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LIDERAZGO Y GERENCIA

“EL NUEVO PARADIGMA EMPRESARIAL”

Definición de Paradigma:

El estadounidense Thomas Samuel Kuhn (1922-1996), físico y filósofo de la ciencia, en
su libro "La estructura de las revoluciones científicas" definió paradigma como los
"logros científicos que generan modelos que, durante un período más o menos largo,
y de modo más o menos explícito, orientan el desarrollo posterior de las
investigaciones exclusivamente en la búsqueda de soluciones para los problemas
planteados por estas".

 Dirección por Competencias: Es un enfoque gerencial que particulariza, detalla
y descubre las posibilidades enormes de lograr la eficacia y eficiencia en el uso
del recurso más preciado de la empresa, las personas.
 Dirección por Valores: Es un enfoque gerencial que centra su atención en
integrar a las personas, su tiempo y contexto con la estrategia de la organización.
 Gestión del Conocimiento: Es un enfoque gerencial del futuro, ya que reconoce
el hecho y la tendencia de que existen cada vez más puestos que exigen
conocimientos y reflexión, menos en los que el trabajador se limita a “hacer”.
 Visión Compartida: Es una visión interior que permite aumentar el nivel de
aspiraciones de los miembros de una organización, logrando que sus tareas
constituyan parte de un propósito común más amplio, produciéndose una sinergia,
reduciendo y canalizando los esfuerzos y creando un lazo de unión entre ellos.
 Dominio Personal: Es importante puesto que una organización se desarrolla
cuando lo hacen sus integrantes; tomando en cuenta que el dominio de una persona
no puede ser aumentado por otro individuo, sólo se puede crear condiciones que
incentiven y respalden el deseo de hacerlo.
 Modelos Mentales: Constituyen representaciones mentales que se hacen del
mundo, las cuales muchas veces no coinciden con la realidad, siempre se ve al
mundo con modelos mentales y estos modelos mentales son siempre incompletos.
 Aprendizaje en Equipo: Es el proceso de alinearse y desarrollar la capacidad de
un equipo para crear los resultados que sus miembros desean. La disciplina del
aprendizaje en equipo implica dominar el diálogo y la discusión para poder
entenderse entre los miembros del grupo y sacar el máximo provecho de las
reuniones.
 Pensamiento Sistémico: Abarca una variedad de métodos, herramientas. Este
enfoque señala interdependencias y la necesidad de colaboración.
 La Calidad Total: Plantea la necesidad de llevar a cabo cambios conceptuales y
estructurales dentro de la organización. Estos cambios necesariamente involucran
a todo el contingente humano que en ella se encuentran. Por ello una de las
exigencias básicas de la calidad total es la participación activa de todos los niveles
organizacionales y la transformación de los recursos de la organización. Existen
tres criterios comúnmente utilizados en la evaluación del desempeño de un
sistema, los cuales están relacionados íntimamente con la calidad total. Su
principal característica está en promover una complementación entre calidad y
productividad. La calidad total entonces propone un mejoramiento continuo y una
permanente dinámica de eliminación del desperdicio.
 Eficiencia: Se utiliza para dar cuenta del uso de los recursos o cumplimientos de
actividades, con dos acepciones: la primera, como relación entre la cantidad de
recursos utilizados y la cantidad que se había estimado o programado a utilizar.
La segunda, como grado en el que se aprovechan los recursos utilizados
transformándolos en productos.
 Efectividad: Es la relación entre los resultados logrados y los resultados
propuestos y da cuenta del grado de cumplimiento de los objetivos planificados.
 Eficacia: Valora el impacto de lo que se hace, el producto o servicio que se presta,
es decir el impacto.
 Conciencia Interna: Es la capacidad de una organización para evaluar con
rapidez su inventario de destrezas y competencias medulares.
 Capacidad de respuestas Interna: Es la capacidad de responder con celeridad y
darse cuenta de una oportunidad.
 Conciencia Externa: Consiste en la capacidad que tiene la organización para
entender la manera como el mercado percibe el valor asociado a sus productos y
servicios
 Capacidad de respuesta Externa: El triunfo se mide por la capacidad de
responder ante la turbulencia externa que afecta a la organización, mediante la
toma de decisiones sin tener que coordinar y considerar todos los factores en un
negocio y entorno del mercado complejo.
Nuevos Paradigmas Empresariales en el Siglo XXI

Hoy en día las organizaciones intentan acabar con ciertos paradigmas con los que han ido
trabajando durante mucho tiempo, un nuevo paradigma es el comienzo de un nuevo
camino, una nueva forma de hacer las cosas generalmente un nuevo paradigma no va a
hacer inmediatamente más eficientes todos los procesos al 100%, pero si mejorar el
modelo que está remplazando. Se requieren tener nuevas formas de afrontar situaciones
buscando mejorar la empresa con nuevas estructuras organizacionales y mentalidades
gerenciales que rompan con las antiguas formas de hacer las cosas para dar respuesta a
los nuevos retos que requieren de soluciones más creativas e innovadoras.

En el escenario mundial, los procesos de cambio son cada día más dinámicos, en donde
las estructuras, las formas, los instrumentos, los medios y el conocimiento se están
renovando. Estamos en un nuevo siglo, con diferentes necesidades, demandas y
comportamientos.

La economía moderna se caracteriza por estar globalizada e interdependiente en sus
procesos de producción, comercialización, inversión, flujos financieros y desarrollo
tecnológico, en donde las empresas tienen crecientes exigencias de productividad, donde
las leyes del mercado las obligan a profundizar y cambiar estrategias y políticas, a planear,
crear e innovar, a tener capacidad de adaptación, velocidad de respuesta y sensibilidad
para anticipar necesidades futuras y poder sobrevivir y desarrollarse en este nuevo y cada
vez más complejo entorno.

La situación actual de las empresas en todo el mundo les exige que para que sobrevivan
de una forma exitosa, deberán realizar negocios rentables a corto y largo plazos, con
visión, misión y objetivos claramente definidos y adoptados y comprendidos por todo el
personal involucrado que auguren y aseguren un futuro promisorio y calidad de vida para
todos los participantes, de acuerdo con todos los factores cambiantes y dinámicos del
entorno interno y externo que las influyen.

Hoy se requiere rediseñar continuamente la cultura organizacional de una empresa, con
el propósito de generar compromisos con otras empresas, y la sociedad, para desarrollar
nuevos proyectos que busquen mejorar la calidad de vida de la comunidad. Se requiere
de una nueva forma de dirigir y guiar a las empresas, que ofrezca un método humanista e
integrador, donde el pensamiento administrativo y sus valores éticos adquieran cada vez
más importancia en todas las empresas. Hoy se requiere una empresa orientada a la
creación de valor para todos los actores: empresarios, ejecutivos, colaboradores, asesores,
trabajadores de confianza y de base.

Las empresas deben evolucionar y mejorar continuamente y tener una buena visión para
adaptarse a las circunstancias de cada momento y escenarios que cambian
constantemente. Los procesos de mejora continua, la instrumentación de modelos de
calidad, la reingeniería de procesos y los sistemas de evaluación integral, no son en si
mismos un fin, sino un medio que permitirá que las empresas tengan cada día una posición
más exitosa. Estos sistemas y técnicas les permite a los empresarios conocer que quieren
hacer con su negocio, como lo van a realizar, el poder ponerlo en práctica con una
metodología y planeación previamente definida y evaluar si realmente se lograron los
objetivos propuestos, a fin de decidir si conviene seguir por el mismo camino o si hay
necesidad de corregir el rumbo y la estrategia.

Este esfuerzo de renovación se tiene que llevar a cabo en todos los niveles jerárquicos,
desde los dueños o sus titulares hasta el último nivel operativo de la empresa, evitando
así una brecha entre las ideas y las decisiones, las acciones y los resultados.

El ser competitivos y tener productividad implica el desarrollo e implementación de
modernas tecnologías, que exige la modernización de los sistemas administrativos en
todos sus niveles, profundizar en los programas de capacitación y crear nuevos modelos
organizacionales. Ante un ambiente que se ha tornado ampliamente dinámico, es
imprescindible que las empresas, estén actualizando constantemente los conocimientos,
sistemas y procesos que le permita tener éxito en un mercado de trabajo cada vez más
competitivo.

El mayor impacto que logran las empresas es sobre el medio ambiente y la sociedad ya
que tratan de que los productos que venden y sean de calidad, apoyando a sus proveedores
para fabricar productos sustentables, mejorar los canales de distribución y logística para
disminuir la contaminación causada por la emanación de gases y carbonos, la utilización
de paneles solares y energía renovable, la creación de más áreas verdes y redes de internet
inalámbricas gratuitas.
Paradigmas de la Cultura Empresarial

Modelo Antiguo Modelo Nuevo
Responsabilidad Personal. Responsabilidad colectiva.
Poca Tecnología Mucha Tecnología
Trabajo - obligación. Trabajo desarrollo personal.
Empleo inestable corto plazo. Empleo estable largo plazo.
Un director - dictador. Un líder - director.
Administración centralizada. Administración Descentralizada.
Decisiones arriba hacia abajo. Decisiones en ambos sentidos.
La calidad es responsabilidad del área La calidad es responsabilidad de todos.
Especialidad de por vida. Dominio de varias áreas.
Administración por áreas funciónales independientes. Administración interdepartamental o por
procesos.
Sistema autoritario. Sistema de consenso.
Organización rígida. Organización flexible.
Economías nacionalistas. Economías globalizadas.
Explotación irracional de los recursos naturales. Respeto al ecosistema.
Mercado de vendedores. Mercado de compradores.
Competencia limitada - pasiva. Competencia amplia - agresiva.
Información limitada - lenta. Información amplia - rápida.
La empresa ofrece Cliente decide qué y cómo lo quiere
El cliente en segundo término El cliente es primero
Cambios moderados Procesos de Mejora continua
Calidad del producto Calidad integral
Empresas individualistas. Alianzas estratégicas.
Pedir crédito a los proveedores Financiar a los proveedores
Libertad restringida Libertad creativa
Baja cultura organizacional Alta Cultura organizacional

Preguntas para cambiar el modelo de la empresa:
 ¿Cómo está hoy la empresa?
 ¿Qué va a pasar si sigue como esta?
 ¿Cómo debe o queremos que esté?
 ¿Tenemos posibilidades de lograrlo?
 ¿Qué debemos realizar y emprender?
 ¿Cuándo debemos de empezar?
 ¿Cuáles son las reacciones en común para enfrentar el cambio?
 ¿Cómo puede el grupo minimizar sus resistencias al cambio?
 ¿Cómo se pueden afirmar en el grupo las reacciones positivas?
 ¿Cuándo me enfrento a un cambio generalmente YO reacciono así?
 ¿Cuándo estas reacciones son negativas como YO las soluciono?
 ¿Para asegurar una reacción positiva en el futuro, YO?

Objetivos del Cambio
 Satisfacer mejor a los clientes.
 Adaptarse a los cambios tecnológicos.
 Incrementar el mercado, las ventas y los rendimientos.
 Transformar procesos que tienen errores y cuellos de botella, en procesos con
mayor Valor Agregado.
 Modificar el modelo empleado, por uno más eficiente
 Proyectar una imagen de la empresa confiable, moderna, innovadora y de sólida
cultura de calidad.
Mejorar en el personal:
 Participación.
 Entrega.
 Valores.
 Principios.
Mejorar en la empresa:
 Efectividad.
 Productividad.
 Competitividad.
 Rentabilidad.
Cuando se deben hacer cambios:
 La empresa no funciona como estaba Planeado
 Las Decisiones importantes no se toman en el momento debido
 No Participan en las decisiones todos los que debieran intervenir
 Hay Conflictos entre y en las áreas
 La Estructura de la empresa es incongruente con sus objetivos
 No se cumple con los Programas en forma y tiempo
¿Cómo se presenta el cambio?
1. Necesidad de cambiar
2. Se analiza y decide que cambios deberán realizarse
3. Se implanta el cambio
4. Evaluación y acomodo con el cambio nos acostumbramos al nuevo estado de
cosas
5. Nuevos factores nos llevan a sentir la necesidad del cambio
6. Se reinicia el ciclo 6. Se reinicia el ciclo

5. Nuevos factores nos llevan a sentir la necesidad del cambio

4. Evaluación y acomodo con el cambio nos acostumbramos
al nuevo estado de cosas

2. Se implanta el cambio

1. Se analiza y decide que cambios
deberán realizarse
Para superar la resistencia al cambio se requieren evitar posturas negativas del
personal como las siguientes:
 Es difícil que funcione
 El problema es pasajero
 Este problema ya lo hemos tenido
 Cuando se componga la economía mejorará
 El problema no es de nuestra competencia
 Ya se había sugerido el cambio
 No es necesario cambiar
 Tiene riesgo, es mejor no hacerlo
 No hay remuneración al cambio
 Ya lo hemos intentado
 Se pierde mucho tiempo
 Estamos bien y no hay porque cambiar
Los cambios se reflejan en:
 La Estructura
 Los Sistemas
 Los Procesos
 Los Procedimientos
 Las Personas
 La Infraestructura
 En tener un modelo de calidad
Pero el cambio más importante debe ser:
 “En los Grupos y en las Personas, en sus Conductas y Actitudes”
 El éxito de los cambios depende del compromiso de los directivos y el personal.
 Asegurar que el cambio sea entendido, implantado y respetado por todo el
personal.

La agilidad estratégica: un nuevo paradigma empresarial (Por Horacio
Meléndez el 8 de Febrero 2017)

El mundo de los negocios ofrece un panorama en el que la complejidad, la incertidumbre
y la ambigüedad son las notas salientes. Una de las consecuencias de esta situación es la
caída de paradigmas y la obsolescencia de herramientas y modos de pensar. Frente a estos
desafíos las empresas deben desarrollar mecanismos de adaptación o desaparecer. Solo
pueden adaptarse para sobrevivir.

Generalmente, la adaptación se denomina agilidad estratégica, ya que una empresa debe
ser ágil para poder adaptarse. En ese marco se observa un índice elaborado por The
Boston Consulting Group, en el que se refleja que las empresas que desarrollan agilidad
estratégica tienen los mejores resultados y una mejor performance.

Sin embargo, la adaptabilidad necesita de tres factores: agilidad, flexibilidad y
resiliencia. La agilidad es la clave del proceso adaptativo y su inicio, de allí la confusión
en su denominación y ella solo puede existir si tiene como complementos a los otros
elementos.

 La agilidad aparece en el plano estratégico como la forma de capturar
oportunidades que se presenten en el mercado en forma rápida.
 La flexibilidad es propia del plano operativo y está referida a la adaptación de los
sistemas de la empresa a las condiciones cambiantes. Un ejemplo claro es el
cambio de los niveles de escala sin afectar calidad y costo.
 La resiliencia se da a nivel de personas y cultura. Es la habilidad de una
organización para progresar y sobrevivir frente a las turbulencias de medio. Es lo
que permite que una organización funcione mientras la estrategia hace su trabajo.

La agilidad, la flexibilidad y la resiliencia son cualidades que no son suministradas desde
fuera como las dosis de medicamentos con inyectables, sino que se trata de capacidades
que se desarrollan dentro de las compañías.

Hay empresas que han destacado, como Apple y Amazon, por tener agilidad estratégica
para capturar rápidamente las oportunidades y así poder satisfacer en forma eficiente la
demanda producto de esa oportunidad detectada: Amazon lo hace a través de la compra
de diferentes empresas realizando ajustes dentro de su modelo de negocio, y Apple hasta
ahora lo ha hecho a través de la creación de industrias en forma disruptiva pero dando
respuesta a las oportunidades que se presentan en los mercados.

Así podemos seguir encontrando compañías que tienen velocidad de respuesta para
afrontar las demandas desarrollando esa capacidad.

Estamos en un mundo donde el más grande no le gana al más pequeño, sino que el
más rápido se devora al más lento.
La innovación llegó a los bancos

Veamos el caso de los bancos. Desde hace un tiempo, y con el desarrollo de las
tecnologías de la información, las entidades del sector financiero en muchas partes del
mundo han comenzado a introducir innovaciones en sus modelos de negocio, en sus
productos y en la manera en que se relacionan con los clientes, por lo que cada vez más
se acercan a generar una capacidad respuesta mucho más veloz.

Es decir, los bancos están operando un cambio muy importante. Este fenómeno se observa
con claridad en la banca minorista de América Latina, pero es un proceso a nivel global
porque la tecnología finalmente corta horizontalmente a todos los ámbitos. Ciertamente
unos tendrán mayor acceso a los cambios tecnológicos y otros lo tendrán menos, pero
tarde o temprano llegará, porque la tecnología siempre está presente y facilita los
negocios.

El caso de los bancos es solo una muestra de este proceso. La agilidad que pueden mostrar
para adaptarse a los cambios es el producto de la toma de conciencia de sus altas
direcciones por tomar un nuevo rumbo estratégico. Los bancos que no desarrollen este
tipo de transformaciones, al igual que otro tipo de compañías, corren el peligro de
desaparecer.

Estamos en un mundo donde el más grande no le gana al más pequeño, sino que el más
rápido se devora al más lento.

¿Qué comentarios le merece el paradigma de agilidad estratégica? ¿Considera que
las organizaciones peruanas lo están incorporando en su quehacer?

Los nuevos paradigmas empresariales Por Roberto Cabrera (la línea editorial de
Forbes México)

La globalización, el acceso y evolución de la tecnología, la interconexión económica, la
urbanización, el aumento de las regulaciones; las modificaciones en las necesidades de
los consumidores y de los mercados, generan la necesidad de cambiar los modelos de los
negocios hasta hoy conocidos, de crear nuevos paradigmas empresariales.

El entorno de los negocios se encuentra en constante movimiento. Por eso, los tomadores
de decisiones de todo el mundo tienen que hacer frente a factores críticos cruciales.
Existen factores de cambio internos y externos que modifican el panorama y la
competencia en el mundo de los negocios en todas las industrias. México y América
Latina (al) están inmersos en esa realidad y tienen la oportunidad de afrontarla con ciertas
ventajas. Pero debemos de romper paradigmas.

Los cambios se están dando de forma cada vez más acelerada. La globalización, el acceso
y evolución de la tecnología, la interconexión económica, la urbanización, el aumento de
las regulaciones; las modificaciones en las necesidades de los consumidores y de los
mercados, generan la necesidad de cambiar los modelos de los negocios hasta hoy
conocidos.

Actualmente, tenemos la necesidad de innovar, de hacernos competitivos, de maximizar
el talento humano de nuestras empresas, para aprovechar las oportunidades que se
presenten en México y al en los próximos años.

Tres puntos que detonan el crecimiento

Queda claro que las cicatrices de la crisis financiera mundial todavía son palpables, y la
confianza sigue siendo un asunto crítico en los mercados de México y de la región. Sin
embargo, las empresas, sin importar los servicios que brinden, deben recurrir a la
innovación, a la productividad y al aprovechamiento del talento para conseguir una
ventaja competitiva en el mercado. Recurrir a estas iniciativas nos puede garantizar tres
ventajas:

1. Estar más cerca de nuestros clientes.
2. Contar con procesos más eficientes.
3. Mejorar precios y posicionamiento de valor.

Innovar significa estar a la vanguardia en el mercado. La “innovación disruptiva” es la
atinada estrategia que ha llevado a las empresas a dominar su mercado, y que las ha hecho
desafiar sus paradigmas.

La productividad, la eficiencia en nuestra operación, es fundamental en el mundo
globalizado. El posicionamiento competitivo de nuestro país y de al es parte del desafío.
Con una economía claramente insertada en la dinámica global, para ser competitivos, los
países deben asegurarse de tener el ambiente correcto para atraer nuevas inversiones y
negocios, ya que la competitividad es uno de los principales factores que los negocios
consideran al seleccionar a un país en el cual ubicarse.
Uno de los retos que tiene México es distinguirse no sólo por ser la ubicación privilegiada
con el salario más barato, sino por ser la más competitiva, y la que mayor valor pueda
agregar a la cadena de suministro. Estamos en un momento de cambio crucial para el
desarrollo del país, ante la aprobación e implementación de las reformas estructurales.

Podemos destacar la reforma educativa de 2014, la financiera, la de telecomunicaciones,
pero de manera muy especial debemos señalar la reforma energética.

Cada una de estas transformaciones estructurales tiene como objetivo hacer que el país
sea más competitivo y promover su crecimiento económico.

Las reformas en su conjunto marcarán la actividad económica de México; a excepción de
la reforma fiscal, que quedó lejos de las expectativas, esperamos que las demás tengan un
impacto positivo en la competitividad de las empresas que operan en nuestro país.

El alto nivel de oportunidad de negocio que se desata por la reformas es incuestionable,
pero los retos son también significativos, especialmente en las cuestiones de seguridad.
El gobierno federal ha estado realizando esfuerzos para resolverlas, pero todavía hay
mucho trabajo por hacer, antes de que el impacto de las reformas se refleje en la calidad
de vida de todos los ciudadanos.

Por otro lado, la guerra por el talento representa otro gran desafío para las empresas, ya
que éste es parte crucial en la innovación de sus estrategias, procesos y productos. En este
sentido, claramente el papel de la mujer es de vital importancia.

Entonces, los gobiernos y empresarios necesitan estar preparados para afrontar los
paradigmas globales, que están definiendo la nueva dinámica global y que exceden cada
vez más el límite de los recursos y la capacidad económica mundial.

La Alta Dirección necesitará examinar minuciosamente sus propias competencias, sus
habilidades, sus riesgos, su compromiso con las partes interesadas y desarrollar una
conciencia propia que evolucione y resuelva las nuevas necesidades que se plantean por
los actuales paradigmas: globalización, tecnología, entre otros, para afrontarlos con
innovación, productividad y talento.
Liderazgo y gerencia
Liderazgo y gerencia son dos términos que a menudo se confunden; ¿Cuál es la diferencia
entre ellos? ...
John Kotter, de la Escuela de Negocios de Harvard, dice que la gerencia se ocupa de
manejar la complejidad. Una buena gerencia impone orden y congruencia al planear de
manera formal, diseñar estructuras organizacionales rígidas y comparar los resultados
con los planes.
El liderazgo, en contraste, se refiere a manejar el cambio. Los líderes establecen el rumbo
con una visión del futuro. Después, para convocar a los empleados, les comunican esta
visión y los inspiran para que superen los obstáculos.
Para tener un concepto más amplio de estos términos, a continuación se muestran
definiciones de líder y gerente:
El Líder: es un agente de cambio, persona cuyos actos afectan a otras personas más que
los propios actos de estas otras personas. El liderazgo ocurre cuando un miembro de un
grupo modifica la motivación o las competencias de otros en el grupo. El liderazgo: es el
proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de
objetivos. Es el factor crucial que ayuda a que los individuos o grupos identifiquen sus
objetivos y luego los motiva y auxilia para alcanzarlos. Los tres elementos importantes
en la definición son la influencia- apoyo, esfuerzo voluntario y logro de objetivos. A falta
de liderazgo, las empresas serían solo una confusión de personas y maquinas. El líder
adquiere status al lograr que el grupo o la comunidad logren sus metas. Su apoyo resulta
de que consigue para los miembros de su grupo, comunidad o sociedad más que ninguna
otra persona. El líder tiene que distribuir el poder y la responsabilidad entre los miembros
de su grupo. Esta distribución juega un papel importante en la toma de decisiones y, por
lo tanto, también en el apoyo que el grupo le otorga. Como el liderazgo está en función
del grupo, es importante analizar no solo las características de este sino también el
contexto en el que el grupo se desenvuelve. Pues se considera que estas características
determinan quien se convertirá en el líder del grupo.

El gerente: es aquella persona que en una determinada empresa u organización tiene la
responsabilidad y las tareas de guiar a los demás, de ejecutar y dar órdenes y de lograr
que las cosas se hagan para poder cumplir cierta y correctamente con el objetivo y la
misión que promueve la organización.
Si bien la misión que detente un gerente dependerá en gran medida del tipo de industria
y las características del contexto en el cual opera, entre sus habilidades y
responsabilidades básicas se encontrarán las siguientes: incrementar el estado de la
tecnología de la empresa, darle una determinada orientación y dirección a la organización,
perpetuar la misma, trabajar siempre a favor de la productividad, satisfacer y mantener
una cordial relación con los empleados y satisfacer los deseos y las demandas que le exija
la comunidad en la cual está inserta la organización.
Cualidades de un líder:

 Visionario: el líder se caracteriza por su visión a largo plazo, por adelantarse a los
acontecimientos, por anticipar los problemas y detectar oportunidades mucho antes
que los demás.

 Persona de acción: el líder no sólo fija unos objetivos exigentes sino que lucha
denodadamente por alcanzarlos, sin rendirse, con enorme persistencia, lo que en última
instancia constituye la clave de su éxito.
 Brillante: el líder sobresale sobre el resto del equipo, bien por su inteligencia, bien por
su espíritu combativo, bien por la claridad de sus planteamientos, etc., o probablemente
por una combinación de todo lo anterior.
 Contagia entusiasmo: el líder consigue entusiasmar a su equipo; ellos perciben que las
metas que persigue el líder son positivas tanto para la empresa como para los
empleados.
 Gran comunicador: otra cualidad que caracteriza al líder son sus dotes de buen
comunicador, habilidad que le va a permitir "vender" su visión, dar a conocer sus
planes de manera sugerente.

 Convincente: el líder es persuasivo; sabe presentar sus argumentos de forma que
consigue ganar el apoyo de la organización.
 Gran negociador: el líder es muy hábil negociando. La lucha por sus objetivos le exige
negociar continuamente, tanto dentro de la empresa, como con clientes, proveedores,
entidades financieras, accionistas, etc.
 Capacidad de mando: el líder debe basar su liderazgo en el arte de la convicción, pero
también tiene que ser capaz de utilizar su autoridad cuando sea necesario.
 Carismático: si además de las características anteriores, el líder es una persona
carismática, nos encontraríamos ante un líder completo.
 Cumplidor: el líder tiene que ser una persona de palabra: lo que promete lo cumple.
 Coherente: el líder tiene que vivir aquello que predica.
Cualidades de un gerente:

 Aquel que ha tenido experiencia en el saber obedecer, porque de esta forma sabrá
mandar y ejercer la autoridad.
 El que tiene la capacidad de acercarse a sus subordinados en busca de una idea u
opinión.
 El que es auténtico y no copia poses ni modelos ajenos y que acepta su propia historia.
 Que es recto y que tiene honor.
 Que tiene una relación sana con su familia y amigos, porque ello repercute en el
ambiente laboral.
 Que cuenta con una capacidad de análisis universal, capas de presentar varias
alternativas para solucionar un problema.
 Que tiene imaginación y fomenta la creatividad, (porque hoy los gerentes son muy
matemáticos y lógicos) y de esta forma motiva a sus subordinados a innovar y mejorar
en forma continúa.
 Se enfatiza en que debe ser aterrizado, en el sentido de delimitar lo ideal de lo factible
al trabajar sobre la base de prioridades, separando lo importante de lo urgente.
 Que debe saber delegar otorgando autonomía, lo que permitirá generar capacidades de
respuesta en la empresa.
 Debe ser capaz de desarrollar una visión de futuro, que implica trabajar con un sentido
de largo plazo y mantener el liderazgo basado en principios. No descuide estos
aspectos y si se lo propone usted formar parte de esos gerentes calificados de muy
buenos.
Diferencia entre líder y gerente:
¿Qué es un líder? Es la persona que logra implantar una nueva dirección o visión a un
conjunto social que éste sigue, es la punta de lanza del movimiento en esa nueva
dirección.
El gerente, en cambio, dirige personas y recursos de acuerdo a planes prestablecidos.
Ambos, liderazgo y gerencia, deben ir de la mano. El liderazgo sin gerencia impone una
visión que otros siguen sin preocuparse mucho de cómo se logra esta nueva visión.
Gerencia sin liderazgo implica dirigir personas y recursos para mantener el status quo o
avanzar hacia objetivos prestablecidos. El liderazgo combinado con gerencia hace las dos
cosas: impone una visión y administra los recursos humanos y materiales para alcanzarla.

http://psicologiayempresa.com/diferencias-entre-lider-y-gerente.html
http://es.scribd.com/doc/2582327/liderazgo-empresarial
http://www.gestiopolis.com/canales3/ger/impobuger.htm
http://www.definicionabc.com/general/gerente.php
Ejemplo de Paradigmas empresariales:
” Si vendes objetos o servicios a costos altos, se cotizará mejor y los clientes
aprenderán que los bueno siempre es más caro”.
Desde hace muchos años, se empleó esa idea que todo aquello que fuera de alto valor
monetario, era porque su calidad es insuperable. Sin embargo en la actualidad y con
la inflación en muchos países, el poder adquisitivo es cada vez menor, por lo cual; la
clase media y pobre tiene que conformarse con cosas baratas y “sin calidad”. Lo cual
algunos países como por ejemplo China, ha logrado ir modificando esa mentalidad
y dice:

“Lo barato es de buena calidad”.
Aunque no corresponda a una marca famosa, están compitiendo a nivel mundial de
forma sorprendente, permitiendo a personas de clase media poder acceder a
productos que antes eran imposibles. Por ejemplo un celular imitación de iPhone 5S
pueden comprarlo por 99 dólares, cuando el original su costo puede estar 900
dólares.

Entonces estos ejemplos de paradigmas, nos demuestra que el comercio está lleno de
ideas que pueden ser verdad, pero hasta que viene otro con su “verdad”, es cuando
cambian o evolucionan.

CONCLUSIÓN
1ro. En cuanto al nuevo paradigma en organización de empresas, se da hablar sobre la
visión de cuatro pliegues y el “sueño de Newton”, pero detallado por niveles en
visiones de cada uno; en la primera explica la persecución del beneficio para la
organización, en la segunda refleja las relaciones que hay con el equipo de trabajo,
en la tercera el concepto clave de “organizar”, la cuarta y última visión da a entender
que en las organizaciones la creatividad como un período de transformación.

2do. El mejoramiento de la organización en base al paradigma, revivir su cultura es decir
la visión que tienen sobre ellos mismos, la mentalidad, cada uno de estos
instrumentos hay que tomarlos en cuenta.

Corresponde al Líder convertirse en el Transformador con flexibilidad paradigmática

Bibliografía

Jack@fleitman.net, www.ciemsa.mx. (2013). NUEVOS PARADIGMAS EMPRESARIALES EN EL SIGLO
XXI.

https://www.gestiopolis.com/nuevos-paradigmas-empresariales-en-el-siglo-21/
Chicos revisen esta información nose si se puede agregar o no al trabajo por favor

necesito opinion es y aportes de todos para
acabar el trabajo ( de esta
información les envié el video al
chat del grupo de Facebook) hay
varios videos más que videos
podemos utilizar en mi opinión me
parece bien el primero pro que
habla acerca de la formación
empresarial para cambiar
paradigmas vean todos los videos y
me avisan lo mas antes posible ya
que no dispongo de mucho tiempo,
gracias.
paradigmas empresariales y
postmodernidad

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD FERMIN TORO

DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

MAESTRIA EN GERENCIA EMPRESARIAL

DESARROLLO GERENCIAL Y LIDERAZGO

GRUPO 16D

PARADIGMAS

Grupo 5 (Los Abanderados)
Autor(es): Fernandez Jhanlennys. 18.447.922

Llanes Linda. 18.091.375

Nava Katiuska 11.294.658
Borrego Odtzana. 20.167.162

Profesor: Marialberth Medina

Junio de 2015

INTRODUCCION

Los paradigmas gerenciales son modelos que aplican las nuevas empresas; estos se
diferencian más por la diversidad de términos que utilizan y la posición de la que parte,
que por las cosas realmente distintas que dicen, lo cual nos lleva a visualizar y
concentrarnos en las oportunidades de mejoras y posibilidades de aprendizajes para los
cambios que se están produciendo al interior de las organizaciones. De la gama amplia
de propuestas de modelos y enfoques gerenciales en el siglo XXI que se debaten, sobre
todo en el mundo desarrollado se ha introducido en alguna medida: los sistemas de
calidad, la Planeación Estratégica y ampliamente la dirección por objetivos y la Dirección
Estratégica integrada. Por tanto, se presentan algunos paradigmas gerenciales en el
contexto globalizado del siglo XXI.

Definición de Paradigma

El estadounidense Thomas Samuel Kuhn (1922-1996), físico y filósofo de la ciencia, en
su libro "La estructura de las revoluciones científicas" definió paradigma como los "logros
científicos que generan modelos que, durante un período más o menos largo, y de modo
más o menos explícito, orientan el desarrollo posterior de las investigaciones
exclusivamente en la búsqueda de soluciones para los problemas planteados por estas".

Dirección por Competencias: Es un enfoque gerencial que particulariza, detalla y descubre
las posibilidades enormes de lograr la eficacia y eficiencia en el uso del recurso más
preciado de la empresa, las personas.

 Dirección por Valores: Es un enfoque gerencial que centra su atención en integrar a
las personas, su tiempo y contexto con la estrategia de la organización.

 Gestión del Conocimiento: Es un enfoque gerencial del futuro, ya que reconoce el
hecho y la tendencia de que existen cada vez más puestos que exigen conocimientos y
reflexión, menos en los que el trabajador se limita a “hacer”.

 Visión Compartida: Es una visión interior que permite aumentar el nivel de
aspiraciones de los miembros de una organización, logrando que sus tareas constituyan
parte de un propósito común más amplio, produciéndose una sinergia, reduciendo y
canalizando los esfuerzos y creando un lazo de unión entre ellos.

 Dominio Personal: Es importante puesto que una organización se desarrolla cuando
lo hacen sus integrantes; tomando en cuenta que el dominio de una persona no puede
ser aumentado por otro individuo, sólo se puede crear condiciones que incentiven y
respalden el deseo de hacerlo.
 Modelos Mentales: Constituyen representaciones mentales que se hacen del mundo,
las cuales muchas veces no coinciden con la realidad, siempre se ve al mundo con
modelos mentales y estos modelos mentales son siempre incompletos.

 Aprendizaje en Equipo: Es el proceso de alinearse y desarrollar la capacidad de un
equipo para crear los resultados que sus miembros desean. La disciplina del aprendizaje
en equipo implica dominar el diálogo y la discusión para poder entenderse entre los
miembros del grupo y sacar el máximo provecho de las reuniones.

 Pensamiento Sistémico: Abarca una variedad de métodos, herramientas. Este
enfoque señala interdependencias y la necesidad de colaboración.

 La Calidad Total: Plantea la necesidad de llevar a cabo cambios conceptuales y
estructurales dentro de la organización. Estos cambios necesariamente involucran a
todo el contingente humano que en ella se encuentran. Por ello una de las exigencias
básicas de la calidad total es la participación activa de todos los niveles organizacionales
y la transformación de los recursos de la organización. Existen tres criterios
comúnmente utilizados en la evaluación del desempeño de un sistema, los cuales están
relacionados íntimamente con la calidad total. Su principal característica está en
promover una complementación entre calidad y productividad. La calidad total entonces
propone un mejoramiento continuo y una permanente dinámica de eliminación del
desperdicio.

 Eficiencia: Se utiliza para dar cuenta del uso de los recursos o cumplimientos de
actividades, con dos acepciones: la primera, como relación entre la cantidad de recursos
utilizados y la cantidad que se había estimado o programado a utilizar. La segunda,
como grado en el que se aprovechan los recursos utilizados trasformándolos en
productos.

 Efectividad: Es la relación entre los resultados logrados y los resultados propuestos y
da cuenta del grado de cumplimiento de los objetivos planificados.

 Eficacia: Valora el impacto de lo que se hace, el producto o servicio que se presta, es
decir el impacto.

 Conciencia Interna: Es la capacidad de una organización para evaluar con rapidez su
inventario de destrezas y competencias medulares.

 Capacidad de respuestas Interna: Es la capacidad de responder con celeridad y darse
cuenta de una oportunidad.
 Capacidad de respuesta Externa: El triunfo se mide por la capacidad de responder
ante la turbulencia externa que afecta a la organización, mediante la toma de decisiones
sin tener que coordinar y considerar todos los factores en un negocio y entorno del
mercado complejo.

 Conciencia Externa: Consiste en la capacidad que tiene la organización para entender
la manera como el mercado percibe el valor asociado a sus productos y servicios

Gerencia y Paradigmas

Video de :Formación Empresarial: Cambiando Paradigmas
https://youtu.be/biLlKq8BFeo

Los profundos cambios tecnológicos, económicos, culturales, sociales, políticos y
medioambientales que se han producido en el entorno de las organizaciones
empresariales en los últimos tiempos, han puesto en crisis los paradigmas que
dominaron el mundo gerencial en la modernidad, ya que éstos no han podido brindar
respuestas teóricas y prácticas a las actuales necesidades organizacionales. Estos
cambios y estas dificultades en los paradigmas son naturales porque está demostrado
que no existe un paradigma permanente en la evolución económica, social, cultural y
científica de la humanidad, sino, tal y como lo señala Kuhn (1962), la ciencia normal, a
través de un quiebre, genera un nuevo paradigma.

Es por ello que, debido a las características de la empresa del siglo XXI, inmersa en un
mundo competitivo y globalizado, donde la adaptabilidad al medio ambiente es una
constante, impera la necesidad de un gerente con la capacidad de tener una mente
abierta a los cambios de los escenarios futuros, incluida la aplicabilidad y uso de la
tecnología de punta, que haga más eficiente y competitiva la organización que gerencia.

En tal sentido, en torno a lo afirmado inicialmente, Drucker, citado por Codina (s/f),
señala que desde mediados de los años setenta, lo que conocíamos sobre
administración ya no nos sirve. En el futuro inmediato, los gerentes tendrán que ser
capaces de olvidar lo que hacían, tan rápido como aprenden las cosas nuevas que
tienen que hacer.

Los cambios administrativos han evolucionado en todos los ámbitos de una
organización, en los procesos de producción, marketing, inventarios, estándares de
calidad, criterios de innovación, liderazgo organizacional, los tradicionales enfoques,
capacitación del personal y desarrollo tecnológico, así como los enfoques de
competitividad y efectividad gerencial

¿Pero que ha hecho que los paradigmas gerenciales, sean cada día más
cambiantes en las organizaciones del siglo XXI?

Desde luego, uno de las razones tiene que ver con la rapidez con que se producen los
cambios tecnológicos, los cuales han permitido que los paradigmas gerenciales, desde
el punto de vista de la producción, sean cada día más cambiantes, dado que deben ser
más flexibles, debe ser un proceso adaptable a los cambios tecnológicos para poder
alcanzar una mayor competitividad en los mercados.

A continuación se presenta una revisión resumida del impacto de los nuevos paradigmas
en estos ámbitos gerenciales mencionados, aclarando que no son todos los aspectos
que pueden tratarse sino sólo los cuatro elementos que el equipo consideró más
relevantes.

Iniciamos con el ámbito del liderazgo. El enfoque tradicional en relación al liderazgo está
cambiando profundamente. La visión paradigmática del liderazgo personalista
sostenible en sistemas organizacionales basados en jerarquías rígidas, obediencia
y control vertical, es decir, en aquellos en los cuales quien está "arriba" ordena y
quienes están "abajo" ejecutan, está dando paso a modelos, a paradigmas de gestión
abiertos y participativos, que brindan más espacios de decisión y acción a las
personas. Sobre este particular dice León (2005) que en estos tiempos es preciso
actuar, para lo cual primero hay que modificar la manera de entender el liderazgo. El
liderazgo no surge de un elemento independiente (una persona), sino de la interacción
entre diferentes elementos (diferentes personas). Liderar no es algo que los líderes
hacen a los seguidores, sino que es una relación que construyen entre ambos.

También Senge (1992) plantea, cuando habla de laorganización inteligente, que ésta no
se limita a un aprendizaje adaptativo que le permita sobrevivir y adaptarse a los cambios,
sino que es capaz de desarrollar un aprendizaje generativo, concepto que exige la
desintegración de la figura del líder único en favor de un liderazgo compartido y
potenciador de todas las cualidades de las personas que integran la organización.

Respecto a las funciones gerenciales tradicionales (planificación, organización,
dirección y control) los cambios igualmente las están impactando de forma importante.
En la función de planificación, las principales tendencias que se señalan son: el tránsito
de la planeación clásica, al enfoque de la estrategia; el análisis del pasado al futuro,
buscando tendencias anteriores, se sustituye por el análisis del futuro al presente,
concibiendo diferentes escenarios futuros y planes de contingencia, del plan y la
implementación como procesos separados, a concebirlos como un proceso único,
integrando ambas; de la tecnología como factor estratégico, a los recursos humanos
como el más estratégico; de la focalización en la empresa, a considerar el entorno como
punto de partida de cualquier estrategia. La organización signada por estructuras
jerárquicas y normas rígidas como factor regulador está dando paso a las estructuras
planas y flexibles, adaptable a los cambios, y a la cultura, visión y misión como factores
integradores en la organización. Sobre este punto Codina (s/f) dice que se pasará de la
estabilidad, como elemento organizador, al cambio y la innovación como factor de
adaptación constante a las nuevas situaciones. En cuanto a la función de dirección ya
se mencionaron en el aparte anterior sobre el liderazgo los cambios más importantes,
pero el propio Codina (s/f) señala que las tendencias se mueven en las siguientes
direcciones : de la autoridad, como factor de disciplina, al liderazgo, como elemento
movilizador; de dirigir a los hombres a dirigir con los hombres; de los recursos humanos,
como un objeto del proceso de dirección, a considerarlo como un sujeto clave,
participante; de la motivación, muchas veces manipuladora, a la creación de un sentido
de pertenencia; de la delegación, al empowerment (facultar, dar poder, desarrollar).

En relación al control, la tendencia es de la autoridad, al autocontrol y compromiso; de
la orientación hacia los procesos y los resultados; los valores como instrumento de
orientación del comportamiento de los miembros de la organización. Resumiendo esta
función se puede decir que va desde las organizaciones altamente normatizadas,
contrario a las organizaciones guiadas por objetivos, favoreciendo con ello un mayor
empowerment para los trabajadores.

Por otra parte, en cuanto a la capacitación del personal, anteriormente se consideraba
esto como un gasto , hoy, las nuevas tendencias lo valoran como una inversión que
redundará en un impacto positivo en los éxitos organizacionales a futuro y la nueva
tendencia apunta a señalar que los trabajadores son capacitados con un enfoque
polivalente (dada la organización por procesos y el trabajo en equipo de las empresas
de los nuevos tiempos) en contraposición a la capacitación especializada (dada la
organización por funciones de las empresas tradicionales).

Por último, respecto a los criterios de calidad, la empresa tradicional privilegia la
inspección y la posterior corrección de las partes o productos finales manufacturados,
la nueva empresa competitiva da preponderancia a la prevención. Sobre este
particular Codina (s/f) señala que los paradigmas sobre la calidad que prevalecieron
hasta los años 70, la concebían como una actividad de inspección y control; su
determinación se basaba en normas técnicas, era una tarea “independiente”, a cargo de
órganos funcionales separados de la organización productiva y, más adelante agrega
que en los años posteriores la tendencia es concebirla como una filosofía de dirección;
se determina según la define el cliente; es una tarea integrada en los órganos
productivos, a los clientes externos se sumaron los clientes internos.

En este mundo de incertidumbres que se vive en la época posmodernista, lo ideal sería
visualizar los cambios que se experimentan con el objeto de ir modificando y adaptando
nuestros paradigmas actuales.

Además, el gerente del futuro, debe ser capaz de actuar en un escenario cambiante
cada día con mayor rapidez, donde hoy puede ser un paradigma moderno, mañana ya
no lo será. Donde la flexibilidad, el riesgo, la innovación van a ser la constante del
cambio gerencial en el siglo XXI

La Postmodernidad

Actualmente, proliferan, los conceptos de ‘tiempos de cambio’, ‘tiempos de transición’,
‘cambio de época’ . Proliferan las nociones de ‘fin’, ‘post’ , ‘inter’ , ‘multi’. Como el fin del
colonialismo, el fin del subdesarrollo, la caída de las ideologías, o el fin de la historia, la
era de acuario, o el new age. Estos conceptos, reales o no, nos dan una idea acerca de
cómo percibimos la sociedad actual.
Bien podríamos pensar que todo esto es una equivocación. Un equívoco que ha sido
producto de la mala asimilación de la aceleración de las comunicaciones, y el impacto
del desarrollo de la técnica. Sin embargo, tenemos razones para llegar a pensar que
existen pensadores que se identifican con una perspectiva llamada Postmoderna; que
bien podría servirnos de marco de referencia para interpretar hechos sociales que hasta
el momento no tenían explicación.

Jean Francois Lyotard, considerado uno de los maestros del tema señala que la
modernidad está agotada, que la idea y proyecto de la modernidad, con sus fines de
libertad, socialismo, o igualitarismo han sido destruídas, o más bien reemplazadas por
los éxitos del mercado. En consecuencia, es el fracaso de la historia universal, entendida
que como el relato total de la humanidad y de todos sus relatos emancipadores.

Por otra parte, se señala el fracaso de la idea de pueblo como rey de la historia, como
base de la soberanía popular, así el neocapitalismo no sería más que otro totalitarismo,
sólo que este no busca legitimidad, ya que no es metafísico, sino empírico-pragmatista.

Problemas que producen los paradigmas

Video de: Formación Empresarial: Rompiendo Paradigmas

https://youtu.be/J8qr9Sr8cXo

Ha pasado mucho tiempo ya desde que las primeras críticas al modernismo fueron
formuladas tempranamente por escritores y artistas a comienzos del siglo. En aquellos
días se temía en gran medida a los horrores de la guerra.

Actualmente, ya aceptado el paradigma Modernista como una etapa necesaria en el
desarrollo de las sociedades, surgen pensadores que manifiestan en forma de denuncia
los fenómenos que afectarían a la cultura occidental como la conocemos. Así, el
advenimiento de la modernidad no sólo integra una forma de organización política y
económica, sino que también implica un ‘estilo de vida’ característico, una nueva
valoración de las cosas, y nuevos ideales de hombre. Hablamos de un hombre
humanista, progresista, urbano, e individualista.
La perspectiva postmoderna se presenta como una alternativa frente a los
conservadores postulados modernistas, en cuanto a develar o denunciar los productos
sociales del actual orden.

La postmodernidad es un conjunto de proposiciones y denuncias acerca del estado
actual de las sociedades. Denuncia los productos y consecuencias del ‘Proyecto
moderno’, al tiempo que manifiesta la irrefutable consolidación de un modelo económico
neocapitalista liberal y multicultural. En consecuencia, ella no es una propuesta teórica,
ni tampoco es un nuevo modelo de sociedad ideal o utópica. Si devela una realidad
actual, que sirve de marco de referencia para iterpretar determinados fenómenos
sociales.

La ilustración es quizás el periodo histórico de mayor encanto y esperanza, en donde
se pone en juego la salvación del espíritu humano, pues fue sobrepasada la perspectiva
salvífica en nombre del desarrollo y el progreso, depositando su confianza en la
exacerbación en el uso de la razón, lo que a través del discurso imperante (empirismo
científico), sentarían las bases de la verdad.

Si tuviéramos que definir la Ilustración entonces diríamos que esta no es más que la
liberación del hombre de su propia culpa, la capacidad de valerse por sí mismo sin la
ayuda de otros, la cual no se traduce en una incapacidad intelectual sino más bien en
la falta de valor, de independencia en la toma de decisiones.

Para Kant la pereza y la cobardía son culpables de que gran parte de la los hombres
continúen a gusto en su estado de pupilo.

http://www.geocities.com/fdomauricio/Ilustracion.htm

Por tanto, pareciera que la Ilustración no quiere mas que una cosa, La libertad, y la más
elemental de todas hacerse uso publica de su razón íntegramente. Si tuviéramos que
sintetizar el sentido la ilustración esta no es más que la valoración de la razón en las
relaciones sociales, políticas, económicas de un período histórico (aún vigente),
enmarcado por grandes ideales:

Igualdad; Justicia; Confianza el progreso (económico); Confianza en la ciencia;
Humanismo; Declaración de los derechos humanos (económicos-sociales/civiles-
políticos); Libertad de conciencia; Universalismo; y, Racionalismo.

Depositados en lo que denominaríamos como el esfuerzo de la legitimidad de la ciencia
(relato de la modernidad), discurso imperante que desplaza toda forma alternativa de
relato. Una vez alcanzada la verdad, encontraríamos la libertad, fin último de la
Ilustración. Las ideas sustentadas por la Ilustración son la génesis del siguiente período,
y a la vez fundamento de la postmodernidad nos referimos a la modernidad.

http://cv.uoc.es/~991_04_005_01_web/fitxer/perc86.htmlhttp://cv.uoc.es/~991_04_005
_01_web/fitxer/perc84.html

Los principales teóricos de la modernidad utilizan concepciones bipolares, para explicar
el proceso de evolución de las sociedades. Durkheim establece el quiebre entre la
solidaridad mecánica –solidaridad orgánica. Por su lado, Tönnies devela el paso de la
comunidad a la sociedad, por tanto la modernidad es un hecho concreto.

La postmodernidad

El Postmodernismo expone las ideas de pensadores como Jean Francois Lyotard,
Fredric Jameson, Augusto del Noce, Norbert Lechner, y Jean Baudrillard, entre otros.
Así, la Postmodernidad representa una ruptura con la sociedad moderna, ya que ésta
sobreviene tras la modernidad; razón por la cual resulta difícil diferenciarlas sin apelar a
fuentes necesariamente filosóficas y estéticas.

En consecuencia, la Postmodernidad representa el fin de la modernidad o el fracaso del
proyecto moderno. Esta perspectiva es una imagen pesimista y crítica de la sociedad.
La modernidad se consideraba altamente racional y rígida, mientras que el
postmodernidad parece más irracional y flexible.

http://cv.uoc.es/~991_04_005_01_web/fitxer/perc110.html

En general, no existe un gran acuerdo entre los autores en torno a la descripción de la
sociedad postmoderna, pero Lyotard la ejemplifica de la siguiente manera: “El
eclectisismo de la cultura general contemporánea: escuchamos reggae, vemos una
película del oeste, vamos a almorzar a McDonald y a cenar a un restaurante local,
llevamos perfume parisino en Tokio y ropas ‘retro’ en Hong Kong; el conocimiento es un
asunto de los concursos televisivos. Es fácil encontrar un público para obras eclécticas.
Convertido en kitsch destinado para el gusto popular, el arte alimenta la confusión que
reina en el gusto de los patrones. Los artistas, los propietarios de las galerías de arte,
los críticos y el público nadan juntos en el ‘todo vale’ y la indiferencia reina en nuestra
época”.

La teoría postmoderna se manifiesta en una amplia en una amplia variedad de campos
como el arte, las comunicaciones, la filosofía, y las relaciones sociales, entre otras.
Lyotard, señala que se carece de una teoría para explicar la realidad y las características
de la sociedad. El autor se preocupa principalmente del Conocimiento. Para él existen
dos formas de saber, el científico y el narrativo. Y agrega que ambos necesitan una
legitiman en metarelatos, retomando la tradición de Wittgenstein acerca de la relevancia
de los juegos del lenguaje.

Estos ‘juegos de lenguaje’ son distintos en el saber científico y narrativo. El saber
narrativo adquiere importancia al ser transportados de generación en generación,
llegando a considerársele como el génesis del conocimiento vulgar o tradicional.

Y los relatos científicos reniegan de cualquier forma narrativa distinta o alternativa,
aceptando sólo el lenguaje científico, el cual recurre a dos tipos de narraciones
diferentes. Por una parte, el discurso filosófico (el idealismo de Hegel), y por otra parte,
un discurso político (los valores de la revolución francesa y la ilustración). El saber del
científico siempre se legitima en función de la justicia, del humanismo, la libertad, el
progreso, el desarrollo; "solo por conocer", y para formar seres humanos íntegros; su
objeto sería generar igualdad.

Actualmente, en una sociedad multiétnica, con diversas subculturas la función del
metarrelato no es creíble, y cae en descrédito. Porque, justamente, ahora predomina la
valencia pragmática de la tecnología (Heidegger y su ‘Ciencia y técnica’).

El autor agrega que posteriormente a la segunda guerra mundial, y patrocinada por las
empresas capitalistas norteaméricanas, se produce la perdida de credibilidad de los
metarelatos (capitalismo y comunismo), por tanto, en tiempos postmodernos lo que
impera es una multiplicidad de micronarraciones en contraposición a un modelo de
lenguaje homogéneo.

Video de: Gerencia y Organizaciones desde el contexto de la
Modernidad, Posmodernidad y Transmodernidad
https://youtu.be/fTa1XqDNnvs

De modo que su denuncia es que la ciencia no busca, ya, la verdad sino la
performatividad, es decir el desempeño y el rendimiento. Lo que genera una crítica al
papel de las ciencias en tiempos postmodernos. Llegando a preguntarse: ¿para qué
sirve ésta verdad?.

Ya no se busca el saber por el saber del sabio, sino que ocurre un cambio de status de
saber, ahora deviene en instrumental en términos parsonianos. Sólo el saber útil es
valorado, es un valor de cambio, y por supuesto, no tiene valor de uso. En consecuencia,
la enseñanza universitaria no es más que una institución que prepara los mandos altos
y medios en puestos nada más que funcionales.

Lo que pretende manifestar, Lyotard, es la develación de la pérdida del sentido de las
ciencias, presionada por el mercado, lo que generaría la mercantilización de las
relaciones científicas perdiendo la inquietud de conocer la humanidad por el simple
hecho de conocerla.

Pero las relaciones sociales también se ven afectadas. El lazo social sólo se constituye
en el juego de lenguaje reconocible entre los iguales. Ahora todo es información. Las
masas de actores dado que se descomponen, pierden la noción de sí mismo, se
desvanece. No habría pasado, ni futuro. Ni utopía, ni historia; sino, sólo el aquí y el
ahora.

En otro sentido, Fredric Jameson señala que la postmodernidad es la lógica del
Capitalismo Avanzado. Destaca Jameson, que en los últimos años se caracterizan por
el fin del ideal, del arte, el fin de las clases sociales (o redistribución de las clases), el fin
del marxismo y de la socialdemocracia, es decir, tiene la convicción final de todo.

Desde el expresionismo abstracto, el existencialismo, y la escuela moderna de arte;
pasando por el Op art, Pop art, la síntesis de lo clásico y lo popular. Se habla, ahora del
triunfo de la postmodernidad en la arquitectura, o más bien del Diseño, que se presenta
como una cultura comercial o de masas, que se fascina con lo Kitsch. Debiendo en una
cultura de la publicidad y el cine B.

http://cv.uoc.es/~991_04_005_01_web/fitxer/perc125.html

http://www.brujula.net/wiki/Kitsch

La postmodernidad obedecería a la sociedad electrónica, la sociedad postindustrial, y
alta tecnología, de modo que en ésta sociedad ya no se relaciona con los postulados
del capitalismo clásico. Del mismo modo ocurriría en el arte, que ahora no sería más
que una proposición de protesta para expresar el fetichismo de la mercancía. El material
del arte es oscuro, sexual, provocador y transgresor de todo lo imaginable.

El arte postmoderno se caracterizaría por su superficialidad basada en la cultura de la
imagen, la neutralidad valorativa, y el simulacro. Potenciado por el debilitamiento de la
historicidad oficial auspician la nueva tecnología, la desconstrucción de la empresa, y la
mercantilización de todos los objetos. Por tanto, en el arte actual, lo insípido y la falta de
profundidad hacen surgir un nuevo tipo de superficialidad que provocaría el ocaso de
los afectos, y la muerte de las oposiciones, como esencia/ apariencia, o el significado/
significante.

Todo es sustituido por la múltiple superficie y la ausencia de profundidad. Su
consecuencia sería la euforia y la autoaniquilación. No hay un grito, sólo finales
prematuros y autodestrucción, drogas y esquizofrenias.

Jameson anuncia el fin de la mónada y el ego. Pero también, habla de una rapiña de
todos los estilos estéticos. Así destaca una moda nostálgica y un gusto por lo pastiche
(patchwork), es decir, se crea un nuevo espacio en donde el todo convive con todo, en
un mismo lugar. En suma, todo esta permitido, mientras sea ejecutado en su propio
‘metro cuadrado’.

MODERNIDAD – POSTMODERNIDAD, Hablemos de Paradigmas.

Hablar de modernidad y postmodernidad puede resultar de lo más complejo si tomamos
en cuenta que es muy difícil situar ambas épocas cronológicamente hablando. Sin
embargo, si partimos de la idea de que como artistas estamos viviendo en un momento
de manifestaciones artísticas postmodernas y por consecuencia estamos en un período
postmoderno, y a esto le sumamos nuestro interés por la docencia, es pertinente
cuestionarnos qué significa ello.

Por esa razón el interés será abordar modernidad-postmodernidad como paradigmas y
no únicamente como etapas en el desarrollo de la historia, ni cómo estéticas, si no la
suma de todo ello, es decir, desde una perspectiva interdisciplinar donde tomamos
herramientas de la historia, corrientes filosóficas y manifestaciones artísticas, es cómo
podemos abordar para poder ubicar lo que implica el paradigma moderno y el paradigma
postmoderno.
Remontémonos al siglo XV, en donde en términos generales se ubica el inicio de la
modernidad. Lo interesante también es cuestionarnos ¿quién o qué ubica a la
modernidad en el siglo XV? La respuesta es sencilla: La filosofía y la historia del
pensamiento occidental, que es el que va a permear hasta nuestros días por la
colonización de América y por el desarrollo económico, entre otras razones.

A finales del Medievo, existía una fuerte disputa de poder entre el clero y la aristocracia.
El clero por su parte tenía el “poder” del conocimiento. A través de la escolástica, se
valieron del método aristotélico heredado de la filosofía greco-romana, para afirmar la
existencia de Dios quien a su vez posee la verdad absoluta, la perfección. Fe y razón
eran los temas en discusión dentro de la Escolástica. Sin embargo la razón siempre
estuvo supeditada a la fe, lo más que logró la razón fue en una segunda etapa del
medievo, donde llegó al acuerdo de que fe y razón son lo mismo y pertenecen a Dios y
esto se comprobaba a través del silogismo, como una forma de expresar el resultado de
la razón, surgido del pensamiento aristotélico que desarrolla la lógica deductiva. La
razón poco a poco tomará el cuerpo de la filosofía y en la tercera etapa del medievo, la
filosofía y la fe comienzan a disputarse el conocimiento de la verdad.

Por otra parte, el medievo no solamente es esta parte obscura que nos plantea la
modernidad. Durante la época medieval se realizaron muchos avances que después
sería nombrados científicos. Un dato importante a recordar, es que durante ésta época
ciencia y magia, arte y artesanía, incluso cuerpo y mente (porque fe y razón recaían en
dios, es decir en un solo cuerpo), estaban unidos.

Pero retomemos el dato de que la aristocracia y el clero se disputaban cada vez más el
poder socioeconómico de la época. Los artistas-artesanos trabajaban por encargo y los
“estudiosos de la razón” cada vez avanzaban más en sus estudios y descubrimientos.
Un ejemplo de ello es el siglo XVI, cuando Nicolás Copérnico formula la teoría
heliocéntrica, en donde afirma el movimiento de traslación de la Tierra. Este
descubrimiento fue significativo, porque marca un momento en donde “la verdad” le
comienza a pertenecer a la razón y ya no a la fe. El estudio de la razón marcaría el
comienzo de “la ciencia”, la verdad ahora pertenecería a la ciencia, eso quiere decir que
la verdad dejaría de pertenecer a Dios para pertenecer al Hombre. Por lo tanto el hombre
se convertiría en el centro del universo a través del conocimiento. Es así como el cuerpo
y la mente comenzarían a separarse y a su vez el hombre se separa de la naturaleza
para “dominarla”, dominando el cuerpo a través de la razón.

Un ejemplo de filosofía, sería el pensamiento de René Descartes, que va a influir en
todo el siglo XVII. El hablaría a través de su teoría del “Animal-Máquina”, en donde
establece una lógica de pensamiento dual, donde contrapone al “Alma” como sinónimo
de pensamiento y al “Cuerpo” como una simple extensión del mismo. Por lo que según
el, los animales son máquinas, porque son cuerpos sin alma, sin pensamiento.

De ahí que el animal o sea la naturaleza, son inferiores y por eso pueden ser dominados
por el hombre a través del conocimiento. Es por eso que el pensamiento comienza a
dominar la emoción, poco a poco se convertirá en la objetividad sobre la subjetividad.
Comienza la conocida “Era de la Razón”.

Así tenemos que en la modernidad comenzará con la fragmentación del conocimiento,
de la relación del hombre con la naturaleza e incluso del hombre mismo. De esta manera
van surgir y se van a “inventar” los conceptos de “Ciencia” y “Arte”. A la ciencia la va a
apoyar el “método científico” que exige la comprobación y el Arte por su parte, estará
justificado por la estética.

La historia marca el fin de la era Medieval a mediados del siglo XV y el inicio de la era
moderna a finales del mismo. Si embargo cuando nos referimos al paradigma moderno,
estamos hablando de un conjunto de elementos, sucesos y pensamientos que van a
caracterizar un período que comprende más de cuatro siglos. Por lo que como cualquier
suceso y cambio de era en la historia, sucederá paulatinamente, no es un cambio brusco
e impuesto, si no un cambio que se fue dando a la par de los cambios sociales, políticos,
y económicos de la época.

Es por ello que la historia del arte, nos marca el inicio del mismo a finales del siglo XV y
principios del XVI con la llegada del Renacimiento, sin embargo la idea de arte del siglo
XVI dista mucho de la moderna idea de “Las Bellas Artes” que conocemos en nuestros
días y que apareció hasta el siglo XVIII con la llegada del Romanticismo.
Entre los siglos XV y XVII, aún prevalecía la relación artista-artesano, ya que se usaba
la misma figura para designar aquellas personas encargadas de elaborar las pinturas y
esculturas que adornarían los espacios de la nobleza y de la burguesía que cada vez
tomaba un lugar más importante en la sociedad, lo mismo que contrataban a gente para
que deleitara con música y danza sus festejos.

Figuras como la diferencia entre compositor e intérprete aún no existían, la idea de
originalidad tampoco porque los artistas-artesanos trabajaban en sus talleres y en grupo,
no era una sola persona la que realizaba “el encargo”. Tampoco existía la idea de
autonomía, puesto que eran trabajadores como cualquier otro dentro de la sociedad y
por lo tanto dependían de los encargos que les hiciesen.

Claro que en el siglo XVII empiezan a suceder cambios significativos en la imagen del
artista, pero no es nada suelto, corresponde al factor económico del mecenazgo. Los
artesanos-artistas poco a poco comenzaron a ser gente que convivía con la nobleza y
con la burguesía. Con este factor comenzarían a verse las actividades como la pintura,
la escultura, el teatro, la música y posteriormente la danza, como actividades de gente
noble y poco a poco los artesanos-artistas fueron “mejorando” su estatus social. Hasta
llegar al siglo XVIII donde nuevamente un cambio económico va a ser sustancial en la
nueva idea de Arte.

Con la paulatina caída de los imperios
nobles y el ascenso social de las clases medias, se termina el mecenazgo y comienza
el mercado del arte con la creación de instituciones como el museo, la sala de
conciertos, los derechos de autor y la academia. Esto sucedió a la par del éxito
alcanzado por las ciencias, apoyadas y sumadas al desarrollo de ideas propias de la
ilustración, los principios humanistas y posteriormente positivistas. De esta forma el
conocimiento fue dividido paulatinamente dividiéndolo en tres facultades generales,
siendo éstas la “memoria” a la cual le va a corresponder la “historia”, la segunda sería
la “Razón” tan mencionada desde el medievo y a la cual le corresponde la “filosofía” de
la que a su vez se derivarán las ciencias y a la facultad de la “imaginación” le va a
corresponder la poesía que daría paso a las “Bellas Artes”.

Es así como las incipientes artes liberales del medievo, que paulatinamente fueron
cambiando a “artes nobles” o “artes elevadas”, hacia el año de 1750 adquirieron la
categoría de “Bellas Artes” apoyándose en los términos de estética y belleza. Entonces
ya se puede hablar de la “romántica” idea de Arte y Artista que conocemos hoy en día.

Con la institucionalización de la Ciencia y el Arte y con el capital como modelo
económico emergente, podemos hablar de la modernidad como paradigma, al cual le
corresponde la idea de universalidad en el gusto y el conocimiento, la división del
conocimiento, la idea del hombre que domina a la naturaleza a través de la razón, la
razón por encima del sentimiento, por lo tanto la valoración de la objetividad sobre la
subjetividad.

Ya en el siglo XIX con la Revolución Industrial, se sumarían la idea de “Progreso” y el
valor a lo “Nuevo”. Estas nuevas ideas repercutirán a la humanidad en lo social, lo
económico y desarrollo de pensamientos y manifestaciones artísticas y culturales. Es
por ello que hablamos de paradigma y no de un simple cambio de estética o división
histórica, porque nos referimos al modelo en su conjunto.

Según los historiadores, la edad moderna termina en el siglo XVIII y en el siglo XIX
comienza la era Contemporánea. Por eso es preciso hablar en términos de paradigma
y no simplemente de épocas marcadas por un período histórico, ya que todo lo que
implica el modelo moderno va a permear todo el siglo XIX y hasta parte del XX.

A la par de la era industrial que comienza en el siglo XIX, los conflictos políticos entre
las naciones se agudizan y las primeras décadas del siglo XX estarán marcadas por las
guerras, y los grandes avances del hombre en la ciencia, se harán presentes con el uso
de las armas nucleares en la Segunda Guerra Mundial. Es así como la ciencia que
significaba el dominio del hombre sobre la naturaleza sumados con la idea de progreso
y evolución, se convierten en la gran paradoja del desarrollo de la humanidad: el hombre
se destruye a sí mismo.
Fredric Jameson en su libro “El Giro Cultural”, ubica junto a filósofos marxistas y no
marxistas, historiadores y algunos artistas, el inicio de la Postmodernidad después de la
Segunda Guerra Mundial, porque después de la destrucción masiva, vinieron muchos
cuestionamientos que invitaban a una reestructuración social y del pensamiento que
caracterizaba a la modernidad.

En materia de arte, este cambio se vio reflejado con las propuestas de vanguardia, que
fueron la antesala a las manifestaciones artísticas postmodernas que comenzaron en
los sesentas, como nos habla de ello Jean François Lyotard en “La Condición
Postmoderna”.

Así la primera mitad del siglo XX, además de estar marcada por las guerras y sus
posteriores revoluciones, se generaron corrientes de pensamiento y manifestaciones
artísticas que influirían en la llamada era del postmodernismo.

La Teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud, la visión epistemológica de Claude Levi-
Strauss, los estudios de semiología de Ferdinand Saussure y los de semiótica de
Charles Sanders Peirce, el existencialismo de Jean Paul Sartre o los estudios
hermenéuticos de Heidegger , sumados a las corrientes de vanguardia que querían
romper con al academicismo y con la idea de lo “bello” como el expresionismo, el
cubismo, el arte abstracto, y de crítica política y social como constructivismo, el
dadaísmo y el surrealismo, van a ser consideradas la última brecha de la modernidad
en el sentido de “Estética” y “estructura”, y a su vez van a abrir el paso al paradigma de
la postmodernidad, que se comenzara a manifestar en los años sesentas.

El modelo o paradigma postmoderno, implica una restructuración de elementos y
conceptos dados en la modernidad, es decir, que algunos rasgos que antes eran
subordinados, ahora pasarían a ser dominantes y viceversa, algunos que eran
dominantes quedan en segundo plano. Es por ello que más que definir a la
postmodernidad por sus características, la podemos abordar por la rupturas que supone.
Si la modernidad apostaba a lo “nuevo” y a la idea de “progreso”, ahora esos son temas
secundarios que no determinan en lo absoluto la producción artística, la distancia entre
el “arte” y lo cotidiano, queda rebasada por la relación entre la producción cultural y la
vida social, es por eso que arte y artesanía no tienen por qué estar separados, por lo
tanto el arte se suma a la cultura popular.

Desaparece la división entre “cultura superior “ y “cultura de masas”, ahora se busca la
conexión con la sociedad. Se apuesta por la desaparición de “formas” e instituciones
establecidas como la universidad, museos, academia y otros modelos canónicos que
dictaban posturas universales.

De la misma manera, pensamientos que influyen en la actualidad como son los de Jean
François Lyotard, Michel Foucault, Gilles Deleuze o Jacques Derrida (por mencionar
algunos), ya no pueden ser encasillados únicamente a la disciplina de la filosofía, porque
la política, los estudios sociales, la fenomenología, la semiótica, la epistemología y la
antropología (entre muchas otras disciplinas del conocimiento), quedan mezcladas y
conectadas en los pensamientos de éstos y muchos autores contemporáneos.

De la misma manera como se rompió con la representación en la pintura desde finales
del siglo XIX, se rompe con el discurso narrativo, con la lógica lineal y con la hegemonía
de las ramas del conocimiento. Ahora se plantea una lógica horizontal del conocimiento,
en donde tienen cabida todas las conexiones posibles de conocimientos, rompiendo así
la división entre subjetividad y objetividad, cuerpo y pensamiento, ciencia y arte, es decir
la postmodernidad es representada por la interdisciplina.

http://traslacioninterdisciplinaria.blogspot.com/2011/06/modernidad-postmodernidad-
hablemos-de_23.html

La Post-Postmodernidad: Paradigmas Culturales para el Siglo XXI | MARISA
GÓMEZ

El Fin de la Postmodernidad
La nociones de «postmodernidad», «postmodernismo» y «postmoderno» han sido
algunas de las más influyentes – y también controvertidas – en el pensamiento
contemporáneo, a partir de la década de los 70 en la arquitectura, el arte, la crítica
literaria y la cinematografía y, desde los 80, en la filosofía, la sociología, la antropología,
la crítica cultural, la geografía, las ciencias políticas y prácticamente todas las disciplinas
en los más diversos contextos.

De acuerdo con una de sus definiciones canónicas, la de François Lyotard, la
postmodernidad o la condición postmonderna “designa el estado de la cultura después
de las transformaciones que han afectado a las reglas del juego de la ciencia, la literatura
y del artes del siglo XIX (…) Simplificando al máximo, se tiene por postmoderna la
incredulidad con respecto a los grandes relatos”[1] Esos grandes relatos serían – como
reconocen la mayoría de teóricos – los surgidos entorno a las ideas de progreso y
emancipación promulgados a partir de la Ilustración e inseparables del racionalismo
científico-técnico y mecanicista; unos relatos que se irían viniendo abajo en la teoría y
la práctica – desde el pensamiento crítico de la escuela de la sospecha, Heidegger o la
Escuela de Frankfurt hasta desencanto provocado por la experiencia de las dos guerras
mundiales, los totalitarismos, los campos de concentración o las crisis económicas,
pasando por la teoría de la relatividad o el desarrollo de los modelos de pensamiento
complejo inspirados por la teoría del caos y la incertidumbre – para dar paso a lo que
Vattimo denomina «pensamiento débil». La postmodernidad se ve a si misma, pues,
como la época de todos los fines (de la historia, del arte, de las certezas, del
universalismo, etc.) y todos los posts-, donde el propio post de postmoderno indicaría la
superación de la Modernidad o, al menos su entrada en crisis y el desarrollo de una
etapa diferente de la misma[2]. Ya sea en relación al existencialismo, al marxismo, al
postestructuralismo, la hermenéutica, el feminismo o el postcolnialismo u otras
tendencias de pensamiento y movimientos político-ideológicos, o a procesos socio-
económicos y políticos – como la globalización o el auge de las tecnologías y la
comunicación – la postmodernidad, como teoría y como paradigma cultural, orbita
entorno a ideas como la crisis del significado, del sujeto, de la realidad, de los valores,
del estado, etc. Estas ideas articulan teorías y experiencias culturales – a veces, casi
tópicos de la postmodernidad – que, como el multiculturalismo, el auge de los micro-
relatos, la microfísica del poder, el relativismo, la heterogeneidad, la diferencia, lo
rizomático o el simulacro, paracen haber encontrado su expresión estética en las lógicas
de la apropiación, el eclecticismo, la fragmentación, la deconstrucción, el azar o la ironía,
entre otras.

Ahora bien, desde finales de la década de los 2000, los debates acerca de la lógica
cultural postmoderna y el postmodernismo como estética dominante parecen estar
tomando un nuevo rumbo; un rumbo marcado por una sensibilidad generalizada – y
defendida cada vez por más analistas, entre los que figuran reconocidos teóricos de la
postmodernidad como Charles Jencks, Ihan Hassan o Linda Hutcheon – de que las
lógicas culturales contemporáneas ya no responden estrictamente a los valores
Postmodernos y de que, por tanto, la Postmodernidad ha llegado a su fin. Un rumbo
marcado, pues, por la necesidad de averiguar, definir y dar nombre a lo que viene
después, a la nueva lógica cultural que se está configurando bajo nuestra – todavía
perpleja – mirada a los cambios culturales, sociales y estéticos que han acompañado al
nuevo siglo.

Nuevos Paradigmas

Entre las categorías más conocidas y reconocidas dentro de las teorías de la Post-
Postmodernidad figuran Altermodernidad (Bourriaud), Hipermodernidad (Lipovetsky),
Automodernidad (Samuels), Performatismo (Eshelman), Digimodernismo (Kirby) o
Metamodernidad (Vermeulen y Van Der Akken).
La noción de “Hipermodernidad” de
Gilles Lipovetsky se relaciona con los “Tiempos Hiperodernos” que el autor describe en
su ensayo homónimo de 2004, aunque la idea y los rasgos de estos tiempos, se venían
mostrando en su pensamiento desde la década de los 90. Para él, en la
Hipermodernidad “los elementos postmodernos no se han desvanecido, sino que
funcionan según una lógica moderna desregularizada y desinstitucionalizada”[4]. Así,
para Lipovetsky, la hipermodernidad es una radicalización de la modernidad, su
culminación, que se concreta – nos dice – en el liberalismo universal, la comercialización
de los modos de vida, la explotación total de la razón instrumental y la individualización
vertiginosa. Se trata de una “segunda modernidad, desreglamentada y globalizada, sin
oposición, totalmente moderna que se basa en lo esencial en tres componentes
axiomáticos de la misma modernidad: el mercado, la eficacia técnica y el individuo” [5].
Así, con la modernidad como trasfondo y enfatizando las dinámicas de la globalización,
Lipovetsky define una cultura de lo efímero – en línea con los «Tiempos Líquidos» de
Bauman – marcada por el culto a la modernización técnica y la hegemonía de un tiempo
presente que, sin embargo, se vive con riesgo e incertidumbre – como también señala
Beck respecto a la época contemporánea – y una cultura de identidades y
espiritualidades disgregadas.

La teoría de la “Automodernidad” de Robert Samuels, por su parte, se centra mucho
más en la dimensión tecnológica de la realidad socio-política contemporánea y se
plantea cómo esta dimensión – concretamente, el uso que hacemos de las distintas
tecnologías – obliga a repensar las oposiciones culturales (como público-privado, sujeto-
objeto o humano-máquina) que han dado forma al pensamiento occidental. Su
argumento es que la automodernidad es una reacción a la incidencia de la
postmodernidad en lo social y lo cultural, a su negación de la dimensión psicológica de
la autonomía individual, así como a la división moderna del individuo aislado frente al
mundo impersonal de la mecanización tecnológica[6]. De este modo, para Samuels, “la
clave de esta época cultural es la combinación de la automatización tecnológica y la
autonomía humana”[7], donde esta combinación de humano y máquina en un único
circuito de interactividad, a menudo excluye o erosiona los roles tradicionales de la
mediación social y la esfera pública, al tiempo que integra de un modo sin precedentes
esferas que la Modernidad había mantenido separadas, como la ciencia, la democracia
o el capitalismo. En definitiva, considera que la Automodernidad, como superación tanto
de la Modernidad como de la Postmodernidad, se caracteriza por cómo la agencia de
los individuos recuperada a través de las tecnologías, está promoviendo los actuales
discursos de la política globalizada, por encima de la propia intervención social.

En esta misma línea de autonomía del sujeto, pero desde una perspectiva estética y
apoyándose en la semiótica, se inscribe el Performatismo. Eshelman lo define como
“una nueva época en la que el sujeto, el signo y la cosa se unen de modos que crean
una experiencia estética de trascendencia”[8]. Al igual que Samuels, considera que
frente a la idea postmoderna de un sujeto condicionado por las circunstancias culturales,
el sujeto de la nueva época – a pesar de seguir sin tener referentes sólidos por los que
regirse – posee la capacidad de autodeterminación. Así, según él, “una buena definición
formal de performance en el performatismo es que demuestra con medios estéticos la
posibilidad de trascender las condiciones de un marco dado”[9]. Sin embargo, a
diferencia de la Automodernidad, el performatismo no establece una relación directa
entre el proceso de unión del sujeto, el signo y la cosa y los medios tecnológicos
contemporáneos. Al contrario, maneja un concepto limitado de medio como soporte o
forma artística; se centra, como ha señalado Kirby en su artículo ya mencionado, en los
«viejos» medios.

La postura de Nicolas Bourriaud sobre la “Altermodernidad” es más cercana a la noción
de Hipermoderndiad en su énfasis en la globalización, pero su aproximación no radica
tanto en lo social y lo económico como, al igual que la de Eshelman, en lo estético. De
hecho, Altermodern fue el título de la Trienal de la Tate de 2009, comisariada por el
propio Bourriaud y planteada como intento de explorar qué está pasando en el arte
contemporáneo actual y si, efectivamente la postmodernidad ha muerto o qué significa
ser moderno en este contexto. Según la presentación de la exposición: “Altermodern
reivindica que el periodo definido como postmodernismo ha llegado a su fin y que está
emergiendo una nueva cultura para el siglo XXI. El aumento de la comunicación, el viaje
y la migración están teniendo un enorme efecto en el modo en que vivimos ahora.
Altermodern describe cómo los artistas al frente de su generación están respondiendo
a esta cultura globalizada con un nuevo espíritu y energía”[10]. Tal como recoge
Bourriaud en el Altermodern Manifesto, la cultura altermoderna es una recomposición
de la modernidad en el presente, reconfigurada según el contexto específico actual. Así,
se caracterizaría por el hecho de que el multiculturalismo y la identidad están siendo
superados por la criollización que parte de la globalización cultural; un marco en el que
los artistas se convierten en viajeros en un panorama saturado de signos y nuevas
relaciones entre texto e imagen que abren camino a nuevas formas de expresión y
comunicación mediante las que se materializan trayectorias – más que destinos – que
se recorren tanto en el tiempo como en el espacio[11]. En definitiva, podemos decir que
el propósito del altermodernismo es la traducción de valores culturales de varios grupos
y conectarlos a la red global. En él, los artistas se «independizan» de su propia cultura,
liberados de cadenas teóricas y estéticas.

Por último, el “Digimodernismo” de Kirby hace referencia a los efectos culturales de las
nuevas tecnologías, al impacto de la digitalización en los textos, la cultura y las artes. En
otras palabras, alude a las profundas y violentas transformaciones de la producción,
consumo, forma, fondo, estatus y valor de los textos producidas a raíz de la tecnología
digital. Kirby identifica la lógica digimodernista en la literatura hipertextual, el cine digital,
la televisión, las artes visuales y, por supuesto en los medios y redes sociales. Para él,
los rasgos que caracterizan a estos textos son su constante desarrollo, caos,
evanescencia, liquidez, colectividad, anonimato y autoría híbrida [12]. Como para otros
autores, para Kirby el desarrollo de una nueva lógica cultural no supone una ruptura
total con la postmodernidad, sino más bien una transformación o una evolución de la
misma, en la que muchos de sus rasgos y lógicas culturales siguen presentes y otras
se transforman de modo más radical. Para Kirby, en definitiva, el digimodernismo es
más bien un paso más en el proyecto inacabado de la Modernidad, tal como lo planteaba
Habermas.

Esta breve aproximación a algunas teorías de la post-postmodernidad no pretende ni
agotarlas ni, mucho menos, posicionarse con respecto a su acierto o validez. En
definitiva, cada una de ellas aborda aspectos diferentes de la cultura contemporánea y
los explora desde distintas perspectivas. Eso sí, casi todas ellas comparten la idea de
que la expansión de las nuevas tecnologías de información y comunicación han sido un
factor fundamental en la redefinición de los valores Postmodernos y en su superación,
aunque les atribuyen distintos roles en este proceso. Por ello, no hay mejor conclusión
para este breve recorrido por los paradigmas culturales contemporáneos que la misma
que obtenía Linda Hutcheon en el epílogo de The Politics of Postmodernity:

LA GLOBALIZACIÓN Y LA POSMODERNIDAD: FACTORES CLAVES DEL
NUEVO ENTORNO ORGANIZACIONAL
La circularidad retroalimentaría que plantea la inserción del sistema organizativo en un
suprasistema ambiental, a través del flujo permanente de energía, información o
cualquier otro recurso, permiten la permanencia y evolución de la organización en el
tiempo y en el espacio. Esa relación circular en la que organización y entorno asumen,
e intercambian, dinámicamente, funciones de variables de causa o efecto, señalan la
conveniencia de identificar las características actuales del entorno, así como de las
aproximaciones científicas que intentan explicar dichas características.

No están en crisis los paradigmas de las ciencias, sino el paradigma de la ciencia en
cuanto modo de conocer, ha aseverado Miguel Martínez (2000), para quien la reflexión
y la crítica hermenéutica sobre el modo de conocer pudiera terminar postulando una
matriz epistémica distinta, con un sistema de asignación de significados y procesos
operativos también diferente. Muchas manifestaciones de la postmodernidad, y sobre
todo, del postpositivismo, así lo hacen entender.

Martínez Mígueles (2000), haciendo alusión al concepto de paradigma elaborado por
Jung, cita a Morín para reconstruir el mismo, diciendo que " un paradigma científico
puede definirse como un principio de distinciones – relaciones – oposiciones
fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el
pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los
miembros de una comunidad científica determinada (...) No están en crisis los
paradigmas de las ciencias, sino el paradigma de la ciencia en cuanto modo de
conocer". Para este autor, el positivismo lógico, modelo o paradigma "Newtoniano –
Cartesiano" que valora, privilegia y propugna la objetividad del conocimiento, el
determinismo de los fenómenos, la experiencia sensible, la cuantificación aleatoria de
las medidas, la lógica formal y la verificación empírica, ha sido superado y en los
actuales momentos, atraviesa una transición hacia lo que él denomina el Nuevo
Paradigma Epistémico.
La edificación de un nuevo paradigma epistémico, que en el plano filosófico, científico y
gnoseológico plantea una nueva forma de relación entre el hombre y la realidad que le
rodea, se traduce en el plano fáctico, en la conformación de un nuevo modelo de
organización que, como canal e instancia de coordinación y concreción de la acción
humana para el logro de finalidades diversas, ha sufrido y continua sufriendo cambios,
mutaciones y adaptaciones a una nueva realidad en la cual la tradicional lógica lucrativa,
mercantil y eminentemente empresarial, va cediendo espacios a la valoración de lo
social, lo colectivo y lo solidario, en lo que se ha denominado la responsabilidad social
de la empresa, amén del cúmulo de organizaciones agrupadas en el aún teóricamente
nebuloso ámbito de la sociedad civil.

No solo estamos actualmente, ante una nueva realidad empírica y fácticamente
comprobada del entorno, llamada globalización, sino también, ante la construcción de
un nuevo paradigma o matriz epistémica que nos permita aproximarnos científicamente
a ella, que convendremos en definir como postmodernidad.

Petrash (1998) afirma que la postinternacionalización /fragmentación desigual a la cual
numerosos analistas han optado por denominar "globalización" o "mundialización" es de
lejos mucho más que un proceso de interés para gobiernos y negociadores comerciales
o planificadores en el área de negocios. Y más aún – a decir de esta autora – por cuanto
la misma sugiere una suerte de "dinámica inmensa" densa y multifacética de
subprocesos interactivos y entrecruzados, globalizantes – localizantes, centralizantes
en lo político y lo socioeconómico, que lo convierten en el metafenómeno y metaproceso
de la política postinternacional.

Olga Benavides (2002) interviene en la discusión aproximativa al entorno actual,
afirmando que, el análisis de la nueva realidad global debe hacerse desde cuatro
perspectivas o niveles de observación, que integradamente, constituirán dimensiones
del fenómeno. Estas dimensiones serían en la práctica cuatro niveles: Un nivel META,
visión de la economía global que requiere identificar un mundo de submundos
interdependientes e interactuantes, en el que se reconocen y administran recursos,
mercados e intereses internacionales e interconectados que otorgan al contexto un
carácter supranacional; un nivel MACRO, que lee la situación nacional y la racionalidad
del Estado, las políticas públicas y las prioridades en los órdenes general y sectorial,
como fragmentos que interactúan y condicionan el desarrollo de la capacidad productiva
y laboral del país, de sus finanzas, sus regulaciones, sus instituciones, sus procesos y,
finalmente en su inserción en el mercado ampliado; un nivel MESO, en el que se
encuentra identificada cada una de las organizaciones, es decir, la empresa, la industria
o entidad de servicio, con sus unidades productivas, sujetas a exigencias de condiciones
cambiantes, y un nivel MICRO o individual, que comprende a empresarios, empleados,
y trabajadores, constructores de la interrelación en la empresa. La referida autora,
asigna a cada nivel una serie de tendencias, corrientes o movimientos que van
delineando el rostro del entorno a cada uno de los niveles propuestos.

Vale señalar que aún cuando la Globalización y la Posmodernidad son fenómenos que
son estudiados generalmente por separado, es evidente que forman parte indisoluble
de la realidad contemporánea. En este sentido, consideramos significativo el aporte de
autores como José Joaquín Brunner (1998), para quien la Globalización viene a ser la
expresión cultural de cuatro (4) fenómenos interrelacionados; a saber: a) la
universalización de los mercados y el avance del capitalismo posindustrial; b) la difusión
del modelo democrático como forma ideal de organización de la polis; c) la revolución
de las comunicaciones que lleva a la sociedad de la información, y d) la creación de un
clima cultural de la época, usualmente llamado posmodernidad. Por intermedio de ellos
se estaría produciendo entonces la ruptura o la transformación del proyecto y los ideales
de la modernidad. En términos más estrictos –juzga el referido autor- la posmodernidad
es la manifestación en la cultura de la civilización material emergente. Es su arquitectura
espiritual, su lenguaje y su autoconciencia.

EL PARADIGMA ORGANIZATIVO EN GESTACIÓN

La tendencia posmoderna en el terreno gerencial, que hace énfasis en la relatividad de
cualquier visión o postura conceptual, y además resalta el papel de la subjetividad y de
la variable cultural en cualquier análisis de lo organizativo-gerencial, avanza
paralelamente a la emergencia de una amplia gama de esquemas organizativos,
agrupados en diversas denominaciones cuya diversidad denota su complejidad y
novedad (sociedad civil; sector no lucrativo; capital social; economía informal; economía
social o popular; tercer sector, entre otras).

El paradigma empresarial en construcción y conformación actualmente, plantea
entonces variaciones en la fisonomía estructural y en los valores y concepciones que
guiaron, décadas atrás, el funcionamiento de la organización empresarial. El futuro
avizora ya, según los indicios y tendencias percibidas en el presente, además del
replanteamiento de la idea de empresa, la consolidación de organizaciones que,
asumiendo los contornos de la nueva organización, se diferenciará de los valores y
objetivos de la clásica empresa lucrativa, para alcanzar finalidades en el ámbito del
desarrollo social, y en un mercado que tiende a volverse más competitivo, pero cuyo
éxito y equilibrio depende de una visión más humana del trabajo organizado, del
desarrollo y de la creación y distribución de riqueza.

La documentación y reseña de experiencias organizativas exitosas, en el ámbito del
sector independiente y de ONG y OPC en el plano nacional, regional y mundial, como
lo son Fe y Alegría, Ascardio, Cecosesola y las Ferias de Consumo Familiar en
Venezuela, el Consultorio Conchalía de la Sociedad Interdisciplinaria para el Desarrollo
(SOINDE), la Fundación Cristiana de Acción Social y Educacional (FUNCASE), el Taller
de Vivienda Social (TVS) y Finanzas Nacionales e Internacionales para la Mujer
(FINAM) en Chile, la Unión de Pequeños Agricultores del Atlántico (UPAGRA), la
Asociación para la Conservación y Desarrollo de los Cerros de Escazú (COSEDE) y la
Fundación Promotora de la Vivienda (FUPROVI) en Costa Rica; la experiencia de Villa
el Salvador en Perú, así como el Grameen Bank en Bangladesh, refuerzan la tesis de
que la transición paradigmática empresarial, ha asumido como valores y criterios
organizativos y gerenciales la solidaridad, la cooperación, la democracia, el consenso
en la toma de decisiones, la responsabilidad social, la participación, la confianza y la
importancia del aspecto humano en los procesos de desarrollo económico y
empresarial.

La obra "Gerencia Exitosa con sello latinoamericano" (Gómez et. al, 1998) elaborada
conjuntamente por el Instituto de Estudios Superiores en Administración (IESA) y
Venezuela Competitiva, ofrece una aguda visión de una selección de ocho experiencias
organizativas exitosas, cuyo análisis aporta novedosos insumos en relación a la variable
cultural-institucional y humana en la gerencia de organizaciones venezolanas, frente a
la adopción ciega de modelos gerenciales extranjeros.

En esta dirección, Leal y Vivas (1998)
resumen en cierta forma uno de los mensajes del texto: “En la cultura latina –es un
reproche- el logro ocupa un último lugar mientras campean las motivaciones de afiliación
y poder. Y resulta que las organizaciones exitosas en América Latina no lo consiguen
porque siguen claves culturales asimiladas o copiadas; ajenas en fin. No. De hecho, (...)
todas las organizaciones a su manera, logran movilizar con gran fuerza la afiliación, sin
esterilizar el logro, haciendo también que la motivación de poder cumpla su papel ductor.
Y eso se logra porque cumplen sus funciones sin negar sus orígenes culturales; por el
contrario, operan apoyándose, precisamente, en aspectos específicos de la forma de
vida venezolana de los que muchas veces se reniega: fuerte afiliación, informalidad,
participación como herramienta movilizadora, improvisación que conduce a la
innovación cuando se sistematiza.

En el caso particular de las Ferias de Consumo Familiar y de la vasta experiencia
cooperativa de CECOSESOLA, organización emblemática en materia de organización
comunitaria en el estado Lara, destacan varios estudios e investigaciones que abordan
las características y rasgos administrativos del esquema de organización desarrollado.

En este sentido, Gómez Calcaño (1998) establece que el rasgo central de esta
organización es la flexibilidad y la fluidez, por lo cual todas las estructuras e instancias
tienen un carácter temporal, y tienden a ser sustituidas por otras cuando se considera
que han dejado de ser útiles. Los controles administrativos y económicos son dictados
por la necesidad de garantizar la viabilidad económica de la experiencia, pero son
también ejercicios de participación, en la medida en que son ejercidos en forma colectiva
y rotativa, y están sujetos a examen y discusión por todo el grupo.(p.25)

Frente a esta cambiante realidad y ante la emergencia de un nuevo paradigma
organizativo, luce impostergable la exigencia de reducir la distancia entre teoría y
realidad, a fin de que el desarrollo organizativo y el conocimiento administrativo que se
aboque a estudiarlo, contribuyan a alcanzar el desarrollo social y humano, como última
y principal finalidad del conocimiento.

CONCLUSIONES

Al parecer las ciencias sociales se hayan mal dotada para las preguntas post-modernas, las
cuales se relacionan con puntos de vista muy cambiantes y fragmentados, y por supuesto, se
relaciona, también con el lenguaje, y los problemas de plurivocidad de sus significados. La
sociología ya no se presenta con objetivos epopéyicos, sino solamente busca un lugar en la
realidad social para comprender la realidad sociocultural.
Ahora, más que nunca necesitamos instrumentos de análisis, de interpretación que nos permita
aproximarnos a explicaciones significativas de nuestra situación histórica. La expansión
incontrolada de nuevos conceptos nos ha llevado a preguntarnos: ¿Qué es la posmodernidad?.
Al parecer no podemos definirlo, sino a través de sus características, o como señala Giddens,
las llamadas "consecuencias de la modernidad".

La modernidad es un hecho ya aceptado. El modelo económico imperante es el ejemplo más
claro que el desarrollo industrial basado en la implementación del capitalismo como eje conductor
de la acción social, acción que se traduce en la utilización de la ciencia como modelo lingüístico
unificador.

A pesar de estar en plena conformación para analizar y entender la realidad del entorno
y todo cuanto en él ocurre, ese nuevo paradigma epistémico presenta, entre las
tendencias que lo nutren, una revalorización del aspecto subjetivo en todo conocimiento,
que no es más que una revalorización de lo humano sobre la mecanización de la razón.
De este modo, el entorno actual, el medio contextual en el que insertamos la actividad
humana y dentro de ésta la administrativa, ha sufrido profundas transformaciones, que
han cambiado su aspecto o fisonomía tangible a la par de la manera en que la ciencia
la explica. Estos cambios y transformaciones teóricas y empíricas del entorno, se
resumen en dos categorías analíticas, para cada uno de los planos: la Postmodernidad
y la Globalización.

REFERENCIAS.

[1] Lyotard Jean Francois, “La Condición Postmoderna- informe sobre el saber”, 4° edición, 1989,
p. 76.

[2] Ritzer, George, “Teoría sociológica contemporánea”, 1993, Mc Graw Hill, p. 566.
[3] Ritzer, George, Ibid, p. 569.

http://deepistemesyparadigmas.blogspot.com/2005/05/la-posmodernidad.html

http://legislacionempresarialgga.blogspot.com/2011/02/los-modelos-yo-paradigmas-
gerenciales.html
http://lindallanes.blogspot.pe/