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Revista Yuyarccuni Formato Artículo

El culto a las mallquis y el poder: la destrucción de la elite cusqueña
sobre el espacio andino durante la conquista (1532-1559)1

Emanuel Rivera Barrantes
Séptimo ciclo de Historia
Universidad Nacional Federico Villarreal
emanuelrb_1021@hotmail.com

Resumen / Abstract

En el presente artículo tenemos la intención de desarrollar el análisis del
mundo mágico-religioso incaico en el espacio del encuentro de los cusqueños
miembros de la elite con los europeos católicos. Este aspecto es el mecanismo
de culto del cuerpo embalsamado del gobernante fallecido, el cual, tuvo una
gran importancia representativa desde los tiempos de Pachacútec hasta los
últimos líderes incas que buscaban retomar la organización del espacio andino
por medio del recientemente destruido, Estado Inca.

Palabras claves: Momias incas, poder, conquista, elite cusqueña, muerte,
Andes.

Introducción

La historia de las sociedades andinas ha guardado relación con la época
prehispánica y colonial acorde con el desarrollo inca. En este sentido, podemos
hacer hincapié de un objeto de estudio específico: el ritual al inca fallecido en
busca de la sustentación del poder cusqueño sobre el espacio andino. Ahora
bien, podríamos preguntarnos lo siguiente: ¿el culto era al cuerpo del fallecido,
o era al Inca tal cual?, ¿cuáles fueron los aspectos relacionados a la elite
cusqueña que dieron un grado de importancia al culto a los incas muertos?
Este análisis inicia dentro del contexto histórico de la destrucción del
Tahuantinsuyo; si bien es importante señalar la relación tiempo-espacio con
nuestro tema de estudio, es así que inicia desde la llegada de los

1El presente artículo es el primer resultado del proyecto de investigación presentado en el curso de
Metodología de la Investigación Histórica II durante el quinto ciclo de pre grado de historia en la
Universidad Nacional Federico Villarreal : “Representación del poder de las momias incas en los Andes
durante la transición a la sociedad colonial (1532-1559)”, a la par, ha sido paralelamente presentado
para la convocatoria al XXV Coloquio de Historia de la Pontificia Universidad Católica del Perú , del XX
Coloquio de Historia de la Universidad Nacional Federico Villarreal y en la Semana de la Historia de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos , ambos del presente año.

Para una mayor profundización. (Rostworowski 1999). Actualmente está ubicado en su local original en Barrios Altos. podemos consultar las crónicas de Poma (2011). en 1559. el hermano de Atahualpa sintió que el poder concedido era de menor valía en comparación con el culto a sus antepasados. resaltando la importancia del cuidado al cuerpo post mortem para salvaguardar la vida del alma o camaquem3. podemos consultar los trabaj os sobre el traslado de las mallquis ha cia la ciudad de los reyes en Toribio Polo (1877) y Castelli (1981). Mallqui: la momia del Inca Comprender la importancia de las momias incas en el mundo andino durante la transición a la sociedad colonial en los primeros años post conquista. Molina (2012) y Betanzos (2015). 3 El camaquem es concebido como la “fuerza vital” del hombre andino. muerte y espíritu para el mundo andino. nos lleva al análisis de lo propuesto por la historiografía y demás ciencias sociales. “un día con estos muertos dijo que los había de mandar enterrar a todos y 2 Es importante mencionar que fue en el escrito de Polo Ondegardo (2012) [1569] en donde podemos hallar la descripción detallada de las momias que el mismo autor encontró y las puso bajo su cuidado cuando era cabildo del Cusco en 1558. Espinoza (1997) refiere que los Incas fueron embalsamados para ser rendidos mediante fiestas. primer sanatorio colonial. bailes. En ese sentido. podemos mencionar el celo del Inca Huáscar en los tiempos de su gobierno. asimismo. podemos analizar las informaciones descritas en las fuentes documentales de la época para comprender la importancia del culto a las momias cusqueñas4. Lima. siendo considerados objetos simbólicos que representaron el poder en todo el espacio andino sobre las macro etnias y demás sociedades andinas. . Esto ha sido punto de análisis a partir de las nociones de alma. ceremonias y demás privilegios acorde con su predominio religioso. por eso. con las ordenanzas clericales dictaminadas por la Iglesia gracias al resultado del Primer Concilio Limense de 1551. cuerpo. 4 Para esta ocasión. Ondegardo (2012). persona. Al respecto. hemos iniciado nuestra investigación en base al análisis de crónicas. para Hernández (2012) forman parte del grupo de los ancestros. que no son otras que las elites incas anteriormente mencionadas. Habiendo sido nombrado como el sucesor del difunto Huayna Cápac. Entre los ejemplos que los cronistas nos describen desde múltiples perspectivas. El culto a las mallquis tuvo una relación con el cuidado brindado por los miembros de las panacas. también podemos analizar los proyectos realizados por Riva -Agüero en 1937 y Teodoro Hampe en 2005.Revista Yuyarccuni Formato Artículo conquistadores y culmina en el último indicio de la existencia de las momias en el espacio cusqueño2. cultos. fue el año que envió a los incas embalsamados al Real Hospital de San Andrés.

porque tenían todo lo mejor de su reino. y en cierta parte. sino también.Revista Yuyarccuni Formato Artículo quitalles todo lo que tenían. Podemos cuestionarnos el grado de importancia de estas mallquis para el ámbito incaico. no les tocaban su servicio de oro ni de plata […] y tenían señaladas sus provincias que les diesen sustentos”. 182). inclusive. político-económico. para el propio señor del Cusco.” (Pizarro. ¿esto fue concebido por el propio inca a manera de confirmar su poder luego de morir?. las interrogantes nos encaminan hacia un mejor entendimiento de la dinámica social incaica por medio del culto y conservación de estas momias. porque el pueblo cusqueño era partícipe de esta actividad ritual (Millones 2010. Estamos frente a una clara evidencia: la actividad de la élite inca en base al culto y conservación de las momias logró ocasionar el recelo de la propia cabeza del estado inca. Hernández 2012). cuáles fueron los probables niveles y/o escalas de magnitud en que se llevaban a cabo estas expresiones incaicas que ocasionaron un dolor de cabeza. ¿cómo entender el grado de influencia social que poseían las momias incaicas hasta el punto de originar el recelo del Inca?. (Pizarro 1978. 1978: 184). Pedro Pizarro (1978 [1574]) nos dice que “el señor que de ellos moría le embalsamaban y le tenían envuelto en muchas ropas delgadas. y a estos señores les dejaban todo el servicio que habían tenido en vida para que les sirviesen en muerte a estos bultos como si estuvieran vivos. Podemos preguntarnos sobre ¿cómo les fueron otorgados estos privilegios a los gobernantes momificados sin tener una jerarquía en base al primer poder que suponemos lo tenía el inca reinante?. esto es. no solo como los estudiosos afirman que el culto y conservación fue tarea de las panacas. que fueron adquiriendo estas momias en el mundo andino prehispánico y durante la conquista. . Es importante reconocer la participación de los pobladores incaicos en base al ámbito religioso. Nuestra inquietud gira en torno al cuestionamiento sobre la acción de Huáscar y el grado de preocupación por parte de los Incas anteriores. Evidenciamos los privilegios que las mallquis recibían por parte de la élite cusqueña. y que no había de haber muertos sino vivos.

si querían ir a holgar a casas de otros muertos. diciendo que los querían servir. amancebándose los varones con las mujeres. como siempre fue costumbre antigua de los incas”. y esto no les era estorbado por los vivos. para analizar el grado de importancia de las momias. bebiendo y comiendo espléndidamente (Pizarro 1978. uno de los soberanos más representativos y estudiados por la historiografía andina 5. decían los mismo porque ansí lo tenían de costumbre. para ponerlo con mis padres y abuelos”. ansí hombres como mujeres. con todo lo interior. muchas gentes. El inca Huayna Cápac ha sido. en señal del amor que le tengo. a causa de que vivían viciosamente. podemos mencionar el de Temple (1939) y Rostworowski (1994) . nos relatan cómo era concebido el culto a los soberanos difuntos y su función en el espacio cusqueño durante la conquista. Durante esta etapa de transición. cronistas como Murúa (2001). por esta orden que cada muerto de éstos tenía señalado un indio principal. y algunas veces ivan también a casa de los vivos. cada uno al muerto que quería. y los vivos a las suyas. y el cuerpo llevaréis al Cuzco. podemos señalar que “cuando murió este valeroso Ynga. y una india asimismo. de beber.Revista Yuyarccuni Formato Artículo La mayor parte de la gente y tesoros y gastos y vicios estaban en poder de los muertos. junto a sus antecesores. mi corazón y entrañas. (Murúa 2001:126). También vale mencionar las posibles disposiciones dichas por el soberano en sus últimos días de vida: “muerto yo. porque para servir a éstos tenían libertad todos de hacello. decían que los muertos querían los mismo. mando se entierre en Quito. había transcurrido muy poco tiempo de la muerte de éste. sin embargo. así de criados y oficiales como de mujeres. El Sapa 5 Entre los trabajos más importantes para el estudio del Inca como gobernante y como una deidad viviente en el espacio andino. (Garcilaso 1943: 83). mataron más de mil personas en su enterramiento y obsequias de los que más él había querido en esta vida y mostrado más afición. Guamán Poma (2011) y Betanzos (2015). como es costumbre y hacer con los cuerpos reales. abriréis mi cuerpo. ansí hombres como mujeres. 182). y irse a visitar los muertos unos a otros. Cuando tenías ganas de comer. Por otro lado. Estos muertos tenían la mayor cantidad de la gente principal de ellos. y hacían grandes bailes y borracheras. y lo que este indio e india querían decían ellos que era la voluntad de los muertos. Asimismo a estos muertos se llegaban.

las cuales nuevas sabidas en el Cuzco todo se convirtió en tristeza y pena.Revista Yuyarccuni Formato Artículo Inca era consciente de la importancia de conservar su cuerpo por medio del embalsamiento adecuado y su conservación religiosa junto a los demás ancestros en un mismo aposento en el Cusco. . Luego que Huayna Capac murió en Quito. enterramiento. es dar a conocer la disposición de la principal autoridad en el Tahuantinsuyo con el fin de justificar la dinámica de muerte. mensajeros. embalsamiento. pero no solo fue el hijo de Túpac Yupanqui. y se 6 Para profundizar al respecto. como está dicho. culto. es la aceptación de Atahualpa para ser bautizado porque sin la imposición del primer sacramento eclesiástico. gracias a las indefinidas erradicaciones de la memoria siempre que el soberano fallecía y era sucedido por el nuevo Sapa Inca (Urbano 2003. La intención del cronista mestizo. que esperaban con la venida y triunfo de Huaina Capac. Esto quiere decir. haciendo saber la muerte de su señor y la de Ninan Cuyuchi a Topa Cusi Hualpa. Otro caso similar al citado anteriormente. que la principal motivación por conservar los cuerpos provenía no solo del propio señor cusqueño. no podría corroborar el culto y conservación de su cuerpo por la eminente quema y destrucción total de sus restos luego de ser aniquilado 6. bultos y demás representaciones simbólicas que puedan reflejar el poder del Inca en todo el territorio del naciente Tahuantinsuyo. sino también de su respectiva panaca por no perder los privilegios que aún con vida poseía. despacharon los principales capitanes al Cuzco. con gran prisa. y en su mayoría del general de la información que encontramos en las crónicas. Pero podemos cuestionar los testimonios orales sobre lo dicho por Huayna Cápac. y conservación del Inca difunto. Zuidema 2011) . podemos interpretar lo que probablemente Huayna Cápac tenía en consideración. sino también desde los tiempos del propio Pachacútec cuando impuso el culto a las deidades. por otro nombre Huascar Inga. ver Hernando Pizarro 2001 [1533]. Cuando analizamos más a fondo las iniciativas que poseen los señores cusqueños sobre la necesaria conservación de sus cuerpos para verificar su vida más allá de la misma muerte. en lugar del contento y regocijo.

Es por eso que cuando el Inca moría. al igual que sus criados y oficiales más aledaños.Revista Yuyarccuni Formato Artículo empezó a hacer llanto en aquella ciudad con las solemnidades que lo acostumbraban a hacer por los Yngas. (Murúa 2001: 402) El más destacado de los cuerpos momificados. por el cual corrió luego la fama de la muerte de Huayna Cápac y se hizo el llanto y lutos por el que era temida y respetado de todos (Murúa 2001: 131) Probablemente cuando el cuerpo de Huayna Cápac fue honrado por los rituales correspondientes al conocerse el fallecimiento del Inca. recordando los quehaceres del soberano difunto. mientras iniciaban los reclutamientos de niños y niñas para la Capa . Los sacrificios eran numerosos. Luego buscaban a sus mujeres para ser ofrendadas en el respectivo sacrificio. llevaban ollas llenas de maíz y coca. en todos los lugares y provincias dél. El nuevo Sapa Inca debería estar preparado para ser reconocido como tal por el pueblo. Así también. y comúnmente participaban las mujeres más amadas del soberano. así. eran embriagadas con alta cantidad de chicha y dispuestas para ser ahogadas bajo tierra. fue el de Pachacutec. Eran sacrificadas junto a todos los armamentos. ha sido sin duda el desempeño de las mujeres de elite. vestidos y utensilios del difunto. todas sus pertenencias en vida les eran ofrendadas para su culto y conservación a perpetuidad. reyes y señores suyos y lo mismo. fueron sacrificadas más de mil personas para su culto. sin duda. al igual que a sus servidores y capitanes. con la noción de servirlo en la otra vida. Otro factor importante en el culto a las momias. sus familiares más cercanos tenían que guardar luto con vestimentas simples sin nada ostentoso ni de valor. seguido de una ceremonia ostentosa dedicada al fallecido. ni mucho menos ingerir alimento alguno. con público mandato. El difunto era reverenciado por la elite por medio de una limpieza simbólica en una laguna próxima a la ciudad del Cusco como acto de pureza espiritual. junto a chicha para servir al difunto después de muerto. no se alborotaría nadie y el poder continuaría sin ningún inconveniente. luego iniciaban los cánticos de memoria. se pregonó por todo el Reino. Él mismo dispuso para su muerte que durante los tres días de haber fallecido.

Mientras que el alma o supay andino. Cusi Yupanqui es el promotor de la “oficialización” del culto a los Incas fallecidos como ritual de la élite cusqueña. constituía el conocimiento de la inmortalidad del alma. Regalado (2010).9 La mallqui era una divinidad viviente en el entorno ritual incaico. uno de los factores más influyentes para el culto a los Incas fallecidos fueron las nociones del cuerpo y el alma andina. claramente referida a una memoria de elite con intereses claros de cada gobernante del Cusco. que refiere sobre la importancia del culto de los ancestros a partir de una noción de la memoria andina. (Betanzos 2015: 259-261). también los respectivos pueblos con sus caciques (curacas) realizaron sacrificios para el Inca difunto. Ver Hernández (2012). era portadora de memoria por medio de sus hazañas hechas en vida gracias a la importancia de la muerte en el mundo mágico-religioso incaico por medio de las expresiones rituales propias de una consecuente necesidad andina –mucho antes de los cusqueños. En otras palabras.Revista Yuyarccuni Formato Artículo Cocha. sino también el poder que emanaba desde sus antecesores hasta el propio dios sol como garantes del poderío divino del Sapa Inca. amparaba no solo la memoria de sus ancestros7. Para una mejor profundización sobre la memoria en el caso incaico. 9 Ver Pedro Cieza de León (2005) y Ondegardo (2012). Así. no solo en el Cusco con la elite cusqueña se dispuso tal cual. ceremonia de matrimonio entre los niños de diferente sexo para ser enterrados vivos en los lugares en donde el Inca había pasado. en señal de servicio perpetuo. 8 Supay: Según Guamán Poma (2010). Siendo dirigida el alma del difunto a un espacio de vicios y recreaciones. El primero era concebido como el resto físico humano que será representado como objeto divino por medio de la noción de sombra desarrollada por el mismo cuerpo o supay8. Por ende. pero es desconocido el sentido de gloria o castigo eterno (cielo e infierno) (Ondegardo 2012: 344-345). 7 Al respecto podemos entablar un análisis sobre lo propuesto por Hernández (2012). desligándola completamente de cualquier concordancia entre el paraíso e infierno católico. la información sobre las etnias y el culto a la muerte descrita en Guamán Poma (2010) . y Hernández (2012). Así también.por rememorar a los muertos. asimismo. más aún si vemos la información monumental de sociedades del norte costeño. (2012) sobre el desarrollo del culto a los muertos desde sus investigaciones arqueológicas en los albores de las sociedades andinas. así. es importante mencionar los trabajos realizados por Castillo (2000) y Kaulicke (1997). o de la ceja de selva amazónica10. es necesario analizar lo propuesto por Le Goff (1991) para una profundización teórica adecuada. ver Zuidema (2003). esta. significaba “cuerpo”. 10 Al respecto.

esto es. Esto despierta el interés por cuestionarnos la variabilidad de la estructura del ritual de la muerte para el entorno incaico-andino. Como bien señala Acosta: “estaba el cuerpo tan entero y bien aderezado con cierto betún. y amparar las necesidades de los señores cusqueños por medio de mecanismos de alianza (lazos matrimoniales) o de cooperación mutua (reciprocidad-redistribución). como los trabajos de Rostworowski (1988) y Pease (1997) así lo demuestran. poseyendo aún más privilegios y potestades políticas dentro del espacio incaico. Estas cumplieron un papel fundamental por ratificar el deseo de todo soberano por continuar. guardó relación con el entorno ritual del mundo andino (Pease 1997). pero sobre todo. la dinámica proviene de una síntesis cultural de las civilizaciones anteriores y contemporáneas a los señores del Cusco. aún después de la muerte. esto se puede interpretar a partir de su relación con fines de memoria. Al respecto. esto nos lleva a plantearnos una vertiente desde el campo de las mentalidades. porque sin duda fue un complejo ritual que introducía aspectos culturales relacionados a las expresiones religiosas fundadas desde el tiempo del Inca Pachacútec (Rostworowski 1988: 102).Revista Yuyarccuni Formato Artículo El poder más allá de la muerte El culto a los Incas fallecidos. de conversión. Chartier (1992) nos infiere sobre la importancia de los objetos simbólicos que representan una realidad en el mundo social en que vivimos. que parecía vivo. Para el caso de la conservación del Inca momificado. de coerción. Los ojos tenía hechos de una tetilla de oro tan bien puestos que . para nosotros. Concebimos la relación con la necesidad de ejercer un aparato regulador bajo fines de implantar un orden. es importante destacar la ceremonia de enterramiento del Inca. Los aportes ancestrales otorgaron una síntesis de dinamismo en la forma y el significado socio-cultural de la fiesta de los difuntos en todo el Tahuantinsuyo. Esta característica de los incas como máximos impulsadores de los aportes heredados y perfeccionados de las civilizaciones andinas la podemos ver expuesta desde mediados del siglo XX con los trabajos pioneros de Rowe (1946) y Murra (1975). la realidad misma de lo que se acontece día a día y las propias estructuras mentales que justifican dichas expresiones simbólicas. de ejercer el poder que se llevó a cabo por parte de las panacas.

” (Acosta 2014: 68). “esta internalización se da por consenso. es en este lugar donde poseemos el último indicio espacial de las mallquis. Esta revolución que sugerimos no se malinterprete en descontextualizaciones erróneas. la principal. la auténtica revolución nace del vacío del poder y de la pérdida de legitimidad de las instituciones. el culto a las mallquis era dado gracias a una momificación adecuada que otorgaba una vida post mortem al cuerpo del Inca. sin embargo. porque es importante la capacidad de los señores del Cusco de imponer sus propias concepciones de orden bajo una forma específica. para nuestros intereses. es la institucionalización del culto a los Incas difuntos. que no es otra cosa que la “evangelización” propia del Inca con los pobladores indígenas por medio del culto ejercido por la elite. sino también porque afecta a su propia concepción del mundo. 12 Entre los trabajos realizados por Henrique Urbano sobre la noción de poder en el espacio andino y su vinculación con representaciones mágico religiosas incaicas. su mentalidad.Revista Yuyarccuni Formato Artículo no le hacían falta los naturales. y fue probablemente el padre jesuita el último en verlas. sus creencias. el poder no es creado por la violencia. La conquista en los primeros años posteriores a 1532. etc. La violencia no es revolucionaria. A partir de lo dicho. y con ello. la descripción del padre jesuita se sustenta en su propia experiencia datada luego de nuestro límite temporal de estudio11. es el rechazo de la elite inca ante la imposición de una nueva estructura religiosa. Hernández 2012). que José de Acosta vio a las momias incas que fueron enviadas por Ondegardo en 1559 al Real Hospital de San Andrés ubicado en la ciudad de los reyes (Lima). Esto. resignación. Esto lo podemos analizar desde el antes y después del Inca y el ritual del Purucaya. . tradición o por la fuerza. Contrariamente. como así lo señala Urbano (1991)12. sustentar su poder e influenciamiento sobre el Tahuantinsuyo. es fundamental analizarlo desde un contexto dinámico de cambios y rupturas. no solo ante la destrucción de su poder y su capacidad coercitiva. estuvo plagada de nuevas revoluciones ideológicas bajo intereses diversos. la dinámica misma de la acción social se expresa en situaciones o formas asimétricas de un posible status social” (Urbano 1991:10). siendo honrado como una deidad a partir del desarrollo de dicha ceremonia de divinización (Kaulicke 2010. la coerción implica una disimetría social. podemos revisar Urbano (1991). 11 Esto quiere decir. la violencia resulta de la ausencia de poder.

y sobre todo. la cual. Enfatiza la predominancia de la noción de muerte para el complejo desarrollo ritual de las momias incas en el contexto del Tahuantinsuyo. por común acuerdo o por incapacidad de contestarlo. es solo el inicio de una nueva vida. Freud 1965) (Urbano 1991: 8). La muerte incaica es un estado de transición. ideológica 13. Kaulicke (2010)14. religiosa y también política. por mínima que sea. política. económica. esto no es solo el poder del Inca vigente. Vale decir que la sociedad. en donde contrastan con lo dicho por los cronistas 13 Ver Watchel (1976). podemos analizar la convocatoria a los parientes más cercanos del Inca fallecido que es mencionada en los trabajos de Kaulicke (2010) y Hernández (2012). Duviols (1978) y Urbano (1991).16 Por eso.Revista Yuyarccuni Formato Artículo Las sociedades humanas presuponen alguna forma de coerción. Entre los aspectos que podemos señalar para la relación culto de la momia Inca – poder. La noción de muerte guarda una directa relación con nuestro objeto de estudio y la representación del poder durante la imposición de la nueva estructura social colonial. no puede ser entendida como el final de un ciclo. una nueva dimensión de la vida en condiciones supra sociales sin obstaculizar las relaciones con los sobrevivientes. nos explica que los muertos poseyeron una vital importancia en la estructura social. Esto nos da a entender la importancia de las mallquis incas en el entorno social e ideológico del poblador cusqueño. Millones (2010)15 se centra en las nociones del limbo e infierno como variantes subjetivas de la mente andina en base a las expresiones religiosas de culto y conservación de sus muertos. expresa la fuerza y la capacidad de ejercer el dominio de unos sobre otros individuos integrantes de un grupo. El poder es la capacidad de ejercicio de una fuerza sometida o no a los criterios emanados del ejercicio común del derecho reconocido por todos. no existía sin el reconocimiento mutuo de alguna forma de orden. Supone violencia. siendo coerción. sino es la capacidad de mantener el orden en el espacio andino ante la inminente desestructuración social. expresión concreta de un ideal común (Bergeron 1965. 14 Ver Kaulicke (2010) 15 Ver Millones (2010) 16 Ver Kaulicke (1997) .

sino también de su forma de vida. Ondegardo (2012). 17 Ver Betanzos (2015). social e ideológico que desarrollaron las panacas a favor de su permanencia en el status de coerción sobre las etnias y macro etnias sometidas que fueron sumando fuerzas para los conquistadores que irrumpieron su hegemonía y buscaron instaurar el régimen colonial con sus nuevas estructuras mentales. podemos ver al Inca momificado junto a la momia de su esposa. en donde la ritualización de los muertos era concebida como una ceremonia basada en la toma excesiva de chicha en grandes proporciones. los cuales son acompañados por miembros de la élite. Molina (2010). Es por esto.Revista Yuyarccuni Formato Artículo por la manera en que eran envenenadas las mujeres más amadas por el señor del Cusco para ser sacrificadas y embalsamadas junto a la momia del Inca –la Coya también era rendida culto luego de su muerte. Esto refleja el culto a las divinidades por parte del nuevo Sapa Inca y su Coya. siendo claramente un punto de debate en el Concilio Limense de 1551 que enfatiza la preocupación por los clérigos sobre el culto masivo a los muertos en el espacio recientemente invadido. Hernando Pizarro (2001). La conquista. sino con ellos. Entre lo descrito por los cronistas. que cronistas como Cieza (1943). la memoria. Probablemente. no solo era necesario desaparecer estos cuerpos. . la destrucción no solo del Tahuantinsuyo. el poder estatal.para ser servido. a partir del gobierno de Pachacútec se instauran nuevas estructuras religiosas que podrán garantizar el poder del Sapa Inca por medio de los rituales y ceremonias de los muertos y deidades17. y sobre todo. Pedro Pizarro (1978). y Acosta (2014) nos detallan que el culto a estos incas momificados continuó desarrollándose a vista de los españoles y ellos mismos. los lazos de parentesco. este fue un punto de quiebre para los intereses de la Iglesia y de la corona. representando las aseveraciones de Pedro Pizarro (1974). económico. La destrucción del culto a las mallquis. como lo señala Rostworowski (1988). esto es. giró en torno a la representación del poder político. La importancia del culto a los Incas en sí (claramente nos referimos a las momias).

para nuestro parecer. La representación del poder del Inca estaba contrastada con el nacimiento de nuevas estructuras occidentalistas que cimentaron el régimen español en el espacio andino. para nuestro interés. Como ha señalado la etnohistoria andina. Urbano (1999) y Ramos (1999). simplemente están vivas. Al desarrollarse un quiebre y encuentro de nuevas sociedades. no se podría concebir como un descubrimiento o una conquista. sin embargo. 18Al respecto. Duviols (1987) refiere que esta coyuntura está claramente relacionada con la “religión del oro” de los invasores. porque esto sería erróneo teóricamente hablando. Tenemos que tener presente que las momias incas no representaban la vida del Inca fallecido. que resalta la muerte de los dioses como representación de la destrucción paulatina de las creencias y concepciones de la vida diaria indígena en general. esto vincula la noción de objeto e interés entre lo que en esos tiempos se provocará la destrucción y desaparición de los Incas vivientes. el culto a las momias incas simboliza la perduración de las tradiciones religiosas incaicas en el mundo andino. quizá el papel preponderante de la puesta en escena la obtuvo Fray Vicente de Valverde de la mano con el requerimiento. El encuentro en Cajamarca entre Atahualpa y Francisco Pizarro marcó un desarrollo expansivo de la evangelización. es necesario analizar la conquista española por medio de la visión de los propios indígenas.Revista Yuyarccuni Formato Artículo Las momias incas conformaron el grupo de objetos paganos que fueron idolatrados por los indígenas y miembros de la elite del recientemente conquistado Tahuantinsuyo 18. los Incas están vivos y siguen gobernando el orden sobre el espacio andino por medio del culto y los rituales (Urbano 1993: 13). es importante destacar los trabajos relacionados a las extirpaciones de idolatrías de Duviols (1987). esto para nosotros significó la transición hacia la sociedad colonial entre los primeros veinte años luego de la llegada de Francisco Pizarro y compañía. esto ha sido una desestructuración ideológica con alto grado de violencia. . Las mallquis no representan nada al fin y al cabo. si refleja la representación del poder de la elite cusqueña en base a sus propios intereses por la perduración de sus privilegios. así podemos apoyarnos en lo propuesto por Wachtel (1976).

Betanzos (2015). tenemos lo señalado por Sancho (1962). el culto a las momias incas siguió desarrollándose durante las tres primeras décadas post conquista. 42v). con un resultado de violencia. una amenaza a sus intereses de ser reconocida por el régimen colonial como miembro del Tahuantinsuyo conquistado 19. Ahora bien. Entre los ejemplos más mencionados por los cronistas que presenciaron los actos de persecución y destrucción del culto a los muertos. destrucción. Acosta (2014). todos han muerto en nuestros tiempos. don Cristóbal Apo Alaya en Jauja aproximadamente en 1559. fallece y le es rendido culto por medio de sacrificios en diversas partes de la ciudad”. Un claro ejemplo es la percepción de Ondegardo (2012) sobre las mallquis y su postulado para erradicar definitivamente este culto bajo pena de peligrar la instauración del régimen colonial. En los Incas […] siempre se fue multiplicando el daño como fueron señoreando más. como Guaspar y Tavalica y Mango Ynga y Sayri Topa. porque éste fue el postrero Inca que murió en su trono. (Ondegardo 2012: p. se le mataron mil personas de todas edades. y con la no erradicación de dicho culto. y desestructuración. lo acontecido en 1532 fue una conquista religiosa.Revista Yuyarccuni Formato Artículo Por eso. 277 – f. Pedro Pizarro (1978). que fue uno de los cuerpos de los señores que yo hallé embalsamados.com/doc/237378409/Ruben-Vargas-Ugarte-Concilios-Limenses-tomo-III#scribd . y los documentos del Primer Concilio Limense de 1551 que enfocan su preocupación en la evangelización del indígena sobre la destrucción del culto a los muertos. durante sus propios conflictos por intereses de por medio (guerras civiles). que los demás. Esto induce a buscar una confrontación ideológica en base a la represión de dicha costumbre idolátrica. Para los españoles. claro está.scribd. por los registros. Hernando Pizarro (2001). podemos mencionar el “del cacique de una parcialidad del Cusco. se corre peligro de dejar viva la memoria del Tahuantinsuyo ya destruido. Ondegardo (2012). aún yo lo creo. lo que han podido 19 Hemos revisado la documentación del Primer Concilio Limense de 1551 gracias al siguiente url: http://es. Molina (2011). era preocupante ver como el cuerpo de un Inca fallecido era honrado con tanta vehemencia y suma ritualidad. siendo para la elite cusqueña. Guamán Poma (2011). Y así parece que [a] Guaynacapa. desde el punto de vista cristiano. Y con cada uno se ha hecho a lo que dicen y.

es importante destacar no solo que los ancestros fueron parte del mundo inca. de carne y hueso. El rol de las panacas fue fundamental para el culto y cuidado de los señores que poseían privilegios económicos. es un ser vivo. por consiguiente. y después de la llegada de los españoles. podemos decir que el Tahuantinsuyo fue una organización macro étnica que institucionalizó el culto a las momias incas por medio de Pachacútec. y en el balance historiográfico realizado. No había ausencia del personaje momificado. Esto no es una representación de nada. El que es difunto. fue el lugar donde residieron los Incas hasta cien años después de haber sido extraídas de su espacio ancestral. es algo real. es amplio y aún consideramos que nos queda un largo camino por recorrer. pero no será tanto con mucha parte como si murieran reinando (Ondegardo 2012: 277 – f. “La proliferación de momias y su omnipresencia en los rituales incaicos plantea el problema de la muerte como pasaje hacia otro estado o manera de ser. el análisis de esta problemática en torno al poder de las momias incas por medio de su culto antes. Conclusión En suma. Sin duda. el culto a los Incas fue desarrollado constantemente. Más allá de lo revisado en las crónicas. vivo. donde según Acosta (2014). durante. sin que desaparezca la persona. 42v). logrando siendo encontradas por Polo Ondegardo en 1559 y luego llevadas al Real Hospital de San Andrés. Las momias Incas eran los señores del Cusco vivos que compartían sus necesidades en el entorno ritual de las creencias religiosas andinas. esta institucionalización a dicho culto se vio destruida ante la persecución de los cristianos a favor de su doctrina. . no había representación ni figura” (Urbano 1991: 16). incluso durante la presencia de los españoles en el Cusco. políticos y sociales. Sin duda. presente en medio de la comunidad.Revista Yuyarccuni Formato Artículo conforme al tiempo y lugar donde murieron. está vivo. A partir de entonces. sino también que representaron la continuidad de los lazos memorables y de parentesco que fueron forjando la coerción del Tahuantinsuyo bajo el predominio de la etnia cusqueña (Zuidema 2002: 23-25) . El Inca no está muerto.

Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. sino también. desencadenándose por medio de Polo Ondegardo y el envío de dichas momias a la ciudad de los reyes en 1559. Pierre (1977). durante el lapso de 1532-1559 a la importancia en los fines de memoria cíclica. Duviols. (A. En Duviols.. F. Fue un paso que ocasionó no solo la institucionalización de la religión cristiana en el espacio andino. tuvo su desenlace con la destrucción del culto a los señores momificados. siglo XVII. Esto significó la muerte ideológica de los Incas para la élite cusqueña y el poblador indígena. como resultado de nuestra revisión de crónicas. .) Buenos Aires: Ediciones Argentinas Solar. Cieza de León. Nueva edición de la Suma y Narración de los Incas. La Iglesia manifestó su preocupación y rechazo ante el culto a estas momias por medio del Primer Concilio Limense en 1551. Bibliografía Cerrón-Palomino. Del Señorío de los Incas. Mario Salas. La representación del poder inca por medio del culto a las momias de los señores difuntos. & Hernández. en donde se abarcaron los aspectos a tratar en base a la problemática del culto a los muertos como representación del poder de la elite inca. Pedro (1943[1550]). Procesos y visitas de idolatrías. La destrucción de las religiones andinas. Cajatambo. Pierre (2003). Ed. Rodolfo. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Esto significó un contrapeso notorio para los intereses de los conquistadores durante la transición a la sociedad colonial. siendo esto un impedimento para la implantación del régimen colonial y la evangelización cristiana desde las primeras dos décadas post conquista. Sobre la extirpación de la idolatría en el Perú. los lazos de parentesco que en vida había cosechado el Inca momificado. (2015). el culto a las momias incas estuvo ligado. la continua persecución de las idolatrías andinas y la inquisición a los idólatras que atenten contra la doctrina de la naciente Iglesia. y el carácter de ancestralidad reflejando el orden ritual del mundo andino en general. Duviols. P. México: Universidad Autónoma de México.Revista Yuyarccuni Formato Artículo Es importante subrayar. Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo.

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