi. llena los entrepaños con tarjas ornamentales. Como en las demás iglesias de las reducciones. y te de su larga nave hubiera llegado a alcanzar la altura de la techum. y sobre tía y una contrasacristía. todo el magnífico friso del crucero con treinta ángeles musi- con sillares bien labrados de piedra arenisca traída de Itaquí. bóveda de cañón. También Primoli prefiere las pilas. en los detalles decorativos de Primoli hay más barro. Fue construida por albañiles guaraníes. como se ve en el bre. El templo contiene muchos otros tes- servadora. más rico. que demuestra la importancia que tenía la música en la Aunque la iglesia de la Trinidad presenta una planta muy con. el ábside da sobre las puertas de las sacristías. el púlpito lujosamente escul- era plano al exterior. verbigracia la carnosa vegetación tropical esculpi- alto. habría medido 58 metros de largo por 11 de decorativos. El interior aparece realzado con abundantes detalles cúpula y nártex. roleos y símbolos de los evangelistas.la expulsión de 1767 permanecía inacabada. De planta de cruz latina con tres naves. vida de las reducciones. con el presbiterio flanqueado por una sacris.

bloques de viviendas indígenas. que ocupaba más tales sobre columnas de piedra. comprendía la igle. con habitáculos separados para cada familia y rodeados de sopor- zado urbano original. Una avenida principal conducía directamente a la iglesia. el colegio y el cemen- de 1573. Colgaban sus hamacas entre las columnas. se disponían De todas las reducciones que han llegado hasta nosotros. privativos de las de ocho hectáreas en torno a una gran plaza. una segunda iglesia de una al aire libre. Dado que las reducciones sustituían a aldeas guaraníes. y la iglesia. siguiendo la composición de una pintura las estructuras sociales y de parentesco de los indios. estaba diseñada con ciones indígenas. ma de cuadrícula indicado en las reales ordenanzas españolas creando un telón dramático. El complejo misional. la Trinidad es la que mejor transmite al visitante lo que fue su tra. y allí también cocinaban. bancos bajo los soportales. vida de los guaraníes. centro de los espectáculos religiosos. ponían sola nave y un campanario monumental de piedra. diez blo. representaban una adaptación al modo de sia principal. Esos soportales. la de a lo largo de un costado de la plaza principal frente a la iglesia. que tendían a pasar la mayor parte del día ques de viviendas para los indios. la residencia de los jesuitas. la. La danza. La plaza prin- mo de las reducciones paraguayas tomó elementos de las pobla. El urbanis.panel de altar tallado en el muro que muestra a las almas en el los jesuitas diseñaron sus sectores residenciales de acuerdo con fuego del Purgatorio. cipal. de una sola planta. y ellas y sus homólogas bolivianas fueron los mayor teatralidad que en las ciudades hispanas sobre cuadrícu- únicos asentamientos de Iberoamérica que no adoptaron el esque. obradores. Los largos de Pedro Pablo Rubens conocida a través de un grabado. terio ocupaban todo un lado de la plaza. la música y 242 . misiones paraguayas.

es antes del contacto. Estos bloques de viviendas se el italiano Domenico Zipoli (1688-1726) escribieron y escenifi- han adaptado a la tradición arquitectónica indígena y están dotados de amplios caron óperas completas en Guaraní y Chiquitos. todas ellas de mampos. Los guaraníes pasaban mucho tiempo en estos porches. talleres y otras estructuras. y los jesuitas hicieron todo lo posible por tería de piedra. una iglesia ante- rior. ya sea descansando en hamacas o cocinando. los discursos eran parte importante de la religión de los guaraní- ciones de Paraguay. Misioneros como Las elegantes y armoniosas arcadas de las casas guaraníes están talladas con tan- ta habilidad y cuidado como las de la propia iglesia. faltaban el vestuario ni los instrumentos indígenas. en las que no porches para proteger del sol y la lluvia. incorporar esos elementos a la vida de la misión.La iglesia de la Trinidad posee los edificios anexos mejor conservados de las reduc. un enorme campanario. G A B 243 . incluyendo las casas de la comunidad guaraní.

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truido con gruesos muros de piedra. pero no alcanza la altura suficiente para equilibrar el bajo que conserva intacta su fachada original. dando a la fachada un acento horizon- siglos XVII y XVIII en lo que en la actualidad es Paraguay. conocido a través de un grabado de Mario Cartaro. formadas por una hilera de ciudades-misión que construyeron los jesuitas en los tados hacia el centro. tomados de los manuales de construcción del renacimiento entre una sacristía y una contrasacristía. Cons- pertenece al Brasil pero entonces se encontraba en territorio espa. pero no la construida por Giacomo della Porta (h. La igle- tal en lugar de la verticalidad de Della Porta. que trasladó el estilo monumental del barroco romano al bosque tropical. También las ale- sia es la obra cumbre del arquitecto Giovanni Battista Primoli (1673-1747). Argentina y Brasil. La falta de cal en la zona hizo que sólo se pudie- mente en 1735 y terminada antes de la muerte de Primoli. Con sus 73 metros de lon. Su elemento más impo- italiano. tiene una anchura excep- ñol. pia reducción apenas queden restos. aunque de las dependencias de la pro. la misma traza de tres naves con cúpula y presbiterio rectangular res. Primoli se inspiró para la fachada en la del Gesù de Roma. circuito de las reducciones. MISIÓN DE SÃO MIGUEL B R A S I L La arquitectura de Primoli conjugaba elementos conservado. tas que flanquean el cuerpo superior están más próximas a los 245 . en ran elevar los sillares de piedra arenisca hasta el nivel de la cubier- 1747. Comenzada probable. ejecutándose en madera tanto las bóvedas como la cúpula. 1532-1602) gitud. con citas actualizadas de edificios del barroco romano. y es la única entre las iglesias de las reducciones paraguayas cional. Como en el alzado de Vignola. nente es el robusto campanario. que hoy debía ser una de las dos torres que flanqueasen la fachada. São Miguel era mucho más larga que la Trinidad. que según el proyecto original Esa combinación resalta en la iglesia de São Miguel. perfil de la nave. pero tenía sino la proyectada por Giacomo da Vignola (1507-1553). hizo que el muro se adelantara desde los cos- La iglesia de São Miguel es la mejor conservada de las reducciones de Paraguay. la iglesia de São Miguel es la mejor conservada de todo el ta.

pero es un intento de adaptación inducir el trance. y en los costados hay siete hornacinas corres. en fin. y muchas de las piezas proce- obedezcan al esquema del Gesù. se nutre de la estancia jesuita de Santa Catalina. menudo aparecen formando guirnaldas en la ornamentación 246 . imágenes viscerales de la Pasión te como en la Sant’Agnese in Agone de Borromini (Roma. reducciones del Paraguay. Los guaraníes creían resguardado para ceremonias religiosas exteriores. El impacto de la fachada viñolesca y sus deta. aquí las dos calles laterales son den de aquí. de símbolos indígenas y alusiones a la flora y la fauna locales.estribos curvilíneos de Vignola que a las volutas de Della Por. lo que indica que primitivamente la llenó un gran reta. Esa ornamentación nes. encerraba una significación religiosa todavía mayor: era iglesia de misión. Los enseres y decoraciones lignarias ta. da de São Miguel se reflejan sutilmente en las esquinas redon. la pasión. Las curvas de la facha. y que tenía su centro en la plaza. que la flor de la pasión —mburucuyá— era la planta favorita to añadido confiere a la fachada un aspecto extraño si se la com. y muchos santos jesuitas. del Sol. y el principal vehículo de comu- pondientes para altares laterales. un elixir de oráculos y visiones. flanqueado cada arco por pilastras pareadas. longitud notable para una ciones. 1657). La planta del las laterales. nicación con la divinidad. Ese elemen. de Cristo y una cohorte de otros santos. más cercana al mundo del artista guaraní. también frecuente en la decoración guaraní de las reduc- arcos dividen la nave en siete tramos. pena detenerse en los detalles escultóricos. Miguel. Entre ellas se encuentran las figuras del titular. Esta muestra de osadía barroca —incluso en Italia una Aunque el efecto de la iglesia radica sobre todo en su extraor- fachada curva no se uniría a una iglesia longitudinal hasta el siglo dinario tamaño y las líneas clásicas de su arquitectura. con lo que la superficie del muro se ondula sutilmen. aunque Anton Harls creó un efecto similar en la portada en altorrelieve. La cabecera carece de venta. También se asociaba con el renacimiento y la al tipo de ceremonial particular que caracterizó la vida de las resurrección. destruido hace tiempo. pero el mativa alusión al arquitecto del barroco romano Francesco Borro. A esta fachada tardorrenacentista Primoli añadió una lla. museo anexo posee una de las mejores colecciones de escultu- mini (1599-1667). 1653. Esos tabaco. Aunque las tres calles de pilastras corintias ra de madera de las reducciones. San cóncavas. Son plantas lles borrominianos quedaría después deslucido por la adición de gran importancia para los guaraníes. la Imponentes arquerías de piedra separan la nave central de emplea para devolver la vida a su madre muerta. Kuarahy —el Sol—. que en su día embellecieron el templo no se conservan. En São Miguel y las otras reducciones vemos esculpidas la flor de deadas de la torre. vale la XVIII— no había de repetirse en la arquitectura de las reduccio. que a nas. Los tallos de maíz. donde el mayor de los Gemelos Héroes. y los chamanes la estimaban mucho por su facultad de para con ejemplos italianos. blo. como en una versión del mito guaraní de creación. que incluso desempeñaban de un pórtico de cinco arcadas que sirviera de nártex y recinto un papel en la religión anterior al contacto. las hojas del tabaco y los tallos del maíz.

recuerdo de una realidad indígena. Ñanderu. Estos elemen- El maíz guardaba también un parentesco directo con lo divino. para simbolizar la fraternidad entre los pueblos. cían de resonancia en la tradición eurocristiana. G A B 247 . Sin embargo. tos de un simbolismo anterior al contacto mantenían vivo el habiendo salido de las manos del propio dios creador. las grandes asambleas intertribales anteriores al contacto. se colgaban de los árboles en nificado para los europeos —la flor de la pasión se relacionaba. con la Pasión de Cristo—.La nave interior de São Miguel es un ejemplo de la austeridad del clasicismo. arquitectónica o en los retablos. un mundo en el que la flora vusú. con pilastras sin decorar y un arco triunfal como motivo decorativo recurrente en los dos pasillos laterales. muchas care- el Nimongarai. como como su nombre indica. y la fauna formaban parte de la cosmología. la sobria apariencia se aligeró originalmente con dos retablos de madera de magnífica policromía que se realizaron en los talleres de las reducciones guaraníes. Aunque algunas de estas plantas también tuvieran un sig.

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Las principales tes. arquitectónica. guay. en el oriente boliviano. rere y la torre. sus mil metros cuadrados de superficie. con albergar un mercado que posibilitaba un fluido contacto entre la iglesia centrada sobre uno de sus ejes sobresaliendo por su altu- indios chiquitos de diversas misiones y los colonos procedentes ra del resto de edificios. jesuita responsable de la edificación de esta y otras iglesias en la zona. a la rigurosa labor de conservación llevada a cabo en los Sierra. con su imponente techo de tijeral a dos aguas y pór tico. con dujera en Chiquitos el padre Mar tín Schmid (1694-1772). Todas poseen templos de gran capacidad y San Javier. perteneciente a la gobernación de Santa Cruz de la da. San Javier funcionó como doctrina de cabe. MISIÓN DE S A N F R A N C I S C O J AV I E R C H I Q U I TO S . de la que dependían administrativamente. podía acoger cinco mil 249 . Las misiones de Chiquitos difieren sin embar- La fachada principal de la iglesia. es una de los jesuitas. de Arce. construida entre 1749 y 1752. mudó varias veces de localización hasta su asentamiento Las misiones de Chiquitos siguieron una misma tipología definitivo en 1708. La sencillez arquitectónica es go del modelo paraguayo en el tamaño y aspecto de sus igle- paliada por una pintura mural de efectos escenográficos que probablemente intro- sias. debe. A su importancia histórica. B O L I V I A San Javier fue la primera reducción jesuita de la provincia de de las mejor conservadas de Chiquitos. Fundada en 1691 por el padre José últimos años. Detrás quedaba la huerta y tras ella un muro peri- métrico cerrando el recinto. que le ha devuelto parte de su esplendor original. es característica de las misiones de la zona. en buena medi- Chiquitos. Flanqueaban la iglesia la capilla de mise- de Santa Cruz de la Sierra. Los otros tres lados del poblado lo ocupaban grandes barracas subdivididas en viviendas unifami- liares para indios. y a continuación de ésta. la residencia-colegio mos añadir que la iglesia. lo que explica que su gran plaza central se habilitara para construcciones se alzan en torno a una plaza rectangular. similar a las de la provincia jesuita de Para- za o centro administrativo de una red de misiones circundan. gracias.

San Javier tiene tres naves nizaban en estos patios. que en su última época fueron de pie. el de las iglesias de Paraguay. Como eran curiosas porque «primero se hace el tejado y después las pare- tales. exclusivamente para la población masculina. —derecha— de mayor altura que las demás construcciones. las iglesias de Chiquitos constituyen uno de los capítulos des». tienen un pór tico corri- do que unifica los espacios y protege los muros de las lluvias. pues al más originales de la arquitectura jesuita. Los muros funcionan sólo para cerrar el espacio. en esta zona siempre se construyó con adobe y madera. 250 . Los talleres ar tesanales. que como las demás edificaciones. al mostrar cómo se adap- tó la tradición maderera autóctona a las necesidades de la misión Vista del interior del patio de la misión. se orga- Como otras iglesias de Chiquitos. levantadas sobre dieciséis enormes horcones de madera clavados La iglesia. está flan- en la tierra. A diferencia una de sus particularidades más destacadas. do.personas. padre jesuita José Cardiel (1704-1781) decía de estas iglesias que dra. siendo esta amplio atrio que se utilizaba frecuentemente para celebraciones religiosas. y no los muros laterales de adobe. aunque nunca se alcanzó tal población. queada por la residencia-colegio y la capilla de miserere. con la iglesia y la rudimentaria torre al fon- sin sacrificar los valores artísticos y el gusto por lo barroco. Al describirlas. Su fachada se abría a un son las que sostienen la cubierta a modo de tijeral. Estas columnas.

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siendo esta última la más tem- Los interiores de las iglesias de Chiquitos se caracterizan por su amplitud. junto con el de la Concepción. en las columnas de los tres originariamente vidrios fabricados en talleres indígenas creados templos la colocación de las estrías es la misma y todas pre- por los jesuitas. donde a los motivos vege- balcón que originariamente tenía la fachada exterior del cole. La iglesia de San Javier tiene el interés añadido de ser una El ornamento del templo se confiaba más a la pintura mural y de las tres construidas por el padre Martín Schmid (1694-1772). pero también gracias a recientes restauraciones y estu- tan grande. todas las dependencias de la iglesia y el colegio. Dada rior. Esta sencilla portada es realzada por ele- mos materiales y un mismo vocabulario arquitectónico.ser de adobe no podrían sostener las cubiertas de un espacio Cardiel. iglesias de Chiquitos. Las columnas de San Javier. 252 . tenien- prana. y en él se sobre la puerta se resalta con una doble aureola pintada que la pueden apreciar los criterios funcionales que aplicaron los jesui. los muros late. como volutas en la parte supe- gio de San Javier es el único de las misiones de Chiquitos que rior y pilastras en los laterales. transforma en una gran flor. quismo. Se crea así una unidad estilística entre el colegio-residencia da principal. Recientemente se ha reconstruido el concentra en torno al presbiterio. columnas salomónicas. son salomónicas y están completamente La pintura mural en San Javier. cuya orientación. Así. se recurrió tegerlos del agua. Las otras son las de la Concepción y San Rafael. misiones de Chiquitos. Liberados de su función sustentante. la sencillez de materiales y formas arquitectónicas. jesuita suizo que dirigió el curato diez años. También de dos aguas son las cubiertas del colegio adjun. escenario religioso y tinajes abiertos en el intradós de los arcos. En el exte. También la ventana ovalada permanece completo. mirando a la plaza. la pintura mural se tas a estas construcciones. como los cor- gio. dios. hay rastros de pintura mural original en casi lar al de las capillas abiertas en otras zonas de Hispanoamérica. Pese a abundantes extensión de la iglesia. la cubierta a dos aguas cae por delante de los muros para pro. en torno a su puerta central enmarcada por dos de los padres jesuitas y la iglesia mediante el uso de unos mis. pérdidas y repintes. En el interior. en San Javier. tales y arquitectónicos se añaden otros teatrales. Esta ornamentación se concentra sobre todo en la facha- to. mentos arquitectónicos fingidos. al mobiliario tallado localmente —abundantes ángeles hacheros. tiene un gran valor escenográfico. como las de muchas sentan idéntico éntasis. sugiere que pudo tener una función simi. El cole. como en la mayoría de las pintadas para subrayar su movimiento helicoidal. Queda al descubier to su ingeniería arqui- cia que mantenía con sus superiores y las noticias del padre José tectónica con horcones helicoidales y vigas de madera. creando en la fachada principal un generoso a la arquitectura pintada para otorgarle monumentalidad y barro- pórtico. Conocemos cómo las construyó por la corresponden- do capacidad para unas 5. cubrían mismo sistema de proporciones. que han demostrado que Schmid manejaba siempre un rales presentan numerosas ventanas que.000 personas.

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Había tres órganos. L E A 255 . el retablo mayor de San Javier quizás estuviera inacabado pues importancia que poseyó la música en las misiones de Chiqui- era inusualmente sencillo. El valor didáctico y devocional de la imagen es complementado por la pintura mural con los símbolos de la Pasión que la rodean. tres violones. Pero ¿qué dicen los superiores de esta moda? Pre- plata. expor- co Javier en el centro rodeado de cuadros de la vida de la Vir. A la conocida nero es porque canto. la iglesia tenía siete cálices. púlpito. tos y Paraguay.El presbiterio. ambos tremendamente ricos en San Javier. El retablo lateral del Calvario acoge una de las mejores tallas del recinto. una de las par tes más ornamentadas de la iglesia. Schmid. dada la dis- tancia y el complicado acceso a estas misiones. confesionarios. junto con la madera. la danza 1767. está ar ticulado por dos arcos de ladrillo. con su impo- nente talla del Cristo crucificado rodeada de símbolos de la Pasión pintados sobre el muro. dos copones y dos custodias de de espadas. Probablemente nada ilustre mejor gen. En que me gustan y bailo también en rueda. bailo y toco música». dos arpas. Los retablos eran pocos y combinaban imágenes con pintura mural. hay que añadir la condición de melómano de be modelado y policromado con una imagen de San Francis. Yo le respondo: Si yo soy misio- dos trompas y una rueda de seis campanillas. toco los instrumentos el ajuar de platería. tando sus órganos al Alto Perú. pues canto —a veces a la tirolesa—. En el momento de la expulsión. como evi- dencia en San Javier el retablo lateral del Calvario. quien creó talleres para realizar instrumentos. nueve violines. Los inventarios lo describen de ado. Aunque la imagen titular ocupa el nicho central del actual el ambiente de la misión que estas palabras suyas recogidas de retablo. siendo esta una característica de las iglesias de estas misiones.— que a la pintura de caballete y a la escultura. todo él es de fechas recientes. el otro material constructivo de estas edificaciones. una carta a sus superiores: «Llevo una vida alegre y hasta albo- La escenificación de la liturgia se completaba con la música y rozada. La mayoría de imágenes escultóricas y lienzos eran traídos de Cuzco y Potosí con dificultades. por ejemplo. etc. guntará Vuestra Reverencia.

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1691). Ninguno era español pera. También gio. más complicados de la región. Allí edificaron un cole- doza. con techumbre de madera y poco Aunque sólo se tardó veinte años en erigirla. Men. A R G E N T I N A Ya en 1585 trabajaba en la región del Río de la Plata un puña. así como el actual estado del Paraguay. «Cuadra de las Luces» por el importante papel que su colegio lidades argentinas. una residencia y una iglesia de nueva planta. pero sus actividades en aquella zona no se inicia. jurisdicción que comprendía partes del Brasil. la de los inicios del siglo XVIII. en gran medida gracias al 257 . tiles por tierra. Gra. Los jesuitas se afincaron primeramente en la plaza via. Nada se sabe de las casas alzadas por la Com- pañía en aquellos primeros años. Uruguay y Chile.000 almas. el proceso de construcción de la iglesia de San Ignacio en Buenos Aires (1712-después de 1733) es uno de los que las hiciera acreedoras al nombre de arquitectura. en esos años establecieron la iglesia y el colegio de San Ignacio do de jesuitas. bajo un clima insalubre y constan- en 1607. pero en 1661 se trasladaron dos cias al patrocinio de donantes acaudalados. en Buenos Aires. ciudad rebasaba las 10. La Argentina era sólo una porción del vasto territorio temente expuesto a los ataques de piratas por mar y de indios hos- de Paracuaria. Algunos de los super visores fueron Johann Kraus (1660-1714). Johannes Wolff (n. Santiago del Estero. Giovanni La actual iglesia de San Ignacio es hija de otra era más prós- Battista Primoli (1673-1747) y Peter Weger (1693-1733). desempeñó en la vida cultural bonaerense. cuando la población de la y apor taron al diseño el estilo propio de sus países. como Tucumán. igualmente dedi- cados a San Ignacio. IGLESIA DE SAN IGNACIO B U E N O S A I R E S . Andrea Bianchi (1677-1740). principal. entre 1611 y 1620 los manzanas hacia el sur a su sede actual. principalmente del sur de Alemania. y Asunción en el Paraguay. Córdoba y Santa Fe. ahora conocida como la jesuitas pudieron fundar colegios e iglesias en una serie de loca. Boli. ahora Plaza de Mayo. pero es casi seguro que fueran estructuras sencillas de adobe. que era entonces un pequeño puesto avanza- ron propiamente hasta la creación de la provincia del Paraguay do en el confín del mundo.

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Es una pieza de transición que combina rasgos barrocos. de gran sobriedad. El interior de la iglesia. especialmente planta. transepto y cúpula sobre el crucero. capillas laterales. El altar mayor de San Ignacio data de finales del siglo XVIII y se debe al retablista español Isidro Lorea. sigue el modelo del Gesù de Roma en como el frontón avolutado. 259 . la serie de enormes columnas corintias. con líneas de una sencillez neoclásica. con una nave. muy comunes en Buenos Aires.

fueron añadidos neros extranjeros. fue entonces el edificio más 1733). nas de las ventanas para dar más luz al interior. el colegio de Salzburgo (1694). Bajo la dirección de Bianchi se cubrieron los las iglesias jesuitas del Cono Sur. la obra maestra jesuita del arquitecto austríaco Johann Fis- mente germánico y otras que recuerdan la arquitectura italiana. pero ape- da y alta torre —sólo la del lado sur es original— debió de nas conocemos en detalle las aportaciones específicas de cada uno producir honda impresión en sus ciudadanos. que estuvo en Buenos Aires hacia 1728-1730. y él también ensanchó algu- ropeos e italianos. acabase en el último cuarto del siglo XVII. Pero. y la mayoría de los misioneros que iban allí destinados ellos el maestro de carpintería Johannes Wolff (n. a los alemanes y las más italianizantes a los italianos. tanal y las hornacinas del primer piso. S. fue diseñada por centroeu. y en especial sus famosas reducciones del Paraguay al nor. transeptos y se terminó la torre sur. J. la segunda de las cuales zarpó de Génova pereció al caerse de un andamio en 1733. También los jesuitas habían creci. te incluidas las guirnaldas y urnas de la fachada. Es tentador asignar las partes más germánicas del templo grandioso de la ciudad con mucha diferencia. memoria ejemplos germánicos como el de la abadía bene- rales del alzado. arquitectos y constructores jesuitas.comercio de contrabando. el abovedamiento. y ello le da un sabor muy distinto del de bue. Es probable que na parte de la arquitectura hispanoamericana. el proyecto pasó a manos de una serie de competentes do. Como muchas de de los hermanos. y las altas 260 . Tam- Johann Kraus. muerto Kraus a los dos años del inicio de dictina de Weingarten en Baviera (1715-1724). los arqui- pasaban antes por el puerto de Buenos Aires y se alojaban en tectos italianos Andrea Bianchi (1677-1740) y Giovanni Battista la residencia de la Compañía. vía Cádiz llevando a bordo el más importante contingente de La fachada tiene un claro acento germánico. italianos y alemanes. Esos detalles recuerdan San Ignacio es una iglesia híbrida. entre deste. que es la iglesia más Primoli (1673-1747) y el maestro de herrería Peter Weger (1693- antigua del Buenos Aires actual. y particularmente en dos travesías memo. las obras. fue concebida por el arquitecto bohemio aunque la iglesia austríaca tiene una fachada convexa. que las altas ménsulas invertidas que separan los tres arcos abier- hasta ese momento ponía rumbo a los territorios jesuitas del tos del cuerpo bajo y las delicadas guirnaldas que visten el ven- Cono Sur. Primoli. y su ornada facha.. Los últimos detalles decorativos. cher von Erlach (1656-1723). seguramen- ñola relajó las restricciones que limitaban el número de misio. que aún estaba trabajando en esos remates cuando rables de 1693 y 1716. a quien la mayoría bién el paso del exterior a un atrio por tres arcos trae a la de los estudiosos atribuyen la autoría de la planta y las líneas gene. 1691). Casi todos esos su sucesor. por Weger. con partes de aspecto neta. de Pilsen (1660-1714). cuando la monarquía espa. Comenzada en 1712. alemanes e italianos. sobre todo en arquitectos y operarios especializados. San Ignacio. el célebre arquitecto de las reducciones del arquitectos jesuitas no españoles llegaron al Nuevo Mundo Paraguay.

transeptos y cúpula sobre el crucero. go Apóstol sedente del siglo XVII . La cúpula. se asemeja da de estilo barroco y rococó. y ambos templos tienen un piso de ventanas sobre las neoclásico de Juan Antonio Hernández. Aires en 1821. bles una figura agitada por el viento de San Ignacio con el demo- panoamericana. no semicircular como en el prototipo romano. obra del retablista español Isidro Lorea.torres de varios cuerpos son como las de los Teatinos de El interior llama la atención por su sobriedad si se compara Múnich (1663). sirviendo de aunque añade sendas naves laterales a los costados y el ábsi. del valenciano Miguel Ausell. Son esculturas nota- naves laterales. capillas laterales. continuó hasta la época de la independencia. nio bajo sus pies. elemento infrecuente en la arquitectura his. G A B 261 . La vinculación de San Ignacio con la enseñanza nave. La planta sigue la del Gesù de Roma. pero alberga varios retablos de madera dora- alto tambor cuadrado y casi invisible desde la calle. y un Santia- El interior y la planta de la iglesia están más cerca de mode. con una Ferreiro. del compostelano José los italianos. parcialmente encastrada en un con la fachada. entre ellos el altar mayor del a la más tardía de la catedral de Montevideo (proyectada en siglo XVIII. marco al acto de inauguración de la Universidad de Buenos de es cuadrado. y un altar 1784).

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como en Buenos Aires. que per tenecen a la Universidad Nacional de Córdoba. Iglesia que recuerda a la arquitectura castellana con sus chapiteles. A R G E N T I N A Córdoba fue el cuartel general de los jesuitas en la provincia del pañía empezó a impartir estudios superiores de teología. fue la segun- pañía un terreno frente a la plaza mayor. ocuparon otro solar a dos manzanas al sud- oeste de la plaza principal. tos con el nombre de Colegio Máximo de Córdoba. la iglesia de la Compañía en Córdoba. comenzada en 1645. Cuando llegaron los primeros hermanos en 1586. filoso- Paraguay. y la universidad que allí fundaron fue la más importante fía y gramática. En 1613. se asignó a la Com. la Com- Con una fachada rígida y sin terminar que recuerda a San Lorenzo de Florencia. era el centro de la acti- vidad de los jesuitas en la Argentina colonial y la sede de la segunda universidad más antigua de Sudamérica. que en 1622 recibió sus estatu- del Cono Sur. y en 1597 tení- an ya construidas una iglesia rudimentaria y una escuela. Al fundarse Córdoba en 1573. 263 . aunque ningún jesuita da establecida en Sudamérica —después de la de San Marcos había puesto pie en la ciudad. Su universidad. alentada por el obispo Juan Fernando de Trejo y Sanabria. Las construcciones del antiguo colegio máximo conforman en la actua- lidad la llamada «cuadra de las luces». IGLESIA Y COLEGIO MÁXIMO DE LA C O M PA Ñ Í A C Ó R D O B A .

enteramente armada sin clavos la cúpula de la iglesia de las Bernardas del Sacramento de —precaución necesaria en la arquitectura naval—. Tiene ne en los primeros años de colonización del Cono Sur. que fue comenzada enseguida. y su (1608-1671). fue manejado por aparejadores y cos. eminentemente práctico. Portugal y el Brasil. ta no se tardó mucho en rematar la iglesia. Las elegantes curvas del techo se realzan con franjas de lienzo pin- carpinteros de toda Europa y América. Inglaterra. porque los muros no soportaban una bóveda ni A diferencia de San Ignacio de Buenos Aires. 1537). Lemaire utilizó su pericia naval para proyectar una esbelta en tanto que las torres rematan en chapiteles ochavados como bóveda de cañón de madera. aunque las doba. de piedra tienen más de un metro de espesor. Presenta ade- ñía dio con la solución en la persona del hermano Philippe Lemai. A modo de quilla de barco invertida. famosa fachada inconclusa de San Lorenzo de Florencia. Las torres de la Compañía se adornan con bóveda era lo bastante liviana para los muros existentes. También la fuer- do madera de cedro traída por el río Paraná de las reducciones te inclinación de las cubiertas de los transeptos recuerda las jesuitas del Paraguay. grama de la Compañía de Jesús (IHS). del Río de la Plata. tres puertas de acceso y cinco ventanas en el segundo piso. 264 . y sigue placas de esteatita que ostentan motivos vegetales y el mono- siendo una de las cubiertas más notables de la Argentina colo. las Nouvelles inventions pour bien bastir et à petits frais (1561). nial. Ahora sabemos que Lemaire basó su diseño en un manual de construcción ilustrado de Philibert de l’Orme. Se impacientaron los patronos de la iglesia. aunque las obras avanzarían postería tosca y jambajes elementales recuerdan la mucho más con lentitud por falta de personal capacitado. la iglesia de siquiera de madera. La cúpula va encastrada en un cubo de ladri- sado en la orden en América después de pasar muchos años llo coronado por una pirámide. Madrid.de Lima— y origen de la actual Universidad Nacional de Cór. De l’Orme fue El techo de la iglesia de la Compañía es uno de los hitos arquitectónicos más extraordinarios de Argentina. Alrededor de 1645 un rico bienhechor legó a la Compa. torres del Alcázar de Toledo (Alonso de Covarrubias. La construyó el armador jesuita Philippe Lemaire uno de los fundadores de la arquitectura clásica francesa. problema peren. un ingeniero naval flamenco que había ingre. la iglesias de Castilla. y la Compa. Lo único que nunca se completó fue la fachada. la que da luz al coro. tan alta como la puerta principal. Las difi. en 1671. más un aspecto mucho más castellano que su prima híbrida re (1608-1671). te. emplean. según el diseño del tratadista francés Philiber t de l’Orme. cuya mam- va. una cultades técnicas llegaron al máximo cuando se trató de cubrir de ellas. Una vez acabada la cubier. pese a lo cual se había iniciado la cúpula en la Compañía se alza sobre una planta de cruz latina. con un perfil similar al de las construyendo barcos en Flandes. de Bartolomé Hurtado (1671-1690). boca abajo. la estructura. y sus muros 1667. tado con una decoración renacentista de colores brillantes. dos torres no se terminaron hasta 1673 y 1674.000 escudos de oro para la construcción de una iglesia nue. Esta ele- vada bóveda de cañón se construyó a imagen y semejanza del casco de los bar- libro. respectivamen- ñía 15.

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nue- ve grandes hornacinas y cornisamento curvilíneo. la Biblioteca Mayor y el despacho del canciller de la Universidad Nacional de Córdoba. La cúpula. este patio acoge la Facul- tad de Derecho y Ciencias Sociales. San Francisco Javier. Los arcos. entre ellos el dedicatario. cubiertos los espacios entre los nervios con lienzos que llevan pintados arabescos renacentistas de brillante colorido. que relucen gracias al encalado. San Ignacio —siempre en el lado izquierdo—. también de madera dorada y La iglesia de la Compañía está flanqueada por un grandioso patio arqueado de dos plantas. con treinta nervios que confluyen en un florón central. Es el típico altar mayor jesuítico. San Luis Gonzaga y San Estanislao de Kostka. En la actualidad. de las orlas marginales de un libro de horas o biblia. con imágenes de los principales santos de la Compañía. está pintada en su parte más alta con una Coro- nación de la Virgen. También esos motivos serían tomados de libros impresos. se apoyan en sólidos pilares y están rematados por elegantes bóvedas vaídas. En la biblioteca se conserva la colección original de la universidad jesuita. Par- ticularmente fastuoso es el púlpito. El interior aparece dominado por la elegante curvatura del techo de Lemaire —parcialmente restaurado tras un incendio en 1961—. que incluye volúmenes de los siglos XVI y XVII. Llena el ábside un magnífico retablo barro- co de madera dorada con columnas salomónicas pareadas. . estos dos últimos novicios que murieron jóvenes y patronos del alumnado jesuita en todo el mundo. de estructura semejan- te a la de la cubierta. Los sofitos de los arcos del crucero y el friso principal de la nave se adornan con paneles de madera dorada que sostienen motivos vegetales y sím- bolos de la Pasión en relieve.

la Biblioteca Mayor y el despacho del can- ciller. dos columnas salomónicas naïve y una estatua polícroma de María Magdalena en la hornacina sobre la pila. 268 . es una de las construcciones eclesiales más antiguas de la Argentina. G A B Una de las piezas de escultura arquitectónica más exquisitas conservada es esta pila de sacristía de esteatita. del siglo XVII . La exquisita capilla Doméstica. Los florones de la par te superior y las franjas decorativas del panel sobre el que se apoya la pila son indicios de la influen- cia de los grabados flamencos. Con una apariencia similar a la de la iglesia. Los edificios colegiales albergan muchos tesoros. Gran parte de la edificación original del colegio y la resi- tiene asimismo cuadros de santos que han sido atribuidos al artista dencia se ha conservado hasta el abovedamiento del primer piso. escul- tor italiano que vivió en Córdoba en los años noventa del siglo XVII. Son particularmente relevantes el claustro de dos pisos anexo a la iglesia. del siglo XVII. que probablemente se copiaron de libros de oraciones o biblias flamencas. El templo con.cubierto por un enorme tornavoz con cúpula de suntuosas volu. Su autor probablemente fuera el hermano jesuita Giuseppe Brasanelli (1659-1728). la biblioteca original del colegio jesuita y un museo de instrumentos científicos. volutas y franjas decorativas. rran con paneles de opulentos relieves vegetales. La caja octogonal del púlpito y su escalera se cie. de arquerías encaladas cubiertas con bóvedas de arista. en 1606 antes de pasar a Córdoba. con columnas salomónicas doradas. entre ellos un bello lavabo —pila de sacristía— de esteatita del siglo XVII con el sello de los jesuitas y una imagen policromada de María Magdalena. donde ahora se alojan la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. con su bóveda de grutescos renacentistas de vivos colores y su reta- blo del siglo XVII. que estuvo activo en Buenos Aires tas doradas. la capilla Doméstica también presenta bóveda de cañón y grutescos renacentistas. Presenta el escudo de los jesuitas en la par te superior. danés Juan Bautista Daniel. El retablo de la capilla. y es ahora sede de la Universidad Nacional de Córdoba. es especialmente sofisticado.

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E S TA N C I A DE S A N TA C ATA L I N A

C Ó R D O B A , A R G E N T I N A

La estancia de Santa Catalina fue una de las muchas grandes Catalina, unos ochenta kilómetros al norte de Córdoba, osten-
haciendas que los jesuitas compraron en las Sierras de Córdo- taba una categoría especial por ser también casa de retiro de
ba a lo largo del siglo XVII. Establecidas con el fin primordial novicios. Allí residieron luminarias como el compositor italia-
de proveer al sostenimiento del colegio máximo de los jesuitas no Domenico Zipoli (1688-1726), discípulo de Alessandro Scar-
en Córdoba, las estancias producían trigo, maíz, vino, mulas y latti, que escribió óperas para las misiones jesuitas del Para-
textiles según la calidad de la tierra, y eran una fuente vital de guay y Bolivia y está enterrado en el cementerio. La estancia,
financiación, sobre todo a través del comercio de mulas, que autosuficiente, tenía talleres de tejidos y forja, canales de rie-
eran necesarias para las minas de los Andes bolivianos. Santa go, molinos y cementerio, así como pastos y tierras de cultivo.

Santa Catalina, uno de los tesoros arquitectónicos de Argentina, transporta la gran-
deza de las abadías del sur de Alemania a las Sierras de Córdoba. El autor del dise-
ño de la alegre fachada rococó fue probablemente el arquitecto bávaro Anton
Harls (n. 1725), uno de los numerosos jesuitas arquitectos que trabajaron en el
Cono Sur en la época colonial.

A diferencia de la fachada, de clara influencia germánica, el perfil de la iglesia es
típico de la arquitectura hispanoamericana del siglo XVIII y, probablemente, fue obra
de arquitectos españoles o de la colaboración de arquitectos españoles e hispa-
noamericanos de la Compañía de Jesús.

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Este crucifijo de madera, en uno de los pilares del crucero, es típico de los escul-
tores guaraníes. A principios de 1725, estos especialistas viajaban a cientos de kiló-
metros de las reducciones de Paraguay para decorar iglesias jesuitas y no jesuitas
de la región de Córdoba.

El interior de Santa Catalina —derecha— está dominado por un retablo barroco
de madera en cuyo centro aparece una pintura de influencia italiana que representa
el Matrimonio místico de Santa Catalina. Probablemente, es obra de retablistas
guaraníes.

diosos palacios abaciales de Austria y Baviera, como la gran aba-
día-ciudadela austríaca de Melk del Danubio, de Jakob Prand-
tauer (comenzada en 1702). Surgiendo bruscamente como una
visión en las desoladas estribaciones rocosas de la serranía al nor-
te de Córdoba, Santa Catalina posee una grandiosidad antigua
y una monumentalidad que no se corresponden con su peque-
ño tamaño, y una reciente mano de deslumbrante encalado no
ha hecho sino reforzar el impacto que produce desde lejos. La
El trabajo de la tierra corría a cargo de esclavos negros y peo- iglesia, construida entre 1754 y 1760, fue probablemente dise-
nes indios que vivían en bloques de viviendas cercanos, las lla- ñada por el arquitecto bávaro Anton Harls, S. J. (n. 1725), que
madas rancherías. El conjunto de la estancia se conserva en exce- había ejercido su profesión antes de ingresar en la Compañía de
lente estado, y comprende una iglesia, cinco patios, un pequeño Jesús. El elegante juego rococó de curvas y contracurvas de su
cementerio para los hermanos y numerosas dependencias. Aun- fachada y de la cercana puerta del cementerio hace de ella una
que la Compañía adquirió los terrenos al herrero Luis Frassón de las construcciones más netamente germánicas de la Argen-
en 1622, las obras no se iniciaron hasta comienzos del siglo XVIII, tina, y le presta un mayor grado de parecido con la arquitectura
y el complejo no estuvo terminado hasta poco antes de la expul- rococó brasileña de Minas Gerais que el que se suele encontrar
sión de los jesuitas de los territorios españoles en 1767. en la América española. La grandiosidad del templo está realza-
Como San Ignacio de Buenos Aires, la iglesia de Santa Cata- da por la anchurosa explanada que la precede, con un efecto
lina recuerda la arquitectura germánica, esta vez la de los gran- dramático calculado para impresionar al visitante que llega,

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273

a quien parece adelantarse a recibir la plataforma de graciosa pináculos, y un ángel en relieve adorna la clave. El alegre roco-
curvatura a modo de atrio, ceñida por un muro bajo. có de esta fachada se repite en el contiguo acceso al cemente-
La iglesia constituye el punto focal del conjunto, con el cemen- rio, que presenta las mismas concavidades y una dramática cor-
terio a su derecha y la residencia a su izquierda. A diferencia de nisa mixtilínea. Los elementos arquitectónicos de la portada son
los templos coetáneos de Baviera, donde se prefieren la planta casi excesivos para la modesta cancela, pero la impresión que
oval u ochavada y la fachada curva, Santa Catalina presenta resulta es poderosa, incluso de lejos. La puerta remata en una
la planta de cruz latina, la cúpula y el perfil básico típicos de la deliciosa urna en forma de tulipán y una cruz. Parece probable
arquitectura española, sin huellas de influencia germánica en que la iglesia fuera construida por albañiles guaraníes de las reduc-
la fachada ni en las torres. Hay incluso un recuerdo de la Com- ciones del Paraguay, que a partir de 1725 trabajaron en diver-
pañía de Córdoba en los vanos del cuerpo alto de los campana- sas obras de Córdoba —incluida la catedral— y su región.
rios, con su delicado marco de hiladas paralelas. La documen- Punto focal del sencillo interior encalado es el retablo
tación conservada no dice quién dio las trazas del templo, y, barroco de madera dorada del altar mayor, dividido en tres
aunque algunos estudiosos hayan apuntado a otros dos herma- calles por columnas corintias, salomónicas las dos centra-
nos legos germánicos que residieron en la estancia durante el les. Tanto este retablo mayor como las restantes imágenes del
siglo XVIII, el suizo Andreas Roth y el alemán Paulus Balthasar, templo y el lujoso frontal de altar parecen obra de entalla-
no hay razones para pensar que sea obra de centroeuropeos. dores guaraníes. Sus costados llevan adornos de roleos, y el
De todos modos, Harls contrarresta la esencial planitud del frontón partido del ático luce el emblema de la Compañía.
edificio añadiendo un complicado marco a manera de retablo En versión reducida del típico altar mayor jesuítico, mues-
en torno a la entrada y la ventana del coro, con flancos de acu- tra estatuas de San Ignacio de Loyola a la izquierda y San
sada concavidad y dos entablamentos de ancho vuelo que siguen Francisco Javier a la derecha —los terrenos de la estancia se
el contorno curvilíneo de la puerta. Esa curvatura es en realidad compraron en el año en que fueron canonizados los dos—, y
el motivo de la fachada entera, ya que Harls crea un efecto de el cuerpo superior aloja el crucifijo e imágenes de los arcán-
entablamentos anidados, desde el más bajo que flanquea la puer- geles Miguel y Rafael. Una hornacina situada más arriba del
ta, pasando en el nivel siguiente por el más ligero sobre la ven- retablo alberga una talla de madera de Santa Catalina que
tana, hasta llegar al frontón de remate, con un par de volutas a la presenta irguiéndose triunfal sobre la cabeza cortada de
los lados de un edículo. La parte central de la fachada sostiene su verdugo. La pieza central del retablo es una pintura de los
una apretada ornamentación de columnas, pilastras, roleos y desposorios místicos de Santa Catalina, donde la santa tutelar

274

Todavía se conservan muchas de las
amplias edificaciones anexas a la estan-
cia, que demuestran que funcionaba
como explotación agrícola y centro
textil y metalúrgico. La explotación
agrícola poseía varios telares, un batán,
un taller de carpintería, una herrería,
dos molinos y un tajamar. El comple-
jo actual cuenta con tres patios.

del templo aparece recibiendo un anillo nupcial del Niño Muchas de las dependencias fueron construidas por el nuevo
Jesús en el regazo de su Madre; obra de estilo italianizante, propietario de la estancia, don Francisco Antonio Díaz, que la
con figuras alargadas tardorrenacentistas en un ambiente pala- compró en 1774, mucho después de la expulsión de los jesuitas,
ciego, data probablemente del siglo XVII. La lejanía de pai- y cuyos descendientes siguen siendo sus dueños. Fue él quien aca-
saje que se ve a espaldas de la Virgen parece de inspiración bó el claustro abovedado del patio principal, con muros de pie-
flamenca. El sagrario, de madera sobredorada, ostenta en dra y techumbre de tejas sobre bóvedas de arista, y algunas habi-
sus puertas las figuras de San Pedro y San Pablo en relieve. taciones, junto con las galerías y piezas que dan al patio de la
Los altares laterales de obra son de un estilo rococó mucho huerta. Al patio principal, que alberga un jardín geométrico y
más movido, semejante al de la fachada y la puerta del cemen- una fuente ochavada, se abrían las habitaciones de los hermanos,
terio en sus curvas cóncavas y altos entablamentos; alber- los cuartos de invitados y las aulas. El patio contiguo al este,
gan imágenes de madera de la Dolorosa y el Varón de Dolo- que no tiene las pretensiones arquitectónicas del primero, esta-
res. Otro crucifijo, colocado sobre uno de los machones del ba dedicado a las áreas de servicio y mantenimiento diario de la
crucero, es un producto típico de los talleres guaraníes por su estancia. Aunque no está rodeado de arcos como el principal,
severa frontalidad y el tratamiento esquemático de los paños. en uno de sus lados tiene un notable porche con columnas de
El púlpito es de madera de algarrobo, y en el crucero hay troncos ahusadas en su parte superior, que sostienen capiteles pri-
barandillas de hierro de buena factura. mitivos y un alto dintel con roleos en los extremos. G A B

275

creando un espacio central circular donde se insinúa el óvalo que más tarde sería tan empleado en la arquitectura barroca y rococó de Europa y el Brasil. pero en planta es junto de dependencias. más complicada. también en tierras mon. cación de Nuestra Señora de Alta Gracia. En 1642 la propie. herrería y fun. El sus huertas de perales y durazneros. no sólo en la linterna como era tradicional. A R G E N T I N A Al sur de la ciudad de Córdoba. Lo mismo que en Santa propietario original de los terrenos fue don Alonso Nieto de Catalina. La iglesia. Alta Gracia fue famosa por sus tejidos de algodón y lana y cia jesuita de Alta Gracia. da por ventanas. una modesta espadaña en la parte posterior. construyeron una iglesia nueva y un importante con. prensas. batanes y canales de riego. en lla que la de Santa Catalina y no tiene otro campanario que 1767. denotando un conoci- mes pilares dóricos enmarcan la fachada. arquitectura hispanoamericana meridional. que en 1612 edificó la primera iglesia bajo la advo. En la fachada. forma semicircular de grandes dimensiones en la entrada y una serie de enor- sino en la propia concha estructural. molino. tuosas pero más cerca de la civilización. se encuentra la estan. la producción se destinaba al mantenimiento del Herrera. y en sus mejores tiempos contó incluso con botica y barbería. E S TA N C I A DE A LTA G R A C I A C Ó R D O B A . miento profundo de los principios constructivos. posiblemente inspirados en la obra del arquitecto jesuita italiano Giovanni Andrea Bianchi (1676-1740). colegio máximo de Córdoba. que entre ese año y su expulsión. la nave única se curvan delicadamente para recibir la cúpula. 277 . cuyo arquitecto ignoramos. acabada de construir en 1762. presenta una plata. la estancia tuvo talleres de carpintería. En lugar de los muros rectos habituales en la manos. aquí las paredes de dición. Además de la residencia para los her. La iglesia de Alta Gracia presenta una fachada más senci- dad pasó a los jesuitas. La cúpula está también horada- Alta Gracia fue una de las explotaciones agrícolas jesuitas más impor tantes en las Sierras de Córdoba. jabonería.

Esta estructura. Los muros laterales de Alta Gracia están ligeramente curvados para al- bergar la cúpula. máquinas de abatanar y ace- quias. 278 . y talleres de fabri- cación de jabón. de los que se con- tectura dieciochesca de Minas Gerais. con talleres de carpintería. En la Argentina. uno de los autores de San Ignacio ple escalinata curvilínea que conducen al templo inducen a de Buenos Aires. inclui. es una de las más sofisticadas de la Argentina colonial. que es uno de los símbolos de la ciudad.las pilastras dóricas monumentales que flanquean la calle cen. J. que no tiene tambor y está horadada por ventanas. herrerías. dejaba tras de sí una sólida carrera ya que la planta del templo y otros detalles estilísticos. y en 1716 zarpó de lina. Por otra parte. y dad cercana a Milán. renta años ingresó en la Compañía de Jesús. de una erudita fachada para San Juan de Letrán.Todavía se conserva el tajamar. Alta Gracia era una explotación agrícola muy producti- va. Antes de salir de Roma proyectó la planta y el alzado do el tratamiento del frontón superior. (1676-1740). su especialidad sería Como Santa Catalina. molino. Génova rumbo a la Argentina. así como una prensa. en las pilastras dóricas pareadas hay un eco de tral contrastan con una graciosa sucesión de curvas onduladas la obra de otro arquitecto no hispano que trabajó en Alta Gracia en el frontón partido de remate. profesional. S. el lombardo Giovanni Andrea Bian- fuera el autor de esta obra excepcional. dentro de una familia de arquitectos que tenía tanto el motivo del frontón curvilíneo en la fachada como la nexos con la de Francesco Borromini. pero las terrazas y la tri. servan dos bocetos acabados. Bianchi. También es posible que el arquitecto viniera del Brasil. No está documentado quién durante la década de 1730. son afines a la arqui. chi. había nacido en Campione. hornos de fundición. probablemente obra de un arquitecto alemán dadas sus simi- litudes con iglesias bávaras. una pequeña locali- pensar que también él procediese de Baviera o de Austria. Cuando a la edad de cua- plataforma semicircular que la precede recuerdan a Santa Cata.

279 .

y probablemente. Esta virgen con niño era una de las esculturas de madera originales de la iglesia de Alta Gracia. 280 . sea obra de los escultores gua- raníes itinerantes de las reducciones de Para- guay en el siglo XVIII . al que se accede desde fuera de la nave. Aunque el interior se redecoró en el siglo XIX. lo que cautiva la mirada del visitante sigue siendo el retablo rococó dorado del altar mayor y el magnífico púlpito de madera. como era habitual en Brasil. Las únicas ventanas de la iglesia se encuen- tran en el coro y en la cúpula.

con su cúpula en miniatura y un enta- desde el exterior de la nave. A diferencia de Santa cocó. y al mismo estilo pertenece el púlpito. Parte del obrador con motivos de rocalla y tarjas doradas. el púlpito de Alta Gracia tiene entrada frente a la iglesia. G A B 281 . Catalina. en cuyas fachadas lles modernas de Alta Gracia. la estancia fue vendida a un par- ellas una Virgen con el Niño tallada por escultores guaraníes en ticular por la Junta de Temporalidades. En 1773. como la iglesia del actualmente fragmentadas por las ca- Pilar de Buenos Aires. con columnas salomónicas y acen. se conservan ahora en el museo anexo. tras la supresión esculturas en madera policromada primitivas del templo. que en el siglo XIX fue pesadamen. por las habitaciones y la iglesia. con un trucción del arquitecto renacentista gran patio central de arcos bordeado Sebastiano Serlio (1475-1555). la residencia sólo se extien- tos dorados. A diferencia del de la primitivo de la estancia se conserva al otro lado de la calle Compañía de Córdoba. cuya entrada está te redecorado con pilastras de mármol coronada por un frontón partido de fingido y pinturas ilusionistas en el te. Las blamento curvo sobre el dintel. acostumbrado de la Compañía. y ahora alberga el el siglo XVIII. como era habitual en el Brasil. Museo Histórico Nacional de la Casa del Virrey. chada eclesial. recibiendo toda su iluminación del también ejemplos brasileños como el de ventanal del coro y la cúpula.el empleo del orden dórico en edificios Las dependencias se encuentran de austero clasicismo. carece de vanos en los muros late. entre de la Compañía de Jesús. de él una gran escalera doble da acce- cia. riana (1782). enriquecido de en forma de L por dos lados del patio. La escalera recuerda rales. líneas curvas que refleja el de la fa- cho. Des- El interior de la iglesia de Alta Gra. so a la residencia. En sus casi siempre se cita el motivo de un arco orígenes la estancia seguía el modelo triunfal ilustrado en un manual de cons. El retablo la Casa de Cãmara e Cadeia de Ma- mayor es una estructura de madera ro.

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el del tercio meridional de Chile. en lo que no desentonan de un marco su historia de la Compañía en Chile en 1646. bajando allí y citaba los nombres del ebanista austríaco Anton 283 . que samente arbolado de Chiloé en 1567. niales de la región de Santiago por las tribus mapuches hosti- tos arcos al pie de un único campanario. dirse con Maine. y permanecieron aisladas de los asentamientos colo- adorno que el que les presta en su frente una hilera de esbel. Castro. las iglesias de Chiloé les. Los jesuitas las describieron ya en 1609. y el car- nos indígenas de Huilliche mediante técnicas antiguas perfeccionadas per tene- cientes a la construcción de canoas. Los españoles ocuparon el archipiélago den- loniales ibéricos. Una de sus características más destacadas es la bóve- da de cañón festoneada de tracería rococó. El diseño lo supervisaron ar tesanos del sur de pintero austríaco padre Michael Choller. escribiendo desde Alemania que se habían formado en el taller jesuita de Calera de Tango y en el Quinchao en 1725. con pocas ventanas y sin otro nalidades. fundando al año siguien- manifiesta profundas adaptaciones a los materiales y técnicas te su capital. IGLESIA DE S A N TA M A R Í A A C H A O ( C H I L O É ). pero todos los testimonios materiales de sus misiones que se han conservado datan de mediados del siglo XVIII. aunque en 1713 una real cédu- La iglesia jesuita de la misión de Achao era una las misiones católicas más sep- tentrionales del mundo en la era moderna. la ordenaba reconstruir las iglesias y casas de las islas. pero en el siglo XVII las islas sufrieron indígenas. C H I L E Las misiones jesuitas del siglo XVIII en Chiloé se encuentran natural. También es poco lo que se sabe de los orígenes de Achao. También son singulares por su aspecto. La iglesia fue construida por ar tesa. que podría confun- en el punto más meridional que alcanzaron los imperios co. Sencillas construcciones de madera tinglada que frecuentes incursiones de piratas holandeses y de otras nacio- recuerdan la forma de un pajar. y hacía décadas que más parecen casas de reunión de Nueva Inglaterra que reliquias evangelizaban en la región cuando Alonso de Ovalle escribió de la cultura española. decía que los jesuitas llevaban dos años tra- colegio máximo de Santiago.

La monio escrito en la década de 1790 por el franciscano Pedro torre central se erige majestuosa del frontón clásico. Fue construida. levanta. que hablando de la iglesia terminada dice en los siglos XVIII y XIX . Está hecha entera. alemanes en la colonia. pinteros ensamblaban los tablones con tal pericia que no es posi- mente con maderas locales como el alerce y el ciprés. siendo todo esto lo Como todas las misiones de Chiloé.Miller y un tornero llamado Miguel. Los indios mejor que se halla en todo el archipiélago» y encomia la esté. El exterior de la iglesia de Achao. El archipiélago. que surcaban en sus canoas «dal- cas» de madera. Muy posterior es el testi. probablemente entre 1730 y 1750. huilliche que habitaban las islas vivían del océano. por indios huilliches bajo la dirección de madera o «dalcas». descansando cada 284 . que cre. Santa María de Achao es una de las iglesias más antiguas y mejor conservadas de Chiloé. en una esbelta galería de cinco arcos. el central notablemente do los métodos que utilizaban los huilliches para sus canoas de más ancho. recuerda al nor te de Nueva Inglaterra o a Irlanda. los car- los dos jesuitas austríacos Miller y Choller. combina el perfil de un templo grecorromano y el de una iglesia del sur de Alemania. Achao está situada cerca del mar. formado por pequeñas islas de denso follaje y pla- tica y la comodidad del edificio. ble descubrir las uniones a simple vista. Este tipo de fachada conoció una gran popularidad en Chile González de Agüeros. y emplean. cuya construcción comenzó en 1723. sobre todo a raíz de la presencia de ar tesanos jesuitas que: «En la Isla de Quinchau. a imagen de las iglesias de Múnich y Salzburgo. ron [los jesuitas] Iglesia y sus habitaciones. en el sitio de Achau. La fachada descansa ce con profusión en los espesos bosques de Chiloé. Las proporciones son clásicas. Usando tarugos en lugar de clavos. yas rocosas.

285 .

está perfectamente pro- abren tres ventanas de medio punto que dan al coro. rema- no que interrumpa la absoluta continuidad de las paredes de tada a su vez por una delicada cúpula octogonal con chapitel. o el más pequeño. Su sobria base de bloque sostiene una cubierta piramidal. especial- cal tripartita. de la capilla de Santa Margarita de Salzburgo (1491). la manifestación más simple del tipo de fachada basili. tardomedieval. los arquitectos consiguieron crear una sensación de monumentalidad colocando varios paneles superpuestos. los adornos de plata y otros lujos mediante piezas de madera teñidas con tintes vegetales.arco. La fachada interior bajo el pórtico sólo tiene tado. Sobre la arquería se Casi cubista en su elemental austeridad. Dos arcadas clásicas de madera sin clavos dividen el espacioso interior de la iglesia de Achao en tres naves. como en el entablamento. A pesar de que utilizaron planchas de escaso grosor. el mente las de Detif (fundada en 1734) y Quinchao (anterior a 1767) y la posjesuítica de Caguach (fundada en 1778). en pies derechos clásicos con plin. to y capitel de madera desornamentada. 286 . Como es típico en todas las iglesias de Chiloé. del siglo XVII. sencillo cuerpo principal de la iglesia sólo se rompe en nueve pósito para una comunidad que obtiene del mar la mayor par. Aquí Miller y Choller participan en una revolución germánica que se estaba pro- duciendo en el centro de Chile gracias a los esfuerzos de una Los retablos de las iglesias de Chiloé están hechos de madera en su totalidad y recrean con gran habilidad el aspecto de las cortinas. pero no hay ninguna otra clase de ador. El tingle. dos en el campanario. pasaron a ser el prototipo de otras iglesias de Chiloé. y recuerdan ejemplos del sur de Alema- nia como el campanario de la Peterskirche de Múnich. ventanitas en arco de medio punto y una puerta por cada cos- te de su sustento. y otras porcionado con el resto del frente y es visible a gran distancia. Los rasgos básicos del exterior de la iglesia de Achao lados. Su par te delantera curvada y las columnas salomónicas rinden homenaje al estilo barroco. que se asemeja a unos peldaños. de perfecta curvatura. Seis ventanas rectangulares dan luz a la sacristía tras el una puerta central en arco de círculo y sendas ventanas a los ábside plano. El perfil del campanario y su colocación son lo más ger- mánico de la iglesia. cuyo aspecto de imbricación de escamas viene muy a pro. campanario se alza directamente sobre el pórtico y el coro.

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Esos talleres. los retablos de Achao están inspirados en grabados. artistas y artesanos procedentes de dal de obras artísticas. Con toda probabilidad. establecidos con el propósito prin. pasaron a construir da Calera de Tango. y ambos trabajaron 288 . estatuas y tejidos hasta Centroeuropa. como los remates en forma de hoja de palma de los ca- piteles y los motivos de tulipanes superpues- tos que recorren los laterales de la abertura. Choller y Miller llegaron cipal de reconstruir el colegio máximo de los jesuitas en San. en el mismo barco a Sudamérica en 1724. desde pinturas. gigantesca academia de arte en Santiago y en la vecina Hacien. pero incorporan algunas características muy ingeniosas. iglesias jesuíticas por todo Chile y crear un extraordinario cau- manos legos arquitectos. tiago y la iglesia anexa de San Miguel. relojes fijos y portátiles y campanas. con el concurso de medio centenar de her.

A cada te digno de nota es el color azul celeste de la cubierta. La iglesia tiene planta basilical de tres naves. Con esas nervaduras. distinguiéndola de los estilos de la veci- na Argentina. toda ella esculpida en maderas indígenas y realza- da con tintes vegetales suaves. Es un testimonio no sólo del talento de los entalladores huilliches. que fue consagrada un año antes de la expulsión.en la academia antes de trasladarse al sur. que con- columna de los arcos corresponde en los muros laterales una trasta con el ocre de los nervios. y también en Detif. Otro detalle extraordinario es pilastra clásica con acanaladuras. como la del pórtico. como la de los franciscanos de Curimón. una bóveda en forma de quilla. adornada con una los arcos: constituido por cuatro niveles de tablas. Esos nervios se entrecruzan por toda la cubier. las tres hechas enteramente de madera pintada. cada uno más delicada tracería de nervaduras rococó talladas en madera con saliente de abajo arriba. el arquitecto ha transformado un elemen- con columnas de proporciones clásicas que sostienen arquerías to estructural en pura decoración. que está repleto de ornamentación clási- triangulares de madera con las juntas decoradas con delicadas molduras irregulares. está asimismo pintado de azul. Ejemplos posteriores se encuentran en Santa Ana de Santiago (comenzada en 1806) y en incontables igle- sias provinciales del siglo XIX. El perfil de fachada que crearon en Achao se anticipó al de la iglesia jesuítica de San Miguel en Santiago (1751-1766). y pasó a ser habitual en la arquitec- tura chilena posterior. componiendo un interior del que parece cubierto por una gran espaldera de jardín. y se adornan en sus a las de los nervios. ca y rococó. lidad para sacar el mejor partido de los recursos naturales que Una peonía gigantesca aparece también en el centro del techo. puntos de intersección con una flor semejante a una peonía. tas se adornan con molduras de delicada talla muy semejantes ta desde la cima de los arcos de debajo. El severo exterior de la iglesia de Achao no prepara al visi- Los altares laterales están precedidos por pequeñas cúpulas hechas de segmentos tante para el interior. el convento del Buen Pastor de San Felipe y la deli- ciosa iglesia de peregrinación de San Antonio del Almendral. Sobre cada arco se crea un efecto de clave 289 . tenían a mano. de suerte que el techo entero elegantes. sino también de su habi. y sus aris- perfiles de frondas. La obra maestra del templo el pesado entablamento que corre por encima de la clave de es la cubierta. Especialmen- hay ecos en la vecina Quinchao.

dividido en tres calles. detalle que contribuye a acentuar la lógica de los nervios y a integrar mejor la estructura del interior. La forma es muy simple. El retablo mayor. El dosel acoge un estallido de luz. tiene otras tan- tas hornacinas con estatuas. así como en las columnas salomónicas de delicada torsión que encuadran esa hornacina y las laterales. realizados en un estilo que armoniza con el resto de la iglesia. contrastan aguda- mente con el intrincado follaje esculpido y los dibujos geomé- tricos del techo. Por ejemplo. dando mayor vuelo al tramo correspondiente del entablamen- to. 290 . El centro focal de la cabecera son tres exquisitos retablos de madera. El Cristo crucificado del altar mayor es característico de la escultura de los indios huilliche. los altares. Los detalles más inge- niosos de este retablo surgieron de la necesidad de los carpinte- ros de sustituir con madera otros materiales más difíciles de con- seguir. Las anchas tarimas del suelo. el sagrario y el púlpito. esencial- mente tres huecos rectangulares yuxtapuestos. de superficie toscamente acuchillada. cier ta rigidez y un rostro impasible. el artista nos ha dado un par de cortinas falsas exper- tamente fingidas en la hornacina central. del que emerge la paloma del Espíritu Santo cual ave fénix. pero hay una insi- nuación de rococó en el perfil cóncavo de la hornacina central. y ha rematado las tres calles con coronamientos y florones recortados en chapa La forma básica del púlpito aparece realzada por molduras exquisitamente talla- das. en lugar de cortinas de tafetán o pináculos de plata. que se distingue por un tratamiento gráfico de la pañería.

decorativo. da de las nervaduras del techo. repite es un motivo en forma lieve de San Ignacio de Loyola de tulipán. El resultado es muy y San Francisco Javier pin. con columnas clásicas a de las columnas del retablo. las dos naves laterales de la escultura chilota por desembocan en sendos alta- su rigidez lineal. El altar del das de una plétora de roleos y lado derecho lleva otro par otros adornos rococó. También el bello po parece estar tallada en un solo tronco. de cortinas fingidas de made- liciosos capiteles de palmas ra. tura y variedad. teniendo en cuenta las limitaciones del constructor. enmarcados por cortinas de madera. con imágenes en re. cada lado y exuberantes ro- El Cristo crucificado que hay leos barrocos arriba. el tratamiento esquemático de los paños y res con hornacinas. Algunos estudiosos púlpito. Iglesias Los altares laterales. retoma los listones decorativos de frondas empleados en posterior del franciscano andaluz Alonso Reyna. La mitad inferior del cuer. En el del lado izquierdo los artistas han creado una tectura de las misiones jesuitas abarcaron la más amplia gama sensación de volumen no mediante la talla profunda de la made. ticularmente notables son el aunque en este caso lo que se sagrario. de base cónica y tornavoz en forma de tocado de plu- creen que la parte central del retablo es una reconstrucción mas. G A B 291 . sino superponiendo planchas y decorando sus can. y de ese modo presta a todo el interior que así fuera su estilo es perfectamente consonante con el un fortísimo carácter de unidad. Aparte delante de la hornacina de de estos altares de la cabe- la derecha es característico cera. sin duda originales.plana donde se incluyen los tos con el mismo tipo de or- monogramas de María y de namentación vegetal recorta- la Compañía de Jesús. mundial de su empresa. con mucha tex- tadas en policromía y rodea. como la de Achao son un recordatorio de que el arte y la arqui- resantes. y los de. son igualmente inte. pero aun. posible de estilos y técnicas. en consonancia con el alcance ra en bloque. bajo la expresión impasible del rostro. el techo y los altares. que es digno de admiración del resto del templo. Par. pequeñas cúpulas insertas en la cubierta.

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La Casa Pro- bajo de misiones. IGLESIA DE LA CASA PROFESA C I U D A D D E M É X I C O .000 pesos. tuvo que esperar hasta que las actividades embargo. su magnífica arquitectura con sabor neogótico. También ya existía el noviciado la ciudad capital. y de la administración de la empresa total de la orden de San Pedro y San Pablo y en el colegio de San Gregorio. Puebla. Juana Gutiérrez. Oaxaca. construida en el centro de entre los indígenas en el norte. sin embargo. tesorero de la Casa de Moneda. Franqueadas legalmente las objeciones de El interior de la iglesia de la Profesa fue remodelado en el siglo XIX y despojado los franciscanos. principales acontecimientos y disyuntivas de la historia de la Valladolid —hoy Morelia— y Guadalajara. Pensaban que era necesaria para poder extenderse en el tra. pero más que nada. quienes se comprometie- ron a dar 50. en el ministerio entre los indígenas: «el principal intento de nues- ña. El establecimiento de una Casa Profesa fue Roma insistió en la prioridad en los hechos en cuanto a la edu- decidido en la primera congregación local que hicieron los jesui. orden en México. como centro de trabajo pastoral entre los españoles en la seguir con la labor educativa ya iniciada en el colegio máximo ciudad. y había colegios en Pátzcuaro. Desde el año anterior. al que se consideraban esenciales ya estuvieron encaminadas. ha tenido una historia siempre muy ligada a los en Tepotzotlán. y su esposa. como dice un documento. una primera 293 . preparar nuevas generaciones de jesuitas. la iglesia de la Profesa. sin embargo. ceder en forma. tas en 1577. terminada en 1720. fue posible pro- de sus retablos dorados. obra del arquitecto Pedro de Arrieta. tra venida a estas partes». M É X I C O Como principal templo urbano de la Compañía de Jesús en la el paso definitivo para el desarrollo del proyecto de las misiones Nueva España. dominicos y agustinos en 1595. y fesa. En otras palabras. Queda a la vista. el permiso definitivo de Roma no vino hasta 1592. cinco años después de haber llegado a la Nueva Espa. haberse establecido la Compañía en Sinaloa y Zacatecas. cación y la formación de nuevos jesuitas. Sin en la Nueva España. que era Fueron patronos Juan Luis de Rivera.

por lo tanto. y dentro de ellos y de su fondo. Parece que fue ciosa». celebraba y afirma- de las tribunas del coro. había fondos desde el inicio. más un «trono» de tres pano Pedro de Arrieta (1665-1738). al centro estaban San El arquitecto fue el más afamado de la época. los triunfos de Ignacio sobre los vicios que amagan En 1714 se comenzó la obra del templo actual de la Profe- a los jóvenes.000 pesos. La la residencia de los padres y las oficinas de la orden. La primera piedra de una iglesia nueva se puso en julio en la Profesa donde se estableció la práctica del Jubileo de las de 1597 y fue dedicada el 31 de julio de 1610. tencia de los jesuitas en el culto al Sacramento. el novohis- Ignacio y un relieve de la Circuncisión. suma que se había con- Ese templo. y había planes para establecer otros. apenas beatificado en Roma. la herejía. aniversario de Cuarenta Horas en la Nueva España. y el triunfo de Ignacio sobre sario. los jesuitas habían con «artesones muy vistosos. y pregonaba la insis- fesa. marquesa de las Torres de Rada. Entre las imágenes estelares de las celebraciones estuvie. La techumbre era de madera cipales iglesias de esta ciudad». En el ba el papel excelso que la Compañía había logrado en la Nue- mayor. de todo eso. La casa de los jesuitas se extendía al otro lado del templo. que debió haberse estrenado en los primeros años. que hace difícil la Compañía al recordar la ocasión en la que Jesús recibió su lograr una vista del conjunto. Junto a la iglesia estaba la muerte del futuro San Ignacio. En efecto. Doña Gertrudis de la Peña. La nueva iglesia. y no sólo en la Ciudad de México: fun- sus lazos de oro y jaspeado». tenía un pequeño atrio lateral. esta. un monstruo que representaba el protestantismo. se comprometió a dar 100. Como había sucedido más de cien años tantes. más el crucero. y era de tres naves se menciona que el templo era el «más frecuentado de las prin- en tres tramos. Al interior hubo once retablos. la gentilidad y los protes. Su integración en la sociedad criolla era profunda. Toda.iglesia «pequeña y estrecha». la ignorancia. cionaban colegios en todas las urbes principales del virreinato dura y obra ochavada. ban Cristo. Entre las razones por la «renovación». mientras cubría el crucero una «arma. pero esta vez era todo lo nece- ron la Virgen apareciéndole a Ignacio. va España. El retablo. y también las misiones iban vía hoy se conservan tramos de este tipo de techumbre debajo en aumento. cumplía varias tareas ideológicas: celebraba La iglesia está situada en el cruce de dos calles no muy anchas. terminado en 1720. sólo quedan algunos ele- España. sa. antes. tuaba la misión apostólica de la orden. todo orga- fiesta fue de lo más espectacular que se había visto en la Nueva nizado alrededor de patios. ponía énfasis en el fundador al mismo tiempo que acen. texto urbano. por lo tanto. invenciones. 294 . en el terreno de la futura Casa Pro. tenido un gran éxito. en vistosas mentos menores y una vieja fotografía del patio principal. fachada de tezontle y piedra gris de cantería. la Virgen y los doce apóstoles. como el actual. con carros alegóricos que conmemoraban. había sido ensanchada «y se ha hecho una iglesia capaz y gra. pero ambas fachadas tienen impor tancia en ese con- nombre. de lazos galanos brillantes de oro». que para esa fecha ya era cuerpos para mostrar la custodia del Santísimo Sacramento. venido con el arquitecto.

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y a grandes super- ficies recubiertas de or- namentación. 296 . pe- ro sus composiciones dan lugar a relieves na- rrativos —como aquí La visión de San Ignacio en La Storta—. El barroco de Pedro de Arrieta es controla- do y rico a la vez. ya que nunca dejó de utilizar las columnas rectas. a escul- turas.

sicas en las portadas. El follaje está ral. sino a un lenguaje que abandona la abstracción del con otros elementos y con las proporciones del vocabulario clá. Arrieta des roleos o volutas. Sin embargo. y una cúpula octagonal cubre el crucero. más bien fue una extensa restauración y remo- delación. el arquitecto alteró y jugó al edificio. y cedió a los afanes de decoración tan propios del barroco arquitectura. clasicismo en favor de la representación orgánica integrada a la sico. Por ejemplo. no se trata de un edificio nuevo des- de los cimientos. como para enaltecer el relieve central. bierta por espesos follajes y una figura fantasiosa. En el copete hay escudos de los padres del oratorio de San Y como en todas sus obras. El espacio interior abovedado de la iglesia es amplio y luminoso. Encima está la imagen de Nuestra Señora de los Dolores a la que el santo de México. Felipe Neri. quienes se encargaron de la Profesa después de la expulsión de los jesuitas. ca. es decir. era muy devoto. y en lugar de hacer que alcanzara el entablamento. se utilizó el tezontle rojizo y la piedra de cantería gris.maestro mayor del Santo Oficio. pero muy evidentes en la fachada late. apenas notables ahora en el frontis por el permitió que se abriera en dos contracurvas a una superficie recu- hundimiento del edificio. inclu- yendo en la Catedral. pero también da lugar a cierta riqueza de or- namentación en piedra tallada y a algunas novedades en el di- seño. justo en los dos aspectos que le dieron su carácter al edificio: la ornamentación exterior y la luminosidad interior. en el que se 297 . Hasta no en- contrar documentos o evidencia material que prueben lo con- trario. Es decir. podemos suponer que el templo actual fue construido sobre el anterior. las portadas descansan sobre unos gran. Su arquitectura es clasicista en el uso de los órdenes. colocó abajo elementos que esperaríamos ver arri. Arrieta. llegaría a serlo de la catedral y del real palacio en 1720. Es una variante del arco canopial de raigambre góti- mexicano. Como en todas las construcciones importantes de la Ciudad El cuerpo superior de la por tada lateral contiene una imagen de San Ignacio de Loyola. dejó obras tan importantes como la basílica de Guadalupe y el pa- lacio de la Inquisición. Arrieta insistió en las columnas clá. además de la Profesa. en un momento en que las salomónicas ya habían hecho su apariencia en varias fachadas capitalinas. El arco de la entrada principal nos introduce no solamente do cuerpo. también sobre los nichos laterales y en la parte inferior del segun- ba.

en la cla- ve del arco de la entrada está un relieve del Niño Dios para recor- dar la devoción al nombre de Jesús. tanto en la iglesia como en La portada lateral. Con la excepción de la muy popular Santa Bárbara. en atención a los principales benefacto.celebra la Visión de la Storta. y al mismo tiempo con un enfoque al espa- cio central del crucero. Las dos portadas fueron alteradas en sus remates cuando los padres del oratorio de San Felipe Neri se encarga- ron de la iglesia después de la expulsión. relieves y esculturas. de a los deseos de comunicación de contenidos específicos en dor de la orden. tas Gertrudis y Bárbara. Es posible que los grandes pilares com- puestos de columnillas del interior sean los mismos de la igle- sia antigua «de cantería. tal vez inspirados en los originales. tal vez. De todo esto quedan noticias en inventarios y res de la Profesa. En tal caso. es decir. de decoración más sobria. serían neogóticos. los retablos. La obra más relevante de la construcción de Arrieta fue- ron seguramente las bóvedas y la cúpula. Además. ya que sus posibilidades estructurales permitían alcanzar mayor luz. como sucede en la Profesa. la repetición de las líneas verticales y su continuación más arriba de los capiteles señalarián un gus- to tardogótico. obras artísticas. San Ignacio como funda. las bases y capiteles de la obra dórica». Si los soportes fueron levantados por Arrieta. la nueva Profesa estaba llena de Luis. El neo- gótico tuvo cierta fortuna en la Nueva España en el siglo XVIII. y encima del santo fundador. En el tercer cuerpo están San Pablo y San José. y arriba están San Juan Bautista y San Como la iglesia antigua. como las describió Andrés Pérez de Ribas hacia mediados del siglo XVII. el neogótico era acor- 298 . exhibe una escul- tura de San Ignacio en el nicho encima de la puerta. En los nichos del cuerpo inferior están las san. y la Casa poseía una cantidad notable de cuadros y otras demás estarían. que permitieron una iluminación mayor. la Dolorosa. algunas obras de escultura y pintura.

otras obras están guardadas en la Pinacoteca de la que llegó a ser director de la Academia Real de San Carlos. custodiada en la Pinacote- ca de la Profesa. habían promovi. esa misma época. de ejercicios que establecieron en los locales anexos. hacia finales del siglo XVIII por Manuel Tolsá. iniciaron las remodelaciones del interior. José Juárez. ahora Nacional. Los jesuitas. pintura atribuida al pintor por Roge- lio Ruiz Gomar. los propios filipenses aportaron obras a la Profesa y a la casa ron cedidas a las nuevas galerías de la Academia. que lo muestra cargan- do un indio a cuestas. Sus retablos eran de los más ricos de la ciudad. artista valenciano Finalmente. actualmente están en el Museo Nacional de Arte. Adoración del Santo Nombre de Jesús. los espacios anexos. Ade. incorporados a los retablos neoclásicos. Pinturas importantes fue- más. Algunos cuadros y esculturas antiguas fueron expulsión. varios ilustran episodios de la vida de San Fran- cisco Javier. entre las parecieron los retablos antiguos. El más vistoso es el altar mayor de la iglesia. ampliados de San Carlos. obra maes- que eran de tanta concurrencia que sobrevivieron después de la tra del propio Tolsá. inaugurada en 1978. Desa- do la devoción por medio de congregaciones o cofradías. C B 299 . reemplazados por nuevos neo- cuales destacaban la de El Salvador y la de La Buena Muerta. clásicos.Entre los cuadros de temática jesuítica que conserva la Pinacoteca de la Profesa. Por Profesa. como este anónimo —izquier- da— del siglo XVIII . por ejemplo.

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M É X I C O Fundada como ciudad de españoles en 1531. sobre todo los hermanos Bartolomé la eterna rival de la Ciudad de México. Durante el siglo XVII la iglesia fue renovándose. en la Ciudad de México. poco después de llegar a Nueva España. los jesuitas buscaron en Puebla un solar próximo a la da a San Miguel con entrada propia a un lado de la iglesia. la construcción de la iglesia y colegio de San Pedro y San Pablo pero sólo se consolidaron a partir de 1583 por las donacio. Como acostum. nichos. cuando las bóvedas se cubrieron con yeserías doradas y policromadas con motivos florales y abun- La yesería blanca de la mayor par te de la fachada-pór tico de la Compañía en Puebla domina el paisaje urbano y contrasta poderosamente con las demás facha. pináculos. Larios y Juan López de Arbaiza. dantes ángeles. donde se colo. 301 . rías se puso de moda en Puebla en el último tercio del siglo. salvo que tenía una capilla de indios dedica- braban. en la que se trabajaba otra ya en el interior dedicada a Nuestra Señora de la Anun- hacia 1586.— se logra una de las fachadas más cultas y originales de la arquitectura jesuita en Nueva España. fechándose en 1666 la intervención más importante. Los jesuitas se estable. Es probable que algunos de los primeros jesuitas ciación para la población de morenos y pardos. dorador y arqui- das de iglesias en la ciudad. das de Roma por el padre Pedro Morales. Puebla de los enviados a Puebla tuvieran un papel importante en el diseño Ángeles fue la segunda urbe en importancia en el virreinato y y construcción del templo. Mediante la combinación de numerosos detalles tecto Diego Marín. Poco sabemos de la có su retrato escultórico en actitud orante. La iglesia se inauguró en 1600 con una nes de Melchor de Covarrubias. etc. cuyo nombre quedó ligado a suntuosa celebración que incluyó la colocación de reliquias traí- esta institución. que habían participado ya en cieron en ella en 1578. IGLESIA Y COLEGIO DEL ESPÍRITU SANTO P U E B L A . primitiva iglesia. ménsulas. siendo enterrado en la iglesia. y catedral para erigir su iglesia definitiva. La ornamentación de interiores con yese- —medallones. obra del maestro escultor.

por tanto. rrado en ella. Vista del interior de la iglesia desde el presbiterio. procurador de la casa durante cincuenta y cuatro años. La iglesia y el colegio que han llegado a nuestros días son mayoritariamente del siglo XVIII. la otra iglesia jesuita de la ciudad. Lo más espectacular de la iglesia es su magnífica fachada. la época de mayor bonan- za gracias al buen gobierno en lo temporal del famoso her- mano coadjutor Juan Gómez (1661-1748). Aunque no se sabe quién la diseñó. que presenta la singularidad de tener pórtico. de hecho. el encargado de levantar la obra fue José Miguel de Santa María. Poco después de terminar esta obra falleció. el coro se sitúa sobre la entrada y se abre al exterior por una venta- dad. Así al menos lo justificaron ante las quejas decidieron añadir un pórtico que sobresaliera de la calle cuan. aunque también es 302 . Mariano Fernández de Echeve- rría y Veytia. siendo una de las últimas en el virreinato. na central que ilumina la iglesia. San Ildefonso. siendo ente. que llegó a conocer. y los pleitos de los vecinos y el cabildo por el modo como do ya estaba avanzada la obra. comparó el inte- rior de la iglesia de la Compañía del XVII.siendo su expresión máxima la capilla del Rosario en la iglesia de Santo Domingo de 1690. contaba también con yeserías desde fecha temprana. cronista de Puebla del siglo XVIII. Como era habitual en las igle- sias jesuitas. La construcción de la nueva iglesia se inició a principios de siglo. que la igle- sia jesuita antecediera a ésta en el uso de yeserías. habiendo sugerido Toussaint que quizás fuera la primera en utilizarlas en Nueva España. Los jesuitas rior del templo. pero su progre- so fue lento y no se dedicó hasta el 27 de febrero de 1767. al parecerles que edificar el estaban transformando el trazado urbano. solución inusual coro sobre el último tramo de la nave restaría belleza al inte- en las iglesias de la Compañía de Nueva España. quien pertenecía a una importante familia de arquitectos poblanos y fue maestro mayor de la ciu. Es interesante. con la capilla del Rosario.

Como en tantas otras y singularidad de la iglesia. de piedra cen al barroco mexicano y poblano. evidente que. El pórtico consta de tri- y argamasa. sufriendo posteriormente numerosos cambios.Terminada poco antes de la expulsión en 1767. ple arco. muchos de sus elementos pertene- ocasiones. los dos laterales de medio punto bastante anchos y 303 . el interior de la iglesia no se acabó de decorar. La nave principal se ar ticula por pilares formados por atados de medias columnas que recuerdan al interior de la catedral poblana. se comenzó en 1746. con su pórtico. consiguieron lo que querían y el pórtico. los jesuitas querían una iglesia Aunque la fachada con su pórtico proclama la modernidad que destacará de las demás de la ciudad.

En época de los chez. según Angu- lo. la aplicación de la ornamentación en argamasa la aleja del seve- ro clasicismo del templo mayor. las yeserías son de doble interés por ser a la vez ornamento e iconografía.el del centro trilobulado y suspendido. A estos elementos hay que añadir las esculturas de los nichos con san- tos de la orden. Sin embargo. y en las torres campanario. España. po sobre el que se alzan dos torres laterales. delatando un sofistica. de sección esquifada del cimborrio sobre el crucero— muestran la exten. pero es significativo que apareciera primero en edificios jesuitas. Como ha señalado Joaquín Bér. El estípite tardó bastante en arraigar en Puebla y no se utilizó plenamente hasta la segunda mitad del siglo XVIII. devoción pro- movida por los jesuitas. cor- nucopias y diseños vegetales. si bien las actuales son reposiciones del siglo XIX. posiblemente remitan a la influencia sevillana de los Figue- roa. el Sagrado Corazón con espinas. este y otros elementos de la iglesia —como la bóveda jesuitas se construyó el primer cuerpo de las torres. pero los dos últimos no se completaron hasta didísima influencia del tratado de cantería de Tosca en Nueva 1804-1812. Además de aliviar la pesadez del segundo cuerpo. y la inscribe dentro de las corrientes decorativas típicamente poblanas que arraigan en el último cuarto del siglo XVII y en el XVIII. En la fachada encontramos también un original e interesante uso de ménsulas a guisa de capiteles en las pilastras que deli- mitan las calles en el primer y segundo cuerpo que. remiten a la catedral poblana. aparecen diversos símbolos ade- cuados a esta iglesia. ya dentro del pórtico. en la fachada no falta algún estípite incipiente en la portada de acceso. como la paloma del Espíritu Santo a la que está dedicada. y el anagrama de la Compañía. cuadrangular. como los rema- tes piramidales. Finalmente. Algunos elementos de la fachada. Encima del pórtico descansa un macizo segundo cuer- do conocimiento de la montea. Entre hojarasca. 304 .

era padre jesuita residente en Puebla. habitual en todos los colegios de la Compañía. trabajo ar tesanal propio de Puebla. sas cajoneras de taracea de madera. 305 . Probablemente formó par te de una serie con los principales episo. la imagen se acompaña de una inscrip. e impre- dios de la vida del santo. en parte porque su medio hermano.Pintura anónima poblana —izquierda— del siglo XVII con uno de los milagros de Una de las par tes mejor conservadas de la iglesia es la sacristía. quien trabajó bas- ción identificando el episodio. tante para los jesuitas.obra de José Rodríguez Carnero. Como sionantes lienzos de temática jesuita. Juan Carnero. la Iglesia dirigido por San Ignacio. con sus hermo- San Ignacio. Entre ellos destaca este Carro del Triunfo de era costumbre en estos ciclos pictóricos.

similar a otro en el un fuerte sentido de movimiento en su parte externa. estaba expulsión. Por lo demás. El altar mayor dedicado al fundaron una serie de colegios que estaban interrelacionados. maté- repleta de ornamentación. y de espejos». de plata. lo cual didas en las naves laterales para altares secundarios. manierismo novohispano. empezada hacia 1746. pues no llegó a completarse por la expulsión y Al igual que en la Ciudad de México. cuya estructura pertenece a la primera igle- las más cultas de la arquitectura novohispana. nos lienzos se hicieron expresamente para este espacio. ciones iconográficas en su decoración. Espíritu Santo fue de los pocos retablos terminados antes de la Además del colegio del Espíritu Santo de menores. Juan de Villalobos y con las tres naves del interior y la sacristía se localiza tras el altar José Rodríguez Carnero. Debió de ser de espectacular barroquismo. Algu- menor altura las laterales. El eje central del con- cialmente en los pilares de medias columnas sobre elevados junto es el enorme medio punto del Carro triunfal de la Iglesia pedestales. la fachada de la Compañía de Puebla es una de iglesia es la sacristía. espe. permite hablar de un programa. Muchas de éstas son de los avanzada. al uso de unos arbotantes recurvados o de perfil mixtilíneo. desde el mismo siglo XVI. este último medio hermano de un jesui- mayor. len tanto el mobiliario —las cajoneras de taracea poblana— tas en Guanajuato. matico. y según Castro Morales. se trata de una planta de tres naves con ta destacado de la institución. arquitecto y autor de una de las torres de la catedral. Sobre el crucero se eleva un cimborrio esquifado con guiado por jesuitas de Rodríguez Carnero. el padre Juan Carnero.Resumiendo. cosmográfo y cronista Carlos de Sigüenza y Góngora. siendo quizás el más conocido el erudito. se estableció la base de cada lado se abren un conjunto de tres ventanas el colegio del Espíritu Santo. las tres portadas de acceso se corresponden pintores más afamados del XVIII poblano. no se puede decir lo mismo del mobi. el sobrio claustro principal del colegio constituye un excelente ejemplo de la posibilidad de tres fachadas: de oro. sia de 1600 pero que fue remodelada en el siglo XVIII. En ambas. liario interior. en Puebla los jesuitas tras ella ha sufrido muchos cambios. Por sus aulas pasaron insignes Si el exterior aún nos admira como una gran obra del siglo XVIII personajes. nártex-sotocoro y hornacinas rehun. cuando ésta estaría como las pinturas de tema jesuita. debido coro de la Compañía de Guanajuato. En alzado. Sobresa- En planta. versidad Autónoma de Puebla. aunque en realidad no existe como tal. tanto por sus formas arquitectónicas como por Una de las partes más interesantes y mejor preservadas de la su ornamento. o al menos de precisas inten- el interior tiene reminiscencias de la catedral de Puebla. lo diseñó Miguel de Vallejo. 306 . pues el cronista Echeverría y Vey- Con sus arcadas en el piso inferior y ventanas con frontón par tido en el supe- tia dice que tenía «piezas triangulares removibles que permitían rior. hoy sede de la Benemérita Uni- sugiriendo un tambor. la iglesia muestra afinidades con la de los jesui. En Anexo a la iglesia.

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también llamado mayoritariamente al XVII y XVIII. pues también el hermano coad. fundado en 1790. senta distintos motivos iconográficos incluyendo ángeles. de estudio y por iglesia con la decoración de 1666 antes reseñada. y el de San Jerónimo.el de San Ildefonso para los mayores que estudiaban teolo. inaugurada gía. de la expulsión. que sirvió de capilla doméstica. meros tramos pertenecen a la capilla jesuita. que funcionaba como residencia en la segunda década del XVIII. o seminario. La parte más noble del edifi. de sobriedad «casi en el salón de actos del Colegio Carolino. El piso alto. Los arcos de medio pun. pero pertenece colegio es el salón de Melchor de Covarrubias. añadiéndose los trucción en esa última centuria. a decir de Angulo. El segundo es incluso mayor que la Compañía de Nueva España enfermos y discapacitados que el principal y el tercero es de gran interés histórico porque alber. ocupando cada una un tramo de pared El colegio del Espíritu Santo fue significativo en los sucesos delimitado por pilares dóricos estriados. L E A La antigua Capilla Doméstica del colegio presenta una rica decoración de yeserías en las bóvedas. está resuelto por una armo. yeserías de las bóvedas de la parte jesuita probablemente daten to en la parte inferior descansan sobre robustas pilastras que del siglo XVII y permiten imaginarnos la apariencia interior de la se estrechan en la parte superior. pues a él fueron a parar todos los miembros de cipal. 308 . por frontones partidos. el colegio tiene dos más. el mono- niosa secuencia de ventanas con marcos clásicos coronada grama de María y las figuras de Cristo y la Virgen de los Dolores. cuando este espacio se convirtió cio es el patio principal de gramática. Otra de las partes más interesantes y mejor preservadas del El edificio actual se inició en el siglo XVI. obtuvieron licencia para quedarse hasta 1779. salón barroco. dos últimos tras la expulsión. Cada tramo pre- ello cerrado según costumbre jesuita. gó la primera casa de ejercicios de toda América. Además del patio prin. obra posiblemente del dorador y arquitecto Diego Marín en el último tercio del siglo XVII. Las brunelleschiana». Sólo los tres pri- jutor Juan Gómez posibilitó importantes labores de recons.

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gio de San Pedro y San Pablo. que- dándose San Ildefonso con la protección real. tos de la vida religiosa y cultural pero también económica y Por sus aulas pasaron los personajes más significativos de la política de Nueva España. San Ildefonso. como por ejemplo la selec- ras y es considerado uno de los principales monumentos de la arquitectura civil de la Ciudad de México. M É X I C O El colegio seminario de San Ildefonso fue la institución de fundamental para entender su influencia en todos los aspec- mayor prestigio educativo de los jesuitas en Nueva España. la Compañía tenía diver- Villaseñor. por lo tanto.Tenía tres amplios patios de tres altu- asuntos en manos de los virreyes. COLEGIO DE SAN ILDEFONSO C I U D A D D E M É X I C O . el colegio de San Pedro y San Pablo San Ildefonso fue uno de los focos más importantes de la vida se beneficiaba del patronato real que disfrutaba San Ildefon- cultural del virreinato. dejaba ciertos rica y el de mayor prestigio en Nueva España. y hasta vein. como Francisco Javier Clavi. lo San Idelfonso fue uno de los colegios más grandes de la Compañía en Iberoamé. San Más Antiguo Colegio de San Pedro. tomando el nombre de Real y tiún futuros obispos. debido a ciertas reformas dentro de la Com- los jesuitas establecieron una red de amistades y contactos pañía. 1618 San Ildefonso. so. lo que resultaba poco rentable. a mediados del siglo XVII se volvieron a escindir. época —Juan José de Eguiara y Eguren y José Antonio de En el último cuarto del siglo XVI. era excepcional por gozar de patronato real. Sin embargo. fonso. ción de los becarios. destacados cronistas e historia. se fusionó con el cole- jero y el poeta guatemalteco Rafael Landivar. En el momento de la expulsión. Con esta fusión. San Pablo y San Ilde- Ildefonso tenía trescientos internados. por ejemplo—. sos colegios en la ciudad. Más que un colegio. fundado en 1588. 311 . En dores de la misma Compañía. y a través de su selecto alumnado. cual le otorgaba gran prestigio pero a la vez.

en clara alusión al santo patrón de la institución. Como colegio seminario. pues como 312 . tóbal de Escobar y Llamas (17127-1742). Importante fue tam- bién su dedicación a las ciencias y las matemáticas. y para los estudiantes que acudían a la Universidad de San Car. los y al Colegio Máximo. realza- da por la pilastras de orden cuasi-gigante que engloban los dos pisos inferiores. un relieve con la Imposición mados. San Ildefonso era un internado La fachada del Colegio Grande destaca por la potencia de su arquitectura. quien dotó al colegio de la monumenta- lidad que aún conserva. Pero además. el contraste cromático entre la piedra volcánica rojiza y la cantería grisácea. En el remate de la por tada. los certámenes literarios y representaciones teatrales que lle- naban el calendario festivo de la ciudad. Los colegiales de San Ildefonso organizaban muchos de de la casulla a San Ildefonso. ofrecía cursos comple- La portada del Colegio Grande fue edificada durante el rectorado del padre Cris- mentarios y sus ejercicios en oratoria y teatro fueron muy afa.

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la riqueza de la cultura mexicana zar el retablo mayor de la catedral. Por otro lado. mientos arquitectónicos que se encargaban de supervisar las obras truir el Colegio Chico. un ala- Pasantes en teología. Arquitectónicamente. exhala gran dignidad. debido a su imponente ha corroborado documentalmente. los jesui. justificar ante el provincial los elevados gastos por utilizar pilastras estípites en los dos primeros cuerpos. Durante posiblemente uno de los más tempranos usos del estípite en la su período se inauguró la capilla. el de Tepotzotlán y en la Casa Profesa. de gran interés guir materiales. El tema medianos. del patrocinio de San José fue recurrente en los colegios jesuí- lidad San Ildefonso reunía tres colegios. aposentos. sabemos de al tamaño y volumetría. biblioteca. Pero tampoco hay que infravalorar el papel de tas rectores supieron otorgarle una coherente homogeneidad. (1727-1742). Ciudad de México. Del edificio de menos un arquitecto que participó en la edificación: el afamado los siglos XVI y XVII no queda nada. esculturas de gran formato en este material conservadas. Escobar y Llamas. San Ildefonso es un conjunto de tres La mayor parte de la reconstrucción del Colegio Grande se lle- grandes patios —uno para cada nivel o colegio—. protegiendo a un grupo de estudiantes en el segundo. El Colegio Chico ticos. que diseñó las pilas- partes en el XVIII. pues Gerónimo de Balbas acababa de empe- tural novohispana del XVIII. que consta de un claustro cuadrado de en sus fundaciones. similar al de tantos otros jesuitas con conoci- Entre 1712 y 1718 el rector Pedro Zorrilla se encargó de recons. menores y mínimos— y especialidades. Es de la obra. Tan importante llegó a ser su España. Se trata de una arquitectura coordinador de la obra llamándolo su arquitecto. y se encuentra también en de Nuestra Señora del Rosario se centraba en gramática. a quien algunos cronistas consideran algo más que refectorio y demás dependencias. especialmente en pintura. y el Colegio Grande. Pese a las diversas fases constructivas. rio en el primer nivel. También hizo la portada exterior (1718). La abundante documentación preservada tres pisos con cinco arcos por lado que descansan sobre pilas. La escultura de tecali. en filosofía. arquitecto de la Profesa. es interesante por ser de las pocas San Ildefonso. y un relieve de San José con el Niño Jesús Los estudiantes estaban divididos por niveles —mayores. capilla. pues fue reconstruido por Pedro de Arrieta. muestra a Escobar y Llamas plenamente involucrado en conse- tras. tras del exterior. La ornamentación figurativa de la por- labor educativa y cultural que en 1748 se estableció en el cole. pues en rea. lo cual no se funcional y poco ornamentada que. cuyo patrono era bastro de la zona de Puebla.ha señalado Ramón María Serrera al analizar la identidad cul. en torno a vó a cabo durante el rectorado de Cristóbal de Escobar y Llamas los cuales se distribuían aulas. la fachada principal y el salón 314 . tada consiste en una escultura de tecali de la Virgen del Rosa- gio una imprenta que funcionó hasta la expulsión. monumento que se consi- en estos temas se debe sobre todo a los jesuitas y en especial a dera tradicionalmente el primero con este soporte en Nueva su actividad en San Ildefonso. en 1717-1718. y proteger la entidad artística de la misma.

terminada en 1740. a uno y otro lado de la por- en segmentos iguales por pilastras que abarcan dos pisos en el tada del Colegio Grande se ubicaba la capilla y el salón gene- primer nivel. De interés en la escalera y en las arquerías de los pisos superiores de los patios. marcando así la moder. «una nidad y el lujo del colegio. Se trata de un vano dividido en dos arcos colgantes enmarcado por columnas dividido en dos arcos colgantes enmarcados por columnas estria.general. das ondulantes. con siete arcos de medio punto por panda que descansan sobre gruesas pilastras. Junto con ral. molduras. y correspondiendo con los dos pisos la fachada principal. En cada tramo. muy apropiado a un conjunto como el de San Ildefonso. con estí- pites. son los barandales que Esco- bar y Llamas quiso hacer de hierro forjado. Está dividida Volviendo al interior del colegio. Combina el tezontle superiores. Su portada exterior es más sencilla que la del Cole- gio Chico y tiene sólo dos cuerpos. La obra se completó en 1749 y su coste ascendió a 400. es muy alto. también bastante infrecuentes. tanto por sus tres grandes patios como por sus tres alturas. aunque el primero. las pronunciadas cornisas dibujan. gran cuadrícula» sólo interrumpida por las dos portadas de los Exteriormente el colegio posee una gran unidad gracias a colegios. y otras más pequeñas en el tercero. pilas. Sobre él encontramos el escudo real con el Toi- són de oro en referencia al patronato regio. y que encargó a Guadalajara. El patio del Colegio Grande es cuadrado. En el lado oriental del patio se localiza una escalera monumental que consta de Dada la sencillez generalizada de los elementos arquitectónicos del colegio. estriadas ondulantes. ambos espacios de dos alturas. y su diseño se inscribe en las tendencias de la más característicos de la arquitectura mexicana dieciochesca. arquitectura civil del XVIII propias de la ciudad. Es uno de los patios coloniales más grandes. cos de corte mixtilíneo que constituyen uno de los elementos tras y portadas. uno de los mayores cole- gios de la Compañía en toda Hispanoamérica. se abren enormes claraboyas con profundos mar- rojo con la cantera de chiluca para marcos. el acce- dos tramos con un rellano por nivel.000 pesos. que lo transformaron en uno de los monumentos civiles más relevantes de la ciudad. en palabras de Angulo. Se accede a ella por un vano so a la escalera monumental en el patio grande destaca por su empeño ornamental. las partes nobles del edificio. Aunque nada queda de la 315 .

nato. convertida en biblioteca en ban los futuros líderes religiosos. también de los el momento de la expulsión— de cuerpo entero y marcos dora. así por la fábrica de arquitectura como por o fuera éste el color de moda. en 1922 los muralistas Rive- fonso tenía una función muy importante para la Compañía en ra. formando sus claustros en un verdadero museo. y todo él rodeado de retratos de Tras la expulsión. en la Ciudad de México. y Joseph. permiten reconstruir su apariencia. La sacris. primero bajo la administración de religiosos seculares y señores obispos. Orozco y otros decoraron grandes superficies trans- Nueva España. y tres de alto. Además de representaciones de los santos jesuitas y las devo- todavía in situ. barandales y adorno. En su Suplemento al Theatro Americano de 1755 Villaseñor y to de las artes decorativas es que muchos cuadros citados en el Sánchez lo describe así: «El general de este colegio está primoro. representa los Cinco Señores con Arcángeles. etcétera». inventario tenían marco azul. La representación Lo presidía una escultura de plata de la Inmaculada Concepción de la cena de la Sagrada Familia tuvo gran aceptación en el que se exponía en la cátedra en funciones especiales. en una mesa. en que hay muchos colegio. los dedicados de ro de seis retablos y el altar mayor debió de impactar. Si bien la temporáneas. Todavía luego con directores laicos tras transformarse en 1867 en la Escue- queda algún retrato en sus paredes. LEA 316 . didáctica entorno al motivo de la comida. de Francisco Antonio Vallejo. el ambiente del colegio invitaba a otro tipo de pintura de la propia Universidad. en él se prepara. Uno de ellos. firmados en 1761. pintados Jesús. general quedan algunos elementos que. pues pocos Felipe II y Felipe V. la localidad de Aguasca. y existe un valioso ejemplar de tacado del conjunto era la galería de retratos —treinta y seis en Miguel Cabrera en la iglesia de San Gregorio. como si se hubieran uniformado samente construido. como ya hemos apuntado. canónigos. San Ildefonso siguió funcionando como los hombres insignes hijos de este colegio.decoración original de la capilla. merece destacarse el cuadro del De la decoración que encargó Escobar y Llamas para el salón refectorio de «quatro varas de ancho. Curioso para el conocimien- dos. época del primero y se remodeló durante el reinado del segundo. recordándonos que San Ilde. con marco azul y oro». y lo más des. lientes pidió al retablista Felipe de Ureña que hiciera uno para Los inventarios que tras la expulsión levantó la Junta de Tem- su parroquia siguiendo el del colegio de San Ildefonso. poralidades son fundamentales para conocer el aspecto original tía al lado de la capilla estaba decorada con enormes lienzos del colegio y hacernos una idea de los lienzos que lo decoraban. junto a descripciones con. jesuitas. la Nacional Preparatoria. su cátedra. ministros togados. sabemos que fue magnífica. María. Tenía el generoso núme. Siquieros. políticos y financieros del virrei- el siglo XIX. Cronistas como Última Cena era el tema adecuado para el refectorio de un con- Juan de Viera consideraban el «Generalito» más suntuoso que el vento. siglo XVIII hispanoamericano. aunque ciertamente era más pequeño. Como tal. pues. ciones preferidas de la orden. probablemente porque el colegio se abrió en años después de terminado en 1740. Dos de los retratos eran de mayor tamaño.

sobre todo en rela- ción con la Virgen de Loreto y San José. en una de las composiciones más interesantes y ambicio- sas del pintor mexicano Fran- cisco Antonio Vallejo. 317 . Los acom- pañan siete arcángeles. siendo significa- tivo en este lienzo que sea San José quien lleve al Niño Jesús en brazos. de- voción también jesuítica.Los Cinco Señores (1761) o la Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana fue una devoción promovida por los jesuitas.

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Tepotzo- tlán era ya curato. donde los jesuitas. co estípite novohispano. nista jesuita Pérez de Ribas señalaba que. poesía y música. Más tarde. llegados a la Nueva España. pudieran aprender las lenguas autóc. con el valor añadido de su excelente 319 . Esta fachada estípite se considera una de las mejores San Francisco Javier. San Martín de Tepotzo. M É X I C O No lejos de la Ciudad de México. cataron de la conveniencia de establecer también allí su casa bajo misional en las pequeñas poblaciones indígenas que iban de probación o noviciado. recién zotlán las Pascuas y otras fiestas». A principios del siglo XVII. en 1618. Los músicos indios de Tepot- tlán fue y es un pequeño pueblo refugio de la ciudad donde un zotlán se harían muy famosos. el arquitecto Ildefonso de Iniesta Bejarano añadió la fachada reta. escuela de indios. el cro- grupo de edificaciones dominan el paisaje e invitan a aden. Tepotzotlán se fundó en 1585 buscando un y los señores inquisidores de esta ciudad. y a mediados del siglo XVII. uno de los grandes monumentos del barro- en su modalidad en el ámbito novohispano por lo delicado de su talla y su com- pleja pero nítida composición. se consi- por la donación del cacique local Martín Maldonado. Para la tercera década del siglo XVII. otomí y mazahua— y prepararse para el tra. NOVICIADO E IGLESIA DE S A N F R A N C I S C O J AV I E R T E P OT Z OT L Á N . irse al pueblo de Tepot- sitio ajeno al bullicio de la ciudad. El curato tenía iglesia propia. los jesuitas de Tepotzotlán se per- tonas —náhuatl. por oírlos. tín. la parroquia de San Mar- En 1760-1762. doctrina cristiana. fue como guieron las licencias para encargarse de la parroquia de indios colegio para hijos de indios principales. escuela de lenguas y novi- ciado. La primera fundación. y el noviciado y colegio de jesuitas la suya: la iglesia de blo a la iglesia del siglo XVII . a quienes se enseñaba de la localidad. posibilitada factor Pedro Ruiz de Ahumada. «solía algu- trarnos en uno de los conjuntos jesuitas mejor conservados de nas veces el señor arzobispo don Pedro de Moya de Contreras Hispanoamérica. lo cual fue posible gracias al bene- a conformar su provincia.

era con tres calles definidas mediante el uso de estípites y tres altu- jesuita. Se trata de una fachada retablo Picazo. más propia de un retablista que de un arquitecto. entre 1670-1682 se edificó la actual ta e imponente fachada con una torre que alteró poderosamente en cruz latina. El interior es un espacio amplio y luminoso que todavía res- plandece por la presencia de diez retablos dorados. Desde el sen- cillo y funcional patio que da acceso a la hospedería. aunque en sus ras. pintor oficioso de la Compañía. Pedro de Medina Picazo. ilumina el coro interior y sobre la que aparece un nicho con la Promediado el siglo XVIII el número de novicios había aumen. santos y mártires en pequeños y medianos medallones. El remate de la fachada de la iglesia culmina un elaborado programa iconográfico que incluye a los principales santos jesuitas junto con los primeros már tires cris- tianos y otras figuras. encargándole los Entre las múltiples funciones de Tepotzotlán estaba la de hospicio. con tambor y cúpula sobre crucero. erigida gra. el conjunto de iglesia y noviciado más próspero. el padre rector Pedro Reales eligió como director artístico a Mi- guel Cabrera. tener su estructura. su aspecto exterior. entonces en su momento tos jesuitas ocupan las hornacinas de las entrecalles. en cuyo segundo cuerpo se abre una enorme claraboya que inicios trabajó Diego de la Sierra. En 1753. Es notable la finura de la talla. se aprecia par te de la torre de la fachada y el exterior del camarín de la Virgen de Loreto. imagen de San Ignacio.conservación. 320 . aunque añadiéndole en 1760-1762 una esbel- Tras una primitiva iglesia. numerosas imágenes de evan- gelistas. algunos labrados sobre los estípites. El arquitecto principal fue José Durán. Por Tovar de Teresa sabemos que su artífi- cias a donaciones de una de las familias más importantes de ce fue Ildefonso de Iniesta Bejarano y Durán. Desde 1964. Optaron por man- albergan el Museo Nacional del Virreinato. Cuatro grandes esculturas más de san- tado sustancialmente y los jesuitas. con su curiosa lin- terna en forma de tiara papal. nieto del José Durán México y generosa benefactora de la Compañía: los Medina que había edificado la iglesia. uno de cuyos miembros. mientras en lo alto de la cornisa campea un grácil Arcángel San Miguel. comple- tando el programa iconográfico. El cuerpo central del remate lo ocupa una imagen de la Virgen. decidieron remodelar la iglesia.

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retablos junto al escultor Higinio Chávez. Aunque muchas iglesias jesuitas en Hispanoamérica acogieron capillas dedicadas a la Virgen de Loreto. La primera es la capilla de Loreto. algu- de la fachada de la iglesia. Que se hayan preservado prácticamente intactos bién de Cabrera. y otras más ligadas a los jesuitas como la Virgen de la Luz. Su delicado trabajo de talla recuerda al cios. con su sen- cillo exterior de ladrillo pintado. La cabecera está dedicada a los santos de la orden —San Francisco Javier. Todos los retablos usan nos retablos es el modo cómo suben hasta las bóvedas. tres capillas de reducida escala. dedicado los retablos ha permitido a Consuelo Maquivar analizar la volun- a la Virgen de Guadalupe. Destaca en el interior de la iglesia el conjunto de la capilla y camarín de Loreto y el relicario de San José. conservada en Loreto (Italia). lente calidad. modelos de comportamiento para los novi- A la entrada de la sacristía. Preside el interior un retablo con estípites con la imagen de la Virgen. como cajitas enjoyadas. Ya en 1680 el padre Juan Bautista Zappa mandó construir una 322 . mientras en la nave encontramos distintas devociones. Característico de algu. Se accede a ella por dos angos- tos pasillos laterales con pequeñas puertas a la altura del altar y su frente lo cierra una ventana enrejada que permitía con- templar su hermoso interior. nas tradicionales como la Pasión de Jesucristo. obra tam. imitación a escala de la casa original de la Virgen en Nazaret. el lavamanos de cantera gris ejemplifica el refinamiento ar tístico característico de la Compañía. Así sucede en el retablo del crucero. enlazan. sobre la reja. donde los episodios de la aparición tad de los jesuitas por establecer un verdadero programa icono- gráfico. hay un diminuto coro que ocuparían los cantores en días señalados. que se abren en el segundo tramo del lateral izquierdo de la nave. Enfrente. San Francisco de Borja y San Estanis- lao de Kostka—. el estípite y acogen esculturas policromadas y estofadas de exce- do con la pintura mural sólo parcialmente conservada. de la Virgen están pintados en la bóveda. pocas han llegado a nuestros días y pocas albergaban una réplica de la casa.

que reunía a un selecto grupo de la alta sociedad 323 . Ubicado tras la casa de Loreto. muy adecuada por representarse a menu- remodelados bajo la dirección del padre Pedro Reales promediado el siglo XVIII. pal. reliquias y lámparas.primera casa de Loreto en Tepotzotlán. construida en el cerramiento. Corona el camarín una linternilla que se alza sobre el espacio cuadrangular resultante de la intersección de los arcos. presenta algunas analogías formales y compositivas con la fachada princi- a la linternilla la apariencia de una tiara papal. a diferencia de la capilla. Aunque hoy las paredes interiores están desnudas. que. A un lado de la capilla de Loreto se abre una diminuta puer- de interés porque el motivo de la cariátide se recrea también ta que da paso a la capilla relicario de San José. do la Virgen de Loreto con este tocado. Decoran las pilastras angula- res exóticas cariátides negras portando cestos sobre sus cabezas. ha conservado su lustre original. Agnus Dei. salvo restos de pintura mural sobre la bóveda y dos cuadros medianos en los mu- ros laterales. Las pilastras se prolongan en arcos que se cruzan evocando ejemplos musulmanes —mezquita de Córdoba— e italianos —iglesia de San Gaetano en Niza de Guarino Guarini— y que generan al elevarse pechinas invertidas con vanos octo- gonales. Simbolismo religioso y formas barrocas se aúnan para otorgar El retablo mayor de la iglesia. Cuatro lados de la capi- lla acogen esbeltos retablos. es de planta poligonal ochavada con pilastras angu- lares. mientras los demás presentan una rica ornamentación de yeserías. donde cuatro ángeles parecen sujetar los en 1738 y probablemente utilizada por la cofradía de la Bue- arcos entrecruzados del techo y la linternilla. También de 1733 es el espléndido camarín. na Muerte. esculturas. pinturas. dedicado a San Francisco Javier y ar ticulado por estípites. inaugurándose la actual en 1733 bajo la supervisión de los prefectos de la congregación de la Virgen. los padres Juan de Ortega e Ignacio de Paredes. por ejemplo. más aprecia. la repetición en ambos casos de la Purísima Concepción bajo dosel en el último nivel del cuerpo central. cobres. el más impor- tante de la arquitectura novohispana. El interior de la iglesia y sus retablos fueron ble desde el exterior. en su día la Gaceta de México alabó sus espejos.

y el retrato naturalista del caballero que aparece a la dere- cha sin peluca. En él se conjugan todas las ar tes —escultura. subrayan un valor distinto en la figura de San El interior del camarín de la Virgen (1733). 324 . Se conserva par te del original programa ico- y derrama por muros y bóveda. el ornamento en yesería policromada se extiende por los muros y la bóveda. aco- giados a los que la Compañía permitía así disfrutar de una mayor ge un interesante programa iconográfico realizado por Miguel proximidad a la imagen de Loreto. co. do al Patrocinio y la Coronación de San José y es también de José no lo es menos el interior del convento. La mayoría giosas y seculares. Cabrera. tos jesuitas. incluyendo tres grandes medios puntos dedi- cados al santo titular. Merece un estudio más profundo. ubicada detrás del altar mayor de la iglesia. de José de azul con múltiples angelotes que han descendido de la bóveda Ibarra. el mejor pintor de la época y especialista en el géne. tos mejor preservados es la capilla doméstica para el culto de ro del retrato. que «sostienen» cua- ca de su casa— estaba vedado a casi todos —de ahí su venta. pues se trata de una la huida a Egipto de José de Ibarra. Mientras el acceso a la capilla de Loreto —a la répli. los residentes del colegio. pintura y arqui- José: como padre. a cuyos pies se lee: «A devoción de D. ventanas. creando un tapiz dorado. marcos y tarjas. tector y consejero de autoridades políticas y religiosas. Francisco Ruiz de Castañeda y Manuel Cristo y los apóstoles junto con alegorías del triunfo de la Igle- de la Canal. na-reja—. Uno de los conjun- de Ibarra. y como pro- tectura— para crear un espectacular conjunto barroco. no aparece ninguno. Los donantes principales fue. representa la Coronación de San José y su protección a las autoridades reli- celeste. una de las partes más antiguas del con- rencia los retratos idealizados de los personajes bajo el manto de vento y anterior a la iglesia. dros. El lienzo en la pared contraria al retablo mayor. como modelo de «buena muerte». son ángeles atlantes como los del Camarín. La sacristía. Fue construida en la primera mitad San José —que incluyen a jesuitas y autoridades religiosas y civi. El medio punto enfrente del magnífico retablo está dedica. es el mejor con- servado de México. tema esco. donde por contraste. Su habilidad se aprecia en el modo cómo dife. este último retratado en el cuadro del Regreso de sia y la Fe. los principales de la capilla. Diego Ruiz de Aragonez». y los otros dos en el medio temática que se aleja de la habitual en otras sacristías de la Com- punto de la Muerte de San José de Francisco Martínez. donde predominan imágenes de san- gido por las cofradías de la Buena Muerte por su valor didácti. Cada uno de estos tres cuadros. en un claro ejemplo de horror vacui. pañía en Nueva España. de planta octogonal. Si la iglesia de Tepotzotlán es un museo de arte barroco. la de San José era accesible a unos cuantos privile.mexicana. Pero lo PÁGINAS SIGUIENTES que otorga a la capilla un aire deslumbrante no son tanto los En la pequeña capilla de San José (1738). presidida por un retablo del santo titu- cuadros cuanto la abigarrada decoración de yesería que los rodea lar. rojo y nográfico de la capilla de San José. del siglo XVII y destaca en ella la yesería que cubre la bóveda les—. consistente en cinco pinturas de la Pascua judía de ron Jacinto García Rojas.

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Pedro Ruiz de Ahumada. uno de los nichos próximos al altar conserva un retrato orante del gran benefactor de la fundación. Con estos escudos los jesuitas pretendían legitimarse presentándose como herederos de ante- riores órdenes religiosas en tareas misionales. El retablo mayor de la capilla Doméstica es un ejemplo temprano de la tipología de retablo-relicario. En la capilla Doméstica. en el interior del noviciado. la Virgen del Popolo. aunque la mayoría se han perdido. sobre todo en el cuerpo central. 328 . de la segunda mitad del siglo XVII . se tra- ta de una superficie dorada que acoge figuras. Es interesante la presencia de los escudos de otras órdenes religiosas en las bóvedas. iconografía no inusual en iglesias jesuitas. intro- duce otra devoción promovida por la Compañía: la de los arcángeles. de principios del siglo XVII . la Virgen de Guadalupe. Aunque ha sufri- do transformaciones. el zócalo acoge diversos paneles de azule- jos con emblemas moralizantes que reflejan el ambiente culto del noviciado. muy respetuoso con las líneas arquitectónicas. La capilla Doméstica —derecha— es un compendio de las principales devocio- nes jesuíticas. incluyendo diversas Vírgenes como la del Popolo y Guadalupe. En la capilla Doméstica. de su única nave. pinturas y reli- quias rodeadas por abundantes espejos. La capilla está repleta de esculturas e imágenes de gran devoción para los jesuitas: los arcángeles. El medio punto sobre la puer ta de acceso. La decoración con azulejos era abundante en Tepotzotlán. más temprana que las barrocas del camarín de la Virgen y el relicario de San José. aquí por dos grupos de jóvenes jesuitas a la manera de donantes y fieles adoradores. Se trata de un uso de la yesería propio del tardorrenacimiento.

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etc. pese a sus pérdidas. al considerarlos la Iglesia que se encuentra más en el interior del conjunto y que servía a los novicios.San José. más severo y cerrado en todas sus alturas. Destaca en este sentido la mag- nífica colección de Agnus Dei —Cordero Pascual— ela. La documentación revela que conseguirlos. convirtiéndose en un espejo de la identidad de la Compañía. El valor de la capilla Doméstica estriba en lo que tiene de compendio de todo aquello que poseía un valor especial para los jesuitas. traerlos tas. que los procuradores traían de Tepotzotlán tiene dos patios principales: el de los Aljibes en la residencia de los jesui- Roma. y poseerlos era motivo de orgullo. da fe de ello. Los colegios jesuitas destacaron por la riqueza de sus bibliotecas. y el de los Naranjos —derecha—. La de Tepotzo- tlán. borados en cera bendita. 330 .

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o al introducir curiosos detalles iconográficos. el de los Aljibes para los padres jesuitas. 1649-1714) en 1710. Dejando los recintos sagrados. Finalmente. que nace del pecho del santo en el Éxtasis de San Ignacio —derecha—. como el árbol de la orden lizantes. Tepotzotlán tiene dos gran- des patios. realizados por el pintor novo- hispano Cristóbal de Villalpando (h. Este último sigue la tipología de los patios de los colegios jesuitas. con 332 . el carácter letrado y sofisticado la vida de San Ignacio. de los que quedan veintidós. para los novicios. Aunque Villalpando se de los jesuitas de Tepotzotlán queda patente en los azulejos del inspiró en grabados de Rubens.Uno de los claustros de Tepotzotlán albergaba una serie de veintiocho lienzos de como reliquias. introdujo soluciones originales en sus composicio- zócalo de la capilla donde figuran diversos emblemas mora- nes al combinar varias escenas en un lienzo —como en la Muerte de San Ignacio —arriba—. y el de los Naranjos. más pequeño.

la iconografía de la Compañía en Nueva España como su rela- bre a las cisternas abovedadas de su sótano. el agua la vida de San Ignacio. Como ejemplo. lo que permite estudiar tanto de los Aljibes es más simple y desornamentado y debe su nom. los aposentos y las aulas. realizada por Cristóbal de Villalpando pasaba por el frigorífico y la cava. que pasaba por cana. L E A 333 . También la huer.el piso inferior abierto y el superior cerrado. Francisco Martínez o ta tenía un sistema para conducir el agua. Muchas de las pinturas del Museo Nacional del Virreinato ta acogía la biblioteca. en 1710 para el patio de los Aljibes inspirándose en grabados ma de absorción. señalaremos la serie de les a la fuente del patio de la cocina. de Rubens. El claustro proceden del mismo Tepotzotlán. Previamente. enfriándose por un siste. ción con pintores como Miguel Cabrera. Cristóbal de Villalpando. La segunda plan.

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Antonio de Santa Cruz. en 1708. aún inacabada en De gruesos volúmenes y construida con la piedra verdusca típica de Oaxaca. cuerpos coronados por un frontón. sin embargo. De origen portugués. descendientes de Hernán Cor. de 1603 y 1608 y una nueva. das por muchos años. se terminó en 1655. El gran benefac. el colegio atravesó momentos difíciles debido a que giera una de las primeras fundaciones jesuitas del virreinato. apenas dos años después de llegar a la Ciudad de Méxi. Está dividida en dos ra inusual diversos elementos. de manera que recuerda 335 . financiera. IGLESIA Y COLEGIO DE LA C O M PA Ñ Í A O A X A C A . la Com- iglesia en un solar próximo a la plaza mayor. invitaba el obispo fray Ángel Maldonado. El su muerte. A tarde maestro mayor de la catedral. no parece extraño que Oaxaca. fundando en 1576 colegio e trucción tras el terremoto de 1702. este comerciante de La primera iglesia quedó deshecha tras los terremotos la grana cochinilla hizo donaciones a muchas instituciones reli. Su fachada combina de mane- novohispano del XVIII por su originalidad. la iglesia de la Compañía se transformó terremoto de 1727 obligó. el obispo de la diócesis. más giosas. aun- 1574. M É X I C O Metrópolis meridional de la Nueva España y ciudad del seño. consistente en la iglesia actual. pero legó a los jesuitas la mayor parte de sus bienes. que puntualmente contó con importantes benefactores como co. De cualquier modo. pañía siempre funcionó mejor en Oaxaca en su vertiente misio- tor de los jesuitas en Oaxaca fue el capitán Manuel Fernández nera que en la educativa. La fachada principal es de gran interés en el panorama iglesia de la Compañía se alza próxima a la Catedral. en suntuoso escenario para unas exequias que serían recorda- río de los marqueses del Valle. quien posibilitó su recons- a los jesuitas a explorar la zona. diseñada por José González. Si la iglesia vivió una holgada situación tés. la 1757. En habitualmente se mantenía con sólo un ingenio de azúcar. aco. de Fiallo y Boralla. a una tercera edifi- cación. la antigua Antequera. como las columnas abalaustradas en el cuerpo inferior y los estípites del superior.

pues en vez de ser recti. el colegio se redecoró bajo la dirección del padre Pedro José de Castañeda. asimismo. catedral. se trata de un uso del estípite incipiente y desornamentado. recía en la Soledad. con columnas abalaustra- novohispano influenciadas por el tratado de Caramuel. Destaca. pero moderna en su afán por emular novedades procedentes de la Ciudad de México.al diseño de Vignola para el Gesú. como era característico de la arquitectura local y apa- la fachada se aleja de este modelo. la ins. la planta de do cuerpo. En la última década de pre- sencia jesuítica. Como das en el cuerpo inferior y estípites en el superior. En lugar de alojar un relieve monumental en su segun. la facha- cribe plenamente en las corrientes innovadoras del XVIII da por su curiosa mezcla de órdenes. encontramos tres ventanas de medio punto. como señala Joaquín Bérchez. aunque quizás las tuvieron originalmente. evoca- yección poliédrica que. pues. Sin embargo. quién encargó obras a los mejores pinceles mexicanos. Tanto las en otras ciudades. Se trata. doras de tradiciones renacentistas. de una iglesia deliberadamente arcaizante en el uso de ciertos elementos renacentistas. el afán de modernidad carac- terístico de los jesuitas. pesada y sobria. siguiendo la tónica de toda la fachada. es convexa semihexagonal. El estípite refleja. el colegio sufrió varias reconstrucciones a lo largo de su historia debido a los frecuentes terremotos que azotan la zona. tiene una pro. La ornamentación de la fachada de la iglesia se reduce casi exclusivamente al uso de monogramas como éste de María coronado por una tiara papal e inscri- to en un sol. la Virgen María y la Compañía. San Agustín. San Felipe Neri o la misma línea. primera mitad del siglo XVIII— eran entonces un claro arcaís- mo. 336 . Aunque es una importación de las nove- dades barrocas procedentes de la Ciudad de México. sin embargo. Como la iglesia. Incluso los nichos y hornacinas están desprovistos de escultu- ras. ventanas de medio punto como las columnas abalaustradas zarse y optaron deliberadamente por una fachada distinta a las —que aparecen también en la fachada de San Felipe Neri de la demás. es decir. sólo animada por los monogramas de San José. en Oaxaca los jesuitas quisieron singulari.

pero acaso tuvieron que ver con colegio. das al original en Roma que el tercer general de la Compañía. decoración interior de la iglesia y el cido. la Ciudad de México. las primeras fundaciones de la Compañía de una logia masónica. Su uso original es descono. Tras la expulsión. San Francisco de Borja. el colegio y la iglesia se entregaron en lla de la Virgen del Popolo. que abandonaron el recin. Estos retablos cruz latina. culto pro- alguna innovación. El altar de mayor De la decoración original del interior de la iglesia poco que. Virgen del Popolo. Diversos documentos indican las numerosas congregaciones que fun. devoción y motivo de orgullo para los jesuitas fue el de la capi- da. Fue para esta imagen que 1879. El siglo XIX. to tras el terremoto de 1800. destruida junto a las dos torres en el terremoto de 1800. fue la capilla de mayor esplen- XVIII hubo otro retablo lateral dedicado a San Miguel. los evangelistas para las pechinas de la cúpula. sobresalen de la nave cen. y la iglesia sir. pues si bien es de pagado por los jesuitas. Las otras tres fueron a Pátzcuaro. responsable de la al crucero. apenas quedan fragmentos. capilla protestante e incluso local México y Puebla. A principios del siglo blo y tabernáculo. la iglesia también ofrece Ignacio y Santa Gertrudis. Como en otras tado al arquitecto y retablista de origen español Tomás de localidades. a quien encargó tante señalar que la cúpula no es la ori. y sin duda. se Sabemos que para 1763 había también retablos dedicados a San entregó al oratorio de San Felipe Neri. con sus guerras civi. vió sucesivamente de barraca. En planta. tras la expulsión diversos conventos e iglesias soli- Sigüenza en 1696. hasta reabrir como iglesia católica en en Nueva España junto con Oaxaca. para las misiones de Indias. La de la pareja con uno ya existente de la Inmaculada Concepción. Es impor. dor mientras los jesuitas ocuparon la iglesia. que Castañeda mantuvo correspon- daban los jesuitas y que necesitaban de dencia con el pintor Miguel Cabrera en espacios privados y amplios. El contrato especificaba que debía hacer citaron algunas de las imágenes y albergar sus cultos. L E A 337 . había mandado hacer expresamente les. contra. fueron encargados por el padre Pedro tral dos capillas en el tramo anterior José de Castañeda. una de las más prestigiosas de la ciudad. Del primitivo altar mayor. una de las cuatro imágenes toca- 1790 a las monjas de la Concepción. bastantes lienzos incluyendo cuatro con ginal. que como la fachada utilizó el capitán Fiallo donó en vida generosas sumas para un reta- el estípite. fue particularmente terrible para esta zona.

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La arquitectura de Morelia. La catedral se terminó a finales del siglo XVII. pues se terminó en 1767. aunque las obras se interrumpieron por razones económicas y sis desde Pátzcuaro a Valladolid. la pañía —iglesia y colegio— se inscriben en esta corriente. Los actuales se iniciaron en 1660. pero cuando los época de los jesuitas en América. Vicente Barroso de la Escayola. caracteriza por un elegante clasicismo de formas planas y La construcción de la ciudad transcurrió con lentitud y pocos sobria ornamentación. Primero llegaron los franciscanos y los agustinos. Con la el colegio no alcanzó su monumental aspecto hasta la última mudanza se trasladaron también los conventos. típico de las iglesias valli- tas construyeron su iglesia y colegio en 1582. Su arquitecto fue el romano Vicen- se deben al arquitecto italiano Vicencio Barrocio Escaiola o te Barroso de la Escayola. se mitió y hubieron de fundar nueva iglesia y colegio en Morelia. res son más severos y están articulados por pilastras de diversas alturas. Las líneas verticales creadas contrastan poderosamente con las horizontales. de cantera rosada y parda. y la mayoría de las parte más ornamentada e interesante de la fachada de la igle- restantes fundaciones religiosas pertenecen al XVIII. con su diseño de lacerías. En general. originando un interesante juego de luces y sombras que González Galván llamó «claroscuro planimé- La iglesia de la Compañía en Morelia (1660) ilustra el predicamento alcanzado por la planta en cruz latina en Hispanoamérica. la población no lo per. sia es su remate en forma de piñón. Los dos cuerpos inferio- de los primitivos edificios. M É X I C O En 1579 el obispo de Michoacán trasladó la sede de la dióce. conocido como «el Romano» 339 . los edificios de la Com- recursos. pero nada queda soletanas. siendo una de las alternativas más trico». responsable de proyectos tan impor tantes en la ciu- dad como el diseño de la Catedral. jesuitas intentaron abandonar Pátzcuaro. Los jesui. IGLESIA Y COLEGIO DE S A N F R A N C I S C O J AV I E R M O R E L I A . La traza de la iglesia de cruz latina y de la fachada (1660) frecuentes a la del Gesù para iglesias jesuíticas. hoy llamada Morelia.

340 . en la esquina.El colegio. lera. de un elegante clasicismo. elemento inusual para las torres de la fachada de la iglesia y la cúpula sobre tambor octogonal del un colegio. Un lateral del patio del colegio está dominado por la cúpula del cubo de la esca- días de Nueva España (1767). de gran originalidad por los grandes óculos del tambor. En el exterior. adjunto a la iglesia. desta. fue una de las construcciones jesuitas más tar. Detrás se aprecian ca su entrada principal y. su única torre. crucero.

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L E A Las bóvedas de arista de las galerías del patio del colegio descansan sobre pilas- tras cajeadas y tableadas que se ajustan al gusto clasicista por la geometría que caracteriza toda la construcción. La movilidad obli. En el claustro del interior jesuita. tana rectangular en el segundo cuerpo. Sin embar. y hacia 1763 ense. mente. Como la mayoría Nueva España. distinta a las demás de la fachada pero también enmarcada güedad mexicana Francisco Javier Clavijero. tiene dos claustros y en el de introducción del clasicismo arquitectónico en la ciudad. abierto. con una ven- todos los colegios hubiera grandes maestros. aunque es probable que la torre en bor que llamaron la atención de Humboldt durante su viaje por una esquina pertenezca a la etapa anterior. creando un con- que conocieron su esplendor en el siglo XVIII. hay que destacar la escalera monumental del patio gran- go. como los de Guadalajara. por pilastras cajeadas. Sólo surge el mixtilíneo del XVIII en el Como la iglesia. su apariencia actual se debe en gran parte a la remodelación de. 342 . está compuesto por iglesia sirve de Biblioteca Pública Universitaria y nada queda una arquería de pilastras cajeadas y tableradas. Final- gracias a la donación de Roque Rodríguez Torrero. Es un excelente ejemplo de colegio jesuita de tas de las ventanas y las molduras a manera de entablamentos provincias. predomina un bello sentido de las proporciones. enmarcadas entre dos pilastras. el colegio se empezó a construir en 1660 remate que en su día albergó el escudo de los jesuitas. El inferior. Las guardamalle- cio Clavijero. se repiten también en la fachada exterior. sorprendente por su cúpula con grandes óculos en el tam- de 1767 antes señalada. junto de gran unidad estilística aunque más sobrio. la simetría y El refinamiento del clasicismo moreliano alcanza su cenit el claroscuro. la resguardar de los ruidos. especialmente notable en las ventanas en la par- en el colegio adyacente a la iglesia. hoy conocido como pala. En la actualidad.por su procedencia. Querétaro o Zacatecas. estudios el piso superior está cerrado para invitar al trabajo y ñando por las mismas fechas la catedral. Barroso tuvo un importante papel en la de los colegios de la Compañía. con guardamalleta ñaba filosofía en el de Morelia el famoso historiador de la anti. La porta- gatoria de los jesuitas entre sus instituciones garantizaba que en da principal se conjuga en los mismos registros. dise. te superior.

343 .

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y a la fundación de la casa y hospital de se fueron a España con cantidad de hacienda. y con el apoyo económico de los veci- del Perú. la cual todavía en 1679 estaba «en el ángulo oriental del patio del El conjunto jesuita de San Luis Potosí. Grupos de tlaxcaltecas. a partir de 1611. de 1767. 345 . como este cerro». El mecenas principal de la obra jesuita en San Luis pueblo en muy lindo asiento llano. Fue la anhe. a la izquier- da. que querían que los padres estableciesen un cole- ñaron la fundación del poblado para trabajar en las minas y gio. nos españoles. con sus calles bien orde. se levantaron en armas para impedir que saliesen que acerca de los años iniciales de San Luis: «Formóse luego un los padres. los jesuitas llegaron lada riqueza que sugirió el nombre de Potosí. entre los potosinos quienes. fue don Juan de Zavala y Farranaga. y muchos estrenada en 1609. caderes. don. Fue el comienzo de un arraigo profundo de la Compañía haciendas. en el que la capilla de Loreto. minero vizcaíno. Acudieron oficiales de todos oficios y mer. M É X I C O San Luis Potosí se estableció en 1592 en un amplio llano. antes de propiedad de los franciscanos. también había contribuido a la construcción de la parroquia. Como en otras ciudades novohispanas. otomíes y tarascos acompa. Colegio». quien nadas y sus plazas. Escribió en 1640 fray Diego Basalen. a no ha habido real de minas que en breve tiempo hiciese ricos unos veinte kilómetros al poniente del cerro de San Pedro. de se habían descubierto yacimientos de oro y plata. y para cooperar en la evangelización de los indíge. y todos enriquecían de cuatro a seis años. en el momento de la expulsión nas guachichiles locales. de modo que los juaninos. casi alcanza las dimensiones de la iglesia que estaba junto al colegio. IGLESIA DE LA C O M PA Ñ Í A S A N L U I S P OTO S Í . Parece que en los primeros años los jesuitas estuvieron en una ermita dedicada a la San- ta Vera Cruz. recordando el a San Luis a petición.

conserva su arquitectura abovedada.El interior de la iglesia fue completamente remodelado en el siglo XIX. «obra se comenzó en el año de 1602. un indio. 346 . Sin embar- go. a quien le faltaba la mano derecha hasta el puño. En cuanto a la iglesia actual. Según el padre Andrés Pérez de Rivas. terminada en 1650. mientras un autor moderno. y no se pudo perfeccionar El padre Alegre. refiere que la iglesia fue hasta el de 1640 en que se acabó de cubrir la capilla mayor. sin citar el docu- dó hermosa la iglesia y de particular artificio. la esto le embarazase librar en cantería obra tan pulida y perfecta». los datos documentales son esca. y hasta hoy se llama de la Compañía». otro cronista jesuita. no siendo de poco mento. sin que sos y contradictorios. Que. y tal vez sea el interior más antiguo de este tipo en San Luis. dice que «los padres comenzaron en 1679 a usar la igle- motivo de admiración haber sido el principal artífice del templo sia nueva que levantaron.

probablemente en el jeron a la ciudad. y en el zócalo y alrededor de la ven- que se conservan en la ciudad. fijándonos muy bien. Se debe su construcción A finales del siglo XVII y en el siglo XVIII fue frecuente en todo el nor te novo- hispano la ornamentación en las cla- ves de los arcos de las iglesias de bóve- da con iconografías que relacionan la portada con los cultos en el interior. y aunque su terminación correspon. la catedral de México. como ha sucedido Junto a la iglesia. Sea como haya sido. Se ve que diese a la fecha más reciente. en la portada de la Compañía de San Luis había ornamenta- tinción de haber sido la primera con bóvedas y cúpula en San ción en relieve encima de los nichos. incluyendo ni más ni menos que comunica las naves de los dos templos. para hacerla más «neoclásica». y su portada esculpida sería la más antigua de las friso del cuerpo inferior. en las portadas de su crucero. en las enjutas y en el Luis Potosí. La cantería fue raspada. cuyo pres- biterio albergó en su día una copia a escala de la Casa de la Virgen. la iglesia cruciforme tiene la dis. tana en el cuerpo superior. 347 . Interior de esta capilla. como se puede ver en las referencias a la Virgen y a Jesús en la capilla de Lore- to. está la capilla de Loreto. siglo XIX. Son observaciones importantes para podemos ver que era una portada más rica en adornos de lo que comprender las novedades arquitectónicas que los jesuitas tra- hoy parece. Más aún. una puerta interior en otras iglesias mexicanas.

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C B El arco de la entrada a la capilla de Loreto. Allí está el monograma de María. donde tuvo un culto muy importante desde seis alas. Italia. Del otro lado de la iglesia estaba el colegio. Hay monogramas de los extraordinaria obra de talla en piedra de cantería. San Luis está desnuda de sus adornos originales. reth. hay una hilera de rosetones. pero se supo. venerada en Loreto. están recubiertas de un relieve profundo de motivos estiliza- sia de la Profesa en la Ciudad de México. A sus lados. la capilla presentaba a de un frontón curvo que se abre debajo de un nicho con la ima- los fieles una equivalencia entre su altar mayor y la casa de Naza. pinturas y ornamen. y en esviaje. 349 . vemos el águila de San Juan y un curioso hombre con la Nueva España. de da. queda fuera y dentro de la capilla de Loreto potosina una en las claves de los arcos del interior. nas octagonales alargadas. donde la inscripción identifica el templo con la Casa de María. en representación de San Mateo. dentro las medidas correspondientes.al empeño del jesuita novohispano Francisco González. están el león y el buey alados. en el siglo XIX. por dentro y fuera. y apoyadas en te de la Universidad del Estado. conforme aumenta su cercanía a las columnas y al nivel supe- ne que la «casa» estaba metida en el presbiterio. miembros de la Sagrada Familia y símbolos de la Virgen. Todas las superficies 1615. en el friso. Encima de la estatua. Según el historiador jesuita columnas. al nivel del elegante» de todas las que se dedicaron a la Virgen de Loreto en friso. Sobre el arco se lee en latín: «La casa de la madre remodelado. e inmediatamente encima. falleci. Los relieves en piedra continúan tos. Es decir. se abre un vano enmarcado por columnas salo. Fue de la Virgen. Se aprecian los capiteles con los símbolos de San Lucas y de San Marcos. de Dios donde el Verbo se hizo carne». En los capiteles de las do en la ciudad minera en 1711. se abren dos venta- Aunque hayan desaparecido retablos. dentro de un arco apoyado en grandes pilastras tableradas acuerdo a la letanía lauretana. gen de la Virgen de Loreto. símbolos de los evan- Gerard Decorme. Se conserva un gran patio y basas con los monogramas de los santos Ana y Joaquín. padres la arquería con aulas a su alrededor en la planta inferior. porque tiene rior de la portada. hoy en día par- mónicas cubiertas de parras y uvas en relieve. cuando se le consagró un altar en la recién estrenada igle. En la facha. y reproducida en San Luis. Ahora la capilla de dos que se vuelven menos geométricos y más orgánicos y vivos. parece que esta capilla fue «la más amplia y gelistas Marcos y Lucas.

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maestro capitalino de gran fama. M É X I C O Zacatecas fue la más rica de las ciudades mineras de la Nue. «de pincel y fábrica muy prima». las sia de la Purísima se terminó en 1749. Al el retablo mayor. de los santos caballeros. Para tener idea de la suntuosidad de la iglesia. trasta con lo que sucedía en otras fábricas locales. los franciscanos y de los indígenas tarascos y mexicanos que tra. tenía cua- principio. donde permane. Se puede leer en la portada que la igle- La iglesia de la Purísima. IGLESIA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN Y COLEGIO DE SAN LUIS GONZAGA Z A C AT E C A S . y en 1590 llegaron para quedarse. como se lee en su por tada. la que hoy conocemos. Santiago y San Martín. Sus minas de plata empezaron a trabajarse en 1546. de la que se decía podía llegar a ser cate- dral —y ahora lo es—. Con un frontis movido en planta y sobrio en decoración. El tiempo tan breve de molduras y cornisas del centro de la fachada se prolongan para ceñir el edificio su construcción es prueba de que no faltaron fondos. truyeron su primer templo. La nueva iglesia era abovedada y de tres naves. abovedada y de tres naves. establecida por los padres. cieron hasta la expulsión en 1767. rectangular. minero don Vicente de Saldívar. estuvieron en una casa al norte del poblado. y las armas del y en 1585 el poblado ya tenía título de ciudad y seguía creciendo. cuando en 1746 se inició nos españoles la «escuela de leer». El interés que despertó entre los veci. en cuya portada estaban las estatuas va España. como la de 351 . se terminó en 1749. Los jesuitas habían viajado esporádicamente a Zacatecas des. como la parroquia. y con- por completo. se trataba de un templo contribuyó a que en 1616 se trasladaran a un lugar céntrico. incluyendo las dos torres gemelas y crear así una unidad visual poco común en la zona. cerca de dros de Luis Juárez. baste señalar que de 1574 para predicar. y también como la iglesia de la Profesa en la Ciudad de México. patrono fundador de la obra. Sin embargo. te de la cimentación de esta iglesia. Es probable que se hayan aprovechado algunos muros y par- bajaban en las minas. Entre 1617 y 1625 cons. a del todo distinto al antiguo que tenía cubierta de madera y nave poco más de una manzana de la parroquia.

pero de la piedra de cantería rosa de la región. El escrito omite el nombre del arquitecto.. como para hacer gala miento barroco. investigadores modernos.] traía sacado del celeste archi- duras y la cornisa en el centro de la fachada se prolongan para vo / un sellado papel. de la Compañía de Jesús de Zacatecas. Al mismo tiem- po. para elevar la obra a las esferas de la poesía y del pensa- tadas planas cuajadas de relieves y figuras. hizo posible la utilización consistente del vocabulario orna. usando en sus escalas / por lápiz. menos poéticos. la rapidez de la construcción tro capitalino todavía no identificado con precisión.. apuntan a un maes- tectura novohispana. A diferen. publicada en México en cia de las fachadas de otros templos zacatecanos. que destaca de las restantes zaca- tecanas por sus grandes proporciones. y también de medidas y proporciones. 1750. se construía. el colegio de San Luis Gonzaga. Algunas mol. donde se colo- có la colección ar tística que logró reu- nir el pintor zacatecano. una pluma de sus alas». Al mismo tiempo que se levantaba la iglesia. iniciada en 1729 y dedicada hasta 1752. obra de un maestro procedente de la Ciudad de México aún no identifica- do. el frontis jesuita es comunica el sentido providencial que los jesuitas quisieron dar movido en su planta y sobrio en su decoración. mental. Los creando una unidad visual volumétrica poco común en la arqui. se reestructuró la plaza frente a la iglesia. El Da cuenta precisa de este aspecto. que se sitúa en ángulo recto respecto a la iglesia que está a la derecha.la propia parroquia. No tenemos La fachada del colegio. al lado suroeste. y de muchos otros. incluyendo las torres gemelas. Vista lateral de la iglesia de la Purísima. con sus por. fue restaurada hacia mediados del siglo XX para instalar allí el Museo Pedro Coronel. ceñir por completo el edificio. Además. una contraste con iglesias zacatecanas de la época abarca también muy retórica Breve descripción de la fábrica y adornos del templo las formas y el concepto mismo de la arquitectura. 352 . a su iglesia: un «ángel tutelar [. en que ingeniero / monteó este templo.

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to. se estructura combinando elementos arquitectónicos y geométricos con ricos y fantásticos adornos que albergan imágenes estofadas y policromadas. Por la Breve descripción. El colegio sufrió alte. en 1745. menos el de la capilla de Lore- emprender la obra de todo el conjunto. ahora desnuda. zacatecanas de mediados del siglo XVIII. los retablos zaca- tecanos fueron obra del taller capitalino del renombrado maes- tro Felipe de Ureña y su yerno Juan García de Castañeda. y es uno de los pocos espacios jesuitas novohispanos donde se pueden estudiar en su con- texto los cultos que promovía la Compañía. en el que el estípite hizo entrada triunfal a la Nueva España. difu- sores prolíficos del barroco estípite en la Nueva España. una dona. hasta hay para la iglesia. suben divirtiendo con variedad de airosos recortes su vasta cor- pulencia». Además. Este retablo. como los raciones y destrucciones graves en los siglos XIX y XX. pero la talla de las claves de los arcos de que fue recuperado y restaurado hacia 1970. y el principal que fue reemplazado en el siglo XIX por uno neoclásico.datos documentales abundantes sobre el edificio. Desde el inicio. La estructura arquitectónica y los El interior de la iglesia conser va casi todos sus retablos originales. todavía conservados. Es innegable el origen de este esquema en los pro- yectos de Gerónimo de Balbás. de la muy considerable suma de su interior. tal vez haya sido el impulso decisivo para retablos. obra de Felipe de Ureña y de su yerno Juan García de Castañeda. Las composiciones y las tallas de estos retablos zacatecanos evi- dencian su matriz capitalina. En efecto. Lo excepcional del templo jesuita es evidente también en ción al colegio.000 pesos. sabemos que su diseño se sustentaba en «sus cuatro bizarros estípites que. para convertir- su patio principal es parecida a la que se ve en otras obras se en el Museo Pedro Coronel. tuvo un juego completo de once 250. 354 . sobre banco encornizado y reelevado de golpes y medallones. autor español del retablo de los Reyes de la catedral de México.

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elementos geométricos se afirman con claridad y fuerza, pero en Toluca, obra del retablista Felipe de Ureña, y no puede ser
tienen una contraparte rica y fantasiosa en los adornos de folla- casual que otra más se hizo junto al templo franciscano de Zaca-
jes, frutas, flores y cortinajes, y en las imágenes estofadas y poli- tecas. La sacristía jesuita conserva sus cajoneras y sillas origi-
cromadas. Las advocaciones, por lo general, son las esperadas nales y las pinturas con temas pasionarios, firmadas y fecha-
en una iglesia jesuita, empezando por San Ignacio y San Fran- dos en 1749 por Francisco Martínez, maestro capitalino, quien
cisco Javier en el crucero. también fue el autor de los grandes lienzos marianos en la igle-
Excepcional es la sacristía de planta octagonal, al oeste del sia, fechados en el mismo año. La cúpula de la sacristía pro-
presbiterio del templo. Es rarísima esta forma para sacristías porciona alguna idea de la que coronaba la iglesia y que fue
en la Nueva España. Otro ejemplo fue la de los franciscanos reconstruida en el siglo XIX. C B

Vista de la nave lateral, al oeste del
presbiterio con la sacristía al fondo.
Sobre la puerta, un luneto con la úl-
tima aparición de la Virgen de Gua-
dalupe.

Las paredes de la sacristía están
adornadas con lienzos de la Pasión
de Jesús. Entre ellos, frente a los
pilares que sostienen la cúpula, hay
esculturas de santos jesuitas, hechos
con la técnica de tela encolada, cada
uno en su peana y coronado por
un copete dorado.

357

IGLESIA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

G U A N A J U ATO , M É X I C O

En 1764, de viaje por Nueva España recolectando limosnas desarrollo urbanístico. El trazado reticular típico en Hispa-
para la misión franciscana del Tíbet, el fraile capuchino Fran- noamérica era impracticable en Guanajuato, cuyas calles bajan,
cisco Ajofrín escribía en su diario: «Es Guanajuato ciudad con- suben y serpentean sin desembocar en un único centro. En lugar
fusa, rodeada de fragosos cerros, altos unos y otros bajos, cuya de una plaza mayor, hay varias y todas irregulares. Las princi-
situación más parece estalaje de fieras que habitaciones de hom- pales son la plaza de la Paz con la iglesia parroquial, la del Jar-
bres, negando a sus vecinos llanuras y planicies en que formar dín de la Unión con la iglesia de San Diego, y la de la Compa-
casas; bien que el arte ha vencido la naturaleza, allanando cimas, ñía, cuya iglesia competía en tamaño con la parroquial.
desmontando breñas, para facilitar el terreno en que hoy se miran Los jesuitas llegaron a la población en 1732, coincidiendo con
y admiran suntuosos edificios y magníficos templos». Guana- su apogeo económico, social y cultural, pues hasta 1741 Gua-
juato, centro minero fundado a mediados del siglo XVI y la najuato, la villa de Santa Fe y Real de Minas, no recibió título
ciudad más importante del Bajío, se asentó sobre el terreno desi- de ciudad. Como muchas poblaciones mineras del norte, su de-
gual de las lomas de las minas, y esta topografía condicionó su sarrollo fue lento: el templo parroquial no se terminó hasta 1696
y cuando llegaron los jesuitas sólo había dos conventos, uno de
franciscanos descalzos y otro de betlemitas con hospital. Esta

La Compañía domina el horizonte urbano en esta villa minera, cuyos habitantes situación, y su empeño por fundar un muy anhelado colegio,
más ilustres contribuyeron a su construcción (1746-1765) con generosas dona-
les hizo imprescindibles en la ciudad. El deseo de sus habitan-
ciones. Es la única fachada de tres puer tas de la ciudad, más grandiosa que la de
la propia parroquia principal. tes por tener a los jesuitas se remontaba de hecho al siglo XVI,

359

La Compañía de Guanajuato marca un hito en la historia de la arquitectura novo- Sobre el arco de la puer ta principal se superponen dos relieves enmarcados por
hispana, pues los estípites de la fachada, diseñada por el arquitecto y ensambla- molduras mixtilíneas, el primero con un sol y el segundo con la Santísima Trini-
dor Felipe de Ureña, son los más tempranos en una fachada novohispana junto dad, a la que está dedicada la iglesia. La Trinidad sigue el modelo habitual en Nueva
con los del Sagrario Metropolitano. España, con las tres personas adoptando forma humana y sedentes.

y ya en 1616 la villa había jurado como patrono al entonces bea- te había sido de los indios otomíes. La fábrica de la iglesia se cons-
to Ignacio de Loyola. Incluso hubo alguna donación anterior que truyó con una generosa donación de varios miembros de la fami-
la Compañía rechazó por considerarla insuficiente para mante- lia minera Sardaneta y Legaspi, especialmente el primer marqués
ner la institución y convencer a las autoridades europeas que die- de Rayas, don José Manuel Sardaneta. Su hermano José Joaquín
ran las oportunas licencias. La ocasión llegó con las donaciones
de doña Josefa Teresa de Busto y Moya y su hermano, el mar-
qués de San Clemente, que posibilitaron la fundación de un hos- Ubicada en una de las muchas calles irregulares de la ciudad, el terreno en torno
a la iglesia ha sufrido notables transformaciones, sobre todo la desaparición del
picio. Mientras adquirían terrenos para erigir una gran iglesia,
amplio atrio y la escalinata ante ella, siendo de época posjesuítica el muro que la
los jesuitas ocuparon una capilla abandonada que antiguamen- circunda y su fuente en chaflán.

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era jesuita en Guanajuato y tuvo un relevante papel supervisando y sus alrededores antes de trasladarse al norte. Su originalidad radi-
la construcción, aunque murió tres años antes de su dedicación. ca en el uso de un estípite geometrizante, distinto al vegetal de
Durante los años que duró la edificación de la iglesia, entre 1746 Lorenzo Rodríguez que imperaba en la capital. Como ha apun-
y 1765, contaron con donaciones de otras familias potentadas tado Bérchez, la proyección de los estípites en la portada central
que permitieron afrontar su elevado precio. Aunque el provin- en suave curvatura convexa es una sutil interpretación de la moda-
cial rechazó el primer proyecto por demasiado costoso, al final lidad del oblicuo procedente de los tratados de Caramuel o Tos-
sólo nivelar el terreno que ocuparía la iglesia alcanzó la cifra de ca, y prueba de la cultura arquitectónica de Ureña. Las tres puer-
80.000 pesos. La construcción de la iglesia fue una empresa con tas quedan unificadas por una moldura que, a modo de alfiz, recorre
clara ambición artística, siendo con la Profesa en la Ciudad de la fachada. Todas tienen balcón en el segundo cuerpo, elemento
México y la iglesia del Espíritu Santo de Puebla los mejores edi- poco estudiado pero probablemente asociado a la vida festiva de
ficios de la Compañía en Nueva España. Adjunto a la iglesia se la ciudad. En este sentido, conviene señalar que el terreno ante
construyó el colegio, iniciado en 1759 e inacabado por la expul- la iglesia ha sufrido grandes transformaciones y que originalmen-
sión. Quedan restos del claustro y del real colegio de la Purísi- te había un amplio atrio a sus pies, accediéndose a la iglesia por
ma Concepción, fundado por los oratorianos al heredar la ins- una gran escalinata. La fachada se proyectó con dos torres, pero
titución tras la expulsión de los jesuitas. Actualmente todo el sólo una se construyó, levantándose sobre el arranque de la otra
recinto es parte de la Universidad de Guanajuato. un modesto campanario con un aire improvisado.
La traza de la iglesia, de tres naves con las laterales más bajas, La iglesia se inauguró el 8 de noviembre de 1765 con nove-
cúpula sobre el crucero y coro sobre el nártex, se debe al religio- nario, corrida de toros, comedias, desfiles y fuegos artificiales
so betlemita fray José de la Cruz, aunque fue Felipe de Ureña (1697- en una gran fiesta urbana, y en 1767 se publicó una descripción
1777), maestro mayor de la ciudad desde 1756, quien dirigió la laudatoria del monumento: Rasgo breve de la grandeza guana-
obra. A Ureña se atribuye la fachada principal, única en la ciu- juateña..., documento fundamental para reconstruir su estado
dad por sus tres puertas, más propias de una catedral. La fachada original, pues el interior ha sufrido grandes cambios. Cuando
es la parte más destacada de la iglesia por introducir el estípite se inauguró, el templo tenía tres retablos dorados y dos más
en Guanajuato y ser, junto con el sagrario metropolitano de Loren-
zo Rodríguez, una de las primeras portadas que utilizan el estípi-
El crucero de la iglesia está dominado por una imponente cúpula neoclásica
te en todo el virreinato. Ureña era un experimentado ensambla-
sobre doble tambor, encargada al arquitecto Vicente Heredia en la segunda mitad
dor que trabajó en importantes proyectos en Ciudad de México del siglo XIX para reemplazar la cúpula original, destruida tras el terremoto de 1808.

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está situada tras el altar jesuitas. la cúpula del XIX se erige sobre un esbel. La iglesia apenas se había acabado y se seguía trabajando canas en el inferior que en el superior ceden su lugar a estípi. rector del colegio y benefactor de la iglesia. en su ornamentación cuando llegó la noticia de la expulsión tes. firmado por Juan tle.. Se trata de una iconografía característica de los La sacristía. espléndido. hoy desaparecidos. que la Sacristía era la Iglesia: ¡tanta es la her. se alzó contra las autoridades. pues la original se derrumbó en 1808. la elogia con estas palabras: «juz. pintor ligado a que recorría la cornisa del cimborrio y la nave central. siendo la más espectacular el medio punto del coro con el un espacio rectangular cuya pared más larga está poderosamente Carro triunfal de la Iglesia guiado por jesuitas. custodiándolos en las Vista de la sacristía. siguiendo el presentándose como herederos de órdenes anteriores. La puerta de acceso al cole. y un San Ignacio entre garíamos acaso. la sacristía alber- bién las bóvedas vaídas carecen en la actualidad de su acaba. numerosos proyectos jesuíticos. con una de sus monumentales puer- tas de cantería que daban acceso al colegio adjunto. muy devota de la Compañía. mismas minas. que buscaban encardinarse en la historia de la Iglesia mayor y comprende todo el ancho de la iglesia. Por dos magníficas puertas de cantería También la iglesia alberga esculturas y pinturas de época jesui- situadas al fondo de las naves laterales se accede a su interior. situada tras el altar mayor. motivo de un cre- ciente orgullo local. yendo a unos niños. Fernández y con una inscripción que reconoce su labor como del arquitecto Vicente Heredia (h. con un sagrario a modo de panteón. ta. El Rasgo breve. El altar mayor fue sustituido en 1869 por uno neoclásico A. como la balconería ras y lienzos monumentales de Miguel Cabrera. El mobiliario original de la sacristía debió de ser también que afectaba a los diez jesuitas adscritos a ella. mosura de su Fábrica!». atribuido a Baltasar Echave Orio.en carpintería blanca. 1830-1886). yendo a San Ignacio de Loyola. dos ángeles. y amenazaron con quemar la ciudad tras hacerse 365 . y nueve lienzos del bién de la actual cúpula. autor tam. te de un retablo. similar en su com- articulada por dos ventanas con frontón curvo que flanquean posición a otro en la sacristía de la Compañía de Puebla y ambos una central de frontón triangular. deudores de grabados de Rubens. siglo XVIII con fundadores de diversas órdenes religiosas inclu- Colosal y neoclásica. gio en un lateral posee dos cuerpos con potentes columnas tos. Actualmente. verse también un cuadro dieciochesco de San Ignacio instru- bla y Pátzcuaro. padre José Joaquín de Sardaneta y Legaspi. Pueden modelo de otras iglesias de la Compañía en México como Pue. Los rebeldes tomaron a varios jesuitas como rehenes. de gran calidad. dejando al descubierto la piedra volcánica o tezon. bellas cajone. ga una interesante pinacoteca en la que destacan el retrato del do original. que seguramente formaban par- to tambor de dos cuerpos e inunda la iglesia de luz.. de gran monumentalidad. Tam. que les había dado una de las igle- sias más hermosas y suntuosas de la ciudad. La población. de excelente factura.

pués Guanajuato sería la primera ciudad que oyó el grito de res consideran que la represión dirigida por el visitador Gál. en el rebozo de la niña que mira al espectador. Los tumultos se saldaron con cien. San Ignacio con ángeles está atribui- do al pintor vizcaíno Baltasar de Echa- ve Orio. y muchos historiado. En este cuadro del siglo XVIII de San Ignacio predicando a un grupo de niños encontramos un curioso detalle en las medallas que éstos portan en sus cha- quetas con representación del Sagra- do Corazón. Miguel Hidalgo por la independencia. y su artífice ha plas- mado en ella esa juventud con detalles propios de la pintura de género. Se había plantado la to setenta y cinco condenados a presidio y varios muertos. donde llegó a finales del siglo XVI. beatificado en 1609. per- ceptibles. iniciador de la más ilustre dinastía de pintores en Ciudad de Mé- xico. con el almacén de pólvora. una de las devociones pro- movidas entonces por los jesuitas. por ejemplo. L E A 366 . Se trata de una temprana represen- tación del fundador de la Compañía. mo- nograma de la Compañía. y pocas décadas des- las consecuencias fueron más profundas. La composición es una alegoría de la dedi- cación de los jesuitas a la educación de la elite novohispana. acompañado de dos magníficos ángeles. pero semilla de oposición a la autoridad real. vez pudo influir en los sucesos de 1810. uno con el estandarte del Nombre de Jesús.

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y junto a él se levanta una casa con patio que fue del misionero. 369 . no controladas de cómo los jesuitas que sirvieron allí entendieron la historia de del todo sino hasta 1691. obra de colaboración entre el misionero Francisco María Piccolo y el arquitecto Simón de los Santos. M É X I C O Situada junto a un afluente del río Conchos. Con celeridad. jesuita criollo nacido en la ciudad de Puebla de los Ángeles. esta misión fue ellos en un día. que acaba en el Bravo. y Carichi inició su historia como una de dalajara. Los jesuitas habían llegado a la región que llamaron la las bases para el renovado avance de los padres hacia la sierra. pero a partir de 1648 una serie de rebe. Frente a la iglesia hay un amplio atrio. de paja para la iglesia. Baja Tarahumara en 1609. fue uno de los principales actores en la campaña de reconquista de la zona. MISIÓN DEL NOMBRE DE JESÚS C A R I C H I . La exitosa entrada del misionero en el lugar en 1675 fue considerada providencial: lo recibieron indí- Desde el exterior se puede apreciar la singularidad arquitectónica de esta iglesia de tres naves. las misiones. e ilustra el papel decisivo de algunos misioneros en Guadalajara. amenazaron con destruir sus labores. se construyó un jacal con techo fundada el 9 de noviembre de 1675 por el padre Tomás de Gua. La iglesia actual de Nombre de Jesús es un testimonio elocuente liones de los indígenas tarahumaras o rarámuris. La misión de Carichi fue fundada junto a un afluente del río Conchos. en una amplia genas amistosos y reportó haber bautizado a un centenar de llanura a los pies de la sierra Madre Occidental.

cuan- una reconstrucción en piedra de finales del siglo XVIII de la do fue enviado a su primer destino misionero en Carichi. En la pared exterior del ábside. en realidad. después de una estancia en Roma. probablemente de origen por- tugués. De los Santos había viajado al norte en 1672 desde la Ciudad de México. aunque más que es justamente a la iglesia primitiva en sentido absoluto que ancho de lo usual y con una pequeña portada de piedra talla. Al entrar a para traer a la memoria los primeros tiempos del cristianismo en la iglesia se entiende de inmediato la amplitud de la construc. la de María Piccolo. columnas formadas por grandes troncos de árbol.el desarrollo del arte y de la arquitectura en la Nueva España. A lo largo de la historia de la igle- da. Aunque este templo basilical es único apostólica en el Nuevo Mundo que justifican esta hipótesis. Se trata de Francisco del mismo tipo. y coronadas Hay múltiples referencias en escritos jesuitas acerca de su tarea por capiteles corintios. en el caso de Carichi. Solamente queda hoy día. Joven y seguramente lleno de entusiasmo. en cierta forma. sia católica romana. que es la planta por exce- la el lugar del altar mayor al tiempo que subraya la dedicación lencia de las iglesias paleocristianas. sabemos que embargo. Para la obra. es Nueva España en 1683. hay que recordar en Carichi. De todos modos. chi una misión casi abandonada a consecuencia de un conato más mente estaban pintados para parecer de mármol.También son de madera los capi- de rebelión en 1681. iglesia primitiva del lugar. Piccolo contó con un arquitecto profesional de nombre Simón de los Santos. y recién llegado a la San Felipe y Santiago en Sinaloa de Leyva que. las molduras y el arquitrabe. nacido en Palermo en 1654. El jacal original debió de haber desapareci- teles. Piccolo encontró en Cari- Las columnas que dividen las naves son grandes troncos de árbol que original. do para entonces. llamado por los vecinos del real de minas de 370 . eran mente sensible a las asociaciones romanas. una gran cruz en relieve seña. establecidas a finales del siglo XVI en Sinaloa. Sin entre las iglesias novohispanas que se conservan. la planta basilical. ha servido una y otra vez cristológica del templo y de la Compañía de Jesús. para la nueva cris- ción: es una basílica de tres naves. Probablemente debemos entender Desde lejos. Roma. divididas por dos hileras de tiandad de las misiones novohispanas. el templo blanqueado se ve sencillo. y no tenemos noticias de otra construcción de consideración antes de la llegada de Piccolo. podemos suponer que el misio- las más importantes de las primeras misiones jesuitas en la Nue. le tocó volver a empezar. Nada más apropiado. y no debe sorprender su empeño en cons- truir en la Tarahumara una iglesia de tipo paleocristiano. por lo tanto. nero responsable de la construcción de la iglesia sería particular- va España.

y parece que haya haber trabajado en otros lugares y también enseñado a otros. tenido originalmente una sección levantada encima del pres- La portada de Carichi es una variante del tipo que los tratados biterio. Parral existía desde 1631. y también indi- ca que se atenía a las órdenes de sus patronos. enmarcan uno de los retablos jesuitas más antiguos que se conservan en el vano de la puerta. Podemos suponer que para esa fecha el templo de Carichi estaba termi- nado. Más bien parece que se haya tuvo un impacto en otras obras. hubo mucha obra en made- el padre José Neumann relata que el maestro estaba tallando ra en la iglesia. pero todavía estaba allí en 1698. como ya observamos en las grandes columnas piedras con la ayuda de los indios. La variedad de las obras emprendidas por Simón de los Santos es prueba de su competencia profesional. En efecto. en una carta de 1690. y había alcanzado suficiente población y estabilidad para anhe- lar una iglesia parroquial abovedada y con portadas talladas en piedra. La única ornamentación es el monograma la Nueva España y uno de los poquísimos retablos salomóni- del Nombre de Jesús encima de la entrada. En otras palabras. C B 371 .San José del Parral. aunque haya sido fingida y de madera. ya que durante su estancia en querido construir algún tipo de bóveda. Además del trabajo de cantería. de vigas. Esos indios después podrían del interior. No hay que olvidar el pequeño retablo mayor. Ha per- de arquitectura definen como «rústico»: dos pilastras adosadas. El pequeño retablo con tímidas columnas salomónicas está iluminado desde arri- La presencia de Simón de los Santos en Carichi seguramente ba. por más competente que fuese Simón de los Santos. cuando fue llamado a la capital de la provincia de la Nueva Vizcaya en Durango para encargarse de la obra de la catedral. pero no sabemos si esa solución es la original. se confirma la importancia del padre Piccolo para comprender cabalmente la iglesia de Carichi. Asimismo. La techumbre es plana. hizo un puente sobre el río Parral. No sabemos cuándo exactamente llegó a Carichi. como era la prác- tica normal. al sur de Carichi. cos que quedan en el norte de México. dido su pintura o dorado. que De los Santos construyó. la misión el arquitecto debe de haber entrenado en algunos ofi- cios a personas de la localidad. pero eso no le quita el mérito de ser en las que se alternan piedras grandes y pequeñas.

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pinturas y objetos de culto. la iglesia de Santa María existía desde toda la segunda mitad de la centuria. ta imponente. cuan. M É X I C O L « lámase Las Cuevas porque en los cerros las hay chicas y gran. sino Felipe Calderón hacia mediados del siglo XVIII. reuniendo elementos clásicos rectilíneos y enmarcacio- nes más libres. resaltan en relieve el monograma de Jesús y una tarja que alaba la labor de San Francisco Javier. sin embargo. como lo había Aunque de dimensiones modestas. Dos ángeles. como si quisiese de todo el sistema de las misiones de la Tarahumara. Tocó al padre Luis Mancuso ser el promotor de la cons. 373 . sia con portada de cantería. MISIÓN DE S A N TA M A R Í A DE LAS C U E VA S C H I H U A H U A . Las condiciones de tran- hacía muchos años y la épica misionera estaba en el pasado. algunas habitadas de fieras o savandijas». sacristías y casas de vivienda». do la misión llegó a ser cabecera y ya no visita. el templo tiene una silue- sido antes. después de resaltar el heroismo de los misioneros en tierras inhóspitas. pintados encima de la entrada al baptisterio. y el Sagrado Corazón la anima desde abajo. trucción «con sus retablos. Para las rebeliones que habían convulsionado la región durante casi entonces. En el centro. El Espíritu Santo en forma de paloma inspira la acción desde arriba. en una des. explicó el padre época de consolidación no sólo del poblado de Santa María. presentan en forma sim- bólica la centralidad del bautizo para la misión jesuita. parecida a la de la parroquia del real de minas de La fachada de la iglesia de Santa María de las Cuevas recuerda a la parroquia del real de minas del Parral. El quilidad sostenida hicieron posible dotar a la misión de una igle- templo fue construido en la última década del siglo XVII.

y enmarcamientos de perfiles más libres.200. proclaman su gloria «por todas las generaciones». . La necesaria presencia de pintores en el sitio puede rela- cionarse con el papel de esta iglesia ya no tanto como misión exclusivamente para indígenas. también recuerda la parroquia minera. en las enjutas del arco que separa la nave del presbite- rio. sino más bien como parro- quia de un pueblo mestizo. Dos ángeles con trom- petas. Motivos geométricos y florales en colores brillantes cubren las superficies. También se recuerda la gloria de la Compañía: encima de la entrada al baptisterio. La portada. con el monograma de María coronado enci- ma de la entrada. las techumbres y algunas paredes están totalmente pin- tadas. presentan juegos entre elementos clásicos rectilíneos y regulares en el centro. Sabemos por fragmentos todavía El blanco volumen de la iglesia de Santa María señala el sitio de la población en el amplio paisaje de la Baja Tarahumara.000» personas. En el eje central de la techumbre de la nave se alaba a la Virgen con algunos de los símbolos de la letanía lau- retana enmarcados en cuadros y rombos. Tan- to la portada de Santa María como las dos del templo parra- lense.Parral. está el monograma de Jesús y una inscripción que recuerda las proezas misioneras de San Francisco Javier quien bautizó a «1. La presencia de agua y las llanuras aptas para el cultivo hicieron que el lugar llegara relativamente pronto a ser un pue- blo mestizo. Pero es el interior del templo el que depara la mayor sorpresa: a pesar de las pérdidas por deterioro y por repintes desafortu- nados.

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C B El interior de Santa María acoge las techumbres pintadas mejor conservadas de la Tarahumara. parcialmente en relieve.visibles en otros lugares que la techumbre de Santa María no era única en la Tarahumara. Las hay. indígenas y no indígenas. en el sotocoro. quienes con el tiempo conformaban sociedades de creciente complejidad. en la nave —izquierda y derecha—. Su parecido con algunas que se conservan mucho más al sur. Sobre la nave se ven símbolos de la letanía de la Virgen. en el baptisterio y en la sacristía —arriba—. provenientes de sitios cercanos y lejanos. obligan a recor- dar que las misiones fueron lugares adonde llegaban individuos y grupos distintos. en Michoacán. 376 . relativamente completas. entre motivos florales.

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M É X I C O El templo actual de Arizpe fue supervisado por el jesuita criollo Carlos Rojas. 379 . pero mientras casi todas lles arquitectónicos unifican la construcción. 1756. Una de las más vistosas La localización de sitios adecuados para asentamientos permanentes era uno de y mejor conservadas. en la costa del Pacífico. al mar han desaparecido. que combina la piedra tallada con el las construcciones antiguas en las tierras bajas más cercanas ladrillo quemado. incluyendo parte de su adorno interior los principales desvelos de los misioneros en estas regiones. Desde lejos. encima de la entrada y bajo el escudo jesuita. MISIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN A R I Z P E . como Las misiones jesuitas de Sonora fueron establecidas desde reza la inscripción. cerca de donde se juntan los ríos Sonora y Bacanuche. se aprecia la situación de la misión de Arizpe. algunas de la región más alta y semi. desértica del interior siguen en pie. La homogeneidad de los materiales y el tratamiento de los deta- Sinaloa. que marcan de verde el entorno desér tico. con su nombre y fecha.

Fundada junto al río Sonora en Los dos retablos de Arizpe son prácticamente iguales en sus estructuras con estípites. se pedido para la iglesia actual de mediados del siglo XVIII . co toda clase de adornos. San José está rodeado por santos masculinos. estaba al principio en un sitio donde ya un misione. No menos ambiciosos fueron los franciscanos de la segunda mitad del siglo XVIII que heredaron las misiones jesuitas. En y episodios angelicales. es la de Arizpe.original. daciones. Parece que Arizpe logró mantener una población no faltan objetos de marfil de producción asiática en las misiones novohispanas. 380 . Aunque raros. probablemente para protegerla de inun.Tanto el diseño como el estilo de las pinturas indican que deben haber- 1648. fecha desconocida. porque no se tienen noticias de ataques como este crucifijo. mientras la Virgen de la Luz está acompañada por figuras ro franciscano había predicado a los ópatas de la región. numerosa y estable. los jesuitas trasladaron la misión a un Los misioneros jesuitas pedían al procurador de las misiones en la Ciudad de Méxi- paraje más alto.

cuan- das respecto al ancho de la nave. que fue uno de los cultos promovidos por la Compañía que más der en la arquitectura en lugares de misión donde la presen. ros y colonos de los alrededores. diados del siglo XVIII de una igle. Hay que con. aun cuan. la fachada estaba recubierta por un do estaban ocurriendo en otros lu. de dimensiones desproporciona. Su situación privile- La homogeneidad de los materiales y el tratamiento de los giada hizo que la iglesia fuera convertida en Catedral al esta- detalles arquitectónicos en Arizpe unifica la construcción. drillo quemado en algunas partes. blecerse en 1779 la nueva diócesis de Sonora. aplanado cuyos restos se evidencian gares de la provincia. la destacan dos retablos estípites de querían todavía mejor. Rojas ejemplifica de manera sobresaliente lo que podía suce. al nato: uno dedicado a San José. embellecer los vanos y los nichos. cia jesuita se alargaba muchos años y era acompañada por cir. seguramente traídos desde algún ta criollo Carlos Rojas. pe y su misionero. C B 381 . franciscano. todavía. petidamente como una de las más que fue un material de uso relati- notables de Sonora. La obra fue mediados del siglo XVIII con pintu- supervisada y alentada por el jesui. cuyo nom. inclu. centro urbano del centro del virrei- bre y la fecha 1756 se pueden leer encima de la entrada. canos después de la expulsión en 1767. La iglesia del padre incluyendo algunos jesuitas. ahora vacíos. como los mine. Siguió sirviendo a esta función hasta 1884. éxito tuvo en la Nueva España. con un obispo yendo la gran torre exenta. Entre los adornos del interior. acompañado por varios santos amparo de un relieve del escudo jesuita. Arizpe pasó a los francis- cunstancias económicas y sociales favorables. Como muchas misiones jesuitas. Sinaloa. ras. y el otro de la Virgen de la Luz. También se utilizó la- sia que desde 1678 se describe re. y elementos en piedra talla- El templo actual de Arizpe es una da en relieve sirven para resaltar y reconstrucción y ampliación de me. vamente frecuente en Sonora y cluir que tanto el pueblo de Ariz.o revueltas indígenas allí. Originalmente parece que do la sede episcopal fue trasladada a Hermosillo.

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iniciada en 1744. adverso. 1697. Una capilla fue dedicada el idealismo de los misioneros encontró apoyo especialmente entre primero de noviembre con el título de Todos los Santos. míes. bendijo y estrenó en abril 383 . MISIÓN DE S A N F R A N C I S C O J AV I E R B A J A C A L I F O R N I A . Desde los claridad las contradicciones de las misiones. na—. obra de un maestro tro de satisfacción que quisiera venir a tierras tan remotas. tuvo que abandonarse por la hostilidad de los indígenas cochi- finalmente. «por estar la iglesia antigua amenazando rui- na». apto para la agricultura —allí plantó la primera viña california- gedias de esta historia. con la ayuda de indígenas yaquis originarios de Sono- prendida. en fin. según relata el padre Miguel Piccolo. ahora con el nom- tó el mayor obstáculo en la combinación de la resistencia indí. el proyecto enfren. En última instancia. M É X I C O En la empresa jesuita de la Baja California se perfilan con la primera misión permanente en Baja California. de Ugarte. mientras el interés de la corona fue inconstante y. de nombre San Pablo. Con el tiempo se trasladaron al sitio tanto la cabecera como La misión fue fundada en mayo de 1699 por Francisco María su dedicación a San Francisco Javier. con columnas y figuras talladas. de Nuestra Señora de Loreto. Juan gena con el entorno natural de una ecología frágil e incom. estableció otra iglesia. arquitecto cuyo nombre todavía desconocemos. Al año siguiente se empezó de nuevo. pero los criollos. se concluyó. Sigue el misionero español: «Aunque esta fábrica tuvo varias interrupciones de algunos años por la dificultad de hallar maes- Resalta la fachada de piedra. en un paraje más en día se pueden apreciar con más claridad los logros y las tra. bre del santo misionero y una capilla de adobe. En 1706. Probablemente es en San Francisco Javier donde hoy ra. Barco impulsó la construcción de una iglesia nueva. contra la pared pétrea y hostil de su entorno natural. poco menos de dos años después del establecimiento en del Barco. por Juan María Salvatierra. La tenacidad e inicios empezaron las dificultades. con el favor de Dios.

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En la zona los jesuitas introdujeron la plan. ade- más de los nexos comerciales con la Nueva Galicia. con su crucero y media naranja tación de viñas y de otros frutos y vegetales europeos. namente con tres retablos en sus altares. como son las columnas salomónicas y el esquema compositivo reticular. después de haberse trasladado varias veces. entramos a 386 . adornado con un relieve del escudo jesuita emanando rayos de luz. No debe sorprender esta observación. y para una comunidad indígena reducida por enfermedades y la destrucción de su medio ambiente. Sus escritos son precisos sobre temas arquitectónicos. en los que perviven rasgos de la arquitectura novohis- pana del siglo XVII. Sin embargo. como comúnmente se llama la misión. extensos. bien hecha. y torre proporcionada. mental. ciertas características de los adornos arquitectó- nicos. ya que el San Ignacio del retablo más pequeño es de proporciones y movimientos mentos decentes para el culto divino». es la que se conserva hoy en día. No conocemos el nombre del maestro responsable de la cons- trucción de San Javier. terminada poco antes de la expulsión de los jesuitas. ya que las misiones de Baja California pudieron subsistir sólo gracias al apoyo de todo el sistema jesuita del noroeste de la Nueva España. se estableció en un peque- ño oasis de la península californiana. hacen pensar en algunos tem- plos de Jalisco y Sinaloa. no puede dejarse fuera de la historia material de la iglesia al propio padre Barco.PÁGINAS ANTERIORES de 1758. Está adornada más que media- El retablo lateral derecho —abajo— es de factura muy distinta al principal —dere. Esta construcción monu- más controlados. firmes: toda de buena bóveda. alhajas de plata y orna- cha—. y sus comentarios sobre piedras y otros mate- riales útiles para la construcción. Pasado el umbral de la puerta principal. que incluía los campos fértiles de Sinaloa. La diferencia se ve también en las esculturas. Por supues- to. que es de tipo capitalino. El contraste con la naturaleza deshabitada a su alrededor da la dimensión del drama de su historia. Es toda de cal y piedra. sus cimientos y paredes bien La misión.

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388 . hubo pintura mural. y el tra- bajo de cantería tallada que distin- gue esta iglesia. Hay indicios de que. En las pechinas de la cúpula —dere- cha— se repiten las formas estelares que decoran otras par tes del tem- plo. Vista del coro en la que se pueden apreciar las decoraciones en relie- ve y pinturas en las bóvedas. además.

fundadores dos jóvenes jesuitas. más el Divino Rostro de la puertecilla de María. en unos pequeños óvalos. del sagrario. mos. San Pablo. uno para muy estilizados. Muy distinto es el retablo lateral derecho. los tramos de la nave. Joaquín. San Luis Gonzaga y San de órdenes religiosas. C B 389 . relieves también en piedra resaltan el El retablo de la Virgen de los Dolores es de factura pare- anillo inferior de la cúpula y los arranques de las bóvedas. Dedicado a San Fran. pero su fac- «desarmado y ya dorado. dos cultos promovidos por patrono. nacio. están San José y San Pablo. Se cida al mayor. como tampoco lo son las esta manera tierra y mares». Sólo conserva la escultura vestida de la Vir- trata en general de adornos geométricos o de follajes y flores gen y dos lienzos de los siete que originalmente tenía. Ana y Miguel. San Pablo y San Ignacio. Arcos de piedra tallada dividen José. Tam- El retablo mayor estípite llegó desde la Ciudad de México. según Barco. sólo así se explica la presencia combinada de go de la nave y en el crucero.un espacio amplio y bien iluminado por las ventanas a lo lar. por la los jesuitas. flanqueada por los lados de San Pablo. En el pequeño remate preside la mente debe de haber habido una imagen de Trinidad. En el segundo cuerpo vemos Borja y San Francisco Javier están a los a la Trinidad en el centro. A los lados del santo Dolorosa y Santa Rosa de Lima. cuya imagen estofada y policromada está en el nicho diseño reticular arcaizante. al igual que San Ig- Estanislao de Kotska. y a los lados. acompañan al fundador de la antigua dedicación del lugar en tiempos del Compañía. En el altar original. el retablo contiene una serie de pinturas cuyos temas gen con el Niño. Junto a la Virgen ve- padres de la Virgen. La debe haber especificado el misionero. y en las claves de los arcos hay monogramas cada dolor de María. pinturas. Las imagenes centrales son la Vir- central. Encima de la Trinidad. mientras San Francisco de padre Ugarte. empacado en 32 cajas. la Inmaculada. atravesando de tura y motivos no son capitalinos. bién es probable que haya llegado de otro lugar. a San Agus- está San Miguel Arcángel. y San Ignacio en escultura. Combina columnas salomónicas con estípites en un cisco Javier. San José. los tín y San Francisco de Asís.

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293. ÍNDICE ONOMÁSTICO En este índice. Diego de. 24. 40. 255 Basílica de Guadalupe (Ciudad de Misión de San Francisco Javier. 37. 227 Argentina. 339 284. 10 (il. dinastía de los. 289 Iglesia y Colegio de Santiago. Sudamérica. Baviera (Alemania).) Basalenque. Arequipa). 194 Batlle. 35. Misión de Nuestra Señora de Loreto. 120. Francisco. Pedro de. Iberoamérica e Hispanoamérica por ser recurrentes en casi todas las páginas del libro. Bacanuche. José de. Diocesano de San Cristóbal). 10. 359 Alberti. 107 Aires). 286 149. 346 Arce. 282-291. cuando la mención se localiza en el estu- dio concreto de ese monasterio. 278 Colegio de la Compañía 256. Miguel. 257. 263. José de. 126 (Logroño). 297 382-389. 37 (Noviciado de San Antonio Abad. 383 Historia Natural y Moral de las Indias. río. 297 Bajío (México). 261 Iglesia de Santiago (Arequipa). 379. 389 Guanajuato). Martín. Vicencio. 167 339. Arequipa (Perú). se indica en tipografía redonda la página donde aparece mencionada cada entrada. Jean Baptiste.) Asunción. José. 109 298. 113 de la catedral (Ciudad de México). 87 Serie de la vida de San Francisco Javier 314. 380 Iglesia de San Pablo. 308. 9. 294. 160. Alegre. 261 Barcelona (España). 294. Balthasar.). Juan de. 315 San Ignacio con el demonio bajo sus Barco. 9 (Arequipa). 107 Alonso de Mesa. Claudio. 354 Iglesia de San Andrés (Mantua). (Juan Bitterich). 140-147. Francisco. 109 Misión franciscana. Gaspar. 272. Misión de Nuestra Señora de la (Arequipa). 220 Compañía. 24. 117.). 271 Atlántico. 316 Confesionarios (Iglesia de la Catedral (Ciudad de México). 150 Amberes (Bélgica). Leon Battista. 52-53 Antonio Abad. Manuel. jesuitas. 297 Retablo de los Reyes o Retablo mayor Iglesia de San Sebastián Amazonas. 69. Diego de. 359 Retablo mayor (Iglesia de la México).).) 55. 24. 150 Alvarado. 365 Antequera. Félix. 107 Ausell. Ayacucho). 31 Alegorías jesuíticas Anchieta. 268. 289 24. Juan de. 37. 220 164 (il.) Asunción (Paraguay). 40 diseños de Rubens). 148-161 (ils. 215. Gerónimo de. 381 Segunda Iglesia de Santiago Iglesia de Santa María. 379 Beatriz.) 226-231 (ils. 65. 220. 34 o Barroso de la Escayola.). 33.) Retablo del Apóstol Santiago (Iglesia Austrias. 304. 149 Ayerdi. 227 Templo de la Compañía Alegoría de la Compañía de Jesús Andahuaylillas (Perú). Diego. 181 Plaza mayor. impresor. 149 282-291 (ils. 150 Iglesia (Panamá). 283. 274 Iglesia de Santiago (Arequipa). 88. en redonda negra. 57. Agustín. 205. Lima). cuando se refiere a una ilustración. 44. 10. 264. América. 271. 57. Juan Ignacio. 23. 91. Francisco Javier. 51. 52. 82 Artiño. 184 Primera Iglesia de Santiago (México). 370. 376 Ajofrín. Buenos Barrientos. 157 (el Colegio posteriormente Seminario Iglesia y Colegio de San Francisco Almendral. 42 jesuitas (coro. 149 Beijing (China). 40. 44. 220 Amazonia. Adrián. 219. 167 (il. 245. 272. y en cursiva (seguido de la abreviatura il. 162-171 (ils. 386 Acosta. 87 Arteaga y Alfaro. Ayacucho). 289 Báez. Andrés. 354 Aldana. 226-231. 219 278. 41. 16. 92 Compañía. 249 30. Perú).) Andes. 256 Vida de San Ignacio (grabados sobre Lima). 51. (Cartagena de Indias). Iglesia y Colegio de la Compañía Catedral (Morelia). 369. Vicente. Se han obviado las entradas para Compañía de Jesús. La Paz). 297 Baja Tarahumara (México). 339 Iglesia de San Antonio. Academia Real de San Carlos Colegio de la Compañía Arias Maldonado. 299 (Palencia). Calixto. 278 Barrocio Escaiola. 41 Lima). 219. 30. 141. 155 Ayacucho (Huamanga. 149-161. 28. 374. 150 Doble Trinidad con el triunfo de la Antonio Ricardo. 37 Carro triunfal de la Iglesia guiado por Anello Oliva. 314. 166 México). 150 Compañía de Jesús (Colegio de San Apóstol Santiago Austria.) Aguascalientes (México). 43 (il. 155.) 162-171. 380. 88. río. Paulus. 386. 113 Bamberg (Alemania). 283. ver Oaxaca pies (Iglesia de San Ignacio. conocido como El Romano. 274. 219 378-381 (ils. 78 395 . ñusta. 55. 219 Arizona. realizado por Matilde Martín Molinero. 145 Arzans de Orsúa y Vela. 382-389 (ils. océano. Matías. 37 (il. 31 y su labor misional en los cuatro Templo de la Doctrina de San Pedro Bartolomé. 40. 291 Iglesia de San Pedro Claver Arizpe (México). 37 continentes (Iglesia de San Pedro. 150 Ana María Lorenza. Palacio de la Inquisición (Ciudad de Balbás. 378-381. Fray Diego.) Iglesia de la Casa Profesa (Ciudad de 373. José de. 140-147 (ils. 297. 57. Simón. Apóstol. 53. Iglesia de la Trinidad. 163. Javier (Morelia). 383 Acquaviva. 47. 166. 149 Achao (Chile). 134. 50. Retablo mayor (Noviciado de San Arrieta. 220 Alto Perú. Baja California (México). 205 Barbé. 23. Angulo Íñiguez. 125. 314 53 (il. 166 México). de Santiago. 383. 59 383. 55. (Mantua). 342 Alemania. 98 Alonso. Acosta. Aguirre. 345 Almoguera. 142. Miguel. 239. 265. 163.

215 Iglesia y Colegio de San Ignacio (el Juli). 30 Bobadilla.) do Pará). Iglesia de São Francisco Xavier (Belém 368-371 (ils. 52. 31. Campione (Italia). Ludovico. 101 San Juan Bautista. 88. Bolívar. 360 (posteriormente de San Juan de Dios. 25. 158. Noviciado e Iglesia de San Castilla. 138 Brasil. 34. 278 Colegio jesuita (posteriormente hospital 86-89 (ils. 268 Carichi (México). 78. 368-371. 260 Fortificaciones. 35.) 396 . 216 Bolswert. Iglesia de Belém. 264. Ciudad de México).) Castañeda. 23. 78 Santiago (Museo catedralicio. 306 San Juan Bautista. 85. 239. 181 Fachada de la Iglesia de San Juan de de Santiago. 320. 180 Anunciación (Museo catedralicio. 209. 60. Hacienda de. 60. 167. 260. Cartagena de Indias (Colombia). 78 Cuzco). para la 38 (il. 120 Iglesia del Pilar. 78 catedralicio. 278 Capilla jesuita originaria. José. 157 (il. la Iglesia de San Juan Bautista. 246 Calvario 372-377. 104 88. 170 (il. 283. 324 China. 138 Castilla y Zamora. Chuquisaca). 257. 271 Calderón. Iglesia de la Compañía. 230 Iglesia de São Francisco Xavier. 371 Retrato de Alejandro Chique (retablo de Arequipa). 16. 78 Bautista. y Chiquitos (Bolivia). 278 Virgen con el Niño (retablo de la Iglesia (Sacristía. 48. 256 de San Sebastián). Ayacucho). 109 Cachi Catari. 316 Proyecto de Vignola para la fachada del Benavides. 216 218-225 (ils. 57. 231 248-255. Lorenzo Koninck y de Jesus (Salvador da Bahía). 227. Bautismo de Cristo (serie de la vida de Iglesia de la Sant’Agnese (Agone). 283 catedralicio. V de Alemania. 333. 260 Caucato. 181 Templo de la Compañía (Bamberg). 215 Cuadra de las Luces. 259. 52. Francesco.) Chiloé. 26.) San Juan Bautista. Florentin de. 255. 240. 89 Retablo de la Iglesia de la Transfiguración 272. 278 284. 373 Chávez.) Cádiz (España). 23. Chuquisaca). 78 San Juan Bautista. 33 (il. 288 Coronación de la Virgen (Iglesia de San 55. 78 San Sebastián (retablo mayor de la Busto y Moya. Higinio. 246. 56. 277. 286. 53. 255 (il. 324 Altar mayor (atribuido. 30. 260 Iglesia de San Francisco de Borja Belleville. Caramuel. José.) Cabrera. Andrea. 78 Castro (Chile). procedente de la Iglesia de Misión de São Miguel. Chuquisaca). 88-89 Carlos I. Chuquisaca). Martín de. 173 Bautismo de Cristo (Iglesia de la Borja. 372-377 (ils. 51.) Cardiel. Felipe. 139 (il. Juan. 138 Ayacucho). rey de España. 31 Bogotá (Colombia). 26. 216 244-247 (ils. Compañía. 78 Castro Morales. 216 San Ildefonso. 243. 281 Canal. 283. Juan.) Juli). Iglesia de la Bitti. 14. 42. 249. 64. 69. Chuquisaca). 167 Nacional del Virreinato. Iglesia de San Juan Bourges. 34. 58. 138 Cristo resucitado (Iglesia de Santiago. 264 242. 23. 30. 322 de San Juan Bautista. 306 Misión de San Francisco Javier. Manuel de. Brassanelli. 55 Miguel Schlesinger). 256.). Caballero y Ocio. 14 Bertonio. 256-261 (ils. 278 Virgen de la Candelaria (Iglesia de Serie de pinturas de San Ignacio (Casa Compañía. Nacimiento de San Ignacio (Museo Gesù en Roma (grabado). 167 Pinturas de la Pascua judía de Cristo Castilla (España). Pedro José. Tepotzotlán). 104. 277.) Bautista. archipiélago de (Chile). 245. Casanare (Colombia). 278. Pisco). 240. 170 Adoración de los pastores (Museo Colegio posteriormente Seminario de Cachoeira (Brasil). 170. 32. 260. 101. 245. 86-89. 89. 248-255 (ils. 17 de la Iglesia de San Juan Bautista. 209 23. Bautista. 219. 226-231 (ils. Chiquitos). 256. 174 Caguah (Chile). 17. 32. 245 (Cachoeira). Pisco). 86-89. 194. 252 Iglesia de San Juan Bautista. Eugenio. 263 Carmona. 78 en el Museo Histórico Regional. 286 Cristo atado a la columna (Museo 280. 240. 138 la Compañía. 288 procedente del retablo mayor de la Iglesia Bolivia. Lima). Residencia jesuítica (Charles Pinturas de la vida de Cristo (Colegio de Iglesia de San Ignacio (Johann Kraus ). Manuel de la. 52. 157. Residencia jesuítica (Beijing). Juan. 62 60. procedente de la Iglesia de San Bartolomé). 336. 230 Belém do Pará (Brasil). 216 Residencia de los jesuitas. Charles.).). 78. 134 Virgen con el Niño (perdida. 231 Santiago. Simón. Schelte de. 189. Imposición de la casulla a San Ildefonso Buenos Aires (Argentina). 219. 283. 58. 252 Chique. Iglesia de Bitterich. Bernardo. 322. 32. 53. 120. 337 Bianchi (o Blanqui). 13. 985. 57. virrey del Perú. 284. Tepotzotlán). 58. Juan. 181 Biffi. 227 86-89 (ils. Arequipa). (Cuzco). 264. Pisco). 286 Centroeuropa. Miguel. Juli). 13. Alejandro. 220 Retrato de Ángela Cachi Catari (retablo Púlpito (atribuido. Ángela. 60. 244-247. 138 Calera de Tango (Chile). 218-225. 52. 157. 255 (Museo catedralicio. 88 Misión del Nombre de Jesús. 60 Retablo del Calvario (Misión de San Chile. 157 (il. 38. Arequipa). 25. Josefa Teresa. 256-261. 256. Capilla de Indios. 278 California (Estados Unidos). conde de. 126 Academia de arte. 337. 239. 365 Plaza del Muelle. 288 Chicama. Juan de. 227 Colegio de São Alexandre. 305. 53. 32 (il. 257. 250. 227 Techo de la Iglesia de Belém procedente de la Iglesia de San Juan Cena de la Sagrada Familia (Colegio de Cartaro. Chuquisaca). 11. 23. Francisco Javier. 38 Altares laterales (atribuidos. Giuseppe. 256 Carnero. 72. 9. 158 (il. 10 Misión de la Concepción. valle de (Perú). procedente de la Iglesia de San Juan Puerto de Buenos Aires. Pedro. Iglesia de la Letrán (Roma). 250. Colegio de los jesuitas. Ciudad de México). 167. 87. 33. 226-231. 160 Profesa.) San Juan (Museo catedralicio. Papa. Chuquisaca). 26. Cristóbal de. 316. Mario. 369. 256. 13. 71. 230.) Francisco Javier. 219. 23. Doble Trinidad (Iglesia de la Compañía. 107. 240. 65. procedente de la 163. 82.) Residencia jesuítica (Guangzhou). 139.) Borromini. Plaza de Mayo. 336. 256 Carrara (Italia). 39. 181 143. 288 Chihuahua (México). 228. 57 Misión de Santa María de las Cuevas. 362 Chinchón. 65. 985 Brito. 13. ahora Andrés Alonso. 30. Belleville). 23. 52. 157. Alonso. 245 Benedicto XIV. 194. 34. 32 Sueño de José (Iglesia de la Compañía.). 48 Ayacucho). Bóveda de la capilla mayor de la Iglesia primera iglesia jesuita del Cuzco. 373 Transfiguración Cuzco).

107 (il. Gaspar. Iglesia de la Casa Profesa (Pedro de Sierras de Córdoba. 143. Córdoba). 37 Capilla de Indios. 17. 365 Virgen del Popolo. 297 Cornelis. 13 Claver. 117 Chuquisaca (Sucre. 335 Iglesia y Colegio de la Transfiguración Escuela cuzqueña. 26. 167 323. 17. 15 (il. 316 Iglesia de los jesuitas (ahora Catedral Cortés. 301. 184. 264 (antigua Universidad de San Ignacio de Éxtasis de San Cayetano (Iglesia de la Collaert. 268 Real y Pontificia Universidad de San (Pinacoteca de la Profesa. Compañía. 117 Enríquez de Almansa. 13. 109 del Niño Jesús de Huanca (Museo de Martínez de Oviedo). 319. Jan. Misión de San Rafael. 209 Arequipa). 263 Portada (Iglesia de la Compañía. 335. 40 (il. Iglesia y Colegio Máximo de la Bolivia). 37 Alcázar (Toledo. 220 Curimón (Chile). 158 van Mallery). Guanajuato). 17. 240. Antonio. Nicolás. 277 Penitenciaría. 320 Colegio e Iglesia de San Gregorio. Juli) 138 208-217 (ils. 52 Cobo. 228 Iglesia de San Francisco. 237 Cofradía de El Salvador. 20. 283. 41. 57. 11. 181 397 . 299. 26. 19. 278 Potosí. Cuzco). 18. 215 Ébora (Portugal). 117. 206 Noviciado e Iglesia de San Francisco 63. 349. Bernabé. 271 Ayacucho).). 263 Lima). 369 Cristo Nazareno Armario en taracea (actualmente en la Concilio de Trento. 18. 366 314. 37. ver San Pedro Claver. Manoel. 371 293. Jean Bernard. 293.). 125 Templo de Viracocha. 312. 173 117. 58. 189 Circuncisión (retablo mayor. 13. 311 Clemente XIV. 34. 336. 312 Vida de San Ignacio (grabados. 310-317. 198 Iglesia jesuita (Belém do Pará). Leonardo. 25 Iglesia de San Agustín Escobar y Llamas. hoy en el Museo Oratorio de San Felipe Neri.) Cono Sur. 380. Potosí). 362. 124. 127. 337 conTheodoor Galle. 18. junto con Covarrubias. 263. 268. Nacional de Arte. 107. 271. 42 Palacio. 208-217. 311. y actualmente alberga México). 301. 13. 301. 12 (il. 284. 233. Ciudad de Cristo crucificado (altar mayor. 298 Corne. Francisco Antonio. Pisco).) Convento de Santo Domingo. 370. Beata Mariana de. Juan José. Papa. Cristóbal. Karel van Mallery). 13. Meseta del (Perú). ahora Universidad Nacional Compañía. 122. Ayacucho). 263 Bautista. 17. 163. 277 San Juan Bautista (Capilla de San Juan Durango (México). 206 Francisco. 270-275 (ils. 117. 227 Arrieta). 124 Clavijero. 351. Baltasar. 9 Procesión del Corpus Christi con el Altar Colegio de la Transfiguración (Diego El Paso. 89 Covarrubias. 362 Colegio de jesuitas (Pedro Pérez). 299 270-275. 143. 224 de la desaparecida Iglesia de San Primera iglesia jesuita. 262-269. 255 San Ignacio entre dos ángeles (Iglesia de la Universidad de San Carlos. Retrato de Díaz. Cueva. 268 Iglesia de San Miguel y Colegio de San Conrado. Estancia de Jesús María. Juan Bautista. 126. Carlos Marcelo.) Francisco Javier. 145 (il. Cristo y la mujer adúltera (Capilla de la Juan Bautista. Juan Bautista. rey. 58 (il. 122 Ecuador. 297.) Cruz. 271.) Cruz. 292-299 (ils. 13. 306.). 117 Santísima Trinidad. 212 Escuela. 289. 219. El retorno de Egipto (Iglesia de Santiago. 312 Plaza principal. 76. 292-299. Cristo Varón de Dolores (puerta del Pinturas de santos (Iglesia y Colegio Juan Bautista (el Colegio posteriormente Muerte de San Francisco Javier cementerio).) Durán. 206 de la Transfiguración. Ciudad de México. Jan Cornelis.) Vida de San Ignacio (grabados. 109 Coricancha. 389 Estancia de Santa Catalina. 134 Transfiguración. 276-281 (ils. 173 310-317 (ils. 299 Arte Religioso. Ciudad de México). Francisco Javier. 13 Cofradía de la Buena Muerte. Bolivia). 342 Corpus Christi Catedral. 294. Coimbra (Portugal). 181 Nueva). Cristovão. 276-281. Cuzco. Iglesia de San Juan Bautista. Hernando de la. 17. 120 Catedral. 209. 117 Compañía. 37 Cristo de Burgos (Iglesia de la Palacio de Huayna Cápac. 262-269 (ils. 263 Cristóbal de Castilla y Zamora Deubler. Cuzco). 180. Córdoba (Argentina). 289 Echave Orio. 12. 275 Máximo de la Compañía. Da Nóbrega. 286. Córdoba (España). 289 Plaza mayor. Alonso. Iglesia de la Estancia de Alta Gracia (actualmente Cristóbal de Castilla y Zamora. Desjeans. 206. 293 Compañía (Philippe Lemaire. 170 Domingues. 122 337. 124 Eguiara y Eguren. 52. 117 Choller. 71 Catedral). 289 Martirio de San Apropiano (Casa Profesa. ahora Símbolo eucarístico (Iglesia de la Javier (Tepotzotlán. 107. Potosí. 120. 120. 277 Chuquisaca).) 24. 323 Cuzco (Perú). 37. 352. 59. 311. 24. 91. 41. Sebastián de la. Michael. 272. 275 Casa Profesa. 62. 17. Hernán. 264 Loyola. 277. 314. 117 Escobar. 64. Museo Nacional de Arte. João. 194 Colegio de San Pedro y San Pablo. Cruz. 117 San Antonio de Padua (Iglesia de la Collao. 17 Egidiano. 120. Francisco. 291 Descendimiento de la cruz (Iglesia de San la Casa de la Libertad). 17. 320 Colegio de San Ildefonso. 122. 299 Mezquita. 15 Nazareno (Iglesia de la Compañía. 42 Agustín). 37 181. Adriaan. 52. 24. México). 145. 362 Domínguez de Chávez y Arellano. 180 (il.). 206 (il. 30. Bolivia). 220 Iglesia de los franciscanos. 209 Conchos. Casa del Virrey). Melchor. sede de la Universidad Nacional). José de la. 24. 347 Iglesia primitiva. 212 Cuadra de las luces. Pedro. procedente Plaza de la Catedral. 107. Gaspar de la. 256. Iglesia David.) Detif (Chile). 167. 24. 308 San Antonio Abad). Ciudad de México). 76 Correia.) 263. España). 314. Theodoor Galle y Karel Cristo de Burgos 116-129. 264. Capilla de los Indios o Loreto (Iglesia Casa de ejercicios. 87 25. Nicolás. 294 sede del Museo Histórico Nacional de la (Iglesia de la Compañía. 26. Durán.) de Achao). Pisco). 314. 78 (desaparecida). Correa. 167 Daniel. río. 125 315. junto Amarucancha o «Barrio de culebras». 184 Ellauri. 286. 24. 143. 100. 365. 87 Ciudad de México (México). 324 Correa. 116-129 (ils. José. 215 Durán Mastrilli. 274. virrey. 271. Adriaan Collaert y Aucaypata o Plaza mayor. Iglesia de San Pedro. 288 Colombia. 311. 220. 10. Juan. 297. Campanario (Iglesia de la Compañía. 35. Juan Bautista. 141. 252 Colluccini.

260 Colegio de los jesuitas. Iglesia de la Escuela de Escultura granadina. 16. 234 Indias. tierras de. 362 San Francisco de Asís (atribuido. Cuzco). 125 Galle. San Cayetano (Iglesia de la Compañía. Bartolomé. 337 Guadalajara (México). 127 España. 37 Gracia.. 335 Argentina).) Escuela de Escultura de Castilla. Iglesia de la Hacienda.) Residencia jesuítica (Charles Humboldt. García de Loyola. 197. 37 Guatemala. 324 Transfiguración. 241 Familia de la Virgen (Iglesia de San Goa. 274. Transfiguración. 358-367. 28. 127 Gutiérrez. 366 Guayana. 26. 359 Transfiguración. 114. Juan. Hidalgo. 19 (il. 125. 51. 24. 168. (Madrid). 324 Escenas de la pasión (Iglesia de San 54 (il. 62. Crucificado (Estancia de Santa Ibarra. 284 Heredia. 293. Retrato de Legaspi (sacristía. 342 Hernández Hidalgo. 194. 359 Huamanga (Perú). Johann. Juan A. 246. Iglesia de las Bernardas del Sacramento camino de Roma (copia limeña del Fritz. 180 Fernández. 47 (il. 240. Arequipa). 220 Ingenio. 240 Fernández. Adriaan Collaert y Karel Iglesia de San Gaetano (Niza). 107 Fuentes. Melchor. Manuel. 216 García Castañeda. 13. 78 Hurtado. de la Transfiguración. Lima). Ayacucho). 272 Iglesia de San Diego. 177 Ecce Homo (Iglesia de San Pedro. 264 Aparición de Cristo a San Ignacio Potosí). 129 Irlanda. 189 Guerra. Carlos. 271. 205 Guaraní. 369 Iglesia de San Ignacio. rey de España. Inglaterra. Ildefonso. 89 Mariano. conde de. 24. 55. José de. 278 Gutiérrez. José. 315 Aires. Martín. 92. 359 San Jerónimo (atribuido. 28. 23. 50. 181 Iglesia de la Anunziata. Iglesia Tránsito de la Virgen (Iglesia de Colegio (Salzburgo).) Catalina. 23. 34 Jalisco (México). 243. 36. 272 Japón. José. Fernández de Fiallo y Boralla. 184 Esquilache.) 125 (il. 299 398 . padre. 231 Gutiérrez de Rivera. 45. 345 Gandolfi. 28. 117 Cipriano Gutiérrez. Gálvez. Alejandro. 82. 92. 365 Tepotzotlán). arzobispo. 50. 359. Tepotzotlán). 381 Juan V. 63. 158. Guanajuto). José. 40. Oaxaca). Venancio. 101. 220 Inmaculada Concepción 78. 362 Huamán Maita. Cuzco). rey de Portugal. José. Marcos. 316 Garcilaso de la Vega. 101 Frontal de altar con la casa de la Virgen de Plaza del Jardín de la Unión. Juan de. virrey. 198. 78. Cuzco). Iglesia de la Santísima González Galván. 261 Serie de la vida de San Francisco Javier Ferreiro. 45 (il. 98 Hermosillo (México). Gregorio XIII. 324 Escuelas surandinas. 42. 386 La Familia de la Virgen (retablo de la González. 39. Diego. 101 Florida (Estados Unidos). 293 Italia. 324 Serie de santos jesuitas (junto con (Iglesia de la Compañía. 157 van Mallery). Juan. 190 Serie de la vida de San Francisco Javier Figueroa. Juan María Salvatierra Retrato de José Joaquín de Sardaneta y González de la Reguera. 274 Jalmolonga (México).365 Gran-Pará. 167 Fischer von Erlach. 28. Tepotzotlán). Estado de (Brasil). Lima). 281 Regreso de la huida a Egipto (Noviciado e San Ignacio de Loyola (Iglesia de la Vida de San Ignacio (grabados. 173 Gazñape. 20. 181 335. 127 Iglesia de San Ignacio (Bogotá). Anton. Teresa. 125 (il. Cuzco). 283 Lima). 107 Frontal de plata (Iglesia de la Compañía. 261 306. 34. 41. 60. 40. Francisco. Loreto (ahora en Museo Nacional del Guangzhou. 56. 158 (il. 284 Felipe V. 275 (Noviciado e Iglesia de San Francisco San Francisco Javier (Iglesia de la Virgen con el Niño (Estancia de Alta Javier. Iglesia Mapa del gran río Marañón o Amazonas 247. Santiago. 304 Colegio de la Real Purísima. Córdoba). 246. Theodoor. 24.) Fernández de Echevarría y Veytia. el Inca. Lope. 362. 293. 261 Colegio de la Compañía. 277 García de Loyola. Guanajuato). 359 Huencavelica (Perú). 335 Estancia de Santa Catalina (Córdoba. 71. 31. Santiago apóstol sedente (Iglesia de San Guanajuato (México). 366 167. Diego. 316 Génova (Italia).339 Cúpula (Iglesia de la Santísima (Museo Nacional del Virreinato. 39 Pedro. Buenos Aires). 240 Hernández. Córdoba. 260 Iglesia de la Santísima Trinidad. 323 Iglesia de San Francisco Javier. 264 306. 53 Iglesia parroquial. rey de España. 76. 109 Itaquí. 57. 181 González. rey de España. 362. 366 Hinojosa. Buenos Pisco). Arequipa).) Ignacio. Cuzco). Luis.). 10 Felipe IV. 306 Grimau. 337 Felipe II. Gregorio. Beltrán. 173 Transfiguración. 101 Virreinato. 241. 16. Cipriano. 302. 30. Miguel. 320 35.) Flandes. 260. 28. 30. 272. 42. Pisco). 181 con la misión de la Compañía de Jesús. 19. 168 (il. 264 Europa. 48. Juan. 91 194. Lima). familia de los. 9. 13 Trinidad. Gregorio Segunda iglesia jesuita (Oaxaca). 21. 246. río. Papa. 78. Argentina). Iglesia de la Iriarte. 21. Belleville). 190 Iglesia de la Santísima Trinidad. 239. 264 lienzo de Juan Valdés Leal. 125 (Iglesia de Santiago. 129 Retablo de la Inmaculada Concepción García Rojas. Guarino. junto con Guarini. Patrocinio y la Coronación de San José Pedro. Samuel 62. 149 (Iglesia de la Compañía.) Taller de Fernández. 24 Idiáquez. 44 Fernández. 365 Juan María Salvatierra. 354 Iglesia de la Compañía (Quito). 220 Iniesta Bejarano y Durán. 14. 37. García de Castro. 242.) Dolorosa (Iglesia de San Pedro. 13. 183. ver Ayacucho Lima). 280 de la Compañía. 308 Haimbhaussen. Jacinto. 100 272 (il. Frontal de altar Plaza de la Paz. 227 González de Agüeros. 349 Harls. 54. 104 Gómez. 78 Huilliche. 323 Tepotzotlán). Tomás de. 14. 272. 19 Iglesia de San Pedro. 342 Escuela limeña (siglo XVII). 59. 52. 30. 264. Andrés. 58. 125 Jan Cornelis. 261 Juárez. Vicente. Guadalajara. 365 González de Holguin. 358-367 (ils. 302. 125. 101 Frassón. 44 337 194. José. Juan Antonio. Trinidad. 98 Guanajuto. 362 Jiménez Vilches y Vallés. 64. 231.

28. 82. 48 Arco de los Flamengos. 299 Claver (Cartagena de Indias). 10 Tepotzotlán). 59 Mendoza (Argentina). 268 Transfiguración. Bogotá). La Habana (Cuba). Salvador da Bahía). fray Ángel. 131 Lima (Perú). 265 Abad. 224 López de Arbaiza. 262-269 (ils. 82. 25 (Iglesia de San Pablo. 74. 113 Pinturas con temas pasionarios (Sacristía. 92 130-139 (ils.) Altar mayor (Iglesia de San Pedro. Taller de. 126 Purísima Concepción. 272 Landivar. Luis Manoel de. 319 Arcas (Sacristía de la Iglesia de Jesus.) Cercado. 61 Plaza mayor. Francisco. Córdoba). 130-139. Pedro de. Cristóbal de. 39 dieciséis pinturas en cobre.) Matos. 124 Purísima Concepción (Zacatecas). 124 Juli (Perú). Lorenzo. España). Retablo de San Francisco de Borja (Iglesia Iglesia de San Pedro. Karel van Salvador da Bahía). Augusto B. Diego. 149 Köhler y Francisco Pollands. 224 López. 60. 91 Medina Picazo. 134 Colegio de San Martín. 35. Jerónimo. 85 La Candelaria. Iglesia de San López. 85 (il. Bernardo. 138 48. 44 (il. 58.) Laboria. 39 Pará). 220 85. 57 San Isidro. Pedro. 187 Macao (China). 230 Iglesia y Colegio Máximo de San Pablo (Bartolomé Hurtado). 47. 78 Iglesia de Nuestra Señora del Pilar de de São Francisco Xavier. Estado de (Brasil). 222 Martínez Montañés. 14. 96. Iglesia Copia de la Casa de la Virgen de Lisboa (Portugal). Bogotá). 39 Martínez Rengifo. 222 Martínez Montañés. 122. 257. 124. 215 Púlpito (Iglesia de San Ignacio. 76 Maldonado. Koninck. 18. 101 Legarda. Diego. Pedro Claver (Cartagena de Indias). epístola. 180 San Ignacio (altar mayor. 320 Larios. 109. Juli). Madrigal. hermanos.) 399 . o Lorenzo Rey. 369 Martínez Vegazo. Luis. 104. Lorenza. 324 Mena. 100. 224 São Roque. obispo. Juan. Argentina). Lima). Eusebio. 231 Lozano. Belém do Iglesia de Santa Cruz. 26. Pedro. 109. 272 Predicación en el desierto (serie de la vida Loreto (Italia). 180 San Francisco Javier moribundo (Iglesia Alonso). 142 Laris. Pedro. 222 Retablo de San Francisco Javier (Iglesia Kangxi. 126 Pinturas con temas marianos (Iglesia de la Dolorosa (Iglesia de San Pedro. Philippe. Isidro. 48 Mancuso. Cristóbal. 98. 109 Iglesia de las Bernardas del Sacramento Mártires jesuitas del Japón: Juan Goto. 90-107 (ils. 198. 184 Madras (India). 92. 91 Universidad de San Marcos. 261 Marín. 320 San Juan Bautista. 230 López de Solís. Lima). 264. 256 de San Juan Bautista. 231 (procede del Noviciado de San Antonio Zacatecas). 113. Coro (Iglesia de San Ignacio. 349 Marterer. 163. Maestro. 260 122. Gastón. Juan. ver Lussinchi.) Balaustradas de la tribuna (Iglesia de Transfiguración (Cuzco). Joseph. 155 Madre Occidental. Iglesia de San Ignacio. 322. junto con Maza. 113 Martínez de Oviedo. Juan. 324. 301 Los cuatro continentes flanqueando a Atlas Muerte de San José (Noviciado e Iglesia de Medoro. 263 Malaca. Rafael. 65. 222. 82 San Francisco de Borja (nave de la Loessing. Belém do Kino. 51. 35 (il. 26. 134 Catedral. 41. 351 Compañía (Córdoba. 175 Retablo mayor de la Iglesia de la Iglesia y Colegio Máximo de la San Marcelo. 10 Retablo de los Mártires de la Virgen Iglesia de San Ignacio (Buenos Aires). 92. 224 Colegio de la Compañía (Andrés Vida de San Ignacio (grabados. 264 Diego Kisai y Pablo Miki (Museo Diseño de la planta de la Iglesia de San (ahora San Pedro). 333 Medina Picazo. Lima). 259. 357 100. 74 (il. 107 (il. 51. Leguía. 107. 100 (il. Zacatecas).) Bogotá).) 108-114. 120. 101 Köhler. Iglesia de San Agustín. 268 Abadía-ciudadela Lara. 301 Maranhão. de México). 125 Iglesia jesuita (Hermano Merani). Tepotzotlán). 124. 14. Logroño (La Rioja. 124 Bogotá). 322. 228 90-107. 18. 110. Maella. 28. 40-41 San Francisco Javier.). 136. 110 Loyola. Eusébio. 134 40. Pará). familia. 78. 13.). 138 Buenos Aires). 373 Matrimonio de Martín García de Loyola Ignacio. Martín de Aizpitarte. 91. Bartolomé. 53. 85 (il. Martín. (Pinacoteca de la Casa Profesa. 357 Juárez. 184 Bogotá). 91 Maine. 28 Adriaan Collaert. 209. 47. 108-115 (ils. 197 Loyola. Catedral. 96. Lucas. 122. Adalberto. y actualmente en la Parroquia de Martínez de Compañón. 219 Mallery. Martín de. 155. 351 Lemaire. 228. 82. 177. 76 Colegio de jesuitas (Pedro Pérez). 194 Nacional del Virreinato. Salvador da Bahía). Iglesia de la Asunción. Mariano Salvador. 220 de Jesus. Johann. Compañía. 256-261. Noviciado de San Antonio Abad. 180 Iglesia de San Juan Bautista. 283 Escenas de la vida de la Virgen (atribuidas. 101 Iglesia de la Merced. 37 (Pisco). Loreto. Matías.) Kraus. Iglesia parroquial de Santiago del Madrid (España). Bogotá). 181. 264 Mártires Santiago de Chile). Lussinchi. 15. 222 Fachada y torres de la Iglesia de la Juárez. 220 Retrato de Juan de Iriarte. 174. 120. 85. 95 (il. 230 Lorea. Bogotá). Gil. 184.) Parroquia de San Marcelo. 23. 10. en la Iglesia de Casa de la Virgen en Nazaret. 183 262-269. 28. Juan Francisco. 308 (Jakob Prandtauer). 23. Misión de. 190 María Magdalena. Luis.. 261 Imagen de María Magdalena (Iglesia de la Melk del Danubio (Austria). 349 Martínez. emperador de China. sierra. 335 Matosinhos. 113 Lima). 101. Diego de la. Adoración del Santo Nombre de Jesús Lelarge. 219 Theodoor Galle y Jan Cornelis y Primera iglesia de la Compañía de Jesús de San Ignacio. 122. 13 con la ñusta Beatriz (Iglesia de la Landsberg (Alemania). San Ignacio. 222 de São Francisco Xavier. 92. 10. 189. 46. Tomás. 98 (Iglesia de Jesus. 180 Retablo mayor (Iglesia de San Ignacio. Juan. Ciudad Cúpula de la Iglesia de San Pedro Inmaculada Concepción con santos jesuitas Iglesia de la Purísima Concepción. 76 Málaga (España). 99 (il. 17. 60. Cuzco). 104 Custodia de plata (atribuida a Juan Iglesia de San Pedro. 129. Juan.). Diego (Joseph Loessing). 301. 120. Maldonado. Angelino. Diego. 256-261 (ils.) 198. Luis. 311 Altar mayor (Iglesia de San Ignacio.

14. 26 Colegio de Santiago (Arequipa). 160 Paredes. 14. 263 México). Nadal.). 337 Paraguay. 87 Pila de sacristía (Iglesia de la Compañía. Alonso. 76 Moxos (Bolivia). 190 Transfiguración. costa del. Cartagena de Indias). 91. 142 Catedral. 308. 160 Paraguay. 335. 239. 205 Nieto de Herrera. 272. Brasil). 117 Peterskirche. Alonso de las. 219 Colegio e Iglesia de la Compañía Palacio Clavijero. Ciudad de México). 339 Nueva Galicia (México). 265 París (Francia). Nueva Inglaterra. 293. 241 México). 47. 61 Murcia (España). 15. 9. provincia de. 334-337 (ils. 338-343 (ils. 224 Javier (Vicente Barrocio Escaiola). 52. 19. 52 Orme. 323 Colegio de la Compañía. 57. 21. 337 Messía y Bedoya. 293. 20. 60 Michoacán (México). 51. Anton. 183. 370. 271. 319 Primera iglesia jesuita. Juan. 283.) Minas Gerais (Brasil). 284 Segunda iglesia jesuita Misión de la Trinidad (Giovanni Battista Primera Iglesia de la Compañía. 278 Relieve del Niño Dios (Iglesia de la Casa Compañía (Museo Nacional Pérez. 101 Evangelicae historiae imagines. 10. tornero.). 92. 69 Iglesia de los agustinos. 120 Iglesia y Colegio de la Compañía. 23. 69. 339. 35.). 59. 42 Ordóñez. 283 Torres de Rada. 16. Pedro. Piñas. 337. 346 Morelia (antigua Valladolid. 145.) Múnich (Alemania). 21. 51. 354. 243 Platón. 219 Perú. 220 Altar mayor (Iglesia de San Pedro Iglesia de San Gaetano (Guarino La adoración del Sagrado Corazón de Jesús Colegio de jesuitas (Úbeda). 25. 370. 56. 224 Morlete. 10 (il. 13. 255. 180-181 Peña. 39. 60. río. 293. 342 Nuevo México. 107. Jan and Frederick Mayer. 55. 304. Pérez de Bocanegra. 264. 316 Pasión de Cristo (Misión de São Miguel. 284 Iglesia de la Merced (Trujillo. 238-243 (ils. Juan. Pedro. 173 Ovalle. 335. 233 Palermo (Italia). 55. 243. Philibert de l’.). 87 Iglesia de los franciscanos. Alonso. 33. 302.) Iglesia de San José. Miller. 298. 293 Mesía. 336 Pará. 340. 181.) Nueva Vizcaya (México). 333. 386 Alonso). Tepotzolán). 242 Colegio e Iglesia de la Compañía. 164 Obradores. 41. México). 52. Iglesia de San Javier. Dolorosa (Casa Profesa de los jesuitas. 383 Mosquera. 286 Ochoa Cárdenas. 30. 90 (il. 336. 293. 85 Nasca. Ignacio de.). 293. 117 Promptuario manual mexicano. 173 De Vita Moribus sex Sacerdotum Miguel. 371 Fachada de la Iglesia de la Compañía Virgen del Popolo. 87 Iglesia y Colegio de San Francisco Nueva Granada. 274 Pisco (Perú). 26. marquesa de las México. 47. 27 (il. José. 264 Pilsen. 117. 28. Alonso. Tomás. 158 Montevideo (Uruguay). 49 Colegio de jesuitas (Málaga). 261 16. 277 (Pisco). 184. Denver). 59. 25. 334-337. 37. 224 338-343. 64. 101 (il. 301. 50 (il. 16. 294 México. 284 Palma. 60 Miguel Ángel Buonarrotti. 56. 371 Panamá. 164 Cristo de la Buena Muerte (Iglesia de Nazca (Perú). 370 Petrés. Madrid). Jerónimo. 345 Catedral. Francisco María. 245. Francisco. 337. Ciudad de México). 15. José Manuel. 57. 48. Juan Patricio. 101 Nápoles (Italia). 242 Pollands. 335 Cementerio. Pacífico. 61 Oaxaca (México). 107 Colegio de la Compañía e Iglesia de Residencia de los jesuitas. 21. José Clemente. 59. 13. 106 Tabernáculo (Iglesia de la Iglesia de San Felipe Neri. 177 180 58. 256. 231 Guarini). 298 de Virreinato. Gertrudis de la. Lorenzo de. 261 (José González). 28. Juan de. 230. 293. 221. 16 114. Palencia (España). Cuzco). Alonso. 183 Ordóñez. 166 Profesa. Gonzaga (Col. 319. Púlpito (Iglesia de la Transfiguración. 261 Nueva España. Juan. 386 Colegio de la Compañía (Andrés Pesebre (Brasil). 323 con San Ignacio de Loyola y San Luis Pérez Alesio. 339 381. 36 Paraguaycorum. padre. Pérez de Ribas. 238-243. 222. 322. 246 100. Andrés. Ricardo. 184. 26. 293. Moro. 101 182-187 Ortega. 141. 53. 369. 187 Murales (Colegio de San Ildefonso. Juan. 268. 52 Iglesia de la Compañía (Trujillo. Moya de Contreras. 241. Hernando. Virgen de Loreto (Museo de América. 301 53. 219 Fuerte portugués. 173 Padilla. 30. Perú). 120 Iglesia de San Agustín.) Cuzco). 371. 316 Pátzcuaro (México). 335 Primoli). Domingo. 107 Nossa Senhora da Graça. 336 Colegio de Santiago (Arequipa). 41 Mesa y Velasco. San Pedro. 71. 69. 286. 71 Plaza principal. 14.) Colegio de jesuitas (Córdoba). 91. José. 219. 176-181 (ils. ver Paraguay Córdoba). 31 Peramás. 371 Nieves. 52. Pedro de. 42. 336 Paracuaria. Teresa. 243 Ecce Homo (Casa Profesa de los jesuitas. 278 Perú). 160 Piccolo. José de. José. Nagasaki (Japón). Madrid). Pires. 101 Nayarit (México). 39 (il. Virreinato de. 49 (il. 120 Catedral. 26 Pantigoso. 52. 28. 160 371. 359. 260. 125. 220 Montarsolo. 31. 220 Claver. Manuel de. 349.) Ritual formulario. 339 351. 48. 283-284. 245 Pizarro. 19. 220 Mollinedo. 173. 342. Iglesia de la Soledad. 13. 11. obispo. 323 Mercurio. 28. 365 Crucificado (Universidad de Sevilla). 264. Vittorio. 230. 11 (il. 18. 56. 335 Colegio. 316. golfo de. maestro. Oyarzábal. 357. 319. 76 Iglesia de San Agustín (Trujillo. 65 Plaza mayor. 9. 288 Niño Dios Virgen de Guadalupe con santos de la 61 (il. 52 Iglesia (Andrés Alonso). 298. 239. 26. Mateo. Pedro. 131. 92 Catedral (Bogotá). 314. 13. 49. 376 Perú). 294. río. 339 324. Papa. Francisco 400 . 379 Planta de la Misión de La Candelaria Milán (Italia). 100 Neumann. 231 Niza (Francia) Páez. 250. 336 Paraná. 183-187. 242 177-181. 224 Olinda (Brasil). 219 (Bogotá). 31. 241. 71 Viviendas para los indios. 230. 311. 98. 261. 183 Orozco. 40. 53. Lima).) Perú. 335.) 246. 173 Pablo III. provincia de. 183. 180 Iglesia de los teatinos. Belquior. 141 Morales. (Biblioteca Nacional. 360. 13. 268 (il. Palafox. 20. 339.

293. 337. 57. 245. 337 Reales. Transfiguración (atribuido. Templo de la Doctrina de Carro del Triunfo de la Iglesia dirigido por Iglesia de San Pedro. 26. 209 Presentación en el templo (Iglesia de Ribadeneira. 142 Noviciado de la Compañía en Poma de Ayala. 117 Altar de San Luis Gonzaga (Iglesia de Santiago. 104 Porta. 351 Puebla de los Ángeles (México). 71 Rubens. Diego. Madrid). Custodia de plata (atribuida a Juan Éxtasis de San Ignacio (antigua sacristía. 28. 107. 345 Iglesia de la Transfiguración. 283. 181 La entrada de Jesús en Jerusalén (círculo Pedro. 194. 239. 30. Porta Pía. Ciudad de México). 76. 47. (ahora Catedral). 306 Altar de San Ignacio (ensamblador. 174 Andahuaylillas). Catedral. 141 Espíritu Santo. 82 Pomata (Perú) Santiago. 320.). 17 San Pedro Apóstol. 304. 308 197. Bartolomé. 96. 142 Serie de ángeles (Monasterio de la Potosí (Bolivia). 167 Lima). Juan José. Lima). 301. 76. 220 Rodríguez Torrero. 23. Iglesia de Bautismo de Cristo (Iglesia de la Sant’Andrea al Quirinale. 260 Querétaro (México). 205. 145 San Ignacio (Iglesia y Colegio del Salvador da Bahía (Brasil).) Arequipa). 260. 24. 319. 284. 305. Arequipa). 362 Plaza principal. Madrid). Juan. 82 Saldívar. 330. San Agustín. 142 Lima). Casa de ejercicios espirituales. 181 401 . 303. Pedro Pablo. 23. 35. 14 154 (il. Juan Luis de. 369 (círculo de. 154. 42. 305. 188-203. 113 Escenas de la vida de Cristo (círculo de. 104 Portugal. 308 Casas parroquiales. Iglesia de la Compañía. Huamán. 24. 78 240. 302. 89. 239 (il. México). Puebla). Juan María. Doctrina de San Pedro Apóstol. 71 Iglesia y Colegio del Espíritu Santo Iglesia de la Compañía (Marcos Sagrario (Catedral. 332. 154 (il. Santiago. 50. 107 Erlach). Pisco). Alonso. 272 Crucificado (Iglesia de Santiago. 45. 29 (ils. Lima). 342 Retrato del padre Anchieta (Sacristía Cena de la Sagrada Familia (Colegio de Iglesia de la Trinidad (Paraguay). 78. Ciudad de México). 78. 284 300-309 (ils. 28. 157 Riaño. 122. 124. 278 Compañía. 37 Encarnación. 88. 123 (il. 18 Quispicanchi. 23. 177 La última Cena (círculo de. Quispe Tito. 190 Rodríguez. 142 Román. 71. 324 Prandtauer. 365 Pozzo.). 289 de la Iglesia de Jesus. 97.). 306. 323 Roelas. 246. Camino del cielo (Iglesia de la Doctrina de Serie de ángeles (Iglesia de San Pedro. Köhler y Francisco Pollands. Andahuaylillas). Luis de. 91. 336 Santiago de Chile). Río de Janeiro (Brasil). 255. 381 Salzburgo (Austria). Roma). 154. 56. 71 239.). Iglesia de la Compañía. José. 97 San Antonio de Padua (Iglesia de la de. Reyna. 78. 60. 78. Iglesia de Santiago. 256. 302 Hospital. 156 (il. 34 Iglesia de San Juan de Letrán. Francisco. 389 Cristo jesuita. 28. 16. 241 Robles y Lorenzana. 293. 333. 245 Quirós. 301. Rodríguez. 88 Iglesia de Santiago. Bernardo. Diego de. Quinchao. Lorenzo. 51. 167. 302 Escuela franciscana Jodoco Ricke. Pedro.). 154 Iglesia de San Francisco. Diego. 13. Giacomo della. 306 Quito (Ecuador). 103. 102 (il. 23. 190 Rojas. 12. Alonso. 962 Muerte de San Francisco Javier Andahuaylillas). 328 de San Ignacio. 45. 23. 168. 379. 272 Paraguay) (siguiendo una composición Rivera. 242. 62. Andrea. Iglesia y Colegio de Santiago. 206. 167 Reja de comulgatorio (Iglesia de San Pedro. 138. Diego. 157 Renania (Alemania). Pedro. 15. 238-242 (ils. 104 Arequipa). Queipo del Llano y Valdés. 11. 30. 220 Retablo de San Sebastián (Iglesia y Iglesia de Jesus y Colegio Máximo Colegio de San Jerónimo. José. 190. Vicente de. 24.) 70-85 (ils. 216 Arequipa). 98. 177. 103. 245 Colegio de los jesuitas. 301 Ramírez de Cartagena. 245. ver Lorenzo Koninck Iglesia del Gesù. 98 Iglesia de San Ignacio. 300-308. 35 (il. 316 Ruiz. Arequipa). 286 Primitiva Iglesia de la Compañía. 278. Jakob. 260.). 128. 306 65. 30. 45. 362 Cristo crucificado (Iglesia de Santiago. 291 227. Andreas. 260 Puente. 293. 168 (il. 117 Primoli. 304. 23. Roma (Italia). Bernardo de. Salvador da San Ildefonso. 245. Colegio de los jesuitas. 301. 220. 246 (atribuidas. 274 163. 37. Carlos. 316 Ruiz de Aragonez. provincia de (Perú). Andahuaylillas). 342 Rodrigues. 33 Salinas. 370 San Antonio de Padua. San Alejandro. 87 Catedral. 145 Rodríguez. 154. 224 Visión de San Ignacio en la Storta (Iglesia Rivera.). 101 Ayacucho). San Antonio Abad. Arequipa). Capilla de Santa Margarita. 97 Capilla de Indios.). Pinturas de la vida de San Pedro Apóstol Rodríguez Carnero. 15. 12. 190 Convento de Santigo. 24. 294. 57. 30.) San Pedro Apóstol. 246 Pinturas murales de los cuatro evangelistas Camino del infierno (Iglesia de la Serie de ángeles (Monasterio de las El Gesù (Roma). Bárbara. 104 Iglesia de la Compañía. 13. Ruiz de Ahumada. 264 Erección de la cruz. 155 Colegio jesuita (Johann Fischer von Virgen del Popolo. Descalzas Reales. 89 Iglesia de Santo Domingo. 97 Purgatorio (Iglesia de la Trinidad. Universidad. 82. Diego de la. 155 Altar de las reliquias (Iglesia de San 337. 97 17.). 23. 183 Roth. 230 (atribuido. 87. 157 Doctrina de San Pedro Apóstol. 107 197. 383 de Puebla). 85. 245. Arequipa). Sacsahuaman (Fortaleza). Arequipa). Reliquias 205. 293 Ruiz de Castañeda. 324 Abadía-ciudadela de Rubens). 91. 160 Murales (Colegio de San Ildefonso. 157. Benemérita Universidad Autónoma 188-203 (ils. 45. 71 (el Colegio es ahora sede de la Guerra). 23. 101 Popayán (Colombia).) Sacrificio de Isaac. Ciudad de Puerto. 257. 204-207. 23. Iglesia de San Ildefonso. 46. 155 (Melk del Danubio). 11. 189. Pedro. Rey. 13. 316 238-242. 70-85. Diego. 246. 16. 305. 96. 103. Lorenzo. 76. Roque. Porras Sagredo. 23. 76 Templo de Santiago. Domingo. 239. Cuzco). 96. 82 Sagrada Familia Iglesia de São Miguel (Brasil). Juan. 124 Río de la Plata. 37. 71 Colegio de San Ildefonso. 286. 206 Bahía). 362 Salvatierra. 342 55. región. 30. 76. 24. 160 Rimanan.). 21. Ignacio de. Arequipa). 264 Trujillo). 204-207 (ils. Giovanni Battista.). 100 36. 71. 48. 97 (il.

Casa y Hospital de los juaninos. 246. José Joaquín. Argentina). 32. 383.) San Juan Goto. Miguel. 360. Puebla). 389 San Jorge. 42. 143. 389 Santiago Matamoros (tímpano. 337 San Luis de Potosí (México). 23. 150. 128 (Chiquitos). 283. 389 Compañía. Antonio de. 169 (il. 145 (il. Iglesia de San Pedro. 256 San Clemente de Pisco. 381 Sánchez. Santa Catalina. 212. 62. 126 Loyola portando la bandera de Cristo San Juan de Dios. 38. Juli). 335 226 (il. obra de Gregorio Fernández. Oaxaca). 39. 40. 42 Santa Gertrudis. 32. Sardaneta y Legaspi. 298 Sardaneta. 81 (il. José Manuel. 389 Ildefonso. 81 (il. 36. Cartagena de Indias). 78. 42 Relieve de la imposición de la casulla a San San Martín de Tepotzotlán. Córdoba). 215 Santa Ana. 76 31. Familia de los. 274 Sardaneta. 323. 39. 246 Ayacucho). 360 de la Trinidad. México). 13 Ildefonso (portada. Brasil). Alessandro. 55 Juli). 209.) São Paulo (Brasil). Nazca). 380. 298 San Estanislao de Kostka. Pisco). 78. 349. Iglesia de San Juan Bautista. 125 Retablo de San Isidro Labrador (Iglesia de 274. 224. 34. 155. 389. 374 Santa Bárbara. minas. 96. Salvador da Bahía). 106 San Clemente. 365. 312 San Mateo. 197. 97. 349 Santa Cruz Pomacallo. 389 San Francisco. Ciudad de Colegio de la Compañía (hoy Milagros de San Francisco Javier en la Misión de San Francisco Javier México). 330. 42. 42 Santa Cruz. 252 Iglesia de la Casa Profesa. 231 Guatemala). 216. Guanajato). 126. 212 (Perú). 78 317. 166 Retablo de San José (Misión de Nuestra San Sebastián. 181 San Ignacio instruyendo a los niños (Iglesia 344-349 (ils. 104. 289 San Ildefonso. 87. 337. Señora de la Asunción.109. 298. 150. 298 Desposorios místicos de Santa Catalina de Rayas. 248 (il. 97 (il. 40. 181. 150 (il.San Apropiano. 42 Santiago apóstol. 31. 125. Misión de la Concepción (Chiquitos). 374 Santa Apolonia. 138 Córdoba). 62. 294. 305 Historias de la vida de San Juan Bautista (Estancia de Santa Catalina. 389 Santiago. Iglesia de Santos. 126. 389 Visión de la Storta (Iglesia de la Casa 298. 349 Indias. 349 Santa María. 389 San Miguel Arcángel Colegio Máximo. 41. 181. 10 Santiago del Estero (Argentina). 298. 62. Retablo de San Francisco Javier (Iglesia Relieve de San José con el niño Jesús San Pedro. 205 Antonio Abad. 345 Santiago de los Caballeros (antigua San Francisco Javier (serie de pinturas de (Colegio de San Ildefonso. 9. 320. 104. 299. 125 Miguel. 28. 374.). 283 42. 288 291. 138 Transfiguración. San Pablo. 81. 255 Compañía. 312 San Martín. 26. 256 97. 267. cerro. 187 Academia de arte.). Ana.). I marqués Milagro de San Ignacio (Iglesia del 216. Retablo de Santa Gertrudis (Iglesia de la 322. inca. 125 de San José. Iglesia de la Compañía. apóstol. 349 Santa Coloma. Arizpe). Ciudad de México). 322. 301. Transfiguración. 389 Nacional Jesuítico de Jesús María. 181.). San Joaquín. 96. Arequipa). 150 (il. 316. 365 Parroquia. 104 San Luis Gonzaga. 155. 250 402 . 220 Iglesia colegial de los jesuitas. 125 San Miguel Arcángel (Misión de São de San Javier. 337 San Jerónimo. 291. 23. de San Pedro. 41.) (Doctrina. 297. 145. 63 (il. 167. río. 26. 76. 31. 314 San Rafael. 24 Ayacucho). 314. Cuzco). 40. 50.Tópaga). 230 Imagen de Santa Catalina (Estancia de Scarlatti. 224. 234 Ignacio (Iglesia de San Juan Bautista. 252. 76.) Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Sánchez Labrador. 371 Altar mayor con relieves de la vida de San Córdoba. 26. 289 Retablo de San Francisco Javier ((Iglesia San José. Basilio de (Iglesia Schmid. 215. Iglesia de 274. 76. 114. 288 125. San Luis Beltrán. 351 primitiva de Belém do Pará). Lima). 187. 39. 275 261. 46. Martín. 136. 298 San Marcos. San Ignacio de Loyola (Retablo mayor. 125. 28 San Juan Bautista. Oaxaca) 337 San Felipe. 322. 230 Chuquisaca). 274 Sayri Túpac. Cuzco. San José con el niño (Capilla de Loreto. 371. 87 protegiendo a un grupo de estudiantes San Pedro. 197. Juli). marqués de. Sandoval. 76 San Ignacio de Loyola. 345 San Ignacio de Loyola exorcizando San Basilio.) 360. 267. 28. 42. 36 (il. 128 San Cayetano. Chuquisaca). región de. 283 de Jesús. 187. 344-349. 362. 219. 81. 274 Schlesinger. 205 de Borja. 39. 15. 267. San Francisco de Asís (Iglesia de la San Isidro Labrador San Miguel Arcángel. 228. 345 y Colegio de la Transfiguración. 230 Santarém (Portugal). Simón de los. 31. San José del Parral. 365 Ejercicios espirituales. 369. Iglesia Santiago de Chile. 197 San Felipe de Jesús. 389 Visión de Santa Teresa de Ávila (capilla San Francisco de Borja. 163 Santa Cecilia. 65. 267. 271 (Iglesia de San Juan Bautista. 1045. 198. 42. 349. 289 Profesa. 64. 322. 302 Convento del Buen Pastor. Pedro. 255. 138 Iglesia. 234 Iglesia de San Miguel. 42 181. Colegio de San Tepotzotlán.Tópaga). Lima). 345 Perú) 32. San Juan de la Frontera de Huamanga Santa Catalina. 317. Ciudad de San Pedro Claver. 82. 275. 215. 370. 320. 40. 56. 274. Iglesia de San Juan Bautista. 52. 373. 113. 294 Universidad del Estado). 40. 336. 381. 57. 11. Santa Teresa de Jesús (o de Ávila) San Francisco de Asís.) la Compañía. San José con el Niño Jesús (Museo Santa Ana y San Joaquín (copia de la Santiago. Cuzco). 274 Catedral. 168. 31. 351 Santa Mariana de Jesús. Iglesia de la Compañía. 101. 145. 389 San Pablo Miki. Cuzco). 288. 181 Santos jesuitas (Doctrina. José Miguel. 82. Ciudad de México). 224. Lima). 360 Relieve con la imagen de San Ignacio de (Iglesia de San Juan Bautista. 227 Retablo de San Ignacio (Iglesia de la San Lucas. 345 Santa Fe (Argentina). endemoniados. 205. 249. 42 San Ignacio de Loyola (Noviciado de San Ermita de la Vera Cruz. 38. 349 Historia de Santa Teresa (nueve lienzos. 261. 96. 101 Santiago Kisai. ver Santa Rosa de Lima. San Jerónimo (Iglesia de la San Miguel Arcángel (altar mayor.) Fachada (Iglesia de San Francisco Retablo de San Ignacio de Loyola (Iglesia San Juan Evangelista. 24 su vida. la Transfiguración. 114 Iglesia de la Compañía. 298. 13. 25. 15. 373. 37. 360 Espíritu Santo. ver Pisco (Perú) Vida de San Ignacio de Loyola (serie.) San Francisco Javier.

23. 11. 88. 281 Tlatelolco (México). 357 Serie de la vida de San Ignacio de Loyola Proyecto para el Gesù (Roma). ver Chuquisaca Trejo y Sanabria. 55. Silva. padre. 92 (Colegio e Iglesia de San Francisco 381. 63 (il.) Casa de Murillo. 219 Escuela franciscana Pedro de Gante. 49. Iglesia de Santiago. João de. de Rada. 103 (il. 125 Altar mayor dedicado al Espíritu Santo Villanueva. Murales (Colegio de San Ildefonso. isla de. Juan Bautista. Diego de la. 379. de la Compañía. Tomás de.) Tahuantinsuyo. 172-175. Papa. Valladolid (España). 233. Diego de. 362 (Iglesia y Colegio del Espíritu Santo. 316 Mapa de Baja California y su conquista Sevilla (España). 91. Belém do Pará). 174 (Cuzco). marquesa de Torres Los Cinco Señores con Arcángeles Nacional del Virreinato. 316 Torres y Portugal. 333 Salvador da Bahía). José. Felipe de. Miguel de. 155 Colegio de los jesuitas. 109-114 Virgen con el niño Trigueros. 250 Javier (actual sede del Museo Nacional Colegio de jesuitas (Pedro Pérez). 181 332. Juan de. Lima). México). Antonio de.). 332. 319 Tunja (Colombia). Uruguay. Ugarte. La Paz). 52. 166 403 . José Antonio de. 131. 174 Bogotá). Luis Manuel. 14. Noviciado e Iglesia de San Francisco Úbeda (Jaén). Francisco Antonio. Antõnio. (Colegio de San Ildefonso. Misión de San Rafael (Chiquitos). Francisco. 13. ver Morelia. 336 Simões Ribeiro. 319 Iglesia (Pedro Pérez). 370 Torres de Rada. 281 (il. 337 Toluca (México). virrey del Perú. 101 88 (il. Giacomo Barozzi da. 117 Schönborn. 316 Gertrudis de la. 264 Uruguay. 52. Tepotzotlán (México). 336 Sigüenza y Góngora. 333 Plaza mayor. 293. 337 Altar mayor (Iglesia de la Casa Profesa. 190 Vallejo. Ciudad de 8 (il. principales. 101 Toledo (España). 44. 389 Velásquez. 164 Sonora. procurador. 256 (Iglesia de San Ignacio. Oaxaca). 47. 125 Loyola. 264 Uribe. 173 Vásquez de Arce. 306 Suplemento al Theatro Americano. 316 Souza. 233 Retrato del padre Centurión (Museo Lima). 23. 219. Iglesia mayor. 109 Señor de la Paciencia (Museo Jesuítico 318-333 (ils. 89 Puebla). 87 Nacional de Jesús María. 101. 256 55 (il. 383. 985 Xavier. Doctrina de San Pedro Apóstol. 174. 224 32. 173 Predicación de San Francisco Javier Medallones con escenas de la vida de Colegio para hijos de indios Tucumán (Argentina). 107 Iglesia de San Martín.) Ciudad de México). 24. Córdoba). 219. 28. 14. 379. 23. 220 San Ignacio. 220 Colonial). 88 Veloso. 316. 316. 26 Argentina). Alonso.) 103. 292. Javier. 114. Madrid). 304. 173 Calvario (Iglesia de San Ignacio. 306 Iglesia de los franciscanos. 316 Storta. 155 Iglesia de San Agustín. Villaseñor y Sánchez. Lima). 232-237.). 38. Fructuoso de. 71 Púlpitos (Iglesia de São Francisco Torre de la Catedral (Puebla). 316. 37. Francisco de. 333 Iglesia de San Felipe. 293.) Sierra. 277 Sucre (Bolivia). 141 Trujillo (Perú).) San Antonio Abad. 36. 220 Misiones jesuitas. Serie de la vida de San Ignacio de Loyola Viera. 38. 78 Vargas. 354. 299 (Casa Profesa de los jesuitas. 117 Tópaga (Colombia). Tepotzolán). 104 Serie de lienzos de la vida de San Ignacio Sinaloa (México). Manuel. Carlos de. 104 Villalobos. 52 Trigueros. 306 311. Fernando. marqueses del. 293. 223 Virgen de Cocharcas. 386 procedente de la desaparecida Iglesia Valladolid (México). 190. Biblioteca Torres. Miguel Serlio. 45. Martín de. 145 314. 30 del Virreinato). 222 Coronación de la Virgen (Iglesia de la Santiago. 104 245. 379 Torrigiano. 379. 333 Urbano VIII. 26 presente (Biblioteca Nacional. 332 Iglesia de Santiago (Leyva). Cuzco. 31 (il.) Titicaca (Bolivia). Johann Xavier. 65. 18. 82 Parroquia. 39 Alcázar (Alonso Covarrubias). conde México). 89 Iglesia del Noviciado de San Antonio Virgen de Altagracia. 320 Tolsá. episodios de su vida Taller montañesino. 220 Vega. 14 Sacristía (Iglesia franciscana. 223 Andahuaylillas). 234 (Iglesia de San Pedro. 104. 40. 319. 30. Virgen con el Niño Jesús y jesuitas (Museo la Trinidad (Capilla de Loreto. 120 Catalina. 125 Valle.) San Ignacio de Loyola (Iglesia de Iglesia de la Merced. 280. 44. 24. 320 Toledo. 357 Sevilla). marquesa. Sebastiano. Arequipa). 370. Cristóbal de. 23. Juan de. Diego de. 51. 114 (il. Bogotá). 335 Extásis de San Ignacio. 44. 263 Abad (Lima). 87 Traer. Juan Ignacio. Tomás. (Iglesia de la Transfiguración. 109.). Shangchuan. 104. 316 Retablo de San Miguel (Iglesia y Colegio Ciudad de México). 318-333. 197 Suardo. 78 Parroquia de los Huérfanos. 14. Gregorio. 306 Pintura ilusionista (atribuido. 317 Glorificación de San Ignacio (Museo Siqueiros. 173 Retablo de la Iglesia de la Transfiguración Virgen. 122 Sigüenza. 25. Domingo. Tepotzotlán). 370 de San Agustín). ver Peña. 245. 8. 120 Asunción de la Virgen y su coronación por San Francisco de Borja (Iglesia de Iglesia de la Compañía. 110 Virgen con el niño (Estancia de Santa Tarahumara (México). 30 Javier (Tepotzotlán. 134 Retablo de la parroquia Venegas. Juan de. 232-237 (ils. 181 Vieira. Córdoba. 381. 299 Valdés Leal. 227 La aparición de la Virgen a San Ignacio de Villalpando. 44. 323 Ureña. Cristóbal de. Pedro de. Vallejo. Vicente. 360. Arequipa). 42 Noviciado e Iglesia de San Francisco 117. Juan Fernando. río. 18. Primera Casa de Loreto. 362 Venecia (Italia). río. Vargas. 37. 224 la Virgen (Iglesia de San Pedro. David Alfaro. 380 Tosca. 113 Vinterer. 44. 306 Villalpando. 12. 14 (Aguascalientes). Vignola. Juan. 317 Muerte de San Ignacio. 383 de Villardompardo. 141 Vidal. 155 172-175 (ils. 82 Retablo de la Virgen del Carmen Muerte de San Ignacio. Torres. 332 Sonora (México). Nicolás de. Souto. Toluca) temporal y espiritual hasta el tiempo Universidad. 239 Verdú (Barcelona). del Colegio de la Compañía de Jesús. 51.

383 Voltaire. 126 (il. Ayacucho). 50. Ciudad de México). Virgen del Rosario. 357 Compañía. Juan Bautista. Arizpe). 271 Compañía. 40 Proclamación pontificia de la Virgen de Asunción. 322. Pisco). 381 Virgen del Rosario (Colegio de San Primer templo de los jesuitas. Marcos. 143 mayor. 127 Wolff. 260 Virgen de la Anunciación. Cuzco). Pedro. 47 Virgen de la Inmaculada Retablo de la Virgen de los Dolores Zacatecas (México). 48. 48. Johannes. 351. 125. 47. Cuzco). 94 (il. Zores de Ulloa. 49. 41 (il. 351 322. 389 Transfiguración. 46. 257. 46. 82 Transfiguración. 301 308. 328. 239 Matrimonio de Beltrán García de Loyola 50 (il. 322 jesuita procurador Juan Francisco López Virgen de Loreto. Peter. Cartagena de Indias). 205 Virgen de la Luz. 297. Domenico. Arizpe). 39. 127 (Museo Soumaya. 260 Virgen de la Candelaria. Iglesia de San Francisco de Bahía). Antonio. Juan de. 351 Zavala y Farranaga. 350-357 (ils. 231 Dolorosa (puerta del cementerio). 275 Zappa. 337 Iglesia de los franciscanos. 166 Nuestra Señora de la Asunción. 107 Retablo de la Familia de la Virgen (Iglesia Zapata. 126.) Guadalupe sobre Nueva España con el Virgen de la O. 314 Zapata. 381 Virgen del Carmen. 82. 342. Juan Bautista. 50. 260 Borja. Virgen de Cocharcas (Iglesia de la Retablo de la Virgen de la Luz (Misión de Virgen del Popolo. 349.) Virgen de los Dolores. 48. 62. 357 Virgen de la Luz (Nuestra Señora de la Ildefonso. 389 Colegio de San Luis Gonzaga. Iglesia de la (Misión de San Francisco Javier. familia de la Alegoría de los cuatro continentes. de San Pedro. 342.) Zorrilla. 260 Nuestra Señora de la Candelaria (retablo Dolores (Iglesia de Jesus. 64. 46. 181 California). 231 Altar de mármol de Nuestra Señora de los Serie de santos jesuitas (junto con Abadía benedictina.) Virgen. 52.) Weingarten (Baviera). 293. 49. hermanos. Iglesia de la Wierix. Salvador da Cipriano Gutiérrez. 314 Parroquia. 352 Virgen de Guadalupe. 14. 29-30. Ciudad de México). 46 (il. 46. 114. 46. 28. Lima) 92.) Zapata. 125 350-357. con Teresa Idiáquez (Iglesia de la Weger. 257. 345 Inmaculada (retablo mayor. Jesús. 317. 328. 242. Baja Iglesia de la Purísima Concepción y Zipoli. 314 404 .

. .. Perú .. ..... . . . . Perú . ..... 334 Iglesia y Colegio de San Francisco Javier.. . ... 172 Iglesia de San Ignacio. Nazca...... Bogotá... ........ . Buenos Aires... Argentina .. México . .. México . . .. .. .... .. ... Perú ... .. ... ... ... .. 140 Belém do Pará..... Lima..... ...... .... . . ....... .... .. .. . . .. ... ..... ... Zacatecas... .. .. .. . .. .. . ..... ... ..... . 208 CLARA BARGELLINI Iglesia y Colegio de San Ignacio. . .. Tepotzotlán. . .... . 256 Iglesia y Colegio de la Compañía..... . . 310 Misión de Nuestra Señora de la Asunción. .. .. . .. Arizpe. 226 Iglesia de la Compañía. .. ....... . . .. . 344 Misión de Tópaga.. .. . Trujillo. . ... . . .... .... . Potosí.... .... . Bolivia . Perú . . .... México ... . .. ... . .... . . .... 188 Estancia de Alta Gracia.. Córdoba. . .. .... ... . .... .. Oaxaca.. .... Achao (Chiloé)... ... .. Ciudad de México... ... Lima... .. .. ... .. ...... 148 Misión de la Trinidad.. . . .... .... Baja California. . ...... .... ... ......... .. .. .. .. ..... .. . . 350 Misión de San Francisco Javier. .. ... . . ...... .. .. Paraguay .. ... .. .... . .. . . .. ... 90 Noviciado e Iglesia de San Antonio Abad.... ... ... ... ... ...... ... Chile ... .. .. 300 Misión de Santa María de las Cuevas.... .. .... .. . . ... .... . Ecuador . ...... . ... ... .. .. Juli... . 182 Estancia de Santa Catalina. .... .. 232 405 . 276 Iglesia de la Compañía. ... ........... . Salvador da Bahía....... ... . .. . . .. ... .. 86 Iglesia y Colegio de Santiago.. .. ...... Colombia . . . .. Bolivia . . Brasil .. ... . . . Carichi.. ... ... ... ... . .. .... ... Colombia . .. Bolivia . . ... Argentina . .. . . . . . México .... 262 Hacienda de San José... . .. ........ .. . 176 Iglesia y Colegio Máximo de la Compañía. .. .... .... . .. . .. ... Colombia ... . . ....... ...... 338 L U I S E D U A R D O W U F FA R D E N Iglesia de la Santísima Trinidad. 292 Iglesia de la Compañía... 204 Iglesia de Santa María... ...... .. Guanajuato. . .. 358 Iglesia y Colegio Máximo de San Pablo.. .. ... ... . Cartagena. ...... . ....... .... .. ....... ...... . .. .. 218 Iglesia de la Casa Profesa.... . Perú .. Perú ..... 130 Iglesia de São Francisco Xavier y Colegio de São Alexandre. . .. .. Puebla.. .......... Sucre (Chuquisaca).. Andahuaylillas. .. .. ... .. 282 Iglesia y Colegio de San Juan Bautista.... .... ..... 238 Iglesia y Colegio de la Compañía... Perú . . Chihuahua.. Misión de San Pedro Apóstol............ .. .. Chiquitos. 248 Misión del Nombre de Jesús. 270 Iglesia de la Compañía... ......... . . Perú . . .... ...... ..... ...... México .... .. ... .... . ... . .. ........ ... .. .... . .. ...... .. 70 Iglesia de San Juan Bautista.... ..... .. Argentina .. .. México . ... .. .. Arequipa........ .. .. Brasil . . 378 Noviciado e Iglesia de San Francisco Javier..... . . .. .. . ..... Argentina . ...... ..... ...... . .. Perú ... ........... . ... . ..... .. Cuzco............ 372 Colegio de San Ildefonso........ .. . . .. . ... ... .... . . . .. 162 Misión de São Miguel. 244 Iglesia y Colegio de la Compañía.. . .......... .. .. ... .. .... . . . México . ... . .... México ... .. Perú .. . . Brasil . 368 Iglesia y Colegio del Espíritu Santo. . . . .. Quito...... .. Morelia. .. . ... ... ... .... México . . . Córdoba..... .. .. . México .. . . .. . ........ Pisco. .. . . 382 Iglesia y Colegio de la Compañía. . ... ... Ciudad de México... .. . ... .. Ayacucho (Huamanga). .. . .... ..... .. .. ..... ..... ........ . .. ..... México . . ... ÍNDICE DE AUTO RES DE LOS ESTUDIOS DE LAS FUNDACIONES LU ISA ELENA ALCALÁ Iglesia de la Purísima Concepción y Colegio de San Luis Gonzaga. 108 G AU V I N A L E X A N D E R B A I L E Y Iglesia y Colegio de la Transfiguración... ... . . .. .......... .. 116 Iglesia de Jesus y Colegio Máximo. ..... México .... 318 Misión de San Francisco Javier.. ...... .... . ....... ........ . . . .... ..... . . .. . . . . Córdoba.. . . ... .. .. ..... . San Luis Potosí.. . . . .. México ..... . ..... . ..... .. ... . . . .... . ... .. . . .. ...

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169. 212. 172. 334. 171. 108. 204. 106. 262. 206. 93. 152. 213. 144. 360. 373. 285. 315. 82. 167. 170. 230. Vertiz-Figueroa: página 325. 327. 256. 125. 232. Iglesia de San Francisco Javier. 330. 258. 182. 86. 79. 253. © de la edición: Fundación Iberdrola. 94. 45. 338. Brasil. 239. 103. Cuzco: página 15. 165. 32. 118. Página 6: Detalle del claustro de la Iglesia y Colegio de Santiago. 143. 259. 196. Lola Gómez de Aranda Gabriel Figueroa: páginas 310. 2002 376. 251. 145. 142. 380. 268. 337. 210. IMPRESIÓN 255. 157. 363. 331. 27. 202. 270. Denver: página 39. 77. 303. 151. 305. . 271. 291. ISBN: 84-95241-27-7 Museo de América. 74. 147. 186. 55. Sobrecubierta: Detalle de la cúpula del Camarín de la Virgen. 361. PRODUCCIÓN 265. CORRECCIÓN TIPOGRÁFICA 226. 119. 340. 146. 307. Captiva resources. México. 385. 40. 250. 346. 240. Brasil: Fachada de la Catedral de Salvador da Bahía. 332. Sobrecubierta ed. 320. 198. 180. 121. 111. 387. Waldo Oyarzun: páginas 35. 370. 377. 368. 73. 318. 234. 133. 159. 203. 185. Perú. María José Subiela Bernat Jorge Mario Munera: páginas 218. 113. 221. Museo Soumaya: página 50. 371. 175. 367 y sobrecubierta. 100. 263. 153. 299. 254. 300. 99. 90. A. Tepotzotlán: páginas 38. 286. 353.. Brizzolis Jorge Vertiz: páginas 8. Luis Martín 289. 350. 47. Ediciones El Viso José María Blanch: páginas 238. 381. 188. Félix Andrada Daniel Giannoni: páginas 6. 33. 247. 313. 128. ENCUADERNACIÓN 323. 192. Tepotzotlán. 98. 179. 130. Madrid: páginas 41. 237. 364. 341. Encuadernación Ramos. 248. 297. Madrid: página 50. Museo Nacional de Historia. 222. 161. 184. 214. 137. 131. 241. 276. 101. 191. 89. 201. 139. 290. 176. Luisa Elena Alcalá Christoph Hirtz: páginas 56. 116. 344. 352. 168. 231. 75. 348. 217. 374. 126. 358. 199. 49. 386. 229. Lucía Varela 110. 304. 155. 302. 88. Libertad Villareal: páginas 46. 134. 193. 275. 284. Amaranta Ariño 95. S. 53. 85 y sobrecubierta (ed. 223. M. 357. Fundación Iberdrola 211. Santiago Saavedra 244. 164. 189. 178. 156. 58. 333. 135. 97. 63. 329. 343. 322. 61. 272. 267. Pedro Querejazu: páginas 31. 273. 183. 112. 158. 389. 288. 366. 295. 84. 72. 166. 129. © de los textos: sus autores 388. 102. 282. 105. 127. inc. 154. 190. 208. 81. 347. 138. 336. 384. 225. Museo Nacional del Virreinato. 43. 280. 279. A. 281. 205. 296. 107. 123. 354. 382. 44. Mayte Garrido 124. 243. FOTOCOMPOSICIÓN Y FOTOMECÁNICA Gonzalo Parra: páginas 11. 372. 177. 228. 120. Alexis Pérez 163. 36. 292. Brasil). DISEÑO Jorge Moreno: páginas 312. 278. COORDINACIÓN Javier Hinojosa. 132. Arequipa. 114. 326. 216. 140. Jeanette Peterson: página 19. 195. © de las ilustraciones: sus autores Biblioteca Nacional. 181. 122.FOTOGRAFÍAS EDICIÓN Jaume Blassi: páginas 12. 215. Ciudad de México: página 10. S. 356. Rufino Díaz Sergio Benutti: páginas 70. 96. 378. Lucam. 80. 328.a Ángeles Cuesta 83. 266. Ignacio Fernández del Amo 136. Depósito Legal: M-46874-2002 Museo de Arte Religioso. 162. 379. 269. 375. 236. 287. 29. 224. 242. 235. 298. 355. 369. Toñi Serrano 150. 317. 309. 37. 148.

Este libro. FUNDACIONES JESUÍTICAS EN IBEROAMÉRICA. se terminó de imprimir en el mes de octubre de 2002. en el tricentésimo octogésimo aniversario de la canonización de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier. que ha sido realizado para la FUNDACIÓN IBERDROLA por Ediciones El Viso. fundadores de la Compañía de Jesús que tan perdurable huella dejó en el continente americano ❦ .