PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA - FACULTAD DE FILOSOFÍA

Curso: Seminario: La Justicia – textos clásicos
Profesor: Vicente Durán Casas, SJ
Protocolo sobre la sesión del 2 de Septiembre de 2016
Presentado por: Andrés Felipe Rojas Marín
Bogotá, Septiembre 16 de 2016

Discusiones en torno a la injusticia en Santo Tomás

Habiendo recogido las consideraciones de Santo Tomás en torno a la justicia en la sesión
antepasada del presente seminario*, en la sesión posterior a ella, el 2 de Septiembre, se procuró trabajar
el tema de la injusticia tratado por el filósofo en la Cuestión 59 de su Suma Teológica. A continuación
se retomarán los problemas y precisiones trabajados durante la discusión de este tema.

Una primera inquietud surge respecto del modo en que Santo Tomás trata la justicia y la
injusticia. Recuérdese que Aristóteles, gran influencia para el santo, trabajó el tema de la justicia y la
injusticia al mismo tiempo, o, si quiere, de manera entrelazada, casi pareciendo que no se podría pensar
uno sin acudir al otro; Santo Tomás, en cambio, trata primero y por separado la justicia y luego la
injusticia, siendo más profundo y riguroso el estudio que hace de la primera. ¿Qué podría sugerir esto?
Podría creerse que la razón de ese modo de tratar el tema es porque hay en el mundo más justicia que
injusticia, o porque es más notoria una que la otra, o porque lo normal o común es alguna de las dos. Lo
que podría afirmarse es que, al igual que para el Estagirita, parece que no se pueden tratar
independientemente lo justo y lo injusto, pero para el filósofo cristiano no se puede tratar lo injusto sin
un sentido previo de justicia, aunque lo injusto sea lo que nos lleve a pensar lo justo.

Ahora bien, entrando en el tema de la injusticia resulta pertinente revisar su relación con los
vicios. Surge, entonces, la pregunta de si la injusticia es un vicio especial o un vicio general. Dirá el
santo que respecto de la injusticia ilegal hay dos maneras de llamarla vicio: “ésta es por esencia un
vicio especial, en cuanto se refiere a un objeto especial, esto es, al bien común, que desprecia. Pero en
cuanto a la intención es un vicio general, pues por el desprecio del bien común puede ser conducido el
hombre a todos los pecados.” (Tomás, 1948, p. 139). Es decir, la injusticia es un vicio especial cuando,
al igual que la justicia particular, se realiza en lo concreto, en situación particulares y en relación a
otros; en un sentido general ya entraría en juego la intención. Aclárese, sin embargo, que por intención
se entiende aquí héxis: un hábito o una disposición. De este modo, se recurrió al ejemplo de alguien
que choca el carro de otra persona pero de manera accidental. Tal persona incurre en un vicio especial
en cuanto comete un acto injusto particular, pero no se podría decir, por ese único acto, que sea una
persona injusta en sentido general. Se dice que hay injusticia general cuando es habitual cometer los
* Sesión que no tuvo relatoría, así que se buscó, en ella, exponer el tema entre todos los asistentes del seminario.

mixtos. Pero en segunda instancia. así que podían elegir actuar de modo distinto al que hicieron así fuera en contra de lo que creían. y si el principio de ellas está en él. Respecto de lo todo lo anterior surge la duda de si alguien que comete actos injustos. para revisar este tema. este tipo de ejemplos parece que son dudosos de ser llamados voluntarios o involuntarios. se planteó. Ahora bien. a diferencia de cuando por ejemplo alguien toma nuestra mano y mediante la fuerza física suya nos lleva a cometer una injusticia que no hemos elegido y por eso sería involuntario el acto. ya que estos casos parecen poner al sujeto en una posición de elegir entre dos males de los cuales está convencido (por ejemplo: mato al judío pues me convencieron de que es una amenaza para mi. “quizá en sentido absoluto sean involuntarias. y el principio de movimiento del acto siempre estuvo en ellos. si la justicia es una virtud. puede llamarse injusto. primero sería pertinente ver si a los actos de tales personas se les puede llamar voluntarios.actos injustos y de manera voluntaria. Por una parte parece involuntario y por otra parece ser claro que ellos eligieron creer la amenaza y no reflexionar más a fondo sobre ella. siendo convencido por otro de que eran justos. es un pecado. . si algo. o mato a alguien porque me amenazaron de muerte si no lo hacía y me convencí que sería cierto. también radica en él el hacerlas o no. veríamos la relación injusticia-pecado se da por la concepción teológica de ambos. en los párrafos iniciales del Libro III. y aunque no queda excluido de éste. ya que nadie elegiría ninguna de estas cosas por sí mismo. En primer instancia. necesitaría de la gracia de Dios para volver al camino que lleva a él. aunque no todos lo alemanes fueron convencidos de cometer actos injustos. porque el principio del movimiento imprimido a los miembros instrumentales está en el mismo que las ejecuta. el segundo desvía un poco. los que sí lo hicieron sería complicado llamarlos injustos ya que no es claro si fue algo voluntario o involuntario. El primero aparta al individuo de Dios. para el santo la felicidad es Dios. por tanto. son. Para Aristóteles. ella nos encamina correctamente hacia Dios y la injusticia como vicio nos alejaría y. Si lo voluntario juega un papel determinante en un acto llamado justo. el caso nazi se parece más a los voluntarios ya que “en tales acciones [se] obra voluntariamente. dirá el Estagirita que tales acciones. teniendo en cuenta que Santo Tomás buscó articular la ética aristotélica con el cristianismo. Consecuentemente. siendo útil aquí las reflexiones de Aristóteles en su Etica Nicomáquea. el ejemplo extremo de los nazis en Alemania. Según ellas. Primero se recordó que en la edad media se distinguió el pecado mortal del pecado venial. Otra duda que surge es respecto de la relación injusticia-pecado. o arrojo el cargamento al mar en una tempestad pues me convencí de que sería lo correcto). el humano busca ser feliz o bienaventurado y las virtudes son las que le acercan a ese fin y los vicios lo alejan.” (Aristóteles. 1110a15-19). 1110a5-15).” (Aristóteles. De tal modo.

Similarmente. Habiendo dicho esto. estos casos también serían mixtos y. serían objeto de otro estudio. 142). sin horizonte de voluntariedad y de intencionalidad no se puede hablar de lo justo o lo injusto. pensar la justicia tampoco necesita de ellos. A modo de conclusión del presente protocolo digamos lo siguiente: para Santo Tomás. (1948 [1265–1274]). (1995). cuando se dice que se realizó una acción humana se presupone que hubo un agente de tal acción. nadie puede hacer lo injusto. a lo que se respondió que no era un problema de justicia y por tanto no era pertinente profundizar en él. esto no sería cierto. 1948. para él. sino queriendo. Igualmente. si nos mantenemos en la linea aristotélica. . Sin embargo. es decir. Buenos Aires: Club de Lectores. p. Barcelona : Editorial Planeta-DeAgostini Tomas de Aquino. En este sentido está de la mano con Aristóteles. actuó de tal modo inevitablemente. padecer y actuar. Sin embargo. Ismael. y para lo que se conocerá como la corriente liberal. recordando que para el santo todo acto humano implica voluntad (Cfr. 1948. y tal agente debió obrar voluntariamente para que su acto se pueda llamar justo o injusto. en situaciones particulares y concretas es posible que alguien sufra queriéndolo y por su propia acción y no la de otro aunque sea en referencia a un otro (ejemplo en se paga más de lo que se debe). Tomás.Evidentemente.). digamos que aunque el santo busco complementar sus ideas con recursos bíblicos. ni sufrirlo sino no queriendo” (Tomás. Thomas Hobbes. por tanto. Edición por Quiles. Pallí Bonet. Suma Teológica: Tomo XI. si se pudiera decir que Santo Tomás es aristotélico. 142). se espera que podamos proseguir en la sesión de hoy con el estudio de la justicia en un autor posterior al santo. esta última afirmación sería falsa si se creyera que el humano actúa necesariamente según lo que cree o conoce. pues alguien puede conocer lo bueno y actuar mal o viceversa. (J. Para el santo. esto es. p. En este punto resultó pertinente preguntar si podría distinguirse entre placer en dolor y placer en sufrimiento. que si yo creo que algo es justo. REFERENCIAS: Aristóteles. el caso propuesto tal vez no sea mixto sino necesariamente voluntario al ser un acto realizado por un humanos adultos. la justicia puede pensarse sin necesidad de un horizonte de lo bueno y lo malo: éste sería necesario en filosofías comunitaristas como la de Alasdair MacIntyre. per accidens. Consecuentemente. Por otra parte se trabajó la pregunta por la injusticia sufrida voluntariamente: ¿es ella posible? Claramente se vuelve crucial la voluntad y distinguir entre pasión y acción. Ética Nicomáquea. la causa de esa acción no es quien la padece sino un otro. Trad. “per se y formalmente hablando. Pero cuando alguien padece una acción humana. para ambos. Consecuentemente.