1.

- introducción: La definición estándar de absceso nos indica que se trata de una acumulación puntual y localizada de pus, que se produce por la respuesta del organismo a un daño tisular severo acompañado o no de un proceso infeccioso. 2.- Causas de la aparición de un absceso: Tal como acabamos de comentar, los abscesos podales aparecen por 2 razones: – Se ha producido un daño tisular severo. Esta necrosis tisular puede tener un origen: – Séptico (Los microorganismos pueden producir daños tisulares graves cuando el animal está immunodeprimido o cuando hay una gran cantidad de estos en el ambiente 1. Si este no es el caso, los microorganismos suelen ser seres oportunistas y se aprovechan de un daño tisular existente para proliferar). Traumático (Un impacto muy fuerte sobre cualquier parte de la epidermis podal, una presión puntual sobre una suela delgada que produce la compresión de la dermis solear entre la P3 y la suela, una herida que causa una discontinuidad en la epidermis podal, la introducción de un cuerpo extraño 23, la presencia de una herradura4... Si el trauma es suficientemente grande puede producirse lo que se conoce como un absceso estéril o, lo que es lo mismo, un absceso no infeccioso). Tóxico (Los pies son la porción más baja del caballo, y si a esto le unimos otros factores como la gravedad, la falta de movimiento constante, las temperaturas ambientales elevadas, una inflamación de la dermis podal..., podremos entender que los fluidos tienden a acumularse en éstos, y por ende las toxinas que puedan estar disueltas en ellos también. Estas toxinas pueden provenir directamente de la dieta o de otros factores ya sea, directa o indirectamente; disbiosis gastrointestinales, resistencia a la insulina, aplicaciones de productos químicos como desparasitadores, antibióticos, vacunas...).

Se ha producido una infección tisular. Como ya hemos comentado, los microorganismos que provocan estas infecciones tisulares suelen ser oportunistas y se aprovechan de un daño tisular ya existente. Ahora bien, el origen de estos microorganismos puede ser externo (cuando por un traumatismo, una fractura epidérmica se expone la dermis o corion podal al exterior o los microorganismos externos son introducidos hasta estos tejidos por un cuerpo extraño como un clavo, una astilla, una piedra puntiaguda, una enfermedad de la linea blanca...) o interno (hay estudios que han demostrado que los microorganismos contenidos en el intestino pueden migrar al torrente sanguíneo y llegar hasta el pie equino por gravedad).

3.- El mecanismo causante de la aparición de un absceso: Frente a cualquiera de estas 2 situaciones el organismo responde activando la cascada de inflamación de la zona. Esta cascada provocará; – Tumor y rubor de la zona, así como presencia de pulso podal (aumenta el riego sanguíneo de la zona afectada) – Dolor (se activan las terminaciones nociceptivas para proteger la zona y evitar nuevas lesiones traumáticas en la zona) – Calor (aumenta la temperatura para que las reacciones enzimáticas relacionadas con el proceso de curación se aceleren). Con el aumento del riego sanguíneo aumenta la llegada de leucocitos destinados a eliminar los microorganismos presentes en la zona (principalmente neutrófilos) y eliminar el tejido necrótico (principalmente macrófagos), los cuales como subproducto generan la sustancia conocida como pus. La generación de pus (hay que tener en cuenta que es un fluido que ocupa un espacio), juntamente con el aumento del riego sanguíneo de la zona, “provoca” una expansión del corion podal que se ve negada por el mero hecho de estar envuelto por una estructura rígida (estuche córneo o casco). Este hecho nos lleva a un aumento de la presión intracapsular que activa la siguiente cadena de acontecimientos. Esta gran presión intracapsular hace que los shunts arterio-venosos o AVA's, que se encuentran a lo largo y ancho del corion podal, desvíen la sangre arterial y ésta pase de la arteria a la vena sin entrar a la red capilar que irriga la dermis. Este hecho disminuye la extracción de toxinas de la zona afectada, disminuye la cantidad de nutrientes y leucocitos que llegan al corion..., pudiendo así aumentar la necrosis tisular y la gravedad de la lesión. Todo este proceso inflamatorio del conjunto de los coriones que constituyen la dermis podal se conoce como supercoriatitis5, y los abscesos no son más que el subproducto (o un síntoma) de una supercoriatitis, los mecanismos de la cual se activan en mayor o menor medida dependiendo de la gravedad de la lesión.

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Un caballo cuyos pies estén permanentemente en contacto con orina y heces está expuesto a un ambiente que debilita la estructura proteica del estuche corneo y en el cual hay una gran cantidad de microorganismos altamente patógenos que aprovecharán cualquier ocasión para introducirse en cualquier fisura del casco donde encontraran el ambiente idóneo para proliferar. Una posibilidad seria un “hot nail” o clavo caliente, que se produce cuando el herrador introduce un clavo muy cerca de la dermis podal. Una de las situaciones más peligrosas es la introducción de un objeto punzante (generalmente un clavo) hasta la bursa del navicular. Cuando esto ocurre los microorganismos son introducidos en el saco de fluido que compone la bursa pudiendo infectarla y de allí ascender por la extremidad haciendo el tratamiento muy difícil y de muy mal pronóstico (puede provocar la eutanasia del animal). La herradura disminuye cerca del 70% el aporte sanguíneo a los tejidos podales, lo cual provoca una necrosis tisular por hipoxia. Este hecho hace que en determinados casos (no es común pero puede ocurrir), cuando se sacan las herraduras y el aporte sanguíneo se ve restablecido, se “detecte” un daño tisular que estaba “escondido” y se active el mecanismo inflamatorio descrito en el punto 3 del artículo. Término acuñado por Jaime Jackson para sustituir la palabra laminitis, ya que ésta solo implica la inflamación de una parte concreta del corion podal.

4.- El mecanismo de autocuración o autosolución del absceso: El pie equino tiene un “mecanismo” de seguridad que le permite lidiar fácilmente con este tipo de problemas: va a intentar eliminar la sobrepresión producida por la presencia del pus a través de la expulsión de éste al exterior. Como el estuche córneo es una estructura rígida lo que hace el pie es, tomando como guías las láminas parietales, facilitar y guiar el ascenso del pus hasta que este alcanza la parte más blanda del pie, la banda coronaria. Un a vez allí la presión sobre la banda coronaria será tan grande ( y dolorosa) que terminará por romper esta capa de tejido facilitando la salida al exterior del pus y provocando la disminución inmediata de la presión (el dolor se ve drásticamente reducido una vez el pus ha salido al exterior).
En esta imagen, podemos observar un absceso al que se le ha permitido completar el proceso de autocuración

4.- Los síntomas que aparecen frente a un caballo con un absceso podal: Los síntomas varían según si se trata de un absceso agudo o uno crónico. Así pues, un absceso agudo ( suele empezar en los coriones soleares o en el parietal), se caracteriza por; – – – – Un dolor agudo y muy acusado (el caballo suele evitar cargar peso en esa extremidad y llega a andar dando pequeños saltos6) Sudoración generalizada o localizada en la extremidad afectada. Aumento de la temperatura de las partes bajas de la extremidad así como presencia de pulso podal. Presencia de fiebre (solamente en casos de abscesos muy graves)

En estas 2 imágenes, podemos observar la postura típica de un caballo que presenta un absceso

En cambio en un absceso crónico (suele empezar en los coriones soleares) estos síntomas pueden no apreciarse y es más típico observar: – – – Sensibilidad sobre suelos rugosos (cantos de río) Pérdida del grosor y/o la concavidad de la suela Presencia de material negruzco y maloliente en el ángulo de las barras o en las mismas barras.

En la imagen de la izquierda podemos observar el tratamiento extremamente invasivo realizado por Ian Mckinlay (herrador americano reconocido por tratar caballos de carreras) en un pie equino al que se le ha eliminado toda la epidermis de los talones, las barras y el ángulo de la suela debido a la presencia de un absceso subsolear en la zona. La falta de estructura ha requerido la aplicación de una herradura glue-on. En la imagen de la derecha podemos observar un absceso subsolear con el aspecto típico, drenado tras realizar un gran agujero de unos 5mm de diámetro a la altura de la linea blanca.

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El pie suele mantenerse elevado y solamente mantiene contacto directo con el suelo la zona de las pinzas.

5.- Qué no hay que hacer frente a un absceso: Muchos herradores y veterinarios7 tienen la tendencia de usar una pinza podal para intentar detectar la localización del absceso y, una vez hecho esto, realizar una pequeña perforación 8 del estuche córneo hasta llegar a la dermis podal y facilitar la salida del pus causando así una disminución drástica y momentánea del dolor. Esta técnica es agresiva, invasiva y implica una serie de inconvenientes a corto y largo plazo: – Los abscesos no son fáciles de detectar y es bastante común tener que hacer varias perforaciones o aumentar el tamaño de éstas para conseguir que el pus salga al exterior. Se abre un canal a través del estuche córneo, en una zona no diseñada para ello 9 debilitando su integridad estructural durante un período largo de tiempo (el tiempo depende de la zona donde se ha realizado la perforación y el tamaño de esta. Generalmente estamos hablando que el defecto causado en el estuche córneo se mantiene allí durante un período de varios meses, entre 2 y 6 meses). Se abre el canal y se fuerza a salir el pus antes de que los tejidos internos estén preparados para ello10. Aumenta el riesgo de infección y de sufrir un ataque tetánico (por ello el protocolo veterinario indica que deben administrarse antibióticos y una dosis de vacuna antitetánica11)

En esta imagen podemos observar un absceso íntimamente relacionado con una fractura de la epidermis podal, que ha sido drenado manualmente. Este pie tardará unos 8 meses en recuperar la integridad estructural del estuche corneo (Imagen extraída del artículo de Farmilo, David).

6.- Tratamiento recomendado: Esperar y aplicar las medidas recomendadas por el podólogo para facilitar la fistulización del absceso y paliar el dolor ( este tratamiento es válido mientras el causante del absceso no ha sido un cuerpo extraño punzante. En estos casos hay que aplicar un protocolo más estricto ya que puede llegar a comprometerse incluso la vida del animal si se infecta la bursa navicular y le restamos importancia). 7.- Prevención: La mejor manera de prevenir la aparición de abscesos es: – – – – Mantener los pies del caballo en un ambiente limpio y seco. Cuidar la dieta del caballo basándola toda ella en forrajes de calidad Mantener una revisión podal frecuente y evitar las herraduras. Reducir al máximo los tóxicos externos (desparasitadores, antibióticos, vacunas...)

Resumen: Cuando hay una lesión y, por tanto, necrosis tisular en el corion (debida a traumatismo, absorción de presión por falta de funcionamiento del pie equino, infiltración de microorganismos, intoxicación, falta de cuidado del pie y aparición de grietas, fracturas de la epidermis...) se produce una inflamación podal (supercoriatitis) que permite al sistema inmune enviar más células blancas en gran cantidad para que limpien el tejido dañado y/o luchen contra microorganismos oportunistas, ya sean estos de origen externo o “interno”. Este proceso, tiene como subproducto el pus. Cuando la lesión es pequeña la inflamación es pequeña y el corion es capaz de reabsorber el pus producido, pero cuando la lesión es grande se forma una bola de pus y gas que comprime al corium más próximo, necrosándolo, aumentando la lesión inicial y produciendo mucho dolor. El absceso, que queda recluido entre la dermis y la epidermis, suele migrar dentro del pie equino buscando un punto débil por donde poder salir al exterior. Este punto débil suele ser la banda coronaria12.

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Drenar un absceso es tarea del veterinario no del herrador, ya que la ablación del estuche córneo se entiende como un proceso quirúrgico. Las perforaciones del estuche córneo están contraindicadas por las razones expuestas en este punto, pero sus efectos son todavía peores cuando éstas son de gran tamaño (más de 2mm de diámetro) y se han realizado con un instrumental inadecuado (legras y/o material no desinfectado). 9 El mecanismo de autocuración está diseñado para drenar los abscesos a través de la aparición de una fisura en la banda coronaria y/o en los bulbos. Así el pie consigue mantener la integridad estructural del estuche corneo. 10 Todo proceso de curación tiene su curso y requiere de un tiempo determinado. Acelerar los acontecimientos antes de que los tejidos estén preparados simplemente causa un estrés tisular que tiene más inconvenientes que ventajas. 11 Hay que tener en cuenta que tanto los antibióticos como las vacunas son tóxicos externos que provocan desequilibrios fisiológicos en los organismos sobre los cuales se aplican. Esto no quiere decir que no se hayan de aplicar, sino que se tienen que aplicar solamente cuando sea estrictamente necesario. Si no se drena el absceso no tendremos que vacunar al caballo y solamente deberemos aplicar antibióticos frente a un absceso importante. 12 Generalmente, cuando el pie no está sano o los recortes son muy agresivos, el absceso encuentra salida por alguna parte del estuche córneo debilitada (la suela, la linea blanca, la muralla, las barras...).

Mientras el absceso no se haya producido por un cuerpo extraño que haya penetrado al interior del pie equino, pudiendo haber afectado a la bursa navicular, hay que dejar que fistulice solo (el caballo va a estar unos dias más con dolor pero la recuperación posterior será más rápida) y seguir las indicaciones del podólogo. Referencias: 1.- Carelse, Michele; Natural help for hoof abscesses 2.- Broomhall, Natalie (MA, DVM ); Post-Hoof Abscess Treatment 3.- Danvers Child, CF, RJF; Hoof Abscess 4.- Farmilo, David (Accredited Master Farrier); The Hoof Abscess 5.- Frosty Franklin (DVM); Hoof abscesses 6.- Harris, John (DVM); Hoof Wall Ablation by Using a Cast Cutter (1997) 7.- Kc La pierre; Hoof Abscesses (formation program) 8.- Pollit; Fluorescence in situ hybridization analysis of hindgut bacteria associated with the development of equine laminitis (2007). 9.- Posnikoff, Janice (DVM ): Horse Hoof Abscess

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