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Pensamiento recursivo

La facultad de pensar sobre el pensar puede constituir el atributo crítico
que nos distingue de todas las demás especies

Michael C. Corballis que hace invocación de sí mismo, o habitual de mostrar la construcción

E
que alude a un proceso similar. En el del lenguaje. Esta regla concreta, in-
n cierta ocasión, de visita ejemplo del “No fijar carteles”, el avi- vocada dos veces, crea la siguiente
en Kioto, encontré sobre so, aunque sea inadvertidamente, hace oración, que encontramos en Winnie
una valla un cartel rotu- referencia a sí mismo, mientras que, the Pooh, de A. A. Milne: “Llovía y
lado en kanji. Le pregunté en la parodia de la novela de Bulwer- llovía y llovía”. Este ejemplo, empe-
al guía lo que en él se decía y me Lytton, el cuento del que se habla en ro, es bastante trivial, pues se reduce
respondió que se podría traducir por el cuento es el propio cuento. a mera repetición, presumiblemente,
“No fijar carteles”. No hay que ser un La definición podría adoptar la for- para trasladar la idea de que estuvo
lince para comprender que el propio ma típica de los diccionarios: lloviendo mucho tiempo, para fastidio
aviso era un cartel y, por ello, iba del cerdito Piglet, el mejor amigo de
recurrencia n.f. Véase recurrencia
en contra de lo que declaraba. Para Winnie.
impedir que se pegasen tales anun- Tal vez sea preferible no insistir. La recurrencia suele ser mucho más
cios podríamos considerar poner otro El autor sostiene que la recurrencia compleja que la mera repetición. Se
rótulo que dijera: “No fijar carteles es una propiedad ubicua de la mente utiliza en el lenguaje humano para
‘No fijar carteles’ ”. Pero, claro, esto humana; posiblemente, la característi- aportar matices o dar mayor conte-
es también un cartel. Así, podríamos ca principal que individualiza a nues- nido a lo manifestado. Podemos, por
pensar en una tercera prohibición que tra especie entre todas las criaturas del ejemplo, descomponer las oraciones
enunciase “No fijar carteles “ ‘No fijar planeta. La recurrencia es una cono- en grupos sintácticos y aplicar después
carteles’ No fijar carteles” ”. Como cida propiedad del lenguaje; pero lo reglas de recurrencia para vincular
podemos ver, este proceso conduce a que me dispongo a sostener es que unos grupos con otros, o para incrus-
una secuencia infinita de prohibicio- tal fenómeno es válido para cierto tar grupos dentro de otros. Tenemos,
nes que no sólo cubriría toda la valla número de otros dominios reputados entre otros tipos de grupos sintácticos,
sino, en última instancia, el universo como humanos, entre ellos, la “teoría las frases nominales (FN), las verbales
entero, pues cada rótulo es más largo de la mente”, la traslación mental en (FV) y las frases con preposición, o
que el anterior. Quizá fuera preferi- el tiempo, la fabricación de útiles, la sintagmas preposicionales (FPrep).
ble, a la postre, permitir unos cuantos noción de la propia identidad y, segu- En una visita a una empresa edi-
anuncios. ramente, también de la religión. torial de Hove, en Inglaterra, fui sa-
Estas declaraciones que hacen re- ludado por el editor con una oración
ferencia a sí mismas son ejemplos Lenguaje tan improbable como “La ribena está
de recurrencia, o recursión. Tenemos Las reglas gramaticales del lenguaje chorreando por los candelabros”. (Ri-
otro ejemplo en una parodia anónima ponen la recurrencia a su servicio para bena es el nombre comercial de una
de la primera línea de una conocida crear la infinita variedad de oracio- bebida refrescante del Reino Unido;
novela de Edward Bulwer-Litton, ti- nes posibles que podemos expresar y había realmente ribena escurriéndose
tulada Paul Clifford: comprender. Tal vez, el ejemplo más por las lámparas que pendían del techo
La noche era oscura y tormentosa, sencillo sea una oración gramatical, de la estancia). En este caso, la ora-
y le dijimos al capitán, “¡Cuéntenos o sentencia, compuesta por dos ora- ción se descompone primero en una
una historia!” Y ésta es la historia ciones, según una regla que se podría frase nominal FN (“La ribena”) y en
que contó el capitán: “La noche era denotar una verbal, FV (“está chorreando por
oscura y tormentosa, y le dijimos al los candelabros”). Pero la FV está,
S → S + S
capitán, ‘¡Cuéntenos una historia!’ a su vez, compuesta por un verbo
Y ésta es la historia que contó el donde la flecha es un símbolo que (“está chorreando”) y por un sintagma
capitán: ‘La noche era oscura....’” significa puede ser expresada en la preposicional (FPrep: “por los cande-
En términos computacionales, la forma y S denota sentencia u ora- labros”) que consta de una preposición
recurrencia (también llamada recur- ción gramatical. Este tipo de reglas de (“por”) más un grupo nominal, FN
sividad o recursión) es un proceso reformulación constituye una forma (“los candelabros”). En la oración (S)

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se pueden reconocer las siguientes re-
glas de reformulación:
1. S → FN + FV
2. FN → Determinante + Sustantivo
3. FV → verbo + FPrep
4. FPrep → preposición + FN
Tales reglas, aplicadas a oracio-
nes más complejas, entrañan una re-
currencia. Por ejemplo, una FN puede
contener una FPrep, que puede, a su
vez, contener a otra FN. En teoría, con
las reglas 2 y 4 podríamos formar un
bucle recorrido cíclicamente. Nuestro
editor, de no haber estado al borde
del ataque de nervios, hubiera podido
explicar: “La ribena está chorreando
por los candelabros y gotea sobre la
alfombra que hay al lado de mi es-
critorio”. (En el piso superior, había
una guardería infantil.)
Los niños aprenden enseguida a
apreciar la potencia de la recursivi-
dad (ya que no de la ribena), como
ilustran estas oraciones tomadas de
“La casita de Juan Conejo”, un cuen-
tecito infantil:

1. Esta es la casa que hizo Juan.
2. Esta es la mata que estaba en la
casa que hizo Juan.
3. Esta es la rata que se comió la
mata que estaba en la casa que
hizo Juan.
4. Este es el gato que mató a la rata
que se comió la mata que estaba en
la casa que hizo Juan.
5. Este es el perro que persiguió
al gato que mató a la rata que se
comió la mata que estaba en la casa
que hizo Juan.

Y así continúa. Importa comprender
PETER M. CORR / ALAMY / AMERICAN SCIENTIST

que no se trata de una mera adición
de elementos inconexos. Por el con-
trario, se van añadiendo progresiva-
mente nuevas frases al principio de la
anterior, y el resto de la frase adjetiva
y califica cada vez más al sustanti-
vo. En la cuarta sentencia, el gato en
cuestión es el gato que mató a la rata
que se comió a la mata, etcétera. Un
gato que matase a una rata que no se
hubiera comido la mata que crecía en
1. UN LABERINTO DE ESPEJOS constituye una metáfora adecuada de
las posibilidades recursivas de la mente humana. El autor defiende que el
la casita de Juan no cumpliría función
alguna en este caso. pensamiento recursivo, que se extiende a facultades tales como el lenguaje,
Estas oraciones de “La casita de la teoría de la mente, el viaje mental por el tiempo y la noción de mi propia
Juan Conejo” son otros tantos ejem- individualidad, representa la característica primaria que distingue a nuestra
plos de la denominada recurrencia especie de todas las demás.

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1
ORACION
recordación, una especie de pila de

4
punteros, que vayan indicando en
2
frase nominal frase verbal
dónde se ha de reanudar el procedi-
miento una vez concluido un inciso.

3
artículo + nombre + cláusula de relativo
La situación no es grave si la es-
tructura incrustada es solamente una,
pues no hay dificultad en mantener
4
pronombre relativo + frase verbal
en la memoria un solo puntero que
indique en dónde se ha de regresar

2
verbo + frase nominal
2
verbo + frase nominal
al procedimiento original. Cuando la
incrustación es múltiple, es necesario
llevar el control de varios punteros, lo
artículo + nombre artículo + nombre que puede exceder de la capacidad de
la memoria operativa. De hecho, en el
discurso natural son raros los ejemplos
TOM DUNNE / AMERICAN SCIENTIST

de oraciones que contengan más de
El gato que persiguió el perro mató la rata un nivel de incrustación central.
Marc D. Hauser y su grupo, de la
regla 1 = oración → frase nominal + frase verbal Universidad de Harvard, han propues-
regla 2 = frase nominal → artículo + nombre + cláusula de relativo (opcional) to en un artículo reciente de Science,
regla 3 = cláusula de relativo → pronombre relativo + frase verbal que la recurrencia constituye una pro-
regla 4 = frase verbal → verbo + frase nominal
piedad fundamental que distingue al
lenguaje humano de las demás formas
2. LA CONSTRUCCION DE UN DENDROGRAMA correspondiente a una de comunicación animal. Se ha en-
oración evocativa de “La casita de Juan Conejo” revela la estructura recursiva señado a chimpancés y bonobos una
del lenguaje humano. Por ejemplo, la repetición de reglas gramaticales nos forma de lenguaje, un protolenguaje,
permite incrustar frases dentro de otras (verbigracia, introducción de un que posee algunos rasgos del lengua-
sintagma nominal en un sintagma verbal, cada uno de los cuales puede ser je humano, entre ellos, el de utilizar
descrito como una “regla de reformulación”) que adjetiven al sujeto de cada símbolos para representar acciones y
objetos, amén de cierta capacidad de
oración. Los indicios de que haya seres no humanos que se valgan de reglas
combinación de símbolos para obte-
recursivas para comunicarse son discutibles (véase la figura 3).
ner significados nuevos. No existen
pruebas, sin embargo, de que estos
simios utilicen los símbolos (o las
terminal, porque la regla recursiva es a la mata otra oración de relativo que combinaciones de símbolos) de forma
invocada al final de la oración. La describiese a la mata: La mata que recursiva, para crear algo similar al
cuarta, por ejemplo, comienza con se comió la rata estaba en la casa ilimitado conjunto de significados que
“Este es el gato”, pero enseguida se que hizo Juan. somos capaces de crear nosotros los
añade la cláusula de relativo “que Las frases incrustadas, los incisos, humanos.
mató a la rata”, que es un grupo ad- como los de la oración anterior, son
jetivo del gato. En esta cláusula de de uso corriente. No obstante, si se ¿Y las aves?
relativo es mencionada una rata, y una incrustan frases dentro de los incisos, Los sonidos emitidos por algunas
cláusula de relativo adicional, “que las cosas se complican. Transforme- aves canoras parecen poseer algo de
se comió la mata”, actúa de califica- mos, por ejemplo, la cuarta oración la complejidad del lenguaje humano,
tivo de la rata. Y así una y otra vez. en otra que haga énfasis en la mata: al menos considerado en su superfi-
En teoría se podrían ir adjuntando La mata que la rata que mató el gato cie. Jack P. Hailman y Millicent S.
elementos recursivos ad infinitum, se comió, estaba en la casa que hizo Ficken, ornitólogos, sostuvieron hace
y en la práctica, hasta que nuestra Juan. Probemos ahora con la quinta: tiempo que las llamadas y cantos de
memoria a corto plazo sea incapaz La mata que la rata que el gato que los carboneros (Páridos) poseen una
de retener más. el perro persiguió se comió, estaba sintaxis computable; por consiguiente,
Una recurrencia de distinto tipo es en la casa que hizo Juan. ¿Qué tal? su canto había de recibir la considera-
el inciso o recurrencia de inclusión ¿Todavía está claro? ción de “lenguaje”. Los cánticos están
central, en la cual los constituyentes El último ejemplo podría ser gra- compuestos por cuatro sonidos cualita-
son incrustados en el seno de cons- maticalmente tolerable, pero resulta tivamente distintos, aquí denotados A,
tituyentes. En la tercera oración de difícil seguir más de un estrato de re- B, C y D. Estos elementos aparecen
“La casita...”. podríamos querer que el currencia en las inclusiones centrales. siempre en el mismo orden, si bien
sujeto de la oración fuese la mata, en Ello no se debe a razones lingüísticas, cualquiera de ellos puede ser repeti-
lugar de la rata, y por tal motivo, se sino psicológicas. El sistema de inci- do un número cualquiera de veces, o
podría incluir en una oración relativa sión central exige un dispositivo de ser omitido. Las secuencias ABCD,

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B, BD, AAABBCCCD son todas ellas 3. LOS ESTORNINOS EUROPEOS
lícitas. Aunque existe una conside- gozan de capacidad para identificar
rable variedad de tales secuencias, secuencias de sonidos, descomponibles
su recursividad no pasa de la mera en “trinos” (rotuladas A) y en “gorjeos”
repetición de elementos. (B). Se ha sostenido que estas aves
A diferencia del lenguaje humano, analizan gramaticalmente las secuencias
las secuencias pueden quedar especifi-
vinculando los pares de inclusión
cadas por una gramática estado-finita
central AB (en el globo de la izquierda) lo

TOM DUNNE / AMERICAN SCIENTIST
(con número finito de estados), en la
que la elección de elemento en cada que podría inducir a pensar que estos
punto de la secuencia puede estar animales tienen cierta capacidad de
especificada por el elemento que le pensamiento recursivo. Sin embargo,
antecede. Así, por ejemplo, B pue- es posible que los estorninos estén
de ir detrás de A o de B, y puede sencillamente contando el número
también ser el primer elemento de la de Aes sucesivas y el número de Bes
secuencia, pero nunca puede ir detrás sucesivas (globo de la derecha). Aunque
de C o de D. ignoramos qué pasa por la mente a un
Como es evidente, los pájaros estornino, no hay motivos para aceptar que los cánticos de los estorninos
podrían haber utilizado reglas más —ni siquiera los mozartianos— sean
una explicación más complicada.
complejas, pero no tenemos por qué recursivos. Se debe recordar que has-
suponer que éstas vayan más allá del ta los humanos encontramos conside-
paso de un elemento al siguiente, sin ellos, aunque no todos, aprendieron a rable dificultad para analizar oracio-
apreciación alguna de lo que hubo diferenciar entre sí estos tipos de se- nes en las que el número de frases
antes o de lo que viene a continua- cuencias, y a distinguirlas también de incrustadas pase de dos.
ción. El lenguaje humano, en cambio, las secuencias que no obedecían a las No podemos, como en el caso an-
entraña la combinación de constitu- reglas, lo que podría hacer pensar en terior, saber lo que realmente pasa
yentes para formar frases, y la gene- cierta capacidad para comprender la en la mente de un estornino, pero el
ración de oraciones mediante reglas recurrencia. principio de economía dicta que la
recursivas, en virtud de las cuales las El problema que se presenta en este explicación aceptada de su conducta
frases pueden ser definidas en térmi- caso es que los estorninos no tienen sea la más simple. Sigue sin quedar
nos de frases y cada elemento de la por qué haber “analizado sintáctica- resuelto el problema de demostrar que
secuencia contribuye a la construcción mente” las secuencias recursivas de alguna especie, salvo la humana, pue-
gramatical. acuerdo con la regla de recurrencia. de producir o analizar combinaciones
Timothy Q. Gentner y su equipo, Una solución más sencilla consistiría recursivas de elementos.
de la Universidad de California en en contar meramente el número de
San Diego, han defendido reciente- Aes sucesivas y el número de Bes Teoría de la mente
mente que los estorninos europeos se sucesivas, y aceptar que la secuen- La recurrencia no se limita al lengua-
hallan capacitados para realizar un cia pertenece a la categoría recursiva je, sino que cabe también aplicarla a
“análisis sintáctico” de ciertas secuen- si los dos números son iguales. Es otros aspectos del pensamiento hu-
cias de sonidos, que constarían de probable que tal estrategia no supere mano. Uno de ellos es conocido por
hasta cuatro niveles de recurrencia la capacidad de cómputo de un es- “teoría de la mente” y se refiere a la
de inclusión central. Se les enseñó tornino, pues existen abundantes in- capacidad de imaginar lo que podría
a identificar secuencias de sonidos, dicios de que las aves poseen cierta estar ocurriendo en la mente de otro
tomados de ocho sonidos clasificados percepción del número. Por ejemplo, individuo.
como trinos (A), y ocho clasificados un famoso loro gris africano, llamado Los procesos mentales de pensar,
de gorjeos, (B). Alex, criado por Irene Pepperberg, saber, percibir o sentir podrían con-
Las secuencias fueron generadas de la Universidad de Harvard, cuenta siderarse una teoría de la mente de
mediante una gramática estado-finita hasta seis y comprende las nociones orden 0; son, probablemente, denomi-
en la que las secuencias AB eran sen- de igual y diferente. nador común de muchas especies. No
cillamente repetidas hasta cuatro ve- Los estorninos son también re- son recursivos. La teoría de la mente
ces (como en AB, ABAB, ABABAB, o nombrados por lo intrincado de sus de orden 1 remite a la capacidad para
ABABABAB), en las que los pares AB cánticos, lo que sugiere que poseen pensar, saber, percibir o sentir lo que
eran incrustados en pares AB con hasta una refinada capacidad de produc- otros están pensando, sabiendo, per-
cuatro niveles de recurrencia (como en ción y comprensión de secuencias. cibiendo o sintiendo; por lo tanto, ya
AB, AABB, AAABBB y AAAABBBB). Se dice que el último movimiento de es recursiva. La recurrencia está im-
La determinación real de los sonidos un concierto para piano de Mozart plícita en manifestaciones como “Me
A y B se hizo al azar, para que los es- (K. 453, en Sol mayor) está basado parece que me tomas por tonto”, o
torninos no pudieran limitarse a apren- en el cántico de un estornino que “Dora piensa que Alicia quiere que
der secuencias concretas. Algunos de tenía en casa. Nada sugiere, aun así, Fermín deje de darle la lata”.

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4. LA PROBABILIDAD DE QUE LOS
CHIMPANCES LE PIDAN COMIDA a una
persona es la misma tanto si la persona puede
ver como si lleva la cabeza metida en un cubo.
El experimento sugiere que los chimpancés no
tienen una “teoría de la mente”, que se define
como la capacidad para imaginar lo que está
TOM DUNNE / AMERICAN SCIENTIST

pasándole por la mente a otro individuo. Pocos
científicos sostendrían que haya animales que
posean una “teoría de la mente” equiparable
a las sutiles facultades de los seres humanos.

si el babuino joven sabía realmente
lo que pensaría su madre cuando él
¿Hay especies no humanas que po- versión— en el que un animal reali- se pusiera a chillar, o si tal conducta
sean semejante facultad? ¿Cómo po- za determinada acción basándose en había sido meramente aprendida por
dríamos saberlo? El problema es que una apreciación de lo que otro animal experiencia, mediante tanteos de en-
nuestro lenguaje está bien diseñado podría estar pensando o de lo que sayo y error.
para expresar ideas recursivas y resulta éste podría ver. Un chimpancé joven Richard Byrne y Andrew Whitten,
difícil poner a prueba la teoría de la podría esperar a que un macho do- de la Universidad de St. Andrews en
mente cuando se carece de lenguaje. minante apartase la mirada, antes de Fife, han recopilado ejemplos de po-
Hasta el momento, ningún animal no robarle la comida. En un caso más sibles engaños tácticos basándose en
humano ha demostrado poseer un siste- complejo, un macho babuino joven observaciones de campo efectuadas
ma de comunicación lo suficientemente puede ver que otro ha conseguido ex- por primatólogos. Eliminaron cuidado-
poderoso como para revelar que po- cavar un bulbo comestible. Entonces samente los que podrían ser aprendi-
see una teoría de la mente. Debemos, se pone a chillar, fingiendo miedo, dos a través de la experiencia. De un
pues, basarnos en pruebas y criterios lo que hace venir a su madre, que total de 253 casos, solamente 26 ob-
distintos de los lingüísticos. ahuyenta al otro babuino. El retoño servaciones superaron sus criterios.
Uno de tales tests se inspira en el se apodera entonces de la comida del Había 12 ejemplos correspondientes a
engaño táctico —la maniobra de di- huido. La cuestión consiste en saber chimpancés comunes, más tres casos
para cada una de las especies bonobos,
gorilas y orangutanes. También fue-
5. UN CRITERIO UTILIZADO A MENUDO PARA AVERIGUAR SI UN ron aceptados cinco ejemplos más de
ANIMAL se ha formado una noción de sí mismo es su capacidad para mangabeys, unos simios emparentados
reconocerse ante un espejo. Los grandes simios, los delfines y los elefantes han de cerca con los babuinos.
superado la prueba. Pero eso puede significar sólo que comprenden la noción No obstante, Byrne y Whitten suge-
de “yo corporal”. Es posible que estos animales no posean la facultad recursiva rían que el auténtico engaño táctico,
de comprender que el yo corporal es capaz de pensamientos y deseos. que exige una teoría de la mente, po-
dría quedar limitado a los seres huma-
nos y a los grandes simios, e incluso
entre estos últimos, las pruebas no
son muy convincentes. En contraste,
la búsqueda de tactical deception en
Google proporciona unas 967.000 res-
COGNITIVE EVOLUTION GROUP, UNIVERSIDAD DE LOUISIANA,

puestas, en su mayor parte maniobras
de diversión de carácter bélico.
Se han propuesto otros criterios
para especies no humanas, sin que
los resultados sean mucho más convin-
centes. Por ejemplo, Daniel Povinelli
y sus colaboradores, de la Universi-
LAFAYETTE / AMERICAN SCIENTIST

dad de Louisiana en Lafayette, han
demostrado que los chimpancés tie-
nen la misma probabilidad de pedir
comida a una persona que porte los
ojos vendados, o la cabeza cubierta
con un cubo, que a otra que vea con

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normalidad, lo que induce a pensar una recurrencia de quinto orden. Si Es decir, no basta saber que uno es
que los chimpancés carecen del en- Dunbar supone todo lo dicho, el pro- un objeto material, sino que se ha de
tendimiento recursivo necesario para pio Dunbar ha debido alcanzar una saber que uno sabe, se ha de saber
saber si otro individuo ve. recurrencia de sexto orden; si el lector que uno tiene estados mentales. Son
Michael Tomasello y colegas, del supone que así ha sido, el lector habrá escasas las pruebas de que tal sea el
Instituto Max Planck de Antropología alcanzado la de séptimo. caso en especie alguna distinta de la
Evolutiva, sostienen que los chim- humana.
pancés son más inteligentes que eso El yo y el desplazamiento mental Otra forma de poner a prueba la
y que en ciertas circunstancias sí por el tiempo noción del propio yo se basa en la
comprenden que otros pueden ver. La convicción de que tenemos pensa- conciencia de que uno puede exis-
Reconocen, sin embargo, que “los mientos que nos son propios constitu- tir en distintos momentos o épocas.
chimpancés no poseen una teoría de ye una teoría de la mente sobre el pro- Podemos, por ejemplo, recordar lo
la mente plenamente desarrollada, de pio yo. René Descartes es famoso por que estábamos pensando o experimen-
tipo humanoide”. el axioma “cogito, ergo sum”, aunque, tando ayer, lo cual es, de nuevo, un
Si ya existen dudas de que los en realidad, lo que escribió fue “Je proceso recursivo. Ello indica que no
grandes simios dispongan de una pense, donc je suis”— en fin: “Pien-
teoría de la mente de orden 1, nada so, luego existo”. Descartes tomó este
hay, ciertamente, que haga pensar que principio como prueba fundamental
sean capaces de poseerla de órde- de su propia existencia, porque, aun
nes superiores. Los asuntos huma- cuando dudase de ella, la duda cons-
nos discurren fácilmente por muchos tituía una forma de pensamiento, por
órdenes de teoría mental, como tan lo que su existencia real no estaba
claramente nos hacen ver la literatura en duda. Se trata de un enunciado
y el teatro. En Orgullo y prejuicio, fundamentalmente recursivo, pues no
de Jane Austen, Elizabeth piensa que sólo implica al pensar, sino al pensar
Darcy opina que ella cree que él juz- sobre el pensamiento. La facultad de
ga a su familia con demasiado rigor. tener conciencia de nuestro pensar (y
O bien, en La duodécima noche, de no, tan sólo, de lo que hemos pen-
Shakespeare, María prevé que Sir sado) implica una noción de nuestro
Toby presumirá ansiosamente que propio yo.
Olivia juzgará que Malvolio es de Una forma de investigar si los ani-
una impertinencia absurda al suponer males cuentan con una noción de su
que ella desea que él se tenga a sí yo propio es la prueba del espejo,
mismo como su pretendiente prefe- ideada en 1970 por Gordon G. Gallup,
rido. Cada una de las palabras en Jr., ahora en la Universidad estatal de
cursiva, a partir de la primera, indica Nueva York en Albany. Se pone en

TOM DUNNE / AMERICAN SCIENTIST
un nivel más de recurrencia. el cuerpo del animal una marca de
Es posible, incluso, que la teoría modo tal que éste sólo pueda verla
de la mente sea una condición pre- en un espejo. La cuestión consiste
via para la fe religiosa, según Robin en averiguar si el animal va a tratar
Dunbar, de la Universidad de Liver- de eliminarla o a indicar de algún
pool. La idea de un Dios benévolo, otro modo que se da cuenta de que
que nos vigila, que nos castiga o nos la marca se encuentra sobre su cuer-
admite en el Cielo si hemos sido con- po. Las observaciones hacen pensar
venientemente virtuosos depende de la que solamente los delfines, los gran- 6. LA EVOCACION DE UN
comprensión de que otros seres —en des simios y los elefantes superan la EPISODIO DETERMINADO de la
este caso, un ser sobrenatural— puede prueba, por lo cual se ha supuesto propia vida constituye una forma
tener pensamientos y emociones simi- que se han formado un concepto de de viaje mental por el tiempo, una
lares a las humanas. Dunbar supone, sí mismos. Los resultados, en todo proyección recursiva del propio
de hecho, que pueden ser necesarios caso, son más que discutibles, porque yo que escapa del presente. Marcel
varios órdenes de recurrencia, dado que podrían significar que estos animales Proust exploró el papel de la memoria
la religión es una actividad social, comprenden que el objeto del espejo episódica en En busca del tiempo
que depende de credos compartidos. corresponde a su propio yo corporal,
perdido. En la novela, el sabor de una
El bucle recursivo necesario sería pero no tienen por qué significar que
magdalena evoca en la mente del
de este tenor: Yo supongo que usted el yo corporal sea capaz de pensa-
piensa que yo creo que existen dio- mientos o deseos. narrador el recuerdo de un suceso
ses que tienen la intención de influir Para que el concepto de sí mismo pasado. Hay científicos que sostienen
en nuestro futuro porque esos dioses sea recursivo en sentido estricto, ha que solamente los humanos son capaces
comprenden lo que deseamos. He aquí de implicar a la noción del propio yo. de viajes mentales por el tiempo.

Mente y cerebro 27/2007 83
sólo comprendemos que tenemos pro- Tulving ha sostenido, además, que tiempo, y han adquirido mal sabor. Se
cesos de pensamiento en el presente, la memoria episódica es exclusiva de ha entendido que esto significa que los
sino que también los tuvimos en el los humanos. No niega con ello que arrendajos saben qué es lo que han
pasado y los tendremos en el futuro. otras especies posean recuerdos, a me- guardado, en dónde lo han guardado
Por generalizar el principio de Des- nudo prodigiosos. Entre las aves que y cuándo lo han guardado.
cartes: “Pensé, luego fui” y “Pensaré, esconden alimento, el cascanueces de No faltan quienes hayan afirmado
luego seré”. La noción del yo se puede Clark se cuenta entre los más signifi- que estas tres condiciones, conocidas
extender a través del tiempo. cados. Este pájaro almacena semillas por criterios qdc, constituyen prueba
La noción de un yo pasado se en miles de lugares, que recupera con suficiente de memoria episódica en el
funda en la memoria, según Endel grandísima, si no perfecta, precisión. arrendajo, un pensamiento que debería
Tulving. Se denomina memoria se- Ello no significa, empero, que el ave enseñarnos modestia. Aun así, puede
mántica al almacén de conocimientos recuerde el acto de ocultación del ali- que esto no sea prueba suficiente de
sobre el mundo, como puede ser que mento; es posible, por el contrario, que los pájaros reviven el acto de cap-
Wellington es la capital de Nueva que recuerde sólo dónde se halla ubi- tura. El recuerdo correspondiente al
Zelanda o que el punto de ebullición cado. Por mi parte, estoy convencido lugar en donde ha sido ocultado un
del agua es de 100 grados Celsius. de que conozco los significados de alimento podría ir acompañado de una
La memoria episódica concierne a miles de palabras, pero con muy pocas etiqueta de tiempo, algo así como
episodios concretos de nuestra vida, excepciones, no puedo recordar los una “fecha de caducidad” que indicase
que podemos revivir mentalmente. episodios en los que me las encontré cuánto tiempo lleva oculto el objeto,
Es probable que recuerde usted lo por vez primera. pero ello no tiene por qué involucrar
que hizo ayer, pero no sólo como Experimentos de gran sagacidad un recuerdo específico del episodio de
una mera sucesión de hechos, sino realizados por Nicola Clayton y sus captura propiamente dicho.
como sucesos que se pueden traer colegas, de la Universidad de Cam- Se podría tener mayor probabilidad
a la conciencia y reproducir en la bridge, han llevado a pensar que al de probar la traslación mental por el
mente. Tales recuerdos, a diferencia menos un ave, el arrendajo, puede tiempo en primates que en aves, es-
de los semánticos, son recursivos, gozar de una memoria más minuciosa pecialmente, en nuestros parientes no
porque entrañan una referencia men- de lo que se había podido imaginar. humanos más próximos, el chimpancé
tal a nuestro yo mental anterior. La Recuerda dónde ha almacenado sus y el bonobo. Wolfgang Köhler, famoso
recuperación de los recuerdos semán- objetos concretos, como orugas o nue- por sus experimentos con chimpan-
ticos implica lo que Tulving llama ces, para recuperar unas u otras depen- cés durante su estancia en las Islas
conciencia noética —el mero cono- diendo del tiempo en que han estado Canarias, donde estuvo destinado en
cer—, mientras que la recuperación guardadas. Por lo general prefiere las la Primera Guerra Mundial, observó
de recuerdos episódicos entraña una orugas, pero evitará los gusanos de que, a pesar de todas sus destrezas
conciencia autonoética, que es el co- tierra, prefiriendo las nueces, si los improvisatorias, los chimpancés te-
nocimiento de uno mismo. gusanos llevan guardados demasiado nían escasa noción del pasado o del
futuro. Los trabajos realizados durante
los cincuenta últimos años para tra-
7. LOS ARRENDAJOS SON CAPACES DE RECORDAR CUANDO Y DONDE tar de enseñar a los chimpancés y
han escondido reservas alimenticias, como orugas o nueces. Se ha sostenido bonobos algo similar a un lenguaje
que basta ese hecho para demostrar la presencia de memoria episódica en esos no aportan casi nada que ponga en
pájaros, aunque no indica que las aves estén reviviendo el acto de la captura. entredicho aquella conclusión. Has-
ta la fecha no existen pruebas de la
FOTOGRAFÍA CEDIDA POR IAN CANNELL Y CAROLINE RABY / AMERICAN SCIENTIST

adquisición del “tiempo verbal”, ni
de que estos animales se comuniquen
acontecimientos pasados o posibles
hechos futuros.
Thomas Suddendorf, de la Universi-
dad de Queensland, ha sostenido que
la memoria episódica no es sino parte
de una capacidad más general para el
viaje mental por el tiempo, capacidad
en la que se contarían tanto los des-
plazamientos a un futuro imaginado
como la evocación del pasado. Los
pacientes amnésicos que han perdido
la memoria episódica pierden también
el sentido de posibles acontecimien-
tos futuros. Los niños parecen com-
prender los conceptos de pasado y

84 Mente y cerebro 27/2007
de futuro aproximadamente al mismo
tiempo, hacia la edad de cuatro años.
De hecho, la memoria episódica puede
funcionar no tanto como un registro
del pasado sino como un reservorio

TOM DUNNE / AMERICAN SCIENTIST
de información sobre acontecimien-
tos, capaz de suministrar una especie
de vocabulario para la generación de
acontecimientos futuros. Tal vez ello
explique por qué la memoria episódica
es incompleta y poco de fiar, amén de
un incordio habitual en los tribunales
de justicia. En los casos de amnesia, 8. ALGUNOS ANIMALES SE VALEN DE INSTRUMENTOS, como es el
lo típico es que los recuerdos perdidos caso del cuervo de Nueva Caledonia (a la izquierda) para extraer insectos de sus
sean episódicos y no los de naturaleza escondrijos. Ahora bien, el comportamiento recursivo de utilizar instrumentos
semántica. No importa que la memoria para producir otros útiles solamente ha podido ser observado en humanos. El
episódica sea incompleta y frágil, en registro arqueológico enseña que nuestros antepasados homininos se valieron
tanto que suministre información sufi- de piedras para crear otros útiles pétreos hace ya más de dos millones de años.
ciente para generar escenarios futuros
plausibles y eficaces. Después de todo,
lo que nos importa es el futuro, no en modo recursivo. El pretérito plus- de una ojeada cantidades de tres o
el pasado. cuamperfecto, como por ejemplo, en cuatro unidades. A partir de ese va-
Tal vez resulte exagerado afirmar “Ya había comido”, alude a un suceso lor, nuestra capacidad para enumerar
que los humanos estamos obsesiona- que se remonta en el tiempo más allá sin un auténtico recuento es cada vez
dos con el tiempo, pues regurgitamos de un cierto instante de referencia en menos acertada, conforme aumenta el
el pasado y proyectamos el futuro. el pasado, mientras que en el futuro número de objetos. Podemos estimar
Medimos el tiempo en segundos, mi- perfecto, como en “Habrá llegado”, se que el número de asistentes a una
nutos, horas, días, semanas, meses, alude a un suceso que ya pertenecerá lección magistral es de unas 75 per-
años, decenios, siglos, milenios, eras y al pasado en un determinado momento sonas, o que en un estadio hay unos
eones. Lo medimos tanto hacia atrás, del futuro. 15.000 espectadores, pero en ninguno
hacia el pasado, como hacia el futuro. Cualquiera que sea la capacidad de ambos casos es probable que se
Lo extrapolamos mucho más allá de que los animales no humanos puedan acierte en el guarismo exacto.
nuestra esperanza de vida, incluso has- tener para desplazarse mentalmente El recuento, en cambio, permite una
ta la gran explosión de la que se dice por el tiempo, parece seguro afirmar precisión perfecta hasta cualquier nú-
que ha creado el universo. Por medio que, una vez más, la forma genera- mero, aunque puede exigir bastante
del tiempo comprendemos la muer- triz, recursiva, en la que imaginamos tiempo. El recuento es una ilustración
te; y tal vez sea ésa la causa de que sucesos en el tiempo parece exceder más de la forma en que los principios
hayamos recurrido a religiones para todo cuanto haya podido ser demostra- de recurrencia pueden multiplicar la
tener una promesa de otra vida. El do, e incluso sospechado, en nuestros capacidad y la potencia de la mente
tiempo provoca estrés, al acercarse las parientes primates más cercanos. humana. Con mayor generalidad: la
fechas límite, pero podemos también computación humana es recursiva.
apelar al tiempo para curar nuestras Recuento y utensilios Los informáticos se valen de rutinas
desgracias. En La duodécima noche Otro ejemplo de recurrencia, proba- que invocan a subrutinas, y en mi
shakespeariana, cuando Viola, que se blemente deducido del lenguaje, es la ordenador hay carpetas que contienen
ha disfrazado de hombre, se encuentra capacidad de contar. Los humanos, va- carpetas que contienen carpetas.
en una situación imposible, se siente liéndonos de reglas recursivas, hemos También podemos hallar componen-
movida a decir, “¡Oh, Tiempo! A ti aprendido a contar indefinidamente. tes recursivos en el uso y la fabrica-
corresponde desenredar esto, que no a Todo cuanto se precisa es un conjunto ción de útiles. El uso de herramientas
mí: el nudo es demasiado difícil”. finito de dígitos y unas cuantas reglas no es exclusivamente humano. Los
El lenguaje mismo está infuso de sencillas para progresar de un número chimpancés utilizan piedras para cas-
tiempo. Utilizamos muchas preposi- al siguiente. car nueces y varitas finas para extraer
ciones o frases preposicionales, como Sabemos que muchas especies ani- termes de sus escondrijos; incluso
en, entre, alrededor de, a través, con- males están capacitadas para contar, preparan “picas” con las que herir a
tra, desde, a, hacia, o durante, que pero sólo lo hacen con precisión hasta sus presas. Los monos capuchinos son
se aplican lo mismo al tiempo que al algún valor pequeño. E incluso tal distinguidos usuarios de útiles, pues
espacio; una, durante, está restringida facultad no consiste en un estricto para lograr sus fines se valen, en mil
a su dimensión temporal. Los tiempos recuento, sino que se acerca más a formas, de toda clase de objetos. Se
verbales nos permiten la incorpora- la capacidad humana de subitización, sirven de palos para rastrillar comida
ción del tiempo al lenguaje, incluso que es la capacidad para enumerar hacia ellos, apilan cajas para subirse

Mente y cerebro 27/2007 85
a múltiples dominios, resulta impro-
Yo bable que tal fenómeno conste de
pude haber Yo un módulo, en el sentido en que los
sido fui ¡Yo psicólogos evolucionistas utilizan el
término. Por mi parte, sugiero que

Yo
soy! se trata de un modo de computación
que es válido para varios dominios
no fui mentales diferentes.
Yo Desde hace unos dos millones de
no años, y durante el Pleistoceno, los ce-
seré Yo rebros de nuestros antepasados homi-
Nadie sería ninos han ido aumentando de tamaño
a un ritmo impresionante; ha triplica-
TOM DUNNE / AMERICAN SCIENTIST

fue Nadie do el volumen que cabría esperar en
será un primate de nuestro mismo tama-
ño corporal. Richard D. Alexander ha
propuesto que no sólo fue necesaria
la vinculación social para garantizar
la supervivencia en un medio hostil
(donde no faltaban felinos carniceros
9. DESCARTES, en viaje mental por el tiempo. y otros peligros), sino que nuestros
antepasados hubieron de afrontar
también una competencia cada vez
y alcanzar alimentos; llegan incluso unicidad; pensamos de una manera más dura de sus congéneres. Ello
a lanzar objetos contra las personas singular, luego somos únicos. Entre desembocó en ciclos descontrolados
molestas. Los cuervos de Nueva Cale- las características que se suelen pro- de maquiavelismo, contrarrestados por
donia arrancan hojas de los pandanos, clamar como exclusivamente humanas la vinculación social y el desarrollo
a las que dan forma a su conveniencia; se cuentan el lenguaje, la teoría de la de mecanismos para la detección y
también preparan varitas con un gan- mente, la conciencia del conocimiento expulsión de los “aprovechados”, lo
cho en la punta, para extraer orugas de sí mismo, la memoria episódica, que llevó a fenómenos sociales tan
de sus escondrijos. la traslación mental por el tiempo, complejos, y tan fundamentales, como
Pero no cabe duda de que los huma- la producción de herramientas para el lenguaje, la teoría de la mente, la
nos son los más prodigiosos hacedores hacer herramientas y la facultad de religión y las guerras.
y usuarios de herramientas. Benjamin contar. La singularidad de todas ellas Semejante complejo cálculo en
B. Beck, especialista en psicología se debe —sugiero— a la capacidad asuntos sociales pudo haber orienta-
comparada, y experto en conductas de de los humanos para el pensamiento do la evolución hacia la selección de
fabricación de útiles, ha señalado que recursivo. cerebros de volumen creciente, con
“hasta la fecha, el hombre es el único En psicología evolutiva se sostiene capacidad para albergar sistemas neu-
animal al que se ha observado el uso que los rasgos esenciales de la mente ronales recursivos.
de herramientas para hacer herramien- humana fueron consecuencia de una En concreto, la expansión de los
tas”. Lo cual, una vez más, implica evolución a lo largo del Pleistoceno, lóbulos frontales pudo haber sido de
la recurrencia. La técnica moderna un período que se extiende desde hace crítica importancia. Se sabe que los
es, como mínimo, repetitiva, por no unos 1,8 millones hasta hace unos lóbulos frontales participan en el len-
decir que es siempre auténticamente 10.000 años. En el transcurso de ese guaje, en la teoría de la mente, en
recursiva: pensemos en las cadenas arco temporal, nuestros antepasados la memoria episódica y en el viaje
de montaje que comenzaron con el homininos fueron cazadores-recolec- mental por el tiempo. Esas facultades
Modelo T. Y así hallamos engranajes tores, y la vinculación a un grupo recursivas pueden depender también
dentro de engranajes, motores dentro social y la comunicación con otros de que los humanos, en comparación
de motores, computadoras dentro de miembros del grupo se hizo esencial con otros primates, tienen un período
las computadoras. Es posible que, en para la supervivencia. de crecimiento muy prolongado.
última instancia, acabemos anegando Según Leda Cosmides y John Tooby, Para estar en concordancia con la
el planeta con los productos de nuestra de la Universidad de California en San- pauta primate, los bebés humanos de-
recurrencia. ta Bárbara, la mente fue evolucionan- berían ser gestados durante 18 meses,
do de forma modular, con aparición y no durante 9. Pero como es bien
Evolución de la mente recursiva de módulos específicos dedicados a sabido, ello sería imposible habida
Es muy posible que una de las pecu- funciones específicas, como el lengua- cuenta del tamaño del canal del parto.
liaridades que singularizan a los hu- je, la teoría de la mente, la detección El peso del cerebro de un chimpancé
manos sean sus pertinaces esfuerzos de tramposos y el amor romántico. recién nacido ronda en torno al 60 por
para hallar criterios que definan su Dado que la recurrencia es aplicable ciento del peso de su cerebro adulto,

86 Mente y cerebro 27/2007
mientras que el de un humano pesa El análisis de Greenfield puede ser MICHAEL C. CORBALLIS es profesor
en torno al 24 por ciento. El alarga- de amplia aplicación, pues concier- en el departamento de psicología en la
miento de nuestra infancia, por otra ne al desarrollo y diferenciación de Universidad de Auckland, en Nueva Ze-
parte, entraña que el cerebro humano cierto número de destrezas recursivas, landa. Doctor por la Universidad McGill,
experimente la mayor parte de su cre- entre ellas, el lenguaje, la teoría de donde permaneció como docente desde
cimiento en exposición a influencias la mente, la memoria episódica, la 1968 hasta 1978, su investigación se centra
externas y, por ello, se encuentre en comprensión del tiempo y la mani- en la relación entre neurociencia de la
fina sintonía con su entorno. pulación de objetos. cognición y evolución.
Patricia M. Greenfield, de la Uni- Ese haz de destrezas aflora ya en
© American Scientist Magazine
versidad de California en Los An- la infancia temprana, en un momento
geles, ha documentado la forma en en que el cerebro se encuentra en Bibliografía complementaria
la que los niños desarrollan, aproxi- crecimiento. El crecimiento posna-
madamente al mismo tiempo, repre- tal, un período crítico, constituye THE ADAPTED MIND: EVOLUTIONARY PSY-
sentaciones jerárquicas, tanto para el un fenómeno tanto evolutivo como CHOLOGY AND THE GENERATION OF CUL-
TURE. Dirigido por J. Barkow, L. Cosmi-
lenguaje como para la manipulación de desarrollo. Es probable que su
des y J. Tooby. Oxford University Press;
de objetos. Los niños pequeños, al aparición con carácter específico del
Nueva York, 1992.
igual que comienzan a combinar género Homo comenzase hace unos
palabras sueltas en frases, y éstas, dos millones de años y, también, MENTAL TIME TRAVEL AND THE EVOLU-
TION OF THE HUMAN MIND. T. Sudden-
después, en oraciones, comienzan que rija la forma en la que los ni-
dorf y M. C. Corballis en Genetic, Social
también a combinar objetos, como ños adquieren destrezas. Tal patrón
and General Psychology Monographs, n.o 123,
si fueran tuercas y tornillos, y utili- de crecimiento tan prolongado nos págs. 133-167; 1997.
zan después esas combinaciones para lleva mucho más allá de las meras
THE FACULTY OF LANGUAGE: WHAT
ulterior manipulación. redes asociativas, para conducirnos
IS IT, WHO HAS IT, AND HOW DID IT
Greenfield sostiene que ambas hasta procesadores más dinámicos,
EVOLVE? M. D. Hauser, N. Chomsky y
actividades dependen de una región capaces de analizar estructuras jerár- W. T. Fitch en Science, n.o 298, págs. 1569-
correspondiente al área de Broca, zona quicas y de utilizar reglas de forma 1579; 2002.
de la corteza cerebral situada en la recursiva.
CAN ANIMALS RECALL THE PAST AND
región parietal izquierda y respon- A pesar de que las destrezas recur-
PLAN FOR THE FUTURE? N. S. Clayton,
sable primaria de la producción del sivas parecen ser un tanto disociables, T. J. Bussey y A. Dickinson en Nature Reviews
habla. Esa relación entre el habla y puede que su codesarrollo, y tal vez Neuroscience, n.o 4, págs. 686-691; 2003.
la manipulación jerárquica, sugiere la su coevolución, se hallen vincula-
RECURSION AS THE KEY TO THE HUMAN
autora, persiste durante la edad adulta; dos. Así, la aparición de la sintaxis
MIND. M. C. Corballis en From Mating to
en prueba aduce que los individuos recursiva puede haber sido fruto de Mentality: Evaluating Evolutionary Psychology.
con afasia de Broca se muestran in- la selección evolutiva precisamente Dirigido por K. Sterelny y J. Fitness, págs.
hábiles en la reproducción de dibujos porque se calca sobre la estructura 155-171. Psychology Press; Nueva York,
de estructuras jerárquicas compuestas recursiva de la teoría de la mente, lo 2003.
por líneas. que permitió a nuestros antepasados CHIMPANZEE MINDS: SUSPICIOUSLY HU-
Posteriormente, en el curso del la comunicación de sus pensamientos MAN? D. J. Povinelli y J. Vonk en Trends
desarrollo cerebral, las estructuras maquiavélicos, a sus cómplices, claro, in Cognitive Sciences n.o 7, págs. 157-160;
frontolobulares implicadas en la re- no a sus rivales. 2003.
currencia pueden experimentar dife- La teoría de la mente pudo haber CHIMPANZEES UNDERSTAND PSYCHOLOGI-
renciación. Greenfield expone que, en participado en el lenguaje en distinta CAL STATES — THE QUESTION IS WHICH
determinada muestra aleatoria de ni- forma, al permitirnos modular nuestro ONES AND TO WHAT EXTENT? M. Toma-
ños con retraso mental, unos exhibían discurso de conformidad con el estado sello, J. Call y B. Hare en Trends in Cognitive
destreza en la construcción jerárquica mental de quien escucha. La com- Sciences, n.o 7, págs. 153-156; 2003.
y deficiencia gramatical, mientras que prensión recursiva del tiempo pudo THE HUMAN STORY. R. Dunbar. Faber &
otros mostraban la pauta inversa, y haber desempeñado un papel crítico Faber; Londres, 2004.
relaciona estas observaciones con in- en la evolución del lenguaje, que está
RECURSIVE SYNTACTIC PATTERN LEARNING
dicios neurofisiológicos de que una exquisitamente equipado para la des- BY SONGBIRDS. T. Q. Gentner, K. M. Fenn,
misma área cerebral puede estar im- cripción de acontecimientos ocurridos D. Margoliash y H. C. Nusbaum en Nature,
plicada por igual en ambas funciones en diferentes momentos y en lugares n.o 440, págs. 1204-1207; 2006.
hasta los dos años de edad. A partir distintos de los que ocupamos en el
RECURSION, LANGUAGE AND STARLINGS.
de esa edad se da una diferenciación presente. M. C. Corballis en Cognitive Science. En prensa.
cada vez más acusada en la vecindad La recurrencia, pues, constituye una
del área de Broca, de modo que una propiedad que acompaña al desarrollo THE EVOLUTION OF FORESIGHT: WHAT IS
MENTAL TIME TRAVEL, AND IS IT UNIQUE
región superior participa en la mani- precoz de destrezas fundamentales y
TO HUMANS? T. Suddendorf y M. C. Cor-
pulación física de objetos, mientras nos proporciona la versatilidad y crea- ballis en Behavioral and Brain Sciences. En
que otra, situada más abajo, organiza tividad que caracterizan a la mente prensa.
los aspectos lingüísticos. humana.

Mente y cerebro 27/2007 87