You are on page 1of 2

e) San Buenaventura decía: “La conciencia es la voz de Dios que resuena en

nuestro interior… es el predicador de Dios”.

1.3. Conciencia psicológica y conciencia moral

La conciencia psicológica es el darse cuenta o el percatarse. Que se
complementa en la conciencia moral, pues le señala la meta última del obrar
propio del ser humano.
La conciencia moral es señalada por la responsabilidad, que presupone la
conciencia psicológica.

1.4 Formación de la recta conciencia

Si la norma última de la moralidad es la dignidad de la persona humana. Entonces, la norma
objetiva es misma naturaleza –dignidad de la persona- en toda su realidad. La conciencia
moral es la norma próxima de la moralidad.

El papel de la razón práctica –sindéresis tomista- es ir descubriendo paulatinamente lo que
se adecúa, lo que es conforme a la naturaleza-dignidad de la persona humana, y los valores
morales.

Se trata de un proceso en que interviene la inteligencia y la afectividad (la inteligencia
sentiente de Zubiri,o la conocimiento por connaturalidad de Santo Tomás), con el principio
fundamental “hacer el bien y evitar el mal”; que es cuando el justo juzga fácilmente acerca de
la justicia (STA).

Al mismo tiempo se ve claro que la conciencia moral no es autónoma (no es independiente,
no crea las normas) sólo las descubre, en sí misma y, luego libre y responsablemente las
hace suyas y conforme a ellas actúa.

1.5 Autonomía y heteronomía

El ser humano es creado por Dios. La dignidad de la persona le viene de esa criaturidad
(divinidad, libertad).

En ese sentido la persona humana es ser autónoma; pero es una autonomía en la que se
sabe débil (absolutamente relativo. Independiente y dependiente. Autónomo y heterónomo).
Así por ejemplo:

Cuando se dice: “yo debo respetar la persona”, estoy reconociendo la implantación
de la persona en el designio de Dios que le ha creado a su imagen y semejanza,
y quiere que le tratemos como una finalidad en sí misma, no como un medio
manipulable.

Con esto se reconoce la unidad inseparable de la realidad humana y divina; lo
humano tiene su origen y su término en Dios mismo. La persona humana tiene un
origen y un destino divinos.El respeto a la persona es un índice, para creyentes y no
creyentes (en donde prevalecerá siempre la gravitación y la gracia de Dios).

Ejemplos:  “Una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido” (principio especulativo de la no contradicción)  Gracias a la razón práctica vemos. Mientras la razón especulativa razona sobre las realidades especulativas. desde lo que se experimenta. interiorizándola. IV). 1. la ley de nuestro entendimiento práctico.2 Conocimiento interior del bien y del mal. La sindéresis es el sentido moral. XIII).3 Conocimiento exacto y reflexivo de las cosas. 1. d) Santo Tomás de Aquino (S XIII). La conciencia moral es como chispa o centella que ilumina nuestro obrar. la razón práctica razona y se aplica a lo práctico por el hábito natural de la conciencia moral.1 Reconocerse a sí mismo en lo más propio. Grandes pensadores: a) Para los estoicos. Analicemos los siguientes postulados: “Conócete a ti mismo” (Sócrates) “En la duda obedece a tu conciencia” “La conciencia es esa morada interior donde Dios baja a dialogar conmigo” (Santa Teresa). c) Pedro de Poitier (S. una voz que susurra al oído de cada cual el camino a seguir. Resumimos: La conciencia moral: 1) descubre la norma 2) la hace suya 3) e induce a la praxis 1. que “hay que hacer el bien y evitar el mal” (primer principio del obrar moral) . b) San Jerónimo (S. Conciencia moral 1. La conciencia es sindéresis que significa la tendencia natural que inclina al hombre hacia el bien y rechazar el mal. O sea.2 Definición de conciencia Según la RAE 1.1 Introducción La vida de la Persona humana es moral en la medida que asume en su conciencia la norma moral haciéndola suya. la persona llega a ser moral en la medida en que obra según la norma que ha ido descubriendo y haciendo suya en el santuario de su conciencia. Un hábito natural que contiene los principios prácticos impresos por la naturaleza en nuestra alma con la misma intensidad que los principios especulativos. La conciencia moral era la voz racional de la naturaleza (como la naturaleza humana se da a conocer).