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El desarrollo de la noción de objeto

¿Durante los primeros meses el niño concibe y percibe las cosas como lo hacemos nosotros
mismos bajo la forma de objetos sustanciales, permanentes y de dimensiones constantes?
Suponiendo que no ocurra nada de esto, sería necesario explicar entonces como se constituye la
noción de objeto. Este problema está ligado al del espacio.

En efecto, una pregunta cómo está condiciona todas las otras. Un universo compuesto de
objetos permanentes constituye no solo un universo espacial, sino también un mundo que obedece a
la causalidad bajo la forma de relaciones entre las cosas como tales y ordenado en el tiempo, sin
caídas en la nada ni resurgimientos continuos. Un universo sin objetos es un mundo en el que el
espacio no constituye para nada un medio sólido, sino que se limita a estructurar los actos mismos del
sujeto. Desde el punto de vista de la causalidad, es un mundo en el que las conexiones de las cosas
entre sí están ocultas por las relaciones entre la acción y sus resultados deseados. En lo que concierne
a los límites entre el yo y el mundo exterior, un universo sin objetos es un universo tal que él y, incapaz
de conocerse a sí mismo, se absorbe en los cuadros externos, pero dichos cuadros se centran sobre
el yo a falta de contenerlo como una cosa entre las otras cosas y de mantener entre sí relaciones
independientes de él.

La observación y la experimentación combinadas aparecen demostrar que la noción de objeto
se construye poco a poco. Pueden distinguirse seis etapas que corresponden a las del desarrollo
intelectual en general:

1. Durante las dos primeras (estadios de los reflejos y de los primeros hábitos), el universo
infantil está formado por cuadros susceptibles de ser reconocidos pero que no tienen permanencia
sustancial, ni organización espacial.

2. Durante la tercera (reacciones circulares primarias) se confiere a las cosas un comienzo
de permanencia como prolongación de los movimientos de acomodación, pero no se observa todavía
ninguna búsqueda sistemática para encontrar los objetos ausentes.

3. En la cuarta etapa (Aplicación de medios conocidos a las situaciones nuevas) hay
búsqueda de los objetos desaparecidos sin tener en cuenta sus desplazamientos

4. Durante la quinta etapa (alrededor de los 12-18 meses), el objeto está constituido como
sustancia individual permanente e inserto en grupos de desplazamientos, pero el niño todavía no
puede tener en cuenta los cambios de posición que se operan fuera del campo de la percepción
directa.

5. En la sexta etapa (que comienza hacia los 16-18 meses) hay representación de los
objetos ausentes y de sus desplazamientos.

2. Los dos primeros estadios: Ninguna conducta especial relativa a los objetos
desaparecidos

El niño distingue y reconocer muy rápidamente ciertos grupos estables a los que designaremos

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con el nombre de "cuadros". Todo esquema de asimilación reproductora se prolonga, tarde o
temprano, en asimilación generalizadora y asimilación recognitiva combinadas, y que el
reconocimiento surge directamente de la asimilación.

El caso más elemental de este proceso es el de la succión. Desde la segunda semana de
existencia, el lactante es capaz de reencontrar el pezón y de diferenciarlo de los elementos que lo
rodean. De la misma manera, a partir de las cinco o seis semanas, la sonrisa del niño muestra
suficientemente que reconoce las voces o las figuras familiares, en tanto que los sonidos o las
imágenes desacostumbradas lo asombran. De manera general: Todo ejercicio funcional (y por lo tanto
toda reacción circular primaria) da lugar a reconocimientos.

Pero nada prueba que el universo de las primeras semanas esté recortado en "objetos", es
decir, en cosas concebidas como permanentes, sustanciales, exteriores al yo y perseverando en su
ser aun cuando no afecten directamente la percepción. En efecto, el reconocimiento no es por sí mismo
un reconocimiento de objetos, y se puede asegurar que ninguno de los caracteres distinguidos aquí
define los comienzos del reconocimiento, pues estos son el producto de una elaboración intelectual
extremadamente compleja y no de un acto elemental de simple asimilación sensorio motriz.

El reconocimiento no necesita ninguna evocación de imagen mental. Para que haya comienzo
de reconocimiento basta con que la actitud adoptada precedentemente en relación con la cosa se
encuentre nuevamente puesta en acción y que nada, en la nueva percepción, contrarreste este
esquema. La impresión de satisfacción y de familiaridad propia del reconocimiento no podría provenir
sino del hecho esencial de la continuidad de un esquema: lo que el sujeto reconoce es su propia
reacción antes que el objeto como tal. Si el objeto es nuevo y obstaculiza la acción, no hay
reconocimiento; si el objeto es demasiado conocido o está constantemente presente, el automatismo
propio del hábito suprime cualquier oportunidad de reconocimiento consciente; pero si el objeto resiste
suficientemente a la actividad del esquema sensorio-motor como para crear una desadaptación
momentánea, pero dando lugar poco después a una readaptación lograda, entonces la asimilación se
acompaña de reconocimiento; este no es más que la toma de conciencia de esta conveniencia mutua
entre un objeto dado y el esquema ya preparado para asimilarlo. En otros términos: el reconocimiento
no es al principio más que un caso particular de la asimilación: la cosa reconocida excita y alimenta el
esquema sensorio motor que fue construido anteriormente para su uso y esto sin ninguna necesidad
de evocación. Es evidente que el reconocimiento no conduce, de ninguna manera, de por sí y sin
complicación ulterior, a la noción de objeto. Para que el cuadro reconocido llegue a ser un objeto, es
necesario que se disocie de la acción propia y sea situado en un contexto de relaciones espaciales y
causales independientes de la actividad inmediata. El criterio de esta objetivación, de esta ruptura de
continuidad entre las cosas percibidas y los esquemas sensorio-motores elementales, es la aparición
de conductas relativas a los cuadros ausentes: búsqueda del objeto desaparecido, creencia en su
permanencia, evocación, etc. Pues la asimilación primaria no implica sino una continuidad total entre
la acción y el medio y no conduce a ninguna reacción fuera de la excitación inmediata y actual.

Más aun, e independientemente del reconocimiento, nada prueba que la percepción directa sea
al comienzo una percepción de objetos. En lo que se refiere a una cosa inmóvil, solamente poco a
poco una estructura espacial conveniente permitirá atribuirle características de su identidad objetiva.
En cuanto a una cosa en movimiento, nada autoriza al niño, desde un primer momento, a diferenciar
los cambios de posición de los cambios de estado y conferir así a las percepciones fluyentes la
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aun después de la desaparición de ese cuadro. no sólo a anticipaciones respecto a la percepción. y. el acto anterior de acomodación. Estos dos tipos de comportamientos conducen al niño a sobrepasar lo absolutamente inmediato para dotar a los cuadros percibidos de un comienzo de continuidad. sin más. En un caso de un cuadro visual que desaparece. Por el contrario. simplemente conserva la actitud esbozada durante la percepción anterior. el niño trata de mirar los objetos que escucha testimoniando así el parentesco que establece entre ciertos sonidos y ciertos cuadros visuales. y podrá considerar las alteraciones de su imagen del mundo como simultáneamente reales y engendradas sin cesar por sus propias acciones. si tuviera la noción de objeto. Es precisamente esto lo que no sabe hacer. no precisamente un espacio objetivo. para convertir a este universo en exterior a esas acciones. En lo que respecta a la coordinación entre los esquemas se pueden citar la de la visión y el oído: desde el segundo mes y el comienzo del tercero. etc. En el caso de la vista y el oído. El espacio del que se trata aquí no es todavía más que un espacio dependiente de la acción inmediata y. Esta última es activa y hace intervenir movimientos que no prolongan únicamente la acción interrumpida. algunas operaciones anuncian la constitución del objeto: las coordinaciones entre esquemas heterogéneos anteriores a la de prehensión y de la visión y. pasividad y no actividad. pero ellas no bastan. confieren una objetividad a la cosa oída y vista a la vez. una diferencia esencial opone tales comportamientos a una verdadera búsqueda de los objetos. el niño se limita a mirar el lugar donde el objeto se eclipsó. de ninguna manera. las acomodaciones sensorio-motrices. en un primer momento. En efecto. En cuanto a las acomodaciones sensorio-motrices de todo tipo. incapaz de situarse a él mismo en el espacio. construir ni "grupos" ni objetos. la prehensión y la vista. la búsqueda continua. En varios comportamientos hay simple espera. La localización del sonido en el espacio. pues el objeto 3 . renuncia enseguida. Desde estos primeros estadios. la coordinación entre esquemas heterogéneos se explica por una asimilación recíproca de los esquemas presentes. buscaría activamente en el lugar hacia donde la cosa pudo desplazarse. tal coordinación no implica todavía ninguna permanencia concebida como independiente de la acción y de la percepción actuales. sino simplemente identidad de algún modo subjetiva. de objetos. si nada reaparece. en consecuencia. Las coordinaciones intersensoriales contribuyen a solidificar el universo organizando las acciones. Pero la noción del objeto está muy lejos todavía. el niño no podrá. no hay en un primer momento identidad objetiva entre el cuadro visual y el cuadro sonoro. mientras que en las presentes conductas hay simple expectativa. y de concebir una relatividad absoluta entre los movimientos del mundo exterior y los suyos. por otra parte. De igual manera toda coordinación inter-sensorial (entre la succión y la prehensión. En efecto.) contribuye a suscitar anticipadamente que son otras tantas garantías de la solidez y la coherencia del mundo exterior. unida a la localización del cuadro visual.cualidad de "grupos" geométricos. Por supuesto. En estos dos últimos casos el objeto esperado es todavía relativo a la acción propia. conducen. o bien. es decir. en el que cosas y acciones se sitúen unas en relación con las otras en "grupos" independientes del propio cuerpo. así como las coordinaciones que acabamos de tratar. sino también a prolongaciones de la acción relativa al cuadro percibido. Por el contrario. y.

porque en él se realiza la adquisición de una serie de conductas intermedias y necesarias para pasar del simple cuadro percibido a la noción el objeto permanente. si fracasa. O bien el cuadro que se eclipsa entra enseguida en el olvido y la única conducta utilizada para volver a encontrarlo es la simple repetición de las acomodaciones anteriores. el niño. Entre los 3 y 6 meses. La "acomodación visual a los movimientos rápidos" tiene por resultado permitir una anticipación sobre las posiciones futuras del objeto y por consecuencia conferir a éste cierta permanencia. El tercer estadio: Comienzo de permanencia prolongando los movimientos de acomodación Las conductas del 3er estadio son las que se observan entre los comienzos de la prehensión de las cosas vistas y los comienzos de la búsqueda activa de los objetos desaparecidos. Por el contrario. Pero será necesario esperar hasta alrededor de los 9-10 meses para que se produzca la búsqueda activa de los objetos desaparecidos. es un simple cuadro que entra en la nada tan pronto se eclipsa. "Reacción circular diferida" 4. cuando hay búsqueda. Los dos primeros estadios se caracterizan por la ausencia de toda conducta especial relativa a los objetos desaparecidos.desaparecido no es para él todavía un objeto permanente que se desplaza. "Prehensión interrumpida" 3. Hay progreso en el sentido en que la posición prevista del objeto es una posición nueva y no una posición descubierta en el momento anterior y a la cual la mirada no hace más que volver. para volver a reaparecer sin razón objetiva. 2. "Reconstitución de un todo invisible a partir de una fracción visible" 5. bajo la forma de una utilización de la prehensión para apartar los objetos sólidos que pueden ocultar o recubrir el objeto deseado. Es necesario un lapso tan grande para pasar de la prehensión de la cosa presente a la verdadera búsqueda de la cosa ausente. el niño renuncia enseguida en lugar de intentar ciertos pasos especiales para completar el acto inicial. es evidente que esta búsqueda reproduce simplemente el acto anterior de acomodación. Respecto a ninguno de estos hechos se podría hablar de objeto que subsiste independientemente de la actividad propia. comienza a coordinar su universo visual con su universo táctil. En efecto. El objetivo está en la prolongación directa del acto. "Acomodación visual a los movimientos rápidos" 2. Importan especialmente dos casos particulares: reacción al movimiento de los cuerpos que desaparecen del campo visual después de haber provocado un desplazamiento lateral de la cabeza y reacción a los 4 . "Supresión de los obstáculos que impiden la percepción" La primera de estas conductas simplemente prolonga las conductas del segundo estadio y la quinta anuncia las del cuarto estadio. Al respeto podemos distinguir cinco tipos de conducta: 1.

pero no constituyen todavía objetos sustanciales. podrá ser solo muy limitada. ignorara que él mismo se desplaza para seguir el movimiento. durante los cuales el objeto no se distingue de los resultados de la actividad refleja o de la reacción circular primaria (es decir. de acciones ejercidas por el sujeto sobre su propio organismo para reproducir algún efecto que le interesa). el niño aprende a seguir con la mano los cuerpos que se le escapan. Los comienzos de la permanencia atribuida a los cuadros percibidos se deben a la acción misma del niño al realizar los movimientos de acomodación. Los cuadros visuales que persigue el niño adquieren alguna solidez ante sus ojos. A este respecto. Es esta conducta la que permite al sujeto atribuir un comienzo de permanencia a los objetos táctiles (En ausencia de datos táctiles. aun cuando no los vea. precisamente porque este comienzo de permanencia no es más que una prolongación de la acción en curso. cuando asiste al comienzo del movimiento de caída. en adelante. pero tal permanencia sigue siendo subjetiva. En efecto. Todo ocurre como si el niño. Realiza anticipaciones. sobre los cuales podemos insistir ahora: los hechos de "prehensión interrumpida". las presentes conductas prolongan simplemente las del segundo estadio. entre el 4° y 6° mes. precisamente. El desplazamiento atribuido al objeto depende esencialmente de la acción del niño (de los movimientos de acomodación que prolonga la mirada) y que la misma permanencia sigue siendo relativa a esta acción propia. es evidente que esta permanencia sigue siendo relativa a la acción del sujeto. Pero. Esta dependencia del objeto con respecto a la acción propia se vuelve a encontrar en un segundo grupo de hechos. en consecuencia. el niño no concibe cualquier desplazamiento ni cualquier permanencia objetiva. 5 . como si ignorara que su cuerpo y el móvil se encuentran en el mismo espacio: basta con que el objeto no esté en la prolongación exacta del movimiento de acomodación para que el niño renuncie a encontrarlo. Ciertamente es un comienzo de permanencia. la prehensión llega a ser una ocupación sistemática y de interés fundamental. La permanencia propia de los comienzos del objeto táctil no es más que una prolongación de los movimientos de acomodación. Hay progreso respecto a los primeros estadios. Con respecto a la permanencia atribuida al objeto como tal. es que el niño de esta edad no presenta ninguna conducta particular relativa a las cosas desaparecidas. En efecto. La permanencia atribuida al objeto es mayor cuando la acción de la mano interfiere con la de la mirada. en la medida en que trata de seguirlos. pero con un progreso esencial: el niño busca encontrar el objeto en un lugar nuevo. no se podría otorgar al niño la noción de desplazamientos autónomos. pero. entonces respeto a la percepción de las posiciones sucesivas del móvil y tiene en cuenta sus desplazamientos. La prueba de que el objeto todavía no es nada más.movimientos de caída. y. Ambas conductas parecen haberse desarrollado bajo la influencia de la prehensión. los cuadros visuales parecen fundirse unos en otros sin materialidad). Desde que. pero un progreso en grado no en cualidad: el objeto no existe todavía más que en su unión con la acción propia. el niño tratará de volver a tomar el objeto perdido en posiciones nuevas y no solamente en el mismo lugar.

no siendo el objeto nada más que el alimento "a disposición" de estas acciones. Sin duda que una conducta como ésta conducirá a esas nociones. que el niño posee la noción de un objeto sustancial oculto detrás de una pantalla. Ciertamente. el niño pasa la mayor parte de su tiempo reproduciendo toda clase de resultados interesantes. es decir. y solo esporádicamente se ocupa de estudiar las novedades por sí mismas. Pero todavía no prueban la existencia de "objetos" en general. El niño. pero no aún en reacciones terciarias. 3° grupo de conductas susceptibles de engendrar también un comienzo de permanencia objetiva: Las "reacciones circulares diferidas". La permanencia propia de los objetos en este estadio no es todavía ni sustancial ni realmente espacial: depende de la acción propia. Pero esta espera se funda simplemente en la creencia de que el objeto está "a disposición" del acto esbozado. sino el acto mismo. no se podría hablar todavía de la noción de objetos desplazándose en el espacio. sino de un esquema práctico que no confiere a los objetos otra permanencia que aquella cuya naturaleza vimos a propósito de las "reacciones circulares diferida" y de las otras conductas de este estadio. como de liberar su propia percepción: si realmente es esto lo que trata de hacer. tal reacción supone que el sujeto espere que su gesto conduzca al resultado deseado. como las "reconstituciones de un todo no-visible a partir de una fracción visible". Por otra parte. son de una gran complejidad. el conjunto de la situación: el niño vuelve simplemente a su acción. Se presenta un comienzo de solidificación de la cosa percibida y una cierta permanencia atribuida a los cuadros visuales y táctiles. En este último caso. la idea de un objeto que permanece en estado sustancial bajo otro que lo esconde. evocados por los espectáculos del ambiente. tan pronto como se adquiere la capacidad de tomar los objetos visuales. parecen mostrar. No se trata aquí. El universo de este estadio está compuesto por una serie innumerable de acciones virtuales. pero de ninguna manera las implica desde el primer momento. El niño trata no de liberar el objeto oculto por la pantalla. habiendo tenido una cosa en su mano. Las conductas. que consisten en buscar con las manos el objeto desaparecido del campo visual. pues suponen la elaboración de “grupos" y de leyes de perspectivas: pero se comprueba que éstas últimas están lejos de constituirse repentinamente. No es el objeto el que constituye el elemento permanente. Hay que señalar que. Es necesario insistir sobre la diferencia que existe entre estas reacciones y las conductas del cuarto estadio. desea retenerla cuando se le escapa: entonces reproduce sin más el gesto de tomarla que ejecutó poco antes. del acto por el cual el niño concibe un objeto como permanente cuando está detrás de otros objetos. y el objeto constituye simplemente eso que está a disposición de esta acción. Pero conviene preguntarse hasta qué punto la acción del niño no prolonga simplemente sus acomodaciones anteriores o habituales. con mayor o menor rapidez. "detrás" o de objetos ocultos unos por otros. todavía.. a primera vista. El niño considera como permanente todo lo que sirve a su acción en una situación particular considerada. Las nociones de "delante" y "detrás". etc. sino simplemente de un comienzo de permanencia relativa a la percepción y a la acción en curso. puede lograrlo sin poseer con anterioridad las nociones de "delante". Solo hay una permanencia que prolonga simplemente los 6 . comprobamos que tal situación proviene del hecho de que la actividad del niño de este nivel consiste esencialmente en reacciones circulares primarias y secundarias. o sea. la reacción circular ocasiona una especie de reviviscencia susceptible de prolongar su influencia sobre la conducta del niño.

Desde este punto de vista. lo vea desaparecer totalmente detrás de una pantalla? Interesa poner en evidencia lo que no sabe hacer. el objeto no es todavía más que la prolongación de la acción en curso. todavía. en el curso de la acción. Por el contrario. Aun cuando oye al objeto bajo el género que sirve de pantalla. esto es bien claro. Esto es precisamente lo que NO se produce en el curso del presente estadio. Esta permanencia sigue estando ligada exclusivamente a la acción en curso y no implica todavía la idea de una permanencia sustancial independiente de la esfera de actividad del organismo. Esta búsqueda se diferencia solamente a partir del momento en que no prolonga más de manera inmediata los movimientos esbozados de acomodación. Ninguno de estos hechos manifiesta. Esto nos ayuda a comprender la verdadera naturaleza de las "reconstituciones de totalidades no- visibles a partir de una fracción visible": o bien el niño ve un fragmento del objeto y la acción de tomar así desencadenada confiere una totalidad a la cosa percibida. intentando tomar un objetivo cualquiera. o bien busca los objetos en otra parte y no bajo la pantalla. y solo la acción le confiere una realidad total. no parece creer en su permanencia sustancial. El niño renuncia a toda búsqueda. Sabe buscar el cuadro en su posición absoluta. En lo que respecta a las acomodaciones visuales a los movimientos rápidos. por ejemplo. manifiesta impaciencia o decepción en caso de fracasar. NO se podría decir que el objetivo a medias oculto es concebido como escondido por una pantalla: es simplemente percibido como estando por aparecer. las prehensiones interrumpidas y las reacciones circulares diferidas. En primer lugar. alrededor de la mano que termina de ubicarlo allí. En cuanto a la "supresión de los obstáculos que impiden la percepción".movimientos de acomodación. pero no todavía puesta en relación del obstáculo-pantalla y del objeto como tal. Por contraparte. pero él no prestaría atención más que a las cosas sobre las cuales puede actuar. sino también en los lugares situados sobre la prolongación de su trayectoria. se trata de un obstáculo en relación con el sujeto y no con el objeto: hay. sino donde nuevos movimientos llegan a ser necesarios. el niño renuncia a toda búsqueda activa: se limita a mirar la mano del experimentador como si objeto debiera emanar de ella. las terceras consisten simplemente. Resumiendo: En tanto la búsqueda del objeto desaparecido prolongue sin más los movimientos de acomodación en curso. si se quiere. pero todavía no una permanencia objetiva independiente de la acción. ¿Qué va a ocurrir cuando el niño. el niño reacciona a esta desaparición. y las 7 . o de lo contrario. desde que se trata de hacer más para apartar una pantalla concebida como tal. ¿Cómo interpretar el conjunto de las conductas de este estadio? Se atribuye un grado mayor de permanencia a los cuadros desaparecidos puesto que el niño espera encontrarlos no solo en el lugar donde fueron dejados. Los objetos siguen siendo cosas "a disposición" dotadas de una permanencia global y puramente práctica. allí donde lo observó al comienzo de la experiencia: pero este retorno a la posición inicial está determinado todavía por la actividad propia. en volver al acto momentáneamente suspendido y no en complicar la acción apartando los obstáculos que surgen. diferenciación de la acción. el privilegio de esta posición se debe simplemente al hecho de que ella caracteriza el comienzo de la acción en curso. para apartar los obstáculos que se interponen entre el sujeto y el objeto. no ve más nada y no atribuye ninguna existencia objetiva al objeto desaparecido. la existencia de objetos propiamente dichos. Pero dos explicaciones podrán dar cuenta de esta limitación aparente de la permanencia objetiva. se podría admitir que el niño cree como nosotros en un universo de objetos sustanciales. es decir.

Según la segunda explicación. Cuando desaparece se produce lo que es esencial para la reacción circular o asimilación reproductora: un esfuerzo de conservación. y. todavía. así como las impresiones internas. intermedio entre la "cosa a disposición" 8 . los cuadros desaparecidos. prolongándolas. aparece simplemente como la culminación de esta acción. en este estadio. Por otra parte. El cuarto estadio: búsqueda activa del objeto desaparecido. Se agrega solamente la circunstancia de que los cuadros subsisten mayor tiempo que antes. para volver allí cuando ésta se extingue. El estado de cosas en que nos deja este tercer estadio es todavía incoherente. el sujeto no existe para su propia conciencia y menos todavía se sitúa en el espacio: en consecuencia. el niño ignora. Este descubrimiento se debe al hecho de que el niño comienza a estudiar los desplazamientos de los cuerpos y a coordinar así la permanencia visual y la permanencia táctil que permanecían sin relación en el curso del estadio precedente. Mientras el objeto está presente. por el contrario. Este esfuerzo de irradia en movimientos que prolongan la acción en curso. los cuadros percibidos no estarían dotados de permanencia real sino en la medida en que dependieran de la acción propia: así. La experiencia muestra que. o bien supone estos últimos "a disposición" en la situación misma en que comenzó el acto en curso. es decir. tiende a rencontrar lo que se le escapa de las manos y a constituir así una especie de objeto táctil. El universo del niño es sólo un conjunto de cuadros que salen de la nada en el momento de la acción. 3. bien visibles. porque el niño trata de hacer durar estas acciones más que en el pasado: o bien.otras le llegarían a ser indiferentes con gran rapidez y las olvidaría de inmediato. o en más. El objeto del cuarto estadio permanece pues. el niño le confiere todavía una especie de posición absoluta: no tiene en cuenta estos desplazamientos sucesivos. de alguna manera. Operar esta coordinación será obra del cuarto estadio. Por una parte. las cosas solo se ordenan espacialmente en la acción inmediata y no siguen siendo permanentes sino en función de esta acción. y parece razonar como si el lugar donde el objeto fue encontrado por primera vez seguirá siendo el lugar donde se lo encontrará cuando uno quiera. En efecto. cuando el objeto desaparece sucesivamente en dos lugares distintos. Pero no hay todavía conjunción entre dos ciclos: el niño no intenta todavía tomar la cosa que desaparece de su campo visual sin haber estado en contacto con sus manos poco antes. es asimilado a este esquema y no podría ser concebido fuera de los actos a los cuales da lugar. del esfuerzo mismo que se realiza para utilizarlos y para reencontrarlos. En realidad. detrás de las pantallas que pudieron interponerse entre el sujeto y el cuadro percibido. el mecanismo de sus propias acciones y no las disocia de las cosas mismas: conoce de éstas el esquema total e indiferenciado que engloba en un acto único los datos de la percepción exterior. sin embargo. el niño tiende a atribuir una cierta permanencia visual a los cuadros que prolongan las acomodaciones de su mirada. si el cuadro desaparecido es rencontrado. encuentra. pero sin tener en cuenta la sucesión de los desplazamientos visibles La conquista esencial de este estadio es que el niño no se limita ya a buscar el objeto desaparecido cuando éste se encuentra en la prolongación de los movimientos de acomodación: en adelante lo busca aún fuera del campo perceptivo. e niño se representaría la existencia de estos cuadros como resultando.

pero vuelve siempre a la misma pantalla. y sobre la cual convine insistir ahora. con un "desajuste" muy comprensible en relación con el estadio correspondiente del desarrollo de la inteligencia. o busca debajo de la pantalla. y desbordar en el curso de los estadios ulteriores. El niño del tercer estadio renuncia a buscar el objeto oculto detrás de una pantalla. es decir. pero no renuncia. se pone el objeto en B. Pero durante algunas semanas. éste. Después de esto. lo busca en este segundo lugar y. Esto lo llamaremos "reacción típica" del cuarto estadio. el niño realiza un progreso: busca el objeto en su segunda posición. sino que permanece sometida a una condición restrictiva: el niño solo busca y concibe el objeto en una posición privilegiada. Es esta particularidad la que nos permite oponer este estadio a los siguientes.de los estadios precedentes y el objeto propiamente dicho del quinto y sexto estadios. el niño lo busca y lo encuentra. Admitiremos que el quinto equipo comienza solo a partir del momento en que el niño renuncia por completo a volver a A para buscar un objeto que vio que fue desplazado a B o a C. ¿A qué edad el niño comienza a buscar el objeto escondido detrás de una pantalla? De acuerdo con las observaciones. sino una cosa "a disposición" allí donde la acción ya la utilizó. Lo que se produce durante todo el cuarto estadio es que el niño aprende a buscar el objeto detrás de una pantalla. es decir. Estas conductas demuestran que el objeto no es todavía. Pero es bastante difícil determinar con precisión este límite entre el tercer estadio y el cuarto. En el período más característico de este estadio ocurre lo siguiente: sea un objeto que uno esconde en A. en este estadio. o que se le complique el problema haciendo intervenir una tercera posición. 9 . para que el niño vuelva a la posición A ¡y que busque allí el objeto como si nada hubiera pasado en el periodo intermedio! Esta "reacción residual" nos parece bastante relacionada con la precedente. cubriéndolo delante de los ojos del niño. si no lo encuentra inmediatamente. Hacia el final del estadio aparece una reacción que consideraremos como "residual" y que es la siguiente: El niño sigue con los ojos el objeto hacia B. basta que no encuentre de inmediato la cosa desaparecida. a la aparición de la conducta que consiste en levantar la pantalla para encontrar el objetivo. una cosa sustancial que sigue estando en el lugar donde ha sido desplazada. pues estas "reacciones residuales" pueden estar presentes bastante más adelante. porque la primitiva pantalla le parece constituir el lugar privilegiado donde la acción de reencontrar tiene éxito. La reacción típica está anunciada desde el tercer estadio por una serie de índices en los que es difícil no haber reparado. sino que busca el objeto en el mismo lugar en que se encontraba antes de haber sido puesto debajo de la pantalla. El gran interés de este estadio es que la búsqueda activa del objeto desaparecido no es general. aun si se desplaza la cosa de una situación a otra. a toda investigación. No es fácil trazar el límite con certeza. es recién a los 9 meses que comienza el presente estadio. A continuación. que no cesa de mirar el objeto y que lo vio desaparecer en B. como para poder clasificarla en el mismo estadio. vuelve entonces a A. sino que aparta la pantalla que oculta el objeto. y si queremos atenernos a un criterio preciso. El objeto conserva todavía una posición privilegiada: todo ocurre como si el niño no tuviera en cuenta los desplazamientos que sin embargo observó y buscara el objeto siempre en el mismo lugar. en realidad. El niño se libra a una búsqueda activa del objeto desaparecido: no se contenta con prolongar un gesto de acomodación. entre los 8 y los 10 meses.

no habría localización desde el punto de vista del objeto. todavía durante este tercer estadio. sino que vuelve a A o a B. El niño aun después de haber superado este cuarto estadio. mentalmente. en primer lugar. según que se atribuyan estas conductas extrañas a dificultades de memoria. previamente de encontrarlo en B. para el niño. finalmente. ante la desaparición del objeto. antes de buscarlo detrás de este nuevo obstáculo: al no verlo más. a dificultades de localización espacial o a la constitución incompleta de la noción de objeto. le sea demasiado dificultoso al niño elaborar "grupos" objetivos de desplazamientos para tener en cuenta la localización de los objetos invisibles. su itinerario. y lo encontró. después de haber visto desaparecer un objeto bajo una pantalla B. Si el "grupo" permaneciera especialmente práctico sin ser todavía consciente de sí. El niño toma el objeto allí donde lo ve. En otros términos. por último. felizmente. el niño deja en seguida de reflexionar. 1. el niño agotaría.Dificultades en la constitución incompleta de la noción de objeto: Puede ocurrir que. si fracasa vuelve a A. por simple incapacidad de diferenciar su acción de búsqueda y de diferenciarla en función de las posiciones sucesivas. El objeto tendría una "posición privilegiada" simplemente porque el grupo permanece "práctico" o "subjetivo" y no es todavía enteramente "objetivo" o "representativo". El hecho general es pues que el niño. En las "reacciones residuales". En las reacciones "típicas". Dificultades de memoria: En un momento de distracción. O también. o bien allí donde acaba de verlo. y. el objeto no sea para el niño lo que es para nosotros. en otras palabras. va a buscarlo bajo la pantalla A. y sin tratar. suele ocurrir que cualquiera se conduzca casi como nuestros niños. más que un aspecto particularmente notable del cuadro total en el que está englobado. en primer lugar. recae. que no trata de recordar la sucesión de las posiciones y vuelve simplemente al lugar donde encontró exitosamente el objeto una primera vez 2. Esto no es. no busca en C. instantes antes. allí donde fue visto y. voy a buscarlo al lugar donde. La jerarquía de las conductas sería. identificado y dotado de permanencia como tal. si se pone el objeto en este tercer lugar. esta serie de conductas. ¿Cómo interpretar estos hechos? Nos parecen posibles tres interpretaciones. allí donde fue encontrado detrás de una pantalla en una primera vez. sino únicamente desde el punto de vista de la acción. ni una perturbación de la localización espacial: simplemente olvidé los desplazamientos sucesivos del objeto. El objeto quizá no es. donde lo buscó. en la reacción "residual". luego. Dificultades de localización espacial: Se puede admitir que entre los 9 y 12 meses todavía. Seguramente el mismo objeto. entonces. ordinariamente. hasta se podría llegar a creer que. 3. en ciertas circunstancias. acostumbrado a buscar indiferentemente en A o en B. el niño busca primeramente en B. podría perfectamente ocurrir que la localización de los objetos en el espacio siguiera siendo problema de los esquemas sensorio-motores simples. mis ensayos tuvieron éxito o bien al lugar donde noté su presencia por última vez. a A. ni una perturbación relativa a la constitución de los objetos en tanto que sustancias permanentes. al reaparecer en posiciones o contextos prácticos diferentes es reconocido. Cuando el objeto desaparece detrás de una segunda pantalla. el niño busca el objeto en A tan pronto como lo vio desaparecer en B. 10 . sin necesidad de volver a trazar. y desprevenido. allí donde es visto. En la "reacción típica" de este cuarto estadio. pero habiéndolo visto y encontrado en una primera posición. la siguiente: se buscaría el objeto. el niño volvería pues.

la estructura espacial y objetiva del universo llegaría a ser muy diferente de lo que es para nosotros. La gran diferencia entre los comportamientos del niño de diez meses y los nuestros que parecen análogos. si prestáramos atención. sino solamente en la posición que resulta del último desplazamiento visible. de mostrar ahora que estas tres interpretaciones. para tener en cuenta la sucesión de los desplazamientos. el niño presenta el maximum de atención y de interés de que es capaz. los subordina todavía a los esquemas de acción inmediata. que la memoria de las posiciones no desempeña un papel decisivo y. como para volverse inmediatamente después a A: sería inverosimil admitir que olvida los desplzamientos por simple distracción. diferentes en apariencia. Son fenomenistas. Consideramos este descubrimiento como el comienzo del quinto estadio. un objeto práctico más que una cosa sustancial. En cuanto a la segunda explicación. lejos de tratar de elegir entre ellas. en todo o en parte. según esta hipótesis. por otodos los medios. no constituyen en realidad más que una sola. el niño aprende a tomar en cuenta los desplazamientos sucesivos percibidos en el campo visual: no busca ya el objeto en una posición privilegiada. trata de encontrar el objeto escondido que desea. Es perfectamente exacto decir que el niño busca el objeto en A. Las reacciones del niño siguen inspiradas. manifiestan. enfocada desde tres puntos de vista distintos. Por consiguiente. En particular en los casos de "reacción tipica". simplemente porque el esquema práctico domina sobre el grupo objetivo de los desplazamientos. durante este cuarto estadio. en primer lugar. no podríamos hacerlo cuando el niño. En primer lugar. Desde el final del primer año hasta la mitad del segundo. en consecuencia. 4. por el contrario. defecto de localización espacial o defecto de objetivación. El objeto es una realidad "a disposición" en cierto contexto. el niño ve con toda claridad el objeto que desaparece en B. Pero entonces. en tanto ella implica en realidad las dos primeras y recíprocamente. pero a condición de englobar en ella la primera y la tercera. vamos a tratar. Por el contrario. En la medida en que estas conductas se refieren a desplazamientos visibles. mientras que el niño no puede hacerlo. puesto que el objeto sigue estando en la prolongación del esfuerzo y del sentimiento de eficacia ligados a la acción por la que el sujeto lo vuelve a encontrar. y si se puede atribuir distracción en ciertos caso. Si esto es así. en 11 . Es que nosotros podríamos conservar el recuerdo de los desplazamientos sucesivos. Respecto a esto. puesto que el objeto sigue dependiendo de su contexto y no es aislado a título de móvil dotado de permanencia. el defecto de memoria. Por otra parte. contexto relativo a cierta acción. El quinto estadio: el niño tiene en cuenta los desplazamientos sucesivos del objeto. por una especie de fenomenismo y de dinamismo mezclados. las conductas del presente estadio prolongan simplemente las del precedente. en la medida en que interviene un defecto de memoria. no podría tratarse sino de una dificultad sistemática para ordenar los acontecimientos en el tiempo y. a la tercera solución. Ahora bien. En una palabra: el objeto sigue siendo. pues. El niño no tiene en cuenta estos desplazamientos y cuando comienza a notarlos. Hemos sido llevados. que el objeto permanece ligado a un contexto global en lugar de estas individualizado y sustantificado a título de móvil independiente y permanente. es necesario concluir. Estas son las tres explicaciones posibles del fenómeno: defecto de memoria. son dinamistas. es igualmente verdadera. en segundo lugar. cuando desapareció en B.

La niña. Es cierto que. Tal como hemos visto. Aquí no hubo entonces más que esquema práctico. que constituye el elemento nueve que les es propio. 12 . estando el niño sentado entre un almohadon A y un almohadon B. los ensayos son todos negativos. palmo a palmo. Sin embargo. en adelante el sujeto no busca más el objeto debajo de la primera sino únicamente debajo de la segunda. volverá a A? La experiencia mostró que. cuando repito estos mismos pasos en B ¿buscará el niño de inmediato en B o por una resurreción de las conductas del tercer estadio. al día siguiente. y no consciencia de las relaciones ni representación de lo que yo he podido hacer debajo de la pantalla: sacar el objeto de la caja. analicemos como el niño desubre el resultado del desplazamiento invisble. donde el niño lo encuentra y luego se lo esconde bajo una segunda pantalla. Pero esta complicación no altera para nada la regularidad del desarrollo. es este último comportamiento el que se presenta en primer lugar. precisamente.efecto. el descubrimiento hecho es acompañado de inmediato por la resurreción de conductas anteriores. se trata de saber si es por conciencia de las relaciones o si es únicamente por aprendizaje empírico o práctico: en ese caso no habría representación verdadera de los desplazamientos invisbles. hace reaparecer por "desajuste" los hábitos de los estadios precedentes. Pero. Se puede decir que toda complicación en los problemas encontrados. y. Este descubrimiento del resultado de los desplazamientos invisibles parece ser producto de un aprendizaje práctico más que una representación de las relaciones mismas. El objeto práctico y egocéntrico defiende simplemente. la complicación que resulta de los desplazamientos invisibles. simplemente desajustadas en uno o varios grados. en particular. intentamos conjugar las experiencias hechas a propósito del tercer estadio (hacer buscar el objeto en dos posiciones sucesivas) con aquellas de las que acabamos de hablar. Por ejemplo. el fenomenismo cedió su lugar a la conciencia de las relaciones: el niño tiene en cuenta todos los desplazamientos visibles que observó y abstrae el objeto de su contexto práctico. cuando ha comprobado previamente que mi mano estaba vacía. sabe buscar un objeto escondido detrás de una pantalla pero no llega a tomar en cuenta más que los desplazamientos visibles del objeto y sólo lo sitúa allí donde de hecho lo vio. como lo hemos visto. durante un tiempo más o menos largo. en la medida en que permanecen ineptas para tener en cuenta los desplazamientos mezclados. puesto que. este descubrimiento no está generalizado y. por ejemplo. el terreno qeu van a conquistar las relaciones geométricas. Aquí se manifiestan con mayor nitidez los "desajustes" anunciados al comienzo de este parágrafo. Tan pronto como es adquirida la conducta que consiste en tener cuenta el desplazamiento no- visible. un racionalismo geométrico naciente. En primer lugar. este gesto es muy conocido por la niña. Sobre este punto. En efecto. La retiro cerrada: el niño ya sabe buscar en A. Lo prueba el hecho de que se deja guiar más por el recuerdo de los gestos que dieron resultado que por la conciencia de las relaciones actuales. La primera conquista del quinto estadio esta señalada por el éxito cuando se oculta un objeto bajo una primera pantalla. Esta segunda solución nos parece la correcta. pongo el objeto en una mano y ésta debajo de A.

nos muestran que el objeto. a partir de este sexto estadio. Por tanto aquí como precedentemente. a la naturaleza de los acontecimientos y no solamente a su sucesión. otras. permanece todavía dependiente de su contexto fenomenista y del esquema práctico y dinamista que el prolonga. puesto que se trata de dos planos diferentes. debe ser reaprendido desde este nuevo plano. En segundo lugar. y se muestra apto para deducirlos tanto como para percibirlos. pues. en que el niño de 12 a 16 meses considere como objetos sólo a los cuadros próximos y permanezca en la duda en loq eu concierne a los cuerpos sometidos a desplazamientos no-visibles. domina por el pensamiento una serie de superposiciones suficientemente complejas como para no dar lugar a una verdadera conciencia de las relaciones. si alguno de ellos no han sido percibidos sino inferidos. nos parece que la memoria del niño no puede ser invocada independientemente de las elaboraciones espaciales cuya ordenación en el tiempo no es más que uno de los elementos. no tiene nada de contradictorio. Pero entonces. y. A grandes rasgos. en consecuencia. el objeto es abstraído de su contexto fenomenista y práctico. A partir del momento en que el niño toma en cuenta los desplazamientos visibles. desde el momento en que los desplazamientos son demasiado complicados para ser ordenados en "grupos" accesibles a la representación. es porque. se podría decir que el niño llegó a ser capaz de dirigir su búsqueda por medio de la representación. luego 13 . Un buen ejemplo de la ley de los "desajustes": cuando una operación pasa de un plano de conciencia o de acción a otro. sobre todo. En este caso. si no llega a ordenar estas relaciones. el niño llega a ser capaz de constituir en objetos las cosas cuyos desplazamientos no son del todo visibles. en el curso de experiencias que interesan suficientemente al niño. o sea. la memoria puede desempeñar un papel mucho más grande que en las experiencias relatadas a propósito del tercer estadio: es más dificil recordar cuatro o cinco desplazamientos sucesivos que solo dos. El niño del quinto estadio se mostraba en un primer momento. el objeto vuelve a ser dependiente del contexto de conjunto y del esquema práctico que conduce a su posición. dotado de permanencia sustancial y geométrica. Pero. incapaz de resolver esta prueba: aunque haya visto que se ubica el objeto en un recipiente R. 5. es evidente que el objeto no es todavía para él enteramente lo que es para nosotros. Significa simplemente que el niño llega a resolver los problemas planteados en el curso de las experiencias precedentes y a resolverlos por un nuevo método: el de la representación. en el curso del quinto estadio. no construye un "grupo" espacial coherente. en tales casos. No hay nada de sorprendente. aunque ya constituido a titulo de sustancia permanente cuando se trata de sus desplazamientos visibles. cuando está sometido a desplazamientos no-visibles. Basta que intervenga el desplazamiento no-visible que es el transvasamiento del objeto. indisociables de los otros: la memoria no es más que una construcción de relaciones temporales. para que el niño caiga en las mismas dificultades que ya había vencido cuando se trataba de desplazamientos visibles. es evidente que esto apunta al contenido mismo de estas relaciones. Si el niño no recuerda el orden de los desplazamientos. Esta doble naturaleza del objeto. unas veces tiene en cuenta los desplazamientos no-visibles del objetivo. El sexto estadio: la representación de los desplazamientos no-visibles Finalmente. y. En efecto.

En presencia de una serie de superposiciones. Un sistema tal. para dirigir su búsqueda. puesto que la ley de sus desplazamientos está enteramente disociada de la acción propia. en caso de fracaso inicial. Desde el punto de vista de la constitución del objeto. Al darse la interferencia creciente de los recuerdos. hasta el quinto estadio inclusive. esta adquisición parece deberse a un aprendizaje práctico y a un tanteo empírico más que a la representación propiamente dicha del itinerario seguido por el objeto. tine en cuenta todos los desplazamientos posibles. no es ya. es decir. comprendida la serie de desplazamiento no- visibles. Se puede decir que el objeto está constituido: su permanencia no depende ya para nada de la acción propia. supone la representación de los desplazamientos no-visibles del objeto. queda claro que estas conductas implican el psotulado de su permanencia. subordinar el conjunto de sus pasos a la representación del objeto oculto: aunque ésta no se acompaña de una memoria precisa de las posiciones. ¿Se dirá que esta diferencia entre las conductas del sexto estadio y las del quinto no interesan 14 . aunque sea lo más simple posible. Desde el punto de vista de la representación este resultado comportar una conclusión evidente: el niño no sabe todavía ordenar más que la serie de desplazamientos directamente percibidos y sí la intervención de los desplazamientos no-visibles puede dar lugar a una adaptación práctica. como durante los cuatro primeros estadios. como en el quinto estadio.se coloca R bajo una pantalla P y se vuelve a sacar R vacío. puede tantear hasta lograr su fin. unas con otras. cada una de estas observaciones conduce a la misma conclusión: El objeto no es ya solamente. la prolongación de las diversdad acomodaciones. que señalamos como la característica del sexto estadio. un móvil permanente cuyos movimientos llegaron a ser independientes del yo pero solo en la medida en que fueron percibidos. En cuanto al objeto mismo. una conducta de este tipo implica así una especie de "multiplicación de relaciones" o de deducción sensorio-motriz. necesariamente. el objeto se libera definitivamente tanto de la percepción como de la propia acción para obedecer a leyes de desplazamient enteramente autónomas. cuando sus desplazamientos no son todos visibles. El niño se representa. Es por esto que. Sin duda. el niño se encuentra obligado a volver a trazar cada vez el orden que yo seguí para recordar bajo cual de las pantallas puse la mano en último término. Creemos que una conducta de este tipo implica la representación y la deducción. ésta no es punto de partida para una representación real. como lo hemos hecho notar. puesto que. El niño no tiene necesidad de recordar el detalle de las operaciones. esta representación del objeto. el niño no busca el objeto debajo de la pantalla P el objeto desaparecido: pero. todas las "relaciones directas" en juego en la experiencia. comparables a aquellas que hemos analizado a propósito del sexto estadio. de ahora en adelante. sino que obedece a un conjunto de leyes espaciales y cinemáticas independientes del yo. el niño busca los objetos. La verdadera representación comienza sólo a partir del momento en que ningun indice percibido dirige la creencia en su permanencia. puesto que. es necesario conectar. como si estuvieran siempre "a disposición" del sujeto. por el mismo hecho de entrar en el sistema de las representaciones de las relaciones abstractas o indirectas. el niño debe. allí donde fueron encontrados por primera vez. en este sexto estadio. para alcanzar el objeto. a partir del instante en que el objeto desaparecido se desplaza según un itinerario que el sujeto puede deducir pero no percibir. mientras que. el conjunto del itinerario del objeto. está en germen en los estadios precedentes. aunque no sean visibles. el objeto es concebido como permaneciendo idéntico a sí mismo cualesquiera sean sus desplazamientos no- visibles o la complejidad de las pantallas que lo oculten. En efecto.

independientes del yo y perservantes en su identidad sustancial. el pensamiento permanece constantemente idéntico a sí mismo desde el punto de vista funcional. 6. caracterizadas por el hecho de que la imitación se interioriza en representación. sino a experiencias distintas cuyos resultados son concordantes. de un sistema mental a otro. Una última consecuencia esencial del desarrollo de la representación es que. en lo sucesivo. el cuerpo propio en sí mismo es concebido como un objeto. Tal es el resultado de la construcción de los objetos en el plano sensoriomotor. los elementos de tal universo son realidades "a disposición" de la acción y de la conciencia propia. Para comprender la constitución de los objetos sensorio-motores iniciales. Fuera del campo de la percepción y de los comienzos de objetividad que constituye la organización de los movimientos percibidos. como si esos movimientos fueran completamente conocidos. Tres criterios nos parecen concurrir a la definición de objeto propia de las ciencias: en primer lugar. Si bien las estructuras que utiliza el pensamiento varían de un estadio al otro y. no solo a la previsión. refiriendolo al conjunto de la evolución intelectual propia de los dos primeros años del niño. sería concebido sin embargo tan invariable e identico a sí mismo. el niño es capaz de figurarse en su propio cuerpo por analogía con el del otro. de aquí en adelante. puede ser útil comparar los procesos elementales de la inteligencia infantil con aquellos que usa el pensamiento cientifico para establecer la objetividad de los seres que elabora. causales y temporales nacientes le permiten situarse en un espacio y un tiempo que lo sobrepasan totalmente y considerarse como simple causa y simple efecto en medio del conjunto de conexiones que descubre. La representación y la deducción características del sexto estadio tienen por efecto extender el proceso de solidificación a las regiones de este universo sustraídas a la acción y a la percepción: los desplazamientos. en la medida en que no sabe ni representarse ni deducir los desplazamientos no-visibles de los cuerpos. Gracias a la imitación y a las conductas del presente estadio. y no a la permanencia del objeto como tal? Según esta hipótesis. solo constituye un objeto real el fenómeno unido de una manera intelegible al conjunto de un sistema espacio-temporal y causal. es objetivo todo fenómeno que da lugar a una previsión. como obedeciendo a las leyes y los moviles llegan a ser objetos reales. para hacer de estos cuerpos objetos verdaderamente independientes del yo. Las representaciones espaciales. sigue siendo inapto. en mayor grado. Los procesos constitutivos de la noción de objeto Se tratará de un intento por explicar este mismo desarrollo. aun los no visibles.más que a la construcción del espacio. Una segunda condición debe ser agregada a ésta: un fenómeno es tanto más objetivo cuanto más se presta. En cuanto al niño del quinto estadio. En este caso. hasta que la reflexión y el pensamiento conceptual prosigan esta elaboración en nuevos planos de la inteligencia creadora. son concebidos. un mundo en el que solo están ordenados los movimientos percibidos no es ni estable ni disociado del yo: es un mundo de virtualidades todavía caóticas cuya organización no comienza más que en presencia del sujeto. Ocurre que estos tres métodos son los mismos qe utiliza el niño en su esfuerzo para constituir 15 . sólo una deducción de conjunto llega a disociar lo subjetivo de lo objetivo: así. En efecto. un objeto cuyos desplazamientos no pueden ser reconstituidos.

nada obliga todavía al niño a disociar la acción misma de su punto de aplicación. Finalmente. el comportamiento del sujeto muestra claramente hasta qué punto éste tiene ya conciencia de la desaparición periódica de los objetivos. En tanto que la búsqueda del objetivo consiste simplemente en prolongar los movimientos de esa acomodación ya esbozados en su presencia. el niño no se limita ya a buscar el objetivo solo en el lugar donde lo vio desaparecer. de generalización y de reconocimiento. sino que prolonga el movimiento de acomodación en la dirección que siguió hasta allí. Despues es el punto de intersección. es decir. en el curso del tercer estadio. el niño no se limita a seguir con los ojos o con la mano un móvil cualquiera: une la búsqueda visual a la táctil. no hay todavía un objeto. gracias a los progresos de la coordinación entre la visión y la prehensión. Aun cuando llegue a proseguir las acciones interrumpidas. En tanto el niño no se dedique a buscar especialmente para volver a encontrar los objetos que desaparecen. para permitir la distinción entre los objetos permanentes y la actividad que se ejerce sobre ellos. El problema de la independencia y de la permanencia del objeto no comienza a plantearse más que cuando el niño nota la desaparición de los objetivos deseados y cuando trata de buscarlos activamente. de asimilación recíproca de los esquemas múltiples que manifiestan las diferentes modalidades de la acción propia. el niño concibe simplemente el objeto como ligado a sus conductas y a las posiciones privilegiadas que las caracterizan. En estos casos. en efecto. pero el fracaso no basta. no se podría hablar de conservación objetiva. no podría presentar todavía ni trayectoria independiente en el espacio ni. Luego.un mundo objetivo. Esta permanencia elemental se acentúa cuando. permanencia intrínseca. en consecuencia. El objeto no es más que la prolongación de los movimientos de acomodación. El primer contacto entre el sujeto que actúa y el medio no implica para nada la conciencia del objeto. elaboración de objetos prácticos pero no todavía sustancias permanentes. El objeto es sólo la prolongación de la acción propia: el niño sólo cuenta con la repetición de sus movimientos de acomodación para realizar su deseo. La permanencia real no comienza más que con un tercer proceso constitutivo del objeto: la búsqueda del objeto desaparecido en un universo espacio-temporal inteligible. Este reconocimiento no tiene nada en comun con una percepción de objetos. hasta aqui. Aunque este tipo de actividad comporte una capacidad de repetición. Durante los dos primeros estadios. Esta coordinación de dos o varias series distintas de acomodaciones refuerza la consolidacion y la exteriorizacion del objeto. sin atribuirle existencia ni trayectoria independientes. Se nota un progreso en la consolidación de los objetos cuando a la acomodación de una sola serie de esquemas sucede una búsqueda que implica la coordinación de esquemas primarios múltiples. Aquí entra en escena el primer método constituitivo del objeto: el esfuerzo de acomodación y las anticipaciones que derivan de él. en tanto no llegue a deducir sus desplazamientos en el espacio cuando no los percibe más. Hay. el objeto se completa en correlación con la causalidad en la medida en que esta coordinación de los esquemas conduce a la constitución de un universo-espacio-temporal inteligible y dotado de permanencia. Solo conoce acciones que tienen éxito inmediato y otras que fracasan momentaneamente. Recordemos que las tres etapas de esta búsqueda caracterizan los tres ultimos de nuestros estadios: simple búsqueda sin 16 . pues.

el objeto no es buscado en un primer momento mas que en un lugar privilegiado: aquel en que fue rencontrado una primera vez. La sucesón de los estadios que hemos distinguido manifiesta mucho más que una comprensión progresiva que simples adquisiciones fortuitas. etc. para convertirse simplemente en un factor entre otros. cuando sabe volverlo a encontrar en la última posición en que lo percibio (quinto estadio) le es necesario todavía aprender la posibilidad del trasvasamiento. en el cuarto estadio. del tiempo y de la causalidad: un objeto es un sistema de cuadros perceptivos. La constitución del objeto es inseparable de la del espacio. El niño comienza por perseguir los objetivos no-visibles sólo cuando esbozó en su presencia el gesto de tomarlos. no sólo en un lugar privilegiado. por buscar el objeto en el lugar donde ya lo encontró por primera vez. después búsqueda fundada sobre el grupo de desplazamientos percibidos y finalmente búsqueda que implica la representación de los desplazamientos no percibidos. sino teniendo en cuenta los desplazamientos observados sucesivamente. el niño organiza sus esquemas motores y elabora relaciones operatorias sin 17 . Si hay experiencia. esta búsqueda activa del objeto desaparecido prolonga simplemente las conductas de los tres primeros estadios. Despues. El niño comienza. se trata de experiencias dirigidas: descubriendo el objeto. Una vez contraido este hábito será necesario volver a prender a tener en cuenta los desplazamientos sucesivos. se constituyen los objetos.tener en cuenta grupos objetivos de desplazamiento percibidos. Depende todavía de la propia acción y no constituye más que un objeto práctico. el sujeto está obligado a construir un sistema de relaciones para comprender estas series y para comprenderse en relación con ella. Solo llegando a la creencia en la permanencia del objeto el niño lograr ordenar el espacio. En la medida en que las cosas se desprenden de la acción propia y en que ésta se situa entre el conjunto de las series de acontecimientos del ambiente. Para comprender que el que el objeto constituye un móvil independiente susceptible de múltiples desplazamientos. Lo que es innato en la identificación es simplemente la función de asimilación y no las estructuras sucesivas que elabora esta función. En la medida en que se opera este pasaje del egocentrismo integral e inconsciente de los primeros estadios a la localización del propio cuerpo en un universo exterior. En su punto de partida. el tiempo y la causalidad. Pero este progreso ocasiona dos consecuencias imporantes: La primera es que el objeto se separa poco a poco de la actividad propia: el hecho de que el niño llegue a concebir los objetos como subsistiendo detrás de las pantallas lo conduce a disociar la acción subjetiva de la realidad a la que ésta se refiere. aun cuando ciertos desplazamientos se efectuen fuera del campo perceptivo? Para comprender este proceso necesitamos de una deducción propiamente constructiva. En pocas palabras. gracias a la acción misma. Pero aún cuando este esquema se generalice y la búsqueda tenga lugar independientemente de esta condición. del estado global o dinámico al estado analítico o de descomposición espacio-temporal. dotados de una forma espacial constante a tráves de sus desplazamientos sucesivos y que constituye un término aislable en las series causales que transcurren en el tiempo. en la medida en que los objetos se separan de la acción. ¿Como llega el niño a buscar el objeto. es necesario que la percepción y la acción constituyan un solo todo bajo la forma de esquemas sensorio motores y que estos esquemas procedan. La segunda consecuencia es que la acción propia deja de ser la fuente del universo exterior. el propio cuerpo llega a ser un término entre los otros.

gracias a una asimilación recíproca que les permite combinarse entre sí de todas las maneras: es este proceso de disociación y de reagrupamiento el que. La inteligencia sensorio motriz. el objeto prolonga simplemente la actividad propia: su permanencia es solamente práctica porque el universo no está separado de la acción ni objetivado en un sistema de relaciones. al engrendar los primeros actos de inteligencia propiamente dicha. es esencialmente construcción de relaciones o deducción constructiva. "El campo espacial y la elaboración de los grupos de desplazamientos" 18 . un proceso de adquisición que no se podría considerar ni como puramente experimental ni como puramente deductivo. La permanencia del objeto se debe a esta deducción constructiva que constituye desde el cuarto estadio la asimilación recíproca de los esquemas secundarios. pero que participa a la vez de la experiencia y de la construcción interna. que constituye la primera de las formas de conservación. Sobre todo las combinaciones de los esquemas móviles hacen posible una mejor acomodación de la conducta a las particularidades de las cosas: por el hecho de que los esquemas pueden. resulta. el niño es conducido a observar el detalle de los objetos sobre los que recae su acción mucho más que cuando éstos están englobados en actos de conjunto permanenciendo indiferenciados. donde los desplazamientos simplemente representados llegan a insertarse entre los movimientos percibidos y a completarlos en una totalidad verdaderamente coherente. desde el cuarto estadio. es decir. como todas las otras de la estrecha unión de un elemento racional o deductivo y de un elemento empírico atestiguando que la deducción se opera constantemente en acuerdo con las cosas o bajo su sugestión. ajustarse unos a otros. La coordinación de los esquemas primarios. los esquemas secundarios se hacen móviles. permite al niño construir un mundo espacio-temporal de objetos dotados de causalidad propia. Finalmente.seguir pasivamente la presión de los hechos. Desde entonces. En resumen. la coordinación de los esquemas que llegaron a ser móviles. una vez llegada a este nivel. es decir. La unión de acomodación progresiva con la asimilación recíproca de los esquemas constituye para la inteligencia. la deducción del objeto y de sus caracteres espaciales se completa en la construcción de un universo de conjunto. Los esquemas móviles que resultan de la coordinación de las reacciones secundarias constituyen simultaneamente especies de conceptos motores susceptibles de disponerse en juicios y razonamientos prácticos y sistemas de relaciones que permiten una elaboración cada vez más precisa de los objetos mismos a los que se refieren estas condctas: La asimilación recíproca de los esquemas ocasiona la construcción de las coneciones físicas y en consecuencia de los objetos como tales. la conservación del objeto. en "experiencias para ver" propiamente dichas. en particular esta coordinación entre la visión y la prehensión que da nacimiento a las reacciones circulares secundarias. la coordinación de los esquemas se interioriza bajo la forma de combinaciones mentales mientras que la acomodación se convierte en representación. durante el sexto estadio. Es a partir del quinto estadio que se va a elaborar el objeto verdadero. Hasta este nivel. tiene por resultado una exteriorización relativa de las cosas que no llega a constituir una permanencia sustancial. Por el contrario. De aquí esas conductas de "exploracion de los objetos nuevos" que aparecen desde el cuarto estadio y que durante el quinto se prolongan en "reacciones circulares terciarias". por otra parte.

nada está dado del espacio. es sólo una propiedad de la acción que ésta desarrolla al coordinarse. Así como en el curso de las primeras semanas. En efecto. es decir. que une el espacio visual al espacio táctil y al espacio gustativo. en que se ignora a sí mismo. Gracias a la prehensión. durante los doce o los diez y ocho primeros meses de su existencia. También los llamamos "subjetivos" para señalar su paralelismo con la permanencia todavía dependiente de la acción propia. Podemos afirmar que la constitución de la noción de objeto es correlativa a la organización del campo espacial mismo. El espacio. de los cuerpos mismos. El niño procede. No existe más que en un espacio práctico o tantos espacios prácticos como suponen las diversas actividades del sujeto. el objeto es concebido como una sustancia permanente. es decir. a los dos primeros estadios de la noción de objeto corresponde un estado inicial durante el cual el espacio consiste en "grupos" heterogéneos (cada haz perceptivo constituye un espacio propio) y puramente práctico. entonces. permaneciendo éste fuera del espacio en la medida. El espacio es la percepción de los contenidos. se elabora poco a poco. En el otro extremo. desde una especie de solipsismo práctico inicial a la construcción de un universo que lo comprende a él mismo a título de elemento. el objeto no es nada más que el cuadro sensorial "a disposición" de los actos: sólo es sentido y percibido como ligado a los datos más inmediatos y subjetivos de la actividad sensorio-motriz. el espacio es una propiedad de las cosas. Este pasaje de un espacio práctico y egocéntrico al espacio representado y que comprende al sujeto mismo: es la condición sine qua non de la representación y tambien de la percepción directa de los grupos. Pero como los objetos no están todavía dotados de permanencia sustancial y el sujeto ignora sus propios desplazamientos. independiente de la actividad del yo. de los tamaños. Al tercer estadio de la noción de objeto corresponde un espacio cuyos grupos se coordinan entre sí y llegan a ser "subjetivos". fuera de la percepción de la luz y la acomodación propia a esta percepción. Aun más. precisamente. Todo el resto. al comienzo. un continente. La historia de la elaboración de las relaciones espaciales y de la constitución de los principales "grupos" es exactamente paralela a la precedente. por el contrario. de las posiciones. que caracteriza al "objeto" de este estadio: grupos que unen a un sujeto que se ignora 19 . En efecto. y si el espacio llega a ser. En el otro extremo. Así el sujeto se comprende en el espacio y pone en relación sus propios desplazamientos con el conjunto de los otros. en cierto sentido. es sólo en la medida en que las relaciones se constituyen la objetivación misma de esos cuerpos llegan a coordinarse entre sí hast formar un todo coherente. y que la acción vuelve a encontrar a condición de someterse a ciertas leyes exteriores a sí misma. el niño llega a ser capaz de imprimirles movimientos sistematicos y de percibir así los "grupos" en el universo mismo. de las distancias. La noción de espacio sólo se comprende en función de la construcción de los objetos: sólo el grado de objetivación que el niño atribuye a las cosas nos informa sobre el grado de exterioridad que acuerda al espacio. estos "grupos" permanecen víctimas de a apariencia sensorial y relativos a la perspectiva propia del niño. el sujeto no ocupa ya el centro del mundo: él se situa a sí mismo a título de objeto entre los otros objetos y se convierte así en parte integrante del universo que construyó saliendo de la perspectiva propia. la percepción de las formas. si bien éste lo ignora. etc.

y no constituyen grupos que unan. elabora las operaciones reversibles que constituyen el comienzo del grupo objetivo. en particular de la asimilación reproductora o "reacción circular". Al quinto estadio de la noción de objeto corresponde el advenimiento del grupo "objetivo" y al sexto estadio corresponde la elaboración de los grupos "representativos". Al cuarto estadio de la noción de objeto corresponde un progreso esencial en la noción de grupo: el niño llega a ser capaz de esconder y volver a encontrar.así mismo con un objeto semi-permanente. Sólo que este funcionamiento a priori debe ser estructurado para dar lugar a organizaciones reales. este funcionamiento toma la forma de "grupos". desde que los procesos circulares de la asimilación se aplican a los datos sensoriales y cinéticos que constituyen la materia del espacio. el "grupo" es la expresión de los procesos de identificación y de reversibilidad propios de los fenómenos fundamentales de la asimilación intelectual. De esta manera. Así concebido. Esta noción aparece como un a priori necesario para la interpretación de los desplazamientos. objetos como tales. Tambien. unos a otros. Psicologicamente. Es decir. es evidente que existen grupos "prácticos" antes de cualquier percepción o conciencia del grupo. Es en este sentido que se puede hablar del carácter a priori de esta noción: manifiesta simplemente el hecho de que toda organización constituye un sistema cerrado sobre sí mismo. 20 . Hay mutua dependencia entre el grupo y el objeto: la permanencia de los objetos supone la elaboración del grupo de sus desplazamientos y recíprocamente. lo consideraremos "grupo" como todo sistema de operaciones susceptible de permitir un retorno al punto de partida. Es el estadio del "grupo de operaciones simplemente reversibles".