Andrés Mauricio Cabrera Díaz

Pr. Carlos Miguel Gómez
Ponencia sobre los capítulos tres y seis de “Estética y hermenéutica”, de H.G. Gadamer.

I
De algún modo, siento temor porque esto sea leído frente a todos ustedes. Poner las ideas de
otro como escudo, como canto principal que subyuga mi voz y la vuelve un leve titubeo, es
cómodo cuando se sabe que no se está seguro de lo que se afirma (y quisiera poder hacerlo aquí,
pero creo que el ejercicio de presentarles un texto para su lectura no tendría sentido con respecto
a lo escrito en estos dos ensayos por Gadamer si hiciese algo así). Sin embargo, considero que
esto es imposible en este caso: el ejercicio filosófico de Gadamer, al menos en estos dos textos,
parte de una aclaración preliminar que considero fundamental para el acercamiento al mismo:
“sólo quisiera hacer mi propio oficio, que consiste en, a través del pensar, mostrar lo que es. Y
mostrar lo que es, en el pensar, significa enseñar a ver algo que todos podemos llegar a ver y
entender”1.
En esta declaración de intenciones, aquel manifiesta el rumbo de su proceder: no se trata de
emular el lenguaje de la poesía; tampoco de zanjar la discusión entre quién realiza mejor la labor
interpretativa, si los artistas o los científicos. Por el contrario, el filósofo manifiesta su interés
por sacar a la luz (develar) ciertos aspectos que son fundamentales para la palabra poética. De
allí que el desarrollo de su postura no se muestre a la manera de una argumentación en torno a
una o varias tesis con respecto a lo que viene siendo, implica y se relaciona con la poesía como
labor artística; antes bien, aquel pretende evidenciar ciertos aspectos relacionados con la poesía,
haciendo uso de ejemplos que sirvan al propósito de su mostración. En virtud de lo anterior,
abordar los dos ensayos como un armazón inseparable, en el que se hilan argumentos que
desembocan en otros, se convierte en una tarea que va en contravía de la forma misma en que
Gadamer está pensando la labor poética (no niego que existan desarrollos que se encuentren
relacionados los unos con los otros -como el del autocumplimiento, la experiencia particular del
lenguaje de la poesía y la verdad del mismo-. Ahora bien, cada uno de los mismos responde a
dos grandes ejes que, aunque sirven de guía para la reflexión del filósofo a la manera de
inquietudes principales (la estrecha relación entre poesía e interpretación y la contribución de la
misma a la búsqueda de la verdad), su interés no se agota allí; pues también se encarga de develar
múltiples características esenciales de lo que, al menos desde su ejercicio de lectura, son
cuestiones esenciales de la labor poética, que la diferencian de otras experiencias del lenguaje
como la mera enunciación, la referencia y la conversación, por citar algunos casos.
Teniendo en mente lo señalado, procuraré desarrollar varios de los puntos que me son más
interesantes de la reflexión gadameriana de la mano de algunos ejemplos literarios que me
resulten pertinentes (a la larga, es necesario dejar que la literatura misma sea la que “muestre”,
en su presencia escritural- estar ahí escrita-, el ser de la misma. Si bien Gadamer presenta un par
de ejemplos, considero que algunas de sus afirmaciones podrían sustentarse un poco mejor si

1
Gadamer, Hans Georg. Estética y hermenéutica: poetizar e interpretar. Ed. Metrópolis, Técnos/Alianza. Pág.
74.

Posteriormente. una cierta composición del lenguaje termina por mostrarse como poética en la medida en que. siempre y cuando cumplan con lo expuesto anteriormente. aquel no tendría un criterio formalista ni normativo para definir qué es y qué no es poesía (aquel no señalaría cosas del estilo como “sólo las composiciones en endecasílabo cumplen con las características de este arte literario”. Por el contrario. por la capacidad de que se palabra se cumple en sí misma al momento de su exposición escrita. incluso. Dicho de otra manera. desarrollaré varios de los aspectos centrales que Gadamer saca a la luz sobre la poesía como experiencia del lenguaje singular. no referencialidad. trataré un par de cuestiones aledañas a las cuestiones centrales del quehacer poético (criterio de corrección o verificación de la literatura. plantada”2. En el siguiente apartado. al momento de ser experimentada. imposibilidad del balbuceo. esto es. una construcción literaria. quedándose. el poetizar se caracteriza por su autocomposición. además de vivenciado o disfrutado. . “la palabra (…) se manifiesta ella misma en su mostrar. La unión de estos dos componentes permite que la palabra poética “resuene” de cierta manera. mejor. se “devele” como experiencia singular multívoca e inabarcable. por así. la forma en que el filósofo comprende todo quehacer poético se desprende de la forma en que la literatura configura el lenguaje hasta el punto de permitirle “sacar a la luz” la palabra como signo puro en su estar ahí escrito (volveré a cada uno de estos componentes en el curso de estas páginas). esto último sin desconocer que sí existe cierto criterio de corrección). su criterio va en contra de toda categorización previa a la que deba subsumirse un producto literario para ser reputado como tal. entre otros). puede ser entendido. Producto de lo anteriormente señalado. En este sentido. II Criterios preliminares para la identificación del poetizar Para Gadamer. incluso en ciertos casos escrita). como algo que. Una en la que prima o. sensaciones y demás entes externos al ser humano para su comprensión de lo hablado). decirlo.hubiesen sido desarrolladas con algo más de cuidado). se muestra como algo significante (que es susceptible de articularse conforme a múltiples sentidos como acto comunicativo multívoco) en conjunción con su manifestación afectivamente cargada. A diferencia del habla cotidiana (y de las manifestaciones lingüísticas que refieren intencionalmente a objetos. 3 Puede que. al momento de ser experimentada (leída. en virtud de los múltiples instrumentos que son utilizados para generar la composición musical) antes que al meramente significante de los componentes o palabras significantes articuladas en los versos y estribillos. La palabra como experiencia vs la palabra como instrumento Al momento de manifestarse. escuchada. en vez de esto. se encuentra anclada al componente expresivo de la palabra (multifónico. sin diferenciar entre la poesía y otros géneros literarios como la novela o el cuento3. o “la poesía en endecasílabo es mejor que el verso libre”. en sus meros componentes (las palabras y su conjunción articulada). que no remite más que a ella misma en su 2 Ibídem. De allí que el concepto de “poetizar” designe diferentes manifestaciones literarias. la música pueda verse como cierta forma de la palabra poética. el criterio para definir que algo sea poesía no remite a una manera específica de articular y componer versos. la palabra poética es asimilada como unidad de significado y expresión fonética.

Piénsese.htm el 17 de Abril de 2017 a las 12:07 PM.experimentación singular. alguien podría unir un par de versos como los siguientes: “me duele perderte/ me duele el corazón”. refiere a una posible persona que está viendo cómo se termina una relación con un ser al que quiere. pobres. en vez de un ente externo a la misma. la única manera que tengo para ver qué es de verdad lo que ocurre. instrumento de señalamiento de algo que la excede y la sobrepasa. Volviendo al ejemplo sugerido hace un par de líneas. no tiene sentido sino es en virtud de su volcarse hacia algo externo a la misma. ambas oraciones me remiten a algo que es externo a la palabra. El rayo que no cesa. si no es tu voz. Nadie me salvará de este naufragio si no es tu amor. el norte que pretendo. Aparte de su precaria composición (esto es algo que acabo de escuchar viniendo del televisor). sobre lo que la mirada se posa. Con base en lo dicho.ru/elrayo. En este sentido. voy en este naufragio de vaivenes. la tabla que procuro. permite experimentar el poetizar en su manifestación singular. Contrario a lo que ocurre en este caso. el bello poema de Miguel Hernández: “Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: pena que vas. es que puede llegar a comprenderse el poetizar como aquello que es develado. Como el mar de la playa a las arenas. Extraído de: http://mhernandez. la lectura de un poema. “me duele el corazón”. Cuando escucho esa oración. situación. que no es sentida. que excede su mostración o manifestación. etc. Al ser meramente un medio que muestra otra cosa. como algo que se manifiesta en sí mismo y hace que se vuelque toda la atención sobre la misma para su develamiento. es posando mis ojos sobre la pantalla del televisor con el propósito de reconstruir la escena que acontece con un trasfondo que la dote de un posible sentido. aquel quiere dar a entender que ésta es perdida de vista. las oraciones son significantes: “me duele perderte” es algo que se entiende perfecto (es una oración sintácticamente correcta). en la estrofa 10 del Rayo que no cesa. por ejemplo. . Cuando Gadamer señala que las formas referenciales del lenguaje (como el habla cotidiana. cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. 4 Hernández. a su vez. la filosofía o la ciencia. la palabra es mero signo que prescinde de cualquier componente afectivamente experiencial por la mera significación referencial. por una noche oscura de sartenes redondas. Eludiendo por eso el mal presagio de que ni en ti siquiera habré seguro. como un objeto. si se quiere. tristes y morenas.narod. la palabra es perdida de vista. en conjunción con la anterior oración. instrumento que “apunta hacia algo”: la palabra como mero index. es invisibilizada (el caso del que voltea la cabeza hacia el objeto es claro: la palabra ya no existe sino es en función de eso que se posa ante los ojos). Miguel. desconocida. por citar sus ejemplos) hacen que la palabra se desvanezca. novela o similares. Por ejemplo. voy entre pena y pena sonriendo”4.

76. huella del poetizar) como evidenciándose de cierta manera: hay algo que se muestra. Metrópolis. aquel pareciera retomar a Heidegger en sus apuntes sobre la ocupación. no se agota en esa mera significación. 75. Técnos/Alianza. cargados afectivamente. Hans Georg. Por decir algo. Pág. la experiencia del poema. escrita. esto es. es difícil no pensar en el concepto de signo expuesto por Ernst Cassirer. en esta ocupación particular. en su singularidad tanto propositiva como en las circunstancias de su exposición (no es lo mismo escuchar este poema si se está ante la pérdida de un ser amado que si se oye en el alborozo de una relación amorosa. nunca de manera “neutral” ni total. por sí solo. En el momento en que el poema retumba. la sonrisa a pesar de todo). Ed. su manifestación multívoca. empieza la búsqueda de sentido. . volví a encontrarme con el poema de boca de un amigo: lo acababa de descubrir. abarcable. se revela al ente (la palabra ahí. le parecía impresionante que alguien pudiese escribir así. más allá de la mera significación de los componentes de la oración. sentí que eso que hablaba Hernández develaba algo similar a lo que mi hermana debía sentir: el saber que se está yendo. recuerdo que la primera vez que leí ese poema me encontraba triste por el fallecimiento de mi hermana. que no es único ni absoluto. lo indistinto. En ese instante. 5 Gadamer. Cada relación singular con el ente (en este caso. 6 Ibídem. En este sentido. que quedarán sus hijos sin su cariño. lo que no apunta en ninguna dirección”6. interpela a la persona. En ese momento. el mundo en general. aquello que es indicado por el signo del poetizar (el ejercicio de interpretación. El poema mismo habla. pero que a la vez se oculta en esa manifestación singular (en este punto. Estética y hermenéutica: poetizar e interpretar. que no va a volver. En cierto modo. es vivido. es decir. Gadamer parece sugerir que. hacia un espacio abierto que puede rellenarse de modos diversos”5. algo que se muestra pero a la vez se esconde). como algo que excede a las meras oraciones concatenadas. experimentado. En este punto. en el instante de esa singularidad que es manifestada y que no es susceptible de una comprensión total. tampoco estos agotan por sí solos la profundidad de lo que el español ha realizado). En la experiencia interpretativa del poetizar. y siento que siempre hay algo diferente que se me revela: así se sepa que allí se habla de cierta aspereza y valentía ante la adversidad (los huesos hechos a las penas. la palabra ahí. menos aún hace que volquemos la atención sobre algo externo a la experiencia de lectura como conjunto (así la sonoridad y complejidad del endecasílabo de Hernández sean admirables. Pág. Posteriormente. Su sentido no se agota en la comprensión de la significación de cada estrofa. aquel es signo: “señala en una dirección. diría Gadamer) me permite develarlo como siendo de cierta manera. siendo el poema lo que es susceptible de tener sentido. se muestra como siendo de cierta manera. podría decir uno. Sin pretender agotar su vivencia particular del dolor. de goce del poema). La vivencia del poema.Cada verso de Hernández. En mi caso particular. Gadamer aquí retoma la idea heideggeriana de que los entes. Pensé en ella…pensé en lo que debió vivir. es “el sentido direccional de un signo al llegar a ver entre lo confuso. Tampoco es igual experimentarlo en una declamación en vivo por un gran lector que leerlo en un bus). ella se encontraba sometida por un cáncer que la mantuvo sufriendo a más no poder. señala desde sí. he leído el poema de Hernández varias veces.

Dependiendo de la singularidad en que la experiencia del poetizar es vivenciada. MIRAR PÁGINA 77. a grandes rasgos. 3) NO REFERENCIALIDAD EXTERNA DEL MISMO. 6) VERDAD DEL POEMA COMO DIFERENTE AL CONCEPTO DE REALIDAD. SEGUIR CON QUE EL POEMA ADQUIERE SU CUMPLIMIENTO (IMAGINACIÓN DE LA PALABRA POÉTICA QUE ES SINGULAR A CADA PERSONA) SIN REMITIR A NADA EXTERNO. aquella permite sacar a la luz. EVIDENCIAR TRES COMPONENTES CENTRALES DE AMBAS LECTURAS A PARTIR DE EJEMPLOS LITERARIOS Y SELECCIONARLOS: 1) INTERPRETAR Y POETIZAR. 7 Ibídem.me percaté que Hernández escribía en endecasílabo. Estos dos casos. ANDRÉS MAURICIO). en este caso)a la par del que busca se comprende en dicho ejercicio interpretativo (yo mismo. ETC. DESARROLLAR QUE GADAMER MUESTRA. . MAS NO ARGUMENTA (MÉTODO DEL DEVELAR). para este ejemplo). que sus versos eran ricamente sonoros (la primera vez que me enfrenté al poema no supe ver esto: me encontraba ensimismado por el dolor). 4) POEMA COMO PALABRA DICHA (SER AHÍ DEL MISMO). que el dolor por el rechazo ante el ser amado era algo horrible. permiten ver qué es aquello a lo que Gadamer remite cuando afirma que “el arte requiere interpretación porque es de una multivocidad inagotable” y que “la multivocidad de la poesía se entreteje inextricablemente con la palabra que mienta”7. HABLAR TAMBIÉN DE LA FUSIÓN DE HORIZONTES DE INTERPRETACIÓN (EL QUE ES SEMBRADO POR EL POEMA Y EL QUE HACE PARTE DE MI PROPIO HORIZONTE DE COMPRENSIÓN COMO SER HUMANO QUE SOY.al ente mismo que es interpretado (el poema. 5) RELACIÓN POESÍA-VERDAD. 2) AUTOCUMPLIMIENTO DEL POEMA.a la vez que oscurece. 8) INSTANCIA DE VERIFICACIÓN DEL POEMA MÁS ALLÁ DEL HABER SIDO DICHO. 7) DIFERENCIA ENTRE CONVERSACIÓN Y EL DEJARSE DECIR ALGO DEL POEMA. 3) CRITERIO DE CORRECCIÓN DEL POEMA.