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I.

HECHOS

Enrique Jiménez Méndez, hombre soltero de cuarenta años de edad, hace algunos
años tuvo que traer a vivir a casa a su madre, Guillermina Méndez Flores, a raíz de que ésta
empezó a manifestar algunos signos de demencia senil.

El cuadro psicopatológico de la progenitora se ha agravado en el último año. La
mujer no come ni se lava el cuerpo por sí sola, olvida otras elementales tareas personales de
la vida cotidiana, incluso pasar al baño para orinar y defecar, en varias oportunidades se ha
caído o puesto en riesgo al manipular objetos domésticos peligrosos.

El hijo, quien trabaja en una oficina todo el día, no tiene personal de servicio en
casa y cuya madre ya no puede entablar una conversación con él, empieza a descuidarla. Le
prepara y deja comida por la mañana, pero sin dársela personalmente a probar, y limpia el
cuarto cada vez con menos frecuencia.

Cuatro meses después, llega inesperadamente a la casa un tío materno, Félix
Méndez Flores. Éste descubre que su hermana yace delgadísima en su lecho, en medio de la
inmundicia y algunas alimañas.

Al llevarla al hospital, los médicos diagnostican unas infecciones respiratoria y
cutánea, tratables con un buen pronóstico en dos semanas, además de un cuadro de
inanición del que cabe recuperar a Guillermina en el arco de tres meses.

II. FUNDAMENTOS DE DERECHO

1. ACTO TÍPICO

Resulta claro que nos encontramos ante una manifestación de voluntad que
mediante un comportamiento corporal produce una mutación o cambio indebido en el
mundo exterior1, también en su versión omisiva, vale decir, cuando no impide un cambio
indebido, pues se trata de un delito omisivo atribuible a Enrique Jiménez Méndez, que se
encuentra descrito en la ley, o como señala GARRIDO MONTT, coincide la conducta
concreta, real, con el esquema abstracto contenido en el tipo penal; una característica o

1
Jiménez de Asúa, Luis, Tratado de Derecho penal, Losada, Buenos Aires, 2ª edición,
1952, t. II, pág. 291.

lo que según la Real Academia Española es una “acción y efecto de abandonar o abandonarse”. 238. págs. pág. 58. Parte Especial. sostiene que abandonar. 84. II. Por otra parte EBERHARD STRUENSEE. consistente en “dejar solo algo o a alguien alejándose de ello o dejando de cuidarlo”3. además de la acción de abandono. o más precisamente. I. Eberhard. Editorial Jurídica de Chile. económico o simplemente moral pero que sólo el primero constituye delito4. 6 Soler.cualidad de la conducta que la hace adecuarse. Se afirma así que “hay abandono típico cuando. 2003. legítimo o ilegítimo. 238. no habría delito”5. Manuel. 5 Garrido Montt. pág. Derecho penal argentino. en este particular caso. 1983. Buenos Aires. pág. Editorial Jurídica de Chile. Santiago. SOLER sostiene que el abandono puede asumir dos formas: o bien llevar a la persona fuera del ambiente de protección en que se encontraba. GARRIDO MONTT afirma que se trata de un delito de omisión propia 7 . sea de su vida o de su salud. Ya acudiendo al derecho comparado. pág. El núcleo típico es el “abandono”. 2007. Günter. Santiago. o bien. Derecho penal. por cierto) a un peligro concreto. subsumirse a un determinado tipo2. Problemas capitales del derecho penal moderno. es el hacer imposible la propia ayuda 8 . t. 4° edición. el delito de abandono de personas desvalidas. se discute si se trata de una omisión propia o impropia (comisión por omisión). 2015. 1998. será castigado con presidio mayor en su grado mínimo”. lo cual nos remite al verbo “abandonar”. Argentina (impresión). El artículo reza así: “El que abandonare a su cónyuge o a un ascendiente o descendiente. Parte General. 4-5. Struensse. En la primera forma. vigésima tercera edición. sino en dejarlo sin ninguna6. Buenos Aires. Santiago. pág. La doctrina nacional ha entendido que el abandono de personas puede ser físico o material. 131. en cuyo caso se procede trasladando al que luego es abandonado. I. págs. Manuel. t. Diccionario de la Lengua Española. En Jakobs. el resultado de abandonar. Existe cierto nivel de consenso en que se trata de un delito omisivo. 7° edición. Si esa situación de riesgo específico no se produce. el hecho no consiste en privar al sujeto pasivo de la propia protección. 7 Garrido Montt. alejándose el sujeto activo mismo del ambiente de protección y dejando en el mismo lugar al abandonado. 1992. 8 Struensse. Ídem. Derecho Penal. Gustavo. Hammurabi. t. Derecho Penal. con las respectivas advertencias que realizaremos a continuación. . 187-188. Huknos Airks. se expone al menor (se entiende aplicable al de personas desvalidas. si el abandonado sufriere lesiones graves o muriere a consecuencia del abandono. señalado en el artículo 352 del Código penal. Editorial Jurídica de Chile. II. Sebastián. 3 Real Academia Española. no obstante. enfermo o imposibilitado. dejándolo sin otra. 4 Labatut. t. Eberhard. Siendo. Parte Especial. Para él la conducta típica implica tanto una acción 2 Garrido Montt.

descuidándola. et vol. Referencia a la parte final de la norma “si el abandonado sufriere lesiones graves o muriere a consecuencia del abandono” En la presente figura delictiva existe una condición objetiva de punibilidad. sostendremos en lo sucesivo que estamos en presencia de una condición objetiva de punibilidad (independiente si se cumple o no). esto es. 278. Parte Especial. 187-188.(constitutiva de la situación de desamparo. Hemos de advertir que el presente problema ha de ser tratado al final del trabajo y no en sede de tipicidad. considerar la comisión por omisión implicaría una flagrante violación del principio non bis in ídem. 261-294]. alejándose el sujeto activo mismo del ambiente de protección y dejando en el mismo lugar al abandonado11. al momento de establecer el tipo considera para calificar como delito los especiales deberes de cuidado que existen entre los sujetos allí descritos. 170. se torna claro que Enrique Jiménez Méndez abandonó a su madre. Jean Pierre/ Ramírez. XLIII. en Revista de Derecho de la Pontifica Universidad Católica de Valparaíso. “Delito de abandono de personas desvalidas”. 173. 11 Soler. Guillermina Méndez Flores. dejar solo algo o a alguien alejándose de ello o dejando de cuidarlo. esto es. cits. u omisión impropia. estimamos que el presente caso es un delito omisivo propio. propiamente hablando. Pues si bien el alejamiento supone un movimiento corporal. limitando el castigo de toda tentativa o frustración de abandono de personas desvalidas en que dicha condición no se presenten las lesiones graves o la muerte a consecuencia del abandono 12 . pág. . Lecciones de derecho penal chileno. En la conducta concreta del caso. en el sentido de dejar de cuidarla o mejor sea dicho no proveyéndola de la ayuda necesaria para sobrellevar los peligros que acarreaba su condición actual. [pp. 9 Torres Sandoval. un verdadero delito por omisión que se caracterizan por que la ley prevé expresamente una conducta omisiva10 la cual se desprende de la acción abandonar. Segunda edición. no obstante. la argumentación se reservará para el final. enunciadas más arriba. Maria Cecilia. 10 Politoff. puesto que el mismo legislador. Editorial jurídica de Chile. op. No cabe comisión por omisión. normativamente hablando. vale decir. lo cual es. 12 Ídem. Javiera. 2014.. Sergio/ Matus. Por nuestra parte. ed. por ende. págs. 2008. pág. esto debe entenderse como una omisión. que se puede realizar mediante el traslado o alejándose el sujeto activo del ambiente de protección y dejando en el mismo lugar al abandonado) como una omisión (no proporcionar la ayuda necesaria al sujeto pasivo para sobrellevar los peligros que crea la situación de desamparo9. en rigor. un actuar omisivo para la ley. pág. en palabras de SOLER. que debe ser interpretada al modo expuesto anteriormente.

Fernando. 2011. Dicho de otro modo. Parte General. quien señala que “la sanción prevista por el legislador está condicionada a que la víctima muera o resulte lesionada. Parte General. es decir. pág. pág. En estos casos. lo que revela que ni siquiera en este caso el cumplimiento de deberes familiares es lo que en primera línea se busca proteger. 14 Velásquez. los delitos de peligro entendiendo a estos como aquello delitos en que “el legislador considera suficiente para la incriminación la puesta en peligro. En este caso es posible advertir que el bien jurídico tutelado es en primer lugar la vida y la salud del abandonado. “Delitos de Lesiones y Delito de Peligro”. nos corresponde determinar si la conducta típica que se nos presenta es un delito de lesión o un delito de peligro. cits. delitos de peligro abstracto. Gustavo. 276. 1981. pág. 1958. En el fondo. Editorial Bibliográfica Argentina SRL. 16 Politoff/Matus/Ramírez. op. 18 Malo Camacho. 131. et vol. t. la consumación del delito requiere la efectiva lesión del bien jurídico protegido” 16 . Derecho Penal. en Javier Piña y Palacios (coordinador). Memoria del primer Congreso Mexicano de Derecho Penal. No hay mayor discusión con respecto a este tema. son aquellos en que lo castigado es una acción “típicamente peligrosa. Es por ello que podemos calificar como antijurídico el acto omisivo de Enrique Jiménez Méndez. no basta con la verificación de una contradicción entre el acto típico y el derecho. Por el contrario. ed. México. pág. sin perjuicio de que existe una visión doctrinal que considera otros bienes jurídicos afectados. estando frente a un acto típico y antijurídico. Edmund. I.. sino concretamente la vida y la salud del abandonado”15. no hemos de controvertir que nos hallamos frente a un acto que ofende o pone en peligro un bien jurídico. 15 Torres. Derecho Penal. cit. pero que siempre han de entenderse como bienes jurídicos de segunda línea. A lo anterior hay que agregar que los delitos de peligro pueden ser delitos de peligro abstracto o delitos de peligro concreto. también resulta necesario que la conducta del caso concreto represente una amenaza o daño para un bien jurídico tutelado14. sin exigir en el caso 13 Mezger. y como siempre se ha dicho. 2. 17 Íbidem. 221. pág. Son delitos de lesión “aquellos en que la ley describe una conducta que trae consigo la efectiva destrucción o menoscabo de un bien jurídico. Buenos Aires. Editorial Jurídica de Chile. la probabilidad de una lesión concreta al bien jurídico tutelado”17. op.. El delito de abandono de personas desvalidas es identificado por la mayoría de nuestra doctrina como un delito de peligro. Los primeros. es decir. 825. 210. . ANTIJURIDICIDAD Entendida la antijuridicidad como juicio impersonal-objetivo sobre la contradicción existente entre el hecho y el ordenamiento jurídico”13. Santiago. Bien sea dicho. Instituto de Investigaciones Jurídicas. el delito de peligro será aquel que tendrá como contenido la sola puesta en peligro de los bienes a los cuales el derecho les asegura su protección18. En este orden de ideas cabe destacar el trabajo de JAVIERA TORRES SANDOVAL.

no podemos afirmar que se trata de un delito de esta índole merced a la condición objetiva de punibilidad. 38. pág. Sociedad Editora Metropolitana. Santiago. 23 Garrido Montt. así lo señala CORNEJO MÁRQUEZ. et vol. 236. 239. creemos que es un delito de peligro porque el abandono por sí mismo es apto para ser considerado como una probabilidad de lesión concreta del bien jurídico tutelado. 6. por lo que no requerirá de dichas consecuencias (la lesión o la muerte) para la consumación del tipo penal. Revista del Institutito de la Judicatura Federal. en verdad no podríamos decir que se trata de un delito de peligro porque es necesario que resulten la muerte o las lesiones graves. bastaría la realización de la conducta típica. según lo que ha establecido la doctrina tradicional20. la vida y la salud 19 Aguilar López. y siguiendo a GARRIDO MONTT. ed. al no formar éstas parte del tipo delictivo. esto es. 2014. porque ya hemos determinado que no se trata de un delito de resultado sino de un delito de peligro. pág. Hay que recordar. núm. Derecho Penal. Aníbal. pues como se verá. cits. Tatiana.. 24 Garrido Montt. et vol. Sidar y Rovirosa. 2003. es más. la conducta del sujeto activo debe exponer a la víctima al peligro de dañar su vida o salud 22 . En cambio. . Parte Especial. En esto concuerda también GARRIDO MONTT: los delitos de abandono (tanto el abandono de niños como el abandono de personas desvalidas) son efectivamente delitos de peligro concreto23. Thomson Reuters- Aranzadi. pág. 22 Cornejo Márquez. De acuerdo con lo anterior y respecto al delito en cuestión (abandono de personas desvalidas) nos enfrentamos específicamente a un delito de peligro concreto. En estricto término. que conducía claramente al resultado que la ley ha querido evitar21. vale decir. no corresponden al resultado del delito. 2007. 21 Politoff/Matus/Ramírez. la cual permitirá concluir que existió un curso probable. Parte General. las lesiones o la muerte de la víctima que la ley establece como consecuencias del abandono. los delitos de peligro concreto son aquellos que requieren de una efectiva afectación del bien jurídico. 210. Delitos de peligro abstracto y resultado.. ed. el delito queda consumado desde el abandono mismo. pág.concreto que se haya puesto efectivamente en peligro el bien jurídico protegido” 19 .... Colonia El Parque México-Distrito Federal México 15960. pues en rigor. ed. 20 Vargas Pinto. pág. que esto último. derivado de la conducta del autor. cits. es suficiente la sola acción de la puesta en peligro por su parte con independencia de su resultado. Miguel Ángel. como resulta del bien jurídico tutelado. op. el delito se verá perfeccionado “por la simple inejecución de la actividad esperada del agente”24. Santiago. 255. No. Encontramos nuevamente una desafortunada referencia a la condición objetiva de punibilidad. op. cits. Esta afectación debe ser juzgada a la luz de la experiencia común. et vol. es decir. esto es. 233. op.

para formular ese juicio.1990. no hizo del deber jurídico un motivo de su acto. ya que éstas las consideramos (tal como se ha anunciado) como condiciones objetivas de punibilidad. Con ello no se hace otra cosa que aceptar. También. Vale decir. esto es. el sujeto activo que realiza esta conducta típica es necesario que actúe con dolo. en este caso. y en que el acto mismo sea expresión de su personalidad25. vemos que. por otra parte. España. que sus presupuestos y consecuencias reflejan una independencia incluso de los propios fundamentos del contenido del injusto y la culpabilidad hasta el extremo que se ha extendido un doble juicio en paralelo sin convergencia. Derecho penal. pero siempre obra. es decir. Valparaíso. es decir. un autor capaz de conocer el deber jurídico y de obrar conforme a él. 3. De todas formas. pág. Edeval. 13. CULPABILIDAD Si definimos la culpabilidad al modo de RIVACOBA. Editorial Jurídica de Chile. 25 Rivacoba. dado el régimen que opera en nuestro país. que la circunstancia considerada como condición objetiva de punibilidad no se encuentra abarcada por el conocimiento del sujeto agente. . fundándose además en los motivos determinantes del acto. un autor imputable y porque. I. 27 Etcheberry. se exige para afirmar la existencia de dolo eventual. implicando que no todos los delitos admiten culpa sino sólo los señalados en la ley. 297. Ministerio de Justicia Madrid. pág. no respecto de la muerte o lesiones graves. 1997. t. Santiago. no importándole el resultado. a saber. Manuel de Rivacoba. 26 Borja Mapelli Caffarena. Parte General. respecto a la condición objetiva de punibilidad. si el sujeto se ha representado el resultado como meramente posible. lo referido a las condiciones objetivas de punibilidad y sus elementos en relación al caso se tratarán acabadamente más adelante. un juicio de desvalor o un juicio negativo de valor. el uno para el injusto culpable y el otro para las condiciones objetivas de punibilidad26. Alfredo. es decir como la posibilidad intrínseca o inherente a un acto típico y antijurídico de formular por él un juicio de reproche. frente al delito de abandono. 1969. dolo o culpa. puede calificarse que ha obrado con dolo eventual27. a su autor. 124. o en otras palabras. el sistema de culpa numerus clausus. no es abarcada por la actuación culpable de este. pág. o como lo señala ROXIN. fundándose para ello. como deja en evidencia GARRIDO MONTT y el resto de los autores precitados. solo es necesario dolo respecto de la acción de abandonar. La obediencia jerárquica en el Derecho penal. en la relación psicológica de conocimiento y voluntad entre el agente y el resultado. Se afirma que. pudiendo por consiguientemente exigírsele. Estudio Jurídico dogmático sobre las llamadas condiciones objetivas de punibilidad.individual del abandonado.

t.unifr. es de presumir a partir de los hechos que lo acepto o asintió. resulta lógico que Enrique Jiménez Méndez internalizó también la probabilidad que el descuido o abandono representaría consecuencias nefastas para su salud. cuando llevó a su madre a vivir con él. Lo anterior da cuenta que uno de los motivos a la hora de tomar la decisión de llevar a casa a su madre. disponible en: https://www.pdf. Parte General. que el sujeto lo haya aprobado interiormente. . es lícito suponer que la llevó a vivir a su hogar con el objetivo de cuidarla. es decir. como dejarle comida y asegurándose su ingesta o preocupándose del aseo constantemente. última visita el 9 de mayo 2016. era su meta a alcanzar. de hecho. 1997. Entonces para que concurra el dolo eventual se tienen que cumplir dos elementos: (1) Que el sujeto prevea o se represente el resultado como una probabilidad (elemento cognitivo) y. 430.ch/ddp1/derechopenal/anuario/an_2003_08. no adoptó un cambio en su propia 28 Roxin. su trabajo. que haya estado de acuerdo con él28. en la medida en que de otra manera no puede lograr su objetivo principal 29 . En efecto. Es de presumir que su hijo hubo de representarse esta probabilidad. tampoco desatendió su trabajo y sólo se limitó a dejarle comida por las mañanas y limpiar su cuarto cada vez con menos frecuencia. Vale decir. en el fondo. Y esto se prueba en que Guillermina Méndez Flores manifestaba algunos signos de demencia senil los cuales con el tiempo se agravaron dejándola con reducida movilidad y en un estado de total dependencia al no poder valerse por sí misma ni realizar tareas personales de la vida cotidiana. son perfectamente imaginables supuestos en los que el autor tiene en cuenta la producción de una hipotética consecuencia que considera altamente indeseable porque su producción. En el caso de Enrique Jiménez Méndez. como ir al baño sin ayuda de terceros. “Dolo eventual y culpa consciente: Criterios diferenciadores”. pág. pero asume dicha circunstancia en sí misma no deseada. De esta forma. es decir. 10. él no hubiese deseado directamente ese resultado (dolo directo). Mantener su ritmo laboral. era justamente que esta última presentaba signos de demencia senil. 29 Hava García. es evidente que se representó la posibilidad (y ciertamente la probabilidad) de que si no la cuidaba o la dejaba sola fácilmente pondría en peligro su salud. Por ende. Esther. damos por cumplida lo que dice relación con la parte representativa del dolo eventual. pág. (2) Apruebe o acepte (elemento volitivo). no adoptó ninguna medida de cuidado o de no-abandono que diese a entender que no aceptara dicho resultado. Traducción de Diego-Manuel Luzón Peña y otros. en que si bien. Claus. Derecho penal. además. Así. A su vez. 2da edición.junto a la previsión del resultado. En relación al elemento volitivo del dolo eventual. que apruebe o acepte el resultado de su conducta típica y antijurídica podemos señalar lo siguiente: De los hechos se exhibe que si bien Enrique Jiménez Méndez no contaba con los medios humanos para poder cuidarla adecuadamente. I. o incluso su vida. le impediría alcanzar la meta que sin duda persigue y prefiere.

como bien señala la denominada Teoría del sentimiento o la indiferencia30. inclusive a veces extra-penal. 11. PUNIBILIDAD. 32 Rivacoba. que pretende explicar la configuración del dolo eventual. al no adoptar otras medidas para la atención de su madre y creyendo suficientes los precarios cuidados que le brindó. 31 Collao. Editorial Depalma. Eugenio Raúl. o ésta carezca de operatividad. puede suceder que al delito no le siga como consecuencia jurídica la coerción penal. la responsabilidad penal se basa en tres pilares fundamentales: desvalor de acción. “Naturaleza y fundamento de las circunstancias modificatorias de la responsabilidad criminal”. Manuel de Rivacoba. Función y aplicación de la pena. la antijuridicidad ni con la culpabilidad. t. Ediar.. En consecuencia. [pp. Buenos Aires. pág. Sin embargo.de oraciones condicionales. 11-12. pág. y es consecuencia del delito. Buenos Aires. 4. cumpliendo con el presente requisito de la teoría del delito. Es así como en ciertos casos se puede apreciar que la ley hace depender la aplicación de la pena al cumplimiento de una condición. 1998. es decir. en que el castigo depende del cumplimiento de un hecho. y de la punibilidad por cierto. XXXVI. V. 425. Parte General. La punibilidad se diferencia tanto de la penalidad como de la pena. desvalor de resultado y necesidad de pena 31 . por razones que corresponden al Derecho Penal o al Derecho Procesal Penal 33 . op. es claro que se configura este elemento del delito. recibe con indiferencia las consecuencias accesorias que derivaron de su conducta. Luis Rodríguez. que tienen su explicación propia y que sólo condicionan la 30 Hava García. en Revista de Derecho Pontifica Universidad Católica de Valparaíso. pág. 1993. y por consiguiente. al cual se encuentra subordinada la aplicación de la pena. 33 Zaffaroni. 4. La punibilidad ha sido definida como: la aptitud para ser penado o la cualidad de un acto que lo hace susceptible de ser sancionado penalmente o la nota o característica inherente al concepto de delito según la cual puede ser sancionado penalmente con el particular tipo o especie de sanción jurídica que es la pena32. de carácter objetivo. Desde un punto de vista valorativo. 2011. en tanto esta última es la manifestación de la coerción penal. Tratado de Derecho Penal. Así las cosas.rutina diaria para destinar un tiempo razonable según los cuidados que su madre requería. Es así como también damos por acredita la existencia del aspecto volitivo. cit. . se trata de ciertos presupuestos que se encuentran fuera de los elementos clásicos del delito. pág. la que se evidencia en el uso que hace el legislador en ellos -aunque no en todas las ocasiones. 397-428]. también la configuración del dolo eventual en su plenitud. que nada tienen que ver con la tipicidad.

37 Borja. Pues bien. la descripción típica solamente puede referirse a un hecho de los seres humanos. 35 Bullemore/ Mackinnon. op. no es abarcada por la actuación culpable de éste. pues en el caso de no cumplirse sería imposible castigar al sujeto por el actual delito. 59. III. op. Santiago. LexisNexis.. 348. a un hecho 34 Cisterna González. De esta forma las condiciones objetivas de punibilidad son ajenas a ambas categorías. De esta forma CURY demuestra que hemos sido consistentes en lo referente a no tratarlas como un elemento del tipo penal puesto que que las condiciones objetivas de punibilidad en rigor no forman (ni deben formar) parte del tipo. Memoria para optar al grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales. Ingrid. 36 Borja. Parte especial. 38 Cury Urzúa. Curso de derecho penal.11. Referencia al problema de las condiciones objetivas de punibilidad. Santiago. Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago. Han sido explicadas por CURY del siguiente modo: “En algunos raros casos el legislador condiciona la imposición de la pena a la concurrencia de una o más circunstancias cuya realización es independiente de la voluntad del agente. Por lo anterior es necesario advertir desde ya que las llamadas condiciones objetivas de punibilidad (que pasaremos a tratar) no integran la faz negativa de la punibilidad. Asimismo. Es necesario distinguir desde ya que existen serias dificultades para adaptar las condiciones objetivas de punibilidad al esquema dogmático del Derecho Penal moderno que parte del injusto y la culpabilidad como fundamento de la responsabilidad penal. respecto a la condición objetiva de punibilidad. la muerte o las lesiones graves constituyen una condición objetiva de punibilidad35. pág. pág. A esas circunstancias se las denomina condiciones objetivas de punibilidad”38. Universidad de Chile.. 7. El meollo del asunto radica en que al existir una condición objetiva de punibilidad debemos observar si ha de cumplirse o no. es decir. Derecho Penal.aplicación de la pena 34. el uno para el injusto culpable y el otro para las condiciones objetivas de punibilidad37. Con ello no se hace otra cosa que aceptar. veamos qué son las condiciones objetivas de punibilidad y su problema dogmático. que la circunstancia considerada como condición objetiva de punibilidad no se encuentra abarcada por el conocimiento del sujeto agente: dicho en otras palabras. que sus presupuestos y consecuencias reflejan una independencia incluso de los propios fundamentos del contenido del injusto y la culpabilidad hasta el extremo que se ha extendido un doble juicio en paralelo sin convergencia. cit. . Lo cual nos remite a un problema de culpabilidad. pág. 2005. 2008. Las condiciones objetivas de punibilidad en el derecho penal chileno. lo que provoca el desconcierto y la frustración dogmática36. Enrique. En esta hipótesis. cit. t. Parte General. 2004. pág. pág. 13. como ya se ha dicho.

las lesiones graves. el legislador en el tipo penal ya supone el medio de ejecución de las lesiones graves. Descartamos por cierto la muerte. no siendo necesario por lo tanto que se cumplan los medios de ejecución vinculados que allí se señalan: herir. para el caso. 2°. dado que es una persona de tercera edad que ya ha cumplido su periodo laboral o de realizar vida activa en cualquier labor. En verdad. impotente. es lo mismo40. 39 Cury. . contenidas en los números 2° y 1° respectivamente. impedido de algún miembro importante o notablemente deforme. o gravísimas. esto es. cit. podemos decir que se comportan en ocasiones como auténticas condiciones extrínsecas capaces de excluir la aplicación efectiva de la pena frente a un hecho típico antijurídico y culpable por razones de conveniencia político criminal41. 249. aquello que sólo está sometido a las leyes de la naturaleza o que depende de la voluntad libre de un tercero. lo que. pues nadie puede querer.. Con la pena de presidio mayor en su grado mínimo. pág. si las lesiones produjeren al ofendido enfermedad o incapacidad para el trabajo por más de treinta días Como es posible advertir. pág.voluntario. es más. o menos impedido de algún miembro importante o notablemente deforme. Madrid. Concuerda con lo que hemos señalado anteriormente respecto a la culpabilidad. 397. 40 Cury. en el sentido de incorporar a su voluntad de concreción. ni inútil para el trabajo. op. El que hiriere. ni impotente. Con la de presidio menor en su grado medio. será castigado como responsable de lesiones graves: 1°. pág 348. que son. golpear o maltratar de obra. El derecho penal estudiado en principios y la legislación vigente en España. cit. o lesiones simplemente graves. 41 Cfr. no así respecto de las lesiones graves. 348. en el sentido que las condiciones objetivas de punibilidad no necesitan ser abarcadas por el dolo del agente. si de resultas de las lesiones queda el ofendido demente. inútil para el trabajo. 1879. Respecto de las lesiones graves. una circunstancia cuya realización es independiente de la voluntad del que actúa no puede integrar la descripción típica 39 . golpeare o maltratare de obra a otro. Por lo mismo el paso subsiguiente es vislumbrar si acaso han de darse una de dos. Vayamos ahora a las condiciones de punibilidad mismas en el tipo. o la muerte del abandonado a consecuencia del abandono. que reza así: Art. pues resulta evidente que el ofendido no ha quedado demente. ya antes del abandono presentaba signos de demencia senil. Hemos de descartar que se trate de lesiones gravísimas.. Silvela. op. Restablecimiento Tipográfico de Ricardo Fé. alternativamente. pues en los hechos no se da por lo cual no resulta necesario detenerse mayormente en ella. es necesario remitirnos al artículo 397 del CP. Luis. lesiones graves producidas a consecuencia del abandono. oficio o profesión. Por lo mismo.

Editorial Jurídica de Chile. atendido al proceso que conduce a la curación. 23° Edición (digital). es claro que no se restringe a las alteraciones de salud de origen traumático.es/?id=LB5CBhU. Derecho Penal Chileno. la consecuencia alternativa. Si. hay que concluir que la pérdida es indeleble e irreversible y quedaría en el concepto de “más de treinta días”. habría que excluir de la fórmula del art. atención o custodia. De ahí que se proponga la siguiente definición “proceso patológico. Santiago. Si la enfermedad es un proceso y no un estado. El problema radica al analizar las lesiones simplemente graves. es algo en lo que es preciso detenerse. localizado o difuso. pues si bien no se da la incapacidad para el trabajo. Lo cual excluye el tenor del numeral pues si bien se trata de un proceso patológico evidente. el detrimento en la salud consista en una alteración anatómica instantánea (ejemplo: un bofetón que produce la caída de algún diente). vemos que el abandono produjo en Guillermina Méndez Flores. al verificarse por los médicos cuando se le llevó al hospital. 44 Diccionario de la Real Academia Española. Respecto de la voz inanición que la RAE. para poder hablar de enfermedad. MANZINI reclama que. en general. debilidad por falta de alimentos 42 Cfr. agudo o crónico. lo que conforme a dicho anteriormente. Respecto de la voz enfermedad. en el evento podrían constituir lesiones menos graves. se atiende al proceso que conduce a la curación. ausente la incapacidad para el trabajo. Se comprenden. que puede ser la curación perfecta. la enfermedad. 315-316. La opción por un criterio u otro no carece de interés práctico. pág. 397 N°2 todos los casos en que. esto es. tratables con un buen pronóstico en dos semanas. o como una “situación física en la que se encuentra el organismo que no se nutre. 43 Ídem. 315-316. más de treinta días. Si se está al detrimento sufrido. infecciones respiratoria y cutánea. que determina una apreciable mengua funcional del organismo” 42. todas las perturbaciones o anormalidades que comprometen la capacidad funcional del individuo (alteración de la salud).rae. este será normalmente de escasos días y en tal sentido las lesiones serían menos graves43. no supera el tiempo señalado. 2014. aunque sea localizada y no comprometa las funciones orgánicas generales” o como ANTOLISEI “la enfermedad por su naturaleza. Así las cosas. que el proceso patológico precise de cuidado. es decir. define como “debilidad grande por falta de alimento o por otras causas”44. una sucesión de fenómenos que importa a breve o a largo plazo un desenlace. . esto es. sino un proceso patológico. Parte Especial. la adaptación a nuevas condiciones de vida o la muerte”. Politoff/Grisolía/Bustos. disponible en: http://dle. pág. Por enfermedad debe entenderse “cualquier alteración anatómica o funcional del organismo. 1993. Es un proceso de agotamiento. por el contrario. por más de treinta días. no es un estado.

en el que expone problemáticas de casos similares al nuestro. o por enfermedades”45. nota preliminar. 1930. 2014. no es dable tampoco configurar la condición objetiva de punibilidad. difícilmente puede ser calificada como enfermedad. ya que es posible calificarla menos como enfermedad que como estado. 236. ya sean simplemente graves o gravísimas. en que la culpabilidad de Enrique Jiménez Méndez parecía evidente. pero no con que se trate de una enfermedad. antijurídico. que en casos como estos dejan en la triste impunidad a personas que la justicia penal en un Estado donde reina el Derecho debiese alcanzar. 45 Diccionario Médico Clínica Universidad de Navarra. Gide. establecidas de antemano por el legislador. típico. Gallimard. La reflexión que podemos realizar es que son casos en que a pesar de que se cumplen todos los elementos de la teoría del delito. si bien la conducta típica cumple con todos los requisitos de la teoría del delito. o proceso patológico. ambas como consecuencia del abandono. Breve reflexión crítica ¿Cómo este caso. inversamente que el caso anterior. Miguel Ángel. se cumple de sobra con el tiempo estimado por el numeral. Algo similar se interrogaba en la nota preliminar al libro de ANDRÉ GIDE titulado La secuestrada de Poitiers. André. Sidar y Rovirosa. no podemos establecer la punición de la conducta típica de Enrique Jiménez Méndez. París. o muerte del ofendido. en el entendido que normalmente es obviada en el catálogo de enfermedades estudiadas por la medicina. III. CONCLUSIONES En suma.es/diccionario-medico/terminos/inanicion. se abandona la aplicación de la pena a razones político-criminales. No. Revista del Institutito de la Judicatura Federal. culpable y punible. disponible en: http://www. pudo desembocar en la impunidad del involucrado?46. por ende. 46 Cfr. BIBLIOGRAFÍA 1. IV.cun. . Colonia El Parque México-Distrito Federal México 15960. Acá. cuyo tipo se encuentra en el artículo 352 del CP. dada la no concurrencia de la condición objetiva de punibilidad que permite penarla. núm. Aguilar López. dado que no es posible decir con propiedad que estamos frente a lesiones graves. La séquestrée de Poitiers. y líquidos de forma prolongada y continua. a saber. acto. 38.

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