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IV

En la esfera del honor, así como en la percepción de bienes económicos hay término medio y
exceso y defecto, así también en el apetito del honor hay más de lo que conviene y menos y de
donde conviene y menos, y de donde conviene y como conviene. Pero es evidente que por
tomarse en más de un sentido la expresión “aficionado a tal o cual cosa”, no aplicamos
siempre a lo mismo el término “ambición” o “afición al honor”.

Con todo, en las cosas en que hay exceso y defecto, hay también término medio.

V

La mansedumbre es la posición intermedia en las pasiones de la ira, Atribuimos la
mansedumbre al medio, por más que se inclina hacia el defecto.

El airado en las cosas que conviene y contra quienes conviene, y además en la manera y
ocasión y por el tiempo que conviene.

Los iracundos. En primer término se enojan prontamente contra quien no debe, por cosas que
no lo exigen, y más de lo que conviene; pero prontamente se aplacan también, lo cual es lo
mejor que tiene.

Los coléricos. En grado extremo están siempre apunto de enojarse. De todo se irritan y en toda
ocasión, de lo cual les viene el nombre que tienen.

Los amargados. Por su parte, son difíciles de tranquilizarse y se molestan por mucho tiempo
porque guardan su cólera.

Difíciles, en fin, llamamos a los que se enfadan por cosas que no deben, o más de lo que
conviene, o por mayor tiempo, y que no se reconcilian sin venganza ni castigo.

A las mansedumbres le oponemos particularmente el exceso, pues se da más frecuentemente,
como quiera que tomar venganza es más humano, he aquí lo que teníamos que decir sobre los
hábitos relativos a la ira.

VI

Que los hábitos dichos sean censurables, no es dudoso, como tampoco que el habito medio en
tales cosas sea laudables, pues conforme a él se aprueba y desaprueba lo que conviene y como
conviene. Tal es, pues, el que ocupa el término medio y que no ha recibido nombre especial.

De lo que siempre toman parte en los placeres sociales, el que trata de ser agradable no por
otra cosa, es el obsequioso. El que busca como derivar alguna utilidad para sí relativa al dinero
o a lo que todo con el dinero se consigue, es el adulador.

como la gloria o el honor. Por tanto. y en el reposo el pasatiempo con divercion. parece. Tres son. siendo todos ellos en la comunicación de palabras y acciones. un tipo ruin. . Los que en cambio. Los vergonzosos. es un inadaptado en semejantes reuniones. los sobredichos términos medios en la vida . es un fanfarrón). Y por más que la imprudencia sea cosa ruin. VIII El reposo tiene un lugar en la vida. por lo contrario. tal como lo hace el fanfarrón. y que ni hace mismo ni a los otros perdona si ha de dar que reír.VII El fanfarrón parece ser el que atribuye cosas ilustres que no tiene o mayores de lo que son en realidad. y es en sus efectos semejante al temor alta las cosas tremendas. uno se manifiesta en la diversiones y el otro en las relaciones del resto de lavada. El bufón. Pero el reposo y la diversión parecen ser algo necesario en la vida.(no es un fanfarrón porque tenga de que jactarse. en suma. si miente por algún motivo. no por eso es virtuoso avergonzarse de cometer tales actos. los que fanfarronean por causa de la gloria presumen de cosas que llevan consigo la alabanza o la felicidad. niega las cualidades que posee o las atenúa. el que guarda el término medio. a las cuales en nada contribuyen y con todos se enfada. El disimulador. Por tanto. IX La vergüenza puede definirse como siete temor de la infancia. por el habito que se tiene y por ser tal tipo de hombre. sea que se le llame hombre de tacto o discreto. parecen ser rústicos y ariscos. Tal es . porque viviendo por la pasión yerran en muchas cosas que la vergüenza puede impedir. así como el no tener vergüenza de haber cometido actos reprobables.los que se exceden en lo risible parecen ser bufones y gente grosera. pues . sino por la elección de la mentira. Difieren entre sí en que uno tiene por materia la verdad y los otros lo placentero. Del mismo modo es un embustero por complacer en la mentira o por apetito de gloria o de ganancia. cierto. se avergüence de él. El rustico. La vergüenza podría ser algo bueno hipotéticamente en el sentido de que si alguien comete un acto reprobable. en cambio. y de estos que miran al placer. El que presume de más de lo que tiene sin motivo ulterior. por su parte. los que fanfarronean por causa de la gloria o de ganancia. no dicen cosas risibles y se enfadan con quienes las dicen. es el que se deja dominar de los chistes.