domingo, 16 de noviembre de 2014

LAUDES, PRIMA, TERCIA, SEXTA, VISPERAS,
COMPLETAS, MAITINES

Los votos de obediencia, castidad y pobreza, hacen que la vida monástica resulte hoy en día
una opción muy poco atractiva incluso para las personas más religiosas. Sin embargo, en
estos tiempos oscuros y turbulentos como los de Uther Pendragon sí que hay algo en la vida
apartada, tranquila y ordenada de los monjes que algunos, no necesariamente religiosos,
echamos de menos en nuestra vida cotidiana. A mí particularmente lo que más me fascina
de su estilo de vida, lo único incluso, es su rutina, su reparto del tiempo, el archiconocido
concepto de ora et labora de los monjes benedictinos. Tampoco es extraño. No hay que
olvidar que nuestra concepción actual del tiempo deriva del propio esquema temporal
monástico y antes romano.

En el siglo VI, San Benito de Nursia, fundador de la orden benedictina, redactó la Regla
por la que iban a regirse sus monjes en el futuro. La Regla de San Benito fue fundamental
en el desarrollo de las otras órdenes monásticas, de hecho sirvió de inspiración para la casi
totalidad de las que se fundaron después. La gran escisión cisterciense, la que promovió
algunos siglos después San Roberto de Molesmes desde el monasterio de Cîteaux, tuvo
también su origen en la propia Regla porque su causa principal fue el alejamiento
benedictino de la esencia de la Regla y la consiguiente relajación de costumbres que
emanaba de la abadía de Cluny. Se trataba en definitiva de volver al cumplimiento estricto
de la Regla.

Volviendo al asunto del horario. con el despertar. basándose en el libro de los Salmos (“Siete veces al día te alabaré” ) obliga a los monjes a rezar en siete momentos puntuales del día establecidos con bastante precisión. Las oraciones que deben rezar están relacionadas con cada momento del día. De manera resumida las horas son las siguientes: LAUDES (en torno a las 7 de la mañana) Está relacionada con la salida del sol. que a su vez se vincula con las distintas etapas de la vida. uno de los preceptos de la Regla. . Es un momento de alegría por el nuevo día que comienza. el nacimiento y la resurrección.

el momento de detenerse un rato y reflexionar antes de afrontar lo que queda del día. Sexta y Nona. . SEXTA (a las 12:00 de la mañana) Es el momento en que el sol se encuentra en su punto más alto (de esta hora se deriva la palabra siesta en español). también la mitad de la vida. las llamadas horas menores. También representa el comienzo de la vida adulta.TERCIA (alrededor de las 9 de la mañana) Es la hora tercera del día (para los romanos el día comenzaba en Prima. a las 6 de la mañana). es la mitad del día. Tercia tiene mucho que ver con el comienzo de la jornada laboral por eso es la única oración que no se reza en la iglesia sino en el propio lugar de trabajo. Tercia. representan el paso por la vida de los hombres.

Se inicia el trabajo de la tarde.NONA (a las 3 de la tarde) Justo después de comer y del descanso posterior. Somos conscientes del paso del tiempo. . la difícil adaptación a la idea de que ya no seremos jóvenes nunca más. La famosa crisis de los cuarenta y de los cincuenta. de la brevedad de la vida. El sol comienza su descenso.

dormir. no más”).VÍSPERAS (6 y media de la tarde) Es el crepúsculo. No hay luz ni sonidos de animales. La jornada activa se acaba y llega el momento de hacer balance del día. COMPLETAS (antes de acostarse. También puede ser el fin de la vida laboral. Todo queda en silencio. el momento para los monjes de ponerse en manos de Dios con la esperanza de la resurrección. en el caso de los monjes entre las 8 y las 9 de la noche) Es la hora de dormir y por supuesto un correlato de la muerte (ya lo decía Hamlet. la jubilación. . la inquietud por la oscuridad que llega y la duda de que pueda volver a salir el sol. el fin de la luz. “morir.

la resurrección para los cristianos. . Algunos de ellos se han hecho muy famosos por sus iluminaciones como el de “Las muy ricas horas del Duque de Berry”.MAITINES (4 y media de la mañana) Cuando el resto de la humanidad duerme. llega el tiempo de rezar por ella. y también para que la luz vuelva de nuevo. generalmente salmos. que deben rezarse en cada uno de estos momentos se recogen el los Libros de Horas. Las oraciones.