CREDO

--Creemos en Ti, Dios, Padre que nos amas a todos, sin excepción.
Creemos en Ti, Señor Jesús, el Hijo Amado y obediente,
que eres uno de nuestra misma condición humana, menos en nuestro pecado;
que nunca te hiciste el grande, ni el importante, ni te consideraste sabio ni privilegiado,
ni fuiste rico ni te amparaste en el poder, ni aspiraste a ocupar puesto alguno;
que no predicaste ni leyes ni sistemas ni ideologías,
ni siquiera a Ti mismo, sino la llegada del Reinado de tu Padre Dios.

--Creemos que tú, Señor Jesús viviste una experiencia única del amor del Padre,
fuiste plenamente libre, que asumiste libremente la condición de Siervo de Dios,
que viviste tu amor de obediencia hasta la entrega total,
hasta vencer todo el poder destructor de la mentira y de la muerte.
Tú nos haces esperar cuando no hay ninguna esperanza,
Tú nos llevas a amar, aún cuando sólo existe odio, rivalidad y división;
Tú nos haces proclamar la vida, cuando sólo brilla la guadaña de la muerte.
Creemos que Tú, Jesús nos ha dado la manifestación total del amor de Dios a todos,
y la respuesta más completa del hombre al Padre Dios.

--Creemos en Ti, Espíritu Santo, que vas generando en nosotros Vida Nueva y Libertad.
Creemos que con tu ayuda podemos encontrar el valor de nuestra vida,
nuestra identidad de hijos e hijas amados y nuestro destino de hermanos.
Espíritu Santo, sigue actuando con tu fuerza en nuestra realidad
gestando en nosotros el hombre nuevo y el mundo nuevo.
Creemos que cuando vivimos en relación amorosa y obediente al Padre
seremos capaces de generar vida, amor, paz, solidaridad, libertad y perdón.

--Creemos, Señor Jesús, que aunque sigues viviendo tu pasión de amor todos los días:
en los hambrientos de pan y de amor de todo el mundo,
en la soledad de nuestros mayores arrinconados e ignorados,
en las vergonzosas guerras fratricidas, en la cárcel del olvido de tantos presos,
en los enfermos terminales abandonados, en los drogadictos a los que tenemos miedo,
en los excluidos por la sociedad consumista y competidora,
nos alientas a ser tus testigos y a esperar la llegada de tu Reino de vida para todos.

--Creemos, Señor Jesús, en tu Iglesia, nuestra Iglesia, tu Comunidad fraterna
que aunque está compuesta por pecadores y ¡qué pecadores!
está constantemente llamada a convertirse y recibir tu Evangelio y tu Espíritu Santo,
que peregrina en este mundo, pero sin ser del mundo;
que comparte las alegrías y las penas, luchas y esperanzas de los pobres excluidos.
Creemos que nuestra Iglesia está llamada a vivir libre de privilegios y de poder
y a no encerrarse en estructuras ni doctrinas sino a creer en Ti, Señor Jesús.