Síndrome de Otelo.

Uno de los motivos de discusión recurrente de muchas parejas es sin duda el
tema de los celos.

Los celos son una respuesta emocional que presentamos al observar o percibir la
posible pérdida de nuestra pareja. La persona presenta un sentimiento de
temor, que en su justa medida puede favorecer a la relación, ya que la otra
persona percibe que su pareja la desea y la quiere. Pero si estos sentimientos
comienzan a ser descontrolados y con un miedo excesivo sobre la pérdida o
abandono de ésta, podemos hablar de celos patológicos, donde la persona no
para de buscar señales que le refuten su hipótesis sobre la presunta infidelidad
en su relación.

La celopatía, delirio celotípico o también llamado síndrome de Otelo, es un
trastorno delirante, característico por la preocupación excesiva, compulsiva e
irracional sobre la posible infidelidad de su pareja. Es más predominante en
hombres que en mujeres. Esta patología es llamada síndrome de Otelo en
referencia a la famosa obra de Shakespeare “Otelo, el moro de Venecia”, debido
a los pensamientos, actitudes y emociones desproporcionadas que sentía Otelo
sobre la sospecha de infidelidad de su mujer Desdémona, que finalmente acabó
con la vida de ésta.

Las personas celotípicas sufren celos enteramente irracionales y desmedidos,
sin ningún fundamento sustentable que lo avale, afectando a todas las áreas de
su vida y causándole un alto malestar emocional. El miembro que sufre la
celopatía realiza un papel de detective en el que comienza a investigar la vida del
otro, indagando, siguiendo y buscando respuestas normalmente irreales, que
alimenten su convicción de sus posibles sospechas sobre un tercero, con el que
posiblemente “le esté siendo infiel”, sin que existan motivos reales que puedan
justificarlo.

El otro miembro se siente en un sin vivir ante la desconfianza y el control que
tiene su pareja hacia él/ella, estando permanentemente justificando todo lo que
hace y dice.

familiares. ropa.). ¿cómo?. bolso….  Está continuamente haciendo preguntas sobre ¿dónde has estado?. en el cual se plantea acudir a uno de estos tipos de tratamiento. Pudiendo concluir que se trata de un problema físico y no solo una enajenación mental en un momento puntual. baja autoestima. Algunos estudios han asociado el síndrome de Otelo a enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. a menudo se retrasa el momento de acudir a un profesional con lo que . No obstante. ¿con quién?…. convirtiéndose en muchos de los casos en relaciones insanas. ¿cuándo?. narcisista.  Percibe e interpreta hechos cotidianos de manera errónea.  Está constantemente en alerta y vigilante a todo lo que hace su pareja. ordenador. Según los estudios. pensamientos y percepciones falsas que se autoimpone sobre su pareja. mientras que el otro se niega a tal posibilidad. sino que su base proviene de la neurofisiología del cerebro. tóxicas e incluso pudiendo llegar a dramáticas consecuencias como es la violencia de género. dado el desacuerdo existente entre ambos miembros. etc. el síndrome de Otelo es una realidad cuyo origen no es solo cuestión de comportamiento. ¿Cómo reconocer si tu pareja sufre celopatía?  Cuando no tiene consciencia de su problema.  Cuando incorpora a un tercero imaginario en la relación de la pareja. e histriónico). Ante tal situación. es frecuente observar en la práctica clínica diaria situaciones en las que uno de los miembros se encuentra en un estadio contemplativo. baja seguridad en uno mismo y a posibles trastornos de personalidad asociados (paranoide.  Cuando el sujeto no puede o no sabe cómo poder controlar sus celos. Qué hacer si mi pareja no quiere ir a terapia La terapia de pareja es una modalidad de intervención concebida para ser llevada a cabo con ambos miembros integrantes de la diada en líneas generales. etc.  Revisa los objetos personales (móvil. Además los celos también se han visto asociados a la historia de vida del sujeto tanto de hechos personales (relaciones pasadas).Este tipo de delirios causa un gran deterioro en las relaciones de pareja.  Es incapaz de poder controlar sus impulsos.

 Iniciar una terapia en solitario el miembro que sí desea acudir. Si se concibe el asesoramiento profesional como un punto de partida para la reconstrucción y mejora de la pareja y no como algo destructivo. Generalmente.  Pensamiento de que el problema es del otro miembro.  Plantear el inicio de la terapia como algo positivo y no como algo negativo.  No presionar al miembro resistente a acudir a terapia. se incrementarán las posibilidades de iniciar una intervención de este carácter. Entonces. conduciendo a un mayor estancamiento y desajuste en la relación. es posible ir realizando algunos cambios que permitan comenzar con un funcionamiento diferente al hasta ahora llevado a cabo. en la cual será posible comprender el estado actual de la relación así como las posibles vías diferentes de actuación. una derrota. pero mostrarle de un modo constructivo la necesidad de iniciar una intervención. sin embargo. las causas de las negativas a acudir a terapia de pareja se centran en los siguientes motivos:  Negación del problema. si uno cambia. y por tanto es él/ella el que tiene que acudir y no uno mismo o en conjunto. las posibilidades de actuación evidentemente son más complejas que si ambos miembros se encuentran de acuerdo en el inicio de una intervención. tal cambio repercute en el otro y en el funcionamiento de la relación.generalmente los problemas existentes se agravan en mayor medida. . las cuales inducirán un cambio en el otro miembro. ¿qué hacer si mi pareja no quiere acudir a consulta? En esta circunstancia dada.  Miedo a lo desconocido. al menos la propia.  Experiencias negativas anteriores. a una intervención nunca llevada a cabo anteriormente.

minando la autoestima y la capacidad de decisión de la otra persona. es complicado poder mantener el equilibrio y la perspectiva de lo que está ocurriendo. Este tipo de relaciones provocan más insatisfacción que felicidad. etc. Este tipo de relaciones. mentira. alterándola de tal manera que la persona no puede controlar su comportamiento. Enamorarnos supone dejarnos llevar por una serie de emociones muy intensas. convirtiéndose en relaciones en el que uno de los miembros pasa a tener un rol dominante y otro un rol sumiso. Esto no solo se refiere a relaciones amorosas. hacen que nos quedemos “atrapados por una especie de red negativa”. intentan cambiar las formas de comportarse del otro. Sin darnos cuenta y sin saber cómo. Este tipo de parejas presentan dificultades comunicativas y de resolución de problemas. sino que también pueden ocurrir en relaciones de amistad o de familia. chantaje. siente más sufrimiento que situaciones y emociones placenteras al estar juntos. ocasionado deterioro. Por lo que es más costoso poner fin a este tipo de relaciones. y en las que en ocasiones. sarcasmo. ¿Cómo detectar si nuestra relación de pareja es tóxica? Para ello debemos conocer las formas predominantes de comportarse y relacionarse en este tipo de parejas: . pudiendo acabar desolando su identidad. acabamos cayendo en relaciones donde se ven vulnerados nuestros derechos y nuestras libertades como persona. comenzando a silenciar o pasar por alto ciertas cosas que suceden en la pareja. Una relación de pareja tóxica es aquella que. culpa. En ocasiones las personas llegan a una situación en la que no se reconocen a sí mismos. En algunos casos se encuentran sometidos a un gran desgaste por tratar de sostener y mantener la pareja.Relaciones de pareja tóxicas Las relaciones de pareja tóxicas. sufrimiento emocional y enganche hacia la pareja. uno o los dos miembros. surgen cada día y en todo el mundo. además de un alto grado de manipulación.

5. Las relaciones en las que solo está a cargo un miembro de la pareja. 7. Relaciones en que el pasado se utiliza para justificar el presente. Relaciones que hacen que la otra persona se mantenga en un segundo plano. 3. 4. Relaciones en las que la comunicación es pasivo-agresiva. Relaciones basadas en mentiras continuas. Relaciones co-dependientes.1. Relaciones en las que el perdón no tiene cabida y en las que no hay intención de reparar la confianza. Relaciones basadas en expectativas irreales o idealizadas. 8. 10. 2. Relaciones gobernadas por el chantaje emocional. . 9. 6. Las relaciones que tienen la función de complementarse o llenarse.