ARTÍCULO DE REVISIÓN

La persona del terapeuta: eje fundamental
de todo proceso terapéutico
The person of the therapist: core of any therapeutic process
Tita Szmulewicz E.1

The person of the therapist has been a subject mentioned from early practice of psychotherapy.
However the importance and mention of the subject, very few studies have addressed to this
matter. It seems that the focus is centered on the patients who consult and / or therapeutic
processes. This review wanted to raise the hegemony that the person of the therapist has to
perform any psychotherapy. It is knew that the bond between therapist and patient(s) allows a
successfully therapy process, then the therapist’s subjectivity is crucial because it is the therapist
who should make the principal efforts to build, to hold and reconstruct it. The therapist can
no longer be seen as a neutral, but as someone who inevitably is revealed in each intervention.
Then, it is important to know what is spoken when referring to the person of the therapist and
which are the essential features that come into play in psychotherapy. For this it is necessary
to observe the therapeutic process from the perspective of mutuality, bi-directionality and
asymmetry. At the same time, we want to know the concept of self disclosure of the therapist
as an essential tool, not only in the construction of the link, but maintaining the same and
in the recovery of ruptures of the alliance. The ruptures of the alliance are the greatest fear of
the therapist and, also, the best opportunity to advance the therapeutic process. Latter being
understood that the energy of the therapist will be permanently placed on repairing the bond,
positioning himself as another legitimate, able to understand, contain and help the patient to
make the crossing involving this encounter.

Key words: Person of the therapist, mutuality, asymmetry, self-disclosure, impasses.
Rev Chil Neuro-Psiquiat 2013; 51 (1): 61-69

Introducción constituyen la vida y la construcción de mundo
del terapeuta. El hacer terapia impacta sobre la

L os discursos profesionales han estado centrados
sólo en las consecuencias que tiene la psicotera-
pia en la vida de los pacientes y en la construcción
vida y el quehacer del terapeuta al ser incluido de
una manera tan íntima en el mundo interno de los
pacientes (White, 2002).
de realidades terapéuticas. No obstante, esta activi- Previo a la primera consulta, los pacientes tras-
dad se realiza en medio de discursos que también pasan una gran barrera de pudor, desconfianza y

Recibido: 17/10/2012
Aceptado: 07/01/2013

1
Psicóloga Clínica Pontificia Universidad Católica de Chile y Supervisora acreditada. Terapeuta Familiar y de Pareja.
Magíster Psicología Clínica: Estudios Avanzados de Familias y Parejas. Universidad Alberto Hurtado. Unidad de Terapia
de Familia y Pareja Universidad Alberto Hurtado. Unidad de Investigación en Terapia de Pareja Universidad del Desarrollo.

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trucción social de estas verdades ha puesto énfasis cados simbólicos de ciertos acontecimientos de su en la mutualidad y reciprocidad del proceso tera- vida a partir de la resignificación que hacen los pa. La dice que estas voces poseen dos aspectos: uno que intersubjetividad que se inaugura en el contexto refleja el sí mismo experiencial del terapeuta y otro terapéutico provoca la actualización de subjetivi- que refleja el sí mismo profesional del terapeuta. Benjamin nos habla de “la inspección dos. 2003). 2002). sostener y alentar.cl REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. El terapeuta está entrenado para investigar prensión de la subjetividad del paciente. sino aquel que inter. hay material personal que no ha sido resuelto. es el así como en la atribución de significados que hace paciente quien debe sentirse comprendido. valorado. es alguien entrega es un privilegio único. dejar de reflejar la subjetividad. cada una lo que observa. en una relación que transforma no sólo la realidad fician en forma recursiva del aprendizaje obtenido del paciente. En cientes de su propia vida. de El terapeuta no es una persona imparcial que manera tal que estas dificultades se transformen en 62 www. que se presenta en la terapia con la inevitabilidad fundamente de los relatos de vida de los pacientes de sus sentimientos. Para esto esta interacción. sino que es necesario hacerlo al servicio de la com- mente. a las hipótesis que prepara para intervenir en la te. La actividad terapéutica este contexto. dera entendido. Pueden cos para que esto ocurra (Safrán & Muran. uno de los elementos esenciales es la repercute en la relación que tiene el terapeuta con co-construcción del vínculo. y el sí mismo profesional lo remite de ellas con una multiplicidad propia” (Benjamin. 57). viene desde sus propios prejuicios y convicciones. su historia y su contexto. a su vez. a las imágenes y a las fantasías que surgen en minuciosa del encuentro de dos mentes. No sólo es importante saber que no se puede. nes únicas. 2005). de su vida y de su trabajo. a su vez. sobre tinua frente al paciente y que. percepciones. respeta- de sí mismo. contenido y ayudado y es el terapeuta las experiencias importantes de su labor pueden quien debe hacer los esfuerzos personales y técni- alterar el quién es y qué le es constitutivo.LA PERSONA DEL TERAPEUTA: EJE FUNDAMENTAL DE TODO PROCESO TERAPÉUTICO miedo al depositar en el terapeuta toda su esperan. los que se bene. La intersubjetividad siempre implica rapia. El terapeuta no sólo debe ser capaz de conside- péutica (White. sino la suya también (Aron. Esta y asirlo en forma cabal. Por el contrario. Stolorow y en un camino de autodevelación que no sea el ade- Atwood (2004) hacen especial hincapié en que no cuado (Aron. le permite propia biografía que lo autodevelan en forma con- incorporar nuevas narrativas sobre sí mismo. al mismo tiempo. péutico más que en el anonimato del terapeuta. Ambos se entrelazan de manera que puedan una dialéctica entre (re)conocer al otro y ser (re) tener algún sentido para el subsistema consultante. interactuando con los del paciente permanente. lo implican su paciente y sobre otros pacientes. do. péutico. como terapeuta. La existencia de verdades múltiples y de la cons- El terapeuta puede reescribir y cambiar signifi. rar su propia subjetividad dentro del proceso tera- El self está construido sobre la base de múlti. Ambos deseos operan también creando así un espacio reflexivo (Rober. sino además promover conversaciones con ples posiciones del yo. entonces será objeto de un nuevo El terapeuta debe tener una especial preocu- esfuerzo empático por parte del terapeuta y no se pación por estar atento al modo en que organiza definirá como fuerzas de resistencia del paciente. Rober (2005) nos ellos respecto de la subjetividad del terapeuta. la tarea tera. desde donde una persona sus pacientes en donde se incluya la experiencia de estructura o se vocea a sí mismo. comprensio- El sí mismo experiencial lo remite a los recuer. conocido por otro. p. Participar tan pro. 1996). entendidos y ayudados.sonepsyn. esté capacitada para percibir correctamente al otro za de ser contenidos. 51 (1): 61-69 . 1996). en el terapeuta y esta tensión lo hace temer entrar Sobre el trabajo del terapeuta. existe el terapeuta neutral. pensamientos y enriquece la propia vida del terapeuta. De hecho. su mundo interno. es decir. dades únicas que generan. considerar la asimetría del encuentro. a través de la práctica (Goldbeter-Merenfeld. aún cuando se debe el mundo y en sus relatos de identidad personal. Si el paciente no concuerda con las es imprescindible estar consciente de que siempre acotaciones que hace el profesional o no se consi. 1997. 2005).

de esa manera. aunque el territorio en que se encuen- Harlene Anderson (citada por Rober. vez. Weakland & Fish. mentos pertenecientes a sus propias experiencias menciona dos conceptos: resonancia y ensamblaje. de modo que la na con los pacientes en forma habitual (Reupert. El mapa de mundo remite los pacientes surge y. El terapeuta debe entrenarse Al mismo tiempo que constituyen una po- en resolver esta incertidumbre: cuándo usar sus sibilidad de ofrecer una comprensión útil para vulnerabilidades y cuándo no. cada Esto va a depender. Lo La resonancia se refiere a que una regla que ope- importante es el poder recabar y describir. no pueden aparecer sino en esas circunstancias y ciente y el aspecto reflexivo.sonepsyn. debe ser capaz de retraerse se refieren a las intersecciones que se producen emocionalmente del sistema consultante para entre el mapa de mundo del paciente y el mapa de mirar la representación o coreografía que desde mundo del terapeuta. lo mejor ra en el sistema consultante también opera en la posible.cl 63 . los ele. 2008). explícita en la terapia. Por una parte. pues mientras terapéutico. por lo tanto. los elementos constitutivos de la relación. A esto se le Si el terapeuta hace uso de su self en la terapia ha denominado “cambio uno” o más de lo mismo y está. es mucho más probable que alcance nive- intervenciones iatrogénicas. TITA SZMULEWICZ E. 2008). El considerar las voces en la medida en que algún elemento toca la fibra internas puede implicar el usarlas o no en forma sensible del terapeuta (Elkaim. Mony Elkaim (2008). técnicas y conocimientos pertinentes. se viva se sigue teniendo experiencias. actualidad. a la cultades de los pacientes o interferentes con estas. si no uso de su sí mismo experiencial con la destreza en se reflexiona lo suficiente. 2008). de entre sus emociones. lo que no significa que el terapeuta zar estos principios a favor de la tarea terapéutica se enfrente a esta improvisadamente o carente de (Elkaim. Harry Aponte et al (2009) plantean la necesidad El autor habla de ensamblaje cuando las reso- que tiene el terapeuta de desarrollar una habilidad nancias están compuestas por elementos disímiles especial para utilizar su biografía y sus experiencias que pueden llegar a ser complementarios a las difi- emocionales internas a favor de identificarse y. diferenciarse de sus pacientes. respecto a esto último. una intervención que el manejo de técnicas y conceptos afines al proceso conduzca a reforzar la construcción de mundo. Por el con- REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. pueda visibilizar la fragilidad y el poder de Uso de la persona del terapeuta la vida del otro (Baldwin. entender y utili- e irrepetible. 2009). Dado que el camino hacia el conocimiento per- El uso de la persona del terapeuta en el proceso sonal es un proceso que no tiene fin. es más que una simple autodevelación. 1989). y el poder usarlas al servicio de la terapia. tanto del terapeuta como del paciente. Entonces. 51 (1): 61-69 www. resonancia y ensamblaje. que observa (Lutz & Spell. y aquellos que son aportados por el paciente. les de comprensión y de profundidad mayor y. no es tan importante que el de verse/entenderse. plenamente presente en el (Watzlawick. el ensambla- Se refiere a poder saber quién es y cómo se relacio. el poder distinguirlas (Baldwin. 2008). De hecho. nuevamente. debe estar a las creencias que se han desarrollado a partir de lo suficientemente implicado para ser empático las experiencias primordiales y que emergen en la (Aponte. Ambos fenómenos. terapeuta distinga. 2005) tren los sujetos sea distinto. recursos al servicio del proceso terapéutico y no en proceso. familia nuclear o familia de origen del terapeuta. Dichas intersecciones plantea la tensión constante entre el aspecto in. 1992). je terapéutico también es continuo. también producen determinados sentimientos que genuo que el terapeuta debe mostrar frente al pa. tarea de ver/entender al otro va unida con la tarea 2008). la naturaleza de la experiencia del interjuego entre Del desarrollo personal y continuo del terapeuta la subjetividad individual y la intersubjetividad depende el estar atento a ello. de la capacidad experiencia terapéutica se transforma en única que tenga el terapeuta para ver. cómo equilibrar el el sistema consultante pueden constituir. al mismo tiempo.

deja una voz. la validez de la La comodidad extrema implica la paralización del realidad subjetiva del paciente y la propia realidad proceso (Goldbeter-Merinfeld. los cuales sí fuerzan por sus propios diálogos anteriores. no considera paciente acerca de la subjetividad del terapeuta que. Y el terapeuta debe ser capaz de ponerse en y relacional (Stolorow y Atwood. es el que tiene que ha- sistema. Maturana (1984) habla de la existencia de cer los mayores esfuerzos.LA PERSONA DEL TERAPEUTA: EJE FUNDAMENTAL DE TODO PROCESO TERAPÉUTICO trario. Bromberg (2001) insiste en que el terapeuta validez de la percepción de la realidad constituye debe prestar especial atención a esta dinámica para una amenaza mortal para el self y para la misma evitar intervenciones que impacten negativamente organización de la experiencia”… (p. por tanto. explicitan que… “cualquier amenaza a la razón. cada uno de rapeuta a partir de un diálogo que trae desde fuera ellos entra al diálogo desde otros diálogos en los de la sesión y el terapeuta enfrenta la sesión desde que viene participando. parafraseando a Pirandello. 2004). De allí la necesidad de investigar. El paciente anterior continuar. puesto que es sensible a algo que ya conoce y estas El entrenamiento y el deseo de responder a las son las cosas que puede ver (Goldbeter-Merinfeld. su terapeuta. ciente. base para la creación del vínculo y para la posibi- cas. 1996). hacia la admisión compasiva del otro en el sistema mente con la construcción de mundo del paciente. no obstante. tal vez. terapéutico. surge un nuevo El terapeuta. premisas sobre las cuales se basa este trabajo no 2003).sonepsyn. dado su entrenamiento. Para Aron (1996). El paciente se integra a la relación con el te- debiendo considerarse que. lo que constituye el mecanismo sión evocan estados del self complementarios en el básico para sostener la alianza. ya sean actitudes. comentarios y/o establecidas acerca del funcionamiento psicológico gestos. cambio estructural sin destruirse. es una co-creación parecen ser suficientes a la hora de enfrentar al pa- de ambos personajes (terapeuta y paciente(s). El aceptar. que le dé sentido a las percepciones del paciente y sigue trabajando en su propia familia de origen. el lugar del paciente para hacer una comprensión En el caso del terapeuta de familia y/o pareja. que funcionan de el encuentro terapéutico sería algo así como dos manera autónoma. sostenidamente. la importancia de la bidirec- sión de sus propios estados afectivos. de un acoplamiento para facilitar la travesía del paciente por las angus- estructural. cionalidad y la mutualidad en la relación terapéuti- ca se expresa a través del reconocimiento que hace el paciente de los estados afectivos del terapeuta. 1972). 158). involucre al paciente en un tipo de interacción Es necesario que el paciente pueda hablar li- que más tiene que ver con su propia idiosincrasia bremente de aquello que le resulta doloroso en e incluso con su convicción de categorías pre. Stolorow y Atwood un elemento positivo para el tratamiento. Este mayor esfuerzo podría dirigirse terapeuta tiene un desfase o no encaja perfecta. te el tratamiento. Los distintos estados del self del paciente que permite al terapeuta enmendar las rupturas duran- aparecen en el transcurso de la terapia y/o de la se. lo que a su vez per- terapeuta. las contingencias hablan permanen- 64 www. 2003). aún sostenida desde tradiciones clási. es cuando la terapia avanza y puede tener efecto. tias que producen lo no-yo y el impulso a rechazar Sólo cuando la construcción de mundo del la ajenidad.cl REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. la experiencia del sus patrones histórico-biográficos. convocar al terapeuta a una relación que remite a acuciosa y permanentemente. un cambio de segundo orden. puede ser el mismo terapeuta quien (Aron. 51 (1): 61-69 . Mutualidad y Asimetría en la Terapia El paciente tiene una noción de la subjetividad del terapeuta y el promover su develación constituye la La idea. Por esta (2004). La terapia. acerca de la capacidad que tiene el paciente de lidad de cambio. subjetiva como algo ineludible y nunca equivocada. que le resulte compasiva de su dolor. interactúan provocándose un autores en busca de un guión (Pirandello. si estos dos subsistemas. en el paciente y también para facilitar la compren. Entonces. y este fenómeno no siempre surge como mite que la terapia se realice. además.

“… Así mismo. facilitando la exploración del aporte no se asusta de ninguna persona. es vivido como un regalo mágico que terapeuta está en los procesos intersubjetivos que ayuda al paciente a ir construyendo su propia rea. vida que les han hecho perder la fe en que haya al- Aron (1996) enfatiza la ubicuidad de los senti. es mente. 209). El paciente tiene la libertad paciente posee. de modo que el paciente Riera (2001) plantea la necesidad de entender también pueda reconocer. disponer de una experiencia en la que es atendido nuir la relación de poder instalada en el contexto y cuidado y. La autodevelación del terapeuta conlleva un rapeuta y. exponga sus sentimientos de abandono. Cualquier cito” (p. La interacción de ambas subjetividades. en tanto persona y profesional. en donde hay una conexión auténtica entre La asimetría obviamente genera un aura de el paciente y el terapeuta. que son momentos distin- tivos. provoca una conscien- cia intersubjetiva reflexiva en el paciente. también sienta desesperación y. desperdicio del que luego es difícil deshacerse. impacta sobre el terapeuta. lo que contribuye a que se desarrollen sona…” (Safrán & Muran. es altamente probable que el terapeuta aparición de fenómenos transferenciales disrupti. guien que pueda contenerlos y ayudarlos genuina- mientos del terapeuta en el proceso terapéutico. devuelve la confianza en sí mismo. la sesión cae en un terapeuta. en su dolor. por lo tanto. La develación se enmarca dentro del flujo inicia el camino de vuelta del exilio para volver a discursivo del paciente y contiene sentimientos ser miembro de la comunidad humana…[…]… La propios acerca de lo que el paciente está narrando respuesta compasiva y comprensiva del terapeuta y no sobre hechos de la vida personal del terapeuta. nible a través de su espontaneidad y participación El efecto terapéutico del vínculo entre paciente y emocional. 115). 2008). y están siempre afectándose el uno al otro. Paradójica. 51 (1): 61-69 www. una de vos (Baldwin. TITA SZMULEWICZ E. Se reconoce y La asimetría entre paciente y terapeuta radica se relevan los conocimientos y habilidades que el principalmente en esto. Stern (2000) llama “conocimiento relacional implí- lidad como alguien querible y valioso. permitiéndole expresar nociones de ocupar el espacio con el contenido que desee y el más densas sobre sí mismo y sobre los demás. REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. 2005). el volverse un terapeuta neutro es un percepción del paciente respecto de sus afectos le atentado violento contra la naturaleza de esa rela. como tal. incluyéndose a sí que hace en la interacción con el terapeuta. Por esto. el sentido de las resignificaciones del sí mismo del mente. aceptar y compartir que la relación terapéutica es una relación humana la propia. Estos Autodevelación del terapeuta momentos de encuentro. a su relato bién este ejercicio enriquece la propia identidad del y a sus afectos. Tam- terapeuta tiene que sumarse. está vinculado a otra per- terapéutico. si están afectivamente sintonizadas. Si estos sentimientos de falta de fe son muy todevelación del terapeuta conduce a una menor intensos. temente y el rol convoca a sumarse al diálogo de relaciones que ponen en tela de juicio la margina- este paciente que entra como si la vida de él y la del ción de las identidades de los consultantes y más terapeuta comenzaran en ese momento. si este ser inalcanzable se muestra dispo. desmitifica al te- ción. frente a la desesperación del paciente permite a este White (2002) enfatiza la posibilidad de dismi. promueven el cambio en poder sobre la persona del terapeuta. la imposibilidad de no autodevelarse frente radica en cultivar la esperanza y en que el paciente al paciente y de no alterarlo al punto de influir ac. la relación reactivan en la relación con el terapeuta (Safren & paciente-terapeuta está continuamente cambiando Muran. El reconocer la participación valida la y. entonces. La au. reduce su necesidad de auto poderoso mensaje en el sentido que es alguien que protegerse. a la vez.cl 65 . sus tareas es verbalizarla. el proceso de vinculación con el terapeuta decir. sin tardar. 2005. bien instan a construir la otredad. p. cosa que haga o diga el terapeuta impacta sobre el Cuando los pacientes relatan experiencias de paciente y este. que se tivamente en la transferencia. de lo contrario. paciente y un cambio en el espacio intersubjetivo.sonepsyn.

pero que también de perdonarse a sí mismo. Todo lo que de los dos subsistemas quede dañado sino. como ejes esenciales. por lo tanto. emerja una danza que promueva la intervenciones del terapeuta tiene que ver con las fortaleza del vínculo y. La incongruencia. y esto ocurre a partir Por el poder que los pacientes les confieren a sus de la comprensión. parte del terapeuta. Asumir la responsabi- vida del otro. El dentro del proceso y al servicio de este. lado. 2008). por lo tanto. Por otro lado. sición de testigo que el terapeuta pueda levantar tante. como consecuencia de ello. opiniones. las rup- cia íntima. seguirán siendo los mismos. por otro Al producirse un desencuentro aparece la culpa. cada vez que 66 www. peculiaridad del otro (Buber. La tarea del tercero personificado. es hacer distinciones y explicar la experiencia para investigar la contribución. se siente tentado a asumir ciente que usar toda la fuerza del alma para hacer el rol opuesto. Si el terapeuta no sólo es ca- vida. la misma apertura genuina del terapeuta pue. pero no se puede ser proceso terapéutico (Safran & Muran. Si la terapia es una experien. frente al sistema consul. la autodevelación del terapeuta es dición potencial. sino que cuando las circunstancias lo ameritan.cl REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. ya que en el interjuego del ajuste una manera también de mostrar al paciente que la entre ambas posiciones surgen. han cicatrizado y que. el paciente tiene tampoco lleva sobre sí las respuestas acerca de la la opción de hacer lo mismo. Dentro de este aún más vulnerables. 2005). no sólo trae como consecuencia el retrai. que no es renuente a hablar acerca de esto paz de recoger el impasse que esto produce. 2006). que tiene sentimientos. por parte del paciente. lidad del daño infligido. resulta esencial para el crecimiento y La asimetría en la terapia y la tarea de mantener la apertura (Baldwin. terapia es una relación mutua con otro ser humano las más de las veces. ciones como una gama de posibilidades de seguir ción. de tal manera que del paciente. luego de lo cual ni el terapeuta ni el paciente verbalizar la sensación de riesgo en que se sienten y. debido al daño causado en Es mucho más fácil imponerse frente al pa. siendo. que no pueda ofrecer nuevos significados y nuevas distin. dentro de turas y posteriores recomposiciones de la alianza. constituyéndose un escena- Lo importante es que usar la persona del terapeuta. de este. 2008). creativo en terapia sin tomar riesgos y. rio que hace difícil enfrentar el dolor del otro. sino que también dificulta el flujo relacional percibido por el mismo terapeuta El sistema que se co-construye en la terapia y entorpece el proceso (Baldwin. experiencia de respuestas simétricas. aquella po- La tarea del terapeuta. le permite sobrevivir a lo anterior y se produzca una comprensión en donde ninguno deconstruir el daño (Benjamin. a nivel profundo y. el foco en las necesidades del paciente es una con- Justamente. el sentirse seguros y cuidados. sólo si funcionan para ambos. este espacio. 2005). nera un ambiente de deshonestidad emocional que se hará inseguro para el paciente. por el paciente siente como doloroso respecto de las el contrario.sonepsyn. inconsciente y no formulado. Si el terapeuta dice una cosa y siente otra. disección y reorganización de terapeutas no son capaces. lo hace más terapeuta teme no ser sujeto de reconocimiento real (Baldwin.LA PERSONA DEL TERAPEUTA: EJE FUNDAMENTAL DE TODO PROCESO TERAPÉUTICO La congruencia es la llave maestra de la cura. tanto de él como relacional que está ocurriendo. Rupturas en el proceso terapéutico miento del paciente. de auto protección. 2008). las expli- si son percibidos como resistentes por su necesidad caciones de mundo que aparezcan serán de utilidad. cambia en forma permanente. la vergüenza y la sensación de inadecuación por de ayudar a enmendar las rupturas en el vínculo. se sentirán deslegitimados y o no. las más de las veces. heridas psicológicas que aún están abiertas. por tanto. ge. 1977). contra de él. no asumiendo su responsabilidad que el paciente permanezca siendo él mismo. proceso se incluyen. El y haciendo más difícil la reconciliación (Safran & verdadero maestro responde en forma positiva a la Muran. 51 (1): 61-69 . pedir perdón y perdonarse Una adecuada autodevelación también conlleva resultan condiciones preliminares para restaurar el riesgos respecto de la alianza.

ha desaparecido por demasiado un tercero es bienvenida y necesaria en estas cir- tiempo o espacio. Lo anterior. turan las experiencias del paciente dan lugar a Winnicott (2008) dice que el terapeuta debe expresiones que son muy parecidas a las configura- cuidar la zona intermedia que se inaugura en el ciones centrales de la vida psicológica del analista” contexto terapéutico. parecer una tarea titánica. al paciente no le es cunstancias. ha ocurrido el evento y. 171). surge la posibilidad de aceptar la subjetividad pro- Stolorow y Atwood (2004) plantean que habría pia. en donde el buen curso del proceso. cio intersubjetivo. aún más en la búsqueda de estrategias creativas Para que el terapeuta pueda brindar a sus pa. no se debe inundar el terapeuta asimila el material expresado por el este espacio potencial con interpretaciones que paciente en configuraciones que alteran significati- provengan de él. e implica que el terapeuta. lo que no sentimientos podrían ser sentidos y esas sensaciones debe desanimar al terapeuta. constituyendo variables relevantes para investir una Como resultado de un ajuste en el desencuentro adecuada alianza (Safran & Muran. inflexión en la terapia. Los intentos empáticos que des. Es un tercero que devela como el paciente. contribuyen positivamente. mu- cual esos pensamientos podrían ser pensados. que paciente” (Stolorow & Atwood. Esto hace que a veces los intentos por reparar las lítico subyugante. que puede se desarrolle una relación que permita la recupera. ya que evitan la dismi- sarrollo de la consciencia sobre sí mismo se erigen nución de los sentimientos amorosos del terapeuta como pilares básicos para su evolución profesional. Si la confianza depositada por o una disyunción intersubjetiva que “ocurre cuando el paciente en su terapeuta falla. 2006. esos chas veces pueden empeorar la alianza. que Poder hacer la diferencia entre ambos fenó- la terceridad colapsa. por lo cual la transportados al mismo tiempo que las palabras. 2009). dando como resultado la subyuga. por lo tanto. por lo tanto. enton. en donde el terapeuta encuentre la posibilidad de ces la relación terapéutica se corrompe. pues no es reconocido. el impacto que estas tengan sobre el paciente está ción del tercero analítico. El crecimiento personal del terapeuta y el de. es decir. 1994). puntos ciegos y fallas en el reconocimiento del haga el paciente para resolver los quiebres también otro. Aponte como sujetos separados.sonepsyn. 51 (1): 61-69 www. al mismo tiempo. sino comprometerlo podrían ser experienciadas (Ogden. respecto de él (Safran & Muran. los sujetos se vuelcan hacia su subjetividad. la del otro y. una vez que cuidador primario. rapeuta se enfrenta a un impasse con su paciente. denan una respuesta angustiosa. también él debe transformarse en lo que se denomina “experiencia contar con un espacio de contención y soporte emocional correctora” y constituir un punto de necesario para dar cuenta de sus propias fragilida. mirar desde otro lugar lo que está pasando en su Ogden (1994) habla que. “los principios que estruc- es el terapeuta quien debe reparar.cl 67 . entre subjetividad e intersubjetividad se fractura El terapeuta no sólo habla con palabras. p. La supervisión puede ser un espacio posible reconocerse. que intersubjetiva. por el contrario. Se preserva así la mutualidad y REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. 2004. podría perfectamente ción del juego y del crecimiento. en lo que se refiere a la regula. El terapeuta y el paciente mediado por los sentimientos que están siendo deniegan un aspecto de sí mismos. Una ruptura en la alianza podría vamente el significado originario que tienen para el significar que el espacio potencial desaparece. El movimiento dialéctico & Carlsen. 2005). ilimitadas como parte del desafío de restablecer cientes un espacio transicional óptimo. nueva entidad intersubjetiva creada. ya que parcialmente. la mirada de ción de los afectos. TITA SZMULEWICZ E. 2005). el tercero ana. que hace las veces de Siempre es un ejercicio a posteriori. que la relación se simetriza menos no es tarea fácil para ningún terapeuta. una ruptura de la Debiera pensarse en que se produjo una conjunción alianza y una sensación de re-traumatización. tanto el terapeuta relación con el paciente. reabrir el espa- dos fenómenos a tomar en cuenta cuando el te. llega a ser un vehículo a través del rupturas no sean exitosos. reciben un golpe. niegan su subjetividad de distintas aspectos que no han estado disponibles para el formas subvirtiendo poderosamente su experiencia terapeuta hasta ese momento (Aron. se abren nuevamente y desenca.

Esto último. soluta respecto de su terapeuta. no sólo es poco realista sino el poder sostener la incertidumbre y la fragilidad también resulta poco deseable. Pareciera que el foco está puesto más bien en los pacientes que consultan y/o en los procesos terapéuticos. al 2006). sino como alguien que inevitablemente se devela en cada intervención. resulta bastante más El equilibrio permanente entre autonomía y difícil en una terapia de pareja y de familia. 51 (1): 61-69 . rupturas.cl REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2013. Siendo el vínculo un elemento central que permite realizar toda terapia. tanto paciente como terapeuta. Las rupturas de la alianza constituyen. autodevelación. residual podría constituir una forma de objeto pecto del fin de una terapia: “… considerando que transicional para ambos. 2004. No obstante su mención y la importancia que tiene el tema. trabajar en las sus pacientes. no sólo en la construcción del vínculo. 2010).sonepsyn. Palabras clave: Persona del terapeuta. mutualidad. pueden identificarse sólo con una posición (Aron. una fuente potencial de sustento emocional para el pes puede tener que ver con las limitaciones y sen. por sostenerlo. se puede aceptar e incluso. Al mismo tiempo. que ma. p. La idea sibilidades que percibe el terapeuta en los pacientes de ubicar al paciente en un polo de autonomía ab- o con las propias ansiedades y conflictos. este vínculo A modo de epílogo se propone una frase res. bidireccionalidad y asimetría. como modo ideal una de las cosas que más complican al terapeuta es de término del proceso. realice manera de fomentar la autonomía (Cirillo. vínculo residual del paciente con el analista como Evitar la exploración exhaustiva de los entram. la mejor ocasión para hacer avanzar el proceso terapéutico. capaz de tolerar la dependencia del paciente sobre Que el terapeuta tolere las tensiones. dar la bienvenida. asimetría. contener y ayudar al paciente a realizar la travesía que implica este encuentro. posicionándose como otro legítimo capaz de comprender. debido dependencia hace de las relaciones íntimas espacios al balance permanente que debe propiciar en aras más fructíferos y duraderos. Esta sería la única neje la cercanía y la distancia y que.LA PERSONA DEL TERAPEUTA: EJE FUNDAMENTAL DE TODO PROCESO TERAPÉUTICO el reconocimiento. 68 www. futuro” (Stolorow & Atwood. sino en la mantención del mismo y en la recuperación de las rupturas. Resumen La persona del terapeuta ha sido un concepto mencionado desde los inicios del ejercicio de la psicoterapia. Lo que lleva a recordar de proteger. que también atraviesa por un duelo dificultades de la relación. que al terapeuta también le cuesta separarse de bros del sistema y simultáneamente. ya que es el terapeuta quien debe hacer los mayores esfuerzos para construirlo y quien debe hacer los mayores esfuerzos. se desea conocer el concepto de la autodevelación del terapeuta como una herramienta esencial. El terapeuta ya no puede ser visto como una persona neutral. mente enclavadas en un contexto intersubjetivo. por lo tanto. En esta revisión bibliográfica se ha querido plantear la hegemonía que la persona del terapeuta tiene para llevar a cabo cualquier psicoterapia. De hecho. intervenciones atingentes. 45). el mayor temor del terapeuta y. comprender y ayudar a todos miem. son muy pocos los estudios que se han referido a esto. Para esto se requiere observar el proceso terapéutico desde una óptica de mutualidad. cada vez que esto ocurre. todo al principio del tratamiento. la subjetividad del terapeuta es de crucial importancia. también. a la vez. la experiencia y su organización están inextricable- tariedad en la que. en el entendido de que la energía del terapeuta estará permanentemente puesta en la reparación del vínculo. Es preciso entonces saber de qué se habla cuando se refiere a la persona del terapeuta y cuáles resultan ser las características esenciales que se ponen en juego dentro de una psicoterapia. por una parte. El terapeuta debe ser del vínculo. en desmedro de la complemen. por otra.

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