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Seminario Santa Maria de Guadalupe

Comunidad de Teología

Teología de la predicación
Luis Iván Moreno Gómez

Directorio homiletico
(Reporte de lectura)

La finalidad de realizar el compendio sobre lo que ha enseñado la Iglesia sobre la homilía
desde el vaticano segundo hasta el evangelii gadium es con la finalidad de ayudar aquellos
quienes se dedican a la predicación, para cumplir de manera correcta y eficaz.

Podemos encontrar cuatro temas en los documentos conciliares:

 El lugar de la palabra de Dios en la Celebración Litúrgica y lo que esto significa
para la función de la homilía.
 Principios de interpretación bíblica católica enunciados por el concilio, que
encuentran una particular expresión en la homilía litúrgica.
 Las consecuencias de la comprensión de la biblia y la Liturgia para el propio
homileta que debe modelar no solo el enfoque de la homilía sino también la vida
espiritual.
 Necesidades que aquellos a quienes va dirigida la predicación de la Iglesia, sus
culturas y situaciones de vida que determinan también la forma de la homilía.

Los puntos anteriores han influido en la predicación en los años anteriores al concilio.

Lo esencial es que el homileta ponga la palabra de Dios en el centro de la propia vida
espiritual, conozca bien a su pueblo reflexione sobre los acontecimientos de su tiempo,
busque incesantemente desarrollar esas capacidades que le ayuden a predicar de manera
apropiada y sobre todo conciente de la propia pobreza espiritual, invoque al Espíritu Santo
como artífice principal en hacer dócil el corazón de los fieles a los misterios divinos.

Primera Parte

La Homilía y el ámbito Litúrgico

La homilía

La homilía se ve expresada en el evangelio de Lucas cuando Jesús tomando el rollo del
profeta Isaías expresa esta palabra se ha cumplido hoy, una lectura que es interpretada y
leída en la sinagoga, la proclamación de la palabra de Dios en la asamblea es un
acontecimiento. La palabra de Dios tiene su lugar privilegiado en la liturgia, que culmina
con el ofrecimiento del sacrificio de Cristo.

 Lo que distingue la homilía de otras enseñanzas es su contexto litúrgico.  No es un ejercicio de exegesis bíblica. La homilía de la misa debe llevar a la comunidad de los fieles a una participación en la eucaristía activa. La homilía debe estar realizada según la necesidad de la comunidad e inspirarse en ella. En la homilía debe poder verse expresada la fe del homileta. por que Cristo se encuentra presente en la asamblea que escucha su palabra como en la predicación de su ministro. El Papa Francisco dice de la homilía que se debe evitar que sea una clase o una charla. La homilía es un signo de gratitud. La homilía es una especie de alargamiento de las lecturas. .  La homilía no es momento de testimonios personales. porque no solo se anuncia a los congregados que la palabra de Dios se ha cumplido. Las prenotandas del Misal Romano y la introducción al leccionario ofrecen dos definiciones acerca de lo que es la homilía. para que vivan de acuerdo con la fe que profesan. como en la sinagoga de Nazaret ahora enseña a su pueblo. La homilía tiene un significado sacramental. decir que la homilía es un discurso sobre los misterios de la fe y las normas de la vida cristiana. o forzar la palabra a una idea preconcebida. desarrollado de manera que se adapte a las exigencias particulares de quienes escuchan. fuera de lo que las lecturas dicen. El homileta debe ilustrar las lecturas y las oraciones de la celebración de manera que su significado venga iluminado por la muerte y la resurrección del Señor. El cuadro de la homilía es la celebración litúrgica.Los santos padres habían entendido que la homilía no solo era santificar al pueblo sino también glorificar a Dios. El directorio nos dice lo que una homilía no es:  No es sermón. hay que especificar que no se trata de que la homilía no necesite de la exegesis o la catequesis. momento para expresar alguna idea abstracta. Primeramente. sino de que no sea uno de estos aspectos la que impere. Pero hay que resaltar algunos elementos que podemos tomar de ambos. La naturaleza de la liturgia exige que la homilía sea proclamada por aquel que ha sido ordenado para dirigir el culto en la Iglesia. Advirtiendo que este último elemento tampoco debe basarse solo del testimonio propio del homileta. De lo anterior. sino que también se da gracias a Dios por su cumplimiento.  No es una enseñanza catequética. la reflexión bien podría tocar elementos doctrinales o morales sugeridos por el texto.

El Catecismo de la Iglesia Católica ofrece tres criterios para la interpretación de las Escrituras:  Prestar gran atención al contenido y a la unidad de toda la escritura. de manera explícita. La homilía conduce a los fieles a la liturgia Eucarística en la que se participa del Misterio Pascual. Se le pide al homileta que tenga en cuenta las oraciones de la celebración para realizar la interpretación de la palabra de Dios y tener una completa armonía en la celebración eucarística. El texto del Apóstol. no está normalmente. transformados por la Eucaristía. mientras que el Salmo responsorial está inspirado en la lectura que lo precede. Esto indica que el ámbito litúrgico es imprescindible para la interpretación de la escritura proclamada en una celebración.  Estar atento a la analogía de la fe. la cual la entendemos como la cohesión de las verdades de fe entre sí y en el proyecto total de la revelación. en relación con las otras lecturas.  Leer la escritura en la tradición de la Iglesia. En el centro está el pasaje del Evangelio del día. El trabajo del homileta es el de ayudar a los fieles a leer las Escrituras a la luz del Misterio Pascual de manera que Cristo pueda revelarles el propio corazón que según santo Tomas coincide con el contenido y corazón de la escritura. con frecuencia es posible encontrar relaciones entre la segunda lectura y los pasajes del Antiguo Testamento y del Evangelio. Dichas orientaciones estarán dadas claro a partir de las lecturas bíblicas. la lectura del Antiguo Testamento viene escogida a la luz del Evangelio. por lo tanto. La unidad de toda la Escritura está incluida en la estructura misma del Leccionario.  La homilía dispone a la comunidad a la celebración eucarística y a reconocer que aquí es donde compartimos verdaderamente el misterio de la muerte y resurrección del Señor. Se puede constatar que el Leccionario invita con insistencia al homileta a considerar las lecturas bíblicas como mutuamente iluminadas. II. en las celebraciones dominicales. en virtud de la unidad de toda la Escritura.-La interpretación de la Palabra de Dios en la Liturgia. en el modo en cómo está distribuida en el curso del Año Litúrgico. No obstante.  La homilía da orientaciones a los fieles como. Ya que encierra la memoria viva de la palabra de Dios y el Espíritu Santo le da la interpretación espiritual de la escritura. . presenta una lectura discontinua de las Cartas y. pueden llevar el evangelio a la vida cotidiana.

La homilía debe desarrollarse en un ambiente de oración. Es necesario que el homileta ponga atención al sentido espiritual de la escritura. Si el objetivo de la lectio es preparar la homilía el homileta debe tener cuidado de usar un lenguaje que sea entendido por los oyentes. Es aquí donde la familiaridad con los escritos de los padres de la iglesia y de los santos puede inspirar al homileta para ofrecer al pueblo una comprensión de las lecturas de la misa que pueda nutrir . Otra función de la homilía es ayudar al pueblo de Dios a ver como el misterio pascual da forma a lo que creemos y nos hace capaces de actuar a la luz de las realidades que creemos. El santo padre ha recomendado a los predicadores que se establesca un profundo dialogo con la palabra de Dios y que se realice mediante la Lectio Divida que es una lectura orante en esencia. El homileta deberá interpretar las escrituras de modo que el misterio sea proclamado y por otro guiar al pueblo para que entre en el misterio Eucarístico. la homilía puede ser equiparada como el momento de repartir el pan de la comunión así también debe ser repartida el pan de la palabra en la homilía. El homileta reflexiona sobre las lecturas a la luz del misterio pascual de la muerte y resurrección de Cristo y extiende la meditación a cómo este misterio actúa en el cuerpo de Cristo.La relación de la Escritura con la tradición de la Iglesia es compleja y encuentra su unidad en la liturgia donde esta relación se encuentra expresada. Para esto el Papa Francisco recomienda usar imágenes que a veces adquieren un mayor valor en el que escucha. En relación a los pasajes que conectan entre sí las cuatro partes del Catecismo. El homileta debe acercarse a las lecturas seleccionadas por la liturgia no como textos arbitrarios sino como una oportunidad de reflexionar en la tradición viva expresada por la Iglesia a través de los texto litúrgicos. y comprende las situaciones de los miembros de este cuerpo que se reunirán el domingo. III La preparación La oración es esencial para la elaboración de la homilía. Los padres de la Iglesia han sido quienes han interpretado mejor espiritualmente las sagradas escrituras por eso el homileta puede tomar como recurso a los padres de la Iglesia para interpretar en sentido espiritual las sagradas escrituras. prestando atención a la analogía de la fe. de la tradición viviente de toda la Iglesia y de la analogía de la fe. Este es el centro de la preparación homilética. intenta interpretar la Palabra de Dios en la Tradición viva de la Iglesia y a la luz de la unidad de toda la Escritura. ya que ofrece un ejemplo de la unidad de la escritura. Es en esta unidad donde el homileta ofrece una catequesis doctrinal y moral durante la homilía. sirven de ayuda al homileta que. que es la iglesia. Por otra parte el catecismo se presenta con un recurso para el homileta.

por lo que. a la luz de la muerte y Resurrección de Cristo. El homileta debería aprovechar la ocasión para acentuar esta íntima relación de modo que el pueblo de Dios pueda llegar a una experiencia más profunda de la dinámica interna de la Liturgia. tendría que invocar al Espíritu Santo para que le ilumine en la preparación de la homilía y. dando así voz a nuestra oración con las mismas palabras de la Escritura. la atención a lo que sucede en la parroquia. pone en evidencia la relación estructural entre las lecturas bíblicas y el resto de la Misa. como ya se ha recordado. las invocaciones del rito penitencial (siempre que se adopte la forma tercera) y las peticiones en la Oración Universal pueden hacer referencia a las lecturas bíblicas o a un aspecto de la homilía. no obstante. el catecismo de la iglesia católica es un recurso utilísimo.6). Junto con el estudio y la oración. Este cambio de la meditación a la oración. El homileta debe reflexionar también a la luz de la comunidad que se reúne para escuchar la palabra de Dios. Fruto de esta meditación será el discernimiento actualizado. Aún es en esta fase de preparación donde puede extraer las implicaciones morales y doctrinales de la palabra de dios. de imaginar. Además. así como en la sociedad en sentido amplio. sugerirá caminos de reflexión sobre lo que la Palabra de Dios tiene que decir a tal comunidad en el momento presente. tomará forma claramente. Apolo regó. Las antífonas de entrada y de la comunión. para pedir frecuentemente y con insistencia que la semilla de la Palabra de Dios caiga en terreno bueno para santificarle a él y a cuantos lo escuchan. se toman normalmente de los textos bíblicos o se inspiran claramente en ellos. incluso. el contenido de la homilía. El homileta está llamado a hacer cualquier esfuerzo para predicar la Palabra de Dios de manera eficaz. si viene considerado en ámbito litúrgico. sabiendo. que al final sucede como ha dicho san Pablo: «Yo planté. De este modo. . pero fue Dios quien hizo crecer» (1Cor 3.verdaderamente la vida espiritual. de la vida de la comunidad y del mundo. La función del predicador no se limita a la homilía en sí misma. también. indicadas en el Misal Romano para cada celebración. según los modos que superan lo que él es capaz de decir e.