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Teoría del arte

“El arte contemporáneo es, un aprendizaje, o una farsa” Eugeni d´Ors

El siguiente ensayo tiene como propósito mencionar algunos de los aspectos más
reiterativos en la clase y generar un comentario propio, sustentado en los diversos teóricos
sobre los contenidos abordados.

Durante las lecciones de teoría del arte nos hemos enfrentado a un declive constante de la
figura del artista que va desde la época clásica hasta nuestros días. Autores como Kant,
Hegel, Walter Benjamín y muchos otros pensadores han hecho que nuestra mirada con
respecto al artista se torne de frente, viéndolo como un igual y no hacia arriba con cierto
misticismo o admiración, al menos entre los miembros del ámbito artístico, pues esa
situación no es aplicada fuera de dicho circuito, pues la mayoría de las personas tienen
fuertes concepciones clásicas, renacentistas y románticas.

No obstante, siguiendo con la lógica de la decadencia del artista, este se ha trasladado a un
ritmo irreversible, ya que el arte entró (y posiblemente continua) en una neurosis
progresista, donde necesita superar cada límite por uno nuevo para sustituirlo y así
renovarse, llevando al arte a tal punto que dialoga constantemente con las demarcaciones
éticas, las cuales muchas veces traspasa.

Bajo la premisa anterior, es posible que la figura del artista siga descendiendo a tal punto
que se situé por debajo de la realidad, el cual desde el planteamiento hegeliano podría
convertirse en una antítesis de lo fue una vez, es decir, pasar del cielo al infierno. Ambas
dicotomías metafóricos son extremistas y se distancian significativamente de la realidad,
situación que a mi parecer puede ser peligrosa para el artista y el arte en general, ya que ni
idealizar ni denigrar la realidad son estrategias para acercarnos a comprender nuestro
contexto, ambas son distorsiones subjetivas que corresponden más a cánones de poder que
miradas objetivas del hoy.

Con esto no quiero decir que el arte deba ser “realista” en un sentido figurativo, sino que
muestre una perspectiva crítica de la realidad social, artística, religiosa o cualquier otro
campo cultural, donde el público pueda repensar la situación que la obra expone.

El esquema realizado en clases ilustra bien la situación en discusión, sin embargo se queda
en el presente y no traza la línea al futuro, donde para mi es más grave el problema, pues

como ya se explicó. ya que podría ser la síntesis de la problemática. la realidad Observa el pasado para entender el presente y prevé aspectos del futuro desde el hoy. 1. además donde es capaz de desdoblarse y ser crítico de su tiempo. además del papel en tales momentos. de mantenerse esta dinámica el artista descenderá por debajo de nuestra línea de horizonte. un punto intermedio donde el productor de imágenes-pensamiento pueda revisar su pasado para entender su “aquí y ahora” y predecir situaciones a posteriori. Eliminación ¿Existe la figura Se va eliminando de lo eterno. artista. El artista ante este posible contexto debería arraigarse en el hoy y posicionarse en este plano como una situación ventajosa. del artista? la idea de eterno El arte intenta parecerse a la vida Tesis Síntesis Antítesis Artista=Por arriba de Artista=En su Artista=Por debajo de la realidad realidad. Decae la figura del artista 2. es decir. De formas Invest. presente y futuro. por lo tanto el siguiente esquema toma en consideración los tres tiempos verbales en los cuales podría moverse la figura del artista: el pasado. Lucha con su contexto inmediato Vs. De formas Critica de lo anterior Idea de sublime Se deja de creen Decae la figura del Futuro: Idea de lo eterno en dios. pero acrónico en la dialéctica “me apego- . Cada etapa “supera” a la anterior Clásico: Romanticismo: Moderno: Hoy: Idea del artista Idea del genio Voluntad creativa Contemporáneo como Semi-Dios Rev.

pero para mí es la oportunidad de abrir mis sentidos al hoy y pronunciarme desde los medios que el arte permite. debería a su vez negar la simple contemplación del espectador y retomar la idea planteada por Kant mediante su teoría del giro Copérnico. Hacer arte tomando como variable el hoy. entonces ¿estudiar arte realmente es una estafa o una toma de conciencia? Cada quien con su juicio.me despego” para fijar su mirada tanto en la luz como en la sombra. como dice la frase inicial. que tiene como premisa: “trate de pensar por usted mismo”. pero siempre en una línea paralela al presente como doble síntesis. transformaciones subjetivas. La pregunta debería ser: ¿para qué hacer arte hoy? Parte de la respuesta se resolvió en clase y es comprender el arte como una manifestación reactiva. donde apelar al contexto inmediato y sus problemáticos es un insulto a la moral de muchos. . más en un país como el nuestro con oportunidades limitadas. con implicaciones políticas. es importante entender que no nos podemos quedar exclusivamente con sus aspiraciones primarias como la inconformidad con la obra única. Siguiendo con el arte contemporáneo. hasta tener gustos convencionales y homogenizados. además con temas y problemáticas relacionadas con lo cotidiano. ya que la realidad del artista actualmente es confusa y con muchas aristas. el ataque a la autoría/destreza del artista y el irrupción a la transcendencia. conservador. el arte contemporáneo puede ser un aprendizaje o una farsa. porque probablemente lo que creemos como “obvio”. son en realidad distorsiones maniobradas por entes hegemónicos que han modificado inconscientemente nuestro pensar. pues están son ambiguas y puede tener críticas a nivel ontológico. por lo que estos discursos podrían ser fácilmente derrocados. estético y político. por lo tanto ejercer esta disciplina como carrera universitaria y dentro del ámbito laboral es incierto. A manera de conclusión. ver y sentir colectivo. en la cual la obra de arte estimula los juicios sintéticos del público y hace repensar cuáles son sus conocimientos analíticos a priori y posteriori.