CONSTITUCION COMO QUERELLANTE PARTICULAR – AMPLIA

DENUNCIA PENAL – SOLICITA MEDIDAS URGENTES

Sr. Fiscal de Instrucción
Distrito N° 4 Turno N°3:

GASSER CARRILLO GUILLERMO
ADOLFO DNI N° 23.600.567, mayor de edad, de nacionalidad
argentino, con domicilio real en Calle Palestina N°57 Departamento N°
2 Planta Baja de Barrio San Martin de esta Ciudad de Córdoba y
constituyendo domicilio a los fines de ley en Calle Bolívar 376 Planta
Baja Oficina “A”, en estas actuaciones caratuladas como “Denuncia
Formulada por Gasser Carrillo Guillermo Adolfo” Sac N° 2559732
ante Vd. respetuosamente comparece y como mejor proceda en
derecho dice:

I-OBJETO:
Que en mi carácter de víctima del
hecho que se denuncia , vengo en tiempo y forma a solicitar se me
acuerde en esta causa la debida participación de ley como
QUERELLANTE PARTICULAR en los términos que prevé el art.7, 91,
y concordantes del C.P.P.N. entendiendo que me encuentro legitimado
para habilitar su procedencia, puesto que si bien la norma precitada
faculta a solicitar la constitución en el carácter invocado al ofendido
penalmente por un delito de acción pública, sus herederos forzosos,
representantes legales o mandatarios, la intervención del querellante
particular en el proceso penal, aparece como un derecho a la
jurisdicción y a la tutela judicial efectiva, derechos estos a la
jurisdicción y a la tutela judicial efectiva, reconocidos en tratados
internacionales (art. 75. Inc. 22 de la C.N.).-

I.- OBJETO

A manera de proemio, resulta
singularmente anticipar que si bien, desde el punto de vista técnico la
presentación que se formula debe contener un breve raconto de los
hechos históricamente acaecidos conforme lo dispone la ley de rito, en
el caso de marras, la gravedad de los hechos que contienen la
denuncia penal primigenia y que hoy se amplia, la alarma pública y el
estrepito social que generan, teniendo en cuenta la entidad de los
sucesos relatados, gravedad y calidad de los protagonistas, las
funciones que ocupaban y ocupan muchos de ellos, amerita dar paso
a una exposición minuciosa de los sucesos que motivan esta
presentación. En este orden de ideas, hace saber a V.d. que por la
información que posee y el conocimiento de circunstancias puntuales
que involucra a personas que han ostentado y ostentan poder dentro
y fuera de la fuerza policial es que teme por la vida de su esposa, la de
sus hijos ( Marcelo Ezequiel Torres de 18 años de edad y Lara Solange
Gasser de 14 años de edad), al igual que teme por su propia vida,
precisando que los destalles expuestos en la primera presentación se
amplían en este instante en razón de no haber contado con
anterioridad con la tranquilidad espiritual y el marco de seguridad
adecuado para llevar la noticia criminis a conocimiento del titular de
la vindicta pública.-

II- RELACION DE LOS HECHOS- LA
HISTORIA REAL – EL ENTRAMADO DELICTIVO

En ese orden de ideas, cuadra
puntualizar que este presentante desarrolló actividades en el
Departamento de Informática de la Policía hasta fines del año 2009,
época en que se dispuso su pase a la División Armamentos. Allí su
función específica consistía en colaborar operativamente en el proceso
de informatización de armamentos, coordinando desde la función
técnica la readecuación en el proceso informático. Hasta esa época
existía técnicamente hablando, un sistema basado en leguaje de
programación denominado FOX PRO que corría bajo DOS, ya que casi
todo el material estaba contenido en soporte papel.

En este contexto, y a fin de lograr una mayor
ilustración se señala que, se había verificado una migración del
sistema de señado en FOX PRO a otro diseñado a VISUAL BASIC, no
obstante lo cual el sistema informático que sobrevivía en aquel
momento era el diseñado en VISUAL BASIC de características
precarias y que irradiaban datos erróneos debido a un sistema
defectuoso en la base de datos al momento de la migración, por lo que
la actividad se desarrollaba mayoritariamente en papel. Todo se
registraba en libreta de recibo por lo que era sumamente dificultoso
rastrear información ya que se confundían los límites que nominaban
el detalle y número de armamentos con los chalecos, municiones, etc.-
por aquel entones conformábamos el grupo de trabajo doce efectivos,
incluido este presentante, quienes en su mayoría, eran armeros o
instructores de tiro, destacando que tres efectivos no tenían ningún
tipo de especialidad en el rubro incluyéndome. Por esta razón, con
posterioridad llevé adelante un curso de instructor de tiro policial
dictado por la División Escuela de Tiro de la Policía, el que se llevó a
cabo a mediados del año 2010.

Como dato importante, destaco que la zona de
guardia era donde se centralizaba toda la información, lugar donde
comenzó a prestar servicios dentro de armamentos, logrando desde
ese destino observar y constatar cómo estaba organizado el personal,
el polígono de tiro, diseño de inventarios, etc.

Luego de la función relatada lo trasladaron a cargo e inventarios
para que adquiriera experiencia en registración y archivo de todos los
movimientos de bienes, los que se asentaban en una ficha de cargo
bajo de las modalidades “a dependencia” o “individual (de efectivo)”.
Además está la ficha del historial donde se registraban todas las
novedades del departamento y finalmente los libros de armas,
chalecos e índices.-

Desde la función y destino que ocupaba
tomo conocimiento que el Comisario Valquinta, Jefe del Área, no
contaba con el asesoramiento adecuado en lo atinente a digitalización
de la información que se registraba en dicha oficina y de las ventajas
que podía ofrecer el sistema informático en determinadas situaciones.
En función de lo expuesto le informe al Comisario Valquinta acerca de
las posibilidades existentes para mejorar el manejo de toda esa
información a través de un adecuado proceso de selección y
categorización de la información en su conjunto, destacando que
Marcelo Quiroga era la persona encargada de digitalizar la información
que era finalmente derivado a un sistema informático raquítico.

Quiroga posteriormente fue
trasladado a otra dependencia dentro de capital y que por la
información que posee habría sido visto en el destino del CAP N° 9.

En este escenario plagado de
inconsistencia, improligidades, omisiones e imperfecciones
deliberadas, comenzó a advertir que en manera alguna podría
atribuírsele a las deficiencias del sistema informático tanta
inconsistencia e irregularidades. La situación era clara, el problema
estaba en el operador o en el sistema informático. Luego de un cotejo
llevado adelante por el declarante con los comprobantes en papel,
comenzó a certificar inconsistencia graves, en cuanto a la relación del
armamento con sus cargos, así por ejemplo había armas que tenían
mas de un efectivo a cargo o viceversa, o un efectivo tenia adjudicada
gran numero de armas, ejemplifica lo que relata consignando que se
cargaba a un efectivo recién egresado e incluso se daban situaciones
que el efectivo aparecía con una arma provista desde cinco o diez años
antes de haber egresado. Todas estas irregularidades que gobernaban
el patrón de marcha laboral dentro la de la fuerza policial eran
“obviadas” por el operador del sistema que por aquel momento era
Quiroga, mientras que el programador a cargo del sistema del
departamento era Marcelo Miranda. Al producirse la migración del
sistema informático viejo al nuevo, personal de informática comento
al compareciente que se daño el sistema de tablas de FOX PRO, al
intentar migrarlo al sistema nuevo, a lo que debe editarse que se había
obviado efectuar un relevamiento previo. La situación descripta genero
una realidad devastadora, ya que figuraban armas a cargo de tres
personas o por ejemplo que gente que recién ingresaba al sistema,
figuraba con armas de una antigüedad mayor, no existiendo en las
fichas chicas del arma, datos pormenorizados ya que se trataban de
anotaciones escuetas asentadas en libros – soporte papel y lápiz, por
lo que reiteradamente se borraban información y se agendaban datos
nuevos. Las situaciones descriptas movilizo a esta parte instar a
Valquinta a regularizar los registros informáticos hasta que en el año
2011 se le asigno otra función, no obstante lo cual en función de mi
experiencia y función continúe siendo un referente de consulta en la
regularización en la inconsistencia de la información. Con mucho
esfuerzo, luego de mucho tiempo comenzó s ser cargada la información
en el sistema de manera más prolija y verosímil, comenzando a ser
utilizado de manera constante, contexto en el que siguieron otros
inconvenientes en función de lo que viene relatando, ya que lo que era
incorporado en el sistema no siempre encontraba registración en las
fichas a partir de las demoras en proceso de registración de la
información que se verificaba en el sistema papel, en lo atinente a
fichas y en los libros, por lo que redoble mis esfuerzo para centralizar
la tarea en un sistema que acusara impacto de manera inmediata de
todos sus datos.

En la guardia se archivaba toda esa
información, hasta que se trasladaba a cargos e inventarios, lugar
donde la procesaban. Medianamente el sistema comenzó a andar bien,
solamente a armas de puño se refiere, no así en lo referente a armas
largas, chalecos antibalas, pertrechos, escudos, protecciones,
esposas, bastones, tonfas, cartuchería, balas. El sistema VASUAL
BASIC en la forma que estaba desarrollado presentaba serias
vulnerabilidades, sin embargo conforme se orientaba el trabajo el
nivel de vulnerabilidad disminuía al operarse con servidores lo que
alejaba la posibilidad de pérdida de información ya que con respecto
a los mismos se realizaba un backup permanente a los fines de
resguardas el material. Hacia fines del año 2011 se comenzó un
trabajo cuyo objetivo era que cada policía tuviera un chaleco antibalas,
para lo cual se tuvo que rastrear todos los chalecos usados que se
encontraban a cargo de dependencias, los cuales eran re
empadronados a los efectivos y a otros miembros de la fuerza le
entregaban chalecos nuevos. A partir de esta labor se adapto el
sistema informático en aras de captar estos movimientos en tiempo
real, proceso que extendió hasta fines del 2012. En cuanto a las armas
largas se comenzó a registrar en un archivo informático de Word
parecido a las viejas libretas de recibo, y aproximadamente en el año
2013, no recuerda bien, se incorpora una camada de agentes técnicos,
de las cuales habían dos efectivos femeninos al departamento
informática y como se encontraban en una situación de tener que
aprobar la tesis de su carreras, se dispuso que confeccionaran como
tesis un nuevo sistema para la División Armamentos ya que el sistema
VISUAL BASIC era imposible de solucionar o reparar. Así fue que este
declarante estuvo colaborando activamente a estas dos chicas para
estructurar el sistema, nunca se desentendió del sistema informático
hasta el momento del pase a otra dependencia que fue la División de
Exposición y Extravíos.

Continuando con esa misma línea de
exposición, pude constatar que había una problemática muy grande
en la división armamentos, era la de los expedientes judiciales y
administrativos, ya que había una sola persona encargada de
tramitarlos, que era el Sargento Ayudante Raúl Cortez, quien también
registraba toda la información en los libros de secuestros y de
sustracciones y extravíos. En el año 2011, me dieron la misión de
regularizar la tramitación de los expedientes, ya que había un gran
atraso en los expedientes, desde el año 2009 (y quizás más atrás) y
2010. Había un libro de expedientes que registraba el ingreso y egreso
de los mismos. El conocimiento que tenía en el manejo de las
herramientas informáticas me ayudo a darle velocidad a la tramitación
y de esa manera poder regularizar esa situación descripta.

Antes de que Valquinta se fuera a otra
dependencia, logre tener todos los expedientes al día. Así fue que el
departamento de informática puso a disposición de la Policía una
herramienta para registrar los expedientes ( aproximadamente en el
año 2014), hasta ese momento me manejaba con planillas Excel que
personalmente había creado, contando con un sistema de búsqueda
rápida de información para gestionar los expedientes. A fines del 2014
le paso al inspector Moroz todo este sistema de información de los
expedientes, los archivos y el sistema de planillas Excel, a pedido del
Comisario Vaca, quien me solicitaba que deslindara alguna de las
varias funciones que tenia a mi cargo.

Frente al escenario expuesto, a mediados
del año 2013, como Valquinta ve que se va a tener que ir por ascenso,
ordeno un proceso de regularizar algunas cuestiones por lo que se hizo
un movimiento de inventario y control de todas las armas
secuestradas, tanto policiales como civiles, que hasta ese momento se
encontraban alojadas en el depósito de la división armamentos. Se
hicieron planillas y se trasladaron todas las armas a Tribunales II,
igualmente se hizo un control de otras armas que tenían en otros
depósitos, en este caso el control fue realizado en soporte papel. En el
depósito donde está la división combustible de la policía, se hizo un
inventario de muchas armas que estaban allí, haciendo el inventario
en soporte papel debido a que no se dio lugar a la solicitud de que se
contara con un sistema informatizado en los mismos ni de una
computadora portátil, lo que ocasiono problemas.

Seguidamente, Nieto y Zambrano
decidieron dividir el depósito a la mitad, anteriormente funcionaba
una extensión del taller armamentos, el cual evitaba que se
congestionara el trabajo propio de la división. Posteriormente que se
hizo el inventario, se ordenó la división del depósito, quedando la
mayoría de las armas en grandes apiladas. A principios del año 2014
se va Valquinta y llega Vaca para hacerse cargo de la División.

El comisario mayor Nieto y el comisario
inspector Zambrano dan la directiva de hacer un inventario con todo
el material que se encontraba en armamentos. En esa oportunidad
este denunciante ostentaba la jerarquía de Oficial Principal,
suscitándose dos problemas, la primera era que querían que se hiciera
en tres semanas el inventario y no se contaba con personal suficiente
para ello. Y el segundo problema radico en los inconvenientes
administrativos que tenían en relación a lo que se encontraba dentro
de los depósitos, ya que habían armas de caza y pesca, armas de
fabrica Bersa, etc.
El procedimiento es que cuando alguien
se iba de pase a otra dependencia devolvía las llaves al titular de la
división y por lo general, se cambiaba la cerradura o la combinación
de la cerradura, y esa situación debía quedar registrada en el libro de
guardia, lo que en teoría, se hacía. En este caso particular, no quedo
registro que haya entregado la llave a la División Armamentos, ya que
se la entregue en mano propia al Comisario Vaca, destacando que no
existe un protocolo para ello sino que era una cuestión lógica y directa
pero sin mayores formalidades más que asentar en el libro de
guardias, desconociendo si el Jefe de Guardias dejo constancia de que
le había entregado las llaves.

Cuando el Comisario Valquinta y el
Sargento Ayudante Cortez se fueron de la división y llego el Comisario
Vaca, se cambiaron las combinaciones de todas las cerraduras, de
modo que todo el personal que hacia guardias pasivas recibió una llave
nueva y posteriormente, cuando se fue de la división, un personal que
había registrado novedades en jefatura también se cambio la
combinación de una de las cerraduras de la puerta de ingreso a la
guardia. La puerta de armamentos tiene dos cerraduras Asitra, de
llaves paletas, es de madera tipo placa, y se encuentra en “ele”
respecto de una divisoria de recintos que son la parte de la División, y
ese divisorio es de Durlock, y uno de los paneles junto a la puerta
mencionada, tiene la parte superior de vidrio común. Justo antes de
irse Valquina, se solicito formalmente por nota que unas 510 armas
de caza y pesca fueran devueltas a la jurisdicción a la que
correspondieran, que desde el 2000 ya ocupaban gran parte del
espacio físico del depósito y también unas 1600 pistolas
ametralladoras automáticas, resto de un intercambio que se había
producido en el año 200 con la fabrica Bersa. En esa misma
oportunidad, cuando estaba por hacerse el intercambio con Bersa, el
RENAR informo que estas armas debían ser desactivadas, lo que
nunca sucedió, por lo que quedaron en el depósito de Paso de los
Andes. Estaban desbordados por la cantidad de armas, fue así que
Zambrano les dio luz verde para iniciar el expediente para que se
llevaran las armas de Caza y Pesca.
Fue en ese instante, que este
presentante aprovecho ese expediente para hacer constar el estado
irregular y fuera de lo reglamentado que se encontraban la totalidad
de los depósitos y, aparte, estaban sobrepasados por la cantidad de
armas y elementos como municiones, pertrechos, etc. Con motivo de
las remodelaciones de las Comisarias y CAPs, el Comisario Vaca me
dice que Zambrano le había manifestado que era muy posible que el
Jefe de la Policía ordenara que fueran a proveer de armas a las
dependencias que se inaugurarían de los CAPs.

Seguidamente le manifesté al Comisario
Vaca que era una locura lo que estaba planteando, ya que nunca se
había hecho y no había medidas de seguridad para hacerlo, y que para
ello se deberían generar cargos de forma manual y no se contaba con
suficiente personal. Insistí para que el comisario Vaca se pusiera firme
en que eso no era posible, que si querían “le hacían el circo”, que
llevaban algunas armas para que les sacaran fotos en el acto en los
CAPs, pero de ninguna manera llevar las armas a los CAP, y que en
todo caso, el personal de esas dependencias fuera a Armamentos a
retirar allí las armas. Al parecer entre Zambrano y Valquinta había
problemas, ya que Zambrano no le proveía personal a la División y si
traía gente, era personal que no estaba capacitado.

Continuando con esa misma línea de
exposición, en relación al reparto de armas en los CAP, la Superioridad
coordino con la Dirección de Logística y lograron llevar el sistema de
armamentos a algunos CAP donde trabaje en las computadoras del
propio CAP o la notebook que proveía el departamento de informática,
si mal no recuerdo, a partir de mediados de 2015 es que se empezó
con los traslados del armamento a los CAP.

Quiero precisar que en ese momento no
tenían móvil en Armamento por que había quedado fuera de servicio
una camioneta que tenían porque fallaba regularmente. Así fue que
facilitaron una camioneta de logística para realizar el traslado, la
misma solo contaba con unos imanes en las puertas del conductor y
posiblemente en la puerta del utilitario que lo identificaba como la
policía. Que la primera provisión fue para el CAP IV, en horario de la
tarde, asistiendo el Comisario Vaca con personal a cargo, no pudiendo
ir este pretensor porque me encontraba preparando un simposio, una
reunión para oficiales jefes en Jefatura donde había dependencias que
tenían que disertar por problemáticas institucionales – policiales, que
al CAP IV asistieron Vaca, Moroz, Soria y creo que los dos armeros, de
apellidos Zarate y Catambrone.

Luego de lo narrado, continuaron las
provisiones a los otros CAP, asistiendo personalmente al CAP 7 y al
CAP 9, no obstante ello en la División se seguían otorgando
armamentos (cambio de armas) al CAP 1 y 3, como así también a los
otros CAP a donde ya habían asistido, cumplimentando las tareas
administrativas de rigor, como la confección del cargo correspondiente
de cada arma. Que al CAP 7 asistió junto a Vaca, Soria, López y Valles,
y en la camioneta, si mal no recuerdo Catambrone. Se realizaba un
acto, había personal de patrimonial, se utilizaba un caballete, se
exhibían las armas arriba de una tabla con un mantel y luego en el
interior de la dependencia se intercambiaban las armas. Afuera de la
dependencia se quedaba quien estaba en la camioneta y Vaca, dentro
se ubicaba el resto del personal. Este declarante junto a Soria, de
manera conjunta, nos encargábamos de la carga de datos al sistema,
la impresión y firma del cargo, como así también de manipular las
armas.

Sin embargo, pongo en conocimiento de
V.d. que cuando fuimos a la entrega de Armas al CAP 9 en Barrio los
Bulevares, el procedimiento fue distinto porque no había sistema, y la
provisión de armas se llevo a cabo en una habitación (en el CAP 7 en
el interior se utilizaron dos habitaciones), toda la carga de la
información fue hecha a mano, y con posterioridad a ello se
informatizo. Además, la entrega de armas fue mayor por tener mayor
número de efectivos policiales, y en esa oportunidad se hicieron
presentes además del declarante, Vaca, Moroz, López, Valles y Julio,
siendo el ultimo CAP a donde asistí.

En lo que concierne al trabajo
administrativo llevado a cabo en la división armamentos, el mismo se
realizaba de lunes a viernes, mientras que los días sábados se
montaba una guardia mínima hasta las 13:00 hs. La guardia pasiva
comenzaba el sábado a partir de las 00:00, hasta el otro sábado, que
tomaba otro grupo. Estas guardias pasivas se designaban
formalmente a través de una nomina de grupos de guardia que ya
estaban pre establecidos, informándose a servicios policiales y al
superior de turno de jefatura, al que internamente se lo denominaba
F6. Estos grupos estaban conformados generalmente por cuatro
personas, y no podían ser cualquier efectivo ya que debían manipular
armamento. Por ejemplo, si tengo cuatro personas de guardia
administrativa, y tengo dos personas, uno de carácter de tareas no
operativas y el otro del escalafón técnico, no se lo puede poner en
guardia pasiva ya que no pude manipula armas, quedando
desafectado hasta la nueva jornada hábil laboral, por lo que los otros
dos empleados serian los que quedarían como guardia pasiva, con
disponibilidad las 24hs. Resulta importante precisar que cuando llego
a la División Armamentos en el año 2009, había cuatro oficiales
subalternos, de principal hasta ayudante, mientras que al día de la
fecha revista un solo Oficial Subalterno y los Suboficiales antiguos se
encuentras a cargo de los grupos de guardia.

A los fines de la investigación puntualizo
que oportunamente había un Oficial a cargo por grupo, que este
encargado de grupo es el que decide quien tiene que ir a la oficina en
momentos en que se cubre la guardia pasiva y su ingreso depende de
la autorización del titular de dependencia, en su momento Valquinta
y con posterioridad Vaca, en mi caso personal, como ya era Oficial,
estaba a mi cargo asistir a realizar una provisión en caso de
encontrarse en guardia pasiva, por lo menos en el grupo que tenia a
cargo.

Continuando con esa misma línea de
relato, una vez termina las provisiones a los CAP, hubo que trabajar
en la División para organizar y acomodar las armas viejas recibidas,
las cajas y demás cuestiones administrativas. La provisión de armas
promedio era de 120 por CAP, y las cajas vacías de las armas nuevas
regresaban al Departamento para luego ser desechadas, pero
sorpresivamente, en el CAP 9 las cajas quedaron allí vacías. En el caso
de las armas marca Thunder Pro, venían en caja de cartón, de color
negro azulado, se abren de frente hacia arriba, y en su interior de color
blanco se encuentra el arma, el cargador (vacio) y el manual de
instrucciones.

A los fines de ser más preciso, quiero
puntualizar que las armas recuperadas del CAP pasan al taller para
ser evaluadas por el mecánico armero y a posterior, según el caso,
algunas vuelven al circuito de provisión y otras van directamente al
depósito, con la salvedad que cuando se trataba de armas de simple
acción se trataba de que no salieran nuevamente en circulación, ya
que estaba en tratativas para su canje con Bersa. Ahora bien, habrán
sido más de 400 armas las que se recibieron de los CAP, en ese caso,
había que completar cargos, anular los anteriores (los cargos no se
destruyen y quedan archivados), registrar la ficha chica y el libro.

Quiero poner de manifiesto, que en el
mes de mayo, puede que haya sido el día 26, llega una información,
más precisamente llega el Comisario Vaca y dice que iba a ingresar un
oficio, que había una pistola que había sido secuestrada en un
allanamiento, y que la misma seria una Bersa de las últimas
adquiridas.

Remarco que la serie que buscaban en
relación a la pistola era “E”, en este sentido Vaca le da el número del
arma, el cual buscó en el sistema y le arrojo que se encontraba en el
depósito. Atento lo sucedido es a partir de ello que Vaca ordena que
se busque en las cajas de ese lote, donde debían lógicamente
encontrarse y que faltaran por entregar. Destaco que hasta ese
momento creían que se trataba de un error en el número que se le
habían suministrado, pero transcurridos unos minutos vienen los
armeros y le refieren que no estaba la pistola con ese número, que no
la tenían en el depósito.

De confesar que en ese momento creí, en
igual sentido, que podía existir un error de cargo manual que se les
había pasado y no estaba cargado en el sistema, no encontrándose el
cargo.
Siguiendo con el relato, es importante
pormenorizar que fui yo quien le dijo a Vaca la novedad que el arma
no figuraba provista en el sistema, no estaba en el depósito y no se
encontraba tampoco ningún cargo manual. Seguidamente Vaca le dio
la novedad a Zambrano, desconozco si fue telefónicamente o
personalmente en su oficina. Inmediatamente Vaca regresa y me
manifesto que el Director le había preguntado si no le faltan más
armas, por lo que había que realizar un inventario completo del lote
de armas para verificar el faltante.

Advertido de la situación, en ese
momento que comencé a cotejar el lote con el sistema, chequear que
todos los cargos manuales estuvieran cargados y allí el sistema
conjuntamente con el listado de las pistolas que tenía me arrojan que
faltaban un poco más de 50 pistolas de la serie E porque todavía no
habían cotejado con otras pistolas que habían vuelto de la escuela de
oficiales que eran de otra serie C.

En este estado le comunico a Vaca que
“faltan un poco mas de 50 pistolas, ante lo que me responde no puede
ser, fíjate ¿no habrá cargos manuales traspapelados que hayan
quedado en algún sobre?”.

Es a partir de ese momento que supongo
que Vaca le dio la novedad al director Zambrano y comenzaron a
llamar al personal para que volviera a la División para repetir el
inventario y buscar sino existía un error administrativo.

Así es que Vaca comenzó a llamar a todos
los CAP a fin remitieran las nóminas o planillas de las armas
entregadas.

Es a partir de todo lo sucedido y a la
ampliación del inventario del lote E, es que advertimos que también
faltaban las del lote C.

En ese instante que advierten el faltante
de 67 pistolas, recuerdo que pasamos piráticamente un día, la noche
y casi todo el día siguiente confeccionando el inventario, que sólo a las
mujeres se les permitió ausentarse del lugar.

En esta dirección, si bien no recuerdo
con exactitud el horario exacto pero sí que eran antes de las once de
la noche del segundo día de inventario, bajó el director Daniel
Zambrano, hizo que nos reuniéramos todo el personal en el comedor
de la división y allí manifestó que ya se había comunicado con el jefe
de la policía acerca de la novedad, refiriendo que debido a las
consecuencias que podría tener este suceso, deberá ser manejado
institucionalmente, por lo que tomaría las medidas pertinentes que le
ordenara la jefatura de Policía.

Continuo manifestando Zambrano que
bajo ninguna circunstancia podía trascender esta información y que
si ello sucediese sería culpa nuestra, manifestado que el jefe de la
Policía manifestó que si llegaba a salir a la luz todos serían
exonerados.

Luego de esta reunión el Director
Zambrano juntamente con Vaca nos solicitó que lo acompañáramos
oportunidad en la que nos llevó a la playa de estacionamiento, la que
se encuentra a unos ocho metros del pasillo de la división, donde en
un tono más directo nos dijo “esto es un mocaso…Uds. tienen familia,
¿tienen hijos?.... están en el horno… el cinco de julio son las
elecciones”, haciendo alusión a las elecciones para gobernador.

En igual sentido nos refirió que esto no
era un juego, “estamos hablando del poder”, y nos manifestó que
hablaremos con la gente de la división, que descansaran pero que no
hablaran de esto con nadie, ni con sus familias.

Que en ese momento junto con Vaca
quedamos en un estado de shock, volviendo inmediatamente a la
División, donde hablamos con todo el personal y les dijimos como esto
sería manejado por la Superioridad y que trataran de no contarlo ni a
sus familias.
Que ese fue el primer momento que se
retiraron de la División después de dos días completos de inventario.

Destaco que con anterioridad al hecho
hemos realizado numerosos viajes al interior y nunca había faltado ni
una pistola.

Siguiendo con esta entelequia y
situándonos en el día viernes por la mañana, llego Tornavaca con la
información de que aparentemente en el CAP 4 era de donde se habían
llevado todas las armas.

Remarco que al momento de la
afirmación de Tornavaca, estaban en el casino de la dependencia
además de mi persona, Vaca, Ortiz y el personal de turno mañana.

En ese momento Vaca fue a verlo a
Zambrano y al volver este me refirió que el Director ya tenía esa
información y que también sabía que a las armas las habían sacado
de la camioneta.

Que en ese momento comencé a efectuar
cotejos de la numeración de las armas, a cruzar información respecto
de las pistolas que faltaban, aclaro que la caja contenedor trae 50
pistolas, de numeración correlativa. De los cargos surgía que había
pistolas de una misma caja de numeración posterior a las de
numeración de las faltantes que si habían sido provistas al CAP IV.

De la caja que fue al CAP IV, de la cual
era la mayoría de las pistolas faltantes, había varias que tenía cargo
hecho al CAP I, III, IV y VII, el resto estaba en la división armamentos.
También había un remanente de armas de la escuela de oficiales con
de la letra “C”, las que estaban en la guardia de la división, para
proveer a la gente del CAP que venía a buscar armas a la dependencia.

Al día siguiente, sábado, en oportunidad
en la que me encontraba controlando las dependencias de logística en
calidad de Superior de Turno, me encontré con el mayor Zambrano en
la División de intendencia, conversamos sobre el problema refiriéndole
entre otras cosas que estaba cruzando información y que, si bien las
pistolas faltantes pertenecían a una caja que había ido y vuelto al CAP
IV, había otras que estaba apuntado a que el faltante se había
producido en la base, en la División de Armamento, ante lo cual
Zambrano me reiteró que era un mocaso, que no sabía hasta donde
podía llegar todo esto, ante lo que le referí que había que hacer algo al
respecto, incorporar medias de seguridad, solucionar la debilidad que
se presentaban las guardias pasivas, colocar cámaras etc., atento a lo
ocurrido en esa dependencia.

Un día sábado en que estaba de turno, en
fecha que no recuerdo exactamente, tuve una charla con Zambrano
donde le refiero sobre problemas a solucionar en la seguridad de la
Division Armamentos con la finalidad de prevenir situaciones
similiares a las que habían ocurrido.

Al lunes siguiente, mientras iba llegando personal de la
dependencia, llega el Suboficial Principal Tornavacca y manifiesta que
a través de otro Suboficial Principal, Churquina, que también tenía
relación con el Comisario Mayor Zambrano, dijo en palabras similares
“Ya está, Churquina ya estableció contacto con el saro y tiene armas
y está pidiendo plata a cambio” y después hizo una aclaración de que
no le quedaban todas las armas, que le quedaban no recuerda, si 20
o 25, 25 o 30. “. Tornavacca había comentado en la División las
características que tenía el delincuente que andaba ofreciendo las
armas, por ej. Que vivía atrás de la base del CAP IV, , que tenía teñida
la cabeza y que no vivía más allí porque se había ido a vivir a la casa
de la madre, el padre o de los padres. Ante esos dichos se encontraban
escuchándolo la mayoría del personal de la División, donde la
reacción, de prácticamente todos, fue la de que había que denunciar
esa información para llegar hasta las armas. Frente a dicha reacción,
Vaca dijo que iba a hablar con la Superioridad para solicitar
expresando que iba a ver que se podía hacer retirándose del lugar
Tornavacca.

El mismo dia, se termina de hacer el último control
administrativo que se estaba haciendo, para el tema del inventario
faltante, dejándose constancia en el libro de guardia sobre la totalidad
del faltante de las pistolas y creo que también en ese día se
respondieron los dos oficios de las armas que ya se encontraban
secuestradas por la Justicia a través de las Unidades Judiciales nros.
3 y 10, donde creo que ambas dependían de la misma Fiscalía que no
recuerdo cuál era.

Dentro de la Dependencia de Armamentos, para los registros en
el mismo se encuentran varios libros, entre ellos el libro de guardia,
donde se registran el ingreso y egreso del titular de la dependencia,
segundo jefe, el móvil, las comisiones que se realizan, el personal
adicional de la dependencia, directivas de los jefes de la dependencia,
notificaciones del personal. El libro de expedientes, donde se registra
el ingreso y egreso de todos los oficios de la Justicia, puede ser
administrativa, ordinaria, federal, etc. Los libros de ingreso y de egreso
de armas, donde se registran las salidas, entradas y los motivos de los
mismos. Estos cuatro libros, guardia, expedientes, ingreso y egreso de
armas están a cargo de los Jefes de Guardia o el Personal de Guardia.
El libro de presentismo, donde firma el personal cuando ingresa y
egresa, salvo el personal de guardia pasiva, que se registra
directamente en el “libro de guardia” su ingreso y egreso, donde como
las guardias pasivas se dan en fechas no laborables, el personal que
asiste debía hacer toda la apertura del libro, es un formulismo donde
se elevan las novedades al titular de dependencia. La libreta de recibos
o de actas, donde figuran todas las notas y oficios que salen a través
de la mesa general de entradas y salidas que es el SUAC o se entregan
directamente a otras dependencias. La modalidad distinta de este libro
es que la dependencia que recibe la documentación debe colocar el
sello de la dependencia, sello del personal que lo reciba la rúbrica del
responsable que reciba y la fecha. Libro de notas que es parecido al de
expedientes, pero es para ingreso y egreso de notas, que son
generalmente dentro del ámbito policial, excepcionalmente pueden ser
notas que salen a otros organismos o entidades. Estos dos libros,
recibos y notas, están generalmente en la Guardia. Otros libros se
encuentran en el Area Cargos e Inventarios, donde se encuentra el libo
de armas secuestradas por la Justicia y el libro de Armas Sustraidas
y Extraviadas. Están también los libros de Chalecos Antibalas, donde
se registran los mismos. Luego hay otros libros en Cargos e Inventarios
que son de armas pero no son de actas, sino que son biblioratos que
contienen hijas acartonadas gruesas y en ellos se registran los cargos
de todas las armas de la Institución donde se escriben con lápiz los
libros de Browing, Beretta, Bersa, Astra, Taurus y otras marcas. Por
útlimo, el otro libro que recuerdo es el del libro del titular de la
dependencia, donde se registra el relevo de los jefes dispuesto por la
Superioridad.

Cabe tener en cuenta que por Mesa General de Entradas se
reciben los oficios para las dependencias y se registra en el “libro de
expedientes”, donde consta hacia que dependencia se dirigió y entregó,
salvo cuando el oficio es retirado personalmente de la Dependencia,
donde se solicita a la persona que lo retira que firme la copia para que
quede constancia de lo recibido. Todo el historial del archivo de las
copias de oficios diligenciados quedan en la dependencia Armamento,
más precisamente, por lo menos hasta el día en que me retiré de la
División, dichos expedientes quedaban archivados en cajas plásticas
celeste de archivo, rotuladas e identificadas desde que fecha hasta que
fecha correspondía ese archivo, las cuales se encontraban en mi
oficina, pero luego de que Moroz entro en funciones ya desconozco el
destino último de las cajas. En el momento en que le cedo al Inspector
Moroz los expedientes, le dí todas las indicaciones y el esquema de
trabajo que había implementado.

En la mañana del día lunes siguiente, Tornavacca se presenta
en la División Armamento, se dirige al Casino, donde se encontraban
Vaca, Soria, Lopez, Videla, Zarate, Moroz y no recuerdo si había
alguien más, con nueva información respecto de las armas,
manifestando que se había reunido él (Tornavacca) con el delincuente
y Churquina, donde el delincuente no quería más dinero sino armas
viejas que fueran difíciles de rastrear. Creo que es importante tener en
cuenta que un arma promedio en el mercado legal puede tener un
valor de seis mil quinientos pesos hace aproximadamente dos años,
pero se comentaba que en el mercado negro podían tener un valor de
quinientos pesos por ser armas ilegales. En dicho momento, no
recuerdo bien pero creo que había hablado con Zambrano, quien le
había permitido hacer dicha maniobra, no textualmente pero que tenía
su permiso para buscar armas viejas en la dependencia, limarles la
numeración y hacer la negociación. El primero en reaccionar frente al
actuar de Tornavacca, es el Sargento Primero Videla, quien se para de
la silla y dice, en palabras mas o menos expresadas, “¿Vos te estas
escuchando lo que estás diciendo?, momento en que todos empiezan
a reaccionar, se levantan y empiezan a ir hacia Tornavacca. Recuerdo
que Zarate le dice “¿Cómo nos pueden pedir una cosa asi?”, frente a
lo cual, Tronavacca sale bastante rápido de la División retirándose y
quedando la gente eufórica, reclamándole explicaciones a Vaca sobre
lo que estaba sucediendo y que iba a hacer, éste se para y dirigiéndose
a todos expresa, en palabras más o menos, “Son tres hijos de puta los
que están armando todo esto (en referencia a Zambrano, Churquina y
Tornavacca). Luego, propongo como idea de armar tres brigadas para
seguir a los tres nombrados porque a algunos lados los iban a llevar.
Catrambone, ante dicha propuesta, expresa que había que pensarlo
bien, que no había que hacerse los comandos, frente a lo cual, Vaca
dijo que esperaran porque iba a hablar con la Superioridad. Ese
mismo día que Tornavacca generó la conmoción, paso por el pasillo y
dijo que dejaran constancia que por orden del Comisario Mayor
Zambrano, él mismo comenzaba a partir de ese momento a prestar
servicios en la División Intendencia.

Al poco tiempo, regresa Vaca pidiéndoles a todos que se
tranquilicen, diciendo que había hablado con Zambrano, quien le
expresa que los dos habían ido a verlo al Jefe de Policía, quien había
tomado conocimiento de los datos que estaba brindando Tornavacca
y que tenían directivas de ponerlo en conocimiento del Comisario
Inspector Alvarez, quien creo que es el Jefe de investigaciones y a cargo
de la misma por este tema. Por estas directivas que había comunicado
Vaca, no se tomó ningún tipo de medida ni se llevo a cabo la idea de
seguir a los tres sospechosos.

Un día próximo a lo sucedido, recuerdo que el Comisario Vaca
se reunió con Zambrano y luego de ello, Vaca me dijo que Zambrano
le había dado la orden de que iniciaran un expediente para solicitar
Cámaras de Seguridad y colocarlas en Armamento, frente a lo que le
cuento la conversación que tuve con Zambrano sobre otras medidas
de seguridad como por ej. Seguridad biométrica, alarmas, etc. Vaca
me responde que algo le había comentado Zambrano, pero que había
dicho que por ahora pidieran solo las cámaras. Omitiendo la orden,
generé una nota de cabecera de ese expediente donde hice referencia
a una nota previa que ya había anoticiado la irregularidad de todos los
depósitod y donde explique la problemática de seguridad y donde
prácticamente transcribi el reglamento de depósitos dispuestos por el
RENAR, en el cual constan todas las condiciones reglamentarias en
que deben mantenerse los depósitos, las responsabilidades que tienen
de los mismos las diferentes autoridades de la Institución. Después de
gestionar dicha nota, no recuerdo cuanto tiempo habrá sido, bajó la
arquitecta del Departamento de Construcciones, la Comisario Corral,
con otro personal de datos que no recurdo, con los cuales hicieron un
relevamiento informal de la Dependencia. Previendo que la Comisario
Corral no pudo tener acceso al informe completo que había realizado,
le manifesté la intencion de entregarle una copia del mismo y una
serie de imágenes que había recopilado de otros depósitos de armas.
La misma me manifiesta que no era posible dar una solución y que iba
a informar a la superioridad de la situación, porque la dependencia de
armamentos debía estar fuera de la Jefatura de Policia, como así
también, menciona que el deposito de municiones (Polvorín) era una
problemática ya muy conocida con expedientes de Ecogas o una
empresa de gas, debido a la suma peligrosidad que implicaba tener el
polviorin en peligo las conexiones de gas de la Jefatura, y que
pretendían cortar ese suminsitro.

Zambrano había dado la orden de que se empezara a cubir el
servicio nocturno en la de pendencia, noche de por medio, para lo cual
tuvo que afectar a la misma gente que se encontraba prestando
servicio en la dependencia, para cubrir el servicio de 24 hs.

En el marco de lo que vengo relatando, cabe tener en cuenta el
cambio de cerraduras de la División de Armamentos, donde para el
mismo se realiza un pedido al Departamento de Construcciones que
depende de la Direccion de Logistica, solicitando un cerrajero que
realice el cambio de la combinación de la cerradura o la cerradura
misma, según lo que se necesitaba. El cerrajerop se presenta en la
dependencia para entrevistar al titular quien le solicita el número de
copias necesarias para luego entregárselas al personal que él crea
necesario. Recuerdo que el cerrajero era un suboficial de nombre
Huber Amato, donde los dos jefes eran Valquinta y Vaca.Valquinta
concurrió dos o tres veces a la División de Armamentos para hablar
con Vaca, donde sospecho que era por cuestiones del relevo, que es
un inventario que puede llevar tres meses de trabajos y que se lo
pedían para tres semanas.

Como no tengo automóvil, Tornavacca, quien se movilizaba en
un Fiat Uno, viejo, no último modelo, se ofrecía a llevarme en algunas
ocasiones, lo tenía estacionado al frente de la Jefatura sobre Calle
Santa Rosa, pero me han llegado comentario que con autorización de
Zambrano lo dejaban estacionar en la playa de la Jefatura,donde no
puedo precisar cuántos lugares hay pero creo que solo hay lugar para
los móviles oficiales, como por ejemplo Zambrano que tenía lugar
asignado para estacionar seguramente por el móvil perteneciente a la
Dirección de Logistica, pero Valquinta no tenía cuando estaba a cargo
de la División de Armamentos, había un lugar asignado, solo una
camioneta Chevrolet LUV, que hacia de móvil oficial pero que ya esta
fuera de servicio y actualmente creo que no hay móvil. Otro comentario
que escuche donde Tornavacca supuestamente le había comprado un
vehículo Alfa Romeo a Churquina.

El día 17 de junio de 105, llega el memorándum donde se
disponía mi traslado, el mismo contenía el pase de tres oficiales jefes,
lo que en la jerga se denomina triangulación. Antes del mismo, nunca
tuve conocimiento del pase porque nadie me había dicho nada, salvo
Vaca, que recién cuando me fui de la dependencia me dijo que sabía
algo del pase pero que nunca me lo había dicho. Cuando me pasan a
la Division de Exposiciones por Extravía, con el carácter de
Subcomisario, consideré que no tenia jerarquía suficiente para
hacerme cargo de la Dependencia y es algo que le expresé al Comisario
Inspector Gigena, Jefe del Departamento de Recaudación Fiscal, a
causa de haberle consultado sobre cómo tenia que confeccionar mi
sello, porque no sabia si era como cargo accidental o como titular de
la dependencia, porque me habían dicho que tenia que registrar mi
firma en el Gobierno. Como Gigena tiene dos superiores inmediatos,
el Director de Administración quien a s vez depende del Jefe de Policía,
me había dicho que me confirmaba como titular de la dependencia,
pero en un tono amigable me dijo que iba a cobrar como Comisario.
Cuando me sale el pase, pensé que me iban a hacer una cama, porque
en oportunidad de hacer el relevo del titular, recibia dinero en efecivo
que quedaba en la caja registradora y en un armario con llave,
entonces pensé que así como habían hecho desaparecer las armas en
la dependencia en la que trabajaba, también le iban hacer desaparecer
el dinero o parte del dinero cuya custodia tenia a cargo. A través del
memorándum, ordenado por el Jefe de Policia y firmado por un
Director General, me di cuenta que estaba obligado a hacerme
presente en la nueva dependencia de Exposiciones por Extravío, ya
que de no hacerlo incurriría en una falta gravísima de ”abandono de
servicio” pasible de baja. Frente a ello comencé a realizar todo tipo de
gestiones para evitar la perdida de dinero y afianza la seguridad en la
dependencia, como por ejemplo cambio de cerraduras, colocación de
cerrojos en la puerta de ingreso y a la caja recaudadora, solicitando
una caja fuerte y asignándole la llave a tres oficiales Yaris, Sprljam y
Nazer.

A las dos o tres semanas aproximadamente de estar en la
dependencia, se comunica por teléfono Vaca conmigo, a una hora que
no recuerdo, diciéndome que en horas de la tarde subiera al segundo
piso de la Central de Policía, a la oficina del Director de Logística para
tener una reunión con Zambrano, reunión en la que se entera de
porque lo habían asignado en la Exposición de Extravíos. En hora y
lugar, se encontraban Zambrano y Vaca. Zambrano comienza
manifestando que había un plan diseñado por la Jefatura de Policía,
donde dentro de ese plan se incluía mi pase a Extravíos. Zambrano
expresa en palabras más o menos “esto es un golazo, esto que el jefe
nos haya firmado tu pase a exposiciones” y continúa diciendo lo que
íbamos a hacer: la jefatura va aconfeccionar una nómina del personal
retirado, que esa nómina iba a ser chequeada para confirmar que esos
retirados estuvieran en condiciones de prestar adicionales. Que la
nueva ley de adicionales de 2012 permite a los retirados que cumplen
funciones como policía adicional, solicitar que la Fuerza le provea un
arma oficial. Que no es cualquier policía retirado, sino solo aquel que
cumple funciones de adicional. A esa nómina se la iban a dar a Vaca,
y me dice que cuando reciba esa nómina la iba a tener que cargar. En
realidad, lo que iba a tener que hacer es dar un numero deexposición
a Vaca y éste iba a registrar la provision del arma y después el
extraviode esa arma por el personal, teniendo en cuenta además que
no era solo para policías retirados que cumplían adicionales la
portación de armas sino también para el Departamento de Medicina
Laboral, la Division REPRACOR y la DivisiónPolicia Adicionales. Por
último en dicha reunión, Zambrano me dijo que para no levantar
sospechas, cada uno de los integrante de la división de armamentos,
incluido Tornavacca y yo, tendríamos que hacer una exposición por
extravío de un arma de las que habían desaparecido, que previamente
se las iban a asignar a cada uno de esos empleados. Luego de eso no
dicen mas nada y se retiran Zambrano y Tornavacca.

Siendo el mes de agosto, en fecha que no recuerdo precisamente,
frente a las varias llamadas de teléfono recibidas por Vaca, me
comunico con él y me dice que necesitaba que bajara preguntándome
cuando lo iba a ver a Armamento, me dice que Zambrano le
preguntaba constantemente qué estaban haciendo porque Vaca había
recibido la nomina de retirados y que según Zambrano el Jefe de
Policia le había dicho que se le había agotado la paciencia que quería
ver lo que estaban haciendo, ver los extravíos ya registrados en las
formas que lo había ordenado, en definitiva Zambrano le daba un
ultimátum a Vaca. Este le comenta que había ingresado un oficio de
una de las armas extraviadas, proveniente de la provincia de Santa
Fe, el cual se lo había llevado a Zambrano, donde éste le había dado
directivas que ese oficio se respondiera de la manera que habían
ordenado, es decir, que se asignara a alguno de los policías retirados
y su consiguiente exposición de extravío, para que Zambrano se lo
exhibiera al Jefe de Policia y viera que se estaba cumplimentando el
plan ordenado.

En días siguientes a lo sucedido, me comunico con Vaca y le doy
un numero de exposición real, que no recuerdo, que existía de otro
extravio que no tenia relación con el supuesto extravío de las armas,
a los fines de que Vaca informara a Santa Fe, para que Vaca hiciera lo
que le habían ordenado, esto es, informar a Santa Fe el extravío del
arma utilizando el número que yo le había dado. Todo esto lo hice por
el temor con el que vivía, ya que entre la reunión que tuve con
Zambrano y Vaca donde se expuso la idea de asignar las armas
desaparecidas a los policías retirados y su correspondiente extravío y
la asignación del número de exposición que le dio a Vaca, mi hija
Solange de 12 años de edad, sufrió un intento de secuestro en Av
Santa Fe esqAvCastro Barros, donde frena un taxi en el que le abren
la puerta y desde el interior le gritaban e insistían que ingresara al
vehículo, a lo que ella salió corriendo al interior de un local de
Farmacity que se encuentra en Av. Castro Barros, lugar en donde hay
dos cámaras de seguridad del Gobierno, una unidireccional y un
domo. Debo señalar que la policía para tareas de investigación posee
dos autos, uno como remis y otro como taxi. Tengo un amigo, Enrique
Zárate que trabaja en el Departamento Centro de Comunicaciones,
con quien quedó registrado el llamado, hizo las averiguaciones
pertinentes para ver si el incidente registrado en las cámaras
existentes en el lugar, en Av. Santa Fe y me dijo que no se había
registrado nada, dado que las cámaras justo en ese momento se
encontraban apuntando en otra dirección por lo que no se había
grabado nada, aun cuando le dí la amplitud horaria de cuando había
sucedido el hecho que había sucedido de día, pero no recuero que día
era. Con motivo de esto y por miedo y amedrantamiento que sentía es
que no hice la denuncia penal de lo sucedido con mi hija, por miedo a
que volviera a ocurrir.

A mediados del mes de septiembre, creo que el día 20, recibo una
llamada, si mal no recuerdo a mi celular, del Comisario Vaca donde
me dice que en horas de la tarde no teníamos que reunir con
Zambrano en el predio de la División Intendencia, que queda en Paso
de los Andes, entre Caseros y Duarte Quirós, a los fines de no levantar
sospecha en el ámbito de jefatura. Me reúno con Vaca en la Division
Combustible para ingresar a Intendencia, cuando llega Zambrano y
nos lleva a una oficina de reuniones existente en el lugar. Al ingresar
Zambrano nos pide que le quitemos las baterías a los celulares y que
dejen los celulares arriba de la mesa, donde una testigo de esto es una
agente técnica, de la cual desconosco el nombre y apellido, pero que
nos vio en la reunión porque nos llevó café, la misma es de pelo negro,
tez blanca, contextura media, joven de veinteipico años. Dicha reunión
se llevo a cabo a las 18: 30hs. si mal no recuerdo, al comenzar
Zambrano expresa que se encontraba muy preocupado y textualmente
dice: “estoy muy preocupado, acabo de tener una reunión con el jefe
de policía y que si esto salta, él no sabía nada y que nos fijaramos que
no estuviéramos cometiendo algun delito”, en ese momento Zambrano
como que se pone a pensar y nos dice que no pudo dormir de noche y
que teníamos que deshacer lo de las exposiciones y debíamos volver
con el primer plan, nos dice “las cajas de cuando ustedes, refiriéndose
a mi y a Vaca, fueron al CAP IV, se les cayó y las perdieron”, a
continuación hubo silencio y con Vaca no dijimos nada. Nos retiramos
de la reunión quedando como que había que cumplir con la directiva
que se les había dado.

Hasta ese momento no se había hecho ningún movimiento
aparentemente con las exposiciones y la asignación de armas con el
personal retirado, salvo el numero de exposición que le entregó a Vaca
con motivo del pedido de informe de Santa Fe. Se que Vaca había
respondido, en el mes de junio, los oficios de las dos pistolas de la
Unidad Judicial, algo así como que las pistolas eran de la policía, que
estaban extraviadas y que se había hecho una exposición sin numero
en Armamento, pero sabían que esa forma de responder iba a llama la
atención de la Fiscalia y le iban a volver a preguntar.

En octubre , el dia 6 o 7, Vaca me llama y me cuenta que lo
habían llamado de la Unidad Judicial 10 y le habían preguntado
porque al fiscal no le cerraban algunas cuestiones de lo que se había
informado, como lo era el extravío si había una copia de la exposición
por extravío, quién tenía el arma, en dicho momento ya habían pasado
la mayoría de las elecciones, momento en el que me reuno con Vaca y
me dice que ya tenia el oficio de la unidad judicial y que había que
presentar copia del extravio, por lo que vemos que era para nosotros
una oportunidad, era lo que queríamos ya que se sentían vigilados,
con los teléfonos intervenidos y considerábamos peligroso ir a la
fiscalía, entonces con Vaca consideramos que era la oportunidad para
poner en conocimiento todo esto. Entonces tome la decisión de hacer
la exposición el 6 o 7 de octubre si mal no recuerdo, sin que tengan
conocimiento a los superiores asumiendo que en forma indirecta
estaba junto a Vaca haciendo una denuncia por la desaparición de las
armas, poner todas las pistolas para que luego Vaca amplíe la
respuesta a la unidad judicial, afirmando que se detecto que las
pistolas habían sido extraviadas a raíz de un control de inventario.
Vaca responde el oficio y acompañado por Ortíz y Catrambone se
acercan a la Unidad Judicial, Ortiz lo iba a entregar en manos propias
del ayudante fiscal, pero creo que lo recibió la secretaria, donde la
respuesta fue dada el de octubre.

No sabíamos hasta donde podía llegar la obligación de ocultar o
callar lo que había sucedido con las armas, si yo hacia la exposición
el dia 7 de octubre, si mal no recuerdo, en el sistema se tendría que
reflejar generando un importe de 35 pesos, eso iba a figurar como
faltante de caja y además si tenia que pagar, el cajero del timbrado,
iba a enterarse de la exposición, no queríamos que nadie se enterara.
Por eso es que a la exposición no se hace en forma normal, sino que
lo hace en el “historio” del sistema, y va para atrás mas de lo que
puede, hasta el 18 de junio que es cuando asume la titularidad de la
dependencia. La confección de la exposición la confecciona el propio
delcarante, luego se la lleva a Vaca para que la firme, a dicha
exposición la realizó entre las 16 y 17 hs., en la computador de la
oficina de personal de la propia División no de la oficina donde yo
trabajaba, porque desde esta computadora se podía imprimir en las
impresoras del salón de atención al público, y ya que allí se encuentra
el sistema que maneja el Gobierno que se llama “Eliot”. La hora que
aparece impresa en la exposición es porque el sistema cuando hacess
un tramite en el histórico, al cargar la exposición exigia una fecha y
un numero de exposición que debía ser ingresado manualmente, pero
no permitia la colocación de un horario, por lo que por defecto el
sistema lo colocó automáticamente. Por lo que seguramente en el
sistema ha quedado registrada la operación y su horario real. A dicha
computadora para poder ingresar tuve que ingresar mi propio usuario
en horario de trabajo normal con público en el salón, incluso cuando
la imprimi uno de los empleados había impreso otra y tomo por error
la que yo había enciad a imprimir, donde al reclamársela a aquel se la
entregó, creo que no vio el contenido.

El “histórico” del sistema repite la exposición tres veces,
solamente que cada vez con números distintos, eso lo hice para que si
me descubría y mandaban a borrar del sistema la exposición, quedara
grabada en el sistema dos veces mas. La exposición no fue timbrada
ya qe no hacia falta por estar cargada la exposición en el historial. Una
vez firmada por Vaca la exposición, archivo el original en el archivo de
la Dependencia, conjuntamente con las exposiciones del día 18 de
junio. El 8 de octubre, Vaca me dice cuando estaba entregando la
exposición impresa, mañana nos reunimos a las 9 hs. en la Division
de Armamentos, para avisarle y darle cuetna al personal que íbamos
a ir con el oficio y poner en conocimiento de la justicia la verdad de
todo lo que había pasado. Cabe destacar que en la División de
Exposición por Extravío trabaje durante cuatro meses es una
dependencia linda para trabajar, ya que el ambiente es demasiado
administrativo, se trabaja con civiles, etc.

El 8 de octubre, en horas de la noche, me retiro a mi casa, paso
a buscar a mi mujer y mi hija por el local que tiene en Calle Av. Santa
Fe y antes de ingresar a mi domicilio en Calle Palestina, realizan una
compra en una despensa próxima. Aproximadamente entre las 21:00
hs y 21:20 hs.al volvernos hacia nuestro hogar, me llama la atención
un vehículoestacionado, que ya había visto, un Ford Focus, patente
FAS o FAZ 135 o 139, con dos sujetos en su interior con los vidrios
polarizados, que luego de un tiempo de haber ingresado a mi casa, el
vehículo seguía en el mismo lugar estacionado, no sobre el frente de
mi casa sino sobre la plaza. Siendo las 23:00 hs. pm, el vehículo seguía
en el mismo lugar estacionado, por lo que decidí llamar al 101 para
que lo controlen, siendo atendido por el Subcomisario Gasser. El móvil
solicitado nunca llegó, ni me llamaron ni me entrevisto un móvil, ni
nada por el parecido y el vehículo a las 01:00 hs. am ya no se
encontraba. Con motivo de la inquietud que sentía, porque no sabia
si realmente iban a ingresar esa noche a mi domicilio y con que
intenciones, agarro la computadora y unos documentos donde tenia
información, porque estaba seguro que me estaban siguiendo.

A la mañana siguiente me reuno con Vaca en Armamento y éste
me dice que ya habia entregado el oficio en la tarde anterior, entre las
18:00 hs. y 20:00 hs. de la tarde. En ese momento de reunión con
Vaca le cuento lo que había pasado la noche anterior con el vehículo
que estaba frente a mi casa y le manifiesto mi inquietud de que a lo
mejor nos estaban siguiendo, y él me dice algo así como “¿que será?,
nosé, yo ya entregue el oficio, uno nunca sabe”.
El día 25 de octubre eran las elecciones presidenciales y después
de las elecciones, el día lunes había salido por el diario Clarin el
faltante de las armas. Desde el 8 de octubre en muy pocas ocasiones
me reuní con el personal de Armamento, confiando en ue la justicia
ya había tomado intervención e incluso les decía que tenían que
buscar un Asesor Letrado. Antes de las elecciones, después del
incidente del auto y después de las elecciones presidenciales, si mal
no recuerdo un sábado, iba con mi hija desde mi casa hasta la
Jefatura por Av. Santa Fe, cuando llegamos al puente advierto la
presencia de una persona de la calle con aspecto vagabundo, el que
nos empieza a seguir y cuando estamos ingresando a la Jefatura, mi
hija me advierte que nos estaban siguiendo, pero le digo que ya lo
sabía. Luego de ingresar a la Jefatura, esta persona vagabunda
también entra, llega gente de jefatura y mi comienza empieza a llorar.
Dejo a mi hija en la dependencia con personal de la misma y decido ir
a donde estaban interrogando al vagabundo donde me informan que
es un ciudadano uruguayo, indocumentado, con una botella de
alcohol etílico, donde me preguntan si quería que quedara constancia
en la guardia respecto del seguimiento, les digo que si y les doy los
datos de mi hija. El hombre terminó siendo aprehendido supongo por
violación al Codigo de Faltas. A las 13 hs. al retirarme, el personal de
la guardia todavía estaba con esta persona.

El dia lunes o martes, no recuerdo que
dia, pero posterior a las elecciones presidenciales, cuando la noticia
de la desaparición de las armas se hizo pública en Clarín, me llama
Vaca por teléfono y me dice que subiera a la oficina de Zambrano,
Director de Logistica, donde al llegar me encuentro con Vaca y
Zambrano. En dichos momentos, Zambrano hace unos ademanes y le
sube el volumen a un televisór que tiene en la oficina y me comenta
que había estado con el Jefe de Polici, y que había un plan de comprar
pistolas de compra la cantidad que faltaban para suplir las que habían
sido sustraídas, en dicho momento ingresa a la oficina la secretaria
privada del jefe de policía, Comisario Inspector Paola Peralta, quien se
une a la reunión y comienzan una conversación una charla amena con
Zambrano, y Peralta dice que el Jefe está loco, que se tomo una
pastilla, entre otras cosas y luego dice que ya se estaba viendo esto de
comprar pistolas para reemplazar las otras, frente a lo que les digo
que era una locura lo que están planeando porque primero que las
armas están registradas en el RENAR, sino no se las puede sacar a la
calle. Peralta expresa que eso se puede borrar, ya que el jefe de policía
ya lo había citado al Mayor Vaca y al Comisario Inspector Gaitán,
Director de administración y Jefe de departamento de Informática,
respectivamente, donde al primero le hace desaparecer los expedientes
de compras y al segundo para borrar los registros informáticos en
relación al lote de las pistolas sustraídas. Frente a ello les expreso que
no tenía razón de ser, ya que si estos eliminaban la información no iba
a desaparecer la relación de las pistolas con la Institución Policial, les
reitero que es una locura lo que querían hacer, que eso ya estaba
hecho y el costo político ya se pago, donde no había otra opción que
transparentar lo sucedido, ya sea por el Tribunal de Conducta si fuera
necesario pero que lo hicieran transparentar. Frente a ello Peralta dice
que el problema era que el Jefe de Policía con el Ministro de Seguridad
no se podían ni ver, donde Zambrano expresa que tenía que hablar
con el Gobernador porque éste ya estaba al tanto ya que había visto el
mensaje que le manda el mismo gobernador (José Manuel De La Sota)
al Jefe de Policía por celular, donde aquel le pregunta si era cierto o
no lo de las armas y que se fijaran de solucionarlo COMO SEA. Ante
ello Peralta responde que el problema era que Suarez no le quería
manifestar al Gobernador que él ya sabía sobre la cuestión de las
armas, pero que de todas formas iba a tratar de hablarlo al Jefe de
Policía para explicarle, pero que estaba en un estado en donde no
escuchaba a nadie. Además comenta Peralta que Suarez le decía a
todo el personal suyo que eran unos traidores.

En un momento Vaca expresa que mi idea
de transparentar las cosas no era viable, toda vez que ya tenía
conocimiento la justicia con la exposición de las armas desaparecidas,
entonces, Zambrano le pregunta a Vaca si habían informado que las
armas se habían perdido al caerse de la camioneta cuando iban a
entregarla al CAP, a lo que Vaca le dice que no, que lo que se había
informado era que se detecta a través de un control de inventario que
se habían extraviado las 67 pistolas. Frente a ello Zambrano
manifiesta “entonces, ¿Qué informaste? ¿Qué las pistolas se pierden
acá en la jefatura?”, a lo que Vaca le dice que si, donde Zambrano se
agarra la cabeza, con un momento de silencio, y le dice a Peralta que
había que ir al Tribunal de Conducta y, señalando a Vaca, le dice
“cuando vos declares tenés que decir que si bien el faltante se detecta
en Jefatura, seguramente esas pistolas habían sido sustraídas en el
CAP 4”, la mira a Peralta y le dice que si no era así va estar implicando
a la Jefatura. Entonces Peralta pregunta si habían aparecido ya
algunas armas, afirmando ello Vaca quien dice que habían aparecido
tres, y una pistola mas que el Comisario Inspector Álvarez le había
mostrado en fotografía una de esas pistolas por un hecho que había
ocurrido creo que en Jesús María, pero del cual nunca se recibió oficio
alguno ni el arma, pero que se acordaba que era de la serie C, lo que
implicaba que se la habían llevado de la Jefatura, ya que las de la serie
C, nunca habían salido a proveerse a los CAP, sino que se encontraban
en la guardia para proveerse en la División de Armamento al personal
de los CAP únicamente. Zambrano pregunta cuantas eran las pistolas,
y le respondo que eran de la Serie C, es decir, como nueve o más
pistolas, a lo cual Zambrano manifiesta, de que puede ser hayan sido
sacadas de Jefatura, pero insistía en que la mayoría habían sido
sustraídas del CAP. Luego de ello se retiran Zambrano y Peralta y nos
dice que esperaban directivas en Armamento.

Luego de dicha reunión, al día siguiente,
cerca del mediodía se presenta en mi despacho el Oficial Principal
Moreno y luego el Crio. Mayor Zambrano, instándome a que le
entregue el original de la exposición por extravío que habían entregado
a la Justicia, preguntándome además si había alguna forma de
eliminar esa información y si quedaba registro en algún lado, a lo cual
le explico que era un sistema del gobierno y que no se podía eliminar
nada

No recuerdo la hora, pero un lunes a la
noche me dirijo con Vaca a la División y éste recibe un llamado
telefónico de Zambrano, y me comenta que tiene que salir a la playa
para esperarlo a Zambrano mientras espero en la División, más o
menos una hora, donde al regresar Vaca observo que estaba bastante
consternado y me dice que el Jefe de Policía le dijo a Zambrano que
seguía con el plan de reemplazar las pistolas porque ya había ido a
hablar con el proveedor de armas de nombre Miguel Romero quien le
dijo que no las tenía pero que las podía conseguir. Las directivas iban
a ser cumplidas por el Mayor Vaca y el Comisario Inspector Gaitán,
conforme el plan mencionado, particularmente a Sebastián Vaca le
dijo que iba a tener que hacer lo mismo en los registros que se
encontraban en Armamento, a lo cual se negó y le dijo que nadie en
Armamento iba a participar de ese plan. Frente a ello Zambrano le dijo
a Vaca que iba a hablar con el Jefe de Policía para comunicarle que la
gente de Armamento no quería cumplir con las órdenes impartidas,
solicitándole además que me llamaran a mí y a Vaca para que dieran
explicaciones del caso.

El miércoles de la misma semana, me
llama Vaca por teléfono en horas de la mañana y me manifiesta que
baje a Armamento porque estaban notificando desde el Tribunal de
Conducta a todo el personal de Armamento para colocarlos en
situación de pasiva, por lo que luego de notificarme le entrego la
titularidad de la Dependencia a la Comisario Sonia Ponce. El día
jueves recibo una llamada desde la Dirección Logística donde me
comunican que me tengo que dirigir al Tribunal de Conducta, donde
en el trayecto me llama mi esposa diciéndome que se encontraba en
mi domicilio personal de policía judicial porque lo iban a allanar y
necesitaban que esté presente. Al llegar a mi casa procedo como
requiere Policía Judicial, me notifican y quedo detenido.

Mientras me encontraba detenido en el
edificio de Jefatura de Policía, en la Guardia de Investigaciones, se
aproximan Oficiales Jefes y Superiores que no conocí, algunos
brindando palabras de apoyo y otros haciendo referencia de que son
momentos en que uno debe decidir hasta donde se calla, si se quiere
ir por la puerta grande o chica e inclusive preguntando por mi familia
en sentido amplio. Alrededor de las 22:00 hs. me notifican la
Resolución del Gobernador de la Ley antimotin y que tenía 24 hs. para
presentar el descargo. En ese contexto y estando en un estado de
confusión me visita el Comisario Inspector Gigena, que hasta ese
momento era mi Jefe directo, me saluda y me dice que en la
Dependencia de Exposiciones se encontraba personal de Policía
Judicial allanando y que necesitaba la contraseña del mail del correo
Institucional para poder ingresar y hacer verificaciones. Le doy la
contraseña haciéndole saber que es la misma contraseña que se utiliza
para operar el sistema Eliot, luego me pide la contraseña y mail míos
privados, a lo que me niego y le digo que esa información no se la iba
a dar, donde me dice que bueno, que les iba a decir y se retira. Al
instante le solicito al Comisario Giuliano, que se encontraba a cargo
de la Guardia de Investigaciones que dejara constancia de lo sucedido
con el Crio. Inspector Gigena.

Por último cabe destacar que cuando Zambrano se llevo la
exposición por extravío original que se había presentado a la Justicia,
busqué la exposición en el sistema por su numero y la volví a imprimir
y la volvimos a firmar con Vaca. Luego, con la colaboración del Oficial
Principal Sprljam, con la puerta cerrada del archivo, volví a colocar la
exposición por extravío pero en la caja de cartón que tiene escrito con
marcador la fecha 21/03/2015, por la cuestión de que si llegaban a
borrar toda la información del sistema, con este dato podía ser
recuperada. Por su lado, Vaca me dijo que hiso lo mismo en
Armamento.

A los fines del descubrimiento de la
verdad real arrimare al presente proceso la prueba necesaria a efectos
de acreditar todos y cada uno de los extremos que se invocan en la
denuncia.

SOLICTA MEDIDAS CON CARÁCTER URGENTE
En función de los graves hechos que
contiene la ampliación de esta denuncia penal y siendo consiente del
grave riesgo que genera lo narrado para la vida de su esposa, hijos y
del propio compareciente, es que solicita con carácter urgente arbitrar
los medios necesarios para proveer una custodia que necesariamente,
salvo mejor criterio de V.d, debe estar a cargo de la fuerza de
Gendarmería Nacional o grupo especial en razón de los hecho
relatados, las personas involucradas, las funciones que ostentabas y
ostentan, y las vinculaciones que desde un análisis lógico hacen
proveer la inconveniencia en la participación de un servicio de
protección
III- POR TANTO A V.D. SOLICITO:

A) Me tenga por presentado, por parte, en
el carácter invocado de QUERELLANTE PARTICULAR, y con el
domicilio legal debidamente constituido.
B) Haga lugar a las medidas urgentes
solictadas

ES JUSTICIA.