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Departamento de Lenguaje 2017

Filosofía y Psicología

ARISTÓTELES Y LA CONSOLIDACIÓN DE LA METAFÍSICA

Con Aristóteles (384-323 ac) se establece la base de lo que será entendido por
metafísica en la filosofía. La metafísica aristotélica se presenta como una ciencia que
puede dar razón de los primeros principios y de las causas. Al tratar de llegar a esos
principios y causas analizara tanto el ser, lo que es, como las causas del ser. De aquí que
dicha ciencia sea, por un lado, ontología, o estudio del ser y, por otro teología, porque
estudia la causa eficiente del funcionamiento del cosmos.

Siguiendo lo que ya habían iniciado los filósofos anteriores, se pregunta por el “ser” de las
cosas. Pero su pregunta se dirige al ser concreto e individual, al ser existente y
perceptible. Su análisis partirá, necesariamente de la experiencia y las categorías que
utilice para explicar los conceptos, ideas, pero en ningún caso, entidades separadas de las
cosas.

Para poder contestar a esta cuestión, Aristóteles, diferenciándose de los filósofos que lo
precedieron, considera que el termino ser no es unívoco sino que predica de diversas
maneras.

Distingue dos formas fundamentales de ser: el ser en acto y el ser en potencia. El ser en
acto es lo que una cosa es actualmente, es decir, el objeto tal como lo tenemos ante
nuestros ojos. El ser en potencia es lo que puede ser un objeto. De esta forma se puede
explicar la existencia del cambio y el movimiento en la naturaleza, pues todo cambio es el
paso de la potencia al acto.

Además de estas dos formas fundamentales del ser, existen otras formas de ser también
necesarias para una correcta explicación del mundo. Se trata de los conceptos de
sustancia y accidente.

Los accidentes son aquellas formas de ser que se dan siempre unidas a un objeto. Son las
cualidades de las cosas como los colores, el tamaño, etc. La sustancia, en cambio, es el
objeto en cuanto se da en la realidad, es decir, algo individual.

Ahora bien, aunque la sustancia se identifique con lo individual, también podemos hablar
de la sustancia como la esencia o forma de una cosa, es decir, como su componente
universal. Pero esta únicamente puede existir en el ser individual, en la materia, y no
como algo separado de ella. El hombre siempre es un hombre de carne y hueso
Este breve recorrido nos muestra que el problema que se discute es el del ser en sí mismo,
lo que es. Pero a la hora de interpretar ese ser se van a producir grandes diferencias. Para
unos autores el “ser” se puede captar por medio de los sentidos, para otros solo se capta
el pensamiento.

De aquí nace una doble forma de entender la metafísica. Por un lado, aquellas formas de
metafísica que explican el fundamento de la realidad a partir del pensamiento y podemos
calificarlas como metafísicas espiritualistas. Por otro, aquellas formas de la metafísica que
para explicar el fundamento de la realidad tienen en cuenta los datos de los sentidos; a
estas formas de la metafísica se les puede llamar materialistas.

Aristóteles y las cuatro causas

Puesto que conocer algo científicamente es conocer sus causas, la física debe preocuparse
por establecer las causas de los seres naturales.

La causa o principio radical de cada cosa es su propia naturaleza y por ello hay que
atenerse.

Para que un ser exista son necesarias 4 causas:

Causa material La materia de que esta hecho un ser


Causa formal La estructura o composición que le hace
ser lo que es
Causa motriz o eficiente El agente o productor
Causa Final La finalidad para lo que el agente lo realiza

Aristóteles propone el ejemplo de la escultura del Dios Zeus

La causa material (Ej: el bronce de la estatua)

La causa formal (Ej: la forma de la estatua)

La causa motriz o eficiente (Ej: el escultor)

La causa final (Ej: adornar un templo)

Aristóteles piensa, en definitiva, la mayoría de las veces, como biólogo y por eso afirma
que el fin y el motor se reducen a la forma: es ella quien mueve al ser vivo desde adentro,
como naturaleza y su perfeccionamiento, como enteléchia, es la finalidad de la vida.
Aparece así la prioridad formal que caracteriza la metafísica aristotélica.