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Hoy la educación de Chile y del resto del mundo pasa por diferentes

cuestionamientos a su actual gestión. En las dos últimas décadas, el contexto

de la educación ha ido cambiando a la exigencia del mismo mercado

económico dejando en muchos casos de lado el concepto de “calidad” en la

educación” y por supuesto a los activos inmateriales de unas organizaciones

que le dan solides a las instituciones. Dentro de estos “activos inmateriales”1 se

encuentra el conocimiento, recurso que por estos tiempos se le ha dado mayor

importancia por el solo hecho de entregar riquezas y valores a las

organizaciones si se gestiona de buena forma este activo inmaterial. El

conocimiento es información analizada y organizada2, es la información ya

transformada que aporte con sabes más profundos y elaborados y que existe

por parte de los miembros de una organizaciones un análisis más exhaustivo

del mismo.

Para que este conocimiento sea ocupado de buena forma, es necesario que

cada organización cuente con un proceso constante de identificación,

clasificación, proyección y presentación del uso más eficiente del conocimiento,

con el fin que mejore sustancialmente los resultados y competencias dentro de

la institución. Para esto, es necesario contemplar diferentes modelos de

“Gestión del conocimientos” siendo los más recurrentes; “Gopal y

Gagnon(1995) y Nonaka(1991). En este pequeño escrito se analizará el

modelo de ““Gopal y Gagnon(1995)” como base de la gestión del

conocimiento y como este prototipo puede ser aplicable a una organización

educativa o realidad nacional.

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Modelo “Gopal y Gagnon”

Este modelo consta de tres áreas a ejecutar.;

1. Administración del conocimiento: etapa por el cual se identifica o

diagnostica el capital intelectual que poseen los miembros de una

organización para luego definir la situación deseada.

2. Administración de información: Etapa de consolidación de la

información como base del conocimiento, a través de la presentación de

las características que debiese tener el conocimiento final que ocupará

cada institución.

3. Administración del aprendizaje: el conocimiento se vuelve explícito a

través de las propuestas de aprendizaje que se mezclará con el

conocimiento y pasará a hacer parte de la cultura de la organización,

motivando el desarrollo y crecimiento de esta.

El conocimiento independiente del tipo de modelo que se propongo es poco

factible que se pueda llevar a la práctica en las instituciones educativas de

nuestro país. Considerando la “resistencia al cambio” que se tiene al respeto al

momento de instalar una nueva metodología o aprendizaje dentro de una

organización. Sumado a que los líderes de gestión que son llamados a instalar

de mejor forma estos modelos, mediante el apoyo constante a sus miembros,

carecen de las herramientas necesarias para lograr las metas deseadas. Cada

vez más vemos un agobio a los docentes y equipos directivos que se traduce

en el traspaso precario del conocimiento hacia los estudiantes dentro del aula.

Antes de instalar un modelo de conocimiento hacia las instituciones en este


caso educativas, se debe proponer medidas de acción para desinstalar en la

cultura institucional la resistencia al cambio, ya que para poder llevar a cabo

estos procesos de gestión del conocimiento se requiere del apoyo, motivación y

perseverancia de cada uno de los miembros de la organización.

Estos tipos de modelos, busca que el conocimiento sea explícito y esté al

alcance de todos para lograr las metas deseadas por todo el equipo educativo.