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CAPITULO III

LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURIDICAS
La nueva criminalidad que está confrontando a los países y al sistema penal en
su totalidad es la criminalidad organizada, empresarial, transnacional, que utiliza
instrumentos sofisticados como los medios de comunicación modernos y las
redes internacionales.
Cabe dejar en claro, que la criminalidad organizada no sólo actúa en la economía
sumergida, sino también en la economía legal y sólidamente implantada,
aprovechando cualquier resquicio del aparato jurídico para actuar. En los últimos
tiempos es cada vez más evidente que la criminalidad organizada necesita de
empresas para los diferentes ciclos del delito: comisión de delitos , encubrimiento
de delitos y financiación de la comisión del delito.
No en vano las organizaciones criminales parecen adoptar como punto de
referencia los modelos y estructuras del mundo de la industria y los negocios: la
racionalización de los medios personales y materiales, la vocación de
permanencia para la obtención de un fin de naturaleza predominantemente
económica, la expansión de la actividad en otras áreas geográficas, la
interrelación con otras organizaciones, la tendencia a reinvertir una parte de los
beneficios, etc. Todo ello ha llevado a hablar desde el plano criminológico de la
existencia de una verdadera "industria del crimen". Digamos que las
organizaciones criminales cumplen las mismas funciones que las sociedades
comerciales, sólo que en el mundo ilícito.
En el ámbito de la responsabilidad penal, se producen problemas importantes
para la determinación de la responsabilidad individual cuando el delito es
cometido en el contexto de una empresa, por las siguientes características del
comportamiento: delegación de funciones, división del trabajo, complejización de
los nexos causales, pluralidad de sujetos intervinientes, todo esto produce, en
definitiva, una disociación entre quienes actúan y quienes responden
penalmente, pudiendo recaer el peso de la responsabilidad en la jerarquía de la
organización o en la base de la misma.
Durante gran parte del desarrollo de la ciencia penal, la aceptación del aforismo
“societas delinquere non potest”, era prácticamente coincidente en la doctrina
dominante, sin embargo, en la actualidad dicha situación se ha revertido, la
actividad societaria ha incidido, de manera alarmante, en el ámbito criminal,
hecho que ha llevado a gran parte de las legislaciones penales contemporáneas
a replantearse el problema, admitiendo en algunos casos, una supuesta
responsabilidad penal de las personas morales y, en algunos otros casos,
manteniendo la vigencia del referido axioma.
En el seno de las personas jurídicas existen relaciones de diversos tipos que se
manifiestan en la especialidad, división de trabajo y delegación de funciones,
como también en los lineamientos marcados por la relación jerárquica y de
subordinación existente entre sus miembros, lo que va a dificultar sin lugar a
dudas en la real y verdadera determinación de responsabilidades penales al
interior del ente colectivo ante la comisión de un hecho punible.

la misma que precisa de una acción u omisión previa. la responsabilidad de las personas jurídicas por los ilícitos administrativos que en su interior se pudieran producir.1) FUNDAMENTOS SOBRE LA NEGACIÓN ACERCA DE LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURÍDICAS: Esta posición resulta ser la dominante en países de influencia hispánica. sino que además éste debe realizar el tipo legal requerido. es decir. A. porque en el artículo 27 de nuestra norma punitiva se precisa que: "El que actúa como órgano de representación autorizado de una persona jurídica o como socio representante autorizado de una sociedad y realiza el tipo legal de un delito es responsable como autor. ya que las formulaciones expuestas terminan siempre remitiéndose a la persona física con lo que se demuestra que sólo esta puede ser destinataria de la norma.2) FUNDAMENTOS SOBRE LA FAVORABILIDAD DE LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURÍDICAS: Un sector importante de la doctrina penal se aferra a la admisión de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. la situación es extremadamente opuesta. Se dice. sujeto de una infracción y de la sanción. los individuos que. lo que es imposible de realizar por los entes abstractos. para ello se han valido de infinidad de argumentos. En el ámbito del Derecho Administrativo. es más el deber de vigilancia se refiere sólo a quien posea capacidad de acción. soliéndose fundamentar en los conocidos argumentos de incapacidad de acción. aunque los elementos especiales que fundamentan la penalidad de este tipo no concurran con él. que en la legislación peruana se rechaza la responsabilidad criminal de los entes colectivos. Además. actúen a nombre de ellas. Dentro de la doctrina alemana podemos citar al profesor Klaus Tiedemann. Se sostiene que a las personas jurídicas no pueden imponérseles penas porque estas requieren la responsabilidad del autor. como órganos de representación de la empresa. se advierte que una culpabilidad de la persona jurídica fundamentada en defecto de organización sólo puede ser referido a las personas titulares de los órganos de representación. Además. porque ambas instituciones presentan finalidades y objetivos distintos. creemos que en forma errónea. de allí su rechazo a cualquier intento destinado a conceder responsabilidad administrativa y/o penal a las agrupaciones. sostenemos que la previsión de este artículo en nuestro sistema penal. pero sí en la representada"[6]. Se añade el hecho que una sanción penal a la persona jurídica afecta tanto a quienes efectivamente actuaron en su representación como a quienes se mantuvieron apartados de la comisión del hecho punible. Es preciso dejar claro.A) FUNDAMENTOS SOBRE LA NEGACIÓN O FAVORALIDAD DE LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURÍDICAS: A. para . se admite sin fundamentación dogmática alguna. no significa en forma concluyente que se niegue la posibilidad de responsabilizar penalmente a las personas jurídicas. incapacidad de culpabilidad e incapacidad de pena. que no basta la condición de órgano de representación o de socio para imputar un comportamiento a quien ostente dicha calidad.

o anomalía psíquica. Para poder hablar de la Culpabilidad. descartando todo tipo de . El caso de Francia es digno de mencionar. pudiendo ser excluido las figura de error de prohibición o por error de comprensión culturalmente condicionado. La Culpabilidad no es una característica per se de la persona. El Código Penal Francés de 1994 acepta la posibilidad de imputar comportamientos delictivos a la propia persona jurídica. Las legislaciones de diversos países han aceptado la responsabilidad de las personas jurídicas no sólo en el ámbito del Derecho Administrativo. que quien carece de esta capacidad. está siempre ligado al comportamiento humano. no puede ser declarado culpable y por consiguiente. es decir lo que manda u ordena la norma. por ende. sea por acción u omisión. siendo en este caso las denominadas medidas de seguridad. por más que éstos sean notoriamente típicos y antijurídicos. es decir. Es decir. sobre todo si se tiene en consideración la larga tradición de respeto al principio societas delinquere non potest que dicho país tiene. pudiendo ser excluida por minoría de edad. · Conocimiento de la antijuridicidad: Que se manifiesta en el conocimiento de la ilicitud o como conocimiento del injusto penal ya realizado. del hecho típico y antijurídico (injusto penal). puede también actuar de manera ilícita.quien si la persona jurídica posee capacidad para celebrar contratos puede. · Exigibilidad del comportamiento conforme a derecho: Se refiere a que el actuar del sujeto siempre debe preferir adecuarse por el camino correcto. Esta noción dogmática-clásica referente a la acción. siendo exigible la previa comisión de un hecho antijurídico. a la culpabilidad y a la capacidad de punibilidad. por la grave alteración de la conciencia o grave alteración de la percepción. pudiendo excluirse por la presencia de un estado de necesidad exculpante o por la figura del miedo insuperable. sino una cualidad que se establece de conformidad con el hecho ilícito ya realizado (injusto penal). debemos señalar que el autor de la infracción penal. se podrán aplicar al caso en concreto otro tipo de consecuencias jurídicas del delito distintas a la pena. En cuanto a la categoría dogmática de la Culpabilidad. más aún si se tiene en cuenta que muchas normas jurídicas son aplicables a las personas jurídicas y. debemos tener en cuenta sus siguientes elementos: · Imputabilidad: También conocida como la capacidad de culpabilidad. de la misma manera incumplirlos. donde la fundamentación dogmática de la imposición de sanciones administrativas es poco clara. no es posible hacerle responsable penalmente de sus actos. extinguiendo por tal motivo el llamado Derecho Penal de Autor que hace posible hacer culpable a alguien por lo que es y no por lo que ha hecho. sino también conceden responsabilidad penal a la sociedades. debe tener las facultades psíquicas y físicas mínimas requeridas para poder ser motivado por sus propios actos. son capaces de producir los resultados exigidos por el tipo. es decir en temas de Derecho Penal-Parte General. Cuando un sujeto no reúna las condiciones exigidas para considerarle culpable. que viene a ser el objeto de la responsabilidad penal. bien por no tener la madurez suficiente o por sufrir de alteraciones mentales y psíquicas.

que por lo general giran alrededor de la capacidad de acción y posible culpabilidad de estas últimas. parece seguir marcando la línea de pensamiento para aceptar o no la responsabilidad de las personas jurídicas y los autores someten a una continua comparación las características de las personas físicas y la de las personas jurídicas. a los que se añaden los problemas propios del “sujeto” y de la “norma jurídica”.injerencia. estas no podrían cumplir las funciones que la doctrina les reconoce. Las cuestiones más polémicas se perfilan en las direcciones siguientes: La existencia: para algunos. ha sido la disyuntiva por la que. de aplicarse penas a las personas jurídicas. se argumenta que la persona jurídica no es dada al juicio de reproche que se hace al autor del delito. la persona jurídica no existe y por lo tanto no puede ser sujeto de imputación penal. las penas para las personas jurídicas no tienen que ser las mismas. dentro de esta parte del ordenamiento jurídico (dogmáticamente hablando) a las personas jurídicas. pues se exige una conducta humana (voluntaria). A partir del Siglo XIX. para lograr determinar aquellos puntos en los que quiebra o no la posibilidad de punibilidad. desde mucho tiempo atrás. La capacidad de acción: los que consideran que la acción en el sentido penal. se señala que las personas jurídicas no pueden sufrir las penas previstas para las personas naturales. se retoma el movimiento de estudios en torno a la responsabilidad penal de las personas jurídicas. El principio romano societas delinquere non potest. tienen deberes y derechos. para otros. como una nueva perspectiva de discusión y de tratamiento al problema. con argumentos en contra y a favor de la misma. en contra se replica que la culpabilidad. por condicionamientos históricos complejos. puede prescindir del elemento volitivo y sólo considerar el de la capacidad. y los que. y en ocasiones la propia legislación penal les reconoce capacidad para ser sujetos pasivos de delitos. La capacidad de culpabilidad. la admisibilidad doctrinaria de una responsabilidad penal de las personas jurídicas. sin embargo. como ficción o como persona real. Por un lado las penas tienen que corresponderse con un hecho propio (el de las personas naturales). teniendo en cuenta los elementos que integran uno u otro. sí existe. debieron optar la legislación y la doctrina. desde el punto de vista utilitarista (y no retribucionista) entienden que las personas jurídicas como las reales también pueden actuar. por otro lado. La capacidad de punibilidad y función de la pena. societas delinquere non potest ó societas delinquere potest. que las . que sí tendrán las personas jurídicas. sólo pude ser realizada por individuos. B) DOCTRINA Es cuestión polémica. tal y como se les reconoce en otras ramas del Derecho.

Además. no reconoce la capacidad de responsabilidad penal de las personas jurídicas. esta necesidad es considerada decisiva cuando la responsabilidad civil no sería suficiente por haber interés público y el Derecho Administrativo no bastaría. el que con independencia de la conveniencia o no de establecer. por lo cual no habría necesidad político- criminal. porque si continuamos en la idea de la aplicación estricta de los conceptos propios de la persona física. de vueltas de conceptos y análisis que a nada conduce. permanece además como dato objetivo. En este sentido. nos encontraremos en un callejón sin salida. para una forma de criminalidad en aumento y diferente a la tradicional. por eso el análisis se encamina hacia una: B. La discusión gira hacia la perspectiva de una construcción dogmática propia de persona jurídica.previstas para las personas naturales. es sujeto activo en el Derecho Penal. Necesidad político – criminal. la tendencia hoy. sin embargo. la pena sí podría cumplir sus fines. si se les reconoce autonomía y capacidad de acción y finalmente. fundamentalmente en el marco del creciente imperio de las sociedades en el tráfico comercial y la ejecución de delitos económicos o de naturaleza social en el seno de las mismas. aún cuando se enarbole como bandera la idea contraria a la punibilidad corporativa. por un lado se sostiene que los ilícitos cometidos en el marco de personas jurídicas son suficientemente contrarrestados por medidas civiles y administrativas. las que necesitan formas sui generis de penalización. independientemente de la responsabilidad individual de quienes participan en el hecho ilícito. una responsabilidad penal a cargo de la persona jurídica. entendiendo que las mismas tengan por fundamento la propia naturaleza de ellas. se aprecia la existencia de normas sancionadoras que actúan sobre las mismas. pues se sigue considerando que sólo la persona humana. en la generalidad de los países. las personas jurídicas sí responderán por un hecho propio. sino otras equivalentes. Ante el incuestionable quebrantamiento del sistema de responsabilidad basado estrictamente en la persona individual existen dos opciones para los sistemas que tratan de enfrentar esta polémica: uno se reformulan las categorías dogmáticas para hacer factible jurídicamente la atribución de responsabilidad a la persona jurídica ó se fundamenta la posibilidad de aplicar consecuencias no estrictamente penales o fuera del ámbito penal. Por otro lado. es a buscar formulaciones cada vez más eficaces que permitan “penalizar” a los entes colectivos y con ello dar respuestas a las constantes violaciones que los mismos cometen y que transgreden la ley y muy específicamente con elementos propios del sistema penal.1) TEORÍA JURÍDICA DEL DELITO DE LAS PERSONAS JURÍDICAS . En la actualidad un sector de la doctrina penal. cundo se trata de bienes jurídicos importantes y de graves conductas merecedoras de pena.

pero que son al mismo tiempo acciones de la persona jurídica. que pueden ser autoras de una infracción. Las personas jurídicas son destinatarias de las normas jurídicas ya que pueden producir los efectos exigidos por dichas normas. esto es. los delitos societarios. de ello se deduce. Por otra parte es necesario definir. los delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente. que pueden realizar acciones que se expresan a través de las acciones de sus órganos y representantes. el tráfico de influencias. el alzamiento de bienes y más recientemente se incluyen los delitos relativos a la propiedad intelectual e industrial. el blanqueo de capitales. pues no se trata de la culpabilidad biopsicológica del órgano. cuáles son las infracciones penales que pueden ser atribuidas a las personas jurídicas. tal y como ocurre en la participación del coautor y el autor mediato que responden de su propio acto aunque éste se realice total o parcialmente a través de otro. los delitos de asociación ilícita. las reglas generales de la coautoría y de la autoría mediata. sino una culpabilidad propia de la persona jurídica que se ha denominado culpabilidad por defecto de organización. De esta forma la persona jurídica se convierte en culpable cuando omite la adopción de las medidas de precaución que le son exigibles para garantizar un desarrollo ordenado y no delictivo de la actividad relativa a la empresa. pudiendo utilizarse para la acción. por tanto hay que aplicar determinadas reglas que parten de los principios del Derecho penal y de instituciones del mismo. para fundamentar esta nueva concepción.  De igual forma para la capacidad de culpabilidad es posible la aplicación de las reglas de la actio liberae in causa y de los delitos impropios de omisión. y el criterio básico es considerar como tales los: delitos económicos en sentido general en los que se pueden incluir aquellos relativos al mercado y a la protección de los consumidores. .Los principales aspectos de esta nueva construcción dogmática son entre otros criterios:  Los conceptos clásicos de acción y culpabilidad de la persona física no son válidos para la persona jurídica.