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INSTITUTO DE INVES11ACIONE5 jURIEHCAS

DICCIONARIO
JURIDICO MEXICANO
TOMO
L-O

UNIVERSIDAD NAcI0N1. ÁUTÓNI:)MA DF: MÉ)rco


DICCIONARIO JURÍDICO MEXICANO

TOMO VI
L-O
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURÍDICAS
Serie E. VRIOS. Núm. 28
Esta edición fue financiada por la
"Fundación Jorge Sánchez Cordero"
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURÍDICAS

DICCIONARIO JURÍDICO
MEXICANO
TOMO VI

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


México, 1984
Primera edición 1984
DR © 1984, Universidad Nacional Autónoma de México
Ciudad Universitaria, 04510 México, D.F.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Impreso y hecho en México
DICCIONARIO JURÍDICO MEXICANO

DIRECTORIO

COMITÉ TFCNICO

Presidente: Jorge Carpizo


Secretario: Jorge Adame Goddard -
Miembros: Jorge Barrera Graf, Héctor Fix-Zamudio,
Eugenio Hurtado Márquez, Jorge Madrazo

COORDINADORES DE ÁREA

Derecho administrativo: José Othón Ramírez (.LLtié-


rrez
Derecho agrario: José Barragán Barragán
Derecho civil: Alicia Elena Pérez Duarte y N. y Jorge
A. Sánchez-Cordero Dávila
Derecho constitucional: Jorge Carpizo y Jorge Ma-
drazo
Derecho económico: Marcos Kaplan
Derecho fiscal: Dolores Beatriz Chapoy Bonifaz y Ge-
rardo Gil Valdivia
Derecho internacional privado: Claude Belair M.
Derecho internacional público: Ricardo Méndez Silva
Derecho del mar: Alberto Székely
Derecho mercantil: Jorge Barrera Graf
Derecho militar: Francisco Arturo Schroeder Cordero
Derecho penal: Alvaro Runster y Sergio García Ramí-
rez
Derecho procesal: Héctor Fix-Zurnu dio
Derecho del trabajo y seguridad social: Santiago Bara-
jas Montes de Oca
Derechos humanos: Jesús Rodríguez y Rodríguez
Historia del derecho: Ma. del Refugio González
Teoría general y filosofía del derecho: Ignacio Carrillo
Prieto, Ulises Schmill Ordóñez y Rolando Tamayo
y Salrnorán
COLABORADORES EN ESTE TOMO

Abascal Zamora, José María Kaplan, Marcos


Adame Goddard, Jorge Labariega Y. Pedro A.
Aguilar y Cuevas, Magdalena Lagunes Pérez, Iván
Arenal Fenochio, Jaime del Lombardo A., Horacio
Arreola, Leopoldo Rolando López Monroy, José de Jesíis
Barajas Montes de Oca, Santiago Madrazo, Jorge
Barragán Barragán, José Márquez González, José Antonio
Barrera Graf, Jorge Márquez Pilero, Rafael
Becerra Bautista, josé Medina Lima, Ignacio
Belair M. Claude Méndez Silva, Ricardo
Bernal, Beatriz Montero Duhalt, Sara
Bunster, Alvaro Nava Negrete, Alfonso
Carpizo, Jorge Oiate Laborde, Santiago
Carreras Maldonado, María Orozco Henríquez, J. jesús
Cornejo Certucha, Francisco M. Pérez Duarte y N., Alicia Elena
Chapoy Bonifaz, Dolores Beatriz Ramírez Gutiérrez, José Othón
Esquivel Ávila, Ramón Ramírez Hernández, Elpidio
Fix-Zainudio, Héctor Ramírez Reynoso, Braulio
Flores García, Fernando Righi, Esteban
Franco Guzmán, Ricardo Rodríguez y Rodríguez, Jesús
Galindo Garfias, Ignacio Ruiz Sánchez, Lucía Irene
García Mendieta, Carmen Santos Azuela, Héctor
Caxiola Moraila, Federico Jorge Schmiil Ordóñez, Ulises
Gil Valdivia, Gerardo Schroeder Cordero, Francisco Arturo
GórnezRohledo Verduzco, Alonso Soberanes Fernández, ,J osé Luis
Góngora Pimentel, Cenaro Soberón Mainero, Miguel
González, Ma. del Refugio Staelens Guillot, Patrick
González Oropeza, Manuel Székely, Alberto
González Ruiz, Samuel Antonio Tamayo y Salmorán, Rolando
Hernández Espíndola, Olga Tavira y Noriega, Juan Pablo de
Islas de C onzález Mariscal, Olga Trigueros U.. Laura
PRESENTACIÓN DE LA OBRA

El Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, con agrado y entusias-
mo, presenta su Diccionario Jurídico Mexicano.
Esta obra está redactada por los investigadores del Instituto y por profesores vinculados con nuestra dependen-
cia universitaria; constituye un proyecto colectivo del Instituto, se Prograrnó y ejecutó por los miembros (le su
personal académico.
En nuestro Instituto, los investigadores realizamos los proyectos de investigación que proponemos y, en su ca-
so, aprueban los órganos académicos colegiados, contribuimos con material para las publicaciones periódicas de
la dependencia y participamos en los proyectos colectivos. Dentro de este ultimo sector se enmarca la presente
obra que se editará en varios volúmenes. Así, el Diccionario Jurídico Mexicano representa el último esfuerzo aca-
démico colectivo del personal del Instituto de Investigaciones Jurídicas,
La Dirección del Instituto propuso el proyecto del Diccionario a un grupo de investigadores que posteriormen'
te constituyó el Comité Técnico del mismo. Ellos acogieron con agrado la idea y en una serie de reuniones se dis-
cutieron los criterios generales que después formaron parte del documento que se repartió a todos los colaborado-
res del Diccionario para precisarles qué objetivos se perseguían y las reglas que se debían seguir para lograr La unidad
de la obra. El Comité Técnico designó a los coordinadores de las diversas materias jurídicas, quienes se responsabi-
lizaron de escoger a sus colaboradores, previa consulta con el Comité Técnico, y del nivel académico de las respec-
tivas voces. Los créditos a todos los que intervinieron en la elaboración de este volumen se señalan cii las primeras
páginas y a todos ellos quiero expresarles mi gratitud por su colaboración. El doctor] orge Adame Coddard y el
señor Eugenio Hurtado Márquez fueron la columna vertebral de este proyecto. A ellos, en forma riiiiy especial, mi
profundo agradecimiento,
Las finalidades que este Diccionario persigue son proporcionar al lector una descripción tanto teórica como
práctica de cada una de las voces empleadas en las fuentes jurídicas mexicanas. En consecuencia, no se compren-
den todos los conceptos que se utilizan en la ciencia jurídica general.
Las voces del Diccionario son las que se emplean en nuestro orden jurídico actual; por tanto, sólo hay vocablos
con referencias históricas cuando éstas se consideraron significativas para comprender nuestras instituciones
presentes.
Esta obra es de divulgación, no es estrictamente de investigación; por tanto, se procuró utilizar un lenguaje sen-
cillo y claro; así, podrá ser consultada no sólo por el especialista sino por los estudiantes y profesionales de otras
ciencias sociales.
Se recomendó a los colaboradores que el desarrollo de cada voz comenzara con su etimología, para después:
a) precisar la definición técnica, precedida cuando fuera conveniente, por la definición en el lenguaje usual; b)
esbozar, cuando así se considerara prudente, una relación sintética de los antecedentes históricos; e) desarrollar
los aspectos mas significativos relacionados con el concepto y la delimitación del vocablo, tratando de conseguir
un equilibrio entre las cuestiones teóricas y las prácticas, y d) sugerir una bibliografía general que no excediera
de diez referencias.
En el documento que se repartió a los colaboradores se hizo énfasis en que se debía guardar un equilibrio entre
la información doctrinal, la legislativa y la jurisprudencial; que el desarrollo de las voces no debería consistir en
una simple exégesis del texto legal o jurisprudencial, pero tampoco se debía caer en el extremo Contrario: que el
desarrollo de la voz contuviera sólo o excesiva información doctrinal.
En el documento mencionado se fue muy preciso respecto a las indicaciones formales, desde cómo dividir y
subdividir las voces hasta la extensión de las mismas. Las sugerencias del documento únicamente persiguieron,
corno ya he indicado, otorgar cierta unidad a una obra colectiva donde intervinieron ms de sesenta colaborado-
res. Esperamos haber logrado tal cometido.
Sobre el contenido de las voces, el Instituto no necesariamente está de acuerdo con los autores; luego, sólo
ellos son los responsables de sus opiniones. Entre otras, ésta es una de las razones por las cuales cada voz lleva el
nombre de su redactor.
Como es natural, el nivel acadtmnico de las voces no es homogéneo; sin embargo, el Instituto trató de alcanzar
un nivel académico alto, que generalmente se logró; pero debe reconocerse que en algunos casos, aunque con mu-
cho son los menos, ci nivel sólo es aceptable.
En una obra de esta naturaleza siempre se presentan algunas dificultades; el Instituto está contento de que las
pudo superar, con relativa facilidad, y así ofrecer al jurista, al estudiante de Derecho, al profesional de otras cien-
cias sobre el Hombre, este Diccionario rimie esperamos les sea de utilidad en sus labores cotidianas. Si ello se logra,
los que lo planeamos, lo redactamos y lo realizarnos nos sentiremos muy satisfechos por haber alcanzado las fina-
lidades que perseguirnos en su construcción y edificación.

Jorge CAItPIZO
Director del Instituto de
Investigaciones Jurídicas, UNAM.

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ABREVIATURAS UTILIZADAS EN
ESTE DICCIONARIO

a., aa. artículo, artículos LCODEP Ley para el Control, por parte del Go-
BJ Boletín Judicial bierno Federal, de los Organismos
e. capítulo Descentralizados y Empresas de
C Constitución Política de tos Estados Participación Estatal
Unidos Mexicanos LCS Ley del Contrato de Seguros
CC Código Civil para el Distrito Federal LDU Ley de Desarrollo Urbano del Distrito
CCo. Código de Comercio Federal
CFF Código Fiscal de la Federación LFT Ley Federal del Trabajo
CFPC Código Federal de Procedimientos Ci- LFTSE Ley Federal de los Trabajadores al Ser-
viles vicio del Estado
CFPP Código Federal de Procedimientos Pe- LGBN Ley General de Bienes Nacionales
nales LGP Ley General de Población
cfr. confrontar, cotejar LGSM Ley General de Sociedades Mercantiles
CJM Código de Justicia Militar LGTOC Ley General de Títulos y Operaciones
GP Código Penal del Distrito Federal de Crédito
CPC Código de Procedimientos Civiles para LTAP Ley de Instituciones de Asistencia Pri-
el Distrito Federal varIa para el Distrito Federal
CPP Código de Procedimientos Penales para LIC Ley General de Instituciones de Crédi-
el Distrito Federal to y Organizaciones Auxiliares
CS Código Sanitario de los Estados Unidos LICOP Ley de Inspección de Contratos y
Mexicanos Obras Públicas
DO Diario Oficial LIE Ley para Promover la Inversión Mexi-
ed. edición cana y Vigilar la Inversión Extranjera
etc. etcétera UF Ley Federal de Instituciones de Fianzas
edit. editor LIR Ley del Impuesto sobre la Renta
fr., frs. fracción, fracciones LIS Ley General de Instituciones de Se-
¡.e. esto es guros
ibid. en el mismo lugar LM Ley Monetaria de los Estados Unidos
íd. el mismo Mexicanos
¡ni. Informe (le la Suprema Corte de jus- LMI Ley que crea el Consejo Tutelar de Me-
ticia nores Infractores del Distrito Fe-
ISIM Ley del Impuesto sobre Ingresos Mer- deral
cantiles LMV Ley del Mercado de Valores
IVA Ley del Impuesto al Valor Agregado LMZAA Ley Federal sobre Monumentos y Zo-
LA Ley de Amparo nas Arqueológicas, Artísticas e lis-
LAH Ley General de Asentamientos Huma tóricas
nos LN Ley del Notariado del Distrito Federal

11
LNCM Ley de Navegación y Comercio Marí- p.c« por ejemplo
timo reinlp. reimpresión
LNN Ley de Nacionalidad y Naturalización RLOFr. 1 Reglamento de la Ley Orgánica de la
LOAPI' Ley Orgánica de la Administración Fracción 1 del Artículo 27 Consti-
Pública Federal tucional
loe. cit. lugar citado RLSC Reglamento de la Ley de Sociedades
LOFr. 1 Ley Orgánica de la Fracción 1 del Ar- Cooperativas
tículo 27 Constitucional RRIE Reglamento A Registro Nacional de
LOPJF Ley Orgánica del Poder Judicial Fe- Inversiones Extranjeras
deral RRP Reglamento del Registro Público de la
LOPPE, Ley Federal de Organizaciones Politi- Propiedad del Distrito Federal
cas y Procesos Electorales RSIR Reglamento de la Ley del Impuesto
1,0TCAI)1' Ley Orgánica del Tribunal de lo Con- sobre la Renta
tencioso Administrativo del Distrito RZ Reglamento de Zonificación para el
Federal Territorio del Distrito Federal
LOTEE Ley Orgánica del Tribunal Fiscal de la s.a. sin año
Federación SA Sociedad Anónima
LOTJFC Ley Orgánica de los Tribunales de Jus- SC Sociedad Cooperativa
ticia del Fuero Gorrión del Distrito SCC Sociedad Cooperativa de Consumo
Federal SJ Suprema Corte de Justicia
LPC Ley Federal de Protección al Consta- SCP Sociedad Cooperativa de Producción
midor S de RL Sociedad de Responsabilidad Limitada
LQ Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos 5 en C por A Sociedad en Comandita por Acciones
LR Ley de Responsabilidades 5 en CS Sociedad en Comandita Simple
LRPC Ley sobre el Régimen de Propiedad en 5 en NC Sociedad en Nombre Colectivo
Condominio para el Distrito Federal s.e. sin editorial
LSI Ley de Sociedades de Inversión SI Sociedad Irregular
LVGC Ley de Vías Generales de Comunica- SJF Semanario Judicial de la Federación
ción s.l. sin lugar
núm. núms. número, números s.p.i. sin pie de imprenta
OEA Organización de Estados Americanos t. tomo
ONU Organización de las Naciones Unidas tít, título
op. cit. Obra citada trad. traducción, traductor
P. pp. página, páginas V. véase
pío., píos. párrafo, párrafos vol, volumen

12
Siendo jefe del Departamento de Publicaciones
del Instituto de Inveatigaciones Juridicaa José
Luis Soberanes, se terminó de imprimir este li-
bro en Profesional Tipográfica, S. de R.L. el 9
de mayo de 1984. Su composición se hizo en
tipos Bodoni de 10 y 8 puntos. La edición cona-
ta de 3,000 ejemplares.
ticulares y que el juez debe estimar e investigar en sus
notas particulares. . .; 2) cuando la ley calla en absolu-
to ... ; 3) cuando hay dos leyes que, sin preferencia
alguna entre sí, se contradicen haciéndose recíproca-
mente ineficaces, y 4) cuando una norma es inaplicable
por abarcar casos o acarrear consecuencias que el
L legislador no habría ordenado de haber conocido
aquéllos o sospechado éstas".
Para Joseph Raz las lagunas en el derecho se pre-
Lagunas de la ley. L En el lenguaje ordinario hablar sentan cuando determinada cuestión jurídica no tiene
de laguna equivale a señalar la existencia de un vacío ninguna solución completa y esto acontece, bien por-
en el que algo falta, bien porque no exista o bien por- que ninguna de las posibles soluciones completas a la
que esté viciado. cuestión jurídica sea verdadera, o bien por la existen-
II. Históricamente el problema de las lagunas del cia de soluciones parciales o secundarias, cuando de-
derecho nace con el principio de la separación de po- terminada cuestión jurídica debe ser sometida para su
deres, que impone al juez la obligación de aplicar el discernimiento al órgano jurisdiccional. Distingue este
derecho preexistente que, como señala Perelman autor entre lagunas jurisdiccionales (cuando los tribu-
(p. 66), está obligado a conocer. A partir de este mo- nales carecen de jurisdicción sobre ciertas cuestiones
mento el problema de la interpretación e integración jurídicas) y lagunas del derecho, stricto sensu (cuando
del derecho y consecuentemente de las lagunas del de- algunas cuestiones jurídicas sometidas a la jurisdicción
recho, estará íntimamente vinculado con la posición de los tribunales no tienen ninguna solución completa).
que dentro de la lógica jurídica se asuma. Así, p.c., Para Kelscn, en cambio, las lagunas del derecho son,
para la escuela de la exégesis, al postular la plenitud ante todo, formulaciones ideológicas y políticas a las
hermética, no cabrá la posibilidad de lagunas en el de- cuales no se les puede dar una solución lógico-jurídica.
recho; en consecuencia, los vacíos legales los llena el Distingue entre lagunas auténticas —diferencia entre
juez, pues éste no puede dejar de fallar alegando oscu- el derecho positivo y un orden tenido por mejor y más
ridad o insuficiencia de la ley, de otra manera estaría justo, "casos en que el derecho válido existente no
denegando justicia, de donde se sigue que si bien en la puede ser aplicado por no contener ninguna norma
ley cabe la posibilidad de lagunas, en el derecho no general aplicable al caso" (Teoría pura del derecho,
puede haberlas, pues, en todo caso, lo no prescrito p. 256)— y lagunas técnicas, cuando el legislador ha
no produce consecuencias si así lo declara el órgano omitido normas, lo que habría tenido que regularse,
jurisdiccional (García Máynez, pp. 359-360). en general, para la aplicación de un precepto (idem,
Tradicionalmente, señala Perelman (p. 69), se dis- p.257).
tinguen tres especies de lagunas a saber: a) intra legem III. En nuestro derecho positivo, por mandato ex-
(se presenta por una omisión del legislador); b) axio- preso de la C (a. 14), no es posible la denegación de
lógica o prae ter legem (las crean los intérpretes cuan- justicia alegando falla de precepto aplicable al caso,
do pretenden que una concreta materia debería regirse por lo que deberán, en estas situaciones, fundarse las
por una disposición normativa cuando no lo está ex- resoluciones en los principios generales del derecho,
presamente), y e) contra legem (van en contra de la mandamiento que repiten en su espíritu los aa. 18 y 19
propia ley y se presentan cuando los intérpretes, de- del CC. El mismo ordenamiento civil, en su a. 20, or-
seando la no aplicabilidad de la ley en un caso con- dena: "cuando haya conflictos de derechos o falta de
creto, restringen el campo de aplicación de la misma ley expresa que sea aplicable, la controversia se decidirá
mediante la introducción de un principio general que a favor del que trata de evitar perjuicios y no a favor
la limita). del que pretende obtener lucro. . ." En materia penal
Para Enneccerus (citado por Legaz y Lacambra, no es posible pretender colmar lagunas en la ley cuando
p. 528) las lagunas del derecho se presentan en cuatro provengan de la omisión en el establecimiento de tipos
casos: "1) cuando la ley sólo da al juez una orientación delictivos o penas, pues se estaría violando el a. 14 de
general señalándole expresa o tácitamente hechos, con- la C en su pfo. tercero, que establece la garantía de la
ceptos o criterios no determinados en sus notas par- exacta aplicación de la ley penal al prohibir imponer

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en los juicios criminales, por simple analogía y aun ticos más importantes que contempla nuestra C vigen-
por mayoría de razón, pena alguna que no esté decre- te, que data de 1917.
tada por una ley exactamente aplicable al delito que III. Precisamente para legitimar los actos de reparto
se trata; de aquí que algunos penalistas sostengan de tierras emprendidos por el gobierno, se puso ese
que en el derecho penal no hay lagunas. trascendental principio de que la propiedad de las tie-
y. ANALOGIA, 1 NTERPRETACION J 1 JRIDICA. rras y aguas comprendidas en los límites del territorio
patrio correspondía originariamente a la nación, la
IV. BIBLIOG1tAFIA: GARCIA MAYNEZ, Eduardo, In- cual ha tenido y tiene —en expresión del a. 27 consti-
troducción al estudio del derecho; 30a. ed., México, Porrúa, tucional, pfo. primero— el derecho de transmitir el
1979; KELSEN, Hans, Teoría pura del derecho; trad. de Ro-
berto J. Vernengo, México, UNAM, 1979; LEGAZ Y LA-
dominio de ellas a los particulares, constituyendo la
CAMBRA, Luis, Filosofía del derecho; Sa. cd., Barcelona, propiedad privada. Asimismo se aclara que la nación
Bosch, 1979; PERELMAN, La lógica jurídica y lo nueva re- podrá establecer, en todo tiempo, "a la propiedad pri-
tórica, Madrid, Civitas, 1979; RAZ, Joseph, La autoridad del vada las modalidades que dicte el interés público". He
derecho; trad. de Rolando Tamayo, México, UNAM, 1982. aquí el fondo último de todas las acciones de afecta-
Horacio LOMBARDO A ción y de expropiación de los latifundios existentes
en la República con fines agrarios, al grado de que,
Lanzamiento, u. DESAHUCIO. en estos supuestos, no se admite por excepción el re-
curso al juicio de amparo.
Latifundio. L (Del latín latifundium-i, vocablo que a IV. Tales latifundios, para los contendientes de la
su vez proviene de las voces lotus = ancho, extenso: y Revolución de 1910, significaban una ominosa concen-
fundas = finca.) Es una finca rústica de gran exten- tración de la riqueza frente a la condición de pobreza
sión. Desde el punto de vista del derecho agrario, el y de miseria que reinaba entre las clases campesinas.
latifundio representa un concepto muy técnico, pese Dicha concentración de riqueza o de tierras era efecto,
a que se define en sentido contrario de lo que es la pe- tal como lo va a decir el propio constituyente, de la
queña propiedad rural. Es decir, latifundio son todas política desamortizadora del siglo decimonónico, en
aquellas fincas rústicas o extensiones de propiedadru- especial de la ley de 25 de junio de 1856, declarada
ral que excedan de los límites establecidos para la pe- nula, así como todas las enajenaciones de tierras, aguas
queña propiedad. y montes pertenecientes a los pueblos, rancherías,
Los límites que indica dicho texto fundamental congregaciones o comunidades, por disposición expre-
son Los de cien hectáreas de riego o humedad de pri- sa del a. 27 constitucional. Se enajenaron las propie-
mera o sus equivalentes en otra clase de tierra en ex- dades de estos pueblos, de los municipios y de los es-
plotación; de ciento cincuenta hectáreas cuando se tados por la consideración de que eran de manos muer-
trate de cultivos de algodón y de hasta trecientas hec- tas, que no podían producir nada, y obviamente fue-
táreas, cuando se trate de cultivos valiosos, como el ron adquiridas por la incipiente burguesía, que era la
cultivo del plátano, la caña de azúcar, el café, el hene- única clase que tenía el dinero suficiente para comprar
quén, hule, cocotero, olivo, quina, vainilla, cocoa o tan grandes extensiones; fueron vendidas en subasta
árboles frutales; así como aquella superficie que sea pública, a precios verdaderamente bajos, y fueron ex-
necesaria para mantener a quinientas cabezas de gana- plotados bajo el régimen de haciendas y de explo-
do mayor o sus equivalentes en ganado menor. De tación de las clases campesinas, cuyo descontento ha
manera pues, que, cuando la propiedad rural exceda sido considerado como uno de los motivos que pren-
de estos límites, estaremos ante un latifundio para to- dieron la sangrienta Revolución de 1910.
dos los efectos legales, susceptible, por tanto, de afec- Y. Siendo propósito del constituyente el reparto
tación para fines agrarios. de todos estos latifundios, en el mismo texto funda-
II. Esta clase de tierras, los latifundios así entendi- mental se fija el procedimiento para llevarlo a la prác-
dos, constituyen el objeto directo de la repartición de tica. Tal procedimiento varía, según se trate de la ac-
las tierras en México, uno de los objetivos de la llama- ción de restitución de tierras a favor de rancherías,
da "reforma agraria", tal vez el principal. Se trata de congregaciones, pueblos y comunidades o de la acción
un propósito revolucionario, consecuencia inmediata dotatoria de tierras.
dé la Revolución de 1910, uno de los mandatos polí- La acción restitutoria de tierras únicamente proce-

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día respecto de aquellas tierras de que habían sido representantes de una junta de conciliación y arbitraje
propietarios estos mismos pueblos, comunidades, con- cuando deciden sobre el fondo de un conflicto. En
gregaciones y rancherías, procediendo la autoridad materia civil e1 laudo es la decisión definitiva dictada
agraria al fraccionamiento del latifundio que resultase por el árbitro para resolver un conflicto que haya sido
afectado. De hecho, y pese a esa revolucionaria legiti- sometido al arbitraje. Porras y López ha definido por
mación de la propiedad originaria a favor de la nación, su parte el laudo: "Es el acto jurisdiccional por virtud
a estos presuntos propietarios se les exigió como re- del cual el juez aplica la norma al caso concreto a fin
quisito de procedencia la exhibición del correspondien- de resolver sobre la incertiduibre del derecho; es un
te título de propiedad, cosa nada fácil, porque en mu- acto jurídico dictado por el órgano idóneo que es el
chos casos éstos se habían perdido por efecto de las jurisdiccional y cuyo titular es el juez".
revoluciones; o se encontraban en manos de los pro- II. En materia civil los laudos ponen fin al juicio
pios hacendados, quienes no estaban dispuestos a co- arbitral, por cuanto se trata de compromisos de las
laborar en la restitución; o sencillamente se encontra- partes hechos antes de que haya contienda judicial,
ban extraviados, de manera que resultaba imposible durante ésta o una vez pronunciada la sentencia. Es
presentarlos y hacerlos valer. De ahí que esta acción todo acuerdo por el que una o varias personas distintas
de restitución tuvo poca eficacia, motivo por el cual de las partes o el juez, deciden una controversia en la
el legislador orientó el reparto de tierras por medio que dicho juez sólo dirige las formas procesales a que
de las dotaciones. ha de sujetarse tal compromiso. Es distinto de la
La dotación de tierra era y es, en efecto, la vía por transacción, porque en ésta las partes sólo se hacen
la cual se han afectado el mayor número de latifundios concesiones recíprocas para dar por terminado el jui-
y extensión de tierras. La dotación procede tanto cio, en tanto que en el arbitraje se sigue todo un pro-
cuando un núcleo de campesinos, sin tierra, la deman- cedimiento autónomo de características especiales.
da ante las autoridades agrarias y se le constituye en El árbitro, en el laudo, puede ajustar sus determina-
ejido o nuevo centro de población, como cuando, in- ciones a reglas jurídicas, por la naturaleza propia de
tentando la vía de la restitución, ésta se declara impro- éstas o por la índole de las cuestiones que examin'i y
cedente o insuficiente para satisfacer la demanda de respecto de las cuales ofrece sus conclusiones; pero al
las comunidades o pueblos. dictarlo no es obligatorio que se sujete a preceptos rí-
En ambos supuestos, de restitución o de dotación, gidos, sino que al gozar de amplia libertad para deci-
la solicitud debe presentarte ante el gobernador del dir lo que es justo y correcto, lo que cuenta es su cri-
estado al que pertenezca el núcleo de campesinos que terio y la confianza que en él hayan depositado las
está reclamando las tierras y, de acuerdo a los casos, partes, así como la aceptación que den a lo que resuel-
el expediente termina por Llegar al presidente de la va. Por esta razón cabe preguntarte: ¿hasta qué punto
República, quien dieta la resolución definitiva, o ante un árbitro, al pronunciar un laudo, debe ajustar su
los tribunales de amparo, por cuya vía se vieron ener- resolución a derecho? Algunos tratadistas consideran
vadas muchas acciones agrarias y se dejaron de frac- que el arbitraje no es sino el resultado de un compro-
cionar verdaderos latifundios, mismos que han perdu- miso interpartes con el único objeto de abreviar un
rado hasta nuestros días, al decir del reciente Plan Na- procedimiento y que de acuerdo a este punto de vista
cional de Desarrollo, publicado en el 1)0 del día 31 el árbitro debe apegarse a las normas jurídicas; aceptan
de mayo de 1983. que sólo en el caso de existir, en el convenio que sea
celebrado, cláusula en la que se faculte para resolver
VI. BIBLIOGRAI'IA: CIIAVEZ PADRON, Martha, El con base en la equidad, es cuando no está obligado a
derecho agrario en México; 5a. cd., México, Porriia, 1980; observar los lineamientos que marca la ley. Otros atri-
LA8ASTIDA, Jesús, Colección de leyes, decretos, reglamen- buyen al árbitro plena autoridad y estiman que las
tos, circulares y acuerdos relativos a la desamortización, Mé-
xico, 1893.
partes se encuentran siempre obligadas, una vez que
han decidido sujetar sus diferencias a árbitros, a acatar
José BARRAGAN BARRAGAN los laudos y sujetarse a ellos. Sea una u otra la concep-
ción que se adopte respecto del juicio arbitral, lo que
Laudo. L (Del latín Mudare, de Mus, laudis.) En mate- interesa en el caso es el fallo que se dieta y éste, se en-
ria laboral laudo es la resolución que pronuncian los cuentra ajustado o no a normas jurídicas específicas,

15
al ser producto de la libertad de que goza el árbitro, debe concederse el amparo, a efecto de que la junta
es lo que constituye el laudo. respectiva dicte nuevo laudo, en el que, después de
De acuerdo a lo expuesto en el laudo civil se ob- estudiar debidamente todas y cada una de las pruebas
servan las siguientes Características: a) independiente- rendidas por las partes, resuelva lo que procede (idem,
mente de indicar el lugar y fecha en que se dicte, hará tesis 190, p. 182).
referencia a las partes que se comprometieron en S. Las juntas no son tribunales de derecho y por lo
árbitros, resumiendo las cláusulas esenciales del con- mismo, no están obligadas, al pronunciar sus laudos, a
venio celebrado; b) en párrafos por separado serán sujetarse a los mismos cánones que los tribunales ordi-
apreciados los aspectos de .hecho y los capítulos de narios (idem, tesis 135, p. 139).
derecho en que se funde, cuando esto último resulte IV. Los laudos que pronuncian Tis juntas son a ver-
necesario en el examen que se formule; e) se expon- dad sabida y buena fe guardada y quienes los formulan
drán los razonamientos legales o de equidad que se pueden hacerlo apreciando los hechos en conciencia,
estimen procedentes y que apoyen la determinación sin necesidad de sujetarse a reglas o formulismos sobre
que se adopte; 4) se indicarán con claridad y de ma- estimación de las pruebas, expresándose los motivos y
nera concreta las conclusiones, y e) será firmado por fundamentos legales en que se apoyen. Serán además
quien o quienes lo hayan pronunciado. El laudo puede precisos y congruentes con la demanda, con la contes-
ser apelado a menos que las partes hayan renunciado tación y con las demás pretensiones deducidas opor-
al empleo de este recurso; igualmente puede promo- tunamente en juicio (aa. 841 y 842 LFT).
verse el juicio de amparo si no se renunció a la apela- Cabe por ello hacer las siguientes consideraciones:
ción (aa. 609 a 636 CPC). el laudo laboral debe estar ajustado a derecho en cuanto
ffl. El laudo laboral es en cambio una resolución no pueden ignorarse las disposiciones que regulan las
de equidad, ajustada en su forma a las disposicionesju- relaciones de trabajo, sean colectivas o individuales,
rídicas aplicables. Por ello consideramos que su inte- pero no son necesarias formalidades en lo tocante al
gración al derecho del trabajo ha sido más amplia y de desarrollo del procedimiento, pues se conceden a las
mayor penetración en el ámbito de las actuaciones juntas facultades que no se otorgan a los jueces que
procesales. Apoyamos este criterio en la extensa juris- resuelven controversias en materia civil, penal o mer,
prudencia de la SC.J, que ha establecido: cantil. Citemos algunos ejemplos de promulgación re-
1. Las juntas de conciliación y arbitraje son sobe- ciente:
ranas para apreciar las pruebas en conciencia y no están a) Las demandas presentadas por el trabajador actor
obligadas a sujetarse a las reglas contenidas en otros en un juicio o por sus beneficiarios, pueden ser revisa-
ordenamientos (tesis 186, p. 180 del Apéndice al SJF das en su contenido por la junta a la cual hayan sido
1917-19 75, quinta parte, Cuarta Sala). entregadas, y si ésta notare alguna irregularidad en el
2. La estimación de las pruebas por parte de las escrito respectivo, o si se ejercitaran acciones contra-
juntas sólo es violatoria de garantías individuales si en dictorias, señalará a aquéllos los defectos y omisiones
ella se alteran los hechos o se incurre en defectos de en que hayan incurrido y los prevendrá para que los
lógica en el raciocinio (idem, tesis 187, p. 181). subsanen (a. 873 LFT);
3. Las pruebas que los representantes de las juntas b) Si el actor, cuando sea el trabajador, omite re-
soliciten para su desahogo en calidad de para mejor quisitos establecidos en la ley, o no subsana las irre-
proveer, deben ser aquellas que tiendan a hacer luz so- gularidades que se le hayan indicado al formular el
bre los hechos controvertidos que no han llegado a planteamiento de la demanda, la junta lo prevendrá
dilucidarse con toda precisión y no las que debieron para que lo haga en la audiencia de demanda y excep-
ser aportadas por las partes, cuyas omisiones y negli- ciones (a. 878 LFT);
gencias no p:eden ser subsanadas por los integrantes e) De ofrecerse la confesión de los directores, ad-
del tribunal (idem, tesis 192, p. 183). ministradores, gerentes y en general de personas que
4. Si las juntas de conciliación aprecian de modo ejerzan en una empresa funciones de dirección o de
global las pruebas rendidas por las partes, en vez de administración, deberán concurrir éstos personalmente
estudiar cada una de ellas expresando las razones por a absolver posiciones, no pudiendo hacerlo por con-
las cuales les conceden o niegan valor probatorio, con ducto de apoderados legales, aunque estén facultados
ello violan las garantías individuales del interesado y dichos apoderados para ello (aa. 787 y 788 LFT);

16
d) El patrón tiene la obligación de conservar y exhi- Aunque ia ley vigente no lo expresa, no procede
bir en juicio determinados documentos; de no hacerlo recurso alguno contra los laudos. Este criterio lo sus-
se establece en su contra la presunción de ser ciertos tenta la SCJ, quien ha dicho: "De acuerdo con el ar-
los hechos que el trabajador exprese en su demanda, tículo 555 de la Ley Federal dei Trabajo de 1931, son
en relación con tales documentos, salvo prueba en improcedentes los recursos que se interpongan contra
contrario (aa. 804 805 LFT); los laudos de las juntas de conciliación y arbitraje,
e).El ejercicio del derecho de huelga suspende la pues ese precepto establece la irrevocabilidad de los
tramitación de los conflictos de naturaleza económica laudos por las autoridades que los dicten". (Tesis 14
pendientes ante cualquiera junta de conciliación y ar- p. 144 del apéndice multicitado.)
bitraje, así como la de las solicitudes que se presenten y. ARBITRAJE, SENTENCIA.
con tal objeto, salvo que los trabajadores manifiesten
por escrito estar de acuerdo en someter ambos con- VI. BIBLIOGRAFIA: BE ERRA BAUTISTA, José, El
proceso civil en México; 9a. cd., México, Porrúa, 1980; BRI-
flictos a la decisión de la junta (a. 902 LFT);
SERIO SIERRA, Humberto, El arbitraje en derecho privado,
f) En los propios conflictos de naturaleza económica México, UNAM, 1963; GOMEZ LARA, Cipriano, Teoría ge-
la junta, a fin de conseguir el equilibrio y la justicia neral del proceso; 2a. ed., México. UNAM, 1979; OVALLE
social en las relaciones entre trabajadores y patronos, FABELA, José, Derecho procesal civil, México, lIarla, 1980;
en el laudo que pronuncie respecto de ellos, podrá PORRAS Y LOPEZ, Armando. Derecho orocesal A-1 trabajo,
de acuerdo con la nueva Ley Federal del Trabajo; 3a. cd.,
4aumentar o disminuir el personal de una empresa o México, Porrúa, 1975; TRUEBA URBINA, Alberto,El nuevo
establecimiento, la jornada, la semana de trabajo, los derecho procesal del Ira bajo; teoría integral; 5a. ed., México,
salarios y, en general, modificar sus condiciones de (INAM, 1980.
trabajo (a. 919 LFT), y
Santiago BARAJAS MONTES DE OCA
g) No se dará trámite al escrito de emplazamiento
de huelga cuando éste no sea formulado conforme a Leasing, Y. ARRENDAMIENTO FINANCIERO.
los requisitos legales, o cuando se presente por un sin-
dicato que no sea el titular del contrato colectivo o el Legado. 1. (Del latin legatus, manda que en su testa-
administrador del contrato-ley, o cuando se pretenda mento hace un testador a una o varias personas natu-
exigir la firma de un contrato colectivo, no obstante rales o jurídicas) Conforme a los as. 1284 y 1285 del
existir ya uno depositado en la junta de conciliación y CC en tanto que "el heredero adquiere a título univer-
arbitraje competente. El presidente, antes de iniciar sal y responde de las cargas de la herencia hasta donde
cualquier trámite, se cerciorará de lo anterior y notifi- alcanza la cuantía de los bienes pe. hereda","el lega-
cará por escrito su resolución al promovente (a. 923 tario adquiere a título particular y no tiene más cargas
LFT). En todas estas situaciones se contemplan facul- que las que expresamente le imponga el testador, sin
tades concedidas a las juntas que están vedadas a otros perjuicio de su responsabilidad subsidiaria con los he-
tribunales y que dan a los laudos laborales caracterís- rederos", por esa razón se dice que se entiende por
ticas distintas a una sentencia. legado toda atribución patrimonial mortis causa a títu-
Y. Un proyecto de laudo será formulado por el lo particular.
auxiliar de la junta, entregándose copia a cada uno de Cabe una distinción entre legado y carga porque
sus miembros. El laudo debí contener: 1. Lugar, fecha aquél otorga un derecho real en el que el causante es
y la junta que lo pronuncie; 2. Nombres y domicilios el autor de la herencia, se trata de una sucesión de de-
de las partes y de sus representantes; 3. Un extracto de rechos del autor de la herencia; en tanto que la carga
la demanda y su contestación; 4. La enumeración es más bien una obligación impuesta, por consecuen-
de las pruebas y la apreciación que de ellas haga la cia, es una disposición accesoria que grava al heredero
junta; 5. Extracto de los alegatos; 6. Las razones legales o legatario.
o de equidad y la jurisprudencia y doctrina que les sirva U. Una primera e importante clasificación de lega-
de fundamento, y 7. Los puntos resolutivos. Estos re- dos consistiría en distinguir si el autor de la herencia
quisitos de forma y de fondo permiten a la junta deci- deja como tal un bien individualizado dentro de su
dir, mediante un silogismo, la aplicación de la norma patrimonio o una cosa genérica; en el primer caso es-
concreta, como hemos visto que lo ha estimado nues- tamos en presencia de un legado de especie y en el
tro más alto tribunal de la República. segundo de un legado de cantidad o género.

17
En el legado de especie el bien se transmite al lega- fianzas y a liberar al legatario de toda responsabilidad.
tario desde el momento mismo de la apertura de la El legado de liberación o perdón de deudas cornprend
sucesión, por eso se indica que la cosa legada deberá sólo las existentes al tiempo de otorgar el testamento
ser entregada con todos sus accesorios y en el estado y no las posteriores.
en que se halle al morir el testador; que si la cosa legada El legado de crédito no obliga al gravado a garanti-
estuviere en poder del legatario podrá éste retenerla, zar el buen nombre ni la eficacia del crédito, pues en
sin perjuicio de devolver en caso de reducción lo que este caso el que debe cumplir con el legado lo satisface
corresponda y que el importe de las contribuciones entregando y cediendo las acciones que en virtud de
correspondientes al legado se reducirá del valor de él correspondan al testador, sin que surja obligación
éste, a no ser que el testador disponga otra cosa (aa. de saneamiento ni cualquier otra responsabilidad, ya
1395, 1409 y 1410 del CC). De donde se deduce que provenga ésta del mismo título, ya de insolvencia del
el principio fundamental, tratándose de legados de deudor o de sus deudores o de cualquier otra causa
cosa específica y determinada, propia del testador, el (aa. 1450 y 1451).
legatario adquiere su propiedad desde que aquél muere Y. Finalmente, silos bienes de la herencia no alcan-
y hace suyos los frutos pendientes y futuros y que la zan para cubrir todos los legados, tienen preferencia
cosa legada correrá a riesgo del legatario en cuanto a en primer término los legados que el autor de la heren-
su pérdida, aumento o deterioro, p°' lo que podría cia hizo en atención a los servicios recibidos por el le-
decirse que el legatario tiene derecho de reivindicar la gatario y que no tenía obligación de pagar, los que el
cosa (aa. 1429 y 1430). - - propio testador haya declarado preferentes, los de
Por el contrario, el legado de cantidad o de género cosa cierta y determinada y los de alimentos o educa-
no transmite la propiedad hasta que dicha cantidad ción; por eso dijimos al inicio que los legatarios ad-
o género se específica. Es por eso que el legislador quieren a título particular y no responden de las cargas
acepta como válido el legado de cosa ajena si el testa- de la herencia, salvo que el testador selas haya impues-
dor sabía que lo era, pues en estos casos el heredero to o que existiendo un pasivo elevado se sacrifiquen
estará obligado a individualizar la cosa genérica o ad- las porciones hereditarias y en último caso los legados.
quirir la cosa ajena. En esas circunstancias, si el testa-
dor ignoraba que la cosa legada era ajena, el legado es VI. BIBLIOGRAFIA AGUILAR CARBAJAL, Leopoldo,
nulo (aa. 1433 y 1440 del CC). Segundo curso de derecho civil; derechos reales y sucesiones;
III. Una hipótesis interesante es el legado a favor 3a. c.d., México, Porria, 1975; 1BARROLA, Antonio de, Co-
sas y sucesiones; 4a. cd., México, Porríu, 1977; R.OJ[NA
de un heredero, que tiene validez, y en este caso se
VILLEGAS, Rafael, Derecho civil mexicano, t. IV, Sucesio-
autoriza al heredero a renunciar la herencia si así le nes;4a. ed., México, Porrúa, 1976.
conviniere y a aceptar el legado, o a renunciar a éste y
aceptar aquélla (prelegado, a. 1400); por esa razón se José de jesús LOPEZ MONROY
indica que el testador puede gravar con legados no sólo
a los mismos herederos sino a los mismos legatarios Legalidad. I. (Del latín legalis, prescrito por la ley .o
(a.1394). conforme a ella). Característica propia y necesaria del
IV. El legado de un crédito y el legado de liberación orden jurídico, de la que se deriva el principio que
de deuda tienen reglas especiales, pues si el crédito establece que la conducta de los hombres en sociedad
sólo constare en el testamento se considerará como —como particulares o corno órganos del Estado— debe.
legado preferente, al igual que el legado (le liberación ser conforme lo prescriben las normas jurídicas.
de deuda si sólo consiste en devolución de la cosa reci- II. El derecho es ante todo un orden normativo, es
bida en prenda, o en el título constitutivo de una lii- decir, un sistema que pretende regular la conducta
poteca, sólo extingue el derecho de prenda o hipoteca, de los hombres. De la formulación anterior se despren-
pero no la deuda, y la misma regia se aplicará tratándose de necesariamente la pretensión del derecho, de que
de la fianza; pero, en cambio, el legado de una deuda los actos humanos sean conforme a derecho (legales).
hecha al mismo deudor extingue la obligación y el El concepto de legalidades un concepto jurídico fun-
que debe cumplir el legado está obligado, no solamente damental, porque no puede concebirse sin él un orden
a dar al deudor la constancia del pago, sino también a jurídico. El legislador puede desaparecer a voluntad
desempeñar las prendas, a cancelar las hipotecas y las conceptos no esenciales, pero los sustanciales al dere-

18
cho, aunque algunos pretendan termin arlos por alguna inconsecuencia teleológica". En su opinión4la conduc-
decláración ideológica, se entienden implícitos. ta antijurídica del encargado del órgano del Estado sí
Legaz y Lacambra (p. 598), define el concepto, en puede constituir un acto antijurídico, que sería sus-
su sentido más amplio, como: "existencia de leyes y ceptible de sanción. Cuando una persona realiza un
sometimiento a las mismas de los actos de quienes es- acto antijurídico no puede ser órgano del Estado, por-
tán sometidos", y añade que: "el derecho cristaliza que los órganos del Estado sólo pueden actuar confor-
en un sistema de legalidad, con lo cual queremos ex- me a derecho.
presar, simplemente, que la legalidad es una forma IV. La C consagra en el a. 16, primera parte, la lla-
manifiesta del derecho". mada garantía de legalidad, que dice: "Nadie puede
Los particulares en el interactuar social, cuando no ser molestado en su persona, familia, domicilio, pape-
adecuan su condicta a lo que pretendió el legislador les, posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito
y caen dentro del supuesto jurídico, se hacen acreedo- de autoridad competente, que funde y motive la causa
res a una sanción que debe ser impuesta por el órgano legal del procedimiento". La doctrina entiende que
del Estado facultado para ello. Kelsen (Teoría pura la garantía de legalidad se encuentra básicamente en la
del derecho, 1. 123) afirma que el derecho es un "or- fundamentación y motivación del acto de molestia.
den coactivo", lo que implica que el enunciado jurídi- Si bien así ha sido denominado por la doctrina, en
co que define al derecho sea "bajo determinadas con- realidad es mucho más que una simple garantía de
diciones —es decir, condiciones determinadas por el legalidad que, como ya vimos, se presupone en todo
orden jurídico—, debe efectuarse determinado acto orden jurídico: es la garantía de motivación y funda-
coactivo". Las sanciones, dice Kelsen, aparecen en un mentación de la legalidad, que obliga a la persona en-
orden jundico de dos formas: la penal y la civil, "am- cargada del órgano lel Estado a mostrar al particular
bas consisten en irrogar coactivamente un mal, expre- la legalidad del acto que va a ejecutar, a riesgo, silo
sado negativamente en la privación coactiva de un ejecuta sin mostrarlo, de que su acto sea declarado
bien". Cuando un particular realiza una conducta que nulo conforme a los procedimientos establecidos para
quede encuadrada dentro de la hipótesis normativa, el caso.
se dice que su conducta es ilegal y en consecuencia
se le debe aplicar una sanción. V. BIBLlo(;RA'lA i)IAZ, Elías, Sociología y filosofía
El profesor Elías Díaz (p. 42) ve en la legalidad el del derecho, Madrid, Taurus Ediciones, 1976; KELSEN,
escudo contra la arbitrariedad, pues significa "ya la llans, Teoría pura del derecho; trad. de Roberto J. Vernengo,
México, UNAM, 1979; id., Teoría general del derecho y del
posibilidad de una primera, aunque imprescindible y Estado; trad. de, Eduardo García Máynez; 3a. ed., México,
esencial, zona de seguridad jurídica". La legalidad en- 969; LEGAZ Y LACAMBRA, Luis, Filosofía del derecho;
gendra seguridad; el derecho establece y delimita el 5a. ed., Barcelona, Bosch, 1979; RECASENS SICITES,
campo dentro del cual, en una determinada sociedad, Luis, Tratado general de filosofía del derecho; 7a. cd., Méxi-
los ciudadanos pueden sentirse seguros, sabiendo con co, Porna, 1981.
certeza a qué atenerse en relación con sus derechos y Samuel Antonio GONZALEZ RUIZ
sus deberes.
Hl. Hans Kelseii (Teoría general del derecho y del
Estado, p. 237) niega la posibilidad de que el Estado Legalización de documentos. 1. Declaración de auten-
pueda cometer actos antijurídicos en relación con los ticidad de las firmas que figuran en un documento
particulares, no así en el derecho internacional donde oficial, así como de la calidad jurídica de la o las per-
puede ser imputado, ya que "un acto antijurídico que sonas cuyas firmas aparecen en dicho documento.
represente una violación del orden jurídico nacional, II. En derecho internacional el procedimiento de
no puede ser interpretado colimo acto antijurídico esta- legalización de documentos se lleva a cabo a través de
tal, no puede ser imputado al Estado, porque la san- los servicios consulares de cada Estado.
ción —que es la reacción jurídica frente al acto anti- Cualquier documento oficial proveniente del ex-
jurídico— es interpretada como acto del propio Estado. tranjero y que deba produc efectos en territorio na-
Este no puede, hablando en sentido figurado, querer, cional, o bien cualquier documento oficial de origen
al mismo tiempo, el acto antijurídico y la sanción. La nacional que deba producir efectos en el extranjero,
opinión contraria es culpable, cuando menos, de una debe ser legalizado.

19
Por lo general, dicho procedimiento se realiza en decretos; D) para significar la agrupación de textos le-
dos tiempos. En un primer tiempo, el representante gales, promulgados de acuerdo a un criterio metodo-
del país en el cual el documento tendrá efectos tiene lógico y ofreciendo complicaciones o colecciones;
que certificar la autenticidad de la firma del funciona- E) para reunir las leyes atingentes a una especialidad
rio que haya expedido dicho documento y, en un se- del derecho, i.e.: legislación administrativa y legisla-
gundo tiempo, se tiene que autenticarla firma de dicho ción de emergencia, y F) para describir la función de-
representante, en el país mismo en el cual el documen- sarrollada por el órgano legislativo del poder público.
tova a producir sus efectos. - De tales significados, la compilación de textos lega-
ifi. En México, el Reglamento Interior de la Secre- les ha tomado especial desarrollo en México. La reu-
taría de Relaciones Exteriores determina que: "Co- nión de la legislación vigente ha preocupado a los
rresponde a la Dirección General de Pasaportes y Ser- juñstas que, imbuidos del espíritu codificador, han
vicios Consulares... VII. Legalizar las firmas de los elaborado colecciones legislativas de gran utilidad.
documentos que deban producir efectos en el extran- Estas colecciones de legislación comienzan con las
jero y de los documentos extranjeros que deban pro- compilaciones de Mariano Galván Rivera, bajo cuya
ducirlos en la República" (a. 21). sistematización logró reunir la legislación de 1821-
El a. 44 del mismo reglamento estipula también 1837 en ocho tomos. Juan Ojeda, por su parte, com-
que en los estados de la República corresponderá a las piló en 1833 la legislación de 1831 y 1832. Una de las
Delegaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores compilaciones mejor elaboradas es la de Basilio José
llevar a cabo dicha legalización. Arrillaga, quien recopila en 26 volúmenes la legislación
Por otro lado los aa. 282 y 283 del CFPP determi- comprendida entre 1828 y 1863.
nan de igual manera los procedimientos de legalización La obra compiladora de Manuel Dublan y José
o autenticación de los documentos públicos p rocederi- María Lozano ha sido la de mayor consulta, ya que su
tes del extranjero, especificando que en caso de que Legislación Mexicana o colección completa de las dis-
no. "haya representante mexicano en ci lugar donde posiciones legislativas expedidas desde la Independen-
se expidan los documentos públicos ypor tanto, los cia de la República, abarca en 50 tomos, distribuidos
legalice el representante de una nación amiga, la firma en 42 volúmenes, la legislación más relevante desde
de este representante deberá ser legalizada por el Mi- 1687 hasta 1910. Esta magna recopilación fue elabo-
nistro o consul de esa nación que resida en la Capital rada directamente por sus autores hasta la legislación
de la República. y la de éste. por ci funcionario auto- de 1889. A partir de la legislación de 1890 a 1899, la
rizado de la Secretaría de Relaciones 1xteriores". De obra corresponde a Adolfo Dublán y Adalberto A.
igual manera el a , 131 de CFI'C determinaque: "Para Esteva. El volumen correspondiente a fines de 1899 y
que han fe, en la República, los documentos públi- 1900 fue sistematizado por Agustín Verdugo y, final-
cos procedentes del extranjero, deberán presentarse mente, la obra compiladora de 1901 a 1910 corres-
debidamente legalizados por las autoridades diplomá- pondió a Manuel Fernández Villarreal y Francisco Bar-
ticas o consulares, en los términos que establezcan las bero bajo la denominación de Colección legislativa.
leves relativas". La obra compiladora más monumental ha sido la
Recopilación de leyes, decretos y providencias de los
Claude BELAIR M. poderes legislativo y ejecutivo de la Unión, iniciada
por Manuel Azpiroz y llevada fundamentalmente a
Legislación. 1. (Del latín legislatio-onis.) Se ha denomi- cabo por la redacción del Diario Oficial de la Secreta-
nado legislación al conjunto de leyes vigentes en un ría de Gobernación. Esta obra que se desarrolla en 87
lugar y tiempo determinados. Sin embargo, existen volúmenes recopila la legislación desde 1867 hasta
otros significados que igualmente se adscriben al tér- 1912.
mino "legislación", entre los cuales están los siguientes: Después de estas obras legislativas, el desarrollo
A) para designar globalmente al sistema jurídico de compilador se ha canalizado a través de breves recopi-
ana región o país; B) para referirse al derecho codifi- laciones elaboradas por especialidades o por sexenios
cado y distinguirlo de las otras fuentes del derecho, que corresponden a los períodos presidenciales res-
como lajurisprulencia, costumbre o doctrina; C) para pectivos.
referirse al procedimiento de creación de las leyes y H. La actividad legislativa se concreta en la elabo-

20
ración de normas jurídicas. La doctrina ha reconocido titudinarias. Pocas iniciativas de ley promovidas por
dos aspectos inherentes a la legislación. Un aspecto legisladores prosperan a todo el procedimiento le-
formal se refiere a la exigencia de formular clara, ine- gislativo.
quívoca y exhaustivamente los preceptos contenidos Un problema recurrente en la aplicación de la le-
en las leyes. Otro aspecto, el material, consiste en la gislación moderna es el conocido como Alphonse-
ordenación de las instituciones que tienden a solucio- Gaston. En nuestros sistemas de derecho codificado,
nar y satisfacer congruentemente los conflictos. Estos la legislación cobra una importancia que excede sus
aspectos integran la coherencia estructural de la legis- limitaciones reales. Por muy depurada que sea la
lación que, en sus aspectos fundamentales, coinciden legislación, ésta contendrá señas limitaciones de alcan-
con los elementos de la codificación según la concep- ce que son puestas en evidencia con su aplicación. La
ción racionalista del jusnatu ralism o. autoridad encargada de su aplicación tendrá que in-
La legislación es una concepción estática frente a terpretar la ley no sólo de acuerdo a su letra, sino en
la realidad social, mientras que la naturaleza de la forma integral de manera que pueda cubrir las lagunas
función legislativa es dinájnica en tanto que implica normales.
una apreciación de los valores e intereses aplicables El problema Alphonse-Gaston descubre un vicio
en las relaciones sociales. El legislador cumple una común e implícito en la legislación moderna, pues
tarea política plena al decidir en un territorio y tiempo describe el deseo que el legislador tiene respecto a
dados sobre los valores e intereses dignos de ser plas- plasmar únicamente las políticas generales en el texto
mados en las leyes. legal, esperando que la autoridad, al aplicar la ley,
La legislación corno fuente formal del derecho prevea los casos no contemplados por ésta en una for-
posee las siguientes características: 1) se trata de un ma supletoria. Por su parte, la autoridad, basada cii el
procedimiento para la creación de normas jurídicas respeto al principio de legalidad, no acepta común-
generales; 2) dicho procedimiento debe observar de- mente el papel de legislador supletorio que pueda cu-
terminadas formalidades y se manifiesta en forma brir las lagunas de la ley y se concentra en una aplica-
escueta; 3) existe cierta jerarquización entre las leyes ción automática de la ley para los casos contemplados
que la integran, y 4) es producto de las políticas esco- por ésta.
gidas por los poderes del Estado.
De las demás fuentes formales reconocidas por la
EV. BIBLIOGRAFIA: GLAGETT, Helen L. y VALDE-
teoría general del derecho, se aprecian ciertas diferen- RRAMA, David, A Reviscd Cuide tú the Law en Legal Litera-
cias con la legislación. La costumbre no posee la escri- ture of Mexico, Waahington, Library of Congresa, 1973;
turalidad de la legislación. Así, la jerarquización tam- GARCIA MAYNES, Eduardo, Introducción al estudio del
poco se da en la costumbre y tan sólo en forma pre- derecho 3a. cd., México, Porrúa, 1982; GONZALEZ FE-
caria en lajurispmdencia. RRER, Campo Elías, "La elaboración de la ley corno proble-
ma básico de la política legislativa", Revista del Colegio No-
IIT. En países con tradición parlamentaria, los le- cional d€ Abogados de Panamá, Panamá, año VI, núm. 15,
gisladores son objeto de estudio en cuanto a lo que se enero-abril 1980; RUBIO CORREA, Marcial, "La legislación
ha denominado como la "carrera parlamentaria o legis- como fuente de derecho en el Perú", Derecho, Lima, núm. 34,
lativa". Sus características de antigüedad en el ejercicio 1980.
de sus funciones, de filiación al partido político que Manuel GONZALEZ OROPEZA
los postuló y la relación con el electorado, dan conte-
nido al estudio de la carrera parlamentaria. Legislaturas locales o congresos estatales. 1. Nombre
El predominio del poder ejecutivo en México ha que en el Estado federal mexicano reciben las asam-
eclipsado el desarrollo de estudios sobre lo legislati- bleas u órganos en quienes se deposita el poder legis-
vo. En nuestro país, la legislación es formulada fun- lativo tic las entidades federativas.
damentalmente por el poder ejecutivo y el órgano II. El a. 21 del Acta Constitutiva de la Federación
legislativo se encarga de otorgarle validez formal. Mexicana, de 31 de enero de 1824, dispuso que el
Desde el inicio de la codificación en México en poder legislativo de cada esadoresidiría en un congre-
1870, el Congreso se declaró incompetente para la so compuesto del número de individuos que determi-
formulación de las leyes por ser éstas obra de comi- naran sus constituciones particulares, electos popular-
siones pequeñas de expertos y no de asambleas mul- mente y amovibles en el tiempo y modo que dispusie-

21
ran las propias constituciones estatales. Esta misma directa o indirecta en la designación de funcionarios
disposición se reprodujo enela. 158 delaConatitución judiciales locales; Ja calificación de elecciones, etc.
de 4 de octubre de 1824. La Constitución Federal de 1857 conservó ese am-
El amplio margen de autonomía que la Constitución plio margen autonómico para que cada uno de los
Federal dejaba a los constituyentes locales para orga- estados organizara su legislatura. Bajo la vigencia de
nizar sus asambleas legislativas, produjo que las prime- esta Constitución la elección de los diputados locales
ras diecinueve constituciones particulares regularan en continuó siendo popular e indirecta, aunque ahora lo
forma diversa a las legislaturas. Desde luego, los dipu- fuese en primer grado, por regla general. Los estados
tados locales eran electos popularmente, como lo se- de Chihuahua, Guerrero, Hidalgo, Nuevo León, Sina-
ñalaba la Constitución General, por supuesto mediante loa, Tamaulipas. Veracruz y Yucatán establecieron el
el sistema indirecto que generalmente fue de segundo sistema directo. El periodo para el cual era electa una
grado. El periodo para el cual era electa una legislatu- legislatura continuó siendo de dos años con renovación
ra fue de dos años, no habiendo sido extraña la reno- total de los diputados, salvo en Aguascalientes donde
vación por mitad anualmente. En cuanto ala estructu- el periodo era de cuatro i'ios con renovaciones por
tura de los congresos, éstos fueron por lo general uni- cuartas partes anualmente. En cuanto al número de
camarales, salvo en Durango, Oaxaca y Veracruz que integrantes de las legislaturas, las constituciones esta-
fueron bicarnarales. Los estados de Jalisco y Yucatán tales asumieron uno de estos tres sistemas: a) el señala-
previeron una cámara de diputados y un senado, sin miento expreso del número de diputados (Colima,
embargo, este último órgano no pertenecía al poder Michoacán. Querétaro, Tahasco); b) el señalamiento
legislativo sino al ejecutivo y realizaba funciones simi- de haber un diputado por cada partido o distrito que
lares a las de órgano de consulta del gobernador. formaran el estado (Chiapas. Durango, Guerrero, Si-
II numero oc integrantes de las legislaturas fue naloa, Tamaulipas, Zacatecas), y c) el señalamiento
muy variable. A manera de ejemplo puede señalarse de un número de habitantes para la elección de un
que mientras los estados de Nuevo León, Occidente, diputado. (El número fue muy variable, p.e., en Chi-
Tamaulipas y Zacatecas lo fijaron en once, el Estado huahua fue de nueve mil o fracción que excediera de
de México lo hizo en 21 y Jalisco en 30. La suplencia la mitad, en Guanajuato de cincuenta mil y en Jalisco
siempre se dio, aunque no en todos los casos había de ochenta miL)
igual número de suplentes que de propietarios. Salvo Campeche, Coahuila, Chiapas, Nuevo León,
La absoluta mayoría de las legislaturas tenían un Oaxaca, Tabasco y Zacatecas que establecieron un solo
sólo periodo ordinario de sesiones, salvo algunas ex- periodo ordinario de sesion, los demás estados pre-
cepciones como las de México. Puebla y Querétaro, vieron dos períodos. Las sesiones extraordinarias es-
en donde hubo (los períodos, o en Zacatecas, en que tuvieron expresamente reconocidas, así como la exis-
se fijaba el núuiucro exacto de reuniones anuales que tencia de una comisión o diputación permanente, con
debía tener el congreso. La comisión o diputación la sola excepción de Yucatán.
permanente existió en todos los casos salvo en Oaxaca, En cuanto a la importancia global de las atribucio-
Tabasco, Veracruz y Zacatecas. nes de las legislaturas, se nota en este periodo un de-
En este periodo las legislaturas tuvieron facultades crecimiento, ya que p.c. dejaron de tener intervención
muy trascendentes en el orden general del Estado me- en la elección del presidente, de senadores (a partir de
xicano, las más relevantes fueron las siguientes: parti- 1874) y aun de gobernadores, limitándose en cuanto
cipaban en el proceso de elección del presidente y a los ejecutivos locales a calificar la elección corres-
vicepresidente de la República; designaban a los dos pondiente y, en su caso, a designar al substituto.
senadores de su entidad; podían hacer observaciones III. La C vigente contiene muchas más disposiciones
sobre el texto o interpretación de la Constitución Fe- relativas a los congresos locales que las anteriores.
deral y así como la facultad de iniciativa legislativa 1. Integración. La original C de 1917, señaló como
ante el Congreso General. Por su parte, las constitucio- número mínimo de integrantes de las legislaturas el de
nes particulares les entregaban la facultad de interpre- quince; sin embargo, una reforn'ia promovida por el
tación de la ley; en las dos terceras partes de los estados general Obregón en el año de 1928 estableció índices
la designación (1- gobernador y vicegobernador; la diferenciales de población para la elección del mínimo
protección de la liuertad de imprenta; la intervención de diputados locales: siete diputados por lo menos

22
en estados cuya población no llegue a cuatrocientos 2. Estructura y funcionamiento. Actualmente todas
mil habitantes, nueve diputados por lo menos en es- las legislaturas locales son unicamarales funcionando
tados con más de cuatrocientos mil, pero menos de también en todos los casos una comisión o diputación
ochocientos tul habitantes, y once dipudos por Jo permanente. Las legislaturas son electas para un perio-
menos en estados con población superior a ochocien- do de tres años con renovación 'otal, este periodo co-
tos ini! habitantes. Estos son los mínimos que todavía rresponde a la mitad del mandato del ejecutivo local y
se conservan (a. 115, fr. VIII C). hoy en día, la legis- coincide con el periodo de los diputados federales. El
latura más pequeña de la República es la de Colima, número y duración de las sesiones ordinarias es el
que cuenta on sólo nueve diputados propietarios, '{ punto en ci que más se dividen los estados, aunque la
la más grant e es la del Estado de México que tiene mayoría establecen dos períodos; los estados de Zaca-
treinta y siete curuks de propietarios. En la actuali- tecas, Veracruz, Michoacán, Coahuila y Chihuahua
da, diez legislaturas (Bja California, Baja California tienen un solo periodo. El régimen jurídico de los di-
Sur, Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, Morelos, putados locales se integra principalmente con los
Querétaro, Quintana Roo y Tlaxcala) no rebasan el derechos de inviolabilidad, desafuero y con la prohi-
número de legisladores propietarios que como mínimo bición genérica de aceptar otro empleo o comisión
fijó la original C de 1917. Solamente en trece entida- estatal o federal. En los términos del tercer pfo. del
des federativas los congresos tienen veinte o más dipu- a. 108 de la C los diputados a las legislaturas locales
tados (Guanajuato, jalisco, México, Michoacán, Naya- son responsables por violaciones a la Constitución y
rit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, leyes federales, así como por el manejo indebido de
Sinaloa, Sonora, Tabasco y Veracruz). fondos y recursos federales. Con respecto a los quórum
La elección de los diputados locales debe ser di- de asistencia la regla general es el de la mitad más
recta según lo prevé el a. 115 de la C, reformado para uno de los diputados: sin embargo, hay estados como
tal efecto el 29 de abril de 1933. Hasta antes de 1978 México, Guerrero, Querétaro y Sonora en donde el
la elección se hacía por el sistema mayoritario, aunque quórum de asistencia es de las dos terceras partes e
ya algunos estados habían incorporado el sistema de incluso de más de las dos terceras partes.
diputados de partido, en términos similares a como 3. Facultades. La C atribuye competencia a las
había funcionado a nivel federal. El 6 de diciembre de legislaturas locales en una serie de aspectos. En el or-
1977, en el contexto de la llamada reforma política, den legislativo debemos tener presente que el a. 124
el a. 115 fue adicionado a fin de que todas las legisla- de esta C aporta la regla general para distribuir la com-
turas en sus procesos de elección incorporaran el prin- petencia entre la federación y los estados, en el sentido
cipio de los "diputados de minoría". Este principio de que aquellas facultades que no estén expresamente
de diputados de minoría fue instrumentado por las concedidas a la federación se entenderán reservadas a
constituciones particulares a través de dos procedi-
las entidades federativas. A pesar de ello y dada la
nuentos electorales: el sistema de diputados de partido
existencia de facultades coexistentes, coincidentes y
adoptado por los estados de Chihuahua, Guerrero,
de auxilio, o en beneficio de claridad, la Carta Federal
Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Nuevo León (in-
contiene facultades legislativas expresas de los congre-
dependientemente del nombre que le den) y el sistema
sos estatales; como ejemplo pueden señalarse las si-
mixto de mayoría relativa en forma predominante y
guientes: en materia de educación (a. 3 C); en materia
representación proporcional de las minorías, bastante
de profesiones (a. 5, fr. II, C); en materia penitencia-
similar al utilizado en la integración de la cámara fede-
ria (a. 18 C); en materia de expropiación (a. 27 C); en
ral de diputados, que adoptaron los restantes estados.
materia de responsabilidad de los servidores públicos
De acuerdo con el propio a. 115 y también me-
(a. 109 C).
diante la reforma de 1933, se estableció que los dipu-
tados locales propietarios no podrían ser reelectos También en relación con los municipios la C asigna
para el periodo inmediato siguiente, aunque los su- competencia a las legislaturas. Ejemplos son los si-
plentes que no hubiesen estado en ejercicio del cargo guientes: suspender ayuntamientos y munícipes; revo-
si' podían hacerlo con el carácter de propietarios, no car el mandato de funcionarios municipales; declarar
así los propietarios para ser suplentes en el siguiente desaparecidos ayuntamientos (a. 115, fr. 1, C); fijar
eno do. ingresos Y contribuciones de los municipios (a. 115,

23
fr. IV, C); revisar las cuentas públicas de los ayunta- y. ENTIDAD FEDERATIVA, FACULTADES EN EL
mientos (a. 115, fr. IV C). ESTADO FEDERAL.
Algunas otras facultades prevé la C respecto a las
legislaturas: autorizar a sociedades cooperativas para IV. BIBILEOGRAFIA: CARPIZO, Jorge, Estudios
que vendan sus productos en mercados extranjeros titucionales, México, UNAM, 1980; Los derechos del pueblo
(a. 28 C), declarar electos a los candidatos a senadores mexicano. México a través de sus constituciones; 2a. cd.,
(a. 56 C); ratificar la resolución del congreso sobre México, Librería de Manuel Porrúa, 1978; MADRAZO, Jor-
erección de un nuevo estado (a 73, fr. III, bases 6a. ge "Panorama de la reforma electoral en los estados y muni-
cipios de la República Mexicana", Anuario Jurídico, México,
y 7a.), etc. EX, 1982; TENA RAMIREZ, Felipe, Derechonstituciona!
Desde luego, una de las facultades más importantes mexicano; 18a. cd., México, Poriúa., 1981.
de las legislaturas es su participación en el proceso de
reformas o adiciones a la Constitución Federal, ya Jorge MADRAZO
que de acuerdo con el a. 135 se requiere para elfo la
aprobación de la mayoría de las legislaturas.
Interminable resultaría la simple enunciación de Legítima. 1. (Del latín legitimas, a, um, adjetivo [deri-
las facultades que las constituciones locales otorgan a vado de len] que califica lo que es conforme a Ja ley;
sus legislaturas, que desde luego cambian de estado porción de la herencia de que el testador no puede
a estado, aunque en todo caso por su naturaleza no disponer libremente, por asignarla la ley a determina-
podrían sino quedar comprendidas en los siguientes dos herederos.)
apartados: facultades de orden económico y financiero II. En el derecho romano de la época clásica se in-
(decretar las coAtribuciones e ingresos, aprobar el pre- trodujo a fines del siglo 1 a. C. un recurso especial para
supuesto de gastos, examinarlas cuentas públicas, au- impugnar un testamento corno "inoficioso" (es decir,
torizar al ejecutivo local para celebrar empréstitos, contrario al officium de efecto familiar), a favor de
etc.); facultades propiamente legislativas (además de los hijos y quizá también de otros parientes allegados,
legislar en todo lo que no ea competencia de la federa- cuando eran desheredados injustamente. Por la práctica
ción, se señalan algunas facultades expresamente corno de este recurso, llamado querello inofficiosi testarnenti,
dictar leyes de amnistía, expedir la ley orgánica o re- se fue definiendo que los hijos que no hubieran dado
glamento interior, expedir la ley orgánica municipal, una causa bastante para ser desheredados tenían dere-
las facultades implícitas, etc.); facultades jurisdiccio- cho a recibir de la herencia testamentaria de su padre,
nales, judiciales o relativas al poder judicial (erigirse cuando menos una porción de bienes equivalente a la
en gran jurado y conocer de los delitos oficiales de los cuarta parte de lo que les correspondería en la sucesión
servidores públicos, resolver controversias que se susci- ab intestato, deducidas las deudas yios gastos fúnebres.
ten entre el gobernador y el Tribunal Superior de Jus- Si el testador no dejaba esa cuota llamada desde en-
ticia, intervenir directa o indirectamente en la desig- tonces "legítima", su testamento podía ser rescindido
nación de los magistrados del Tribunal Superior de a petición de los parientes "legitimarios" y, conse-
Justicia y conocer de sus renuncias y licencias, instituir cuentemente se abría la sucesión ab intestato.
tribunales y crear juzgados, etc.); facultades de orden Justiniano fijó reglas precisas respecto de la 'legí-
municipal (resolver las controversias que se susciten tima—. Estableció catorce causas fijas que justificaban
entre los ayuntamientos, crear nuevos municipios, que el testador desheredara a un pariente. Aumentó la
etc.); facultades de orden electoral (convocar a elec- cuantía de la legítima de los hijos a un tercio (o una
ciones extraordinarias, calificar la elección del gober- mitad cuando concurrían más de cuatro hijos) de la
nador y de la propia legislatura, calificar las eleccio- cuota ab intestato, y dejó la cuarta parte para los as-
nes municipales, designar gobernador interino o subs- cendientes.
tituto, etc.), y, por último, facultades de orden admi- El derecho canónico asume el sistema de la cuota
nistrativo (autorizar al ejecutivo local para ejercer legítima y abunda sobre el tema. Define quiénes son
actos de dominio sobre bienes inmuebles del estado, los herederos "forzosos", o sea los parientes que tie-
fijar la división territorial, política, administrativa y nen derecho a una cuota legítima y que no pueden ser
judicial del estado, cambiar provisionalmente la resi- desheredados sino por una causa justificada. Fijó la
dencia de los poderes del estado, etc.). Cuota legítima de los descendientes en las cuatro quin-

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tas partes del total de la masa hereditaria líquida (e., manezca viudo y viva honestamente; a los ascendien-
Decretales 3, 26, 241-243). tes y a los hermanos y parientes colaterales dentro del
III, En México, la institución romana de la cuota cuarto grado, que estén incapacitados, o sean menores
legítima se recibió a través de las leyes castellanas, las de dieciocho años, y no tengan bienes suficientes para
cuales habían sufrido, en este punto, influjos del dere- satisfacer sus necesidades.
cho canónico, principalmente. Para poder exigir la pensión alimentaria, se requiere
En ellas se establecen once causas de desheredación que el interesado no tenga bienes suficientes para aten-
para los descendientes Partida 6 7, 4-7; Novísima der sus necesidades (a. 1370), y que no haya un pa-
Recopilación 10, 2, 5 y 9), entre las que figuran lasin- riente inés próximo que el autor del testamento que
jurias graves contra el padre, el impedirle hacer testa- pueda atenderlas (a. 1369).
mento, y el abandono del padre demente; y ocho para y. ALIMENTOS.
la desheredación de las descendientes (Partida 6, 7,
12). La cuota legítima se fija en cuatro quintas partes IV. BIBLIOGRAFIA: IBARROL.A, Antonio de, Cosas y
del total de la herencia líquida (es decir, deducidas las sucesiones; 3a. ed., México, Porrús, 1982; MATEOS ALAR.
deudas) para los descendientes legítimos (Fuero Juzgo CON, Manuel, Manual de sucesiones y testamentos, México,
4, 5, 1; Fuero Real 3,6,10 y3, 12,7; Novísima Re- Herrero, 1913; ROJINA VILLEGAS, Rafael, Derecho civil
mexicano; t. IV, Sucesiones; 4a. ed., México, Porríta, 1976.
copilación 10, 20, 8). Las Siete Partidas concedieron
igual cuota a los hijos legítimos por subsecuente ma- Jorge ADAME GODDARD
trimonio (Partida 4, 14, 9). Los hijos naturales y los
espurios son herederos forzosos de la madre, a falta
de hijos legítimos (Novísima Recopilación 10, 20, 5). Legítima defensa, y. DEFENSA LEGITIMA, GUERRA
Las Partidas (6, 13, 8) fijan para los ascendientes una JUSTA.
cuota de un tercio del caudal hereditario, que luego se
aumentó a dos tercios en las Leyes del Toro (recogida Legitimación de hijos. L Es la calidad de hijos matri-
en No (sima Recopilación 10, 20, 1). moniales que adquieren los habidos antes del matrimo-
El CC de 1870 (aa. 3460 y es.) continuó el sistema nio de sus padres. Para alcanzar la situación de hijos
de cuota hereditaria legítima definido por el derecho de matrimonio los nacidos antes del mismo, se requiere
castellano, con algunas variantes: la cuota de los hijos la conjunción de dos actos jurídicos: -el matrimonio
legítimos sigue siendo cuatro quintas partes de la he- subsecuente de los padres y el reconocimiento que
rencia líquida; la de los hijos naturales es de dos ter- ambos hagan del hijo tenido con anterioridad. El re-
cios y la de los espurios de una mitad. Para el padre y conocimiento puede darse antes, en el momento del
la madre la cuota es de dos tercios, o de una mitad si matrimonio o con posterioridad a él. En este último su-
son padres naturales. Si el testador no respeta las cuo- puesto, los efectos del reconocimiento se retrotraen a
tas legítimas, e1 testamento se declara "inoficioso" y la fecha del matrimonio.
se reducen sus disposiciones hasta el límite necesario U. La legitimación tiene actualmente un simple in-
para no afectar la cuota legítima. terés histórico. Fue conocida ya por el derecho romano
En el CC de 1884, por efecto del liberalismo eco- en el cual existió tanto por subsecuente matrimonio,
nómico, se termina con el régimen de herencia forzosa como por decreto imperial (rescripto del príncipe). La
o de cuota legítima, y se establece el principio de li- legitimación por subsecuente matrimonio parece que
bertad en la confección del testamento, segón el cual se dio por la influencia del derecho canónico: "Tanta
el testador puede disponer libremente de sus bienes, es la fuerza del matrimonio, que los hijos concebidos
sin niés limitación que la de dejar una pensión alimen- antes de su celebración, se tienen por legítimos, des-
taria al cónyuge, a los descendientes o ka ascendientes pués de que se ha celebrado el contrato de matrimo-
(aa. 3323 y 3324). El CC vigente continúa con este nio" (Decretales de Gregorio, IX, 4, 17, 6, Galindo
sistema. El testador sólo esté obligado (a. 1368) a de- Garfias, p. 611); en toda la Edad Media tuvo impor-
jar alimentos a los descendientes menores de dieciocho tancia esta institución por la influencia de la Iglesia
años; a los descendientes incapacitados para trabajar Católica y la extendida costumbre del concubinato.
sir' límite de edad; al cónyuge o concubino supérstite, A través de la legitimación se trató de propiciar el ma-
siempre que esté impedido a trabajar, y mientras per- trimonio de los concubinos y extender el derecho del

25
mismo a los hijos. Nuestros códigos del siglo pasado, al hijo de quien la mujer está encinta, o que lo reco-
siguiendo la tradición del derecho canónico, transmi- noce si aquélla estuviere encinta. Los efectos, pues, de
tida a través de las legislaciones española y francesa, la "legitimación" no son otros que los efectos del re-
establecieron la legitimación pasa favorecer a 'os hijos conocimiento. La regulación de esta figura es suficiente
naturales equiparándolos a los legítimos por el subse- para que surja la filiación y convierte totalmente en
cuente matrimonio de sus progenitores. Debido a las inútil a la legitimación que debiera derogarse por
categorías establecidas con respecto a los hijos en razón constituir resabios de un pasado ya superado en nues-
de su origen; legítimos si eran concebidos dentro del tra legislación.
matrimonio; naturales, si fuera de él, y dentro de los
nacidos fuera de matrimonio, con sus designaciones in- W. BIBLIOGRAFIA: GALINDO GARFIAS, Ignacio,
famantes de espúreos (adulterinos e incestuosos), la Derecho civil, México, Porrúa, 1973, ROJ1NA VILLEGAS,
legitimación era una institución necesaria y justificada. Rafael, Derecho civil mexicano, t. II, Derecho de familia; 5a.
cd., México, Porrúa, 1980.
Dentro del articulado del CC vigente ha perdido todo
sentido. Sara MONTERO DUHALT
III. La regula el CC en los aa 354-359, tomada
por tradición de los códigos anteriores y en forma del Legitimación procesal. 1. Desde el punto de vista doc-
todo innecesaria. En efecto, para que la legitimación trinal la legitimación deriva de las normas que estable-
surta sus efectos con respecto a los hijos, se requiere cen quiénes pueden ser partes en un proceso civil, según
que vaya unida al reconocimiento que los propios pa- enseña Ilugo Itocco. La capacidad para ser parte, dice
dres hagan de sus hijos. Si los hijos fueron reconocidos (;uasp, es la aptitud jurídica para ser titular de dere-
con anterioridad al mnatrinionio de sus progenitores, chos o de obligaciones de carácter procesal que a las
desde el momento mismo del reconocimiento adqui- partes se refiere.
rieron los derechos derivados de la filiación en forma De lo anterior deriva que los sujetos legitimados son
idéntica a los hijos llamados de matrimonio. En nues- aquellos que en el proceso contencioso civil pueden
tro derecho no existe más que una sola categoría de asumir la figura de actores, corno titulares del derecho
hijos con derechos idénticos, no importando su ori- de acción o como demandados o titulares del dere-
gen. La única diferencia que puede existir es la forma cho de contradicción.
de establecer la filiación que en el matrimonío surge La legitimación según nuestra ley positiva corres-
con certeza si el nacimiento ocurre dentro de los pla- ponde a quien esté en el pleno ejercicio de sus derechos
zos señalados por la propia ley; en cammuliio, para esta- y también a quien no se encuentre en este caso, pero
blecer fa filiación de los hijos habidos por personas no éste deberá hacerlo por sus legítimos representantes
casadas, se requiere el reconocimiento voluntario o o por los que deban suplir su incapacidad (aa. 44 y
una sentencia que declare la filiación. Pero, una vez 45 CPC).
establecida la relación paterno-filial, los hijos son igua- Pueden ser actores o demandadas las partes en senti-
les en Consecuencias jurídicas: los mismos derechos, do material, es decir, a quienes pare perjuicio la sen-
los mismos deberes. De allí la inutilidad de la legitima- tencia; por tanto no sólo las personas físicas plena-
ción, pues ya no existen hijos "ilegítimos". Señala el mente capaces desde el punto de vista del derecho
CC que "el matrimonio subsecuente de los padres hace civil, sino también los incapaces, los entes colectivos
que se tenga como nacidos de matrimonio a los hijos y aun las sucesiones.
habidos antes de su celebración" (a. 354); que, para Para Chiovenda la legítima tío ad processum es la ca-
que el hijo goce del derecho de la legitimación, se re- pacidad de presentarse en juicio, y la legítima tío ad
quiere que sea reconocido por ambos progenitores, causam es la identidad de la persona del actor con la
antes del matrimonio, en el momento del mismo, o con persona en cuyo favor está la ley (legitimación activa)
posterioridad; y que en esLe último supuesto el reco- y la identidad de la persona del demandado con la
nocimiento tendrá efectos retroactivos al día del ma- persona contra quien se dirige la voluntad de la ley
trimonio de los padres. Pueden ser legitimados los hijos (legitimación pasiva).
que ya han fallecido al celebrarse el matrinionio. si IT. El Código Procesal Civil de Brasil en su a. 3o.
,aron descendencia. Gozan también (le ese derecho establece que para proponer o contestar una acción es
los hijos no nacidos, si el padre declara que reconoce necesario tener interés y legitimación.

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Afonso Borges, en sus comentarios, dice que la 1111. En cambio, la legitmmafto ad proeessu mfl sí es un
legitimación que menciona ese a. es la legítima tio ad presupuesto procal que se refiere a la capacidad de
causam que es el reconocimiento del actor y del reo, las partes para ejecutar válidamente actos procesales
por parte del orden jurídico, corno de las personas y, por tanto, es condición para la validez formal del
facultadas respectivamente para pedir y contestar el juicio. En eso también hay unanimidad en los autores.
procedimiento que es objeto del juicio. En esta forma Puede concluirse que doctrinalmente, la legitimatio
están legitimados para actuar, activa y pasivamente, los ad caasam se identifica con la vinculación de quien
titulares de los intereses en conflicto, porque parte legí- invoca un derecho sustantivo que la ley establece en
tima es la persona del proceso idéntica a la persona que su favor que hace valer mediante la intervención de
forma parte de la relación jurídica material, misma los órganos jurisdiccionales, cuando ese derecho es
que define el derecho sustantivo (frente a ella la ley per- violado o desconocido.
mite el derecho de acción a una persona extraña a la La legitinmatio ad proccssurn es la capacidad de ac-
relación material originándose la sustitución procesal). tuar en juicio tanto por quien tiene el derecho sustan-
El interés a que se refiere el a. tercero, continúa el tivo invocado corno por su legítimo representante o
citado autor, es el interés procesal que consiste en la por quien puede hacerlo corno sustituto procesal.
necesidad en que se encuentra un individuo de defen- IV. El a. 10. del CFPC identifica la legitimación Cofl
der judicialmente su derecho amenazado o violado el interés al decir que sólo puede iniciar un procedi-
por otro, porque sin interés no hay acción, ya que es miento judicial o intervenir en él, quien tenga interés
inadmisible que un individuo venga a juicio alegando en que la autoridad judicial declare o constituya un
tina pretensión susceptible de reconocimiento judicial derecho o imponga una condena y quien tenga el in-
sin demostrar ese interés. Si el derecho, cuyo recono- terés contrario. Actuarán en juicio los mismos intere-
cimiento es pedido por el autor, no está realmente sados o sus representantes o apoderados.
amenazado o violado, no hay motivo para que el actor Los códigos que siguen modelo diverso al distrital,
ejercite una acción. p.c., el del estado de Sonora, establecen: para inter-
Por eso, el interés es una de las condiciones del ejer- poner una demanda o contradecirla es necesario tener
cicio de la acción. interés jurídico en la misma (a. 12). Se identifica legi-
De lo anterior, concluye Afonso Borges, se despren- timación con interés.
de que son distintos conceptos procesales la legitima- V. Para terminar, puede afirmarse: la legitimación
ción y el interés como requisito para el ejercicio de la procesal es una institución estudiada por la generalidad
acción. de la doctrina dividiendo su contenido en tegmtimatio
Davis Echandía, afirma que las cuestiones relativas ad causam y lcgitirna tio mi processum.
al interés para obrar y de la legitimación (legitimatio La primera es la afirmación que hace el actor, el
ad causam) representan dificultades para la doctrina y demandado o el tercerista de la existencia de un dere-
para los efectos prácticos que de ellos pueden deducir- cho sustantivo cuya aplicación y respeto pide al órgano
se, pues "todavía hoy la doctrina sigue confusa, con- juridiccional por encontrarme frente a un estado lesivo
tradictoria e indecisa". a ese derecho, acreditando su interés actual y serio.
Para corroborar esta afirmación refuta las teorías -La segunda es lalegitirnatioadprocessum: seidenti-
que han expuesto Chiovenda, Rosenberg, Redenti, fica con la capacidad para realizar actos jurídicos de
Carnclutti, Fairén Guillén, Rocco, etc. carácter procesal en un juicio determinado.
Al resumir su pensamiento dice: la legitimación en La legislación procesal distrital confirma estas con-
la causa (como el interés para obrar) no es un presu- clusiones al otorgar acción a quien compete el derecho
puesto procesal, porque lejos de referirse al procedi- sustantivo, por sí o por legítimo representante (a. 29)
"iento o al válido ejercicio de la acción, contempla la debiendo el que la ejercita demostrar la existencia de
mLción sustancial que debe existir entre el sujeto de- un derecho, la violación de un derecho o el desconoci-
mandante o demandado y el interés perseguido en el miento de una obligación o la necesidad de declarar,
juicio. Es, pues, cuestión sustancial. En este punto la preservar o constituir un derecho, siempre que se de-
doetrrna es uniforme, se trata de un presupuesto sus- muestre el interés para ejercitar en acción (a. 1).
tan'ual o, mejor dicho, de un presupuesto de la pre- La sustitución procesal se establece en el a. 29,
teiiéón para la sntericia de fondo. porque se permite el ejercicio de una acción a quien

27
no tiene en su favor el derecho sustantivo que se hace siempre que ésta no tuviese la función de suprimir la
valer, pero sí el interés jurídico pa deducir la acción. posibilidad actualmente existente de producir tales
ataques".
Y. BIBLIOGRAFIA: ALCALA ZAMORA Y CASTILLO, IR. En Roma e' concepto de legitimidad tuvo un
Niceto, Estudios de teoría general e historia del proceso (1945- claro matiz jurídico; sin embargo, Cicerón ya le daba
1972), México, UNAM, 1974, t. 1; BECERRA BAUTISTA,
José, El proceso civil en México; lOa. cd., México, Porríia,
connotaciones políticas (al utilizar las expresiones le-
1982; CHIOVENDA, Giuseppe, Instituciones de derecho gitimam imperium ypotestas legítima). En el medioevo
trad. de E. Gómez Orbaneja, Madrid, Editorial
procesal civil; el adjetivo legitimas tuvo la acepción de lo tradicional,
Revista de Derecho Privado, 1948; DEVIS ECHANDIA, Her- es decir, lo que se configura según las costumbres an-
nando, Nociones generales de derecho procesal civil, Madrid, tiguas y los procedimientos consuetudinarios.
Aguilar, 1966; GUASP, Jaime, Derecho procesal civil; 2a.
cd., Madrid, Instituto de Estudios Políticos, 1961; Rocco, A partir del siglo XIV la palabra empieza a tomar la
Hugo, Teoría general del proceso civil; trad. de Felipe de J. connotación que le da actualmente la ciencia política.
Tena, México, Porrús, 1959. Dolf Sternberger refiere que los tipos históricos de
legitimidad pueden ser clasificados en dos grandes
José BECERRA BAUTISTA grupos: numinosos y civiles. Los primeros son los que
fundamentan la legitimidad del poder político en Dios,
Legitimidad. 1. (Del latín legitimas, conforme a dere- como en e1 caso de los faraones egipcios, de Alejandro
cho, legal.) Puede ser utilizada como sinónimo de le- Magno, de los Césares romanos o del llamado origen
galidad; sin embargo, suele ser más usada añadiéndosele divino de los reyes. Por su parte, la legitimidad civil se
la carga ideológica de estar fundada en un derecho na- da cuando el poder político se basa en el acuerdo de
tural (en sentido subjetivo), a diferencia de legalidad, elementos constituyentes de igual autonomía, unidos
que tiene un sentido más formalista. En la ciencia po- para cooperar por el bien común. Refiere el escritor
lítica es utilizada como fundamento del poder público que los gobiernos constitucionales modernos utilizan
cuando el gobernante lo ejerce con conciencia de su esta clase de legitimación cuando afirman que tienen
derecho a gobernar y los gobernados reconocen de al- su origen en la confianza y no en la fuerza.
guna forma este derecho. IV. Max Weber (p. 26) utiliza el concepto en sen-
U. Recaséns Siches (pp. 215 y 230) distingue entre tido de que lo legítimo es lo que efectivamente obliga.
legitimidad y legitimación del poder político. Usa la Cuando habla de los órdenes (acción orientada por
expresión en el sentido de legalidad cuando expresa, máximas que pueden ser señaladas) dice que el racio-
refiriéndose al surgimiento de un nuevo sistema jurí- nal es más frágil que el consuetudinario que aparece
dico, que "esas normas primeras no pueden aducir un "con el prestigio de ser obligatorio y modelo, es decir,
fundamento de legitimklid jurídica dimanante de con el prestigio de la legitimidad".
un previo sistema, puesto que no hay tal sistema pre- AJina que la legitimidad de un orden puede estar
vio". La expresión de legitimidad del poder político la garantizada por:
utiliza cuando afirma "el derecho no salo organiza el'
poder político, además lo legitima". Kelsen (Teoría "L De una manera puramente interna y cn este
general del Estado, p. 209) la entiende en el segundo caso:
sentido apuntado (connotado un derecho subjetivo). 1) Puramente afectiva: por entrega sentimental;
El jurista vienés dice, refiriéndose a 108 llamados dere- 2) Racional con arreglo a valores: por la creencia
chos Je libertad consagrados en las constituciones, que de su validez absoluta, en cuanto expresión de
son innecesarios, pues no tiene caso prohibir actos al valores supremos generadores de deberes (mo-
orden jurídico, ya que éste sólo puede actuar cuando rales, estéticos o de cualquier otra suerte);
está expresamente facultado, en virtud del principio 3) Religiosa: Por la creencia de que de su obser-
de legalidad; "por tanto, cuando las modernas consti- vancia depende la existencia de un bien de sal-
tuciones contengan un catálogo de derechos de liber- vación.
tad y declaren que ca ilegítima la intervención del II. También (o solamente) por la expectativa de
Estado en esa esfera de libertad, no varía lo más míni- determinadas consecuencias externas; o sea
mo la consistencia material del orden jurídico en el por una situación de intereses; pero por expec-
caso de que se prescindiese de esa parte dogmática, tativas de un determinado género".

28
Webe.r (p. 170) afirma que existen tres tipos de do- Lenocinio. 1. (Del latín lenocinium.) Quizás resulte
minación legítima pura, cuyo fundamento primario conveniente, para la debida ubicación delictual del
puede ser: lenocinio, señalar de principio que se encuentra en-
1. Racional: "descansa en la creencia en la legalidad marcado dentro del tít. octavo del libro segundo del
de órdenes estatuidos y de los derechos de mando de CF, del que la rúbrica general es la de "Delitos contra
los llamados por esos órdenes a ejercer autoridad (au- la moral pública y las buenas costumbres".
toridad legal)". Pero la nomenclatura del tít. octavo significa algo
2. Tradicional: "que descansa en la creencia coti- más, bastante más que una simple cuestión de semán-
diana en la santidad de las tradiciones que rigieron tica ubicatoria, con ser esto último ciertamente im-
desde lejanos tiempos y en la legitimidad de los seña- portante. Dos son los bienes jurídicos objeto de la
lados por esta tradición para ejercer autoridad (autori- predilección garantizante de la normación penal: la
dad tradicional)". moral pública y las buenas costumbres. Dos bienes
3. Carismática: "que descansa en la entrega extra- difíciles de matizar, de desentrañar, pues se corre un
cotidiana a la santidad, heroísmo o ejemplaridad de doble peligro: uno, o se amplía desmesuradamente
una persona y a las ordenaciones por ella creadas o determinada concepción moral hasta convertirla en
reveladas (llamada autoridad carismática)". fiscal implacable de conductas jurídicamente irrele-
Carl Sehmitt (p. 10) afirma que una constitución vantes, y otro, o se consagra en la práctica un liberti-
es legítima "cuando la fuerza y autoridad del Poder naje, probablemente extraño a nuestras raíces cultura-
Constituyente en que descansa su decisión es recono- les, que desemboca en un desenfreno allende lo social-
cida". Para él, históricamente existen dos clases de mente tolerable aquí y ahora.
legitimidad: la dinástica y la democrática, que corres- Sin embargo, de Lo que no parece caber duda es de
ponden a los sujetos del poder históricamente: el prín- que el lenocinio pertenece al grupo de los delitos con-
cipe y el pueblo. tra la sociedad, pero de los que atacan al orden social
V. Es importante destacar que desde el punto de independientemente de su organización como Estado,
vista kelseniano la legitimación del orden jurídico, y distintos de los que enfrentan una determinada orga-
por lo tanto del poder político que hay tras él, no tiene nización política de la convivencia social, es decir, el
ninguna importancia. Mientras una norma jurídica Estado. Más escuetamente dicho: el lenocinio supone
cumpla con su condición de eficacia mínima, será vá- un delito contra los valores sociales supraestatales, y
lida (Teoría pura del derecho, p. 219). H.L.A. Hart no propiamente contra los valores sociales estatales.
(p. 252), por su parte, postula un mínimo de morali- Ahora bien, la moral pública se erige en un concepto
dad, y por tanto de legitimidad, para el orden jurídico, social autónomo, independiente —por lo tanto— de la
cuando, al referirse a las conexiones entre la moral y persona individualmente considerada, y la exterioriza-
el derecho, afirma: "ningún positivista podría negar ción plástica de esa moral pública la constituyen, pre-
que éstos son hechos, o que la estabilidad de los siste- cisamente, las buenas costumbres. Luego, tomando
mas jurídicos depende, en parte, de tales tipos de con- como punto de partida una estimación intrínseca de
cordancia con la moral". los hechos, se desemboca en la proyección social de los
u. LEGALIDAD. mismos.
En definitiva, nos movemos en el plano de las valo-
VI, BIBLEOGRAFIA: HART, H.L.Á., El concepto de de-
recho; trad. de Genaro Carrió, México, Editora Nacional, 1979,
raciones ético-sociales, es decir, en un contexto nor-
KELSEN, Hans, Teoría general del Estado.; 15a. ed., trad. de mativo-cultural. Pero ocurre que lo "cultural" com-
Luis Legaz y Lacambra, México, Editora Nacional, 1979; id., porta una muy considerable carga de subjetivismo en
Teoría pura del derecho; trad. de Roberto J. Vernengo, Mé- la valoración, o, lo que ea lo mismo, el criterio estima-
xico, UNAM, 1979; RECASENS SICHES, Luis, Tratado ge- tivo está teñido de una gran dosis de relativismo. La
neral de filosofía del derecho; 7a. cd., México, Porrúa, 1981;
SÇHMITT, Carl, Teoría de la Constinsción;trad. de Francisco valoración de la facticidad será, pues, realizada en
Ayala, México, Editora Nacional, 1981; VEBER, Max, Eco- función del ambiente social circundante, y puede va-
nomía y sociedad; trad. de José Medina Echavarría y Eduardo riar, y de hecho así sucede, según el entorno social de
García Máynez, México, Fondo de Cultura Económica, 1981, cada caso.
2 vols. Sin embargo, profundizando en el lenocinio, la
Samuel Antonio GONZÁLEZ Ruiz moral pública y su concretización externa de las bue-

29
nas costumbres (bienes jurídicos a proteger lato sensu), cinio, pero referida exclusivamente a las tres fracciones
tienen una muy específica referencia a la faceta sexual integrantes de la tipicidad conductual del a. 207, y
de las mismas, si bien no como carácter exclusivo. Lo por tanto no aplicable al tipo específico del a. 208.
que nos sitúa frente a la moral póblica entendida como Las tres fracciones del a. 207 integran una concep-
"moral media", es decir, comoun repertorio de coin- tuación bastante amplia del lenocinio en el CP. En con-
portainientos característicos de la convivencia socio- secuencia, dentro de ella caben supuestos bien distintos:
civil en la esfera sexual. A) La trata de mujeres, actividad fundamentalmente
Como fácilmente se comprende, estamos ante una encaminada a prostituirlas (accidental o habitualmen-
materia de gran indeterminabiidad, lo que requiere te), con especial predilección por las jóvenes.
del jurista (tanto del hacedor de las normas, como del B) El rufianismo, cínica forma de explotación por
aplicador de las mismas y del estudioso en sentido es- parte del amante del favor sexual de su compañera de
tricto), un cuidado exquisito al establecer lo contrario amoríos, constitutiva de una manera de vivir.
a la moral pública 5, a las buenas costumbres. C) El proxenetismo, celestinaje o alcahuetería, inter-
Y lo anterior adquiere mayor relevancia si se pien- mediación interesada en el comercio carnal, que con-
sa, como efectivamente es correcto hacerlo, que el vierte a sus realizadores en "comisionistas sexuales".
derecho penal sólo tiene un "mínimo ético" que cum- Puede añadirse que las anteriores conductas no son
plir, y no debe intervenir para la represión de hechos, necesaria y exclusivamente referibles alas mujeres, sino
por muy presuntamente inmorales que sean, que no que pueden incidir, y ordinariamente así acaece, en
lesionen derechos ajenos o cuya "nocividad social" los varones homosexuales.
no esté comprobada (n dubio pro libertate). El propio De cualquier forma, las tres descripciones conduc-
concepto de "nocividad social", en su carácter de sus- tuales del a. 207 enfatizan un acusado protagonismo
trato material del delito (y de esta manera aparece en de la intermediación "lucrifaciendi causa", con anda-
el ámbito penal), exige algo más que la simple inmora- miaje jurídico diverso en cada uno de los supuestos
lidad para poder ser considerado punible. contemplados.
Concretando, el lenocinio está directamente empa- Finalmente, el a. 208 del CP constituye un tipo
rentado con la prostitución, que aunque en sí misma específico, sustancialmente agravado en su punihili-
no sea delito, sí constituye buen caldo de cultivo para dad, precisamente en consideración a que, como muy
numerosas actividades delictivas. Una de ellas es, preci- acertadamente indica la jurisprudencia de la SCJ, la
samente, la que nos ocupa. protección penal va directamente dirigida a evitar
II. En términos generales, el lenocinio tiene su la perversión sexual de las mujeres menores de edad.
esencia en el acto de mediar, entre dos o más personas, También la posibilidad fáctica ofrece tres clases de
a fin de que una de ellas facilite la utilización de su conductas: encubridora (que convierte a este encubri-
cuerpo para actividades lascivas, destacando la latencia miento en tipo autónomo), concertadora y facilitado-
de la obtención de algún beneficio en el lenón. Siendo ra, o simplemente permisiva.
un delito íntimamente ligado a la prostitución, no
puede olvidarse que ésta, en definitiva, no es más que EV. BIBL1OGRAFIA: CARRANCA Y TRUJILLO, Raúl
el trato sexual por precio, y esto tanto vale para la y CARRANCA Y RIVAS, Raúl, Código Penal comentado;
7a. cd., México, Porrúa, 1978; GIMBERNAT ORDEIG, En-
prostitución femenina como para la masculina. rique, "La mujer y el Código Penal", Revista Cuadernos para
Más directamente referida a la normatividad del el Diálogo, Madrid, núm. extraordinario, XVIII, diciembre de
CP, cabe señalar que el lenocinio viene tipificado a 1971; GOMEZ, Eusebio, Tratado de derecho penal, Buenos
través de los aa. 206, 207 y 208, ubicados en el tít. Aires, Ediar, 1940, t. IIl;GONZALEZ DE LA VEGA, Fran-
octavo del libro segundo del citado cuerpo legal. Con- cisco, El Código Penal comentado; 4a. cd., México, Porrúa,
1978; JIMENEZ DE ASUA, Luis ,.Libertad de amar y derecho
viene, también, dejar sentado que México, por decreto de morir, Buenos Aires, 1942; MANZINI, Vincenzo, Trattato
de 17 de mayo de 1938, DO de 21 de junio de 1938, di diritto penale italiano, Turín, Bocea, 1947, t. VII; PORTE
se encuentra adherido a la Convención de Ginebra (re- PETIT, Celestino, Dogmática sobre los delitos contra la vida
ferente a la persecución de la trata de mujeres mayores y la salud personal, México, Editorial Jurídica Mexicana, 1972;
de edad) de 11 de octubre de 1933. VANNINI, Ottorino, Manuole di diritto penale italiano. Parte
seciale, Milán, Giuffré, 1954.
III. La regulación positiva anteriormente señalada
establece en el a. 206 la punihiidad del tipo de leno- Rafael MARQUEz PIÑERO

30
Lesión. I. (Del latín ¡cesio-o fis, cualquier daño, per- sea desproporcionada y presuponga un lucro excesivo
juicio o detrimento.) Se entiende por lesión el daño a favor de la otra parte siempre que el lucro sea obte-
que causa quien, "explotando la ignorancia, notoria nido por la explotación de la ignorancia, de la mani-
inexperiencia o extrema miseria de otro", obtiene una fiesta inexperiencia o de la miseria del perjudicado.
desproporcionada ventaja, disminuyendo injustamente
el patrimonio de la otra parte (a. 17 CC). IV. BIBLIOGRAFIA: BEJARANO SANCHEZ, Manuel,
TI. La razón histórica por la que el legislador intro- Obligaciones civiles, México, Harla, 1980; GALINDO GAR.
dujo la regulación de la lesión surgió cuando en el FIAS, Ignacio, Derecho Civil; 2a. cd, México, Porrúa, 1976;
ORTIZ URQUIDI, Raid, Derecho civil, México, Porrúa,
posclasicismo romano los jurisconsultos imbuidos de 1977; ROJINA VILLEGAS, Rafael, Derecho civil mexicano,
la idea cristiana de que en los contratos debía de exis- 1. 1, Introducción y personas; 3a. cd., México, Porrúa, 1977.
tir una igualdad en las prestaciones, cuando no había
justicia conmutativa en un contrato específico se au- José de Jesús LOPEZ MONROY -
torizaba al perjudicado a rescindir el contrato y en esta
hipótesis inicial puede decirse que se consideraría la Lesiones. 1. Comete el delito de lesión quien altera la
lesión como un vicio objetivo. De todas suertes la de- salud de otro o le causa un daño que, transitoria o
sigualdad de las prestaciones admitía considerarla y así permanentemente, deja una huella en su cuerpo.
lo estiman las legislaciones sajonas, como un vicio de Sólo los seres humanos, a partir del nacimiento y
la voluntad; pues se preguntaban: por qué el autor de hasta antes de su muerte, pueden ser sujetos pasivos
un acto jurídico ha aceptado una desigualdad en las de este delito, pues sin vida no se resiente lesión. El
prestaciones, y respondían no pudo haber sido sino por objeto jurídicamente protegido es la integridad corpo-
un error fortuito o por un error provocado por la con- ral y la salud en general. La conducta del sujeto activo
traparte. En este caso la lesión se estima como un vicio puede consistir en una acción (disparar el arma de
subjetivo y da lugar al nacimiento de una acción de fuego, lanzar el cuchillo, poner la sustancia corrosiva
anulabilidad. en la bebida o comida) o en una omisión (no enfrenar
Novedad sobresaliente se encuentra en el Código oportunamente el automóvil, fracturándole un pie al
Civil alemán, cuando sostuvo en el a. 138 que un ne- peatón). Puede utilizar toda clase de medios, a condi-
gocio jurídico que atente contra las buenas costum- ción de que sean aptos: armas blancas o de fugo; sus-
bres es nulo, y que en especial es nulo el negocio por tancias químicas; los puños y objetos contundentes;
el cual alguien explota la necesidad, la ligereza o la el contacto sexual para transmitir una enfermedad ve-
inexperiencia de otro; se haga prometer o se procure, nérea; emplear los llamados "medios morales", como
a cambio de una prestación, unas ventajas patrimonia- serian producir en la víctima estados de terror, miedo
les que sobrepasen de tal forma el valor de la prestación intenso, pánico (cuestión muy controvertida en la
que estén en manifiesta desproporción. El Código Sui- doctrina).
zo de las Obligaciones, inspirándose en el código El resultado consiste en producir en el sujeto pasi-
alemán, soStuvo en su a. 21 que si se verificase una vo una alteración en la salud o en causarle un daño
desproporción manifiesta entre la prestación y la con- que deje huella en su cuerpo. Se define la salad como
traprestación en un contrato, que permita pensar que el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente
una de las partes la consiguió abusando de la necesi- todas sus funciones. En este sentido cualquier modifi-
dad, de la inexperiencia o de la ligereza de otra, ésta cación del mencionado estado integrará una de las
tiene el derecho de declarar que no mantiene el con- formas del delito en examen. Daño es sinónimo de
trato restituyendo lo que recibió, en el término de un perjuicio, deterioro, detrimento, menoscabo, que
año a partir de la celebración del acto jurídico. debe producir una marca en la corporeidad de la per-
III. El legislador mexicano consagra dos acciones, sona.
a saber: la acción de nulidad, según se desprende de Es indispensable que entre la conducta del sujeto
los aa. 2228y 2230 CC, facultando al que sufrió la le- activo y el resultado haya un nexo de causa a efecto;
Sión para invocada y pedir la nulidad relativa del acto. es decir, la acción u omisión del delincuente, debe ser
Asimismo, conforme al a. 17 CC estaría facultado el la productora del resultado.
que se perjudicó para pedir la rescisión del contrato o El elemento subjetivo del delito consiste en que la
la reducción equitativa de la obligación, cuando ésta persona produzca la lesión con dolo (intención), o

31
con culpa (en forma imprudente, negligente, descui- lugar natural, y quemadura es la necrosis de cualquier
dada). Es necesario ci ánimo de lesionar y no de ma- tejido orgánico, producida generalmente por la acción
tar, pues en este último caso, sino se produce la muerte, del fuego o de alguna substancia cáustica, corrosiva o
habrá tentativa de homicidio y no delito de lesión. por algún objeto muy caliente o muy frío.
El momento consumativo surge cuando se altera el III. Clases de lesión. En general y de antiguo, la
estado de salud o se produce el daño que deja la hue- mayoría de las legislaciones distinguen varias clases de
lla en el cuerpo. Es un delito materia, en cuanto que lesión, tomando en cuenta la intensidad del daño pro-
transforma el mundo fenoménico: el pasivo antes te- ducido. Nuestro CF no designa expresamente las diver-
nía su cuerpo íntegro y en virtud de la lesión ahora sas clases de lesión, pero en la doctrina se dividen en:
carece de una mano, o de un ojo; funciona anormal- levisimas, leves, graves y gravísimas.
mente alguna glándula; tiene imposibilidad para repro- Lesión kvísima es la que no pone en peligro la vida
ducirse; quedó con parte del cuerpo necrosado. y tarda en sanar menos de quince días (a. 289, prime-
El delito admite la tentativa, siempre que se prue- ra parte, del CP), debido a su exigua entidad, como es
be que el sujeto quería lesionar y no matar. En la una escoriación o un hematoma irrogado en cualquier
práctica el problema radica en precisar la clase de le- parte del cuerpo que no contenga órganos vitales.
sión que quería producir; pero en la doctrina no hay Lesión leve es la que no pone en peligro la vida y
oposición para aceptar este grado del delito. tarda én sanar más de quince días (a. 289, segunda
Habrá delito imposible de lesión si el sujeto al que parte, del CP), sin límite temporal; pero el daño no
se pretendía inferir un daño, ya había fallecido cuan- debe asumir los caracteres descritos en los aa. 290,
do se ejecutó la conducta; también habrá delito im- 291 y 292 del CF. Aquí quedan comprendidas algu-
posible si se intenta alterar la salud de otro, utilizando nas heridas, quemaduras y fracturas.
medios inidóneos <como sería querer lesionar ponien- La lesión grave se divide en dos grupos: el primero
do en la bebida gotas de alguna sustancia inocua). está regulado en el a. 290 del CP y el segundo en el
Si el sujeto quiere lesionar y el pasivo muere a con- 291. El primer a. dice: "Se impondrán de dos a cinco
secuencia del daño recibido, estaremos en presencia años de prisión y multa de cien a trescientos pesos, al
del delito de homicidio denominado preterintencional que infiera una lesión que deje al ofendido cicatriz
(o con exceso en el fin), porque el resultado letal fue en la cara, perpetuamente notable". Por cara debeinós
más alla de la intención. entender la parte anterior de la cabeza que está deli-
II. Derecho penal mexicano. El CP define el delito mitada por el mentón, las ramas ascendentes del ma-
en su a. 288 como sigue "Bajo el nombre de lesión se xilar inferior y el lugar donde generalmente se inserta
comprenden no solamente las heridas, escoriaciones, el cabello en la frente; cicatriz es toda huella o marca
contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, que dejan los tejidos al sanar; lo perpetuo se refiere
sino toda alteración en la salud y cualquier otro daño a que acompañe al sujeto durante toda la vida, yio no-
que deje huella material en el cuerpo humano, si esos table es aquello que el observador puede ver a una dis-
efectos son producidos por una causa externa". Esta tancia de cinco metros, aproximadamente. Tales ca-
definición ha sido criticada certeramente porque al racterísticas justifican que la ley sancione con mayor
inicio hace una enumeración ejemplificativa de los da- rigor esta clase de lesión.
ños en que puede consistir el delito, y en seguida utili- El segundo grupo de lesión grave está regulado en
za expresiones generales comprensivas de esos daños. el a. 291 que dice: "Se impondrán de tres a cinco
Los modernos proyectos de CP suprimen la descrip- años de prisión y multa de trescientos a quinientos
ción particularizada y dejan sólo la definición general. pesos, al que infiera una lesión que perturbe para siem-
Herida es toda solución de continuidad de alguna pre la vista o disminuya la facultad de oír, entorpezca
de las partes blandas del cuerpo humano; escoriación o debilite permanentemente una mano, un pie, un
es desgaste o corrosión de la epidermis, quedando des- brazo, una pierna o cualquier otro órgano, el uso de la
cubierto el tejido subcutáneo; contusión es todo da- palabra o alguna de las facultades mentales".
ño que recibe alguna parte del cuerpo por traumatismo Aquí encontramos daños que producen efectos du-
que no causa ruptura exterior de los tejidos; fractura rante toda la vida del sujeto pasivo. Así, el órgano de
es la ruptura o quebrantamiento de algún hueso; dis- la vista, debe quedar perturbado en alguna de sus for-
locación es la salida de un hueso o articulación de su mas (eP sujeto ve los objetos distorsionados o queda

32
con lagrimeo constante o bien observa las figuras bo- que pierde completamente la capacidad de oír. Res-
rrosas); respecto al oído, después del daño resentido, pecto a que el sujeto quede impotente, distínguense
disminuye la capacidad auditiva (baja notablemente el dos clases de impotencia: lagenerandi y la coeundi; la
número de decibeles en comparación con los que al- primera no cancela la posibilidad de realizar el acto
canzaba antes de la lesión ;no oye por uno de los oídos, carnal (el hombre tiene erección y la vagina de la mu-
escucha sonidos silbantes o sordos); el entorpecimien- jer permite el paso del pene), pero no tiene la posibi-
to o debilitamiento de una mano, de un pie, de un lidad de reproducirse, sea porque el hombre no pueda
brazo, de una pierna o de cualquier árgano (como po- eyacular o no produzca espermatozoides, o la mujer
dría ser alguna glándula), se traduce en la disminución no ovule. La coeundi es la imposibilidad total y abso-
permanente de la fuerza o destreza; se considera que luta de realizar el acto carnal (p.e., en el hombre La
árgano es toda parte del cuerpo humano al que está lesión ha consistido en la castración del pene o los tes-
encomendada una función; el entorpecimiento o debi- tículos, o en un daño tal que no permita la erección
litamiento del uso de la palabra es de fácil captación del miembro viril; en la mujer, el daño impide que
(el ofendido que antes hablaba con voz fuerte y clara pueda penetrar el pene en la vagina). La expresión
y con dicción perfecta, ahora se expresa con sonidos "que el sujeto quede impotente", se refiere a la impo-
guturales o voz gangosa, arrastra las palabras o emite tencia generandi. En cuanto a la deformidad incorre-
sonidos silbantes, o bien tartamudea); por último, re- gible, significa que la lesión haya causado una irregu-
sulta afectada alguna facultad mental, si el sujeto po- laridad o desproporción en el cuerpo, de tal modo
seía buena memoria, y después de la lesión tiene difi- que produzca una sensación de desagrado, de rechazo,
cultad para recordar datos, sucesos o personas. de burla o de lástima en el observador (el sujeto queda
La lesión gravísima se divide en tres grupos: el pri- jorobado o contrahecho, sin pabellonés auriculares,
mero se regula en el pfo. inicial del a. 292 del CP que con un hombro notablemente desproporcionado, con
dice: "Se impondrán de cinco a ocho años de prisión una pierna mucho más corta que la otra).
al que infiera una lesión de la que resulte una enfer- El segundo grupo de lesiones gravísimas está regu-
medad segura o probablemente incurable, la inutiliza- lado en el segundo pfo. del a. 292 del CP, que dice:
ción completa o la pérdida de un ojo, de un brazo, de "Se impondrán de seis a diez años de prisión al que
una mano, de una pierna, o de un pie, o de cualquier infiera una lesión a consecuencia de la cual resulte in-
Otro órgano; cuando quede perjudicada para siempre capacidad permanente para trabajar, enajenación
cualquier función orgánica o cuando el ofendido que- mental, la pérdida de la vista o del habla o de las fun-
de sordo, impotente o con una deformidad incorregi- ciones sexuales". Aquí se prevén las máximas sancio-
ble". nes para el delito de lesión, pues los daños que produce
Se encuentran aquí reguladas consecuencias muy son los de mayor entidad. La lesión debe producir
graves: enfermedad segura o probablemente incurable una incapacidad para laborar que acompañe al sujeto
es la que, de acuerdo con los adelantos de la ciencia durante toda la vida (la persona queda completamen-
médica, no tenga curación o posibilidad actual de sa- te paralítica o con una gravísima afección en la co-
nar; así se presentan como ejemplos la pleuritis cróni- lumna vertebral). Lesión que produce enajenación
ca y la epilepsia traumática; de igual modo se sanciona mental, es la que haya dejado al sujeto en estado de
gravemente a quien infiera una lesión que produzca la idiocia, imbecilidad o de alguna manera con disocia-
inutilización completa o la pérdida de un ojo, quedan- ción absoluta en su aparato mental. Se comprende
do el otro sano (pues si el ofendido tiene uno solo y también el caso de la lesión que produce la ceguera
se le lesiona en tal forma que lo pierde, se integrará el• completa en el ofendido, ya sea por dañar los dos ojos
delito de lesión gravísima que produce la pérdida de o por producir la pérdida del único que le quedaba.
la vista, regulada en el segundo pfo. del a. 292 del CP, También se sanciona con severidad a quien ocasiona
que tiene una sanción mayor). Cuando se pierde o se la pérdida del habla, o sea cuando el pasivo queda
inutiliza completamente un brazo, una mano, una completamente mudo. Finalmente, la pérdida de las
pierna o un pie o cualquier otro órgano, la intensidad funciones sexuales se refiere ala impotencia coeundi.
de la lesión explica que se le califique de gravísima. El tercer grupo de lesión gravísima está integrado
La lesión que perjudica por toda la vida del sujeto por la que pone en peligro la vida (a. 293 del CP, que
cualquier función orgánica, se ilustra con el pasivo tiene una pena de tres a seis años de prisión, "sin per-

33
juicio de las sanciones que le correspondan conforme (Rubys, Historia de la ciudad de León, Francia); no
a los artículos anteriores"). Aquí están comprendidas falta quien la atribuye a los lombardos (sinónimo de
las que causan un daño en parte vital del cuerpo, de banqueros), descendientes de los longobardos, conver-
modo que exista la posibilidad real y efectiva de muerte tidos en usureros profesionales; otros más atrevidos la
para el ofendido (un grave traumatismo craneoencefáli- imputan a los genoveses.
co, una lesión en el corazón, en el tórax o en el vientre). Simples hipótesis, al no asentarse en documentos
IV. Lesión no punible. En el a. 294 del CP se esta- indubitables, de forma tal que como ha sucedido con
blece que: "Las lesiones inferidas por quienes ejerzan otras grandes creaciones del género humano, el nom-
la patria potestad o la tutela, y en ejercicio del dere- bre del inventor y la fecha exacta de su creación han
cho de corregir, no serán punibles si fueren de las quedado desconocidas. Sin embargo, es claro que la
comprendidas en la primera parte del artículo 289, y, cambial al corresponder a indispensables exigencias
además, el autor no ahusare de su derecho, corrigien- económicas resultó ser el medio más idóneo para sa-
do con crueldad o con innecesaria frecuencia". Este tisfacerlas. Aí que no puede atribuirse la creación de
precepto refuerza el derecho-obligación que el CC im- la cambia¡ a un definido círculo de personas, sino que
pone a los padres y tutores de educar convenientemen- surge debido a las relaciones recíprocas y a la partici-
te a sus hijos o pupilos. La intención que preside la pación colectiva de regiones y estados diferentes. De
conducta del sujeto debe ser precisamente la de corre- donde, si no la génesis, al menos la difusión de su uso,
gir al menor, dentro del cauce de la mesura, justificán- debe indagarse en la necesidad general que se presentó
dose solamente las lesiones lev isimas. en el Medievo de remitir sumas de dinero a lugares le-
jan os y en lo difícil que ello resultaba. Esta situación
Y. BIBLIOGRAFIA: GONZALES DE LA VEGA, Fran- permitía que surgieran los cambistas (campsor, ban-
cisco, Derecho penal mexicano. Los delito,; ha. cd., México, queras, tabularius, numularius, TpasreiTns),quienes
Porrúa, 1972; JIMENEZ HUERTA, Mariano, Derecho penal
mexicano, t. II, La tutela penal de la vida e integridad huma-
realizaban operaciones varias: primero cambiar ma-
na; 4a. cd., México, Porrúa, 1979;PAVON VASCONCELOS, nualmente la moneda; luego, recibir capital para su
Francisco, Lecciones de derecho penal (parte especial); 3a. custodia y prometer abonarlo en otro país, al tipo de
cd., México, Porrúa, 1976; PORTE PETIT, Celestino, Deli- moneda que ahí hubiera; dicha promesa hacíase por
tos contri la vida y ¡o integridad corporal, Jalapa-Enríquez, escrito ante notario (cambio trayecticio).
Editorial Veracruzana, 1944.
Efectivamente, en la confección originaria del títu-
Ricardo FRANCO GUZMAN lo cambiario se otorgaban dos distintos documentos:
uno, conferido ante notario en el momento en que el
Letra de cambio. I. Documento (título de crédito) banquero recibía el dinero y en el cual se consignaba
por el cual una persona (girador) ordena a otra (gira- el hecho de la recepción y la obligación de restituirlo
do) que pague una suma de dinero a su propia orden en otra plaza, por medio de un agente (per aun tium
(girador) o a la de un tercero (tomador o tenedor), meum) no designado todavía, al representante del au-
bajo la observancia de los requisitos exigidos por la tor de la entrega, quien tampoco se mencionaba en el
ley y con la garantía solidaria de las personas que fir- título. Más tarde, cuando el beneficiado por el con-
man el instrumento. Este documento al igual que el trato pretendía ejercer un derecho, señalaba al ban-
cheque se conocen con el nombre de giros comerciales. quero el nombre de la persona que debía percibir el
II. Traza histórica. El origen de este documento, dinero en la otra plaza, y el banquero entonces exten-
paradigma de los títulos de crédito, resulta controver- día una carta de pago, el otro documento (littera pa-
tido, ya que en torno a tal punto se ha desarrollado la gamenti), dirigida a su corresponsal, ordenándole ha-
fantasía de los juristas, propagadores de ciertas leyen- cer el pago señalado por el acreedor en cuyas manos
das; pues hay quien remonta tal origen a los pueblos depositaba dicha misiva. La forma de carta fue bu-
comerciantes de la antigüedad (sumerios, egipcios, puesta por la naturaleza misma del contrato de cam-
cartagineses y griegos) o a loe romanos; quien más, bio (cambium traiectitium, per litteras), en contrapo-
proclama descubridores del invento a 108 hebreos ex- sición al contrato manual, (cambium manuale, sine
pulsados de Francia (Savary, Le parfait negociant; litteris), del que era expresión genuina (Goldschmidt).
Montesquieu, De l'esprit des bis); o a los florentinos Compleja e incómoda resultó esta duplicidad de
desterrados de su tierra y confinados en Francia documentos; por lo que anulóse el título notarial e in-

34
dicóse en la carta de pago el valor suministrado por el 1. Función económica de la cambial. Cuando la le-
que la recibía, a modo de preservarle por la exhibición tra es instrumento para transferir varias deudas que
de la misma el ben,ficio que anteriormente le garan- eviten otros tantos pagos en dinero, funge como sus-
tizaba la posesión del título- notariaL Conformado así tantivo del pago en numerario. También como medio
el título (lo que sucedió a mitad del siglo de los oto- de concesión de crédito con garantía. O bien, es una
manos, siglo XIII), se le denominó letra de cambio forma de conseguir dinero, si se entrega en prenda o
(lettere di pagamento di cambio o lettera di cambio); se descuenta.
y en torno suyo, como rindiendo pleitesía a su primo- 2. Fundamento de la obligación cambiaría. De
genitura, se concentró la teoría más sustanciosa y acuerdo con el derecho positivo mexicano, ésta se ori-
opulenta de cuantas han iluminado las instituciones gina del acto mismo de firmar el documento (teoría
del derecho mercantil (Tena). En resumen, "la primi- de la creación) y no de un acto posterior, la acepta-
tiva letra de cambio era un escrito en el que se orde- ción (teoría de la emisión).
naba pagar una suma de dinero sobre plaza diversa y 3. Sistemas cambiarios. Los tratadistas los agrupan
en moneda distinta, con el reconocimiento de valor en tres clases: a) El frónces; b) El germano, en el que
recibido" (Cámara). México está inserto, y e) El angloamericano.
Por otra parte, no cabe duda que fueron los merca- 4. Características de la camb ial. Prototipo de los
deres italianos quienes en las ferias (Champagne, títulos de crédito, la cambial porta consigo las peculia-
Lyon, Besançon. . .), a principios del siglo XIII, pro- ridades que distinguen a aquéllos: a) Incorporación,
palaron por toda Europa meridional y occidental, el la cual consiste en la permanente conexión entre el,
cambium per cartam, y utilizaron términos como gira, título y el derecho que aquél representa; en atención
a vista, a dirittura. Señálase como documento más an- a ella, sólo quien posee el documento puede ejercitar
tiguo, el encontrado en el Notularium de Johannes el derecho. Es decir, "el derecho sobre el título lleva
Scriba (Génova 1156) (Thaller). consigo el derecho al título" (Holaffio).b)Literalidad,
Paulatinamente, con el transcurrir del tiempo, los ya que el emitente sólo se compromete a lo escrito,
documentos evolucionan y acarrean consigo radicales con las limitaciones que en el texto del documento
transformaciones, lo cual sucedió en el siglo XVI con aparecen. e) Autonomía, por cuanto otorga al posee-
la aparición de la aceptación y, en el siglo XVII, de la dor de buena fe un derecho propio, invulnerable a la
cláusula a la orden o endoso (declaración inscrita al influencia de las relaciones habidas entre los preceden-
dorso, endossement: tibi miel nun tío tuo). tes poseedores y el deudor. ch ) Legitimación, por cu-
Complementaria a la voz letra de cambio, es la lo- ya virtud, quien adquiere el título tiene la capacidad
cución derecho cambiario, por lo que aquí anotamos de ejercitar el derecho literal que el documento con-
ciertos cuerpos legislativos, reguladores de la cambial, signa. d) Abstracción, es decir, desligada de la opera-
que en aquella ocasión omitimos: los Estatutos de ción que suscitó la emisión o transferencia. Resulta
Aviñón (Statuturn Aenionense, 1243); la Partida Y ser, además, un título de crédito formal, o sea, obser-
(tít. VII) de Alfonso X el Sabio (1258), los Estatutos vante de las formalidades legales, so pena de no existir
de Barcelona (1394); las Ordenanzas de Bilbao (1737), como tal, en caso de contravenirlas; a la orden y en
aplicables en nuestro país por decreto de 15-TX-1841; dinero; transferible por endoso completo (pues no re-
los Estatutos de Bolonia (1509); los CCo. españoles quiere de elementos extra documentales para ejercitar
de 1829 (Sáinz de Andino) y 1885; los CGo. mexica- el derecho, ya que la propia sustantividad del título
nos de 1854 (Teodosio Lares), 1884 (Manuel Inda) y es suficiente) o en blanco; y un documento que une
1889 (libro II. tít. Vil, IX, XII), hasta la vigente solidariamente con el acreedor, a todos los que en ca-
LGTOC de 1932. lidad de librador, avalista, endosante, emitente y acep-
III. Panorama doctrinario, legislativo yjurispruden- tante han estampado sus firmas en el documento.
cial. El origen, desenvolvimiento y sistematización del 5. Naturaleza jurídica. Reiteramos que la cambial
derecho cambiario, se ha verificado esencialmente con es un título de crédito (documento constitutivo-dis-
base en la letra de cambio. positivo), y como tal es ura cosa mercantil fungible
La concepción original de la cambia] se ha replan- (a. lo. LGTOC).
teado, debido al dinamismo del comercio y de la doc- 6. Requisitos de formalidad. De conformidad con
trina relativa. la LGTOC, la cambial debe consignar: a. La mención

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de ser letra de cambio (requisito de solemnidad) (aa. (a. 83). 1. Avalista, aquel que garantiza con su firma el
76, fr. ¡ y 170, fr. 4 (u., Suplemento al 5fF 1956, pago de la letra; ya por parte del aceptante, ya del en-
p. 304, esta ejecutoria interrumpió la jurisprudencia dosante o del girador (aa. 109-116). -
644 que aparece en el Apéndice al 1. XCVII del SJF; El beneficiario puede ser a su vez el girador (girador-
SJF, sexta época, cuarta parte, vol. LVI, p. 80; quinta beneficiario) (a. 82, pfo. lo.; u., Informe a la SU de
época, t. CXXVI, p. 761 y t. CCXXVII, p. 227). b. El 1981, tercera sala, p. 61). También es factible que el
lugar y fecha de suscripción (aa. 76, fr. II y 170, u. en girador gire a su propio cargo (girador-girado) (resabio
conexión con los aa. 14 LGTOC; 15, fr. IX; 93, fr. IV del contrato de cambio trayecticio), siempre y cuando
y 96, LQ; e. Informe a la SU de 1980, tercera sala, la letra se expida en un lugar y se pague en otro (dis-
p. 48). e. La orden incondicional de pagar una suma tantia loci) (a. 83, pfo. 2o.). Finalmente las tres figu-
determinada de dinero (a. 76, fr. III y 170, fr. II; u. ras: girador, girado y beneficiario, pueden recaer en
jurisprudencia, Apéndice al SJF 1917-1975, cuarta una sola persona con distintas calidades jurídicas. (Eje-
parte, pp. 715 y 716). ch. El nombre del girado (a. cutoria en contrario, SJF, quinta época, t. CXXXVIII,
76,fr. IV, en conexión con el a. 82). d. El lugar y la p. 439; letras de cambio, no lo son aquellas en que el
época de pago (aa. 76, fr. y; 77, 143, 170, fr. IV y beneficiario es a la vez aceptante).
174; u., SIF, sexta época, cuarta parte, vol. XXVIII, 8. Clasificación. A. Por el lugar de pago: a. Letra
p. 219). e. El nombre del b'neficiario (aa. 76, fr. VI; recomendada: aquella en la que se señalan girados
82, pfo. 1 y 88; SJF, ci ainta época, t. CXXVIII, p. subsidiarios. Supone que no ha habido aceptación
439); no tiene efectos la cambial al portador (a. 88). (a. 84). b. Letra domiciliada: aquella en la que desde
f. La firma del girador o de la persona que suscriba a un principio el girador señala un domicilio y una per-
su ruego o en su nombre, (aa. 76, fr. VII y 170, fr. IV; sona distintas al girado. Supone Ja aceptación de la le-
e., SJF, sexta época, cuarta parte, vol. XXXVII, p. 69; tra (a. 83). e. Letra documentada: la que se gira para
Informe a la SCJ de 1982, tercera sala, p. 98). hacer posible una operación de comercio (compraven-
Estos requisitos se clasifican en cláusulas: esencia- ta). El comprador reside en plaza diversa del vendedor.
les, naturales y accidentales. Esenciales, por cuanto El comprador paga al corresponsal del vendedor (a.
sin ellas el documento no es título de crédito; impres- 89). E. Por la época de pago: a. Letra a la vista: docu-
cindibles pues, para producir los efectos previstos mento que debe pagarse en cuanto se presente, dentro
(aa. 76, frs. 1-1V, VI y VII; 170, frs. ¡-III, V y VI). de los seis meses a contar de la fecha de expedición,
Naturales, pues en caso de no formularse, la ley los ya sea porque así se indique en el texto mismo o por-
suple (aa. 76, fr. Y; 170, fr. IV; u. Suplemento al SJF, que así lo determine la ley: p.c., las letras con venci-
1956, p. 304). Accidentales, puesto que quien confor- mientos sucesivos o las que no indiquen fecha de ven-
ma e1 título desea que éste produzca ciertos efectos cimiento (a. 79, fr. 1, pfo. lo. en relación con el a.
(aa. 78, 83, 84, 89 y 173). 128). b. Letra a cierto tiempo vista: cambia¡ en la que
7. Elementos personales. A. Girador (o librador), el girado dispone de un lapso generalmente breve para
persona física o moral que firma el documento y da la pagar; el plazo empieza a correr al día siguiente de ha-
orden al girado para que acepte y pague el documento. berse presentado el documento para la aceptación,
B. Girado, quien va a atender dicha orden. C. Benefi- (aa. 70, fr. II; 80, 93 y 98; u., SJF, sexta época, cuar-
ciario o tomador, primer tomador del título, el dere- ta parte, vol. LX, p. 141). e. Letra a cierto tiempo fe-
chohabiente del mismo, persona a cuyo favor se expide. cha: instrumento que debe pagarse al concluir el plazo
Ch. Tenedor, es el legítimo poseedor del documento; señalado, el cual se cuenta desde que se expide la
puede coincidir con el beneficiario o el endosatario. cambia¡ (aa. 79, fr. III, 80 y 94). ch. Letra a día fijo:
D. Aceptante, es el girado cuando acepta pagar el do- aquella que porta en su texto mismo la fecha precisa
cumento y lo hace constar firmando el documento al de pago, colocada al momento de suscribir el docu-
anverso. E. Endosante, quien transmite el título a un mento (aa. 79, fr. IV y 94). C. Otros tipos: a. Letra
tercero mediante su firma al dorso del documento. F. incoada o en blanco (mejor dicho con blancos): papel
Endosatario, aquel que recibe e1 título mediante el en el que se principia la elaboración de un documento,
endoso. C. Rccomenda tarjo, girado subsidiario para cuyo contenido mínimo es la designación del título
aceptar y/o pagar la letra (a. 84). II. Do,niciliatario, que se incoa (cambia¡, pagaré, cheque) y una firma;
persona en cuyo domicilio habrá de pagarse el título perfectible hasta la presentación para su pago, llenando

36
los huecos dejados por el girador o suscriptor del Los duplicados tienen en sí mismos fuerza camhiaria.
título (Mantilla Molina, inventor del vocablo incoada) Las copias la poseen sólo por su identidad con el ori-
(a. 15, relacionado con el a. 80.; y. Apéndice al SJF, ginal. Los derechos que atribuyen son distintos; en el
1917-1975, cuarta parte, p. 710; Suplemento al SJF, duplicado, los propios de la cainhial, en la copia, úni-
1956, amparo directo, p. 304; la de cambio en camente el derecho de regreso contra los endosantes
blanco). 6. Letra perjudicada: documento que ha que firmaron la copia.
perdido su fuerza ejecutiva porque no se presentó a la Lo atinente al pago de la camb ial lo hemos desarro-
aceptacin o al pago en el plazo indicado, o no se llado bajo la voz pago en materia cambiarw.
Protestó con oportunidad. e. Letra de resaca: la 10. Acciones causal y de enriquecimiento. Aunque
cambial no atendida o deshonrada, cuyo importe estos tópicos no pertenecen propiamente al derecho
puede exigirse a cualquiera de los obligados cargán- cambiario, juBtifiean su tratamiento, por lo polémico
doles y pidiéndoles que lo abonen en cuenta del y confuso de su contenido. Además nuestro legislador
tenedor, si se llevare cuenta corriente (aa. 157, 40 juzgó oportuno incluirlas en la ley cambiaria.
y_89). f la letra girada a la vista por el propio tenedor A. Acción causal: es aquella que se basa en la rela-
contra cualquiera de los obligados; añadiendóái im- ción o negocio fundamental que dio origen a la crea-
porte total, intereses y gastos legítimos. La utilidad ción o transferencia del título, la cual, por apoyarse
de ésta consiste en que el tenedor se evita molestias en relaciones extrañas al documento, se denomina ex-
y pérdida de tiempo, negociando la letra y consiguien- tracambiaria. La relación fundamental (generadora de
do así un pago inmediato; en la práctica se desconoce la relación cambiariaj es la causa petendi de la acción
este tipo (Cervantes Ahumada). d. Libranza: efecto causal, y el pago de la suma debida en base a dicha re-
de comercio semejante a la letra de cambio que no lación, es elpetitum (Angeloni).
requiere de aceptación y puede expedirse al portador. Para que proceda la acción causal, debióse primero
Actualmente en desuso. presentar oportunamente la cambial a la aceptación o
9. Multiplicación de la carnbial. Con el fin de salva- al pago y luego negarse una y otro. Además, dicha
guardar la circulación de la letra, mientras se obtiene acción no podrá ejercerse si no se restituye el título a
la aceptación y para proteger al acreedor contra el quien lo transmitió (a. 168, pío. 2o.); de otro modo,
riesgo de extraviar el documento, la ley estableció el deudor correría el riesgo de efectuar doble pago
duplicados y copias de dicho título. Efectivamente, la uno, a resulta de la acción causal; el otro, por efecto
ley concede el derecho al tomador para solicitar al gi- de la acción cambiada que ejercitara un tenedor del
rador le expida uno o más ejemplares idénticos. Cada documento ajeno a la relación fundamental. También
uno de los duplicados habrán de reproducir el mismo es necesaria la devolución del título para que el deu-
contenido. Serán válidos ttnicamente si no se pagó la dor (demandado causal) tenga la posibilidad de ejerci-
primera u otra letra expedida con anterioridad. El li- tar las acciones cambiadas correspondientes (a. 168,
brador y los endosantes manifestarán que firman los pfo. 3o.) Debe restituirse la cambial, a más tardar en
duplicados como tales y no como nuevas letras. Por el momento de entablar la demanda.
ello las menciones, primera, segunda... Sin dicha ad- B. Acción de enriquecimiento. Cuando el tenedor
vertencia todo duplicado es una letra distinta (aa. 117- de una letra pierde la posibilidad de defenderse me-
121 en relación con el a. 45, fr. TV). diante la acción causal, todavía la ley le otorga una
En lugar de los duplicados, la ley permite al tene- última oportunidad suavizando el rigor cambiado, la
dor de la letra elaborar copias de su documento (aa. acción de enriquecimiento injustificado (actio de in
122-124). Tales copias no pueden circular como el rem verso).
original; ya que están desprovistas de la autenticidad - Sin esta defensa el tenedor quedaría privado de to-
propia del duplicado, por cuanto que éste siempre se do recurso; ya no procedería contra el librador la ac-
expide por el girador, mientras que la copia por cual- ción causal; pues ninguna relación suele ligar al tene-
quier tenedor. Si aquéllos son desde siempre, repro- dor con el librador, aceptante o tomador; tampoco
ducción original, autografiados por todoslos obligados resultaría la acción ordinaria de enrkiecimiento, por-
cambiados, suscriptores de la letra original, las copias, que el girador, aceptante o emisor, podría rechazarla
por el contrario, son reproducciones del original, las alegando que no se benefició por causa ilegítima, sino
que posteriormente firmarán los obligados cambiados. por negligencia del tenedor, de modo que ninguna par-

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te del patrimonio de éste entró en el de él. Así, por la anterior sea cierto, en el uso común del inundo jurídi-
acción de enriquecimiento la ley crea un nexo entre co de la época moderna española y novohispana se
la pérdida sufrida por el tenedor y el provecho obteni- distinguieron los abogados de los letrados, sobre todo
do por el librador (Vivante). por el tipo de actividad profesional que desarrollaban.
Este remedio se otorga, pues, para restablecer el No sucedía lo mismo con la formación profesional
equilibrio (equidad) entre las partes. que recibían, ya que ambos debían acreditar los cur-
Para que proceda la acción de enriquecimiento, és- sos que se impartían, fundamentalmente, en las facul-
ta debe fundamentarse en la letra; el actor debe haber tades de leyes del reino. Por lo demás, para actuar ante
perdido totalmente las acciones cambiaria y causal; los tribunales, era necesario realizar un examen en el
éste debe resultar perjudicado, mientras que el de- que el sustentante probaba conocer las leyes del reino.
uandado beneficiado. Abogado llegó a ser sinónimo de litigante en el ha-
Por otra parte, el tenedor legítimo de la cambial es bla común, en tanto que letrado era aquel sujeto que
quien puede ejercitar la acción de enriquecimiento tenía formación jurídica, pero no necesariamente se
únicamente contra el girador, por la suma de que se dedicaba a la práctica privada de su profesión. Más
haya enriquecido en daño del propio tenedor. Tal ac- aún, el letrado solía desempeñarse como funcionario
ción prescribe en un año, contado desde el día en que público, en puestos que requerían del conocimiento
caducó la acción cambiaria (a. 169; u., Informe a la del derecho, y finalmente, por lo menos en la Nueva
SU de 1982, tercera sala, p. 15). España, hasta el final de la época colonial el letrado
y. ACCIONES CAMBIARlAS, ACEPTACION, AMOR- actuaba como asesor jurídico de las justicias distrita-
TIZACION, AVAL, DOCUMENTO CONSTITUTIVO, EN- les y provinciales que no conocían el derecho.
DOSO, EXCEPCIONES CAMBIARLAS, GIRO BANCARIO, En los apartados siguientes se hará la descripción
PAGARE, PAGO EN'MATERIA CAMBIARlA, TITULOS del origen y la actividad de los letrados, aunque es
VALOR. claro, por lo que se dijo anteriormente, que buena
parte de lo que se afirma es aplicable también a los
IV. BIBLIOGRAFIA: CERVANTES AHUMADA, Raúl, abogados en el sentido de litigantes. Sólo resta agre-
Tz'tWos y operaciones de crédito; lOa. cd., México, Herrero,
1978; GOLDSCI-IM1DT, Levin, Storia universale del diritto
gar que la distinción entre ahogado y letrado se fue
comrnercíale; trad. de Vittorio Poucham y Antonio Scaloja, dando sobre todo en la práctica; las leyes suelen re-
Turín, UTET, 1913; LABAREEGA VILLANUEVA, Pedro ferirse indistintamente a ambos, por lo menos las que
Alfonso, Los títulos valor cambiarios y su procedimiento de se aplicaron en la Nueva España hasta el último tercio
cancelación, México, 1980, tesis profesional; LEV! BRUHL, del siglo XVIII.
Henry, Histoire de la lettre de change en France eux XVJIe.
et XVIHe. alacies, París. Librairie du Rccueil Sircy, 1933; II. En cuanto al origen de los letrados cabe señalar
MANTILLA MOLINA, Roberto Luis, Títulos de crédito; 2a. que desde el siglo XI comienzan a perfilarse dentro de
ed., México, Porrús, 1983; MOSA, Lorenzo, Trartato della los estamentos de la sociedad unos sujetos que deben
cambiale; 3a. cd., Padua, Cedam, 1956; PALLARES, Eduar- su acomodo al conocimiento sobre Ja materia jurídica.
do, T(tulos de crédito en general, México, Ediciones Botas,
En las universidades que fueron fundándose por todo
1952; REHME, Paul, Historia universal del derecho mercan-
til; trad. de E. Gómez Orbaneja, Madrid, Editorial Revista de Europa occidental adquirían ese conocimiento, y los
Derecho Privado, 1941; UNA, Felipe de J., Derecho mer- egresados de las facultades de leyes se constituyeron
cantil mexicano; lOa. cd., México, Porrúa., 1980; VIVANTE, en un grupo cerrado y profesionalmente autónomo
Cesare, Trattato di dirti-to commerciale; 5a. cd., Milán, Casa que comenzó a penetrar en los consejos y en la admi-
Edjtrice Dott. Francesco Vallardi, t. III. nistración de justicia en puestos, precisamente, de le-
Pedro A. LABARIEGA V. trados, incluso llegaron a actuar como notarios reales.
A partir del siglo XII su presencia es cada vez más fre-
cuente y en España —aunque el proceso es semejante
Letra de resaca, y. LETRA DE CAMBIO. en casi toda Europa— van ganando un lugar junto a
los reyes, su función es, siguiendo a Maravall, "de
Letrado. 1. (Del latín littera tus, sabio, docto o instrui- apoyo a la realeza, que a la vez los sustenta".
do.) En términos generales los diccionarios jurídicos Hacia el siglo XV su posición se hallaba plenamen-
informan que letrado es sinónimo de abogado. Sin te consolidada. Los reyes hubieron de recurrir cada
embargo, aunque en sentido estricto el enunciado vez más a ellos en su lucha por imponer la hegemonía

38
política y en la búsqueda de la centralización de la jurídica. De ahí que en el cumplimiento de las funcio-
administración de justicia. Para estos fines resultaron nes de jurisdicción que iban ajenas al cargo, debieran,
ser los sujetos más idóneos, ya que, en palabras de para dictar sentencias, consultar a un asesor letrado.
Hurtado de Mendoza, eran; "...gente media entre En su mayoría, los letrados habitaban en la capital
los grandes y los pequeños, sin ofensa de los unos ni del virreinato, y en menor proporción en las ciudades
de los otros; cuya profesión eran letras legales, come- importantes; así pues no en todos los casos se dio
dimiento, secreto, verdad, vida llana y sin corrup- cumplimiento a esta disposición. A raíz de la inde-
ción. . " En pocas palabras puede afirmarse que fue- pendencia el término letrado, para aludir al conocedor
ron un instrumento que jugó un papel eficaeísimo en del derecho, va desapareciendo. Desde entonces se
e1 proceso de fortalecimiento del poder real, y en la utilizó, sobre todo, el término abogado para referirse
elaboración de la nueva forma política de Estado a a los sujetos con formación jurídica. Al amparo de la
que los soberanos españoles, al igual que los del resto libertad y la igualdad perdieron su carácter corpora-
de Europa, van tendiendo: el Estado absoluto. tivo, esos mismos principios permitieron que cualquie-
Al tiempo de la conquista y colonización de las In- ra que realizara los estudios y exámenes correspon-
dias, al trasplantarse las instituciones de gobierno es- dientes pudiera incorporarse aloscolegios de abogados.
pañolas a los territorios recientemente descubiertos, En las primeras décadas del siglo XIX todavía pue-
se repite el esquema que se viene describiendo, y los den encontrarse alusiones a los letrados, las cuales son
letrados —tras un breve lapso en que se cuestionó la ya realmente escasas después de la restauración de la
necesidad de su presencia— comenzaron a intervenir en República en 1867. A finales del siglo se utiliza el tér-
diversos cargos de la burocracia. Antes de la fundación mino letrado fundamentalmente como una forma co-
de la Real y Pontificia Universidad de México en loquial culterana, eso sí, para aludir a los conocedores
1553, los letrados procedían exclusivamente de Es- del derecho.
paña, donde se formaban en las universidades penin- y. ABOGAdA.
sulares. Después, adquirieron los conocimientos jurí-
dicos en la recientemente creada Facultad de Leyes o IV. BIBLIOGRAFIA; ARENAL FENOCHEO, Jaime del,
en alguno de los colegios mayores destinados a ese "Los ahogados en México y una polémica centenaria (1784-
fin. De cualquier modo, y el fenómeno se agudiza en 1847)", Revista de Investigaciones Jurídicas, México, núm. 4,
el último tercio del siglo XVIII, sierlipre hubo un am- 1980; MARAVALL, Antonio, "La formaciún de la concien-
plio flujo hacia la Nueva España de letrados que se
cia estamentalde los letrados", Revista de Estudios Políticos,
Madrid, núm. 70, julio-agosto de 1953.
formaban en las universidades y colegios mayores de
la península y desempeñaban puestos importantes Ma. del Refugio GONZALEZ
en la administración pública y de justicia novohispanas.
III. En la Nueva España los letrados desempeñaron, Leva. 1. Etimología y definición común. 1. A) Leva,
al igual que en España, diversos oficios en los órganos del latín con qutsitio-oni.s, reclutamiento imperioso,
encargados, fundamentalmente, de la administración alistamiento forzado; exercitus conquisitio: leva para
de justicia: Audiencia, Juzgado General de Naturales, el ejército-, B) También del latín levo-as-are, levantar,
Juzgado de la Santa Hermandad, etc. alzar, o sea hacer levas, levantar gente para la guerra.
Ahora bien, eonforme.a las leyes, los encargados 2. Es la incorporación violenta de uno o más indivi-
del gobierno provincial y distrital —gobernadores, duos a las filas del ejército o armada. 3. Sinónimos:
corregidores y alcaldes mayores— ejercían también redada, reclutamiento violento. 4. En la marina levar
funciones de justicia, de ahí que fuera preferible que anclas indica la partida de un barco al dejar el puerto,
los sujetos designados para estos oficios tuvieran for- en cuyas aguas había fondeado. 5. En México, levita
mación jurídica, es decir, de letrados. La escasez de era una casaca militar, ajustada, que se usaba en los
hombres con este tipo de formación, la necesidad antiguos uniformes de algunos regimientos de infante-
de designar militares en las zonas de frontera y el "be- ría, donde los oficiales "portaban leva de grandes fal-
neficio" de los oficios de jurisdicción, llevaron al rey y dones" si bien el arma noble también la empleaba,
a los virreyes a echar mano de sujetos más o menos pues hasta la canción lo canta: "Soy soldado de levi-
idóneos para el desempeño de los cargos de gobierno ta, d'esos de caballería" y otro; "si el dolmán me vie-
provincial y distrital, aunque no tuvieran formación ne guango, la leva me viene angosta".

39
II. Definición técnica. Leva es el ingreso involunta- años; de ahí en adelante todos los países fueron im-
rio y anticonstitucional, de una o muchas personas al plantando, por las consiguientes disposiciones legales,
servicio de las armas y a través de una redada o bús- el servicio de las armas para nutrir a sus ejércitos de
queda realizada con tal propósito, mediante la intimi- nuevos soldados, y así se decía que "entrar en quintas"
dación por la fuerza física o moral. era llegar a la edad señalada para Ja conscripción en
III. Antecedentes históricos. 1. Durante la Edad que por sorteo ingresaban a la vida castrense y reci-
Media, la obligación del vasallo respecto al señor feu- bían no sólo instrucción militar sino también elemen-
dal, entre otras, era la de seguirle a la guerra, deber de tal, debiendo anotarse que muchos jóvenes reclutados
hueste, máxime cuando éste los convocaba ante la especialmente entre las clases desheredadas, tuvieron
exigencia del soberano para la lucha armada; pero en de esta manera una educación a la que de otro modo
muchas ocasiones, la gente así reunida resultaba insu- no podían acceder. Debe así quedar claro que tanto
ficiente y había que forzar el ingreso de otros e inclu- de hecho como de derecho, una cosa es la leva y otra
so contratar mercenarios, los cuales se volvieron muy el servicio militar obligatorio, ya institucionalizado.
populares hacia finales de dicha Edad Media. 2. A 4. Manifiesta Rollin B. Posey, que en los últimos me-
partir del Renacimiento se van perfilando, poco a po- ses de la Segunda Guerra Mundial, "Alemania se vio
co, los ejércitos de cada país, asesorándose o comple- obligada a hacer una leva masiva de todos los hombres
mentándose con estos mercenarios, soldados de pro- comprendidos entre los 16 y 60 años". 5. En México
fesión que prestaban sus servicios a quien mejor les y durante el último tercio del siglo pasado, el Ejército
pagaba; pero al mismo tiempo se hacen también levas Federal, para nutrirse de tropa, efectuaba levas entre
forzosas entre vados y malvivientes, en las ciudades y la población, rapando a los así incorporados, para su
puertos, organizando el jefe de la plaza o el capitán fácil identificación, y al poco tiempo el pelo les crecía
de un barco, respectivamente, redadas en tabernas o como cepillo (cortado a la brosse) ypor ello les de-
centros de vicio y aquM que tenía la condición física cían "pelones" a los soldados federales; muchos se
para servir se lo llevaban, pero igualmente se escogían acomodaban a la vida castrense, por lo que después
en las cárceles o mazmorras a maleantes aptos para ser sentaban plaza mediante los consabidos "enganches".
soldados o marineros y así "eran destinados a corregir- IV. Desarrollo y explicación del concepto. 1. En
se y dignificarse en el servicio de las armas"; recuérdese México no hay disposición legal expresa-que prohíba
que igualmente estuvo muy en boga el sistema penal la leva, ya que no es necesario, pues a todas luces re-
de condenar a los delincuentes a servir como galeotes sulta anticonstitucional. 2. En una vista retrospectiva
(remeros forzados o "apaleadores de sardinas", cual a nuestras constituciones advertirnos que; A) La Fe-
irónicamente los mtejahan), especialmente en el deral de los Estados Unidos Mexicanos de 4 de octubre
siglo XVI, donde las galeras o embarcaciones a remo y de 1824, no contiene expresión alguna sobre este par-
vela tuvieron papel preponderante, como en la Batalla ticular;B) Tampoco las Siete Leyes Constitucionales de
del Golfo de Lepanto, acaecida el 7 de octubre de 29 de diciembre de 1836, promulgadas al día siguien-
1571. 3. En el campo de la conscripción o recluta- te; C) En el Primer Proyecto de Constitución de 25
miento militar, si bien desde los romanos existía el de agosto de 1842, el tít. VII, Ejército, a. 158, decía;
alistamiento de sus ciudadanos a las famosas legiones "Las bajas de la milicia permanente se cubrirán por
(conscribere milites), es prácticamente a la Revolución medio de reemplazos sacados proporcionalmente de
Francesa (179) a la que se debe institucional y pa- los Departamentos. A sus asambleas respectivas co-
trióticamente el establecimiento del servicio militar rresponde exclusivamente arreglar el sistema de reem-
obligatorio para los varones, ya que habiendo termi- plazos, observando corno reglas invariables, que jamás
nado con ¡'anejen regime, así como con su ejército se recluten por medio de levas; que se proceda bajo
y armada reales, por temor de una reacción en favor los principios establecidos por el a. 22, y que se otor-
del monarca, se ensayó primeramente el reclutamien- guen las justas excepciones". D) En el Segundo Pro-
to voluntario; pero únicamente se logri un tercio de yecto de Constitución del 2 de noviembre de 1842,
los efectivos requeridos para el ejército- nacional, en tít. XVII, De la Fuerza Armada, a. 135, expresa lo
tiempos además excepcionalmente difci les por la mismo que el ya transcrito en la letra C.que antecede.
amenaza exterior contra Francia, por lo cual fue esta- E) Las Bases Orgánicas de la República Mexicana de
blecida la conscripción para los jóvenes entre 18 y 25 12, junio, 1843, no tocan el punto de mérito. F) La

40
Constitución Federal de los Estados Unidos Mexica- era, en todos los casos, la ley del juez que conocía del
nos de 5 de febrero de 1857, en su a. So., primer pá- asunto, ¡ex fori, en oposición a la locas regit actum
rrafo ordena: "Nadie puede. ser obligado a prestar aplicable al fondo del problema.
trabajos personales, sin la justa retribución y sin su III. La ¡ex fori tiene actualmente un contenido
pleno consentimiento, etc." Como consecuencia de más amplio que en siglo XIII y 'fue, si bien es cierto
este precepto, la leva o reclutamiento violento y con- que se sigue aplicando siempre al procedimiento, la
tra la voluntad del 8Ujeto resulta anticonstitucional y expresión se refiere también a todos los casos de apli-
por ende queda prohibida. G) La C de 30 de enero de cación por el juez de su propio derecho nacional. En
1917, promulgada el día 5 de febrero siguiente, en su los sistemas territorialistas, p.c., los jueces aplican sis-
a. 5o., tercer párrafo, dispone exactamente lo mismo temáticamente la ¡ex fori. En los sistemas jurídicos
que el anterior ya transcrito en la letra F que antece- que contienen reglas de conflicto bilaterales la aplica-
de, pero en el párrafo cuarto dice: "En cuanto a los ción de la ¡ex fori se puede dar en varios casos como
servicios públicos sólo podrán ser obligatorios, en los de reenvío simple, fraude a la ley o bien cuando el
los términos que establezcan las leyes respectivas, el juez considera que la aplicación del derecho extranjero
de las armas y los de jurados, así como el desempeño de prevista por su regla de conflicto es contraria a su or-
los cargos corfsejiles y los de elección popular, directa den público internacional; también cuando las partes
o indirecta; Las funciones electorales y censales ten- no pueden hacer la prueba del contenido del derecho
drán carácter obligatorio y gratuito. Los servicios pro- extranjero; se trata en este último caso de una aplica-
fesionales de índole social serán obligatorios y retri- ción subsidiaria de la lex fori.
buidos en los términos de la ley y con las excepciones y. CONFLICTO DE LEYES, DERECHO EXTRANJERO,
que ésta señale". Con fundamento en lo cual se expi- FRAUDE A LA LEY, ORDEN PUBLICO INTERNACIO-
dió y promulgó la Ley del Servicio Militar, el 19 de NAL, REEN VEO, REGLAS DE CONFLICTO.
agosto de 1940, DO del 11 de noviembre siguiente y
puesta en vigor por decreto de 3 de agosto de 1942, IV. BEBLIOGRAFIA: ARELLANO GARCIA, Carlos,
DO del 31 de dicho mes y su Reglamento de 8 de sep- Derecho internacional privado; 4a. cd., México, Porrús, 1980;
tiembre de 1942, DO del 10 de noviembre siguiente. BATIFFOL, Henri y LAGARDE, Paul, Droit international
privé; 6a. cd., París, LGDJ, 1974; LOUSSOUARN, Yvon y
If) En tal virtud, ci servicio en el ejército o armada BOUREL, Pierre, Droit international privé, París, Daba,
mexicanos es obligatorio y está constitucionalmente 1978; MIAJA DE LA MUELA, Adolfo, Derecho internacio-
instituido para la defensa de la soberanía del país y nal privado, Madrid, Atlas, 1976.
guarda de sus instituciones; pero de ninguna manera
Patrick STAELENS GUILLOT
es arbitrario ni contra la ley, como la leva, sino que pre-
cisamente emana de nuestra Carta Magna, como obli-
gación sagrada de todo mexicano para con su patria. Lex loci delicti. 1. Regla de conflicto de leyes según la
y. EJERCITO. cual la ley aplicable en materia de ilícitos es la ley del
lugar de ocurrencia de los mismos.
V. BIBLIOGRAFIA: Cód ig o Mexicano de justicia Militar; II. Este principio de solución a los conflictos de le-
anotado y concordado por Manuel Andrade, 3a. ed., México, yes fue descubierto por los posglosadores en el siglo
Editorial Información Aduanera de México, 1955; TENA
XIV. Sin embargo, algunos autores consideran que ya
RAMIREZ, Felipe, Leyes fundamentales de México, 1808-
1964; 2a. ed., México, Porrúa, 1964. existía muchos siglos antes. Parece ser, sin embargo,
que los posglosadores limitaron su aplicación a los
Francisco Arturo SCHROEDER CORDERO únicos delitos penales.
III. La regla ¡ex loci delicti fue reconocida de ma-
Levantamiento, y. MOTIN, ASONADA. nera universal. Su aplicación no se limita, por lo ge-
neral, a los delitos penales, sino que se extiende a los
Lex fori. L Locución latina utilizada en materia de ilícitos civiles, así como a las obligaciones que resul-
conflictos de leyes para designar la aplicación del de- tan. El lugar de ocurrencia del ilícito constituye el
recho del foro. punto de vinculación que permite determinar el dere-
II. Los estudiosos de la escuela estatutaria italiana cho aplicable. Sin embargo, dicha regla fue muy criti-
consideraban que la ley aplicable al procedimiento cada en los Estados huidos de Norteamérica, princi-

41
pahnente por parte de Moriss, quien consideró la nación de la ley aplicable al contrato. Así, la doctrina
regla demasiado mecánica y propuso que en materia del profesor Batiffol, sobre la localización objetiva de
de responsabilidad delictual, la ley aplicable fuese de- los contratos y, en los Estados Unidos de Norte Amé-
terminada a partir del centro de gravedad de la rela- rica, la doctrina de la proper Iriw of con tract desarro-
ción Jurídica y no únicamente por medio de un solo llada por el profesor Moriss, determinan de manera
punto de vinculación que puede ser fortuito. Esta más objetiva y flexible la ley aplicable en materia con-
doctrina del proper law of tort recibió aplicación ante tractual.
varios tribunales norteamericanos (caso Babcock/ III. En México, la regla lex Loci ejecutionis se en-
J ackson, Suprema Corte del Estado de Nueva York, cuentra implícitamente contenida en todos los códigos
en 1963). En Europa misma la regla lex loci delicti civiles de los estados de la República; así, p.c., el a. 13
parece también perder fuerza ya que, en varias ocasio- del CC establece que; "Los efectos jurídicos de actos
nes, algunos tribunales han utilizado como punto de y contratos celebrados en el extranjero, que deban ser
vinculación ya no el lugar de ocurrencia del ilícito, si- ejecutados en el territorio de la República, se regirán
no el lugar donde se sufre el daño, los cuales no coinci- por las disposiciones de este código". Al respecto de-
den forzosamente. bemos apuntar que la competencia del CC para todos
v. CONFLICTOS DE LEYES, PUNTOS DE VINCULA- los contratos celebrados en el extranjero es muy dis-
ClON, REGLAS DE CONFLICTO. cutible y que la competencia de las entidades federa-
tivas en la materia nos parece justificar la existencia
IV. BIBLIOGRAFIA: ARELLANO GARCEA, Carlos,
Derecho internacional privado; 4a. cd., México, Porrúa, 1980; de normas similares en los códigos estatales.
RAT[FFOL, Flenri y LAGARDE, Paul, Droit international y. AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD, CONFLICTO DE
privé; 6a. cd., París, LGDJ, 1974; LEWALD,Hans,"Conflicts LEYES, PUNTOS DE VINCULACION, REGLAS DE CON.
de bis dana le monde gree et romain", Revue Critique de FLICTO.
Droit International Privé, París, núms. 3-4, julio-diciembre de
1968; LOUSSOUARN, Yvon y BOUREL, Pierre, Droit in- IV. BIBLIOGRAFIA: ARELLANO GARCIA, Carlos,
ternational privé, París, Dalloz, 1978; PEREZNIETO CAS- Derecho internacional privado; 4a. cd., México, Porrúa, 1980;
TRO, Leonel, Derecho internacional privado, México, Fiarla, BATIFFOL, Henri y LAGARDE, Paul, Droit international
1980. privé; 6a. cd., París, LGDJ, 1974; LOUSSOUARN, Yvon y
BOUREL, Pierre, Droit international privé, París, Dalloz,
Patrick STAELENS GUILLOT 1978; MIAJA DE LA MUELA, Adolfo, Derecho internacio-
nal privado, Madrid, Atlas, 1976; PEREZNIETO CASTRO,
Leonel, Derecho internacional privado, México, Harla, 1980.
Lex loci ejeculionis. 1. Regla de conflicto según la cual
la ley aplicable a los contratos es la ley del lugar de Patrick STAELENS GUILLOT
ejecución de los mismos.
IT. Bártolo, doctrinario de la escuela estatutaria ita- Lex mercatoria. 1. Conjunto de reglas propias del co-
liana del siglo XIV menciona este principio de solución mercio internacional elaboradas sin intervención de
a los conflictos de leyes y lo opone a la regla locus los Estados y que constituyen un método de solución
regit actam. Dumoulin, estudioso de la escuela fran- a los conflictos de lyes.
cesa del siglo XVI subraya la facultad para las partes II. El importante desarrollo del comercio interna-
del contrato de elegir la ley aplicable a dicho contrato. cional del siglo XX reveló la inadecuación de las reglas
En el siglo XIX la importancia dada al principio de la del derecho internacional privado para resolver los li-
autonomía de la voluntad otorgó a la regla ¡ex mci tigios susceptibles de plantearse en esta materia tan
ejecutiont.s un papel subsidiario. En la época actual específica. Las partes (comerciantes, bancos) elabora-
dicha regla está reconocida por numerosos países; sin ron entonces, por medio de sus agrupaciones (cámaras
embargo, su uso provoca numerosas controversias. Se de comercio, asociaciones de banqueros), reglas apli-
considera que la vinculación de un contrato o un sis- cables al comercio internacional; así, en 1953 la Cá-
tema jurídico por medio del lugar de su ejecución no mara de Comercio Internacional estableció los In co-
es siempre la solución más adecuada, que la voluntad terms (International Cornmercial Terrns) que constitu-
de las partes, así como otros elementos de vinculación yen una lista de términos utilizados en los contratos
tales como el lugar de celebración, el idioma utilizado, de venta internacional. De la misma forma fueron ela-
etc., deben tomarse en consideración para la determi- borados los llamados "contratos tipo", tal vez como

42
los contratos para venta de granos elaborados por la cluyen siempre; sin embargo, tales reglas no pueden
London Corn Trade Association o tos contratos de prover todos los aspectos de un eventual litigio, por
transporte internacional redactados por la internatio- lo tanto el contrato se vincula con un derecho nacio-
nal Air Transport Association; de la misma manera el nal que se aplica en tal hipótesis, sea por designación
crédito documentario está reglamentado por normas de las partes, sea por determinación de la ley aplica-
de la Cámara Internacional de Comercio. ble por medio de las reglas de conflicto del juez que
La doctrina dio a dichas normas privadas el nom- conoce del asunto. La ¡ex mercatoria constituye en-
bre de ¡ex rnercatoria o new ¡aw nterchant. tonces un método de solución a los conflictos de le-
III. La naturaleza de la ¡ex rnereato ría es materia yes complementario del sistema tradicional.
de gran discusión entre autores, ya que estas reglas v. ARBITRAJE INTERNACIONAL, AUTONOMIA DE
carecen en su elaboración de la intervención de una LA VOLUNTAD, CLAUSULA COMPROMISORIA, CON-
autoridad estatal competente. FLICTO DE LEYES, DERECHO INTERNACIONAL PRI-
Algunos autores asimilan la ¡ex mercatoria al de- VADO, REGLAS DE CONFLICTO,
recho, considerando, por un lado, que está constitui-
da por los usos y costumbres mercantiles a nivel in- W. BIBLIOGRAFIA: BATIFFOL, Henri y LAGARDE,
ternacional y, por otro lado, que cf principio de la Paul, Drait international privé; 6a. ed., París, LGDJ, 1976;
GOLDMAN, Berthold, Frontieres da dro it e lex mercatoria,
autonomía de la voluntad fundamenta dicha facultad
París, Sirey, 1964; LOUSSOUARN, Yvony BOLIREL, Pierre,
de elaborar reglas propias, de la misma manera que, Droit international privé, París, Daba, 1978; MAYER, Pie-
por medio de la cláusula compromisoria, las partes rre, Droit international privé, París, Montchrestein, 1977;
de un contrato intertíacional pueden designar al juez MIAJA DE LA MUELA, Adolfo, Derecho internacional pri-
competente o al árbitro para resolver los eventuales vado, Madrid, Atlas, 1976; PEREZNIETO CASTRO, Leonel,
Derecho internacional privado, México, Harta, 1980; id., "Re-
litigios. La libertad de las partes tiene Como únicas
flexiones sobre algunas técnicas de creación normativa en el
limitaciones las normas de aplicación inmediata de los campo del derecho internacional privado, con referencia a los
sistemas jurídicos con los cuales el contrato pueda te- contratos internacionales", Segundo Seminario Nacional de
ner vinculación. Tal tendencia considera entonces la Derecho Internacional Privado, México, UNAM, 1980.
¡ex mercatoria como reglas materiales de creación su¡
generis. Patrjck STAELENS GUILLOT
Otros autores, al contrario, niegan el carácter jurí-
dico de la ¡ex mercatoria al considerar que la ausencia Lex mi sitae. 1. Regla de conflicto según la cual la ley
de la intervención estatal es fundamental en fa elabo- aplicable a los bienes es la ley del lugar de ubicación
ración de las normas jurídicas. Tal ausencia se ve agra- de tos mismos.
vada en la práctica por la aplicación de dichas normas II. Este principio de solución a los conflictos de le-
por árbitros y no por jueces. Conforme a esta tenden- yes fue descubierto en el siglo XIV por la escueta de
cia cabe mencionar el rechazo de algunos Estados los posgiosadores; su aplicación se generalizó a to-
hacia el arbitraje internacional (Argelia y China, p.e.) dos los países.
y también la actitud de algunos jueces y autores en La ¡ex re¡ sitae se aplica a los litigios relativos al
contra de la ¡ex mercatoria y del. "contrato sin ley". estatuto real; sin embargo, existe cierta controversia
Estas dos tendencias totalmente opuestas nos pare- en cuanto a su aplicación a los bienes muebles, sus-
cen sin embargo posiciones muy extremas. Si bien es ceptibles de desplazamiento. La dificultad de ubicar
cierto que en numerosos casos la ¡ex mercatoria pue- a los mismos justifica a veces la aplicación del princi-
de aparecer como el "derecho de los poderosos" no se pio mobilia personam seqauntur, de preferencia a la
puede negar su carácter jurídico. En efecto, cabe re- ¡ex re¡ sitae. Se plantea entonces un problema de cali-
cordar que si las partes del contrato no llegan a una ficación, sobre todo en lo referente a los bienes incor-
ejecución voluntaria del laudo arbitral, la ejecución póreos.
forzosa de dicho laudo será posible únicamente por III, En México el principio de la ¡ex re¡ sitae se en-
medio de la intervención de un juez; en tal caso la in- cuentra en todos los códigos civiles de los estados de
tervención estatal sí existe. Por otra parte no se pue- la República. Así, el a. 14 del CC estipula que: "Los
de desconocer la efectividad (le tales reglas, ya que la bienes inmuebles sitos en el Distrito Federal, y los bie-
gran mayoría de los contratos internacionales las in- nes muebles que en el mismo se encuentren, se re-

43
girán por las disposiciones de este código, aun cuando el determinado por el orden jurídico". Kelsen resume
los dueños sean extranjeros". Sin embargo, los códigos así el enunciado causal: "si se produce el hecho A
de algunos estados limitan su aplicación a los bienes aparece el hecho B" y así el enunciado normativo: "si
inmuebles. A debe ser 8, aunque quizás no aparezca B".
y. CONFLICTO DE LEYES, PUNTOS DE VINCULA- III. Evolución. Se afirma que en el pensamiento
CLON, REGLAS DE CONFLICTO. primitivo no se distinguían las leyes naturales o causa-
les de las normativas, debido a la trasferencia al mun-
IV, BIBLIOGRAFIA: BATIFFOL, Herni y LAGARDE,
do natural de las explicaciones elaboradas en relación
Paul, Droit internatiorwi privé; ña. ed., París, LGDJ, 1974;
LOUSSOUARN, Yvon y BOUREL, Pierre, Droit interna- a la justicia y al orden de la conducta humana, trans-
tionaL privé, París, DaIloz, 1978; MIAJA DE LA MUELA, ferencia característica de la mentalidad mágico-religio-
Adolfo, Derecho internacional privado, Madrid, Atlas, 1976; sa de aquel entonces, que atribuía los fenómenos na-
PEREZNIETO CASTRO, Leonel, Derecho internacional pri- turales a una voluntad suprema que los causaba aten-
vado, México, Harla, 1980. diendo a criterios de premiación o de recompensa.
Patrick STAELENS GUILLOT En Roma se entendió por lex toda regla social obli-
gatoria escrita, las normas integrantes del fas .mcriptum.
Ley. 1. Etimología. La palabra ley proviene de la voz En tiempos de la República se consideraba fundamen-
latina lex que, según la opinión más generalizada se tada en un pacto popular llamado rogatio: lex est
deriva del vocablo legere, que significa "que se lee". comrnuns republicar aponsio.
Algunos autores derivan lex de ligare, haciendo resal- Tomás de Aquino en la Summa Teológica (segunda
tar el carácter obligatorio de las leyes. parte, t. VI, cuestiones 90 a 97) definió a la ley como
H. Concepto. En sentido amplio se entiende por aquella regla y medida de los actos que induce al
ley todo juicio que expresa relaciones generalizadas hombre a obrar o le retrae de ello; aquella cierta pres-
entre fenómenos. En este sentido, el significado del cripción de la razón, en orden al bien común, promul-
vocablo comprende tanto a las leyes causales o natu- gada por aquel que tiene a su cuidado la comunidad,,
rales, a las leyes lógicas y matemáticas como a las le- y afirmó la existencia de cuatro tipos de leyes: a) Ley
yes normativas. eterna, es la sabiduría divina que rige toda acción y
Por ley normativa se entiende todo juicio mediante todo movimiento. h) Ley natural, es la participación
el que se impone cierta conducta como debida. Es ca- de los seres racionales en la ley eterna mediante la im-
racterística de la ley normativa la posibilidad de su presión de ésta que Dios ha hecho en la mente huma-
incumplimiento, es decir, la contingencia (no-necesi- na. e) Ley humana, se compone de las soluciones
dad) de la relación que expresa y la realidad; presupo- prácticas, concretas y particulares que obtiene el
ne, por ende, la libertad de quien debe cumplirla y en hombre partiendo de los principios evidentes de la ley
consecuencia es reguladora exclusivamente de con- natural. d) Ley divina, es la ley, superior a las leyes
ducta humana. Las leyes normativas tienen por fin natural y humana, que regula los actos del hombre en
el provocar el comportamiento que establecen como orden a su fin trascendente.
debido y no el de expresar relaciones con fines práctico- Las partidas definen la ley como aquella "... le-
explicativos ni de correcto razonar. Son leyes norma- yendo en que yace enseíiamiento scripto que liga o
tivas las morales y las jurídicas, estas últimas son las apremia la vida del home que non faga mal, e muestra
que revisten mayor interés para los fines de este Dic- e inseña el bien que el home debe hacer e usar".
cionario y pueden conceptuarse como normas jurídi- La doctrina de Francisco Suárez, contiene algunas
cas generales y abstractas. ideas fundamentales de la moderna concepción de la
Kelsen ha distinguido entre ley natural y ley jurí- ley; según este autor la ley debe reunir tres condicio-
dica, indicando que la primera está basada en el prin- nes extrínsecas que son: generalidad, tender al bien
cipio de causalidad, y la segunda en el principio de común y su imposición por el poder público, y cua-
imputación. Como se dijo, el principio de causalidad tro condiciones intrínsecas: justicia, posibilidad de su
sigue la relación causa-efecto, mientras el principio de cumplimiento, adaptación con la naturaleza y cos-
imputación "bajo determinadas condiciones —esto es, tumbres del lugar, permanencia y publicación que son
condiciones determinadas por el orden jurídico— de- criterios que corresponden a la disciplina que se de-
be producirse determinado acto de coacción, a saber: nomina, en nuestros días, política legislativa.

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En la filosofía de Kant existe una clara distinción das en los contratos y en las sentencias, no son gene-
ene ley causal —de cumplimiento necesario— y ley rales por atribuir efectos jurídicos a personas indivi-
normativa —de cumplimiento contingente—. Las le- dualmente determinadas y en consecuencia no son
yes normativas pueden ser morales o jurídicas, según leyes. La ley puede regular la conducta de una sola
si regulan a priori los principios determinantes de la persona sin perder la generalidad siempre que atribu-
acción o si regulan las acciones externas, respectiva- ya efectos a dicha persona por haber actualizado el
mente. Según este pensador la ley universal de dere- supuesto normativo, por su situación jurídica, y no
cho es: "Obra exteriormente de modo que el libre por su identidad individual; como ejemplo de este
uso de tu arbitrio pueda conciliarse con la libertad de tipo de normas tenemos el a. 89 de la C, que fija las
todos según una Ley Universal". atribuciones del presidente de los Estados Unidos Me-
En nuestros días, la doctrina ha utilizado dos acep- xicanos.
ciones del concepto ley jurídica: ley en sentido for- b) Abstracción. Si la generalidad se caracteriza por
mal, que atiende al órgano y al procedimiento seguido la indeterminación subjetiva, la abstracción se refiere
para su creación y ley en sentido material, que se re- a la indeterminación objetiva, es decir, la ley regula
fiere a las características propias de la ley sin importar por igual a todos los casos que impliquen la realiza-
el órgano que la hubiere elaborado ni el procedimiento ción de su supuesto normativo, sin excluir individual-
seguido para su creación. Según lo anterior, sólo es mente a ninguno, y la disposición que contiene no
ley en sentido formal aquella que, independientemente pierde su vigencia por haberse aplicado a uno o más
de su contenido, fue creada por ci órgano legislativo casos previstos y determinados, sino que sobrevive
del Estado, ajustándose al procedimiento de legisla- hasta que es derogada mediante un procedimiento
ción; mientras que ley en sentido material es la norma igual al de su creación o por una norma jerárquica su-
jurídica general y abstracta, sin importar el órgano perior (a. 71, inciso f, de la C, y 90. del CC).
que la expide ni su modo de creación. . LEGISLACION, NORMA JURIDICA.
El procedimiento legislativo ha sido analizado por
el profesor inglés H.L. A. Llart, quien, en su obra El V. BIBLIOGRAFIA: AQUINO, Tomás de, Summa teo1ói-
concepto del derecho, ha expuesto la necesidad de ca, España, Universidad de Salamanca, Biblioteca de Autores
que los sistem as jurídicos cuenten independientemen- Cristianos, 1960, segunda parte, t. VI; FRAGA, Gabino, De-
recho administrativo; ha. ed., México, Porrúa, 1966; GAR-
te de lo que denomina reglas primarias de obligación
CIA MAYNEZ, Eduardo, Introducción al estudio del derecho;
(se ocupan de lo que los individuos deben o no hacer) 33a. ed., México, Porrúa, 1982; HUSSERL, Edmundo, In-
con reglas secundarias que dan certeza y flexibilidad vestigaciones lógicas, Madrid, Alianza Universidad, 1982;
al orden jurídico. Estas reglas son: la de reconoci- KANT, Immanuel, Principios metafísicos de la doctrina del
miento, que permite diferenciar las normas del siste- derecho, México, UNAM, 1978; KELSEN,Han, Teoría pu-
ma de las que no lo son; la de cambio, que permite ra del derecho; trad. de Roberto J. Vernengo, México, UNAM,
1979; LEGAZ Y LACAMBRA, Luis, Filosofía del derecho;
sustituir reglas del sistema por otras, y la de adjudi- 5a. cd., Barcelona, Bosch, 1979; Los derechos del pueblo me-
cación, que indica quien es el facultado para aplicarlas. xicano; México a través de sus constituciones, México, Cáma-
De estas reglas la de cambio y la de reconocimiento ra de Diputados, XLVI Legislatura, 1967, t. III; PLANJOL,
son lo que se conoce como proceso legislativo. Maree¡, Tratado elemental de derecho civil; Trad. de José Ma-
ría Cauca, Puebla, Cica, 1946; VECCHIO, Giorgio del, Filo-
IV. Características de la ley jurídica en sentido ma-
sofía del derecho; trad. de Luis Recaséns Siches, Barcelona,
terial. A la ley, por ser especie del género norrnajurí- Bosch, 1929.
dica, le corresponden todas las características de este
concepto. Como caracteres específicos han sido co- Federico Jorge GAXIOLA MOR AILA
múnmente aceptados los siguientes:
a) Generalidad. Este dato de la ley se refiere a que Ley constitucional. I. Término con varios significados
en el supuesto jurídico de la norma legal no se deter- referidos a normas que configuran o complementan
mina individualmente ¿al sujeto a quien se le imputarán una parte de la Constitución federal y que, en conse-
las consecuencias jurídicas que esa norma establece y cuencia, poseen tina jerarquía mayor a la legislación
que dichas consecuencias se deberán aplicar a cual- ordinaria dentro del orden jurídico. En México, su
quier persona que actualice los supuestos previstos. concepción doctrinaria nació a consecuencia de la in-
Las normas individualizadas, corno son las conteni- terpretación que sobre el a. 133 constitucional se ha

45
elaborado. Según dicha disposición, la Constitución Mece en el amparo Petróleos Mexicanos, núm. 1083,
federal, las leyes del Congreso de la Unión que ema- del 11 de junio de 1945 (SY, 5a. época, t. LXXXIV,
nen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo p. 2156) y en el amparo Gas de, Huatusco, núm.
con la misma, serán considerados como la ley supre- 5261, del 7 de agosto de 1979 SJF, 7a. época, vol;
ma de toda la Unión. Aunque doctrinariamente no se 127-132, p. 227); sin embargo, con relación a la ma-
duda sobre el principio de supremacía de la Consti- teria fiscal, sobre todo relacionada con la legislación
tución federal, no sucede lo mismo con relación a las local perteneciente al Distrito Federal en contraste
leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella. con la legislación federal, ha sustentado una preemi-
Se ha sostenido, por Eduardo García Máynez (pp. nencia de ésta sobre aquélla, según se observa en la te-
87-88) y por las autoridades fiscales de la federación, sis de jurisprudencia que lleva como título el siguiente:
que la referencia constitucional alude a la suprema- "Tribunal de lo contencioso administrativo del Distri-
cía de la legislación federal sobre la particular de los to Federal, ley del. Es de índole local de manera que
estados, en aquellos supuestos en los que la primera no puede prevalecer ante una ley de carácter federal
esté conforme a la Constitución y que la segunda en- al dirimirse una cuestión competencial", del 30 de no-
tre en conflicto o contradicción con la primera. viembre de 1982 (7/81, 8/81, 21181, 23/81 y 47/81).
Por otra parte, Mario de la Cueva (pp. 93 y La sustentación de la ley constitucional tiene corno
Miguel Villoro Toranzo (p. 308) y Jorge Carpizo (In- objetivo el mantener la armonía entre ley federal y
terpretación, pp. 27 y as. y Sistema. . ., pp. 115-117) ley local, y el no subvertir el sistema federal de coe-
sostienen que las legislaciones federal y local están re- xistencia de las autonomías competenciales entre la
feridas a esferas competenciales diferenciadas por la federación y las entidades federativas.
Constitución, por lo que no existe ninguna relación II. La doctrina extranjera ha considerado en dife-
di preeminencia entre ellas, ya que la foma de go- rente forma el concepto de ley constitucional. Carl
bierno federal garantiza a las entidades federativas Schmitt ofreçe una diferencia entre lo que denomina
autonomía en todo lo concerniente a su régimen in- concepto absoluto de Constitución, consistente en la
terior. existencia de un código único y cerrado, y el concep-
De. la Cueva ha sostenido que las leyes promulga- to relativo de, Constitución donde se encuentra un
das por el Congreso de la Unión a que se refiere el grupo diferenciable de leyes constitucionales. Schmitt
a. 133 constitucional, son un tipo específico de leyes, explica que el contenido de una ley constitucional
a las que denomina como leyes constitucionales, dis- puede ser variable y no necesariamente apegado al
tinto de las leyes federales. En este sentido, leyes fe- sentido formal de una disposición constitucional. Al
derales son las emanadas formalmente de la Constitu- explicar la Constitución de Weimar de 1919, Schmitt
ción y promulgadas por el Congreso de la Unión en observa que poseen la misma importancia y jerarquía
ejercicio de alguna competencia encargada expresa- tanto las disposiciones constitucionales, relativas a la
mente a la federación, según el principio de distribu- parte orgánica del Estado, como aquellas que se refie-
ción de competencias contenido en el a. 124 consti- ren, p.c., a los derechos y deberes de los docentes en
tucional. las escuelas públicas (a. 143 Constitución de Weimar)
La ley constitucional es, en contraste, una ley ema- cuyo contenido bien puede dejarse a la legislación se-
nada formal y materialmente de la Constitución fede- cundaria.
ral. La peculiaridad de una ley constitucional consiste Este concepto relativo de Constitución ha permiti-
en que la ley reglamenta y desarrolla alguna disposición do apreciar el esfuerzo con que diversos congresos
contenida en la Constitución, por lo que la ley resulta constituyentes del presente siglo, han plasmado en sus
ser una extensión o ampliación de la misma y no sólo resultantes constituciones los principios del llamado
su derivación, como lo es la ley federal. Estado social de derecho, dando así nacimiento al
La jurisprudencia mexicana no ha mantenido un constitucionalismo social cuya avanzada fue precisa-
criterio uniforme ni sistemático al respecto. Aunque mente la C mexicana de 1917.
varias ejecutorias han reconocido fa preeminencia de Con este significado, la diferencia entre una ley
las leyes constitucionales, llamadas también leyes re- constitucional y una ley ordinaria estriba en que se es-
glamentarias, sobre las leyes federal y local (a las que tablece un requisito de reforma dificultada como ca-
se les reconoce la misma jerarquía), tal como se esta- racterística formal. A pesar de que en México este

46
procedimiento dificultado existe sólo para las refor- ron promulgadas separadamente, en un total de siete,
mas constitucionales, en otros países como España aprobadas del 15 de diciembre de 1835 al 29 de di-
(Constitución de 1978) sí existe este procedimiento ciembre de 1836.
para la reforma de las leyes constitucionales a las que Es ilustrativo el ejemplo brindado por Mariano
también se les denomina 'leyes orgánicas". Otero para el significado que De la Cueva le otorga a
Schmitt explica que este requisito es un objetivo las leyes constitucionales. En 1849 Otero elabora un
del legislador para poner a la ley constitucional fuera proyecto de ley constitucional de garantías individua-
del alcance de los subsecuentes legisladores. Se consi- les, que sería reglamentaria de su Acta de Reformas
dera por la doctrina que este requisito de reforma di- de 1847, y que tendría como objeto el detallar los de-
ficultada es una medida obstaculizadora para las rechos individuales ya fijados en la Constitución. Para
modificaciones, otorgándole así, a la ley constitucio- Otero, el carácter de esta ley constitucional sería "ge-
nal, las características de mayor duración y estabilidad. neral y de un carácter muy elevado", por lo que cual-
De esta manera, el contenido de una ley constitu- quier ley local que fa contraviniese sería declarada nula.
cional se sustrae del poder revisor ordinario del legis- Cabe citar como claros ejemplos de leyes constitu-
lador con el fin de darle mayor relevancia en una co- cionales, promulgadas previamente a la Constitución e
munidad. La historia de las leyes constitucionales ha insertas en su texto posteriormente, a las leyes de des-
demostrado que son producto de determinados movi- amortización de bienes de corporaciones civiles y reli-
mientos políticos y sociales y cuyo establecimiento giosas, del 25 de junio de 1856, así como la ley agraria
representa la sustentación de una decisión política del 6 de enero de 1915, que precedieron a disposicio-
fundamental nes del a. 27 tanto en la Constitución de 1857 para el
III. Una ley constitucional puede preceder o ser primer caso, como en la Constitución de 1917 para
posterior a una Constitución escrita. Ejemplo de leyes la segunda ley.
constitucionales que precedieron a la promulgación Por lo que respecta a la ley constitucional en su
de la Constitución como código, están las tres leyes sentido de reformas a Ja Constitución, cabe mencio-
constitucionales provisionales de 1871 y 1873 que nar que nuestro texto constitucional ha sido objeto
permitieron a Francia anticipar los principios que irían de más de trescientas reformas, por lo que las leyes de
a regular las relaciones entre las ramas ejecutiva y le- esta naturaleza han sido particularmente prolijas.
gislativa y que, finalmente, fueran plasmadas en la
Constitución de 1875. IV. BIBLEOGRAFIA: CARPIZO, Jorge, La Constitución
Por otro lado, una ley constitucional puede consis- mexicana de 1917, México, UNAM, 1969; id., "La interpre-

tir en una ley que modifica, deroga o complementa tación del artículo 133 constitucional", y "Sistema federal
mexicano", Estudios constitucionales, México, UN AM, 1980;
disposiciones contenidas en una Constitución, enten- CUEVA, Mario de la, Teoría de la Constitución, México, Po-
dido como código ya existente. En este sentido, la rrúa, 1982; GAlICIA MAYNEZ, Eduardo, Introducción al
ley constitucional no es ley reglamentaria, ya que pa- estudio del derechos 33a. cd., México, Pornia, 1982; HAU-
sa a formar parte integrante del texto de fa Constitu- RIOU, André, Derecho constitucional e instituciones políti-
cas, Barcelona, Demos, 1971; SCHMITT, Carl, Teoría de ¡o
ción y resulta ser producto del poder constituyente
Constitución, México, Editora Nacional, 1970; UNA RA-
permanente. MIREZ, Felipe, Leyes fundamentales de México, 1808-1971;
El poder constituyente permanente reconoce los 4a. cd,, México, Porrúa, 1971; VILLORO TORANZO, Miguel,
límites de aquellas disposiciones de la Constitución Introducción al estudio del derecho, México, Porrúa, 1966,
que son explícita o implícitamente irreformables, lla-
Manuel GONZÁLEZ OROPEZA
madas decisiones políticas fundamentales.
En México el término de ley constitucional ha te-
nido los anteriores significados. Históricamente, las Ley fundamental, y. CONS1ITUCION.
leyes constitucionales de 1835-1836 establecieron su
primer significado. Dichas leyes constitucionales, pro- Ley marcial. I.Etimologíasy definición común. 1. Ley,
mulgadas en un ambiente político poco propicio para del latín lex-legis, regla, norma, estatuto;Legem seicere
la actividad constituyente, tuvieron que sortear la iubere, sancionar una ley, ratificarla y también acep-
consolidación del sistema centralizado de gobierno y tarla; y marcial, del latín rnartialis-e, de Mars-tis, Marte,
el conflicto independentista de Texas; por lo que fue- dios de la guerra; Martiales ludí, fiestas en honor a di-

47
cha divinidad. 2. Es la norma decretada por la autori- fuerza militar. 2. Véjar Vázquez señala que "ya en
dad militar en situación de emergencia, para garantizar, Roma, el pueblo confería al jefe militar el summun
en lo posible, la seguridad social y la del Estado. 3. Si- jus que ejercitaba sobre las legiones a su mando por
nónimo: bando militar. los hechos contrarios a la disciplina secundum legem
II. Definición técnica. 1. Ley marcial es el bando en la paz y super legem en la guerra, supliendo así con
militar, de orden público y carácter penal, que pro- sus disposiciones las deficiencias de la ley. . . poste-
mulga el mando castrense debido a una perturbación riormente fue el bando militar el medio legislativo con
grave de la paz pública y con objeto de mantener ésta, el cual el que manda o aquel a quien el poder real ha-
así como poder encarar la situación, quedando suspen- bía confiado el desarrollo de una acción bélica de con-
dida también, en lo procedente, la legislación del fuero quista o dominio de un territorio, hacía frente a fa
común. 2. Octavio Véjar Vázquez manifiesta: "La ley guerra, estableciendo los procedimientos para reclutar
es fuente del derecho penal común y del derecho mar- el contingente humano necesario y advirtiendo a los
cial, pero éste se nutre además con un tipo de disposi- enganchados sobre los hechos (o actos) contrarios a
ción legislativa que le es peculiar por origen histórico, los intereses de la campaña, que serían considerados
por la autoridad que lo expide y por la naturaleza como delitos y sancionados con severas penas". 3. De-
misma de su contenido: el bando militar.., por lo bemos poner en claro que una cosa son las leyes de
que éste es en consecuencia, una disposición de carác- emergencia promulgadas por el poder legislativo o el
ter general que se publica de acuerdo con los procedi- ejecutivo por autorización expresa de aquél, después
mientos establecidos en las ordenanzas marciales y de haber sido pronunciada la suspensión de garantías
que dicta el mando militar para hacer frente a una si- o derechos individuales conforme a la Constitución,
tuación en que se ha alterado el orden público a tan y otra muy distinta, tanto por la autoridad que la dic-
grave extremo, que la aplicación del sistema legislativo ta, cuanto por los alcances penales (castigos y ejecu-
ordinario carece de eficacia para restablecerlo dentro ción) que señale, es el bando militar o ley marcial, no
de la zona de su jurisdicción o en el interior de la fuerza hay por lo tanto que confundirlas, ni tampoco esta
que le está subordinada". 3. Por su parte, Fernando última con la jurisdicción militar o fuero de guerra,
de Querol y Durán expresa: "En el derecho penal mi- ejercido por las autoridades judiciales militares con-
litar, que ya es en sí un derecho especial, la fuente forme a las normas constitucionales respectivas, en
legal de los bandos pertenece a uno que pudiéramos México concretamente acorde al a. 13 de la Carta Mag-
llamar derecho penal extraordinario ' 4. Dicho autor na. 4. En tal virtud cabe manifestar que en el derecho
señala que a los generales en jefe de los ejércitos en positivo, las situaciones de beligerancia o violenta agi-
operaciones, tal poder (el de dictar bandos) les con- tación, están consideradas bajo distintos sistemas o
vierte indisputablemente en legisladores, y que esta modalidades, pues en tanto que las naciones anglosajo-
doctrina tiene su apoyo en la autoridad de destacados mias, Inglaterra y Estados Unidos de Norteamérica, de-
autores de derecho internacional corno Blunschli y cretan lo que ellas llaman ley marcial, Francia y en su
Fiore. Abundando en el mismo criterio Conejos, dice seguimiento algunos países latinoamericanos corno
al respecto: "En campaña los bandos de que trata han Brasil, Chile y Argentina, promulgan el estado de sitio;
de tener siempre el carácter de verdaderas leyes, tanto en Suiza se habla de un derecho de necesidad (decreto
en lo que se refiere a la designación de hechos puni- urgente), y durante la Alemania de la Constitución de
bies, como en lo que se relaciona a la imposición de Weimar (1919), así como en México, se legisla para
penas, sin más limitación que la nacida del criterio de la este efecto mediante las facultades extraordinarias y la
autoridad que lo dicte, apreciando las circunstancias suspensión de garantías, establecidas en el a. 29 de
de momento y bajo la responsabilidad que el éxito y la Carta Magna de 1917, concediéndose esta potestad
la Historia le reserven". solamente al presidente de la República, pero de acuer-
IR. Concepto y antecedentes históricos. 1. Guiller- do con los titulares de las secretarías de Estado y el
mo Cabanellas expresa que la denominación ley mar- procurador general de la República y desde luego la
cial proviene de la dictada en el año que estalló la Re- aprobación del Congreso de la Unión. En k España
volución Francesa (1789), y establecía los deberes de del generalísimo Francisco Franco se implantó, para
las autoridades municipales frente a los motines y reu- estos casos, la Ley de Orden Público, de 30 de julio
niones armadas que requirieran la intervención de la de 1959, que substituyó a la de la República, dicho

48
ordenamiento estatuyó tres estados de emergencia, Decreto de Suspensión de Garantías Individuales, pro-
preventivo, de alarma y de guerra, aun cuando sea por mulgándose días después la Ley de Prevenciones Ge-
disturbio interior; el preventivo reclama la suspensión nerales, que apareció en el DO el 13 del propio mes
del mínimum de garantías, el gobierno hace frente a de junio .y de la cual se desprendieron varias leyes o
la situación con la policía; en el estado de alarma se decretos de emergencia, como el de las rentas conge-
moviliza el ejército bajo la autoridad civil y en el de ladas, vigente hasta la fecha. 2. Por cuanto toca a la
guerra se invierten los papeles, la autoridad militar se ley marcial, veamos el ejemplo típico que Véjar Váz-
hace cargo de la situación y la civil queda supeditada quez ilustra de manera muy clara diciendo: "conviene
a ella: lo cual en modo alguno significa que dicha au- recordar la desorientación en cuanto al sistema legal
toridad castrense legisle en todos los órdenes, éstos que debe regir en los casos del a. 29 (constitucional)
seguirán vigentes en lo que no se opongan a la ley invocado, ya sea una guerra como en 1942 o un grande
marcial o bien se dictarán por el poder civil correspon- peligro para la sociedad, como sucedió en 1933 en la
diente, como ya lo hemos visto, las leyes de emergencia ciudad de Tampico, en que las autoridades civiles y
relativas, así, la ley marcial o bando militar será sola- militares carecieron de ley para hacer frente ala difícil
mente de orden punitivo; en nuestra patria no hay ley situación creada por una fuerte inundación debida al
intermedia y del orden normal se cae bruscamente al desbordamiento de las aguas del mar y de los ríos, y
de la emergencia. que cortó todas las comunicaciones, excepto las radio-
1V. Leyes de emergencia y bando militar enMóxieo. cablegráficas." El comandante de la Vigésima Zona Mi-
L Entre las leyes de emergencia que se han promulga- litar, haciendo frente a la grave situación que se le
do, sobresalen por su importancia: A) La del? de junio presentaba, hizo fijar en los muros de toda la ciudad
de 1861, que suspendió varias garantías y a su término este aviso: "Al Público en general: Esta Comandancia
fue prorrogada con carácter indefinido por el Congre- de la Zona Militar de mi mando, en atención a nume-
so, según decreto de 11 de diciembre del mismo año, rosas quejas por robo de que han sido objeto algunas
prevaleciendo el estado suspensivo hasta enero de personas de diferentes rumbos de la Ciudad y para su
1868, en que se declaró restablecido el orden consti- seguridad misma, ha tenido a bien decretar desde esta
tucional, segimn expresa Ignacio Burgoa, quien añade fecha y hasta nueva orden, Ley Marcial, en la inteli-
que con apoyo en el mencionado decreto "Juárez ex- gencia de que al individuo que se sorprenda cometiendo
pidió la célebre ley de 25 de enero de 1862, que previó robo de cualquier clase, será inmediatamente pasado
y sancionó delitos contra la Nación, el orden y la paz por las armas, y de que el tránsito por las calles sola-
pública (con pena de muerte), y conforme a sus pres- mente será permitido hasta las siete de la noche. Tam-
cripciones fue juzgado y sentenciado Maximiliano de pico, Tamps., septiembre 24 de 1933". Aplicando esta
Habsburgo y los generales conservadores Miguel Mira- ley marcial, fueron fusilados tres individuos. El presi-
món y Tomás Mejía", indica dicho tratadista que los dente de la República, en radiocablegrama de 26 del
defensores Eulalio Ortega y Jejús María Vázquez, ar- mismo septiembre, dijo al comandante de la Vigésima
gumentaron la inconstitucionalidad de la citada ley, Zona Militar: "Enterado de su último telegrama hoy.
en lo que atañía a su oposición con el a. 29 de la C de Apruebo decreto Ley Marcial". La situación así creada
1857, el cual establecía la suspensión de todas las ga- se prolongó hasta el 15 de octubre siguiente. Ahora
rantías individuales, "con excepción de las que asegu- bien, la justificación jurídica del bando militar es el
ran la vida al hombre" (sic), por lo que ni aun en vir- estado de necesidad que se produce de improviso y
tud de las facultades extraordinarias otorgadas, pudo que en el orden del derecho penal se traduce, ante
a este respecto dictarse válidamente la citada ley de 25 cualquier acusación en contra (por su expedición o
de enero de 1862, según el alegato de los mencionados consecuencias), en una excluyente de responsabilidad,
defensores; sin embargo, los tres personajes fueron siempre y cuando se acredite sin lugar a dudas el suso-
sentenciados a la pena capital el 14 de junio de 1867 y dicho estado de necesidad, como conditio sine qua
pasados por las armas el día 19 siguiente. B) Con mo- non. Por otra parte, el fundamento constitucional de
tivo de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Mé- esta clase de ordenamientos lo tenemos en la suspen-
xico declaró la guerra a los países del Eje, por ley co- sión de garantías o derechos individuales, prevista en
rrespondiente, publicada en el DO del 2 de junio de el a. 29 de la C, ya que una vez declarada la situación
1942, y en el propio DO fue igualmente insertado el de emergencia deja de operar la prohibición contenida

49
en el a. 13 de la Ley Suprema, la cual autoriza también como de estatutos. Antes del siglo XIV pueden encon-
en su a. 26 que: "En tiempo de guerra, los militares trarse los primeros indicios de ella; la distinción que se
podrán exigir alojamiento, bagajes, alimentos y otras hacía entre el domicilio de origen y el domicilio de resi-
prestaciones, en los términos que establezca la ley dencia introdujo la duplicidad de criterios en la elec-
nwrcioi". ción de la ley aplicable al estatuto personal. La falta
de un concepto de nacionalidad y la semejanza de al-
U. BIBLIOG RAFIA: BURGOA ORIHUELA, Ignacio, Las gunas características de esta noción con la de domici-
16a. cd., México, Porrúa, 1982; QUE-
garantías individuales; lio, llevaron a Batiffol a encontrarla primera referencia
ROL Y DURAN, Fernando de, Principios de derecho militar a la ley nacional en la glosa de Acursio, a través del
español, Madrid, Editora Naval, 1948,2 yola.; SCHROEDER concepto de sujeción. Tal asimilación se repite en Bal-
CORDERO, Francisco Arturo, Concepto y contenido del de- do, Bártolo, Argentré, Voet y Huher con lo que su ar-
recho militar. Sustantividad del derecho penal castrense y sus
diferencias con el derecho criminal común, México, Stylo, gumento se fortalece.
1965; VEJAR VAZQUEZ, Octavio, Autonomía del derecho III. Actualmente la ley nacional tiene como princi-
militar, México, Stylo, 1948. pal campo de aplicación el relativo al estatuto perso-
nal; comparte la regulación de la situación jurídica de
Francisco Arturo SCHROEDER CORDERO
las personas en cuanto tales con otros métodos: la ley
del domicilio, la ley territorial y la ley de la residencia
Ley nacional. L Se entiende por ley nacional la norma habitual.
o conjunto de normas que regulan una relación, de A través de cada uno de ellos se regula el estado y
acuerdo con el sistema jurídico del Estado del que el capacidad de las personas y sus relaciones jurídico-
sujeto es nacional. Es la norma que resulta aplicable familiares no patrimoniales de acuerdo con un sistema
cuando el elemento elegido como punto de vinculación jurídico diferente.
para resolver el "conflicto de leyes" es la nacionalidad La elección del punto de conexión que opera como
del sujeto. eje en cada caso se debe a diversos criterios de política
Generalmente se utiliza para regular el estatuto legislativa.
personal; su campo tradicional de aplicación se reduce Las legislaciones se encuentran divididas a este res-
a esta materia; la argumentación que lo fundarnenta pecto: la mayoría de los países europeos, del medio y
está enfocada al análisis de la persona que es sujeto de extremo oriente se inclinan por la ley nacional; los an-
la relación; se basa en la necesidad de que la ley tome glosajones, los escandinavos, así como la mayor parte
en cuenta las características individuales de los miem- de los latinoamericanos, optan por la del domicilio; a
bros de un grupo determinado. Sin embargo, en algunos nivel internacional, en cambio, parece imponerse la
sistemas jurídicos, se emplea también como vincula- ley de la residencia habitual.
ción en otro tipo de relaciones: donaciones, sucesio- La doctrina se ha inclinado también en diversas
nes, etc. direcciones; los argumentos de apoyo a una u otra
II. Este concepto surgió en el siglo XIX con las doc- postura son variados. La polémica, sin embargo, se ha
trinas nacionalistas que propugnaban por el reconoci- enfocado básicamente a los dos primeros supuestos.
miento de la importancia de esta noción en el campo Respecto de la conveniencia de aplicar la ley na-
del derecho. Sus defensores, en especial Mancini, lo- cional puede mencionarse: a) su permanencia y esta-
graron que se impusiera como factor de vinculación en bilidad, ya que la nacionalidad no puede cambiarse fá-
la regulación del estatuto personal en Italia; en Francia, cilmente; b) su certeza; es más fácil determinar esta
se adoptó como principio en el código civil; el proceso conexión por que sus elementos presentan cierta uni-
de codificación contribuyó a su difusión en otros paí- dad en las distintas legislaciones, y c) su adaptabilidad
ses, sobre tode en el continente europeo. La ley na- a las condiciones socioculturales del sujeto, situación
cional desplazó a la ley del domicilio, que constituía que no puede ignorarse, sobre todo cuando se trata de
la regla general de vinculación en esta materia. sistemas jurídicos radicalmente diferentes.
A pesar de que no fue hasta el siglo XIX cuando La ley llel domicilio presenta algunas ventajas en
se utilizó en forma clara y precisa, desde épocas ante- relación con la anterior conexión: a) responde mejor
riores habían surgido vestigios de esta conexión en la a los intereses de las personas que han emigrado de su
solución de los problemas que entonces se conocían país de origen; a los de terceros con quienes éstos se

50
en el a. 13 de la Ley Suprema, la cual autoriza también corno de estatutos. Antes del siglo XIV pueden encon-
en su a. 26 que: "En tiempo de guerra, los militares trarse los primeros indicios de ella; la distinción que se
podrán exigir alojamiento, bagajes, alimentos y otras hacía entre el domicilio de origen ye! domicilio de resi-
prestaciones, en tos términos que establezca la ley dencia introdujo la duplicidad de criterios en la elec-
marcial". ción de la ley aplicable al estatuto personal. La falta
de un concepto de nacionalidad y la semejanza de al-
Y. BIBLIOGRAFIA: BURGOA ORIHUELA, Ignacio, Las
gunas características de esta noción con la de domici-
garantía, individuales; 16a. cd., México, Porrúa, 1982; QUE- lio, llevaron a Batiffol a encontrarla primera referencia
ROL Y DURAN, Fernando de, Principios de derecho militar a la ley nacional en la glosa de Acursio, a través del
español, Madrid, Editora Naval, 1948, 2 vols.; SCIIROEDER concepto de sujeción. Tal asimilación se repite en Bal-
CORDERO, Francisco Arturo, Concepto y contenido del de- do, Bártolo, Argentré, Voet y Huber con lo que su ar-
recho militar. Sustantividad del derecho penal castrense y sus
diferencias con el derecho criminal común, México, Stylo,
gumento se fortalece.
1965; VEJAR VÁZQUEZ, Octavio, Autonomía del derecho III. Actualmente la ley nacional tiene como princi-
militar, México, Stylo, 1948. pal campo de aplicación el relativo al estatuto perso-
nal; comparte la regulación de la situación jurídica de
Francisco Arturo SCHROEOER CORDERO las personas en cuanto tales con otros métodos: la ley
del domicilio, la ley territorial y la ley de la residencia
Ley nacional. L Se entiende por ley nacional la norma habitual.
o conjunto de normas que regulan una relación, de A través de cada uno de ellos se regula el estado y
acuerdo con el sistema jurídico del Estado del que el capacidad de las personas y sus relaciones jurídico-
sujeto es nacional. Es la norma que resulta aplicable familiares no patrimoniales de acuerdo con un sistema
cuando el elemento elegido como punto de vinculación jurídico diferente.
para resolver el "conflicto de leyes" es la nacionalidad La elección del punto de conexión que opera como
del sujeto. eje en cada caso se debe a diversos criterios de política
Generalmente se utiliza para regular el estatuto legislativa.
personal; su campo tradicional de aplicación se reduce Las legislaciones se encuentran divididas a este res-
a esta materia; la argumentación que lo fundarnenta pecto: la mayoría de los países europeos, del medio y
está enfocada al análisis de la persona que es sujeto de extremo oriente se inclinan por la -ley nacional; los an-
la relación; se basa en la necesidad de que la ley tome glosajones, los escandinavos, así como la mayor parte
en cuenta las características individuales de los miem- de los latinoamericanos, optan por la del domicilio; a
bros de un grupo determinado. Sin embargo, en algunos niel internacional, en cambio, parece imponerse la
sistemas jurídicos, se emplea también corno vincula- ley de la residencia habitual.
ción en otro tipo de relaciones: donaciones, sucesio- La doctrina se ha inclinado también en diversas
nes, etc. direcciones; los argumentos de apoyo a una u otra
II. Este concepto surgió en el siglo XIX con las doc- postura son variados. La polémica, sin embargo, se ha
trinas nacionalistas que propugnaban por el reconoci- enfocado básicamente a los dos primeros supuestos.
miento de la importancia de esta noción en el campo Respecto de la conveniencia de aplicar la ley na-
del derecho. Sus defensores, en especial Mancini, lo- cional puede mencionarse: a) su permanencia y esta-
graron que se impusiera como factor de vinculación en bilidad, ya que la nacionalidad no puede cambiarse fá-
la regulación del estatuto personal en Italia; en Francia, cilmente; b) su certeza; es más fácil determinar esta
se adoptó como principio en el código civil; el proceso conexión por que sus elementos presentan cierta uni-
de codificación contribuyó a su difusión en otros paí- dad en las distintas legislaciones, y e) su adaptabilidad
ses, sobre todc en el continente europeo. La ley na- a las condiciones socioculturales del sujeto, situación
cional desplazó a la ley del domicilio, que constituía que no puede ignorarse, sobre todo cuando se trata de
la regla general de vinculación en esta materia. sistemas jurídicos radicalmente diferentes.
A pesar de que no fue hasta el siglo XIX cuando La ley ilel domicilio presenta algunas ventajas en
se utilizó en forma clara y precisa, desde épocas ante- relación con la anterior conexión: a) responde mejor
riores habían surgido vestigios de esta conexión en la a los intereses de las personas que han emigrado de su
solución de los problemas que entonces se conocían país de origen; a los de terceros con quienes éstos se

51)
relacionan y a los del Estado en que actúan b) evita los torialista no es el único que se emplea; tampoco ha sido
problemas de determinación de la conexión cuando permanente su aplicación.
los sujetos de la relación tienen diversa nacionalidad, En el área del estatuto personal los códigos civiles
permitiendo la designación de una ley única; e) hace para el Distrito Federal y el Territorio de Baja Califor-
posible la coincidencia de la norma de competencia nia expedidos en 1870 y 1884, consideraban aplicable
judicial con la que resuelve el fondo del negocio, y la ley nacional, aun cuando de manera limitada. El
d) en los Estados cuyos sistemas jurídicos son com- texto de las disposiciones respectivas era el siguiente:
plejos, permite la determinación de la ley aplicable de "Las leyes concernientes al estado y capacidad de las
manera directa. personas, son obligatorias para los mexicanos del Distri-
Estas consideraciones llevaron a Bentiwich a una to Federal y territorio de la Baja California, aun cuando
observación muy realista de la situación: "La naciona- residan en el extranjero, respecto de los actos que de-
lidad proporciona una ley previsible, pero frecuente- ban ejecutarse en todo o en parte en las mencionadas
mente inapropiada en materia de estatuto personal; en demarcaciones" (aa. 13 y 12, respectivamente).
tanto que el domicilio proporciona una ley apropiada La jurisprudencia y la doctrina de la época inter-
pero frecuentemente imprevisible" (y. Aguilar Nava- pretaron estos principios siguiendo las ideas de las es-
rro, p. 50). cuelas estatutarias y, haciendo una interpretación de
En ambos casos, la finalidad es lograr una conexión los aa. mencionados, se aplicó a los extranjeros la ley
que revele la integración de la persona en un sistema de su nacionalidad para regular su estado y capacidad
jurídico; el dinamismo actual de las relaciones pone de (Montiel y Duarte, pp. 271 y ss.; Algara, pp. 137 y sa.).
manifiesto la insuficiencia de los métodos tradiciona- El Código Civil de 1928 cambió de criterio e in-
les, requiere de nuevas soluciones. trodujo el territorialismo en la materia de estatuto per-
La situación mencionada se hizo patente en la escasa sonal. El proyecto inicial mantenía la aplicabilidad de
acogida que tuvo el convenio para regularlos conflictos la ley nacional; la exposición de motivos fundamentaba
entre ley nacional y ley del domicilio de la Conferencia ampliamente la elección de esta conexión, la ley del
de Derecho Internacional de La Haya en 1955. A par- domicilio se utilizaba en forma subsidiaria: en casos
tir de esa fechase introdujo una nueva conexión: la resi- d5 doble nacionalidad, de apatridia y en caso de que los
dencia habitual, que pretende solucionar algunos de los sujetos tuvieran nacionalidades diferentes. Un dicta-
problemas que el domicilio y la nacionalidad plantean. men de la Secretaría de Relaciones Exteriores provocó
El utilizar vinculaciones reales y objetivas, el despren- la modificación del a. 12 en el sentido mencionado,
derse de calificaciones legales, dota de eficacia y acep- pero la exposición de motivos no se alteró; la falta de
tación a este método. Prueba de ello es su inclusión en coincidencia subsiste en la actualidad.
las convenciones internacionales más recientes en dis- En materia de personas morales, la aplicabilidad de
tintas materias: obligaciones alimentarias respecto de la ley de su nacionalidad se mantiene. El criterio para
menores (La haya, 24-X-1956); en forma de disposi- reconocer su personalidad jurídica es el de su constitu-
ciones testamentarias (La Haya, 5-X-1961); separación ción "de acuerdo con las leyes del Estado del que sean
legal y divorcio (La Haya 1-VI-1970). nacionales", según lo establece el a. 251 fr. 1, de la
Esta noción no se ha abierto camino en las legisla- LGSM.
ciones internas; en este campo siguen prevaleciendo En otros casos como en la regulación de la capaci-
los criterios de nacionalidad y domicilio; se corrigen dad para emitir títulos de crédito, la vinculación elegida
sus defectos haciéndolos operar de manera subsidiaria; es diferente: la ley del lugar de la emisión, aunque su
se limitan sus efectos a través de correctivos y excep- aplicación no es absoluta.
ciones: orden público, interés nacional, reenvío en pri- La doctrina ha impugnado este criterio de la ley
mer grado, situación de bienes inmuebles, entre otros. territorial; sin embargo, la legislación no ha sido mo-
Con respecto a la aplicación de la ley territorial, dificada.
ésta ha tenido escasa acogida. En México y en algunos En términos generales, la ley nacional ha sufrido
países latinoamericanos es el criterio que iltevalece. Su una reducción en su camp de aplicación, pero sigue
adopción obedece a razones distintas de las considera- siendo un criterio válido, utilizado todavía por muchas
(las respecto de los criterios anteriores. legislaciones, sobre todo para regular el estatuto per-
IV. En el sistema jurídico mexicano el criterio terri- sonal.

51
V. BIBLIOGRAFIA: AGUILAR NAVARRO, Mariano, El poder legislativo federal constituye una excep-
Derecho civilinternacional; reimp. de la 4a. cd., Madrid, Uni- ción en cuanto a las restantes leyes orgánicas, ya que
versidad Complutense, 1979; ALGARA, José, Lecciones de
derecho internacional privado, México, Imprenta de Ignacio si bien es una ley, ésta no sigue el procedimiento legis-
Escalante, 1899; BATIFFOL, Henri, Traité élémentaire de lativo que se establece constitucionalmente para las
droít international privé, París, Libraire Générale de Droit et leyes. La Ley Orgánica del Congreso General (DO 25
de Jurisprudence, 1949; BENTIWICH, A., Recents develope- de mayo de 1979), denominada anteriormente como
mentes of the principie of domicile in Enghsh Law, Leyden,
Reglamento Interior (lo. de noviembre de 1937, refor-
Recueil des Cours de t'Académie de Droit International, 1,
1955, t. 87; DEWINTER, Nationality or domicilie? The pro-
mado en 1963, 1966 y 1975) según el a. 73 fr. XXIII
sentstate of affairs, Leyden, Recucil des Cours de l'Académie constitucional, pudo expedirse a consecuencia de la
de Droit international, II, 1969, t. 128; MONTIEL Y DUAR- reforma constitucional al a. 73 de fecha 6 de diciembre
TE, Isidro, Tratado de Ihs leyes y su aplicación, México, Im- de 1977. De esta manera, la expedición de la Ley Or-
prenta de José María Sandoval, 1877; PEREZ VERA, Elisa, gánica del Congreso de la Unión quedó como atribu-
Derecho internacional privado. Parte especial, Madrid, Teenos,
1980;PEREZNIETO, Leonel, Derecho internacional privado, ción exclusiva del propio Congreso sin participación
México, UNAM, 1981; YANGUAS MESSIA, L'lnfluence des del poder ejecutivo.
condition: démographiques sur le réglement des conflict Por otra parte, "ley orgánica" ha sido utilizado co-
Annuaire de l'Institut de I)roit international, sessión á
des bis, mo la ley constitucional de las entidades federativas,
Bath,1950.
Distrito Federal o territorios federales, que no han al-
Laura TRIGUEROS G. canzado su autarquía y autonomía como para darse su
propia legislación. Antes de 1975, Baja California Sur
y Quintana Roo contaban con sendas leyes orgánicas
Ley orgánica. I. Concepto. Los sistemas jurídicos mo- en lugar de constituciones, ya que la facultad de otor-
dernos se componen de normas que están jerárqui- garse una Constitución, equivale al primer elemento
camente ordenadas. Las normas inferiores implican de autonomía que debe disputar un Estado "libre y
un desarrollo de las superiores o son creadas en ejerci- soberano" según reza el a. 40 constitucional.
cio de éstas, mismas que les sirven de fundamento de En este significado tenemos actualmente el único
validez. Las normas inmediatamente inferiores a la ejemplo de la Ley Orgánica del Departamento del Dis-
Constitución reciben el nombre de leyes secundarias y trito Federal (DO 29 de diciembre 1978).
pueden tener como finalidad el regular jurídicamente II. La primera designación de este tipo de ley se
el comportamiento de los habitantes del Estado o bien, encuentra en la Ley orgánica sobre la guardia nacional
la organización de los poderes públicos y de las insti- del 15 de julio de 1848; es decir, sobre una corporación
tuciones judiciales de acuerdo a la propia Constitu- no gubernativa. Sin embargo, a partir de la segunda
ción. Esta segunda finalidad de las leyes secundarias denominación ya se encuentra el principio de organi-
corresponde a las llamadas leyes orgánicas. Son leyes zación de organismos públicos como en la ley orgá-
orgánicas las leyes secundarias que regulan la organiza- nica sobre tribunales y juzgados de Hacienda del 20
ción de los poderes públicos según la Constitución, de septiembre de 1853.
mediante la creación de dependencias, instituciones y Tena Ramírez (Evolución, p. 29) rechaza justifica-
entidades oficiales y la determinación de sus fines, de damente la denominación de ley orgánica como sinó-
su estructura, de sus atribuciones y de su funciona- nimo de ley reglamentaria, como en el caso de la ley
miento. orgánica del artículo 28 constitucional. La ley orgánica
Los tres departamentos del poder público, tanto debe ser una denominación aplicable para constituir,
federal como local, se organizan a través de sus leyes organizar y determinar objetivos y competencia a una
orgánicas respectivas. El poder ejecutivo federal se ha entidad pública, sea toda una rama del poder público
organizado desde 1891 de esta manera, aunque no fue o tan sólo un organismo. En contraste, la ley reglamen-
hasta la vigente ley del 26 de diciembre de 1976 taria es la ampliación o desarrollo de preceptos conte-
que formalmente se denominó, por primera vez, como nidos en otros ordenamientos, como constituciones o
LOAPF. Desde 1826, el poder judicial también ha sido códigos, sean federales o locales.
organizado mediante ley del Congreso hasta la multi- El término de ley orgánica, a deficiencia de otras
tudinariarnente reformada ley orgánica del 10 de enero denominaciones, ha proliferado en la terminología
de 1936. legislativa y quizá junto con el de ley federal, sea el

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término compuesto más comúnmente utilizado para en este caso, más compleja, debido al formalismo exis-
designar a las leyes. tente en las normas que rigen a las personas morales.
e. LEY, LEY CONSTITUCIONAL, LEY REGLAMEN- Su asimilación sólo puede referirse a los aspectos cons-
TARIA, LEY SUPLETORIA. titutivos y no a los operativos, aun así subsisten pro-
III. BIBLIO GRAFA CABRERA, Lucio, El poder judicial
blemas de determinación respecto de la extensión del
federal mexicano constituyente de 1917, y México,e
UNA,M
concepto.
1968; TENA RMIREZ, Felipe, Derecho constitucional Tanto en lo que se refiere a personas físicas, como
mexicano; 7a. cd., México, Porrúa, 1964; id., "Derecho cons- a personas morales, los conflictos de calificaciones son
titucional", Evolución del derecho mexicano (1912-1942), frecuentes en este campo. La definición de cada uno
México, Ed. Jus, 1943, t. 1; id., Leyes fundamentales de Mé-
de los conceptos que la ley personal debe incluir varía
xico, 1808-1893, 12a. ed., México, Porria, 19113; VILLORO
TORANZO, Miguel, Introducción al estudio del derecho, Mé- en (os distintos sistemas jurídicos implicados en la re-
xico, Porrúa, 1966. lación, por lo que se hace necesario su solución como
paso previo.
Manuel GONZALEZ OROPEZA III. El concepto de ley personal surgió de la necesi-
Federico] orge GAXIOLA MOR AILA dad de solucionar los conflictos de estatutos. Fue el
aceptado para regulur la situación del sujeto en las
Ley personal. 1. Se entiende por ley personal la norma controversias en que los estatutos de varias ciudades
o conjunto de normas jurídicas que regulan la situación se consideraban aplicables. A partir del siglo XIV, con
del individuo como sujeto de derecho. Cuillaume de Cnn y Argentré, entre otros, la ley per-
II. Comprende las normas que conciernen a la per- sonal se fue definiendo como criterio de solución de
sona como tal, las de identificación del sujeto, las que estos problemas; posteriormente se aplicó a los con-
se refieren al estatuto individual. flictos de derecho internacional privado.
No debe confundirse con el estatuto personal, éste La ley personal supone la existencia de varios siste-
es de carácter subjetivo; la ley personal tiene carácter mas jurídicos relacionados con una controversia, es por
objetivo, es la norma que lo rige. lo tanto necesario determinar cómo ha de localizarse,
El núcleo básico de materias que regula está inte- cuál de los elementos de la relación debe funcionar
grado por el estado y capacidad de las personas: el como factor de vinculación entre el sujeto y uno de
nacimiento de la personalidad jurídica, su extinción, esos sistemas jurídicos. Esta identificación debe ha-
los derechos y obligaciones inherentes a ella. cerse por medio de la norma con±lictual.
Es necesario precisar 10 que debe entenderse, por La doctrina, en forma mayoritaria, considera que
un lado, por estado y, por otro, por capacidad de las la regulación de la situación jurídica de un individuo
personas a fin de determinar, hasta donde sea posible, como tal, su estatuto personal, debe ser permanente y
el campo de aplicación de la ley personal. El primer unitario, aun cuando no inmutable; la seguridad jurí-
concepto comprende el nombre, el domicilio y el esta- dica, la necesidad de evitar la manipulación de las nor-
do civil; incluye también las relaciones jurídico-fami- mas relativas, son las principales razones que se aducen
liares extrapatrimoniales: relaciones entre esposos y al respecto. La importancia de estas características ha
filiación. El segundo comprende las reglas generales tenido como consecuencia la adopción de criterios
sobre la materia y la protección de los incapaces. En corno el de la nacionalidad o el domicilio del suje-
ambos casos existe dicusi6n sobre la extensión de la to corno factores de localización de la ley personal por
ley personal: la sucesión mortis causa y las incapacida- adecuarse mejor a dicha situación; no puede decirse
des especiales son ejemplos de esta falta de acuerdo. que ellos sean los únicos, pero sí los más comúnmente
El criterio que subsiste es el de comprender las nor- adoptados por las legislaciones y por la codificación.
mas que tienen por objeto a la persona en sí y no En el derecho romano y en el germánico la situación
aquellas relacionadas con sus bienes. De ahí que se ex- del individuo como tal se regulaba de acuerdo con el
cluyan las normas sobre capacidad especial. derecho del origo o domicilio de origen, las circuns-
La aplicación del concepto de personalidad jurídica tancias antes mencionada, pareceil haber influido, aun
a sociedades, asociaciones, etc., hace necesario consi- cuando no en forma explícita, en esta decisión.
derar su inclusión en el campo de regulación de la ley En la época de desarrollo de las escuelas estatuta-
personal; la determinación del campo de vigencia es, rias, entre los siglos Mal XIV, la ley personal se vinculó

53
también con e1 domicilio; sin embargo, la unidad de Convenio para regular los conflictos entre ley nacional
criterio se perdió, puesto que se tomaban en conside- y ley del domicilio concluido el 15 de abril de 1955
ración tanto el domicilio de origen (originis) como el en La Haya, que tiene por objeto precisamente resolver
de residencia (habitationis); hasta esa época no había los problemas sobre la ley personal; representa un es-
diferencia entre domicilio y nacionalidad, ci origo con- fuerzo importante en la materia, aun cuando no ha
tenía elementos de ambos: residencia y pertenencia a tenido las suficientes ratificaciones para entrar en vigor.
un grupo; la distinción que se introduce indica ya un En la actualidad, y a partir precisamente de la ex-
cambio de criterios y prepara la dualidad que apareció periencia anterior, se ha manejado un nuevo concepto
en el siglo XIX y que actualmente subsiste. como factor de localización de la ley personal: la resi-
Esta conexión prevaleció durante los siglos XIV a dencia habitual. Su flexibilidad y el estar referido a
XIX, hasta que, con el surgimiento de los Estados mo- situaciones de hecho, el desligarse de conceptos lgales
dernos, hizo su aparición la doctrina de la nacionalidad. tiene como fin evitar algunos problemas, el de califi-
Las teorías (le Mancini respecto de la influencia del caciones, entre otros. Se ha utilizado mis recientemen-
grupo nacional sobre el carácter del individuo y la adap- te en las convenciones de La Haya con buen éxito: las
tación de cada sistema jurídico a esas características, de ley aplicable a obligaciones alimentarias de meno-
así como la codificación, contribuyeron al cambio de res, de 24 de octubre de 1956; la relativa a conflictos
criterio y a su rápida expansión. de leyes en materia de forma de disposiciones testa-
De esta época data la polémica que todavía subsiste mentarias, de 5 de octubre de 1961; la Convención
entre ambos puntos de conexión. En términos genera- sobre reconocimiento de sentencias de divorcio y se-
les, se han inclinado por la vinculación de nacionalidad paración legal, de lo. de junio de 1970, son ejemplo
los países de Europa continental y del Oriente, mien- de esta situación.
tras que los sistemas jurídicos anglosajones, escandi- IV. En México la ley personal ha sufrido algunas
navos y la mayoría de los países latinoamericanos uti- variantes en cuanto a la conexión que se ha utilizado
lizan la ley del domicilio. en los diferentes cuerpos legales.
Al lado de estos dos criterios se encuentra un ter- En los códigos civiles para el Distrito Federal y Te-
cero que establece como ley personal la del territorio rritorio de Baja California expedidos en 1870 y 1884,
donde el sujeto se encuentre y se relacione jurídica- la ley personal era la de la nacionalidad del sujeto, pero
mente. Este último es el adoptado por la legislación sólo era obligatoria respecto de los actos que debieran
mexicana actual ejecutarse en "la demarcación".
La elección que un sistema jurídico determinado La jurisprudencia de la época interpretó estos prin-
hace en favor de una u Otra vinculación, puede deberse cipios aplicando a los extranjeros la ley de su naciona-
a diversos factores: políticos, sociológicos, sicológicos, lidad en los casos respectivos. La doctrina mexicana
etc.; existen argumentos sólidos para apoyar cualquier siguió las ideas de las doctrinas estatutarias al respecto;
elección. Puede afirmarse, con Batiffol, que ambas Montiel y Duarte, Seoane, Algara son ejemplos de esta
ofrecen ventajas, pero ninguna soluciones plenamente situación.
satisfactorias (pp. 67). En 1928, al revisarse el nuevo CC, se mantuvo ini-
Esta duplicidad de criterios (domicilio y nacionali- cialmente el mismo criterio; la exposición de motivos
dad, puesto que el territorialista no se encuentra muy justificó y fundamentó la conexión mencionada; la ley
difundido) ocasiona problemas en los casos en que los personal debía determinarse por la nacionalidad del
sistemas jurídicos vinculados con una relación jurídica sujeto en virtud de argumentos sociológicos muy es-
determinada adopten puntos de vista diferentes al res- tudiados y, por tanto, debía de seguir a la persona a
pecto: tales conflictos que resultan de la vinculación dondequiera que fuera; sólo como excepción se apli-
de Los sujetos de la relación a sistemas jurídicos diver- caba la ley del domicilio: en caso de que el sujeto
sos; de las diferencias de calificación de los conceptos tuviera más de una nacionalidad o cuando los sujetos
en cada uno de ellos; de la posibilidad de que entre en de la relación tuvieran nacionalidades diferentes; en
juego el reenvío; de la facilidad (le manipular las co- los casos de extranjeros la aplicación de su Ley nacional
nexiones en fraude a la ley, etc. se subordinaba a la reciprocidad internacional.
A nivel interr.acional se ha intentado solucionarlos Sobre la ley personal, la Secretaría de Relaciones
a través de convenios, entre ellos cale mencionar el Exteriores rechazó en su dictamen el criterio anterior

54
y propuso, en cambio, un criterio territorialista que Recueil des Cours de I'Académie de Droit international, 1,
teriMnó por prevalecer en el actual a. 12 del código 1955, t. 87; DEWINTER, Nationality or domiclle? The pre-
seat state of affairs, Leyden, Recucil des Cours de I'Académie
mencionado. Sin embargo, la exposición de motivos de Droit international, II, 1969, t. 128;PEREZ VERA, Elisa,
no se modificó, de manera que existe una falta de coin- Derecho internacional privado. Parte especial, Madrid, Tecnos,
cidencia entre ella y la disposición actual. 1980; PEREZNIETO, Lconel, Derecoo internacional privado,
Esta disposición ha sido duramente impugnada por México, UNAM, 1981; YANGUAS MESSIA, L'infiuence des
la doctrina; autores como Trigueros, Siqueiros, Perez- conditions démographiques sur le réglement des conjlict des
bis. Annuaire de l'Institut de Droit intemational, sessibn é
nieto, han considerado inadecuada la regulación que BatE,, 1950.
establece; otros, como Arellano, están a favor de la
tesis territorialista. Laura TRIGUEROS G.
El criterio territorialista no es uniforme en la legis-
lación. En los casos de emisión de títulos de crédito Ley privativa. I. Son leyes privativas aquellas que re-
en el extranjero y de reconocimiento deja personalidad gulan la conducta o situación jurídica de una o más
jurídica de sociedades mercantiles extranjeras, el esta- personas individualmente determinadas con exclusión
tuto personal se rige: por la ley del lugar de la emisión, de las demás. La característica distintiva de la ley pri-
en el primer caso y por la ley de la nacionalidad en el vativa es carecer del dato de la generalidad, y dado que
segundo. ese (lato es esencial al concepto de ley en su sentido
La aplicación de la ley personal está sujeta a la material, puede afirmarse que, en ese sentido, las leyes
mismas excepciones generales que cualquier norma privativas no son leyes, sino un tipo especial de normas
extranjera; su competencia para regular una relación individualizadas, que prohíbe expresamente el a. 13
jurídica determinada se encuentre limitada; el orden de nuestra C.
publico, el fraude a la ley, funcionan de la misma ma- Las leyes privativas son creadas señaladamente para
nera. Una excepción particular, relativa precisamente una o varias personas que se mencionan con individua-
a este caso, es el interés nacional: hace aplicable la ¡ex lidad, sin que dicha creación se deba a que los destina-
fori a la capacidad del sujeto en algunas circunstancias. tarios de las leyes privativas hubieran actualizado los
Además de las excepciones mencionadas existen II- supuestos de una norma general superior que, bajo un
mitantcs que se imponen a su aplicación: la más ge- régimen jurídico de igualdad ante la ley, determinará
neralizada se refiere a los contratos que versan sobre su situación jurídica particular. Es decir, las llamadas
bienes inmuebles situados en el extranjero; también leyes privativas las expide un órgano del Estado, en
en los contratos no onerosos y en algunas relaciones su carácter de tal, afectando la situación jurídica de
no contractuales su funcionamiento se encuentra Ii- personas individualmente determinadas sin que esa
niitado. afectación sea en virtud de que dichas personas destina-
Se habla en este momento de una crisis de la ley y tarias hubieran actualizado los supuestos de una norma
del estatuto personal; la sustitución de los conceptos general, superior a la privativa y existente con anterio-
tradicionalmente utilizados y la restricción de su cam- ridad a ella.
po de aplicación, son los rasgos que caracterizan esta II. El a. 13 de la C establece, entre otras garantías
situación. No puede pensarse en que la noción desapa- individuales, la que consiste en que "nadie puede ser
rezca, parece más bien un proceso que, como apunta juzgado por leyes privativas". Este derecho fundamen-
Aguilar Navarro, "posiblemente desemboque en la tal de igualdad ante la ley quedó consignado también
sustitución de la formulación general actual por otra en el a. 3o. de la Declaración Francesa de los Derechos
más específica y más plural" (p. 41). del Hombre y del Ciudadano de 1789, y en el a. 70.
de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre
Y. BIBLIOGRAFIA: AGUILAR NAVARRO, Mariano, de 1948, siendo uno de los principios fundamentales
reimp. de la 4a. ecl., Madrid, Uni-
Derecho civil internacional; comunes a los órdenes jurídicos modernos.
versidad Complutense, 1979; ALGARA, José, Lecciones de La Constitución del 4 de octubre de 1824 plasmó
derecho internacional privado, México, Imprenta de Ignacio en su a. 148 la prohibición de los juicios por comisión
Escalante, 1899; BATIFFOL, Henri, Traité élémentaire de
París, Librairie Générale de Jjroit et
droit international privé,
y de la aplicación de leyes retroactivas. Los juicios por
Jurisprudence, 1949; BENTIWICH, A., Recentm develope- comisión habían sido práctica funesta realizada por las
menta of the principie of dom ieile in Enghsh Law, Leyden, Cortes o Parlamentos, los cuales, arrogándose una fun-

55
ción jurisdiccional propia de los tribunales, encausaban Estas leyes no serían consideradas privativas en Mé-
a cualquier ciudadano por faltas que no necesariamente xico, ya que siempre tienden a favorecer a los destina-
estuvieren previstas en las leyes y sin observar los pro- tarios, en contraste con las leyes privativas condenadas
cedimientos previstos ante los tribunales competentes. en el a. 13 de la C, cuya historia y teleología muestran
Estos juicios constituyeron un verdadero elemento un carácter sancionador o en perjuicio de los intereses
parlamentario, basado en el principio de que los Parla- a los que se aplica. Es por ello que las leyes de amnistía,
mentos son las Cortes Supremas, cuya función legisla- promulgadas por el Congreso, aunque particularizan a
tiva no les fue exclusiva hasta avanzado el siglo XV. sus destinatarios, no poseen tampoco la categoría de
La prohibición de juicios por comisión proviene de privativas, ya que favorecen a sus destinatarios, exclu-
la Constitución de Cádiz de 1812 y constituye el ante- yéndolas precisamente de la aplicación de una sanción.
cedente de las denominadas leyes privativas. Estrecha- Según el a. 70 constitucional se prevé que el Con-
mente ligada a estos juicios, está la supresión de los greso de la Unión puede promulgar no sólo leyes, sino
fueros que durante la Colonia existieron como el de también decretos, los cuales puedan regular a objetos
comercio y la Inquisición, entre otros. Después de la particulares, según apreciación del diputado Moreno en
Independencia, los únicos fueros que continuaron vi- el Congreso Constituyente de 1856-1857. Debe enten-
gentes fueron el eclesiástico y el militar. No es hasta derse, en consecuencia, que la resolución de amnistía
la Constitución de 1857 que en su a. 13 se estableció, sería técnicamente un decreto del Congreso y no una
por primera ocasión, la denominación de ley privati- ley en sentido estricto. Los decretos del Congreso son,
va, así como la supresión del fuero eclesiástico, sub- de esta manera, una excepción a la función legislativa,
sistiendo tan sólo el militar para aquellas faltas que sólo permisible en tanto que no perjudique los intereses
tuvieran exacta conexión con la disciplina militar. y no se convierta en una ley privativa.
La jurisprudencia ha determinado el carácter general
y abstracto de las leyes mediante la característica de IV. BIBLIOGRAFIA: BARRAGAN BARRAGAN, José,
contener disposiciones que no desaparezcan después Temas del liberalismo gaditano, México, UNAM, 1978; BUR-
COA, Ignacio, Las garantías individuales, 16a. cd., México,
de aplicarse a un caso previsto, así como que se apli-
Porrúa, 1982; Los derechos del pueblo mexicano; México e
quen sin consideración de especie o de persona a todos trové., de sus Constituciones; 2a. cd., México, Librería de Ma-
los casos idénticos al que previenen (tesis 643, Apén- nuel Porríia, 1978, t. lii y Vi; DERRET, J., DUNCAN, M.,
dice al SJF 1917-1954, pp. 1147 y 1148), por lo que "Hindu: A Definition Wanted for the Purpose of Applying a
la ley no debe referirse a personas en forma nominal Personal Law", Zeitschrift fiir Vergleichende Rechtswi.ssen.
schaft, Stuttgart, t. 70, 1968; KELSEN, llana, Teoría pura
Informe 1954, Sala Auxiliar, PP. 49 y 50).
del derecho; trad. de Roberto J. Vemengo, Mexico, UNAM,
Esta designación nominal en un texto legal ha sido 1979, LEGAZ Y LACAMBRA, Luis, Filosofía del derecho,
directamente señalada como un ejemplo típico de ley 5a. ed., Barcelona, Bosch, 1979; LIJPHART, Arend, Demo.
privativa, siendo particularmente notable la Ley del cracy in Plural Societies; 2a. cd., New 1-laven, Yate University
caso del 23 de junio de 1833, en la cual se designaron Presa, 1980.
más de cincuenta personas expresamente, además de
Manuel GONZÁLEZ OROPEZA y
los individuos que se encontraren "en el mismo caso". Federico Jorge GAXIOLA MORAILA
UI. La generalidad y abstracción de las leyes no son
absolutas. Por razón del contenido y los supuestos
normativos, las leyes cuentan con ámbitos personales Ley reglamentaria. 1. Concepto. Leyes reglamentarias
de aplicación con limitantes. En países con poblacio- son las leyes secundarias que detallan, precisan 'y san-
nes heterogéneas, su legislación debe contener leyes cionan uno o varios preceptos de la Constitución con
especiales de aplicación personal según consideraciones el fin de articular los conceptos y medios necesarios
étnicas o religiosas. La promulgación de estas leyes para la aplicación del precepto constitucional que re-
que son aplicadas a ciertos sectores de la población gulan.
en forma diferenciada son incluso consideradas como II. El carácter reglamentario (le la ley radica en su
necesarias para establecer un régimen de democracia contenido y no se refiere a la relación jerárquica con
convenida (consociational dernocracy). Canadá, los las demás leyes. La función reglamentaria de una ley
Países Bajos y la India.son ejemplos de estos tipos de o decreto implica la ampliación de preceptos conteni-
leyes. dos en la legislación que desarrolla. La reglamentación

56
puede recaer sobre la Constitución, códigos e incluso mentos de la ley que reglamenta, opera el control de
sobre otras leyes ordinarias, sean federales o locales, la constitucionalidad en su caso.
siempre que los ordenamientos reglamentarios dispon- En el supuesto de leyes reglamentarias de disposi-
gan expresamente una regulación de algunos de los ciones contenidas en la legislación ordinaria, j.c. las
preceptos contenidos en dichos cuerpos legislativos. leyes de índole mercantil con relación al CCo., éstas
La reglamentación no es exclusiva de las leyes como deben conservar congruencia en sui respectivas dispo-
tales, sino que también cabe con la promulgación de siciones.
decretos del poder ejecutivo que desarrollan preceptos
contenidos en la legislación para proveer en la esfera
administrativa a su exacta observancia, según se pres- III. BIBLIOGRAFIA: CARPIZO, Jorge, Estudios consti -
tucionales, México, UNAM, 1980; KELSEN, Hans, Teoría
cribe en el a. 89, fr. 1 de la C (SJF, t. LXXII, p. 6715).
general del derecho y del Estado; trad. de Eduardo García
La facultad reglamentaria del presidente de la Re- Máynez; 3a. cd., México, UNAM, 1979; LINARES t)UIN-
pública y la expedición de leyes reglamentarias coinci- TAN A, Segundo, Tratado de la ciencia del derecho constitu-
den en cuanto a la función de desarrollar el contenido cional argentino y comparado, Buenos Aires, Ed. Alfa, 1953;
de un ordenamiento legal; sin embargo, su diferencia SCHMITT, Karl, Teoría de la Constitución, México, Editora
radica en el aspecto formal del órgano que las expide, Nacional, 1961; TENA RAMIREZ, Felipe, Derecho consti-
tucional me-tirano; 7a. cd., México, Porrúa, 1964.
ya que las leyes reglamentarias se sujetan al procedi-
miento legislativo del a. 72 constitucional. Federico Jorge GAXIOLA i10RAILA y
La primera ocasión en que se utilizaron los térmi- Manuel GONZALEZ OROPEZA
nos "reglamentos" fue el 13 de diciembre de 1821 con
el Reglamento de Libertad de Imprenta y el 6 de sep- Ley supletoria. 1. Dícese de la aplicación supletoria o
tiembre de 1837 con el Reglamento de la Suprema complementaria de una ley respecto de otra. La suple-
Corte Marcial. Por su parte, las denominaciones expre- tone dad puede ser la categoría asignada a una ley o
sas de "leyes reglamentarias" surgieron en la segunda respecto de usos, costumbres y principios generales
mitad del siglo XIX. El 30 de noviembre de 1861 se del derecho. No procede, sin embargo, la costumbre
expidió la Ley Orgánica Reglamentaria de los as. 101 derogatoria (a. 10 CC), ya que la supletoriedad sólo se
y 102 de la C, y el 7 de mayo de 1888 se promulga la aplica para integrar una omisión en la ley o para inter-
Ley Reglamentaria del Cuerpo Diplomático Mexicano. pretar sus disposiciones en forma que se integren con
A pesar de su claro concepto, el término "ley re- principios generales contenidos en otras leyes. Este se-
glamentaria" ha sido poco utilizado en la terminología gundo aspecto es común entre las leyes especializadas
legislativa de México. No obstante, en algunas materias y los códigos, ya sea que dichas leyes hayan sido parte
ha sido recurrente como en el juicio de amparo, en integrante de un código, como el de comercio, o que
materia educativa o en materia de nacionalización. reglamenten un aspecto del código, como sucede con
El carácter expreso de reglamentaria en las leyes no la LRPC (DO 28 de diciembre de 1972) respecto de la
resulta necesario, ya que es un atributo derivado de su copropiedad regulada por el CC.
contenido. La reglamentación debe considerarse, en Aunque la supletoriedad de usos, costumbres y prin-
consecuencia, como un elemento que da congruencia cipios procede en cualquier instancia, siempre que no
a la legislación en general, por lo que no debe exceder afecten el orden público, la supletoriedad de leyes ge-
o contrariar las disposiciones generales contenidas en neralmente se aplica mediante referencia expresa de
la legislación reglamentada. Este proceso se traduce un texto legal que la reconoce. De esta manera, el a.
en una jerarquización, no sólo derivada de su funda- 2o. del CCo. asigna como fuente supletoria al derecho
mento de validez, simio en atención a un control de la común; el a. 6o. de la LNCM (DO 21 de noviembre de
congruencia en la legislación. 1965) enumera las leyes que son aplicables supletoria-
Tratándose de leyes reglamentarias con relación a mente como a la LVGC, CCo, CC y el CFPC, y el a. 11
disposiciones constitucionales, si las primeras contra- de la LFTSE enuncia como de aplicación supletoria a
rían los principios constitucionales, entonces operan la LFT, CFPC y las leyes de orden común.
los mecanismos del control de la constitucionalidad. Esta enumeración expresa de leyes supletorias se
Tratándose de reglamentos expedidos por el presidente entiende generalmente como el establecimiento de
de la República, si sus disposiciones violan los funda- prioridades en la aplicación de otras leyes sobre la ma-

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tena. Aunque la referencia al derecho común o legisla- ésta no se refiera expresamente a los primeros, en tanto
ción del orden común es ampliamente citada en varias no la contravengan, puesto que aquéllos fijan los prin-
materias que no están relacionadas con el CC, la ma- cipios de la materia de sociedades mercantiles y mer-
yoría de las referencias se hace respecto de leyes sobre cantil en lo general.
la misma materia, cuyo contenido es considerado como III. De esta manera, la supletonedad en la legislación
el que establece 1ó8 principios generales, por Jo cual es una cuestión de aplicación para dar debida coheren-
coincide con los códigos, debido a su tendencia siste- cia al sistema jurídico. El mecanismo de supletoniedad
matizadora de principios sobre un objeto de regulación. se observa generalmente de leyes de contenido espe-
II. Cuando la referencia de una ley a otras es expresa, cializado con relación a las leyes de contenido general.
debe entenderse que la aplicación de las supletorias se Si tomamos como ejemplo al comercio, la LGTOC es
hará en los supuestos no contemplados por la primera la ley especializada sobre un aspecto de las actividades
ley y que la complementará ante posibles omisiones o comerciales, los títulos y operaciones de crédito, que
para la interpretación de sus disposiciones. Por ello, la en su regulación serán aplicables, ante la ausencia de
doctrina considera que las referencias a leyes supleto- disposiciones expresas en esta ley, las demás leyes es-
rias son la determinación de las fuentes a las cuales una peciales relativas, el CCo. y, en última instancia, el CC
ley acudirá para deducir sus principios y subsanar sus (a. 2o. LGTOC).
omisiones. El carácter supletorio de la ley resulta, en conse-
No obstante, el reenvío expreso que una ley puede cuencia, una integración y reenvío de una ley especia-
hacer a sus fuentes no se limita a que las supletorias lizada a otros teitos legislativos generales que fijen los
se apliquen en forma secundaria. Un ejemplo ilustrati- principios aplicables a la regulación de la ley suplida.
vo lo es el del a. 3o. de la LCS, que establece que el La supletoriedad implica un principio de economía e
seguro marítimo se rige por las disposiciones relativas integración legislativas para evitar la reiteración de ta-
del CCo, y por dicha ley en iv que sea compatible con les principios por una parte, así como la posibilidad
ellas, lo cual implica que se atenderán primeramente los de consagración de los preceptos especiales en la ley
principios del CCo. y, posteriormente, las disposicio- suplida.
nes de la propia LCS. Este es un caso atípico de suple- Cabe mencionar que, históricamente, la noción de
toriedad. De tal manera que la supletoriedad expresa supletoriedad proviene del pensamiento de Friedrich
debe considerarse en los términos que la legislación lo Carl von Savigny expuesto en su Sistema del derecho
establezca y, en caso de enumeración, se entenderá romano actual y que no coincide con la acepción
como una determinación de las prioridades en la apli- actual hasta aquí explicada. Savigny determinó dos
cación de cada una de las leyes consideradas como tipos de normas: las absolutas o imperativas y las su-
supletorias. pletorias, siendo las primeras aquellas que contienen
Por otra parte, cuando una ley no se refiere expre- mandatos que no dejan lugar a la voluntad individual,
samente a ningún texto legal como supletorio, caben mientras que las de índole supletoria permiten la apli-
las siguientes consideraciones: a) la aplicación suple- cación de las convenciones y acuerdos de voluntad.
toria de usos, costumbres y principios generales de Este significado aún pervive y, para diferenciarlo de
derecho no está impedida como un método de integra- la actual supletorieclad, se le asigna el término de nor-
ción interpretativa del derecho; 6) la aplicación de ma suple tiva.
otras leyes puede realizarse mientras se traten sobre
aspectos cuyo contenido no es el objetivo de la ley
primaria, en tanto no contravengan sus disposiciones, IV. BIBLIOGRAFIA: BARRERA GRAF, Jorge, Tratado
de derecho mercantil, México, Porrúa, 1957; BORJA SORIA-
p.c., puede considerarse de aplicación supletoria la
NO, Manuel, Teoría general de las obligaciones; 7a. cd., Mé-
LGBN respecto a la materia de bienes nacionales con xico, Porrúa, 1974; DAVID, René, "La distinción entre las
relación a la legislación administrativa; c) la aplicación leyes imperativas y las supletivas y el derecho comparado",
de otras leyes de la misma especialidad puede realizarse Revista Jurídica de la Universidad de Puerto Rico, Río Pie-
en virtud de interpretaciones analógicas permisibles, en dras, vol. XXIII, núm. 3, enero-febrero de 1954; GARCIA
tanto no contravengan a la ley primaria, j.c.: el CCo. MAYNEZ, Eduardo, Introducción al estudio del derecho;
33a. cd., México, Porrúa, 1982
y el LGSM serán de aplicación supletoria de la Ley
General de Sociedades Cooperativas (LGSC), aunque Manuel GONZALEZ OROPEZA

58
Leyes constitucionales de 1836. 1. Reciben también ción, el cual, bajo el nombre de Bases, fue aprobado
el nombre de Constitución de 1836 y son obra del el 23 de octubre de 1835. Con fundamento en estas
Congreso ordinario de 1835, transformado en consti- Bases se fueron expidiendo cada una de las Siete Leyes
tuyente por acuerdo de sus propios miembros, con el Constitucionales, a través de las cuales se llevó a cabo
consenso del ejecutivo, y presionado por las circuns- la transformación deseada, de un gobierno federal a
tancias hostiles a seguir bajo la forma federativa esta- uno central unitario.
blecida por la Constitución de 1824, que se deroga con lU. La primera ley consta de 15 artículos, destina-
la promulgación de esta nueva ley fundamental. Es pues dos a definir la idea de nacionalidad y de ciudadanía,
iiiia Constitución de carácter centralista o unitario. así como a la tradicional enumeración de los derechos
11. El Diario de Debates, tanto de la Cámara de y las obligaciones de los mexicanos; tales como el de-
Diputados como de la de Senadores, da cuenta, en recho de propiedad, el derecho de la libertad personal;
efecto, de este extraño acuerdo al que llegan, para se reconoce la inviolabilidad del domicilio, la libertad
transformarse en Congreso Constituyente, en contra de tránsito y la libertad de expresión. Entre los deberes
de lo expresamente previsto por la Constitución vi- está el de profesar it religión católica del país, el res-
gente de 1824, y sin que mediara ninguna convocato- peto a la Constitución, la obediencia a las autoridades,
ria especial sobre el particular. En dicho Diario, se deja la defensa de la patria, etc.
constancia de diversos escritos que llegaron al Congre- La segunda ley constitucional tiene 23 artículos,
so,. firmados por distintas autoridades y grupos ciernan- destinados a crear y organizar fundamentalmente al
dan do que se abandonara la forma federativa y que se llamado Supremo Poder Conservador, que es uno de
cambiara la forma de gobierno. Estos escritos fueron los puntos que más han llamado la atención de estas
firmados por autoridades de los pueblos y por grupos Leyes Constitucionales, y al que se le han dedicado
de personas. Entre éstos cabe mencionar el de la junta mayores estudios y reflexiones. Este Supremo Poder
especial reunida por Santa Anna en Tacubaya para re- Conservador estaría integrado por cinco personas,
comendar se suprimiera la vicepresidencia por estar electas entre quienes hubieran ocupado altos cargos
probado que cuantos ejercían ese cargo se tomaban públicos, mediante un procedimiento complejo en
enemigos o rivales de los respectivos presidentes. Por el que participaban las juntas departamentales y las
otra parte, el propio ejecutivo federal, en ese momento propias cámaras del Congreso. Tenía facultades singu-
al cargo de Miguel Barragán, se pronunciaba favorable bces, como la facultad para declarar nulos los actos
a la forma unitaria de gobierno. emanados de los otros poderes que resultasen contra-
Por tales motivos, la Cámara de Diputados, reunida rios a la Constitución; la facultad de declarar la inca-
junto con la de Senadores, como Congreso ordinario pacidad física o moral del presidente de la República;
para el segundo periodo (le sesiones, que dio comienzo la suspensión de la SCJ; la clausura del Congreso de la
el 19 de julio de 1835, acogió como suyas este tipo de Unión, etc.
inquietudes relativas a la necesidad de variar la forma La tercera ley constitucional se consagra a la regu-
de gobierno; nombró una comisión especial y aprobó lación del Poder Legislativo, el cual se deposita en un
un dictamen que remitió al Senado, sobre la idea de si congreso, dividido en dos cámaras, la de diputados y
el Congreso ordinario tenía o no facultades para variar la de senadores. El congreso tendría dos períodos de
la vigente Constitución de 1824, pese a no darse los sesiones ordinarias al año. La Cámara de Diputados
requisitos que para tales casos preveía dicha Constitu- estaría integrada por diputados electos a través de un
ción. El Senado discutió la minuta enviada por la Cá- sistema de elección indirecta, en base a la población
mara de Diputados y le hizo algunas reformas a las del paí-(un diputado por cada ciento cincuenta mil
proposiciones, pero aceptó plenamente la conveniencia almas); se renovaría cada dos años; y entre los requi-
de reunirse ambas cámaras, sin mayores formalismos, sitos previstos para ser diputado se menciona el rela-
en un solo salón y sesionar como un verdadero Con- tivo a la renta, la cual no podría ser inferior a los mil
greso Constituyente. quinientos pesos anuales. La Cámara de Senadores, por
La reunión de las dos cámaras tuvo lugar a partir su parte, estaría integrada por 24 personas, electas a
del día 9 de septiembre y, sin ninguna ceremonia de través de un procedimiento complejo en el cual par-
instalación, se pasó a nombrar a una comisión especial ticipaba el Ejecutivo en junta de ministros, las juntas
para que elaborase el proyecto de la nueva Constitu- departamentales, la SCJ y el propio Supremo Poder

59
Conservador. Los senadores eran electos para un pe- respetó mucho la organización federalista, con la ex-
nodo de seis años. presa referencia a su dependencia del centro.
La cuarta ley constitucional, de 34 artículos, venía La última ley constitucional, (le tan sólo 6 artículos,
a regular el poder ejecutivo. Como se había insistido, equivale a la parte final de las constituciones, pues
tendría que recaer este poder sobre un solo individuo contenía previsiones de carácter general, p.c., acerca
y no habría vicepresidente. El sistema para elegir a de la interpretación de las normas constitucionales,
dicho presidente es muy complicado, ya que partici- facultad que se reserva al legislativo general; acerca de
paban en su designación tanto el Ejecutivo en funciones la prohibición para introducir reformas a estas Leyes
en junta de ministros, como el Senado y la SCJ, quienes Constitucionales hasta que no pasaran seis años y se
presentaban a la Cámara de Diputados una lista de los deberían adecuar al sistema expresamente señalado
posibles candidatos, para que ésta seleccionara nada para este supuesto.
más a tres, con el fin de que, de nueva cuenta, los pre- IV. Las Siete Leyes Constitucionales estuvieron en
sentara a las juntas departamentales, para que eligieran vigor prácticamente hasta la expedición de las Bases
uno, dejando a la misma Cámara de Diputados lacali- Orgánicas de 1843. El periodo se caracterizó por la
ficación de la designación y la correspondiente decla- presencia de las mismas circunstancias de inestabilidad
ración. El presidente dura en su cargo ocho años y política, que tanto se le achacaban a la Constitución
puede ser reelecto. Para ser presidente se requiere ser federalista para el periodo anterior. Se tomaron me-
mexicano, mayor de 40 años y tener una renta no in- didas arbitrarias para teformarlas, antes de cumplirse
ferior a los cuatro mil pesos anuales. Entre sus facul- los plazos fijados; así se van sucediendo los hechos
tades Be encuentra la de iniciar las leyes, así como la y los acontecimientos al margen de la legalidad, como
de excitar al Supremo Poder Conservador a que ejerza la reacción federalista encabezada por Gómez Farías
sus altas funciones y el nombramiento de los altos en junio de 1840, o el movimiento contra Bustamante
cargos del gobierno central y de los departamentos. encabezado por los generales Valencia, Santa Anna y
Paredes, en septiembre de 1841, al amparo de las lla-
La quinta ley constitucional se refería, en sus 51 ar- madas Bases de Tacubaya, que permitirían convocar
tículos, a la organización y funcionamiento del Poder nuevas elecciones y abrir una vía de solución mediante
Judicial. Este se integraba con la SCJ, los tribunales la suscripción de fas Bases Orgánicas de 1843.
superiores de los departamentos y los juzgados de pri- y. SUPREMO PODER CONSERVADOR.
mera instancia y los de Hacienda. La SCJ se componía
de 11 ministros, designados mediante el mismo proce- Y. BIBLIOGRAFIA; BURGOA, Ignacio, Derecho consti-
dimiento para la elección del presidente de la Repú- tucional mexicano, México, Porrúa, 1973; MATEOS, Juan A.,
Historia parlamentaria de los congresos mexicanos, México,
blica y un fiscal. Requerían ser mayores de 40 años de Imprenta de "El Partido Liberal", 1896, t. X; TENA RAMI-
edad y tener cuando menos diez años de ejercicio pro- REZ, Felipe, Derecho constitucional mexicano, 14a. cd., Mé.
fesional. Tenían el carácter de inamovibles, salvo causa xico, Porrúa, 1976.
de responsabilidad. Entre sus facultades tradicionales
se incluyó la de poder solicitar ante el Supremo Poder José BARRAGAN BARRAGAN
Conservador la declaración de nulidad de las leyes in-
constitucionales, así como la de participar en la desig- Leyes de orden público, y. ORDEN PUBLICO, ORDEN
PUBLICO INTERNACIONAL.
nación del presidente y de los senadores.
La sexta ley constitucional regulaba la parte relativa Leyes de Reforma. 1. Con este nombre se conoce en
a la creación y organización de las circunscripciones la historia del derecho mexicano al conjunto de leyes,
políticas territoriales, denominadas entonces departa- decretos y órdenes supremas que fueron dictándose
mentos, quedando por tanto abolidos los anteriores entre 1855 y 1863 con objeto de modificar la es-
estados libres, independientes y soberanos de que ha- tructura que la nación mexicana había heredado de la
blaban el Acta Constitutiva y la Constitución de 1824. época colonial y hacer posible el establecimiento del
Los departamentos quedaban bajo el gobierno del go- modelo liberal para su desarrollo social y económico.
bernador respectivo y una junta departamental, con II. Ya desde la época en que fue dictada la Consti-
funciones legislativas. En ellos también habría, como tución de 1824 existían en México dos grupos que
vimos, tribunales superiores. Es decir, en el fondo se fueron llamad,os en su tiempo: el partido del progreso

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y el del retroceso. Se puede afirmar que en términos ge- los poderes que conformaban el gobierno y el sufragio
nerales en el primero militaban los federalistas afilia- universal. Asimismo preconizaban la libertad de tra-
dos a las doctrinas políticas y económicas que preco- bajo, de comercio, de prensa, de enseñanza y, final-
nizaban los liberales de otras latitudes y, en el segundo, mente, de conciencia. En el aspecto social luchaban
se agrupaban los hombres que pretendían conservar la por la igualdad ante la ley, la cual llevaba aparejada la
herencia colonial a través de la implantación de una abolición de fueros y privilegios, el reconocimiento de
república central o una monarquía. que el matrimonio era un contrato civil regulado por
La modificación de las estructuras heredadas de la el Estado y, finalmente, la secularización de la vida de
colonia llevaba implícitas muchas cuestiones de diversa las personas en lo relativo al registro de nacimientos,
naturaleza, pero sin duda una de las más importantes matrimonio, adopción y defunción, materias todas que
era la relativa a la separación de la Iglesia y del Estado, habían estado desde el inicio de la época colonial en
la cual sólo pudo lograrse al mediar el siglo XIX. Ya manos de la Iglesia. Por último, en el aspecto econó-
desde la época colonial se había dado la intervención, mico su lucha se centraba en lograr la libre circulación
cada vez más amplia a medida que se consolidaba el de la riqueza, para conseguirla era preciso desamortizar
absolutismo del Estado en materia eclesiástica. Los los bienes de las corporaciones civiles y religiosas, per-
gobiernos nacionales intentaron mantener esa injeren- mitir la libertad testamentaria y admitir el préstamo
cia, y reivindicaron el patronato que habían ejercido con intereses libremente pactados por las partes; tam-
los reyes españoles respecto de la Iglesia de Indias. bién buscaban nacionalizar los bienes eclesiásticos,
En esta empresa siempre contaron con la oposición (le fomentar la colonización y la inversión extranjeras
la Santa Sede. Pero una cosa era la intervención de un que harían posible mejorar la producción, la agricul-
Estado católico en materia eclesiástica y otra muy tura y el comercio, y, finalmente, crear un mercado
distinta era la separación de ambas potestades. De cual- vinculado al capital internacional.
quier modo el regalismo de los reyes borbónicos pre- IV. Dentro de la multitud de leyes, decretos y dis-
paró de alguna manera el camino de la reforma. Muchas posiciones de diverso tipo que fueron dictadas después
otras cuestiones la hicieron requisito indispensable para del triunfo de la Revolución de Ayutla para lograr la
la constitución del Estado moderno mexicano. Reforma de las estructuras coloniales, sobresalen algu-
Antes de la Revolución de Ayutla (1854) ya se ha- nas que se centran en la cuestión relativa a las caracte-
bían dado varios intentos reformistas en México. El rísticas de la Iglesia en el seno de la sociedad planeada.
más importante fue emprendido por Valentín Gómez Entre ellas merece destacarse la Constitución de 1857,
Farías. Entre abril de 1833 y mayo de 1834, año en la cual condensaba los afanes liberales, pero en su ma-
que retomó Santa Anna las riendas del poder, se dic- nifestación moderada. La restauración de la República,
taron diversas disposiciones que atentaban contra los después de la derrota de los intervencionistas franceses,
sacrosantos derechos de la Iglesia. En los años siguien- hizo posible que durante la presidencia de Lerdo de
tes, la penuria del Estado y las amenazas constantes Tejada se elevaran a rango constitucional los principios
que sufría en su intento de consolidación lo obligaron reformistas sostenidos por los liberales puros: la sepa-
a dictar algunas medidas para desamortizar los bienes ración de la Iglesia y el Estado; el reconocimiento de
de diversas corporaciones religiosas. Sin embargo, el que el matrimonio era un contrato civil, regulado, al
enfrentamiento definitivo entre los partidarios del igual que los demás actos del estado civil de las perso-
progreso y los del retroceso se dio después de la con- nas, por el Estado, y la prohibición de que las corpo-
sumación de la Revolución de Ayutla. El triunfo mi- raciones civiles y eclesiásticas tuvieran más bienes que
litar de los liberales en sus dos manifestaciones, puros los que señalaba la propia Constitución de 1857 en su
y moderados, les permitió emprender la ansiada Re- a. 27; esto se logró en 1873. En el camino se inició el
forma. proceso para la implantación del modelo liberal.
III. Aunque un aspecto muy importante de la Refor- Y. Algunas de fas disposiciones reformistas relativas
ma es el relativo a las relaciones de la Iglesia y el Es- a las relaciones Iglesia-Estado merecen destacarse por
tado, en realidad el programa liberal que la hacía su separado, aunque sus principios se hallan contenidos
bandera era muy vasto y abarcaba diversas materias. ya sea en la Constitución de 1857 o en las reformas
En el aspecto político los liberales buscaban el esta- que se le hicieron en 1873. De ellas las más importan-
blecimiento del sistema federal, la independencia de tes son las siguientes:

61
a) La llamada Ley Juárez, de 22 de noviembre de celebración del matrimonio. Este registro fue confiado
1855, por la que se suprimían los tribunales especiales a funcionarios civiles, dependientes del Estado. Las
de las diversas corporaciones que habían existido du- tres disposiciones fueron dictadas por el presidente
rante la época colonial y los fueros eclesiástico y mili- Juárez.
tar en los negocios civiles. Esta ley fue dictada por el e) La Ley sobre Libertad de Cultos, de 4 de diciem-
presidente Alvarez, la elaboró Benito Juárez a la sazón bre de 1860. El principio de la libertad de cultos no
ministro de justicia. había sido incorporado a la Constitución de 1857, a
b) La Ley de Desamortización de Fincas Rústicas pesar de haber sido ampliamente debatido y haber
y Urbanas de las Corporaciones Civiles y Religiosas, de contado con grandes defensores. El presidente Juárez,
junio de 1856, conocida también como Ley Lerdo. desde Veracruz, lo convirtió en norma de carácter obli-
Con ella se inició la modificación definitiva de los gatorio; posteriormente habría de incorporarse al texto
organismos que habían gozado del privilegio de la constitucional.
amortización durante la época colonial: la Iglesia, las A través de esta ley se permitía el establecimiento
comunidades indígenas y las corporaciones civiles, de cualquier Iglesia en el territorio nacional, y Be ga-
fundamentalmente, los ayuntamientos. El principio rantizaba a los fieles el libre ejercicio del culto. La
de igualdad ante la ley, la necesidad de la libre circula- libertad religiosa constituía, a juicio de los liberales,
ción de la riqueza, y un erario siempre en bancarrota no sólo un derecho natural, sino uno de los requisitos
llevaron al gobierno a iniciar el proceso de desamorti- para .lograr la colonización del territorio nacional por
zación que vio su culminación a fines de la ¿poca por- parte de sujetos emprendedores que, una vez admitida
firista. Esta ley fue dictada durante el gobierno de la tolerancia religiosa, habrían de establecerse en la
Comonfort, y elevada a rango constitucional en el a. República para su engrandecimiento y prosperidad.
27 de la Constitución de 1857, el cual incluso amplia- Conforme al texto de esta ley quedaban deslindadas
ha el listado de bienes desamortizables. para lo venidero las jurisdicciones civil y eclesiástica.
c) La Ley de Nacionalización de los Bienes Ecle Dentro de la esfera eclesiástica las Iglesias podrían
siásticos, de 12 de julio de 1859. Por ella entraban "al obrar con entera libertad, su autoridad sería sólo espi-
dominio de la nación todos los bienes que el clero re- ritual, y habrían de estar sujetas, en todo lo que no
gular y secular ha estado administrando con diversos fuera relativo al culto, a las leyes de la República. Por
títulos", tanto predios, como derechos y acciones. lo que tocaba a las cuestiones del culto interno goza-
Postulaba la separación de los negocios civiles y los rían de la más amplia libertad, siempre que no se ata-
eclesiásticos, en adelante el gobierno se limitaba "a caran "el orden, la paz o la moral pública, o la vida
proteger con su autoridad el culta público de la reli- privada, o de cualquier otro modo los derechos de ter-
gión católica, así como el de cualquier otra". Supri- ceros". Por otra parte, en los -casos en que se provocara
mían en toda la República las órdenes de los religiosos algún crimen o delito, los miembros de las distintas
seculares que existían. Prohibía la fundación de con- Iglesias estarían sometidos a las leyes civiles.
ventos, congregaciones, cofradías, archicofradías, etc., 1) Al regresar el gobierno a la capital de la República
y el uso de hábitos o trajes de las órdenes suprimidas. fueron dictados dos decretos que redondeaban la obra
Esta ley fue dictada en Veracruz por el presidente reformista en su aspecto de las relaciones Iglesia-Es-
Juárez mientras la capital se hallaba ocupada por Zu- tado: el decreto de 2 de febrero de 1861 por el que se
loaga. secularizaban los hospitales y establecimientos de be-
d) En el mismo año de 1859 se dictaron tres dispo- neficencia y el de 26 de febrero de 1863 que mandaba
siciones cuyo objeto era la secularización de los actos extinguir Las comunidades de religiosas, salvo las de las
del estado civil de las personas: la Ley del Matrimonio llamadas Hermanas de la Caridad.
Civil, de 23 de julio de 1859; la Ley Orgánica del Re- VI. Los acontecimientos políticos en que se inscribe
gistro Civil del mismo día y año, y, finalmente, como la Reforma en su aspecto religioso son de todos cono-
complemento, el decreto por el que se secularizaban cidos. Tras la promulgación de la Constitución de 1857
todos los cementerios y camposantos de la República, dio principio la llamada Guerra de Reforma o Guerra
de 31 de julio de 1859. Con estas tres disposiciones se de Tres Años (1858-1860), durante la cual el gobierno
ponía fin a la intervención del clero regular y secular encabezado por el presidente Juárez hubo de reple-
en el registro de nacimientos y defunciones y en la garse hacia Veracruz. Derrotados los conservadores y

62
asentado en la capital de la República, el gobierno tuvo les, liberatorios o promisorios, siendo los primeros
que hacer frente a la intervención francesa y a la vic- aquellos en los que se transfiere o constituye un dere-
toria conservadora que hizo posible el establecimiento cho real; los segundos consisten en la renuncia de un
del II Imperio. Tras el fusilamiento de Maximiliano, derecho patrimonial adquirido y las liberalidades pro-
los gobiernos republicanos que ya habían logrado la misorias surgen cuando una persona asume una res-
Reforma en su aspecto religioso, centraron su interés ponsabilidad respecto de otra a título gratuito. De
en la modificación de las estructuras económicas, lo donde resulta que las liberalidades deben ser ejercidas
cual no hubiera sido posible sin la desamortización de espontáneamente, requieren plena capacidad para ha-
los bienes de las corporaciones civiles y religiosas. cerlas y no se entiende que existen cuando hay igno-
El modelo liberal alcanzó su más alta expresión en rancia o son arrancadas contra la voluntad.
la década de los ochenta del siglo XIX, en esa década II. El legislador es muy cauto para que las liberali-
culminó el proceso que se había iniciado antes de la dades produzcan sus efectos, entre otras cosas exigien-
independencia de México, para someter la Iglesia al do que la donación sea un contrato que requiere para
Estado. La Reforma, en sus aspectos religiosos, político su constitución que el donatario acepte e informe al
y social, finalmente se llevó a 5U8 últimas consecuen- donante, que la donación se efectúe cumpliendo una
cias. El precio que se pagó fue alto, pocos años después formalidad y la aceptación se haga en vida del donante.
se hizo patente que la igualdad no se había consegui- Los actos de liberalidad no corresponden estricta-
do, que la Iglesia seguía siendo detentadora de gran mente a los actos a título gratuito, pues la liberalidad
cantidad de bienes, que la libertad sólo era privilegio exige el empobrecimiento de un sujeto acompañado
de unos cuantos, y que en el aspecto político, el siete- del enriquecimiento de otro. En consecuencia no son
ma federal lo era sólo de nombre. El liberalismo había actos de liberalidad el mutuo simple, el depósito o el
sido implantado en una sociedad cuyas profundas mandato gratuitos.
contradicciones obligaron a rectificar el rumbo del país Los actos de liberalidad se realizan en vida del su-
en la primera década del siglo XX. jeto, es decir, son negocios jurídicos intervivos. No
y. BIENES DE CORPORACIONES CIVILES O ECLE- puede hablarse de liberalidad en las sucesiones,
SIÁSTICAS, CoNsTiTucloN POLITICA DE LA REPUBLI- éstas son rnortis causa.
CA MEXICANA DE 1857, DESAMORT1ZACION, REGIO En función de que los actos de liberalidad se fun-
PATRONATO, SEPARACION DE LA IGLESIA Y EL ES-
TADO, SUPREMACIA DEL ESTADO SOBRE LAS IGLE- damentan en la voluntad de atribuir un bien, de re-
SIAS. nunciar un derecho o de asumir una obligación, se
toma en cuenta en forma principal la voluntad, es
VII. BIBLIOGRAFIA: GONZÁLEZ NAVARRO, Moisés, decir, la causa y motivo de los actos de liberalidad; por
La Reforma y el Imperio, México, Secretaría de Educación
Pública, 1971; GUTIERREZ, Blas José, Leyes de Reforma. esa razón se dice que los actos de liberalidad exigen
Colección de las disposiciones que se conocen con este nom- un animus donandj y que por lo tanto si el motivo
bre, publicadas desde el año de 1855 al de 1868. Formada y determinante del acto fuere erróneo o ilícito se pro-
anotada por el Lic..., catedrático de Procedimientos Judi- ducirá la invalidez. Así sería anulable una donación
ciales en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, México, Im- hecha a una persona creyendo que era la que me había
prenta de "El Constitucional", 1869, y Miguel Zornoza, salvado la vida, o la realizada para obtener favores ilí-
Impresor, 1870, 5 yola.; Leyes de Reforma. Gobiernos de
Ignacio Comonfort y Benito Juárez- (1856-1863); 2a. ed., citos o imponiendo deberes imposibles o ilícitos.
México, Empresas Editoriales, 1955; PARRA, Porfirio, So- III. Volviendo a la clasificación inicial de actos oc
ciología de ¡a Reforma; 2a. cd., México, Empresas Editoriales, liberalidad reales, liberatorios o promisorios, la doctri-
1967; TENA RAMIREZ, Felipe, Leyes fundamentales de na distingue que dichos actos pueden consistir en un
México, 1808-1975; lis. cd., México, Porrúa, 1975, 1011 P.
negocio mixto con donación, en una donación indi-
Ma. del Refugio GONZÁLEZ recta y en un contrato de donación.
El negocio mixto con donación es aquel en el que
Liberalidad. I. (Del latín liberalitas-atis, generosidad, hay aspectos de gratuidad y de onerosidad en la misma
desprendimiento.) Consiste en un acto de atribución categoría negocial, así la adquisición de la cosa por un
patrimonial, renuncia o asunción de una obligación, a precio superior a la misma, la renuncia a la lesión o a
título gratuito, sin que exista una contraprestación; las garantías de una obligación pueden constituir el
por esa razón los actos (le liberalidad pueden ser rea- negocio mixto.

63
La doctrina denornina donaciones indirectas a los II. La palabra libertad tiene muchas acepciones. Se
actos de liberalidad que no constituyen un contrato: habla de la libertad, en sentido muy amplio, Como la
así quedarían comprendidas como tales la remisión de ausencia de trabas para el movimiento de un ser. Se
la deuda, el pago de una deuda ajena, el garantizar una dice así que un animal que vive en el bosque es libre,
obligación sin voluntad del deudor o el contrato a fa- a diferencia del que vive en un zoológico, o se habla
vor de tercero e inclusive podrían ser donaciones indi- de la caída libre de los cuerpos. También al hombre
rectas la renuncia a una prescripción ganada. suele aplicársele este concepto amplio de libertad; se
En todos estos casos, de las llamadas donaciones dice, p.c., que el hombre recluido en una cárcel no es
indirectas, se realizan los actos de liberalidad sin suje- libre.
tarse a las rigurosas formalidades que el legislador exige Con una significación menos amplia, pero no técni-
en el contrato de donación. ca, se usa el término libertad para indicar la condición
En efecto, la donación puede estimarse corno un del hombre o pueblo que no está sujeto a una potestad
negocio de liberalidad, pero necesaaiamente a la luz exterior. Se habla así de un trabajador libre en oposi-
del CC es un contrato. El contrato puede definirse co- ción al trabajador sujeto a la obediencia de un patrón,
mo aquel en que una persona transfiere a otra, gratui- o de un pueblo o país libre, que se gobierna por sus
tamente, una parte o la universalidad de sus bienes propios nacionales, a diferencia del pueblo sometido a
presentes reservándose lo necesario para vivir (aa. 2332 un gobierno extranjero. Este sentido es el que suele dár-
y 2337 del CC). sele a la libertad democrática; el gobierno del pueblo.
IV. No cabe la revocación de los actos de liberali- HL En su acepción filosófica, el vocablo libertad
dad; el legislador sólo permite la revocación y reduc- tiene un significado más preciso. La libertad se entien-
ción de donaciones por ingratitud del donatario o por de como una propiedad de la voluntad, gracias a la
superveniencia de hijos. La primera supone que hay cual ésta puede adherirse a uno de entre los distintos
una indignidad del donatario por haber cometido un bienes que le propone la razón.
delito contra Ja persona, honra o bienes del donante o La libertad es una consecuencia de la naturaleza ra-
sus ascendientes, descendientes o cónyuge, o porque cional del hombre. Por la razón, el hombre es capaz
el donatario rehuse socorrer al donante, lo que produce de conocer que todos los seres creados pueden ser o
la revocación de lo adquirido, siempre que la demanda no ser, es decir, que todos son contingentes. Al descu-
de indignidad se ejercite dentro de un año contado brir la contingencia de los seres creados, el hombre se
desde que tuvo conocimiento el donador. percata que ninguno de ellos le es absolutamente ne-
La revocación por superveniencia de hijos puede ser cesario. Esto es lo que permite que entre los distintos
solicitada dentro de los cinco años en que se hizo la seres que la razón conoce, la voluntad quiera libre-
donación, pero se produce de hecho, esto es por efecto mente alguno de ellos como fin, es decir, como bien.
de la ley, en tratándose del hijo póstumo. El bien no es más que el ser en cuanto querido por la
La revocación tiene efectos de subrogación real volunMd.
puesto que si el donatario hubiere transmitido a título La libertad humana, libertad de querer en su acep-
oneroso los bienes, deberá entregar el precio recibido ción más amplia, es libertad de querer uno entre varios
por éste o las cosas obtenidas con el precio. bienes. Cuando se dice que el libre albedrío consiste
u. DONACION. en querer el bien o el mal se habla impropiamente, ya
que en realidad la voluntad sólo escoge entre distintos
V. BIBLIOGRAFIA LOZANO NORIEGA, Francisco.
Cuarto curso de derecho civil, contratos; 2a. cd., México,
seres que la razón le presenta como bienes. Puede ser
Asociación Nacional del Notariado Mexicanu, A.C., 1970: que la voluntad elija el bien menor, y es entonces
ROJINA VILLEGAS. Rafael, Derecho civil niexkano, t. VE. cuando se dice que escoge el mal; p.c., el trabajador
Contratos; 3a. cd., México, Porrúa, 1977,2 vals.; SANdEZ que escoge quedarse con dinero que es de la empresa
MEDAL, Ramón, De loa contmtos civiles; 5a. cd., México, donde trabaja y hacer a un lado su honestidad, ha es-
Porrúa, 1980.
cogido el bien menor (dinero) y despreciado ci bien
José de Jesus LOPEZ MONROY mayor (honestidad).
Es frecuente que el hombre prefiera el bien menor.
Libertad. 1. (Del latín libertas-atis que indica la condi- Esto sucede por error de la razón, que presenta como
ción del hombre no sujeto a esclavitud.) mejor un bien inferior (p.c., quien mata a un hombre

64
porque considera que tiene derecho a la venganza pri- res, y siendo Dios el bien óptimo, el hombre que ama
vada), o por defecto de la voluntad que llega a prefe- a Dios es eminentemente libre.
rir el bien que sabe claramente que es menor (p.e., IV. En sentido jurídico, la libertad es la posibilidad
quien prefiere descansar en vez (le trabajar en horas de actuar conforme a la ley. El ámbito de la libertad
de labores). La posibilidad de escoger el bien menor es jurídica comprende: obrar para cumplirlas obligacio-
un defecto de la naturaleza humana que, sin embargo, nes, no hacer Jo prohibido, y hacer o no hacer lo que
demuestra que el hombre es libre, así corno la enfer- no está ni prohibido ni mandado. Esta concepción su-
medad demuestra que el cuerpo vive. pone que la ley es un mandato racional, de modo que
La libertad de querer se funda en la capacidad de el actuar conforme a la ley equivale a actuar conforme
la razón para conocer distintos bienes. Si gracias a la a la razón. Esta equivalencia se da propiamente en la
razón el hombre es libre, se comprende que su liber- ley natural, lo cual no es más que lo que la misma ra-
tad crezca a medida que obre conforme a la razón. La zón prescribe al hombre como norma de obrar en or-
libertad se ejercita en la elección de un bien. La elec- den a su perfeccionamiento integral. Respecto del de-
ción supone un juicio previo; si la razón juzga que un recho positivo puede dame o no darse esa equivalencia
bien determinado es el mejor, y libremente la volun- entre razón y ley. La libertad jurídica en relación al
tad lo quiere, y el hombre actúa en consecuencia, se derecho positivo consiste, entonces, en la posibilidad
puede afirmar que ese hombre actuó libremente, por- de obrar conforme a la ley positiva en tanto ésta sea
que lo hizo conforme con el principio de actividad que conforme con la ley natural. Entendida así, la libertad
es propio de su naturaleza: la razón. Cuando alguien jurídica implica la posibilidad de resistencia frente a
prefiere un bien menor, obra movido por el error o la ley injusta.
por un apetito que de momento se impone a su razón, En el derecho constitucional se habla de algunas
obra entonces movido no por el principio de actividad "libertades" fundamentales, como la libertad de im-
que le es propio, sino por un principio extraño; no prenta, la libertad de educación, la libertad de tránsi-
obra por sí mismo, y por lo tanto no es libre. to, etc. Aquí, la palabra libertad denota un derecho
De lo anterior se desprende que la libertad huma- subjetivo, es decir, el derecho que tienen las personas
na, en sentido estricto, consiste en la posibilidad de a difundir sus ideas, a educar a sus hijos, a entrar y
preferir el bien mejor. Esto sólo ocurre cuando la ra- salir del país, etc. Mientras se respeten esos derechos
zón juzga acertadamente cuál de los bienes que se en una sociedad determinada, se podrá decir que los'
ofrecen a la voluntad es realmente mejor. Por eso, una hombres actúan en ella con libertad, ya que los dere-
razón deformada que parte de premisas falsas para chos de la persona humana son expresión de la ley
juzgar, o una razón que juzga sin la información ade- natural, y la libertad jurídica, como ya se dijo, con-
cuada, es un grave obstáculo para la libertad. Así se siste esencialmente en la posibilidad de obrar confor-
comprende la frase evangélica, "la verdad os hará li- me a esa ley natural.
bres", y se comprende que la ignorancia y la falta de
educación sean de los más graves obstáculos a la li- V. BIBLIOGRAFEA: GARCIA MAYNEZ, Eduardo, Li-
bertad. bertod como derecho y como poder, México, Compañía Ge-
Para ser enteramente libre, además de un juicio co- neral Editora 1941; LEON XIII, "Encíclica Libertas", repro-
ducida en AZPEAZ U-CERVANTES, Direcciones pontificias,
rrecto, se requiere una voluntad fuerte, es decir, una México, Buena Prensa, 1939; LUfiO PESA, Derecho natural,
voluntad habituada a preferir el bien mejor. Un Siste- Barcelona, La Hormiga de Oro, 1947; VELASCO, G., Delibe-
ma educativo que tienda a la formación de hombres raciones sobre la libertad, Buenos Aires, Instituto Venezolano
libres, debe tener muy en cuenta la formación de es- de Análisis Económico y Social, 1961.
tos hábitos en la voluntad. Bajo esta perspectiva, se Jorge ADAME GODDARD
entiende qué sentido puede tener una disciplina que
procure que los educandos se habitúen a preferir el
bien mejor, el trabajo a la ociosidad, el orden al de- Libertad bajo fianza, y. LIBERTAD CAUCEONAL.
sorden, la limpieza a la suciedad, etc.; ella es realmen-
te un instrumento para la libertad. Libertad bajo protesta. 1. Es la medida cautelar que
De lo anterior se colige que el hombre crece en li- tiene por objeto la libertad provisional del inculpado
bertad a medida que su voluntad quiere bienes mejo- en un proceso penal, cuando se le imputa un delito de

65
baja penalidad, tiene buenos antecedentes y no has¡- Constitución de 1857, pero en ellos existía una con-
do condenado en un juicio penal anterior, con el com- fusión entre lo que actualmente se conoce corno li-
promiso formal de estar a disposición del juez de la bertad por desvanecimientos de datos y la que se ob-
causa. tenía bajo protesta en sentido estricto. En efecto, los
II. Esta institución constituye uno de los aspectos aa. 430-433 del CPP, de 6 de julio de 1894, y 349-351
de la medida precautoria genérica denominada liber- del CFPP, de 16 de diciembre de 1908, exigían entre
tad provisional y que se divide en dos sectores: libertad los motivos para solicitar la referida libertad bajo pro-
cauciona¡ y bajo protesta, en virtud de que ambas testa, el desvanecimiento, en cualquier estado del
providencias tienen como finalidad común la libertad proceso, de los fundamentos que hubiesen servido
provisional del inculpado sometido a detención pre- para dictar la prisión preventiva; pero también com-
ventiva con motivo de un proceso penal, en el primer prendían las diversas causas similares a las de los orde-
supuesto con la constitución de una garantía econó- namientos vigentes, relativas a la baja penalidad, los
mica y en el segundo a través de una promesa formal antecedentes y la falta de reincidencia de los inculpa-
de estar a disposición del juez o tribunal que tramita dos (aa. 435439 y 352-354, respectivamente).
el citado proceso. IV. De acuerdo con lo establecido por los CPP,
Sin embargo, la diferencia consiste en que la liber- CFPP y CJM actualmente en vigor, los motivos de
tad caucional se otorga a los presuntos responsables procedencia de la libertad bajo protesta se hacen con-
de delitos de penalidad de tipo medio y con un crite- sistir en: a) que el acusado tenga domicilio fijo y co-
rio estrictamente objetivo, en tanto que, concedida nocido en el lugar en que se siga el proceso; b) que su
bajo protesta, beneficia al inculpado al que se le impu- residencia en ese lugar sea de un año cuando menos;
ta un delito de baja penalidad y además satisface re- e) que a juicio del juez de la causa no exista temor de
quisitos de carácter personal, como son los buenos que se sustraiga a la acción de la justicia; d) que pro-
antecedentes y que no exista reincidencia, es decir, teste presentarse ante el tribunal que conozca de su
que no hubiese sido condenado previamente en otro causa siempre que se le ordene; e) que no hubiere sido
juicio de carácter penal. condenado en otro juicio criminal (los códigos distri-
Por otra parte, es preciso tomar también en consi- tal y federal señalan indebidamente que sea la primera
deración que el citado beneficio de la libertad bajo vez que delinque el procesado, pero el CJM con mejor
piotesta está relacionado, así sea en forma indirecta, técnica dispone que no hubiese, sido condenado en
con la llamada condena condicional regulada por el otro juicio criminal); f) que se trate de delitos cuya
a. 90 del CP, y que implica la suspensión de la sanción pena máxima no exceda de dos años de prisión (el
corporal al sentenciado cuando se cumplen condicio- CJM reduce el límite a seis meses) (aa. 552 CPP, 418
nes similares a las exigidas para otorgar la primera ins- CFPP y 795 del CJM). El código federal agrega, como
titución, es decir, que la citada sanción no exceda de exigencia adicional, que el inculpado tenga profesión,
dos años de prisión, que sea la primera ocasión que oficio, ocupación o medio honesto de vivir.
incurra en delito intencional, que tenga buenos ante- Sin embargo, los requerimientos anteriores no son
cedentes, de manera que aquel que obtiene la libertad exigibles cuando el inculpado hubiese cumplido 'la
bajo protesta tiene también la posibilidad de que, en pena impuesta en primera instancia estando pendiente
caso de ser sentenciado, logre que se suspenda la eje- la apelación (aa. 555 del CPP, y 419 del CFPP). El
cución de la sanción corporal respectiva. propio ordenamiento federal establece que, en ese su-
Si bien la citada libertad bajo protesta no se en- puesto, la medida debe otorgarse de oficio por los tri-
cuentra prevista en el a. 20, fr. 1, de la C, que regula bunales respectivos.
de manera exclusiva la de carácter cauciona¡, Ja doc- Además, el ordenamiento distrital considera corno
trina considera que no se opone a las normas de ca- motivo del otorgamiento de la libertad bajo protesta
rácter fundamental por tratarse de un beneficio que sin los requisitos normales, el caso previsto por el in-
se refiere a una situación que se encuentra dentro de ciso segundo de La fr. X del a. 20 dil la C, es decir,
los límites y los propósitos del citado precepto cuando la prisión preventiva se prolongue hasta el
de nuestra ley suprema. tiempo máximo que fija la ley al delito que motivare
III. La libertad bajo protesta se consignó en los el proceso. En este último supuesto no procede en
códigos procesales expedidos durante la vigencia de la realidad la medida precautoria provisional, sino la Ii.

66
bertad definitiva del acusado, pues en caso contrario del proceso; b) cuando cometiera un nuevo delito an-
se violaría lo dispuesto por el citado precepto consti- tes de pie el proceso en el cual se le concedió la liber-
tucional, como lo ha puesto de relieve la doctrina tad esté concluido con sentencia firme; e) cuando
(García Ramírez). amenazare al ofendido o a algún testigo de los que
El CFPP agrega otro supuesto en el cual se puede hubiesen declarado o tengan que declarar en su proce-
conceder la libertad bajo protesta Sin las exigencias so o tratare de cohechar o sobornar a alguno de estos
establecidas para las situaciones normales, o sea cuan- últimos o a algún funcionario del tribunal o al agente
do el Ministerio Público Federal, previa autorización del Ministerio Público que intervenga en el proceso;
del procurador general de la República, promueva di- d) cuando en el curso del proceso apareciere que el
cho beneficio en cualquier estado que guarde el pro- delito merece una pena mayor que la señalada como
ceso, cuando se trate de los delitos de sedición, motín, límite para obtener el beneficio; e) cuando dejaren
rebelión o conspiración para cometerlos (segundo de concurrir algunas de las condiciones necesarias pa-
pfo. del citado a. 419). Como se trata de los llamados ra otorgar la medida, y i) cuando recaiga sentencia
delitos políticos, la institución se ha utilizado para condenatoria contra el inculpado y ésta quede firme.
poner en libertad provisional a algunos detenidos sin . CODIGOS DE PROCEDIMIENTOS PENALES, CON-
suspender el proceso respectivo, especialmente cuan- DENA, DETENCION PREVENTIVA, LIBERTAD CAU-
do se tiene el propósito de dictar una ley de amnistía CIONAL, MEDIDAS CAUTELARES.
o el indulto por gracia.
Y. La tramitación de la medida cautelar de referen- VII. BIBLIOGRAFIA: FRANCO SODI, Carlos, Elproce-
cia tiene carácter incidental, pero dentro del mismo dimiento penal mexicano; 4a. cd., México, Porrúa, 1957;
GARCIA RAMIREZ, Sergio, Curso de derecho procesal pe-
proceso principal, de manera similar al procedimiento red; 3a. cd., México, Porrúa, 1980; (JONZALEZ BUSTA-
para decretar la libertad caucional, y así lo dispone MANTE, Juan José, Principios de derecho procesal penal
expresamente el CFPP (a. 418, penúltimo pfo.), pre- mexicano; 6a. ed., M€xico, Pornia, 1975; PIÑA Y PALA-
cepto que además agrega que son aplicables las dispo- CIOS, Javier, Derecho procesal penal, México\Tallcre5 de la
siciones contenidas en el diverso a. 411, que se refiere Penitenciaría del D.F., 1947; RAMIREZ HERNÁNDEZ, El-
pidio, "La libertad provisional mediante caución y protesta
a la notificación al que obtuvo la libertad bajo caución en la Constitución mexicana", y ZAMORA PIERCE, Jesús,
de las obligaciones que adquiere con dicho beneficio. 'La libertad mediante caución y protesta en las leyes secun-
Por su parte, el a. 796 del CJM establece que el inci- darias", ambos en Revista Mexicana de Justicia, México,
dente se promoverá y tramitará ante el juez de la cau- núm. 19, julio-agosto de 1982.
sa, oyéndose en audiencia al Ministerio Público. Héctor FIX-ZAMUDIO
Y!. Por lo que se refiere a la revocación de la cita-
da libertad bajo protesta, la misma puede ordenarse Libertad cauciona]. 1. Es la medida precautoria esta-
en dos supuestos generales: a) cuando se viole alguna blecida en beneficio del inculpado con el objeto de
de las disposiciones legales relativas a su otorgamiento, concederle la libertad provisional durante el proceso
y b) cuando recaiga sentencia condenatoria contra el penal, cuando se le impute un delito cuya penalidad
inculpado ya sea en primera o segunda instancia (aa. no exceda de determinado límite y siempre que el
554 del CPP y 797 del CJM). La doctrina ha señalado propio acusado o un tercero otorgue una garantía
que no es feliz la redacción de la segunda causa de re- económica con el propósito de evitar que el primero
vocación,<>tres no basta que se pronuncie una senten- se sustraiga de la acción de ¡ajusticia.
cia condenatoria cuando la misma se hubiese impug- 11. Así como la detención o prisión preventivas
nado, sino que se requiere que la misma hubiese constituyen una medida cautelar que se decreta en el
adquirido firmeza, corno lo exige claramente el CFPP. proceso penal en favor de la seguridad social, la provi-
Al respecto el a. 421 del citado CFPP establece dencia opuesta, es decir, la que beneficia al acusado
una reglamentación de la revocación de la libertad ba- sometido a dicha detención, es la denominada liber-
jo protesta a través de condiciones que son muy simi- tad provisional, que en el ordenamiento mexicano
lares a las que este mismo ordenamiento establece en puede asumir dos modalid3des, la calificada como
su a. 412 para la libertad cauciona¡, es decir: a) cuan- cauciona] tanto judicial como administrativa y la que
do el inculpado desobedeciere, sin causa justa y pro- se concede bajo protesta.
bada, la orden de presentarse al tribunal que conozca Iii. La vieja legislación española que se aplicó tan-

67
to en la época colonial como en el México indepen- ción, al parecer siguiendo el criterio de la jurispruden-
diente durante la primera mitad del siglo XIX, conce- cia de la SCJ, el término medio aritmético de cinco
día la libertad caucional en beneficio del acusado años de prisión; elevó la cuantía máxima de la caución
únicamente cuando la pena que pudiera imponérsele a doscientos cincuenta mil pesos, y estableció reglas
no tenía carácter corporal, lo que resultaba exgerada- especiales en cuanto a los delitos de carácter patri-
mente restrictivo, y así lo establecieron algunos de los monial.
ordenamientos constitucionales que tuvieron vigencia IV. Corno se trata de una institución muy comple-
cii nuestro país de acuerdo con el modelo del a. 296 ja, trataremos de sistematizarla brevemente señalan-
de la Constitución española de Cádiz de 1812 que re- do la procedencia de la medida; el procedimiento para
cogió dicha tradición, y, por el contrario, no se consig- obtenerla; naturaleza y monto de la garantía, y, fi-
nó expresamente dicho beneficio en el a. 20 de la nalmente, tos efectos de la providencia y su revoca-
Constitución federal de 1857, que consagró los dere- ción.
chos del acusado en el proceso penal. A) Procedencia. Según lo establecido por el a. 20,
Sin embargo, los códigos de procedimientos pena- fr. 1, de la C, citado anteriormente, la medida prccau-
les expedidos durante la vigencia de la citada Consti- toria procede en beneficio del inculpado cuando la
tución de 1857, regularon el otorgamiento de La liber- pena que corresponde al delito que se le atribuya no
tad cauciona] respecto de los acusados por delitos que exceda del promedio aritmético de cinco años de pri-
merecieran pena corporal, y en esta dirección pode- sión, regla que es reiterada por el a. 399 del CFPP que
mos mencionar los aa. 260 y 440, respectivamente, de fue modificado para situarlo al nivel de la reforma
os CPP de 15 de septiembre de 1880 y 6 de julio constitucional de 1948, y por el contrario, el precep-
de 1894; así como el 355 del CFPP de 16 de diciem- to fundamental debe aplicarse directamente en lugar
bre de 1908; en la inteligencia de que el primero de de las disposiciones de los aa. 556 del CPP y 799 del
los citados códigos distritales, así corno el federal, se- CJM, que todavía señalan el límite de cinco años de
balaron corno límite la pena de cinco años de prisión, prisión establecido por el texto primitivo de la citada
en tanto que el distrital de 1894 elevó dicho límite a disposición fundamental.
los siete años. Sin embargo, en la práctica se desvirtuó Si bien el citado a. 399 del CFPP fue adaptado a la
esta medida precautoria, cii virtud de que, como lo reforma constitucional, por el contrario, la doctrina
afirmó la exposición de motivos del proyecto de Cons- considera que es discutible la conformidad del citado
tituición presentado por Venustiano Carranza al precepto con el texto fundamental en cuanto dispone
Constituyente de Querétaro, el primero de diciembre rjiie los tribunales podrán negar la concesión de la li-
de 1916; '.. tal facultad (de obtener el inculpado la bertad caucional si el máximo de la pena del delito
libertad bajo fianza) quedó siempre sujeta al arbitrio imputado excede de cinco años de prisión, tomando
caprichoso de los jueces, quienes podian rugar la gra- en cuenta la ternibilidad del inculpado, las circunstan-
cia con sólo decir que tenían temor h up.ie el acusado cias especiales que concurran en el caso, la impor-
se fugase y se sustrajera a La acción de la justicia". tancia del daño causado y, en general, las consecuen-
La medida precautoria de la libertad bajo caución cias que el delito haya producido o pueda producir;
quedó consagrada en el a. 20, fr. 1, de la C de 5 de fe- pues se estima que dichas reglas resultan aplicables
brero de 1917, la que recogió el criterio objetivo deri- para la fijación del monto de la garantía, pero no res-
vado de los códigos de procedimientos penales ante- pecto de la procedencia de la medida, la que debe
riores, pero suprimiendo cualquier posibilidad de otorgarse o negarse de acuerdo con el criterio estric-
arbitrio judicial. En efecto, en el texto primitivo del tamente objetivo del precepto constitucional men-
citado precepto constitucional se fijó como límite pa- cionado.
ra otorgar el beneficio, que la pena por el delito que Por otra parte, también procede la providencia
se imputara al acusado no excediera de cinco años de cau telar a través de la suspensión de los actos reclama-
prisión, y se señaló como máximo al monto de la cau- dos en el juicio de amparo, ya que con apoyo en los
ción fa cantidad, entonces respetable, de diez mil pe- aa. 130 y 136 de la LA, el juez de distrito que conoce
sos. Por reforma a este precepto constitucional publi- de la propia suspensión, tanto provisional como defini-
cada el 2 de diciembre de 1948, se modificó el límite tiva, puede otorgar la libertad cauciona¡ al quejoso
para la concesión de la medida tomando en considera- conforme a las leyes federales o locales aplicables,

68
cuando el propio reclamante se encuentre sometido a Tratándose del recurso de apelación o del juicio de
detención preventiva y reclame una orden de aprehen- amparo interpuesto contra una sentencia condenato-
sión o el auto de formal prisión. Además, tratándose ria, también puede solicitarse la medida en el supues-
de la impugnación de una sentencia condenatoria en to de que la pena impuesta sea menor de cinco años
materia penal a traés del juicio de amparo de una de prisión, aun cuando se hubiese negado anterior-
sola instancia ante los tribunales colegiados de circui- mente por rebasar el término medio aritmético del
to o la SCJ, la autoridad que dictó dicho fallo se en- límite constitucional.
cuentra obligada por el a. 171 de la LA a suspender VI. C)Naturalezay monto de la garantía. Deacuer-
de oficio y de plano la ejecución de dicha resolución, do con el invocado texto constitucional y los códigos
y a través de dicha suspensión conceder, si procede, procesales respectivos, la naturaleza de la caución
la libertad cauciona¡ al peticionario del amparo (a. queda a elección del inculpado, quien al solicitar el
172 LA), si bien, de acuerdo con la jurisprudencia, beneficio señalará la forma que elige, es decir, que
esta última medida debe atender a las finalidades del puede optar entre depósito en efectivo; fianza perso-
juicio de amparo, entre las cuales se encuentra fa de nal, de un tercero o de empresa autorizada, o hipote
evitar que el quejoso se sustraiga de la acción de la ca. Los citados códigos procesales regulan de manera
justicia (tesis 1113, Apéndice al SIF 1917-1975 se- minuciosa los requisitos que debe cumplir cada una
gunda parte, Primera Sala, p. 379). de las garantías mencionadas (aa. 561-566 CPP, 403.
En caso de acumulación los aa. 566 del CPP y 799 410 CFPP y 804-807 GJM), pero en la realidad casi
del CJM disponen que debe atenderse al delito más todas estas disposiciones carecen de aplicación, en vir-
grave, y con apoyo en estas disposiciones loa tribuna- tud de que la garantía que ha predominado casi de
les han seguido el criterio de que, cuando existe un manera exclusiva es la fianza otorgada por institución
concurso material o formal de delitos, debe tomarse autorizada, quedando prácticamente en desuso las
en cuenta, para la procedencia de la libertad cauciona¡, demás, debido a las complicadas exigencias para otor-
el término medio aritmético del delito de mayor pena garlas, y por ello dicha medida se conoce generalmen-
lidad que se atribuye al inculpado. te como "libertad bajo fianza". Por otra parte, si el
V. B) Procedimiento. Para evitarlas dilaciones pro- acusado no señala la clase de garantía que ofrece,
vocadas por la tramitación incidental establecida por el juez o tribunal fijará las cantidades que procedan
los códigos procesales anteriores, los ordenamientos respecto de cada tipo de caución.
vigentes disponen que el procedimiento necesario Los criterios para establecer el monto de la caución
para otorgar la medida cauciona¡ debe efectuarse con deben atender: a) a los antecedentes del inculpado; b)
toda celeridad en el mismo expediente principal. Por la gravedad y circunstancias del delito o de los delitos
otra parte, el beneficio puede solicitarse por el incul- imputados; e) el mayor o menor interés que pueda te-
pado o su defensor en cualquier tiempo en tanto no ner el acusado en sustraerse a la acción de la justicia;
se dicte sentencia firme, y por otra parte, de acuerdo d) las condiciones económicas del procesado, y e) la
con la regla general de las providencias cautelares, si naturaleza de la garantía que se ofrezca (aa. 560 CPP,
se niega la medida, puede pedirse de nuevo y conce- 402 CFPP y 803 cJM). Como ya se había expresado,
derse por causas supervenientes (aa. 5.58-559 del CPP, la fr. 1 del a. 20 de la C, en su reforma de 1948, fijó un
400-401 del CFPP y 800-802 del CjM), límite de doscientos cincuenta mil pesos para el mon-
De acuerdo con el a. 20, fr. l, de la C, la medida to de la garantía, el que puede superarse cuando se
puede solicitarse de inmediato, es decir, como lo sos- trate de un delito que represente para su autor un be-
tiene la doctrina, desde que se dieta el auto de radica- neficio económico o cause a la víctima un daño pa-
ción, ifliCi() o cabeza de proceso, por lo que no son trimonial, pues en esos casos la garantía será cuando
aplicables las disposiciones de nuestros códigos pro- menos tres veces mayor al beneficio obtenido o al
cesales que siguen a los anteriores, especialmente al daño causado, precepto este último que ha sido obje-
distrit.al de 1880, al señalar que el beneficio sólo pue- to de críticas doctrinales porque autoriza garantía
de pedirse una vez que el acusado ha rendido su de- económica que puede ser ir accesible para el inculpa-
claración preparatoria, porque contrarían dicho pre- do, no obstante que en principio sea procedente su
cepto fundamental (aa, 290, fr. II, CPP; 154 CFPP, libertad provisional.
y 492, fr. 11, CJM). VII. D) Efectos y revocación. Al notificarse al pro-

69
cesado que se le ha otorgado la libertad caucional, se TENCION PREVENTIVA, LIBERTAD BAJO PROTESTA,
le hará saber que contrae las siguientes obligaciones: LIBERTAD CAUCIONAL PREVIA O ADMINISTRATIVA,
a) presentarse ante el juez o tribunal que conozca de] MEDIDAS CAUTELARES.
proceso los días fijos que se estime conveniente seña-
lar, así como cuantas veces sea citado o requerido VIII. BIBLIOGRAFIA: ARILLA BAZ, Femando, El
para ello, y h) comunicar al tribunal los cambios de procedimiento penal en México; 7a. cd., México, Editores
domicilio que tuviere (aa. 567 CPP, 411 CFPP y 808 Unidos Mexicanos, 1978; COL1N SANCHEZ, Guillermo,
Derecho mexicano de procedimientos penales; 2a. cd., Méxi-
CJM). Además, el código federal agrega a los anterio- co, Porrúa, 1977; FRANCO SODI, Carlos, El procedimien-
res el deber del procesado de no ausentarse del Jugar to penal mexicano; 4a. cd., México, Porrúa, 1957; GARCIA
del juicio sin permiso del juez o tribunal de la causa, RAM11tEz, Sergio, Curso de derecho procesal penal; 3a, cd.,
el que no podrá otorgarse por un tiempo mayor de un México, Porrúa, 1980; GONZALEZ BLANCO, Alberto, El
mes. Por otra parte, los mismos preceptos disponen procedimiento penal mexicano en lo doctrina y en el dere-
cho positivo, México, Porrúa, 1975; GONZALEZ BUSTA-
que debe hacerse constar en la comunicación al incul- MANTE, Juan José, Principios de derecho procesal penal me-
pado que Be le hicieron saber dichas obligaciones, pe- xicano; 6a. cd., México, Porrús, 1975; PIÑA Y PALACIOS,
ro la omisión de este requisito no libera al procesado Javier, Derecho procesal penal, México, Talleres de la Peni-
del cumplimiento de las mismas. tenciaría del DF., 1947; RAMIREz HERNANDEZ, Elpidio,
Por lo que se refiere a la revocación de la libertad, "La libertad provisional mediante caución y protesta en la
Constitución mexicana", Revista Mexicano de Justicia, Mé-
los citados ordenamientos procesales señalan como xico, núm. 19, julio-agosto de 1982; RIVERA SILVA, Ma-
motivos para decretarla: a) cuando el inculpado deso- nuel,El procedimiento penal; 12a. ed., México, Porrúa, 1982;
bedeciera, sin causa justa y comprobada, las ¿rdenes ZAMORA PIERCE, Jesús, "La libertad mediante caución y
legítimas del juez o tribunal que conozca de la causa; protesta en l a s leyes secundarias", Revista Mexicana de Justi-
cia, México, núm. 19, julio-agosto de 1982.
b) cuando antes de que el expediente en que se conce-
dió la libertad esté concluido por sentencia firme, el Héctor FIX-ZAMUDLO
procesado cometiere un nuevo delito que merezca
pena corporal; c) cuando el procesado amenazare al
ofendido o algún testigo de los que hubieren declara- Libertad caucionad previa o administrativa. 1. Se cono-
do o tengan que declarar en su contra o tratare de ce con ese nombre la facultad que se otorga al Ministe-
cohechar o sobornar a alguno de estos últimos o algún rio Público (MP) para autorizar que permanezca en
funcionario del tribunal o al agente del Ministerio Pú- libertad el presunto responsable de un delito impru-
blico; d) cuando lo solicite cf mismo acusado y se pre- dericial producido con motivo del tránsito de vehícu-
sentare ante el tribunal; e) cuando con posterioridad los, siempre que se otorgue una caución para garanti-
aparezca que le corresponde una pena que no permite zar que el inculpado estará a disposición del propio
otorgar la libertad; ) cuando quede firme la sentencia MP o, en su caso, del juez de la causa.
de primera o segunda instancia, y g) cuando el incul- II. Esta institución se introdujo en la importante
pado no cumpla con las obligaciones que le señale el reforma de 1971 al CPP, y posteriormente se consa-
juez o tribunal (aa. 568 CPP, 412 CFPP y 809 CJM). gró en el CFPP, en virtud de los problemas ocasiona-
Si la garantía la otorga un tercero también puede re- dos por el aumento constante de las infracciones de
vocarse la libertad cauciona¡ cuando el mismo tercero tránsito y con el propósito de evitar a los presuntos
pida que se le releve de la obligación, o si se demuestra responsables los perjuicios ocasionados con la deten-
con posterioridad la insolvencia del fiador (aa. 569- ción preventiva, por tratarse de infracciones que gene-
573 CPP, 413416 dei CFPP y 810-814 del CJM). ralmente tienen una penalidad reducida. Esta modifi-
La revocación del beneficio implica la orden de cación procesal está relacionada con la producida en
reaprehensión del inculpado, haciéndose efectiva la el a. 62 del CP en la misma fecha, que redujo las san-
caución a través de las autoridades fiscales correspon- ciones para delitos imprudencialee ocasionados por el
dientes, si bien existen algunos supuestos en que pue-% tránsito de vehículos, con excepción de aquellos co-
de devolverse el monto de la garantía a quien la cons- metidos en el sistema ferroviario, de transportes eléc-
tituyó (aa. 570-571 CPP, 414 del CFPP y 811-812 del tricos, en navíos o en cualquier transporte de servicio
cJM). público, cuya sanción es elevada en los términos del
y. CoDiGos DE PROCEDIMIENTOS PENALES, DE- a. 60 del mismo ordenamiento.

70
III. De acuerdo con lo establecido en la parte rela- de constitucionalidad por lo que respecta a los delitos
tiva de los aa. 271 del CPP y 135 del CFPP, en las por imprudencia ocasionados por el tráfico de vehícu-
averiguaciones que se practiquen con motivo de los los de servicio público, cuando se cometan en el D.F.,
delitos de imprudencia ocasionados en virtud del trán- si se toma en consideración que en virtud de Ja refor-
sito de vehículos, el MP puede autorizar que quede en ma al a. 60 del CP en el año de J. se agravó de ma-
libertad el presunto responsable cuando concurran nera considerable la penalidad, que actualmente es de
dos circunstancias: a) que el acusado no abandone a cinco a veinte años cuando a consecuencia de actos u
quien hubiere resultado lesionado, y b) que garantice omisiones imprudentes calificados como graves, que
de manera suficiente ante el propió MP que no se sus- sean imputables al personal que presta sus servicios en
traerá a la acción de la justicia, y en su caso, que cu- una empresa ferroviaria, aeronáutica, naviera o de
brirá la reparación del daño causado. El CFPP exige, cualesquiera otros transportes de servicio público fede-
además, que el término medio aritmético de la sanción ral o local, se causen homicidios de dos o más perso-
respectiva no debe exceder de cinco años de prisión. nas. En ese supuesto no procede la libertad bajo cau-
No se señala la clase de garantía que puede otorgarse, ción ante la autoridad judicial en los términos del
pero de acuerdo con la doctrina, puede constituirse a. 20, fr. 1, de la C; pero en teoría sí procede la de
cualquiera de las autorizadas legalmente, es decir, de- carácter administrativo, puesto que no se hace distin-
pósito, fianza, hipoteca e inclusive prenda, a elección ción sobre el tipo de transporte en el cual se ocasiona
del inculpado; pero se considera preferible al depósito el delito imprudencial, en los términos del citado a.
en virtud de su costo menor para el presunto respon- 271 del CPP (Zamora Pierce). El problema anterior
sable, la rapidez de su otorgamiento y la posibilidad no se presenta en la aplicación del CFPP, pues como
de que posteriormente puede ser utilizado para lograr señalamos anteriormente establece el mencionado lí-
la libeitad provisional judicial (García Ramírez). mite constitucional.
Cuando el MP deje libre al presunto responsable, lo Por otra parte, esta institución de la libertad cau-
prevendrá para que comparezca con el mismo funcio- ciona] previa o administrativa ante el MP en el perio-
nario para la práctica de las diligencias de averiguación do de la averiguación preliminar tiene importancia en
previa, y cuando hubiesen concluido, si existe consig- la práctica debido a que en muchas ocasiones no se
nación ante el juez competente, éste debe ordenar la cumple con lo dispuesto por los aa. 16 de la C, 272
presentación del propio inculpado, y si no comparece del CPP, y 135 CFPP, en el sentido de que el deteni-
a la primera cita, ordenará su aprehensión y que se do por órdenes del propio MP debe ser puesto inme-
haga efectiva la garantía otorgada. diatamente a disposición judicial, y por el contrario,
También el MP puede ordenar que se haga efectiva el presunto responsable de un delito imprudencia¡,
la caución si el inculpado desobedeciere, sin motivo que normalmente, salvo los supuestos de la penalidad
justificado, las órdenes que dictare dicho funcionario. agravada de los delitos cometidos en el transporte pú-
Por otra parte, en el supuesto de que el propio MP blico, tiene derecho a la libertad caucional ante el ór-
decida no ejercitar la acción penal (que requiere la gano judicial, puede permanecer detenido por varios
aprobación del procurador respectivo), lo que equiva- días a disposición del MP en el periodo de investiga-
le a la libertad definitiva del inculpado; o bien en el ciones previas, hasta que éste decida si ejercita o no La
caso contrario, cuando ejercita la acción penal, y el pro- acción penal, todo lo cual resulta muy gravoso para
cesado debe presentarse ante el juez de la causa, en el inculpado.
ambos casos debe ordenarse la cancelación de la ga- . AVERIGUACION, DETENCION PREVENTIVA, LI-
rantía y la devolución de la misma, si bien la doctrina BERTAD CAUCIONAL, MINISTERIO PUBLICO.
ha señalado con acierto, que en el caso de que se hu-
biere constituido depósito, el MP puede endosar el IV. BIBLIOGRAFIA: GARCIA RAMIREZ, Sergio, La
documento al juez o tribunal del proceso, con lo cual reforma penal de 1971, México, Botas, 1971; id., Curso de
se puede asegurar oportuna y de manera práctica- derecho procesal penal; 3a. cd., México, Porrúa, 1980; GON-
mente automática, la conversión de la libertad previa ZALEZ BUSTAMANTE, Juan José, Principios de derecho
procesal penal mexicano; 6a. cd., México, Porrúa, 1975; RI-
administrativa en libertad provisional, si el propio VERA SILVA, Manuel, El procedimiento penal; 12a. cd.,
juez admite su procedencia (García Ramírez). México, Porrúa, 1982; ZAMORA PIERCE, jesús, "La liber-
La doctrina ha hecho notar que existe un problema tad mediante caución y protesta en las leyes secundarias",

71
Revista Mexicano de Justicia, México, núm. 19, julio-agosto les, de beneficencia y de ayuda mutua, comités de lii-
de 1982.
cha y de defensa, centros y clubes deportivos, etc.
Héctor FIX-ZAMUDIO De la incidencia de los múltiples tipos de expresión
del derecho de asociación en la vida política, econó-
Libertad condicional, u. LIBERTAD PREPARATORIA mica, social y cultural del país, puede colegiase la im-
portancia que reviste este derecho fundamental, el
Libertad de asociación. 1. Es el derecho de toda per- cual encontramos consignado en los aa. 9 y 35, fr. III,
sona a asociarse libremente con otras para la consecu- de nuestra C en vigor.
ción de ciertos fines, la realización de determinadas Tan sólo referido a la libertad de asociación políti-
actividades o la protección de sus intereses comunes. ca, puede decirse que el derecho de asociación consti-
II. La libertad de asociación, en tanto que derecho tuye una condición esencial de la libertad política
del hombre, no fue consagrada constitucionalmente dentro de un sistema democrático, ya que sin el reco-
sino hasta mediados del siglo XIX. Esta consignación nocimiento de este derecho fundamental no sólo se
tardía se debió, primero, a que el régimen corporativo impediría la formación de partidos políticos de diver-
fabril y comercial imperante en la Edad Media, más sas, y no pocas veces encontradas, tendencias ideoló-
que el reconocimiento de la libertad de asociación, re- gicas, con el consiguiente empobrecimiento de la vida
presentaba un obstáculo insalvable para la constitu- democrática, sino que, además, el mismo sufragio uni-
ción de cualquier otro tipo de agrupaciones o asocia- versal quedaría totalmente desprovisto de eficacia.
ciones, y, después, al hecho de que, p.c., en la Francia Por lo que se refiere a la libertad sindical, en tanto
revolucionaria, la abolición de toda asociación, traté- que derecho fundamental de todo ser humano indivi-
rase de órdenes religiosas o corporaciones, fue una dualmente considerado, ésta se encuentra igualmente
consecuencia del liberalismo revolucionario, el cual, protegida por el a. 9 constitucional. En cambio, la
fundado en las ideas de Juan Jacobo Rousseau, pre- misma libertad sindical, considerada como un derecho
tendía liberar al hombre de toda atadura que, espe- social, j.c., como un derecho del individuo en tanto
cialmente a través de las asociaciones, pudiese obstacu- parte integrante de un grupo o clase social, se encuen-
lizar la formación de la voluntad general. tra plasmada en el apartado "A" del a. 123, fr. XVI,
De ahí que ni las declaraciones ni las constitucio- de la C.
nes revolucionarias francesas, como tampoco las nor- Las disposiciones constitucionales en esta materia
teamericanas, del último cuarto del siglo XVIII, hayan se encuentran reglamentadas en leyessecundarias ta-
recogido la libertad de asociación como un derecho les como, entre otras, la LFT, la LGSM, LOPPE, etc.
del hombre. En el plano del derecho internacional de los dere-
No será sino hasta más de medio siglo después que chos humanos, la libertad de asociación, en su doble
vamos a encontrar consignada la libertad de asociación dimensión, individual y social, figura no solamente en
en los textos constitucionales. Así, p.c., en Francia, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
en el a. 8 de la Constitución del 4 de noviembre de (a. 22), sino también en el Pacto Internacional de De-
1848; en México, en el a. 9 de la Constitución del 5 rechos Económicos, Sociales y Culturales (a. 8), am-
de febrero de 1857. bos aprobados por la Asamblea General de las Nacio-
III. El derecho de libre asociación, al igual que mu- nes Unidas el 16 de diciembre de 1966, vigentes desde
chos otros derechos humanos, deriva de la necesidad 1976, y ratificados por México el 24 de marzo de 1981,
social de solidaridad y asistencia mutua. De ahí que el siendo el instrumento citado en segundo término más
ejercicio del derecho de asociación se traduzca en la preciso sobre el particular. La misma dualidad norma-
constitución de asociaciones de todo tipo que, con tiva la encontramos en el Convenio Europeo para la
personalidad jurídica propia y una cierta continuidad Protección de los Derechos Humanos (a. 11), del 4 de
y permanencia, habrán de servir al logro de los fines, noviembre de 1950, en vigor desde el 3 de noviembre
a la realización de las actividades y a la defensa de los de 1953, y en la Carta Social Europea (a. 5), del 18 de
intereses coincidentes de los miembros delas mismas. octubre de 1961, que complementa a aquél en los
Así, surgen agrupaciones y partidos políticos, sin- aspectos económico, social y cultural. Por su parte, la
dicatos obreros, asociaciones y colegios profesionales, Convención Americana sobre Derechos Humanos, del
sociedades civiles y mercantiles, fundaciones cultura- 22 de noviembre (le 1969, vigente a partir del 18 de

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Revista Mexicano de Justicia, México, núm. 19, julio-agosto les, de beneficencia y de ayuda mutua, comités de lii-
de 1982.
cha y de defensa, centros y clubes deportivos, etc.
Héctor FIX-ZAMUDIO De la incidencia de los múltiples tipos de expresión
del derecho de asociación en la vida política, econó-
Libertad condicional, u. LIBERTAD PREPARATORIA mica, social y cultural del país, puede colegiase la im-
portancia que reviste este derecho fundamental, el
Libertad de asociación. 1. Es el derecho de toda per- cual encontramos consignado en los aa. 9 y 35, fr. III,
sona a asociarse libremente con otras para la consecu- de nuestra C en vigor.
ción de ciertos fines, la realización de determinadas Tan sólo referido a la libertad de asociación políti-
actividades o la protección de sus intereses comunes. ca, puede decirse que el derecho de asociación consti-
II. La libertad de asociación, en tanto que derecho tuye una condición esencial de la libertad política
del hombre, no fue consagrada constitucionalmente dentro de un sistema democrático, ya que sin el reco-
sino hasta mediados del siglo XIX. Esta consignación nocimiento de este derecho fundamental no sólo se
tardía se debió, primero, a que el régimen corporativo impediría la formación de partidos políticos de diver-
fabril y comercial imperante en la Edad Media, más sas, y no pocas veces encontradas, tendencias ideoló-
que el reconocimiento de la libertad de asociación, re- gicas, con el consiguiente empobrecimiento de la vida
presentaba un obstáculo insalvable para la constitu- democrática, sino que, además, el mismo sufragio uni-
ción de cualquier otro tipo de agrupaciones o asocia- versal quedaría totalmente desprovisto de eficacia.
ciones, y, después, al hecho de que, p.c., en la Francia Por lo que se refiere a la libertad sindical, en tanto
revolucionaria, la abolición de toda asociación, traté- que derecho fundamental de todo ser humano indivi-
rase de órdenes religiosas o corporaciones, fue una dualmente considerado, ésta se encuentra igualmente
consecuencia del liberalismo revolucionario, el cual, protegida por el a. 9 constitucional. En cambio, la
fundado en las ideas de Juan Jacobo Rousseau, pre- misma libertad sindical, considerada como un derecho
tendía liberar al hombre de toda atadura que, espe- social, j.c., como un derecho del individuo en tanto
cialmente a través de las asociaciones, pudiese obstacu- parte integrante de un grupo o clase social, se encuen-
lizar la formación de la voluntad general. tra plasmada en el apartado "A" del a. 123, fr. XVI,
De ahí que ni las declaraciones ni las constitucio- de la C.
nes revolucionarias francesas, como tampoco las nor- Las disposiciones constitucionales en esta materia
teamericanas, del último cuarto del siglo XVIII, hayan se encuentran reglamentadas en leyessecundarias ta-
recogido la libertad de asociación como un derecho les como, entre otras, la LFT, la LGSM, LOPPE, etc.
del hombre. En el plano del derecho internacional de los dere-
No será sino hasta más de medio siglo después que chos humanos, la libertad de asociación, en su doble
vamos a encontrar consignada la libertad de asociación dimensión, individual y social, figura no solamente en
en los textos constitucionales. Así, p.c., en Francia, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
en el a. 8 de la Constitución del 4 de noviembre de (a. 22), sino también en el Pacto Internacional de De-
1848; en México, en el a. 9 de la Constitución del 5 rechos Económicos, Sociales y Culturales (a. 8), am-
de febrero de 1857. bos aprobados por la Asamblea General de las Nacio-
III. El derecho de libre asociación, al igual que mu- nes Unidas el 16 de diciembre de 1966, vigentes desde
chos otros derechos humanos, deriva de la necesidad 1976, y ratificados por México el 24 de marzo de 1981,
social de solidaridad y asistencia mutua. De ahí que el siendo el instrumento citado en segundo término más
ejercicio del derecho de asociación se traduzca en la preciso sobre el particular. La misma dualidad norma-
constitución de asociaciones de todo tipo que, con tiva la encontramos en el Convenio Europeo para la
personalidad jurídica propia y una cierta continuidad Protección de los Derechos Humanos (a. 11), del 4 de
y permanencia, habrán de servir al logro de los fines, noviembre de 1950, en vigor desde el 3 de noviembre
a la realización de las actividades y a la defensa de los de 1953, y en la Carta Social Europea (a. 5), del 18 de
intereses coincidentes de los miembros delas mismas. octubre de 1961, que complementa a aquél en los
Así, surgen agrupaciones y partidos políticos, sin- aspectos económico, social y cultural. Por su parte, la
dicatos obreros, asociaciones y colegios profesionales, Convención Americana sobre Derechos Humanos, del
sociedades civiles y mercantiles, fundaciones cultura- 22 de noviembre (le 1969, vigente a partir del 18 de

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julio de 1978 y ratificada por México el 25 de marzo sólo podrán participar en ella los ciudadanos mexica-
de 1981, en su a. 16 también reconoce la libertad de nos prohibiéndose expresamente, en congruencia con
asociación lato sensu. lo anterior, que los extranjeros se inmiscuyan de nin-
Por otra parte la libertad sindical se encuentra guna manera en dichos asuntos; en tercer lugar, que
igualmente protegida por la Organización Internacio- ninguna reunión armada tieni derecho a deliberar,
nal del Trabajo (OIT), y ello tanto a través de las pro- prohibición que afecta a las fuerzas armadas y a la po-
pias reglas constitucionales de la organización, como licía, por lo que los miembros de estos cuerpos de se-
por medio de varias convenciones elaboradas en el guridad quedan excluidos del ejercicio de este dere-
seno de la misma. Entre éstas cabe citar, sobre todo, cho; en cuarto lugar, quedan también excluidos del
el Convenio núm. 87, sobre la libertad sindical y la beneficio de este derecho los ministros de los cultos,
protección del derecho sindical, del 9 de julio de prohibiéndose estrictamente, al mismo tiempo, la
1948; el Convenio núm. 98, relativo a la aplicación constitución de cualquier tipo de asociación o agrupa-
de los principios del derecho de organización y de ne- ción con fines políticos, cuya denominación se rela-
gociación colectiva, del lo. de julio de 1948, y el Con- cione o vincule con alguna confesión religiosa.
venio núm. 135, concerniente a los representantes de Cabe advertir aquí que la restricción impuesta a los
los trabaja. res, del 23 (le junio de 1971. ministros de los cultos en materia de asuntos políticos,
En la práctica, numerosos problemas se han plan- si bien por un lado se justifica ampliamente si toma-
teado en cuanto al respeto de la libertad sindical en mm en cuenta la amarga experiencia histórica de nues-
el seno de la OIT, sea ante el Comité de la libertad tro país, por el otro choca con disposiciones que se
sindical, sea ante la Comisión de investigación y con- encuentran consignadas en instrumentos internaciona-
ciliación en materia de libertad sindical, sea ante co- les en materia de derechos humanos, los cuales, como
misiones ad hoc, encargadas de investigar los casos hemos señalado, han sido ya debidamente ratificados
dudosos resultantes del examen de los informes gu- por nuestro país, si bien para ello fue necesario inter-
bernamentales por parte de los órganos regulares de poner las reservas del caso.
control de la aplicación de los convenios. También la Desde el punto de vista del derecho internacional
Corte Europea de Derechos humanos ha debido ocu- de los derechos humanos, la libertad de asociación
parse de diversos casos en esta materia; baste mencio- puede ser, desde luego, objeto de las restricciones le-
nar aquí algunos de dichos asuntos: el caso del Sindi- gales habituales, y generales, es decir, de aquellas li-
cato Nacional de la Policía de Bélgica, contra dicho mitaciones que, previstas por la ley, son necesarias en
país; el caso del sindicato sueco de conductores de una sociedad democrática para proteger la seguridad
locomotoras, y el caso Schmidt y Dahlstrm, ambos nacional, el orden público, la moral, la salud o seguri-
contra Suecia. dad públicas, así como los derechos y libertades de
IV. Como ocurre con todos los demás derechos hu- los demás.
manos, el derecho de libre asociación tampoco es ab- Pero, ademas, el ejercicio de esta libertad por parte
soluto ni ilimitado. Lo afectan condicionesy restriccio- de los miembros de las fuerzas armadas, de la policía
nes de variada índole, las cuales supeditan el ejercicio o de la administración del Estado, puede ser sometido
de este derecho a la preservación del interés público. a restricciones legales específicas, según lo establecen
Entre las restricciones más comunes y generales a e1 a. 22, inciso 2, del Pacto Internacional de Derechos
las que se subordina el ejercicio del derecho de aso- Civiles y Políticos; el a. 16, inciso 3, de la Convención
ciación, algunas conciernen al objeto o finalidades Americana sobre Derechos Humanos, y el a. 11, inciso
que persiguen los diferentes tipos de asociaciones, 2, del Convenio Europeo para la Protección de los De-
mientras que otras se refieren a las personas que pue- rechos Humanos.
den o no pertenecer y participar en ellas. Sin embargo, la mencionada Convención America-
Así, en nuestro país, conforme lo disponen los aa. na va aún más lejos en cuanto a la libertad de asocia-
9, 33, último pfo., 35, fr. III y 130, pfos, noveno y ción de los miembros de las fuerzas armadas y de la
décimocuarto, de la C, encontramos en primer térmi- policía, ya que en el caso de éstos, el ejercicio de este
no que el objeto de toda asociación debe ser lícito; en derecho puede serles pura y simplemente prohibido
segundo lugar, que cuando la finalidad de la asocia- (a. 16, inciso 3).
ción sea tomar parte en los asuntos políticos del país, En cuanto al citado Convenio Europeo, aun cuan-

73
do ¿ate permanece únicamente en el campo de las res- tanto sobre los servicios personales como sobre los
tricciones, hace extensivas éstas a los miembros de la bienes (a. 1708); el principio de que la responsabilidad
administración del Estado (a. 11, inciso 2), misma ex- por daños sólo derivaba de culpa, negligencia o impru-
tensión que encontramos consignada en el a. 8, inciso dencia (aa. 1382-1383 Código Civil Francés). No obs-
2, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, tante, en cuanto que dicho Código reconoció el dere-
Sociales y Culturales. cho absoluto sobre la propiedad (a. 544 Código Civil
A las restricciones impuestas a los miembros de las Francés), admitió una distinción esencial entre pro-
fuerzas armadas y de la policía se refieren también el pietarios de inmuebles —sobre todo, de la tierra y
ya citado Convenio núm. 87 de la OIT, así como el a. 5 quienes nada tenían.
de la mencionada Carta Social Europea. A principios de! siglo XIX, en Inglaterra y los Esta-
Cabe hacer hincapié, no obstante, que las solucio- dos Unidos, y en la mitad de esa centuria en Francia
nes adoptadas a este respecto están lejos de ser no ya (Ley de Sociedades de 1867), se abolió el requisito
digamos idénticas sino siquiera semejantes. del permiso previo—octroi— para la constitución de so-
ciedades, con lo que a través de ellas se incrementó
V. BIBLIOGRXFlA BURDEAU, Georges, Les liberté: notablemente la actividad mercantil.
publiques; 3a. cd., Paría, Librairie Générale de Droit et de Los principios de libertad de comercio e industria
Jurisprudence, 1966; BURGOA, Ignacio, Las garantías mdi- se expandieron a todos los ámbitos de la economía y
LnduaMs; 16a. ed., México, Porrúa, 1982; CAMARA DE DI-
PUTADOS, Lo, derechos del pueblo mexicano. México a tra- provocaron la creación y el desarrollo de grandes cor-
vés de sus constituciones; 2a. cd., México, Librería de Manuel poraciones, en las que se implantaba la producción en
Porrúa, 1978. vol. III; RODREGUEZ Y RODRIGUEZ,Jeís, masa destinada a un mercado cada vez más amplio, y
"Derechos humanos", Introducción al derecho mexicano, en las que, a través de acciones y de bonos u obligacio-
México, UNAM, 1981, t. 1; VASAK, Karel, "Examen analyti-
nes, se acumulaban ingentes capitales distribuidos en
que des droita civils et politiques", Les dimensions interna tio-
¿mies des dro it, de l'homme, París. UNESCO, 1978. muy amplios sectores de la población.
Estos nuevos entes, a virtud de su fuerza, comenza-
Jesús RODRIGUEZ Y RODEUGEJEZ ron a abusar de su poder, en daño de los empresarios
más débiles, con lo que consiguieron el dominio y la
Libertad de comercio e industria. 1. El principio de la prepotencia en el mercado a base de monopolios, de
libertad de comercio fue establecido por la Declaración imposición de directrices económicas nacionales, del
de los Derechos del Hombre de 1791, al amparo del incremento en los precios y la mengua de la calidad
nuevo dogma de la igualdad de todos ante la ley de productos y servicios, todo ello en daño de los
(a. 17). Una ley posterior, Lo¡ Rayes del 17 de marzo consumidores. Este abuso del poder llevó pronto a
de 1791, confirmó la libertad de industria y comercio. plantear la necesidad de regular la concurrencia, pro-
Inaugura este principio al liberalismo económico, que hibir prácticas inmorales de competencia y situaciones
campeó en el mundo hasta las postrimerías de la Pri- monopólicas y oligopólicas que el poder público con-
mera Guerra Mundial (Ascarelli), y más decisiva y no- sideraba inconvenientes a la salud social y al interés
tablemente después de la Segunda (1939-1945), en de la colectividad (como ahora lo indica el a. 41 de
que se acelera la intervención del Estado en la econo- la Constitución italiana, en relación a la libertad de la
mía. Con anterioridad a la Revolución Francesa, la iniciativa económica).
excesiva reglamentación administrativa, las servidum- En los Estados Unidos, a fines del siglo XIX (1890),
bres y el poder real, restringieron severamente el desa- se dictó la primera ley contra los monopolios y regu-
rrollo del comercio y de la industria, hasta impedir la ladora de la concurrencia, la Shermnan Act. En 1914
concurrencia de los particulares y la competencia de adicionó a la legislación anti trust la Clayton Act,
los comerciantes de los empresarios, que son manifes- contra la discriminación de precios y que también se
taciones precipuas de la libertad de comercio. refiere a las cláusulas de exclusividad en los contratos
El principio de la igualdad de todos los ciudadanos de venta, suministro, distribución. A nivel internacio-
ante la ley, fue recogido y entronizado por el Código nal, la Convención de París para la protección de la
de Napoleón, que proclamó (Ripert) la libertad y la propiedad industrial (1883), que a través de diversas
fuerza obligatoria de los contratos (aa. 6 y 1134, Có- versiones posteriores ha sido acogida por casi todos
digo Civil francés); el más amplio derecho de contratar los países del mundo, además de reglamentar las in-

74
la
venciones, las marcas, los nombres y avisos comercia- territorio, sino del que se celebraba entre Acapulco y
les, adicionó después un articulo, el 10 bis, en que Filipinas. A través de este último lograron no sólo
proscribe las prácticas desleales de competencia, des- pingües ganancias sino también abastecer las diversas
pués de definir el concepto. Mxico ratificó la conven- plazas comerciales al margen del régimen de flotas y
ción desde 1903, y una nueva versión en 1955. galeones.
II. Por lo que toca a la libertad de comercio en Mé- La política comercial impuesta por la Corona impe-
xico, cabe advertir que fue ordenada por primera vez día la producción, dentro del territorio novobispano,
en 1789, antes de la Declaración de Derechos del de todas aquellas mercancías que venían de España.
Hombre. La Nueva España, junto con Venezuela, fue Por otra parte, la producción e incluso comercializa-
la última de las colonias ultramarinas del imperio es- ción de algunos productos se hallaba en manos del Es-
I)fflioI en la que se estableció la libertad de comercio. tado. Algunas de las mercancías estancadas, es decir,
En efecto, desde 1778, poco a poco en las diversas en manos de la Corona, se hallaban en esa situación
colonias españolas se fue aplicando el Reglamento de por su valor estratégico, otras por la tradición histó-
Comercio Libre. En la Nueva España esto sólo se lo- rica, y finalmente, algunas, por las cuantiosas rentas
gró en la última década del siglo XVIII. que producían.
Después de la incorporación de los territorios ame- De España venían el azogue para las minas (des-
ricanos a la Corona de Castilla se fue diseñando, para pués vino del Perú), los pertrechos militares, los tex-
el comercio con estos territorios, un régimen que se tiles de lujo y otros artículos suntuarios. De Veracruz
llamó de "flotas y galeones" basado en el monopolio salían el oro y la plata, diversos productos naturales
de un puerto españci (Cádiz) para la salida de las mer- —como la grana cochinilla— y los impuestos y tribu-
cancías que se trasladaban a América. Por lo que toca tos que pertenecían a la Corona.
a la Nueva España, el puerto al que debían acceder to- Después de la independencia, el tema de la liber-
das las mercaderías fue Veracruz. De ahí se traslada- tad del comercio mereció una gran atención por parte
ban a la ciudad de México, asiento del Consulado de los gobernantes, comerciantes y pensadores mexi-
(1594), donde eran compradas al por mayor para ser canos. Por lo general, los conservadores se inclinaron
distribuidas, con la intermediación de los comercian- por un régimen proteccionista que buscaba aumentar
tes del Consulado, a las diversas plazas comerciales del y desarrollar el comercio interno. Por su parte, los
interior del país. Este sistema funcionó a lo largo de liberales fueron partidarios de la libertad de comercio
los casi tres siglos de dominio español. El régimen de enfocada, sobre todo, a vincular el comercio nacional
flotas y galeones se complementaba, sobre todo en el con los mercados del capital extranjero.
siglo XVIII, con el de ferias. La más importante fue la Muchas discusiones y conflictos se generaron con
de jalapa. motivo de la libertad de comercio, la cual fue final-
Las mercancías que venían de España se hallaban mente aceptada como principio básico para el desa-
fuertemente tasadas y sujetas, para su traslado y distri- rrollo de la joven nación mexicana.
bución, a engorrosos procedimientos burocráticos. ifi. La libertad de comercio fue reconocida en Mé-
Por esto el contrabando fue siempre una próspera ins- xico, por primera vez, en el Plan de Ayuda (a. 7o.) de
titución que permitía aprovisionar las plazas comer- 11 de marzo de 1854, que es antecedente de la Cons-
ciales evitando trámites administrativos e impuestos. titución de 1857, la que, en su a. 4o., consagró el prin-
Dentro de la Nueva España el comercio se hallaba cipio, que después habría de pasar a la C vigente de
acaparado en manos de los comerciantes del Consula- 1917, actualmente en el a. 5o.
do. Los indígenas se encontraban, por su parte, suje- "A ninguna persona, dice esta norma, podrá impe-
tos al régimen de reparto de mercancías que estaba en dirse que se dedique a la profesión, industria, comer-
manos de los alcaldes mayores y corregidores. Estos cio o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El ejercicio
funcionarios tenían en sus manos el reparto del maíz, de esta libertad sólo podrá vedarse por determinación
las mantas, la grana cochinilla y otros productos de judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero, o
capital importancia para la vida de las comunidades por resolución gubernativa, dictada en los términos
indígenas. pie marque la ley, cuando se ofendan los derechos de
Los comerciantes novohispanos eran los beneficia- la sociedad. Nadie puede ser privado del producto de
rios fundamentales no sólo del comercio dentro del su trabajo, sino por resolución judicial... Tampoco

75
puede admitirse convenio en que la persona. - renun- en que las partes operan en el momento de celebra-
cie temporal o permanentemente a ejercer determina- ción del contrato), y a que la actividad misma que se
da profesión, industria o comercio". limita, no sea la única que la persona afectada pueda
La norma, por una parte, concede libertad para el llevar a cabo.
ejercicio del trabajo, del comercio y de la industria;
.por otra parte, prohibe cualquier pacto de renuncia IV. BIBLIOGRAFIA: ASCARELLI, Tulio, Teoría della
para ejercer una actividad profesional o comercial, en concorrenza e dei beni immateriali, Instituzioni di diritto la-
su sentido mas amplio; y en tercer lugar, establece dustruale, Milán, Giuffré, 1960; BARRERA GRAF, Jorge,
Tratado de derecho mercantil; generalidades y derecho in-
ciertos temperamentos a dichos principios, a saber, dufln(il, México, Pornia, 1957, vol. 1; FERRARA,Jr., Fran-
primero, que la actividad sea lícita, o sea, que no este cesco, "La tutela delta liberté della concorrenza nel diritto
prohibida o restringida por una ley secundaria (p.c., italiano", Scritti minori, 1977, Milán, Guiuffr€, vol. II; GA-
Ley de Profesiones, Ley de Transferencia de Tecnolo- RRIGUEZ, Joaquín, La defensa de la competencia mercantil.
gía, la Convención de París, antes citada, etc.);segun. Cuatro conferencias sobre la Ley española del 20 de julio de
1963 contra prácticas restrictivas de ¡a competencia, Madrid,
do, que no se ataquen derechos de tercero, según re- Sociedad de Estudios y Publicaciones, 1964; GUYON, [ves,
sulte de una resolución judicial (la que, a su vez, tendrá "Que i-egtet ji du pnncipe de la liberté de commerce et de
que fundarse en ley, o bien, en otras fuentes de dere- l'induatrie?", Dix ens de droit de l'entreprise, París, Libraries
cho, como son fa costumbre mercantil, los principios Techoiques, sIf (1978); RODRIGUEZ Y RODRIGUEZ, Joa-
generales, la jurisprudencia de la SCJ), y tercero, cuan- quín, Curso de derecho mercantil; 3a. cd., México, Porrúa,
1958; RIPERT, Georges, Aspecta juridiques du capitalisme
do se ofendan los derechos de la sociedad, tratándose rnoderne, París, Libraiñe Général de Drolt et de Jurispruden-
de resoluciones gubernativas que, nuevamente, deberán ce (LGD et J), 1946; id, Le régime démocratique et le droit
dictarse en los términos que marque una ley. civil modere; 2a. cd., París, LGD et J, 1948 -,id., Le déclin du
Lo esencial es que dicha libertad de trabajo y de droit; études sur la législation contemporaine, París. LGD et
comercio, no es irrestricta; si lo fuera, caería por su J, 1949; VELASCO, Gustavo R., Libertad y abundancia, Mé-
base; no se trataría de una libertad normativa o jurí- xico, Porrúa, 1958: WALKER, Geoffrey J., Política española
y comercio colonial, 1770-1789, Barcelona,Ariel, 1979.
dica, cuyo ejercicio debe ser reglado; y nunca debe
afectar al interés público y los derechos sociales. Jorge BARRERA GRAF y
Con base en dicha interpretación, que ha aceptado Ma. del Refugio GONZALEZ
la SCJ en varias ejecutorias (a algunas de las cuales se
alude en la obra Los derechos del pueblo mexicano, Libertad de conciencia, 1. Por libertad de conciencia
México, Librería de Manuel Porríia, 1978, tomo III, se entiende el derecho a la facultad de los individuos
p. 395 y so.), se justifican las leyes restrictivas antes para profesar cualquiera religión; en forma implícita,
citadas, así corno preceptos de otras, que prohíben y también incluye el derecho a no profesar religión al-
restringen la competencia, por considerar que es injus- guna y la posibilidad de colocarse en una posición
ta o desleal; p.c., en la LFT, el a. 47, fr. XV que per- ateísta. La libertad d cocienca, junto con la liber-
mite la rescisión de la relación de trabajo —según tad de culto —entendida esta última como el derecho
jurisprudencia de las SCJ— porque el trabajador haga a practicar, en público o en privado, cierta religión—,
competencia al patrono; en el CCo., el a. 312 que es- constituye lo que se denomina generalmente "liber-
tablece la misma prohibición de no competencia, res- tad relipiosa".
pecto al factor; los aa. 35, 57 y 211 LGSM, respecto a R. A diferencia de otras libertades específicas que,
socios de sociedades personales. durante varias etapas históricas anteriores al constitu-
Se justifican también los pactos restrictivos de la cionalismo angloamericano y a la Revolución France-
concurrencia y los de exclusividad, con tal de no vio- sa, se desarrollaron como un fenómeno fáctico, cuyo
lar derechos de terceros o ser contrarios al interés pú- ejercicio se encontraba sujeto al arbitrio y tolerancia
blico: de que sólo impliquen restricciones (no renun- del poder público, la libertad religiosa ni siquiera exis-
cias) al ejercicio de una profesión o de una actividad tió como un hecho. En efecto, por lo general toda esa
mercantil, que se basen en principios de justicia o de época se caracterizó por la intolerancia religiosa, ha-
equidad; y de que tales pactos se limiten (Ferrara, Jr.) biendo existido lo que se denomina "religiones de Es-
en cuanto al tiempo (cinco años o menos, en derecho tado", lo cual originó una multitud de conflictos ar-
comparado), al espacio (sólo proceden en el territorio mados, como la guerra de treinta años (1618 a 1648)

76
y el surgimiento de instituciones tan nocivas corno la la intervención que fijaran las leyes en materia de cul-
Inquisición. to religioso y disciplina externa. Así pues, las liberta-
No fue sino hasta la Declaración Francesa de los De- des de conciencia y de culto no fueron consagradas
rechos del Hombre y del Ciudadano, de 1789, cuando sino hasta la ley sobre libertad de cultos, expedida el
la libertad religiosa se garantizó por el poder público 4 de diciembre de 1860, cuyo a. lo. estableció: "Las
en los siguientes términos: "Nadie debe ser molestado leyes protegen el ejercicio del culto católico y de los
por sus opiniones, inclusive las religiosas, mientras Bu demás que se establezcan en el país, como la expresión
manifestación no disturbe el orden público estableci- y efecto de la libertad religiosa, que siendo un derecho
do por la ley" (a. 10). Asimismo, en 1791 entró en natural del hombre, no tiene ni puede tener más lími-
vigor la enmienda 1 a la Constitución de los Estados tes que el derecho de tercero y las exigencias del or-
Unidos que estableció: "El Congreso de la Unión no den público. En todo lo demás, la independencia en-
podrá aprobar ninguna ley conducente al estableci- tre el Estado por una parte, y las creencias y prácticas
miento de religión alguna, ni a prohibir el libre ejerci- religiosas por otra, es y será perfecta e inviolable".
cio de ninguna de ellas". A partir de ahí, la mayoría III. El a. 24 de la C vigente, además de consagrar
de las constituciones de los Estados democráticos la libertad de culto, garantiza el derecho a la libertad
paulatinamente garantizaron la libertad de conciencia de conciencia en los siguientes términos: "Todo hom-
y de ejercicio de cultos religiosos, varias de las cuales bre es libre de profesar la creencia religiosa que más le
sólo lo supeditaron a la moral, las buenas costumbres, agrade. . - "; implícitamente este precepto contiene
la paz social y el orden público. Esta tendencia crista- también el derecho a no profesar religión alguna. Asi-
lizó con su consagrición en la Declaración Universal mismo, para asegurar constitucionalmente lo previsto
de los Derecho' del Hombre por las Naciones Unidas: por dicho a., el segundo pfo. del a. 130 del mismo or-
"Toda persona tiene derecho a la libertad de pensa- denamiento prescribe: "El Congreso no puede dictar
miento, de conciencia y de religión; este derecho im- leyes estableciendo o prohibiendo religión cualquiera".
plica la libertad de cambiar de religión o convicción, En términos generales, la libertad de conciencia, en
así como la libertad de manifestarlas individualmente tanto profesión religiosa, constituye simplemente un
o en común, tanto en público como en privado, por conjunto de ideas, principios, postulados, etc., inma-
la enseñanza, la predicación, el culto y el cumplimien- nentes a la persona humana, por lo que es absoluta y
to de los ritos" (a. 18). No obstante, todavía hay Es- no tiene limitación alguna, ya que pertenece al terre-
tados, corno Bolivia y Costa Rica, cuyas constitucio- no meramente subjetivo e interno del individuo; en
nes, si bien garantizan el libre ejercicio de tos cultos, cambio, cuando una ideología religiosa se manifiesta
establecen una religión de Estado (cfr. , aa. 3o. y 76, exteriormente a través de diversos actos, principal-
respectisramente). mente de los de culto, público o privado, entonces,
En México, a raíz de la conquista, los indios goza- constituye una actividad sujeta a diversas restricciones
ron de cierta tolerancia, por parte de los españoles, jurídicas.
para profesar sus propias creencias, auji cuando se es- y. LIBERTAD DE CULTO, LIBERTAD DE EXPilE-
tablecía como obligatoria la religión católica. Asimis- SION.
mo, desde el movimiento de independencia, diversos
ordenamientos constitucionales conservaron el sistema IV. BIBLIOGRAFIA: BURGOA, Ignacio, Las garantía.!
de la "religión de Estado", a diferencia de otras liber- individuales; 8a. cd., México, Porrúa, 1972; CAMARA DE
tades públicas que fueron expresamente proclamadas; DIPUTADOS. L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo
mex!cano; México a través de sus constituciones; 2a. cd., Mé-
en este sentido, desde la Constitución de Apatzingán xico, Librería de Manuel Porrúa, 1978, t. IV; CARPIZO, Jor-
de 1814 hasta el Acta Constitutiva y de Reformas de ge, La Constitución mexicana de 1917; 3a. cd., México,
1847, se estableció a la religión católica como oficial UNAM, 1979.
con exclusión de cualquier otra.
En rigor, la Gonstitución de 1857 no llegó a esta- J. Jesús OROZCO IIENRIQUEZ
Mecer la libertad de conciencia, pues el a. 15 del pro-
yecto respectivo no fue aprobado (por estimar, infun-
dadamente, que se podría debilitar la unidad nacional) Libertad de culto. 1. Libertad de Culto es la garantía
y el a. 123 se redujo a reservar a los poderes federales contenida en el a. 24 constitucional, que consiste en

77
la manifestación externa o ejercicio de las creencias U. Durante los primeros años de independencia de
religiosas. México la libertad de cultos fue inexistente. No obs-
La limitación a esta libertad radica en el hecho de tante que los derechos humanos que ofrecían las cons-
que el culto debe efectuarse únicamente en los tem- tituciones particulares de los estados constituían ca-
plos que para tal efecto, se autoricen o en la privacia tálogos completos de derechos del hombre, la única
-del domicilio particular. Subyace en esta limitante, la libertad excluida sin protesta ni debate fue precisa-,
convicción de que el culto es un acto personal y de mente la relativa a cultos.
libre elección, por lo que su manifestación pública, es Este hecho no es particularmente difícil de expli-
decir, a la vista de todos, aún de aquellos que no coria- car. Desde la Colonia, la única religión permitida era
cienten o comparten las mismas creencias religiosas, la católica y la estrecha vigilancia sobre ideas y con-
constituye una imposición de voluntad que no debe ciencia, realizada por instituciones tan contundentes
permitirse por la comunidad ni por el orden jurídico. como la Inquisición, no permitió el florecimiento de
Aunado a lo anterior es de considerarse que esta limi- otras creencias. Además otro hecho importante es que
tación es resultado de la realidad histórica de nuestro la Independencia fue iniciada y consolidada no sólo
país, particularmente la derivada del movimiento de por católicos sino por ministros del culto; Hidalgo,
Reforma, por el cual se formalizó la separación entre Morelos, Miguel Ramos Arizpe, Servando Teresa de
los asuntos civiles y eclesiásticos. Mier, Francisco Severo Maldonado y José María Luis
La libertad de culto se inscribe en el género de la Mora son representantes de esta realidad. Ni siquiera
libertad para la manifestación de ideas que se consa- Lorenzo de Zavala consideró la libertad de culto dig-
gra en el a. 6o. de la C. La protección constitucional na de establecerse, puesto que la homogeneidad de
es relevante en tanto la libertad de pensamiento se creencias religiosas la hacían innecesaria.
exteriorice a través de la palabra, el escrito o prensa, No fue hasta el Congreso Constituyente de 1856-
el culto, las gesticulaciones y otras formas de comuni- 1857, en el que Ponciano Arriaga explicara que la li-
cación. Todas ellas implican la manifestación de ideas. bertad de religión sería incluida por primera vez en
Dependerá del tipo de ideas y de las modalidades de un texto constitucional federal. Por la influencia de
su manifestación para que reciban la tutela apropiada. la primer enmienda de la Constitución americana.
En el caso de las ideas o creencias religiosas su ma- No obstante esta influencia, el proyecto de la Consti-
nifestación, el culto, está sujeto a limitaciones consti- tución de 1857 determinaba que no se prohibiría o
tucionales. La C sólo permite el culto religioso cuando impediría, por principio, el ejercicio de ningún culto
éste se realiza sea en un templo autorizado que se de- religioso; pero que debido a que la religión católica
dique especialmente para celebrar estas manifestacio- era la religión del pueblo mexicano, ésta sería protegi-
nes habitualmente o sea en el domicilio particular en da por leyes equitativas.
el entendido de que ritos religiosos sean conducidos En el transcurso de los debates, se consideró de
esporádicamente, pues si se realizaran habitualmente, fundamental importancia consagrar el principio de la
se asimilaría por disposición de la Ley de Nacionaliza- separación entre la Iglesia y el Estado e iniciar así las
ción de Bienes (DO 31 de diciembre de 1940) en local Leyes de Reforma, que serían promulgadas con pos-
destinado, al culto público y, en consecuencia, con el terioridad. Una vez aprobado en la Constitución de
carácter de templo sujeto a apropiación por parte de 1857, este principio excluyó por incompatible el
la nación. proyectado a que consagraría la libertad de culto con
El principio general del libre culto en templos o en especial protección para el culto católico. El consti-
el domicilio es susceptible de ser limitado ante el caso tuyente Eligio Muñoz justificó la existencia de la li-
de constituir delitos o actos prohibidos por la legisla- bertad de cultos debido a su carácter cosmopolita
ción. Esta limitación obedece a que el concepto reli- mientras que en México, tal como lo aseveraría Za-
gión utilizado por la C e interpretado por la ley regla- vala, existe homogeneidad de culto.
mentaria puede equipararse al de secta o creencia, por Con la promulgación de las Leyes de Reforma de
lo que los ritos constitutivos de un culto pueden ser 1859, 1860, 1861, se consolidó la tendencia para se-
de gran variedad e incluir posiblemente ilícitos que no parar los asuntos del Estado y la Iglesia. No obstante,
deben ampararse en un falso concepto de la libertad el movimiento de reforma vino aimplantarun régimen
de culto. más radical, pues no sólo no se le reconoció persona-

78
lidad jurídica y se le nacionalizaron sus bienes, sino Secretaría de Gobernación. Para asegurar la propiedad
que el Estado pasó a controlar los actos que rigen los de la nación sobre los templos, la autorización está
atributos de la personalidad de los individuos, créan- sujeta a que se perfeccione previamente la titulación
dose así la Oficina del Registro Civil para controlar del inmueble a nombre de la nación. La ley determi-
nombre y estado civil de las personas. na los criterios por los cuales se entiende que un bien
En el constituyente de 19164917 el aspecto más ha sido destinado a la administración, propagación o
discutido fue un voto de Enrique Recio, quien fungió enseñanza de un culto religioso, determinándolas
como miembro de la comisión dic taininadora del a. 24 cuando los actos del culto se realicen habitualmente.
de la C. En dicho voto se mencionaba que dentro de Para que un bien E,ea nacionalizado por razón de prác-
los ilicitos que limitan el principio de la libertad de cul- ticas religiosas o de secta, el Estado a través del Mi-
to celebrado en templos y domicilios, deberían espe- nisterio Público Federal debe iniciar acción de nacio-
cificarse en la C dos: a) la confesión auricular perso- nalización ante el juzgado de distrito en materia civil.
nalizada, y b) el celibato en sacerdotes menores de Iniciado el procedimiento podrá dictarse la medida
cincuenta años de edad. Recio argumentó que a través precautoria de ocupación administrativa.
de la confesión se manipulaban las conciencias de los La restante legislación sobre materia de cultos es
creyentes y que el celibato era una institución sin jus- reglamentaria del a. 130 constitucional y fue promul-
tificación. El voto fue finalmente desechado en la se- gada fundamentalmente a mediados de los años vein-
sión del 27 de enero de 1917, debido a la intervención tes y a principios de los treintas, como resultado del
del diputado Lizardi, quien atacó esas consideraciones conflicto religioso en México.
en base a que el Estado y la Constitución no deben in-
Las principales piezas legislativas que regulan la
fringir la libertad de cesión de la familia sobre si deci-
materia son:
dió confesarse y de los sacerdotes sobre si unirse o no
en matrimonio. Debido a que ni la confesión ni el 1. Ley que reforma el CP sobre los delitos y faltas
celibato son ilícitos sancionados por la legislación vi- en materia de culto religioso y disciplina externa (DO,
gente, la Constitución al establecer la libertad de cul- 2 de julio de 1921), en el que se exige que los sacer-
to, no debe incongruentemente restringir elementos dotes deben ser mexicanos por nacimiento y que es-
de ese culto y coartar además la libertad de la familia tán imposibilitados para establecer o dirigir escuelas
para decidir sobre estas cuestiones. de instrucción primaria. Se penaliza el ingreso a órde-
Como complemento de la libertad de culto, la C de nes monásticas y la incitación al desconocimiento de
1917 plasmó en un a. diferenciando la supremacía del las instituciones públicas, leyes o autoridades. Se nie-
Estado sobre cualquier Iglesia: el a. 130. Como mues- ga la capacidad política de los sacerdotes o ministros
tra de esa supremacía, y no sólo separación, reservó a de algún culto. La ley contiene disposiciones de dudo-
los poderes federales el ejercer en materia de culto re- as constitucionalidad cuando para las autoridades mu-
ligioso y disciplina externa, la intervención que desig- nicipales que no cumplan con ciertas disposiciones so-
nen las leyes. bre la materia, se prevé como sanción a la destitución,
III. El Estado ha regulado la libertad de culto fun- siendo que al ser autoridades electas e independientes
sólo podrían ser removidas mediante juicio político
damentalmente a través de un control gubernativo y
patrimonial. Desde ¡a Ley de Desamortización de Bie- seguido ante las legislaturas respectivas.
nes Propiedad de Corporaciones Civiles y Religiosas, 2. Ley reglamentaria del artículo 130 de la C (DO
del 25 de junio de 1856, y las Leyes de Reforma, los 18 de enero de 1927) que establece que los actos rela-
templos conventos y demás bienes inmuebles dedica- tivos al estado civil de las personas deberán cumplirse
dos al culto forman parte ipso jure del dominio de la ante la autoridad y, posteriormente, ante los minis-
nación. tros de culto respectivo. Los ministros de un culto
La vigente Ley de Nacionalización de Bienes, regla- son equiparados a las personas que ejercen una pro-
mentaria de la fr. II del a. 27 constitucional prescribe fesión. La solicitud de autorización para el funciona-
que son bienes propiedad de la nación los templos, miento de un templo se liará por el ministro y diez
obispados, casas curales, conventos y seminarios. Por residentes del área.
otra parte la ley define a los templos como los edifi- 3. Ley que reglamenta el séptimo pfo. del a. 130
cios abiertos al culto público con autorización de la constitucional en el D.F. (DO 30 de diciembre de

79
1931). Se autoriza el funcionamiento de un ministro en las escuelas oficiales. La primera comisión de Cons-
de culto por cada cincuenta mil habitantes, y titución se apartó del proyecto de Carranza para fijar
4. Decreto que establece el plazo dentro del cual principios más avanzados. La discusión fue larga y ar-
pueden presentarse solicitudes para encargarse de los dua y al final la comisión presentó un nuevo proyecto,
templos que se retiren del culto (DO, 31 de diciembre suprimiéndole dos principios a su primigenio proyec-
de 1931). Complementa la anterior ley en el supuesto to: la prohibición de impartir enseñanza a los miem-
de que al hacerse la distribución de los ministros según bros de corporaciones religiosas y la obligatoriedad de
la población del D.F., que en ese año era de 1 817 663 la enseñanza primaria.
habitantes, sobraban ministros y abundaban templos, El original a. tercero contuvo los siguientes aspec-
por lo que el decreto permite que ciudadanos avecina- tos: la enseñanza impartida en escuelas oficiales sería
dos en templos vacantes puedan solicitar a la Secre- laica, lo mismo que la enseñanza primaria, elemental
taría de Gobernación para que ésta les autorice hacerse y superior impartida en establecimientos particulares;
cargo del templo. ni las corporaciones religiosas ni los ministros de algún
culto podrían establecer o dirigir escuelas primarias;
W. BIBLIOGRAFIA: BURGOA, Ignacio, Los garantías las escuelas primarias sólo podrían establecerse suje-
individuales; 7a. cd., México, Porrúa, 1972;
CAMARA DE tándose a la vigilancia oficial y las escuelas oficiales
DIPUTADOS. L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo
impartirían enseñanza primaria en forma gratuita.
mexicano. México a través de sus constituciones, México, Li-
brería de Manuel Porrúa, 1978, t. III y IV. En 1934 se reformó el a. tercero C para introducir
la educación socialista: además "de excluir toda doc-
Manuel GONZALEZ OROPEZA trina religiosa, combatirá el fanatismo y los prejui-
cios, para lo cual la escuela organizará sus enseñanzas
Libertad de enseñanza. 1. Durante la Colonia y en los y actividades en forma que permita crear en la juven-
primeros años del México independiente no existió tud un concepto racional y exacto del Universo y de
libertad de enseñanza, ya que ésta estaba completa- la vida social".
mente en manos de la Iglesia Católica. En 1946 se volvió a modificar el mencionado a. y
La prerreforma de 1833 persiguió ampliar la educa- es el que hoy se encuentra vigente.
ción oficial, se creó la Dirección General de Instruc- Hl. Nuestro actual a. tercero C establece la finalidad
ción Pública, se estableció la enseñanza libre y se ins- que la educación debe perseguir: desarrollar armóni-
tauraron escuelas primarias y normales. Se suprimió camente todas las facultades del ser humano, fomen-
la Real y Pontificia Universidad, por ser el baluarte tando en él, el amor a la patria y a la conciencia de la
del pensamiento conservador, y asimismo y por la solidaridad internacional en la independencia y en
misma razón, fueron clausurados otros colegios de la justicia.
estudios superiores; para substituirlos, se organizaron En este primer pfo., la C reafirma la vocación in-
escuelas de estudios preparatorios y cinco escuelas de ternacionalista de México, y de que —como declaró
carácter profesional. En este periodo, se fundó la Bi- la Constitución de Apatzingán— todos los pueblos
blioteca Nacional y la primera escuela normal en Za- tienen el derecho de ser libres; sus relaciones deben
catecas. estar presididas por la idea de la justicia.
En el Congreso Constituyente de 1856-1857, tino de La educación en México se debe orientar por los
los debates más hermosos fue el relativo a la libertad criterios que la propia C señala:
de enseñanza. La Constitución liberal de 1857 fue con- a) laica, en cuanto debe ser ajena a cualquier doc-
gruente consigo y consignó la libertad de enseñanza. trina religiosa;
La Ley Orgánica de Instrucción Pública de 1867, b) científica, en cuanto debe luchar contra la ig-
instituyó la enseñanza primaria gratuita, laica y obli- norancia, las servidumbres, los fanatismos y los pre-
gatoria. En esta forma triunfaba la Reforma en el as- juicios;
pecto educativo. e) democrática, en cuanto debe perseguir el cons-
II. El debate en el Congreso Constituyente de 1916- tante mejoramiento económico, social y cultural del
1917 sobre la libertad de enseñanza fue muy impor- pueblo;
tante y definió el espíritu progresista del mismo. El d) nacional, en cuanto debe atender a la compren-
proyecto de Carranza sólo establecía la enseñanza laica Sión de nuestros problemas, al aprovechamiento de

80
nuestros recursos, auestra independencia política, que se imparta educación primaria, secundaria y nor-
al aseguramiento de uestra independencia económi- mal y la destinada a obreros o a campesinos.
ca y a la preservación y acrecentamiento de nuestra La fr. V señala que el Estado puede, en cualquier
cultura; momento, retirar el reconocimiento de validez oficial
e) social, en cuanto debe robustecer la convicción a los estudios realizados en planteles particulares.
del interés general de la sociedad, eliminándose cual- La fr. VI declara que la educación primaria será
quier forma de discriminación y profundizando en la obligatoria y la fr. VII ordena que toda la educación
igualdad y fraternidad de derechos de todos los hom- que el Estado imparta será gratuita.
bres, y Y. Resulta claro que la idea liberal de la libertad de
f) integral, en cuanto debe fortalecer el aprecio para enseñanza ha sido superada y que actualmente la edu-
la dignidad de fa persona y la integridad de la familia. cación constituye una función social a cargo del Esta-
Estos criterios conforman todo un programa ideo- do ya sea que la imparta directamente, en forma des-
lógico en la C, a través de los cuales se definen nocio- centralizada o a través de los particulares quienes
nes tan importantes como democracia, lo nacional y necesitan que se les otorgue concesión para tal fin, es-
lo social. Estos criterios son parte importantísima de tán sujetos a inspección y la enseñanza que den tiene,
la C y deben ser tomados en consideración al momen- como ya asentarnos, que respetar la finalidad y los cri-
to de interpretarse la norma suprema del país, y ellos terios que la C indica.
fueron establecidos nada menos que en relación con La e[ucación es una garantía de carácter social en
el aspecto educativo, lo que hace resaltar la gran im- cuanto implica un hacer por parte del Estado.
portancia que el autor de la reforma constitucional VI. La fr. VIII, adicionada en junio de 1980, regu-
de 1946 le otorgó a la enseñanza. la diversos aspectos relacionados con las universidades
IV. La fr. II del a. tercero dispone que los particu- e institutos de educación superior: los alcances de la
lares pueden impartir educación en todos sus tipos y autonomía, los aspectos académicos y las relaciones
grados; pero la relativa a la educación primaria, secun- laborales.
daria o normal y a la de cualquier tipo o grado desti- VII. La última fr., la IX, otorga competencia al
nada a obreros y campesinos, deben primero obtener, Congreso de la Unión para legislar con la finalidad de
en cada caso, la autorización expresa del poder públi- unificar y coordinar la educación en toda la República
co, y esa autorización puede ser negada o revocada sin y para ello expedirá las leyes necesarias para distribuir
que contra tales resoluciones proceda ningún juicio o la función social educativa entre la federación, los es-
recurso; por tanto, no procede ni el juicio de amparo. tados y los municipios, fijando las aportaciones eco-
Es claro que la inipartición de la educación es una nómicas relativas a ese servicio público.
obligación del Estado, que el servicio educativo es de y. AUTONOMIA UNIVERSITARIA, INTERPRETA-
carácter público y social. El poder público puede au- ClON CONSTITUCIONAL.
torizar a los particulares, pero esta autorización es de
VIII. SIBLIOGRAFIA: BURGOA, Ignacio, Les garantías
carácter discrecional porque no puede ser impugnada individuales; 4a. cd., México, Pornia, 1965; CARPIZO,Jorgs,
ante los tribunales. Existe en México monopolio por La Constitución mexicana de 1917; 6a. cd., México, Porrúa
parte del Estado en la imp artición de los tipos de en- UN AM, 1983;LOZANO,José María, Tratado de los derechos
señanza señalados, aunque el Estado se puede auxiliar del hombre; 2&. cd., México, Porrúa, 1972; RABASA, Emi-
de los particulares. lio O. y CABALLERO, Gloria, Mexicano: ésta es tu Coniti-
hicMn; 4a. ed., México, Cámara de Diputados, 1982; 1'ENA
La fr. III indica que los planteles particulares tie- RAMIREZ, Felipe, Leyes fundamentales de México. 1808-
nen que respetar la finalidad y los criterios que para 1964; 2a. cd., México, Porrúa, 1964.
la educación señala el propio a., así como cumplir los
Jorge CARPIZO
planes y programas oficiales.
La fr. IV dispone que las corporaciones religiosas, Libertad de expresión. I. Por libertad de expresión se
los ministros de los cultos, las sociedades por acciones entiende la facultad o potestad de los individuos para
que, exclusiva o predominantemente realicen activi- manifestar o expresar sus ideas, pensamientos, opinio-
dades educativas, y las asociaciones o sociedades liga- nes, etc. Es conveniente observar que esta facultad
das con la propaganda de cualquier credo religioso, no puede ser ejercida por cualquier medio y, en este sen-
deben intervenir en ninguna forma en los planteles en tido, se suele distinguir —considerándolas como subes-

81
pecies de la libertad de expresión—ala llamada libertad nales, como la Declaración .ersal de los Derechos
de pensamiento u opinión (que alude a la libre mani- UY
del Hombre, por las Nacionesidas, cuyo a. 19 esta-
festación de las ideas a través de un medio no escrito) bleció; "Todo individuo tiene derecho a la libertad de
de la libertad de prensa o imprenta (cuando las ideas opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser
son expresadas en forma escrita); en relación estrecha molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y
con estas libertades se encuentra también el derecho o recibir informaciones y opiniones y de difundirlas, sin
la libertad de información que, entre otros aspectos, limitación de fronteras, por cualquier medio de ex-
incluye la facultad del individuo para difundir la in- presión".
formación por cualquier medio; asimismo, cuando las En México, la primera declaración escrita de dere-
manifestaciones o expresiones respectivas tienen un chos del hombre fue el Decreto Constitucional para
carácter religioso se les encuadra dentro de la libertad la Libertad de la América Mexicana, sancionado en
de religión, a la cual se subdivide en libertad de con- Apatzingán el 22 de octubre de 1814, el cual estable-
ciencia y libertad de culto; por último, cabe mencio- ció el derecho de los individuos a manifestar libre-
nar, como una subespecie más de la libertad de expre- mente sus ideas con ligeras limitaciones provenientes
sión, a la libertad de cátedra e investigación (también de "ataques al dogma" (en tanto hacía obligatoria la
conocida como libertad de enseñanza), cuyo ejercicio religión católica) o porque "turbe la tranquilidad u
es garantizado al personal académico universitario. ofenda el honor de los ciudadanos" (a. 40). Una vez
II. La manifestación de las ideas en los siglos que consumada la independencia en 1821, tras el breve
precedieron a la Revolución Francesa y las declaracio- imperio de Iturbide, en 1824 se promulgó la Constitu-
nes de derechos del hombre en las constituciones de ción Federal de los Estados Unidos Mexicanos que, si
las colonias norteamericanas —salvo excepciones con- bien no consignó expresa y sistemáticamente una de-
cernientes a algunos regímenes sociales, como Ingla- claración de derechos, en varias partes del texto con-
terra— no constituía propiamente un derecho público, sagró la mayor parte de los derechos del hombre; así,
en tanto garantía individual que estableciera la obli- p.c., aun cuando aludió directamente a la manifesta-
gación de observancia para el Estado y sus autorida- ción verbal de las ideas, consignó como garantía para
des, sino que se traducía en un simple fenómeno fácti- la libertad de imprenta o expresión escrita de las mis-
co, cuya existencia y alcance dependían del arbitrio mas, la obligación del poder legislativo consistente en
y tolerancia del poder público. No fue sino a partir "Proteger y arreglar la libertad política de imprenta,
de la Revolución Francesa —sin olvidar los preceden- de modo que jamás se pueda suspender su ejercicio,
tes angloamericanos—, cuando la libre manifestación y mucho menos abolirse en ninguno de los Estados ni
de las ideas, pensamientos, opiniones, etc., adquirió territorios de la Federación" (a. 50, fr. III). Por su
un carácter jurídico público, incorporándose como parte, la mayoría de los Estados miembros incluyeron
garantía individual o derecho público subjetivo en la una verdadera declaración, a través de un catálogo ex-
mayoría de las constituciones de los Estados demo- preso, en sus constituciones particulares, garantizando
cráticos, en virtud de su relevancia para el progreso por lo general la libertad de expresión.
cultural y social de la humanidad, así como para el En 1836 triunfó la tendencia centralista y expidió
cabal desenvolvimiento de la personalidad humana. una Constitución llamada las Siete Leyes Constitucio-
La Declaración francesa de los Derechos del Hom- nales, que consignó una declaración de derechos del
bre y del Ciudadano de 1789, en sus aa. 10 y 11, ex- mexicano, estableciendo como garantía la libre mani-
presamente estableció "Nadie debe ser molestado festación de las ideas por medio de la imprenta; "Son
por sus opiniones, aun religiosas, mientras su mani- derechos del mexicano... VII. Poder imprimir y cir-
festación no trastorne el orden público establecido cular, sin necesidad de previa censura, sus ideas polí-
por la ley"; "La libre comunicación de los pensa- ticas" (a. 2o.). Las Bases Orgánicas de la República
mientos y de las opiniones es uno de los derechos inés Mexicana de 1843, también de tendencia centralista y
preciosos del hombre; todo ciudadano puede hablar, conservadora, igualmente instituyeron tal garantía;
escribir o imprimir libremente, pero debe responder "Ninguno puede ser molestado por sus opiniones; to-
del abuso de esta libertad en los casos determinados dos tienen derecho para imprimirlas y circularlas, sin
por la ley". Esta tendencia cristalizó con su adopción, necesidad de previa calificación o censura. No se exi-
a través de diversos instrumentos jurídicos internacio- girá fianza a los autores, editores o impresores" (a. 9o.,

82
fr. II). UI) documento constitucional posterior, de yes reglamentarias sobre garantías individuales (a. 16
corte liberal y federalista, llamado Acta de Reformas transistorio)- y, especialmente, la SCJ proporcionen
de 1847, no hizo sino recoger el legado de la Consti- los criterios necesarios para delimitar los vagos e im-
tución de 1824. Por fin, después de la Guerra de Re: precisos conceptos constitucionales de "ataques a la
forma, se promulgó la Constitución de 1857, en la moral", "derechos de tercero" y "perturbación del
cual se adoptó el régimen federal y se consolidó el orden público", con el objeto de garantizar, en la ma-
triunfo de las tendencias liberales e individualistas, in- yor medida posible, el ejercicio de la libertad de ex-
sertándose un catalogo de derechos del hombre, don- presión advirtiendo que el daño que la legislatura tie-
de se consagró la libre manifestación de las ideas (a. ne derecho a proscribir no es la expresión en sí, sino
en los mismos términos que la C de 1917 en vi- los resultados pie la misma ocasiona.
gor, excepción hecha de lo relativo al derecho a la in- Conviene mencionar que, tomando en cuenta que
formación que esta última contempla. la libertad para manifestar ideas y opiniones es inútil
III. La C vigente expresamente establece: "La ma- cuando no incluye la libertad y e' derecho a la infor-
nifestación de las ideas no será objeto de ninguna in- mación, ya que sólo puede opinar y optar consciente-
quisición judicial o administrativa, sino en el caso de mente quien está verazmente informado y no quien
que ataque a la moral, los derechos de tercero, pro- está influido o desorientado, el propio a. sexto se
voque algún delito o perturbe el orden público. - adicionó, como parte de la reforma política de 1977,
Corno se observa, la libertad de expresión aquí garan- de la siguiente manera: "el derecho a la información
tizada no tiene carácter absoluto, sino que es objeto será garantizado por el Estado". Asimismo, diversos
de diversas limitaciones. En efecto, primeramente y a aspectos concretos del ejercicio del derecho a mani-
diferencia de lo que ocurre en otros órdenes jurídicos festar libremente las ideas se encuentran contemplados
(véase, p.c., la enmienda 1 de la Constitución de los por otros aa. constitucionales; en este sentido, p.c., el
Estados Unidos), la obligación estatal de abstenerse 7o. declara inviolable la libertad de publicar escritos;
de interferir en ci ejercicio de este derecho se dirige el So. proclania la libertad de cátedra e investigación
exclusivamente a los órganos judiciales y administrati- del personal académico al servicio de las universidades
vos, mas no a los legislativos. Por otra parte, los térmi- públicas autónomas; el 24 salvaguarda la libertad de
nos sumamente vagos, ambiguos e imprecisos en que profesión religiosa, y el 61 establece la inviolabilidad
se encuentran redactadas las limitaciones a la libertad de las opiniones que los diputados y senadores mani-
de expresión —sin que la legislación secundaria, ni la fiesten en el desempeño de sus cargos y la imposibili-
jurisprudencia, proporcionen un criterio seguro y fijo dad de que lleguen a ser reconvenidos por ellas.
para establecer en qué casos la libre expresión del y. LIBERTAD DE ENSEÑANZA, LIBERTAD DE CON-

pensamiento ataca la moral, los derechos de tercero o CIENCIA, LIBERTAD DE PENSAMIENTO, LIBERTAD
perturba el órden público—, ha permitido Bu interpre- DE IMPRENTA.
tación y aplicación arbitraria o caprichosa por parte
de las autoridades judiciales y administrativas, así co- IV. I3IBLIOGRAFIA: BURGOA, Ignacio, Las garantías
mo, lo más grave, la abstención frecuente del ciuda- individuales;8a. ed., México, Porrúa, 1972; CAMARA DE
DIPUTADOS. L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo
dano para expresarse por razón de la inseguridad jurí- mexicano. México a través de sus constituciones; 2a. ed., Mé-
dica prevaleciente, ya que se teme que cierta expresión, xico, Librería de Manuel Porrús, 1978, t. III; CARPIZO,
aun cuando se encuentre protegida en la mayoría de Jorge, La Constitución mexicana de 1917; 3a. cd., México,
los sistemas democráticos, pueda llegarse a considerar UN AM, t979; MILL, John Stuart, Sobre la libertad, Madrid,
proscrita por los órganos del Estado mexicano, sin Aguilar, 1972; OROZCO HENRIQUEZ,J. Jesús, "Seguridad
que proceda, en su caso, la demanda de inconstitucio- estatal y libertades políticas en México y Estados Unidos",
Boletín Mexicano de Derecho Comparado, México, año XV,
nalidad de la medida respectiva (recuérdese, pe., los núm. 44, mayo-agosto de 1982.
controvertidos delitos llamados de "disolución social",
previstos por los aa. 145 y 145 bis dei CP y derogados J. jesús OROZCO HENRIQUEZ
en 1970, así como lo sustentado por la SCJ al respec-
to, SJF, sexta época, segunda parte, vol. 105, p. 11). Libertad de imprenta. 1. El derecho del individuo para
Es urgente, pues, que el propio Congreso de la publicar y difundir las ideas por cualquier medio grá-
Unión —órgano facultado por la C para expedir las le- fico. Es una garantía del régimen democrático en tanto

83
exterioriza el pluralismo político e ideológico y puede desde que se implantó la imprenta en la Nueva España
controlar los actos del gobierno denunciando sus erro- en el año de 1539. Durante la Colonia, varias fueron
res y defectos. Se le conoce también como libertad de las leyes y ordenanzas que establecieron diversas res-
prensa. Este derecho está reconocido como garantía tricciones al ejercicio de esta libertad, operando en un
individual en el a. 7. de la C vigente, en los siguientes alto grado de censura por ci poder público, así como
términos: "Es inviolable la libertad de escribir y publi- la censura eclesiástica desempeñada por el "Santo Ofi-
car escritos sobre cualquier materia. Ninguna ley ni cio" sobre publicaciones en materia religiosa, hasta
autoridad puede establecer la previa censura, ni exigir que la Constitución Política de la Monarquía Española,
fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, garanti-
de imprenta, que no tiene más límites que el respeto a zó la libertad de imprenta y proscribió toda clase de
la vida privada, a la moral y a la paz pública. En ningún censura previa (aa. 131, fr. XXIV, y 371). Una vez
caso podrá secuestrarse la imprenta como instrumento iniciado el movimiento de independencia, el Decreto
rIel delito". Constitucional para la Libertad de la América Mexi-
Como se observa, se establece la facultad de todos cana, sancionado en Apatzingán en 1814, expresa-
los individuos, independientemente de su condición, mente estableció que ... .la libertad de hablar, de dis-
de publicar escritos sobre cualquier materia, en tanto currir y de manifestar sus opiniones por medio de la
que se obliga al Estado a abstenerse de-coartar el ejer- imprenta, no debe prohibirse a ningún ciudadano, a
cicio de dicha facultad fuera de las excepciones cons- menos que en sus producciones ataque al dogma, turbe
titucionales señaladas, así corno a no establecer censura la tranquilidad pública u ofenda el honor de los ciuda-
previa a impreso alguno, ni a exigir garantía a los au- danos" (aa. 40 y 119).
tores o impresores de cualquier publicación. La Constitución federal de 1824 también institu-
II. El primer reconocimiento solemne de la libertad yó la libertad de imprenta, imponiendo al Congreso la
de prensa como un derecho del hombre —ya que con obligación de "Proteger y arreglar la libertad política
anterioridad, excepción hecha de algunos regímenes de imprenta de modo que jamás se pueda suspender
jurídicos como Inglaterra, tenían un carácter mera- su ejercicio; y mucho menos abolirse en ninguno de
mente fáctico, sujeto al arbitrio y tolerancia del po- los Estados ni territorios de la Federación" (aa. 50,
der público— se produjo, con algunos años de intervalo, fr. III, y 161, fr. IV). La libertad de imprenta fue una
en los Estados Unidos y en Francia. En el primer caso, de las cláusulas pétreas señaladas por esta Constitución,
después de la Revolución de 1776, la Declaración de la que asimismo impuso como obligación a las entida-
Derechos de! Estado de Virginia proclamó la libertad des federativas la de proteger a sus habitantes en el
de prensa (a. 12) y aunque la Constitución de los Es- uso de imprimir y publicar sus ideas políticas sin ne-
tados Unidos de 1787 no la llegó a mencionar, la pri- cesidad de licencia, revisión, o aprobación anterior a
mera enmienda aprobada en 1791 garantizó que el la publicación.
Congreso no aprobaría ley alguna que restringiera la La Constitución centralista de 1836, también lla-
libertad de palabra o de prensa. En Francia, por su mada las Siete Leyes Constitucionales, consagró como
parte, la Declaración de los Derechos del Hombre y derecho de los mexicanos "Poder imprimir y circular,
del Ciudadano, de 1789, estableció: "La libre comu- sin necesidad de previa censura, sus ideas políticas.
nicación de los pensamientos y opiniones es uno de Por los abusos de este derecho, se castigará cualquiera
los derechos más preciosos del hombre; todo hombre que sea culpable de ellos.. ." (a. 2o., fr. VII). En
puede hablar, escribir o imprimir libremente, pero de- 1843, las Bases Orgánicas de la República Mexicana,
be responder del abuso de esta libertad en los casos también de tipo centralista, establecieron que "Ningu-
determinados por la ley" (a. 11). Apartir de allí, la no puede ser molestado por sus opiniones; todos tie-
mayoría de los Estados democráticos se preocuparon nen derecho para imprimirlas y circularlas sin necesi-
por garantizar la libertad de prensa a nivel constitu- dad previa de calificación o censura. No se exigirá
cional. Esta tendencia cristalizó con su reconocimien- fianza a los autores, editores o impresores" (a. 9o. fr .
to a través de la Declaración Universal de los Derechos Ir). El Acta Constitutiva y de Reformas de 1847, que
del Hombre por las Naciones Unidas en 1948 (a. 19). reimplantó la Constitución Federal de 1824 con algu-
111. En México, la libertad de prensa ha sido objeto nas reformas, declaró: "Ninguna ley podrá exigir a los
de múltiples restricciones y regulaciones jurídicas, impresores fianza previa para el libre ejercicio de su

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arte, ni hacerles responsables de los impresos que pu- proporcionen los criterios necesarios pura delimitar
bliquen, siempre que aseguren en la forma legal la res- estos conceptos.
ponsabilidad del editor. En todo caso, excepto al de Cabe mencionar que, en abril de 1917, antes de
difamación, los delitos de imprenta serán juzgados que entrara en vigor la C vigente (lo. de mayo de
por jueces de hecho y castigados sólo con pena pecu- 1917), Venustiano Carranza elaboró una Ley de Im-
niaria o de reclusión" (a. 26). prenta, que es la que se aplica en la actualidad y tiene
Uno de los debates más importantes y al propio la pretensión de ser reglamentaria de los aa. 6o. y 7o.
tiempo de mayor brillo y esplendor en el Congreso constitucionales. Como se advierte, esta ley adolece
Constituyente de 1856-1857, versó precisamente so- del gravísimo defecto formal de haber sido puesta en
bre la libertad de imprenta. En dicho debate partici- vigor antes de que rigiera la C de 1917 y, por ende,
paron los periodistas liberales más destacados de la antes de que estuvieran vigentes los aa. que pretende
época: Francisco Zarco, Guillermo Prieto, Félix Ro- reglamentar. Propiamente, tal ley fue derogada por la
mero, Ignacio Ramírez y Francisco Zendejas. propia C, desde el momento en que ésta se abstuvo de
El a. 14 del proecto de Constitución declaraba declarar la subsistencia de dicha ley y, por ser poste-
que: "Es inviolable la libertad de escribir y publicar rior y constituir el último fundamento de validez del
escritos en cualquier materia. Ninguna ley ni autori- orden jurídico mexicano, invalidó todas las disposicio-
dad puede establecer la previa censura, ni exigir fian- nes anteriores. A mayor abundamiento, no es posible
za a los autores o impresores, ni coartar la libertad de admitir como vigente una ley expedida por quien, se-
imprenta, que no tiene más límites que el respeto a la gún los nuevos mandamientos constitucionales, ya no
vida privada, a la moral y a la paz pública. Los delitos tuvo facultades legislativas. Sin embargo, la Ley de
de imprenta serán juzgados por un jurado que califique Imprenta de Carranza sigue aplicándose en la actuali-
el hecho y aplique la ley, designando la pena, bajo la dad, a falta de la ley orgánica de los aa. 6o. y 70.
dirección del tribunal de justicia de la jurisdicción constitucionales.
respectiva". Otra limitación constitucional a la libertad de pren-
Un importante grupo de liberales no estuvo de sa o imprenta, y que, ha sido confirmada por la juris-
acuerdo ni con las limitaciones que el proyecto impo- .prudencia de la SCJ, es la contenida en el pfo. deci-
nía a la libertad de imprenta ni con la intervención motercero del a. 130, el cual prescribe; "Las publi-
del tribunal de justicia en los jurados competentes pa- caciones periódicas de carácter confesional, ya sean
ra juzgar los delitos de imprenta. Respecto a las limi- por su programa, por su título o simplemente por
taciones de este derecho, a pesar de la oposición de sus tendencias ordinarias, no podrán comentar asun-
este sector liberal, el párrafo fue aprobado por sesen- tos políticos nacionales ni informar sobre actos de las
ta votos contra treinta y tres. Mejor suerte hubo en autoridades del país, o de particulares, que se relacio-
cuanto a eliminar la participación del tribunal dejusti- nen directamente con el funcionamiento de las insti-
cia; a este respecto Zarco adujo que la participación tuciones públicas". Asimismo, cuando los medios es-
de éste sólo vendría a hacer perder al jurado su inde- critos en que se ejercita la libertad de imprenta estén
pendencia y su capacidad de juzgar según los dictados destinados a la educación de la niñez y la juventud
de su conciencia. mexicanas, tienen como restricción constitucional la
IV. El a. 7o. de la C vigente establece como limi- de que mediante su desempeño no se desvirtúen, des-
taciones a la libertad de prensa o imprenta el respeto naturalicen o se hagan nugatorios los objetivos a que
a la vida privada, a la moral y a la paz pública. Sin em- propende dicha educación (a. 3o.).
bargo, lamentablemente, ni la legislación secundaria, Como seguridades jurídico-constitucionales a la li-
ni la jurisprudencia, se han preocupado por fijar es- bertad de prensa o imprenta, el propio a. 7o. estable-
tos conceptos que adolecen de una excesiva vaguedad ce que, cuando se comete uno de los llamados delitos
e imprecisión, lo cual ha provocado su aplicación ar- de imprenta, ésta no puede ser secuestrada como ins-
biliaria y caprichosa por parte de las autoridades judi- trumento del delito, regla de excepción a la legislación
ciales y administrativas. Es urgente, pues, que el Con- penal del orden común que, ;ara otros casos, consigna
greso de la Unión —órgano facultado por la C para como sanción específica la pérdida de todo elemento
expedir las leyes reglamentarias sobre garantías indivi- material utilizado en la comisión de un delito. Final-
duales (a. 16 transitorio)— y, especialmente, la SCJ, mente, el último pfo. del a. 7o. obliga al legislador or-

85
dinario a dictar las disposiciones necesarias para evitar En nuestro país, salvo raras excepciones, este dere-
que, a pretexto de la comisión de delitos de prensa, se cho ha sido consignado en la mayoría de nuestras le-
encarcele, sin comprobar antes su responsabilidad, a yes fundamentales, desde el Decreto Constitucional
los operarios, empleados y expendedores (papeleros) para la Libertad de la América Mexicana o Constitu-
del establecimiento del que haya salido el escrito con- ción de Apatzingán, sancionada en dicha ciudad el 22
siderado como delictuoso, por estimar que, en princi- de octubre de 1814 (a. 40), hasta la vigente C del 5 de
pio, ellos son ajenos a la responsabilidad contraída febrero de 1917 (a. 6).
por el autor intelectual de dicho escrito. III. La libertad de pensamiento o, en otros térmi-
y. LIBERTAD DE EXPRESION, LIBERTAD DE PEN- nos, la libre exteriorización de las ideas y opiniones
SAMIENTO. por cualquier medio no escrito, constituye uno de los
diversos derechos específicos que conforman la "liber-
V. BIBLIOGRAFIA: BURGOA, Ignacio, Las garantías in- tad de expresión" lato sensu.
dividuales; 8a. ed., México, Porrúa, 1972; CÁMARA DE DI-
PUTADOS. L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo me-
En efecto, además de la libertad de pensamiento,
xicano. México a través de sus constituciones; 2u. cd., México, la libertad de expresión, en su sentido más amplio,
Librería de Manuel Porrúa, 1978, t. III; CUEVA, Mario de comprende las libertades de imprenta, prensa, infor-
la, "La Constitución de 5 de febrero de 1857", El constitu- mación y comunicación, todas las cuales, grosso mo-
cionalismo, a mediados del siglo XIX, México, UNAM, 1957, do, facultan a emitir, recibir y difundir ideas, opinio-
t. 1; MILL, John Stuart, Sobre ¡a libertad, Madrid, Aguilar,
1972; OROZCO HENRIQLJEZ, J. Jesús, "Seguridad estatal nes, informaciones, cte., sin consideración de fronteras,
y libertades políticas en México y Estados Unidos", Bolet'n bajo forma oral, escrita, impresa o artística, o por
Mexicano de Derecho Comparado, México alío XV, núm. 44, cualquier otro medio que se elija, incluidos los medios
mayo-agosto de 1982. de comunicación masiva.
Así, la libertad de pensamiento, en tanto que deri-
J. Jesús OROZCO HENRIQUEZ
y Jorge MADRAZO vación específica de la libertad de expresión en gene-
ral, se concretiza y ejerce no sólo mediante la comu-
Libertad de opinión, y. LIBERTAD DE PENSAMIENTO. nicación de las ideas a través de la palabra hablada,
j.c,, impartiendo cursos o lecciones, pronunciando
Libertad de pensamiento. 1. Es el derecho de toda discursos o conferencias, interviniendo en discusiones
persona a manifestar libremente sus ideas y a no ser o polémicas, etc. sino también bajo otras formas de
molestado por sus opiniones. Es la tradicionalmente expresión de las ideas, sentimientos u opiniones por
denominada "libertad de opinión". medios no escritos, como serían, p.c., la creación de
II. Aun cuando el derecho a la libre manifestación obras artísticas o la participación en marchas silencio-
de las ideas no fue reconocido jurídicamente sino has- sas o huelgas de hambre.
ta la Declaración francesa de los Derechos del Hombre El ejercicio de la libertad de pensamiento incluye,
y del Ciudadano, del 26 de agosto de 1789, desde desde luego, la divulgación de sus diversas manifesta-
tiempos remotos la manifestación del pensamiento ciones a través de cualquiera de los medios de comu-
existió como un fenómeno de facto, gracias al cual nicación masiva, ie, por prensa, radio, televisión o
surgieron y florecieron las artes, las ciencias y las hu- cinematografía.
manidades. En cuanto a la relevancia de la facultad implícita
En efecto, la existencia y desenvolvimiento de tal en la libertad de pensamiento, debemos subrayar el
fenómeno fue independiente de su reconocimiento hecho de que la misma representa una de las formas
por el derecho positivo, si bien su exteriorización de más importantes de la libertad individual. De ahí su
pendía, casi sin excepción y desde la antigüedad clá- enorme y decisiva influencia tanto en la vida particu-
sica hasta finales del siglo XVIII, de la entera discre- lar como en las actividades sociales, culturales, Cientí-
cionalidad de los gobernantes. ficas, políticas y humanitarias de la comunidad.
A partir de la citada Declaración francesa, cuyos En nuestro derecho, la C vigente, en su a. 6, reco-
aa. 10 y 11 consagraron este derecho del hombre, la noce a toda persona el derecho fundamental a la libre
gran mayoría de las constituciones promulgadas con exteriorización del pensamiento por cualquier medio
posterioridad incuyeron este derecho dentro de su no escrito. Consecuentemente, se prohíbe de manera
catálogo de los derechos humanos. expresa a los gobernantes que sometan la emisión de

96
las ideas a cualquier tipo de inquisicibn judicial o materia por la SCJ de nuestro país, así como los múl-
administrativa, salvo, y únicamente en tales casos, tiples casos que se han planteado ante los órganos ins-
cuando a través de dichas ideas se ataquen la moral o tituidos por el ya mencionado Convenio Europeo, en-
los derechos de terceros, se provoque algún delito o se tre los cuales cabría citar, simplemente a manera de
perturbe el orden público. Esto último se explica si ejemplo, el caso Handyside y ci caso Sunday Times,
se toma en cuenta que la libertad de pensamiento, en ambos contra el Reino Unido, el primero, a propósito
cualquiera de sus manifestaciones, tiene necesaria- de las publicaciones consideradas como obscenas, y, el
mente que estar sujeta en su ejercicio a las condiciones segundo, relativo a la prohibición por los tribunales
y limitaciones que requiere ci respeto de los derechos de publicar un a, considerado como una injerencia en
de los demás, así como la protección de la seguridad, un proceso en curso.
tranquilidad y bienestar generales. . LIBERTAD DE EXPRESION, LIBERTAD DE IM-
En el contexto del derecho internacional de los PRENTA, LIBERTAD DE PENSAMIENTO.
derechos humanos, diversos instrumentos incluyen en
su catálogo el derecho a la libre emisión del pensa- IV. BIBLIOGRAFIM BURGOA, Ignacio, La: garantías
miento. Tal es el caso, p.c., a nivel universal, de la De- iba. ed., México, Porrúa, 1982; CAMARA DE
individuales;
claración Universal de los Derechos Humanos (a. 19), DIPUTADOS, L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo
del 10 de diciembre de 1948, y del Pacto Internacio- mexicano. México a través de sus constituciones; 2a. cd.,
México, Librería de Manuel Porrúa, 1978, vol. III; CASTRO,
nal de Derechos Civiles y Políticos (a. 19), del 16 de Juventino Y, Lecciones de garantías y amparo; 2a. ed., Mé-
diciembre de 1966, vigente a partir del 23 de marzo xico, Fornía, 1978; RODRIGUEZ Y RODRIGUEZ, Jesús,
de 1976 y ratificado por nuestro país el 24 de marzo de "Derechos humanos", Introducción al derecho mexicano,
1981, y, en el plano regional, la Convención America- México, UNAM, 1981, t. 1; VAsAK, Karel, "Examen analy-
na sobre Derechos Humanos (a. 13), del 22 de noviem- tique des drolts civils ci politiquee", Les dimensiona interna-
tionales des dro its de l'homme, París, UNESCO, 1978.
bre de 1969, en vigor desde el 18 de julio de 1978 y
ratificada por México el 25 de marzo de 1981, así jesús RODRIGUEZ Y RODRIGUEZ
corno el Convenio Europeo para la Protección de los
Derechos Humanos (a. 10), del 4 de noviembre de Libertad de prensa, y. LIBERTAD DE IMPRENTA.
1950, vigente desde el 3 de noviembre de .1953.
Ahora bien, la importancia y trascendencia, en to- Libertad de residencia, e. LIBERTAD DE TRANSITO.
dos los órdenes del saber y de la convivencia humana,
tanto de la libertad de pensamiento como de las otras Libertad de reunión. 1. Por libertad de reunión se en-
libertades que conforman la libertad de expresión, es tiende la potestad o facultad del individuo para reu-
tal, que el derecho internacional de los derechos hu- nirse o congregarse con sus semejantes con cualquier
manos, al igual que nuestro derecho interno, admite a objeto lícito y de manera pacífica. Conviene advertir
justo título el hecho de que su ejercicio conlleva debe- que, a diferencia de la libertad de asociación, al ejer-
res y responsabilidades especiales, lo que justifica cier- cerse la libertad de reunión no se crea una entidad ju-
tas restricciones. Estas, lo mismo en derecho interno rídica propia con sustantividad y personalidad diversa
que en derecho internacional, no sólo deben estar ex- e independiente de la decadauno de sus componentes;
presamente previstas por la ley, sino que, además, de- además, una reunión, contrariamente a lo que ocurre
ben ser necesarias para asegurar el respeto de los dere- con una asociación, es transitoria, esto es, su existencia
chos o de la reputación de los demás, así como la está condicionada a la realización del fin concreto y
protección de la seguridad nacional, el orden público determinado que la motivó, por lo que, una vez logra-
o la salud o la moral públicas. Tales restricciones las do éste, tal acto deja de existir.
encontramos consignadas expresamente en las dispo- II. La libertad de reunión, al igual que la libertad
siciones citadas de los diversos instrumentos interna- en general, en tanto derecho subjetivo público, no
cionales a que hemos hecho referencia. surgió —a excepción del caso de Inglaterra— sino con
Sin embargo, en la práctica judicial, tanto interna posterioridad a las declaraciones de derechos inclui-
como internacional, no siempre es fácil pronunciarse das en las constituciones de varias colonias norteame-
sobre lo bien o mal fundado de tal o cual restricción, ricanas y la Declaración francesa de los Derechos del
como lo muestran diversas ejecutorias dictadas en la Hombre y del Ciudadano, de 1789, si bien esta última

87
no la contempló expresamente. Conforme a la tradi- si no se profieren injurias contra ésta, ni se hiciere uso
ción del comnzon Mw, la libertad de reunión se consa- de violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a
gró expresamente en la enmienda 1 a la Constitución resolver en el sentido que se desee".
de los Estados Unidos, en el año de 1791. A partir de Como se observa, el derecho de reunión estableci-
ahí, aun cuando con diversas restricciones, la libertad do por la C no tiene un carácter absoluto, sino que su
de reunión se garantizó a través de la mayoría de las ejercicio debe ser llevado a cabo pacíficamente, esto
constituciones de los Estados democráticos. Fue así es, exento de violencia, a la vez que debe tener un
como la Declaración Universal de los Derechos del objeto lícito, es decir, su finalidad no puede estar en
Hombre adoptada por las Naciones Unidas la procla- pugna contra las buenas costumbres y las normas de
mó en los siguientes términos "Toda persona tiene orden público. En tanto que los individuos ejerzan su
derecho a la libertad de reunión y de asociación pa- derecho de reunión bajo esta condición, el Estado ten-
cíficas" (a. 20). drá la obligación de abstenerse de coartar tal derecho.
Durante los siglos que precedieron a su adopción Lo mismo que los demás derechos públicos subjeti-
en los distintos regímenes jurídicos, el ejercicio de la vos, el de libre reunión se concede, por igual, a todos
libertad de reunión se revelaba como un mero fenó- los seres humanos, pero cuando su finalidad sea de
meno fáctico, cuya existencia y desarrollo dependían carácter político, solamente los ciudadanos gozarán
de la tolerancia del poder público, ya que éste no de ese derecho. Esta limitación obedece a que los
estaba obligado a respetarlo y a abstenerse de invadirlo aa. 35 y 36 de la C reservan la prerrogativa de partici-
o vulnerarlo. En España, incluso, existieron diversas par en los asuntos políticos del país a los mexicanos
ordenanzas reales que prohibieron expresamente el que, por satisfacer los requisitos del a. 34, tengan la
derecho de reunión desde finales del siglo XVI hasta calidad de ciudadanos. Por otra parte, como comple-
las postrimerías del XVIII, sin que la Constitución de mento al requisito de que las reuniones se desarrollen
Cádiz de 1812, por su parte, consagrara dicha libertad. pacíficamente, la parte final del primer pfo. del a. 9o.
La situación general que prevalecía en Europa res- establece corno limitación al ejercicio de la libertad
pecto de la libertad en todas sus específicas manifes- de reunión que cuando ésta se encuentre armada no
taciones se reflejó en la vida colonial de México, don- tenga derecho a delibersr.
de la libertad de reunión, lejos de reconocerse corno Conviene observar que el derecho establecido en el
una potestad jurídica del gobernado, se desarrolló co- segundo pfo. del a. 9o., consistente en la libertad de
mo un mero fenómeno fáctico al arbitrio y tolerancia asamblea o reunión para "hacer una petición o presen-
de las autoridades. Durante la vida del México inde- tar una Protesta por algún acto a una autoridad", no
pendiente, la libertad de reunión no se garantizó sino es más que una forma de ejercer colectivamente el
hasta el Acta Constitutiva y de Reformas de 1847, derecho de petición consignado en el a. 80. de la C.
pero sólo corno un derecho de los ciudadanos para Cabe advertir que la actualización de este derecho es-
reunirse y discutir los negocios públicos (a. 2o.). La tá sujeta a que no se profieran injurias contra la auto-
Constitución de 1857 también la estableció expresa- ridad, ni se haga uso de violencias o amenazas para
mente y en forma más amplia (a. 9o.), cuyos términos intimidarla a resolver en el sentido que se desee. En
corresponden al primer pfo. del a. 9o. de la C de 1917 tanto las asambleas, reuniones, manifestaciones, etc.,
en vigor. se ajusten a las limitaciones constitucionales señaladas,
III. Junto con el derecho a asociarse, la libertad de las mismas no se podrán considerar ilegales y las auto-
reunión se encuentra garantizada constitucionalmente, ridades estatales tendrán la obligación de abstenerse
en México, en los siguientes términos "No se podrá de disolverlas.
coartar el derecho de asociarse o reunirse pacífica- El a. 130 de la C, por su parte, establece dos limi-
mente con cualquier objeto lícito; pero solamente los taciones más al ejercicio de la libertad de reunión. La
ciudadanos de la República podrán hacerlo para to- primera de ellas prevista por el pfo, noveno, restringe
mar parte en los asuntos políticos del país. Ninguna tanto dicha libertad corno, en especial, la libertad de
reunión armada tiene derecho a deliberar... No se pensamiento u opinión al prescribir. "Los ministros
considerará ilegal y no podrá ser disuelta una asamblea de los cultos nunca podrán, en reunión pública o pri-
o reunión que tenga por objeto hacer una petición o vada constituida en junta, ni en actos del culto o de
presentar una protesta por algún acto a una autoridad, propaganda religiosa, hacer crítica de las leyes funda-

88
mentales del país, de las autoridades en particular, o III. Esta declaración del a. 5 constitucional, tiene
en general del gobierno. . " (v, también el a. 9o. de corno antecedente una declaración muy similar conte-
la Ley reglamentaria del a. 130 C). La segunda, con- nida en la Constitución de 1857, y que a su vez, re-
tenida en el pfo, decimocuarto, se dirige concreta- presenta una superación de los planteamientos revo-
mente a la libertad de reunión, en el sentido de que lucionarios de los Elementos Constitucionales dc
en los templos no podrán celebrarse reuniones o jun- Ignacio Rayón, cuyo punto 30 abolía los exámenes
tas de carácter político, en cuyo caso las autoridades de artesanos, así como las ideas de abolir la esclavitud
se encuentran facultadas liara disolverlas (e., también, y de dar un. trato igualitario a todos los hombres en
el a. 17 de la Ley reglamentaria invocada). materia laboral.
e. LIBERTAD DE EXPRESION, LIBERTAD DE PEN- De acuerdo a los debates del Constituyente de
SAMIENTO, 1856-1857, la libertad de trabajo nacía, primero, co-
mo una reacción en contra de las prácticas gremiales,
IV. BIBLIOGRAFIA: BUItGOA, Ignacio, Las garantías sobre todo porque representaban una verdadera traba
cd., México, Porrúa, 1972; CAMARA DE
individuales; 8a. al ejercicio de ciertas artes en un mundo que comen-
DIPUTADOS. L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo
zaba a mirar y adentrarse por el camino de la indus-
mexicano. MdXSCO a través de sus constituciones; 2a. cd., Mé-
xico, Librería de Manuel Porrúa, 1978, t. III; MILL, John trialización, que no hubiera sido posible sin esta li-
Stuart, Sobre la libertad, Madrid, Aguilar, 1972; OROZCO bertad de trabajo. Y, en segundo lugar, como una
HENRIQUEZ, "Seguridad estatal y libertades políticas en superación de la esclavitud.
México y Estados Unidos", Boletín Mexicano de Derecho Por este motivo, la expresión de que se vale el
Comparado, México, ano XV, núm. 44, mayo-agosto de 1982.
enunciado constitucional equivale en su contexto de
J. Jesús OROZCO FLENRIQUEZ 1857 a la idea de que ningún hombre podrá ya ser
compelido u obligado a trabajar contra su voluntad,
es decir, por medio de una relación que no sea libre y
Libertad de trabajo. 1. Es una garantía que la C reco- voluntariamente asumida por el trabajador. De ahí
noce a favor los individuos o habitantes del país. El también que se hiciese mención expresa al derecho
a. 5 de esta C nos dice que; "A ninguna persona po- que tiene sobre su salario, en cuanto producto de Su
drá impedirse que se dedique a la profesión, industria, trabajo.
comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos". Por otro lado, algunos de los principios de la etapa
Y añade que; "El ejercicio de esta libertad sólo podrá gremial, tal vez aquellos que podían todavía ser reco-
vedarse por determinación judicial, cuando se ataquen mendados, persistirán, pero como requisitos objetivos
los derechos de tercero, o por resolución gubernativa, para el ejercicio de determinadas profesiones, que re-
dictada en los términos que marque la ley, cuando se querirán de título, debidamente registrado, y de la co-
ofendan los derechos de la sociedad". Y concluye este rrespondiente cédula profesional con valor de patente.
mismo a. diciendo que; "Nadie puede ser privado del Esta idea viene, pues, a complementar el significado
producto de su trabajo, sino por resolución judicial". de la libertad de trabajo y se encuentra anunciada en
II. Estamos ante un principio de naturaleza abs- el segundo pfo. del mencionado a. 5 constitucional, al
tracta, de carácter universal, una especie de secuencia decir que en los estados, la ley determinará qué profe-
del principio general de la libertad humana. Sin duda, siones requieren de título para su ejercicio, estable.
entre otras cosas, debe tomarse esta libertad de traba- ciendo previamente su registro y el trámite del otorga-
jo corno la base de otros varios derechos de las clases miento de la respectiva cédula profesional.
trabajadoras, como las que se enumeran en el a. 123 IV. Como vemos, una cosa es el principio abstracto
de la propia C, y no nada más el derecho a percibir el de la libertad de trabajo, como contraria a la esclavi-
producto de su trabajo, como se dice en el menciona- tud, como contraria abs estancos cerrados y de privi-
do a. S. La libertad de trabajo se nos ofrece como una legio tipo gremios, y otra muy diferente el ejercicio de
exigencia imperiosa de la naturaleza humana, como esa libertad. El principio abstracto se reconoce al
una condición indispensable para el desarrollo de su hombre, en cuanto ser humano, en cuanto persona,
personalidad, en palabras de Vallarta, pronunciadas de manera igualitaria. El ejercicio concreto de esa li-
durante las discuciones que tuvieron lugar en el Cons- bertad podrá limitarse.
tituyente de 1856-1857. De tres clases pueden ser las limitaciones previstas

89
en la C para el ejercicio de la libertad de trabajo: pri- migratorio a todos los extranjeros que se internan al
mero, se prohíben aquellas actividades que sean intrín- país con fines no turísticos; y la otra es la negación de
secamente ilícitas; segundo, la autoridad judicial po- la Secretaría de Educación Pública para registrar y
drá prohibir aquellas otras que redunden en perjuicio consecuentemente otorgar la correspondiente cédula
de derechos legítimos de terceros, y tercero, la auto- profesional con valor de patente a los profesionales
ridad gubernativa podrá decretar otras limitaciones extranjeros que vienen a México a ejercer libremente
con fundamento en la defensa de la sociedad, como su profesión.
dice el texto constitucional. En ambos casos se limita la libertad de trabajar. Y
No es fácil determinar el alcance de estas limita- en ambos casos los afectados son extranjeros. En el
ciones, sobre todo las del primero y tercer grupos, por fondo, aunque se usen tecnicismos diferentes, la causa
falta de la correspondiente reglamentación y, en cier- de la prohibición es la misma, la crisis de empleo que
tos supuestos, por sendos amparos que ha otorgado la padece México. ¿Se podría tomar esta causa corno
justicia federal contra actos limitativos de dicha auto- justificante de defensa de la sociedad, para los efectos
ridad gubernativa en materia del ejercicio profesional, de decretar válidamente este tipo de limitaciones gu-
concretamente. bernativas a la libertad de trabajo? La justicia de am-
El texto constitucional al decir que las actividades paro ha invalidado los actos de la Secretaría de Edu-
deben ser lícitas, quiso admitir la existencia de activi- cación Pública, declarando que son contrarios preci-
dades ilícitas, como las casas de juego y los expendios samente al pr1cipio de la libertad de trabajo, el cual
de bebidas embriagantes, que eran los dos supuestos beneficia induscutiblemente abs extranjeros también.
que el dictamen de la comisión de Constitución había De manera que, tal como están las cosas, no parece
incluido en el texto original del proyecto de Carranza. posible por ahora invocar esa defensa de la sociedad
Sin embargo, se suprimieron los referidos ejemplos y para limitar la libertad de trabajo, porque la justicia
quedó la duda sobre si una ley ordinaria podría listar de amparo invalida dichas prohibiciones como contra-
dichas actividades prohibidas o si, por el contrario, rias a la Constitución.
habría que acudir a los ilícitos penales para saber He aquí el problema más serio que se ha manifes-
cuándo una actividad deja de ser lícita; o si, finalmen- tado sobre el particular y que es preciso revisar. ¿Se
te, la licitud en cuestión debería determinarla en cada puede extender la libertad de trabajo a los extranje-
caso el juez de amparo, a falta de esa especificación ros en iguales términos que a los mexicanos? ¿La C
en el mismo texto constitucional. vigente, o la de 1857, y las leyes mexicanas relativas
Respecto al segundo supuesto de prohibiciones de- a esta materia se expidieron pensando en un sujeto
cretadas por la autoridad judicial, en principio, se es- universal de estas garantías individuales, como sería el
taba pensando en que la idea de la libertad no debía ser humano, de cualquier nacionalidad? La interpreta-
afectar al derecho de propiedad de los medios de pro- ción de la justicia de amparo resulta inadmisible por-
ducción, como se aclaró durante los debates que este que conduce a la creación de un estatuto muy privile-
problema suscitó en el Constituyente de 1856-1857. giado a favor de estos extranjeros, a quienes se les
Pero es obvio que detrás de la propiedad se toma en adjudican todas las garantías individuales que consa-
cuenta cualquier otro derecho legítimo de terceras gra nuestra C, pero no los más sagrados deberes, como
personas y, supuesto el conflicto, el juez precisará el la de aceptar cargos públicos de elección popular, la de
alcance de esta libertad. prestar el servicio de las armas y aún dar la vida por la
En cuanto a la tercera clase de limitaciones, sim- patria. Nosotros pensarnos que el ejercicio concreto
plemente sabemos que proceden cuando ofenden ala de la libertad de trabajo sí puede y debe limitarse, no
sociedad, o cuando la autoridad gubernativa sale en sólo a los extranjeros, sino a los propios mexicanos,
defensa de esta sociedad. Pero ya no sabríamos preci- en defensa de la sociedad. Más aún, creemos que una
sar cuándo se ofende a Ja sociedad, o en qué supuestos causa poderosa para limitar dicha libertad a los extran-
particulares dicha autoridad gubernativa puede invo- jeros es la carencia de empleo o la crisis de empleo
car esta defensa de la sociedad. En la vida real y a que actualmente tenemos. Con todo, para poder apre-
modo de ejemplo, se han presentado dos situaciones ciar esta causal, deberá reformar-se el texto constitu-
diferentes: una es la prohibición de trabajar que la cional en este sentido, salvo que la justicia federal
Secretaría de Gobernación estampa en el documento declarara cuándo y en qué supuestos la autoridad

90
gubernativa puede hacer valer esta facultad que le cia, esta libertad fue reconocida en numerosos docu-
reconoce la C. mentos públicos fundamentales, desde el Decreto
V. Todavía tenemos otras posibles limitaciones in- Constitucional para la Libertad de la América Mexica-
directas, si se quiere, pero en todo caso muy impor- na o Constitución de Apatzingán (a. 7), del 22 de oc-
tantes, previstas ya en la propia C, ya en Leyes ordina- tubre de 1814, hasta la C en vigor (a. 11), del 5 de
rias. Limitaciones indirectas previstas en la C serían febrero de 1917. -
aquellas que se derivaran de la reserva absoluta que se Hasta antes d la irimera Gu,rra Mundial, el régi-
hace a favor del Estado para que éste pueda desarrollar men del libre tránsito era común a toda la Europa
y ejercer las áreas llamadas estratégicas, corno la de occidental. Este hecho traducía la enorme tolerancia
los hidrocarburos, los telégrafos, la acuñación de ¡no- imperante en los Estados de dicho continente, los
neda, cte., en los términos del a. 28 de la C. Ejemplo cuales admitían la entrada y salida de su territorio a
de limitaciones establecidas en leyes ordinarias, están viajeros presumiblemente inofensivos. Tal situación
las prohibiciones para los extranjeros de pescar o efec- habría de cambiar a raíz de las dos contiendas bélicas
tuar aprovechamientos y explotaciones pesqueras, en mundiales.
los términos de la Ley Federal para el Fomento (le la III. La libertad de desplazarse y establecrse es el
Pesca de 1972; inclusive, la prohibición que pesa so- signo exterior de los regímenes liberales. En principio,
bre quienes no sean cooperativados para explotar las ningún permiso, salvoconducto o pasaporte pueden
siete especies (camarón, langosta, etc.) reservadas de exigirse sin que resulte inmediatamente comprometi-
manera exclusiva a dichas cooperativas pesqueras. da la independencia individual.
Sin embargo, en la actualidad, y en tiempos nor-
VI. BIBLIOGRAFIA: CUEVA, Mario de la, El nuevo de- males, no sólo el pasaporte es un documento indis-
recho mexicano del trabajo, México, Porrúa, 1979, 2 vois.; pensable para poder traspasar las fronteras de cualquier
GARCIA OVIEDO, Carlos, Tratado elemental de derecho Estado, sino que, además, la gran mayoría de los paí-
social; 4s. cd., Madrid, s.e., 1950; PEREZ BOTIJA, Eugenio,
Curso de derecho del trabajo; Sa. ed., Madrid, Tecnos, 1957;
ses requiere la obtención previa de una visa, en la cual
TRUEBA URBINA, Alberto, Nuevo derecho del trabajo; se precisa, sobre todo, el tiempo durante el cual se
teor(a integral; 3a. ed., México, Porrúa, 1975. autoriza la estancia en su territorio.
La C vigente, en su a. 11, reconoce a toda persona
José BARRAGAN BARRAGAN el derecho de entrar o salir de la República, de viajar
por su territorio y de establecer o cambiar su lugar de
Libertad de tránsito. 1. Es el derecho de toda persona residencia dentro del mismo, sin necesidad de carta
a entrar y salir del país, a desplazarse libremente por de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requi-
su territorio y a fijar y mudar el lugar de su residencia sitos semejantes. No obstante, subordina el ejercicio
dentro del mismo. Se le conoce tam.i.ln bajo las de- de este derecho a las facultades que las autoridades
nominaciones de libertad (le movimiento, de locomo- judiciales o administrativas pueden desplegar en los
ción o de residencia. casos y circunstancias que la propia C determina.
11. En la antigüedad y durante toda la Edad Media, Conforme a lo que dispone el citado a. 11 consti-
no sólo no se concebía la libertad de tránsito como tucional, cabe hacer la diferenciación entre dos mani-
un derecho del hombre, cuyo respeto y cumplimiento festaciones distintas de la libertad de tránsito. Es
pudiere exigirse legalmente a las autoridades, sino que decir, una, que consiste en la libertad de tránsito in-
el desplazamiento físico de las personas, en tanto terno, respecto de la cual el Estado no puede limitar
que simple fenómeno fáctico, estaba sometido a seve- su ejercicio mediante la exigencia de documentos del
ras restricciones. tipo de los que menciona dicha disposición, o de
A partir de la Declaración francesa de tos Derechos otros requisitos similares, a cuya obtención y posesión
del Hombre y del Ciudadano, del 26 de agosto de quedase supeditado el traslado o desplazamiento tem-
1789, cuyos aa. 4 y 7 afirman implícitamente la liber- poral, o la elección, fijación o variación del lugar de
tad de ir, venir y residir, la libertad de tránsito pasaría residencia permanente de las personas, dentro del te-
a formar parte del derecho público interno de los rritorio nacional; otra, que se refiere a la libertad de
países organizados bajo el régimen liberal democrático. tránsito de o para el exterior, en cuyo caso el requeri-
En nuestro país, a partir de la lucha por su indepen- miento de documentos —trátese de pasaportes, permi-

91
sos especiales para el tránsito de personas residentes vención Americana), del 22 de noviembre de 1969, en
en zonas fronterizas, o cualquier otro documento de vigor desde el 18 de julio de 1978 y ratificada por Mé-
la misma especie— sólo será válido en la medida en xico el 25 de marzo de 1981; así como en los az. 2 y
que estos documentos sirvan a la autoridad para iden- 3 del Protocolo adicional núm. 4 (el Protocolo adicio-
tificar a las personas que cruzan las fronteras del país, nal) al Convenio Europeo para la Protección de los
así Como para registrar y controlar los movimientos Derechos Humanos (el Convenio Europeo), aquél, del
migratorios, lo que, de hecho, obliga a toda persona 16 de septiembre de 1963, y, éste, del 4 de noviembre
hoy en día a la obtención y posesión de un pasaporte de 1950, vigente desde el 3 de noviembre de 1953.
y de las visas necesarias en sus desplazamientos hacia Conforme a los términos de las disposiciones de al-
el extranjero. gunos de los instrumentos antes citados, la condición
Por otra parte, como se desprende del texto mismo relativa a la legalidad de la estancia en el territorio de
del ya citado a. Ji constitucional, el ejercicio del uno de los Estados partes (a. 12, inciso 1, del Pacto;
derecho de libre tránsito admite dos grandes catego- a. 22, inciso 1, de la Convención Americana y a. 2, in-
rías de limitaciones, según que éstas sean impuestas ciso 1, del Protocolo adicional), descarta de plano del
judicial o administrativamente. ejercicio de este derecho a todas aquellas personas
Así, en una primera categoría se contemplan las fa- que no respeten las disposiciones administrativas que
cultades de la autoridad judicial para restringir el libre rigen la entrada y estancia en el territorio de un Esta-
desplazamiento de las personas en los casos de respon- do, y, principalmente, a los extranjeros que hubiesen
sabilidad penal o civil, restricción que suele concretar- ingresado clandestinamente a un país.
se en medidas tales como: la prisión impuesta como Asimismo, de acuerdo con los instrumentos inter-
pena por sentencia judicial, la detención preventiva, el nacionales en cuestión, el ejercicio del derecho a Ja li-
arraigo, el confinamiento, etc., según las disposiciones bertad de tránsito puede ser objeto de ciertas restric-
correspondientes de los códigos penal o civil. ciones específicas, las cuales son limitativamente
En una segunda categoría quedan comprendidas enumeradas por las propias disposiciones que recono-
las restricciones impuestas por ley, sea en materia de cen este derecho. Se trata, desde luego, de restriccio-
emigración, inmigración o salubridad general; sea en nes que, previstas por la ley, constituyen medidas ne-
lo que concierne a los extranjeros perniciosos residen- cesarias para proteger la seguridad nacional, el orden
tes en el país, restricciones que o bien se encuentran público, la salud o la moral públicas, así como los de-
previstas por la propia C (a. 33, respecto ala expulsión rechos y las libertades de los demás, o bien, para pre-
de extranjeros perniciosos; a. 73, fr. XVI, en cuanto a venir infracciones penales (a. 12, inciso 3, del Pacto;
las cuestiones de salubridad general), o bien son regu- a. 22, inciso 3, de la Convención Americana, y a. 2,
ladas por la legislación secundaria, como es el caso de inciso 3, del Protocolo adicional).
la LGP en lo que se refiere alas cuestiones migratorias. Igualmente, cabe subrayar que en relación con la
1V. El derecho internacional de los derechos huma- libre circulación por el territorio de un país en el cual
nos también reconoce el derecho de toda persona a una persona hubiere sido legalmente admitida, tal li-
salir libremente de cualquier país, incluso del propio, bertad de circulación puede ser restringida por la ley
a regresar a su país y a circular libremente por el terri- en relación con ciertas zonas, cuando así lo requiera
torio del Estado al que haya entrado legalmente. el interés público, según lo estipulan el a. 22, inciso 4,
Este derecho lo encontramos consignado en diver- de la Convención Americana y ci a. 2, inciso 4, del
sos instrumentos internacionales en materia de dere- Convenio Europeo.
chos humanos, p.c., en el a. 13 de la Declaración Uni- En tal virtud, puede afirmarse que la situación im-
versal de Derechos Humanos, del 10 de diciembre de perante hoy día en materia de desplazamientos inter-
1948; en el a. 12 del Pacto Internacional de Derechos nacionales, es, como ya lo habíamos señalado, precisa-
Civiles y Políticos (el Pacto), aprobado por la Asam- mente la inversa a la que prevalecía hasta antes de la
blea General de las Naciones Unidas el 16 de diciem- Primera Guerra Mundial. Y es que las barreras aduana-
bre de 1966, vigente a partir del 23 de marzo de 1976 les, las medidas protectoras de la moneda, las oposi-
y ratificado por México el 25 de marzo de 1981; en el ciones ideológicas de los diversos regímenes políticos,
a. 22 de la Convención Americana sobre Derechos etc., hacen de cada viajero un sospechoso, cuando no
Humanos o Pacto de San José de Costa Rica (la Con- un indeseable. Este, en consecuencia, debe estar pro-

92
visto de pasaporte, exigencia que por sí sola constituye del inculpado, que son los elementos esenciales que
un testimonio de la desconfianza de los Estados. sirven de fundamento a las citadas resoluciones, según
los aa. 19 de la C, 297-301 del CPP, 161-166 del
Y. BIBL1OGRAFEA: BURG OA, Ignacio, Las garantías in- CFPP, y 515-518 del QM.
iba. c.d., México, Porrúa, 1982. CAMARA DE
dividuales; Existe incertidumbre sobre la etapa procesal en la
DIPUTADOS. L LEGISLATURA, Los derechos del pueblo cual se puede solicitar este beneficio, pues en tanto
mexicano, México a través de sus constituciones; 2a. cd., Mé-
Librería de Manuel Porrúa, 1978, vol. DI; RODRI-
xico,
que los aa. 546 del CPP y 791 del CJM disponen que
GUEZ Y R.ODRIGUEZ, Jesús, "Derechos humanos", Intro- puede pedirse en cualquier estado del proceso, el a.
ducción al derecho mexicano, México, UNAM, 1981, t. 1; 422 del CFPP establece que la petición puede formu-
\ ¼SAK, Karel, "Examen analytique des droits civils et poli. larse durante la instrucción y después de dictado el
tiques", Lea dimensiona interno tionoles des droits de l'hom. auto de formal prisión.
me, París, UNESCO, 1978.
La doctrina considera que la solución correcta es la
Jesús RODRIGUEZ Y RODRICUEZ que ha dado el código federal, puesto que una vez ce-
rrada la instrucción e iniciado el periodo del juicio pe-
Libertad por desvanecimiento de datos. 1. Es la que se nal propiamente dicho, si las pruebas aportadas des-
otorga al inculpado cuando se desvirtúan plenamente virtúan la existencia del cuerpo del delito ola presunta
los elementos probatorios que sirvieron de apoyo al responsabilidad del acusado, deben servir de funda-
auto de formal prisión o de sujeción a proceso. La re- mento a una sentencia absolutoria, en virtud de que
solución respectiva puede determinar la libertad pro- se han reunido todos los elementos necesarios para
visional o la definitiva del procesado. pronunciarse sobre el fondo del asunto.
II. Dicha institución se confundió con la libertad IV. La medida puede ser solicitada tanto por el in-
bajo protesta en los ordenamientos expedidos durante culpado como por el Ministerio Público (MP), y se
la vigencia de la Constitución de 1857, en virtud de tramita en forma incidental, pues una vez presentada
que según los aa. 430 del CPP, de 6 de julio de 1894, la petición, el tribunal debe citar a una audiencia den-
y 349 del CFPP, de 16 de diciembre (le 1908, proce- tro del plazo de cinco días y dictar la resolución res-
día la libertad provisional bajo protesta cuando apare- pectiva en el término de setenta y dos horas (aa. 548
ciera, en cualquier estado del proceso, que se desvane- del CPP, 423 del CFPP, y 792 del cJM). El código fe-
cieron los fundamentos que sirvieron para decretar la deral dispone que es obligatoria la asistencia del MP
detención o prisión preventiva, y más adelante regula- a esta audiencia.
ban la institución que se conoce actualmente con el Si la instancia es presentada por el MP, el a. 424
nombre de libertad bajo protesta, es decir, la que se del CFPP dispone que no implica el desistimiento de la
concedía de manera provisional a los procesados por acción penal, por lo que esta petición no vincula al
delitos de baja penalidad, con buenos antecedentes y juzgador, quien puede negar la libertad si considera
(pie no hubiesen sido condenados anteriormente por que no es fundada la solicitud del citado funcionario.
un delito diverso (aa. 438-439 y 352-354, respectiva- Por otra parte, los aa. 550 del CPP y 793 del CJM
mente), exigen que cuando el MP opine que debe concederse
III. En el derecho vigente las dos instituciones se la libertad al procesado por desvanecimiento de datos,
encuentran claramente separadas, por lo que el citado debe solicitar previamente la autorización del procu-
beneficio de la libertad por desvanecimiento de datos rador respectivo, quien resolverá en un plazo de cin-
se regula de manera independiente a la libertad provi- co días según el ordenamiento distrital o de diez de
sional bajo protesta, ya que poseen finalidades dife- acuerdo con el castrense. El propio código del D.F.
rentes. agrega que si el procurador no decide en el citado pla-
De acuerdo con los códigos modelo, es decir, CPP, zo, el agente del MP puede manifestar libremente su
CFPP y también el CJM que, sigue muy de cerca al pri- petición.
mero, esta medida procede cuando aparezca con pos- Y. Por lo que se refiere a los efectos de la resolu-
terioridad al auto de formal prisión o de sujeción a ción que otorga la libertad por desvanecimiento de
proceso que se han desvanecido plenamente los datos datos, existe imprecisión en los ordenamientos proce-
que sirvieron para comprobar ya sea la existencia del sales mencionados, particularmente en el distrital, por
cuerpo del delito o bien la presunta responsabilidad lo que resulta necesario, como lo ha puesto de relieve

93
la doctrina, distinguir dos situaciones distintas. En ordenamiento distrital (a. 547), lo que ha sido inter-
primer lugar, si las pruebas que se han presentado des- pretado por la jurisprudencia en el sentido de que,
virtúan los fundamentos del auto de formal prisión en por desvanecimiento de datos no debe entenderse que
cuanto a la presunta responsabilidad del procesado, se recaben pruebas que favorezcan más o menos al in-
los efectos de la resolución que otorga el beneficio culpado, sino que aquellas que sirvieron para decretar
son similares a los de la libertad por falta de elementos la detención o prisión preventiva están anuladas por
para proceder (y que también se conoce incorrecta- otras posteriores, y si éstas no destruyen de modo di-
mente como libertad por falta de méritos), es decir recto las que sirvieron de base para decretar la formal
que tiene carácter provisional, ya que quedan expedi- prisión, aun cuando favorezcan al inculpado, deben
tas las atribuciones del MP para pedir nuevamente la ser materia de estudio en la sentencia definitiva, y no
aprehensión del liberado y la facultad del tribunal pa- pueden servir para considerar desvanecidos los funda-
ra dictar otro auto de formal prisión o de sujeción al mentos de hecho de la prisión motivada (tesis 189,
proceso, si aparecieren posteriormente datos que les Apéndice al SJF 1917-1975, segunda parte, Primera
sirvan de fundamento. El código federal agrega que Sala, p. 393).
dichos nuevos elementos no deben variar los hechos VI. Finalmente, el CFPP agrega que si el inculpado
delictivos motivo del procedimiento (aa. 551 CPP;426 ha sido declarado sujeto a proceso, se podrá promover
CFPP, y 794 del CJM). el incidente de desvanecimiento de datos para que
Por el contrario, si los elementos de convicción quede sin efecto esa declaración (a. 425), y el CPP, es-
desvanecen la comprobación del cuerpo del delito, to- tablece que la resolución que se dicte en el incidente
mado éste como el conjunto de elementos materiales respectivo, es apelable en ambos efectos, es decir, po-
o formales de los hechos considerados corno ilícitos, see carácter suspensivo (a. 549).
la concesión de la libertad debe ser definitiva, pues . AUTO DE FORMAL PRISION, CUERPO DEL DELI-
entonces lo que se demuestra es la inexistencia de los TO, INSTRUCCION EN EL PROCESO, LIBERTAD BAJO
propios elementos. PROTESTA, LIBERTAD POR FALTA DE ELEMENTOS.
Esta situación no parece muy clara en el CFPP, el
cual no hace la mencionada distinción, pero en cambio VII. BIBLIOG1tAFIA: FRANCO SODI,Carlos,Elproce.
resulta más precisa en el CPP, en virtud de que su a. dimiento penal mexicano; 4a. cd., México, Porrúa, 1957;
551 dispone que los efectos de la libertad provisional GARCIA RAMIREZ, Sergio. Curso de derecho procesal pe-
nal; 3a. cd., México, Porrúa, 1980; GONZALEZ BUSTMAN-
sólo pueden producirse tratándose de la presunta res- TE, Juan José, Principios de derecho procesal penal mexica-
ponsabilidad del inculpado, y esto resulta todavía más no; 6a. cd., México, Porrúa, 1975; PIÑA Y PALACIOS, Ja-
claro en el CJM, el cual establece que el acusado y su vier, Derecho procesal penal, México, Talleres de la Peniten-
defensor pueden solicitar la libertad absoluta cuando ciaría del D.F., 1947; RIVERA SILVA, Manuel, Elprocedi-
se hubieren desvanecido con prueba plena los datos miento penal; 12a. cd., México, Porrúa, 1982.
que sirvieron de base para tener comprobado el cuer-
Héctor FEX-ZAMUDIO
po del delito (a. 790, fr. II) y además, que cuando se
concede la libertad por desvanecimiento de datos por Libertad por falta de elementos. I. Es la otorgada por
el mismo motivo, la resolución tendrá efectos de cosa el juez en un proceso penal cuando no se reúnen los
juzgada y se archivará el expediehte (a. 794). elementos probatorios suficientes para demostrar la
En esta hipótesis relativa al cuerpo del delito tiene existencia del cuerpo del delito y la presunta respon-
sentido la disposición antes mencionada de los códi- sabilidad del inculpado, que son los fundamentos de
gos distrital y militar sobre la consulta previa al procu- los autos de formal prisión y de sujeción a proceso.
rador cuando la petición es presentada por el MP, ya La resolución respectiva no tiene efectos definitivos,
que la libertad otorgada puede tener efectos definiti- ya que deja abierta la posibilidad de reunir nuevos ele-
vos, como lo hemos mencionado. mentos de convicción que justifiquen la continuación
Por lo que se refiere al carácter de la prueba que del mismo proceso.
debe desvirtuar los fundamentos del auto de formal II. Este mandato de libertad debe producirse den-
prisión o de sujeción al proceso, debe ser plena según tro del plazo improrrogable de setenta y dos horas
los códigos federal y castrense (aa. 422 y 791, respec- contadas a partir de la consignación del inculpado
tivamente), y plena e indubitable de acuerdo con el ante el juez de la causa por parte del Ministerio Públi-

94
co (MP), al no reunirse los elementos probatorios que juez dicte auto de libertad debido a la ausencia de
justifiquen la existencia del cuerpo del delito y la pre- pruebas del cuerpo del delito o de la responsabilidad
sunta responsabilidad del procesado, que son los fun- del inculpado, y esta omisión se deba al MP o los agen-
damentos de los referidos autos de formal prisión o tes de la Policía Judicial, el mismo juez, al pronunciar
de sujeción al proceso, todo ello como consecuencia su resolución, mencionará expresamente tales omisio-
ineludible de lo dispuesto por el a. 19 de la C. nes para los efectos de la responsabilidad que corres-
Por lo que se refiere a la terminología, se han utili- ponda (aa. 303 CPP y 521 cJM). El QM agrega que
zado dos denominaciones: la que nos parece adecuada una vez dictada la resolución liberatoria, las diligen-
y que emplea el CFPP, de libertad por falta de elemen- cias de averiguación quedarán a cargo del juez del pro-
tos para procesar, o de no sujeción a proceso (a. 167), ceso, quien deberá practicar las que le soliciten las
en tanto que los CPP y CJM regulan la institución que partes durante un plazo de ciento veinte días, al ter-
han denominado con poca fortuna como libertad minar el cual y si todavía no existen elementos, cual-
por falta de rnéritos"(aa. 302 y 520, respectivamente), quiera de las propias partes puede pedir al juez militar
y que la doctrina ha considerado con toda razón co- que declare si hay o no delito que perseguir (a. 520).
mo un nombre inapropiado e inclusive pintoresco. Finalmente, el a. 304 del CPP dispone que la reso-
También es preciso señalar, por su relación con la lución liberatoria es apelable sólo con efectos devolu-
institución que examinamos, que de manera incorrec- tivos, lo que significa que se mantiene dicha liberación
ta tanto el CPP como el QM, que lo sigue en muchos en tanto que el tribunal de segundo grado decide so-
aspectos, califican de formal prisión tanto la resolu- bre la impugnación.
ción que decide sobre la detención del presunto res- . AUTO DE FORMAL PRISION, CONS1GNAC1ON,
ponsable de un delito que se sanciona con pena cor- CUERPO DEL DELITO.
poral, como aquella que resuelve sobre la situación
procesal del inculpado a quien se le atribuya una con- IV. BIBLEOGRAFIA: FRANCO SODI, Carlos, El proce-
ducta delictuosa que no implica una sanción privativa cd., México, Porriía, 1957;
dimiento penal mexicano; 4a.
GARCIA 11AM DIEZ, Sergio, Curso de derecho procesal pe-
de la libertad o tiene carácter alternativo (aa. 297-301 nal; 3a. cd., México, Porráa, 1980; GONZÁLEZ BUSTA-
y 519, respectivamente). Por el contrario el CFPP dis- MANTE, Juan José, Principios de derecho procesal penal me-
tingue claramente dichas situaciones y califica de for- xicano; 6a. cd., México, Porrúa, 1975; PIÑA Y PALACIOS,
mal prisión sólo a la primera y a la segunda como su- Javier, Derecho procesal penal, México, Talleres de la Peni-
jeción a proceso (aa. 161 y 162). tenciaria del D.F., 1947; RIVERA SILVA, Manuel, El pro-
Porrúa, 1982.
cedimiento penal; 12a. cd., México,
Esta distinción tiene relevancia para los efectos de
la libertad por falta de elementos para proceder, pues- Héctor FD(-ZAMUDIO
to que tratándose de los delitos que se sancionan con
pena corporal, la decisión respectiva implica la libertad Libertad preparatoria. I. Es la que se otorga a los sen-
provisional del inculpado; pero si se refiere a la hipó- tenciados que hubiesen compurgado la mayor parte
tesis del presunto responsable de un ilícito que no de las penas privativas de la libertad que se les hubiesen
puede dar lugar a una sanción corporal o es alternati- impuesto, si demuestran que por su conducta en las
va, la resolución implica exclusivamente que el acusa- instituciones penitenciarias y por su avance en los tra-
do no está sujeto a proceso (a. 167 del CFPP). tamientos de readaptación social, se encuentran en
III. De acuerdo con la regulación establecida por condiciones de no volver a delinquir. También recibe
los códigos modelos, es decir, CPP, CFPP y CJM, la or- el nombre de libertad condicional o bajo protesta.
den para dejar libre al presunto responsable o para II. Esta institucion se introdujo en el ordenamiento
considerarlo como no sujeto a proceso, debe fundarse mexicano como una innovación para su época, en el
en la falta de pruebas relativas a la existencia del delito CP de 1871, a propuesta tic su principal proyectista
y a la presunta responsabilidad del acusado, y tiene el destacado jurista Antonio Martínez de Castro, y se
efectos provisionales, puesto que no impide que con reguló, en cuanto a su tramitación, en tos códigos pro-
posterioridad se proceda contra el inculpado, en el cesales, distrital de 6 de julio de 1894 (aa. 454.469),
supuesto de reunirse nuevos elementos de convicción y federal de 16 de diciembre de 1908 (aa. 420-444).
(aa. 302 CPP, 167 CFPP y 520 CJM). De acuerdo con dichos ordenamientos procesales,
Tanto el CPP como el CJM disponen que cuando el que como es sabido sirvieron como modelo a los códi-

95
gos de las restantes entidades federativas, la solicitud Por el contrario, el a. 85 del propio CF señala los
de libertad preparatoria debía presentarse ante el Tri- supuestos en los cuales no puede otorgarse dicho be-
bunal Superior de Justicia del D.F. o los tribunales neficio debido a su peligrosidad, a los sentenciados por
superiores de los territorios federales; y en materia delitos contra la salud en materia de estupefacientes,
federal, al juez o tribunal que dictó la sentencia en ni a los habituales ni a quienes hubiesen incurrido en
materia penal, los que resolvían tomando en considera- la segunda reincidencia.
ción el informe que sobre la conducta del peticionario VI. Procedimiento. Cuando un sentenciado consi-
formulaba la junta de vigilancia respectiva, las prue- dere que tiene derecho a que se le otorgue la libertad
bas del solicitante y la opinión del Ministerio Público preparatoria deberá acudir ante la Dirección General
(MP); los citados organismos judiciales también tenían de Servicios Coordinados de Prevención y Readapta-
competencia para revocar dicha libertad, si el benefi- ción Social de la Secretaría de Gobernación, solicitan-
ciado incurría en alguno de los motivos seftalads le- do dicha medida y acompañando las constancias y de-
gislativamente. El CJM vigente, de 29 de agosto de más elementos de convicción necesarios para acreditar
1933, conserva el sistema del otorgamiento y revoca- que se ha cumplido con los requisitos señalados por el
ción judiciales de la libertad preparatoria. a. 86 del CP, antes mencionado. De acuerdo con el CPP
ifi. Esta reglamentación se recogió en sus lineamien- se pedirá informe pormenorizado al director del reclu-
tos esenciales por los ordenamientos expedidos durante sorio respectivo acerca de la vida del reo en el lugar de
la vigencia de la actual C, de 5 de febrero de 1917, es detención (aa. 583-584). El CFPP establece que deben
decir, en los CF de 1929 y 1931, así como en los pro- recabarse los datos necesarios acerca de la temiijilidad
cesales del D.F. de 1931 y fedeÑi de 1934, pero con del solicitante, de la conducta que haya observado
la diferencia de que atribuyen la decisión sobre el otor- durante su prisión, de las manifestaciones exteriores
gamiento y la revocación preparatoria alas autoridades de arrepentimiento o de enmienda, y sobre las inclina-
administrativas encargadas de la vigilancia de las insti- ciones que demuestre; información que deben propor-
tuciones penitenciarias, así como de la prevención de cionar las comisiones unitarias integradas, respectiva-
los delitos y asistencia a los sentenciados. mente, por el MP, por el juez y por el jefe de la prisión
IV. Sin embargo, el sistema tradicional fue reforma- que hubiesen intervenido en el caso del peticionario;
do sustancialmente por las modificaciones legislativas pero además, dichos informes no serán obstáculo para
de carácter penal, procesal y penitenciario de 1971, y que se obtengan los datos necesarios por cualquier
además la institución que examinamos quedó estrecha- otro medio (aa. 540-541).
1iente vinculada a la Ley que Establece las Normas Con la información, documentación y pruebas pre-
Mínimas sobre Readaptación Social de los Sentencia- sentadas, la citada Dirección General de Servicios Coor-
dos, promulgada el 4 de febrero de 1971, ya que en dinados debe resolver sobre la petición, y si lo hace en
ella existe la tendencia hacia la sentencia indeterminada sentido favorable, el delegado del mencionado organis-
y la asistencia a los liberados, cuyo primer paso con- mo debe investigar la solvencia e idoneidad del fiador
siste en la libertad preparatoria. propuesto, quien debe otorgar la garantía de acuerdo
V. Procedencia. De acuerdo con lo dispuesto por el con los requerimientos exigidos por la libertad bajo
texto vigente del a. 84 del CP reformado en 1971, es caución (as. 586-587 CPP, y 542-543 CFPP).
preciso cumplir con los siguientes requisitos para ob- Aceptada la fianza, la resolución que otorgue la
tener la libertad preparatoria cuando el sentenciado libertad preparatoria debe consignar las siguientes con-
hubiese cumplido las tres quintas partes de su condena diciones para que surta efectos el beneficio, estableci-
si se trata de delitos intencionales ada mitad de la mis- das por el citado a. 84 del CF: a) que el liberado resida
ma en caso de delitos imprudenciales: a) que haya ob- o no en un lugar determinado, e informe a la autoridad
servado buena conducta durante la ejecución de la de los cambios de su domicilio, en la inteligencia de
sentencia; b) que del examen de su personalidad se que la designación del lugar de residencia debe hacerse
presuma que está socialmente readaptado y en condi- conciliando las circunstancias de que el beneficiado
ciones de no volver a delinquir, y c) que haya reparado pueda c4tener trabajo en el lugar que se fije o en el
o se comprometa a reparar el daño causado, sujetán- hecho de que su permanencia en él no sea un obstáculo
dose a la forma, medidas y términos que se le fijen para para su enmienda; b) que desempeñe en el plazo que la
dicho objeto, si no puede cubrirlo desde luego. decisión determine, oficio, arte, industria o profesión

96
lícitos, si no tuviere medios propios de subsistencia; de la condena, pero tratándose de las penas extraordi-
e) que se abstenga del abuso de bebidas embriagantes narias (sustitutivas de la de muerte, con duración de
y del empleo de estupefacientes o substancias de efec- veinte años, según el diverso a. 130), deben haberse
tos similares, salvo por prescripción médica, y d) que cumplido los dos tercios de la sanción.
se sujete a las medidas de orientación y supervisión VII. Revocación. Las causas de revocación están
que se le dicten y a la vigilancia de alguna persona hon- establecidas por el a. 86 del CP, y se hacen consistir
rada y de arraigo, que se obligue a informar sobre su en: a) cuando el liberado no cumple las condiciones
conducta, presentándolo siempre que para ello fuere señaladas en la resolución que concede en beneficio,
requerido. salvo cuando se otorgue una nueva oportunidad, en
Respecto a la última de las condiciones menciona- cuyo caso se le amonestará, con el apercibimiento de
das, debe tomarse en cuenta la importante función que Jue si vuelve a faltar a alguna de las citadas condicio-
realizan los patronatos para liberados que deben esta- nes, se le revocará la libertad, en los términos de la
blecerse en cada una de las entidades federativas, coor- fr. IX del a. 90 del propio CP;b) cuando el beneficiado
dinados por la Sociedad de Patronatos creada por la es condenado por jiuevo delito intencional mediante
citada Dirección General de Servicios Coordinados, y sentencia firme, supuesto en el cual la revocación se
sujeta al control técnico y administrativo de ésta; or- dictará de oficio, pero si fuere imprudencial, la auto-
ganismos que tienen a su cargo prestar asistencia moral ridad competente podrá, según la gravedad del hecho,
y material a los excarcelados, y que es obligatoria para revocar o mantener la libertad preparatoria, fundando
los liberados de manera preparatoria y para los sujetos en todo caso su decisión.
a condena condicional (a. 15 de la Ley que Establece Cuando se infrinjan las mencionadas condiciones a
las Normas Mínimas sobre Readaptación Social de los que está sometida la libertad preparatoria, las autori-
Sentenciados). dades que tengan conocimiento de esta situación deben
También debe la citada Dirección de Servicios Coor- informar a la mencionada Dirección de los Servicios
dinados expedir un salvoconducto al beneficiado para Coordinados para que resuelva, y cuando se corneta
que pueda disfrutar de la libertad preparatoria, el que un nuevo delito, el tribunal que conozca del nuevo
debe firmar el director del citado organismo, en la in- proceso deberá comunicar a la misma Dirección cuando
teligencia de que cuando se revoque la citada libertad, se dicte sentencia firme para que revoque de plano el
se recogerá e inutilizará dicho salvoconducto, el cual, beneficio (aa. 588-589 CPP; 546-547 CM).
además, debe ser presentado siempre que sea requerido El sentenciado cuya libertad preparatoria haya sido
para ello por un magistrado, juez o agente de la policía revocada deberá cumplir el resto de la pena y los he-
judicial (aa. 587, 590 y 591 del CPP; 543-545 y 548 chos que originen los nuevos procesos interrumpen
CF??). El a. 545 del CFPP establece que cuando el los plazos para extinguir la sanción (aa. 86 último
sentenciado se niegue a presentar ese documento, se le pfo. del CP y 861 del CJM).
pueden imponer hasta quince días de arresto, pero sin De acuerdo con lo dispuesto por el a. 860 del CJM
revocarle la libertad preparatoria. la libertad preparatoria se revocará cuando el benefi-
Por su parte, el CJM sigue una regulación con mati- ciado observe mala conducta, corneta un nuevo delito
ces diversos, puesto que la solicitud de la libertad pre- por el cual se le dicte sentencia firme, o cuando falte
paratoria debe presentarse ante el Supremo Tribunal a las obligaciones de presentarse ante las autoridades
Militar por conducto del jefe del establecimiento en el militares cuando sea requerido, o darles aviso de su
cual se encuentre el sentenciado cumpliendo su con- domicilio o de los cambios que de él efectúe.
dena y quien debe adjuntar un informe detallado de Finalmente, según el a. 593 del CPP, cuando hubiere
la conducta observada por este último. El referido tri- concluido el término de la condena que debió haber
bunal otorga ci beneficio si está acreditada la enmienda cumplido el liberado, éste deberá acudir al Tribunal
del reo, dando aviso a la Secretaría de la Defensa Na- Superior del D.F. para que dicho organismo juuicial,
cional a fin de que ésta fije la residencia del liberado, en virtud de la sentencia y de los informes de la men-
salvo que éste preste servicios en el ejército, pero siem- cionada Dirección de Servicios Coordinados, haga de
pre sujeto a la vigilancia militar (aa. 854-857). De acuer- plano la declaración de que el reo queda en libertad
do con los aa. 184 y 185 del propio CJM la libertad absoluta. En forma similar, el a. 862 del CJM dispone
preparatoria procede cuando ha compurgado la mitad que cuando expire la libertad preparatoria sin que hu-

97
biese motivo para revocarla, el jefe militar de quien los siguientes elementos: a) se da preponderancia a la
dependa el liberado deberá infomiar al Supremo Tri- eficacia de las libertades, estableciéndose los medios
bunal Militar a fin de que declare a dicho sentenciado para su protección como una decisión fundamental, y
en libertad absoluta. b) se relativizan ciertas expresiones de la libertad,
y. AFLICACION DE LA PENA, CONDENA, LIBERTAD sobre todo las que se refieren a la propiedad y liberta-
CAUCIONAL, PENA. des económicas, para lirnitarlas con una función social.
VIII. BIBLIOGRAFIA: CARRANCA Y TRUJILLO,
Esta tendencia ha proseguido en otras constitucio-
Raúl, Derecho penal mexicano: parte general; ha. cd., revi- nes de paises europeos desde 1919 a la fecha. De las
sada y puesta al día por Raúl Carrancá y Rivas, México, Po- distintas clasificaciones puede sugerirse, como la más
rrúa, 1977; CARRANCA Y TRUJILLO, Raúl y CARRAN- general, a las libertades individuales y a las colectivas.
CA Y RIVAS, Raúl, Código Penal anotado; 5a. cd., México, IV. Dentro de las libertades individuales se pueden
Porrúa, 1974; GARCIA RAMIREZ, Sergio, La reforma penal
de 1971, México, Botas, 1971; GONZALEZ DE LA VEGA,
enunciar a: la libertad de tránsito, de portación de ar-
Francisco, El Código Penal comentado y la reforma de las leyes mas, la seguridad jurídica (garantías del procesado,
penales en México; 4a. cd., México, Porrúa, 1978. principio de no retroactividad de las leyes y garantía
de legalidad), protección de la vida privada (aplica-
Héctor FIX-ZAMUDIO ción de molestias por autoridad competente), libertad
Libertad provisional, u. LIBERTAD BAJO PROTESTA, de pensamiento y expresión, libertad de profesión, in-
LIBERTAD CAUCIONAL.
dustria, comercio o trabajo. Dentro de las libertades
colectivas están la libertad de asociación y de reunión
Libertades constitucionales. 1; Rubro general en el cual pacífica, la libertad religiosa y de culto, igualdad del
se agrupan todas las libertades incluidas dentro de varón y la mujer y su consecuente libertad de procrea-
las garantías individuales contenidas en la C. Otros de- ción, protección de la salud y libertad de petición, entre
rechos se agrupan bajo los rubros generales de igual- otras. Aunque esta clasificación es sólo ilustrativa, pre-
dad ante la ley, seguridad jurídica y derechos sociales. tende brindar un criterio diferenciador entre las liber-
U. Las libertades constitucionales o públicas fueron tades pertenecientes al individuo en sí mismo y las re-
inicialmente establecidas en catálogos más o menos lativas a un grupo organizado como la familia, organi-
amplios, conocidos como declaraciones de derechos, zaciones sociales y políticas, así como a la comunidad
dentro de la filosofía del derecho natural en el siglo en si'.
XVJJI. Sus dos características principales fueron la Y. La doctrina ha explicado que las libertades se
trascendencia y el universalismo de las Libertades con- aplican siempre a una relación social, ya sea entre in-
sagradas. Dichas libertades eran trascendentes debido dividuos o grupos. De esta manera, la libertad es el
a que su existencia es anterior e independiente al Esta- poder escoger entre dos acciones sin ser impedido por
do y a su asamblea legislativa que las promulga. El acto otros y sin ser reprimido por la opción que la persona
de su promulgación constituye una constatación o escogió. Sin embargo, esta Libertad de hacerse encuen-
declaración y no una creación de las libertades. Por tra limitada naturalmente por la capacidad para hacer.
ello, la declaración de derechos aparece como la pri- La incapacidad para hacer algo se transforma en una
mera parte de las constituciones, previa a las disposi- no-libertad, su concretización a nivel constitucional
ciones sobre las organizaciones del Estado. tendrá tan sólo lana realidad psicológica, como un ideal
La Constitución Americana antes de 1791, año en que cumplir. Es cuando se garantiza la libertad-capaci-
que se le agregaron las diez primeras enmiendas, no dad cuando se abandonan las libertades formales, sólo
estableció el catálogo de libertades, pues la Convención consagradas en un texto constitucional, y Be transfor-
Constituyente no consideró conveniente el delimitar man en libertades reales.
en un catálogo de esa naturaleza, los derechos y liber- Se ha determinado que para la existencia de liber-
tades que goza todo individuo con anterioridad e in- tades constitucionales reales se requiere como prerre-
dependencia al documento constitucional. quisito la aplicación de todo un sistema jurídico sólido
111. Con la C de 1917, el concepto tradicional de con instituciones y procedimientos reguladores. El
libertades públicas, declaradas en forma abstracta, fue primer paso en el desarrollo de las libertades constitu-
transformado por lo que la doctrina ha denominado cionales' consiste en el hecho de garantizar lo que se
la formulación contemporánea de las libertades, por ha llamado en lato sensu la libertad política, definida

98
por John jocke como la condición de no estar sujeto En casos de emergencia, la C previene a través de
a la inconsistente, incierta y arbitraria voluntad de otra su a. 29, la suspensión de las garantías que consagra.
persona o poder. Es por ello que el nacimiento de Los requisitos son la enunciación de las garantías por
la legalidad en las instituciones políticas enmarcó el suspender, lugar y tiempos determinados, así corno
desarrollo de las libertades. La ley, fue el medio usado mediante prevenciones generales.
para regular, limitar y definir los actos de las auto- Las libertades en particular reconocen condiciones
ridades y de los demás miembros de la sociedad. La que limitan su ejercicio absoluto. La libertad de pro-
aspiración de sancionar documentos como declaracio- fesión es regulada a través del otorgamiento por el
nes, cartas y constituciones conteniendo las libertades Estado de títulos profesionales. La libertad de trabajo
reconocidas en una comunidad, propició que histórica- puede ser restringida por la prestación de servicios pú-
mente se unieran los conceptos de Constitución escrita blicos como el de armas y jurados, o por el interés
con los de libertades, pues aun en el caso de que una público, como la prohibición de dedicarse a una orden
Constitución no contuviese los derechos y libertades, monástica. La libre expresión de ideas puede ser limi-
la sola pretensión de regular los poderes políticos y de tada ante ataques a la moral, daños en los derechos de
marcarles los frenos y contrapesos necesarios, conlle- terceros, porque se provoque algún delito ose perturbe
varía la idea de libertad. La forma de gobierno federal el orden público. La libertad de imprenta, como la an-
y republicana fue concebida en México como un afán terior, reconoce igualmente los límites de la vida pri-
libertario que eliminaría la tendencia centralizadora y vada, la moral y la paz pública; la libertad de petición
oligárquica producto de la Colonia. se respetará en caso de que sea por escrito, pacífica y
A la eoncepcion tradicional de libertad, en su con- respetuosa. La libertid de asociación y de reunión llega
cepto individualista liberal, se le ha complementado el hasta donde no medien injurias, violencia o amenazas.
de derechos sociales, los cuales han modificado la res- La libre portación de armas se reduce a aquellas no
pectiva de las libertades constitucionales. Si bien éstas prohibidas por la ley federal. El libre tránsito de per-
son las facultades de hacer sin intromisión de otras sonas está subordinado a las facultades de la autoridad
personas o del gobierno, su alcance absoluto no se judicial (arraigo y detención) y la libertad religiosa y
permite en el orden jurídico. Estas limitaciones a la de culto se limita por regulaciones contenidas en leyes
libertad se han explicado desde las teorías del contrato reglamentarias por disposición constitucional. Final-
social. Por un lado, la libertad exige del Estado sólo mente, la propiedad privada puede ser modificada de
su protección, cuando una garantía de libertad es vio- conformidad a las modalidades que dicte el interés
lada, el Estado interviene para su corrección, mientras público.
que los derechos sociales no sólo exigen la adecuada De esta manera, el constituyente mexicano ha
intervención del Estado, sino que esta intervención es impuesto el carácter social de las libertades consti-
condición para su existencia. Así, el derecho al trabajo, tucionales modernas. Lejos de considerarlas como
a la seguridad social, al bienestar y al nivel de vida re- trascendentales y universales rigen para las personas y
quieren de una activa participación y fomento por circunstancias previstas en la C. Por otra parte, persiste
parte del Estado para su real ejercicio. su carácter de libertades públicas, es decir, que pueden
Se ha mencionado que el problema de los países en ser oponibles no sólo contra terceros sino contra el
vías de desarrollo, es que dada la adopción de medidas Estado cuando éste exceda las limitaciones constitu-
promotoras del desarrollo, las libertades formales han cionales y legales a la libertad.
de sacrificarse para que una vez logrados los objetivos En México, el cambio que se produjo entre las cons-
deseados, se den las condiciones para el ejercicio de las tituciones de 1857 y 1917 fue interpretado como un
libertades reales. El caso de Tanzania ilustra el hecho cambio hacia el positivismo jurídico. La Constitución
de que su gobierno rechazara una declaración de dere- de 1857 consideró a los derechos del hombre, y en
chos porque el presidente temiera que fuera utilizada ellos a las libertades constitucionales, como base de
para impedir el desarrollo económico. toda la organización social, como fundamento y legi-
VI. No hay libertades absolutas, sino que existen timación de todo poder po!itico. La C de 1917, por
una serie de limitaciones que, según el a. lo. constitu- su parte, modifica esa declaración absoluta y establece
cional, deben contemplarse limitativamente en la pro- en su lugar la fórmula de que "todo individuo gozará
pia C y no en la legislación. de las garantías que otorga esta Constitución", con lo

99
cual se excluia de dicho concepto a lo que no estuviera Libranza. 1. El término libranza procede del verbo li-
explícitamente en el texto constitucional. Esta fue brar, que en un sentido amplio significa —siguiendo a
la interpretación positivista de Narciso Bassols y Vi- Rodríguez de San Miguel, jurista mexicano deciinonó-
cente Peniche López. Sin embargo, la explicación de nico— "expedir o dar alguna orden, libranza o decreto,
José Natividad Manías, constituyente que colaboró dar o entregar alguna cosa; poner al cargo o confianza
en la formulación del proyecto de C, contradice dicha de otro la ejecución o desempeño de algún negocio
interpretación positivista al expresar que las consti- o encargo; y preservar alguno de algún mal o peligro, o
tuciones no necesitan declarar cuáles son los dere- sacarle de algún empeño o comprometimiento". En
chos, sino que necesitan garantizar de la manera mas los apartados siguientes se explicará la connotación
completa y más absoluta todas las manifestaciones de del término libranza en el mundo comercial novohis-
la libertad. pano, es decir, se atenderá nada más a su significado
Pero las reformas constitucionales más recientes dentro de la práctica comercial de la época colonial.
sugieren que el catálogo de derechos y libertades se ha En el sentido antes apuntado, libranza es una orden
expandido paulatinamente, otorgando más libertades de pago que se da, ordinariamente, contra aquel que
formales y derechos públicos subjetivos, con el objeto tiene fondos o valores del que la expide. Es esta una
de completar el catalogo general de derechos y liber- institución que se presume genuinamente española y
tades. Si las libertades no establecidas originalmente que fue utilizada en forma profusa como medio de
en la C no necesitaban ser consagradas en opinión de pago en la Nueva España, sobre todo en la segunda
Mac íaa ¿qué razón justifica su inclusión en la C? La, mitad del siglo XVIII. Las características especiales
planificación familiar, la protección de la salud, el dere- del comercio novohispano determinaron no sólo la
cho a disfrutar de vivienda digna y decorosa, el de- amplia utilización de las libranzas sino su adaptación
recho al trabajo digno y socialmente útil, entre otras, a dichas características. El comercio novohispano se
demuestran la expansión de libertades constitucionales desarrolló dentro de un medio en el que la escasez
y derechos públicos subjetivos. La voluntad política de circulante, la enorme distancia entre las plazas co-
de incluirlos constitucionalmente demuestra que la merciales y la inseguridad de los caminos fueron las
Constitución es el medio para plasmarlos y el inicio características dominantes, de ahí el gran uso de las li-
de su ejercicio efectivo, los subsecuentes pasos están branzas.
en la comunidad y el Estado para crearlas condiciones En el lenguaje vulgar de la Nueva España se utiliza
de su efectivo ejercicio. el término libranza para aludir a las letras de cambio,
a las libranzas mismas y a las cartas de pago. Pero con-
VII. RIBLIOGRAFIA: ARON, Rayjnond, Essni sur les forme a la práctica comercial de la época, las libranzas
liberté,, París, Calman-Levy, 1976; BURGOA ORIHUELA, aparecen como una subespecie de las letras de cambio
Ignacio, Las garantías individuales; 16a. cd., México, Porrúa,
1982; CARPIZO, Jorge, La Constitución mexicana de 1917, "que se forman y giran sin más fin, premio ni intereses
México, UNAM, 1969; LOZANO, José Maria, Tratados de que el de los negociantes y vecinos de un lugar puedan
lo: derecho: del hombre; 2a. cd., facaimilar, México, Porrúa, disponer en otro de las cantidades que necesitan para
1972; MONTIEL Y DUARTE, Isidro, Estudio sobre las ga- sus negocios". De este modo las define un informe del
ranti'as individuales; 2a. cd., facsimilar, México, Porrúa, 1972; Consulado de México de 1802 recogido en el estudio
MORANGE, Jean, Las libertades públicas, México, Fondo de
Cultura Económica, 1981; NORIEGA, Alfonso, La naturaleza
que sobre los medios de pago en la época colonial rea-
de ¡as garantías individuales en la Constitución de 1917, Mé- lizó Pedro Pérez Herrero.
xico, UNAM, 1967; RODRIGUEZ Y RODRIGUEZ, Jesús, II. La libranza requería de la presencia de por lo
"Derechos humanos", Introducción al derecho mexicano, menos tres sujetos; ci librancista o librante, es decir,
México, UNAM, 1981, t. 1. el que giraba el documento; el libratario, o sea el be-
Manuel GONZÁLEZ OROPEZA
neficiario; y finalmente, el mandatario que era quien
pagaba. Sin embargo, al ser utilizadas como medio de
pago de igual aceptación que la propia moneda, la
Libertades fundamentales, y. DERECHOS HUMANOS. libranza podía ser endosada o cedida a una cuarta per-
sona, y así sucesivamente, ya que circulaba corno di-
nero hasta que al fin era presentada para su liquidación.
Libertades individuales, y. DERECHOS INDIVIDUALES Para comprender lo dichó en el párrafo anterior

100
conviene insistir en el modo que las libranzas eran con- libranza, sino que, simplemente, por su apiplísima uti-
templadas en la época colonial. Siguiendo a Pérez He- lización podían desempeñarse en el tráfico mercantil
rrero, tenemos noticia de que Fausto de Elhuyar —mi- de una manera u otra de las arriba señaladas.
nero del siglo XVIII— afirmaba que había tres formas V. LETRA DE CAMBIO.
fundamentales del dinero en su calidad de instrumento
universal de cambio: la "moneda forzosa", general- IV. EIBLIOGB.AF1A: BRADING, D. A., Mineros y co-
inerciantes en el México borbónico (1763-1810); trad. de
mente metálica aunque en ocasiones podía estar for- Roberto Gómez Ciriza, México, Fondo de Cultura Económi-
mada de otros materiales; "los billetes de banco o ca, 1971; PEREZ HERRERO, Pedro, El consulado de co-
moneda voluntaria"; y las libranzas o "moneda par- mercian tes de la ciudad de México y las reformas borbónicas.
ticular o privada, temporal o eventual". El control de los medios de pago durante la segunda mitad
del siglo XVIII, México, El Colegio de México, 1981 (tesis
Por lo que toca a la forma que debían revestir las
doctoral).
libranzas, Rodríguez de San Miguel afirma que debían
contener la expresión de ser libranzas; la fecha; la can- Ma. del Refugio GONZALEZ
tidad; la época de su pago; la persona a cuya orden se
había de hacer el pago; el lugar donde debía hacerse; el Libre concurrencia, u. LIBERTAD DE COMERCIO E
origen y especie del valor que representaba; el nombre INDUSTRIA.
y domicilio de la persona sobre quien estaba librada, y
la firma del librancista. La libranza que no tenía con- Libros de comercio, 1. Concepto. Nómbrase así, al
signada la fecha de pago se entendía pagadera a su conjunto de documentos determinados por la ley, en
presentación. A decir de David Brading, lo más común donde todo comerciante está obligado a llevar organi-
fue que las libranzas novohispanas no tuvieran fecha zadamente cuenta ' razón de todas sus operaciones
límite para su liquidación, y que la mayoría de ellas civiles y mercantiles.
"no se regía por otra condición que Ja cantidad que U. Aspecto histórico. Debemos a los banqueros el
debía pagar el mandatario". Este mismo autor afirma empleo de los libros de contabilidad. En efecto, los
que la facilidad de endose y la falta de formalidad argentarii y los 7-pcnremrT(5 tenían que registrar sus -
con que circulaban dieron lugar a que el fraude fuera operaciones en libros y suministrar a quien lo solicitase
muy fácil, por ello se generalizó la costumbre de que un extracto de las operaciones que les afectaran, En
el mandatario se negara a pagar hasta no haber recibido Roma se acostumbraba llevar un libro de caja —Codex
la confirmación del librancista. expensi et accepti— donde se registraban los ingresos
No todos los autores están de acuerdo con la afir- y gastos, transcribiéndolos a un libro diario —adver-
mación de Brading arriba expuesta. Pérez Herrero, ci- soria—. En el Medievo, las guildas de comerciantes acos-
tando numerosas fuentes de la época, hace suya la tumbraban llevar listas de sus miembros en los libros
aseveración de Fausto de F[huyar, el cual afirma que, corporativos (libros de guildas); y aunque se hacía con
a pesar de que las libranzas circulaban sin respaldo de una finalidad de derecho público (como prueba de
autoridad, "ni más garantía que el crédito o confianza pertenencia a la corporación o fraternidad), servía
privada", llegaron a ocupar el lugar de la moneda me- también como registro de firmas y marcas. En Italia,
tálica y fueron instrumento eficacísimo para el desa- los comerciantes inician una técnica de anotar los su-
rrollo del comercio novohispano, cada vez más escaso cesos del negocio y se pasa de las cuentas personales
de moneda circulante a medida qe iba avanzando el (siglo XIII) a las cuentas reales o de Cosas (fines del
siglo XVIII. siglo XIII), hasta que aparece en el siglo de la imprenta
III. Sólo resta hacer mención a las funciones que (siglo XIV) el sistema de contabilidad por partida doble
—a juicio de Pérez Herrero— desempeñaban las libran- (a la veneciana), doctrinalmente expuesto por Lucas
zas novohispanas. Este autor es muy claro al afirmar Paccioli en su obra: Summa de Arithmetica, Ceome-.
que una misma libranza podía cumplir distintas fun- tría, Pro portio nalitá, impreso en Venecia hacia 1494.
ciones a lo largo de su recorrido hasta su liquidación Los libros de contabilidad —libri cornputationi.s— se
final. De esta manera, los sucesivos endosos hacían empleaban también para anotar las rentas inmobiliarias
posible que las libranzas operaran como: instrumentos en que el comerciante había invertido capital así como
de cambio, medios de pago y/o elementos de crédito; disposiciones de última voluntad. Se escribían en latín
Esto no significa que fueran diversos tipos o clases de o en alemán. Ya en el Renacimiento (siglo XVI), se

101
conviene insistir en el modo que las libranzas eran con- libranza, sino que, simplemente, por su amplísima uti-
templadas en la época colonial. Siguiendo a Pérez He- lización podían desempeñarse en el tráfico mercantil
rrero, tenemos noticia de que Fausto de EiIiuyar —mi- de una manera u-otra de las arriba señaladas.
nero del siglo XVIII— afirmaba que había tres formas V. LETRA DE CAMBIO.
fundamentales del dinero en su calidad de instrumento
universal de cambio: la "moneda forzosa", general- IV. BIBLIOCRAFIA: BRADING, D. A., Mineros y co-
merciantes en el México borbónico (1763-1810); trad. de
mente metálica aunque en ocasiones podía estar for- Roberto Gómez Ciriza, México, Fondo de. Cultura Económi-
mada de otros materiales; "los billetes de banco o ca, 1971; PEREZ HERRERO, Pedro, El consulado de co-
moneda voluntaria"; y las libranzas o "moneda par- mere ion tes de la ciudad de México y la reformas borbónicas.
ticular o privada, temporal o eventual". El control de Los medios de pago durante la segunda mitad
Por lo que toca a la forma que debían revestir Tas del siglo XVIII, México, El Colegio de México, 1981 (tesis
doctoral).
libranzas, Rodríguez de San Miguel afirma que debían
contener la expresión de ser libranzas; la fecha; la can- Ma. del Refugio GONZALEZ
tidad; la época de su pago; la persona a cuya orden se
había de hacer el pago; el lugar donde debía hacerse; el Libre concurrencia, e. LIBERTAD DE COMERCIO E
origen y especie del valor que representaba; el nombre INDUSTRIA.
y domicilio de la persona sobre quien estaba librada, y
la firma (le! librancista. La libranza que no tenía con- Libros de comercio. I. Concepto. Nómbrase así, al
signada la fecha de pago se entendía pagadera a su conjunto de documentos determinados por la ley, en
presentación. A decir de David Brading, lo más común donde todo comerciante está obligado a llevar organi-
fue que las libranzas novohispanas no tuvieran fecha zadamente cuenta razón de todas sus operaciones
límite para su liquidación, y que la mayoría 'de ellas civiles y mercantiles.
"no se regía por otra condición que la cantidad que U. Aspecto histórico. Debemos a los banqueros el
debía pagar el mandatario". Este mismo autor afirma empleo de los libros de contabilidad. En efecto, los
que la facilidad de endose y la falta de formalidad argentarii y los rpa trrib tenían que registrar sus -
con que circulaban dieron lugar a que el fraude fuera operaciones en libros y suministrar a quien lo solicitase
muy fácil, por ello se generalizó la costumbre de que un extracto de las operaciones que les afectaran. En
el mandatario se negara a pagar hasta no haber recibido Roma se acostumbraba llevar un libro de caja —Codex
la confirmación de! librancista. expensi et accepti— donde se registraban los ingresos
No todos los autores están de acuerdo con la afir- y gastos, transcribiéndolos a un libro diario —adver-
mación de Brading arriba expuesta. Pérez Herrero, ci- saria—. En el Medievo, las guildas de comerciantes acos-
tando numerosas fuentes de la época, hace suya la tumbraban llevar listas de sus miembros en los libros
aseveración de Fausto de 'Elhuyar, el cual afirma que, corporativos (libros de guildas); y aunque se hacía con
a pesar de que las libranzas circulaban sin respaldo de una finalidad de derecho público (como prueba de
autoridad, "ni más garantía que el crédito o confianza pertenencia a la corporación o fraternidad), servía
privada", llegaron a ocupar el lugar de la moneda me- también como registro de firmas y marcas. En Italia,
tálica y fueron instrumento eficacísimo para el desa- los comerciantes inician una técnica de anotar los su-
rrollo del comercio novohispano, cada vez más escaso. cesos del negocio y se pasa de las cuentas personales
de moneda circulante a medida qte iba avanzando el (siglo XIII) a las cuentas reales o de cosas (fines del
siglo XVIII. siglo XIII), hasta que aparece en el siglo de la imprenta
Hl. Sólo resta hacer mención a las funciones que (siglo XIV) el sistema de contabilidad por partida doble
—a juicio de Pérez Herrero— desempeñaban las libran- (a la veneciana), doctrinalmente expuesto por Lucas
zas novohispanas. Este autor es muy claro al afirmar Paecioli en su obra: Summa de Arithmetica, Ceorne-
que una misma libranza podía cumplir distintas fun- tria, Pro portio nalitá, impreso en Venecia hacia 1494.
ciones a lo largo de su recorrido hasta su liquidación Los libros de contabilidad —libri cornputationis- se
final. De esta manera, los sucesivos endosos hacían empleaban también para anotar las rentas inmobiliarias
posible que las libranzas operaran como: instrumentos en que el comerciante había invertido capital así como
de cambio, medios de pago y/o elementos de crédito; disposiciones de última voluntad. Se escribían en latín
Esto no significa que fueran diversos tipos o clases de o en alemán. Ya en el Renacimiento (siglo XVI), se

101
atribuía a los libros, escrupulosamente llevados, el valor presentadas, el número de votos de que puedan hacer
(le prueba media y prueba plena cuando quien llevaba uso, los acuerdos que se tomen, los votos emitidós
el libro confirmaba el asiento por juramento (juramen- (cuando las votaciones no son económicas), y todo lo
to del libro, institución del derecho judío). A fines de indispensable para conocer perfectamente lo acordado.
dicha centuria se empieza a generalizar el sistema En las juntas del consejo de administración se anotará
de partida doble. De Italia se expande a Francia, Es- la fecha de su celebración, el número de los asistentes
paña, Alemania e Inglaterra. En la Península Ibérica, y la relación de los acuerdos aprobados (a. 41 CCo.).
el Código de las Costumbres de Tortosa (siglo XIII) 2. Requisitos de los libros. Deben estar encuaderna-
ocasionalmente se refiere a los libros de comercio como dos, empastados, foliados y en castellano (aa. 34 y 37
instrumentos de prueba ante los jueces. Las Ordenan- CC.; 111 in fine, LIS). Las instituciones y organiza-
zas de Bilbao, aplicables a nuestro país por decreto ciones auxiliares de crédito podrán contabilizar sus
del 15 de noviembre de 1841, prescribían detallada- operaciones en "auxiliares encuadernados o en hojas
mente las formalidades externas e internas (encuader- sueltas" (as. 94 LIC; 63, pío. 3o. LIF; 27 del Regla-
nación, foliación y numeración, sin dejar espacios, mento de Inspección. Vigilancia y Contabilidad de las
etc.) de llevar los cuatro libros: un borrador o manual, Instituciones de Crédito, 30 y 31 en conexión con el
un libro mayor, otro para el asiento de cargazones o a. 35 CCo.; y., además, SHCP oficio núm. 305-1-A-
factorías y un copiador de cartas (capítulo IX, No. 1). 24584, de 9-VI-1971, y circular de la Comisión Na-
Las disposiciones posteriores (CC0. 1854, 1884 y cional Bancaria y de Seguros (CNBS) núm. 596, de
1890) reprodujeron más o menos los mismos precep- 31-VII-1971).
tos de las Ordenanzas de Bilbao. El (lo. vigente reguló 3, Autorización y conservación de los libros. El co-
en su capítulo III (aa. 33-50) lo relativo a la contabili- merciante deberá recabar la autorización de los libros
dad mercantil. Dicho código ordenaba a los comer- de comercio en las oficinas federales de Hacienda (as.
ciantes llevar los siguientes libros: de inventarios y 107, LIS y 84, LII'), dentro de los diez días que la ley
balances, diario, mayor o de cuentas corrientes y libro otorga al causante mayor del impuesto al ingreso global
de actas para las personas morales (a. 33). de las empresas, para dar aviso de apertura o inicia-
W. Aspecto legislativo. 1. Libros obligatorios. Con ción de operaciones cuando se haya adoptado el regis-
las reformas hechas a varias disposiciones del CCo. por tro manual de contabilidad (a. 76, fr. 1, relacionado con
el a. primero del decreto de 19 de diciembre de 1980, el a. 18, fr. IV, pfo. 2o., RSIR);sesenta días siguientes
publicadas en el DO de enero 23 de 1981, en vigor el a la iniciación, si se adoptó el registro mecanizado
primero de enero de 1981, se modificaron los precep- (a. 76, fr. II, inciso h, RSIR); si se adoptó por el regis-
tos relativos a la contabilidad mercantil (aa. 33-50), tro electrónico de contabilidad, quince síes siguientes
derogándose los as. 39 y 40 CCo. a la fecha en que se adoptó (a. 76, fr. 111, pfo. 2o.,
Dichas normas exigen ahora al comerciante un sis- RSIR). Para el causante menor, al mismo tiempo que
tema de contabilidad adecuado que cumpla con lo se presente el aviso de iniciación de operaciones o den-
registros mínimos que fija la ley (libertad de elección) tro de los sesenta días siguientes de la última operación
(aa. 16, fr. III y 33 CCo., 28 y 30, CFF; 58-59 LIR). realizada cuando se hayan agotado sus libros (a. 84,
Independientemente del sistema de contabilidad adop- RSIR, DO 4-X-1977).
tado, se indican como obligatorios: el libro mayor y, La CNBS tiene el encargo de autorizar los libros de
en el caso de las personas morales, el de acto.; (va. 34 contabilidad de las instituciones de crédito y organi-
CCo. y 194 LGSM). zaciones auxiliares '(a. 94, pfo. lo., LIC; circular de las
El libro mayor concentrará todas las operaciones SHCP no. 211-9-129, de 10-V1I-1939; circular no.
que haya celebrado el comerciante (aa. 35 CC0. y 109 212.13-61 del Departamento de Oficinas Federales de
LIS). El libro o libros de actas deberán contener los Hacienda, y circulares de la CNBS núms. 239, de
acuerdos relativos a la marcha del negocio, tomados 9-111-1943, y 294, de 25.Vffl-1 943).
por las asambleas o juntas de socios o por tos conse- Por otra parte, el CCo. señala a todo comerciante
jos de administración (sa. 36 CCo. y 194 LGSM). la obligación de conservar los libros de contabilidad por
Cuando se trate de juntas generales, el libro de actas un plazo mínimo de 10 años (a. 46 CCo.). Respecto a
ha de contener la fecha de su verificación, el nombre la conservación, destrucción o microfilmación de los
de los asistentes, su respectivo número de acciones re- documentos relativos que pertenecen a las institucio-

102
nes de crédito y organizaciones auxiliares, la CNBS es registro de; socios (aa. 73 LGSM; 57, fr. Y, HLSC);
la indicada para señalar pautas (a. 94, LIC y circular acciones o certificados de aportación personal (aa.
no. 582, de 9-111-1970, y oficio no. 305-I-C41472, de 128, LGSM; 58, fr. Y, Ley Miscelánea DO 31-XII,
17-11-1970 de SHCP). 1982); sesiones y deliberaciones de las asambleas, del
Además, el comerciante conservará archivados los consejo de administración, d consejo de vigilancia
comprobantes originales de sus operaciones, de modo (aa. 34, CCo.; 194, LGSM); de las comisiones especia-
que encuentren relación con el registro que de ellas se les (aa. 34, CCo.; 194, LGSM; 57, frs. 1-1V, RLSC); del
haga (a. 38 CGo.). aumento o disminución de capital en las sqciedades
También los comerciantes deberán archivar BU co- de capital variable (a. 219, LGSM); talonario del certi-
rrespondencia mercantil (cartas, telegramas u otros ficado de aportación (aa. 57, fr. VI, RLSC; 58, fr. V,
documentos) en la que se consignen contratos, con- LIR'.
venios o compromisos que originen derechos y obliga- La Secretaría de Comercio y Fomento Industrial
ciones, por diez años como mínimo (aa. 47 49 CCo.). autorizará los libros de las sociedades cooperativas (a.
Dicha correspondenciq puede solicitarse en un juicio 65, RLSC).
(a. 50 CCo.). La LIS señala 18 libros complementarios a los exi-
4. Los libros de comercio y su valor probatorio. De gidos por el CCo. para las aseguradoras, algunos de
acuerdo con nuestro ordenamiento comercial: A. Los ellos son: el de caja, el de cuentas corrientes, el de ni-
libros probarán contra los comerciantes sin admitirles versiones, el de préstamo sobre pólizas, etc. (a. 106,
prueba en contrario. Efectivamente, los asientos de los LIS). Además, indica que dichos libros y los registros,
libros realizados conforme a la ley mercantil hacen fe deberán conservarse disponibles en las oficinas de la
contra los que no observaron lo ordenado por la ley, aseguradora y sin retrasar sus asientos más de 45 días
salvo prueba en contrario admitida por el derecho. (aa. 111, LIS; 63, pfo. 4o., LIF).
B. Si un comerciante por negligencia no lleva la con- 7. Significación jurídica de los libros. En el derecho
tabilidad o no presenta sus libros, hacen fe contra él actual los asientos en los libros de los comerciantes no
los de su contrario, llevados regular y legalmente, salvo tienen por sí mismos base jurídica: certifican hechos
prueba en contrario admisible en juicio. C. Cuando las y modificaciones de carácter patrimonial (entradas y
anotaciones hechas en los libros resultaren contradic- salidas en e patrimonio del comerciante), no hechos
torias, el juez sentenciará considerando, conforme a jurídicos directamente (Garrigues).
los principios generales del derecho, las otras pruebas 8. Doctrina general sobre libros de comercio. El
rendidas (aa. 1295 y 1296 CCo.; e., Apéndice al SJF derecho de contabilidad formal estudia la obligación
1917-1975, cuarta parte, Tercera Sala, p. 724, e In- de llevar determinados libros que han de contener cier-
forme a la SG.! da 1980, Tercera Sala, p. 50). El valor tos asientos (representación externa de los aconteci-
probatorio de los libros estriba en comprobar-hechos mientos del negocio); mientras que el derecho de con-
materiales, no hechos jurídicos ni derechos. tabilidad material o de balances analiza la cuestión de
5. Carácter privado de los libros. Los libros de contenido jurídico del cálculo mercantil (valoración
contabilidad, propiedad de los comerciantes, son in- jurídica del balance, qué se puede y qué se ha de llevar
violables como su correspondencia, salvo en los casos al balance y cómo se debe evaluar lo asen.ado en el
expresamente determinados por la ley: a) sucesión balance; a. 58, fr. ifi, LIR, DO 30-XII.190). En la
universal; b) liquidación de compañía, e) dirección o regulación jurídica del balance existe un doble interés:
gestión comercial por cuenta de otro, y d) quiebra (a. del propio comerciante para conocer si hubo ganancia
43 CCo.). o pérdida y el general que exige la verdad en los ba-
Fuera de dichos casos, únicamente podrá decretarse lances. Verificar el resultado económico del negocio
exhibición de libros, a instancia de parte o de oficio, es el objetivo primordial de la contabilidad (Garri-
cuando la persona a quien pertenezcan tenga interés o gues).
responsabilidad en el asunto en que proceda la exhi- 9. Libros en el comercio marítimo. A. Diario de
bición (a. 44 CCo.). navegación: en él se asientan el estado de la atmósfera,
6. Libros auxiliares. Existen ptros libros que no son vientos que vienen, distancias navegadas. . . B. Libro
(le contabilidad en los que se registran los actos y ope- de contabilidad: donde aparecen la lista de los tripu-
raciones efectuados por las sociedades, como los de lantes. . . C. Libro de cargamentos: éste contiene en-

103
trada y salida de mercancías, nombre y procedencia las anotaciones que después debieron llevarse en los
de los pasajeros. . . D. Cuaderno de bitácora: ahí el pi- libros de navegación, eran asentadas por el escribano,
loto anota diariamente distancias, rumbo, aparejo del al que se le consideraba como oficial público, con fun-
buque, averías. . . E. Ci.raderno de máquinas: en él se ciones de certificación del cargamento, entre otras, y
describe e1 funcionamiento de las máquinas y sus pro- que desempeñaba funciones de notario en la nave. El
Memas. registro llevado por el escribano se llegó a transformar
Mientras que para unas legislaciones como la espa- en el diario de navegación, al caer en desuso la figura
ñola los libros en el comercio marítimo tienen tal cali- del escribano. En el CCo. francés se designa al capitán
dad, en fa legislación mexicana no todos los documen- como obligado a llevar el diario de navegación.
tos relativos se llevan como libros. Por ejemplo,- la ley En nuestro país, de conformidad con lo que esta-
de navegación mexicana sólo considera como libro al blecía el CCo., el capitán estaba obligado a llevar tres
diario de navegación (a. 36 fr. V); asimismo el Regla- libros: diario de navegación, de contabilidad, de carga-
mento General de la Policía de Puertos (a. 105, fr. 1, mentos; fijándose en la disposición correspondiente el
DO 9-X-1941). Mientras que el manifiesto de carga y contenido de cada tino de estos libros (a. 686, fr. III
el rol de tripulantes son simples documentos (a. 36, de! mismo CCo.).
frs. II y W, LNCM). Sin embargo, en la legislación En la LVGC, que modificó parcialmente al CCo.,
hispana existe el libro de cargamento (a. 612, CCo., la que no se limitó sólo a considerar aspectos de dere-
no. 3). cho administrativo, sino otros, que pudiéramos deno-
10. Libros de abordo, de aeronaves. El Reglamen- minar genéricamente de derecho privado, no se intro-
to de Operaciones de Aeronaves Civiles se refiere al li- duce en esta materia modificación alguna, si bien, en el
bro de bitácora (DO 22-XI-1950; aa. 98-100 y 107; cuerpo de la misma, únicamente se hace referencfa al
fr. IV), al cuadecno de navegación (a. 107, fr. VIII), al diario de navegación.
manual de operaciones de vuelo (aa. 87-89 y 10, fr. Con la aparición de fa LNCM, se derogaron Isa dis-
IX), al manual de vuelo de aeronave (a. 107, fr. X), al posiciones del libro tercero de CCo. En esta ley no
manual de mantenimiento (a. 96). Mientras que el Con- aparece en forma expresa la obligación del capitán de
venio Provisional de Aviación Civil Internacional (a. X, llevar los libros de navegación, con un contenido ex-
inciso d) y el Convenio de Aviación Civil Internacional presamente previsto, sino sólo se hace mención a la
(a. 29, inciso d) signados por nuestro país (DO 12-IX- existencia del diario de navegación en los aa. 36 y 64
1946) consideran al diario de abordo. de la misma ley. Es de observarse, que para establecer
el contenido del mismo, no se puede acudir a la suple-
IV. BIBLIOGRAFIA: ACOSTA ROMERO, Miguel, De toriedad del CCo., pues la disposición está expresa-
recho bancario; 2a. ed., México, Porrúa, 1983; CERVANTES mente derogada conforme a! a. 2o. transitorio de la
AHUMADA, Raúl, Derecho mercantil, México, Herrero, LNC*
1975; GARRIGUEs, Joaquín, Curso de derecho mercantil,
3a. reimp., México, Porrúa, 1981; GERTz MANERO, Fede- ifi. De acuerdo con lo anterior y para considerar el
rico, Qué es la contabilidad, México, Porrúa, 1971; MANTI- posible contenido del diario de navegación, pudiéramos
LLA MOLINA, Roberto L. Derecho mercantil; 20a. cd., Mé- indicar que se desprende de lo que las disposiciones
xico, Porrúa, 1980; PINA VARA, Rafael de, Elementos de vigentes (LNCM, LVGC y sus reglamentos) en forma
derecho mercantil mexicano; lix. cd., México, Porrúa, 1979; casuística señalan, y así se podría considerar que en el
RODRÍGUEZ Y RODRÍGUEZ, Joaquín, Curso de derecho
mercantil, lix. cd., México, Porrúa, 1974. diario de navegación, en forma general, deben asentarse
los hechos referentes a la navegación y otros sucesos
Pedro A. LABARLEGA V. que se presentan durante el viaje, relativos al buque,
Libros de navegación. 1. Libros que estaba obligado a carga, tripulación y pasaje. En el a. 36 de la LNCM se
llevar el capitán del buque, en los que debía anotar establece la exigencia de que los buques mexicanos a
los sucesos que ocurrían en la navegación, los ingresos su llegada a puerto muestren el diario de navegación
y gastos que hacía en relación con el buque, la lista de a la autoridad portuaria. Por otra parte, y aunque no
tripulantes y salarios de los mismos, así como la en- lo expresa en forma literal, el a. 30 de la ley citada
trada y salida de mercancías y, en su caso, de pasajeros presupone que el capitán deberá dar cuenta, en el ex-
y sus equipajes. tranjero, al cónsul de México de los acaecimientos
U. En el siglo XII y hasta el siglo XVII, alguna de extraordinarios ocurridos durante el viaje.

104
En el Reglamento de Operación en los Puertos de de la República, ausencia en el caso de tos jueces, per-
Administración Estatal, publicado en el DO del 8 misos, etc.
de abril de 1975, que es un reglamento de la LNCM, El Estado impone deberes básicos a los servidores
se considera como obligación del capitán en el tráfico públicos para asegurar el desenvolvimiento de la fun-
de cabotaje, a su llegada a puerto entregar a la super- ción pública, reconociéndoles su vez los derechos
intendencia, entre otros documentos, copia del diario que les corresponden en su relación con el Estado. La
de navegación. LFTSE señala en el e. IV, a. 43, fr. VIII, entre las obli-
Las anotaciones que hace el capitán en el diario de gaciones de los titulares de las dependencias del Estado
navegación cumplen finalidades importantes para las el conceder licencias sin goce de sueldo, que se compu-
autoridades y los interesados en la aventura marítima, tarán como tiempo efectivo de servicio. La licencia del
como son: para el naviero y los otros interesados en ci funcionario constituye uno de los derechos o ventajas
viaje, una relación de los sucesos ocurridos durante la personales necesarias para su relación de trabajo.
navegación; para las autoridades marítima y consular, ifi. La fr. XXVI del a. 73 constitucional establece
la posibilidad de conocer y seguir las investigaciones como facultad del Congreso: conceder licencia al pre-
sobre los sucesos extraordinarios ocurridos y, final- sidente de la República. Cuando la licencia sea por más
mente, para el capitán, la posibilidad de probar la con- de treinta días, el Congreso (en sesión conjunta de las
ducta desplegada en el desempeño de sus funciones. cámaras, y si no estuviese éste reunido, la Comisión
Hay que aclarar que, sin embargo, la ley no determina Permanente), si otorgara la licencia, deberá nombrar
la eficacia probatoria de lo que se asienta en el diario, presidente interino que sup# esa falta (aa. 85 y 79
ni requisitos especiales que deba cubrir, como serían es- fr. VI de la Ley Orgánica del Congreso General de los.
tar foliado y autorizado por la autoridad marítima; no Estados Unidos Mexicanos).
obstante, las disposiciones relativas del CCo., según el Corresponde a la Secretaría de Gobernación trami-
a. óo., primer pfo., LNCM, se aplican supletoriamente. tar lo relacionado con las licencias de los secretarios y
v. LIBROS DE COMERCIO, NAVEGACION MARITIMA. jefes de departamentos administrativos, de los procu-
IV. BIBLIOGRAFIA: AZEREDO SANTOS, Theophio, radores de justicia de la República y del Distrito Fe-
2a. ed., Río de Janeiro, Companhia
Direitc, da navegaçao; derál (LOAPF, a. 27, fr. XI).
Editora Forense, 1968; BRTJNETTI, Antonio, Manw,Je de Tratándose de las licencias de los ministros de la
djritto della navigazone nmrittima e interna, Padua, Cedam, Corte que no excedan de un mes, serán concedidas por
1947; HERNÁNDEZ YZAL, Santiago, Derecho marítimo, el pleno de la SCJ; si excedieran de este término, las
Barcelona, Cadi, 1968.
concederá el presidente de la República con aproba-
Ramón Esç UIVEL AVILA ción del Senado, o en sus recesos con la de la Comisión
Permanente (a. 89, fr. XVIII, C). Ninguna licencia
Licencia de funcionarios. L Acto por el cual el supe- podrá exceder del término de dos años (aa. 100 C y
rior jerárquico permite a los inferiores la suspensión 12 fr. VHF de la LOPJF).
temporal de la obligación de desempeñar sus funciones Son atribuciones de la Comisión de Gobierno y
o cargo encomendado, con o sin goce de sueldo. Administración de la SCJ, según lo establece el a. 29,
II. Las causas por las cuales el funcionario se ausenta fr. Y, de la LOPJF: conceder licencias por más de
de sus labores pueden ser muy diversas: accidentes o quince días, por causa justificada, con goce de sueldo
enfermedades profesionales o no profesionales; desem- o sin él, a los funcionarios .y empleados del poder ju-
peño de comisiones en otra dependencia o como fun- dicial de la federación cuyo nombramiento dependa
cionario de elección popular; maternidad; estudios o de la SJ, excepto los magistrados de circuito y jue-
asuntos personales. ces de distrito que es facultad del pleno de los tribu-
En el ordenamiento jurídico mexicano a situaciones nales de justicia del fuero común, en relación con el
iguales se les designa con términos gramaticales distin- D.F. (a. 28, fr. III, LOTJFC). Los estados siguen un
tos, sin que, en principio, existan razones de hecho ni sistema similary atribuyen al pleno de los tribunales
de derecho para ser catalogadas bajo expresiones di- respectivos la facultad de otorgar las licencias.
versas, incluso reguladas por los mismos textos legisla- En el Reglamento para el Gobierno Interior y de
tivos. ASÍ, p.c., se les llama descansos a la licencia en Debates del Congreso General de los Estados Unidos
caso de maternidad; faltas a la licencia del presidente Mexicanos, se establecen las condiciones y términos

105
de las licencias que se conceden a los miembros del facultad, libertad, poder. Documento que acredita la
Congreso. El a. 48 establece que solamente se podrán autorización consiguiente para realizar determinada
otorgar licencias por causas graves. actividad o conducta. C) Licenciatura, del latín licen.
IV. La LFTSE regula dos tipos de licencias: sin goce ciatum, supino de licentiare; grado de licenciado, así
y con goce de sueldo. Generalmente en los reglamentos como los estudios, tesis y examen para conseguirlo.
interiores de trabajo de cada dependencia, en el c. relati- 2. A) Derecho, del latín d¿rectus-a-um: directo,
vo a "De las licencias, descansos y vacaciones", se esta- recto; de dirigo: poner en línea recta, enderezar, ali-
blece por cuánto tiempo se podrá conceder la licencia; near; dirigere aciem: formar la tropa en orden de
en qué casos: si son a causa de riesgos de trabajo, que batalla; di.rígere vitain ad: ordenar la vida conforme
son los accidentes y enfermedades a que están expues- a. B) Jurídicamente corresponde mejor a la acepción
tos los trabajadores en ejercicio o con motivo del tra- latina Jus-iuris, el derecho, la justicia; jura divina et
bajo, o si se deben a accidentes o enfermedades no humana: las leyes divinas y humanas; ius gen tiurn; el
profesionales, ya que de acuerdo al a. 123 C, apartado derecho de gentes;juris esse sui: no depender de otro,
B, frs. XI y XIV, gozarán de los beneficios de la seguri- ser señor de sí mismo; también la facultad de hacer o
dad social. Si el accidente o enfermedad lo incapacita exigir todo aquello que por justo título nos correspon-
para el trabajo, tendrá derecho a licencia con goce de de o porque la ley lo establece a nuestro favor. C) Se-
sueldo, o con medio sueldo conforme a lo previsto en gún Guillermo Cabanellas; "El Derecho expresa recti-
el a. 111 de la Ley Reglamentaria del Apartado B del tud, el proceder honrado, el anhelo de justicia y la
a. 123 constitucional. føcontinuar la incapacÍdad se regulación equitativa en las relaciones humanas".
le concederá licencia sin goce de sueldo mientras dure 3. Definición común de licenciado en derecho: per-
la incapacidad, hasta por 52 semanas. Durante este sona que se dedica al estudio de la ciencia jurídica y
periodo el ISSSTE cubrirá un subsidio equivalente al su ejercicio, tanto en las distintas profesiones de la
50% del sueldo que percibía al ocurrir la incapacidad misma (juez, abogado postulante, ministerio público,
(a. 22, fr. lE, de la Ley del ISSSTE). En el caso de ac- defensor de oficio, etc.), cuanto en la docencia e investi-
cidente o enfermedad profesionales, el a. 32, fr. II, de gación de dicha disciplina. 4. Sinónimo: abogado. 5.
la Ley del ISSSTE establece que si el accidente o en- Francisco J. Santamaría sobre la despectiva voz tinte-
fermedad incapacitan al trabajador para desempeñar rillo dice: "Abogado sin título, y por lo mismo de POCO
sus labores, tendrá derecho a licencia con goce de suel- respeto; leguleyo, enredador o chicanero, ránula, pica-
do íntegro, durante los períodos y bajo las condiciones pleitos. Huizachero, Be dice también comúnmente".
establecidas en el a. 111 de la LFTSE. II. Definición técnica. Licenciado en derecho es la
persona que ha cursado el plan de estudios correspon-
Y. BIBLIOGRAFIA: FRAGA, Gabino, Derecho adminis- diente a dicha carrera y obtenido el título debidamente
trativo; 20a. cd., México, Porrúa, 1980; JUNQUERA, Juan, expedido por la universidad o escuela relativa, oficial-
"Segundad social de los funcionarios" Documentación admi- mente reconocida, y a quien se habilita para desempe-
nísn.ativa, Madrid, núm. 164. marzo-abril, 1975; SERRA
ñar su ministerio, mediante la patente extendida por
ROJAS, Andrés, Derecho administrativo; lOa. cd., México,
Porrúa, 1981; TRUEBA URBINA, Alberto, Nuevo derecho el órgano gubernamental competente.
administrativo del trabajo, 2a. cd., México, Porrúa, 1979; id., III. Antecedentes históricos nacionales. 1. A) Bajo
Nuevo derecho del trabajo; 6a. cd., México, Porrúa, 1981. un dibujo del escudo de armas que perteneció a Carlos
ifi, se lee: "Alcanzar anhelas del honor la excelsa
Magdalena AGUILAR Y CUEVAS cumbre? / Jura: que nuestra Minerva te investirá el
grado. / Advierte: el orden académico es tan sagrado
Licenciado en derecho. L Etimologías y definición a tí como / a nosotros, / Así tenlo; así juralo, con
común. 1. A) Licenciado, participio pasivo de licen- fórmula digna de fé". B) "Manual de las Fórmulas de
ciar, del latín licentiare: dar permiso o autorización; 108 Juramentos que han de hacer los Rectores, Conci-
conferir el grado de licenciado; dícese quien ha hecho liarios y Oficiales electos de esta Preclara e Imperial
los estudios de una profesión y recibido el título co- Universidad de México y los que obtuvieren algún gra-
rrespondiente. Dicho título académico con el cual se do mayor o menor... Impreso por mandato del Sr.
obtiene la patente o licencia oficial para ejercer la Dr. D. Manuel Ignacio Heye de Cisneros y Quijano...
profesión respectiva; B) Licencia, del latín licentia-ae, Año del Señor de MDCCLIX"; "Juramento y Profe-

106
sión de Fé, que han de hacer todos los que se gradua- de 20 de junio de 1853, del Ministerio de Justicia, so-
ren en esta Universidad de Bachilleres, Licenciados, bre exámenes de abogados; la circular de 20 de sep-
Doctores y Maestros y se incorporen en ella, etc". tiembre de 1854, del propio Ministerio, sobre matrícu-
C) En la ceremonia después del juramento y acabado las en el Colegio de Abogados; el decreto del gobierno
el vejamen, quien se graduaba pedía al Maestrescuela: de 21 de febrero de 1856, estableciendo una manda
"Suplico a Vuestra Señoría me conceda el deseado y para la Biblioteca del Colegio de Abogados; el decreto
alto honor del Grado de Licenciado, con el que la Sa- del gobierno de 8 de febrero de 1861, señalando los
piente Minerva ciña mi cabeza", a lo que aquél respon- requisitos para que sean válidos loe títulos de aboga-
día con otra breve oración en loor suyo, remitiéndole dos, expedidos en lugares dominados por la reacción;
al decano para la imposición de las insignias relativas, el decreto del Congreso, de 30 de julio de 1861, resta-
siendo ésta muy solemne. D) "Para obtener grados en Meciendo el Colegio de Abogados; la circular del 16
nuestra Universidad había que sustentar examen, ya de diciembre de 1876, del Ministerio de Justicia, prohi-
fuese para el Bachillerato, la Maestría, la Licenciatura biendo los exámenes llamados de "academia" y "noche
o el Doctorado. Sólo había título de Maestro en Filo- triste", para la recepción de abogados; la modificación
sofía y en Teología y de Licenciado y Doctor en Leyes de 10 de agosto de 1905, al plan de estudios de la Es-
y Medicina... Las 24 horas que precedían al examen cuela Nacional de Jurisprudencia y el 30 de diciembre
eran de mortal angustia y desvelo para los aspirantes, siguiente, los 30 programas para dicha Escuela; el 19 de
pues era necesario con anticipación señalar los puntos enero de 1907, el plan de estudios para la carrera
a que debía constreñirse la prueba; para esto, un niño de abogado y para las de especialistas en ciencias jurí-
con un cuchillo, señalaba en los textos respectivos sus dicas y sociales y más tarde, el 10 de junio del mismo
lugares diferentes entre los que debía escoger el sus- año, las diez reglas relativas a las tesis escritas que, de
tentante para defenderlos al día siguiente ante cinco conformidad con el a. 29 de la Ley de la Escuela Na-
sinodales". Era requisito, al sustentar el grado de licen- cional de Jurisprudencia, debían presentar los aspiran-
ciado y según las constituciones, entregar $600.00 tes al título de abogado; por último, la resolución de
para propinas, etc. 6 de febrero de 1908, relativa a las calificaciones ne-
2. Entre las Cédulas sobre la Real y Pontificia Uni- cesarias para poder obtener examen profesional de
versidad de México de 1551 a 1816 que aparecen en abogado.
la obra de John Tate Lamting, relacionadas en la Sín- 4. Jaime del Arenal Fenoebio señala el artículo de
tesis histórica dele Universidad de México, aparecen las Daniel Moreno en la Revisto de la Facultad de Dere-
del expediente relativo a la "abrogación (sic) de cho, por el cual dio a conocer la carta de don Jacinto
las constituciones 314; 316, 317, 31.9y 326, que tra- Pallares (1843-1904), dirigida a don Justino Fernández
tan de las ceremonias con que se han de recibir los (1828-1911) y fechada el 15 de noviembre de 1901,
grados de licenciado y de doctor", concluyendo las sobre tópicos del Plan de Estudios de la Escuela Nacio-
gestiones hechas al respecto con la notificación a la nal de Jurisprudencia, y en ella, entre otras cosas, ma-
universidad de que ya se reformaron dichas constitu- nifiesta: "La institución del Doctorado es un rasgo de
ciones, prohibiéndose la pompa y paseo a caballo que pedantismo universitario que no responde a ninguna
en ellas se mandaba. necesidad seria de la ciencia especulativa, ni de la prác-
3. En el México independiente del siglo XIX y hasta tica del Derecho. Si algo serio y provechoso y perti-
el primer tercio del actual, ci vocablo licenciado cae nente a la acción legítima del Estado puede hacerse
en desuso, siendo substituido por el de abogado, y en en esta materia de división de profesiones.en Derecho,
tal virtud, así lo vemos en las disposiciones legislativas sería suprimir la carrera de Agentes de Negocios o en-
compiladas en la obra de Manuel Dublan y José María globarla en la de Abogados y dividir los títulos en sólo
Lozano, relacionada en la Síntesis histórica ya men- dos categorías correspondientes a dos necesidades o
cionada, apareciendo, al respecto, el decreto de lo. de a dos fines sociales positivos de inmanente utilidad que
diciembre de 1824, por el cual los abogados pueden entrañan y exigen diferencias de aptitudes y estudios.
ejercer su profesión en todos los tribunales de la fede- Estas dos categorías son: la del que estudia sólo para
ración; la ley de 28 de agosto de 1830, sobre la práctica ejercer mercenariamente el oficio de ahogado, procu-
para examinarse de abogado; la ley de 9 de enero de rando adquirir sólo aquellos conocimientos de utilidad
1834, sobre el examen de abogado; la comunicación práctica.. y la del que, o de los que deben hacer es-

107
tudios mas serios, porque aspiran a desempeñar fun- abogado..."; la misma exigencia prescribe para ser
ciones públicas que exigen en quienes las ejerzan un procurador general de la Nación, a. 102; es oportuno
horizonte intelectual más amplio, una conciencia cien- decir que la Constitución de 1857 (a. 93) señalaba:
tífica más elevada. . . Lo primero constituiría la carrera "Para ser electo individuo de la Suprema Corte de
de Licenciado; lo segundo la carrera de Abogado, y la Justicia, se necesita: estar instruido en la ciencia del
diferencia entre ambas consistiría no sólo en repasar derecho, a juicio de los electores. . .; y la Constitu-
un poquito más de derecho romano en dos años, sino ción Federal de 1824 disponía (a. 125): 'Para ser elec-
en una radical e impoçtante preparación científica y en to individuo de la Corte Suprema de Justicia se nece-
los efectos legales de esa diversa preparación y la co- sita: estar instruído en la ciencia del derecho a juicio
rrespondiente aptitud". de las Legislaturas de los Estados. . ." e. En todas las
5. Comó ya hemos indicado, los títulos profesiona- constituciones de las entidades federativas, los requisi-
les expedidos durante más de una centuria por los go- tos para poder ser mágistrado del Supremo Tribunal
biernos federal o de los estados y los planteles educa- de Justicia de cada una son, entre otros, el tener título
tivos relativos, fueron de "abogado"; en los años treinta profesional de abogado, con varios años desde su ex-
cambió la terminología y desde entonces se otorgan co- pedición. f. El C.JM, de 28 de agosto de 1933, DO del
mo "licenciado en derecho", salvo alguna excepción dí 31 siguiente, en su a. 4o. fr. 111, ordena que para
como la Escuela Libre de Derecho, fundada el 24 de ser magistrado del Supremo Tribunal Militar se requie-
julio de 1912 y cuyos estatutos reformados y escritura re ser abogado con título oficial expedido por autori-
constitutiva de 6 de febrero de 1932 ante el notario dad legítimamente facultada para ello, y también res-
Antonio Rodríguez Gil 'y Y., del partido judicial de pecto al procurador general de justicia militar y los
Tacubaya, expresan que se expedirá título profesional demás funcionarios del fuero de guerra, en sus aa.
de abogado. infine; 24, 25, 26, 41, 42, 87,88 y 89.g. Hemos cita-
1V. Desarrollo y explicación del concepto. 1. A) La do, de manera enunciativa y no limitativa, algunos de
C en su a. 5o., segundopfo. prescribe: "La ley determi- los principales ordenamientos legales donde se exige,
nará en cada Estado cuáles son las profesiones que ne- para el ejercicio profesional o en determinados cargos
cesitan título para su ejercicio, las condiciones que públicos, tener título de liceniado en derecho o de
deban llenarse para obtenerlo y las autoridades que han abogado, que son verdaderos sinónimos, salvo la par-
de expedirlo", en consecuencia, el Congreso Federal ticular disquisición hecha en su tiempo por don Jacin-
expidió la Ley Reglamentaria de los aa. 4o. y 5o., to Pallares; h. Debemos recordar que tanto el CC en
promulgada el 30 de diciembre de 1944, DO de 26 de su a. 2608, como la Ley de Profesiones ya citada en sus
mayo de 1945, que en su a. 2o. señala, entre otras, aa. 29 y 68, previenen que aquellos que sin tener título
a la de licenciado en derecho; B) La LN de 30 de di- debidamente registrado, ejerzan una actividad profe-
ciembre de 1979, promulgada al día siguiente y publi- sional para la cual éste se requiere, no podrán cobrar
cada en el DO de 8 de enero de 1980, exige en su a. honorarios de ninguna clase, además de las sanciones
13, fr. II que el aspirante a notario debe ser licenciado en que incurran; i. Desafortunadamente aún en muchos
en derecho y otros requisitos relativos; C) En el mismo Tribunales de la Judicatura y otros de diversa índole,
plano se encuentran los siguientes ordenamientos: se permite la práctica profesional sin exigir la presen-
a. Ley del la Procuraduría General de la República, de tación de la Cédula que acredite la calidad del litigante
27 de caciembre de 1974, promulgada el mismo día, como licenciado en derecho.
DO del día 30 siguiente, a. 24, fr. III; b. Ley Orgánica 2. A) Por cuanto al ámbito académico, en cuyo cri-
de la Procuraduría General de Justicia del D.F. de lo. sol se forman los profesionales del derecho, procede
de diciembre de 1977, promulgada el día 5 siguiente, manifestar que acorde a la Ley Constitutiva de la Uni-
Gaceta Oficial D.D.F., de 1. de enero de 1978, a. 50., versidad Nacional de México de 26 de mayo de 1910,
fr. III; c. Manual de Organización e Instructivos del en su a. 2o. indica que ésta quedará integrada, entre
Registro Civil del D.F., publicado en la Gaceta Oficial otras, por la Escuela de Jurisprudencia. B) La Ley de
el 15 de octubre de 1980, a. 17-2; d. La C expresamente la Universidad Nacional, promulgada el 15 de abril
ordena, en su a. 95, fr. ifi, que para ser ministro de la de 1914, en su a. 19 señala, para quienes desean in-
SCJ se necesita: 'Poseer el día de la elección, con anti- gresar como alumnos en las escuelas universitarias para
güedad mínima de cinco años, título profesional de llegar a obtener, entre otros, el título de ahogado, que

108
deberán presentar el certificado de estudios corres- otorgar la Universidad para acreditar los estudios he-
pondientes a la preparatoria. C) La Ley Orgánica de la chos en ella o la obtención de algún grado universita-
Univrsidad Nacional de México, Autónoma, de 10 (le rio. K) El Reglamento de Exámenes Profesionales de
julio de 1929, en su a. 4o.-A, señala que la institución la Escuela Nacional de Jurisprudencia, de lo. de agosto
quedará integrada, entre otras facultades, por la de De- de 1939, indica en su a, lo. que el examen profesio-
pecho y Ciencias Sociales. D) La Ley Orgánica de la nal para obtener el título de licenciado en derecho,
Universidad Autónoma de México, de 19 de octubre de consistirá en una prueba escrita y en una prueba oral,
1933, fue omisa al respecto. E) La Ley Orgánica y el a. 2o. señala que la prueba escrita será una tesis
de la Universidad Nacional Autónoma de México, de sobre un tema comprendido en alguna de las materias
3u de diciembre de 1944, DO de 6 de enero de 1945, que formen el plan de estudios correspondiente. L) El
en su a. 2o.-IV establece, entre otras, la potestad de Reglamento de Oposiciones para la Provisión de Profe-
expedir certificados de estudios, grados y títulos. F) El sores Adjuntos de la Escuela Nacional de Jurispruden-
Reglamento General de Estudios Técnicos y Profesio- cia, de 29 de noviembre de 1939, en su base tercera, di-
nales de la UNAM de 15 de diciembre de 1967, dis- ce que es requisito para optar los cargos el ser abogado
pone en su a. 3o.-b que se otorgará título profesional con título oficial o reconocido por la UNAM. 111) El
a quienes hayan cubierto en la facultad o escuela co- Reglamento de Exámenes Profesionales de la Escuela
rrespondiente, por lo menos el 60% de créditos del Nacional de Jurisprudencia, de 18 de diciembre de
plan de estudios respectivo, y en su a, So. indica el 1946, en su a. lo., dispone que el exaiien profesional
número de créditos después del bachillerato y que di- para obtener el título de licenciado en derecho, con-
cho título profesional implica el grado académico de sistirá en dos pruebas, una escrita y otra oral, que se-
licenciatura. G) Los grados que otorga la Universidad rán calificadas por el mismo jurado. N) El Reglamento
Nacional de México, están señalados en el acuerdo del de Seminarios de la Escuela Nacional de Jurispruden-
Consejo Universitario de 27 de noviembre de 1929, cia, de 18 de diciembre de 1946, establece en su a. 12-1
que en su a. 10 indica: "Independientemente de los que las inscripciones serán de dos clases: 'Para la ela-
grados académicos anteriormente señalados, la Uni- boración de las tesis, forzosa para quienes vayan a
versidad otorgará los títulos necesarios para el ejercicio presentar el examen de Licenciado en Derecho, salvo
de las profesiones que en cada una de las Escuelas o las excepciones que consigne el Reglamento de Exá-
Facultades se sigan, de acuerdo con las denominaciones menes Profesionales. . .," O) Por último, en el Estatuto
que los planes de estudios les señalen. Este título cons- del Doctorado de Derecho, de 7 de octubre de 1949,
tituirá la licencia para el ejercicio de la profesión". en su a. 3o. prescribe que para ser admitido se reque-
II) En la estructura general de la Universidad Nacional rirá: "1. Poseer el grado de Licenciado en Derecho,
de México aprobada por el Consejo Universitario el expedido por la UNAM, por las Universidades de los
21 de enero de 1935, se encuentra entre otras unida- Estados, por la Escuela Libre de Derecho o bien título
des de trabajo docente la Escuela Nacional de Derecho. extranjero revalidado por la primera". P) u. No se ol-
1) En el Estatuto de la UNAM, aprobado por el Con- vide que en lo académico, el grado de licenciado en
sejo Universitario en varias sesiones durante el mes de derecho es superior al de bachiller, e inferior a los de
junio de 1936, en su a. 6o.-2, expresa que la institución maestro y de doctor en dicha ciencia; b. El licenciado
llenará su función de transmitir el saber a través, entre en derecho en los actos académicos y conforme al
otras, de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias So- Reglamento de la Toga Universitaria de 8 de septiem-
ciales, integrada por: a) la Escuela Nacional de Juris- bre de 1949, aa. 2o.-IH, 4 y 5, puede y debe usar di-
prudencia; h) la Escuela Nacional de Economía, y e) la cha toga, ostentando en la muceti la cinta de tercio-
Escuela Nacional de Comercio y Administración. pelo mate color rojo, y en el birrete el botón del mismo
J) El Estatu'to General de la UNAM, aprobado por el color.
Consejo Universitario en sesión permanente del 19 (le u. ABOGAdA.
julio al 19 de diciembre de 1938, en su a. 50.-II ma-
nifiesta lo mismo que lo asentado en la letra 1 que an- Y. BIBLIOGRAFIA: Compilación de legislación universi-
tecede y en su a. 27-XIII establece entre las facultades taria de 1910 a 1976, México, UNAM, 1977,2 vols.;Conszi.
turión Política de los Estados Unidos Mexicanos, constitucio-
del rector la de expedir y firmar en unión del secretario
nes de los estados de la federación, México, Secretaria de
general los certificados, diplomas y títulos que deba Gobernación, CerLfro de Documentación y Publicaciones.

109
1980, 2 vol&; GARCIA STHAL, Consuelo (ed.), Síntesis his- ifi. Las solicitudes de licencia en el trabajo pueden
tórica de ¡a Universidad de México, México, UNAM, 1975; ser generadas por motivos diversos: riesgos de trabajo
JIMENEZ RUEDA, Julio, Los constituciones de ¡a antigua
(enfermedades o accidentes), cdmisiones sindicales,
Univerwiad, México, U.NAM, 1951; íd., Historia jurídica de
¡a Universidad de México, México, UNAM, 1955; MENDO- renuncias, razones estrictamente personales, etc.
ZA, Vicente T., Vida y costumbre: de la Universidad de Mé- El más alto tribunal de la República ha resuelto qqe
xico, México, UNAM, 1951; id., Los constituciones de la si en una licencia concedida a un trabajador no se anota
Universidad ordenadas por el Marqués de Cerraluo e inven- el vocablo "renuncia ble ", no existe la posibilidad de
tario de ¡a Real y Pontificia Universidad de ¡a Nueva España,
que el solicitante desista de la petición, debido a la
1626 y 1758, México, Secretaria de Gobernación, Archivo
General de la Nación, 1951; MORENO, Daniel, "Don Jacinto
substitución previa que se hace para cubrir el servicio
Pallares", Revista de ¡a Facultad de Derecho de México, Mé- vacante.
xico, t. XXIX, Núm. 113, mayo-agosto de 1979;PEREZ SAN Las licencias, al igual que los permisos, aunque cons-
VICENTE, Guadalupe (cd.), Manual de las fórmulas de los tituyan un derecho en beneficio del trabajador, deben
juramentos que han de hacer los rectores, concihario: y ofi.
ser-autorizadas expresamente; la simple interposición
cicle: electo: en esta preclara e imperial Universidad de Méxi-
co. Recopilado: por orden del rector Manuel ¡.quacio Reye de
de la solicitud no implica la obligación de conceder
Cisneros, México, UNAM, 1967; SANTAMARIA, Francisco unas u otros, por no conocerse, en el momento en que
J., Diccionario de mejicanismos; 2a. cd., México, Porrúa, 1974, se presenta, ni los requerimientos de la producción ni
la posibilidad de substitución del trabajador.
Francisco Arturo SCE{ROEDER CORDERO
Las licencias pueden ser concedidas con o sin goce
Licencias administrativas, y. PERMISOS. de sueldo si así cali previsto en el contrato colectivo
o en las condiciones generales de trabajo. Se continúa
Licencias de trabajo. 1. Lapso durante el cual se permite recibiendo el salario cuando la licencia es motivada
a un trabajador, que presta servicios remunerados a por algún riesgo de trabajo, subrognd6se Ja institución
una persona física, a una entidad industrial, comercial de seguridad social respectiva si el trabajador afectado
o de servicios o a un organismo, que se ausente no estaba incorporado al régimen solidario que dicha ins-
sólo del área específica de labores sino del centro de titución encabeza.
trabajo mismo Por razones de continuidad en el trabajo y de segu
Se asimilan a las licencias en el trabajo los permisos ridad jurídica, nunca se deben conceder licencias en
para dejar de laborar por horas o por días y los docu- el trabajo por tiempo ilimitado. Generalmente, a ma-
mentos donde se hace constar dicha circunstancia, yor antigüedad en el trabajo corresponde un lapso
cuando se encuentran consignados en los contratos mayor otorgado en calidad de licencia.
colectivos de trabajo.
II. Las modalidedes que asumen las licencias en el IV. BIBLIOGRAFIA: BUEN LOZANO, Néstor, Derecho
del trabajo, México, Porrúa, 1977. t. ];GUERRERO, Euque-
trabajo son recogidas generalmente en las convencio-
rio, Manual de derecho del trabajo; lOa. cd., México, Porrúa,
nes colectivas, y los permisos en el reglamento interior 1979.
de trabajo, si se trata de las relaciones laborales entre
los dueños de capital y los trabajadores típicamente Braulio RAMIREZ REYNOSO
asalariados (campo de la producción económica). Cuan-
do se trata del Estado, representante jurídico de la Licitación, y. SUBASTA.
sociedad, que toma el papel de patrón, las particulari-
dades a que se somete el otorgamiento de una licencia Licitud. 1. (Del latín licitas: justo, permitido.) Calidad
se documentan en un cuerpo de disposiciones internas de las conductas que cumplen con los deberes prescri-
que se conoce como condiciones generales de trabajo. tos en las normas jurídicas. Puede ser sinónimo de la
En el primer caso, ¡as licencias o permisos son resulta- juridicidad, si se le quita al término licitud su conno-
do de un acuerdo entre los representantes del trabajo tación de cumplir con Ja moral además del derecho; de
y del capital; en el segundo, las condiciones generales justicia, si se estima que ésta y el derecho tienen la
se formulan unilateralmente por el titular de la depen- misma esencia.
dencia, con la salvedad de que sólo debe escuchar la El profesor García Máynez (Introducción al estudio
opinión de la representación sindical, sin otorgarle del derecho), ha indicado que las conductas con la ca-
otra intervención. lidad de ilícito son: la omisión de los actos ordenados

110
y la ejecución de los actos prohibidos; mientras que Línea ascendente, descendente o colateral, y. PAREN -
las conductas susceptibles de calificación de licitud TESCO.
son: la ejecución (le los actos ordenados, la omisión
de los actos prohibidos y la ejecución u omisión de Liquidación de sociedades. LEs el procedimiento que
los actos potestativos. debe observarse cuando una sociedad se disuelve, y
II. Kelsen afirma que los actos de sanción son la tiene como finalidad concluir las operaciones sociales
reacción contra actos u omisiones determinados por pendientes al momento de la disolución, realizar el ac-
el orden jurídico. Tradicionalmente se dice que un acto tivo social, pagar el pasivo de la sociedad y distribuir
está sancionado porque es ilícito, mientras el profesor el remanente, silo hubiere, entre los socios, en la pro-
alemán sostiene lo contrario, es ilícito porque está porción que les corresponda, de acuerdo con lo con-
sancionado. Afirma Kelsen el relativismo axiológico venido o lo dispuesto por la ley.
y, en consecuencia, sefiala que lo que es bueno o malo, Se entiende por liquidación parcial cuando la socie-
justo o injusto para un sistema moral, puede ser lo dad, sin desaparecer, paga a uno o varios socios la cuota
contrario para otro. La concepción tradicional de que le corresponde en el activo social, en los casos en
lo ilícito implica, al igual que sus sinónimos (antiju- que se separe o se le excluye de la sociedad (disolución
ridicidaci o injusticia), lo que es contrario a derecho. parcial).
Asegura que esta posición es equivocada pues la ilicitud El procedimiento de la liquidación puede "descom-
es castigada según las normas que el propio derecho ponerse en dos etapas distintas: la primera, formada
establece, lo que significa que es castigada conforme por las operaciones necesarias para transformar el
a derecho. Concluye diciendo que, en realidad, la ilici- activo en dinero y cuando menos para dejar el activo
tud es una de las condiciones de la sanción, por lo que neto, satisfechas las deudas y hechos efectivos los cré-
la licitud es la conducta que no la provoca. ditos; la segunda, obra de aplicación de ese activo neto
III. El CC indica que: "Es ilícito el hecho que es a los socios en la forma pertinente". La primera etapa
contrario a las leyes de orden público o a las buenas corresponde a la liquidación en sentido estricto y la
costumbres" (a. 1830); otro precepto del mismo or- segunda ala división (Rodríguez y Rodríguez).
denamiento (a. 1910), en contradicción al anterior, II. 1. Disolución y liquidación. Subsistencia de la
dice que: "El que obrando ¡lícitamente o contra las personalidad jurídica. No debe confundirse la disolu-
buenas costumbres cause un daño a otro, está obligado ción con la Liquidación. La primera opera por,el trans-
a repararlo". La contradicción es evidente, pues en el curso del tiempo, cuando transcurre el plazo de dura-
primer a. citado, la ilicitud comprende Las leyes de or- ción de la sociedad; o por declaración de los órganos
den público y las buenas costumbres, mientras que en sociales competentes para ello (asamblea, administra-
el segundo excluye a las buenas costumbres del término ción); o bien, por declaración de la autoridad judicial,
ilicitud y las considera por separado. En realidad, cuan- cuando se produce una causa de disolución (aa. 229
do el a. 1830 menciona a las buenas costumbres está y 232 LGSM). La disolución no implica la desapari-
introduciendo un concepto equívoco que deja al arbi- ción inmediata de la sociedad; es el acto que condiciona
trio del juzgador interpretar (es decir, el tribunal puede la puesta en liquidación de la misma. En cambio, la
determinar lo que es buena costumbre según la con- personalidad moral desaparece cuando la liquidación
cepción que tenga en determinado momento). Concluye.
v. ANTIJURÍDICIDAD. 2. Personalidad durante La liquidación. El a. 244
LGSM dice: "Las sociedades, aún después de disueltas,
conservarán su personalidad jurídica para los efectos
IV. BIBLIOGRAFIA: GARCIA MAYNEZ, Eduardo, In-
de la liquidación". Pudiera decirse que la disolución
troducción al estudio del derecho; 31a. ed., México, Porrúa,
1980; id., Filosofía del derecho; 3a. ed ., México, Porrúa, 1980; opera una modificación de la finalidad social: si antes
KELSEN, Hans, Teoría general del derecho y el Estado; 2a. de la disolución los administradores podían realizar
ed., trad. de Eduardo García Máynez, México, UNAM, 1979; todas las operaciones necesarias para la consecución
id., Teoría pura del derecho, trad. de Roberto J. Vernengo, del fin de la sociedad, una vez que la sociedad se di-
México, UNAM, 1979. suelve, los administradores no podrán iniciar nuevas
operaciones y los liquidadores sólo podrán realizar
Samuel Antonio GONZALEZ Ruiz aquellas cuya finalidad sea liquidar. "Por ésto, se ha

111
dicho col' razón que en la etapa liquidatoria, la ca- existe en el momento de instaurar el juicio de garan-
pacidad de la sociedad es mayor y menor que en su tías, debe sobreseerse éste, por falta de personalidad
situación normal. Mayor, porque los liquidadores pue- SJF, quinta época, t. XXVI, p. 1933, T. Bezanilla y
den realizar todos los actos necesarios para la liquida- Cía.; puede verse en el Apéndice de 1975, cuarta parte,
ción, aunque no sean requeridos para el cumplimiento tercera sala, tesis relacionada, en la p. 1079).
de su finalidad social. Menor, porque sólo deben reali- 6. Liquidadores: su carácter quiénes pueden serlo
zar las operaciones pendientes y no iniciar otras nuevas remuneración; nombramiento. "La liquidación estará
con posterioridad a la existencia de una causa de diso- a cargo de uno o más liquidadores, quienes serán re-
lución" (Rivarola, citado por Rodríguez y Rodríguez). presentantes legales de la sociedad" (a. 235 LGSM).
Excepto el órgano de administración, los demás A no ser que otra cosa se convenga, los liquidadores
subsisten con sus mismas facultades; sólo que modifi- podrán ser socios o extraños a la sociedad. Una persona
cadas por los fines de la liquidación. moral puede ser liquidador de otra. Lo que se despren-
3. Insubsistencum de las causas de disolución. Se de de dos consideraciones 1) la LGSM no define ci
puede dar fin a la liquidación haciendo desaparecer las cargo como personal; como lo hace para los adminis-
causas que determinaron la disolución; p.c.: un acuerdo tradores (a. 142), y 2), las fiduciarias pueden ejercer
de prórroga de la duración de la sociedad, cuando ésta tal cargo (a. 44, incisos e, i, LIC).
se disolvió por expiración del plazo. Pero esto no puede El cargo de liquidador es remunerado. No lo dice la
hacerse en perjuicio de derechos adquiridos por terce- LGSM pero ello resulta del principio general conteni-
ros. En el ejemplo propuesto, todos los socios deberán do en el a. 4o. C, según ci cual todo trabajo debe ser
estar de acuerdo con la prórroga; sin que pueda resul- remunerado. El importe, manera y términos de esta re-
tar obligatorio, para los inconformes, el acuerdo de la muneración, se pactará entre liquidadores y sociedad.
mayoría. Además, deberán cumplirse las formalidades Para el nombramiento de liquidadores deberá es-
que la ley imponga según el caso (obtención de permiso tarse, en primer lugar, a lo que dispongan los estatutos
de la Secretaría de Relaciones Exteriores, protocoli- (a. 236 LGSM). Siendo usual que la duración de la
zación e inscripción del acta, etc.). sociedades sea de bastantes años, no es frecuente que
4. Reglas aplicables a la liquidación. La liquidación se establezca en el pacto social a quienes competerá la
se practicará con arreglo a las estipulaciones del con- liquidación. He visto escrituras que prevén esta cir-
trato social o de las que determinen los socios al acor- cunstancia, estableciendo que a falta de acuerdo de la
darse o reconocerse la disolución. En defecto de unas u asamblea, en el momento de la disolución de la socie-
otras, se aplicarán las disposiciones del c. XI de la dad, tendrán el cargo de liquidadores quienes se en-
LGSM (a. 240). En esta etapa, la única cortapisa a la cuentren ejerciendo el de administradores.
voluntad de las partes son las disposiciones de carácter Si nada se establece en el pacto social, el nombra-
imperativo que tienden a proteger los derechos de ter- miento se hará por acuerdo de los socios, tomado en
ceros; quienes deben ser pagados oportunamente y la proporción y forma que señale la ley, según la na-
cuya garantía es el capital social. turaleza de la sociedad, para el acuerdo sobre disolu-
S. Facultades de los administradores mientras no ción. La designación de liquidadores deberá hacerse
entregan a los liquidadores. Los administradores no en el mismo acto en que se acuerde o se reconozca la
podrán iniciar nuevas operaciones con posterioridad disolución (a. 236 LGSM). Debe aplicarse por analogía
al vencimiento del plazo de duración (le la sociedad, al el principio del a. 144 LGSM, y cuando los liquidado-
acuerdo sobre disolución o a la comprobación de res sean tres o más, el contrato social determinará los
una causa de disolución. En caso de contravenir lo derechos que correspondan a la minoría en la designa-
anterior, los administradores serán solidariamente ción; pero en todo caso la minoría que represente un
responsables por las operaciones efectuadas (a. 233 25% dei capital social, nombrará cuando menos un li-
LGSM). Operaciones que son validas para los terceros, quidador. Este porcentaje será del 109l cuando se
sin que la disolución les pueda perjudicar. trate de aquellas sociedades que tengan inscritas sus
La SCJ, desconociendo este a., declaró que si de acciones en bolsa de valores.
los documentos que se exhiban al promover amparo Cuando la sociedad se disuelve por expiración del
aparece que expiró el término legal para la duración y plazo o en virtud de sentencia ejecutoriada, la desig-
no hay prueba de la que pueda inferirse que la sociedad nación de los liquidadores deberá hacerse inmediata-

112
mente que concluya el plazo o que se dicte la sentencia 231, Apéndice 1975, cuarta parte, tercera sala, i• 727).
(a. 236 LGSM). Los liquidadores serán los representantes legales de
Si el nombramiento de los liquidadores no se hiciera la sociedad (a. 235 LGSM) y tendrán las facultades
en los términos arriba señalados, lo hará la autoridad que el acuerdo de los socios o las disposiciones de los
judicial a petición de cualquier socio (a. 236 LGSM). estatutos establezcan. En defecto de unas y otras, po-
Aunque la ley concede este derecho a cualquier socio, drán concluir las operaciones sociales que hubieren
creo que podrá hacerlo valer quien demuestre tener quedado pendientes al tiempo de la disolución; cobrar
un interés jurídico en el nombramiento (p.c., un acree- lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba;
dor). Según este artículo se procederá en la vía suma- vender los bienes de la sociedad; liquidar a cada -socio
ria. Corno ésta no existe en materia mercantil, deberá su haber social; practicar el balance final de la liquida-
intentarse en juicio ordinario. ción y someterlo a la discusión y aprobación de la
La ley no exige que los liquidadores caucionen su asamblea o junta de socios y depositarlo en el Registro
manejo. Corno en materia de liquidación priva la vo- Público de Comercio; obtener de dicho registro la
luntad de las partes, no cabe la aplicación analógica cancelación de la inscripción de la sociedad; mantener
de los preceptos relativos de la SA (aa. 152 y 153 en depósito los libros y papeles de la sociedad, y dar
LGSM) y los liquidadores no están obligados a cau- los avisos para obtener la baja ante las autoridades
cionar su manejo. fiscales.
7. Liquidadores: inscripcion; torna de posesión. En Los liquidadores serán responsables "por los actos
cuanto a la toma de posesión del cargo e iniciación de que ejecuten excediéndose de los límites de su encar-
sus funciones, son confusos y se contradicen los aa. go" (a. 235 LGSM). Las acciones correspondientes
233, 237 y 241 LGSM. El primero prohíbe a los ad- contra los liquidadores prescribirán en cinco años (a.
ministradores iniciar nuevas Operaciones cuando opera, 1045, fr. U, CC0.).
se declara o reconoce la disolución. Según el último, 9. Contratos pendientes de duración indefinida o
hecho el nombramiento de los liquidadores, los admi- definida. Al momento de la disolución, la sociedad
nistradores les entregarán todos los bienes, libros y puede encontrarse obligada por contratos de duración
documentos de ¡a sociedad, levantándose en todo caso definida o indefinida. Si la duración es indefinida, los
un inventario del activo y pasivo sociales. Por su lado, liquidadores deberán denunciar el contrato, de acuerdo
el a. 237 determina que mientras no se haya inscrito con las normas generales que correspondan en cada
en e! Registro Público de Comercio el nombramiento caso (p.c., arrendamiento, aa. 2478 y 2479 CC; como-
de los liquidadores y éstos no hayan entrado en fun- dato, a. 2511 CC). No es tan fácil la solución cuando
ciones, los administradores continuarán en el desem- se trate de contratos cuya duración se encuentra defi-
peño de su encargo. nida y ésta abarca un lapso que excedería del que se
La única interpretación lógica que cabe es la siguien- necesitaría para la liquidación de la sociedad. Deben
te: mientras los liquidadores no entren en posesión del considerarse diversos supuestos: 1) el contrato se pactó
cargo, los administradores continuarán el desempeño sabiendo que excedería del plazo de duración de la
de su cargo, pero realizando, de modo provisional, las sociedad (p.c., se pactó por diez años, cuando a la so-
funciones que competen a Los liquidadores. Mientras ciedad sólo le quedaban cinco de vida); caso en el que
tanto, los encargados de la liquidación deberán esperar nada podrá reclamar el tercero y los liquidadores po-
a que su nombramiento se inscriba para tomar posesión drán darlo por terminado; 2) la disolución anticipada
en los términos del a. 241 LGSM. se acuerda por la asamblea o junta de socios; tal acuerdo
Según este a., los administradores les deberán en- no puede perjudicar los derechos de tercero, y 108 li-
tregar los bienes, libros y documentos de la sociedad, quidadores deberán respetar el plazo pactado, ya que
levantándose un inventario del activo y pasivo sociales. la validez y cumpliminento de los contratos no puede
8. Liquidadores: actuación; facultades; responsa- quedar al arbitrio de una de las partes; 3) la disolución
bilidad. Los liquidadores, cuando sean varios, deberán opera por causa sobreviniente (p.c., pérdida de las dos
obrar conjuntamente; pero no necesariamente por terceras partes del capital social); la solución dependerá
unanimidad; lo que implicaría otorgar al inconforme de las circunstancias concretas. Sin que quepa estudiar
la facultad de impedir la actuación de los demás. La en este lugar una materia que daría lugar a tantos su-
SCJ estableció iurisprudencia en este sentido (tesis puestos.

113
10. Repartos parciales. La regla general es que loe conformidad, en común a los respectivos socios, y la
socios no pueden recibir, total ni parcialmente, su situación jurídica resultante entre los adjudicatarios
cuota de liquidación, sino hasta el momento en que se regirá por las reglas de la copropiedad;
se proceda a la división del patrimonio social que co- VI. Si la liquidación social se hiciere a virtud de la
rresponda. Sin embargo, el a. 243 LGSM permite que muerté de uno de los socios, la división o venta de los
los socios reciban parte de la cuota de liquidación inmuebles se hará conforme a las disposiciones de esta
que les correspondería, siempre que esto sea compa- ley, aunque entre los herederos haya menores de edad".
tible con los intereses de los acreedores de la sociedad, 12. Sociedades por acciones. En la liquidación de
mientras no estén extinguidos sus créditos pasivos o las sociedades anónimas y en comandita por acciones,
se haya depositado su importe si se presentare incon- las reglas que da el a. 247 LGSM, son las siguientes:
veniente para hacer su pago. El acuerdo sobre distri- "1. En el balance final se indicará la parte que a cada
bución parcial deberá publicarse en el periodico ofi- socio corresponda en el haber social;
cial del domicilio de la sociedad, y loe acreedores ten- II. Dicho balance se publicará por tres veces, de diez
drán el derecho de oposición en la forma y términos en diez días, en el periódico oficial de la localidad en
que el a. 9o. LGSM, les concede para ciertos casos de que tenga su domicilio en la sociedad.
reducción del capital social. El mismo balance quedará por igual término, así
11. Sociedades personales. En la liquidación de las como los papeles y libros de la sociedad, a disposición
sociedades en nombre colectivo, en comandita simple de los accionistas, quienes gozarán de un plazo de
y de responsabilidad limitada, la división del remanente quince días a partir de la última publicación, para pre-
entre los Bocios se hará de acuerdo con las eztipulacio- sentar sus reclamaciones a los liquidadores;
nes expresas. Si no existen éstas, se observarán las si- ifi. Transcurrido dicho plazo, loe liquidadores con-
guientes reglas que marca el a. 246: vacaran a una asamblea general de accionistas para
"1. Si los bienes en que consiste el haber social son que aprueben en definitiva el balance. Esta asamblea
de fácil división, se repartirán en la proporción que será presidida por uno de los liquidadores".
corresponda a la representación de cada socio en la "Aprobado el balance general, los liquidadores
masa común; procederán a hacer a los accionistas los pagos que co-
II. Si los bienes fueran de diversa naturaleza, se rrespondan, contra la entrega de los títulos de las ac-
fraccionarán en las partes proporcionales respectivas, ciones" (a. 248 LGSM).
compensándose entre los socios Lu diferencias que "Las sumas que pertenezcan a los accionistas y que
hubiere; no fueran cobradas en el transcurso de dos meses,
IR. Una vez formados los lotes, el liquidador con- contados desde la aprobación del balance final, se de-
vocará a los socios a una junta en que les dará a cono- positarán en una institución de crédito con la indica-
cer el proyecto respectivo; y aquéllos gozarán de un ción del accionista". "Dichas sumas se pagarán por la
plazo de ocho días hábiles a partir del siguiente a la institución de crédito en que se hubiese constituido
fecha de la junta, para exigir modificaciones, si creye- el depósito" (a. 249 LGSM). Transcurrido el plazo de
ren perjudicados sus derechos; prescripción, sin que los socios se presenten a cobrar-
IV. Si los socios manifestaren expresamente su las, los liquidadores deberán hacer con ellas un reparto
conformidad, o si durante el plazo que se acaba de in- adicional a favor de los demás accionistas.
dicar no formularen observaciones, se les tendrá por 13. Depósito de los libros y papeles sociales.
conformes con el proyecto, y el liquidador hará la res- liquidadores mantendrán en depósito, durante diez
pectiva adjudicación, otorgándose, en su caso, los do- años después de la fecha en que se concluya la liquida-
cumentos que procedan; ción, los libros y papeles de ls sociedad" (a. 245
V. Si durante el plazo a que se refiere la fr. III, los LGSM). Este lapso, de diez años, es el general para la
socios formularen observaciones al proyecto de divi- prescripción de las obligaciones mercantiles. En la prác-
sión, el liquidador convocará a una nueva junta en el tica, por influencia de las disposiciones de carácter
plazo de ocho días, para que de mutuo acuerdo se ha- fiscal, erróneamente se considera que la obligación de
gas al proyecto las modificaciones a que haya lugar; y guardar los libros y papeles sólo es por cinco años.
si no fuere posible obtener el acuerdo, el liquidador 14. Sociedades con fin ilícito o que se dedican a
adjudicará el lote o lotes respecto de los cuales hubiere realizar actos ¡lícitos. "Las sociedades mercantiles que

14
tengan un fin ilícito o ejecuten habitualmente actos sobre el reparto de utilidades. La cancelación de la
¡lícitos" deben liquidarse de inmediato, a petición de inscripción de la sociedad debe hacerse en el registro
cualquier persona, incluso el Ministerio Público. "La cooperativo nacional y publicarse en el DO (a. 51).
liquidación se limitará a la realización del activo social También para las mutualistas existen normas espe-
para pagar las deudas de la sociedad, y el remanente ciales (e. aa. 88 y 126-131 LIS).
se aplicará al pago de la responsabilidad civil, y en de- 18. Asociaciones civiles. Tratándose de asociaciones
fecto de ésta, a la Beneficencia Pública de la localidad civiles, "los bienes de la asociación se aplicarán con-
en que la sociedad haya tenido su domicilio" (a. 30. forme lo determinen los estatutos, y a falta de dispo-
LGSM). sición en éstos, según lo que determine la asamblea
Si se trata de una sociedad civil con finalidad ilíci- general. En este caso, la asamblea sólo podrá atribuir
ta, la solicitud de liquidación puede hacerla un socio a los asociados la parte del activo social que equival-
o cualquier interesado. Pagadas las deudas sociales, se ga a sus aportaciones. Los demás bienes se aplicarán a
reembolsará a los socios lo que aportaron. "Las utili- otra asociación o fundación de objeto similar a la ex-
dades se destinarán a los establecimientos (le benefi- tinguida" (a. 2686 CC),
cencia pública del lugar del domicilio de la sociedad" 19. Sociedades civiles. Las sociedades civiles deben
(a. 2692 CC). liquidarse dentro de un plazo de seis meses, salvo pacto
15. Asociación en participación. Las asociaciones en contrario (a. 2726 CC). "Deben agregarse a su nom-
en participación se liquidan, a falta de estipulaciones bre las palabras 'en liquidación' "(a. 2726 CC). "Salvo
especiales, por las reglas establecidas para las socieda- que convengan en nombrar liquidadores, o que ya es-
des en nombre colectivo. Señala Mantilla Molina que tuvieren nombrados en la escritura social", "la liqui-
"habrá reglas de la liquidación de las sociedades, in- dación debe hacerse por todos los socios" (a. 2727
cluso de las sociedades en nombre colectivo, que no CC), el remanente social se dividirá "entre los socios
serán aplicables a la asociación en participación. Así, en la forma convenida. Si no hubo convenio, se repar-
parece que no será necesario el nombramiento de un tirán proporcionalmente a sus aportes" (a. 2728 CC).
liquidador, puesto que no hay patrimonio común que "Si alguno de los socios contribuye sólo con su in-
realizar, sino que se trata simplemente de un ajuste de dustria, sin que ésta se hubiere estimado, ni se hubiere
cuentas que puede hacerse sin intervención de tal li- designado cuota que por ella debiera recibir, se obser-
quidador". varán las reglas siguientes:
16. Sociedades nacionales de crédito, instituciones 1. Si el trabajo del industrial pudiera hacerse por
de seguros y fianzas y sociedades de inversión. Res- otro, su cuota será la que corresponda por razón de
pecto de las sociedades nacionales de crédito (antiguas sueldos u honorarios, y esto mismo se observará si son
instituciones de crédito), las compañías de seguros, de varios los socios industriales;
fianzas y las sociedades de inversión, existen normas II. Si el trabajo no pudiere ser hecho por otro, su
especiales para liquidarlas en sus leyes respectivas (aa. cuota será igual a la del socio capitalista que tenga más;
37 Ley del Servicio Público de Banca y Crédito; 15, III. Si sólo hubiere un socio industrial y otro capi-
fr. XII, y 104-109 UF; 29, fr. XI, y 109-131 LIS; talista, se dividirán entre sí por partes iguales las ga-
18 LS!). nancias;
17. Sociedades cooperativas y mutualistas. En las IV. Si son varios los socios industriales y están en
sociedades cooperativas, la liquidación se encarga a el caso de la fr. II, se llevarán entre todos la mitad de
una comisión liquidadora, que debe presentar al juez las ganancias y la dividirán entre sí por convenio, y a
un proyecto de liquidación (a. 48, Ley General de So- falta de éste, por decisión arbitral" (a. 2732 CC).
ciedades Cooperativas). La aprobación del juez deberá "Si el socio industrial hubiere contribuido también
darse con audiencia del Ministerio Público (a. 49). Una con un cierto capital, se consideran, éste y la industria,
vez cubiertas las deudas sociales, las reservas ordinaria separadamente" (a. 2733 CC).
y de previsión social deben entregarse al fondo nacional "Si al terminar la sociedad en que hubiere socios
de crédito cooperativo (a. 39). El remanente se distri- capitalistas e industriales resul'are qu no hubo ganan-
buirá entre los socios hasta reembolsarlos del importe cias, todo el capital se distribuirá entre los socios capi-
(le sus certificados de aportación y si hubiere algún talistas" (a. 2734 CC).
excedente, deberá repartirse de acuerdo con las reglas e. CAPACIDAD MERCANTIL, DERECHOS DEL SO-

115
cm, DISOLUCEON DE SOCIEDADES, NULIDAD DE plica que a cada partido político se le asigna un núme-
SOCIEDADES. ro de candidatos que proporcionalmente corresponda
III. RIBLIOGRAFIA: ASCARELLI, Tulio, Scioglimento al total de sufragios obtenidos.
e liquidazione", Studi in terno di soeietd, Milán,Giuffré, 1952; La votación por listas ofrece una serie de proble-
BARRERA GRAl', Jorge, "Derecho mercantil", Introduc- mas que oscilan en tomo a la libertad de elección que
ción al derecho mexicano, México, UNAM, 1981, t. ILid., Las el lector tiene sobre la lista y a la política interna de
sociedades en derecho mexicano, México, UN AM, 1983; CER-
los partidos que las proponen. De este modo, habría
VANTES AHUMADA, Raúl, Derecho mercantil, México,
Herrero, 1975; FRISCH PHILIPP, Walter, La sociedad anó- que resolver entre otras cuestiones las siguientes: el
nima mexicana, México, Porrúa, 1979; MANTILLA MOLI- elector deberá votar obligadamente por toda la lista
NA, Roberto L., Derecho mercantil; 22a. ed, México. Porrúa, o podrá tachar algunos nombres de la misma; si puede
1982; PINA VARA, Rafael de, Derecho mercantil mexicano; suprimir algunos nombres podrá o no podrá substituir-
14a. cd., México, Porrúa, 1981; RODRIGUEZ Y RODRI- los por otros y bajo qué mecanismo podrá el elector
GUEZ, Joaquín, Curso de derecho mercantil; iba. ed., Méxi- cambiar el orden en el que aparecen los candidatos en
co, Porrúa, 1982, 1. 1. id., Tratado de sociedades mercantiles;
3a. ed., México, Porrúa, 1965, t. El; SOLA CAÑIZARES, la lista, podrá preferir algunos candidatos específica-
Felipe de. Tratado de sociedades por acciones en el derecho mente, o por el contrario, no podrá hacer ninguna al-
comparado, Buenos Aires, TEA, 1957, t. 3. teración sobre la lista, etc.
Mayormente existen cuatro distintos tipos de listas
José María ABASCAL ZAMORA
electorales:
Listas regionales. I. En ci régimen electoral mexicano a) Listas bloqueadas. Son aquellas en las que no se
las listas regionales constituyen el sistema de votación permite ni la substitución de nombres de los candida-
que funciona corno elemento del escrutinio de repre- tos ni la alteración del orden que éstos ocupan dentro
sentación proporcional utilizado para elegir hasta a de la lista. El reparto de curules se hace precisamen-
una cuarta parte de los miembros que integran la Cá- te de acuerdo al orden progresivo que los candidatos
mara de Diputados federal. El carácter regional de las tienen dentro de la lista.
listas se debe a que no existe una sola lista nacional, b) Listas libres. Son aquellas que permiten a los
sino que se dan varias listas para circunscripciones es- partidos seleccionar de entre los miembros de las lis-
pecíficas que abarcan distintas regiones del país. tas registradas a aquellos candidatos que con indepen-
II. Existen en el mundo una gran diversidad de sis- dencia de su colocación en las mismas puedan resultar
temas electorales. La primera diferenciación que entre beneficiados con un escaño.
ellos puede hacerse es la de votación uninominal y vo- e) Listas de preferencias. Son aquellas en las que el
tación plurinorninal o por lista electoral. En las vota- elector puede alterar el orden que los candidatos tie-
ciones uninominales, propias de circunscripciones nen en ci interior de la lista.
electorales pequeñas, cada papeleta electoral lleva es- d) Listas conjugadas. Son aquellas que permiten al
crito un solo nombre (un propietario y, en su caso, un elector la posibilidad de pancher, es decir, de que el
suplente). En cambio, en las votaciones por lista, los elector forme o conjugue su propia lista, tomando los
electores votan por una serie de candidatos inscritos nombres de las otras varias listas registradas.
precisamente en una lista y supone la existencia de Además se puede distinguir entre lista nacional,
circunscripciones electorales más amplias. El sistema cuando la circunscripción electoral corresponde a to-
de votación por lista igualmente puede utilizarse bajo do el territorio del Estado, y listas regioiiale8, que im-
un escrutinio mayoritario o bajo un escrutinio de re- plican que el territorio del Estado ha sido dividido en
presentación proporcional; en el primer caso, se le co- varias circunscripciones electorales debiendo los par-
noce como lista pura y simple y, en el segundo, como tidos políticos registrar listas en cada una de dichas
lista con representación proporcional. circunscripciones.
Desde luego, la votación uninominal sólo puede III. En México, la Cámara de Diputados federal se
darse en el marco de un escrutinio mayoritario, pues elige a través de un sistema mixto, mayoritario en for-
bajo este sistema los escaños se asignan a los candida- ma predominante y con representación proporcional
tos que reúnen mayor número de votos, mientras que de las minorías. De acuerdo con el a. 52 de la C, la
el escrutinio de representación proporcional necesa- Cámara se integra con 300 diputados electos según el
riarnente utiliza la votación por lista, ya que éste im- principio de votación mayoritaria relativa y hasta con

116
cien electos según el principio de representación pro- Maurice, Institucionea políteaa y derecho constitucio,wl; 5a.
porcional, mediante el sistema de listas regionales vo- ed., Barcelona, Ariel, 1970; FIAURIOIJ, André, Derecho
constitucional e instituciones políticas; 4a. cd., Barcelona,
tadas en circunscripciones plurinominales.
Ariel, 1971; PATI10 CAMARENA, Javier, Análisis de la re-
Algunos aspectos importantes relativos o relaciona- forma político, México, UNAM, 1980.
dos con las listas regionales, son los siguientes:
a) Podrá haber hasta 5 circunscripciones electora- Jorge MADRAZO
les plurinominales (a. 53 C); para cada proceso elec-
toral, la Comisión Federal Electoral establecerá el nú- Litigio. 1. (Sustantivo que proviene de las voces lati-
mero y composición t.rritorial de las circunscripciones. nas lis, litis, y más concretamente equivale a tttiium
Cada partido político podrá registrar una lista regio- y a lite en italiano, que significa disputa o altercación
nal para cada circunscripción plurinominal. Las listas en juicio.) En el lenguaje clásico forense orare litem
deberán ser completas, es decir, tendrán que aparecer era exponer un asunto en controversia.
en ellas un numero de candidatos igual al de curules De la noción radical de litigio o tite derivan en el
por repartir en la circunscripción (a. 166 LOPPE). uso legislativo y profesional las locuciones litis con-
b) Para obtener el registro de sus listas regionales, testatio, litispendencia, litisconsorcio, litisexpensas,
los partidos políticos deberán acreditar que participan couta litis, procurador ad lite m, in limine, litis denun-
con candidatos a diputados de mayoría relativa en ciatio, litis abierta, litis cerrada, litis finita, litigiosidad,
por lo menos La tercera parte de los 300 distritos elec- litigante, etc. "Litiscontestación, dice Escriche, es la
torales uninominales (a. 54, fr. 1, C.). respuesta que da el reo demandado a la demanda ju-
e) Para que a los partidos políticos les sean atribui- dicial del actor. Litiscontestación es el i'p° del
dos diputados de sus listas regionales, no deben haber juicio,'.
alcanzado 60 o iriís constancias de mayoría y haberlo- II. Han sido diversas en el pasado las acepciones
grado por lo menos el 1.5% del total de la votación que los juristas han asignado a la palabra litigio, la han
emitida para todas las listas regionales en las circuns- identificado con juicio, con proceso civil, co proce-
cripciones plurinominales (a. 54, fr. II, C). dimiento judicial y aún en el presente quedan algunos,
d) Al partido que cumpla con los requisitos ante- especialmente entre los prácticos, que no precisan su-
riores le serán asignados por el principio de represen- ficientemente la necesaria distinción de significado
tación proporcional al número de diputados de su lista que debe hacerse entre tales conceptos.
regional que corresponda al porcentaje de votos obte- III. Se debe sobre todo a la obra genial de Frances-
nidos en la circunscripción electoral correspondiente co Carnelutti, a la profundidad y nitidez de sus desa-
(a. 54, fr. III, C). rrollos acerca del concepto de litigio, que él toma co-
e) La asignación de curules dentro de cada lista se mo noción fundamental, según lo expresó en el t. 1
deberá hacer de acuerdo al orden que tuviesen los de su Sistema de derecho procesal civil, que la doctri-
candidatos en las propias listas (a. 54, fr. III, C), es na moderna reconozca hoy día su extraordinaria re-
decir, se trata de listas bloqueadas y cerradas. levancia y que a ese concepto se hayan posteriormente
f) En las fechas conducentes los partidos políticos agregado ideas complementarias, adiciones e inter-
deben registrar sus listas regionales ante la Comisión pretaciones diversas que han concurrido a profundi-
Federal Electoral y ante las comisiones locales elec- zar su arraigo y a proliferar sus consecuencias en la
torales, con residencia en las capitales que sean las doctrina y en la jurisprudencia.
cabeceras de circunscripción phirinorninal, en forma Yace en el fondo de la doctrina de Carnelutti el
concurrente (a. 165 LOPPE). dato sociológico constituido por la existencia de con-
g) De acuerdo con el a. 18 de la LOPPF, "los parti- flictos interindividuales cii la convivencia social por
dos políticos podrán incluir en sus listas regionales el efecto de la concurrencia de necesidades y de intere-
número de candidatos a diputados federales por ma- ses, que impulsan a los individuos a procurar su satis-
yoría relativa que para cada elección fije la Comisión Facción removiendo los obstáculos que pueden opo-
Federal Electoral". nerse y que desembocan frrcuenteiiente en estados
de incompatibilidad que precisa resolver. El interés
IV. BIBLIOGRAFIA: BERLIN VALENZUELA, Francis- consiste, en suma, en una dirección del espíritu que
Porrúa, 1980; DUVEIIGEB.,
co, Derecho electoral, México, mueve a la voluntad hacia la obtención de un bien de

117
la vida, ya sea éste material o inmaterial. El orden separados los fundamentales conceptos litigio como
normativo exterior hace posibles diversas formas de estado de conflicto intersubjetivo de intereses en el
solución pacífica a tales conflictos, los que de otra que hay un sujeto pretensor y otro que resiste a la
suerte podrían desembocar en ejercicio de la violen- pretensión o no otorga obediencia al mandato obliga-
cia con resultados injustos. torio, proceso como instrumento jurídico para la
IV. La definición de litigio dada por Carnelutti y composición del litigio y procedimiento como forma
que puede llarnarse clásica en la ciencia del proceso, y orden de desarrollo del proceso.
dice: "Llamo litigio al conflicto de intereses califica- VII. Habida cuenta de la sinonimia antes anotada,
do por la pretensión de uno de los interesados y por entre las voces litis y litigio, resulta oportuno inen-
la resistencia del otro". De esta suerte, el maestro des- cionar que el c. 1 del tít. VI del CPC contiene dos sub-
linda definitivamente el concepto de litigio de sus ve- divisiones no numeradas, la segunda de las cuales lleva
cinos proces9 y procedimiento. Proceso es el continen- el epígrafe "De la fijación de la litis", lo que desde
te y litigio es el contenido, procedimiento la forma y luego conduce a pensar en la operación procesal nece-
orden que han de observarse en el desarrollo del pro- saria para concretar en cada caso sometido ala decisión
ceso. jurisdiccional, las pretensiones del actor y los elemen-
El estado de conflicto que caracteriza al litigio, tos de resistencia oportunamente opuestos por eLde-
existe antes, fuera e independientemente del proceso, mandado. Esa operación, conforme el texto original
y por tanto, no puede entenderse condicionado a la de 1932, se llevaba a cabo mediante los escritos de
existencia de éste, que es sólo una de las vertientes réplica y dúplica producidos respectivamente por el
de solución que para él existen. Niceto Alcalá-Zamo- actor y por el demandado, los cuales integraban el sis-
ra y Castillo afirma que la existencia del litigio es el tema llamado de litis cerrada. En tal sentido el a. 267
presupuesto procesal por antonomasia. disponía que en los mencionados escritos, tanto el
Y. Ha dicho Carnelutti que la solución de los con- actor como el demandado deberían de fijar definitiva-
flictos -ruede alcanzarse, bien sea mediante el esta- mente los puntos de hecho y de derecho objeto del
blecimiento de una relación jurídica en la que se coor- debate, advirtiendo que podrían modificar en esa
dinen las voluntades de los sujetos y entonces Se oportunidad los puntos correlativos expresados res-
manifiesta una situación estática, o bien, por el con- pectivamente en la demanda y en la contestación. In-
trario, en una situación dinámica. En el campo de la cumbía al secretario del juzgado hacer lo que se lla-
dinámica uno de los sujetos del conflicto puede plan- mnala el extracto de la litis bajo la vigilancia del juez,
tear lo que el autor describe corno "la exigencia de la dentro de las veinticuatro horas siguientes a la presen-
subordinación del interés ajeno al interés propio", tación de la dúplica (a. 268). Podía también hacerse
que es lo que constituye la pretensión (en italiano oralmente la fijación de la litis en una junta convocada
pretesa), concepto del cual los tratadistas de la mate- por el juez, una vez producidos los escritos de deman-
ria también han derivado importantes consecuencias da y contestación, en la que "en debate oral" las par-
para la ciencia del proceso. Señala el autor que puede tes concretaran las cuestiones en litigio.
haber pretensión tanto cuando el conflicto ha sido ya VIII. Tal sistema no fue debidamente utilizado en
compuesto en una relación jurídica, como cuando no la práctica, ni por los litigantes, que generalmente se
lo ha sido. Cuando no lo ha sido, la pretensión ten- limitaban en sus escritos de réplica y de dúplica a dar
derá al esclarecimiento y la obligatoria composición por reproducidos los precedentes de demanda y con-
del litigio en términos de derecho. Cuando el conflic- testación, ni por los secretarios de tos juzgados, que
to ha alcanzado ya esta composición, la pretensión se no se preocupaban por extractar efectivamente los
encaminará a obtener, por parte del obligado, "la obe- puntos en que cada caso ponía a la vista los aspectos
diencia a un mandato jurídico". litigiosos sometidos a la decisión jurisdiccional.
VI. Calamandrei, de acuerdo con la separación en- Por otra parte, autorizados comentaristas lanzaron
tre litigio y proceso y con el dato cronológico de pre- críticas demoledoras contra lo que llamaron un sistema
existencia del litigio al proceso, a! que Ilegadod mo- anticuado, engorroso e ineficaz, que unido a los resul-
mento le dará contenido y razón de ser, agrega que tados ostensibles en la práctica del foro, dieron por
causa es el momento en que el litigio es llevado ante consecuencia la reforma legislativa de 1967 que derogó
el juez en forma de acción. Quedan así claramente los aa. 267-270 del CPU y limitó la fase de controver-

118
sia a los escritos de demanda y contestación, con lo práctica del proceso, Buenos Aires, EJEA, 1959; SOIM, De-
que, si bien se logró abreviar dicha fase inicial, no se metrio, La nueva ley procesal, México, Imprenta Labor, 1933.
favoreció la determinación precisa de las cuestiones
en litigio, especialmente cuando éstas son múltiples y Ignacio MEDINA LIMA
complejas, operación que hoy día ha quedado a cargo
de los jueces, que se ven obligados a efectuarla al pun- Litisconsorcio. I. Es un término compuesto que deri-
to de proferir sus sentencias, para cumplir con el prin- va de los vocablos latinos lis-litis o sea litigio y consor-
cipio de congruencia que postula el a. 81 del código tium-ii que significa participación o comunión de una
citado. misma suerte con uno o varios, por lo cual litisconsor-.
IX. Conviene anotar en este punto, que el a. 388 cio quiere decir: litigio en que participan de una misma
del mismo ordenamiento, en su primera oración pare- suerte varias personas.
ce orientarse hacia la fijación de las cuestiones que La participación de un actor y un demandado es lo
nos ocupan, en el momento inicial de la audiencia del normal en juicios contenciosos civiles. Sin embargo,
juicio, en cuanto dispone que; "El secretario o el rela- hay procesos en que intervienen partes complejas, co-
tor que el juez designe referirá oralmente la demanda mo las llama Carnelutti, es decir, varias personas físicas
y la contestación.. . ", pues de no ser así, de poco o morales figurando como actores contra un solo de-
puede servir que e' secretario refiera o informe acerca mandado o un actor contra varios demandados o, fi-
de tales escritos que ya corren agregados a los autos, nalmente, varios actores contra varios demandados.
si no es precisamente para concretar el litigio. Por tanto, litisconsorcio activo es el de varios acto-
X. En cuanto al CFPC, se puede decir que trasluce res; litisconsorcio pasivo, el de varios demandados, y
la influencia de la doctrina italiana, ya que en él se litisconsorcio recproeo cuando hay pluralidad de ac-
observa la distinción clara entre los conceptos de liti- tores y demandados.
gio y de proceso que en los anteriores no se advertía. Cuando las partes complejas lo son desde que el
Su tít. 111 e. único del libro primero, se denomina proceso se inicia, se tiene el litisconsorcio originario,
"Litigio" y en sus aa. 71 y 72 pueden encontrarse y cuando se integran posteriormente, o sea después de
muestras convincentes sobre el particular. En ellas se iniciado, litisconsorcio sucesivó.
habla de la posibilidad (le interponer una demanda pa- Finalmente, se habla de litisconsorcio voluntario y
ra la decisión total o parcial de un litigio, de la acu- de litisconsorcio necesario. El primero tiene lugar
mulación forzosa de varios litigios surgidos de un mis- cuando el actor hace que varias partes intervengan en
mo hecho y cuando en dos o más procesos haya de el juicio como demandados porque así lo quiere, pues
decidirte una misma controversia, así como de las podría ejercitar en procedimientos separados sus
condiciones y efectos de la acumulación. acciones y obtener sentencias favorables; el segundo,
XI. Mencionaremos finalmente el antiguo proverbio cuando la obligación de concurrir al pleito deriva de
véneto que Piero Calamandrei recuerda en sus Institu- la naturaleza del litigio.
ciones de derecho procesal civil, por cuanto a las con- Ejemplo del litisconsorcio voluntario sería el caso
diciones que deben reunirse para triunfar en un litigio del a. 1985 CC., que establece la mancomunidad de
y que son; "Tener razón, saberla exponer, encontrar deudores o de acreedores, pues como no cada uno
quien la entienda y la quiera dar y por último, un de los primeros debe cumplir íntegramente la obliga-
deudor que pueda pagar". ción, ni la segunda da derecho a cada uno de los acree-
dores para exigir el total cumplimiento de la misma,
el acreedor puede exigir de cada deudor su parte o
XII. BIBLIOCEtAFEA: ALCALA.ZAMORA Y CASTI-
LLO, Niecto, Proceso autocomposictó y autodefensa; 2a. exigir de todos las partes que constituyen el todo; y
cd., México, UNAM, 1970; CALAMAr'WREI, Piero, Institu- cuando son varios acreedores respecto de un solo deu-
ciones de derecho procesal civil; trad. de Santiago Sentís Me- dor, pueden ejercitar su acción juntos o en forma
lendo, Buenos Aires, FJEA, 1962, yola. 1 y II; CARNELU- separada, demandando o el todo, en el primer caso, o
TT), Franceseo, Sistema de derecho procesal civil; trad. de cada uno la parte que a él le corresponde.
Santiago Sentís Melendo y Niceto Alcalá Zamora y Castillo,
Buenos Aires, UTEIJA, 1944, t. 1; id., Instituciones del proce- El litisconsorcio necesario se tendría en los casos
so civil; trad. de Santiago Sentís Melando, Buenos Aires, de solidaridad. Si se desea demandar a todos los deu-
EJEA, 1959. vol. 1; SENTIS MELENDO, Santiago, Teoría y dores o a cualquiera de ellos, la totalidad de la obliga-

119
ción, se debe demandar a todos en la misma demanda bían propuesto los interesados o a cualquiera de ellos.
(a. 1989 CC.). La diferencia entre el representante común y el
Un ejemplo de litisconsorcio obligatorio, activo, procurador judicial nombrado por las partes es que
sería el cago de los condueños de un bien, para ejerci- el representante común tiene todas las facultades ge-
tar acciones derivadas de la copropiedad (a. 938 CC.). nerales para pleitos y cobranzas y las especiales que
II. En algunos códigos procesales de la República requieren cláusula especial, con excepción (le la de tran-
se regula el litisconsorcio, vocablo que no se encuentra sigir o comprometer en arbitrios, que es una facultad
en el distrital. El de Sonora, p.c., establece que el litis- que solamente puede tener en los casos que expresa-
consorcio será necesario cuando la sentencia puede mente se le concedan; el procurador, en cambio, sólo
dictarse únicamente con relación a varias partes, de- tendrá las facultades que le hayan sido conferidas por
biendo en este caso accionar o ser demandadas en el los actores o demandados, pero en ningún caso esas
mismo juicio. El juez puede llamar a juicio a todos los facultades podrán ser insuficientes para tramitar el
litisconsortes. juicio.
En casos de litisconsorcio, dice el a. 61, se observa- La exigencia del representante común o del procu-
rán las reglas siguientes: rador permite hacer toda clase de diligencias a través
1. Los litisconsortes serán considerados como liti- de ellos, obligando esas diligencias a todos los intere-
gantes separados a menos de que actúen respecto a algu- sados, sin que sea permitido que se entiendan con
na de las partes con procuración o representación co- éstos las diligencias en forma aislada.
mún. En caso de que litiguen separadamente, los actos Tales disposiciones tratan de hacer posible la uni-
de cada litisconsorte no redundarán en provecho ni en dad (le criterio tanto en los actores como en los de-
peijuicio de los demás; 2. El derecho de impulsar el mandados.
Procedimiento corresponderá a todos los litisconsor- Respetando la crítica que hace Alcalá-Zamora al
tes y cuando a solicitud de uno de ellos se cite a la precepto que establece la "representación común" en
parte contraria para alguna actuación, deberá citarse lugar de la "dirección común" que en España se re-
también a sus colitigantes, y 3. En caso de que varias fiere al asesoramiento profesional de los litisconsortes,
partes tengan interés común, y una de ellas hubiere la unidad en la actuación procesal de éstos parece que
sido declarada rebelde, se considerará representada evita problemas (le dispersión y de contradictorias
por la parte que comparezca en juicio y de cuyo inte- actuaciones procesales.
rés participe.
III. En la legislación distrital se sigue un criterio IV. IjIBLIOGRAFIA: ALACALA-ZAMORA Y CASTI-
LLO, Niceto, Cuestiones de terminología procesal, México,
diverso porque cuando dos o más personas ejercitan
UNAM, 1972; id., Derecho procesal mexicano, México, Po.
una misma acción u opongan una misma excepción, rrúa, 1977, t. II; BECERRA BAUTISTA, José, El proceso
p.e., en las obligaciones solidarias activas o pasivas, civil en México; lOa. ed., México, Porrúa, 1982.
todos deben litigar unidos y bajo una misma repre-
sentación (a. 53 del CPC). José BECERRA BAUTISTA
El representante común puede ser nombrado por Litisdemmtiatio, v. DENUNCIA.
los interesados, pero debe tener todas las facultades
necesarias para proseguir el juicio; pueden también Litispendencia. 1. La indagación sobre el significado
nombrar un mandatario judicial que los represente a que el vocablo tiene en sus raíces latinas nos propor-
todos. La diferencia entre representante común y el ciona estos datos: litigium, litigatus: querella, pleito,
procurador judicial es que el primero debe ser parte riña, disputa; litigio, as are: disputar, pleitar, litigar.
en el juicio y el segundo puede ser un abogado a quien Por otro lado, pendeo, es, ere: estar atento, pendiente,
se otorgan poderes para actuar como mandatario ju- estar indeciso, estar sujeto a. De lo anterior se des-
dicial a nombre de todos. prende que etimológicamente litispendencia significa
Si los interesados, dentro del tercer día de haber la existencia (le un pleito que todavía no se resuelve.
comparecido a juicio, no hacen la elección de repre- II. Para la doctrina procesal la litispendencia supo-
sentante ni nombran procurador o no se ponen de ne que un litigio está en acto o en vida, está pendien-
acuerdo al respecto, permiten al juez nombrar repre- te, circunstancia pie cesará en el momento en que
sentante común, que puede escoger entre los que ha- pase procesalmente a cosa juzgada (Redenti).

120
La litispendencia ha sido estudiada desde dos ángu- ración que el a. 38 del citado ordenamiento procesal
los diversos; en un primer término como presupuesto distrital dispone que la excepción de litispendencia
procesal, y en segundo lugar, corno una excepción. procede cuando un juez conoce ya del mismo negocio
En todo caso, los principios que se aplican a la li- sobre el cual es demandado el reo, El que la oponga
tispendencia son los de la unidad del proceso del co- debe señalar precisamente el jugado donde se tramita
nocimiento y ci de la economía procesal, y además, la el primer juicio. Del escrito en que se oponga se dará
necesidad de evitar el pronunciamiento de sentencias traslado por tres días a la contraria y el juez dictará
contradictorias, tornando en consideración que la ins- resolución dentro de las veinticuatro horas siguientes
titución se configura cuando una controversia anterior pudiendo inspeccionar previamente el primer juicio.
se encuentra pendiente de resolución en el mismo juz- Si se declara procedente, se remitirán los autos al juz-
gado o tribunal o en otro diferente, y en ambos con- gado que primero conoció del negocio cuando ambos
flictos existe una identidad de los elementos del litigio jueces se encuentren dentro de la jurisdicción del mis-
planteado en los dos proceses. Esta identidad se refie- mo tribunal de apelación. Se dará por concluido el
re a los sujetos, el objeto y la pretensión. En resumen, procedimiento si el primer juicio se tramita en juzgado
se produce la litispendencia cuando una misma causa que no pertenezca ala misma jurisdicción de apelación.
litigiosa se propone ante dos jueces diversos (Cala- y. ACUMJJLACION, COSA JUZGADA.
mandrei), o cuando la misma causa se presenta varias
veces ante el mismo juzgador. También se ha conside- IV. BIBLIOGRAFIA: ARANGIO Ruiz, Vincenzo, Las
rado que la institución se produce con el estado del acciones en el derecho privado romano; trad. de Faustino Gu-
juicio del que ya conocen los tribunales y no ha sido tiérrez-Alviz, Madrid, Editorial Revista de Derecho Privado,
1945; BECERRA BAUTISTA, José, El proceso civil en Mé-
resuelto por sentencia firme. xico; lOa. cd., México, Porrúa, 1982; CALAMANDREI, Pie-
Otra cuestión que se plantea es la relativa al mo- ro, Instituciones de derecho procesal civil según el nuevo
mento en que se produce la litispendencia. Para Eduar- código; trad. de Santiago Sentís Mclendo, Buenos Aires,
do Pallares hay tres posibles soluciones; a) desde que EJEA, 1962; CARNELIJTTI, Francisco, Instituciones del
se presenta la demanda; b) cuando se corre traslado al proceso civil trad. de Santiago Sentís Melendo, Buenos Ai-
res, EJEA, 1959; CUENCA, Humberto, Proceso civil roma-
demandado, y e) a partir de la contestación a la pro- no, Buenos Aires, EJEA, 1957; DEVIS FCi-IANDIA, Hernan-
pia demanda. El a. 258 del CPC se inclina al parecer do, Compendio de derecho procesal, t. 1, Teoría general del
por la primera solución, al prevenir que la presentación proceso; 6a. ed., Bogotá, Editorial A B C, 1980; MARGA-
de la demanda señala el principio de la instancia. Este DANT, Guillermo F., El derecho privado romano; 8a. cd.,
punto de vista se corrobora por el diverso a. 255 el México, Esfinge, 1978; OVALLE FAVELA, José, Derecho
procesal civil, México, l-larla, 1980.
cual dispone que toda contienda judicial principiará
por demanda. Claramente se infiere que se considera Fernando FLORES GARCIA
iniciado ante los tribunales, o sea pendiente ante ellos
mientras no se resuelva por sentencia firme. Este pun- Locus regit actum. 1. Regla de conflicto segón la cual
to de vista es compartido por el tratadista alemán Ro- la ley aplicable a la forma de los actos y contratos es la
senberg. ley del lugar de celebración de los mismos.
Varios romanistas recuerdan que en el periodo de II. El principio hecus regL acturn fue descubierto
las acciones de la ley, el procedimiento se interrumpía por la escuela estatutaria italiana del siglo XIV. Sin
al no haber contestación de la demanda, lo que en el embargo su contenido era, al principio, diferente del
fondo favorecía al deudor que no comparecía, con actual, ya que se aplicaba tanto a la forma como al
grave perjuicio del actor al no producirse la litis con- fondo de los actos y contratos. El descubrimiento del
testatio y no perfeccionarse la contienda. Esta situa- principio lex loci ejecutionis marcó el inicio de la dis-
ción determinó la necesidad de producir otro fenóme- tinción entre forma y fondo y limitó el campo de apli-
no procesal que evitara la paralización de la marcha cación de la regla locus regit actum a los litigios rela-
del procedimiento ya comenzado, al establecerse la tivos a la forma. Dicha regla es ahora de aplicación
obligación del juzgador de proveer sobre la controver- universal, pero en muchos casos, como en México
sia a partir del planteamiento de la demanda. facultativa. Se aplica a la forma de los actos y contra-
III. Por lo que se refiere al segundo aspecto del tos siendo el punto de vinculación el lugar de celebra-
examen de la litispendencia, debe tornarse en conside- ción de éstos.

121
III. En México, la regla ¡ocas regit actum se encuen- campo específico de conocimiento: en La ciencia ju-
tra contenida en todos los códigos civiles de los esta- rídica. Es decir, es la lógica formal en su aplicación en
dos de la República; p.e., el a. 15 del CC. estipula la ciencia jurídica. Como tal no tiene una peculiaridad
que: "Los actos jurídicos, en todo lo relativo a su que la distinga como una lógica independiente, distin-
forma, se regirán por las leyes del lugar donde pasen. ta de aquella que pudiera aplicarse a otros dominios
Sin embargo los mexicanos o extranjeros residentes de conocimiento.
fuera del Distrito Federal quedan en libertad para Obsérvese, sin embargo, que el objeto de aplicación
sujetarse a las formas prescritas por este código cuan- de esta lógica es una disciplina teórica: la ciencia del
do el acto haya de tener ejecución en la mencionada derecho. Sería una afirmación completamente diferen-
demarcación". te aquella que dijera que el campo de aplicación de la
u. CONFLICTO DE LEYES, PUNTOS DE VINCULA- lógica fuera, no la ciencia del derecho, sino el derecho
ClON, REGLAS DE CONFLICTO. mismo, el conjunto de normas jurídicas. Dice Kelsen:
"Es una opinión ampliamente difundida por los juris-
IV. BIBLIOGRAFIA: ARELLANO GARCIA, Carlos, tas que entre el derecho y la lógica —es decir, la lógica
Derecho internacional privado; 4a. cd., México, Porrúa, 1980;
tradicional bivalente de verdadero y falso— existe una
BATIFFOL, Henri y LAGARDE, Paul, Droit international
privé; 6a. cd., París, LGDJ, 1974; LOUSSOUARN, Yvon y
relación especialmente estrecha; que es una cualidad
BOUREL, Pierre, Droit international privé, París, Daba, específica del derecho la de ser lógico; es decir, que
1978; MIAJA DE LA MUELA, Adolfo, Derecho internacio- las normas del derecho en sus relaciones recíprocas
nal privado, Madrid, Atlas, 1976. concuerdan con los principios de la lógica. Esto supo-
ne que estos principios, ante todo el principio de no-
Patrick STAELENS GU1LLOT
contradicción y la regla de inferencia, son aplicables a
Lógica jurídica. 1. Es correcto afirmar con Ulrich Klug las normas en general, y en especial, a las normas jurí-
que la palabra "lógica" suele usarse en diversas signifi- dicas" (Kelsen, p. 5).
caciones, frecuentemente divergentes unas de otras En este ensayo l(elsen llega a la conclusión negativa
(Klug, p. 15). Sin embargo, desde antiguo hay un con- de que no existe ni puede existir válidamente una ló-
senso en lo que debe entenderse por "lógica formal". gica jurídica, entendida como un conjunto de princi-
A ésta la llamaba Kant "lógica del uso general del en- pios lógicos específicos válidos para las normas del
tendimiento" y la describía diciendo que "encierra derecho. No existe una lógica normativa, una lógica
las reglas del pensar, absolutamente necesarias, sin por virtud de la cual pueda decidirse si ciertas normas
las cuales no hay uso alguno del entendimiento, y se son válidas o inválidas, de manera tal que constituyan
dirige, pues, a él sin tener en cuenta la diferencia en- su fundamento de validez. Esto no implica la afirma-
he los objetos a que pueda referirse" (Kant, p. 147). ción de que entre las normas del derecho no se den re-
En distinción con lo anterior, Kant señala que es laciones lógicas. Tales relaciones se presentan entre las
posible una lógica del uso particular del entendimien- normas del derecho, de lo cual no puede deducirse la
to que "encierra las reglas para pensar rectamente so- tesis de que una norma es válida o inválida por razones
bre una cierta especie de objetos". Esta distinción puramente lógicas. La validez o invalidez (le una nor-
permite calificar a la lógica jurídica como una disci- ma no depende de las relaciones lógicas que tenga con
plina que encierra las reglas para pensar rectamente otras normas, sino de la relación de fundamentación,
sobre las normas del derecho, si empleamos la misma que no tiene carácter lógico.
terminología usada por Kant. Con este concepto coin- III. Sin embargo, el campo de la lógica jurídica ha
cide Klug, para quien: "cuando se habla de lógica jurí- experimentado cambios y progresos muy importantes
dica no se trata de una lógica para la que rijan leyes en los últimos tiempos, a partir del importantísimo
especiales, sino que sencillamente se designa la parte de ensayo de G.H. von Wright de 1951 títuladoDeontie
la lógica que tiene aplicación a la ciencia jurídica" Logíe '(publicado en Mmd 60, 1951). Este ensayo fue
(KIng, p. 20). una semilla que ha crecido gigantescamente en lo que
II. Sin embargo, debe hacerse una distinción ulte- ahora se conoce como "lógica deóntica", es decir, la
rior, pues lo dicho no delimita sin ambigüedad a la lógica que se da entre expresiones en las que ocurren
disciplina que nos ocupa. La lógica jurídica ha sido esencialmente palabras normativas como obligación,
caracterizada como la disciplina de la lógica en un permisión, prohibición, etc.

122
• La observación de von Wright que desencadenó to- lógica deóntica, pues no es válido afirmar que porque
do este desarrollo fue el paralelismo existente entre un acto exista está permitido, pues puede realizarse y,
las nociones de obligación y permisión y las nociones sin embargo, no estar permitido. Si usamos ¡anotación
de necesidad y posibilidad. La obligación y la permi- polaca, en especial, "C" para el condicional o implica-
sión se comportan respectivamente de la misma ma- ción material, diríamos que para la lógica modal W.
nera que la necesidad y la posibilidad: un enunciado tica vale CpMp, mientras que para la lógica modal no
es necesario si y sólo si su negación no es posible; vale CpPp (en realidad, CpPp no es una fórmula bien
análogamente, un hecho o un acto p es obligatorio si formada en el sistema primitivo de von Wright).
y sólo si no-p no está permitido. Para presentar gráfi- IV. En el sistema de von Wright la noción de per-
cairiente la analogía observada conviene hacerlo de la misión es una de carácter primitivo y en relación con
siguiente manera: ella se definen las nociones de prohibición y obliga-
ción, como ya tuvimos oportunidad de mostrar, En
M posible P permitido contraposición a esto, A. Ross Anderson pudo cons-
—M imposible —P prohibido truir un sistema de lógica deóntica en el cual ninguno
—M-- necesario —P--- obligatorio de los operadores deónticos fuera uno primitivo, sino
que todos ellos se definieran a partir de la lógica mo-
("M" es el símbolo para representar la posibilidad; dal alética. Este es un paso en verdad revolucionario.
"-.-M" la imposibilidad; "—M.--" la necesidad, etc. Es En el sistema de von Wright y en otros análogos por
claro que "-" representa la negación). cuanto toman algún operador deóntico como primi-
En el sistema de von Wright la permisión es una tivo, la lógica modal alética no es parte integrante de
noción deóntica primitiva. "Pp" está por "p está per- ellos. En el sistema de Ross Anderson sí lo es, con la
mitido". En consecuencia, la noción de obligación se excepción del principio deóntico equivalente a ab
define en términos de la noción de permisión de la si- es8e ad posse. Esto permite hacer una reducción de la
guiente manera: lógica deóntica a la lógica modal alética, o mejor,
hacer una lógica deóntica como extensión de la lógica
Op —P—p modal alética. Esto lo logra hacer mediante la inclusión
de un axioma a cualquiera de los sistemas modales
es decir, que p sea obligatorio significa que no está que afirme de una constante proposicional S que su
permitida la omisión de p. La prohibición de p la po- negación es posible. Usando "N" para la negación,
demos simbolizar por "Vp" y definirla así: "K" para la conjunción, "C" para el condicional, el
axioma mencionado dice:
Vp = —Pp
MNS. - no S es posible.
es decir, p está prohibido si y sólo si p no está per-
mitido. La constante preposicional S es interpretada corno
De acuerdo con von Wright los operadores deónti- una penalidad o una sanción. Así se expresa Ross An-
cos pueden ser prefijados a nombres de actos, no a derson; "La íntima relación existente en los sistemas
descripciones de estados de cosas o situaciones. En normativos entre las obligaciones y las sanciones su-
otros sistemas, como el de Ross Anderson, los opera- giere la posibilidad de poder comenzar tomando en
dores deónticos preceden a proosiciones que descri- consideración una pena o sanción S y definir las no-
ben estados de cosas o situaciones. ciones deónticas o normativas de obligación, eje., de
No es el caso presentar en este lugar el sistema de la siguiente manera: un estado de cosas p es obligato-
von Wright y explicarlo. Baste señalar que acepta o rio si la falsedad de p implica a la sanción S; p está
construye su Sistema con axiomas que permiten rom- prohibido si implica la sanción S; y p está permitido
per la analogía con la lógica modal alética en el punto si es posible que p sea verdadero sin que sea verdad la
preciso que distingue a la posibilidad de la permisión. sanción S" (Ross, p. 170).
Este punto es el principio "ab esse ad posse ", o sea, si Y. Adicionalmente a estos intentos hay otros acer-
p es verdadero, , es posible. Este principio vale para camientos a la lógica deóntica que tienen carácter se-
la lógica modal alética, pero no debe valer para una mántico y no sintáctico o axiomático. Estos acerca-

123
mientos tienen su origen en estudios de Stig Kanger, sus peculiaridades las hacen distintas de sus semejan-
Saul A. Kripke, Jaako Hintikka, Richard Montague y tes españolas.
W.H. Hanson. Desde muy antiguo los comerciantes buscaron reu-
Todos los intentos de Lógica deóntica hechos hasta nirse para la protección de sus intereses. Griegos, ro-
la fecha, pueden considerarse muy fructíferos por lo manos, y después italianos y europeos en general, se
que respecta al establecimiento de las condiciones que agruparon en instituciones que recibieron distintos
deben llenarse para tener o una descripción consisten- nombres, pero que compartían el común denomina-
te de normas o un conjunto consistente de normas. dor de la búsqueda del beneficio de sus agremiados.
Sin embargo, permanece el problema de que los dere- Con todo y ser agrupaciones de comerciantes, institu-
chos positivos no son conjuntos normativos que satis- ciones tales como el emporiam griego, el collegium
fagan las condiciones de consistencia establecidas por rnercatorum romano y las loggias italianas no consti-
las diversas lógicas deónticas. Por lo tanto, sus funcio- tuyen ni el antecedente ni la institución matriz de las
nes, su utilidad y la necesidad teórica de su existencia lonjas. Estas son una creación relativamente reciente,
son temas abiertos a discusión. las más antiguas del territorio español son del siglo
XIII. Su aparición probablemente obedece a la nece-
VI. BIBLIOGRAFIA: HJLPINEN, Riato (cd.), Deontic sidad de que los comerciantes pudieran reunirse en un
Logic: Introductory and Systematic Readingi, Holanda, D. sitio público para pactar, tratar y contratar sus nego-
Reidel Publishing Company; KANT, lmmanuel, Crítica de la cios con otros sujetos de su misma especialidad, pero
razón pura; trad. de Manuel García Morente, Madrid, Librería
probablemente de procedencia distinta. Esto es, la
General Victoriano Suárez, 1960; KELSEN, Han, Derecho y
lógica; trad. de Ulises Schmill O. y Jorge Castro Valle, México, lonja era el sitio de reunión de sujetos que, por su par-
UNAM, Cuadernos de crítica, núm. 6, 1978; KLLJG, Ulrich, te, se agrupaban en organismos de otro tipo para su
Lógica jurídica; trad. de Juan David García Bacca, Venezuela, protección y b,eneficio.
Publicaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad II. En su origen, las lonjas aparecen vinculadas a la
Central de Caracas, vol. XXV, 1961; Ross ANDERSON,
vida municipal de ciudades, villas y lugares, aunque
Alan, "The Formal Atialysis of Nono ative Systems", The Lo-
ic of Decszion and Action; editado por Nicholas Reacher, no pueda afirmarse que mantengan en todos los casos
Pittsburgh, University of Pittsburgh Presa. esta vinculación. En España hubo lonjas en aquellas
ciudades que por su importancia comercial se consti-
Ulises SCHMILL ORDOÑEZ tuían en Jugar de reunión de los comerciantes: Valen-
cia, Barcelona, Burgos y Sevilla.
Lonja. I. (Del latín longas-a-am, largo, grande.) De Para nuestra historia del derecho la más importante
acuerdo con el Diccionario de autoridades, lonja es de las lonjas españolaa fue, sin duda, la de Sevilla; pe-
"el sitio público donde suelen juntarse los mercaderes ro sólo la específicamente vinculada al comercio in-
y comerciantes para tratar de sus tratos y comercios". diano. Esta observación parece necesaria en virtud de
Su nombre se debe a que son siempre "espaciosas y que algunas citas de diversas fuentes parecen indi-
prolongadas". Otras fuentes informan que en la histo- car que antes de la creación de la lonja sevillana, en la
ria europea las lonjas eran las llamadas casas de con- que se reunían los mercaderes relacionados con la "ca-
tratación, antepasadas de las bolsas de comercio y de rrera de las Indias", debió haber otra, en la que quizá
las bolsas de valores. Más adelante se verá que, en el se reunían otro tipo de comerciantes.
caso de la Casa de Contratación de Sevilla y la lonja III. Ya se señaló que las instituciones vinculadas
del mismo lugar, ambas vinculadas al comercio india- con el comercio ultramarino eran tres: Casa de Con-
no, la equiparación que postulan algunos autores no tratación (1503), Consulado (1543) y Lonja (1583),
se dio. A lo largo de los tres siglos de dependencia es necesario señalar las diferencias entre ellas para
política de los territorios americanos al trono español, comprender la naturaleza de la lonja, que es la que
fueron tres las instituciones peninsulares vinculadas en este texto interesa. La Casa de Contratación de Se-
al comercio ultramarino: Casa de Contratación, Uni- villa fue fundada en 1503 con el objeto de que cono-
versidad de Cargadores de la Ciudad de Sevilla (Con- ciera de todos los asuntos de las Indias, inclusive los
sulado) y la lonja del mismo lugar. Aunque estrecha- jurisdiccionales. Después de algunos años en que las
mente vinculadas, cada una tiene sus características flotas españolas pudieron emprender su viaje a las In-
propias, y en el caso concreto de la primera y la última, dias desde diversos puntos españoles, el comercio

124
indiano pasó a ser monopolio del puerto de Sevilla. sin que se le pueda obligar a que para los contratos o
Con la creación del Real y Supremo Consejo de las ajuntamientos de ventas se valga de corredores de lon-
Indias en 1517 y, más adelante, la de la Universidad ja, sino es que de su voluntad quiere hacerlo". Así
de Cargadores y Porteadores de Sevilla (Consulado) pues, en América no se reprodujo el sistema de con-
en 1543 se redujeron en forma importante las funcio- tratar en las lonjas. Sin embargo, sí existieron los co-
nes de la Casa, la cual, finalmente, quedó constreñida rredores, aquí llamados de mercadería, y la decisión
a atender los asuntos fiscales. Por otra parte, en alguna de recurrir a sus servicios quedó en manos de cada
medida, vigiló, aunque también avudó, al Consulado. comerciante. Esta decisión del rey se contiene en la
1n 1717 la Casa de Contratación fue trasladada a Cá- ley 23 del tít. 46 del libro IX de la Recopilación de
y desapareció a fines del siglo XVIII, en 1790, al Indias.
generalizarse la libertad de comercio en todo ci iinpe- Debió haber habido, sin embargo, algo semejante a
rio español. una lonja en la ciudad de México —probablemente se
El Consulado nació en 1543 para encargarse de to- trate del llamado portal de mercaderes—, ya que tene-
dos los asuntos relativos a "las mercaderías, que se Ile- mos testimonios de dos ordenanzas del siglo XVI re-
aren o enviaren a las Indias, y se trataren en ellas, y lativas a la designación —por parte de la ciudad— de
ntre mercader y mercader, y compañía y factores; corredores de lonja. Aparentemente se trata de un in-
así sobre compras, y ventas y cambios, y seguros y tento de hacer a un lado a los intermediarios privados,
cuentas, y compañías... Corno sobre fletamentos de que, "con color de amistad y otros pretextos" hacían
navíos y factorías. . .". El Consulado también cono- tratos y contratos.
cía de las quiebras d mercaderes y hombres de nego- A lo largo de la época colonial existieron, pues, es-
cios en primera instancia. tos corredores llamados de lonja en las ordenanzas de
La lonja, por su parte, parecía necesaria para que 1567 y 1582 arriba señaladas. Posteriormente, un
en ella se reunieran los comerciantes vinculados al bando relativo a las actividades que podían realizar
comercio indiano, de ahí que desde 1582 se estable- los corredores, se refiere a ellos como "de lonja". Sin
ciera un impuesto a fin de recaudar fondos pra su embargo, en la documentación de la época al hacerse
construcción. La reunión de los mercaderes debía ser alusión a los corredores, por lo general se les denomni-
precisamente la que tuviera por finalidad realizar sus na "corredores de mercaderías".
tratos y contratos, ya que la de las autoridades del La institución de los corredores sobrevivió a la lu-
Consulado debía realizarse en la Casa de Contratación. cha por la independencia, y a lo largo del siglo XIX
Del texto de una real cédula de 1605 podemos des- hay varias leyes y reglamentos relativos a sus calidades
prender que la reunión de los mercaderes para ocupar- y actividades; sobre todo para los que habitaban en la
se de las transacciones comerciales debió celebrarse, ciudad de México, en virtud de que al ayuntamiento
antes de la construcción de la lonja, en la iglesia cate- correspondió regular sus actividades y designarlos. Es-
dral de Sevilla. En efecto, a pesar de que el local de la to había quedado fijado desde la época colonial, ya
lonja se puso en servicio en 1598, todavía sin termi- que se repitió e1 esquema castellano que autorizaba a
nar, los mercaderes se seguían reuniendo en 1605 en las ciudades, villas y lugares del reino a fijar el número
la catedral; hecho que disgustaba al rey Felipe 111. de corredores que habría en una plaza, y en muchos
En el seno de la lonja sevillana las transacciones co- casos a designarlos.
merciales debieron realizarse a través de los llamados Las lonjas, al igual que el rey, el Consejo de las In-
corredores de lonja, y bajo la vigilancia de alcaldes y dias y la Casa de Contratación, forman parte de nues-
jueces conservadores, ya que de todos estos sujetos se tro pasado institucional, pero solamente en lo que se
ocuparon las leyes. refiere al aparato estatal establecido en la metrópoli
IV. Por lo que se refiere a los territorios america- para el gobierno y administración de los territorios
nos, en general no se establecieron ni lonjas ni casas de americanos.
contratación. El comercio en estos territorios podía
realizarse, según lo mandaba una real cédula de 28 de
marzo de 1537, sin la intermnediación de los corredo- Y. BIBLIOGRAFIA: Novísima Recopilación de la: Leyes
res de lonja. El rey había dispuesto que "cualquiera de España, en los códigos españoles concordados y anotados;
puede contratar por su persona, o por la de un amigo, 2a. ed., Madrid, Antonio de San Martín Editor, 1872-73.

125
vois., VII, VIII, IX y X; Recopilación de, leyes de los reynos IV. BIBLIOGRAFIA: GARCIA DE ENTERRIA, Eduar-
de las Indias; prólogode Ramón Menéndez Pida¡, estudio pre- do, y PAREJO ALFONSO, Luciano, Lecciones de derecho
liminar por Juan Manzano Manzano, Madrid, Ediciones Cul- urbanístico. Madrid, Civitas, 1979-1981,2 vol.;GONZALEZ
tura I-liapiniea, 1973, 4 vols.; SMITH, Robert Sidney, The PEREZ, jesús, Comentarios a la Ley del Suelo; 4a. cd., Ma.
Sponish Gujld Merchant. A Ilistory of the Consulado. 1250- drid, Cívjt&, 1981; JACQUIGNON, L., Le di-oit de l'urbani-
1700, Durham, Carolina del Norte Duke University Presa, me, k'anís, Editiong Eyrollea, 1975; ORTEGA GARCIA, An-
1940. gel, Los deberes y cargas en la legislación urbanística, Madrid,
Editorial Montecorvo, 1974; SPANTIGATI, Federico, Ma-
María del Refugio GOr4ZALEZ nual de derecho urbanístico, Madrid, Editorial Montecorvo,
1973.
Lotificación. I. Es la división de un terreno en lotes,
con fines urbanos. Cuando el terreno dividido es de Alfonso NAVA NEGRETE
grandes dimensiones la lotificación se denomina frac- Lucro. I. (Del latín lucrum.) Ganancia o provecho
cionamiento. La Ley de Desarrollo Urbano del Distri- que se saca de una cosa.
to Federal tiene como fraccionamientos los terrenos II. Concepto técnico: ganancia o utilidad obtenida
mayores de diez mil metros cuadrados, divididos o en la celebración de ciertos actos jurídicos, que el or-
lotificados (a. 60). denamiento legal califica de lícita o ilícita, según su
II. La lotificación es un fenómeno de ordenación exceso o proporción, para atribuirle determinadas
urbana y debe responder por consecuencia a una justa consecuencias de derecho.
distribución de cargas entre los interesados o duelios Los términos "lucro", "especulación comercial" e
de lote, como son servicios comunitarios e infraestruc- "interés", suelen utilizarse con frecuencia como sinó-
tura urbana. La propiedad lotificada obedece a la fun- nimos, por lo que conviene hacer su distinción:
ción social de la ordenación urbana y adquiere moda- "Por especulación comercial debe entenderse la
lidades por este concepto. realización ordinaria o habitual de actos que el CCo,
Entre las modalidades de la propiedad lotificada reputa como comerciales (actividad comercial en fun-
figuran la protección y conservación de áreas arboladas ción del fin que se persiga en su ejecución) (fin de lu-
o boscosas, áreas de monumentos arqueológicos, his- cro), o sea los relativos al comercio propiamente di-
tóricos o artísticos y paisaje natural. Destaca la protec- cho (a. 75, frs. 1 y II, CCo.) y a la industria, a través
ción ecológica que implica evitar concentración o au- de la organización y funcionamiento de la empresa
mento de población en lugares densamente poblados, comercial (a. 75, frs. Y, XI, XIV y XVI); o bien, que
escasos de servicios públicos o sin entorno natural los actos sean accesorios o conexos de esos otros
benéfico. actos de comercio principales" (Barrera Graf, p. 76).
Hl. Régimen legal. La ley que rige a la lotificación El lucro pues, es la ganancia obtenida, el resultado de
es de naturaleza local. En el Distrito Federal se regula una actividad, y la especulación es el propósito de ese
principalmente por la Ley (le Desarrollo Urbano del resultado.
Distrito Federal publicada en el DO de 7 de enero de Por lo que hace al "interés", jurídicamente tiene
1976 y los Reglamentos de Zonificación DO 20 dos acepciones:
de abril de 1982), de Construcciones (DO 14 de di- la. Ganancia o utilidad que se obtiene o se persi-
ciembre de 1976), de Planci3 Parciales (DO 9 de diciem- gue en la celebración de contratos de mutuo o présta-
bre de 1976) y del Registro del Plan Director para el mo onerosos (aa. 2393 CC y 358 CCo), en sentido
Desarrollo Urbano del Distrito Federal (DO 10 de estricto; y, en sentido amplio: "toda prestación pacta-
diciembre de 1976) y, en especial, por el Plan Director da a favor del acreedor, que conste precisamente por
para el Desarrollo Urbano del Distrito Federal (DO 15 escrito, se reputará interés" (a. 361 CCo). En este ca-
de diciembre de 1976). so se está en presencia de un interés lucrativo o lucra-
En los estados, la ley que rige es la municipal, con- tono, i.e., el exigido del prestatario a quien se presta
forme a la reforma al a. 115 C, publicada en el DO de dinero u otra cosa fungible, por la simple razón del
3 de febrero de 1983, vigente el día 4 del mismo mes. préstamo (Cabanellas, p. 165).
Todas las leyes de desarrollo urbano de los estados vi- 2a. Interés moratorio, que es el pago de una suma
gentes hasta esa fecha, han perdido virtualmente su impuesta como pena al deudor, por la morosidad o
contenido y de leyes estatales ahora serán leyes muni- tardanza en la satisfacción de la deuda. En este supues-
cipales. to, "el pago de intereses responde únicamente a la

126
idea de que el deudor de una suma de dinero, por el intención o el propósito de obtener ganancias (a. 75,
hecho de no entregarla a su acreedor en el momento frs. 1 y II, CCo); p.c., ci consumidor realizará actos ci-
previsto, se beneficia de los productos de un capital viles, puesto que no persigue obtener utilidades con la
que no le corresponde a él, sino al acreedor y por ello adquisición de los productos o servicios, sino satigfa-
debe compensar a éste abonándole el fruto del dinero. cer necesidades de índole personal (a. 3o. LPC); el
El interés representa, por tanto, una pura compensa- comerciante, en cambio, realizará un acto de comer-
ción por falta de disponibilidad del capital, con inde- cio (aa. 3o. y 75 CCo), puesto que compra o vende
pendencia de la causa, por la cual se ha producido esa mercaderías o presta servicios, con el exclusivo propó-
falta de disponibilidad —culpa, dolo, imposibilidad sito de obtener ganancias, por lo que su actividad esta-
material, etc.—" (Vásquez del Mercado, pp. 61-62); rá regulada por las leyes mercantiles.
también se conoce esta situación como "lucro cesan- La intención o el propósito de lucro, cuando no se
te", desprende de la ley, es estimado por la autoridad judi-
La cuantía del interés lucrativo y moratorio puede cial (a. 75, fr. XXIV, CCo). Sobre el particular, la SCJ
ser convencional, legal o judicial; es convencional ha dictado la siguiente tesis: "El arrendatario de una
cuando lo pactan las partes y no tiene más límites que finca rústica, no puede ser considerado como simple
el que no sea usurario (aa. 2394 y 2395 CC); es legal, labrador y, por lo tanto, privado del carácter de co-
cuando las partes no lo convinieron previamente merciante, si sus actividades no se limitan a la explo-
(aa. 2394.2395 CC y 362 CCo), y es judicial, cuando tación del suelo, para obtener tan sólo los productos
lo fija el juez, a petición del deudor, en virtud de que vegetales que en él se puedan dar, para inmediatamente
el que pactó con su acreedor sea tan desproporciona- después realizarlos sin alterar en nada su estructura
do que haga creer que ha abusado del apuro pecunia- íntima, porque si, por ejemplo, instala trapiches, se
rio, de la inexperiencia o de la ignorancia de aquél convierte en un verdadero industrial agrícola manu-
(aa. 2395 CC y 22-25 LPC). facturero, ya que, obtenida la materia prima por él
En todo caso, la estimación de "interés excesivo" mismo cultivada, se dedica a transformarla en un pro-
o "usurario", es realizada por la autoridad judicial, o ducto de estructura distinta, para obtener, seguramen-
administrativa. te, una utilidad mayor de la que le produciría la ven-
Sobre este particular, la SCJ ha dictado la siguien- ta del producto, en su estado natural, de manera que,
te ejecutoria: "Si el interés que primeramente se con- por virtud de esta nueva labor, distinta a la del simple
signa en un contrato de mutuo garantizado con hipo- cultivo de la tierra, concurre en él la característica
teca es del catorce por ciento anual, el mismo no común que, según la doctrina, corresponde a todo co-
resulta excesivo para el deudor, si solamente en caso merciante, o sea, el ejercicio de una industria por
de mora imputable al mismo deudor el interés aumen- aquel que, de manera mediata, dirige una explotación
taría al veinticuatro por ciento, que tampoco resulta privada propia, con ánimo de ganancia" (SJF, Sa.
excesivo si el propio contratante lo estimé correcto época, t. XLV, 3a, sala, p. 380).
al celebrar el contrato referido -y no demuestra que lo Además, si el acto jurídico es civil y el lucro obte-
haya aceptado en atención a su ignorancia o inexpe- nido por el acreedor es-excesivo, se estará en presen-
riencia, ni que se hubiese abusado de un apuro econó- cia de actos ilícitos, por lo que el deudor podrá ejer-
mico" (Apéndice al .SJF 1917-1975, cuarta parte, citar las acciones civiles correspondientes:
Tercera Sala, p. 754). a) Solicitar, ante la autoridad judicial, la reducción
De lo anterior se desprende, pues, que el concepto equitativa del interés cuando éste "sea tan despropor-
de lucro comprende al de especulación comercial y cionado que haga fundadamente creer que se ha ahu-
al de interés, lo que explica la confusión. sado del apuro pecuniario, de la ignorancia o de la
III. La intención o propósito de lucro es utilizado inexperiencia del deudor" (a. 2395 CC),
por el legislador para determinar como comerciales b) O bien, si se convino "un interés más alto que el
ciertos actos o ciertas empresas que persigan o tengan legal, el deudor, después de seis meses contados desde
dicho fin, i.e., que tengan una finalidad especulativa que se celebró el contrato, puede reembolsar el capi-
propiamente dicha. Así, serán actos civiles, regulados tal, cualquiera que sea el plazo fijado para ello, dando
por el derecho común, los que no persigan fines de aviso al acreedor con dos meses de anticipación y pa-
lucro; y, actos comerciales, los que se realicen con la gando los intereses vencidos" (a. 2396 CC).

127
e) Acción de nulidad relativa, que tiende a la inva- IV. Origen: el concepto de lucro es tau antiguo co-
lidación del contrato por lesión (aa. 17 y 2228 CC), mo el de mercaderías, comerciante y comercio, y es
mismo que, en este caso, podrá ratificarse expresa (a. imposible determinar una fecha precisa de su apari-
2233 CC) o tácitamente por medio de su cumplimien- ción; autores hay, que nos dan noticia de los mismos
to (a.2234). desde la prehistoria.
Por último, puede hacer valer, asimismo, el delito Por otro lado, los términos de lucro, interés, espe-
de usura o fraude genérico, en forma indistinta, esta- culación, en la antigüedad y sobre todo en la Edad
blecido en el a. 387, fr. VIII, del CP. Media, fueron considerados como sinónimo de usura
Ahora, si el acto jurídico es mercantil y ci lucro es y, por lo tanto, proscritos. "La iglesia logró, a partir
excesivo, igualmente se estará en presencia de actos del siglo IX, que quedara prohibida asimismo a los
ilícitos; pero el CCo (a. 385), refiriéndose a las com- laicos, y reservó el castigo de este delito ala jurisdic-
praventas mercantiles, establece que éstas no se rescin- ción de sus tribunales. Además, el comercio en gene-
dirán por causa de lesión; sin embargo, "e1 perjudicado, ral no era menos reprobable que el del dinero. Tam-
además de la acción criminal que le competa, le asistirá bién él es peligroso para el alma, pues la aparta de sus
la de daños y perjuicios contra el contratante que hu- fines postreros..., un curioso episodio de la vida de
biese procedido con dolo o malicia en el contrato o San Geraldo de Aurillac, nos revela manifiestamente
en su cumplimiento". la incompatibilidad de la moral eclesiástica con el
Los tratadistas (Barrera Graf, p. 140) distinguen y afán de lucro, es decir, con el espíritu mercantil; al
clasifican a las sociedades y asociaciones, entre otros regresar de una peregrinación a Roma, el piadoso
criterios, por el que se refiere al fin o causa de especu- Abad encontró en Pavía a unos mercaderes venecianos
lación o ajeno a la especulación y, así, hablaríamos de que le propusieron en venta unos tejidos orientales y
sociedades no lucrativas que son todas las civiles, y algunas especias, que tuvo la oportunidad de enseñar-
de sociedades lucrativas, que sólo pueden ser las mer- les, revelándoles al precio que había pagado por él, lo
cantiles. felicitaron por tan ventajosa compra, pues el palio,
La mercantilidad de las sociedades mutualistas y según ellos, hubiese costado mucho más en Constanti-
de las cooperativas, que tienen calidad de mercantil nopla. Geraldo, temeroso de haber engañado al ven-
desde un punto de Vista formal (aa. lo., fr. VI, LGSM, dedor, se apresuró a enviarle la diferencia, que no creía
y 78 LIS), ha sido objeto de discusión en cuanto a poder aprovechar sin incurrir en el pecado de avaricia"
que si el legislador mexicano tuvo razón o no para (Henri Pirenne, pp. 17 y 27).
considerarlas dentro del grupo de sociedades mercan- Paulatinamente se fue abandonando dicho criterio
tiles. Y precisamente, uno de los argumentos de la dis- y, en la actualidad, si bien existe el delito de usura
cusión es el de que las sociedades mencionadas no (a. 387, fr. VIII CP) o el delito de fraude genérico pa-
persiguen fines de lucro, según lo disponen los as. lo., ra aquel que, valiéndose de la ignorancia o de las ma-
fr. VI de la Ley General de Sociedades Cooperativas, las condiciones económicas de una persona, obtenga
y el 78, fr. III de la LIS. de éstas ventajas usurarias por medio de contratos o
Sin embargo, "el concepto jurídico de lucro coin- convenios en los cuales se estipulen réditos o lucrosu-
cide con el gramatical, ganancia o provecho que se saca periores a loe usuales en el mercado, y la prohibición
de algo, según el diccionario de la lengua. Por tanto, del pacto de anatocismo (aa. 2397 CC, 363 CCo, y 23
es lucro, tanto la ganancia obtenida como resultado LPC), el lucro, el interés y la especulación comercial,
de una actividad, como el ahorro que se logra en ella. tejos de ser considerados como sinónimos de "abomi-
Y es evidente que las mutualistas tienden a ahorrar a nable usura", son estimados como elementos básicos
sus socios en el pago de las primas de los seguros, rete- y fundamentales del desarrollo comercial e industrial,
niendo la ganancia que correspondería a la empresa aunque existen normas jurídicas concretas que deter-
aseguradora, y la misma finalidad tienden a realizar minan su taso (as. 362 CCo, 22-26 LPC, 32 de la Ley
las cooperativas de consumo, al ahorrar a sus socios Orgánica del Banco de México, y 2395 CC).
en los precios de las mercancías que adquieran por
conducto de la cooperativa y derramar entre ellos las
Y. BJBLIOGRAFIA: BARRERA GRAF, Jorge, Lar jo.
ganancias que corresponderían al intermediario co- ciedades en derecho mexicano, México, UNAM, 1983;CER-
merciante" (Cervantes Ahumada, p. 129). VANTES, AHUMADA, Raúl, Derecho mercantil, México,

128
Editorial Herrero, 1975; PIRENNE, Henn, Historia ecooó- organizar una adecuada administración de justicia; de
mico y social de la Edad Media, trad. de la la. cd. de 1939 de
esta manera las ordenanzas de dichos tribunales,
Salvador Echavarría, México, Fondo de Cultura Económica,
1975; SANCHEZ MEDAL, Ramón, De los contratos civiles; denominación que recibieron sus resoluciones, fueron
6a. ed., México, Porrús, 1982; UNA, Felipe de J., Derecho siempre respetadas e inclusive fueron base de muchas
mercantil mexicano; lOa. ed., México, Porrúa, 1980; VAS- nuevas leyes, tanto del orden civil como del criminal,
QUEZ DEL MERCADO, Oscar, Contratos mercantiles, Méxi- que después fueron implantadas.
co, Porrúa, 1982.
Ningún magistrado, sin embargo, fue entonces
Genaro GONGORA PIMENTEL inamovible: por regla general duraban en el puesto
hasta tres años y se les ratificaba o renovaba el nom-
bramiento por períodos iguales, aunque algunos de
M ellos por su categoría y desempeño resultaron de he-
cho inamovibles, ya que ocuparon el puesto de por
vida. Hubo magistrados de distintas calidades o cate-
Magistrado. I. (Del latín magistratus.) Funcionario gorías si así quisiera entenderse, y algunos fueron
judicial de rango superior en el orden civil, penal, ad- nombrados para encargarse de asuntos especiales co-
ministrativo o del trabajo, que revisa actaaciones de mo aquellos que por sí solos integraron tribunales de
autoridades inferiores y que tiene a su cargo la inter- segunda instancia (remoto antecedente de nuestros
pretación recta y justa de la legislación vigente. En actuales magistrados unitarios), cuyas providencias
otros países: juez superior o ministro de justicia cuya podían suplicarse o apelarse, conforme a nuestra lexi-
función y empleo le otorgan dignidad, respetabilidad cología, ante una sala mayor compuesta de un presi-
y autonomía en sus decisiones, las cuales han de estar dente y cierto número de oidores, encargada de revi-
encaminadas a lograr el orden social y el bien común. sar los fallos de los inferiores en rango y jerarquía,
II. La magistratura, como institución, se origina en misma que pronunciaba resoluciones definitivas que
la Edad Media, cuando la monarquía, fuente enton- debían ser cumplidamente respetadas. Tal es el origen
ces de toda justicia, delegó ya sea en el clero, en la no- de nuestra actual magistratura.
bleza o en el pueblo, la revisión en vía de apelación, III. El magistrado en México es un funcionario de
de causas cuya decisión había sido sometida a jueces rango inmediato inferior al de ministro de la SCJ,
inferiores o jueces de salario como se les denominaba. pues su categoría se encuentra consignada en la pro-
Con tal finalidad se crearon tribunales encargados a pia C, la que en su a. 94 expresa que "se deposita el
funcionarios que tomaron los nombres de adelanta- ejercicio del Poder Judicial de la Federación en una
dos o merinos mayores, que con el tiempo fueron los Suprema Corte de Justicia, en Tribunales de Circuito,
que integraron las Cortes, que según se decía "debían colegiados en materia de amparo y unitarios en mate-
estar formadas, cuando menos, por tres homes bue- ria de apelación, y en juzgados de distrito". Respecto
nos, entendidos y sabidores de los fueros, que oyesen de los estados de la federación, son los tribunales su-
las alzadas de toda la tierra y juzgasen continuamente". premos o superiores de justicia, los órganos que, junto
Dicen los historiadores que los nobles llevaron a muy con los diversos jueces, constituyen su respectivo po-
mal esta reforma, así como les disgustó la imposición der judicial local y se integran asimismo con magistra-
de "las partidas", que se hizo con posterioridad; pero dos y jueces (supeditados en algunas de sus funciones
Ja verdad es que dichas Cortes acabaron por imponer- a los magistrados federales), fijándose en sus respecti-
se, por la sabiduría, imparcialidad y recta aplicación vas constituciones otras funciones y atribuciones que
del orden legal, de quienes formaron parte de ellas, les competen en cuanto a los asuntos de cada entidad
resultando ejemplar la labor que realizaron las de Cas- federativa.
tilla, León, Aragón y Valladolid, muchos de cuyos Los magistrados de circuito son nombrados por la
fallos resultan ejemplares aún en nuestro tiempo. SCJ y duran cuatro años en el ejercicio de su encargo;
Los magistrados formaron parte, desde el siglo Xlii, pero si fueren reelectos podrán desempeñarlo hasta
de los tribunales superiores inicialmente instituidos, lOe setenta años de su edad, salvo que fuesen promovi-
y pudieron desempeñar su función con plena autori- dos a cargos superiores o privados de sus funciones,
dad, ya que los propios reyes, para dar realce a su ac- por respondabiidades en que incurran, precisadas és-
tividad judicial, nada omitieron con la finalidad de tas en el tít. cuarto de la propia C. Los magistrados

129
Editorial Herrero, 1975; PIRENNE, Henri, Historia ecoaó- organizar una adecuada administración de justicia; de
mice y social de la Edad Media, trad. de la la. cd. de 1939 de
esta manera las ordenanzas de dichos tribunales,
Salvador Echavarría, México, Fondo de Cultura Económica,
1975; SÁNCHEZ MEDAL, Ramón, De los contratos civiles; denominación que recibieron sus resoluciones, fueron
6a. ed., México, Porrúa, 1982; UNA, Felipe de J., Derecho siempre respetadas e inclusive fueron base de muchas
mercantil mexicana; [Ox. cd., México, Porrúa, 1980; VÁS- nuevas leyes, tanto del orden civil como del criminal,
QUEZ DEL MERCADO, Oscar, Contratos mercantiles, Méxi- que después fueron implantadas.
co, Porrúa, 1982.
Ningún magistrado, sin embargo, fue entonces
Genaro GONGORA PIMENTEL inamovible; por regla general duraban en el puesto
hasta tres años y se les ratificaba o renovaba el nom-
bramiento por períodos iguales, aunque algunos de
M ellos por su categoría y desempeño resultaron de he-
cho inamovibles, ya que ocuparon el puesto de por
vida. Hubo magistrados de distintas calidades o cate-
Magistrado. 1. (Del latín magistratus.) Funcionario gorías si así quisiera entenderse, y algunos fueron
judicial de rango superior en el orden civil, penal, ad- nombrados para encargarse de asuntos especiales co-
ministrativo o del trabajo, que revise actuaciones de mo aquellos que por sí solos integraron tribunales de
autoridades inferiores y que tiene a su cargo la inter- segunda instancia (remoto antecedente de nuestros
pretación recta y justa de la legislación vigente. En actuales magistrados unitarios), cuyas providencias
otros países: juez superior o ministro de justicia cuya podían suplicarse o apelarse, conforme a nuestra lexi-
función y empleo le otorgan dignidad, respetabilidad cología, ante una sala mayor compuesta de un presi-
y autonomía en sus decisiones, las cuales han de estar dente y cierto número de oidores, encargada de revi-
encaminadas a lograr el orden social y el bien común. sar los fallos de los inferiores en rango y jerarquía,
II. La magistratura, como institución, se origina en misma que pronunciaba resoluciones definitivas que
la Edad Media, cuando la monarquía, fuente enton- debían ser cumplidamente respetadas. Tal es el origen
ces de toda justicia, delegó ya sea en el clero, en la no- de nuestra actual magistratura.
Meza o en el pueblo, la revisión en vía de apelación, III. El magistrado en México es un funcionario de
de causas cuya decisión había sido sometida a jueces rango inmediato inferior al de ministro de la SCJ,
inferiores o jueces de salario como se les denominaba. pues su categoría se encuentra consignada en la pro-
Con tal finalidad se crearon tribunales encargados a pia C, la que en su a. 94 expresa que "se deposita el
funcionarios que tornaron los nombres de adelanta- ejercicio del Poder Judicial de la Federación en una
dos o merinos mayores, que con el tiempo fueron los Suprema Corte de Justicia, en Tribunales de Circuito,
que integraron las Cortes, que según se decía "debían colegiados en materia de amparo y unitarios en mate-
estar formadas, cuando menos, por tres homes bue- ria de apelación, y en juzgados de distrito". Respecto
nos, entendidos y sabidores de los fueros, que oyesen de los estados de la federación, son los tribunales su-
las alzadas de toda la tierra y juzgasen continuamente". premos o superiores de justicia, los órganos que, junto
Dicen los historiadores que los nobles llevaron a muy con los diversos jueces, constituyen su respectivo po-
mal esta reforma, así como les disgustó la imposición der judicial local y se integran asimismo con magistra-
de "las partidas", que se hizo con posterioridad; pero dos y jueces (supeditados en algunas de sus funciones
la verdad es que dichas Cortes acabaron por imponer- a los magistrados federales), fijándose en sus respecti-
se, por la sabiduría, imparcialidad y recta aplicación vas constituciones otras funciones y atribuciones que
del orden legal, de quienes formaron parte de ellas, les competen en cuanto a los asuntos de cada entidad
resultando ejemplar la labor que realizaron las de Cae- federativa.
tilIa, León, Aragón y Valladolid, muchos de cuyos Los magistrados de circuito son nombrados por la
fallos resultan ejemplares aún en nuestro tiempo. SCJ y duran cuatro años en el ejercicio de su encargo;
Los magistrados formaron parte, desde el siglo XIII, pero si fueren reelectos podrán desempeñarlo hasta
de. los tribunales superiores inicialmente instituidos, lOe setenta silos de su edad, salvo que fuesen promovi-

y pudieron desempeñar su función con plena autori- dos a cargos superiores o privados de sus funciones,
dad, ya que los propios reyes, para dar realce a su ac- por respondaliilidades en que incurran, precisadas és-
tividad judicial, nada omitieron con la finalidad de tas en el tít. cuarto de la propia C. Los magistrados

129
de otros tribunales, federales o locales, a los que des- V. Los requisitos para ser magistrado de circuito
pués se hará referencia, duran seis años en el puesto y son: a) ser mexicano por nacimiento, en pleno ejerci-
pueden ser igualmente reelectos cuando existan méri- cio de sus derechos; b) tener más de treinta y cinco
tos para ello, o retirados por las causas y motivos años cumplidos en el momento de ser nombrado; e)
señalados en las respectivas leyes orgánicas de dichos tener título de licenciado en derecho expedido legal-
tribunales, excepción hecha del Tribunal Superior de mente; d) ser de conducta honorable, y e) tener cuan-
Justicia del Distrito Federal, porque en el caso de este do menos cinco años de ejercicio profesional (a. 31
cuerpo judicial los magistrados son nombrados por el LOPJF). Iguales requisitos se contemplan para ser ma-
presidente de la República, con la aprobación de la gistrado en tos demás tribunales federales, del Distrito
Cámara de Diputados y sólo podrán ser destituidos en Federal o de los estados, con adición en algunas leyes
los términos del expresado tít, cuarto de nuestra ley reglamentarias de algún requisito en particular: ser
fundamental (pfo. final de la base cuarta de la fr. VI originario de una determinada entidad; ostentar una
del a. 73). especialidad o práctica; dar preferencia al titulado en
IV. Los tribunales de circuito, colegiados y unita- el estado; no tener algún impedimento específico. Ca-
rios, se encuentran actualmente distribuidos en todo be aclarar a este respecto que, para ser magistrado del
el país, aunque el mayor número de ellos, con espe- Tribunal Superior de Justicia Militar, no es necesario
cializaciones en cuanto a su competencia (particular- tener título de licenciado en derecho, pero sí ostentar
mente los colegiados), residen en la capital de la Re- grado militar de jerarquía superior.
pública. Puede ofrecerse otro ejemplo para casos de excep-
También residen en ella otros tres tipos de tribuna- ción; el de los requisitos para ser magistrado del Tribu-
les federales; el fiscal, el militar y el de lo contencioso nal Superior de Justicia del Distrito Federal, que son
administrativo, cuyas atribuciones se encuentran re- amplios y muy específicos, a saber: a) ser mexicano
glamentadas en leyes particulares que no sólo com- por nacimiento en ejercicio de sus derechos civiles y
prenden su administración interna, sino todo lo rela- políticos; b) no tener más de 65 años ni menos de 30
cionado con su diviiói del trabajo, su organización el día de la elección; c) ser abogado con título oficial
en salas, competencias y actuaciones; así como los expedido por la Facultad de Derecho dependiente de
requisitos que deben llenar las personas que sean la Universidad Nacional Autónoma de México, por las
nombradas magistrados, los impedimentos y excusas escuelas libres de derecho del Distrito Federal, cuyos
que puedan tener para conocer de algún asunto y la planes de estudios concuerden fundamentalmente con
forma en que pueden ser suplidas sus faltas tempora- los de aquélla; por las escuelas oficiales de derecho
les o definitivas. de los estados de la República o por las autoridades de
Los tribunales superiores o supremos de los esta- éstas legalmente facultadas para hacerlo y siempre
dos, tienen su residencia en las capitales de las entida- que existan en su territorio escuelas de derecho; d)
des federativas y su funcionamiento está regido por acreditar, cuando menos, cinco años de práctica pro-
las constituciones locales. Se integran con un presi- fesional, que se contarán desde la fecha de la expedi-
dente y un número de magistrados titulares, supernu- ción del titulo; e) ser de notoria moralidad, y f) no
merarios, o suplentes, que varía de estado a estado, haber sido nunca condenado por séntencia ejecutoria
entre quienes son distribuidas las competencias de los dictada por los tribunales penales. Se agrega con rela-
asuntos en que deben intervenir, sea a través de salas ción a los títulos expedidos por escuelas libres o por
unitarias o colegiadas, que actúan con autonomía; se los gobiernos de los estados de la República, que la
exceptúa el conocimiento de determinadas "tocas" o Secretaría de Educación fijará la forma que corres-
expedientes especiales, cuya competencia correspon- ponde respecto de los requisitos y condiciones que
de al pleno de cada tribunal. El nombramiento de es- deban llenar los títulos que se expidan, para ser teni-
tos magistrados lo hace el gobernador de cada entidad; dos como válidos y puedan surtir sus efectos, capaci-
pero para el desempeño del cargo deben rendir protes- tando a sus tenedores para ocupar cargos de la admi-
ta ante el poder legislativo local. De esta manera se da nistración de justicia federal (aa. 27 y. 28 de la Ley
intervención a los otros poderes, justificándose así la Orgánica.del Tribunal Superior de Justicia del Distrito
tradición democrática que desde la independencia han Federal).
sustentado nuestras leyes fundamentales. VI. Los magistrados conocen de todos los juicios

130
de su competencia, pero en las leyes orgánicas se esta- modernos para la preparación, selección y nombra-
blecen algunos impedimentos que atañen a las siguien- miento de los jueces o magistrados, tienen su culini-
tes situaciones: a) tener parentesco en línea recta, sin nación en la llamada carrera judicial, estrechamente
limitación de grado, con alguno de los litigantes inte- vinculada a la estabilidad de los miembros de la judi-
resados, sus representantes, patronos o defensores; o catura. Dicha carrera judicial consiste en el ingreso y
tener amistad íntima o enemistad con alguna de estas la promoción de funcionarios judiciales a través de
personas; b) tener interés personal en un asunto, o te- exámenes de oposición y concursos de méritos, que
nerlo su cónyuge o sus parientes; e) tener pendiente el ha permitido la formación de una clase judicial de
funcionario, su cónyuge o sus parientes un juicio contra gran prestigio en muchos países, y hoy se combina
algunos de los interesados; d) haber sido procesado o con la posibilidad de un ingreso excepcional de otros
tener proceso pendiente; e) seguir algún negocio en profesionales jurídicos en los grados más elevados.
que sea juez, árbitro o arbitrador alguno de los intere- Por desgracia, en nuestro medio judicial no se ha lo-
sados o haber sido juez o magistrado en un mismo grado su establecimiento, pues se empieza por el he-
asunto en otra instancia; f) ser heredero, legatario, do- cho, antes indicado, de que no existe la inamovilidad
natario o fiador de alguno de los interesados; ser acree- en el caso de muchos magistrados; son únicamente las
dor, deudor, socio, arrendador o arrendatario, depen- relaciones personales o ci favor de autoridades políti-
diente o principal de alguno de ellos; o tutor, curador, cas, lo que determina para algunos de ellos la posibi-
o administrador de sus bienes, y g) asistir, durante la lidad de alcanzar el puesto.
tramitación del asunto, a convite que le diere ocostea- e. ADMINISTRACION DE JUSTICIA, JUEZ.
re alguno de los interesados; tener mucha familiaridad
con alguno de ellos; aceptar presentes o servicios; ha- VIII. BIRLEOGRAFIA: ALCALA-ZAMORA Y CASTI-
LLO, Niceto, "Unificación de los códigos procesales mexica-
cer promesas que impliquen parcialidad a favor o en nos, tanto civiles como penales", Revista de la Facultad de
contra de cualquiera de los interesados; o amenazar a Derecho de México, México, t. X, núms. 37-40, enero-diciem-
alguno de ellos (pueden consultarse las respectivas le- bre de 1960; CALAMANDREI, Picro, Elogio de los jueces es-
yes orgánicas de las entidades federativas o del Distri- crito por un abogado; trad. de Santiago Sentís Melendo e
to Federal). Isaac J. Medina, Madrid, Góngora, 1936; COUTURE, Eduar-
do J., Fundamentos de derecho procesal civil 3a. cd., Buenos
VII. Los teóricos del derecho procesal expresan
Aires, flepalma, 1978; FIX-ZAMEJDIO, Héctor, "La admi-
que tres son los principios que debe atender todo juez nistración de justicia", Anuario Jurídico, México, Vil, 1980;
o magistrado: 1) cumplir su cargo diligentemente y PALLARES, Jacinto, El Poder Judicial o tratado completo
con eficacia; 2) no temer al silencio o a la oscuridad de la organización, competencia y procedimientos de los tri-
de su labor; entre más discreta y personal sea, más efi- bunales ¡ de la República Mexicana, México, Imprenta del Co-
mercio, 1874.
caz resultará porque siempre existirá un registro en el
que su actividad y actitud quede anotada, y será este Santiago BARAJAS MONTES DE OCA
registro su principal defensor el día en que tenga ne-
cesidad de que se le haga justicia, y 3) evitar compro- Mala fe. 1. La segunda parte del a. 1815 CC define a la
meter su criterio y seguridad científica al dictar sus mala fe como la "disimulación del error de uno de los
fallos, pues debe ser imparcial y apegarse a lo estric- contratantes, una vez conocido". Es pues una actitud
tamente señalado en las normas que aplique o invo- pasiva de una de las partes en el acto jurídico frente al
que, aparte de ser firme en sus determinaciones. En error en que se encuentra la otra, ya que habiéndolo
todo caso, si por alguna circunstancia se encuentra advertido lo disimula y se aprovecha de él.
equivocado en su modo de actuar, siempre que éste Así pués, aunque existe la creencia muy difundida
sea limpio y honesto, otro tribunal podrá rectificar de que la mala fe es un vicio del consentimiento, en
sus determinaciones y las orientará en la forma correc- realidad el vicio es ci error en que se encuentra una de
ta. La regla general que ha de tener siempre en consi- las partes; es una conducta contraria a la buena fe que
deración todo magistrado que aprecie su labor, será la debe existir en todo acto jurídico; esta conducta sim-
satisfacción del deber cumplido. ple implica siempre premeditación y propósito de no
El doctor Fix-Zamudjo, quien ha publicado nume- desengañar a fin de obtener mayores beneficios en el
rosos estudios en los que aborda problemas concretos acto jurídico, de ahí que sea sancionada por el legis-
de la magistratura, piensa que todos los instrumentos lador.

131
H. El error en que se mantiene por mala fe a una neral de Las Naciones Unidas como "Año internacional
de las partes anula el acto jurídico de que se trate si del niño", acusó un impulso legislativo inusitado, una
fue, la causa determinante de su realización (a. 1816 puesta al día de las normas positivas con las doctrinas
CC). Esta nulidad relativa puede ser invocada por el más adelantadas en la materia, cuando no una audaz
perjudicado dentro de los sesenta días siguientes al avanzada en el intento de propiciar el desarrollo inte-
día en que se dio cuenta del error o en Los plazos esta- gral de quienes constituirán la base de una futura so-
blecidos por el a. 638 CC. El acto jurídico viciado ciedad mejor. Por eso, el "derecho del menor" ea "de-
puede ser confirmado ya sea en forma expresa o táci- recho social" en el más auténtico sentido de esa
ta mediante el cumplimiento voluntario de las obliga- expresión.
ciones contraídas aun conociéndose el crror(aa. 1816, III. El maltrato de menores, específicamente, ha
2230, 2233, 2234 y 2236 CC). sido considerado por el derecho civil como una causal
y. BUENA FE, DOLO, ERROR CIVIL. de pérdida de la patria potestad, en caso de que el
mismo adquiera una entidad tal que entrañe peligro
III. BIBLIOGRAFIA BEJARANO SANCEIEZ, Manuel, para bienes jurídicos tutelados por el derecho, como
Obligaciones cwiies, México, Hrla, 1980; BORJA SORIA- son la salud, la seguridad o la moralidad de los hijos
NO, Manuel, Teoría general de ka obligaciones; 8a. ed., Mé-
xico, Porrúa, 1982; LARENZ, Karl, Derecho de ¡as obliga- (a. 443, fr. III, CC). La expresión legal ("malos trata-
ciones; trad. de Jaime Santos Briz, Madrid, Editorial Revista mientos") es acertadamente genérica y queda librada
de Derecho Privado, 1958. al prudente arbitrio judicial la evaluación de los hechos
que, en cada caso concreto, puedan configurar la cau-
Alicia Elena PEREZ DUARTE Y N
sal. Análoga solución adopta la ley en relación con el
menor sujeto a tutela; el a. 504, fr. U, del CC, dispone
Maltrato de menores. I. Toda acción u omisión que que serán separados de la tutela quienes se conduzcan
dañe o ponga en peligro la vida, la salud, la integridad mal en el desempeño de la misma". . .ya sea respecto
física, moral, psíquica o intelectual de una persona de la persona, ya respecto de la administración de los
menor de dieciocho arios de edad. bienes. - .". Y el a. 626 fr. II del mismo cuerpo legal
II. El menor de edad es objeto de una protección impone al curador el deber de ". . . vigilar la conducta
especial por parte de todas las legislaciones modernas. del tutor y a poner en conocimiento del juez todo
En la antigüedad el menor era considerado primor- aquello que considere que puede ser dañoso al incapa-
dialmente como objeto de derechos; esta concepción citado".
ha ido variando en el correr del tiempo y los juristas Respecto a la organización administrativa estatal
y legisladores tienden, cada vez más, a instrumentar destinada a la protección de los menores, el Patronato
medios de protección para aquellos que, por no haber- para Menores tiene entre sus finalidades la de ". . .pres-
se desarrollado aún plenamente en sus aspectos físico, tsr asistencia moral y material a aquellos. .. que se
psíquico e intelectual, no pueden incorporarse en for- encuentren socialmente abandonados, que están per-
ma total al universo jurídico como sujetos de derecho. vertidos o en peligro de pervertirse" (a. 10 del Regla-
Así, un instituto como la patria potestad, ha experi- mento del Patronato para Menores, DO 26/V/1934).
mentado transformaciones esenciales desde el derecho Esta asistencia puede ser preventiva, paliativa o reedu-
clásico hasta nuestros días, habiéndose producido un cativa, de acuerdo al peligro que corran o al daño
desfasamiento gradual desde la suma de derechos que efectivo que hayan sufrido los valores custodiados por
el padre tenia sobre su hijo hasta el complejo de de- la ley (a. 2).
beres que —hoy día— informan la filosofía del institu- La policía preventiva cumple funciones de vigilan-
to. cia tendientes a evitar la vagancia callejera de menores
El llamado "deteeho del menor" Be perilla ya en en edad escolar, exigiendo a los padres o guardadores
numerosas legislaciones como una rama jurídica inde- el cumplimiento del deber de enviarlos a la escuela;
pendiente, con una ratio legis específica, englobando tratándose de niños desamparados, procurará que sean
disposiciones de derecho civil, penal, administrativo, internados en los establecimientos destinados al efec-
de trabajo y seguridad social, algunas de las cuales han to (a. 11 del Reglamento de la Policía Preventiva, DO
sid, elevadas a rango constitucional. El año de 1979, 4/Xll/1941).
e'm motivo de haberse designado por la Asamblea Ge- IV. El CP en su a. 289 (tít. decimonoveno, "Deli-

1
tos contra la vida y la integridad personal") tipifica también fines públicos. Está excluida, por tanto, toda
el cielito de lesiones. El sujeto pasivo del delito puede idea de enriquecimiento, y trátase de un acto ilícito
ser tanto un mayor corno un menor de edad. que no es expresivo de falta de probidad en el ejerci-
Dentro de ciertos límites, el legislador establece cio de la función pública, sino de irregularidad, desor-
una causal de impunidad en favor de quienes infieran den ó anormalidad administrativos que, a no dudarlo,
lesiones de carácter leve a los menores sobre los que pueden llegar a dañar seriamente el manifiesto interés
ejerzan la patria potestad o la tutela. La causal de im- público en la correcta inversión del erario.
punidad se funda en la consagración del ejercicio del III. El CP no incluye esta figura, que tampoco ¡la-
jus eorriendi y, naturalmente, dirime la existencia ma malversación, entre las que específicamente me-
del dolo. Esta causal de impunidad no regirá toda vez noscaban la riqueza patrimonial de la administración,
que el autor de la lesión haya actuado con ahuso de sino entre los delitos de los servidores públicos que
su derecho de corregir, o porque lo haya arumido con importan uso indebido de atribuciones y facultades
innecesaria frecuencia o porque haya procedido (a. 217, fr. IV). Vale, por supuesto, para el agente del
con crueldad. delito la definición de servidores públicos que la re-
En los supuestos punibles, el autor del delito será ciente reforma del CP (DO de 5 de enero de 1983)
privado además del ejercicio de las funciones en virtud consignó en el a. 212. No es el servidor público, sin
de las cuales se realiza el derecho de corrección. O sea embargo, el único sujeto activo posible de la infrac-
que, como pena accesoria, el autor del ilícito será pri- ción. Entre las disposiciones relativas, no ya al uso in-
vado del ejercicio de los derechos connaturales a la debido de atribuciones y facultades, sino al peculado,
patria potestad o a la tutela (aa. 294, 295 y 347 GP). se prescribe que recibirá las penas de éste "cualquier
e. ABANDONO DE PERSONAS, CIRCUNSTANCIAS persona que sin tener el carácter de funcionario públi-
EXCLUYENTES DE RESPONSABILIDAD PENAL, LE- co federal y estando obligada legalmente a la custodia,
SIONES, MENORES, PATRIA POTESTAD, TUTELA. administración o aplicación de recursos públicos fede-
rales.., les dé una aplicación distinta a la que se les
Y, BIBLIOGRAFIA: IBAFtROLA, Antonio de, Derecho destinó" (a. 223, fr. IV). Como es notorio que esta
de familia; 2a. cd., México, Porrúa, 1981; GALINDO GAR. "aplicación distinta" no es la desviación de los cau-
FIAS, Ignacio, Derecho civil; 2a. cd., México, Porrúa, 1976; dales hacia el propio patrimonio del agente, trátase,
CARRANCA Y TRUJILLO, Raúl, Las causa., que excluyen en verdad, de una reproducción de la figura de mal-
¡a incriminación; derecho mexicano y extranjero, México, Im-
versación, en que el particular encargado de hecho de
prenta E. Limón, 1944; GARCIA RAMIREZ, Sergio, La
imputabilidad en el derecho penal mexicano; 2a. ed., México,
recursos federales es asimilado al servidor público. La
LINAM, 1981. pena de prisión aquí conminada es, sin embargo, más
alta que Ja del a. 217, lo que dista de parecer equitativo.
Carmen GARCIA MENDIETA IV. Además de la aplicación a fines públicos diver-
sos de los prescritos jurídicamente, el a. 217, fr. III,
Malversación de fondos públicos. 1. Aplicación públi-
prevé la conducta consistente en hacer un pago ilegal.
ca, diferente de aquella a que estuvieren destinados,
Cualitativamente distinta de la malversación propia-
dada a los fondos públicos por el servidor público que
mente dicha, traduce como ella, sin embargo, una gra-
los tiene a su cargo.
ve anormalidad administrativa y merece la misma pena
II. En torno a esta denominación, de antiguo linaje,
ha agrupado la legislación penal española y las de su V. IIIBLIOGRAFIA: BUNSTER, Alvaro, La malversación
raigambre un conjunto de atentados contra los inte- de caudales públicos, Santiago de Chile, Imprenta Cervantes,
reses patrimoniales de la administración, entre los que 1948; CARRANCA Y TRUJILLO, Raúl y CARRANCA Y
se cuentan el peculado por apropiación y la llamada RIVAS, Raúl, Código Penal anotado; Sa. cd., México, Porrúa,
1971; GONZALEZ DE LA VEGA, Francisco, El Código Pe-
distracción de caudales públicos. A diferencia, sin em- nal comentado; 4a. cd., México, Poniia, 1978; GONzALEZ
bargo, de estas últimas conductas que importan des- DE LA VEGA, René, Comentarios al Código Pernil, México,
viación permanente o transitoria de los fondos a fines Cárdenas Editor y Distribuidor. 1975.
privados, ¡a malversación propiamente dicha significa Alvaro BUNSTER
mal invertirios en fines que no son debidos conforme
a la norma jurídica de cualquier categoría que esta- Mancebos, a. DEPENDIENTES DEL COMERCIO Y DEL
blezca su formal destino, pero que en todo caso son COMERCIANTE.

133
Mancomunidad. I. (De mancomun, man: mano, y co- refiere a esta situación denominándola como una
mun: de acuerdo dos o más personas, o en unión de "simple mancomunidad", y la doctrina la ha llamado
ellas.) Es la asociación o reunión de varias personas "obligaciones a prorrata" (Rezzonico, p. 620 y Borja
abocadas a la realización de un fin común. Soriano, p. 659) o, como Brasca (p. 259), obligacio-
11. Según el a. 1984 de nuestro CC, la mancomuni- nes "parciales". Según lo preceptuado por el a. 1985
dad existe cuando "hay pluralidad de deudores o de del CC; "La simple mancomunidad de deudores o de
acreedores, tratándose de una misma obligación". Re- acreedores no hace que cada uno de los primeros deba
zzonico (p. 619) dice que la obligación mancomunada cumplir íntegramente la obligación, ni da derecho a
es aquella que "tiene varios sujetos activos o pasivos o cada uno de los segundos para exigir el total cumpli-
que tiene a la vez pluralidad de acreedores y deudores, miento de la misma. En este caso el crédito o la deuda
sea cualquiera la naturaleza de su objeto, vale decir, se considerarán divididos en tantas partes como deu-
de la prestación debida, la cual es única". dores o acreedores haya y cada parte constituye una
III. Los antiguos romanos llamaron "obligaciones deuda o un crédito distintos unos de otros". De modo
correales" a este tipo de vínculo y "correalidad" ala pues que esta forma de mancomunidad surge clara-
figura en análisis. Una de sus formas típicas se daba a mente de la ley, merced a una presunción que incluso
través de la estipulación, cuando surgían entonces va- considera exactamente iguales a cada una de las partes
rios estipulantes o acreedores y varios que, a su vez, (a. 1986 CC); pero también puede suceder que dicha
prometían el pago de la obligación del caso. En una división se haya pactado en forma totalmente volun-
primera hipótesis, la obligación quedaba repartida en- taria y expresa, caso en el cual igual puede ocurrir que
tre los acreedores o los deudores, de modo que cada las partes resultantes seas iguales o distintas, según el
uno de ellos sólo podía reclamar o pagar la parte co- deseo de los contratantes.
rrespondiente; son, como dice Petit (p. 348), acreedo- 2. Una segunda forma de mancomunidad es aque-
res o deudores conjuntos; en un segundo supuesto, el lla que ha sido denominada "solidaridad". En la doc-
acreedor podía reclamar la totalidad de la deuda a trina nacional Rojina Villegas (p. 507) se refiere a es-
uno solo de los obligados o, del mismo modo, si una ta figura llamándole "especie" de la mancomunidad;
persona debía una cosa a varios acreedores, el pago pero Borja Soriano (p. 660) y Gutiérrez y González
que se efectuaba a uno de estos últimos extinguía el (p. 709) prefieren catalogarla como una "excepción a
crédito de los demás; aquí, el fenómeno denomínase, la regla" junto con la disyuntividady la indivisibilidad,
no sin ciertas reservas, correandad, ya sea en una forma si bien esta última resulta mejor clasificada por el pro-
activa o en una forma pasiva. Es lo que ahora se llama pio Gutiérrez y González en relación con el pago del
por nuestros juristas "solidaridad" u obligaciones soli- objeto debido. La doctrina extranjera también se en-
darías. cuentra dividida. Así, Rezzonico (p. 620) en Argentina
También, como ahora, el caso más frecuente entre y Branca (p. 259) en Italia, se inclinan por la clasifica-
los romanos era el de la solidaridad (o correalidad) pa- ción como especie de la mancomunidad, y para Gau-
siva o de deudores, ya que su contraria era empleada demet (p. 458), en Francia, dicha obligación represen-
con extrema rareza. La razón es simple, porque resul- ta una clara excepción al principio.
ta claro que el acreedor buscaba la mayor garantía en Si bien de una manera dogmática la cuestión se en-
el cumplimiento de la obligación. Por otra parte, la cuentra resuelta (ya que nuestra legislación dice en el
solidaridad no consentía ninguna presunción, por lo a. 1987 CC que: "Además de la mancomunidad, habrá
cual dicha característica debía hacerse constar en for- solidaridad activa.. . o pasiva. - ."), el problema pue-
ma expresa (Sohm, p. 201). de admitir diversos enfoques que muestran claramente
IV. La mancomunidad en una obligación (i.e., obli- su discutibiidad. En efecto, si la mancomunidad ex-
gaciones complejas, colectivas, conjuntas, plurales, presa una asociación o concurrencia de personas para
compuestas, como las llama indistintamente la doctri- la realización de un fin común a todos ellos, es incon-
na) puede dar paso al surgimiento de situaciones di- cuso que tal propósito se ve desvirtuado en la figura
versas. de la solidaridad (activa o pasiva) porque no existe ya,
1. La primera y más simple— de ellas es aquella como en la simple mancomunidad, la división (igual o
que establece una mancomunidad sencilla entre los desigual) de la prestación debida o exigida, sino que,
diversos acreedores o deudores. Nuestra legislación se p.e., pagando uno de los múltiples deudores o exigien-

134
do el pago uno de los varios acreedores, se extingue lógicamente la mayor seguridad y garantía en el pago
correlativamente la obligación o el derecho de los res- del crédito otorgado.
tantes. En consecuencia; no existe ya el fin o meta Ahora bien, es conveniente aclarar que la obliga-
común a que se dirigen los esfuerzos de todos los que ción solidaria puede finalmente renunciarse, en cuya
en tal sentido han convenido. Es más exacto concep- hipótesis se convierte entonces en mancomunada o,
tuarla entonces precisamente como una excepción (o más precisamente aún, en simplemente mancomunada,
un impedimento) y no como una especie de la manco- donde se retorna por tanto i la situación prevista en
munidad, porque es obvio que en este último caso el a. 1985 CC, ya transcrito.
participaría forzosamente de las cualidades inherentes
al género, cualidades que, como hemos visto, ya no 3. Estimada también por algunos autores como es-
mantiene si hemos de atenernos al significado etimo- pecie o división de la mancomunidad aquí estudiada,
lógico de la palabra. De este modo, el único vínculo la obligación divisible o indivisible participa por igual
que conservaría con la mancomunidad sería el de la de la crítica aquí intentada a su clasificación, ya que
pluralidad de acreedores yio deudores, porque la re- estarnos en el caso en presencia de una obligación que,
lación jurídica es totalmente distinta. si bien puede participar de la cualidad genérica de la
En la solidaridad, pues, habiendo una pluralidad de pluralidad de sujetos (ya sea en el lado activo o en el
acreedores y/o deudores, cada acreedor puede exigir lado pasivo), mantiene no obstante una profunda di-
el cumplimiento en su totalidad del objeto de la obli- ferencia con aquélla en tanto permite la introducción
gación, mientras que cada uno de los deudores debe de un elemento característico que se traduce en la
también pagar el total de la misma. Tal afirmación se partición o escisión precisamente de la prestación u
desprende en forma clara del contenido del a. 1987 CC. objeto debido. Dejando al margen el estudio de las
Como se ve, existen en esta obligación dos carac- obligaciones divisibles o indivisibles con unidad de su-
terísticas definitivas para su conceptuación: la unidad jetos (acreedor y deudor, simplemente), el problema
en el objeto (cada deudor o acreedor paga o exige por se presenta aquí cuando concurren, primero, plurali-
sí la totalidad de la prestación cumplida la prestación dad de sujetos con obligación divisible y, segundo,
se extinguen simultáneamente las obligaciones restan- pluralidad de sujetos —también— con obligación indi-
tes) (a. 1990 CC);las eventuales excepciones se oponen visible. Así, en el primer caso, debemos remitimos a
por igual en favor de todos los deudores (aa. 1995 y las normas impuestas a la mancomunidad simple, in-
1996 CC) y la pluralidad en el vínculo obligacional (el terpretando lo dispuesto en el a. 2005 CC en relación
deudor puede reclamar el cumplimiento de la obliga- con el 1985. En el segundo caso, es claro que cada
ción a todos y cada uno de los deudores, en forma su- uno de los codeudores o coacreedores de un solo e
cesiva, si es el caso de insolvencia, p.e.) (a. 1989 CC); indivisible objeto se encuentran obligados al pago o
alguna relación puede mantener cualidades accesorias exigencia lógicamente total del mismo, aunque no
distintas a las de su paralela (a. 1995 CC); y, final- exista precisamente la obligación solidaria (a. 2006 CC).
mente —precisamente por esta misma posibilidad—, 4. Finalmente, la disyuntividad (o disjuntividad) es
una deuda puede finalizar quedando intactas las restan- otra modalidad (o "forma", dice Gutiérrez y Gonzá-
tes si ha concurrido en ci caso una modalidad acceso- lez) de la obligación, cuyo estudio puede hacerse en
ria que no las afecte (Borja Soriano, pp. 667-670). el contexto en el cual nos encontramos ubicados. Ella
Como en el derecho de los antiguos romanos, la presupone una obligación que participa también del
frecuencia de la solidaridad activa es claramente esca- elemento característico de la mancomunidad (i.e, la
sa, porque ya hemos dicho que la extinción de la deu- pluralidad o multiplicidad de los sujetos), pero que
da procede por el pago a uno solo de los coacreedores, observa ahora una peculiaridad consistente en el uso
en cuya hipótesis los restantes pueden quedar con su de la conjunción disyuntiva "o" (o de cualquiera otra
crédito insoluto si el primero obra de mala fe o no se fórmula o expresión gramatical equivalente). Son
cuidan éstos de garantizar el pago del importe relativo. pues, según la doctrina más aceptada, obligaciones no
Por el contrario, la solidaridad pasiva es, al igual de sujeto múltiple (en cuyo caso se asemejarían a las
que en el derecho romano, de un uso mucho más so- solidarias —Pothier—), sino de sujeto alternativo, mis-
corrido en la actualidad. Ello resulta bien claro si con- mo que se mantiene indeterminado hasta que se efec-
sideramos que el acreedor (o los acreedores) persiguen túa la elección del caso (Rezzonico, p. 585).

135
VI. BIBLIOGRAFIA: BRANCA, Giuseppe, Instituciones trumento público" (a. 2555 CC). En estos casos la
6a. cd., México, Porrúa, 1978; BORJA
de derecho privado;
SORIANO, Manuel, Teoría general de ¡as obligaciones; 8a. forma del poder es un elemento constitutivo del mis-
ed., México, Porrús 1982; GAUDEMET, Eugenio, Teoría mo y la extensión y límites de las facultades del
general de ¡a: obligaciones, trad. de Pablo Macedo, México, mandato deben constar expresamente en el poder.
Porrúa, 1974; GUTIERREZ Y GONZÁLEZ, Ernesto, Dere- Empero puede ser otorgado en documento privado
cho de ¡a: obligaciones; reimp. de la 5a. cd., Puebla, Cjica,
cuando el negocio por el cual se otorga no exceda dé
1979; MUÑOZ, Luis, Teoría general del contrato, México,
Cárdenas, 1973; PETIT, Eugenio, Tratado elemental de de- cinco mil pesos, e inclusive verbalmente cuando el
recho romano, México, Epoca, 1977; REZZONICO, Luis interés del negocio no exceda de doscientos pesos
María, Estudio de la, obligaciones; reimp. de la 9a. cd., Bue- (a. 2556 CC). El mandatario debe actuar conforme al
nos Aires, Ediciones De palma. 1966, vol. 1; ROJINA VI- encargo y si se excede en sus límites, el acto jurídico
LLEGAS, Rafael, Compendio de derecho civil; 7a. cd., Mé- que realice estaré viciado de nulidad por falta de con-
xico, Porrúa, 1977, t. III; SOHM, Rodolfo, Instituciones de
derecho privado romano. Historia y mte?na; trad. de Wen- sentimiento del mandante: se trataría de un acto ju-
ceslao Roces, México, Editora Nacional, 1975. rídico celebrado por una persona que no es la legítima
representante, acto que podría ser invalidado a no
José Antonio MARQUEZ GONZÁLEZ ser que la persona a cuyo nombre fue celebrado el
mismo lo ratificase (as. 1801, 1802 y 2583).
Mandato. I. (Del latín mandatum.) Contrato por el El mandato es un contrato fundado en la confian-
cual una persona llamada mandatario se obliga a eje- za, por eso aun cuando el mandato es un contrato
cutar por cuenta de otra denominada mandante los principal y oneroso, salvo que se pacte expresamente
actos jurídicos que éste le encarga. su gratuidad, el contrato ea unilateral, en virtud de
La distinción del mandato con los contratos de que el mandante puede revocar el mandato y el man-
obra se encuentra en que en aquél se ejercitan actos datario por su parte puede renunciar al mismo.
jurídicos, en tanto que en éstos el objeto radica en la Las obligaciones del mandatario son tres: a) ejecu-
realización de actos materiales o intelectuales. tar los actos jurídicos encargados por sí o por conduc-
El mandato puede ser con o sin representación. to de un sustituto, si estuviese facultado para ello; b)
Comúnmente es oneroso, pero puede ser gratuito si ejecutar los actos conforme a las instrucciones recibi-
así se conviene expresamente. Puede ser para actos das y en ningún caso podré proceder contra las dispo-
jurídicos específicos o puede ser mandato general; en siciones expresas, y c) rendir cuentas exactas de su
este último caso puede adoptar las tres formas consa- administración, conforme al convenio o en ausencia
gradas en éF a. 2554 CC, es decir, para pleitos y co- de éste cuando el mandante lo pida o en todo caso al
branzas, para administrar bienes o para actos de domi- fin del contrato, entregando al mandante todo lo que
nio, bastando insertar en los poderes la mención de haya recibido y pagando intereses por las sumas
estas facultades para que el apoderado esté legitimado que pertenezcan al mismo si el mandatario ha distraído
para actuar en la extensión de las mismas. la cantidad de su objeto (aa. 2569-2572 CC).
II. De todo esto se deduce que el mandato en sí mis- Por su parte, el mandante está obligado a suminis-
mo tiene efectos entre las partes; para que se actúe fren- trar las cantidades necesarias para ejecutar el manda-
te a terceros se requiere un poder de representación. to, a indemnizar al mandatario de todos los daños y
El poder de representación es un acto unilateral perjuicios que le haya causado el cumplimiento del
que el mandante realiza frente a terceros a efecto de contrato y a pagar el precio pactado (aa. 2577, 2578
investir al mandatario de determinadas facultades; por y 2549 CC).
esta razón el legislador mexicano exige que el poder Distínguese a este efecto el mandato conjunto
del mandato se otorgue en "escritura pública o en cuando hay varios mandatarios y el mandato colec-
carta poder firmada ante dos testigos y con ratifica- tivo cuando hay varios mandantes; en el primer caso
ción de firmas del otorgante y testigos ante notario cada mandatario responde de los actos realizados en
ante los jueces o autoridades administrativas: cuando l segundo los mandantes quedan obligados solidaria-
el poder sea general, cuando el interés del negocio lle- mente frente al mandatario (Sa. 2573 y 2580 CC).
gue a cinco mil pesos o exceda de esa suma y, en tér- El mandato se extingue por las causas generales de
minos generales, cuando el mandatario haya de ejecutar extinción de cualquier contrato; pero específicamente
algún acto que conforme a la ley debe constar en ins- la ley contempla causas de terminación típicas del

136
contrato, como son: la revocación que puede hacerse ción activa, así como a las características que infor-
cuando el mandante lo quiera excepto cuando el man- man sobre su estructura y distribución en un país,
dato sea forzoso, es decir, que haya sido estipulado factores que permiten en el mareo de la economía na-
corno condición en un contrato bilateral o como me- cional, conocer cuál ha sido el desarrollo de cada acti-
dio para cumplir una obligación contraída; por renun- vidad, cuál el comportamiento por sectores o ramas
cia del mandatario, aun cuando en este caso el ejecutor de producción, cuáles las profesiones y oficios de ma-
tendría que continuar con ci negocio mientras el man- yor demanda y en cuáles sectores industriales se ha
dante no provee a la procuración, si de esto se sigue operado el desplazamiento humano, con mayor o me-
algún perjuicio; por muerte o interdicción de las par- nor intensidad. Ahora bien, podemos definir, con Pie-
tes, y por vencimiento del plazo y por conclusión del rre Naville, el conceptopoblación activa como "la masa
negocio (aa. 2595 al 2603 CC). de agentes del trabajo que son los seres humanos, quie-
En el mandato judicial, éste es el conferido para nes designados en términos populares como mano de
comparecer ante las autoridades judiciales; se requiere obra, constituyen la trama a partir dela cuales posible
poder o cláusula especial para actos personalísimos y emprender el análisis de algunos aspectos del trabajo,
de gestión y concluye además de los casos anterior- tales como la formación de trabajadores, su distribu-
mente expresados, porque el poderdante se separe de ción, las diferencias por sexo, su edad, su nacionalidad
la acción u oposición, por haber terminado la perso- o situación económica, su calificación y otros aspec-
nalidad del poderdante o transmitido los derechos so- tos de su personalidad". Lo anterior permite establecer
bre la cosa litigiosa, y porque el dueño del negocio la íntima conexión que existe entre ambos términos
haga alguna gestión manifestando que revoca el man- conceptuales.
dato, o porque designe otro procurador para el mismo U. Las estructuras de conjunto de la mano de obra
negocio (a. 2592 CC). nos llevan, en principio, a distinguir lo que los econo-
mistas denominan clase productiva y clase estéril, ya
III. BIBLIOGRAFIA: LOZANO NORIEGA, Francisco, que debemos tomar conciencia que fue la economía
Cuarto curso de derecho civil; contratos; 2a. cd., México, política la primera en preocuparse de las característi-
Asociación Nacional del Notariado Mexicano A.C., 1970; cas de la población activa. Hagamos un breve recorri-
ROJINA VILLEGAS, Rafael, Derecho civil mexicano, t. VI,
vol. II, Contratos; 2a. ed., México, Porrúa, 1975; SANCI-IEZ do histórico para justificar esta manifestación.
MEDAL, Ramón, De los contratos civiles; Sa. ed., México, En el siglo XVIII los fisiócratas distinguían como
Porriia, 1980. clase productiva a los agricultores, a los obreros, a los
peones, a los trabajadores agrícolas y a los mineros;
José de Jesús LOPEZ MONROY estimaban clase estéril a los obreros empleados en las
subsistencias, a los obreros de transformación en ta-
Manifestación publica, y. LIBERTAD DE REUNION fleres y manufacturas, a los artesanos, a los emplea-
dos en transportes de tierra y agua y a los comercian-
Mano de obra. 1. Estudio de la distribución de la po- tes, entre quienes distinguían negociantes, mercaderes
blación activa de un país en las diversas ramas de la y traficantes. Al finalizar dicho siglo, Lavoisier distin-
actividad económica conforme a la actividad profe- guió como única clase la productiva e incluyó en ella
sional que se practique; análisis de la evolución de a: domésticos, trabajadores agrícolas, peones de fin-
cada oficio en particular y de los efectos globales con- cas, viñadores, jornaleros de campo, obreros de fábri-
cernientes a la formación de empleos en cada indus- ca, mineros, trabajadores del transporte, pescadores,
tria, y examen de los criterios generales según los cua- marineros, mercaderes, artesanos y pequeños propie-
les se clasifican los diversos elementos de la población tarios rurales y urbanos.
activa. En México se conoce corno mano de obra el Durante el siglo XIX, al realizarse los censos de po-
empleo de trabajadores para la realización de labores blación que tuvieron lugar a lo largo del mismo, se
específicas, sean o no calificadas; así como la disponi- distinguieron las profesiones liberales de otras activi-
bilidad de brazos de que se provea un patrono para la dades humanas, contándose entre las primeras: al
ejecución de cualquier trabajo. clero, a los jueces, a los hombres de leyes o abogados,
Para comprender el concepto mano de obra en el a los médicos, a los artistas, profesores y escritores; y
derecho del trabajo, es necesario acudirá] de pobla- en otro sector se incluyó a los comerciantes, merca-

137
deres, banqueros, aseguradores, prestamistas, miem- III. La Organización Internacional del Trabajo
bros del ejército o la marina. Por separado se clasificó (OIT), en un estudio de la mano de obra, la ha clasifi-
a los trabajadores en: obreros, artesanos, jornaleros, cado de acuerdo a la actividad económica, en colecti-
domésticos, empleados, personas sin ocupación espe- va y profesional individual. En la primera agrupa a to-
cial e individuos sin profesión. Este grupo fue al que das las personas que trabajan en una misma empresa
se englobó a finales del mencionado siglo como mano o establecimiento y que se dedican a una misma acti-
de obra. vidad; toma en cuenta únicamente el producto elabo-
En nuestro siglo se han formulado múltiples clasi- rado tal y como sale de una fábrica y no el oficio de
ficaciones, pero vayamos a las más recientes, de las cada trabajador, ni el papel que ocupa éste en el pro-
que tomaremos dos ejemplos, el de un país de la órbi- ceso productivo. Desde este punto de vista, en las
ta socialista y el de un país de la órbita capitalista. industrias petrolera, ferrocarrilera, automotriz, eléc-
La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas trica, química, p.e., tanto el peón como el auxiliar,
(URSS) ha distinguido y dividido en dos clases la po- el tornero, el truquero, el fresador, el montador, el
blación activa: la que corresponde a las ramas indus- pintor, como el ingeniero, el dibujante, la mecanógra-
triales y aquella que corresponde a la producción ma- fa, las secretarias, los empleados de los diversos servi-
terial y a las ramas improductivas. En la primera ubica cios interiores como mozos, cocineros, mensajeros,
a los trabajadores de la gran industria y los de la indus- etc., o sea la comunidad que integra una fábrica o
tria de la construcción; a los de las industrias agrícola cualquier taller industrial o negociación mercantil,
y silvícola; los de transportes y comunicaciones; los constituyen mano de obra colectiva.
del comercio, la alimentación pública, el aprovisiona- En oposición, mano de obra profesional individual
miento material y técnico; los de la instrucción y salud es aquella que torna como base el papel que desempe-
públicas y los servicios comunales que desarrollan al- ña cada persona en el proceso de producción. Y con
gunos organismos bajo la administración del Estado base en este criterio se agrupa a todas aquellas que
(cooperativas y cuerpos sociales). En la rama de pro- ejercen un mismo oficio o actividad, independiente-
ducción material se incluye a los trabajadores emplea- mente del lugar o empresa en la cual la ejerzan. Que-
dos en el transporte de mercancías y el comercio; a dan por lo mismo bajo un sólo rubro los profesionis-
los obreros; a los ingenieros y técnicos; a los emplea- tas liberales, los jueces, los empleados, los obreros y
dos públicos y al personal subalterno;a los miembros artesanos, tos trabajadores agrícolas, los domésticos,
de los koljoses y de explotaciones auxiliares individua- etc. En esta clasificación sólo se ha procurado ofrecer
les; a los campesinos individuales y artesanos no agru- una idea general que pueda ser utilizada por cada uno
pados en cooperativas, y a los miembros de las familias de los Estados-miembros de la organización, con in-
de obreros y empleados que se ocupen en explotacio- dependencia de su grado cultural o de desarrollo eco-
nes individuales auxiliares. Como ramas improductivas nómico, ya que el objetivo no es apreciar las diferen-
se coloca a: la instrucción y salud públicas; a los ser- cias existentes en cuanto al tratamiento de la mano de
vicios comunales; el transporte de viajeros y la admi- obra o la distribución de la población activa, sino
nistración del Estado en actividades secundarias de ofrecer métodos para su organización y dirección, a
apoyo. través de programas experimentales que han sido pro-
Una solución más práctica la ha dado Francia, país puestos a todos ellos.
que distingue su población activa en: personas inde- IV. En lo que concierne a otros aspectos del pro-
pendientes que no perciben salario; patronos; cuadros blema de mano de obra, considera la OIT que es ele-
superiores, integrados por las profesiones liberales; mental producir a bajo costo, y sin demoras, informa-
cuadros medios, dentro de los cuales incluye las pro- ción fidedigna sobre su ubicación y empleo, a efecto
fesiones técnicas; empleados públicos y privados; de que con dicha información pueda promoverse su
obreros en general; asalariados del Estado y de las co- planificación y sean elaborados proyectos que la clasi-
munidades locales; asalariados a domicilio; trabajado- fiquen de in o do más eficaz, sobre todo en áreas donde
res domésticos; aprendices y otros grupos sociopro- se da ocupación a un mayor número de trabajadores.
fesionales. Los requerimientos de mano de obra se Los cuestionarios o programas deberán prepararse en
toman, según los doctrinarios franceses, de los últimos forma de obtener informaciones cualitativas, o sea
grupos de la clasificación oficial. opiniones, percepciones, actitudes y juicios sobre las

138
cuestiones fundamentales (le la mano (le obra, limi- tuación de cada trabajador. La mano de obra resulta
tando en lo posible los indicadores cuantitativos. más aprovechable cuando al mismo tiempo que se ad-
Se propone la creación de una dirección general quieren conocimientos por parte del ser humano, se
que sea la que implemente y ponga en ejecución tales fijan en él bases para el desempeÍo de un oficio, sea
programas. Estas direcciones que se constituyan en manual o de otra índole. Con tales elementos la mano
cada país, podrán establecer a su vez comités de orien- de obra joven o adulta alcanzará la formación profe-
tación integrados por representantes de los productos sional que requiera para integrarse en el mercado de
y usuarios principales de mano de obra, particular- empleo.
mente en las zonas rurales, que examinen, p.c., la ex- u. APRENDIZAJE, CAPACITACION Y ADIESTRA-
tensión del trayecto entre el hogar y el trabajo; o los MIENTO.
límites de productividad de una región; la capacidad
o nivel artesanal de la mano de obra; a efecto de for- VI. BIBLIOGRAFIA: DESPONTIN, Luis A., La técnica
en el derecho del trabajo, Buenos Aires, Claridad, 1941;
mular criterios que permitan su utilización óptima.
G0NZALEZ SALAZAR, Gloria, Problemas de la mano de
De esta manera en cada localidad se podrán obtener UNAM, 1971; MARCHE, M., Cua-
obra en México, México,
las características fundamentales de la mano de obra dros estad íst,cos del Instituto Nacional de Estadística y Estu-
y se podrá institucionalizar la información que se re- dios Económicos, París, Editorial de Minuit, 1957; NAVI-
cabe para aprovecharla en los estudios y análisis que LLE, Pierre, Tratado de socioto-ía del trabajo, México, Fondo
de Cultura Econ6mica, 1963; ORGAMZACION INTERNA-
se hagan sobre mercado de empleo. CIONAL DEL TRABAJO, "Programas experimentales y
Sugiere asimismo la OIT que el material que se re- orientaciones en materia de mano de obra", Revista Interna-
cabe debe servir: a) para investigar respecto de cada cional del Trabajo, Ginebra, vol. 101, núm. 3, 1982; YES-
trabajador, el periodo de residencia en una zona o en 110V, G., Anuario estadístico, Moscú, Comité del Estado de
el lugar donde se ponga en ejecución el programa; b) Trabajo y Asuntos Sociales, 1957.
para establecer su nivel de educación o preparación;
Santiago BARAJAS MONTES DE OCA
e) para apreciar su experiencia en cualquier tipo de
trabajo o actividad, y d) para establecer, en caso de que
la persona carezca de toda experiencia, qué posibili- Mano muerta, u. DESAMORTIZACION.
dades se tienen de encaminarla hacia una adecuada
capacitación. La información podrá servir al mismo Maquiladoras, u. REGIMENES ADUANEROS.
tiempo para analizar aptitudes, estadio cultural de la
zona, posición social de los trabajadores en una comu- Mar patrimonial. 1. El concepto, a pesar de estar de al-
nidad; al igual que conocer sus ambiciones personales guna manera relacionado con el derecho internacional
y proyecciones para un futuro inmediato. del mar, y de haber sido esgrimido en un momento
Y, Finalmente y con excusas por no poder exten- dado por México, en las negociaciones internacionales
demos en otros argumentos que contempla tan im- que eventualmente condujeron a un nuevo régimen
portante estudio, debemos hacer cuando menos refe- jurídico para los mares, no es parte ni del derecho po-
rencia a la formación de la mano de obra. La necesidad sitivo mexicano ni del derecho positivo internacional.
de crear nuevos puestos de trabajo, pero en condicio- Es necesario referirse a él debido a que, por ser un
nes óptimas, constituye en la actualidad una de las pseudo sinónimo del concepto de zona económica ex-
primeras necesidades sociales de nuestro inundo; am- clusiva, a menudo se le confunde con este último, lo
pliar las actividades productivas con el único propósi- que constituye una imprecisión jurídica: p.c., en el
to de aumentar el número de empleot, se ha visto que Plan Nacional de Desarrollo 1983-1988, se habla de la
produce resultados negativos en vez de registrar una necesidad de "evaluar los recursos del mar patrimo-
adecuada evolución de la ocupación. Sólo una forma- nial y de la zona económica exclusiva", cçmo si Be
ción eficiente y sólida del trabajador, mediante una tratara de dos zonas marinas de jurisdicción nacional
enseñanza general apropiada o una correcta orienta- distintas. Este error se reitera en diversos documentos
ción profesional, ofrecerá soluciones útiles, pues la oficiales, así como en la literatura académica sobre el
experiencia ha demostrado que con un número limita- tema; pero no así en los textos legales en vigor, en los
do de nociones básicas y esenciales, puede lograrse que afortunadamente se ha tomado debido cuidado
una conveniente preparación y mejoramiento de fa si- de ceñirse a la terminología aceptada en el derecho in-

139
temacional, utilizando más bien el concepto de zona que si se permitía que los distintos Estados reclama-
económica exclusiva. Aún así, aunque es sólo este úl- ran zonas de mar muy extensas adyacentes a sus cos-
timo concepto el que ha recibido carta de naturaleza tas, la libertad tradicional de navegación en alta mar
en el derecho positivo, el de mar patrimonial, por su quedaría derogada, con lo que sus flotas militares ten-
contenido inherentemente nacionalista, se ha preser- drían que mantenerse alejadas de los continentes y
vado en el lenguaje vernacular cuando se habla de las territorios insulares. En el otro cabo de la negociación
nuevas instituciones del derecho del mar y, por ello, se había conglomerado un pequeño grupo de países,
es necesario describir-sus antecedentes y su significado. entre los que sobresalían Brasil, Panamá, Perú y Ecua-
H. El concepto fue utilizado públicamente, por dor, que proponían un mar territorial de 200 mi-
primera vez, por el ministro de Relaciones Exteriores llas en el que, consecuentemente, no habría libertad
de Chile, Gabriel Véldez, a principios de 1970, en un de navegación sino, solamente, el derecho limitado de
discurso ante el Instituto Ántúrtico Chileno, y defi- paso inocente.
niéndolo como una zona de "hasta 200 millas donde Çomo postura intermedia, tratando de conciliar las
existiera libertad de navegación y sobrevuelo ". Más dos antagónicamente opuestas arriba descritas, surge
adelante, fue desarrollado por su asesor jurídico, el aquella que ofrece a las potencias desarrolladas garan-
profesor Edmundo Vargas Carreño, resaltando preci- tías para su libertad de navegación, a cambio de que
samente su componente económico. El énfasis puesto reconozcan a los países que apoyaban el "Movimiento
por Véldez en las citadas libertades, claramente indica de las 200 millas" la propiedad de todo Estado sobre
la naturaleza del concepto que se proponía y, sobre los recursos naturales en las mismas. Esta postura de
todo, su intención política. conciliación identificaba precisamente el elemento
El término nace coincidiendo con la convocatoria onómico que había dado lugar al nacimiento del
que hiciera la Asamblea General de la ONU para cele- movimiento, y se percataba que la satisfacción de esa
brar una Tercera Conferencia de las Naciones Unidas aspiración podía lograrse sin necesidad ide reclamar un
sobre Derecho del Mar, cuyo proyecto de agenda se mar territorial que implicara la derogación de las liber-
preparaba en ci seno de la Comisión de Fondos Mari- tades tradicionales en alta mar. Así, se conjugaron los
nos, misma que venía funcionando ya por tres años. dos elementos, para dar lugar a una zona su¡ generis,
Durante ese lapso, se habían venido perfilando varias con un contenido jurídico especial.
posturas, por parte de los Estadoe, respecto a la aspi- III. El presidente de México esgrimió el concepto
ración que, desde la década de los cuarenta, se había en 1972, definiéndolo como una zona en la que, sin
originado entre algunos países de América Latina, de menoscabo de las libertades de navegación y sobre-
tener en el mar una fuente reservada para su desarrollo vuelo, "el Estado costero tendría derechos preferen-
económico. Esta aspiración, que significaba transfor- tes o exclusivos de pesca". Sin embargo, ¡a tesis había
mar el derecho internacional para permitir la reclama- sido ya presentada por la delegación de México en la
ción sobre una zona extensa del mar por parte de Comisión de Fondos Marinos, el año anterior, refirién-
cada Estado, había sido abrazada por un buen núme- dose a una "zona de jurisdicción especial" (Castañe-
ro de países en desarrollo, como parte de lo que se cla,La zona..
dio en llamar el "Movimiento de las 200 millas" En abril de 1972, la delegación de México a la Terce-
(Székely, Latín Americe.. ra Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio
La actitud de las potencias marítimas industrializa- y Desarrollo, celebrada en Santiago de Chile, exten-
das era de absoluto rechazo a cualquier intento de dió el concepto para incluir no solamente la pesca si-
ampliar la jurisdicción nacional marina más allá del no todos "los bienes económicos" del mar. En la Con-
mar territorial, cuanto mas porque sentían que ya ha- ferencia Especializada de Estados del Caribe sobre
bían mostrado demasiada flexibilidad durante la mis- Problemas del Mar, que se celebró ese año en Repúbli-
ma década, al aceptar la derogación definitiva de la ca Dominicana, se produjo la Declaración de Santo
norma tradicional de las tres millas, para dar paso a Domingo, en la que México se distinguió como líder
la nueva costumbre de las 12 millas de mar territorial. del concepto de mar patrimonial. En este caso, el con-
No estaban dispuestas, sobre todo, a una innovación cepto fue refinado, ya que se puso a un lado la idea
que redundaría en perjuicio de sus intereses estratégi- de derechos "exclusivos" o "preferenciales" y se em-
cos en distintas partes del planeta. En efecto, temían pezó a hablar de "derechos de soberanía". Dos meses

140
después Kenia presentó, ante la Segunda Subcomisión Concept of Patrimonial Sea in International Law", Jodían
de la Comisión de Fondos Marinos, una propuesta Journal of International Lan, númL 12, octubre de 1972;
MENDEZ SILVA, Ricardo, El mar patrimonial en América
sobre una "zona económica exclusiva".
Latino, México, UNAM, 1974; SOBARZO LOAIZA, Alejan-
En 1973, ambas tesis fueron formalmente presenta- dro, México y su mar patrimonial. La zona económica exclu-
das ante la Comisión, con sus elementos ya más refi- siva, México, Ciencia y Cultura, 1975; SZEKELY, Alberto,
nados. La del mar patrimonial fue presentada por Latín Americe and tSe Development of tSe Lan of Che Seo,
México, Colombia y Venezuela, y la de la zona econó- Nueva York, Oceana Publicationa, 1976, vol. 1; id., "La re-
mica exclusiva por varios países africanos unidos a clamación mexicana sobre un mar patrimonial de doscientas
millas", Boletói Mexicano de Derecho Comparado, México,
Kenia. Antes de la iniciación sustantiva de la Tercera año IX, núms. 25-26, enero-agosto de 1976; TELLO,Manuel,
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Derecho del "El concepto de mar patrimonial", Supervivencia, México,
Mar, en Caracas en 1974, los "patrirnonialistas" se núm. 4, noviembre-diciembre de 1975; VARGAS CARRE-
habían alineado cómodamente al concepto de zona ÑO, Edmundo, América Latina y derecho del mar, México,
económica exclusiva, gracias al contenido práctica- Fondo de Cultura Económica, 1973.
mente idéntico de ambas tesis. Alberto SZEKELY
Aparentemente, la razón por la que el término de
mar patrimonial no era tan aceptable para la gran ma-
yoría de Estados, fue que semánticamente implicaba Mar territorial. 1. Franja de mar adyacente a las costas
la idea de soberanía, sobre todo si se le traducía al continentales e insulares de un Estado, situada más
inglés. En el derecho anglosajón la idea de patrimo- allá de su territorio y de sus aguas marinas interiores,
nio implica la de la propiedad virtualmente absoluta. sobre cuyas aguas, suelo, subsuelo y espacio aéreo su-
Lo anterior, aplicado a la zona de 200 millas, permi- prayacente ejerce soberanía (a. 2 de la Convención de
tía interpretar que el Estado ejercía soberanía en la las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, abierta
misma. Precisamente el mérito de esta tesis de conci- a la firma en Monetego Bay, Jamaica, el 10 de diciem-
liación consistía en desvestir a la zona de la soberanía bre de 1982, DO del 3 de enero y lo. de junio de 1983).
de que se goza en una zona de propiedad absoluta, El término se refiere a la porción marina que pertenece
como es el mar territorial. Por ello, se llegó a hablar en su integridad a un Estado por razón de constituir
de "derechos de soberanía" sobre los recursos, pero una prolongación de su territorio en el mar, lo que
no sobre la zona misma. Como quiera que sea, la co- obviamente resulta de una mera ficción jurídica, ya
munidad internacional prefirió el concepto de zona que semánticamnente no es del todo correcto hablar de
económica exclusiva, consagrándolo como parte del un "mar de la tierra", o territorial.
derecho positivo internacional. II. El concepto surgió como pieza central del dere-
IV. En conclusión, el concepto de mar patrimonial, cho del mar tradicional, disciplina que dividía el ám-
cuando llegó a su niáxirno grado de elaboración, con- bito marino en dos zonas jurídicas principales: el alta
sistía en una zona marina de jurisdicción nacional, mar, en el que todos los Estados de la comunidad in-
hasta 200 millas como máximo, medidas a partir de ternacional ejercían libertades tradicionales como las
las mismas líneas de base desde las que se mide el mar de navegación, pesca, sobrevuelo y, eventualmente, de
territorial, sobre cuyos recursos naturales el Estado tendido de cables y tuberías submarinas, y el mar te-
costero ejerce derechos de soberanía, y en la que, a la rritorial, porción de mar que se reservaba cada Estado
vez, los demás miembros de la comunidad internacio- a lo largo de sus costas para protegerlas de cualquier
nal gozan de las libertades de navegación, sobrevuelo embarcación o flota extranjera. Era este último, el cri-
y tendido de cables y tuberías submarinas. terio de seguridad nacional, el que justificaba la recla-
y. ALTA MAR, DERECHO DEL MAR, DERECHOS DE mación de una franja marina de ese tipo. Ya en el nuevo
SOBERANIA, FONDOS MARINOS Y OCEANICOS, MAR derecho del mar los criterios para la delimitación de
TERRITORIAL, PASO INOCENTE, ZONA ECONOMICA zonas marinas de jurisdicción nacional varían, prevale-
EXCLUSIVA. ciendo especialmente el económico, mismo que da
lugar a la creación del concepto de zona económica
V. BIBLIOGRAFIA: CASTAÑEDA, Jorge, "La zona eco- exclusiva o mar patrimonial.
nómica y el nuevo orden económico internacional", Foro In- El jurista holandés Hugo Grocio expuso que la ju-
ternacional, México, núm. 73, septiembre de 1978; id-, "The risdicción del Estado sobre las aguas adyacentes a sus

141.
costas debía limitarse al alcance del control efectivo aceptar una anchura de 6 millas, con una zona adicio-
que estuviera en posibilidad de ejercer. Su compatriota nal de otras 6 millas, en las que los Estados ejercerían
Cornelius van Elynkershoek trata de concretar dicho algunas jurisdicciones limitadas. Otro grupo de Esta-
límite aduciendo, en 1703, que si el límite debía coin- dos, entre ellos México, proponían una anchura de 12
cidir con la capacidad de control efectivo desde la millas. El intento fracasó nuevamente, ya que en la
costa, debía entonces ser fijado por el alcance de las votación no se pudo llegar aun acuerdo sobre ese tema,
armas, ya que son éstas las que aseguran la efectividad por más que la Conferencia sí pudo producir una Con-
del control (García Robles, pp. 12.13). Finalmente, el vención sobre el Mar Territorial, en la que se regulan
italiano Ferdinand Galiani calculó, en 1782, que el al- todos los aspectos jurídicos de dicha zona, exceptuan-
cance del arma, entonces contemporánea, más sofisti- do su anchura máxima permitida.
cada, el cañón, era de alrededor de 3 millas náuticas. Un nuevo esfuerzo fue realizado, aunque igualmente
La regla de las tres millas de mar territorial prevaleció de resultados negativos, en la Segunda Conferencia de
desde entonces entre la comunidad internacional, con- las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, cele-
virtiéndose en una norma tradicional consuetudinaria brada en la misma ciudad de Ginebra en 1960 (Széke-
del derecho internacional, pero sólo mientras esa co- ly, Latín America). Una vez más quedó el asunto en
munidad no varió en su composición y mientras siguió manos de la práctica estatal.
aceptándose el criterio de protección y seguridad como Para mediados del decenio de los sesenta ya era
único fundamento para establecer una zona de sobe- posible aseverar que se había configurado una nueva
ranía a lo largo de las costas del Estado. norma consuetudinaria del derecho internacional del
Fue precisamente el nacimiento a la vida indepen- mar, por la cual el Estado tenía derecho a establecer
diente de las repúblicas americanas, en el siglo XIX, lo un mar territorial con una anchura máxima de 12 mi-
que vino a desestabilizar la vigencia hasta entonces llas. Cuando se convocó en 1970 a la celebración de
"universal" de la regla de las tres millas. Dado que una Tercera Conferencia de Naciones Unidas sobre el
desde la segunda mitad de dicho siglo y en la primera Derecho del Mar (1974.1982), el tema de la anchura
cuarta parte del presente comenzaron a proliferar re- del mar territorial había sido ya superado, codificán-
clamaciones, por diversos países, sobre mares terri- dose la nueva regla sin .mayor problema en la Conven-
toriales de una anchura mayor, la Liga de las Naciones, ción citada, que dicha Conferencia abrió a la firma el
preocupada de los conflictos que podrían surgir con 10 de diciembre de 1982. Para entonces, eran otros
las grandes potencias marítimas, que se aferraban a la nuevos conceptos los que pretextaban la celebración
regla tradicionálTnacribió el tema en la Conferencia de la Conferencia, con base en recientes criterios de
para la Codificación del Derecho Internacional, que tipo económico, como son los de la "zona económica
se celebró en La Haya en 1930. En este foro se registro exclusiva" y del "patrimonio común de la humanidad"
el primer fracaso de la comunidad internacional por aplicado a los fondos marinos internacionales.
llegar a un acuerdo al respecto. III. En el derecho mexicano (Székely, México. ..
En las siguientes dos décadas y media el asunto que- el concepto se desarrolla a la par de su desenvolvimien-
dó en manos de la práctica unilateral de los Estados, to en el derecho internacional del mar. El país hereda
misma que presentó tantas y tan distintas variantes de España, conforme al principio de utipossidetis, un
que para 1950 se podía ya aseverar que la norma tra- mar territorial de 3 millas, al surgir a la vida indepen-
dicional había caído en desuso. La Asamblea General diente. El primer instrumento legislativo nacional que
de la Organización de las Naciones Unidas confió en- regula la anchura del mar territorial fue la Ley de Bie-
tonces el tema a su órgano subsidiario, la Comisión de nes Inmuebles de la Nación (DO, 18 de diciembre de
Derecho Internacional, quien después de varios años 1902), fijándola en 3 millas.
de deliberaciones produjo un proyecto de articulado, La C de 1918, en su a. 27, habla de las "aguas de
sobre cuya base se convocó a la Primera Conferencia los mares territoriales" como propiedad de la nación;
de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar, que se ce- pero remite su anchura a "la extensión y términos que
lebró en Ginebra en 1958. Las delegaciones partici- fije el derecho internacional", lo que denota que el
pantes formularon diferentes propuestas con diversas Constituyente de Querétaro estaba quizá consciente
anchuras para el mar territorial. Las grandes potencias del proceso de evolución en el que se encontraba en-
marítimas eventualmente estuvieron dispuestas a tonces este concepto en la comunidad internacional.

142
Quizá también percatado de Las variadas posiciones gráficamente, para distinguirlos, singularizarlos, indi-
encontradas que se dieron en la Conferencia de la Haya vidualizarlos, denotar su procedencia y calidad, en su
de 1930, el legislador mexicano aumenta la anchura caso, de otros idénticos o de su misma clase o especie.
del mar territorial mexicano a 9 millas, por medio del Las marcas puestas a los ganados por los agriculto-
Decreto que reforma la Ley de Bienes Inmuebles de la res, se encuentran reglamentadas por el derecho civil
Nación (DO, 31 de agosto de 1935). La anterior dis- y no son propiamente signos distintivos de mercade-
posición rige hasta la década de los sesenta. rías, sino del derecho de propiedad, aun cuando el a.
Dados los acontecimientos en la Primera y Segunda 56, inciso 18, del Reglamento de la Ley 'de Invenciones
Conferencias de Naciones Unidas sobre el Derecho del y Marcas (RLIM) los comprenda en la enumeración
Mar, el legislador mexicano estima prudente establecer de los productos que pueden ser amparados por una
una zona exclusiva de pesca de 3 millas, adyacente al marca (Barrera Gral).
mar territorial (DO, 20 de enero de 1967). El paso final III. Utilidad de la marca. Su registro yuso traen, co-
fue dado con el Decreto que reforma el primero y se- mo consecuencia, la protección de las mercancías y ser-
gundo pfos. de la fr. II del a. 18 de la LGBN (DO, 26 vicios prestados, pues se evita la competencia desleal
de diciembre de 1969), en el que la legislación nacio- y, por tanto, el industrial o comerciante, conservan, en
nal se pone acorde con el derecho internacional positi- Lo posible su crédito. Por otra parte, se garantiza a los
vo, al extender el mar territorial mexicano a 12 millas. consumidores la obtención de la calidad que la expe-
Es de recordar que la soberanía sobre el mar terri- riencia les reporta con la adquisición de los servicios y
torial está solamente limitada por el derecho de paso mercancías a través de las marcas; e igualmente el
inocente de que gozan las embarcaciones extranjeras. conjunto de marcas en un país es en el extranjero una
u. AGUAS MARINAS INTERIORES, ALTA MAR, DE- garantía del comercio de exportación, lo que les otorga
RECHO DEL MAR, FONDOS MARINOS Y OCEANICOS, importancia particular (Sepúlveda).
MAR PATRIMONIAL, PASO INOCENTE, PATRIMONIO
COMUN DE LA HUMANIDAD, SOBERANIA, ZONA ECO- IV. Origen. El origen y funciones de la marca están
NOMICA EXCLUSIVA. profundamente arraigados en la historia. Todos co-
nocemos la función de los símbolos heráldicos que
IV. BIBEJOGRAFIA: CASTAÑEDA, Jorge, "Las refor- indicaban la filiación o el origen de una familia en par-
mas a los artículos 27,42 y 48 constitucionales relativos al ticular. Cuando se llega al aspecto comercial de las co-
dominio marítimo de la nación y al derecho internacional",
El pensamiento jurídico de México en el derecho internacjo-
sas, tenemos los sellos o señales de los artesanos que
noi, México, Porrúa, 1960; GARCIA ROBLES, Alfonso, La indicaban su membrecía en ciertos gremios; y última-
anchura del mar territorial, México, El Colegio de México, mente tenemos los símbolos que indican que un pro-
1966; GOMEz ROBLEDO, Antonio, "El derecho del mar ducto se origina en una determinada empresa comer-
en la legislación mexicana", México y el régimen del mar, Mé- cial (Browne).
xico, Secretaría de Relaciones Exteriores, 1974, vol. 1; SE-
PULVEDA, Bernardo, "Derecho del mar: apuntes sobre el A principios del siglo, el mundo comercial se trans-
sistema legal mexicano", Foro Internacional, México, vol. forma por completo y, al nacer fa competencia, surge
XIII, núm. 50, 2, octubre-diciembre de 1972; SZEKELY, la marca como protectora del fabricante, pues ampara
Alberto, Latiri .dmerica and tSe Developinent of the Lina of y distingue sus productos; el fabricante al hacerle pu-
tSe Sea, Nueva York, Oceana Publicationa, 1976; id., México
blicidad a sus productos distinguidos con tal o cual
y el derecho internacional del mar, México, UNAM, 1979.
marca,acostumbra al público a ellos (Sonia Mendieta),'
Alberto SZEKELY 1.Legislación mexicana. No se tiene noticia de que
en la época precortesiana hubiera disposiciones sobre
esta materia, pero sí en la Colonia, por lo que hace
Marcas. (En singular, del alemán mark.) Señal dibujada, únicamente a las marcas en los objetos de plata, p.c.,
pegada, hecha a fuego, etc., en una cosa, un animal o en las Ordenanzas dictadas en lo tocante al arte de la
una persona, p.c., en un esclavo, para distinguirlo osa- platería, por el Marqués de Cadercyta, el 20 de octubre
ber a quién pertenece. de 1638 (Rangel Medina).
II. Definición técnica. Signos utilizados por los 2. En los códigos de comercio que han regido en
industriales, fabaricantes o prestadores de servicios, México (1854, 1884, 1889), no aparece una regulación
en las mercancías o establecimientos objeto de su ac- directa sobre la materia aunque sí disposiciones relati-
tividad, o en aquellos medios capaces de presentarlos vas a la misma. La primera ley que en forma especial

143
las reglamentó, fue la Ley de Marcas de Fábrica de 28 personas, sin consentimiento de los interesados, etc.
de noviembre de 1889 (Rangel Medina). (a. 91, fra. 1-II, Y, VI, XI-XIV, XX-XXI, LIM).
V. Formación de ¡as marcas. Pueden constituir una 2. Figurativas o emblemáticas. Son las que consisten
marca: Las denominaciones, signos visibles, nombres en dibujos o figuras características que, independiente-
comerciales, razones o denominaciones sociales y cual- mente del nombre o denominación, sirven para desig-
quier otro medio susceptible de identificar los produc- nar los productos a que se aplican (Rangel Medina),
tos o servicios a que se apliquen o tratan de aplicarse p.e., viñetas, diseños, figuras geométricas, emblemas,
o de los giros que exploten, con tal que no estén prohi- franjas de colores, retratos, imágenes, firmas, escudos,
bidos por la ley y sean suficientemente distintivos y monogramas, estampillas, letras, guarismos bajo forma
no descriptivos (a. 90 de la Ley de inversiones y Mar- especial y otros signos gráficos.
cas, LIM). No son registrables como marcas: las figuras descrip-
VI. Clasificación. El contenido del a. anterior perini- tivas de los productos o servicios, las letras, números
te clasificar a las marcas por su formación en: nomina- y colores aislados; los escudos, banderas y emblemas
tivas, figurativas o emblemáticas, plásticas y mixtas. de cualquier país, Estado, municipio o divisiones polí-
1. Nominativas. Se comprende en éstas a las deno- ticas similares; los que reproduzcan o imiten signos o
minaciones, i.e., a todos aquellos nombres de cosas punzones oficiales de control y garantía adaptados por
un Estado, sin autorización de la autoridad compe-
reales, imaginarios, mitológicos, de astros, de animales,
tente; los que reproduzcan o imiten monedas, billetes
de vegetales, de la naturaleza etc. (Sepúlveda). Las
de banco, condecoraciones, medallas u otros premios
denominaciones sociales se refieren al nombre de las
obtenidos, etc. (a. 91, frs. V-XI, XVI, XX-XXI, LIM).
sociedades mercantiles de formación libre, pero se-
3. Plásticas. Cuando es la forma de los productos,
guidas de la indicación o de sus siglas, del tipo de so-
o la forma de sus envases, o la forma de sus recipien-
ciedad adoptada, p.c., Puerto de Liverpool, S.A. (a 89
tes, o la forma de las respectivas envolturas; el medio
LGSM); la razón social, igualmente es el nombre de
las sociedades mercantiles y se forma con el de uno o material que se emplea como signo distintivo de las
mercancías, las marcas se llaman formales o plásticas.
varios socios, seguido también de la indicación o abre-
Las figuras geométricas y los relieves pueden incluirse
viaturas del tipo de sociedad de que se trate, p.c., Ló-
también en este grupo (Rangel Medina).
pez Montes, S. en C. (a. 52, LGSM) En algunas clases
No son objeto de registro: los envases que sean del
de sociedades es forzoso el empleo de una razón social;
dominio público o que se hayan hecho de uso común
en algunas, el de una denominación, en otras es opta-
y, en general, aquellos que carezcan de una originalidad
tivo el uso de unas u otras (Mantilla Molina).
tal que los distinga fácilmente; la fonna usual y co-
En cuanto al nombre comercial se puede formar, mente de los productos o la impuesta por la naturaleza
tanto por la razón social como por la denominación misma del producto o del servicio o por su función
de los empresarios colectivos y ambos pueden consti- industrial (a. 91, frs. ifi y 1V, LIM).
tuir un signo distintivo de las negociaciones mercantiles 4. Mixtas. También llamadas compuestas, pues son
(Barrera Graf). una combinación de marcas nominativas y figurativas.
Denominaciones no protegidas por la ley. La pro- - La existencia de este tipo de marcas, permite el registro
tección de la marca se adquiere tanto por su uso (a. de denominaciones o figuras que en forma aislada no
147, fr. II, LIM) como por su registro en la Secretaría son registrables (a. 91, fr. VI).
del Patrimonio y Fomento Industrial (aa. 88,93 LIM), VII. Marcas ligadas, colectivas y vinculadas. Esta
actualmente en la Secretaría de Comercio y Fomento clasificación obedece a la relación entre las marcas.
Industrial (aa. 34, fr. XII LOAPF). La ley de la ma- 1. Marcas ligadas. Son las que la Secretaria de Co-
teria no enumera qué denominaciones son objeto de mercio y Fomento Industrial declara como tales, cuan-
protección legal, pero sí se señalan aquellas que no son do, a su juicio, "sean idénticas o semejantes en grado
susceptibles de registro, p.c., los nombres descriptivos tal que puedan confundirse y amparen los mismos o
de los productos o servicios; las palabras que en el len- similares productos o servicios" (a. 96 LIM). Para que
guaje corriente o en la práctica comercial se hayan la transmisión de este tipo demarcas pueda registrarse,
convertido en una designación usual o genérica; las es necesario que su titular las transfiera todas ellas a la
letras y números aíslados ; los nombres y seudónimos de misma persona (a. 143 LIM); sin embargo, si dicho

144
titular considera "que no existirá confusión en caso público (a. 125 Lll\'l). Al efecto se han publicado tres
de que alguna de ellas fuera utilizada por otra persona", decretos en el DO, de fechas: 4 de octubre, 29 de no-
"podrá solicitar que sea disuelta la relación estableci- viembre de 1952 y 29 de mayo de 1949, a través de
da", debiendo resolver en definitiva lo que proceda, los cuates se declara obligatorio el uso de marcasen los
dicha Secretaría (a. 97 LIM). artículos de viaje, así como en los cinturones, carteras,
2. Marcas colectivas. Es el signo destinado a ser co- monederos, etc., que se fabriquen total o parcialmente
locado sobre mercancías para indicar especialmente con piel, en la República; todos los artículos de plata
que han sido producidas o fabricadas por un grupo de labrada, plateados o de alpaca, que se elaboren en la
personas o en una localidad, región o país determinado República o que se pongan a la venta en ella; y, en las
(Rangel Medina). La LIM no las regula. medias "nylon" y de otras fibras artificiales o sinté-
3. Mareas vinculadas. El a. 127 de la LIM se refiere ticas.
a éstas, en el sentido de que ordena que: "Toda marca IX. Procedimiento de registro. El registro puede
de origen extranjero o cuya titularidad corresponda a solicitarlo el titular de la marca o persona distinta (a.
una persona física o moral extranjera,que esté desti- 92 LIM). Tanto la ley de la materia como su reglamen-
nada a amparar artículos fabricados o producidos en to, contienen las disposiciones relativas al registro de
territorio nacional, deberá usarse vinculada a una marca la marca (u. aa. 100-111 LIM y 53 a 58 del RLIM),
originariar*nte registrada en México". tales como;
Se excluyen de la obligación anterior las marcas de 1. Presentación de la solicitud ante la Dirección
servicios, los avisos comerciales y los nombres comer- General de Invenciones y Marcas, dependiente de la
ciales, cuando no se usen como marca, así como las Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, ciñén-
marcas sin denominación. dose al modelo que se proporciona en dicha Dirección.
VIII. Marcas y leyendas obligatorias. La LIM ordena Deberá especificarse los productos o servicios que pro-
(a. 119) que: "los productos nacionales protegidos por tegerá la marca. Al efecto, el RLIM contiene una lista
mareas registradas en México, deberán llevar ostensi- de artículos, productos o servicios que protegen las
blemente la leyenda 'marca registrada', su abreviatura marcas (a. 56) y se anexarán los documentos necesa-
'mar. reg.' o las siglas 'M.R.'" Su omisión, aun cuando rios para la descripción de la marca.
no afecta la validez de la marca, impide a su titular el 2. Recibida la solicitud y previo pago de derechos,
ejercicio de las acciones civiles o penales correspon- se procede al examen administrativo para que la oficina
dientes. establezca la satisfacción de loa requisitos legales y re-
Por lo que hace alas marcas de servicios, la "leyenda glamentarios.
deberá aparecer tanto en el lugar en que se contraten 3. Examen de novedad. Con posterioridad a dicho
o presten los servicios, como en aquellos medios capa- examen administrativo, se procede al de novedad, que
ces de presentarla gráficamente". consiste en una comparación entre la marca solicitada
Igualmente se previene (a. 120 LIM) que: "En los y todas las marcas de esa misma clase que estén vigen-
productos de elaboración nacional deberá indicarse la tes o en trámite (Sepúlveda).
ubicación de la fábrica o lugar de producción. Cuando 4. Expedición del título: "Concluido el trámite de
dichos productos se fabriquen en el extranjero, tal in- la solicitud y satisfechos los requisitos legales, se re-
dicación será la que corresponda al territorio nacional". querirá el pago de derechos por el registro de la marca
Por otra parte, tratándose de "productos nacionales y expedición del título. De no cubrirse los derechos
en los que se utilicen marcas, registradas o no, deberán dentro del plazo que al efecto se señale, que no podrá
ostentar en forma clara y visible la leyenda 'Hecho en ser menor de ocho días hábiles, se tendrá por abando-
México`; y en cuanto a los productos de exportación, nada la solicitud" (a. 109 LIM).
éstos deberán ostentar, además, la contraseña que, en 5. Vigencia de la marca: "Los efectos del registro
su caso, establezca la Secretaría de Comercio y Fo- de una marca tendrán una vigencia de cinco años a
mento Industrial, en la forma y dimensiones que se partir de la fecha legal. Este plazo será renovable inde-
fijen (a. 121 LIM). finidamente por períodos de 5 años, de reunirse los
En cuanto al uso obligatorio de marcasen cualquier requisitos establecidos en la ley de La materia" (a. 112
producto, compete a la Secretaría de Comercio y Fo- LIM).
mento Industrial, declararlo, por razones de interés X. Tutela de la marcas. Las marcas registradas tie-

145
nen una protección jurídica más amplia que las no re- ellas, a elección del actor, los tribunales del orden co-
gistradas, ya que éstas se protegen únicamente con la mún (a. 215).
acción de competencia desleal bajo la forma de acción XII. Legislación vigente en torno a las marcas.
civil de responsabilidad, fundada en el a. 1910 del CC, 1. Nacional. LIM (DO 10/11/1976); RLIM (DO 201
o bien como acción de nulidad en un procedimiento 1111981); Reglamento de la Ley de Inversiones y Mar-
administrativo, respecto a otras marcas iguales y pos- cas en materia de Transferencia de Tecnología y Vincu-
teriormente registradas (aa. 93, 147, fr. II, y 151 LIM) lación de Marcas (DO 14/X/1976); Decreto por el que
(Barrera Gral). se otorga ampliación, por un año más. del plazo de dos,
La LIM establece tres tipos de acciones para la tu- a que se refiere el a. decimosegundo transitorio de la
tela de las marcas: (Barrera Graf): LIM (DO 6/11/1978); Acuerdo mediante el cual se con-
1. Acción administrativa. Se refiere a la acción de nu- cede en lo general ampliación por un año, contado a
lidad, mediante la cual el particular afectado, usuario partir del 29 de diciembre del año en curso, para dar
de una marca registrada o no, y el Estado, solicitan la cumplimiento a las obligaciones consignadas en los
declaración respectiva a la Secretaría de Comercio y aa. 127 y 128 de la LIM (DO 13/Xll/1979); Acuerdo
Fomento Industrial (a. 151 LIM). por el que se concede en lo general ampliación por un
2. Acciones civiles. El a. 214 de la LIM, establece año, contado a partir del 29 de diciembre de 1980,
que: "Independientemente de la sanción administrati- para el cumplimiento de las obligaciones • que se re-
va y del ejercicio de la acción penal, el perjudicado por fieren los aa. 127 y 128 de la LIM (DO 30/X11/1980
cualquiera de las infracciones y delitos a que esta ley y 2/11/1981); Acuerdó mediante el cual se concede en
ve refiere, podrá demandar del o de los autores de los lo general, ampliación por un año, contado a partir del
mismos, la reparación y el pago de los daños y perjui- 29 de diciembre de 1981 (DO 9/X1I/1981); Decreto
cios sufridos con motivo de la infracción o del delito". que declara obligatorio el uso de marcas en los artículos
"En la doctrina, tres son las acciones civiles que de viaje, así como en los cinturones, carteras, mone-
generalmente se estudian en los casos de uso ilegal de deros, etc., que se fabriquen total o parcialmente con
una marca registrada: la acción inhibitoria, la de daños piel en la República (DO 4/X/1952); Decreto que de-
y perjuicios y la de destrucción de las marcas ilíci- clara obligatorio el uso de marcas para todos los artícu-
tamente fabricadas (a. 2028 CC). Aquélla tiende a los de plata labrada, plateados o de alpaca, que se ela-
obtener del juez civil una sentencia de condena que boren en la República o que se pongan a la venta en
prohiba al usuario ilegal el empleo futuro de la marca ella (DO 29/XI/1952); Decreto que declara obligatorio
materia de litigio, respecto a productos iguales o se- el uso de marcas para las medias nylon y de otras fibras
mejantes a aquellos que han sido reservados por el artificiales o sintéticas (DO 24/V/1949); Decreto que
titular de la marca registrada. La acción de indemniza- declara obligatorio el uso de marcas para las prendas
ción, que es una acción eminentemente patrimonial, de vestir (DO 21/X/1952); Ley sobre el Control y Re-
busca obtener la reparación de los daños y perjuicios gistro de la Transferencia de Tecnología de Uso y Ex-
sufridos por el actor, como consecuencia del proceder plotación de Patentes y Marcas (DO 11/I/1982);Aviso
ilícito del demandado" (Barrera Graf). a los industriales, comerciantes y público en general,
3. Acciones penales. La doctrina estudia cinco, a sobre la norma oficial número Z-9-1978, emblema de-
saber: la acción de invasión; de imitación, de falsifica- nominado hecho en México (DO 8/111/1978).
ción, la de uso ilegal de la marca y de la competencia 2. Internacional. Decreto por el que se aprueban las
desleal (a. 211 LIM). revision3s que se hicieron en Eatocolmo, suecia, el 14
Para el ejercicio de la acción penal se requerirá la de julio de 1967, al Convenio de París para la protec-
previa declaración de la Secretaría de Comercio y Fo- ción de la propiedad industrial, del día 20 de marzo
mento Industrial "en relación con la existencia del de 1883 (DO 5/111/1976); Decreto por el que se pro-
hecho constitutivo del delito de que se trate" (a. 213). mulga el Convenio de París para la protección de la
Son competentes los tribunales de la federación propiedad industrial, adoptado en Estocolmo el 14 de
para conocer tanto de los delitos como de las contro- julio de 1967 (DO 27/VII/1976).
versias civiles que se susciten con motivo de la aplica- y. NOMBRE COMERCIAL, SOCIEDADES MERCAN-

ción de la ley; cuando dichas controversias afecten TILES.


únicamente intereses particulares, podrán conocer de

146
XIII. BIBLEOGRAFIA: ALVAREZ SOBERANIS, Jaime, penales, etc.) y algunas de carácter económico (p.c.,
La regulación de las invenciones y marcas y de la transferencia derecho a demandar alimentos); se extinguen también
de tecnología, México, Porrús, 1979; BARRERA GRAF,
Jorge, Tratado de derecho mercantil, México, Porrúa, 1957,
los derechos y deberes inherentes a los cargos públicos
vol. 1; MANTILLA MOLINA, Roberto L., Derecho mercan- que hubiere ocupado el de cujus (miembro del parla-
til; 21a. cd., México, P.rrúa, 1981; RANGEL MEDINA, Da- mento, titular de una secretaría o de cualquier ente
vid, Tratado de dereho marcado, México, Editorial Libros estatal, etc.).
de México, 1960; SEPULVEDA, César, El sistema mexicano Por otro lado, el difunto "salió de este mundo con
de propiedad industrial; 2a. cd., méxico, Pori-úa, 1981.
su calidad de deudor y de acreedor, y hallamos desea-
Genaro GONGORA PIMENTEL ble que su fallecimiento signifique lo menos posible a
sus deudores y acreedores-(de Ibarrola, p. 497). Existe
Masa heredItaria. 1. Conjunto de cosas, derechos y un conjunto de bienes y de obligaciones de contenido
obligaciones que no se extinguen con la muerte, y cons- económico que no están ligados a la personalidad par-
tituyen el patrimonio a transmitirse por sucesión. ticularísima de su titular y que, por eso, pueden ser
II. Para el derecho romano, la herencia era un con- transmitidos a otro (Biondi, pp. 178 y s&). Este con-
junto, una universalidad, una unidad jurídica (univer. junto forma la masa hereditaria. Según Kelsen, el pa-
sum jus) formada por los bienes y las deudas del de trimonio del difunto es un centro de imputación de
cujus. Lo tue se transmitía al heredero era un momen intereses. En la sucesión por causa de muerte la ley
juris, o sea el conjunto en bloque, con su activo y su unifica idealmente las relaciones patrimoniales que
pasivo. Así, el heredero continuaba la personalidad constituyen la masa, para garantizar, por un lado, la
patrimonial del difunto, además de su personalidad de satisfacción de las deudas del difunto y, por otro, que
pater familias, de jefe y soberano del culto y del grupo el patrimonio del heredero no quede afectado por las
familiar. mismas.
El antiguo derecho germánico, por el contrario, IV. Contenido de la masa hereditaria. Según Araujo
consideraba la sucesión de las cosas en particular, sin Valdivia, como regla general "Son transmisibles todos
englobadas en un conjunto. los bienes corpóreos e incorpóreos de contenido patri-
La concepción romana de la subrogación por parte monial existentes al ocurrir el fallecimiento y la intrans-
del heredero de la personalidad del difunto fue acogida misiblidad es la excepción, por lo que debe estar fun-
por las legislaciones posteriores, llegando así —aunque dada en la ley o en la naturaleza vitalicia oestrictamen-
con limitaciones— a los modernos códigos. Hoy día se te personal del bien de que se trate" (p. 443). El a.
considera que el heredero continúa la personalidad 1281 del CC define la herencia como "la sucesión en
patrimonial del causante, o sea todo lo que atañe al todos los bienes del difunto y en todos sus derechos y
aspecto económico, mas no a la personalidad familiar, obligaciones que no se extinguen por la muerte".
religiosa o moral del mismo. Se transmiten, por tanto, los derechos reales de pro-
UI. En nuestro derecho, como en la generalidad de piedad —con todas sus cargas y obligaciones— y de po-
los ordenamientos jurídicos modernos, la muerte del sesión; los derechos y obligaciones emergentes de con-
causante opera la extinción de su personalidad jurídica tratos que no se hayan celebrado intuitu perro nne con
y, con ella, una gran suma de deberes y derechos, in- relación al difunto (y aun en caso contrario, los valores
cluso de carácter económico. Se extinguen, p.c., los económicos ya adquiridos, como el derecho al cobro de
derechos reales de usufructo, uso y habitación (aa. una obra ya ejecutada); los derechos y obligaciones
1038, fr. 1, y 1053 CC); los derechos inherentes a la de origen extracontractual (p.c., los emanados de ofer-
personalidad del individuo, como son los que derivan ta al público, de promesa de recompensa, de estipula-
de las relaciones familiares (matrimonio, patria potes- ción para otro, de enriquecimiento injusto, de gestión
tad, etc.); los provenientes de contratos celebrados de negocios); los emergentes de actos ilícitos (repara-
intuitu personac, porque al contratar se ha tenido en ción del daño material, del moral en ciertos casos, a.
cuenta cierta cualidad intransferible del titular (p.e., 1916 CC, restitución del producto del robo, indemni-
mandato, sociedad, arrendamiento de obras o de ser- zación por lesiones, etc.); tos emanados de respc'nsabi-
vicios); se extinguen asimismo las acciones carentes lidad objetiva; los que constan en documentos a la
de contenido económico (como 'la de divorcio, la que orden o al portador; y muchos otros.
demanda la nulidad del matrimonio, ciertas acciones Se transmiten, consecuentemente, los derechos pro-

147
cesales, los medios legales de hacer valer en juicio los cia "sucesión de" (persona moral) es independiente
derechos sustantivos, aun algunas acciones que no tie- del centro de referencia del heredero.
nen contenido patrimonial, siempre que su resultado u. HERENCIA.
pueda modificar las expectativas hereditarias (p.c., la
investigación y el desconocimiento de la paternidad). VI. BIBLIOGRAFIA: ARAUJO VALDIVIA, Luis, Dere-
cho de las cosas y derecho de las sucesiones; 2a. cd., Puebla,
Y. Relación de los herederos en La masa hereditaria.
José M. Cajica, 1972; BIONDI, Blondo, Los bienes; trad. de
Naturaleza jurídica. Para la doctrina tradicional, el pa- Antonio de la Esperanza Martínez Radio, Barcelona, Bosch,
trimonio del de cujus y el patrimonio del heredero 1961; IBARROLA, Antonio de, Cosas y sucesiones; 4a. cd.,
—o herederos— que aceptaba a beneficio de inventa- México, Porrúa, 1977; ROJINA VILLEGAS, Rafael, Com.
pendía de derecho civil, 1 II, Riene., derechos reales y sace-
rio constituían dos esferas separadas; no se producía
clanes; lOs. ed., México, Porrúa, 1978; URIBE, Luis F., Su-
la confusión de patrimonios hasta que se pagaran las canone: en el derecho mexicano, México, Jus,?962.
deudas y cargas hereditarias, se hiciese el inventario y
avalúo de los bienes del difunto, la partición y la adju- Carmen GARCIA MENDIETA
dicación a los herederos. Esta tesis inspiró las disposi-
ciones de los códigos civiles de 1870 y 1884. El CC de Maternidad. 1. (De materno, estado o calidad de ma-
1928 expresa en su a. 1288: "A la muerte del autor dre.) La maternidad tiene en derecho varios efectos:
de la sucesión los herederos adquieren derechç a la en relación a Ja filiación; al ejercicio de la patria potes-
masa hereditaria como a un patrimonio común, mien- tad; a loe alimentos; a las sucesiones, en las relaciones
tras que no se hace la división". Y el a. 1289: "Cada laborales; en el establecimiento de la punibiidad, etc.
heredero puede disponer del derecho que tiene en la II. Por lo que se refiere a la filiación, el a. 360 CC
masa hereditaria, pero no puede disponer de las cosas especifica que ésta resulta con respecto a la madre del
que forman la sucesión". Esto es, cada heredero puede solo hecho del nacimiento. Este hecho puede ser in-
enajenar y gravar su parte alícuota en la masa, como vestigado por el hijo habido fuera del matrimonio o
un todo ideal, pero no puede disponer de los bienes por sus descendientes, pudiendo probarse por cualquier
en concreto. medio ordinario excepto cuando se trate de imputar
¿Cuál es la naturaleza jurídica de la relación de loe la maternidad a una mujer casada, salvo que la investi-
hereceros con la masa hereditaria? Los autores nacio- gación se deduzca de una sentencia, ya sea civil o penal
nales sostienen distintas posiciones: para de Ibarrola, (aa. 385 y 386 CC).
el heredero, mediante la aceptación de la herencia, Esta acción sólo puede ser intentada en vida de la
"deviene. . . .propietario de las cosas que integran el supuesta madre (a. 388 CC); a menos que hubiere fa-
caudal reicto, acreedor de los créditos, etc." (p. 777). llecido durante la minoría de edad del hijo en cuyo
Si son varios los herederos, se constituye una copro- caso podrá intentarse dentro de los cuatro años siguien-
piedad en que el derecho de cada uno recae pro indi- tes a la mayoría de edad.
viso sobre una cuota ideal del patrimonio de! difunto Una vez establecida la maternidad y la filiación, el
(p. 780). En el mismo sentido, Rojina Villegas: ". . .en hijo tiene derecho a llevar el o los apellidos de la madre
nuestro derecho la herencia es una copropiedad entre dependiendo si sólo se establece la maternidad o la
los herederos, respecto a un patrimonio, como con- maternidad y la paternidad; a ser alimentado por
junto de bienes, derechos y obligaciones, que consti- la madre y a percibir la porción hereditaria y los ali-
tuyen la masa hereditaria" (p. 325). mentos que fije la ley (a. 389 CC).
Según Uribe, el derecho del heredero sobre la masa Como el derecho a percibir alimentos es recíproco,
no es el de propiedad, ni es un derecho real o personal, la madre también lo tendrá respecto del hijo al igual
sino que es un derecho sui generis. El CC de 1928 des- que en relación a la porción de la herencia.
truye —para este autor— el principio de las dos esferas Asimismo, la madre ejercerá la patria potestad en
patrimoniales separadas: "...toda persona tiene un los términos del ordenamiento civil.
solo patrimonio, ya que el heredero sólo adquiere a III. El a. 123, fr. V, de la C garantiza el goce de cier-
la muerte del autor de la sucesión un derecho sui gene. tas prerrogativas para las mujeres embarazadas entre
ría que entra en su patrimonio y subsiste el patrimonio las que está el descanso con goce de sueldo de seis se-
del de cujus independientemente, como la persona manas anteriores a la fecha aproximada para el parto
moral sucesión de" (pp. 74-83). El centro de referen- y de seis semanas posteriores al mismo. Además de

148
ello, en el periodo de lactancia la madre gozará de dos la teoría de la naturaleza contractual del matrimonio.
descansos extraordinarios por día, de media hora cada Los autores que postulan la teoría del matrimonio
uno, para alimentar a su hijo. contrato de adhesión, explican que es el Estado quien
Por su parte, el tít, quinto de la LFT consagra una impone el régimen legal del matrimonio y los consortes
serie de modalidades cuyo propósito, en los términos simplemente se adhieren a él. A esta teoría se le opo-
del a. 165 de la propia ley, es la protección de la ma- nen las mismas observaciones esgrimidas en el anterior,
ternidad. ya que conserva el concepto contractual.
u. FILIACION, MUJERES TRABAJADORAS, PATER- La teoría del matrimonio-acto jurídico condición,
NIDAD, PATRIA POTESTAD.
se debe a León Duguit quien define a este tipo de acto
JV. BIBLIOGRAFIA: CUEVA, Mario de la, El nuevo de- como el que "tiene por objeto determinarla aplicación
recho mexicáno del trabajo, México, Porrúa, 1972, t. 1; GA- permanente de todo un estatuto de derecho a un indi-
LINDO GARFIAS Ignacio, Derecho civil; 2a. cd., México, viduo o conjunto de individuos, para crear situaciones
Porrúa, 1976; IBARROLA, Antonio de, Derecho de familia; jurídicas concretas, que constituyen un verdadero es-
2a. cd., México, Porrúa, 1981. tado por cuanto no se agotan con la realización de las
Alicia Elena PEREZ DUARTE Y N mismas, sino que permiten una renovación continua"
(Rojina Villegas, t. II, p. 212).
La teoría del matrimonio-acto de poder estatal,
Matrimonio. I. (Del latín matrimonium.) Son tres las pertenece a Cicu, quien explica que la voluntad de los
acepciones jurídicas de este vocablo. La primera se re- contrayentes no es más que un requisito para el pro- -

fiere a la celebración de un acto jurídico solemne entre nunciamiento que hace la autoridad competente en
un hombre y una mujer con el fin de crear una unidad nombre del Estado, y en todo caso es este pronuncia-
de vida entre ellos; la segunda, al conjunto de normas miento y no otra cosa, el que constituye el matrimo-
jurídicas que regulan dicha unión, y la tercera,. aun es- nio. Esta teoría es válida para países como México, en
tado general de vida que se deriva de Las dos anteriores. los que la solemnidad es un elemento esencial del ma-
De ahí que se pueda afirmar que el matrimonio es trimonio.
una institución o conjunto de normas que reglamen- III. Requisitos para co ntraer matrimonio. En cuanto
tan las relaciones de los cónyuges creando un estado a la capacidad el a. 148 CC establece que para contraer
de vida permanente derivado de un acto jurídico so- nupcias el varón necesita haber cumplido dieciséis años
lemne. Ello a pesar de que el a. 130 de la C lo define y la mujer catorce. Las dispensas de edad sólo se darán
simplemente como un contrato civil. por el jefe del Departamento del Distrito Federal o los
II. En la doctrina se han elaborado varias teorías delegados, y por causas graves y justificadas.
en torno a la naturaleza jurídica del matrimonio. Tres Tratándose de menores de edad se requiere, tam-
de ellas se derivan de las acepciones señaladas —acto bién, el consentimiento de la persona bajo cuya patria-
jurídico, institución y estado general de vida—, además potestad o tutela se encuentren; faltando éstos, el del
se habla de: matrimonio-contrato, matrimonio-contra- juez de lo familiar de la residencia de! menor (a. 150).
to de adhesión, matrimonio-acto jurídico condición y La voluntad debe estar exenta de vicios. El error
matrimonio-acto de poder estatal. sólo es vicio de la voluntad si recae sobre la persona
La primera, matrimonio-contrato, encuentra, en del contrayente, no sobre sus cualidades personales
México, su fundamento en el a. 130 de la C citado a (a. 235, fr. 1, CC); la violencia adquiere importancia
pesar de que dicho a. es el resultado de circunstancias tratándose de un rapto, ya que el vicio se convierte en
históricas de un momento dado, como fue el interés un impedimento para contraer nupcias, no sólo en po-
por evitar que la Iglesia siguiera teniendo el control sible causa de nulidad, hasta que la raptada no sea de-
sobre dicha institución, interés que refleja claramente positada en un lugar seguro (a. 156, fr. VII CC).
la ideología de la Revolución Francesa. Por otro lado, En cuanto a la licitud en el objeto, motivo o fin, el
el contrato tendrá siempre un carácter eminentemente a. 147 CC establece que "cualquier condición contraria
patrimonial, no así el matrimonio; el contrato puede a la perpetuación de la especi o a la ayuda mutua que
ser revocado o rescindido por la sola voluntad de las se deben los cónyuges se tendrá por no puesta", de
partes sin intervención del poder judicial, el matrimo- ello se derivan los impedimentos señalados en los aa.
nio no. Estas observaciones desvirtúan por completo 156 a 159 CC que pueden clasificarse en dirimentes

149
(aquellos que producen la nulidad del matrimonio), e ción alimentaria entre los cónyuges y se extiende a
impedientes (aquellos que no invalidan al acto, pero sí todo tipo de asistencia tanto moral como patrimonial
lo convierten en ilícito). que se deben recíprocamente los esposos para mante-
Entre los primeros se encuentra: la falta de consen- ner decorosa y dignamente su unión. Algunos autores
timiento de quienes ejerzan la patria potestad, el tutor separan por un lado el concepto de asistencia y por
o juez en su caso; el parentesco; el adulterio habido otro el de ayuda mutua, considerando en el primero
entre los pretendientes; el atentado contra la vida de los aspectos de apoyo moral, cuidado en casos de en-
alguno de los casados para contraer nupcias con el que fermedad, afecto, etc., y en el segundo el aspecto pa-
quede libre; la fuerza o miedo graves; la embriaguez trimonial como los alimentos y la ayuda al sostenimien-
habitual y el uso indebido y persistente de drogas ener- to del hogar conyugal.
vantes; la impotencia incurable para la cópula; las en- El deber de cohabitación emana directamente de la
fermedades contagiosas o hereditarias que sean cróni- comunidad íntima de vida que debe existir entre los
cas e incurables; el idiotismo y la imbecilidad; y la esposos, ya que ésta no sería posible sin el deber jurí-
subsistencia de un primer matrimonio al momento de dico de habitar en una misma casa (a. 163 CC). De este
celebrar el segundo. deber surge el concepto de domicilio conyugal.
Los segundos son la falta de edad requerida por la Los efectos del matrimonio en relación a loe hijos
ley y el parentesco por consanguinidad en línea colate- han sido clasificados en tres robros: a) para atribuirles
ral desigual, estando pendiente, en ambos casos, la re- la calidad de hijos habidos en matrimonio (a. 324 CC);
solución de dispensa; el que no hayan transcurrido 300 h) para legitimar a loe hijos habidos fuera del matrimo-
días contados a partir de la disolución del matrimonio nio mediante el subsecuente enlace de sus padres (aa.
anterior ya sea por nulidad o muerte del marido -tra- 354-359 CC), y c) para originar la certeza en cuanto
tándose de la mujer; para ambos cónyuges debe trans- al ejercicio de los derechos y obligaciones que impone
currir un año de haberse ejecutoriado la sentencia de la patria potestad.
divorcio voluntario y dos para el cónyuge culpable en Los efectos en relación a los bienes comprenden tres
los casos de divorcio necesario; y el matrimonio entre aspectos: las donaciones antenupciales, las donacio-
tutor y pupilo cuando no haya sido obtenida la dis- nes entre consortes y las capitulaciones matrimoniales.
pensa previa aprobación de las cuentas de la tutela. Además de estos efectos que son comunes a otras
IV. Los efectos que produce la celebración del ma- legislaciones de carácter civil, el derecho mexicano, a
trimonio son de tres tipos: a) entre consortes; b) en través de los aa. 30, inciso B, fr. II, C, y 2o, fr. II, LN N,
relación a loe hijos, y c) en relación a los bienes. estipula la producción de efectos del matrimonio en
Loe primeros están integrados por el conjunto de relación a la nacionalidad, al establecer que la mujer o
deberes y derechos irrenunciables, permanentes, recí- el varón extranjeros que contraigan matrimonio con
procos, de contenido ético jurídico. Estos deberes son: mexicano podrán naturalizarse cumpliendo los requi-
de fidelidad, de cohabitación y de asistencia. sitos establecidos en dichos ordenamientos.
El deber de fidelidad no está contemplado como tal Y. En el derecho romano existieron dos tipos de
en el CC; sin embargo, es un principio ético-social de- matrimonio: las justas nuptiae y el concubinato. Am-
fendido jurídicamente con el fin de preservar la moral bas figuras fueron socialmente aceptadas y no reque-
familiar a través de sanciones que se imponen para los rían ningún tipo de formalidad; eran uniones duraderas
casos de infidelidad (aa. 267, fr. 1, CC, y 273-276 CP). y monogianicas entre un hombre y una mujer estable-
Este deber no termina en la abstención de sostener cidas con la intención de procrear hijos y apoyarse mu-
relaciones carnales extramatrimoniales, sino que abarca tuamente en la vida.
todo tipo de relaciones y actos que puedan constituir Las justae nuptiae son propiamente el. antecedente
una violación a este deber aunque no consumen el adul- del actual matrimonio. Estaban constituidas por dos
terio siempre que denoten una lesión grave a la unidad elementos: el objetivo, que es la convivencia de los
de vida que debe existir entre los cónyuges (Galindo cónyuges, y el subjetivo, que es la afectio nuiritahs. La
Garfla.s, p. 537). Los autores señalan que el derecho exteriorización de este último elemento estaba dada
correlativo a este deber es precisamente el derecho a por la participación de la mujer en el rango público y
la relación sexual satisfactoria dentro del matrimonio. social del marido.
El deber de asistencia (a. 162 CC) abarca la obliga- Inicialmente el matrimonio era in manu, es decir, la

150
mujer ingresaba a la familia civil del marido y los bienes indisoluble para perpetuar su especie y ayudarse a lle-
de ella pasaban al poder de éste. Durante la República var el peso de la vida", pudiendo celebrarse sólo ante
cayó en desuso esta figura y el matrimonio sine mana, los funcionarios establecidos por la ley. -
fue la típica justae nuptie. Es hasta la Ley sobre Relaciones Familiares cuando
Con el advenimiento del cristianismo, el matrimonio se incluye la característica de la disolubilidad para el
fue perdiendo su carácter liberal. Durante la Edad Me- matrimonio, evitando defintivamente el rigorismo que
dia prevaleció el concepto canónico en virtud del cual privó en ese sentido por la infirencia del derecho ca.
el matrimonio es una sociedad creada por mandato di- nóflic O.
vino y por lo tanto es celebrado por un rito solemne y
elevado ala categoría de sacramento. Esen los concilios VI. BIBLIOGRAFIA: GALINDO GARFIAS, Ignacio, De-
de Trento y Letrán en donde se legisló ampliamente recha civil; 2a. cd., México, Porruia, 1976; MARCADANT,
Guillermo, El derecho privado romano; 4a. cd., México, Es-
esta materia. fingue, 1974; Id., Introducción a la historia del derecho mexi-
La tradición del matrimonio civil surge en 1580 en cano, México, UNAM, 1971; ORTIZ URQUIDI, Raúl, Oaxa-
la legislación holandesa; es impulsada en 1784 por la ca, curia de la legislación iberoamericana, México, Porrúa,
Revolución Francesa y consagrada definitivamente por 1974; ROJJNA VILLEGAS, Rafael, Derecho civil mexicano,
la legislación de este país en 1871. México, Porrúa, 1976, t. II.
En México esta institución ha evolucionado en for- Alicia Elena PEREZ DUARTE Y N.
ma similar. En la época prehispánica se encuentra el
matrimonio poligámico sobre todo entre los grandes
señores, cuyas esposas tenían varias categorías, la pri- Mayorazgo. 1. (De mayoradgo, éste del latín maiorati-
mera esposa recibía el nombre de cihuapilli. Además cus, de maior -oris, mayor.) Entendemos por tal, el ré-
se distinguían las cihuanemastle, esposas dadas por su gimen especial al cual era sometida una masa patrimo-
padre, y las tlacihuasarzti, o esposas robadas o habidas nial, misma que no podía ser enajenada ni gravada, pero
en guerra. sobre todo tenía que ser transmitida mortis causa, de
El matrimonio era decidido por la familia del varón, acuerdo con las indicaciones del fundador del mayo-
solicitado por medio de las casamenteras y realizado razgo, generalmente al primogénito varón (el hijo ma-
mediante ritos religiosos. yor). A esa masa patrimonial se le daba el carácter de
Durante la Colonia rigieron en nuestro territorio las "bienes vinculados", por el nexo o vínculo que se es-
leyes españolas tales como el FuerJuzgo, el Fuero tablecía con la institución, en este caso del mayorazgo.
Real, las Siete Partidas, las Cédulas Reales, y, en espe- Fueron también bienes vinculados aquellos que ad-
cial, para el matrimonio, la Real Pragmática del 23 de quiriesen las corporaciones, civiles o eclesiásticas, los
noviembre de 1776, en donde privaba el derecho ca- que por ese hecho salían del comercio y se decía pasa-
nónico y se prohibían los matrimonios celebrados sin ban a "ruanos muertas" o se "amortizaban".
noticia de la Iglesia. II. Los mayorazgos tuvieron vigencia en nuestra
Durante la primera etapa del México independiente patria durante la época colonial, como una herencia
se continuó esta tradición, como ejemplo se cita el a. directa del derecho castellano. No sabemos a ciencia
78 del Código Civil de Oaxaca, de 1828. En 1853 se cierta el origen de esta institución, aunque se sitúa a
iniciaron tres tipos de reformas: religiosa, educativa y finales del siglo XIII y principios del XIV; sin embargo,
militar. Dentro de las primeras se incluía, entre otras, la primera disposición expresa sobre el particular se
el suprimir la injerencia de la Iglesia dentro del matri- encuentra en las Leyes de Toro de 1505, aunque por
monio; sin embargo, no es sino hasta la ley del 23 de extensión se le aplican normas de Las Partidas. Para la
noviembre de 1855 cuando se suprime en definitiva el segunda mitad del XVIII, la institución empezó asufrir
fuero eclesiástico, dando paso, con ello, a las Leyes de serias críticas y ataques por parte del pensamiento ilus-
Reforma y a la Constitución de 1857, en donde por trado, hasta que finalmente fue suprimida por las Cor-
primera vez no se hace mención alguna a la religión tes liberales en 1820 (aunque en España después resur-
oficial. ge, se extingue definitivamente en 1841), como parte
En tos códigos civiles de 1870 y 1884 se consideró del .plan de desamortización (sacar de "manos muer-
a esta institución como "una sociedad legal de un solo tas"). Cabe aclarar que en España quedó circunscrito
hombre con una sola mujer, que se unen con un vínculo a títulos y derechos nobiliarios.

151
La razon de ser del mayorazgo estribaba en la pro- La Ley Orgánica del Cbngreso General de los Es-
tección a las grandes casas, para que no se perdieran tados Unidos Mexicanos (LOCGEUM), regula a la ma-
los bienes que les daban lustre y garantizar su perpe- yoría parlamentaria bajo la expresión "grupo parla-
tua grandeza. mentario mayoritario 7.
El mayorazgo Be erigía con carácter perpetuo, previa II. En general un grupo parlamentario es una forma
licencia real, mediante contrato o testamento, por lo interna de organización de la Cámara de Diputados,
cual tenía carácter revocable, salvo si se hacía a título integrado por diputados de un mismo partido político,
oneroso. La sucesión se llevaba a cabo siguiendo el or- que se establecen para realizar tareas específicas de la
den de suceder de la Corona (sucesión regular) excepto propia cámara.
disposición en contrario de su fundador (sucesión irre De conformidad con el a. 46 de la LOCGEUM, el
guiar). grupo parlamentario mayoritario se integra al consti-
v. BIENES DE CORPORACIONES CIVILES O ECLE- tuirse una mayoría absoluta de diputados pertenecien-
SIAST1CAS. tes a un mismo partido político, cuya elección se hu-
III. BIBLIOGRAFIA: CAMPOMANES RODRIGUEZ,
biese originado en la generalidad de las entidades fe-
Pedro, Tratado de la regalía de amortización; cd. fac8imilar, derativas.
estudio preliminar de Francisco Tomís y Valiente, Madrid, El grupo parlamentario mayoritario debe organizar-
Ediciones de la Revista de Trabajo, 1975; CLAVERO, Barto- se de acuerdo con reglas específicas que establece la
lomé, Mayorazgos. Propiedad feudal en Castilla, 1369-1839, propia LOCGEUM, y que pueden resumiese del siguien-
Madrid, 1974; FERNANDEZ DE R.ECAS, Guillermo S.,Ma-
te modo:
yorazgos de la Nueva España, México, IJNAM, 1965; LALIN-
DE ABADIA, Jesús, Iniciación histórica al derecho español, a) Los diputados de una entidad federativa integran
Barcelona, Ariel, 1970; PACHECO, Joaquín Francisco, Co- lo que se conoce como diputación estatal y la dipu-
mentario a tas leyes de desvinculación; 3a. cd., Madrid, 1854; tación del Distrito Federal.
PESET, Mariano, Pos ensay os sobre la historia de la propiedad b) Al frente de cada una de esas diputaciones hay
de la tierra, Madrid, Editores de Derecho Reunidos/Editorial
Revista de Derecho Privado, 1982; SEMPERE Y GUARINOS,
un coordinador; los coordinadores de todas las dipu-
Juan, Historia de les vínculos y mayorazgos; 2a. cd., Madrid, taciones integran la "Gran Comisión de la Cámara de
Ramón Rodríguez de Rivera, editor, 1947. Diputados".
c) En la gran comisión se constituirá una mesa di-
José Luis SOBERANES FERNÁNDEZ rectiva formada por un presidente, dos secretarios y
dos vocales, e
Mayoría de razón, y. INTERPRETACION JURII)ICA. d) Es precisamente el líder del grupo parlamentario
mayoritario el presidente de la Gran Comisión.
Mayoría de votos, y. VOTO, QUORUM DE VOTACION. Tradicionalmente el Partido Revolucionario Insti-
tucional (PR!), ha tenido la mayoría parlamentaria.
Mayoría parlamentaria. 1. Tomando en consideración Para la XLVI Legislatura (1964-1967), el PR! tuvo el
que en México, a nivel federal, sólo existe pluriparti- 84.76% de los escaños en la Cámara, con 178 de los
dismo relativo en la Cámara de Diputados, la expresión 210 diputados, las restantes 32 curules, correspondie-
mayoría parlamentaria, sóló puede estar referida a ésta. ron a diputaciones de partido y fueron ocupadas de la
A nivel local el pluripartidismo tuvo un impulso im- siguiente forma: Partido Acción Nacional (PAN) 18,
portante a través de la llamada "reforma política" que Partido Popular Socialista (PPS) 9; Partido Auténtico
obligó a todas las legislaturas a contar con diputados de la Revolución Mexicana (PARM) S.
de minoría, así como a los ayuntamientos de los mu- Para la XLVII Legislatura (1967-1970), el PR! ob-
nicipios con trescientos mil o más habitantes a incor- tuvo 178 de las 210 bancas, lo que representó el 83.02%
porar en su elección el principio de la representación del total de escaños. Entonces el PAN contó con 20
proporcional. Mediante reforma al a. 115 de la C, el 3 diputados (19 de partido y uno de mayoría) el PPS,
de febrero de 1983, la representación proporcional ha 10; y el PARM, 6 (5 de partido y uno de mayoría).
sido extendida a todos los ayuntamientos de la Repú- La XLVIII Legislatura (1970-1973), se formó con
blica. En todo caso, las leyes estatales que regulan a 178 diputados priistas, que representaron el 83.57%,
sus legislaturas contienen formaciones muy diversas 20 del PAN (todos de partido), 10 del PPS y 5 del
sobre las mayorías parlamentarias. PARM.

152
La XLIX Legislatura (1973-1976) se integró con III. La mediación puede ser solicitada por los Esta-
192 diputados del PRI (83.12%), 23 del PAN (dos dos afectados o ser ofrecida por un tercer Estado. En
fueron de mayoría), 10 del PPS y 6 del PARM. todos los casos la mediación se debe considerar un acto
En la L Legislatura (1976-1979), de un total de amistoso y no debe constituir un elemento de fricción
237 diputados, tuvo 195 del PRI (82.28%), 20 del o ser fuente de problemas. El a. 33 de la Carta de las Na-
PAN, 12 del PPS y 10 del PARM (Uno fue de mayoría). ciones Unidas, prevé la posibilidad de que el Consejo de-
La LI Legislatura (1979-1982), primera de la llama- Seguridad, en cumplimiento de su responsabilidad
da "reforma política", tuvo la siguiente integración de mantener la paz y la seguridad internacionales, reco-
sobre un total de 400 diputados, 300 de mayoría rela- miende alas Estados partes en una diferencia el recurso
tiva y cien de representación proporcional: PR!, 296 de la mediación.
curules; PAN, 43; PPS, 11; PARM, 12; Partido Comu- y. ARBITRAJE INTERNACIONAL, BUENOS OFICIOS,
nista Mexicano (PCM), 16; Partido Demócrata Mexi- C0NCILIACION.
cano (PDM), 12, y Partido Socialista de los Trabaja-
dores (PST), 10. IV. BIBLIOGRAFIA: JACKSON, Elmore "Médiation et
La LII Legislatura (1982-1985), tiene la siguien- conciliation en droit international", Bulietin International des
Sciences Sociales, Parla, vol. X, núm. 4,1958; RONCELLA,
te integración PRJ, 299 curules (74.75%); PAN, 51
Nazareno, "Medios diplomáticos de conciliación", Revisto
(12.75%); Partido Socialista Unificado de México Jurídica, San Miguel de Tucumán, núm. 1, 1957; SEARA
(PSUM), 17 (4.25%); PDM, 12 (3.00%); PST, 11 VÁZQUEZ, Modesto, Derecho internacional público; 6a. cd.,
(2.75%), y PPS, 10 (2.50%). El Partido Revolucionario México, Porrúz, 1979; SEPULVEIM, César, Derecho inter-
de los Trabajadores (PRT), a. pesar de tener registro nacional; lOa. ed., México, Porrúa, 1979.
definitivo no cuenta con representación parlamentaria
en la Cámara federal de Diputados. Ricardo MENDEZ SELVA
y. CÁMARA DE DIPUTADOS, DIPUTACION PERMA-
NENTE. Mediadores, V. CONTRATO DE MEDL&C1ON.
III. BIBLIOCrRAFIA: CARPIZO, Jorge, EZETA, Héctor
Manuel y otros, Derecho legislativo mexicano, México, Cámara Medianería. 1. (De medianero.) Se entiende por media-
de Diputados, 1973; CARPIZO, Jorge y MADRAZO, Jorge, nería la copropiedad legal en los muros, cercos, vallados
"Derecho constitucional", Introducción al derecho mexicano, o setos que limitan dos o más propiedades inmuebles.
México, UNAM, 1981, t. 1; PATIÑO CAMARENA, Javier, Antiguamente en el Código Civil de 1884 se le con-
Análisis de la reforma política, México, UNAM, 1980, sideraba como una servidumbre recíproca entre los pre-
Jorge MADRAZO dios colindantes. Esta ficción ha terminado para dar
lugar al concepto de copropiedad ya sea presunta o
Mediación internacional. 1. Es uño (le los medios tra- expresa.
dicionales de solución pacífica de las controversias que II. Se presume que existe copropiedad en un muro
se caracteriza por la participación de un tercer Estado medianero cuando éste divide dos edificios contiguos
en un conflicto que involucra a otros Estados a fin de y hasta el punto común de elevación; o cuando divide
encontrar una fórmula de arreglo. jardines o canales. También se presume la medianería
II. A diferencia de los buenos oficios, que es tam- en los cercos, vallados y setos vivos que dividan dos
bién un medio por el cual Ufl tercer Estado participa predios rústicos contiguos (a. 953 CC).
en la solución de una controversia, el caso de ]ame dia. La medianería se expresa cuando los vecinos se han
ción implica la posibilidad de que el Estado mediador puesto de acuerdo entre sí para construir un muro so-
recomiende una fórmula de arreglo, pues su actuación bre la línea divisoria de ambas propiedades.
va más allá de la mera labor de acercamiento de las par- III. Los propietarios del muro medianero tienen el
tes en conflicto. Por otro lado, la mediación se distin- derecho de uso sobre el mismo sin impedir el uso co-
gue tanto del arbitraje como de un litigio ante la Corte mún y respectivo de los demás propietarios, pudiendo
Internacional de Justicia, porque en este último cago construir apoyando su obra en la pared divisoria e intro-
los fallos (las sentencias) son obligatorias para las par duciendo vigas hasta la mitad de su espesor (a. 969 CC).
tes. En el caso de la mediación una propuesta de arreglo Tienen también derecho a percibir los frutos de los ár-
queda en las partes acatarla o no. boles comunes, por partes iguales (a. 971 CC),y están

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obligados a contribuir, también por partes iguales, a la braron dos peritos médicos en todas las poblaciones del
conservación de la medianería (as. 959 y 960 Cc). reino. En 1621, Pablo Zachia publica su libro Cuestio-
nes médico-legales, en que da forma a la medicina fo-
IV. BIBLIOGRAFIA: BRANCA, Giuseppe, Instituciones rense, tratando temas como partos, demencia, venenos,
de derecho civil; trad. de Pablo Macedo, México, Porrúa, 1978; impotencia y otros más. En 1682, Schriyer, de Pres-
1 BARROLA, Antonio de, Cosas y Sucesiones;4a. cd., México,
burgo, hace el primer experimento de la medicina
Porrúa, 1977; ROJINA VILLEGAS, Rafael, Derecho civil
mexicano; 4a. cd., México, Porrúa, 1976, t. III. forense, una docimasia pulmonar. .En 1796, Fodere
publica en Estrasburgo una voluminosa obra titulada
Alicia Elena PEREZ DUARTE Y N. Traité de medicine légale et d'hygiene, que coincide
con System einer vollstiindigen medizinischen Polizei,
Medicina foren.ei. Es la rama de la medicina que se de Johann Peter Frank, en Viena. Estas obras fueron
encarga del estudio fisiológico y patológico del ser hu- consideradas como grandes adelantos en su época. De
mano en lo que respecta al derecho. capital importancia es la obra de Matthieu Joseph Bo-
II. Aunque existen hallazgos que hablan de circuns- naventura Orfila, el padre de la toxicología, y que abrió
tancias legales aclaradas por médicos en épocas anti- nuevos caminos a la medicina forense. En 1875, Cesare
guas, pe., el Código de Uammurabi ola orden de Numa Lombroso, médico veronés, publica su obra Tratado
Pompiio en Roma, que ordenaba a los médicos exa- antropológico experimental del hombre delincuente,
minar a las mujees embarazadas que morían, no po- obra que vendría a cambiar el panorama de las ciencias
demos hablar ciertamente de una medicina forense penales al desviar el estudio del delito hacia el estudio
estructurada como tal. Para el año de 1209 el Papa del delincuente.
Inocencio III ordenó que los médicos visitaran a los III. En MéxicQ, el primer titular de la cátedra de
heridos. medicina forense fue el doctor Agustín de Arellano, el
Sólo en el año de 1248, en China, aparece el primer 27 de noviembre de 1833, sustituyéndole sucesivamen-
libro de medicina forense, titulado Hsi Yuan La, que te el doctor Casimiro Arteaga, J. Ignacio Duran y Lucio
mencionaba tipos de lesiones, armas, formas de estran- Robledo Espejo. En 1838 tomó la cátedra José y Fe-
gulación y ahorcamiento. Dentro del periodo de la bles, quien, impresionado por la escuela española, re-
Edad Media, la medicina forense, al igual que muchas presentada en esa época por Mata y Peyró Rodrigo, la
otras ciencias, se ve disminuida por el oscurantismo impone, para dejarla poco después y seguir con la ale-
reinante, quedando sólo el antecedente de que se cla- mana de Casper y terminar con la francesa de Briand
sificaban las lesiones con el objeto de lograr indemni- y Chaudé. Sin embargo, el verdadero creador de la me-
zaciones. dicina forense mexicana es el doctor Luis Hidalgoy
En el año de 1507 se promulga en Alemania el libro Carpio, quien integra la comisión que crearía el Código
de leyes Constitutio Banbergensis Criminalis, que or- Penal puesto en vigor por Benito Juárez en 1877 y es-
denaba la consulta médica en casos de infanticidios y cribe un compendio en colaboración con el doctor
lesiones. Este libro fue modelo de la Constitutio Cri- Gustavo Sandoval. En México destacan en la cátedra de
mirasEis Carolina, publicada en 1532, en donde se habla la medicina forense nombres como Agustín Andrade,
de ensanchar las heridas para comprobar su profundi- Nicolás Ramírez de Arellanos, Samuel García, Francis-
dad y trayectoria. En 1575 sale a la luz la obra de Am- co Castillo Nájera, Luis Contreras y José Torres Torrija.
brosio Paré, francés, considerado como el padre de la
medicina forense. En este libro aborda problemas de
asfixias, heridas, ensamblamientos, virginidad y otros. IV. BIBLEOGRAFIA: BAEZA Y ACEVES, Leopoldo,
Endocrinología y criminalidad, México, UNAM, 1950; BAL-
Juan Felipe Ingrassia, en 1578, publica un trabajo de THAZARD, Víctor, Manual de medicina legal; 4a., México,
recopilación que fue recibido con buena crítica por Editora Nacional, 1947; QUIROZ CUARON, Alfonso, Medi-
los investigadores de la época. En 1598 se publica en cina forense; 2a. cd., México, Porrúa, 1980; ROJAS, Nerio,
Italia la obra de Fortunato Fidelis, en la cual intenta Medicina legal; lOa. ed., Buenos Aires, El Ateneo, 1971.
diferenciar entre accidentes y homicidios en ahogados.
En 1603, en Inglaterra, Enrique IV confió a su primer Juan Pablo DE TAVIRA Y NORIEGA
médico la organización de lo que hoy podríamos llamar
servicio médico forense, ya que para tal efecto se nom- Medidas, e. PESAS Y MEDIDAS.

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Medidas cautelares. E. Calificadas también corno pro- ver al lugar del juicio (aa. 241-242 CPC; 1175 y 1177
videncias o medidas precautorias, son los instrumentos del CCo., y 859-860 de la LFT).
que puede decretar el juzgador, a solicitud de las partes En cuanto al secuestro de bienes puede decretarse
o de oficio, para conservar la materia del litigio, así cuando exista peligro de que el demandado disponga
como para evitar un grave e irreparable daño a las mis- de los mismos, o por cualquier otro motivo quede in-
mas partes o a la sociedad, con motivo de la tramita- solvente; providencia que se deja sin efecto cuando el
ción de un proceso. mismo demandado garantice por cualquier medio que
II. Este es uno de los aspectos esenciales del proce- puede responder del éxito de la demanda (aa. 243-.
so, ya que el plazo inevitable (que en la práctica llega 254 del CPC: 1179-1193 del CCo.; 390 y 391 del
a convertirse frecuentemente en una dilación a veces CFPC: y 861-864 de la LFT).
considerable por el enorme rezago que padecen nues- Además de las dos providenciasteriorcs el CFPC
tros tribunales), por el cual se prolonga el procedimien- establece el depósito o aseguramiento de las cosas,¡¡-
to hasta la resolución definitiva de la controversia, bros, documentos o papeles sobre los que verse el pleito
hace indispensable la utilización de estas medidas pre- (aa. 389, fr. II, 392 y 393), así como las medidas que
cautorias para evitar que se haga inútil la sentencia de califica de asegurativas y que consisten en todas las
fondo, y, por el contrario, lograr que la misma tenga necesarias para mantener la situación de hecho exis-
eficacia práctica. Desafortunadamente nuestro orde- tente (a. 384).
namiento procesal no toma en cuenta, en términos Una característica general del procedimiento para
generales, los avances que la doctrina tanto nacional decretar esas providencias consiste en que se pronun-
como extranjera ha alcanzado en el estudio de estos cian sin audiencia de la contraparte y se ejecutan sin
instrumentos ni tampoco los adelantos compatibles notificación previa, aun cuando el afectado puede im-
con nuestro propio ordenamiento, de la legislación pugnar posteriormente la medida, generalmente a tra-
y la jurisprudencia de otros países. vés del recurso de apelación (aa. 246, 252-253 del CPC;
Dichas medidas pueden tomarse tanto con anterio- 394-395 del CFPC y 1181, 1187-1191 del CCo.).
ridad a la iniciación del proceso como durante toda la B) en el proceso penal se han establecido dos pro-
tramitación del mismo en tanto se dieta la sentencia videncias cautelares esenciales: la prisión preventiva
firme que le ponga fin, o cuando termina definitiva- por una parte y la libertad provisional por la otra, am-
mente el juicio por alguna otra causa y por ello la con- bas estrechamente relacionadas, puesto que la dura-
fusión que se ha producido en el derecho procesal ción de la primera depende de la procedencia de la
mexicano ante los medios preparatorios y las medidas última.
cautelare&n virtud de que varios de los primeros que La prisión preventiva es un instrumento sumamente
se regulan como tales en nuestros códigos procesales debatido, ya que en apariencia contradice uno de los
civiles y en el de comercio, no son sino medidas pre- principios esenciales del proceso penal contemporáneo,
cautorias anticipadas. Para realizar un breve examen el de la presunción de inocencia del inculpado, y por
de tales instrumentos es preciso hacer una sistematiza- ello en nuestra C se establecen varias restricciones a la
ción de los mismos tomando en cuenta las ramas de citada prisión preventiva con el propósito de evitar
enjuiciamiento en las cuales se aplican. que se aplique de manera indiscriminada; en tal virtud
III. A) En materia civil, mercantil y laboral, las dis- el a. 16 constitucional establece que ninguna persona
posiciones respectivas regulan esencialmente dos medi- puede ser detenida sin orden judicial, salvo en casos
das precautorias o cautelares: el arraigo del demandado excepcionales, como delito in fraganti o ausencia en
y el secuestro de bienes, y el CFPC agrega las que llama el lugar de autoridad judicial; el a. 18 de la misma C
medidas asegura tivas. El arraigo consiste en prevenir dispone la separación completa de loe lugares de de-
al demandado para que no se ausente del lugar del jui- tención preventiva, respecto de los que se destinen para
cio sin dejar representante legítimo suficientemente la extinción de las penas; el a. 19 ordena que la citada
instruido y expensado para responder de los resultados detención no puede exceder de tres días sin justificarse
del proceso; pero si quebranta dicho arraigo, además con auto de formal prisión, y finalmente, según el a.
de la pena que señala el CP respecto al delito de des- 20, fr. X, segundo pfo., no podrá prolongarse la prisión
obediencia a un mandato legítimo de la autoridad pú- preventiva por más tiempo del que como máximo fije
blica, puede ser obligado por medios de apremio a vol- la ley del delito que motivare el proceso. Los códigos

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de procedimientos penales reiteran, en relación con cal, sin perjuicio de que pueda impugnar, ante el propio
la prisión preventiva o aseguramiento del inculpado, tribunal en la vía incidental, las determinaciones de las
las disposiciones constitucionales, con algunos matices autoridades exactoras que afecten sus intereses jurídi-
precisados con mayor detalle en el federal (aa. 132-134 cos en cuanto a dicha suspensión (as. 142, fr. 1, y 144
CPP, 193-205 del CFPP, y 505-518 del CJM). del CFF de 1983).
Por lo que se refiere a la libertad provisional, los Sin embargo, en las reformas a la citada LOTCADF
propios códigos consignan dos modalidades, que cali- de diciembre de 1978, se introdujo en el tercer pío.
fican como libertad bajo protesta y libertad caucionaL del a. 58, una posibilidad de otorgar efectos consti-
La primera se concede sólo en el supuesto de que el tutivos a la medida cautelar respectiva, pero sólo en el
acusado no sea reincidente; que el delito por el cual se caso extremo de que los actos materia de impugnación
le acuse tenga unena máxima que no exceda de dos hubieren sido ejecutados y afecten a los particulares
años de prisión; que posea domicilio fijo y reconocido de escasos recursos económicos, por lo que, en tanto
en el lugar en el cual se le siga el proceso; que no exista se pronuncie la resolución que corresponda, las salas
temor de que se sustraiga ala acción de la justicia y que de dicho tribunal podrán dictar las medidas cau telares
desempeñe un trabajo honesto (as. 552-555 del CPP y que estimen pertinentes para preservar el medio de sub-
418-421 del CFPP). sistencia del quejoso.
La libertad cauciona¡ es la más importante y está D) Finalmente, las medidas precautorias de mayor
regulada en la fr. 1 del a. 20 de la C; la que dispone que trascendencia en el ordenamiento procesal mexicano
dicha medida sólo procede tomando en cuenta las cir- son las que se agrupan dentro del concepto de la sus-
cunstancias personales del inculpado y la gravedad del pensión de los actos reclamados a través del juicio de
delito, siempre que merezca ser castigado con pena amparo. De acuerdo con la situación actual, podemos
cuyo término medio aritmético no sea mayor de cinco dividir esta materia en dos sectores: a) la suspensión
años de prisión, y además se fija un límite al monto ¿le los actos reclamados en el juicio de amparo de doble
de la garantía respectiva, que no puede exceder de dos- instancia, cuya determinación corresponde alas jueces
cientos cincuenta mil pesos a no ser que se trate de un de distrito, en primer grado y por conducto del llamado
delito que represente para su autor un beneficio eco- recurso de revisión, a los tribunales colegiados de cir-
nómico o cause a la víctima un daño patrimonial, pues cuito en segunda instancia. A su vez esta medida pre-
en estos casos la garantía será, cuando menos, tres ve- cautoria se subdividç en do8 categorías:
ces mayor al beneficio obtenido o al daño causado. 1) La llamada suspensión de oficio, es decir, aquella
Los códigos procesales siguen en esencia los lineamien- que otorga el juez de distrito sin audiencia de la auto-
tos constitucionales (aa. 556-574 del CPP y 399-417 ridad demandada o del tercero perjudica, cuando
del CFPP). en la demanda de amparo se señalan como actos recla-
C) Una tercera categoría de providencias correspon- mados los que ponen en peligro la vida, deportación,
de al proceso fiscal y administrativo, en el cual la me- destierro, actos prohibidos por el a. 22 delaC;cuando
dida cautelar más importante se hace consistir en la los actos impugnados puedan quedar consumados de
suspensión de la ejecución de los actos que se recla- manera irreparable; o cuando se trate de la reclamación
man, y en principio se trata de un instrumento predo- de actos que afecten derechos colectivos de campesinos
minantemente conservativo, y este principio general sometidos al régimen de la reforma agraria (as. 122,
está consagrado por el a. 58 de la LOTCADF, según el 123 y 233 de la LA). 2) La que se califica como sus-
cual dicha providencia tendrá por objeto: "mantener pensión a petición departe, que se concede cuando se
las cosas en el estado en que se encuentren en tanto se solicite por la parte reclamante, después de una trami-
pronuncie sentencia". tación incidental en la cual se escucha tanto a las au-
Este carácter conservativo de la providencia caute- toridades demandadas como a los terceros interesados,
lar es más ostensible tratándose del procedimiento ante silos hay; solicitándose de las primeras un informe so-
el Tribunal Fiscal Federal —y los tribunales especiali- bre la existencia de los actos impugnados y la proce-
zados de acuerdo con su modelo—, ya que se reduce a dencia de la providencia que se pide, y sólo después
la paralización del procedimiento económico-coactivo de la audiencia en la cual se rinden pruebas y se formu-
por parte de las autoridades tributarias, siempre que lan alegatos por las partes, e1 juez federal decide sobre
el reclamante garantice adecuadamente el interés fis- Ja procedencia de la petición (as. 131-134 de la LA).

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También debe tomarse en cuenta que respecto de GOA ORIHUELA, Ignacio, El juicio de amparo, iSa. cd.,
la segunda categoría mencionada, la medida precau- México, Porrúa, 1983; CALAMANDREL, Fiero, Introducción
al estudio sistemático de las providencias cautelares; trad. de
toria puede concederse en dos oportunidades, o sea, Santiago Sentís Melendo, Buenos Aires, Ediar, 1945; CAS-
en un primer momento, cuando exista urgencia por TRO, Juventino Y., Lecciones de garantías y amparo, Sa. cd.,
considerarse inminente la ejecución de los actos que se México, Porrúa, 1981; COUTO, Ricardo, Tratado teórico
reclamen y los perjuicios que puedan ocasionar al so- próctico de la suspensión en el amparo; Se. cd., México, Po-
licitante del amparo sean notorios, el juez federalpuede rrúa, 1983; FIX-ZAMUDIO, Héctor, Introducción a la justicia
administrativa en el ordenamiento mexicano, México, El Co-<