Horror en la casa Alberti

DOCE

Felipe luchaba contra sus miedos siguiendo dolorosamente, a causa de su herida, al viejo en
la oscuridad de aquella casa maldita. Aquel extraño señor se movía, iluminando con un pequeño
foco el camino, entre la suciedad como si supiera exactamente dónde se dirigía. Felipe no
confiaba en él pero prefería su compañía a estar solo en esas habitaciones de terror.
—Espera un momento muchacho —le dijo el viejo haciendo un ademán brusco con la mano
levantada—. Necesito que te quedes quieto y no hagas ningún ruido.
El niño se detuvo expectante y miró al el viejo ponerse tenso en una peculiar posición como
si intentara escuchar algo.
—Creo que viene para acá. Deberías de irte niño, esta podría ser tu última oportunidad de
salir de aquí con vida. No estás preparado para lo que se avecina y yo ya tengo bastante peso
sobre mi conciencia para también cargar con la culpa de tu muerte.
Felipe se asustó mucho más de lo que ya lo había estado anteriormente y se arrepintió para
toda la vida el aceptar aquel desafío de la pandilla. Ya no quería ser el más arretao, ya no quería
ser el líder, le dejaría el puesto a Julián si así él lo quería. Deseó estar con sus compañeros en
esos momentos y nunca haber entrado en la casa.
—¡Corre muchacho! ¡Date prisa! —le gritó el viejo y el muchachito se quedó petrificado al
ver aquella figura horrorosa y demoníaca acercarse a ellos arrastrándose por las paredes.
Felipe no se pudo mover, sólo ver como el demonio saltaba como un perro rabioso sobre el
anciano que se defendió a puras penas. El pequeño foco cayó al suelo. El viejo sacó rápidamente
una especie de polvo verdoso de entre sus ropas y lo lanzó sobre la criatura que había caído
sobre él. El polvo brilló fosforescente al contacto con el poseído que gritó espeluznante de dolor.
Aquel polvo verde causó quemaduras sobre la piel babosa del demonio que se revolvía sobre el
suelo sucio, maldiciendo y aullando de furia y dolor. Entre horrorosos gritos y chillidos el
poseso atacó al anciano y lo estrelló contra una pared cayendo muy golpeado.
—¡Muerte! —dijo la criatura mientras se acercaba despacio al viejo que yacía tendido en el
suelo.
—¡No Antonio, déjalo en paz! —le gritó Felipe a Antonio y se sorprendió de que hubiera
tenido el valor para hacer eso.
Antonio Guzmán, su amigo con quien antes aprovechaba las fuertes lluvias para manotear
mangos en el mercado cuando los vendedores, mejor permitían que aquellos dos pilluelos se
marcharan cada uno con una fruta en las manos, antes que salir a mojarse a corretearlos por
medio barrio, lo miró con total odio.
42

Rompió la boquilla de la botella contra una pared y bañó la hoja afilada con el líquido que había en su interior. parecido al polvillo que el anciano había lanzado contra el demonio. merodeador —dijo el ejecutor levantando el enorme cuchillo sobre la cabeza de la criatura para terminar el trabajo. Sabía que de alguna forma Antonio estaba perdido. que ahora se había 43 . Agitó un par de pequeños y alargados cilindros que resplandecieron en la oscuridad. entrando en escena atacándolo. Solomon tiró una estocada con su cuchillo resplandeciente. Solomon Price atacó otra vez y le dio una puñalada en el estómago. estaba exhausto por el esfuerzo que había hecho para liberar los cuerpos que estaban petrificados en el comedor. No lo puedes matar. —Me saludas a tus hermanos en el infierno. un siniestro cuchillo de caza Joker CL 42 modificado por él mismo. él es mi amigo Antonio. saboreando su momento de triunfo. —¡No. El ejecutor los dejó rodar por el suelo para que iluminaran el lugar. Fui enviado aquí para regresarte a tu mundo de oscuridad. —¡Sólo tú morirás esta noche Merodeador del Mundo Tenebroso! —exclamó una voz atronadora que Felipe no pudo identificar su procedencia. El demonio cayó de rodillas. El ejecutor Price no se quejó aunque sintió mucho dolor y contraatacó dejando a su vez una herida en el brazo izquierdo del esperpento. El cuerpo horrible del niño poseído se levantó de la suciedad y arremetió contra el nuevo personaje que se hacía llamar así mismo Solomon Price. Le lanzó un zarpazo al ejecutor que lo esquivó en el último momento. espera! —Gritó Felipe mientras se colgó del brazo firme del ejecutor—. —Soy el ejecutor Solomon Price del Bureau Internacional de Asuntos Sobrenaturales y Paranormales. pero el ser también la sorteó. Las lágrimas resbalaron por sus mejillas al ver como su mejor camarada había sido abatido por aquel hombre. La criatura sí chilló al sentir el contacto de la hoja afilada y empapada de la sustancia verdosa que al parecer le hacía mucho daño. Así que recuerda bien mi nombre cuando estés allí y dile a tus amigos que un día llegaré hasta allá a patearles el trasero a ellos también. El engendro velozmente realizó un segundo ataque que su enemigo no pudo evadir y le desgarró el brazo izquierdo. El cuchillo brilló verde. Horror en la casa Alberti —¡Todos los hombres morirán! —dijo el maligno sin dejar de avanzar despacio. Repentinamente una figura alta e imponente apareció de un salto por donde mismo había llegado Antonio hacía unos momentos. El ejecutor Price sacó una pequeña botella de cristal de un bolso que traía pegado a su chaqueta y de su cintura. enterrando la totalidad del afilado. El viejo seguía en el suelo tratando de ponerse en pie pero le faltaban las fuerzas. dándole una patada al poseso que cayó a tierra.

seguido se dio a la carrera huyendo entre la oscuridad y los escombros.por aquel hombre. que ahora se había Horror en la casa Alberti transformado en un ser maligno. Francis había agarrado a sus hijos y los puso detrás suyo para protegerlos de aquellos dos extraños hombres que lucían fantasmales bajo la mortecina luz. En ese preciso momento el ejecutor Price gritó de dolor y se llevó una mano a la pierna. Estoy cansado de ustedes y que se aparezcan en mi casa sin ser invitados. lesionando de un zarpazo a Solomon en un muslo. El periodista trató de zafarse pero no tenía el fervor suficiente para forcejear con Solomon. distinto a como era antes. Solomon Price lo golpeó en la boca del estómago haciéndolo caer con una rodilla al suelo. Solomon Price se sacudió al niño de un manotazo y Felipe cayó de culo en el suelo. —Estúpido niño. Francis perdió la rabia ante el filo de Price y le indicó a Mario que se detuviera y no atacara al ejecutor con un garrote que su hijo ya tenía en las manos. —Deberían de hacerle caso al ejecutor del BIASP. Su pequeño amigo ya no existe. Sabía que de alguna forma Antonio estaba perdido. Price intentó reaccionar a tiempo pero la criatura ya había escapado. —¡Tú! —dijo el ejecutor Solomon Price y apuntó enérgicamente con su cuchillo modificado al anciano—. desgraciado. A sido consumido por la entidad que se apoderó de su cuerpo. un Merodeador del Mundo Tenebroso nada menos —indicó el anciano levantándose del suelo donde había quedado luego del golpe que le propinó el demonio. Por su culpa el merodeador ha escapado. El monstruo había aprovechado la interrupción de Felipe y su padre. el ejecutor tenía la fuerza de un toro. Les advertí sobre no interferir en los asuntos del BIASP. Ese Merodeador de la oscuridad ya no es tu amigo. Ahora retírate y no intervengas en mis propósitos. El ejecutor Price agarró a Francis por el cuello y lo amenazó poniéndole la punta de su gran Jocker CL 42 en la cara haciéndole un pequeño corte en la mejilla. —¿Y quién es éste ahora? ¡Vaya fiesta de frikis! —resopló Mario ayudando a su hermano que seguía cojeando por la herida en la pierna. Estúpidos —le espetó el ejecutor con rabia a los presentes—. Todo esto es por tu culpa. 44 . —Miren lo que han hecho. pero que igual lo quería porque él seguía siendo su amigo. Su espíritu murió cuando ese parásito tomó control total de su cuerpo. Francis se quedó tratando de recuperar el aire. —¿Qué le haces a mi hijo? ¡Desgraciado! —le reclamó con furia Francis a Solomon—. No podía permitir que ese desconocido le produjera más daño. Cuando vuelvas a tocar a mi hijo te voy a partir la cara y no me importa que seas un ejecutor de quién sabe qué mierda. —La próxima vez que te metas en mi camino morirás.

Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo y sintió como sus rodillas se aflojaron. No lo podía creer. —Él. pudo reconocer de quien se trataba. —Papá ¿Quién es el viejo y porqué este tipo dice que va a abrir otro portal dimensional? — preguntó Mario confuso a su padre quien tampoco sabía muy bien que estaba pasando. 45 . hijo mío. ¿Qué haces aquí? ¿Volviste a casa para abrir otro portal dimensional? Eres un necio loco. y aunque ya estaba muy viejo y consumido. es Lucio Alberti. Francis miró bien al hombre en la poca luz. Horror en la casa Alberti —Este estúpido fue el necio que abrió el portal al Mundo Tenebroso para traer a ese Merodeador a nuestra realidad —respondió Solomo Price—. Tomó otro tubo que sacudió hasta que el cilindro se encendió del todo y lo arrojó a los pies del anciano.

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