Derecho Laboral

:

Gracias al trabajo, el hombre participa en todos los ámbitos de la vida social,
económica y espiritual, aportando a través de sus servicios materiales o intelectuales, un
beneficio a la edificación de estructuras económicas sociales y políticas más humanas y
dignificantes, de ahí su importancia.
El trabajo como actividad vital es objeto de estudio, regulación y protección del
derecho del trabajo, es una rama jurídica joven, dinámica y de sentido humano, cuyos
principios dignifican al hombre como tal, y por ende a la sociedad. El presente capítulo, trata
el tema del derecho del trabajo en general, desde sus antecedentes, históricos, diferentes
definiciones, sus carácteres; se enumeran las diferentes teorías que existen en relación a su
naturaleza jurídica y se analiza cuál es su objeto y su finalidad.

Breve Historia:
El derecho del trabajo es un derecho relativamente joven, sus inicios los podemos
encontrar en el capitalismo, con la industrialización: jornadas largas de trabajo, salarios bajos,
condiciones inhumanas; los obreros inician entonces sus protestas contra los patronos de las
fábricas.
Las causas que motivaron el aparecimiento del derecho del trabajo fueron las
tremendas condiciones que impuso la industria al hombre y las protestas de los trabajadores;
de ahí surgen los principios e instituciones jurídicas que procuran la protección inmediata del
hombre en cuanto trabajador. El derecho del trabajo, se ha ido desarrollando a la par de la
organización y lucha de los trabajadores en la búsqueda y obtención de mejores condiciones
de vida.
El trabajo en sí, es la actividad física, intelectual o de ambos géneros y puede
realizarse en forma independiente, por cuenta propia o en forma de subordinación a cuenta
de otra persona a cambio de un salario, este último tipo de trabajo subordinado y asalariado,
es el objeto de estudio y regulación del Derecho del Trabajo.
Este tipo de trabajo debe tener las características siguientes:
a) Debe ser realizado directamente por la persona del trabajador (Art. 18 Código de Trabajo).
b) Debe ser remunerado por un salario. (Artículo 102 inciso b) de la Constitución Política
de la República de Guatemala).

c) En la ejecución del trabajo debe existir una relación de dependencia y subordinación del
trabajador respecto de su patrón. (Artículo 18 Código de Trabajo).

d) El trabajador debe realizar su labor bajo la dirección directa de su patrono o de sus
representantes. (Artículo 18 Código de Trabajo).

e) El trabajo realizado por el trabajador puede ser de índole material o física, intelectual o de
ambos géneros. (Artículo 3 Código de Trabajo).

Definición de derecho del trabajo:
Derecho del trabajo es el conjunto de principios, doctrinas, instituciones y normas
jurídicas que estudian y regulan las relaciones entre patronos y trabajadores surgidas entre
ambos, así como la solución de los conflictos derivados de estas relaciones.
“El derecho laboral, como creación del hombre, de la comunidad, fue formulado con
un fin específico, cual es mantener la armonía en las relaciones entre trabajadores y
empleadores, entre quien da su trabajo y quien se beneficia de él. Para el logro de este fin,
este medio o instrumento que es el derecho laboral, precisa nutrirse de ciertos principios que
deben dar forma a su estructura intrínseca congruente con su razón de ser y con los cuales
debe identificarse plenamente en todas sus manifestaciones”.
Al derecho de trabajo se llama también derecho del trabajo, “esta nueva rama de las
ciencias jurídicas abarca el conjunto de normas positivas y doctrinas referentes a las
relaciones entre el capital y la mano de obra, entre empresarios y trabajadores (intelectuales,
técnicos de dirección, fiscalización o manuales). En los aspectos legales contractuales y
consuetudinarios de los dos elementos básicos de la economía; donde el Estado, como poder
neutral y superior, ha de marcar las líneas fundamentales de los derechos y deberes de ambas
partes en el proceso general de producción”.
El licenciado Santiago López Aguilar, por su parte, al referirse al derecho del trabajo
dice que “es el que junto al derecho agrario, ha surgido por la lucha de los trabajadores y no
como iniciativa de la clase dominante. Ello no implica que la clase dominante, ante la presión
de las masas, a estas alturas no haya tomado la iniciativa en algunas sociedades capitalistas,
con el objeto de mediatizar la lucha de los trabajadores”.
Considero que el trabajo debe ser un medio para obtener los ingresos necesarios para
la manutención y, sobre todo, factor eficaz y positivo para la realización del ser humano,
individual, y socialmente, pues, no puede concebirse una sociedad en la que cada uno de sus
integrantes, en capacidad de hacerlo no trabaje. De otro lado, la civilización, el progreso y el
desarrollo son, exclusivamente, productos del trabajo.

Derecho de trabajo:
En Guatemala, el derecho del trabajo tiene las características siguientes:

a) Es un derecho público.
“Los derechos consignados en esta sección son irrenunciables para los trabajadores,
susceptibles de ser superados a través de la contratación individual o colectiva y en la forma
que fije la ley. Para este fin..., el Estado fomentará y protegerá la negociación colectiva.
Serán nulas ipso jure y no obligarán a los trabajadores, aunque se expresen en un contrato
colectivo o individual de trabajo, en un convenio o en otro documento, las estipulaciones que
implique renuncia, disminución, tergiversación, limitación de los derechos reconocidos a
favor de los trabajadores en la Constitución, en la ley en los tratados internacionales
ratificados por Guatemala, en los reglamentos u otras disposiciones relativas al trabajo...”
(Artículo 106 de la Constitución Política de la República de Guatemala). La literal e) del
cuarto considerando del código de trabajo, estipula: “El derecho de trabajo es una rama del
derecho público, por lo que al ocurrir su aplicación, el interés privado debe ceder ante el
interés social o colectivo”.
Por otra parte, nuestra legislación laboral, preceptúa: “el presente código y sus
reglamentos son normas legales de orden público y a sus disposiciones se deben sujetar todas
las empresas de cualquier naturaleza que sean, existentes o que en lo futuro se establezcan
en Guatemala...” (Artículo 14 del Código de Trabajo). Por medio de este principio se
manifiesta un marcado énfasis en la imperatividad de las normas y en el interés público, en
el sentido de que tiende a 6 proteger a las grandes mayorías y evitar una confrontación de
clases. Ya que el bien público debe prevalecer sobre el bien particular.
b) Es de carácter tutelar y proteccionista a los trabajadores.
En materia procesal, cabe destacar las diferentes manifestaciones del principio de
tutelaridad, así lo encontramos en el impulso de oficio la inversión de la carga de la prueba
en beneficio del trabajador y en la declaración de confeso. “Las leyes que regulan las
relaciones entre empleadores y el trabajo son conciliatorias, tutelares para los trabajadores y
atenderán a todos los factores económicos y sociales pertinentes...” (Artículo 103 de la
Constitución Política de la República de Guatemala).
En el código de trabajo encontramos este principio así: “El derecho de trabajo es un
derecho tutelar de los trabajadores, puesto que trata de compensar la desigualdad, económica
de éstos, otorgándoles una protección jurídica preferente;” (literal a) Cuarto Considerando).
El Artículo 12 del mismo cuerpo legal estipula que: “son nulos ipso jure y no obligan a los
contratantes, todos los actos o estipulaciones que impliquen 7 renuncia, disminución o
tergiversación de los derechos que la Constitución de la República de Guatemala, el presente
Código, sus reglamentos y demás leyes y disposiciones de trabajo o de previsión social
otorguen a los trabajadores aunque se expresen en un reglamento interior de trabajo, un
contrato de trabajo u otro convenio cualquiera.”
Igualmente debe aplicarse las disposiciones protectoras del trabajo en su Artículo 14
que literalmente estipula: “El presente código y sus reglamentos son normas legales de orden
público y a sus disposiciones se deben sujetar todas las empresas de cualquier naturaleza que
sean, existentes o que en lo futuro se establezcan en Guatemala, lo mismo que todos los
habitantes de la República, sin distinción de sexo ni de nacionalidad, salvo las personas
jurídicas de derecho público contempladas en el segundo párrafo del Artículo 2. Igualmente
deben aplicarse las disposiciones protectoras del trabajador que contiene este código, al caso
de nacionales que sean contratados en el país para prestar sus servicios en el extranjero.
Asimismo, quedan a salvo las excepciones que correspondan conforme a los
principios del derecho internacional y los tratados. Indica el Artículo 17 de nuestro Código
de Trabajo: “para los efectos de interpretar el presente código, sus reglamentos y demás leyes
de trabajo, se debe tomar en cuenta fundamentalmente el interés de los trabajadores en
armonía con la conveniencia social.”.
Este principio recibe muchas críticas, por el sentido paternalista que se le pretende
dar a la legislación. Material y adjetivamente nuestra legislación no ha sido capaz de
satisfacer esa tutelaridad; la falta de tutelaridad no se debe únicamente al sector privado como
parte patronal, sino en el sector estatal, donde sin temor a equivocaciones se ha demostrado
que es donde no obstante existir leyes que protegen a los trabajadores, las mismas resultan
inoperantes.
c) Constituyen un mínimun de garantías para el trabajador.
“El derecho de trabajo constituye un mínimun de garantías sociales, protectoras del
trabajador, irrenunciables únicamente para éste y llamadas a desarrollarse posteriormente en
forma dinámica, en estricta conformidad con las posibilidades de cada empresa patronal,
mediante la contratación individual o colectiva y, de manera muy especial, por medio de los
pactos colectivos de condiciones de trabajo;” (Literal b) del cuarto considerando del código
de trabajo).
Por otra parte la Constitución de la República de Guatemala regula lo siguiente: “Son
derechos sociales mínimos que fundamentan la legislación del trabajo y la actividad de los
tribunales y autoridades...” (Artículo 102 de la Constitución Política de la República de
Guatemala). De lo anterior se desprende que los derechos que contiene el código de trabajo
o una ley de trabajo, no son sólo capital y trabajo, de manera que al permitirlo las
circunstancias, pueden aumentarse en beneficio del trabajador.
“Las garantías mínimas constituyen una pared de la cual los trabajadores no pueden
retroceder, sino que señala el punto de partida hacia delante”.

d) Es un derecho dinámico:
Lo dinámico del derecho del trabajo, lo encontramos en que no puede ser estático,
que requiere acomodarse a los cambios de orden económico, político y social. Está en
constante progreso de integración, al regular las relaciones asalariadas de producción. Y éstas
constituyen un proceso eminentemente activo y Ramos Donaire, José Maria, Derecho del
trabajo guatemalteco, pág. 8. 10 cambiante. Lo anterior se plasma con la existencia de Pactos
y Convenios Colectivos de Condiciones de Trabajo, Comités Ad-Hoc, etc.
Además actualmente, el derecho del trabajo es un tema importante del Tratado de
Libre Comercio (TLC) que se negocia entre Centro América y Estados Unidos, por su
importancia para el mercado laboral de estas regiones.

e) Es un derecho realista y objetivo:
Es realista, porque estudia al individuo en su realidad social ya que para resolver un
caso determinado, en base a la equidad se centra en la condición económica de las partes; es
objetivo, porque trata de resolver los problemas derivados de su aplicación con criterio social
y en base a hechos concretos y tangibles. (Literal d) del Cuarto Considerando del código de
trabajo).
f) Es un derecho democrático.
Porque se orienta a obtener la dignificación moral y económica de los trabajadores
que constituyen la parte mayoritaria y débil económicamente en búsqueda de armonía social,
lo que no perjudica sino que favorece los intereses justos de los patronos. (Literal f) del
Cuarto Considerando del código de trabajo).

g) Es un derecho clasista.
El licenciado Fernández Molina, describe que: “la afirmación del Derecho de clase
cabe aceptarse únicamente como una declaración de identificación o pertenencia en la
medida que este Derecho ha sido tradicionalmente protector de esta parte definida, de la
relación laboral, pero pretender una aceptación dentro del marco jurídico, deviene
improcedente, por cuanto ya se indicó que el Derecho no se le puede conceptuar bajo un
concepto de pertenencia, ya que es un instrumento y en el caso concreto del Derecho Laboral
si bien es cierto que otorga derechos a los trabajadores, también les imponen obligaciones.”
El derecho del trabajo al tutelar los intereses no de cualquier persona, ni siquiera de los
trabajadores individualmente considerados, en determinadas condiciones y con determinadas
desventajas con respecto a otras clases sociales trata de compensar estas desventajas con una
protección jurídicas preferente.

h) Es un derecho mixto.
Declarado consuetudinario porque el derecho del trabajo delega a la equidad, la
costumbre y los usos locales como fuente de derecho cuando no sean opuestos a sus
principios y representan un mayor beneficio para los trabajadores que el beneficio mínimo
garantizado por la ley.
“Los casos no previstos por este Código, por sus reglamentos o por demás leyes
relativas al trabajo, se deben resolver, en primer término, de acuerdo con los principios del
derecho de trabajo; en segundo lugar, de acuerdo con la equidad, la costumbre o el uso
locales, en armonía con dichos principios; y por último, de acuerdo con los principios y leyes
de derecho común.” (Artículo 15 Código de Trabajo).
i) Es un derecho autónomo.
La autonomía, del derecho del trabajo, se manifiesta por ser una rama autónoma
dentro de la ciencia del derecho. Dentro de las formas de autonomía, está la autonomía
científica porque tiene un campo específico de estudio suficientemente extenso, así como su
propio método de estudio, principios características e instituciones propias. Autonomía
legislativa, al estar contenida en leyes especiales, código de trabajo, Ley de servicio civil y
demás leyes relativas al trabajo y de previsión social.
Autonomía jurisdiccional privativa de trabajo. “Todos los conflictos relativos al
trabajo están sometidos a jurisdicción privativa. La ley establecerá las normas
correspondientes a esa jurisdicción y los órganos encargados de ponerlas en práctica.”
(Artículo 103 de la Constitución Política de República de Guatemala).
Los conflictos relativos a trabajo y previsión social están sometidos a la jurisdicción
privativa de los tribunales de trabajo y previsión social, a quienes compete juzgar y ejecutar
lo juzgado. (Artículo 283 del Código de Trabajo). Autonomía Didáctica. En cuanto a la
autonomía didáctica, en nuestro medio no representa problema alguno, ya que en las distintas
facultades de Derecho que existen, el derecho del trabajo tiene su propia metodología y
cursos para la enseñanza. El licenciado Chicas Hernández, citando al tratadista Luigi de
Lítala, nos describe que: una disciplina jurídica es autónoma cuando abarca un conjunto de
principios y de institutos propios.
Nos continúa describiendo el licenciado Chicas Hernández, citando a Rocco: para que
una ciencia pueda decirse autónoma es necesario y suficiente que sea bastante extensa, que
amerite un estudio conveniente y particular; que también contenga doctrina homogénea,
dominando el concepto general común y distante del concepto general informativo de otra
disciplina, que posea un método propio, es decir adopte procedimientos especiales para el
conocimiento de la verdad constitutiva del objeto de la integración.

Para concluir, podemos decir que la autonomía en su sentido amplio requiere para su
existencia los siguientes aspectos:
a) Que sea una rama extensa que amerite un estudio particularizado.
b) Que posea principios propios.
c) Que los institutos propios que posea sean como característica muy particular.
d) Que posea un método propio.
De lo antes descrito, podemos afirmar con toda certeza que el derecho del trabajo en
Guatemala, posee plena autonomía.
Naturaleza jurídica del derecho del trabajo:

a) Concepción privatista del derecho del trabajo.
Considera al derecho del trabajo como una rama del derecho privado y que en el mismo
prevalece la autotomía de la voluntad; esta concepción estuvo de moda en el siglo pasado,
cuando el derecho del trabajo y el contrato de trabajo aún no se separaban del derecho civil,
y el contrato de trabajo se denominaba contrato de locación de servicios y en el mismo
predominaba la autotomía de la voluntad.

b) Concepción publicista del derecho del trabajo.
En opinión del tratadista Mario de la Cueva: la naturaleza pública del derecho del
trabajo se pone de manifiesto en el siguiente enunciado. “La voluntad de los particulares no
puede eximir de la observancia de la ley, ni alterarla o modificarla. Sólo pueden renunciarse
los derechos privados, que no afecten directamente el interés público, cuando la renuncia no
perjudique derechos de terceros.” Nuestro Código de Trabajo vigente Decreto 1441 del
Congreso de la República, en el cuarto considerando literal e), expresamente ubica a nuestra
disciplina jurídica dentro del derecho público; la citada disposición establece así: “El derecho
del trabajo es una rama del derecho público, por lo que al ocurrir su aplicación el interés
privado debe ceder ante le interés social o colectivo”. Concepción que sigue nuestra
legislación.

c) Concepción dualista del derecho del trabajo.
Esta concepción sostiene que el derecho del trabajo está integrado, tanto por normas
de trabajo, como por normas de derecho privado. Así lo expresa el tratadista Sinsheimer,
citado por Mario de la Cuerva: El derecho del trabajo es un derecho unitario y comprende
normas de derecho público y de derecho privado, que no pueden separarse por estar
íntimamente ligada, pues ahí donde el derecho del trabajo es derecho público, supone al
derecho privado y a la inversa. Así: a ejemplo, la medida de protección a los trabajadores
(Arbeitershutzrecht) encuentra su fundamento en la relación de trabajo de derecho privado,
pero suponen o son completadas por el derecho público, cuando se trata de la garantía del
salario (seguro social)”.
d) Tesis de derecho social.
Algunas corrientes no le dan carácter de derecho público ni de derecho privado al
derecho del trabajo, sostienen que este derecho es social por estar cimentado en la necesidad
de establecer un instrumento de protección jurídica para los trabajadores. 17 En la actualidad
la mayoría de tratadistas como León Duguit y Hans Kelsen; el primero de ellos francés y el
segundo alemán, se inclinan por la idea que el derecho del trabajo es derecho social, así el
tratadista mexicano Roberto Muñoz Ramón nos describe lo siguiente: “Las normas que
toman como base para regular la conducta de los hombres, su individualidad concreta
atendiendo a la clase social a que pertenecen, se clasifican en el campo del derecho social.
Las normas que clasificamos en esta rama del derecho, no se conforman con la noción de la
esencia de los hombres, y sin despojarlos de la posibilidad de realizarse conforme a su propia
naturaleza racional y libre, reconocen el hecho de las desigualdades reales y buscan corregir
las miserias y eliminar los abusos que podrían originar esas desigualdades.

Objeto del derecho de trabajo:
El objeto del derecho de trabajo es el de estudiar y regular las relaciones entre
empleadores y trabajadores surgidas del contrato de trabajo o la relación laboral, crear y
regular las instituciones necesarias para la solución de los conflictos entre ambos y elaborar
y sistematizar la doctrina propia del derecho del trabajo, con la finalidad de mejorar las
condiciones de vida de los trabajadores dentro de un clima de armonía social entre las partes.
18 En la actualidad, el objeto del derecho del trabajo no se ha cumplido ya que tanto el Estado,
como empleadores y trabajadores no han logrado superar la confrontación, por la unidad de
intereses; la apatía, por la eficiencia y productividad; el atraso, por el desarrollo. 1.6.
Finalidad del derecho del trabajo. El fin inmediato del derecho del trabajo, es mejorar las
condiciones laborales, económicas, sociales y el nivel de vida de los trabajadores
conservando la armonía en la relaciones entre trabajadores y empleadores. En la actualidad,
muchos patronos no cumplen sus obligaciones con los trabajadores, éstos muchas veces
también adolecen de falta de capacitación y conocimiento y en cuanto al Estado, no existen
políticas concretas que fomenten fuentes de trabajo, seguridad y estabilidad laboral, lo que
favorece el desempleo y subempleo.
Fuentes del derecho del trabajo.
Encontrar la fuente de donde emanan las facultades y deberes que derivan del
derecho del trabajo como vínculos jurídicos entre el empleador y el empleado, que confluyen
y marcan el cauce del desarrollo económico y social, es el objeto del presente capítulo. Las
fuentes del derecho del trabajo, las diferentes clasificaciones doctrinales, la jerarquía ente las
mismas y cómo se han de interpretar las normas laborales hace recordar la prevalencia del
interés de los trabajadores en un clima de armonía social.

Definición.
Por fuente del derecho se conoce el lugar de donde proviene la norma jurídica que
antes no existía en la sociedad. Son el modo por el cual se constituye y revela la norma de
derecho positivo.
También se denominan así las formas concretas que el derecho objetivo asume en un
Estado y en un tiempo determinado. Las fuentes del derecho del trabajo, en particular, son
los actos y hechos jurídicos o históricos que ha dado origen o inspirado el contenido de las
normas jurídicas laborales.
Clasificación. Existen varias clasificaciones de las fuentes del derecho, pero la que
resulta más aplicable es la siguiente:

a) Fuentes Reales o Materiales, y;
b) Fuetes Formales.

Fuentes reales o materiales:
Son las que dictan las substancias el propio derecho o los principios ideológicos que
se reflejan en la ley. También se definen como las necesidades sociales e históricas que dan
el alma al precepto; o los hechos colectivos, y las circunstancias humanas que sirven de
resorte dinámico en la formación de la regla jurídica.
Las fuentes reales o materiales, también llamadas substanciales, se refieren a los
distintos elementos o datos sociológicos, económicos, históricos culturales, ideales y otros
que puedan entregar las actividades humanas, que determinan la sustancia de la norma
jurídica son los elementos creadores de los mandamientos para la conducta de los hombres,
de las que saldrán las normas jurídicas para el derecho positivo.
En el derecho laboral se considera como fuente real en términos generales la
protección del trabajador, la necesidad de crear un sistema de armonía entre los dos factores
de la producción, el temor de que produzcan enfrentamientos obrero patronal, etc.
Fuentes formales:
Son las formas o manera de ser que deben de adoptar los mandamientos sociales para
convertirse en elementos integrantes del orden jurídico positivo. Son las normas a través de
las cuales se manifiestan el derecho; las formas como se da conocer. Esas fuentes formales
son, comúnmente, divididas en principales y secundarias. Las fuentes principales y directas
o inmediatas son las leyes.
Debemos tomar aquí el término leyes en sentido amplio de norma jurídica escrita,
incluyendo entre las fuentes directas del derecho del trabajo:

a) Los tratados y convenciones debidamente ratificados y puestos en práctica.

b) Los dispositivos constitucionales concernientes al derecho del trabajo.

c) Las leyes laborales.

d) Las leyes que, no siendo laborales por su naturaleza, actúan supletoriamente
en relación a éstas.

e) Los reglamentos y derechos expedidos por la fiel ejecución y cumplimiento
de las leyes laborales.

El derecho se revela, modernamente, ante todo y sobre todo, a través de leyes y, por
eso, constituyen ellas fuente formal directa.

Las fuentes formales del derecho del trabajo:
Pueden especificarse de la siguiente forma:
I) Derivadas de la voluntad del Estado.
II) Derivadas de la voluntad de los individuos y
III) Derivadas de la voluntad colectiva (Ambiente Social).
Las fuentes formales derivadas de la voluntad del Estado serían la ley y las sentencias de
los jueces y magistrados de trabajo y previsión social.

Las derivadas de la voluntad de los individuos se ejemplifican con las convenciones
colectivas de trabajo, así como los reglamentos de empresa.

Las derivadas de la voluntad colectiva, esto es, del ambiente social, serían los usos, la
costumbre, la equidad, etc.

Fuentes tradicionales del derecho del trabajo.
Las fuentes tradicionales o generales del derecho, también lo son del derecho del
trabajo, entre las que tenemos:

Fuentes formales:
Son los procedimientos necesarios de creación de las normas jurídicas para que puedan tener
carácter imperativo y obligatorio, entre éstas se reconocen:
a) La Legislación: Es el proceso legislativo de creación y promulgación de la ley.

b) La Jurisprudencia: La interpretación de la ley hecha por los jueces. Conjunto de
sentencias que determinan un criterio acerca de un problema jurídico u obscuro
en los textos positivos o en otras fuentes del derecho. La práctica judicial
constante. Arte o hábito de interpretar y aplicar las leyes.

c) La Doctrina: Son los estudios científicos realizados por los tratadistas e
investigadores del derecho.

d) La Costumbre: Es la repetición constante de un proceder aceptado como
obligatorio para la comunidad.

Fuentes reales o materiales:
Son todos los hechos, fenómenos de la vida social que dan origen a las normas
jurídicas, pueden ser de índole religiosa, moral, racial, económica, política, social, cultural,
etc.
Fuentes históricas:
Son todos los vestigios que nos den a conocer el desarrollo del derecho en el tiempo,
nos pueden orientar sobre la historia, desarrollo y evolución de las instituciones jurídicas
actuales para su mejor comprensión.

Fuentes específicas del derecho del trabajo:
Las fuentes específicas del derecho del trabajo, son los actos y hechos jurídicos que
han dado origen o inspirado el contenido de las normas jurídicas laborales. Estas en la
actualidad, se clasifican en: fuentes directas o principales y fuentes indirectas o supletorias.

Fuentes directas o principales del derecho del trabajo:
En estas fuentes es donde realmente está plasmado el derecho del trabajo escrito y se
pueden dividir en:

a) Generales:
Tienen valor y aplicación en toda la república de Guatemala, y están constituidas por
la Ley (la Constitución Política de la República de Guatemala, el Código de Trabajo,
los tratados y convenios internacionales 26 ratificados por Guatemala, los
reglamentos y otras disposiciones legales relativos al trabajo Art. 106 Constitucional)
y la jurisprudencia laboral.
b) Especiales:
Tienen valor y aplicación a determinado caso concreto con carácter de ley entre las
partes, están constituidas por: los pactos colectivos de condiciones de trabajo, los
convenios colectivos de condiciones de trabajo, los pactos colectivos de industria,
actividad económica o región determinada, las sentencias colectivas, los contratos de
trabajo y los reglamentos.

Fuentes indirectas o supletorias del derecho del trabajo:
Tienen valor y aplicación únicamente para resolver los casos no previstos por las
leyes y reglamentos de trabajo, entre estas fuentes están, en su orden de aplicación las
siguientes:
Los Principios del derecho del trabajo, la equidad, la costumbre o el uso local en
armonía con estos principios y por último los principios y leyes de derecho común. (Artículo
15 del Código de Trabajo).
Jerarquía de las Fuentes del derecho del trabajo:
Al contrario de las demás fuentes del derecho, en el derecho del trabajo la ley no priva
sobre las demás fuentes formales, sino únicamente para impedir se reduzcan los beneficios
que la propia ley otorga a los trabajadores.
La ley constituye un mínimun de derechos no renunciable para el trabajador que no
puede ser reducido, es sólo el punto de partida, pues estos derechos pueden ser mejorados
por las demás fuentes de derecho del trabajo, fundamentalmente a través de la negociación
colectiva.
En base al principio in dubio pro operario, en la jerarquía de las fuentes del derecho
del trabajo, ocupa el lugar predominante la norma o la situación que más favorezca al
trabajador pues incluso la costumbre o el uso local cuando es superior al mínimun de
derechos que otorgan la ley, es superior a ésta en cuanto a su aplicación y obligatoriedad de
las partes.

Interpretación del derecho del trabajo:
Interpretación del derecho, es desentrañar el significado, sentido y alcance de una
norma jurídica al aplicarse a un caso concreto.

Métodos de interpretación:
Interpretación auténtica: Es la que deriva del pensamiento o intención de los legisladores
expuesto en los debates de la promulgación de la ley o en la exposición de motivos de la
misma.
Interpretación usual: Es la que se deriva de la jurisprudencia o práctica de los tribunales en
caso concreto.
Interpretación doctrinal: Es cuanto proviene de los tratados, estudios o comentarios de los
investigadores del derecho.
Interpretación clásica o exegetita: Se basa en la letra de la ley, aplicando estrictamente su
texto basándose en el espíritu que la originó, es propia del derecho civil y se originó en la
escuela contractualista.

Interpretación histórica: Se basa en la letra de la ley sin estar ligada estrictamente a su
texto, sino en una forma dinámica auxiliándose de principios que inspiraron la ley; lo que la
norma pretende es tutelar el marco histórico-social en que se emitió la norma y la realidad
social al momento de su interpretación, es más propia del derecho del trabajo y se originó en
la escuela histórica.
Interpretación legal: Es la interpretación expuesta en la propia ley que indica cómo debe
interpretarse; ésta puede ser: interpretación legal o general e interpretación específica.
Interpretación legal general: Es la interpretación que la ley determina para todas las leyes
que no contemplan su propia interpretación. (Artículo 10 Ley del Organismo Judicial).

Las leyes deben interpretarse conforme al texto según el sentido propio de las palabras, a su
contenido y de acuerdo a la constitución, los pasajes obscuros se podrán aclarar atendiendo
al orden siguiente:

a) A la finalidad y espíritu de la ley.

b) A la historia y de la institución.

c) Por analogía de otras leyes.

d) Conforme a la equidad y principios generales del derecho en toda decisión
puede ponderarse la equidad, pero sólo se puede fundamentar las decisiones
en la equidad, en los casos en que la ley expresamente lo permita.

Interpretación legal específica: Es la forma expresa de interpretación que una ley determina
para sí misma.

La interpretación de la norma según el Código de Trabajo:
De acuerdo con el Artículo 106 Constitucional, en caso de duda sobre la
interpretación o los alcances de las leyes, reglamentos, y contratos en materia laboral, se
interpretarán en el sentido más favorable al trabajador.
El Artículo 15 del Código de Trabajo regula que: Los casos no previstos por este
Código, por sus reglamentos o por las demás leyes relativas al trabajo, se deben resolver, en
primer término de acuerdo con los principios del derecho de trabajo, en segundo lugar, con
la equidad, la costumbre o el uso locales, en armonía con dichos principios, y por último, de
acuerdo con los principios y leyes del derecho común.
Artículo 16 del Código de Trabajo regula que: en caso de conflicto entre las leyes de
trabajo o de previsión social con las de cualquier otra índole, deben predominar la primeras.
No hay preeminencia entre las leyes de previsión social y las de trabajo.

Las fuentes del derecho del trabajo en nuestra legislación laboral:
La ley como expresión positiva del derecho, rige de acuerdo a sus necesidades, la
conducta del hombre en sociedad. Las relaciones de trabajo, con sus especiales matices de
tutelaridad, humanismo, justicia y armonía para el desarrollo económico y social, por lo tanto,
no escapan a la regulación legal, siendo innegable que en dicha búsqueda se provocan no
pocos conflictos y tensiones a nivel social. Sin embargo, la ley, no es el único manantial del
que se nutre el derecho del trabajo, nuestra legislación laboral contempla en forma supletoria
como fuentes, los principios el derecho del trabajo, la equidad, costumbre, uso local y los
principios, y leyes del derecho común.

La Ley:
“Ley es la regla de derecho dictada reflexivamente por la autoridad legítima del
Estado”. La ley a que hacemos referencia es reglamentaria de principios constitucionales, por
lo mismo, es la encargada de hacer factible su aplicación.
La ley es la mayor fuente formal del derecho del trabajo. A criterio de un sector
liberal, se ha regulado con abundamiento, excediendo las realidades y necesidades de un país.
Otros sectores opinan, por lo contrario, que la evolución del derecho del trabajo depende
precisamente de los distintos cuerpos legales relativos al trabajo o sea que no son pasos firmes
que marcan el avance de esta rama jurídica. En materia laboral, la ley tiene las mismas
características que tiene la ley en otras ramas jurídicas, aunque con algunas connotaciones
propias.
Las características de toda ley, que son: generalidad, igualdad e imperatividad. 3.2.
Constitución Política de la República. Como la máxima norma de la estructura jurídica de un
país, la Constitución se convierte en la fuente fundamental no sólo de las instituciones de la
nación sino también de las normas que la rigen. Por ese motivo la Constitución guarda
primacía jerárquica dentro del campo del derecho positivo.
“El fenómeno de la constitucionalización del derecho laboral, integrado por un
conjunto de garantías sociales, concede a éstas la naturaleza jurídica de fuentes primordiales
para el derecho del trabajo, pero esto es algo ilusorio, porque a pesar de su jerarquía, carecen
de toda aplicación práctica si no es a través de la legislación positiva, que les da verdadero
realce y sincera categoría de derecho”.
Nuestra Constitución Política de la República de Guatemala, contiene los siguientes
Artículos en relación al trabajo:

Artículo 101. Derecho al trabajo.
El trabajo es un derecho de la persona y una obligación social. El régimen laboral del
país debe organizarse conforme a principios de justicia social. Esto significa que el trabajo
es un derecho de toda persona, o sea que ninguna persona podrá ser privada del trabajo ni
objeto de discriminación respecto al mismo. Es una obligación social, es decir que toda
persona debe procurar su subsistencia y bienestar por medio del trabajo lícito.
El Código de Trabajo, es la ley que regula la prestación de la fuerza de trabajo en
diversas materias: contratación, derechos, deberes, obligaciones, prohibiciones y seguridad
del trabajador.

Artículo 102. Derechos sociales mínimos de la legislación del trabajo.
Son derechos sociales mínimos que fundamentan la legislación del trabajo y la
actividad de los tribunales y autoridades:
a) Derecho a la libre elección de trabajo y a condiciones económicas satisfactorias
que garanticen al trabajador y a su familia una existencia digna;

b) Todo trabajo será equitativamente remunerado, salvo lo que al respecto
determine la ley;

c) Obligación de pagar al trabajador en moneda de curso legal. Sin embargo, el
trabajador del campo puede recibir, a su voluntad productos alimenticios hasta un
treinta por ciento de su salario. En este caso el empleador suministrará esos
productos a un precio no mayor de su costo;

d) Inembargabilidad del salario en los casos determinados por la ley. Los
implementos personales no podrán ser embargados por ningún motivo. No
obstante, para protección de la familia del trabajador y por orden judicial, sí podrá
retenerse y entregarse parte del salario a quien corresponda;

e) Fijación periódica del salario mínimo de conformidad con la ley;

f) La jornada ordinaria de trabajo efectivo diurno no puede exceder de ocho horas
diarias de trabajo, ni de cuarenta y cuatro horas a la semana, equivalente a
cuarenta y ocho horas para los efectos exclusivos del pago del salario. La jornada
de trabajo efectivo nocturno no puede exceder de seis horas diarias, ni de treinta
y seis a la semana. La jornada ordinaria de trabajo mixto no puede exceder de
siete horas diarias, ni de cuarenta y dos a la semana. Todo trabajo efectivamente
realizado fuera de jornadas ordinarias, constituye jornada extraordinaria y debe
ser remunerada como tal. La ley determinará las situaciones de excepción muy
calificadas en las que no son aplicables las disposiciones relativas a las jornadas
de trabajo. Quienes por disposición de la ley, por la costumbre o por acuerdo con
los empleadores laboren menos de cuarenta y ocho horas semanales en jornada
diurna, treinta y seis en jornada nocturna, o cuarenta y dos en jornada mixta,
tendrán derecho a percibir íntegro el salario semanal. Se entiende por trabajo
efectivo todo el tiempo que el trabajador permanezca a las órdenes o a disposición
del empleador:

g) Derecho del trabajador a un día de descanso remunerado por cada semana
ordinaria de trabajo o por cada seis días consecutivos de labores. Los días de
asueto reconocidos por la ley también serán remunerados;

h) Derecho del trabajador a quince días hábiles de vacaciones anuales pagadas
después de cada año de servicios continuos, a excepción de los trabajadores de
empresas agropecuarias, quienes tendrán derecho a diez días hábiles. Las
vacaciones deberán ser efectivas y no podrá el empleador compensar este derecho
en forma distinta, salvo cuando ya adquirido cesare la relación el trabajo;

i) Obligación del empleador de otorgar cada año un aguinaldo no menor del ciento
por ciento del salario mensual, o el que ya estuviere establecido si fuere mayor, a
los trabajadores que hubieren laborado durante un año ininterrumpido y anterior
a la fecha del otorgamiento. La ley regulará de pago. A los trabajadores la fecha
del otorgamiento. La ley regulará la forma de pago. A los trabajadores que
tuvieron menos del año de servicios, tal aguinaldo les será cubierto
proporcionalmente al tiempo laborado;

j) Protección a la mujer trabajadora y regulación de las condiciones en que debe
prestar sus servicios. No deben establecerse diferencias entre casadas y solteras
en materia de trabajo. La ley regulará la protección a la maternidad de la mujer
trabajadora, a quien no se debe exigir ningún trabajo que requiera esfuerzo que
ponga en peligro su gravidez. La madre trabajadora gozará de un descanso forzoso
retribuido con el ciento por ciento de su salario, durante los treinta días que
precedan al parto y los cuarenta y cinco días siguientes. En la época de la lactancia
tendrá derecho de la jornada. Los descansos pre y postnatal serán ampliados según
sus condiciones físicas, por prescripción médica;
k) Los menores de catorce años no podrán ser ocupados en ninguna clase de trabajo,
salvo las excepciones establecidas en la ley. Es prohibido ocupar menores en
trabajos incompatibles con su capacidad física o que pongan en peligro su
formación moral. Los trabajadores mayores de sesenta años serán objeto de trato
adecuado a su edad; m) Protección y fomento al trabajo de los ciegos,
minusválidos y personas con deficiencias físicas, psíquicas o sensoriales;

l) Preferencia a los trabajadores guatemaltecos sobre los extranjeros en igualdad de
condiciones y en los porcentajes determinados por la ley. En paridad de
circunstancias, ningún trabajador guatemalteco podrá ganar menor salario que un
extranjero, estar sujeto a condiciones inferiores de trabajo, ni obtener menores
ventajas económicas u otras prestaciones;

m) Fijación de las normas de cumplimiento obligatorio para empleadores y
trabajadores en los contratos individuales y colectivos de trabajo. Empleadores y
38 trabajadores procurarán el desarrollo económico de la empresa para beneficio
común;

n) Obligación del empleador de pagar con un mes de salarios por cada año de
servicios continuos cuando despida injustificadamente o en forma indirecta a un
trabajador, en tanto la ley no establezca otro sistema más conveniente que otorgue
mejores prestaciones. Para los efectos del cómputo de servicios continuos se
tomarán en cuenta la fecha en que se haya iniciado la relación de trabajo,
cualquiera que esta sea;

o) Es obligación del empleador otorgar al cónyuge o conviviente, hijos menores o
conviviente, hijos menores o incapacitados de un trabajador que fallezca estando
a su servicio, una prestación equivalente a un mes de salario por cada año
laborado. Esta prestación se cubrirá por mensualidades vencidas y su monto no
será menor del último salario recibido por el trabajador. Si la muerte ocurre por
causa cuyo riesgo esté cubierto totalmente por el régimen de seguridad social,
cesa esta obligación del empleador. En el caso de que este régimen no cubra
íntegramente la prestación, el empleador deberá pagar la diferencia;

p) Derecho de sindicalización libre de los trabajadores. Este derecho lo podrán
ejercer sin discriminación alguna y sin estar sujetos a autorización previa,
debiendo únicamente cumplir con llenar los requisitos que establezca la ley. Los
trabajadores no podrán ser despedidos por participar en la formación de un
sindicato, debiendo gozar de este derecho a partir del momento en que den aviso
a la Inspección General de Trabajo. Sólo los guatemaltecos por nacimiento podrán
intervenir en la organización, dirección y asesoría de las entidades sindicales. Se
exceptúan los casos de asistencia técnica gubernamental y los dispuesto en
tratados internacionales o en convenio intersindicales autorizados por el
Organismo Ejecutivo;

q) El establecimiento de instituciones y de previsión social que, en beneficio de los
trabajadores, otorguen prestaciones de todo orden, especialmente por invalidez
jubilación y sobrevivencia;

r) Si el empleador no probare la justa causa del despido, debe pagar al trabajador a
título de daños y perjuicios un mes de salario si el juicio se ventila en una
instancia, dos meses de salario en el caso de apelación de la sentencia, y si el
proceso durare en su trámite más de dos meses, deberá pagar el cincuenta por
ciento del salario del trabajador, por cada mes que excediere el trámite de ese
plazo, hasta un máximo, en este caso, de seis meses; y,

s) El Estado participará en convenios y tratados internacionales o regionales que se
refieran a asuntos de trabajo y que concedan a los trabajadores mejores
protecciones o condiciones. En tales casos, lo establecido en dichos convenios y
tratados se considera como parte de los derecho mínimos de que gozan los
trabajadores de la República de Guatemala. Lo más importante de este artículo
constitucional es el término mínimos, porque se enumeran los derechos de los
trabajadores, o sea aquellas derechos que el patrono está obligado a otorgar y
reconocer con motivo de la relación laboral. Ninguna relación laboral podrá
eliminar y disminuir los derechos mínimos del trabajador.

Artículo 103. Tutelaridad de las leyes de trabajo.
Las leyes que regulan las relaciones entre empleadores y el trabajo son conciliatorias,
tutelares para los trabajadores y atenderán a todos los factores económicos y sociales
pertinentes. Para el trabajo agrícola la ley tomará especialmente en cuenta sus necesidades y
las zonas en que se ejecuta. Todos los conflictos relativos al trabajo están sometidos a
jurisdicción privativa. La ley establecerá las normas correspondientes a su jurisdicción y los
órganos encargados de ponerlas en práctica.
Claramente nos explica este artículo que las leyes laborales son conciliatorias, es
decir, que patronos y trabajadores deben discutir las diferencias derivadas de conflictos
laborales, procurando convenir, arreglos y entendimientos, con o sin intervención de las
autoridades laborales, administrativas o judiciales. También son tutelares en el sentido de
compensar la desigualdad económica de los trabajadores en relación con los patronos,
otorgándoles una protección jurídica preferente ante el empleador.
Artículo 104. Derecho de huelga y paro.
Se reconoce el derecho de huelga y de paro ejercido de conformidad con la ley,
después de agotados todos los procedimientos de conciliación. Estos derechos podrán
ejercerse únicamente por razones de orden económico-social.
Las leyes establecerán los casos y situaciones en que no serán permitidos la huelga y el paro.

Artículo 105. Viviendas de los trabajadores.
El Estado, a través de las entidades específicas, apoyará la planificación y
construcción de conjuntos habitacionales, estableciendo los adecuados sistemas de
financiamiento, que permitan atender los diferentes programas, para que los trabajadores
puedan optar a viviendas adecuadas y que llenen las condiciones de salubridad. Los
propietarios de las empresas quedan obligados a proporcionar a sus trabajadores, en los casos
establecidos en la ley, viviendas que llenen los requisitos anteriores.

Artículo 106. Irrenunciabilidad de los derechos laborales.
Los derechos consignados en esta sección, son irrenunciables para los trabajadores,
susceptibles de ser superados a través de la contratación individual o colectiva y en la forma
que fija la ley. Para este fin el Estado fomentará y protegerá la negociación colectiva. Serán
nulas ipso jure y no obligarán a los trabajadores, aunque se expresen en un contrato colectivo
o individual de trabajo, en un convenio o en otro documento, las estipulaciones que impliquen
renuncia, disminución, tergiversación o limitación de los derechos reconocidos a favor de los
trabajadores en la Constitución, en la ley, en los tratados internacionales ratificados por
Guatemala, en los reglamentos u otras disposiciones relativas al trabajo.
En caso de duda sobre la interpretación o alcance de las disposiciones legales,
reglamentarias o contractuales en materia laboral, se interpretarán en el sentido más favorable
para los trabajadores. Estos derechos se consideran mínimos e irrenunciables. Mínimos, en
el sentido de que menos no se reconocerá en las leyes laborales y en las resoluciones
administrativas y judiciales.
Irrenunciables porque los derechos no se podrán renunciar de parte del trabajador.
La renuncia, en cualquier forma se considera nula por disposición de la Constitución, o sea
nula ipso jure. Sí genera dudas la interpretación o el alcance de las normas laborales
contenidas en leyes, reglamentos y contratos, la interpretación se hará en el sentido que sea
más favorable al trabajador. Nunca en el sentido que sea más favorable al empleador privado
(y estatal). Y en cuanto a los trabajadores del Estado estipula:
Artículo 107. Trabajadores del Estado.
Los trabajadores del Estado están al servicio de la administración pública y nunca de
partido político, grupo, organización o persona alguna. El término trabajadores del Estado,
no se le puede dar otro nombre a las personas que laboran para el Estado, por lo tanto, no
proceda dar otro nombre a las personas que laboran para el Estado. La Constitución utiliza
otros términos: funcionario y empleado.
El Reglamento de la Ley de Servicio Civil, da la siguiente definición: funcionario
público es la persona individual que ocupa un cargo o puesto en virtud de elección popular o
nombramiento conforme a las leyes correspondientes, por el cual ejerce mando, autoridad,
competencia legal y representación de carácter oficial de la dependencia o entidad estatal
correspondiente; y empleado público es la persona individual que ocupa un puesto al servicio
del Estado en las entidades o dependencias regidas por la Ley de Servicio Civil, en virtud de
nombramiento o contrato expedido de conformidad con las disposiciones legales, por el cual
queda obligado a prestar sus servicios o a ejecutar una obra personalmente a cambio de un
salario, bajo la dirección continuada del representante de la dependencia, entidad o
institución donde presta sus servicios y bajo la subordinación inmediata de funcionario o
representante.

Artículo 108. Régimen de los trabajadores del Estado.
Las relaciones del Estado y sus entidades descentralizadas o autónomas con sus
trabajadores se rigen por la Ley de Servicio Civil, con excepción de aquellas que rigen por
leyes o disposiciones propias de dichas entidades. Los trabajadores del Estado o de sus
entidades descentralizadas y autónomas que por la ley o por costumbre reciban prestaciones
que superen a las establecidas en la Ley de Servicio Civil, conservarán ese trato.
El presente Artículo se refiere a todas las entidades descentralizadas o autónomas del
Estado y el solamente a aquellas que realicen funciones económicas similares a las empresas
de carácter privado, que se regirán en sus relaciones de trabajo con el personal a su servicio
por las leyes laborales comunes, siempre que no menoscaben otros derechos adquiridos.

Artículo 109. Trabajadores por planilla.
Los trabajadores del Estado, sus entidades descentralizados o autónomas que laboren
por planilla, serán equiparados en salarios, prestaciones y derechos a los otros trabajadores
del Estado.
Artículo 110. Indemnización.
Los trabajadores del Estado, al ser despedidos sin causa justificada, recibirán
indemnización equivalente a un mes de salario por cada año de servicio continuo prestado.
Este derecho en ningún caso excederá de diez meses de salario. Dicho precepto debe
entenderse que la indemnización deberá ser cubierta en un solo pago al contado, cuando
ocurra el despido de un trabajador sin causa justificada.

Artículo 111. Régimen de entidades descentralizadas.
Las entidades descentralizadas de carácter privado, se regirán en sus relaciones de
trabajo con el personal a su servicio por las leyes laborales comunes, siempre que no
menoscaben otros derechos adquiridos.

Artículo 113. Derecho a optar a empleos o cargos públicos y para
otorgamiento no se atenderá más que a razones fundadas en méritos de
capacidad, idoneidad y honradez.
El ingreso se considera equivalente a un derecho. Los puestos y los cargos públicos,
constitucionalmente están sujetos a tres requisitos: capacidad o sea conocimientos, estudios,
inteligencia y cultura general apropiadas para el puesto o cargo, que se prueban con títulos,
diplomas y exámenes de selección; idoneidad implica aptitud, destreza y buena disposición
física y mental y honradez que quiere decir proceder recto, propio de una persona de honor
y estimación, que se prueba con documentos de antecedentes judiciales y policíacos.

Artículo 114. Revisión a la jubilación.
Cuando un trabajador del Estado que goce de beneficio de la jubilación regrese a un
cargo público, dicha jubilación cesará de inmediato, pero al terminar la nueva relación
laboral, tiene derecho a optar por la revisión del expediente respectivo ya que se le otorgue
el beneficio 47 derivado del tiempo de servicio y del último salario devengando durante el
nuevo cargo. Conforme las posibilidades del Estado se procederán a revisar periódicamente
las cuantías asignadas a jubilaciones, pensiones y montepíos. Es necesario para optar a una
jubilación la edad del trabajador, o bien los años de servicio. Sin que ello califique que el
trabajador no puede aún conservar eficiencia para desempeñar sus labores. La jubilación está
constitucionalmente reconocida, el derecho para acogerse a ese régimen puede ser tanto una
determinación facultativa del trabajador como una obligación para éste preceptuada en la ley.
Artículo 115. cobertura gratuita del Instituto Guatemalteco de Seguridad
Social a jubilados.
Las personas que gocen de jubilación, pensión o montepío del Estado o instituciones
autónomas y descentralizadas, tienen derecho a recibir gratuitamente la cobertura total de los
servicios médicos del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.
http://biblioteca.oj.gob.gt/digitales/21787.pdf