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ACTUALIZACION

EN NEUROCIENCIA Y SALUD
Distribución Gratuita sin Valor Comercial

Autoagresión al cuerpo en el adolescente Efectividad de la estimulación
magnética transcraneana profunda
Reflexiones sobre abordaje de casos de
abuso sexual infantil en la realidad chilena (DeepTMS), en depresión mayor

Actualización en depresión atipica Trastorno explosivo intermitente
A C T U A L I Z A C I O N EN N E U R O C I E N C l A Y SALUD

R E F L E X I O N E S S O B R E EL A B O R D A J E D E L A B U S O
S E X U A L I N F A N T I L E N LA R E A L I D A D C H I L E N A
C U A N D O U N F E N Ó M E N O C O M P L E J O ES A B O R D A D O D E M A N E R A S I M P L E
M. Teresa Scott T.
Psicóloga

T: mática en extremo compleja y llena la credibilidad de las declaraciones
xisten hechos de la realidad
de vicisitudes por lo que se debe como el denominado: Criterios de
i_j externa que movilizan. Silen-
abordar de la forma más seria y contenido para el análisis de las
ciosamente sirven de dispositivos
responsable posible. L a distinción declaraciones ( C B C A ) . Posterior-
para tramitar emociones. Hechos
entre las denuncias de hechos rea- mente se desarrolla el SVA el cual
violentos desencadenan fácilmen-
les y hechos ficticios es compleja contempla tres partes: entrevista
te la furia contenida de muchos.
y difícil, por tratarse de un tipo de semiestructurada, la aplicación
Particularmente preocupante es lo
casos en los que frecuentemente de criterios C B C A al testimonio, el
que sucede con los casos de acu-
se carece de evidencias claras e análisis de posibles fuentes de s u -
sación de abuso sexual. Imaginar
inequívocas. L a s declaraciones de gestión y trabajo por hipótesis ^,
a un niño impotente y vulnerable
las partes imputadas y víctimas,
bajo el poder psíquico o físico de
suelen ser las únicas pruebas. Para El propósito de este artículo no e s
un adulto nos genera una reacción
facilitar la valoración de las declara- describir ni ahondar en la metodo-
espontánea de rechazo, alarma y
ciones de las víctimas se ha desa- logía del análisis de credibilidad de
terror. Si no nos detenemos a pen-
rrollado, a lo largo de treinta años, los relatos de abuso sexual, sino
sar en esta reacción y constituye
una serie de procedimientos que poner de relieve aquellas premisas
sólo eso: una re-acción, ésta pue-
permitirían evaluar la veracidad de que de forma incorrecta se han ido
de ser tan dañina como el hecho
los relatos de agresiones sexuales instalando de modo casi Impercep-
que nos escandaliza.
a menores. Estas técnicas o proce- tible en la realidad chilena y que
El presente artículo tiene como pro- dimientos se basan en el análisis pueden obstaculizar un adecuado
pósito entregar una mirada crítica del contenido de las declaraciones análisis de estos casos.
respecto al abordaje de estos c a - de acuerdo con una metodología
sos, describiendo el escenario en específica a través de un amplio re- El abuso sexual infantil e s un pro-
que nos encontramos y poniendo pertorio de criterios. El análisis de blema en el cual los distintos inter-
énfasis en aquellas premisas erró- credibilidad de un relato parte de vinlentes abogados, psicólogos,
neas que desde mi experiencia, tras la siguiente hipótesis: las declara- fiscales, jueces, periodistas, po-
revisar diferentes casos e informes ciones basadas en hechos reales líticos, entre otros, tienen un im-
psicológicos asociados a ellos, son (auto-experienciados) son cuali- portante rol en la forma en que se
los primeros pilares a reformular. tativamente diferentes de las de- aborda. E l peor error de abarcar un
De lo contrario cualquier esfuerzo claraciones que no se basan en la problema complejo como éste es
que se realice para avanzar en este realidad y son mero producto de la hacerlo de un modo simple.
ámbito, puede carecer de valor si fantasía \. E l procedimiento origi-
ellos no se edifican en postulados nalmente diseñado por Undeutsch Un aspecto conflictivo de este e s -
validados mundialmente. en la década del 50 en Alemania, cenario en que me detendré es
ha dado lugar a nuevos métodos que en este tipo de delitos pare-
El abuso sexual infantil es una te- semi-estructurados de análisis de ciera no existir la presunción de

'Ur)deutsch, U. (1967): Beurteilung der glaubhafíigkeit von zeugenaussagen. En U. Undeutsch (ed.): Handbuch derpsychologie, Vol II: Forensische psychologle.
^ Manzanero. A (2004) ¿Son realmente diferentes los relatos sobre un hecho real y los sugeridos? Anuario de Psicología Jurídica.
^ Steller, M. y Koehnken, G. (1989): Psychological methods in criminal investigation and evidence. New York: Spinger.
' Steller. M y Koehnken. G (1990): Análisis de la validez de una declaración y detección de la verdad. (189-211). Biblioteca de Psicología Desclée de Brower Bilbao.

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inocencia. Los supuestos res- existiera. E s cierto que existe. E s fiables ^ E l problema menor e s el
ponsables de esos delitos son "lin- cierto que lo condeno. Sin embar- de la mentira ya que e s más fácil
chados" por la opinión pública, los go, lo que no e s cierto es que éste de detectar y en términos estadís-
medios de comunicación, y por las no s e a un fenómeno complejo. ticos su prevalencia no es tan sig-
redes sociales, antes siquiera que nificativa. E l mayor problema para
culmine una investigación. S e omi- L a credibilidad de tos testimonios entregar una declaración falsa son
te automáticamente la presunción en abuso sexual es el tema más las posibles fuentes de contamina-
de inocencia del imputado, como si relevante en estos casos. Esta dis- ción de un relato. E n este aspecto
este derecho básico del ser huma- ciplina, proveniente de la psicolo- la pregunta es más bien ¿que tan
no fuese sólo un derecho para al- gía forense, ha realizado grandes fidedigna e s la declaración de un
gunos delitos. S e anula a priori un aportes sistematizando criterios y testigo?, ¿cuál es la fuente de esta
orden básico cual es que ninguna análisis de validez de tas declara- declaración? ¿Describe la decla-
persona será considerada culpa- ciones, sobre todo en Alemania. E s ración experiencias reales de e s e
ble ni tratada como tal en tanto no por la importancia crucial de este testigo o tiene otras fuentes? (Por
es condenada por una sentencia tema que surge la primera premisa ejemplo: entrevistas inadecuadas,
firme. ¿Cómo es posible vivir olvi- que considero se debe reformular: preguntas sugestivas, retraso en
dando el principio de presunción "los niños no mienten en los de- la declaración, interferencia de la
de inocencia? ¿Cómo es posible litos de abuso sexual". Considero psicoterapia) ^.
que velar por e s e derecho básico que la pregunta respecto de la ver-
se transforme arbitrariamente en dad o la mentira de un testimonio El mayor problema no son los ni-
críticas de garantismo al sistema e s una pregunta insuficiente y mal ños, son los adultos. Son estos
penal? Nunca ha sido complejo construida. La lógica detrás de si últimos que fácilmente pueden
"condenar" a otros, nunca ha sido los menores son capaces de mentir transmitir su visión desconfiada del
difícil opinar de terceros con la om- en los relatos de abuso sexual e s mundo y preguntan de manera in-
nipotencia de quien cree conocer una pregunta que se ancla en una ductiva respecto de la ocurrencia o
"la verdad", amparados en la cer- lógica simplificadora, que alimen- no de los hechos. El problema sue-
teza que ellos mismos nunca ocu- ta la creencia que es posible aislar len ser los adultos que trasladan
parán el lugar del otro, olvidándose verdades unidimensionales frente a desde sus propias fantasías y a n -
que la entretejida realidad e s infini- realidades complejas. Los procesos gustias estas mismas a sus niños.
tamente diversa, variada y densa. psíquicos y relaciónales son infini- Los adultos no saben preguntar.
tamente más intrincados que una Algo que a primera vista parece tan
sola respuesta afirmativa o negati- simple, no lo e s . El cómo se pre-
va. De no plantearse así las pregun- gunta, cuántas veces s e pregunta,
tas, se anula la diversidad mutilan- en qué contexto se pregunta, qué
do los enmarañados fenómenos de reacción se demuestra ante la res-
los cuales pretende dar cuenta y se puesta, son una serie de fenóme-
busca unificar en una sola unidad la nos que pueden afectar la decla-
enorme complejidad del ser huma- ración de un menor. Una pregunta
no y la realidad, lo que no sólo es mal construida puede generar gra-
aberrante sino además daña aque- ves problemas, llegando incluso a
llo que pretende proteger. construir un falso recuerdo en la
mente de un niño.
E s cierto que los casos reportados Afirmaciones absolutistas por
de abuso sexual han aumentado. ejemplo "los niños nunca mienten" Una segunda premisa que qui-
E s cierto que es un delito grave e o "los niños son capaces de mentir siera destacar, e s el supuesto de
inaceptable. E s cierto que e s dolo- bien" no son compatibles con los que e s posible realizar diagnósti-
roso. E s cierto que quisiera que no datos científicos fidedignos y con- co de abuso sexual por alteracio-

^ Underwager. Ry Wakefield. H (1996). Seminaron Child Sexual Abuse, Hungary
' Steller, M y Koehnken, G (1990): Análisis de la validez de una declaración y detección déla verdad, (189-211). Biblioteca de Psicología Desdée de Brower Bilbao.

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ACTUALIZACIÓN EN N E U R O C I E N C I A Y SALUD

nes conductuales o trastornos que la ausencia de síntomas de de las redes sociales, s e siembra
emocionales. Cuando observo comportamiento no s e puede utili- pánico y se simplifican los asuntos
las recientes campañas del E s t a - zar para descartar el abuso sexual. complejos. Existen situaciones que
do u otras entidades destinadas a una vez ocurrida una acusación de
prevenir el abuso sexual no puedo No e s correcto hacer un diagnós- abuso sexual se convocan a otras
sino alarmarme. Éstas proponen tico de posible abuso sexual por personas, sólo por proximidad fí-
para hacer prevención y detec- alteraciones conductuales o tras- sica con el supuesto afectado, tal
ción precoz de posibles abusos tornos emocionales. No existe e s - como si fuera un arriero juntando
sexuales, de modo erróneo, listas pecificidad de los síntomas. E s p e - ganado, solicitando chequear en
de supuestas alteraciones conduc- cificidad indica la probabilidad que sus hijos posible "sintomatología"
tuales o emocionales que debie- un síntoma aparezca en relación a de abuso sexual generándose así
ran dar señales de alerta. Existen un hecho particular ^. No existe una alarma pública donde todos
múltiples listados de síntomas que ninguna relación directa entre abu- los niños son potenciales víctimas.
e s de esperar, cursen asociados so sexual y trastornos conductua- Los cuidadores de esos niños in-
a episodios de abuso sexual, los les. Simplemente no existe. E s o s terpretan una enuresis, un mal ren-
cuales erróneamente se validan son trastornos conductuales o dimiento en el colegio, una erotiza-
como predictores de posible abu- emocionales no son específicos, ción, un retroceso en el desarrollo
so sexual. A s i , nos encontramos pueden ocurrir ante una gran v a - como una señal de posible abuso
con psicólogos, políticas públicas riedad de sucesos traumáticos o sexual. Lo que continúa e s aún
y programas de prevención que estresantes, tales como, la separa- más grave. Estos niños con sínto-
listan entre los síntomas de abuso ción de los padres, la excesiva exi- mas inespecificos son llevados a
sexual en menores de edad pre- gencia en e! colegio, la disfunción consultar a un psicólogo para su
escolar, trastornos de sueño, enu- familiar, el bullying, etc^. Por lo tan- evaluación. E s aquí donde recae
resis, pataletas, rabietas, dificultad to deducir a partir de una categoría mi mayor preocupación y la tercera
de concentración, rechazan bañar- general e inespecifica la presencia premisa errónea: cualquier psi-
se, autoestima disminuida, agre- de hechos específicos es no sola- cólogo puede ser perito. Existe
sión, ideación suicida, retroceso en mente una deducción lógicamente una importante diferencia entre la
el lenguaje, desordenes de alimen- errónea sino que también alarman- Psicología Forense y la Psicología
tación, cambios en el rendimiento te, peligrosa y dañina. E s incorrec- Clínica. Ambos difieren en objeti-
escolar, inestabilidad emocional o to, por lo tanto, diagnosticar un he- vos y herramientas validadas para
que presentan conductas erotiza- cho haciendo uso de síntomas no su aplicación. La psicología clíni-
das. De ser así, casi toda la po- específicos. S i un síntoma puede ca se encarga de la evaluación,
blación de niños menores de cinco ser causado por diferentes varia- diagnóstico y el tratamiento de las
años sería considerada como posi- bles, no puede seleccionarse para cuestiones que afectan la salud
ble víctima de una agresión sexual. atribuir su causalidad a sólo una mental. S e trata de una rama de la
Una cosa e s que un niño víctima de ellas. La mayoría de los listados psicología que atiende las condi-
de abuso puede expresar algunos que se señalan como indicadores ciones que pueden generar males-
de estos síntomas inespecificos y de abuso sexual son los síntomas tar o sufrimiento a las personas. L a
otra muy distinta es que estos mis- de cuadros de estrés en general psicoterapia es la principal práctica
mos sean indicadores de abuso y no son específicos al estrés por de esta disciplina. E n la psicología
sexual. Por otra parte cabe desta- abuso sexual forense en tanto, el psicólogo tiene
car que no todos los niños víctimas una formación que ha profundiza-
de abuso sexual son sintomáticos Lo anterior se agrava aún más, do en el estudio avanzado de los
posterior al abuso sexual por lo cuando a través de la plataforma procesos psicológicos {percepción,

' Koehnken. G (2006)' Anomalías de la Conducta como indicares de abuso sexual.. En Fabián. T.. Bóhm. C. y Romero. J. (eds.) Nuevos caminos y conceptos
en la psicología jurídica. Editorial Lit Verlag. Berlín.
^Alonso Quecuty. M.L (1999): Evaluación de la credibilidad de las declaraciones de menores victimas de delitos contra la libertad sexual. Papeles del Psicólogo.
^ García Melón. M (2006). Sobre la metodología que se debe utilizar en la evaluación de los supuestos abusos sexuales infantiles, una revisión. CENTRO DE
PSICOLOGIA CONDUCTUAL. León.
Underwager R y Wakefield. H: Allegad Behavioral Indicators on sexual abuse.

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atención, memoria, pensamiento, cer estándares mínimos de admisi- aporta importantes índices en la
lenguaje y aprendizaje), así como bilidad de la prueba pericial. El psi- estructuración de un diagnóstico
en la experimentación en alguno o cólogo forense funciona como ente de la organización de personali-
varios de esos procesos. auxiliar de la justicia y su tarea e s dad e hipótesis de trabajo para un
responder a la pregunta psico-legal tratamiento psicológico. L a s prue-
Estas diferencias en formación realizada. bas psicológicas están orientadas
tienen como consecuencia lógica a la comprensión del mundo inter-
una diferenciación en términos de La idoneidad de un perito debería no del sujeto y su funcionamiento
las áreas de actuación forense. E n probarse por cumplir con los e s - psicológico. Estos instrumentos
el caso de los delitos contra la li- tándares mínimos requeridos para no están diseñados para predecir
bertad sexual de los menores, la realizar una pericia forense ajus- conductas ni registrar la ocurren-
argumentación que subyace a la tada a las herramientas validadas cia o no de hechos de la realidad
evaluación de la credibilidad de la por la literatura forense, y no ser externa. L a s pruebas proyectivas
declaración del niño siempre utili- una extrapolación del ámbito clí- son una herramienta para com-
za como referencia lo que se sabe nico al forense. De lo contrario, la prender el funcionamiento de la
sobre el funcionamiento de la me- contribución de esta incorrecta ac- personalidad que permite acceder
moria humana y del lenguaje. El tividad pericial puede conducir a la al funcionamiento psíquico de una
psicólogo forense experimental victimización secundaria manera diferente al diálogo y por
toma como punto de partida el fun- lo mismo no son verdades irreduc-
cionamiento normal de la memoria En Chile existe una baja espe- tibles ni tampoco infalibles. Estos
de ios niños para tratar de verificar cialización en psicología forense. instrumentos no están diseñados
si el relato de memoria en cuestión Muchos psicólogos amparados en ni son válidos como herramien-
se ajusta, y en qué grado, al curso técnicas clínicas, no validadas por tas que pudieran confirmar o no
que se podría esperar desde e s e la literatura científica forense, tras- los hechos de la realidad externa
funcionamiento normal. E n la me- ladan un marco de acción a otro. como tampoco la posibilidad de
dida en que se aparte del perfil de Así, es muy frecuente y preocu- haber sido o no víctima de conduc-
un relato verdadero de memoria pante ver informes psicológicos en tas sexuales impropias. Tenemos
puede hacer surgir dudas sobre su los cuales, mediante herramientas una responsabilidad social y ética
origen, ej: un relato inducido por un clínicas, tales como, test proyecti- de responder a las demandas pro-
adulto, una mentira. E l psicólogo vos, pruebas gráficas, entrevistas fesionalmente, asegurando el c a -
forense debe regirse por el método clínicas; se concluye la existencia rácter profesional y especializado
científico, debe guiar su trabajo por de vulneración de derechos de un de nuestro trabajo.
hipótesis que puedan ser falsea- menor mediante instrumentos que
bles y avalar sus conocimientos en no son admisibles como herra- Los tests proyectivos no son una
la experimentación y la ciencia mientas forenses. herramienta validada en psicología
forense para hacer diagnóstico de
El papel del perito es fundamental De lo anterior se desprende la abuso sexual. En 1999 la Corte S u -
en materia de abuso sexual donde cuarta premisa errónea que debe prema de Alemania falló respecto a
hay e s c a s e z de medios de prueba ser reconsiderada: existen test lo qué era válido y lo qué no res-
,que suele acompañar a estos pro- proyectivos para diagnosticar pecto a los procedimientos emplea-
cesos penales (son delitos que se abuso sexual. Los test proyec- dos en análisis de la credibilidad de
producen en ausencia de testigos y tivos muestran la representación declaraciones en abuso sexual.
generalmente sin dejar evidencias del modo de relacionarse de las
físicas). Estos juicios finalmente se personas tanto con sus aspectos Concluyó que los dibujos infantiles y
transforman en juicios de peritos. internos como con las personas pruebas gráficas proyectivas no son
Desde ahí la relevancia de estable- significativas de su medio, lo cual una herramienta válida para ello

" Manzanero. A : Criterios de Admisibilidad de técnicas forenses. Articulo publicado por Facultad de Psicología. Universidad Complutense de Madrid.

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ACTUALIZACION EN N E U R O C I E N C I A Y SALUn

nantemente un derecho penal del
hecho. Está fuera de discusión
también que en psicología foren-
se existen estándares mínimos de
admisibilidad de pruebas donde
están excluidos los diagnósticos
por trastornos conductuales, prue-
bas proyectivas, dibujos infantiles
ni tipologías de autor. Juntar pa-
radigmas diferentes sin reconocer
sus contradicciones y construir una
mixtura de ambos es una situación
aberrante que transgrede las nor-
mas que cada sistema tiene para
velar por su cumplimiento.

Una situación alarmante es cuando
se invierten las valencias y la per-
sonalidad del autor o el "sentir" de
la población cobra un primer plano
Una quinta premisa frecuente de del hecho". Por derecho penal de y el hecho sólo sirve para dar lugar
encontrar es la creencia que exis- autor, se entiende una regulación a la sanción y para impedir excesos
te una tipologia o definición del legal donde la pena se vincula a la desproporcionados de su aplica-
perfil del abusador sexual. To- personalidad del autor y su asocia- ción. En los casos de denuncias de
das estas clasificaciones fueron bilidad a la misma es la que decide abuso sexual muchas veces sólo
desechadas hace décadas por la la sanción. Por su parte, el dere- por la denuncia del delito la persona
evidencia empírica ya que no exis- cho penal del hecho, e s la regu- acusada es sancionada por la opi-
te ni se ha podido definir el perfil lación legal en virtud de la cual la nión pública. En estas situaciones
del abusador sexual. Quienes co- punibilidad se vincula a una acción frecuentemente abundan opinio-
meten estos delitos corresponden concreta descrita y la sanción re- nes del tipo "yo lo encontraba raro",
a un grupo de personas muy he- presenta sólo la respuesta a! he- "algo tenía", "si el río suena es por
terogéneas que no poseen carac- cho individual y no a toda la con- que piedras lleva", todas opiniones
terísticas personales que permitan ducción de vida del autor o a los livianas e infundadas a la hora de
diferenciarlos del resto de la pobla- peligros que en el futuro se espe- probar la ocurrencia o no de los he-
ción. E l que una persona presente ran del mismo. Así el derecho pe- chos. Considerando lo anterior, e s
un trastorno psiquiátrico, trastorno nal se estructura de modo comple- posible plantear que frente a los c a -
de personalidad o una parafilia no tamente diferente según se base sos de agresiones sexuales existe
es prueba de haber cometido algún en un derecho penal de autor o en una involución del pensamiento. E s
delito sexual un derecho penal del acto, donde frecuente encontrar dos vertientes
la pregunta de fondo e s : ¿hecho erróneas en la literatura como abor-
En el ámbito legal, esta misma concreto o personalidad? daje al abuso sexual infantil. Por un
evolución del pensamiento se ha lado, los listados de rasgos y carac-
visto en el desarrollo del "Derecho Está fuera de discusión que el terísticas de las personas "perver-
Penal de autor" al "Derecho Penal derecho penal actual es predomi- sas", o rasgos de los pedófilos a

steller, M y Bóhm, C (2006). Cmcuenta años de Jurisprudencia del Tribunal Federal Supremo alemán sobre la psicología del testimonio. Balance y perspectiva
Articulo publicado en libro Nuevos caminos y conceptos en la Psicología Jurídica". Lit Verlag, Berlín.
'^Koehnken. G (2006): Anomalías de la Conducta como indicares de abuso sexual.. En Fabián. T.. Bóhm. C. y Romero. J. (eds.) Nuevos caminos y conceptos
en la psicología jurídica. Editorial Lil Verlag. Berlín.
" Dresdner. R (2010), Psiquiatría Forense en lo penal, Editorial Iku.
Roxin, K (1997). Derecho Penal, Editorial Civitas

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los cuales se les asignan rasgos de salida. No se contribuye al avance guía por el camino del rigor, de ser
narcisismo, ausencia de empatia, del saber si se toman decisiones capaz de construir hipótesis y verifi-
relaciones instrumentales, etc. Y por desde criterios de índole emocional car el material que las sustenta o el
otro, los listados de trastornos con- o valórico, que introducen un amplio material que las deshecha. S e guía
ductuales o emocionales en niños margen de arbitrariedad en la lectu- por las normas básicas del pensa-
víctimas de abuso sexual a los que ra de la realidad y se alejan de la miento, no por la creencia subjetiva
ya me he referido. Abundan ambos verdad científica. ni por la intuición ni por el compo-
tipos de listados, como una búsque- nente emocional. S e trata ni más
da de certeza ante al angustia que No se debe olvidar que éste es un ni menos que pensar, pensar rigu-
genera la enorme complejidad e marco psicojurídico, no estamos en rosamente, analizar en profundidad
impacto del tema. E s frecuente que el ámbito de las ideas ni de las emo- y en continuidad lo que ha ocurrido
ante escenarios, como puede ser ciones, estamos en el espacio de los analizando todas las fuentes del re-
el caso del abuso sexual, marcado hechos. E s a es un área propia de la lato, los procedimientos utilizados,
por una alta carga emocional, don- psicología experimental, donde los generar hipótesis, planificar interro-
de es difícil abordar esta realidad, el dispositivos o teorías utilizados en gatorios, evaluar la idoneidad del
estilo del pensamiento se rigidice, el campo clínico carecen de valor. testigo, aplicar el análisis de conte-
intentando simplificar y buscar una En el territorio clínico por ejemplo, nidos basado en criterios, analizar
manera facilista de acercarse a un tenemos todo un proceso terapéu- la coherencia de las declaraciones
estado o un concepto donde lo que tico donde podemos ir probando la y evaluar las hipótesis en base a los
prima es la incomprensión. En este pertinencia de nuestras hipótesis. antecedentes recopilados. No e s
marco volver a la lógica positivista Sin embargo, en lo forense este simple. No lo es para nada.
y determinista es un intento deses- "lujo" no existe. S e exige responder
perado de poner orden ahí donde a una pregunta psicolegal y no a e s -
parece haber caos, aún a costa de pecular. En ese marco es donde se Finalmente, cuando escucho s e -
un inocente (adulto o niño). Porque debe ser extremadamente cuidado- nadores proponiendo proyectos
e s cierto que el abuso sexual infan- so, ya que el abordaje emocional no de ley que limiten los beneficios
til transgrede el orden normal, Pero puede anular el modo más básico y frente a los delitos de abuso s e -
esa transgresión está muy lejos de fundamental de pensar, ordenar la xual vuelvo a preocuparme. Esto,
ser una realidad simple. evidencia, generar hipótesis y siste- sin duda, puede tranquilizar la opi-
matizar el conocimiento. nión pública al amortiguar nuestra
sensación de impotencia porque
Por último quisiera destacar que ante un niño abusado todos nos
nos encontramos en un escenario Este es un asunto riguroso que no sentimos vulnerados. Pero, ¿con-
donde prima el abordaje emocio- puede eludir los parámetros bási- tribuye realmente a abordar el
nal por sobre el racional frente a cos de la lógica, ni convertirse en problema? Esto parece respon-
estos casos. He observado que rea- una lógica irreductible ni tautológi- der más al deseo de desahogar
lizar comentarios, aportes o críticas ca. No puede omitir los estándares la rabia que a actuar con justicia
en este ámbito fácilmente es leído mínimos del rigor científico. En este y prudencia. ¿Acaso es posible
por la opinión pública como una ac- ámbito, no existen las verdades irre- separar la ética para unos y para
titud políticamente incorrecta, redu- ductibles e irrefutables. No es posi- otros, olvidando los derechos hu-
ciéndola a una visión maniquea en- ble acercarse a la verdad si estas manos básicos?. Considero que
tre aquellos que están en contra del se buscan con un rigor mínimo o si no e s ético negar libertades ni
abuso sexual y aquellos que no se se comienza una búsqueda de ver- ajusfar estándares. S i no aspira-
adhieren a esta "cruzada" son c a - dad con ideas preconcebidas. Asi mos a respetar los derechos hu-
talogados, a lo menos, de encubri- sólo se construye un pensamiento manos básicos y preocuparnos de
dores, pro-abuso, depravados, etc. irrefutable y alejado de cualquier la salud mental de todos, que tanto
Esto ha dificultado aún más la tarea estándar mínimo de rigor que re- víctimas como victimarios reciban
de pensar, ya que cuando el pensa- quiere la comunidad científica. Y un trato digno y humano, simple-
miento e s trasformado en una criti- este es un asunto serio. No es un mente no hemos avanzado nada.
ca moral, el avance del conocimien- asunto emocional, no se guía por L a universalidad de los derechos
to pareciera estar en un callejón sin la intuición de creer o no creer, se e s un bien irrenunciable que no

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A C T U A L I Z A C I O N EN N E U R O C I E N C I A Y SALUD

puede llegar a transformarse en tica pericial que supone extrapolar Espero que estas reflexiones con-
una ética acomodaticia. E s t a éti- una metodología de un ámbito a tribuyan, en primer lugar a com-
c a básica de cualquier sociedad otros campos de intervención, {de prender los diferentes elementos
no puede transformarse en un lo clínico a lo forense) que care- que aborda la credibilidad del tes-
populismo penal, donde entender cen de datos empíricos sobre s u timonio en abuso sexual la cual
la complejidad y el pensar s e ins- fiabllidad y validez. L a ausencia debe estar basada en la eviden-
tale como un hecho politicamente de estándares de admisibilidad cia y el conocimiento científico,
incorrecto frente al abuso s e x u a l , de la prueba pericial aumenta la y además, oriente a la sociedad
transformándose el pensamiento situación de inseguridad de los hacía una comprensión analítica y
en una a m e n a z a en v e z de un ri- ciudadanos sobre todo si priman racional en esta materia. Cuando
gor mínimo. criterios emocionales o valorices veo que s e aborda un fenómeno
alejados de la neutralidad que s e así de complejo de manera poco
E n síntesis, el abordaje de la cre- espera tener para poder pensar y rigurosa, no puedo sino escribir. E l
dibilidad de un testimonio en m a - analizar los hechos. S i sumamos pensamiento basado en la com-
teria de abuso sexual no e s sólo a lo anterior, la construcción de plejidad de lo real e s sin duda b a s -
el desarrollo de una técnica cien- campañas de prevención sexual tante más angustiante que el re-
tíficamente validada para esto. en base a premisas erróneas, la duccionismo lógico. S i n embargo,
Requiere de un conjunto de medi- influencia de los medios y su di- cuando el objeto de estudio e s el
das que eviten dificultar aún más fusión por redes sociales, no sólo ser humano y la valoración de s u
el análisis de credibilidad. Así, s e estamos generando alarma públi- libertad, e s a lo menos un deber
Identifica la imperiosa necesidad c a sino que lo que e s más grave, ética mínimo abordar los hechos
formativa en diferentes ámbitos. estamos vulnerando los derechos en concordancia con la naturaleza
S e debe evitar la imprudente prác- de los menores. de la pregunta.

BIBLIOGRAFÍA
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Guia para la Evaluación del Abuso Sexual 10. Manzanero, A: Criterios de Admisibilidad y detección de la verdad. (189-211). Bi-
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