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ANALISIS DEL FALLO DE LA CORTE SUPERIOR, CASACIÓN LABORAL N°

00489-2015 LIMA - PERU

La sentencia laboral 489-2015 anula la precedente 1781-2005 que establecía que
era imposible reducir los sueldos y remuneraciones, incluso cuando fuese
consensuada.

Sin embargo, para aplicar la reducción de los salarios se deben cumplir ciertas
condiciones que estableció la misma Corte Suprema.

En caso que el empleador decida reducir el sueldo de forma unilateral debe intentar
lograr un consenso con los trabajadores. Se debe tener en cuenta que debe haber
un motivo que amerite la decisión. Si no hay acuerdos, se puede realizar la
reducción, siempre y cuando se mantenga por arriba de la remuneración mínima
vital.

Mientras que si la reducción del salario es consensuada, además de garantizarse
que el nuevo sueldo debe ser mayor a la remuneración mínima vital, el acuerdo
debe haberse logrado sin intimidación ni coacción.

En ese sentido, la sala suprema considera que tal decisión resultará viable si se
expresan los motivos por los que así se procede, como por ejemplo para garantizar
la estabilidad y el equilibrio económico de la empresa.

Sin embargo, el supremo tribunal advierte que toda reducción de la remuneración,
ya sea consensuada o no consensuada, resultará válida si es excepcional y
razonable.

La reducción de la remuneración será excepcional si es una medida extraordinaria
que se origina en contextos especiales; y será razonable si respeta determinados
límites de proporcionalidad, de manera que no suponga una disminución
significativa ni arbitraria de la remuneración, detalló el supremo tribunal.

Una resolución sin fundamento. El fallo de la Corte Suprema de Lima que permite
la reducción de sueldos a trabajadores es nefasta, desgraciada y arbitraria.
A través de la Casación Laboral 00489-2015, la Corte Suprema de Lima, determinó
que no es necesario el consentimiento del trabajador para que la empresa decida
rebajar su sueldo. Basta con un previo aviso y explicación para que el empleador
decida, unilateralmente, reducir el salario de sus trabajadores, bajo el argumento o
excusa de que pasa por una crisis.

Si bien esta resolución no tiene carácter vinculante; es decir, no es obligatorio que
los jueces cumplan lo resuelto como un mandato, se corre el peligro de que sea
usada en perjuicio de los derechos laborales, puesto que los fallos de la Corte
Suprema no tienen una connotación de obligatorios.

En primer lugar, la Corte Suprema comete un error al pronunciarse sobre algo que
no era materia del caso. El caso trataba sobre un trabajador de la empresa Red Star
del Perú con un cargo de confianza que sufrió la rebaja de su sueldo durante dos
años previo acuerdo entre ambas partes. Pero la Corte terminó por añadir que la
rebaja del sueldo también es válida sin consentimiento del trabajador siempre y
cuando se alegue crisis económica de la empresa.

Ya dijimos que la Corte atenta contra el derecho a la remuneración, que es
intangible y está protegida por la Constitución peruana y normas internacionales.

En este sentido, este fallo va en contra del principio de no regresividad, lo que
implica que no se pueden reducir los derechos ya ganados. Por ejemplo, en el caso
de un trabajador que logró un aumento de su salario, no puede verse perjudicado
luego ante una reducción de su sueldo.

Este principio de no regresividad se encuentra establecido en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos
Económicos Sociales y Culturales.

También carece de fundamento al ir en contra de la Constitución Política del Perú,
que protege los derechos ya ganados por el trabajador y establece que siempre se
debe buscar el beneficio de los trabajadores.