DISCURSO DE DESPEDIDA DE DAVID

(1 Cr. 28:1-29:30)
Fondo histórico.
28:1-21 El autor de 1 Crónicas se dispone a narrar la transferencia del gobierno a Salomón, sin mencionar el intento
de Adonías de convertirse en rey, y la súplica de Natán y Betsabé en favor de Salomón. Para un más amplio
recuento, léase 1 Reyes 1 y 2. Para el cronista, Salomón y el templo son temas importantes dentro de la historia de
Judá. Por lo tanto, 1 Crónicas habla de las instrucciones de David a Salomón en relación con el templo, mientras
que en 1 Reyes éstas no se incluyen. Pero 1 Reyes recoge las instrucciones de David a Salomón sobre Joab y Simei,
mientras ello no sucede en el caso de 1 Crónicas. La inclusión o exclusión de tales eventos tiene que ver con el
propósito del autor de ordenar su relato a fin de comunicar sus puntos de vista teológicos.
1 David reunió…a todos los oficiales. El propósito del autor de Crónicas en relatar la transferencia del poder de
David a Salomón es distinto al de Samuel y Reyes. El relato de los sucesos en Crónicas indica el énfasis del autor en
ciertos puntos dirigidos a la comunidad posexílica para motivarla a que obedeciera el pacto de Dios, y de este modo
asegurara la bendición de Dios. Los discursos de David, y material incluido en la narración, ponen énfasis en la tarea
de Salomón para edificar el templo, en vez de en los cargos y deberes de la monarquía.
8 guardad y buscad. Los verbos en plural, indican que David está dirigiéndose a toda la congregación antes de
dirigirse a Salomón en el v. 9.
11 David dio a su hijo Salomón el plano. El cronista describe la transición del poder de David a Salomón como un
paralelo a la transición del mando de Moisés a Josué. Crónicas es el único libro de la Biblia que indica que los planos
del templo fueron dados por Dios (v.19). El tabernáculo había sido construido según un plano revelado por Dios a
Moisés (Ex. 25:9). En la Biblia Dios es el arquitecto de su morada, desde el jardín del Edén (Gn. 2) hasta el
tabernáculo (Ex. 25), desde el templo en la visión de Ezequiel (Ez. 43) hasta la nueva Jerusalén (He. 11; Ap. 21:2).
29:1-9 Esta sección, que también está ausente de 1 Reyes, provee un aleccionador ejemplo sobre el ofrendar.
Primero, David da generosamente de sus posesiones (vv. 1-5). Su ejemplo y la petición que formula hace que sus
líderes también den (vv. 6-8), de manera que todos contribuyen alegre y voluntariamente (v. 9).
3 lo doy…además de todo. La generosidad de David al dar parte de su fortuna personal sirvió de ejemplo para
otros líderes (vers. 6–9). Esto tal vez sirvió de modelo a la comunidad posexílica mientras trataba de reunir los
recursos necesarios para la construcción del segundo templo. Una ofrenda semejante fue recogida por Moisés para
la construcción del tabernáculo (v. Ex 25:1–9; 35:4–9).
4 Ofir. Lugar que se encontraba en la costa oriental de África o la costa oeste de Arabia.
7 monedas, dracmas. O, dáricos. El dárico era una moneda persa y Crónicas da el valor de la ofrenda en términos
del sistema monetario empleado durante la época persa. El dárico fue llamada así en honor de Darío I (522–486
a.C.) y acuñada durante su reinado. La mención de esta moneda hace claro que el libro de Crónicas no pudo haber
sido escrito antes de la época de Darío I. Diez mil dracmas pesaban aproximadamente 90 kilogramos. La ofrenda
en talentos aquí mencionada también se evaluaba según su peso. Su valor total ascendía a 5,000 toneladas.
10 Como le era característico, David elevó una oración para alabar a Dios (v.10-19), que alentó a todo el pueblo a
bendecir al Señor (v. 20). Esta es una de las grandes oraciones de todo el AT
11 honor, hod: Gloria, honor, majestad, belleza, grandeza, excelencia en forma y apariencia. Se halla en 24
referencias del AT, y se refiere a cualquier cosa o cualquier persona investida con la gloria real. La palabra
«esplendor» podría definir mejor a hod Aquí David asevera que la gloria y el esplendor le pertenecen a Dios.
22 Comieron…y bebieron…con gran alegría. Una celebración semejante tuvo lugar cuando David fue hecho rey
(12:38–40). por segunda vez. Esta coronación pública fue hecha después que Salomón fue hecho rey en una
ceremonia privada (23:1).
25 todo Israel. Crónicas omite la intriga asociada con la ascensión de Salomón en 1 Reyes, tal como omite las
rivalidades entre las tribus que hizo que al principio algunas de ellas se negaran a aceptar el dominio de David. La
idea de todo Israel es importante para el cronista, porque presenta el ideal nacional y da énfasis a la necesidad de
cooperación y armonía en la comunidad posexílica para lograr dicho ideal.
27 reinó en Hebrón siete años. El cronista reconoce este período del reinado de David pero no lo elabora. Esto
sugiere que el autor quiere destacar los aspectos de la historia que estimulen a la comunidad posexílica y la motiven
hacia la obediencia del pacto y al éxito en la reconstrucción de la nación.
28 lleno de días, riquezas y gloria. Para Israel las riquezas y la prosperidad eran muestras de las bendiciones
divinas que los justos reciben.
HOJA DE TRABAJO
DISCURSO DE DESPEDIDA DE DAVID
(1 Cr. 28:1-29:30)
Verdad central: David exhorta al pueblo a ser fieles a la ley divina para tener prosperidad nacional y permanencia
como pueblo.
Lee tu Biblia y responde:
1. Instrucciones de David acerca del templo, 1 Cr. 28:1-10.
David ya había comunicado a los jefes y principales de Israel (que fueron enlistados en el capítulo 27) su deseo de
construir un templo para el Señor. De hecho, ya había comenzado a reunir los materiales de construcción (22:14-
16). Puesto que ya era evidente que estaba llegando al final de su vida, reunió a todos los líderes para animarlos,
para que reconocieran el liderazgo de Salomón, y para encarecerles que lo obedecieran en su magnífico proyecto.
En el templo, David dijo, sería colocada el (v.2) _____ del pacto, el objeto sagrado que simbolizaba el trono terrenal
del rey celestial. David entonces repasó la historia de sus intentos por construir el templo, esfuerzos que no fueron
fructíferos porque Dios había ordenado que Salomón [un hombre de paz (22:9)] fuera su constructor. Salomón
estaba calificado para hacerlo porque era el hijo elegido de David, quien a su vez había sido escogido de entre la
tribu de (v.4) ______. De Salomón se dijo que era “hijo de Dios” [mi hijo, (v.___)] en una manera especial. Si
Salomón permanecía fiel al Señor, su reino perduraría.
David concluyó sus instrucciones con una encomienda tanto al pueblo como a Salomón de guardar el pacto divino y
confiar en Dios, para que el proyecto del templo tuviera una feliz terminación. David mandó a Salomón que sirviera
a Dios íntegra y voluntariamente, sabiendo que Él (v.9): “escudriña los _________ de todos, y entiende todo
intento de los _____________.”
2. Planes de David para el templo, 1 Cr. 28:11-21.
En una notable declaración, David compartió con Salomón los planos y especificaciones del templo, así como el
mobiliario, cosas que el Espíritu de Dios le había revelado (v.___). La construcción sería hecha por manos humanas,
pero el diseño y la significancia del templo provenían de Dios. Esto también incluía el ministerio de los sacerdotes y
de los levitas y el peso del oro y la plata con lo que se fabricaría el mobiliario sagrado del templo. No queriendo
dejar nada al azar, David escribió cada detalle de la revelación divina. Animó a Salomón diciéndole (v.20): “no
temas, ni __________, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te ___________, hasta que
acabes toda la obra para el _________ de la casa de Jehová.” Y los obreros lo ayudarían de muy buena voluntad.
3. Llamado de David para recolectar ofrendas, 1 Cr. 29:1-9.
v. 1-5ª. Dirigiéndose a la asamblea, David de nuevo enfatizó la inexperiencia del joven Salomón y la importancia de
que se percataran de que estaban a punto de construir, no un palacio para un simple rey humano, sino el templo
del Dios Todopoderoso. Por lo tanto, la tarea era grande y requería gran cantidad de materiales. Entonces, a
manera de ejemplo, destacó que él ya había hecho contribuciones de (22:14) _____, plata, ________, hierro,
________, piedra y otros materiales necesarios para el templo. Junto con esto prometió dar de su propio peculio
(v.4) “_____ mil talentos de oro, de oro de Ofir, y ______ mil talentos de plata refinada para cubrir las paredes de
las casas.” Esas cantidades eran aparte de las que ya había donado.
v. 5b-10a. Enseguida, y con base en su propio compromiso, David apremió a los líderes para que participaran en la
ofrenda, invitación que gustosamente aceptaron. Ellos contribuyeron voluntariamente con (v.7): ______ talentos
(170 ton.) y ______ dracmas de oro (84 kg aprox.), _______ talentos de plata (345 ton.), ______ talentos de
bronce (612 ton.) y _______ talentos de hierro (3,450 ton.). El resultado fue de gran júbilo para la gente y el
mismo David.
4. Oracion de David y sacrificios de dedicación, 1 Cr. 29:10b-22ª.
Después de la casi espontánea reacción de generosidad del pueblo, David alabó al Señor. 1° lo ensalzó como el Dios
de Israel y habló de los atributos divinos de eternidad (v.___), omnipotencia, gloria (v.___) y soberanía (v.___). 2°
David lo reconoció como el que tiene el poder para proveer para las necesidades del pueblo. 3° presentó acciones
de gracias y alabanza con una confesión de que le había sido agradable dar los bienes presentados gracias a que el
Señor es el dador original de todas las cosas (Stg. 1:17) las cuales provienen de su mano.
Finalmente, oró porque el Señor mantuviera a la nación dispuesta y leal y que continuara dando su bendición,
especialmente capacitando a Salomón para que tuviera una completa devoción a Dios y a la construcción del templo
5. Sucesor de David al trono, 1 Cr. 29:22b-30.
El último acto que se registra de David fue la aceptación de su corregencia con Salomón como rey. No se sabe
cuánto tiempo reinaron juntos, pero debió ser poco tiempo. Sadoc también fue ungido (v.___). La confirmación
divina de la sucesión de Salomón fue evidente en la gran bendición del Señor a Salomón. Dios lo exaltó y le dio una
gloria sin precedentes a su reino.
CONCLUSIÓN: Lo que se haga en obras de piedad y caridad debe realizarse voluntariamente y no por obligación,
porque Dios ama al dador alegre.
COMENTARIO BÍBLICO JAMIESON-FAUSSET-BROWN
CAPITULO 28
1-8. DAVID EXHORTA AL PUEBLO A TEMER A DIOS.
1. Juntó David en Jerusalén a todos los principales de Israel—los representantes del pueblo, los hombres de
influencia en el reino, quienes son mencionados en este versículo según su rango o grado de autoridad. príncipes
de las tribus—(cap. 27:16-22). Aquellos jefes patriarcales son mencionados primero por ser los más altos en rango,
una clase de nobleza hereditaria. jefes de las divisiones—Los doce generales mencionados en cap. 27:1-15. los
superintendentes, etc.—(cap. 27:25-31.) eunucos—Asistentes en la corte (1 S.8:15; 1 R. 22:9; 18); además de
Joab, el comandante en jefe del ejército, los héroes que no tenían puesto oficial (cap. 11; 2 Samuel 23). Esta
asamblea, mixta y general, como aparece por las personas invitadas, fue más numerosa y completamente diferente
de la mencionada en cap. 23.
2. Oídme, hermanos míos—Este era el estilo de tratamiento conveniente de un rey constitucional de Israel (DT.
17:20; 1 S.30:23; 2 S. 5:1). edificar una casa—Un templo sólido y permanente. para el estrado de los pies de
nuestro Dios—Dios sentado entre los querubines, a los extremos del arca, podría decir entronado en su gloria, y la
tapa del arca sería su estrado. había ya aprestado todo para edificar—Los tesoros inmensos que David había
amontonado, y los cuidadosos preparativos que había hecho, deben haber sido ampliamente suficientes para la
edificación del templo, del cual presentó un modelo a Salomón.
3. eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre—La iglesia o estado espiritual del mundo, del cual el
templo de Jerusalén había de ser un tipo, sería presidida por Uno que había de ser preeminentemente Príncipe de
paz, y por lo tanto no sería representado tan aptamente por David, cuya misión había sido de guerras y conquistas,
como por su hijo, quien reinaría en una paz completa.
4, 5. eligió a mi hijo Salomón—El espíritu de su declaración es éste: No fue mi ambición, ni mi valor, ni mi mérito,
lo que resultó en la entronización de mi persona y mi familia; fue la gracia de Dios que eligió la tribu, la familia, la
persona—a mí mismo en la primera instancia; y ahora Salomón, a quien, como el ungido de Jehová, vosotros todos
estáis obligados a someteros. Como el de Cristo, de quien era un tipo, el nombramiento de Salomón al reino sobre
todos sus hermanos fue insinuado frecuentemente. (cap. 17:12; 22:9; 2 S. 7:12-14; 12:24-25; 2 R. 1:13).
7. confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare a poner por obra mis mandamientos—La misma condición
se fija ante Salomón por Dios (1 R. 3:14; 9:4).
8. delante de los ojos de todo Israel… guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová—Similar a la exhortación
de Moisés (Dt. 29:15-20) es esta solemne y ardiente exhortación de David a todos los presentes y a todo Israel por
sus representantes a que continuasen fieles en la observancia de la divina ley como esencial a su prosperidad
nacional y a su permanencia como pueblo.
9-20. ALIENTA A SALOMON A EDIFICAR EL TEMPLO.
9, 10. Y tú, Salomón, hijo mío—El real orador ahora se dirige a Salomón, y de una manera impresionante le hace
ver la importancia de la piedad sincera y práctica. conoce al Dios de tu padre—No quería decir conocimiento
intelectual, pues Salomón ya lo poseía, sino el conocimiento experimental de Dios que se obtiene amarle y servirle.
11. David dio a Salomón su hijo la traza—Ahora David pone en manos de su hijo y sucesor el plano o modelo del
templo, con todas las medidas, departamentos, y principales artículos de moblaje, todos los cuales fueron diseñados
según el modelo dado por revelación divina (v. 19).
12. la traza de todas las cosas que tenía en su voluntad—“con él en espíritu”; es decir, que tenía en su mente.
15, 16. los candeleros de oro—Salomón los hizo todos de oro en éste y algunos otros particulares menores se
apartó de las instrucciones de su padre, en las cuales él manifestaba el propósito de ejecutarlos de un estilo más
espléndido. Había un solo candelero en el tabernáculo, pero diez en el templo. carro de los querubines—Las alas
extendidas de los querubines formaban lo que figuradamente se llamaba el trono de Dios, y como eran emblema del
movimiento rápido, el trono o asiento se llamaba a veces “carro” (Sal. 18:10; 99:1). Es bien claro que en todas
estas direcciones David no era guiado por su propio gusto, o por el deseo de tomar algún modelo de arquitectura
existente, sino sólo una obediencia a la expresa revelación de la voluntad divina. En una visión, o éxtasis, el edificio
entero, con sus dependencias, había sido puesto ante sus ojos tan vívida y permanentemente, que él había podido
hacer un bosquejo de él en los modelos entregados a Salomón.
21. He aquí los órdenes de los sacerdotes y Levitas—Probablemente ellos estaban representados en esta
asamblea, aunque no son mencionados. y los príncipes, y todo el pueblo—es decir, tanto el artesano hábil, experto
y celoso, como el obrero que necesita ser dirigido en todas sus labores.
CAPITULO 29
1-9. DAVID HACE QUE LOS PRINCIPES Y EL PUEBLO OFRENDEN PARA LA CASA DE DIOS.
1. Salomón… es joven y tierno—Aunque Salomón era muy joven, cuando fue elevado al poder soberano, su reino
se escapó del ¡ay! pronunciado en Ec. 10:16. La niñez de un príncipe no es siempre una desgracia para la nación,
porque hay casos de gobiernos sabiamente administrado durante una minoría de edad, y Salomón mismo fue una
prueba brillante de que un príncipe joven puede ser de gran bendición; porque cuando él era un niño en cuanto a
sus años, ninguna nación era más feliz que Israel. Su padre, sin embargo, hizo este discurso antes de que Salomón
fuese dotado del don divino de la sabiduría, y la referencia de David a la extrema juventud de su hijo, en relación
con la gran empresa nacional para la cual él había sido divinamente nombrado para ejecutar, era para disculparse
ante esta asamblea de los estados—o, más bien, para expresar el motivo de sus preparativos para la obra.
3, 4. A más de esto… yo guardo en mi tesoro particular—Además de la inmensa cantidad del tesoro de oro y plata
que David ya había dado para distintos usos en el servicio del templo, ahora hace una contribución destinada a un
propósito definido, el de investir de oro las paredes de la casa. Ese don voluntario provenía de la fortuna particular
del rey, y había sido elegido con el mayor cuidado. El oro era “el oro de Ofir”, entonces estimado como el más puro
y fino del mundo (Job 22:24; 28:16). La cantidad era 3.000 talentos de oro y 7.000 talentos de plata refinada.
5. ¿Y quién quiere hacer hoy ofrenda a Jehová?—Hebreo, “llenar su mano”; es decir, hacer una ofrenda (Ex.
32:29; Lv. 8:33; 1 R. 13:33). El sentido es, que cualquiera que contribuyera voluntariamente para el templo, como
él lo había hecho, estaría haciendo una ofrenda voluntaria a Jehová. Era un sacrificio que todos ellos podrían hacer,
y al hacerlo, el mismo ofrendante lo presentaría como si fuera el sacerdote. Al pedir las ofrendas voluntarias para el
templo, David imitaba la conducta de Moisés con respecto al tabernáculo (Ex. 25:1-8).
6-8. Entonces los príncipes de las familias—o “cabezas de los padres” (cap. 24:31; 27:1). príncipes de las tribus—
(cap. 27:16-22). superintendentes de la hacienda del rey—Los que tenían cargo de las estancias y otras posesiones
del rey (cap. 27:25-31). ofrecieron de su voluntad—Bajo la influencia del discurso persuasivo y del ejemplo del rey,
ellos respondieron según la capacidad de cada uno, y sus contribuciones llegaron a la suma de 5.000 talentos y
10.000 sueldos de oro; 10.000 talentos de plata, además del bronce y el hierro sueldos—Más bien, dracmas. Una
moneda persa, la cual los judíos conocieron desde el tiempo de su cautiverio, y que más tarde circulaba
extensamente en los países del Asia Occidental. Se calcula que era de igual valor que 25 chelines británicos.
dieciocho mil talentos de metal, y cinco mil talentos de hierro—En las Escrituras el hierro siempre se menciona
como artículo de valor comparativamente bajo, y de mayor abundancia y más barato que el bronce. (Napier).
8. y todo el que se halló con piedras preciosas—Más bien, “todas las piedras preciosas que encontraban junto con
lo demás, ellos las daban”. (Bertheau). Esos donativos fueron depositados en las manos de Jehiel, cuya familia
estaba encargada de los tesoros de la casa de Jehová (cap. 26:21).
10-25. SU ACCION DE GRACIAS.
10. y bendijo a Jehová—Esta hermosa oración de gratitud fue la efusión rebosante de gratitud y deleite al ver el
interés cálido y general que se tenía en llevar adelante el proyecto primordial de su vida. Su piedad se deja ver en el
fervor del sentimiento devocional, en el reconocimiento de que toda riqueza y grandeza terrenales provienen de
Dios el dador, en la mención de la prontitud general en contribuir para la influencia de su gracia, en la petición por
la continuación de esta disposición entre el pueblo, y en encomendar solemne y ardientemente al joven rey y su
reino al cuidado y la bendición de Dios.
16. toda esta abundancia que hemos aprestado—Podrá ser útil exhibir una vista tabular del tesoro acumulado, y
las contribuciones mencionadas por el historiador como hechas para la edificación del templo. Omitiendo el bronce,
el hierro, y las piedras preciosas, que, aunque especificadas en parte (v. 7), se representan en otras porciones como
“sin peso” (cap. 22:3, 14), daremos en esta tabla sólo la cantidad de oro y plata; y tomando el talento de oro como
de valor de 5475 libras esterlinas (siendo el talento de 125 libras de peso; unos 56 kilos), el valor del oro sería como
73 chelines por onza. El talento de plata es dado a 342 libras esterlinas. La suma total de las contribuciones será:
Aunque ha sido la práctica común de los monarcas orientales acumular grandes sumas para llevar a cabo sus
proyectos, esta suma excede mucho no sólo toda colección oriental recordada, sino aun los límites de probabilidad,
de modo que se cree que hay un error en el texto (cap. 22:14), o que el cálculo del historiador fuera según el
talento babilónico, que equivalía sólo a la mitad del talento hebreo; o según el talento sirio, que equivalía a la quinta
parte del talento hebreo. Esto traería el relato de las Escrituras a un acuerdo más razonable con las afirmaciones de
Josefo, como también dentro de los límites de credulidad.
20. toda la congregación… adoraron delante de Jehová, y del rey—Aunque la actitud externa pudo haber sido la
misma, los sentimientos eran muy diferentes en estos casos—de culto divino en uno, y de homenaje civil en el otro.
21, 22. sacrificaron… y comieron y bebieron—Después que el asunto de la asamblea quedó terminado, el pueblo,
bajo la influencia conmovedora de la ocasión, todavía se quedó, y el día siguiente tomaron parte en ritos solemnes,
y después hicieron fiesta comiendo los restos de los sacrificios. delante de Jehová—cerca del arca, o, tal vez, más
bien en un espíritu religioso y devoto, participando de la comida sacrificada. dieron la segunda vez la investidura
del reino a Salomón—En referencia a la primera vez, que fue hecho precipitadamente en ocasión de la conspiración
de Adonías (1 R. 1:35). ungieron… a Sadoc por sacerdote—Este dicho indica que su nombramiento tuvo la
aprobación pública. Su elevación como sumo sacerdote único fue a causa del oprobio de Abiatar, uno de los
cómplices de Adonías.
23. se sentó Salomón por rey en el trono de Jehová—Siendo rey de Israel, era el virrey de Jehová.
24. prestaron homenaje—Hebreo, “pusieron sus manos bajo Salomón”, según la costumbre todavía practicada en
Oriente, de poner la mano bajo la mano extendida del rey, y besar el dorso de ella (2 R. 10:15).

COMENTARIO BÍBLICO MATTHEW HENRY
1 Crónicas 28:1-10
1-10. Durante la última enfermedad de David había muchos sumos sacerdotes y levitas en Jerusalén.
Encontrándose capaz, David habló de su propósito de edificar un templo para Dios, y que Dios había desautorizado
ese propósito. Les habló de los bondadosos propósitos de Dios acerca de Salomón. David les encargó que se
aferraran constantemente a Dios y su deber. No podemos hacer nuestra obra como debemos, si no nos decidimos a
buscar fortaleza en la gracia divina.
La religión o la piedad tienen dos partes distintas. La primera es el conocimiento de Dios, la segunda es la adoración
de Dios. David dice conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón perfecto y voluntad dispuesta. Dios se da
conocer por su obra y su Palabra. La sola revelación muestra todo el carácter de Dios en su providencia, su santa
ley, su condenación de los pecadores, su bendito evangelio y la ministración del Espíritu a todos los creyentes
verdaderos. El hombre natural no puede recibir este conocimiento de Dios, pero, así aprendemos a valorar la
expiación del Salvador y la santificación del Espíritu Santo, y somos influidos para andar en todos sus
mandamientos. Lleva al pecador a su lugar apropiado al pie de la cruz como pobre gusano culpable y necesitado,
que merece la ira, pero espera todo lo necesario de la misericordia y gracia gratuitas de nuestro Padre Dios y del
Señor Jesucristo. Habiéndosele perdonado mucho, el pecador perdonado aprende a amar mucho.
v. 11-21. El templo debe ser cosa sagrada, y tipo de Cristo; debe estar encuadrado en la enseñanza divina. Cristo es
el templo verdadero, la iglesia es el templo del evangelio y el cielo es el templo eterno; todos están dentro del
marco de los consejos divinos y el plan establecido en la sabiduría divina, ordenada delante del mundo, para la
gloria de Dios y para nuestro bien.
David sentó este patrón para Salomón, para que éste pudiera andar conforme a lo mandado. Se suministran
materiales para los utensilios más caros del templo. Se dan instrucciones acerca de dónde buscar ayuda para esta
gran empresa. No desfallezcas: Dios te ayudará y tú debes mirarlo a Él primeramente. Podemos estar seguros de
que Dios, que reconoció a nuestros padres, y los llevó por los servicios de su época, de igual manera, nunca nos
dejará mientras tenga alguna obra que hacer en nosotros o por medio nuestro. Probablemente prosiga la buena
obra cuando todos los comprometidos estén dispuestos a hacerla avanzar. Esperemos en la misericordia de Dios; si
le buscamos, lo encontraremos.
1 Crónicas 29:1-9
v. 1-9. Lo que se haga en obras de piedad y caridad debe realizarse voluntariamente y no por obligación, porque
Dios ama al dador alegre. David dio un buen ejemplo. David ofrendó, no por obligación ni para exhibirse, sino
porque había puesto su afecto en la casa de Dios y pensaba que nunca haría bastante para fomentar esa buena
obra. Quienes quieran atraer a otros al bien, deben ir adelante ellos mismos.
v. 10-19. No podemos formarnos una idea correcta de la magnificencia del templo y de los edificios que lo
rodeaban, en los cuales se usaron tales cantidades de oro y plata. Pero las inescrutables riquezas de Cristo exceden
el esplendor del templo, infinitamente más de lo que aquel superaba a la choza más pobre de la tierra. En lugar de
jactarse de óbolos tan grandes, David agradeció solemnemente a Dios. Todo lo que ellos dieron para el templo del
Señor, era de Él; si ellos intentaban retenerlo, la muerte los hubiera quitado prontamente de eso. El único uso que
podían hacer de eso para su beneficio real, era consagrarlo al servicio de Aquel que lo dio.
v. 20-25. Esta gran asamblea se unió a David para adorar a Dios. Quienquiera sea la boca de la congregación,
quienes se le unan sólo se benefician, no tanto por inclinar la cabeza como por elevar el alma. Salomón se sentó en
el trono del Señor. El reinado de Salomón tipifica el reinado del Mesías cuyo trono es el trono del Señor.
v. 26-30. Cuando leímos el segundo libro de Samuel escasamente podíamos esperar que David apareciera tan
ilustre en su escena final. Pero su arrepentimiento había sido tan notable como su pecado; y su conducta durante
sus aflicciones, y hacia el final de su vida, parecen haber tenido un buen efecto en sus súbditos. Bendito sea Dios,
porque hasta el principal de los pecadores puede esperar una partida gloriosa cuando es llevado al arrepentimiento,
y huye a refugiarse en la sangre expiatoria del Salvador. Marquemos la diferencia entre el espíritu y el carácter del
hombre que era conforme al corazón de Dios, en la vida y en la muerte, y los de los profesantes indignos que se le
parecen sólo en sus pecados, y que tratan malamente de justificar sus crímenes por los pecados de aquel. Velemos
y oremos, para que no seamos vencidos por la tentación, y tomados por el pecado para la deshonra de Dios y
perjuicio de nuestra conciencia. Cuando sintamos que hemos ofendido, sigamos el ejemplo del arrepentimiento y la
paciencia de David, a la espera de una resurrección gloriosa por medio de nuestro Señor Jesucristo.
peculio (Del lat. peculium).
1. Hacienda o caudal que el padre o señor permitía al hijo o siervo para su uso y comercio.
2. Dinero que particularmente tiene cada uno, sea o no hijo de familia.