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Las tendencias a la privatización del agua en América Latina.

A manera de introducción
En América Latina a finales de los años 80 tuvieron mayor auge las
inversiones privadas con relación al agua; este elemento tuvo lugar después
de la Conferencia Internacional sobre el Agua y el Medio Ambiente realizada
en Dublín en 1992, la cual tuvo entre sus principios que el “agua tiene un
valor económico aplicable a todos sus usos y debe ser reconocido como un
bien económico” (García, Marcia y col.),lo cual dio pautas para el proceso de
privatización del agua en América Latina, África y Asia. No obstante, en el
año 2000 y 2003 se reivindica el derecho humano al agua a partir de la
observación general de la ONU que establece que “... el agua es un recurso
natural limitado y un bien público fundamental para la vida y la salud. El
derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente y es
condición previa para la realización de otros derechos humanos” (García,
Marcia y Col.).

El tema de la privatización del agua también ha sido tratado en foros


internacionales y en la cumbre mundial del milenio (ODM, 2000) donde se
asumió como uno de los objetivos reducir a la mitad la proporción de
personas sin acceso al agua potable y a sistemas de saneamiento
adecuado, lo cual ha contribuido de alguna manera al cese de la inversión
privada en el sector agua.

Debemos tener presente que el agua es un derecho y un servicio público, es


por tal razón que en los últimos años la inversión en agua ha sido
mayoritariamente por parte del sector público.

¿Qué sucede en Nicaragua con relación a la privatización del agua?


Desde hace algunos años, el servicio de agua potable para la población es
ofrecido por la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados
(ENACAL), teniendo como ente regulador al Instituto Nicaragüense de
Acueductos y Alcantarillados manejado por el poder ejecutivo del gobierno.
De igual manera en nuestro país después de otorgar a esta empresa la
concesión de brindar el servicio de agua potable, se ha detenido el avance
en la privación del vital líquido.

En el año 2007 en nuestro país se aprobó la Ley General de Aguas


Nacionales la cual establece en su artículo 4 que “El servicio de agua
potable no será objeto de privatización alguna, directa o indirecta, y
será considerado siempre de carácter público.” Además en el artículo 5 se
establece que, “Es obligación y prioridad indeclinable del Estado promover,
facilitar y regular adecuadamente el suministro de agua potable en
cantidad y calidad al pueblo nicaragüense…” “…Tampoco podrán
interrumpirse estos servicios a hospitales, centros de salud, escuelas,
orfelinatos, asilos para anciano, centros penitenciarios, estaciones de
bomberos y mercados populares. (Ley 620, art. 4 y 5, 2007). La ley
establece que el recurso agua es patrimonio de la nación y su acceso
constituye un derecho asociado a la vida y a la salud humana que debe ser
garantizado por el Estado al pueblo nicaragüense.

Esta ley 620 orienta la elaboración de la Política Nacional de los Recursos


Hídricos (PNRH), la cual se constituye en el instrumento que orienta la
gestión integral de los recursos hídricos. Dicho política tiene salida en el
plan de acción para el manejo de los recursos hídricos en Nicaragua (PARH)
o Plan Nacional de los recursos hídricos cuyo rector de estas política es el
Consejo Nacional de los recursos hídricos que es la instancia de más alto
nivel y foro de concentración y participación facultado para asesorar y
coordinar la aprobación de las políticas generales y la gestión que realiza la
Autoridad Nacional del Agua en el sector hídrico (Art. 21, ley 620. 2007).

La Autoridad Nacional del Agua (ANA) es el órgano descentralizado del


poder ejecutivo en materia de agua que tiene las facultades técnicas,
normativas, operativas, de control y seguimiento en el ejercicio de la
gestión, manejo y administración de los recursos hídricos (art. 24, ley 620,
2007). De igual manera, se cuenta con la Coalición de Organizaciones por el
Derecho al Agua (CODA), que es un espacio de coordinación que surgió en
el esfuerzo alrededor de la No Privatización de los Recursos Hídricos en
Nicaragua.
A pesar de contar con instrumentos políticos y legales con relación al agua,
en nuestro país se observan algunas implicaciones con relación a hacer
efectivo este derecho para las y los ciudadanos en general y en particular
para la niñez y la adolescencia.
¿Cuál es la verdadera implicación respecto a la ciudadanía,
derechos y protagonismo de la niñez y la adolescencia con relación
a la privación del agua?

Partiendo que el agua es un derecho humano y está estrechamente


relacionado con el vivir en entornos saludables elemento clave para una
vida digna, no podemos pasar por alto que el agua constituye uno de los
recursos naturales más valiosos para las y los ciudadanos y su consumo es
necesario para la subsistencia.

Las verdaderas Implicaciones se concentran en:

• Limitaciones de agua potable en los hogares, en las escuelas y la


comunidad: lo que significa que niños y niñas no consumen el agua
suficiente para su desarrollo óptimo.
• Poca disponibilidad de agua en los sectores rurales menos que en
los urbanos: los servicios de agua potable se concentran más en la
ciudad que en el campo.
• Contaminación de las fuentes de agua: aquí radica la verdadera
privatización del agua, cuando no actuamos de manera responsable, ni
empresas, ni la población en general cuidamos las fuentes de agua y las
seguimos contaminando.
• La disponibilidad y el acceso del agua es insuficiente: aun en los
sectores donde se cuenta con el servicio de agua potable hay escasez
del vital líquido.
• Poca conciencia de que el agua es un recurso limitado y se hace
mal uso de la misma.
• Saneamiento deficiente.

Por tanto, se requiere:

• Hacer efectivo el derecho de la niñez y la adolescencia a disponer de


agua suficiente que favorezcan su crecimiento y tener una vida
saludable.
• Mejorar el acceso y calidad de los servicios de agua como factor esencial
para la subsistencia y el mejor desarrollo de la niñez y la adolescencia.
• Gestionar el cumplimento del suministro de agua potable en cantidad y
calidad suficiente buscando alternativas de abastecimiento favorables
para la población.
• Educar a la población sobre todo a la niñez y la adolescencia para el
buen uso y manejo del agua tanto para el consumo humano como para
los otros usos.
• Realizar intervenciones integrales sustentadas en una Ley 620 con la
participación activa de todos los actores, con especial énfasis en la
participación del gobierno central, los gobiernos locales y la sociedad
civil, dar un papel más protagónico a la niñez y la adolescencia
atendiendo sus necesidades y demandas.
• Por parte del Estado asignar y mantener partidas presupuestarias
sostenibles para garantizar el suministro de agua potable.

A manera de conclusión:

En Nicaragua el fenómeno de la privatización del agua ha quedado


detenido, al menos por este momento no se habla de privatizar el vital
líquido, sino más bien, el interés se observa en buscar alternativas para que
las personas tengan mayor acceso al servicio de agua potable. Algunas
personas y sectores consideran que en Nicaragua el abastecimiento del
agua es suficiente; no obstante, la realidad es que puede haber agua pero
no de la mejor calidad; además se puede apreciar un poco más de
abastecimiento en el sector urbano que en el rural. Así mismo, aunque se
tenga diversas fuentes de agua o pozos no se tiene en cuenta que estos
pozos no tienen agua todo el año, en el verano el abastecimiento del agua
es insuficiente, ya que los pozos se secan.

Se están haciendo diversos esfuerzos en el tema de agua y saneamiento


tanto por el sector público, como por organizaciones de la sociedad civil y
los organizaciones internaciones, se hace necesario continuar y promover
nuevas alternativas que beneficien mayoritariamente a los sectores menos
favorecidos.