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2 Timoteo 4:3

Muchos pastores usan este versculo para meter miedo a la gente que se desviaran de la
doctrina correcta ,pero la biblia es clara manda al creyente a examinar toda enseanza ,manda
a probar los espritus si son de Dios y como en la iglesia de apocalipsis probar a los que se
dicen ser apstoles y los has hallado mentirosos,lo que en realidad esos pastores temen es que
los creyentes descubran la verdad y confronten sus herejas manipuladoras, nadie puede
confundirse si amas a Dios y conoces los principios bblicos de interpretacin veamos su
significado original.

-Pero, teniendo comezn en los odos acumularn para s maestros adaptados a sus propios
caprichos. No es el heraldo del evangelio el que ha fallado, sino el or de los hombres volubles
que forman el auditorio. Tienen odos con comezn (de un verbo que en su forma activa
significa hacer cosquillas; de aqu en el pasivo ser hecho cosquillas, de donde tener
comezn, figura de tener un deseo irritante). Su anhelo es tener maestros que se adapten a
sus propios caprichos o gustos pervertidos (vase comentario sobre 2 Ti. 2:22). Tan grande es
ese anhelo que amontonan maestro sobre maestro. Esto hace que uno se acuerde de Jer. 5:31:
Los profetas profetizaron mentira y mi pueblo as lo quiso y de Ez. 33:32: Y he aqu que t
eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirn tus palabras,
pero no las pondrn por obra. El pueblo aqu descrito est ms interesado en algo diferente,
algo sensacional, que en la verdad desnuda. Y cuando se les presenta la verdad (como
ciertamente lo hizo Ezequiel), no estn interesados en la verdad misma, sino en la forma en
que se presenta, el estilo, la oratoria del predicador, el predicador mismo, su voz, su porte,
su apariencia, sus modales. Aqu en 2 Ti. 4:3, 4 el nfasis est en el anhelo de or historias
fascinantes y especulaciones filosficas: y apartarn sus odos de la verdad y se volvern a los
mitos. La verdad redentora de Dios, que trata sobre el pecado y la condenacin, con la
necesidad de un cambio interior, etc. (cf. 2 Ti. 3:1517) no la pueden digerir. Se apartan de ella
(como en 2 Ti. 1:15), y se vuelven (como en 1 Ti. 1:6) a los mitos, aquellas familiares fbulas
de viejas mencionadas con anterioridad

(vase comentario sobre 1 Ti. 1:4, 7; 4:7; Tit. 1:14; cf. 2 P. 1:16) o cualquier cosa similar a ellas.
Siempre hay maestros que estn deseosos de rascar y hacerle cosquillas en las orejas a
quienes desean que se les haga [p 353] as .

(Clemente de Alejandra,

The Estromata, I)